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Gobierno de Kemal Ataturk-Historia de la Fundacion de Turquia

Gobierno de Kemal Ataturk – Fundador de Turquia Moderna

Tras el destronamiento del sultán Mehmet VI el año anterior, el 15 de octubre de 1923, un general revolucionario acaba con el califato y proclama la República de Turquía. De este modo desaparece el imperio otomano después de seis siglos de existencia.

El fundador de la Turquía moderna fue el general Mustafá Kemal, quien fue proclamado como Atatürk, que quiere decir «padre de los turcos».

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el imperio otomano había sufrido la pérdida de gran parte de su territorio y su gobernante, el sultán Mehmet VI, era incapaz de dar solución a los problemas que se le planteaban.

A causa de ello, en 1922, el sultán fue destronado por una revolución encabezada por Mustafá, que nació en Tesalónica, un 12 de marzo de 1881. Estudió en su ciudad natal, donde uno de sus maestros le dio el nombre de Kemal, que en turco significa «el perfecto».

En 1899 se graduó como capitán de Estado Mayor en enero de 1905.

Fue un militar turco, líder nacionalista y estadista, fundador de la república de Turquía y su primer presidente (1923-1938).

Gobierno de Kemal Ataturk - Fundador de Turquia Moderna
Realizó importantes reformas, concedió nuevos derechos a la mujer y la abolió la poligamia, erradicó la corrupción, mejoró la educación pública y modernizó la industria.

El «padre de los turcos»: En 1922, Mustafá Kemal destronó al sultán Mehmet VI y puso fin al Imperio otomano. Al año siguiente proclamó la República de Turquía y trasladó la capital de Istanbul a Ankara. Emprendió de inmediato la modernización del país, y por sus logros, en 1935 la Asamblea le concedió el nombre de Atatürk. Murió el 10 de noviembre de 1938, en Istanbul.

ANTECEDENTES: El Imperio Otomano entró en la Gran Guerra del lado de las potencias centrales. Mehmet V (1909-1918) y los dirigentes del Tanzimat creían que esa acción les libraría del peso económico al que se veían sometidos por sus principales acreedores, Francia y Reino Unido, y que al mismo tiempo podría mantener los territorios europeos que pertenecían a su imperio.

Sin embargo, los aliados realizaron una acertada estrategia de exaltación del nacionalismo y del independentismo y muy pronto los otomanos tuvieron que luchar frente a las potencias occidentales y frente a la sublevación de sus propias provincias, que vieron en la guerra una inmejorable oportunidad de desligarse del imperio.

La derrota de 1918 supuso la total desintegración del otomano.

El Tratado de Sévres significó la renuncia a los territorios no turcos; la entrega a los aliados de Siria, Líbano, Irak, Palestina y Trans-jordania como Mandatos A (Orientales) de la SDN; la administración francesa de Esmirna y Manisa (Anatolia) durante cinco años; la entrega de Dodecaneso y Rodas a Italia y de Chipre a Reino Unido; el reconocimiento de la independencia de Armenia

La participación de los árabes en la primera Guerra Mundial como aliados de los ingleses dio a muchos pueblos islámicos una nueva conciencia de sus derechos, alentada por las promesas de algunos agentes británicos, como Thomas E. Lawrence —el apodado «Lawrence de Arabia«—, que los utilizaron para hostigar a los turcos.

Por esa época se producía un movimiento de renacimiento cultural musulmán, perceptible en el nuevo vigor de la religión, en el desarrollo de la lengua árabe, en la difusión de la ideología panislámica.

Amenazada por una invasión griega, surgió una reacción nacional, encambezazada por Mustafá.

No tardaron en estallar reacciones nacionalistas; la más vigorosa se produjo en Turquía, desmembrada en los tratados de paz, que le arrebataron las poseciones bálticas y asáticas.

El tratado anterior fue rechazado por Turquía, que consiguió reformarlo en 1923 mediante el Tratado de Lausana, por el cual el de Sévres quedó derogado y fue proclamada la nueva república turca.

La Türkiye Cumhuriyeti fue instaurada el 29 de octubre de 1923, con capitalidad en Ankara, bajo la presidencia de Mustafá Kemal (1881-1938), que al año siguiente declaró la abolición del califato y la entrada en vigor de la nueva Constitución, basada en el republicanismo, el nacionalismo turco, el populismo, el secularismo y el estatismo, así como en un sistema de cámara única (Gran Asamblea Nacional).

Este tuvo, por primera vez, unidad nacional; para reforzarla se persiguió a las minorías griega y armenia y se trató de cortar los vínculos con la tradición musulmana, además introdujo profundas modificaciones en el Estado turco.

La política económica de kemal, que fue apodado Ataturk («padre de los hircos») y gobernó su país con férreo autoritarismo, fue nacionalista, rescató las inversiones extranjeras, protegió las industrias locales e intentó tibias medidas de modernización de la estructura agraria.

Héroe de guerra: Tras fundar la sociedad secreta Patria y Libertad, contraria al sultanato y al clero musul mán, Mustafá Kemal se vinculó al movimiento revolucionario de los «jóvenes turcos».

Durante la Primera Guerra Mundial, Kemal logró victorias en Armenia y Siria y destacó por su inteligencia militar. Aunque no pudo evitar la derrota del imperio otomano, Kemal fue considerado un héroe nacional. Ante su creciente popularidad el sultán lo desterró a Anatolia.

Fuentes Consultadas:
Historia Universal -Siglo XXI – Espasa-Calpe
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo II – Editorial Ateneo
Enciclopedia ENCARTA – Microsoft 2003
¿Sabes Quien….? Editorial Océano Entrada: ¿Quien Fundó La Tuquia Moderna?

Biografia de Ben Gurion David:Vida y Obra Politica Por Israel

Biografia de David Ben Gurion-Vida y Obra Politica Por Israel

De ideales firmes y carácter obstinado, Ben Gurión se convirtió en el padre del Estado de Israel y figura relevante en su vida política.

Procuró organizar la administración y la defensa militar de un país sitiado, apelando al alma histórica del pueblo judío.

Político israelí (Plonsk 1886-Tel Aviv 1974).

Su apellido original era Gruen, de personalidad emblemática y fuerte carisma, se destaca como uno de los principales mentores del Estado judío.

Nacido un 16 de octubre de 1886 en Polonia, recibió desde muy joven la influencia de las ideas sionistas y socialistas. Su padre era abogado y activista del sionismo.

A los 11 años de edad, cuando murió su madre, ingresó en una escuela fundada por su padre, que le infundió ese afán por el renacimiento hebreo, sus convicciones sionistas y socialistas, como también su pasión por la vida pública.

Tras los pogromos de 1905, dejó Polonia y se instaló en Palestina, que se encontraba bajo control otomano.

