Debate: El Aborto

El Embarazo Fecundacion del Ovulo Etapas y Evolucion del Huevo

El Embarazo – Fecundación del Ovulo

En el ciclo vital de un hombre, el nacimiento no es más que una etapa, capital es cierto, de la vida de un ser que tiene detrás de él nueve meses de gestación, es decir de elaboración, e

La primera fase de la vida transcurre pues en el útero materno. El minúsculo huevo, formado por dos células germinales del padre y de la madre, sufre prodigiosas transformaciones para convertirse, al cabo de nueve meses, en un recién nacido.

El Embarazo Fecundacion del Ovulo LA FECUNDACIÓN: El huevo es el resultado de la unión de dos elementos sexuales (los gametos): el espermatozoide paterno y el óvulo materno.

Espermatozoide y óvulo nacen en las glándulas genitales: testículos en el hombre y ovarios en la mujer. En los testículos se forman permanentemente, desde la pubertad hasta la vejez, un gran número de espermatozoides: alrededor de 100 millones por cm3 de líquido espermático.

En el ovario, por el contrario, el almacenamiento de óvulos se produce antes del nacimiento, entre 200.000 y 400.000. Pero en el curso de la vida de una mujer, desde la pubertad a la menopausia, sólo se producirán unas 400 ovulaciones. la ovulación Cada óvulo se halla rodeado de una capa protectora que forma lo que se llama el folículo primordial, o folículo de Graaf.

Al comienzo de cada ciclo menstrual (primer día de la regla), la hipófisis segrega una hormona, la F.S.H. (del inglés: Fo/lic/e Stímulating Hormone), que provoca alternativamente en cada ovario (aunque este orden no es absoluto) el crecimiento de un folículo primordial. Este aumenta poco a poco de volumen.

Cuando llega a su desarrollo máximo, entre el onceavo y el catorceavo día del ciclo, se perfora y se llena de foliculina, substancia segregada por las células de la pared del folículo. Cuando la secreción de foliculina ha alcanzado un nivel suficiente, el folículo, hinchado por el líquido folicular y por el óvulo —que también se ha desarrollado— sale a la superficie del ovario y se rompe, liberando el óvulo: es la ovulación o puesta del óvulo por el ovario.

Ver: Etapas Evolutivas de un Bebé Mes a Mes

El significado de las reglas o menstruación: Al romperse el folículo se transforma bajo la influencia de una segunda hormona hipofisaria, la L.H. (del inglés: Luteinizing Hormone), en cuerpo amarillo, que se desarrolla durante doce o trece días y segrega a su vez una hormona, la progesterona, que frena las secreciones hipofisiarias y modifica la pared del útero. Esta pared se espesa, se hincha, se distienden sus vasos sanguíneos.

La mucosa, repleta de un líquido nutritivo, está preparada para recibir y alimentar al huevo.

Si el óvulo no ha sido fecundado, el cuerpo amarillo interrumpe su actividad y la mucosa del útero, que ya no es estimulada ni por la foliculina ni por la progesterona, se atrofia y se elimina.

Se deshincha, se rompen sus pequeños vasos sanguíneos, arrastrando las secreciones glandulares y el óvulo: son las reglas, que marcan el comienzo de un nuevo ciclo.

Si, por el contrario, el óvulo ha sido fecundado, el cuerpo amarillo continua creciendo, hecho que durará hasta el cuarto mes del embarazo.

El encuentro del espermatozoide y del óvulo El óvulo es una célula grande (150 micras), incapaz de moverse por ella misma.

Cuando se produce la ovulación, es captado por las vellosidades que bordean el pabellón, es decir el extremo de las trompas uterinas, o trompas de Fallopio, y penetra en una de ellas.

Las trompas de Fallopio son dos conductos muy finos de 10 a 15 cm. de longitud,, que unen el útero con cada uno de los ovarios.

El espermatozoide es una célula muy pequeña (50 micras), la más pequeña de las células humanas.

Se parece a un minúsculo renacuajo, con una cabeza, una pieza intermedia y una larga y fina cola que mide 40 micras, lo que le confiere una gran movilidad: puede alcanzar una velocidad de 2 mm. por minuto, lo que le permite, una vez colocado en las vías genitales de la mujer, remontar el útero y las trompas hasta encontrarse con el óvulo, es decir, recorrer una distancia de 20 cm. en dos horas.

En el momento de la relación sexual, el esperma (que contiene los espermatozoides) es proyectado por el pene hacia el fondo de la vagina y sobre el cuello del útero.

Inmediatamente, los espermatozoides remontan las vías genitales de la mujer, ayudados en su avance por una sustancia o flema fluente, que se encuentra en el cuello del útero en el momento de la ovulación.

La travesía de las trompas se realiza gracias a los movimientos producidos por pequeños cilios vibrátiles de la pared de la trompa. El encuentro con el óvulo tiene lugar generalmente en el primer tercio de la trompa, cerca del pabellón.

El espermatozoide debe ahora penetrar en el óvulo, que se halla rodeado por una cubierta de células granulosas. Las células germinales macho rodean entonces esta cubierta, segregando un producto que puede perforarla.

Cada espermatozoide produce tan sólo una pequeña cantidad de este producto, pero todos juntos consiguen romper la cubierta.

Sólo el primer espermatozoide que alcanza la membrana exterior del óvulo puede penetrar. Inmediatamente intervienen fenómenos físico-químicos que impiden a los otros espermatozoides el acceso al óvulo.

En el interior del óvulo, los núcleos de las células germinales macho y hembra se unen para formar un minúsculo huevo (de alrededor de 150 micras) y los cromosomas paternos y maternos se combinan, formando la primera base del nuevo ser que acaba de ser concebido.

LA ANIDACIÓN DEL HUEVO: Una vez fecundado el óvulo, el huevo debe dirigirse hacia el útero para fijarse allí. Ello constituye la anidación.

La traslación está asegurada por la acción de los cilios vibrátiles de la trompa y por los movimientos de la pared tubárica. El desplazamiento tarda de cuatro a seis días: durante este tiempo, el huevo ha iniciado ya su desarrollo.

Al llegar a la cavidad uterina, se fijará hacia el séptimo o décimo día después de la fecundación: durante el tiempo del recorrido, las paredes del útero se espesan, presentando una estructura favorable para su fijación.

Los dos o tres días en los cuales el huevo permanece en libertad son el período de pre-fijación, período crítico ya que el huevo continúa su desarrollo, muy rápido y vive de sus reservas.

En este momento se presenta como una pequeña mora, la mórula, rodeada de una capa de células, el trofoblasto, que segrega una sustancia capaz de perforar la mucosa del útero a fin de que pueda hundirse allí, cosa que se completa en el doceavo día.

El trofoblasto, cuyas células siguen multiplicándose, se ha convertido en corión y envía delgados filamentos, las vellosidades coriales, hacia la mucosa uterina, rompiendo los pequeños vasos sanguíneos y destruyendo las células para alimentar al huevo, agotadas sus reservas.

La anidación debe efectuarse hacia el fondo ael útero. Como caso excepcional puede ocurrir que el huevo se fije fuera del útero: en un ovario, en el peritoneo y, más frecuentemente, en una trompa.

Se trata entonces de un embarazo extra-uterino. En la mayoría de los casos, este embarazo se interrumpe espontáneamente; en caso contrario, lo que es raro, es necesaria una intervención quirúrgica.

También puede ocurrir que el huevo se coloque mal en el útero: al lado del cuello, lo que constituye un peligro a la hora del parto.

Se tratará de una placenta previa, es decir, que la placenta aparecerá antes que el niño. El ginecólogo reconoce muy pronto una placenta mal situada por lo que, si es necesario, provocará un parto prematuro para evitar una hemorragia y sufrimientos al niño.

EL HUEVO SE CONVIERTE EN EMBRIÓN: Inmediatamente después de la fecundación, cuando inicia su recorrido hacia el útero, el huevo comienza a segmentarse. Se divide primero en dos células iguales, después en cuatro, luego en ocho, dieciséis, etc.

Estas células se llaman blastómeros y, a medida que se van formando, van disponiéndose como los granos de una mora, de ahí el nombre de mórula.

Las células de la mórula no se reproducen siempre de la misma manera. Se observan pequeñas células claras, los micrómeros, y grandes células oscuras, los macrómeros. Los micrómeros se multiplican rápidamente y envuelven a los macrómeros con una capa que originará los anexos embrionarios, mientras que los macrómeros constituyen el núcleo embrionario.

En el curso de la segunda semana, se forma una cavidad entre la capa externa y el núcleo embrionario. Poco a poco en este último aparecen a su vez dos cavidades: la superior será el saco amniótico y la inferior el saco vitelino. Entre estas dos cavidades se situan dos delgadas hojas: el ectodermo, que nace de la pared superior, y el endodermo, que se origina de la pared inferior.

Este conjunto constituye el alma embrionaria. Durante la tercera semana se intercala, entre las dos primeras una tercera hoja, el mesodermo. El embrión se desarrollará a partir de estas tres hojas, que forman el disco embrionario, empleando una pequeña parte del huevo humano en la formación del embrión propiamente dicho. Cada una de estas tres hojas dará origen a órganos determinados.

El ectodermo originará la epidermis y el sistema nervioso. El endodermo el tubo digestivo, las glándulas anexas y los pulmones.

El mesodermo el esqueleto, los músculos, el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y las glándulas sexuales.

Mientras que las células iniciales se van diferenciando poco a poco para dar lugar a los diferentes órganos, ciertas células permanecen idénticas a las primeras células del huevo. Constituyen la descendencia germinal que producirá los óvulos o los espermatozoides del futuro hombre o de la futura mujer. Son ellas las que llevan el patrimonio hereditario, los 23 cromosomas procedentes del padre y los 23 cromosomas procedentes de la madre, portadores de los genes encargados de transmitir los caracteres hereditarios. Sobreviven, pues, unidas, una célula del padre y una célula de la madre. No es, por tanto, metafórico decir que sobrevivimos en nuestra descendencia.

Ver: Etapas Evolutivas de un Bebé Mes a Mes

La Depresion Psiquica Causas, Sintomas y Tratamiento Origen Resumen

La Depresión Psíquica Causas, Síntomas y Tratamiento, Origen Resumen

El Instituto Nacional de la Salud Mental dice que el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse voluntariamente. Según este mismo organismo, hay 19.000.000 de adultos americanos que sufren padecen este tipo de enfermedad.

Depresión: trastorno mental caracterizado por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefensión y desesperanza profundos. A diferencia de la tristeza normal, o la del duelo, que sigue a la pérdida de un ser querido, la depresión patológica es una tristeza sin razón aparente que la justifique, y además grave y persistente.

Puede aparecer acompañada de varios síntomas concomitantes, incluidas las perturbaciones del sueño y de la comida, la pérdida de iniciativa, el autocastigo, el abandono, la inactividad y la incapacidad para el placer

.La depresión, el más frecuente de todos los trastornos mentales, afecta a hombres y a mujeres de cualquier edad y clase social, aunque las mujeres, y las personas en ciertos periodos del ciclo vital (adolescencia, menopausia y andropausia, y en general los periodos de crisis o cambios importantes) parecen ser las más afectadas.

La depresión no es culpa de la persona que la padece, como tampoco es una debilidad de la personalidad. Es una enfermedad medica que es muy frecuente y puede afectar a cualquier persona. Aproximadamente 1 de cada 20 personas, el doble de mujeres que de hombres. (Fuente Consultada: Enciclopedia Encarta)

Causas de la Depresión:

La depresión puede ser el resultado de muchas razones:

  • La herencia genética (se trasmite en su familia).

  • Otras enfermedades.

  • Ciertos medicamentos.

  • El uso de drogas o alcohol.

  • Otros problemas mentales (psiquiátricos).

