El Hombre Que Hacia llover

Biografia de Hudson Guillermo Obra Científica

Guillermo Hudson nació en Quilmes , el 4 de agosto de 1841 ( fallece en 1922), hijo de padres norteamericanos. Fue escritor y un destacado naturalista argentino que vivió en Inglaterra, gran amante de la naturaleza. Realizó extensos viajes, en los cuales pudo estudiar el interior de Argentina, Uruguay y Brasil. En 1874 viajó a Inglaterra, donde luego residiría. Allí se casó con Emily Wingrave.

Guillermo Hudson

Los padres de Hudson eran norteamericanos: Daniel Hudson, nació en Massachusetts y Carolina Augusta Kimble, en Maine. Como las familias de ambos no querían autorizar el noviazgo, los jóvenes se marcharon a Boston, donde se casaron y, desde allí, seis años después, emprendieron viaje hacia América del Sur.

El Río de la Plata los atrajo y, con el pequeño capital que tenían, compraron ovejas y un terreno, en el partido de Quilines, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Una pequeña estancia, llamada «Veinticinco ombúes» -hoy museo-, fue el lugar donde nació, el 4 de agosto de 1841, Guillermo Enrique Hudson.

Hijo de aquellos puritanos emigrados, que hicieron suya la historia de capuletos y mónteseos, el niño fue creciendo junto a otros cinco hermanos (tres varones y dos mujeres), en medio de una vida libre y natural..

Más adelante, la familia se trasladó a Chascomús, donde el padre, junto a las tareas del campo, para aumentar sus magros ingresos, atendía también un comercio. La madre, mientras tanto, seguía educando a los hijos y les inculcaba su amor por los pájaros y las flores, por los árboles y las plantas. Se detenía con ellos, muchas veces, para contemplar la belleza de un paisaje o, simplemente, la clara limpidez del cielo.

Cuando Guillermo, apenas adolescente, cayó gravemente enfermo, este acercamiento con su madre se acentuó. Ella lo atendía y lo cuidaba; dialogaban a toda hora y, en tales conversaciones, prevalecía siempre un tema: el de la Naturaleza. Carolina Augusta Kimble murió cuando Guillermo ya tenía 31 años.

Fue, para él, una pérdida irreparable. La familia volvió a «Veinticinco ombúes» y Guillermo Enrique Hudson -un hombre con alma de adolescente- se alistó en el ejército, como soldado de caballería. Pero su vocación, su firme, su indeclinable vocación, era la de naturalista: zoólogo, ornitólogo, botánico. ..

Trató de organizar un museo de pájaros y, tras estudiarlos con todo detalle, se puso en contacto con Burmeister, que dirigía el Museo de Historia Natural, en Buenos Aires. Este destacado investigador lo orientó en su afición y, al poco tiempo, ya enviaba trabajos y colecciones al Instituto Smithsoniano de Washington y a la Sociedad Zoológica de Londres.

Viajero infatigable, Hudson recorrió el Uruguay y el Brasil, el Chaco y la Patagonia, lugares donde recogió abundantísimo material que luego utilizaría en sus futuros trabajos. Estos pueden ser clasificados en dos categorías: Io) los libros literarios, como «Allá lejos y hace tiempo» (recuerdos de su primera infancia), «La tierra purpúrea» (maravillosa novela descriptiva sobre el Uruguay) y «El ombú (estampa del campo argentino donde se incluye un cuento perfecto: el del overo); 2o) los libros científicos, como «Pájaros de Río Negro, en la Patagonia» (su primera publicación, realizada, en inglés, por la Sociedad Zoológica de Londres), los dos tomos de «Ornitología argentina», «El libro de un naturalista» y «Pájaros del Plata», por no citar sino algunos, entre sus múltiples aportes.

Todos ellos fueron editados en Inglaterra, país al cual Hudson se trasladó a los 46 años, ya formado, y donde, al año siguiente, se casó con Emily Wingrave, fueña de la pensión donde vivía y que, pese a ser mayor que él, lo acompañó durante toda su vida y lo admiró y comprendió como nadie.

Ella murió en marzo de 1921 y Hudson, a los 81 años, el 18 de agosto de 1922.

Nuestras especies de pájaros, que absorvieron el interes científico de Hudson.

especies de pajaron de rio de la plata

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°42 Guillermo Hudson Edit. Cuántica

Epidemia en Milán Trabajos de Leonardo Da Vinci

IDEAS DE LEONARDO DA VINCI PARA RECONSTRUIR MILÁN
Cronología de su Vida – Código ATLÁNTICO –

Entre las diversas actividades desplegadas por este genio del renacimiento,  Leonardo acomodó su inteligencia al trabajo en los dos disímiles planos de la ciencia y del arte. Pero si algo le faltaba investigar, era la anatomía humana y para ello disecó el cuerpo humano para estudiar anatomía con miras a su arte, y así pudo ver que los músculos, ligamentos y nervios eran maravillosas partes integrales de una compleja máquina de carne y sangre.

Leonardo Da Vinci

Cada parte separada del cuerpo humano estaba matemáticamente relacionada con todas las demás, semejante a un sistema mecánico de pesas y balanzas, de círculos y triángulos, que lo llevó a escribir que el cuerpo humano solamente podía haber sido creado por el «Divino Mecánico».

esqueleto de leonardo da vinci anatomista

Los estudio de anatomia de Leonardo Da Vinci

Su fama como inventor llegó a los gobernantes de Venecia. Temiendo que los invadiera la armada turca, los venecianos financiaron la construcción de su submarino. Luego,  César Borgia, que era hijo del Papa y ambicionaba conquistar toda Italia, trató de forzarlo a divulgar sus planos secretos, de tanques blindados y proyectiles con propulsión de cohete.

Durante este horripilante período, Leonardo sintió creciente terror con motivo de todos sus inventos bélicos. Temeroso del daño que su submarino pudiera causar en manos de malvados, la conciencia incitó a Leonardo a hundir su barco e idear la forma de huir de Borgia.

submarino de leonardo da vinci

Bosquejo del Submarino

Leonardo juró dedicar desde entonces todos sus esfuerzos a inventar máquinas industriales que mejoraran la vida del hombre en lugar de destruirla.

El ingeniero estadista
Las noticias del genio de Leonardo despertaron la curiosidad del Duque de Milán, quien lo llamó a su palacio para pedirle que idease trucos teatrales que hicieran más entretenido el programa diario de fiestas de la corte. En medio de toda esta pompa y alegría, una gran epidemia azotó a Italia.

La muerte invadió los cuerpos de millares de personas en forma de forúnculos ulcerantes y carne ennegrecida. Leonardo fue uno de los pocos no atacados por la plaga, pero el espectáculo de miserias y dolor que la epidemia dejó tras de sí lo llevó a un osado plan de acción.

Milán era entonces la primera ciudad de Europa, pero la absoluta falta de condiciones sanitarias adecuadas hizo de ella un fecundo foco de enfermedades. Leonardo comenzó a idear planes para reconstruirla desde sus cimientos.

Sus apuntes ponen en evidencia el primer proyecto conocido en la historia de construcción de una ciudad completa. Su proyectada ciudad comprendía diez unidades de 5.000 casas cada una; exigía el desagüe de las tierras pantanosas de los alrededores; la circulación de agua a través de caños subterráneos a cada una de las secciones de las casas y a las artísticas fuentes que regarían jardines panorámicos entre los grupos de edificios; anchas calles bordeadas de alcantarillas y terrazas elevadas que daban sobre las calles; en resumen, una ciudad espaciosa, llena de luz y aire saludables.

Para solventar el costo, propuso montar fábricas de productos que toda Europa pidiese. No era un sueño vano, pues además proyectó un sinfín de máquinas, perfectamente ilustradas en sus dibujos, que hoy nos asombran por su exactitud y utilidad.

Como ejemplo, diremos que ideó una máquina capaz de producir 40.000 agujas por hora; una laminadora para cortar hojas parejas de aluminio; un aparato para ahuecar cilindros; máquinas para hacer limas, para hecer resortes, para hacer inencogibles las telas y para confeccionar ropa. Sus planos incluyeron martillos poderosos, grúas, telares de vaivén y artefactos mecánicos de todas clases que necesitaban solamente la máquina de vapor para que comenzara la era de las máquinas.

Máquina de Hacer Resortes

Cuando terminó la epidemia, el Duque de Milán se sintió tan conmovido como para admitir lo acertado que eran los planes de Leonardo para la reconstrucción de la ciudad. A fin de evitar otro brote de epidemia, Leonardo empezó por su proyecto de drenar los pantanos que bordeaban a Milán y construir un sistema maravilloso de esclusas que aún hoy pueden utilizarse.

Repentinas amenazas de guerra interrumpieron bruscamente la colocación de los cimientos de su moderna ciudad. En lugar de ello, se vio obligado a construir fortificaciones.

Algunos de los otros inventos de Da Vinci nunca se llevaron a cabo, en parte por falta de fuentes adecuadas de energía para poner sus máquinas en movimiento. Su invento del molino de viento en forma de torrecilla fue quizás el único progreso básico en elementos mecánicos primitivos hasta la invención de la máquina de vapor.

Su vasto acopio de conocimientos científicos, condensado en 5.000 páginas de apuntes manuscritos, ha servido como fuente de ideas e inspiración a otros inventores. Su rico legado de experimentos recopilados confirma ante el mundo que él fue el genio más ecléctico de todas las épocas.

Dio el impulso inicial a la ciencia de la hidráulica. Midió las ondas sonoras y explicó el eco y las vibraciones de armónicas. Doscientos años antes que Newton interpretó el movimiento acelerado de un objeto que cae. Inventó el barómetro y el termómetro. Desarrolló una teoría ondulante de la luz y del calor y una teoría del movimiento de las olas y atribuyó a la atracción ejercida por la Luna las mareas. Analizó la composición del agua y el contenido en oxígeno del aire.

Ideó boyas, submarinos y aparejos de buceo para mares profundos. Sus armas defensivas: bazucas (una especie de cañones cohetes portátiles), tanques, cañones de retrocarga y carros de artillería, desfilan como en un catálogo de armamento moderno.

Aparte de ser uno de los más grandes pintores y escultores del mundo, no se destacó menos como anatomista, botánico, zoólogo, ingeniero, arquitecto, matemático, cartógrafo y paleontólogo. Anticipó las líneas de las actuales construcciones de tipo aerodinámico. Fue el primero que comprendió la producción en serie, las casas prefabricadas y los proyectos de, ciudades.

Leonardo es el único hombre de quien se sabe que haya atravesado las fantásticas barreras del tiempo, y cuya mente portentosa, cual si fuese movida por cohetes, llegó al corazón de nuestra edad de las máquinas.

Todos los hombres de ciencia actuales honran a Leonardo Da Vinci como el padre de la época mecánica.

EL CÓDICE ATLÁNTICO
El Códice Atlántico que se encuentra en Milán, en la Biblioteca Ambrosiana, conserva la encuademación original del siglo xvi es, con sus 401 hojas, la más extraordinaria y extensa colección leonardiana que se conozca. Su nombre deriva del gran formato de sus páginas, semejante al de un atlas (65 cm x 44 cm).

Su aspecto era el de un auténtico códice, es decir, un libro preparado por el autor para ser llenado de dibujos y notas. Se trata, en realidad, de una miscelánea de hojas y fragmentos reunidos en un volumen por el escultor Pompeo Leoni, que tuvo una discutible restauración entre los años sesenta y setenta del siglo XX.

El material del Códice Atlántico abarca toda la carrera de Leonardo, a lo largo de un periodo de más de 40 años, desde 1478, cuando tenía 26 años, hasta 1519. En él se encuentra la más rica documentación de sus contribuciones a las ciencias mecánica y matemática, la astronomía, la geografía física, la botánica, la química y la anatomía. Recoge también sus pensamientos a través de fábulas y reflexiones filosóficas.

Incluye además anotaciones sobre los aspectos teóricos y prácticos de la pintura y de la escultura, sobre óptica, perspectiva, teoría de la luz y de la sombra, así como sobre los materiales utilizados por el artista, además de numerosos estudios, como los realizados para la Adoración de los Magos, la Leda, la Batalla de Anghiari y royectos para el monumento de Francesco Sforza , Giancomo Trivulzio, incluso para la construcción de autómatas.

CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE LEONARDO
1452 –   Leonardo nace en Vinci la noche del 15 de abril, hijo ilegítimo de Ser Piero, notario.
y de Caterina; transcurre su infancia en Vinci y alrededores; entre 1466 y 1469 va con
su padre a Florencia, donde entra como aprendiz en el taller de Verrocchio.
1473 –   Su primer dibujo fechado (5 de agosto); en estos años, realiza pinturas como el ángel
del Bautismo de Verrocchio y La Anunciación (ambas en Florencia, Galería de los Uffizi).
1481  –   Los monjes de San Donato a Scopeto le encargan La Adoración de los Reyes Magos.Obra que quedará inconclusa.
1482 –   Leonardo va a la corte de Ludovico el Moro en Milán, donde permanecerá hasta 1499.

1483  –   Empieza a pintar La virgen de las rocas (París, Museo del Louvre).
1495  –   Pinta La Última Cena en el refectorio de Santa María delle Grazie, Milán.
1496 –   Entabla amistad y colabora con el matemático Luca Pacioli.
1499 –   Con la caída de Ludovico el Moro, Leonardo abandona Milán.
1500 –   Transcurre un período en Mantua, luego en Venecia y finalmente regresa a Florencia.
1502 –   César Borgia  lo  contrata  como  arquitecto  e  ingeniero  militar;  con Borgia  y Maquiaveli recorre la región de Romana.
1503  –   De regreso en Florencia, comienza a trabajar en La batalla de Anghiari, en el Salón de los Quinientos de Palazzo Vecchio.
1504 –   Pinta La Gioconda (París, Louvre). Muere su padre, Ser Piero. Leonardo hace un breve viaje a Piombino. 1506 –   Transcurre breves períodos en Florencia y Milán hasta que, en 1508, se establece en la capital lombarda por un período de cinco años, pagado por Luis XII, rey de Francia.
1509 –   Pinta Santa Ana (París, Louvre).
1513 –   Se marcha de Milán, pasa por Florencia y se establece por tres años en Roma, bajo la
protección de Juliano de Médicis.
1516 –   Desde Roma, Leonardo se dirige a Francia con su discípulo Francesco Melzi; hasta su muerte estará bajo la protección del rey Francisco I.
1519 –   Muere el 2 de mayo en Clos Luce, cerca del castillo de Amboise, sobre el río Loira:
es sepultado en la iglesia de S. Florentin.

Fuente Consultada:
Grandes Inventos de la Humanidad Beril Becker
Las Máquina de Leonardo Da Vinci Marco Cianchi

Biografia de Quinquela Martín Artista Plástico Argentino Vida y Obra

Biografia de Quinquela Martín
Artista Plástico Argentino

El 20 de Marzo de 1890 fue dejando en la Casa de Expósitos un niño que se suponía había nacido tres semanas antes, es por eso que el día de nacimiento de Benito ha sido consignado como el 1º de marzo. Fue bautizado con los nombres de Benito Juan y se le asignó el apellido Martín. Su primer nombre fue en razón de ser bautizado el día de San Benito Abad, el 21 de marzo. Casi ocho años después, el 16 de noviembre de 1897 es adoptado por el matrimonio formado por Manuel Chinchella y Justina Molina, quienes vivían en la Boca del Riachuelo, donde vivió toda su vida el maestro.

Cursó tan solo los dos primeros grados de la primaria, y luego se dedicó a repartir el carbón que sus padres vendían a los vecinos del barrio.

Cuando cumplió 15 años su padre que descargaba carbón en el puerto, lo convocó a trabajar con él, pese a su físico poco adecuado para la tarea, pero su empeño y rapidez le hicieron ganar el apodo de «EL MOSQUITO».

Al poco tiempo, cuando cuenta 17 años, se inscribió en una academia para cursar dibujo y pintura, con le maestro italiano Alfredo Lázzari, quien fue su único maestro. Completó su formación autodidacta a través de lecturas en la biblioteca del Sindicato de Caldereros, y allí descubrió el libro «El Arte» del escultor francés, Auguste Rodin, que lo llevó a dedicar su vida a la creación artística.

Cuando cumple 20 años expone por primera vez sus trabajos en la Sociedad Ligure de Mutuo Socorro. En 1912 se le diagnostica un principio de tuberculosis y busca los purificadores aires de Córdoba para curar su enfermedad. Allí realiza una serie de paisajes acompañado al maestro Walter de Navazio. Retorna a los seis meses milagrosamente curado y convencido que debe reflejar, como decía Rodin, únicamente su vida y su ambiente, es decir pintar su aldea: La Boca del Riachuelo.

Miembro Honorario de la Universidad
El 14 de enero de 1972 se firmó en el Consejo Superior de la UBA la resolución por la cual se designaba a Benito Quinquela como miembro honorario de esa alta casa de estudios. En los considerandos de la resolución se expresa que el artista ha honrado y honra con su obra a la cultura argentina y al hombre de nuestro país, y que a ello se agrega «el ejemplo de toda una vida dedicada al arte, a la promoción de la cultura y a la misión de servicio por su generosidad para la comunidad y a través del fomento de la educación».

«Pero la resolución de la Universidad de Buenos Aires no es meramente eso, sino una expresión vocacional de reconocer públicamente, y sobre todo ante los jóvenes, lo que constituye un ejemplo capaz de alentar una meta. Cuando reciba usted el diploma y la medalla que lo acompaña, podrá apreciar todo esto y su aceptación será un bien para la Universidad».

