Revoluciones Burguesas Gerónimo

Los Intereses Economicos En El Desarrollo de los Paises Capitalistas

Los Intereses Economicos Para El Desarrollo de los Paises del Siglo XIX

IMPORTANCIA DE LOS INTERESES ECONÓMICOS: Ningún país civilizado vive exclusivamente de sus productos sin comprar ni vender nada fuera.

A medida que la industria se ha desarrollado y los transportes se han hecho más rápidos y frecuentes, los cambios internacionales han aumentado y la división del trabajo ha venido a ser cada vez más acentuada entre las naciones.

Cada una se ha especializado en una clase de industria, o en una rama de la agricultura.

Ningún gobernante ha pretendido que su país pudiera prescindir de comerciar con el extranjero, pero muchos han sostenido que el interés de una nación está en comprar lo menos posible y vender lo más posible al extranjero, que hay que fomentar las exportaciones y disminuir las importaciones, que hacen la competencia a los productos nacionales, y han propuesto contener las importaciones valiéndose de tarifas aduaneras.

Los Intereses Economicos Para El Desarrollo de los Paises del Siglo XIX

Es el proteccionismo. A veces un país ha intentado impedir totalmente la competencia extranjera, valiéndose de tarifas prohibitivas.

Hasta el siglo XVIII, todos los gobiernos consideraban la rivalidad comercial como una verdadera guerra en que los procedimientos más violentos estaban permitidos.

En la Edad Media, varias ciudades mercantiles habían destruido a sus rivales.

En el XVII y el XVIII, cada gobierno prohibía a los extranjeros el comercio con sus colonias, y, cuando podía hacerlo, con el Oriente y el Extremo Oriente.

Pero cuando Holanda, Francia e Inglaterra produjeron más de lo que necesitaban en el interior, sus negociantes pidieron a su gobierno que obtuviese fuera atenuada la prohibición en los Estados extranjeros.

Los ministros comprendieron que el desarrollo económico aumentaba la riqueza del país y trabajaron para que se incluyeran en los tratados cláusulas económicas.

Desde entonces, la mayor parte de los tratados entre las naciones comprendieron estipulaciones en favor de la industria y del comercio.

En el siglo XVIII, los economistas sostuvieron que la libre competencia era indispensable para el desarrollo de la industria y del comercio. Pidieron por primera vez, la libertad del comercio internacional, la rebaja de las tarifas de aduanas y aun el librecambio, es decir, la abolición de los derechos.

El tratado de 1786 entre Francia e Inglaterra, que rebajó ciertos derechos en los dos países, fue el primer acto oficial de la libertad de comercio. Durante las guerras de la revolución y del imperio, Francia e Inglaterra volvieron a la prohibición.

Durante el período de desairollo industrial que siguió a la paz de 1815, los particarios del librecambio hicieron una propaganda que decidió a Inglaterra a abandonar las tarifas protectoras (1840-1846).

Querían hacer la vida menos costosa a los obreros y permitir la baja de los salarios dejando entrar libremente el trigo extranjero, querían ayudar al desarrollo de la industria haciendo posible la firma de tratados de comercio que abrieran a los productos manufacturados ingleses el resto del mundo.

Desde 1846, la vida económica inglesa está basada en la importación de alimentos y materias primas, en la exportación de hulla, de tejidos de algodón, de hierro fundido y de acero.

En Francia, los propietarios agrícolas y los fabricantes de hierros y de tejidos, que temían la competencia inglesa, pedían el mantenimiento de tarifas elevadas.

A pesar de ellos. Napoleón III, partidario de la libertad de comercio, hizo en 1860 con Inglaterra y Francia hicieron tratados análogos con la mayor parte de los gobiernos.

Eran entonces, con Bélgica, las únicas naciones industriales, y se repartían la clientela de los demás países.
En el último tercio del siglo XIX, otras potencias, sobre todo Alemania y los Estados Unidos, se hicieron industriales.

Los capitalistas de estos países, que establecían nuevas fábricas, se unieron a los propietarios agrícolas para pedir la vuelta al proteccionismo, a fin de asegurarse el mercado local.

Además de los antiguos argumentos, los proteccionistas hacían valer un motivo tomado de la paz armada en que Europa vive desde 1871.

