Historia de Mujeres

Cambios Sociales de las Mujeres Siglo XX Poderosas Mujeres del Mundo

Cambios Sociales de las Mujeres Siglo XX

Éstas mujeres no solo tienen poder político sino presencia en los medios de comunicación, influencia en los negocios  y participación en organismos civiles, además de fortunas personales. Aquí los 10 primeros lugares.

EL NUEVO ROL DE LA MUJER EN EL SIGLO XX:

Se estima que las madres necesitan tener un promedio de 2.1 hijos para asegurar el reemplazo natural de la población de un país. En muchos países europeos, el crecimiento de la población se detuvo en la década de 1960, y la tendencia se mantiene desde esa época. En los años 1990, las tasas de fertilidad disminuyeron drásticamente. Entre las naciones de la Comunidad Europea, el número promedio de niños por madre llegó a 1.4; la tasa de Italia, de 1.2, fue la más baja del mundo en 1997.

Al mismo tiempo, el creciente número de mujeres trabajadoras continuó en aumento. En Gran Bretaña, por ejemplo, las mujeres constituyeron 44 por ciento de la fuerza laboral en 1990, superando el 32 por ciento de 1970. Más aún, las mujeres fueron conquistando mejores fuentes de empleo. Un mayor acceso a las universidades y escuelas profesionales les permitió desempeñarse en áreas como la jurisprudencia, medicina, gobierno, negocios y educación.

En la Unión Soviética, 70 por ciento de la fuerza laboral en las áreas de medicina y docencia eran mujeres. Sin embargo, la inequidad económica seguía prevaleciendo: percibían salarios menores que los hombres por trabajos similares y hallaban menos oportunidades para avanzar a posiciones gerenciales.

Como consecuencia de los cambios producidos por la Revolución Industrial a lo largo del siglo XIX, las mujeres irrumpieron como trabajadoras asalariadas en la industria y en los servicios. La ruptura de la vieja familia agraria, en la que cada uno tenía su ocupación en la unidad económica familiar, dio origen a una nueva escena familiar de la clase trabajadora en la que el salario de la mujer –y el de los niños– era indispensable para el sustento familiar. Pero a partir de mediados del siglo XX esta situación se generalizó, ya no sólo entre los trabajadores, sino entre las clases medias y altas, y especialmente entre las mujeres casadas de estos grupos, que con anterioridad se limitaban al trabajo doméstico y al cuidado de los hijos.

El masivo acceso de las mujeres a la enseñanza superior que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial permitió, poco a poco, la ocupación de cargos de responsabilidad que esta formación posibilitaba. En la actualidad, chicos y chicas acceden por igual a los estudios en el mundo desarrollado.

La combinación de independencia económica y acceso a la formación superior dio extraordinaria relevancia y auge a los movimientos feministas en tomo a los años 60. Desde la Revolución Francesa, y a lo largo del siglo XIX, sobre todo con el sufragismo, las mujeres habían reivindicado su derecho a gozar en pie de igualdad con los hombres de todos los derechos políticos, sociales y económicos.

La gran diferencia fue la amplitud que alcanzó en esta época una nueva conciencia del feminismo y del papel de la mujer. Se produjo un cambio revolucionario respecto a lo que esperan las mujeres de sí mismas y lo que el mundo espera de ellas en cuanto a su lugar en la sociedad.

El derecho a gozar de su sexualidad, a elegir tener o no tener hijos, a divorciarse, a permanecer soltera, a compartir las tareas domésticas, a rebelarse contra el mal trato, a optar a todos los puestos de trabajo o de decisión política, se convirtieron en demandas cada vez más generalizadas entre las poblaciones femeninas del mundo occidental.

Aunque algunas de estas aspiraciones –lo que esperaban las mujeres de sí mismas– fueron al principio planteamientos de las mujeres de clase media o alta, con el tiempo se generalizaron a todos los sectores sociales y acabaron siendo también asumidas por los medios de opinión y por los poderes públicos. Si en nuestros días no son todavía una realidad, sin duda son ya una fuerte aspiración.

Mientras, en el Tercer Mundo, las cosas eran relativamente diferentes. Para la inmensa mayoría de las mujeres pobres las cosas habían cambiado poco. La sumisión al padre o al marido, la reducción al ámbito de lo doméstico y el trabajo como una necesidad de supervivencia y no como una forma de emancipación, continuaban siendo generales. Ahora bien, también se han producido cambios.

En primer lugar, en todos los países, con escasas excepciones (fuerte integrismo islámico), una minoría de mujeres de la clase alta, educadas y acomodadas, han accedido a la vida pública y ha sido significativamente relevante el número de jefes de Estado femeninos en estos países (India, Pakistán, Sri Lanka, Filipinas, Nicaragua, Argentina…), aunque casi siempre como hijas o viudas de hombres famosos.

Por otro lado, en aquellos países en los que se desarrollaron regímenes de tipo socialista (Argelia, Cuba, Afganistán, Vietnam…), las mujeres conquistaron muchos derechos (acceso a la enseñanza, al mundo laboral, a la actividad política, etc.), aunque en la actualidad parte de estos avances se han eliminado con la caída de estos sistemas. Por último, aquellos países que han tenido procesos de occidentalización presentan situaciones de mayor libertad de las mujeres y mayores conquistas feministas, mientras los más tradicionales o cerrados presentan todavía, incluso en las clases altas, una profunda subordinación de la mujer al hombre.

El movimiento feminista de los años 60: La psicóloga norteamericana Betty Friedan publicó La mística de la feminidad en 1963 una obra en la que se describía «el problema sin nombre», la insatisfacción de millones de mujeres americanas recluidas en su hogar y forzadas al papel de ama de casa, esposa y madre feliz. Sus tesis dieron origen a un amplio movimiento feminista, que reivindicó el derecho de las mujeres a la realización personal mediante un trabajo propio y la prohibición de cualquier discriminación por razón de sexo.

Además, exigió la igualdad de oportunidades, cambios en la legislación sobre matrimonio, divorcio, malos tratos o violación, así como el derecho a expresar su propia sexualidad y a elegir su estilo ce vida, incluyendo cuestiones como el aborto, la homosexualidad o la libertad de relaciones sexuales.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo García-Gatell

Vida de las Mujeres en los Países Subdesarrollados o Pobres

VIDA DE LAS MUJERES EN PAÍSES POBRES

VIDA DE LAS MUJERES EN PAÍSES POBRES

Nuestra época, en verdad, ha presentado sus contradicciones. Otra es el marcado contraste entre la agudizada conciencia de la importancia del aporte de las mujeres a las economías nacionales y a la sociedad humana en general, y el deterioro en la posición económica de millones de mujeres en los países pobres.

La década del 80 vio significativos problemas económicos y sociales ni la mayoría de los países en desarrollo, que detuvieron y a veces revirtieron el progreso de décadas previas. Como hemos visto, la recesión económica precipitó graves problemas de balanza de pago y de deuda externa, y los países en desarrollo soportaron lo peor del proceso de ajuste internacional. Los programas de “estabilización” y de “ajuste estructural”, que se vieron obligados a seguir como precio de la ayuda del FMI, estaban diseñados para restaurar los actuales balances de cuenta dentro de períodos relativamente cortos. Se prestó poca atención al impacto social del ajuste económico.

Fueron muchas las penurias, de las cuales las mujeres soportaron una porción desproporcionada cuando las familias sufrieron pérdidas en ingresos y enfrentaron costos más elevados y servicios públicos reducidos.

Son las mujeres las que debieron hallar trabajo extra para suplementar el ingreso familiar y reordenar los presupuestos de la familia cambiando por alimentos más baratos, economizando combustible y vendiendo atesoradas posesiones. Son las mujeres las que se vieron afectadas de manera más inmediata por los cortes en lo relativo a salud y educación resultantes de las reducciones en los gastos del gobierno y por las tasas crecientes de enfermedad y mortalidad para los niños. Las mujeres han estado en la línea del frente a  la crisis en el mundo en desarrollo, soportando la mayor responsabilidad  de ajustar su vida para asegurar la supervivencia.

En un informe para la Commonwealth se citó la siguiente descripción del día interminable de una mujer en Mozambique, del libro de Stephanie Urdang And Still They Danced:

La imagen mas vivida de las mujeres en Mozambique es la de una mujer en su machamba, o lote de la familia, con las piernas rectas, el cuerpo formando una V mientras hora tras hora está encorvada azadonando, sembrando, desmalezando, día tras día con su bebé sobre la espalda y con el único descanso posible cuando el bebé llora de hambre y la madre busca un lugar al borde del campo para alimentarlo.

