Catedral de Orvieto

Biografia de Trajano Emperador de Roma Columna de Trajano Filosofo

MARCO ULPIO TRAJANO
NACIMIENTO: 18 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 53 -MUERTE: SELINO (ASIA MENOR), 9 DE AGOSTO DEL AÑO 117 – GENERAL Y EMPERADOR DESDE QUE LO ADOPTÓ NERVA – CONQUISTÓ  DACIA PETRA Y MEDIO ORIENTE. MÁXIMA EXTENSIÓN DEL IMPERIO.

Era cónsul y gobernador de la Germania Superior, cuando el Senado lo eligió para suceder a Nerva, que lo había adoptado. Continuador de la política paternalista de su antecesor, aumentó la subvención para niños necesitados con la intención de mejorar la natalidad, que había descendido. Pero, a pesar de haber reformado y saneado a fondo el sistema financiero, Trajano explotó excesivamente la capacidad financiera del Imperio con sus campañas militares. A su muerte, fue nombrado Optimus Princeps.

Trajano amaba tanto el imperio que quiso todo de él, y pasó la mayor parte de su madurez protegiéndolo y expandiéndolo. Conquistó y absorbió la Dacia (actual Rumania) para poder controlar el Danubio, considerándolo la mejor barrera de contención para los “bárbaros”, que se multiplicaban a pasos agigantados. Impuso el latín en Dacia y, a cambio, se apoderó de sus minas de oro.

BIOGRAFÍA DE UNO DE LOS GRANDES EMPERADORES DEL IMPERIO ROMANO Hijo de un senador de origen umbrío establecido en Híspanla, Trajano se destacó tempranamente como comandante del ejército, hasta el punto de ser adoptado en el año 97 como hijo y heredero por Nerva, elegido emperador en la ancianidad y que no tenía hijos.

De este modo, se activó una nueva forma de acceso al poder imperial: la adopción. Trajano ejercía por entonces como : gobernador de la Germania Superior; al año siguiente, accedió al poder y antes de ir a Roma se dedicó a la tarea de consolidar las fronteras del Imperio en el Rin y el Danubio, continuamente amenazadas por los germanos.

Posteriormente, en dos campañas realizadas en los años 101-103 y 105-106 conquistó toda la Dada, al norte del Danubio, que convirtió en provincia romana. El propio emperador escribió unos Comentarios sobre sus campañas en Dacia, del que solo llegaron hasta nosotros algunos fragmentos.

En sus campañas en Oriente conquistó el reino nabateo, estableciendo así la provincia de Arabia Pétrea. Más al Este, en 116, arrebató la mayor parte del territorio al imperio parto, conquistó su capital, Ctesifonte, y llevó a las tropas romanas hasta las costas del Golfo Pérsico. En su época, el territorium del Imperio Romano alcanzó su máxima extensión, ya que su sucesor tuvo que renunciar a algunas de las conquistas del primer “emperador-soldado”, el primero también en haber nacido fuera del territorio itálico.

Con tiempo para adoptar y designar como heredero a su sobrino Adriano, murió cuando regresaba de las campañas contra los partos y sus cenizas fueron trasladas a Roma y depositadas en una cripta bajo la Columna Trajana.

Emprendió un ambicioso programa de construcciones en Roma con unas termas gigantescas en el Esquilmo y la edificación de su foro, el mayor de todos con los que contó la capital, y cuya columna decorada con un relieve en espiral constituye un original hito en el arte romano, en la que se narran con gran detalle las dos campañas de conquista de la Dacia, y en la que aparece el propio emperador en más de 40 ocasiones, realizando sacrificios, arengando a sus tropas, «organizando asedios de ciudades o recibiendo la rendición del rey dadoDecébalo.

Su competencia como administrador y la sencillez de sus costumbres le dieron una gran popularidad. Trató de gobernar con la colaboración del Senado y compartir tareas de administración, tales como la organización de los alimentos, subsidios para los niños pobres de Italia o la annona (reparto gratuito de comida, mantas, entradas a las termas y a los espectáculos).

Es conocida la correspondencia que mantuvo con él Plinio el Joven, colega del emperador en un consulado y amigo cuando era gobernador de Bitinia, así como el texto que le dedicó en su Panegírico.

columna de trajano:
La columna de Trajano: Para conmemorar su triunfo en Dacia, Trajano hizo erigir en el foro de Roma una magnífica columna de mármol de 33 m de alto que aún permanece en pie. En ella se representan las campañas de Dacia, con un bajorrelieve en espiral que contiene más de 2.500 figuras y que describe todo tipo de escenas bélicas, desde la preparación de la guerra hasta el triunfante retorno a Roma. 

imperio en tiempos de trajano

Amos de Occidente Cuando el emperador Trajano murió en el año 117 d.C., el Imperio Romano tenía su máxima extensión, desde Inglaterra hasta el norte de África y de España al mar Caspio. Los soldados romanos estaban emplazados a lo largo de la Muralla de Adriano en Inglaterra y de la frontera del Danubio y el Rin. Tenían guarniciones en las Galias, España, Tracia, Egipto, Judea y Siria.

PARA SABER MAS…
SU VIDA Y EMPRESAS MILITARES

Trajano fue el primer emperador nacido fuera de la península Italiana (año 53 de nuestra era). La versión más comúnmente aceptada le atribuye como lugar de nacimiento la ciudad de Itálica, en las cercanías de la actual Sevilla; aunque no se descartan otras hipótesis probables.

De niño fue llevado por sus padres a Roma, donde se educó. Siendo muy joven se incorporó al ejército, en el que actuó con brillo durante más de una década en calidad de tribuno. En el año 91 fue designado gobernador de  región llamada “Germania superior”. Poco después, el emperador Nerva  declaró su hijo adoptivo, con lo cual quería indicar que lo considera!».! hombre apto para sucederle en el poder.

Nerva murió a fines del año 98. Trajano, que, como dijimos, se hallaba por ese entonces en territorios germánicos, se convirtió de ese modo en emperador. Los primeros dos años de su gobierno los consagró a fortificar luí fronteras de la región renana, en previsión de posibles invasiones teutónicas.

Cuando regresó a Roma el año 99, permaneció en ella sólo el tiempo que le demando la preparación de un fuerte ejército: tenía el propósito de conquistar la región de Dacia y someter a sus belicosos habitantes. Reunió más de 100.000 hombres, y el año 101 inició la campaña contra los temibles dacios. Éstos no atacaron en seguida. Su táctica se orientó más bien a alejar al ejército romano de sus fuentes de abastecimiento, mediante una serie de retiradas hacia las regiones más abruptas. Trajano, sin embargo, logró dar batalla en la región de Tape, a unos 20 kilómetros de la capital dacia, donde obtuvo una gran victoria.

Después Trajano ordenó reunir todas sus tropas en un solo campamento, a fin de esperar el invierno, ya próximo. Esta concentración le permitió conservar íntegras sus fuerzas hasta la primavera siguiente. En el año 102, en efecto, inició las hostilidades contra ese pueblo que defendía no sólo su independencia, sino también la libertad personal de sus hombres.

Los dacios, dirigidos por Decébalo, se batieron heroicamente, pero al fin debieron doblegarse bajo los muros de su capital, la aldea de Sarmizegetusa. De ese modo una nueva tierra fue agregada al Imperio Romano. Pero Trajano no le otorgó condición de provincia, sino la de Estado vasallo, y el rey Decébalo quedó al frente del país, mediante el juramento de fidelidad a las leyes romanas.

