Creación del Estado De Israel

Vida de Barack Obama Carrera Política

BIOGRAFÍA DE BARACK OBAMA – SU CARRERA POLÍTICA –

Barack Hussein Obama es un político estadounidense perteneciente al partido demócrata, nacido el 4 de agosto de 1961 en Honolulu (Hawai). Obama fue elegido oficialmente presidente de los Estados Unidos de América el 4 de noviembre de 2008, ganando la elección  a John McCain, tomando el número 44 en la lista de los presidentes de Estados Unidos, pero sobre todo es el primer presidente afroamericano, y también uno de los presidentes más jóvenes de Estados Unidos.

Barack Obama Presidente 44 de EE.UU.

Nombre: Barack Obama
Nacimiento: 4 de agosto de 1961, Honolulu.
Educación: Universidad de Columbia, BA; Derecho de Harvard, doctorado en leyes.
Carrera: Líder de la Comunidad de Desarrollo del Proyecto Comunidades, 1985-1988; firma de abogados Miner Barnhill y Galland, 1993-2004; Senado del Estado de Illinois, 1997-2004; Senado de Estados Unidos, 2004-actualidad.
Familia: Casado desde 1992 con Michelle Robinson Obama; dos hijas, Malia, nacido en 1998; Sasha, nació en 2001.
Aficiones: Baloncesto, la escritura, el golf, el póquer, leer, pasar tiempo con su familia, ver «SportsCenter» de ESPN.

Obama era un miembro del Partido Demócrata y el senador de Illinois en el Senado de Estados Unidos desde 2005.

Obama fue educado en la Universidad de Columbia después de estudiar en Indonesia, sino también de Derecho de la Universidad de Harvard. En 1990, se convirtió en el primer presidente afroamericano del Harvard Law Review lo que ya es un hito.

En 1992, Barack Obama se casó con Michelle Robinson a quien  conoció en un bufete de abogados donde trabajaba. Se convirtió en Michelle Obama, su esposa dio a luz a dos hijas, Malia Ann y Natasha en 1998 en el año 2001.

SOBRE SU VIDA: Su biografía es algo excepcional, sobre todo debido a su exitosa campaña para la presidencia de Estados Unidos que ha abierto un nuevo capítulo en la política estadounidense.

Como decíamos Obama es el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, y tiene una historia de vida diferente de otros líderes de América hasta el momento. Es hijo de padre keniano y madre blanca del estado de  Kansas en Estados Unidos.

Obama se disparó a la fama como una prominencia nacional con un gran discurso en la Convención Nacional Democrática en 2004, que fue recibido con gran admiración y entusiamos, el mismo año fue elegido para el Senado de los EEUU del estado de  Illinois. Después de eso, en tan sólo cuatro años se alcanzó el mismo nivel que sus colegas políticos democráticos y arrebató la nominación de su partido a la Casa Blanca para ganar luego la carrera de elección presidencial contra el republicano John McCain.

Con un particular estilo de fina oratoria, de retórica elocuente y edificante, con una especial capacidad de inspirar el entusiasmo de los votantes jóvenes, que sumado al uso sofisticado de Internet como herramienta de campaña, Obama era sin dudas el candidatos del siglo 21.

En su campaña, Obama hizo hincapié en dos temas principales: el cambio de las costumbres de Washington en la realización de negocios con la nación y la invocación de los estadounidenses de diferentes orígenes ideológicos, sociales y raciales para unirse en el bien común.

El presidente Barack Obama en su discurso en la Convención Nacional Demócrata de 2004 expresó: «No hay un Estados Unidos de negros o blancos, o un  Estados Unidos de latinos, o un Estados Unidos de Asia; Hay solo un Estados Unidos de América. (…) Somos un solo pueblo, todos nosotros unidos bajo el juramento a la bandera de Estados Unidos, todos nosotros en la defensa de los Estados Unidos de América «.

El periodista Antonio Navalón, autor del libro «Paren el Mundo que me Quiero ENTERAR«, comenta que Barack Husein Obama tiene  muchas características comunes con Abraham Lincoln y las resume así: «Lincoln poseía una visión de la historia nacional que le daba la imparcialidad y la paciencia del leñador que nunca dejó de ser. Era un purista del comportamiento ético del gobierno, sujeto siempre al mandato sagrado de la Constitución, y estaba de acuerdo con la creencia bíblica: la búsqueda de la unidad para el desarrollo del pueblo, por el pueblo y con el pueblo. Sobre todas las cosas, Lincoln era esencialmente pragmático y estaba enfocado en un solo objetivo: consolidar la unión de los Estados Unidos de América.»

Para Obama el desafío para la sociedad estadounidense no sólo es encarar el cambio histórico que significa la elección de un hombre negro para gobernar un país fundado por los WASP (blanco, anglosajón y protestante), sino encontrar la solución al embrollo en que se ha convertido el día a día de esta nación.

Obama, como Lincoln, no ataca al hombre de otra raza, ni pretende redimir los abusos contra la suya. Ambos fueron capaces de comprender la complejidad humana y la similitud de sus conflictos.

Los primeros años: Los padres de Obama provienen de orígenes muy diferentes. Su madre, Ann Dunham, nació y se crió en un pequeño pueblo de Kansas. Después de que su familia se trasladó a Hawai, conoció a Barack Obama padre, un estudiante de becas de Kenia matriculado en la Universidad de Hawai. Se casaron en 1959, y el 4 de agosto, 1961, Barack Obama Jr. nació en Honolulu.

Dos años más tarde, su padre deja su familia, por un trabajo como economista del gobierno en Kenia. El joven Obama volvió a encontrarse con su padre sólo una vez, cuando ya tenía 10 años.