Por último expresa: «Con el tiempo, maestro, la herrumbre cubrirá esa medalla produciendo el más antiguo de los pigmentos: ese mismo que crustifica los hierros de los barcos envejecidos o moribundos, que podrán desaparecer de la boca del Riachuelo, pero nunca de la imagen de sus cuadros».

LOS PRIMEROS AÑOS DE BENITO:

Al viejo Manuel [padre de Benito] lo que menos le gustaba era la decisión de su hijo de dedicarse intensamente a la actividad artística, porque estaba descuidando su trabajo en el puerto. Las discusiones eran constantes y tantos fueron los enfrentamientos entre Benito y su padre que un día, contra la voluntad de Justina, que apoyaba al joven en todos su proyectos, el joven pintor empacó sus bártulos y abandonó el hogar paterno. No fue Justina la única en lamentar ese alejamiento. El estómago de Benito también lo sufrió bastante. Aunque siguió trabajando en el puerto para ganarse el sustento, ya libre de la tiranía paterna dedicaba muchas más horas a la pintura que al carbón, y vivía de mate cocido y galletas marineras.

Tiempos vagabundos
La vida de Benito se convirtió casi en un vagabundeo. Vivió un tiempo en la Isla Maciel; allí frecuentó ladrones y malandras, entre los cuales se sentía perfectamente cómodo, según contaría años después.

En sus memorias dice que llegó a conocer una «academia del punguismo» con base en esa isla y que le ofrecieron formar parte de ella, pero no le interesó. En cambio, llenó varias telas con imágenes de la Isla Maciel y aprendió mucho de los punguistas; porque, además del arte del robo disimulado, cultivaban una serie de códigos de honor y hermandad que despertaron mucha admiración en el joven artista. Todas estas experiencias abrieron su mente y enriquecieron su pintura. Pasaron meses de errancia en los que Benito montó su taller en los lugares menos pensados, desde altillos hasta barcos (tuvo un estudio de pintura a bordo del «Hércules», un navío anclado que descansaba en el cementerio de embarcaciones de la Vuelta de Rocha). Sin embargo, este peregrinaje no duró mucho.

Podría decirse que la ley familiar fue más fuerte que la ley de la calle; pero, en realidad, no fue el respeto al padre lo que indujo a Benito a retornar al hogar, sino la nostalgia de la caricia materna y los ruegos de Justina que no vivía en paz sin él. Fue ella quien le dio un sabio consejo: «Si no te gusta el carbón, búscate un empleo del gobierno».

Siguiendo la recomendación materna, Benito consiguió un trabajo como ordenanza en la Oficina de Muestras y Encomiendas de la Aduana, en la Dársena Sur, no tan lejos de su querido puerto. Allí desarrollaba funciones «fundamentales» para el buen desempeño de cualquier oficina, como limpiar las ventanas y cebar mate; pero lo importante era que le quedaba tiempo para pintar a gusto.

De todos modos no duró mucho como empleado estatal. Comenzaron a pedirle labores de mensajero, y debía andar de aquí para allá transportando caudales. Un día pensó lo que podría pasar si le robaban una encomienda —había aprendido bastante de punguismo— y presentó su renuncia indeclinable. Pero ese tiempo de poco trabajo y mucha pintura dio sus frutos. A los pocos meses el pintor del puerto participó por primera vez de una exposición. Se trató de una muestra colectiva de todos los alumnos del taller de Alfredo Lazzari, y tuvo lugar en la Sociedad Ligur de Socorro Mutuo de La Boca. Esta sociedad celebraba su aniversario número veinticinco, y qué mejor forma de conmemorar el nacimiento de una mutual boquense que con la exhibición de las creaciones de sus hijos, los artistas de La Boca.

Participaron Santiago Stagnaro, Arturo Maresca, Vicente Vento y Leónidas Magnolo, todos principiantes y aficionados. Para cada uno de ellos fue un evento bello y memorable, pero para Chinchella fue especial: se trataba de su debut. Expuso cinco obras: un óleo titulado Vista de Venecia, dos dibujos a pluma que formaban parte de su Estudio de cabezas y dos coloridos paisajes pintados con tempera. Las obras oran algo torpes, las manos del artista no habían adquierido ido aún la maestría que las caracterizaría mas adelante. Lamentablemente las mayor parte de estas primeras obras ed Quinquella se han perdido y es imposible recuperarlas.

padres de quinquella

UN TESTIMONIO DE LA ÉPOCA:
Un pintor en la lluvia

Una mañana opaca en que la lluvia estaba al caer, peregrinando por La Boca nos detuvimos a contemplar a un pintor que, sentado en la proa de un velero, indiferente al mercante ir y venir de un barco en descarga, pintaba. Es decir, aquello no era pintar, era un afiebrado arrojar colores y más colores sobre el cartón. En manos de nuestro hombre el pincel iba, venía, describía giros, volvía y revolvía con amplitud majestuosa y segura; a su paso, dejaba gruesas huellas que parecían desordenadas e incongruentes en un principio, pero que bien pronto adquirían forma y cierta concordancia inarmónica, grotesca casi, para formar enseguida un cuadro de una belleza sorprendente; insospechable en un rincón gris y sucio del Riachuelo.

Cuando hubo terminado su tarea, abordamos al raro pintor y fácilmente entablamos charla. Se trataba de un buen muchacho, dulce y humilde, que pinta de pura afición, como siente la pintura, instintivamente. Avanzando en nuestra conversación, no nos costó obtener que nos invitara a ir hasta su casa, una de esas modestas casas típicas de La Boca.

Allí nos contó su historia, triste como pocas. Quinquela Martín es huérfano, pero aun es inclusero: hijo del amor, como él mismo se llama. Adoptado a los cinco años por sus actuales padres, un matrimonio de sencillos hijos de Italia, su infancia fue dura. Hasta los veinte años fue descargador y repartidor de carbón. Aún recuerda riendo sus primeros pujos en el diseño, carbón en mano, y haciendo víctima de sus inclinaciones a cuanta pared halló a su paso. A los veintiún años sintió la necesidad de instruirse sólo, sin ayudas externas, empezó febrilmente a aprender, comenzando casi por las primeras letras. Con tanto ardor se inició en esa nueva fase de su vida, que su físico, hecho a las rudas tareas materiales, fue incapaz de resistir, y el bravo muchacho se enfermó. Pasó una temporada en Córdoba y San Luis y de regreso adoptó la resolución definitiva que habría de cambiar fundamentalmente su vida.

Atacó la pintura abandonándolo todo. Solo, sin apoyo moral ninguno; sin un maestro que guiara sus primeros pasos, se dedicó por entero a la pintura. Cruenta fue la lucha que sostuvo. […] Desde su iniciación, supo comprender que lo que convenía a su modo de ver la pintura era hacerse solo, sin aceptar las restricciones y las pautas que para los temperamentos fuertes significan las academias, los procedimientos de «receta» y las normas inmutables. Libre como el potro, que si nunca saboreó los sibaritismos del box mullido, jamás conoció la esclavitud del freno que al guiar anula e inferioriza; así se hizo este pintor, íntegro, sincero y fuerte.

J. Márchese ( Fray Mocho, 1918)

Fuente Consultada: Benito Quinquela El Maestro del Color Protagonistas de la Cultura Argentina – La Nación –

Conocer el Estilo de sus obras:

Libro Online Sobre Quinquela: Paradojas del Sur

VITO DUMAS el gran navegante argentino Dio la vuelta al mundo Legh II

VITO DUMAS El Gran Navegante Argentino
Dio la Vuelta al Mundo Legh II

El 12 de marzo de 1932 el puerto de   Buenos   Aires  se   estremeció largo rato con el aullido de cientos de sirenas. Era la bienvenida que dispensaba la gente de mar a Vito Dumas, que cuatro meses atrás se había lanzado a cruzar el Atlántico desde Arcachon (Francia) en el Lehg I, un barquichuelo de ocho metros de eslora, 2,15 metros de manga y un solo palo.

La ruidosa recepción marcaba el final de una larga  expectativa,   por  momentos angustiosa,   acerca   del   intrépido navegante   solitario,   un    porteño nacido en el barrio de Palermo el 26 de septiembre de 1900. Dos   años   después   de   aquel triunfal   arribo   hizo   construir   en San Isidro un velero de 9,95 metros de eslora y 3,30 de manga, con quilla de hierro y dos mástiles: el Lehg II, con el que daria la vuelta al mundo.

Vito Dumas Navegante Argentino

VITO DUMAS: «El navegante solitario»: Nació con el siglo XX, el 26 de septiembre de 1900, en el barrio de Palermo, en la Capital Federal. Pasó su infancia en un campo de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires. Fue boxeador, nadador, aviador y navegante solitario siendo esta última su especialidad.También se destaco como artista plástico, y fue el protagonista de una de las más grandes hazañas mundiales.

Hijo de clase media acomodada, sus padres perdieron la fortuna y el joven Vito tuvo que salir a trabajar cuando estudiaba el secundario. Dijo:«(…) Tuve que limpiar pisos, hacer mandados, lustrar chapas de bronce de algún negocio (…)».

Su amor a la navegación le vino desde jovencito porque tenía un sexto sentido desarrollado de marino auténtico, desde captar los vientos, llevar el rumbo, hasta convivir con el agua. Así hizo la hazaña de viajar solitario en un barquichuelo de nueve metros sin instrumentos, desde El Havre (Francia) hasta Buenos Aires, lo que fue, desde ya una hazaña que había quedado grabada para siempre en las multitudes que lo esperaban en los puertos, con la emoción de ver a un verdadero héroe moderno. (Fuente Consultada: La Nación)

El 1º de julio de 1942, cuando se lanzó a la más grande aventura náutica jamás intentada por un solo hombre: dar la vuelta del planeta en un pequeño velero atravesando la terrible zona de “Los Cuarenta Bramadores”, ubicada al sur del paralelo de 40 grados y azotado permanentemente por vendavales que soplan desde el oeste.

Tenía veintitrés años cuando probó cruzar a nado el Río de la Plata. No pudo. Y no falló esa única vez ni dos ni tres, sino cinco veces. Al tiempo viajó a Francia para intentar la hazaña nadando de una orilla a la otra del Canal de la Mancha. También fracasó. Pero todo eso no hizo más que fortalecerlo.

En 1932, a bordo de su pequeño velero Lehg, de 8 metros de eslora (largo) por 2,15 metros de manga (ancho), fracasó la primera hazaña. En un pueblo francés llamadoArcachón, Vito Dumas entró a rezar a la iglesia de Saint Ferdinad durante no menos de una hora. Era profundamente católico y se estaba encomendando para lo que seguiría. Salió del templo y se lanzó a la aventura con su pequeño velero Lehg. Ciento veintidós días más tarde, luego de haber cruzado el océano Atlántico sin otros acompañantes que su fe, su coraje y su esperanza, llegó a Buenos Aires. Pero eso fue solo el comienzo.

barco de vito dumas
Legh I

La travesía había sido tan dura que dijo públicamente que no volvería a navegar esas distancias. Acorralado por la situación económica, compró un campito barato y cambió su barco por un tractor. El se hacía agricultor para vivir y, así, se auto convenció, pero mientras pasaba el tiempo y trabajaba la tierra, iba creciendo otra vez en su ánimo la necesidad de navegar. Un día se decidió y se fue del campo. Dijo: «No quise mirar para atrás. Bajé la tranquera».

plano del legh II de Vito Dumas

Recuperó el barco con la ayuda económica de los amigos, era el Lehg II, de nueve metros de eslora y dos mástiles, construido en Francia en 1918 con el que se disponía a dar la vuelta al mundo! Partió de Buenos Aires con su velero Lehg II (9,50 de eslora por 3,20 de manga; apenas un poco más grande que el anterior) el 27 de junio de 1942, en pleno conflicto bélico mundial. Su destino final era Buenos Aires. La idea era dar la vuelta al mundo Eran 20.420 millas marinas haciendo escala en algunos puertos.

Legh II de Vito Dumas
Legh II

Fue el viaje más importante de Dumas. Más adelante realizó otras hazañas, uniendo Buenos Aires y Nueva York, pero fue la vuelta al mundo fue lo que lo consagró como el navegante solitario más importante de la historia. Escribió 4 libros, «Mis viajes», «Solo, rumbo a la Cruz del Sur», «Los cuarenta bramadores» y «El crucero de lo imprevisto». Sus restos descansan en el Panteón Naval de Chacarita, Buenos Aires.

La travesía no fue simple, él ya lo sabía, se enfrentó con duras tormentas, fuertes olas y vientos implacables, en un océano plagado de barcos de guerra que disparaban ante cualquier desconocido. Era una mala época para navegar (sin motor) y sin otra compañía que sus sueños y sus pesadillas. Vito recibió una importante herida en su brazo y no tenia muchas medicina para curarlo, además en aquella época (1942) aun no existía el antibiótico. Pasaban los días y su brazo empeoraba, se hinchaba e infectaba, tenía fiebre y andaba perdido en medio del mar,…se encomendó a Santa Teresita y se dejó dormir preso de la alucinación, la fiebre y el frío. Pasaron 20 horas y despertó, el siempre dijo que fue un milagro, pero su brazo estaba mejorando y casi totalmente deshinchado.

Cuando llegó el momento de la partida, su amigo Bruzzi le preguntó en confianza: «¿Cuánto dinero lleva?» Miró el bolsillo: tenía solamente diez pesos. Entonces le preguntó: «¿Y con eso quiere dar la vuelta al mundo?».

 El 7 de septiembre de 1943 llegó a Buenos Aires, de donde había zarpado 437 días antes. Había hecho una hazaña irrepetible. Maltrecho, golpeado, con la ropa hecha jirones pero con una sonrisa impecable de triunfador, se mostró ante miles de personas que lo aguardaban en el puerto.

Después de otras hazañas, como llegar con una sola escala a Nueva York en un velero aún más pequeño, le tocó el turno de un viaje mayor: el 28 de marzo de 1965 tuvo un derrame cerebral que no pudo ser controlado. Sus restos mortales, están en el Panteón Naval de Chacarita. (Cementerio de la Ciudad de Buenos Aires)

Vito Dumas, arquetipo de habilidad, de coraje increíble, de tenacidad y, sobre todo, de idealismo. Fue el ejemplo en procurar vencer las contingencias de la naturaleza, para obtener con su voluntad los más nobles propósitos. Hoy está olvidado. El más grande navegante de todos los tiempos, reconocido como tal por las naciones marineras como Portugal, Noruega, Suecia, Inglaterra, Estados Unidos y otras, y orgullo de nuestro país, que lo vio nacer, merece tener una estatua y reconocimiento público en Buenos Aires. Porque los pueblos que olvidan a sus grandes hombres no tienen destino. (Fuente Consultada: Juan José Cresto – La Nación)

Fuente Consultada:
Crónica Loca de Víctor Sueiro y Diario Clarín – Artículo de Juan José Cresto

Ver: Grandes Deportistas Argentinos

 ALGO MAS SOBRE SU HAZAÑA…

El 1° de junio de 1942 Dumas inició oficialmente su viaje desde Montevideo, ya que las autoridades argentinas no le facilitaban la documentación necesaria para realizar travesía tan insólita. Poco después de dejar el puerto uruguayo fue zarandeado por un pampero que hizo bailar varios días su embarcación, que para colmo sufrió un rumbo en el casco.

Navegante solitario argentinoApenas superado este trance, una peligrosa infección en el brazo derecho dificultó las tareas de a bordo y lo deprimió mucho; al cabo de unos días, dolorido y devorado por una fiebre abrasadora, trabó el timón y se dejó caer en la cucheta, ya sin fuerza. Pero la suerte se puso entonces de su lado y cuatro jornadas después el mal comenzó a ceder. A los 55 días de su partida llegó a Ciudad de Cabo, en el extremo sur de África, y tras unas semanas de descanso emprendió el cruce del Indico.

Durante 104 días el mundo no tuvo noticias suyas, pero, a pesar de que se lo dio por muerto o por perdido infinidad de veces, Dumas ganó la batalla. Su pericia y su increíble resistencia física le permitieron vencer las terribles borrascas del Indico, que castigaron al Lehg II por días y noches enteros, con olas hasta de 18 metros de altura y vientos de más de cien kilómetros por hora.

Por eso, a su arribo a Welíington, Nueva Zelandia, fue recibido como un héroe: había navegado durante más de tres meses recorriendo 7.400 millas marinas y atravesando el nudo de los monzones. De Wellington a Valparaíso la travesía fue menos agitada, como si el tercer océano que cruzaba quisiera hacer honor a su nombre: a la furia de los temporales sucedieron tranquilas jornadas de mar calmo y brisa suave bajo el azul intenso de la inmensidad; al cabo de 72 días y 5.200 millas de navegación avistó Valparaíso, donde su embarcación fue llevada a tierra para repararla: aún le faltaba doblar el Cabo de Hornos, secular escenario de centenares de naufragios.

Cuando zarpó, Dumas llevaba ya once meses de viaje y el invierno estaba avanzado. Sus rigores se hacían sentir aún más en las soledades australes, donde el viento aullaba al cortarse contra los témpanos, silenciosas moles que contemplaron al marino y su cascara de nuez internarse en el corazón de las tormentas.

El 25 de junio Dumas dejó atrás el Cabo de Hornos y entró por fin en el Atlántico. Doce días después recaló en Mar del Plata, luego en Montevideo —meta oficial de su periplo—, y el 7 de agosto de 1943 a las diez de la mañana amarró el Lehg II en el mismo sitio donde había fondeado el día de su partida.