Se decía que la guerra era posible en todo momento y que cada país debía ponerse en disposición de producir todo lo necesario para su consumo, a fin de poder vivir cuando fuera atacado.

Alemania elevó sus tarifas después de 1878, y las hizo casi prohibitivas en 1902. Francia volvió a hacerse proteccionista en 1892.

El movimiento proteccionista ganó casi todos los demás Estados, Rusia, los Estados Unidos, las colonias inglesas de Australia, establecieron sobre ciertos productos industriales tarifas que se pueden llamar prohibitivas.

Sólo inglaterra y Bélgica, que viven del comercio exterior, han permanecido fieles a la libertad comercial, y todavía hay en ellas un fuerte sentido proteccionista.

La competencia de los Industriales y de los productores agrícolas mantienen el antagonismo entre las naciones.

Los intereses económicos ocupan un lugar cada vez mayor en las relaciones internacionales.

Sin embargo, las naciones no han podido cerrarse por completo al comercio extranjero. El régimen proteccionista causa inquietud a los industriales que producen para la exportación, porque los expone a verse arruinados por tarifas de represalia.

Descontenta a los negociantes y a los armadores de los puertos, porque disminuye el tráfico exterior.

Los amenazados de este modo han reclamado la intervención de su gobierno. Los Estados proteccionistas han tenido que concederse así unos a otros reducciones de tarifas equivalentes mediante tratados de comercio, temporales, pero renovables.

En general tienen dos tarifas: la máxima se aplica a los productos de los países que no tienen el beneficio de un tratado de comercio, lo cual es caso excepcional; la mínima es aplicada a los demás, es decir, a casi todos.

Ciertos tratados de comercio establecen aún una tarifa inferior a la mínima.

El régimen actual del tráfico entre naciones es, pues, en general, el proteccionismo mitigado por tratados de comercio. El interes que tienen los comerciantes en facilitar las relaciones internacionales compensa la tendencia de los productores a restringirlas.

EL IMPERIALISMO

El mercado nacional, aun cuando protegido por tarifas de aduanas, no basta para la gran industria.

Los gobiernos de los países industriales tienen por tanto que buscar mercados que puedan reservar a sus nacionales; el desarrollo de la industria en grande escala ha conducido así a un gran movimiento de expansión colonial.

Al mismo tiempo, los armamentos formidables hechos desde 1871 predisponían a las potencias a las expediciones guerreras.

A partir de 1871, casi todas las tierras que habían permanecido independientes de las naciones occidentales, sobre todo en África, han sido repartidas entre los Estados europeos.

Inglaterra, que había llegado a ser la primera potencia colonial del mundo, ha conservado su puesto.

Su dominio es hoy el mas extenso y más poblado del mundo (400 millones de habitantes).

No ha cesado nunca de ensancharlo, pero no siempre con la misma rapidez.

El gabinete liberal, presidido por Gladstone, inauguró una política de economía y de paz.

Hizo pocas expediciones militares y llamó a una parte de las tropas estacionadas en las colonias.

El partido conservador, organizado y dirigido por Disraeli, protestó contra la detención de la expansión colonial. Llamó a los gladstonianos little Englanders, partidarios de la «pequeña Inglaterra».

El se servía gustoso de la palabra Imperio para designar el conjunto de las posesiones británicas.

Disraeli hizo que se añadiera al título de rey de Inglaterra el de emperador de la India, que había usado en otro tiempo el Gran Mogol.

Se tomó la costumbre de llamar imperialismo al deseo de expansión colonial, e imperialistas a los partidarios de esta política.

En 1887, con ocasión del jubileo de la reina, el ministerio conservador Salisbury reunió en Londres a los primeros ministros de las colonias autónomas y les hizo algunas proposiciones para la organización de una defensa común.

Se empezó desde entonces a hablar de una Federación que reuniría las diferentes partes del Imperio.

Desde que las colonias habían obtenido un gobierno autónomo, el único lazo entre Inglaterra y ellas era el gobernador enviado a cada una por Inglaterra.

Se empezó a hablar de la creación de un consejo de defensa común, o incluso un parlamento imperial; en una palabra, de hacer para el conjunto del Imperio Británico lo que se hizo con el Canadá en 1867, con Australia en 1901.

Muchos imperialistas se hicieron partidarios de la Federación al mismo tiempo que de la expansión colonial.

El más influyente fue Mr. Chamberlain, ministro de las Colonias en el gabinete conservador desde 1895 a 1905.

El ministro de las Colonias reunió a los primeros ministros coloniales en Londres en ocasión del jubileo de diamante de la reina (1897), más tarde cuando la coronación del rey Eduardo VII (1902).

No pudo convencerlos de su proyecto de federación porque el primer ministro canadiense y, después de él, el australiano, manifestaron que no querían entrar en el militarismo a la europea y que se limitarían a defender su país.

Entonces Mr. Chamberlain propuso una unión aduanera imperial. Las colonias son proteccionistas, protegen sus industrias contra Inglaterra tanto como contra los demás países. Inglaterra, por el contrario, vive en el régimen de la libertad de comercio. Mr. Chamberlain pedía que las colonias concediesen una tarifa de favor a los productos ingleses, e Inglaterra en cambio establecería tarifas protectoras contra los Estados extranjeros y dejaría entrar los productos de sus colonias.

Los adversarios de este proyecto decían que Inglaterra enviaba ya las siete décimas partes de sus expediciones a sus colonias, y que casi no podría enviar más con tarifas de favor, y en cambio no recibía de las colonias sino dos octavas partes de sus importaciones, y que los derechos elevados, indisponiéndola con sus proveedores extranjeros, perturbarían su comercio y su industria.

De esta suerte, el proyecto de imperialismo económico es enérgicamente combatido, no sólo por los liberales, sino por una fracción del partido conservador. El deseo de expansión colonial, por el contrario, es compartido hoy por casi todos los conservadores y por gran parte de los liberales.

El partido liberal-radical, que volvió al poder a fines de 1905, parece, sin embargo, principalmente preocupado de poner en condiciones de explotación las colonias y posesiones actuales.

Sus elementos radicales y los diputados obreros que le sostienen son partidarios de la paz.

El gobierno inglés actual es el único que ha tomado la iniciativa de proponer a los otros una reducción simultánea de los armamentos, que no ha sido bien acogida.

La palabra imperialismo ha pasado recientemente a los Estados Unidos, se emplea para designar a los partidarios de las adquisiciones coloniales.

Fuente Consultada: Historia Universal Ilustrada de Charles Seignobos Tomo IV Editorial Publinter Bs.As.

Causas de la Guerra Civil Americana La Secesion en Estados Unidos

Causas de la Guerra Civil Americana o Guerra de Secesión

Causas de la guerra civil – Los Contendientes El Conflicto La Política Durante La Guerra Resultados y Costes de la Guerra La Primera Guerra Contemporánea – La Reconstrucción

Causas de la guerra civil

Los Estados Unidos de América apenas llevaban “unidos” poco más de ochenta años cuando la nación fue sacudida por la Guerra Civil.

Una nación donde se fraguaban dos sociedades, cada una con modelos sociales, políticos y económicos distintos.

Una nación que en 4 décadas había visto multiplicarse varias veces su territorio, la compra de Luisiana a Francia, Florida a España, la anexión de Texas y la posterior guerra con México (1846-1848).

De este modo en el espacio de una generación, había nacido un enorme pero aún vació imperio, y conforme se expansionaba también fue adquiriendo mayores proporciones el problema de impedir que las fricciones y conflictos internos la deshicieran.

► Dos Modelos Económicos

El ambiente político de los Estados del Norte y del Sur había quedado moldeado por el interés del Segundo en sus plantaciones y en la conservación de la esclavitud, mientras el primero se inclinaba hacia el comercio, la navegación y los intereses financieros; de un lado se encontraban los agricultores deudores, y por otro los capitalistas acreedores.

Después de la Independencia, los primeros fueron representados por el partido demócrata de Thomas Jefferson y los últimos por los federalistas (más tarde republicanos) bajo Alexander Hamilton.

El factor principal de futuras disensiones entre Norte y Sur fue la impotencia política de la Constitución bajo la cual se gobernaban los Estados.

Era un instrumento ideado para controlar las diversas posiciones de cada Estado, pero inadecuado para sostener la solidaridad de un país en continuo crecimiento.

La Constitución había derogado a los artículos de la Confederación de 1777.

El Congreso de Filadelfia de 1787 trataba de resolver los problemas a los que se enfrentaba el nuevo Estado, deuda, conflictos comerciales interestatales, levantamiento social,…

La creación de la nueva Constitución fue fundamentada en los principios del federalismo como propugnaba Alexander Hamilton, (Dos cámaras, regulación del comercio, capacidad de implantar impuestos, pagar deudas y constitución de un ejército para la defensa de la joven nación) aunque el nuevo país estaba compuesto en su mayoría por pequeños granjeros propietarios, celosos de su independencia estatal, con lo cual el pragmatismo con el que estaba elaborada la Carta Magna, dejaba muchos cabos sueltos.

La interpretación de la Constitución por ambos bandos fue justificación de las agresiones mutuas.

El Sur por ejemplo defendía su libertad a seguir con su modo de vida.

También está el caso comercial. La Constitución garantizaba no poner impuestos de exportación, pero qué pasará cuando el Norte quiera proteger su industria imponiendo aranceles.

Las Guerras Napoleónicas habían dejado aislado al nuevo país, con lo cual éste se vio obligado a desarrollar una política económica propia.

El Sur fundamentalmente agrícola con cultivos de tabaco, caña de azúcar y sobre todo algodón, a raíz del invento de Eli Whitney de la máquina desmontadora de algodón que transformó el comercio de dicho producto.

El Norte por otro lado incentivó su desarrollo industrial, así no tenía que depender de la antigua metrópoli, además de desarrollar un tejido comercial, sobre todo en la zona de Nueva Inglaterra. Así nace la polarización económica.

Pintura Sobre la Guerra de Secesión Americana

En el Norte, los aranceles tenían como finalidad esencial proteger a las jóvenes industrias de su anulación por los competidores europeos, pero para el Sur principal foco algodonero del mundo estos aranceles suponían una traba.

Estas diferencias surgieron pronto con una demanda de separación sobre todo a raíz del “Arancel de las Abominaciones” de enero de 1828 cuando los buques del puerto de Charleston pusieron sus banderas a media asta.

Aquel mismo año, Georgia dirigió un largo memorial a los estados antiarancelistas, al año siguiente Mississippi recomendó la resistencia y Virginia resolvió que el arancel debía de ser rechazado.

► Desarrollo Histórico

En 1832, el Congreso eliminó los impuestos de una larga lista de importaciones, pero ello sólo contribuyó al malestar.

Carolina del Sur convocó una convención del estado en la que la ley de Arancel de 1828 (que protegía la producción lanera del norte) y la enmienda de 1832 quedaran nulas y sin valor.

Pronto se llegó a un compromiso terminando con la lucha por los derechos estatales.

La producción agraria del sur estaba sostenida por el trabajo de los esclavos.

Se establece que en el Sur habitarían de 3 a 4 millones de esclavos.

La cuestión de la esclavitud fue otra de las causas claves del conflicto. Entre 1781 y 1804 la esclavitud quedó abolida en el norte y hacia 1819, de los veintidós Estados existentes, once eran esclavistas y los restantes libres.

Los conflictos se iniciaron cuando aquel mismo año la ley de admisión de Missouri fue presentada a la Cámara de Representantes, pero como estado esclavista, con lo cual la paridad norte-sur quedaría alterada.

Se llegó a una solución de compromiso,Compromiso de Missouri: donde el nuevo Estado quedaría admitido como estado esclavista, conservándose el equilibrio al admitir al mismo tiempo a Maine como estado libre.

Y estableciendo la línea divisoria de 36º 30’ entre estados esclavistas y no esclavistas. John Quincy Adams añadió al respecto:

“Tengo la seguridad de que el actual problema es sólo prefacio o pagina primera de un trágico y grandioso relato aún por escribir”

Las posturas morales, de base religiosa, hicieron crecer en el Norte un fuerte sentimiento abolicionista, que pedía el freno a la extensión de la esclavitud y también la abolición de la misma.

La base política de estos abolicionistas será la del partido whig, posteriormente origen del partido Republicano.