Cuando Obama tenía 6 años, su madre volvió a casarse, esta vez con un ejecutivo de petróleo de Indonesia. La familia se trasladó a Indonesia, y Obama asistió durante cuatro años a la escuela en la capital Jakarta. Finalmente regresó a Hawai, donde vivirá con sus abuelos maternos, y terminará la  escuela secundaria.

En su primer libro, Sueños de mi Padre, Obama describe su infancia como más turbulenta de lo habitual en la vida de otros adolescentes, mientras trataba de entender su herencia birracial, costumbre todavía  relativamente poco común en los Estados Unidos.

Se supone que arraigado en esa cultura negro-blanco puede haber ayudado a dar a Obama la visión social mas amplia que trajo a la política años más tarde. «Barack tiene una increíble habilidad para sintetizar realidades aparentemente contradictorias y hacerlos coherentes «, dijo su compañero de la facultad de derecho Cassandra Butts a la editora de la revista New Yorker Larissa MacFarquhar. «Este es un resultado de haber sido criado por una familia blanca y luego salir al mundo y ser visto como negro.»

Obama dejó Hawai para asistir a Occidental College de Los Ángeles durante dos años. Más tarde se trasladó a la ciudad de Nueva York y obtuvo una licenciatura de la Universidad de Columbia en 1983. En un discurso pronunciado en 2008, explicó su pensamiento en ese momento: «… cuando me gradué de la universidad, estaba poseído por una idea loca, trabajaría con el nivel de las clases mas bajas para lograr un cambio «.

En busca de su identidad y un futuro en su vida, Obama deja su trabajo como escritor económico con una empresa de consultoría internacional en Nueva York y se traslada a Chicago en 1985. Allí trabaja como organizador comunitario para una coalición de iglesias locales en sur de la ciudad, zona pobre de africanos-americanos.

«Fue en estos barrios donde recibí la mejor educación de mi vida y aprendí el verdadero significado de mi fe cristiana», Obama contó años más tarde en el discurso anunciando su candidatura presidencial.

Obama disfrutó de algunos interesante éxitos  en este trabajo, dando a los residentes de la zona sur su voz en temas como la reconstrucción económica, capacitación para el trabajo y los esfuerzos de limpieza ambiental. Sin embargo, consideró que su papel principal como organizador comunitario, fue como un catalizador para la movilización de los ciudadanos comunes, en un esfuerzo  para forjar estrategias locales destinadas a la autonomía política y económica.

Después de tres años de dicho trabajo, Obama llegó a la conclusión de que para lograr mejoras reales,  las comunidades pobres requieren la participación en un nivel mas alto, en el marco legal y político. Por lo tanto, asistió a la Escuela de Derecho de Harvard, donde se distinguió por haber sido elegido el primer presidente negro de la prestigiosa Harvard Law Review y se graduó magna cum laude en Derecho en 1991.

Con estas credenciales, «Obama podría haber hecho lo que quisiera», señaló David Axelrod, estratega de su campaña presidencial. Obama volvió a su ciudad adoptiva de Chicago, donde ejerció como abogado de derechos civiles y enseñó derecho constitucional en la Universidad de Chicago. En 1992 se casó con Michelle Robinson, que también se graduó en Derecho por la Universidad de Harvard, y trabajó para el registro de votantes en Chicago con el fin de ayudar a los candidatos demócratas como Bill Clinton.

Cada vez más comprometido con el servicio público, Obama decidió ocupar por primera vez a un cargo público en 1996, ganando un asiento de Chicago en el senado del estado de Illinois. En cierto sentidos, la carrera fue una progresión lógica de su trabajo anterior como organizador comunitario, y Obama aplicó mucha de esa misma amplia perspectiva – el político como un facilitador de los esfuerzos  para el ciudadano de base y constructor de coaliciones amplias – a su visión de política.

Entre sus logros en el ámbito legislativo en los ocho años que siguieron a la reforma del senado del estado fueron la financiación de campaña, recortes de impuestos para los trabajadores pobres, y mejoras en el sistema de justicia criminal del estado.

En el año 2000 Obama hizo su primera elección por el Congreso de Estados Unidos, fracasando al  desafiar a Bobby Rush, demócrata de Chicago reelecto en la Cámara de Representantes. Desalentado por la derrota abrumadora y en la búsqueda de lograr influencia más allá de la legislatura del estado de Illinois, tomó de su esposa Michelle la idea de postularse para el Senado de Estados Unidos en una arriesgada estrategia de «todo o nada» para avanzar en su carrera política, objetivo que logró en 2004. Siete demócratas y ocho republicanos participaron en las primarias de sus respectivos partidos por la candidatura al Senado. Obama capturó la nominación demócrata con facilidad, consiguiendo el mayor número de votos – 53% -.

El deseo de dar un impulso a la campaña de Obama con un papel destacado en la convención, sus habilidades de oratoria conocidos y una impresión muy favorable en el candidato presidencial John Kerry selló la decisión de elegir a Obama como el orador principal en la convención.

El discurso de Obama, con un lenguaje pulido, que penetra y emociona, expresó la necesidad de superar las divisiones partidistas y su llamamiento a una «política de esperanza» en lugar de una «política de cinismo», hizo más que animar a los participantes de la convención, Obama es catapultado por los medios de comunicación nacionales como una estrella en ascenso en el Partido Demócrata. Mas tarde pasó a ganar sin esfuerzo las elecciones del Senado en ese otoño, con una victoria aplastante con el 70% del voto popular. La victoria de Obama fue impresionante, ya que ganó en 93 de 102 condados del estado y capturó a los votantes blancos por un margen de dos a uno.