Culminaba así una de las grandes hazañas náuticas de todos los tiempos, y su protagonista contemplaba a la muchedumbre que le brindaba un recibimiento apoteótico con una sonrisa cordial y el mismo aire retraído con que más de un año atrás había explicado: «Voy, en esta época materialista., a realizar una empresa romántica».

Visita del Principe de Gales a Argentina 1925

Visita del Príncipe de Gales a Argentina 1925

BUENOS Aires se vistió de gala, en agosto de 1925, para recibir»a Eduardo de Windsor, heredero del trono de Gran Bretaña. Como lo había hecho el año anterior en el mismo mes de agosto, con motivo de la visita que nos realizara el joven príncipe Humberto de Saboya. El de Italia fue el primer heredero de un trono que llegaba a nuestro país, marcando un verdadero acontecimiento en la vida ciudadana. Ahora ese acontecimiento se repetía con el arribo del príncipe de Gales, que venía a nuestro país rodeado de una aureola de popularidad que se puso de manifiesto en las entusiastas recepciones.
El público argentino, especialmente el porteño, tuvo oportunidad de observar de cerca sus característicos rasgos de sencillez. Era llevado a las fiestas poco menos que de la mano.

principe de gales en argentina

El principe de Gales en la legacion de Gran Bretaña durante la recepcion ofrecida en su honor,
en compañia de la señora de Alvear y de lady Alston

Concurría a regañadientes, como cuando los chicos van a la escuela. Asistió, er1 el Teatro Colón, a la representación de «Loreley», con Claudia Muzio y Beniamino Gigli. Dicen quienes estaban cerca de él, que el príncipe de Gales se durmió durante la función. Dio algunos cabezazos. Evidentemente le gustaba más el deporte. Por lo mismo concurrió a ver partidos de polo en los que participaron nuestros campeones olímpicos. Además, en el Hur-lingham Club, dio algunos tacazos como para demostrar su habilidad en el deporte ecuestre. Una noche asistió al Teatro Opera, donde se representaba «Fruta Picada», en la que Florencio Parravicini hacía un tipo de inglés. También actuó Roberto Casaux, que interpretó un monólogo en inglés, y Ana S. de Cabrera en números folklóricos. En la parada militar que se realizó en su honor, el príncipe revistó las tropas, en compañía del jefe de la formación, general José F. Uriburu, y luego presenció el desfile de las mismas desde el palco oficial.

El tren especial en que el heredero de la Corona británica viajó a la estancia Huetel, llegó a las 7 de la ma. ñaña, pero el príncipe no quiso que lo despertaran y siguió durmiendo hasta el mediodía. Hubo, en esa estancia, desfile de gauchos con aperos de lujo, domas, pialadas y yerras. Luego, asado con cuero rociado con buen whisky.

Por la tarde un paseo a caballo durante el cual sufrió una caída uno de los periodistas británicos que lo acompañaban. Recordó entonces la difusión que se dio a sus numerosas caídas y con su flema británica, sonriendo, dijo: «He ahí una noticia que no se dará a la publicidad». Cantó después el dúo Gardel-Razzano y el príncipe tocó el ukelele. Volvió a la capital, desde donde debía iniciar una gira por el interior.

Un día desapareció. Durante una hora lo buscaron por todas partes. Había burlado hasta la vigilancia de los agentes de Scotland Yard que lo acompañaron en su gira. Hubo el consiguiente revuelo. Se pensó en un accidente, en un secuestro, en un atentado. Pero no hubo nada de eso.

Una hora después apareció el príncipe en su residencia. Lo que había ocurrido es que quería estar solo. Sin compañía. Sin agasajos. Absolutamente solo. Cumplió después una amplia gira por el país. Visitó varias estancias, entre ellas la de Chapadmalal, y un mes después de haber llegado, se embarcó en el Repulse, fondeado en Mar del Plata. Antes de partir firmó el retrato de Genaro, modesto dueño de la «trattoría» de Playa Grande, donde había hallado refugio cordial para eludir el protocolo. Se despidió con un «hasta pronto», que el príncipe cumplió, pues algunos años más tarde nos volvió a visitar.

Con su primer viaje habla retribuido la visita que hiciera a su patria el doctor Alvear siendo presidente electo en 1922, circunstancia en que se honró a nuestro país con significativas ceremonias.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1925

Susan Boyle Nuevo Talento Musical 2009 del Gran Concurso Britanico

Susan Boyle Nuevo Talento Musical 2009

Susan Boyle El Día Que Conmovió al Público

Los tres miembros del jurado y las 3.000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.

Susan Boyle invierte buena parte de su tiempo como voluntaria en una iglesia de Blackburn, una pequeña localidad próxima a Edimburgo, y vive sola junto a su gato Peebles, es una trabajadora social en paro cuyas aptitudes artísticas hasta ahora sólo eran conocidas por los parroquianos que frecuentaban el karaoke local.

A su voz excepcional, se unen una timidez y sencillez que han cautivado al público de todo el mundo y que le han convertido en la gran favorita para el triunfo final en «Britain’s got talent», uno de los shows televisivos con más audiencia en este país.

En la gala que le ha hecho famosa, manifestó que nunca ha sido besada y que su sueño siempre fue dedicarse a la canción, pero que nunca había encontrado la oportunidad para hacerlo. «Me apunté a la competición, porque quería darle una oportunidad a la canción. Al principio me resultó desquiciante para los nervios, pero una vez que me tranquilicé y empecé a cantar, pensé que la audiencia me aceptaba un poco más. A partir de ahí, me relajé y empecé a disfrutarlo», declaró.

Los tres miembros del jurado y las 3.000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.

Más de 26 millones de personas han visto en YouTube la interpretación de la canción «I dreamed a dream» (Soñé un sueño) del musical Los Miserables, con la que Boyle también sorprendió a los 11,3 millones de personas que la vieron cantar en directo el pasado sábado a través de la cadena de televisión británica ITV.
Otras 2,3 millones de personas han pinchado la página de «Britain’s got talent» para verla y Susan Boyle ha sido el tema más tratado en la red social de internet Twitter, donde actores de Hollywood como Demi Moore y Ashton Kutcher -con 1,6 millones de seguidores- han expresado su admiración por esta escocesa

Fuente Consultada:ABC.es

Primeras Cortesanas en Buenos Aires en el Siglo XIX El Negocio

HISTORIA DE LAS PRIMERAS DAMAS DE COMPANIA EN BUENOS AIRES

En 1870 y años siguientes, la importación de mujeres europeas con destino a los burdeles de Buenos Aires se intensificó. Una publicación, El Puente de los Suspiros, enarboló durante su breve trayectoria la lucha contra este tráfico, denunciando a los rufianes y tratantes interesados en ese comercio. Pero esta campaña periodística despertaba sospechas sobre su sinceridad. Sin embargo, Ramón Guerrero, su director, aportó datos valiosos sobre este tema, del cual poco se sabía en una época tan temprana como la que se menciona.

damas de la calle en bs.as.

INTRODUCCIÓN: La ciudad de Buenos Aires era un centro importante de este antiguo comercio, conocido en los principales países de Europa, de donde venían sus oficiantes, para quedarse en la ciudad o distribuirse en su territorio o en países vecinos. Era un hecho que ningún gobierno ignoró ni pudo regular eficazmente.

En 1919, la Municipalidad dictó un nuevo marco regulatorio, como consecuencia de recíprocas concesiones entre la Intendencia Municipal y el Concejo Deliberante, que resultó un fracaso. El escándalo de la Zwi Migdal en 1930 lo demostró en toda su crudeza.

En diciembre de 1930, el intendente Guerrico, considerando a la ciudad como un centro internacional de la trata de blancas, dispuso que la Municipalidad no controlara los burdeles, reconociendo que carecía de poder suficiente frente a los sobornos y las amenazas.

Pero ese decreto municipal no llegó a ejecutarse, y seguía rigiendo la ordenanza de 1919, hasta que en el año 1934. la ordenanza 5412 dispuso el cierre de esos establecimientos a partir del 31 de diciembre, dos años antes de que el Congreso Nacional sancionara la ley 12.331, de profilaxis antivenérea.

El peligro del contagio venéreo que pudiera propagar la prostituta a pesar de los controles médicos a que debía someterse regularmente y que era el principal fundamento de la reglamentación se reemplazó con la obligación municipal de proporcionar asistencia gratuita a toda persona afectada por enfermedades venéreas. Esta había sido la permanente posición del Partido Socialista, liderado en este asunto  por el doctor Ángel Giménez.

Conforme a esta ordenanza y a la resolución del Concejo (B. M. 3869). el intendente Vedia y Mitre ordenó destruirse de inmediato todos los antecedentes y datos personales sobre mujeres que ejercían esa actividad, para evitar que fueran objeto de extorsiones cuando se dedicaran a ejercer alguna actividad lícita. Sólo serían infractoras a la ordenanza aquellas personas que en sitios públicos incitaran al libertinaje, cuyo concepto precisó por decreto del 27 de diciembre de ese año de 1934/20

HISTORIA:  La compra y venta de mujeres europeas para su explotación en los prostíbulos de Buenos Aires, el tráfico clandestino y la llegada de estas jóvenes que, conscientes o no de su futuro, eran seducidas con la promesa cierta de vivir en una de las ciudades más prosperas de aquellos días, fue para muchos una inagotable fuente de ingresos económicos.

En 1878 hace su aparición El Puente de los Suspiros, un periódico que decía combatir la trata de de blancas. En pocos meses fue prohibido por la Municipalidad, siendo toda su campaña desbaratada. Pasarán más de 50 años y miles de crímenes antes que las autoridades investiguen y castiguen esta nueva forma de esclavitud….

Para mediados de la década de 1870, Buenos Aires era tina bulliciosa ciudad con unos 200.000 habitantes hasta ese entonces, la prostitución había sido considerada como un problema menor. La autoridad ejercía su poder en forma discrecional, y cualquier mujer sospechada de vida licenciosa podía ser encarcelada o enviada a la frontera para servir a las necesidades de la tropa.

La cada vez mayor inmigración, y la gran cantidad de extranjeros solteros que llegaban a la ciudad, hizo imprescindible la búsqueda de un medio de control social que a la vez contuviera el desarrollo de las enfermedades venéreas. Por tal razón, el 5 de enero de 1875 se dictó la ordenanza reglamentaría sobre la prostitución.

Los casinos y confiterías donde se ejercía la prostitución, que hasta ese momento habían funcionado por la autorización del presidente municipal, debían registrarse o serían clausurados. El registro incluía una patente anual de 10.000 pesos m/c por establecimiento y 100 pesos m/c por cada prostituta. Muchos optaron por la clandestinidad.

Las nuevas casas de tolerancia debían esta menos de dos cuadras de templos, teatros o escuelas (art. 5). Ser regenteadas exclusivamente por mujeres (art. 3). Estas regentas debían llevar un libro en el cual se anotaban los datos personales de las mujeres que trabajaban en la casa (artículo 13). Los miércoles y los sábados, un médico inspeccionaría a todas las prostitutas, anotando los resultados en el libro y elevando un parte de éstos a la Municipalidad. Si la prostituta enfermaba de sífilis, debía ser atendida en la casa por cuenta de la regenta, y sólo en casos avanzados eran derivadas al hospital (artículos 15, 17 y 18). Esta diferenciación  entre los estados de desarrollo de la enfermedad y el ámbito de tratamiento, provocó que muchas mujeres siguieran trabajando aun estando enfermas.

Con temeraria rapidez eran dadas de alta como curadas mujeres a las que el mes anterior se les había diagnosticado ulceraciones venéreas. Otras, como Juana Harr o Ida Bartac, estaban imposibilitadas, de ofrecer sus servicios dado que figuraban como enfermas venéreas tanto en los libros como en los partes médicos. Esto no impidió que  primera siguiera prostituyéndose hasta quedar embarazada cinco meses después de haber sido diagnosticada su enfermedad, y la segunda hiciera lo mismo pero luego de figurar dieciocho meses consecutivos como enferma de carácter sifilítico.

La reglamentación, que adolecía de mucho defectos y en la mayor parte de los casos no en espetada, seguía ordenando que las prostitutas debían ser mayores de 18 años, a no ser que probaran que antes de esa edad se habían entregado a prostitución (art. 9). Este artículo se contraponía con el Código Civil, el cual daba la mayoría de edad a los 22 años.

La incongruencia llegaba al grado de permitirles el comercio sexual, pero les negaba la posibilidad de casarse sin el consentimiento de los padres.

Los tratantes de blancas y las casas autorizadas fueron los mayores beneficiados, ya que casi la totalidad de las pupilas que ingresaban eran menores de edad. Las mismas no podían mostrarse en la puerta de calle, ni en ventanas, ni en balcones. Debían encontrarse en la casa dos horas después de la puesta del sol, y llevar una fotografía con sus datos y los de la casa de tolerancia donde trabajaban (art. 10).Estas mujeres fueron las que debieron cargar el mayor peso represivo sobre sus libertades.

El reglamento, que facilitaba y proponía su inscripción en los registros de la prostitución, les impedía abandonar el prostíbulo y el oficio con la misma facilidad. Según el artículo 12: “Las prostitutas que dejen de pertenecer a una casa de prostitución quedarán bajo la vigilancia de la policía mientras no cambien de género de vida…”.

De haber huido de su encierro, les hubiera sido muy difícil dedicarse a otro oficio ya que a la persecución de la policía había que agregar que “todos los que a sabiendas admitieren en su casa particular ó de negocio en calidad de inquilina, huésped, sirvienta ú obrera cualquier mujer que ejerciere la prostitución, pagarán una multa de 1.000 $ m/o (…). Se considerarán sabedores los que permitan que una prostituta continúe en su casa tres días después de ser prevenidos por la autoridad (art. 24).

Este hecho, sumado a las altas patentes y a los controles médicos, originó que las mujeres argentinas, españolas e italianas, que hasta ese entonces habían trabajado en los lupanares de la ciudad, prefirieran seguir su labor clandestinamente en bares, cigarrerías y fondas. Y que las extranjeras de países no latinos, prostitutas o no en su tierra natal, pero más ingenuas, desconocedoras de las leyes y el idioma, fueran conducidas a las casas de tolerancia.

Para 1876 había 35 prostíbulos autorizados, en los que trabajaban 200 mujeres.  La mayor parte de éstos se ubicaba en el barrio de San Nicolás, y algunos fueron montados con gran lujo, teniendo bar, salones de reunión y músicos para animar los bailes. Por la misma época comenzó una campaña de denuncias que criticaba a la Municipalidad por permitir la apertura de estas casas en las calles céntricas, y de igual manera señalaba a los tratantes y la forma en que éstos operaban en Europa.

El año anterior (1875) había sido publicada otra solicitada, de redacción muy similar, firmada por el propietario de la casa de la calle Corrientes 509. En ella hacía saber de su mala suerte «Por ser el vecino de una casa de prostitución que alteraba la vida del barrio, y comunicaba que, por los continuos escándalos que allí ocurrían, se veía obligado a abandonar su propiedad para salvar a su familia de tan funesta influencia.»

Es precisamente en esta casa de Corrientes 506 (actual 1283) donde meses más tarde se instalaría uno de los prostíbulos más famosos, ya sea por e lujo y la calidad de sus mujeres o  por el trato bruta

Otras solicitadas que se publicaron con términos más duros y de tono antisemita, buscaron y vamente despertar el reproche de la sociedad. Asimismo se pedía la intervención del arzobispo de Buenos Aires, del pastor de la Iglesia Reformada Alemana , de las autoridades consulares para poner fin a ese comercio inmoral.

Conjuntamente, comenzaron aparecer solicitadas pidiendo el cierre de cafés, casinos y demás lugares donde se practicaba la prostitución clandestina. En poco tiempo se generó una guerra de denuncias que dejaba en claro que se trataba de un duelo de intereses entre grupos encontrados al que se sumaban, tal vez engañados en su buena fe, algunos ciudadanos honestos.

En una extensa solicitada, cargada de información, se documentaba el modo en que un tratante (Jacobo Hónig) invirtió 600.000 pesos m/c para montar dos nuevos prostíbulos, uno en Corrientes 506 y otro en Temple 356 altos. También se denunciaban otras instalaciones en Libertad 309, Corrientes 509 y Temple 368, propiedades de Ana Goldemberg, Carlos Rock y Herman Gerber, respectivamente.

Por otra solicitada sabemos que “en junio de 875 Adolph Honing (sic,) domiciliado en Corrientes 506, trajo de Europa a 18 jóvenes engañadas a quienes explotó a su labor, que luego de seis meses vendió a tina de éstas, llamada J. B., a un tal Isidoro Wolf, residente en Montevideo, en la. suma de 17.000 $. En diciembre del mismo año, Adolph Weismann engañó a siete mujeres, cuatro húngaras y tres alemanas, diciéndoles que iban a Milán y las dirigió a Marsella, de donde las embarcó a Montevideo. Allí eran esperadas por Adolph Honing, quien compró a las cuatro más bellas. Las restantes fueron compradas en Buenos Aires por Herman Gerber. Se calcula que la venta de las mujeres le valió al corredor 150.000$ m/c.

