Batalla de Cannas

Formacion del Primer Triunvirato Roma Antigua Integrantes Objetivos

Formación del Primer Triunvirato Roma Antigua

Formación del Primer Triunvirato Romano: Queriendo crecer políticamente, Julio César buscó la amistad de Pompeyo, que era entonces el más glorioso de los romanos, y la de Craso, el más rico de todos, formando con ellos una alianza que se llamó triunvirato.

Reconcilió a estos dos personajes, largo tiempo desavenidos, haciendo entrever, al primero, nuevo honores, y al segundo, extraordinarias riquezas, enlazando de este modo la codicia con la vanidad, en provecho de su ambición.
Como consecuencia inmediata de la alianza formada, César obtuvo el consulado, al que siguió su proconsulado en las Galias, mientras Pompeyo alcanzaba el de España e Italia y Craso el de Siria.

César dominó completamente la Galia, que hasta entonces sólo en parte estaba sometida a los romanos, y luego sojuzgó a los belgas y los helvecios (suizos), haciendo también un desembarco en las costas de la Gran Bretaña.
Craso marchó al Oriente, y después de saquear el templo de Jerusalén, quiso conquistar la India. Se internó en las llanuras de la Mesopotamia, donde encontró un ejército enemigo, pereciendo en la batalla con casi todos los suyos.

Pompeyo, en cambio, no marchó a su provincia, figurándose que permaneciendo en Roma era dueño de la República; y realmente gobernaba como cónsul único. César, viendo que había llegado el momento de lograr el poder supremo, no vaciló ya, y se puso en marcha para derrocar a Pompeyo.

A pesar de la prohibición impuesta a todo general de franquear su provincia al frente de sus tropas, César pasó el Rubicón (año 49), riachuelo de Italia, que desagua en el Adriático y formaba el límite entre ésta y la Galia Cisalpina.

Pompeyo, sorprendido con aquel brusco ataque, huyó a Grecia con el Senado; César entró sin resistencia en Roma y se hizo dueño de Italia.

Se encaminó luego a España y allí derrotó al ejército pompeyano, mandado por los generales Afranio y Petreyo, quedando también dueño de esa región.

A su regreso, Roma le otorgó el título de dictador. Marchó después en busca de Pompeyo a Grecia y venció en la batalla de Farsalia a su rival; éste se embarcó para Egipto, cuyo rey Ptolomeo le hizo dar muerte.

Julio CésarPompeyoCraso

César llegó pocos días después a orillas del Nilo; en Alejandría sé encontró sitiado, pero gracias a los socorros que recibió, pudo libertarse. Ptolomeo pereció ahogado en el Nilo, y César puso en el trono de Egipto a Cleopatra, hermana del rey difunto.

Con la misma felicidad llevó a término otras campañas en el Ponto y en Numidia, para asegurar su dominio en esas regiones y, vuelto a Roma, el Senado lo nombró dictador perpetuo e imperator (generalísimo).
Con mucha actividad dirigió los negocios públicos, fomentó la agricultura, reformó el calendario y embelleció a Roma. Entre sus leyes agrarias merece citarse la que concedió a veinte mil pobres las tierras del dominio público de Campania.

Prodigando los espectáculos, los juegos, los repartos de trigo y de dinero, mantuvo sumiso al pueblo: los romanos ya no pedían más que pan v juegos circenses.

Muerte de César. — Los republicanos quisieron libertarse del hombre que de hecho había restablecido1 la monarquía. Hubo una conspiración en la que entraron muchos personajes a quienes César había protegido, entre otros, Bruto, su hijo adoptivo. El plan se ejecutó en una reunión del Senado, a la que acudió César.

Los conjurados lo rodearon, y uno de ellos le’ dio el primer golpe. El dictador quiso defenderse; pero cuando vio a su amado hijo adoptivo entre los que le acometían, exclamó : «¡Tú también, Bruto!» Se cubrió la cabeza con la toga, y cayó muerto después de haber recibido 23 puñaladas (año 44 a. de J. C.). (ampliar Muerte de Julio César)

Segundo Triunvirato Romano: — Otros dos hombres trataron de elevarse, el primero gracias a sus servicios militares y el segundo invocando su parentesco con César, fueron Marco Antonio y Octavio.

El cónsul Antonio procedió en Roma como único señor, pero su arbitrariedad produjo bien pronto un descontento general, de que sacó partido Octavio, sobrino de César, para disputarle, el mando.

Lépido, general de la caballería, reconcilió a los dos rivales, que formaron con él un segundo triunvirato’, atribuyéndose por cinco años el poder consular.

Los triunviros se mancharon con crueldades atroces, emprendieron una terrible lucha cíe exterminio contra el partido republicano. Entre sus víctimas figura el gran orador Cicerón, uno de los más entusiastas partidarios de la República. Cicerón recibió la muerte en su posesión de Gaeta; le cortaron la cabeza que fue colgada de la tribuna.
Después de haber exterminado el partido republicano, derrotando a Casio, que murió en la batalla, y a Bruto, que se suicidó, los triunviros se repartieron las provincias: a Lépido tocó en suerte el África y España; a Octavio, Italia y el resto del Occidente; a Antonio tocó el Oriente.

