La Máquina de Escribir

Origen de la Prensa Escrita

Origen de la Prensa Escrita
Los Primeros Diarios del Mundo

La prensa no nació en el siglo  s. XIX, puesto que ya desde la Edad Media proliferaban los libelos y las hojas sueltas. Pero en ese siglo es cuando el periódico toma una forma que va no variará mucho.

En la misma época, la prensa se libera del yugo de la censura. En 1821, la noticia de la muerte de Napoleón Bonaparte tardó tres semanas en llegar a Europa.  En 1883, el mundo supo en cuestión de minutos de la terrible erupción del volcán Krakatoa, que mató a más de 36.000 personas. ¿Qué pasó en el medio?.

La prensa experimentó un crecimiento descomunal, favorecida por los adelantos tecnológicos. Los periódicos, semanarios y gacetillas dejaron su lugar a los diarios que, de 1800 a 1870, vieron multiplicada su tirada en treinta veces.

Inventos como la prensa mecánica (1814) se vieron potenciados por otros como la rotativa (1860) que permitieron elevar la tirada de los diarios a niveles nunca antes vistos. También aparecieron el heliograbado y el belinógrafo, este último transmitía fotografías a larga distancia.

Como si eso fuera poco, gracias a la invención del telégrafo y el teléfono, la información se transmitía cada vez a mayor velocidad. Nacieron también las agencias de prensa, que ayudaron a hacer circular las noticias: la primera fue la de Carlos Havas y apareció en 1835; pronto surgieron otras como la inglesa Reuter y la estadounidense Associated Press.

El mundo estaba ávido de conocimientos, de información, de novedades y los diarios estaban allí para darle a la gente lo que quería. Pero además, los diarios empezaron a publicar historietas, folletines y suplementos ilustrados para atraer a mayor número de lectores. Y, para financiar sus tiradas, sus páginas empezaron a dejarle espacios a la publicidad.

origen de la prensa

Por ejemplo, ya en la Roma antigua existían distintos medios de información pública: Las Actas públicas o Actas del pueblo consistían en una serie de tablones expuestos en los muros del palacio imperial o en el foro, en los que se recogían los últimos y más importantes acontecimientos sucedidos en el Imperio.

Los subrostani se ganaban la vida vendiendo noticias o fabricando informaciones sensacionalistas y sin sentido.

En la Edad Media surgieron los mercaderes de noticias que redactaban los Avisos, también llamados folios a mano. Consistían en cuatro páginas escritas a mano, que no llevaban título ni firma, con la fecha y el nombre de la ciudad en que se redactaban.

Se vendían en los puertos y ofrecían informaciones del mediterráneo oriental (lugar en que se desarrollaba la actividad bélica de las cruzadas), recogían noticias facilitadas por marineros y peregrinos.

Estos avisos tuvieron un gran éxito y enseguida fueron censurados por las autoridades de toda Europa. También nacieron en torno a los puertos los Price-courrents que daban informaciones sobre los precios de las mercancías en el mercado internacional, los horarios de los barcos, etc.

Además de los papeles periódicos dirigidos, como hemos visto, a un lector ilustrado, los burgueses crearon publicaciones de carácter popular que, nacidas en el siglo XVII, adquirieron un amplio desarrollo a lo largo del XVIII : los almanaques y pronósticos.

Eran libritos de aspecto inofensivo, adornados con imágenes, que se distribuían a millares por los pueblos y ciudades.

Ofrecían, bajo el pretexto de informar del tiempo, los más variados contenidos.

Además de pronóstico del año incluían datos sobre los cambios de la luna, pensamientos, pautas de conducta, instrucciones sobre los más variados oficios ; por ejemplo : «artificio para caminar sobre el agua» o «adivinar qué dinero tiene uno en la faltriquera» o «defensa de horribles tempestades».

El paso de la prensa «confidencial» con una tirada débil a la gran prensa mecanizada, destinada a un amplio público, se hizo posible gracias a la evolución económica y social.

La revolución industrial, con su cortejo de innovaciones técnicas, favorece la mecanización de la imprenta y disminuye los precios de fabricación de periódicos.

Estos cambios económicos se suman a otros cambios notables en la mentalidad de la gente. La clientela potencial de la prensa se amplía gracias a la democratización de la vida política y a la generalización de la enseñanza.

Finalmente, el incremento de la urbanización, que conlleva el crecimiento industrial, multiplica el número de lectores potenciales, al atraer a las ciudades a gente del campo que hasta entonces no había tenido muchos contactos con la prensa.

