Muerte de Giordano Bruno

Religiones Dualistas Breve Descripción Concepto y Significado

Religiones Dualistas Breve Descripción
Concepto y Significado

¿Es el mundo un campo de batalla en el que se enfrentan las fuerzas de la Luz y las de las Tinieblas? A lo largo de la Historia, tres religiones se ocuparon de este tema, proponiendo diversas soluciones.

Si Dios es bueno y todopoderoso, ¿por qué existe el mal en el mundo? Una sencilla explicación a la que han recurrido muchos pueblos en distintas épocas de la historia humana es la teoría del dualismo. El Dios bueno no es todopoderoso, se alega. Existen dos fuerzas equilibradas que actúan en el Universo y que están enfrentadas en eterno conflicto. El bien y el mal, la luz y las tinieblas siempre han estado opuestos, y siempre lo seguirán estando.

De esta concepción participaron, aunque en grados distintos, tres religiones: el gnosticismo, el maniqueísmo y el mitraísmo. Ya hace tiempo que desaparecieron. Pero el gnosticismo y sus misterios atrajo la atención de muchos cuando el cristianismo empezó a difundirse.

Las creencias, en cuanto tales, fracasaron. En su lugar se escogieron religiones que prometían una victoria final sobre el mal. Pero las ideas en que se apoyaban estas tres religiones volvieron a aparecer una y otra vez, y el escritor Aldous Huxley llamó al dualismo «filosofía perenne» por esa razón.

Más que una religión en el sentido en que tomamos hoy esta palabra, el gnosticismo fue un conglomerado de sectas místicas y ocultas, que diferían en muchas de sus creencias particulares, pero que tenían cierta unidad, pues participaban de la misma concepción de la naturaleza del universo.

Durante algún tiempo coexistió con la Iglesia primitiva cristiana y recibió alguna influencia del pensamiento cristiano. Sus orígenes, sin embargo, datan de una época muy anterior al nacimiento de Cristo, y son atribuidos, en gran parte, al pensamiento griego e hindú.

El gnosticismo
El gnosticismo empezó a destacar en las primeras décadas del siglo n d. de J.C., cuando se fijaron en él los Padres de la Iglesia y provocó su hostilidad. Alcanzó su punto culminante hacia finales del mismo siglo, decayendo en el m, siendo substituido entonces por la religión maniquea.

La palabra griega gnosis, de la que proviene el nombre de gnosticismo, es traducida generalmente como ciencia o conocimiento, pero para las sectas gnósticas significa revelación, y creían que poseían inspiraciones secretas y misteriosas, solamente asequibles a los iniciados. No se preocupaban de propagar esas revelaciones; al contrario, se esforzaban para que no llegaran a los no creyentes.

Todas las sectas gnósticas eran místicas por naturaleza; en ellas se separaba cuidadosamente a los iniciados de los no iniciados, y tenían muchos ritos, ceremonias, nombres y símbolos sagrados. Por ejemplo, tenían muchos sacramentos: el bautismo de fuego, de agua, del espíritu, de aceite, un bautismo para  la  protección   contra  los   demonios;un rito para agujerear las orejas; una ceremonia para llevar a la novia a la habitación nupcial y otra para participar en comidas y bebidas sagradas. Los gnósticos pensaban que cuando un alma deja al cuerpo y emprende su camino hacia el cielo, es obstaculizada por los demonios.

cuevas escondida de los agnosticos

Muchos gnósticos y maniqueos pasaron su vida orando y ayunando en las cuevas del  desierto.

Si es capaz de repetir la fórmula sagrada que entonces conviene o conoce el símbolo apropiado o ha sido ungida con el aceite sagrado, podrá seguir adelante sin obstáculos.

La mayor parte de los gnósticos eran indiferentes a los placeres del mundo material y practicaban un rígido ascetismo, con el fin de liberarse de los lazos de esta vida terrestre. Cuando un gnóstico «recibía el espíritu» o, hablando en la terminología cristiana, «alcanzaba la visión beatífica» —visión de Dios cara a cara— quedaba liberado de los símbolos exteriores de la religión. Vivía en Dios y podía decirse que había pasado de la muerte a la vida.

Los gnósticos creían que el ser divino era indefinible y superaba todo conocimiento. Pero el «Dios creador» es una entidad separada, y la creación —el mundo natural— está presidida por siete poderes. En la mayoría de los cultos gnósticos, estos siete poderes son espíritus medio malos y medio hostiles. Por debajo de ellos está el mundo de los poderes del mal.

Otra figura característica del gnosticismo es el «hombre principal». Representa a un poder divino que, vencido parcialmente por los espíritus malos, desciende a las tinieblas del mundo de la materia. En él está la esperanza de la salvación. Con el paso del tiempo esta figura irá evolucionando hasta atribuírsele en cierto sentido el carácter de salvador personal. Esto pudo ser consecuencia de las influencias que el cristianismo ejerció sobre el gnosticismo.

La aparición del gnosticismo dentro de la Iglesia primitiva fomentó la oposición entre los cristianos y una firme tradición de autoritarismo. Ante tal oposición, el gnosticismo, siempre fragmentado, sin ninguna creencia que le diese cohesión si exceptuamos el dualismo, fue cediendo y llegó a desaparecer, aunque cada cierto tiempo volvía a resurgir, como herejía cristiana, hasta el siglo dieciséis.

La desunión fue probablemente la causa principal del fracaso del gnosticismo, pero su radical pesimismo, en contraste con la ardiente esperanza e idealismo de la Iglesia primitiva, fue sin duda también un factor muy importante. Otra causa de su fracaso fue posiblemente su gran contenido de experiencias místicas y ocultas, no asequibles a todos. Fracasó también por carecer de un jefe personal, de la categoría de Jesucristo, Buda o Mahoma.

En lugar de tener su propio jefe, lo tomaban de otras religiones, pero en este proceso de apropiación esas figuras que elegían se convertían en pálidos reflejos de lo que realmente eran, reduciéndolos a meros personajes históricos.

El mitraísmo
Hacia el final del siglo ra dos grandes religiones se oponían mutuamente en Europa occidental. Una era de origen persa y oriental, el mitraísmo; la otra era el cristianismo.

El mitraísmo es el culto al dios oriental Mitra o Mitras, que a lo largo de los siglos ha aparecido bajo diversas formas en las distintas civilizaciones. Se encuentra en la religión hindú y era también un dios de Babilonia. En Persia era el dios de la luz, y por transferencia al campo de la moral, era también el dios de la verdad.

Al mismo tiempo era el dios de los campos y de la fertilidad, amigo del bien y opuesto al mal, protector de los ejércitos y de los héroes, enemigo de los espíritus malos y protector de las almas en este mundo y en el otro.

Cuando se extendió el imperio persa, también se propagó el culto a Mitra, y se introdujo por primera vez en Roma hacia el año 68 antes de Jesucristo. Al principio fue arraigando lentamente en Italia, pero hacia finales del siglo n comenzó a difundirse rápidamente entre las legiones romanas, que propagaron el culto a Mitra por todo el imperio.

mitrismo y el toro sagrado

Una religión primitiva y abiertamente opuesta al cristianismo fue el mitraísmo, profundamente interesado por la lucha entre el bien y el mal. En muchas ciudades romanas se han descubierto templos del toro sagrado, símbolo  personal de Mitra.

En el mundo romano, se construían templos total o parcialmente en lugares subterráneos y en ellos se celebraban los ritos secretos. El iniciado pasaba por siete grados de conocimiento oculto, a lo largo de los cuales se purificaba por medio de una prolongada abstinencia y severas privaciones. En cada templo se encendía un fuego en el altar que no se apagaba, y tres veces al día se hacían oraciones que iban dirigidas al sol, como fuente de luz y bondad. El símbolo personal de Mitra era el toro.

El mitraísmo, de carácter personal y preocupado por la salvación del alma humana, satisfacía las aspiraciones que tiene el hombre a perfeccionarse moralmente. Esta religión se basaba fundamentalmente en la lucha constante  entre  el  bien  y  el  mal.

El  mal únicamente podía ser vencido por medio de la propia purificación. Si el hombre se purificaba a sí mismo diligentemente —las mujeres estaban totalmente excluidas de la religión de Mitra— la victoria era segura, porque Mitra, el invicto, estaba siempre de parte de los justos.

El alma del justo estaba segura de que entraría en el cielo, donde una vida mejor sería la recompensa por los sufrimientos padecidos en la Tierra. El alma indigna descendía al reino de las tinieblas.

Un día, se pensaba, la lucha entre el bien y el mal cesará y Mitra descenderá para llamar a todos los hombres en sus tumbas, separando a los justos de los pecadores. Entonces el pecador será destruido por el fuego y el justo será inmortal en su cuerpo y en su alma.

El Universo será renovado y no habrá ya más que felicidad en la tierra. La rápida propagación del mitraísmo se debió, en parte, a sus cualidades humanas. Sus comunidades estaban unidas estrechamente por una especie de camaradería fratema. Su carácter eminentemente democrático prescindía de las distinciones sociales. Ricos y pobres, esclavos y libres, todos estaban sometidos a la ley y todos podían ser elegidos para los mismos puestos. Todos disfrutaban  de los mismos sacramentos.

El dios Mitra del mundo romano nos es conocido casi exclusivamente a través de fuentes ajenas al mitraísmo. Por eso nuestro conocimiento de su religión es fragmentario, pero podemos estar seguros de que, a pesar de todas las oscuridades, el misticismo pesimista de los gnósticos y las ceremonias místicas del mitraísmo eran grandiosos y sobrecogedores, y la esperanza de una vida futura mejor era lo que inspiraba a esas religiones.

Los maniqueos
La invasión de los bárbaros, juntamente con la caída del imperio romano, hizo que el mitraísmo fuese decayendo. Podrían bastar estas razones para que fracasase, pero existieron otros dos factores que contribuyeron a ello. El mitraísmo, en muchos aspectos tan liberal, era una religión exclusivamente de hombres; no se admitía a las mujeres.

Los cristianos, sin embargo, exaltaban el puesto de las mujeres y, por primera vez en la historia de las religiones, se creyó que las mujeres tenían alma. En segundo lugar, el cristianismo evangélico de los primeros siglos era directo y simple, mientras que la mitología y cosmogonía del mitraísmo, al tener unos dos mil años de historia, se había complicado y recargado.

