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Dinastia China Shang Primeras Civilizaciones Chinas

Dinastía China Shang

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LA DINASTÍA SHANG (1766-1122 A.C.): En China, las primeras civilizaciones surgieron en torno al año 3200 a.C. a orillas de los principales ríos: el Huang He (Amarillo), el Chang Jiang (Yangtsé) y elXi Jiang. Al igual que los pueblos de Sumer, Egipto y el valle del Indo, los agricultores chinos dependían de los ríos de su país para el transporte de mercancías y para regar sus cosechas: los arrozales necesitaban las inundaciones de primavera. Pero los chinos también se enfrentaban a dos peligros; las inundaciones  excesivas y las incursiones devastadoras de tribus procedentes del norte y del oeste.

Podemos decir que como ocurrió en Egipto, Mesopotamia y las ciudades del valle del Indo, hay un río en los comienzos de la civilización china: el poderoso e impredecible río Amarillo. Hacia 4000 a.C., la gente comenzó a cultivar, primero mijo y luego arroz, a lo largo del más septentrional de los principales ríos de China. Las leyendas chinas atribuyen el origen político de la nación a determinados individuos semimíticos, entre los que figuran un Emperador Amarillo, hacia 2700 a.C., tres reyes sabios (de 2350 a.C.) y una dinastía Hsia que duró hasta 1776 a.C. según antiguas narraciones.

LAS PRIMERAS CULTURAS: Las primeras ciudades de China aparecieron en el norte hacia el año 3000 a.C., durante el período Longshan, en torno al Huang He (río Amarillo). Según la tradición,Huangdi, el Emperador Amarillo, fue el primer emperador hacia el año 2700 a.C. La primera dinastía fue la Xia, que gobernó durante cuatro siglos desde el año 2200 a.C. Se cree que Yu, su fundador, fue quien «domesticó» los ríos al construir diques para detener las inundaciones y también canales de irrigación.

Como los historiadores no tienen pruebas de que el Emperador Amarillo, los tres reyes sabios o la dinastía Hsia sean o no leyenda, consideran a la posterior casa Shang, llamada también Yin, como la primera dinastía (con firmes evidencias) que unió las antagónicas y guerreras ciudades-estado del río Amarillo, en el siglo XVI a.C. Algunos historiadores advierten, sin embargo, que la misma casa Shang solía considerarse también una mera leyenda, hasta que los arqueólogos hallaron, en los años 1920 d.C., huesos oráculos, es decir huesos sobre los cuales los escribas Shang grabaron los registros históricos de la dinastía. Como esta evidencia demostró que la dinastía Shang era real, los historiadores prudentes creen que algún día los arqueólogos demostrarán la existencia de las dinastías anteriores.

La dinastía Shang gobernó el norte de China durante más de seis siglos. Vivieron en una cadena de ciudades a lo largo del Huang He y tenían su capital en Anyang, una ciudad con muchos palacios y templos, construidos principalmente con madera tallada. La dinastía Zhou sustituyó a la Shang en el año 1122 a.C.

El pueblo Shang cultivaba mijo, trigo y arroz, y también moreras para alimentar a los gusanos de seda, gracias a los que producían un espléndido tejido. Criaban ovejas, cerdos, vacas, perros y gallinas, y cazaban ciervos y jabalíes salvajes. Los Shang empleaban caballos para arrastrar arados, carros y carretas. Al principio utilizaban las conchas de cauri como moneda, y después se sirvieron del bronce. Eran muy hábiles en los trabajos con bronce y jade, y realizaban objetos tanto religiosos como cotidianos muy elaborados.

También bajo el gobierno de los Shang, que establecieron su capital en Anyang (a partir de 1300 a.C.), los chinos primitivos trazaron un mapa del cielo con los movimientos del Sol y las estrellas para predecir la llegada de las estaciones, llevaron registros astronómicos que rivalizan con los egip­cios y diseñaron un excelente calendario de 12 meses.

LA ESCRITURA CHINA Hacia el año 1600 a.C., los Shang desarrollaron las primeras formas de la caligrafía china: una escritura pictórica en la que cada letra representaba una palabra. La escritura china que conocemos hoy evolucionó a partir de la escritura shang. Los Shang adoraban a sus antepasados, a quienes consideraban sabios guías de su vida, y consultaban oráculos cuando debían tomar decisiones.