En 1829 el negro David Walker publicó un folleto titulado Walker´s Appeal o Llamamiento de Walker, en el que ensalzaba la valentía de los negros y los instaba a la revuelta.

Un levantamiento de esclavos en Virginia se atribuyó a dicho folleto y a los abolicionistas de Boston guiados por William Lloyd Garrison.

Pese a que los abolicionistas fueron reprimidos, una continua propaganda literaria ( Harriet Beecher Stowe y su “La Cabaña del tío Tom”) y política contribuyeron a la divergencia entre los Estados.

La Guerra con México, que arrebató al país azteca la mitad de su territorio, consiguió para los Estados Unidos, los territorios de California y Nuevo México.

El hallazgo de oro motivó la rápida colonización de la Costa Pacífica y con ello la solicitud de California de inclusión en la Unión.

El Sur se opuso porque alteraba el equilibrio senatorial entre Estados Libres y Esclavistas.

Tras una serie de debates en 1850 se llegó a un compromiso que permitió la admisión de California como estado libre y la organización de dos nuevos territorios —Utah y Nuevo México— resultantes de las tierras conquistadas en la guerra, aplicándose el principio de soberanía popular, por el que las cámaras legislativas territoriales decidieran de forma autónoma su posición con respecto a la esclavitud cuando se integraran como estados de la Unión.

De este modo se llegó a que, mientras económica y demográficamente, el Sur permanecía siempre igual, el Norte continuaba expansionándose porque la conquista del Oeste, permitía al primero desplazarse fácilmente por aquellas tierras.

De ahí la pretensión del Sur de realizar la unión ferroviaria del territorio por la ruta del sur.

El tema de la expansión de la esclavitud volvió a estallar en 1854, cuando el senador de Illinois Stephen A. Douglas consiguió la aprobación de un proyecto de ley que establecía dos nuevos territorios (Kansas y Nebraska), aplicando en ambos el principio de la soberanía popular.

El Acta de Kansas-Nebraska invalidó el Compromiso de Missouri.

El primer resultado palpable de la Ley Kansas-Nebraska fue la creación de un partido antiesclavista, que resolvió oponerse a la extensión de la esclavitud, sus miembros decidieron llamarse “republicanos”.

Los republicanos abarcaban diversos elementos: radicales enemigos de la esclavitud, como Sumner; antiguos whigs, muchos de ellos conservadores; demócratas de “suelos libres”, como Chase y Lyman Trumbull; y “no-sé-nada” insatisfechos.

En la década de 1850, el cambio económico tuvo una repercusión enorme sobre los acontecimientos políticos.

Cada vez más, las líneas de fuerza de la economía se desplazaban sobre un eje Este-Oeste, y no Oeste-Sur.

Floreció el comercio del Mississippi; el ferrocarril central de Illinois unió al Sur con el Noroeste, y el algodón siguió desempeñando un papel significativo en el comercio Norte-Sur.

Pero el algodón ya no era el rey.

El nordeste producía los alimentos para el granjero del Oeste. Y el noroeste ya no dependía tanto del Sur.

En el nuevo territorio de Kansas se precipitó un conflicto por motivos de la esclavitud que sin duda fue uno de los alicientes de la Guerra.

En las elecciones para la legislatura territorial de marzo de 1855 se produjeron enfrentamientos entre grupos esclavistas procedentes de Mississippi y abolicionistas.

Se sabotearon las elecciones haciendo de Kansas un estado esclavista.

Los abolicionistas crearon un gobierno paralelo motivando que el estado de Kansas tuviera dos gobiernos paralelos.

Así la colonización del nuevo territorio se mostró violenta, luchando entre sí facciones esclavistas y abolicionistas.

Pero la violencia no sólo era propia de los colonos en Kansas, en el Senado un representante de Carolina del Sur golpeó al senador Sumner abolicionista convencido.

En 1859 había más Estados Libres que Esclavistas en ambas cámaras del Congreso, inclinado el equilibrio de poder a favor del Norte.

Las protestas del Sur eran cada vez más airadas y más cuando veían que el poder político en el Congreso se les estaba escapando.

Cada año miles de emigrantes acudían a los Estados Unidos. Les importaba poco la política y sólo procuraban ganar dinero.

