Archiduque Francisco Fernando

Biografía Francisco Jose I Emperador de Austria Historia

FIN DE LA DISNASTÍA HASBURGO
FRANCISCO JOSE I: VIDA Y GOBIERNO DEL EMPERADOR DE AUSTRIA

Francisco José I. Emperador de Austria, nieto del Emperador de Alemania Francisco II, Nació en 18 de agosto de 1830 y murió en 21 de noviembre de 1916, en el palacio de Schoenbrunn, Viena (1830-1916). Subió al trono en 1848, sucediendo a su tío Fernando I, cuando éste abdicó durante la revolución de 1848. Fue el último gobernante de la dinastía de los Habsburgo. Su gobierno estuvo sellado por la tragedia personal y la lucha contra el liberalismo imperante en su ápoca. Como emperador, entre 1848 y 1850 apoyado por Rusia logró restablecer el orden político y  restableció el poder en la Confederación Alemana.

Emperador Francisco Jose I de Austria

Emperador Francisco Jose I de Austria

En los 68 años de su reinado, Francisco José I resguardó el prestigio de los Habsburgo, pero no pudo detener la decadencia del Imperio austríaco, junto con «el emperador de la Belle Epoque» desapareció una sociedad brillante en medio del estrépito de la Gran Guerra.

En 1859 hubo de ceder Lombardía a Italia; en 1866 quedó excluído de toda intervención en los asuntos de Alemania, como resultado de su guerra con Prusia, y hubo de ceder el Véneto a Italia. Se le nombró rey de Hungría en 1867.

La tragedia familiar siempre lo persiguió, pues en 1857 perdío a su primera hija Sofía, víctima de escarlatina. En 1867 su hermano Maximiliano I emperador de México, por voluntad de Napoleón III, fue ejecutado. En 1898 su esposa  Isabel asesinada y antes en 1889 su único hijo Rodolfo se suicidó. Mas adelante, en 1914 el asesinato del príncipe heredero Francisco Fernando y de la esposa de éste en Sarajevo,  fue causa de la Primera Guerra Mundial.

Desde su llegada al trono  ejerció un poder autoritario, reprimiendo toda oposición liberal o nacionalista. Dejando de lado la caza, su pasatiempo preferido, permanecía largas horas trabajando, escuchando a sus consejeros y ministros y preocupándose de todos los aspectos de su cargo. Siguiendo su ejemplo, la administración del imperio proyectaba una rigurosa imagen de eficacia, al igual que el ejército y la policía, cuyo celo y dedicación eran absolutos.

Su largo reinado conoció una sucesión de fracasos en política exterior que, poco después de su muerte, conducirían a la desintegración del Imperio de los Habsburgo. Para empezar, sus dudas con ocasión de la Guerra de Crimea (1854-56) le hicieron perder la alianza de Rusia.

Esa debilidad facilitó luego la intervención del Segundo Imperio francés de Napoleón III en apoyo del Piamonte, librando ambos emperadores la batalla de Solferino (1859): la derrota austríaca le hizo perder la Lombardía y abrió las puertas a la unificación de Italia en detrimento de la antigua influencia austríaca sobre los pequeños Estados de la península.

Otorgó al ejército un lugar de prestigio en una sociedad conservadora, trató siempre de dar una imagen de un imperio ordenado, controlado y organizado. Sin embargo, Francisco José I no despreciaba la modernidad. El nuevo Código penal de 1852, el Código de comercio de 1862 y las leyes sociales de 1880 testimonian su preocupación por hacer evolucionar el imperio, siguiendo los pasos de los países de Europa occidental, en particular de Alemania.

Francisco José I, fue hijo del archiduque Francisco (hijo de Francisco I), sucedió a su tío Fernando, accediendo al trono en unos momentos en que los nacionalismos exacerbados esta ban a la orden del día. Tuvo que enfrentarse con sus dominios en Austria e Italia, que acabaron por reconocer al emperador. En 1859 estalló la guerra con Italia y ésta consiguió arrebatar la Lombardía a Austria. En 1866, la cuestión de la hegemonía alemana se resolvió a favor de Prusia en la batalla de Sadowa y, más tarde, Venecia tuvo que ser entregada a los italianos. En 1867 Francisco José fue coronado rey del Estado austrohúngaro. A partir de este momento se mostró más complaciente con las diversas nacionaldades del imperio. A los 68 años de reinado (1916) murió en su castillo de Schónbrunn.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA ÉPOCA: En 1815, luego de la derrota definitiva de Napoleón,  se restableció en toda Europa un orden conservador, y la cooperación de las grandes potencias, que tomó cuerpo en el concierto de Europa, que trató de asegurar su duración. Pero las oleadas revolucionarias de principios de las décadas de 1820 y 1830 dejaron ver que las ideologías del liberalismo y el nacionalismo, desatadas por la Revolución Francesa y reforzadas ahora por la propagación de la Revolución Industrial, estaban vivas aún y activas.

En 1848, explotaron una vez más en toda Europa. Y una vez más fracasaron. Pero no todo se perdió. Tanto liberalismo como el nacionalismo triunfarían en la segunda mitad del siglo XIX, pero en formas no previstas por los idealistas liberales y nacionalistas, totalmente convencidos de que su momento había llegado cuando se fueron a las barricadas en 1848.

El Imperio Austríaco era un conglomerado de nacionalidades bajo el dominio de la monarquía de los Habsburgo, uno de los bastiones más inexpugnables del tradicionalismo en Europa. El empeño imperial por mantener el absolutismo e impedir cualquier amago de participación de las nacionalidades en los asuntos del Estado propició el despertar de los movimientos nacionalistas, que protagonizaron en 1848 un movimiento insurreccional de carácter liberal y nacionalista. Fue la llamada «primavera de los pueblos».