LépidoOctavioMarco Antonio

Antonio se atrajo el odio del pueblo porque esquilmó sus provincias, y excitó el descontento de los romanos, repudiando a su esposa Octavia, hermana de su rival Octavio, para casarse con Cleopatra, reina de Egipto.
El Senado romano declaró traidor a la patria a Antonio y mandó a Octavio para hacer la guerra a Cleopatra. Antonio reunió un ejército de cien mil hombres, pero todo fue inútil, porque tuvo que combatir por mar.

La flota de Antonio fue vencida en Accio 31 años antes de la venida de Jesucristo y el ejército de tierra se entregó. Octavio persiguió a su rival, que había huido, y lo venció nuevamente en Alejandría.

Cleopatra quiso granjearse la amistad de Octavio; pero no pudiendo conseguirlo se quitó la vida, haciéndose morder por un áspid venenoso, y Antonio se atravesó con su espada.

Como Lapido se había visto ya obligado a volver a la vida privada, Octavio, después de reducir el Egipto a provincia romana, quedó único dueño del imperio.

Estaba destruida la república romana, que había durado 510 años, y en su lugar se restablecía la monarquía, sin más diferencia que darse al soberano el título de emperador. Entiéndase bien que,con referencia a Roma, cuando se habla de República y republicanos no debe confundirse estas palabras .con libertad y libertades.

Los republicanos romanos fueron los más terribles opresores del pueblo, y la muerte de César obedeció, no a la idea de salvar la libertad de Roma, sino, por el contrario, de contrarrestar las ideas igualitarias de César.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora

Biografia de Osama Bin Laden Terrorismo de Al Qaeda Talibane

Biografia de Osama Bin Laden

Aunque haya sido un hombre del siglo XX su inspirador, en el futuro el siglo XXI se estudiará abriendo el capítulo del atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, en el primer año de este nuevo siglo, exactamente un negrísimo 11 de septiembre de 2001. Pero este hombre, Osama Bin Laden, no sólo será recordado como el inductor de tan sangriento suceso, sino como responsable de toda una vuelta atrás de los, hasta aquella fecha siniestra, continuos avances de libertad y progreso en el llamado primer mundo.

Prácticamente invisible, la primera potencia mundial ha sido incapaz de dar con él y de destruir su organización, por más que machacó a todo un país, Afganistán, con el único objetivo de capturarlo. Los aviones y sus suicidas, a su vez asesinos masivos, al destruir las dos torres de Manhattan, daban oportunidad a las fuerzas regresivas para imponer su mano dura por doquier, además de iniciar una nueva clase de guerra en la que el enemigo es invisible pero no inocuo, ya que su mensaje mortal puede llegar por cualquier medio, a cualquier hora y en cualquier lugar.

Osama Bin Laden

BIOGRAFÍA DE BlN LADEN, OSAMA Activista islámico saudí (Riyadh, 1957). Desde 1979 apoyó financieramente  a los talibanes, el sector más extremista del movimiento guerrillero afgano, en su lucha contra la URSS.

En 1988 fundó el grupoo Al Qaeda («La Base») con el objetivo de emprender la guerra santa. Desde 1991 orientó sus actividades contra los intereses estadounidenses y estableció  bases operativas en Sudán, Pakistán y Afganistán, país que convirtió en su lugar de residencia desde 1995. Implicado en varios atentados desde 1993, se le considera responsable de la organización de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE. UU.

EL HECHO TERRORISTA QUE HACE FAMOSO A BIN LADEN
Uno de los actos terroristas más destructivos tuvo lugar el 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos. Cuatro grupos de terroristas secuestraron igual número de aviones comerciales después de abordarlos en Boston, Newark y Washington, D.C.

Los secuestradores dirigieron dos aviones directamente contra las torres del World Trade Center de la ciudad de Nueva York, causando su derrumbe así como de otros inmuebles colindantes. Un tercer avión fue estrellado en el Pentágono, cerca de Washington, D.C. El cuarto, aparentemente dirigido hacia Washington, se estrelló en un área aislada de Pennsylvania, según parece como resultado de un intento de un grupo de heroicos pasajeros que frustraron a los terroristas. En total, más de tres mil personas murieron, incluyendo todos los pasajeros y la tripulación de los cuatro aviones.

ATAQUE DE BIN LADEN, torres gemelas

El 11 de septiembre fue la consecuencia más trágica de los errores cometidos por soviéticos y norteamericanos en Afganistán. Los atentados cumplieron un sueño que los radicales islámicos nunca pensaron llegar a hacer realidad, y en ese sentido se demostró, después de una investigación cuyo informe abarca más de diez mil folios, que las grandes catástrofes son siempre hijas de pequeñas equivocaciones en cadena.

Estos actos de terror coordinado fueron realizados por secuestradores vinculados con la organización terrorista internacional al-Qaeda, dirigida por Osama Bin Laden. Originario de Arabia Saudita, Bin Laden usó la fortuna que heredó para establecer una serie de campos de entrenamiento terrorista en Afganistán, bajo la protección de los gobernantes fundamentalistas islámicos conocidos como talibanes.

