¿Que es un Gran Personaje en la Historia?

La Prehistoria y la evolucion del hombre: edad de los Metales Neolitico

LA PREHISTORIA: EDAD DE PIEDRA Y DE LOS METALES

Como todos sabemos, la historia estudia el pasado del hombre desde que éste apareció sobre la Tierra. Sin embargo, los historiadores acordaron organizar este pasado en dos grandes períodos: la prehistoria y la historia, señalando como división entre ambos la aparición de la escritura, hecho sucedido aproximadamente en el 4.000 a.C.

En la actualidad, esta separación es replanteada por la comunidad científica pues los investigadores reconocen que no todos los pueblos del mundo conocieron la escritura en el mismo momento, por lo tanto, no entraron en los tiempos históricos.

cuadro prehistoria

Métodos para fechar el pasado

El investigador que se dedica a estudiar la prehistoria, al no poder contar con documentos escritos, trata de reconstruir el pasado basándose en los restos culturales encontrados. Para poder establecer la antigüedad de estos restos, se utilizan métodos especiales. Sin embargo, las fechas en el período prehistórico son siempre aproximaciones.

Uno de los primeros métodos desarrollados fue la dendrocronología, que consiste en observar los anillos de crecimiento presentes al cortar un tronco de árbol. Analizando entonces los troncos, o los elementos hechos con madera de los mismos, es posible deducir su antigüedad pues a cada año corresponde un determinado tipo de anillo presente en todos los árboles.

Otra forma de datación es el análisis de los sedimentos de materiales de origen glacial, que han sido arrastrados por los ríos y torrentes en los deshielos primaverales, hacia el fondo de los lagos. Estudiándolos, se pueden conocer fechas relativas a la vida de los hombres que habitaron sobre esos materiales.

Sin embargo, los métodos más exactos son los desarrollados en tos últimos años, gracias a los adelantos de la física nuclear, como el del carbono-14, que mide lo que queda de carbono-14 en los restos encontrados, ya que todos los organismos vivos incorporan este elemento durante su vida y lo van perdiendo paulatinamente luego de muertos. Como el ritmo de esta pérdida puede ser medido, conociendo lo que queda en los diferentes materiales se sabrá su antigüedad. Otros métodos basados en la física nuclear son el del potasio argón, que se utiliza para poner fecha a las rocas volcánicas muy antiguas, y la termoluminiscencia que posibilita establecer la fecha de cocción de las cerámicas.

La edad de piedra

Es la etapa más antigua de la humanidad, en ella aparece la piedra como el principal material trabajado por el hombre. Esta edad comprende dos períodos bien definidos, el paleolítico (de paleo: “antiguo” y litos: “piedra) oedad de piedra antigua y el neolítico (de neo: “nuevo” y litos: “piedra’) o edad de piedra nueva. Entre uno y otro período, se encuentra un período de transición: el mesolítico (de meso: “entre” y litos: “piedra”).

El Paleolítico: Es el período que se extiende desde hace aproximadamente 2.000.000 de años, hasta 10.000 años atrás. Durante el mismo, los hombres comienzan a fabricar las primeras herramientas, en un principio muy simples, las que fueron perfeccionando cada vez más.

La preocupación principal era conseguir alimentos y defenderse de los grandes animales que recorrían la Tierra, o de cualquier otro peligro que la naturaleza presentara. La forma de vida era nómade y los hombres se alimentaban de la carne que obtenían de animales muertos, y de los frutos, hojas o raíces que pudiesen recolectar. No producían su alimento, sólo lo consumían. Con el tiempo aprendieron a cazar y entonces fabricaron armas y elaboraron técnicas de caza, actividad que realizaban en cuadrillas, que requerían de una mínima organización social. Para su mejor estudio, el período paleolítico puede separarse en tres etapas: paleolítico interior, medio y superior.

Ver: Vida del Hombre y Utensillos en la Edad de Piedra

Paleolítico inferior: En esta etapa el hombre vagaba por la Tierra en pequeños grupos, probablemente construyendo chozas para protegerse cuando el clima era cálido y refugiándose en cuevas o en cavernas si el clima era frío, pues la naturaleza ha provocado en los últimos 3.000.000 de años importantes cambios climáticos en los que se sucedieron períodos cálidos, seguidos de períodos fríos conocido como glaciaciones , en la que grandes masas de hielo cubrieron extensas superficies continentales.

La principal herramienta era el hacha de mano que se usaba para cazar, raspar, y cortar. En esta época el hombre descubrió, tal vez la de manera accidental, el fuego, que le permitió cocinar sus alimentos , alejar a las fieras, protegerse del frío e iluminarse en la oscuridad.

Paleolítico Medio: En esta etapa los grupos humanos se hacen más numerosos y perfeccionan sus herramientas fabricando puntas de flechas, raspadores y hachas de mano. Aparecen también los primeros vestigios de una cultura espiritual pues idearon ritos fúnebres. Enterraban a sus muertos en tumbas especiales junto a trozos de carne y otros elementos, lo que mostraría que los hombres, ya en esta época, habían imaginado alguna forma de continuación de la vida.

Paleolítico superior: Aquí los hombres están mejor equipados para enfrentar los peligros y sacar ventajas de la naturaleza. A la piedra se agregan el uso del hueso y del marfil, materiales con Los que se fabrican instrumentos cada vez más específicos, apareciendo entonces punzones o buriles para agujerear, raspadores, arpones para pescar (ya que se incorpora esta actividad), lámparas de mano en las que se quemaba grasa, para iluminación, y primitivas agujas que, enhebradas con crines, permitían coser pieles.

Se cazaban mamuts, renos, bisontes, vacunos salvajes y caballos. Para ello el hombre incorporó el arco y la flecha y los dardos. La caza se realizaba en grupo, existiendo una cierta división de trabajo entre los sexos. Había algunos intercambios entre las comunidades, lo que mostraría que los grupos no estaban totalmente aislados entre sí.

Los enterramientos continúan con ritos más complejos. Se han encontrado pequeñas esculturas que se usaban, probablemente en ritos relacionados con la fertilidad y pinturas de animales, sobre todo mamuts, bisontes y renos, en la superficie rocosa de algunas cuevas. A este tipo de pintura sobre roca se la denomina “rupestre” y constituye una de las primeras manifestaciones artísticas de la humanidad.

El Mesolítico: Cuando finalizó la Era Glacial, la selva avanzó e invadió las grandes estepas. Esto produjo la emigración y algunas veces la desaparición de los animales que vivían en ella y que servían al hombre de alimento. Los grupos humanos, entonces, se diseminaron por la selva y se ubicaron en las orillas de los ríos. Sobrevivieron cazando animales salvajes, aves y peces. La madera, obtenida fácilmente en las selvas, se utilizó con intensidad. En las zonas frías aparecen los trineos, tirados primero por hombres y luego por perros. Los hombres continuaron siendo nómades, pero en algunas regiones, con suficiente agua y alimentos, aparecen asentamientos más estables.

El Neolítico: Comenzó hace aproximadamente 10.000 años y sus transformaciones son tan importantes que los historiadores las llaman “la revolución neolítica”. El hombre comienza a producir sus alimentos a partir de la domesticación de plantas y animales: el paso decisivo fue plantar deliberadamente semillas en un suelo adecuado y cultivar la tierra. Las primeras plantas obtenidas fueron el trigo y la cebada, a las que se incorporaron luego el arroz y las arvejas. Los excedentes de la cosecha se almacenaban en graneros, permitiendo que los hombres pudiesen guardar alimentos para los períodos de escasez. También aparece la alfarería, como una necesidad, pues había que fabricar recipientes para contener las semillas y los granos.

De algunas plantas, como por ejemplo el lino y el algodón, se obtendrán posteriormente fibras, que hiladas en los husos y tejidas en telares se convertirán en telas, dando inicio a la industria textil.

Con respecto a los animales, probablemente haya sido la observación de los mismos lo que puso de manifiesto que esas bestias podían ser domesticadas y convertirse en una importante reserva de alimentos y pieles sin necesidad de matarlos, como es el caso del ovino, que provee lana y leche.

Las viviendas estuvieron hechas en barro, cañas, leños o piedras, y las herramientas para construirlas fueron más específicas. Entre ellas se destacó el “hacha de piedra pulida’, que se realizaba en una roca de grano fino y luego se afilaba por medio de un pulido a base de arena. El dominio de la agricultura hizo a los hombres sedentarios y aparecen, entonces, las primeras aldeas y con ellas el crecimiento de los grupos familiares, la división del trabajo y la organización social.

cuadro de la etpas de la prehistoria: edad de piedra y de los metales

Una de las más fascinantes epopeyas del género humano es su evolución técnica. El cerebro y la mano han dado al hombre aptitudes de inventor, que ha utilizado constantemente para dominar el medio en su provecho. Los más remotos vestigios de la humanidad revelan ese afán, esa lucha de las manos hábiles, creadoras de instrumentos para construir y destruir, para modificar la materia y disponer de energía, para defender la vida e imponer la voluntad.

El hombre prehistórico, a través de medio millón de años, utilizó la piedra (además de la madera) para sus armas e instrumentos (Edad de Piedra).

¿Cómo evolucionó esta industria lítica desde sus comienzos?

1°) El hombre del paleolítico inferior poseyó la “industria del cascajo”. Mediante percusión supo desprender fragmentos de pedernal, de dos caras, para empuñar como instrumentos contundentes. Estas “hachas de mano” o “golpes de puño”, amigdaloides (en forma de almendra), por un proceso de descantillado, alcanzaron su mayor perfección en el período achelense, que se remonta a unos 150.000 años antes de Cristo.

2°) Durante el paleolítico medio el hombre perfeccionó la “industria de las lascas”, descortezando a presión hojas de pedernal, raederas y puntas de flechas (período musteriense).

3°) En el paleolítico superior el hombre auriñaciense logró, mediante menudos retoques, notables puntas de dorso arqueado y buriles. Desde unos 20.000 años antes de Cristo la cultura magdaleniense desarrolló en Europa la industria de los “micro-litas” (pequeños instrumentos de pedernal hábilmente astillado) e instrumentos de asta y hueso, tales como punzones, arpones y agujas de coser.

4°) En el período neolítico (que en Europa se inició hacia el año 5000 antes de Cristo) el hombre aprendió a pulir sus instrumentos de piedra afilándolos mediante la frotación entre sí.

Los instrumentos más antiguos del hombre son los guijarros toscamente astillados. Los que se ven abajo (en la parte superior) se remontan al primer período del paleolítico inferior (600.000 a 200.000 años aproximadamente) . Son llamadas “hachas de mano” o “golpe de puño” porque se empuñaban directamente con la mano. Mas abajo se puede reconocer un extremo forjado para la empuñadura. Con estas armas el hombre primitivo logró tener un instrumento defensivo y ofensivo.

Esta hacha se remonta a 200.000 años aproximadamente. Ya se reconoce en ella un trabajo más cuidadoso. Las hachas de este tipo, por su forma característica, son llamadas “amigdaloides” (“amígdala”, en latín, significa almendra). Se han encontrado algunas de 40 cm.

Un punzón y una raedera que se remontan a unos 100.000 años. Obsérvese el borde cortante conseguido con un minucioso trabajo de descantillado. La longitud de la raedera es de unos 10 centímetros, aproximadamente.

En esta época fue cuando el hombre aprendió a atar las astillas de piedra agudizada a los bastones, obteniendo así las primeras y rudimentarias hachas y lanzas. Para hacer las ataduras utilizaba intestinos desecados de animales.

instrumentos d ela edad de piedra

Edad de los metales: Es la etapa en la cual el hombre descubre el uso de los metales y los incorpora a su cultura para fabricar distintos elementos. Aparece entonces la metalurgia. Los historiadores reconocen tres edades de los metales, según el material usado con más intensidad: Edad de cobre, Edad de bronce y Edad de Hierro.

El cobre fue el primer metal utilizado, seguido del bronce, cuando el hombre aprendió a fundir cobre con estaño. Con estos metales se hicieron cuchillos, espadas, puñales, vasijas, adornos, herramientas, etc. Por último apareció el hierro, pero el uso de este metal, que permitió la fabricación de armas, herramientas y otros elementos de gran dureza, se logró alcanzar recién en los tiempos históricos.

La prehistoria es entonces, es período fascinante de la humanidad donde todo está por hacerse y donde todo es posible.

Los periodos prehistóricos vienen definidos por una escala temporal geológica. Los cambios climáticos delimitan cada periodo, conduciendo a una diversificación en la fauna y la flora, y a sus consiguientes adaptaciones evolutivas.

Desde hace 5,3 hasta 1,8 millones de años: el Plioceno: Este periodo viene caracterizado por un clima frío y seco y la presencia de grandes mamíferos. En esta época vivieron los australopitecos o primeros homínidos. Entre los inventos más importantes se encuentran las herramientas de piedra rudimentarias.

Desde hace 1,8 millones de años hasta 11.5OO años: el Pleistoceno. Se conoce como la Gran Edad del Hielo por sus glaciaciones y el desarrollo de enormes bloques de hielo. Los grandes mamíferos vieron su esplendor, pero acabaron extinguiéndose. El hecho más significativo de este periodo es la evolución de los primeros humanos.

Hace 1,5 millones de años: Nace la industria de piedra achelense. Se construyen hachas de mano
de piedra.
Hace 500.000 años: Utilización del fuego.
Hace 200.000 años: Nace el Homo sapiens.
Hace 50.000 años: Se construyen utensilios de hueso y asta. Aparecen los primeros microlitos en las herramientas de piedra.
Hace 12.000 años: Aparición de la cerámica.
Hace 11.500 años: inicio del Holoceno.
Esta época marca el inicio del periodo interglaciar. El desplazamiento de las placas de hielo a los polos y el incremento de lluvias favorecen el desarrollo de la civilización humana.
Año 9000 a. C: Domesticación de las ovejas.
Año 9000 a. C.: Se utilizan ladrillos secados al sol para construir casas en Jericó.
Año 8000 a. C.: Se empieza a utilizar el cobre.
Año 7000 a. C: Orígenes de la agricultura. Se cultiva trigo, cebada
y guisantes. Ya en el año 7000 a. C. existen comunidades agrícolas y ganaderas en Oriente Medio, Grecia, la península de Anatolia, Creta y la orilla occidental del valle del Indo. La agricultura se extiende por el sur y el centro de Europa.
Año 7000 a. C.: Se cultiva arroz y mijo en China.
Año 6000 a. C.: Se utilizan ladrillos hechos en moldes en la meseta de Anatolia.
Año 4500 a. C: Inicio del periodo predinástico en Egipto.
Año 4000 a. C.: Primeros intentos de producción de material sintético (cerámica vidriada egipcia).
Año 4000 a. C.: Se empiezan a utilizar hornos para cocer cerámica, por lo que se puede fabricar a gran escala.Año 4000 a. C.: Primeros sellos (pequeños discos circulares de arcilla quemada o piedra con una imagen impresa).

