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Objetivo del Vuelo de Hess Rudolf a Inglaterra Enigma Viaje del NAZI

Objetivo del Vuelo de Hess Rudolf a Inglaterra

Rudolf Hess atrajo en 1941 la atención de millones de personas con un acto tan misterioso como sorprendente. Aunque oficialmente era uno de los sucesores de Hitler, abordó en secreto un avión y lo piloteó, solo, a Inglaterra, seguro de poder convencer a los líderes del enemigo de Alemania de cesar hostilidades y hacer la paz en los términos dictados por él. ¿Es que seguía un plan autorizado por Hitler? ¿Se desilusionó de su líder y decidió actuar por cuenta propia? ¿Enloqueció y se mareó con fantasías paranoicas, como lo afirmaron inmediatamente los que habían sido sus colegas?

En mayo de 1941 la segunda guerra mundial se encuentra ya en su segundo año, en el frente mueren soldados de todas las nacionalidades, pero aún son más numerosas las víctimas civiles en las ciudades. El planeta estaba pasando por su mayor desgracia bélica de todos los tiempo. La guerra iniciada en 1939, no cesaba un instante, Hitler con su guerra relámpago utilizando una novedosa técnica de ataque, conocida como Guerra Relámpago, tomaba una velocidad increíble y creando verdaderos problemas diarios a todos los enemigos. Había atacado a Polonia, Finlandia, Países Bajos y derrotado a Francia.

 Seguidamente se dedicó a atacar a Inglaterra usando una enorme batería de aviones comandados por Goering, pero sin conseguir los triunfos antes mencionados, pues los aviadores británicos se destacaron por su habilidad y elevada moral frente a estos agresivos ataques alemanes.

Por otro lado Alemania, mantenía activo su pacto de no agresión con Rusia, pero Hitler tenía otros planes ocultos, pues quería cuanto antes atacar los territorios rusos para vencer al “sucio marxismo” y conseguir las riquezas que esos sitios guardaban, como por ejemplo el petróleo Cáucaso. Solo faltaba vencer a Inglaterra para tener el oeste contenido y luego dedicarse a sus planes de combatir en el este.

Corría el mes de mayo cuando un  individuo intenta por su cuenta y riesgo poner fin a esta guerra sanguinaria y acercar a unos enemigos aparentemente irreconciliables. Su nombre es Rudolf Hess, secretario personal de Hitler desde su llegada al poder y uno de sus más estrechos colaboradores.

Hess en su apogeo

Hess embarcó en uno de los recién diseñados Messerschmitt 110 y partió en dirección a Escocia. Sabía perfectamente que aquel aparato le permitía volar a mucha mayor velocidad que cualquiera de los cazas enemigos, aun así sobrevoló con precaución el húmedo mar del Norte en dirección a su destino.

Previamente, en Berlín, había estudiado detenidamente los mapas y no sólo conocía muy bien el itinerario a seguir para alcanzar su meta, sino que desde el principio tuvo muy presente que el enemigo tendría serias dificultades para derribar el avión más innovador de la Wehrmacht.

Este suceso sacudió al mundo y ni hablar dentro de las altas esferas alemanas, cuando se enteraron que el viaje tuvo como destino Escocia. Pero, ¿A qué había ido a hacer a Escocia el lugarteniente de Hitler?

Mientras tanto, van llegando nuevas noticias. Hess aterrizó en un campo de propiedad del duque de Hamilton, con quien se sabía que lo ligaba vieja relación. El líder alemán se lanzó en paracaídas y en el descenso sufrió la fractura de un tobillo, por lo que debió ser internado en el hospital de Glasgow.

Rudolf Hess era un entusiasta aviador que, a pesar de las órdenes de Hitler, gustaba de volar solo en el Messerschmitt 110, avión que luego usó en su dramático vuelo a Inglaterra en mayo de 1941.

A partir de ese momento comenzaron a analizarse las mas variadas hipótesis de su misión a la  gran isla británica. Se corrían todo tipo de rumores, como que Hess no estaba de acuerdo con el rumbo que Hitler le había dado a la guerra y buscaba soluciones  de paz, u otra, era lograr un acuerdo de pacificación y ayuda para que unidos atacaran a la potencia rusa al mando de Stalin.

Pasaban los días y los británicos tampoco entendía bien cual era su misión real, y el objetivo se atrasaba y también se complicada. Por otro lado Hess no tenía el apoyo de Hitler y su libertad para cualquier negociación era muy débil. Su oferta se fue convirtiendo en una mezcla de descaradas amenazas y rudimentarias insinuaciones. Finalmente, al cabo de seis días, la misión se pudo considerar un fracaso y Hess fue trasladado y recluido en la Torre de Londres.

El gobierno británico guarda absoluto silencio sobre los movimientos del líder nazi en su territorio. Ni siquiera se informa si se le considera prisionero. Puede afirmarse que este viaje es el único secreto de la guerra celosamente guardado. Porque lo cierto es que se ha escrito mucho, pero oficialmente nada se ha dicho. Sólo se sabe que un mes después —el 22 de junio— Alemania rompía el pacto de no agresión con la Unión Soviética e invadía el territorio ruso.

¿Cuáles pudieron ser los verdaderos motivos que le llevaron a adentrarse en territorio enemigo sin autorización? Antes de nada sería conveniente analizar la conversación que Hess mantuvo con un periodista británico en el año 1986 en la cárcel de Spandau en la que explicó sus intenciones: pretendía demostrar al mundo la extraordinaria maestría con la que un político nacional socialista era capaz de llevar a cabo un impecable aterrizaje en los jardines del castillo de Dungavel.

Hitler y HessEL RESTO DE SU VIDA: a muy extraño. Cada mes, durante más de 20 años, un destacamento militar de 54 oficiales y soldados de cuatro países —EUA, URSS, Francia e Inglaterra— se turnaba para vigilar a un solo prisionero. Anciano, afligido por dolorosos males y muy posiblemente loco, vivía en una celda de 2.7 m de largo por 2.25 m DE ancho. El aire y la luz entraban por una sola ventana con barrotes, a 1.5 m del suelo. Los muros de piedra tenían casi 60 cm de grueso.

Ésta era una de las celdas de la prisión Spandau en Berlín, construida en 1876, un sombrío montón de ladrillos rojos con capacidad para mantener duramente cautivos a 600 prisioneros. Los altos e inexpugnables muros tenían cinco torres, además de bardas electrificadas y una barrera de alambre de púas de 3 m de alto.

Adolfo Hitler, el führer nazi, mantuvo viva la fea fortaleza. Sus enemigos políticos fueron juzgados ahí antes de ir a campos de exterminio o ser ejecutados en el lugar, que tenía instalaciones para ahorcar hasta ocho víctimas al mismo tiempo. En una curiosa vuelta de tuerca, en la posguerra se le usó para alojar a siete de los asesores más cercanos al dictador. Pero en 1966 todos, excepto Hess, fueron liberados.

En soledad, se le mantuvo totalmente aislado del mundo exterior, aunque es cierto que él tampoco quería ver a nadie de su pasado. Quedó sujeto a estrictas regulaciones carcelarias, recibiendo un “nuevo” abrigo de segunda mano luego de 16 años y forzado a dormir con luz para que los guardias lo vigilaran de noche a través de una mirilla en la puerta de acero. A veces, un fotógrafo de prensa se las ingeniaba, con un telefoto, para tomar una fotografía del encorvado anciano, matando el tiempo en un jardín del patio de la prisión vacía. El 17 de agosto de 1987, Hess, de 93 años, en un acto de obvia desesperación debido a su maltrato, finalmente pudo burlar a sus vigías y se ahorcó con un cable eléctrico.

¿Qué hizo para merecer un castigo tan cruelmente dilatado y la estrecha vigilancia de cuatro naciones que fueron aliadas durante la Segunda Guerra Mundial?

Fuentes Consultadas: LA RAZÓN 1905-1980 75° Aniversario – Los Errores de la Historia Roger Rossing

Medidas del Tratado Versalles Fin de la Primera Guerra Mundial Republica Weimar

Medidas del Tratado Versalles
Fin de la Primera Guerra Mundial

El 28 de junio de 1919, exactamente cinco años después de que un asesinato en Sarajevo provocara la Primera Guerra Mundial, los países beligerantes firmaron un acuerdo para terminar con las hostilidades. El Tratado de Versalles, llamado así por el palacio francés donde fue firmado, fue el colofón de la Conferencia de Paz de París.

Significó la entrada en lo que el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, llamó «un orden internacional nuevo», basado en sus «catorce puntos», una lista de demandas que representaría «una paz sin victoria» no punitiva, afianzada por una votación popular y un debate abierto. Sin embargo, los «cuatro grandes» vencedores, Francia, Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos, llevaron las conversaciones en secreto durante seis meses. Los tres países europeos querían neutralizar a Alemania y Wilson se vio obligado a acceder.

El Tratado estableció una Liga de Naciones a nivel mundial (el punto decimocuarto de Wilson, de gran importancia) , pero Alemania fue excluida.

Tratado Versalles Fin de la Primera Guerra Mundial Republica Weimar¿Se obligó a Alemania en los tratados de paz a afrontar en concepto de reparaciones de guerra unos pagos excesivos? La respuesta afirmativa tiene una trascendencia innegable en la historia europea del siglo XX, porque las sanciones constituirían el factor fundamental en los desequilibrios de la economía continental y, por otra parte, en el orden político fueron el caldo de cultivo del nacionalismo revanchista.

El gran economista Keynes formó parte de la representación británica en la Conferencia de París y fue mandatario del ministro de Hacienda en el Consejo Supremo Económico. Dimitió de ambos puestos cuando consideró excesivas las sanciones. Su libro, terminado en noviembre de 1919, constituye el clásico por excelencia en la crítica de las sanciones desde el punto de vista económico. Veamos sus razones.

Una cuestión de principio:

En primer lugar, un aspecto moral. En la nota que entregaron los aliados al gobierno alemán el 5 de noviembre de 1918 como condición para la paz se hablaba solo de daños civiles: «Alemania dará compensación por todo el daño causado a la población civil…». Además esta nota intentaba aclarar los puntos de Wilson, en los que se alude al daño en territorio invadido. Por tanto, entiende Keynes que no estaban comprendidos y no podían reclamarse los daños generales de guerra. Resultaba además discutible que se pudiera exigir a Alemania el pago por las destrucciones causadas por sus aliados, puesto que la nota aliada habla de agresión «alemana», cuando pudiera haber hablado de agresión de «Alemania y sus aliados».

El problema del cálculo de las reparaciones: Aun incluyendo otros tipos de reparaciones, de carácter militar, se presenta el problema de su cálculo. La grandeza terrible de las destrucciones dificultó cualquier estimación precisa; los gobiernos aliados se inclinaron por presentar balances muy abultados.

Bélgica sufrió graves destrucciones pero su riqueza, según la evaluación oficial del ministerio de Hacienda de 1913, impide suponer que fueran justas las cifras que presentó. De mayor volumen fueron las destrucciones en Francia, no obstante sus reclamaciones fueron exageradas, puesto que el enemigo no ocupó más que el 10% de su superficie territorial y la zona de verdadera devastación no excedía el 400. Keynes cifra en 500 millones de libras el daño físico y material de las comarcas ocupadas, en lo que coincide con un francés, Pupin, autor de un estudio sobre la riqueza de Francia antes de la guerra, quien estima el monto de las destrucciones entre 400 y 600 millones de libras.

Sin embargo, Dubois, en nombre de la comisión de presupuestos de la Cámara francesa, las calculó en un mínimo de 2.500 millones de libras, y Loucheur, ministro de Reconstrucción Industrial, en 3.000 millones. Keynes calcula que el total de las destrucciones, sumando las de Bélgica, Francia, Gran Bretaña y los otros aliados, debió de ser aproximadamente de 2.120 millones de libras, a las que habría que sumar pensiones a familias destruidas, con lo cual podría llegarse a los 3.000 millones de libras, pero en todo caso quedaría muy lejos de los cálculos aliados, que además exigían onerosos intereses por el pago de las cantidades aplazadas.

Capacidad de pago de Alemania

Un tercer aspecto que debe ser considerado, es la capacidad de pago de Alemania. Porque si Alemania sólo saldara mediante pagos pequeños, de alrededor de 150 millones de libras anuales, al interés compuesto la deuda no dejaría de aumentar. Y debería en 1936 una cantidad superior a la de 1920. Keynes contabiliza cuidadosamente todas las partidas: oro, barcos, valores extranjeros, etcétera. Además entiende que habría que descontar el valor de las propiedades alemanas existentes en los territorios entregados; por ejemplo en Alsacia y Lorena.

De su examen minucioso deduce que la capacidad de pago del vencido ha disminuido drásticamente. «Es evidente que la capacidad de pago de Alemania de preguerra para pagar un tributo anual al extranjero se ha visto disminuida por la pérdida casi total de sus colonias, de sus relaciones ultramarinas, de su marina mercante y de sus propiedades en el extranjero; por la cesión del lO00 de su territorio y de su población; de un tercio de su carbón y de tres cuartos de su mineral de hierro; por la muerte de dos millones de hombres en la mejor edad de la vida; por el hambre de su pueblo durante cuatro años…». Concluye que 2.000 millones de libras es la cifra máxima a la que Alemania puede hacer frente. Y los aliados ponían por entonces, en 1919, los mínimos en 8.000 millones.

Keynes concluye, entre sugerencia y queja, que si los aliados fomentaran el comercio y la industria alemana durante un período de cinco años la nación reconstruida estaría en condiciones de impulsar la economía continental y hacer frente a sus obligaciones.

En coincidencia con Keynes numerosos autores alemanes trataron de demostrar que era imposible pagar las reparaciones y que en cualquier caso sumirían al país vencido en la pobreza. En la primera nota dirigida a los aliados se aseguraba que el pago condenaría a millones de alemanes a la inanición. Incluso las transferencias unilaterales de mercancías desequilibrarían el comercio internacional. En el terreno neutro de la economía coincidía un vencedor lúcido con los vencidos.

El Plan Dawes. En 1924, una comisión internacional presidida por el banquero estadounidense Charles G. Dawes, presentó un plan donde se fijaban cantidades más razonables para las reparaciones y se facilitaban créditos en el extranjero, principalmente procedentes de Estados Unidos, para ayudar a Alemania a cumplir los plazos de sus pagos. El proyecto fue enérgicamente rechazado por los políticos nacionalistas alemanes, por considerarlo un medio de la política estadounidense para someter Alemania a una esclavitud económica. No obstante, el canciller Gustav Stresemann consiguió el voto favorable de las dos terceras partes del Parlamento, y la propuesta fue aprobada. Con la aceptación del Plan Dawes comenzaba a reducirse la tensión internacional originada por las sanciones económicas impuestas a Alemania.

El Temor de Keynes por las Reparaciones de Guerra: Prescindiendo de otros aspectos del asunto, creo que la campaña para asegurar de Alemania el pago total del costo de la guerra era uno de los actos más graves y de mayor torpeza política de que han sido jamás responsables nuestros gobernantes. ¿Qué porvenir tan distinto pudiera haber esperado Europa si Mister Lloyd George o Mister Wilson hubieran comprendido que el problema más grave de todos los que reclamaban su atención no era político o territorial, sino financiero y económico, y que el peligro del porvenir no está en las fronteras ni en la soberanía, sino en el alimento, el carbón y el transporte? Ninguno de ellos prestó la debida atención a estos problemas, en ningún momento de la Conferencia (…),
Así es que toda consideración científica de la capacidad de Alemania para pagar fue desechada desde el principio (…). La situación financiera de Francia e Italia era tan mala, que no era posible que éstas atendieran a razones sobre el asunto de la indemnización alemana, si no se les podía indicar, al mismo tiempo, una alternativa para librarse de sus males. Los representantes de los Estados Unidos cometieron, a mi juicio, una gran falta por no haber tenido propuestas constructivas que ofrecer a una Europa doliente y enloquecida i… K
“Keynes: Las consecuencias económicas de la paz. 1920.”

citado en Historia del mundo contemporáneo, Selectividad 97-98,
Julio Montero Díaz (coordinador t.
Ediciones TEMPO, Madrid, España, 1996

PARA SABER MAS…
Alemania, desmantelada

Wilson y Lloyd George resistieron con éxito a las exigencias más radicales de Clemenceau, pero el acuerdo definitivo ostentaba el genuino sello del francés. Alemania fue privada de más del 13 por ciento de su territorio y de casi 6 millones de habitantes. Alsacia-Lorena se devolvió a Francia, y Bélgica recibió otro territorio. El Sarre, rico en carbón, y la provincia septentrional de Schleswig (que Alemania había arrebatado a Dinamarca en 1864) celebrarían un plebiscito que expresara la voluntad de sus habitantes.

Polonia obtuvo Poznan, la mayor parte de Prusia occidental y una zona de la oriental con acceso al mar Báltico. Mediante esta decisión, Prusia oriental quedaba separada del resto de Alemania y varios millones de alemanes bajo jurisdicción polaca. Al sur, los artífices del tratado reconocieron la existencia de un nuevo país, Checoslovaquia, que comprendía parte de la Silesia alemana y unos tres millones de personas de lengua alemana en Bohemia y Moravia. Se estipulaba asimismo que Austria, cuya población era en su casi totalidad de habla germana, jamás se uniría con Alemania, y en consecuencia se desestimaban los argumentos de índole racial o económica existentes en favor de tal unión.

Análogamente, las cláusulas militares reflejaban la terca actitud de Clemenceau, quien se había propuesto aniquilar para siempre el vigor alemán. Prescribían la ocupación aliada, durante 15 años, de la ribera izquierda del Rin y el desmantelamiento de todas las fortalezas alemanas de la orilla derecha. El ejército alemán del aire fue disuelto; el de tierra se redujo a 100.000 soldados y la armada a 15.000 hombres, 6 cruceros ligeros, 12 destructores y algunos navíos anticuados. Alemania, además, tenía que entregar todo su material de guerra, incluidos los submarinos, y le estaba vedada la importación de armas o municiones. Los galos parecían haber conjurado su secular peligro.

El jefe de gobierno francés decidió también que Alemania pagara la totalidad del costo de la guerra. En el armisticio, Alemania se avino a. resarcir por todos los daños causados a la población civil y a sus propiedades. Ello suponía una enorme suma. En Francia, escenario de gran parte de la lucha, cerca de 300.000 hogares fueron destruidos, unas 6.000 fábricas desmanteladas, las minas de carbón inundadas, el ganado muerto y los cultivos asolados por la artillería y los gases.

Con todo, Clemenceau exigía que Alemania pagase también las pérdidas militares de los aliados, y elevaba la deuda germana de 30.000 millones a 200.000 millones de dólares. Wilson se negó abiertamente a admitir esta cifra astronómica. Lloyd George vacilaba: por un lado su conciencia le movía a seguir a Wilson; por otro, las promesas de su campaña electoral le llevaban a apoyar a Clemenceau. El resultado fue un compromiso defectuoso que no señalaba una cifra concreta y extendía el pago durante un período tan dilatado que condenaba a toda una generación de alemanes a vivir y trabajar en un país cuyo nivel de vida no podría mejorar en absoluto.

Pero la cláusula más recusable de todas era la llamada de «culpa de guerra». Por ella, Alemania asumía toda la responsabilidad de la contienda y la destrucción consiguiente. El célebre artículo 231 manifestaba: «Los gobiernos aliados y asociados declaran, y Alemania acepta, la responsabilidad de Alemania y la de sus aliados como causantes de todas las pérdidas y daños que los gobiernos aliados y asociados han sufrido, como consecuencia de la guerra provocada por la agresión de Alemania y sus aliados».

AMPLIACIÓN DEL TEMA… La crisis de la postguerra se hizo más aguda cuando los E.U.A. se negaron a ingresar en la Sociedad de Naciones Los norteamericanos firmaron tratados de paz separados con Alemania y Austria en 1921. Después de prolongadas negociaciones se logró llegar a un acuerdo sobre el montante de las reparaciones. Los pagos de Alemania se hacían con gran demora. En muchas ocasiones sólo se entregaban cantidades a cuenta. A principios de 1923, Francia, impaciente por cobrar, ocupó la región industrial del Ruhr. Esto ocasionó serios disturbios a la producción germana y la situación financiera mundial se hizo muy tirante.

Un grupo de países interesados en la situación económica de Alemania designaron una comisión para estudiar el problema. Dicha comisión fue presidida por  Carlos G. Dawes, y recomendó el plan que lleva su nombre. Según este plan, firmado en agosto de 1924, era necesario restablecer la estabilidad monetaria de Alemania, con la garantía de su producción futura. Se estipuló también un sistema escalonado para el pago de las reparaciones. Alemania encontró las condiciones muy onerosas, y las nuevas negociaciones que tuvieron lugar culminaron en el Plan Young (junio de 1929). Según éste, se le concedió a Alemania un plazo de 59 años para el pago de las reparaciones.

En diciembre de 1925 se firmó el Pacto de Locarno entre Francia y Alemania. Ambos países acordaron respetar mutuamente sus respectivos territorios, e Inglaterra e Italia se obligaron a defender a cualquiera de las partes que fuese atacada. En septiembre de 1926 fue admitida Alemania en la Sociedad de Naciones. Estos arreglos de carácter político, sin embargo, no pudieron resolver el problema económico. Francia e Italia no estaban en condiciones de recoger sus emisiones de papel moneda. Lo único que pudieron hacer fue pagar una parte proporcional de las mismas. Alemania logró mantener su papel a la par sólo mediante empréstitos obtenidos en los Estados Unidos.

Al surgir la crisis económica mundial de 1929, las condiciones de los países afectados por la guerra se hicieron más difíciles. Los E.U.A. recomendaron un año de moratoria para todas las transacciones internacionales. La principal casa bancaria de Austria cerró sus puertas, y una seria crisis afectó a Inglaterra, Alemania y los E.U.A. Con esta crisis comenzaron en Alemania las primeras protestas públicas contra el Tratado de Versalles. El escenario se preparaba para la segunda guerra mundial (1939-1945).

Fuente Consultada: Enciclopedia BARSA Tomo 8

Guerra en los Balcanes:Guerra de Kosovo

Kosovo: (en albanés, Kosova; en serbio, Kosovo-Metohija), es una región situada al sur de Serbia, en la península de los Balcanes, que limita al sureste con la Ex-República Yugoslava de Macedonia, al suroeste con Albania y al este con Montenegro. Su capital es Priština. Disfrutó de un estatuto de autonomía desde 1946 hasta 1989.

Curso acelerado para entender el conflicto. Kosovo es una provincia serbia que no llega a 11.000 kilómetros cuadrados, tiene 2.000.000 de habitantes y es una de las regiones más pobres de Europa. Los albaneses étnicos —casi todos musulmanes— son el 90 por ciento de la población. Los serbios (eslavos y cristianos ortodoxos) son apenas 200.000, pero controlan totalmente el lugar Su odio arranca en el siglo XIII: los turcos derrotaron a los serbios e impusieron el Islam. Pero la chispa del conflicto en tiempos modernos se encendió en  con la anulación por parte de Serbia de la autonomía kosovar dictaminada por el mariscal Tito después de la Segunda Guerra Mundial. Eslovenia, Macedonia, Croacia y Bosnia (provincias yugoslavas) se declararon independientes.

En 1 gg8, el caudillo serbio Slobodan Milosevic ordenó, como respuesta al asesinato de dos policías, una llmpíeza étnica: masacre que obligó a la OTAN a intervenir política y militarmente. Kosovo es a los serbios y albaneses lo que es Jerusalén a los judíos y musulmanes. Etnias, nacionalismos y religiones chocan como planetas. El odio es milenario. La paz, precaria. El futuro, tan incierto como peligroso.

guerra balcanes

Tropas de la OTAN en acción contra el ejército del “Hitler de los Balcanes”, bautizado asi Milosevic, por
su odio racial como por sus métodos de depuración étnica. Una versión menor, pero no menos repudiable.