Bin Laden también es sospechoso de haber dirigido los atentados terroristas previos contra Estados Unidos, incluyendo el bombardeo de dos embajadas en África en 1998 y un ataque contra el navío militar USS Colé, en 2001.

De esta manera se inicia un nuevo tipo de guerra, cuyo enemigo ahora es «invisible» porque puede estar en cualquier parte del mundo y puede a la vez recurrir a cualquier arma. Aquella guerra convencional, como la guerra fría, en donde había dos bando bien definidos y con bases distribuidas mundialmente pero de conocida localización, pasó a la historia, ahora este tipo de ataque inesperado, despertando la sorpresa generó una especie de miedo colectivo, que obligó a EE.UU. a aumentar los controles en aeropuertos, carreteras y espacio públicos de una manera jamás conocida.

La democracia estaba en juego, y había sido jaqueada por un pequeño grupo de hombres desconocidos con mínimos recursos. Estos hombres, ahora talibanes habían logrado herir a Estados Unidos en el corazón de su sistema financiero y militar, y esta operación había sido preparada y organizada por un viejo aliado de EE.UU. en la guerra contra Rusia, este hombre era: Osama Bin Laden.

Osama bin Laden nació en 1957, en Arabia Saudí, en el seno de una acaudalada familia de origen yemení y sirio. Su padre levantó un pequeño emporio económico gracias a la construcción y a sus vínculos personales con la familia real saudí, imperio que por extensión incluía muchos negocios en el extranjero, en particular en Estados Unidos.

A diferencia de la mayoría de sus hermanos, el joven Bin Laden demostró desde pequeño un marcado interés por los temas religiosos: soñaba con ser un musulmán digno, y en la universidad se integró en los Hermanos Musulmanes, organización mitad religiosa, mitad terrorista.

Cuando los soviéticos invadieron Afganistán, Bin Laden tenía veintidós años, y su activismo religioso lo llevó como voluntario a ese país para combatir, más que al invasor, al infiel que manchaba las tierras del islam. Desde luego que un hijo de la familia Bin Laden no era un soldado más, sino un importante dirigente, por su apoyo financiero, de los miles de combatientes musulmanes que luchaban contra la presencia comunista en Afganistán.

Según el experto en Oriente Próximo Hazhir Teimourian, Bin Laden fue entrenado por la CIA como otros muchos combatientes en su lucha con los soviéticos, pero esta información no ha sido confirmada por otras fuentes.

Con el dinero de su familia, su natural carisma y su fervor, Bin Laden se convirtió en un líder rebelde importante, con capacidad autónoma para reclutar militantes en la guerra contra los soviéticos. Según muchas de sus biografías, abrió una casa de huéspedes en Peshawar, Pakistán, que fungía como base y primera escala de los muyahidines en su ruta a Afganistán. Pero pronto vio la necesidad, desbordado de voluntarios, de trasladar su base de reclutamiento a campamentos en las montañas afganas. Bautizó a este grupo de reclutas con el nombre árabe de al-Qaeda, que significa «la base».

Después de la retirada soviética, en 1989, los «árabes afganos», como se llamaba a los combatientes movilizados por la red al-Qaeda, regresaron a sus países de origen, entrenados, con experiencia de guerra y listos para pelear contra el infiel en cuanto se les requiriera. Éste es el origen de la estructura horizontal de al-Qaeda y una de las dificultades básicas para su eliminación.

Osma Bin Laden

Su fortuna personal, calculada en más de 300 millones de dólares (328 millones de euros), ha servido para financiar campos de entrenamiento para terroristas en Sudán, Filipinas y Afganistán y, según el Departamento de Estado americano, para enviar tropas de guerreros fundamentalistas al Norte de África, Chechenia, Tayikistán e, incluso, Bosnia.

Osama Bin Laden volvió a su país natal, Arabia Saudí, en 1991, para reintegrarse a los negocios familiares de la construcción como un miembro más, si bien exaltado y excéntrico, del clan Bin Laden. Pero su destino cambió cuando el gobierno saudí permitió a los soldados de la coalición encabezada por Estados Unidos entrar en su territorio y desde allí atacar a Sadam Husein en reprimenda por la invasión de Kuwait. En su lógica fanática, el territorio sagrado del islam, que alberga las ciudades santas de La Meca y Medina, había sido mancillado por el impío Satán estadounidense.

Presionado por los servicios secretos saudíes, huyó de Arabia y se instaló en Sudán, donde viviría durante un lustro, planeando toda clase de acciones terroristas contra los norteamericanos y los israelíes. El gobierno de Sudán resolvió expulsarlo, ante la evidencia flagrante de sus acciones y por la presión del gobierno norteamericano. Fue entonces cuando se trasladó definitivamente a Afganistán y lanzó una fatwa contra Estados Unidos e Israel en la que alentaba a los musulmanes del mundo a lanzarse a la yihad contra estos poderes impíos.

Visto con perspectiva, si bien es verdad que nadie podía saber que el 11 de septiembre sería como fue, resulta evidente que solamente hay una circunstancia más poderosa que la capacidad de entender en los seres humanos: la estupidez crónica basada en la prepotencia.

DATOS DE OSAMA BIN LADEN
Fecha de nacimiento: 10 de marzo de 1957, Riad, Arabia Saudita
Fecha de la muerte: 2 de mayo de 2011, Abbottabad, Pakistán
Cónyuge: Amal al-Sadah (m. 2000–2011),
Hijos: Omar Osama bin Laden, Saad bin Laden
Hermanos: Yeslam bin Ladin, Bakr Bin Laden, Salem Bin Laden, Tarek bin Laden
Padres: Hamida al-Attas, Mohammed bin Awad bin Laden, Muhammad al-Attas

Fuente Consultada: Paren El Mundo Que Me Quiero Enterar Antonio Navalón

AFGANISTÁN

Un país montañoso y sin salida al mar, Afganistán ha sufrido de tanta inestabilidad y conflictos durante su historia moderna, que su economía e infraestructura están en ruinas y muchos afganos viven como refugiados. El país también es afligido por calamidades naturales como terremotos y sequías.

Por su estratégica posición -entre el Medio Oriente, Asia Central y la India, a lo largo de la llamada Ruta de la Seda- Afganistán ha sido históricamente un zona codiciada, pese a su difícil geografía.

El país estuvo en el centro de lo que se en el siglo XIX se conoció como el «Gran Juego», cuando la Rusia imperial, el imperio británico y la India se lo disputaban.

En 1979 se convirtió en un campo de batalla clave en la Guerra Fría, luego de que el ejército soviético lo invadieran para apoyar un régimen que estaba a favor del comunismo.

Los muyahidines (guerreros santos) afganos iniciaron la guerra santa o yihad, contra los invasores, una noción que -según la revista británica The Economist– estaba casi extinta desde el siglo X en la cultura islámica.

En los años siguientes, la yihad fue revivida con la ayuda de la CIA y los servicios de inteligencia de Arabia Saudita, quienes proporcionaron miles de millones de dólares en armas y munición a los muyahidines a través de los servicios de inteligencia pakistaníes.

Sin embargo, luego de la retirada de las tropas soviéticas en 1989, el mundo exterior eventualmente perdió interés en Afganistán, mientras a nivel interno continuaba la prolongada guerra civil, ahora alimentada por facciones muy bien armadas y extremismo religioso.

Un tercio de la población afgana ha abandonado el país. Cerca de un millón de refugiados se encuentran en campamentos en Pakistán, muchos de ellos ubicados a pocos kilómetros de la frontera afgana.

El surgimiento del grupo Talibán -originalmente un grupo de estudiosos del Islam- produjo un poco de estabilidad luego de casi dos décadas de conflicto.

Sin embargo, su interpretación radical del islamismo ha atraído crítica generalizada, incluso dentro del mundo musulmán.

Al grupo Talibán -de mayoría pashto- se oponen una alianza de facciones llamada Frente Unido o la Alianza del Norte, integrada por minorías con asiento en el norte del país.

En la actualidad, aunque el Talibán controla el 90% de Afganistán, sólo tres países lo reconocen como el gobierno legítimo, entre ellos Pakistán.

El grupo Talibán también se encuentra enfrentado con la comunidad internacional por darle refugio al multimillonario Osama bin Laden, de origen saudita.

Bin Laden, a quien se responsabiliza de los atentados contra embajadas estadounidenses en África en 1998, es el principal sospechoso de los atentados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y del Pentágono, en Washington.

LOS TALIBANES.
La batalla por unificar Afganistán

La milicia talibán controla el 90% de Afganistán, pero sólo Pakistán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos reconocen su soberanía. En el resto del mundo es unánime la condena de este régimen fundamentalista que se ha hecho famoso por la violación sistemática de los Derechos Humanos, especialmente los de las mujeres.

¿Cuál es el origen de los talibán?
Talibán o talebán es el plural de la palabra persa telebeh, que puede traducirse como buscador de la verdad. Los talibán surgieron en septiembre de 1994 de las escuelas coránicas –madrasas– de Kandahar (Afganistán), Queta, Karachi y Lahore (Pakistán).

Esta milicia estaba formada por jóvenes de etnia pastum y religión suní, mayoritarias en Afganistán. Apoyados por los servicios secretos paquistaníes, se lanzaron a una guerra santa para poner fin al caos étnico y religioso en que había quedado Afganistán tras la retirada de las tropas del Ejército soviético. El objetivo de las milicias talibán era, por lo tanto, unificar y homogeneizar cultural y religiosamente Afganistán.

¿Por qué consiguieron llegar al poder?
Porque su mensaje de paz y estabilidad para superar la división del país cuajó entre una población cansada por 15 años de guerra y sufrimientos. En sus éxitos militares también tuvo gran importancia el apoyo militar y financiero de Pakistán y Arabia Saudí, así como su táctica de convencer a los señores de la guerra locales en base a la necesidad de unir a todos los musulmanes de Afganistán.

Desde que conquistaron Kabul -la capital afgana-, solamente tienen la oposición de las minorías étnicas y religiosas: los uzbecos turcos, que lidera el general Dostum, los tayikos persas dirigidos por el comandante Ahmad Masud, hazaras de religión chií y lengua persa, e ismailíes, también de religión chií.

¿Cuál es su diferencia con estos grupos afganos?
En su afán por unir y estabilizar el país, rechazan las aspiraciones de estas minorías étnicas y religiosas que, aunque también son integristas, exigen un mapa político más plural que el ofertado por los talibán y tienen una interpretación menos rígida del Islam, de la cultura, la educación y sobre la inserción de la mujer en la vida social. Frente a la uniformidad de los pastumes talibán, los otros pueblos aceptarían un modelo de Estado con más autonomía cultural y política.

Osama fallece el 1 de mayo de 2011, cuando una ataque militar organizado junto a las fuerzas de Pakistán , desde cinco meses antes, logran penetrar su mansión y dar con su centro de operaciones.

Importantes Batallas de la Historia Grandes y Decisivas Batallas

Importantes Batallas de la Historia

SEGUNDA GUERRA MUNDIAL:
LA GUERRA EN EL PACIFICO

Japón basó su estrategia en la destrucción de la flota norteamericana del Pacífico. Mediante el aniquilamiento de las fuerzas navales estadounidenses en Pearl Harbor los nipones esperaban extender fácilmente sus dominios por el sudeste asiático y apoderarse al mismo tiempo de importantes recursos: petróleo, estaño y caucho.

Sin embargo, tres portaaviones escaparon al bombardeo de Pearl Harbor, y proporcionaron a Estados Unidos —que inmediatamente puso en marcha un impresionante programa de construcción naval y fabricación de armas— un medio eficaz de defensa y contraataque. Los primeros meses de guerra los japoneses protagonizaron toda una serie de victorias. Luego cambió el panorama y, a lo largo de tres años de lucha, los aliados arrancaron una isla tras otra a los nipones, quienes opusieron una resistencia suicida.

Los japoneses llevaban ventaja en los primeros meses de la guerra del Pacífico. Como potencia aérea y naval dominante en la región, buscaban expandir sus conquistas y construir sus defensas para la contraofensiva aliada que de seguro vendría. A continuación sigue una lista de las zonas que el Japón quería controlar:

• Las islas Salomón: Cadena de islas situada a unos 1.600 kilómetros de la punta nororiental de Australia. El control de estas islas interrumpiría efectivamente cualquier apoyo estadounidense a Australia, aislándola y colocando a los japoneses en posición de obligar a los australianos a someterse a su control.

• La isla de Midway: Isla situada en el centro del Pacífico y última base estadounidense fuera de Hawai. Con la toma de esta isla los japoneses completarían el anillo de islas que bloqueaba la acción ofensiva estadounidense.


Sin Midway los estadounidenses tendrían que utilizar Pearl Harbor como base de todas las operaciones contra el Japón, porque Hawai estaba demasiado lejos para montar un ataque en gran escala sin que los japoneses se enteraran y atacaran lejos de su principal perímetro defensivo.

• Papua: Posesión australiana situada en el sudeste de Nueva Guinea. El propósito era capturar Port Moresby, ciudad que podía ser utilizada como base naval y aérea.

Con Port Moresby los japoneses controlaban el mar de Coral y prácticamente toda la costa norte de Australia. Combinada con la; bases japonesas de Java y Borneo, Australia sería efectivamente neutralizada, y los estadounidenses no tendrían más alternativa que lanzar sus ofensivas a partir de Hawai.

Se intercepta información secreta decisiva

En abril de 1942 los Aliados parecían completamente incapaces de impedir que los japoneses lograran sus propósitos. El problema par; los estadounidenses era que los japoneses jugaban a unas escondidas gigantes en el vasto Pacífico.

Los portaaviones estadounidenses y sus barcos de apoyo no podían causar daño al enemigo si primero no lo encontraban. Todas las zonas eran vulnerables a un ataque: Australia estaba indefensa y podía ser invadida con facilidad, y Midway podía ser atacada en cualquier momento. El problema para el almirante Nimitz era adivinar qué harían los japoneses a continuación.

Pero la fortuna sonrió de nuevo a los estadounidenses. Los código; navales japoneses interceptados indicaban con claridad que los japoneses pretendían tomar Port Moresby en Nueva Guinea y la isla de Tulagi en las Salomón. Una formidable fuerza compuesta de do; portaaviones con 123 aeroplanos, 4 cruceros y 6 destructores cubriría a las tropas de asalto anfibias (soldados transportados en barcazas a una bahía para atacar). Nimitz envió los dos portaaviones disponibles —el Yorktown y el Lexington con 141 aviones apoyados pe : 5 cruceros y 11 destructores— a encontrar a las fuerzas japonesas.

La batalla de Midway sería la batalla decisiva de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico y finalmente cambiaría el curso de la contienda y el futuro de la guerra naval. (ver: Batalla de Midway)

batalla de midway

Un barco hundido en la batalla de Midway

LOS PILOTOS DE LOS AVIONES: Despegar un avión de la cubierta de un portaaviones es peligroso, y aterrizar en un atemorizante y reducido espacio en cualquier condición climática lo es todavía más. La Marina moderna posee hoy electrónica refinada, navegación de lujo y aviones de gran capacidad que valen millones de dólares, ¡y aun así sigue siendo peligroso! Esos pilotos de 1942 debían tener ojos y mucha esperanza.

Recibían orientación general sobre la ubicación de los blancos y debían escudriñar cuidadosamente el océano en busca del menor signo de presencia de un barco. Una vez ubicado el blanco atacaban y (si sobrevivían a los aviones enemigos y al fuego antiaéreo daban media vuelta para encontrar sus propios barcos antes de que se agotara el combustible.

Atacar un barco desde el aire con un torpedo o una bomba era un arte en sí mismo. El piloto de torpedo tenía que aproximarse al barco tan cerca del agua como fuera posible y soltar el torpedo a una distancia de sólo centenares de metros. Mientras tanto el blanco disparaba todos los cañones que podía contra él y los cazas enemigos trataban de destruirlo.

El piloto de un avión de bombardeo en picada se ubicaba a varios miles de metros directamente sobre el blanco, comenzaba un picado vertical y caía a casi 500 kilómetros por hora hasta encontrarse a un centenar de metros sobre el blanco. Entonces soltaba la bomba —en el momento preciso si quería que la bomba diera en el blanco y explotara—, mientras nivelaba el avión y ascendía de un tirón por el aire. Si tenía suerte los cazas no lo destruirían, el fuego antiaéreo no lo tocaría y sus bombas caerían donde se suponía que debían hacerlo para que no tuviera que repetir de nuevo tan loca maniobra.

Si el piloto volvía del ataque y tenía suerte, el portaaviones estaría más o menos en el mismo lugar en que se hallaba en el momento del decolaje. Si no, tenía dos alternativas: buscarlo hasta que, o bien aterrizaba a salvo sobre el puente de tablas de madera del portaaviones con un choque controlado que hacía vibrar sus huesos, o volaba hasta agotar el combustible y hundía su avión en el océano. Pilotos de esta naturaleza, aptos para librar la guerra de modo tan despiadado—tanto estadounidenses como japoneses—, no  abundaban.

Aspecto que ofrecía el Lexington

Aspecto que ofrecía el Lexington en la primavera de 1942, cuando los norteamericanos reconstruían e incrementaban su flota. Tras hundirse en la batalla del Mar de Coral, su nombre volvió a otorgarse a uno de los nuevos portaaviones de la clase Essex que, entre 1943 y 1945, constituyeron las mejores unidades de la Fuerza de Portaaviones Rápidos.

Cuando los aviones japoneses se lanzaron sobre Pearl Harbor, tres de los siete portaaviones norteamericanos destacados en el Pacífico —el Lexington, el Saratoga y el Enterprise— se hallaban fuera de la base. Esta circunstancia tuvo importancia decisiva durante las primeras fases de la guerra en el Pacífico, ya que para construir un portaaviones y ponerlo en servicio se necesitaba, como mínimo, de uno a dos años.

En 1910 se logró el primer despegue de un avión desde un barco; pero sólo en la Segunda Guerra Mundial los portaaviones, al aumentar el alcance ofensivo de los aparatos, jugaron un papel de primer orden en la guerra naval. Los portaaviones, sin embargo, estaban pobremente armados y eran sumamente vulnerables a
los ataques aéreos y submarinos. Su protección requería toda una escolta de acorazados, cruceros y destructores.

Aun con tales precauciones, los portaaviones no siempre se libraban del desastre. El Saratoga estuvo confinado durante meses en el dique seco, después de haber sido en dos ocasiones blanco de los submarinos. También sufrió considerables daños por parte de los pilotos kamikazes, aunque no fue hundido hasta el año 1946 en unas pruebas atómicas norteamericanas.
El Lexington sucumbió en mayo de 1942, tras la batalla del Mar de Coral. El Enterprise recibió daños en casi todas las grandes batallas del Pacífico, pero fue uno de los escasos supervivientes del océano.

Emperadores del bajo Imperio Roma Antigua Los Severos Caracalla

Emperadores del Bajo Imperio – Roma Antigua – Los Severos

EL «BAJO IMPERIO» LOS SEVEROS
A la muerte de Cómodo, los Pretorianos volvieron a creerse dueños del trono, como ocurría antes de los Flavios, y propalaron que iban a coronar emperador al romano que les prometiera mayores sueldos: y así fue cómo varios candidatos se presentaron en este escandaloso remate. Pero indignados, todos los ejércitos de las fronteras se alzaron en armas y proclamaron a sus respectivos jefes, en medio de la mayor anarquía.

Septimio Severo (193 a 211)
Finalmente, logró imponerse entre todos, el general Septimio Severo, comandante de las tropas del Danubio. El nuevo soberano pudo restablecer el orden, pero nunca olvidó a quiénes debía la corona: desde entonces los soldados fueron los dueños y árbitros del Imperio.

Africano de origen y militar de aguerrido carácter, este emperador era de costumbres sencillas y estaba dotado de grandes cualidades de gobierno, pero tuvo que recurrir a sus tropas para imponer el orden: así inauguró el «Bajo Imperio», época de los emperadores militares que sólo se mantenían en el poder mientras contasen con el apoyo de los soldados.A pesar de todo, el gobierno de Septimio fue muy progresista: logró frenar el desorden y la economía comenzó a florecer; también llevó a cabo brillantes campañas, principalmente contra los Partos y contra los Británicos, sorprendiéndole la muerte en la lejana Inglaterra.

Caracalla (211 a 217)
Hijo y sucesor de Septimio, fue el polo opuesto de su padre. Vicioso en extremo y de refinada crueldad, quiso eclipsar a los grandes emperadores construyendo las más gigantescas y lujosas Termas que Roma pudiera soñar.Al faltarle el dinero por sus derroches y extravagancias, (dictó la famosa «Constitución Antoniana» del año 212, con la que concedía a todos los habitantes del Imperio la ciudadanía romana: pensaba así extender el cobro de los impuestos especiales a todas las provincias. La medida era buena, pero demasiado tardía: a esa altura de la historia, a muy poca gente le importaba ser «ciudadano romano».

Al morir Caracalla combatiendo contra los Partos, le sucedió su primo Heliogábalo, joven afeminado de 14 años, de origen sirio. Príncipe amoral V ridículo, renovó todas las locuras de Calígula: preocupado por extender en Roma los cultos orientales del dios Mitra, del que era Sumo Sacerdote, entregó el gobierno del imperio a su madre y a su abuela, juntamente con un Senado especial formado sólo por mujeres. Los soldados lo soportaron cuatro años antes de asesinarlo.

Le sucedió otro primo, Alejandro Severo, de origen fenicio, y muy distinto: honesto y trabajador, poco pudo hacer ante la anarquía que destrozaba el imperio. En el año 235 murió también asesinado por los soldados que le reprochaban su escaso valor militar.

Anarquía Militar
En los cincuenta años que siguieron muerte de Alejandro Severo, e. Imperio se vio sacudido hasta sus cimientos. Los ejércitos, compuestos en su mayor parte por extranjeros, dueños de la situación, proclaman y deponen emperadores a granel. En cierto momento se cuentan 18 emperadores a la vez, sostenidos por sus respectivas tropas, y luchando entre sí para imponerse sobre los demás.

Al mismo tiempo se producía el resquebrajamiento de todas las fronteras: los godos y los partos, no encontraban la menor resistencia a sus ataques. El derrumbe del Imperio parecía inminente.

Pero aun la hora final no había llegado. Varios soberanos, entre ello; AURELIANO y PROBO lograron mantenerlo a flote gracias a sus esfuerzos sobrehumanos. Finalmente llegó al trono un soldado ilirio quien creyó haber encontrado la fórmula de la salvación.

Cruce de los Alpes con Elefantes La Expedición de Aníbal en las Guerras

Cruce de los Alpes con Elefantes La Expedición de Aníbal en las Guerras

ANÍBAL BARCA: General y estratega cartaginés nacido en Cartago, hijo del fundador del Imperio Púnico en España, Amílcar Barca, fundador del imperio cartaginés en España y comandante de la primera guerra púnica contra los romanos. 

Nació  hacia el año 247 a. de J.C. Pertenecía a la noble familia de los Barca, que entre los años 250 y 200 a. de J.C. gozó de gran influencia en la política de aquella ciudad.

Entre las empresas llevadas a cabo por Aníbal, el paso de los Alpes, realizado probablemente a través del Monginevro o el Pequeño San Bernardo, es la que más destaca en la leyenda creada en torno al gran caudillo.

Según la tradición, un ejército de 26.000 hombres, con numerosos elefantes, desafió en octubre las  dificultades  del  paso  en   una  empresa  sin  precedentes en  el   mundo  antiguo.

Famoso por su genialidad, a los nueve años fue llevado por el padre para España y, según la leyenda, aprendió y juró odio eterno a los romanos. Asumió el comando del ejército (221 a. C.) y se hizo jefe supremo de las tropas de Cartago, después del asesinato del padre y del cuñado Asdrúbal.

anibal cruza los alpesSe dedicó inicialmente a la consolidación del dominio cartaginés en la península ibérica y para ese fin hizo varios viajes por el imperio, en el transcurrir de las cuáles incorporó tribus celtas y iberas que vendrían a constituir la base de su ejército.

Después de conquistar la ciudad de Sagunto (219 a. C.), aliada a los romanos y dando inicio a la segunda guerra púnica, en España, organizó un gran ejército (cerca de cuarenta mil hombres) con infantería, caballeros y 37 elefantes y cruzó Alpes en dirección Roma.

Durante sus campañas en Italia, el cónsul Públio Cornélio Cipiao, el Africano, conquistó todos los territorios españoles que estaban bajo control cartaginés.

Atravesó el océano para defender Cartago (203 a. C.), sin embargo fue definitivamente vencido por los ejércitos de Roma comandados por Cipiao, en la batalla de Zama.

Roma exigió su rendición (195 a. C.), y él buscó refugio en la corte de Antíoco, en la Siria.

Tres años más tarde su protector fue derrotado por los romanos y se refugió en la Bítinia, en Asia Menor. Roma pidió su extradición (183 a. C.) y, para no ser prendido por los romanos, prefirió suicidarse tomando veneno. L

as técnicas de combate inventadas por el general cartaginês en las batallas que trabó contra los ejércitos romanos, fueron consagradas por la historia de los conflictos bélicos. El empleo de armamento pesado móvil y de movimientos

 

 envolventes en el escenario de operaciones forma parte del legado transmitido por aquel que fue tal vez el mayor genio militar de la antigüedad.

La más grave derrota que Aníbal infligió a Roma fue la de Cannas, el año 216, donde perecieron 60.000 romanos con el cónsul Paulo Emilio. El general cartaginés permaneció en la Italia meridional durante catorce años, cambiando de lugar continuamente, pero sin atreverse a atacar a Roma.

CRÓNICA DE LA EXPEDICIÓN: Cuando el general cartaginés Aníbal atravesó los Alpes al mando de un ejército de 50.000 hombres, 8.000 caballos y 37 elefantes con el propósito de invadir Roma hace 2.200 años, ni siquiera imaginó que la fama de su osadía perduraría hasta la actualidad.

Tardaron 15 días en abrirse paso a lo largo de 212 km de terreno agreste y cumbres nevadas, acosados por tribus hostiles y la proximidad del invierno. Que hayan logrado avanzar unos 14 km por día ascendiendo a más de 2.750 m de altura resulta una hazaña excepcional aun en nuestros días.

Pero ésa sólo fue una parte de la marcha de 2 400 km y de cinco meses de duración que el ejército de Aníbal había emprendido para invadir Roma durante la segunda Guerra Púnica, entablada entre Roma y Cartago por la posesión de Sicilia.

Roma ya había eliminado a la ¡lota cartaginesa, así que no temía una invasión por mar; tampoco podía Aníbal seguir la fácil ruta por la Riviera francesa porque estaba habitada por una colonia griega aliada de Roma en lo que hoy es Marsella.

Aníbal salió de su base en Cartagena, España, en mayo de 218 a.C. Inicio la marcha marcha con casi 60.000 hombres, pero unos 7.000 desertaron cuando llegaron a los Pirineos.

El primer obstáculo que encontraron fue el río Ródano. No se sabe con certeza por dónde lo cruzó Aníbal, pero según el historiador griego Polibio, que escribió hacia 150 a.C., pudo ser entre Fourques y Arles, Francia, donde el Ródano se divide en dos y su cauce hasta el mar es lento y poco profundo.

Una tribu gálica, los volcos, trató de impedirles el paso, así que Aníbal envió un contingente de infantería al mando de su hermano Hannón a que atravesara el río por otro punto y los ahuyentara.

Cuando los primeros hombres de Aníbal lograron cruzar en balsas  el río, los volcos se encontraron de repente entre dos fuegos, así que se dispersaron y huyeron.

Aníbal, el libertador: En su marcha hacia Roma a través de los Pirineos y los Alpes, Aníbal se presentaba como un libertador de los pueblos sojuzgados por los romanos. Su primera gran alianza fue con los galos, que lo reconocieron como jefe. Sólo ¡os pueblos de Italia central se mantuvieron fieles a la Urbs. Sin embargo, el esfuerzo bélico que Aníbal exigía a sus aliados terminó por restar eficacia a sus pactos. Coraza de bronce púnica; siglo III a. C.

La gran travesía Aníbal

La gran travesía Aníbal hizo que su ejército cruzara uno de los pasos más elevados de los Alpes, el Col de la Traversette, para atacar a los romanos en el valle del Po. al final de una marcha de cinco meses desde Cartagena, España: 20.000 hombres murieron a causa del frío, los aludes y los ataques de tribus hostiles, pero los elefantes sobrevivieron.

Para hacer pasar los elefantes al otro. lado del río, los soldados cartagineses construyeron muelles de unos 60 m de largo y los cubrieron con tierra; en los extremos de los muelles ataron grandes balsas también cubiertas con tierra para que los animales no se asustaran.

Primero hicieron subir a las hembras a las balsas y después a los machos: algunos se asustaron y cayeron al agua, pero el río no era profundo y pudieron salir de él caminando con la trompa fuera del agua, como el periscopio de un submarino.

POR QUÉ LLEVABA ELEFANTES ANÍBAL? Los elefantes se usaban en la guerra como fuerza de choque, no sólo para atemorizar al enemigo sino también para ahuyentarlo; además podían llevar torretas, en los lomos para disparar flechas o lanzas desde allí, aunque no hay pruebas de que los de Aníbal las tuvieran.

Durante la marcha los elefantes eran muy útiles, pues podían transportar 10 veces más carga que un caballo, si bien la cantidad de forraje que consumían era una desventaja: un elefante ingiere unos 140 Kg. de alimento al día.

Los elefantes de Aníbal no eran muy grandes: probablemente medían 2.4 m hasta la cruz. Aníbal los capturó al pie de los montes Atlas, en. el norte de África, donde quedaron extintos desde entonces.

Aníbal tenía también algunos elefantes procedentes del subcontinente indio, que Cartago arrebató a Egipto.

Los elefantes eran muy apreciados por los cartagineses, como lo demuestran algunas de sus monedas de plata, que tienen efigies suyas grabadas en el reverso. En el anverso dichas monedas mostraban imágenes de dioses y personajes importantes, entre ellos el propio Aníbal.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora