El Senado Romano

Formacion del Primer Triunvirato Roma Antigua Integrantes Objetivos

Formación del Primer Triunvirato Roma Antigua

Formación del Primer Triunvirato Romano: Queriendo crecer políticamente, Julio César buscó la amistad de Pompeyo, que era entonces el más glorioso de los romanos, y la de Craso, el más rico de todos, formando con ellos una alianza que se llamó triunvirato.

Reconcilió a estos dos personajes, largo tiempo desavenidos, haciendo entrever, al primero, nuevo honores, y al segundo, extraordinarias riquezas, enlazando de este modo la codicia con la vanidad, en provecho de su ambición.
Como consecuencia inmediata de la alianza formada, César obtuvo el consulado, al que siguió su proconsulado en las Galias, mientras Pompeyo alcanzaba el de España e Italia y Craso el de Siria.

César dominó completamente la Galia, que hasta entonces sólo en parte estaba sometida a los romanos, y luego sojuzgó a los belgas y los helvecios (suizos), haciendo también un desembarco en las costas de la Gran Bretaña.
Craso marchó al Oriente, y después de saquear el templo de Jerusalén, quiso conquistar la India. Se internó en las llanuras de la Mesopotamia, donde encontró un ejército enemigo, pereciendo en la batalla con casi todos los suyos.

Pompeyo, en cambio, no marchó a su provincia, figurándose que permaneciendo en Roma era dueño de la República; y realmente gobernaba como cónsul único. César, viendo que había llegado el momento de lograr el poder supremo, no vaciló ya, y se puso en marcha para derrocar a Pompeyo.

A pesar de la prohibición impuesta a todo general de franquear su provincia al frente de sus tropas, César pasó el Rubicón (año 49), riachuelo de Italia, que desagua en el Adriático y formaba el límite entre ésta y la Galia Cisalpina.

Pompeyo, sorprendido con aquel brusco ataque, huyó a Grecia con el Senado; César entró sin resistencia en Roma y se hizo dueño de Italia.

Se encaminó luego a España y allí derrotó al ejército pompeyano, mandado por los generales Afranio y Petreyo, quedando también dueño de esa región.

A su regreso, Roma le otorgó el título de dictador. Marchó después en busca de Pompeyo a Grecia y venció en la batalla de Farsalia a su rival; éste se embarcó para Egipto, cuyo rey Ptolomeo le hizo dar muerte.

Julio CésarPompeyoCraso

César llegó pocos días después a orillas del Nilo; en Alejandría sé encontró sitiado, pero gracias a los socorros que recibió, pudo libertarse. Ptolomeo pereció ahogado en el Nilo, y César puso en el trono de Egipto a Cleopatra, hermana del rey difunto.

Con la misma felicidad llevó a término otras campañas en el Ponto y en Numidia, para asegurar su dominio en esas regiones y, vuelto a Roma, el Senado lo nombró dictador perpetuo e imperator (generalísimo).
Con mucha actividad dirigió los negocios públicos, fomentó la agricultura, reformó el calendario y embelleció a Roma. Entre sus leyes agrarias merece citarse la que concedió a veinte mil pobres las tierras del dominio público de Campania.

Prodigando los espectáculos, los juegos, los repartos de trigo y de dinero, mantuvo sumiso al pueblo: los romanos ya no pedían más que pan v juegos circenses.

Muerte de César. — Los republicanos quisieron libertarse del hombre que de hecho había restablecido1 la monarquía. Hubo una conspiración en la que entraron muchos personajes a quienes César había protegido, entre otros, Bruto, su hijo adoptivo. El plan se ejecutó en una reunión del Senado, a la que acudió César.

Los conjurados lo rodearon, y uno de ellos le’ dio el primer golpe. El dictador quiso defenderse; pero cuando vio a su amado hijo adoptivo entre los que le acometían, exclamó : «¡Tú también, Bruto!» Se cubrió la cabeza con la toga, y cayó muerto después de haber recibido 23 puñaladas (año 44 a. de J. C.). (ampliar Muerte de Julio César)

Segundo Triunvirato Romano: — Otros dos hombres trataron de elevarse, el primero gracias a sus servicios militares y el segundo invocando su parentesco con César, fueron Marco Antonio y Octavio.

El cónsul Antonio procedió en Roma como único señor, pero su arbitrariedad produjo bien pronto un descontento general, de que sacó partido Octavio, sobrino de César, para disputarle, el mando.

Lépido, general de la caballería, reconcilió a los dos rivales, que formaron con él un segundo triunvirato’, atribuyéndose por cinco años el poder consular.

Los triunviros se mancharon con crueldades atroces, emprendieron una terrible lucha cíe exterminio contra el partido republicano. Entre sus víctimas figura el gran orador Cicerón, uno de los más entusiastas partidarios de la República. Cicerón recibió la muerte en su posesión de Gaeta; le cortaron la cabeza que fue colgada de la tribuna.
Después de haber exterminado el partido republicano, derrotando a Casio, que murió en la batalla, y a Bruto, que se suicidó, los triunviros se repartieron las provincias: a Lépido tocó en suerte el África y España; a Octavio, Italia y el resto del Occidente; a Antonio tocó el Oriente.

LépidoOctavioMarco Antonio

Antonio se atrajo el odio del pueblo porque esquilmó sus provincias, y excitó el descontento de los romanos, repudiando a su esposa Octavia, hermana de su rival Octavio, para casarse con Cleopatra, reina de Egipto.
El Senado romano declaró traidor a la patria a Antonio y mandó a Octavio para hacer la guerra a Cleopatra. Antonio reunió un ejército de cien mil hombres, pero todo fue inútil, porque tuvo que combatir por mar.

La flota de Antonio fue vencida en Accio 31 años antes de la venida de Jesucristo y el ejército de tierra se entregó. Octavio persiguió a su rival, que había huido, y lo venció nuevamente en Alejandría.

Cleopatra quiso granjearse la amistad de Octavio; pero no pudiendo conseguirlo se quitó la vida, haciéndose morder por un áspid venenoso, y Antonio se atravesó con su espada.

Como Lapido se había visto ya obligado a volver a la vida privada, Octavio, después de reducir el Egipto a provincia romana, quedó único dueño del imperio.

Estaba destruida la república romana, que había durado 510 años, y en su lugar se restablecía la monarquía, sin más diferencia que darse al soberano el título de emperador. Entiéndase bien que,con referencia a Roma, cuando se habla de República y republicanos no debe confundirse estas palabras .con libertad y libertades.

Los republicanos romanos fueron los más terribles opresores del pueblo, y la muerte de César obedeció, no a la idea de salvar la libertad de Roma, sino, por el contrario, de contrarrestar las ideas igualitarias de César.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora

Origen de Roma La Monarquia Los Reyes Etruscos y Latinos Romanos

ORIGEN DE ROMA Y LA MONARQUÍA

ORIGEN DE ROMA Y LA MONARQUÍAEL MEDIO GEOGRÁFICO: La civilización romana, la más grande y duradera de la antigüedad, se desarrolló en la península itálica, situada al Occidente de Grecia y en el centro del mar Mediterráneo, al que en cierto modo divide en dos cuencas.

Dicha península tiene la forma de una bota y está limitada al norte por los Alpes, un semicírculo de montañas muy altas, cubiertas le nieve, que encierra un valle de naturaleza muy fértil, regado por el río Po, que desemboca en el mar Adriático.

En forma longitudinal se extienden los montes Apeninos, que descienden hacia los mares laterales, el Adriático y el Tirreno, dando lugar, en la margen occidental, a la existencia de múltiples llanuras, algunas muy feraces, como las surcadas por los ríos Amo y Tíber.

Próximas al continente, se encuentran tres grandes islas: Córcega, Cerdeña y Sicilia, esta última apenas separada de la península por el estrecho de Mesina y escasamente distante del continente africano. El clima es benigno, sobre todo en el Sur, con un sol brillante y permanente, lo que favorece el establecimiento del hombre y el cultivo del suelo.

LOS PUEBLOS QUE LO HABITARON

Los primitivos habitantes de este privilegiado territorio, fueron los ligures, que hacia el año 1500 a.C. se establecieron en el Norte, en la región que hoy se conoce precisamente como la Liguria.

Luego aparecieron los italiotas, procedentes del centro de Europa —indoeuropeos, como los pueblos que invadieron Grecia por la misma época— que se impusieron sobre los ligures y se radicaron en la región central, donde se integraron en numerosas tribus, entre las que podemos mencionar a los sabinos, que fueron los que iniciaron el asentamiento en la Campania; en seguida los siguieron los latinos, que ocuparon el valle del Tíber y su zona adyacente, que se llamaba el Lacio; más tarde arribaron los umbrios, que se quedaron en la llanura del Po; y finalmente, los ilirios, que se localizaron en el Véneto. Otros grupos menores ocuparon distintas posiciones.

Los etruscos: Sin embargo, los habitantes de mayor repercusión en la península itálica, fueron los etruscos, a quienes los griegos llamaron tirrenos, cuyo verdadero origen se desconoce, pero se supone llegados del mar Egeo, hacia el año 1000 a.C., como consecuencia de la gran expansión griega que los empujó hacia el Oeste y los obligó a establecerse en las ostas itálicas, en la región de la Toscana, entre los ríos Amo y Tíber.

Los etruscos fundaron varias ciudades independientes entre sí, aunque unidas federativamente, y rápidamente se extendieron desde los Alpes hasta la Campania, alcanzando elevados niveles culturales, en cuyas expresiones se advierte la combinación de elementos de origen griego y cretense.