Sin embargo, antes de que el mitraísmo desapareciese, fue substituido todavía por otra religión, que también procedía de Persia. Se trataba de la religión del profeta Mani o Manes.

Nacido en Persia en el siglo ni, Mani trató de mezclar la doctrina de Cristo con las antiguas religiones persas. Lo más característico de la doctrina maniquea era su firme e intransigente dualismo, expresado como una filosofía de la Naturaleza. Para el creyente existen «dos raíces» y «tres momentos»; las dos raíces son los dos principios eternamente opuestos: Dios y la materia, la luz y las tinieblas.

san agustin

San Agustín de Hipona, el famoso doctor de la Iglesia cristiana del siglo IV, fue maniqueo durante nueve años, pero le decepcionó esa religión porque no le podía resolver importantes problemas. Por eso se convirtió  al  cristianismo.

Los tres momentos son el presente, el pasado y el futuro. En el pasado, enseña el maniqueísmo, la luz y las tinieblas estaban separadas. Pero un día las tinieblas invadieron el reino de la luz. Para rechazar al agresor, Dios envió a una serie de mensajeros.

El primero fue el hombre principal, que fue derrotado y quedó inconsciente en el campo de batalla. Parte de su luz fue absorbida por los mensajeros de las tinieblas, y de ahí resultó la fatal mezcla de las dos naturalezas. Dios entonces envió a un segundo mensajero, el «espíritu viviente», que rescató al hombre principal, y del cuerpo de sus enemigos fue creada nuestra Tierra y los cielos. El mundo hecho de esta manera es por tanto una mezcla de luz y tinieblas.

El hombre fue creado por los poderes de las tinieblas, pero un nuevo emisario, Jesús, un ser divino, descendió del reino de la luz para manifestarle su doble naturaleza y proporcionarle los medios para salvarse (la gradual separación de la luz y las tinieblas dentro del alma).

Este romper la «mezcla» que es el verdadero objetivo de la ética maniquea, sólo puede .lograrse por medio de un total ascetismo. En el futuro, la restauración del dualismo primitivo se logrará con la total separación de los principios del bien y del mal. El mundo será consumido por un gran fuego, y cuando termine, las partículas de luz que queden serán liberadas y las tinieblas, incapaces de ampliar sus dominios, quedarán aprisionadas para siempre. Las almas de los justos serán glorificadas en el reino de la luz.

El maniqueísmo se convirtió en una gran religión porque unía una antigua mitología y una concepción escrita del mundo con un culto espiritual simple y una moralidad estricta. Ofrecía una revelación, una redención y unos valores morales junto con la inmortalidad. Iba dirigido a todos y no imponía preceptos imposibles para el hombre ordinario. Finalmente, daba una solución simple del problema del bien y del mal.

El maniqueismo dio un paso decisivo en el Este, es decir, en Persia y Mesopotamia, y durante varios siglos la sede del jefe mani-queo estuvo en Babilonia. Sus orígenes persas bastaban para asegurar su odio por parte de Roma, y fue condenado en el año 296 por el emperador Diocleciano.
Pero el maniqueísmo no desapareció del todo; subsistió a su modo entre los monjes de Egipto; durante la Edad Media surgirá una herejía con raíces maniqueas que se extenderá por Europa. En el Este desapareció con la invasión de los mongoles en el siglo XIII.

El fin del dualismo
Ya hemos expuesto algunos de los motivos por los que fracasaron las religiones dualistas. Un teólogo cristiano dirá que el triunfo de su fe se deriva del hecho de que el mal, aunque poderoso, esté sometido a la providencia del único Dios, supremo legislador del Universo. El gnosticismo, el mitraísmo y el maniqueísmo desaparecieron porque defendían que el poder del mal es independiente e igual que el poder del bien.

Historia de los Mormones Origen, Costumbres y Creencias

Origen, Costumbres y Creencias de los Mormones
Su Fundador Joseph Smith

En regiones extensas y poco habitadas en las que la naturaleza hostil reduce los contactos, no es raro ver cómo nacen corrientes de ideas y conceptos transmitidos de generación en generación y que siguen practicándose en circuito cerrado.

En los Estados Unidos, esta forma de «sectarismo» ha hecho nacer creencias religiosas entre las cuales la más notable es la de los mormones. Esta secta se da a sí misma el nombre de «Church of Jesús Christ of Latter Day Saints» (Iglesia de Jesucristo de los santos del Último Día).

Los mormones son, aproximadamente, un millón, de los que la mitad  viven  al  oeste  de  Utah. El profeta y fundador de la secta fue Joseph Smith, nacido en 1805 en Sharon, Vermont, Estados Unidos. Según sus declaraciones, en 1820 se le apareció el ángel Moroni en el Mont Cumora, al oeste de Nueva York.

profeta mormon smith

El profeta y fundador de la secta fue Joseph Smith

Este ángel lo visitó desde entonces regularmente y, en 1827, le confió un secreto: en un bosque, bajo una roca, había un cofre que contenía unas tablas de oro. En estas tablas de oro figuraba una escritura desconocida que, no obstante, podía ser descifrada y traducida si se leía con unas gafas especiales. Era la verdadera religión proclamada en América por Cristo después de su resurrección, pero se había perdido y, después de la muerte de Mormon, el último profeta, tenía que ser divulgada por Joseph Smith.

Ayudado por el campesino Ha-rris y el profesor Gowstery, Joseph Smith editó The Book of Mormon. La obra está escrita en el estilo del Antiguo Testamento y con una escritura egipcia modificada.

El movimiento así creado tuvo gran éxito. Smith se instaló con sus discípulos en Fayette (Nueva York), y el 6 de abril de 1830 fundó una iglesia. Él mismo se atribuyó los títulos de sacerdote, profeta y rey. Al principio admitió la poligamia, pero esto le creó muchos problemas que, unidos a otras dificultades, obligaron a los mormones a dejar Nueva York en 1831.

Los discípulos de Joseph Smith se instalaron primero en Ohio. luego en Missouri y finalmente en Illinois, donde Joseph Smith fundó la ciudad de Nauvoo. También quiso fundar una universidad y construir un gran templo. Como había instaurado también la poligamia, las reacciones fueron violentas y todavía las enconaron más las consideraciones económicas y políticas.

En 1844, Joseph Smith presentó su candidatura a la presidencia de Estados Unidos, erigiéndose campeón de las reformas radicales. Cuando se hallaba en camino hacia Cartago, donde había de encontrarse con el gobernador de Illinois, él y su hermano fueron detenidos y linchados por sus adversarios.

De este modo, con la muerte de su fundador, la religión de los mormones recibió el 27 de junio de 1844 la aureola del martirio. En aquel momento Smith dejaba ya 12.000 adeptos. Sin duda esta «religión» habría caído en el olvido si el sucesor de Joseph Smith no se hubiera revelado un extraordinario conductor de masas.

BrighamYoung (1801-1877), organizador ejemplar, fue expulsado de Illinois junto con todos sus correligionarios. No sólo se apropió del manto del profeta sino que fue, sobre todo, un notable organizador y un jefe. Junto con sus discípulos emprendió la ruta del Oeste.

De 1844 a 1847, recorrieron los Estados Unidos, y al final de esta emigración, el 24 de julio de 1847. llegaron a un valle desolado e impresionante cerca del Gran Lagc Salado, en uno de los extremos occidentales de las Montañas Rocosas.   «Este  es  el  lugar»,   dijo Young, y con estas palabras fue fundado el gran reino mormón.

El 24 de julio es todavía hoy una fecha memorable para los mormones. Lo que Young y sus adeptos hicieron en este territorio, que entonces pertenecía todavía a México, es casi increíble. En pocos años una región desértica se transformó en tierra fértil. Young lo reglamentaba todo. Elegía las tierras que debían dedicarse al cultivo y mandaba excavar canales de riego. También encontró procedimientos para liberar al suelo de su gran contenido de sal. Podría decirse que obligó al desierto a alimentar a una población cuyo número aumentaba rápidamente.

Brigham Young fundó también Salt Lake City, que se convirtió en la capital de Utah, con una población de unos 200.000 habitantes. A pesar de que fue creada en 1847, Salt Lake City es una ciudad modelo. Sus calles son anchas y rectas y en ellas se han creado numerosos y grandes parques.

En 1950, la universidad de Salt Lake City contaba con unos 10.000 estudiantes. El punto central de la ciudad es el Temple Square, donde se hallan los edificios religiosos.

Young y sus ayudantes ejercieron un poder despótico suavizado por la inteligencia y la buena voluntad. Siguió reinando la poligamia, pero se limitó a los principales dignatarios de la secta. Esta poligamia no puede considerarse una concesión a las pasiones humanas, sino más bien una recompensa para los más fuertes y valerosos que habían demostrado estar capacitados para mantener a más de una familia. Como el divorcio no está permitido, la poligamia de los mormones posee cierto carácter, aunque muy singular, de moralidad.

En 1890, Woodruff, uno de los sucesores de Young, publicó un manifiesto en virtud del cual los «santos» estaban eximidos de «la obligación de poligamia», debido a «las leyes del país».

Sólo los que no pertenecen a la secta llaman Salt Lake City a la capital de Utah. Los mormones la llaman Sión. Aunque constituyen una minoría, tienen, en la ciudad, fuerza y riqueza. El gobernador de Utah, la mayoría de los senadores, los miembros del Congreso, las personalidades y los que ocupan puestos importantes, son mormones.

Todas las grandes instituciones, como bancos, hoteles, imprentas, diarios e incluso la estación de radiodifusión, pertenecen a la Iglesia mormona. Ésta es muy rica, pues cada mormón debe entregarle la décima parte de sus ingresos. En cuanto a reglas de vida, son muy estrictas: nada de alcohol, nada de café, nada de coca-cola y nada de tabaco.

Los mormones mantienen la esperanza de que un día el mundo entero adoptará su credo.

CREENCIAS Y COSTUMBRES

A fin de conservar el cuerpo y la mente sanos y fuertes,porque es un don preciado de Dios, existe una ley de salud entregada en 1833 a su fundador Smith. Fundamente hace incapié en los beneficios de una buena alimentación y de la salud física y espiritual, Dios nos pide que se evite el consumo de:

  • Tabaco.
  • Alcohol.
  • Café y té.
  • Drogas ilegales.

