El Negocio del Agua

Importancia del agua potable Potabilizar y Purificar Para el Consumo

Importancia del Agua Potable
Proceso de Potabilización  y Purificación

Es el compuesto químico más abundante pues cubre el 73 por ciento de la superficie de la Tierra, y tiene gran importancia en el desarrollo de nuestra vida. La mayoría de reacciones químicas que tienen lugar en los organismos vivos, en la Naturaleza en general, y las que se llevan a cabo en el laboratorio y en la industria se realizan entre substancias disueltas en agua; de aquí su enorme importancia desde el punto de vista químico.

La Importancia del Agua Potable

El agua es un compuesto de hidrógeno y oxígeno, en la proporción de dos volúmenes de hidrógeno por uno de oxígeno. En peso, estos elementos se hallan en la relación de 1 gramo de hidrógeno por 8 gramos de oxígeno.

Esto puede probarse por análisis (descomponiéndola por electrólisis) o por síntesis, mezclando volúmenes adecuados de hidrógeno y de oxigeno, produciendo una explosión y comprobando que dan agua.

El agua en la Naturaleza no suele ser pura pues contiene sólidos, líquidos y gases en disolución o en suspensión. Para obtener agua químicamente pura hay que someterla a una destilación o tratarla con resinas intercambiadores de iones. Estas resinas se dividen en catiónicas, que absorben iones positivos, cediendo iones hidrógeno, y en amónicas que se combinan con los ácidos originados por las resinas catiónicas.

A temperatura ordinaria el agua es un líquido inodoro, incoloro e insípido, si bien en grandes masas presenta color azulado. Se toma como substancia de referencia en la determinación de los puntos fijos del termómetro, fijándose la temperatura de o° para la fusión del agua y la de 100° para la de su ebullición, en la escala centígrada o de Celsius. También se utiliza el agua para definir la unidad de calor. Una caloría es la cantidad de calor necesario para elevar un grado centígrado la temperatura de 1 gramo de agua.

La densidad de una substancia es su peso por unidad de volumen. El agua tiene su mayor densidad a la temperatura de 4 °C pues entonces un centímetro cúbico pesa 1 gramo. En consecuencia, por encima y por debajo de esta temperatura su volumen aumenta, y por ello el hielo flota sobre el agua (densidad del hielo 0,9167 g/cm3). El agua al solidificarse se dilata y ejerce elevadísimas presiones y de aquí el peligro de rotura de las conducciones de agua frente a una eventual congelación en invierno. Esto también ocurre al introducirse por los intersticios de las rocas y al congelarse llega a romperlas y desmenuzarlas.

En presencia de agua se realizan gran número de reacciones químicas, sobre todo las relacionadas con la vida animal y vegetal. En consecuencia, un procedimiento de conservación de frutas y carnes consiste en desecarlas y así se evita su descomposición, porque sin el agua que contienen no es posible la fermentación ni la putrefacción.

Algunas veces el agua actúa favoreciendo reacciones químicas, como en el ataque de los metales por el oxígeno del aire auxiliado por la presencia del agua.

Algunos metales, como el litio, el sodio y el potasio, descomponen el agua a la temperatura ordinaria. Otros, como el magnesio y el calcio lo hacen a la temperatura de ebullición, mientras el hierro y el carbón al rojo lo hacen en estado de vapor, obteniéndose el óxido correspondiente e hidrógeno. Precisamente éste es un procedimiento industrial de obtención de hidrógeno.

El agua se une a muchas substancias, especialmente sales, dando hidratos. Por ejemplo, se asocia al sulfato de cobre, de color blanco, en número de 5 moléculas de agua por cada molécula de sulfato y da lugar a unos cristales de color azul muy vistosos (S04Cu-5H20). Este sulfato se denomina hidratado para diferenciarlo del blanco, que se llama anhidro.

Los óxidos reaccionan con el agua formando ácidos y bases, según se trate de un óxido de no metal o de un óxido metálico, respectivamente.

El proceso que tiene lugar cuando el agua reacciona con una substancia dando una reacción de doble descomposición se conoce como hidrólisis.

Supongamos que hemos disuelto cloruro de bismuto en agua. Se produce una disolución de iones, según esta fórmula: Cl2Bi + 3H2O —-> 3 ClH + Bi (OH)2

Existirán los iones: Cl- , H+ ,  Bi+  , OH-

Por tratarse de un ácido fuerte, el clorhídrico (ClH), predominarán los iones H+ sobre los oxidrilos OH- y la hidrolización, el líquido, tendrá carácter ácido. Si se tratara de una disociación con ácido débil y base fuerte, la hidrólisis tendría carácter alcalino.

El agua ocupa la mayor parte de la superficie de nuestro planeta. Y según afirman los científicos, en ella se inició la vida hace millones de años. Se trata de una sustancia excepcional, porque naturalmente se encuentra en las tres fases: sólida, líquida y gaseosa. En este sentido, si se compara la molécula de agua con otras similares, parecería que su fase dominante es la gaseosa en lugar de la líquida. Sin embargo, esta última es la que se presenta en el rango de temperatura que existe en una gran mayoría de la superficie del planeta. Esto se debe a la formación de dipolos.

AGUA DESTILADA. Es el agua químicamente pura. La que se utiliza en las grandes ciudades es agua potable, pero no destilada. El agua de lluvia y la de nieve suele ser muy pura, pero así y- todo lleva substancias en disolución y en suspensión.

Para conseguir H2O puro no queda otro remedio que someter el agua corriente a un proceso denominado destilación. Consiste en hervirla y convertirla en vapor. Este vapor se recoge cuidadosamente y al pasar por un refrigerador se enfría y se convierte de nuevo en líquido, pero esta vez en agua pura y destilada.

Este proceso se realiza en un aparato llamado alambique que consta de una caldera o recipiente para hervir el agua, y un serpentín para recoger el vapor y licuarlo.

AGUA NATURAL Y SU DEPURACIÓN.

Destilación del Agua

El agua natural más pura es la procedente de la lluvia. La de los ríos contiene mayor número de impurezas y su contenido varía según la situación de los mismos y recorrido. Le sigue el agua de mar, siendo el agua de los lagos y de los mares interiores la que acumula mayor número de impurezas.

El agua se denomina dura cuando se resiste a formar espuma al ser agitada con disolución de jabón. Ello se debe a que contiene cantidades apreciables de sales cálcicas y magnésicas. Estas aguas no son aptas para la bebida o para usos culinarios, ni tampoco pueden utilizarse para fines industriales, pues forman incrustaciones en las tuberías y calderas.

