Década del 60 en el Mundo

La India Origen y Evolucion Religiones Datos Geograficos

La India: Resumen de su Origen y Evolución
Religiones y Datos Geograficos

Extensión: 3.166.414 km2.

Límites: Norte, Pakistán, China, Nepal y Bután; Este, Myanmar, Bangladesh y golfo de Bengala; Sur, océano indico y Sri Lanka; Oeste, mar Arábigo y Pakistán.

Población: 1.065.462.000 h.

Densidad: 336,5 h/km2.

Capital: Nueva Delhi.

División administrativa: 32 Estados y el territorio federal de Delhi.

Ciudades principales: Gran Bombay, Delhi, Calcuta, Madrás, Kanpur, Nagpur, Pune, Jaipur, Coimbatore, Madurai, Patna, Surat.

Gentilicio: indio, hindú.

Forma de Estado: república federal.

Idioma: hindi, inglés, bengalí, tamil, telugu, marathi, urdú y otras lenguas.

Religión: hinduismo, 73,7%; islamismo sunní, 9%; islamismo shií, 3%; religiones tradicionales, 3,39%; cristianismo independiente, 3%; sij, 2,1 %.

Moneda: rupia.

Tasa de natalidad: 2,38 %.

Tasa de mortalidad: 0,86 %.

PIB por habitante: 2.704 dólares.

Geografía. Estado del Sur de Asia, miembro de la Commonwealth. Es la segunda población más numerosa del planeta después de la de China. La economía se basa principalmente en la agricultura, en la que destacan los cultivos intensivos en los valles del Indo y del Ganges. Tiene importantes recursos forestales que la convierten en uno de los principales productores mundiales de madera.

El país cuenta con una notable cabaña de bovinos, caprinos, búfalos de agua y ovinos. La pesca es muy rica. Entre sus recursos mineros destacan los yacimientos de hierro, bauxita, manganeso, cinc, cromo y oro; cuenta también con carbón, petróleo y gas natural. La industria ha experimentado un espectacular desarrollo: algunas de las más grandes empresas mundiales están instalando allí sus plantas atraídas por la mano de obra barata, las facilidades fiscales y el inmenso mercado.

Este resumen hidtórico comienza desde la invasión aria en 2000 a.C. aproximadamente hasta nuestros días. Puede ampliar estudiando las primeras civilizaciones del río Indo, con las ciudades de Harappa y Mahenjo Daro

cuadro etapa de la historia de la India

Historia. Desde el segundo milenio a.C. grupos de arios procedentes de la meseta irania comenzaron a instalarse en el valle del Indo, donde crearon una civilización cuya más temprana manifestación fue la literatura védica, escrita en sánscrito. En el primer milenio a.C. se produjo una progresiva separación en castas que marcó la evolución social de India a lo largo de su historia.

Las castas son cuatro: sacerdotes (brahmanes), nobles guerreros (chatrias), pueblo (vaisias) y esclavos (sudras). A mediados de este milenio, frente al brahmanismo surgieron dos nuevas religiones el budismo y el jainismo. Darío I de Persia a fines del s. V a.C. y Alejandro Magno en el año 326 a.C. invadieron el valle del Indo.

Posteriormente, el Norte del país fue unificado por la dinastía Maurya. La unidad fue rota por dos invasiones protagonizadas por Antíoco III de Siria en el año 206 de nuestra era y Demetrio de Bactriana, tras las cuales se pro. dujo una nueva unificación llevada a cabo por la dinastía Sunga en el valle del Ganges. La región meridional del país, el Decán, estuvo dominada por la dinastía Adra y, a la caída de esta, por los dravidianos, sucediéndose en el poder diversas dinastías.

En el s. IV, en la zona indogangética, reinó la dinastía Gupta, que extendió su poder hasta Bengala, Assam y Nepal. La India occidental fue invadida a mediados del s. VI por otros nómadas centroasiáticos, los gurjara, que crearon la dinastía gurjara-prathihara y unificaron gran parte del Norte de la India hasta finales del s. X. Entonces el valle del Indo fue conquistado por el sultanato musulmán gaznaví, que desde allí extendió su dominio por el Ganges y el Decán. Los gaznavíes fueron expulsados por otros musulmanes, los guríes, que crearon el sultanato de Delhi.

A fines del s. XIV el país fue asolado por los turcos de Tamerlán. Desde principios del s. XIV comenzó la colonización portuguesa. En 1526, Babar, descendiente de Tamerlán, creó el imperio mogol, que ejerció el dominio en toda la India, excepto en el extremo Sur, hasta mediados del s. XIX. Desde 1717 la compañía británica de las Indias orientales comenzó una penetración económica que consolidó el ejército colonial.