Fiel a sus convicciones de «volver a sus raíces», se dedicó por varios años a la agricultura.

Mas tarde en 1908 con el advenimiento de la Revolución de los Jóvenes turcos, abrazó la idea de que las políticas modernizadoras propuestas por dicho movimiento permitirían iniciar negociaciones entre el gobierno de Constantinopla y los sionistas, pero su ilusión duró poco, pues con el estallido de la Primera Guerra mundial, los turcos endurecieron sus posiciones frente a cualquier petición de autonomía en el interior del imperio.

Abandonó la granja para convertise en un editor de un diario sionista y en esa etapa de su vida tomó su nuevo apellido, Ben Gurion, en honor a un líder que se había rebelado contra la administración romana entre los años 66 y 73 d.C.

Biografia de David Ben Gurion-Vida y Obra Politica Por Israel
Siempre idealista y siendo aún muy joven creó el Movimiento socialista judío. En 1904 se trasladó a Varsovia para participar de las actividades del partido sionista socialista.

Durante la Primera Guerra Mundial, las autoridades turcas le expulsaron, y vivió en Estados Unidos.

En 1917 mediante la Declaración de Balfour , Gran Bretaña apoyaba las pretensiones sionistas de crear una “patria nacional” para los judíos en Palestina.

En 1918 volvió con la Legión Judía. Se estableció en Tel Aviv y fue uno de los fundadores del Partido Laborista.

Líder de la juventud, organizó un cuerpo armado, la Haganá, cuyo núcleo sería, tras la independencia, el germen del ejército israelí.

A pesar de la prohibición británica, organizó la inmigración en masa de los judíos a Palestina.

En 1948 leyó solemnemente en Tel Aviv la declaración de independencia. Fue primer ministro en dos ocasiones: entre 1948 y 1953 y entre 1955 y 1963. Su papel en la consolidación del Estado de Israel fue decisivo.

En 1963 dimitió a su cargo, pero continuó formando parte del parlamento israelí hasta su retiro del quehacer público en 1970.

En 1965 creó un grupo de disidentes respecto del sistema que él mismo había creado.

En 1970 se retiró de la política. Los últimos tres años de su vida los pasó en un kibutz en medio del desierto del Néguev, que soñaba ver florecer.

Autor de diversas obras de tema político, escribió, además, una obra autobiográfica titulada Israel, años de lucha.

Ben Gurión murió el 1 de diciembre de 1973, convertido en un símbolo del Estado de Israel.

CRONOLOGIA DE SU VIDA

  • 1886 Nacimiento de David Grün en Plonsk, en la actual Polonia.
  • 1904 Se traslada aVarsovia para integrar el Partido sionista socialista.
  • 1906 Decidido a fundar un Estado judío en Medio Oriente, viaja a Palestina.
  • 1910 Adopta el nombre de Ben Gurión.
  • 1915 Es expulsado de Palestina por los turcos, acusado de activismo prosionista
  • 1918 Organiza la «Legión judía» dentro del ejército británico.
  • 1920 Participa en la creación de la confederación general de trabajadores israelíes (Histadrut).
  • 1933 Ayuda a fundar el Partido laboristaisraelí (íiapai). BHBB
  • 1935 Se integra al comité ejecutivo de la Agencia judía para Palestina.
  • 1936-1939 Organiza la defensa de las posesiones judías frente a la escalada de violencia árabe en la región.
  • 1939- 1945 Apoya a los aliados durante la Segunda Guerra mundial.
  • 1948 Proclamación del Estado de Israel.
  • 1949 Es elegido para el parlamento israelí (Knéset); asume como primer ministro del país y también la cartera de defensa hasta 1953.
  • 1955 Es elegido nuevamente como primer ministro, cargo en el que permanece hasta su renuncia en 1963.
  • 1963 -1970 En forma sucesiva es elegido como miembro del Knéset, permaneciendo en una posición crítica al interior de su propio partido.
  • 1973 Muerte de Ben Gurión en un kibutz en el desierto del Néguev.

Declaración del Estado de Israel: Una pequeña comunidad judía había permanecido en esa región desde los tiempos en que los reinos de Israel y Judea florecieron y desaparecieron; sin embargo, los árabes sostenían que sus antepasados la habitaron aun antes de que los hijos de Israel llegaran de Egipto.

Proclama hecha por Ben Gurion en Tel Aviv el 14 de mayo de 1948

Israel es el lugar donde nació el pueblo judío. Fue allí donde se formó su carácter espiritual, religioso y nacional, donde alcanzó su independencia y donde creó una cultura que llegó a ser a la vez nacional y universal. Fue allí donde se escribió la Biblia y se donó al mundo entero.

Exiliado de Tierra Santa, el pueblo judío le permaneció fiel a lo largo de toda su diáspora y nunca dejó de rogar por el retorno […]. La catástrofe nacional que se abatió sobre el pueblo judío, la masacre de seis millones de judíos en Europa, ha demostrado la urgencia de una solución para este pueblo sin patria y el restablecimiento de un Estado judío que les abriese las puertas […].

El 29 de noviembre del año 1947 la Asamblea General de las Naciones unidas adoptó una resolución pidiendo la creación de un Estado judío en Palestina e invitó a los habitantes de Palestina a tomar las medidas necesarias para llevar a cabo esta resolución.

El reconocimiento por parte de las Naciones unidas del derecho del pueblo judío a crear su Estado es irrevocable […].

El Estado de Israel estará abierto a toda la inmigración judía procedente de la diáspora; fomentará el desarrollo del país en beneficio de todos sus habitantes; se fundamentará en la libertad, la justicia y la paz según los ideales de los profetas de Israel; asegurará la más completa igualdad social y política a todos sus habitantes sin distinción de religión, raza o sexo; garantizará la protección de los Lugares Sagrados de todas las religiones y será fiel a los principios de las Naciones unidas […].

Ante la agresión de que somos objeto desde hace unos meses, pedimos a los habitantes árabes del Estado de Israel el mantenimiento de la paz y su participación en la edificación del Estado sobre la base de una igualdad completa de derechos y deberes […].

HISTORIA DEL PUEBLO JUDIO

Desde su expulsión de Palestina en tiempos del emperador Adriano, el pueblo judío se dispersó por el mundo conocido. Europa y Asia Menor se convirtieron en sus primeros asentamientos, pero la diáspora llegó a lugares tan lejanos como la India y Etiopía.

Así, por cerca de dos milenios, los judíos fueron un pueblo errante y perseguido por cuestiones religiosas, supersticiones e incluso intereses económicos, viéndose forzados a asimilarse a las sociedades que los acogían.