Cuando la dureza es debida a bicarbonatos de calcio o de magnesio se habla de dureza temporal, porque puede eliminarse por simple ebullición, pues en esta operación el bicarbonato se transforma en carbonato que precipita.

La dureza debida a sales solubles de calcio o magnesio que no pueden eliminarse por ebullición se denomina dureza permanente. Aquéllas suelen desaparecer adicionando carbonato sódico al agua. También se utilizan unos productos llamados zeolitas, que tienen la propiedad de intercambiar los iones responsables de la dureza por iones sodio. Un pedazo de zeolita en un litro de agua de mar la convierte en una hora en agua potable.

El agua destinada al uso doméstico se denomina agua potable. Contiene pequeñas cantidades de sales cálcicas y magnésicas, su sabor es agradable, cuece bien las legumbres, forma espuma persistente con el jabón, y no debe contener gérmenes nocivos para la salud. Para eliminar las bacterias y microbios patógenos, se somete el agua a sucesivas filtraciones y se la trata con productos químicos (ozono o cloro) de acción microbicida.

EJEMPLO REAL DE POTABILIZAR AGUA (Gentileza Aguas Argentinas)

El agua potable resulta un recurso indispensable para la vida humana. La planta Libertador General San Martín, ubicada en la ciudad de Buenos Aires, suministra 3.000.000 de m3 de agua potable por día.

ETAPAS DE POTABILIZACIÓN DEL AGUA
El agua es captada del Río de la Plata a 1.700 m de la costa.
Electro bombas elevan el agua a cámaras ubicadas a 10 m de altura sobre el nivel del río. Desde allí el agua recorreré toda la planta cayendo por gravedad hacia los distintos procesos que la transformarán en agua potable.
Para coagular -flocular- las partículas de arcilla del agua se utiliza Al2(S04)3-sulfato de aluminio-que se genera in situ mediante el agregado de Al(OH)3 (hidróxido de aluminio) y H2S04. El floculo de sulfato de aluminio y arcilla es separado en decantadores gigantescos.
Se inyecta lechada de cal -Ca(OH)2 o hidróxido de calcio-, para neutralizar parcialmente el exceso de ácido sulfúrico.
El agua pasa por lechos filtrantes de arena; cuando sale ya es transparente. Se agrega más cal para completar la neutralización.
Se agrega cloro gaseoso para eliminar microorganismos, queda una concentración residual de cloro de 0,5 ppm disuelta en el agua para evitar posteriores contaminaciones.
Se toma una muestra de agua cada 8 minutos (5.400 al mes). Se controlan 70 parámetros químicos y bacteriológicos. Hay sensores automáticos en cada salida de planta que permite un monitoreo constante. El agua se distribuye hacia toda la ciudad de Buenos Aires y a numerosos partidos del conurbano bonaerense.

PROPIEDADES FÍSICAS DEL AGUA: Muchas propiedades físicas del agua tienen importantes implicancias desde el punto de vista geológico, meteorológico y biológico. Por ejemplo:

Calor específico. Con un valor de 4.185 joule/g °C el agua es la mayor de todas las sustancias sólidas y líquidas, a excepción del litio, del hidrógeno y del amoníaco licuado. Su elevada capacidad para almacenar calor hace que los océanos puedan regular la temperatura terrestre y tener un papel estabilizador en las variaciones de temperatura de la atmósfera, eliminando los fríos y los calores extremos y permitiendo la existencia de las especies vivas muy sensibles.

Calor latente de fusión. Su valor de 79 Kcal./l es el mayor, exceptuando el del amoníaco. Esto permite un efecto de termostato en las proximidades del punto de fusión, lo que se relaciona con la interacción entre la criosfera y la hidrosfera, en relación con los fenómenos de erosión.

Calor latente de evaporación. Es de 547 Kcal./l a 100 °C y representa el mayor valor conocido. Resulta relevante en la transferencia de calor y de vapor de agua a la atmósfera.

Densidad. Para el agua pura es máxima a 4 °C y una atmósfera de presión, exactamente 1 g/cm3. Al aumentar la salinidad, las temperaturas a las que corresponde la máxima densidad son menores. Como ya mencionamos en el capítulo 3, esta propiedad es importante para lograr una distribución vertical de las temperaturas de mares y lagos y en los procesos de mezcla.

Tensión superficial. Esta magnitud a 20 °C alcanza un valor de 72,76 dyn/cm. Es el valor máximo de todos los líquidos a esa temperatura, y tiene importancia en fenómenos de superficie y en la formado: de gotas. La tensión superficial explica fenómenos biológicos tales como el movimiento de las chinches de agua en la superficie del agua.

Constante dieléctrica. A 20 °C y una atmósfera; alcanza un valor de 80,36. Es la mayor en líquidos ; tiene especial interés para facilitar la disociación de moléculas inorgánicas. Por ejemplo, para mantener la presión osmótica y el equilibrio ácido-base de la célula, son importantes las sales disociadas e: aniones (Cl-) y cationes (Na+, Mg++). La retención de iones produce un aumento en la presión osmótica y por lo tanto, la entrada de agua a la célula.

Viscosidad dinámica. Tiene un valor relativamente alto, ele 0,01 g/cm3 a 20 °C y una atmósfera, aproximadamente cien veces mayor que el aire. Como consecuencia, el agua es un medio que ofrece resistencia a los organismos que deben desplazarse en ella, pero a su vez facilita la suspensión de las comunidades planctónicas.

Poder disolvente de las sales y del oxígeno. El agua es la sustancia que más solutos, gases, líquido; y sólidos es capaz de disolver y además de hacerle en mayor proporción, por lo que nunca se encuentren estado puro en la naturaleza. Incluso el agua de lluvia, que es la de más baja contaminación de otras sustancias, contiene gases y un 0,003% de minerales disueltos, como calcio, magnesio y sodio. Así como la solubilidad de las sales aumenta, en general, al aumentar la temperatura, ocurre lo contrario con los gases.

A medida que disminuye la temperatura, la solubilidad del gas aumenta (tengan en cuenta al respecto, los postulados de la teoría cinética Mientras que se disuelven 370 g de cloruro de soda (NaCl) en un litro de agua a 20 °C, a la misma temperatura se disuelven 9 mg de oxígeno en un litro de agua.