El mismo Gerher, domiciliado en la calle Temple 368, había traído 12 mujeres en junio de 1875. Dos habían sido vendidas a otro negociante de Rosario. Otra, llamada N.W., después de cinco meses y medio de permanecer en la casa de Gerber, fue vendida a Isidoro Wolf en la suma de 14.000 pesos, y luego de dos meses éste la revendió en 18.000 a Carlos Rock, domiciliado en Corrientes 509. Fruto del trato que recibía, N.W. huyó de la casa, acompañada por otra mujer, saltando por la azotea. Luego de esto, el techo fue rodeado por una reja de hierro.

Algunas de estas mujeres escapadas de su encierro acudieron al consulado austro-húngaro a formular sus denuncias, pero éste expresó su incapacidad para intervenir. En la mayoría de los casos eran jóvenes judías de Europa central y Rusia que debido a la pobreza en que se encontraban y la persecución religiosa que sufrían sus familias, era; literalmente vendidas a los rufianes a cambio de la dote que éstas recibían.

Dado que el matrimonio civil aún no existía, en muchos casos se fraguaba un matrimonio religioso entre la explotada y su explotador, quien la ponía a trabajar para sí ola vendía otro rufián. De esta forma se impedía que la mujer pudiera reclamar a las autoridades consulares de su país, dado que al casarse con un extranjero perdía sus derechos de nacionalidad.

Los diarios contemporáneos tomaban con tibieza las denuncias. En algún caso aislado levantaban parte de las solicitadas y en otros se escandalizaban por los hechos narrados’4. Lo cierto es que la campaña no daba el resultado deseado, y las casas de tolerancia seguían funcionando bajo la ordenanza reglamentaria.

Las condiciones en que vivían estas mujeres eran ciertamente inhumanas. Eran compradas y vendidas al antojo de sus explotadores. Al llegar se les hacia firmar un contrato por el que se comprometían a pagar el viaje, la ropa, la comida, la pieza y todo aquello que recibían.

Los precios que debían pagar eran cinco o diez veces superiores al valor real, y las deudas que siempre mantenían con la casa se utilizaban como otro instrumento de retención. Permanecían encerradas todo el día, y si salían de paseo una tarde al mes, era bajo vigilancia de la regenta o un supervisor. Si alguna se negaba a aceptar estas condiciones, era castigada o vendida a otro prostíbulo de menor calidad en el interior del país. Provenientes de familias campesinas,-sometidas al vasallaje y a costumbres sexuales que en algunos casos incluían las relaciones premaritales y los embarazos como signo de fertilidad, es posible que hayan aceptado el comercio sexual como una etapa más de suya desdichada experiencia anterior.

Las prostitutas clandestinas, que trabajaban para un rufián, sufrían una explotación similar, con el agravante de que las condiciones sanitarias eran más deplorables y la clientela, menos selecta, mucho mayor. Sin embargo, ni estas solicitadas, ni las publicaciones hacían hincapié en este punto.

Fuente: Revista Todo Es Historia  Nro. 342 Año 1996 – Parte de una nota de: José Luis Scarsi

Primer Subterraneo de Buenos Aires Historia de su Construcción

Primer Subterráneo de Buenos Aires
Historia de su Construcción

HISTORIA: Hacia tiempo ya que la Gran Aldea se estaba convirtiendo en la gran ciudad. El crecimiento demográfico como consecuencia, especialmente, de la intensa corriente inmigratoria, avanzaba a grandes pasos.

Ya, a principios de siglo, la implantación del servicio eléctrico de tranvías había constituido un trascendental progreso para Buenos Aires que, como consecuencia del mismo, se fue extendiendo cada vez más, poblándose muchos barrios que hasta entonces habían sido verdaderos desiertos.

La ciudad se ampliaba constantemente. Se buscaba la descongestión del centro, donde se estaba agrupando toda la población. Con el tranvía eléctrico ya se había conseguido algo, pero era necesario hacer más. Por otra parte, la creciente población de los distintos barrios abría nuevas exigencias.

Además la ciudad tendía a parecerse a otras grandes capitales del mundo. Buenos Aires, aparte de extenderse, se modernizaba. También necesitaba respirar, de manera que se proyectaron, poco después del Centenario.

PRIMER TRAMO DE DIAGONAL NORTE
La esquina de Cangallo y Esmeralda, luego de la demolición se abre la Diagonal Norte y se inaugura el subterráneo algunas obras de gran aliento tendientes a su embellecimiento, pero igualmente a dar un desahogo a la parte céntrica, donde la población no cabía los vehículos abarrotaban las calles entorpeciendo el tránsito, cada vez mayor en la capital.

El municipio se ponía a tono con sus necesidades de la urbe en plena evolución. Se había proyectado la construcción de un juego de diagonales en el año 1913 se dio comienzo a las obras correspondientes a la Diagonal Norte, que debía partir de Plaza Mayo para unirla con Plaza Lavalle. Grandes edificios rindieron tributo a ese adelanto edilicio y cayeron demolidos con la piqueta.

El pueblo asistía, como nombrado, al inusitado progreso de la ciudad, no igualado por ninguna otra capital del mundo. En muy pocos años se transformaba casi fundamentalmente. Al mismo tiempo que la zona central cambiaba su fisonomía, los arrabales se iban convirtiendo en hermosos barrios residenciales con modernos edificios.

Y la construcción de la Diagonal Norte constituía un paso gigantesco en la evolución de la metrópoli. Porque además se había previsto para la nueva arteria un especial estilo de edificación, con casas de idéntica altura, con sentido urbanístico y con miras al futuro. Era el comienzo de una etapa extraordinariamente progresista que no habría de detenerse. Las casas iban cayendo para dejar paso a la nueva arteria con su posterior moderna edificación. Se abría, en el centro de la capital, junto con la avenida, una perspectiva magnífica.

El crecimiento era integral. También el puerto Madero, que no tenía muchos años, resultaba pequeño para su enorme movimiento. Y como es natural, se proyectó la construcción de un nuevo puerto, cuyas obras se iniciaron también en el año 1913, que quedó en la historia edilicia de la ciudad como uno de los que dieron mayor impulso a su progreso. Demandó años la construcción de los modernos muelles, pues fue necesario ganar muchos terrenos al río de la Plata, antes de dar comienzo a las obras principales.

SUBTERRÁNEO: Pero, es indudable, que la mayor expresión del progreso urbano registrada en ese año, fue la inauguración de la primera línea de trenes subterráneos. Las obras iniciadas en el año 1911 dieron término en diciembre de 1913, en que se procedió a la inauguración del primer tramo.

En esa primera línea los trenes corrieron desde Plaza Mayo a Plaza Once por la Avenida de Mayo y Rivadavia, con miras a su futura prolongación hasta Caballito. De más está decir que la inauguración del subterráneo constituyó un verdadero acontecimiento. Al viaje inicial asistieron altas autoridades nacionales y comunales, así como invitados. El servicio se cumplía con coches adquiridos en Bélgica. Cada uno pesaba 30 toneladas, tenía 16 metros de largo y entre otros muchos detalles, puertas corredizas y dotados de profusa iluminación.

Los trenes fueron compuestos hasta por seis vagones cada uno y el nuevo servicio transportaba 17.000 pasajeros por hora. Los vehículos, si bien contaban con motores independientes, podían conectarse entre sí, como si formaran una sola unidad. La velocidad de los trenes era de unos cuarenta y cinco kilómetros por hora y, como las paradas se producían en estaciones especiales, construidas cada tres cuadras, el viaje era más rápido que en los vehículos a nivel.

interior subte

El 1° de diciembre de 1913, Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad latinoamericana con servicio de ferrocarril subterráneo. Ese día se inauguró parcialmente la actual línea A. El primer tramo habilitado unió la Plaza de Mayo con la de Miserere. Fue la única obra de este tipo que se construyó totalmente a cielo abierto.

Federico LacrozeFederico Lacroze fue un visionario apasionado por los transportes. Soñaba con extender el tranvía al campo, como era frecuente en las redes de los Estados Unidos.
Ya en tiempos de los tranvías de caballo había fundado uno, denominadoTramway Rural, que llegaba hasta Rojas.

Fue la línea de tracción animal más larga del mundo, y llegó a contar con un coche dormitorio. Luego, cuando explotaba sus líneas con unidades eléctricas, aprovechó las vías para prestar un servicio con coches grandes, de 8 ruedas, entre Corrientes y Reconquista y la localidad suburbana de San Martín. Pero soñaba con algo más…

La conexión entre el sistema ferroviario que cubría las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones con el del antiguo tramway rural que le pertenecía apuntaba a crear el Ferrocarril Terminal Central de Buenos Aires, cuya cabecera iba a estar debajo del Obelisco.

Y allí, bajo tierra y cegadas por los vistosos paneles de la estación actual del subte -Carlos Pellegrini-, están aún las instalaciones que llegaron a construirse. En los últimos tiempos la empresa concesionaria actual esperaba el arribo de los coches reacondicionados adquiridos en Japón cuando necesitó reforzar el servicio. Se optó, entonces, por echar mano de los vagones del Urquiza, también operados por esa firma. Parecía que finalmente se cumplían los sueños de Lacroze, aunque fuera parcialmente.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1913

Hazaña del Plus Ultra Historia Vuelo España Buenos Aires Hidroavion

Hazaña del Plus Ultra Historia
Vuelo España-Buenos Aires

Así se llamaba —y significa Más Allá — el avión que todo el pueblo de Buenos Aires, trepado a las torres y los techos, con catalejos y prismáticos o a simple vista, buscaba afanoso en el cielo, hacia el Oriente, aquella tarde inolvidable —la recuerda el autor— del 10 de febrero de 1926. En el puerto, donde habría de acuatizar, ¡si triunfaban!, estaba congregada una inmensa multitud. ¡Y llegaron a la hora precisa! ¡Eran cuatro valientes!

avion plus ultra

Venían de España. Se llamaban Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan M. Durán y Pablo Rada. Comandante militar el primero, capitán el segundo, teniente de navio el tercero, y simple mecánico el último. Franco había concebido una empresa que provocó, al ser conocida, comentarios irónicos y sonrisas de conmiseración: rendir un homenaje a la Argentina cruzando el océano Atlántico —hazaña no cumplida hasta entonces— con un avión construido en la madre patria. Los más audaces aviadores calificaban de locura semejante propósito.

La Hazaña del Plus Ultra: BUENOS Aires madrugó más que de costumbre el 10 de febrero. La ciudad se levantó temprano porque un acontecimiento extraordinario reclamaba su presencia en las calles: La llegada del Plus Ultra.

Tripulantes del Plus Ultra

Los Tripulantes del Plus Ultra

El 22 de enero había salido de Palos de Moguer, del mismo puerto de donde partieron las carabelas de Colón para descubrir América. Ocho horas después estaba en Las Palmas, de donde siguió a Cabo Verde en un vuelo de nueve horas. De ahí el salto prodigioso hasta Brasil. El fuerte viento desvió el avión hacia la isla de Fernando de Noronha, a donde llegó después de 15 horas 20 minutos, cuan, do prácticamente no le quedaba nafta.

Después Pernambuco, Río de Janeiro, Montevideo… El pueblo se reunió desde temprano a lo largo de la avenida Costanera. Todos querían ser los primeros en divisar al pájaro de acero que traía la gloria de España. Pero la multitud no cabía en los límites de la amplia avenida. Se diseminó por todas las calles del centro que presentaban un aspecto inusitado de fiesta. Nadie quería trabajar ese día. Todos ansiaban estar presentes en la recepción.

Fue un día de inolvidable emoción. Una mezcla de regocijo y de angustia, porque había un escondido temor de que los cuatro héroes que viajaban en el Plus Ultra, Franco, Ruiz de Alda, Duran y Rada, pudieran tener algún tropiezo en la etapa final.

En las primeras horas del día, ya ofrecían todas las calles una alegría incontenible. Ramón Franco y sus compañeros ya estaban en Montevideo. Faltaba sólo un pequeño salto para que la proeza quedara totalmente cumplida. No se sabía exactamente la hora en que el aparato abandonaría el puerto uruguayo, de manera que el público prefirió la larga espera.

Era mejor que llegar tarde. De pronto, cerca del mediodía, se tuvo la noticia: El Plus Ultra había despegado en la vecina orilla, y viajaba hacia Buenos Aires. Cuando el aparato fue avistado en el horizonte, el entusiasmo fue indescriptible. Mientras el júbilo del pueblo se manifestaba ruidosamente, todas las naves del puerto hacían oír sus pitos y sus sirenas en clamoroso saludo a los hombres que habían cumplido la hazaña de vencer al océano desde el aire.

Decían las crónicas de la época: «Era un punto en el horizonte, a poca altura sobre el agua; casi como una golondrina que anduviera de pesca; pero millares de ojos lo reconocieron. Momentos más tarde se recortaba nítida la silueta del Plus Ultra; se oía el fragoroso rugir de sus motores, y hasta se divisaban las manos de sus tripulantes, que se agitaban en señal de saludo. Cuando el glorioso bote volador posó su quilla en las aguas de Puerto Nuevo y los cuatro héroes abandonaron la carlinga, fueron arrebatados por los brazos de la muchedumbre enardecida, entre vítores clamorosos a la madre patria y sus intrépidos embajadores del aire.»

En el sector Sur del Muelle de Pescadores acuatizó el Plus Ultra a las 12.28. Fue una maniobra perfecta que el público reunido en la avenida Costanera siguió sin perder detalle. Después la apoteosis. Avalanchas incontenibles. Público enloquecido de entusiasmo, vitoreando a España y a sus héroes. Y por fin, el abrazo del presidente de la República, que expresaba el abrazo de todo el pueblo argentino.

tripulantes plus ultra

Franco ordenó la construcción de un aparato de los que en vez de aterrizar acuatizaban o amaraban. Ahora se les llama hidroaviones. La construcción se realizó bajo la dirección inmediata de Franco y Ruiz de Alda. Homenaje simbólico a la memoria de Colón, Franco quiso que el vuelo se iniciara en el puerto de Palos de Moguer, desde donde zarparon en 1492 las tres nunca bien alabadas carabelas. Y lo mismo que en aquel famoso 3 de agosto, toda la población se lanzó al puerto histórico para ver alejarse y remontar el vuelo al estupendo pájaro mecánico. La nave con alas rompió las olas en segundos, y en pocos más desaparecía en el horizonte como una golondrina. Salió del puerto de Palos a las 7 y 45. A las 15 de ese mismo día, después de recorrer 1.350 kilómetros, estaba en Las Palmas (Islas Canarias). El 26 de enero llegó a Porto Praia, y cuatro días más tarde a Fernando de Noronha. Todo esto lo comunicaba el cable a medida que el fabuloso avión cubría tramos de la aventura.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1926

Pedro Zanni Record de Vuelo Figueredo Primera Mujer Aviadora Argentina

Pedro Zanni Record de Vuelo

La guerra europea promovió el acelerado progreso de la aviación, impulso que, como es natural, tuvo repercusión en nuestro país. Buenos Aires se había asombrado, cuatro años antes, con el vuelo de Marcel Paillete, el as francés que salió de Villa Lugano cruzando por primera vez la capital en avión, para llegar a la Sportiva, luego de volar sobre Villa Soldati, el Riachuelo, Barracas, la Boca, Casa Amarilla, San Telmo y el puerto. Después de esa hazaña, la visita de otros aviadores europeos sirvió de estímulo a los pilotos criollos.

Marcel Paillete

Cattáneo había volado cabeza abajo, ante el estupor de los porteños. Ese gesto arriesgado influyó en gran número de jóvenes que se dedicaron a la aviación. Algunos cayeron. Son los mártires que todas las grandes empresas requieren, pero fueron más los que siguieron.

pedro zanniEn 1914, la calda de Jorge Newbery marcó uno de los más luctuosos sucesos de nuestra incipiente aeronáutica. Sin embargo, ese mismo año —el 18 de julio— el teniente Pedro Zanni (foto izq.)establecía un triple récord sudamericano de duración, distancia y velocidad. Voló 700 kilómetros, desde El Palomar a Villa Mercedes (San Luis) , en 4 horas, 41 minutos, a un promedio horario de 150 kilómetros, utilizando un aparato Nieuport de 100 HP. Meses después, el 1° de octubre, recibía su brevet la prime, la aviadora argentina: Amalia Figueredo.(foto abajo)Amalia Figueredo

Luego, nuestra aviación continuó en la senda de constante progreso y puede decirse que en 1915 alcanzó su mayoría de edad. Fue el mismo año en que Cattáneo realizó su viaje a Chile ida y vuelta, asombrando a Buenos Aires con sus vuelos acrobáticos.

La población porteña, que nunca habla visto hazañas semejantes, las glorificó en sus canciones populares. Toda la ciudad habló de Cattáneo y de otros aviadores italianos y franceses que dibujaron arabescos inverosímiles en su cielo.

JORGE NEWBERY, EL PRECURSOR DE NUESTRA AVIACIÓN El héroe máximo de la aviación argentina fue Jorge Newbery (1875-1914), hijo del doctor norteamericano Ralph Newbery y de Dolores Malagaríe.

jorge newberyNació en la casa de la calle Florida 251 y a los 17 años, una vez cursado el bachillerato viajó a Estados Unidos para estudiar en la universidad de Cor-nell y en el Drexel Institute de Filadelfia. Egresó como ingeniero electricista en 1895. En el país del Norte el joven Newbery practicó esgrima, boxeo, rugby, fútbol, remo, natación y otros deportes.