Sin embargo, muchos judíos se negaban a desprenderse de su herencia cultural y desde mediados del siglo XIX fundaron numerosas instituciones dedicadas a proteger y renovar el interés por las tradiciones del pueblo de Israel.

En la posguerra, una inevitable corriente de simpatía y piedad hacia los supervivientes del holocausto facilitará las cosas al movimiento sionista.

Desde entonces la situación colonial evolucionó rápidamente hacia el descompromiso británico. Una mezcla de presiones públicas, estrategias militares, debilidad presupuestaria, influencias sionistas entre bastidores y codazos norteamericanos en privado hizo posible la retirada inglesa.

El mutis británico hubo de ser suplido por la recién creada ONU que, en 1947, aprobaba una resolución proponiendo un reparto del territorio, con la creación de dos Estados y una unión económica.

El plan fue aceptado por los judíos y rechazado por los árabes.

Con la proclamación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, concluía provisionalmente el penoso recorrido del judío errante. Así se cerraba en falso una gran batalla política, y se abría uno de los peores capítulos de la historia del mundo actual, con ingredientes no sólo territoriales, sino también sociales, religiosos y étnicos.

Al día siguiente de la proclamación israelí, cinco países árabes atacaban al vecino indeseado.

El nuevo Estado de Israel ha tenido que mantener desde entonces continuas guerras contra los pueblos árabes vecinos, convirtiendo lo que fue una justa reivindicación de libertad en dureza represiva.

La Guerra de la Independencia de Israel: Poco después de que los británicos se retiraran de Palestina en 1948 empezó la Guerra de la Independencia de Israel.

El 15 de mayo de 1948 se declaró la fundación del estado de Israel, pero muchos árabes rechazaron formalemente el Plan de Partición aprobado por la ONU en noviembre de 1948.

Dicho plan establecía la fundación de un estado judío y otro árabe en Palestina, pero tanto las milicias judías como las árabes iniciaron una campaña por controlar los territorios colindantes a las fronteras delimitadas por la ONU.

Las milicias palestinas contaron para ello con el apoyo de soldados iraquíes, sirios, egipcios, jordanos y libaneses. Un millón de refugiados palestinos huyó de territorio israelí y 600.000 refugiados israelíes huyeron de territorios árabes de todo Oriente Próximo.

Mientras los refugiados israelíes se incorporaron en el nuevo estado, los palestinos apenas recibieron ayuda del resto del mundo árabe y se vieron forzados a construir sus hogares en campos de refugiados de la región, donde muchos de ellos permanecen todavía.

Hubo excepciones: el rey marroquí se negó a expulsar a los judíos y los líderes de la población israelí de Haifa instaron a los árabes a permanecer en ella.

El alto el fuego se produjo con la firma de un armisticio en Rodas en 1949, pero el tratado de paz aún está por firmar.

A finales del siglo XX todavía se debate entre la incertidumbre de un proceso negociador con los palestinos y el rechazo de los nacionalistas de ambos pueblos.

Sumido en la violencia propia y ajena, obligado a gastar fabulosas cantidades en armamento, ahora que la paz empieza a ser más rentable que la guerra, el sueño de Sión vuelve los ojos a los errores del pasado temiendo reproducirlos en el presente.

Fuente Consultada:
Atlas de la Hitoria del Mundo Editorial Parragon – Tema: Oriente Proximo desde 1948
Enciclopedia Electrónica ENCARTA de Microsoft
Enciclopedia Temática Ilustradas Tomo: Biografias
Albúm de la Historia del Siglo XX – Galaxia Gutenberg

Enlace Externo: El Lado Oscuro de Ben Gurion

Biografia de Woodrow Wilson Politico Presidente de EE.UU.

Biografia de Woodrow Wilson-Politico Presidente de EE.UU.

Su figura y su obra están demasiado próximas a nosotros para que puedan ser juzgadas con imparcialidad y justicia. En 1918-1919 se le consideró como el salvador del mundo, el feliz arbitro que pondría término para siempre a las guerras y a las discordias.

Woodrow Wilson
Thomas Woodrow Wilson fue un político y abogado estadounidense, vigésimo octavo presidente de los Estados Unidos, que asumió el cargo desde 1913 a 1921.
Fecha de nacimiento: 28 de diciembre de 1856, Staunton, Virginia, Estados Unidos
Fallecimiento: 3 de febrero de 1924, The President Woodrow Wilson House, Washington D. C., Estados Unidos
Mandato presidencial: 4 de marzo de 1913 – 4 de marzo de 1921
Ocupación: Academia (científica política), abogado

En 1935, ante el fracaso de Versalles, muchos le reputaban como un ideólogo y un soñador a quien el Destino habría favorecido conservándole en su cátedra de Historia y Economía de la universidad de Princeton, en lugar de haberle elevado a la presidencia de los Estados Unidos y al puesto más preeminente de la Conferencia de la Paz.

Realmente, la personalidad de Wilson se une de modo indisoluble al fin de la guerra de 1914 a 1918 y a los tratados de Versalles, de los que dio la orientación general en sus famosos Catorce Puntos, que tantas ilusiones hicieron nacer en todos los pueblos del mundo.

De los hechos hasta hoy conocidos, no parece que Wilson pueda reputarse como un político de primera fuerza ni un pensador original y poderoso.

Pero es indudable que fue un hombre colmado de las mejores intenciones.
Descendiente de inmigrados escoceses, Tomás Woodrow Wilson nació en Staunton, en el estado de Virginia, el 28 de diciembre de 1856.

En 1875 ingresó en el colegio de Princeton, en el que se graduó cuatro años más tarde. Estudió leyes en la universidad de Virginia y ejerció como abogado en Atlanta. Pero atraído por los estudios históricos y políticos, completó su formación en este aspecto en la universidad Johns Hopkins, en la que se doctoró en 1886.

Después de actuar como profesor en los colegios Bryn Mawr y Wesleyan (1886-1890), fue nombrado catedrático en la facultad de Princeton.

En la enseñanza y en las publicaciones, distinguióse por la claridad de su exposición y la amenidad de su estilo, aunque no por la profundidad de su erudición o de su pensamiento.

En 1902 fue elegido rector de su facultad, en cuyo cargo1 desarrolló gran actividad en sentido reformista. Esto le valió la simpatía de los elementos demócratas, los cuales le presentaron como candidato al cargo de gobernador del estado de Nueva Jersey (1910).

Wilson triunfó en las elecciones. Como gobernador emprendió una serie de reformas sobre la instrucción pública y la purificación de la vida política. Su rectitud y honestidad se hicieron famosas, por lo que los demócratas decidieron presentarlo como candidato a las elecciones presidenciales (1912).

Su propaganda electoral, basada en la sublimación de los intereses nacionales y en la lucha contra las apetencias de los grandes oligarcas, despertó gran eco entre las masas populares. Wilson fue elegido presidente en noviembre de 1912, aunque por una minoría reducida.

Su gestión presidencial se inició el 4 de marzo de 1913. A pesar de la oposición de los republicanos, hizo aprobar varias leyes de reforma sobre la administración, las aduanas y los trusts.

Se proclamó partidario de mejorar las relaciones con las naciones hispanoamericanas, y al estallar la guerra en Europa (1914) proclamó la neutralidad de los Estados Unidos.

Esta se vio cada vez más amenazada por las violaciones de los dos bandos en pugna. Reelegido en las elecciones de 1916, Wilson se decidió a declarar la guerra a las potencias centrales debido a la campaña submarina desencadenada por Alemania.

Al cargar en su platillo de la balanza el peso de la formidable organización material de los Estados Unidos, el presidente lo hizo con la convicción de que, después de la guerra, se podría concertar una paz permanente.

Para prepararla esquematizó su pensamiento en los catorce puntos del mensaje comunicado al Congreso el 8 de enero ce 1918. Su propuesta despertó un entusiasmo innegable y a ella se adhirieron las potencias aliadas.

Depuestas las armas por Alemania en noviembre de 1918, Wilson se trasladó a Europa a principios del mes siguiente.

Pero su política estaba de antemano condenada al fracaso, como resultado de las elecciones norteamericanas que habían tenido lugar en el mismo mes del armisticio y habían dado gran ventaja a los republicanos en el Congreso federal. Sin embargo Europa lo recibió con ovaciones delirantes.

En la Conferencia de la Paz, ante las realidades de la vida del continente, Wilson elaboró una fórmula híbrida que no satisfizo a los vencedores ni a los vencidos. Durante aquel período trabajó con un entusiasmo ciego, hasta comprometer gravemente su salud.

A su regreso a los Estados Unidos (1919), el Senado se opuso a la politica presidencial, en particular en el extremo referente a la creación de la Sociedad de Naciones.

Para defenderle Wilson cometió el error de involucrar en el asuntos los demás capítulos del tratado de Versalles.

Quiso apelar al pueblo e inició una gran campaña de propaganda, en cuyo transcurso sufrió un ataque de parálisis. Cesó en el cargo presidencial en marzo de toe: y murió tres años después, casi olvidado, en Wáshington el 3 de febrero de 1924.

Fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia de Edouard Manet
Biografia del Papa Pio XI
Biografia de Papa Pio X
Biografia de Benedicto XV
Biografia de Foch Ferdinand
Biografia de Hindenburg Paul Von
Biografia de Guillermo II de Alemania
Biografia de Eduardo VII de Inglaterra

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial

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Durante la Segunda Guerra Mundial destacarían los nombres de Dwight David Eisenhower, Bernard Law Montgomery y Erwin Rommel (fotos en ese orden) por la personalidad característica de cada uno.

Eisenhower sería la capacidad coordinadora que articulase el mayor ejército internacional conocido hasta la fecha. No dudaría en emplear armamento, tácticas y métodos no convencionales, con los que lograría la invasión de Europa (operación Overlord, 6 de junio de 1944).

El mariscal Montgomery, el gran estratega en quien se unía una audacia sin límites, coronada con la victoria de El Alamein (1942) sobre los alemanes en Egipto, mientras su oponente, el mariscal Rommel, quedará en la historia como el astuto «guerrillero», el improvisador.

Únicamente Montgomery y Rommel contaban con experiencia militar y mando directo de tropas de combate, adquiridos durante la Primera Guerra Mundial.

Eisenhower permaneció en los Estados Unidos en tareas de instrucción, pero tuvo como maestro al general Douglas Mac Arthur durante su servicio en Filipinas. Resumiremos brevemente las biografías de aquellos tres generales.

Dwight David Eisenhower (n. en Denison, Texas, 1890, y m. en Washington D. C., 1969) se graduará en la Academia militar de West Point (1915) y durante la Primera Guerra Mundial será instructor del Cuerpo de Tanques. En 1933 pasa como ayudante a las órdenes de Mac Arthur y desde 1935 a 1939 servirá en las Filipinas a las órdenes de dicho general.

Cuando, en 1941, Estados Unidos declara la guerra a las potencias del Eje, será promovido a brigadier general y al año siguiente recibirá el ascenso de teniente general y el cargo de comandante en jefe de las fuerzas aliadas en el Mediterráneo y África del Norte, fuerzas que iniciarán en 1943 la conquista de Italia con el desembarco en Sicilia. En 1944 será nombrado jefe supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa (SHAEF) y, en calidad de tal, recibirá el 7 de mayo de 1945 la rendición incondicional del Tercer Reich.

Ascendido a la categoría de general de «cinco estrellas», será nombrado jefe del Alto Estado Mayor del Ejército (1945-1948). Este último año pasará a la situación de reserva y, al retirarse del servicio activo, recibirá el nombramiento de presidente de la universidad de Columbia (1948-1952).

Su carrera militar quedará coronada con el nombramiento de comandante supremo de la OTAN. En 1952 fue elegido trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos y reelegido para un segundo mandato en 1956.

Sus principales aportaciones como político fueron la creación de la SEATO y la «doctrina» que lleva su nombre (1957), encaminada al desarrollo económico del Medio Oriente.

Bernard Law Montgomery (n. en Londres; 1887 y m. en Alton, Hampshire, en 1976), hijo de un obispo episcopaliano, estudió en St. Paul y en la Academia de Caballería de Sandhurst, ingresando en el Royal Warwickshire Regiment en 1908. Durante la Gran Guerra fue herido dos veces. Desempeñó misiones en Irlanda, Inglaterra y la India, y en 1938, con el grado de mayor general, tuvo el mando de las fuerzas británicas en Palestina.

Al declararse la Segunda Guerra Mundial formó parte del Cuerpo Expedicionario Británico desde la campaña de Francia (1939) hasta la evacuación de Dunkerque (1940). Trasladado a Gran Bretaña, es nombrado jefe del South-Easter Command y, en el mes de agosto de dicho año, jefe del VIII Ejército de África, donde se enfrentará con Rommel, a quien derrota en una serie de batallas «pendulares» que culminan con la de El Alamein (1942).

Participa en el desembarco de Sicilia y al crearse el cuartel general aliado para la invasión de Europa es nombrado comandante jefe de las tropas de tierra y ascendido a mariscal de campo (1944). Liberó Bélgica y Holanda, cruzó el Rin (1945) y en su cuartel general de Lüneburg-Heath recibió la rendición del ejército alemán.