Dios promete grandes bendiciones físicas y espirituales a quienes cumplan la Palabra de Sabiduría.

La Ley de Castidad:El sublime poder de procrear y engendrar hijos dado por Dios, debe tratarse con cuidado, pues es un poder sagrado. La ley de castidad renuncia la actividad sexual fuera de los lazos del matrimonio. La castidad significa abstener de relaciones o actividad sexual que va en contra de las leyes y estatutos del Señor.

Los mormones practican el ayuno, como una forma de puruficarse y acercarse a Dios. Aceptan el diezmo porque ellos suponen que todo pertenece a Dios, y entregar una parte es solo devolver algo que no es de ellos. Ven el bautismo como una regla escencial o sagrada, puesto que el Salvador mismo lo realizó mientras estuvo en la tierra.

También practican la imposición de manos par ala bendición de los enefermos, la confirmación y ordenación.Respecto a la Naturaleza de Dios suponen que es un ser perfecto y glorificado, todopoderoso, justo, misericordioso, y amoroso.

La oración es observada y aceptada como una comunicación reverente con Dios, durante la cual una persona agradece y pide bendiciones.

Para saber más:

Solicitar Un Libro Mormón Gratuito

Solo la Fe Salva Al Hombre Moral y Teología de Lutero

“El Justo Vivirá Por Su Fe, Pues Solo la Fe Salva Al Hombre”

LOS COMIENZOS DE MARTIN LUTERO
Nació en Eisleben, en Sajonia, el 10 de noviembre de 1483, hijo de un minero, hombre grave, sereno, trabajador y poco comunicativo. En Mansfeld, adonde el padre había llevado a su familia, el pequeño Martín asistió a la escuela, siguiendo los oficios y participando de las supersticiones comunes a los lugareños.

Solo la Fe Salva Al Hombre

Martín Lutero, Reformador Religioso

A continuación, se traslada a la Universidad de Erfurt, donde se inscribe en la facultad de Derecho, sin vocación: su padre, enriquecido, soñaba para él con una fructífera carrera de jurista. Era un estudiante aplicado, buen camara-da y alegre compañero. Entonces se produce la crisis que lo llevó al convento. Sorprendido en plena campiña por una tormenta, fue arrojado a tierra y gritó: «¡Socorredme, Santa Ana, me haré monje!».

Doce días después entra en el convento de agustinos de Erfurt, en 1505. Luego dirá que este voto le había sido arrancado por el miedo y que su vocación no era real. No obstante, su sensibilidad inquieta le lleva siempre al pensamiento deprimente de su irremediable debilidad creyendo, quizá, que la vida monástica le daría una cálida protección contra la desesperación.

De todas formas, el joven, acogido calurosamente por los agustinos, se somete sin aparente dificultad a las reglas de su nuevo estado. Ordenado sacerdote en 1507, celebra poco después su primera misa, y la idea de que iba a poner a Dios presente sobre el altar, le produce tal terror que habría huido si no lo hubieran detenido los asistentes.

La obsesión de la tentación ya no le abandonará nunca, tentación carnal de la que el temperamento sanguíneo de Lutero no volverá a estar exento, sino que aumentará todavía más con la concupiscencia que empuja al hombre a lo terrenal: desesperación, envidia y cólera. Abandonarse a la bondad de Cristo, como le aconsejan sus superiores, parece imposible a este espíritu torturado por el vértigo de la culpa. En 1610, a raíz de una contienda surgida entre los conventos agustinos, Lutero marcha a Roma, como delegado, junto al General de la Orden.

Permanecerá allí cuatro semanas. Según declarará más adelante, no encontró en la Ciudad Eterna más que ignorancia, impudicia y corrupción. Puesto que Alejandro VI había muerto hacía siete años, y Julio II, revestido entonces de la tiara, no era objeto de tal escándalo, se puede pensar que al sombrío espíritu del alemán le ofuscó la alegre y familiar piedad italiana. La vuelta de Lutero a su país natal está señalada por tareas cada vez más numerosas: predicación, inspección de conventos y comentarios sobre los salmos.

LA SALVACIÓN POR LA FE
Las vigilias y los ejercicios ascéticos no daban a Lutero siempre la certeza de la salvación. Para los discípulos alemanes de Ockam, el hombre estaba inclinado al mal, pero podía alcanzar la gracia con su propio esfuerzo. Este esfuerzo solamente era eficaz si Dios quería aceptarlo; ¿cómo saber si la voluntad de Dios predestinaba a la gracia?

La perseverancia era un signo. ¿Pero quién podía estar seguro de no haber desmayado alguna vez, de no conocer el desfallecimiento? Lutero estaba obsesionado por una certeza, la de la condenación eterna. Finalmente, durante el invierno 1511-1512, encuentra la respuesta que buscaba en la Epístola de San Pablo a los romanos: «El justo vivirá por la fe». El hombre está corrompido, ningún mérito lo puede redimir ante Dios.

Pero Cristo ha muerto por los pecados de los hombres. La salvación será un don de Dios al creyente por el simple hecho del sacrificio de su Hijo. Es necesario entregarse, humildemente, a Cristo Redentor» no contar más que con Él.

Si la justicia de Dios condena al pecador, su caridad puede abrirle el camino de la salvación. Si se siente profundamente un impulso hacia Dios, se puede esperar en la gracia divina.

Su doctrina es pesimista: el hombre no es libre, la fe sólo existe para las almas predestinadas, y el cristiano no puede atribuirse el mérito de ella; indigno de perdón, únicamente es rescatado por Cristo.

Frente a sentimiento de pecado, desesperación, abandono en Dios , la esperanza de salvación es sólo por la fe, independiente de las obras y de las prácticas religiosas, tales son los puntos principales de la moral y de la teología de Lutero, que no pensaba romper con Roma. Había pensado en su salvación, sobre todo, y no en la reforma de la Iglesia.

LAS INDULGENCIAS Y LAS TESIS DE WITTENBERG
Una indulgencia era la posibilidad dada a un creyente de redimir, por medio de un donativo en dinero, ciertas penitencias. León X, que necesitaba recursos para los inmensos trabajos de San Pedro en Roma, decidió otorgar una indulgencia a todos los que entregasen una limosna con este objeto.

El Comisario encargado de la operación en Alemania fue Alberto de Brandeburgo, joven arzobispo de Maguncia, que había tomado a préstamo 21.000 florines de los banqueros Függer para pagar a Roma las tasas que la Cancillería reclamaba con motivo de su promoción.

El Papa cedió a los Függer en 1515 la mitad del producto de las indulgencias recaudadas en los dominios del arzobispo, con objeto de que se reembolsasen su dinero. El asunto tomó un aspecto escandaloso: ¡Los Függer vendían las indulgencias en las ventanillas de sus oficinas! Más aún, el dominico Juan Tetzel, sub-comisario, permitió que se empleasen procedimientos indefendibles para decidir a los espíritus, que creía toscos y primitivos: «El  alma del Purgatorio  se  echa  a volar al cielo en el momento en que un fiel pone una moneda… en el cepillo para las obras de la Basílica de San Pedro».

Lutero no habría esperado ese día para alzarse contra el abuso de las indulgencias, pero aquello colmó la medida: el 31 de octubre de 1517, se dirigió a la iglesia de Wittenberg, colocando sobre la puerta un cartel en el cual anunciaba que serían mantenidas bajo su presidencia noventa y cinco propociciones o tesis sobre las indulgencias.

Las proposiciones afirmaban que las indulgencias no tenían ningún valor ante Dios, que solo engañaban al pecador manteniéndole en una falsa seguridad. «Predican invenciones humanas, los que pretenden que tan pronto como el dinero resuena en su caja, un alma se eleva del Purgatorio». «Si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de perdón preferiría mejor que la Basílica de San Pedro se convirtiera en cenizas antes que edificarla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas». «El verdadero tesoro de la Iglesia es el sacrosanto Evangelio, gloria y gracia de Dios».