Los ferrocarriles avanzaban día tras día, además en 1844 comienza la instalación del telégrafo Morse.

El Sur no sólo no crecía, sino que sus estados se iban debilitando a causa de los muchos ciudadanos que emigraban al Norte y al Oeste.

La cada vez mayor población del Norte exige garantías fiscales, comerciales, y en general de apertura económica que dañaban al Sur El Sur, sin embargo, consideraba tales medidas discriminatorias, creyendo que favorecían los intereses comerciales del norte, y pensaba que era intolerable la agitación antiesclavista que se desarrollaba en varios estados, muchos de los cuales, por ejemplo, aprobaron leyes de libertad personal en un esfuerzo por contrarrestar el reforzamiento de las leyes de esclavos fugitivos, lo cual vulneraba la Constitución.

Los sureños también estaban preocupados por la frecuencia con la que obtenían cargos electivos los free soilers, políticos que propugnaban la no-admisión de estados esclavistas en la Unión.

El presidente demócrata James Buchanan (1857-1861) pidió al Congreso que admitiera a Kansas en la Unión como estado esclavista, una propuesta que ofendió a los norteños; además el Tribunal Supremo dictaminó el 7 de marzo de 1857 en el caso Dred Scott, donde el Tribunal Supremo rechazó el caso de un esclavo contra su amo, en un juicio que conmocionó los sentimientos nordistas, que “la Constitución de Estados Unidos no daba autoridad al Congreso para prohibir la esclavitud en los territorios”, y según la misma “los esclavos no tenían ningún derecho según la misma”.

La división se hizo más profunda en 1857, la depresión económica golpeó con fuerza al Norte, dejando intactos a los estados algodoneros. Esto les hizo pensar que su economía basada en la esclavitud era superior.

Dos años después, el 16 de octubre de 1859, John Brown, acérrimo opositor a la esclavitud, atacó el arsenal federal de Harpes Ferry para organizar una rebelión general de esclavos.

Ese ataque, unido a la condena norteña de la decisión tomada en el caso Dred Scott, acabó por convencer a los sureños de su creciente inseguridad dentro de la Unión. Se trataba de una amenaza que no podía ser ignorada, y en ambos bandos se alzaron muchas voces para disolver la Unión, de forma que Norte y Sur siguieran caminos separados.

Puedes Ampliar los Antecedentes de la Guerra Civil Americana

Mapa de Ambos Bandos Enfrentados

El Estallido del Conflicto:

La Secesión de la Unión no sólo era una idea y un rumor, pronto se llevará a cabo.

Los derechos estatales del Sur, eran más importantes que las leyes Federales.

Será después de las elecciones presidenciales de 1860, en las mismas, la división en las filas del Partido Demócrata dio como resultado la candidatura por parte del ala sureña de John Breckinridge, de Kentucky, y por parte del ala norteña de Stephen Douglas.

Los demócratas del Sur vieron en la Ley Kansas-Nebraska un engaño por parte de Douglas, que había apostado por la soberanía popular.

El recién constituido Partido de la Unión Constitucional, que reflejaba el sentimiento de concesión aún arraigado en los estados fronterizos, nominó a John Bell, de Tennessee.

Era una composición de viejos whigs, “no-sé-nada” y moderados del norte y sur.

No apoyaban otros principios que la Constitución, la Unión y la aplicación de leyes. Este intento de fundar un partido de consenso que trataba de solucionar el problema de la esclavitud con el dialogo, llegó demasiado tarde.

Los republicanos eligieron a Abraham Lincoln, en una campaña en la que se oponían a la expansión de la esclavitud y apoyaban una tarifa proteccionista, subsidios federales para mejoras internas y una ley de residencia.

Los demócratas secesionistas aseguraron prácticamente la elección de Lincoln y esto a su vez convenció a los sureños que tenían que hacer un esfuerzo para lograr la independencia en lugar de quedar aislados políticamente.

En Diciembre tras la elección del candidato republicano, considerado antiesclavista y defensor del Norte.

Un abogado que tenía un pesado lastre, como era la condena a la Guerra con México y que se había opuesto desde su puesto en el Congreso a la esclavitud.

La propaganda del Sur le tachaba como “Honest Ape”. Carolina del Sur se escindió de la Unión el 20 de diciembre de 1860 le siguieron Mississippi, Florida, Alabama, Georgia y Luisiana.

