Monumentos y Construcciones de Piedra

Tiermes Ciudad Romana de Piedra Historia y Ubicación

Tiermes Ciudad Romana de Piedra

La ciudad de Tiermes, en el norte de España, en los límites de la meseta superior y el valle del Tajo, llama sobretodo la atención porque muchos de sus elementos arquitectónicos no fueron construidos, sino tallados en la roca. Sin embargo, la piedra está esculpida con tanta habilidad y originalidad que existen serias dudas acerca de si las culturas a las que se atribuye Tiermes intervinieron realmente en su creación. La ciudad es objeto de estudios arqueológicos desde finales del siglo XIX.

LA HISTORIA DE LA CIUDAD DE PIEDRA…

No se sabe exactamente quien ni cuando fundó Tiermes, en la provincia castellana de Soria. La primera mención de la ciudad la hizo el matemático y geógrafo Tolomeo (hacia loohacia 175), quien alude a Tiermes como la ciudad de los arévacos, un pueblo celtíbero. Se sabe que la ciudad fue sometida por los romanos en el año 98 a.C. Durante el siglo I d.C. Tiermes devino la capital de una provincia romana, lo que supuso un impulso económico para la ciudad y la ejecución de obras nuevas, como un foro y un acueducto.

Tiermes cayó en manos de los visigodos en el siglo VI o VII, y de los moros a principios del siglo VIII. El hecho de que la ciudad estuviera situada justo en la frontera entre cristianos y musulmanes originó el declive de la cultura local en el transcurso de las décadas siguientes. Tiermes perdió toda su relevancia como muy tarde a partir del siglo XII. Alrededor de 1888, después de visitar la ciudad, el historiador Nicolás Rabal inició los primeros estudios científicos de los restos arquitectónicos, que se han conservado gracias al clima templado.

Los restos arqueológicos visibles corresponden a la ciudad romana, que alcanzó su máximo esplendor en el siglo I. De esta época destacan las imponentes construcciones romanas de varios pisos, asentadas en la blanda de la arenisca roja, donde también excavaron sus estancias subterráneas o bodegas, para conservar los alimentos. Era ciudad importante, a la que llegaban y de la que partían diversas vías de comunicación, que a juzgar por la información recuperada y por los restos arquitectónicos conocidos, se prolonga en el siglo II y tal vez en el III. De época Bajo Imperial se carece casi por completo de información quedando algunos materiales arqueológicos aislados, y durante el periodo visigodo aumenta la ausencia de referencias en las fuentes documentales y arqueológicas.

Y SUS HABITANTES

Muchas de las construcciones de Tiermes son insólitas para su época o las culturas de su tiempo, como el sistema de tuberías, que servía tanto para el suministro de agua como para la evacuación de las aguas residuales. Es evidente que en ciertos puntos hacia falta algún tipo de mecanismo de bombeo para que el sistema pudiera funcionar, pero no tenemos ninguna pista de cómo pudo haber sido dicho mecanismo.

Muchas paredes y techos son inusualmente gruesos: no son raras las paredes con un grosor de entre 1,5 y 3 metros. Además, muchos de estos edificios y plazas públicas presentan rampas sobre las que parece adivinarse un sistema de vías de 1,40 metros de ancho. Toda la meseta está surcada por estrechas muescas que, en ocasiones, desembocan en pasadizos subterráneos.

En la década de 1960, algunos investigadores apuntaron que esos vestigios, más que de su época, parecían propios de un sistema de defensa antiaérea moderno en el que estuviera previsto que los civiles se refugiaran en búnkeres mientras las fuerzas de defensa enviaban el armamento pesado a los lugares correspondientes mediante rieles. Conforme avanzaban las excavaciones se descubrieron más restos que no se corresponden con las fortalezas de la época, como unos fosos que recuerdan las trincheras de la Segunda Guerra Mundial y a los que nadie parece encontrar explicación.

Además, no ha sido posible atribuir su autoría a alguno de los pueblos que vivieron en Tiermes desde la conquista romana. Se cree que la ciudad es más antigua de lo que se suponía hasta ahora y en sus orígenes estuvo habitada por un pueblo que utilizaba esas singulares instalaciones para un fin determinado.

En las décadas de 1980 y 1990 se especuló con la idea de que se trataba de vestigios dejados en la prehistoria por extraterrestres al defenderse de los ataques procedentes del espacio. Ante tales hipótesis, los científicos serios prefieren remitirse a antecedentes más recientes en los que tales conjeturas han podido ser refutadas por nuevos hallazgos científicos.