Las ciudades tenían un rey, que concentraba la suma del poder. Los descendientes de los invasores constituían la nobleza, en tanto que el resto de la población vivía en servidumbre. La principal actividad económica fue la agricultura, que prosperaba en las tierras fértiles, debido a las importantes obras de desecación de los pantanos que llevaron a cabo.

Su religión, como la de los pueblos orientales —salvo los hebreos—, fue politeísta, aunque reconocían una trinidad común, integrada por Júpiter, Juno y Minerva. Los muertos eran objeto de un culto especial, a la manera de los egipcios. Además ofrecían a los dioses sacrificios de animales y, en ocasiones, de seres humanos, como resultado de combates singulares.

Creían también en los presagios, que se hacían sobre la observación del vuelo de las aves o del análisis de las entrañas de los animales sacrificados; y efectuaban plegarias de impetración a los dioses. Los arúspices estaban encargados de interpretar las recopilaciones en las que estaban contenidas las normas para la organización de la comunidad y las relaciones entre sus miembros.

Las manifestaciones artísticas también tuvieron reminiscencias de los griegos y orientales, pero con el aporte de nuevos elementos de gran originalidad. En arquitectura se destacaron por la construcción de puentes, acueductos y cloacas, cuya excelencia los hace valederos hasta la actualidad. También fue muy importante la construcción de carreteras y la erección de murallas hechas de piedras, sin cemento. En estas construcciones aplicaron el arco y la bóveda, que luego tanto difundieron los romanos.

Los Esposos-Arte Etrusco

La civilización etrusca floreció hasta el año 600 a.C. aproximadamente, en que al chocar con los italiotas y con los griegos, terminó por desaparecer. La decadencia comenzó con la derrota en la batalla naval de Cumas, en el año 520 a.C., librada contra la flota griega en un intento de apoderarse de las colonias próximas a Nápoles.

Aprovechando esta circunstancia, en el año 509 a.C. se sublevaron los latinos y lograron que los etruscos se retiraran de la margen opuesta del Tíber, abandonando la región del Lacio.

Para esa época penetraron los galos por el Norte de Italia, obligando a los etruscos a desalojar la rica zona del Po, que desde entonces se conoció como la Galia Cisalpina (de este lado de los Alpes). De esta manera, los etruscos quedaron reducidos a sus primitivas posesiones en la Toscana, hasta ser dominados por los romanos. (ampliar sobre los etruscos)

Mural de una tumba etrusca. Al igual que los egipcios, los etruscos llenaban sus tumbas con muebles, tazones y otros objetos de la vida cotidiana, así como murales que muestran diversiones experimentadas en vida y esperando la muerte en la vida después de morir. En este mural encontrado en una tumba etrusca en Tarquinia se observa a los sirvientes y músicos en un banquete. Este mural data de la primera mitad del siglo V a. de C.

LA MONARQUÍA: Como vimos, los latinos, se establecieron en el valle del Tíber y su comarca circundante, que se llamaba el Lacio, llanura escasamente fértil que se recostaba sobre el mar Etrusco, que más tarde se denominó mar Tirreno. La región no era muy favorable, por sus terrenos bajos y pantanosos, y estaba cercada al Norte por los etruscos y al Sur por los griegos. Esta circunstancia hizo que sus habitantes buscaran la forma de poder defenderse mejor de sus vecinos.

En el año 753 a.C., un grupo de familias procedentes de Alba Longa resolvió establecerse en el monte Palatino, donde fundaron una aldea, llamada en un principio Germal, y más tarde conocida como Palatina.

Con la llegada de otras familias, fueron ocupando los montes vecinos, hasta completar siete poblaciones, las cuales se unieron federativa-mente, a la manera de los etruscos, constituyendo el Septimontium o Liga de los Siete Montes, que conservó una relación muy estrecha con Alba Longa, que era la ciudad de origen de sus miembros.

Sin embargo, poco después aparecieron los etruscos, quienes conquistaron toda la región del Lacio y sometieron a Alba Longa y a todas las ciudades de la Liga, que se unificaron en una sola ciudad a la que llamaron Roma, nombre que deriva de la palabra etrusca rumón, que significa río.

La leyenda: Según la leyenda, narrada por el famoso escritor Virgilio en su obra La Eneida, el príncipe troyano Eneas, después de la toma de su ciudad por los griegos, huyó hacia Italia en busca de refugio, y llegó hasta el Lacio, donde se estableció y fundó la ciudad de Lavinio.

Ascanio, hijo de Eneas, que había acompañado a su padre, lo sucedió como rey de Lavinio y, a su vez, erigió otra ciudad a la que llamó Alba Longa.

Mucho tiempo después, Numitor, descendiente de Ascanio, fue derrocado por su hermano Amulio, quien ordenó que R5mulo y Remo, hijos de Rea Silvia, hija, a su vez de Numitor, fueran abandonados en las márgenes del Tíber para que murieran de hambre. Sin embargo, los niños fueron alimentados por una loba, hasta que un pastor los encontró y los crio en su casa. Cuando Rómulo y Remo crecieron, fueron reconocidos por su abuelo Numitor, y al enterarse de su origen noble, derrocaron a Amulio y restablecieron a Numitor en el trono de Alba Longa

Fue entonces cuando Rómulo y Remo decidieron fundar una nueva ciudad en el monte Palatino, a escasa distancia del mar, de manera tal que pudiera recibir por el Tíber las mercaderías necesarias y a la vez estuviera suficientemente alejada para resguardarse del ataque de los piratas.

Ambos hermanos trazaron los límites de la ciudad a la que llamaron Roma— y abrieron un foso que la rodeaba. Rómulo dio aviso que castigaría severamente a quien se atreviera a cruzarlo, y como Remo lo hizo, le dio muerte sin piedad.

Además, como la ciudad se fue poblando de pastores, sin el aporte necesario de mujeres para fundar familias, Rómulo organizó una fiesta e invitó a sus vecinos, los sabinos, que confiadamente fueron, acompañados de sus mujeres y sus hijas. Durante el transcurso de la misma, a una señal convenida, los romanos raptaron a las mujeres, lo que dió origen a una guerra con los sabinos, que terminó por mediación de las mismas mujeres raptadas, las que habiéndose convertido en esposas de los romanos, se interpusieron entre los combatientes y los reconciliaron.

Posteriormente, en el año 715 a.C., el fundador de Roma desapareció en forma misteriosa. En cierta ocasión en que pasaba revista a sus tropas, se produjo una terrible tempestad, pasada la cual nadie volvió a verlo, lo cual dio lugar a que se tejieran muchas conjeturas, entra ellas la de su asesinato y, finalmente, a que se lo adorara como a un dios.

A Rómulo le sucedió Numa Pompilio, un jefe de origen sabino, que era famoso por su sabiduría. Durante su reinado se dictaron las primeras leyes que rigieron a los romanos. Además dió forma definitiva a su religión.

A Numa Pompilio le siguió Tulio Hostilio, de inspiración guerrera, quien atacó a los albanos y los venció por completo después de una larga contienda, con lo que Alba Longa quedó subordinada a los romanos.

La guerra se definió por el enfrentamiento de tres hermanos, los Horacios, que combatieron por los romanos, con los tres Curiacios, que lo hicieron por los albanos. En el primer choque murieron dos Horacios y fueron heridos los tres Curiacios. Entonces el último Horacio fingió huir y ultimó por separado a los Curiacios, que estando heridos no pudieron perseguirlo a la misma velocidad.

Luego ocupó el trono Anco Marcio, también de origen sabino, que ordenó la construcción del puerto de Ostia.

Después fue encumbrado Tarquino el Antiguo, nacido en Tarquinia, ciudad de Etruria, que introdujo en Roma las costumbres etruscas. Tuvo especial preocupación por el embellecimiento de Roma y ordenó la construcción de un templo consagrado a Júpiter, que se llamó el Capitolio, debido a que cuando se estaba excavando para colocar los cimientos del edificio, se encontró una cabeza (capitis en latín), lo que según los augures, indicaba que Roma’ llegaría a ser la capital o cabeza del mundo. Durante su reinado también se construyeron el Circo, el Foro y la Cloaca Máxima.

A Tarquino el Antiguo le sucedió su yerno, Servio Tulio, que era hijo de una esclava y había sido criado en el palacio de Tarquino. Este rey incorporó los distritos etruscos a la alianza romana y dividió a la sociedad en clases, según su fortuna. Además rodeó a la ciudad de una fortificación y creó registros para los ciudadanos. Debido a este hecho, que perjudicaba a las antiguas familias, pereció víctima de una conspiración.

Le siguió Tarquino el Soberbio quien desvirtuó la obra realizada por su antecesor y pretendió gobernar con poderes absolutos. Con el propósito de conquistar a las colonias griegas del Sur, organizó una campaña que, como vimos, le resultó adversa. No obstante, según la leyenda, su caída se produjo por una tropelía cometida por su hijo Sexto quien, abusando de la hospitalidad de su pariente Tarquino Cola tino, violó a su esposa Lucrecia, quien se mató de desesperación. Su esposo ultrajado, que se encontraba en campaña, y Lucio Junio Bruto, sublevaron al pueblo y derrocaron a Tarquino el Soberbio, quedando abolida la monarquía (510 a.C.). El rey fue reemplazado por los cónsules y comenzó la República.