Trajano retornó a Roma en el año 103, y celebró el triunfo. Mientras atravesaba el Danubio, encomendó al arquitecto Apolodoro de Damasco la tarea de construir un puente sobre el río. La obra, una vez concluida, constituyó el asombro de su tiempo. El puente tenía una longitud de 1.478 metros y se apoyaba sobre una serie de 20 pilares.

Al año siguiente Decébalo volvió a presentar batalla a los romanos. Éstos se hallaban acantonados en todos los puntos estratégicos y contaban, además, hasta con la ayuda de tropas dacias reclutadas insidiosamente durante el período de paz. Las tropas romanas, dirigidas por Trajano, obtuvieron una rápida victoria, y sitiaron la capital de los dacios. Decébalo, viéndose perdido, se suicidó.

Desde ese momento Dacia quedó incorporada al Imperio como una nueva “provincia”.Terminada la conquista de Dacia, Trajano se consagró a obras de índole civil. Sólo hacia el año 114 volvió a emprender la actividad militar. Al frente de un fuerte ejército se dirigió a la frontera con el imperio parto, en el Cercano Oriente. Tras establecerse en la dudad 3e Antioquia se apoderó rápidamente de Armenia y Mesopotamia, La campaña contra Partía se inició en el año 116 y muy pronto el ejército de este país hubo de rendirse. Luego ocupó los territorios regados por el Tigris y llegó hasta la desembocadura en el golfo Pérsico.

Cuando regresaba a Roma, Trajano se enteró de que los partos habían avanzado nuevamente y sublevado las regiones recientemente conquistadas por el emperador. Como éste ya no podía sofocar por sí mismo la revuelta, encomendó la empresa al general Lucio Quieto, mientras él, agotado, se hizo transportar hasta la costa asiática de Cilicia, desde donde se proponía embarcarse para Roma; la muerte le impidió regresar: el desenlace se produjo en Selinonte, en el año 117, a los 20 de su reinado.

Catedral de La Sagrada Familia Catedral de Gaudi Barcelona España

Catedral de La Sagrada Familia en Barcelona
Gaudi- España

Cuando el librero José María Bocabella compró el amplio solar con el propósito de construir en él un templo expiatorio que estuviera dedicado a la Sagrada Familia, sus intenciones reales no eran ciertamente la que luego se hicieron realidad.

Para él hombre de profunda religiosidad, el fin primordial era crear un baluarte de la fe, un claro punto de referencia espiritual dentro del recinto de Barcelona, una ciudad que si iba desarrollando rápidamente según lo planos de los arquitectos Cerdá (1859) Rovira (1868).

Planos que habían dado preferencia al sistema que proponía como esquema urbanístico básico una monótona repetición de bloques cuadrados, pero que parecía demasiado “modernista” a todos los que consideraban que Cataluña era una especie de isla que debían defender de los asaltos del exterior.

Para contrastar con una geometría urbana tan pobre, el nuevo templo debería tener una estructura que recordara la de las antiguas catedrales,  para conseguir que así fuera se eligió a arquitecto Francisco de Paula del Villar, quien realizó el proyecto “gótico”.

Según  los planos de Villar, la iglesia debería medir 97 metros por 44, tener una planta en cruz latina, tres naves y un amplio ábside semicircular que albergaría nueve capillas; en e] centro estaba prevista una cripta, cuyas obras fueron las primeras, que se iniciaron, el día 1 de marzo de 1882. Pero ocurrió que, al cabo de pocos meses, empezaron las discrepancias entre Villar y el arquitecto Martorell, figura de primera categoría en el ambiente artístico catalán y amigo y consejero del librero Bocabella.

Villar dimitió, y Martorell, invitado a ocupar su puesto, lo rechazó, pero aconsejando confiar la prosecución del trabajo al joven Gaudí, ayudante suyo en algunas obras y compañero del librero en los peregrinajes a Montserrat. Así fue como el 3 de noviembre de 1883 el artista empezaba la obra a la, que había de dedicar gran parte de su vida, hasta el punto de hacer de ella, ya en los años de su vejez, el objeto en el que convergirían todos sus pensamientos y todas sus actividades. Gaudí no elaboró en seguida el proyecto definitivo, sino al contrario, tardó mucho en llegar a este resultado, pues como se pone de manifiesto en los numerosos esbozos que dejó, la visión completa del conjunto no estuvo clara para él hasta los últimos años de su vida.

Este proceder, que obedecía a intuiciones sucesivas, era típico del maestro catalán; llegaba a la definitiva expresión creadora a través de una gradual aproximación, dejando sedimentar poco a poco sus ideas hasta que se traducían en una forma concreta. Por otro lado, su fantasía, puramente plástica e inclinada al empleo de todos los materiales disponibles (hormigón, piedra, ladrillo, hierro, pasta vidriada, cerámica), no podía reducirse al limitado campo de una hoja de papel, al esquematismo bidimensional de un dibujo, sino que sentía la imperiosa exigencia de modelar en el espacio, de trabajar directamente, aunque fuera a escala reducida, sobre la misma materia.

En un principio Gaudí se sintió en cierta manera influido y mediatizado por el esquema impuesto por su predecesor, pero su indecisión duró muy poco, no tardando en transformar la cripta, que era el único elemento parcialmente definido. Elevó diez metros la altura de la bóveda y pronto dejó intuir lo que después sería el fin supremo de su trabajo: dar la máxima verticalidad a las estructuras para recrear no los resultados formales del gótico, sino el espíritu que animó a los artífices de este estilo. Con este fin, Gaudí, que con frecuencia fue considerado como un arquitecto gótico que había llegado al mundo con enorme retraso, abolió dos elementos esenciales del gótico “verdadero”: los arcos apuntados y el contrapunto de arbotantes y contrafuertes, que él mismo calificaba como las “muletas” de los edificios. (imagen: Antoni Gaudí)

En su lugar introdujo el arco parabólico y la inclinación de las columnas según la resultante de la composición de los pesos que sobre ellas gravitaban, lo mismo que “un tronco de árbol se inclina según la masa de las hojas sostenidas, por las ramas”. Siguiendo con el proyecto, Gaudí fue modificando por completo los planos de Villar, extendiendo el primitivo programa de una “representación sagrada” a una amplitud, complejidad y audacia tales que fue mucho más allá de las intenciones y fantasías del más ambicioso y previsor proto maestro gótico.

Las dimensiones fueron entonces de 120 metros por 40, a fin de que hubiera espacio para una planta en cruz latina con cinco naves, completada con doce campanarios (los doce apóstoles) y con un cimborio que representaba la gloria de Jesucristo. Dicho cimborio debía alcanzar una altura de 160 metros, es decir, superior a la de San Pedro, detalle que, demuestra que la simbología cristiana iba acompañada también del orgullo del catalán, aunque católico entre los católicos; es el mismo orgullo que, extendido a toda la hispanidad, le hará representar también las ciudades de Valencia, Granada, Toledo, Burgos, Valladolid, Santiago y Sevilla en las ocho columnas anteriores de la nave central.