STONEHENGE Monumentos de Piedra Lugares Sagrados y de Culto

STONEHENGE: Monumentos de Piedra

EN MEDIO DE LA LLANURA DE SALISBURY, EN EL SUR DE INGLATERRA, SE ENCUENTRA UNO DE LOS LUGARES DE CULTO MÁS FAMOSOS DE LA HUMANIDAD: STONEHENGE. NUMEROSOS MITOS Y LEYENDAS GIRAN ALREDEDOR DE ESTOS CÍRCULOS DE PIEDRA DE LA CULTURA MEGALÍTICA.

El círculo de piedras de Stonehenge, que hoy apenas se puede entrever en su grandiosidad original dado el paso de los milenios, es quizás el monumento más sorprendente de lo que la Arqueología oficial llama despectivamente desde luego la «edad de piedra».

Estos restos arqueológicos están ubicados, como expresáramos antes, en la llanura de Salisbury, unos 150 km. al SO de Londres y «causalmente», parece que el templo fue ubicado allí (pese a que las piedras utilizadas en su construcción estaban a 300 km. de distancia) porque en ese lugar las líneas dirigidas hacia los puntos de salida y puesta del Sol en el solsticio de verano forman un ángulo de 90°.

Tiene más de 5000 años. Antes de que se levantaran las primeras pirámides egipcias los constructores de Stonehenge, «tribus primitivas de cazadores», ya empezaron a trabajar en el lugar al que volvieron una y otra vez durante 2000 años.

Esta simple evidencia arqueológica nos lleva a reflexionar que difícilmente se trate de un monumento funerario: ¿dos mil años para construir y embelleceruna tumba?, ¿quién se acuerda de un muerto, por ilustre que sea, luego de 2000 años y cientos de generaciones?

Más verosímil es pensar en un monumento astrológico que fue reuniendo y plasmando el conocimiento adquirido a través de siglos, como luego veremos.

Stonehenge fue a la vez santuario y observatorio, y su importancia para la civilización que floreció en la zona se desprende del tiempo que se mantuvo como un interés primordial entre ellos.

En reconstrucción de las gigantescas ruinas de Stonehenge muestra que el «templo» consistía en Una muralla exterior de treinta monolitos (del griego «monos», uno y «litos», piedra), coronados y unidos por grandes piedras a manera de arquitrabe.

En el interior se levantaba un segundo cerco de cuarenta piedras, más pequeñas, llamadas por los arqueólogos «piedras foráneas».

Estas piedras pertenecen, en efecto, a una variedad de roca inexistente en la zona donde se levanta el monumento; la cantera más cercana al mismo se encuentra nada menos que a 300 Km. de distancia.

Los arqueólogos, ante la imposibilidad de explicar de otro modo la titánica empresa de transporte, han formulado la siguiente hipótesis:

Los antiguos constructores habrían residido originalmente en la zona de la cantera y levantado allí su primitivo «templo». Luego, obligados a emigrar, por motivos ignorados, no quisieron abandonar estas piedras consagradas y las llevaron a su nueva morada.

Esta conjetura se refiere, sin embargo, sólo a un aspecto del misterio: el porqué de la empresa.

No contempla el otro aspecto, el de cómo llevaron a cabo la tarea aquellos hombres prehistóricos.

Las piedras azules son de dolerita o riolita y se denominan así porque al mojarse con agua de lluvia adquieren una tonalidad azulada. Pesan entre 3 y 6 tn. cada una proceden del sur de Gales.

Se extrajeron en los Montes Prescelly y se llevaron por tierra hasta el puerto Milford Haven donde se cargaron en barcazas y recorrieron el Canal de Bristol ; se descargaron en Christchurch y se llevaron de nuevo unos 70 km. por tierra hasta Stonehenge.

El recorrido total es de más de 300 kms entre los trayectos terrestres y el marítimo.

Raras veces en la historia una construcción ha podido ocultar su secreto tanto tiempo corno estas disposiciones de piedra circulares que se alzan en la llanura de Salisbury, en el sur de Inglaterra.

Stonehenge sigue planteando numerosos enigmas a arqueólogos, historiadores y jóvenes de la new age.

Lo cierto es que este singular emplazamiento ya existía en el período del mesolítico (unos 8.500 años a.C.) corno lugar de culto y de sepultura. El nombre deStonehenge proviene supuestamente del inglés antiguo Stanhengist, que significa algo así como «piedras colgantes».

La construcción de este centro, con sus impresionantes megalitos —grandes bloques de piedra empleados corno material de construcción para sepulcros y lugares de culto— y trilitos —puertas formadas por rocas verticales que soportan una piedra colocada horizontalmente—, duró cerca de 2.000 años y puede dividirse en tres fases.

En la primera fase, hacia el año 3100 a.C., se excavaron una tumba y una pared circular de unos 100 m de diámetro. Hacia al año 2500 a.C. empezó la segunda fase de construcción.

Se erigieron los primeros megalitos y se corrigió el acceso nordeste en dirección a la salida del sol.

La inmensa precisión con la que se efectuaron los cálculos para esta corrección continúa asombrando a los científicos actuales.