Origen de Roma La Monarquia Romana Los Etruscos Los Reyes

Origen de Roma La Monarquía Romana

EL MEDIO GEOGRÁFICO: La civilización romana, la más grande y duradera de la antigüedad, se desarrolló en la península itálica, situada al Occidente de Grecia y en el centro del mar Mediterráneo, al que en cierto modo divide en dos cuencas. Dicha península tiene la forma de una bota y está limitada al norte por los Alpes, un semicírculo de montañas muy altas, cubiertas le nieve, que encierra un valle de naturaleza muy fértil, regado por el río Po, que desemboca en el mar Adriático.

En forma longitudinal se extienden los montes Apeninos, que descienden hacia los mares laterales, el Adriático y el Tirreno, dando lugar, en la margen occidental, a la existencia de múltiples llanuras, algunas muy feraces, como las surcadas por los ríos Amo y Tíber.

Próximas al continente, se encuentran tres grandes islas: Córcega, Cerdeña y Sicilia, esta última apenas separada de la península por el estrecho de Mesina y escasamente distante del continente africano. El clima es benigno, sobre todo en el Sur, con un sol brillante y permanente, lo que favorece el establecimiento del hombre y el cultivo del suelo.

LOS PUEBLOS QUE LO HABITARON

Los primitivos habitantes de este privilegiado territorio, fueron los ligures, que hacia el año 1500 a.C. se establecieron en el Norte, en la región que hoy se conoce precisamente como la Liguria. Luego aparecieron los italiotas, procedentes del centro de Europa —indoeuropeos, como los pueblos que invadieron Grecia por la misma época— que se impusieron sobre los ligures y se radicaron en la región central, donde se integraron en numerosas tribus, entre las que podemos mencionar a los sabinos, que fueron los que iniciaron el asentamiento en la Campania; en seguida los siguieron los latinos, que ocuparon el valle del Tíber y su zona adyacente, que se llamaba el Lacio; más tarde arribaron los umbrios, que se quedaron en la llanura del Po; y finalmente, los ilirios, que se localizaron en el Véneto. Otros grupos menores ocuparon distintas posiciones.

Los etruscos: Sin embargo, los habitantes de mayor repercusión en la península itálica, fueron los etruscos, a quienes los griegos llamaron tirrenos, cuyo verdadero origen se desconoce, pero se supone llegados del mar Egeo, hacia el año 1000 a.C., como consecuencia de la gran expansión griega que los empujó hacia el Oeste y los obligó a establecerse en las ostas itálicas, en la región de la Toscana, entre los ríos Amo y Tíber.

Los etruscos fundaron varias ciudades independientes entre sí, aunque unidas federativamente, y rápidamente se extendieron desde los Alpes hasta la Campania, alcanzando elevados niveles culturales, en cuyas expresiones se advierte la combinación de elementos de origen griego y cretense.

Las ciudades tenían un rey, que concentraba la suma del poder. Los descendientes de los invasores constituían la nobleza, en tanto que el resto de la población vivía en servidumbre. La principal actividad económica fue la agricultura, que prosperaba en las tierras fértiles, debido a las importantes obras de desecación de los pantanos que llevaron a cabo.

Su religión, como la de los pueblos orientales —salvo los hebreos—, fue politeísta, aunque reconocían una trinidad común, integrada por Júpiter, Juno y Minerva. Los muertos eran objeto de un culto especial, a la manera de los egipcios. Además ofrecían a los dioses sacrificios de animales y, en ocasiones, de seres humanos, como resultado de combates singulares. Creían también en los presagios, que se hacían sobre la observación del vuelo de las aves o del análisis de las entrañas de los animales sacrificados; y efectuaban plegarias de impetración a los dioses. Los arúspices estaban encargados de interpretar las recopilaciones en las que estaban contenidas las normas para la organización de la comunidad y las relaciones entre sus miembros.

Las manifestaciones artísticas también tuvieron reminiscencias de los griegos y orientales, pero con el aporte de nuevos elementos de gran originalidad. En arquitectura se destacaron por la construcción de puentes, acueductos y cloacas, cuya excelencia los hace valederos hasta la actualidad. También fue muy importante la construcción de carreteras y la erección de murallas hechas de piedras, sin cemento. En estas construcciones aplicaron el arco y la bóveda, que luego tanto difundieron los romanos.

La civilización etrusca floreció hasta el año 600 a.C. aproximadamente, en que al chocar con los italiotas y con los griegos, terminó por desaparecer. La decadencia comenzó con la derrota en la batalla naval de Cumas, en el año 520 a.C., librada contra la flota griega en un intento de apoderarse de las colonias próximas a Nápoles.

Aprovechando esta circunstancia, en el año 509 a.C. se sublevaron los latinos y lograron que los etruscos se retiraran de la margen opuesta del Tíber, abandonando la región del Lacio.

Para esa época penetraron los galos por el Norte de Italia, obligando a los etruscos a desalojar la rica zona del Po, que desde entonces se conoció como la Galia Cisalpina (de este lado de los Alpes). De esta manera, los etruscos quedaron reducidos a sus primitivas posesiones en la Toscana, hasta ser dominados por los romanos.

LA MONARQUÍA: Como vimos, los latinos, se establecieron en el valle del Tíber y su comarca circundante, que se llamaba el Lacio, llanura escasamente fértil que se recostaba sobre el mar Etrusco, que más tarde se denominó mar Tirreno. La región no era muy favorable, por sus terrenos bajos y pantanosos, y estaba cercada al Norte por los etruscos y al Sur por los griegos. Esta circunstancia hizo que sus habitantes buscaran la forma de poder defenderse mejor de sus vecinos.

En el año 753 a.C., un grupo de familias procedentes de Alba Longa resolvió establecerse en el monte Palatino, donde fundaron una aldea, llamada en un principio Germal, y más tarde conocida como Palatina.

Con la llegada de otras familias, fueron ocupando los montes vecinos, hasta completar siete poblaciones, las cuales se unieron federativamente, a la manera de los etruscos, constituyendo el Septimontium o Liga de los Siete Montes, que conservó una relación muy estrecha con Alba Longa, que era la ciudad de origen de sus miembros.

Sin embargo, poco después aparecieron los etruscos, quienes conquistaron toda la región del Lacio y sometieron a Alba Longa y a todas las ciudades de la Liga, que se unificaron en una sola ciudad a la que llamaron Roma, nombre que deriva de la palabra etrusca rumón, que significa río.

La leyenda: Según la leyenda, narrada por el famoso escritor Virgilio en su obra La Eneida, el príncipe troyano Eneas, después de la toma de su ciudad por los griegos, huyó hacia Italia en busca de refugio, y llegó hasta el Lacio, donde se estableció y fundó la ciudad de Lavinio.

Origen de Roma La Monarquia Romana

Ascanio, hijo de Eneas, que había acompañado a su padre, lo sucedió como rey de Lavinio y, a su vez, erigió otra ciudad a la que llamó Alba Longa.

Mucho tiempo después, Numitor, descendiente de Ascanio, fue derrocado por su hermano Amulio, quien ordenó que R5mulo y Remo, hijos de Rea Silvia, hija, a su vez de Numitor, fueran abandonados en las márgenes del Tíber para que murieran de hambre. Sin embargo, los niños fueron alimentados por una loba, hasta que un pastor los encontró y los crio en su casa. Cuando Rómulo y Remo crecieron, fueron reconocidos por su abuelo Numitor, y al enterarse de su origen noble, derrocaron a Amulio y restablecieron a Numitor en el trono de Alba Longa

Fue entonces cuando Rómulo y Remo decidieron fundar una nueva ciudad en el monte Palatino, a escasa distancia del mar, de manera tal que pudiera recibir por el Tíber las mercaderías necesarias y a la vez estuviera suficientemente alejada para resguardarse del ataque de los piratas.

Ambos hermanos trazaron los límites de la ciudad a la que llamaron Roma— y abrieron un foso que la rodeaba. Rómulo dio aviso que castigaría severamente a quien se atreviera a cruzarlo, y como Remo lo hizo, le dio muerte sin piedad.

Además, como la ciudad se fue poblando de pastores, sin el aporte necesario de mujeres para fundar familias, Rómulo organizó una fiesta e invitó a sus vecinos, los sabinos, que confiadamente fueroa, acompañados de sus mujeres y sus hijas. Durante el transcurso de la misma, a una señal convenida, los romanos raptaron a las mujeres, lo que dió origen a una guerra con los sabinos, que terminó por mediación de las mismas mujeres raptadas, las que habiéndose convertido en esposas de los romanos, se interpusieron entre los combatientes y los reconciliaron.

Posteriormente, en el año 715 a.C., el fundador de Roma desapareció en forma misteriosa. En cierta ocasión en que pasaba revista a sus tropas, se produjo una terrible tempestad, pasada la cual nadie volvió a verlo, lo cual dio lugar a que se tejieran muchas conjeturas, entra ellas la de su asesinato y, finalmente, a que se lo adorara como a un dios.

A Rómulo le sucedió Numa Pompilio, un jefe de origen sabino, que era famoso por su sabiduría. Durante su reinado se dictaron las primeras leyes que rigieron a los romanos. Además dió forma definitiva a su religión.

A Numa Pompilio le siguió Tulio Hostilio, de inspiración guerrera, quien atacó a los albanos y los venció por completo después de una larga contienda, con lo que Alba Longa quedó subordinada a los romanos.

La guerra se definió por el enfrentamiento de tres hermanos, los Horacios, que combatieron por los romanos, con los tres Curiacios, que lo hicieron por los albanos. En el primer choque murieron dos Horacios y fueron heridos los tres Curiacios. Entonces el último Horacio fingió huir y ultimó por separado a los Curiacios, que estando heridos no pudieron perseguirlo a la misma velocidad.