En el año 1900 fue nombrado director general de Alumbrado de Buenos Aires. Fue también director de electricidad y maquinarias navales en la Armada Nacional. En 1901 se clasificó campeón sudamericano de florete y obtuvo señalados triunfos en remo, boxeo, lucha romana y se convirtió en el ídolo de su época. Los vuelos del brasileño Santos Dumont en globo (1898) y en biplano (1906) habían despertado el interés por los vuelos.

En 1907 don Aarón de Anchorena trajo a Buenos Aires el globo Pampero de Francia y esto despertó el entusiasmo de los deportistas porteños. Un aviador italiano, Hernán Mazzoleni (1874-1939), llegado a Buenos Aires en 1906, dictó las primeras clases de vuelo aerostático y entre sus mejores alumnos figuraba Newbery, quien ascendió en el globo citado el 25 de diciembre de 1907.

Con el barón Antonio Demarchi (1875-1934) y otros pioneros fundó el Aero Club Argentino en 1908, del que sería presidente desde 1909 hasta su muerte en 1914. En el globo Pampero se perdieron su hermano Eduardo y el sargento Romero. En diciembre de 1909 voló en el globo Huracán desde Bel-grano hasta Bagué (Brasil) en 13 horas de vuelo.

En 1911 logró el récord sudamericano de altura con 5.100 metros. Los aviadores Cattáneo, italiano, y Bregi, Valletón y Lebrun, franceses, fueron los primeros en volar aviones en nuestro país, en 1910. Newbery voló en marzo de ese año con Lebrun. El Io de marzo de 1914 se mató en Los Tamarindos (Mendoza), al caer su avión desde 500 metros de altura, en un vuelo de práctica.

Fuente Consultada:
LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1916
HISTORIA ARGENTINA CAP. N°20

Biografía de Jorge Newbery Cruzar Rio de la Plata en Globo

Biografía de Jorge Newbery – Aviador Argentino –
Cruzar Río de la Plata en Globo Aerostático

El 27 de mayo de 1875 nace Jorge Alejandro Newbery, hijo del dentista norteamericano Ralph Newbery y de su esposa María Dolores Malagarie, criolla de ascendencia francesa. A los ocho años viaja a Nueva York a conocer a sus abuelos , al regreso ingresa en la escuela escocesa de Saint Andrews, y en 1895 regresa siendo ingeniero. Practica boxeo, se enrola en la Marina y se convierte en profesor de natación,….asi fue la vida de este inquieto y pintoresco personaje.

Jorge Newbery fue el primer ídolo popular de la Argentina. Su personalidad reunía las características de los pioneros y de los héroes: fue el primero en volar en el globo aerostático conocido con el nombre de «Pampero» y también el primero que cruzó el Río de la Plata. Batió los récords de elevación con su Morane Saulnier. Además, practicó muchos deportes que comenzaban a deslumbrar a los dandys porteños.

Newbery tenía las cualidades de un ídolo genuino: no solamente por su condición de precursor, que lo colocó decididamente al frente de la actividad exploratoria aérea, sino también por sus dotes de caballero, el perfecto «dandy» que reunía atractivofísico, elegancia, don de gentes y hasta un cierto donjuanismo por el cual se le perdonaban algunas transgresiones.

Pero, sobre todo, por el coraje y la grandeza. Ese sentimiento de ofrenda, la calidad de quien hace todo para que su país sea el primero. Para el pueblo de la ciudad de Buenos Aires constituía un verdadero espectáculo ese momento en que despegaba hada el cielo, aún inexplorado y siempre presente en el imaginario.

Como Director de Alumbrado de la ciudad de Buenos Aires, innovó en las condiciones de iluminación de los barrios porteños de entonces. Fue cordial en su trato y de pensamiento abierto a todas las ideas. Su muerte sobrevino cuando analizaba las condiciones de vuelo, en su intento de cruzar la cordillera de los Andes. Tenía apenas 38 años.

INFANCIA Y JUVENTUD: Jorge Alejandro Newbery, el primer hijo varón de Ralph y Lola —en la familia lo llamaban George, con la misma pronunciación inglesa con que se denominaba a su tío—, nació en la calle Ituzaingo número 100, del pueblo de Belgrano, el 27 de mayo de 1875, y fue  bautizado el 30 de septiembre, a los cuatro meses, en la basílica de la Merced de la calle Reconquista, a un par de calles del consultorio del padre, ámbito adecuado al nivel socio familiar. A los ocho años viajó para conocer a los abuelos de Nueva York.

De regreso estudió en la escuela escocesa San Andrews, de Olivos. Recibido de bachiller, las inclinaciones técnicas del adolescente indujeron a sus padres a enviarlo a la distinguida universidad de Cornell, en los Estados Unidos, donde se encontró con una modalidad de estudios que abarcaba ejercicios físicos y mucho deporte. Practicó distintas disciplinas: natación, esgrima y boxeo, y en este último deporte ganó un primer campeonato estudiantil. Volvió con el título de ingeniero electricista.

Trajo un certificado de alumno brillante. Uno de sus maestros fue nada menos que Thomas Alva Edison, el físico autodidacta conocido como «el mago de la electricidad» quien, al morir, había dejado registrados 1.097 inventos, algunos de ellos indispensables para la televisión y el radar.

A su regreso, en 1895, el joven Newbery, de 21 años recién cumplidos, fue nombrado jefe de la Compañía de Luz y Tracción del Río de la Plata, donde permaneció durante dos años. En 1896 desafió a boxear amistosamente a Carlos Delcasse, pero no bajo las rudas reglas de «a savaté» francés —una técnica que autorizaba golpes con pies y manos— sino con las que a él le habían enseñado en los Estados Unidos, las del marqués de Queenberry, que apenas comenzaban a divulgarse en Buenos Aires.

El combate se realizó en Lavalle (actual Juramento) y Vidal, lugar estaba a un par de calles de la casa de la familia Newbery, del mismo lado del bajo caserío que dividía la prolongación de la elegante avenida Santa Fe, convertida en un camino real bautizado 25 de Mayo (actual avenida Cabildo). En la pelea se enfrentaron un joven y un hombre de 44 años que había sido campeón argentino de «a savaté«. El instructor francés que había entrenado a Delcasse quedó estupefacto con la derrota de su pupilo.

Esta pelea está considerada la primera realizada en la Argentina con reglas semejantes a las actuales, aunque sin guantes y a puño limpio.

Jorge Newbery aviador

Ingeniero Jorge Newbery, nacido en Buenos Aires ol 29 de mayo de 1875, puede alionarse que fue el promotor máximo de nuestra aviación. Deportista innato, pues lo mismo descolló en esgrima, remo, boxeo, natación, etc., se dedicó al automovilismo apasionadamente cuando llegaron a Buenos Aires los primeros coches. Cuando repercutió en nuestro medio el entusiasmo por la aerostación, se contó, asimismo, entre los que tripularon globos libres, como los famosos El Pampero y Huracán. Al comenzar en nuestro país los vuelos en aeroplanos fue también uno de los primeros pilotos, y tan eficaz que se le concedió el diploma de aviador militar. Logró varios records y fue presidente del Aero Club Argentino. Falleció en El Plumerillo (Mendoza) el 1º de marzo de 1914 mientras intentaba cruzar los Andes.

SÍNTESIS DE SU VIDA:
Sus mayores logros:
• Cuarenta ascensiones en globo en tres años.
• Cruce del estuario del Plata.
• Récord sudamericano de altura y de distancia.

Jorge Newbery, un precursor
Cuando en la Argentina las posibilidades y el interés por las prácticas deportivas eran nulas o escasas, Newbery fue pionero en la práctica de la educación física y diversos deportes: automovilismo, esgrima, natación, fútbol, rugby, lucha grecorromana, remo, yatching, boxeo y, por supuesto, aeronáutica. Sus actividades fueron no solamente diversas sino que en todas obtuvo galardones que abrieron el camino a todos los que lo han seguido:

• Fue el primer profesor de boxeo que tuvo la Argentina en estilo estadounidense, que aprendió en una universidad de aquel país.

• Brindó apoyo, y creó instituciones y clubes sociales y deportivos para la práctica y difusión del deporte: Aero Club Argentino, Condottieri del Tigre (Club italiano de Remeros), el Boating Club Argentino, socio del Jockey Club y del Círculo de Armas. En 1908 fundó el Buenos Aires Boxing Club junto con Delcasse y De Marchi, y fue su primer presidente.

• Estableció, en 1902, el récord de velocidad para una embarcación de cuatro remos largos, en un tramo entre el Paraná de las Palmas y el Tigre.

• Su extraordinaria práctica de la esgrima hizo que obtuviera el primer premio en florete en el torneo Sudamericano del club Gimnasia y Esgrima, entre otros importantes galardones en ese deporte.

• Con la camiseta del Buenos Aires Rowing Club venció en 1900 a los excepcionales herma nos Muller en una carrera de dos remos largos sobre una distancia de mil metros.

• Realizó el primer vuelo en globo que cruzó el Río de la Plata, el AS de diciembre de 1907. Un monolito detrás de la principal tribuna del Campo Argentino de Polo recuerda el acontecimiento.

• Apoyó la creación, por decreto del Poder Ejecutivo, de la Escuela de Aviación Militar, el 10 de agosto de 1912 y, en nombre del Aero Club, ofreció generosamente todo su parque aerostático: siete globos, gas y, sobre todo, la experiencia.

• El 20 de junio de 1910, año del Centenario de la Independencia, obtuvo su carnet de aviador, número 8 de los aviadores argentinos de la Federación Aeronáutica Internacional. Realizó sus prácticas en el aeródromo de Villa Lugano, con un Blériot monoplano.

• Como miembro integrante de la primera comisión directiva de la Escuela de Aviación militar, constituyó una comisión recolectora de fondos que apelaba al interés que la actividad tenía entre los ciudadanos. Gracias a estas donaciones, surgió la primera Flotilla Aérea militar.

• El 25 de mayo cíe 1913 desfiló la primera escuadrilla militar de cuatro aviones, comandada por el ingeniero Jorge Newbery.

•  Junto con Alberto Mascías, fue nombrado por decreto primer aviador militar.

•  Superó el récord de altura sudamericano al alcanzar los 4.178 metros. Todos saludaban con alborozo el hecho insólito. Pero Newbery no quedó satisfecho.

•  Llevó a Europa el prestigio de la incipiente aviación argentina, y allí voló con los mejores aparatos, en compañía de los famosos Carros, Legagneux y Morane.

•  En 1914 con un avión Morane ascendió hasta seis mil doscientos veinticinco metros. Batió la marca mundial. Este récord no fue homologado por la Comisión Internacional con sede en París, porque el reglamento imponía superar la marca anterior por lo menos en ciento cincuenta metros. Y Newbery sobrepasó la cifra en solo setenta y cinco metros.

El final: un águila derrotada
Su muerte trágica cierra el ciclo: un acto de generoso ejemplo, ya que, por satisfacer la curiosidad de un grupo de amigos, piloteó un avión que no era el suyo, cuando estudiaba las posibilidades del cruce de la cordillera de los Andes. Y el suyo fue el primer velatorio espontáneo y popular. El miércoles 4 de marzo salió el féretro con sus restos, precedido por su Morane Soulnier, con un crespón negro en la hélice y acompañado por otros cuatro aeroplanos, seguido por una multitud de alrededor de cincuenta mil personas que le rindieron homenaje.

EL VIAJE EN EL PAMPERO DE JORGE NEWBERY Y ANCHORENA

En el libro «Jorge Newbery», El Rival del Cielo, se explica que:

«La salida se pospuso por falta de presión, según una indicación del ingeniero francés, Louis Faberes, a quien había traído Anchorena. El técnico, en su idioma, explicó al selecto grupo que existía una importante diferencia con el gas que él estaba acostumbrado a emplear. Esta empresa proveía gas a partir del carbón de hulla que era de 0,725 kg/m3, mientras que el de hidrógeno era de 1,203 kg/m3 y el helio de 1,115 kg.

Se trataba de disquisiciones técnicas que no lograron atrapar la atención de Aarón. No quiso suspender la prueba, ni el ingeniero francés subirse a la barquilla de apenas un metro cuadrado. El único que permaneció con su inicial propósito de acompañarlo fue el temerario Director de Alumbrado de la Municipalidad, el ingeniero Jorge Newbery. Una instantánea fotográfica registró el instante con un fogonazo.

Eran las 12:45. Con unos gigantescos cabezazos, el Pampero subía sobre el pastizal. Aun sostenían las cuerdas unos veinte soldados del regimiento Primero de Caballería. Ascendía con lentitud. El bullicio y la gritería entusiasta se transformaron en expectante silencio. Llegó a tres mil metros. No llevaban ningún implemento para lograr respirar a esa altura donde el aire se enrarece, ni tampoco abrigos, ni protección contra imprevistas lluvias.

Apenas un par de anclas, bolsas de arena de contrapeso que sumaban 220 Kg., salvavidas, catalejos, barómetros, altímetro y gruesos cordajes. Eso fue lo que echaron por la borda, ante el anticipado descenso del Pampero, que había consumido parte del gas. Como último recurso, Newbery y Aarón optaron por amarrarse directamente a la red de sogas que cubría la superficie del globo y desprendieron la .pesada canasta. Así estuvieron volando casi a ras del río. El viento los arrastró contra unas barrancas que, al menos por un instante, pareció que se les venían encima.

De improviso, un repentino cambio los llevó en dirección tierra adentro, hasta caer en el campo. A los tumbos siguió rodando y rebotando, dando a los tripulantes la posibilidad de hacer pie y confundirse en un abrazo de felicidad. Se había realizado, casi como un milagro, la travesía aérea sobre el estuario del río más ancho del mundo. Y lo podrían contar, habían llegado»

EL FATÍDICO VIAJE DE SU HERMANO EDUARDO

globo pampero
Última Imagen del Globo Pampero: Los aeronautas son despedidos con jubilosas expresiones de entusiasmo por quienes se encontraban en el campo de la Sportiva. Los vecinos de Palermo y Belgrano subieron a las azoteas de sus domicilios para saludar a los viajeros, sin sospechar que ésa era la despedida definitiva. El globo se fue elevando hasta que se perdió de vista. Luego, la espera, la interminable espera, que, con el correr de las horas, se fue haciendo angustiosa. Y llegó la noche sin que se volvieran a tener noticias del Pampero. Ninguna de las palomas que Newbery había llevado regresó con el mensaje esperado. Ni una sola noticia. Ni esa noche ni en los días sucesivos. Nada; nunca más se volvió a saber del Pampero, desde aquella tarde. Toda la población de Buenos Aires, y aun del país, vivió horas angustiosas por la suerte de Eduardo Newbery y Romero.

Eduardo NewberyQué pasó con el Pampero?: Eduardo, el hermano de Jorge Alejandro Newbery, era un buen yachtman y, como Jorge, también se apasionaba por los vuelos en globo. Ejercía como dentista y, según recordaba Adela Parker Newbery en una entrevista en La Nación, «era capaz de dejar a sus pacientes con la boca abierta» y su socio, el doctor Green, debía completar el trabajo.

En esa época se usaban pinzas extractoras con tornillos que se fijaban a la boca para permitir el trabajo y mantener grande y abierta la zona de labor. «Los pacientes, en vez de quejarse, quedaban encantados con un dentista que volaba en globo.

Eduardo se casó muy joven con Adela Maranesi, y tuvo dos hijos, Silvia y Eduardo. Todo Buenos Aires esperó ansiosamente su regreso, que nunca ocurrió. Sentados en el umbral de su casa en Belgrano, sus pequeños hijos miraban hacia arriba esperando la vuelta de su papá. Su mujer murió un tiempo después y los huerfanitos fueron educados por los abuelos Maranesi. Eduardo fue un profesional brillante y un músico destacado.

Tocaba el violonchelo, además dominaba varios idiomas, el ruso entre ellos». El globo Pampero, con sus grandes letras pintadas en rojo, era de Aarón de Anchorena.

Tres días después de aquel fatídico 17 de octubre de 1908, aparecieron restos de un salvavidas en Las Flores. Se especuló que el globo pudo perderse y chocar en las sierras de Curumalal. En 1954 un grupo de estudiosos intentó develar qué había pasado con el Pampero. Se estimó que se habría estrellado contra las sierras de La Ventana. Pero lo inhóspito de la zona no les permitió lograr mayores precisiones. La leyenda del Pampero sobrevivió entre quienes aseguraban haberlo visto volar e, incluso, haber dialogado con sus ocupantes.

CRONOLOGÍA DE JORGE NEWBERY
1875 El 27 de mayo nace Jorge Alejandro New-bery, hijo del dentista norteamericano Ralph Newbery y de su esposa María Dolores Malagarie, criolla de ascendencia francesa. A los ocho años viaja a Nueva York a conocer a sus abuelos y al regreso ingresa en la escuela escocesa de Saint Andrews.

1895: Jorge Newbery regresa de la Universidad de Cornell, en los Estados Unidos, con el título de ingeniero electromecánico. Lo nombran jefe de la Compañía de Luz y Tracción del Río de la Plata, y allí permanece dos años.

1896: Jorge Newbery desafia a boxear amistosamente a Carlos Delcasse, con las reglas aprendidas en los Estados Unidos, y lo derrota.

1897: Una vez retirado de la Compañía de Luz, se enrola en la Marina de Guerra con el grado de capitán de navío. Se convierte en profesor de natación de la Escuela Naval y socio activo del Centro Naval.

1899: En diciembre, viaja a Londres, integrando una comisión que adquiriría equipos eléctricos, a raíz de la tensa situación con Chile. En Londres interviene en dos competencias de boxeo y las gana. De regreso, el intendente Adolfo Bullrich lo nombra Director General de Alumbrado, cargo que conserva toda su vida; abandona la Marina.

