Mahatma Gandhi

Biografia de Nehru Jawaharlal Proceso de Independencia de la India

Biografía de Nehru Jawaharlal
Proceso de Independencia de la India

Nehru Jawaharlal (1889-1964) Fue un destacado político indio , educado en Gran Bretaña, desde 1918 se sintió atraído por las ideas nacionalista de Gandhi.  Líder del ala moderada socialista, del Congreso Nacional Indio, desde la lucha por la independencia. Fue primer  ministro de la India  desde la independencia (el 15 de agosto de 1947). Colaborador de Gandhi, en 1929 fue elegido presidente del Partido del Congreso. Desde este puesto se enfrentó a la administración británica y practicó la desobediencia civil, por lo que fue encarcelado.

En 1942 participó en las conversaciones con la administración colonial, y en 1947 fue nombrado primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de la India, cargos que ocupó hasta su muerte. Se convirtió así en una de las grandes figuras del tercer mundo como promotor de la unión de los países no alineados, es decir, independientes de los bloques capitalista y comunista.

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Fue discípulo, protegido y lugarteniente de Gandhi, lo que le valió un importante traspaso de la veneración dedicada al Mahatma por las masas indias. Por otra parte, se convirtió en. el ídolo de los jóvenes más radicales del Congreso durante muchos años. Por último, pasó un total de ocho años en la cárcel, sello de garantía para los hombres prominentes del Congreso. Después de la muerte de Patel, era el único superviviente entre los padres fundadores del movimiento nacional indio. Así, en 1950, era dueño del Congreso y, con él, de la India.

La familia de Nehru procedía de Cachemira, de donde pasó a la India en el siglo XVIII. Eran brahmanes ligados a las tareas administrativas y docentes. Motilal Nehru, padre de Jawaharlal, era un abogado de renombre que se convertiría en uno de los primeros seguidores y hombres de confianza de Gandhi. Su hijo, último de los cuatro que tuvo, nació en Allahabad, en noviembre de 1889.

Una de sus hijas, Vijaya Lakshmi Pandit, sería la primera mujer presidente de la asamblea general de la ONU. Hasta los dieciséis años, Nehru recibió una educación familiar rodeado de tutores; en 1905 pasó a Harrow, una escuela británica de primera línea, donde permanecería dos años. Era a la sazón un muchacho apacible y refinado, poco expansivo y con gran fuerza de carácter.

De Harrow pasó al Trinity College, en Cambridge, donde se graduó en ciencias naturales y luego estudió abogacía en Londres. regresó a la India para descubrir su propio país. En 1916 contrajo matrimonio con Kamala Kaul, que moriría en 1936 dejándole una hija, Indira Priyadarshini, la futura Indira Gandhi.

A principio del siglo XX, el Congreso Indio fue, básicamente, el portavoz de la gran burguesía india y de las capas superiores de las clases medias cultivadas (abogados, médicos, etc.) y aún todavía no se fijaba como objetivo la independencia nacional,inclusive durante la primera guerra mundial el propio Gandhi pidió a los indios que se alistaran en los ejércitos británicos,

A partir de la victoria japonesa en 1905 sobre un estado europeo empienzan una serie de boicots contra el poder británico. En 1906, el programa del partido adoptó, por vez primera, el Swaraj, definido como una forma de gobierno autónoma en el seno del imperio británico, que en defensa de este sistema Nerhu seria encarcelado varias veces.

En 1923, Nehru se convirtió en secretario general del Congreso para un período de dos años, cargo que volvió a ocupar en 1927. Después de la sesión de Lahore del Congreso, en 1929, Nehru emergió como líder de los intelectuales y de la juventud del país. Progresivamente, y de acuerdo con los acontecimientos de los años treinta, Nehru fue perfilándose como el más seguro heredero de Gandhi a la cabeza del Congreso, condición que no le sería reconocida, sin embargo, hasta 1942.

En 1931-1932 fue arrestado por participar en la campaña de desobediencia civil lanzada por el Mahatma, y fue sentenciado a dos años de prisión. Entre 1928 y 1935 se produjeron numerosos acontecimientos que confirmaron la amplia audiencia del Congreso a escala nacional, manifiesta en las numerosas luchas de masas que alentó con una extraordinaria amplitud.

En 1938 se llevaron  a cabo fusiones de los sindicatos socialistas mas grandes del país, como el National Federation of Trade Unions. Este movimiento sindical unificado (excepto la Asociación de los trabajadores del textil de Ahmedabad, fundada por Gandhi) contaba en 1938-1939 con unos cuatrocientos mil afiliados. En el propio seno del Congreso comenzaban a encontrar eco las ideas socialistas. Sus partidarios se agruparon en el Partido Socialista del Congreso, ya creado en 1934.

En 1938-1939 el partido contaba ya con 4.400.000 miembros, frente al medio millón de tres años antes. La acción práctica del Congreso a través de los gobiernos provinciales se encontró doblemente limitada: de un lado, por los poderes restringidos de que disponían los gobiernos locales, y de otro lado por las diferencias políticas que no tardaron en producirse en el seno del partido. El gobierno británico había adoptado todas las medidas necesarias para proteger los intereses del capital metropolitano, tanto del comercial como del invertido en las plantaciones, en la industria o en la banca.

Desde el comienzo de la 2º guerra mundial, el virrey declaró a la India beligerante, y el parlamento británico votó la India Amending Act que suspendía el Act de 1935. El 3 de septiembre fue promulgada una ordenanza de «defensa de la India» que otorgaba al virrey plenos poderes, incluido el derecho a encarcelar sin juicio previo y de sentenciar a muerte.

Respecto a la colaboracion de India en la guerra, luego de acuerdos y desacuerdos en el Congreso, se impuso, finalmente, la política de Gandhi, de acuerdo con la resolución adoptada en agosto de 1942: el Congreso no quería contribuir ni a la «defensa de la URSS y de China» ni a la «capacidad defensiva de la ONU» y decidía «lanzar una lucha de masas en la mayor escala posible» que sería no violenta, con Gandhi al frente de la misma. Nehru, reacio a obstaculizar el esfuerzo bélico, no tuvo más remedio que unirse a las perspectivas gandhistas.

Como respuesta la represión desencadenada por los británicos, poniendo al Congreso en la ilegalidad, duró hasta el final de la guerra, y sólo entre agosto y fines de año de 1942 dio lugar a más de 60 000 arrestos, 940 muertos y 1.630 heridos. Toda la dirección del Congreso fue encarcelada, Nehru incluido, hasta 1945, excepto Gandhi, liberado por razones de salud en 1944.

Finalizada la guerra y luego  de la «Declaración política» de 16 de mayo de 1946 («recomendaciones» respecto a la futura constitución de la India, decisiones respecto a la formación de una «asamblea constituyente» y sugerencias en cuanto a la formación de un gobierno interino), el Congreso aceptó participar en la asamblea constituyente, pero rechazó el plan constitucional británico y la entrada en el gobierno provisional. Por su parte, la Liga musulmana pidió la institución de una asamblea constituyente distinta para las provincias con mayoría musulmana y decidió emprender una campaña de «acción directa» para lograr la formación del Pakistán.

A partir de mediados de agosto de 1946, los enfrentamientos sangrientos entre comunidades religiosas fueron multiplicándose (Bengala, Bihar), y, paralelamente, las huelgas reivindicativas alcanzaban a más de dos millones de trabajadores.

En estas condiciones, el virrey decidió constituir el primer gobierno provisional, que entró en funciones el 2 de septiembre dirigido por Nehru en calidad de primer ministro. Aunque la Liga musulmana decidió boicotear la constituyente, ésta se reunió en diciembre, pero tuvo que posponer sus reuniones hasta abril del siguiente año.

Las luchas y las rivalidades religiosas que el gobierno británico había estimulado a lo largo de los años, le permitía ahora hallar un pretexto en la división del país para declarar que la independencia india era imposible a menos que, siguiendo la línea religiosa divisoria, se procediera a una partición.

El 20 de febrero de 1947, mientras la situación interior de la India no dejaba de deteriorarse, el gobierno británico envió a lord Mountbatten como virrey de la India. Inmediatamente, se preparó el plan de partición entre una Unión India y Pakistán, mientras que los principados conservarían su independencia y se unirían, tras negociaciones, con uno de los dos dominios creados. El Congreso volvió a dividirse: mientras que Gandhi rehusó aceptar la partición, Nehru no vio más salida realista que aceptarla, «si bien con tristeza».

Así, el 18 de julio de 1947, la ley de independencia de la India fue adoptada por el Parlamentó británico, y el 15 de agosto el gobierno provisional se convirtió en el primer gobierno nacional indio.

Hacia 1950 podía decirse que la India había cerrado un capítulo de su larga historia y había abierto otro. Los británicos se habían marchado, el nuevo régimen se había instalado con éxito y el Congreso, a excepción de la pérdida de Pakistán, había completado su programa, de modo que el camino para la India estaba despejado en busca de una nueva situación para su futuro.

En particular es importante tener en cuenta que, entre 1947 y 1964, el país estuvo dotado de una unidad no siempre alcanzada a lo largo de la historia india. Esta unidad se basaba en la figura de Nehru, que, por una combinación de circunstancias, tenía en sus manos la posibilidad de moldear con plena libertad su país.

Nehru era partidario de un gobierno central fuerte, y en ello pareció existir consenso general en el seno de su partido. Bajo su impulso, la nueva constitución otorgó al centro amplios poderes, y los príncipes fueron integrados en la nueva estructura del estado. La democratización fue otro de los aspectos en que el consenso general fue prácticamente alcanzado. El principio tomó cuerpo constitucional con los aspectos de la responsabilidad parlamentaria y el sufragio universal.El sufragio universal tuvo sus efectos en relación con el sistema de castas, pues los desheredados parecían poseer ahora un poder decisivo de cara a la elección de sus candidatos.

El ataque a los privilegios se extendió desde los príncipes hasta los zamindars del norte de la India, que disfrutaban de amplios poderes sobre la tierra a cambio de cobrar impuestos por cuenta del gobierno.

En la esfera industrial, Nehru se mostró algo más radical, amenazando con nacionalizaciones que alarmaron al gran capital extranjero. Pero en la práctica, sus teorías socialistas se limitaron a crear un sistema impositivo al estilo británico y una división del sector industrial en un campo privado y otro público.

Las grandes empresas industriales nuevas pasaron a control estatal, aunque las industrias existentes padecieron un mayor grado de control que antes. Sin embargo, el capital extranjero sólo fue estimulado a fusionarse con el autóctono, y sus intereses no se vieron afectados o restringidos, sino todo lo contrario, pues el capitalismo indio cada vez se tornó más dependiente del británico y del norteamericano.

El gran objetivo de Nehru era la modernización, el bienestar y la instauración de programas sociales. Se trataba de elevar al país ai nivel material propio del mundo occidental, aumentando drásticamente el nivel de vida e introduciendo en el sistema social el principio de los derechos personales e individuales. El proyecto de aumentar el nivel de vida fue gigantesco, pero se vio complicado por el rápido y sostenido incremento de la población, lo cual significaba la necesidad de aumentar el producto agrícola y de proceder a una profunda industrialización.

En la ley social hindú el grupo decide por encima del individuo, y la mujer está subordinada al hombre. Nehru trató de modificar el sistema mediante diversas  actas, en la primera daba a la mujer idénticos derechos que al hombre en materia de sucesión y de acceso a la propiedad; y en otras otorgaba a la monogamia una base legal y preveía el divorcio con alimentación y manutención.

En política exterior, Nehru tuvo tres preocupaciones centrales: Pakistán, las grandes potencias y la posición de la India en Asia.

En 1964, víctima de diversos ataques que habían comenzado en 1963, fallecía en Nueva Dehli. A sus funerales y cremación asistieron unos tres millones de personas.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Nerhu Jawaharlal “estadista de la India independiente” – Editorial Planeta
Enciclopedia Temática Ilustrada – Tomo de Biografías – Editorial GR.U.P.O. S.A.

 

 

Biografía de Madre Teresa de Calcuta Vida y Obra de la Misionera

BIOGRAFIA DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA
PREMIO NOBEL DE LA PAZ

LA MUJER EN LA HISTORIA

    MADRE TERESA DE CALCUTA (1910-1997) 

Conocida mundialmente por su labor solidaria, la madre Teresa de Calcuta propició una manera diferente de entender la pobreza: conocerla por dentro, vivirla… ser uno más. Guiada por su profundo amor hacia la humanidad, abandonó la seguridad del convento para encontrar su hogar entre los pobres y desamparados. Trabajó sin descanso hasta sus 87 años, para cubrir las necesidades básicas de miles de niños y enfermos. Su congregación, las Misioneras de la Caridad, que cuenta en la actualidad con más de 600 hogares en alrededor de 120 países, continúa su obra solidaria.

Agnes Gonxha Bojaxhin, futura Madre Teresa, nace en Skopje, antigua Yugoslavia, de padres albaneses el 26 de agosto de 1910. Eran tres hermanos, dos mujeres y un varón. De pequeña asistió a la escuela estatal y frecuentó la catequesis parroquial. También perteneció a la Congregación mariana de la parroquia.

Las primeras semillas de su vocación misionera aparecen en el corazón de Gonxha al escuchar las cartas, llenas de entusiasmo misionero que unos sacerdotes jesuitas yugoslavos enviaban regularmente a Skopje, desde la misión de Bengala (India).

A los dieciocho años, decide ingresar en una congregación misionera, aconsejada siempre por el P. Jamkenbrovich, párroco católico de su ciudad natal. Para ello, se pone en contacto con las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto —popularmente conocidas como «Damas Irlandesas»— ya que estas hermanas trabajan activamente en Calcuta.

Con el fin de iniciar su preparación misionera viaja el 28 de noviembre de 1928, con otra compañera, a la Abadía de Loreto, en Rathfarnham, cerca de Dublín, donde es recibida en calidad de aspirante.
Dos meses después es enviada a la India, llegando a Calcuta el 6 de enero de 1929. Inicia su noviciado en la lejana ciudad de Darjeeling, situada en las faldas de los Montes Himalaya.

Terminado el período de su noviciado, emite los primeros votos de pobreza, castidad y obediencia, en Darjeeling, el 24 de mayo de 1931, fiesta de María Auxiliadora. Seis años más tarde, en 1937, hará su profesión definitiva, consagrándose a Dios como miembro de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto.

Como era costumbre en aquella época, Gonxha Bojaxhiu cambia su nombre por el de Teresa en el momento de hacer su consagración temporal. De ahí en adelante ya no será Gonxha de Skopje, sino Teresa de Calcuta. Nombre de guerra y de paz, nombre de cruz y de gloria.

Durante dieciocho años, de 1931 a 1948, se dedica con gran entusiasmo y eficacia a la enseñanza de diversas materias que la congregación le asigna en el colegio de Santa María, en Calcuta, y también se desempeña por algún tiempo como directora pedagógica del Colegio de las Hermanas de Santa Ana, congregación religiosa hindú, afiliada a las Hermanas de Loreto. Y, por supuesto, ejerce su actividad misionera y apostólica en los barrios pobres de Calcuta, acompañada siempre por un grupo de sus mismas alumnas.

Lo que más destaca la .actual Madre Teresa de aquella época de su vida, dedicada fundamentalmente a la enseñanza, es la felicidad que sentía al realizar las tareas que la obediencia le encomendada. No abandonará esta vida porque se sienta cansada o frustrada, sino por una llamada exigente de Dios que le urgía: «Deja el convento de Loreto y entrégate al servicio de los pobres, viviendo en medio de ellos.»

Una decisión heroica

La fecha del 10 de septiembre de 1946 se conoce como el «Día de la inspiración». Viajando en tren hacia Darjeeling, para hacer su retiro anual, la hermana Teresa percibe «la llamada de Dios que le urgía renunciar a todo para seguirle. Dejar el convento de Loreto y dedicarse al servicio de los pobres, empezando por los barrios de Calcuta».

Plenamente convencida ele la autenticidad de la llamada divina, la hermana Teresa toma una decisión heroica. Una decisión que cambiará por completo el rumbo de su vida, una aventura fascinante que la convertirá en la heroína más famosa de nuestro tiempo: «Servir a Cristo en los despojos sufrientes de los pobres.»

Aunque la decisión estaba tomada, sin embargo, no le fue fácil llevarla a la práctica. Pasan dos anos de espera, de sufrimientos y de angustias hasta que el papa Pío XII, el 12 de abril de 1948 la autoriza a salir del convento y entregarse por completo al cuidado de los pobres más pobres, sin dejar de ser religiosa, bajo la autoridad de monseñor Ferdinando Perier, arzobispo de Calcuta.

Recibido el permiso del Papa, la hermana Teresa sale del convento de Loreto, el 18 de agosto del mismo año, se viste con un sari blanco de bordes azules, coloca un pequeño crucifijo encima de su hombro izquierdo y comienza la odisea de su asombrosa vida.

Recibe un entrenamiento de enfermera durante tres meses en Patna, con las Hermanas Misioneras médicas de Norteamérica, y regresa en Navidad a Calcuta. Pero añadieron un cuarto voto, propio y específico de las Misioneras de la caridad: «servir de por vida, gratuita y voluntariamente, a los más pobres de entre los pobres.» Este cuarto voto será el distintivo de la congregación. De su fiel observancia dependerá la vitalidad y la supervivencia de la misma.

Pronto empiezan a llover los premios en la vida de la Madre Teresa. Con ellos se quiere hacer un reconocimiento público de su entrega y servicio a los pobres. En septiembre de 1952 recibe de manos del Presidente de la India el Padna Sri u orden del Loto, y poco más tarde el Premio Magsaysay, instituido por el gobierno filipino en recuerdo de su presidente, Ramón Magsaysay, fallecido en un accidente de aviación. Por este galardón se reconocerá la Madre Teresa como a «una de las mujeres más beneméritas de Asia».

Sería largo y prolijo citar, y comentar todos y cada uno de los premios que la Madre ha ido recibiendo en sus cuarenta y cuatro años de Misionera de la caridad. Baste citar el premio «Juan XXIII de la Paz», asignado, en palabras de Pablo VI, «a una religiosa humilde y silenciosa, la Madre Teresa, que desde hace veinte años viene desarrollando por los caminos de la India una maravillosa misión de amor en favor de los leprosos, de los ancianos, y de los niños abandonados». Este premio le fue entregado el 6 de enero de 1971.

La edición del Premio Nobel de la Paz de 1979 ha pasado justamente a los anales de la historia por la calidad de la persona galardonada. Mucha gente comentaba: «No ha sido premiada la Madre Teresa, sino que el mismo Premio Nobel ha quedado sobrevalorado al ser aceptado por esta mujer tan extraordinaria.» El gesto de rechazar cortésmente la Cena de gala que se iba a celebrar en su honor, preferiendo que el importe de la misma se lo diesen a los pobres, aumentó la admiración de todo el mundo, por esta mujer excepcional.

Fecundidad de una Madre

Cuando llegó a Bengala la noticia de que a la Madre Teresa le habían concedido el Premio Nobel de la Paz, el primer ministro del estado bengalí, Jyoti Basú, comunista, organizó una recepción en honor de la Madre. En las palabras que dirigió a los asistentes, Jyoti Basú precisó: «Hasta ahora usted, Madre Teresa, había sido la Madre de Bengala, a partir de este momento, usted es la Madre de todo el mundo.»

Así es, en efecto, la Madre de una gran familia que en menos de cuarenta años se ha extendido por los cinco continentes. Como las grandes familias del pasado, la benedictina, franciscana o jesuita, la familia teresiana ha ido creciendo vertiginosamente en número y en extensión. Con apenas cuarenta y cuatro años de existencia, las Misioneras de la caridad trabajan actualmente en más de cien países. Desde España a Nueva Guinea, desde Suecia a África del Sur, desde Canadá a la Pampa argentina, las hijas de la Madre Teresa recorren los caminos del amor y del servicio, llevando la paz y la alegría a los hogares pobres del mundo.

Naciones fuertemente reacias a toda penetración religiosa, como Rusia, Cuba, Albania, han abierto sus puertas a estas mensajeras del amor cristiano. En el corazón de Moscú, algo realmente inaudito, cinco religiosas del sari blanco mantienen la presencia del Dios vivo y prestan un servicio gratuito a los moscovitas pobres. En Rusia son ya quince las Casas abiertas por la Madre.

Misioneras de la caridad

En 1950 la Madre Teresa funda la Congregación de Misioneras de la Caridad en Calcuta con un grupo de alumnas del Colegio de Nuestra Señora de Loreto, en el que ella había trabajado durante dieciocho años. Actualmente pasan de cuatro mil las religiosas profesas, distribuidas en 415 casas, en todo el mundo. En los seis noviciados de la congregación esperan unirse a la misma más de quinientas novicias.

El espíritu de la congregación, según las constituciones, se centra en una «ofrenda total, amorosa confianza y aceptación gozosa de la voluntad del Padre, tal como lo vivieron Jesús y María en el Evangelio». El objetivo fundamental de la misma sería «apagar la sed infinita de amor que Jesús manifestó en la cruz por las almas, a través de los consejos evangélicos de una entrega cordial y un servicio gratuito a los más pobres de entre los pobres del mundo». Según esto las Misioneras de la Caridad tienen cuatro votos o promesas: castidad, pobreza, obediencia y el servicio gratuito y de por vida a los pobres.

Para atender a los trabajos más pesados como el transporte de los moribundos de las calles al Hogar, el trabajo con los leprosos, la distribución de alimentos en grandes cantidades, etc., la Madre Teresa funda los Hermanos misioneros de la caridad, el 25 de marzo de 1963 en la ciudad de Calcuta. Tres años más tarde conoce y asocia como «cofundador» al hermano Andrés, sacerdote jesuita australiano, que ejercía su ministerio en la India por aquellos años. Su espíritu y sus tareas son prácticamente las mismas que las de las hermanas.

Durante los diez primeros años se extienden por la India y en 1973 abren cinco comunidades en Vietnam para atender a los necesitados de aquel país. Al llegar los comunistas se ven obligados a cerrar sus centros asistenciales y emigran a Los Ángeles, Estados Unidos. A partir de 1977 los hermanos comienzan su auténtica expansión por diferentes países de Oriente y de Occidente. Están establecidos en unos treinta países, distribuidos en noventa comunidades. Más del cincuenta por ciento proceden de la India. Los restantes representan a unas treinta nacionalidades diferentes.

Por el momento, tratan de consolidar lo que tienen, habiendo reducido notablemente su expansión. En la India su trabajo se concentra en los leprosos, aunque tiene montadas clínicas móviles y casas para moribundos. Tratan de estar con los pobres y vivir como ellos. Su mera existencia en la India, país de las castas, ha provocado una auténtica revolución.

Colaboradores de la Madre Teresa

El carisma de la Madre pronto encuentra eco entre los laicos de todas las denominaciones religiosas y niveles sociales. Son gentes que se comprometen con el trabajo de las hermanas y apoyan con entusiasmo las obras, que las misioneras emprenden.

Con la ayuda de la señora Ann Blaikie, la Madre Teresa canaliza todo este esfuerzo laical y el 26 de julio de 1954 funda la Asociación internacional de colaboradores de la Madre Teresa, quedando estrechamente unida a las misioneras. Los estatutos de la Asociación fueron presentados al papa Pablo VI que los bendice y apoya ampliamente, el 29 de marzo de 1969- Aunque falta una estadística precisa, se calcula que existen en la actualidad unos ochocientos mil colaboradores diseminados por los cinco continentes.

Esta asociación de colaboradores está integrada por hombres, mujeres, jóvenes y niños de cualquier país, raza o religión. Tratan de amar a Dios a través de un servicio generoso y gratuito a los más pobres de entre los pobres de cualquier casta y confesión religiosa. Desean vivir unidos al espíritu de oración de servicio de la Madre Teresa y de sus misioneras.

Sus objetivos inmediatos son:

• Reconocer a Dios en la persona del pobre; amarlo mediante la oración, las obras de caridad y el espíritu de servicio.

• Conocer al pobre en su realidad concreta. El conocimiento los llevará al amor y el amor al servicio.

Por eso todo colaborador debe ofrendar su corazón para amar y sus manos para servir.

• Conservar el espíritu de familia en sus hogares.

• Irradiar amor y comprensión en sus familias, en sus comunidades y en su medio ambiente.

• Formar grupos de colaboradores en su propio vecindario.

La forma de vida del colaborador se reduce a una vida de oración y de amor en acción en favor de los necesitados, hecho todo con alegría. Y su lema se concretará en «hacer cosas pequeñas, pero con mucho amor».
Dentro de la asociación de colaboradores existe el grupo de los colaboradores sufrientes.

Cada colaborador enfermo apadrina a una hermana o hermano, ofreciendo por ella o por él, todos sus sufrimientos; y recibiendo, a cambio, el apoyo de las oraciones de su ahijado. La madrina personal de la Madre Teresa es Jacqueline de Decker, doctora en sociología, a quien encontró en la India, desesperada, allá por el año 1948. Desde entonces sufre una parálisis en su columna, habiéndose sometido, hasta el momento, a más de cuarenta operaciones.

Hermanas misioneras contemplativas: Vienen a ser como una rama de las misioneras activas, fundadas por la Madre en 1950. Las hermanas contemplativas aparecieron en la Iglesia en 1976, en Nueva York. El cardenal Cook, arzobispo de la ciudad, con autorización de la Santa Sede, acogió esta fundación original, como un fruto más del carisma de la Madre Teresa.