Luego ocupó el trono Anco Marcio, también de origen sabino, que ordenó la construcción del puerto de Ostia.

Después fue encumbrado Tarquino el Antiguo, nacido en Tarquinia, ciudad de Etruria, que introdujo en Roma las costumbres etruscas. Tuvo especial preocupación por el embellecimiento de Roma y ordenó la construcción de un templo consagrado a Júpiter, que se llamó el Capitolio, debido a que cuando se estaba excavando para colocar los cimientos del edificio, se encontró una cabeza (capitis en latín), lo que según los augures, indicaba que Roma’ llegaría a ser la capital o cabeza del mundo. Durante su reinado también se construyeron el Circo, el Foro y la Cloaca Máxima.

A Tarquino el Antiguo le sucedió su yerno, Servio Tulio, que era hijo de una esclava y había sido criado en el palacio de Tarquino. Este rey incorporó los distritos etruscos a la alianza romana y dividió a la sociedad en clases, según su fortuna. Además rodeó a la ciudad de una fortificación y creó registros para los ciudadanos. Debido a este hecho, que perjudicaba a las antiguas familias, pereció víctima de una conspiración.

Le siguió Tarquino el Soberbio quien desvirtuó la obra realizada por su antecesor y pretendió gobernar con poderes absolutos. Con el propósito de conquistar a las colonias griegas del Sur, organizó una campaña que, como vimos, le resultó adversa. No obstante, según la leyenda, su caída se produjo por una tropelía cometida por su hijo Sexto quien, abusando de la hospitalidad de su pariente Tarquino Cola tino, violó a su esposa Lucrecia, quien se mató de desesperación. Su esposo ultrajado, que se encontraba en campaña, y Lucio Junio Bruto, sublevaron al pueblo y derrocaron a Tarquino el Soberbio, quedando abolida la monarquía (510 a.C.). El rey fue reemplazado por los cónsules y comenzó la República.

LA REPUBLICA:
EL GOBIERNO:

El gobierno solamente podía ser ejercido por los patricios, que eran los descendientes de los fundadores o padres de la ciudad. Los patricios constituían una aristocracia, integrada por un grupo reducido de familias, cuyos jefes formaban parte del Senado, que era la institución más importante de Roma. Era presidido por el rey y a su muerte ejercía transitoriamente el poder hasta que elegía a su sucesor.

Además, existía la Asamblea del Pueblo o Comicios por curias, que era convocada por el rey para reunirse al pie del Capitolio. Allí se concentraban las treinta curias que agrupaban a los patricios y clientes de una misma zona.

La autoridad suprema era ejercida por el rey que era, a la vez, jefe militar, sumo sacerdote y juez supremo. Sin embargo, la monarquía era electiva y su poder estuvo limitado por el Senado y La Asamblea del Pueblo

LA ECONOMÍA: La economía se basaba en la explotación de la tierra, por lo cual la mayoría de la población era de campesinos. Las familias de mayor fortuna poseían grandes rebaños de bueyes y carneros.

Como medio de cambio se utilizó el ganado, pecus, en latín, de lo que derivó la palabra pecunia, que significa dinero. En los primeros tiempos la economía estuvo limitada a estas manifestaciones porque la vida de los romanos era primitiva y sencilla. Recién con el proceso de expansión y conquista, estas características cambiaron para dar lugar al lujo y los placeres. Roma se convirtió entonces en un parásito del Imperio.

LA SOCIEDAD: La sociedad se integraba con una clase alta o nobleza, que estaba constituida por los patricios, que detentaban todos los privilegios; y una clase baja, la plebe, compuesta por los extranjeros y vecinos, que carecían de derechos y no tenían ninguna participación en el gobierno. Los plebeyos podían incorporarse a una familia de patricios, en calidad de protegidos o clientes, con lo cual lograban mayor seguridad. Patricios y clientes reunidos, formaban lo que se llamaba la gens.

Además se encontraban los esclavos, que eran los prisioneros d guerra y los plebeyos deudores, a los cuales no se los consideraba como personas sino como cosas. Los que lograban su liberación mediante un pago, se convertían en clientes.

Dentro de la organización social, la familia ocupaba un lugar sobresaliente y constituía la institución más sólida del estado. Estaba integrada por todos los que rendían culto al mismo antepasado, es decir, no sólo, el padre, la madre y los hijos, sino también los clientes y los esclavos.

De acuerdo con el principio de la patria potestad, el padre ejercía la máxima autoridad sobre la familia, no obstante lo cual, la mujer gozaba de consideración y respeto, aunque no participaba de la vida política.

El matrimonio tenía carácter religioso y era indisoluble, lo que aseguraba la solidez de la sociedad romana. Con la corrupción de las costumbres se introdujo el divorcio, que contribuyó a la decadencia y la disolución de la sociedad.

LA RELIGIÓN: La religión romana fue politeísta y resultó de la combinación de elementos de distinta procedencia.

En un principio, los latinos practicaron un culto doméstico, cuyo sumo sacerdote era el padre de familia. En todas las casas ardía el hogar o fuego sagrado y se veneraba a los menes, que eran los espíritus de los antepasados; a los lares, que eran los espíritus protectores de la casa; y a los penates, o genios del bien. A Vesta, diosa del hogar, se le dedicaba un culto especial. En su honor se fundó un colegio de sacerdotisas, llamadas vestales, que mantenían en el altar de la diosa el fuego sagrado. Las vestales debían permanecer vírgenes y si faltaban a su compromiso eran enterradas vivas.

Con la dominación de los etruscos, se introdujeron nuevas creencias, principalmente la adoración a la trinidad constituida por Júpiter, Juno y Minerva. También alcanzaron popularidad la adivinación y los presagios.

El culto público estuvo a cargo de sacerdotes, subordinados al colegio de Pontífices, que presidía el pontífice máximo, o sea el rey.

Posteriormente, cuando los romanos se vincularon a los griegos, adoptaron todos sus dioses, a quienes cambiaron de nombre, de tal manera que Zeus fue Júpiter; Hera, Juno; Atenea, Minerva; Artemisa, Diana; Afrodita, Venus; Démeter, Ceres; Hermes, Mercurio; Ares, Marte; Hefestos Vulcano; Poseidón, Neptuno; Hestia Vesta; y Apolo, que no cambió de denominación

Lo que más llama la atención fue la relación contractual que los romanos establecieron con los dioses, a quienes les ofrecían promesas  a cambio de favores que, si no se cumplían , daban lugar al repudio y la recurrencia a otros dioses.

Fuente Consultada: Historia Para 1er. Año de José Maria Ramallo

La Monarquia en Roma Antigua Sociedad y Gobierno Romano

LA MONARQUÍA EN ROMA ANTIGUA

LA SOCIEDAD: La sociedad se integraba con una clase alta o nobleza, que estaba constituida por los patricios, que detentaban todos los privilegios; y una clase baja, la plebe, compuesta por los extranjeros y vecinos, que carecían de derechos y no tenían ninguna participación en el gobierno.

Los plebeyos podían incorporarse a una familia de patricios, en calidad de protegidos o clientes, con lo cual lograban mayor seguridad. Patricios y clientes reunidos, formaban lo que se llamaba la gens.

Además se encontraban los esclavos, que eran los prisioneros de guerra y los plebeyos deudores, a los cuales no se los consideraba como personas sino como cosas. Los que lograban su liberación mediante un pago, se convertían en clientes.

Dentro de la organización social, la familia ocupaba un lugar sobresaliente y constituía la institución más sólida del estado. Estaba integrada por todos los que rendían culto al mismo antepasado, es decir, no sólo, el padre, la madre y los hijos, sino también los clientes y los esclavos.

De acuerdo con el principio de la patria potestad, el padre ejercía la máxima autoridad sobre la familia, no obstante lo cual, la mujer gozaba de consideración y respeto, aunque no participaba de la vida política.

El matrimonio tenía carácter religioso y era indisoluble, lo que aseguraba la solidez de la sociedad romana. Con la corrupción de las costumbres durante la republica se introdujo el divorcio, que contribuyó a la decadencia y la disolución de la sociedad.

Las Clases Sociales en Roma Monárquica:

Patricios: Formaban la aristocracia romana, el sector dirigente y privilegiado. Los únicos considerados como “ciudadanos romanos, con derecho a votar, ocupar los cargos políticos y religiosos. Además eran el sector más rico, dueño de las grandes extensiones de tierra.

Se consideraban descendientes de los fundadores de Roma y estaban organizados en un consolidado sistema familiar. Las familias patricias se agrupaban en gens: integradas por los descendientes de un mismo genio, semidios, al que veneraban. Las gens se agrupaban de a diez y formaban una curia, congregación religiosa de las familias. Con el tiempo, las curias se convirtieron en instituciones políticas, las votaciones se realizaban por medio de ellas (cada familia votaba dentro de la curia a la que pertenecía). El nombre de patricios deriva de patris (padre), y alude a los jefes de las gens.

Clientes: Eran personas que no pertenecían a ninguna gens, extranjeros o refugiados pobres, que se ponían balo la protección de un patricio. Este les brindaba ayuda económica, los defendía ante la lusticia y les permitía participar de las ceremonias religiosas. A cambio, el cliente lo acompañaba en la guerra y lo ayudaba en algunos trabajos, o en todo lo que se le solicitase. Las familias patricias se enorgullecían de tener clientela importante o numerosa.