En el Senado, la crítica a la guerra de Irak ha sido una de sus marcas, que se remonta a un discurso en 2002, incluso antes de que comenzara la guerra, advirtiendo de las consecuencias de una guerra en oriente. También trabajó para fortalecer las normas éticas en el Congreso, mejorar la atención a los excombatientes, y aumentar el uso de combustibles renovables, política que aun hoy (2015) sigue difundiendo en sus discursos de cada visita presidencial.

Candidato a Presidente: La larga campaña electoral primaria demócrata del 2008, con las elecciones o asambleas (anteriores) en los 50 estados, fue histórico.  Cuando Barack Obama y otros siete contendientes por la nominación presidencial demócrata comenzaron a organizarse en 2007, las encuestas de opinión ponen constantemente Obama en segundo lugar detrás de la presunta favorita, la senadora por Nueva York, Hillary Clinton. Obama, sin embargo, con su popularidad y emotiva oratoria, fue un gran éxito en la primera etapa de la carrera al alistar sus seguidores entusiastas, especialmente entre los jóvenes, que crearon una organización de la campaña a nivel nacional y la recaudación de fondos a través de Internet.

Hillary Clinton

Hillary Clinton (1947- ), abogada y política estadounidense, esposa del presidente de Estados Unidos Bill Clinton (1993-2001).Hillary Rodham, su nombre de soltera, nació en Chicago, el 26 de octubre de 1947. Estudió Derecho en la Universidad de Yale, donde conoció a su futuro marido.

En las primeras primarias nacionales, celebradas en Iowa el 3 de enero de 2008,  Obama obtuvo una inesperada victoria sobre Clinton. El triunfo de Iowa ha cambiado las reglas del juego, como publicaba el Washington Post: «La derrota de Clinton ha alterado el curso de la carrera mediante la llegada  de Obama como su principal rival  el único candidato con el mensaje, la capacidad de organización y los recursos financieros para desafiar a su situación favorito «.

Por último 4 de noviembre de 2008, Barack Obama fue elegido presidente de los Estados Unidos de América con el 63% de los votos contra McCain. Fue juramentado 11 semanas más tarde, el 20 de enero de 2009 y obtuvo sus derechos como presidente. El mismo año, Barack Obama recibe el Premio Nobel de la Paz por sus «esfuerzos extraordinarios para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos».

El 4 de abril de, 2011 Barack Obama anuncia que él será nuevamente el candidato para las elecciones presidenciales, y por lo tanto se postulará para un segundo mandato. El 6 de noviembre de 2012, Barack Obama gana la reelección con el 51% de los votos, se convierte en el primer presidente despúes de Roosevelt en ejecutar dos períodos consecutivos.

Barack Obama sigue sumando popularidad , y su adicción a las redes sociales twitteado sus ideas y su campaña a través de su cuenta de Twitter. Él es una de las 10 personas más influyentes en Twitter con más de 55 millones de suscriptores.

Su presidencia se inicia en un contexto de guerra en Irak con el compromiso de Obama para poner fin a la presencia militar de Estados Unidos en Irak, también la guerra en Afganistán y no solo la crisis casi permanente en el Oriente Medio, sino también de la crisis económica y Estados Unidos y financiera global.

El Congreso aprueba un presupuesto adicional adicional de 250 mil millones de dólares para el rescate de los bancos de Estados Unidos y $ 200 millones de dólares para Afganistán e Irak, con la expresa  intención de reducir a la mitad el déficit de Estados Unidos para el año 2013 estimado en 1.750 millones de dólares para el año 2009.

OBAMA Y MICHELLE: Obama —como todo buen hombre que logra construir un hogar equilibrado— es lo que es gracias a su esposa. Ella es la encargada de recordarle que no es «un mesías que lo arreglará todo», pero al mismo tiempo es el motor que lo ha impulsado a continuar en una carrera que tiene como lema: «Juntos podemos lograr un cambio».

Michelle Obama

Esta mujer sabe que la política debe ser práctica y dar resultados antes que aportar inspiración y sueños poco terrenales. Por lo mismo, fundó un programa para entrenar líderes y ayudar a jóvenes a desarrollar habilidades que pudieran ser funcionales en el mundo de hoy dentro del sector público.

La sinceridad de Michelle ha llegado a tal punto que criticó en público el tamaño de las orejas de su marido, su mal aliente por las mañanas y la tensión que existió entre ellos cuando él estaba enfocado en su carrera política y ella estaba sola en casa cuidando a sus dos pequeñas hijas.Todo lo dicho le ha permitido ser vista como una mujer cotidiana y libre.

Fuente Consultada: Libro de Antonio Navalón,  «Paren el Mundo que me Quiero ENTERAR«

La Paz En Medio Oriente: Guerra Arabe-Israelì (no index)

La Paz En Medio Oriente: Guerra Arabe-Israelí
El Acuerdo de Camp David

Mientras el conflicto palestino-israelí continúe abierto, con su periódica ración de asesinatos, acciones terroristas, incursiones armadas y operaciones de represalias por parte de uno y otro bando, la crisis que se ha abierto entre un sector importante del mundo islámico y los Estados Unidos y Europa occidental seguirá agravándose y provocando violencias de incalculables consecuencias para el futuro de la humanidad.

Lo más inquietante en el estado actual del enfrentamiento palestino-israelí es que se hayan volatilizado las posibilidades de una solución negociada.

Y nada indica que esta situación pueda mejorar en un futuro inmediato.

Hasta los acuerdos de Oslo en 1993 entre Arafat y Rabin, la responsabilidad mayor por la falta de progresos incumbía a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), por su negativa a aceptar la idea de un Estado israelí con fronteras seguras, y por privilegiar los métodos violentos sobre los políticos en pos de sus fines, en tanto que en Israel siempre hubo, incluso bajo los gobiernos conservadores del Likud, importantes sectores políticos favorables a una paz concertada con los palestinos, que incluyese la cesión o devolución de territorios ocupados a cambio de un reconocimiento de la soberanía israelí y de garantías firmes respecto a su seguridad.

Los acuerdos de Oslo significaron un extraordinario progreso en la dirección de la sensatez, es decir, de una solución pacífica y de largo alcance del conflicto, y mostraron la existencia, en ambos bandos, de sectores moderados y pragmáticos, respaldados por la mayoría de sus sociedades, que podían entenderse y contener a sus respectivos extremistas partidarios de un maximalismo apocalíptico.

Arafat y la OLP, de un lado, y el gobierno israelí de Rabin y Peres, del otro, dieron pasos resueltos, y fijaron un calendario, para ir estableciendo la confianza entre las partes, eliminando el terror y echando las bases de una coexistencia que fuera encontrando fórmulas viables para todo el contencioso entre los «hermanos enemigos» de Palestina. Pero el asesinato de Isaac Rabin por un extremista judío asestó un golpe severísimo –ahora se advierte que poco menos que mortal– a este plan de paz tan empeñosamente negociado en Noruega.

Porque Simon Peres, uno de sus gestores, fue, luego de una lamentable campaña, derrotado por unos pocos miles de votos por Bibi Netanjahu y un Likud que, una vez en el poder, aunque de labios para afuera -y para complacer a Estados Unidos- dijeran acatar los acuerdos de Noruega, en la práctica comenzaron a hacer todo lo necesario para atrasar y dificultar su cumplimiento.

El retorno del laborismo al gobierno, con Ehud Barak a la cabeza, hizo renacer la esperanza. Y no hay duda de que en algo se revitalizó aquel desfalleciente proceso.

Hay que recordar que el Premier laborista, en las negociaciones de Camp David, en julio del 2000, propiciadas por el presidente Clinton, propuso a Arafat reconocer la jurisdicción del futuro Estado palestino sobre el 95% de los territorios de la orilla occidental del Jordán y la franja de Gaza, y aceptar que los palestinos tuvieran responsabilidades en la administración y gobierno de Jerusalén oriental, las mayores concesiones hechas nunca en su historia por el Estado judío a los palestinos a fin de poner fin a las hostilidades entre las dos comunidades.

Que la Autoridad Nacional Palestina presidida por Arafat rechazara esta propuesta sólo se explica por el temor a ser rebasada por una oposición extremista (liderada por organizaciones terroristas como Hamás y la Jihad Islámica) a la que el incumplimiento por parte de Israel de los acuerdos de Oslo y la mala gestión y los abusos atribuidos al gobierno de la ANP habían hecho ganar terreno de manera dramática entre la población palestina.

La derrota de Barak y la subida al poder de Ariel Sharon fueron el equivalente, en Israel, de la creciente influencia del extremismo palestino.

Salvo su limpio origen democrático -pues ganó unas elecciones con una mayoría significativa- Sharon, al igual que los intolerantes de la Jihad Islámica o de Hamás, siempre militó en contra de los acuerdos de Oslo e hizo todo cuanto estuvo a su alcance por sabotearlos.

Nunca admitió el principio de las concesiones recíprocas a favor de la paz, pues siempre creyó que Israel podía hacer prevalecer sus puntos de vista mediante el empleo de la fuerza. Su célebre paseo por la explanada de las mezquitas, que desencadenó la nueva Intifada que dura hasta hoy, fue una provocación perfectamente concebida para potenciar a los extremistas de uno y otro lado y sacar fuera del juego político a los sectores moderados. Según sus cálculos, que con total franqueza siempre hizo públicos, gracias a su superioridad militar Israel puede reducir a la nulidad y a la impotencia a un adversario en el que, de acuerdo a su visión maniquea, no hay matices, no existen divisiones y tendencias, sólo fanáticos y terroristas, empezando por Arafat, «el Osama Bin Laden del Medio Oriente».

Lo trágico no es que un dogmático intolerante de este calibre descollara entre la dirigencia política israelí, sino que, en esa sociedad democrática que ha sido siempre Israel desde su fundación -la única a la que se le puede aplicar este calificativo en todo el Medio Oriente- haya habido una mayoría de electores tan desesperada o turbada por las circunstancias para apoyarlo, legitimando de este modo, como política de gobierno, sus demenciales convicciones. Al confiar a una persona como Sharon los destinos del país el electorado israelí hizo un daño profundo a su causa y, a mediano plazo, prestó un servicio a los enemigos de Israel. El balance de la relativamente corta gestión de Ariel Sharon en el poder no puede ser más catastrófico. El número de víctimas de las acciones violentas se ha multiplicado en ambos bandos, y, en vez de la seguridad que aquél prometía a sus conciudadanos, éstos viven en el terror cotidiano de unos atentados cuya ferocidad no tiene precedentes y con la perspectiva de un futuro incierto, en el que lo único seguro es la perennización del terrorismo.

La presencia de Simon Peres en el gobierno de Sharon no ha servido para moderar a éste y sí, en cambio, para empobrecer la imagen de un líder muy valioso, cuyo compromiso con la paz nadie puede poner en duda, aunque, desde que forma parte del equipo gobernante actual, no la haya hecho avanzar ni un miligramo. Su desgaste político -aun teniendo en cuenta el heroísmo de su sacrificio-, sirviendo de cobertura a un régimen con las credenciales del actual, sólo dificulta y atrasa el retorno de los laboristas al poder. Tal vez el daño más grave de la gestión de Sharon sea el desprestigio que para la imagen de Israel en el mundo ha resultado de la práctica del terrorismo de Estado. Los asesinatos selectivos, las invasiones periódicas de aldeas, la destrucción de viviendas y propiedades de vecinos inocentes en represalias por los atentados, el olímpico desprecio a los llamados a la moderación de la comunidad internacional de que su gobierno hace gala, tienen como efecto que la justa causa de Israel tenga hoy menos defensores en el mundo que nunca en el pasado.

Al extremo de que incluso en Estados Unidos, el aliado más fiel de los israelíes, se multipliquen las voces críticas reclamando de las autoridades una política menos sesgada, más neutral, en el Medio Oriente. Porque el respaldo sistemático y acrítico por parte de Washington a un gobierno extremista e intolerante como el que preside Ariel Sharon atiza el antinorteamericanismo, y no sólo en los países islámicos, como lo comprueba Washington en estos momentos, cuando más necesitado se halla de apoyo en su ofensiva militar contra el terrorismo internacional. Yo no soy el único amigo sincero de Israel -cuya causa defiendo desde hace más de treinta años en artículos, pronunciamientos y acciones cívicas- al que las iniciativas de Sharon producen cada día consternación y tristeza, porque advierte el provecho que ya han comenzado a sacar de ellas los sempiternos antiisraelíes y antisemitas que pululan por el planeta.

Muertos y enterrados como se hallan en la actualidad los acuerdos de Oslo ¿qué perspectivas hay de revivirlos en un futuro próximo, o de abrir una nueva vía de negociaciones palestino-israelíes? Probablemente muy pocas. Tengo serias dudas de que el plan de paz que anuncia Sharon sea serio, porque toda su actuación en el gobierno muestra que su voluntad de paz es inexistente; lo probable es que se trate de una mera operación de relaciones públicas dirigida a la opinión pública de Estados Unidos. Porque la política de su gobierno, encaminada a minar el suelo de los sectores moderados palestinos, a los que ha privado de todo margen de acción, ha tenido sin duda éxito: hoy, entre los palestinos, quienes predican la confrontación e incluso el terrorismo parecen ser más populares que quienes firmaron los acuerdos de Oslo.

La radicalización de los palestinos conviene a Sharon, pero cierra las puertas en lo inmediato a toda salida negociada del conflicto, y condena al Medio Oriente a una guerra sin término, con constantes atentados terroristas e incalculables sufrimientos para la población civil. ¿No hay, pues, solución para la crisis del Medio Oriente, una de las fuentes y acaso el mayor combustible de la guerra de Afganistán? La hay, a condición de que Estados Unidos, el único país que tiene una influencia real sobre Israel, a quien presta una poderosa ayuda económica (más de dos billones de dólares anuales) e invalorable apoyo diplomático y militar, la use exigiendo del gobierno de Sharon que enmiende sus métodos violentos de terror de Estado y vuelva a la mesa de negociaciones. Es posible que esta presión no surta efecto en el propio Sharon, que es un fundamentalista, y los fundamentalistas no son permeables a razones ni argumentos pragmáticos, ni siquiera proferidos por un aliado indispensable. Pero, afortunadamente, Israel es una democracia, y si el electorado israelí percibe que la amistad y el apoyo de Estados Unidos peligran por culpa del actual gobierno, difícilmente le seguirán prestando el apoyo que aún parece tener.

Si las cosas llegan a ese límite, es probable que la opinión pública de Israel -allá sí existe, no puede ser manipulada y cuenta como un factor central de la vida política- haga inevitable la pérdida de poder de Ariel Sharon. Es la luz posible que puede abrirse en ese oscuro túnel en el que se halla hundido el Medio Oriente. Porque, me temo, mientras el hombre del paseo por la explanada de las mezquitas, siga gobernando Israel, la paz en el Medio Oriente será una quimera. Y nuevas guerras religiosas sucederán en otros rincones del mundo a la que ahora se abate sobre Afganistán.

Fuente Consultada: Mario Vargas LLosa

Origen de la Autoridad Nacional de Palestina (OLP)-Su Creacion

Origen de la Autoridad Nacional de Palestina (OLP)-Fecha Creación

Extensión: Cisjordania: 5.800 km2. Franja de Gaza: 365 km2. Límites: se ubica en el interior del territorio de Israel.

Desde mayo de 1994, la franja de Gaza y Jericó en Cisjordania son territorios autónomos.

Tras el acuerdo interino de septiembre de 1995, y a lo largo de los siguientes cinco años, la Autoridad Nacional Palestina se ha ido haciendo cargo progresivamente de más del 30% de la superficie de Cisjordania.

Población: la población total de los Territorios Palestinos es aproximadamente de 2.311.204 h.

Densidad: Cisjordania, 260 h/km2 Franja de Gaza, 2.132 h/km2

Sede: Jericó.

Ciudades principales: Gaza, Jerusalén, Jericó, Nablús, Belén, Ramala, Hebrón.

Gentilicio: palestino.

Forma de Estado: democracia parlamentaria.

Idioma: árabe.

Religión: islamismo, 98%; cristianismo, 2%.

Moneda: nuevo shekel israelí (NIS), en la Franja de Gaza, y dinar jordano en Cisjordania.

PlB por habitante: 997 dólares.