Puede estar ya en su campo a las 5.30 de la mañana, trabajando hasta el mediodía cuando el sol, alto en él cielo y abrasador, es demasiado insoportable para trabajar. Los hombres ayudan con tareas estacionales: limpiar la tierra, por ejemplo. Arar el campo, en particular si el arado es tirado por bueyes, por tradición es tarea estrictamente masculina. La imagen de las mujeres productoras se repite millones de veces en todo el vasto territorio del África subsahariana, donde son responsables de alrededor del 80 por ciento de la producción de la familia.

Pero cuando ella vuelve de los campos al hogar, su trabajo sólo está parcialmente hecho. Se debe procesar la comida: horas de golpear con la gran mano en un mortero, ambos hechos con troncos de árboles, remover las cáscaras del arroz, machacar maíz para hacer la harina del potaje común, moler finamente maní. El sonido del mortero llena el aire a toda hora del día, un golpeteo rítmico que se transmite por la tierra abierta africana. Otro tanto sucede con el olor del carbón de leña del fuego con el que cocina cada familia.

El encendido del fuego se produce sólo después de horas de buscar combustible, a menudo desplazándose por largas distancias ya que se han agotado las provisiones más próximas al hogar. También es necesario ir a buscar agua para cocinar, para lavar los platos y para las abluciones. En algunas áreas secas de Mozambique donde las fuentes de agua son pocas y alejadas entre sí, no es raro un viaje de dos horas en cada dirección y el de retorno se hace con un recipiente de veinte litros de agua sobre la cabeza, tan pesado que hacen falta dos personas para subirlo hasta la cabeza.

El lavado de ropa suele hacerse a la orilla de un río o de otra fuente de agua, nuevamente un viaje de mayor o menor distancia. Se debe barrer y limpiar la casa y el área donde se vive. Se debe cocinar la comida. Hay que juntar hojas de plantas salvajes para usarlas como suplementos en la cocción. Y todo el día, como telón de fondo de todo el otro trabajo, está la incesante responsabilidad del cuidado de los niños.

Todas esasbtareas se realizan con poco o ningún acceso a la tecnología, que podría acortar el tiempo empleado y reducir la fatiga física. Y todo el tiempo, a menos que la mujer sea estéril o haya superado la edad de la reproducción, prácticamente está siempre embarazada o amamantando (pp. 59-60).

Habiendo examinado atentamente toda la evidencia del impacto de la crisis sobre las mujeres, el grupo de expertos del Commonwealth expresó su convicción de que:

…las medidas de estabilización de corto plazo con mucha frecuencia han estado en conflicto con los objetivos de desarrollo de largo plazo, causando penurias lo bastante serias como para invalidar el proceso. Es sólo mediante el reconocimiento de la necesidad económica de proteger la base social, en particular en lo que aféela a las mujeres, y mediante la incorporación de esas preocupaciones en la política, que el ajuste puede lograr sus fines deseados.

En otras palabras, las políticas de ajuste que no incorporan plenamente las preocupaciones de las mujeres no sólo son injustas y causan una penuria innecesaria, sino que también ponen en peligro la efectividad de las políticas mismas. Debemos acentuar que nuestras propuestas no serán puestas en práctica de manera adecuada si se las ve y se las incorpora sólo como agregados marginales a los presentes esfuerzos de ajuste. El problema del ajuste existente no es su omisión de unos pocos proyectos para las mujeres sino su incapacidad para tener en cuenta adecuadamente el tiempo, los roles, la contribución potencial y las necesidades de la mitad de la población de cada país. (“Engendering Adjustment for the 1990s”, p. 4)

El destino de las mujeres (y los niños) está íntimamente ligado con el medio ambiente. Sea la cuestión el agotamiento de la leña, la polución urbana o el crecimiento de la población, la integración de medio ambiente y desarrollo logrará terminar sustancialmente con la pobreza en general y mejorar la suerte de las mujeres en particular.

Fuente Consultada: Nuestro Hogar, el Planeta Shridath Ramphal

Mujeres Notables de la Historia Biografias de Mujeres Importantes

Biografías de Mujeres Notables de la Historia

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Muchos estudiosos coinciden en que la humanidad vivió una etapa inicial de matriarcado, donde se rendía culto a la Diosa Blanca, a la Madre Tierra y otras deidades que reflejaban la relación existente con la naturaleza. Ella traía el rayo, las inundaciones y los animales feroces; pero, si se sabía honrarla, compensaba generosamente con otros dones.

Y el más importante era la propia continuidad del ser humano… Todavía no se conocía el papel del hombre en la concepción, que solía atribuirse al viento o a los ríos; y la mujer era respetada como emblema de esa fertilidad misteriosa. Rosa Montero propone en Historias de Mujeres: «Tal vez no fuera una etapa de matriarcado, sino simplemente de igualdad social entre los sexos, con dominios específicos para unas y otros. La mujer paría, y esa asombrosa capacidad debió de hacerla muy poderosa.»

En cualquier caso, esa relación de fuerzas concluyó. Aunque no de forma tajante y uniforme, y no sin que muchísimas mujeres dieran batalla, desde el principio de su sojuzgamiento histórico hasta hoy. La cosmografía judeo-cristiana está llena de hembras molestas y respondonas que fueron convenientemente castigadas. Según las tradiciones judías, Adán tuvo una primera mujer llamada Lilith.

Ésta se mostraba desobediente con su amo y señor, y pretendía estar en pie de igualdad con él, lo cual hizo perder la paciencia a Jehová, que la transformó en una demonio devoradora de sus propios hijos. En La Biblia, Eva no se queda atrás: provoca la caída en desgracia de la incipiente humanidad por morder el fruto prohibido de la sabiduría; éste luego se asociaría con el sexo, y esta relación entre sabiduría y capacidad de disfrutar libremente del cuerpo no suena peregrina… Más tarde, las mujeres siguen dando problemas: vean por ejemplo a la esposa de Lot, que desobedece la orden de no mirar hacia atrás al abandonar Sodoma, próxima a ser destruida por los ángeles, y por ese acto es convertida en estatua de sal.

Si vamos a La Riada, vemos que la expedición de los aqueos contra las lejanas murallas de Troya no es motivada por la religión, ni por un afán expansionista, sino por el rapto de una mujer. Diez años de cruentas batallas en nombre de Helena. Otros rostros femeninos fuertes impulsan el relato, como Briseida, favorita de Aquiles; Hécuba, madre de los vencidos; la altiva Casandra, Andrómana despidiendo a su esposo Héctor en uno de los momentos más conmovedores del poema, Penélope tejiendo y destejiendo… Víctimas y excusas de la guerra, ellas toman una postura a veces desafiante, otras resignada, pero siempre digna frente a su destino. Las diosas también intervienen activamente: la decisión de Zeus a favor de los troyanos sucumbe ante la terca desobediencia de su esposa Hera y su hija Atenea, simpatizantes de sus adversarios, que no hacen ningún caso de las tronantes amenazas del dios.

Hasta nosotros han llegado los nombres de tantas que, a lo largo de la historia humana, han brillado y siguen brillando con luz propia. Muchas veces, en lo que conocemos de sus vidas, la leyenda se entremezcla con los hechos verdaderos y es imposible separar una de otros. Pero Jean Cocteau decía preferir el mito a la historia, porque la historia está hecha de verdades que terminan convirtiéndose en mentiras, mientras que el mito está hecho de ficciones que a la larga se revelan verdaderas.

Pasó la Antigüedad, con su contradictoria valoración de la mujer; la Edad Media, donde tantas fueron quemadas y otras convertidas en esclavas, en relación muy superior a los hombres; pasó la Revolución Francesa, con sus ideales igualitarios que aún siguen pendientes; la incorporación masiva al mundo del trabajo en la Revolución Industrial…

También el siglo XX pasó, con todo tipo de acontecimientos movidos, entre ellos, las grandes conquistas femeninas, y el «sexo débil» sigue ganando territorio, a tal punto que ya nadie lo llama así. ¿Qué mejor momento para volver la vista hacia algunas mujeres que escaparon al molde en todas las épocas, mientras las mujeres legendarias del mañana pelean hoy sus vidas? Damas que buscaron influir en su mundo y en su tiempo, y consiguieron más que eso: siguen siendo referencia obligada del presente.

Y el siglo XX termina con mujeres que trabajan cuando sus maridos están desocupados; con chicas de la calle que son explotadas y prostituidas a los once o doce años; con maestras todavía ayunando, junto a sus compañeros, en la carpa que se ha instalado como un monumento más de la Plaza frente al Congreso; con las abuelas de desaparecidos marcando el equilibrio siempre difícil entre la cólera por el hijo o la hija asesinados, que llama a la venganza, y el principio de que allí donde hubo violencia haya solamente justicia.