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

Principales Filosofos de la Historia Destacados Pensadores del Mundo

Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Siddhartha Gautama (Buda) c. 563-483 a. C. India Fundador del budismo como vía para lograr el nirvana (iluminación espiritual) y liberarse así del ciclo terrenal de la reencarnación. Laozi VI a.C.
China Fundador del taoísmo, interesado por la actitud vital del individuo.
Dao De Jíng.
Confucio
551-479 a. C. China Fundador del confucianismo, que promueve la armonía social mediante las costumbres.
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Sócrates 17.469-399 a.C. Grecia
Uno de los fundadores de la filosofía occidental, a quien se atribuye la frase:
«Una vida sin examen no merece ser vivida». No dejó escritos.
Platón c. 427-347 a.C.
Grecia Discípulo de Sócrates; afirmó que todo lo que percibimos es una sombra de su forma ideal, abstracta. La república (c. 360 a.C.).
Aristóteles 384-322 a.C.
Grecia Filósofo de obra muy amplia con gran interés por la clasificación lógica. Metafísica (350 a.C.).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Plotino 205-270 d.C. Grecia
Imperio romano Fundador del neoplatonismo, desarrollo de las ideas originales de Platón. Enéadas (c. 253-270).
San Agustín 354-430 d.C. N. de África.
Transmisor del platonismo a través de la teología cristiana. La ciudad de Dios (413-426).
Tomás de Aquino 1225-1274 Italia
El mayor teólogo medieval. Suma teológica (1259-1269).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Italia
Afirmó que el estado debe promover el bien común sin tener en cuenta la evaluación moral de sus actos. El príncipe (1513).
Francis Bacon (1561-1626) Inglaterra
Sostuvo que mediante el conocimiento científico se puede controlar la naturaleza. Novum organum (1620).
John Locke (1632-1704) Inglaterra
Defensor del empirismo, según el cual el conocimiento de lo existente debe proceder de la experiencia. Ensayo sobre el entendimiento humano (1690).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Thomas Hobbes (1588-1679)
Inglaterra Padre de la filosofía política inglesa, que estudia la organización de la sociedad. Leviatán (1651).
Rene Descartes (1596-1650 )
Francia Subvirtió el escolasticismo
medieval y renacentista.
Meditaciones metafísicas (1641).
Baruch Spinoza (1632-1677) Holanda
Uno de los racionalistas más importantes del s. XVII; afirmó que el conocimiento del mundo puede obtenerse a partir de la razón.
Tratado teológico- político (1670).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Gottfried Wilhelm Leibniz
1646-1716 Alemania Matemático
y filósofo racionalista.
Monadología (1714).
George Berkeley 1685-1753 Inglaterra Empirista que desarrolló un sistema metafísico idealista: en última instancia, la realidad consiste en algo no material. Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710). David Hume 1711-1776
Gran Principal exponente del escepticismo metafísico. Bretaña Tratado sobre la naturaleza humana
(1734-1737).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Jean-Jacques Rousseau 1712-1778
Suiza Defensor de la soberanía del cuerpo social (el pueblo).
El contrato social (1762)
Immanuel Kant (1724-1804)
Alemania Buscó establecer la autoridad de la razón a través del examen crítico.
Crítica de la razón pura (1781).
Thomas Paine Bretaña (1737-1809 )
Gran Afirmó que los gobiernos deben respetar los derechosnaturales de sus ciudadanos.
Los derechos del hombre (1791-1792).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
G. W. F. Hegel
(1770-1831)
Alemania El más influyente de los idealistas alemanes. La fenomenología del espíritu (1807).
Arthur Schopenhauer
(1788-1860)
Alemania Postuló el idealismo trascendental: la creencia de que la experiencia humana de las cosas consiste en cómo se nos aparecen. El mundo como voluntad y representación (1818).
Soren Kierkegaard
(1813-1855)
Dinamarca Precursor del existencialismo, subrayó la posición única del individuo como agente de la autodeterminación. Apostilla conclusiva no científica a las «Migajas filosóficas» (1846).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Karl Marx
(1818-1883)
Alemania Teórico social radical y
filósofo del comunismo.
El Capital (1867).
Friedrich Nietzsche
(1844-1900)
Alemania Rechazó las interpretaciones religiosas y metafísicas de la condición humana a través del concepto de «superhombre».
Así habló Zaratustra (1883-1885).
Bertrand Russell
(1872-1970)
Gran Fundador de la filosofía analítica, que enfatiza la Bretaña claridad
y la argumentación.
Principia mathematica (1921).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Ludwig Wittgenstein
(1889-1951)
Austria El más prominente de los filósofos analíticos. Tractatus logico-philosophicus (1921).
Jean-Paul Sartre
(
1905-1980)
Francia Líder del existencialismo, centrado en la totalidad de la libertad humana. El servia nada (1943).
Epicteto
Filósofo estoico.
En Roma fue esclavo de Epafrodito, liberto de Nerón, y siguió las lecciones del estoico Musonio Rufo

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Médicos Argentinos

Nobeles Argentinos

Galileo Galilei y la Inquisicion de la Iglesia Sociedades Secretas

GALILEI Y LAS SOCIEDADES SECRETAS

Galileo fue un abanderado de su tiempo, aunque no el único. Quizá el hecho de haber sido sometido a un juicio sumarisirno que le llevo a una posterior abjuración de sus teorías es lo que más ha trascendido al gran público. Pero el astrónomo de Pisa no estaba solo. A su alrededor y practicando la misma u otras disciplinas hubo muchos científicos que no siempre contaron con el beneplácito del poder establecido, que en aquel momento era la Iglesia.

Galileo Galilei

En la época de Galileo, investigar significaba depender de los ricos y poderosos mecenas, quienes a su vez se dejaban «guiar» u orientar por la Iglesia. Un mecenas, por importante que fuera, difícilmente podía apoyar a alguien cuyas teorías no cuadrasen con el canon establecido. Esto generó que algo que había permanecido larvado despertase. Algo que se mantendría durante largo tiempo.., la conspiración, o si se prefiere, la conjura para poder «respirar de forma diferente».

Pese al omnímodo dominio de la Iglesia había otras formas de pensamiento, otros sistemas de entender la vida y de comprender la magnitud de las cosas a metodología no siempre pasaba por seguir a pies juntillas lo que ordenaban los dogmas religiosos. Era preciso prescindir de ellos logicamente hacerlo en secreto. En la época existieron numerosos grupos que. amparándose en otras filosofías, en el esoterismo y por supuesto, en el ocultismo de lejanas religiones orientales, dieron cauces y dinero a las nuevas ideas. Las sociedades secretas apoyaron los avances científicos y la ciencia se hizo conspirativa.

Llegó un momento en que las sociedades secretas no sólo habían crecido en número, sino también en integrantes. Su objetivo era claro: enfrentarse al poder establecido, liberarse de aquéllos que siempre les habían dictaminado qué y cuándo debían pensar. En aquel tiempo, eso significaba oponerse a la Iglesia y a sus dogmas.

En muchos casos ya no era cuestión de defender una teoría científica, sino una forma de vida, de sociedad e incluso de política. Los conspiradores, o sea aquellos que no estaban conformes con el poder terrenal eclesiástico, debían unirse para actuar como una sola fuerza. Pero la verdad es que conspiraciones y formas de ejercer sus tramas hubo muchas. Por lo que cuando hablamos de sociedades secretas debemos tener en cuenta esa riqueza de matices.

Sea como fuera, las sociedades secretas llegaron a ejercer una altísima influencia. Consiguieron participar en episodios históricos tan relevantes como la Revolución Francesa, la Independencia de Estados Unidos y, ya más cerca de nosotros, en las guerras mundiales, por no hablar de otros hechos más contemporáneos. ¿Con qué fin? El autor de Ángeles y demonios nos ofrece en su obra algunas pistas al respecto, pero no debemos precipitarnos. Como toda buena trama, el complot precisa de los momentos apropiados y las circunstancias precisas para que dé el resultado esperado, aunque éste pueda tardar siglos en producirse.

LA SECRETA AVENTURA DE PENSAR LIBREMENTE:

A lo largo del siglo XVI se efectúa un cambio de formas y de filosofía en lo que a la ciencia se refiere. Nace una nueva ciencia más moderna, más experimental, y los investigadores comienzan a cuestionar las cosas que hasta ese momento parecían inamovibles. Lo de siempre ya no es totalmente válido; las normas establecidas comienzan a resquebrajarse.

Una nueva sociedad científica estaba viendo la luz y comenzaban a tambalearse los dogmas establecidos por los poderes de siempre, en especial por las jerarquías eclesiásticas. Ciertamente los investigadores tuvieron que mantener una exquisita discreción, a veces un secretismo absoluto, para poder llevar a cabo sus descubrimientos sin despertar las iras de la Iglesia. Hemos visto que Galileo fue sometido a penas de prisión y condenado a abjurar.

El médico y teólogo aragonés Miguel Servet, acusado de herejía por haber cuestionado el dogma de la Trinidad, fue condenado a morir en la hoguera; otros científicos y pensadores notables fueron perseguidos o murieron en extrañas circunstancias. El Vaticano y los «sabios» del sistema que recibían su protección y sus prebendas, estaban dispuestos a cualquier recurso para impedir que el afán de conocimiento acabara destruyendo su poderío. Pero los investigadores siguieron adelante, a menudo amparados en el secretismo, porque creían en la verdad expresada en este párrafo por el gran Galileo:

La ciencia está escrita en el más grande de los libros, abierto permanentemente ante nuestros ojos, el Universo, pero no puede ser comprendido a menos de aprender a entender su lenguaje y a conocer los caracteres con que está escrito. Está escrito en lenguaje matemático y los caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las que es humanamente imposible entender una sola palabra; sin ellas uno vaga desesperadamente por un oscuro laberinto.

Los científicos de la época de Galileo defendían que era preciso aprender a observar de nuevo los fenómenos y experimentos, con ideas nuevas. Claro que las cosas no siempre son tan sencillas, de ahí que la nueva ciencia debía hacerlo todo despacio y, por si ello no fuera suficiente, al margen de la ley establecida. Todos los investigadores y descubridores de aquel tiempo establecían sus especulaciones y teoremas en privado, en sus reuniones, pero no a través de la enseñanza oficial.

Ciertamente las universidades italianas del Renacimiento eran las mejores y las más agraciadas por los donativos proporcionados por sus ostentosos mecenas. Investigar y trabajar en otros lugares que no fueran Padua, Pisa, Bolonia o Pavia era arriesgarse a caer en el anonimato. Tan relevantes eran estas universidades, que la ciencia en aquella época hablaba o en italiano o en latín, las «lenguas puras» que marcaban las pautas de comunicación entre la sociedad científica. En sus claustros enseñaban los sabios de mayor renombre y, como contraprestación, se les ofrecía los mejores patrocinadores para sus investigaciones. Claro que no convenía recibir una subvención y correr el riesgo de que ésta fuera retirada porque el clero considerase que se había llegado más allá de lo que marcaban los dogmas.

Lo cierto es que no todas las universidades europeas reaccionaron favorablemente al cambio. Así la de Salamanca, que durante otros tiempos se había convertido en un punto de referencia en lo que a investigaciones anatómicas y astronómicas se refiere, durante ese periodo de cambio científico prefirió ser prudente. Su claustro no aceptó los nuevos postulados, refugiándose en las tradiciones clásicas que estaban aceptadas y amparadas por la Iglesia. Un caso similar se dio en La Sorbona, que no acepto las nuevas teorías científicas pues tenia que generasen problemas en la teología a la que estaba aferrada. Por el contrario la Universidad de Montpellier recibió con los brazos abiertos los aires de renovación.

firma de Galileo Galilei

Firma de Galileo Galilei en el acta del proceso en su contra. Se guardó en el Archivo Secreto del Vaticano.
El observatorio guardó sus instrumentos de observación.

Fuente Consultada: Mas Allá de Ángeles y Demonios de René Chandelle

Miguel Servet Condenado a la Hoguera Por la Inquisicion

(Villanueva de Sijena, Huesca, 29 de septiembre de 1511 – Ginebra, 27 de octubre de 1553)

Teólogo y médico español. Su padre ejercía la profesión de notario. Pertenecía a una familia muy devota en la que había abades, doctores, y en general, gentes de toga. En su pueblo natal, sus padres le procuraron una educación esmerada.

Desde su niñez dio muestras de gran comprensión, avanzando en el estudio de las Matemáticas, de la Historia y Geografía, y distinguiéndose en el de las lenguas sabias. Antes de que se le enviara a Toulouse a perfeccionar sus estudios, estuvo instruyéndose en Barcelona, donde conoció al sabio Juan de Quintana, que después fue consejero y confesor de Carlos V.