Geografía. Formada por los territorios de Cisjordania y la franja de Gaza. Gaza es una zona costera llana, de clima mediterráneo, mientras que Cisjordania es montañosa y tiene valles bajo el nivel del mar de clima subtropical.

mapa palestina

Historia. La Autoridad Nacional Palestina se constituyó en 1996, y representa el final de un largo proceso negociador iniciado en 1991 y culminado en 1993 tras la firma de la Declaración de Principios basada en los Acuerdos de Oslo, en la que Israel reconoce a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y otorga a los palestinos cierta autonomía a cambio de que renuncien a sus pretensiones territoriales; acuerdo que firmaron los líderes de los dos pueblos, Yaser Arafat e Isaac Rabin.

Sus competencias son limitadas, similares a las de un gobierno local (fiscales, sanidad, educación, cultura…) a excepción de la seguridad y la política exterior.

La historia del conflicto del territorio palestino se inicia con la fuerte e imparable inmigración judía desde los años veinte en busca de la Tierra Prometida y se agudiza tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el holocausto nazi destapa la necesidad de un Estado judío.

En 1947, Naciones Unidas aprueba un plan de partición del territorio en dos zonas: una israelí y otra palestina. Las líneas del armisticio fueron creadas arbitrariamente. En 1948 se proclama el Estado de Israel, en un territorio en el que habitaban mayoritariamente árabes.

Como contrapartida, en 1964 nace la OLP con Yaser Arafat como líder. En 1967 estalla la Guerra de los Seis Días, tras la que Israel se apropíó de facto de los territorios destinados por la ONU para el establecimiento del Estado Árabe Palestino (Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este).

En 1987 comienza la lntifada (liberación), un movimiento de levantamiento popular del pueblo palestino en respuesta a la ocupación israelí en su territorio. En 1988 nace el Estado Nacional Palestino.

Tras algunos momentos de acercamiento, la situación del conflicto se recrudece y en el año 2000 se reaviva la segunda lntifada.

En noviembre de 2004 muere Yaser Arafat, símbolo de la liberación del pueblo palestino.

El 9 de enero de 2005 se celebraron elecciones en los territorios autónomos que dieron como resultado la victoria del candidato Abu Mazen, que se entrevistó días después con el gobierno de Israel, para la renegociación de posibles acuerdos de paz.

Los principales obstáculos son: los asentamientos de colonos judíos en territorio árabe; la radicalización de sectores israelíes y palestinos; el control del agua en la región; el regreso de los refugiados y los presos políticos.

Los palestinos reclaman el fin de los ataques militares, la devolución de los territorios ocupados y la vuelta a las fronteras anteriores a 1967.

Por su parte, Israel exige el fin de la lntifada, se opone al regreso de los desplazados, pretende mantener el control sobre Jerusalén Este y rechaza la descolonización de los territorios ocupados.

Intifada: («agitación; levantamiento») es el nombre popular de dos campañas recientes del pueblo palestino contra el régimen de ocupación de Israel en los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza. Es uno de los aspectos más importantes de los últimos años del conflicto israelí-palestino.

Ambas intifadas empezaron como campañas de desobediencia civil de los palestinos y fueron intensificándose en un ciclo de violencia de represalias recíprocas entre israelíes y palestinos.

La primera Intifada empezó en 1987; la violencia decayó en 1991 y tocó a un fin más completo con la firma de los acuerdos de Oslo (agosto de 1993) y la creación de la Autoridad Palestina.

La segunda intifada, que se ha dado en llamar Intifada de al-Aqsa, empezó en septiembre de 2000 y fue terminada en febrero de 2005.

LOS PALESTINOS, UN PUEBLO SIN ESTADO

Seis guerras en cuatro decenios, un clima de lucha fratricida y un enfrentamiento constante entre el Estado de Israel y los Estados árabes hacen del Oriente Próximo un foco permanente de tensión en el mundo.

En medio de este polvorín, el pueblo palestino es el que ha padecido con más fuerza las consecuencias de este estado de guerra.

Desde la partición de Palestina, en 1948, el éxodo forzado de los palestinos ha conmovido las conciencias de la opinión internacional.

El problema se agravó en 1967, cuando el ejército israelí invadió el resto de los territorios de Palestina donde había población árabe y dejó al pueblo palestino definitivamente sin Estado y sin tierra.

Más de 300.000 habitantes de Cisjordania y Gaza tuvieron que refugiarse en Jordania, mientras el resto, cerca de un millón, quedó bajo el control de las nuevas autoridades israelíes.

La dispersión de los palestinos dio origen a un amplio movimiento de resistencia que se estructuró hacia 1964 en torno a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Desde 1967, y como medio para llamar la atención sobre el problema de su pueblo, esta organización adoptó como método de propaganda la acción directa y terrorista contra los intereses y los colaboradores de Israel.

El apoyo de los países árabes a las acciones de la OLP y el refugio que ofrecieron a sus miembros dieron lugar a la intervención militar de Israel contra el Líbano y al ataque sistemático a los campos de refugiados (Sabrá y Cha-tila en 1982).

Por su parte, la OLP ha ido cambiando de táctica y ha abandonado las acciones más individuales y los atentados terroristas, que le quitaban apoyo internacional.

En el año 1987 se Inició un movimiento de insurrección civil de la población árabe de los territorios ocupados por Israel, la «intifada», para protestar por la ocupación israelí, en 1988 la OLP proclamó de forma unilateral el Estado palestino y en 1991 se iniciaron ias negociaciones con Israel (Conferencia de Madrid). F

inalmente, en septiembre de 1995 se llegó a la firma de los acuerdos de paz sobre determinados territorios que dieron paso al reconocimiento de la Autoridad Palestina, en el camino de la constitución de un Estado palestino independiente.

Fuente Consultada:
La Enciclopedia del Estudiante La Nación (Santillana) y Wikipedia

Historia de Masada Fortaleza del Rey Herodes Suicidio de Judios

Historia de Masada Fortaleza del Rey Herodes
Suicidio de Judíos

Masada es una montaña aislada que se encuentra en los bordes orientales del desierto de Judea cerca del Mar Muerto, a una altura de 440 metros sobre su nivel (50 metros sobre el nivel del Mar Mediterráneo). La meseta tiene una longitud de 600 metros y un ancho de 300 metros. El rey Herodes, que reinó entre los años 40-4 a.C., eligió a Masada como refugio contra sus enemigos. Después de la trágica muerte de los defensores de Masada, la fortaleza cayó en manos de los romanos, quienes continuaron viviendo en el lugar hasta el siglo 5-6 d.C., cuando se establecieron en el lugar monjes cristianos.

MASADA, LA CIUDADELA DEL MAR MUERTO

Masada, la fortaleza en el desierto construida por Herodes, se convirtió en uno de los símbolos más patéticos para el pueblo judío. En 73 d. de C., 960 hombres, mujeres y niños se suicidaron para no rendirse a los soldados de la X Legión Extranjera Romana. Este fue el último capítulo de una rebelión que había empezado con la destrucción de Jerusalén tres años antes. Masada se utilizó por primera vez como fortaleza durante el período de los reyes asmoneos.

Después, en 40 a. de C., Herodes dejó aquí a su familia mientras huía del ejército del pretendiente parto, Antígono. Sometidos a asedio, los partidarios de Herodes se salvaron cuando una lluvia repentina llenó las cisternas.

Historia de Masada Fortaleza del Rey Herodes Suicidio de JudiosPoco después Herodes consiguió recuperar su reino, rescató Masada, e hizo construir una fortaleza y un palacio inexpugnables para protegerse, tanto de la amenaza del belicoso pueblo judío como de la reina de Egipto, Cleopatra. La edificación más impresionante de Masada sigue siendo el palacio con tres niveles encaramado en la  parte norte de la cima.

La terraza superior servía de residencia y contaba con una columnata circular sobre el acantilado. El segundo nivel tenía también una galería circular y se destinaba principalmente al esparcimiento. El nivel inferior era cuadrado y disponía de una pequeña sala de baños. Las paredes interiores estaban pintadas con frescos de vivos colores, y algunos de ellos se han conservado hasta ahora.

Los motivos principales eran flores, dibujos geométricos e imitaciones de mármoles finos. Los suelos de mosaico tenían dibujos geométricos en blanco y negro.

Si el Palacio Suspendido servía para el esparcimiento, y también para demostrar la riqueza y el poder de Herodes, el Palacio del Oeste era más funcional y además de los aposentos reales, habitaciones para el servicio, talleres y almacenes, había salas que prestaban funciones administrativas, como podían ser recepciones de jefes de estado.

En el suelo había magníficos mosaicos y existen pruebas que demuestran que algunas partes de este palacio tenían varios pisos de altura. Al lado se habían construido otros tres palacios. Incluso ahora, la gran sala de baños con cuatro compartimentos es realmente impresionante y una de las mejor conservadas de los yacimientos romanos.

La entrada, o apodyterium, estaba ornamentada con frescos y suelo de baldosas blancas y negras. La sala tibia, el tepidarium, conducía a la piscina con escalones de la sala fría, el frigidarium. En la habitación caliente, elcalidarium, los pequeños pilares redondos sostenían el suelo sobre la cámara de calentamiento, el hypocausto, y se han conservado bastante bien. Contiguo a la casa de baños había un complejo de depósitos para guardar alimentos y vino, y uno de estos almacenes estaba especialmente reforzado para la seguridad de objetos valiosos, como armas o joyas.

Esta zona de Masada, incluidos los palacios, las termas y los almacenes, estaba separada del resto de la cima por una muralla y una puerta. De nuevo, el mayor problema para un recinto que podía verse en la necesidad de alojar en cualquier momento a mil personas era el suministro y almacenamiento del agua. Masada no solo estaba en un desierto con lluvias escasas y de temporada, sino que además estaba ubicada en un peñasco rodeado de montañas y barrancos escarpados. Se ingenió un sistema de drenaje que transportaba el agua desde presas de valles próximos hasta una red de doce cisternas en los declives.

Las cisternas podían contener hasta 40.000 metros cúbicos, y desde allí hombres o mulas subían el agua por un sendero tortuoso, y a través de la puerta del Agua, hasta las cisternas del pico. Pese a que era casi inaccesible, en un lugar remoto y abrupto, Masada se fortificó con altas murallas que rodeaban todo el recinto excepto el extremo norte de la montaña y con casamatas se construyó un muro interior y otro exterior separados por una cámara. En total, las murallas de Masada miden unos 5 Km. de largo y suman setenta casamatas, treinta torres y cuatro puertas.

Cuando los judíos rebeldes tomaron Masada durante los seis años de la rebelión judía contra Roma, realizaron grandes cambios en el complejo de Herodes. Para alojar a las muchas familias, todas las cámaras de la casamata exterior se destinaron a uso doméstico y gran parte de las habitaciones del palacio se dividieron por la mitad para convertirlas en dos viviendas.

Los rebeldes construyeron también dos mikvehs y se han encontrado restos de un salón que debía de utilizarse como beit midrash, gabinete de estudios religiosos. El yacimiento de la sinagoga en el extremo noroeste se reconstruyó parcialmente. Orientada hacia Jerusalén, pudo haber sido construida por los zelotes sobre el solar de una sinagoga anterior del tiempo de Herodes.