Las mujeres enfrentaron las prohibiciones y los límites. Aprendieron a moverse solas por las ciudades, lejos de la vigilancia o la protección de los hombres. Aprendieron a ejercer derechos y a conocer su propio cuerpo. Aprendieron el precio y la responsabilidad de la independencia. Las mujeres son malabaristas: mantienen un equilibrio complicado entre el espacio de la familia, que sostienen, y la vocación pública que eligen. Muchas veces padecen el conflicto de esos dos mundos, dudan ante los dilemas inevitables. Pero se mueven con el deseo de estar a ambos lados de la línea.
Casi todos aceptan hoy que esa línea, entre familia y vida pública, puede cruzarse libremente de ida y vuelta.

En cuanto a su propia intimidad, pretendieron nada más y nada menos que gobernarla ellas; en muchos casos obtuvieron lo que querían con creces, y en otros tuvieron que afrontar terribles consecuencias.

Historia del Sufragio Femenino

Mujeres Matemáticas de la Historia Biografia

Biografías de Mujeres Matemáticas

MUJERES MATEMÁTICAS Y CIENTÍFICAS: Uno de los objetivos es el de promover temas curiosos que atraigan la atención de estudiantes en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las disciplinas matemáticas. Hoy vamos a hablar sobre algunas grandes contribuciones de mujeres en la historia de las matemáticas. También es importante destacar, que es matemáticas como en otros campos de la ciencia e inclusive de la filosofía, le fueron cerradas las puertas a las mujeres hasta bien entrado el siglo XX. 

Sin embargo, a pesar de dichos obstáculos y muchos de ellos muy duros, hasta el de poner en riesgo sus vidas, algunas mujeres lograron formarse, y aportar sus destacados conocimientos en las distintas áreas de la ciencia. Aquí se presentan algunos interesantes casos, para aprender y reflexionar sobre la voluntad y la lucha por la libertad cuando el motor de la pasión mueve nuestros actos.

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grandes mujeres matematicas

1-Ada Lovelace      2-Madame Curie   3-Hipatia de Alejandría   4-Carolina Herschell     5-Sophie Germain   6-Emile du Chatelet

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UN POCO DE HISTORIA DE LA MATEMÁTICA: La palabra matemático se ha convertido en sinónimo de exactitud y de precisión. Así, se aplica al amigo que llega puntualísimo, al que encuentra una solución justa, o a la concordancia de dos hechos.

La Matemática se ha definido como la ciencia de las correlaciones severamente lógicas y generales porque sus resultados, sus verdades, han de tener valor universal en el tiempo y en el espacio.

Antiguamente se consideraba que los números encerraban mágicos secretos. Pitágoras veía en ellos misteriosas razones. Para él y sus seguidores el uno era la Razón, el dos el Hombre, el tres la Mujer, el cinco el Matrimonio, suma del Hombre y la Mujer, etc. Por este camino quiso sujetar la Música, la interpretación del Cosmos y toda la Ciencia a razones puramente numéricas.

Incluso hasta los siglos que antecedieron al Renacimiento se creyó en la magia de los números y se veneraban los llamados «perfectos» como el 28 en los que la suma de todos sus divisores, en este caso I, 2, 4, 7 y 14, era igual al propio numeró. Y se llamaban «amicales» aquellos cuya suma de divisores era igual al otro. Por ejemplo 10 (sus factores son 2 y 5) respecto al 7.

La creencia de que la Matemática tiene por objeto descubrir las relaciones entre los números, las formas, etc., que tienen su existencia en el mundo real, ha sido desplazada por otro concepto más amplio y elevado. La Matemática no es sólo la ciencia de la cantidad, como se venía definiendo hasta tiempos recientes, sino que es una ciencia formal, no real. Porque el objeto de la misma no es la realidad, sino el pensamiento.

Empecemos por admitir que una circunferencia perfecta sólo existe en nuestra mente. El número i, por ejemplo, se llama imaginario porque no tiene existencia real, y la expresión 32 es una lucubración mental aunque coincida con algo tan concreto como es la hipotenusa de un triángulo rectángulo cuyos catetos son iguales a la unidad. Einstein llegó a decir algo tan atrevido como: «Si la matemática versa sobre la realidad, no es exacta. Si es exacta, no versa sobre la realidad.»

El hecho de que el mundo real y el mundo descrito por la Matemática coincidan es algo maravilloso, pero no debe olvidarse que es una concordancia aproximada. Es válida esta coincidencia para nuestras necesidades inmediatas, para medir la longitud de una sala o para determinar el peso de un vehículo, pero cuando salimos de nuestro mundo concreto e inmediato se echa de ver que esta Matemática aproximada no sirve.

Cuando Lobatchewsky, en 1826, esbozó los principios de una Geometría en completa contradicción con los postulados de Euclides, tenidos hasta el momento como sagrados, se advirtió que el matemático ruso había construido una Geometría perfectamente lógica, pero que no concordaba con nuestro mundo inmediato. Por lo menos en apariencia, pues cuando Riemann construyó otra Geometría no euclidiana, Einstein se sirvió de ella para explicar su espacio curvo y de rechazo el esquema más aproximado del mundo físico real.

La Matemática es la ciencia básica y sin ella ninguna otra posee fundamento sólido. Es la que experimenta un progreso más grande y decisivo, y la que viene a explicar, en última instancia, las íntimas estructuras de todas las demás. Se ha llegado a la conclusión de que la última explicación del átomo se reduce a una fórmula matemática como máxima abstracción aunque ésta no sea imaginable ni representable sino por signos y números. Los horizontes que se abren al estudio matemático son inmensos.

En los primeros años de nuestro siglo, el alemán Cantor ideó su «Teoría de los conjuntos», que al principio pareció un simple juego o pasatiempo y ha venido a demostrar una enorme utilidad. Los atrevidísimos estudios y disquisiciones a que ha dado lugar la matemática moderna impulsaron al filósofo inglés Bertrán Russell a decir, con frase irónica, que «la Matemática es una ciencia en la que no se sabe nunca de qué se habla ni si lo que se dice de ella es verdadero y real».

Pero descendamos a nuestro pequeño mundo en el que vivimos. Para él existe una Matemática concreta que resuelve todos los problemas que la vida plantea.

Una primera división de la Ciencia de la Cantidad la tenemos en lo que se refiere a Cantidad y Números y lo que atañe a Extensión y Forma , he aquí algunas definiciones de las partes en que se puede dividir la Matemática:

  • Aritmética, que estudia la composición y descomposición de la cantidad y su representación por medio de Números.

  • Algebra, que trata de la cantidad en abstracto y representada por letras o por otros signos.

  • Cálculo Diferencial, que versa sobre las diferencias infinitamente pequeñas de las cantidades variables.
    Cálculo Integral, que enseña a determinar las cantidades variables conocidas sus diferencias infinitamente pequeñas. Ambos cálculos se funden en el llamado Cálculo Infinitesimal.

  • Geometría, que trata de las propiedades y medida de la extensión en general. Se divide en Geometría del Plano y Geometría del Espacio.

  • Geometría Descriptiva, que tiene por objeto resolver los problemas de la Geometría del Espacio por medio de operaciones efectuadas en un plano.

  • Trigonometría, trata del estudio y resolución de los triángulos, y

  • Geometría Analítica, que estudia las propiedades de las líneas y las superficies representadas por medio de ecuaciones algebraicas.

Las Mujeres de Einstein Amores y Amantes Vida Amorosa de Albert

Las Mujeres de Einstein: Amores y Amantes

Pauline madre de Einstein:

Las Mujeres de Einstein Amores y AmantesPauline Koch tenía 17 años cuando contrajo matrimonio en 1876 con Hermann Einstein. Mujer culta, interesada en música y literatura, era excelente pianista y disfrutaba tocando este instrumento tan a menudo como podía.

Tres años después de casarse con Hermann, Pauline tuvo su único hijo varón, Albert. En 1881, cuando Einstein tenía dos años, nació su hermana Marie, a quien siempre llamaron Maja.

Se fomenta el interés por la música: Pauline quería que sus hijos apreciaran la música y tocaran un instrumento, así que cuando Albert cumplió seis años, contrató una maestra para que le enseñara a tocar el violín. Las clases comenzaron bien, pero luego de un tiempo el niño se aburrió de la instrucción rígida, le lanzó una silla a la maestra y la expulsó de la casa. Pauline se armó de paciencia y sencillamente contrató otro profesor.