En 1528 se inscribe en la Universidad de Toulouse como estudiante de Derecho, despertándose entonces su vocación por la Teología. Su protector, Juan de Quintana, le llevó a Italia primero y a Alemania después, con el séquito de Carlos V. Fue en Alemania donde entró en relaciones con los jefes de la Reforma, tomando conciencia de la importancia del problema religioso que estaba agitando a toda Europa.

En Basilea conoció a Ecolampadio, teórico reformador que le acogió con gran entusiasmo, pero que pronto se escandalizó de las doctrinas antitrinitarias de Servet, echándolo de su casa. Los reformadores de Estrasburgo se alejaron de él por el mismo motivo y Zwinglio, como estos, le repudió. Servet reclamó el juicio de la opinión pública editando en 1531, en Alsacia, su célebre tratado «De trinitatis erroribus». Apenas publicada su obra, fue perseguida y suprimida en Ratisbona, y levantó una enorme polémica en Suiza y Alemania, donde fue anatematizada por los reformadores. Meses después, Servet desarrolló sus ideas teológicas en una nueva obra, «Dialogarum Trinitate».

Estos tratados, en los que exponía un sistema filosófico y teológico personal, fundado en un panteísmo místico, indignaron a los teólogos reformadores, hasta el punto que, amenazado de muerte, Servet abandonó Alemania. Llegado a Lyon, adoptó el nombre de Villeneuve y se fingió natural de Tudela, abandonó la Teología y trabajó en el taller de unos impresores que le confiaron la corrección y la anotación de la «Geografía» de Tolomeo. Un año más tarde conoció a Sinforio Camper, médico fundador del Colegio de Medicina lionés, quien le alentó en sus estudios médicos que había comenzado en Italia. Se decidió a ir a París para completar sus estudios y adquirió gran celebridad como médico.

Descubrió la circulación de la sangre, dando una descripción precisa de la circulación pulmonar y de la transformación de la sangre venosa en arterial. En este género de estudios, como en los teológicos, Servet demostró ser un espíritu osado y poco respetuoso de la tradición. Publicó varios opúsculos en los que proponía cambiar los viejos errores medicales por un nuevo método de su invención. Se ganó la enemistad de todos los médicos, y volvió a Lyon, donde escribió los comentarios de la «Summa» de Santo Tomás.

Por esta época conoció personalmente a Juan Calvino, con quien discutió violentamente cuestiones religiosas. Realizó varios viajes a Italia y vivió más de un año en Vienne bajo la protección del obispo Paulmier, hombre liberal que nombró a Servet médico de cámara. Pero su inquietud le hizo continuar de nuevo, tomando parte en los debates religiosos; en 1540, Servet y Calvino escribieron cada uno un libro en el que resumían sus teorías; el de Calvino fue la «Institución Cristiana»; el de Servet, «La Restitución Cristiana». Calvino indujo a algunas personas con las que Servet mantenía correspondencia a que denunciaran su obra al inquisidor de Lyon.

Detenido, se disculpó de la acusación y la instrucción fue sobreseída por falta de pruebas, pero, más tarde, al ser presentadas por un adepto de Calvino varias cartas en las que se hallaban las mismas proposiciones heréticas que se denunciaban, Servet fue detenido y condenado a muerte. Escapó de la condena abandonando el territorio francés en dirección a Italia pasando por Ginebra, donde vivía Calvino y donde fue reconocido y preso. Calvino se ensañó predicando contra Servet, presionando en el consejo la votación para que aquel fuese quemado. Nada pudieron hacer los amigos de Servet en las 11 sesiones que duró la causa.

PARA SABER MAS…
CALVINO Y SERVET

El “caso Servet” ha sido la cuestión que ha valido más reproches al reformador de Ginebra, y en la historia de Calvino es un episodio tan polémico y controvertido como el de la actitud de Lutero ante las revueltas campesinas de 1525.

¿Se trató de un acto justo según la escala de valores de la época, de un verdadero crimen legal o simplemente de una consecuencia de las luchas interiores que agitaban a la Ginebra de estos tiempos?

El español Miguel Servet, de origen aragonés, nacido hacia 1511, tuvo una personalidad tan original y curiosa que el mismísimo Menéndez y Pelayo, implacable debelador de herejes, apenas puede disimular la admiración que le inspira “tan singular personaje”, como él dice. “Teólogo reformista, precedesor de la moderna exégesis racionalista, filósofo panteísta, médico, descubridor de la circulación de la sangre, geógrafo, editor de Tolomeo, astrólogo, perseguido por la universidad de París, hebraizante y helenista, estudiante vagabundo, controversista incansable, a la vez que soñador místico, la historia de su vida y opiniones excede a la más complicada novela” (Historia de los heterodoxos españoles).

Después de un período de formación en España y el sur de Francia, viajó por Italia y Alemania en calidad de secretario del confesor de Carlos V, fray Juan de Quintana, y asistió a la dieta de Augsburgo, donde conoció a Melanchthon. Al parecer, por esta época sus ideas religiosas distaban tanto de los católicos como de los protestantes (nec cum istis, nec cum illis; “ni con éstos, ni con aquéllos”), y en 1530 se instaló en la protestante Basilea y se dispuso a poner por escrito sus opiniones.

Inmediatamente chocó con el jefe de la iglesia de esta ciudad, Ecolampadio, quien en una carta a Zuinglio dice del español que es “altanero, orgulloso y disputador”; pero desoyendo todos los consejos de los calvinistas, Servet siguió adelante con su propósito y en 1531 publicaba en la ciudad de Haguenau, en Alsacia, el libro De Trinitatis Erroribus, en el que negaba el dogma trinitario. La gran indignación que produjo entre católicos y reformados semejante libro no fue obstáculo para que al año siguiente Servet insistiera en sus tesis con dos diálogos sobre la Trinidad, después de lo cual se vio obligado a abandonar aquellas tierras.

En 1534 se encontraba en París y conocía a Calvino, de allí pasó a Lyon, donde al año siguiente publicaba una erudita edición de Tolomeo, y en 1536 volvía de nuevo a París para seguir estudios de medicina; posteriormente ejerció esta profesión, se ocupó de astrología (por lo cual fue denunciado al Parlamento de París), escribió un tratado de terapéutica, trabajó en las materias más diversas, hasta que en 1540 pasó a ser médico del arzobispado de Vienne, en el Delfinado, donde gozaba de gran prestigio.

Cediendo nuevamente a sus preocupaciones teológicas, Servet inició en 1546 una dura polémica epistolar con Calvino, y en enero de 1553 se atrevía a publicar clandestinamente en la misma Vienne el Christianismi Restitutio, firmado tan sólo con sus iniciales. La obra (uno de cuyos borradores había enviado Servet a Calvino años atrás) atacaba por igual a católicos y reformados y en ella se decía que tanto unos como otros habían falseado la doctrina del cristianismo primitivo.

En Ginebra se identificó inmediatamente al autor del libro y Calvino le denunció al arzobispo de Vienne, quien hizo encarcelar al español. Poco después Servet lograba huir de la prisión y cuando se dirigía a Italia para embarcar allí rumbo a España, cometió la imprudencia de pasar por Ginebra, donde fue reconocido y detenido el 13 de agosto de 1553.

En el proceso que se le formó por hereje y blasfemo influyó la pugna interna que oponía los partidarios de Calvino a los del grupo capitaneado por Ami Perrin, síndico de la ciudad, quien representaba la oposición a las pretensiones de poder absoluto y a la intransigente rigidez de los calvinistas. Posiblemente Perrin y los suyos tenían interés en demostrar que Calvino no era el único defensor de la ortodoxia y ello les movió a rivalizar en celo acusando a Servet, pero en todo caso la situación del aragonés no podía ser peor dada la mentalidad de la época, que consideraba al hereje como al más nefando y peligroso de los criminales.

Servet se negó repetidamente a retractarse y en sus discusiones con Calvino puso a éste fuera de sí, sin dejar por ello de despertar cierta simpatía en la ciudad por la entereza de su actitud y el brío de su argumentación. Las restantes iglesias suizas fueron consultadas acerca de la cuestión y el 19 de octubre llegó su respuesta, plenamente favorable a las decisiones de Calvino; no obstante, la discusión acerca de la sentencia duró aún tres días más, constituyendo una nueva batalla entre el partido de los “libertinos” -el de Perrin, que ahora defendía a Servet- y el de los “clericales”.

Finalmente estos últimos impusieron su parecer el día 26 de octubre, y el español fue condenado a morir en la hoguera. La sentencia se ejecutó al día siguiente y Miguel Servet fue quemado junto con un ejemplar del Christianismi Restitutio. Un año más tarde, en 1554, Calvino creyó necesario justificarse escribiendo un tratado que publicó simultáneamente en francés y en latín, Declaración para el mantenimiento de la verdadera fe, donde refuta el antitrinitarismo de Servet y se declara decidido partidario de la tesis de que los herejes merecen la pena capital.

Parece indudable que el reformador ginebrino había obrado de acuerdo con su conciencia, pero las consecuencias políticas de tan resonante proceso fueron muy favorables para él: cuando su posición en la ciudad se veía seriamente amenazada por los “libertinos”, el caso Servet le dio prestigio y le permitió ganar las elecciones de 1554; un año después fracasaba un golpe de fuerza de los “libertinos”, que tenían que huir de la ciudad, y Calvino de este modo se veía libre de sus principales adversarios.

Francis Drake Pirata de la Reina Isabel I de Inglaterra Biografia

HISTORIA DE FAMOSO CAPITÁN FRANCIS DRAKE
historia sobre el oro

Las expediciones inglesas constituyen una página gloriosa en la historia de la navegación y preparan el predominio británico en los mares. El héroe admirado y temido de los españoles es Francis Drake, el lugarteniente de Hawkins en San Juan de Ulúa. Había nacido en Tavistock, en el condado de Devon, hacia 1540, a lo que se dice en la cala de un navío. Después de la derrota de John Hawkins en San Juan de Ulúa, había concebido contra los españoles un odio terrible, que con la codicia fue el móvil de toda su vida.