Gracias a la sequedad del clima han sobrevivido fragmentos de tejidos y objetos, incluidos chales de rezo, sandalias de cuero, alfarería y cestos. Los sublevados acuñaban su propia moneda y se han encontrado en abundancia en el mismo yacimiento. Son muy importantes, para su investigación dentro de los textos bíblicos, catorce rollos descubiertos en diversos lugares de las ruinas. También se encontraron más de setecientosostraca (trozos de cerámica con inscripciones) que nos proporcionan pistas de cómo era la vida social de los rebeldes aislados en la cima de Masada.

Los ostraca estaban escritos por lo general en hebreo o en arameo, y en contadísimas excepciones en griego o latín. Muchos ostraca se encontraron cerca de depósitos, y según parece se llevaba a cabo algún sistema de racionamiento de víveres.

En cuatro casos, se encontraron ostraca de gran tamaño con inscripciones de nombres y a su lado un número. Esto indicaría algún tipo de lista burocrática. Al lado de las puertas interiores que cerraban el acceso a los depósitos se encontró un grupo de once ostraca, cada uno con un nombre. Uno de estos nombres era Ben Yair, el líder de los rebeldes de Masada. Debían de ser para que los líderes de la rebelión echaran suertes el último día, cuando se dieron cuenta de que todo estaba perdido.

Josefo nos explica que cada hombre era el responsable de matar a su familia y después “siguieron la misma norma echando suertes para sí mismos, y a quien le tocara era el primero en matar a los otros nueve antes de suicidarse” Existen pruebas físicas que confirman el relato de Josefo con respecto al asedio de Masada por el general romano Flavio Silva y la X Legión. Los romanos construyeron ocho campamentos fortificados alrededor del pie de la montaña y un muro en circunferencia con doce torres de vigilancia que enlazaba los campamentos entre sí.

Los judíos rebeldes no podían ni entrar ni escapar de la cima. El abrupto y sinuoso Sendero de la Serpiente era inaccesible para un grupo numeroso de soldados y los artefactos de guerra tenían que abrir una brecha en las murallas de la cima de la fortaleza. Así que Flavio Silva ordenó construir una enorme rampa en la parte oeste de la montaña.

La maquinaria de asedio – catapultas – fue situada en un promontorio cercano para cubrir a los soldados que construían la rampa. Una vez estuvo terminada la rampa, los enormes arietes pudieron ser arrastradas hasta su posición. Uno de los arietes logró penetrar en la muralla construida por Herodes. Los rebeldes, en un desesperado intento defenderse, levantaron a toda prisa un inútil parapeto de tablones de madera y escombros, pero cuando los soldados romanos abrieron una brecha, Masasa cayó.

El Acuerdo de Camp David Tratado de Paz Israel-Egipto

El Acuerdo de Camp David: La paz de Medio Oriente, Israel – Egipto

En la Tierra Prometida se enciende una luz

Anwar-el Sadat Nasser falleció el 28 de septiembre de 1970 y fue reemplazado en el poder por Anwar-el Sadat (imagen), quien procedió a derivar notablemente las relaciones exteriores egipcias.

En efecto, enjulio de 1972 dio de baja y devolvió a su país a los 20.000 asesores técnicos y militares soviéticos, y luego del fracaso de la guerra del «Yom Kippur” restableció relaciones con los Estados Unidos.

Por su parte el Secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, realizaba una serie de viajes por el Medio Oriente con el fin de preparar la paz entre Israel y los árabes.

El 9 de noviembre de 1977, Sadat hizo una proposición espectacular: él llevaría personalmente las conversaciones en visita a Jerusalén, lo que hace efectivo entre el 19 y el 21 de noviembre.

El primer Ministro israelí Menahem Begin, comprendió el sentido de la iniciativa y devolvió la visita en diciembre del mismo año.

El contacto personal entre ambos mandatarios se trasladó en seguida a los Estados Unidos, donde fue su anfitrión en Camp David el Presidente Jimmy Carter.

Finalmente el 23 de marzo de 1979 se firmó el Tratado por el cual Egipto reconocía la existencia de Israel como Estado, constituyéndose en el primero y único de los países árabes que lo hacía Israel, por su parte, se comprometió a evacuar progresivamente los territorios ocupados a Egipto en los anteriores conflictos.

Ante tal acuerdo, los países árabes reunidos en Trìpoli rechazaron todo acuerdo con Israel y consideraron que Egipto había traicionado la causa árabe.

A pesar de todas las contingencias que pudieran plantearse a consecuencia de las exigencias palestinas, el Tratado de Camp David ofrece una imagen de paz y de auténtica posibilidad de coexistencia pacífica en la zona.

Durante las conversaciones de Camp David, al Presidente de Egipto, Anwar-el Sadat, y al Primer Ministro israelí, Menahem Begin, les fue concedido por el Comité Noruego de la Fundación Nobel el Premio Nobel de la Paz de 1978.

El Comité de Oslo declaró que el galardón concedido a estas dos personalidades políticas, “no es sólo para honrar las acciones realizadas anteriormente en servicio de la paz —acciones para asegurar un acuerdo en el Medio Oriente— sino también para alentar la realización de nuevos esfuerzos para llegar a soluciones prácticas que puedan convertir en realidad las esperanzas de una paz definitiva, esperanza que ellos han encendido con el marco de los acuerdos de Camp David”.

La declaración, además, congratulaba especialmente al Presidente egipcio por su histórica visita’ a Jerusalén, en noviembre de 1977.

Dicha visita, dice el texto, abrió una brecha en la muralla psicológica ron la que toda una generación había bloqueado el entendimiento y el contacto humano entre Egipto é Israel”.

Video Recordando Aquel Momento Histórico del Acuerdo de Camp David