Los Minerales

Los Minerales Concepto, Características y Propiedades Origen

MINERALES : CONCEPTO, CARACTERÍSTICAS Y PROPIEDADES

HISTORIA DE LA MINERALOGÍA:
Primeros Pasos: Entre el conjunto de ciencias geológicas destinadas a estudiar los fenómenos de la corteza terrestre (litosfera), se distingue la mineralogía o ciencia de los minerales.

La historia de esta asignatura, como conocimiento organizado del saber humano, nació en el siglo XVI con los aportes del médico alemán Jorge Agrícola (1494-1555), quien escribió varios libros sobre Mineralogía y Metalurgia. Debe reconocerse que, desde tiempos inmemoriales, se registró en el mundo un permanente interés del ser humano por los minerales.

En la Edad del Bronce y en la del Hierro ese interés estuvo condicionado a motivos prácticos, fundamentalísimos, que muchos pueblos de la Antigüedad, como los chinos, babilonios, egipcios o griegos, mantuvieron y desarrollaron. Se reconocían y utilizaban algunos metales nativos –especialmente el oro, la plata y el cobre-, apreciándose el valor de ciertas combinaciones, entre las cuales predominaban, además del cobre, el hierro y el estaño.

El paso siguiente estuvo dado por las transformaciones a que fueron sometidos dichos materiales por obra del fuego,fusionándoselos, hábilmente, para construir armas, herramientas, adornos y utensilios. También fue estimada la belleza de algunas piedras, relacionadas, a veces, con determinadas supersticiones.

Varios filósofos de la Antigüedad, como Aristóteles y su discípulo Teofrasto, describieron algunos cuerpos naturales inorgánicos, especialmente minerales como los que constituyen Tas piedras preciosas.

Otro destacado investigador, el naturalista Plinio el Viejo, que vivió en el primer siglo de nuestra era, dedicó cuatro, entre los treinta y siete tomos de su «Historia Natural», a los minerales.

Siglos más tarde, apareció la Alquimia, lucubración que practicaron quienes se ocuparon de la transmutación de los metales y quisieron descubrir la «piedra filosofal», necesaria, según ellos, para trocar una substancia cualquiera en oro.

El camino de la ciencia, señalado por Jorge Agrícola a comienzos de la Edad Moderna, fue retomado, por varios sabios, a mediados del siglo XVIII.

Corresponde destacar al naturalista sueco Carlos de Linneo (1707-1778), famoso umversalmente por su clasificación de las plantas y de los animales, quien propusona sistematización análoga para los minerales. Contemporáneo de él fue el sabio ruso Miguel Lomonosov (1711-1765), hombre de gran erudición (se destacó como físico, químico, historiador,  filólogo  y   poeta) quien en, entre diversos problemas científicos, abordó el estudio de los minerales y preparó al respecto, en 1742,un documentado catálogo para la Academia de Ciencias de su país.

Posteriormente, en la ciudad de Freiberg, ubicada en la zona oriental de Alemania, hizo escuela el mineralogista A. Werner (1750-1817), cuyas teorías fueron aceptadas en varios países de Europa. Por esta época se descubrieron muchos criaderos de oro, platino y piedras preciosas, como también yacimientos de minerales de plata, hierro, cobre y plomo, en diversos lugares del planeta.

Medio siglo después, Dimitri Ivanovich Mendeleiev (1834-1907) revolucionó el mundo de la ciencia con su hoy famosísima tabla periódica de los elementos químicos. Ésta sirvió de base para muchas clasificaciones racionales, beneficiándose también la Mineralogía, que amplió sus comprobaciones.

El físico Enrique Becquerel (1852-1908) determinó, en 1896, la radiactividad de las sales de uranio. Y el químico Pedro Curie (1859-1906) descubrió tres años más tarde, en 1899, juntamente con su esposa María S. de Curie (1867-1934), la existencia de un nuevo elemento, el radio, considerado como importantísima fuente de energía. Así se fue gestando, posteriormente, la formulación de la teoría sobre núcleos atómicos.

Por otra parte, el investigador inglés William Henry Bragg (1862-1942) y su hijo William Lawrence Bragg (1890-1971) comprobaron la relación que existe entre la estructura cristalina, interna, de un minera y sus propiedades físico-químicas.

También deben citarse los aportes del científico norteamericano Willard Gibbs (1839-1903), quien realizó trabajos que fueron tomados muy en cuenta por la mineralogía moderna. Y entre los geólogos y mineralogistas soviéticos de los últimos tiempos se destacaron A. Boldirev (1883-1946), autor de un importantísimo «Curso de mineralogía descriptiva», en tres tomos, y S. Smirnov (1895-1947), conocido por su investigación sobre la «Zona de oxidación de los criaderos de sulfuras».

EL HOMBRE Y LOS MINERALES:: El interés del hombre por los minerales precedió al período histórico,*o sea a la existencia de todo documento escrito. En la remota antigüedad, comprobado el valor de ciertas substancias inorgánicas, se buscó la forma de extraerlas de la corteza terrestre para aprovecharlas debidamente. Así lo hicieron los trogloditas y cuando, unos diez mil años antes de la era cristiana, el hombre abandonó las cavernas y fue a establecerse junto a los ríos y a los grandes lagos, a veces en palafitos o bien en otros tipos de viviendas rústicas, mantuvo vigente aquella primitiva afición mineralógica.

El cambio en el uso de la piedra tosca o pulida , propia del Paleolítico o del Neolítico– por el hierro y por el bronce, determinó hitos fundamentales en la marcha de la civilización.

Los pueblos más antiguos apreciaron la utilidad de ciertos metales –como el hierro, el oro, la plata o el cobre– y la atractiva belleza de ciertas piedras empleadas con fines decorativos y que, más adelante, llamaron «preciosas».

También descubrieron menas, es decir, minerales metalíferos tal como se extraen de los criaderos y antes de ser limpiados, ricas en aquellos elementos donde los mismos aparecían combinados y, a veces, aleados.

Finalmente, llegaron a fundir metales para hacer herramientas, utensilios, armas y ornamentos. Quedaron establecidas, así, las primeras leyes empíricas sobre explotación de yacimientos, lugares que, en algunos casos, existen todavía. Y pudieron determinarse, por vía práctica, las propiedades de ciertos minerales útiles que, con el tiempo, fueron clasificados científicamente.

DESCRIPCIÓN DE LOS MINERALES: En la actualidad, se denomina mineral a toda substancia sólida, químicamente homogénea constituida por uno o varios elementos combinados, que forma parte de la corteza terrestre.

Los minerales pueden presentarse como elementos nativos, como combinaciones y como aleaciones. Entre los elementos nativos se distinguen dos variedades: la de los metales (como el oro, la plata, el mercurio, el cobre, el hierro o el platino) y la de los que no lo son, es decir el diamante, el azufre, el antimonio, el bismuto, etc.

En cambio, al combinarse varios de estos elementos primigenios se originan minerales de otro tipo, como, por ejemplo, el cuarzo, la pirita de hierro, el yeso o la mica de uranio, que es radiactiva. Cuando los minerales se asocian pueden formar rocas.

Éstas se clasifican en tres grandes categorías: ígneas o eruptivas (como el basalto), sedimentarias (como la arcilla) y metamórficas (como el gneis). Su estudio corresponde, específicamente, a la Petrografía, ciencia anexa a la Geología. Conviene aclarar que en las rocas ígneas (que son las que llegaron a la superficie desde el interior de la Tierra atravesando la corteza rígida del globo y que se encuentran en estado vitreo) aparecen minerales muy semejantes entre sí, en su mayoría silicatos.

No ocurre lo mismo en las rocas sedimentarias donde, a una determinada temperatura, se separan del medio acuoso grupos de minerales muy diferentes. Y, como observa Pablo Groeber, en su «Mineralogía y Geología«, sucede que «si tales rocas sedimentarias cambian de ambiente y descienden desde la superficie a profundidades de diez a veinte kilómetros, sus minerales, sometidos a gran presión y temperatura, dan lugar a la formación de otros, típicos de metamorfismo». Cada mineral surge en condiciones físicas y químicas determinadas.

Algunos se mantienen inalterables frente a los cambios de temperatura, presión o incidencia de agentes foráneos; otros se transforman, se oxidan, se reducen y hasta llegan a desaparecer. Día a día, es mayor el uso de los minerales como materia prima en las industrias, razón por la cual se trata de aprovecharlos debidamente. Su aglomeración en determinados lugares a los que se denomina «criaderos», considerados como reserva útil, debe ser apreciada cuantitativamente, para no incurrir en una improvisación que conduciría a la posible escasez o falta posteriores.

También deben tomarse en cuenta aquella composición química fundamental y las propiedades físicas inherentes, es decir el color, la transparencia, el brillo e índice de refracción, el clivaje, la dureza, el peso específico, la fragilidad, la elasticidad y las condiciones magnéticas y radiactivas, que cada mineral pueda poseer. A mayor demanda, mayores exigencias en materia de cantidad y también de calidad. Los minerales no escapan a este axioma del mundo contemporáneo.

IMÁGENES DE ALGUNOS MINERALES

los minerales de la Tierraa

LOS MINERALES DE LA TIERRA: La litosfera, como dijimo antes, está formada por un gran número de  rocas, simples o compuestas. A su vez, las rocas están constituidas por un número variable de sustancias químicas más simples, de composición constante y bien definida, a las que se da el nombre de minerales. Por tanto, los minerales son los elementos constitutivos fundamentales de la corteza terrestre, y cada uno de ellos es un compuesto químico natural, caracterizado por propiedades químicas y físicas claramente individuales y constantes.

El origen de estas sustancias naturales puede ser extraterrestre (meteoritos, transformaciones químicas debidas a radiaciones procedentes del espacio cósmico externo) o terrestre.

Los minerales de origen terrestre pueden derivar de procesos magmáticos, o sea, de solidificación de magmas procedentes de zonas profundas de la litosfera; de procesos de sedimentación, es decir, del depósito de materiales residuales de rocas preexistentes e incluso por depósito de materiales producidos por la actividad de organismos vivientes; y en fin, de procesos metamórficos, esto es, por transformación de minerales y rocas preexistentes debida a varias causas.

A excepción de los gases raros, que en la naturaleza prácticamente no dan lugar a compuestos químicos, y de los metales nobles, que sólo excepcionalmente dan lugar a minerales, todos los demás elementos se hallan contenidos en los minerales que constituyen la parte superficial de nuestro globo (litosfera, hidrosfera, atmósfera). Sin embargo, son pocos los elementos predominantes en la corteza terrestre.

Según cálculos de los geoquímicos, el estrato o capa más superficial de la litosfera (hasta una profundidad media algo superior a los 15 kilómetros) está compuesto, en peso, por minerales en los que predominan claramente el oxígeno y el silicio.

Casi la mitad de la corteza terrestre está constituida por oxígeno (49,5 por ciento), silicio (25 por ciento), aluminio (7,5 por ciento), hierro (5 por ciento), calcio (3,4 por ciento), sodio (2,6 por ciento), potasio (2,4 por ciento), magnesio (1,9 por ciento). Con porcentajes decrecientes de 0,9 a 0,1 por ciento siguen luego el hidrógeno, titanio, cloro, fósforo, manganeso, carbono y azufre.

Los elementos acabados de nombrar, quince en total, constituyen por sí solos el 99,7 por ciento de la corteza terrestre;todos los demás integran la parte restante (0,3 por ciento), hallándose cada uno presente en porcentajes mínimos.

Salvo unos pocos que se encuentran también en estado de elementos nativos, todos los demás se hallan combinados entre sí en compuestos químicos naturales, llamados precisamente minerales, caracterizado cada uno de ellos por su típico aspecto y por determinadas propiedades. Entre éstas, es muy importante la dureza, la cual puede servir, aunque sea aproximadamente, para reconocer los diversos minerales y precisamente por esto se toma como término de comparación para clasificar los minerales en orden de dureza creciente.

La escala de dureza más comúnmente empleada es la escala de Mohs; consta de diez términos: talco, yeso, calcita, fluorita, apatita, ortosa, cuarzo, topacio, corindón y diamante, cada uno de los cuales puede rayar al precedente y ser rayado por el siguiente. El talco tiene dureza 1 y es el más blando; el diamante tiene dureza 10 y es el mineral más. duro que se conoce.

Cristalización de los minerales: Los minerales, en su enorme mayoría, son sólidos. Como todos los sólidos, se caracterizan por una densidad, por un volumen, por una determinada cohesión, elasticidad, coeficiente de dilatación, transparencia y otras propiedades semejantes. No todas (que en definitiva son propiedades de la materia) tienen las mismas características; mientras algunas pueden definirse por medio de un simple número (como por ejemplo, la densidad, el volumen y otras), en cambio hay algunas que, para ser definidas, exigen no sólo un número sino además una dirección.

En el cuarzo, por ejemplo, la luz no se propaga igualmente en todas direcciones. Por eso, al querer expresar la propagación luminosa en el cuarzo y la dilatación térmica en la calcita no bastan dos números sencillos, sino que hay que precisar la dirección de estos números.

Las propiedades que se definen por medio de un número se llaman escalares; las que se definen por un número, una dirección y un sentido vectoriales. Estas últimas pueden representarse por un vector, o sea, por un segmento orientado (con una flecha) en el sentido querido, tanto más largo cuanto mayor es el número que le corresponde. Explicado esto, consideremos ahora las propiedades vectoriales de los cuerpos y examinemos, por ejemplo, cómo se comportan el vidrio y la barita, sometidos a calentamiento.

Pronto se nota que el vidrio se dilata por igual en todas direcciones, mientras que la barita se dilata más en algunas direcciones; en el primer caso, el vector representativo de la dilatación se mantiene constante en todas las direcciones; en el segundo caso, no resulta constante. Si repetimos la prueba con las mismas sustancias, pero con respecto a propiedades vectoriales distintas (propagación luminosa, cohesión, elasticidad y semejantes), observaremos que para el vidrio cada uno de los vectores representativos se mantendrá siempre constante, pero con la barita ocurre todo lo contrario.

Las sustancias (coloides, líquidos, gases) que, como el vidrio, presentan propiedades vectoriales constantes en todas las direcciones se llaman isótropas; las demás, anisó-tropas. Ahora bien, casi todos los minerales resultan anisótropos; sobre todo, respecto a la forma que adoptan cuando se solidifican al cristalizar. En condiciones favorables, la mayor parte de los minerales adopta espontáneamente una forma propia poliédrica; esta forma se llama cristal, y se habla de cristalización cuando se alude al proceso en que muchos minerales (llamados precisamente cristalinos) se solidifican en cristales.

Yacimientos, canteras y minas: Las riquezas del subsuelo son múltiples y deben ser aprovechadas como corresponde. Para ello, dentro de la órbita estatal y privada, se recurre a la colaboración de técnicos y científicos (geólogos, químicos, industriales, ingenieros y expertos en mineralogía) capaces de asesorar sobre la búsqueda, explotación y uso de tales materiales.