Einstein soportó las lecciones de violín que su madre le impuso. La fuerte mano de Pauline al respecto dio frutos. A los 13 años el niño descubrió a Mozart y su interés por la música dio un vuelco. Comenzó a tocar dúos con la madre al piano, costumbre que conservó hasta la muerte de Pauline. La música se convirtió en parte importante de su vida.

Pauline vivió muy orgullosa de su hijo y siempre se involucró en sus asuntos. Cuando Albert estaba en la escuela elemental, ella le escribió a su madre alabando el rendimiento escolar del niño. Cuando Einstein quiso entrar en la universidad, dos años antes de cumplir la edad exigida de 18 años, Pauline contactó a un antiguo vecino de Alemania que vivía por entonces en Zurich para ver si éste podía lograr que la universidad suprimiera el requisito.

Aparentemente, Pauline dijo que Albert era niño prodigio (que no era), porque eso fue lo que declaró el antiguo vecino a los administradores de la universidad. El hecho es que logró su objetivo. La universidad suprimió el requisito de edad y Einstein pudo presentarse a las pruebas de admisión.

Oposición a Mileva: No todo marchó sobre ruedas entre Einstein y su obstinada madre. Los tiempos difíciles llegaron cuando Pauline se dio cuenta de que las relaciones entre su hijo y su novia y condiscípula, Mueva Maric, se habían vuelto serias. A Pauline nunca le gustó Mueva, pues pensaba que no era lo suficientemente buena para su brillante retoño. Además, era mayor que Albert.

La fuerte oposición de Pauline no tuvo ningún éxito con Einstein, de suerte que con el tiempo atenuó sus críticas. Sin embargo, montó en cólera cuando Maja le dijo que permitiera que Mueva y Albert se casaran. La confrontación causó una desavenencia tal entre madre e hija, que no se hablaron por algún tiempo.

Pauline nunca aceptó a Mileva. En años posteriores Einstein dijo que las relaciones entre Pauline y Mueva “bordeaban la hostilidad”.

A pesar de esto, Pauline amaba a su hijo y vivía pendiente de sus éxitos. Por su parte, Einstein quería a su madre y la visitaba cuando podía, y a veces tocaban dúos al piano.

Cuando murió su esposo, en 1902, Pauline fue a vivir con su única hermana, Fanny, y su esposo. En 1911 se trasladaron a Berlín; entonces Pauline comenzó a trabajar como ama de llaves en un pueblo vecino.

En 1914 Pauline cayó enferma de cáncer. En 1918, estando muy avanzada la enfermedad, Maja la internó en un sanatorio. Einstein, quien por entonces se había casado con su segunda esposa, la sacó al año siguiente del sanatorio y la llevó a su casa. Allí murió un año después, el 20 de febrero de 1920.

Einstein había dicho alguna vez que no se preocuparía por su muerte ni por la de nadie. Pero después del fallecimiento de su madre, “Einstein lloró como cualquier hombre, y me di cuenta entonces de que en realidad era capaz de preocuparse por alguien”, según declaró la esposa del astrónomo Erwin Freundlich.

Maja, hermana de Einstein

Cuando nació su hermana, Albert, que tenía entonces dos años, pensando probablemente que se trataba de un juguete, preguntó dónde estaban las ruedas. Maja (cuyo nombre de pila era Marie) nació en 1881.

Antes de ingresar al Instituto Politécnico Federal de Zurich, Einstein asistió al colegio en Aarau, Suiza, y se alojó donde la familia Winteler. Maja ingresó después al mismo colegio y vivió también con los Winteler. Luego permaneció tres años en Aarau preparándose como maestra, y más tarde estudió lenguas romances en las universidades de Berlín y Berna.

Mientras adelantaba el postgrado en la Universidad de Berna, su hermano dictaba clases nocturnas como Privatdozent o instructor en la universidad, primer escalón de la carrera académica. A veces Maja asistía a estas clases.

Maja obtuvo el doctorado en lenguas romances en la Universidad de Berna. Al año siguiente se casó con Paul Winteler, buen amigo de Einstein. La pareja vivió primero en Lucerna, Suiza, y más tarde en las cercanías de Florencia. Allí se establecieron hasta 1939, cuando el peligro nazi la forzó a abandonar Europa. (Problemas de salud impidieron el ingreso a Estados Unidos del esposo.) Pasada la guerra, Maja quiso volver a Europa y reunirse con su marido, pero su mala salud le impidió viajar. En cambio fue a vivir con Albert a Princeton.

Elsa, segunda esposa de Einstein, había muerto en 1936. Maja se reunió en Princeton con Margot Einstein, hija de Elsa, y con Helen Dukas, secretaria de toda la vida de Einstein. Las tres mujeres manejaban la casa y ayudaban a Einstein con la correspondencia, lo protegían de visitantes indeseables y le ofrecían compañía, consejo y afecto. Einstein era muy cercano a las tres, en especial a Margot y Maja.

Maja escribió un ensayo biográfico sobre su hermano, que terminó en Florencia en 1924. Este ensayo, titulado “Albert Einstein, bosquejo biográfico”, es la fuente principal de recuerdos familiares sobre los primeros años de Einstein. El trabajo de Maja, que permaneció en manuscrito hasta hace poco, relata la vida de Einstein hasta 1905 y constituye en su mayor parte un proyecto abandonado. El manuscrito fue publicado en 1987 como parte de The CollectedPapers of Albert Einstein.

Maja murió en Princeton en 1951, cuatro años antes que su célebre hermano. Einstein sufrió mucho. La había cuidado amorosamente durante sus últimos meses; le leía todas las noches “los mejores libros de la nueva y la antigua literatura”. Su inteligencia era tan aguda como siempre pero hacia el final no podía hablar. “Nunca imaginé que me hiciera tanta falta’, escribió Einstein en una carta poco después de su muerte.

Mileva Maric, primera esposa de Einstein

Mileva Maric era la única mujer que se especializaba en física en el Politécnico de Zurich, donde también estudiaba Einstein. En su segundo semestre comenzaron a interesarse mutuamente. Su relación se convirtió en un romance que con el tiempo condujo al rnatrimonio, a pesar de la oposición de la familia de Einstein (en especial de su madre).

El romance de Einstein y Mileva está bien documentado en cartas que se escribieron entre 1897 y 1903, descubiertas en 1987. No se sabía mucho de Mileva antes de la aparición de estas cartas.

En sus primeras cartas, Mueva escribe con entusiasmo sobre la física que aprendía en las clases. Con el paso del tiempo, el énfasis en la física va desapareciendo y sus cartas se convierten en cartas de amor que muestran sus sentimientos hacia Einstein y la preocupación por sus relaciones. Einstein le manifiesta su amor, le cuenta la reacción de su familia y le habla de física.

Las cartas constituyen un registro inestimable y directo del desarrollo intelectual temprano de Einstein. Con orgullo le comunica a Mileva sus ideas sobre la relatividad y sobre las inconsistencias que encuentra en algunos artículos de física que ha leído. Mileva, con su formación en física, parece su caja de resonancia.

Fundación de una familia: Las relaciones de Einstein y Mileva progresaron durante sus años de universidad. Graduado ya del politécnico y antes del trabajo en la oficina de patentes de Berna, Einstein consiguió un empleo temporal fuera de Zurich, mientras Mileva permanecía en el politécnico (había perdido los exámenes finales y se preparaba para presentarlos de nuevo). En esos meses, Einstein iba todos los sábados a Zurich para visitar a Mueva. En una de las visitas ella le dijo que estaba embarazada.

El embarazo la perjudicó en sus estudios, que habían sido una lucha durante años. Se presentó a los exámenes finales y los perdió. Estaba desolada y abandonó la universidad. Deprimida, viajó a Hungría a casa de sus padres, que no estaban muy felices con las noticias. Al comienzo, el padre, enojado, le prohibió rotundamente casarse con Einstein.

En el invierno de 1902 Mueva dio a luz una niña, Lieserl. El parto fue difícil y Einstein estaba ausente. Se enteró del asunto por una carta que le escribió el padre de Mileva.

Nadie sabe qué fue de la única hija de Einstein. Desapareció poco después de su nacimiento y no se han encontrado rastros de ella. Es probable que Mileva la haya dado en adopción.

Cerca de un año después, el 6 de enero de 1903, Einstein y Mueva se casaron en una ceremonia civil en el palacio de justicia de Berna. Einstein trabajaba en la oficina de patentes de Berna y ganaba un salario decente como funcionario. La vida se presentaba relativamente bien para la pareja.