Esta tiene entonces que adaptarse a su nueva clientela y los diarios se multiplican y diversifican, enriqueciéndose con nuevos temas y nuevas rúbricas. La prensa de opinión cede terreno a la prensa de información, que alcanza su edad de oro hacia finales del s. XIX.

La edad de oro de la prensa comienza a finales del siglo. Todos los países europeos, así como Japón, China, los Estados Unidos y los países de América Latina poseen por entonces grandes periódicos de información y de opinión, en los que se desarrollan verdaderas campañas de prensa. Los periódicos, soportes fundamentales de la información cotidiana de la democracia, son también temibles instrumentos de propaganda. Bajo esta perspectiva, se establece una gran diferencia entre los países en que todas las tendencias políticas están representadas como Francia o Gran Bretaña, y los otros, como España o la Alemania de Bismarck, donde hayuna estrecha censura.

¿Qué es la linotipia? (imagen arriba) A principios de siglo se multiplican las innovaciones técnicas. El francésLorilleux elabora la tinta de imprenta en 1818. En 1814 el Times londinense se imprime por primera vez en una prensa mecánica movida a base de vapor gracias a Friedrich Kónig. Pronto se crean prensas que imprimen la hoja por ambos lados. Fue en 1845, en los Estados Unidos Robert Hoe construye una máquina de forma cilíndrica que se hará famosa en el mundo entero la rotativa.

En lo concerniente a la composición que hasta entonces se hacía a mano Ottmar Mergentthaler inventa, en el año 1884 otra máquina revolucionaria, la linotipia, que con la ayuda un teclado semejante al de una maquina de escribir, permite escoger y reunir matrices de letras.

Le Figaro: En 1866 se conviene en diario y adopta el amplio formato de 61 cm por 43 cm. de ancho. Hasta la primera guerra mundial, esta sucesivamente dirigido por H. de Villemessant, F. Magnard y G. Calmette que será asesinado en 1915 por Madame Caillaux, la mujer del Ministro de Finanzas.

¿Cuándo nacieron las agencias de prensa? La primera agencia de prensa fue fundada por Charles-Louis Havas en 1832 en Paris. Se trata, en un principio, de una oficina de traducción de periódicos extranjeros, pero absorbe otras agencias del mismo tipo y prospere rápidamente.

Su principal actividad es la de recoger informaciones lo más rápidamente posible utilizando incluso palomas mensajeras y transmitirlas a los periódicos. Para este mismo fin se crearon la Associated Press de Nueva York en 1848, la agencia Wolff de Berlín en 1849 y la agencia Reuter de Londres en 1851.

¿Qué es la prensa popular? Para adaptarse a su nuevo público, la prensa tiene que acomodarse financiera e intelectualmente a la clientela. Y así nacen simultáneamente en los Estados Unidos, en Gran Bretaña y en Francia, periódicos llamados popularms que se venden a un precio que desafia cualquier competencia y que, gracias a la generalización de la novela folletinesca, de los comics o incluso de las noticias sensacionalistas, alcanzan tiradas muy importantes.

En los Estados Unidos, James Gordon Bennett desarrolla este tipo de periodismo. William Randolph Hearts y Joseph Pulitzer le suceden como reyes de la prensa a un centavo y del sensacionalismo. En Gran Bretaña, elDaily Telegraph inaugura la prensa de un penique en 1885. En Francia, La Presse, fundado en 1836, es el primero que abre sus columnas a la publicidad.

¿Qué es el régimen jurídico de prensa? La libertad de prensa es, desde la Revolución Francesa, uno de los grandes principios que a lo largo del s. XIX, sirven de programa a los periodistas. En casi todo el mundo occidental la evolución democrática suprime la legislación restrictiva de prensa. En Gran Bretaña, a mediados del s. XIX, se suprimen los impuestos sobre los anuncios, los sellos y el papel.

En Francia, la ley del 29 de julio de 1881 garantiza la libertad de publicación y de difusión de periódicos. En Alemania, la ley de prensa de 1874 unifica el régimen para el conjunto del imperio; no obstante, la libertad instaurada es sólo teórica, puesto que el Estado sigue controlando la prensa

Ver:Primeros Diarios del Mundo

Fuente Consultada: Texto Basado en Gran Atlas de la Historia Universal Tomo I

El Rol Periodismo en la Sociedad Que es? Como Nació? Historia

El Rol Periodismo en la Sociedad – Historia

Por periodismo entendemos cualquier actividad relacionada con la recopilación, selección, elaboración y distribución de información que se transmite a través de medios diversos: prensa, radio, televisión, cine, libros y, más recientemente, Internet. (ver: Inicios del Periodismo en Argentina)

El periodismo trata  de concienciar a la sociedad presentando una imagen del mundo, mediante icografias, fotos y textos.