Plebeyos: A medida que la ciudad romana crecía, apareció un elemento social nuevo: la plebe. La integraban los extranjeros, los refugiados y los clientes que se habían enemistado con sus patronos. Se los consideraba hombres libres, pero no ciudadanos, por lo tanto se hallaban excluidos de la vida política y también religiosa (no participaban del culto oficial). Antes de las reformas de Servio Tulio, tampoco podían integrar el ejército. Les estaba prohibido contraer matrimonio con los integrantes del patriciado.

Esclavos: Se encontraban en la escala inferior de la sociedad. Se dedicaban a las tareas serviles y no tenían ningún derecho. En los primeros tiempos de Roma formaban un grupo poco numeroso, que se fue incrementando con el desarrollo de las conquistas y la expansión romana.

GruposDerechos legalesOrigenActividades  y riqueza

Patricios

Hombres libres con derechos civiles y políticos. Descendientes de los fundadores de RomaGrupo social más rico gracias a la posesión de grandes latifundios.

Plebeyos

Hombres libres con derechos  civiles y políticos completos desde el s. III a.C.

Pueblos vencidos, extranjeros asentados en Roma o descendientes ilegítimos.

 

Campesinos, artesanos y comerciantes y clientes

Clientes

Plebeyos, pero con  alguna dependencia jurídica con su patrónSituación de pobreza o inseguridad les lleva a solicitar protección de un patricio

 

Ayudaban al patricio del que dependían

Libertos

Hombres libres con derechos civiles limitadosAntiguos esclavos que compraron su libertad o la recibieron por los servicios prestados

 

Todo tipo de actividades

Esclavos

Propiedad de un patricio o del EstadoNacimiento, prisioneros de guerra o por comisión de  delitos gravesTodo tipo de actividades

LA MONARQUÍA EN ROMA ANTIGUAEL GOBIERNO: El gobierno solamente podía ser ejercido por los patricios, (imagen: patricio romano) que eran los descendientes de los fundadores o padres de la ciudad. Los patricios constituían una aristocracia, integrada por un grupo reducido de familias, cuyos jefes formaban parte del Senado, que era la institución más importante de Roma. Era presidido por el rey y a su muerte ejercía transitoriamente el poder hasta que elegía a su sucesor.

Además, existía la Asamblea del Pueblo o Comicios por curias, que era convocada por el rey para reunirse al pie del Capitolio. Allí se concentraban las treinta curias que agrupaban a los patricios y clientes de una misma zona.

La autoridad suprema era ejercida por el rey que era, a la vez, jefe militar, sumo sacerdote y juez supremo. Sin embargo, la monarquía era electiva y su poder estuvo limitado por el Senado y La Asamblea del Pueblo

Organización Política:
La Realeza:
El rey elegido por la Asamblea, duraba  en su cargo de por vida. A su muerte el poder volvía al estado. El Senado designaba a un rey interino, mientras se elegía un sucesor.

El Senado: lo integraban los jefes de la familias patricias. Sus funciones en esa época eran esencialmente consultivas: asesor al rey en sus actividades.

La Asamblea o Comicios por Curias: Formada exclusivamente por los ciudadanos, sus funciones eran variadas , desde las legislativas (votar leyes, declarar la guerra)  y las judiciales hasta la elección de los reyes. Cada familia votaba dentro de su curia.

LA ECONOMÍA: La economía se basaba en la explotación de la tierra, por lo cual la mayoría de la población era de campesinos. Las familias de mayor fortuna poseían grandes rebaños de bueyes y carneros.

Como medio de cambio se utilizó el ganado, pecus, en latín, de lo que derivó la palabra pecunia, que significa dinero. En los primeros tiempos la economía estuvo limitada a estas manifestaciones porque la vida de los romanos era primitiva y sencilla. Recién con el proceso de expansión y conquista, estas características cambiaron para dar lugar al lujo y los placeres. Roma se convirtió entonces en un parásito del Imperio.

Roma contó con algunas riquezas minerales: las salinas en la desembocadura del Tiber y minas de oro y de plata. Estos recursos ayudaron mucho para que desde su comienzos tuviera una actividad comercial importante.

Los hombres  de la ciudad se dedicaban a las artesanías, carpinteros, herreros, y algunos también abastecía al pueblo de alimentos y útiles necesarios para la vida diaria, como carniceros, panaderos, tenderos.

Estatuilla del siglo VI a.C. indicando el origen campesino del pueblo romano. Hasta el comienzo de las guerras contra Cartago ,
no se emplearon esclavos como fuerza de trabajo para la agricultura.

En las tumbas era costumbre representar escenas de la actividad que había ejercido el difunto.

Un taller familia donde se fabrican vasos metálicos, la balanza
ocupa un lugar central porque el precio dependía del peso.

Una tienda donde se despachan frutas y
piezas de caza.

Carnicero despachando

LA RELIGIÓN: La religión romana fue politeísta y resultó de la combinación de elementos de distinta procedencia. En un principio, los latinos practicaron un culto doméstico, cuyo sumo sacerdote era el padre de familia.

En todas las casas ardía el hogar o fuego sagrado y se veneraba a los menes, que eran los espíritus de los antepasados; a los lares, que eran los espíritus protectores de la casa; y a los penates, o genios del bien. A Vesta, (imagen) diosa del hogar, se le dedicaba un culto especial. En su honor se fundó un colegio de sacerdotisas, llamadas vestales, que mantenían en el altar de la diosa el fuego sagrado. Las vestales debían permanecer vírgenes y si faltaban a su compromiso eran enterradas vivas.

Con la dominación de los etruscos, se introdujeron nuevas creencias, principalmente la adoración a la trinidad constituida por Júpiter, Juno y Minerva. También alcanzaron popularidad la adivinación y los presagios.

El culto público estuvo a cargo de sacerdotes, subordinados al colegio de Pontífices, que presidía el pontífice máximo, o sea el rey.

Posteriormente, cuando los romanos se vincularon a los griegos, adoptaron todos sus dioses, a quienes cambiaron de nombre, de tal manera que Zeus fue Júpiter; Hera, Juno; Atenea, Minerva; Artemisa, Diana; Afrodita, Venus; Démeter, Ceres; Hermes, Mercurio; Ares, Marte; Hefestos Vulcano; Poseidón, Neptuno; Hestia Vesta; y Apolo, que no cambió de denominación

Lo que más llama la atención fue la relación contractual que los romanos establecieron con los dioses, a quienes les ofrecían promesas  a cambio de favores que, si no se cumplían , daban lugar al repudio y la recurrencia a otros dioses.

PARA SABER MAS…
La gens, la gran familia aristocrática, era el elemento fundamental de la sociedad romana. La suprema autoridad de la familia estaba representada por el padre, el pater familias, que tenía funciones sacerdotales y jurisdicción sobre la vida y la muerte de los miembros de la misma. Los hijos casados adultos seguían formando parte del grupo familiar, al que se sumaba la esposa y los hijos.

A veces, la gens llegaba a reunir más de cien personas, aunque sólo el padre disponía del patrimonio familiar. También formaban parte de la familia los criados, los esclavos y los labradores originarios de las aldeas en las que las familias nobles tenían sus propiedades. Estos últimos mantenían con el patronus una relación de tipo moral, de fidelidad recíproca que se traducía en el respaldo económico y legal del patrono y la adhesión y el apoyo político por parte del clíens.

La disciplina doméstica se fundamentaba en principios como la humildad, la veneración, la obediencia, el respeto y la pureza. Normas que constituyeron, a su vez, la base de la disciplina militar. A pesar del rigor y la severidad, la vida familiar romana se caracterizó por la píelas (afecto) y el cariño.

Biografia de Marco Aurelio Emperador Filosofo Cronologia

Biografía y Cronología de Marco Aurelio
Emperador de Roma

Biografia de Marco Aurelio Emperador de Roma Filósofo estoico  y emperador romano (161-180), nacido en Roma, conocido como el emperador-filósofo.

De una familia de gran prestigio: su abuelo paterno fue cónsul y prefecto de Roma, su abuela materna heredó una de las mayores fortunas de Roma y una tía paterna, se casó con Tito Aurelio Antonino, que se convirtió en emperador y tomó como un hijo de crianza y uno de sus sucesores.

Estudió retórica griega y latina con Herodes Ático y Marco Cornelio Frontón, el cual desde entonces habría de ser su amigo y consejero espiritual.

Seducido por el estoicismo, vistió muy pronto el manto de filósofo (133).

El emperador Adriano anunció (136) A Lucio Cómodo como sucesor, pero con su muerte (138), Adriano, eligió A Marco Aurelio para sucederle, con el compromiso de adoptar como dos hijos a Lucio Vero, hijo de Marco Aurelio y Cómodo.

Bien socializados con la riqueza y el poder y recibió una amplia educación humanística maestros griegos.

Fue tres veces cónsul y se casó con la hija del emperador (145), Faustina. Dos años más tarde recibió la tribunicia potestas y el imperium, los más grandes  poderes formales del imperio.

Con la muerte de Antonino (161), asumió el trono con Lucius Verus. Controlado por Vero, los romanos lucharon contra los partos (162-166), que habían invadido Siria.

A pesar de la victoria, trajo la plaga que diezmó a muchos romanos. Mientras que ambos estaban en una expedición de castigo a lo largo del Danubio (168), hordas invadieron Italia fue invadida por los alemanes pusieron sitio a Aquileya, pero el retorno de los gobernantes de comer a los invasores fueron derrotados (169).

Pero murió repentinamente poco después, pero el nuevo emperador siguió luchando y restauró la frontera del Danubio. Luego trató de pacificar las provincias de Oriente.