Las cuatro columnas mayores, destinadas a sostener el cimborio, debían reproducir a los cuatro evangelistas, Mateo, Marcos Lucas y Juan. Los apóstoles, distribuidos en grupos de cuatro y dispuestos en forma de campanario, vigilarían las tres entradas, cada una de ellas con tres puertas que simbolizaban la Fe, la Esperanza y la Caridad. La entrada de levante se dedicaba al Nacimiento y a la Epifanía de Jesús; la de poniente a su Pasión y Muerte, y la de mediodía, la principal, a su Gloria y al Juicio Final. Pero lo que asombra de un proyecto semejante no es la correspondencia biunívoca entre los elementos arquitectónicos y la historia sagrada llevada hasta las últimas consecuencias, sino la previsión de que toda esa estructura se iba a completar con centenares y centenares de estatuas en bulto redondo o en alto relieve y además con paredes pintadas, esmaltes, mayólicas, pastas de vidrio y hierros forjados.

Frente a tal profusión, frente a una orgía tal de medios expresivos, algunos investigadores han opinado que debían considerar a Gaudí como barroco. Sin embargo, su personalidad, vinculada a sus orígenes —y Gaudí lo estuvo visceralmente—, traspasa de tal manera los límites de cualquier tradición que el arquitecto no puede integrarse en ninguna clasificación conocida. Quizá por esto el artista catalán fue ignorado durante mucho tiempo por la crítica contemporánea. Con la excepción de un juicio positivo de Le Corbusier en 1928, o una interpretación de “barroco” por parte de Cassau en 1933 y otra desde el punto de vista surrealista de Dalí, su nombre fue prácticamente ignorado por las vanguardias artísticas europeas, que sólo se dieron cuenta de su valía y de la trascendencia de su obra después de la segunda Guerra Mundial, cuando hacía ya veinticinco años que había desaparecido, dejando, como recuerdo de su extraordinaria fantasía, esbozos. maquetas, anotaciones y apuntes del templo, pero por desgracia menos testimonios concretos.

En efecto, la Sagrada Familia, en el momento en que murió su creador, se reducía prácticamente, o sea en cuanto a elementos construidos, a la cripta, a parte del ábside y a la fachada del’ Nacimiento, estando en construcción las torres que habían de dar la inconfundible característica gaudiniana a todo el templo. Y llegando aquí conviene hacer un breve recorrido de las etapas cronológicas de los trabajos: el 19 de marzo de 1885 se celebró la misa en la cripta, que aún no se había cubierto; entre 1887 y 1893 se construyen las paredes del ábside; mientras tanto se cubre la bóveda de la cripta, ultimada en 1891. Después se iniciaron los trabajos de la fachada del Nacimiento: en 1903 se completan las estructuras básicas y los portales; el primer campanario se concluyó en 1918 y el segundo en enero de 1926.

Después de la muerte de Gaudí, el arquitecto Sugranyes acabó la construcción de las torres que faltaban, y tras un largo período en que las obras estuvieron suspendidas, los arquitectos Quintana, Bonet Garí y Puig Boada levantaron la fachada de la Pasión, cuyas torres quedaron completadas en 1976. Es poco, ciertamente, en relación con la suma de energías gastadas y de los esfuerzos realizados; pero aun así, lo que hasta su muerte pudo llevar a término testimonia su capacidad y su genio para crear nuevas formas y para dominar la materia “inventa- da” para componerlas. Y para demostrarlo basta ver las agujas con las que terminan los cuatro campanarios, que “parecen hechas por el mismo hombre que las concibió”. Las catedrales nunca, o casi nunca, han podido ser la obra de un solo hombre.

Tampoco podía serlo la Sagrada Familia de Barcelona, por sus colosales dimensiones. por lo ambicioso de su concepción, por la fabulosa cantidad de elementos secundarios y marginales que han, de figurar en su decoración y por la misma inquietud artística del propio Gaudí, que le impulsaba constantemente a cambiar, a renovarse, a superarse siempre en una tarea sin fin. La Sagrada Familia nació como un deseo colectivo; por ello, en Cataluña, muchos están convencidos de que debe acabarse. En este sentido se han realizado algunos intentos y otros se están llevando a cabo. Para ello existen los diseños de Gaudí y sus maquetas, algunas reconstruidas después de la guerra civil basándose en sus apuntes.

En el interior mismo del templo hay un museo en el que se conservan muchos de esos inapreciables testimonio. Otros han sido reunidos por la fundación “Amigos de Gaudí” y por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. Pero quizás el propio Gaudí, si aún viviera y se entregara como siempre a su desbordada fantasía, prescindiría de todo ello y crearía nuevas formas y forjaría nuevos proyectos, sin llegar a acabar tampoco “su” iglesia.

Fuente Consultada: Enciclopedia de las Maravillas del Mundo Tomo III 

Biografia de Marco Aurelio Emperador de Roma Emperador Filosofo

Biografía de Marco Aurelio
Emperador de Roma

Biografia de Marco Aurelio Emperador de Roma Filósofo estoico  y emperador romano (161-180), nacido en Roma, conocido como el emperador-filósofo. De una familia de gran prestigio: su abuelo paterno fue cónsul y prefecto de Roma, su abuela materna heredó una de las mayores fortunas de Roma y una tía paterna, se casó con Tito Aurelio Antonino, que se convirtió en emperador y tomó como un hijo de crianza y uno de sus sucesores.

Estudió retórica griega y latina con Herodes Ático y Marco Cornelio Frontón, el cual desde entonces habría de ser su amigo y consejero espiritual. Seducido por el estoicismo, vistió muy pronto el manto de filósofo (133).

El emperador Adriano anunció (136) A Lucio Cómodo como sucesor, pero con su muerte (138), Adriano, eligió A Marco Aurelio para sucederle, con el compromiso de adoptar como dos hijos a Lucio Vero, hijo de Marco Aurelio y Cómodo.

Bien socializados con la riqueza y el poder y recibió una amplia educación humanística maestros griegos. Fue tres veces cónsul y se casó con la hija del emperador (145), Faustina. Dos años más tarde recibió la tribunicia potestas y el imperium, los más grandes  poderes formales del imperio.

Con la muerte de Antonino (161), asumió el trono con Lucius Verus. Controlado por Vero, los romanos lucharon contra los partos (162-166), que habían invadido Siria. A pesar de la victoria, trajo la plaga que diezmó a muchos romanos. Mientras que ambos estaban en una expedición de castigo a lo largo del Danubio (168), hordas invadieron Italia fue invadida por los alemanes pusieron sitio a Aquileya, pero el retorno de los gobernantes de comer a los invasores fueron derrotados (169). Vero murió repentinamente poco después, pero el nuevo emperador siguió luchando y restauró la frontera del Danubio. Luego trató de pacificar las provincias de Oriente.

Visitó Antioquía, Alejandría y Atenas, pero en este viaje, perdió la emperatriz Faustina. Luego divide el gobierno con su hijo Cómodo (177), que reanudaron las guerras del Danubio. Murió en Viena, y a pesar de las muchas guerras y los asuntos de gobierno, era un hombre de buena conversación, misericordioso con el enemigo, justo en sus decisiones, y profundamente dedicados a la filosofía. Considerado el más noble de los emperadores paganos, muchos historiadores de su reinado coincidió con la época dorada del Imperio Romano.

Considerado el último gran estoico de la antigüedad, escribió cartas y dejó un pequeño libro de sus recuerdos y meditaciones, que condensa todo su pensamiento. Escrito en griego en sus momentos de meditación, incluso en tiempos de feroces batallas, una obra clásica del estoicismo, consistió en una serie de máximas, sentencias y reflexiones, lo que refleja el mensaje general como un acto de fe en la razón y el coraje contra la adversidad. Él enseñó que el ideal que se buscaba no era la felicidad, pero la facilidad y el dominio de las pasiones y las emociones que se obtendrían por la armonía con la naturaleza y la aceptación de sus leyes. No se puede decir que fue un pensador original, porque las ideas están claramente inspirados en el estoicismo de Epicteto, con matices de neo-platonismo.