A principios de Febrero de 1861 en Montgomery, Alabama, los representantes de los estados secesionados se reunieron para crear una nueva nación, los estados Confederados de América.

La Constitución provisional adoptada era similar en líneas generales a la de los Estados Unidos, pero permitía la esclavitud, prohibía el comercio de esclavos con África, aunque permitía la Trata entre los Estados.

Los Estados del Sur se separaban, según ellos, por los agravios que el Norte producía entorno a la cuestión de la esclavitud.

La historiografía posterior ha considerado la Secesión como un error, pues sureños y demócratas unidos, tenían mayoría en ambas cámaras, con lo cual Lincoln no podía hacer nada sin el consentimiento del Congreso, entre ellas la principal la esclavitud.

Buchanan tenía tanto poder para defender la propiedad federal y gravar con impuestos federales a los Estados que obstruían la ley federal, pero simplemente se limitó a regañarles.

Entre tanto la deserción de funcionarios federales a filas secesionistas estaban dejando vacío el entorno político de Washington.

La guerra era evitable, si Lincoln simplemente hubiera aceptado la Secesión y se hubiera contentado por ellos.

Pero la cohabitación de ambas naciones hubiera sido imposible. ¿Qué hubiera pasado con los esclavos fugitivos?.

Sí la Unión reconociera el derecho de la Secesión, ¿qué pasaría en el futuro con otros Estados descontentos?.

Los intentos de conciliación en la “Comisión de paz o de la concordia” fracasaron, incluso hubo condiciones por parte republicana, como aceptar a Nuevo México como Estado esclavista.

El hombre elegido para liderar la Confederación será Jefferson Davis, antiguo Secretario de Guerra.

Un mes más tarde, Texas se unía a los secesionistas. Más por deseo de defensa de los estados secesionados que de atacar al Norte, Davis llama a filas, pidiendo una leva de 100.000 voluntarios.

Como parte del plan de defensa, la Confederación se apoderó de los arsenales federales, las instalaciones militares, oficinas postales y de aduanas dentro del Sur.

Desde el punto de vista del Sur, la jurisdicción de esos lugares pasaba, con la secesión, a los estados, y su retención por parte del gobierno federal equivalía a un acto de guerra.

Fuerte Sumter en la bahía de Charleston no se rindió a los hombres del Sur. Cuando Lincoln anunció su intención de enviar refuerzos, los Confederados comprendieron que debían utilizar la fuerza.

A las 4.30 de la madrugada, del día 12 de Abril un cañón sudista disparó el primer tiro de la Guerra Civil Americana.

La Confederación fue la agresora, como Lincoln pretendía.

Como había dicho en su discurso de posesión, ahora tenía justificación para llamar a la movilización de voluntarios:

“…En vuestras manos, mis descontentos paisanos, y no en las mías, descansa la posibilidad trascendental de una guerra civil. No puede existir conflicto sin que vosotros seáis los agresores…»

Esta medida motivo que estados indecisos como Arkansas, Carolina del Norte, Tennessee, y Virginia optaran por su inclusión en la Confederación.

Pero no todos los estados esclavistas formaron parte de la Confederación, así nos encontramos los llamados fronterizos: Maryland, Kentucky y Missouri, que se mantuvieron en la Unión, así como una parte de Virginia (Occidental) que se desligó de Virginia para mantener su lealtad a Washington.

La votación por la secesión de Virginia supuso una victoria pírrica por parte de los secesionistas.

Los condados occidentales fueron votantes mayoritarios de Bell, de ahí que apostaran por permanecer en la Unión. Formaron un gobierno provisional y en 1863 fueron admitidos en la Unión como el nuevo estado de Virginia Occidental.

En algunos Estados todavía indecisos se vivieron escenas de guerra civil interestatal para posicionarse de un bando u otro. Como fue el caso de Missouri y California.

En el estado del Pacífico hubo luchas armadas entre ambos bandos, al final la victoria fue para los Unionistas.

De todas formas California era un Estado lejano para ayudar a la Unión, sí bien su ayuda pecuniaria fue muy estimada.

Vida y Magnicidio de Abraham Lincoln