Como premio a sus servicios fue creado primer vizconde Montgomery of Alamein y par de Inglaterra (1946), y su vida militar continuó con el nombramiento de comandante jefe del ejército británico de ocupación en Alemania (1945), jefe del Estado Mayor imperial (1946), presidente del Consejo de Defensa de la Unión Occidental (1948) y comandante supremo adjunto de la OTAN (1951-1958). En este último año pasó a la situación de retirado.

Erwin Johannes Rommel (n. en Heidenheim, 1891, y m. en Ulm, 1944). Su vida militar comenzó como abanderado de un regimiento de infantería de Suabia en 1910, para graduarse de teniente en la Escuela Militar de Danzig (1912). Durante la Gran Guerra participó en la ofensiva delArgonne, donde fue herido dos veces, así como en las campañas de Rumania, Italia y los Cárpatos, alcanzando la graduación de comandante y siendo condecorado con la Cruz de Hierro de primera clase y con la orden prusiana Pour le Mente.

En el período de entreguerra fue jefe de un regimiento y director de la Academia de Guerra de Wiener Neustadt. En 1939 es ascendido a comandante general e interviene en las campañas de los Sudetes y de Polonia. Al frente de una división Panzer tomó parte en la invasión de Francia (1940) y rompió la línea Maginot, por lo que recibió la cruz de caballero de la Cruz de Hierro.

Rommel gozaba de gran prestigio entre los nazis y no ocultaba sus simpatías por ellos. En 1941 fue enviado a Libia al frente del Afrika Korps y sus avances y retiradas le valieron el sobrenombre de «zorro del desierto», así como el ascenso a mariscal de campo. Fue derrotado en El Alamein (1942); ocupó la jefatura de las tropas alemanas en Italia (1943) y en enero de 1944 mandó las fuerzas desde Holanda al Loire.

Durante este período las ideas políticas de Rommel sufrirían una profunda transformación. Deja de ser el «ídolo» oficial y en los círculos hostiles a Hitler se le considerará como un futuro sustituto. En julio de 1944 resultó herido por un ataque aéreo y, tras el atentado contra Hitler (20 julio 1944), fue acusado de haber participado en la conjura contra el führer. Para evitar el juicio público, decidió aceptar la propuesta del suicidio que le ofreció el mismo Hitler.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 20 Las Guerra Mundiales Salvat – La Nación

Francisco Franco Biografia Dictador La Dictadura en España

BIOGRAFÍA DE FRANCISCO FRANCO – DICTADOR ESPAÑOL 1939-1975 –

El 17 de julio de 1936, un grupo de oficiales del ejército español asentado en Marruecos se alza en armas contra la II República. La sublevación se extiende a la Península y comienza la Guerra Civil Española. La victoria de los subleuados da lugar a un régimen dictatorial.

En 1926, Francisco Franco Bahamonde se convirtió en el general más joven de Europa.

Nacido en El Ferrol, el 4 de diciembre de 1892, al concluir la Guerra Civil impuso en España una dictadura que duró cerca de cuarenta años.

Franco había destacado en las campañas de Marruecos y en las sangrientas represiones de los mineros asturianos en 1917 y 1934, antes de rebelarse en 1936 contra el gobierno de la II República de España.

El Caudillo implacable: Una vez derrotadas las fuerzas republicanas en 1939, Francisco Franco se hizo con todo el poder y creó un régimen de ideología fascista que eliminó cualquier forma de oposición.

Proclamado Caudillo de España y apoyado por la Iglesia católica, Franco unificó los grupos derechistas y, siguiendo el modelo del fascismo italiano, creó el Movimiento Nacional. Con esta fuerza política controló la población.

ESTA ES LA HISTORIA…

Franco: El elegido de Dios y la Patria: Para muchos españoles, la figura de Franco simboliza uno de los peores momentos de la historia del país debido a su ideología política totalitaria y dictatorial, mientras que para otra gran porción de la población española este personaje hermético, y muchas veces enigmático, ha sido el hombre que forjó una nueva conciencia política, que llevó la nación europea a una gran grandeza.

biografia de francisco franco

En el mediodía del 4 de diciembre de 1892 nacía el pequeño Francisco, a quien inmediatamente apodaron Paquito, alias que siempre disgustó al caudillo.

Su nacimiento tuvo lugar en pleno centro de la ciudad de El Ferrol, en la provincia de La Coruña, Galicia, siendo el segundo hijo del matrimonio compuesto por Nicolás Franco y Salgado-Araújo, que se desenvolvía como capitán de la Armada y oficial de la Marina, y María del Pilar Bahamonde y Pardo de Andrade, una mujer proveniente de una familia que también poseía una fuerte tradición de servicio en la Marina Española.

Días después de su nacimiento, Paquito fue bautizado en la tradicional Basílica de San Francisco con el nombre Francisco Hermenegildo Paulino Teódulo Franco Bahamonde, reuniendo allí homenajes a diferentes antepasados del niño.

Sea cual fuere la opinión, por lo general en las generaciones más jóvenes de españoles se utiliza el mismo comentario: «Franco era un dictador», con lo que intentan resumir en dicha frase los 37 años que Francisco Franco Bahamonde se desenvolvió como gobierno de España.

Su vida y su trayectoria política, junto con los cambios que sobrevinieron a su mandato, tanto en lo que respecta al territorio español como al mundo entero, se convierte en una historia imposible de sintetizar en un simple y humilde artículo que permita acercar al lector las circunstancias y sucesos que marcaron un país para siempre.

Quizás, un buen acercamiento a la figura de Franco podemos obtenerlo a través de la gran cantidad de libros, películas y documentales que se realizaron basados en su vida, entre los que podemos destacar el filme titulado «Franco, ese hombre», que fue dirigido por el cineasta José Luis Sáenz de Heredía.

El documental, que narra fundamentalmente la visión de Franco ante los hechos que se sucedieron durante su gobierno, fue encargado por el propio mandatario en el año 1964, y fue precisamente él quien convocó al director antes mencionado, que ya había realizado la película «Raza», sobre un guión escrito por el propio Franco.

Al ver el documental, si bien resalta la benevolencia con la que fue tratado para enaltecer la figura de Franco, lo cierto es que podemos disfrutar de un repaso a todos los hechos que tuvieron lugar durante el siglo XX, ya que en definitiva Franco fue protagonista directo de muchos de ellos.

Para Franco existieron siempre dos prioridades, sobre la base de las cuales generó su ideología y su estrategia de gobierno: la Patria y Dios.

Esas fueron las claves, tal cual las expresara el Catecismo Patriótico español de 1939, que definía al mandatario de la siguiente forma: «El Caudillo es como la reencarnación de la Patria y tiene el poder recibido de Dios para gobernarnos».