EL BRONCE El bronce es una mezcla de cobre y estaño que, cuando se pule, parece oro. Los Shang prosperaron gracias a su trabajo con este metal, un material muy duro que tenía muchos usos en herramientas, artículos domésticos y armas. El bronce también se utilizaba para fabricar adornos y artículos religiosos o artísticos. Se fundía en moldes de ardua donde se labraban ornamentos o motivos de cualquier índole. El uso del bronce supuso un inmenso avance tecnológico en todo el mundo.

Imágenes Arriba:
1-
Hueso de un oráculo datado 1300 a.C. Se han encontrado muchos de estos huesos grabados con los primeros pictogramas (pintura-escritura) chinos. Los adivinos los utilizaban para predecir el futuro.

2-La tradición cuenta que la seda fue descubierta hacia el año 2690 a.C. por la emperatriz Xiling Ji, la esposa del legendario Emperador Amarillo, Huandgi, del que se afirma que llevó la civilización, la medicina y la escritura a China. La emperatriz descubrió que los gusanos de seda se alimentaban de las hojas de morera y por eso hizo plantar estos arbustos. La seda se hilaba en tinos tejidos que eran tan valiosos que se utilizaban incluso como una especie de moneda. La fabricación de la seda fue un secreto muy bien guardado por los chinos durante unos 3000 años.

3-Este recipiente para vino se llamaba pou. Seguramente se utilizó para almacenar grandes cantidades de vino. Su elevada calidad de elaboración y su intrincado diseño muestran que el trabajo en bronce de los Shang estaba muy desarrollado.  Los Shang utilizaron otras vasijas llamadas yue,para ofrecer vino como parte de una ceremonia.

4-Los antiguos chinos cocinaban los alimentos para los sacrificios en grandes vasijas de bronce decoradas que tenían largas patas para que poder colocarlas sobre una hoguera.

FECHAS CLAVE
3000 a.C.  Durante la cultura Longshan aparecen las primeras ciudades chinas.
2700 a.C. Huangdi, el «Emperador Amarillo», es nombrado emperador.
2200 a.C. Período de la dinastía Xia; Yu es el emperador.
1766 a.C. Fundación de la dinastía Shang por el emperador Tang.
1400 a.C. Apogeo del período Shang.
1122 a.C. La dinastía Zhou sustituye a la Shang.

La Ciudad Medieval Aspecto, costumbres y vida. Seguridad

La Ciudad Medieval Aspecto y Costumbres 

Leamos esta descripción de la vida en la ciudad de Florencia en tiempos medievales. Parece redactada por una moderna oficina de estadísticas y es, tan sólo, una parte de una «crónica» escrita por un florentino de la época.

«Había en Florencia treinta hospitales, con más de mil camas para pobres u enfermos. Los negocios consagrados a las artes de la lana eran cerca de trescientos, y hacían en un año más de cien mil paños. Los bancos de los cambistas de moneda eran ochenta; los notarios, seiscientos; los médicos u los cirujanos, sesenta; las especierías alcanzaban a ciento. Comerciantes y buhoneros los había en número considerable; los negocios de, los zapateros no podían contarse, tal era su cantidad.

Había en Florencia 146 hornos de panificación; cada día se consumían en la ciudad 1.400 fanegas (840 hectolitros) de grano, por lo cual s-e puede calcular cuánto se consumía en un año, teniendo en cuenta que la mayor parte de los ricos permanecía, con sus familias, cuatro meses al año en algún lugar de la campaña.
Cada año entraban en la ciudad 1.650.Ó00 cántaras (330.000 hl.) de vino.

Cada año se consumían, también, 1.000 cabezas de ganado, entre bueyes y terneros, 00.000 ovejas, 20.000 cabras, 30.00O puercos.

En el mes de junio entraban, por la puerta de San Friano, 1.000 cargas de melones….»

No se puede decir, en verdad, que en la ciudad comunal languideciera el comercio ni que los habitantes padecieran hambre… Según parece manifestarse, entre las cifras que llenan la «crónica», estos hombres del lejano Medievo pasaban su tiempo entre sus negocios, con banqueros; en mercados, entre los notarios que debían cuidar de su muy floreciente estado de cuentas; eran también amantes de la buena mesa y del vino, al tiempo que cuidadosos y atentos con los pobres y los enfermos.

En efecto, en los siglos XII y XIII , las ciudades europeas experimentaron una gran prosperidad económica y se poblaron densamente. Imaginémonos, como si fuéramos turistas del pasado, que llegamos de visita a una ciudad de aquellos tiempos.

ciudad medieval

LA CIUDAD
Entremos, atravesando una de las puertas, en una ciudad medieval. Lo primero que encontramos no es la zona urbana habitada, propiamente dicha, en razón de que los muros encierran también una zona de despoblado y edificios fabriles.