A veces una situación emocionalmente mala (pérdida de un familiar, o un problema de trabajo), pueden desencadenar la depresión o provocar que el paciente no se pueda recuperar completamente, pero en otras ocasiones se presenta incluso cuando todo en sus vidas marcha bien.

Entre el 10 y 15 por ciento de las depresiones son provocadas por un problema medico (enfermedad del tiroides, el cáncer, o enfermedades neurológicas) o por medicamentos. Una vez que se da tratamiento contra la enfermedad, o se ajusta la dosis y el medicamento adecuados la depresión desaparecerá.

Síntomas de la Depresión:

Las personas que padecen de depresión tienen ciertos síntomas característicos que les afectan casi todos los días por lo menos por un periodo de dos semanas.

De estos síntomas los más característicos son :

  • Perder interés en las cosas que antes disfrutaba.
  • Sentirse triste, decaído emocionalmente o cabizbajo.

Y se asocian a los secundarios :

  • Sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo.
  • Sentir como que no vale nada o sentirse culpable.
  • Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.
  • Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
  • Tener problemas para concentrarse, pensar, recordar, o tomar decisiones.
  • No poder dormir, o dormir demasiado.

Además se asocian otros síntomas de tipo físico o psicológico, como pueden ser:

  • Dolores de cabeza.
  • Dolores generales por todas las partes del cuerpo.
  • Problemas digestivos o gástricos .
  • Problemas sexuales.
  • Sentirse pesimista
  • Sentirse ansioso o preocupado.

Tratamiento Contra La Depresión:

La selección del tratamiento dependerá del resultado de la evaluación. Existe una gran variedad de medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar los trastornos depresivos.

Muchas formas de psicoterapia, incluso algunas terapias a corto plazo (10-20 semanas), pueden ser útiles para los pacientes deprimidos.

Las terapias «de conversación» ayudan a los pacientes a analizar sus problemas y a resolverlos, a través de un intercambio verbal con el terapeuta. Algunas veces estas pláticas se combinan con «tareas para hacer en casa» entre una sesión y otra.

Los profesionales de la psicoterapia que utilizan una terapia «de comportamiento» procuran ayudar a que el paciente encuentre la forma de obtener más satisfacción a través de sus propias acciones.

También guían al paciente para que abandone patrones de conducta que contribuyen a su depresión o que son consecuencia de su depresión.

Los trastornos depresivos son, por fortuna, los que presentan más tratamientos en psiquiatría, al haber sido ligados con la disfunción de dos de los principales sistemas de neurotransmisores cerebrales, la serotonina y la noradrenalina, por lo que se emplean dos tipos de fármacos: los antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos y los inhibidores de la MAO (monoaminooxidasa).


Hay varios tipos de medicamentos antidepresivos utilizados para tratar trastornos depresivos. Estos incluyen los «inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI siglas en inglés) que son medicamentos nuevos, los tricíclicos y los «inhibidores de la monoaminoxidasa (MAOI siglas en inglés).

Nunca se deben combinar medicamentos de ningún tipo – recetados, sin receta o prestados – sin consultar al médico.

Cualquier otro profesional de la salud que pueda recetarle un medicamento (por ejemplo el dentista u otro especialista) tiene que saber qué medicamentos está tomando el paciente.

Aunque algunos medicamentos son inocuos cuando se toman solos, si se toman en combinación con otros pueden ocasionar efectos secundarios peligrosos. Algunas substancias, como el alcohol y las drogas de adicción, pueden reducir la efectividad de los antidepresivos y por lo tanto se deben evitar.

Las preguntas sobre los antidepresivos recetados y problemas que puedan estar relacionados con el medicamento, deben tratarse con su médico.

Lo importante de un tratamiento: Cuando se está deprimido el pasado y el futuro quedan por completo absorbidos por el presente, y además no puede imaginar un futuro en el que pueda llegar a sentirse mejor. Una depresión nos coloca en una situación en la que carecemos de perspectiva, estamos inmersos en el sentimiento de desesperanza presente.

El estar deprimido conlleva una manera determinada del ver el mundo, independientemente de cuáles sean los motivos que originaron la enfermedad.  Los paciente deprimidos se piensan, se ven y se sienten a sí mismo de idéntica manera.

Para romper con este tipo de razonamiento es necesario que un profesional ayude al paciente a que pueda modificar su funcionamiento cognitivo y pueda cambiar los estados de ánimo concomitantes. Salir de ese estado requiere de un tratamiento, de lo contrario los síntomas se van agravando y una depresión no tratada puede desencadenar una depresión mayor.

Qué puede ayudar. Lo primero que hay que decir es que los casos de depresión leve a moderada son relativamente comunes, por lo general son pasajeros y pueden desaparecer solos. La infelicidad no es agradable, pero en muchas circunstancias es perfectamente normal.

Sin embargo, para algunas personas, la depresión puede convertirse en un estado generalizado muy grave. Si la depresión es tratada a tiempo, la psicoterapia, el ejercicio, la dieta, el apoyo emocional y la comprensión pueden ayudar al paciente a superarla.

En muchos casos, la persona que sufre la depresión tiene la suficiente lucidez y motivación, y tal vez también apoyo, como para abrirse camino hacia la superación de la depresión, aunque a veces puede resultar abrumadoramente difícil.

En el corto plazo, los antidepresivos pueden ser recetados por el médico clínico, pero nunca está de más insistir en que éstos son sólo efectivos en un período muy corto.

Los antidepresivos demoran entre dos y cuatro semanas para comenzar a paliar la depresión y, aunque pueden ser de ayuda en el corto plazo, sólo se dirigen a los síntomas y no a las causas, que deben ser atacadas por otros medios, como por ejemplo la terapia, el cambio de estilo de vida o de situación.

Por otra parte, para algunas personas resulta imposible manejar su propia depresión sin altos niveles de apoyo, y hasta pueden llegar a necesitar ser internadas.

Esto último debe ser reconocido como algo aceptable y no como una señal de debilidad o de locura.

Cuando un paciente es hospitalizado con depresión, es muy posible que el tratamiento con drogas forme parte de un régimen mucho más amplio, que incluye terapia de apoyo, terapia ocupacional y una estricta observación por parte del equipo de enfermeras especializadas.

Para aquellas personas cuya depresión es muy resistente, muy profunda y constituye una amenaza para la propia vida, la terapia electroconvulsiva puede ser una opción.

Una de las principales estrategias alternativas o complementarias de los tratamientos con drogas consiste en tratar de cambiar la conducta, lo cual a su vez afectará el modo en que uno se siente.

La gente que está deprimida tiende a caminar lentamente, con la cabeza baja y los hombros caídos. Tienen la tendencia a sentarse con la cabeza entre las manos.

Si bien es difícil de hacer durante mucho tiempo, el hecho de tratar de caminar y sentarse derecho, con la cabeza alta, puede hacer que uno se sienta diferente.

Las investigaciones han demostrado que las personas que sufren de depresión tienen niveles más bajos de los neurotransmisores serotonina y noradrenalina en et cerebro. No se sabe si ello es causa o efecto de la depresión, pero el reajuste de los niveles de esos transmisores es una parte importante de la ayuda que se puede brindar a alguien para que salga de su depresión. Algunos tratamientos con drogas han sido diseñados especialmente para ello.

Los siguientes son algunos tratamientos alternativos a las drogas para tratar la depresión. Pueden usarse como atención complementaria también.

• Considere la posibilidad de una psicoterapia o terapia de apoyo.

• Ingiera una dieta regular de alimentos integrales. También se ha descubierto que son útiles los suplementos de vitamina B6.

• Haga ejercicio. La actividad física altera los niveles de neurotransmisores en el cerebro. Cuanto más vigorosos los ejercicios, mayor es el efecto. Cuando alguien está deprimido se produce un descenso en los niveles de serotonina en el cerebro. Los ejercicios aumentan ese nivel. Si uno lo piensa bien, eso tiene sentido. Cuando uno hace ejercicios vigorosos, se cansa pero queda relajado. La falta de actividad física también puede provocar un descenso en los niveles de serotonina, de modo que cuando uno está deprimido y permanece inactivo, el problema se agudiza.

• Preste atención a su aspecto. Tanto la imagen que usted tiene de sí mismo como su autoestima ya deben de estar bastante bajas, de modo que si usted se descuida, ellas se hundirán aun más. Tratar de verse bien puede ser una gran ayuda para hacerlo sentir bien.

• Permítase involucrarse en actividades sociales no demasiado exigentes. Tal vez uno siente que quiere evitar a la gente la mayor parte del tiempo, pero este encierro es contraproducente cuando se trata de combatir la depresión.

• Aprenda a reconocer cuándo experimenta un descenso en su estado de ánimo. Aun cuando está deprimida, la gente con frecuencia experimenta cambios de humor.

AMPLIACIÓN DEL TEMA
PARA SABER MAS….

Depresión
Muchos de nosotros habremos sufrido depresión hasta cierto grado. Parece que las mujeres son dos veces más susceptibles de ser afectadas que los hombres, aunque muy bien puede ser que los hombres manifiesten su depresión de diferentes maneras (por ejemplo, entregándose al alcohol).

La depresión nos hace sentir tristes, agota nuestras energías, nos hace sentir que nada valemos, que no servimos para nada y hasta nos puede llevar a la desesperación.

Estos estados de ánimo decaído pueden pasar después de unos pocos días o semanas. Sin embargo, en ocasiones pueden apoderarse de alguien y, a pesar de todos los esfuerzos de amigos y parientes para que pueda recuperarse, esa persona se sigue hundiendo cada vez más en ellos, hasta el punto de llegar a necesitar ayuda profesional para superar el problema.

La depresión a menudo surge como reacción ante una pérdida importante, como la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, un fracaso en los exámenes, la ruptura de un matrimonio, inclusive por la pérdida de un miembro como consecuencia de un accidente o de una enfermedad. Pareciera que cuando se produce una pérdida tan importante como las mencionadas, en realidad uno pierde mucho más de lo que a simple vista podría apreciarse.

Podemos perder nuestra identidad (como el marido o la mujer de alguien), o nuestro prestigio y autoestima (como un comerciante exitoso o un importante miembro de la comunidad), o hasta incluso nuestra propia imagen (al perder un miembro uno se convierte en un «lisiado» en una sociedad que favorece a la persona «entera»). Este tipo de depresión es conocido como depresión por reacción, producida como respuesta a un acontecimiento externo.

En ocasiones, sin embargo, la depresión puede aparecer sin que haya ningún acontecimiento externo evidente. Esta afección es conocida como endógena (es decir que se produce desde adentro).

También se habla de ella como depresión psicótica, si hay síntomas que son de naturaleza psicótica.

En el caso de la depresión endógena el acento se coloca en los factores genéticos y bioquímicos, quedando el ambiente como el estímulo que desata el episodio. Menos común que la depresión por reacción, la depresión endógena puede ser particularmente perturbadora, ya que el paciente encuentra muy difícil identificar las causas en algo concreto, como podría ser un duelo, y hasta puede también experimentar alucinaciones.

Resultan particularmente importantes las estrategias preventivas, entre ellas las de autoconciencia y control de sí mismo, para aquellas personas que sufren estos ataques de depresión endógena.

Manifestaciones y síntomas. Alguien que esté deprimido experimentará una serie de síntomas.

Puede llegar a sentirse muy culpable por asuntos de poca importancia; puede sentirse triste e inútil; también puede sentir que ha fracasado en el pasado, sea esto correcto o no.

Entre las manifestaciones exteriores se cuentan la lentitud al caminar, tendencia a querer quedarse en cama, andar con la cabeza baja y los hombros caídos. Una persona deprimida puede querer evitar a los demás, incluso a los amigos íntimos y a la familia. Se produce una disminución del apetito y por lo tanto el paciente come cada vez menos.