¿Era un espacio religioso? ¿Constituyó un monumento funerario? ¿Era su finalidad puramente para hacer observaciones astronómicas de los inicios de estaciones?… Estas preguntas esperan respuesta (¡desde la Edad del Bronce!) de los grandes bloques de piedra que forman Stonehenge cerca de la vieja metrópoli paleolítica de Amesbury en Wiltshire (Gran Bretaña).

Quedan 32 grandes megalitos (antes todos con dinteles) configurando un círculo de 30 m de diámetro, un foso circular de 104 m de diámetro, otros círculos de piedras, una piedra del sacrificio y una piedra «talón», 56 fosas o agujeros, diversos caminos que dan acceso (uno de 3 km de largo y 23 m de ancho)..

ALGUNOS DATOS

*Centro religioso: Desde el año 8500 a.C., aprox.

* Primera fase de construcción: Hacia el año 3100 a.C.

* Segunda fase de construcción: Hacia el año 2500 a.C.

* Tercera fase de construcción: Hacia el año 2000 a.C.

* Tiempo de construcción: 2.000 años. aprox.

Hacia el año 2000 a.C. comenzó la tercera fase, durante la cual se erigieron más megalitos de varias toneladas de peso y se creó el denominado círculo de Sarsen, que consta de 30 bloques de arenisca—cada uno de unos 4,25 m de alto y de unas 25 toneladas de peso— y tiene un diámetro de 30 m. Sobre estos bloques se colocaron piedras transversales de unas 7 toneladas cada una, labradas según la curvatura del círculo.

Estas se fijaron a los pilares con pernos, lengüetas y muelles, en una clara demostración de las influencias de la Edad del bronce.

En el interior del círculo se colocaron cinco trilitos (foto) en forma de herradura.

Las piedras, los pilares y las traviesas están dispuestos según las posiciones de los solsticios y de los equinoccios. Se ignora todavía si Stonehenge se utilizó alguna vez como observatorio astronómico.

En el centro de los círculos se alza un altar de arenisca verde. El resto de piedras del círculo interior son de un tipo de basalto muy frecuente en las Preseli Hills, en el actual Gales.

El tamaño del monumento, el origen de las piedras, la orientación de la «construcción» (de noreste a suroeste), la mano de obra y el tiempo empleado en su construcción, indican que Stonehenge era algo más que un mero punto de reunión de agricultores neolíticos.

Las explicaciones abundan, y casi todos los arqueólogos coinciden en que debió implicar una función religiosa. Pero nadie que haya visto salir el sol sobre las grandes piedras, en el solsticio de verano, puede dudar de que Stonehenge cumpliera además una función astronómica.

Estas gigantescas piedras debieron transportarse desde 380 Km., una misión casi imposible en aquellos tiempos.

Según la leyenda, el fabuloso mago Merlín atribuía a este tipo de roca unas propiedades muy especiales.

El mito de Stonehenge aún sigue vivo, y su atractivo como lugar misterioso y de culto mágico permanece intacto. Año tras año acuden a esta llanura miles de turistas y visitantes.

En el centro se encuentra la «piedra del altar» de 4,8 metros de altura de largo, yace sobre el terreno. Esta es una piedra con un alto contenido de aluminio, lo que le da un brillo muy especial al recibir luz solar. Es de arenisca verde.

Desde 1986, Stonehenge forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y cuenta con una protección especial por parte del gobierno británico. Desde entonces, el acceso al círculo de Stonehenge está prohibido.

Tan sólo dos veces al año, coincidiendo con los dos equinoccios, la British Druids Society puede acceder al recinto con el fin de celebrar una misteriosa ceremonia celta.

Los impresionantes megalitos siguen dando que hablar a los científicos y expertos. Los trilitos presentan signos de la naciente Edad del bronce.

Stonehenge ha sido designada candidata a convertirse en una de las 7 nuevas maravillas del Mundo.

Descripción Constructiva

Como decíamoa antes se ha podido deducir que este complejo arqueológico tuvo de hecho tres etapas.

La primera, hacia el 3000 a.C, fue la realización de los 56 agujeros de Audrey, que tenían casi una forma cúbica de un metro cúbico de capacidad y se distribuían en forma circular.

Hacia el 2150 a.C. se trasladaron desde Preseli a este lugar 82 grandes piedras de unas 4 toneladas cada una, siendo este traslado complejo (360 km) al tener que atravesar primero una zona de mar y luego seguir cauces fluviales.

Con estas piedras se formó el doble círculo. Poco después, hacia el 2000 a.C, llegaron al paraje las grandes piedras Sarsen de Marlborough Downs, algunas de las cuales podían pesar hasta 50 toneladas.

No existiendo vías fluviales, dichas moles tuvieron que ser transportadas por muchas personas con ayudas de tirantes, troncos rodantes, etc.