No tuvo España enemigo más tenaz, más peligroso y más inteligente. No nos es posible señalar sino un resumen muy somero de sus ataques al Imperio español. En 1572 saqueó a Nombre de Dios, en el Atlántico, llave del istmo de Panamá y lugar de concentración de los tesoros que del Perú venían a España; atravesó el istmo y dio vista al Pacífico.

Aún más atrevido fue el viaje efectuado en 1577. Pasó el estrecho de Magallanes, saqueó a Valparaíso y Arica, y en el Callao, el puerto de Lima, se apoderó de un galeón cargado de oro. Prosiguió el viaje por el Pacífico, hacia el Norte, saqueando ciudades y apresando navíos hasta la bahía de San Francisco, y luego regresó dando la vuelta al mundo por el océano Indico y por el Atlántico. El 3 de noviembre de 1580 llegaba a Plymouth. (Fuente Consultada: Historia de Canarias)

Biografía de Francis Drake: Nació en 1543 en Portobelo, Inglaterra. Fue un marino y navegante que se formó desde muy joven con John Hawkins, un famoso capitán de la marina inglesa. Inició su fama de pirata al atacar los puertos españoles del Caribe 1572 , que luego a entrar en el océano Pacifico saqueo el puerto de Nombre de Dios en Panamá apoderándose de un gran cargamento de oro y plata.

Al servicio de los Hawkins pudo Drake aprender todos los secretos de los océanos, la navegación
en alta mar y las principales rutas marítimas.

En 1577 partió con cinco naves y con una tripulación de mas de cien hombres, rumbo a las colonias españolas en el Pacifico, cumpliendo una misión secreta a pedido de la reina Isabel I de Inglaterra.

Llegó al Río de la Plata luego de cruzar el Atlántico, y se dirigió al estrecho de Magallanes para seguir viaje en 1579 rumbo a las Malucas , Java y Céleles en Indonesia, retornando a Inglaterra en 1580, y siendo recibido con honores como el primer marino inglés en circunnavegar el mundo, hazaña hecha por primera vez por España, iniciada por Magallanes y concluida por Sebastián Elcano.

Drake fue un pirata al servicio de la Reina Isabel I, saqueando enormes fortunas en oro y plata a los barcos españoles. Fue condecorado con el titulo de SIR en una ceremonia arriba de su famoso barco el Golden Hind. También fue ministro del Parlamento entre 1584 y 1585. (imagen del barco)

Fundó el primer asentamiento inglés del Nuevo Mundo, en la isla de Roanoke (a la altura de Carolina del Norte). La tradición atribuye a Drake la introducción del tabaco en Inglaterra, precisamente al regreso de este último viaje.

Golden Hind

Debido a las disputas entre Inglaterra y España, Drake también por encargo de la reina, atacó el puerto de Cadiz destruyendo parte importante de la flota. Dos años mas tarde cuando los españoles enviaron su Armada Invencible contra Inglaterra, Drake luchó contra ella como vicealmirante en la batalla del Canal de la Mancha.

Dirigió con acierto una de las divisiones de la armada Inglesa, mandada por lord Howard Effingham (1536-1624), a quien superaba con sus dotes de marino. Aprovechó la mayor maniobrabilidad de las naves inglesas y el mayor alcance de su artillería. Desempeñó también un papel importante en la decisiva acción de Gravelinas.

Drake se embarcó posteriormente en una larga y desastrosa campaña contra la América española, en la que sufrió varias derrotas consecutivas. Cuando cumplió con el encargo de atacar Puerto Rico, los artilleros españoles del castillo de El Morro alcanzaron el puente de su barco, pero Drake sobrevivió. Poco después, atacó de nuevo San Juan de Puerto Rico, volviendo a ser derrotado.

La historiografía actual considera que el gran talento de este irrepetible personaje no fue su capacidad de innovación, sino su brillantez como capitán y sus innumerables recursos a bordo

A mediados de enero de 1596, a los 56 años, enfermó de disentería. El 28 de enero murió frente a las costas de Portobelo, Panamá, después de haber hecho testamento en favor de su sobrino Francis; el mando de la expedición quedó a cargo de Sir Thomas Baskerville. A manera de entierro, su cuerpo fue lanzado al mar en un ataúd lastrado.

UN VIDEO SOBRE FRANCIS DRAKE

Las bases de una gran potencia: La derrota española de 1588 file el hecho fundamental para que Inglaterra, favorecida por las brillantes dotes de estadista de Isabel I, se convirtiese en una gran potencia naval y colonial. Previamente, la reina puso orden en el caos financiero que dejó María Tudor. El proceso expansíonista había empezado en 1555 con la creación de la Compañía de Moscú a raíz del descubrimiento y la explotación de los grandes bancos de pesca de Terranova. Una flota mercante cada día más grande abrió rutas comerciales, que incluyeron el ignominioso tráfico de esclavos africanos. La corona no vaciló en usar barcos piratas, capitaneados por Hawkins, Drake, Frobisher y otros, que no dieron tregua en las rutas comerciales que explotaban España y Portugal en el Atlántico sur y el Caribe. En 1584. sir Walter Raleigh fundo la primera colonia inglesa en America del Norte, en Virginia •nombre elegido en homenaje a Isabel, llamada la Reina Virgen, y en 1600 se creó la Compañía de las Indias Orientales. El capital obtenido se invirtió en nuevas empresas comerciales, industriales y financieras por acciones, lo que llevó a crear la bolsa de Londres, en 1571.

La Crucifixion en Roma Castigo de Crucificar Morir en la Cruz Costumbres

La Crucifixión en Roma Castigo de Crucificar Morir en la Cruz

El cristianismo se funda en un hecho: la figura de Jesús, su vida terrestre y, lo que es más importante, la creencia de que Jesús vive y no ha muerto, porque es Hijo de Dios. Ésta es la nota original de la religión cristiana, pues sin excluir el judaísmo, el cristianismo es la única religión que desborda la Historia por lo trascendental de su contenido y se encarna en una persona que no solamente transmite una doctrina, sino que se presenta ella misma como la verdad y la justicia vivientes.

Es cierto que otras religiones tuvieron fundadores a los cuales sus contemporáneos pudieron ver con los ojos y tocar con las manos, pero ninguno de esos predicadores religiosos, Mahoma, Buda, Zoroastro, etc., se propuso a sí mismo como objeto de la fe de sus discípulos. Todos predicaban una doctrina que no atañía a su propia persona; eran simplemente enviados, profetas o siervos de Dios. Jesús es el Maestro que se da a sí mismo como objeto de nuestra fe; no se presenta como un personaje histórico, sino como verdadero Dios.

TESTIMONIOS SOBRE JESÚS: El conocimiento acerca de Jesús se basa en los cuatro Evangelios. Sin embargo, algunas referencias contemporáneas de otras fuentes revelan que hay un reconocimiento de Jesús entre personas que despreciaban el cristianismo.

El más antiguo escritor romano que menciona a Cristo fue un gobernador de Asia Menor llamado Plinio, que escribió al emperador Trajano, en el año 112 d.C., y describía los enjuiciamientos a cristianos y señalaba que “acostumbraban reunirse al anochecer para recitar un himno antifonal a Cristo, como a un dios”.

Años después el historiador romano Tácito escribió que el nombre cristianos “deriva de Cristo, quien fue condenado por Poncio Pilato durante el reinado de Tiberio”.

La más desconcertante referencia no bíblica proviene del historiador judío Flavio Josefo, cuyas Antigüedades Judí las incluyen el siguiente pasaje: “Por ese tiempo vivía Jesús, un hombre sabio, si es que puede llamársele un hombre, porque él era el hacedor de actos extraordinarios y maestro de los hombres que con gusto recibían la verdad. Se ganó a muchos judíos y muchos griegos. El era el Mesías.

Cuando Pilato […] lo sentenció a ser crucificado, aquellos que desde un principio lo habían amado no dejaron de hacerlo. Al tercer día apareció ante ellos, vivo, ya que los profetas de Dios hablan pronosticado ésta y otras maravillas acerca de él. Y la tribu de los cristianos, llamados así por Cristo, hasta nuestros días no se ha extinguido.”.

Las opiniones sobre este pasaje son muy diversas. Es tan explícito al calificar a Jesús de Mesías que muchos expertos consideran que algún escritor cristiano insertó esta y otras frases favorables a los cristianos. Otros eruditos, cristianos y judíos, concluyen que aunque el pasaje contenga algunas alteraciones y adiciones, representa esencialmente lo escrito por Flavio Josefa, que de alguna forma da testimonio del Jesús histórico.

LA CRUCIFIXIÓN: Descubrimientos arqueológicos en Israel han arrojado luz para comprender la naturaleza del horrible suplicio de la crucifixión. Era una forma de ejecución empleada en Persia y Cartago, y que fue adoptada por los romanos poco antes del inicio de la Era Cristiana.

Se crucificaba a esclavos, ladrones y delincuentes políticos; pero muy rara vez a algún ciudadano del imperio. (Debido a esto, Pablo, que era ciudadano romano, fue muerto por decapitación.) Estas ejecuciones eran tan espantosas que los escritores se abstuvieron de describirlas y los pintores rara vez las representaron. En la tradición judía el método de ejecución más usual era la lapidación, aunque a veces se colgaba al reo de un árbol, como advertencia a otros.

Originalmente, el patíbulo era sólo un poste, pero luego se le agregó un madero transversal para formar una T o una cruz. Probablemente en el Gólgota había postes permanentes y a los ejecutados ahí, como Jesús, se les obligaba a llevar a cuestas el travesaño, que luego era insertado en una ranura del poste.

Los brazos del condenado eran atados o clavados al travesaño. Como las palmas de las manos no soportarían el peso del cuerpo al elevarse, los largos clavos de hierro utilizados por los carpinteros romanos atravesaban las muñecas del crucificado. La víctima apoyaba en un peldaño los pies que eran atados o clavados al poste.

En 1968 fue encontrado en Jerusalén el esqueleto de un joven que murió por crucifixión en el siglo y los clavos le atravesaban las muñecas, pero sólo uno se había usado para clavar los talones. La posición de la víctima es incierta, pero los eruditos opinan que era con las piernas unidas e inclinadas a un lado o posiblemente con las rodillas separadas. La víctima, torcida de esa manera y colgando como un peso muerto, apenas si podía respirar.