Una prueba que en ocasiones se usa para detectar y evaluar la depresión es el «Inventario Beck para la depresión», que se ofrece a continuación.

Lea con cuidado las expresiones agrupadas bajo cada letra, de la A a la U. Elija en cada grupo laque mejor describa el estado de ánimo en que se encuentra hoy, es decir, en este preciso momento. Circule el número de expresión que haya elegido en cada grupo.

Si dos o más expresiones dentro de un grupo describen el modo en que se siente con la misma precisión, márquelas también. Asegúrese de leer cuidadosamente todas las expresiones en cada grupo antes de decidir.

A. Tristeza
O No me siento triste.
1 Me siento triste.2a Estoy triste todo el tiempo y no puedo evitarlo.
2b Me siento tan triste e infeliz que me resulta doloroso.
3 Me siento tan triste e infeliz que no puedo soportarlo.

B. Pesimismo
O No soy particularmente pesimista ni estoy desalentado respecto
del futuro.
1 Me siento desalentado respecto del futuro. 2a Siento que no tengo nada por delante que me espere. 2b Siento que jamás podré superar mis problemas. 3 Siento que el futuro no tiene sentido y que las cosas no van a
mejorar.

C. Sensación de fracaso
O No siento que yo sea un fracaso.
1 Siento que he fracasado más que la mayoría de la gente.
2a Siento que he logrado muy poco que sea de valor o que signifique algo.
2b Cuando miro hacia atrás, veo que mi vida es una serie de
fracasos. 3 Me siento un fracaso como persona (como padre, como marido, como esposa).

D. Insatisfacción
O No me siento particularmente insatisfecho.
1a Me aburro la mayor parte del tiempo.
1 b No disfruto de las cosas igual que antes.
2 Ya no obtengo satisfacción de nada.
3 Estoy insatisfecho de todo.

E. Culpa
O No me siento particularmente culpable.
1 Me siento mal o poco importante buena parte del tiempo.
2a Me siento bastante culpable.
2b Ahora me siento mal o poco importante prácticamente todo el tiempo.
3 Me siento como si fuera muy mala persona o alguien sin valor alguno.

F. Expectativa de castigo
O No siento que esté siendo castigado.
1 Tengo la sensación de que algo malo me puede ocurrir.
2 Siento que estoy siendo castigado o que seré castigado.
3a Siento que merezco ser castigado.
3b Quiero ser castigado.

G. Desagrado por sí mismo
O No me siento decepcionado de mí mismo.
1a Me siento decepcionado de mí mismo.
1b No me gusto.
2 Siento desagrado por mí mismo.
3 Me detesto.

H. Autoacusación
O No siento que sea peor que las demás personas.
1 Me critico por mi debilidad o por mis errores.
2 Me culpo por mis faltas.
3 Me culpo por todo lo malo que ocurre.

I. Ideas suicidas
O No tengo la menor intención de auto dañarme.
1 Pienso en hacerme daño, pero no lo haré.
2a Siento que mejor sería estar muerto.
2b Siento que mi familia estaría mejor si yo muriera.
3a Tengo planes precisos acerca de suicidarme.
3b Me mataría si pudiera hacerlo.

J. Llorar
O No lloro más de lo habitual.
1 Ahora lloro más que antes.
2 Ahora lloro todo el tiempo, no puedo evitarlo.
3 Antes podía llorar, pero ahora no puedo aunque quiera.

K. Irritabilidad
O No estoy ahora más irritado que habitualmente.
1 Me molesto o me irrito con más facilidad que antes.
2 Me siento irritado todo el tiempo.
3 Ya no me irrito de ninguna manera por cosas que antes me irritaban.

L Insociabilidad
O No he perdido interés en las demás personas.
1 Ahora me intereso menos por los demás que antes.
2 He perdido casi todo el interés que sentía por los demás.
3 He perdido todo interés por los demás y no me preocupan en absoluto.

M. Indecisión
O Tomo decisiones igual que antes.
1 Trato de posponer el momento de tomar decisiones.
2 Tengo grandes dificultades para tomar decisiones.
3 Ya no puedo tomar ninguna clase de decisiones.

N. Cambio de la imagen corporal
O No me siento peor que antes.
1 Me preocupa verme de más edad o con menos atractivos.
2 Siento que hay cambios permanentes en mi apariencia y que me quitan atractivo.
3 Siento que mi aspecto es feo o que resulta repulsivo mirarme.

O. Lentitud en el trabajo
O Trabajo tan bien como antes.
1 a Necesito un esfuerzo extra para ponerme a realizar un trabajo o tarea.
1 b No trabajo tan bien como antes.
2 Debo esforzarme mucho para hacer cualquier cosa.
3 No puedo hacer ninguna clase de trabajo.

P. Insomnio
O Puedo dormir tan bien como siempre.
1 Me despierto más cansado por la mañana ahora que antes.
2 Me despierto una o dos horas más temprano que de costumbre y me resulta difícil volver a dormirme.
3 Me despierto temprano todos los días y no puedo dormir más de cinco horas.

Q. Fatiga
O No me canso más que antes.
1 Me canso con más facilidad que antes.
2 Me canso aunque no haga nada.
3 Me canso demasiado aunque no haga nada.

R. Anorexia
O Mi apetito no se ha deteriorado.
1 Mi apetito no es tan bueno como antes.
2 Mi apetito es ahora mucho menor.
3 Ya no tengo apetito.

S. Pérdida de peso
O No he perdido peso últimamente, o muy poco.
1 He perdido más de dos kilos y medio.
2 He perdido más de cinco kilos.
3 He perdido más de siete kilos y medio.

T. Preocupación por la salud
O Mi salud no me preocupa más que lo habitual.
1 Me preocupan mis dolores y molestias, o mi ardor de estómago, o mi constipación.
2 Estoy tan preocupado por cómo me siento o por lo que siento, que me resulta difícil pensar en otra cosa.
3 Estoy completamente absorbido por lo que siento.

U. Pérdida de libido
O No he advertido ningún cambio reciente en mi interés por el sexo.
1 Estoy menos interesado en el sexo que antes.
2 Estoy mucho menos interesado en el sexo ahora.
3 He perdido por completo el interés en el sexo.

Resultados: 0-9= margen normal; 10-15= depresión leve; 16-19= depresión leve a moderada; 20-29= depresión de moderada a grave; 30-63 = depresión grave. (Tomado de Beck, A. T., Depression: Causes and Treatment, Philadelphia, 1967, University of Pennsylvania Press.)

Historia de la Locura: Manicomios, Enfermedad Mental y Psicosis

Historia de la Locura: Manicomios,
Tipos enfermedad mental, Psicosis  y Neurosis

Historia de la locura

El lugar de las enfermedades mentales en la sociedad ha vanado de acuerdo a la época pero sólo destacaremos algunas características de distintos períodos.

Las concepciones primitivas de la locura la toman como una categoría de lo sagrado, relacionada con la divinidad o con el demonio.

Todavía en el Nuevo Testamento la locura es considerada como una posesión por los malos espíritus a los que hay que desalojar del cuerpo del enfermo para curarle.

Es con los griegos que la medicina se hace ciencia. Pero mientras la medicina griega da una explicación racional de las enfermedades del cuerpo, las «enfermedades del espíritu» no reciben una suerte similar.

La teoría de los griegos sobre las enfermedades está basada en el equilibrio que en el cuerpo tengan cuatro «jugos»: sangre, flema, bilis negra y bilis blanca, también llamadas «humores«.

Aún hoy hablamos de temperamentos flemáticos, biliosos o sanguíneos, así como del humor con que está una persona.

Las observaciones sobre enfermos mentales en la Edad Media no están en manuales de medicina sino en los protocolos de los perseguidores de hechiceros y exorcizadores.

En realidad, la extensión del cristianismo en este período parece en este terreno más que nada haber proporcionado un esquema (la lucha de Satán contra Dios por el dominio del hombre), reforzador de la concepción primitiva.

Por otro lado la heterodoxia y la locura fueron tratadas de Ja misma manera por las autoridades.

Con el Renacimiento los locos dejarán de ser endemoniados. Algunos médicos dirán que los locos nada tienen que ver con fuerzas sobrenaturales y que por lo tanto pertenecen al médico y no a la hoguera. Zilborg llamó a este movimiento «Primera Revolución Psiquiátrica».

Este movimiento, que se inicia en el Renacimiento y culmina en la Revolución Francesa, dejará de considerar como poseso al loco y lo transformará tan solo en una persona peligrosa.

Por esta razón debe ser internado, como los criminales, los mendigos o los rebeldes y, a menudo, en los mismos locales, sitios de siniestra fama.

Con la Revolución Francesa se produce una nueva variante (impulsada por Felipe Pinel y Jean Esquirol) ya que, coincidiendo con el nuevo humanismo, se separan definitivamente los manicomios de las prisiones y sobre todo se da a los enfermos un trato de personas,, suprimiendo las cadenas, los castigos, el hacinamiento.

El mérito de esta actitud sólo es comprendido cuando se sabe que esta «liberación del loco» aún no ha concluido, pues en distintos lugares se comprueban aún hacinamiento y castigos.

En realidad, la mayoría de los hospitales psiquiátricos actuales son un legado directo de Pinel y Esquirol.

Sin embargo, junto con el enorme progreso, se observa que prosigue la necesidad de que el enfermo esté recluido.

Varían el trato y las razones: ya no es el peligro sino la necesidad de protección y tratamiento lo que justifica los muros y la segregación.

Pero la segregación sigue siendo la misma hasta nuestros días.

En el siglo XIX los progresos de la ciencia son sensibles en medicina. Los nombres de Kraepelin, Charcot, Bleuler, Kraft, Ebing y otros están asociados a esta época que nos lega la clasificación actual de las enfermedades mentales, así como una precisa descripción, pero solamente hipótesis en cuanto a las causas, como veremos.

Habrá que esperar á la primera mitad del siglo XX para que estalle lo que H. Ey llamó la Segunda Revolución Psiquiátrica.

Como consecuencia de tos estudios sobre la neurosis y del descubrimiento científico det inconsciente los locos dejan de ser seres extraños y pasan a ser hombres que hablan un lenguaje no del todo distinto al del inconsciente de cualquier hombre.

Eso implica aceptar que la locura puede tener grados y, si se la escucha, ser comprensible.

El enfermo no será un segregado de la sociedad, sino alguien siempre ligado a ella. Esta etapa aún está en evolución, y como vimos antes, es de aparición relativamente reciente la concepción de que la locura es un hecho estructurado socialmente.

El punto de vista científico

A partir de la mencionada eclosión científica que comienza con el Renacimiento y llega a su máxima expresión en el siglo XIX, los médicos unen las enfermedades mentales a las demás enfermedades físicas, comenzando así una seria búsqueda de sus causas.

Pero mientras los adelantos generales de la Medicina son espectaculares, en la psiquiatría sucede un curioso fenómeno: existe un grupo de enfermedades mentales a los que se puede atribuir una clara y definida causa anatómica y que pronto pueden pasar a entenderse como cualquier otra enfermedad (es el caso de la sífilis cerebral o la demencia senil).

Pero existirá otro grupo que, por el contrario, no presentará ninguna alteración revelable ni a la autopsia, ni al laboratorio químico ni al microscopio.

Allí el camino de los psiquiatras se bifurcará hasta hoy.

Algunos persistirán en que todas las enfermedades mentales tienen una causa orgánica, y las que no la muestran es por una mera insuficiencia de los medios de investigación.

Otros atribuyen la génesis de las enfermedades mentales, en los casos en que no existe trastorno orgánico detectable, a causas psíquicas.

Llamaremos a la primer postura organicista y a la segunda psicogenetista.

A riesgo de no ser completos, en un esfuerzo de síntesis examinaremos las explicaciones de estas escuelas con vigencia actual.

Las enfermedades mentales de causa física son aquéllas en las que el Sistema Nervioso Central se perturba por factores infecciosos, tóxicos, tumorales o arterioescleróticos.

En estos casos puede decirse que el problema no es distinto al del resto de la medicina: así como una insuficiencia renal se produce por una infección en el riñón, una infección en el cerebro producirá una insuficiencia cerebral.

Existen infinidad de cuadros que obedecen a causas orgánicas, pero el concepto que queremos dar aquí es que todos ellos acompañan la causa fundamental que actúa sobre el funcionamiento del cerebro.

Si la causa es transitoria (conmoción cerebral, infección, etc. que pasen sin dejar lesiones) la alteración psíquica es transitoria.

Si la causa es una alteración definitiva y/o progresiva, la alteración será también definitiva y/o progresiva.

En este sector entran lo que después veremos como Demencias, cuya causa puede encontrarse en alteraciones anatómicas del cerebro producidas por degeneraciones de las células o por deficiencias en el aporte de sangre debidas a arterioesclerosis (los conocidos reblandecimientos).

Casi nadie niega que aún la más claramente orgánica de las afecciones mentales no puede ser entendida del todo sin considerar los factores psicogenéticos en la producción de los síntomas.

La gravedad de una debilidad mental causada por una meningitis padecida en la infancia no sólo está determinada por la extensión de las lesiones sufridas sino también por la actitud familiar y social con que fue tratado e! individuo.

Enfermedades sin causa física demostrada Engloban la mayor parte de las enfermedades mentales: esquizofrenias, melancolías, delirios, neurosis, personalidades psicopáticas y afecciones psicosomáticas.

Expondremos entonces las posturas organicistas y las psicogenetistas.
Señalamos ya que en las teorías organogenéticas la enfermedad mental es un proceso cerebral: anatómico, físico o químico y, al hablar de neurobiología, mencionamos algunos centros importantes del Sistema Nervioso Central.

El descubrimiento de localizaciones con funciones específicas en el cerebro permitió elaborar teorías que atribuyen a lesiones de los distintos centros y sistemas mencionados las enfermedades
mentales.

Los enfoques genéticos y los fisicoquímicos:

que a continuación veremos se relacionan con los que acabamos de ver.

Desde hace siglos se sabe que los trastornos mentales manifiestan a menudo una cierta predisposición hereditaria, o sea que se pueden observar también en los antecesores del enfermo.

Toda persona posee un patrimonio biológico, o sea un cierto número de caracteres morfológicos (ser delgado, ser robusto) funcionales, neurobiológicos, que hereda de sus padres.

Si se observa que determinadas enfermedades son más frecuentes en ciertos pacientes de constitución corporal determinada (la enfermedad maníacodepresiva en personas robustas, ventrudas y con otra serie de aspectos que configuran lo que se llama «hábito pícnico»), siendo esa constitución heredada, se puede pensar que se hereda también la predisposición a enfermar.

La parte de la biología que estudia estos temas se llama Genética y es muy difícil de aplicar en el hombre, por lo que los resultados son muy discutidos.

Se sabe que la predisposición a enfermar de un sujeto aumenta si uno de sus padres fue enfermo, y más si los dos lo son. Pero resulta muy difícil saber si el mayor número de enfermos entre hijos de enfermos se debe a la herencia genética o a cómo fueron criados por padres enfermos.

Por otra parte la herencia no aparece forzosamente en los hijos sino que puede ser recesiva y aparecer, o no, en los hijos de los hijos.

Las enfermedades en que el riesgo hereditario (en e! peor de los casos el 20 % de probabilidades de tener un hijo enfermo si los dos padres lo son y de 10 a 15 % si uno solo lo es) se ha comprobado son las esquizofrenias, la psicosis maníacodepresiva, algunas epilepsias y ciertas oligofrenias.

En el campo de la química se vienen realizando importantes descubrimientos, aún en desarrollo. Numerosas sustancias terapéuticas basadas en los descubrimientos de la química del Sistema Nervioso se siguen incorporando al uso psiquiátrico.

Existen ciertas sustancias en el cerebro, que aparecen disminuidas en los cerebros de los deprimidos; son las catecolaminas y su función tiene que ver con la transmisión del impulso nervioso.

Algunas drogas (las anfetaminas por ej.) las aumentan, produciendo excitación y euforia. Otras, como la reserpina, la disminuyen produciendo una tranquilización, a veces depresión.

También se observó que un componente normal del organismo, el sodio, que también tiene que ver con la transmisión del impulso nervioso, está aumentado en el interior de las células del Sistema Nervioso Central en algunos casos de depresión.

Este fenómeno se interpretaría como motivo de un retardo generalizado del funcionamiento nervioso.

Respecto de la incidencia de factores químicos en la esquizofrenia se supone que ciertas sustancias normales pueden transformarse en el organismo en compuestos de acción tóxica con efectos similares a los de la locura.

Algunas de estas sustancias tienen una estructura química pareciera a las drogas alucinógenas (LSD y mescalina)

Por último, se sospecha también la existencia de relaciones entre las hormonas y la locura. Un nivel adecuado de hormonas en el organismo es necesario para un armónico funcionamiento físico y mental.

(En casos en que esto no sucede se evidencian alteraciones psíquicas, como es dable observar en casos de falta de hormona tiroidea, que produce retraso mental y físico como el cretinismo o la castración.

Muchos autores han realizado investigaciones con la hipótesis de que un funcionamiento glandular inadecuado pero no tan evidente sea causa de trastornos mentales.

Son de destacar las investigaciones de Selye, que asocia diversos trastornos al agotamiento de las glándulas suprarrenales que intervienen en la defensa y alerta del organismo (la teoría del stress).

Las funciones del sistema nervioso

Los niveles más elevados de la conducta y del comportamiento del hombre dependen de la existencia del Sistema Nervioso Central (SNC). La evolución en la escala zoológica va mostrando un mayor grado de complejidad del SNC desde los animales inferiores hasta los animales superiores, culminando en el hombre, cuyo grado de preeminencia depende justamente del alto desarrollo de este sistema.

El Sistema Nervioso está formado por células muy delicadas llamadas neuronas que a diferencia de las otras células del organismo no se reproducen, permaneciendo su número constante desde el nacimiento a la muerte si no media su destrucción accidental. El organismo se encarga de proteger al SNC ubicándolo en la cavidad ósea más dura y cerrada del cuerpo (el cráneo) y mediante múltiples y sutiles mecanismos que hacen, por ejemplo, que muchas sustancias exteriores no puedan pasar de la sangre al SNC por la existencia de una especie de barrera biológica.

En el SNC del hombre podemos destacar tres formaciones anatómicas en lo que al interés de este fascículo se refiere: el hipotálamo, el tálamo y la corteza cerebral. El hipotálamo además de una serie de complejas funciones vitales (tales como la regulación glandular) actúa en la expresión de la motilidad emocional instintiva e impulsiva; el tálamo es una verdadera central receptora del organismo y su función más significativa es la de intervenir en la representación instintivo-afectiva del organismo. La corteza cerebral constituye el nivel más evolucionado, también llamado Sistema Nervioso Superior, donde existen diversas zonas:

1) Áreas sensoriomotrices en las que están representadas la motricidad y la sensibilidad de todo el cuerpo.
2) Áreas que funcionan como centros perceptivos o analizadores que responden a la percepción por los sentidos.
3) Áreas gnoseopráxicas que integran los procesos neurobio-lógicos que son responsables de la percepción, la memoria y el pensamiento. En este sentido la zona del Lóbulo temporal es la de mayor interés para la psiquiatría, pues parecen estar representados en él (más correcto sería decir integrados) el lenguaje y la memoria.
4) La región del lenguaje, específicamente humana: su importancia queda de relieve al notar que su destrucción acarrea en el hombre la imposibilidad de hablar y/o entender lo hablado. Al mencionar zonas anatómicas, áreas o regiones, debe tenerse en cuenta que todas ellas funcionan en total interdepedencia y no por partes, como podría suponerse, siendo lasdistintas funciones la expresión coordinada del funcionamiento del SNC como un todo.

Los manicomios

Ya hemos señalado cómo su aparición marca un fenómeno particular: la sociedad asigna al loco un lugar donde ser aislado, creando así una peculiarísima institución.

Durante muchos años, y aún en la actualidad para la mayoría, la finalidad de los manicomios es clara: se procura tratar allí a los enfermos mentales, haciendo lo posible para su curación.

Pero mientras esta curación no se produzca, el enfermo estará allí alojado contra su voluntad, para proteger así a los sanos y al mismo paciente de actos irresponsables que pueda cometer.

En resumen, cura y aislamiento, mucha veces definitivo.

Se crean así verdaderas ciudades, llenas de personas aisladas en las cuales el siempre magro presupuesto sanitario hace que el hacinamiento y la falta de higiene sean la regla. Pero en los últimos años se plantearon algunas novedades:

En primer lugar se empezaron a crear centros psiquiátricos en hospitales generales; los enfermos mentales podrían así tratarse en un hospital común como cualquier enfermo.

Se demostró que ello no sólo era posible sino ventajoso. Pero se hizo evidente también una pavorosa realidad ya señalada por muchos: La sintomatología de los enfermos del manicomio ¿es debida a la enfermedad o a los efectos que el mismo manicomio produce?.

El aislamiento, deterioro y abandono que presentan los enfermos, ¿es la enfermedad o el efecto acumulado de años de encierro, de separación del mundo exterior, de pérdida de identidad, de falta de intimidad, de inactividad permanente, de soledad? Todo hace pensar que sí.

¿Acaso un ser normal sometido a esa vida durante años estaría mejor?

La cuestión planteada es de extrema gravedad. Implica que muchos habitantes del manicomio no deberían estar allí de haber sido resocializados en su momento.

Además que muchas de las grandes descripciones de la psiquiatría corresponden no a enfermedades sino a trastornos producidos por la internación, y que buena parte de la incurabilidad con que se asocia la locura se debe a estos factores.

Este serio planteo, unido a las condiciones misérrimas en que se desarrollan las actividades de estas instituciones, ha llevado a intentar cambios que aún no son comprendidos ni justificados por muchos.

Las terapias institucionales mencionadas anteriormente son algunas de las respuestas esgrimidas ante tan trágica situación.

Si bien el mérito de dichos intentos es enorme, no se puede olvidar que las acciones en este sentido son parte de la política sanitaria gubernamental, y en consecuencia un aspecto político mucho más vasto.

Esto introduce muchas variantes, dado que un pseudo humanitarismo benéfico es tan nocivo como dejar las cosas como están.

Sólo el serio estudio de las terapias y de las enfermedades, posibilitado por circunstancias sociales favorables pueden conducir a un real mejoramiento de la asistencia.

Historia y Origen de la Astrología Antigua El Zodiaco

Historia y Origen de la Astrología Antigua – El Zodiaco

¿QUE ES LA ASTROLOGÍA?. Seudociencia que pretende predecir el futuro, basándose en la apariencia y movimiento de los astros.

Como ocurre a menudo en el complicado aprendizaje del espíritu humano, el error sirvió aquí de andamio para construir una verdad; pues no es probable que asirios y caldeos dedicaran tantos siglos al estudio del cielo, echando así las bases de la astronomía, si no los hubiera impulsado la ingenua pretensión de leer en él su destino.

De esta manera aprendieron a distinguir los planetas de las estrellas y elevaron aquéllos a la categoría de dioses, cuya voluntad creyeron poder descubrir estudiando sus evoluciones.

Para facilitar sus investigaciones, los astrólogos dividieron el Zodíaco en doce casas, las cuales, a causa de la rotación diurna, eran recorridas en 24 horas por los cuerpos celestes.

Los astrólogos gozaban de gran estima tanto en la antigüedad como en la Edad Media, especialmente en los siglos XIV y XV; pero las teorías de Copérnico y Giordano Bruno destruyeron su crédito.

A pesar de sus métodos absurdos, fuerza es reconocer que fue cultivada por altísimos espíritus y más de una vez desvió el curso de la historia.

La Astrología, Accidente Histórico

Astrología y astronomía (por sus etimologías tratado de los astros-leyes de los astros, respectivamente) fueron en un principio términos sinónimos.

Cuando los griegos consideraron a la astronomía como a una rama de la matemática, la sinonimia se extendió también a esta ciencia.

Así, en la época medieval se llamó frecuentemente «matemáticos» a los astrólogos, mientras se confundía astronomía con astrología convirtiendo así las leyes de los astros en leyes de los destinos humanos.

Sin embargo, la observación insistente y cuidadosa del cielo que dio origen a la ciencia astronómica se debió, pura y exclusivamente, a razones de orden práctico: la necesidad de medir el tiempo y de establecer la alternancia de las estaciones (un calendario, en fin) para ordenar las tareas agrícolas y los ritos del culto.

Más tarde estas observaciones se usaron también en un sentido astrológico, debido a las características de las antiguas culturas, mezcla de mitos, magia y religión.

Factores de índole religiosa

La contribución de las dos grandes culturas prehelénicas, la egipcia y la mesopotámica, ha sido bien diferente.

Es poco lo que sabemos de la astronomía egipcia, debido a la falta de papiros astronómicos anteriores a la época helenística (siglos Ill/l a. C.).

No cabe duda, sin embargo, de que los egipcios realizaron observaciones astronómicas desde épocas muy tempranas, ya que en el tercer milenio a. C. establecieron el primer calendario solar basándose en la marcha regular de los astros y en las no tan regulares crecidas del Nilo.

Calendario que ha servido de base al nuestro, tras sufrir dos reformas: la juliana (siglo I a. G.) y la gregoriana (siglo XVI).

El año egipcio de trescientos sesenta y cinco días estaba dividido en doce meses de treinta días cada uno, más cinco días suplementarios.

Cada mes se dividía en tres decenas de días, que se caracterizaban por el grupo de estrellas —o de una única estrella brillante— que asomaba por el horizonte cada diez días. Más tarde estos grupos de estrellas fueron utilizados muchas veces por los astrólogos del período grecorromano, a pesar del zodíaco griego, conocido por los egipcios sólo en la época helenística posterior a las campañas de Alejandro Magno.

Aunque no puede hablarse de una astrología de los antiguos egipcios, es indudable la influencia del cielo en su religión.

No olvidemos que en determinado momento sustituyeron a todos los dioses de su panteón por un dios único: el Sol.

Además, en algunos casos, dicha influencia celeste adquirió ribetes de astrología: creían, por ejemplo, que la brillante estrella Sotis (la actual Sirio) provocaba las crecidas del Nilo.

Mientras la astronomía de los egipcios revela un carácter litúrgico y religioso, la astronomía de los pueblos de la Mesopotamia presenta un fondo mágico y adivinatorio, fuente original de la astrología.

Los babilonios heredan la magia de los sumerios, que ya no es la magia animista del hombre prehistórico sino de índole más religiosa, con caracteres protectores que se resuelven en encantamientos y exorcismos, sobre todo frente « la enfermedad.

El mundo exterior deja de ser el mundo demoníaco ancestral y se puebla de dioses benéficos y maléficos, Detectar en ese mundo los signos favorables o desfavorables resulta vital: de ahí la importancia de la adivinación.

Dichos signos debían rastrearse en los sueños, en el comportamiento de los animales y en su aspecto, así como en e! de las plantas y los minerales; en las entrañas de animales sacrificados, sobre todo en el hígado; en los rasgos de la fisonomía humana y, por supuesto, en los astros y en las pertubaciones atmosféricas.

Si estos antecedentes permiten afirmar que la astrología tuvo su origen en la Mesopotamia, cabe agregar que sus caracteres específicos la diferencian de la astrología actual.

Aquella fue una astrología de neto corte político y social, referida más a los fenómenos naturales y a la colectividad humana que a seres individuales, si exceptuamos al rey, representante del dios y habitante del templo divino.

Los presagios que los sacerdotes leían en los astros hablaban de hambrunas y sequías, de guerras o inundaciones, de buenas cosechas, de victorias militares y crecidas normales.

Fue una astrología fundada en la correspondencia entre dioses y planetas y en la relación entre los fenómenos celestes —sobre todo los eclipses— y los fenómenos terrestres; correspondencias y relaciones que los sacerdotes observaban y anotaban en sus tablillas.

Los persas consignaron en el Avesta sus creencias astrológicas: el alma de cada ser humano tiene asignada una estrella a cuyo seno retornará al morir.

Esta relación entre el alma y las estrellas reaparece mucho después en una leyenda árabe, según la cual a cada persona le pertenece una estrella, que nace y muere con ella.

Conviene recordar, asimismo, que la calidad de «mago», tan frecuentemente conferida a los astrólogos, corresponde a una palabra de origen persa.

Puede decirse que la astrología, tal como hoy la entendemos, nace durante el período helenístico de la conjunción de las creencias orientales con los elementos griegos, y madura durante el período grecorromano.

Varios factores intervinieron en este proceso. Las Campañas de Alejandro (segunda mitad del siglo IV a.C.), que produjeron una «helenización del Oriente», contribuyeron también a la «orientalización de Occidente», sobre todo en el terreno religioso.

La religión de los griegos, con su Olimpo poblado de dioses demasiado humanos, no resistió el embate de las creencias orientales que entre otros elementos introdujeron la astrología entre los griegos y, más tarde, por intermedio de éstos, en la India.

En cuanto a la astrología china, el fenómeno es más complejo.

En primer lugar, entre el pueblo chino prospera toda clase de artes adivinatorias; en segundo término, se trata de un pueblo esencialmente agrícola, que desde muy antiguo reconoció la influencia del sol y de la luna sobre las estaciones.

Estos dos hechos permiten pensar que las prácticas astrológicas tuvieron en China un origen semejante al de la Mesopotamia.

A partir de los primeros siglos de la era cristiana, comienza a practicarse y adquiere gran desarrollo la astrología actual.

En cambio, estas prácticas no hicieron mella entre los judíos, por lo menos en la época helenística. Ya Jeremías: «. . .no temáis las señales del cielo, de las que tienen pavor las gentes. . .». Isaías, por su parte, apostrofa a Babilonia: «Quédate con tus encantamientos y con las muchas hechicerías con que te fatigaste en tu juventud», y agrega, refiriéndose a «los que miden el cielo»: «. . .serán como paja y el fuego los quemará; no se salvarán a sí mismos del poder de las llamas. . .»

El fondo filosófico

A estos factores de índole religiosa que contribuyeron a la estructuración de la astrología actual, debemos agregar varios factores de fondo filosóficos.

En el pensamiento griego clásico, fusión de ley y de mito, de ciencia y de poesía, no tiene cabida la idea de astrología en el sentido actual, si bien se identifica el cielo con las ideas de perfección y de divinidad. Es probable que la idea del cosmos como un universo bien ordenado y de los planetas no como cuerpos «errantes» sino como cuerpos perfectos —esferas— que se mueven según movimientos perfectos, es decir uniformes, se deba a los filósofos pitagóricos del IV a. C.

Estas ideas serán desarrolladas más tarde por Platón, a quien se debe también la importante concepción —para la astrología actual— de la correspondencia existente entre el macrocosmos (el universo) y el microcosmos (el hombre), en virtud del carácter divino e inmortal de las almas del mundo y del hombre. También influirá en la astrología la idea de la divinidad de los astros, tal como aparece en el «Epinomis«, diálogo platónico probablemente apócrifo. Para Aristóteles, más realista, el cielo tiene sus propias leyes, independientes de las humanas: «Si Zeus —es decir el cielo— hace llover, no es para que crezcan las mieses sino por necesidad.» Aunque en su astronomía la divinidad es una «causa primera», este concepto, puramente metafísico, es sólo el punto de partida de su explicación mecánica del sistema planetario.

En cambio en Alejandría, centro cultural del mundo helenizado a partir del siglo IV a. C. la convivencia del filósofo griego, del sacerdote egipcio —mezcla de intelectual y religioso— y del astrólogo caldeo, convierte a la antigua astrología sumerja, fruto quizás de una conciencia ingenua, en una tarea de rasgos científicos, muy intelectualizada.

Las corrientes filosóficas de la época, de acentuados tintes místicos, y sobre todo el estoicismo, ejercen su influencia decisiva en tal transformación. Según los estoicos, el hombre y el mundo constituían un todo ordenado, que se mantenía unido mediante el «pneuma«. Este .término («soplo» en griego) designaba al alma, espíritu o conciencia universal que poseía los caracteres de la divinidad. La cohesión entre los elementos, la razón y la vida misma no eran sino distintos estados de tensión del «pneuma«, comparable al parche de un tambor, cuyas distintas tensiones producen sonidos diferentes. Mientras el alma humana para Aristóteles era resultado de una especial organización de la vida que desaparecía con la muerte, para los estoicos era parte integrante del alma del mundo y de la muerte la devolvía a su lugar de origen. De aquí nace la vinculación entre la vida humana y la vida de las estrellas.

La concepción estoica otorga también nueva vida a la doctrina del macrocosmos y el microcosmos, a la que Platón había conferido carácter racional al explicar la creación de la especie humana. Según Platón, el Demiurgo —constructor o artífice del universo, de índole distinta al dios de los estoicos— encomendó a los dioses menores la creación de las razas mortales, y ellos utilizaron para crear al hombre los mismos elementos que el Demiurgo había usado para crear el universo. En consecuencia, el universo y el hombre —es decir el macrocosmos y el microcosmos— resultaron impregnados de igual racionalidad y movidos por mecanismos semejantes, lo que permitió establecer correspondencias y paralelismos entre ambos mundos.

El zodíaco

Según ya hemos dicho, la astrología con sus actuales caracteres —el predominio del horóscopo individual, sobre todo, lo que los caldeos utilizaron esporádicamente desde fines del siglo V a. c.— nace en el mundo elenístico, donde aparecen los conceptos del zodíaco y sus signos.

El zodíaco es una faja celeste por donde viajan, aparentemente, el Sol, la Luna y los planetas, cruzada en la parte central por la eclíptica, circunferencia convencional que señala la trayectoria solar.

Desde antiguo se habían distinguido en esa faja grupos de estrellas de distinta forma y extensión —constelaciones—, a los que la imaginación popular había dado nombres de acuerdo con sus semejanzas. De ahí que los griegos designaran a esta faja con el nombre de zodíaco, palabra que deriva de un término que significa «pequeñas figuras» (la etimología que hace derivar zodíaco de animal no parece correcta).

Los caldeos habían dividido al zodíaco en doce partes iguales de treinta grados cada una, que se hicieron corresponder aproximadamente con doce constelaciones. De este modo, a cada constelación correspondía una parte o «signo» del zodíaco, aunque a veces la constelación escapara del signo y hasta del zodíaco. A estas dos divisiones del zodíaco —una irregular por las constelaciones y otra regular por los signos—, los astrólogos agregaron otra división regular por las «casas». Es decir, otra división en doce partes iguales a partir de un punto variable, el «ascendente», intersección de la eclíptica con el horizonte en un instante y lugar determinado.

El nombre astrológico de las doce constelaciones zodiacales, en el sentido del movimiento aparente del Sol, es el siguiente: Aries (Carnero), Tauro (Toro), Géminis (Mellizos), Cáncer (Cangrejo),Leo (León), Virgo (Virgen), Libra (Balanza), Escorpio (Escorpión), Sagitario (Arquero), Capricornio (Cabra), Acuario (Aguatero), Piséis (Peces).
Desde el punto de vista astronómico, son importantes las dos intersecciones de la eclíptica con el ecuador celeste, sobre todo una de ellas, el llamado «punto vernal», como origen de coordenadas celestes.

En la época helenística ese punto se encontraba en Aries, motivo por el cual los astrólogos la eligieron como primera constelación zodiacal. En virtud del fenómeno de precesión de los equinocios (rotación del eje terrestre alrededor del eje de la eclíptica que se produce en un lapso de 26.000 años), ese punto ha retrocedido desde entonces: ha recorrido la constelación, Piséis, y actualmente está por entrar a Acuario. Al astrólogo, empero, no le interesa este movimiento porque no trabaja con las constelaciones sino con los «signos», aunque de este hecho resulten ciertas contradicciones entre las astrología y la realidad astronómica.

Los planetas y los días de la semana

Un legado astrológico probablemente helenístico que aún perdura en el mundo latino es el nombre de los días de la semana, que reflejan claramente los nombres de los siete planetas conocidos en el mundo antiguo. En orden decreciente de su distancia con la Tierra, ellos son: Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio y Luna (la sustitución del «día del Sol», el inglés «sunday» o el alemán «Sonntag», por el domingo, «día del Dómine» —Señor— fue una innovación posterior).

La historia de este legado no es simple. Los babilonios habían dividido la semana en siete días, cada uno de los cuales estaba consagrado a un dios. Como a cada dios le correspondía una estrella, es decir un planeta, cada día de la semana tomó el nombre del planeta correspondiente.

Llama la atención, sin embargo, que el orden de los días de la semana no coincida con el orden de los planetas; por ejemplo, a Saturno (sábado) sigue Júpiter (jueves) y no el Sol (domingo). Pero un examen más detenido demuestra que entre el orden de los planetas y el orden de los días de la semana existe una relación fija. Para comprobarlo bastan dos sencillos diagramas: dibújese una circunferencia y divídase en siete partes iguales. Si en cada uno de los puntos se colocan, en su orden, los nombres de los planetas, y se unen entre sí siguiendo el orden de los correspondientes días de la semana, se obtendrá uno de los dos eptágonos estrellados, es decir un polígono regular. Si, en cambio, se colocan los nombres de los días de la semana en su orden y se unen los puntos siguiendo el de los correspondientes planetas, se obtiene el otro eptágono estrellado. Pero esto ya no es astrología sino pitagorismo.

Astrología y astronomía

Así como la astrología hizo presa fácil del mundo helenizado, también rápidamente en el mundo romano y terminó extendiéndose a las tribus germánicas, más allá de las fronteras del Imperio.

A pesar de la general aceptación, también hubo opiniones desfavorables. Carneades (siglo II a. C.), filósofo platónico integrante de la embajada que introdujo la filosofía griega entre los romanos, afirmaba que era imposible comprobar la verdad de los horóscopos, y en apoyo de sus argumentos señalaba los destinos distintos de los hermanos mellizos y se preguntaba por qué los animales no tenían horóscopo. En el siglo siguiente, Cicerón sostenía que los muertos en una misma batalla, dado que estaban signados por un mismo destino fatal, deberían haber nacido todos en el mismo instante y en el mismo lugar.

Tiempo después, Vitrubio se muestra más imparcial y también más impreciso. En su «Arquitectura» dice, refiriéndose a la astrología: «En lo que respecta a la rama de la astronomía que se refiere a la influencia de los doce signos, de los cinco astros, del Sol y de la Luna sobre la vida humana, debemos dejar todo esto a los cálculos de los caldeos, a quienes debemos el arte de confeccionar horóscopos que les permiten declarar el pasado y el futuro mediante cálculos fundados sobre los astros.

Tales descubrimientos han sido transmitidos por hombres inteligentes y de gran agudeza, provenientes directamente de la nación de los caldeos. El primero de ellos. Seroso, que se estableció en la isla de Cos, donde abrió una escuela. Más tarde continuó en esa tarea Antipater, y luego Arquinábolos dejó las reglas para confeccionar horóscopos fundados ya no en el momento del nacimiento sino en el de la gestación.»

En el siglo I de la era cristiana, Plinio, en su poco crítica-«Historia Natural», informa que las artes mágicas arraigaron a través de tres conductos: la medicina, la religión y la astrología. Alude a la antigüedad de las tres artes y se extraña de que Hornero no las mencione en su «Ilíada«, mientras que en la «Odisea» abundan los actos de magia.

Refiriéndose a la astrología en particular, dice que el hombre la ha incorporado a las otras artes porque «todo hombre ansia conocer su porvenir y piensa que tal conocimiento se extrae con más certidumbre del cielo.» En los primeros siglos de nuestra era aparecen nuevas concepciones filosóficas: las ideas cristianas y judías luchan victoriosamente contra el ya decadente paganismo; el gnosticismo—mezcla de concepciones racionales y místicas— favorece las especulaciones de tipo mágico y, por ende, a la astrología.

En este ambiente cultural, la astrología se desarrolla ampliamente y llega a su punto culminante con la obra de Ptolomeo (siglo II d. C.), quien al separar netamente a la astronomía de la astrología convierte a ésta en una rama autónoma del saber, rama que describe y estudia en un tratado especial, el Tetrabiblos, verdadera biblia de los astrólogos actuales. Aunque es evidente que las nociones de Ptolomeo —tierra fija y astros móviles—, cabe destacar que sus dos obras fundamentales, el Almagesto (astronomía) y el Tetrabiblos (astrología) difieren en su estructura científica. Mientras en el primer tratado desarrolla la astronomía en forma estrictamente científica, sobre la base de rigurosas demostraciones geométricas, en el segundo se limita a tratar los mismos temas mediante aproximados métodos aritméticos.

Las cuatro partes (de ahí el título «Cuatro Libros») que componen la obra astrológica de Ptolomeo comprenden, respectivamente, generalidades acerca de la astrología y de los planetas, a los que divide en maléficos y benéficos, masculinos y femeninos, diurnos y nocturnos; pronósticos de carácter general concernientes a las distintas regiones de la tierra o a características de los planetas; pronósticos de carácter individual; factores astrológicos vinculados con distintas circunstancias y aspectos personales.

Ptolomeo comienza distinguiendo las dos maneras de formular predicciones astronómicas: 1) señalando la configuración de los astros según sus movimientos (astronomía); 2) los cambios producidos en las cosas por influencia de los astros (astrología). Resuelve que, aunque en este último campo no se ha arribado a la misma perfección que en el primero, lo considerará de acuerdo con la filosofía, es decir científicamente.

En consecuencia fundamenta a la astrología en estos términos: «Ante todo es evidente, sin necesidad de mayor prueba, que una cierta fuerza circula y se extiende desde la naturaleza etérea y eterna a. todo lo que envuelve la tierra, provocando continuos cambios. Ante todo en los elementos sublunares, fuego y aire, que se agitan en virtud de los movimientos del éter, y con ello hacen partícipes de su movimiento a las cosas inferiores: la tierra y el agua, y todos los animales y plantas que en ellos nacen.» Reseña luego los distintos efectos del Sol y de la Luna y agrega: «El curso de los astros asume, en el aire numerosos significados: anuncia las tormentas, las lluvias y los vientos que afectan a las cosas terrestres.

La configuración misma que adoptan entre sí, en especial cuando al acercarse unen sus efectos, provocan múltiples y variados cambios. En efecto, si bien en el orden de la constitución general del mundo las fuerzas del Sol son las preponderantes, algo agregan o quitan las que residen en los demás astros. En lo que se refiere a la Luna, la cosa es más evidente y frecuente, en virtud de las lunas llenas y nuevas y de los espacios que las separan. Para los demás astros la cosa es menos cierta y se produce a intervalos más separados; por ejemplo, cuando aparecen o desaparecen, o cuando están en condiciones especiales.

Si se atiende a estos hechos, no sólo se comprenderá fácilmente cómo la constitución de las cosas es afectada por el movimiento de los astros, sino que además señalará cómo, de acuerdo con el estado del cielo, se forma y estructura el nacimiento y desarrollo de los gérmenes.» A esta última creencia aludía Cicerón cuando decía, al referirse a los astrólogos, que «creían no sólo verosímil sino absolutamente cierto que los animales y los niños se forman según la disposición del cielo en el momento de su nacimiento, y que bajo tal influencia se constituían el ingenio, las costumbres, los hábitos y los caracteres de los cuerpos, así como todo el curso de la vida y de las acciones futuras de cada uno.»

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo Tomo II Astrología, Horóscopos y Ciencia.

EL ABORTO: Causas y Riesgos-Concepto Aborto Inducido o Provocado

EL Aborto: Causas y Riesgos
Concepto y Derecho al Aborto – Opiniones y Posturas

Riesgos o Consecuencias Físicas del Aborto:

• Muerte
• Cáncer de mama
• Cáncer de ovarios, hígado y cervical (cuello uterino)
• Perforación de útero
• Desgarros cervicales (cuello del útero)
• Placenta previa (sic)
• Recién nacidos discapacitados en posteriores embarazos
• Embarazo ectópico
• Afección inflamatoria pélvica (pid)
• Endometritis
• Complicaciones inmediatas
• Riesgos añadidos para las mujeres con múltiples abortos
• Riesgos añadidos para las adolescentes
• Peor estado de salud general
• Riesgo añadido por factores que hacen peligrar la salud

ACTUALIDAD:
EL ABORTO EN ARGENTINA:
Legítimo o no, así se presenta el hecho de que 129 diputados quiten de las leyes argentinas el derecho irrestricto de nacer, a seres humanos que no pueden decidirlo por sí mismo pues son niños por nacer por ser frutos de un embarazo.

Resta mucho por ver. Todo el Senado de la Nación. Y la Constitución Nacional, pues una enorme mayoría de constitucionalistas sostienen que el aborto es inconstitucional.

Sin embargo, más allá del resultado de una votación, quedan cosas por ver.

Lo primero, la tremenda importancia que tienen los grupos monopólicos de la comunicación y su «lavado de cerebro» instantáneo. Un poder descomunal hasta invencible en los tiempos que corren.

Un diputado que es firme en sus convicciones mientras todo el resto de su bloque lo agravia y lo descalifica. Otro legislador nacional que se convierte en apóstata de su fe por unos votos.

Una diputada nacional que, a pesar de ser una de la «patas fuertes» del gobierno nacional que promovió esta ley, lleva a su bloque al voto en contra del aborto.

Hubo presentaciones de diputados valorables, en ambas partes. Pero también afirmaciones cargadas de fanatismo, Ignorancia y aprovechamiento político, que en un caso tan sensible convoca a una acción miserable.

Como el mundial, la ley abortistas sirve de zanahoria para no pocos argentinos. Así para algunos parece ser la política.

Y la calle. Donde sólo estaban tos católicos. Allí los mostraban las pantallas de TV o de la computadora, las fotos en los diarios, en cada rincón de la Argentina.

No en vano, todos los ataques furibundos y cuando no violentos y de desprecio, fueron de los argentinos abortistas, contra los cristianos católicos.

La única Iglesia que como tal, puso la cara en favor de la vida en cada escuela católica, templo o localidad de la Argentina. Fueron los cristianos católicos ios que estuvieron militando en las calles, los que aparecieron en todos tos canales, redes de internet, radios o diarios.

Son algunas de las «perlas» que deja este debate y que demuestra en qué posición real de la vida está cada argentino. Seguramente «la calle» ha visto muchas más. Pero sirven como botón de muestra para ir conociendo la forma de actuar de personas, organizaciones y hasta empresas, a la hora de temas de vida y muerte, como éste.

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CONCEPTO DE ABORTO: Interrupción prematura, provocada o natural, del embarazo. El tema del aborto provocado ha planteado y sigue desatando encendidas polémicas, tanto desde el punto de vista legal, como desde el moral y el científico.

Mientras que determinadas corrientes de opinión lo rechazan por completo argumentando que se trata de un crimen contra la vida humana, otras ideologías lo defienden basándose en el hecho de que el embarazo es algo que atañe sólo a la madre potencial, quien debe ser libre de disponer de su propio cuerpo. La influencia que desde una y otra postura se ha ejercido para modificar la opinión pública y las legislaciones de los países ha sido notoria.

la pokemica por el aborto

La Iglesia católica ha propugnado siempre la defensa de la vida humana y considera como homicidio la interrupción voluntaria del proceso de gestación; a sus teorías se oponen las de científicos e intelectuales que persiguen un reconocimiento internacional de las leyes que faciliten el aborto en la sociedad moderna, por considerarlo un derecho de la persona humana basado en la libertad.

Desde el punto de vista legal, los países más avanzados contemplan la permisividad en el aborto regulado conforme de gestación (suele estar permitido hasta los tres meses), economía familiar o situación psíquica de la gestante. En Europa, los países nórdicos gozan de la legislación más progresista, seguidos por los países del Mercado Común.

En los Estados Unidos el derecho al aborto está legalizado, aunque existen grandes restricciones y se limita a casos en los que esté enjuego la salud de la interesada.(Fuente Consultada: Actualizador Básico de Conocimientos Universales Tomo 1 – Editorial Océano)

Ver: Los Derechos Sexuales y Reproductivos de los Jóvenes

EL ABORTO INDUCIDO
Causas y Riesgos

Derechos y Opiniones
EL ABORTO INDUCIDO o PROVOCADO:

El aborto puede ser espontáneo o provocado. El espontáneo se produce o bien porque surge la muerte intrauterinamente, o bien porque causas diversas motivan la expulsión del nuevo ser al exterior, donde fallece dada su falta de capacidad para vivir fuera del vientre de su madre. Si el aborto es provocado, se realiza o bien matando al hijo en el seno materno o bien forzando artificialmente su expulsión para que muera en el exterior

El aborto – Dedecho a abortar: El aborto inducido o provocado es la interrupción deliberada del embarazo mediante la extracción del feto de la cavidad uterina.

En función del periodo de gestación en el que se realiza, se emplea una u otra de las cuatro intervenciones quirúrgicas siguientes: la succión o aspiración puede ser realizada durante el primer trimestre (hasta la duodécima semana). Mediante el uso de dilatadores sucesivos para conseguir el acceso a la cavidad uterina a través del cérvix (cuello del útero), se introduce un tubo flexible conectado a una bomba de vacío denominado cánula para extraer el contenido uterino.

aborto

Puede realizarse en un periodo de tiempo que va de cinco a diez minutos en pacientes no internadas. A continuación se introduce una legra (instrumento metálico en forma de cuchara) para eliminar por raspado cualquier resto de las cubiertas uterinas.

El método de aspiración, introducido en China en 1958, pronto sustituyó al método anterior de dilatación y legrado (en el que la legra se utilizaba para extraer el feto). Durante la primera parte del segundo trimestre la interrupción del embarazo se puede realizar por una técnica especial de legrado-aspiración combinada a veces con fórceps, denominada dilatación y evacuación (DE).

La paciente debe permanecer ingresada en el hospital puesto que puede haber hemorragias y molestias tras la intervención. A partir de la semana 15 de gestación el método más empleado es el de infusiones salinas. En esta técnica se utiliza una aguja hipodérmica o un tubo fino para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico del útero a través de la pared abdominal.

Este líquido es sustituido lentamente por una solución salina concentrada al 20%. Entre 24 y 48 horas empiezan a producirse contracciones uterinas, que producen la expulsión del feto y la paciente puede abandonar el hospital uno o dos días después.

Los abortos tardíos se realizan mediante histerotomía: se trata de una intervención quirúrgica mayor, similar a la cesárea, pero realizada a través de una incisión de menor tamaño en la parte baja del abdomen. Como alternativa a estos procedimientos, existe una píldora denominada RU-486 que bloquea la hormona progesterona y es eficaz en los primeros 50 días de gestación. La RU-486 se desarrolló en Francia y en 1988 se legalizó su uso.

Los abortos del primer trimestre son relativamente sencillos y seguros cuando se realizan en condiciones clínicas adecuadas. Los riesgos de complicaciones aumentan de manera paralela a la edad de la gestante y consisten en infecciones, lesiones del cuello uterino, perforación uterina y hemorragias. Hay situaciones clínicas concretas en las que un aborto inducido, incluso tardío, supone menor riesgo para la paciente que la terminación del embarazo.

RU486 es una nueva forma de terminar un embarazo usando medicamento en vez de tener cirugía. Se debe hacer las primeras siete semanas después de su último periodo menstrual. Actualmente hay varios tipos de medicamentos usados por los centros clínicos en los Estados Unidos.

Uno de estos medicamentos es las pastilla RU486 (Mifepristone) y el otro es la inyección de MTX (Methotrexate).  Debe ir a un centro clínico para que le den la primera pastilla o inyección.  Unos días después, tendrá que tomar otro medicamento que causará la contracción del útero y ayudará que salga la secreción vaginal. Dentro de una semana empezará a sangrar como sí tuviera su periodo menstrual.  Es posible que sienta colicos mentruales, cansancio o náusea. Tendrá que regresar al centro clínico en dos semanas para consultar el médico y asegurase que todo haya ido bien.

Desde que momento se puede decir que existe un ser humano?: Desde que se produce la fecundación mediante la unión del espermatozoide con el óvulo, surge un nuevo ser humano distinto de todos los que han existido, existen y existirán. En ese momento se inicia un proceso vital esencialmente nuevo y diferente a los del espermatozoide y del óvulo, que tiene ya esperanza de vida en plenitud.

Desde ese primer instante, la vida del nuevo ser merece respeto y protección, porque el desarrollo humano es un continuo en el que no hay saltos cualitativos, sino la progresiva realización de ese destino personal. Todo intento de distinguir entre el no nacido y el nacido en relación con su condición humana carece de fundamento.

despenalizacion del aborto

Las Causas del aborto.

El principal problema del aborto es psicológico y es el miedo:

Miedo por falta de capacidades económicas para alimentar al hijo.

Este temor se debe a la falta de confianza en Dios ya que lo más bello y lo más querido para una madre es su propio hijo.

Desafortunadamente ésta sociedad de consumo y de falsos valores en que vivimos, ha desvalorizado al niño que debe venir a éste mundo y con su racionalismo ha creado un falso temor. Veamos un gran ejemplo: Kay James, directora de relaciones públicas para el MOVIMIENTO PROVIDA en Estados Unidos habla de una mujer de color terriblemente pobre, abandonada por su marido alcohólico, que tuvo su cuarto bebé sobre una mesa «ese bebé era yo», dice la Sra. James graduada de la Universidad y madre de 3 niños.

Miedo a lo que digan sus padres o las demás personas.

(Cuando la joven es embarazada durante el noviazgo). Realmente los conceptos y los razonamientos humanos, de padres o terceras personas ante las leyes de Dios, no deben impedir que venga una criatura a éste mundo. La vida la dá Dios y Dios está por encima de todo concepto.

«Yo iba a ser el séptimo hijo y mi madre estaba decidida a no dejarme nacer. Entonces sucedió algo maravilloso. Mi tía la hizo cambiar de opinión y así me fué permitido nacer. Se puede decir que soy un milagro». Arthur Rubenstein, pianista.

Miedo a los 9 meses de embarazo y al dolor del parto.

Realmente la misión más grande de toda mujer, es ser madre y traer hijos al mundo. Si los animales que son irracionales no se niegan este derecho ¿Por qué, la mujer va a tener miedo, si es una función natural que corresponde a su naturaleza femenina?

Problemas de salud.

Debemos recordar que Beethoven el gran músico que asombró con su música divina, y que todavía escuchan aquellos que quieren dar alimento y aliento a su alma; su madre fué tísica y su padre alcohólico.

Violación.

La violación es un abuso horrible con efectos traumáticos para muchas de sus víctimas. Para una mujer que lleva en sus entrañas una criatura fruto de una violación no es ningún consuelo el saber que el embarazo raramente ocurre en éstos casos. Sin embargo, aún en ésta situación estamos hablando de un ser humano.

Una mujer violada que escribió anónimamente a una revista, dijo que había hecho la cita para hacerse un aborto y que la canceló. «Sabía que lo que llevaba en mis entrañas era mi bebé. Ahora tengo una hija, una preciosa niña y doy gracias a Dios diariamente por no haber abortado».

Anticonceptivos hormonales.

La mujer que los utiliza ya sea en pastillas, inyecciones o implantes, ya se ha hecho sicológicamente el propósito de no tener un hijo y si queda embarazada se siente frustrada en sus propósitos y muchas veces recurre al aborto. Estos anticonceptivos son una de las principales causas del aborto actualmente.

Consecuencias Físicas del Aborto:

Muerte
Cáncer de mama
Cáncer de ovarios, hígado y cervical (cuello uterino)
Perforación de útero
Desgarros cervicales (cuello del útero)
Placenta previa (sic)
Recién nacidos discapacitados en posteriores embarazos
Embarazo ectópico
Afección inflamatoria pélvica [ pelvic inflammatory disease (pid)]
Endometritis
Complicaciones inmediatas
Riesgos añadidos para las mujeres con múltiples abortos
Riesgos añadidos para las adolescentes
Peor estado de salud general
Riesgo añadido por factores que hacen peligrar la salud

La Situación Legal y Los Derechos Al Aborto:

Se estima que cada año 46 millones de mujeres alrededor del mundo recurren al aborto inducido para terminar con un embarazo no deseado. El tratamiento legislativo que se le ha dado al aborto varía enormemente de un país a otro, observándose una tendencia hacia la adopción de leyes más liberales (desde 1985, 19 naciones han liberalizado sus leyes al respecto).

Actualmente, el 62% de la población mundial vive en 55 países donde el aborto inducido está permitido, ya sea sin restricciones en cuanto a su causa, o por razones socioeconómicas; mientras que el 25% vive en 54 países que lo prohiben completamente o lo permiten sólo para salvar la vida de la mujer.

mapa del aborto

Postura 1: Legalizarlo
Argumentación:

350.000 abortos clandestinos por año cada 600.000 nacidos vivos

400 mujeres muertas y 15.000 con graves secuelas para su salud

Estar en contra del derecho al aborto no es estar a favor de la vida, es estar a favor de los abortos clandestinos

¡BASTA DE HIPOCRESÍA! POR EL DERECHO AL ABORTO LIBRE Y GRATUITO

¡Que la Iglesia y el Estado cierren los ojos frente a esta realidad es el más pérfido cinismo!

La Iglesia se opone al aborto, incluso cuando la mujer es violada, pero también se opone al uso de preservativos y anticonceptivos y echan a las alumnas de los colegios católicos que quedan embarazadas. ¡Hasta quieren impedir que haya educación sexual en las escuelas!

¡Cuánta hipocresía de esta manga de parásitos que viven a expensas del pueblo y de los subsidios y prebendas del Estado que le banca los edificios, las casas-quintas, los sueldos de los obispos y los colegios privados donde, encima, curran con las cuotas! Hoy, cuando los trabajadores salen a pelear por aumentos de salarios y millones aún siguen reclamando trabajo, esta casta privilegiada de “mantenidos” se atreve a decirnos cómo tenemos que vivir y qué tenemos que pensar.

Los curas hablan de defender la vida desde la concepción, pero no escatimaron en bendecir a los torturadores de mujeres embarazadas de la dictadura militar, ni en aliarse con los milicos asesinos y defender a sus “colegas” abusadores de menores. (Link: Ver Toda esta Nota)

Postura 2: No Legalizarlo
Las Responsabilidades:

Entre todos los delitos que el hombre puede cometer contra la vida, el aborto procurado presenta características que lo hacen particularmente grave e ignominioso. El Concilio Vaticano II lo define, junto con el infanticidio, como « crímenes nefandos ».

La gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio y, en particular, si se consideran las circunstancias específicas que lo cualifican. Quien se elimina es un ser humano que comienza a vivir, es decir, lo más inocente en absoluto que se pueda imaginar: ¡jamás podrá ser considerado un agresor, y menos aún un agresor injusto!

Es débil, inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recién nacido. Se halla totalmente confiado a la protección y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno. Sin embargo, a veces, es precisamente ella, la madre, quien decide y pide su eliminación, e incluso la procura.

Es cierto que en muchas ocasiones la opción del aborto tiene para la madre un carácter dramático y doloroso, en cuanto que la decisión de deshacerse del fruto de la concepción no se toma por razones puramente egoístas o de conveniencia, sino porque se quisieran preservar algunos bienes importantes, como la propia salud o un nivel de vida digno para los demás miembros de la familia.

A veces se temen para el que ha de nacer tales condiciones de existencia que hacen pensar que para él lo mejor sería no nacer. Sin embargo, estas y otras razones semejantes, aun siendo graves y dramáticas, jamás pueden justificar la eliminación deliberada de un ser humano inocente.

En la decisión sobre la muerte del niño aún no nacido, además de la madre, intervienen con frecuencia otras personas. Ante todo, puede ser culpable el padre del niño, no sólo cuando induce expresamente a la mujer al aborto, sino también cuando favorece de modo indirecto esta decisión suya al dejarla sola ante los problemas del embarazo: de esta forma se hiere mortalmente a la familia y se profana su naturaleza de comunidad de amor y su vocación de ser « santuario de la vida ».

Pero la responsabilidad implica también a los legisladores que han promovido y aprobado leyes que amparan el aborto y, en la medida en que haya dependido de ellos, los administradores de las estructuras sanitarias utilizadas para practicar abortos.

Una responsabilidad general no menos grave afecta tanto a los que han favorecido la difusión de una mentalidad de permisivismo sexual y de menosprecio de la maternidad, como a quienes debieron haber asegurado —y no lo han hecho— políticas familiares y sociales válidas en apoyo de las familias, especialmente de las numerosas o con particulares dificultades económicas y educativas.

Finalmente, no se puede minimizar el entramado de complicidades que llega a abarcar incluso a instituciones internacionales, fundaciones y asociaciones que luchan sistemáticamente por la legalización y la difusión del aborto en el mundo.

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DEPRESIÓN POST ABORTO

Después de un aborto espontáneo lo normal es que se sienta dolor y tristeza. Pero hay que evitar que éstos se conviertan en una depresión enfermiza y dañina para la comunicación de la pareja.

Ya es casi noche. Rodolfo regresa a su casa, después de ocho horas de tarea. Ha logrado ahogar su tristeza en documentos, contratos y otros papeles de oficina. Pero vuelve preso de cierta ansiedad. ¿Cómo encontrará a su mujer?.

Desea llegar cuanto antes para dialogar con ella, para sugerirle que salgan a comer afuera, cualquier cosa…
Cuando estaciona su automóvil en el pequeño jardín delantero de la casa, se sorprende porque detrás dé las ventanas no advierte luz alguna. ¿Acaso su mujer ha salido? Abre la puerta.

—¡Rita! —llama.
Nadie le contesta. Enciende la luz del living, pensando que encontrará algún mensaje de ella diciéndole dónde está. Pero no. Cuando el ambiente se ilumina, lo primero que ve es el tejido abandonado: una prenda de bebé. Y junto a él, hundida en el sillón, la silueta de Rita.

—Querida… —le dice, y se arrodilla a su lado.

—Por favor, apaga la luz —murmura ella.

Rodolfo obedece. Después vuelve junto a su mujer.

—¿Qué te ocurre?

—¿Qué quieres que me ocurra?

La toma de una mano, con suavidad y firmeza al mismo tiempo, y la conduce hasta la ventana. Sus dos siluetas se recortan al trasluz. Ve que ella tiene los ojos hinchados y enrojecidos.

—Se   que   estás   muy  triste,   mi amor. Pero tienes que empezar a superarte.

—Para ti es fácil porque eres hombre…

El siente esas palabras como una bofetada, y ella lo advierte. Reacciona en seguida:

—Perdóname, Rodolfo. No sé lo que digo. Pero para mi es diferente. Para una mujer es diferente… Yo lo tuve dentro de mí durante cinco meses y no fui capaz de retenerlo… ¿Te das cuenta cómo me siento? Inútil, incapaz, como si fuera a romper todo lo que toco. No me quiero. Ni siquiera soy capaz de mirarme al espejo…

—Pero no fue culpa tuya…

—No estoy segura. Ya no estoy segura de nada. Y mucho menos de mí misma…

ESA INTENSA DEPRESIÓN
Cuando una mujer ha tenido un aborto espontáneo, es decir cuando ha deseado mucho tener un hijo y no pudo concluir la gestación, es perfectamente lógico, natural y comprensible que aparezcan sentimientos de enorme pena y de tristeza.

Sentimientos que no son exclusivos de ella, puesto que también puede experimentarlos su compañero, en especial cuando se trata de una pareja que esperaba su primer hijo.

Hablar de esa pena lógica, natural y comprensible no tiene sentido, puesto que es lo normal. Y también es normal que, con el mutuo apoyo, se supere poco a poco.

En cambio tiene sentido hablar de los casos en que la tristeza no puede superarse y llega, incluso, a ser un obstáculo en la armonía conyugal porque se convierte en una depresión intensa y dolorosa que, en cierto modo, impide la comunicación necesaria para seguir adelante a pesar del dolor que se ha sufrido.

LAS FANTASÍAS
Las fantasías que origine un aborto espontáneo pueden parecerse a las de Rita, que se siente «inútil, incapaz, como si fuera a romper todo lo que toco».

Afectan a la mujer frente a sí misma, la hacen sentirse inepta para concebir, cuidar y hacer crecer a su hijo. Son fantasías a menudo inconscientes y que conducen a aquel estado depresivo intenso del cual resulta tan difícil salir.
La mujer no puede autoestimarse, y se desvaloriza constantemente frente a sí misma. Y es así como Rita dice, por ejemplo: «Ni siquiera soy capaz de mirarme al espejo…»

Es que se siente destruida en una de las cualidades femeninas que más apreciaba: su capacidad de ser madre, interrumpida contra su voluntad por el aborto espontáneo.

Pero quizá no sepa que, además, ese aborto espontáneo obra como detonador de otro conflicto: el conflicto original, que es el que debe buscarse y analizarse.

EL CONFLICTO ORIGINAL
Cuando la culpa aparece después del aborto espontáneo, y cuando acosa insistentemente aunque no diga su verdadero nombre, es porque está revelando un conflicto original distinto.

Este conflicto original puede estar enraizado en la infancia, donde ya aparecían sentimientos culposos de haber dañado algo, o de ser capaz de dañar.

Y al producirse el aborto es como si se confirmara esa vieja fantasía infantil y salieran a flote aquellas culpas, justificándose ahora en un hecho involuntario y lamentable.

LAS SOLUCIONES MÁGICAS
Algunas parejas, ante el aborto espontáneo, buscan como solución mágica un nuevo embarazo.

La mujer, ante el temor de ser estéril o de haber quedado estéril, intenta comprobar que no es así en la concepción de otro hijo.

¿Qué puede ocurrir?

Que si el nuevo embarazo no se produce con la rapidez que ella desea, entre en una pendiente de desesperación aún más pronunciada, ya que su ansiedad es a veces más acelerada que la naturaleza misma.

En realidad no busca un hijo, sino reemplazar lo que en su fantasía creyó destruir. Está peleando, luchando denodadamente contra algo interior que le susurra al oído la palabra culpa, esa palabra que, como dijimos, la escucha desde su infancia, a veces más fuerte, como ahora, a veces más débil.

¿Y si el nuevo embarazo se produce?

Tampoco solucionará el conflicto original. Porque el aborto espontáneo no es ese conflicto en sí, es solamente un detonador. Un síntoma, si se quiere.

¿CUÁLES LA ACTITUD SANA?
Es imprescindible adoptar una actitud sana para que la tristeza normal no se convierta en depresión enfermiza.
Ante un aborto espontáneo, lo primero que debe hacer una pareja es averiguar bien por qué se produjo.

Las causas son biológicas y psicológicas, y es necesario indagar en ambos terrenos.
Cuanto más se sepa, más y mejor podrá la mujer distinguir entre sus fantasías y lo que realmente sucedió. Y es probable que, junto con el aborto, salga a la superficie otro conflicto profundo, que es el verdadero causante de la eventual incomunicación en la pareja.

En segundo lugar debe elaborarse muy bien la pérdida sufrida.

Entendemos por elaborar hacerse cargo de la tristeza, esperando que podamos querer otro hijo por lo que ese- otro hijo significará en su momento, y no como reemplazo del que perdimos.

En este proceso, que puede ser lento y difícil, tanto el hombre como la mujer deben apoyarse, dialogar, comprenderse.

Y no echarse culpas mutuamente, ya que eso conduciría a un callejón sin salida.

EL HOMBRE TAMBIÉN SUFRE

También el hombre puede tener fantasías parecidas a las de la mujer, sentirse inútil, incapaz de engendrar o lleno de impulsos destructivos.

En esas condiciones, mal podrá ayudar a su esposa. ¿Qué hacer?

La lucidez va a demostrarnos que el cuerpo humano no es una máquina omnipotente, que responde de modo mecánico a todos nuestros deseos.

Pedir a la mujer que ha tenido un aborto que conciba de inmediato otro hijo, o pedirnos como hombres que en seguida podamos engendrar, es elegir una vía de escape y no una solución a los conflictos internos que mencionamos.

COMPAÑEROS MASQUE NUNCA
En el momento difícil que desencadena un aborto, cuando toda la ilusión del hijo se ha derrumbado y nos sentimos impotentes o estériles, incapaces de la maravillosa función de dar vida, el compañerismo de la pareja se hace aún más necesario.

Pero quizá sea el hombre quien deba demostrar más abnegación y generosidad.

Aunque su sufrimiento sea profundo, intenso y difícil de superar.

Porque una cosa es indiscutible: él sufre, es cierto, pero su mujer sufre en otro grado de intensidad.
Ella siente que es un pedazo de sí misma lo que ha perdido, y esta sensación es muy dura, muy terrible.

El hombre debe pensar que el aborto es doloroso para ambos, pero que así como ella no tiene derecho a adjudicarle culpas, él no tiene derecho a sentirse más víctima que su esposa.

Y dos consejos esenciales antes de intentar otro embarazo:
1. Interiorizarse de las causas que produjeron el aborto espontáneo, y qué posibilidades habrá de que se repita en otro embarazo. Para esto, naturalmente, la consulta médica es indispensable.

2.  Si se ha producido más de un aborto espontáneo, y los análisis médicos confirman que no hay causas clínicas que los justifiquen, buscar los orígenes psicológicos del problema. Porque así como hoy se sabe que la esterilidad puede darse por razones psicológicas, también se acepta que muchos abortos espontáneos tienen su raíz en conflictos de la misma índole (es decir psicológicos). Aquí, además del ginecólogo, debe intervenir el psicoterapeuta.

Ver: Los Derechos Sexuales y Reproductivos en Argentina

Ver: Violaciones y Agresiones Sexuales

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.