Con ellas se formó el círculo más externo. Hacia el 1500 a.C. hubo una reordenación del conjunto monumental.

A través de los restos hallados se ha podido reconstruir la forma original de esta maravilla del neolítico.

Se sospecha que su construcción fue por etapas a través de muchos siglos y con largas interrupciones intermedias. Se trata resumidamente de una serie de círculos y semicírculos concéntricos de terraplenes de tierra, foso, pozos, piedras erguidas y trilitos (tri=tres, litos piedras, es decir dos piedras erguidas como columnas y una tercera colocada como dintel encima de ambas).

El diámetro máximo es de unos 90 metros, correspondiente al límite externo del círculo: un terraplén de tierra que limita un foso circular. De afuera hacia adentro tenemos:

1) El foso circular flanquedo por dos terraplenes. El terraplén interno tenía originalmente unos 2 metros de altura. Estaba formada por cascotes de greda y piedra extraídos del foso circular.

2) El círculo de los hoyos de Aubrey. Son 56 pequeños pozos dispuestos a intervalos regulares. Fueron descubiertos por John Aubrey (1626-1697), y están cerca del terraplén interior.

3) Más hacia el interior se han descubierto dos círculos concéntricos de 30 hoyos cada uno, llamados «hoyo Y» (el más exterior) y «hoyo Z» (el más interior). Una hipótesis sostiene que estos hoyos eran un posicionamiento más exterior del Círculo Sarsen.

4) El Círculo Sarsen, de 30 metros de diámetro. Esta formado por treinta piedras erguidas (de unas 25 toneladas promedio) acabadas con un dintel continuo de piedras de unas 7 toneladas de peso. Estas piedras (igual que las de la herradura interior) son las mayores del monumento y se llaman rocas Sarsen. Provienen de Marlborough Downs, a 30 kilómetros al norte de Stonehenge.

El resto de las piedras (con un promedio de 4 toneladas de peso), llamadas «piedras azules» (por la tonalidad del granito que las compone), provienen de las montañas Preseli al sudoeste de Gales, a 300 km. de distancia y habrían sido transportadas hasta Stonehenge (según una hipótesis) por vía marítima, bordeando la costa galesa y aprovechando luego algunos ríos navegables. Un esfuerzo increíble para transportar casi 80 bloques desde tan lejos.

Las piedras del círculo Sarsen no están puestas en bruto sino que fueron trabajadas con martillos de piedra hasta darle forma de monolitos. En la parte superior hay una saliente convexa que se corresponde con una hoquedad en los dinteles que permite el encastre preciso de las piedras y las mantiene inmóviles.

5) El Círculo de Piedras Azules, de unos 25 metros de diámetro, formado por 60 piedras de menor tamaño, de las cuales se conservan muy pocas en su lugar.

6) La Herradura o Semicírculo Sarsen, formada por cinco trilitos, los de may or tamaño y peso llegan a las 45 toneladas. La abertura de la «herradura» se orienta hacia la «avenida», una «calle» recta marcada en la tierra gredosa que se dirige al punto de la salida del Sol en el solsticio de verano, el 21 de Junio. Esta calle está flanqueda por dos fosos con sus correspondientes terraplenes paralelos a ambos lados.

7) La Herradura de Piedras Azules, formada por 19 piedras menores y abierta en la misma dirección de la herradura mayor más externa, unos dos metros hacia el interior. Digamos como dato importante que las piedras hacia el centro de las herraduras, es decir, cerca del eje del monumento, son mayores, como indicando un crecimiento alrededor del eje y un decrecimiento hacia el otro extremo.

Aparte de estas sucesivas disposiciones concéntricas hay algunas piedras especiales colocadas en distintos lugares del monumento:

1) La piedra Altar, ubicada en el centro de la herradura de piedras azules. Actualmente está caída pero originalmente debió estar erguida como un pilar central.

2) La piedra «Talón» (Heelstone), ubicada en el medio de la avenida de entrada, fuera del terraplén más externo del foso circular. Esta piedra (junto con la del Altar), marcan el eje del monumento que se orienta hacia la salida del sol en el solsticio de verano.

3) Cuatro piedras de «estación» colocadas en los circuios de Aubrey; dos de ellas alineadas estaban ubicadas en sendos pequeños pozos rodeados de un terraplén de tierray greda. A los túmulos donde iban estas dos piedras, yaperdidas, se los llama los túmulos Norte-sur, porque marcan esa dirección, o lo que es lo mismo: el lugar de la salida y puesta del Sol hacia los equinoccios. Las otras dos, no rodeadas por tierra, marcan el eje cuyo extremo norte indica el punto de la puesta del Sol el día del solsticio de verano y el sur la salida del sol en el solsticio de invierno. En resumen las líneas definidas por estas cuatro piedras «estacionales» marcan los límites máximos del orto y ocaso no sólo del Sol sino también de la Luna según investigaciones recientes.