Filosóficamente predicó que el hombre estaba compuesto de tres principios: el cuerpo (más que carne), el alma (pneuma) y alma (más alto principio).

Algunos Pensamiento de Marco Aurelio:

“No obres como si tuvieras diez mil años para vivir: la muerte nos está tocando con los codos. Procura, mientras vivas, servir para algo que esté dentro de tus aptitudes. Pronto has de ser devuelto a esa fuerza directora del Universo que te dio la vida.

“Un buen sistema de vivir es el de desprenderse de las cosas innecesarias. La mayor parte de lo que hacemos y decimos no es necesario. Si prescindiéramos de ello, tendríamos más tiempo y menos disgustos. El hombre ciego es el que deja sin ojos a su pensamiento. El pensamiento es lo que da la vida, y no el cuerpo -dice Epicteto-; eres un alma viviente que arrastra consigo un cuerpo.

“Si queremos conocer bien el exacto valor de las personas, habremos de estudiar lo que piensan, qué persiguen y cuáles son las cosas que desprecian. El hombre vale más o menos según sea el valor de aquellas cosas a las cuales ha consagrado su vida.”

LA MORAL ROMANA: DOCTRINA DE LOS ESTOICOS

LA SOLIDARIDAD CON TODOS LOS HOMBRES: “Encontraras mas fácilmente un átomo de tierra separado de los otros átomos, que un hombre separado riel hombre… A los hombres, con los cuales tienes un destino en común, ámalos, pero de verdad… Es pariente mío (el pecador también) porque participa de la misma inteligencia y destino divino… Hemos nacido para la cooperación, con los pies, las manos, los párpados… Todo lo racional está emparentado, y preocuparse por todos los hombres es propio de la naturaleza del hombre” (Marco Aurelio).

LA BONDAD, VIRTUD INVENCIBLE: “Invencible es la bondad cuando es sincera, y no de mala gana ni hipócrita. ¿Qué podrá hacerte el hombro más insolente si te mantienes bueno con él y, si es menester, lo exhortas dulcemente y te ocupas de instruirlo en la ocasión misma en que intenta hacerte mal?… Pero es necesario hacerlo sin ironía y sin injuria, más bien con completa ternura y sin nada de mordacidad en el alma…, cuando estuvieses solo con él y sin testigos” (Marco Aurelio!

LA ACEPTACIÓN DE LA MUERTE: “Hombre, has sido ciudadano en esta gran dudad: ¿qué importa si sólo durante cinco años o tres? Pues  aquello que es conforme a las leyes, es igual para todos. ¿Qué temes, pues, si de la ciudad te despide no un tirano, ni un juez inicuo, sino la naturaleza, que te había admitido en ella? ‘Pero no he recitado cinco actos, sino solamente tres. Has recitado bien: en la vida, tres actos equivalen ya a todo el drama entero… Marcha sereno, pues, ya que está sereno quien te despide” (Marco Aurelio).

VIVIR CON LOS HOMBRES
“Aquel que abandona su puesto y el que se aleja de quienes, por naturaleza, son parientes y amigos suyos, son Igualmente desertores” (Marco Aurelio).

LA TOLERANCIA, UNA CUALIDAD NECESARIA
“¿Con qué te indignas? ¿Con la maldad de los hombres?… La tolerancia es parte de la justicia y pecan involuntariamente…” (Marco Aurelio).

LA INJURIA ES UN SACRILEGIO
“Aquel que Injuria comete una impiedad. La naturaleza universal ha creado los animales racionales los unos para ¡ los otros, de manera… que se ayuden mutuamente, pero jamás que se molesten recíprocamente. Entonces, aquel I que infringe tal precepto comete un evidente sacrilegio en contra de la más venerable divinidad…” (Marco Aurelio).

LAS COSAS HUMANAS SON EFÍMERAS
“La duración de la vida humana es un instante; la composición del cuerpo, sujeta a putrefacción; la fuerza vital, un torbellino; Incierta la fortuna; la fama, injusta. En suma, un río todas las cosas del cuerpo; las del alma, sueño j y estupor; la vida, guerra y peregrinación; olvido la fama póstuma…” (Marco Aurelio).

MIRAR EL MAS ALLÁ SIN TEMOR: “Te has embarcado, has navegado, has llegado, desciende. Si es en otra vida, ninguna está vacía de dioses, ni aun | ésta. SI es en la insensibilidad, cesarás de soportar dolores y placeres, y de servir a semejante vaso, que es tan inferior ,1 quien lo sirve: pues éste es intelecto y alma; aquél, tierra y podredumbre” (Marco Aurelio).

Biografia de Julio César – Historia de Roma – Triunvirato Romano Gran conquistador

Biografía de Julio César – Historia de Roma –
Triunvirato Romano

Biografia de Julio César - Historia de Roma - Triunvirato Romano Gran conquistador

JULIO CESAR:(100-44 a.c.)

Integrante del primer triunvirato para el gobierno romano, junto a Cayo Craso y Pompeyo. Dictador perpetuo , en el 48 a de C. al vencer a su compatriota Pompeyo en la batalla de Farsalia. Ultimo conductor político y militar de Roma, durante la república. Murió asesinado por una conspiración en el 44 a. de C.

Introducción Histórica:

Entre los siglos IV y I a. de C., Roma se organizó como una república. Al igual que en las polis griegas, los ciudadanos colaboraban para solucionar los problemas comunes de la ciudad. Ellos elegían con su voto en la asamblea, que elegía a los funcionarios del gobierno, llamados: magistrados. Los magistrados iba haciendo su carrera política, pasando desde magistraturas menores a otras más importantes.

Los cargos políticos eran los siguientes:

Cónsules: dirigían al ejército

Pretores: administraban justicia

Ediles: se ocupaban de la limpieza y orden de la ciudad

Censores: realizan censos en las provincias para el cobro de los impuestos

Tribunos: defendían a los plebeyos.

Dictador: tenía el poder absoluto, pero limitado a no más de seis meses, y eran elegido en ocasiones especiales, cuando la república se hallaba en peligro.

El Senado, estaba formado por los ancianos de las familias más poderosas. Ellos asesoraban a todos los magistrados, declaraban la guerra y recibía las embajadas. Esta institución fue la más fuerte de la república, y los magistrados aceptaban todas sus decisiones. El verdadero poder de la república fue este senado. Su miembros ocupaban el cargo de por vida.

En la sociedad romana había dos grupos: los Patricios y los Plebeyos, y no tenían igualdad ante la ley. Los primeros fueron los grupos privilegiados, porque se consideraban descendientes de familias tradicionales y fundadoras de Roma. Era un grupo selecto, cerrado, que accedían a cargos políticos, eran ricos y poseían las mejores tierras. El otro grupo, en permanente conflictos con los patricios, pertenecían a una multitud ( de ahí el nombre plebe), y estaban prohibidos de gobernar, ni de elegir a sus gobernantes. En pocas palabras, este grupo social estaba en desigualdad social, política, legal y religiosas frente a los patricios. Por ejemplo el reparto de las tierras conquistadas, por los soldados plebeyos, nunca fueron repartidas en forma justa. Prácticamente todas las tierras eran para las familias patricias. Existían dentro de la plebe , algunos ciudadanos con una mejor condición económica como podían ser los artesanos y comerciantes, o bien algunos campesinos menos pobres.