1903: El 25 de mayo, Newbery triunfa en una carrera de botes de ocho remos, de 1.500 metros. El 17 de diciembre de 1903, Orville Wright vuela unos 260 metros.

1904: El 13 de marzo, el matrimonio Silimbani-Cimolini realizan pruebas en globo, cae al río el aeróstato de Cimolini, ocasionándole la muerte.

1906: Newbery escribe acerca del grafito artificial, y en Francia, el brasileño Santos Dumont vuela en un aparato de su propio diseño. Se inician las obras que permitirán circular al tranvía eléctrico con terminal en Flores. Newbery instala luces en distintos barrios. Mueren Bartolomé Mitre (19 de enero), el presidente Manuel Quintana (12 de marzo), Carlos Pellegrini (17 de julio) y Bernardo de Irigoyen (27 de diciembre). En el Senado rechazan otorgar apoyo económico a la participación de la Argentina en los Juegos Olímpicos. Se acepta la instalación de academias de boxeo en la ciudad, donde este deporte estaba prohibido.

1907: El 5 de diciembre, en la casa de Carlos Delcasse, Newbery se bate a duelo. El barón De Marchi, yerno del presidente Roca, preside de manera honorífica la Sociedad Sportiva Argentina, de la cual era presidente Florencio Martínez de Hoz; lo acompañan Jorge Newbery, José Félix Uriburu y su hijo, además de Emilio Anchorena. Se entrena como medio campista del equipo de Gimnasia y Esgrima y el Io de septiembre su equipo derrota a Estudiantes de Buenos Aires. Organiza una colecta para adquirir el predio del club. Huelga nacional de inquilinos. El 28 de noviembre se funda el Aero Club, inicialmente como un anexo del Jockey Club. Acompañan a Newbery Aarón de Anchorena, Carlos Pacheco y Alberto Mascías. El día de Navidad el Pampero se eleva desde la Sociedad Sportiva Argentina, ubicada en el barrio de Palermo y cruza el Rio de la Plata. Lo tripulan su dueño, Aarón de Anchorena, y Jorge Newbery.

1908: El 13 de enero de 1908 se independiza el Aero Club Argentino, del que fue primer presidente Aarón de Anchorena. El domingo 12 de abril, la Sportiva, el Aero Club y el Círculo de la Espada organizan competencias de tiro con pistola, asalto con espada, e hípicas. Newbery triunfó con espada de combate. Continúan con éxito las pruebas del Pampero. El 17 de octubre, tripulado por Eduardo Newbery y otros, desaparece en pleno vuelo sin que nunca se encuentren sus restos. El 31 de octubre Jorge renuncia a la Comisión Directiva del Aero Club. El 19 de noviembre Jorge Newbery se casa con Sarah Escalante.

1909: El 5 de enerO llega al puerto de Buenos Aires el globo comprado en Francia por Horacio Anasagasti; lo bautizan Patriota y vuela por primera vez el 24. Newbery asiste al Congreso Científico Americano en Santiago de Chile y prepara un informe sobre el incremento del alumbrado público. El 2 de abril el Patriota vuela otra vez tripulado por Lisandro Billinghurst, a quien acompaña Jorge Newbery. A fin de mes Newbery y Anasagasti organizan una asamblea para reiniciar las actividades del Aero Club.

El 27 se elige una nueva comisión directiva, con Jorge Newbery como presidente. Son vocales De Marchi, Anasagasti y Anchorena. Sangrienta represión del acto obrero del Io de mayo. Desembarca un nuevo globo, al que llaman Huracán. Luis Blériot cruza el Canal de la Mancha en avión. Creación del Sindicato Aéreo Argentino. El Patriota vuela con destino a Campo de Mayo.

El Aero Club obtiene una nueva sede, con apoyo del municipio. En Rosario despega el Huracán.Von Zeppelin cruza Alemania con su dirigible. El 3 de octubre el Patriota levanta vuelo desde la quinta Los ombúes. Negociaciones de Newbery para adquirir cinco aviones. El 14 de noviembre muere en un atentado el jefe de policía Ramón Falcón. El 21 de noviembre compiten el Huracán y el Patriota en el Hipódromo de La Plata. El 27 de diciembre Newbery intenta su vuelo sobre Brasil con el globo Huracán.

1910: El 8 de enero, llega a Buenos Aires el aviador francés Henry Brégi, con dos aviones Voisin. El 16, invitado por el Barón De Marchi, llega el italiano Ricardo Ponzellli, con un avión similar al de Brégi. Ambos realizan los primeros vuelos mecámcos de Sudamérica desde Campo de Mayo. El Aero Club Argentino, a pedido de la Comisión de Festejos del Centenario, organiza un festival de aviación y construye un aeródromo en la actual Villa Lugano, entre las calles Chilavert, Murguiondo, Madariaga y Lisandro de la Torre. Se inaugura oficialmente el 23 de marzo con un vuelo de Emilio Eugenio Aubrun, quien efectuó el primer despegue el 5 de marzo con un Bleriot X, y el 13 el primer vuelo nocturno del país; el 11 de marzo despega Henry Piquet.

1912: A fin de año inicia sus actividades la Escuela Militar de Aviación con un biplano Henri Farman, para la etapa inicial de la instrucción, y un monoplano Bleriot XI para perfeccionamiento. Newbery obtiene su carnet de aviador y colabora con la recolección de fondos para comprar equipamiento.

1913: Newbery viaja a Europa y allí difunde los logros de la aviación argentina: vuela en los nuevos aparatos.

1914: En el diario La Nación, el 17 de enero se dan noticias de los progresos de Newbery junto a pilotos franceses. Había regresado pocos días antes, el 14, con dos motores de 80 caballos de fuerza construidos de acuerdo con sus instrucciones para su Morane Saulnier.

El 10 de febrero bate el récord de altura: 6.225 metros. El 22 viaja a Mendoza para evaluar las condiciones del cruce de la Cordillera. El Io de marzo muere trágicamente, mientras realizaba una exhibición ante un grupo de amigos, conduciendo el avión de Fels. Sus restos son llevados al día siguiente a Buenos Aires y una multitud los acompaña hasta el cementerio de la Recoleta.

Fuente Consultada: Jorge Newbery El Rival del Cielo Protagonista de la Cultura Argentina

Argentino Campeon Mundial de Formula 1 (301)

Biografia de Juan Manuel Fangio Personalidades Argentinas Campeon Formula 1

Juan Manuel Fangio (1911-1995)

Nacido el día 24 de junio de 1911 en Buenos Aires, Argentina. Fue un gran piloto de F1 logrando ganar cinco campeonatos mundiales.

Pese a la oposición de sus padres, puso de manifiesto una gran pasión y enorme entrega por el mundo del automovilismo, en 1939, los vecinos de su localidad hicieron una colecta y consiguieron dinero suficiente para comprarle un Chevrolet, con el cual compitió en una carrera nacional.

Ganó una etapa y luego se impuso en los 1.000 kilómetros de la Republica Argentina. Se corono campeón argentino dos años consecutivos. A la edad de 38 años compró su primer Maserati.

En el año 1950 entró en la escudería Alfa Romeo; y en el primer mundial disputado quedó en el primer puesto en tres grandes premios y acabó segundo en la competición. Un año después se proclamó por vez primera campeón del Mundo. En los dos años posteriores corrió con Ferrari, BRM, y Maserati.

La desgracia le jugo una mala pasada y en el año 1953 sufrió un grave accidente en Monza, lo que lo obligo a abandonar toda la temporada. De regreso a la actividad en el año 1954, corriendo para Maserati y Mercedes, Juan Manuel Fangio logró su segundo campeonato del mundo. El tercero llegó a con Mercedes, y el cuarto, con Ferrari. En 1957, regreso a la escudería Maserati, y con esta consiguió su quinto y último título, forjando todo un record y convirtiendose en leyenda del automovilismo internacional.

Luego abandono la actividad a la edad de 47 años. En el año 1995 dejo de vivir pero continua vigente su enorme trayectoria como deportista y calidad de persona.

Biografia de Juan Manuel Fangio Personalidades Argentinas Campeon Formula 1

Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales de Fórmula 1, conduciendo con Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Retirado en 1958, luego de su secuestro, mantuvo durante un extenso período el récord de más títulos en Fórmula 1, hasta que fue desplazado por Michael Schumacher en 2003.

Los números lo dicen todo: 7 temporadas, 2 subcampeonatos y 5 títulos, un récord que permaneció durante 46 años hasta la aparición del alemán Michael Schumacher. Disputó 51 carreras, de las cuales largó 48 desde la primera fila (29 pole positions). Se subió 35 veces al podio, de las cuales 24 fueron en el escalón más alto. Todo esto con cuatro escuderías diferentes y ante rivales mucho más jóvenes –se retiró a los 46 años– y teóricamente mejor preparados que él.

Cronología de Juan Manuel Fangio
24 de Junio de 1911: En la casa de la calle 13, en Balcarce, nace Juan Manuel Fangio. Sus padres son Loreto Fangio y Herminia D´Eramo.

1923: Deja la escuela para trabajar como mecánico en el taller de la Agencia Studebaker de Balcarce, de Manuel Viggiano.

1929: Disputa su primera carrera, como acompañante de Manuel Ayerza, sobre un Chevrolet ´28 cuatro cilindros. La competencia se disputa entre Coronel Vidal y Maipú.

24 de Octubre de 1936: Debuta como piloto en una carrera no oficial, en Benito Juárez, a bordo de un Ford A ´29 modificado. Abandona

27 de Marzo de 1939: Su primera carrera oficial. En Necochea con un Ford ´34, finaliza quinto.

18 de Octubre de 1938: Debuta en Turismo de Carretera, en el Gran Premio Argentino. Manejando un Ford cupé ´37, con Luis Finochietti. Arriba séptimo

12 de Octubre de 1940: Gana el Gran Premio Internacional del Norte, una carrera entre Buenos Aires y Lima, de 4.765 Km. de recorrido, con un Chevrolet. Es su primer triunfo en el automovilismo.

14 de Diciembre de 1940: Al calsificarse octavo en las Mil Millas Argentinas, obtiene el primer título de Campeón Argentino de Carreteras.

2 de Abril de 1942: Gana la carrera Mar y Sierras de Turismo de Carretera: será su última intervención hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

15 de Febrero de 1947: Vuelve a la actividad, con un tercer lugar en una prueba de Mecánica Nacional (monoplazas) en el circuito de Retiro, en Buenos Aires.

17 de Enero de 1948: Debuta en Máquinas Especiales (antecedente de la Fórmula 1) con un Maserati 1500 en Palermo. Abandona.

16 de Abril de 1950: Debuta en el equipo Alfa Romeo de F1 con una victoria en el circuito de Ospedaletti, en San Remo.

13 de Mayo de 1950: Debuta en el Primer Campeonato Mundial de Fórmula 1, integrando la escuadra Alfa Romeo, pero abandona por problemas de motor. La carrera se lleva a cabo en el circuito de Silverstone, Inglaterra.

21 de Mayo de 1950: Logra su primer triunfo en el Campeonato Mundial. Es el Grand Prix de Mónaco, en Montecarlo, con un Alfa Romeo 158, luego de esquivar una múltiple colisión en la primera vuelta que dejó afuera a nueve autos.

3 de Septiembre de 1950: Al abandonar el Gran Prix de Italia, pierde el título mundial a manos de su coequiper Ninno Farina

28 de Octubre de 1951: Se consagra por primera vez Campeón Mundial de Conductores al ganar el Gran Prix de España, en Pedralbes, con un Alfa Romeo 159. Es también, la última carrera de la escudería.

1 de Junio de 1952: Debuta con la ensordecedora BRM inglesa de 4500 cm3 en el Gran Premio de Albi, en Francia, pero abandona.

8 de Junio de 1952: Se despista en la primera vuelta del Gran Premio de Monza, cuando corría con una Maserati A6GCM de Fórmula 2. Había corrido el día anterior en Irlanda. «A las dos de la tarde llegué, a las dos y media largué y a las tres estaba en el hospital», recordó después. En el accidente sufre lesiones en las vértebras cervicales, que lo mantienen fuera de la actividad durante siete meses.

18 de Enero de 1953: Reaparece disputando el 1º Gran Premio de la República Argentina de Fórmula 1, pero abandona.

13 de Septiembre de 1953: Vuelve al triunfo en Fórmula 1, venciendo en el Grand Prix de Italia, obteniendo así el subcampeonato mundial.

19 de Noviembre de 1953: Sobre un Lancia D24 gana la Carrera Panamericana, 3.070 Km. de rutas desde la frontera norte a la sur de México

17 de Enero de 1954: Bajo una lluvia torrencial, gana por primera vez el Grand Prix de la Argentina de F1, con una Maserati 250F.

4 de Julio de 1954: Debuta en el equipo Mercedes Benz, en Francia. Marca la pole-position y consigue la victoria.

24 de Octubre de 1954: Con un tercer puesto en Pedralbes, consigue su segundo título del mundo. Ha ganado en seis de las ocho carreras.

16 de Enero de 1955: Con temperaturas que alcanzan los 50 grados, vence otra vez en el Grand Prix de Argentina: Es el único piloto que no es reemplazado durante las tres horas de carrera.

11 de Junio de 1955: Cuando lidera las 24 horas de Le Mans, sobre un Mercedes 300 SLR, se produce el tremendo accidente que le cuesta la vida a 83 personas.

11 de Septiembre de 1955: Con un triunfo en Italia, obtiene su tercer corona en la F1. Se despide del equipo Mercedes, que abandona las carreras, cerrando un ciclo brillante: nueve triunfos en doce carreras, de las cuales ocho pertenecen a Fangio.

22 de Enero de 1956: Debuta en el equipo Ferrari y obtiene el Gran Premio de la Republica Argentina.

28 de Abril de 1956: Con una Ferrari Sport, pena para clasificarse cuarto en las Mille Miglias italianas. «Fue la peor carrera de mi vida» dirá más tarde.

2 de septiembre de 1956: Su coequiper, Peter Collins, le cede su auto durante el Gran Premio de Italia para obtener su cuarto título mundial.

13 de Enero de 1957: De vuelta con Maserati, obtiene el Gran Premio de la Argentina.

23 de Marzo de 1957: Logra la victoria en las 12 horas de Sebring. Treinta y Cinco años después, su sobrino Juan obtiene esta carrera.

4 de Agosto de 1957: Vence en estupenda forma en el Grand Prix de Alemania, en Nurburgring, y logra su quinto título mundial. Es su mejor triunfo: luego de haber acumulado una diferencia de 28 segundos sobre las Ferraris de Hawthorn y Collins, se detiene en boxes para cambiar sus cuatro cubiertas, y no solo pierde la ventaja, sino otros 48 segundos. Faltando diez de las 22 vueltas previstas, inicia una impresionante recuperación, batiendo nueve veces el record de la pista. En la penúltima vuelta supera sucesivamente a Collins, en la recta detrás de los boxes, y a Hawthorn, en la zona de curvas de Fuchsrorhe, para vencer con 3.6 segundos de ventaja. Es su último triunfo en la F1.

2 de febrero de 1958: La victoria en el Gran Premio de la Republica Argentina sin puntos para el Mundial, es la última de su gloriosa campaña. Sólo volvería a correr dos pruebas más.

26 de febrero de 1958: Es secuestrado en Cuba. Liberado al día siguiente, no participa en la carrera de La Habana.

6 de Julio de 1958: Finaliza en el cuarto lugar del Gran Premio de Francia, después de haber largado, por primera vez, desde la tercera fila. Durante la competencia decide dejar de competir.

13 de Agosto de 1969: Es la cabeza visible de la Misión Argentina, un operativo con tres Torinos 380W y nueve pilotos, compitió en las 84 horas de Nürburgring, logrando un cuarto puesto.

15 de Febrero de 1972: Se inaugura el autódromo «Juan Manuel Fangio» de Balcarce, en su honor, en una carrera de Sport-Prototipo internacional.

25 de Mayo de 1973: Junto a otros grandes del automovilismo nacional, entre los que se destaca Oscar Alfredo Gálvez, disputa una prueba-exhibición en el Autódromo de Buenos Aires, la «Carrera del Recuerdo».

1974: Es nombrado presidente honorario de Mercedes-Benz Argentina, cargo que desempeña hasta su muerte.

4 de Diciembre de 1981: Sufre un grave ataque cardíaco, en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

8 de Diciembre de 1982: Es sometido a una operación de quíntuple By-Pass, realizada por René Favaloro.

22 de Noviembre de 1986: Se inaugura el Centro Tecnológico y Cultural Museo del Automovilismo «Juan Manuel Fangio» en Balcarce, hoy el más visitado de Sudamérica, con cerca de 100.000 visitantes al año.

11 de Junio de 1991: Cumple 80 años y se lo celebra con una magnífica fiesta: una cena en Buenos Aires y una carrera de Turismo de Carretera, ganada por Oscar Castellano, en Balcarce, coronada con una paella para 400 personas-

29 de Diciembre de 1993: Es internado a causa de una hipercalcemia en la sangre, provocada por una complicación en el tratamiento de diálisis.

17 de Julio de 1995: A la edad de 84 años, fallece en Buenos Aires. A su funeral asisten los mas grandes corredores de la historia.

Leyenda del Cine Argentino Mirtha Legrand, Gran Actriz Argentina

Leyenda del Cine Argentino: Mirtha Legrand Gran Actriz Argentina

PRODUCCIÓN CINEMATOGRÁFICA DE MIRTHA LEGRAND

Mirtha Legrang, actriz argentinaMirtha Legrand: La diva de los almuerzos

Mirtha Legrand es sin dudas uno de esos personajes públicos que despiertan sentimientos encontrados entre los miembros de la sociedad, ya sea por su popularidad masiva acumulada durante décadas en la pantalla televisiva y cinematográfica, como así también por su influencia en la opinión pública y sus críticas en diversos ámbitos.

Ella misma ha reconocido en alguna oportunidad: «Hay mucha gente que me quiere, y otros, un poco menos. Son las reglas del juego. Pero en los momentos más difíciles la gente me ha respondido, y siempre con afecto».

Más allá de los sentimientos que despierta, la diva de los almuerzos argentinos ha sabido a lo largo de los años cosechar una trayectoria que perdurará aún después de su muerte, y que en definitiva es la meta que persiguen los artistas: ser recordados eternamente.

Un caluroso 23 de febrero de 1927 llegaba a este mundo la pequeña Rosa María Juana Martínez Suárez, en el seno de una familia de clase media que residía en la localidad santafecina de Villa Cañás, pueblo ubicado a 200 kilómetros de Rosario.

Pero aquel nacimiento no fue sencillo, ya que en realidad durante el parto tanto su padre, José Martínez, como la partera y su asistente notaron con sorpresa que la española Rosa Suárez, estaban dando a luz a dos pequeñas criaturas.

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SUS PELICULAS
1940: Hay que educar a Niní
1941: Novios para las muchachas
1941: Los martes, orquídeas
1941: Soñar no cuesta nada
1942: Adolescencia
1942: El viaje
1942: Claro de luna
1943: El espejo
1943: Safo, historia de una pasión
1944: La pequeña señora de Pérez
1944: Mi novia es un fantasma
1944: La casta Susana
1945: María Celeste
1945: La señora de Pérez se divorcia
1945: Cinco besos
1946: Un beso en la nuca
1947: Treinta segundos de amor
1947: El retrato
1947: Como tú lo soñaste
1948: Pasaporte a Río
1948: Vidalita
1949: La doctora quiere tangos
1950: La vendedora de fantasías
1950: Esposa último modelo
1951: El pendiente
1952: La de los ojos color del tiempo
1954: Tren internacional
1955: El amor nunca muere
1956: La pícara soñadora
1959: En la ardiente oscuridad
1960: La patota
1960: Sábado a la noche, cine
1962: Bajo un mismo rostro
1963: La cigarra no es un bicho
1965: Con gusto a rabia

Destacadas Actrices del Cine Nacional Historia del Cine Argentino Susana

Destacadas Actrices del Cine Nacional: Historia del Cine Argentino – Susana Gimenez

DESTACADAS ACTRICES ARGENTINAS

Susana GimenezSusana Gimenez: La diva de la televisión argentina

Para una gran porción de argentinos, seguramente Susana Gimenez se haya convertido con los años en un personaje que trasciende por completo la pantalla televisiva, ingresando a aquellos hogares donde las personas que viven en soledad encuentran la compañía ideal al disfrutar de su programa domingo tras domingo.

Y es que muchos han dejado de ser simples espectadores a partir del momento en que han comenzado el rito casi místico de abrir la puerta ficticia de la televisión e invitar a Susana Gimenez a compartir la  mesa, aunque sea de forma irreal.

Al hablar de Susana Gimenez a una gran parte de argentinos se nos viene a la mente una imagen lejana, en blanco y negro, perteneciente a aquel viejo comercial que a finales de la década del sesenta presentaba a una bella y atrevida joven exclamando «¡Shock!», con el fin de convencernos de las bondades del jabón «Cadum».

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SUS PELICULAS:
En mi casa mando yo (1968)
La novela de un joven pobre (1968)
El gran robo (1968)
Fuiste mía un verano (1969)
Tiro de gracia (1969)
Los mochileros (1970)
El mundo es de los jóvenes (1970)
Los neuróticos (1971)
Así es Buenos Aires (1971)
La buscona (1971)
Todos los pecados del mundo (1972)
He nacido en la ribera (1972)
Vení conmigo (1972)
La piel del amor (1973)
La Mary (1974)
Mi novia el… (1975)
Tú me enloqueces (1976)
Los hombres sólo piensan en eso (1976)
La cuenta está saldada (1976)
Basta de mujeres (1977)
El macho (1977)
Un toque diferente (1977)
Yo también tengo fiaca (1978)
Donde duermen dos… duermen tres (1979)
El rey de los exhortos (1979)
A los cirujanos se les va la mano (1980)
Las mujeres son cosa de guapos (1981)
Un terceto peculiar (1982)
Me sobra un marido (1985)
Esa maldita costilla (1999)
¿Quién es Alejandro Chomski? (2002)
Tetro (2009)

Importantes Artistas del Cine Argentino Roberto Sanchez Sandro

Importantes Artistas del Cine Argentino: Roberto Sanchez – Sandro de América

Sandro Sandro: El Elvis argentino:

Un caluroso 4 de enero de 2010 una terrible noticia invadía los hogares de la Argentina a través de los medios de comunicación del país, los cuales se hicieron eco de la tragedia y anunciaban: «A los 64 años ha muerto Sandro, el Gitano».

Pocas horas pasaron para que la muerte de Roberto Sánchez concitara la atención de todos los medios de comunicación, incluso trascendiendo las fronteras del Plata, ya que su figura dentro del mundo de la música había logrado derribar los límites de su país natal.

Durante la despedida final, sus «nenas», como solía llamar a sus fanáticas el ídolo, se mostraron ante las cámaras de televisión en medio de un luto incontenible que despertó el llanto incluso de aquellos ciudadanos que  jamás cultivaron la música de Sandro.

Es que este hombre, de fuerte figura masculina, cabello oscuro y profundos ojos, ya había dejado de ser un simple músico, para convertirse en un verdadero icono que representaba la idiosincrasia del argentino.

Para despedirlo, sus fanáticas decidieron emprender un último homenaje, el cual consistió en la creación de una página web titulada “Tu bombacha para Sandro”, en la que participaban todas las seguidoras del cantante, enviando fotografías de su ropa íntima favorita para obsequiarle al ídolo.   [Seguir Leyendo Esta Biografía]

http://www.tubombachaparasandro.com/

Biografia de Isabel Sarli Cine Erotico Argentino Notables Artistas

Biografía de Isabel Sarli: Cine Erótico Argentino Notables Artistas

Isabel Sarli: La inocencia y voluptuosidad al servicio del cine

Isabel SarliSu exuberancia y sensualidad, sumada a una belleza que representaba lo que muchos llaman la “morocha argentina”, fueron los principales atributos que le abrieron las puertas de la fama a Isabel Sarli, conocida por todos como La Coca.

Fue sin lugar a dudas el ícono sexual del cine argentino de las décadas del sesenta y setenta, y muchos aún recuerdan las largas filas que se producían en las salas ante el estreno de un nuevo filme protagonizado por ella.

Isabel había nacido un 9 de julio del año 1935 en la ciudad de Concordia, Entre Ríos, y desde muy pequeña fue notable su belleza, que con el paso de los años la convirtió en una joven que captaba las miradas de todos los hombres que se cruzaban en su camino; sin embargo, ella era extremadamente tímida.

Sus dotes físicas la llevaron a comenzar una carrera en el mundo del modelaje, lo que en 1955 le permitió participar y ganar el concurso de Miss Argentina, consagrándose definitivamente como la más hermosa.

Y aquella fue la vidriera ideal para que distintos productores de cine del momento se fijaran en esta jovencita que embelesaba las miradas masculinas.

No obstante, a pesar de recibir distintas propuestas, Isabel decidió su futuro inmediatamente, cuando conoció a Armando Bo, el director de cine que fue el único y gran amor de su vida.

Incluso, años después ella misma diría: “Mi relación con Armando se caracteriza así: fue el padre que no tuve, el hermano que perdí porque murió siendo chico, el compañero, el amante… Todo”.

Se conocieron en 1956 y a partir de allí no se separaron jamás, y vivieron una historia de amor como pocas. Juntos comenzaron el camino de la creación de un nuevo tipo de cine erótico en la Argentina, que fue también furor fuera del país. Armando dirigía las películas y la Coca las protagonizaba y las producía, y de esta manera, convirtiéndose en un binomio perfecto, llegaron a rodar un total de 29 películas que en cierto modo puede observárselas como un resumen de la historia de amor que vivían. Para la pareja, sus películas eran sus hijos.

El primer largometraje que hicieron juntos fue “El trueno entre las hojas”, protagonizada por la pareja, y donde Isabel realizó su primer desnudo ante las cámaras, iniciando además una de las escenas que se repetirían a lo largo de todos sus filmes, donde la actriz aparecía nadando en el agua. “Me habían bautizado ‘la higiénica’ porque siempre aparecía bañándome”, confesó en varias oportunidades.

El éxito obtenido con aquella primera película hizo que Isabel Sarli saltara al estrellato inmediatamente, convirtiéndose en el objeto de deseo de todos los hombres argentinos de aquella época, y convirtiéndola así en un símbolo sexual de su generación.

A partir de allí, la pareja no se detuvo y comenzó a realizar una producción constantes de filmes, cuyas particularidades eróticas también los llevaron a triunfar fuera del país. Con argumentos similares en cada una de las películas, lo que en realidad buscaba el público al asistir a las salas de cine a “ver una de la coca” no era otra cosa que entregarse a las fantasías sexuales que despertaba la actriz.

Allí llegaron películas que hoy son consideradas clásicos del cine erótico internacional, y pioneras en el cine argentino de su estilo, como “La diosa impura”, “La mujer del zapatero”, “La mujer de mi padre”, “Carne”, “Fuego”, “Desnuda en la arena”, “Embrujada”, “Fiebre”, “Intimidades de una cualquiera”, “Último amor en Tierra del Fuego”, entre otras, culminado con la última realización de Armando Bo titulada “Una viuda descocada”, estrenada en 1980 y en la que La Coca comparte el protagónico junto al gran José Marrone.

La muerte de su gran amor en 1981, provocó una fuerte depresión en la actriz, quien durante un largo período decidió recluirse, retirándose de la escena pública por 15 años, volviendo a brillar en 1996 en el filme “La dama regresa” de Jorge Polaco, largometraje que significó un homenaje a la pareja de Bo.

Hoy, a sus 76 años, Isabel lucha por su salud mientras rememora aquellos años felices junto a su amado Armando, con quien logró tocar el cielo con las manos. Mientras tanto, sus filmes se han convertido en películas de culto en todo el mundo, y muchos jóvenes que no vivieron la época de esplendor de La Coca, se han vuelto fervorosos fanáticos suyos. “Recuerdo que Armando decía que mis películas seguirían viéndose aunque pasaran 100 años”, dijo en una ocasión Sarli, y no se equivoca.

Anécdota: La presencia cercana de Armando Bo no intimidaba al fervor que provocaba la tremenda belleza de Isabel. Francisco Paco Rabal, quien filmó con ella Setenta veces siete, le pedía al maquillador de la morocha que le entregara cartas perfumadas en las que el español proponía encuentros fuera del set.

El Presidente de Panamá, Ornar Torrijos, le agarraba la mano y decía: «Ay, Isabelita, yo te quiero mucho». Entonces Armando cortó por lo sano: «No vamos más a Panamá, porque ése está tan bobo con vos que cualquier día me achura».

También estaba ese japonés, presidente del Nippon Credit Bank, al que conoció en un avión y la pretendía. O el cartero que atendía la casa en Martínez que Isabel todavía habita: «Comentó que yo salía desnuda a recibirle las cartas».

Pero lo más grave fue lo que ocurrió en México, durante la filmación de La diosa impura, con la dirección y proximidad de Armando Bo. Isabel tenía 28 años y era tan linda que producía dolor mirarla. Tiene la palabra ella: «Había una toma en que Julio Alemán, el galán más famoso de ellos. tenía que darme un beso. Llegado el momento, puse la cara para fingir ese beso, y él me metió la lengua en la boca. Por supuesto, no me la aguanté y le crucé la cara de un cachetazo. Fue un sinvergüenza y poco profesional».

Ampliación del Tema: Explica «Gogo» Safigueroa en su libro «Secretos y Anécdotas del Cine Argentino y Sus Protagonistas»:

«Una de las personas más amables que he conocido entre las mujeres del ambiente artístico es la señora Isabel Sarli. Educadísima, a pesar de que muchas veces recibió críticas muy duras y algunas un tanto agresivas, podría haber adoptado algunas actitudes de diva, tal como lo fue por muchos años, y lo sigue siendo, a pesar de la poca actividad que hoy día desarrolla. Fue y es una mujer de una sencillez incuestionable e incapaz de un exabrupto.

Realmente la admiro y la respeto. Pero tengo que confesar, sin embargo, que nunca vi una película completa de la dupla Sarli-Bo, ni aún en momentos de apogeo y teniendo en cuenta la profusión de sus incontables trabajos, con excepción de una, que se llamó Carne. Era un filme que tenía la particularidad, además del protagonismo de Isabel Sarli, de que participaban actores relevantes del género cómico como Juan Carlos Altavista y Vicente Rubino.

Como la mayor parte de las películas de Armando Bo, la víctima siempre era Isabel, a partir de sus encantos, y las reacciones que éstos provocaban en los hombres.

Fui a ver esta película en estreno al cine Iguazú (hoy convertido en un recinto religioso). Llego a la sala, y en ese momento los periodistas que cubríamos cine éramos conocidos por casi todos los acomodadores, así es que casi no pasábamos por boletería. Cuando llego, un rato antes del inicio, un amable acomodador me saluda y me lleva a elegir el lugar desde donde vería la película. Me acomodo en la anteúltima fila y dejo un asiento libre, ia ‘punta de banco’ (como se le llama en la jerga cinematográfica a la primera butaca).

Al rato de comenzar la película un hombre de sobretodo con el cuello levantado se sienta a mi lado, en la butaca que había quedado vacía. Lo miré de solaz pero no registré quién era. Seguí unos minutos más mirando, digamos unos fotogramas (pues ni siquiera fueron muchas secuencias), cuando me decidí a levantarme para irme, pues tenía ya una imagen formada de la película. Pero al girar mi cabeza para pedirle permiso para salir, cuál no fue mi sorpresa: esa persona sentada a mi lado era Armando Bo.

Sentí que le iba a hacer un desaire si dejaba la sala en ese momento, así es que me quedé hasta finalizar. Esa fue la única película que vi completa.»

Famosos Actores del Cine Argentino Rey Palito Ortega

Famosos Actores del Cine Argentino: El Rey Palito Ortega

Palito Ortega: El Chico Triste de las Canciones Alegres.

actor argentino, Palito ortegaRamón Bautista Ortega, más conocido popularmente como «Palito», se enmarca dentro de aquellos personajes que de acuerdo a sus diferentes facetas en la vida la sociedad lo admira o lo repudia, debido a los diversos emprendimientos y labores que ha pretendido realizar durante su trayectoria.

Quienes aman e idolatran a Palito prefieren recordar sólo aquella imagen del joven provinciano lleno de sueños, que un día se dirigió a Buenos Aires en un tren desde su Tucumán natal para hacer realidad sus más íntimos deseos, que precisamente consistían en lograr convertirse en un cantor de fama comparada a la de su ídolo Elvis Presley.

Aquel joven, que después de pasar el día entero vendiendo café por la calles porteñas, volvía a la triste y desolada pieza de pensión, y mientras observaba cómo se descascaraba la pared de aquella fría habitación improvisaba sus tímidos cánticos con una guitarra prestada y en mal estado.

Sin embargo, a pesar del romanticismo que rodea a la vida y trayectoria del músico, lo cierto es que muchas personas desdibujan la imagen de aquel cantante popular, que ganó millones gracias a su talento, anteponiendo la carrera política que en algún momento le valiera críticas inagotables.

PRODUCCIÓN CINEMATOGRÁFICA:
Intérprete:
1.  Un loco en acción (1983) Cameo (sastre)

2.  Cosa de locos (1981)

3.  ¡Qué linda es mi familia! (1980) Palito Ortega

4.  Locos por la música (1980)

5.  Millonarios a la fuerza (1979) Fotógrafo

6.  Vivir con alegría (1979) Mariano Bataini

7.  Las locuras del profesor (1979)

8.  Amigos para la aventura (1978)

9.  El tío Disparate (1978)

10.  Brigada en acción (1977) Principal Alberto Nadal

11.  Dos locos en el aire (1976)

12.  No hay que aflojarle a la vida (1975)

13.  Yo tengo fe (1974) Martín Ríos

14.  Me gusta esa chica (1973)

15.  Hasta siempre Carlos Gardel (inconclusa – 1973)

16.  La sonrisa de mamá (1972) Julio

17.  Muchacho que vas cantando (1971)

18.  Aquellos años locos (1971)

19.  La familia hippie (1971)

20.  Los muchachos de mi barrio (1970) Lito Ugarte

21.  Pasión dominguera (no estrenada comercialmente – 1970)

22.  ¡Viva la vida! (1969)

23.  Corazón contento (1969)

24.  Un muchacho como yo (1968)

25.  Amor en el aire (1967)

26.  ¿Quiere casarse conmigo? (1967)

27.  El Rey en Londres (1966)

28.  Mi primera novia (1966)

29.  Convención de vagabundos (1965)

30.  Fiebre de primavera (1965)

31.  Buenas noches, Buenos Aires (1964)

32.  Un viaje al más allá (1964)

33.  Club del Clan (1964)

Biografia de Zully Moreno Mitos del Cine Argentino Inolvidables

Biografía de Zully Moreno: Mitos del Cine Argentino 

Zully MorenoZully Moreno: La Greta Garbo argentina

Cuando uno recorre el cine argentino dentro de su época de oro, es posible hallar una gran cantidad de nombres de actrices y actores que le dieron forma a aquel período de producción nacional que llegó a ser un éxito rotundo más allá de las fronteras de nuestro país.

Pero lo cierto es que son pocos los nombres de actores que dejaron de ser precisamente eso para convertirse en verdaderos mitos del séptimo arte. Tal es el caso de Zully Moreno.

Las causas son variadas. Por un lado su talento, porque como muchos expertos aseguran, Zully había nacido para el cine, pero además su figura deslumbrante, en la que se entremezclaba la inocencia y la sexualidad en dosis justa para los cánones de la época, hicieron que aquella morocha se convirtiera en una de las actrices más requeridas de su tiempo.

Había nacido el 17 de octubre de 1920 en Villa Ballester, Provincia de Buenos Aires, siendo hija del suburbio y la realeza al mismo tiempo, punto que ha quedado demostrado en su verdadero nombre: Zulema Esther González Borbón.

Tuvo una infancia feliz, pero que lamentablemente fue interrumpida por la tragedia, cuando a sus diez años debió enfrentar la muerte de su padre, y la realidad de una situación económica que empeoraba con el paso de los días.

Pero a pesar de ello, Zully seguí soñando con aquel anhelo que al final de su vida la convertiría en mito. Sabía que quería ser actriz, y también sabía que nada podría detenerla.

Así fue que en el año 1938 se presentó en un casting para conseguir un papel de extra en la película “Cándida” de Luis Bayón Herrera, protagonizada por Niní Marshall. Lo cierto, según cuentan los biógrafos de la actriz, es que el director quedó fascinado con la belleza de la joven, por lo que le ofreció hacer un pequeño papel dentro del filme.

A partir de allí comenzó a surgir el trabajo constante, por lo que Zully Moreno participó con pequeños papeles en renombradas películas del momento, junto a figuras de primer nivel. Basta citar como ejemplo sólo algunas de ellas, como “Bartolo tenía una flauta”, junto a Luis Sandrini, “Orquesta de señoritas”, protagonizada por Niní Marshall, “Los martes, orquídeas”, junto a Mirtha Legrand, “Historia de crímenes”, con un elenco encabezado por el recordado Narciso Ibánez Menta, entre muchas otras. Paralelamente a su labor en el cine, en el año 1940 Zully debutó en teatro, acompañando a un elenco integrado por Tito Lusiardo, Carlos Morganti y Alberto Anchart.

No obstante, la fama y el éxito que darán lugar al nacimiento del mito de nuestro cine se sucedió en el año 1943, cuando Zully Moreno dejó de ser la intérprete de pequeños roles opacados por las grandes estrellas del momento a convertirse en la encarnación de su primer protagónico en el filme “Stella”, dirigida por Benito Perojo. El glamour sumado al talento de la actriz fue la carta de presentación para conquistar los corazones de los espectadores.

Como puede notarse en cada una de sus películas, Zully aparecía casi siempre rodeada por escenografías suntuosas, que según contaban sus compañeros, ella misma se encargaba de supervisar. Ese era el marco adecuado para la mujer que rápidamente alcanzó el lugar que merecía dentro del cine nacional. Mientras tanto su esbelta figura se mostraba envuelta en costosos vestuarios, confeccionados por diseñadores de alta costura de renombre, tales como Horace Lannes, Paco Jamandreu o Jorge de las Longas.

De esta manera, Zully Moreno se convirtió en una de las preferidas del público, lo que provocó el comienzo de una inigualable carrera, con un total de más de setenta películas en su haber, de las cuales sólo basta con citar algunas para demostrar el efecto que había causado la actriz en el cine nacional. Algunas de ellas fueron “Celos”, “Nunca te diré adiós”, “La gata”, “La trampa”, “La indeseable”, “Cosas de mujer”, “La dama del mar”, “La calle del pecado”, entre otras.

Una mención al margen merece la película “Dios se lo pague”, largometraje que tiene el honor de ser una de los primeros filmes extranjeros seleccionados para participar de los premios Oscar, cuando todavía no había sido creada la categoría a mejor película en un idioma que no fuera el inglés.

A pesar de que el filme fue estrenado en 1948, la historia real de esta película comienza en el año 1947, cuando Zully Moreno contrae matrimonio con el prestigioso cineasta Luis César Amadori, quien dirigió el mencionado largometraje, donde la actriz protagoniza la cinta junto a Arturo de Córdova. Para la concreción de “Dios se lo pague”, Amadori se asoció a la productora Sono Film, surgiendo de aquella unión una extensa lista de películas que se convirtieron en referentes de la época de oro del cine argentino.

Era la época de Perón, y tanto Amadori como Zully eran peronistas. Con la caída del gobierno del General, el cineasta premiado debió enfrentar la cárcel, y posteriormente debió exiliarse en España junto a su mujer y su hijo.

Después de aquel doloroso exilio, al regresar al país Zully Moreno abandonó la actuación pero se mantuvo activa en relación al teatro, convirtiéndose en la directora del Teatro Maipo y presidente de la productora Argentina Sono Film. Un tiempo después se alejó de todo, y ya nadie volvió a verla.

Años después, precisamente el 25 de diciembre de 1999 la noticia de la muerte de Zully Moreno impactaba a todos. Había muerto el gran mito del cine nacional.

Biografia de Alberto Olmedo Artista del Cine Comico Argentino

Biografía de Alberto Olmedo: Artista del Cine Cómico Argentino

ALBERTO OLMEDO, comedia picara argentinaGRAN ARTISTA CÓMICO

Alberto Olmedo: De Capitán a Capocómico

La muerte de Olmedo sorprendió a todos, y nos dejó pensando en lo finito de esta existencia ante la realidad de que ni el dinero, ni la fama, ni el éxito son armas que pueden luchar contra el inevitable destino que nos aguarda.

Su vida estuvo signada por la contradicción. Conoció la pobreza y el poder que da la riqueza. Conoció el desprecio y el éxito. Y como una estrella de rock, vivió rápido y murió cuando aún tenía mucho para dar.

Pasan los años y a pesar de que sus películas y sus sketches televisivos ya han pasado a ser testimonio de la historia argentina, y se han convertido en un verdadero material “retro”, lo cierto es que al ver a Rucucu, a Chiquito Reyes, al Manosanta, a José Luis Borges, a Rogelio Roldán y a tantos otros personajes se despierta en nosotros la alegría y a la vez la nostalgia.

Alberto Olmedo nació pobre, en el humilde barrio Pichincha de la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe, el 24 de agosto de 1933. Lo crió su madre, Matilde Olmedo, quien abandonada por su pareja pasó a ocupar los roles de madre y padre al mismo tiempo, trabajando incansablemente para que su hijo pudiera tener techo, comida y educación.

Fue en el año 1947 cuando aún muy joven Alberto realiza su primer acercamiento a la actuación, participando en algunas obras del teatro La Comedia, de su ciudad natal, a la vez que se suma a la agrupación artística vocacional La Troupe Juvenil Asturiana.

En el año 1954 toma una decisión que cambiaría por completo el rumbo de su vida, ya que decide viajar a Buenos Aires para probar suerte. Una vez allí, se incorpora como switcher en Canal 7, mientras intenta generar contactos para lograr la posibilidad que tanto ansiaba.

Fue precisamente en la fiesta de fin de año de 1955 que Olmedo consigue tener una oportunidad para demostrar su talento, realizando una improvisación cómica ante todos los asistentes al evento. El entonces interventor del canal, Julio Bringuer Ayala, quedó sorprendido por el joven humorista, por lo que lo incorporó inmediatamente al programa “La Troupe de TV”.

De pequeños monólogos y participaciones en sketches, surge poco a poco el gran Olmedo, que en principio logró su primer rol importante en un ciclo infantil, que luego sería un éxito sin igual en la pantalla de Canal 9: “El Capitán Piluso”. Poco después, y notando el interés que Alberto había despertado en el público, fue incorporado al programa “Operación Ja-Já” de Gerardo y Hugo Sofovich, en el que nacen Rucucu y el Yéneral González, personajes inolvidables de su repertorio actoral.

La figura de Olmedo en la televisión argentina crece de tal manera, que en 1981 comienza el ciclo “No toca botón”, que se emitía por Canal 11, y contaba con la dirección del desaparecido Hugo Sofovich. Fue en aquel ciclo en el cual Olmedo explotó por completo su talento y creatividad, dando origen a inolvidables personajes como Chiquito Reyes, el Dictador de Costa Pobre, El Pitufo, El Psicoanalista, el Manosanta, José Luis Borges y el mucamo Perkins y Rogelio Roldán, entre otros.

Durante su trayectoria, también el cine fue uno de los lugares que supo conquistar, alcanzando a filmar más de 40 películas, que se inician en 1959 con su debut en el filme “Gringalet”, y culmina en 1988 con “Atracción Fatal”.
Su dueto con Jorge Porcel lo llevó a lugares inimaginables, lográndose convertir en un binomio que sin dudas era sinónimo de comicidad. Junto al “Gordo” hizo cine, televisión y teatro, además de compartir una amistad que trascendió el ambiente laboral.

El público lo amaba y en dos oportunidades debió enfrentarse a la noticia de su muerte, ya que el 4 de mayo de 1976 todos los medios del país anunciaban la desaparición física de Alberto Olmedo, luego de que la noticia surgiera durante el estreno de su ciclo televisivo “El Chupete”, por Canal 13. Y mientras el locutor leía el texto de condolencias por el fallecimiento del capocómico, las cámaras mostraban al elenco del programa probándose la ropa del actor. El gag había comenzado, y no podía ser rematado de otra manera que con la llegada de Alberto Olmedo, quien inocentemente dijo en complicidad con su público: “¿Qué pasa?, ¿acaso no se puede llegar tarde?”.

Aquello fue una farsa, una broma que habían pergeñado el Negro Olmedo junto a director del programa. Pero la muerte lo alcanzó como a todos los seres de este planeta, cuando en el verano de 1988, por un accidente absurdo, Olmedo cayó del balcón de su departamento en el piso 11, en la ciudad de Mar del Plata.

Como presagio de su final, Alberto Olmedo había dicho: “¿Qué quiero que quede de mí? Una estatua a mis manos en la calle Corrientes para que miren y digan: ‘Chau negro’. Nada más”. Hoy podemos decir “Chau Negro” a sus manos, en la Avenida Corrientes 1753, donde se encuentra emplazada la obra de José Martínez.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010.-

Crónica de la Época: De forma trágica, murió el cómico argentino Alberto Olmedo. Cayó desde el balcón de un departamento del piso 11 del edificio Maral, en Mar del Plata, durante la madrugada del 5 de marzo. La reacción inmediata de la gente fue de una tremenda tristeza. Las primeras versiones apuntaban a que estaba bajo los efectos de las drogas al momento del accidente.

Su pareja, Nancy Herrera, se encontraba con él y dijo que estaban brindando porque le anunció que estaba embarazada. El «Negro» había nacido el 24 de agosto de 1933 en Rosario, Santa Fe. Su casa era pobre y la mantenía su madre, soltera. Por eso tuvo que trabajar desde chico. Ya en la adolescencia participó de una agrupación artística del Centro Asturiano y, a los 21, decidió probar suerte en Buenos Aires.

Su primer trabajo en el negocio de la televisión fue como switcher, en Canal 7. Aprovechó la fiesta de fin de año de la emisora para mostrarse en una improvisación que impresionó al interventor, Julio Bringuer Ayala, quien le ofreció un lugar como actor.

En 1960 descolló con el inolvidable ciclo infantil Capitán Piluso, donde interpretaba a un chico que hacía travesuras junto a su amigo Coquito. El ciclo empezó en Canal 9 pero a lo largo de los años pasó por diferentes emisoras. Operación Ja Ja, un programa de Gerardo y Hugo Sofovich, le sirvió para conquistar a los adultos.

Allí trabajó por primera vez con Javier Portales, quien se convertiría en su gran partenaire televisivo. Descollaron en su siguiente gran éxito: No toca botón. Serán inolvidables las improvisaciones del sketch de «Álvarez y Borges».

Además filmó 45 películas y trabajó esporádicamente en teatro.

Biografia Jorge Porcel El Gordo Porcel Cine Comico Argentino

Biografía Jorge Porcel – El Gordo Porcel: Cine Cómico Argentino

Jorge Porcel, actor de comedia picara argentinaJorge Porcel: El Gordo de América

Desde la lejana ciudad de Miami, el otoñal 16 de marzo de 2006 nos llegaba la noticia de la muerte de uno de los más grandes cómicos que tuvo la Argentina. A los 69 años moría Jorge Porcel, después de que su salud fuera deteriorándose poco a poco.

La causa de su muerte fue determinada por los especialistas como el resultado del postoperatorio de una simple operación de vesícula, aunque en realidad el “Gordo”, como le decían todos, había pasado sus últimos años con algunos problemas personales que hicieron mella en su salud.

Cuando lo recordamos, miles de imágenes visuales surgen en nuestra mente, como destellos de una estrella que brilló en el firmamento del espectáculo, y que luego parece haberse apagado debido a los problemas personales que opacaron a una figura pública que todo el mundo quería.

Hoy algunos aseguran que Porcel no tenía buena fama en el ambiente artístico, que era criticado por sus compañeros, repudiado por la gente cuando se supo que tenía un hijo al cual no le daba la manutención, y en muchos casos fue odiado por aquellas mujeres del ambiente que supuestamente habían sido acosadas sexualmente por él.

No obstante, debemos separar las aguas y diferenciar al hombre del artista. Por lo menos esa es nuestra intención, para lo cual guiaremos la redacción de este artículo a través de aquellas imágenes que se suceden en nuestra mente, que nos muestran a un Jorge Porcel alegre y divertido, haciendo sketches humorísticos con Moria Casan o Jorge Luz, componiendo el dúo inigualable que logró junto a Alberto Olmedo, y recordando su talento de actor dramático, que pudo demostrar en el filme “Carlito´s Way” de Brian De Palma, en la que participó junto a un elenco de lujo, encabezado por Al Pacino.

Jorge Porcel nació el 7 de septiembre de 1936 bajo el nombre de Jorge Raúl Porcel de Peralta, y a partir de su adolescencia comenzó a demostrar un gran interés en la actuación, lo que lo llevó a dedicarse de lleno a la corriente humorística, en primer lugar en la recordada audición de radio “La Revista Dislocada”, junto a Carlitos Balá, Mario Sapag, Nelly Beltrán y Raúl Rossi.

Su llegada al cine fue en el año 1962 cuando participó en la película “Disloque en Mar Del Plata” interpretando un papel de poca importancia, pero que le serviría como puntapié inicial hacia una carrera realmente exitosa. Así fue que dos años después consiguió su primer protagónico en el largometraje titulado “El gordo Villanueva”.

No obstante, su consagración total, tanto en la Argentina como en el mundo, llegaría en las década de los setenta, cuando se consolida el binomio Olmedo-Porcel. El dueto comienza a realizar una serie de películas que apenas se estrenaban en las salas de cine se convertían de manera inmediata en éxitos indiscutibles. Solo basta nombrar algunas, como “Los colimbas se divierten”, “Rambito y Rambón”, “Los reyes del sablazo”, “Los fierecillos indomables”, “Expertos en pinchazos”, entre otras, para que una sonrisa se dibuje en nuestro rostro, recordando los gags de aquellos filmes.

Tal era el éxito del dúo cómico que incluso se volvieron habituales las colaboraciones mutuas en aquellas películas que sólo eran protagonizadas por uno de ellos. De esta manera, cuando se trataba de una “película de Porcel” no podía faltar la aparición sorpresa de Olmedo, y viceversa.

En televisión también brilló en ciclos como “Operación Ja-Ja”, “El botón” y “Polémica en el bar”, para terminar convirtiéndose en el peluquero que atendía sin demasiada seriedad a Rolo Puentes en la “Peluquería de Don Mateo”. Allí llegó también el exitoso programa “Las gatitas y ratones de Porcel”, en el que se desarrollaba un intenso desfile de los más diversos personajes, algunos realmente memorables como el carnicero, el canillita Rofo y la Tota.

Mientras tanto, a la par que se desenvolvía en el cine y en la televisión, Jorge Porcel siempre se dio tiempo para sus dos grandes pasiones: el teatro y la música. Mientras que el teatro era en realidad una extensión de su éxito en la pantalla grande, por lo que protagonizaba obras catalogadas como de “revista”, en el año 1980 logró concretar su máximo ambición, publicando un disco de boleros titulado “Puro Corazón”.

Pero la fama y el éxito comenzarían a decaer, siendo el principal detonante la inesperada muerte trágica de su amigo y compañero Alberto Olmedo. Eso lo llevó a exiliarse del país y radicarse en Estados Unidos, donde a pesar de continuar trabajando en el mundo del espectáculo, su vida daría un giro total, cuando decidió convertirse al evangelismo.

El deterioro de su salud comenzó en la década del noventa, con la aparición del mal de Parkinson y problemas en la columna que lo postraron a una silla de ruedas. De allí en más su vida ya no fue igual, y en definitiva allí había comenzado el proceso que lo llevó a la muerte.