4) Por las huellas dejadas en el terreno había seguramente dos piedras en la intersección de la avenida con el foso, como una puerta ceremonial, por cuyo centro se vería la salida del sol en el solsticio de verano, apareciendo detrás de la Heelstone. Una de ellas, caída hoy hacia un costado, es llamada la «piedra del sacrificio».

¿Cuál era la finalidad de Stonehenge?
La complicada planificación y elaboración, y los miles de horas de trabajo empleados en su construcción demuestran la importancia de Stonehenge. Y el hecho de que los arquitectos necesitaran las areniscas azules y verdes de Gales parece indicar que estos megalitos eran ingrediente fundamental para la proyección del lugar. Evidentemente, Stonehenge no se diseñó para servir simplemente como lugar de reunión. ¿Para qué, entonces? Existen algunos indicios sobre su posible finalidad.

En el solsticio de verano, el sol sale entre la piedra Talón y otra ya desaparecida. ¿Podría el lugar haber sido diseñado para exponer los restos de los antepasados a los rayos vitalizadores del sol en este momento tan significativo del año? Las cremaciones descubiertas en los 56 orificios de Aubrey demuestran que aquí se celebraban ritos funerarios, y es posible que los mismos simbolizaran ingresos al más allá.

El astrónomo estadounidense Gerald Hawkins ha utilizado un ordenador para descifrar muchos alineamientos de piedras, llegando a la conclusión de que Stonehenge era un sofisticado observatorio celeste. Pero es muy dudoso que las observaciones fueran precisas y que los antiguos procurasen objetivos similares a los de los científicos actuales. Probablemente su principal interés residiera en establecer un calendario básico y determinar los movimientos de los cuerpos celestes por motivos religiosos.

Los constructores de Stonehenge no eran gente primitiva, de vida campesina. Aun cuando no dejaran ningún testimonio escrito, es muy probable que poseyeran conocimientos y técnicas importantes. Tal vez nadie haya acertado aún con la verdadera función de Stonehenge. Y quizá tenga razón John Michell, el estudioso británico del esoterismo, cuando insinúa que Stonehenge era «un templo cósmico dedicado a los doce dioses del zodíaco, que representa la cosmología ideal, la imagen perfecta y completa del universo».

La crónica más cercana a la realidad indicaría que las 80 piedras que pesan -toneladas cada una habrían sido movidas por trineos y carros con ruedas hasta la costa galesa. Colocadas sobre balsas fueron remontadas río arriba por e. Severn y luego por otros ríos interiores hasta el lugar donde fueron finalmente emplazadas. Es probable que esa zona estuviese poblada por seres de la edad de bronce que quizá hayan sido precursores de los CELTAS y aunque no hay pruebas concretas, algunos los asocian a los DRUIDAS, misteriosos personajes que realizaban sacrificios con animales y a lo mejor, con humanos. John Aubrey (1626-1697), estudioso de la Antigüedad, vinculó a Stonehenge con los druidas, aunque el monumento de piedra es anterior en unos dos mil años a los tiempos reales de los druidas.
Stonehenge fue probablemente un espacio ritual, un templo, una tumba o un lugar de reunión para festivales, aunque hay quienes sostienen que ver la puesta o salida del Sol cerca del enorme túmulo produce sobrecogimiento y la sensación de que, además, debió haber tenido algún motivo estelar.

PARA SABER MAS…
Respecto al uso como Monumento Astrológico, explica Norma Palma en su libro: «Huellas en el Cielo»:

Por su parte, el investigador arqueólogo Walsey, luego de estudiar los trabajos de sus predecesores respecto de Stonehenge y de compararlo con los pueblos de oriente, afirmó que: «… sí un sabio brahmán hubiera contemplado estas ruinas habría podido comprender más de su diseño que nosotros, y descubrir algunos vestigios de un arte completamente desconocido para el momento actual».

Algunos detalles astrológicos del monumento:
1) Cuatro «estaciones» simbolizadas por las cuatro piedras que marcan los extremos del año solar, extremos que están en correspondencia con los cuatro elementos en su forma cardinal (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio).

2) Los treinta días promedio del mes, con sus noches (los bloques de piedras erguidos) y sus días (los espacios entre piedras, que dejan pasar la luz a un observador interior). Los 30° de cada signo, y más hacia adentro, los 60′ de cada grado (el Círculo de piedras Azules), también representan claramente un ciclo de 60 años, ciclo humano fundamental que es la composición de varios ciclos planetarios y de progresión básicos (2 ciclos soli-lunares progresados, 2 ciclos de Saturno, etc.)