Poco más de un año después del matrimonio, Mueva dio a luz a su primer hijo varón, Hans Albert. Aunque él trató inicialmente de ayudarla con el niño, no era propiamente lo que se dice un buen marido. Estaba interesado en su trabajo y prestaba muy poca atención a la esposa o al hijo. La cosa empeoró durante el estallido de creatividad de su año milagroso. Su relación comenzó a deteriorarse.

Lucha con la depresión: Einstein se refugió en su trabajo y Mueva se deprimió. Según un visitante, la casa era un caos. Einstein trataba de ayudar, pero su corazón estaba ausente. Cargaba al niño mientras intentaba escribir sus ecuaciones en un cuaderno.

El 28 de julio de 1910 nació Eduard, segundo hijo de Einstein y Mileva. Las cosas mejoraron entre ellos, pero no por mucho tiempo. Mueva seguía deprimida y se estaba volviendo celosa de las mujeres con las que coqueteaba su esposo.

Einstein y su familia se trasladaron a Praga en 1911, en donde Einstein había aceptado una buena oferta de la universidad. Mueva odiaba la ciudad. Einstein aceptó un año después una oferta de su alma mater y volvió a Zurich. Mueva estaba encantada. Esto duró un par de años. Einstein aceptó en 1914 una oferta de la Universidad de Berlín y se trasladó allí con la familia.

Mileva fue muy infeliz ante la perspectiva de establecerse en Berlín. Elsa, una prima de su esposo, vivía en la ciudad, y Mileva estaba celosa. Además, los alemanes miraban por encima del hombro a la gente de origen serbio, como Mueva.

Hacia el divorcio: Mueva tenía razón con respecto a Elsa. Einstein comenzó a frecuentarla y ése fue el principio del fin de su matrimonio. Luego de una pelea, Einstein se fue de la casa y algún tiempo después redactó un contrato de separación en que se estipulaban sus obligaciones. Mileva y los niños volvieron a Zunich.

En 1916, en una de sus visitas a los muchachos, Einstein le pidió a Mileva el divorcio. Esto le produjo a ella un colapso nervioso, del cual se recuperó lentamente, pero entonces surgió otro motivo de preocupación: el hijo menor. Eduard era un niño muy dotado. Leía a Goethe y Schiller en el primer grado y poseía una memoria fotográfica. Aprendía con velocidad pasmosa todo lo que se proponía. Pero estaba perturbado (Eduard debió ser internado en un hospital psiquiátrico en 1933, luego de presentar síntomas de inestabilidad mental. Murió en el hospital en 1965).

Mueva y Einstein se divorciaron el 14 de febrero de 1919. Luego del divorcio, Mileva dedicó buena parte de su vida al cuidado de Eduard. Su salud comenzó a deteriorarse en 1947. Al año siguiente sufrió un derrame cerebral que la dejó semiparalizada, y murió el 4 de agosto de 1948.

Mileva había comenzado al mismo nivel intelectual de Einstein; leían, estudiaban y hablaban de física juntos. Hacia 1902 su asociación había cambiado, porque el pensamiento de Einstein se había desarrollado y estaba en otro nivel. Pero hasta entonces su presencia le ayudó a concretar las ideas, ofreciéndole los amorosos oídos de una colega.

Lieserl, la hija de Einstein

La única hija de Einstein nació en 1902 en Novi Sad, población situada entonces en Hungría, donde vivían los padres de Mueva. Todavía la pareja no estaba casada, y el embarazo de Mileva se mantuvo secreto salvo para su familia.

Einstein se hallaba en Suiza al nacer el bebé, a la espera del resultado de su solicitud de trabajo en la oficina de patentes. Cuando se enteró del nacimiento escribió a Mueva preguntándole por la salud de la niña, cómo tenía los ojos y a quién se parecía. Tenía mil preguntas. “La quiero tanto y ni siquiera la conozco”.

Mileva respondió pero su carta no sobrevivió, así que no sabemos lo que dijo. Einstein volvió a escribir una semana después, agradeciéndole su “cartica”, pero sin mencionar a Lieserl. Las miles de preguntas que tenía la semana anterior se habían esfumado. Se refirió en cambio a su solicitud de trabajo en la oficina de patentes.

En otra carta, fechada en septiembre de 1903, cuando Mileva estaba embarazada de su primer hijo, Einstein le decía que no estaba enojado porque estuviera esperando otro bebé. De hecho, decía que había estado pensando en una nueva Lieserl, porque a Mileva “no debería negársele el derecho que tienen todas las mujeres”, y agregaba que se hallaba “muy triste por lo que le ha sucedido a Lieserl”. Aparentemente la niña había desarrollado fiebre escarlatina. “¿Cómo quedó registrada la niña?”, escribió. “Debemos tomar precauciones para que no tenga problemas más adelante”.

¿Registrada dónde? ¿En el hospital a donde fue llevada enferma? ¿Qué clase de problemas? ¿Problemas de salud o problemas de nombre? Lo ignoramos. Lieserl sencillamente desapareció. En las cartas que sobrevivieron, ni Einstein ni Mueva volvieron a mencionar jamás a su hija. Su otro hijo, Hans, nunca supo que tenía una hermana.

No existen registros de nacimiento en Novi Sad ni en las regiones vecinas que puedan dar indicios sobre Lieserl. Lo más probable es que fue dada en adopción muy pronto y quedó registrada con el nombre de su nueva familia.

Elsa la segunda esposa de Einstein

Elsa era prima de Einstein, hija de su “tío rico” Rudolf Einstein y de su tía Fanny (hermana de Pauline). Elsa contrajo un primer matrimonio con Max Loewenthal, comerciante en textiles de Berlín, con quien tuvo dos hijas, Ilse y Margot, y un hijo que murió poco después de nacer.

Einstein y Elsa se encontraban a menudo cuando niños pero perdieron el contacto en la edad adulta. En uno de los viajes de Einstein a Berlín. estando todavía casado con Mueva, volvió a encontrarse con su prima. Ella se había divorciado y vivía con sus dos hijas en un apartamento justo debajo del de sus padres. Einstein se sentía cómodo con Elsa en este entorno familiar. Cuando se trasladó a la Universidad de Berlín, siguió frecuentándola con cierta frecuencia.

Después de su separación de Mileva, Einstein veía a Elsa a menudo y en septiembre de 1917 se fue a vivir con ella. Elsa estaba claramente interesada en Einstein y lo presionó para que se divorciara.

Después del divorcio, que tuvo lugar en 1919, Einstein se sintió libre para casarse con Elsa. De ella lo atraía sobre todo su cocina. Además le estaba agradecido porque lo había cuidado cuando había estado enfermo con problemas estomacales. No había pasión entre ellos. Sin embargo se casaron el 2 de junio de 1919, sólo tres meses y medio después de su divorcio de Mileva. Einstein tenía 40 años y Elsa 43. Su matrimonio parece haber sido platónico.

Aunque algunos amigos de Einstein criticaban su afán de protagonismo, Elsa era consciente de la importancia de su esposo y logró crear para él un entorno amable donde podía trabajar. Su eficiencia en el manejo del hogar le facilitó la vida a Einstein.

Como había sucedido en su matrimonio con Mueva, aparecieron los problemas a causa de los coqueteos de Einstein con otras mujeres. Él era muy famoso, de suerte que muchas mujeres de todo el mundo se sentían atraídas por él.

En 1935, después de que Einstein y Elsa se trasladaran a Estados Unidos, ella cayó enferma con problemas cardíacos y renales. Murió el 20 de diciembre de 1936.

Einstein había sido muy atento y solícito durante los últimos meses de vida de Elsa. Luego de su muerte, él se recuperó rápidamente. ‘Me he acostumbrado muy bien a la vida aquí”, escribió. “Vivo como un oso en mi madriguera.., esta condición osuna se ha acrecentado con la muerte de mi mujer y camarada, quien era mejor con los demás de lo que yo soy”.

Ilse, hijastra de Einstein

use era una de las hijas de Elsa. En la época en que pensaba casarse con Elsa, Einstein se sintió atraído por Ilse, que era bonita y tenía 22 años. Ilse le tenía afecto y lo respetaba. Einstein pensó seriamente y sin tapujos en escoger entre las dos.

“Ayer se planteó de pronto la pregunta sobre con quién debería casarse Albert, si conmigo o con mamá”, escribió Ilse a un amigo, rogándole que destruyese la carta inmediatamente (obviamente él no le hizo caso). “Esta pregunta, formulada medio en serio y medio en broma, se volvió a los pocos minutos algo serio que hay que considerar y discutir”. Einstein, decía use a su amigo, estaba listo para casarse con cualquiera de las dos. Pero ella no abrigaba “sentimientos físicos” hacia él. Lo respetaba y quería mucho, pero más como a un padre.