Están consagradas a la adoración eucarística, a la contemplación, a la vida de soledad y de silencio, con frecuentes ayunos y penitencias. Dedican tres horas diarias a la atención de los pobres y a proclamar la Palabra de Dios a través de su presencia y de sus obras de caridad.

Para la formación de las candidatas a esta vida especial de oración y contemplación, poseen noviciados aparte.

Hermanos de la Palabra

Este nuevo brote del tronco teresiano fue fundado por la Madre Teresa en Roma el año 1977. Aunque no deben confundirse con los Hermanos misioneros de la caridad, vienen a tener el mismo espíritu y el mismo objetivo: el servicio y la atención a los pobres más pobres.

Para los Hermanos de la Palabra, los más pobres son aquellos que sufren de pobreza espiritual y a ellos dirigen fundamentalmente su atención, trabajan con aquellas personas que están atrapadas por la droga o por el alcohol o sufren otro tipo de dependencia. Proclaman la Palabra de Dios, no en asambleas o grupos eclesiales, sino de persona a persona.

Sacerdotes colaboradores (de la Madre Teresa)

Conocido como «Movimiento del Corpus Christi», los sacerdotes colaboradores de la Madre Teresa forman un movimiento internacional de renovación sacerdotal, nacido del deseo expresado por sacerdotes de varios países, tanto diocesanos como religiosos, de procurar vivir el Evangelio más plena y fielmente.

Esta vivencia del Evangelio estaría significada por una vida de oración más profunda, mayor espíritu de pobreza y una caridad apostólica creciente, participando, dentro del contexto de la propia vocación sacerdotal y ministerial, en el carisma de renovación dado por Dios a la Iglesia por medio de la Madre Teresa.

Su fundación por la Madre Teresa data del año 1982. Le ayuda en la fundación y consolidación del movimiento el sacerdote norteamericano Joseph Langford. Pertenecen a él sacerdotes de todo el mundo, del clero secular como regular.

EL día más bello: Hoy.

La cosa más fácil: Equivocarse.

El obstáculo más grande: El miedo.

El error mayor: Abandonarse.

La raíz de todos los males: El egoísmo.

La distracción más bella: El trabajo.

La peor derrota: El desaliento.

Los mejores profesores: Los niños.

La primera necesidad: Comunicarse.

Lo que más hace feliz: Ser útil a los demás.

El misterio más grande: La muerte.

El peor defecto: El mal humor.

La persona más peligrosa: La mentirosa.

El sentimiento más ruin: El rencor.

El regalo más bello: El perdón.

Lo más imprescindible: El hogar.

La ruta más rápida: El camino más correcto.

La sensación más grata: La paz interior.

El resguardo más eficaz: La sonrisa.

El mejor remedio: El optimismo.

La mayor satisfacción: El deber cumplido.

La fuerza más potente del mundo: La fe.

Las personas más necesarias: Los padres.

Lo más bello de todo: El amor.

SU PASIÓN POR LOS ACTOS COTIDIANOS

•  «Llevemos el amor y la paz a nuestros hogares y tendremos paz en el mundo.»

«El amor, para que sea auténtico, ha de herir. Si queréis de verdad amar a los pobres, tenéis que compartir con ellos.»

«Si queréis que desaparezca la pobreza, compartidla.»

«Para ser capaces de comprender a los pobres, tenemos que saber lo que es la pobreza.»

«Tenemos necesidad de ser pobres: ésa es la razón de que en nuestro Instituto la pobreza sea libertad para nosotras. Sea fuerza. ¡Sea alegría!»

«Si amo, estaré dispuesta a servir.»

 El Nobel de la paz para la Madre Teresa de Calcuta

La Madre Teresa de Calcuta constituyó una elección indiscutible para el Premio Nobel de la paz de 1979. En un mundo violento, cínico y políticamente dividido, su dedicación desinteresada a los necesitados era tan conmovedora como su humildad. «Personalmente no lo merezco, lo acepto en nombre de los pobres», dijo al Comité del Nobel.

La Madre Teresa (Agnes Gonxha Bojaxhiu), nacida en Shkup, Albania (actualmente Skopje, Macedonia), entró en la congregación de las Hermanas de Loreto en 1927, a los 17 años, y se trasladó a la India poco después. Fue profesora en una escuela-convento para las hijas de la clase alta de Calcuta durante dos décadas antes de oír lo que luego denominaría «la llamada dentro de la llamada»: la idea de dedicar la vida a los «pobres más pobres». En 1950, cuando se convirtió en ciudadana india, fundó la Orden de las Misioneras de la Caridad, que se dedicó al alivio del sufrimiento humano.

Entre los pacientes que atendió en su primera misión había un hombre moribundo cuyo cuerpo se consumía por un cáncer. «¿Cómo puedes soportar mi hedor?», le preguntó. «No es nada comparado con el dolor que debes sentir». Esta compasión inquebrantable y este respeto poco común por la dignidad de los que estaban a su cuidado eran característicos de su orden, que finalmente fundó hogares infantiles, lugares para leprosos, comedores de beneficencia y hospitales por todo el mundo. «Se ha dicho que mimó a los pobres. Bueno, al menos una congregación está mimando a los pobres, porque todas las demás miman a los ricos», dijo la Madre Teresa, que murió en 1997.»

Fuente Consultada:
Teresa de Calcuta Mensajes de Vida de Pedro Arribas Sánchez
Hicieron Historia Biografías La Nación

Historia de La Violencia en el Mundo y Tipos de Violencias

Historia de La Violencia en el Mundo y Tipos de Violencia

LA VIOLENCIA: A partir del siglo XX, podemos decir, que pocas épocas en la historia moderna se han sido tan violentas como la que estamos viviendo. Dos guerras mundiales en menos de 50 años, la segunda de las cuales costó más de 55 millones de vidas humanas perdidas en los campos de batalla; y más de 8 millones en los hornos crematorios; varias guerras nacionales o regionales en el mismo período (la de España fue la más cruenta); un alto número de revoluciones sociales y políticas (la rusa y la china fueron las más significativas); un número no determinado de contra-revoluciones organizadas a escala mundial, con enormes costos en vidas humanas y en bienes; campos de concentración; cámaras de torturas; práctica de las mismas en vasta escala y con planificación tecnológica; movimientos de liberación armados y movimientos de represión; organización técnico-bélica de complejos industriales-militares; invento y aplicación de armas terroríficas entre las cuales las bombas de «napalm» ya parecen juegos de niños; multiplicación de cuerpos policiales y militares y de cuerpos para-policiales y para-militares actuando en todos los países del mundo; huelgas sangrientas; genocidios; asonadas; motines; etnocidios; secuestros, ataques indiscriminados con bombas o con metralletas; guerrillas rurales y urbanas; etc.

informe violencia en el mundo

A esta lista interminable tendríamos que agregar la práctica de muy modernas formas de la delincuencia común; tráfico de drogas y traía de blancas a escalas como jamás se habían conocido; organización del delito superando alas viejas formas de la escuela de Chicago; renacimiento de las actividades de la «maffia»; asaltos a trenes, buques, aviones, bancos, cajas de segundad con una perfección real que supera las imaginadas por James Bond; asesinatos de líderes sindicales, religiosos y políticos, por mandantes desconocidos.

A este catálogo que sería inacabable, falta agregar la lista de las formas de la violencia económica más brutales de la moderna civilización: mineros sudamericanos que no viven más de 28 años; condiciones de trabajo en América, Asia y África y aún en ciertas partes de Europa, muy semejantes a las condiciones del trabajo servil en la Edad Media o, simplemente, del trabajo del esclavo en la antigüedad.

Contratos de trabajo —valga la expresión—, que significan el arrendamiento de la mano de obra de por vida; prácticas del «pongaje»; y, por sobre todas las cosas, hambre. Dos terceras partes de la humanidad sufren hambre, o bien epidémica o bien endémica.

Todo ello en la época en que enviamos navíos espaciales a Marte y Venus. La Luna ya no forma parte de los cuentos de niños. El cálculo del empleo de la plusvalía social aplicada a ese tipo de experiencias tecnológicas en la misma edad en que ocurren todas aquellas formas de la violencia, dejaría asombrados a los mismos economistas. Son muchos los que ya hablan de la violencia «visible» y de la violencia «invisible».

Lo cierto es que la violencia es una realidad de nuestro mundo; vivimos violentamente: hay un uso abierto y evidente de la fuerza para reprimir y para oprimir. Millones de seres humanos han sido y son víctimas de la explotación y de sistemas sociales injustos.

No es extraño, pues, que hoy en día la gente que tiene tiempo de pensar en estas cosas se pregunte si la violencia que derrama sangre en las revoluciones no puede ser menos mala que la violencia que, aunque no derrama sangre, condena a pueblos enteros a una ciega desesperación o a una amarga resignación.

Es muy difícil intentar reflejar en estas pocas líneas introductorias el tema central de nuestra preocupación: ¿por qué esta violencia?, ¿qué se debe?, ¿tiene algún sentido?.

La excusa dada por algunas almas ingenuas o distraídas de que siempre hubo violencia en la historia y de que, tal vez, en nuestro tiempo la impresión que de ella tenemos se ve acentuada por el empleo de los grandes medios de comunicación de masas que transmiten diariamente las escenas más brutales e increíbles de la violencia moderna, de tal manera que nuestros niños desde edad muy temprana se acostumbran a ella, no nos exime de tratar de penetrar el significado de este fenómeno que se está dando a escala planetaria.

En cierto sentido, la vida de nuestra propia civilización y —lo que es más importante—, la posibilidad de abrir los cauces para crear nuevas formas de civilización superiores a las actuales, de las cuales esté erradicada la violencia como constante social, depende de la comprensión que tengamos de todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor y de las maneras en que estemos dispuestos a movilizarnos para luchar positivamente por la misma.

Empecemos pues, por reconocer este hecho lo señalaba muy bien el Obispo Dom Helder Cámara: «La violencia está por todas partes, omnipresente y multiforme: brutal, abierta, sutil, insidiosa, disimulada, racionalizada, científica, condensada, solidificada, consolidada, anónima, abstracta, irresponsable.»

Y agregaba en otro fragmento de sus reflexiones al respecto: «No es el momento de preguntarse si la revolución estructural que el mundo precisa, supone, necesariamente, la violencia. Es preciso observar que la violencia ya existe y es ejercida, de modo inconsciente algunas veces, por aquellos mismos que la denuncian como un flagelo para la sociedad».

Las preguntas, pues, son muchas. Si en la época que vivimos la violencia es inevitable, ¿cómo entenderla? ¿Qué hacer frente a ella? ¿Cómo reaccionar? ¿Cuales son los límites entre la violencia legítima y la ilegítima? ¿Qué relación hay entre la violencia y el derecho a la resistencia? ¿Cuales son las implicancias éticas del problema? ¿Cual debe ser nuestra conducta, frente al hecho concreto de la violencia?

¿Qué es violencia?

Es muy difícil definir la violencia en una época como la nuestra, que está bautizada con los nombres de Auschwitz y de Hiroshima, y más difícil aún en esta década del 70, en la cual sabemos que todos los años mueren de hambre entre 30 y 40 millones de personas.

Decir que la violencia consiste en «utilizar la fuerza para obligar a alguien a proceder contra su voluntad» —como dicen los códigos comunes—, es reducir el problema a términos primarios, característicos de sociedades de relaciones directas. Sin menospreciar ni los aspectos éticos ni los penales, propios de las conductas delictivas que actúan con. violencia, el verdadero problema hay que enfocarlo desde el ángulo de las condiciones de vida que crean quienes dominan en la sociedad industrial y tecnológica.

En tal sentido, la ola de violencia que se ha desatado sobre el mundo contemporáneo, y que afecta a casi todos los rincones de la Tierra, no podría ser bien comprendido si sólo nos quedásemos en las consideraciones de los aspectos éticos de la misma. Hay una consideración más amplia que incluye a ésta y es la de analizar la violencia moderna como un problema sociológico y político.

En tal sentido, la violencia actual se presenta como uno de los síntomas más claros de la descomposición de la civilización industrial, comprendiendo por tanto, el mundo de valores creado por ésta. O, para ser más exactos, el mundo de falsos valores creados por ésta. Son ni más ni menos que los que responden a una sociedad donde predominan el afán de tuero y el ansia de consumo de bienes.

En medio de nuestro desvarío colectivo los hombres sabemos que la historia no es producto ni de la fatalidad ni de la voluntad caprichosa de los dioses. La historia es producto de nuestra acción, como sociedades humanas y como individuos.

Si es verdad que la violencia bajo sus diversas formas, no puede ser totalmente eliminada de la existencia social, la única actitud racional consiste en que, después de haber comprendido las circunstancias que la producen, hagamos todo lo que esté al alcance de nuestra voluntad colectiva e individual y de nuestro poder científico y tecnológico para dominarla.