Funcionan, además, numerosas instituciones especializadas -con el auspicio del gobierno o de compañías particulares– cuyos equipos de trabajo realizan una acción, orgánica y planificada, para llevar adelante tales propósitos.

Comprobado el hallazgo de una especie mineral adecuada, habrá que determinar si la cantera, mina o yacimiento, dispone de reservas suficientes para justificar su explotación. Se da el nombre de «mena» a la roca que contiene uno o varios minerales técnicamente útiles, es decir en calidad y cantidad apropiadas. Casi siempre, junto a las substancias aprovechables por su valor comercial, hay otras que forman el descarte residual, llamado «ganga».

En las canteras se trabaja a cielo abierto; en las minas -contrariamente-, bajo tierra: en los pozos y galerías. Estas últimas también reciben el nombre de yacimientos, denominación que era reservada, al principio, para los lugares donde se encontraban combustibles, como el petróleo.

De las canteras se extraen rocas calizas –transformables en cal y cemento-, bloques de piedra y de granito, lajas, balasto, pedregullo y mármoles. Los yacimientos minerales explotados por el hombre pueden ser superficiales o profundos. Entre estos últimos, la mayoría se encuentra a menos de 200 metros; pero hay otros que sobrepasan, holgadamente, ese límite.

Existen varias clases de yacimientos o minas. Además de distinguirse por el tipo de minerales que encierran (de origen ígneo o sedimentario), puede clasificárselos, también, en otras categorías. Así, por ejemplo, reciben el nombre de «hidrotermales» aquellos cuyos filones se han formado por la precipitación de minerales arrastrados por las aguas termales. Los yacimientos de origen sedimentario se clasifican en orgánicos (carbones y petróleo) e inorgánicos (elementos, óxidos, hidróxidos, cloruros, sulfatos, carbonatas, etc.).

Ciertos minerales aparecen, junto a los yacimientos primarios, en los cauces de ríos y arroyos, hasta donde fueron arrastrados por la erosión; suelen acumularse en pequeños hoyos irregulares llamados aluviones o placeres.

DEFINICIONES:

•  YACIMIENTO es el «sitio donde se halla naturalmente una roca, un mineral o un fósil», dice el Diccionario de la Real Academia. En Geología, se entiende como tal la disposición de las capas m inerales en el seno de la Tierra. También recibe este nombre una masa mineral bastante extensa.

•  CANTERA -según la versión académica- es el «sitio de donde se saca piedra, greda u otra substancia análoga, para obras varias». Las canteras suelen establecerse a cielo abierto. Este vocablo fue empleado como sinónimo de «cantería», nombre que recibe el arte de labrar las piedras para as construcciones.

•  MINA. Esta palabra deriva de un an-tiquísimo vocablo celta, «mein», que significa «metal en bruto». Puede que, de allí, pasase al latín vulgar o plebeyo (no al latín culto), yaque registraba un término similar al que se emplea, en nuestro idioma, para designar la excavación que se hace, con pozos y galerías, para extraer un mineral. El Diccionario de la Lengua lo presenta como s ¡non ¡mo de ‘ ‘criadero», voz que no solamente significa lugar destinado para la cría de animales o plantas, sino «agregado de substancias inorgánicas de útil explotación que, naturalmente, se hallan éntrela masa de un terreno».

Ver: Las Rocas   –   Minerales Para La Industria    –   Minería en Argentina

Fuentes Consultadas:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°11 Los Minerales – La Ciencias de los Minerales – Edit. Cuántica
Biblioteca Temática ETEHA El Mundo que nos Rodea – Los Minerales de la Tierra – Edit. Unión Tipográfica –

Plata Propiedades, Usos y Yacimientos del Metal

Plata Propiedades, Usos y Yacimientos del Metal

Junto al oro, la plata ha sido apreciada y buscada desde la Antigüedad, ha tenido utilidad continuada como metal monetario, y su utilidad como ornamento, antiguamente muy difundido, se ha visto reducida hoy en día, pero encuentra ahora creciente aplicación en las artes y las industrias. La fotografía (ya no tanto en la actualidad)  y la electricidad consumen la mayor parte de una producción que no puede ser ampliada fácilmente para satisfacer la demanda.

Se llaman también metales nobles o blancos  porque no se oxidan al aire, o en el agua, y sólo los atacan ácidos fuertes. Debido a esto se usaron durante mucho tiempo para hacer monedas. Ambos metales se conocen desde hace miles de años, y en excavaciones hechas en lugares de las primitivas civilizaciones, particularmente Egipto, se han encontrado objetos fabricados con estos metales.

En contraste con muchos metales, que sólo se presentan en la Naturaleza en forma de compuestos químicos, tanto el oro como la plata se presentan como elementos, por lo que estos metales se conocen desde hace mucho tiempo.

Aunque el oro y la plata se pueden encontrar en estado casi puro, lo más frecuente es que formen aleaciones de plata, oro y cobre. La presencia del cobre, plata y oro juntos no es de extrañar, puesto que los tres están íntimamente ligados, y todos pertenecen a la misma familia del sistema periódico.

La producción de plata ha seguido unas fluctuaciones paralelas a las del oro. Fue extraída primitivamente en la Europa mediterránea, pero con el descubrimiento de América irrumpieron en Europa enormes cantidades de plata procedente de Perú, Bolivia y México. Los yacimientos de la cadena montañosa que se extiende desde Alaska hasta la Tierra del Fuego han sido, hasta hoy, las fuentes más Importantes de los abastecimientos mundiales de plata. La mayor parte del resto procede de Australia y de la Unión Soviética.

La plata se encuentra en yacimientos de diversos tipos, pero los más importantes son aquellos constituidos por filones de tipo hidrotermal, formados a mediana o baja temperatura. En ellos han depositado los minerales de plata las aguas calientes que arrastraban las sustancias en disolución, y siempre van aquéllos acompañados por minerales de plomo, cinc y cobre. Son especialmente ricos los situados en las cordilleras sudamericanas, que se encuentran en relación con actividades intrusivas o volcánicas de la era Terciaria.

El yacimiento argentífero más célebre del mundo es, sin lugar a dudas, el cerro Potosí (Bolivia), pico volcánico que eleva su cumbre a 4.890 metros sobre el nivel del mar. Desde su descubrimiento en 1544 hasta la actualidad ha producido más de 2.000 millones de onzas de plata.

Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de yacimientos argentíferos son lo suficientemente ricos como para ser explotados por la plata solamente: la mayor parte de la plata se produce como un subproducto valioso en la minería del cobre, del plomo y del cinc, y su ritmo de producción está regido estrictamente por los ritmos de producción de sus metales asociados, y la producción total no ha podido ser ampliada lo suficiente para cubrir la demanda creciente.

El tenor de los minerales de plata varía con el precio de ésta: los minerales directos de plata necesitan, en general, contener unas 15 onzas por tonelada. Los minerales mexicanos poseen un porcentaje menor. Los minerales de los grandes depósitos de plomo-plata del mundo tienen por término medio una onza de plata por tonelada. El empleo de plata con fines monetarios se ha reducido mucho, pero sigue utilizándose en grandes proporciones en orfebrería.

Mineral Plata

PRODUCCIÓN
La plata se obtiene, principalmente, como subproducto cuando se retinan los minerales de cinc y cobre. Sin embargo, también se obtiene de minerales ricos en plata, siendo el más común la argentita, un sulfuro de plata. Éste y otros minerales de plata se encuentran ampliamente distribuidos en el continente americano, aunque en ninguna parte se halla en grandes cantidades.

El principal productor mundial de plata es México, con un 35 % de la producción mundial (alrededor de 6.000 toneladas al año). De los muchos procesos desarrollados en el tiempo, el normalmente usado hoy en día para beneficio de la plata, a partir de la argentita, es el proceso del cianuro. Después de triturar el mineral, se muele finamente en un molino de bolas que contiene una solución diluida de cianuro sódico.

Al registrar en 2014 su mayor producción de plata en la historia, México sumó su quinto año consecutivo como el mayor productor de este metal precioso en el mundo, apuntó el Instituto Mundial de la Plata. En su informe anual indicó que México produjo en 2014 un total de 192.9 millones de onzas de plata, equivalentes a 6,000 toneladas, lo que representa un alza de 5.8 millones de onzas respecto de la producción nacional de 2013.

El sulfuro de plata, y también la plata libre, reaccionan con la solución de cianuro sódico para dar argento-cianuro sódico, Na [Ag(CN);] que es soluble en agua.

La suspensión se agita durante varios días con aire comprimido. Así se oxida el sulfuro sódico formado por la reacción entre el sulfuro de plata y el cianuro sódico. La solución de argento-cianuro sódicu se filtra, y se separa el aire disuelto haciendo el vacío. Finalmente, la plata se separa de la solución añadiendo una suspensión de cinc finamente pulverizada.

La plata precipitada se filtra y se seca. Este producto contiene, como mínimo, 75 % de plata, pero aún existen impurezas, especialmente, exceso de polvo de cinc. Por tanto, es necesario una purificación ulterior.

Puesto que el 75 % de la producción mundial de plomo se obtiene de minerales que también contienen plata, es evidente que interesa la recuperación de la plata en la etapa del refinado del plomo, par sus beneficiosos resultados. Un sistema para recuperar la plata es el proceso Parkes.

Después de separar otras impurezas dé la aleación plomo-plata, especialmente cobre, antimonio, arsénico y estaño, se añade cinc al baño. La plata es mucho más soluble que el plomo en el cinc, por lo que después de mezclar el contenido del baño la mayor parte de la plata pasa a la capa del cinc fundido, que flota sobre el plomo. Cuando desciende la temperatura del baño se separa la aleación cinc-plata de la superficie, a medida que va solidificando. A continuación se destila el cinc, y queda finalmente la plata, que tiene un punto de fusión más alto.

La plata es un metal blanco que tiene una buena resistencia a la acción de la mayoría de las sustancias. No la atacan el oxígeno ni el aire, pero se ennegrece fácilmente si el aire tiene trazas de ácido sulfhídrico, que forma una capa negra de sulfuro de plata en la superficie.

La capa negra que aparece en los cubiertos de plata se debe a la acción de los compuestos orgánicos de azufre. Los halógenos (cloro, bromo, yodo) atacan a la plata, pero no la afectan los álcalis y sólo reacciona con muy pocos ácidos: ácido sulfúrico concentrado en caliente y ácido nítrico diluido. La plata es el mejor conductor del calor y de la electricidad, aunque corrientemente se usa el cobre, porque es más económico.

Sin embargo, también se usa la plata en plantas químicas, debido a su resistencia a la corrosión y su punto de fusión relativamente alto (960° C), además de su alta conductividad. Así, las vasijas de reacción, hervidores en columnas de destilación, se recubren a veces de plata. Los tubos de los intercambiadores de caler se hacen de plata.

La plata se utiliza en varios tipos de aparatos eléctricos. Es de particular valor en contactos eléctricos, como en las unidades de control de los semáforos. Numerosas aleaciones de plata son de importancia industrial, como las de plata-cobre-cinc y plata-fósforo-cobre, que se usan para soldar el latón. Sin embargo, la mayor cantidad se usa en materiales fotográficos.

Esquema básico del proceso con cianuro

El platino forma parte de un grupo de metales relacionados entre sí, integrado por osmio, iridio, paladio, rodio y rutenio. No sólo están asociados en la naturaleza, sino que en la industria se les alea frecuentemente, por lo que se denominan «metales del platino».

El platino y el paladio son los más abundantes del grupo, pero su abundancia dentro de las rocas máficas no permite considerarlas como recursos potencíales de ellos, a no ser que hayan intervenido procesos de concentración especiales. Son metales muy pesados, insoluoles, maleables y de dureza elevada. El iridio es el más pesado y el osmio el más duro.

El platino se origina en las rocas ígneas ultrabásicas, donde fue concentrado por procesos magmáticos. La intrusión máfica más grande descubierta hasta ahora en el mundo, el complejo Bushveldt, de África del Sur, contiene una zona denominada Merensky Reef, con platino enriquecido, que por sí sola es suficiente para satisfacer las necesidades mundiales durante muchos siglos.

El proceso de erosión y sedimentación, al ser los metales del grupo resistentes a la meteorización y de densidad elevada, originan placeres; son importantes los de los montes Urales, en la Unión Soviética. Las arenas productivas llegan a tener 1,5 metros de espesor, y los centros más importantes están en las vertientes orientales de las cuencas de los ríos Iss y Tura.

Fuente Consultada:
TECNIRAMA Enciclopedia del la Ciencia y la Tecnología (CODEX) Fasc. N°50
NATURA Las Reservas Económicas Ediciones JOVER

Famosos Personajes Vegetarianos Artistas y Famosos que No Comen Carne

Famosos Personajes Vegetarianos

Vegetarianos famosos: El vegetarianismo es aparentemente antiguo como el hombre. Los griegos le llamaban antipreofagia, que significa que no come carne. Mientras en Occidente personalidades tan notables como Platón, Diógenes y Pitágoras abogaban por el vegetarianismo, en la India, Buda predicaba la doctrina de Ahimsa, no hacer daño a ningún ser viviente. Desde entonces muchas religiones y otras sectas espirituales han abogado por el régimen vegetariano, ya sea oficialmente o de modo extraoficial.

Entre ellas están la doctrina de los Seventh-Day Adventists (Adventistas del Séptimo Día), la secta de los Esenios, el hinduismo, el budismo, el zoroastrismo, el taoísmo y el jainismo, así como las órdenes trapista, benedictina y cartuja de la Iglesia Católica Romana y otros grupos Cristianos .

El término «vegetarianismo» que viene de la palabra latina vegetus que significa «vivo, dispuesto, agudo, vigoroso, robusto», fue acuñado en 1842. La primera sociedad de vegetarianos se fundó en Inglaterra en 1847.

En los EE.UU. el movimiento vegetariano estuvo muy influido por hombres tales como el doctor Reuben D. Mussey, cuarto presidente de la American Medical Association, y el Rev. Sylvester Graham, famoso por sus galletas de trigo sin cerner. J. H. Kellog, que desarrolló los copos de avena como alimento preparado para el desayuno, era también un entusiasta vegetariano.

famosos que se alimentaron con vegetales

Pitágoras. (578-510 antes de J.C.) Griego.

Se le ha considerado «el fundador de la ciencia y de la filosofía en Europa». Viajó mucho en busca de la verdad, el conocimiento y el significado de la vida. Fue un extraordinario matemático y enseñó las teorías de la geometría. Fundó la primera sociedad de la civilización occidental contraria a la carne.

Se abstuvo de comer cualquier tipo de carne, judías o huevos. Prohibió la matanza de animales e incluso de algunas plantas. Se alimentaba de una modesta dieta de pan con miel y de postre verduras. Le repelían los carniceros y las carnicerías. Bebía algo de vino pero prefería el agua.

Sir Thomas More. 1478-1)3). Inglés.