Las casas no se levantan conforme con un plan establecido, sino aquí y allá, como siguiendo el capricho de sus constructores; la ciudad resulta así una increíble mezcla de edificios, cabañas, callejuelas, senderos y huertos.

En el centro de la ciudad se levantaban los edificios principales, construidos de piedra y dotados de altas torres, almenas y robustas rejas que protegían sus ventanas. Eran los palacios donde tenían sus residencias respectivas el obispo, el conde, la autoridad municipal y los miembros de las familias más ricas; cuando se producía alguna reyerta entre las diversas facciones que dividían a la ciudad, estas casas se convertían en fortalezas, que a veces debían soportar violentos ataques y largos asedios.

Calles tortuosas y estrechas, fuentes, tiendas, pocilgas y estercoleros contrastaban con sus gloriosas catedrales, en abigarrada convivencia.

Las casas corrientes eran de madera; otras, de madera y ladrillos, y en el centro de la ciudad las había de varios pisos. Grandísimo era, por consiguiente, el peligro de incendio; en los primeros 25 años del siglo XIII, Ruán se incendió seis veces.

En Genova, en los días de viento (que en aquella ciudad son más bien frecuentes), un pregonero municipal recorría expresamente calle tras calle para advertir a las amas de casa que vigilaran atentamente el fuego de su cocina.

El desarrollo de las ciudades comunales fue rapidísimo: mientras antes del siglo XI pocas ciudades europeas alcanzaban a tener apenas unos millares de habitantes, a partir de ese siglo el ritmo de crecimiento vegetativo en los principales centros urbanos fue extraordinario.

Las estadísticas existentes de aquel entonces así lo atestiguan. París, en el siglo XIII, tenía unos 100.000 habitantes; Lila, Gante y Brujas, alrededor de 50.000 habitantes cada una; Londres, 20.000; Francfort, Basilea y Ham-burgo contaban con sendas poblaciones de 10.000 habitantes.

En el siglo XIV, Florencia y Venecia tenían 100.000 habitantes cada una, y parece que Milán, un siglo después de la victoria sobre Barbarroja, alcanzó los 200.000. Córdoba y Palermo, con 500.000 habitantes, sólo eran superadas por Constantinopla. La lejana metrópoli oriental, en efecto, durante todo el Medievo conservó su primacía sobre el resto de Europa.

vista de una ciudad en la edad media

POR LAS CALLES, DE DÍA Y DE NOCHE
Se podría decir que la población de la ciudad pasaba el día en las calles; éstas, en verdad, a pesar de ser estrechas, mal trazadas e irregulares, y con mucha frecuencia anegadas por verdaderos arroyuelos de agua sucia, estaban siempre llenas de una masa de gente que se agolpaba yendo de un lugar a otro.

En las primeras horas de la mañana la llenaban los comerciantes: en la vía pública se vendían verduras, carne de jabalí, cabrito, faisanes y perdices, quesos, leña, vinos y sal. En épocas posteriores, se acostumbró destinar alguna plaza a mercado de determinados productos («plaza de las verduras» en Verona).

Figurémonos, por un momento, el alboroto que provocaría, en medio de una tal masa de gente, el paso de una «carreta» (así se llamaba entonces a las carrozas) o de un caballero, que atravesara las callejuelas conteniendo su cabalgadura.

Aquel que no encontraba un modo mejor de pasar el tiempo, tenía oportunidad de asistir, si era el caso, a la ejecución de las penas a los condenados, que se consumaban en una plaza pública: en ese lugar podía contemplar a los malhechores encerrados en una jaula y expuestos en ella o en la picota al escarnio público, y a otros sometidos a la fustigación. Y podía, también, presenciar una decapitación.

Pero apenas sobrevenía la noche y las campanas de la catedral daban la señal de queda (o cubrefuego), las calles quedaban desiertas.

Y como cundía en ellas la mas completa oscuridad, era frecuentemente prohibido salir de noche por las calles sin ir provisto de una antorcha.

La luz que el viandante llevaba servía tanto para anunciar la propia presencia como para evitar las desagradables sorpresas que pudieran venir… de lo alto; durante las horas nocturnas, efectivamente, era permitido arrojar por las ventanas cualquier desperdicio .. . Estaba establecida, sin embargo, la obligación de advertir a los eventuales viandantes, con un grito, que en las viejas ciudades españolas era: «¡Agua va.. .!».