3) Lunaciones y eclipses: Los hoyos de Aubrey servían para predecir lunaciones y eclipses y sus posiciones mediante observación directa según se ha determinado mediante estudios computarizados. Los agujeros de Aubrey son 56 = 2 x 28, pues 28 es el número de días del mes lunar y un importante ciclo de 4 veces 7 (cuatro semanas, o cuatro ciclos de siete años en que se completa la evolución humana, física y emocional).

4) Las herraduras interiores son como un «cuenco» abierto a la energíacósmica del solsticio de verano. Las piedras de «fondo» del «cuenco» (las que enfrentan al solsticio), son más pesadas, como simbolizando el día «mayor» del Sol Victorioso, la plenitud de la vida y el punto culminunle del ciclo, al igual que la Luna Llena en el ciclo Lunar.

Las piedras de la herradura mayor son 10, dispuestas encinco trilitos, ¿representan los 10 planetas y los cinco elementos tradicionales, los cuatro que utilizamos y el éter, el elemento «central». Esta herradura Sarsen sería claramente «solar».

5) La herradura de piedras azules, interior a la gran Herradura Sarsen, tiene 19 piedras, un número a la vez simbólico y astronómico: es el número de ciclo Saros de los eclipses, del ciclo nodal y la nutación del eje terrestre, todo relacionado entre sí, lo que indica un conocimiento astronómico avanzado. Esta herradura, interior, más pequeña, con piedras más livianas, sería de carácter «lunar».

6) Y finalmente algo muy curioso y sugestivo: En las proximidades de Stonehenge se han desenterrado piedras semipreciosas procedentes de Egipto, Europa Central y la costa oriental de Inglaterra. Las piedras egipcias datan de 1400 años a.C.

Fuente Consultada:
100 Maravillas del Mundo-CNICE-Wikipedia-Encarta
Huellas del Cielo de Norma Palma de Sindona

Basilica Santa Maria La Mayor Paseo Virtual Iglesias de Roma

Basílica Santa María La Mayor
Paseo Virtual Iglesias de Roma

La Basílica de Santa María Mayor es una verdadera reliquia del siglo V. Es la única de las cuatro basílicas mayores de Roma (las otras son San Pedro, Letrán y San Pablo Extramuros) que conserva su planta paleocristiana intacta, aunque ha sufrido numerosos añadidos a lo largo de los siglos. Santa María Mayor es el primer templo cristiano dedicado a la Virgen. Su origen se remonta al Concilio de Éfeso (año 431), que sancionó la maternidad divina de María, tema sobre el que gira toda la iconografía del templo.

Después del Concilio de Éfeso (431), en el que la madre de Jesús fue proclamada Madre de Dios, el papa Sixto III (432-440) erigió en Roma, sobre el monte Esquilino, una basílica dedicada a la Santa Madre de Dios, basílica que fue llamada más tarde «Santa María la Mayor». Es la iglesia más antigua dedicada en Occidente a la Virgen María.

La basílica actual sigue siendo la mas grande dedicada a la Madre de Dios en Roma y la mas esplendorosa en Italia después de Loreto. Debido a su enorme tamaño y esplendor pero sobre todo por ser la mas antigua dedicada a la Virgen, recibió el título de Basílica de Santa María la Mayor. (Hay cuatro basílicas mayores, las otras tres siendo: San Pedro, San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros).

Al ser una basílica patriarcal, Santa María la Mayor es usada a menudo personalmente por el Papa. Santa María la Mayor es (junto con Santa Sabina, algo posterior) la única iglesia romana que conserva la planta estrictamente basílical y la estructura paleocristiana primitiva. El alzado, en cambio, no se mantiene en su estado original debido a los varios proyectos de construcción adicionales (casi todas intentando imitar el estilo primitivo) y los daños del terremoto de 1348.

El nombre de la iglesia refleja dos ideas de grandeza, por un lado la de una basílica mayor en oposición a una basílica menor y también a la de la Virgen María, como verdadera Madre de Dios. En el idioma griego esta doctrina es conocida como Theotokos, oficialmente adoptada en el Concilio de Éfeso en 431. La Basílica de Santa María la Mayor es el lugar más grande e importante de los dedicados en Roma al culto mariano.

Después de que el papado de Avignon acabase formalmente y los papas regresaran a Roma, la Basílica de Santa María la Mayor se convirtió en un Palacio de los Papas temporal debido al estado de deterioro en que se encontraba el Palacio de Letrán. La residencia papal se trasladó posteriormente al palacio del Vaticano en lo que actualmente es la Ciudad del Vaticano.

ALGUNOS TÉRMINOS CONSTRUCTIVOS

ÁBSIDE: en arquitectura dícese de la parte de un templo abovedado y semicircular que está en la parte posterior, dentro la cual está el altar y el sacerdote cuando oficia la misa. En una vista en planta (de arriba) sería la parte superior de la cruz.