Fue oficial de justicia en Londres y presidente de la Cámara de los Comunes antes de ser nombrado Lord Chancellor de Inglaterra. Se negó a aprobar el divorcio de Enrique VIII de Catalina de Aragón. No quiso firmar el Acta de Sucesión por la cual los poderes de la Iglesia quedaban supeditados a los del rey y fue encarcelado. Se le juzgó por alta traición, fue declarado culpable y decapitado. Es el autor de Utopía, un libro que describe«la república perfecta».

En su libro Utopía abolió la matanza de animales con el utópico mandato que dice que los ciudadanos «no deberían matar animales cu sacrificio, ni tampoco pensar que Dios ve con buenos ojos la sangre y la matanza pues dio la vida a los animales con el único fin de que vivieran». Escribió principalmente contra la matanza de animales y contra los que comen carne pero también criticó a los que malgastan la cebada fabricando bebidas alcohólicas. Bebía vino.

Emanuel Suedenborg 1688-1772. Sueco.

Es conocido por sus descubrimientos científicos en el campo de la física, la astronomía, la mineralogía y la geología. A la edad de 57 años empezó a tener «visiones» y rechazando todo el mundo mecanicista se consagró al estudio del espíritu. Fue el impulsor de una nueva sociedad religiosa, la New Jerusalem Church (Nueva Iglesia de Jerusalén) que sus seguidores fundaron en 1788.

Le gustaba el pan con mantequilla, las almendras y los pasteles. Bebía café con leche con algo de azúcar. Ocasionalmente comió pescado y una sola vez probó pastel de pichón. Tomaba rapé. Combatió el comer carne porque «el comer la carne de los animales es, en sí mismo, un acto profano».

Percy Byssie Shelley. 1792-1822. Inglés.

Fue expulsado de Oxford a los 19 años. Se casó con Harriet Westbrook y huyó de Inglaterra con Mary Godwin, hija del escritor radical, librero y editor William Godwin. Legalizó su unión con Mary después del suicidio de su primera esposa. Fue y es famoso por poemas como The Cenci y Prometbeus Unbound, por sus ideas sobre el amor libre, la revolución y el ateísmo, por su amistad y su rivalidad con Lord Byron, y por su vida como expatriado en Suiza y en Italia. Murió ahogado frente a Viareggio, Italia, al zozobrar su barco durante una tormenta o quizás al ser abordado por barcas de pescadores piratas italianas.

Se convirtió al vegetarianismo a los 21 años, a raíz de su amistad con John Frank Newton de 46 años, defensor de la vida bohemia y del nudismo para los niños y anfitrión de comidas a base de deliciosos platos de verduras, frutas, pasteles (sin mantequilla) y agua destilada aunque en alguna ocasión transigió en el uso moderado de la mantequilla y los huevos para cocinar. Atacó el comer carne en su famoso poema «Queen Mab», al escribir: «Ahora ya no asesina el cordero que le mira cara a cara y horriblemente devora su carne mutilada.»

En 1813 publicó el panfleto A Vindication of Natural Diel (Una vindicación de la dieta natural), del que sólo han sobrevivido ocho copias, en el cual indicaba que dado que el hombre tiene la suprema habilidad de comunicar el dolor, y que los animales no poseen, el hombre debería abstenerse de la perniciosa búsqueda del alimento animal. Sugirió que las personas que comen carne deberían «despellejar un cordero vivo con los dientes, y hundir la cabeza cu las partes vitales, y apagar la sed con la sangre fresca», y entonces todos los hombres serían vegetarianos.

Aconsejaba a todo el mundo, «nunca te metas nada en el estómago que haya tenido vida». Escribió que la carne de animal es, no solamente la causa de las enfermedades del hombre, sino también la de los vicios del hombre». Prometió que con una dieta vegetariana incluso «las enfermedades hereditarias como la tisis, la gota, el asma y el cáncer desaparecerán».

Con el té no comía nunca «ni galletas, ni bollos porque podían tomarse con mantequilla», aunque le importaba poco lo que su mujer les sirviera a sus amigos. Una vez le sirvió cordero a un amigo suyo, Hogg, mientras que a otro invitado le invitó a disfrutar de «un delicioso pollo asesinado». No tenía interés real alguno en la comida y comía distraídamente. En más de una ocasión Hogg le había visto distraído comiéndose tranquilamente durante algún viaje un plato de rosbif frío.

Sylvester Graham. 1794-1851. Americano.

Introdujo el pan de harina de trigo sin cerner (filtrar o tamizar) . Viajó por EE.UU. dando conferencias sobre la reforma dietética. Tuvo que enfrentarse ;t una oposición muy fuerte por parte de los panaderos que llegaron a celebrar una manifestación de protesta en contra suya, en 1847. Propuso una estricta dieta vegetariana para prevenir todas las formas de intemperancia.

Basaba sus creencias vegetarianas en lo que él llamaba hechos científicos: «… una sola libra de arroz contiene más sustancias nutri-livas que dos libras y media de la mejor carne; tres libras de un buen pan de trigo contienen más sustancias nutritivas que seis libras de carne y tres libras de patatas más que dos de carne…»

Sir Isaac Pitman. 1813-1897. Inglés.
Fue despedido de una fábrica textil por ser un seguidor de Swedenborg. Fundó una escuela y enseñó en Bath. Se interesó por la fonografía un sistema ortográfico basado en la fonética o sonido de las palabras. Inventó un sistema de escritura abreviada o taquigráfica (por sugerencia de un editor) y a los 24 años publicó su obraStenographic Soundhand. Fundó un instituto de fonética y editó una revista de fonética.

Fue muy aplaudido por el mundo de la prensa y de los negocios a partir del momento en que se demostró que su escritura taquigráfica era eficaz y significaba un gran ahorro de tiempo para periodistas y secretarias. Consiguió el reconocimiento internacional ya que sus manuales de taquigrafía se tradujeron muy pronto a docenas de idiomas, incluidos el gales, el bengalí y el japonés. En 1853, envió a su hermano a los EE.UU. para que fundara un Instituto taquigráfico en Cincinnati. Se casó dos veces. Le fue otorgado el título de Sir dos años y medio antes de su muerte.

Seguía un «régimen puramente vegetariano» porque le conservaba en buena forma física y espiritual. Hacía tres comidas moderadas al día, principalmente frutas, y ni siquiera bebió té hasta que no llegó a una edad avanzada. Estaba en contra de las bebidas alcohólicas y del tabaco. Fue vicepresidente de la London Vegetarían Society (Sociedad Vegetariana de Londres) y cuando sus miembros le felicitaron por su título de Sir, les respondió por escrito y en taquigrafía que debía «su prolongada salud y fuerza a los principios dietéticos de nuestra sociedad».

En cierta ocasión escribió al periódico The Times de Londres, siempre en el mismo sistema de escritura fonética, que la dispepsia le estaba llevando a la tumba. Los médicos le aconsejaron que comiera carne tres veces al día en lugar de una solamente, pero esta dieta le hizo ponerse peor. Volvió de nuevo al vegetarianismo y gradualmente fue recuperando su poder digestivo y nunca más, según decía, se enteró de que tenía estómago.

Conde León Nikplaevich Tolstoi. 1828-1910. Ruso:
Nació en una familia acomodada pero eligió defender la causa de los pobres. Luchó contra la guerra y la intolerancia religiosa. Predicó un sencillo credo religioso basado en la fraternidad, en la igualdad y en la humildad. Escribió entre otras obras, Guerra y Paz Anna Karenina y La muerte de Ivan Ilych.

No comía ni carne ni pescado y vivía sobre todo de verduras, frutas, porridge y pan. Rechazaba los huevos, la mantequilla y la manteca de cerdo. No fumaba y bebía agua antes que cualquier bebida alcohólica. Decía que«el vegetarianismo sirve como principio por el cual sabemos que la búsqueda de la perfección moral, por parte del hombre, es genuina y sincera…»

George Bernard Shaw. 1856-1950. Británico:
Se hizo escritor de teatro después de haber triunfado como crítico de música y teatro y de haber fracasado como novelista. Se hizo socialista a los 26 años y fue uno de los fundadores de la Fabián Society de Inglaterra(1884). Fue muy elogiado por su crítica social y política como la que se encuentra en obras suyas comoCandida, Man and Superman, Heartbreak. House, Pygmalion y Majar Barbara.

Resumió sus hábitos dietéticos diciendo: «Hago tres comidas diarias y estoy convencido de que con dos aún estaría mejor. Como quesos, mantequilla y huevos, pero no como ni carne, ni pescado.» Bebía zumo de manzana, hordiate y chocolate deshecho (con agua y no con leche). Cultivaba verduras y frutas en su propio jardín y tenía especial predilección por los tomates y las patatas. Rechazaba la carne

por razones humanitarias: «Mi testamento contiene las instrucciones para mi funeral, el cual irá seguido, no por personas de luto, sino por rebaños de bueyes, ovejas, cerdos, bandadas de gallinas y un pequeño acuario ambulante con peces vivos, y todos ellos llevarán distintivos blancos en honor del hombre que murió antes que comer a sus prójimos los animales.» Perteneció a la London Vegetarían Society (Sociedad vegetariana de Londres) y fue severamente criticado cuando, a raíz de un ataque de anemia maligna, tuvo que ponerse inyecciones de extracto de hígado; a lo que respondió entonces a sus detractores: «Las extracciones de glándulas están tan fuera de la dieta vegetariana como la leche y los quesos».

La dieta vegetariana es una dieta vital, la dieta de vegetales es un asunto completamente diferente.» Una vez le preguntaron si atribuía su longevidad al hecho de no comer carne y al de abstenerse de los estimulantes a lo que respondió muís familiares más próximos, que no practicaron ninguna de estas abstinencias, llegaron a vivir tanto como yo. Aquel médico italiano que dejó de testamento un enorme libro no escribió en él más que:«mantén los pies calientes y la cabeza fría».

Mahatma Gandhi. 1869-1948. Hindú:
Estudió leyes en Londres y practicó en Sudáfrica, donde organizó a los hindú para protestar contra la discriminación. De regreso a la India se hizo líder del Congreso Nacional y encabezó el movimiento de independencia.

Fue encarcelado en 1922 y condenado a seis mus pero fue liberado por razones de salud. Organizó dos grandes movimientos civiles de desobediencia que llevaron a la libertad i través de la resistencia pasiva. Dejó la política para dedicarse a airar los enfermos lo que le valió el nombre de Mahatma («alma grande»).

Hizo la experiencia de comer carne pero tuvo pesadillas de cabras sanmgrando en su estómago. Se hizo miembro de la Sociedad Vegetariana. Comía dátiles, frutos secos, frutas y pan integral, pero nunca más de cinco de cada por comida. Decía que «no debería comerse para complacer al paladar sino simplemente para mantener el cuerpo en marcha». 

Ocasionalmente, cuando ayunaba, tomaba pequeñas cantidades de zumos de frutas. Nunca quiso comer huevos ni beber lidie de vaca porque decía «que excitan las pasiones». Sufrió un ataque de disentería y le aconsejaron que tomara leche. Se negó debido a su voto.

Su mujer, no obstante, le convenció para que bebiera leche de cabra en lugar de leche de vaca, cosa que luego lamentó porque: «El ideal de verdad requiere que los votos que se hayan hecho se . limpian al pie de la letra al tiempo que en el espíritu. Yo he matado el alma de mi voto al adherirme a su forma externa solamente y este es lo que me mortifica.»

Benito Mussolini. (1833-1945) Italiano:
Fue albañil, obrero de fábrica, maestro de escuela y periodista antes de convertirse en dictador de Italia. Fundó el fascismo en 1919 y lo convirtió en partido político en 1921. Encabezó la marcha fascista sobre Roma lo que le valió ser nombrado Primer Ministro. Ejerció poderes dictatoriales durante veinte años y en 1945 fue asesinado.

Se hizo vegetariano en 1925 después de un ataque de ulcera Comía pasta (con salsa de mantequilla) y frutas (principalmente uva y naranjas). Comió ocasionalmente pollo o conejo. Le gustaba que la gente se diera cuenta de su frugalidad y en consecuencia frecuentemente tenía un vaso de leche sobre el despacho. En 1943 volvió a régimen de carne por consejo de un médico (que le fue enviado por Hitler).

Biografia de Adolf Hitler Ideologia NAZI Espacio Vital Mi Lucha Adolf Hitler. (1889-1945). Alemán:
Fue encarcelado en 1923 después de que sus tácticas revolucionarias fracasaran en Munich (Levantamiento de la cervecería) Ingresó en el partido Nazi, incrementó su poder político y en 1933 ocupó el cargo de canciller de Alemania. Se convirtió en dictador y asumió el título de «Führer». Se suicidó.

Se consideraba un vegetariano estricto aunque fue criticado por  comer nudillos de cerdo. Comía verduras frescas, espinacas y espaghetti. Le gustaban especialmente los espárragos, los corazones de alcachofa en salsa, los huevos y las coliflores (combinados de mucha maneras). Le encantaban los dulces y pasteles, llegando a veces a comer hasta un kilogramo de chocolate diarias.

Consumía ingentes cantidades de huevos, los cuales «se podían preparar de 101 manera diferentes por el mejor cocinero de Alemania». En todas las comidas con invitados hacía preparar dos menús diferentes, uno para los vegetarianos y otro para los que comían carne.

Estaba en contra de la bebida y del tabaco. Creía que la «decadencia» de la civilización occidental era debida en gran parte a comer carne y «tenía su origen en el abdomen, estreñimientos crónicos, envenenamiento de los jugos gástricos y consecuencias de beber en exceso». Se hizo vegetariano a raíz de problemas digestivos. Complementaba su dieta (desequlibrada por un exceso de hidratos de carbono) con drogas para mi superar los estados de depresión.

Sir Strafford Cripps. 1889-1952. Inglés:
Estudió leyes y a los 38 años de edad fue nombrado abogado del rey. Se hizo del partido Laborista y en 1930 fue nombrado fiscal general de la corona y caballero. Considerado un futuro candidato a Primer Ministro, sus ideas socialistas fueron muy duramente criticadas. Fundó la Liga Socialista y fue expulsado del partido Laborista. En 1940 fue nombrado embajador en Rusia.

Se hizo vegetariano después de contraer una colitis (inflamación intestinal) durante la Primera Guerra Mundial. Seguía una estrictísima dieta de frutas, verduras crudas, quesos y pan moreno. De vez ni cuando comía huevos pasados por agua o patatas. Churchill le apodó: «Cristo y Zanahorias».

Comentarios de otros vegetarianos

Michel de Montaigne. 1533-1592. Ensayista francés: «Por mi parte nunca he sido capaz de mirar, sin un gran disgusto, perseguir y sacrificar un indefenso e inocente animal, que no hace daño a nadie.»

Alexander Pope. 1668-1744. Poeta inglés: «Para mí no hay nada más desagradable y espantoso que la perspectiva de cocinas ensangrentadas y llenas de los gritos de seres que están muriendo en medio de atroces torturas.»

John Wesley. 1703-1791. Teólogo inglés (fundador del Metodismo): «Gracias a Dios, desde que he dejado la carne y el vino, me I ir liberado de todos los dolores físicos.»

Horace Greeley. 1811-1872. Periodista americano: «Pienso que un vegetariano estricto vivirá diez años más que un comedor habitual de carne y que además sufrirá por término medio menos de la mitad de las enfermedades.»

Richard Wagner. 1813-1883. Compositor alemán: «Los alimentos  vegetales y no los animales son la piedra angular de la regeneración. Jesucristo usó pan en lugar de carne y vino en lugar de sangre para la Santa Cena.»

John Harvey Kellog. 1852-1943. Cirujano americano (fundador del Battle Creek Sanatorium): «… Cuando se subsiste enteramente a luid? de frutas, granos y frutos secos, la cuestión de la combinación de alimentos es relativamente poco importante ya que estas sustancias nutritivas constituyen la dieta más natural del hombre y se mezclan armónicamente durante el proceso de la digestión.»

George Arliss. 1868-1946. Actor inglés: «¿Acaso no parece pro-bable que muchas de nuestras enfermedades se deban al hecho de comer carne? Es una costumbre muy desagradable… comer hígado y riñones y roer los huesos y hacer salsas con la sangre. Nos estremecemos sólo de pensar en los caníbales pero ¿hay realmente alguna diferencia?»

Upton Sinclair. 1878-1968. Crítico americano: De su libro The Jungle (La Jungla): «En el mismo instante un chillido aterrador asaltó los oídos; los visitantes, asustados, tuvieron un sobresalto, las mujeres palidecieron y dieron un paso atrás. A este chillido le siguió otro más fuerte y a la vez más agonizante; pues el cerdo que emprende este viaje no vuelve; al llegar al punto más elevado de la rueda el cerdo era descargado sobre una vagoneta mecánica que lo llevaba al otro extremo de la sala. Mientras tanto ya habían colgado otro, y luego otro, y otro, hasta que hubo una doble fila de cerdos colgados por una pata y agitándose frenéticamente y chillando. El escándalo era tremendo, doloroso para los tímpanos, parecía que de tanto ruido las paredes fueran a derrumbarse o el techo venirse abajo. Había gritos agudos y gritos graves, gruñidos y gemidos de agonía; de vez en cuando había un intervalo de calma, pero sólo para que una nueva explosión, más fuerte todavía, surgiera ensordecedora. Era demasiado para muchos de los visitantes, los hombres se miraban entre sí, riendo con nerviosismo, mientras las mujeres permanecían con los puños cerrados y la sangre afluía a sus caras y las lágrimas a los ojos.»

Otros  filósofos  que  fueron vegetarianos: Aristóteles,  Epicuro, Diógenes, Cicerón, Sócrates, Platón, Séneca y Buda.

Personajes que fueron vegetarianos un tiempo solamente: Alfred Lord Tennyson y Jean Jacques Rousseau.

El estadista indio Jawaharlal Nerhu fue convertido al vegetalismo por Gandhi en 1920. Más tarde, volvió a comer carne aunque le hacía sentirse «embrutecido».

Mary Pickford (actriz americana) leyó La Jungla de Upton Sinclair, y desde entonces nunca más volvió a comer carne o pescado

El vegetariano Thomas Parr (inglés enterrado en la Abadía de Westminster) vivió hasta los 152 años.

Fuente: Almanaque Insólito Tomo 4

La Enfermedad de Vaca Loca en el Ganado Bovino

La Enfermedad de Vaca Loca

ANIMAL VACA ENFERMALa ganadería comprende las diversas actividades (alimentación, selección, reproducción e higiene) que se desarrollan en la cría de animales, con el fin de obtener determinados productos principalmente destinados a su consumo por el ser humano.

La ganadería constituye para la mayoría de los países una actividad fundamental. Con la cría de ganado, el ser humano obtiene productos esenciales en la cadena alimentaria, como carnes, huevos, leche y todos sus derivados. El ganado puede ser usado como medio de transporte, ya sea de carga o de tracción; incluso en algunos países, como la India, para trabajos forestales.

Se crían animales para extraerles sus lanas y pieles que luego serán utilizadas por las industrias textiles, peleteras y de calzado. Muchos bienes fabricados por el hombre usan como materia prima productos animales: los cosméticos, los sueros, algunas medicinas, abonos, bisutería, etc. La equitación y la lidia de toros son actividades con muchísima demanda en ciertos grupos sociales de determinados países. Algunas especies domésticas se criar como animales de compañía o para distintos servicios, como en el caso de los perros, los cuales se utilizan para pastoreo, caza y como apoyo en determinadas acciones de la policía, el ejército y los bomberos.

En los países desarrollados, la producción de animales, generalmente, forma parte de las explotaciones agrícolas, en estrecha unión con los restantes componentes de la explotación (producción forrajera, instalaciones, mano de obra, etc.). En la mayoría de los casos, la ganadería tiene como objeto la transformación de productos vegetales, o subproductos industriales, en productos animales: los animales se dividen en los que pueden consumir vegetales celulósicos espontáneos o cultivados gracias a los microorganismos que se encuentran en su conducto digestivo (caballos, rumiantes, conejos) y los que sólo consumen alimentos con un porcentaje más reducido de materias celulósicas, como el grano (cerdo y aves de corral).

En algunos países, la ganadería evoluciona cada vez más hacia formas industriales. Aunque esta última tendencia se manifiesta en casi todas las especies, se ha llegado a comprender que las estructuras artesanales de producción, del tipo de la explotación familiar, pueden resultar tan eficaces como las estructuras industriales, a condición de que estén bien dirigidas y que se sitúen en un entorno muy estructurado en lo que concierne especialmente a aprovisionamiento y desarrollo (cooperativas, grupos de productores, etc.).

El mal de las «vacas locas»

Desde mediados de la década de los ochenta del siglo XX, el territorio europeo es escenario de una catástrofe de dimensiones aún por definir, que afecta sobre todo al ganado vacuno. La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se ha propagado vertiginosamente. En Inglaterra, país más afectado, se han tenido que sacrificar decenas de miles de cabezas. España, Francia y Alemania han dado ya la voz de alarma al detectar nuevos casos en sus territorios. La mayor gravedad radica en que es una enfermedad transmisible al hombre a través de la ingestión de tejidos infectados (óseos o carnicos). En la Unión Europea se está manifestando una situación de creciente preocupación al confirmarse la aparición de casos de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob.

El fenómeno neurodegenerativo denominado, en una acepción general, como encefalopatías espongiformes transmisibles es conocido desde hace tiempo. El nombre proviene de las observaciones al microscopio que permiten ver el cerebro infectado lleno de poros, como si fuera una esponja. Estas enfermedades provocan un fallo en el control motor, seguido, en general, por demencia, a veces por parálisis y, finalmente, la muerte. La referencia más temprana se tiene en 1732, cuando se describieron los síntomas en ovejas.

En esta especie animal y en la cabra, la encefalopatía se denomina scrapie o tembladera, pero no fue hasta dos siglos más tarde, en 1938, cuando se demostró que era una enfermedad transmisible. Existen enfermedades neurodegenerativas similares en diversas especies animales, tales como ciervo, alce, visón, felinos y bovinos. En este último caso recibe el nombre de encefalopatía esoongiforme bovina (EEB). En humanos, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fue ‘dentificada en 1920, aunque no se asoció al scrapie hasta 1950.

¿ Cómo se transmite la encefalopatía espogiforme bovina?

El periodo de incubación es variable, en general, entre tres y cinco años, aunque Puede ser superior. La vaca cuando enferma, parece nerviosa, pierde peso, tiene dificultades para andar y la producción de leche desciende. La procedencia de la enfermedad en las reses es todavía objeto de debate. Parece ser que la forma bovina tiene su origen en el scrapie de las ovejas. Estudios epidemiológicos indican que son fuente de contaminación ha sido la utilización de carcasas de animales contaminaos (vacas y ovejas) para fabricar piensos para el ganado vacuno. Se cree que la enfermedad ha derivado de la inclusión de material bovino contaminado en la fabricación de los piensos, que se produjo entre 1978 y 1980.

El rápido incremento de los enfermedad a mediados de los noventa (850 casos por semana en 1994) se debe probablemente a la inclusión de animales enfermos, no diagnosticados como tales, la fabricación de piensos para consumo bovino. Esta práctica se prohibió en julio 1988 en el Reino Unido pero la materia prima siguió exportándose. La mayor parte de los casos descritos en países europeos tiene su origen en animales exportados Reino Unido o alimentados con harina de dicha procedencia.

En estos momentos, la incidencia de la EE. UU. en el conjunto de la Unión Europea está disminuyendo. En el Reino Unido se ha producido un descenso del 40 en el número de casos descritos en el 2000 respecto a 1999 (1.136 casos), val• que debe compararse con los 36.000 casos descritos en 1992, el año de mayor incidencia. La medida comunitaria que obliga desde el 1 de enero del 2001 a la realización de un test post mortem para descartar el mal en todos los bovinos de m de 30 meses que vayan a entrar en la cadena alimentaria, producirá, sin duda, u aumento del número de animales enfermos detectados. Con todo, los casos positivos corresponden, cada vez más, a animales de mayor edad, lo cual es un buen síntoma, ya que puede presuponerse que la mayoría han nacido, y probablemente si han sido infectados, antes de la crisis de marzo de 1996 (cuando se detectó nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en la especie humana, as ciada al consumo de carne de reses afectadas>. Debido a que el periodo de incubación en las vacas es de 3-5 años, con cierta variación, la eficacia de las medida adoptadas sólo podrá ser valorada totalmente en los años 2004-2005.

Medidas para controlar el mal de las «vacas locas» en la Unión Europea

Los expertos afirman que la enfermedad puede erradicarse con la normativa en vigencia pero que para ello resulta imprescindible que los países extremen el celo para garantizar los controles del ganado y la exclusión de las harinas de origen animal en su alimentación. La medidas adoptadas por la Unión Europea para frenar la expansión d la epidemia son:

— En julio de 1994 se prohibió el uso de harinas de carnes y huesos de mamíferos para la fabricación de alimentos para rumiantes. La prohibición se convirtió en total (para todo el ganado) a partir del 1 de enero del 2001.

— Se introdujeron medidas más eficaces para tratar los despojos de animal contaminados, con el fin de reducir la capacidad infecciosa al mínimo (a partir de abril de 1997).

— Se adoptaron medidas de vigilancia activa para la detección, control y erradicación de la EEB a partir de mayo de 1998, que se complementaron a partir del. de enero del 2001 con la obligatoriedad de analizar todas las reses de más de meses de edad antes de su introducción en el mercado para consumo human

— Se obligó a la eliminación de los restos animales considerados de riesgo dula espinal, cerebro, ojos y amígdalas) de ternera, oveja y cabra en toda la a partir de octubre del 2000, a los que se añadió el intestino a partir de diciembre del mismo año. Dichos restos no pueden ser usados para el consumo de humanos ni para el de animales. Precisamente, se ha comprobado que las partes señaladas, las cuales habían sido ya descartadas en varios países miembros con anterioridad, son responsables de la infección en un 95% de los casos. Sin embargo, el desbloqueo a las propuestas de la Comisión Europea en algunos países no se ha producido hasta muy recientemente, tras la aparición de casos de EEB en países como Alemania y España.

— Se prohibió el uso de animales no aptos para el consumo humano en la fabricación de piensos a partir de marzo de 2001.

Aparte de éstas, algunos países, especialmente aquellos que tienen una mayor incidencia de la enfermedad, han adoptado otras medidas específicas. Es de destacar que todas las decisiones comunitarias sobre este tema están basadas en la evaluación y asesoramiento científico y se revisan de forma continua para actualizarlas en función de la nueva información científica. Por su parte, la Comisión Europea realiza inspecciones en los países miembros para verificar la correcta aplicación de las normas.

En definitiva, las medidas adoptadas han consistido en eliminar de la cadena alimentaria (humana y animal> todas las partes del ganado susceptibles de ser vehículos de alto riesgo de contaminación, es decir, médula espinal, cerebro, ojos, amígdalas e intestinos. Se consideran tejidos con un cierto riesgo de infección las vísceras (riñones, hígado, pulmón, páncreas, nódulos linfáticos y placenta).

El comité de científicos de la Comisión Europea ha valorado la inclusión de los chuletones, ya que en principio pueden ser considerados alimentos de riesgo, si no han sido bien cortados, por su cercanía a la espina dorsal. Los bistés se consideran seguros, aunque se puede incrementar la seguridad si se eliminan los nervios y el tejido linfático de la carne. La leche y sus derivados, el sebo y la gelatina son considerados seguros. Entre los materiales no alimentarios susceptibles de suponer algún limitado riesgo de transmisión, están las vacunas (humanas y veterinarias) y los cosméticos preparados con material bovino.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

Propiedades de las Proteínas Concepto y Clasificación

Propiedades de las Proteínas:Concepto y Clasificación

LAS PROTEÍNAS: Existe una gran preocupación por las proteínas en la alimentación. Y no es en vano, pues estos nutrientes presentan dos características peculiares: Forman la base de la estructura del organismo, siendo el componente más importante de los músculos, de la sangre, de la piel y de todos los órganos internos. Los huesos también están formados por proteínas de colágeno, sobre los que asientan el calcio y otros minerales. Un 17% del peso de nuestro cuerpo está formado por proteínas, es decir, de 10 a 12 kilos para un adulto normal. No se almacenan en el organismo constituyendo una reserva alimentaria, a diferencia de lo que ocurre con las grasas o los hidratos de carbono. Por ello, es necesario ingerirlas de forma constante a lo largo de la vida.

PROTEÍNAS: Las moléculas de hidratos de carbono y grasas, contienen solamente carbono, hidrógeno y oxígeno, pero las proteínas tienen, además, átomos de nitrógeno y algunas veces átomos de azufre y fósforo, y ocasionalmente hierro, yodo u otros elementos. Sus moléculas son las más complicadas de todas las sustancias, porque en cada una de ellas se encuentran grandes cantidades de átomos combinados y distribuidos de distinta manera.

Esto explica también, que el número de proteínas diferentes sea realmente asombroso, hasta el extremo que cada especie viviente tiene algunas que son características de ella y no se encuentran en ninguna otra.

La importancia de las proteínas reside en que, junto con el agua, forman las bases de toda la materia viviente o protoplasma. También forman parte del material hereditario llevado en los cromosomas de los núcleos celulares. Las enzimas, catalizadores que son muy necesarios para la vida, son proteínas. Las proteínas también se usan como depósitos alimenticios, particularmente en las semillas de muchos vegetales.

Puede compararse a las proteínas con los polisacáridos. ya que sus moléculas están formadas por uniones. Muchas moléculas de azúcar se unen para formar un polisacárido. Las unidades que componen las proteínas se llaman aminoácidos. El más simple de los aminoácidos es la glicina o ácido aminoacético. Su fórmula es: NH2CH2COOH.

El grupo NH2 , (grupo amino) es básico, y el hidrógeno del grupo carboxilo (—COOH) lo hace ácido. Las sustancias que pueden actuar como bases o como ácidos se llaman anfoteros.

El grupo básico amino de una molécula de aminoácido, puede reaccionar con el grupo ácido carboxilo de otra molécula para formar un dipéptido. De esta manera pueden unirse por sus extremos muchos aminoácidos, formando largas cadenas llamadas polipép-tidos y eventualmente moléculas proteicas. Cada molécula de proteína está formada por grandes cantidades de aminoácidos.

Se conocen alrededor de veinticinco aminoácidos. Dentro de ciertos límites, los animales pueden sintetizar (esto es, construir) algunos aminoácidos a partir de moléculas más simples. También pueden convertir algunos aminoácidos en otros. Sin embargo, una cantidad de aminoácidos no puede sintetizarse ni obtenerse, a partir de otros; tienen que estar presentes en la dieta y se llaman aminoácidos esenciales, para distinguirlos de los otros no esenciales.

Los aminoácidos son capaces de combinarse en variadas proporciones y puede repetirse muchas veces la misma serie de varios aminoácidos, o series levemente distintas, de manera tal que puedan formarse grandes cantidades de proteínas diferentes.

Las proteínas que se encuentran en los núcleos de las células se llaman nucleoproteínas. Se cree que los cromosomas están formados en su mayor parte por nucleoproteínas, y se ha demostrado que al gunos virus consisten en masas de nucleoproteínas. De este modo, ciertas nucleoproteínas deben considerarse como causantes de varias enfermedades infecciosas.

Se piensa también, que las nucleoproteínas de las células animales y vegetales, son las productoras de otras proteínas, quizá produciendo las enzimas capaces de unir ios aminoácidos necesarios. En el núcleo, moléculas de importancia (ácidos nucleicos) que están dispuestas en hilera sobre los cromosomas, contienen moléculas de azúcar. Los ácidos nucleicos (principalmente él ácido dexosirribonucleico o DNA), junto con ciertas proteínas, nucleoproteínas, forman las bases del material hereditario, cuyas «instrucciones» regulan todas las actividades de un organismo.

En otros post hemos visto, los hidratos de carbono (o carbohidratos), las grasas (o lípidos) y las proteínas, constituyen compuestos orgánicos que, en variables proporciones, se encuentran en el protoplasma de la. célula, tanto animal como vegetal.

Si bien estos compuestos del carbono son, además de las fuentes permanentes de energía, los proveedores de los elementos que se transforman en sustancia viva, no por esto, todo es material de restauración, ni combustible que se emplee de inmediato: gran parte es almacenado cómo reserva, y es así como las plantas guardan en sus diversos órganos sustancias amiláceas (almidón secundario), lípidos (en semillas, frutos y cortezas) y reservas proteicas (yemas y bulbos, y aleurona en semillas), y los animales, grasas (compuestas por glicerol y ácidos grasos) que acumulan como material energético que oportunamente empleará el organismo.

En el cuerpo humano, por ejemplo, las grasas dedepósito o lípidos de reserva, yacen, sobre todo, en el panículo adiposo subcutáneo (la mitad de la grasa total del organismo), envolviendo los ríñones, en el mesenterio y entre los espacios intermusculares. En los distintos animales, la composición, consistencia y proporción del tejido adiposo varía con el régimen alimenticio y con el clima La fauna circumpolar y muchos mamíferos marinos se protegen con una gruesa capa aislante de tocino (de más de cuarenta centímetros de espesor en las ballenas) que impide la pérdida de calor del cuerpo en el agua.

Los animales hibernantes (o de reposo invernal) reducen la frecuencia cardíaca y respiratoria, así como su metabolismo, y viven durante el período de letargo a expensas de su grasa de depósito. Las plantas almacenan materiales energéticos para los períodos de inactividad fotosintética: la reserva más común es el almidón (sustancia insoluble en agua) que se deposita en tallos y raíces, para ser transformado nuevamente en azúcares para su asimilación.

La semilla acumula alimento (proteínas, grasas, almidones) para el germen, en los tejidos nutricios (albumen) que acompañan al embrión, o en los cotiledones.

La plántula vivirá y se desarrollará merced a ese alimento hasta el momento en que funcionalmente pueda obtenerlo del medio en que vive. Entre los carbohidratos del grupo de los polisacáridos, hemos nombrado ya a la celulosa. La celulosa responde a la fórmula (C6H10O5) y constituye el tejido de sostén en la arquitectura de las plantas. (En las largas cadenas de una compleja molécula de celulosa, n puede representar millares.)

Forma la pared resistente de la célula vegetal y su estructura fibrosa le confiere enorme importancia industrial como material textil. (Su gran valor para la industria, reside en el hecho de que es insoluble en la mayoría de los solventes, aunque al ser atacada por ácidos, como el nítrico, acético o sulfúrico, origina esteres de fácil disolución en solventes orgánicos.).

La celulosa tiene una gran variedad de aplicaciones (sedas artificiales, papel, celuloide, explosivos, etc.), que abarcan desde los tejidos que el hombre viene utilizando desde los albores de su industria (por ejemplo, el algodón, muchos siglos antes de Cristo) hasta los plásticos, a los cuales los nuevos y constantes adelantos de la ciencia y de la técnica otorgan ilimitadas posibilidades.

Los compuestos orgánicos llamados proteínas, que constituyen los elementos fundamentales del pro-toplasma celular de los seres vivientes, se caracterizan por contener invariablemente nitrógeno, además del carbono, el hidrógeno y el oxígeno (y eventualmente, azufre, fósforo, hierro y yodo).

La molécula proteica (la mayor y más compleja de todos los elementos protoplasmáticos) cuya estructura no es cabalmente conocida, se sabe no obstante que está formada por unidades más simples, los aminoácidos (se han señalado alrededor de treinta y cinco aminoácidos distintos, veinticinco de los cuales fueron identificados por investigaciones posteriores). Los aminoácidos difieren en la estructura de sus fórmulas, aunque en todos ellos figure un grupo básico amino (NH2) y un grupo ácido (COOH).

Las proteínas representan elementos imprescindibles para la nutrición del organismo, pues además de suministrar energía, es a sus expensas que se reponen los materiales de desgaste, y se reparan tejidos, plasma sanguíneo, hemoglobina y la proteína orgánica que incesantemente es catabolizada. La deficiencia de proteínas en el organismo, se traduce, entre otros trastornos, en alteraciones funcionales y disminución de la resistencia a las infecciones y traumatismos.

Sólo ciertos aminoácidos pueden ser sintetizados por el organismo animal (los vegetales los sintetizan a todos). Se denominan entonces esenciales los aminoácidos que, siendo imprescindibles en la dieta del individuo, el organismo no puede sintetizarlos y debe procurárselos mediante la ingestión directa o indirecta de vegetales (el término esencial no implica preponderancia de un aminoácido sobre otro).

Las proteínas formadas solamente por aminoácidos, como son las que se encuentran en la leche (caseína), en la clara del huevo (albúmina), la queratina de las estructuras córneas de los animales (astas, pezuñas, pelo, uñas) se denominan simples.

Las que se componen de aminoácidos y otros complejos orgánicos, como la’ hemoglobina, las lipo-proteínas, las glucoproteínas y las nucleoproteínas, constituyen proteínas conjugadas. La importancia que el déficit proteico tiene para la salud, es hoy bien conocida por la medicina, de manera que es posible corregir los trastornos que esta carencia produce, mediante una adecuada dieta.

Repetidas experiencias indican que, en el hombre, es suficiente un gramo de proteína por kilogramo de peso y por día, tratando de que, la mayor proporción corresponda a proteínas de origen animal (leche, carne, visceras glandulares, huevo).

CONCEPTO Y CLASIFICACIÓN:
Se designa con el nombre de proteínas un conjunto de sustancias nitrogenadas muy complejas, que se encuentran formando parte de la materia viviente. Su importancia fundamental se debe al papel que desempeñan en la formación y funciones de la célula viva; hasta ahora, ésta constituye, precisamente, el único sistema capaz de sintetizarlas.

Las proteínas se encuentran profusamente en el proto-plasma celular, en los virus, en los genes, en los anticuerpos, etc. Están compuestas de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, en una proporción sensiblemente constcrnte; casi todas poseen, además, azufre, aunque este elemento no es indispensable.

Entre sus propiedades generales, merecen destacarse:
1°) tienen elevado peso molecular, que oscila entre 10.000 y 1.000.000 de unidades (la sal común o cloruro sódico, por ejemplo, no llega a 60 unidades);
2°) como consecuencia de su elevado peso molecular, forman soluciones coloidales con el agua;
3°) son muy inestables frente a los cambios de temperatura y acidez (pH);
4°) en solución, constituyen iones anfóteros, es decir, ,se comportan unas veces como ácidos y otras como bases; por eso actúan como dipolos frente a campos eléctricos.

Las proteínas están formadas, generalmente, por una serie de unidades más sencillas, que se denominan aminoácidos porque llevan un grupo amínico (-NH2), de carácter básico, y un grupo carboxilo (-COOH), de carácter ácido; de aquí las propiedades anfóteros de todas las proteínas. Los aminoácidos constituyen los eslabones de la gran molécula proteica. Las proteínas se pueden clasificar en sencillas (simples) y conjugadas. Las primeras son aquellas que por hidrólisis (escisión por el agua) rinden exclusivamente aminoácidos; las segundas son las que están formadas por un grupo proteico (una proteína sencilla) y un grupo prostético (un agrupan-tiento orgánico distinto de las proteínas).

En las proteínas sencillas se agrupa, a su vez, otra serie de ellas, clasificadas de acuerdo con sus solubilidades:
1°) albúminas, solubles en agua y soluciones salinas;
2°) globulinas, insoluoles en agua y solubles en soluciones salinas;
3°) prolaminas, insolubles en agua y en alcohol absoluto, pero solubles e» alcohol al 70 %;
4°) glutelinas, insolubles en disolventes neutros (agua, soluciones salinas, etc.) y solubles en ácidos y álcalis;
5°) escleroproteínas, insolubles en agua y no hidrolizables por las enzimos proteolíticas. Se dividen en colágenos, que, tratadas con agua hirviendo, dan gelatinas; elastinas, que no dan gelatinas y se encuentran en los tejidos elásticos; queratinas —existentes en los pelos, uñas y cuernos—, caracterizadas por su gran proporción de azufre,
6°) distónos, poseen carácter básico y se encuentran en los tejidos glandulares;
7°) protaminas, muy semejantes a las histonas, pero de peso molecular más bajo. No contienen azufre y, por tanto, poseen un elevado porcentaje de nitrógeno.

Las proteínas conjugadas se clasifican en varios grupos, según el grupo prostético que proporcionen: por hidrólisis:
1°) nucleoproteínas, en las que el grupo prostético es de ácido nucleico;
2°) mucoproteínas, que contienen aminoazúcares como grupo prostético;
3°) lipoproteínas, grupo prostético de fosfolípidos y esferoides;
4°) cramoproteínas, pigmentos coloreados, como la hemoglobina, la clorofila y las flavoproteínas;
5°) fosfoproteínas, que contienen, como grupo prostético, ácido fosfórico (caseína, vitelina, etc.); son solubles en álcalis;
6°) metolproteínas, que portan elementos metálicos (hierro, magnesio y cobre).
Esta clasificación no es rígida, puesto que algunas proteínas podrían incluirse en varios grupos; así, la hemoglobina, que está clasificada como cromoproteína por su color, podría estar incluida en las metolproteínas, porque contiene hierro.

Proteína vegetal versus proteína animal
Hasta hace poco se creía que los vegetarianos debían combinar diferentes fuentes de proteínas en cada comida para obtener los ocho aminoácidos que proporcionan proteínas completas. La razón es que la mayoría de las proteínas de origen vegetal (que no contienen los ocho aminoácidos esenciales) son incompletas. Los consejos más recientes, sin embargo, afirman que una dieta variada, que contenga una amplia gama de alimentos proteínicos vegetarianos, es suficiente, y es innecesario tener que preocuparse demasiado por consumir proteínas completas en cada comida.

No obstante, la Sociedad Vegetariana hace una excepción con los niños pequeños, a cuyos padres se les aconseja que utilicen el método de la combinación en cada comida para garantizar la ingesta adecuada de proteínas. Este método consiste en mezclar legumbres con cereales (por ejemplo, judías sobre una tostada, pita y puré de garbanzos, arroz y ensalada de judías), cereales con un producto lácteo (queso sobre una tostada, cereales y leche) o legumbres con féculas (patatas y lentejas guisadas).

Los estudios con vegetarianos adultos demuestran que éstos tienden a consumir menos proteínas que los no vegetarianos. Sin embargo, corno ya hemos visto en el primer capítulo, muchos de nosotros comemos más proteínas (en ocasiones, muchas más) de las que necesitamos.

¿Qué cantidad de proteínas deberíamos tomar?
Las autoridades sanitarias recomiendan que hasta un 15 % de las calorías de nuestra dieta provenga de las proteínas. La OMS sugiere entre un 10 y un 15 %, un intervalo con el que coincide la mayoría de profesionales de la nutrición. Una guía más precisa, según los especialistas, consiste en calcular 0,75 g de proteínas por día y kilogramo de peso, lo que se acerca al nivel del 10 % en la mayoría de los casos. Esta cifra es menor que la cantidad media que se toma en la actualidad (13,5 % aproximadamente); es decir, muchas personas toman más proteínas de las necesarias. Reducir ligeramente el consumo de proteínas permite el aporte de más calorías a partir de hidratos de carbono complejos, muy importantes para la salud. El cuadro superior muestra la ingesta recomendada de proteínas según el cálculo de 0,75 g por día y kilogramo.

¿Qué pasa si tomamos demasiadas proteínas?
Cada gramo de proteínas contiene 4 calorías. Todas las proteínas que consumimos y no son necesarias para las funciones anteriormente mencionadas pueden ser convertidas en glucosa y utilizadas como fuente de energía. Teniendo en cuenta que las fuentes animales tradicionales de proteínas son más caras que las fuentes de energía que proceden de los hidratos de carbono, es posible que su bolsillo también prefiera no gastar el dinero en proteínas que no necesita.

Por supuesto, si la ingesta media actual de proteínas se cifra en un 13,5 %, se deduce que algunas personas consumen una cantidad muy superior. Una dieta rica en proteínas (sobre todo, en proteínas de origen animal) ha sido relacionada con la desmineralización de los huesos: en la orina se excreta más calcio, por lo que las mujeres deben tener especial cuidado en reducir el consumo de proteínas a menos del 15 %. Se tienen claros indicios de que las dietas ricas en proteínas (en especial, las de origen animal) ejercen un efecto perjudicial a largo plazo en la función renal. Asimismo, se cree que el consumo elevado de proteínas puede estar relacionado con la hipertensión.

Por estas razones, las autoridades sanitarias recomiendan que el consumo diario de proteínas no sobrepase 1,5 g por kilogramo de peso corporal. Por ejemplo, para una mujer de 63,5 Kg. resulta una cifra de 95 g de proteínas por día, o menos de 20 % de las calorías totales diarias (lo que demuestra que, a pesar de lo esencial de las proteínas, sobrepasar muy ligeramente y de forma habitual las cantidades que se aconsejan puede ocasionar problemas).

Fuente Consultada:
Las Claves de la Ciencias de la Salud
Nuevo Estilo de Vida-Disfrútalo Tomo I
Los Alimentos Que Consumimos Judtih Wills

La Sangre Humana y Los grupos sanguineos Historia del Descubrimiento

La Sangre Humana y Los grupos sanguineos

el inmunólogo austríaco Karl Landsteiner

El descubrimiento de los grupos sanguíneos  

Cerca de tres siglos después di que William Harvey explicara la circulación de la sangre, el inmunólogo austríaco Karl Landsteiner (foto)  se dio cuenta de que no toda la sangre era igual.

Landsteiner, que aprendió patología realizando más de cuatro mil autopsias durante los diez años que estuvo en el Instituto Patológico de Viena, descubrió en 1900 que la sangre extraída de una persona a menudo se aglutinaba o coagulaba cuando se mezclaba con las células sanguíneas de otra.

Al año siguiente, demostró que la coagulación era causada por los distintos anticuerpos contenidos en la sangre.

Estos eran característicos de los diferentes grupos sanguíneos, que Landsteiner denominó A, B y O (más tarde añadió el AB). Su hallazgo rescató a la cirugía de la barbarie de las extracciones de sangre al azar, seguida a veces de letales transfusiones. Los cirujanos utilizaban sangre de todo tipo (de animales, e incluso leche) para las transfusiones, sin saber si las intervenciones salvarían o matarían al paciente.

Unos cuarenta años después, Landsteiner identificó el factor Rhesus en la sangre humana (antes hallado en el mono Rhesus), un avance que permitió a la medicina moderna buscar nuevos caminos para evitar la muerte de los embriones afectados por la falta del factor RH de sus madres.

El descubrimiento de Landsteiner tuvo poco eco hasta la Primera Guerra Mundial, cuando la carnicería general que se cernía sobre Europa creó una desesperada necesidad de sangre. Los masivos manejos de sangre de los años de la guerra se realizaron siguiendo el esquema de grupos sanguineos que él confeccionó , abriendo así el camino a los modernos bancos de sangre.

Ver aqui: La Sangre

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

Recursos Energeticos del Planeta

RECURSOS  ENERGÉTICOS DEL PLANETA

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología Matemática – Ecología Social

Los recursos naturales son los elementos y fuerzas de la naturaleza que el hombre puede utilizar y aprovechar.

Estos recursos naturales representan, además, fuentes de riqueza para la explotación económica.

Por ejemplo, los minerales, el suelo, los animales y las plantas constituyen recursos naturales que el hombre puede utilizar directamente como fuentes para esta explotación. De igual forma, los combustibles, el viento y el agua pueden ser utilizados como recursos naturales para la producción de energía.

Pero la mejor utilización de un recurso natural depende del conocimiento que el hombre tenga al respecto, y de las leyes que rigen la conservación de aquel.

recursos naturales

La naturaleza está formada por un número inmenso de elementos que, al ser utilizados por las sociedades para satisfacer sus necesidades, se convierten en recursos. La sociedad es, pues, la que le da valor a esos elementos y por medio de la tecnología, el capital y el trabajo los convierte en recursos.

No todos los elementos de la naturaleza son recursos. Las sociedades, a través de su historia, han tenido diferentes maneras de valorar los recursos de un mismo espacio. Actualmente, se consideran recursos elementos que en otras épocas no lo fueron.

Por ejemplo, antes de la Revolución Industrial ya existían combustibles como el carbón y el petróleo, pero no eran utilizado  por los hombres; la aplicación de nuevas tecnologías lo hizo posible.

¿Recursos ilimitados?

Las sociedades utilizaron los recursos sin tener en cuenta su futuro  cuando muchos de ellos comenzaron a desaparecer, se encontraron con serias dificultades para reemplazarlos. Sólo los recursos denominados renovables como el agua, el suelo y los pastizales- pueden volver a generarse.

En cambio, cuando la naturaleza no los regenera, o lo hace en un tiempo geológico muy largo (y no en el breve tiempo humano), se los denomina no renovables; es el caso de las rocas, los minerales y los combustibles.

El uso de los recursos debe ser siempre racional, adecuado e integrado. Para ello, se debe tener en cuenta el recurso y el medio, y utilizar tecnologías apropiadas que no pongan en peligro la existencia de ambos y, por lo tanto, la nuestra.

En el planeta hay varios ejemplos que ilustran el uso irracional de los recursos naturales: en el norte de África y el Oriente Medio quedaron desoladas e improductivas enormes extensiones de tierra debido al sobrepastoreo, la agricultura inadecuada y la tala excesiva de especies para obtener leña.

A estas prácticas (realizadas durante siglos) se suman la explotación de las minas de plata en Potosí (Bolivia) y la tala indiscriminada de la selva amazónica en América latina (Brasil); la caza de mamíferos marinos (lobos, elefantes, focas y ballenas) perseguidos hasta su exterminio parcial o total en los mares del sector antártico sudamericano; los bosques de maderas preciosas en Centro América y el Caribe, arrasados para dar paso al monocultivo del cafeto, etc.
La enumeración puede continuar y seguirá causando asombro.

La conservación de algunas especies se ve amenazada por la progresiva industrialización, sobre todo en las naciones más desarrolladas del globo. Debido a esto, en los últimos años se observan algunos esfuerzos de coordinación internacional para revertir esta situación.

Sin embargo, para que esto ocurra, el hombre deberá cambiar algunas ideas y actitudes que prevalecen desde los tiempos de la Revolución Industrial, como la ambición de poder y riqueza. Cuando estos son los únicos objetivos para interactuar con la naturaleza, en vez de respetarla y conservarla, se la explota y destruye.

Sobre la necesidad de la conservación de los recursos ha escrito una notable página la naturalista norteamericana Rachel L. Carson. al decir: «El Hemisferio Occidental tiene una historia relativamente corta de la explotación de sus recursos naturales por el hombre. Aunque corta, esta historia contiene muchos capítulos de un desperdicio inconsciente y de una destrucción aterradora. Especies enteras de algunos animales han sido exterminadas o reducidas a un número tan pequeño que es de dudarse que puedan sobrevivir.

Los bosques han sido talados por cortes excesivos sin control y los terrenos de agostadero han sido arruinados por el exceso de pastoreo. Estas y otras prácticas parecidas nos han traído los males de la erosión de los suelos, las inundaciones, la destrucción de las tierras agrícolas y la pérdida de los ambientes naturales para la fauna.

Todos los habitantes de un país tienen interés directo en las medidas de conservación de los recursos. Para algunos, como quienes se dedican a la pesca y a atrapar animales en escala comercial, el interés es económico. Para otros, un adecuado programa de conservación significa la conservación de su afición favorita —la caza, la pesca, el estudio y observación de la fauna o la fotografía de la naturaleza.

Para todos en general, la preservación de la fauna y de su medio ambiente significa también la conservación de los recursos básicos de la tierra, que el hombre al igual que los animales debe tener a su disposición para poder vivir. La fauna, los bosques, los pastizales, todos son parte del ambiente esencial que el hombre requiere; no se puede conservar ni aprovechar eficazmente uno de ellos sin que los otros sean conservados)

Las Energías Alternativas

Forma de EnergíaCaracterísticas
Energía
Mareomotriz

Es la energía producida por las mareas.Los controles maremotrices no consumen combustible; por lo tanto, su funcionamiento es económico pero tienen altos costos de instalación.

Funcionamiento: a causa de las mareas el agua entra y sale alternativamente y al través de las compuertas accionando generadores eléctricos instalados en su interior.

Energía
Eólica

Las partículas de aire en movimiento poseen energía cinética que transmiten a unas hélices situadas a gran altura y que se encuentran conectadas a un generador eléctrico.

Una forma de aprovechar la energía eólica es mediante la utilización de molinos de viento para bombear agua del subsuelo o para producir energía eléctrica en casas de campo.

Energía
Geotérmica

Es la energía que se produce del agua caliente y del vapor de alta temperatura que sale del subsuelo.

Este tipo de energía se localiza en zonas de actividad volcánica en las cuales la temperatura subterránea es más elevada.

El agua caliente se utiliza para el uso doméstico y el vapor para producir energía eléctrica a través de generadores.

Energía de la Biomasa
Es la energía que se obtiene de los residuos orgánicos. Por ejemplo, a partir del estiércol se puede producir gas.
Energía
Solar
La energía solar puede utilizarse como fuente de calor, mediante paneles solares colocados sobre los tejados de las casas: los rayos del Sol calientan el agua que circula por el interior del panel.
Energía
Hidráulica
Esta energía se obtiene al aprovechar las caídas de agua. El agua acciona un conjunto de aparatos que transforman la energía mecánica en eléctrica.

 

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante Tomo14 Ecología – Wikipedia – Encarta –
Geografía El Mundo Contemporáneo Echeverría-Capuz

Minerales que el Cuerpo Necesita Calcio Yodo Hierro Magnesio Humano

Minerales Que el Cuerpo Necesita

Se conocen unos veinte minerales que forman parte de la composición de nuestro organismo. Los minerales constituyen el 5% del peso del cuerpo, es decir unos 3,5 kilos para un adulto de 70 kilos (154 libras). En nuestro organismo, los minerales están renovándose continuamente. Cada día se eliminan con la orino, las heces, el sudor y otras secreciones, unos 30 gramos de minerales? los cuales tienen que ser necesariamente reemplazados por medio de los alimentos.

La fuente más importante de minerales son los alimentos de origen vegetal en su estado natural, especialmente si proceden de cultivos biológicos. Por ello, las dietas cárnicas, y las basadas en productos refinados tienden a ser deficitarias en minerales. Esto se agrava por el hecho de que los suelos de cultivo se empobrecen en minerales, debido el uso intensivo de abonos inorgánicos.

En realidad, es posible que los productos que adquirimos en el mercado contengan menos minerales de los que deberían tener según las tablas de composición de los alimentos. Por ello debemos prestar especial atención a los minerales de la dieta, sobre todo al calcio y al hierro.

Los Minerales: calcio, yodo

Los Minerales que el cuerpo necesita

Calcio: Es al mineral más abundante del organismo, cuyas sales forman la sustancio que confiere dureza al esqueleto y a la dentadura. El cuerpo de un adulto contiene entre 1 y 1,5 kilos de calcio la mayor parte del cual (el 99%) se encuentra en los huesos y en los dientes, y una pequeña parte (el 1%) en la sangre y en el resto del organismo.  Además de formar parte del esqueleto, el calcio realiza otras interesantes funciones en el organismo.

  • Interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos, especialmente en el corazón, manteniendo de esta forma el ritmo cardíaco.
  • Es necesario para que la sangre coagule con normalidad.
  • Regula el equilibro ácido-básico de la sangre, evitando que esta se vuelva demasiado ácida. De esta forma, neutraliza la acidez que normalmente se produce en el metabolismo de las proteínas.

El calcio necesita de la vitamina D para poder ser absorbido en el intestino, y pasar así a la sangre. Una deficiencia de vitamina D produce los mismos síntomas que la falta de calcio.

La deficiencia de calcio se manifiesta en primer lugar por un cuadro clínico llamado tetania, que se caracteriza por calambres musculares, que pueden lLgar a verdaderos espasmos. Cuando persiste, se producen alteraciones del ritmo cardíaco (palpitacionesY irritabilidad nerviosa, pérdida de la dureza normal de los huesos (raquitismo en los niños, osteoporosis y osteomalacia en los adultos), dolores en las arLiculaciones y pérdida de piezas dentarias.

Necesidades diarias de calcio
Niños800
Jóvenes 11-241200
Hombres Adultos800
Mujeres Adultas800
Embarazadas1200
Madres que Lactan1200

El calcio en la alimentación vegetariana: El calcio es un mineral muy abundante en los alimentos vegetales, especialmente en las nueces o frutos secos y en las leguminosas. Una alimentación a base de fruta, cereales y hortalizas aporta sobradamente el calcio que necesita el organismo, con notables ventajas sobre la alimentación cárnica. Entre los alimentos animales, solo la leche y sus derivados contienen cantidades importantes de calcio, pero es muy escaso en la carne y en el pescado.

Hay que tener presente que el ácido oxálico contenido en algunos alimentos puede dificultar la absorción del calcio, al formar con él sales insolubles (oxalato cálcico). Aunque los alimentos ricos en ácido oxálico, como el cacao, las espinacas y las acelgas, también contienen abundante calcio, es prudente tomarlos en pequeñas cantidades cuando se requiere una dieta alta en calcio.

Fósforo: La práctica totalidad del fósforo que contiene el organismo se halla en los huesos y en los dientas, combinado con el calcio. La cantidad de fósforo que se ingiere con la dieta, debe estar en relación con la de calcio. El fósforo se halla ampliamente distribuido entra todos los alimentos, tanto vegetales como animales, por lo que su aporte no supone ningún riesgo.

La leche y sus derivados son la mejor fuente de calcio entre los productos de origen animal. Sin embargo, la leche de vaca contiene abundante grasa, necesaria para el desarrollo del ternero, pero no para los seres humanos, especialmente si son adultos. El sésamo y los frutos secos oleaginosos proporcionan tanto o más calcio que la leche, con la ventaja de no contener grasas saturadas ni colesterol.

Por el contrario, el principal problema del fósforo es su exceso en relación al aporte de calcio. Esto ocurre especialmente en las dietas ricas en carne, pues esta contiene mucho fósforo y muy poco calcio (hasta diez veces más en la carne de cerdo). Este exceso de fósforo en la dieta cárnica hace que el calcio sea peor aprovechado, y es otro factor más que explica la mayor frecuencia de osteoporosis entre las mujeres que consumen mucha carne.

En los alimentos vegetales, así como en la leche y en los huevos, la cantidad de fósforo guarda una relación mucho más equilibrada con la de calcio, de forma que con una alimentación ovolactovegetariana no existe riesgo de ingerir un exceso de fósforo.

Hierro: El organismo de un adulto contiene entre 3 y 4 gramos de hierro. Esta es ciertamente una cantidad muy pequeña, pero realiza funciones de importancia vital. La mayor parte del hierro se encuentra en la sangre formando parte de la hemoglobina, que da el típico color rojo y permite el transporte del oxígeno desde los pulmones hasta todas las células.

En el organismo el hierro no existe como elemento químico aislado, que se comporta como un auténtico veneno, sino unido a proteínas, especialmente la llamada ferritina

Necesidades diarias de hierro: La mayor parte del hierro que hay en el organismo se recicla, por lo que en condiciones normales las pérdidas de este mineral son muy pequeñas. El hiervo se pierde con las células que se descarnan de la piel y de las mucosas que revisten el tubo digestivo y las vías urinarias. Esto supone 0,91 miligramos diarios para un adulto.

Las almendras son uno de los alimentos más ricos en calcio (266 mg. por 100 gr. Su contenido en fósforo (454 mg. por 100 gr. guarda una proporción bastante equilibrada con el de calcio.

Necesidades diarias de hierro
Niños10
Hombres 11-2412
Hombres Adultos10
Mujeres 11-5015
Mujeres 51+10
Embarazadas30
Madres que Lactan15

En ciertas situaciones, aumentan las necesidades de hierro:

  • Las mujeres que menstrúan pierden 2 miligramos diarios con la sangre menstrual, por lo que una mujer pierde durante los días de la regla tres veces más hierro que normalmente.
  • Durante el embarazo y la lactancia aumentan las necesidades de hierro, pero esto queda compensado con el hecho de no haber pérdidas menstruales.
  • En la adolescencia se intensifica la demanda de hierro como consecuencia del crecimiento y de la aparición de la menstruación en las muchachas.
  • Cualquier hemorragia anormal produce pérdidas importantes de hierro, que pueden provocar fácilmente un estado anémico.

El hierro de los vegetales se encuentra en forma de sales férricas, mientras que el de los alimentos animales, llamado también hierro hem, aparece en forma de sales ferrosas. Ambos tipos de hierro se absorben con dificultad en el intestino, hasta el punto de que solo de un 10% al 20% del hierro de procedencia vegetal es absorbido, y un 30% del hierro que se encuentra en la carne o en los alimentos animales. Por ello, al calcular las necesidades diarias, se debe pensar en ingerir, como medida de seguridad, diez veces más del hierro que realmente necesitamos.

El hierro en la alimentación vegetariana: El hierro se halla ampliamente distribuido en todos los alimentos animales y vegetales, y una dieta variada aporta sobradamente las necesidades diarias, incluso para las mujeres. La menor absorción del hierro procedente de los vegetales, se compensa sobradamente por dos hechos:

  • La concentración de hierro en la mayoría de los alimentos vegetales es más alta que en las carnes, excepto en el hígado. La leche apenas contiene hierro.
  • Se ha comprobado que la vitamina C, mucho más abundante en la dieta vegetal, aumenta considerablemente la absorción de hierro, llegando a duplicarla. Esta es una importante razón para tomar en cada comida hortalizas y/o fruta fresca, ricas en vitamina C.

Las dietas vegetales no tienen por qué ser pobres en hierro, sino todo lo contrario. De hecho, la anemia por causas alimentarias es bastante frecuente, afectando por igual tanto a los que comen carne como a los vegetarianos. Durante una época se pensó que la carne era necesaria por su contenido en hierro, y que quienes no la tomaban, corrían el riesgo de anemia. Pero hoy sabemos que la dieta vegetal es superior en cuanto a contenido de hierro, y que su absorción no plantea problemas si se consumen abundantes alimentos frescos ricos en vitamina C.

Los frutos secos (nueces), las legumbres y los cereales poseen más hierro que la carne, excepción hecha del hígado. La harina de soja, con la cual se fabrica la carne vegetal, tiene tres veces más hierro que la carne de vaca (la de mayor contenido en hierro). La OMS recomienda el consumo abundante de melocotones (duraznos), albaricoques, ciruelas, uvas y pasas, como excelentes fuentes de hierro, por su fácil digestión y absorción. El alga espirulina, la levadura de cerveza y el polen son, junto con la soja, los alimentos vegetales más ricos en hierro.

En personas que presentan una absorción baja de hierro, o cuando aumentan las necesidades diarias, puede resultar recomendable tomar suplementos de este mineral. Además de los preparados farmacéuticos clásicos, los hay también procedentes de extractos vegetales.

Yodo: El organismo necesita el yodo para sintetizar con él las hormonas producidas en la glándula tiroides. Estas hormonas cumplen importantes funciones mnetabólicas:

  • Aceleran la combustión de los nutrientes que nos proveen de energía (hidratos de carbono, grasas y proteínas).
  • Son imprescindibles para el desarrollo normal del sistema nervioso en los niños, de forma que cuando escasean por falta de yodo, se produce una forma dc retraso mental (cretinismo).

Cuando un adulto sufre carencia de yodo, el tiroides se hipertrofia (aumenta de tamaño), para intentar compensar la carencia y producir así la suficiente hormona tiroidea. A este aumento de tamaño se lo llama bocio simple (hay otras causas de bocio).

Las necesidades de yodo son muy pequeñas: 0,14 miligramos diarios. Normalmente la fruta y las hortalizas pueden aportar suficiente cantidad de yodo, si el suelo en el que se han cultivado lo contiene. Pero hay terrenos pobres en yodo (generalmente los alejados de las costas), y otros que se han empobrecido de este mineral por causa de la agricultura intensiva, que agota las reservas minerales de los terrenos. Por ello no son raras las deficiencias. Para prevenirlas, conviene:

  • Usar sal marina, o que haya sido enriquecida con yodo
  • Consumir algas alimentarias.

Los pescados también contienen abundante yodo, aunque su consumo no resulta imprescindible para satisfacer las necesidades diarias.

Magnesio: El cuerpo de un adulto contiene de 20 a 25 gramos de magnesio. Forma parte de la estructura de los huesos, junto con el calcio y el fósforo, aunque en mucha menor proporción. El magnesio es un componente esencial del principal pigmento del mundo vegetal, la clorofila, al igual que el hierro lo es de la hemoglobina de la sangre.

El magnesio ha cobrado importancia en los últimos años, debido a que se han descubierto numerosas funciones fisiológicas en las que desempeña un papel decisivo.

Ocurre con frecuencia que la alimentación habitual aporta cantidades insuficientes de este importante mineral. Ello es debido a un consumo escaso de cereales integrales, frutos secos (nueces, almendras, etc.), ricos en magnesio, así como al empobrecimiento de los suelos en este minera!. El abuso permanente de los abonos nitrogenados en la agricultura intensiva causa desequilibrios bioquímicos en los suelos, y, como consecuencia, en los vegetales que crecen en ellos. Las plantas ya no contienen la cantidad de minerales que deberían tener, especialmente de magnesio, que es uno de los más sensibles al empobrecimiento del suelo.

Esta es la razón por la cual se debe prestar una atención especial al magnesio, y recurrir, en determinados casos de carencia, al uso de suplementos minerales como el cloruro de magnesio.

Necesidades diarias de magnesio
Niños80-170
Hombres 15-18400
Hombres Adultos350
Mujeres 15-18300
Mujeres Adultas280
Embarazadas320
Madres que Lactan355

Las fresas <frutillas) contienen una amplia gama de sales minerales, entre ellas el magnesio. que las hace diuréticas y muy apreciadas en las enfermedades de los riñones.

Hay que tener presente que las necesidades diarias de magnesio, establecidas por el U.S. National Research Council es de 350 mg. para hombres adultos y 280 mg. para mujeres adultas al dia. Aunque es cierto que el consumo de grandes dosis de sales de magnesio no tiene efectos indeseables, tampoco está probado que tenga una acción terapéutica especial. El exceso de magnesio se elimino con las heces, provocando además un efecto laxante.

El uso de suplementos de magnesio en forma de soles, está indicado en los casos siguientes:

  • Cuando existe el riesgo de que el aporte alimentario sea insuficiente, por consumir pocos vegetales frescos, o porque estos procedan de tierras de cultivo empobrecidas por el uso intensivo de abonos químicos
  • En épocas de la vida en las que hay un aumento de las necesidades diarias (crecimiento, embarazo, lactancia).
  • Cuando la absorción intestinal está alterada por diversas afecciones digestivas, como por ejemplo colitis o intervenciones quirúrgicas.

Funciones

Actúa como catalizador de numerosas reacciones químicas que se llevan a cabo en el organismo, relacionadas con la combustión de los nutrientes y la producción de energía. Realiza una función especialmente importante en el sistema nervioso, regulando la transmisión de sus impulsos a lo largo de los nervios periféricos

La carencia de magnesio se manifiesta de formas muy variadas:

  • Cansancio general y sensación de fatiga.
  • Calambres musculares, contracturas, temblores en los párpados o en otros músculos (fenómeno conocido como fasciculaciones musculares).
  • Alteraciones neurovegetativas con tendencia al espasmo en diversos órganos, que se manifiestan por: dolores de estómago, colon irritable, dolor o espasmo uterino durante la regla (dismenorrea), sensación de opresión en el pecho y palpitaciones cardiacas entre otros.

Los frutos secos, los cereales, las legumbres y las verduras, son la fuente más importante de magnesio. Una dieta vegetariana variada puede satisfacer sobradamente las necesidades de magnesio, especialmente si procede de cultivos biológicos en los que se usan abonos orgánicos que contienen una amplia gama de minerales.

Ver: Tabla de Calorías de los Alimentos

Importancia de los Hidratos de Carbono en la Alimentacion

Importancia de los Hidratos de Carbono en la Alimentación

Los hidratos de carbono, son también conocidos como glúcidos por su sabor dulce más o menos intenso (glúcido proviene de la raíz griega gluco, dulce).

Son la principal fuente de energía para todas las funciones del cuerpo, y proporcionan calorías de una forma rápida.

Químicamente, sus moléculas están formadas únicamente por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno. Según el tamaño de su molécula, los hidratos de carbono se clasifican en tres grupos: monosacáridos, disacárídos y polisacáridos. A los dos primeros se los llama también azúcares.

Composición química:
Monosacáridos

Están formados por una sola molécula, y pueden ser asimilados y absorbidos de forma directa y rápida por el organismo.

Los monosacáridos más comunes en la naturaleza son la glucosa o dextrosa, y la fructosa o levuloso. Ambas están formadas por los mismos átomos, y difieren tan solo por su distribución en la molécula. La glucosa y la fructosa se encuentran en todas las frutas, así como en la miel.

Disacáridos
Son hidratos de carbono formados por dos moléculas de monosacáridos. Para ser aprovechados por el organismo, los disacáridos se han de descomponer en sus dos moléculas elementales, tarea que llevan o cabo las enzimas durante el proceso de la digestión. Los disacáridos más comunes son:

• La sacarosa o azúcar de caña, que también se encuentra en la remolacha, el plátano, la piña tropical o ananás y en otras muchas frutas. Está formada por la conjunción de una molécula de glucosa y otra de fructosa, que al unirse pierden una molécula de agua:

glucosa + fructosa = sacarosa ± agua

• La maltosa, que se encuentra principalmente en la malta procedente de la cebada, y también en otros cereales. Está formada por dos moléculas de glucosa.

• La lactosa, que se encuentra en la leche de los mamíferos, en proporción de unos 40 gramos por litro en la leche de vaca, y unos 50 a 60 en la leche humana. Su molécula resulta de la combinación de dos monosacáridos: glucosa y galactosa.

Polisacáridos

Son hidratos de carbono complejos, cuya molécula está formada por la unión de muchos monosacáridos generalmente glucosa. Se encuentran sobre todo en los granos de los cereales (trigo, arroz, cebada, maíz etc.), así como en las raíces y tubérculos (patata, nabo, etc). Existen tres tipos de polisacáridos o hidratos de carbono complejos:

Almidón: Su molécula está formada por largas cadenas de moléculas de glucosa, unidas de una forma especial. Se encuentra en semillas, raíces, tubérculos, hojas y frutos, y es el principal componente de la harina.

El almidón lo producen únicamente los vegetales. Los animales lo aprovechan a base de separar, durante el proceso de la digestión, las diversas moléculas de glucosa que lo forman. Este proceso lo llevan a cabo unas enzimas llamadas amilasas, que son segregadas junto con la saliva y sobre todo en el páncreas. El almidón es la reserva de energía alimentaria más importante del mundo vegetal.

• Dextrinas: Son fragmentos de la molécula de almidón, que resultan de la acción de las amilasas. Estas enzimas rompen primeramente el almidón en pequeños fragmentos, antes de separar por completo todas las moléculas de glucosa que lo forman. Por ello se puede decir que las dextrinas son almidones predigeridos.

En el pan o en los cereales dextrinados, por ejemplo, se somete al almidón de la harina a la acción química de las amilasas, enzimas que rompen parcialmente las largas cadenas de moléculas de glucosa De esta forma, la digestión resulta más fácil, pues el aparato digestivo ya se encuentra con una parte del trabajo hecho.

Celulosa: Es la sustancia orgánica más abundante de la naturaleza. Este polisacárido se encuentra presente en todas las plantas, formando la estructura o fibra de sus tejidos: semillas, raíces, tallo, hojas, frutos, etcétera.

En las semillas o granos de los cereales, se encuentra en la capa que los recubre, conocida como salvado. En las raíces, hojas y en la fruta, se encuentra entremezclada con la estructura vegetal.

A la celulosa se le llama también fibra vegetal. Forma las paredes de las células vegetales, de donde viene su nombre de celulosa.

Combinada con la lignina, forma la madera de los árboles. Su molécula está formada por una larga cadena de moléculas de glucosa, pero unidas de tal forma, que nuestro aparato digestivo es incapaz de romperla, y por lo tanto, no la puede aprovechar.

Glucógeno: Es similar químicamente al almidón, pero lo producen los animales a partir de la glucosa que se libera durante la digestión, y que es absorbida y pasa a la sangre.

El glucógeno se almacena en el hígado, y constituye una reserva de energía que el organismo puede utilizar rápidamente, volviéndolo a convertir en glucosa, ante cualquier demanda de energía (esfuerzo físico o intelectual, por ejemplo).
El glucógeno se encuentra en los productos de origen animal (hígado y músculos) en pequeñas cantidades, siendo prácticamente nulo su valor alimenticio.

Objetivos de una dieta sana en cuanto a hidratos de carbono

Según las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud)’, una alimentación sana debe tender a:

1. Aumentar el consumo de hidratos de carbono complejos (hasta el 70% de la energía ingerida).

2. Reducir el consumo de hidratos de carbono simples refinados (azúcar blanco) tanto como resulte posible, hasta llegar a prescindir completamente de ellos (limite inferior — 0%).

Esto significa que deben consumirse abundantemente los siguientes alimentos:

• Cereales (trigo, cebada, avena, centeno, maíz, arroz, mijo, etc.): Son la principal fuente de hidratos de carbono complejos (almidón). Según la OMS, el consumo abundante de cereales (especialmente la avena), tiene efectos beneficiosos sobre la diabetes y sobre otros trastornos metabólicos, y disminuye el riesgo de padecer cáncer.(ver: Los Cereales)

Los cereales debieran volver a ser, como lo han sido durante toda la historia, la base de la alimentación humana. La mayor parte de la energía que necesitamos deberla provenir de ellos.