Los Diez Principales Acontecimientos de la Historia Fechas Importantes

LAS FECHAS MAS IMPORTANTES DE LA HISTORIA

Si alguna vez un profesor nos exigió memorizar fechas sin preocuparse por despertar su interés en indagar las razones por las cuales el evento sucedido ese año tuvo tanto significado (o ese día, ese mes y ese año, si el maestro era exigente), entonces comprenderá la aversión del autor por tener que mencionarlas.

Sin embargo, las fechas dan contexto a los eventos, y ayudan a recordar el orden en que las cosas sucedieron. Muchas sirven como una especie de taquigrafía que simboliza un cambio importante sucedido en un día o año particulares, de suerte que aun si el lector detesta memorizar fechas (lo mismo que el autor), las que siguen son dignas de recordar.

En caso de que el lector no esté de acuerdo con la suma importancia de las siguientes fechas, es libre de escoger las que prefiera.

460 a.C Atenas se vuelve democrática

Para Ampliar: La Democracia

Democracia en Atenas

La asamblea popular de Atenas, principal cuerpo legislativo, estaba abierta a cualquier ciudadano de sexo masculino (ni las mujeres ni los esclavos tenían acceso a la ciudadanía). Además de esta asamblea existía un senado, compuesto por ciudadanos mayores de 30 años, que operaba como un comité ejecutivo encargado de llevar adelante la agenda gubernamental y administrar la aplicación de la ley.

Estos dos cuerpos de ciudadanos gobernantes establecieron el precedente de las dos cámaras legislativas de las democracias posteriores. Pensemos en la Cámara de los Comunes y en la Cámara de los Lores de Inglaterra, o en la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos.

El aristócrata Pericles transformó Atenas en una democracia real entre 462 y 460 a.C. No era la primera vez en la historia que existía un gobierno de participación, pero Atenas se volvió poderosa en esa época, y permanece como la primitiva democracia que más influjo ha tenido sobre las posteriores. Los padres fundadores de Estados Unidos tomaron como modelo la democracia ateniense.

Aunque la democracia ateniense era gobernada por ciudadanos, la sociedad se aferraba a ciertos aspectos de la anterior oligarquía (o sea el gobierno de unos pocos), y los aristócratas conservaban privilegios obtenidos gracias a la cuna o las conexiones. El ejemplo evidente es el propio Pendes, aristócrata y demócrata, que era casi un rey sin corona.

No todos los historiadores consideran a Pendes responsable del viraje hacia la democracia. Pendes se basó en las reformas introducidas por Efialtes, predecesor suyo, quien derrocó a un consejo aristocrático en 462 a.C. Es probable que Efialtes haya sido asesinado por este hecho, de modo que se necesitó valor por parte de Pendes para retomar la causa.

Aun antes de Efialtes, el estadista Calístenes impulsé reformas que apuntaban hacia la democracia, en el siglo quinto a.C., después del gobierno del dictador Pisístrato. Algunos sostienen que Calístenes fue el fundador de la democracia ateniense.

323 a. C — Muere Alejandro Magno

 Para Ampliar: Los Griegos

Nacido en 356 a.C., Alejandro Magno sucedió en 336 a.C. a su padre en el trono de Macedonia, región del norte de Grecia. Éstas son fechas importantes, al igual que los años de sus victorias, como la que logró en 334 a.C. contra el rey persa Darlo 111. Pero el año de la temprana muerte del conquistador — 334 a.C. — es la fecha más digna de recordar.

Si Alejandro no hubiera muerto, sus conquistas habrían continuado. Era demasiado ambicioso para detenerse. Una fiebre perniciosa, probablemente malaria, puso fin a su ímpetu guerrero.

Su muerte dio también paso a una época notable, en la cual sus generales se convirtieron en reyes y fundaron dinastías en lugares tales como Macedonia, Persia y Egipto. En ese país, Tolomeo, general de Alejandro, fundó una dinastía que permaneció hasta que el romano Augusto venció a la reina Cleopatra en el año 30 a.C.

caballo de Alejandro Magno

BUCÉFALO Y SU SOMBRA: Cuando aún era un niño, Alejandro, hijo del rey de Macedonia -una nación del mar Egeo- recibió como regalo un brioso corcel. De inmediato se encomendó a los esclavos dé la caballeriza que domaran al arisco caballo para que el joven lo montara. Alejandro, por supuesto, presenciólos trabajos desde el principio, y observó, maravillado, que Bucéfalo, como lo había bautizado, arrojaba por los aires a cuanto domador se sentaba sobre su lomo. Varios días se repitió la escena, siempre ante la presencia de Alejandro. Por último, el joven saltó el resguardo de madera y se dirigió a los esclavos ordenándoles que lo dejaran solo con el caballo. Ante el asombro de todos lo tomó de las bridas doblándole la cabeza hacia el sol. De inmediato lo montó sin estribos y contra lo que se esperaba, acalló los ánimos de la bestia que se rindió después de dar algunos corcovos. Filipo, su padre, que había presenciado ocasionalmente la proeza, se le acercó maravillado preguntándole cómo lo había conseguido. -Muy sencillo -respondió el muchacho-; me di cuenta de que Bucéfalo temía a su propia sombra, por lo que, para domarlo, había que impedir que la viera.

476 d. C — Cae el imperio Romano

 Para Ampliar: Los Romanos

Roma no se hizo en un día ni fue destruida tampoco en una jornada. Las guerras civiles entre líderes políticos y militares en competencia por el poder perturbaron la armonía de la República romana entre 88 y 28 a.C., y trajeron el fin de la forma republicana de gobierno y el comienzo del dominio de un emperador fuerte.

Sin embargo, la autoridad imperial también se debilitó con el paso del tiempo, hasta tal punto que en el siglo tercero d.C. los ataques en muchos frentes de las remotas fronteras del Imperio Romano, combinados con revueltas internas, obligaron al emperador Dioclesiano a tomar una medida extrema: dividir en dos el imperio. Dioclesiano conservó para sí el Oriente — Asia y Egipto — y nombró a su colega Maximiano emperador de Occidente (Europa y el noroeste de África). Aunque Dioclesiano conservaba la autoridad sobre las dos mitades, el sistema condujo a la formación de un imperio distinto en Oriente, el Imperio Bizantino, a la vez que el imperio occidental entraba en una prolongada decadencia.

Hunos, vándalos, visigodos y ostrogodos, enemigos todos de los romanos, masivamente cruzaron impetuosos el Rin durante el siglo quinto, debilitando la capacidad de Roma para defender su territorio.

Hacia el año 476 d.C., el imperio tenía poca autoridad en Europa, de suerte que la remoción del joven emperador Rómulo Augusto (llamado igualmente Augústulo, es decir “pequeño Augusto”) por parte de los bárbaros, ocurrida en ese año, no fue un asunto trascendental. A pesar de ello, el año 476 es un símbolo del final, lo mismo que el comienzo simbólico de una fracturada sociedad feudal, de la que surgirían andando el tiempo las naciones europeas

1066 – Invasión de los normandos a Inglaterra

 Para Ampliar: Los Normandos

Usando camisas de manga corta y accesorios estrafalarios, una banda de tipos llamados normandos apareció por los lados de Londres y… pero en verdad esos normandos eran franceses.

Ignoramos lo que habría sucedido en Inglaterra si Guillermo el Conquistador, duque de Normandia, hubiera perdido la batalla de Hastings, el 14 de octubre de 1066. Lo que sabemos es que las consecuencias de la conquista normanda se sintieron por largo tiempo. Guillermo (coronado rey de Inglaterra el 25 de diciembre de 1066) y su familia gobernaron durante casi un siglo, reemplazando a los nobles ingleses por normandos (de Normandía, posteriormente el norte de Francia), bretones (también franceses) y flamencos (de Bélgica).

De 1066 a 1144 Inglaterra y Normandía tuvieron el mismo gobierno, y Normandía permaneció en manos inglesas hasta que Felipe II, rey de Francia, la arrebató para si en el siglo trece.

Lazos entre las familias reales y reclamos conflictivos mantuvieron relacionados a ingleses y franceses por largo tiempo, a menudo mediante la guerra. Podemos rastrear el origen de la guerra de los cien años, ocurrida en los siglos catorce y quince, hasta llegar a la invasión normanda.

Las Cruzadas, precursoras del colonialismo y de los imperios europeos, enviaron oleadas de europeos occidentales a otra parte del mundo, el Oriente Medio, en donde hicieron sentir su fuerza haciéndose los santurrones.

1095 — La primera Cruzada

 Para Ampliar: Las Cruzadas

Las Cruzadas comenzaron después de que los turcos selyúcidas se apoderaran de buena parte del Medio Oriente, a pesar de la resistencia de los árabes y del Imperio Bizantino. Los turcos eran islámicos pero, en contraste con los árabes musulmanes de los siglos séptimo a once, no fueron tolerantes con los cristianos. El emperador de Bizancio solicitó al papa Urbano III, su congénere cristiano, ayuda para resistir esta nueva amenaza turca. El papa estaba también preocupado por los informes sobre el hostigamiento que sufrían los peregrinos cristianos en Palestina, la Tierra Santa, ahora bajo el dominio turco.

El 26 de noviembre de 1095 el papa lanzó un llamado a todos los guerreros cristianos para que asumieran su responsabilidad frente a los turcos. A esta convocatoria respondieron dos clases de combatientes. En primer lugar, campesinos mal entrenados y peor armados, y gente de los pueblos se dirigieron hacia Oriente, armando camorra por el camino y haciendose matar a la postre. La segunda clase de soldados estaba conformada por nobles bien armados y sus tropas, quienes derrotaron en 1099 a los selyúcidas que defendían Jerusalén y masacraron a todos los habitantes de la ciudad.

Las Cruzadas posteriores, que duraron siglos, fueron tan sangrientas como la primera, y se desviaron todavía más del objetivo de restaurar la santidad en Tierra Santa

1492 – Colón navega por el mar océano

 Para Ampliar: Navegantes

Aunque no hayamos memorizado ninguna otra fecha, ésta la conocemos con seguridad. Europa comenzó en 1492 a vincularse con tierras y culturas que de allí en adelante y para siempre llevarían la marca de España, país que Colón representaba, Portugal, en donde habla vivido durante años, y otras naciones marineras europeas.

El descubrimiento de Colón modificó el ordenamiento del mundo, o por lo menos la visión que la gente tenía del globo, alimentando la creciente ambición europea de conquista e inaugurando un imperialismo que duraría hasta bien entrado el siglo veinte. Los viajes de Colón — el Almirante volvió varias veces al Nuevo Mundo para convencerse de que era en verdad parte de Asia — produjeron además la devastación de los pueblos que allí vivían, a quienes los europeos llamaban indios. Las enfermedades procedentes de Europa diezmaron a los pobladores y la inmigración blanca los expulsó de sus tierras.

Sin embargo, y a pesar de los cambios que produjo, la hazaña de Colón causó profunda decepción en la época, en especial si se la comparaba con lo que habla hecho en 1598 Vasco da Gama en nombre de Portugal, al contornear África y llegar a la India, codiciado destino mercantil.

1776 — Los norteamericanos se independizan

Para Ampliar: Independencia EE.UU

El espíritu del 4 de julio de 1776, fecha en que el Congreso Continental adoptó la revolucionaria Declaración de Independencia  dio a luz a la que con el tiempo sería la más poderosa nación del mundo.

indpendencia de estados unidos

La Revolución Norteamericana, producto del pensamiento ilustrado del siglo dieciocho, dio comienzo a una era de revoluciones. Preparó el escenario para la conmoción cultural de la Revolución Francesa de 1789, y para muchas insurrecciones sucesivas, en las colonias europeas y en la misma Europa.

La rebelión se propagó por Suramérica a comienzos del siglo diecinueve, y la mitad del siglo fue testigo de muchas más revueltas en naciones como Bohemia y Hungría. En el siglo veinte, el fervor revolucionario puso por fin término a la era colonial. Las revoluciones inspiradas en la ideología marxista continuaron dislocando el viejo orden en lugares tan diversos como Rusia y China.

1807 — Inglaterra prohíbe la trata de esclavos

Para Ampliar: Fin de la Esclavitud

Durante el siglo dieciocho, cada vez más personas libres en Inglaterra y en otras naciones europeas comenzaron a darse cuenta de la crueldad de la esclavitud, recalcando los peores abusos, en particular la monstruosidad del transporte marítimo en la trata de esclavos. Dinamarca fue el primer país en prohibir la trata en 1803. Pero a causa del poderío naval de Inglaterra y de su importancia en el negocio, la prohibición británica marcó un gran viraje internacional.

fin de la esclavitud

El parlamento tomó la crucial decisión en 1807, al aprobar ese año el protocolo abolicionista. En 1815, pasadas las guerras napoleónicas, Inglaterra se apoyó en Francia, los Países Bajos, España y Portugal para prohibir también el negocio de los esclavos.

Semejante viraje fue producto de las ideas de la Ilustración (ver pensadores de la ilustración), que insistían en nociones como la ley natural y los derechos del hombre, y que nutrieron igualmente las revoluciones norteamericana y francesa. La sensibilidad religiosa y política cambió. Los cuáqueros cristianos de Inglaterra formaron una asociación abolicionista en 1787. Antes, el máximo juez inglés, lord Mansfield (William Murray antes de ser barón) había decretado, desde 1772, que los esclavos fugitivos que pisaran suelo inglés quedarían automáticamente libres. En la década de 1830, el gobierno inglés exigió a sus súbditos la liberación de los esclavos restantes.

Aunque el idealismo motivó la mentalidad antiesclavista, el movimiento también fue impulsado por el pragmatismo económico. La Revolución Industrial de Inglaterra estaba en sus comienzos en 1807 y los ingleses veían más ganancias en los productos naturales de África y en los mercados de allende el mar, que en la mano de obra esclava. (ver Esclavitud en América)

1893 — Las mujeres obtienen el derecho al voto

Para Ampliar: Fin de la Esclavitud

La revolución democrática está todavía en marcha. Las mujeres conquistaron el derecho al voto primero en Nueva Zelanda, en 1893, y muchas naciones siguieron el ejemplo. Entre éstas se cuentan Australia, en 1894, Noruega, en 1907, y Rusia en 1917. Las mujeres inglesas mayores de 30 años ganaron el derecho a sufragar en 1918; la edad disminuyó hasta los 21 años en 1929.