BAUTISTERIO: (baptisterio) Es el lugar del templo donde está la pila bautismal

CAPILLA BORGHESE: capilla paulina, también llamada Capilla Borghese, tiene su origen en junio de 1605, cuando el papa Pablo V decide su edificación, con cruz griega y dimensiones de una iglesia pequeña para ser su lugar de enterramiento. Fue edificada para custodiar la Imagen de la Virgen «Salus Populi Romani» bajo encargo de Pablo V.

La Montaña Sagrada de China TaiShan Montes Sagrados Taoismo

La Montaña Sagrada de China Taishan

TAISHAN: MONTAÑA SAGRADA DE CHINA
La montaña sagrada de T’ai-shan se alza sobre la amplia llanura aluvial del río Amarillo, cuna de la civilización china. En los comienzos del Imperio chino, la montaña marcaba la frontera entre lo conocido y lo desconocido, entre el mundo de los impuestos, las obras públicas, el trabajo y la muerte, y el mundo bárbaro de Shantong, más al este.

En Shantong vivían magos que estudiaban los secretos de la vida eterna y que visitaban a los inmortales que habitaban las islas del mar oriental. Los antiguos pueblos han adoraban la naturaleza, honrando entre sus muchos dioses a ríos y montañas. T’ai-shan es lugar venerado desde aquellos tiempos. Según la tradición, el legendario emperador Shun celebraba en T’ai-shan los grandes sacrificios al Cielo y la Tierra dos mil años aC.

El primer emperador ch’in, que conquistó y unificó los estados guerreros, acudió a los oficios de T’ai-shan el año 219 aC. El emperador Wu Ti fue en peregrinación a la montaña, para prestar sus sacrificios, en 110 aC. Y a lo largo de los siglos, el patrocinio imperial continuó: un emperador sung del siglo XI concedió a T’ai-shan el título de Igual al Cielo, y en 1736 el emperador Chien Lung ofrendó una magnífica lápida de jade con poderes mágicos.

Pero T’ai-shan jamás se vio relacionada con la fe de la China oficial, las enseñanzas de Confucio; de hecho, constituye la más sagrada de las cinco montañas del taoísmo, de la fe del mago y el alquimista, del marginado y el rebelde.

Fundamentos de la doctrina taoísta
El taoísmo es, a la vez, la más austera y la más mundana de las religiones. En el siglo IV aC, las tierras de los pueblos han se veían sacudidas por continuas guerras. Según los primeros taoístas, la paz sólo podía alcanzarse si se renunciaba a las ambiciones materiales para entregarse a la observación y la comprensión de los mundos interior y exterior.

El padre del taoísmo, Lao-tsé, describió la Vía (Tao) del siguiente modo: «Quienes saben, no hablan; quienes hablan, no saben.» La ética taoísta era individualista y democrática, basada en el retorno a comunidades pequeñas y autogobernadas de individuos libres, tal como los taoístas creían que habían existido en otros tiempos. Los enfrentamientos se consideraban consecuencia de la incapacidad de actuar en sintonía con la verdadera naturaleza de la realidad, el Tao.

El taoísmo insiste en el aspecto receptivo, pasivo y observador de la naturaleza humana. Para la filosofía china, éste es el yin o fuerza femenina. Los primeros taoístas rechazaban la distinción entre los conceptos de «superior» e «inferior» en los mundos humano y animal, prefiriendo observar y procurar la unidad y la armonía esenciales de todas las cosas.

Como resultado de ello, se convirtieron en maestros en alquimia y adivinación. Con el paso del tiempo, el taoísmo se fue identificando paulatinamente con los cultos populares misteriosos y mágicos. Para muchos, el panteón taoísta se confundía con los dioses y los demonios asociados a la nueva doctrina budista.

Desde tiempos muy antiguos, los peregrinos suben los miles de escalones que llevan al Templo del Emperador de Jade, en la cima de T’ai-shan, la montaña más sagrada de China, venerada desde hace siglos por budistas y taoístas. Las numerosas deidades que habitan sus laderas rocosas controlan el destino del hombre. Los peregrinos inician la ascensión, que dura seis o siete horas, por la noche, y pasan por la Puerta Sur del Cielo de madrugada, con el propósito de contemplar un objetivo especial de su viaje: la espectacular salida del sol sobre las montañas.En la tierra natal de Confucio, la sagrada montaña taoísta de T’ai-shan se eleva a una altura de 1.524 m sobre la llanura del río Amarillo, en la provincia oriental de Shan-tong. Una vez tras otra, los rebeldes taoístas han bajado de las colinas de Shan-tong; al pie de T’ai-shan los bóxers mataron en 1899 a un misionero europeo, dando pie a un levantamiento que conmovió al mundo.