Los Habsburgo reinaban sobre un territorio de 668.000 km² habitado por más de 28 millones de personas y que constituía un verdadero puzzle de etnias y naciones. Sus habitantes pertenecían a cinco grandes grupos étnicos: alemanes, magiares, eslavos del norte (checos, eslovacos, polacos y rutenos), eslavos del sur (serbios, croatas y eslovenos) y latinos (rumanos e italianos). Así, el Imperio Austríaco era el prototipo de Estado del Antiguo Régimen, sin unidad nacional definida y dominado por una nacionalidad minoritaria, los alemanes, que controlaban la vida política y económica y monopolizaban los cargos de la administración y del ejército imperial.

La revolución liberal se inició en Viena en marzo de 1848 y consiguió la destitución de Metternich, la abolición de los derechos feudales y la elección de una Asamblea Constituyente por sufragio universal. Finalmente, el Emperador abdicó y fue nombrado Francisco José I, de tendencia más negociador. En pocos días, la revuelta se extendió a otras zonas del Imperio.

Después de Viena y Praga, la revuelta llegó a Cracovia, principal foco del nacionalismo polaco y a Croacia, donde la Dieta, reunida en Zagreb, reivindicó el derecho a expresarse en serbo-croata y elaboró un programa autonomista.

En los territorios italianos de Lombardía y Véneto, los insurrectos reclamaron la retirada de los austríacos y en Venecia, los radicales proclamaron la República.

Pero fue en Hungría donde la revuelta alcanzó mayores dimensiones. El nacionalista Kossuth, líder de un partido demócrata y separatista, consiguió que la Dieta húngara votase la libertad de prensa, la abolición de los derechos feudales, la organización de una guardia nacional y la instauración de un sistema parlamentario. Se formó un gobierno húngaro, que se negó a aceptar la coronación del nuevo emperador como rey de Hungría y proclamó la independencia. Austria no la aceptó y estalló una guerra entre ambas naciones.

SU GOBIERNO: Fue el último soberano de derecho divino, pero, si pudo compararse con la Reina Victoria por la duración de su reinado (64 años) y por su alta conciencia profesional, el camino que tuvo que recorrer fue infinitamente más difícil. Donde habrían sido necesarios impulsos geniales, él no aportó más que el trabajo de un concienzudo burócrata.

Cuando el emperador se casó con Isabel de Baviera, fue como la unión de un pájaro heráldico, disecado por la etiqueta, con la gaviota de los océanos que la emperatriz hizo grabar, más adelante, en su sello. Isabel, con la que Francisco José se casó por amor, dada su excepcional belleza, su encanto y su personalidad aún mayores, fue, en la corte de Viena, la fantasía que rompe las normas, la sinceridad que se enfrenta con la hipocresía. Se interesó fervorosamente por la monarquía de los Habsburgo, y no tardó en diagnosticar la causa principal de su decadencia: la animosidad de Hungría.

Isabel de Baviera mujer de Francisco jose I

Isabel de Baviera

Se sabe que se sentía incómoda en la corte de los Habsburgo. En el Hofburgde Viena, que ella bautizó como el
«palacio calabozo», no toleraba el peso de la rígida etiqueta, y a menudo se escapaba para emprender incesantes viajes o se refugiaba en los numerosos castillos que había mandado construir o que alquilaba, sabiendo que su marido no le negaría nada. Su reconocida belleza, representada en los retratos pintados por Winterhaltery en numerosas fotografías, la obsesionaba, y para conservarla abusaba de los cosméticos, al punto de alterarla.

Pero su simpatía por los húngaros se convirtió en entusiasmo exagerado y la llevó demasiado lejos, por lo que fue duramente criticada. Llegó a ser la emperatriz errante, y, como dice Barres, «…era más bien el revoloteo de un espíritu perdido, que se debate en el aire, que no encuentra su nido y que no se sujeta a disciplina alguna».

Durante los primeros años de su reinado, Francisco José, dominado por el horror de las revoluciones, atormentado por la nostalgia hereditaria del imperio universal, no había comprendido que, para conservar su autoridad, tenía que limitarla, dando más libertades a sus subditos: ése fue el «sistema de Bach», así llamado, por el nombre de su fundador.

La administración estaba muy centralizada, germanizada. El idioma alemán se había impuesto en todas partes, incluso en Hungría. Tras las derrotas de Italia, en 1859, el emperador se dedicó a ensayos de régimen constitucional, con la intención de desacreditarlo, dando a sus pueblos una apariencia de satisfacción. Al Reichsrath (Parlamento), añadió un Reichsrath reforzado con la inclusión de treinta y ocho miembros seleccionados entre los notables de todo el imperio.

La tendencia federalista, que reclamaba el reconocimiento de los derechos históricos de Hungría, lo obtuvo, y el emperador creó entonces dos cámaras, la de los Señores y la de los Diputados. Esta se hallaba compuesta por 343 miembros elegidos por las dietas provinciales, pero mediante un sistema electoral en el que un pueblo alemán de 500 habitantes tenía un diputado, mientras que una localidad eslava de 8.000 no tenía ninguno: así se mantendría el predominio del elemento germánico en el imperio.

Esta constitución había sido elaborada por el ministro Schmerling, pero los pueblos no la tomaron en serio. Hungría, Véneto, Transilvania y Croacia respondieron con la huelga electoral, y sus diputados se negaron a tomar parte en las deliberaciones.