Visitó Antioquía, Alejandría y Atenas, pero en este viaje, perdió la emperatriz Faustina. Luego divide el gobierno con su hijo Cómodo (177), que reanudaron las guerras del Danubio.

Murió en Viena, y a pesar de las muchas guerras y los asuntos de gobierno, era un hombre de buena conversación, misericordioso con el enemigo, justo en sus decisiones, y profundamente dedicados a la filosofía. Considerado el más noble de los emperadores paganos, muchos historiadores de su reinado coincidió con la época dorada del Imperio Romano.

Considerado el último gran estoico de la antigüedad, escribió cartas y dejó un pequeño libro de sus recuerdos y meditaciones, que condensa todo su pensamiento. Escrito en griego en sus momentos de meditación, incluso en tiempos de feroces batallas, una obra clásica del estoicismo, consistió en una serie de máximas, sentencias y reflexiones, lo que refleja el mensaje general como un acto de fe en la razón y el coraje contra la adversidad.

Él enseñó que el ideal que se buscaba no era la felicidad, pero la facilidad y el dominio de las pasiones y las emociones que se obtendrían por la armonía con la naturaleza y la aceptación de sus leyes. No se puede decir que fue un pensador original, porque las ideas están claramente inspirados en el estoicismo de Epicteto, con matices de neo-platonismo.

Filosóficamente predicó que el hombre estaba compuesto de tres principios: el cuerpo (más que carne), el alma (pneuma) y alma (más alto principio).

Algunos Pensamiento de Marco Aurelio:

“No obres como si tuvieras diez mil años para vivir: la muerte nos está tocando con los codos. Procura, mientras vivas, servir para algo que esté dentro de tus aptitudes. Pronto has de ser devuelto a esa fuerza directora del Universo que te dio la vida.

“Un buen sistema de vivir es el de desprenderse de las cosas innecesarias. La mayor parte de lo que hacemos y decimos no es necesario. Si prescindiéramos de ello, tendríamos más tiempo y menos disgustos. El hombre ciego es el que deja sin ojos a su pensamiento. El pensamiento es lo que da la vida, y no el cuerpo -dice Epicteto-; eres un alma viviente que arrastra consigo un cuerpo.

“Si queremos conocer bien el exacto valor de las personas, habremos de estudiar lo que piensan, qué persiguen y cuáles son las cosas que desprecian. El hombre vale más o menos según sea el valor de aquellas cosas a las cuales ha consagrado su vida.”

LA MORAL ROMANA: DOCTRINA DE LOS ESTOICOS

LA SOLIDARIDAD CON TODOS LOS HOMBRES: «Encontraras mas fácilmente un átomo de tierra separado de los otros átomos, que un hombre separado riel hombre… A los hombres, con los cuales tienes un destino en común, ámalos, pero de verdad… Es pariente mío (el pecador también) porque participa de la misma inteligencia y destino divino… Hemos nacido para la cooperación, con los pies, las manos, los párpados… Todo lo racional está emparentado, y preocuparse por todos los hombres es propio de la naturaleza del hombre» (Marco Aurelio).

LA BONDAD, VIRTUD INVENCIBLE: «Invencible es la bondad cuando es sincera, y no de mala gana ni hipócrita. ¿Qué podrá hacerte el hombro más insolente si te mantienes bueno con él y, si es menester, lo exhortas dulcemente y te ocupas de instruirlo en la ocasión misma en que intenta hacerte mal?… Pero es necesario hacerlo sin ironía y sin injuria, más bien con completa ternura y sin nada de mordacidad en el alma…, cuando estuvieses solo con él y sin testigos» (Marco Aurelio!

LA ACEPTACIÓN DE LA MUERTE: «Hombre, has sido ciudadano en esta gran dudad: ¿qué importa si sólo durante cinco años o tres? Pues  aquello que es conforme a las leyes, es igual para todos. ¿Qué temes, pues, si de la ciudad te despide no un tirano, ni un juez inicuo, sino la naturaleza, que te había admitido en ella? ‘Pero no he recitado cinco actos, sino solamente tres. Has recitado bien: en la vida, tres actos equivalen ya a todo el drama entero… Marcha sereno, pues, ya que está sereno quien te despide» (Marco Aurelio).

VIVIR CON LOS HOMBRES
«Aquel que abandona su puesto y el que se aleja de quienes, por naturaleza, son parientes y amigos suyos, son Igualmente desertores» (Marco Aurelio).

LA TOLERANCIA, UNA CUALIDAD NECESARIA
«¿Con qué te indignas? ¿Con la maldad de los hombres?… La tolerancia es parte de la justicia y pecan involuntariamente…» (Marco Aurelio).

LA INJURIA ES UN SACRILEGIO
«Aquel que Injuria comete una impiedad. La naturaleza universal ha creado los animales racionales los unos para ¡ los otros, de manera… que se ayuden mutuamente, pero jamás que se molesten recíprocamente. Entonces, aquel I que infringe tal precepto comete un evidente sacrilegio en contra de la más venerable divinidad…» (Marco Aurelio).

LAS COSAS HUMANAS SON EFÍMERAS
«La duración de la vida humana es un instante; la composición del cuerpo, sujeta a putrefacción; la fuerza vital, un torbellino; Incierta la fortuna; la fama, injusta. En suma, un río todas las cosas del cuerpo; las del alma, sueño j y estupor; la vida, guerra y peregrinación; olvido la fama póstuma…» (Marco Aurelio).

MIRAR EL MAS ALLÁ SIN TEMOR: «Te has embarcado, has navegado, has llegado, desciende. Si es en otra vida, ninguna está vacía de dioses, ni aun | ésta. SI es en la insensibilidad, cesarás de soportar dolores y placeres, y de servir a semejante vaso, que es tan inferior ,1 quien lo sirve: pues éste es intelecto y alma; aquél, tierra y podredumbre» (Marco Aurelio).

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg

CRONOLOGÍA DE SU VIDA:

121 d.C.: Abril: nace en Roma Marco Aurelio (M. Annius Verus), hijo de Marco Annio Vero, miembro de una de las familias romanas más ilustres, y de Domicia Lucila. Llevado a la corte por el abuelo paterno cuando era un niño, despertará el interés del emperador Adriano.

129: M. Aurelio, a la edad de ocho años, entra por voluntad de Adriano en el colegio sacerdotal de los Salios, en el que el muchacho se distingue rápidamente, aprendiendo de memoria todas las oraciones rituales. Adriano lo llama afectuosamente con el sobrenombre de «Verísimo».

138: el 9 de enero: muere Lucio Ceionio Cómodo, ya elegido por Adriano para la sucesión, y el emperador adopta a Antonino con la condición de que éste, a su vez, adopte a Marco Aurelio, así como al joven fiijo de Cómodo, el futuro Lucio Vero. Julio: muere Adriano y lo sucede Antonino Pío.

139: Marco Aurelio asume el título de César con el nombre de Marco Helio Aurelio Vero.

140: Marco Aurelio cónsul.

145: Marco Aurelio cónsul por segunda vez.

146: Marco Aurelio obtiene la potestad tribunicia y el imperio proconsular.

147: Marco Aurelio es asociado al imperio con el nombre de Marco Helio Aurelio Antonino por Antonino Pío, con cuya hija Faus-tina se había casado.

161: 7 de marzo: muere Antonino Pío; lo sucede Marco Aurelio, quien diVide el imperio con su hermano adoptivo Lucio Vero, • a quien se le confía la guerra contra los partos que invadieron Siria, Armenia y Capa-docia, guiados por el rey Vologese III. Vero subre una derrota en Antioquía, pero sus generales Estacio Prisco y Avidio Casio conquistan y destruyen Artaxala (163), Seleucia (164) y Ctesif onte (165).

162: Las tropas imperiales deben hacer frente a una revolución en Britania.

165: Se concluye victoriosamente la guerra contra los partos. En el trono de Armenia, Roma coloca a uno de los suyos; Osroene es anexada a Capadocia, y Carre se convierte en colonia romana; parte de la Mesopo-tamia pasa a ser provincia.

166: Marco Aurelio y Lucio Vero celebran el triunfo en Roma. Desde Oriente, tal, vez traída por las tropas de Vero, se difunde en todo el mundo  rorpano una terrible peste, que diezma las poblaciones.

166-167: Tribus germánicas, especialmente cuados y marcomanos, traspasad la línea defensiva del Danubio y penetran, a través de los Alpes, en el Véneto, destruyendo Oderzo y asediando Aquileya. Constituidas nuevas legiones (el emperador se ve obligado a rematar parte del tesoro imperial), los germanos son reprimidos y derrotados en Pa-nonia, Recia y Nórico.

169: Muere Lucio Vero; ahora como único emperador, Marco Aurelio continúa la guerra contra los germanos, estableciendo el campamento en Carnunto.

170-171: Victoria sobre los-cuados.

172: Vencidos los marcomanos, no obstante la derrota de Macrinio Vindice; también los mauros son reprimidos en España.

173: Establecido el campamento en Sirmio, Marco Aurelio prosigue la campaña contra los marcomanos.

175: Se llega a la paz con los marcomanos para poder enfrentar al usurpador Avidio Casio en Oriente, a quien se mata.

176: Durante el viaje de Marco Aurelio a Oriente para reordenar el imperio luego de la usurpación de Avidio, muere su esposa, Faustina. Vuelto a Roma, Marco Aurelio celebra el triunfo sobre los germanos y el año siguiente une al imperio al hijo Cómodo.