Ilse se casó con Rudolf Kayser, periodista y hombre de letras, que escribió después una biografía de Einstein editada cuidadosamente por el propio Einstein. Kayser publicó en 1930 su libro, Albert Einstein A Biogrciphical Portro it, bajo el seudónimo de Anton Reiser. La edición inglesa fue publicada en Nueva York el mismo año.

Después de la toma del poder por los nazis en 1933, Kayser rescató de Berlín los papeles de Einstein y los sacó del país con ayuda de la embajada francesa. Los documentos fueron llevados más tarde a la casa de Einstein en Princeton, en donde permanecieron hasta después de su muerte.

Ilse vivía en París con su esposo. A los 37 años cayó gravemente enferma de tuberculosis. Ella y su hermana Margot se habían trasladado a París al tener noticia de que los nazis iban a secuestrarlas para llegar hasta Einstein. Elsa tuvo que irse sola a París para estar con su hija, ya que Einstein no podía poner los pies en Europa por el peligro nazi. Ilse murió poco después de la llegada de Elsa.

Margot, hijastra de Einstein

Margot era la otra hija de Elsa. Estaba casada con Dimitri Marianoff, periodista como el esposo de su hermana. Marianoff quería escribir una biografía de Einstein y comenzó a salir con Margot para tener acceso a él.

El plan de Marianoff tuvo éxito, pero en contraste con la biografía escrita por su otro hijo político, ésta no fue editada por Einstein. En consecuencia, muchos detalles personales que Einstein no estaba interesado en divulgar aparecieron en el libro, cosa que lo entristeció en gran manera.

El libro, titulado Einstein: An Intimate Study of a Great Man, ofrecía la visión detallada de Marianoff sobre la vida privada de Einstein y su opinión sobre las mujeres (la versión inglesa apareció en 1944 y está agotada).

El matrimonio de Margot y Marianoff no duró mucho. Luego del divorcio, Margot vivió en París hasta la muerte de su hermana use. Entonces acompañó a su madre de vuelta a Estados Unidos y vivió con ella y con Einstein. Muerta Elsa, Margot permaneció con Albert y lo cuidó.

Helen Dukas, secretaria de Einstein

Helen Dukas fue la secretaria de Einstein desde 1928 hasta su muerte en 1955. Emigró en 1933 a Estados Unidos con Einstein y su esposa Elsa. Vivía en Princeton en casa del científico, con Elsa y Margot. Después de la muerte de Elsa, fue una de las tres mujeres (las otras dos fueron Maja y Margot) que se encargaron de los asuntos de Einstein.

Muerto Einstein, Dukas se convirtió en depositaria de su legado literario y archivista de sus papeles. Colaboró con el profesor Banesh Hoffman —quien había trabajado con Einstein en la teoría general de la relatividad— en dos libros: Albert Einstein. Creator and Rebel y Albert Einstein, The Human Side.

Marie Winteler, primer amor de Einstein

Marie Winteler fue el primer amor de Einstein. Era hija de iost y Pauline Winteler, maravillosa familia donde se alojó el joven Albert en Aarau. Tenía 18 años cuando se conocieron, y rápidamente Albert se enamoró de ella. El romance contribuyó a los éxitos de Einstein en el año maravilloso que pasó en la Escuela Cantonal de Aarau, probablemente el más feliz de su vida.

Pero su amor de adolescentes no duró. Albert dejó de escribirle cuando abandonó la casa de los Winteler para estudiar en el Politécnico de Zurich.

Años después, en 1940, Marie le escribió una carta desde Europa pidiéndole un préstamo de 100 francos porque se hallaba en situación difícil a causa de las penurias de la guerra. Se sabía que Einstein ayudaba a muchos europeos que sufrían por causa de la guerra. Sin embargo, Helen Dukas, ignorando quién era, nunca le pasó a Einstein la carta.

Marie Curie:
La célebre científica Marie Curie fue contemporánea de Einstein. En su carácter de científicos de primer orden en el mundo, sus vidas se cruzaron varias veces. Una de tales ocasiones se presentó en 1909, cuando a ambos se les concedió el doctorado honoris causa con motivo de la conmemoración de los 350 años de la fundación de la Universidad de Ginebra.

Su descubrimiento de la radiactividad (junto con su esposo, Pierre, y el colega de ambos, Henri Becquerel) desempeñó un papel en el desarrollo de la ecuación de Einstein. E = mc²

En el artículo en que presentó su famosa fórmula. Einstein demostraba que la aplicación de sus ecuaciones de la relatividad especial a un átomo que emitía luz en un proceso de decaimiento radiactivo implicaba que la energía posee masa. Hubiera sido difícil para él pensar en la emisión espontánea de luz por parte de un objeto si el fenómeno no hubiera sido ya observado.

Cuando Einstein y Mileva viajaron a París en 1913, se alojaron donde los Curie. Las dos familias se entendían muy bien y llegaron a ser muy amigas. Después se visitaron varias veces para ir a caminar por los Alpes.

Más tarde, Einstein y Marie Curie formaron parte de una comisión de la Liga de Naciones, en donde tuvieron ocasión de encontrarse en varias oportunidades.

Fuente Consultada: Einstein Para Dummies Carlos I. Calle Investigador Científico de la NASA

Las Amazonas Mujeres Con Seno Cortado Mujeres Guerreras Mitologia

MUJERES AMAZONAS MUJERES CON UN SENO MUTILADO

Las Amazonas eran un pueblo de solo mujeres descendientes de Ares, dios de la guerra y de la ninfa Harmonía. Se ubicaban a veces al norte, otras en las llanuras del Cáucaso, y otras en las llanuras de la orilla izquierda del Danubio. En su gobierno no interviene ningún hombre, y como jefe tienen una reina. La presencia de los hombres era permitida siempre que desempeñaran trabajos de servidumbre. Para perpetuar la raza se unían con extranjeros, pero sólo conservaban a las niñas.

MUJERES AMAZONAS MUJERES CON UN SENO MUTILADOEn la mitología griega, una nación de mujeres guerreras con quienes los griegos combatieron a menudo. La historia de las Amazonas probablemente se originó en una variante reiterada en muchas culturas respecto de una tierra tan remota que superaba los conocimientos geográficos griegos. Los cuentos comenzaron a acumularse.

Según quien fuere el relator, vivían al sur de Rusia, cerca del Mar Negro, en África o por muchas otras partes. La palabra estaría formada por el prefijo negativo am, falta de y mastos, senos.

La historia cuenta que a las niñas se les amputaba un seno o se las ataba con cueros muy tensos para impedir el desarrollo de uno de los senos, facilitando así el uso del arco y la flecha. Muchos estudiosos niegan esta idea.

La leyenda de las Amazonas mezcla mitología, tradición e historias muy antiguas. Según los investigadores, estas tribus capturaban hombres para forzarlos a convivir con ellas hasta que quedaban embarazadas. Luego los mataban o expulsaban de sus tierras. Los hijos varones eran muertos o devueltos a sus padres y las mujeres, conservadas para mantener la cohesión del conjunto.

Varios héroes griegos debieron enfrentarse a las Amazonas: Belerofonte, que primero debió matar a la Quimera, un monstruo mitad león mitad dragón con cabeza de cabra que echaba fuego, que en sus ratos de ocios se atragantaba con rebaños enteros de ovejas. Belerofonte montó al maravilloso caballo Pegaso, alado y volador, y enfrentó a la bestia. La mató rápidamente. Famoso por su hazaña se le encargó enfrentar a las Amazonas y nuevamente el héroe hizo estragos.

Estas prodigiosas aventuras despertaron celos entre sus vecinos y se organizaron para matarlo. Pero, otra vez, Belerofonte los pulverizó. Poderoso e invencible (suponía él), montó a Pegaso, batió sus alas y se elevó a la búsqueda del cielo de Zeus. Allí terminaron sus hazañas.

Otro episodio. La novena tarea de Hércules fue quitarle el cinturón a Hipólita, reina de las Amazonas. Tuvo éxito, pero Hipólita murió al enfrentarlo. Teseo, que lo acompañaba, se apoderó de Antíope, la hermana de Hipólita, y la raptó. Sobrevino la furia de las Amazonas que atacaron Atenas aunque perdieron en el intento.

Como aliadas de los troyanos, tomaron parte en la defensa de Troya, donde su reina, Pentesilea, fue muerta por Aquiles luego de que la aguerrida muchacha matara a varios guerreros griegos.