En 1866, el fracaso de las tropas austríacas a manos de los prusianos en Sadowa permitió al canciller Bismarck expulsar definitivamente a Austria de los asuntos alemanes. Para Francisco José I, los reveses se acumulaban al mismo tiempo que el imperio se reducía.

Más grave aún eran las pretensiones de Hungría, que amenazaba con separarse. Esta vez, Francisco José I aceptó un acuerdo con el fin de evitar la guerra. En 1867 se instituyó la doble monarquía austrohúngara. Si bien Francisco José I se ciñó la corona del reino de Hungría, al tiempo que Austria y Hungría mantuvieron ministerios en común, la doble monarquía no disimuló en nada el debilitamiento del imperio.

El resultado fue la Ausgleich negociada, o Mediación, de 1867, que creó la monarquía dual de Austria-Hungría. Cada parte del imperio tenía ahora su propia constitución, su propia legislatura bicameral, su propia maquinaria gubernamental para asuntos internos y su propia capital (Viena para Austria y Buda —muy pronto se uniría a Pest, al otro lado del río— para Hungría –

Para mantener los dos estados unidos había un solo monarca I Francisco José era emperador de Austria y rey de Hungría I y también eran comunes el ejército, la política externa y el sistema de finanzas. En asuntos internos, los húngaros se habían convertido en una nación independiente. Empero la  Ausgleich no satisfizo a las otras nacionalidades que componían  el multinacional Imperio Austro-Húngaro.

La monarquía dual simplemente les permitió a los austríacos de habla alemana y a los magiares húngaros dominar a las minorías, especialmente a los pueblos eslavos (polacos, croatas, checos, serbios, eslovacos, eslovenos,  pequeños rusos), en sus respectivos estados. Tal como comento el  nacionalista húngaro Luis Kossuth: «El dualismo es la alianza de los elementos conservadores, reaccionarios, y cualesquiera aparetemente liberales de Hungría, con los alemanes austríacos que desprecian la libertad, para oprimir a las otras nacionalidades y razas.» El problema de las nacionalidades persistió hasta la caída del imperio, al final de la Primera Guerra Mundial.

La familia imperial era la viva imagen de esta sociedad que se hundía de manera inexorable, y el largo reinado de Francisco José I estuvo marcado por numerosos dramas personales. Desavenencias, muertes prematuras, suicidios y locura se sucedieron en una corte caracterizada poruña etiqueta rígida, donde el deber a menudo era más importante que el afecto.

Durante una visita a Sarajevo, el 28 de junio de 1914 fue asesinado por un nacionalista serbio, Gavrilo Princip. Francisco José I se negó a que el crimen permaneciera impune y envió un ultimátum al gobierno serbio para encontrar al asesino. Serbia se indignó considerándolo una intolerable injerencia en sus asuntos internos, y recibió de inmediato el apoyo de Rusia, defensora proclamada de los pueblos eslavos. Por su lado, Alemania presionó al Imperio austro-húngaro para que diera muestras de mayor firmeza, sin ignorar el juego de alianzas diplomáticas europeas, dando lugar así al inicio de la P.G.M.

Francisco José murió en plena contienda y su Imperio sólo le sobreviviría dos años, pues sucumbió a la derrota militar de 1918.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1830 Nacimiento de Francisco José en el palacio de Schónbrunn, el 18 de agosto.

1842 El húngaro se convierte en la lengua oficial del reino de Hungría.

1848 Agitación revolucionaria en Viena. Francisco José, emperador.

1849 Proclamación de la independencia de Hungría, bajo la dirección de Kossuth.  La secesión húngara es reprimida con la  ayuda de las tropas rusas.

1854 Francisco José se casa con  Isabel de Wittelsbach (Sissi).

1859 Derrota de Solferino y pérdida de la Lombardía.

1861 Se instaura una cámara elegida por sufragio censitario.

1866 Derrota austríaca de Sadowa a manos  de los ejércitos prusianos.

1867 Compromiso austrohúngaro.

1871 Proclamación del Imperio alemán (enero).

1879 Alianza entre Austria y Alemania,  la Dúplice Alianza.

1882 Italia se alia con Alemania y Austria, formando la Triple Alianza.

1889 Suicidio del archiduque Rodolfo.

1898 Asesinato de la emperatriz Sissi en Ginebra.

1906 El Parlamento introduce el sufragio universal masculino.

1914 El 28 de junio, asesinato del príncipe heredero Francisco Fernando en Sarajevo. Declaración de guerra a Serbia (28 de julio).

1916 Muerte de Francisco José I, el 21 de noviembre, y advenimiento de Carlos I.

Fuente Consultadas:
ACTUAL Historia del Mundo Contemporàneo García-Gatell Edit. Vicens Vives
HISTORAMA Editorial Codex Tomo XI
CIVILIZACIONES DE OCCIDENTE Tomo B Jackson J: Spielvogel
HICIERON LA HISTORIA Biografías Entrada: Francisco José I Edit. Larousse

Malcolm X Lider Musulmanes Negros Asesinato Magnicio Muerte Resumen

Malcolm X Líder de los Musulmanes Negros – Resumen

Malcolm X —nació con el nombre de Malcolm Little y murió como John Doe—, líder de los derechos civiles de los negros y fundador de la Organización de la Unidad Afro-Americana y de la Sociedad de la Mezquita Musulmana. Fue asesinado el  21 de febrero de 1965.

Historia del hecho: Aquel domingo por la tarde, Malcolm X iba a hablar en el salón de baile de Audubon del distrito Manhattan de la ciudad de Nueva York. Antes de que comenzara el discurso y cuando se acercaba al atril, alguien le disparó y cayó muerto en el estrado.

El discurso estaba programado como la primera de una nueva serie de conferencias de Malcolm X en las que expondría y difundiría sus conocimientos acerca de la ideología del hombre. Hasta algunas semanas antes de su muerte, Malcolm X había sido un estricto segregacionista, pero luego sus prédicas violentas y sus radicales opiniones antiblancas se habían suavizado. Pensaba que había llegado el momento en que los grupos negros y los blancos coexistieran pacíficamente.

Y en especial sentía una urgente necesidad, como le contó a su amigo y biógrafo Alex Haley por teléfono la noche antes de su asesinato, de decirles a sus seguidores que no se debía culpar sólo a los Musulmanes Negros de desmanes tales como la quema de la casa de Malcolm X el 14 de febrero de 1965. Malcolm X pensaba que la violencia se originaba en algo mucho más poderoso que los Musulmanes Negros: en algo más grande y de mayores implicaciones políticas.

Malcolm X había sido miembro de los Musulmanes Negros, una secta religiosa. Como pastor musulmán fue suspendido el 23 de noviembre de 1963 por Elijah Muhammad, el jefe de la secta. El 8 de marzo de 1964, se separó definitivamente de los Musulmanes Negros para formar su propia secta religiosa, la Organización de la Mezquita Musulmana, y también la organización de la Unidad Afro-Americana que tenía una clara orientación política.

La tensión entre los Musulmanes Negros y la OUAA alcanzó su punto crítico y originó hechos de violencia a partir del momento de la separación de Malcolm X. La situación siguió después de su asesinato. Inmediatamente después del asesinato de Malcolm X, la policía y algunos medios informativos dieron por sentado que lo habían matado los Musulmanes Negros. Una mezquita musulmana fue incendiada en represalia poco después del asesinato. Para la policía, los medios de información y el público, esta venganza contra los Musulmanes Negros ratificaba la teoría de la responsabilidad de estos últimos en el asesinato. A todas luces, los Musulmanes Negros pudieron haber asesinado a Malcolm X.

Sin embargo a través de los años las evidencias han demostrado que si bien los Musulmanes Negros fueron los responsables, al mismo tiempo fueron simples herramientas de una estructura de poder mucho más poderosa. Malcolm X, en su último y fallido discurso, justamente se iba a referir con pelos y señales a esa situación dependiente de los Musulmanes Negros.

Ha sido una tarea inútil la de intentar precisar los hechos del 21 de febrero de 1965. Los informes, los relatos de testigos, la declaración del gran jurado y los testimonios recogidos durante el juicio, se contradicen. Y en lo referente a, los preparativos para la conferencia llevados a cabo por el Departamento de Policía de Nueva York, los medios de información difieren en cuanto al número de policías uniformados que estaban emplazados afuera del salón de baile aquella tarde fatídica. Los informes abarcan desde un simple guarda hasta un destacamento especial de 20 oficiales uniformados.

Malcolm X esperó hasta alrededor de las 3 p.m. y, con la seguridad de que el orador que debía intervenir antes que él no aparecería ese día, se presentó ante la multidud con las palabras «¡Assalaam alaikum! (La paz sea con vosotros)». La sala respondió con «Waalaikum salaam! (Y contigo sea la paz)». En ese momento se produjo un tumulto entre la concurrencia cuando un hombre le gritó a otro: «¡Quita tus manos de mis bolsillos! ¡No me manosees los bolsillos!».

Cuatro de los seis guardaespaldas de Malcolm X comenzaron a avanzar. «Ahora hermanos, sosegaos…», comenzó Malcolm X, mientras en la sala de baile se producía un nuevo incidente (el calcetín de un hombre había sido mojado con un líquido inflamable, lo llenaron de cerillas y luego lo quemaron en la parte de atrás del salón). Un hombre con una escopeta de cañón recortado avanzó y cuando estuvo a unos tres metros de Malcolm X disparó un proyectil que atravesó el atril de madera y alcanzó a Malcolm en el pecho. Simultáneamente otros dos hombres avanzaron hacia el estrado disparando al cuerpo caído del líder negro.

Uno de los guardaespaldas, Charles Blackwell, vio que un agresor huía hacia el lavabo de señoras. El hombre logró escapar. Por qué Blackwell no lo persiguió es algo que nunca se supo. Uno o dos hombres —los informes varían— huyeron hacia la escalera de salida enfrente del salón de baile. Reuben Francis, un guardaespaldas de Malcolm X que nunca fue llamado a prestar declaración, disparó hacia esta salida hiriendo a Talmadge Hayer en el muslo.

Hayer cayó afuera e inmediatamente fue rodeado por miembros de la audiencia que comenzaron a golpearlo. Tuvo que ser rescatado de manos de la gente por dos oficiales de policía de Nueva York, el guardia Louis Angelos y el sargento Alvin Aronoff, quienes lo arrestaron y lo llevaron a Bellevue para que recibiera atención médica. (La bala calibre 32 no le fue extraída del muslo hasta el 8 de marzo de 1965.)

Los relatos periodísticos informaban que el público golpeó a un segundo hombre. Éste fue supuestamente arrestado por el guardia Thomas Hoy. Jimmy Breslin informó en el New York. Herald Tribune el 22 de febrero de 1965 : «El otro sospechoso fue llevado a la zona de Wadwsworth Avenue adonde inmediatamente convergieron las más altas autoridades policiales de la ciudad y en donde comenzó una de las más exhaustivas investigaciones de homicidio que esta ciudad haya visto nunca». La prensa no tuvo acceso a más información sobre este hombre ni se preocupó en averiguar por qué quería quitarle importancia a este segundo sospechoso. Por último, la policía de Nueva York negó el arresto aduciendo que se trataba de un error periodístico.