Durante 37 años, período por el cual se extendió su dictadura, Franco intentó elevar la figura de su nación y de Dios, por lo que contaba con un confesor personal, y mantenía constantemente sus costumbre religiosas, que consistían en iniciar su día oyendo una misa y rezar el rosario al menos una vez durante jornada.

BIOGRAFÍA: Francisco Franco Bahamonde nació en El Ferrol el 4 de diciembre de 1892 y fue bautizado el 17 del mismo mes, imponiéndosele los nombres de Francisco, Hermenegildo, Paulino y Teódulo, apodado Paquito. Su padre, contador de navio, pertenecía al cuerpo administrativo de la Armada.

Su madre era de una familia de antiguo linaje gallego. Después de cursar las primeras letras en el colegio del Sagrado Corazón, pasó a estudiar el bachillerato en el colegio de Marina, pensando en un futuro ingreso en la Academia Naval, ya que el ser marino constituyó su primera vocación.

SiFranco: El elegido de Dios y la Patria: bien la posición económica acomodada de la familia hicieron posible que el pequeño Paquito accediera a una educación rígida, estricta y de buen nivel, lo cierto es que su infancia no fue todo lo feliz que él hubiera soñado.

Sus padres discutían a menudo debido a sus opiniones e ideologías totalmente opuestas.

Mientras que Nicolás se caracterizaba por ser un individuo librepensador que huía constantemente de los convencionalismos sociales, María del Pilar mantenía una fervorosa inclinación hacia el conservadurismo, la religión y las tradiciones de la burguesía española.

Estos enfrentamientos cotidianos dieron lugar a la ruptura definitiva de la pareja, y si bien continuaron viviendo juntos durante varios años, cada uno se dedicó a sus propias actividades: el padre al disfrute de la noche, el vicio y las mujeres, mientras que la madre decidió refugiarse en la religión.

Las extensas investigaciones realizadas por los expertos historiadores han permitido saber que el padre de Franco solía educar a sus hijos de manera autoritaria, llegando incluso al extremo de la violencia, por lo que los pequeños fueron durante años víctimas de los golpes y los malos tratos propinados por este hombre que focalizó el fracaso de su vida sobre las criaturas a las que les había dado la vida.

Por el contrario, su madre se convirtió en la figura fundamental de la vida de sus hijos, ya que no sólo actúo como figura contenedora y refugio de Franco y sus hermanos ante los atropellos de su padre, sino que además se constituyó en su máxima educadora, inculcándoles valores relacionados al estudio, la religión, el esfuerzo, y demás.

Lentamente, la influencia constante de su madre lograrían que el pequeño Paquito adoptará un carácter y una ideología prácticamente idéntica a la de su madre, convirtiéndolo de esta manera en la antítesis de su padre, y siendo en definitiva el puntapié inicial de su pensamiento político y social.

Al llegar a los 12 años de edad, y debido a la influencia ejercida por las tradiciones familiares, Franco ingresa a una escuela de preparación naval, como medio para aspirar a su entrada a la Escuela Naval de la Armada, hecho que fue truncado por lo que el joven decide comenzar sus estudios en la Academia Militar de Infantería de Toledo.

En dicha institución, Franco logró graduarse con el título de Teniente Segundo en 1910, e inmediatamente se embarcó hacia las tierras de Marruecos, para formar parte del ejército que intervino en las sangrientas campañas africanas, conocidas como la Guerra del Rif.

Durante su estancia en la Academia, Franco se caracterizó más por la seriedad y disciplina de su comportamiento que por la brillantez de sus resultados.

Por otra parte, su escasa talla y su voz de falsete le hacían objeto de frecuentes bromas por parte de sus compañeros, bromas que Franco afrontaba con entereza de carácter y estoica rigidez.

En 1910, Franco sale de la Academia con el grado de segundo teniente, obteniendo el número 251 entre el total de 312 alumnos que constituyen su promoción.

El 22 de agosto de 1910, se incorpora a su primer destino en el Regimiento de Infantería de Zamora N.° 8, de guarnición en El Ferrol.

Franco, poco amante de la vida de guarnición, solicita ir a África, propósito que no alcanzará hasta el 6 de febrero de 1912 al ser destinado al Regimiento de Infantería N.° 68.

El día 14 de mayo del mismo año tiene lugar su entrada en acción y el 13 de junio, Franco es ascendido a primer teniente y el 16 de noviembre le es concedida su primera medalla al Mérito Militar, por el valor demostrado en las acciones en las que ha tomado parte.

Con sólo 23 años, Franco fue ascendido a capitán, pero su máximo logro militar tendría lugar posteriormente, después de la creación del Tercio de Extranjeros, que luego pasaría a llamarse La Legión, la cual se trataba de una unidad similar a la Legión Extranjera Francesa.

Gracias a su participación y liderazgo en La Legión, Franco logró convertirse en comandante a los 30 años y llegar a general a los 34, transformándose en un verdadero récord en la historia, ya que fue uno de los más jóvenes oficiales que lograron alcanzar el cargo mencionado en el Ejército Español, y en Europa desde Napoleón Bonaparte.

Franco: Victoria o Franco: Victoria o muerte:muerte: Con un rostro que parece inmutable por el tiempo y las circunstancias, y una mirada adusta que intenta reflejar fortaleza y decisión, nos golpea de frente la imagen inalterable de las fotografías de Francisco Franco Bahamonde, que invariablemente son acompañadas de la bandera española desplegada en invocación de su grandeza.

El orgullo que Franco tenía de su nación lo llevó a realizar una empresa que intentaría conducir a España a su máximo esplendor, tras uno de los principales lemas del franquismo que rezaba «¡Una, Grande y Libre!», simplificando con ello el concepto nacionalista de España.

Franco deseó que su país fuera indivisible, imperial y libre, sin sometimientos a posibles influencias extranjeras, por lo que muchas veces su doctrina fue comparada a la ejecutada por otros hombres del poder que ejercieron sus facultades más allá de la moral, convirtiendo su mandato en un genocidio, como sucediera con Adolf Hitler en Alemania.

Por supuesto, Franco estaba seguro que España tenía un gran enemigo que se personificaba en una conspiración internacional entre judíos, masones y marxistas, una idea imaginada por su mente que se convirtió en una obsesión personal durante toda su vida.

Pero regresemos a la juventud de Franco, cuando comenzó a generarse la mitología franquista junto con la figura del Caudillo, que a su vez representaba el salvador de España, el defensor de la grandeza de la Madre Patria.

En el año 1923, cuando Franco aún no había logrado destacarse del resto de sus compañeros de armas, decidió formar matrimonio con Carmen Polo, una joven cuya mayor virtud al parecer reside en ser heredera de una influyente familia de Oviedo, en Asturias. Por supuesto, la muchacha mantenía una ferviente religiosidad, uno de los atributos indispensables para conquistar a Franco.

De acuerdo a la opinión de la mayoría de los historiadores contemporáneos, fue gracias a Carmen Polo que Franco logró relacionarse con las familias aristócratas de la región, que posteriormente profundizaría con los casamientos de su hija y de su nieta en círculos reales.

Sin lugar a dudas, uno de los hechos más ligados a la vida y obra de Francisco Franco es la Guerra Civil Española, episodio que debe ser analizado como un conflicto social, político y militar que le costó la vida a más de 500.000 personas, y afectó la vida cotidiana de todos los españoles.

Esta batalla interna tuvo lugar luego de que fracasara el golpe de estado que se desató el 17 de julio de 1936 a manos de un sector del ejército que se reveló contra el gobierno de la Segunda República Española.

Utilizando sus conocimientos y experiencia como militar, ya que había participado activamente de las batallas coloniales celebradas en el norte de Africa, Franco decidió unirse al llamado Alzamiento Nacional, que por esos momentos se encontraba encabezado por el General Sanjurjo, y cuya misión era dar por culminado el ciclo de gobierno del Frente Popular, quienes habían ganado las elecciones generales meses antes del conflicto.

Después de diversos combates, en los que por supuesto no faltaron las conspiraciones internas, finalmente la Guerra Civil culminó a favor de los militares amotinados. Pero la muerte inesperada del General Sanjurjo provocó que no tuviera el tiempo necesario para consolidarse en el poder, por lo que Franco se convirtió en el caudillo que llegó a la cumbre.

Sin dudas, la Guerra Civil dejó en España innumerables consecuencias, ya que se trató de uno de los conflictos de su tipo más extenso, que duró entre el 17 de julio de 1936 al 1º de abril de 1939, y por otra parte con resultados dramáticos en los ámbitos demográfico, material, intelectuales y político.

A partir del inicio de su gobierno absolutista y su extensa permanencia, ya que Franco se mantuvo en el poder durante 37 años, fue desarrollándose y evolucionando el régimen franquista, que fundamentalmente se moldeó en base a la personalidad y la ideología de su fundador.

El día 1 de abril es el día de la victoria: El ejército nacional ha alcanzado sus últimos objetivos militares, en tanto que el republicano ha quedado «desarmado y cautivo», según reza en el último parte del cuartel general del Generalísimo.

Al compás del acontecer guerrero, Franco ha impuesto por decreto de abril de 1937 la unificación de todas las organizaciones políticas en un solo partido —Falange Española Tradicionalista y de las JONS— cuyo jefe nacional es el propio Franco; y las milicias combatientes han sido puestas bajo mando militar.

La creación del primer gobierno nacional (enero de 1938) constituye la aglutinación de las fuerzas participantes en el alzamiento —falangistas, tradicionalistas, monárquicos y católicos— bajo la tutela de las fuerzas armadas, encarnadas en la personalidad de Franco.

La supresión de todo tipo de organizaciones, la prohibición de los derechos de reunión y asociación, el control de la prensa así como la dura represión que se ejerce sobre los opositores, y que culmina con la gran depuración de los vencidos, significan la solidificación del poder de Francisco Franco, la instauración de un régimen personal, autoritario, caracterizado por la «unidad de poder y la coordinación de funciones».

Francisco Franco sale del trauma de la guerra civil, victorioso, investido de un carisma que le otorgan sus adeptos iniciales y todos aquellos para quienes el triunfo nacional significó una liberación de circunstancias trágicas. El mandato de Franco se interpreta como «vitalicio y otorgado por la Divina Providencia» y con responsabilidad tan sólo «ante Dios y ante la Historia». Franco es en la paz, como lo ha sido en la guerra, Caudillo de España, Generalísimo de los Ejércitos, jefe nacional del Movimiento, jefe del gobierno y jefe del estado. Organismos tales como el Consejo Nacional y la Junta Política no pasarán de funciones consultivas harto restringidas y de nula influencia sobre el ejecutivo.

A lo largo de toda su duración, el régimen creado por Franco se caracterizará por su negación del sistema demoliberal y parlamentario, basado en los partidos políticos; por el control de los sindicatos obreros, bajo una tutela estatal negadora de la lucha de clases y por un concepto estrictamente unitario de la patria, a fin de lograr la «unidad entre los hombres y las tierras de España»..

Al cese de las hostilidades el régimen de Franco se ve enfrentado a una gigantesca tarea de reconstrucción de los destrozos materiales. En cuanto a las heridas morales, queda todo un inmenso rastro de lutos, encarcelamientos y exilio. El estado de apatía y postración del país desprende un conformismo resignado, capaz de aceptar cualquier sistema político antes de caer en otra guerra civil.

El programa de gobierno del franquismo en la inmediata posguerra se impregna de ideas imperiales, de totalitarismo político y de autarquía económica. El pragmatismo personal de Franco actuará ejerciendo un arbitraje que usará y manejará en su provecho las diversas tendencias que se agrupan entre sus partidarios.

El estallido de la segunda guerra mundial en septiembre de 1939 representará un contratiempo para el proceso de reconstrucción emprendido. Franco decretará la neutralidad de España, pero las circunstancias internas del país se agravarán por la carencia de víveres y de materias primas. La imposición de un rígido racionamiento y de una ilógica tasa a los precios, dentro del intervencionismo estatal del momento, crea un mercado negro que trafica con todo lo escaso y que será de consecuencias extraordinarias para la moral del país.

Fuera de su nación, Franco era observado por el resto del mundo como un dictador tenaz y estricto, por lo que de acuerdo a diversas investigaciones históricas se pudo saber que el Caudillo colaboró con el Holocausto promovido por la Alemania nazi, entregándole a Heinrich Himmler, Comandante en Jefe de las SS, una lista en la que figuraban los nombres de un total de seis mil judíos españoles y extranjeros que residían en España.

Mientras tanto, la comunidad española se hallaba aislada del resto del mundo, por un período que se extendió por más de una década, y que finalizaría con la llegada de la llamada Guerra Fría, donde Franco encontró el momento propicio para reestablecer las relaciones internacionales de España y la apertura del país.

De esta manera, durante la década del 50, España fue incorporada a la Organización Internacional de las Naciones Unidas, y con ello llegó el primer plan de estabilización económica, que había sido acordado por el gobierno de Franco con el Fondo Monetario Internacional.

Su apertura política condujeron a Franco a realizar algunos importantes cambios dentro de su entorno político, por lo que decidió desligar de su cargo a varios militares y tradicionalistas, que fueron reemplazados por sangre joven, sobre todo pertenecientes a la corriente tecnócrata, relacionada con el Opus Dei. A partir de ese momento se inició una importante reforma económica para el país.