Los plebeyos siempre descontentos, trataron de mejorar su situación social dentro de la ciudad, y en el año 450 a. de C. se iniciaron algunas reformas, escritas en la Ley de las 12 Tablas y la Ley Licinia Sixtiae. Una medida tomada, fue el retiro total de este grupo a los bosques de los alrededores, dejando la ciudad prácticamente desierta. Los plebeyos lentamente fueron aceptados como ciudadanos hijos de Roma.

Hacía el siglo II a. de C. el imperio romano alcanzaba extensiones interminables, y se encontró con un problema difícil, que fue la organización de los pueblos dominados. Por lo tanto se tomó a la región conquistada, como una provincia del imperio, y fue controlada por un pretor, que a su vez contaba con el apoyo del ejercito romano. En algunos casos se permitió que el mismo gobernante dominado siga en el trono, pero debía pagar tributos. Roma tomaba estos pueblos como de su propiedad, para exigirles pagos regulares, sin importarle el desarrollo de las mismas, situación que creó un malestar en los habitantes de las provincias.

Ya en el siglo III a. de c. la continua incorporación de territorios conquistados originó cambios en la sociedad romana, como por ejemplo:

– Aumentó el número de esclavos, pues todos los hombres fueron dominados.

– Se empobrecieron totalmente los campesinos locales, porque los cereales y cultivos que venían de otras provincias eran más baratos.

– Crecieron las ciudades porque los colonos perdían sus tierras o los terratenientes les compraban las tierras a muy bajo precio, y ponían a trabajar miles de esclavos.

Roma y las ciudades de alrededor, estaban ocupadas por esclavos y hombres libres desocupados. Por lo tanto había un gran malestar por parte del pueblo, conflictos entre patricios y plebeyos, conflictos entre las provincias (por la gran exigencia tributaria) y Roma, los esclavos con sus amos, ya que eran tratados brutalmente. Era tal cantidad de esclavos, que nadie los cuidaba, ya que podían ser reemplazados fácilmente. Un esclavo que se fugaba, no tenía otra posibilidad que cambiar a otro amo que lo tratara mejor. Muchos aliados querían su ciudadanía romana, para conseguir algunos beneficios en las tierras que conquistaban.

Cuando los plebeyos fueron reconocidos en la política se formó en el gobierno un grupo con los mismos, llamado: los tribunos de la plebe. Estos tratando remediar la pobreza existente, exigieron una reforma rural, para que los pobres pudiesen obtener algo de tierras y cereales para su trabajo y consumo. Además pidieron que los pobres sean aceptados como soldados del ejército romano, ya que la condición reinante requería que posean alguna propiedad para ser aceptados en la defensa de Roma. La violenta reacción del senado frente a este pedido, hizo que varios tribunos fuesen asesinado, entre ellos los famosos oradores hermanos: Tiberio y Cayo Graco. Esta situación generó una guerra civil, entre ambos bandos, los plebeyos comandados por Mario y los patricios dirigidos por Sila. Finalmente Mario fue vencido por Sila, y este recortó la autoridad de los tribunos en el gobierno y fortaleció al Senado. A partir de este momento las guerras civiles continuaron pero no con intensiones de mejorar la situación social del pueblo, sino la de obtener el poder de mando.

Además la gran extensión del imperio hizo necesario que la forma de gobernar hasta ese momento fuera revertida, es decir, ya las provincias no podían ser controladas por un pretor o un rey a su antojo, sino que se creó un gobierno de tres o triunvirato, constituido por hombres con poder militar y económico, los cuales conducirían el futuro del imperio en conjunto con el Senado.

Aquellos hombres fueron:

Craso un rico comerciante.

Pompeyo un militar victorioso en el norte de Africa y España y Julio Cesar un patricio con honores militares, sobrino de Mario.

En el 50 a. de C. estando Julio Cesar y Craso luchando en los límites del imperio, Pompeyo, en Roma se declaró único cónsul con el apoyo del Senado. Julio Cesar, marchó con su ejército, cruzó el río Rubicón (no estaba permitido) y llega a Roma en el 48 a. de C. Vence a Pompeyo en la batalla de Farsalia, escapando este último a Egipto donde es recibido por el rey Ptolomeo, que mas tarde lo asesina y entrega la cabeza a Juio César, como seña de amistad. Debido a los triunfos obtenidos en su recorrida, y al vencer a Pompeyo, Julio Cesar recibió cargos y honores como nadie lo había recibido simultáneamente.

Cesar, personalmente:

* Ejerció el cargo de dictador perpetuo

* Tuvo el título de imperator o jefe máximo del ejército.

* Se reservó la atribución de declarar la paz o guerra.

* Tuvo las atribuciones de los tribunos de la plebe.

* Ejerció el poder de los sensores.

Obra de César:

Convirtió al Senado en un cuerpo simplemente consultivo. Aumnetó el número de sus miembros a 900 y lo integró con gente de preovincia.

Otorgó a los cuestores la cobranza de impuestos. Desplazó de esta forma a los publicanos, moderando así el saqueo.

Desarrolló un vasto plan de colonización y reparto de tierras.

Realizó grandes obras públicas.

Protegió el comercio y la industria.

Para fortalecer su autoridad aumentó el número de senadores incorporando a sus partidarios en el Senado. Además concedió a la plebe tierras y cereales baratos. Reformó el calendario que tuvo vigencia hasta el siglo XV, donde el Papa Gregorio tuvo que rectificarlo.

Esta nueva realidad política llegó a ser insoportable para algunos sectores, y creó la resistencia de algunos senadores patricios, que tramaron un plan para desprestigiarlo con el pueblo. Difundieron que Julio César deseaba coronarse como rey, título muy odiado por los romanos porque les recordaba la dominación estrusca. Por otro lado al no tener hijos varones, adoptó a su sobrino Octavio como hijo, por lo que hizo pensar que realmente estaba preparando su plan para convertirse en rey.

Finalmente en el 44 a. de C. en los idus de Marzo,fue asesinado, con veintitrés apuñaladas. Su hijo adoptivo Marco Bruto fue uno de los cabecillas de este atentado.

Roma recibió la noticia con profundo pesar, en su funeral de produjeron escenas de frenesí colectivo.

Al no tener César herederos varones, en su testamento estableció la condición de que su sobrino nieto, Octavio, se convirtiera en su sucesor. Octavio fue el primer emperador de Roma con el nombre de Augusto (significa:Sagrado).

Su producción literaria más famosa (elegías, epigramas, discursos, etc.) se condensa en dos obras: «Sobre la guerra de las Galias» y «Sobre la guerra civil».

CRONOLOGIA

100 a.C. Nace el 12 (o el 13) de julio, en Roma, miembro de la familia Julia y sobrino de Cayo Mario (líder de los populares).

84 a.C. Se casa con Cornelia, hija del general popular Lucio Cornelio Cinna.

82 a.C. El recién elegido dictador Lucio Cornelio Sila le conmina a que se divorcie de Cornelia. Julio César huye de Roma.

78 a.C. Regresa a Roma tras la dimisión de Sila.

76 a.C. Inicia sus estudios de retórica, en Rodas.

69 a.C. Elegido cuestor.

65 a.C. Elegido edil curul.

61 a.C. Gobernador de Hispania.

60 a.C. Forma parte del primer triunvirato, junto a Pompeyo Magno y Marco Licinio Craso.

59 a.C. Pompeyo se casa con Julia, la hija de Julio César. Elegido cónsul.

58 a.C. Gobernador de la Galia. En los siguientes siete años consigue establecer el dominio romano sobre el norte y el centro europeo situado al oeste del Rin.

55 a.C. Expedición a Britania.

54 a.C. Fallece su hija Julia.

53 a.C. Craso es derrotado y muere en combate contra los partos.

52 a.C. Pompeyo se convierte en único cónsul.

49 a.C. El Senado, incitado por Pompeyo, pide a Julio César la renuncia de su mando y la disolución de sus tropas. Tras cruzar el Rubicón, logra el rápido control sobre la península Itálica.

48 a.C. Elegido cónsul, destruye a las fuerzas de Pompeyo en Farsalia, quien es asesinado en Egipto.

47 a.C. Proclama a Cleopatra VII reina de Egipto. Regresa a Roma como dictador.

45 a.C. Pasa a ser cónsul, con un mandato de diez años. Establece un amplio programa de reformas tras recibir todos los honores e incrementar su prestigio.

44 a.C. El 15 de marzo es asesinado en el edificio romano del Senado por un grupo de senadores.

PARA SABER MAS, SOBRE JULIO CESAR EN LAS GALIAS
EN LAS CALÍAS, CESAR FORJA UN EJERCITO

Para suplantar a sus rivales, necesitaba un ejército y dinero. Para conseguirlos asumió el gobierno de la Galia Cisalpina y de la Narbonense, una región de la Galia Transalpina. Allí permanecería nueve años y, al mismo tiempo que libraba duros combates, se dio tiempo para escribir “La Guerra de las Galias”, memoria detallada de su actuación durante ese período.

En la Galia, cada tribu luchaba contra las demás, en interminables guerras de pillaje. Atraídos por las riquezas de esa región, los romanos, los germanos y los helvecios la invadieron al mismo tiempo.

En tres años y atacando con apenas tres legiones, César conquistó el país. Batió duramente a los helvecios, rechazó a los germanos y cubrió a la Galia con una red de fortificaciones. Al finalizar la campaña disponía de diez legiones formadas por soldados romanos, caballería gala y germánica, arqueros cretenses y egipcios y honderos de las Islas Baleares. El adiestramiento y alimentación de semejante multitud constituía un problema. Pero los tributos que redituaba al país eran tan fabulosos que le permitieron pagar todas las deudas. Los soldados no recibían únicamente su paga o sueldo, sino también botín de guerra: oro y esclavos.

Cuando la campaña de la Galia se aproximaba a su fin, Pompeyo y Craso percibieron que la balanza del poder se había desequilibrado en su contra: el socio había crecido demasiado.

En el año 56 a.C., los tres caudillos se reunieron en la residencia de invierno de César, en la Galia Cisalpina, para zanjar sus diferencias. Era una verdadera asamblea de reyes sin corona. También asistieron a ella doscientos senadores. César logró la concreción de un acuerdo, por el cual obtuvo del Senado oportunidades iguales para los tres “socios”. Craso partió para Asia, a fin de imitar a César (ganar dinero y organizar un ejército). Sin embargo, se excedió en el pillaje y se mostró poco apto para la organización de las tropas. Acumuló una gran fortuna, pero se dejó atraer por los partos a un desierto, donde lo rodearon con su caballería y lo exterminaron.

Los dos “socios” sobrevivientes, uno en Galia y otro en Roma, comenzaron a calcular cuáles serían sus próximos pasos para lograr el poder absoluto. Los nobles y “demócratas moderados” de Roma estaban convencidos de que Pompeyo era un “mal menor”, comparado con el demagogo César. El primero era más conservador, buscaba el trato de sus viejos amigos oligarcas y, después de tanta lucha, se mostraba inclinado a la paz. Pompeyo, además, violó el acuerdo de permanecer en España al frente del gobierno de esa región, y se estableció en Roma.

En el Senado se comenzó a hablar de la reforma del Estado, teniendo a Pompeyo como “princeps”, primer senador. Eran los patricios los que propugnaban ése plan, en forma solapada. Un jefe sometido al Senado, un jefe moderado… Este papel no desagradaba a Pompeyo. Poco a poco ganó nuevos adeptos, y el Senado le otorgó poderes dictatoriales para hacer frente a César y al pueblo. Aceptó “compungido”.

Pero el poder de Pompeyo iba a durar poco. Sólo se mantenía en él porque César, antes tan seguro de su dominio de las Galias, se veía ahora envuelto en una nueva guerra, entre los años 55 y 50 a.C. Los usipetas yteucteros, dos pueblos germánicos, atravesaron el Rin formando un inmenso río humano.

César consiguió vencerlos empleando una traicionera estratagema. Llamó a sus jefes a parlamentar en su campamento y, mientras éstos se encontraban allí, se lanzó con sus tropas sorpresivamente sobre los bárbaros que aguardaban tranquilamente el resultado de las negociaciones. Más de 40.000 germanos fueron ultimados por los romanos. Los aristócratas del Senado simularon indignación ante este hecho, pretendiendo aprovechar la oportunidad contra César. Declararon que éste debía ser destituido porque había atentado “contra el honor de las armas romanas”. Pero deponer a César era tarea difícil, y ellos lo sabían. Su moción era una mera tentativa para desmoralizarlo.

La rebelión, sin embargo, hervía en misma Galia, y para impedir que sus tribus recibiesen refuerzos de Britana (actual Gran Bretaña), invadió a esa “isla de increíble extensión”. La adición, realizada con fuerzas insuficientes, no obtuvo resultados decisivos. César comprendió que estaba perdiendo allí un tiempo precioso. Las .bus galas se unieron ante la amena- romana, y surgió un jefe que las indujo a la lucha: Vercingetórix. Toda la Galia se levantó en armas para apoyarlo, y un ejército de 300.000 hombres se puso en marcha a sus órdenes. Cesar quedó cercado y casi fue aniquilado, pero las rencillas entre las tribus rilas volvieron a debilitar su poder bélico. César se aprovechó de esa circunstancia para atacar a sus enemigos. Venció a Vercingetórix por el hambre, y consiguió hacerlo prisionero.

Así concluyó la guerra de las Galias, y la venganza de César fue sangrienta. Cuan- .”Í3 por fin creyó que la represión había aplastado la voluntad de resisten- ::a de los galos, César dirigió su atención hacia Roma. No podía retornar sin el ejército que había creado. Su poder dependía de dicha fuerza. Sin el apoyo de ella, sus enemigos lo procesarían por las irregularidades de su administración y lo liquidarían. No podía retroceder; tenía que avanzar.

El Coliseo Romano lucha de gladiadores en Roma Historia De

El Coliseo Romano Lucha de Gladiadores

BREVE BIOGRAFÍA DEL COLISEO

Hoy llamamos “Coliseo” a este grandioso edificio, pero en la antigüedad se le conocía por el nombre de “Anfiteatro Flavio”, porque se construyó entre los años 75 y 80 de la era cristiana, por orden de los emperadores Vespasiano y Tito, pertenecientes a la “Gens Flavia”.

Podemos decir que es un edificio generoso. Desde que dejó de utilizarse proporcionó materiales para la construcción de palacios enteros (como el Palacio Venecia) e inclusive de iglesias. En la Edad Media fue saqueado sin escrúpulos: preciados mármoles, estatuas, bloques enteros de travertino, fueron arrancados de su interior. Lo mismo que un buen padre, el Coliseo dejaba que le quitasen lo mejor.