Condicionado por acontecimientos culturales, políticos y sociales, históricamente la transmisión de noticias ha experimentado un asombroso desarrollo.

Esto se debe gracias a los avanzados medios de comunicación de masas que actualmente nos “bombardean” de información haciéndose notable su diferencia con los primeros productos periodísticos que conoció la humanidad. Sin embargo, este cambio trae consigo nuevos lenguajes, métodos y vehículos y la frecuencia de difusión de la información; determinando así adjudicar nuevos significados a los conceptos de “periodismo” y “periodista”.

Es por esto que transitaremos brevemente por el camino del periodismo hasta llegar a su situación actual, entendiendo mejor a lo que hacemos referencia cuando decimos “cambio”.

rol del periodismo en la sociedad

Recorrido histórico

La historia de lo que conocemos hoy como periodismo, se puede remontar desde las primeras civilizaciones urbanas, tras testimonios muy antiguos. Tal es así que los Comentarii pontificum, los Annales máximi y el Acta diurna, datan desde la época del Imperio Romano. Por ejemplo, el Acta diurna era una hoja de papel en donde se detallaban los hechos políticos y sociales más importantes, colgados por lo general en plazas relevantes con el objetivo de que una gran cantidad de personas pudieran acceder a dicha información.

Esto se realizó diariamente desde el año 59 a.C. No obstante, durante la dinastía Tang en China se publicaba una gaceta denominada “pao”, que transcendió hasta 1911, tras la finalización de la dinastía Ching, pero bajo diferentes nombres y formatos. Pero verdaderos precursores de esta actividad, son los almanaques anuales e informes semestrales editados en Colonia Michel von Aítzing o Eyzenger en el siglo XVI, los cuales informaban sobre el conflicto entre católicos y partidarios de la Reforma. Además en las ferias de Frankfurt, Evzenger vendía dos almanaques anuales, llamados “Messrelatíonem” y que en Toda Europa se hicieron de un fuerte eco.

La demanda de información en los distintos centros económicos, estuvo determinado por diversos factores, y uno de ellos fue el comercio.  Tal es así, que los Awisi en Venecia, trasmitían información y noticias provenientes de los barcos, mientras que en las ferias alemanas se vendían los Zeitungen y en Londres o en Sevilla ya existía un tipo de prensa manuscrita.

Entonces podríamos decir que la característica fundamental que define al periodismo, es la determinación de otros factores, como la imprenta que permitió multiplicar las copias con la información, gracias a los transportes y el correo que divulgó con mayor facilidad y periodicidad la misma.  Logrando que de esta última tome su nombre y de manera autentica los avances técnicos y tecnológicos hicieron de esta actividad una conquista relevante en el mundo.

El emperador Rodolfo II, en 1597 fue quien encargó que se imprimieran gacetas mes a mes; diferencia que marcó una tirada que tenía una regularidad anual, luego semestral a ser mensual. La finalidad de este cambio fue neutralizar la proliferación de panfletos motivados por su enfrentamiento con húngaros y germanos. Sin embargo, Florentino Gigli ese mismo año, comenzó a editar boletines de carácter comercial, pero con una periodicidad semanal. Tal es así que en Estrasburgo, Johann Carolas publicó 52 números semanalmente, y es la primera serie periódica que se conserva desde 1609.

Así podemos decir, que las bases del periodismo tal como hoy lo conocemos sienta sus bases a comienzos del siglo XVII, aunque sólo en 1702 llega la distribución diaria gracias al periódico británico The Daily Courant, consolidándose esta forma recién hacia el siglo XIX. Este naciente periodismo respondía a una conducta publicista de los organismos oficiales los cuales monopolizaban la información de tipo política, conservada esta hasta la explosión revolucionaria burgués. Como ejemplo de ello podemos citar en 1631, La Gazzete de France, constituida por Théopheaste Renaudot.