Durante las horas de la noche, las calles de la ciudad solían ser recorridas por guardianes dedicados a vigilar el cumplimiento de las prohibiciones de circulación nocturna, tanto como la aparición de incendios. Pero cabe suponer que su servicio no sería muy eficaz, si es cierto lo que relata una crónica de la ciudad de Siena del año 1233: una noche de aquel año, los «serenos» fueron sorprendidos, en número de siete, mientras dormían despreocupadamente.. . y por ese motivo fueron condenados a una multa de 12 dineros cada uno… .

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VI Editorial CODEX

Chang´an en China La Ciudad Mas Grande Del Mundo en la Edad Media

Chang´an en China: Ciudad Mas Grande Del Mundo

China fue un país de ciudades extraordinarias y cosmopolitas, en una época en que Europa -contaba con núcleos urbanos que no se les pudieran comparar. A partir del siglo VI, durante la dinastía Tang en China, y hasta el principio del siglo IX, Chang’an se convirtió en la ciudad más grande del mundo. Constituía el punto de llegada de la Ruta de la Seda, que atraía a comerciantes y viajeros de todo Asia. Fue una ciudad rica y civilizada, donde vivían cerca de un millón de habitantes.

En China, la dinastía Suci (589-618) hizo que se reedifican: muchas ciudades y la capital, Chang´an, en época de los Tang sucesores de los Suci, adquirió una brillantez inusitada. Con mas de un millón de habitantes —según algunos autores, dos millones— y sus jardines, se convirtió en una de las mayores y más bellas ciudades del mundo, otras grandes ciudades chinas eran también ya  puertos de Cantón y de Hang-tcheu, con colonias de mercader: extranjeros y gran densidad por hectárea.

Yenching, la capital  de la dinastía mongol Yuang, la moderna Pekín, fue la Cambaluc. de los comerciantes extranjeros, descrita con admiración, según  Marco Polo.

La historia de la humanidad, desde la Edad Media hasta la actualidad, ha sido principalmente la historia de la civilización europea. Sin embargo, antes de eso, en el tiempo transcurrido entre la caída del imperio romano y el inicio del Renacimiento, el centro del mundo se hallaba en Oriente.

En el punto de mayor gloria del imperio romano, la ciudad de Roma tenía cerca de un millón de habitantes. En el año 800 de nuestra era, cuando Chang’an estaba en pleno apogeo, la población de Roma se había reducido a 50.000  habitantes.

El florecimiento de la ciudad de Chang’an coincidió con otro importante punto sobresaliente de la historia china: un desplazamiento de la población del norte al sur. Dos grandes ríos dominan la geografía china: el río Amarillo, en el norte, y el Yangtsé, en el sur.

El río Amarillo provocaba desastrosas inundaciones y podía arrasar los cultivos, con lo cual dejaba sin medios de sustento a los campesinos que vivían en la región. Por el contrario, el área que está alrededor del Yangtsé es mucho más seca y naturalmente menos apta para cultivos como el arroz. Sin embargo, para la época de la dinastía Tang, las técnicas de irrigación de los arrozales se habían extendido por la región (los chinos las importaron de Asia suroriental) y la población comenzó a desplazarse hacia el sur.

A fines del siglo VI Yang Chien, fundador de la breve dinastía Suci (589-618), emprendió  importantes obras hidráulicas que culminaron con la construcción de una vasta red de canales, destinados no sólo a la agricultura, sino asimismo a mejorar las comunicaciones.

Apenas establecida la dinastía Tang (618-906), la más importante de la China medieval, propugnó la nacionalización de la tierra cultivable y su redistribución en lotes, confeccionados de acuerdo con las necesidades familiares de cada obtentor, para igualar la riqueza de sus súbditos.

Estas medidas, utópicas, fracasaron por la resistencia que opusieron a las mismas los nobles terratenientes, y no lograron impedir que continuara la formación de grandes dominios territoriales a lo largo del siglo X, con lo cual el Estado hubo de limitar su intervención a la imposición de un gravamen sobre las tierras.

construcción del Gran CanalEl sistema de canalizaciones se completó con la construcción del Gran Canal, que unía el Yangtse con la capital del país, Chang´an. La creación y mantenimiento de esta red de canales, que no tenía paralelo en el mundo, daría trabajo a más de tres millones de operarios.

Chang’an era una ciudad cosmopolita y abarrotada. Altas murallas protegían a sus habitantes y nadie, salvo los mensajeros imperiales, podía entrar o salir en la noche, pues se cerraban las puertas y se imponía un estricto toque de queda.

La ciudad fue construida siguiendo un modelo de cuadriculas, con amplias calles por donde se circulaba de norte a sur o de oriente a occidente. Se restringía la velocidad de los coches y los jinetes a caballo.

Había cinco canales por los cuales se transportaba mercancía en diversas partes de la ciudad y que regaban con sus aguas los parques y alimentaban los lagos de los jardines de la nobleza. La ciudad estaba dividida en secciones, cada una de ellas con su propia delimitación amurallada y sus propios conjuntos de casas, oficinas, templos y talleres.

También en este ámbito se aplicaba el toque de queda: una vez se oía el redoble de tambores, al caer la tarde, se cerraban las puertas que separaban las diversas áreas de la ciudad y el movimiento entre ellas quedaba prohibido. Una patrulla nocturna llamada Guardia del Pájaro Dorado hacía cumplir la ley: capturaba y golpeaba a quienes no obedecían. Había, asimismo, edificios gubernamentales: un complejo amurallado desde el cual el representante del emperador leía los decretos imperiales a los hombres mayores de la ciudad.

Estos se ubicaban frente a él en filas ordenadas. Había una gran cantidad de monasterios —lugares fabulosamente acaudalados, auspiciados por ricos aristócratas o por el emperador mismo—, cuyas espléndidas pagodas delineaban la silueta de la ciudad. La pagoda era una forma arquitectónica desarrollada por los chinos a partir de un diseño indio.

 Gran Pagoda del Ganso SalvajeEn la actualidad todavía podemos ver la Gran Pagoda del Ganso Salvaje (imagen) y la Pequeña Pagoda del Ganso Salvaje (la primera mide 64 metros de alto y la segunda, 43) en la moderna ciudad china, ahora llamada X’ian («Paz Occidental»).

Son monumentos que mantienen vivo un recuerdo de 1300 años de antigüedad, vestigios de otra época, cuando la ciudad que estaba bajo sus pies era la más próspera del mundo. La ciudad antigua tenía hermosos parques, por lo general vedados a los ciudadanos del común; eran lugares donde las personas adineradas e influyentes podían disfrutar de la naturaleza o comer bajo tiendas que las protegían de la lluvia primaveral.

También había un barrio de tolerancia, donde las madamas ofrecían a sus clientes niñas incluso de once años y las cortesanas divertían a los miembros de la corte imperial y a los prósperos mercaderes.


La riqueza de Chang’an se basaba en sus mercados. Había dos en la ciudad, ambos estrictamente controlados por una agencia gubernamental que registraba a los mercaderes, revisaba las monedas para evitar falsificaciones e imponía regulaciones relacionadas con pesos y medidas.

En algunos de ellos se vendían bienes importados de todo el mundo: piedras preciosas, seda y reliquias sagradas. En otros se vendían productos de consumo diario, como carne, verduras, pescado y especias. Había lugares para comer, donde los clientes podían disfrutar pasteles y otras exquisiteces, y espacios donde se ubicaban los prestamistas, para facilitarles el metálico a los clientes que lo necesitaran.

También había un primitivo sistema bancario. A cambio de una cierta suma, algunos comerciantes se hacían cargo de los valores de sus conciudadanos y les entregaban un pedazo de papel como constancia de sus depósitos. Quien recibía este documento podía usarlo luego como medio para financiar otras compras, con lo cual el documento se convertía en una especie de papel moneda.

Muchos de los comerciantes provenían de Asia central —de las tierras que ahora ocupan países tales como Kazajstán y Uzbekistán— y de Persia. También es probable que la ciudad tuviera una serie de mercados nocturnos, que hoy en día son un rasgo normal en la vida de muchas de las grandes ciudades asiáticas, aunque las autoridades los desaprobaran e impusieran restricciones al movimiento de los habitantes al caer la noche.

En nuestros días, la mayor parte de la población sigue concentrada en el sur. De esta manera comenzó a conformarse la naturaleza de la sociedad china: una enorme población campesina controlada de la manera más estricta posible por una burocracia altamente eficiente y culta.

Como era inevitable, en ocasiones colapsaba. Las dinastías que gobernaban estas extensas tierras no se sucedían unas a otras de manera suave, y muchas veces el país sucumbió a la rebelión y al desorden. Con todo, siempre aumentó de tamaño, con un crecimiento que parecía volverse contra sí mismo a medida que el país se volvía más grande y fuerte.

El nombre Chang’an significa «paz duradera«.

Fuente Consultada:
50 Cosas Que Debe Saber de la Historia Mundial – Hugh Williams
Wikipedia
Los Fundamentos del Siglo XX Tomo 94