177: Los marcomanos retoman las hostilidades; la guerra se torna más difícil por el acrecentamiento de la peste.

180: Marco Aurelio, atacado por la peste, muere, casi seguramente cerca de Vindobona (Viena).

Magistraturas en Roma Antigua Funciones de los Magistrados Ediles

Magistraturas en Roma Antigua
Funciones de los Magistrados Ediles

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA
Entre los siglos VI y I a.C., Roma se organizó como una república. Este término hace referencia a que el gobierno era una cosa (en latín, res) pública. Como en las polis griegas, los ciudadanos colaboraban para resolver los problemas comunes de la ciudad.
Los ciudadanos participaban con su voto en la asamblea que elegía a los funcionarios del gobierno, llamados magistrados.

En Roma, las magistraturas eran anuales, colegiadas, colectivas y gratuitas. Formaban parte de una carrera de honores (cursus honorum), que permitía que algunos ciudadanos escalaran posiciones ordenadamente desde las magistraturas menores hasta las más importantes.

Durante la República los ciudadanos romanos, reunidos en asambleas, decidían sobre las leyes y elegían a los magistrados, que eran los encargados de gobernar. Se formaron tres instituciones principales: los Comicios, las Magistraturas y el Senado.

• Los Comicios eran asambleas en las que se reunían los ciudadanos romanos para votar las leyes y elegir a los magistrados.

• Las Magistraturas eran los distintos cargos del gobierno. Los magistrados eran elegidos por un año. Los magistrados supremos eran los dos cónsules, que detentaban el máximo poder civil y militar.

• El Senado era la institución más importante. Establecía las leyes, dirigía la política exterior y daba normas de actuación a los magistrados. Su poder se acrecentó en esta época y sus decisiones eran acatadas sin discusión. El Senado era una institución de carácter fuertemente conservador. Sus miembros ocupaban el cargo de por vida (vitalicio). Sus decisiones no tenían fuerza de ley, pero los cónsules difícilmente tomaban medidas contrarias a la opinión del Senado.

Al lado de estos magistrados temporarios, funcionaba de una manera permanente el senado, compuesto de trescientos miembros escogidos por los cónsules entre los patricios. Por sus decretos, dirigía la administración de la república y la política exterior. Este cuerpo, muy respetado, mostró mucha dignidad y gran perseverancia en su política, y Roma le debió en parte sus triunfos y su grandeza.

MAGISTRATURAS ROMANAS:
La Carrera de los Honores:
En Roma las magistraturas eran anuales, colegiadas, colectivas y gratuitas. Formaban parte de una «carrera de Honores» que preemitía que algunos ciudadanos escalaran posiciones ordenadamente desde magistraturas menores hasta las mas importantes.

Cónsules: eran dos, dirigían el ejército y poseían un poder sin restricciones. Casi siempre ausentes, debieron confiar la parte esencial de la administración de Roma a otros magistrados, cuyo papel se engrandeció con la prosperidad del Estado y que, como los cónsules y los senadores, no recibían retribución. Estas nuevas magistraturas tenían muchos titulares; cada uno poseía la plenitud de su función y podía paralizar con su oposición, toda decisión de sus colegas.

Pretores: los responsables de la administración de la justicia. Ediles: se ocupaban del abastecimiento y limpieza de la ciudad. Dos pretores elegidos por los Comicios por centurias, poseen el imperium; sus atribuciones apenas inferiores a la de los cónsules, consisten en convocar a las asambleas durante la ausencia de estos últimos y sobre todo, en administrar la justicia.

El pretor enuncia los principios jurídicos de donde saldrá el Derecho romano, nombra a los jueces, hace arrestar a los culpables. Uno de ellos, el pretor urbano, resuelve las situaciones y conflictos entre los ciudadanos; el otro, pretor peregrino, regula el proceso entre ciudadanos y extranjeros domiciliados en Roma.

Censores: se ocupaban de la realización de los censos poblacionales para el cobro de impuestos y vigilaban el comportamiento de los senadores. Dos censores, magistrados superiores, elegidos por los Comicios por centurias, cada cinco años, aunque no ejercían su cargo más que durante diez y ocho meses, tenían la triple misión de establecer el empadronamiento, la lista de los senadores y el presupuesto del Estado.

Empadronamiento: Cada ciudadano tiene que declarar su fortuna al censor, que modifica la cifra sobre sus registros si lo juzga oportuno. Esta inscripción servirá para los impuestos y para la movilización (centuria). El ciudadano, a quien el censor lo señala como ciudadano indigno, por la insolencia de su lujo, por estafa, o libertinaje, queda privado de los derechos políticos durante cinco años.

Lista de senadores (álbum): en ella el censor agrega los nombres de los magistrados salidos del cargo después de cinco años. Puede excluir a aquellos que su conducta los haga indignos.

Presupuesto: Los censores fijan por cinco años los impuestos directos (sobre los bienes) e indirectos (aduanas, obras públicas, etc.).

Cuestores: administraban las cuestiones financieras y fiscales. Los cuestores, eran jóvenes elegidos por los Comicios por tribus, magistrados de categoría inferior que se desempeñan como contadores.

Dos de ellos residen en Roma, cobran los impuestos, pagan a los empresarios y cuidan los archivos del estado; otros dos acompañan a los cónsules para aliviarlos de las preocupaciones financieras de la guerra; los cuatro últimos se encargan de la administración marítima, de armar las embarcaciones y de reclutar a las tripulaciones.

Tribunos: esta magistratura se creó a partir de las reformas mencionadas y tenía como función principal la defensa de los intereses de la plebe.

Ediles curules, patricios elegídos por los Comicios por tribus, ayudaban a los dos ediles de la plebe en todo lo que se refiere a las cuestiones materiales de la organización municipal.

Están encargados de:
Aprovisionar a Roma y vigilar los mercados.
Mantener los caminos y las carreteras y disponer la limpieza de las calles.
Organizar los juegos públicos a fecha fija.

Dictador: tenía poderes absolutos pero limitados a no más de seis meses. Era elegido en ocasiones excepcionales cuando las instituciones republicanas se hallaban en peligro. En los peligros inminentes, los cónsules designaban un  magistrado especial que estaba investido de un poder absoluto, que no tuvieron nunca los reyes; ese magistrado se llamaba, dictador. Éste escogía un lugarteniente llamado maestre de caballería, obraba como un monarca soberano, tomaba todas las decisiones que quería sin consultar al senado ni al pueblo, y tenia una guardia de veinticuatro lictores, pero sus funciones no podían pasar de seis meses.

MAGISTRATURAS ROMANAS
Cónsul2Elegidos por Comicios CenturiadosMando total de civiles y militares
Convocan a comicios centuriados y al senado
Pretor2 a 12Elegidos por Comicios CenturiadosJueces, administran justicia. También pueden Convocan a comicios centuriados y al senado
Edil4Elegidos por Comicios
Por Tribus
Vigilancia y gestión de la ciudad, como policía, sanidad, obras públicas, etc. Organizan actos públicos, como juegos y homenajes.
Cuestor2 a 40Elegidos por Comicios
Por Tribus
Funciones de Hacienda. Administran el tesoro publico y custodian los archivos del Estado.

Se estableció la costumbre de confiar las magistraturas superiores a los que habían tenido éxito en cargos más modestos. Así se elabora una jerarquía de magistraturas, una carrera de honores (Cursus honorum)  que pueden solicitarse sucesivamente.  Después de la guerra contra Aníbal, seria fijada la edad mínima exigida para los candidatos.

Emperadores del bajo Imperio Roma Antigua Los Severos Caracalla

Emperadores del Bajo Imperio – Roma Antigua – Los Severos

EL «BAJO IMPERIO» LOS SEVEROS
A la muerte de Cómodo, los Pretorianos volvieron a creerse dueños del trono, como ocurría antes de los Flavios, y propalaron que iban a coronar emperador al romano que les prometiera mayores sueldos: y así fue cómo varios candidatos se presentaron en este escandaloso remate. Pero indignados, todos los ejércitos de las fronteras se alzaron en armas y proclamaron a sus respectivos jefes, en medio de la mayor anarquía.

Septimio Severo (193 a 211)
Finalmente, logró imponerse entre todos, el general Septimio Severo, comandante de las tropas del Danubio. El nuevo soberano pudo restablecer el orden, pero nunca olvidó a quiénes debía la corona: desde entonces los soldados fueron los dueños y árbitros del Imperio.

Africano de origen y militar de aguerrido carácter, este emperador era de costumbres sencillas y estaba dotado de grandes cualidades de gobierno, pero tuvo que recurrir a sus tropas para imponer el orden: así inauguró el «Bajo Imperio», época de los emperadores militares que sólo se mantenían en el poder mientras contasen con el apoyo de los soldados.A pesar de todo, el gobierno de Septimio fue muy progresista: logró frenar el desorden y la economía comenzó a florecer; también llevó a cabo brillantes campañas, principalmente contra los Partos y contra los Británicos, sorprendiéndole la muerte en la lejana Inglaterra.

Caracalla (211 a 217)
Hijo y sucesor de Septimio, fue el polo opuesto de su padre. Vicioso en extremo y de refinada crueldad, quiso eclipsar a los grandes emperadores construyendo las más gigantescas y lujosas Termas que Roma pudiera soñar.Al faltarle el dinero por sus derroches y extravagancias, (dictó la famosa «Constitución Antoniana» del año 212, con la que concedía a todos los habitantes del Imperio la ciudadanía romana: pensaba así extender el cobro de los impuestos especiales a todas las provincias. La medida era buena, pero demasiado tardía: a esa altura de la historia, a muy poca gente le importaba ser «ciudadano romano».