Por otro lado, si consideramos la violencia como un caso límite de la existencia social, también podemos considerarla como un elemento revelador, que nos permita encarar a fondo las transformaciones estructurales que sean necesarias a nuestras sociedades, a fin de quitarle a aquéllas su aspecto destructor y mortífero, propio de todo caso límite de nuestra existencia.

Y por este camino, encontraríamos uno de los elementos básicos que nos permitiría definir la violencia. Nos referimos a la diferencia que existe entre una situación de violencia y un hecho violento.

Situaciones de violencia y hechos violentos

Los hechos violentos pueden existir sin que existan las situaciones de violencia. Cuando hablamos de la violencia lo primero que hiere nuestra imaginación es el hecho producto de la fuerza bruta; de la compulsión; de la imposición de un ser humano sobre otro, sea por los gestos, por la voz, por la mirada o por el hecho mismo, que puede ser el golpe o el uso de instrumentos materiales para herir o para destruir al otro. Cuando hablamos del hecho violento nosotros sabemos que la realidad corporal del ser humano es lo primero en ser atacado.

Las situaciones de violencia, en cambio, no podemos concebirlas sin los hechos violentos. Generalmente, aquellas preceden a éstos. Y éstos a su vez, pueden ser ejercidos para perpetuar y extender los efectos de la situación o pueden ser ejercidos como respuesta a la situación. En este último caso, tenemos la contra-violencia, de cuya legitimidad hablaremos después.

El hecho ejercido para perpetuar la situación de violencia o para defenderla, es el hecho que la dignidad humana resiste más. A su vez, en las condiciones actuales de nuestras sociedades, donde imperan las situaciones de violencia, aquellos hechos se han ampliado en cuanto a -sus posibilidades y modalidades.

No se trata únicamente del hecho represivo ejercido por la policía para castigar al ciudadano que actúa protestando contra la situación (huelgas, manifestaciones, paros, huelgas de hambre, declaraciones, protestas juveniles, etc.) sino que también se trata de hechos económicos, como los manejos con divisas, las devaluaciones que no persiguen fines realmente sociales, la especulación, las estafas, la actuación de los monopolios o de los «holdings«, las alzas de artículos de primera necesidad; etc. etc.

También se lesiona la integridad corporal del hombre, condenándolo tanto a él como a los suyos, a escasos salarios o a dietas insuficientes. En la sociedad moderna, la violación del «no matarás», puede asumir formas muy sutiles y colectivas sin que sea necesario aplicar el hecho violento.

Cuando una colectividad cualquiera le rehusa a la mayor parte de sus miembros la satisfacción de sus necesidades fundamentales, mientras las minorías se enriquecen cada vez más con el trabajo ajeno, hay una situación de violencia que se manifiesta cotidianamente a través de hechos violentos, que afectan a personas individuales, como el desempleo, la vagancia, la mendicidad callejera, el analfabetismo, la desnutrición, el abandono de los niños, el aumento de la prostitución, la delincuencia juvenil.

Si los bienes existen, pero están detentados por unos pocos (que cada vez son menos) nos encontramos en un situación de injusticia social en la cual se rompe la normal convivencia humana y se instaura la violencia.

Las estructuras políticas de tal sociedad, tarde o temprano serán abusivas o ilegítimas, en cuanto no ejercerán el poder defendiendo al pueblo o en cuanto lo temarán por la fuerza para mantener la situación violenta. Su misión será proteger los privilegios de una clase o de de unas minorías, contra las demandas crecientes de los desamparados.

La inevitable socialización de la vida humana, a medida que fue desenvolviéndose la revolución industrial, trajo como consecuencia la socialización de la violencia.

Hasta ahora no hemos podido conocer una forma de solidaridad humana ideal, por las interdependencias de todo orden, que fue provocando la revolución industrial (especialmente con la polarización creada entre los países desarrollados y los sub-desarrollados y el control de todo tipo de éstos por aquéllos) se fue creando bajo el signo de evidentes y flagrantes injusticias.

Volvemos asi, a lo que decíamos al principio: la civilización entera padece violencia. El hombre común es su víctima, en cada rincón de la tierra. Es un lujo, a esta altura de los acontecimientos —o es una ignorancia— pensar que podemos escoger o no la violencia.

De hecho, estamos todos comprometidos en situaciones violentas y somos solidarios con ellas. Muy a menudo, somos sus autores, sea que cometamos los hechos violentos por solidaridad con el sistema o sea que hayamos escogido luchar contra situaciones que difícilmente podrán ser cambiadas, sí no es por medio de recursos violentos. En pocas palabras: en el día de hoy no podemos ser árbitros por encima de la violencia.

La violencia económica

La violencia más flagrante que existe actualmente en América Latina, es la del sistema en que estamos viviendo. Hay acuerdo generalizado en considerarla como violencia estructural.

Los hombres de nuestro tiempo estamos sometidos a la violencia económica como nunca lo estuvieron los seres humanos en todo el transcurso de la historia. Es cierto que la humanidad ha conocido épocas muy sombrías de opresión y de barbarie, pero en ellas las formas de la violencia se correspondían con la rareza de los bienes y con la pobreza de la técnica. La violencia económica no había alcanzado categoría propia.

En cambio, en nuestra época se puede hablar de la violencia como una categoría específica de la violencia posible de ser ejercida por unos pocos seres humanos sobre otros. Hay violencia económica en la medida en que el poderío tecnológico que la humanidad ha alcanzado sólo es usufructuado por minorías en las cuales, de ser aplicado en beneficio de todos los seres humanos, la pobreza y el hambre podrían ser erradicados de la tierra en menos de un decenio de años.

Una sociedad, cuya minoría se permite el lujo, año tras año, de derrochar y de quemar cantidades infinitas de bienes, mientras la gran mayoría padece toda clase de necesidades, sólo puede explicarse como resultado del ejercicio sistemático de la violencia económica.

La evidencia de la violencia económica está dada por la separación, cada vez más profunda,-que existe entre el mundo desarrollado y el mundo subdesarrollado. Mundo rico y mundo pobre son las dos caras de una misma moneda. Así como una moneda no puede tener curso legal a menos de que ambas caras se correspondan, así es imposible comprender la realidad económica del mundo actual, sí no es a partir del subdesarrollo como consecuencia del desarrollo que ha tenido la humanidad —en sus zonas más privilegiadas— desde la Revolución Industrial hasta nuestros días.

El desarrollo del capitalismo hasta alcanzar su fase más aguda, prevista por Lenin —la del imperialismo—, ha terminado por crear la sociedad de la abundancia pero para el exclusivo beneficio de pequeñas minorías que detentan, a escala internacional, el contralor de los medios de producción y de la distribución de la riqueza. La gran mayoría de la población mundial ha ingresado a una categoría de la proletarización que no había sido prevista ni por el propio Marx.

No es de extrañar que entre las grandes contradicciones creadas por el sistema capitalista, emerjan en el propio seno de sus sociedades más desarrolladas, los movimientos de protesta —movimientos de contra-violencia—, ante el absurdo del sistema y ante su espantoso vacío de valores de vida. En tal sentido, la violencia económica tiene mucho de obscena.

La categoría de lo obsceno ha sido agudamente revisada por Herbert Marcuse, cuando analiza las violentas condiciones de vida de la sociedad opulenta. «Esta sociedad —dice Marcuse— es obscena en cuanto produce y expone indecentemente una sofocante abundancia de bienes, mientras priva a sus victimas en el extranjero de las necesidades de la vida; obscena al hartarse a sí misma y a sus basureros mientras envenena y quema las escasas materias alimenticias en los escenarios de su agresión; obscena en las palabras y sonrisas de sus políticos y bufones en sus oraciones, en su ignorancia, y en la sabiduría de sus intelectuales a sueldo».

Y agrega más adelante, luego de aclarar que el manejo del término obscenidad entraña un concepto moral: «No es obscena en realidad la fotografía de una mujer desnuda que muestra el vello de su pubis; sí lo es la de un genera! uniformado que ostenta las medallas ganadas en una guerra de agresión^ obsceno no es el ritual de los hippies, sino la declaración de un alto dignatario de la Iglesia en el sentido de que la guerra es necesaria para la paz».

La explotación económica de que son objeto las dos terceras partes de la humanidad, por una tercera parte cada vez más privilegiada es, sin duda, la raíz de todas las otras formas de violencia que estamos sufriendo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo Tomo N° 6
Capítulo «La Violencia» Julio Barreiro

Biografias de Vidas Ejemplares Humildad y Solidaridad Modelo de Vida

Biografías de Vidas Ejemplares
Modelos de Humildad y Solidaridad

«Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.» KAHLIL GIBRAN


«Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.»
KAHLIL GIBRAN

Modelo de Vida

TEMAS TRATADOS:

1-Biografia de la Madre Teresa de Calculta
2-Biografia del Dr. Esteban Maradona
3-Biografia de Yukio Seki (kamikaze japones)
4-Biogria de Madame Curie
5-Biografia de Irena Sendler
6-Biografia del Dr. Naki

VIDAS EJEMPLARES: La Humildad: Una persona humilde tiene no sólo una modesta aunque sólida conciencia de sus propios méritos, sino también de sus limitaciones. En el momento en que piensas que ya lo has visto todo o lo sabes todo («he estado allí, he hecho eso y lo otro…»), el universo se percata de tu arrogancia y te envía una gran dosis de humildad. Debes abandonar la idea de que no te queda nada por aprender. Los maestros zen saben muy bien que, incluso para ellos, nunca acaba el camino del aprendizaje.

La humildad es la lección que más duele, pues asociada a ella aparece siempre algún tipo de pérdida. Al universo le gusta mantener un cierto equilibrio en todo, de ahí que cuando un ego soberbio desconoce la cortesía y la paciencia, haga aparecer la humildad para que ese ego vuelva a pisar suelo firme. Aunque ese aguijonazo se siente a veces como una herida, se trata de un aviso muy importante para poder mantener tu equilibrio.
Algunas personas tienen tanto éxito en la vida que lo dan por supuesto y esperan que las cosas les sean favorables automáticamente. Cuando esto deriva en un ego descomunal que desprecia la paciencia y la cortesía, se engendra arrogancia. Entonces, la humildad se convierte en una necesidad para ese currículo vital. Eso es lo que le sucedió a Will.

Atractivo, atlético, de tez bronceada y mirada penetrante, Will parecía un modelo y se vestía como tal. Las cosas le iban muy bien y todo lo que se proponía lo conseguía de acuerdo con sus deseos. Gracias a su encanto, su inteligencia y su talento, su negocio funcionaba al máximo y el éxito se había convertido en una constante en su vida.

Cuando Will recibió una notificación judicial, supuso que todo se resolvería tan fácilmente como cualquier asunto de su vida y no se preocupó en absoluto por este hecho. Pero no fue así; aquella demanda judicial acabó llevando su empresa a la ruina. Después de varios meses trató de encontrar un trabajo, pero nadie le contrataba.

Su economía declinaba. Tenía que hacer frente a muchas deudas y, finalmente, no le quedó otra opción que declararse en quiebra. Will no podía comprender por qué la «magia» que rodeaba su vida había dejado de funcionar; después de siete años cu los que desempeñó varios trabajos mediocres, tuvo que enfrentarse a la lección de la humildad.

Cuando vino a verme, Will no podía comprender que a una persona tan «perfecta» como él le hubieran sobre venido tantos infortunios. Tenía que aprender que su talento era algo maravilloso, pero que quedaba oscurecido por su actitud arrogante. El miraba de modo condescendiente a las personas que no tenían sus dones —hablándoles de un modo paternalista, tratándoles de forma descortés y tomándolos por estúpidos y faltos de interés—, de ahí que su vida le condujera a la lección de la humildad. Con el tiempo, Will acabó comprendiendo por qué la vida le había mostrado la lección de la humildad con tantas e intensas lecciones. Al principio, eran lecciones difíciles para él, pero Will se hizo cargo de su situación y se comprometió a aprenderlas y así cambiar las circunstancias que le rodeaban.

Debemos estar orgullosos de lo que somos y de lo que conseguimos. Sin embargo, si descubres que alimentas secretos pensamientos de arrogancia y presunción, recuerda la lección de la humildad antes de que el universo lo haga por ti. Dolerá menos de esa forma.

Fuente Consultada: El Juego de la Vida Chérie Carter Scott

Biografia de Rosa Parks y Luther King Defensa Derechos Civiles Negros

Rosa Park Defiende Sus Derechos
Las Hazañas de Montgomery

LA MUJER EN LA HISTORIA

Rosa Parks, nació con el nombre de Rosa Louise McCailey el 4 de febrero de 1913, fue una defensora de los derechos civiles estadounidense. Desde muy joven se alisto al movimiento de defensa de los derechos civiles y fue secretaria de una agrupación dedicada al avance del pueblo de color.

El 1° de diciembre de 1955 se rebelo contra el sistema imperante para los negros, al desobedecer al chofer para dejar libre su asiento para los blancos. Mas tarde fue acusada de perturbar el orden y encarcelada. Este insólito caso, la llevaría en pocos días a la fama mundial, porque comenzaron las protestas en todo el país, y unos de sus máximos líderes fue el pastor Luther King, quien tomó la posta de la lucha contra la Constitución, que prohibía a los negros de los servicios públicos.

Esta es su historia:

No recuerdo cuándo ni dónde leí por primera vez eso de que «las democracias no producen epopeyas», pero desde entonces lo he meditado muchas veces. Y mi mejor conclusión es simplemente retrucar «… ¡cuando funcionan!».

Tal cosa no ocurría por cierto en el Sur de los Estados Unidos tan sólo cuarenta años atrás. El estigma del prejuicio y la discriminación racial se hallaba grabado en el cuerpo de la sociedad con la violencia indeleble del hierro candente. En la ciudad de Montgomery, Alabama, una de las tantas paradigmáticas comunidades donde la tradición marcaba el paso, existían leyes segregacionistas aprobadas.

Los negros no sólo eran relegados económica y laboralmente, sometidos a una condición de inferioridad permanente, reprimidos por las autoridades y marginados de derechos fundamentales como el voto o la libre expresión, sino que debían sufrir la humillación cotidiana de no poder compartir con los blancos los mismos lugares públicos: escuelas, restaurantes, salas de espera; incluso los baños y bebederos lucían ominosos letreros de «blancos solamente» o «negros no».

Era imposible que ciudadanos de las dos razas compartieran un taxi, puesto que los conductores blancos sólo servían a pasajeros blancos, y los negros tenían un sistema especial para ellos. Los autobuses, por ejemplo, estaban divididos con una línea, pero si el sector blanco se completaba, los pasajeros de color debían levantarse para acomodar a los que ascendían.

Es llamativo cómo grandes revoluciones pueden comenzar con gestos aparentemente minúsculos y sin importancia. Nunca mejor dicho que en este caso. El 1º de diciembre de 1955, Rosa Parks, una modesta y tranquila costurera, subió al autobús en la Avenida Cleveland camino a casa luego de una larga jornada de trabajo.

Tomó asiento detrás del departamento reservado a los blancos, y a medida que recorría las calles observaba cómo el vehículo se llenaba lentamente; al poco tiempo, el chofer se acercó a ella y le ordenó, junto a otros tres negros, que dejaran sus lugares a los pasajeros blancos que acababan de ingresar. No había otros asientos libres, así que tendría que ceder su sitio a un varón blanco y proseguir de pie el resto del trayecto. En una reacción sin precedentes para la comunidad de Montgomery, la señora Parks, serena pero firmemente, se negó.

El resultado inmediato fue su detención. La noticia circuló como reguero de pólvora por la ciudad, y la imagen de la policía arrestando a una mujer de porte humilde y equilibrado, de la que no podía imaginarse ni sombra de provocación, causó su impacto. Pronto los líderes negros se pusieron en campaña, y la circunstancia hizo surgir en la escena al joven pastor de una iglesia bautista local, quien, desconocido hasta ese momento, sería luego admirado en todo el mundo como uno de los máximos paladines de los derechos civiles del siglo XX: el Reverendo Martín Luther King Jr.

El clérigo no sólo traía consigo el carisma y la voluntad inquebrantable, sino también un método de lucha: la resistencia pacífica concebida por el Mahatma Gandhi para expulsar al Imperio Británico de la India. Determinaron llevar a cabo un boicot a los autobuses. Clandestinamente diseminaron un panfleto instando a la comunidad negra a abstenerse de usar el servicio a partir de la mañana del 5 de diciembre. Y el efecto fue fulminante. Puesto que dos tercios de los usuarios eran de color, los autobuses viajaban vacíos como fantasmas; la gente caminaba hasta sus lugares de trabajo, a veces recorriendo ocho o nueve kilómetros, o se organizaba colectivamente en taxis y autos particulares. Todo se realizó en silencio, sin incidentes y con la cabeza alta. Cuando se les preguntaba cómo se sentían, algunos negros contestaban: «Mis pies, cansados; mi alma: ¡liberada!».

La protesta atrajo la atención de todo el país, pero lo que comenzó siendo una acción casi espontánea acabó en un movimiento prolongado que puso a prueba la madurez de toda una colectividad. Los blancos no relegarían fácilmente sus privilegios; habría arduas negociaciones, procesos legales, amenazas telefónicas y personales, arbitrariedades y represión manifiesta, y la aparición siempre cobarde e intimidatoria del ominoso Ku Klux Klan. El propio Martín Luther King fue encarcelado, su casa bombardeada y su reputación jaqueada con calumnias.

Sin embargo, no cejó, y la comunidad negra tampoco. Fueron once meses de paciencia y orgullo tenaz, hasta que la resistencia dio sus frutos: el 13 de noviembre de 1956 la Suprema Corte de la Nación declaró inconstitucionales las leyes referentes a la segregación de los autobuses en Alabama.

Lejos de festejar una victoria, el reverendo King proclamó una toma de conciencia general para evitar todo tipo de euforia y mantener las normas de cordialidad y no violencia durante el proceso de integración de los vehículos públicos. El triunfo estaba asegurado, pero la lucha por liberar al país del racismo y la opresión apenas comenzaba.

El epílogo de la gesta de Montgomery aún pone lágrimas en los ojos de algunos viejos. Vencido moral y legalmente, el Ku Klux Klan reinició las hostilidades mediante una política sistemática de amenazas. Cuarenta coches repletos de encapuchados con sus distintivos atavíos se propusieron recorrer las avenidas del barrio negro. Esperaban que, como siempre, el miedo metiera a las víctimas en sus casas.

No hubo tal cosa. Hallaron al pueblo volcado en las calles, cientos de miradas calmas pero resueltas que los enfrentaban en cada acera y cada esquina; hombres, mujeres y niños confiados en el nuevo respeto a sí mismos que habían ganado a pulso… Sin saber cómo reaccionar ante la sorpresa, la caravana del terror dio la vuelta y se marchó por donde vino.

Parks tuvo que pagar sus consecuencias durante mucho tiempo. Nadie le daba trabajo, y su marido sufrió un ataque de nervios tras eternas llamadas de amenaza. El matrimonio se trasladó a Detroit, donde Rosa volvió a trabajar como costurera. En 1965, le ofreció trabajo en su oficina el congresista y defensor de los derechos cívicos John Conyers, y junto a él permaneció hasta que se jubiló, en 1988. También entonces siguió implicándose en la lucha de los derechos ciudadanos, pero a pesar de su fama tuvo que recibir ayuda financiera de la iglesia durante su vejez.

En el 2004 Rosa Louise Parks sufrió demencia, y a los 92 años murió un 24 de octubre de 2005. Fue la primera estadounidense a la que se veló en el Capitolio de Washington. En todo Estados Unidos, las banderas ondearon a media asta.

Rosa Parks (de soltera McCauley) fue una activa militante contra el sexismo y el racismo desde lósanos 30. Su negativa a ceder su asiento en un autobús segregado a un blanco y su consiguiente detención en Montgomery, el 1 de diciembre de 1955, inició el movimiento en favor de los derechos civiles y el boicot a los autobuses de esa ciudad.

Se hizo famosa, pero fue despedida en uno de los grandes almacenes donde trabajaba y tuvo que abandonar Alabama y mudarse a Detroit (Michigan). Más tarde desplegó una intensa actividad ayudando a los jóvenes negros. En 1996, el Congreso de EE. UU. la declaró «Madre del actual Movimiento en Favor de los Derechos Civiles».

PARA SABER MAS…
UN POCO DE HISTORIA SOBRE LOS DERECHOS DE LOS NEGROS

Después de que los disturbios racistas contra la población negra se extendieran por todo el territorio de Estados Unidos, un grupo de sesenta intelectuales negros y algunos simpatizantes blancos se reunieron en Nueva York con motivo del centenario del nacimiento de Lincoln y formaron un comité que en 1910 se convirtió en la National Association for the Advancement oí Colored People, NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color). La cofundadora, Mary White Ovington, dedicó la organización a derrumbar «los muros de la intolerancia, el prejuicio, la injusticia y la arrogancia» que dividía a la mayor democracia del mundo. La NAACP creó un nuevo movimiento de masas que finalmente inspiró a los defensores de los derechos humanos de todo el mundo.

La guerra civil liberó a los afroamericanos de la esclavitud, pero apenas les hizo ganar la plena ciudadanía. Los estados del sur promulgaron las leyes de Jim Crow (llamadas así por el estereotipo de un cantante negro y torpe), que privaron de derechos a los negros y los relegaron a escuelas (casi siempre peores), edificios, hospitales, hoteles, restaurantes, transportes, teatros e incluso cementerios, separados. Durante este año muchos negros fueron linchados. En el norte, la situación no era mucho mejor.

La NAACP interracial nació del Movimiento Niágara, una asociación negra fundada en 1905 para oponerse al convenio de Booker T. Washington, el director del Instituto Tuskegee de Alabama, que instó a los negros a deponer sus demandas a cambio de empleo y oportunidades económicas. Los activistas de Niágara, liderados por W. E. B. Du Bois (foto), sostenían que los negros no podrían competir económicamente hasta que obtuvieran derechos políticos. Aunque los antiguos dignatarios de la NAACP eran blancos, excepto Du Bois, que dirigía la propaganda y el departamento de investigación, su política, gracias a los esfuerzos de sus cofundadores negros, mantuvo vivo el espíritu del Movimiento Niágara.

La NAACP combatió los prejuicios raciales en dos frentes: la educación y la legislación. Bombardeó Estados Unidos con panfletos, comunicados de prensa y discursos sobre los sufrimientos y los logros de los negros. Du Bois publicó impactantes estudios sociológicos en la revista de la NAACP, Crisis, junto a la obra de autores y artistas negros.

La NAACP acosó a Jim Crow con litigios. En 1915 el Tribunal Supremo de Estados Unidos invalidó la «cláusula de los abuelos», que otorgaba el derecho a voto a los hombres cuyos abuelos habían votado, con la exclusión de facto de los negros, ya que la mayoría de sus abuelos habían sido esclavos. Siguieron otros éxitos que culminaron en 1954 con la resolución de la Junta de Educación de Topeka, que declaró inconstitucional la segregación en las escuelas públicas. Por entonces, la NAACP, con medio millón de fervorosos , era la asociación mas grande del mundo.

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo XX

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Hombres Revolucionarios de la Historia Grandes Lideres de Movimientos

Hombres Revolucionarios de la Historia

GRANDES HOMBRES REVOLUCIONARIOS DE LA HISTORIA: El objetivo de cualquier revolución política es expulsar a la gente que detenta el poder para reemplazarla por otra. Los líderes de una revolución suelen convertirse en los gobernantes del nuevo orden político. Pero formar un gobierno y restablecer el orden es cosa muy distinta de derrocar el viejo régimen.

La gente de esta sección luchó por suplantar a los opresores, y luego se enfrentó a nuevos desafíos como líder de la nación. La influencia de la transición sobre cada uno de ellos ilustra lo complicado que resulta ser el manejo sabio y elegante del poder. (ver: Concepto de Revolución)

Revueltas, rebeliones y revoluciones constituyen tipos de movimientos colectivos desarrollados por los sectores subalternos en una sociedad. Las primeras poseen escasa organización, son esporádicas, espontáneas y de corta duración, ocupan un área reducida del territorio y se extinguen cuando los reclamos puntuales que efectúan sus líderes son satisfechos, o bien, cuando las fuerzas del orden proceden a la represión violenta.

Las rebeliones, en cambio, poseen un nivel mayor de organización y se prolongan en el tiempo, pudiendo integrar los reclamos y demandas de diferentes sectores. En éstas, el ejercicio de la violencia por parte de los rebeldes es mucho más amplio, al igual que los alcances de la represión. Cuando logran triunfar, obtienen algunas modificaciones parciales en el orden sedal, que satisfacen las demandas, aunque no significan cambios en sus aspectos centrales. En otras ocasiones, el objetivo de las acciones es ir cambio de los elementos esenciales que hacen posible que el orden se mantenga y se reproduzca, es decir, se propone un cambio «de» orden.

Se cuestiona quién domina y por qué o qué se produce, cómo y para el beneficio de quién, etc. En este caso, si las acciones son exitosas llevan a la destrucción del orden social vigente y al comienzo de la construcción de une nuevo, sobre otras bases. Éstas son las que los investigadores denominan revoluciones.

Algunos personajes destacados en la historia por su actitud y pasión para tomar los pedidos sociales de los pueblos e iniciar grandes cambios políticos, económicos y sociales.

Oliver Cromwell (1599-1658). Cromwell era puritano leal, disciplinado oficial de la milicia y miembro persuasivo del parlamento inglés durante el reinado de Carlos I (1600-1649). Las políticas religiosas y económicas del rey condujeron a la guerra civil. Al principio Cromwell defendió al monarca, pero luego llevó a Carlos a juicio y firmó su sentencia de muerte en 1649. De pie ante el cuerpo sin vida del rey, Cromwell murmuró: «¡Qué cruel necesidad!»

Cromwell reemplazó la monarquía por un protectorado gobernado por el parlamento. Como Lord Protector del protectorado, Cromwell detentaba un poder enorme, razón por la cual el parlamento le ofreció la corona, que sin embargo él rechazó. Pero no dudó en ejercer el poder como un rey, reprimiendo a los opositores, reorganizando la iglesia de Inglaterra según una línea más protestante y dando representación parlamentaria a Escocia e Irlanda (una vez que sus tropas aplastaran sin miramiento la resistencia irlandesa). Después de su muerte los opositores restauraron la monarquía.

Vladimir Ilich Lenin (1870-1924). Lenin llevó a la práctica la filosofía económica marxista en Rusia. Siendo estudiante de leyes en San Petersburgo, sus actividades izquierdistas clandestinas lo condujeron a Siberia. De vuelta de la cárcel lideró la facción de extrema izquierda del partido social demócrata de los trabajadores rusos. Durante casi toda la primera guerra estuvo en el exilio. Al desintegrarse en 1917 el gobierno ruso, Alemania, enemiga del régimen zarista, lo ayudó a volver a su país natal.

 Lenin se unió a los rusos agitando las consignas «Paz y pan» y «Todo el poder a los soviets» (un soviet es una asamblea de obreros, campesinos y soldados). En octubre de 1917 condujo la Revolución Bolchevique para convertirse en cabeza del primer gobierno de los soviets.

Las fuerzas contrarrevolucionarias trataron de anular lo que Lenin había hecho y esto generó la guerra civil rusa de 1918a 1921. Los comunistas de Lenin, así llamados por el comunismo, estado ideal de la teoría económica marxista que anhelaban construir, ganaron la guerra, después de nacionalizar la banca y las grandes industrias y y tomar el control de las granjas. Estas medidas ayudaron a Lenin í derrotar a los contrarrevolucionarios, pero condujeron a la biseca Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) al colapso económico y la hambruna.

Lenin reaccionó lanzando la Nueva Política Económica, que permitía producción privada. Este retroceso del socialismo extremo disgustó a algunos de sus colegas comunistas de la línea dura, pero con el agravante de que la nueva política llegó demasiado tarde porque la agricultura se recuperó lentamente, y muchos miles de rusos murieron en la hambruna de los años 1922 y 1923.

Ho Chi Ming (1892-1968). Con el nombre de Nguyen That Tranh era un joven bien educado de la Indochina francesa (así se llamaba e! Vietnam dominado por los franceses), que viajó mucho, y vivió en Inglaterra, Estados Unidos, Francia y China.

En Paris fue activista del recién fundado partido comunista francés. Fue a la novísima Unión Soviética , en donde el gobierno lo reclutó como agente extranjero y lo envió a Guanzhou, en el sur de China. Allí Ho Chi Ming, cuyo nombre significa «el que ilustra», organizó a los exiliados vietnamitas que habían huido del régimen colonial francés para fundar el partido comunista de Indochina.

Tras los primeros intentos de su partido contra el gobierno francés de Indochina, que fracasaron en 1940, Ho se refugió en China, sólo para ser enviado a la cárcel por el gobierno nacionalista y anticomunista de la gran nación asiática. Los japoneses ocuparon Indochina durante la segunda guerra mundial; entonces él volvió a casa en 1945, para organizar las fuerzas guerrilleras del Vietminh y contraatacar.

El Vietminh tuvo éxito y Ho proclamó en 1945 la República Democrática de Vietnam, pero las fuerzas francesas volvieron y derrocaron al nuevo gobierno. Ho volvió a la carga contra los franceses y los expulsó en 1954, pero su lucha no estaba ganada. Líderes rivales vietnamitas tomaron el control de la parte sur del país.

La Conferencia de Ginebra de 1954, con la que terminó oficialmente la guerra franco-indochina, dividió la nación a lo largo del paralelo 17. dejando a Ho encargado de Vietnam del Norte. Pero el líder siguió comprometido con la causa de la reunificación de su país. Después de un golpe de estado militar ocurrido en 1963 en Vietnam del Sur, la región quedó a merced de una invasión de las tropas nordvietnamitas; entonces Estados Unidos (como parte de su política exterior anticomunista) envió asistencia militar a Vietnam del Sur.

La guerra resultante, marcada por una escalada militar de Estados Unidos durante los años 60 y 70, estaba en su furor a la muerte de Ho, pero con el tiempo su bando logró la victoria, con el retiro de las fuerzas estadounidenses del sur en los años 70. La anterior capital sudvietnamita, fue rebautizada Ciudad Ho Chi Ming, en memoria del tenaz líder.

Robert Mugabe (nacido en 1924). Cuando era un joven maestro. Mugabe ayudó a formar organizaciones políticas democráticas en Rhodesia, colonia británica de África meridional con independencia restringida y gobierno de los blancos. En compañía de Ndabaning Sithole (nacido en 1920), Mugabe fundó la Unión Nacional Africana de Zimbabue para luchar por la liberación de los negros. Las actividades de esta unión lo llevaron varias veces a la cárcel, a medida que aumentaba la presión en demanda de cambios políticos.

El gobierno blanco de Rhodesia rompió con Inglaterra en 1965, pero continuó subyugando a los negros. Mugabe, detenido en Rhodesia entre 1964 y 1974, se desplazó luego a Mozambique para preparar invasión de su país.

Aunque aliados por temporadas, Mugabe y Joshua Nkomo (1917-1999), fundador de la Unión del Pueblo Africano de Zimbabwe, compartieron también una historia de rivalidades por el poder. A fines de la década del 70 sus fuerzas se fusionaron en el Frente Patriótico de Zimbabue para establecer en 1980 la nueva nación de Zimbabue Mugabe fue primer ministro, pero su rivalidad con Nkomo se intensificó hasta desembocar casi en una guerra civil. Tras años  de frecuente violencia entre las dos facciones, los dos hombres se reconciliaron en 1987 con un pacto formal entre sus organizaciones.

Mugabe se convirtió en presidente después de una reorganización gubernamental, abandonando en 1991 su insistencia en un estado de partido único, al desintegrarse el gobierno de la Unión Soviética; y con ello la ayuda a los países alineados con el comunismo. Sobrevivió a las cruciales elecciones del año 2000, pero los partidos de oposición salieron reforzados.

Fuente consultada: Historia del Mundo Peter Haugen.

Lady Di La Reina de Corazones Princesa Diana Spencer Biografia

 Biografia de Diana Spencer – Lady Di La Reina de Corazones

La princesa de Gales, conocida desde su casamiento con el heredero del trono de Inglaterra como Lady Di, nació en Park House, Norfolk, Inglaterra, el 1º de julio de 1961. Era la hija menor de John Spencer, octavo conde de Althorp, y de Francés Ruth Roche.

Diana Spencer creció en una familia de la pequeña nobleza junto a sus dos hermanas, Sarah y Jane, y su hermano menor, Charles. Sus primeros años los pasó en la residencia familiar de Sandringham.

Allí estudió rodeada de institutrices hasta que en 1968 sus padres se divorciaron. Diana quedó bajo la custodia de su padre y aquel mismo año ingresó en la escuela de King ‘s Lynn.

En 1970, ingresó al internado femenino de Riddlesworth Hall y en 1973, al de West Heaíh. Luego de estudiar en Suiza entre 1977 y 1978, se estableció en Londres. Allí trabajó para varias empresas y en noviembre de 1977 conoció a Carlos, heredero del trono británico con quien se casó el 29 de julio de 1981.

Con él tuvo dos hijos: William en 1982 y Henry en 1984.

A partir de 1985, comenzó una crisis matrimonial. Carlos mantenía una relación extramatrimonial con Camilla Parker Bowles, su actual esposa. El matrimonio se rompió de forma definitiva en marzo de 1994 y el 29 de febrero de 1996 Diana aceptó divorciarse. El último hombre que se relacionó a Diana Spencer fue el millonario de origen egipcio Dodi Al Fayed.

El 2 de junio de 1997, Diana concurrió a la gala del Ballet Nacional de Inglaterra. Allí se reencontró con el multimillonario egipcio Mohamed Al Fayed, padre de Dodi, quien la conocía desde pequeña.

Mohamed era amigo de su padre. Hasta ese momento, según las revistas del corazón, Lady Di estaba enamorada del cirujano Hasnat Khan, pero la relación había terminado.

Él no soportaba la persecución constante de la prensa. Cuando Diana conoció a Dodi Al Fayed, comenzó a enamorarse de él. Sin embargo, esa relación tampoco llegaría al matrimonio. Diana Spencer y Dodi Al Fayed fallecieron en un accidente automovilístico cuando abandonaban el Hotel Ritz de París, la noche del 30 de agosto de 1997, tratando de evitar a los paparazzi y circulando a gran velocidad por el interior del túnel del Alma en París. La princesa llegó muerta al hospital Pitie-Salpetriére.

Las causas aún son un misterio. Henry Paul, conductor del Mercedes Benz en el que viajaban tenía restos de alcohol en la sangre. Las fotos que hicieron los paparazzi nunca llegaron a ser publicadas. Siete de ellos fueron detenidos acusados de omisión de auxilio y heridas involuntarias.

La boda real: La boda de Carlos y Diana se celebró el 29 de julio de 1981 en la catedral de Saint Paul y fue oficiada por el arzobispo de Canterbury. Fue un acontecimiento social de repercusión internacional La televisión lo retransmitió a más de 700 millones de espectadores. Convocó en Londres a más de un millón de personas y concurrieron a la ceremonia los principales miembros de la aristocracia europea y más de 170 jefes de Estado.


El Adiós a Diana De Su Amigo Elton John

Adiós, rosa de Inglaterra;
que siempre crezcas en nuestros corazones.
Tú fuiste la gracia que se instaló
donde las vidas se separan.
Le gritaste a nuestro país,
y susurraste a los que sufrían.
Ahora perteneces al cielo,
y las estrellas escriben tu nombre.
Y me parece que viviste tu vida
como una llama en el viento:
que nunca se apagó con el crepúsculo
cuando se impuso la lluvia.
Y tus pasos siempre se sentirán aquí,
entre las colinas más verdes de Inglaterra;
tu llama se apagó mucho antes
de lo que vivirá tu leyenda.
Hemos perdido el encanto;
estos días están vacíos sin tu sonrisa.
Esta antorcha siempre la llevaremos
por la chica de oro de nuestra nación.
Y a pesar de que lo intentamos,
la verdad nos hace llorar;
todas nuestras palabras no pueden expresar
la alegría que nos diste a través de los años.
Adiós, rosa de Inglaterra,
de un país perdido sin tu alma,
que echará de menos las alas de tu compasión
más de lo que puedas llegar a saber.

PARA SABER MAS…

Un accidente ocurrido en un túnel de París terminó con la vida de Diana Spencer, ex esposa del príncipe Carlos de Inglaterra y una de las figuras más queridas por los británicos.

El 31 de agosto, el Mercedes Benz en el que viajaba junto a Dodi Al Fayed, con el que vivía un reciente romance, se estrelló contra las paredes del túnel de l’Alma. El auto era perseguido por papparazzis que iban en motos. Para evitarlos, en su camino desde el restaurante Ritz hasta un petit hotel de Fayez, el chofer de Lady Di, Henri Paul, habría tomado por el túnel y conducido a gran velocidad.

La muerte de Diana provocó una gran tristeza y, enseguida, todo tipo de acusaciones. Contra los papparazzi que la perseguían (varios fotógrafos fueron detenidos poco después del accidente), contra el chofer, que habría manejado bajo los efectos del alcohol… También agregó una cuota de misterio la amnesia sufrida por el único sobreviviente de la tragedia: Trevor Rees-Jones, guardaespaldas de la princesa.

Millones de personas (y casi 2.000 invitados especiales) despidieron a la princesa en un cortejo que recorrió parte de Londres precedido por los hijos de Diana, Henry y William, su hermano Charles y el príncipe Carlos.

La ceremonia, rodeada por el silencio y la congoja, fue transmitida por televisión a muchos países. Y fue tan vista como la ceremonia que marcó el ingreso de Diana a la familia real británica en 1981. Ese año, Diana se casó con el príncipe Carlos, heredero del trono.

La vida de la pareja estuvo rodeada del escándalo, especialmente, cuando trascendieron sus desavenencias y casos paralelos de infidelidad (él con Camilla Parker Bowles; ella con James Hewitt). En 1992, el gobierno británico anunció la separación de Carlos y Diana. Un año después, ella dijo que abandonaba la vida pública. En 1995, Diana visitó la Argentina. Poco antes, ante las cámaras de la BBC, hizo devastadoras declaraciones que la alejaron de la familia real.