INTRODUCCIÓN Crisis de  Kosovo: conflicto bélico que estalló en la región yugoslava de Kosovo durante la primavera de 1998, tres años después del final de la guerra de la antigua Yugoslavia, y que una vez comenzado entró directa y definitivamente en relación con esta última. En él los contendientes fueron inicialmente, de un lado, el Ejército serbio, y, de otro, el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK; UCK en albanés), que pretende defender los intereses de la mayoría de origen albanés que habita la región. Desde marzo de 1999, cuando dio comienzo el ataque de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a la República Federal de Yugoslavia, la crisis adquirió carácter plenamente internacional.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Para los nacionalistas serbios, Kosovo es la cuna de su nación. El Estado serbio medieval se localizaba en Kosovo y sus alrededores. La batalla de Kosovo, mantenida en Kosovo Polje (en serbo-croata, ‘campo de los Mirlos’), supuso la victoria del Ejército otomano, al mando del sultán Murat I sobre los serbios liderados por el príncipe Lázaro, el 15 de junio de 1389. El aniversario de esa derrota es el día más importante en el calendario nacional serbio. No obstante, los albaneses lucharon al lado de los serbios en dicha batalla y, de hecho, precedieron en varios siglos a los serbios en la región.

ANTECEDENTES INMEDIATOS: EL AUGE DEL NACIONALISMO
La agitación nacionalista creció en Kosovo durante la década de 1980. En la primavera de 1981, los albaneses promovieron manifestaciones exigiendo que se otorgara a Kosovo el rango de una república federada yugoslava plena. Los mítines fueron reprimidos violentamente por el Ejército y la policía serbia y decenas, quizás cientos, de albano-kosovares (habitantes de Kosovo de etnia albanesa) fueron asesinados. Los serbios que vivían en Kosovo denunciaron, por su parte, que estaban siendo maltratados por la mayoría albanesa.

La presencia albanesa en Kosovo ha variado con el paso de los años. Durante la época de esplendor serbio, los albaneses eran una minoría, pero en otros periodos han sido la fuerza predominante.

El nacionalismo albanés moderno nació en Kosovo con la creación de la Liga de Prizren en 1878, cuya intención era mantener al pueblo albanés unido en un solo Estado, haciendo frente a las diversas particiones de las tierras albanesas. Kosovo fue integrado en Yugoslavia —país surgido de las cenizas del Imperio Austro-Húngaro en 1918 con la denominación de Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, desde 1929 llamado Yugoslavia—, si bien durante la II Guerra Mundial (1939-1945) la mayor parte de la península de los Balcanes pasó a estar controlada por las potencias del Eje (pacto militar que incluía a Alemania, Italia y otros países).

Kosovo, así como la parte occidental de Macedonia y Albania quedaron bajo el dominio de Italia. Fue devuelta a Yugoslavia después de la II Guerra Mundial. La Constitución yugoslava de 1946 otorgaba a la región un rango de autonomía dentro de Serbia.

La autonomía de Kosovo, que se vio reducida por la Constitución yugoslava de 1963, fue posteriormente ampliada con nuevas enmiendas. En 1974, una nueva Constitución elevó a Kosovo a la categoría de provincia constituyente. Aunque quedó oficialmente integrada dentro de Serbia, funcionó virtualmente como una república yugoslava de pleno derecho, con su propia representación en la presidencia colectiva de ocho miembros de la Federación.

El presidente de Serbia, Slobodan Milosevic, proyectó una revisión constitucional que en 1989 suprimió la autonomía de Kosovo. Los líderes albano-kosovares respondieron incitando a su pueblo a detener la cooperación con el gobierno de Serbia. En 1990, los dirigentes kosovares promulgaron una “Declaración de Independencia” y proclamaron de manera unilateral el establecimiento de una “República de Kosovo”.

En unas elecciones clandestinas celebradas en mayo de 1992, los votantes albano-kosovares eligieron como presidente a Ibrahim Rugova, quien aconsejó la utilización de métodos no violentos y convenció a su pueblo de que la comunidad internacional forzaría a Serbia a otorgar la independencia a Kosovo.

El desencadenamiento de la denominada guerra de la antigua Yugoslavia en 1991 hizo que los albano-kosovares alcanzaran pocos avances en sus objetivos políticos. De hecho, los Acuerdos de Dayton, firmados en 1995, no trataron la situación de Kosovo.

INICIO DE LA GUERRA  
En diciembre de 1996, la Asamblea General de Naciones Unidas votó una resolución por la que se exigía al gobierno yugoslavo la puesta en libertad de los presos políticos de Kosovo, el cese de la persecución a las organizaciones defensoras de los derechos humanos, el respeto a la voluntad de los albaneses de Kosovo y un intento de diálogo con sus representantes. Estas demandas fueron ignoradas.

A comienzos de 1997 se produjo en la vecina Albania un estallido social, tras el fraude del denominado sistema financiero piramidal, por el que mucha gente perdió todos los ahorros de su vida. Las comisarías de policía albanesa fueron asaltadas y desaparecieron más de un millón de armas. Muchas de ellas acabaron en la frontera de Kosovo. En el plazo de algunos meses se armó a la milicia kosovar, que empezó a atacar las comisarías serbias de la región. Las autoridades serbias en Kosovo respondieron con una represión aún mayor.

El Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), hasta esta fecha casi desconocido, hizo su primera aparición pública en noviembre de 1997, al atribuirse los ataques contra la policía serbia en Kosovo, quien devolvió el golpe con violencia: el 28 de febrero de 1998 atacó varios pueblos donde se consideraba que el ELK tenía sus bases de operaciones. En menos de una semana al menos 82 albaneses habían sido asesinados, entre ellos mujeres y niños. La sangrienta represión sólo logró sumar adeptos a la causa del ELK.

Tres meses más tarde, la policía serbia y las Fuerzas Armadas yugoslavas lanzaron otra ofensiva mayor en Kosovo, esta vez en el territorio limítrofe con Albania, lo cual forzó a más de 40.000 albano-kosovares a abandonar sus hogares y huir para salvar sus vidas.

La Muerte, el luto el llanto

La Muerte, el luto el llanto

DESARROLLO DEL CONFLICTO
El 12 de junio de 1998, los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de Contacto —encargado de supervisar el proceso de paz en los territorios de la antigua Yugoslavia, según los Acuerdos de Dayton, e integrado por Francia, Alemania, Italia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos— exigieron a Milosevic, presidente de la República Federal de Yugoslavia (RFY), creada en 1992, que diera la orden de retirada de sus fuerzas de seguridad de todas las zonas de Kosovo donde se habían realizado operaciones represivas contra los civiles albaneses y se enviaron negociadores a Belgrado con la intención de persuadir a aquél para que iniciase conversaciones serias de paz con los dirigentes albano-kosovares.

Rugova y otros dirigentes albaneses declararon no estar dispuestos a un diálogo con la RFY hasta que Milosevic ordenara el fin de la represión policial en Kosovo. Cuando Milosevic manifestó que conversaría con Rugova pero no con el ELK, Estados Unidos y otros gobiernos occidentales apenas pudieron poner objeciones, incluso aunque el ELK se hubiera convertido en una fuerza con la que era imprescindible contar, ya que controlaba más de un tercio del territorio de Kosovo.

El proceso de negociación llegó al caos en julio, cuando el ELK declaró que no reconocía a Rugova como presidente, sugirió que no había nada que negociar con los líderes serbios y afirmó que lo único que buscaba era la independencia de Kosovo.

Desde entonces, la crisis de Kosovo amenazó con convertirse en el inicio de un enfrentamiento regional que amenazaría a todo el sur de Europa. El Grupo de Contacto acordó coordinar los esfuerzos para la pacificación, como había hecho antes en Bosnia. Richard Holbrooke, el diplomático estadounidense que negoció los Acuerdos de Dayton, fue llamado de nuevo para sentar las bases de un tratado en Kosovo. Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se declararon dispuestos a intervenir.

La triste danza de los que huyen del infierno buscando un futuro mejor

La triste danza de los que huyen del infierno buscando un futuro mejor

El 23 de septiembre de 1998, cuando ni los serbios ni el ELK parecían capaces de una victoria militar, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exigió un alto el fuego inmediato y amenazó con acciones para lograrlo. Al día siguiente, la OTAN comenzó a preparar un ataque contra las fuerzas serbias desplegadas en Kosovo. El 5 de octubre siguiente, la Unión Europea (UE), Estados Unidos y la propia OTAN, a través de Holbrooke, exigieron a Milosevic que obedeciera el mandato de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de forma “irreversible y verificable”. El presidente yugoslavo llegó a un acuerdo con Holbrooke el 13 de octubre sobre el cumplimiento de la resolución del Consejo de Seguridad que detuvo los planes de ataque aéreo de la OTAN.

Milosevic aceptó la presencia en Kosovo de 2.000 supervisores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). El día 27 de ese mes, la OTAN renunció a intervenir tras comprobar el cumplimiento de lo acordado, pero mantuvo la amenaza militar sobre Serbia (principal integrante de la RFY). Milosevic volvió a violar el alto el fuego desde el 24 de diciembre de ese año y en enero de 1999 dio marcha atrás en su decisión de expulsar del país al estadounidense William Walker, jefe de los supervisores de la OSCE, después de que la OTAN y el gobierno estadounidense reiteraran sus amenazas al régimen yugoslavo.

El Grupo de Contacto convocó conversaciones de paz que comenzaron a celebrarse en la localidad francesa de Rambouillet (cercana a París) el 6 de febrero de 1999, pero que finalizaron el día 23 de ese mes sin obtener un acuerdo. Las negociaciones se reanudaron desde el 15 hasta el 19 de marzo en París y acabaron sin un pacto entre los dos bandos, si bien los albano-kosovares suscribieron por su parte un acuerdo de paz, a falta de la firma serbia, según el cual Kosovo pasaría a gozar de una amplia autonomía y vería desplegarse las fuerzas multinacionales en su territorio.

Internacionalización del conflicto  A partir del 24 de marzo de 1999, la OTAN bombardeó objetivos militares yugoslavos (en Serbia, incluida la región de Kosovo, y en Montenegro) ante la negativa de Milosevic a aceptar los acuerdos de paz. Éste rompió el día 25 las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido, al tiempo que incrementó la represión sobre la población albano-kosovar. Entre tanto, tenía lugar la que fue calificada como la más grande catástrofe humanitaria desde el final de la II Guerra Mundial en 1945: miles de albano-kosovares expulsados de sus localidades por militares y policías serbios comenzaron a hacinarse en las fronteras con Albania y la Ex-República Yugoslava de Macedonia.

El 1 de abril, Rugova fue desautorizado por los miembros de su gobierno, tras haber aparecido días antes en público saludando al presidente yugoslavo y firmando un alegato conjunto opuesto a los ataques de la OTAN. Milosevic declaró cinco días después un alto el fuego unilateral y ofreció una negociación con Rugova, propuestas ambas que no fueron tenidas en cuenta por la OTAN, la cual responsabilizó a los serbios del arrasamiento de Priština, la capital de Kosovo. El presidente ruso, Borís Yeltsin, amenazó el 9 de abril con entrar en el conflicto si las fuerzas aliadas invadían territorio serbio, creando así un delicado momento de tensión que quedó resuelto después de matizar la advertencia.

La RFY rompió sus relaciones diplomáticas con Albania el 18 de abril siguiente. Al mismo tiempo que proseguían los bombardeos aliados, especialmente sobre la ciudad de Belgrado, así como la huida masiva de refugiados albano-kosovares, los combates entre el ELK y el Ejército serbio hacían lo propio. Mientras, de otro lado, el enviado especial de Yeltsin a la zona, el ex primer ministro ruso Víktor S. Chernomirdin, buscó desde mediados de ese mes de abril que se iniciaran las conversaciones de paz entre la OTAN y la RFY.

Así, el 6 de mayo la OTAN ofreció a Milosevic un plan de paz apoyado por Rusia, a propuesta del Grupo de los Ocho (denominación del Grupo de los Siete desde que en 1997 se incorporó Rusia) que incluía el final inmediato de la represión contra la población albano-kosovar, la presencia de una fuerza internacional civil y de seguridad bajo el auspicio de la ONU, el retorno de los refugiados, el establecimiento de una administración interina y la negociación del autogobierno de Kosovo, así como la desmilitarización del ELK y el respeto a la integridad y soberanía de la RFY. No obstante, la crisis internacional se agudizó cuando al día siguiente la OTAN bombardeó por error la Embajada de China en Belgrado, con lo que ese país asiático, miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se vio directamente involucrado en el conflicto. Rusia y China hicieron frente común en las negociaciones y exigieron que éstas se retomaran sólo tras el alto un alto el fuego de la OTAN.

El 27 de mayo el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, con sede en La Haya (Países Bajos), dictó una orden de detención contra Milosevic y cuatro de sus principales colaboradores (entre los que se encontraba el presidente de Serbia, Milan Milutinovic) con vistas a su procesamiento, que les acusaba de haber cometido durante los primeros cuatro meses de 1999 crímenes contra la humanidad y violación de las leyes de guerra en la provincia de Kosovo. Al día siguiente Milosevic aceptó como base de un acuerdo de paz el plan propuesto por el Grupo de los Ocho y, tras entrevistarse en Belgrado con Chernomirdin y con el representante de la UE (el presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari), el 3 de junio presentó el contenido de las negociaciones ante el Parlamento yugoslavo.

Éste aprobó ese día el plan de paz al tiempo que Milosevic cedía ante las propuestas de los mediadores y aceptaba las principales exigencias de la OTAN: cese inmediato de la violencia y de la represión en Kosovo; retirada rápida y verificable de todas las fuerzas armadas de la región; despliegue en Kosovo de fuerzas internacionales civiles y de seguridad bajo la supervisión de la ONU; fuerzas que estarían formadas esencialmente por la OTAN bajo mando y control únicos; establecimiento de una administración provisional para Kosovo decidida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, bajo la cual el pueblo de Kosovo podría disfrutar de una autonomía sustancial en el seno de la RFY; tras la retirada militar yugoslava, un número convenido de personal yugoslavo sería autorizado a regresar; retorno asegurado de todos los refugiados; desarrollo de un proceso político que llevara a una administración propia para Kosovo según los principios de soberanía e integridad territorial de la RFY y de otros estados de la zona, así como el desarme del ELK; comienzo de un plan de estabilización y desarrollo económico de la región en crisis; las actividades militares de la OTAN finalizarían cuando se aceptasen los principios anteriores, especialmente cuando diese comienzo la retirada verificable de las tropas yugoslavas de Kosovo.

Ver Un Resumen del Conflicto

Fuente Consultada:
Enciclopedia Encarta 2000
Gente  Testigo Siglo XX
Revista Todo es Historia

 

La Guerra de Los 100 Años:Francia Contra Inglaterra Juana de Arco

Guerra de Los 100 Años:Francia Contra Inglaterra

La famosa «Guerra de los Cien Años» que enfrentó a Francia y a Inglaterra en la Edad Media, duró exactamente ciento dieciséis años, desde 1337 a 1453. El conflicto estuvo frecuentemente interrumpido por largos períodos de inactividad, debidos al cansancio de los combatientes o a treguas.

En medio de las desgracias, se produjeron en Francia profundas transformaciones, que favorecieron el paso de la antigua sociedad feudal a una forma de Estado más moderno, en el que la autoridad monárquica se hallaba considerablemente reforzada. Pero, incluso conservando la cronología clásica, no hay que olvidar que, en realidad, el conflicto franco-inglés comenzó en el siglo precedente por el matrimonio de Enrique II Plantagenet y Leonor de Aquitania.

Para los soldados de la época, el año 1337 no señalaba el comienzo de una nueva guerra, sino la continuación de las luchas que anteriormente habían enfrentado ya a Enrique II y Ricardo Corazón de León con Luis VII y Felipe Augusto.

batalla de CrecyLa principal riqueza de Inglaterra en los tiempos medios radicaba en la exportación de lanas a las ciudades flamencas. Entre el rey de Francia y el conde de Flandes reinaba excelente armonía, mal vista por los ingleses, temerosos de perder sus mercados.

Una disputa dinástica estimuló la ambición del monarca inglés Eduardo III (1327-1377) el cual hizo valer sus derechos a la corona de Francia, por ser hijo de Isabel, hermana del último monarca francés Carlos IV el Hermoso, fallecido sin dejar descendencia.

Los franceses eligieron rey a Felipe de Valois (1328-1350) y ello fue causa del estallido del conflicto. Flandes se vio invadido por Felipe VI de Francia, mientras Eduardo desembarcó en las costas de Normandía con un ejército de 30.000 hombres.

Los franceses fueron vencidos en la batalla de Crecy (1346), que tuvo una gran significación militar, ya que en ella fueron empleadas por primera vez las armas de fuego. Poco después los ingleses tomaron la plaza de Calais. Muerto el rey francés, le sucedió su hijo Juan el Bueno, y la guerra volvió a reanudarse, viéndose Francia nuevamente invadida.

El príncipe de Gales, llamado también el Príncipe Negro (por el color de su armadura), derrotó a un numeroso ejército francés en la batalla de Poitiers, en la que Juan el Bueno, extenuado, chorreando sangre y sudor, fue hecho prisionero y conducido a Inglaterra. Varios años después fue puesto en libertad después de haberse comprometido a pagar un fuerte rescate.

No obstante, la batalla de Crécy no fue decisiva. Los ingleses sencillamente no contaban con los recursos para subyugar a Francia. Las treguas, las hostilidades a pequeña escala y algunas batallas importantes se combinaron en una orgía de —al parecer— interminable lucha. Eduardo III y su hijo Eduardo, el príncipe de Gales —conocido como el Príncipe Negro—, libraron las campañas inglesas. Las campañas que el Príncipe Negro realizó en Francia fueron devastadoras. Evitando las batallas campales, sus fuerzas arrasaron deliberadamente las tierras y quemaron las cosechas, así como ciudades y villas completas no fortificadas, además de saquear cualquier cosa que fuera de valor. Para los ingleses, tales campañas fueron fructíferas; para los franceses significaron hambre, privaciones y muerte. Cuando al ejército del Príncipe Negro se le forzó a presentar batalla (bajo el mando del rey Juan II) fueron derrotados y el rey capturado. Con esta batalla de Poitiers concluyó la primera fase de la Guerra de los Cien Años.

Al llegar a Francia, encontró a su país empobrecido y sumido en la anarquía. Los vasallos, aldeanos y burgueses se habían sublevado contra los nobles a quienes culpaban de los reveses guerreros y de la derrota de Poitiers, y los caminos se encontraban infestados de salteadores.

Juan el Bueno no pudo pagar el rescate equivalente a unos cuarenta millones de francos y regresó a Londres donde vivió prisionero aunque esta condición no le impedía divertirse en continuas fiestas. Por la paz de Brétigny, Inglaterra adquirió la cuarta parte del territorio francés.

Carlos V el Sabio (1364-1380), hijo de Juan el Bueno, fue quien sacó a Francia de su lamentable estado, gracias a los méritos personales de un joven caballero bretón llamado Beltrán Du Guesclín (1320-1380).

Reorganizó el Ejército y libró al país de la terrible plaga de las “Compañías” constituidas por bandas de mercenarios dedicados al pillaje y que sembraban el terror. Debido a dichas bandas, comarcas y pueblos enteros quedaron deshabitados. En Picardía, los aldeanos llegaron a vivir escondidos en cuevas.

Du Guesclín, nombrado condestable, expulsó a los ingleses de casi todas las plazas que ocupaban, con la sola excepción de una estrecha faja de litoral (Calais, Cherburgo, Brest, Burdeos, Bayona). Después pudo dar un gran impulso a la prosperidad del país. Muerto Carlos V, y durante la minoridad de su hijo Carlos VI, Francia se vio ensangrentada por una guerra civil ocasionada por el asesinato de Felipe de Orleans.

En ella lucharon dos bandos rivales: los Borgoñeses y los Armagnacs. El país se cubrió de ruinas y de sangre. Unos y otros, con tal de exterminar a los contrarios, llegaron a ofrecer a los ingleses la mitad del reino. El rey de Inglaterra, Enrique V, se declaró en contra de los Armagnacs, derrotándoles en Azincourt.

Tras apoderarse de Caen y Rouen, logró la firma del Tratado de Troyes, en virtud del cual resultaba el rey inglés heredero de la corona francesa. Al fallecer en 1442 los monarcas Enrique V de Inglaterra y Carlos VI de Francia, se intentó proclamar rey de este país al niño Enrique VI de Inglaterra, de acuerdo con una de las cláusulas del famoso Tratado de Troyes. Un movimiento nacionalista se colocó al lado del Delfín desposeído, verdadero heredero de la corona, que fue proclamado rey de Francia con el nombre de Carlos VII.

Solamente las provincias centrales guardaron fidelidad al monarca. Muchos nobles y ciudades francesas, entre ellas París, se habían pasado al bando inglés, mientras la guerra se recrudecía ante la indiferencia e ineptitud del rey francés al ver que los ingleses sitiaban a Orleans, la única ciudad que les cerraba el paso hacia el Sur de Francia.

ESTADO DE FRANCIA E INGLATERRA AL INICIO DE LA GUERRA: En las primeras décads del siglo XIV el reino de Francia era, indiscutiblemente el mas poderoso de Europa. Felipe el Hermoso había sabido mantener la paz de Francia. cuyas fronetras se habían ensanchado por la anexión de Borgoña, aportada en dote al futuro Felipe V; por otra parte, alcanzó un gran impulso demográfico, y contaba alrededor de quince millones de habitantes-al comienzo de la guerra. Este desarrollo permitió emprender grandes roturaciones y desecamientos, emigrando el excedente de la población rural hacia las ciudades, que conocieron en esta época una intensa actividad comercial y artesana. París, con sus 200.000 habitantes, estallaba dentro del recinto construido por Felipe Augusto.

La industria pañera, la primera del reino, estaba concentrada en las ciudades de Flandes, tales como Arras, Douai, Ypres, Brujas, Gante, Lille, Toutnai. Las Ferias de Champaña, a pesar de cierta decadencia, seguían siendo un lugar de cita internacional.

Este desarrollo económico general se traducía en un importante tráfico marítimo; el rápido desenvolvimiento de puertos como Calais y La Rochelle, lo testimonia. Paz y prosperidad son siempre signos de un Estado fuerte; la autoridad monárquica aumentaba, apoyándose en consejos y resortes administrativos cada vez más perfeccionados, como aquellos bailes y senescales enteramente entregados a la causa monárquica, cuyo espíritu hacían triunfar en las provincias; el clero, sometido al rey, le proporcionaba el dinero que necesitaba y había renunciado, en parte, a su fuero,, puesto que los acusados de los tribunales eclesiásticos podían siempre apelar al del rey. Pero lo que aureoló de un prestigio moral particular al reino de Francia, fue la presencia, durante cerca de un siglo, de papas franceses en Aviñón (1309-1378), los cuales mostraron sus simpatías, quizá demasiado frecuentemente, hacia su país de origen.

En fin, la nobleza era impotente ante esta realeza que consiguió imponerle un edicto que prohibía las guerras entre vasallos, y que, por medio de arma tan eficaz y potente como la apelación al Parlamento, pudo inmiscuirse en los tribunales señoriales y en la administración de los grandes feudos. La nobleza francesa, batalladora y revoltosa, había quedado reducida a los torneos y a las fiestas.

DEBILIDAD DEL EJERCITO
Pero dos cosas faltaban a la monarquía: un ejército regular y finanzas estables, debilidades que habían de serle fatales durante la Guerra de los Cien Años. En caso de guerra, el rey de Francia convocaba la hueste de los vasallos, que comprendía, de una parte, a la nobleza, que debía armar por su cuenta a cierto contingente de caballeros, y, de otra, a las «gentes de a pie» enviadas por las comunidades rurales y las ciudades. Pero los grandes vasallos no llevaban con ellos más que un número reducido de caballeros, y la hueste llegaba a reunir con dificultad un ejército mayor de 10.000 hombres, de los cuales los dos tercios eran jinetes, y el tercio restante, soldados de a pie.

La caballería había sido considerada en Francia, en todo tiempo, como la única fuerza válida, porque este cuerpo agrupaba a toda la flor y nata de la nobleza francesa, famosa por su valor, su temeridad y sus hazañas, mientras que la gente de a pie, constituida por villanos y burgueses, no era más que una fuerza secundaria, considera incapaz de hazañas caballerescas. La Guerra de los Cien Años había de revelar el error de tal apreciación.

La hueste, convocada en el último momento, se reunía muy lentamente, hacia la mitad del verano; como los caballeros no prestaban servicio más que 40 días al año, y tres meses la infantería, no podía acometerse ninguna acción de envergadura, ya que el ejército se deshacía al cumplir el tiempo de servicio y con la llegada de los primeros fríos. Este hecho explica la escasez de grandes batallas campales en la Guerra de los Cien Años, cuya historia queda reducida a breves incursiones devastadoras en terreno enemigo.

La imposibilidad de constituir un ejército permanente y numeroso se debía, sobre todo, a la debilidad de los recursos financieros del reino. No existía ninguna legislación fiscal permanente y, fuera de las rentas de su dominio, el rey no disponía más que del producto de impuestos excepcionales, decretados cuando estallaba una guerra, los cuales no eran concedidos por los tribunales soberanos más que después de largas discusiones y a cambio de beneficios sustanciales, y que la población pagaba a regañadientes.

CINCO MILLONES DE INGLESES
¡Cuánto más fácil y menos próspero aparecía en la misma época el reino de Inglaterra! El país era pobre y poco poblado,puesto que contaba alrededor de cinco millones de habitantes. El suelo estaba mal explotado, y los recursos agrícolas eran mediocres. La única riqueza consistía en la cría extensiva de ovinos, cuya lana era exportada en bruto a las ciudades pañeras de Flandes. Londres parecía un burgo, en comparación con París.

En cuanto al poder real, si bien se apoyaba en un administración y en órganos de gobierno más numerosos y más especializados que en Francia, porque estaban constituidos desde la época del Conquistador, tenía que hacer frente continuamente a las revueltas de los barones, que trataban de acrecentar su independencia y someter la monarquía. Eduardo I supo contenerlos, arrastrándolos a la conquista del país de Gales y de Escocia, pero su hijo, Eduardo II, luchó toda su vida contra ellos, antes de acabar asesinado, víctima de una conjura de la que formaba parte su propia mujer, Isabel, así como el amante de ésta, Mortimer, y los barones cansados de la tiranía real.

El 20 de enero de 1327, el joven Eduardo III, que contaba entonces 16 años, subía al trono de Inglaterra. Pero, demasiado inexperto, dejó dirigir el reino, durante tres años, a Mortimer. Este impuso tal terror que se atrajo muy rápidamente la hostilidad de la nobleza. Cuando, en el año 1330, Eduardo quiso reinar solo, mandó asesinar a este aventurero que le estorbaba, inaugurando solemnemente su reinado, que había de ser uno de los más largos de la historia (1327-1377). Elegante, muy cultivado, Eduardo era también un rey hábil, tenaz en sus propósitos, gran diplomático y. sobre todo, notable estratega.

CRONOLOGÍA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS

1337 Comienzo de Hostilidades
1346 Batalla de Crecy
1356 Batalla de Poitiers
1359 Paz de Bretigny
1377 Muerte de Eduardo III
1396 Tregua de 20 años
1415 Enrique V reinicia la guerra (1413-1922)
1415 Batalla de Agincourt
1429-1431 Recuperación Francesa Bajo Juana de Arco
1453 Fin de la Guerra

LA GUERRA SEGÚN UN CRONISTA DE LA ÉPOCA: En su narración de la Guerra de los Cien Años, el cronista del siglo XIV Jean Froissart describió el saqueo de la ciudad fortificada francesa de Limoges perpetrado por elPríncipe Negro (Eduardo, príncipe de Gales). Proporciona un vivido ejemplo de cómo eran tratados los no combatientes durante la guerra.

Jean Froissart, Crónicas
Por aproximadamente un mes, ciertamente no más, el Príncipe de Gales permaneció a las puertas de Limoges. Durante ese tiempo no permitió que se llevaran a cabo asaltos o escaramuzas, sino que avanzó de manera constante y laboriosa en la tarea de zapa. Los caballeros y la gente de la ciudad que estaban dentro —que sabían lo que estaba pasando— comenzaron a cavar por su parte, con la esperanza de matar a los mineros ingleses, pero resultó un fracaso.

Cuando los zapadores del rey, quienes conforme cavaban apuntalaban constantemente el túnel completaron su trabajo, le dijeron al príncipe: “Mi señor, cuando os plazca, podemos ya derribar una gran parte del muro en el foso, de manera que entréis a la ciudad de la manera más fácil y segura”.

El príncipe estuvo muy complacido de oír esto. “Excelente”, comentó. “Mañana, a las seis en punto del día, enseñadme lo que podéis hacer”.

Cuando supieron que era la hora señalada, los mineros comenzaron un fuego en la mina. En la mañana, justo a la hora que el príncipe había especificado, una gran sección de la muralla se desplomó, atascando el pozo en el lugar donde cayó.

Para los ingleses —que estaban armados y a la espera— fue un signo placentero. Los soldados de infantería pudieron entrar a sus anchas, y así lo hicieron. Corrieron hacia la puerta, cortaron las barras que la sostenían y la derribaron. Hicieron lo mismo con las barreras exteriores sin que enfrentaran resistencia alguna.

Todo se hizo tan rápido, que a la gente de la ciudad la tomaron desprevenida. Enseguida el príncipe, el duque de Lancaster, el conde de Cambridge, Sir Guichard d’Angle, junto con todos los demás y sus respectivos hombres irrumpieron en la ciudad, seguidos por los saqueadores de a pie, y todos con un humor como para dar rienda suelta a la devastación y para cometer asesinatos de manera indiscriminada, pues ésas eran sus órdenes. Se dieron escenas lamentables. Hombres, mujeres y niños se arrojaron de rodillas ante el príncipe suplicando: “¡Tened piedad de nosotros, gentil señor!” Pero estaba tan encolerizado que no escuchó. A ningún hombre ni mujer se les hizo caso, sino que a todos los que pudieron encontrar fueron pasados por las armas, incluyendo a muchos que, por ningún motivo, podían ser culpables.

No entiendo cómo pudieron ser inmisericordes con gente que era tan insignificante para cometer traición. Pero incluso ellos pagaron por eso, y pagaron más caro que los jefes que sí cometieron traición.

No hay hombre tan insensible que, si hubiese estado en Limoges ese día, y recordara a Dios, no hubiera llorado amargamente ante la espantosa carnicería que aconteció allí. Más de tres mil personas —hombres, mujeres y niños— fueron sacadas a rastras para cortarles la garganta. Que Dios haya recibido sus almas, porque fueron verdaderos mártires.

batalla de crecy

Batalla de Crécy. En esta ilustración de un manuscrito del siglo xv se muestra la batalla de Crécy, el primero de varios desastres militares sufridos por los franceses en la Guerra de los Cien Años; además, se ilustra la razón de por qué los ingleses preferían los arcos largos sobre las ballestas. A la izquierda, los ballesteros franceses dejan de disparar y aprestan sus armas dándole vuelta a la manivela, mientras que los arqueros ingleses siguen disparando sus arcos (un arquero diestro podía disparar diez flechas por minuto).

PARA SABER MAS…

A PESAR DE SU NOMBRE, la guerra de los Cien Años no fue una larga contienda, sino una serie de cortos conflictos interrumpidos por largas treguas. La guerra, que persistió durante 116 años, de 1337 a 1453, giraba alrededor de la legitimidad del trono de Francia.

LUCHA POR EL TRONO En 1328, el rey francés Carlos IV (1294-1328) murió sin heredero. Los nobles coronaron a su primo, Felipe de Valois (1293-1350). En 1337, Eduardo III (1312-77), rey de Inglaterra, reclamó sus derechos al trono francés, debido a que su madre, Isabel, era hermana de Carlos IV. En 1337, el rey de Francia confiscó los terrenos de Eduardo III en el país, lo cual motivó el estallido de la guerra.

LA PRIMERA INVASIÓN La flota inglesa derrotó a la francesa en la batalla de Sluis (1340), lo que otorgó a Eduardo III el control del canal de la Mancha, el estrecho marítimo que separa Francia de Inglaterra. Desde sus bases en la costa norte de Francia, los soldados asediaban y destruían pueblos franceses.

VICTORIAS INGLESAS: Al comienzo, los ingleses obtuvieron grandes victorias. En 1346 los arqueros ganaron frente a la caballería francesa la importante batalla de Crécy, en el norte de Francia. En 1355, los ingleses, encabezados por el hijo mayor de Eduardo III, el príncipe de Gales (1336-76), vencen nuevamente a sus enemigos. Eduardo era conocido también como el Príncipe Negro debido al color de su armadura. En 1356, en la batalla de Poitiers, en Francia central, el príncipe de Gales obtuvo otra gran victoria. El rey francés Juan II (1319-64) fue capturado durante la batalla y se pidió por él un rescate de 4 millones de coronas de oro.

EL TRATADO DE BRETAÑA Tras una serie de derrotas, los franceses terminaron por aceptar la devolución a Eduardo III de sus territorios en Francia por medio del tratado de Bretaña. El rey inglés desistió de sus pretensiones al trono y rebajó el rescate por el rey francés de 4 a 3 millones de coronas de oro.

MUERTE DE EDUARDO III: La muerte de Eduardo III (1377) determina una tregua. Como los ingleses no disponían de hombres suficientes para controlar sus territorios en Francia, los franceses recuperaron muchas tierras.

ENRIQUE V: Al cabo de 38 años, la guerra se reinició. Enrique V (1387-1422), el hijo mayor de Eduardo III, vuelve a reivindicar los derechos al trono francés. En la batalla de Azincourt (1415), las reducidas fuerzas de Enrique logran vencer a un gran ejército francés. Como el Príncipe Negro, Enrique V utilizó a la perfección a los arqueros. Bajo su mando, los ingleses ganaron muchas batallas.

EL MATRIMONIO DE ENRIQUE V Enrique V ocupó gran parte del norte de Francia, forzó al rey francés Carlos VI (1368-1422) a desheredar a su único hijo, el Delfín, y a nombrar a Enrique como heredero del trono francés. Enrique V se casó con la hija del rey de Francia, Catalina de Valois y, según lo estipulado en el tratado de Troves, se reconoció que el hijo de ambos debía ser rey de Francia e Inglaterra. Sin embargo, Enrique V murió tan sólo 15 meses después de su boda. Dejaba un hijo, quien se convertiría en Enrique VI de Inglaterra (1421-71). Cuando el rey francés Carlos VI murió, ese mismo año, el infante Enrique VI de Inglaterra no heredó el trono de Francia.

JUANA DE ARCO
Una joven campesina francesa conocida como Juana de Arco (1412-31) dominó la última etapa de la guerra de los Cien Años. Decía haber tenido visiones y escuchado voces que le ordenaban salvar a Francia de sus enemigos. Juana acudió en ayuda del hijo desheredado de Carlos VI, el Delfín (heredero al trono francés). Al mando de las fuerzas de éste, Juana de Arco condujo a los franceses a la victoria.

EL SITIO DE ORLEANS
En 1429, Juana de Arco levantó el sitio de Orleans y logró que Carlos VII (1403-61) fuera coronado rey de Francia. Pero Juana fue capturada por los borgoñones, aliados de los ingleses, quienes la vendieron a Inglaterra. Juana de Arco fue sometida a un juicio por brujería y quemada en la hoguera como hereje en 1431, a la edad de 18 años, en la ciudad francesa de Rúan.

FIN DE LA GUERRA Las ludias continuaron intermitentemente durante algunos años. Alrededor de 1453, los ingleses sólo conservaban en Francia el puerto de Calais. La guerra de los Cien Años había terminando. A pesar de ello, los reyes de Inglaterra continuaron llamándose a sí mismos “reyes de Francia e Inglaterra” hasta 1801.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo A y B Jackson Spielvogel
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1
Historia del Mundo Grupo Z Multimedia DK
Atlas de la Historia del Mundo Kate Santon y Liz McKay
Gran Enciclopedia de la Historia Todolibro

Ver: Juana de Arco y El Final de La Guerra de los 100 Años

La guerra de los Treinta Años Guerras de Religion Paz de Westfalia

La Guerra de los Treinta Años – Guerras de Religión

Este conflicto religioso y político internacional asoló Alemania en la primera mitad del siglo XVII. Un nuevo equilibrio surgió con el fin de las aspiraciones universales de los Habsburgo y el ascenso de otras potencias

Orígenes rey gustavoEn esta larga guerra se combinaron una serie de factores diversos. La división religiosa del Imperio, ratificada en la paz de Augsburgo (1555), era todavía fuerte de tensiones. El elector palatino Federico IV fundó la Unión Evangélica (protestante) en 1608, y Maximiliano I de Baviera respondió con la Santa Liga al año siguiente.

La situación se complicaba con la pugna entre el emperador y los príncipes por el dominio en el Imperio. Por otro lado, los esfuerzos de los Habsburgo vieneses por introducir la contrarreforma católica y germanizar sus dominios patrimoniales encontraron gran oposición, particularmente en Bohemia. (imagen: El rey Gustavo II Adolfo de Suecia, líder de la Europa protestante murió en la batalla de Lutzen en 1632 frente a los católicos)

Habría que añadir la tradicional pugna franco-española por la hegemonía europea, resuelta en el siglo anterior a favor de España al precio de la secesión de las provincias protestantes de los Países Bajos (Holanda). Por su parte, Inglaterra, Dinamarca y Suecia esperaban sacar partido de la inestabilidad centroeuropea. Por último, la crisis general del siglo VII, con el enfrentamiento entre las estructuras socioeconómicas del feudalismo y el capitalismo emergente, añadió la crispación social a la política y la religiosa.

Los primeros éxitos de los Habsburgo

En estas circunstancias, el Habsburgo Fernando de Estiria, elegido rey de Bohemia (1617), trató de implantar por la fuerza el catolicismo en sus dominios. Los protestantes bohemios se rebelaron y, tras defenestrar a los consejeros imperiales en Praga (23 de mayo de 1618), eligieron como nuevo soberano a Federico y del Palatinado, destituyendo a Fernando II, emperador desde 1619. Este contó con el apoyo de sus parientes españoles y de la Santa Liga, mientras la Unión Evangélica era neutralizada en un primer momento por el tratado de Ulm, impuesto por Francia e Inglaterra. Sólo Gábor Bethlen de Transilvania apoyó a Federico y los bohemios, cuyas fuerzas fueron aplastadas por el general Tilly en la Montaña Blanca, cerca de Praga (noviembre de 1620), mientras los españoles invadían el Palatinado. Hacia 1624, Bohemia había sido sometida al absolutismo habsbúrgico, Maximiliano de Baviera se había adueñado del alto Palatinado y del título de elector, y las tropas españolas controlaban Renania.

Francia, ante estos éxitos de su rival, intentó infructuosamente cortar las comunicaciones entre la Italia española y el Imperio (ocupación de la Valtelina, 1625) y recurrió entonces a la guerra interpuesta, animando las aspiraciones de Cristián IV de Dinamarca. Este, interesado en extender sus dominios a costa del Imperio, y temeroso del avance católico en el norte, se alió con Inglaterra, Holanda y Federico y, refugiado en este último país (1625). Pero su ofensiva fue rápidamente desbaratada en Dessau (abril de 1626) y Lutter (agosto) por los imperiales Wallenstein y Tilly, respectivamente. Cristián IV vio invadidos sus propios territorios y tuvo que firmar la paz de Lübeck (mayo de 1629). Al mismo tiempo, España lograba vencer a holandeses e ingleses.

La victoria parecía completa para las fuerzas católico-imperiales, pero Fernando II desaprovechó la ocasión de pacificar el Imperio, con la anulación de las secularizaciones de bienes eclesiásticos tras la Reforma (Edicto de Restitución, 1529) y el intento de imponer la sucesión hereditaria en el trono imperial (dieta de Ratisbona, 1630). Esto enconó la oposición de los príncipes alemanes y prolongó el conflicto.

Suecia y Francia entran en el conflicto

La derrota danesa propició la entrada en la guerra de Suecia, cuyo rey, Gustavo II Adolfo, luterano convencido, deseaba tanto apoyar a sus correligionarios alemanes como afianzar su dominio en el Báltico, disputado por Dinamarca y Polonia. El cardenal Richelieu, valido de Luis XIII de Francia, favoreció la firma de una tregua entre Suecia y Polonia (1629) y concedió subsidios de guerra al soberano sueco. este organizó un ejército popular, bien armado y lleno de entusiasmo por su rey y su religión.

Con el apoyo de los príncipes protestantes tras el saqueo de Magdeburgo por Tilly (mayo de 1631), Gustavo Adolfo venció a éste en Breitenfeld (septiembre). Dueño del norte de Alemania, ocupó Renania y avanzó sobre Baviera (1632). Fernando II tuvo que llamar de nuevo a Wallenstein, caído en desgracia en 1630, que logró expulsar a los sajones de Bohemia y contener a los suecos en el sur de Alemania, aunque fue derrotado por Gustavo Adolfo en Lützen (noviembre de 1632); el soberano

La momentánea desorganización sueca permitió a los imperiales rehacer sus fuerzas, a pesar del asesinato de Wallenstein (febrero de 1634), sospechoso de conspirar contra el emperador. El regente sueco Oxentiern logró organizar la liga protestante de Heilbronn (abril de 1633), pero fue finalmente derrotada en Nórdlingen por los hispano imperiales (septiembre de 1634>, que lograron acceder al Báltico. Los suecos tuvieron que retirarse al este y Sajonia firmó con el emperador el tratado de Praga (mayo de 1635), que preveía la disolución de las ligas.

Esta nueva oportunidad de paz fue frustrada por la intervención directa de Francia en el conflicto, temerosa de la supremacía de los Habsburgo. Se alió con los suecos, Holanda, Saboya y Sajonia en contra del Imperio y desarrolló también su particular guerra contra España (1635).

de En un principio, los hispano imperiales llevaron la mejor parte en esta nueva fase las hostilidades, con la toma de Corbie y la amenaza sobre París del cardenal-infante Fernando de Habsburgo (1636). Pero la ofensiva francosaboyana logró cortar el paso de la Valtelina entre Italia y el Imperio (1637) y la victoria en Rheinfelden permitió a Bernardo de Sajonia-Weimar tomar Breisach (1638), interrumpiendo las comunicaciones entre Italia y los Países Bajos. El aislamiento entre las fuerzas habsbúrgicas se complicó con las victorias francesas en los Países Bajos y holandesas en las Dunas (1639) y las colonias (1640). Por otra parte, España sufrió en 1640 las rebeliones de Portugal y Cataluña, que abrieron nuevos frentes bélicos en el centro de sus dominios.

Francia aprovechó la ocasión para penetrar en Cataluíca, donde Luis XIII fue proclamado conde de Barcelona (1641), y atacar al debilitado ejército español de Flandes en Rocroi (1643). A partir de ese momento España luchó por mantener sus posesiones, mientras la liga de Heilbronn y los franceses derrotaban a los aliados sajones y bávaros del emperador, que abandonaron la lucha en 1645 y 1647.

En 1644 se habían iniciado conversaciones de paz en Münster (entre Francia y el emperador) y Osnabruck (entre el emperador, Suecia y los príncipes alemanes), simultáneas a los combates, por lo que las propuestas de cada bando cambiaban según los resultados en el campo de batalla. Pero la apurada situación de los Habsburgo aceleró las negociaciones, que resultaron en un conjunto de tratados conocidos como paz de Westfalia (octubre de 1648).

La paz de Westfalia (imagen abajo)

La paz de WestfaliaComo consecuencia de estos tratados, Francia logró importantes ventajas territoriales en Alsacia y la frontera renana, Suecia se quedó con Pomerania occidental y diversos enclaves alemanes del mar del Norte y el Báltico, convirtiéndose en miembro del Imperio.

Brandemburgo se expandió en Pomerania oriental y obtuvo algunos territorios en Alemania occidental, mientras el duque de Baviera retenía el alto Palatinado y la condición de elector, restituida no obstante —junto al bajo Palatinado— a los herederos de Federico y, hecho que se tradujo en el aumento del colegio electoral imperial a ocho miembros. Por su parte, la independencia formal de Suiza fue acatada por el Imperio.

Esta institución fue la más perjudicada, pues el reconocimiento de la soberanía de los príncipes y las ciudades vaciaba de contenido el título imperial. La consagración de la libertad religiosa de los príncipes, que impondrían su fe en sus Estados se extendió al calvinismo y puso fin al ciclo de guerras religiosas que habían ensangrentado Europa desde el siglo XVI.

Los Habsburgo vieneses, a pesar de algunas concesiones, fortalecieron el control sobre sus posesiones patrimoniales, gobernadas desde Austria.  La gran perdedora de este prolongado conflicto fue Alemania en su conjunto, sometida a terribles devastaciones durante tres décadas —especialmente en regiones como Renania, que perdió dos tercios de su población— y afectada por pérdidas materiales que tardaron decenios en ser reparadas. Por su parte, Inglaterra y Holanda se afianzaron como potencias marítimas, condición que posibilitaría un gran desarrollo comercial y colonial futuro. Francia se confirmó como la nueva potencia europea, aunque todavía tenía que dirimir su conflicto con España.

Epílogos

La monarquía española, tras reconocer la independencia de Holanda en Münster (1648), se había retirado de las negociaciones para continuar la guerra con Francia, que mantuvo la ventaja (victoria de Lens, 1648) en un principio. No obstante, el estallido de la Fronda y el fin de la guerra de secesión de Cataluña (1652) permitieron una cierta recuperación española.

Pero los recursos de España estaban exhaustos, y la entrada en el conflicto de Inglaterra al lado de Francia (1657), decidió, tras la segunda batalla de las Dunas (1658), el resultado de esta guerra de desgaste. Por la paz de los Pirineos (1659) España cedió a Francia Rosellón, Cerdaña, Artois y algunas plazas flamencas, además de aceptar la presencia francesa en Alsacia. Con ello se confirmaba el paso de la hegemonía continental a Francia.

En el Báltico, el nuevo rey sueco Carlos X, en una serie de brillantes campañas, venció a polacos, daneses y brandemburgueses en su empeño por dominar esa región (1658). Pero sus éxitos provocaron el recelo de las demás potencias, ante la posibilidad de que Suecia se convirtiera en dueña absoluta de un espacio vital desde el punto de vista del comercio. La intervención de Holanda, Austria, Francia e Inglaterra forzó la firma de la paz de Oliva (1660), que reconocía ventajas a Suecia, pero también salvaguardaba los intereses de Polonia, Brandemburgo y Rusia. Con éste se cerró la serie de tratados que configuraron el nuevo sistema europeo de equilibrio entre las potencias.

La firma de los tratados de Westfalia (1648), en Münster y Osnabrück, señala no sólo el fin de la Guerra de los Treinta Años: marca, al mismo tiempo, la terminación de un largo proceso de desintegración de Alemania y el comienzo de la decadencia de los Habsburgo de Austria.

Había en el Sacro Imperio más de trescientos Estados que existían desde hacía siglos, y que habían afirmado su poder durante la Reforma, alrededor de cien años antes. Por los tratados de Westfalia obtuvieron libertad religiosa y derecho para formar alianzas y actuar como unidades soberanas, aun en el nivel internacional.

Por otra parte, en sus territorios (principalmente Austria y Bohemia), los Habsburgo pudieron extirpar momentáneamente el protestantismo, mientras Baviera anexaba el Alto Palatinado, tornándolo católico. Suiza y las Provincias Unidas confirmaron su independencia. Los limites demarcatorios dieron a las Provincias Unidas el control del estuario del río Escalda, que fue cerrado a los navíos que buscaban el océano. Esto favoreció el progreso del puerto de Amsterdam, pasando el de Amberes a segundo plano.

Suecia recibió el arzobispado de Bremen (no así la ciudad libre), Pomerania occidental y el obispado de Verden, controlando los estuarios del Elba, Wéser y Oder. El Báltico se convirtió, en la práctica, en un lago sueco.
Francia vio confirmada su posesión de los tres Obispados -Metz, Toul y Verdún- y se anexó parte de Alsacia. Los límites fijados fueron, en grandes líneas, conservados hasta la Revolución Francesa.

PARA SABER MAS…

La Guerra de los Treinta Años, en la que se enfrenta toda Europa, provocó una destrucción como el continente no veía desde la caída del Imperio Romano y la peste negra.

Se calcula que aproximadamente un tercio de la población de Europa central murió en ese período, como consecuencia de la guerra. La destrucción en bienes, ciudades y cosechas fue de tal orden que algunos recurrieron al canibalismo.

Inglaterra, que consiguió mantenerse fuera del conflicto continental, se beneficiará por ello, de la misma forma que los Cantones suizos. Entretanto, en la propia Europa, existe un centro donde, a pesar de la intensa destrucción producida por las luchas emancipadoras la economía renace: son los Países Bajos.

El Renacimiento había tenido como escenario inicial a Italia, y en especial a las señorías del Centro. Mas esa península cayó, en su mayor parte bajo el yugo alternado de Francia y España y no comenzó a progresar hasta más tarde. En Praga y en Bohemia los estratos medios y los labradores se irguieron contra los señores feudales. Pero el Sacro Imperio los aplastó y restableció la servidumbre de la gleba.

En los Países Bajos, durante el siglo XVII, las clases medias crearon por primera vez un Estado moderno europeo, en el cual el comercio era la principal actividad y los burgueses el sector más importante.

Se justifica plenamente el llamar al siglo XVII “la edad de los holandeses”, porque por todos los mares navega su gigantesca flota, que transporta cerca de 80 por ciento de las mercaderías que se venden en Europa, creando así un imperio diferente, el comercial —no territorial— cuyo antecedente fue el de Portugal. Holanda es el país con más elevado nivel cíe vida y la mayor libertad de expresión. Esa riqueza confiere gran poder a la República, reforzada en su determinación de asegurarse la independencia.

Cuando Luis XIV intenta dominar el país, el pueblo hace saltar los diques e inunda sus tierras, prefiriendo ahogarse a perder sus derechos.

Eso jamás había ocurrido antes y fue harto significativo. Las contiendas entre las naciones jóvenes son muy diversas de las que habían separado a la Iglesia del Imperio. Principalmente España, Francia, Inglaterra y Holanda se disputan en los mares la supremacía comercial y en el continente los mercacados.

Comienza la era del mercantilismo, de los monopolios concedidos por el Estado, de la continua acumulación de dinero por parte de las grandes Compañías de las Indias que, en Inglaterra terminaron produciendo una revolución y la reforma del Estado por la fracción puritana de los calvinistas. La Revolución de 1688 confirmó que Inglaterra nunca más sería una monarquía absoluta.

En América, los puritanos ingleses crearon una sociedad que no conoció el feudalismo. Pronto las colonias norteamericanas de Gran Bretaña se independizaron y la “Revolución Americana” dio un modelo ideal a los estratos medios europeos.

En Francia el ejemplo estadounidense —que abrevara sus ideas en los enciclopedistas franceses—, el espíritu de iluminismo (o la “ilustración”) de la libre crítica y del libre pensamiento corroerán las bases del absolutismo. Finalmente, los estratos medios, aliados a los populares, cortarán la cabeza del monarca para establecer un nuevo tipo de Estado, precursor del Estado moderno.

Surgidos entre los dos estamentos hereditarios del Medioevo, estos estratos medios se insertarán entre ellos como cuña y harán cambiar todo el antiguo sistema. Ellos crearán un mundo nuevo, aunque las viejas estructuras hayan perdurado hasta hoy.

Segunda Guerra Mundial:Causas y desarrollo Sintesis Armas Utilizadas

Segunda Guerra Mundial:Causas y Desarrollo

La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más horrendo de la historia. Como en la Primera, murieron más civiles que soldados, unos cincuenta millones de los primeros y unos quince millones de los últimos. Pero esta guerra mundial, aún más que la anterior, fue una guerra total, en la que poblaciones enteras fueron movilizadas para el combate o la producción militar, y toda la población se convirtió en objetivo de los ataques.

Los odios y rivalidades que consumían a buena parte del mundo eran más profundos de lo que muchos intelectuales y analistas podían imaginar. La guerra total fue posible, sobre todo, debido a la tecnología moderna, en armamento, comunicaciones y producción industrial.

Sin embargo, la victoria estuvo sujeta a muchos otros factores, tanto materiales como espirituales. Alemania, el principal agresor, al principio se vislumbraba como la ganadora con un sector industrial coordinado a la perfección y dedicado por completo a la guerra, con aviones modernos y un grupo de generales cuyo sentido de la estrategia (aprendido por el método más duro, el de la derrota) era mucho más sofisticado que el de sus adversarios.

Tras la maquinaria bélica y el pueblo alemán, se encontraba un hombre de ideas fanáticas, de extraordinaria perspicacia política y con un magnetismo personal incomparable.

Adolf Hitler no provocó sin ayuda la Segunda Guerra Mundial pero sus contornos estratégicos; su dimensión moral estaban configurados por sus obsesiones.  Para una nación militarmente humillada y económicamente arruinada, Hitler ofrecía un elitismo barato basado en las nociones de la raza (una exageración de teorías que en realidad sostenían incluso algunos académicos) y una visión de la vida como guerra: una lucha darwiniana entre los «arios» superiores y sus inferiores genéticos (sobre todo judíos y eslavos), el Führer transformó a sus compatriotas disciplinados y moderados en agentes meticulosos del genocidio.

Resumen de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

¿Fue inevitable la guerra? La visión panorámica de las relaciones internacionales así parece indicarlo. Lo hemos estudiado anteriormente. Los virajes hacia la guerra, o, dicho de otro modo, los pasos hacia el abismo, condujeron a una situación sin retorno.

En “Mein Kampf” Hitler había escrito acerca de la necesidad y el derecho de la expansión territorial de Alemania hacia el Este. Aunque no era muy explícito, parecía apoyarse en la idea de que si Gran Bretaña se había convertido en el gran imperio oceánico Alemania tenía el mismo derecho a ser un gran imperio terrestre. Como último horizonte, el Reich alemán, sin detenerse en las fronteras orientales de Polonia, Países Bálticos y Ucrania, se convertiría en un imperio mundial.

Esta doctrina desataría un huracán bélico que sobrepasó todo lo hasta ese momento conocido. Nuevas armas y ejércitos de millones de soldados sembrarían la desolación en el continente europeo y más tarde en Asia y Oceanía.

Sobre la Segunda Guerra Mundial se dispone no sólo de unos fondos documentales inagotables, en archivos de ministerios de asuntos exteriores, embajadas y estados mayores, sino también de un riquísimo material gráfico, al que en principio se otorgó interés exclusivamente bélico.

Por otra parte muchos de los protagonistas  han dejado su testimonio. Así ocurre con Churchill, De Gaulle, Eisenhower y Montgomery, en el bando vencedor; Von Papen, Ribbentrop, Goebbels, entre los alemanes; Tojo, Sato, Konoye, entre los japoneses. Algunas de estas memorias son autojustificativas, pero en general todas pueden considerarse valiosas para el conocimiento de la guerra y los procesos que la acompañaron.

Causas: (*) Puedes Ampliar en Este Sitio

  • Finalizada la Primera Guerra o la Gran Guerra(1914-1918), se firmaron tratados de paz entre las naciones, dichos tratados fueron un poco débiles y para algunos países resultaron injustos, lo que produjo disconformidad en la población y deseos de venganza.
  • El Tratado de Versalle redujo de manera considerable los territorios de los Alemania y Austria, zonas pobladas de germanos.
  • Gran ambición y rivalidad entre algunos países, sobretodo aquellos que habían perdido territorios en la Gran Guerra.
  • Necesidad de demostrar su poderío bélico-militar y lograr una posición política de superioridad frente a otros países.
  • Controlar y dominar algunos territorios para explotar sus riquezas naturales. Hitler quería ser la versión terrestre de lo que era Inglaterra en el mar.
  • Problemas étnicos, según la filosofía de Hitler sobre la pureza de la “raza aria”, de acuerdo con las ideas expresadas en “Mi Lucha”.
  • Se enfrentaron tres ideologías contrarias, el liberalismo capitalista, el sistema socialista y el nazi-fascista, esta ultima que responde a un sistema totalitario había nacido en Italia y Alemania luego de la Primera Guerra.

Introducción:

  • Alemania pierde la guerra, el káiser Guillermo I abdica y firma el Tratado de Versalles, admitiendo su inferioridad y se esfuma el imperio alemán.
  • Los obreros, la pequeña burguesía alemana y el ejército se reúnen en Weimar y deciden adoptar un gobierno de tipo republicano, aceptando que la soberanía de un país reside en el pueblo, y que este debe por lo tanto elegir a sus representantes. Se la conoce como la República de Weimer.
  • Esta república no contó con el apoyo de los sectores más poderosos, como la burguesía industrial, por que suponían que los obreros podrían formar un duro sector que iría contra sus intereses.(Pensemos que estaba de moda el socialismos de Rusia)
  • Por otro lado la nueva república aceptaba las disposiciones del Tratado de Versalles y creía conveniente pagar todas las exigencias estipuladas en dicho tratado, actitud que creó una importante resistencia, como la de algunas estrategias económicas que produjo una descontrolada inflación entre 1919 y 1923. Un dólar, llegó a equivaler 4.250.000.000 marcos alemanes, cuando antes costaba 76 marcos.
  • En esta etapa aparece un partido nacionalista que dirigido por un líder que arengaba discursos conmovedores, de ideas nacionalistas, les fue devolviendo el orgullo y la fe al pueblo alemán, proponiéndole el rearmen militar, la pureza de la raza aria y la unificación de una Gran Alemania. Ese conductor fue: Adolf Hitler, y su partido se denominaba nacionalsocialista o simplemente NAZI.
  • Este partido decidió culpar a los judíos, marxistas y liberales de las desgracias actuales de Alemania, por lo que comenzó una política de persecución y eliminación sistemática de todos estos sectores. Para Hitler los judíos, que controlaban la economía capitalista habían dividido al pueblo germano y habían detenido el crecimiento económico de Alemania, y no le hacia nada bien al país.
  • Hitler cuando consiguió cierto poder y apoyo de algunos militares, dio un golpe político que se conoce como el Putsch de Munich, que fracaso porque aún su poder no estaba consolidado y algunos seguidores lo abandonaron en el camino. Estuvo preso 8 meses y allí escribió su libro cumbre, Mi Lucha, en donde asentó sus ideas y su plan de lucha futuro. Su secretario fue Rudolf Hess que más tarde sería uno de los mas importantes líderes del nazismo del Tercer Reich.
  • Llega el año 1929, comienza la más grande crisis económica mundial del capitalismo en el siglo XX, la Bolsa de Wall Street se derrumba y como un dominó las empresas comienzan a caerse una tras otra, la desocupación toma índices increíbles.  A esa situación Alemania no está para nada exenta, y los desocupados alcanzan a 6.000.000 en ese país.
  • La república no logra resultados positivos para paliar la crisis, y comienza a debilitarse. Ante este caos y sin propuestas efectivas el partido NAZI surge como una posibilidad cierta de crecimiento y mejoras económicas el pueblo lo escucha con atención, ven en Hitler una salida rápida y aparecen nuevos adeptos. En las elecciones de 1932 el nazismo consigue el 37% de las bancas en el Parlamento.
  • Los nazi también son apoyados por una gran masa de campesinos que estaban al borde de la pobreza, la clase media también lo sigue.
  • En 1933 es nombrado Canciller y su plan comienza a funcionar, toma gran poder y se relaciona con la burguesía industrial, les promete y asegura mucho trabajo en el rearme bélico.
  • Organiza grupos violentos y sanguinarios para perseguir a los disidentes al sistema y fueron la guardia personal del furher. Fueron los grupos S.A. y S.S.
  • Siendo Canciller incendió el Parlamento y culpó a los comunista, de esta manera justificó la persecución a este sector. Mas tarde clausura el Parlamento y crea el Tercer Reich, que durará 1000 años, él será el conductor -el Furher-  y exige una total sumisión y fidelidad a su persona.
  • Con la S.S. persiguió y eliminó a todos los opositores “enemigos del Reich” , además quemó libros públicamente y creó los campos de concentración. Armó un aparato publicitario en apoyo a sus gobierno y comenzó el Plan de purificación de la raza. En antisemitismo ya estaba un poco arraigado en la población europea, por lo que no fue muy difícil inculcarles este sentimiento de rechazo a gitanos y judíos. Por ejemplo Inglaterra hablaba de la superioridad racial para justificar su política de agresión y dominación imperialista en los países pobres y débiles que tenía sometidos en diversas partes del globo.
  • Con los judíos comenzó quitándoles diversos derechos civiles, y poco a poco los fue obligando a vivir aislados de la sociedad y encerrados en guetos  , que eran sectores dentro de la ciudad, pero cercado por un alambrado y controlados por la policía alemana. El mayor fue el de Varsovia, y famoso por su rebelión, contra los nazi.
  • Los campos de concentración que eran cientos, estaban distribuidos por todo el país. Allí se los obligaba a realizar trabajos forzados de cualquier tipo, y recibían una pequeña dosis en calorías de comida diaria, lo que aseguraba que en sólo 6 meses de penurias esos judíos morían de debilidad. (estaba todo calculado, en su Plan: “La Solución Final”).Por otro lado no tenían mucha protección contra el helado clima de algunas zonas, por lo que muchos morían de frío. Todos lo judíos que se consideraban ineptos para el trabajo como los viejos, chicos y enfermos eran clasificados diariamente y llevado a las cámara de gas, donde se los asfixiaba y los cadáveres de los quemaba en grandes hornos. Los muertos llegaron a 6.000.0000 en toda la guerra, donde gran porcentaje fueron eliminados en los últimos 2 años. Inclusive llegó a descuidar la guerra en pos de completar su “Plan” con los judíos.
  • Económicamente el gobierno de Hitler logró una importante recuperación y su plan se basaba en:

Obras públicas importantes, desarrollo de la industria automotriz, parcelas de 125 ha. cada una para que se sean trabajadas por los campesinos y aumentar así la producción agrícola. Producción de armamento bélico. Los desocupados eran incorporados a la milicia alemana. Eliminar todo opositor del sistema, para que la política establecida no se vea entorpecida por estos “enemigos del país”. Aplastó a los sindicatos. Controló la prensa pública.

Comienzo De La Guerra:

  • Se puede dividir esta contienda en dos fases: a) desde 1939 a 1941 en donde se desarrolla fundamentalmente en Europa y con dominio de las potencias del eje y b) desde 1942 hasta 1945 la guerra adquiere dimensiones mundiales, con el ingreso de EE.UU. al conflicto.CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

01-09-1945 Soldados alemanes rompen las barreras de la frontera polaca

  • Hitler ya preparado bélicamente comienza su plan de acción ya declarado en su libro, Mi Lucha, desea anexar Austria, a su imperio, pues allí había muchos alemanes.
  • Luego ocupa la región de los montes sudetes en Checoslovaquia, donde habitaban 3.000.000 de alemanes, y luego extiende su poder a todo ese país.
  • Hitler perseguía su sueño en la unificación alemana y unidad aria, en realidad estos territorios nunca habían pertenecido a Alemania.
  • Francia e Inglaterra la dos potencias importantes de Europa veían como Hitler iba ganando terrenos, rompía el Tratado de Versalles, pues se había rearmado e iniciaba su expansión territorial.
  • Los primeros avances alemanes fueron aceptados por algunas potencias porque entendían que el Tratado de Versalles había sido muy duro con Alemania y era justo que este país recuperara algo de los territorios perdidos.
  • Por otro lado Hitler luchaba contra el comunismo por lo que les servia como una barrera contra el expansionismo soviético.
  • En pocas semanas (con el blitzkrieg ó la Guerra Relámpago) toma Polonia y los países aliados le declaran la guerra.
  • Hitler tiene dos flancos que defender (oriental y occidental) y por lo tanto firma un pacto de no agresión con Rusia (Stalin), y se reparte algunos territorios de Polonia. Rusia recupera territorios que pertenecían al antiguo imperio zarista.
  • Hitler avanza sobre Dinamarca y Noruega que por neutrales le aseguraba puerto para la marina, y los vence fácilmente. Sigue hacia los países bajos y entra en Francia, allí encuentra resistencia de los aliados, pero son superados y 300.000 soldados deben replegarse contra la costa de Dunkerque. Goering, jefe de la aviación trata de aniquilarlos a todos los aliados encerrados en entre esas costas y el canal de la Mancha, pero no puede.
  • Ataca a Francia, la que es vencida muy rápidamente. Alemania ocupa París y De Gaulle se refugia en Londres en 1940. En Francia Pataìn arma un gobierno en Vichy. Nace la resistencia francesa, cuya actuación fue sumamente importante durante la guerra, entorpeciendo los planes alemanes.
  • Trata de invadir Inglaterra, pero se encuentra con una feroz resistencia aérea, la RAF,  que controla el ataque y   retrasa el plan alemán. De todas maneras destruyeron aeródromos, fabricas bélicas, instalaciones de radar, poblaciones con miles de civiles. Hitler acostumbrado a ganar, deja este avance para más tarde y se quiere atacar a Rusia, ignorando el pacto e no agresión con Stalin.
  • Stalin continua con la anexión de los territorios señalados en el Pacto de No Agresión, y ocupa Rumania, Hitler intervino este país e impuso un régimen pro nazi, apoderándose de las reservas de petróleo de Rumania. Este hecho produjo la rotura de las relaciones con Rusia.
  • El plan para atacar Rusia, se llamó Operación BarbaRoja y consistía en atacar por el norte a Leningrado, por el centro a Moscú y por el sur a Stalingrado. Ocupando esta última ciudad podría controlar el abastecimiento de petróleo del Caúcaso que iban hacia Moscú. También dominando Rusia, Japón podría controlar el Pacifico y amenazar a EE.UU. para que no entre en el conflicto.
  • En Junio de 1941, organiza dicha operación, ataca a la URSS, luchando contra el comunismo, pero evalúa mal el poderío ruso, los cuales defendieron con gran valor a Stalingrado  y el ejército alemán debió replegarse, totalmente desabastecidos y desarmados. Hitler los obliga a resistir pero el crudo invierno los termina por vencer definitivamente, el ejército capitula. 140.000 alemanes fueron muertos, fue la peor derrota sufrida por Alemania.90.000 soldados se rinden, Hitler pedía que se suiciden.
  • Paralelamente, Hiltler llega a un acuerdo con Mussolini, El Pacto de Acero, donde le dá el control del Mediterráneo a cambio de que Italia renuncie a sus intereses en Austria. Junto a Japón forman el Pacto Tripartita o “el eje”. Italia entra en guerra y ataca Grecia, luego Egipto, sin consultar a Hitler, quien debe crear el Africa Korps, para ayudarlo, porque sus actuaciones bélicas son mediocres.
  • Su plan en Egipto era tomar el Canal de Suez que estaba custodiado por fuerzas inglesas, y controlar la ruta hacia oriente. Cuando casi era vencido, recibió apoyo de fuerza alemanas dirigidas por Rommell (el Zorro del Desierto) e hicieron retroceder a los ingleses. En 1941, los ejércitos italosgermanos se dirigen a Yugoslavia y Grecia, que se rindieron en pocos días, apoderándose de los Balcanes por un par de años. Poco más tarde los alemanes iniciaron una contraofensiva en El Alamein pero sin éxito, finalmente el ejército alemán fue expulsado de esa zona en 1943.
  • Japón quiere acaparar terrenos (colonias europeas) en Indochina en busca de recursos naturales, como el caucho y petróleo, ya que el Congreso de EE.UU. había decidido caducar el acuerdo del envío de armas. Japón desesperado, sin aviso, bombardea en 7 de diciembre de 1941, por sorpresa la escuadra de aviones en Pearl Harbor en Hawai, destruyendo casi la totalidad de la base. EE.UU. le declara la guerra a Japón, pero sigue neutral en Europa. Hitler convencido que luego de la derrota estadoudinense es imposible perder su guerra y le declara la guerra a EE.UU. Italia siguió su ejemplo. EE.UU. ahora ingresa a la guerra mundial.
  • Se forma la Alianza de las Naciones Unidas, que se conoció como aliados, integrada por Francia, Inglaterra, EE.UU., China y la URSS.
  • Como puede observarse se establecen tres frentes de guerra: uno al norte de Africa dirigido por Montgomery y Einsenhower, contra las fuerza alemanas dirigidas por Rommel, otro en Rusia o frente oriental, contra las tropas soviéticas (Batalla de Stanligrado) y el tercero en el Pacifico contra los japoneses, que no pudo mantener una guerra prolongada, y perdió pronto su hegemonía militar frente a las tropas dirigidas por el general McArthur.
  • Los italianos, cuyo conductor era Mussolini, perdieron varias batallas importantes y se debilitaron notablemente, el Eje comenzó a perder fuerzas.
  • Por otro lado Alemania tenía una guerra dirigida por Rommel, en el norte de África, cuya actuación contra los británicos había sido excelente, pero luego totalmente desabastecidos, pues Alemania no alcanza a apoyar con suministro a sus tropas, el ejército alemán fue derrotado.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

El general británico Bernard Law Montgomery aparece aquí dando órdenes a su Estado Mayor sobre los movimientos diarios de sus tropas en África del Norte. A principios de noviembre de 1942, las fuerzas de Montgomery rompieron las líneas alemanas encabezadas por el mariscal de campo Erwin Rommel en El-Alamein, concluyendo así la cadena de victorias de Hitler en esta región.

  • También, en el frente del Pacifico, Japón pierde superioridad militar, al ser derrotada  en las batalla del Mar de Coral y Midway, frente a los estadoudinenses.
  • Estos importantes avances propiciaron que los dirigentes de las grandes potencias se reúnan en Teherán (Irán) en diciembre de 1943, donde tomaron una serie de decisiones para el reparto de los territorios conseguidos y tomaron los lineamientos a seguir en la contienda.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Stalin-Roosevelt y Churchill en Teherán (Diciembre de 1943)

  • Alemania estaba agotada y por el oriente se le avecina el ejército ruso, EE.UU. aliada con Inglaterra, atacaban por el occidente. Perdía muchos hombres y debió utilizar a los extranjeros prisioneros, en las fábricas, pues se necesitaban cada vez mas hombres para hacer frente al conflicto.
  • Alemania desarrolla las bombas volantes, V1 y V2, super poderosas y muy difíciles de detectar. La V2 podía destruir una manzana en segundos. Los aliados pudieron bombardear las fábricas claves de estos cohetes.También prueba nuevos aviones a reacción muy poderoso.
  • EE.UU. e Inglaterra montaron un plan de ataque, y desembarcaron en las costa de Normandía, último bastión alemán fuertemente defendido. El 6 de junio de 1944,conocido como el día -D- y hora -H-. 300.000 aliados desembarcaron en sus costas, fue la mayor invasión naval de la historia. Esta operación la dirigía en Gral.británico Montgomery.
  • En 1944 EE.UU libera a Roma, Hitler defiende todo el límite francés con sus últimos recursos bélicos. Forma el “muro Atlántico” y cree que puede contener los ataques aliados.
  • Hitler sufre un atentado contra su persona en manos de varios dirigentes militares que se oponían a la continuación de la guerra, pero un error, hace que se salve.
  • Los aliados logran romper el cerco alemán y avanzan hacia Berlín, lo mismo que el ejército ruso. Hitler está atrapado y decide suicidarse con un arma, su amante Eva Braun se envenena, el 30 de abril de 1945. Ambos cuerpos se incineraron en el subsuelo de la Cancillería.
  • El 30-04-1945, los rusos toman y destruyen la cancillería alemana en Berlín e izan la bandera roja en el Parlamento alemán, y el 7 de mayo de 1945 los representantes del Estado alemán firman la capitulación sin condiciones, el Tercer Reich había sido derrotado definitivamente.
  • En Julio de 1945 se reúnen Churchill, Stalin y Truman en Postdam, cerca de Berlín para consignar un documento final con los siguientes acuerdos: desarme y desmilitarización completa de Alemania, división de Alemania en cuatro zonas, disponer un tribunal para juzgar a los crímenes de guerra. (foto abajo)

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

 

  • 6-8-1945 EE.UU., por decisión de Harry Truman, arroja la bomba atómica sobre Hirohima , 3 días después sobre Nagasaki, mueren mas de 100.000 japoneses en segundos. Hirohito firma la rendición el 02-09-1945 a bordo del acorazado Missouri. El Gral. MacArthur recibió los documentos de la rendición japonesaCAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

02-09-1945 Hirohito firma la rendición de Japón sobre el acorazado Missouri

Repercuciones:

Demográficas: 60 millones de muertos, de los 6 millones fueron judíos torturados.

Políticas: el mundo quedó dividido en dos bloques, socialista y capitalista, se inicia la Guerra Fría.

Territoriales: se modificó el mapa político o territorial de Europa.

Económicas: Europa quedó desvastada, sin comunicaciones, sin infraestructuras, sin suelo apto para el cultivo, sin industrias, casi vacía.

Diplomáticas: Se creó la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para fomentar la paz, llegar a acuerdos internacionales y solucionar los conflictos por vías pacificas, intentando la unidad entre todos los pueblos del mundo.

La Guerra En Números:

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

 

El Mundo Antes de la Primera Guerra Mundial Principales Etapas

ANTECEDENTES EN EL MUNDO ANTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL: comienzos del siglo XX, Europa parecía haber encontrado el equilibrio ideal. Eran los años de la belle époque. La promesa del siglo abría una perspectiva de progreso ininterrumpido. El avance técnico, científico y cultural parecía anular todas las contradicciones. Hasta en el campo social y político las relaciones habían alcanzado un grado óptimo. La Comuna de París parecía ya un lejano recuerdo. El parlamentarismo había calmado aparentemente la tensión de la lucha de clases.

Era cierto que existía el resto del mundo: mil quinientos millones de seres humanos que vivían en la miseria colonial. Pero por ahora no constituían un problema inquietante. Europa era sinónimo de cultura, civilización, humanidad. Al menos en la mente de las clases dominantes.

De pronto todo pareció complicarse. El orden cimbró, la atmósfera se cargó explosivamente. Los países comenzaron por hacerse mutuos reclamos por diversos motivos. Unos se aliaron con otros para sentirse más fuertes e imponer sus criterios. Las guerras balcánicas mostraron claramente que las contradicciones no sólo no se habían anulado, sino que se convertían en antagónicas.

¿Qué estaba ocurriendo? Pues nada extraño. En la plenitud de su apogeo, la sociedad capitalista comenzó su agonía. Había llegado a los límites de su progresividad histórica. Los viejos Estados nacionales, base del progreso de la época moderna, se habían convertido en trabas asfixiantes. De progresista, el Estado burgués se había hecho reaccionario. La época de guerras y revoluciones estaba abierta. Sólo los ilusos mantenían la esperanza en un progreso sin saltos, sin caídas, sin bruscas transformaciones.

De allí que la guerra mundial —la Gran Guerra— no fuera una catástrofe imprevista. En realidad, las clases dominantes nunca olvidaron las posibilidades de esta perspectiva menos aún cuando sintieron los primeros síntomas de las crisis sociales revolucionarias. Entonces aceleraron los preparativos. La revolución podía contenerse encauzando la energía de las masas en una guerra “nacional”. A comienzos de la década de 1910, Marte era el verdadero soberano en casi todos los países.

Los medios de propaganda, que habían alcanzado una enorme difusión popular, estaban al servicio de los poderosos intereses que orientaban la política de los gobiernos. La exaltación del nacionalismo se hizo cada vez mayor. El equilibrio de Europa reposaba sobre múltiples contradicciones. Veamos algunas de las más destacadas.

El pujante desarrollo de Alemania, con su moderna industria y su flota que ocupaba el segundo lugar en el mundo, chocaba con los intereses del viejo Imperio Británico. Los planes germanos de expansión naval amenazaban con poner fin a la hegemonía británica en los mares. Este era el principal problema que enturbiaba las relaciones entre los dos países. De allí que la idea de una guerra contra el Imperio alemán hubiera comenzado a cobrar fuerza en la clase dirigente de Gran Bretaña.

En Francia, se observaba con creciente alarma el auge de Alemania. Los grandes capitalistas reclamaban una política más enérgica en todos los planos. El reclamo por “el despojo de Alsacia-Lorena” se hacía sentir cada vez con más fuerza. El ascenso de Poincaré al poder, en enero de 1913, reforzó esta tendencia. La alianza con Rusia se estrechó más aún.

Transcurridos pocos días, el presidente francés convocó al embajador ruso en París, Izvolski, manifestándole que “en calidad de presidente de la república, el tendría plena posibilidad de influir directamente sobre la política exterior de Francia”, agregando que “para el gobierno francés es de suma importancia tener la posibilidad de preparar con antelación la opinión pública del país para la participación de Francia en una guerra que puede desencadenarse sobre base de los acontecimiento» bálticos.

Animismo, en Alemania se afirmaban los partidarios de la guerra para obtener “un nuevo lugar bajo el sol”: el reparto del inundo colonial, al que había llegado tarde el Imperio.

Los grandes capitalistas, al igual que en Francia, eran los más ardientes defensores de esta política guerrerista.

En cuanto al principal aliado de Alemania, Austria-Hungría, se encontraba en una difícil situación. El imperio de los Habsburgo se agrietaba peligrosamente por las fuertes tendencias separatistas en su interior (checos, eslavos,etc). El fortalecimiento de Servia en las guerras balcánicas contribuía aún más al deterioro del imperio. En el gobierno austríaco no se veía otra salida que aniquilar a Servia, como único recurso para mantener la unidad imperial.

Italia también tenía sus conflictos. Aliada formalmente con Alemania y Austria-Hungría, mantenía viva su reivindicación territorial sobre Trieste y el Trentino, regiones de población italiana bajo dominio austríaco.

Es obvio que la carrera armamentista era consecuencia directa de este cuadro, que rápidamente esbozamos, de la situación de los principales países europeos en vísperas de la guerra mundial.

En marzo de 1913, Alemania resolvió aumentar su ya poderoso ejército (700.000 soldados) con el reclutamiento de 150 mil hombres más. La medida implicaba un gasto enorme, para lo cual se estableció un fuerte impuesto de emergencia: 1.000 millones de marcos. La fabulosa suma, cargada fundamentalmente sobre los grandes capitalistas, no motivó protestas. La pagaron de buena gana: muchos eran fabricantes de cañones y material de guerra.

La noticia causó una gran conmoción en Francia. Los que agitaban la idea de la “defensa nacional” levantaron la voz reclamando urgentes medidas. El gobierno resolvió, poco después, la reimplantación del servicio militar obligatorio. Al mismo tiempo, otra hecho puso todavía más tensa la situación. En setiembre, Alemania formalizó un acuerdo con Turquía para la reorganización completa de su ejército. Una misión alemana, a cargo del general Von Sanders, viajó a Constantinopla con ese objetivo. La noticia cayó como una bomba, particularmente en Rusia.

Europa caminaba al borde del abismo. El peligro de guerra se había convertido en una posibilidad concreta. Y nadie movía un dedo para tratar de alejarlo. Todos tenían planes de conquistas, todos aspiraban al reparto del botín. Esa era la realidad.

La Vida Cotidiana en el Frente de Batalla En La Primera Guerra

Cuando se habla de la guerra, se suele centrar la atención en las fuerzas de combate, en las batallas que se produjeron y, sobre todo, en los éxitos o en las derrotas de los diversos ejércitos. Sin embargo, detrás de las cifras, de los nombres de los generales o de las estrategias militares, una gran cantidad de hombres, mujeres y niños padecen, en los frentes o en la retaguardia, todos los horrores que un conflicto como la Primera Guerra Mundial pudo provocar.

El hambre, la muerte, el frío, el miedo, las familias deshechas y la violencia desenfrenada se convierten en la realidad cotidiana de millones de personas que, además, no tenían ningún tipo de responsabilidad en el inicio del conflicto.


DOCUMENTO 1 El ataque 

Sordo, mudo, saturado de pólvora y de ruido, camino automáticamente […] Veo a los hombres como caen a mi lado […]. Las balas llegan por ráfagas, muy bajas, y levantan la tierra a mi alrededor. «Nos están disparando con ametralladoras», dice mi compañero. […] Estamos a menos de 40 metros de sus trincheras y el enemigo aún es invisible.

GALTIER-BOISSIERE:La fleur au fusil

DOCUMENTO: 2 Las trincheras 

Las ratas se han multiplicado en estos últimos tiempos, sobre todo desde que casi no limpiamos las trincheras […]; las ratas son aquí particularmente repugnantes a causa de su medida […]. Parecen muy hambrientas. Se comen el pan de casi todo el mundo. Kropp tiene su trozo envuelto y escondido bajo su cabeza, pero no puede dormir porque las ratas le pasan sobre la cara para ir a buscar el pan […].

Los primeros momentos, con la careta antigás, son decisivos para saber si vivirás o morirás; la cuestión consiste en comprobar si es impermeable y no está rota […]. 

REMARQUE, EM.: Sin novedad en el frente.

DOCUMENTO: 3 Los gases 

La muerte nos envolvió, impregnó la ropa y las mantas y mató todo aquello que respiraba en nuestro entorno. Los pajarillos cayeron en las trincheras, y los gatos y los penos, compañeros nuestros de fatigas, se tendieron en el suelo a nuestros pies y nunca más despertaron. Habíamos visto de todo: minas, obuses, bombas lacrimógenas, la devastación de los bosques, los negros fragmentos de las minas que caían por todas partes, las más espantosas heridas y las avalanchas de hierro más asesinas, pero nada se podía comparar con esta niebla que, durante horas largas como siglos, ocultó a nuestros ojos el resplandor del sol, la luz del día, la blanca pureza de la nieve.

Lefllon, 20 de marzo de 1917.

DOCUMENTO: 4 La miseria iguala a los soldados de ambos bandos 

Dentro de todo este barro, los combatientes tienen el aspecto más extraordinario. La suciedad ha revestido a los soldados de un uniforme en el cual la invisibilidad desafia todo reconocimiento. Van vestidos de tierra, maquillados de tierra. Los pantalones, la capa, la cara, las armas están llenas de barro. […] Sólo la culata de los fusiles está cubierta con un trapo para protegerla. No podemos distinguir silos cadáveres que encontramos por el camino son franceses o alemanes. 

L’Illustration, 24 de abril de 1915.

DOCUMENTO: 5 La deserción de los soldados 

Suplico una vez más, de la manera más apremiante, que vengan a relevarme, puesto que ya sólo queda un tercio de los combatientes. […1 Resulta muy difícil mantener a los hombres en sus puestos amenazándoles con un consejo de guerra. Cada vez que cae una bomba, los hombres huyen y hay que empujarles hacia delante. Ni tan siquiera el ejemplo que dan los comandantes de las compañías produce el menor efecto. Tal situación es la consecuencia de los esfuerzos excesivos que se les han exigido del 2 al 13 de mayo, y del agotamiento físico y moral, interrumpido solo por escasas jornadas de descanso.

Fragmentos del diario de un oficial alemán, sobre los soldados, junio 1915.

Una Increible Anecdota de la Primera Guerra Mundial Noche Navidad

UNA NOCHE DE NAVIDAD EN LAS TRINCHERAS Por alguna razón desconocida hasta ahora, la victoria más grande que obtuvo el hombre en la primera guerra mundial ha sido sistemáticamente silenciada por la historia. Ocurrió en la Navidad de 1914. Esa noche un espíritu de paz y fraternidad prendió en forma espontánea e incontenible entre los soldados que, abandonando sus armas, corrieron a abrazarse en medio del campo de batalla.

UNA NOCHE DE NAVIDAD EN LAS TRINCHERASEntonces se había iniciado ya una de las peores pesadillas del siglo: “la guerra de trincheras”. Después de las grandes batallas que se libraron durante los dos meses iniciales de la guerra, el frente se estancó en un terrible empate. Los enemigos se situaron en posiciones defensivas casi inamovibles y la guerra que tradicionalmente había sido una operación de maniobras y movimientos se petrificó, dando lugar a una contienda de desgaste, a un desangramiento lentísimo. En esas circunstancias la guerra iba a ser ganada por las naciones o alianzas que tuvieran mayor capacidad para seguir enviando víctimas frescas, nueva carne de cañón a las trincheras.

Desde el Canal de la Mancha hasta la frontera franco-suiza, se extendían frente a frente las trincheras enemigas de primera y de segunda línea. Allí en pocas horas los cadáveres se acumulaban hasta alcanzar alturas de un metro y más. Los soldados vivían el interminable calvario de las heladas, el barro, las inundaciones, los piojos, las infecciones y el hambre. A todo eso se agregaban los bombardeos, los asaltos y más tarde los ataques con lanzallamas y gases tóxicos que reventaban los pulmones y los ojos.

“Las trincheras se excavaban con todos los medios aprovechables —recordaba un capitán francés de infantería—. Se queda uno estupefacto cuando se traslada retrospectivamente a esos fosos apenas suficiente para guarecer a un hombre de pie, con troneras por las cuales con dificultad lograba asomarse la cabeza… Fue ése un verdadero período de retomo a la choza primitiva. Los hombres, acostados unos contra otros encima de un poco de heno, se daban calor mutuamente…”

“La alambrada de púas es la obsesión del soldado de infantería —anotaba en una carta un combatiente anónimo—. Toda su audacia, su valor se anulan en cuanto tropieza en el asalto con una red a medio destruir. Sabe que si se engancha en las mallas enredadas, los hilos de la red lo mutilarán y allí quedará aprisionado para sufrir una lenta agonía”.

Sin embargo, en medio de ese infierno, se originó un suceso que ayuda a mantener viva la confianza en el hombre.

La noche de Navidad de 1914 hubo una luna esplendorosa en diversos lugares del frente occidental. La tierra estaba helada y blanca y una calma inusual se extendió a lo largo de las excavaciones y de las alambradas. De pronto los ingleses advirtieron que varias luces comenzaban a encenderse en las líneas enemigas. Al principio no se explicaron lo que ocurría. Después, alguien se dio cuenta de que al otro lado de la “tierra de nadie”, una franja de cerca de 50 metros que separaba las trincheras, los alemanes estaban preparando arbolitos de pascua. Cerca de las 12 se escucharon coros entonando la tradicional canción navideña: “Noche de paz, noche de amor…”, y otros villancicos.

Cada vez que los alemanes concluían una canción, sus enemigos ingleses los aplaudían. Los británicos, entusiasmados con la celebración, improvisaron sus propios coros y así la casi cinco meses de guerra, no se escucharon disparos en el mundo.

Como se ha dicho, el suceso fue y sigue siendo olvidado. Los informes oficiales hablan de una tregua espontánea o se limitan a reproducir la fórmula de “sin novedad en el frente”, que Erich María Remarque usaría como título para una de las novelas antibélicas más populares de la postguerra. Los textos de historia no mencionan el asunto y sólo se ha dado cuenta de él en artículos aislados de publicaciones pacificistas y en revistas como las Selecciones del Reader’s Digest.

Cuando los altos mandos militares se enteraron de lo que realmente había sucedido, dispusieron serias medidas para evitar que se siguiera propagando esa epidemia de fraternidad. La publicidad de guerra de ambos bandos había pintado al enemigo como un conjunto de monstruos capaces de las peores atrocidades. Si seguían dándose la mano los unos con los otros, iban a comprobar que eran buenas personas y eso resultaba peligroso para los grandes poderes que provocaron y que mantenían el conflicto.

¿Pudo la tregua de 1914 haber puesto fin a la Primera Guerra Mundial?

Un sobreviviente, Albert Moren, cree que sí. “Si la tregua se hubiera prolongado otra semana”, asegura, “habría sido muy difícil reiniciar la guerra”. En este caso se habrían salvado casi nueve millones de hombres que morirían antes del Armisticio.

La tregua navideña de 1914 continuó en algunos sectores del frente hasta el Año Nuevo, y aún después. “tuvimos que dejar que durara todo ese tiempo”, explicó un alemán, en una carta enviada a su casa. “Queríamos ver cómo salían las fotos que ellos nos tomaron”. (Ver Las Trinchera en la Primera Guerra Mundial)

 

Primera Guerra Mundial: Causas, desarrollo y consecuencias Fin de

Primera Guerra Mundial:Causas, Desarrollo y Consecuencias

La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una “guerra total” sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en ese conflicto naciones situadas en otros continentes.

Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero.

Sin embargo, hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la “Gran Guerra” y no sería hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato

Índice de Temas Tratados:
Introducción:
Que fue la Primera Guerra Mundial
Causas de la Primera Guerra Mundial
Características de la Primera Guerra Mundial
Personajes Importantes
Consecuencias de la Primera Guerra Mundial
Conclusiones

Introducción:  La formación de alianzas

El dominio sobre las áreas coloniales provocó conflictos entre las potencias que se resolvían a través de acuerdos diplomáticos, o bien de guerras que se mantenían dentro de un mareo estrictamente local. Además, las alianzas que se formaban duraban poco y los países cambiaban de bando frecuentemente, según las circunstancias.

Sin embargo, las reglas de juego de la diplomacia internacional fueron variando poco a poco. A medida que crecían las necesidades de expansión de las grandes potencias industriales, las confrontaciones se fueron haciendo incontrolables.

Por un lado, era difícil resolver los conflictos en un escenario que se había ampliado. Los enfrentamientos ya no sólo podían presentarse en Europa sino también en África, China o el Medio Oriente. Además, había nuevos competidores y eran muy agresivos. Estados Unidos y Japón se habían convertido en grandes potencias que se disputaban el dominio del área del Pacífico. Alemania aparecía pujante y poderosa, pero insatisfecha por haber llegado tarde al reparto colonial.

Sus intereses expansionistas en China y África del Sur chocaban con el dominio que los ingleses habían establecido en esas zonas. Justamente, las posiciones irreconciliables entre Alemania e Inglaterra fueron las que generaron un sistema de alianzas permanentes que puso en peligro la paz mundial. Por un lado, se formó la Triple Alianza, que en realidad fue sólo una alianza entre Alemania y Austria-Hungría, pues Italia, el tercer integrante, no tardó en apartarse. Por otro, Francia, el Imperio ruso y Gran Bretaña se unieron en la Triple Entente.

La política interna y los nacionalismos

La situación fue tomándose aún más explosiva a raíz de los conflictos internos que atravesaban muchas de las grandes potencias. Rusia estaba amenazada por una revolución social, el Imperio austro-húngaro se desgarraba en luchas entre nacionalidades que ya no podían ser controladas por el gobierno; en el Estado alemán los enfrentamientos políticos paralizaban la política exterior. Los gobiernos parlamentarios, como los de Gran Bretaña y Francia, debían hacer frente a los reclamos de los trabajadores y los sectores medios que demandaban mayores derechos políticos y mejores condiciones de vida.

Muchos gobiernos trataron de resolver estas crisis sociales y políticas llamando a todos los sectores a dejar de lado sus diferencias y a unirse detrás de los superiores intereses nacionales. Fomentaron un sentimiento patriótico

La escuela y el servicio militar obligatorio les sirvieron para estimular los sentimientos nacionalistas a través de ceremonias diarias, como el izamiento de la bandera. Con el mismo objetivo se establecieron nuevas fiestas nacionales, como la que conmemora la Revolución Francesa, recordada los 14 de julio en Francia.

La prensa también jugó un papel importante en todo este proceso exagerando las cualidades de la nación y ridiculizando o disminuyendo las de los pueblos extranjeros.

Pero había otro nacionalismo, el de los pueblos dominados por naciones extranjeras y que luchaban por su autonomía. Tal el caso de los Balcanes, considerado el polvorín de Europa.

La mayor parte del territorio de los Balcanes estaba dominada por los imperios turco y austro-húngaro. A principios del siglo XX, los Balcanes constituían una de las zonas más explosivas de Europa. En ella chocaban distintos intereses. Los serbios querían construir un Estado yugoslavo que reuniera a todos los eslavos de la región. Para ello, debían apropiarse de territorios que estaban en poder de los imperios austro-húngaro y turco. El imperio ruso, alejado del Extremo Oriente tras su derrota ante los japoneses en 1901. 1905, estaba interesado en extender sus dominios hasta el Mediterráneo. Para lograrlo, prometió su ayuda a los serbios.

Alemania, Francia e Inglaterra deseaban apropiarse del territorio que en la zona ocupaba el imperio turco para dominar un punto estratégico: el estrecho de los Dardanelos, puerta esencial para la comunicación entre el Mediterráneo y Asia central.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

En los Balcanes confluían todos los odios, las rivalidades y las insatisfacciones que se habían ido acumulando durante las últimas décadas. Era por lo tanto previsible que una crisis en la región pudiera provocar el estallido de una guerra generalizada. El acontecimiento fatal tuvo lugar en Sarajevo, el 28 de junio de 1914.

Francisco Femando, heredero del trono de Austria-Hungría, y su esposa fueron asesinados por un estudiante nacionalista serbio. Austria-Hungría quiso aprovechar el atentado para aniquilar a Serbia y le declaró la guerra. Rusia respondió movilizando sus tropas en defensa de los serbios. Inmediatamente el sistema le alianzas —la Triple Entente y la Triple Alianza— se puso en funcionamiento. El 5 de agosto de 1914 comenzaba la Primera Guerra Mundial.

Una vez declarada la guerra, una oleada de patriotismo se extendió por todos los países involucrados. En Berlín, París y Londres, los hombres acudieron fervorosos para matar o morir defendiendo la bandera de su nación. Pensaban regresar para Navidad con el orgullo de la victoria conseguida. Pero muchos no volvieron. Los que regresaron, después de cuatro largos años de penurias, enfermedades y muerte, quedaron para siempre marcados por los recuerdos de una experiencia terrible.

QUE FUE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL:

El 3 de agosto de 1914 era ya un hecho la primera guerra mundial, el ministro británico de asuntos exteriores Edward Grey se hallaba frente a su ventana de su despacho y veía sobre Londres el crepúsculo, entonces pronunció unas palabras que se han hecho famosa: “En toda Europa se apagan ahora las luces: puede suceder que jamás volvamos a verlas encendidas”.

Su predicción se cumplió, la guerra que entonces empezaba significó la muerte de la vieja Europa, el final de los viejos tiempos el desmoronamiento definitivo de una concepción del mundo. Esta guerra, que tendría que haber puesto fin a las guerras, dio origen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guerras. El conflicto fue provocado en Sarajevo, el 28 de junio de 1914 cuando el heredero del trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando cayó víctima de un terrorista servio. Pero como es natural, las causas de la guerra eran más profundas, consistían fundamentalmente en 3 antagonismos:

1.- Entre Alemania y Francia, en forma de una enemistad reactivada por la derrota francesa de 1871, y la pérdida de Alsacia-Lorena.

2.- Entre Alemania e Inglaterra, competencia en el terreno de la industria de la política colonial y del rearme maruno.

3.- Entre Austria-Hungría y Rusia, por el dominio de los Balcanes.

El conflicto militar que comenzó como un enfrentamiento localizado en el Imperio Austro-Húngaro y Serbia el 28 de julio de 1914; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; Finalmente, pasó a ser una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Veintiocho de ellas, denominadas aliadas o potencias asociadas y entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata del inicio de las hostilidades entre Austria-Hungría y Serbia fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, heredero del trono austro-húngaro, cometido en Sarajevo el 28 de junio de 1914 por Gavrilo Princip, un nacionalista serbio.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALNo obstante, las causas profundas del conflicto remiten a la historia europea del siglo XIX, concretamente a las tendencias económicas y políticas que imperaron en Europa desde 1871, año en el que fue fundado el II Imperio Alemán, y este Estado emergió como una gran potencia.

Entre 1914 y 1918 se desarrolló en Europa la mayor conflagración hasta entonces conocida. Motivada por conflictos imperialistas entre las potencias europeas, la “gran guerra”, como se denominó originalmente a la primera guerra mundial, implicó a toda la población de los estados contendientes, así como a la de sus colonias respectivas.

Se puede decir entonces que el origen de la primera contienda mundial debe buscarse en la existencia de dos grandes bloques antagónicos: la Triple Alianza (Alemania, Imperio austro-húngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia), aunque su causa inmediata fue el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria el 28 de junio de 1914.

Viena, que consideraba con recelo el engrandecimiento de Servia, se apresuró a culparla del magnicidio y exigió satisfacciones como preámbulo de su declaración de guerra el 28 de julio. Rusia, erigida en campeona de los países eslavos frente a Austria, proclamó la movilización general, mientras Alemania, que había dado seguridades a su aliada para una ayuda total en caso de conflicto con Rusia, envió un ultimátum a este país, y otro a Francia como advertencia y más tarde la declaración de guerra a ambos países.

Por su parte, Inglaterra, que vacilaba en comprometerse con sus aliados, reaccionó al exigir Alemania a Bélgica paso libre para sus tropas.

Se ha dicho con frecuencia que la muerte del archiduque Francisco Fernando y de su esposa Sofía en Sarajevo, la capital de Bosnia, el 28 de junio de 1914, por los disparos del activista serbio Gavrilo Princip, fue el detonante de la I Guerra Mundial. Lo que ha dado lugar a una leyenda de intencionalidad o provocación por parte de los serbios. La verdad es que un examen superficial de la cuestión aporta algunos indicios en tal sentido: Princip, de diecinueve años, nacionalidad serbia y origen bosnio, era miembro de un movimiento nacionalista clandestino, Miada Bosnia o la Joven Bosnia. La pis tola utilizada en el magnicidio le fue facilitada por el grupo terrorista serbio denominado la Mano Negra, cuyo lema era  «Unidad o muerte». Estaba compuesto por oficiales jóvenes del ejército serbio, imbuí dos de ideas radicales y dispuestos a lograr la unificación de los serbios residentes en los imperios austríaco y otomano con los de la misma Serbia. Los austriacos creyeron que las autoridades serbias habían sido instigadoras del complot y recabaron el apoyo y anuencia de sus aliados los alemanes para actuar contra Serbia. Transcurrido poco menos de un mes, el 23 de julio enviaron a Belgrado un ultimátum redactado en términos ofensivos, y ante el previsible rechazo, declararon la guerra el 28 de julio. De este modo, se puso en marcha la secuencia de acontecimientos que condujo al estallido de la I Guerra Mundial, pero hoy se duda de la verdadera intención de Serbia para iniciar el conflicto.

EL PLAN SCHLIEFFEN

Los alemanes contaban con deshacerse enseguida de Francia y dirigir luego susCAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL golpes contra Rusia. Su confianza se basaba en el Plan Schlieffen para rodear el poderoso sistema francés de fortificaciones. El plan preveía que el ala derecha, que concentraba el grueso de las fuerzas alemanas, efectuara un avance arrollador a través de Bélgica, mientras el ala izquierda, mucho menos potente, incitaría al enemigo al ataque. Al pasar los franceses a la ofensiva contra el ala izquierda, harían funcionar el dispositivo como una puerta giratoria: cuanto más presionara, con tanta mayor violencia giraría el ala derecha a la zaga. Sin embargo, el plan fracasó, los frentes llegaron a estabilizarse y las trincheras se extendieron desde la frontera suiza hasta el canal de la Mancha. En febrero de 1916, el alemán Falkenhayn desencadenó un violento ataque contra Verdún, que ocasionó una verdadera carnicería en ambos ejércitos y no se tradujo en éxito alguno para los atacantes.

FRENTE ORIENTAL E INTERVENCIÓN ESTADOUNIDENSE.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Entretanto, en el otro extremo de Europa se iba despejando la incógnita. A despecho de la pérdida de Galitzia por los austríacos, del revés alemán en Gummbinnen (agosto 1914) y del avance ruso por Prusia Oriental, Hindenburg y su jefe de Estado Mayor, Erich Ludendorff (foto), lograron aplastar a las fuerzas del zar en Tannenberg (26-30 agosto). En 1917 Berlín reanudó la guerra submarina total, lo que acarrearía la entrada de Estados Unidos en la contienda (6 abril 1917).

Los alemanes desencadenaron el 21 de marzo de 1918 una serie de embestidas que rompieron varias veces el frente aliado en San Quintín, Lys y el Aisne; pero, pese a tan brillantes resultados, se produjo el agotamiento de las energías germanas. El 3 de octubre, el príncipe Max de Baden, canciller del Reich, pedía a Wilson un armisticio inmediato. El 29 capitulaba Austria y el 31 Turquía, mientras Alemania firmaría la paz y su derrota en Versalles (28 julio 1919).

En el transcurso de la I Guerra Mundial fueron famosas, por su encarnizamiento y su valor estratégico, las batallas de: Arrás, Artois, Cambrai, Caporetto, Jutlandia, Marne, Somme, Tannenberg, Verdún e Yprès.

Fueron muchos los enfrentamientos que se dieron en el transcurso de los cuatro años que duró la primera guerra mundial, un desarrollo cronológico de la misma podrá observarse en anexos.

ANTECEDENTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Fueron varias los enfrentamientos que sirvieron de preludio a la primera guerra mundial, entre ellos se pueden mencionar:

1.-La guerra franco-prusiana:

En 1870 Francia fue vencida por el ejército prusiano, disciplinado y bien armado, mandado por Moltke. Se completó la unidad de Alemania y los príncipes de muchos Estados reconocieron como emperador a Guillermo. La derrota y las pérdidas territoriales colocaron a Francia en situación tirante con Alemania.

2.-La liga de los tres emperadores:

La máxima ambición del canciller de hierro alemán Bismarck, era mantener aislada a Francia. Se vio realizada en 1873 mediante la Liga de los Tres Emperadores: el de Alemania, el estado más fuerte del continente.

3.- La Triple Alianza:

En los Balcanes, el enfrentamiento de los intereses rusos y austríacos condujo en 1878 a la disolución de la Liga de los Tres Emperadores. En 1879 la alianza entre Alemania y Austria-Hungría se hizo más fuerte y en 1882 se amplió con Italia. En 1887 Alemania y Rusia firmaron un tratado mediante el cual estrecharon sus relaciones.

4.- La Triple Entente:

El nuevo emperador de Alemania Guillermo II destituyó a Bismarck y no renovó el tratado con Rusia, lo que aprovechó Francia que estaba aislada para aliarse con Rusia en 1894. En 1904 se alió también con Inglaterra. Poco después se aliaron también Inglaterra y Rusia, con lo que en 1907 quedó terminada la Triple Entente. El cerco de Alemania era ya un hecho.

5.- Las primeras descargas:

El camino hacia la catástrofe de 1914 pasó por Marruecos y los Balcanes. En el Marruecos francés intentaron hacerse valer los intereses comerciales alemanes, la consecuencia entre otras, fue la crisis de Agadir de 1911. La debilidad de Turquía llevó a sus amigos a la ruina.

LAS DECLARACIONES DE GUERRA

Austria declaró la guerra a Serbia el 28 de julio, ya fuera porque creía que Rusia no llegaría a unirse a Serbia o porque estaba dispuesta a correr el riesgo de un conflicto europeo general con tal de poner fin al movimiento nacionalista serbio. Rusia respondió movilizándose contra Austria. Alemania advirtió a Rusia de que si persistía en su actitud le declararía la guerra, y consiguió que Austria accediera a discutir con Rusia una posible modificación del ultimátum enviado a los serbios.

No obstante, Alemania insistió en que los rusos retiraran sus tropas inmediatamente. Rusia se negó a hacerlo y Alemania le declaró la guerra el 1 de agosto.

Los franceses comenzaron la movilización de sus fuerzas ese mismo día; las tropas alemanas cruzaron la frontera de Luxemburgo el 2 de agosto y Alemania declaró la guerra a Francia el 3 de agosto. El día anterior, el gobierno alemán había informado al gobierno belga de su intención de marchar sobre Francia cruzando Bélgica, a fin de evitar que los franceses utilizaran esta ruta para atacar Alemania.

Las autoridades belgas se negaron a permitir el paso por su territorio de las tropas alemanas y recurrieron a los países firmantes del Tratado de 1839 —en el que se garantizaba la neutralidad de Bélgica en el caso de un conflicto en el que estuvieran implicados Gran Bretaña, Francia y Alemania— para que se cumpliera lo establecido en dicho acuerdo. Gran Bretaña, uno de los países signatarios del Tratado de 1839, envió un ultimátum a Alemania el 4 de agosto en el que se exigía que se respetara la neutralidad de Bélgica; Alemania rechazó la petición y el gobierno británico le declaró la guerra ese mismo día.

Italia permaneció neutral hasta el 23 de mayo de 1915, cuando rompió su pacto con la Triple Alianza para satisfacer sus aspiraciones territoriales y declaró la guerra a Austria-Hungría. La unidad de los aliados se fortaleció en septiembre de 1914 a través del Pacto de Londres, firmado por Francia, Gran Bretaña y Rusia. A medida que avanzaba la contienda, fueron sumándose al conflicto países como el Imperio otomano, Japón, Estados Unidos y otras naciones del continente americano. Japón, que había firmado una alianza con Gran Bretaña en 1902, declaró la guerra a Alemania el 23 de agosto de 1914, y el 6 de abril de 1917 lo hizo Estados Unidos.

CRONOLOGÍA:

1914
31 julio Austria-Hungría decreta la movilización general.
31 julio Alemania envía un ultimátum a Rusia para que suspenda su movilización general y otro a Francia exigiéndole su neutralidad.
1º agosto Alemania moviliza su ejército y declara la guerra a Rusia.
3 agosto Alemania declara la guerra a Francia.
3-4 agosto Turquía firma un acuerdo agosto con Alemania y declara la neutralidad armada. Alemania invade Bélgica.
4 agosto Inglaterra envía un ultimátum a Alemania exigiéndole respetar la neutralidad belga (lo que equivale a una declaración de guerra).
6 agosto Serbia declara la guerra a Alemania y Austria-Hungría a Rusia.
11-12  agosto Francia e Inglaterra decla-agosto    ranlaguerraa Austria-Hungría.
23 agosto Japón declara la guerra a Alemania.
2-5 nov. Rusia, Inglaterra y Francia declaran la guerra a Turquía.

1915
23 mayo Italia declara la guerra a Austria-Hungría.
14 octubre Bulgaria entra a la guerra al octubre   lado de Alemania.

1916
26 agosto Italia declara la guerra a Alemania.
27 agosto Rumania declara la guerra a Austria-Hungría.

1917
6 abril  Estados Unidos declara la guerra a Alemania.
27 junio Grecia declara la guerra a las Potencias Centrales.
7 dic.   Estados Unidos declara la guerra a Austria-Hungría.
28 junio Asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando y su esposa por un estudiante bosnio miembro de la organización secreta ‘Unidad o Muerte’.
6 julio Alemania asegura su apoyo incondicional a Austria (‘carta blanca’).
23 julio Austria-Hungría envía un ultimátum de 48 horas a Serbia exigiendo su intervención en la investigación y castigo del asesinato.
25 julio Serbia responde alegando la violación de su soberanía nacional y decreta la movilización parcial; lo que produce la ruptura de las relaciones diplomáticas y la movilización parcial austro-húngara. Rusia decide apoyar a Serbia.
28 julio Austria-Hungría declara la guerra a Serbia.
30 julio Rusia moviliza su ejército contra Alemania y Austria-Hungría.

CAUSAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue, como ya sé mencionó, el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo Serbia, el 28 de Junio de 1914.

Los verdaderos factores que desencadenaron la I Guerra Mundial fueron el intenso espíritu nacionalista que se extendió por Europa a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, la rivalidad económica y política entre las distintas naciones y el proceso de militarización y de vertiginosa carrera armamentística que caracterizó a la sociedad internacional durante el último tercio del siglo XIX, a partir de la creación de dos sistemas de alianzas enfrentadas.

El nacionalismo (Ver Nacionalismo)

La Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas habían difundido por la mayor parte del continente europeo el concepto de democracia, extendiéndose así la idea de que las poblaciones que compartían un origen étnico, una lengua y unos mismos ideales políticos tenían derecho a formar estados independientes. Sin embargo, el principio de la autodeterminación nacional fue totalmente ignorado por las fuerzas dinásticas y reaccionarias que decidieron el destino de los asuntos europeos en el Congreso de Viena (1815). Muchos de los pueblos que deseaban su autonomía quedaron sometidos a dinastías locales o a otras naciones. Por ejemplo, los estados alemanes, integrados en la Confederación Germánica, quedaron divididos en numerosos ducados, principados y reinos de acuerdo con los términos del Congreso de Viena; Italia también fue repartida en varias unidades políticas, algunas de las cuales estaban bajo control extranjero; los belgas flamencos y franceses de los Países Bajos austriacos quedaron supeditados al dominio holandés por decisión del Congreso.

Las revoluciones y los fuertes movimientos nacionalistas del siglo XIX consiguieron anular gran parte de las imposiciones reaccionarias acordadas en Viena. Bélgica obtuvo la independencia de los Países Bajos en 1830; la unificación de Italia fue culminada a cabo en 1861, y la de Alemania en 1871. Sin embargo, los conflictos nacionalistas seguían sin resolverse en otras áreas de Europa a comienzos del siglo XX, lo que provocó tensiones en las regiones implicadas y entre diversas naciones europeas. Una de las más importantes corrientes nacionalistas, el paneslavismo, desempeñó un papel fundamental en los acontecimientos que precedieron a la guerra.

El imperialismo: (Ver Imperialismo)

El espíritu nacionalista también se puso de manifiesto en el terreno económico. La Revolución Industrial, iniciada en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, en Francia a comienzos del XIX y en Alemania a partir de 1870, provocó un gran incremento de productos manufacturados, por lo que estos países se vieron obligados a buscar nuevos mercados en el exterior. El área en la que se desarrolló principalmente la política europea de expansión económica fue África, donde los respectivos intereses coloniales entraron en conflicto con cierta frecuencia. La rivalidad económica por el dominio del territorio africano entre Francia, Alemania y Gran Bretaña estuvo a punto, desde 1898 hasta 1914, de provocar una guerra en Europa en varias ocasiones.

La expansión militar:

Como consecuencia de estas tensiones, las naciones europeas adoptaron medidas tanto en política interior como exterior entre 1871 y 1914 que, a su vez, aumentaron el peligro de un conflicto; mantuvieron numerosos ejércitos permanentes, que ampliaban constantemente mediante reclutamientos realizados en tiempo de paz, y construyeron naves de mayor tamaño. Gran Bretaña, influida por el desarrollo de la Armada alemana, que se inició en 1900, y por el curso de la Guerra Ruso-Japonesa, modernizó su flota bajo la dirección del almirante sir John Fisher. El conflicto bélico que tuvo lugar entre Rusia y Japón había demostrado la eficacia del armamento naval de largo alcance. Los avances en otras áreas de la tecnología y organización militar estimularon la constitución de estados mayores capaces de elaborar planes de movilización y ataque muy precisos, integrados a menudo en programas que no podían anularse una vez iniciados.

Los dirigentes de todos los países tomaron conciencia de que los crecientes gastos de armamento desembocarían con el tiempo en quiebras nacionales o en una guerra; por este motivo, se intentó favorecer el desarme mundial en varias ocasiones, especialmente en las Conferencias de La Haya de 1899 y 1907. Sin embargo, la rivalidad internacional había llegado a tal punto que no fue posible alcanzar ningún acuerdo efectivo para decidir el desarme internacional.

De forma paralela al proceso armamentístico, los Estados europeos establecieron alianzas con otras potencias para no quedar aisladas en el caso de que estallara una guerra. Esta actitud generó un fenómeno que, en sí mismo, incrementó enormemente las posibilidades de un conflicto generalizado: el alineamiento de las grandes potencias europeas en dos alianzas militares hostiles, la Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, y la Triple Entente, integrada por Gran Bretaña, Francia y Rusia. Los propios cambios que se produjeron en el seno de estas asociaciones contribuyeron a crear una atmósfera de crisis latente, por la cual el periodo fue denominado ‘Paz Armada

Las causas de la Primera Guerra Mundial se pueden resumir de la forma siguiente:

Rivalidades territoriales y nacionalismos:

  • Alemania intenta borrar la cultura francesa en Alsacia y Lorena. Se forma la “Liga para la defensa de Alsacia y Lorena”
  • Caos en los Balcanes.
  • Fronteras entre Grecia y Albania.
  • Los alemanes arman al ejército turco en los estrechos. Los rusos ven muy mal esto.

Rivalidades económicas:

  • Alemania tenía un gran crecimiento.
  • Muchos países compraban productos alemanes.
  • La razón de su crecimiento es que ofrecen mejores créditos que Inglaterra lo que origina una mayor rivalidad.

Rivalidades psicológicas o político-diplomáticas:

  • Alemania tenía en 1913 850 mil hombres en pie de guerra.
  • Austria 160 mil hombres.
  • Francia aumenta el servicio militar.
  • Rusia dos millones de soldados, pero mal armados.
  • Inglaterra no tenía un ejército terrestre muy grande. Se aprovechaban de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban. Pero tenían un impresionante poder naval.
  • Todos los ejércitos suponen muchos gastos a los países. Los gobiernos tienen que ir engañando a su población, les dicen que la guerra está a punto, que hay que estar preparado. Hacen un llamamiento patriótico.

CARACTERÍSTICAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

Los principales elementos que caracterizaron la I guerra mundial fueron:

Se creía que la guerra duraría unas semanas, pero duró cuatro años, tres meses y catorce días.

Fueron muchas las personas que participaron en esta guerra, por ejemplo Alemania contaba con 1.913.850 mil hombres en pié de guerra, aproximadamente. Austria con 160 mil hombres. Rusia con 2.000.000 de soldados. Inglaterra no contaba con un ejército terrestre grande, se aprovechaba de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban, pero contaba con un impresionante poder naval.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALEl 28 de junio de 1914 el príncipe heredero de Austria-Hungría y su esposa fueron asesinados, en su visita a Sarajevo capital de Bosnia, por un estudiante servio, Gavrilo Princip. Los promotores del atentado habían sido los nacionalistas servios. Austria-Hungría presenta a Servia UN ultimátum que no podía aceptarse. Estalló pues, la guerra en una semana, “la semana negra”, del 28 de julio al 4 de agosto, todas las grandes potencias, menos Italia, se vieron arrastradas a ella.

La I Guerra Mundial se caracterizó por las grandes matanzas que hubo, por un incidente en los Balcanes surgió un devastador incencio mundial. En el oeste los frentes se fijaron en una inhumana guerra de trincheras. Las llanuras de Flandes fueron arrasadas por un inintrerrumpido fuego de artillería y se convirtieron en un infierno de fango, minas, alambradas y cortinas de gas. Ataque tras ataque se intentaba, por ambas partes, romper el frente del enemigo. Se produjeron cuantiosas pérdidas de vidas humanas.

Ya antes de la Primera Guerra Mundial había aparecido importantes armas por ejemplo, el fusil de repetición, las ametralladoras, etc.

Los ejércitos iniciaron la guerra con la idea básica de la supremacía de la ofensiva, que cambiaron a lo largo del desarrrollo de los acontecimientos. El empleo de la ametralladora terminó con la caballería, su eficacia en la defensa hizo fracasar los ataques masivos y originó el nacimiento de la sección y del pelotón. La guerra de trincheras introdujo el uso del mortero, el carro de combate dio inicio a la guerra acorazada, la artillería multiplicó calibres, aumentó alcances y mejoró métodos de corrección. En 1915 empezaron a emplearse gases asfixiantes con la toma de las ciudades belgas, se dio inicio a la guerra biológica y química, la fortificación de campaña se perfeccionó y favoreció el auge de la guerra de trincheras, el transporte motorizado se generalizó y la aviación de guerra libró batallas aéreas independientes.

Los ejércitos en ambos lados lucharon en trincheras, unas zanjas profundas que se cavaban para servir de protección para las tropas. Las condiciones eran espantosas; hubo inundaciones, lodo, ratas y cadáveres. Las trincheras de la línea de frente eran el blanco de fuego pesado; los hombres se salían de las trincheras para avanzar y atacar a las tropas enemigas.

El avión fue utilizado como arma de guerra, los primeras combates entre pilotos fueron con pistolas y con carabinas. En octubre de 1914, en la primera confrontación un avión francés atacó con fuego de ametralladora a un avión alemán, marcando así, la primera victoria aérea. El avión de bombardeo se creó después de iniciada la guerra. En 1917 los bombarderos alemanes atacaron Londres y otras ciudades inglesas, principalmente durante la noche. El uso de portaviones se inicia a finales de 1915, cuando el teniente Towler despega del crucero Vindex.

La I Guerra Mundial estimuló enormemente la fabricación de aeronaves, su uso con fines militares y el desarrollo de la guerra aérea; se construyeron dirigibles, globos y aviones. Éstos últimos se utilizaban principalmente para dos tipos de misiones: la observación y el bombardeo. La exploración de los frentes de batalla fijos se llevaba a cabo mediante pequeños globos con cuerdas; los dirigibles servían para realizar reconocimientos en el mar, y los aeroplanos, para sobrevolar las zonas costeras. Con respecto a las operaciones militares terrestres, los aeroplanos se empleaban para observar la disposición de las tropas y defensas del enemigo y bombardear sus líneas o a sus fuerzas cuando entraban en combate.

Desde mediados de 1915 se hicieron frecuentes los combates aéreos entre aviones o escuadrones enemigos. Los alemanes disfrutaron de la supremacía aérea en el frente occidental desde octubre de 1915 hasta julio de 1916, año en el que los británicos demostraron su superioridad. Entre los más importantes aviadores, cabe destacar al estadounidense Eddie Rickenbacker, al canadiense William Avery Bishop y al barón alemán Manfred von Richtofen.

En cuanto a la guerra marítima, a comienzos de la guerra, el grueso de la flota británica, la Gran Flota, contaba con veinte acorazados y numerosos cruceros y destructores; estaba ubicada en la base de Scapa Flow, situada en las islas Orcadas, mientras que una segunda flota protegía el canal de la Mancha. La Flota de Altamar alemana estaba compuesta por trece acorazados y tenía sus bases en los puertos alemanes de mar del Norte.

El enfrentamiento naval más importante de la guerra fue la batalla de Jutlandia, librada el 31 de mayo y el 1 de junio de 1916 entre la Gran Flota británica y la Flota de Altamar alemana, y tras la cual Gran Bretaña pudo conservar su supremacía naval. No obstante, los alemanes consiguieron romper el bloqueo británico y reanudaron la guerra submarina sin restricciones en 1917, persuadidos de que éste era el único método con el que podrían derrotar a Gran Bretaña; esta estrategia no condujo a la rendición de los británicos, sino que motivó que Estados Unidos declarara la guerra a Alemania. Los ataques de los submarinos alemanes a los convoyes británicos en el océano Atlántico y en el mar del Norte ocasionaron la destrucción de numerosas embarcaciones.

Durante 1917 la guerra submarina alemana fracasó en su intento de provocar la rendición de Gran Bretaña mediante la destrucción de la flota aliada, de la que los británicos dependían para la obtención de alimentos y suministros. La campaña submarina alemana parecía eficaz en sus comienzos; hacia finales de 1916, los alemanes hundían mensualmente alrededor de 300 toneladas de embarcaciones británicas y aliadas en el océano Atlántico norte; la cifra ascendió a 875.000 toneladas en el mes de abril, por lo que los alemanes estaban seguros de conseguir la victoria en breve.

Sin embargo, Gran Bretaña consiguió, desde el verano, restar eficacia a la estrategia alemana siguiendo varios métodos: adoptó un sistema de convoyes en el que las flotas mercantes eran protegidas por destructores y cazasubmarinos, utilizó hidroaviones para detectar a los submarinos, y empleó cargas de profundidad para destruirlos. Al llegar el otoño, los alemanes comenzaron a perder numerosos submarinos, a pesar de que seguían hundiéndose una gran cantidad de barcos aliados. A su vez, las naciones aliadas, especialmente Estados Unidos, construían rápidamente nuevas embarcaciones. El intento alemán de poner fin a la guerra a través de la guerra submarina había fracasado.

El hundimiento del trasatlántico de pasajeros LusitaniaLa acción más destacable de 1915 fue el bloqueo submarino impuesto por Alemania a Gran Bretaña. El hundimiento del trasatlántico de pasajeros Lusitania a manos de un submarino alemán el 7 de mayo costó la vida a muchos súbditos estadounidenses, lo que originó una polémica que estuvo a punto de provocar la guerra entre Estados Unidos y Alemania, modificando ésta última sus métodos de guerra submarina para satisfacer al gobierno estadounidense.

Sin embargo, en marzo de 1916, el hundimiento por un submarino alemán del buque de vapor francés Sussex en el canal de la Mancha y la existencia de víctimas estadounidenses hizo estallar un nuevo conflicto entre estos países.

Otra de las principales características de la I guerra mundial fue la participación de un gran número de naciones, a partir del asesinato del archiduque de Austria-Hungría se produjo una reacción en cadena y los países de la triple alianza se enfrentaron contra los de la triple Entente. Rusia quería acabar con el Imperio Austrohúngaro, apoyó a Serbia y declaró la guerra al imperio.

Alemania, aliada de Austria, declaró la guerra cuando estos invadieron Bélgica. Turquía y Bulgaria se unieron a Austria y Alemania, mientras que Japón, Rumania, Grecia, Portugal e Italia se incorporaron dentro del bloque de la triple Entente. En 1917, soldados de Alemania hundieron varios barcos mercantes estadounidenses por lo que Estados Unidos le declaró la guerra, es así como, con excepción de algunos países del mundo, en especial América del Sur, sufrieron la más horrible de las guerras.

Vale la pena destacar el importante papel que jugaron las mujeres, en su casa, haciendo trabajos que previmante habían sido catalogados como no femeninos, o reservados para los hombres.

Las mujeres manejaban camiones, ensamblaban armas y empacaban municiones peligrosas, balas, bombas y proyectiles. Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Fueron muchos los elementos que caracterizaron la I guerra mundial, pero podemos decir que:

  • Durante la I guerra mundial surgió el gas tóxico y el lanza-llamas. (ver foto arriba)
  • Gran Bretaña utilizó artistas oficiales de guerra para consignar la contienda.
  • Los soldados disponían de fusiles que podían alcanzar un blanco a una distancia máxima de 800 mts.
  • Francia y Estados Unidos realizaron en 1909 los primers intentos en aviación militar.
  • Durante la guerra entre el imperio atomano e Italia se llevó a cabo las primeras misiones de aviación militar en 1911.

avion de guerra

LA GUERRA SUBMARINA Y AÉREA:

Alemania siempre insistió con la campaña submarina. En las costas aliadas los ataques amenazaron seriamente el tráfico marítimo. Los barcos mercantes tuvieron que comenzar a navegar en flotas, escoltados por la marina de guerra. Mientras tanto, el bloqueo de Alemania iba debilitando gradualmente a ésta. La falta de importantes materias primas afectaba su producción de guerra. La población civil sufrió grandes privaciones por la falta de alimentos, principalmente grasas. El 1°. de febrero de 1917 decidió el gobierno alemán intensificar la campaña submarina y retornar a los hundimientos sin previo aviso. Esto, como se ha indicado, dio lugar a la entrada de los E.U.A. en el conflicto.

La intervención de la escuadra norteamérica brindó adicional protección a la navegación aliada. Más tarde lograron los aliados colocar una línea de minas flotantes que cerró la entrada del Mar del Norte. Los submarinos alemanes tuvieron grandes dificultades para llegar a sus bases de aprovisionamiento.

No fue sólo la superioridad de barcos de superficie y el uso de las minas lo que contuvo a los submarinos: la geografía tuvo un importante papel también. Las Islas Británicas forman una barrera natural que cierra el paso a los mares del N. de Europa. Los submarinos tenían que navegar por pasajes estrechos, muy próximos a las costas británicas. A pesar de dichas dificultades, Alemania, con 147 submarinos de que disponía en 1917, estuvo muy próxima a paralizar la vida económica de Inglaterra.

La Guerra en el Aire
En 1914 los aviones se consideraban únicamente como un factor sicológico para desmoralizar a las poblaciones. En forma limitada se utilizaban en operaciones de reconocimiento. Alemania había concentrado su atención en el uso bélico de los globos dirigibles, los famosos zeppelines. Pronto, sin embargo, la lentitud de éstos y su vulnerabilidad se hicieron patentes. Los ataques de zeppelines a Londres en 1916 fueron fácilmente rechazados mediante el empleo de las balas explosivas.

A partir de 1917 se hizo más frecuente el uso de los aviones en el frente francés. Los alemanes también lograron realizar varios ataques efectivos sobre Londres. Los ingleses desarrollaron rápidamente sus defensas aéreas y detuvieron dichos ataques. París fue, asimismo, víctima de numerosas ofensivas aéreas, pero no produjeron resultados de carácter militar. Más adelante se comenzaron a emplear los aviones para destruir los centros industriales, y en esto la ofensiva aérea constituyó un factor de importancia. Inglaterra, casi al final de la guerra, contaba ya con un buen cuerpo de aviación que bombardeó muchas ciudades alemanas. Esto desmoralizó a la población y preparó la opinión pública para restar apoyo al kaiser.

PERSONAJES IMPORTANTES

Durante los cuatro años que duró la primera guerra mundial fueron muchas las personas que intervinieron activamente, tanto en los campos de batalla, como en la planificación de las estrategias bélicas, a continuación se presentan algunos de esos personajes y sus principales acciones:

  • Archiduque Francisco Fernando de Austria: heredero de la Corona imperial austríaca, fue asesinado en la ciudad de Sarajevo (Bosnia). Austria responsabilizó a Serbia del atentado y en el mes de Julio le declaró la guerra.
  • Helmuth Von Molke: ejecutó un plan contra Francia y Rusia.
  • Erich Von Falkenhaym: general alemán que hizo frente a la ofensiva anglo-francesa.
  • A.V Sam Sonov y P.K. Rennen Kampf: generales que derrotaron al ejercito Austríaco.
  • Paul Von Hinderburg y Erich Ludendorff: derrotaton al ejercito ruso en las batallas de Tannanberg. Ludendorff solicitó al gobierno un armisticio.
  • Guillermo II: Emperador d Baviera huyó a los países bajos por el levantamiento contra el Rey.
  • Simuts: general que recibe el mando de las fuerzas aliadas que sé encargarian de la invasión de Africa Oriental.
  • Ferdinand Foch: general encargado de la coordinación de las operaciones aliadas en el último esfuerzo de los alemanes.
  • Phillipp Petain: General francés a quien fue confiada la defensa de Francia en el ataque realizado por Falkenhayn en su contra.
  • Laur Gueórguievich Kornilov: General de las fuerzas rusas que lucharon contra los alemanes.
  • Armando Diaz: general italiano que reemplazó al general Cadorna.
  • Alejandro: era el hijo de Constantino, ejercía autoridad sobre la presidencia del gobierno.
  • Rey Constantino: favoreció a los imperios centrales a pesar de su declarada neutralidad.
  • Eleuterios Venizelos: declaró la guerra a Alemania y Bulgaria el 3 de noviembre. Se convirtió en el presidente del gobierno el 12 de junio.
  • Abdulah Ybn Husagn: dirigió con su papá la revelión de Hiyad, posteriormente es nombrado por los británicos el Rey de Hiyad.
  • Nivelle-Henri Philippe Pétain: ante el fracaso de Nivelle contra los franceses es reemplazado en su cargo por el general Henri Philippe Pétan.
  • Thomas Edward Lawrence: dirigió la rebelión árabe contra los turcos.
  • Edmund Allenby: dirigió las fuerzas que intentaron conquistar Gaza (Palestina).
  • Sir Edward Grey: primer visconde de Fallodon, propuso el 26 de junio que Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia se reunieran en una conferencia para arbitar en la disputa Austro-Serbia, pero Alemania declinó dicha oferta.
  • Conde Alfred Von Schlieffen: fue el jefe del Estado mayor alemán desde 1891 hasta 1907. Elaboró el Plan Schlieffen.
  • Joseph Joffre: Dirigió a los franceses para que rodearan a Paris y atacaran al priemer ejercito alemán.
  • Maximilian Spee: causó importantes daños en las instalaciones francesas.
  • Alexi Aleséieuich Brusilov: estaba unido a las tropas rusas.
  • August Von Mackensen: lanzaron un fuerte ataque sobre Serbia desde Arabia-Hungría.
  • Sir Ian Hamilton: bombardeó los fuertes turcos de los estrechos, en Febrero de 1915.
  • Douglas Haig: intenta romper las líneas de los alemanes en el oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme.
  • Henri Philippe Pétain: defendió a la ciudad de la batalla de Verdún que estaba al amando de los alemanes.
  • Robert Georges Nivelle: reemplazó a Joffre como commandant general ade los ejercitos franceses del norte y del noreste en el mes de noviembre.
  • Thomas Woodrow Wilson: presidente de los Estados Unidos de Norte América, estuvo vinculado con las negociaciones de paz. Al estallar la guerra en Europa el presidente Wilson proclamó formalmente la neutralidad de Estados Unidos. Esta declaración no evitó que surgieran tendencias favorables a uno u otro bando contendiente en el país. El presidente Wilson jugó UN destacado papel en la Conferencia de Paz celebrada en París en 1919 tras la derrota de Alemania.

CONSECUENCIAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

El 27 DE Octubre de 1918 Alemania consintió en aceptar las negociaciones de paz, Guillermo II debió entregar el poder, se extendía por toda Alemania una revolución proletaria que fue posteriormente sofocada. En Europa comenzaron los preparativos para conferencia de Versalles.

En 1919 se reunieron en Versalles los representantes de los países vencedores para preparar el tratado definitivo de paz. En ese mismo año, Alemania firmó el Tratado de Versalles, por lo que quedaba obligada a reducir drásticamente su ejército y armamento y a pagar fuertes sanciones económicas como reparación por los daños cusados a los aliados durante la guerra. Además, Alemania perdió su imperio colonial y numerosos territorios en Europa.

Thomas Woodrow WilsoTras la derrota de Alemania en la I Guerra Mundial, los vencedores no llegaban a un acuerdo sobre las reparaciones de guerra que debía pagar la nación vencida. Los líderes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia celebraron la Conferencia de Paz de París en 1919 y elaboraron el Tratado de Versalles. Éste imponía a Alemania una serie de medidas restrictivas y compensatorias que incluían su desmilitarización a gran escala y el pago de indemnizaciones. Los representantes de la reunión fueron el primer ministro británico Lloyd George, el ministro de Asuntos Exteriores italiano Giorgio Sonnino, el jefe de gobierno francés Georges Clemenceau y el presidente de Estados Unidos Thomas Woodrow Wilson (foto).

A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz. Sin embargo, la mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al coste total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.

Se puede puntualizar que las principales consecuencias de tan nefasta guerra fueron:

  • La muerte de más de 12 millones de personas, equivalente a casi la mitad de los habitantes de Venezuela, y varios millones de heridos, en su mayoría jóvenes, principalmente de Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido.
  • Las pérdidas materiales fueron enormes se supone que pasó los 186.000 millones de dólares.
  • En tan sólo las tres primeras semanas de la guerra, los alemanes perdieron 600.000 hombres.
  • El territorio de Turquía se redujo. El imperio austrohúngaro desapareció y dio lugar a cuatro nuevos Estados: Austria, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia.
  • La Primera Guerra Mundial marcó el fin de la supremacía de las potencias de Europa y fortaleció la posición de los Estados Unidos y de Japón.
  • En casi toda Europa los medios de comunicación, el transporte, los cultivos, los edificios, etc. quedaron destruidos.
  • Todas las pérdidas ocasionaron una disminución de la producción industrial y agrícola. Las reservas de oro y las inversiones se redujeron, toda Europa entró en una grave crisis económica.
  • Por el contrario, la contienda generó un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: fusiles de repetición, ametralladoras, gases asfixiantes dando origen a la guerra biológica y química, hubo tanques, dirigibles y aviones, también se practicaron los bombardeos a las ciudades. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó.
  • Hubo una intensa participación de la sociedad civil implicándose en operaciones bélicas, de igual forma participaron instituciones como la Cruz Roja donde la mujer desempeñó una gran labor.
  • A pesar de la labor desempeñada por la Cruz Roja, se desataron grandes epidemias de enfermedades infectocontagiosas.
  • La acción de los submarinos alemanes provocó el hundimiento de las naves aliadas causando un gran número de bajas; al abandonarse el principio por el cual se permitía la evacuación de las naves civiles antes de su hundimiento. En mayo, un submarino alemán torpedeó al Lusitania, un vapor de pasajeros británico. Éste se hundió en menos de 20 minutos frente a la costa meridional de Irlanda, y fallecieron 1.198 civiles, entre los que se encontraban 128 estadounidenses. El incidente estuvo a punto de anticipar la intervención de Estados Unidos en el conflicto mundial, que se produjo en 1917.
  • A pesar de los esfuerzos realizados para provocar la paz mundial con el Tratado de Versalles, las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran algunos de los términos establecidos lo que provocó el resurgimiento del militarismo y del nacionalismo agresivo de Alemania y de los desórdenes sociales en gran parte de Europa, agudizó la crisis económica, hubo una fuerte agitación social y hubo el resurgimiento de movimientos bélicos producto de graves disputas que quedaron sin resolver.tratado de versalles

Los imperios de Austria-Hungría y Alemania cayeron en 1918 con una diferencia de días entre uno y otro, pero por caminos muy distintos. Austria-Hungría había sido desde siempre una complicada amalgama de pueblos y simplemente se disolvió en sus partes componentes. El emperador Carlos empezó el proceso a mediados de octubre: entre huelgas y manifestaciones proclamó su reino como una federación de estados semi independientes. Al cabo de un mes, sus súbditos tenían nuevos problemas. Los eslavos del sur se unieron a Serbia para formar el reino de los serbios, los croatas y los eslovenos (más tarde Yugoslavia); los checos, los eslovacos y los rutenios proclamaron la república de Checoslovaquia, y Austria, Hungría y Polonia se separaron en repúblicas independientes.

CONCLUSIONES

Una vez culminada la presente investigación, se puede concluir que la I Guerra Mundial:

  1. Duró cuatro años, tres meses y catorce días con profundos cambios en el territorio europeo.
  2. 2. La guerra representó un coste de 186.000 millones de dólares para los países beligerantes.
  3. 3. Las bajas en los combates terrestres ascendieron a varios millones de personas pertenecientes a la población civil y que, en algunos casos, fallecieron indirectamente a causa de la contienda.
  4. 4. A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz.
  5. 5. La mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al costo total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos.
  6. 6. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa completo organizado en catorce puntos, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.
  7. 7. Las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran ciertos términos establecidos en los tratados de paz de Versalles lo que provocó el resurgimiento del militarismo y de un nacionalismo agresivo en Alemania y desórdenes sociales en gran parte de Europa.
  8. La I Guerra Mundial trajo ruina, enfermedades y dolor a todos los países participantes.
  9. 9. Hubo grandes adelantos científicos con fines bélicos lo que trajo como consecuencia más muertes y más destrucción.
  10. Y por último, esta guerra no resolvió los conflictos, por el contrario los enfatizó lo que tras unos veinte años, aproximadamente, ocasionó la II Guerra Mundial.

Bajas en la Primera Guerra Mundial

País Hombres movilizados Muertos* Heridos Prisioneros y
desaparecidos
Total Bajas Bajas en porcentaje  del total de movilizados

Rusia

12.000.000

1.700.000

4.950.000

2.500.000

9.150.000

76,3

Francia

8.410.000

1.357.800

4.266.000

537.000

6.160.800

73,3

Imperio Británico

8.904.467

908.371

2.090.212

191.652

3.190.235

35,8

Italia

5.615.000

650.000

947.000

600.000

2.197.000

39,1

Estados Unidos

4.355.000

126.000

234.300

4.500

350.300

8,0

Japón

800.000

300

907

3

1.210

0,2

Rumania

750.000

335.706

120.000

80.000

535.706

71,4

Serbia

707.343

45.000

133.148

152.958

331.106

46,8

Bélgica

267.000

13.716

44.686

34.659

93.061

34,9

Grecia

230.000

5.000

21.000

1.000

27.000

11,7

Portugal

100.000

7.222

13.751

12.318

33.291

33,3

Montenegro

50.000

3.000

10.000

7.000

20.000

40,0

Total Aliados

42.188.810

5.152.115

12.831.004

4.121.090

22.089.709

52,3

Alemania

11.000.000

1.773.700

4.216.058

1.152.800

7.142.558

64,9

Austria-Hungría

7.800.000

1.200.000

3.620.000

2.200.000

7.020.000

90,0

Turquía

2.850.000

325.000

400.000

250.000

975.000

34,2

Bulgaria

1.200.000

87.500

152.390

27.029

266.919

22,2

Total Imperios
Centrales

22.850.000

3.386.200

8.388.448

3.629.829

15.404.477

67,4

Total general

65.038.810

8.538.315

21.219.452

7.750.919

37.494.186

57,6

* Incluye los muertos, por cualquier causa, dentro del Ejército

BALANCE DE UNA CATÁSTROFE
La Primera Guerra Mundial afectó a todas las clases sociales. La ingente demanda de pertrechos y municiones modificó la economía y la estructura social de los países contendientes. Con el fin de abastecer aunque sólo fuera de modo insuficiente a la población, y poder producir el material de guerra necesario, el Estado se vio obligado a intervenir cada vez en mayor grado en todos los campos de la economía.

El Reich alemán, Austria-Hungría, Francia y Gran Bretaña movilizaron todas sus reservas a fin de disponer de las tropas y armamento suficientes para un conflicto de extensión mundial. Todos los hombres útiles de 18 a 41 años fueron llamados a filas y las mujeres obligadas a trabajar; la industria se adaptó a la producción de guerra, la economía se sometió a control estatal y militar, se racionaron los alimentos y las prendas de vestir.

Estas medidas tuvieron una indudable efectividad: de 1914 a 1918 se duplicó el número de soldados franceses, la potencia del ejército alemán creció en un 150 por ciento, y se multiplicó por nueve el número de soldados de que disponía Gran Bretaña. En todas las naciones beligerantes (Italia y los Estados Unidos entraron en guerra más tarde) aumentó enormemente la producción de armamento y municiones. Las sumas de dinero necesarias alcanzaron proporciones astronómicas. Al finalizar la guerra, Alemania había de hacer frente a una deuda de 153.000 millones de marcos, prescindiendo de las reparaciones de guerra. Lo cual equivalía al triple de la renta nacional anual anterior a la guerra.

A Rusia le había sido fácil obtener sus catorce millones de soldados de las fantásticas reservas humanas que suponían sus gigantescos territorios. En contrapartida, tuvo grandes dificultades para abastecer a sus tropas y a la población civil, debido al escaso desarrollo de su industria. Al final de la guerra, Rusia se había sacudido el yugo zarista, al cual se achacaba la responsabilidad de la derrota, pero en cambio había de lamentar el mayor número de víctimas.

La movilización total aceleró también los cambios sociales, debido a la incorporación de la mujer al proceso laboral y a las medidas supervisoras del Estado sobre casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. Pese a todos estos esfuerzos, no pudo evitarse que se consolidaran las posiciones y se estabilizaran los frentes. La situación únicamente se modificó cuando intervinieron en Europa los Estados Unidos con dos millones de soldados (los EE. UU. llegaron a movilizar en total casi cinco millones).

Según muestra el cuadro superior, los contendientes de la «primera hora», es decir, Austria-Hungría, Alemania, Rusia y Francia, sufrieron las mayores pérdidas. En total perecieron en la Primera Guerra Mundial aproximadamente diez millones de soldados, y hubo unos 20 millones de heridos.

NUEVOS MÉTODOS PARA MATAR: La nueva tecnología armamentista se añadió a los horrores de la guerra. Cada innovación engendraba su contrapartida que, a su vez, creaba otra innovación en una espiral de violencia interminable. Los submarinos se utilizaban para defender las costas desde 1880, pero los alemanes los utilizaron por primera vez para el bloqueo británico. En 1915 se desarrolló el hidrófono, un micrófono submarino diseñado para prevenir la proximidad de los submarinos. (Así éstos se podían hundir con una carga de profundidad recién inventada.) La mayor capacidad de los aliados para interceptar submarinos obligó a los alemanes a atacar más rápido, incrementando el riesgo de hundimiento de barcos sin armas.

Las bombas aéreas, lanzadas esporádicamente por los italianos en su campaña de 1911 contra los turcos-otomanos en el norte de África, se emplearon en grandes cantidades por primera vez en febrero, cuando los dirigibles alemanes empezaron a bombardear Inglaterra. Aunque el kaiser había ordenado que sólo se disparara contra objetivos militares, la precisión no era técnicamente posible. A fines de año, 700 personas se contaron entre los muertos y heridos que produjeron los 55 ataques realizados.

En marzo, los escuadrones de aeroplanos británicos empezaron a bombardear trenes que transportaban soldados alemanes. Las bombas, acopladas en el fuselaje, caían cuando el piloto tiraba de una cuerda. En 1918, ambos bandos utilizaban aeroplanos cuatrimotores enormes cargados con toneladas de explosivos. Los bombarderos estaban escoltados por aviones de combate ágiles y pequeños al mando de ases como el barón alemán Manfred von Richthofen, el francés Rene Fonck, el británico Edward Mannok y el norteamericano Eddie Rickenbacker. Los combates aéreos proporcionaron un campo de acción al valor individual en una guerra impersonal.

Otra arma nueva, el gas venenoso, no pudo haber sido menos individual. Los alemanes la emplearon por primera vez en el frente ruso, en enero de 1915. En abril empezaron los ataques regulares con gas en Ypres, Bélgica. Los aliados pronto respondieron del mismo modo. Ambos bandos empezaron a usar máscaras protectoras, pero se inventaron variedades nuevas de gas que penetraban en la piel. Atrapados en las trincheras, hombres y ratas murieron del mismo modo. agonizando lentamente

Esta Monografía Fue Enviada Por Alberto Velez  –  Tabla de Enciclopedia Encarta

 

Cronología de la Primera Guerra Mundial 1914-1918

Bombardeo a Guernica Legion Condor ataca España Hitler Franco

Italia y Alemania ayudaron al ejército nacionalista, mandando tropas y equipamiento militar de combate. Alemania, conducida por Hitler, quería probar en terreno español su temible ataque aéreo de la Legión Cóndor, con la vista puesta en la Segunda Guerra Mundial. Fue precisamente la ciudad de Guernica la que comprobó en sus carnes a la Legión Cóndor alemana.

El bombardeo de Guernica: El bombardeo de Guernica fue un ataque perverso que se produjo durante la Guerra Civil española. Muchas personas

en la actualidad lo toman como símbolo de la atrocidad de guerra y del costo que esta misma trajo, ya que cientos de civiles inocentes murieron en este ataque vicioso.

BOMBARDEO DE GUERNICA, Legión CondorCuando éste se produjo sonaron las campanas de alarma en toda Europa. Puesto que también participaba el gobierno alemán, que fue excluido de la actividad militar por los términos del tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Guernica se encuentra en el centro cultural del País Vasco, una región que se extiende por el norte de España y partes del sur de Francia.

Durante la Guerra Civil española de la década de 1930, la ciudad no fue en gran parte involucrada en la guerra, aunque las tropas vascas si se encontraban cerca, junto con las fuerzas republicanas que estaban tratando de arrebatar el control de la España de Franco y sus tropas nacionalistas.

Luego ésta ciudad se convirtió en un objetivo militar, ya que los nacionalistas la vieron como un punto de parada para una invasión a la vecina ciudad de Bilbao. Ellos, sin duda, querían hacer una táctica de dominación, al tener el control del Guernica. En abril de 1937, el gobierno español trabajó con los representantes militares de Alemania e Italia para coordinar un ataque aéreo sobre la ciudad, el cual fue diseñado para destruir.

El bombardeo de Guernica se produjo el lunes 26 de abril de 1937, en el día de los mercados tradicionales. Los historiadores creen que este día fue probablemente seleccionado para maximizar las bajas. Múltiples oleadas de aviones estuvieron involucradas en el bombardeo de Guernica, alfombras de cenizas y humo que rodeaban la ciudad con bombas y la siega de civiles que intentaban huir. Al final del bombardeo, casi toda la ciudad fue destruida, y un número incalculable de muertos fueron enterrados en los escombros, las estimaciones varían entre 300 y 1.500 muertos, por lo que es difícil obtener una imagen precisa de la cantidad de muertos.

Le tomó varios días para que las noticias sobre el bombardeo de Guernica alcanzaran el mundo exterior, y cuando lo hizo, el mundo se horrorizó colectivamente. Alemania no iba a tener una fuerza aérea, y mucho menos una militar, y la clara evidencia de la participación alemana en el bombardeo sugiere que el gobierno alemán estaba planeando algo. El bombardeo de Guernica también representó uno de los primeros ataques aéreos de participación masiva de víctimas civiles en la historia.

Este bombardeo fue inmortalizado en la famosa pintura de Picasso “Guernica“, que ha sido ampliamente reproducida en todo el mundo. En 1999, el gobierno alemán pidió formalmente disculpas a los vascos por su participación en el atentado, expresando su pesar por lo que era esencialmente una prueba de funcionamiento de la recién formada Luftwaffe.

guernica

Para el propio Picasso, el Guernica significó una obra clave dentro de su actividad creadora. El cuadro desarrollaba formas pictóricas de fase cubista del pintor malagueño Más adelante volvió a utilizar las ocasiones motivos del Guernica modificándolos de algún modo. Presiden el cuadro de Picasso los colores de la noche de Guernica. Predominan el negro y el gris azulado e iluminados por la viva luz y el resplandor de una bombilla. Las figuran de animales poseen diversos simbolismos: el toro es signo de la violencia bruta; el caballo, con su boca abierta, representa al pueblo que sufre. También se abren las bocas de los rostros humanos, en parte distorsionados hacia atrás. El grito es el gran tema de toda la obra, intensificado pictóricamente mediante intersecciones y deformaciones en las proporciones de las figuras. El Guernica se considera actualmente como el manifiesto cumbre del arte que se proclama contrario a la guerra y a la violencia. Picasso dispuso que el cuadro fuera instalado en su patria cuando toda dictadura hubiese concluido. Tanto Madrid como Guernica solicitaron la devolución de la obra que aún se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Para la villa vizcaína de Guernica, asiento de: «roble sagrado», símbolo de las libertades vascas, la creación de Picasso poseería hoy un significado mucho más trascendente que el funesto

UN CAMPO DE PRUEBAS…
El bombardeo sobre Guernica constituyó uno de los documentos más crueles de la guerra civil que enfrentó a hermanos contra hermanos en España. Durante años esta historia no pudo ser escrita con objetividad por cuanto las heridas aún estaban demasiado abiertas y cualquiera forma de presentarla era tomada como un girón más de la propaganda de los bandos en pugna. Por lo demás pronto se abatió sobre Europa y el resto del mundo una guerra mil veces más cruel y horrenda, donde la estadística del terror mostraba tales cifras, que las víctimas de Guernica resultaban poco menos que desestimables.

Debió terminar la Segunda Guerra Mundial para poder mirar, bajo una nueva perspectiva, los acontecimientos de España. Pronto se abrió paso, entre los historiadores, la tesis de que uno y otro acontecimiento estaban ligado a una misma realidad. Y se comenzó a probar que España fue un gran laboratorio donde las potencias que se vieron involucradas pusieron en práctica, sobre el terreno y a despecho de los españoles, su moderna tecnología bélica.

La historia guardará un detalle: Guernica fue la primera ciudad del mundo sistemáticamente destruida por un ataque aéreo.

Un testigo de este conflicto, Claude Gernade Browers, Embajador de Estados Unidos en Madrid, en su libro “My mission to Spain”, dice: “La segunda Guerra Mundial comenzó en España. Guernica, tanto por los sistemas de bombardeo empleados, como por el tipo de armas utilizada, fue un “test”, un laboratorio para la Luftwaffe de Hermán Goering.

Tras la abrogación del Tratado de Versalles, en 1935, Goering había convertido a la Luftwaffe en el más eficaz instrumento aéreo del mundo. La guerra civil española le proporcionó, como aseguró el mismo Goering en el Juicio de Nuremberg, en marzo de 1946, ” una oportunidad para poner a prueba a mi joven Fuerza Aérea… así como para que mis hombres adquirieran experiencia.”

Vista así las cosas, el bombardeo de Guernica, más que liquidar un enclave estratégico, fue un ejercicio para la aviación alemana”.

Años más tarde, José Antonio de Aguirre, presidente de Euzkadi, escribió: “Guernica fue el escenario escogido por Franco y por Alemania para realizar el primer ensayo de guerra total”.

La “blitzkrieg” tuvo en España su banco de pruebas. La combinación de bombas, rompedoras e incendiarias, le sirvió a Georing para aplicar similar estrategia durante la Segunda Guerra Mundial. Los pilotos de la Legión Cóndor que bombardearon Guernica utilizaron sus planos, fotografías, diarios e informes y, lo que es más importante, su experiencia personal para formar la punta de lanza de la Luftwaffe en la Segunda Guerra Mundial.

Von Richthofen, jefe del Estado Mayor de la Legión, utilizó la guerra rápida sobre Francia, Grecia, Creta, o Yugoslavia. El sistema probado en Guernica fue tan eficaz al aplicarse sobre esos nuevos frentes, que Von Richtofen fue promovido por Hitler a mariscal de campo.”

La Gran Guerra Primera Guerra Mundial Aliados Triple Alianza

En 1914 casi toda Europa entró en guerra. Aunque ninguno de sus dirigentes imaginó que se trataba del fin de una era, poco después de iniciada la contienda algunas personas lo presintieron. Enseguida la guerra resulté ser muy distinta de lo que esperaban. En primer lugar, por su magnitud eclipsé todos los conflictos anteriores y se prolongó más de cuatro años. No se trataba de una duración extraordinaria pues con anterioridad las había habido más prolongadas, pero éstas no fueron de combates continuos.

Trincheras en la Primera Guerra Mundial

Trincheras en la Primera Guerra Mundial

Las campañas relativamente cortas se alternaban con largas pausas en las que los ejércitos descansaban y recobraban el aliento. Sólo la guerra de Secesión norteamericana se pareció remotamente a la Gran Guerra de 1914-1918, en la que millones de hombres se enfrentaron mes tras mes, año tras año, separados por unos pocos cientos de metros de terreno, intentando someter a sus enemigos. Desde el principio la guerra naval fue encarnizada y constante y empeoré a medida que cada bando intentaba privar al otro de alimentos y suministros.

Hasta el cielo se convirtió en un campo de batalla. No fue la primera vez que se emplearon aviones militares para la guerra eso había ocurrido en 1911, cuando los italianos atacaron el imperio turco en el norte de Africa, para no mencionar que desde hacía más de un siglo se utilizaban globos—, sino la primera vez que los cielos se convirtieron en zona de combate. Al cabo de poco tiempo, los aviones atacaban blancos situados muy por detrás de las líneas enemigas.

Los ferrocarriles del siglo XIX habían demostrado que era posible concentrar con rapidez y abastecer a ejércitos más numerosos. Ya existía el motor de gasolina y en 1918 los camiones eran tan importantes como los caballos para los ejércitos desplegados. Esos mismos motores impulsaron las nuevas armas aéreas: en 1918 la RAF superaba los 20.000 aparatos. Sin ninguna duda las armas se perfeccionaron (si es que ésta es la palabra adecuada) de forma aterradora.

Surgieron nuevos horrores como el gas tóxico y los lanzallamas, pero murieron más personas a causa de las armas de fuego corrientes que, en 1914, habían alcanzado un alto grado de perfeccionamiento. A partir de 1850, todos los ejércitos reemplazaron los viejos mosquetes y cañones de carga por la boca por fusiles de retrocarga y cañones de campaña. Mejoraron la distancia, el poder destructivo y la precisión.

En 1914, el vulgar soldado de infantería británico disponía de un fusil que, en manos expertas, podía alcanzar a un blanco de tamaño humano a una distancia máxima de 800 metros, arma con la que podía apuntar y disparar de diez a doce tiros por minuto. En 1900 la infantería contaba con ametralladoras (que hacían 600 disparos por minuto), cañones de campaña, que disparaban tres o cuatro veces por minuto a una distancia de 9.000 metros y armas capaces de alcanzar blancos aún más lejanos.

Como es comprensible, la matanza de 1914-1918 superó todo lo imaginable. Si bien nadie ha calculado exactamente la cantidad de muertos y heridos, las cifras son colosales, En lo que respecta a las grandes potencias, franceses y alemanes fueron los que más sufrieron en relación a sus poblaciones y los norteamericanos (que entraron en guerra más tarde) los que menos. De todas maneras, no sólo sufrieron las grandes potencias (4 millones de polacos murieron combatiendo, a menudo en bandos contrarios) y las cifras totales no expresan todo el horror de lo que ocurrió. Los combates fueron más encarnizados, prolongados e intensos de lo visto hasta entonces.

En 1916, en una espantosa batalla de cinco meses ante la fortaleza francesa de Verdún, los ejércitos francés y alemán sumaron más de 600.000 muertos, heridos y desaparecidos. Ese mismo año, durante el primer día de la batalla del Somme, el ejército británico (que aún se componía exclusivamente de voluntarios) tuvo 20.000 bajas y cerca de 40.000 heridos. Retornado a la imagen global de la guerra, durante esos cuatro años murieron en el mundo casi 5.000 hombres por día.

La mayoría de las víctimas se debieron a la acción directa del enemigo, lo que constituía una novedad. Aunque parezca extraño, en todas las guerras anteriores el peor enemigo no fue el otro bando, sino las enfermedades. Grandes concentraciones de hombres apiñados en situaciones improvisadas, con higiene precaria, probablemente con provisiones de agua contaminada y sin alimentos frescos: situación ideal para que se desencadenaran terribles epidemias de cólera, viruela o tifus. Las enfermedades devastaron el triple de soldados británicos que bóers durante la guerra de 1899-1902 en Africa del Sur. Las mejoras de la Gran Guerra no sólo se debieron al tratamiento de las enfermedades. Se sabía más sobre la prevención y las sociedades industrializadas podían mantener en campaña enormes ejércitos sin privarlos de alimentos, vestimenta y provisiones médicas correctos. Empero, los civiles padecieron una alimentación más deficiente y enfermedades a medida que la guerra se prolongaba y, mediante los bloqueos, cada bando intentaba privar al otro hasta someterlo.

El objetivo de los bloqueos también consistía en interrumpir la línea de suministros a la industria bélica. Para un alto nivel de producción industrial eran imprescindibles minerales, sustancias químicas, combustibles y maquinaria de importación. Las necesidades de los ejércitos eran enormes: calzado, telas para uniformes y sacos terreros, alambre de espino, maderas para la construcción, herramientas para cavar, elementos imprescindibles a una escala inimaginable pocos años antes. En lo que a armas y municiones se refiere, nunca era suficiente. En 1914, un batallón de infantería británico contaba con dos ametralladoras y COCOS años después necesitaba más de cincuenta. Se consumieron ingentes cantidades de proyectiles: el bombardeo previo a la batalla del Somme requirió cerca de 2.000 armas en un frente de dieciséis kilómetros (se oyó en Londres, a 320 kilómetros de distancia).

En 1918 la guerra se había vuelto mundial. Los «imperios centrales» (Austria-Hungría y Alemania) se opusieron desde el principio a las potencias «aliadas» o «de la Entente» (Gran Bretaña, Francia y Rusia). Ambos bandos buscaron otros socios. En pocos meses Japón se sumó a Ia Entente y Turquía a los imperios centrales. En 1915 Italia se puso en contra de Austria-Hungría. En 1917, Estados Unidos entró en guerra del lado de los aliados; año y medio después, cuando acabó la guerra, en Europa sólo España, Suiza, Holanda y los países escandinavos eran neutrales (incluso China estaba formalmente en guerra).

La guerra se extendió debido, principalmente, al estancamiento en que se sumió Europa. Aunque los alemanes dominaban Bélgica y un extenso territorio del norte de Francia, en el que penetraron deprisa durante las primeras semanas de la guerra, el frente occidental se convirtió en una especie de guerra de asedio. Millones de hombres vivieron en trincheras y bajo tierra, saliendo ocasionalmente para emprender otra gran ofensiva que, tuviera o no éxito, casi siempre acababa con sangrientas pérdidas.

Algunos buscaron nuevas armas para superar el punto muerto en las trincheras (entre ellas, la invención del tanque). Otros buscaron nuevos aliados con el fin de alterar el equilibrio numérico. Ambos bandos utilizaron bloqueos y a final de 1916, después de las horrorosas batallas del verano en Francia y mientras Rusia seguía combatiendo en Oriente, el alto mando alemán llegó a la conclusión de que, si no hacían algo deprisa, Alemania perdería la guerra debido a la eficacia del bloqueo naval británico.

Por consiguiente, Alemania decidió bloquear Gran Bretaña con submarinos en lugar de con barcos. Sin aviso previo, los submarinos alemanes se dedicaron a hundir todo barco que se dirigiera a un puerto británico, ya fuera neutral o beligerante, estuviese desarmado o armado, transportara o no material bélico. Esta acción decidió que los neutrales EE.UU. entrasen en guerra y cuando en los aliados le ganaron la batalla a los submarinos gracias a nuevos artilugios técnicos y al envío de convoyes de barcos, su victoria parecía incontrovertible. Sólo era cuestión de tiempo que el enorme potencial numérico y el poderío industrial de Estados Unidos influyeran en el campo de batalla. Los dirigentes alemanes tuvieron un ultimo golpe de suerte: Rusia se derrumbó a causa de la revolución.

Así pudieron concentrar en Occidente un mayor número de efectivos y en 1918 lanzaron la última gran ofensiva. No fueron capaces de derrotar a los ejércitos británico y francés. Entonces se produjo el contraataque. A finales del verano los ejércitos alemanes y sus aliados emprendieron la retirada de todas partes (salvo de Rusia). En octubre el gobierno alemán solicitó el armisticio la suspensión de las hostilidades—, que le fue concedido en condiciones muy severas y a las once en punto de la mañana del 11 de noviembre de 1918 guardaron por fin silencio las armas del frente occidental. Así concluyó la peor guerra de la historia.

Batalla del Rio de la Plata Graf Spee Hundimiento y Salvamento

Un acorazado alemán hundido en el Río de La Plata

Un acorazado alemán hundido en el Río de La PlataEl Tratado de Versalles prohibía a Alemania armar barcos de más de 10.000 toneladas; por esta limitación, los técnicos alemanes se habían ingeniado para montar verdaderas fortalezas flotantes en miniatura, que por su velocidad y potencia eran el orgullo de la ingeniería naval del Tercer Reich.

El Graf Spee era técnicamente un acorazado de bolsillo, con una estructura de planchas de acero, equipado con motares Diesel y 28 bocas de fuego. Antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el acorazado alemán debía tomar posición en el Atlántico sur para sorprender a las desprevenidas naves enemigas.

El alto mando alemán ordenó a su marina llevar el conflicto a las aguas del Océano Atlántico, a fin de evitar que llegaran, desde Estados Unidos, armas y alimentos a Inglaterra y los países que resistían la invasión. En diciembre de 1939 se produjo finalmente un combate naval entre barcos británicos y el Graf Spee, que fue obligado a refugiarse en el puerto de Montevideo.

El crucero del Admiral Graf Spee, destinado a operar en el Sur del Ecuador, resultó el más fructífero: del 30 de Septiembre al 7 de Diciembre de 1939 hundió 9 vapores. El buque tenía una tripulación compuesta por 44 oficiales y 1.050 suboficiales y marinos. Podía navegar a 26 nudos y tenía una autonomía de 19.000 millas.Contaba con dos torres, cada una con tres cañones de 280mm., y un blindaje de 140mm en la superestructura y partes vitales. El armamento secundario estaba compuesto por ocho torres de 150mm./cuatro por banda, además de armamento antiaéreo, seis tubos lanzatorpedos de 533 mm. y dos hidroaviones tipo Arado.

Su capitán tomó la decisión de hundirla cuando, con su tripulación, pasó a Buenos Aires. Las crónicas periodísticas de la época cuentan cómo llegaron a Dársena Norte, los trámites de identificación y su instalación en el Hotel de Inmigrantes. Pero por su condición de alemanes de Tercer Reich, fueron confinadas o internados en las serranías de Córdoba. Años más tarde, tres miembros de la tripulación del Graf Spee se convirtieron en propietarios de lotes en el balneario de Villa Gesell, cuyas primeros habitantes, como su fundador, fueran de origen alemán.

La Batalla del Río de la Plata (conocida localmente también como Batalla de Punta del Este) fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, los cruceros ligeros Ajax y Achilles y el crucero pesado Exeter.  La misión del Graf Spee era apostarse en el Atlántico Sur, para lo cual zarpó del puerto de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, 11 días antes de la apertura de las hostilidades. Durante la travesía lo acompaña el Altmark que, en lugares previamente decididos en pleno mar, lo abastece de combustible y provisiones. El comodoro de la flota inglesa Harwood, informado del ataque a un barco mercante llamado Streonshalh, decidió recorrer y vigilar la zona del hundimiento, ya que el Streonshalh había indicado por radio su posición antes de sumergirse definitivamente.

Contaba con los cruceros Ajax y Achilles y el pesado Exeter (ver abajo imágenes).El encuentro se produjo el 13 de Diciembre de 1939 al amanecer, frente al Río de la Plata y el Graf Spee abrió el fuego a las 06.17 contra el Exeter y lo averió seriamente y gracias a la certera actuación de los otros dos cruceros evitaron que diera su golpe definitivo. De todas maneras Langsdorff trató de escaparse con una cortina de humo, buscando refugiarse en un puerto neutral, pues sabía que no podía contra esos tres cruceros. Luego de un acuerdo diplomático en el puerto de Montevideo, las autoridades permiten entrar al puerto por 72 horas, pero luego debía partir mar adentro, por lo que Hitler ordenó el hundimiento inmediato del Graf Spee.

Antes del hundimiento, la tripulación fue traspasada al buque mercante alemán Tacoma, llevada a mar abierto y embarcada en unidades pequeñas que la llevaron a Buenos Aires. El 22 de diciembre de 1939, 1.055 marinos del Graf Spee llegaron al puerto de Buenos Aires. El destino de estos hombres despertó no pocos mitos y fue obsesión de investigadores y curiosos. Las fugas permanentes, el retorno de muchos de ellos al frente de combate y la participación en actividades de espionaje rodearon a la historia de misterios.

El 17 de Diciembre, una hora antes de que expirase el plazo de Uruguay, el Graf Spee salió del puerto, y a las 20:00 Hs, frente a una multitud el Graf Spee explotó en llamas y voló por los aires, y se hundió a 4 millas del puerto, lo hizo lentamente a vista de todos desde tierra. Su capitán se suicidó y la tripulación quedó internada en Bs.As. Para 1942 ya quedaba poco del buque visible sobre el agua. Compañías Uruguayas de salvamento cortaron la superestructura para  aprovechar el acero y el pecio fue abandonado hacia 1943.

         
Hans Langsdorff Hans Langsdorff Exeter Comodoro Harwood
Hans Langsdorff Ajax  Exeter Comodoro Harwood

El 20 de diciembre Langsdorff se suicidó, dejando esta carta para el ministro alemán:

Excelencia:
Después de una larga lucha con mi conciencia he llegado a la grave decisión de hundir el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee para impedir que caiga en manos enemigas. Estoy convencido de que, dadas las circunstancias, esta decisión es la única posible, después de haber llevado mi buque hasta la trampa de Montevideo. Dada la insuficiente cantidad de municiones que me queda, cualquier tentativa de abrirme camino combatiendo en mar abierto está destinada al fracaso. Sin embargo, en aguas profundas, y empleando el resto de las escasas municiones puedo hundir el navío e impedir al enemigo que se apodere de él.

Antes que exponer mi buque al peligro de caer en manos enemigas, aun después de una batalla, he decidido no combatir, sino destruir todas las instalaciones de a bordo y hundirlo. Pero dándome cuenta de que esta decisión pudiera ser mal interpretada por personas desconocedoras de mis motivos, o atribuida parcial o enteramente a razones personales, he decidido afrontar las Consecuencias derivadas de la misma. No es necesario recordar que para un comandante que tenga sentido del honor su destino personal no puede ser distinto del de su buque.

He retardado la puesta en práctica de mi decisión hasta el momento en que la responsabilidad de mis actos no pueda afectar ya a los hombres que están bajo mi mando. Después de la decisión tomada hoy por el Gobierno argentino, no puedo hacer nada más por mi tripulación. Tampoco estoy en situación de participar activamente en la lucha que mi país está sosteniendo. La única cosa que ahora me queda por hacer es demostrar con mi muerte que, los que combaten al servicio del Tercer Reich, están dispuestos a morir por el honor de su bandera.

Soy el único responsable del hundimiento del acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee. Me alegra saber que con mi muerte se limpiará cualquier posible mancha con respecto al honor de la bandera. Haré frente a mi destino con mi fe firme en la causa y en el futuro de la nación y de mi Führer.

Os escribo esta carta, Excelencia, al caer la tarde, después de una serena y meditada decisión, afín de que vos podáis informar a mis superiores y, si fuera necesario, desmentir cualquier malentendido.

Características Técnicas del Graf Spee:

el Graf Spee:

A causa de las restricciones impuestas por el tratado de Versalles, Alemania no podía construir buques cuyo desplazamiento superase las 10.000 toneladas, con lo que de su programa naval quedaban excluidos los acorazados. Entonces fue necesario idear un tipo de barco que, aun siendo de desplazamiento reducido, contase con una artillería superior a la de un crucero pesado y con un blindaje cuyo grosor lo hiciera invulnerable a los proyectiles de 203 mm. El resultado fue el acorazado de bolsillo «Graf Spee», botado en Wilhelmshaven en 1934, barco capaz de enfrentarse con cualquier unidad más rápida que él y lo bastante rápido, como para despegarse de los pesados buques de línea que podían hacerle frente con garantías. Sus motores Diesel le conferían una autonomía enorme: 19.000 millas.

Pertenecía a la misma clase el Deuschtland (Lützow a partir del 15-11-1939 – Deuschte Werke de Kiel) y el Admiral Scheer (Marinewerft de Wilhemshaven). En 1940 fueron reclasificados como cruceros pesados. Las tres unidades diferían notablemente entre sí en estructura y características.

Astillero: Marinewerft de Wilhemshaven – Colocación de quilla 1-10-1932; Botadura 30-6-1934; Alistamiento 6.1.1936; Hundido: 17.12.1939.
Desplazamiento: Estándar: 12.100 t.; normal: 14.600 t; plena carga: 16.200 t.
Dimensiones: Eslora total 186,0 m.; Eslora entre pp 181,7 m; manga 21,6 m; calado p.c. 7,4 m.
Motores: 8 motores diesel MAN de 9 cilindros acoplados (4 por eje) por reductores hidráulicos Vulkan. Potencia 52.050 HP a dos ejes. Velocidad 28,5 nudos. Combustible 2.800 t. de gasoil naval. Autonomía 8.900 millas marinas a 20 nudos.
Armamento: 6 de 280/54.4; 8 de 150/55; 6 de 105/65 a.a.; 8 de 37 a.a.; 10 de 20/65 a.a.; 8 tlt de 533 mm; 1 catapulta; dos hidroaviones Arado Ar 196.
Protección: Vertical max. cintura 80 mm, mamparas 40 mm.; horizontal max. 45 mm.; artillería máx. torres g.c. 140 mm; barbetas 100 mm.; puente máx. vertical 150 mm, horizontal 20 mm.
Dotación: 30 oficiales y 950 suboficiales y marineros.