Las Amazonas adoraban a Artemisa (Diana para los romanos), diosa de la caza, hija de Zeus, hermana de Apolo. Se la asociaba con la castidad, la vida salvaje, la independencia de criterio y la guerra.

En 1540, los españoles comandados por Francisco de Orellana (1490-1546), encontraron en las selvas al norte de Brasil, tribus de mujeres guerreras que combatían con fiereza al lado de los hombres. Los conquistadores dieron su nombre al río Amazonas. El infortunado Orellana habría de morir cuando su barco zozobró y él se ahogó abrazado en las aguas de dicho río.

En un mapamundi del siglo XIII, las Amazonas aparecen como guerreras famosas en cuya provincia hay dos castillos y tierras pobladas de extraños animales. En sus bosques abundan los pájaros fosforescentes cuyas alas alumbran la noche.

El cronista de Magallanes, Antonio Pigafetta, que acompañé a su jefe en la extraordinaria hazaña de circunnavegar el globo terráqueo, sostiene que las Amazonas habitaban la isla de Ocoloro, al sur de Java y sólo eran fecundadas por el viento.

El maestro colombiano Germán Arciniegas (1900-1999), transcribe un texto del navegante español Álvar Núñez Cabeza de Vaca (1490-1557):”Hacia el noroeste habitan y tienen muy grandes pueblos, unas mujeres que tienen mucho metal blanco y amarillo. Los asientos y servicios de sus casas son todos de esos metales. Su reina es una mujer. Muy cerca, se encuentra una nación de pigmeos.

El relato parece ubicarlas en alguna parte del Paraguay. Lo cierto es que las Amazonas formaron parte de los tiempos, de las magias y las fantasías.
En el idioma castellano, la palabra amazona define a una mujer alta y fuerte. También la que monta a caballo y un papagayo de América.

El río Amazonas, el segundo más largo del mundo (6300 kilómetros), cruza el norte de América del Sur y desemboca en el océano Atlántico. Se origina en la confluencia de los ríos Ucayili y Marañón al norte de Perú. Es considerado el río más caudaloso de la Tierra.

En su curso no aparecen cascadas ni obstrucciones, lo que facilita su navegabilidad. Entre sus puertos más importantes están Iquitos, en Perú; Belem y Manaos, en Brasil. Amazonas es el área tropical más grande del mundo con una superficie de siete millones de kilómetros cuadrados,. reserva ecológica fundamental del planeta Tierra. Se extiende desde el grado 2 latitud norte al 16 latitud sur y desde el océano Atlántico hasta los Andes.

Relata Carlos Fisas en su libro “Historias de la Historia”

El descubridor del Amazonas fue el capitán Francisco de Orellana, aunque en febrero de 1500 Vicente Yáñez Pinzón hablaba ya de un «Río Grande» que llamó Santa María de la Mar Dulce y que después fue llamado Marañón. Al menos en 1513 Juan de Lepe lo llamó así en el pleito de Colón. Se ha dicho que el nombre proviene del capitán, llamado Marañón, que descubrió su nacimiento en el Perú; sin embargo, esta opinión parece infundada, puesto que en 1513 aún no se había conquistado el Perú. Otros dicen que le llamaron río de Marañas «y por significarlas grandes pasó a llamarse Marañón». Vayan ustedes a saber, porque en esto de las etimologías los eruditos no se han puesto de acuerdo. También se habla de un posible origen indígena.

Pero, a todo esto, ¿dónde quedan las amazonas? El padre Carvajal se refiere a un encuentro que tuvieron los conquistadores con los indios, en cuyo transcurso resultó herido. «Quiero que sepan —escribe— cuál fue la causa por que estos indios se defendían de tal manera. Han de saber que ellos son sujetos tributarios a las amazonas, y sabida nuestra venida vanles a pedir socorro y vinieron hasta diez o doce, que éstas vimos nosotros que andaban peleando delante de todos los indios capitanes, y peleaban ellas tan animosamente que los indios no osaban volver las espaldas, y al que las volvía delante de nosotros le mataban a palos, y ésta es la causa por donde los indios se defendían tanto.»

Así pues, el hecho de encontrarse con tribus en las que las mujeres combatían por lo menos tan heroicamente como los hombres hizo que los conquistadores, recordando el mito griego, las llamasen amazonas, y con este nombre fuese conocido el mayor río del mundo.

Fuente Consultada:
Abuelo es Verdad? de Luis Melnik – Sitio Web: www.Solonosotras.com y Sitio Web Oficial del Gobierno de Venezuela.

Mujeres de Hitler Eva Braun Amores y Amantes de Hitler

Mujeres de Hitler – Eva Braun – Amores y Amantes de Hitler

Mujeres de Hitler, Sus Amores: Eva Braun y otras

adolf hitler lider de alemania

HITLER ADOLF (1889-1945)
(Brannau-am-Inn, Austria, 1889-Berlín, 1945)

LAS MUJERES DE HITLER:  Cada 18 de septiembre Adolf Hitler depositaba un ramo de flores a los pies del cuadro de su sobrina Geli, que en 1931 se había suicidado en el piso de Hitler situado en Prinzregentenstrasse, Munich.

Aquel golpe del destino fue terrible para el futuro líder de la Alemania nazi. Hitler intentó seguirla en la muerte, pero su fiel amigo y secretario Rudolf Hess pudo quitarle la pistola de las manos en el último minuto. Angela Raubal, Geli como sería conocida, era hija de Angela, la hermanastra de Hitler, y era 20 años más joven que él.

Retratos de Geli, su sobrina

En el verano de 1925 pesaba sobre Hitler la prohibición de hablar en público, así que se dedicó exclusivamente a escribir. Se retiró a la montaña, alquilando una castillo en Obersalzberg, Berchtesgaden. Invitó a su hermanastra viuda para llevarle la casa.

Angela se trasladó desde Austria y su hija Geli tuvo la ocasión de conocer a su tío, por aquel entonces ya famoso. Geli se convirtió en su gran amor, tan pronto como Hitler disponía de tiempo libre corría para estar a su lado. Pero la relación con Hitler no era  fácil; los celos la acompañaban a todas partes cortándole toda iniciativa y libertad.

gelli sobrina de Hitler

gelli y hitler

gelli adulta sobrina de hitler

El tiempo pasado al lado de Geli marcó la vida de Hitler. Su dolor fue tan profundo que selló su habitación en Prinzregentenstrasse. Sólo su ama de llaves, Anny Winter, y él entraban en ella. Corrieron rumores de que el suicidio de Geli se debió a un embarazo no deseado, pero el historiador Werner Maser demostró que no existen razones para pensar que Hitler tuviera algo que ver en el suicidio de Geli.

Pese a estar locamente enamorado de ella en 1929 Hitler mantuvo relaciones, por lo menos, con otras dos mujeres. A las dos las conoció en el estudio de su amigo y fotógrafo personal Heinrich Hoffmann.

HenrietteHitler tuvo que ponerse a salvo de las trampas tendidas por la joven, bonita y algo opulenta Henriette, hija de Hoffmann y más tarde esposa del jefe de las Juventudes Hitlerianas, Baldur von Schirach. Henriette intentó conquistar por todos los medios posibles a Hitler, haciéndole de paso rabiar a Eva Braun (imagen izq.) , empleada de su padre. Hitler salió con ella en varias ocasiones, pero nunca le prestó demasiada atención, decantándose por Eva con la que cada vez pasaba más tiempo.

La discreta Eva, tras la muerte de Geli, fue ganándose poco a poco el afecto de Hitler. Para ello no dudó en obedecerle sin protestar. No fumaba en su presencia y sólo bailaba a escondidas. Pasaba largas temporadas a solas pudiendo disfrutar de su afición al deporte, especialmente a la natación y el esquí.

Eva no pasó de ser una sombra a la que Hitler recurría. En su diario llegó a escribir: “… sólo me necesita para una cosa”. En su soledad los celos se apoderaban de ella; y no le faltaban motivos.

Una de sus rivales fue Unity Walkyrie Mitford, hija de lord Redescale y cuñada del jefe del partido fascista británico. Su competidora, divida interiormente entre Inglaterra y Alemania, terminó pegándose un tiro cuando las dos potencias entraron en guerra. No murió, pero su vida se apagó en 1948 tras sufrir los daños causados por la bala en su cerebro.

Hitler no era precisamente un conservador en muchos aspectos de la mujer. El 1 de marzo de 1942 dijo: “Una muchacha que tenga un niño y cuide de él es para mí más importante que una solterona. Los prejuicios sociales están en franco retroceso. La naturaleza se abre paso. Estamos en buen camino”.