Los británicos, en cambio, tenían gran simpatía por Diana, que se había animado a criticar a la familia real y que dedicado a realizar obras de beneficencia. Por su labor en la Campaña Internacional para Prohibir las Minas Terrestres, hubo gestiones para que fuera candidata al Nobel de la paz. Finalmente, el comité del Nobel otorgó ese galardón a la entidad que exige la prohibición de las minas. Lo recibió Jody Williams, coordinadora del grupo.

Diana Spencer
Nació en Sandringham, Norfolk, Inglaterra, en 1961. Conocida como Lady Di, madre de William y Henry, esposa del príncipe Carlos, heredero de la Corona Británica.
Su muerte el 31 de agosto de 1997, en un accidente de automóvil junto a su amante en el puente del Alma en París, la convirtió en un mito de la cultura británica y en un personaje imprescindible de la historia mundial reciente.

Charles Philip Arthur George de Mountbatten-Windsor, príncipe de Gales, nació en Londres en 1948.

Es el hijo mayor de la Reina Isabel II y su esposo el príncipe Felipe, duque de Edinburgo.

Heredero al trono del Reino Unido y de los reinos de la Commonwealth. Era el esposo de Lady Diana Spencer.

Dodi Al Fayed
Millonario egipcio. Última relación sentimental de Lady Di

Fuente Consultada:
Días Que Marcaron el Mundo La Muerte de Diana Vol. 9 BBC
El Gran Libro del Siglo XX  – Clarín

Luchas Por La Igualdad de Derechos entre Blancos y Negros Malcolm X

Luchas Por La Igualdad de Derechos Entre Blancos y Negros

Con la llegada al pode de Jonh F. Kennedy (1925-1963) se intensificó en la sociedad norteamericana un movimiento social que lucho por la igualdad racial y de oportunidades, llamado Movimiento por los Derechos Civiles. La meca de la libertad exhibía para fines de los años cincuenta ejemplos dignos del apartheid.

Incluso en la costa Este, en las desprejuiciadas Chicago y Nueva York, domésticas y músicos negros por igual debían ingresar por la puerta de servicio. En las Fuerzas Armadas, los soldados de color eran marginados y durante la Segunda Guerra Mundial prestaban servicios como changadores.

El asesinato de afroamericanos por parte de blancos era todavía común en los cincuenta y en gran parte del sur no se castigaba a los culpables. Pero el asesinato de Emmet Till (1934-1955), un adolescente de Chicago de visita con su familia en Mississippi durante el verano de 1955, no pasó desapercibido.

Unas 50.000 personas vieron el cuerpo de Emmet Till durante el funeral en su casa de Chicago y muchos miles más fueron expuestos a la evidencia cuando una fotografía de su cadáver, desfigurado a golpes, fue publicada en la revista Jet. Los dos asesinos fueron arrestados el día después de la desaparición de Till, y declarados inocentes un mes más tarde tras una deliberación de 67 minutos por parte del jurado.

Mississippi, en el Sur profundo oficiaba de cuna del Ku Klux Klan, una organización secreta fundada a finales de la Guerra Civil Norteamericana que se encargaba de castigar y asesinar a los negros insurrectos y que fue reflotada al calor de la lucha por los Derechos Civiles.

En un hecho más conocido, el lo de diciembre de 1955, Rosa Parks (1913-2005) —la “madre del Movimiento por los Derechos Civiles”— se rehusó a levantarse de su asiento en un autobús público para dejárselo a un pasajero blanco, tal como marcaban las reglas de la compañía del Estado de Alabama.

Activistas como Edgar Nixon (1899-1987), entre otros, persuadieron al reverendo Martin Luther King (1929-1968) para que dirigiera un boicot contra la compañía de autobuses de Montgomery. El mismo duró un año, hasta que una corte federal ordenó a la empresa levantar la reglamentación discriminatoria. El éxito transformó a King en una figura nacional e inspiró otros boicots de autobuses.

Entre 1955 y 1965 los movimientos organizaron acciones directas, mediante boicots, tomas de edificios, freedom rides, traslados en autobús de grupos multirraciales de jóvenes que ponían a prueba el efectivo levantamiento de segregación en lugares remotos y tácticas similares basadas en la movilización de masas, la resistencia no-violenta y la desobediencia civil. Estos freedom rides resultaron muy peligrosos. Los transportes eran atacados, incendiados y sus ocupantes heridos, asesinados o encarcelados.

En 1960, el Movimiento por los Derechos Civiles recibió una inyección de energía cuando los estudiantes de Greensboro, Carolina del Norte, Nashville, Tennessee y Atlanta, empezaron a “ocupar” los mostradores de tiendas locales a la hora de la comida en protesta por la segregación que ejercían los establecimientos. Muchos de estos ingresos en los locales resultaron en desalojos brutales por parte de las autoridades y parroquianos.

En 1962, el joven James Meredith (1933-) demandó exitosamente a la Universidad de Mississippí para que le permitiera estudiar ahí. Ganó su demanda en septiembre de 1962, pero el responsable máximo de ese estado, un abogado que se había graduado en esa casa de estudios, Ross R. Barnett (1898-1987), bloqueó su admisión, proclamando que “ninguna escuela será integrada en Mississippi mientras yo sea gobernador”.

Para hacer efectivo su derecho, Meredith tuvo que ser acompañado por oficiales del ejército para poder entrar al campus el 30 de septiembre de 1962. Su ingreso provocó que estudiantes y no estudiantes blancos atacaran a los oficiales con piedras y armas de fuego, hiriendo a 28 de ellos, matando a uno y a un periodista francés. Después del incidente, el presidente Kennedy envió al ejército regular para reprimir el levantamiento segregacionista. Meredith pudo iniciar sus clases al día siguiente gracias a la importante presencia del ejército.

Ante lo que se llamó “la revuelta negra” el Parlamento nacional reaccionó aprobando leyes de derechos civiles en 1957, 1960 y 1964, con grandes promesas respecto a la igualdad en el voto y en el trabajo que fueron ignoradas al comienzo. Líderes de estos movimientos, como King, Malcolm X (1925-1965) y Medgar Evers (l925-1963) entre otros, fueron asesinados en su lucha por la igualdad junto a cientos de activistas negros y blancos que apoyaron la no discriminación en la vida social, política y laboral de los negros. Los negros comenzaron a sublevarse en las ciudades.

En 1966, en Chicago saquearon pero la Guardia Nacional contestó con un tiroteo donde murieron tres manifestantes. En 1967 hubo ocho alzamientos importantess treinta y tres sublevaciones donde masacraron a casi 100 personas. Todavía en la década de 1990, el Congreso de los EE.UU. siguió aprobando leyes antidiscriminatorias

REFORMA SOCIAL DE 1965: La Ley del  derecho al voto de 1965 constituyó una victoria emblemática en la batalla por la igualdad afroamericana. La ley, que prohibió la práctica sureña de despojar de sus derechos a los negros a través de pruebas de alfabetización y otros métodos, se aprobó tras ataques violentos contra sus partidarios. En Alabama, la policía recurrió a los golpes para detener la marcha entre Selma y Montgomery, dirigida por Martin Luther King. Ni siquiera las tropas federales enviadas para proteger a los manifestantes pudieron evitar la muerte de una mujer a manos de los miembros del Ku Klux Klan.

La legislación no pudo acabar con la injusticia racial y muchos negros se sentían frustrados por la lenta marcha del progreso. En agosto, el vecindario Watts de Los Angeles fue escenario de un alzamiento. Veinte mil guardias nacionales tardaron cinco días en dominar los saqueos e incendios; murieron 34 personas (la mayoría, negros) y los daños ascendieron a 40 millones de dólares. El vecindario nunca se recuperó totalmente.

Otra víctima de la violencia fue Malcolm X (imagen), el defensor más carismático de los negros urbanos. Malcolm abandonó la delincuencia de las calles para convertirse en el portavoz de los musulmanes negros, una secta nacionalista cuyos miembros consideraban a los blancos unos demonios» y utilizaban la letra «X» para sustituir apellidos procedentes de amos de esclavos.

 Tras un viaje a La Meca (donde musulmanes de diversas razas profesaban su culto), Malcolm fundó otra organización y criticó duramente al líder de los musulmanes negros, Elijah Muhammad. En febrero, sus antiguos compañeros lo mataron en Harlem, Nueva York

PARA SABER MAS…
Las leyes y la violencia

Después de una larga batalla contra la resistencia sureña, las organizaciones de los derechos civiles habían logrado que gran parte de las leyes segregacionistas vigentes en los Estados del sur fueran derogadas; y que, a nivel nacional, leyes importantes fueran sancionadas. Las bases legales de la integración habían sido establecidas. Pero el éxito de la lucha los enfrentó con varias conclusiones desalentadores:

1) Las leyes derogadas eran la manifestación de una realidad (el racismo) que no había sido modificada por su revocación, que no era una exclusividad sureña, sino que existía en toda la sociedad americana.
Los blancos no sureños expresaron desde los comienzos del conflicto su amplio apoyo a los derechos del negro al voto, a una educación adecuada y a oportunidades ocupacionales. En el sur, estos reclamos fueron considerados al principio parte de una conspiración comunista y contrarios al sistema americano; pero en 1963, aun en algunos Estados sureños, los blancos opinaban que ciertos derechos debían garantizarse.

Con el progreso de la lucha negra, en cuanto al logro de leyes favorables a la integración, fue surgiendo una actitud negativa y abiertamente prejuiciada entre los blancos expresada en su rechazo a los métodos de lucha del movimiento negro. En 1965, esta opinión era compartida por un 62 % de los blancos de la Nación.

Los blancos opinaban que los negros trataban de ir demasiado rápido en sus demandas de cambio. El prejuicio de los blancos «liberales» se revelaba en su condena a los métodos que habían demostrado ser los más eficaces para el logro de los objetivos que decían aprobar.

2) La sanción de nuevas leyes tampoco aseguraba la integración del negro en la sociedad americana.
Después de diez años de lucha, la desegregación se había hecho «respetable», o al menos, eraaceptada como inevitable por los blancos, excepto en el «sur recalcitrante». El blanco liberal, conscientemente o no, admitía el progreso de las relaciones raciales como la asimilación de los negros «calificados».

Cuando los tumultos de los ghettos expusieron a la atención nacional las condiciones de privación pavorosa que los negros pobres habían sufrido por siglos, se hizo evidente que para la igualdad de oportunidades fuera efectiva, la sociedad debería proveer mecanismos especiales para contrabalancear los efectos de cuatrocientos años de opresión. Los programas de ayuda y capacitación ofrecidos por los gobiernos liberales demostraron ser insuficientes. La guerra de Indochina, consumiendo proporciones crecientes del presupuesto nacional, los redujo progresivamente. Esta situación se haría drásticamente clara en la administración de Nixon.

La desaparición de las barreras legales para la asimilación igualitaria de los negros en la sociedad americana, favoreció a la burguesía negra; mientras la gran mayoría de los negros permanecía segregada por su falta de medios para ajustarse a los standards de «aceptabilidad» de la clase media blanca. El racismo funciona en varios niveles, eliminando competidores potenciales en un mercado de trabajo cada vez más limitado.

En las filas de las organizaciones por los derechos civiles se manifestó el racismo de los militantes liberales blancos a medida que la definición de la lucha se radicalizó en algunas de ellas. El CCENV (Comité Coordinador  de Estudiantes No Violentos) optó por rechazar a sus colaboradores blancos.

3) Dualidad en la evaluación de la violencia
La APGC (Asociación Para el Progreso de la Gente de Color) había iniciado el conflicto en el nivel legal. Pretendió terminar con la discriminación mediante la aplicación coherente de la ley del hombre blanco, con el cumplimiento efectivo de los valores tradicionales de igualdad, libertad y respeto por la ley. El movimiento de los derechos civiles recogió este objetivo y desarrolló modos de lucha más eficaces para lograr su concreción. Exigió que la ambivalencia de los blancos norteamericanos, defensores de la igualdad de todos los hombres, se resolviera de modo que «entre todos los hombres» también estuvieran los negros. King proclamaba que era un deber moral desobedecer las leyes segregacionistas. Los activistas del movimiento de los derechos civiles desafiaron la ley para que la Constitución fuera respetada.

Los racistas sureños, que en 1954 acusaron a la Corte Suprema de comunista, rechazaban los fallos federales y llegaron a improvisar disposiciones en el nivel local y estadual, al estilo de los «marshalls de frontera». Los asesinatos y ataques a la persona y propiedad de los negros gozaban de una impunidad total. Un caso se hace particularmente increíble, por la desproporción entre el reclamo negro y la respuesta blanca. El 8 de febrero de 1968, tres negros resultaron muertos y cincuenta heridos, durante una manifestación contra una cancha debowling segregada en Orangebur (Carolina del Sur). La represión policial y de la Guardia Nacional en los ghettoshicieron que, para el negro, la ley y el orden del país, expresados a través de su brazo armado , fueran la antitesis de la justicia. El negro aprendió a despreciar la ley del blanco.

Garantías Constitucionales Cuando Somos Detenidos

Fuente Consultada: El derrumbe del humanismo Daniel Muchnick y Alejandro Garvie – El Libro del Siglo XX de Clarín

Biografia de Indira Gandhi Resumen de su Vida y Gobierno

Biografia de Indira Gandhi Resumen de su Vida y Gobierno

RESUMEN BIOGRAFÍA DE INDIRA GANDHI: (Allahabad, India; 19 de noviembre de 1917 – Nueva Delhi; 31 de octubre de 1984) Nacida y educada en el período crítico de la lucha por la independencia de su patria, Indira Gandhi está considerada una de las mujeres más poderosas de la tierra. Conductora de un país de 550 millones de habitantes, dedica el talento que la convirtió en primera ministra de la India a solucionar los problemas de una nación de cultura milenaria y enormes posibilidades potenciales.

Biografia de Indira Gandhi Resumen de su VidaEn 1917 el mundo era conmovido por acontecimientos de resonancia: la primera guerra mundial ensangrentaba a Europa, y la revolución rusa destronaba a la centenaria monarquía de los zares para implantar el sistema soviético.

La India, por entonces colonia inglesa, se hallaba envuelta en graves problemas políticos, económicos, étnicos y religiosos. Muchos patriotas bregaban por independizarla guiados por un hombre profundamente místico y de fina sensibilidad política: Mohandas Karamchand Gandhi, a quien el célebre poeta Rabindranath Tagore llamó Mahatma (alma grande).

Su método de lucha era la no violencia, la protesta pacífica, pero no solo debía enfrentarse con los ingleses sino también con la miseria, las enfermedades y las profundas diferencias religiosas que separaban a hindúes y musulmanes, todo lo cual había convertido a la India en un volcán político y social a punto de entrar en erupción.

En ese convulsionado país nació, el 19 de noviembre de 1917, Indira Priyadarshini Gandhi, hija de Jawaharlal y Kamala Nehru, fervientes seguidores del Mahatma Gandhi. Jawaharlal era hijo de Motilal, otro ardiente defensor de la liberación de la India que llegó a ser presidente del Congreso -asamblea no gubernamental que aglutinaba a los principales dirigentes del país- y años más tarde tuvo el raro privilegio de ceder el cargo a su propio hijo, ya convertido en líder.

INFANCIA AGITADA
En casa de los Nehru los problemas del país eran tema permanente de conversación, y como consecuencia de las luchas en que estaba comprometida su familia, Indira tuvo una niñez bastante solitaria: sus padres y sus abuelos fueron encarcelados por los ingleses con tanta frecuencia que, casi permanentemente, debió valerse por sí misma. Cuando aún no caminaba, su abuelo ya la llevaba a las concentraciones y la elevaba en sus brazos por sobre la multitud para que pudiera ver.

A los tres años Indira se entretenía arengando a su muñecas con tormentosos discursos, inocente e infantil actividad que a los doce años reemplazó por su primera misión importante en la actividad pública. Organizó por entonces una brigada integrada por chiquillos que hacían mandados para los miembros del Congreso -imposibilitados de moverse libremente debido a la vigilancia que se ejercía sobre ellos- y prodigaban primeros auxilios a las víctimas de la represión de la policía colonial.

Jawaharlal Nehru no hacia distingos entre la educación que debía darse a un hombre y a una mujer y quiso que su hija concurriera a los mejores colegios y universidades. Indira asistió a escuelas de la India, Suiza e Inglaterra y también frecuentó la universidad de Visva-Bharati en Santiniketan, fundada por Rabindranath Tagore. Pero la permanente actividad de los padres y, en particular, la enfermedad de su madre, la obligaron a interrumpir los estudios.

Nehru trataba de subsanar los inconvenientes en la formación de su hija escribiéndole cartas en las que se refería largamente a la evolución de la humanidad.

Al cumplir Indira dieciocho años su madre falleció y ella debió transformarse no solo en la mujer de la casa sino también en confidente de su padre, papeles que no le impidieron ocuparse de su vida personal. En 1942 se casó con Feroze Gandhi -quien, pese a tener ese apellido, no estaba emparentado con el Mahatma- desafiando la fuerte oposición de casi todo el país, ya que Feroze no era hindú sino parsi, es decir, perteneciente a un grupo étnico y religioso minoritario.

Indira había conocido a Feroze en su infancia y volvieron a en centrarse años después en Inglaterra, donde él estudiaba en la Escuela de Economía de Londres y ella cursaba en Oxford. De regreso al país natal contrajeron matrimonio; pocos meses después del casamiento ambos eran encarcelados por sus actividades políticas.

LA FUNCIÓN PÚBLICA
Posteriormente los acontecimientos se precipitaron: el 15 de agosto de 1947 la India obtuvo la independencia; el 30 de enero de 1948 un fanático asesinó al Mahatma Gandhi y el 25 de enero de 1950 la India se transformó en república. Con Nehru convertido en primer ministro del país, Indira debió multiplicarse para estar junto a su padre y a su esposo, activo periodista y miembro conspicuo del parlamento.

Si bien Indira seguía atentamente la carrera de los hombres de la casa, también cumplía funciones públicas. En 1955 fue designada para integrar el Comité de Trabajo del Congreso. Cuatro años después, lo mismo que su padre Jawaharlal y su abuelo Motilal, llegó a ocupar la Presidencia del Congreso. En ejercicio de su cargo, en ciertas ocasiones enfrentó políticamente a su progenitor.

Paulatinamente la función pública fue obligándola a abandonar su natural timidez. Indira no solo debía moverse en el cerrado mundo de la diplomacia y la política, sino también entre multitudes que acudían a ver a su padre y a ella misma en busca de soluciones para sus problemas. Por otra parte, la India es un país de profundo misticismo. El amor y el respeto que los hindúes sentían y sienten por algunas personalidades como el Mahatma, padre de la independencia, va unido a un sentimiento de carácter casi religioso. No se trata solamente del apasionamiento con que los occidentales siguen a un líder sino de una suma de afectos que » más se parecen a la veneración y que Indira comenzó a suscitar en sus giras por el interior del país.

SIGNO DE ESPERANZA
El cariño popular le fue de gran ayuda cuando en 1960 debió sobrellevar la temprana muerte de su esposo, que se hallaba en el apogeo de su carrera parlamentaria. De ese matrimonio habían nacido dos hijos: Rajiv y Sanjay. La desaparición de Feroze la dejó, según las propias palabras de Indira, «perdida, desolada y con la muerte en el corazón», pero desde ese momento se entregó con más ahínco a la actividad pública; sus hijos ya eran grandes, y su padre y la India necesitaban su trabajo incesante.

Cuando en 1962 los chinos cruzaron la frontera e invadieron parte del territorio indio, Indira, que todavía ni pensaba en ser ministra, se trasladó por iniciativa propia hasta Tezpur, en plena zona del conflicto, para levantar la moral del pueblo. Lentamente su ligara se iba convirtiendo en un signo de esperanza para los indios.

En 1964 muere Jawaharlal Nehru. Se trataba de una pérdida irreparable para la India y para la humanidad. Una pregunta surgía, ineludible: ¿y ahora quién? Lal Bahadur Shastri fue nombrado sucesor de Nehru, pero estuvo corto tiempo al frente del gobierno: falleció el 11 de enero de 1966, poco después de firmar en Tashkent (URSS) un acuerdo que ponía fin a la guerra estallada meses antes entre la India y Pakistán.

Nueve días después de esa muerte Indira fue elegida primera ministra: por primera vez en la historia de la India una mujer desempeñaba un cargo de tanta responsabilidad. Los comentaristas internacionales se refieren a ella como «la mujer más poderosa del mundo». La política pareció invadir por completo su vida privada. Pero pronto supo obtener un equilibrio entre sus compromisos públicos y la intimidad.

En el primer año de sugestión la India debió afrontar una terrible sequía. Durante la última época del dominio británico, una catástrofe similar había dejado un saldo de dos millones de muertos. Indira se ocupó especialmente del problema y, a pesar de las dificultades y privaciones, nadie murió de hambre en 1966. Organizó socorros masivos, respaldó plenamente los esfuerzos de los científicos agrícolas para la aplicación de nuevos métodos de cultivo intenso. El resultado fue la llamada revolución verde, que permitió al país lograr el autoabastecimiento de cereales.

Indira es, indudablemente, la sucesora del Mahatma Gandhi y de Jawaharlal Nehru, en la misma medida que ha conseguido ganar la confianza de vastos sectores populares que la llaman Desh Sevika, es decir, servidora del pueblo.

Operación Estrella Azul: En julio de 1982, Jarnail Singh Bhindranwale, líder de la institución religiosa sij Damdami Taksal, con sede en el septentrional estado indio de Punjab, lideró una campaña para la aplicación de la Resolución Anandpur Sahib, con la intención de crear un estado independiente confesional sij en la región. En respuesta a este brote independentista, Indira Gandhi ordenó el 6 de junio de 1984 la Operación Estrella Azul, durante una de las fiestas más sagradas sij: el ejército indio abrió fuego en el Templo Dorado Harmandir Sahib, en Amritsar, matando a los partidarios de Bhindranwale y a un gran número de civiles sijs. Durante el conflicto se impidió el acceso a los medios internacionales, devotos sij y organizaciones de derechos humanos. Este hecho generó un gran descontento entre la minoría sij, desembocando en el asesinato de Indira Gandhi el 31 de octubre de 1984, a manos de sus guardaespaldas sij. (wikipedia)

SUS ULTIMOS AÑOS: En 1975 Indira Gandhi ha tenido que hacer frente a la mayor crisis habida en el sistema político indio desde su independencia. Acusada y condenada a la pérdida de sus derechos como diputado del parlamento por corrupción en las elecciones de 1971, se ha negado a dimitir, provocando una crisis que ha culminado con la proclamación del estado de emergencia en el país por tiempo indefinido.

Con este auténtico golpe de estado desde el poder, Indira se ha arrogado poderes dictatoriales para gobernar. El encarcelamiento de miles de sus oponentes de distinto signo, el establecimiento de la censura de prensa, la suspensión de las libertades democráticas y la prohibíción de los partidos políticos han acabado por desfigurar la que en un día fue llamada «mayor democracia del mundo».

Democracia en la que sólo una ínfima minoría participaba (unos ocho o diez millones sobre el total de población), en un país en que veinte millones de personas permanecían sin empleo (1971) y en el que el porcentaje de los situados por debajo del nivel de «pobreza absoluta» había pasado del 52 % del total de población en 1961 al 70 % en 1968, la política electoral no podía ser sino un asunto de la burguesía, una cuestión de alianzas entre los distintos grupos en el poder.

Indira se ha visto impotente para solucionar con su reformismo las profundas contradicciones de la India. Educada en las «esencias» del parlamentarismo británico, ella misma ha tenido que traicionarse asestándole el más duro golpe a la democracia india.

Democracia que para Indira, como para Nehru, debía suponer un factor de progreso: establecer la igualdad formal de todos los ciudadanos en una sociedad caracterizada por un sistema de castas basado en el presupuesto metafísico de la desigualdad humana, había de ser causa tanto de una reordenación de la estructura social, como un factor de cohesión nacional, en la medida en que las tareas democráticas comunes podían imbricar a las diferentes nacionalidades.

En la práctica, esos ideales de Indira se han visto pospuestos a una política pragmática, que ha tenido que recurrir al juego del parlamentarismo —Indira es una líder de reconocida capacidad maniobrera— y al mismo fraude electoral para poder gobernar.

La corrupción ha alcanzado así a la misma primer ministro, que además ha tenido que hacer frente a un escándalo en su propia familia: su hijo menor, amparado en la corrupción burocrática y efectuando especulaciones en el mercado negro, se ha convertido a los veintiséis años en un magnate de la industria automovilística del país.

La India de Indira ha dejado de ser así el «bastión del parlamentarismo en Asia»; el ideal de una democracia basada en un equilibrio interclasista ha demostrado su inviabilidad frente a los gravísimos y urgentes problemas de la sociedad india. Pero por otra parte ninguna política ha venido a sustituir a! fracasado reformismo socializante de esos últimos años.

Después del golpe de estado de junio de 1975, Indira ha retomado sus viejos eslóganes: desarrollo económico, justicia social, Garibi Hatao, sólo que la India de hoy ya no es la de 1966, y en marzo de 1977 tuvo que renunciar a su cargo.

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Fuente Consultada: Vida y Pasión de Grandes Mujeres – Las Reinas – Elsa Felder