Al morir Caracalla combatiendo contra los Partos, le sucedió su primo Heliogábalo, joven afeminado de 14 años, de origen sirio. Príncipe amoral V ridículo, renovó todas las locuras de Calígula: preocupado por extender en Roma los cultos orientales del dios Mitra, del que era Sumo Sacerdote, entregó el gobierno del imperio a su madre y a su abuela, juntamente con un Senado especial formado sólo por mujeres. Los soldados lo soportaron cuatro años antes de asesinarlo.

Le sucedió otro primo, Alejandro Severo, de origen fenicio, y muy distinto: honesto y trabajador, poco pudo hacer ante la anarquía que destrozaba el imperio. En el año 235 murió también asesinado por los soldados que le reprochaban su escaso valor militar.

Anarquía Militar
En los cincuenta años que siguieron muerte de Alejandro Severo, e. Imperio se vio sacudido hasta sus cimientos. Los ejércitos, compuestos en su mayor parte por extranjeros, dueños de la situación, proclaman y deponen emperadores a granel. En cierto momento se cuentan 18 emperadores a la vez, sostenidos por sus respectivas tropas, y luchando entre sí para imponerse sobre los demás.

Al mismo tiempo se producía el resquebrajamiento de todas las fronteras: los godos y los partos, no encontraban la menor resistencia a sus ataques. El derrumbe del Imperio parecía inminente.

Pero aun la hora final no había llegado. Varios soberanos, entre ello; AURELIANO y PROBO lograron mantenerlo a flote gracias a sus esfuerzos sobrehumanos. Finalmente llegó al trono un soldado ilirio quien creyó haber encontrado la fórmula de la salvación.

Cruce de los Alpes con Elefantes La Expedición de Aníbal en las Guerras

Cruce de los Alpes con Elefantes La Expedición de Aníbal en las Guerras

ANÍBAL BARCA: General y estratega cartaginés nacido en Cartago, hijo del fundador del Imperio Púnico en España, Amílcar Barca, fundador del imperio cartaginés en España y comandante de la primera guerra púnica contra los romanos. 

Nació  hacia el año 247 a. de J.C. Pertenecía a la noble familia de los Barca, que entre los años 250 y 200 a. de J.C. gozó de gran influencia en la política de aquella ciudad.

Entre las empresas llevadas a cabo por Aníbal, el paso de los Alpes, realizado probablemente a través del Monginevro o el Pequeño San Bernardo, es la que más destaca en la leyenda creada en torno al gran caudillo.

Según la tradición, un ejército de 26.000 hombres, con numerosos elefantes, desafió en octubre las  dificultades  del  paso  en   una  empresa  sin  precedentes en  el   mundo  antiguo.

Famoso por su genialidad, a los nueve años fue llevado por el padre para España y, según la leyenda, aprendió y juró odio eterno a los romanos. Asumió el comando del ejército (221 a. C.) y se hizo jefe supremo de las tropas de Cartago, después del asesinato del padre y del cuñado Asdrúbal.

anibal cruza los alpesSe dedicó inicialmente a la consolidación del dominio cartaginés en la península ibérica y para ese fin hizo varios viajes por el imperio, en el transcurrir de las cuáles incorporó tribus celtas y iberas que vendrían a constituir la base de su ejército.

Después de conquistar la ciudad de Sagunto (219 a. C.), aliada a los romanos y dando inicio a la segunda guerra púnica, en España, organizó un gran ejército (cerca de cuarenta mil hombres) con infantería, caballeros y 37 elefantes y cruzó Alpes en dirección Roma.

Durante sus campañas en Italia, el cónsul Públio Cornélio Cipiao, el Africano, conquistó todos los territorios españoles que estaban bajo control cartaginés.

Atravesó el océano para defender Cartago (203 a. C.), sin embargo fue definitivamente vencido por los ejércitos de Roma comandados por Cipiao, en la batalla de Zama.

Roma exigió su rendición (195 a. C.), y él buscó refugio en la corte de Antíoco, en la Siria.

Tres años más tarde su protector fue derrotado por los romanos y se refugió en la Bítinia, en Asia Menor. Roma pidió su extradición (183 a. C.) y, para no ser prendido por los romanos, prefirió suicidarse tomando veneno. L

as técnicas de combate inventadas por el general cartaginês en las batallas que trabó contra los ejércitos romanos, fueron consagradas por la historia de los conflictos bélicos. El empleo de armamento pesado móvil y de movimientos

 

 envolventes en el escenario de operaciones forma parte del legado transmitido por aquel que fue tal vez el mayor genio militar de la antigüedad.

La más grave derrota que Aníbal infligió a Roma fue la de Cannas, el año 216, donde perecieron 60.000 romanos con el cónsul Paulo Emilio. El general cartaginés permaneció en la Italia meridional durante catorce años, cambiando de lugar continuamente, pero sin atreverse a atacar a Roma.

CRÓNICA DE LA EXPEDICIÓN: Cuando el general cartaginés Aníbal atravesó los Alpes al mando de un ejército de 50.000 hombres, 8.000 caballos y 37 elefantes con el propósito de invadir Roma hace 2.200 años, ni siquiera imaginó que la fama de su osadía perduraría hasta la actualidad.

Tardaron 15 días en abrirse paso a lo largo de 212 km de terreno agreste y cumbres nevadas, acosados por tribus hostiles y la proximidad del invierno. Que hayan logrado avanzar unos 14 km por día ascendiendo a más de 2.750 m de altura resulta una hazaña excepcional aun en nuestros días.

Pero ésa sólo fue una parte de la marcha de 2 400 km y de cinco meses de duración que el ejército de Aníbal había emprendido para invadir Roma durante la segunda Guerra Púnica, entablada entre Roma y Cartago por la posesión de Sicilia.

Roma ya había eliminado a la ¡lota cartaginesa, así que no temía una invasión por mar; tampoco podía Aníbal seguir la fácil ruta por la Riviera francesa porque estaba habitada por una colonia griega aliada de Roma en lo que hoy es Marsella.

Aníbal salió de su base en Cartagena, España, en mayo de 218 a.C. Inicio la marcha marcha con casi 60.000 hombres, pero unos 7.000 desertaron cuando llegaron a los Pirineos.

El primer obstáculo que encontraron fue el río Ródano. No se sabe con certeza por dónde lo cruzó Aníbal, pero según el historiador griego Polibio, que escribió hacia 150 a.C., pudo ser entre Fourques y Arles, Francia, donde el Ródano se divide en dos y su cauce hasta el mar es lento y poco profundo.

Una tribu gálica, los volcos, trató de impedirles el paso, así que Aníbal envió un contingente de infantería al mando de su hermano Hannón a que atravesara el río por otro punto y los ahuyentara.

Cuando los primeros hombres de Aníbal lograron cruzar en balsas  el río, los volcos se encontraron de repente entre dos fuegos, así que se dispersaron y huyeron.

Aníbal, el libertador: En su marcha hacia Roma a través de los Pirineos y los Alpes, Aníbal se presentaba como un libertador de los pueblos sojuzgados por los romanos. Su primera gran alianza fue con los galos, que lo reconocieron como jefe. Sólo ¡os pueblos de Italia central se mantuvieron fieles a la Urbs. Sin embargo, el esfuerzo bélico que Aníbal exigía a sus aliados terminó por restar eficacia a sus pactos. Coraza de bronce púnica; siglo III a. C.

La gran travesía Aníbal

La gran travesía Aníbal hizo que su ejército cruzara uno de los pasos más elevados de los Alpes, el Col de la Traversette, para atacar a los romanos en el valle del Po. al final de una marcha de cinco meses desde Cartagena, España: 20.000 hombres murieron a causa del frío, los aludes y los ataques de tribus hostiles, pero los elefantes sobrevivieron.

Para hacer pasar los elefantes al otro. lado del río, los soldados cartagineses construyeron muelles de unos 60 m de largo y los cubrieron con tierra; en los extremos de los muelles ataron grandes balsas también cubiertas con tierra para que los animales no se asustaran.

Primero hicieron subir a las hembras a las balsas y después a los machos: algunos se asustaron y cayeron al agua, pero el río no era profundo y pudieron salir de él caminando con la trompa fuera del agua, como el periscopio de un submarino.

POR QUÉ LLEVABA ELEFANTES ANÍBAL? Los elefantes se usaban en la guerra como fuerza de choque, no sólo para atemorizar al enemigo sino también para ahuyentarlo; además podían llevar torretas, en los lomos para disparar flechas o lanzas desde allí, aunque no hay pruebas de que los de Aníbal las tuvieran.

Durante la marcha los elefantes eran muy útiles, pues podían transportar 10 veces más carga que un caballo, si bien la cantidad de forraje que consumían era una desventaja: un elefante ingiere unos 140 Kg. de alimento al día.

Los elefantes de Aníbal no eran muy grandes: probablemente medían 2.4 m hasta la cruz. Aníbal los capturó al pie de los montes Atlas, en. el norte de África, donde quedaron extintos desde entonces.

Aníbal tenía también algunos elefantes procedentes del subcontinente indio, que Cartago arrebató a Egipto.

Los elefantes eran muy apreciados por los cartagineses, como lo demuestran algunas de sus monedas de plata, que tienen efigies suyas grabadas en el reverso. En el anverso dichas monedas mostraban imágenes de dioses y personajes importantes, entre ellos el propio Aníbal.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora