Ludovico Sforza

Biografia de Cosme de Medicis -El Viejo- Politico

Biografia de Cosme de Medicis «El Viejo»

La evolución del gobierno popular de las ciudades italianas hacia la concentración monárquica del poder, se efectuó de dos formas distintas: o por la acción de las armas o por el poderoso influjo del dinero.

Para elevarse a la dirección política de Florencia, la familia de los Médicis no necesitó esgrimir la espada de la condottieri, sino los inmensos recursos de que disponía como primera casa bancaria de Italia.

Pero a la vez que se hacían cargo del poder, procuraron dar a la ciudad el máximo rango como centro artístico y Italia, subvencionando a los artistas y a los humanistas.

Cosme el viejo
Cosimo di Giovanni de Medici o Cosme el Viejo fue un político y banquero italiano, fundador de la dinastía de los Médici, dirigentes efectivos de Florencia durante una buena parte del Renacimiento italiano.
Fecha de nacimiento: 27 de septiembre de 1389, Florencia, Italia
Fallecimiento: 1 de agosto de 1464, Villa medicea de Careggi, Florencia, Italia
Cónyuge: Contessina Bardi (m. 1415–1464)
Residencia: Palacio Médici
Hijos: Pedro de Cosme de Médici, Carlos de Cosme de Médici, Juan de Cosme de Médici
Hermanos: Lorenzo el Viejo

En definitiva, los Médicis plasmaron el ideal del primer Renacimiento italiano en Florencia. Esta fue la dirección que imprimió a los destinos familiares Juan de Bicci (1360-1429), quien con su actividad bancaria y su profunda perspicacia económica fué el verdadero fundador de la prosperidad material de los Médicis.

De tal padre, Cosme de Médicis, llamado el Viejo (nacido el 27 de septiembre de 1389), heredó la riqueza, la popularidad, el espíritu de empresa, el deseo de proteger a los artistas y la ambición de concentrar en sus manos—-aunque de modo indirecto— el gobierno de la ciudad.

Cosme fué hombre de formación cultural mediocre; pero estuvo dotado de excepcionales condiciones de inteligencia y de habilidad para triunfar en los negocios y en la política.

A la muerte de su padre, en 1429, Cosme era un ciudadano privado, como cualquier otro de Florencia, aunque de preeminencia sin par. Tenía entonces 40 años.

Habíase dedicado al comercio y algún tanto a la política. Acompañó al papa Juan XXIII al Concilio de Constanza (1414), viajó luego por Francia y Alemania, y a su regreso a Florencia se encargó de varias embajadas: a Milán, en 1420; a Lucca, en 1423, y a Bolonia, en 1424.

Destacado por su trato bondadoso y por su liberalidad suma para con los pobres, Cosme se convirtió muy pronto en el jefe del partido que luchaba contra la oligarquía imperante en Florencia.

En 1433, con motivo de una paz vergonzosa concluida con Lucca, redobló sus ataques; pero en aquella ocasión fué víctima de un atentado. El gonfalonero Bernardo Guadagni lo detuvo el 7 de septiembre de 1433, y acusado de perturbar el orden del Estado, fué excluido por diez años de todo cargo público y confinado a Padua.

Su destierro duró poco. En octubre de 1434 regresaba a Florencia como señor de la ciudad. Sus ambiciones políticas concordaban con los deseos de paz y prosperidad de la mayoría de los ciudadanos, en particular los dé condición humilde.

Gobernó con prudencia y moderación, desempeñó varias veces el cargo de gonfalonero (1435, 1439, 1445), y dirigió con suavidad la conquista del poder.

Como otro Augusto, respetó las libertades y las instituciones tradicionales de Florencia, pero hizo que sus amigos ocuparan los principales cargos públicos y compusieran los consejos y las magistraturas.

Su dominio sobre la ciudad fue efectivo, pero muy poco aparente. Sin embargo, en alguna ocasión, como en el golpe de Estado de 1458, tuvo que demostrar que él era el verdadero señor de Florencia. Entonces creó el Consejo de los Ciento.

Su política internacional fue muy activa. Se basó en procurar la independencia de Florencia y de Italia. Por esta causa se alió con Venecia contra Felipe María Visconti cuando éste parecía aspirar a la hegemonía en el Norte de Italia, y con Francisco Sforza contra Venecia cuando esta ciudad se hizo demasiado poderosa.

A él se debe la entronización ducal de los Sforzas en Milán y la intervención de Renato de Anjou en Nápoles (1455). Durante su gobierno, el territorio de Florencia se redondeó con varias adquisiciones estratégicas.

Después de larga enfermedad, Cosme murió en Careggi el 1° de agosto de 1464, casi octogenario.

La ciudad tributó a su cadáver honras fúnebres excepcionales, pues no podía olvidar que el gran Médici le había dado la paz, la potencia política y la supremacía cultural italiana.

Cosme, en efecto, no sólo protegió a los artistas — como Brunnelleschi y Donatello —, sino a los humanistas y a los literatos.

En su época se inauguraron varias bibliotecas dotadas de valiosos manuscritos, las salas de sus palacios se convirtieron en admirables museos de arte y se constituyó el primer núcleo de la Academia dirigido por Marsilio Ficino.

El soplo de la helenidad vivificó las letras con traducciones como las de Aristóteles, confiadas al erudito Argirópulos. En resumen, bajo Cosme de Médicis se preparó la fulgurante época del gran Renacimiento en Italia.

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Biografia de Ludovico Sforza Duque de Milán

Biografía de Ludovico Sforza Duque de Milán

LUDOVICO SFORZA, DUQUE DE MILÁN (1452-1508)
Ludovico Sforza, denominado el Moro, es una de las figuras más singulares entre los príncipes italianos del momento de transición del Cuatrocientos al Quinientos.

La ruina del poder de los Médicis en Florencia le elevó por un instante al vértice de la política italiana; pero su fortuna fué fugaz como la luz del relámpago.

Cayó bajo los golpes de Venecia y, en particular, de Francia. Sin embargo, queda como un exponente clásico del príncipe del Renacimiento, gran mecenas y protector de las artes, pero sin escrúpulos para adueñarse del poder del Estado.

Ludovico Sforza
Ludovico Sforza, llamado el Moro, a los 42 años se convirtió en Duque de Milán, y tomó parte en la primera y segunda guerras italianas y. Se hizo famoso por ser mecenas de Leonardo da Vinci y otros artistas. Murió a los 55 años.
Fecha de nacimiento: 27 de julio de 1452, Vigevano, Italia
Fallecimiento: 27 de mayo de 1508, Loches, Francia
Cónyuge: Beatriz de Este (m. 1491–1497)
Hijos: Francisco II Sforza, Maximiliano Sforza, Bianca Giovanna Sforza, Giovanni Paolo I Sforza, Cesare Sforza

Era el cuarto hijo legítimo de Francisco Sforza, el gran condottiero, y de Blanca María Visconti. Vió la luz en Vigevano el 27 de julio de 1452.

Educado por su madre, muy pronto fue separado de ella para dedicarle a las actividades políticas.

En 1165 fue armado caballero, y en 1466, a la muerte de su padre, fué nombrado gobernador de Cremona, amenazada por un posible ataque de los venecianos al mando de Bartolomé Colleoni.

Coniurado este peligro, ocupó varios cargos de responsabilidad durante el gobierno de su hermano Galeazzo María. Cuando éste pereció asesinado en 1476, se hallaba en Francia con su hermano mayor Sforza María.

Ambos regresaron a Milán para disputar la regencia de Juan Galeazzo a la viuda Bona de Saboya y al ministro Simonetta. Apoyados en el elemento gibelino de la ciudad, los Sforzas dieron un golpe de estado el 25 de mayo de 1477, que terminó con un gran fracaso.

Ludovico fue desterrado a Pisa, al objeto de que estudiara para la carrera diplomática. Poco después, la sublevación de Genova permitía a Sforza María renovar sus actividades subversivas.

Ludovico imitó su ejemplo. Con auxilios que recibió de su cuñado el rey de Nápoles, se unió a las huestes de su hermano en la costa ligur. La muerte de Sforza María en julio de 1479, dejóle libre el campo.

A través de Tassino, favorito de Bona de Saboya, supo captarse la voluntad de la regente. De regreso a Milán el 7 de septiembre de 1479, promovió la detención de Simonetta y la eliminación de sus adversarios políticos. El 3 de noviembre de 1480 lograba ser reconocido regente por su sobrino, el débil e irresoluto Juan Galeazzo.

Ludovico actuó en la regencia como sí fuera verdadero duque. Su política fué, en general, afortunada. Contuvo las pretensiones de Venecia, rechazó las agresiones de los suizos (1487) y restauró la autoridad de los Sforzas en Genova (1487), quebrantada en 1478.

Sin embargo, tuvo que admitir para esta república la alai, soberanía de Francia, cuyos tentáculos se extendía al ducado de Saboya y a los marquesados de Montferrato y Saluzzo. Apoyó a los Sforza de la Romana contra Florencia (1488).

Respecto al rey de Napoles Ferrante, le devolvió en un principio el apoyo que antes le habia prestado. Pero las relaciones entre las dos cortes se agriaron cuando Ludovico no quiso dar el poder a su sobrino Juan Galeazzo, casado con Isabel de Aragón, al llegar a su mayoría de edad.

Estas circunstancias impulsaron a Ludovico el Moro a estrechar sus relaciones con Carlos VIII de Francia quien ambicionaba renovar las pretensiones de los Arajou sobre el reino de Napoles.

El regente del ducado de Milán favoreció los proyectos del monarca francés aunque para evitar sus excesivas ambiciones procure asegurar su posición haciéndose otorgar la investidura del ducado por el emperador Maximiliano de Austria el 3 de septiembre de 1494.

La empresa de Carlos VIII y la notoriedad de los éxitos franceses, junto con la? pretensiones del duque de Orleáns a la corona milanesa, determinaron que Ludovico se apartara de su aliado y pasara a engrosar la Liga de Venecia de 1495, la cual provocó la retirada del ejército expedicionario francés en Italia.

En 1496, duque reconocido por la muerte de Juan Galeazzo sin sucesión, acaecida el 21 de octubre de 1494, Ludovico el Moro parecía hallarse en la cúspide de su poder. Pero jamás las apariencias fueron tan engañosas.

Francia había reconocido la excepcional importancia del Milanesado para sus planes italianos, y, para reducir a Ludovico el Moro, buscó y halló aliada en Venecia y Suiza. Aislado el duque de Milán, Luis XII —el duque de Orleáns que había sucedido a Carlos VIII en 1497 en el trono de Francia — lanzó un nuevo ejército sobre Italia (1499).

Muchas fueron las defecciones entre los defensores del Moro, de modo que éste tuvo que huir de Milán y refugiarse en Innsbruck (septiembre de 1499).

Aquí buscó refuerzos para recobrar el ducado, empresa que intentó al año siguiente. Traicionado en Novara por los suizos, cayó en poder de loa franceses (8 de abril de 1500), quienes le trasladaron a Francia y le encerraron en la fortaleza de Lys-Sain-Georges, en el Berry.

Después de un intento de fupaa Ludovico fue transferido al castillo de Loches, donde murió el 27 de mayo de 1508. Así terminaron los días de quien había sido esperanza de Italia y protector de Leonardo de Vinci y del Bramante.

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