No era partidario del matrimonio y pensaba que los hombres debían dejar su huella en cada mujer. Al ser fiel a sus palabras Eva Braun se vio obligada a soportar toda una serie de infidelidades.

Antes de llegar al poder, junto con sus amigos, Hitler se divirtió en fiestas y celebraciones. Joseph Goebbels le acercó al mundo del teatro y el cine. Las aventuras con actrices famosas comenzaron. La rubia, alegre y exuberante Gretl Slezak, hija del cantante de opera judío Leo Slezak, fue la primera de ellas. Goebbels también le presentó a la hoy legendaria Leni Riefenstahl, quien después de su ascenso al poder gozó del favor incondicional de Hitler, filmando las películas “Der Sieg des Glaubens” y “Der Triumph des Willens” recibiendo el premio nacional de cinematografía. Por deseo incondicional del Führer también filmó los Juegos Olímpicos de 1936.

Leni siempre ha negado que mantuviera relaciones sexuales con Hitler; algo que también afirmó Mady Rahl, aunque en los círculos artísticos de Estados Unidos fueron declaradas “favoritas” de Hitler, perdiendo con ello todo el mérito de su trabajo.

Adolf Hitler tuvo un atractivo especial para las mujeres, pero curiosamente no todas en el aspecto sexual. Hitler llamó a estas relaciones “afecto de madre” y curiosamente así ocurrió. Algunas de ellas, después de 1945, siguieron afirmando que lo mantenían sobre el dictador nazi. Helene, esposa del mundialmente famoso fabricante de pianos Bechstein, quedó fascinada por Hitler y le presentó a sus amistades. Incluso consiguió que su marido prestara dinero al partido nacionalsocialista. De este grupo de mujeres Hitler consiguió voluntariamente diversos objetos de valor que empeñaba cuando corrían malos tiempos.

Pero volviendo a la cuestión sexual, la lista de mujeres ricas que se enamoraron hasta la histeria de Hitler es muy larga. Por su extraordinaria belleza cabe destacar a Inga Ley, mujer de Robert Ley, jefe del Frente Alemán del Trabajo, y María Reiter-Kubisch, hija de uno de los fundadores de la socialdemocracia en Berchtesgaden. Se conocieron en 1926 y sus relaciones, pese a estar casada, se mantuvieron como mínimo hasta 1938.

Con el paso del tiempo y conforme la guerra fue transcurriendo, Hitler, que siempre le gustaba la compañía de bonitas mujeres, fue apartándose de ellas, quedando únicamente Eva Braun a su lado.

La fidelidad de Eva se vio “recompensada” cuando los días del Tercer Reich tocaban a su fin. Hitler se casó con ella por “los muchos años de fiel amistad” El 30 de abril de 1945, según la historia oficial, el matrimonio se suicido. Eva con una ampolla de veneno y Hitler pegándose un tiro en la cabeza.

 

Biografia de Ada Lovelace vida de la Matematica Logros Cientificos

 Ada Lovelace: Mujeres Científicas
Grandes Matemáticas de la Historia

Ada Lovelace, cuyo verdadero nombre es Augusta Ada Byron King, fue una figura  importante en el mundo de la matemática y tecnología. Ada fue una mujer adelantada en su tiempo y es reconocida como la primera mujer en el mundo que desarrolló el concepto de  un programa de computadora entre 1842 y 1843.

Nacida en Londres el 10 de diciembre de 1815. Su nombre de pila era Augusta Ada King, Lady Lovelace para la

 posteridad. Su padre era Lord Byron, poeta muy famoso, y su madre, Ana Isabelle Milbanke, quien la indujo hacia el amor por las matemáticas.

Su padre abandonó a su madre un mes después de su nacimiento y mas tarde se alejó de Inglaterra, muriendo en 1823 en Grecia, sin haber visto a su hija. A pesar de no haber conocido a su padre, éste mantenía una intensa correspondencia con su hija. Lord Byron le escribía a menudo y homenajeaba a su hija en sus continuas obras poéticas.

En su juventud Ada comenzó a presentar problemas de salud que gracias a su gran fuerza de voluntad consiguió superar.

De hecho sus piernas quedaron totalmente paralizadas cuando era muy jovencita (alrededor de los 14 años) y pasó un largo lapso de tiempo tumbada en la cama, sufriendo las técnicas medicinales de la época a base de sanguijuelas; pero gracias a su tesón consiguió superar la enfermedad, fortalecer sus piernas y convertirse en una excelente amazona (aparte de la equitación amaba la gimnasia y el baile).

Desafortunadamente los problemas de salud le seguirían acompañando durante toda su corta vida, entre ellos el asma.

Se casó muy temprano con William King, de quien heredó el nombre y título, pasado a convertirse en la condesa de Lovelace. Era un hombre amable pero débil, de menor nivel intelectual que ella, el sucesivo nacimiento de sus tres hijos impidió a Ada seguir con sus estudios.

Ada tuvo tres hijos con William King: dos hijos y una hija: Bryon Noel Byron (nacido el 12 Mayo de1836), Annabella (22 de Septiembre de 1837 ) y Ralph Gordon (2 Julio de 1839).

Heredera de una gran riqueza, su madre no quería que su hija sea un poeta como su padre y trató de darle una educación en matemáticas y música. Viajando con la madre de la nobleza intelectual de Londres,  conoció a Mary Somerville, que acababa de publicar un libro sobre astronomía.

También se relacionó con  Charles Babbage, un destacado profesor de matemáticas en Cambridge, conocido como el inventor de la máquina diferencial, una máquina calculadora que operado por elementos finitos.

Babbage

Ada fue educada como muchos aristócratas de la época, a través de tutores personales. Poseía una gran aptitud desde muy temprano para las matemáticas. Sus estudios superiores fueron realizados bajo la supervisión de De Morgan.

Así que utilizó sus conocimientos matemáticos para crear programas para la máquina de Babbage, convirtiéndose en la primera programadora de computadoras en el mundo.

Inventó el concepto de subrutina: una secuencia de instrucciones que se pueden utilizar varias veces en diferentes contextos.

Ella descubrió el valor de la repetición de los bucles (loops) de un mismo conjunto de instrucciones, de modo que la secuencia podría tener su ejecución repetida. Soñaba con el salto condicional: el lector de tarjetas desvía hacia a otra tarjeta “si se cumplen ciertas condiciones…”.

Ada conoció el trabajo de Babbage (imagen der.)  al acudir a una conferencia de Dionysus Lardner, quien disertaba en el Instituto de Mecánica sobre la máquina de Babbage. Ada decidió escribirle una carta a Babbage, comenzando así una eterna carrera epistolar que culminó con la visita de Ada al taller de Babbage. Ada contaba con17 años. Con el paso del tiempo, las conversaciones técnicas derivaron a otras más personales y se comenta, aunque nunca se ha podido demostrar claramente, que Charles y Ada fueron amantes.

Sus ideas fueron extendidas un siglo más tarde por el matemático también británico Alan Turing en 1937 y por John von Neumann en 1946, ambos personajes fundamentales en el desarrollo del ordenador tal y como lo conocemos actualmente. Temiendo que su trabajo sea censurado y perdido en el olvido por el hecho de que sea mujer, usaba las iniciales A.A.L.

para firmarlos. Escribió sobre el funcionamiento de la maquina analítica , incluyendo demostraciones para calcular funciones trigonométricas y publicó también una secuencia ordenada de instrucciones (software) para que realizara este calculo matemático.

Ada se codeó con científicos y personalidades destacadas de su época como el físico  británico Charles Brewster, Charles Wheastone, Charles Dickens, gran novelista  británico y Michel Faraday el inventor del motor eléctrico.

En los últimos tiempos de la vida de Ada se sucedieron las crisis nerviosas, las deudas y los escándalos, como la agitada relación con John Crosse, un pendenciero corredor de apuestas. Y su salud empeoraba cada vez más.

Para aliviar el dolor se dejó llevar por el alcohol y las drogas (tomaba una mezcla de cerveza, brandy, opio y morfina) que solo empeoraron su estado de salud.

En 1980, el Departamento de Defensa  de EE.UU. desarrolló un lenguaje de programación basado en Pascal y lo llamó ADA en su honor. Ada murió el 27 de noviembre de 1852 a los 36 años de cáncer del útero, dejando dos hijos y una hija.

En 1953, casi cien años después de su muerte  la máquina analítica de Babbage fue descubierta con las notas de proyectos y Ada pasó a la historia como el primer equipo con software incorporado.