La situación se modifica si la presión aumenta, ya que la solubilidad del gas aumenta. Así, la trucha y el salmón no pueden vivir en agua, cuy: temperatura es mayor a 15 °C. Si bien el oxígeno se forma en el agua a partir de la fotosíntesis producida por las algas verdes, la mayor concentrado: proviene de la disolución del oxígeno contenido e: la atmósfera, disolución que es favorecida por el movimiento de las aguas. Los peces y otros anímale; acuáticos, así como las bacterias aeróbicas, necesitan del oxígeno para vivir, ya que lo utilizan para respirar.

Las bacterias aeróbicas (descomponedoras) transforman la materia orgánica disuelta en el agua en materia inorgánica y dióxido de carbono (CO ). Cuando la concentración de materia orgánica es alta, la demanda de oxígeno por parte de las bacterias pone en riesgo la vida en el bioma acuático. Para que un pez pueda vivir, necesita aproximadamente 4 mg de oxígeno por litro de agua; si las bacterias hacen disminuir esta concentración, el pez muere por asfixia (o anoxia).

Tal vez por muchas de las razones enumeradas, el agua es el compuesto químico más abundante en los seres vivos y el principal componente del citoplasma celular. Por otra parte, ningún ser vivo puede sobrevivir sin agua, y cada uno tiene su modo particular de obtenerla y aprovecharla.

El organismo humano está constituido sobre todo por agua, y su contenido se encuentra en relación con la edad y con la actividad metabólica de ese organismo; en el embrión es mayor (90-95%) y disminuye progresivamente en el adulto (entre 60% y 70%). Las dos partes del peso del hombre y de la mujer consisten en agua. El cerebro, por otra parte, está constituido por un 99% de agua, mientras que el esqueleto, por un 44%. La necesidad diaria de agua de un adulto es entre 2,5 y 2,7 litros.

La función de agua en el cuerpo humano es mantener la disolución de las enzimas y el resto de sustancias orgánicas de la célula. Participa en el proceso digestivo v en el mantenimiento de la temperatura corporal; Transporta los nutrientes en la sangre y ayuda a eliminar los desechos metabólicos.

El agua que ingresa al cuerpo en general proviene del exterior (agua exógena) o del interior (agua endógena), y esta última se obtiene, fundamentalmente, mediante el metabolismo celular.

A su vez, el organismo pierde agua «obligatoriamente» a través de la transpiración, de la orina y de las lágrimas. El agua resulta tan importante que nuestro organismo es incapaz de soportar una pérdida de agua del 20% . ¿Por qué? Sin ella no hay orina, por lo tanto, tampoco eliminación de los productos tóxicos del metabolismo y, en el caso de las aves, de los mamíferos y del ser dimano, resulta una sustancia necesaria para mantener constante la temperatura corporal.

De ello deriva la necesidad de beber por lo menos 2 litros de líquido diarios, ya sea en forma de caldo, jugo, infusión, bebidas gaseosas, gelatina o agua. La cantidad de agua en el cuerpo humano y en otros organismos, así como la concentración y distribución de iones, deben mantenerse constantes, al igual que la temperatura y los niveles de glucosa. El mecanismo que controla la homeostasis de los líquidos y los iones en el cuerpo se denomina osmorregulación.

Una reflexión final: la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) considera que cada eco mueren unos quince millones de niños por la escasez y la mala calidad del agua.

Ver: Condiciones Para Que El Agua Sea Potable

Fuentes Consultadas:
QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Rossi

CONSULTORA Tomo 10 El Agua y sus propiedades

Agua Dulce y Potable Agentes Contaminates del Agua Acuifero Guarani

Agua Dulce y Potable – Agentes Contaminates del Agua – Acuífero Guaraní

Datos curiosos que lo harán respetar aún más el agua:
Sin agua, las personas no podríamos comer, porque no podríamos mojar los alimentos con saliva. Tampoco podríamos respirar sin tener humedad en los pulmones. Además, la sangre no llevaría los nutrientes donde el organismo los necesita.

En los Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Europa Occidental y muchos lugares de la Argentina puede beberse agua de la canilla, sin miedo a enfermarse.

Se necesitan cerca de 23 litros de agua para cosechar una sola porción de lechuga. Para una porción de carne vacuna, se requieren más de 9.000 litros.

Fabricar la edición del domingo de un diario promedio requiere alrededor de 568 litros de agua.

Parece no estar relacionado, pero, ¿qué tiene que ver el agua con una bicicleta? Se necesitan 1.817 litros de este líquido para producir el acero que se utilizará en su fabricación.

Una lámpara fluorescente contiene sólo 0,01 por ciento de su peso en mercurio, sin embargo, puede contaminar 30.000 litros de agua.

Para hacer crecer una tonelada de trigo, se necesitan 1.000 toneladas de agua.

Para poder obtener un litro de combustible a partir del petróleo, se pueden necesitar hasta 10 litros de agua.

Cultivar la comida diaria de un adulto promedio requiere de 24.400 litros de agua.

Para fabricar un juego de llantas se necesitan 7.853 litros de agua.

Cuando estamos deshidratados en un 4,3 por ciento, nuestro desempeño físico se reduce 22 por ciento.

Un abedul envía a la atmósfera 256 litros de agua por evapotransportación.

Si su cuerpo pierde de 335 por ciento de agua, es posible que sufra dolores de cabeza, náuseas y mareos. La pérdida del 7 por ciento puede causar alucinaciones y pérdida de la conciencia.

SUGERENCIAS PARA CUIDAR EL AGUA:
EN LA COCINA

¿Sabe cuánta agua desperdicia si deja la canilla abierta al lavar los platos? Puede gastar hasta 120 litros cada vez. Mejor, remoje toda la vajilla primero en un balde u otro recipiente, luego enjabónela y enjuáguela en una pileta con agua limpia, sin tener la canilla abierta. Al lavar las verduras, ponga un tapón en la pileta. Llénela y lave de una sola vez todo lo que va a consumir.

En la Argentina se consumen unos 370 litros de agua por persona por día, más del doble que, por ejemplo, en Europa, donde se usan aproximadamente 150 litros diarios. Si quiere contrarrestar esta situación, puede colocar dosificadores en las canillas de toda la casa, en especial en piletas y duchas. ¿Piensa cocinar verduras? Utilice la mínima cantidad de agua que pueda. Esto no sólo sirve para ahorrar, sino para mantener el sabor y el valor nutritivo de esos alimentos.

EN EL BAÑO:
En todos los hogares, el mismo artefacto es casi siempre el mayor derrochador de agua: el acusado es… ¡el inodoro! Cada vez que oprime el botón, se pierden hasta 10 litros de agua. ¿Cómo obligarlo a ahorrar? Una posibilidad es cambiarlo por uno de bajo consumo. (El normal tiene 16 litros de descarga, pero existen los de bajo consumo que emplean seis litros.) Si no lo puede sustituir, introduzca dos botellas llenas de agua en el depósito.

Esto reduce la cantidad de agua que usa (consumirá unos cuatro litros menos en cada descarga) y no afecta su eficiencia. Vigile siempre el estado de las instalaciones de su baño para evitar que haya fugas en el inodoro. Si quiere asegurarse de que no las hay, un truco infalible es verter unas gotas de pintura vegetal dentro del depósito.Si el agua de la taza toma color, esto será una señal inequívoca de que se está perdiendo agua.

¿Desafina terriblemente en la ducha? Está perdonado, siempre que cierre la canilla mientras se esté enjabonando. Al lavarse los dientes, hágalo utilizando un vaso de agua: con la mitad del líquido se enjuaga la boca y con lo que sobra, el cepillo. Así puede llegar a ahorrar más de 60 litros por día.

No se afeite mientras se baña. Está comprobado que se derrocha mucha más agua que si lo hace fuera de la ducha. Nunca deje el agua correr cuando se lave las manos o la cara. Ponga un tapón y llene su pileta sólo con el agua que vaya a usar. Si desea que el agua esté tibia, no la deje correr hasta que salga caliente: tape la pileta, mantenga el agua que primero sale fría y al llegar la caliente se volverá templada.

EL AGUA CONTAMINADA: Desde siempre, los cursos y cuerpos de agua dulce han resultado apropiados para el depósito de los desechos provenientes de las actividades del hombre en sociedad. En un primer momento, cuando la industria y la agricultura eran actividades incipientes, el depósito de los desechos en el agua no traía consecuencias graves. Con el paso del tiempo, estas condiciones cambiaron y. progresivamente, los desechos aumentaron y comenzaron a contaminar las aguas dulces.

En la actualidad, las fuentes de contaminación del agua son variadas: descargas industriales, desechos domiciliarios sin tratamiento, aguas residuales de la actividad minera, drenaje de fertilizantes y pesticidas usados en la agricultura. Como consecuencia, sustancias tóxicas, como mercurio, plomo y cromo, se depositan diferencialmente en el agua y en los sedimentos de ríos y lagos. Además, estos metales pesados pueden ser almacenados por los peces y luego ser consumidos por los seres humanos.

Como sucede con la escasez, la contaminación no es igual en todos los lugares: varía notablemente de región en región, dependiendo del grado de desabollo urbano, de las prácticas agrícolas e industriales y de la existencia o inexistencia de sistemas de tratamiento de desechos antes de ser volcados a las aguas receptoras. Sin embargo, en la actualidad, los fenómenos de contaminación que se produjeron en primer lugar en el mundo rico, se han extendido a todo el planeta.

Principales contaminantes del agua:
Hidrógeno Integrante de los pesticidas.
Carbono Integrante de los pesticidas.
Fósforo Provoca la contaminación del agua por excesivo crecimiento de algas.
Cloro Integrante de pesticidas persistentes.
Arsénico Integrante de los pesticidas.
Cadmio Metal pesado, contaminante del agua a partir de los residuos de zinc fundido.
Mercurio Metal pesado, contaminante tóxico del agua a partir de la fabricación de algunos plásticos; pesticidas. Plomo Metal pesado: subproducto tóxico de la combustión de la gasolina.

PROBLEMAS AMBIENTALES:
De acuerdo con las discusiones científicas, el cambio global se define como aquellas modificaciones en el ambiente que pueden alterar la capacidad de la Tierra para sustentar la vida . (incluyendo alteraciones en el clima, en la productividad de la tierra, alteraciones en océanos u otras fuentes de agua, en la química atmosférica y en los biomas).

En la conceptualización de estos problemas globales subyace una concepción del «ambiente global» profundamente vinculada a la definición de «ambiente», como unidad entre naturaleza y sociedad.

Por un lado, se está haciendo referencia al funcionamiento global que vincula la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera, y que lleva a que la intervención sobre un ecosistema pueda afectar a otros localizados en áreas distantes. Por otro lado, se está haciendo referencia a la creciente «mundialización» de las relaciones políticas, sociales y económicas, que conducen a que distintas áreas del globo experimenten situaciones similares, como consecuencia de la generalización de las tecnologías y los modos de apropiación de los recursos.

Entre los aspectos más críticos del cambio global, algunos se vinculan al funcionamiento del sistema atmósfera-océanos-tie-rra, como el calentamiento global por intensificación del efecto invernadero y la disminución de la capa de ozono.

Otros, en cambio, se vinculan más estrechamente a los recientes procesos de integración mundial, como los problemas relativos a la pérdida de la diversidad biológica y a la escasez o la contaminación de las aguas.

En este último caso, vuelven a ponerse en evidencia las desigualdades existentes entre los países (y dentro de ellos, entre áreas más y menos desarrolladas), ya que entran en juego cuestiones asociadas al desarrollo económico y la calidad de vida de millones de seres humanos. Un ejemplo concreto de este tipo de cuestiones fue la definición de políticas ambientales nacionales por parte de los gobiernos de países industrializados.

Estas políticas propiciaron el traslado de problemas de agotamiento de recursos y de contaminación lejos de las fronteras, de esos países.

Así, en países pobres se instalaron industrias altamente contaminantes, que eran rechazadas en sus países de origen, con lo cual las políticas de protección del ambiente tuvieron dos consecuencias principales: el mejoramiento de la calidad ambiental en los países del Norte y la degradación ambiental en los países del Sur.

Este ejemplo demuestra la complejidad de los problemas globales, complejidad frente a la cual los gobiernos necesitan tener respuestas urgentes por la magnitud de las cuestiones puestas en juego. En el caso de los problemas ambientales de mayor alcance (como el cambio climático o la disminución de la capa de ozono), que pueden afectar a la humanidad en su conjunto, los científicos aún no tienen respuestas ciertas y contundentes respecto de su verdadera dimensión, con lo cual las negociaciones entre los países deben superar muchos obstáculos para encarar su solución.