Las mujeres estadounidenses lograron este derecho también en 1918, aunque algunos estados aprobaron el voto femenino antes. Francia llegó relativamente tarde a la fiesta, garantizando el voto de la mujer en 1944. Y en Suiza las mujeres ganaron el derecho al sufragio sólo en 1971.

El derecho al voto es en sí mismo importante. Pero este período, no mayor que un siglo, fue testigo de una rápida expansión, generación tras generación, del papel de la mujer y de su condición en muchas sociedades de todo el mundo. En las naciones industrializadas de Occidente, en especial, las mujeres escogieron profesiones anteriormente reservadas a los hombres y se distinguieron en la ciencia, la medicina, la abogacía y el periodismo, entre muchas otras ocupaciones. Las mujeres concursaron y ganaron cargos provistos por elección.

Importantes democracias como Inglaterra, Pakistán, la India e Israel tuvieron primeros ministros de sexo femenino en la segunda mitad del siglo veinte. En otras naciones, en particular en algunas regiones del mundo musulmán, las mujeres comenzaban a luchar por mayores libertades en los albores del siglo veintiuno.

1945 — Estados Unidos lanza la bomba atómica

 Noventa mil personas murieron a consecuencia del brillante relámpago y el impacto subsiguiente que destruyó el 75 por ciento de la ciudad de Hiroshima, Japón, el 6 de agosto de 1945, cuando un avión de Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica que se usaba en una guerra.

Bomba atómica EN hiroshima

La explosión y los incendios que se desataron hirieron a otras 60.000 personas, muchas de las cuales murieron después de cáncer y otras enfermedades producidas por la radiación. Tres días más tarde los estadounidenses lanzaron otra bomba sobre Japón, esta vez en la ciudad de Nagasaki. Otras 40.000 personas murieron instantáneamente.

Dos bombas atómicas: muerte y destrucción indescriptibles e indiscriminadas. La segunda guerra mundial terminó finalmente y el mundo entró en la era nuclear.

Éstas son las únicas veces en que se han usado armas nucleares contra la población. Esperemos que sean las últimas. Pero la mera existencia de esas bombas atómicas, y de las mucho más poderosas armas termonucleares que las reemplazaron, hacen de 1945 una fecha crucial. Nadie sabe qué nos deparará el futuro.

Ver: Bomba en Hiroshima

Fuente Consultada:
La Historia del Mundo Para Dummies

Los Diez Documentos Más Importantes de la Historia

LOS DOCUMENTOS MAS DESTACADOS DE LA HISTORIA

Los documentos preservan la historia de la humanidad. Si el hombre no hubiera inventado la escritura, o comenzado a llevar registros formales de batallas, leyes, tratados y demás, habría que obtener la historia de los relatos orales.  Si el lector ha participado alguna vez en el juego que consiste en susurrar al oído de su vecino alguna cosa para que éste a su vez la susurre al oído de un tercero, y así sucesivamente por todo el salón, sabrá que la historia oral cambia de persona a persona, aun en el intervalo de unos pocos minutos.

Si el proceso continuara durante siglos, al cabo de ese tiempo la gente no tendría la menor idea de lo que se dijo realmente. Con la historia ocurre lo mismo que con los acuerdos contractuales: todo el mundo sabe que hay que ponerlos por escrito. Los documentos son importantes, y algunos lo son más que otros no sólo porque preservan el pasado sino porque lo moldearon en su momento. Los documentos establecen entonces pautas de comprensión de la identidad social y principios acerca de lo bueno y lo malo.

DOCUMENTO 1: La Piedra de Rosetta

Antigua escritura egipcia: la formal jeroglífica, como la que podemos ver en las tumbas reales, y la demótica, un género popular de escritura simplificada. En 1799, durante la ocupación napoleónica de Egipto, algunos soldados encontraron la piedra en el brazo de Rosetta del río Nilo, en Raschid, cerca de Alejandría. La piedra fue esculpida cerca de 2.000 años antes, en 196 a.C.

Hasta el momento en que se encontró la piedra nadie sabía cómo leer los jeroglíficos y la historia del antiguo Egipto parecía perdida para siempre.

Los eruditos Jean François Champollion y Thomas Young trabajaron duro y parejo para descifrar la piedra, logrando establecer que los tres textos decían lo mismo. Usando su conocimiento del griego antiguo, Champollion fue capaz de descifrar el texto y anunció en 1822 que podía leer jeroglíficos. La piedra de Rosetta proporcionó la clave de entrada al remoto pasado egipcio.

 Podemos ver la piedra de Rosetta en el Museo Británico de Londres.

DOCUEMNTO 2: Las Analectas de Confucio

En el mundo occidental la gente atribuye la regla áurea a Jesucristo. Pero 500 años antes de Cristo un humilde maestro chino, Kong Ch’iu, había dicho a sus alumnos: “Haz a otros lo que quisieras que te hicieran a ti”.

Kong vivió desde el año 551 hasta el 479 a.C., aproximadamente. Siendo adolescente era ya funcionario gubernamental; a los 15 años estaba a cargo de los pastos y del almacenamiento de granos, y fue ascendiendo hacia los altos oficios de la administración. Sus ideas reformistas lo hicieron popular entre la gente pero también irritaron a algunos privilegiados.

Sus enemigos lo obligaron a abandonar su provincia natal. Entonces Kong viajó mientras enseñaba sus ideas sobre el respeto a los demás, el culto de los ancestros, la lealtad y el mejoramiento personal. Hacía énfasis en los conceptos de Ii (la conducta correcta) yjen (la actitud compasiva). Sus alumnos le dieron el título de Fuzu (maestro venerado).

En los últimos años de su vida y después de su muerte sus enseñanzas fueron recogidas por sus discípulos en las Analectas, fuente importantísima y de gran influjo sobre el pensamiento chino. El confucianismo (del nombre latinizado de Kong Fuzu, Confucio), mezclado con otros sistemas filosóficos y religiosos como el taoísmo, el budismo y el legalismo, moldeó el carácter. Hasta el siglo veinte, todo estudiante en entrenamiento para ser funcionario del gobierno chino debía estudiar las Analectas. El confucianismo influyó asimismo en otras culturas asiáticas, incluida la japonesa.

DOCUEMNTO 3: La Biblia

Éste es un conjunto de escritos, un cofre precioso de documentos envueltos en un volumen. La Biblia de la que hablamos depende de la tradición de cada cual. Pero, independientemente de esta tradición, se trata de un documento indispensable para comprender el curso de muchos acontecimientos mundiales.

La Biblia, desde el punto de vista cristiano, en todo caso, incluye documentos que conforman el núcleo de dos religiones, el judaísmo y el cristianismo La Biblia consta del Pentateuco, o ley sacerdotal judaica (la Tora escrita), y tanto los diez mandamientos como la regla de oro de los cristianos

Los relatos de la Biblia constituyen una importante fuente histórica, aun si algunos historiadores los objetan. Han moldeado la trayectoria de grandes naciones, incluyendo los imperios romano y bizantino.La Biblia fue asimismo protagonista de un gran cambio tecnológico, cortesía de Johannes Gutenberg, quien la escogió como la primera obra para imprimir en su revolucionaria imprenta.

Desempeñó además una función en importantes cambios lingüísticos: las lenguas alemana e inglesa se afianzaron gracias a traducciones tempranas de la Biblia. Para el alemán fue la traducción de Martín Lutero de 1530, y para el inglés la edición del rey Jacobo de 1611. (Puede que suene divertido, pero la lengua inglesa actual debe mucho al libro de 400 años de antigüedad, lleno de “thee” y “thou”.)

DOCUEMNTO 4:El Corán  Para Ampliar: Los Griegos

Libro sagrado al igual que la Biblia, el Corán es no sólo el fundamento de enorme, opulenta y poderosa porción de la humanidad hace un milenio, y continúa siéndolo.

El libro define el lugar que ocupa el Islam en la historia. Sus versos estimularon las conquistas árabes de los siglos séptimo y octavo, y continúan formando la visión del mundo de los musulmanes de hoy.

 Los musulmans creen que el Corán (o Qu’ran) es la palabra de Dios directa e infalible, escrita en el cielo y revelada por el arcángel Gabriel al profeta Mahoma, fundador del Islam, en el siglo séptimo d.C. Su texto es sagrado para los musulmanes, y está prohibido tocarlo si no se está ritualmente puro. Si se imita su estilo, en el cual Alá se expresa en prosa rimada, se comete sacrilegio.

Además de su enorme impacto en los eventos mundiales, el Corán es también el libro en que por tradición los musulmanes aprenden a leer el idioma árabe, de suerte que probablemente es el más leído de todos los libros, en todos los tiempos.

DOCUEMNTO 6: La Carta Magna

La noción del derecho divino de los reyes  se basaba en el supuesto de que el monarca, como delegado de Dios, estaba obligado a cuidar de los hijos menores de la creación. La obediencia era pagada con protección.

 No siempre funcionó así. El rey Juan, el más impopular de los monarcas ingleses, exasperó a sus barones, quienes se rebelaron en 1215, logrando imponerse y obligar al rey a firmar un acuerdo, llamado la Gran Carta, o en latín (lengua oficial del siglo trece en Europa) la Carta Magna.

 Al firmar, el rey Juan se comprometía a cumplir reglas específicas de respeto hacia sus súbditos. La Carta Magna contenía 63 artículos, la mayoría relacionados con el uso indebido, por parte del rey Juan, de sus poderes judiciales y financieros. Las cláusulas 39 y 40, las más célebres, dicen:

39)    Ningún hombre libre podrá ser capturado o encarcelado sin un juicio previo por parte de sus iguales o de acuerdo con la ley del país por hombre libre se entendía un adulto de sexo masculino súbdito de la corona, que no era siervo o esclavo.

40)    A nadie venderemos ni negaremos ni aplazaremos el derecho o la justicia.

Este primer ensayo formal de apartar a la realeza de la tiranía no resolvió todos los problemas existentes entre el rey Juan y sus barones, pero estableció un precedente de las leyes relacionadas con los derechos, la justicia y el ejercicio de la autoridad en Inglaterra, el Imperio Británico, otras partes del mundo. La Carta Magna señalaba libertades constitucionales garantizadas por los fundadores de repúblicas como Estados Unidos de América.

DOCUEMNTO 6:Los Viajes de Marco Polo  Para Ampliar: Aventureros

Los venecianos de los siglos trece y catorce llamaban a Marco Polo il Milione, repitiendo un título de su muy leído libro sobre sus viajes y vida en China. (El libro de Polo fue publicado con otros títulos en varias traducciones y ediciones.) il Milione se refería a las enormes riquezas (millones) de Kublai Kan, emperador de China.

Pero algunos de sus contemporáneos europeos usaban también el término para significar que Polo contaba un millón de mentiras. Muchos no podían creer sus historias acerca del magnífico imperio de Kublai Kan Catay, como la gente llamaba a China, parecía tan remota como otro planeta. Bueno, no tanto. Unos cuantos viajeros occidentales habían visitado Pekín, entre los cuales se contaban el padre y el tío de Marco, quienes salieron de Venecia en 1271 en compañía del joven, en su segundo viaje a Oriente, volviendo a la ciudad 20 años después.

 El conocimiento de Marco sobre las riquezas de Oriente, plasmado en sus escritos, le atrajo muchos seguidores. Más y más gente se fascinaba con sus relatos. Su libro, llamado en castellano Viajes de Marco Polo, se convirtió en lectura obligatoria en el siglo catorce, alimentó el ansia de sedas, cerámicas y otros productos exóticos, e impulsó la búsqueda de una ruta marítima que permitiera transportarlos. Como dice el historiador Daniel J. Boorstin en su celebrado libro Los Descubridores, publicado en 1983: “Sin Marco Polo… ¿habría existido un Cristóbal Colón?” Se puede llegar hasta el extremo de considerar el relato de Polo como la raíz de la era de la conquista y el colonialismo europeos.

DOCUEMNTO 7:La Declaración  de Independencia  Para Ampliar: Los Griegos

Cuando en el curso de los eventos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los lazos políticos que lo han conectado con ¡No me diga! Se trata de una versión reducida de la frase inicial de un gran documento escrito en su mayor parte por Thomas Jefferson , y firmado por el Congreso Continental el 4 de julio de 1776

La guerra de independencia estaba ya en marcha, así que esta declaración no era sobre la guerra; era más bien una explicación de las razones por las cuales los líderes de las colonias norteamericanas pensaban que habla que hacer lo que estaban haciendo.

Está llena de quejas específicas contra el rey Jorge III. Pero además Jefferson, asistido por Benjamin Franklin y John Adams, realizó un brillante trabajo al recapitular algunas de las más apremiantes ideas sociales y políticas surgidas del movimiento filosófico del siglo diecisiete conocido como la Ilustración.

Thomas Jefferson escribió:

“Sostenemos que estas verdades son evidentes en sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales y que han sido dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.

La declaración no mencionaba a las mujeres ni se aplicaba a todos los hombres puesto que los esclavos quedaban excluidos. A pesar de todo, las palabras de Jefferson eran poderosas.

La declaración afirmaba que la gente no sólo tenía el derecho sino también la responsabilidad de enfrentarse al gobierno en caso de que el ejercicio de la autoridad fuera injusto. Tales palabras tuvieron eco no sólo durante el resto del siglo dieciocho sino también en los dos siglos siguientes.

DOCUEMNTO 8:La Carta de los Derechos

Redactadas en 1789 y añadidas a la Constitución de Estados Unidos el 8 de diciembre de 1791, las diez primeras enmiendas constitucionales eran poderosas ideas, posteriores a la Constitución misma, destinadas a limitar el poder del gobierno y garantizar ciertos derechos, las libertades civiles, comunes a todos.

La primera enmienda garantiza expresamente la libertad de palabra, la libertad de religión y la libertad de prensa. La segunda enmienda, que comienza con la frase “Una milicia bien reglamentada, siendo necesaria para la seguridad de un estado libre…”, ha sido invocada, tanto por los partidarios de la regulación del porte de armas como por los que defienden el derecho al libre porte, desde hace más de 200 años contados a partir de su aprobación.

La gente discute todo el tiempo la Carta de Derechos. Ciudadanos, miembros del Congreso, invitados a los programas televisados de opinión y jueces interpretan y reinterpretan este documento esencialmente norteamericano. Los jueces de la Corte Suprema gastan la mayor parte de su tiempo decidiendo lo que los autores de la Constitución tenían en mente cuando escribieron estas enmiendas.