Ya para fines de la década de los 60, la figura de Franco no era la misma, y el tiempo comenzaba a pesar sobre su rostro. Su deterioro físico se hacía cada vez más evidente y la temida muerte comenzaba a rondar.

Ante la realidad, los españoles comenzaron a preguntarse qué sucedería una vez que Franco ya no estuviera entre ellos. Quizás por ello, en el mes de julio de 1969 fue anunciado públicamente que el príncipe Juan Carlos de Borbón se convertiría en el sucesor de Franco en la jefatura del Estado.

Sin embargo, para la mayoría de los españoles el poder debía ser heredado por el almirante Luis Carrero Blanco, que se desenvolvió como vicepresidente del gobierno de Franco en 1969, y que al parecer era la figura predilecta del Caudillo para ocupar su lugar después de su muerte.

Pero la realidad de la tragedia volvió a generar dudas entre el pueblo español, cuando en el mes de diciembre de 1973 muriera el almirante Carrero Blanco, víctima de un atentado de la ETA.

Con sus últimas fuerzas, Francisco Franco continuo alimentando su leyenda, efectuando ejecuciones y penas de muerte sobre los miembros de determinados sectores rebeldes, como es el caso de la ETA, que en la actualidad aún se la considera como un legado del franquismo.

Después de una extensa agonía, que incluyó prolongadas intervenciones quirúrgicas sin éxito, Franco exaló su ultimo aliento en la mañana del 20 de noviembre de 1975. Pocos minutos después, la muchedumbre que se dio cita en la tradicional Plaza de Oriente de Madrid, escuchaba atenta y apesadumbrada la noticia de la muerte del Caudillo, a través de un breve discurso emitido por un afectado Carlos Arias Navarro, presidente del gobierno, desde el balcón del Palacio Real de Madrid, donde en tantas oportunidades Franco se había dirigido a su pueblo.

Alrededor de 500.000 personas despidieron a Franco durante un funeral que se extendió por más de cincuenta horas, y que tuvo lugar en la capilla ardiente en la sala de Columnas del palacio de Oriente. A dos días de la muerte del dictador, el pueblo español fue informado con la noticia que señalaba que el príncipe Juan Carlos de Borbón había sido investido Rey de España por el Parlamento.

SUS ULTIMOS AÑOS: El declive físico de Franco al iniciarse la década de 1970 es manifiesto.Afecto de la enfermedad de Parkinson, el fuerte tratamiento a que se ve sometido deja huellas en su organismo. En junio de 1973, atendiendo a esta ley vital, Franco designa al almirante Carrero como primer ministro.

Es la primera cesión de poder real que efectúa en sus treinta y siete años de mando ininterrumpido. El nuevo gobierno que preside el almirante, mantiene elementos tecnocráticos aunque da entrada a otros elementos políticos.El día 20 de diciembre de 1973 se produce el trágico suceso del atentado que cuesta la vida al almirante Carrero. Su muerte significa la rotura del eslabón que garantizaba la continuidad del franquismo.

El hecho, no bien esclarecido en cuanto a su inducción, provoca una crisis, un período de tensa perplejidad que se resuelve con el inesperado nombramiento del ministro de la Gobernación, Carlos Arias, como jefe de gobierno. Se abre así el último período del franquismo, caracterizado por un tímido intento aperturista que se materializa en un proyecto de ley de asociaciones políticas que merece una fría acogida, pues para los continuistas es innecesario y para los aperturistas es insuficiente. En julio de 1974 Franco cae enfermo con graves trastornos circulatorios.

A su cabecera se produce un forcejeo, dado lo crítico de su estado, por conseguir la cesión de poderes y la puesta en práctica de las disposiciones sucesorias. Finalmente, el presidente Arias consigue la designación del príncipe Juan Carlos como jefe de estado en funciones.

A la recuperación de Franco y posiblemente presionado por su «entourage» familiar, el Caudillo reasume nuevamente sus funciones contra el criterio de una parte de la opinión, que consideran el hecho de su enfermedad como una coyuntura favorable para retirarse y tutelar desde su retiro la orientación del posfranquismo.Los intentos aperturistas desigualmente compartidos en el seno del gobierno dan lugar a una crisis en la que salen los ministros Cabanillas y Barrera, síntoma de que entre las propias fuerzas salidas del franquismo empiezan a manifestarse disidencias y tomas de posición para el momento en que Franco desaparezca.Al iniciarse el año 1975 la oposición política se hace más patente.

La recesión económica hace cundir el descontento y el malestar entre una clase obrera que no vacila en plantear sus demandas y hasta en ir a la huelga. Lamentablemente, los brotes de violencia que habían estado localizados en el País Vasco se extienden a otros puntos de España. Al llegar el verano, una serie de atentados cuestan la vida a varios miembros de las fuerzas armadas.

El gobierno promulga un decreto-ley Antiterrorismo que pone al país casi en estado de excepción. La senectud de Franco en el delicado momento que atraviesa su régimen se hace ya patente en la rareza de sus apariciones en público, en la falta de comunicación con un pueblo que ha llegado a considerar su figura como consustancial con la gobernación del país.

En el mes de septiembre la celebración de unos juicios sumarísimos trae consigo la condena a muerte de once personas. Franco indulta a seis de ellas, pero el cumplimiento de la sentencia contra las otras cinco desencadena otra vez manifestaciones de inusitada violencia contra las representaciones españolas en el extranjero. Algunos países retiran a sus embajadores.Simultáneamente la situación del Sahara español se ha visto agravada por la tensión existente con Marruecos.

El día 1 de octubre, día del Caudillo, una manifestación de adhesión se congrega de nuevo en la plaza de Oriente para contrarrestar las manifestaciones antifranquistas del exterior y en solidaridad por los difíciles momentos que atraviesa el régimen. Franco aparece en el balcón del Palacio Real y dirige unas breves palabras. Será su última aparición pública. Hacia el 12 de octubre empiezan a circular rumores sobre el estado de salud del Caudillo, rumores que se confirman cuando se notifica oficialmente que su estado gripal se ha complicado con trastornos cardíacos y circulatorios. Su enfermedad se alargará por espacio de treinta y nueve días, entre alternativas, retrocesos y operaciones a vida o muerte.

Los últimos días de su vida los pasa inconsciente y sostenido artificialmente. Entretanto las disposiciones sucesorias han hecho entrar en funciones al príncipe. Franco fallece el día 20 de noviembre a los ochenta y tres años de edad y a los treinta y nueve de mandato. Un período de gobierno con escasos precedentes, por su duración y su significación, a lo largo de la historia.
(Fuente: «Hombres que forjaron el mundo moderno» – Tomo III – Francisco Franco – Nota de Rafael Abella – Editorial Planeta)

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