El dióxido de carbono se acumulaba en la sangre, y el corazón se forzaba cada vez más. Ante la inmovilidad y la falta de oxígeno, se producían violentos espasmos musculares. Debilitado por la fatiga y el hambre, el crucificado era, además, presa de las inclemencias del tiempo, de las picaduras de insectos y de las burlas y abusos físicos de los espectadores. Un paro cardiaco o la asfixia causaba la muerte. La rotura de las piernas aceleraba la muerte, porque la víctima ya no podía elevarse para llevar aire a sus pulmones.

COSTUMBRE FUNERARIAS. Entre los hebreos una sepultura adecuada era una forma importante de mostrar el respeto a los muertos. Desearle a un enemigo morir insepulto era una maldición. Por los pecados del rey Joaquín contra Dios, el profeta Jeremías le pronosticó que “será enterrado como un asno: será arrastrado y tirado fuera de las puertas de Jerusalén” (Jer. 22:19).

Cuando los hijos de Saúl fueron colgados por los filisteos y los cadáveres quedaron expuestos a los buitres, Rispa, la madre de ellos, vigiló los insepultos cuerpos durante meses y luchó contra aves y fieras, hasta que el rey David dio sepultura a los restos.

Las familias más afortunadas poseían una cueva funeraria cavada en roca suave, en las afueras de la dudad. Envuelto en un sudario, el cadáver por enterrar era llevado en andas hasta la tumba y colocado en una repisa dentro de la cueva. No se usaba féretro. Junto al cuerpo se colocaban algunos objetos personales.

En otros sitios de la cueva yacían los restos de antepasados; así, el difunto “dormía con sus padres”. Cuando sólo quedaba el esqueleto, éste era llevado a un osario, situado en otro sitio de la tumba. Esto dejaba lugar para el cadáver de otro miembro de la familia.

El sepulcro familiar era un símbolo de la continuidad de un clan. Nehemías, que languidecía en el exilio en Persia. suplicó que le permitieran regresar a Judá, a “la dudad de las tumbas de mis padres” (Neh. 2:5). Las familias que no podían sufragar el costo de una cueva cavaban fosas para sus muertos o simplemente cubrían el cadáver con piedras y tierra.

Para los menesterosos se cavaban enormes fosas comunes. Los israelitas no acostumbraban embalsamar los cadáveres, aunque silos lavaban y a veces los ungían con óleos, hierbas aromáticas o perfumes. El entierro se efectuaba al día siguiente del deceso. Debido a lo caluroso del clima, la descomposición era inmediata y en pocos días ya estaba avanzada, como se afirma en el caso de Lázaro, el amigo de Jesús. Aunque las tumbas se sellaban, no se permitía ninguna al oeste de Jerusalén, debido a que de allí soplaban los vientos prevalecientes.

La incineración era condenada como idolatría por la tradición rabínica y no se practicaba en el pueblo de Israel, salvo por excepción. Al ser llevado el cadáver del ser querido a su tumba, lo seguía una procesión de parientes, amigos y sirvientes, todos profiriendo lamentos y llanto.Las familias acomodadas contrataban plañideras duchas “entonar lamentos sobre nosotros” (Jer. 9:17).

Flavio Josefo, el historiador del siglo I d.C., señala la costumbre de que “todo el que pasaba cuando un muerto era sepultado debía acompañar al funeral y unirse a lamentaciones”. En Números y el Deuteronomio se menciona que el duelo por la muerte de Aarón y Moisés duró días, todos ellos celebrados con llantos de los hijos de Israel.

La Contrarreforma Católica Calvino San Ignacio Loyola Lutero Resumen

La Contrarreforma Católica-Calvino-San Ignacio Loyola-Lutero

Introducción: Luego de Lutero y Calvino, parecía que el protestantismo iba a adueñarse de toda Europa, pero la Iglesia de Roma respondió enérgicamente con un contragolpe asombroso, conocido como Contrarreforma. España fue uno de los centros de este movimiento.

En la Edad Media, España había sido una nación relativamente tolerante; los católicos, los judíos y los musulmanes convivían lado a lado. Hacia mediados del siglo XV hubo un cambio, pues la monarquía española resolvió expulsar de su territorio a todos aquellos que no fueran católicos. Fernando e Isabel pidieron a la Iglesia restablecer la Inquisición, una organización cuyo propósito era encontrar y castigar a los herejes.

Esto significaba tortura, encarcelamiento o exilio para judíos, musulmanes y católicos que no cumpliesen con las enseñanzas de la Iglesia. La Inquisición fue una época de crueldad e intolerancia.

Martin LuteroLuego, un movimiento positivo se desarrolló en España. El cardenal Jiménez fue el responsable de llevar a cabo esta reforma en la Iglesia de España. Era un hombre espiritualmente fuerte como un roble, y, como arzobispo de Toledo, se propuso disciplinar a la Iglesia católica española. Eliminó la corrupción de los monasterios y corrigió el relajo moral entre los clérigos, dando a la Iglesia una base sólida como el acero.

Jiménez actuaba de acuerdo con lo que predicaba. No vestía nada bajo sus hábitos de cardenal y en su palacio vivía con la simplicidad de un monje. Creía firmemente en el poder de la educación y fundó la universidad de Alcalá, que muy pronto se convirtió en un destacado centro de enseñanza. Tuvo la habilidad de reformar la Iglesia española y conservar al mismo tiempo la unión con Roma. Los seguidores de Calvino y de Lutero no tuvieron cabida allí; por el contrario, España sobresalió como uno de los centros de la Contrarreforma. San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuítas, fue uno de los frutos de este mundo de reforma y disciplina.

La Contrarreforma católica: Después de 1521, el Papado comenzó a realizar una serie de reformas para mejorar la organización interna de la Iglesia Católica. Se establecieron reglamentos muy estrictos para las órdenes religiosas tradicionales. En 1540 se autorizó la creación de la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola sobre la base de dos principios: la obediencia absoluta al Papa y la estricta aceptación a los principios de doctrina dictados por la Iglesia de Roma. Los jesuitas se convirtieron en el principal apoyo y defensa del nuevo catolicismo.

En el Concilio de Trento (reunido entre 1545 y 1563) los obispos católicos reafirmaron los dogmas de fe que habían sido puestos en duda por Lutero, crearon centros destinados a la formación de sacerdotes y reconocieron al Papa como la autoridad superior de la Iglesia Católica. Aprobaron también el restablecimiento del Tribunal del Santo Oficio, conocido como la Santa lnquisición.

Encargaron a esta institución, que existía desde siglos anteriores, controlar y garantizar la pureza de la fe católica de los creyentes y de aquellos que se convertían al cristianismo. Y también, la realización del índice de los libros prohibidos para la lectura de los católicos, por contener afirmaciones contrarias a la fe. Este movimiento fue llamado la Contrarreforma católica porque se propuso limitar el avance de la Reforma protestante.

ATRASO EN LA CONTRARREFORMA CATÓLICA

¿Por qué pudo extenderse la Reforma durante la primera mitad del siglo sin chocar con la resistencia del emperador o de la Iglesia? Respuesta:

  1. Antes de poder convencer a la gente de la supremacía de la religión verdadera, el Papa tuvo que reformar su propia Iglesia. Primero tuvo que tomar impulso, para finalmente organizar una especie de asamblea reformista, el llamado Concilio de Trento, que se celebró desde 1545 hasta 1563 en la capital de la actual provincia del Trentino. La Iglesia quedó reformada mediante:

—             el establecimiento de la línea católica frente a las desviaciones pro­testantes, revisionistas y paulinas;

—             la formación de los cuadros eclesiásticos;

—             la reforma de lajerarquía de la Iglesia y del clero;

—             la introducción de la censura y de los índices de libros prohibidos;

—             el establecimiento de los métodos de la Santa Inquisición: espionaje, torturay terror;

—             la organización militar de los cuadros eclesiásticos mediante la orden de los jesuitas (fundada en 1534 por San Ignacio de Loyola, que iba al mismo colegio que Calvino y se le parecía).

Mediante estas medidas se logró recuperar para el catolicismo gran parte de Alemania, toda Francia y Polonia.

  1. Por otra parte, lo que impidió inicialmente que el emperadoi Carlos V devolviese el golpe a los protestantes fue un poder que ame nazaba por un flanco muy distinto: los turcos.

LOS TURCOS

Los turcos se llamaban a sí mismos otomanos, término derivadc del nombre del sultán Osmán (1299-1326), que había conquistado Asia Menor. Se convirtieron al islam en el siglo VIII. Orján, hijo de Osmán y mucho más importante que su padre, organizó a su pueblo como una casta guerrera, con una activa maquinaria militar dotada de un ejército permanente, una legión extranjera —el grupo de élite de los jenízaros o niños cristianos arrebatados a sus padres y formados como soldados de élite— y una caballería pesada. Como convertirse al islam significaba ser admitido en la casta guerrera de los turcos, cuando conquistaron los Balcanes en los siglos xiv y xv muchos cristianos aprovecharon tal posibilidad. El 28 de junio de 1389, los turcos aniquilan a los serbios en el Campo de los Mirlos (Kosovo), después de que un terrorista serbio llamado Obilitch asesinara al sultán Murat.

Desde entonces los serbios celebran este día como fiesta nacional, tras haber convertido al terrorista en un héroe. El mismo día del año 1914, otro terrorista, Gavrilo Princip, matará de un tiro al nuevo Murat, el Archiduque F. Fernando de Austria. Yen recuerdo de la matanza del Campo de los Mirlos, los serbios siguen reclamando hasta hoy mismo Kosovo como su Tierra Santa. Pero no han perdonado a aquellos serbios que se convirtieron al Islam y se unieron a los opresores, los musulmanes bosnios, y seiscientos años después se han vengado de ellos en Srebrenica. Los pueblos oprimidos durante mucho tiempo tienen buena memoria, pues todavía tienen cuentas pendientes.

Los turcos, como buenos prusianos orientales que eran, fueron de victoria en victoria. Primero, en 1453, tomaron por asalto Constantinopla y la convirtieron en su capital, Estambul Así se disolvía el Imperio romano de Oriente, que había supuesto «más de mil años de Grecia cristiana». Posteriormente, y tras vencer a los persas, Seim conquista Armenia, Palestina, Siria y Egipto y finalmente establece su protectorado sobre las ciudades santas de La Meca y Medina tomando el título de califa.

Mientras que en Europa occidental —en España— los cristianos hacían retroceder al Islam, en el Este continuó su expansión sometiendo a los pueblos cristianos de los Balcanes. Bajo el reinado de Solimán el Magnífico (1520-1566), los turcos llegaron a constituir una amenaza para Carlos V. En 1526 se apoderan de Hungría y en 1529 asedian la ciudad de Viena, aunque sin éxito.

Mientras duraba el peligro turco, Carlos V no podía permitirse arremeter contra los protestantes y sumir a la cristiandad en una guerra de religión. Así pues los turcos también contribuyeron a la expansión de la Reforma, y los protestantes deberían estar agradecidos.

Fuente Consultada: Hitos en la Historia de la Iglesia de Alfred McBride

Juan Calvino La Obra de su Reforma Religiosa Ignacio de Loyola

Juan Calvino: La Obra de su Reforma Religiosa Ignacio de Loyola

EL ESTADO TEOCRÁTICO CALVINISTA DE GINEBRA Y EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO

En Ginebra se produjo un encuentro entre la ciudad y un hombre que tendría importantes consecuencias en la historia universal. La ciudad, situada en el cruce de las rutas comerciales, estaba en guerra con sus señores, el obispo y el Duque de Saboya: ambos obstaculizaban el desarrollo de su comercio y le apretaban el cinturón.

Dada la situación, los ciudadanos pidieron ayuda a los suizos, quienes acudieron de buen grado e hicieron huir al obispo y al duque. Como el clero calvino reformador religiosocatólico era considerado un enemigo, la ciudad adoptó la Reforma.

Dos meses después, el destino se presentó en la ciudad en la persona de Juan Calvino (1536).

Calvino era de Noyon, Francia, y había estudiado derecho; pero a través de sus escritos se había hecho un nombre como teólogo reformista.

Creía en la predestinación (en el destino), es decir, en que desde el principio de la Creación Dios había predeterminado ya quién se salvaría y quién se condenaría.

A primera vista, esta absurda doctrina parece decir que la moral no puede influir sobre el comportamiento humano, pues todo está escrito. Y así es desde el punto de vista tecnico; pero, desde el punto de vista práctico, dice más bien lo contrario:

puesto que obrar y vivir en el temor de Dios se interpreta como síntoma de que se es uno de los pocos elegidos, todos desean descubrir en sí mismos los signos de la gracia divina y obran convenientemente. La doctrina de Calvino era una especie de profecía que se cumplía a sí misma.

También tenía su propio sistema inmunológico: en caso de persecución, la constante preocupación por salvarse convertía la ascesis y la perseverancia en un signo evidente de que se estaba entre los elegidos. Hacía que el individuo desarrollara una conciencia moral elitista y que se sintiera parte de la comunidad de los santos. Quien perseguía a los calvinistas, los fortalecía. Ocurría lo mismo que en la paradójica amistad entre sádicos y masoquistas.

Cuando Calvino llegó a Ginebra, colaboró con el reformador Guillermo Farel, en trance de implantar un riguroso régimen moral. Contra él se rebeló el partido libertino (término que tomó el significado de desenfrenado o vicioso en la contrapropaganda de Calvino) y echó a los reformadores de la ciudad. El obispo católico regresó, y con él la arbitrariedad y la corrupción que tanto perjudicaban al comercio. Arrepentidos, los grandes comerciantes hicieron volver a Calvino y le transfirieron todo el poder.

Calvino se convirtió en una suerte de ayatolá protestante y fundó un Estado teocrático. Si la utopía se ha realizado en algún lugar, ha sido en Ginebra entre 1541 y 1564 bajo la dirección de Calvino, cuyo sistema se convirtió en el modelo de la mayoría de las comunidades fundamentalistas y puritanas de Holanda, Inglaterra y Estados Unidos. (ver puritanismo)

El principio supremo del Estado teocrático radicaba en la afirmación de que el derecho y la ley de la comunidad están escritos en la Biblia. La interpretación de esta ley es tarea de los pastores y de los mayores (presbíteros). La autoridad terrenal también está subordinada a su órgano supremo (en Ginebra, el Consistorio). Esto suponía implantar una teocracia (poder de Dios) como en el antiguo Israel.

La asistencia a la misa se hizo obligatoria y la virtud se convirtió en ley. El placer o, según se mire, el vicio quedó prohibido. Concretamente, se prohibieron las canciones indecorosas, el baile, el juego, el alcohol, los bares, los excesos gastronómicos, el lujo, el teatro, los cortes de pelo llamativos y la ropa indecente.

Se determinó el número de platos que podía tener una comida. Los adornos y las joyas resultaban tan molestos como los nombres de santos, ante los que se prefería nombres bíblicos como Habacuc o Samuel. Sobre la prostitución, el adulterio, la blasfemia y la idolatría pesaba la pena de muerte. Sin embargo, Calvino permitió el préstamo de dinero a cambio de intereses, siempre que éstos no fueran abusivos.

La idea de la elección por la gracia, la importancia de las Sagradas Escrituras, la relevancia concedida no a la conciencia sino a la ley, y la autorización de prestar dinero a cambio de intereses, aproximaban a los calvinistas al pueblo de Israel, al tiempo que los distanciaban de los luteranos.

Pero, sobre todo, hicieron perder terreno al antisemitismo, consiguiendo que en los países en los que caló el calvinismo, como Holanda, Inglaterra y Estados Unidos, el antisemitismo fuera insignificante a diferencia de lo que ocurrió en España, Francia, Memania, Polonia y Rusia.

El régimen de Calvino en Ginebra era totalitario. Los mayores y los pastores, verdaderos policías de la moral, controlaban cada movimiento, tomando declaración y expulsando de la ciudad a los que incurrían en alguna falta.

Sin embargo, la fama de Ginebra se extendió por toda Europa. Los viajeros quedaban encantados al comprobar que en la ciudad no había ni robos, ni vicio, ni prostitutas, ni asesinatos, ni enfrentamientos entre partidos. Escribían a sus casas diciendo que allí la delincuencia y la pobreza eran desconocidas. Lo que reinaba era el cumplimiento del deber, la pureza de costumbres, la caridad y la ascesis mediante el trabajo.

Pues, según Calvino, uno de los mandamientos del Señor era éste: el hombre no ha de desaprovechar inútilmente el tiempo que Dios le ha dado, y silo hace, esto es un signo de que se condenará. Si, por el contrario, lo aprovecha debidamente en el trabajo, esto significa que está entre los elegidos. Si ve aumentar su dinero como resultado de su trabajo, esto también indica que es uno de los elegidos, lo que convence siempre a los afortunados.

Consecuencia: el calvinismo armonizaba perfectamente con los intereses comerciales de Ginebra, con el capitalismo en general y con la búsqueda del éxito propia del norteamericano. Así nos lo enseña Max Weber, el padre de la sociología alemana, en su libro sobre La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Por lo tanto, si el luteranismo había  posibilitado el matrimonio entre la religión y el Estado, el calvinismo hizo posible el matrimonio entre la religión y el dinero.

La Reforma ayudó al nacimiento de la modernidad.

Ver: La Ciudad de Dios en Ginebra

Cronología de Calvino
1509 Nace en Noyon (Picardía), el 10 de julio. Es hijo de Charles de Huguest, procurador del Capítulo de la catedral.

1523 Destinado a la carrera eclesiástica, estudia teología en el colegio La Marche de París. Formación escolástica.

1529 Estudia derecho en Orleans y Bourges. Aprende griego con Melchor Wolmar, luterano convencido.

1531 Su padre, acusado de malversación de fondos por el obispo de Noyon, muere excomulgado.

1532 Primera obra: un comentario del “De clementia”, de Séneca, tratado humanista.1533Primeras actividades como convertido: prefacio a la traducción francesa de la Biblia, hecha por su primo Robert Olivier, protestante.

1534 Huye de París a causa de sus ideas. Viaja por Francia.

1535-1536 Se exilia de su patria y se instala en Basilea. Primera versión de la “Institución de la Religión Cristiana” o sistema de dogmática de Calvino.

1536-1537 instalado en Ginebra, organiza con Farel la Iglesia local. Su poder es indiscutible.

1538-1541 Desterrado de Ginebra por un cambio político, vive en Estrasburgo dedicado a la predicación y la enseñanza.

1539-1541 Asiste, con Martín Bucero y Melanchthon, a los coloquios organizados por Carlos V en Ratisbona para acabar con el cisma. Postura escéptica.

1541 Comienza en Ginebra la organización de la Iglesia. Ordenanzas eclesiásticas, código legal y moral que hace aceptar por el Consejo ginebrino.

1549 Unión entre Calvino y los partidarios de Zuinglio sobre la doctrina de la comunión: “Consensus Tigurinus”.

1559 Sínodo general de los calvinistas franceses en París. Constitución del calvinismo francés. “Confessio gallicana”, según el modelo ginebrino.

1561 El Catecismo de Heidelberg extiende la confesión calvinista al Paiatinado.

1564 Muere en Ginebra (27 de mayo).

Algo mas…

Zuinglio, Ulrico
(1484-1531)

Ulrico Zuinglio

Reformador protestante suizo, nacido en Wildhaus (en el cantón* de Saint-Gall); estudió en Basilea, Berna y Viena, y ya ordenado sacerdote, tuvo a su cargo una parroquia en Glaris y posteriormente en Zurich.

Cuando en 1518 se predicaron las indulgencias para la construcción de la Basílica de San Pedro, Zuinglio se opuso a ellas un año antes de que lo hiciera Lutero; a partir de allí comenzó sus ataques contra algunos dogmas fundamentales de la fe cristiana, como por ejemplo, negaba la presencia real de Cristo en la Eucaristía y el valor de los sacramentos, y afirmaba que para la salvación era suficiente la fe, el libre examen y otros errores que luego retomaría Lutero.

Los cantones católicos de Suiza se aliaron contra Zuinglio, que había formado una liga en Constanza (1527); ambos partidos se enfrentaron en Cappel y entablaron una dura batalla, durante la cual murió el reformador. Los protestantes fueron derrotados y pidieron la paz; el tratado que firmaron católicos y protestantes, aseguraba a unos y a otros la libertad de culto, y desde entonces hay en Suiza cantones católicos, protestantes y mixtos.
*  Cantón: Estado que forma parte de la Federación Suiza.