 Contaminacion del AguaLa escasez de aguagrandes inundaciones
Los contaminantes son desechos de las más diversas  actividades que producen alteraciones en la composición físico química de las aguasLa escasez de agua es, junto con la contaminación, uno de los , problemas ambientales globales vinculados  directamente al  manejo del recurso agua. Muchas veces, deben recorrerse enormes distancias hasta las fuentes de aprovisionamiento.Muchos científicos plantean que el aumento en la ocurrencia de grandes inundaciones se vincula directamente al calentamiento global, pero no hay certezas en el estudio de los grandes problemas ambientales.

CONTAMINACIÓN DEL AGUA

CONTAMINANTEFUENTESEFECTOS
Materia orgánica

Aguas residuales domésticas e industriales

(aserraderos, fábricas de papel, alimentaria, -curtiembres). Granjas e instalaciones agrícolas.

Eutrofización. Aguas putrefactas y malolientes.
Hidrocarburos

Efluentes de industrias petroquímicas. Choques y naufragios de petroleros. Lavado de tanques petroleros. Pérdidas de pozos perforados en el, mar y accidentes en plataformas petroleras

marinas.

Intoxicación y muerte de aves y organismos marinos.

En el hombre, intoxicación por alimentos del mar contaminados. Perjuicios económicos y para la navegación.

Productos químicos: plásticos, pesticidas, solventes orgánicos, detergentes.Residuos industriales. Escorrentía urbana y rural. Aguas domésticas.Intoxicación y muerte de organismos acuáticos. En el hombre, desde trastornos digestivos hasta cáncer y alteraciones genéticas.
Compuestos inorgánicos: metales pesados (mercurio, plomo, cadmio), nitratos, fosfatos.Residuos industriales. Escorrentía urbana. Escorrentía de campos cultivados en los que se aplican fertilizantes o plaguicidas.

Eutrofización. Acumulación en niveles tróficos superiores.

Defectos congénitos (mercurio, plomo, cadmio).

Metahemoglobinemias (defecto en la hemoglobina por nitratos).

Virus, bacterias, protozoos, nematodos (gusanos parásitos)Aguas residuales domésticas. Drenaje de granjas.Hepatitis, poliomielitis, infecciones cutáneas (virus). Tifus, cólera, disentería (bacterias). Disentería, amebiasis (protozoos). Esquistosomiasis y otras enfermedades parasitarias (nematodos).
Sustancias radiactivasInstalaciones nucleares.

Concentración en la cadena alimentaria.

Defectos genéticos. Cáncer.

Calor

Refrigeración de industrias, especialmente en centrales eléctricas.

Disminuye el oxígeno disuelto.

Alteraciones metabólicas en especies acuáticas.

Fuente Consultada:
Geografía La Organización del Espacio Mundial  Serie Libros Con Libros Estrada Polimodal
Maravillas del Mundo de Luis Azlún
Días negros Para La Humanidad Paz Valdés Lira
La Historia de las Cosas Annie Leonard
Tabla Contaminación: Biología II – Ecología y Evolución Polimodal – Bocalandro – Frid – Socolovsky

El Negocio del Agua Privatizar y Comercio de los Recursos Naturales

El Negocio del Agua – Comercio de los Recursos Naturales

LOS RECURSOS HÍDRICOS – EL NEGOCIO DEL AGUA –

MAS DE 1000 MILLONES DE PERSONAS EN EL MUNDO CARECEN DE AGUA POTABLE, SEGÚN LAS NACIONES UNIDAS.  LA MALA GESTIÓN DE LAS RESERVAS Y EL DERROCHE PROVOCAN PROYECCIONES ALARMANTES, SE CONSIDERA YA UNA CRISIS GLOBAL

el negocio del aguaEl negocio del agua: En enero de 2000, después de comprobar cómo la privatización del servicio de suministro de agua había incrementado un 35% sus facturas, miles de vecinos de Cochabamba tomaron las calles de esta ciudad boliviana para manifestar su descontento. El suceso derivó en una protesta que se alargó más de una semana, mientras los ánimos se caldeaban hasta el punto de que el presidente Hugo Banzer terminó decretando la ley marcial en el país.

Sólo después de que muriera un joven en los disturbios, el gobierno decidió rescindir el contrato con una filial de Bechtel, la multinacional norteamericana que se había beneficiado de la privatización de la gestión después de que el Banco Mundial impusiera esta medida como condición para el otorgamiento de un préstamo de 25 millones destinado a refinanciar el servicio de agua de la ciudad.

Los hechos de Cochabamba dieron carta de ciudadanía a un movimiento transnacional empeñado en demostrar que las políticas de privatización —una expresión más de la tendencia liberalizadora que ha ido alcanzando en los cinco continentes a todos los servicios públicos, desde la electricidad hasta las telecomunicaciones, desde la salud hasta la educación— acarrean un efecto perverso.

El asunto, que también registró su episodio argentino en Tucumán, cuando la gente se lanzó a la calle para protestar contra la francesa Vivendi, a cargo del servicio, hoy resulta materia de polémica. Mientras que los impulsores de la filosofía privatizadora sostienen que la escasez y la falta de agua que vive el planeta se deben al hecho de que no ha sido considerada un bien económico, los críticos opinan que el ímpetu privatizador no hace sino agravar la situación de necesidad de los más desfavorecidos.

Los primeros argumentan que someter el agua a las leyes del mercado permitirá optimizar el recurso y extender los servicios mínimos a toda la ciudadanía, mejorando su bienestar. Los segundos, por el contrario, objetan que la lógica de mercado no asegura —como tampoco lo hace con los alimentos, ya que a pesar de haber hiper producción siguen muriendo personas de hambre— la distribución equitativa de un recurso necesario y escaso.

Un estadounidense consume más de 800 litros de agua por día. En la fabricación de un automóvil se utilizan 400.000 litros. En los hogares de Canadá, Francia o Alemania, cada inodoro utiliza 18 litros cada vez que se tira de la cadena. La producción de una tonelada de granos en un terreno poco indicado para su cultivo, como los campos de Arabia Saudita, pide 3000 toneladas de agua, tres veces más de lo que se considera normal… «Sobran las evidencias que muestran que el factor clave en la explicación de lo que está»

Mientras las posturas en favor y en contra de la privatización se alejan progresivamente y países como Uruguay intentan zanjar la cuestión convocando —como ocurrió el pasado 2004— a un referéndum para decidir si privatizar o no el servicio de suministro del agua, existen al menos dos hechos innegables. De un lado, las experiencias en todo el mundo -fomentadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional— han demostrado que la transferencia a manos privadas del abastecimiento de agua trae como efecto un aumento de su costo, con el detalle de que en muchos casos los que más la necesitan son los que más cara la pagan.

En su Manifiesto del agua..., Ricardo Petrella acude al ejemplo significativo, pero no único, de Manila. La capital de Filipinas, con 10 millones de habitantes, fue en 1997 una de las primeras grandes ciudades en dejar la gestión del agua bajo control privado. Como consecuencia, los pobres terminaron pagando el doble por el agua que los ricos. Pero hay más, porque el del agua figura como uno de los negocios con mayor crecimiento y más lucrativo de la actualidad, con unos márgenes de beneficios que —a decir de muchos— resultan obscenos cuando se recuerda hasta qué punto la vida de millones de personas está afectada por la falta de agua.

Barlow y Clarke se hacen eco en su libro de un número especial dedicado a la industría global del agua, publicado en mayo de 2000 por Fortune, en el que la revista auguraba lo siguiente: “El agua parece destinada a ser para el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX: la codiciada mercancía que determina la riqueza de las naciones”.

Riccardo Petrella. politicólogo itaiiano autor de El manifiesto del agua, propone el establecimiento de  una triple tarifa para garantizar el derecho universal de acceso al liquido azul. La primera aseguraría una cuota de agua que correspondería a la cantidad y la calidad juzgada como necesaria para vivir en un país determinado. Ahí, el agua no sería gratuita, sino pagada indirectamente por los impuestos. La segunda —facturada directamente al cliente— sería la cuota relativa a todo consumo que sobrepasara el umbral mínimo definido como indispensable. La tercera tarifa gravaría el consumo suntuario, pero teniendo en cuenta que no se puede cobrar el derecho a derrochar.

La afirmación no debe sorprender, habida cuenta del formidable volumen de negocios de la industria del agua, cuyos ingresos anuales alcanzan ya cerca del 400/o del sector del petróleo y son una tercera parte más elevados que los del sector farmacéutico.

“En 1998, el Banco Mundial predijo que el comercio global del agua alcanzaría pronto la cifra de los 800.000 millones de dólares y para 2001 esa cantidad se había elevado nada menos que a un billón de dólares”, aseguran los especialistas, a la vez que aportan los datos del crecimiento del otro gran negocio azul, el del agua embotellada, un sector que en 30 años (de 1970 a 2000) pasó de embotellar 1000 millones de litros a comercializar 84.000 millones de litros en todo el mundo.

 » El Sistema Acuífero Guaraní es una de las reservas de agua subterránea más grandes del planeta.

» Con una superficie de más de un millón de kilómetros cuadrados comprende cuatro países: la Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay. Nuestro país posee 225.000 kilómetros cuadrados de reserva acuífera, ubicados en la zona del Litoral.

» El volumen total de agua almacenado por el sistema es de 37.000 kilómetros cúbicos (1 km3 es igual a mil millones de litros).

» El Proyecto Acuífero Guarani, destinado a la protección y al desarrollo sostenible del sistema, está cofinanciado por organismos nacionales e internacionales, y cuenta con la coordinación del Instituto Nacional del Agua (INA).

Fuente Consultada: INA

Un derecho universal: Frente a este panorama, mientras las grandes empresas del negocio del agua, como Vivendi Universal, el grupo RWE o la firma Suez, maximizan sus beneficios —las tres figuraban ya en 2001, según el Instituto Polaris de Canadá, entre las 100 más poderosas del mundo—, una corriente de opinión cada vez más persuadida de su fuerza está dando batalla a escala global para que el agua deje de considerarse un bien económico y pase a ser considerada un bien social ligado al derecho a la vida, fuera del manejo de las empresas.

“El acceso al agua debe ser un derecho y cualquier barrera que se le interponga lesiona ese derecho”, dice Emiliano Ezcurra, director de campañas de Greenpeace Argentina.

“El agua no es como otros recursos naturales. [..] Hay que evitar que siga el camino del petróleo”, escribe Petrella, cuya obra sobre el tema es el libro de cabecera de muchas de las organizaciones implicadas en esa causa. “No hay ninguna alternativa que pueda sustituirla y, por lo tanto, es más que un recurso: es un bien vital para todos los seres vivos y para el ecosistema de la Tierra en general”, argumenta este profesor de la Universidad de Lovaina.

Para el italiano, “todos los seres humanos tienen derecho, individual y colectivamente, a acceder a este bien vital. El acceso al agua y la obligación de conservarla para la supervivencia pertenecen al conjunto de la humanidad; no pueden ser nunca objeto de apropiación individual”, apunta. “El control del agua no se puede dejar librado a la lógica de las finanzas y el mercado, porque éstos garantizan el derecho a la vida sólo a los consumidores solventes”, concluye el politicólogo, que propone la firma de un convenio mundial para defender la consideración del agua como “un patrimonio común y vital”.

Esta fiebre del bienestar se traduce en un incremento del consumo per cápita que refleja la siguiente proporción: la cantidad de agua utilizada se multiplicó por seis entre 1900 y 1995 (más del doble del ritmo de crecimiento de la población) y por dos desde 1975. Además, hay que reparar en el notable impacto provocado por la industrialización y la agricultura intensivas, que no sólo traen aparejada la utilización de enormes cantidades de agua, sino que además contaminan los recursos a un ritmo muy superior al que tiene la natural regeneración de las reservas hídricas.

Cuando el reto de las Naciones Unidas de reducir para 2015 a la mitad la proporción de personas sin acceso al agua potable y garantizar un consumo mínimo de 20 litros parece para muchos un desafío imposible, los grupos de activistas en los que militan estudiosos como Barlow y Clarke hablan de la conveniencia de un cambio de mentalidad.

“Nosotros creemos que el acceso al agua limpia para satisfacer las necesidades básicas es un derecho humano fundamental. Este recurso vital no puede convertirse en una mercancía que se ofrece al mejor postor. Cada generación debe asegurarse de que la abundancia y la calidad del agua no se vean afectadas negativamente por sus actividades”, enfatizan los canadienses..

EL AGUA EN MEDIO ORIENTE

Aguas Duras, problemas que originan en las cañerias Tratamiento

Aguas Duras: Problemas que se Originan en las Cañerías – Tratamiento

LOS PROBLEMAS DEL AGUA DURA: A primera vista, el agua parece ser un líquido totalmente inocuo. No sucede como con los ácidos a los que todo el mundo considera corrosivos y necesitados de un manejo especial. Sin embargo, este líquido, de apariencia tan inofensiva, es el responsable de la pérdida de miles de millones de pesos anualmente, por daños de corrosión, sin contar los enormes gastos que origina la formación de incrustaciones en tuberías, calderas y demás maquinaria industrial por donde circulan aguas duras.