Discutible pero indeleble, la Carta de Derechos establece un control permanente a la acción gubernamental. Lo mismo que la Declaración de Independencia, las enmiendas han sido copiadas y desarrolladas por muchas democracias en todo el mundo.

También en 1789, la Asamblea Nacional francesa proclamó un conjunto similar de libertades, denominado Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

DOCUEMNTO 9:Manifiesto Comunista

El Manifiesto Comunista de 1848 y su secuela de 1869, El Capital, parecen hoy un tanto desacreditados. Los mayores gobiernos establecidos sobre las premisas de El Capital se desintegraron, como la Unión Soviética en 1991, o hicieron concesiones a la propiedad privada y al lucro individual, como la República Popular de China.

Con todo, el impacto mundial del tratado político-económico de Karl Marx y Friederich Engels ha sido fabuloso y ha impulsado numerosas revoluciones e inducido drásticas reformas en algunas sociedades.

 El Manifiesto Comunista atacaba el gobierno, la religión y la cultura tradicional como instrumentos de una represiva clase capitalista, definida como la de los dueños de fábricas y minas, que empleaban el trabajo de otros para obtener provecho y lucro de esas propiedades.

Marx y Engels presentaban el comunismo, con la propiedad colectiva de industrias y haciendas y la distribución equitativa de los recursos, como el único sistema económico adecuado para todos. El comunismo pulsó una cuerda sensible y poderosa entre los trabajadores del mundo. A pesar del colapso soviético, las ideas socialistas ligadas a la teoría de Marx siguen ejerciendo hoy una importante influencia en asuntos relacionados con los derechos de los trabajadores y la responsabilidad gubernamental.

DOCUEMNTO 10: El origen de las especies  Para Ampliar: Biografia Darwin

La teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin, presentada en su libro de 1859 titulado El origen de las especies, sustenta el modo como los científicos enfocan, a partir de Darwin, el estudio de los seres vivos. La biología moderna, la antropología y la paleontología se basan todas en la idea de la evolución.

La mayoría de los naturalistas del siglo diecinueve creían que animales y plantas eran inmodificables desde que Dios creó el mundo. Otros observaban cambios, pero pensaban que un rasgo adquirido en vida podía trasmitirse a la descendencia, como si una yegua con un casco malo diera origen a un potrillo cojo. A los 20 años, Darwin (1809-1892) emprendió un viaje alrededor del mundo como naturalista a bordo de un barco de reconocimiento inglés. Sus observaciones lo hicieron dudar de ambas teorías.

 La idea de que las especies evolucionan por selección natural se llama darwinismo, aunque el propio Darwin reconoció que por los menos otros 20 científicos habían propuesto ideas similares. Al contrario de los otros, Darwin sustentó su teoría con una enorme cantidad de observaciones y datos recopilados en todo el mundo.

Además, el naturalista escribió en un lenguaje sencillo, para que toda la gente pudiera leer El origen de las especies. El libro le trajo fama pero también oposición. Mucha gente religiosa condenaba cualquier teoría de la vida que no estuviera basada en la intervención divina. Algunos conservadores religiosos se escandalizaron con la noción, sugerida por el darwinismo, de que el hombre evolucionaba como los otros animales.

Libro original de Darwin

Tapa del Libro original de Darwin

Fuente Consultada: La Historia del Mundo

Consecuencias Sociales de la Agricultura Primitiva Sedentarismo

ORIGEN DEL SEDENTARISMO Y LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES
LOS CAMBIOS SOCIALES DEL HOMBRE A PARTIR DE LA AGRICULTURA

LA MAYOR REVOLUCIÓN DE LA HISTORIA HUMANA

Si un visitante de otro planeta hubiese abandonado el nuestro hace unos 7.000 años atrás y regresado 3000 años después, se habría asustado. Cuando partió todavía vivíamos en pequeños grupos que corrían detrás de los animales. Y en la segunda oportunidad hallaría enormes ciudades florecientes en Egipto, Mesopotamia, India, China. Multitudes laboriosas cultivan la tierra, domestican animales, funden los metales, crean religiones; sacerdotes escriben y estudian.

¡En 3.000 años se hicieron más cosas que en todo el medio millón anterior! Ese progreso extraordinario presenta, no obstante, una faz adversa: la guerra permanente devasta ahora a los grupos humanos. Enormes ejércitos, integrados por miles o cientos de miles de hombres, se traban en lucha en todos los lugares donde la civilización se está desarrollando.

Es muy cierto que también hubo guerras entre las tribus cazadoras. Pero eran choques esporádicos sin mayor importancia y, por lo general, sin grandes pérdidas. Son distintas de las guerras libradas entre los primeros agricultores —los imperios campesinos—, cuyas atrocidades sólo serán superadas por las nuestras (disponemos de medios más eficaces) .

Esa corta y explosiva revolución —la más importante de la historia humana por sus consecuencias— fue llamada Revolución Neolítica (palabra derivada de sus objetos de piedra pulida).

Las grandes invenciones tecnológicas de la Revolución Neolítica fueron, cronológicamente: la domesticación de los animales, la agricultura y la fundición de los metales. Y ellas tuvieron, como sus más importantes consecuencias sociales, el hombre ahora se asienta en un lugar fijo y se inicia el surgimiento de las ciudades, un gigantesco incremento de la población, la aparición de la escritura y la división del trabajo.

hombre prehistoria

Los primeros hombres fueron cazadores y recolectores; dependían totalmente de sus habilidades y de la naturaleza. Tenían pocas opciones en cuanto a comida, vestido y refugio. Las pieles fueron sus primeras ropas; vivieron en cuevas antes de construir casas, y su preocupación era mantener encendido el fuego. La primera gran revolución en la historia de la humanidad fue el desarrollo y la expansión de la agricultura, que data de los cultivos de trigo y cebada en el Medio Oriente. La agricultura significaba sedentarismo, pues requería planeación: cuándo y cómo sembrar o segar. La agricultura exigía trabajo arduo.

La Caza del Mamut
Por ejemplo, excavaban fosas en senderos muy transitados y las cubrían de ramas. Entonces la presa caía y le era imposible salir. De esta manera, hasta un poderoso mamut podía ser cazado, aunque seguramente tras una maniobra prolongada y sangrienta.

Los renos siguen rutas muy definidas en sus dos migraciones anuales. Así pues, los cazadores los emboscaban en los momentos en que eran más vulnerables, como al cruzar un río. Los rebaños de animales que pacen, como caballos y bisontes, siempre están alertas, y atacan al sentir el más leve indicio de peligro. Los cazadores también aprovechaban esto: acechaban al rebaño desde tres lados, se acercaban y, al dar una señal, saltaban y gritaban tirando piedras y tal vez agitando antorchas encendidas.

El rebaño huía por el lado descubierto y que aparentemente los ponía a salvo, pero en realidad eran conducidos hacia el borde de un precipicio o un cañón, donde los animales eran masacrados.

Quienes vivían cerca del mar o visitaban las costas tenían otra abundante fuente de alimento: pescado, focas, aves marinas, mariscos y algas. Los que vivían tierra adentro disfrutaban de salmón, trucha, anguila y lucio. Otro de sus ingeniosos inventos fue el anzuelo: una astilla de hueso con camada unida a un hilo de cuero o a un tendón.

Cuando un pez mordía la carnada, el anzuelo se le atoraba en la garganta, y entonces era arrastrado. No se han conservado redes hechas de fibras de plantas o de cuero, pero se cree que existieron porque se han encontrado piedrecitas con muescas que posiblemente sirvieron de contrapeso de las redes. Los pescadores también inventaron el arpón de tres dientes. El pez era atravesado con el largo diente central, y los dientes curvos laterales impedían que escapara.

En la primavera, el salmón nadaba corriente arriba para reproducirse, lo cual significaba bonanza gastronómica para los Cro-Magnon. Así lo confirman los abundantes depósitos de escamas y huesos hallados en algunos lugares. El salmón era lanceado al subir contra corriente, y los ingeniosos Cro-Magnon tal vez ponían trampas apilando piedras: los peces nadaban por la entrada en forma de embudo hacia un estanque cuya única salida eran los dientes del arpón. Posteriormente se secaba, ahumaba y almacenaba una buena parte de la pesca.

APARECEN LOS PASTORES NÓMADES.
LA HISTORIA SE ESTA ANUNCIANDO

No es difícil imaginar cómo se produjo la domesticación de los animales. Los cazadores de manadas —de caballos, toros salvajes, etc.— descubrieron una manera práctica de capturarlos sin gran esfuerzo. Hacían que la manada escapase en dirección a un despeñadero, matando a muchos animales de una sola vez. O conseguían acorralarlos en un desfiladero e inmediatamente les arrojaban piedras, desde arriba.

De esas emboscadas cuya finalidad era la matanza debe haber surgido la idea de no ultimar a algunos de los animales, a fin de preservar la carne viva, ya que ésta era la única manera de mantenerla fresca. Y de esa separación de animales para matarlos más tarde debe, a su vez, haber surgido la idea de conservar las hembras con las crías, para aprovechar la leche. Preservar a los animales condujo a la necesidad de alimentarlos. Con el tiempo, esos cazadores comprendieron mejor los hábitos de sus presas y pudieron así desarrollar las técnicas de alimentación, cría y pastoreo de los animales.

Los cazadores nómades se transformaron en pastores nómades. Un pequeño grupo humano apacentaba una manada de caballos, vacunos, camellos, etc., viviendo de su carne y leche y defendiéndolos de otros predadores. Pero seguían siendo nómades como los primitivos, porque las manadas agotaban rápidamente los pastos y era necesario emigrar en busca de nuevos pastos para el ganado y sobrevivir.

El pastoreo poseía una gran ventaja sobre la caza; la comida y la vida eran más seguras, si se era capaz de cuidar de la manada. Pero, lógicamente, no todos los cazadores se tornaron pastores. Hace unos milenios, la mayoría de la humanidad continuaba viviendo de la caza y la recolección: permanecía primitiva. Pero algunas culturas, al dedicarse al pastoreo, alcanzaron una etapa superior del desarrollo humano.

Las mujeres encontraron un nuevo lugar en ese sistema, y surgieron nuevos oficios, como la alfarería, la joyería y los textiles. Como la agricultura proporcionaba sustento a poblaciones más numerosas, cuando se introdujo a Europa, la población se decuplicó. No había desarrollo donde no había agricultura.

La palabra “cultura” está relacionada con la palabra que se refiere al cultivo de la tierra, “agricultura”, y la palabra “civilización” proviene del latín civitas, “ciudad”. En las ciudades se desarrolló el arte de la escritura, lo que permitió registrar la historia mientras acontecía: historia no sólo de acontecimientos, sino también de transacciones entre escribas, campesinos, artesanos, religiosos y oficiales. Los registros se anotaban en piedra, arcilla, papiro, pieles y papel.

La vida en la ciudad provocó contrastes entre pobres y ricos, contrastes que existieron aun en las ciudades-Estado de la refinada Grecia, cuyo pueblo fue el primero en reflexionar acerca de la condición humana, la verdad, la belleza y la calidad de la vida. La violencia ha formado parte de la condición humana desde tiempos muy remotos, cuando las ciudades se convirtieron en imperios a expensas de sus vecinos y lucharon contra otros imperios.

Para la gente común, las guerras eran devastadoras. Los ciudadanos padecían la ambición de sus gobernantes, ya que junto con los ejércitos llegaban saqueo, violaciones y destrucción.

El último imperio de la Antigüedad, Roma, ofreció ley y orden dentro de los territorios conquistados por sus legiones. La riqueza de esas tierras, principalmente agrícolas, mantuvo una capital imperial que en su apogeo tuvo más de un millón de habitantes: sólo en el siglo XVIII surgió otra ciudad europea de dimensiones semejantes.

En Oriente existió otro gran imperio, con un estilo de vida distinto del europeo, tanto en la ciudad como en el campo: China. Los funcionarios que la gobernaban no eran religiosos sino burócratas, pero tenían un código moral basado en los preceptos de Confucio.

En el mundo antiguo surgieron otras grandes religiones que predicaron sus propios preceptos morales. Una de ellas, el cristianismo, se convirtió en la religión del Imperio Romano. La caída de Roma ante los llamados “bárbaros” marcó el fin del mundo antiguo. Pero el cristianismo sobrevivió a Roma, y la cronología cristiana aún se usa en casi todo el mundo. Los cristianos se enorgullecían de su herencia, cuyo efecto fue igualmente grande tanto en la vida cotidiana como en la espiritual.

Fuente Consultada:
Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo I
Diccionario Insólito Tomo I Luis Melnik
Enigmas de la Humanidad – Misterios Sin Resolver.

Quienes Hicieron La Historia El Hombre Y Sus Circunstancias

Si Cleopatra hubiese tenido la nariz más torta, habría despertado en Augusto la misma pasión que conquistó a César y Marco Antonio, y la historia del Imperio Romano sería otra. Si Carlos Martel no hubiese vencido a los árabes en Poitiers, Occidente sería musulmán y no cristiano, y los astronautas desembarrados en la Luna probablemente se llamarían Alí Muhámmad o Gamal.

Si Galileo, Newton y media docena más de sabios de su época hubiesen muerto en su infancia, los métodos científicos que ellos desarrollaron no existirían y sin éstos tampoco habría ciencia moderna ni Revolución Industrial.

Si Napoleón hubiese tenido 10cm. centímetros más de estatura, quizás no habría necesitado compensar su complejo de inferioridad. Su ambición se habría reducido entonces a llegar a ser un simple oficial más en las filas del ejército. En ese caso, Francia no habría conmovido el destino de Europa.

De igual manera, yo, ciudadano de un país de cultura europea, que vivo de acuerdo con leyes que se originan en la Revolución Francesa, y que me afeito con máquina eléctrica, podría no existir. Mi vida fue determinada por el físico de Napoleón, que era de baja estatura; por un golpe que Cleopatra sufrió cuando era niña y le torció la nariz, por un sarampión que Galileo no tuvo, por un error de táctica de un jefe árabe.

Si no fuese por esos simples hechos, yo podría tener un nombre árabe, vivir según las leyes del Corán, y afeitarme con navaja. Bastaría con que Galileo y Newton, y los desconocidos chinos que inventaron la brújula y la pólvora, hubiesen muerto prematuramente, para que no existiesen la imprenta, la navegación y el predominio occidental en el mundo. Con sólo suprimir a una docena de hombres importantes, el curso de la historia y la vida de millones de seres humanos habría tomado un rumbo que no podemos adivinar.

Estos argumentos parecen pueriles por la forma en que están expuestos. Sin embargo, fueron realmente sostenidos por algunos pensadores. Frecuentemente leemos en diarios, revistas y libros, y escuchamos por la radio y la televisión, afirmar que “los que hacen la historia son unos pocos personajes, y que todo lo demás es consecuencia de sus actos”. ¿Cuántas veces hemos oído decir que Hitler es el culpable de la Segunda Guerra Mundial”? También podemos leer en distintos libros de historia que el papa León I convenció personalmente a Afila para que no saquease a Roma y se alejase de la ciudad. Esto equivaldría a sostener que, en caso de que los argumentos del Papa no hubiesen sido convincentes, Europa habría sido dominada por los hunos.

Cleopatra Newton Galileo Adolf Hitler
Cleopatra Newton Galileo Hitler

Paradójicamente, esa manera de enfocar la historia hace que esta sea al mismo tiempo, simple e incomprensible. Porque las causas que se dan como origen de todos los hechos son, además de simples, imprevisibles (y, por lo tanto, totalmente inexplicables).

Para comprender esto mejor, imaginemos un episodio que pudo haber acontecido: el 17 de abril de 1915, el soldado alemán Fritz Müller, emplazado en una trinchera del frente francés, adviene a su compañero, el soldado Adolfo Hitler, que tiene sus botines desacordonados. El soldado Adolfo se agacha para amarrar los cordones y, en ese preciso momento, una bala disparada por Jean Dupont desde la trinchera enemiga pasa silbando por el lugar donde un segundo antes se encontraba su cabeza. Si no hubiese sido por la advertencia de su compañero, Adolfo habría muerto alcanzado por el proyectil. Y sin Adolfo Hitler la Alemania nazi no habría existido, ni tampoco habría acontecido la Segunda Guerra Mundial.

Si aceptamos que un hecho tan simple como éste —advertir que el zapato de una determinada persona está mal acordonado—, puede determinar la historia, o buena parte de ella, ¿cómo es posible conocer sus causas? Ellas serían tan extraordinariamente triviales —golpes, sarampiones, balas perdidas—, que se tornaría imposible establecerlas.

De ahí que la tesis del personaje como causa única de la historia sea, de hecho, la “tesis del episodio imprevisible”. Y esto equivale a aceptar la imposibilidad de conocer las causas de los hechos y procesos históricos humanos.

¿ES EL DESTINO EL QUE HACE A LOS HÉROES?

Un enfoque diametralmente opuesto al citado es el que sostiene, que los grandes personajes históricos no son más que marionetas manejadas por el destino. De acuerdo con esta tesis, aun cuando Cleopatra hubiese tenido una nariz perfecta, ello no habría influido para nacía en los acontecimientos. Porque puco importaba cual fuese el jefe romano que se adueñase del poder. Cualquiera que lo hubiera hecho, se habría visto obligado por las circunstancias a suprimir la República Romana, tal como lo hizo Augusto. Napoleón, a su vez, podría haber muerto alto, atractivo y lleno de hijos, como desconocido oficial en una guarnición de provincia, y aun así Francia habría conquistado el misino imperio. Galileo y Newton podrían haber sucumbido en su infancia víctimas del sarampión, y otros habrían hedió lo que ellos hicieron.

El Imperio Francés, el método científico y la imprenta eran, de acuerdo con esta tesis, inevitables, y su existencia no dependió de aquellos que nos “parecen” sus creadores. Todo lo contrario: fueron las situaciones históricas las que crearon a dichos personajes. Al respecto, es interesante señalar que, en ciertos casos, los mismos personajes históricos sustentaron esa tesis. Hacia el fin de su vida Napoleón afirmó: “Es preciso que transcurran por lo menos 1.000 anos, antes de que vuelva a repetirse la conjugación de factores que me creó”.

El mariscal de campo alemán von Brauchitsch, uno de los principales lugartenientes de Hitler, señaló a los jueces de Nureinberg, durante su proceso por crímenes de guerra, lo siguiente: “Hitler fue el destino de Alemania, y ese destino no podía ser evitado en forma alguna”. Existe, sin embargo, una diferencia entre la declaración de von Brauchitsch y la de Napoleón.

El mariscal alemán habla de inevitabilidad y destino. Bonaparte, en cambio, se refiere a una conjugación de factores, es decir a las oportunidades que una situación dada puede ofrecer a un personaje. De acuerdo con el pensamiento de von Brauchitsch, existe un “libro del destino” donde todas las cosas ya están escritas.

Creemos ver al personaje decidir, actuar, determinar. Pero en realidad no ocurre tal cosa, sino que son fuerzas impersonales —económicas, políticas, raciales o de cualquier otra índole—, las que mueven la historia, y el personaje no es más que un simple elemento de transmisión, una rueda de una máquina que sólo se mueve según los dictados del plan que le dio origen. Todo lo que ocurre no podría haber ocurrido de otra forma. No existen alternativas en la historia porque, según este enfoque, no es posible elegir. Lo que se puede deducir de las palabras de von Brauchitsch es que la historia de la humanidad se desarrolla en forma independiente de lo que los hombres puedan hacer.

Pero ¿qué significa la afirmación de que el gran hombre es un producto de las circunstancias? Equivale a decir que todos sus actos tienen una causa, grande o pequeña (circunstancias políticas, económicas, un golpe en la infancia), y esto es indudablemente cierto. Pero no explica nada.

EN POS DEL PROTAGONISTA

Se puede afirmar, para finalizar, que las dos posiciones discutidas tienen algo de correcto. La historia hace al protagonista, y este, en cierta medida, hace la historia.

Todo gran personaje sólo lo es porque expresa personalmente las necesidades religiosas, culturales, políticas, económicas, militares, científicas, etc., de millones de otros hombres. El se destacará porque, mejor que sus competidores dentro de la misma tendencia, sabe manipular esas necesidades. Pero las necesidades colectivas son anteriores a él. Son el prerrequisito necesario para su acción.

Lo que llamamos “condiciones generales de una época”, constituye siempre una maraña de tendencias e intereses complementarios y opuestos, algunos más fuertes y otros más débiles. Las condiciones generales de la época en que surge Caballo Loco incluían las necesidades de los indios a las cuales intentó responder, y las necesidades de expansión de la industria y la agricultura norteamericanas. Entre las dos tendencias esta última era la más fuerte. La tendencia al particularismo local en el imperio de Alejandro era mayor que la centralización. Napoleón y Hitler también enfrentaron corrientes más fuertes que las que encabezaron y fueron vencidos. La tendencia más fuerte de la época acaba por imponerse a pesar de los líderes.

Pero, en condiciones de inferioridad de fuerzas, un jefe capaz, rodeado por otros jefes capaces, puede por un instante desviar el curso de los acontecimientos. Sólo podrá hacerlo, sin embargo, mientras los recursos materiales v morales de su tendencia no se agoten. De cualquier manera, él depende de ella.

El grado de libertad de acción de que dispone un jefe depende de dos cosas. De la relación de fuerzas entre su tendencia y la otra (Caballo Le disponía de poquísima libertad, Naj león de mucha). Y de su capacidad para dirigir con eficacia el potencial su tendencia (Hitler la aprovechó bastante; Stalin, no).

La combinación de esos factores todos los personajes analizados por historiadores se realizó en grados versos. Puede decirse que la influencia del gran personaje en la historia una variable y no una constante, fórmula algebraica es la misma; empero, el resultado numérico es en cada caso distinto.

Engañábase Acton al querer desviar la atención de los historiadores y del público del estudio de las biografías los grandes personajes, porque, si bien es imposible comprender la biografía de los grandes personajes sin comprender su época —en resumen, su aquí y ahora- , también es importante conocer la ecuación personal —carácter, e educación, conducta, sentimientos, mentalidad— de sus protagonistas.

Como Hitler llegó al Poder Antecedentes Historicos de Alemania 1930

ANTECEDENTES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL: La devastación ocasionada por la Primera Guerra Mundial destruyó el optimismo liberal de la época de preguerra. Sin embargo, muchas personas todavía esperaban, en la década de 1920, que el progreso de la civilización occidental —tan evidente antes de 1914—podría restaurarse de alguna manera.

Esas esperanzas resultaron infundadas, a medida que los planes de reconstrucción condujeron a la inflación y a una más arrasadora Gran Depresión, afínales de la década de 1920. De la misma forma, la confianza en la democracia política pronto fue sacudida por el surgimiento de gobiernos autoritarios que no sólo restringieron las libertades individuales, sino que —como en el caso de Italia, Alemania y la Unión Soviética— buscaron un mayor control sobre la vida de las personas, para manipularlas y guiarlas en la consecución de los objetivos de esos mismos regímenes totalitarios. Para muchas personas, a pesar de su pérdida de libertad individual, esos movimientos de masas les ofrecieron, al menos, una sensación de seguridad, en un mundo que parecía estar lleno de incertidumbres.

Pero la aparente seguridad de dichos movimientos de masas dio origen a incertidumbres aún mayores, cuando los europeos —después de un breve interludio de veinte años de paz— una vez más se lanzaron a la guerra; pero, en esta ocasión, a una escala más horrenda de lo que fue la Primera Guerra Mundial. En 1939, ‘.a crisis del siglo XX, comenzada en 1914, parecía que únicamente se empeoraba.

Adolf Hitler Ideologia NAZI Espacio Vital Mi Lucha EL 3 DE FEBRERO DE 1933, sólo cuatro días después de haber sido nombrado  canciller, Adolfo Hitler tuvo una reunión secreta con los principales generales de Alemania. Les reveló su deseo de eliminar el “cáncer de la democracia”, creando un nuevo liderato autoritario y forjando una nueva unidad interna. Todos los alemanes necesitarían percatarse de que “sólo la lucha puede salvarnos, y que cualquier otra cosa deberá estar subordinada a esta idea”.

En particular, se debería entrenar a la juventud, y sus voluntades deberían ser fortalecidas para “luchar por todos los medios”. Dado que el espacio vital de Alemania era, sobre todo, demasiado reducido para su pueblo, Hitler dijo que la nación debería rearmarse y prepararse para “la conquista de un nuevo espacio vital en el este, y para su despiadada germanización”. Aun antes de que afirmara su poder, Hitler tenía una visión clara de sus metas, y su puesta en práctica significaba otra guerra europea. La Segunda Guerra Mundial fue, a todas luces, la guerra de Hitler.

Podemos concluir que Hitler a través de sus libros, propaganda y grandes eventos públicos donde comunicaba con discursos apasionados ,llenos de patriotismo alemán, logró devolverle la fe y el orgullo ario de su nación,  transmitió la idea de un urgente rearme militar (violando el tratado de Versalles) para conseguir un nuevo espacio vital desde donde Alemania resurgiría de aquel ignominioso acaso en 1918.

¿HITLER ERA EL DESTINO?

Caballo Loco fue un jefe de tribus. Alejandro, un jefe de reinos y ciudades-estados. Hitler aparece en una gran nación industrial moderna. Las condiciones necesarias, indispensables para su aparición, fueron: la crisis mundial de comienzos de la década de 1930, que pauperizó a millones de hombres en Alemania, provocando un altísimo índice de desempleo; la desesperación a que el tratado de Versalles lanzó a los alemanes, y la necesidad que tenía la industria pesada alemana de encontrar mercados para sus productos. (Estas son, por lo rueños, las condiciones principales sobre las cuales muchos historiadores están de acuerdo).

Las causas específicas para Hitler. las que le permitieron a él y no a otro político asumir la dirección de la Alemania en crisis son, como en los demás personajes, biográficas. Por ese conjunto de causas necesarias y específicas, Hitler llega al poder.

Y cuando lo alcanza, él mismo, como Napoleón, se convierte en una de las causas de la historia que vive. Su voluntad tiene influencia decisiva en la conducción de la guerra, en el choque de los ejércitos y en los momentos de ataque. Pero, como los otros personajes mencionados, él también lucha contra las tendencias de su época.

Desde el principio, la expansión alemana se basa en una capacidad de producción inferior a la de sus futuros adversarios. En 1939, Alemania y la Unión Soviética disponen de una producción equivalente y ejércitos equivalentes. Los Estados Unidos poseen el mayor parque industrial del mundo y una tremenda capacidad de producción que, utilizada en la fabricación de armamentos, cubrirá el cielo de aviones. Las alianzas de Hitler son pocas.

Aun cuando los aliados fueron al comienzo sorprendidos por la agresividad militar de los países del Eje, el tiempo trabajó a su favor, en cuanto debilitaba a Hitler. Como en el caso de Napoleón, a largo plazo Hitler sólo podía perder la guerra.

Y, como Napoleón, Hitler es un buen ejemplo para estudiar en qué medida las capacidades de un jefe pueden permitir que una tendencia histórica más débil supere, momentáneamente, a otras más fuertes, pero sucumba al fin.

La habilidad de Hitler para rearmar a su patria y cumplir con sus políticas expansionistas dependía, en principio, de convencer a otros de que sus intenciones eran pacíficas. Presentándose como un hombre de paz en sus discursos públicos, Hitler hacía énfasis en que tan sólo deseaba revisar las injustas provisiones de Versalles, por medios pacíficos, y obtener el lugar adecuado para Alemania entre los estados europeos.

Durante sus dos primeros años en el cargo, condujo una política exterior prudente, sin riesgos innecesarios. Su llamativa acción en octubre de 1933, al retirar a Alemania de la Conferencia de Desarme de Genova y de la Liga de las Naciones, la llevó a cabo, sobre todo, por razones políticas internas, a fin de transmitir a los alemanes el sentimiento de que su país ya no estaba dominado por otros países europeos.

A comienzos de 1935 había llegado a la convicción de que Alemania podía violar ciertas cláusulas del Tratado de Versalles sin que Gran Bretaña o Francia se opusieran en forma seria. Había llegado a creer, basado en las respuestas de éstos a sus primeras acciones, que ambos países querían mantener el status quo internacional, pero sin usar la fuerza. En consecuencia, decidió anunciar públicamente lo que había mantenido en secreto durante algún tiempo: el rearme militar de Alemania.

El 9 de marzo de 1935, Hitler anunció la creación de una nueva fuerza aérea y, una semana más tarde, el inicio de un reclutamiento militar que ampliaría el ejército alemán de 100 000 a 550 000 hombres. Mas tarde Hitler repudia las cláusulas de Tratado de Versalles respecto al desarme de Alemania, y dá comienzo así a una serie de agresiones verbales y acciones militares de rearme que desencadenaría finalmente en el ataque a Polonia en 1939, inicio de la 2GM, pero esto es otra historia que puede leerla en este sitio.

ANEXO: EL ENFRENTAMIENTO HITLER – STALIN

En igualdad de condiciones de potencialidad económica, Hitler en un principio impuso una derrota militar a la U.R.S.S. Su principal habilidad fue evitar otro adversario por medio de tratados, mientras liquidaba a la Europa occidental, y sacar provecho de la crisis interna que ensangrentaba al Estado soviético. Llegó además a intervenir en ella.

Cuando Stalin eliminó a parte de la élite soviética, Hitler hizo que su servicio secreto proveyese al gobernante ruso pruebas falsificadas contra muchos. Al frenarse finalmente la campaña en Europa occidental, Hitler lanzó todo su ejército contra la Unión Soviética, y encontró a su adversario en condiciones militares inferiores. La explicación de la tremenda derrota inicial del ejército soviético (casi un millón de prisioneros y un tercio del territorio perdido), se debe, en parte, a las respectivas conducciones.

Cabría, por lo tanto, afirmar que los alemanes obtuvieron su victoria sólo porque sus jefes eran más competentes en la dirección de la guerra? Esa afirmación es posible, pero la explicación profunda debe buscarse también en la rivalidad entre ambos jefes, Hitler y Stalin. Stalin no decapitó a su ejército por un capricho de déspota enloquecido. Fue una necesidad para que él y su grupo se mantuviesen en el poder.

La liquidación de muchos oficiales era una condición necesaria a ese tipo de conducción, porque la aniquilación de todos los posibles opositores fue el único método que Stalin y su gente podían usar para mantenerse en el poder. La perfecta competencia de Stalin para librarse de sus enemigos internos implicaba, sin embargo, la “incompetencia” en su lucha contra los enemigos externos.

Tal vez otro líder no habría arriesgado a tal punto la seguridad del Estado, ni habría sido tan ingenuo al extremo de concertar un pacto (aunque él también lo necesitaba) justamente con Hitler (hacía ya dos días que los alemanes habían atravesado la frontera rusa, cuando Stalin declaró estupefacto a los mariscales soviéticos que no se debía contraatacar, porque se trataba de un equívoco, de simples escaramuzas fronterizas).

Porque Alejandro Magno Construyó Un Imperio?

¿PODÍA ALGUIEN HEREDAR EL IMPERIO DE ALEJANDRO?

Alejandro conquistó un imperio colosal. Tan colosal que estaba formado por muchos núcleos diferentes. La península griega, el sur de la balcánica y las islas, Anatolia, Siria, Palestina, Mesopotamia, el Irán, Egipto y el valle del Indo. Esas regiones comerciaban entre sí, pero el pequeño comercio que desarrollaban entre ellas no precisaba de una unidad política para mantenerse.

Algunas de esas regiones ya tenían constituida, anteriormente, cierta cohesión y había habido antecedentes de conquistas.

Los acadios, los arameos, Egipto, Asiría, Babilonia y los persas, por ejemplo, ya habían dominado porciones extensas, sobre todo los últimos, de lo que fue el Imperio de Alejandro. Pero, como éstas eran relaciones de conquista, a medida que la supremacía del ocupante se debilitaba, el sometido se liberaba y las unidades políticas volvían a coincidir con las tradicionales de la región.

El imperio de Alejandro es, en cierta forma, un anticipo de la unificación romana. Pero, cuando los romanos iniciaron su tentativa, las condiciones del Mediterráneo eran otras. La conquista romana, por otra parte, posibilitó dos cosas: la consolidación de los lazos económicos y políticos entre Roma y las provincias, y la formación de una sólida administración imperial.

Alejandro nunca tuvo un aparato administrativo propio. Usó los que encontraba en el lugar. Su imperio fue una tentativa de dominación universal, abortada salvo en una relativa expansión cultural helénica y en las comunicaciones.

Alejandro coligó políticamente las regiones de su imperio por medios militares. Pero, cuando murió, los distintos generales que se disputaron el poder terminaron por convertirse en soberanos helénicos locales. Alejandro, Napoleón y Caballo Loco, en condiciones diferentes, culturas diferentes, y con biografías diferentes, tuvieron algo en común: intentaron mantener por medios militares sistemas políticos que tenían contra ellos las más fuertes tendencias de su! época: los intereses parciales de grupo.

La Derrota de Caballo Loco Frente al Ejercito de EE.UU. Gral. Custer

“CABALLO LOCO” O LA DERROTA INEVITABLE

¿Cuál era el mundo que rodeaba al jefe indio Caballo Loco en 187B, en los Estados Unidos? Hacía ya muchas generaciones que los pieles rojas se replegaban, retrocediendo sin pausa ante el avance de los blancos que se adueñaban de sus tierras. Todas las tentativas de acuerdo habían sido inútiles. Todos los combates también fueron inútiles. Las tribus permanecían tradicionalmente divididas y cada una libraba una guerra particular contra los invasores. Caballo Loco era un joven guerrero de los indios sioux.

Comprendió que, separadas, las tribus estaban perdidas. Comenzó a predicar la alianza entre ellas, señalándoles que debían abandonar sus viejas rivalidades y unirse contra los invasores que las acosaban.

Era preciso atraer y derrotar a los blancos mediante una victoria militar decisiva, para luego negociar desde una posición de fuerza. Consiguió unificar a las tribus, reunir hombres y armas suficientes para un combate decisivo y atraer al general norteamericano Custer a una batalla donde los indios cercaron y aniquilaron a los blancos.

Caballo Loco y sus bravos celebraron jubilosamente la victoria. Los blancos habían sido gravemente batidos, habían comprobado la fuerza de las tribus, y ahora tendrían que negociar. Pero no hubo tal negociación.

El tiempo pasó y el ejercito indígena que Caballo Loco reunió tan penosamente se disolvió. Las tribus precisaban emigrar detrás de los rebaños de bisontes, acompañando su desplazamiento anual. Eran cazadores nómades y dependían para todo de los bisontes. De su piel obtenían su ropa y sus tiendas; de los huesos, herramientas y armas; de la grasa, combustible; de la carne, alimento. No podían establecerse en ningún lugar. Y los blancos volvieron a aniquilarlos aisladamente.

Caballo Loco se retiró combatiendo, y vio a su gente morir de hambre y frío. Finalmente se rindió. Pidió piedad, no para él, sino para las mujeres y niños que no podían luchar. Su mensaje al gobierno norteamericano es un documento conmovedor. Es el mensaje de un hombre valeroso e inteligente, el testimonio desesperado de la agonía final de su pueblo. El hizo todo lo posible para salvarlos, pero todo fue inútil.

La enorme superioridad de los blancos no era militar. Era económica. Los blancos podían darse el lujo de perder no uno, sino mil combates “decisivos”, porque esos combates nunca serían finales. Los agricultores que ocupaban las tierras y desalojaban de ellas a los indios podían ser masacrados individualmente con sus familias (y lo eran con cierta regularidad) . Pero detrás de ellos venían otros y otros. Y a cada ataque de los indios el ejército norteamericano podía responder, aún con atraso, por medio de represalias devastadoras.

Los indios ni siquiera imaginaban la magnitud del ejército norteamericano, la fuerza armada de una nación que podía dedicar parte de sus hombres exclusivamente a la guerra, porque la agricultura y la ganadería producían muchos más alimentos que la caza.

Los indios, para combatir a los blancos, estaban obligados a usar los fusiles que compraban a los mismos blancos. No podían siquiera enfrentarlos bastándose a sí mismos. Los nómades tenían inevitablemente que ser derrotados por la superioridad de medios del sistema industrial, que posibilitaba la existencia de poblaciones mayores, con sectores especializados (campesino, obrero, soldado) y poseía una gigantesca capacidad de producción.

Napoleón también luchó contra una desventaja económica y fue aplastado por ella. Pero en su caso la desventaja se producía dentro del mismo tipo de economía y por eso era muchísimo menor. El tuvo mejores posibilidades para aplicar su capacidad personal que el indio. La desventaja inicial contra la cual luchó Caballo Loco era tan grande que él jamás pudo vislumbrarla en su totalidad.

Aun cuando sus dotes estratégicas hubieran sido las mismas que las de Napoleón (y difícilmente un jefe indio podría equipararse, en ese sentido, a un general francés del siglo XVIII) , aun así los resultados no habrían sido distintos. Su posibilidad de usar esas dotes para encauzar los hechos estaba tan disminuida por la situación real, que sólo habría podido detener el curso de los acontecimientos en un cierto lugar y por poco tiempo, tal como ocurrió. Era inevitable que, sin una contrafuerza igual, la agricultura y la industria norteamericanas se adueñasen de las praderas.

Antecedentes Historicos al Imperio Napoleonico Como llega al Poder?

EL HÉROE Y SUS CIRCUNSTANCIAS

Pongamos un ejemplo de la vida diaria: Fulano mató de un tiro a Mengano. Pero el abogado defensor argumenta que, si bien el aparente culpable fue el que apretó el gatillo, los culpables reales son la metalurgia y la invención de la pólvora porque, sin revólver ni balas, la situación que posibilitó el crimen jamás habría existido. Cualquier fiscal demostrarla que ese argumento carece de validez existe un enorme número de personas que poseen revólveres y nunca dispararon contra nadie.

Los revólveres, la metalurgia y la pólvora fueron circunstancias necesarias en el crimen. Necesarias, pero no suficientes. Para explicar ese crimen en particular es preciso considerar la situación psicológica en que se encontraban Fulano y Mengano, y cómo se desenvolvió esa situación hasta llevar a Fulano a apretar el gatillo. La discusión sobre la función del individuo en la historia es similar. Para que Napoleón fuese posible (como él mismo lo intuyó), varias causas fueron necesarias.

Fue necesario, ante todo, que hubiese acontecido la Revolución Francesa. Esa revolución creó las condiciones indispensables para el surgimiento de Napoleón: repartió la tierra, crean do una clase de campesinos independientes y fieles a la nación, y creó los ejércitos de masa, basados en la conscripción nacional. Ames de la Revolución, en Europa, la guerra era librada por pequeños ejércitos profesionales.

Cuando la Primera República francesa quiso defenderse del resto de la Europa feudal que la atacaba, no pudo confiar en los viejos oficiales y sus tropas mercenarias. La Convención lanzó entonces un llamado a todos los ciudadanos para que se alistasen en los ejércitos y defendiesen las conquistas de la Revolución.

Como ningún campesino (y ellos eran la inmensa mayoría de los franceses de la época) quería perder la tierra conquistada, la República obtuvo un inmenso ejército de voluntarios, que primero sufrió graves derrotas, pero que terminó por aplastar a sus adversarios con su número, su devoción, y con los recursos militares bien administrados que la República estaba creando. Ese nuevo tipo de ejército formó un nuevo tipo de oficiales y de veteranos. Sería el instrumento que Napoleón encontraría listo, cuando por su audacia y su sentido de la oportunidad se destacó entre el resto de los oficiales.

El ejército numeroso, el reparto de la tierra, la centralización administrativa, el surgimiento de una basta burocracia militar, creaciones todas de la Revolución Francesa, fueron algunas de las condiciones necesarias para el surgimiento de Napoleón. Hubo además otras, no tan decisivas como éstas, sobre las cuales los historiadores discuten. Con todo, cualquier condición política que permitiese a un hombre surgido del seno de la burocracia militar aspirar al poder, sería necesaria, pero no suficiente para el surgimiento de Napoleón. Cuando todas las condiciones referidas ya estaban maduras y la burocracia militar ya estaba en condiciones de adueñarse del poder, aún no era inevitable que el dictador fuese el propio Bonaparte.

La Revolución había creado varios generales. ¿Por qué habría de ser él y no otros? Aquí es donde entran forzosamente los detalles biográficos de Napoleón. Su audacia, iniciativa, sentido de la oportunidad y desprecio por la moral convencional, contaron enormemente. En una serie de oportunidades sucesivas, él siempre fue más capaz que sus rivales de subir otro peldaño en la escalera del poder. Las condiciones que explican el ascenso de Napoleón deben ser buscadas también en su biografía, y no sólo en las condiciones generales de la época.

Pero esto no debe ser interpretado como si la biografía de Napoleón y el proceso de la Revolución Francesa fuesen “canales” separados que simplemente convergieron. Napoleón, como Lulero en la Reforma, se desenvolvió dentro de la Revolución Francesa, y su biografía está en buena parte determinada por los propios acontecimientos de la Revolución.

La burocracia militar escogió como su jefe a un hombre que se formó dentro de ella y que le pareció el más indicado para conducir la lucha en curso. Y ¿cuál era esa lucha?

La epopeya napoleónica es principalmente la lucha entre Inglaterra y Francia por la hegemonía europea. Napoleón no pudo dirigir esa lucha como “él quería”. Económicamente, Inglaterra era el más fuerte de los dos rivales. Los productos ingleses invadían Europa, y Francia no tenía producción suficiente ni de tan buena calidad como la inglesa para poder expulsar a su rival de Europa por simples métodos comerciales. Napoleón recurrió por eso a medidas militares: el bloqueo continental. Prohibió a todos sus aliados y dominios comerciar con Inglaterra, obligando además a esos países a adquirir productos franceses contra sus propios intereses. Inglaterra, entonces, trató de apoyarse en los intereses lesionados de los europeos que despertaban en todos los lugares un sentimiento antifrancés.

El imperio napoleónico tuvo, desde su comienzo, una seria desventaja interna, y necesitó continuamente sofocar las rebeliones. Podía apoyarse sobre la clase media, dispuesta a luchar contra los privilegios feudales en los países conquistados. Pero las necesidades de dinero del imperio francés convertían en poco tiempo esas alianzas potenciales en la enemistad que surge entre el ladrón y el robado. El hecho es que Napoleón comenzó su lucha contra Inglaterra en una desventajosa situación económica.

Disponía en cambio de ventajas políticas y militares. La ventaja política estaba basada en la hegemonía francesa que la República y el Directorio habían establecido en Europa; la militar era el ejército francés. Pero la desventaja económica, con el tiempo, fue minando las bases del poder político y militar de Napoleón, restándole aliados y medios para sustentar al ejército, mientras Inglaterra iba adquiriendo aliados y fortaleciendo su aparato guerrero. Bonaparte luchó contra esa marea creciente con obstinación y talento extraordinarios. Fue un político hábil. Dividió a sus enemigos.

Perfeccionó la táctica y la estrategia del ejército de masas, hasta convertirlo en una máquina guerrera como jamás había existido. Inclusive cuando su ejército había prácticamente desaparecido y los veteranos habían sido sustituidos por reclutas bisoños, sin tradición de combate, supo manejar tan bien esa deficiente arma que mantuvo en jaque por mucho tiempo a sus enemigos. Privado de los medios para ganar la guerra, impidió a sus adversarios el logro de la victoria. Un mal general y una política inhábil habrían sido vencidos en poco tiempo por la desventaja económica. El inmenso talento de Napoleón le permitió luchar en desigualdad de condiciones y determinó buena parte de la historia de su época.

Naturalmente, es imposible afirmar que algún otro, en caso de que él hubiera fracasado al tratar de asumir el poder, habría podido hacer lo mismo. Pero es posible afirmar que, gracias a su talento, una situación inestable se prolongó mucho más de lo que habría durado en manos de otro.

Así, tres cosas pueden establecerse acerca del “fenómeno Napoleón”. Las condiciones generales de su época eran, sin duda, condiciones necesarias. Su biografía, entretanto, provee de otros elementos, indispensables para alcanzar una explicación suficiente. Y sus actos posteriores a su llegada al poder modificaron, en alguna medida, los hechos de su época. Su presencia se convirtió en una de las condiciones generales del período, una causa necesaria a otros personajes y hechos. Resta verificar en qué medida su presencia determinó que la historia de su tiempo se dirigiera hacia un camino u otro.

Que es un Personaje Historico? Como Nace Una Personalidad Famosa?

¿QUÉ ES UN GRAN PERSONAJE?

Se escribe la biografía de alguien porque se considera que ha hecho cosas importantes. Napoleón conquistó un imperio y Voltaire escribió libros. Pero esas son cosas importantes de índole muy diferente. Napoleón, Alejandro, Hitler y Stalin dirigieron y organizaron a millones de hombres. Galileo, Newton, Voltaire y Einstein mandaron, a lo sumo, a sus familiares. Por lo tanto, aparentemente existen dos tipos de grandes personajes: los que actúan en unión con la multitud y los que actúan sin ella (denominados románticamente los “gigantes solitarios”) . ¿Es eso verdad?

El auge del comercio, actividad de masas anónimas y ocupación de todo un sector de la sociedad, fue destruyendo dentro del mundo feudal la actitud de desprecio hacia el que manipula mercaderías o dinero. Cuando esa actitud ganó predominio, pintores como Van Dyck y Durero comenzaron a retratar mercaderes; aventureros como Marco Polo escribieron sus autobiografías; y ricos banqueros ejercieron el mecenazgo de artistas y escritores.

Voltaire y Galileo “parecen” solitarios. Pero en realidad Voltaire —con su irreverencia por los valores feudales y su afirmación del librepensamiento— sólo podía haber surgido en una sociedad en que los valores feudales estuviesen ya en decadencia aun para los propios nobles. De otra manera él habría sido quemado vivo junto con su primer libro, o bien un escritor sin lectores.

Es imposible imaginar a Voltaire naciendo entre los habitantes de Nueva Guinea o aun en la misma Francia unos siglos antes. Voltaire asimiló ideas que circulaban en su ambiente y las devolvió replanteadas en forma penetrante y aguda. Al explicar con claridad lo que su público esperaba y quería oír, se convirtió en uno de los pensadores influyentes del Iluminismo.

Galileo no surgió por azar en el Renacimiento italiano. En el mismo momento en que él trabajaba, miles de intelectuales transitaban por su mismo camino. Voltaire y Galileo se convirtieron en grandes hombres porque hicieron lo que tenían que hacer mucho mejor que sus contemporáneos. Pero resulta ilusorio decir que ellos no precisaron de la sociedad de su época, como es ilusorio pensar que la sociedad no precisaba de ellos.

Galileo y Voltaire eran hombres especializados en la producción de ideas. Uno poseía talento para percibir las relaciones del mundo físico; otro, las relaciones del mundo social. El primero proveyó a la sociedad de las bases científicas para desarrollar la nueva técnica naciente. El segundo, las ideas y el aparato intelectual que servirían a los comerciantes, manufactureros y plebeyos para derrocar a los nobles.

Los grandes pensadores, científicos o artistas pueden ser solitarios en su vida personal pero dependen de su grupo social para desarrollar su actividad creadora. Y el grupo social depende de ellos. Si sólo un hombre en el Renacimiento, Lutero, se hubiese sentido insatisfecho con el papado, los historiadores no habrían tomado ninguna cuenta de ese hecho. Pero como millones de hombres se sintieron insatisfechos, la Reforma se convirtió en un fenómeno histórico.

Sin embargo, en todas las épocas existen distintas tendencias opuestas dentro de la humanidad. Si en el Renacimiento hubo millones de individuos que querían reformar la Iglesia Católica, también existieron quienes querían mantenerla tal como era. Esas dos corrientes, subdivididas en corrientes menores, constituyeron las condiciones en las que pudieron aparecer los líderes de la Reforma y de la Contrarreforma.

Tales afirmaciones, hechas a este nivel, llegan a ser superfinas: es obvio que Lutero no podía haber sido Lulero en Nueva Guinea. Tenía que dirigir y expresar una o varias corrientes libres de la vida colectiva y, a su ve/, sus ideas nacían en esa misma sociedad.

La verdadera cuestión que queremos aclarar es la siguiente: Lulero. Napoleón, Galileo, ¿modificaron o no su época con sus vidas? ¿La existencia de Lulero y su modo de actuar determinaron el curso que tomó el movimiento de la Reforma?

Explicación Mitologica de la Historia

ORIGEN DE LAS DISTINTAS EXPLICACIONES

La idea de que un personaje es la causa originaria de cualquier hecho histórico importante se encuentra tan difundida que, cuando no existe ese personaje, se lo inventa. Los espartanos sostenían y creían que un hombre llamado Licurgo había sido el sabio legislador que creó las costumbres e instituciones de su ciudad.

Mitologia griega

El “inventó” las instituciones de acuerdo con un plan racional, las propuso a los espartanos del pasado y éstos, convencidos de la inteligencia que revelaban tales reglas, comenzaron a vivir de acuerdo con ellas. Ningún antropólogo o historiador sostiene que una sociedad pueda nacer de esa manera.

En realidad, Licurgo es la personificación de un período entero de la historia de Esparta. El período que comprende la llegada de las tribus dóricas a Grecia Central, su lucha con los habitantes anteriores, la servidumbre de estos últimos y su reducción a la condición de ilotas, el surgimiento de un sistema de explotación de la tierra y una estructura política correspondiente. Este proceso debe haber durado varios siglos.

Esa tendencia a personalizar la historia tiene, además, otra consecuencia: la divinización del héroe. Si un individuo puede por sí solo realizar cosas tan importantes, es lógico que el paso siguiente consista en suponer que posee poderes extrahumanos. Resulta fácil comprobar esa tendencia en el caso de los grandes personajes de la antigüedad. Por ejemplo Alejandro y Buda, dos personajes que vivieron realmente, vieron sus biografías adornadas por una infinidad de imaginarios “hechos” heroicos y sobrenaturales.

En las tradiciones de los pueblos, cada vez que nace un héroe —ese personaje “predestinado a cambiar el mundo”—, tienen lugar asombrosos presagios, los espíritus del más allá lo anuncian y los oráculos hablan. Siempre que los héroes realizan sus hazañas, la naturaleza las acompaña con fenómenos imprevistos (eclipses, cataclismos) . Y cuando mueren, el planeta se “lamenta”.

Por un instante el orden natural de las cosas aparece subvertido: los ríos corren hacia su nacimiento, los muertos se levantan de sus tumbas. Esas creencias son fruto de la ingenuidad y ningún historiador puede admitir seriamente que el nacimiento de Buda fuera sobrenatural, o el padre verdadero de Alejandro el dios Zeus, por más que lo afirmen algunos de sus contemporáneos.

En la actualidad, sin embargo, muchos consideran que Hitler fue un verdadero “brujo” que hechizó a Alemania. Que Stalin fue el creador personal absoluto de la autocracia que encarnó y que Churchill fue una especie de Juana de Arco, que, con su avasalladora personalidad, movilizó a los ingleses ya carentes de reacción y casi derrotados, y los condujo a la victoria. Esas tabulaciones otorgan a los personajes atributos similares a los de ser hijos de un dios. El hecho es que todavía hoy la personificación de las causas de la historia (esto es, su reducción a los héroes), constituye una deificación de los personajes (sólo ella explicaría el misterioso origen de tanto poder).

A partir del siglo XVIII, y con la aparición de las ciencias sociales (los enciclopedistas) , surge una tendencia opuesta a la anterior. Los historiadores y sociólogos se rebelaron contra las “explicaciones” mitológicas que no explicaban nada, y algunos llevaron su irritación hasta el punto de declarar que el personaje no tiene importancia causal alguna. La prueba de este enfoque lo constituyen distintos fenómenos históricos importantes, que no son protagonizados por una sola personalidad central sino por una multitud de ellas. Por ejemplo, la revolución comercial del siglo XV y la industrial del XVIII.

Para distinguir esta visión de la historia —que él juzgaba científica—, de la que consideraba “popular”, el historiador inglés G. M. Young (bajo la influencia directa de Spencer) puso como introducción de uno de sus libros el siguiente proverbio “los simples hablan sobre personas, la gente instruida discute cosas”. Acton, a su vez, afirmaba: “nada causa más errores en la visión de la historia que el interés por los individuos”. Y Voltaire exclamaba irritado: “¿qué me puede importar que un bárbaro haya desplazado a otro de las orillas del río Oxus?”.

Esto no significa que pensadores de gran relieve no hayan también defendido la idea de que “son los hombres fuertes los que hacen la historia”. Historiadores talentosos, pero imbuidos de espíritu romántico, como Carlyle, lo hicieron. Aun eruditos meticulosos y nada románticos, como Mommsen, sostuvieron esa tesis. Los historiadores son influidos por la época en que viven, y no es exagerado afirmar que la figura de Julio César, tal «orno aparece en la colosal “Historia de Roma” de Mommsen, debe tanto a la erudición del autor como a la necesidad que éste sentía de un “hombre fuerte” para realizar la unificación del pueblo alemán (Mommsen escribió esta obra en 1850.

El historiador holandés Geyl en su libro “Napoleón: pro y contra” demuestra cómo los juicios sucesivos expresados por los historiadores franceses del siglo XIX sobre el papel de Napoleón, reflejan más las luchas políticas que ellos vivieron que un verdadero examen de Napoleón y de su época.

La conclusión de estas dos hipótesis, cuando se las considera en su forma más extrema, es paradójicamente la misma. Si el gran personaje determina la historia con sus poderes sobrehumanos, no se puede hacer nada contra esos poderes. Pero, a su vez, si el curso de la historia es inalterable, ¿para qué entonces preocuparse tanto de ella?

Existe un sentimiento subyacente que comparten los que defienden la idea de que el curso de la historia depende de los individuos: el de la responsabilidad moral. La aceptación de la tesis de que los individuos son el mero resultado de las circunstancias en que viven nos impide, por el contrario, declarar que Ponché y Hitler fueron dos pésimos sujetos.

De todas maneras resultaría algo extraño, desde el punto de vista científico, sostener que las decisiones de hombres facultados con el poder de dirigir a otros millones de hombres, como es el caso de Hitler o Richelieu, no tienen realmente importancia alguna en el desarrollo de los acontecimientos. Si existen fenómenos históricos en que no figuran “personajes principales”, eso no quiere decir que, en aquellos en que aparecen, éstos no tengan importancia. ¿Acaso el talento militar de Napoleón no influyó realmente en la conducción de la guerra europea?

El verdadero problema no reside en preguntarse si el personaje hace o no hace la historia; es inquirir en qué medida su participación fue importante para determinar los acontecimientos, y en qué medida fue condicionado por ellos.

PROCESOS HISTÓRICOS SIN PERSONAJE CENTRAL

Alrededor de 3.000 años a.C. comenzaron a desarrollarse la agricultura, la domesticación de los animales y la construcción de ciudades. Nadie, en su sano juicio, afirmaría que la revolución neolítica fue hecha por tres personas: un inventor de (a agricultura, otro de la domesticación de los animales y otro de la construcción de las ciudades.

Esas actividades fueron el resultado de grandes fenómenos colectivos, que involucraron la colaboración en distintos niveles de enormes multitudes de hombres (observadores, experimentadores, repetidores, perfeccionadores) . Lo mismo se puede decir de las revoluciones comercial e industrial, procesos que se prolongaron durante siglos.

La máquina de vapor fue, en cierta forma, el “gran personaje” de la Revolución Industrial. La primera noticia que se tiene de una máquina de vapor data del siglo I: fue inventada por Herón de Alejandría, pero no pasó de ser un juguete. Cuando Papin y Watt la reinventaron en el siglo XVIII nunca habían oído hablar de Herón.

En este caso, el problema es, para el historiador, el siguiente: ¿por qué la máquina de Herón no cambió en nada a la sociedad en que éste vivía, y por qué cuando apareció en la sociedad de Papin y Watt transformó al mundo? La posibilidad del vapor de mover un pistón era la misma, pero las condiciones sociales de las dos épocas eran distintas (las biografías de las máquinas tienen eso en común con las de los grandes hombres: precisan de la oportunidad que le otorgan las circunstancias) .

En la sociedad esclavista en que vivió Herón no había una actitud mental que permitiese utilizar máquinas (el trabajo manual era considerado innoble y esa actitud regía la sociedad) . Durante la Edad Media la situación no fue muy diferente. Pero entre los siglos XV y XVIII las cosas fueron cambiando. La causa inicial fue, el desarrollo del comercio, que creció a medida que el feudalismo declinaba y la navegación se intensificaba.

La Revolución Industrial tuvo como condición previa la Revolución Comercial. Pero el comercio que creó las condiciones que permitirían, por fin, el uso de la máquina de vapor fue, al igual que la revolución neolítica, el resultado de la actividad de millones de hombres. Existieron, por lo tanto, procesos históricos de extraordinaria importancia que ocurrieron sin que ningún personaje se destacase en ellos de manera excepcional.

La Revolucion Urbana La agricultura y la Division del Trabajo Clanes

LA REVOLUCIÓN URBANA: La consecuencia más importante de la agricultura fue la de permitir el arraigo al suelo, y, consiguientemente, con el aumento de los alimentos, un aumento explosivo de la población. Hasta entonces éramos pocos. Pero cada semilla plantada produce 1.000 nuevos granos: unos para plantar, y otros para comer.

Le bastan agua, sol y abono. Por primera vez los hombres, en  lugar de vivir “al día”, pudieron guardar parte del alimento producido como reserva. En los períodos de escasez, sequía e inundación, ya no sería necesario que una parte de la población muriese de hambre. La relativa seguridad que el pastoreo deparó a la humanidad se convirtió en una regla con la agricultura.

Además, por primera vez en la historia, las sociedades agrícolas dividieron el trabajo. Antes, en las sociedades de cazadores o pastores, todos participaban de la obtención de la comida, cazando o pastoreando, de la misma manera en que todos los hombres tomaban las armas cuando se trataba de defender la pradera de invasores.

Pero, con el aumento de producción de comida que permitió la agricultura, bastaba que sólo una parte de los hombres se dedicase a producirla. El resto se especializó en la fabricación de cerámica, objetos metálicos, otros instrumentos, o se dedicó al comercio. Otros sectores de la población creaban el embrión del Estado: la administración y el ejército.

Al parecer, fue regla general que el sacerdocio, surgido de los hechiceros y magos primitivos, constituyera la primera casta ilustrada, la de los “intelectuales”, formando las primeras burocracias administrativas. A su lado surgió también el grupo militar. Y ninguno de ellos producía comida. Vivían enteramente del trabajo campesino. Tuvieron, no obstante, mucha importancia debido al enorme relieve que la rapiña y el saqueo asumieron en los comienzos de nuestra historia. Porque sólo ahora, con la aparición de las ciudades y de la escritura, podemos de hecho hablar de historia.

NÓMADES CONTRA CAMPESINOS

Entre los años 3000 y 2000 a.C. la Humanidad se concentró en algunos valles muy fértiles de Egipto, Mesopotamia, India y China, donde florecieron grandes ciudades, unificadas bajo un poder centralizador que se ocupaba especialmente de la irrigación y de la guerra. Son los Estados de que nacieron los primeros imperios.

En torno de ellos deambulaban, con sus rebaños, masas de pastores nómades, atraídas por las riquezas de los
grandes centros y por la codicia de las reservas de granos de los campesinos.

Buena parte de la historia antigua consiste en la narración de la lucha entre los nómades y los civilizados campesinos (civilización viene de civis, hombre de ciudad), por la posesión de las riquezas que la agricultura produce. Y es, también, la historia del pillaje de un pueblo por otro.

Durante casi 5.000 años, los nómades con sus manadas no dejaron nunca de presionar sobre los imperios campesinos. Los arios, que en el 2000 a.C. invadieron el valle del río Indo —donde se elevaban las metrópolis de Harappa y Mohenjo Daro—, eran pastores nómades. Los hunos que invadieron Europa y la China hacia el 400 d.C., eran pastores nómades. Los mongoles, que hicieron lo mismo en el siglo XII, eran pastores nómades.

Los nómades son pobres y llevan una vida frugal. En las ciudades se disfruta de una relativa abundancia. Los civilizados están divididos en estamentos con funciones diversas (campesinos y terratenientes, artesanos y comerciantes, religiosos y militares) . Los nómades forman clanes.

El clan es un tipo de parentesco que los pastores heredaron de los cazadores. Consiste en un grupo de personas que cree poseer un antepasado común, muchas veces un animal mitológico o un vegetal. Existen los clanes del águila, del camello, de la palmera, y así sucesivamente.

A las personas de un mismo clan les está prohibido casarse entre sí. Es el llamado tabú del incesto, que para nosotros equivale al impedimento del matrimonio entre hermanos. Los miembros del clan están obligados a protegerse mutuamente. En esta sociedad, los “vínculos de sangre” tienen la máxima importancia y constituyen la única lealtad que no puede ser violada sin dejar, al hacerlo, de cometer un crimen irreparable. Cuando los miembros de clanes distintos se casan, los hijos pasan a formar parte del clan del padre, si se trata de una sociedad de clanes patrilineales, o de la madre, si fuesen matrilineales.

Los clanes son autosuficientes, cada cual posee su propio armamento, sus cabezas de ganado, etc. Sus conductores y representantes ante los demás clanes son los miembros más viejos. Pueden ser un poco más ricos o un poco más pobres, pero, por lo general, los clanes viven en la igualdad originada por la escasez. El hecho de que todos los hombres porten armas y se sientan ligados por una solidaridad de sangre, otorga a los nómades de las planicies una tremenda eficacia bélica.

Se desplazan fácilmente con sus manadas. Atacan, ora aquí, ora allá. Los civilizados deben defender lugares fijos y grandes poblaciones. La regla histórica tradicional era que los nómades irrumpieran en el interior de las regiones cultivadas.

En un principio sólo saquean. Pero luego los conquistadores se enfrentan con el problema de tener que gobernar sus conquistas. Lo primero que queda amenazado es el sistema de los clanes, posible únicamente en la pobreza primitiva. Apenas la inyección de riqueza resultante del saqueo comienza a circular entre los nómades, surgen clanes ricos y pobres, e individuos más ricos y más pobres. Los más pobres se tornan dependientes de los más ricos, y el dinero y las posesiones pasan a tener más importancia que el parentesco.

Los intereses del dinero disuelven los “vínculos de sangre” y los nómades, que, al tornarse en la nueva nobleza de la sociedad campesina, en un principio mantuvieron sus costumbres ancestrales, terminan por ser absorbidos por las formas de vida de los agricultores. La nueva nobleza “se civiliza” y se vuelve muy parecida a la que sustituyó. Y no podría ser de otro modo: los pastores representaban un tipo de organización social menos productivo que los campesinos. Su relativo igualitarismo se mantenía porque en su sociedad no hay abundancia para acaparar.

Por eso, de la misma manera como la aparición de los pastores con sus manadas hizo perder a los cazadores su importancia en la historia de la humanidad, los agricultores hicieron perder la suya a los nómades. Hasta hoy existen cazadores, como los papúes y los bororós, y pastores, como los zulúes y los kikuyus (África). Pero lo que importa para el futuro de nuestra especie transcurre en las grandes metrópolis.

IMPERIO CONTRA IMPERIO

Además de las guerras que los nómades entablan con los imperios, otra lucha permanente de la Antigüedad es la de los imperios entre sí.

La agricultura, la división del trabajo artesanal y los progresos técnicos de las ciudades permitieron una acumulación de riqueza. Y todos codician ese “sobrante” que posee el vecino. La guerra y la piratería son constantes en el mundo antiguo. Algunos pueblos llegaron a especializarse en el pillaje: Yebal (Biblos) , Sidón, Tiro, Ugarit, ciudades fenicias situadas en la costa de la actual Siria, son núcleos de piratas que también comercian. Talasocracias (dominaciones del mar) , que saquean o comercian aunque también produzcan.

Un tercer tipo de conflicto se desarrolló en el mundo antiguo, además del que enfrenta a los nómades y sedentarios, y a los imperios o reinos entre sí. Aquel que opone a los esclavos o a otros grupos sojuzgados contra la sociedad estratificada que soportan. La esclavitud es un fenómeno rarísimo entre los primitivos. El prisionero de guerra era sacrificado, comido (en caso de que fuesen caníbales),canjeado o, simplemente, terminaba incorporándose a la tribu.

El trabajo esclavo no abunda entre los pastores nómades, porque es difícil retener al esclavo pastor y no hay muchas formas de explotarlo. Con el surgimiento de la agricultura, sin embargo, la práctica de la esclavitud se generaliza. Las guerras y la piratería son fuente permanente de cautivos. Esos cautivos, cuando provienen de otros imperios campesinos, conocen la agricultura y sus técnicas —saben trabajar—.

Los nuevos Estados, las burocracias sacerdotales, la nobleza y aun los graneles o medianos agricultores que pueden comprar prisioneros, todos se dedican a explotar cada vez más el trabajo gratuito, que rinde a sus dueños una enorme, grande o mediana acumulación de riquezas.

En los primeros milenios de la historia humana el sistema esclavócrata no dejó de extenderse. Fue así como, varias veces, en los antiguos imperios campesinos, no sólo había invasiones de bárbaros, sino también insurrecciones internas.

Esos tres tipos de conflicto que existieron en la historia antigua aparecen generalmente en forma combinada. En la mayor crisis social de la Antigüedad —el derrumbe del Imperio Romano—, los tres factores, luchas entre imperios, invasiones de bárbaros e insurrecciones o desinterés social internos, produjeron una mezcla tan explosiva, que toda la organización política del Mediterráneo se desplomó.

La Domesticacion de Animales Como Cazaba el Hombre Primitivo?

Los animales ofrecen una enorme diversidad en sus relaciones con los hombres. Desde sus orígenes, la especie humana ha experimentado la multiplicidad de estas relaciones. En la relación familiar y cotidiana con los animales surge, poco a poco, el sentimiento de que, en vez de matarlos inmediatamente y consumirlos, se les podría encontrar en la comunidad humana un lugar para que ayudaran al hombre en sus actividades. El perro es el primer animal que entra a formar parte de la vida cotidiana de los humanos, posiblemente a partir de que éstos observaran sus cualidades especiales para la caza, aunque aún nos es imposible fijar la fecha de su domesticación.

La de los demás animales empieza sin duda hacia el X o IX milenio, y termina casi definitivamente con la domesticación del caballo. De ahora en adelante ya no habrá muchas más transformaciones en las relaciones entre hombres y animales, cuya domesticación influyó considerable y definitivamente en la civilización. La alimentación, el vestido, el trabajo, la organización de la comunidad y los desplazamientos cambian radicalmente.

LA MAYOR REVOLUCIÓN DE LA HISTORIA HUMANA

Si un visitante de otro planeta hubiese abandonado el nuestro hace unos 7.000 años atrás y regresado 3000 años después, se habría asustado. Cuando partió todavía vivíamos en pequeños grupos que corrían detrás de los animales. Y en la segunda oportunidad hallaría enormes ciudades florecientes en Egipto, Mesopotamia, India, China.

Multitudes laboriosas cultivan la tierra, domestican animales, funden los metales, crean religiones; sacerdotes escriben y estudian. ¡En 3.000 años se hicieron más cosas que en todo el medio millón anterior! Ese progreso extraordinario presenta, no obstante, una faz adversa: la guerra permanente devasta ahora a los grupos humanos. Enormes ejércitos, integrados por miles o cientos de miles de hombres, se traban en lucha en todos los lugares donde la civilización se está desarrollando.

Es muy cierto que también hubo guerras entre las tribus cazadoras. Pero eran choques esporádicos sin mayor importancia y, por lo general, sin grandes pérdidas. Son distintas de las guerras libradas entre los primeros agricultores —los imperios campesinos—, cuyas atrocidades sólo serán superadas por las nuestras (disponemos de medios más eficaces) .

Esa corta y explosiva revolución —la más importante de la historia humana por sus consecuencias— fue llamada Revolución Neolítica (palabra derivada de sus objetos de piedra pulida) . Las grandes invenciones tecnológicas de la Revolución Neolítica fueron, cronológicamente: la domesticación de los animales, la agricultura y la fundición de los metales. Y ellas tuvieron, como sus más importantes consecuencias sociales, el surgimiento de las ciudades, un gigantesco incremento de la población, la aparición cíe la escritura y la división del trabajo.


APARECEN LOS PASTORES NÓMADES. LA HISTORIA SE ESTA ANUNCIANDO

No es difícil imaginar cómo se produjo la domesticación de los animales. Los cazadores de manadas —de caballos, toros salvajes, etc.— descubrieron una manera práctica de capturarlos sin gran esfuerzo. Hacían que la manada escapase en dirección a un despeñadero, matando a muchos animales de una sola vez. O conseguían acorralarlos en un desfiladero e inmediatamente les arrojaban piedras, desde arriba.

De esas emboscadas cuya finalidad era la matanza debe haber surgido la idea de no ultimar a algunos de los animales, a fin de preservar la carne viva, ya que ésta era la única manera de mantenerla fresca. Y de esa separación de animales para matarlos más tarde debe, a su vez, haber surgido la idea de conservar las hembras con las crías, para aprovechar la leche. Preservar a los animales condujo a la necesidad de alimentarlos. Con el tiempo, esos cazadores comprendieron mejor los hábitos de sus presas y pudieron así desarrollar las técnicas de alimentación, cría y pastoreo de los animales.

Los cazadores nómades se transformaron en pastores nómades. Un pequeño grupo humano apacentaba una manada de caballos, vacunos, camellos, etc., viviendo de su carne y leche y defendiéndolos de otros predadores. Pero seguían siendo nómades como los primitivos, porque las manadas agotaban rápidamente los pastos y era necesario emigrar en busca de nuevos pastos para el ganado y sobrevivir.

El pastoreo poseía una gran ventaja sobre la caza; la comida y la vida eran más seguras, si se era capaz de cuidar de la manada. Pero, lógicamente, no todos los cazadores se tornaron pastores. Hace unos milenios, la mayoría de la humanidad continuaba viviendo de la caza y la recolección: permanecía primitiva. Pero algunas culturas, al dedicarse al pastoreo, alcanzaron una etapa superior del desarrollo humano.

LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES

El pastoreo fue, probablemente, una invención masculina, derivada de la caza. Pero el más importante y revolucionario de los descubrimientos neolíticos, la agricultura, debe haber sido, en cambio, obra de las mujeres.

En las tribus primitivas —y después, en las tribus de pastores—, eran las mujeres y los niños quienes se ocupaban de la recolección de raíces, semillas, plantas y frutas. En algunas tribus de pastores del Medio Oriente, con las semillas de las hierbas silvestres (quizás las mismas que los rebaños comían) debía elaborarse una especie de “pan” cocido. Una de esas gramíneas fue el antepasado del trigo.

Las tribus nómades iban y venían de los pastos de invierno a los de verano, retornando varias veces a los mismos parajes. Y algunas mujeres deben haber advertido que, en los lugares donde antes habían fabricado dicho pan, de las semillas caídas en la tierra habían germinado los granos.

Efectuaron pruebas arrojando nuevas simientes al suelo, o las enterraron, y al año siguiente allí crecían ya las plantas. De este trabajo surgieron los primeros cereales que la humanidad cultivó, logrados posiblemente por selección: se plantaban siempre los granos mayores y mejores.

Al comienzo la agricultura no fue más que un apéndice anual del pastoreo, como, por otra parte, lo sigue siendo hasta hoy entre algunas tribus de pastores africanos. Luego, las “científicas” de la tribu empezaron, además, a observar y experimentar algo de irrigación, aradura del suelo, etc., y por último, algunas culturas consiguieron desarrollar tan bien la técnica de plantar, irrigar y abonar, que la agricultura se tornó el principal medio de subsistencia de sus componentes, y el pastoreo pasó a un plano secundario.

En ese momento, quizás el más importante en la historia humana, la agricultura se convirtió también en una actividad masculina. Ni siquiera los descubrimientos de la máquina de vapor o de la energía atómica fueron tan revolucionarios y tuvieron un alcance tan profundo en el destino de nuestra especie.