Frases de Malcolm X:

«En algunas alianzas los participantes se dan palmaditas en la espalda tanto tiempo hasta que se hacen daño.»

«Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas»

Reuben Francis, el mencionado guardaespaldas de Malcolm X que hirió a Hayer, también hirió a un tal William Harris de 51 años en el abdomen y a William Parker de 36 a quien el disparo lo alcanzó en un pie. (Ninguno de estos espectadores que resultaron heridos compareció como testigo en el juicio.) Francis fue acusado de dispararle a Hayer, pagó una fianza de 10.000 dólares, desapareció y finalmente fue arrestado otra vez el 2 de febrero de 1966 en la olí ciña del ayudante del fiscal del distrito de Nueva York.

El 15 de febrero de 1966 un portavoz del fiscal del distrito dijo a The Militant, un semanario socialista, que «Francis había sido atrapado poi el FBI» y que había tenido que pagar una fianza de 25.000 dólares. En esa misma fecha «un portavoz del FBI negó que se tuviera conocimiento de Francis», según The Militant. Reuben nunca prestó declaración y se desconoce su paradero.

Benjamín X, el hombre que presentó a Malcolm X a la audiencia del Audubon segundos antes del asesinato, desapareció de la secta de la Mezquita Musulmana. «Sólo la policía sabe dónde encontrarlo», reveló uno de sus ex camaradas. Lo mismo dice la revista Ebony en su publicación de octubre de 1965. Tampoco hay pruebas de que los abogados de la defensa intentaran localizar a este Benjamín X, un testigo ideal.

El 14 de febrero de 1965 explotó una bomba en la casa de Malcolm X y fue en ese momento cuando miembros de la Mezquita Musulmana se hicieron cargo del sistema de seguridad de Malcolm Poco antes de su muerte éste le había dicho a un periodista: «Nunca he tenido un guardaespalda. Estar alerta es el mejor guardaespalda.

Los informes señalan que el día del asesinato había seis guardaespaldas en el estrado. En octubre de 1965, tres de los antiguos lugartenientes y guardaespaldas de Malcolm X habían desaparecido. Dos de los tres acusados por el asesinato eran Musulmanes Negros y reconocidos adversarios de Malcolm X y sin embargo aquella tarde lograron pasar el control de seguridad en el salón de baile.

Los presuntos asesinos: El abogado de Talmadge Hayer/aka, Thomas Hayer/aka, Thomas Hagan (22 años) lo describió a éste como «una persona callada». Casado y padre de dos hijos, Hayer negó ser miembro de los Musulmanes Negros cuando se enfrentó con la dudosa declaración de dos testigos que lo acusaban de serlo. El cu-liado de Hayer, la hermanastra y su hermano testimoniaron que no era miembro de la secta religiosa. El fiscal no pudo probar que Hayer era o había sido miembro de los Musulmanes Negros.

El juicio comenzó el 21 de enero de 1966 y el 23 de febrero 11 ayer testimonió en defensa propia. El 28 de febrero, confesó haber asesinado a Malcolm X y declaró que los otros dos acusados no  caían nada que ver. Hayer y sus tres cómplices, a quienes él no nombró, habían sido contratados para matar a Malcolm X. Rehusó decir cuánto dinero le habían ofrecido y afirmó que el hombre que lo contrató tampoco era Musulmán.

El 11 de marzo de 1966 el jurado condenó a los tres acusados del asesinato de Malcolm X.Norman 3X Butler de 27 años, el segundo acusado y condenado, era un conocido y confeso Musulmán Negro. Butler no sólo era miembro de la orden religiosa sino que pertenecía al «Fruto de Islam», la minoría selecta que integraba la fuerza de seguridad musulmana. En la mañana del asesinato, Butler había sido atendido por el doctor Kenneth Seslowe del Hospital Jacobi de una tromboflebitis como resultado de lo cual le vendaron la pierna derecha y le recetaron algunos medicamentos por vía oral.

Existen pruebas de que Butler ni siquiera estaba presente en el salón de baile cuando asesinaron a Malcolm X. Si logró eludir el sistema de seguridad de Malcolm X para entrar en el salón de baile aquel domingo, y si realmente tuvo participación en el asesinato, ,i cómo consiguió escapar de la escena del crimen estando físicamente impedido? ¿O fue necesario que escapara? Las declaraciones de los testigos sitúan a Butler en la salida en donde Hayer fue herido por Rauben Francis. ¿Pudo haber sido Butler «el segundo hombre» u restado en el lugar y cuya existencia negó la policía?.

Thomas 15X Johnson de 30 años, el tercer acusado condenado, era pintor de casas y padre de 4 hijos. Era un conocido Musulmán Negro. Mientras estuvo en prisión esperando ser enjuiciado por t asesinato de Malcolm X y después de recibir la condena, se sometió estrictamente a los dictados de su religión hasta en los detalles de la dieta.

Antes del asesinato Johnson había sido compañero de Butler. Efecto, Johnson, Butler y un tercer desconocido fueron arrestados en enero de 1965 por agredir a Benjamín Brown, un desertor los Musulmanes Negros.

Johnson negó haber estado en el salón de baile la tarde del asesinato, a pesar de que el fiscal lo acusó de ser quien disparó la escopeta Las declaraciones de los testigos eran divergentes con respecto a cuál de los tres —o si alguno de ellos— llevaba la escopeta.