En sus años de servicio, después de haber asistido con impasible solemnidad, durante el imperio, a los espectáculos más dispares y sangrientos, fue escenario, desde el Medievo, de los cánticos y recitaciones de las ceremonias sacras, y casi llegó a ser el símbolo del martirio de los cristianos primitivos. En cierta ocasión se pensó sacar de él otro provecho: se quería instalar una fábrica de tejidos de lana para dar trabajo y alojamiento a los pobres de la ciudad.

El proyecto no se puso en práctica, y el anfiteatro pasó por un largo período de abandono. ¡Estremece pensar que durante cierto tiempo fue destinado a basurero! El cardenal Lambertini, después Papa con el nombre de Benedicto XIV, lo salvó, al proclamarlo lugar sagrado, en 1700, en recuerdo de los mártires cristianos.

El Coliseo se convirtió entonces en un Vía Crucis, y en torno de él se construyeron capillas para practicar devotamente ejercicios religiosos en los que se rememora ese luctuoso suceso. Hasta fines del siglo pasado no recuperó su verdadera fisonomía; 3 partir de esos días, el Coliseo sigue dominando la ciudad con su auténtico rostro.

HISTORIA ANTIGUA: El Coliseo
Hacia el siglo I a. C. se creó en Roma un edificio para albergar las luchas de gladiadores, el anfiteatro, que se construyó en todas las ciudades importantes del Imperio. El Anfiteatro Flavio, o Coliseo, fue el mayor todos ellos y uno de los más grandes construidos en la Antigüedad

El Coliseo Romano

HISTORIA DEL COLISEO
El anfiteatro Flavio, comenzado en el año 74, por orden del emperador Vespasiano, fue concluido en el año 80 por el emperador Tito. El nombre de anfiteatro Flavio se debe al de la familia Flavia, a que pertenecían los dos emperadores por cuya voluntad fue construido. En el Medievo fue llamado Coliseo por su enorme mole; parece también que el nombre se le dio por la presencia en las cercanías de una “colosal” estatua de Nerón.

Durante siglos en la arena del Coliseo se sucedieron escenas de una crueldad inaudita; miles y miles de animales y de hombres fueron masacrados bajo la mirada satisfecha de los espectadores; innumerables cristianos fueron llevados al martirio.

Después del edicto de Constantino (año 313), los combates entre gladiadores disminuyeron en cantidad y concluyeron definitivamente en el año 404 por un edicto del emperador Honorio. Poco a poco el Coliseo fue siendo abandonado. Posteriormente fue transformado en fortaleza. Rayos, incendios y terremotos dañaron siempre la construcción. Pero también la fue destruyendo la mano del hombre.

Durante siglos el Coliseo fue una verdadera cantera de travertino; muchas construcciones romanas se levantaron con material sacado del anfiteatro: el palacio Venecia, la Cancillería, parte de la basílica de San Pedro, el palacio Barberini. A pesar de todo, lo que queda del Coliseo sigue ostentando su imponencia. Poderosos arcos, viguerías, columnas y escalinatas dan una impresión de grandeza, de potencia, de inmensidad.

Asombra pensar que fue levantado en poco más de seis años. Allí está como un perenne testimonio del poderío de la antigua Roma, una ciudad que fue el centro de un vasto imperio, constituido por dilatadísimos territorios conquistados, gobernados y civilizados hasta en sus más lejanos confines por hombres que no conocieron obstáculos en tal aventura.

Historia de su Construcción y Estructura del Coliseo

El origen de los anfiteatros: Hasta la época de Julio César, las luchas de gladiadores y similares se celebraban en los circos o en estructuras desmontables construidas al efecto. Fue Curión el Joven, hacia el 52 a. C., a quien se atribuye la idea de hacer construir dos teatros de madera de igual tamaño, adosados por los vértices de sus curvas y montados sobre sendos ejes.

Estas estructuras podían girar sobre dichos ejes y quedar unidas frente por frente, de forma que los dos hemiciclos formaran un inmenso óvalo, ya que se podían retirar los tabiques de los escenarios de los dos teatros para formar una única arena. En época de Augusto, se levantó el primer «doble te, de piedra de Roma: fue erigido al sur del Campo de Marte, en el 29 a. C. por Cayo Estatilio Tauro. Cuando quedó destruido en el 64 d. C. por un incendio se levantó Coliseo, o anfiteatro Flavio para sustituirlo.

El mayor edificio de Roma: las obras se iniciaron hacia el año 2O, el primer año del reinado del emperador Vaspasiano y terminaron en el de Tito, en el año 80, cuando fue oficialmente inaugurado en una ceremonia que incluyó diez días de juegos. Hacia el 82 d.C.

Domiciciano completó la estructura añadiendo un piso superior. Se eligió para su emplazamiento la zona del antiguo lago de la Domus Aurea de Nerón, que fue desecado hacia el Tíber por una alcantarilla. Debe su nombre precisamente a su proximidad a una colosal estatua de Nerón. Fue construido en un breve plazo de tiempo que puso a prueba capacidad de organización de los maestros de obras que impusieron un sistema de varios turnos, la prefabricación de ciertos elementos y la construcción modular, con la ayuda de una compleja maquinaria y una, mano de obra especializada.

Los materiales utilizados fueron diferentes según las cargas que tenían que soportar: en los pilares y muros exteriores se empleó piedra y ladrillo y piedra más ligera cuanto más cerca la arena. Se utilizó el hormigón en la construcción de los pisos abovedados de los corredores. En su construcción se emplearon 100.000 m de travertino y 300 toneladas de metal para las grapas que mantenían unidos los bloques.

A diferencia de los primeros anfiteatros, cuya ubicación se procuraba que estuviera en colinas para ofrecer apoyo a los muros, el Coliseo es una estructura pendiente de piedra y cemento, de 48 metros de alto, y 188 de largo por 156 m. ancho con capacidad para 50.000 espectadores que podían acceder o salir de a menos de tres minutos gracias a una compleja red de pasadizos y salidas.

La numeración consecutiva sobre los arcos de entrada se correspondía con la numeración de los asientos. Desde el exterior presenta cuatro pisos de arcadas en los que se puede apreciar la superposición de órdenes, en columnas de tres cuartos con función meramente decorativa: abajo el toscano, en el medio el jónico y arriba el corintio. El muro exterior se apoya en 80 pilares macizos, que a su vez se conectan con los interiores por medio de bóvedas de hormigón.

No queda nada del pavimento del ruedo: el visitante actual puede ver el laberinto de celdillas y pasadizos que había debajo; habla aparatos elevadores ocultos yl escotillones para que las fieras y los hombres aparecieran desde debajo del suelo. A nivel del suelo, a la derecha, se sitúa la puerta principal del edificio o porta triunphalis y la de enfrente es la puerta por donde se evacuaban las víctimas o porta libitínaria,

La cavea o graderío empezaba a cuatro metros sobre el nivel de la pista, con una Y plataforma (podium) protegida por una baranda de bronce; sobre el podium se alineaban los asientos de mármol del público de más categoría. Más arriba se escalonaba la gradería destinada al público ordinario, dividida en tres zonas.

La primera zona de gradas comprendía veinte escalones; la segunda, dieciséis; entre la segunda y la tercera se levantaba un muro de cinco metros de altura horadado de puertas y ventanas En la tercera se sentaban las mujeres, bajo un amplio voladizo sostenido pOr columnas. Sobre el voladizo, de pie, se ubicaban los extranjeros y los esclavos.