Nadie ignora que un clavo o un alambre se oxida después de haber estado en contacto con el agua, apareciendo en su superficie capas de óxido u orín. Como es bien sabido, también en un recipiente nuevo y  brillante aparece una costra negruzca, si se utiliza para hervir aguas duras. Con el tiempo, el agua tardará más en hervir en dicho recipiente, pues, a diferencia del fondo metálico de éste, la incrustación formada conduce muy mal el calor, actuando, de hecho, como un aislante.

Este lleva consigo la consiguiente pérdida de energía calorífica, que, a la larga, se traduce en un desembolso adicional. A esta escala, sin embargo, ello puede no ser demasiado grave, pero sirve para darnos idea de los problemas que la corrosión y la formación de incrustaciones son capaces de ocasionar en la industria.

También cuando se lava la ropa con aguas duras, se forma una espuma sucia y desagradable que flota en la superficie. Esa espuma se adhiere a las prendas y es muy difícil eliminarla con el enjuague. Éste no es el único inconveniente que presentan dichas aguas.

Son, además, grandes consumidoras de jabón. En primer término, el jabón determina la formación de la citada espuma y para quitarla y poder seguir lavando hace falta gastar más jabón. El agua de mar, que es muy dura, resulta casi imposible de utilizar en el lavado, por la espuma que produce.

Para lavar es mucho mejor usar aguas blandas, pues aparte de no formar espuma impiden que se desperdicie tanto jabón. En las localidades donde el agua es dura, suele recogerse el agua de lluvia de las canaletas de desagüe, para destinarla al lavado de ropa.

Como dicha agua no ha pasado por los terrenos de la comarca, está libre de minerales en solución que son la causa de su endurecimiento. Las industrias necesitan grandes cantidades de agua blanda para destinarla al lavado. Entre aquéllas cabe referirse especialmente a las textiles. A veces, las aguas duras tienen mejor sabor que las blandas, precisamente por llevar disueltas sustancias minerales. No tiene ninguna ventaja recoger agua blanda para beberla.

Las calderas que se usan constantemente para hervir aguas blandas se mantienen limpias interiormente; pero si se hace lo propio con otras duras, se adhiere a sus paredes un depósito blanco amarillento con aspecto rocoso. Tal depósito está constituido, químicamente hablando, de tiza o cal. Se trata, pues, de carbonato de calcio.

Esta capa que se adhiere a las calderas, principalmente cuando se deposita en el fondo, aumenta el consumo de combustible. De vez en cuando suele eliminársela con algún ácido, tal como el vinagre, pero de cualquier modo constituye un inconveniente.

sto no tendría importancia comparado con la imprescindible necesidad de agua hirviente o vapor que tienen ciertas industrias donde no se ablanda el agua antes de enviarla a las calderas. Después que se ha hervido, el agua ya no vuelve a formar espuma con el jabón, es decir, se ha ablandado. Esta clase de dureza se denomina temporaria porque desaparece con la ebullición.

El endurecimiento se produce, en primer término, por el paso de depósitos de cal o yeso (ambos carbonates de calcio) y por disolución en el agua de pequeñas cantidades de esta sustancia. Cuando se procede al ablandamiento de las aguas por la acción del calor, la cal o el yeso se depositan en el fondo del recipiente.

La forma en que entra en solución el mencionado carbonato es un proceso complicado. Las gotas de lluvia, al pasar por la atmósfera, absorben anhídrido carbónico (del cual hay en el aire un 0,03 %) y se concierten en una solución débil de dicho gas.

Estos problemas no son sencillos ni tienen una solución fácil y generalizada, pues existen distintos tipos de incrustaciones dependientes del grado de dureza y, en definitiva, de la naturaleza particular del agua utilizada. Esta variedad de planteamiento justifica, consecuentemente, la existencia de distintas soluciones.

Depósitos de este tipo se forman, por ejemplo, en los equipos que se utilizan para producir vapor de agua, es decir, en las calderas, ya sean de barcos, trenes, fábricas, turbinas, etc. Una capa de sulfato cálcico, del mismo espesor que la pared metálica de la caldera, reduce, por ejemplo, la trasferencia de calor en 1/20 de su primitivo valor. Los costos que este hecho origina son evidentes. Las tuberías de entrada y salida también se entorpecen y, dado que su sección efectiva se hace más pequeña, los costos de bombeo se hacen también mayores.

Como es sabido, el agua se utiliza muy frecuentemente como elemento de refrigeración, es decir, para enfriar determinadas piezas de maquinaria que, debido a la tarea particular que realizan, adquieren calor. También en este caso se producen depósitos. Los motores diesel, por ejemplo, utilizan agua como elemento de refrigeración para poder mantenerse a una temperatura razonable. Si el agua utilizada no ha sufrido un tratamiento adecuado, el motor está sujeto a los peligros de la corrosión y de la formación de depósitos.

La costra formada impide la trasferencia de calor, y el motor se sobrecalienta, lo que puede ocasionar graves daños a elementos vitales. Por otra parte, existe también el peligro de que quede ocluido alguno de los conductos por los que el agua circula.

Si se permitiera un depósito continuado, cualquier caldera, con el tiempo, quedaría totalmente inutilizada. Aunque, en la actualidad, existen otros métodos más modernos para separación de incrustaciones, todavía se utiliza mucho el antiguo método de separación mecánica.

Para ello, se paraliza por completo el funcionamiento de la planta entera de producción de vapor o de refrigeración, y se la desmantela parcialmente, de forma que los elementos utilizados en la limpieza tengan fácil acceso a cada parte del sistema. Si la costra formada no es muy dura, sino que sólo consiste en un simple depósito, suele utilizarse una especie de émbolos de goma, que se disparan mediante artefactos especiales, obligándoselos a recorrer las tuberías o los sistemas que hayan de ser limpiados.

El impulso necesario para ello se consigue, generalmente, con agua o aire a unos 5 Kg./cm2. de presión. Si se utiliza agua, ésta sirve, al propio tiempo, para arrastrar el depósito, una vez separado. Estos émbolos de goma son económicos y pueden ser utilizados repetidamente, pero su aplicación queda limitada a depósitos blandos, del tipo de los que, por lo general, se forman en refrigerantes y cambiadores de calor. Para la separación de incrustaciones más resistentes se hace necesario utilizar presiones mayores (10 Kg/cm2) y émbolos de goma con estrías, en donde van adaptados unos pequeños rastrillos metálicos.