Una multitud de dioses
A medida que sube los 7.000 escalones de T’ai-shan —desde el pueblo de T’ai-an al Templo del Emperador de Jade, situado en la cima—, el visitante va encontrando templos, arboledas de cipreses y pinos, estanques y cascadas. En la década de 1930, un viajero occidental informó que en la época de la peregrinación anual, entre febrero y mayo, subían a T’ai-shan diez mil personas por día, y algunas de ellas efectuaban de rodillas el ascenso de seis horas.

Al pie de T’ai-shan se halla el Templo de la Cumbre, dedicado al dios de la montaña, con magníficas pinturas en la sala central que representan una procesión en su honor. Tras la introducción del budismo en el siglo IV, este dios resultó identificado con el Juez de los Muertos.

Los templos que se dejan a un lado durante el ascenso están dedicados a divinidades femeninas: la Emperatriz del Oeste, Wang Mu Chi, y la Diosa de la Estrella del Norte, Tai Mu. Tai Mu posee un tercer ojo, muchos brazos y un probable origen indio. Su palacio es la constelación de la Osa Mayor, que gira eternamente alrededor de la Estrella Polar. Otra prueba de las relaciones de este centro esencialmente taoísta con el budismo es la gran roca plana que tiene tallada la Sutra del diamante, que para los chinos es la más respetada de todas las escrituras budistas, y que enseña que todo es ilusión.

Según la leyenda, Lao-tsé fue el fundador del taoísmo y autor del texto sagrado Tao Té-king, cuya traducción seria Libro de la Vía y de la Virtud. No se sabe mucho de este maestro místico, que nació hacia el 604 aC y que, con el nombre de Li Po-yang fue bibliotecario de la corte de los Cheu.

 Contemporáneo de Confucio, enseñaba a actuar con el mínimo esfuerzo, siguiendo las tendencias de los hechos naturales sin luchar contra ellas. En el siglo V el taoísmo era ya una religión elaborada, y el budismo mahayana adoptó muchas de sus características.

En el último tramo de escaleras, el peregrino pasa por la Puerta Sur del Cielo, entrando en el templo dedicado a la Hija de la Montaña, Pi Hsia Yuan Chun, Diosa del Amanecer y primera señora de T’ai-shan. El templo más importante de la cima es el del Emperador de Jade, Yu Huang, ensalzado como divinidad suprema por el emperador Chen Tsung, de la dinastía sung, hace unos mil años. Desde entonces, el Emperador de Jade ha mantenido su posición privilegiada en el panteón taoísta y es Señor del Tiempo Presente.

Centro de energía vital
Desde la cima de T’ai-shan se disfruta de una vista espectacular: al norte, el curso del río Amarillo, y al sur, la provincia donde nació el gran filósofo Confucio, el año 551 aC. Junto con su discípulo Mencio, nacido también en la misma provincia. Confucio difundió la filosofía que habría de servir de guía al gobierno de China durante dos mil años. Quizá la ética del taoísmo no resultara muy útil en cuanto a temas de gobierno, pero se acostumbraba solicitar los servicios de expertos taoístas para dar cumplimiento a las obligaciones con los antepasados.

Con el fin de determinar la localización más favorable de una sepultura se necesitaba Feng-Shui, la «comprensión del viento y el agua», y los taoístas, que consideraban la Tierra como organismo vivo, lleno de energía vital, eran diestros en estas materias.

Los lugares sagrados del taoísmo fueron elegidos en su totalidad como centros de energía vital, y T’ai-shan, el más excepcional y misterioso de ellos, captó prácticamente todos los poderes para sí. Docenas de otros templos, donde se puede ofrecer oraciones para obtener fertilidad, suerte en los negocios, larga vida o el conocimiento del futuro, están situados en la ladera que conduce a T’ai-shan.

Los dioses venerados en estos templos representan todas las religiones tradicionales chinas, incluida la más primitiva del Dios de la Montaña. Pero para el taoísmo esto no resulta extraño, sino natural. Ninguna respuesta simple a las interrogantes más profundas será la verdadera, porque la verdad debe ser hallada en la variedad de la naturaleza y la experiencia humanas.

Hoy, los dioses se han marchado de T’ai-shan. Hay pocos peregrinos. Y los turistas sólo acuden a admirar la gran escalinata, las puertas, los templos. las cuevas, los murales, el jade y el bronce, la madera, el agua y la piedra, así como los propios vientos volcados hacia las oscuras intenciones de los hombres.

En santuarios laterales de las laderas de T’ai-shan, algunos peregrinos siguen observando el antiguo ritual de quemar «dinero» especial de papel. Tradicionalmente, el festival de Qing Ming en primavera es la mejor época para estos sacrificios, destinados a aplacar o sobornar a los funcionarios que administran el más allá. Dada la perenne obsesión china por la burocracia, se considera prudente efectuar tales ofrendas para facilitarse el viaje final.