Formacion del Primer Triunvirato Roma Antigua Integrantes Objetivos



Formación del Primer Triunvirato Roma Antigua

Formación del Primer Triunvirato Romano: Queriendo crecer políticamente, Julio César buscó la amistad de Pompeyo, que era entonces el más glorioso de los romanos, y la de Craso, el más rico de todos, formando con ellos una alianza que se llamó triunvirato.

Reconcilió a estos dos personajes, largo tiempo desavenidos, haciendo entrever, al primero, nuevo honores, y al segundo, extraordinarias riquezas, enlazando de este modo la codicia con la vanidad, en provecho de su ambición.
Como consecuencia inmediata de la alianza formada, César obtuvo el consulado, al que siguió su proconsulado en las Galias, mientras Pompeyo alcanzaba el de España e Italia y Craso el de Siria.

César dominó completamente la Galia, que hasta entonces sólo en parte estaba sometida a los romanos, y luego sojuzgó a los belgas y los helvecios (suizos), haciendo también un desembarco en las costas de la Gran Bretaña.
Craso marchó al Oriente, y después de saquear el templo de Jerusalén, quiso conquistar la India. Se internó en las llanuras de la Mesopotamia, donde encontró un ejército enemigo, pereciendo en la batalla con casi todos los suyos.

Pompeyo, en cambio, no marchó a su provincia, figurándose que permaneciendo en Roma era dueño de la República; y realmente gobernaba como cónsul único. César, viendo que había llegado el momento de lograr el poder supremo, no vaciló ya, y se puso en marcha para derrocar a Pompeyo.

A pesar de la prohibición impuesta a todo general de franquear su provincia al frente de sus tropas, César pasó el Rubicón (año 49), riachuelo de Italia, que desagua en el Adriático y formaba el límite entre ésta y la Galia Cisalpina.

Pompeyo, sorprendido con aquel brusco ataque, huyó a Grecia con el Senado; César entró sin resistencia en Roma y se hizo dueño de Italia.

Se encaminó luego a España y allí derrotó al ejército pompeyano, mandado por los generales Afranio y Petreyo, quedando también dueño de esa región.

A su regreso, Roma le otorgó el título de dictador. Marchó después en busca de Pompeyo a Grecia y venció en la batalla de Farsalia a su rival; éste se embarcó para Egipto, cuyo rey Ptolomeo le hizo dar muerte.

Julio CésarPompeyoCraso

César llegó pocos días después a orillas del Nilo; en Alejandría sé encontró sitiado, pero gracias a los socorros que recibió, pudo libertarse. Ptolomeo pereció ahogado en el Nilo, y César puso en el trono de Egipto a Cleopatra, hermana del rey difunto.

Con la misma felicidad llevó a término otras campañas en el Ponto y en Numidia, para asegurar su dominio en esas regiones y, vuelto a Roma, el Senado lo nombró dictador perpetuo e imperator (generalísimo).
Con mucha actividad dirigió los negocios públicos, fomentó la agricultura, reformó el calendario y embelleció a Roma. Entre sus leyes agrarias merece citarse la que concedió a veinte mil pobres las tierras del dominio público de Campania.



Prodigando los espectáculos, los juegos, los repartos de trigo y de dinero, mantuvo sumiso al pueblo: los romanos ya no pedían más que pan v juegos circenses.

Muerte de César. — Los republicanos quisieron libertarse del hombre que de hecho había restablecido1 la monarquía. Hubo una conspiración en la que entraron muchos personajes a quienes César había protegido, entre otros, Bruto, su hijo adoptivo. El plan se ejecutó en una reunión del Senado, a la que acudió César.

Los conjurados lo rodearon, y uno de ellos le’ dio el primer golpe. El dictador quiso defenderse; pero cuando vio a su amado hijo adoptivo entre los que le acometían, exclamó : «¡Tú también, Bruto!» Se cubrió la cabeza con la toga, y cayó muerto después de haber recibido 23 puñaladas (año 44 a. de J. C.). (ampliar Muerte de Julio César)

Segundo Triunvirato Romano: — Otros dos hombres trataron de elevarse, el primero gracias a sus servicios militares y el segundo invocando su parentesco con César, fueron Marco Antonio y Octavio.

El cónsul Antonio procedió en Roma como único señor, pero su arbitrariedad produjo bien pronto un descontento general, de que sacó partido Octavio, sobrino de César, para disputarle, el mando.

Lépido, general de la caballería, reconcilió a los dos rivales, que formaron con él un segundo triunvirato’, atribuyéndose por cinco años el poder consular.

Los triunviros se mancharon con crueldades atroces, emprendieron una terrible lucha cíe exterminio contra el partido republicano. Entre sus víctimas figura el gran orador Cicerón, uno de los más entusiastas partidarios de la República. Cicerón recibió la muerte en su posesión de Gaeta; le cortaron la cabeza que fue colgada de la tribuna.
Después de haber exterminado el partido republicano, derrotando a Casio, que murió en la batalla, y a Bruto, que se suicidó, los triunviros se repartieron las provincias: a Lépido tocó en suerte el África y España; a Octavio, Italia y el resto del Occidente; a Antonio tocó el Oriente.

LépidoOctavioMarco Antonio

Antonio se atrajo el odio del pueblo porque esquilmó sus provincias, y excitó el descontento de los romanos, repudiando a su esposa Octavia, hermana de su rival Octavio, para casarse con Cleopatra, reina de Egipto.
El Senado romano declaró traidor a la patria a Antonio y mandó a Octavio para hacer la guerra a Cleopatra. Antonio reunió un ejército de cien mil hombres, pero todo fue inútil, porque tuvo que combatir por mar.

La flota de Antonio fue vencida en Accio 31 años antes de la venida de Jesucristo y el ejército de tierra se entregó. Octavio persiguió a su rival, que había huido, y lo venció nuevamente en Alejandría.

Cleopatra quiso granjearse la amistad de Octavio; pero no pudiendo conseguirlo se quitó la vida, haciéndose morder por un áspid venenoso, y Antonio se atravesó con su espada.



Como Lapido se había visto ya obligado a volver a la vida privada, Octavio, después de reducir el Egipto a provincia romana, quedó único dueño del imperio.

Estaba destruida la república romana, que había durado 510 años, y en su lugar se restablecía la monarquía, sin más diferencia que darse al soberano el título de emperador. Entiéndase bien que,con referencia a Roma, cuando se habla de República y republicanos no debe confundirse estas palabras .con libertad y libertades.

Los republicanos romanos fueron los más terribles opresores del pueblo, y la muerte de César obedeció, no a la idea de salvar la libertad de Roma, sino, por el contrario, de contrarrestar las ideas igualitarias de César.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes



------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------