De todos modos, la separación de costras duras lleva un tiempo que, con frecuencia, es tres veces mayor que en el caso anterior, aun utilizando los rastrillos adaptados. Existen incrustaciones tan resistentes, que no pueden separarse más que con un torno. Hay una gran variedad de cabezas giratorias diseñadas para este fin, adaptadas cada una a distintas ,naturalmente, del diámetro de la tubería a limpiar.

Un motor de medio caballo se encarga de hacer girar la herramienta, a la que va conectado mediante un eje flexible, de forma que pueda ser utilizada para tornear el interior de la tubería, y recorrerla con cierta facilidad a través de los codos que ésta tiene. La limpieza mecánica comporta muchas desventajas. El trabajo normal de la planta ha de ser paralizado, y se desperdicia, por tanto, tiempo de producción. En muchas ocasiones, constituye, además, un trabajo largo y laborioso, debido al número y al emplazamiento de las tuberías.

La mejor solución es, sin duda, disponer los medios para que no tenga lugar la formación de incrustaciones. Muchas firmas, no del todo identificadas con el refrán «más vale prevenir que curar», permiten su formación, y luego se lamentan de tener que realizar la operación de limpieza.

Una solución alternativa a la limpieza mecánica es la que se lleva a cabo por medios químicos. De la misma manera que el ácido fórmico se utiliza para quitar las costras que aparecen en recipientes y teteras de uso doméstico, también, en la industria se emplean los ácidos con ese fin, aunque, en este caso, se prefiera la más enérgica acción del ácido clorhídrico. Antes de comenzar el tratamiento, es muy útil tomar una muestra del depósito formado, y proceder a su análisis, del cual han de deducirse las conclusiones que llevarán a determinar la concentración y otros factores de la solución que ha de emplearse.

También es muy útil llevar a cabo diversas pruebas con depósitos del mismo espesor que las costras que más tarde habrá que separar, por ejemplo, en lo .que se refiere a la temperatura. La temperatura óptima, en estos procesos, suele estar comprendida entre 65°C y 80°C.

Es también importante realizar pruebas en lo referente al tiempo que se necesita para disolver una muestra escogida del depósito, pues, a partir de este dato, será posible determinar el tiempo que ha de estar circulando la solución acida para conseguir una limpieza conveniente. Utilizando una solución diluida (2 % de ácido), puede, en general, conseguirse una limpieza completa en un tiempo de 4 a 8 horas, aunque, en casos desfavorables, puede llevar hasta 18 horas. De todos modos, la planta puede estar de nuevo en funcionamiento antes de 24 horas.

La solución acida empleada contiene siempre un inhibidor, para evitar el ataque químico del metal que constituye la tubería. La cola y otros materiales orgánicos pueden actuar de inhibidores. Después de haber sido tratado con la solución acida, el sistema se lava con una corriente de agua, para arrastrar el ácido que haya quedado. Una solución diluida de carbonato sódico se utiliza, luego, para asegurar la total desaparición del ácido. Posteriormente, se enjuaga de nuevo el sistema con agua, para arrastrar los restos de carbonato sódico. La planta puede, entonces, ponerse de nuevo en funcionamiento.

El tratamiento químico es mucho más rápido que el método mecánico, ya que no exige el desmantelamiento del sistema a tratar. Esto es una gran ventaja en sistemas constituidos por muchas tuberías de pequeño diámetro y de complicado emplazamiento. La adición de un álcali inorgánico al agua, dentro de un intervalo limitado de temperaturas, se utiliza mucho actualmente para prevenir la formación de incrustaciones.

Puede emplearse en procesos de potabilización de aguas, y en sistemas de refrigeración y producción de vapor. Su acción es doble: se fija sobre la superficie del recipiente, formando una fina capa que lo protege de la corrosión por aguas acidas, e impide los depósitos, al mantener en solución las sustancias responsables de su formación. No sirve, sin embargo, para separar incrustaciones ya formadas.

Como anteriormente hemos señalado, no existe un método óptimo, de tipo general, para la solución de este problema, que sea aplicable a cualquier tipo de agua y en cualquier caso. Varias firmas han realizado rigurosos estudios del problema de la formación de incrustaciones, así como de los métodos para prevenirla. Si, para, un problema particular, a de consultarse a una de estas firmas, lo primero que se ha de preparar es una muestra del agua que va a ser empleada, la cual es sometida a una serie de detallados análisis.

Se determina, primero, su acidez, y, si resulta que puede ser corrosiva, se aconseja su neutralización mediante la adición de la cantidad de álcali adecuada.

La dureza total del agua se determina utilizando soluciones jabonosas tipificadas. Las aguas blandas o potables necesitan muy poco jabón para formar espuma, mientras que las duras necesitan mucho más. Las sales a las que se debe la dureza del agua forman grumos con el jabón, y, sólo después de formarse estos últimos, aparecerá la espuma. La dureza temporal puede determinarse hirviendo el agua, ya que, después de ello, deja de ser dura; en efecto, la dureza temporal es debida a los bicarbonatos, los cuales al ser calentada la solución, se precipitan trasformándose en carbonates.

La dureza temporal puede corregirse, añadiendo una cantidad exacta de lechada de cal (hidróxido cálcico), o de carbonato sódico. También puede utilizarse una zeolita, sustancia artificial cambiadora que cede iones sodio para captar iones de calcio o magnesio, responsables de la dureza del agua tratada. Un análisis de este tipo se lleva a cabo para determinar la dureza permanente del agua, es decir, la que no desaparece por ebullición.

Esta es debida, en general, a la presencia de sulfato de calcio y de magnesio, y constituye un verdadero problema en las calderas destinadas a generar vapor. A medida que éste va abandonando la caldera, la solución remanente va haciéndose más y más concentrada, hasta que llega un momento en que las sales disueltas se depositan, formando incrustaciones sobre las paredes de la caldera. Las costras de sulfatos son, en todos los sentidos, peores que las constituidas por carbonatos, ya que tienden a formar una superficie durísima, mientras que los últimos forman barros.

La zeolita, el carbonato sódico y la lechada de cal también se utilizan para corregir la dureza permanente del agua.

agua dura incrustaciones


Las aguas duras originan la formación de incrustaciones. Con una solución jabonoso,
forman grumos, mientras que las aguas blandas o potables forman espuma.

Fuentes Consultadas:
QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Rossi
CONSULTORA Tomo 10 El Agua y sus propiedades