La investigación del asesinato nunca determinó quién detonó con un calcetín la bomba de humo fabricada toscamente. Durante el juicio se reveló que había sido hallada la huella digital de Talmadge Hayer en el trozo de una película que estaba dentro del calcetín pero nadie vio a quien la detonara. Hayer no pudo prenderle fuego y i. mismo tiempo correr para atacar a Malcolm X. Si la huella digital no era una estratagema y Hayer participó en la fabricación de «.i bomba de humo —puesto que en esta táctica para desviar la atención estaba en juego el tiempo— debió necesitar un cómplice que la encendiera.

Los dos hombres que discutieron cuando Malcolm X se adelantó en el estrado pudieron haber sido los que efectuaron los disparos de revólver. Sin embargo esto nunca se probó y deja abierta la posibilidad de que haya habido por lo menos otro cómplice.

Los testimonios divergentes, las preguntas que quedaron sin respuesta, la falta de una completa investigación, la desaparición de las personas claves que estuvieron involucradas, todo esto continúa arrojando dudas sobre la identidad de los verdaderos asesinos.

Partido de los Panteras Negras

Biografia de Indira Gandhi Resumen de su Vida y Gobierno

Biografia de Indira Gandhi Resumen de su Vida y Gobierno

RESUMEN BIOGRAFÍA DE INDIRA GANDHI: (Allahabad, India; 19 de noviembre de 1917 – Nueva Delhi; 31 de octubre de 1984) Nacida y educada en el período crítico de la lucha por la independencia de su patria, Indira Gandhi está considerada una de las mujeres más poderosas de la tierra. Conductora de un país de 550 millones de habitantes, dedica el talento que la convirtió en primera ministra de la India a solucionar los problemas de una nación de cultura milenaria y enormes posibilidades potenciales.

Biografia de Indira Gandhi Resumen de su VidaEn 1917 el mundo era conmovido por acontecimientos de resonancia: la primera guerra mundial ensangrentaba a Europa, y la revolución rusa destronaba a la centenaria monarquía de los zares para implantar el sistema soviético.

La India, por entonces colonia inglesa, se hallaba envuelta en graves problemas políticos, económicos, étnicos y religiosos. Muchos patriotas bregaban por independizarla guiados por un hombre profundamente místico y de fina sensibilidad política: Mohandas Karamchand Gandhi, a quien el célebre poeta Rabindranath Tagore llamó Mahatma (alma grande).

Su método de lucha era la no violencia, la protesta pacífica, pero no solo debía enfrentarse con los ingleses sino también con la miseria, las enfermedades y las profundas diferencias religiosas que separaban a hindúes y musulmanes, todo lo cual había convertido a la India en un volcán político y social a punto de entrar en erupción.

En ese convulsionado país nació, el 19 de noviembre de 1917, Indira Priyadarshini Gandhi, hija de Jawaharlal y Kamala Nehru, fervientes seguidores del Mahatma Gandhi. Jawaharlal era hijo de Motilal, otro ardiente defensor de la liberación de la India que llegó a ser presidente del Congreso -asamblea no gubernamental que aglutinaba a los principales dirigentes del país- y años más tarde tuvo el raro privilegio de ceder el cargo a su propio hijo, ya convertido en líder.

INFANCIA AGITADA
En casa de los Nehru los problemas del país eran tema permanente de conversación, y como consecuencia de las luchas en que estaba comprometida su familia, Indira tuvo una niñez bastante solitaria: sus padres y sus abuelos fueron encarcelados por los ingleses con tanta frecuencia que, casi permanentemente, debió valerse por sí misma. Cuando aún no caminaba, su abuelo ya la llevaba a las concentraciones y la elevaba en sus brazos por sobre la multitud para que pudiera ver.

A los tres años Indira se entretenía arengando a su muñecas con tormentosos discursos, inocente e infantil actividad que a los doce años reemplazó por su primera misión importante en la actividad pública. Organizó por entonces una brigada integrada por chiquillos que hacían mandados para los miembros del Congreso -imposibilitados de moverse libremente debido a la vigilancia que se ejercía sobre ellos- y prodigaban primeros auxilios a las víctimas de la represión de la policía colonial.

Jawaharlal Nehru no hacia distingos entre la educación que debía darse a un hombre y a una mujer y quiso que su hija concurriera a los mejores colegios y universidades. Indira asistió a escuelas de la India, Suiza e Inglaterra y también frecuentó la universidad de Visva-Bharati en Santiniketan, fundada por Rabindranath Tagore. Pero la permanente actividad de los padres y, en particular, la enfermedad de su madre, la obligaron a interrumpir los estudios.

Nehru trataba de subsanar los inconvenientes en la formación de su hija escribiéndole cartas en las que se refería largamente a la evolución de la humanidad.

Al cumplir Indira dieciocho años su madre falleció y ella debió transformarse no solo en la mujer de la casa sino también en confidente de su padre, papeles que no le impidieron ocuparse de su vida personal. En 1942 se casó con Feroze Gandhi -quien, pese a tener ese apellido, no estaba emparentado con el Mahatma- desafiando la fuerte oposición de casi todo el país, ya que Feroze no era hindú sino parsi, es decir, perteneciente a un grupo étnico y religioso minoritario.

Indira había conocido a Feroze en su infancia y volvieron a en centrarse años después en Inglaterra, donde él estudiaba en la Escuela de Economía de Londres y ella cursaba en Oxford. De regreso al país natal contrajeron matrimonio; pocos meses después del casamiento ambos eran encarcelados por sus actividades políticas.

LA FUNCIÓN PÚBLICA
Posteriormente los acontecimientos se precipitaron: el 15 de agosto de 1947 la India obtuvo la independencia; el 30 de enero de 1948 un fanático asesinó al Mahatma Gandhi y el 25 de enero de 1950 la India se transformó en república. Con Nehru convertido en primer ministro del país, Indira debió multiplicarse para estar junto a su padre y a su esposo, activo periodista y miembro conspicuo del parlamento.

Si bien Indira seguía atentamente la carrera de los hombres de la casa, también cumplía funciones públicas. En 1955 fue designada para integrar el Comité de Trabajo del Congreso. Cuatro años después, lo mismo que su padre Jawaharlal y su abuelo Motilal, llegó a ocupar la Presidencia del Congreso. En ejercicio de su cargo, en ciertas ocasiones enfrentó políticamente a su progenitor.

Paulatinamente la función pública fue obligándola a abandonar su natural timidez. Indira no solo debía moverse en el cerrado mundo de la diplomacia y la política, sino también entre multitudes que acudían a ver a su padre y a ella misma en busca de soluciones para sus problemas. Por otra parte, la India es un país de profundo misticismo. El amor y el respeto que los hindúes sentían y sienten por algunas personalidades como el Mahatma, padre de la independencia, va unido a un sentimiento de carácter casi religioso. No se trata solamente del apasionamiento con que los occidentales siguen a un líder sino de una suma de afectos que » más se parecen a la veneración y que Indira comenzó a suscitar en sus giras por el interior del país.

SIGNO DE ESPERANZA
El cariño popular le fue de gran ayuda cuando en 1960 debió sobrellevar la temprana muerte de su esposo, que se hallaba en el apogeo de su carrera parlamentaria. De ese matrimonio habían nacido dos hijos: Rajiv y Sanjay. La desaparición de Feroze la dejó, según las propias palabras de Indira, «perdida, desolada y con la muerte en el corazón», pero desde ese momento se entregó con más ahínco a la actividad pública; sus hijos ya eran grandes, y su padre y la India necesitaban su trabajo incesante.

Cuando en 1962 los chinos cruzaron la frontera e invadieron parte del territorio indio, Indira, que todavía ni pensaba en ser ministra, se trasladó por iniciativa propia hasta Tezpur, en plena zona del conflicto, para levantar la moral del pueblo. Lentamente su ligara se iba convirtiendo en un signo de esperanza para los indios.

En 1964 muere Jawaharlal Nehru. Se trataba de una pérdida irreparable para la India y para la humanidad. Una pregunta surgía, ineludible: ¿y ahora quién? Lal Bahadur Shastri fue nombrado sucesor de Nehru, pero estuvo corto tiempo al frente del gobierno: falleció el 11 de enero de 1966, poco después de firmar en Tashkent (URSS) un acuerdo que ponía fin a la guerra estallada meses antes entre la India y Pakistán.

Nueve días después de esa muerte Indira fue elegida primera ministra: por primera vez en la historia de la India una mujer desempeñaba un cargo de tanta responsabilidad. Los comentaristas internacionales se refieren a ella como «la mujer más poderosa del mundo». La política pareció invadir por completo su vida privada. Pero pronto supo obtener un equilibrio entre sus compromisos públicos y la intimidad.

En el primer año de sugestión la India debió afrontar una terrible sequía. Durante la última época del dominio británico, una catástrofe similar había dejado un saldo de dos millones de muertos. Indira se ocupó especialmente del problema y, a pesar de las dificultades y privaciones, nadie murió de hambre en 1966. Organizó socorros masivos, respaldó plenamente los esfuerzos de los científicos agrícolas para la aplicación de nuevos métodos de cultivo intenso. El resultado fue la llamada revolución verde, que permitió al país lograr el autoabastecimiento de cereales.

Indira es, indudablemente, la sucesora del Mahatma Gandhi y de Jawaharlal Nehru, en la misma medida que ha conseguido ganar la confianza de vastos sectores populares que la llaman Desh Sevika, es decir, servidora del pueblo.

Operación Estrella Azul: En julio de 1982, Jarnail Singh Bhindranwale, líder de la institución religiosa sij Damdami Taksal, con sede en el septentrional estado indio de Punjab, lideró una campaña para la aplicación de la Resolución Anandpur Sahib, con la intención de crear un estado independiente confesional sij en la región. En respuesta a este brote independentista, Indira Gandhi ordenó el 6 de junio de 1984 la Operación Estrella Azul, durante una de las fiestas más sagradas sij: el ejército indio abrió fuego en el Templo Dorado Harmandir Sahib, en Amritsar, matando a los partidarios de Bhindranwale y a un gran número de civiles sijs. Durante el conflicto se impidió el acceso a los medios internacionales, devotos sij y organizaciones de derechos humanos. Este hecho generó un gran descontento entre la minoría sij, desembocando en el asesinato de Indira Gandhi el 31 de octubre de 1984, a manos de sus guardaespaldas sij. (wikipedia)

SUS ULTIMOS AÑOS: En 1975 Indira Gandhi ha tenido que hacer frente a la mayor crisis habida en el sistema político indio desde su independencia. Acusada y condenada a la pérdida de sus derechos como diputado del parlamento por corrupción en las elecciones de 1971, se ha negado a dimitir, provocando una crisis que ha culminado con la proclamación del estado de emergencia en el país por tiempo indefinido.

Con este auténtico golpe de estado desde el poder, Indira se ha arrogado poderes dictatoriales para gobernar. El encarcelamiento de miles de sus oponentes de distinto signo, el establecimiento de la censura de prensa, la suspensión de las libertades democráticas y la prohibíción de los partidos políticos han acabado por desfigurar la que en un día fue llamada «mayor democracia del mundo».

Democracia en la que sólo una ínfima minoría participaba (unos ocho o diez millones sobre el total de población), en un país en que veinte millones de personas permanecían sin empleo (1971) y en el que el porcentaje de los situados por debajo del nivel de «pobreza absoluta» había pasado del 52 % del total de población en 1961 al 70 % en 1968, la política electoral no podía ser sino un asunto de la burguesía, una cuestión de alianzas entre los distintos grupos en el poder.

Indira se ha visto impotente para solucionar con su reformismo las profundas contradicciones de la India. Educada en las «esencias» del parlamentarismo británico, ella misma ha tenido que traicionarse asestándole el más duro golpe a la democracia india.

Democracia que para Indira, como para Nehru, debía suponer un factor de progreso: establecer la igualdad formal de todos los ciudadanos en una sociedad caracterizada por un sistema de castas basado en el presupuesto metafísico de la desigualdad humana, había de ser causa tanto de una reordenación de la estructura social, como un factor de cohesión nacional, en la medida en que las tareas democráticas comunes podían imbricar a las diferentes nacionalidades.

En la práctica, esos ideales de Indira se han visto pospuestos a una política pragmática, que ha tenido que recurrir al juego del parlamentarismo —Indira es una líder de reconocida capacidad maniobrera— y al mismo fraude electoral para poder gobernar.

La corrupción ha alcanzado así a la misma primer ministro, que además ha tenido que hacer frente a un escándalo en su propia familia: su hijo menor, amparado en la corrupción burocrática y efectuando especulaciones en el mercado negro, se ha convertido a los veintiséis años en un magnate de la industria automovilística del país.

La India de Indira ha dejado de ser así el «bastión del parlamentarismo en Asia»; el ideal de una democracia basada en un equilibrio interclasista ha demostrado su inviabilidad frente a los gravísimos y urgentes problemas de la sociedad india. Pero por otra parte ninguna política ha venido a sustituir a! fracasado reformismo socializante de esos últimos años.

Después del golpe de estado de junio de 1975, Indira ha retomado sus viejos eslóganes: desarrollo económico, justicia social, Garibi Hatao, sólo que la India de hoy ya no es la de 1966, y en marzo de 1977 tuvo que renunciar a su cargo.

Seguir Leyendo Sobre Su Magnicidio…

Fuente Consultada: Vida y Pasión de Grandes Mujeres – Las Reinas – Elsa Felder

Asesinato de Indira Gandhi Porque? Quien fue? Magnicidio

Indira Gandhi dominó la política de la India durante casi dos décadas y mantuvo la unidad de la democracia más poblada

 del mundo. Cuando el 31 de octubre de 1983 recibió varios disparos de dos miembros de su propio cuerpo de seguridad, el país, fraccionado étnica y religiosamente, amenazó con desmembrarse.

Aunque no fue tan querida como su padre, Jawaharlal Nehru, fundador de la India moderna, se había ganado el sobrenombre de «madre de la India», tanto por su actitud autocrática como por sus luchas contra enemigos extranjeros y contra las divisiones internas.

Derrotó definitivamente a Pakistán en la guerra de 1971 y defendió la unidad de la India contra amenazas como el separatismo sij en el Estado de Punjab y el descontento musulmán en Cachemira. Al final cayó en las diferencias internas contra las que había luchado e instigado de modo inconsciente con medidas represivas.

Su muerte era una venganza por la represión de los separatistas sus en junio, cuando envió el ejército al templo de oro de Amritsar, Punjab, el santuario sagrado de los sikhs y el cuartel general de un movimiento terrorista en ciernes. Más de cuatrocientos sikhs murieron en Amritsar, que también había sido el marco de una masacre de hindúes a manos de soldados británicos.

El sijismo o sikhismo es una religión india que se desarrolló en el contexto del conflicto entre las doctrinas del hinduismo y el islam. A los seguidores del sikhismo se les llama sijs o sikhs. El término sikh significa en panyabí «discípulo fuerte y tenaz». La doctrina básica del sikhismo consiste en la creencia en un único dios y en las enseñanzas de los Diez Gurús del sikhismo, recogidas en el libro sagrado de los sikhs, el Guru Granth Sahib. El sikhismo combina el monoteísmo estricto, de origen musulmán, con tradiciones hindúes. (Wikipedia)

El asesinato de Gandhi provocó disturbios violentos. Hindúes ofendidos atacaron a los sikhs: golpearon y quemaron familias inocentes. La semana siguiente al asesinato mataron a más de cinco mil personas en Delhi y a otros miles por todo el país.

La difícil tarea de restablecer el orden recayó en Rajiv Gandhi, el primogénito de Indira, que se había convertido en el heredero tras la muerte de su hermano menor, Sanjai, en un accidente de avión (tragedia de la que su madre no se recuperó plenamente).

Elegido presidente del Partido del Congreso, Rajiv se convirtió en primer ministro en diciembre, perpetuando la dinastía Nehru-Gandhi (que había gobernado desde la independencia de la India en 1947 a excepción de cinco años). «No sólo era mi madre sino la de toda la nación», declaró Rajiv defendiendo  la paz. Pero la paz era difícil de conseguir y Rajiv también murió violentamente en 1991.

1917-1984. Estadista y política hindú. Algunas de sus frases celebres:

Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos.

El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto. Muéstrales al niño.

El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.

Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo sólo con dinero.

Es un verdadero privilegio haber sobrellevado una vida difícil.