En el último piso pueden verse ménsulas de apoyo que servían para sujetar los mástiles a los que se ataba el toldo o velarium que se alzaba en verano para proteger a los espectadores del calor. En el interior, en el pavimento, también hay restos del dispositivo de anclaje para los sistemas de poleas mediante los cuales se izaba el toldo. Para los espectáculos nocturnos se suspendía un enorme candelabro sobre el ruedo.

De todas las localidades las mejores eran las que estaban encima del podium, especialmente los dos palcos que se ubicaban a cada extremo del eje menor: al norte el del emperador y la familia imperial, y al sur el del prefecto de la ciudad y los magistrados Sin embargo, es de destacar que a pesar de las medidas monumentales del edificio, los arquitectos romanos consiguieran que la visibilidad fuera perfecta desde cualquier punto.

En cuanto a la decoración, se sabe que era riquísima, con profusión de estatuas y escudos de bronce, etc., pero apenas quedan restos de relieves de mármol y estuco debido a que en sus veinte siglos de historia sufrió terremotos y considerables daños y expolios que hicieron que desapareciera todo el mármol de los asientos y el material decorativo. Fue restaurado a principios del siglo XVIII por Stern y Vafaier.

Panem et circensem:Los espectáculos públicos, tanto los que se desarrollaban en el teatro (ludí scaenic) como los que se llevaban a cabo en el anfiteatro y el circo (ludí circenses) fuero aspecto importante de la sociedad romana, especialmente en época imperial, cuando una de las principales preocupaciones del emperador era proveer de alimentos y diversión al pueblo. Además de una dimensión social, los juegos tenían una vertiente política y religiosa importante.

La celebración de los ludí, normalmente, era fiesta del calendario oficial. Los más importantes eran anuales y se celebraba fecha fija (ludí stati). Cuando el emperador establecía ludí extraordinarios, nombraba a los curatores ludorum, que eran los encargados de prepararlos. La popularidad de los emperadores se medía por el éxito conseguido en los juegos, que se mantuvieron hasta el fin del Imperio.

Los gastos corrían a cuenta del erario público, pero muchas veces los magistrados, para hacerse con el favor de la plebe, gastaban su propio dinero. También celebraban con ocasión de funerales o cualquier acontecimiento que hiciese oportuno un acto de munificencia privada hacia el pueblo; por esto había algunos que especulaban, adquiriendo parejas de gladiadores y cediéndolos a quien los pidiese.

Venationes:Los juegos duraban todo el día. Por la mañana se soltaban las fieras que peleaban entre sí o contra «cazadores»: También se usaban para dar muerte a los condenados; algunos mártires cristianos perecieron de esa forma, pero no hay constancia de casos ocurridos en el Coliseo.

En las luchas de animales se utilizaron todo tipo de especies, como los osos polares, elefantes, tigres de la India o rinocerontes. Los bestiarios eran los que se enfrentaban contra las fieras; a veces incluían en el programa alguna «gracia», como luchar en zancos contra gatos monteses. Hacia mediodía se retiraban los cadáveres y se cubría el pavimento de arena limpia para preparar el plato fuerte: las luchas de gladiadores.

Gladiadores: En los ludí gladiatorí, luchadores bien entrenados se enfrentaban por parejas de maneras diversas. El origen de los combates de gladiadores se atribuye a los etruscos. Los gladiadores eran en su mayor parte prisioneros de guerra o esclavos a los que se adiestraba en una especie de cuarteles con instructores especializados; también había hombres libres que se entregaba a los lanistas (empresarios de gladiadores) por simple gusto.

Los gladiadores se adiestraban, según sus aptitudes, en armas diferentes. Entre los dique versos tipos, destacaban los samnitas que usaban escudo y espada; los tracios, se protegían con una rodela y luchaban con puñal; los murmilones que llevaban casco decorado con un pez y solían combatir con los retiari; armados con una red y un tridente; los ecuestres, que luchaban a caballo con una lanza, y los meridiani que se batían en los días que había otros espectáculos para rellenar los intermedios y el tiempo de descanso que quedaba al mediodía.

 

Antes de empezar la lucha, los gladiadores saludaban al emperador con el clásico «Ave, imperator, morituri te salutant». Varias parejas o grupos combatían a la vez ¿Cuando un gladiador era herido, podía solicitar el perdón. El emperador escuchaba la opinión de la muchedumbre sobre si había luchado como era debido. Si todos agitaban el pañuelo al caído se le perdonaba la vida. En caso negativo, la gente volvía hacia abajo el puño con el pulgar tieso y el gladiador era rematado por el vencedor o por un sirviente. El gladiador victorioso era recompensado con riquezas y conseguía ganarse las simpatías del público. El más preciado honor que podían obtener era el sable de madera (rudis) símbolo de liberación.

También se escenificaban batallas mitológicas e históricas con los contendientes convenientemente disfrazados. Estas escenas servían para dar muerte a los condenados de Una manera «imaginativa»: mientras que en los espectáculos normales la muerte del protagonista era ficticia, ya que en el último momento se le sustituía por un monigote en el circo, el actor destinado a morir, moría de verdad.

Aunque no era su espacio natural, en el Coliseo también llegaron a celebrarse naumaquías o simulacros de batallas navales, como la ofrecida en tiempos de Domiciano. Para conseguirlo algunas zonas del pavimento se eliminaban para inundar la arena de agua.

coliseo ruinas

Restos de las enormes instalaciones que existían debajo de ia gran pista, destruida por el tiempo.

Decadencia del Coliseo Romano

Durante el papado de Gregorio I Magno muchos de los monumentos antiguos pasaron a manos de la Iglesia, que era la única autoridad efectiva. Sin embargo carecía de recursos para mantenerlos, por lo que cayeron en el abandono y el expolio. Durante la Edad Media, la decadencia de la ciudad afectó a todos los monumentos imperiales. Los terremotos de 801 y 847 provocaron grandes destrozos en un edificio prácticamente abandonado en las afueras de la ciudad medieval.

Cuando en 1084 el papa Gregorio VII fue expulsado de la ciudad, muchos monumentos cayeron en manos familias nobles romanas, que los usaron como fortalezas. Es el caso del Coliseo, ocupado por los Frangipane, que lo convirtieron en el centro de su área de influencia. El Coliseo fue cambiando de manos hasta 1312, en que volvió a la Iglesia.

Durante la Edad Media se creía equivocadamente que el Coliseo había sido un templo dedicado a diversos dioses, como el Sol. La confusión podía provenir del coloso de Nerón, al que Vespasiano había cambiado la cabeza por la del dios Sol.

A lo largo de los siglos XV y XVI, el travertino que lo recubría fue arrancado para reutilizarlo en otras construcciones. Entre otras, se utilizó para el Palacio Barberini y para el Puerto de Ripetta. Un conocido dicho latino reza Quod non fecerunt Barbari, fecerunt Barberini (lo que no se atrevieron a hacer los bárbaros, lo hicieron los Barberini). También se utilizó para quemarlo y obtener cal. El expolio de piedras continuó hasta 1749, en que Benedicto XIV consagró el monumentos como iglesia pública en memoria de los mártires allí ejecutados (si bien se cree que la mayoría de éstos fueron martirizados en el Circo Máximo).

En el siglo XIX, por contra, comenzaron una serie de obras para estabilizar muchos monumentos antiguos. En 1820 se terminaron varios contrafuertes que son claramente distinguibles hoy día, y sin los cuales el edificio probablemente se habría derrumbado. Durante todo el siglo se sucedieron obras de consolidación y mejora, en un proceso que aún continúa.