Sin embargo, junto a esta tomó impulso una prensa no oficial, podríamos afirmar que tiene un carácter casi siempre de clandestinidad, porque son mecanismos propagandísticos en contra del poder monárquico, o luchas de religión, o la contienda nacional en los países bajos. Dirigidos a un sector cada vez más amplio de la sociedad, se crearon órganos independientes resultado de un cambio actitudinal hacia el liberalismo. Nacen así periódicos como, The Tatler (1 709-1 1), The Spectator (1711-12), The Examiner o The Rambler que empezaban a incluir artículos de opinión y que fueron imitados en toda Europa (en esta línea se sitúan El pensador (1762), de Clavijo y Fajardo; Le Journal de Paris (1777); The Times (1785); o el Diario de Barcelona, de 1792).

El siglo XIX significó para el periódico, su consagración como vehículo de comunicación de las masas, favorecido gracias al perfeccionamiento de la producción y tratamiento del papel, progresos en la industria de la ilustración gráfica, el ferrocarril como medio de transporte esencial, las telecomunicaciones y la urbanización vivenciada en lugares estratégicos del mundo.  Por otra parte, hacia 1830 se comenzó a editar revistas para un público con bajo nivel instructivo y hacia el género femenino, contribuyendo así a disminuir el índice de analfabetismo a través de la lectura de periódicos y revistas.

El periodismo evoluciona y surgen nuevas modalidades: la de los pennypapers (que costaban solamente un penique) fue una moda que, iniciada en Gran Bretaña, se extendió a otros países —los estadounidenses The Sun (1833) y The New York Herald (1836), el francés La presse o El español, de 1836—; el tratamiento informativo se conduce hacia la especialización; aparecen dos ediciones diarias (la matutina y la vespertina) para dar cabida a todo el caudal informativo; se diversifican los medios;  las agencias de información internacionales venden sus reportajes a diferentes periódicos y revistas, etc.

Cuando se consolidan los medios masivos de comunicación empiezan a nacer las diversas corrientes de la comunicación, así como los estudios sobre ella, a la vez que los géneros periodísticos se caracterizan y definen más cuidadosamente, convirtiendo al periodismo en lo que algunos teóricos han dado en llamar «el cuarto poder».

Bajo este panorama, la legislación relativa a la prensa y a los medios de comunicación ha ido variando, aunque la mayoría de estas legislaciones ha propendido por defender la libertad de prensa, todo ello siempre y cuando se actúe bajo ciertos límites, de tal manera que ni el orden público ni el buen nombre de las personas sean perturbados. (Historia del Periodismo Mundial, Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango)

Sin embargo, en 1924 la palabra escrita comienza a padecer un considerable retroceso, a causa ineludible de la radiodifusión, la cual se apropia de la inmediatez informativa. Actualmente el comercio de la televisión representa el medio de masas por excelencia, surgida en 1938 y que advirtió ser un duro golpe para la prensa en formato papel.

Pese a ello, el  periódico continúa desempeñando una función imprescindible en la actividad informativa, porque ofrece un tratamiento más amplio y profundo de los sucesos que el que proporcionan los nacientes medios de comunicación. Además, la radical revolución operada en el ámbito tecnológico reduce considerablemente el tiempo que ocupa el proceso editorial, permite abarcar más noticias y transmitir de inmediato a través de la red informática los datos que no hayan entrado en prensa.

El periodista  Profesionalidad, ética, objetividad

En el siglo XVIII comenzaron a aparecer los primeros periodistas, pero habrá que esperar hasta la siguiente centuria para asistir al nacimiento del profesional de la información tal y como hoy lo entendemos. Ya en 1883 se creó una asociación de profesionales del sector: el lnstitute of Journalists (de origen británico), que luego inspiraría la American Newspaper Guild (1933), la Fédération Nationale de la Presse Française, la Asociación Nacional de Prensa, etc.

Hasta el siglo XIX , los periodistas se iniciaban en la profesión como meros aprendices, pero ya entre 1879 y 1884, la Universidad de Missouri (Columbia, Estados Unidos) imparte un curso de periodismo, y en 1912 la Universidad de Columbia en Nueva York establece la licenciatura de periodismo (promovida por Joseph Pulitzer).

La toma de conciencia de la responsabilidad social por parte del periodista es producto de los siglos XIX y XX. Anteriormente, los periódicos eran instrumentos políticos al servicio de una determinada postura y de la denuncia de la Opuesta. Poco a poco, se fueron haciendo más independientes, como resultado de la demanda de la población, de la publicación de libros en torno a la responsabilidad del periodista y de la discusión que suscitó el tema en las reuniones de cada asociación; estos factores motivaron el auto examen de la práctica periodística, así como la elaboración de derechos y deberes).

A lo largo del siglo XX la preocupación por la profesionalidad aumentó, debido a varias causas: la organización del trabajo del periodista, la profusión de estudios acerca de la historia, los problemas y técnicas de los medios de comunicación de masas y el creciente sentido de la responsabilidad social que tienen los periodistas, lo cual se traduce en una presentación imparcial de la noticia.

Sin embargo, la imparcialidad no implica que la redacción de los hechos tenga que ser meramente descriptiva; antes bien, gozan de buena aceptación entre los lectores los artículos que interpretan y valoran la realidad (columnas, artículos de opinión, editoriales, etc.). Así, desde mediados de la década de los sesenta del siglo XX, muchas ediciones dominicales incorporan revistas donde se mezcla la información aséptica con el comentario editorial.

En estos años surge también la corriente conocida como nuevo periodismo (promovido desde Estados Unidos por N. Mailer, T. Wolfe, R. Greenfield,Ch. Bukowski, Ph. Roth, T. Southern, y otros), que se propuso una renovación del lenguaje periodístico, de tal forma que se quebrasen las fronteras de la escritura convencional y se reflejasen en la exposición la vida o los sentimientos del protagonista. Más adelante, la tendencia del periodismo industrial ha sido la de ocultar la figura del periodista —en otros tiempos muy popular, sobre todo la de aquellos que consiguieron acreditar su nombre ante los lectores—, convertido progresivamente en técnico del lenguaje para la información de una colectividad, y mediatizado siempre por la estructura de la empresa.

Es cierto que en nuestros días los medios disfrutan de libertad de información, aunque siempre con las limitaciones que imponga la legislación de cada país, la política de a empresa o el mismo Gobierno. Por ejemplo, en lugares sometidos a regímenes dictatoriales, el papel de la prensa es el de transmitir una determinada ideología, y el periodista se convierte en funcionario del Estado bajo la atenta vigilancia de la censura. n los sistemas democráticos la libertad recorre diversos grados: desde el uso discreto ocasional de la autocensura (en materias delicadas que puedan comprometer a las autoridades por ejemplo), hasta la declaración sin tapujos de la tendencia ideológica que subyace al periódico, al canal de televisión o a la cadena de radio.

EL PERIODISMO INDEPENDIENTE

Los periodistas
«La Asociación de la Prensa de Nueva York —en la década del treinta— celebraba su banquete anual. Una extensa mesa agrupaba a los más prominentes editores y periodistas de la capital mundial del periodismo moderno. Llegó la hora de los discursos. Hombres acostumbrados a callar todo el año, en el silencio verbal de la escritura, desataron sus lenguas. Ninguno desató su alma. Entonces John Swinton se puso de pie y dijo: ‘No hay en los Estados Unidos nada que pueda llamarse prensa independiente, si no es en las ciudades de escasa importancia.

Vosotros sabéis esto y yo también. Ninguno de vosotros se atreve a expresar una opinión honrada. Si lo hacéis, estáis seguros de antemano que no se publicará. Yo recibo 150 dólares a la semana por no llevar mis opiniones honradas al periódico que escribo. Si yo permitiera que una edición de mi periódico sacara a la luz opiniones honradas, antes de veinticuatro horas habría terminado.

El individuo que fuera tan insensato que se ocupara de escribir opiniones honradas se vería en medio de la calle en busca de otro oficio. El de periodista de  Nueva York consiste en la verdad, en pervertir, en envilecer, en hacer gracias a los pies de Mammón y en vender i su país y a su raza, a cambio del pan de cada día o, lo que es igual, de su salario. Vosotros  sabéis esto y yo también. ¡Que insensatez brindar por la prensa independiente! Somos instrumentos, vasallos de los ricos : están detrás de las cortinas. Somos saltarines.

Ellos tiran de la cuerda y nosotros bailamos Nuestro tiempo, nuestra vida, nuestro porvenir, todo pertenece a esos hombres. Somos prostitutas intelectuales.’ Así habló John Swinton y así podrían hablar, esencialmente, los miles de periodistas que a diario elaboran la opinión del mundo. Pero no lo hacen. ¿Por qué?» De La vida privada del periodismo, Ricardo Setaro, 1936, Ediciones de la Federación Gráfica Bonaerense.)

Reunión de la Sociedad interamericana de Prensa

Ver: El Ocio y los medios comunicación

Ver:Orígenes del Periodismo en el Virreinato

Fuente Consultada: Texto Basado en Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe -Wikipedia-Encarta