En 1877 la reina Victoria fue proclamada emperatriz de la India. A principios del s. XX surgió un gran movimiento nacionalista anticolonial, impulsado por el Congreso Nacional Indio, partido fundado en 1885, y la Liga Musulmana, creada en 1906. En 1919 el Reino Unido concedió la autonomía, pero esto no satisfizo al dirigente Mohandas Gandhi, que comenzó una campaña de no colaboración y resistencia civil pacífica contra los británicos.

En 1935 Gandhi proclamó el Acta de gobierno de la India y en 1940 la Liga Musulmana solicitó un territorio nacional en Pakistán. Tras la Segunda Guerra Mundial el último virrey británico, lord Mountbatten, firmó el acta de independencia de Pakistán y la Unión India (1947). Con la retirada de los ingleses estallaron graves enfrentamientos entre hindúes y musulmanes. Gandhi fue asesinado en 1948.

En 1950, bajo el gobierno de Nehru, se aprobó la constitución, que convirtió a la India en república federal, y se abolió el sistema de castas. En 1957, la India se anexionó Cachemira, lo que provocó la guerra con Pakistán. En la década de 1970 se desató una nueva guerra con este país, en d curso de la cual se independizó Bangladesh.

En los años siguientes han proliferado los conflictos étnico. religiosos sucediéndose asesinatos de jefes de estado como Indira Gandhi y su hijo, Rajiv Gandhi.

gandhi lider  de la India

Bajo el liderazgo del Mahatma Gandhi: A partir de 1857, las aspiraciones nacionales de los hindúes se hicieron más fuertes. En 1919, las tropas coloniales del general Reginald Dyer dispararon en la plaza de Jallianwala Bagh de Amristar contra una muchedumbre desarmada que protestaba por la supresión de las libertades públicas. Murieron más de 300 personas. La matanza resultó contraproducente, porque las ansias de independencia pasaron a ser respaldadas por todos los sectores sociales, En 1920, el liderazgo del movimiento nacionalista fue asumido por Mohandas Karanchand Gandhi (a la izquierda), más conocido como el Mahatma (Gran Espíritu) Gandhi, quien, con el método de la no violencia, logró en 1947 la independencia.

CRONOLOGÍA DE LA HISTORIA DE LA INDIA:

-2500:CIVILIZACIÓN DEL VALLE DEL INDO
Asentamiento de tribus nómadas en el valle del río Indo. Desarrollo de la agricultura. Sedentarización y urbanización. Ciudades de Lothal y Dholavira, en la región de Gujarat.

-1500:LOS VEDAS
Se asientan en la región distintas tribus arias. Entre 1500 y 600 a.C, se escriben los cuatro Vedas. Primeras compilaciones del poema épico «Ma-habarata». Escritura de los «Upanishads». Los brahmanes se consolidan como casta superior, de índole sacerdotal. Las castas inferiores son los «kshatriyas» (gobernantes y guerreros); los «vaishyas’1 (artesanos y comerciantes) y los «shudras» (sirvientes y pobres en general).

-600:JAINISMO-BUDISMO
En oposición a la casta brah-mámca, Siddharta Gautama (566-486 a.C.) se convierte en Buda y funda el budismo. Lo mismo hace Vardhamana Ma-havira (540-467 a.C), quien funda el jainismo. Ambas religiones logran una gran adhesión entre los sectores pobres. Fin de la dinastía Nanda.

-350:MAÜRYA-KUSHANA
Expedición de Alejandro Magno (327-325). Consolidación de la dinastía Maurya (321). El rey Asoka (269-233 a.C.) expande el imperio y convierte al budismo en religión oficial. Construcción de stupas. A la muerte de Asoka, florecimiento de distintos reinos y señoríos. En 185 a.C, los Maurya son desplazados por la dinastía Shunga, que se mantiene en el poder durante 112 años. Oleada de invasiones de indogriegos, escitas y partos. Se entroniza la dinastía Kushana.

320 d.C:LOS GUPTA
En 320, a partir del valle del Ganges, Candragupta I consolida la dinastía Gupta. A la muerte del último soberano Gupta, en 497 d.C, el imperio se fracciona en numerosos reinos. En 175-550 se excavan las grutas de Ajanta.

510 d.C:LOS HUNOS
En 510, los hunos ocupan Punjab, Cachemira, Rajastán y La región occidental de Uttar Pradesh. Finalmente, en el 528, una coalición dirigida por Yashodharman, rey de Malva, expulsa a los hunos de la India. En 606, el rey Harsha, de la dinastía Vardhana, asume el poder y convierte a Kanuaj y Doab, territorios situados entre el Ganges y el Jumma, en el epicentro de la India septentrional. Harsha gobierna hasta 647.

750-1200 d.C.:REINOS DEL NORTE
Las dinastías Pratihara, Rashtrakuta y Pala se disputan el control de Kanuaj, antigua capital del imperio forjado por Harsha, y la tienen en su poder alternativamente. Por fin, en 836, los pratihara se adueñan de la ciudad. Los rajput, nobles dedicados al ejercicio de la guerra y, a veces, mercenarios, instauran sus propios reinos y generan diferentes dinastías: entre las más importantes figuran la Paramara, en Malva; la Solanke, en Gujarat; la Tomar, en Delhi; y la Chaulan, en Rajastán. El arribo de los comerciantes árabes revitaliza la economía del oeste del subcontinente.

600-1200 d.C: DINASTÍAS DEL SUR
Hacia finales del siglo VI accedió al poder la dinastía Pallava en Kanchipuram. En 642, el pallava Narasimha Varman I destronó al rey Pulakeshin II, lo que precipitó la caída del reino Chalukya. Los Pallava extendieron las ratas comerciales hasta Camboya, Annam, Java, Sumatra, Malasia y China. Entre los siglos IX y XIII, la dinastía Chola se fortaleció en el sur del subcontinente. Sus dos reyes más famosos, Rajaraja (985-1014) y Rajendra (1014-1044), dieron un gran impulso al comercio, la arquitectura y las artes en general. En 1216, la dinastía Pandya asumió el poder y expandieron su imperio por todo el sur de .a India.

1192-1526 d.C.: EL ISLAM
Las constantes guerras internas que se sucedían en la India favorecieron el avance del Islam, que comenzó a insinuarse en el siglo VIII. El primer gran invasor fue Mahmud de Ghazni, que asaltó la India por etapas entre 998 y 1030. Lo sucedió Mohamed de Ghux, que, en 1192, derrotó a Pritvirah Chauhan en Taraín y conquistó el Punjab y Delhi, creando un sultanato en este última región. Qutbuddin Aibak, que encabezó una rebelión de esclavos, terminó por consolidar el Sultanato de Delhi. En 1398, la invasión mogola encabezada por Tamerlán redujo el poder islámico, que comenzó a fraccionarse en distintos señoríos.

1526-1707 d.C.: LOS MOGOLES
En 1526, Babur, descendiente de Tamerlán, estableció en la India el Imperio Mogol. Tras sufrir im traspié ante los ejércitos afganos liderados por Sher Sha Sur, Humayun recuperó el trono en 1555. Su hijo Ákbar expandió aún más el Imperio Mogol. Aurangzeb, el último mogol, implantó su poder en toda la India y el actual Pakistán. Su muerte, en 1707, significó la decadencia mogola.

1498-1857 d.C.: EL COLONIALISMO EUROPEO
A partir del siglo XVI comenzaron a arribar compañías comerciales de Portugal, Francia, Holanda e Inglaterra, que pasaron a apropiarse de diversos territorios. Un siglo después, la Compañía Inglesa de las Indias Orientales se impuso sobre las demás. En 1757, el inglés Robert Clive fue nombrado gobernador de Bengala.

1858-1947 d.C.: LA OCUPACIÓN BRITÁNICA
En 1858, ante el gran descontento que generaba, la Corona británica se hizo cargo de la la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. Así la India pasó a ser colonia de Inglaterra. Tras numerosos levantamientos que fueron duramente reprimidos, en 1947, el movimiento nacionalista, liderado por el Mahatma Gandhi, obtuvo la independencia de la India.

Ampliar Tema: Historia y las Castas De La India

La Independencia de Argelia Masacre de Paris

La Independencia de Argelia – Masacre de París

independencia de argeliaLa independencia de Argelia: La Francia debilitada por su papel en la guerra y atravesando el proceso de descolonización ya mencionado, hizo un triste papel en su colonia africana de Argelia, colonia desde 1830.

Desde 1954 hasta 1962, el Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN), dirigido por figuras como Mohamed Budiaf (1919-1992) y Ahmed Ben Bella (1918-), libró una dura batalla para expulsar a los europeos de su país, que convivían en una proporción de uno a nueve con los argelinos, con una clara distinción económica y social entre unos y otros.

El enfrentamiento se llevó a cabo en forma de lucha de guerrillas contra el ejército francés y algunas unidades adicionales de origen local llamadas Harkis.

En agosto de 1955, la guerra recrudeció en la región de Constantina con importantes matanzas por ambos bandos y con una durísima represión por parte del ejército francés.

En 1956, Francia había ya desplegado un ejército de 500.000 soldados. Ese mismo año, los franceses intentaron con los británicos la operación del Canal de Suez, operación que era vista en París como un medio de debilitar al líder nacionalista egipcio, e ideólogo del panarabismo Gamal Abdel Nasser Africa, continente(1918-1970), el gran apoyo externo del FLN.

El fracaso franco-británico alentó las esperanzas de los insurgentes argelinos. El enfrentamiento armado recrudeció y en 1956-1957 tuvo lugar lo que se conoce como la “Batalla de Argel”.

Los ataques terroristas del FLN contra objetivos civiles y militares franceses fueron contestados de forma brutal por los paracaidistas del general Jacques Massu (1908-2002) de larga experiencia en la guerra de Indochina y defensor de la aplicación sistemática de métodos de tortura y de ejecuciones sumarias. Para tener una idea de cuántos, padecieron estos calvarios en una sola “finca” o centro de detención, de Amezziane, desfilaron entre 1957 y 1961, 108.000 argelinos.

De esos 108.000 torturados sólo 11.000 eran militantes del FLN. Muchas de las ejecuciones sumarias se realizaron mediante la guillotina y las torturas incluyeron una variedad inagotable de atrocidades que luego servirían para ser “enseñadas” a los Marines norteamericanos y a los militares sudamericanos. Una verdadera escuela nació allí, en el seno del horror demencial.

Cuando la lucha “llegó” a la misma Francia, donde habitaba una gran comunidad argelina, el héroe de la Segunda Guerra y presidente de la V República, general Charles De Gaulle (1890-1970) (imagen abajo), impuso el toque de queda para todo argelino residente en París.

De Gaulle, presidente de Francia En 1961, unos 50 de ellos fueron pasados por la guillotina por atentar contra la “seguridad del Estado”. El 17 de octubre de ese año, y pese a toda la represión, 60.000 argelinos se largan a las calles de París.

Desarmados enfrentan al furor racial de los colonialistas, que detienen a 14.000 manifestantes y 250 cadáveres de argelinos aparecerán colgados de los árboles de los Champs Elisées y flotando en el río Sena. La policía de París que dirigía el siniestro Maurice Papon (1910-), un colaboracionista de los nazis, torturé a residentes argelinos en los sótanos de Saint Germain des Pres y fue responsable de la masacre de Paris.

La cuna de la Carta de los Derechos del Hombre deshonraba su tradición. A raíz de esta guerra, el psiquiatra francés —nacido en Martinica— Franz Fanon (1925-1961) volcó su pensamiento y trabajo con traumatizados por la guerra de Argelia en su libro Los condenados cíe la tierra. Best seller durante muchos años, se convirtió en una lectura obligada para todos los luchadores contra el colonialismo y neocolonialismo.

Fanon desarrolla la tesis de la fuerza liberadora de la violencia antiimperialista y legitima una suerte de “ojo por ojo”. En mayo de 1958, tuvieron lugar importantes disturbios protagonizados por los colonos franceses.

Tras atacar las oficinas del Gobierno General en Argel, con la connivencia del ejército, reclamaron la vuelta al poder del general De Gaulle. Ante el peligro evidente de un conflicto civil en Francia, el general retorné como primer ministro y en junio visitó Argel en medio de escenas de gran entusiasmo.

Sin embargo, De Gaulle, que había llegado al poder como el defensor de la “Argelia Francesa”, trazó el camino que llevó a la independencia de ese país. Tras prometer reformas económicas, en 1959 aceptó el principio de la autodeterminación del pueblo argelino.

La respuesta de los colonos fue un nuevo levantamiento en enero de 1960 que fracasé por la falta de apoyo militar. En 1961, un golpe militar organizado por cuatro generales que habían sido jefes del ejército en Argelia, fracasé. Las negociaciones se iniciaron en mayo de 1961.

Mientras la oposición de los colonos se organizó en torno a la Organización del Ejército Secreto (OAS), que inició una dura campaña terrorista. Finalmente, el 18 de marzo de 1962 se firmaron los Acuerdos de Evian.

Una nueva oleada terrorista del OAS no impidió que en julio se celebrara un referéndum en el que las posturas independentistas vencieron abrumadoramente (6.000.000 votos a favor de la independencia y sólo 16.000 en contra). Argelia proclamó su independencia e ingresó en la ONU el 8 de octubre de 1962, luego de haber dejado la vida 1.000.000 de argelinos.

Fuente Consultada: El derrumbe del humanismo de Daniel Muchnick – Alejandro Garvie

La Cultura en Argentina En La Decada del 60 Educacion Musica Politica

La Cultura en Argentina en la Década del 60 Educación, Música, Política

La década del ‘60 ha sido uno de los períodos de renovación cultural más importantes del siglo XX. Los hábitos, las estéticas, los gustos, las tendencias creadas durante el período han incidido hasta nuestros días y, probablemente, continúen influyendo en el cambio de siglo.

Pasión de las empresas trasnacionales:

Para comprender la gran renovación cultural que se produjo en la Argentina durante los años ‘60, hay que tener en cuenta un proceso socio económico de dimensión mundial que se desarrolló a partir de mediados de la década del ‘50: la expansión de las empresas trasnacionales (o multinacionales), de origen principalmente norteamericano. Estas empresas utilizaron el excedente de capital producido durante los años ‘50, para transferirlo en forma de préstamos o en forma de inversiones a otros países: a Europa occidental, a Japón y a América latina.

¿Qué clase de empresas eran las que se expandían?.

Principalmente empresas petroleras, industrias auto motrices y de artículos para el hogar bancos, supermercados y cadenas hoteleras. Con excepción de las empresas petroleras, se trataba de industrias productoras de bienes durables —autos, televisores, heladeras, lavarropas de empresas de servicios —bancos , hoteles—, que hasta entonces hablar representado casi un lujo: tanto un auto como una recorrida de tres semanas por Europa habían sido consumos destinados a un mercado reducido.Los cambios sociales

Esta expansión de las empresas trasnacionales estuvo vinculada a otro fenómeno socioeconómico. Uno de los rasgos de la prosperidad iniciada en los ‘50 fue el aumento de los índices de empleo y la mejora del salario real en los países desarrollados. Con trabajadores mejor pagos, el consumo aumentó.

En todo el mundo, las grandes multinacionales requirieron una masa de profesionales y empleados especializados. Así, se expandió una clase media asalariada: los trabajadores de “cuello blanco” (camisa y corbata), con una relativamente buena capacidad de consumo. Dentro de ese sector social surgió un nuevo grupo de gran poder adquisitivo: el de los ejecutivos, empleados de alta jerarquía que ocupan cargos directivos.

En América latina, la radicación de empresas multinacionales se combinó con las políticas desarrollistas impulsadas por los gobiernos locales entre fines de los años ‘50 y principios de los ‘60. En la Argentina, se produjo un fenómeno similar al del mundo desarrollado: aumentó el empleo industrial, se desarrolló el sector de servicios —y con él, la clase media asalariada— y se formó el nuevo grupo social de los “ejecutivos”.

La educación universitaria

Otro rasgo del período, que puede remontarse a la década del ‘50, fue la gran expansión de la matrícula universitaria, es decir, un aumento de la cantidad de estudiantes. Este fenómeno, en principio cultural, está relacionado con la expansión económica.

Las empresas comenzaron a demandar una mejor formación de sus empleados jerárquicos y los jóvenes de la próspera clase media descubrieron que, para desarrollarse profesional-mente, era necesario estudiar en la universidad. Al mismo tiempo, durante este período se produjo el ingreso masivo de las mujeres a la universidad.

estudiantes años 60

El gran crecimiento de la matrícula universitaria trajo varios problemas aún no definitivamente resueltos: ¿Cómo enseñar a tantos estudiantes? ¿Se puede enseñar bien a tantos estudiantes? ¿Se debe mantener un sistema universitario tan expandido? Estas preguntas se convirtieron en “el problema de la masividad de la enseñanza universitaria”.

Universidades como la de Roma o la de Bolonia continúan hoy albergando una población estudiantil altísima. Universidades como la de París fueron divididas en unidades descentralizadas: París I, París II, París III, etcétera. El sistema universitario norteamericano se multiplicó en una infinidad de centros académicos

de diversa jerarquía y calidad educativa. En la Argentina, hubo diferentes políticas al respecto. El gobierno de Frondizi terminó con el monopolio estatal de enseñanza universitaria y autorizó la creación de universidades privadas, laicas o confesionales.

A principios de la década del ‘70, el gobierno del general Lanusse impulsó la creación de nuevos centros universitarios en el conurbano bonaerense (Luján, Lomas de Zamora) y en varias ciudades provinciales (Río Cuarto, Salta), para desconcentrar la demanda estudiantil de las universidades tradicionales (Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, La Plata, la Universidad del Litoral).

La internacionalización y la fragmentación de la cultura:

Junto con la transnacionalización de las economías, se produjo una internacionalización de las pautas culturales. Los hábitos cotidianos y las costumbres de cada sector social —los horarios, la manera de viajar al trabajo, la decoración de una casa, la alimentación, la organización del tiempo libre— comenzaron a mostrar similitudes en casi todas las grandes ciudades del mundo capitalista, tanto en Buenos Aires como en San Pablo, Nueva York o París. Un ejemplo de esta internacionalización es la difusión, en los años ‘60, del Jean, que se transformó en una de las indumentarias más homogéneas del mundo capitalista.

El jean es un pantalón de trabajo y de descanso, de jóvenes y de adultos, de ricos y de pobres, de varones y de mujeres. Esta última característica —un mismo tipo de ropa para varones y mujeres— devino en un nuevo estilo: el unisex. La uniformización de la indumentaria y de la moda cubrió también las diferencias de género entre varones y mujeres. [as mujeres se “masculinizaron”: se puso de moda el cabello muy corto, cortado a la garçon, y los hombres se “feminizaron”: se dejaron el cabello largo.

Un cambio explosivo en la indumentaria femenina fue la minifalda, que se difundió con rapidez por el mundo capitalista, tal vez porque se acomodaba bien a la liberalización de las costumbres.

Esta tendencia a la uniformidad tuvo, como contrapartida, una fragmentación interna de las sociedades, que ya no se correspondía con la división en clases sociales. Por ejemplo, en 1963 un joven roquero de clase media de Buenos Aires tenía más elementos en común con un joven rockero londinense que con su padre porteño. Y un joven universitario cordobés podía entenderse mejor con otro universitario parisino que con sus profesores locales.

Así, en el seno de las sociedades capitalistas surgieron diversos tipos de subculturas. La más importante de todas fue la cultura juvenil que, con los años, fue fragmentándose cada vez más en diversas “tribus” de jóvenes urbanos. Un ejemplo argentino: mientras algunos jóvenes se integraban al movimiento de rock nacional (argentino), otros se sumaban a la militancia en partidos de izquierda. Unos y otros compartían algunas costumbres —el pelo largo, la ropa informal, el jean— pero, al mismo tiempo, expresaban tendencias culturales muy diferentes.

Los jóvenes rockeros se congregaban alrededor de la música. Seguían con atención los movimientos juveniles norteamericano e inglés. Podían escuchar, según la “tribu” a la que pertenecieran, a los norteamericanos Bob Dylan y posteriormente al grupo The Doors, o a los grupos ingleses The Beatles —tal vez el fenómeno cultural más importante de la década del 60— o The Rolling Stones.

Los rockeros no pertenecían a los ámbitos universitarios, abjuraban de la práctica política y leían preferentemente poesía de autores norteamericanos de la llamada Generación Beat, como el poeta Allen Ginsberg y el novelista Jack Kerouac. Un ensayo del novelista inglés Aldous Huxley, Las puertas de la percepción, se convirtió en una suerte de evangelio para la nueva generación.

Los jóvenes de izquierda, en cambio, eran estudiantes universitarios, militantes de partidos políticos, lectores ávidos y desordenados, cuya principal preocupación, a principios de los ‘60, era comprender la relación entre el peronismo proscripto y la clase obrera. Estaban influidos por el pensamiento del líder chino Mao Tse Tung, por la Revolución

Cubana, comandada por Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, y por los movimientos anticolonialistas africanos. Los jóvenes de izquierda argentinos intentaban alcanzar un “socialismo nacional”, que sintetizara el pensamiento marxista y la realidad latinoamericana.

La marca y la moda:

La uniformidad de las pautas culturales tuvo contrapartidas. ¿Cómo distinguirse en medio de tanta uniformidad? Por la “marca”. En la década del ‘60, las marcas —los sellos distintivos de cada producto— adquirieron un valor sin precedentes. Cada marca pasó a tener un significado particular, a ser un símbolo de mayor o menor prestigio (de status, como ‘comenzó a decirse en la época). La marca era y sigue siendo una señal de distinción.

El jean es, nuevamente, un buen ejemplo. En la Argentina, a partir de la década ‘60 y durante veinte años, se sucedieron diversas marcas de jean. Cada marca que aparecía en el mercado superaba en prestigio a la anterior. Los viejos pantalones Far West —el jean de los ‘60— fueron superados, hacia fines de la década, por los Lee. Levi’s superó a Lee, Wrangler superó a Levi’s, y luego Calvin Klein superó a Wrang le r.

Junto a la marca, surgió otra señal de distinción: el diseño. Los diseñadores de modas, —pero también de autos, de muebles, de interiores— adquirieron muchísimo prestigio. Los consumidores exigían, cada vez con mayor velocidad, novedades que les permitieran distinguirse. Los diseñadores de moda —en particular, los franceses— aprovecharon esa situación para instalar tiendas o boutiques de indumentaria prét-á-porter (lista para usar) y convertir en marcas sus nombres y apellidos.

En poco tiempo, Christian Dior, Yves Saint Laurent, Pierre Cardin y muchos más establecieron cadenas de tiendas en todo el mundo, que vendían sus nombres y sus diseños. Año tras año, realizaban desfiles en los que mostraban sus novedades y se disputaban el reinado de la moda. La haute couture (alta costura), hasta entonces privativa de grupos sociales reducidos, se había democratizado.

La Televisión y la Publicidad:

¿Cómo fue posible una difusión tan acelerada y homogénea de las nuevas pautas culturales en todo el mundo capitalista?

La televisión fue un instrumento de esa difusión. La gran expansión de la televisión es un fenómeno de la década del ‘60. La televisión requería de ciertas condiciones que se conjugaron en este período: emisoras, capacidad industrial para producir miles y miles de aparatos, y capacidad económica de la gente para comprarlos. La primera emisora argentina —Canal 7, hoy ATC— se inauguró el 1 7 de de octubre de 1951. Durante casi una década, fue la única del país. El gran salto de a televisión argentina se produjo entre junio de 1 960 y julio de 1 961, con la inauguración de tres canales: Canal 9, Canal 13 y Canal 11.

El otro instrumento fue la publicidad. A partir de la década del ‘60, la publicidad se profesionalizó. Por un lado, se comenzó a estudiar la composición de un mercado, con técnicas de investigación que provenían de la sociología. Los publicitarios reemplazaron el concepto de “sociedad” y “grupos sociales” por el de “mercado” y “segmentos del mercado”.

Los “estudios de mercado” (encuestas) permiten determinar segmentos sociales —varones, mujeres, jóvenes, profesionales universitarios, amas de casa, empleados— y niveles sociales, según la capacidad adquisitiva. De este modo, los publicitarios podían detectar gustos, expectativas, deseos y opiniones de los posibles consumidores.

Al mismo tiempo, podían evaluar cuál era el medio de comunicación más apto para promocionar un producto destinado a un público determinado: por ejemplo, la publicidad de un nuevo lavarropas debía hacerse en aquellos medios de comunicación que llegaban al segmento de amas de casa.

A ese conjunto de técnicas de investigación y penetración del mercado se las bautizó con un término inglés: marketing. Pero, fundamentalmente, la publicidad desarrolló un complejo sistema de comunicación de símbolos que permiten asociar a los productos con determinados beneficios.

Esos beneficios no son necesariamente de utilidad. La mayoría de las veces, la publicidad asocia productos con placer, con bienestar, con prestigio social, con seguridad, con sensualidad, con éxito, con tranquilidad. Cada producto es un símbolo, y consumirlo es, a la vez, satisfacer un deseo personal y dar una señal a la sociedad.

El Divorcio en la Argentina de Esa Época:

Los azares de las diversas crisis políticas y económico-sociales por las que atravesó el país, así como también los cambios que naturalmente se produjeron en la sociedad tanto a nivel mundial como local, se reflejaron, más de una vez, en planteos acerca de las repercusiones de tales situaciones en la organización familiar, en la vida matrimonial, en el desarrollo de los hijos y de la mujer y en proyectos divorcistas sin consecuencias efectivas. Por otro lado, alguna legislación de los años 60 corrigió situaciones de menoscabo para la mujer; otra significó un retroceso en orden a su consideración como sujeto social de pleno derecho.

En 1968, la ley 17.711 consagró la capacidad plena para la mujer cualquiera fuera su estado civil y estipuló la emancipación por el matrimonio de la casada menor de edad. Con ello se subsanaban los resquicios que había dejado la ley de 1926 por los que se habían seguido colando situaciones de subordinación de la mujer con respecto a su marido, gracias a la interpretación diversa que podía hacerse acerca de aquellas cuestiones sobre las que la citada ley no indicaba excepción específica de la incapacidad civil de la mujer casada.

En 1969, sin embargo, la ley 18.248 dispuso la obligatoriedad para la mujer casada del uso del apellido del marido precedido de la preposición de. Bajo el gobierno del general Onganía, la norma certificaba la adhesión incondicional a papa de romalos principios más prístinos del matrimonio católico, parte de una política azuzada por el fuelle de quienes entre los diversos funcionarios de su equipo de gobierno respondían a la militancia de los Cursos de Cristiandad, un sector de la Iglesia organizado en grupos de reflexión y retiros espirituales.

No era casual que en un número de ese año 1969, de la revista Siete Días, uno de los semanarios de difusión masiva de aquella época, se publicara un informe sobre matrimonio, sexo y fidelidad que se interrogaba por la crisis de la familia argentina apelando como modelos a la definición de matrimonio contenida en la encíclica papal de 1930 y a algunas reflexiones de documentos del Concilio Vaticano II donde se señalaban los daños provocados a la institución matrimonial por la epidemia de divorcios, el amor libre y otras deformaciones.

La disputa ideológica seguía vigente en la Argentina y el contendiente que disponía de mayor cuota de poder en cada tiempo lo hacía valer en toda la extensión posible. El pluralismo en el campo de las ideas y de las realizaciones sociales era una utopía.

En julio de 1986 el cardenal Juan Carlos Aramburu encabezó una de las movilizaciones
más numerosas contra la sanción de la ley de divorcio.

Fuente Consultada:
Historia Argentina
Lucas Luchilo-Silvia O. Romano-Gustavo L. Paz
Grandes Debates Nacionales Pagina 12

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos parte de una interesante nota en El Bicentenario Fasc. N° 08 período 1950-1969 a cargo de Valeria Manzano Historiadora.

La escolarización secundaria devino una experiencia común para muchos adolescentes. Mientras qué en 1945 la matrícula secundaria sumaba 201 mil estudiantes, este año llega a 789 mil. Pero aunque la matrícula creció y se feminizó, los planes de estudio no cambiaron, como tampoco los reglamentos disciplinarios, que tendieron a reforzarse, al incluir prohibiciones respecto del largo del pelo de los varones o del uso de maquillaje para las chicas. Muy diferente es la experiencia universitaria para una minoría creciente de jóvenes.

La matrícula en las universidades nacionales creció 150 por ciento en 20 años: pasó de 48 mil estudiantes en 1945 a 206 mil este año. En 1962, la Argentina ocupaba el tercer puesto en el ranking mundial de población universitaria.

Desde 1956, las universidades nacionales son faros modernizadores: allí se vive una libertad académica con escasos precedentes en la historia argentina y los estudiantes pueden desarrollar actividades político-académicas y participar de ámbitos de sociabilidad que, especialmente en Buenos Aires, corporizan el cosmopolitismo de los 60.

En paralelo, desde fines de la década de 1950 los jóvenes forjaron formas propias de sociabilidad y pautas de consumo. A fines de 1956 se escuchó y bailó por primera vez el rock and roll en el país. Tras los primeros discos importados, las discográficas entrevieron el potencial del nuevo mercado juvenil.

Lanzado en 1962, por ejemplo, El Club del Clan ayudó a cuadriplicar la venta de discos e inundó los programas televisivos, la radio y las revistas del espectáculo. Para este año esa «nueva ola» ya se está extinguiendo, y otra llega portando los sonidos y estéticas de Los Beatles, emulados localmente por bandas de chicos que se dejan crecer el pelo y que pululan por los centros de Buenos Aires, Córdoba o Rosario, como Litto Nebbia y demás integrantes de Los Gatos Salvajes. Esos muchachos, a la vez, marcan otras pautas de la moda. En particular, es el vaquero (o blue jean) una de las prendas que contribuye a hacer visible al nuevo actor juvenil.

Mientras que hasta fines de la década del 50 los varones atravesaban un rito de pasaje al ponerse los pantalones largos (generalmente un traje), ahora disponen de una prenda que señala un estadio vital y cultural diferente: ni niños ni adultos, son jóvenes. Con el correr de los 60, las chicas hacen lo propio: no sólo comienzan a hacer un uso habitual de los pantalones sino de otras prendas que denotan juvenilismo. A fines de este año se vieron las primeras minifaldas en las inmediaciones del espacio iconoclasta por excelencia, el Instituto Di Telia.

Los jóvenes están en el centro de los cambios en la moral sexual y en las relaciones entre varones y mujeres. Y son las chicas quienes viven más acabadamente las transformaciones socioculturales que se cristalizan en esta década: ellas permanecen más tiempo en el sistema educativo y se aventuran en ramas de estudio más novedosas; participan por más años de sus vidas en el mercado laboral y se vinculan a nuevos empleos y profesiones; se involucran de lleno en formas de sociabilidad juvenil mixta y sin supervisión adulta; contribuyen a reformular las pautas de cortejo y noviazgo, y, según datos de la ciudad de Buenos Aires para este año, cuando se casan, lo hacen cada vez más tarde, siendo de 26 años la media (en comparación con los 22 de 1930).

Las cambiantes expectativas y posibilidades abiertas para las chicas contrastan con las que tuvieron sus madres, algo que genera no pocas situaciones problemáticas dentro de las familias.

En el centro de estas tensiones está la creciente autonomía que las chicas persiguen y las ansiedades respecto de las transformaciones que ésta puede implicar para las relaciones de género y la sexualidad.

De hecho, uno de los pilares de los cambios en la moral sexual es la incipiente aceptación pública de las relaciones sexuales prematrimoniales, que lleva al replanteo del doble estándar por el cual a las chicas se les requiere la preservación de su virginidad y a los varones experiencia sexual antes del matrimonio. Junto a los desarrollos en las áreas educativas y los consumos, es en las variaciones de la moral sexual donde la emergencia de una cultura juvenil se hace sentir en esta Argentina de 1965.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 08 período 1950-1969 a cargo de Valeria Manzano Historiadora.