No ocurre así en la típica dieta occidental a base de carne, productos lácteos, conservas y alimentos refinados industrialmente, en la que la proporción de energía procedente de los hidratos de carbono complejos no llega al 50%. Los expertos en nutrición aconsejan un uso abundante de cereales, tanto en el desayuno (en forma de pan, de copos o hervidos en papilla, etc.) como en la comida principal del mediodía.

Los cereales auténticamente integrales tienen además la ventaja de incluir de germen del grano (rico en vitaminas B y E, y en aminoácidos esenciales), y su cubierta o salvado (rica en fibra vegetal).

Tubérculos (patatas o papas, por ejemplo) y leguminosas, también ricas en hidratos de carbono complejos (almidón), además de ser una buena fuente de proteínas de gran valor biológico.
La dieta occidental típica, a base de carne, leche y sus derivados, es muy pobre en fibra vegetal (entre 3 y 10 gramos diarios). En cambio, la dieta a base de cereales, hortalizas y fruta, suple generosamente las necesidades diarias de fibra vegetal, según las recomendaciones de la OMS.

Debe reducirse al mínimo el consumo de dulces, pasteles, bombones y refrescos ricos en azúcar. Según la OMS, el consumo de azúcar refinado (blanco), proporciona energía sin nutrientes; es decir, aporta calorías, pero no los minerales y vitaminas necesarios para la metabolización de ese azúcar.

En consecuencia, provoca un empobrecimiento en dichas sustancias. En cambio, el azúcar sin refinar (moreno), la miel, y sobre todo, los azúcares naturales contenidos en la fruta, van acompañados de abundantes vitaminas y minerales, que permiten su buen aprovechamiento metabólico.

Digestión y utilización de los hidratos de carbono

Los hidratos de carbono complejos se transforman en glucosa en el intestino; pero a diferencia de lo que ocurre con los azúcares simples, la transformación en glucosa se produce lentamente (mientras que dura la digestión), y su paso a la sangre se produce escalonadamente.

Por el contrario, los azúcares simples (mono o disacáridos) pasan rápidamente a la sangre, con lo que aumenta bruscamente el nivel de glucosa. Esto provoca una respuesta intensa del páncreas, que debe segregar rápidamente insulina para poder metabolizar toda esa glucosa. Y como resultado de ello, se produce un nuevo descenso de glucosa en sangre (crisis de hipoglucemia).

Esas oscilaciones bruscas en el nivel de glucosa provocado por el consumo de dulces, pasteles, bombones, etcétera, obliga al páncreas, y al conjunto del organismo, a realizar un gran esfuerzo metabólico, predisponiendo para enfermedades como la diabetes o la arteriosclerosis.

No así los hidratos de carbono complejos (almidón de los cereales, tubérculos y legumbres), que al digerirse y pasar lentamente a la sangre, mantienen un nivel constante de glucosa durante varias horas, y permiten un mejor funcionamiento del páncreas.

Ello explica, además, el hecho de que después de desayunar un dulce, o la típica tostada con mermelada, se vuelva a tener hambre al poco tiempo; mientras que después de un desayuno a base cereales integrales, no se tiene hambre en toda la mañana.

Una dieta a base de cereales, frutas y verduras y hortalizas, cumple a plena satisfacción todas las necesidades de hidratos de carbono. Además, aporta especialmente los hidratos de carbono más saludables: el almidón y la fibra vegetal.

La celulosa o fibra vegetal es un tipo especial de hidrato de carbono que no se absorbe (no pasa del intestino a la sangre), y por lo tanto el organismo no la puede utilizar como fuente de energía. Toda la que se ingiere, es expulsada con las heces. Esto determinó que hasta hace unas décadas, no se le concediera ninguna importancia fisiológica. Pero ahora comprendemos la importancia de esa fibra vegetal aparentemente inútil: Actúa como una auténtica escoba en el intestino, absorbiendo toxinas y arrastrando sustancias nocivas como los ácidos biliares precursores del colesterol, entre otras, hasta formar las heces.

La celulosa o fibra vegetal se hincha con el agua, aumentando varias veces su volumen. De esta forma da consistencia a las heces, y facilita su tránsito por el colon hasta su expulsión por el recto. Cuando la dieta contiene poca celulosa por ser pobre en fruta, cereales integrales y hortalizas. las heces son duras, resecas y concentradas, con lo que obligan al intestino a realizar grandes esfuerzos para eliminadas. Esto causa o agrava numerosos trastornos, como los divertículos intestinales, las hemorroides y hasta el cáncer de colon.

La celulosa (fibra vegetal), es exclusiva del reino vegetal. Ningún alimento animal (carne, pescado, leche o huevos) contiene celulosa. Así pues, aunque no proporciona energía, ni pasa a la sangre, es un componente imprescindible en una dieta sana y equilibrada, ya que evita el estreñimiento y baja el colesterol.

La Glucosa: El combustible universal

La glucosa, de fórmula química C6H1206, es el principal combustible de nuestro organismo. Puede decirse que desde el punto de vista energético, los seres humanos somos, biológicamente, un motor que funciona a base de glucosa.

Todos los hidratos de carbono de los alimentos se transforman en el tubo digestivo en glucosa, que pasa a la sangre y es llevada a todas las células de nuestro organismo. Pero su depósito principal está en el hígado, que actúa como almacén regulador. La glucosa se almacena en esta glándula en forma de glucógeno, polisacárido de reserva, que se convierte de nuevo en glucosa cuando las necesidades del cuerpo lo requieren. De esta forma, el hígado se encarga de mantener un nivel de glucosa en la sangre bastante constante: aproximadamente un gramo por cada litro de sangre (100 mg/loo mi).

En las células de los músculos también se almacena una pequeña cantidad de glucosa en forma de glucógeno, que se transforma de nuevo en glucosa cuando se realiza cualquier actividad física.

Cuando el nivel de glucosa en la sangre baja, y las reservas del hígado o de los músculos (que duran solo para unas horas), no consiguen subirlo, por estar ya agotadas, se produce una situación de hipoglucemia. Si esto ocurre de forma brusca, sin dar tiempo a que el organismo busque otras reservas de energía, se producen llamativos síntomas, como sensación de mareo, hambre intensa, pérdida de fuerza e incluso pérdida de conocimiento con caída al suelo, fenómeno que se conoce como lipotimia o desmayo.

La glucosa es transportada con la sangre a todas las células del cuerpo. Gracias a la energía que proporciona cuando se quema, combinándose con el oxigeno en el interior de las células, la glucosa hace que todo el organismo funcione: que los músculos se contraigan, que se produzca calor en el cuerpo, y que el cerebro desarrolle sus funciones, especialmente el pensamiento. De hecho, este maravilloso órgano necesita, para funcionar correctamente, que se le suministren dos sustancias de forma interrumpida: la glucosa y el oxígeno. Cada día nuestro cerebro consume unos 140 gramos de glucosa.

Para que la glucosa pueda penetrar en el interior de las células y ser allí quemada, produciendo energía, necesita de la acción de la hormona insulina. Cuando no hay suficiente insulina en la sangre, porque el páncreas no la produce, la glucosa se acumula en la sangre, aumentando su nivel en ella, en lugar de entrar en las células para ser utilizada.

Una vez en las células, la glucosa necesita vitaminas del grupo B para poderse metabolizar, es decir, para poderse quemar y producir energía. Por ello, al consumir azúcar refinado (sacarosa prácticamente pura), el organismo tiene que utilizar sus propias reservas de vitaminas 3 para poder metabolizarlo, con el riesgo de agotarlas. El azúcar refinado es un alimento muy pobre: solo aporta calorías, pero no las sustancias necesarias para poderlas aprovechar.

PARA SABER MAS…
Hidratos de carbono: fuente de energía

La necesidad más constante y básica del cuerpo (aparte del agua) es la energía. Se requiere energía para respirar, para moverse, para funcionar, para ponerse en marcha, para reparar y para crecer. Como las máquinas, precisamos una fuente externa de energía, pero nuestro combustible debe provenir de lo que comemos y bebemos.

Esa energía se mide en kilocalorías (popularmente denominadas calorías). Cuando gastamos energía, quemamos calorías, y cuando comemos, las ingerimos. La cantidad de energía o calorías que nuestro cuerpo necesita en un día depende de la estatura, la edad, la proporción de musculatura con respecto a las grasas, el nivel de actividad y muchos otros factores.

Las necesidades medias aproximadas (NMA) para los niños, los adolescentes y los ancianos aparecen en el capítulo tres. La energía también se mide, en ocasiones, en kilojulios (1 kilocaloría = 4,18 kilojulios).

NECESIDADES DIARIAS MEDIAS DE ENERGÍA E HIDRATOS DE UN ADULTO

   Calorías/DíaH.de C./Día Máximo Azúcar/Día (g.)
Mujeres19-50194025852
 51-59190025350
Hombres19-59255034068

Para mantener un peso adecuado y estable, el aporte de energía (alimento) y el gasto energético deben estar equilibrados. La falta de aporte y el exceso de gasto pueden provocar pérdida de peso; el exceso de comida y la ausencia de gasto dan lugar a un aumento de peso (debido al exceso de calorías, que se convierten en grasa corporal) y a una posible obesidad.

Todos los alimentos y las bebidas que contienen calorías aportan energía en forma de hidratos de carbono, grasas, proteínas o alcohol. Apenas existen alimentos que contengan sólo uno de esos elementos (las principales excepciones son los aceites, que únicamente contienen grasa, y el azúcar, que se compone exclusivamente de hidratos de carbono). La mayoría de los alimentos constituyen una mezcla de mas de un elemento (además de las combinaciones de vitaminas y minerales).

Por ejemplo, el pan es rico en hidratos de carbono, pero también lleva proteínas y grasas; la leche entera contiene hidratos de carbono, grasas y proteínas en cantidades razonables; la carne es una mezcla de proteínas y grasas, etc.

Aunque todos los tipos de calorías (ya provengan de hidratos de carbono, grasas, proteínas o alcohol) aportan energía, la mayor parte de la energía aportada debe proceder de los hidratos de carbono. El cuadro siguiente muestra la proporción en que cada uno de los nutrientes que aportan energía debería estar presente en una dieta sana e incluye un 5 % de alcohol (fuente de energía en la mayoría de dietas).

 

Grasas 33-35%
Proteínas Hasta un 15%
Hidratos de Carbono 47-50%
Alcohol 0-5%

Algunos países recomiendan niveles de hidratos de carbono más elevados que otros (por ejemplo, Estados Unidos, 55 %; Suecia, 60 %), y la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que entre el 55 y el 75 % de nuestra ingesta total de calorías debería provenir de los hidratos de carbono. Sin duda, niveles de hasta el 60 % de las calorías diarias totales resultan buenos para la salud y son asequibles, siempre y cuando las grasas y las proteínas se reduzcan.

Existen dos tipos principales de hidratos de carbono: las féculas y los azúcares. En la actualidad, alrededor del 60 % de los hidratos de carbono que consumimos son féculas, y aproximadamente el 40 % provienen de azúcares. Los alimentos con fécula proceden de las plantas: cereales para el desayuno, pan, patatas, legumbres, pasta y arroz. Las verduras también contienen féculas, aunque en cantidades variables. Las frutas, en cambio, carecen de ese elemento (a excepción de los plátanos). Los hidratos de carbono de estos alimentos se denominan polisacáridos y se conocen como hidratos de carbono complejos.

Los azúcares intrínsecos, como los que se encuentran en las frutas (los hidratos de carbono de casi todas las frutas son azúcares) y las verduras (por lo general, una mezcla de azúcares y féculas), forman parte de la estructura celular del alimento. Los azúcares extrínsecos (en ocasiones, llamados libres), como los del azúcar de mesa, la miel, los zumos de frutas, los pasteles, las galletas, la bollería, etc., no forman parte de la estructura celular del alimento, sino que son refinados, privados de la fibra, o bien se añaden durante el proceso de fabricación. La leche contiene un azúcar extrínseco, la lactosa, que no suele agruparse con los otros azúcares extrínsecos en términos de nutrición.

Los hidratos de carbono complejos y los azúcares intrínsecos deben formar el grueso de una dieta sana. La OMS aconseja que al menos el 50 % de las calorías de la dieta provengan de hidratos de carbono complejos. Se trata de los alimentos vegetales que no sólo aportan al cuerpo una forma de energía fácilmente convertible, sino también toda una gama de otros nutrientes vitales. Además, apenas presentan inconvenientes para a salud y, por tanto, pueden llenar el hueco energético que se produce cuando reducimos el consumo de grasas

Los hidratos de carbono también evitan que las proteínas se conviertan en energía, lo que puede ser importante si las necesidades proteicas son elevadas o si el consumo es bajo.

Cuanto más puros sean los hidratos de carbono que se consuman, mejor para la salud. Las dietas pobres en hidratos de carbono y ricas en grasas están relacionadas con el aumento del riesgo de diversas enfermedades, incluidas las cardíacas, algunos tipos de cáncer (en especial, el de colon), e! estreñimiento y la obesidad.

Los alimentos sin refinar o apenas refinados, como el arroz y el pan integrales, ‘as frutas y las verduras frescas, las legumbres, los frutos secos y las semillas, contienen todos o casi todos los nutrientes originales (fibra, vitaminas, minerales y otros de reciente descubrimiento, unos interesantes compuestos denominados fitoquímicos. Los hidratos de carbono refinados, como el arroz, la pasta y la harina, contienen esos elementos en menor proporción, aunque su consumo resulta recomendable.

Muchos productos elaborados con féculas, como la pastelería industrial y las galletas, han perdido gran parte de las fibras, las vitaminas, los minerales y los compuestos fitoquímicos naturales. Además, pueden contener elevados niveles de los tipos menos sanos de grasas y azúcares extrínsecos y, por tanto, es recomendable reducir su consumo de forma drástica.

Un informe reciente de la OMS apunta que los azúcares extrínsecos pueden consumirse con moderación como parte de una dieta sana, pero siempre de forma moderada, ya que el consumo elevado de azúcares extrínsecos no lácteos constituye una de las principales causas de caries y pérdida de piezas dentales.

Otro dato importante es que una dieta rica en alimentos grasos y azucarados, como los aperitivos, los dulces y los pasteles, puede carecer de nutrientes esenciales y aporta elevadas cantidades de calorías. Muchos expertos coinciden en que el creciente consumo de esos tipos de alimentos está relacionado con los niveles (también en aumento) de sobrepeso y obesidad.

Resulta muy fácil consumir mucho más azúcar extrínseco del que se imagina. Para alcanzar el límite del 10 % total de energía (52 g de azúcar), basta con que una mujer tome sólo una pequeña rebanada de bizcocho (24 g de azúcar) y una lata de refresco de cola (36 g de azúcar), o por poner otro ejemplo, dos cafés endulzados con dos cucharadas de azúcar cada uno (20 g de azúcar), más dos galletas digestivas cubiertas de chocolate (20 g de azúcar) y un vaso de sidra dulce (12 g de azúcar).