Descubrimiento de América

Bayaceto Sultán Otomano Conquistas e Historia

Bayaceto el Sultán Otomano – Conquistas e Historia

Bayaceto I (c. 1360-1403), fue un sultán otomano (1389-1402), que sucedió a su padre, Murat I, y fue el primero de su dinastía que adoptó el título de sultán. En tres años, Bayaceto conquistó Bulgaria, parte de Serbia y Macedonia; también llegó a dominar la mayor parte de Asia Menor. Fue uno de sus más temibles adversarios del líder mongo,Temerlán.

Sitió Constantinopla durante diez años, esperando sojuzgarla por hambre. Bayaceto podría haber destruido el Imperio bizantino si el conquistador mongol Tamerlán no hubiera atacado las posesiones otomanas de Asia Menor y derrotado completamente al sultán en 1402 cerca de Ankara. Bayaceto murió prisionero en un campamento enemigo (1403), mientras sus hijos luchaban por la sucesión.

Bayaceto  sultán de los turcos otomanos y terror del imperio bizantino. Bayaceto atravesó los Dardanelos a la cabeza de sus tropas y avanzó hasta el Danubio. Esta invasión de Europa por los turcos hizo renacer el espíritu de las cruzadas y se puso en pie un gran ejército del que formaba parte Juan Sin Miedo, hijo de Felipe el Atrevido, duque de Borgoña. Este ejército que mandaba Segismundo, rey de Hungría, fue derrotado por Bayaceto, en Nicópoli, en 1396.

La caída de Constantinopla, capital del imperio bizantino, parecía irremediable. Pero, en este momento, Timur Leng invadió el este del imperio de Bayaceto y éste se vio obligado a retirarse de los Balcanes para hacer frente a la amenaza.

El orgulloso Bayaceto, que sólo sentía desprecio por su adversario y que parecía invencible a los ojos de los caballeros de Europa, conoció la derrota, en 1402, en Ancira, la actual Ankara. Hecho prisionero, Bayaceto murió en cautividad ocho meses más tarde.

Tamerlán aprovechó para reanudar sus incursiones y llegó hasta el mar Egeo. En 1404, sin embargo, estaba de regreso en Samarcanda, preparando una campaña contra China. Existen datos fidedignos sobre la vida de la corte de Tamerlán; éste recibió la visita de Clavijo, enviado extraordinario del rey de Castilla, Enrique III.

Clavijo hizo un relato de su estancia en Samarcanda que resultó ser extraordinariamente valioso. Timur Leng se disponía a atacar a China en el momento en que ésta se hallaba en el cénit de su poderío, durante la dinastía Ming, que había echado de sus tierras a los mongoles.

De todos modos, Timur Leng abrigaba el proyecto de conquistar aquel país en el nombre de Alá. De haber triunfado en su empresa, la cultura china se hubiera resentido de ello más que con la dominación mongola que, al fin y al cabo, respetó siempre las tradiciones locales, la religión y la cultura. Tamerlán no pudo realizar su sueño, pues la muerte le sorprendió en Otrar, cerca de Tachkent, en 1405. Sus hijos llevaron su cuerpo a Samarcanda.

El temperamento fanático y cruel de Tamerlán llevó consigo la destrucción de numerosos centros culturales de Oriente Medio.

Con todo, forjó un imponente imperio, dando unidad a elementos tan dispares como son los mongoles, los persas, los árabes y los turcos. Aunque el imperio se encontrase bajo dirección turca, poseía el dinamismo de los imperios mongoles. Después de la muerte de Tamerlán, su imperio conoció inmediatamente la decadencia.

Imagen de Bayaceto

Bayaceto sultan turco

Tamerlán pertenecía a la nobleza turca. Consiguió deshancar a la dinastía de los Jagataidas y hacerse proclamar emir de Transoxiana. Emprendió entonces una serie de sangrientas campañas y fundó un inmenso imperio. Uno de sus más feroces enemigos fue Bayaceto, sultán de los turcos otomanos, que amenazaba el imperio bizantino. Tamerlán venció a Bayaceto, pero su imperio decayó inmediatamente después de su muerte.

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La Vida de los Mongoles en la Actualidad Costumbres Religion

La Vida de los Mongoles en la Actualidad

Los mongoles, que en la Edad Media fueron el terror de numerosos pueblos, se encontraban en el siglo XIII al frente de un imperio que se extendía desde Rusia al océano Pacífico. Hoy día son un pueblo que vive en paz con todo el mundo, dedicándose principalmente a la ganadería. Bajo los auspicios de Rusia se implantó en el país un régimen comunista. La industria y los medios de transporte se han organizado sobre bases modernas.

Unos dos millones de mongoles viven todavía en Mongolia exterior, Estado que, tanto desde el punto de vista político como del económico, se organizaron a imagen y semejanza de la ex Unión Soviética. Además de ellos, hay unas decenas de millares de mongoles que viven en Mongolia interior, que forma parte del territorio chino. No hace mucho, los mongoles llevaban todavía una vida nómada en las estepas de Asia central. En este perpetuo errar, el caballo representaba un importante papel.

Al igual que en Tíbet, el lamaísmo budista y la vida monacal gozaban de gran favor entre los mongoles. Cerca de la mitad de la población pertenecía al grupo de los monjes o lamas. Tan sólo en Mongolia exterior hay no menos de dos mil seiscientos monasterios y capillas. En el curso de los dos últimos decenios la situación ha evolucionado. La actitud del régimen comunista ha forzado a los lamas a abandonar muchas de sus prerrogativas; desde entonces su
número ha disminuido notablemente.

Por otra parte, numerosos mongoles han abandonado su nomadismo pastoril para llevar una vida sedentaria. Se aplicaron planes quinquenales que permitieron el desarrollo de la industria y de las comunicaciones. Además, se extendió la enseñanza, a lo que contribuyó la fundación de una universidad en la capital, Ulan Bator. Líneas aéreas y de ferrocarriles unen la ciudad a las otras partes del país y con el extranjero.

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Hogar del nómada mongol:El pueblo mongol representa el 90% de la población de Mongolia. La imagen representa un gran ger o yurt tradicional levantado en una colectividad de pastores del desierto de Gobi. Las paredes de la tienda consisten en una estructura que forma un armazón sobre el que se atan almohadones de fieltro y lonas blancas. El tejado está sobre palos atados a una pieza redonda y un gran agujero, en la parte superior, propicia la salida del humo.

A despecho de todos los logros de la técnica moderna, la ganadería sigue siendo una de las principales actividades económicas de los mongoles. Dado que las estepas son pobres, los ganaderos se ven obligados a seguir a sus rebaños de unos terrenos de pasto a otros. El ganado se compone de caballos, yaks, camellos, cabras y ovejas.

Los mongoles viven en unas tiendas que llaman yurtas. Estas yurtas tienen una forma especial: son redondas y con el techo cónico. Están montadas con planchas de madera y palos, y cubiertas con fieltros y pieles. En el interior, alfombras de lana cubren el suelo, haciéndolas confortables; hay también numerosos objetos de uso diario confeccionados con cuero artísticamente trabajado. La yurta es, pues, una vivienda agradable que tiene la ventaja de poder desmontarse y ser montada de nuevo con toda facilidad.

Por otra parte, en estas estepas de clima continental pronunciado, ofrece excelente protección contra el frío. Tiene únicamente una entrada muy pequeña. Un fuego de boñigas de camello o de yak proporciona agradable temperatura. El humo escapa por un agujero practicado en la parte superior del techo cónico.

En verano, en cambio, la yurta no deja entrar el calor, y en su interior la temperatura es deliciosamente fresca. Muy sólida, resiste fácilmente las tempestades. Es muy espaciosa; una yurta de 4,5 m. de diámetro puede albergar hasta veinte personas.

Los mongoles, que llevan vida nómada, viven con mucha señf, cillez y se nutren casi exclusivamente de productos derivados del ganado que crían. No es que coman mucha carne, pues, pastores natos, sólo matan a sus bestias en caso de estricta necesidad. En cambio, si una de ellas enferma o muere, la comen. Se hace difícil creer que estos pastores apaciblessean los descendientes de aquellos mongoles que en la Edad Media fueron los dueños de un imperio que se extendía desde Rusia al océano Pacífico y que se había impuesto incluso en Europa central.

UN POCO DE SU HISTORIA… Sabemos, en efecto, que sus ansias de poder eran tales que llegaron a convertirse en el terror del continente eurasiático. Gengis Kan condujo sus tropas al asalto de Europa. En 1221 ordenó a uno de sus generales que marchara hacia el sur del mar Caspio. En la misma época, los mongoles obtenían en Rusia resonantes triunfos. Hay quien afirma que para celebrar sus victorias bailaban sobre unos grandes pisos hechos de tablas, debajo de los cuales sus prisioneros iban siendo aplastados lentamente.

Con sorpresa y alivio por parte de los pueblos sometidos, los mongoles volvieron a tomar la ruta del este, abandonando el sur de Rusia. Años más tarde, sin embargo, los mongoles, a los que también llaman tártaros, regresaron mandados por Batu Kan, nieto de Gengis Kan. Esto sucedía en 1241, y la invasión se parecía más a una emigración en masa que a una operación militar.

Las zonas meridional y central de Rusia fueron sometidas y entraron a formar parte del imperio de la Horda de Oro, cuya capital era Sarai, en el curso inferior del Volga. Este imperio iba a mantenerse hasta 1502.

Durante el siglo xm los mongoles penetraron también en China y la sometieron. Kublai Kan, otro de los nietos de Gengis Kan, convirtió a Pekín en la capital de su imperio. Fue también el fundador de la dinastía Yuan, que reinaría en China durante casi un siglo, de 1276 a 1368. Poco a poco, sin embargo, los mongoles experimentaron el ascendiente de pueblos más numerosos y hubieron de someterse a su vez a los chinos.

En el siglo XIX, los rusos les ayudaron en la acción que habían emprendido contra China. Esta ayuda rusa permitió que el movimiento de independencia mongol ganara en seguridad, pero sin que los chinos abandonasen Mongolia; en 1919 volvieron a ocuparla, ahogando así la voluntad de independencia de los mongoles.

El partido nacional-revolucionario, dirigido por Suje Bator, prosiguió la acción a pesar de todo, y en 1921, siempre con la ayuda de Rusia, Bator consiguió proclamar la independencia de Mongolia exterior. Tres años más tarde organizó a su país según el modelo de una república popular de inspiración comunista. Los diferentes sectores de la economía y los monasterios fueron nacionalizados, y el vasallaje, abolido.

En 1946 China cedió y reconoció a Mongolia exterior como Estado independiente. En cambio, los chinos siguen reivindicando Mongolia interior, situada más al sur. Para subrayar la unidad de este territorio con el resto de China, han derribado parte de la Gran Muralla, que separaba a Mongolia interior del territorio chino.

Mongolia exterior, el verdadero Estado mongol, es un país lleno de contrastes; la nueva capital ha sido concebida según el modelo de las ciudades rusas, con anchas avenidas e inmuebles de aspecto austero destinados a vivienda. Los habitantes de la ciudad parece como si acabaran de llegar del campo.

Verdad es que se implantaron los medios de locomoción más modernos, pero no es menos cierto que la tradición está fuertemente arraigada en el alma de los mongoles, por lo que no es de extrañar que, al igual que antaño, el caballo siga desempeñando un papel importante en la vida diaria de este pueblo. Los jóvenes participan en concursos hípicos para distancias de 30 a 40 km. Son pruebas a escala de las estepas. Mongolia exterior tiene una superficie de 1.500.000 km2 y se halla poco poblada. La mayor parte del país está, pues, sin explotar.

Sin embargo, los trabajos de irrigación han permitido abrir nuevas regiones a la agricultura. El trigo, la cebada y la avena son los más importantes cereales cultivados.

El subsuelo es también muy rico, pero apenas se ha iniciado su explotación. En la actualidad se desvenan unos yacimientos de oro cerca de Kobdo y otros de hulla cerca de Nalaikja. Mongolia posee también hierro, estaño y piedras preciosas.

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Grandes Viajes de la Historia Marítimos Exploraciones del Mundo

Grandes Viajes y Exploraciones de la Historia

MOTIVOS O CAUSAS DE LA EXPLORACIÓN MARÍTIMA: Los historiadores señalan que no fue solo una, sino muchas las causas que llevaron a los europeos a lanzarse a explorar el mundo a través del mar, pero en sintesis… «Dios, gloria y oro» eran los motivos, ¿qué hizo posible los viajes? Antes que nada, la expansión de Europa estaba ligada al desarrollo y crecimiento economico de las monarquías centralizadas durante el Renacimiento. Hacia la segunda mitad del siglo XV, las monarquías europeas habían incrementado su autoridad y recursos, y se hallaban en posición de volver sus recursos a lo que había más allá de sus fronteras.

Grandes Exploraciones de Nuevo Mundo

Grandes Exploraciones de Nuevo Mundo

En los inicios del siglo XV, Oriente y Occidente se relacionaban a través de las rutas comerciales. Muchos productos importantes para Europa (como las especias, la sal o la seda) se obtenían mediante los viajes marítimos. Sin embargo, cuando en 1453 los turcos tomaron Constantinopla, se convirtieron en una especie de muralla que dividió en dos al mundo «conocido». Los caminos por los que entraban estos bienes tan preciados se cerraron. Se sintió entonces como nunca la necesidad de abrir otros nuevos.

Los portugueses apostaron a encontrar un paso por el sur de África para llegar a las Indias. Los españoles, por su lado, intentaron de la mano de Colón llegar «por el otro lado», navegando hacia occidente. Las demás naciones europeas no se quedaron atrás: ingleses, franceses y holandeses tantearon la posibilidad de encontrar un paso por el Ártico hacia el reino de las especias.

Pero, la motivación económica no fue la única. No se había apagado en el Viejo continente la idea de la «Guerra Santa». Las Cruzadas de la Edad Media estaban frescas en la memoria de los pueblos que estaban en contacto con los musulmanes. Los europeos cristianos estaban convencidos de que debían derrotar a los moros, y esta fue otra de las razones por las cuales comenzaron a expandir sus territorios: vencerlos o complicar su subsistencia, cerrando sus rutas comerciales o dominándolas.

Su meta era la victoria universal del Cristianismo. Además, por supuesto, cada uno de los viajeros tenía motivaciones personales que los llevaron a emprender los viajes de descubrimiento. La obtención de riquezas era una de las principales, aunque también hubo muchos hijos menores o hijos naturales de nobles, que por su condición no recibirían ni título ni bienes en herencia, y se decidieron a viajar para obtener riquezas, títulos y honores.

Hubo también, claro está, aventureros casi desmedidos que, con el empuje de algunas o todas estas razones, se lanzaron hacia mares y tierras desconocidas por el hombre de su época.

Al mismo tiempo, los europeos habían alcanzado un nivel de riqueza y tecnología que les permitía emprender con regularidad una serie de viajes más allá de Europa. Aunque los sumamente esquemáticos y simbólicos mapas medievales eran de poca ayuda para los marinos, las portolani o cartas detalladas elaboradas por los navegantes y matemáticos de los siglos XIV y XIV resultaron de gran valor.

Estos mapas demostraron ser muy útiles para los viajes en aguas europeas; pues tenían detalles de los contornos costeros, distancias entre puertos y lecturas con brújula.

Sin embargo, debido a que estos portolani se trazaban a escala plana y no tomaban en cuenta la curvatura de la Tierra, su uso se limitaba a los viajes más largos a ultramar. Sólo cuando los marineros se aventuraron más allá de la costa de Europa comenzaron a acumular más información sobre la forma real de la Tierra. A fines del siglo XV, la cartografía se había desarrollado a tal grado que los europeos poseían mapas bastante precisos del mundo conocido.

Uno de los mapas del mundo más importantes que los europeos podían consultar al final del siglo XV era el de Ptolomeo, un astrónomo del siglo II d.C. El trabajo de Ptolomeo, la Geographia, ya era del conocimiento de los geógrafos árabes desde el siglo VIII, pero no fue sino hasta el siglo XV que se tradujo ese trabajo al latín. Las ediciones impresas de la Geographia, que contenía su mapa del mundo, estuvieron disponibles desde 1477 en adelante.

El mapa de Ptolomeo (como se observa en la siguiente ilustración) mostraba un mundo esférico con tres continentes principales: Europa, Asia y África, y sólo dos mares. Además de mostrar los mares de tamaño considerablemente menor que los continentes, Ptolomeo también  subestimado por mucho la circunferencia de la Tierra, lo que : Colón y otros aventureros a creer que sería factible navegar el oeste de Europa para llegar a Asia.

Los europeos lograron construir barcos aptos para navegar en el océano e idearon nuevas técnicas de navegación. Los constructores de naves habían dominado el uso del timón axial (una importación china) y habían aprendido a combinar el uso de velas latinas con un aparejo cuadrado.

Con estas innovaciones, podían construir naves con bastante movilidad para navegar en contra del viento y lo bastante grandes para montar pesados cañones que les permitieran participar en guerras navales y, además, cargar una cantidad importante de alimentos para largas distancias. Ya antes los marineros habían usado un cuadrante y su conocimiento de la posición de la estrella Polar para determinar su latitud.

Abajo del Ecuador, sin embargo, esta técnica era inútil. Sólo con la ayuda de nuevos instrumentos de navegación, como la brújula y el astrolabio, pudieron explorar con confianza en alta mar.

El estímulo final que impulsó la exploración fue el creciente conocimiento del curso de los vientos en el océano Atlántico. Las primeras flotas europeas que navegaban hacia el sur, a lo largo de la costa de África Oriental, encontraron que los fuertes vientos que soplaban permanentemente desde el norte, a lo largo de la costa, obstaculizaban sus esfuerzos para retornar.

Sin embargo, a finales del siglo XV, los marineros habían aprendido a virar en el mar donde podían interceptar los vientos del oeste, en las proximidades de las Azores, que los llevarían de regreso a la costa de Europa Occidental. Cristóbal Colón empleó esta técnica en sus viajes a América, y otros confiaron en sus nuevos conocimientos de los vientos para rodear el continente africano en busca de las «islas de las especias».

LOS PRIMEROS, ESPAÑA Y PORTUGAL: A comienzos del siglo XV, Portugal, primero, y España, más tarde, iniciaron la carrera por la expansión de Europa a otras tierras.

Su primacía en el proceso de expansión europea se debió a un conjunto de ventajas con respecto al resto de Europa. España y Portugal están situados en la zona donde el Mediterráneo se encuentra con el Atlántico y poseen una costa oceánica ubicada en la zona de influencia de los vientos alisios, que soplan desde Europa hacia América y viceversa.

Esta ventaja geográfica facilitó los viajes de exploración cuando los marineros se familiarizaron con el régimen de vientos del Atlántico norte. Ambos reinos poseían una larga tradición marinera, con poblaciones de pescadores que se aventuraban a la navegación atlántica de altura y que llegaron a las islas Azores, a Madeira y a las Canarias, entre los años 1320 y 1350.

La costa atlántica de ambos reinos era lugar de encuentros. En primer lugar, de rutas e intereses mercantiles. Desde fines del siglo XVIII, comerciantes italianos se establecieron en las ciudades del sur de Portugal y España e introdujeron sus nuevas técnicas mercantiles.

También esa zona era cruce de tecnologías marinas: allí fue diseñada la carabela y fueron sus marineros quienes aplicaron las nuevas técnicas de navegación.

La situación política era también peculiar en estos dos reinos. La península ibérica había sido ocupada en el siglo VIII por los musulmanes, hasta que, en el siglo XIII, los reinos cristianos comenzaron su expulsión definitiva. Portugal fue el primero que logró la unidad territorial, a fines del siglo XIII.

España finalizó la expulsión de los musulmanes en 1492, el año del viaje de Colón. Pocos años antes, en 1479, los dos reinos principales habían sido unificados mediante el matrimonio de sus reyes, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

La guerra constante contra los musulmanes creó en ambos reinos una idea de cruzada, de guerra santa contra el «infiel» musulmán. Este espíritu de cruzada fue uno de los móviles más importantes de la expansión hacia otras tierras. Así, los portugueses intentaban que su expansión hacia África fuera un duro golpe contra los musulmanes, que extendiera la fe cristiana y que posibilitara un avance hacia la liberación de la Tierra Santa, en el Cercano Oriente.

Los móviles económicos no eran menos importantes El oro que alimentaba el comercio con el Lejano Oriente era explotado en el centro de África, en el Sudán, y llegaba al Mediterráneo por medio de caravanas conducidas por comerciantes musulmanes. En el siglo XV, el comercio de bienes de lujo demandaba más cantidad de oro que antes; se había generado una suerte de «hambre de oro» en Europa occidental. Llegar directamente a las fuentes de la producción de oro, en África, era un sueño acariciado por muchos comerciantes europeos. Existía también interés por incorporar nuevas tierras para el cultivo del azúcar, pues este alimento comenzaba a ser muy demandado por las clases altas europeas.

Además, para cultivar el azúcar, se necesitaban esclavos, quienes tradicionalmente provenían del este de Europa y de Asia. Las especias, traídas de las islas del sudeste asiático, eran también muy demandadas en Europa por sus cualidades como conservantes de carnes y, en menor medida, como condimentos para las comidas servidas en la mesa de los ricos. Su tráfico estaba controlado por mercaderes musulmanes.

Portugal: a la India por África

Las primeras expediciones portuguesas se dirigieron al norte de África, bordeando luego la costa hacia el sur del continente. En 1431 doblaron el cabo Bojador y en 1487 el de Buena Esperanza, en el extremo sur del continente, abriendo el camino para que en 1498 Vasco de Gama llegase finalmente hasta la India. En 1511, los portugueses llegaron también a las islas Molucas, conocidas como islas de las especias.

Los marinos portugueses, protegidos por sus reyes y por el príncipe Enrique el Navegante, fueron fundando factorías a lo largo del litoral africano, desde donde penetraban hacia el Interioren busca de oro y esclavos. También fundaron numerosas colonias en la costa sur de Asia, en el camino hacia China y la India. Los portugueses lograron controlar el comercio del algodón, las especias y la seda.

América y la primera vuelta al mundo
Los castellanos, con la expedición de Cristóbal Colón, pretendían llegar a Asia navegando hacia el oeste, partiendo de la idea de que la Tierra era redonda, Colón intentó que el rey de Portugal financiara su proyecto. Pero los portugueses ya estaban embarcados en la empresa africana y no le hicieron caso. Finalmente Colón marchó a Castilla, donde, tras varios intentos, obtuvo el apoyo económico de los Reyes Católicos.

Los cálculos de Colón no eran del todo correctos. Había partido en busca de la India, pero en su camino encontró, el 12 de octubre de 1492, un nuevo continente, América. Sin embargo, Colón estaba convencido de haber llegado a Asia.

En su primer viaje confundió Cuba con Japón. Más tarde, Juan Caboto y Américo Vespucio demostraron que se trataba de un continente nuevo.

En 1513, Núñez de Balboa descubrió el mar del Sur, bautizado posteriormente como océano Pacífico. A partir de este momento se buscó un paso que uniera los océanos Atlántico y Pacífico, lo que después se conocería como estrecho de Magallanes.

En 1519 partió de Sanlúcar de Barrameda una expedición dirigida por Magallanes. En 1520 encontraron el estrecho que lleva su nombre y, tres meses después, llegaron a las islas Filipinas, Tras la muerte de Magallanes tomó el mando Elcano, que regresó a Sanlúcar en 1522, consiguiendo así dar la primera vuelta al mundo, después de casi tres años de viaje.

En el siglo XVI el Atlántico se convirtió en un mar de navegación cada vez más intensa. América y las costas africanas fueron exploradas y conquistadas. Magallanes y Elcano habían realizado su primera vuelta al mundo. Francis Drake, pirata inglés al servicio de la reina Isabel, realizó la segunda entre 1577 y 1580 atacando, de paso, cuantas naves españolas encontró en su camino entre Chile y California.

Cristóbal Colón nació en Genova en 1451. Colón era hijo de un tejedor acomodado y desde los quince años empezó ya a navegar y a familiarizarse con el mar. En 1476 Colón se estableció en Lisboa, donde trabajaba en la elaboración de mapas marinos. Colón, convencido de que la Tierra era redonda, creía que podría llegar a Asia por el oeste, atravesando el océano Atlántico. Pero sus cálculos estaban equivocados, porque imaginaba la Tierra más pequeña de lo que es y, por lo tanto, más corta la anchura del mar que había de atravesar entre Europa y Asia. Por eso, sus planes no convencieron al re de Portugal ni a sus consejeros. Colón se dirigió entonces a Castilla, donde al principio sus ideas también se consideraron fantasiosas. Los Reyes Católicos, que estaban muy ocupados en la conquista de Granada no le prestaron atención. Finalmente, tras la toma de Granada en 1492, Colón obtuvo el apoyo de los reyes para emprender su viaje.

La Vuelta Al Mundo de MagallanesCristóbal ColonVasco Da GamaMarco PoloEnrique de Portugal

Ahora, en el siglo XVII la atención de los hombres deseosos de conocer mejor el mundo que habitaban se sintió atraído por los mares del Sur.

En 1605 el holandés William Jansz recorrió la costa meridional de Nueva Guinea hasta el estrecho de Torres, que había sido descubierto por un español de este nombre. Nueva Guinea es una de las mayores islas del mundo y fue descubierta en 1527 por el español Álvaro de Saavedra. Otros holandeses realizaron exploraciones por la costa occidental de Australia y las islas de la Melanesia. Australia no fue rodeada totalmente hasta 1798, hazaña llevada a cabo por el inglés Matthew Flinders a bordo de una pequeña embarcación llamada Tom Thumb.

Al Sur de la citada isla-continente existe la de Tasmania, que fue descubierta en 1642 por el holandés Abel Tasman, quien también descubrió y exploró las dos islas que constituyen Nueva Zelanda.

Los viajes que en el siglo XVII fueron especialmente de exploración y conquista, se convirtieron en el XVIII en expediciones científicas cuidadosamente preparadas. Ya no zarpaban con rumbo más o menos fijo, hombres audaces y geniales al frente de un grupo de marineros osados y a bordo de un buque aislado, sino que las Sociedades científicas preparaban con tiempo, dinero y toda clase de medios los viajes, que duraban a veces años enteros.

Las expediciones estaban formadas por hombres de mar que capitaneaban y pilotaban las naves, pero el elemento más interesante era el grupo de hombres de ciencia que les acompañaban: geólogos, físicos, astrónomos, botánicos, etc. Y, naturalmente, un grupo de hombres armados para defender el derecho de posesión de los territorios descubiertos, o para proteger el trabajo de investigación. Ya no se trataba de luchar y conquistar, sino de conocer, catalogar, investigar en forma sistemática.

Estas ideas respondían al espíritu científico de la época. Un ejemplo de estas expediciones fue la organizada por franceses y españoles destinada a medir un arco de meridiano terrestre. Se llevó a cabo en el año 1760 en territorio peruano de los Andes. Al frente del grupo español se encontraban los tenientes de navío Antonio de Ulloa y Jorge Juan; con los franceses, el célebre La Condamine.

BOUGAINVILLE, JAMES COOK Y LA PEROUSE. Louis Antoine de Bougainville (1729-1811) zarpó de Brest en 1766 al frente de los navíos Boudense y L’Etoile. Después de doblar el estrecho de Magallanes enfiló el Pacífico del Sur y llegó a las islas de Samoa, que denominó de los Navegantes. Luego pasó a Nuevas Hébridas y diversas islas del Mar del Coral para arribar, finalmente, a Nueva Guinea.

Desde allí fue a la isla de San Mauricio, dobló el cabo de Buena Esperanza y tocó en la isla de la Ascensión. Llegó de regreso a Saint Malo (Francia) en 1769. El diario de la expedición y los relatos posteriores de estos navegantes describieron un mundo paradisíaco en las islas del Sur donde la vida se deslizaba sin trabajo ni esfuerzo alguno. James Cook (1728-1779) era un excelente marino inglés que de grumete en un buque carbonero llegó a capitán de una pequeña flota destinada a •investigaciones geográficas y científicas. Sus tres viajes tuvieron una finalidad siempre concreta.

El primer viaje, destinado a observar el paso de Venus frente al Sol que había de tener lugar el 3 de junio de 1769, lo realizó por cuenta de la Real Sociedad de Londres, que costeó los gastos de la expedición. Zarpó a bordo del navíoEndeavour, y después de doblar el Cabo de Hornos puso rumbo a Tahití, donde se realizaron las observaciones astronómicas previstas. Después descubrió parte del archipiélago de la Sociedad y contorneó Nueva Zelanda, donde realizó numerosos estudios. Los planos y mapas que levantó en las dos islas, así como sus informes, impulsaron a los ingleses a emigrar a Nueva Zelanda al saber que el clima de estas islas era muy parecido al de Inglaterra.

En Australia oriental se puso en contacto con los indígenas australianos, hasta entonces desconocidos, y por primera vez fue descubierto el canguro, que admiró extraordinariamente a los expedicionarios, aunque también les asombró el arte de lanzar el «boomerang», en el cual eran muy hábiles los nativos. En 1771 había regresado a Inglaterra.

El segundo viaje, emprendido en 1772, tenía una finalidad atrevida: cerciorarse de si el Polo Sur era un mar o bien existía un continente austral. Emprendió el viaje a bordo de los barcos Resolution y Adventure. Los tres veranos que pasó en los mares del Sur los empleó en realizar una exploración metódica: la zona situada entre El Cabo y Nueva Zelanda, en el primero; de Nueva Zelanda a la isla de Galápagos en el segundo, y la zona situada al Sur de las islas Malvinas hasta los primeros hielos australes, en el tercero.

En estas expediciones descubrió las islas Sandwich, Oreadas y Georgia, a todas las cuales denominó del Sur para diferenciarlas de sus homónimas. Durante las invernadas, en las que el límite de los hielos se extendía demasiado, se dedicó a estudiar la vida y costumbres de las islas Tahití, Sociedad, Pascua, etc.

El cuarto viaje tenía por objeto llegar al Pacífico después de doblar el Cabo de Hornos, remontarlo y tentar la travesía desde Alaska al Atlántico forzando la barrera de hielos polares (paso del Noroeste en sentido contrario al intentado por otros exploradores europeos). Zarpó de Inglaterra en 1776.

Al remontar el Océano Pacífico descubrió las islas Tubuai y las Hawai, que él denominó Sandwich en honor del conde John Muntagu Sandwich, primer lord del Almirantazgo.

Después de explorar las costas de Alaska regresó a Hawai para invernar y el 14 de febrero de 1778, durante una refriega habida con los indígenas, Cook fue asesinado por éstos. Se hizo cargo de la expedición su lugarteniente, Clarke, el cual atravesó más tarde el estrecho de Bering y llegó hasta más allá de los 69° de latitud Norte, pero los hielos le obligaron a retroceder y por la ruta de los océanos índico y Atlántico los navegantes volvieron a Inglaterra en 1780.

El día primero de agosto de 1785 las fragatas Astrolabe y Boussolé zarparon de Brest rumbo a los mares del Sur. Habían sido equipadas y dispuestas por orden del rey de Francia, Luis XVI, y estaban al mando del conde Jean Francois Gallup de La Perouse (1741-1788). Una vez en aguas del Pacífico, y tras realizar una visita de cortesía al gobernador de La Concepción, en Chile, tocaron en la isla de Pascua, donde les maravillaron las colosales esculturas que encontraron en ella; luego siguieron rumbo hacia las Filipinas, y se dirigieron hacia los mares del Japón.

Al arribar a la península de Kamchatka tuvieron la idea de mandar un correo a través de Siberia para que llegaran a Francia los dibujos de las estatuas de la isla de Pascua y algunos mapas que habían levantado. Cuando se dirigieron de nuevo hacia el Sur los buques naufragaron y perecieron todos sus tripulantes. Nunca se ha sabido con certeza cuál fue el motivo del siniestro ni el punto exacto donde éste tuvo lugar.

En menos de cuatrocientos años el horizonte se había ensanchado considerablemente. La cuenca del Mediterráneo, que era el centro del mundo conocido durante los siglos medios, fue desplazada por el interés que suscitó el Atlántico y, posteriormente, el Pacífico. Con los grandes viajes del siglo XVIII las rutas de los mares libres de hielos habían sido suficientemente conocidas. Quedaba, para los siglos XIX y XX, la conquista de los Polos y las exploraciones del interior de los grandes continentes, trabajo del que iban a encargarse científicos y hombres valerosos, dotados de medios, organización y preparación adecuados.

GRANDES EXPEDICIONES DE DESCUBRIMIENTO Y CONQUISTA EN AMERICA EN EL SIGLO XVI

AMERICA CENTRAL Y SEPTENTRIONAL

AMÉRICA MERIDIONAL

1508Circunnavegación de Cuba por Sebastián de Ocampo.
1509Juan Díaz de Solís y Vicente Yáñez Pinzón, en la costa de Honduras y Yucatán. Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa, en el golfo de Darién.
1513Vasco Núñez de Balboa descubre el Pacífico.
1515-1516Juan Díaz de Solís llega al Río de la Plata.
1517-1518Hernández de Córdoba y Juan de Grijalva recorren la costa atlántica de México.
1520Fernando de Magallanes explora la costa de la Patagonia y descubre el estrecho que lleva su nombre.
1519-1521Hernán Cortés conquista México.
1521-1522Gil González Dávila reconoce la costa de Nicaragua y Panamá
1524-1539Conquista de Perú y Chile por Francisco Pizarra y Diego de Almagro.
1525-1526García de Loaysa, Sebastián Elcano y Santiago de Guevara exploran el estrecho de Magallanes; Guevara reconoce la costa occidental de América hasta el istmo de Tehuantepec
1528-1539Cortés envía expediciones de exploración a territorios de México y países vecinos; Alvar Núñez Cabeza de Vaca atraviesa el sur de los actuales Estados Unidos.
1526-1530Sebastián Caboto alcanza el Río de if Plata y remonta el Paraná hasta su confluencia con el Paraguay
1535-1538Sebastián de Benalcázar explora Ecuador y Colombia. Desde el Caribe, Gonzalo Jiménez de Quesada remonta el Magdalena y llega a la meseta M Bogotá.
1539Marcos de Niza explora Nuevo México, 1535-1580Fundación de Buenos Aires por PedrQs de Mendoza. Juan de Ayolas remontfj el Paraná: establecimiento en el Río des la Plata
1540-1543Hernando de Soto explora Florida y el curso inferior del Missisippi y Río Grande. Desde el Atlántico, Alvarado alcanza las montañas Rocosas y por el Missisipi vuelve al golfo de México. Francisco Vázquez de Coronado explora Nuevo México, el Colorado y el valle del Missouri. 1540-1541Desde Quito, Gonzalo Pizarra alcanza el Ñapo; el oficial Francisco de Ore-llana descubre el Amazonas, que sigue hasta el océano Atlántico.
1540-1554Pedro de Valdivia explora el sur de. Chile.
1542-1543Juan Rodríguez Cabrillo reconoce la costa de California hasta el cabo Mendocino.
1557-1558Juan de Ladrilleros reconoce la costa oriental de la Pataqonia.

Origen de los Pueblos Eslavos Los Mongoles

Origen de los Pueblos Eslavos – Mongoles y Normandos

Los eslavos son uno de los tres grandes grupos étnicos que poblaban la antigua Europa. A partir del siglo V se extendieron sobre gran parte de Europa y se mezclaron con los otros pueblos.

La introducción del cristianismo, y posteriormente del Islam, suscitó una escisión entre los diferentes grupos eslavos. Sin embargo, subsisten en ellos fuertes lazos por razón de su lengua y de que todos ellos forman parte del mundo comunista dominado por la Unión Soviética.

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LOS PUEBLOS ESLAVOS: En la llanura inmensa que hay al Este de Europa habitaban los pueblos llamados eslavos, de piel blanca como los germanos y los celtas, ojos azules claros, pelo rubio o castaños, que hablaban lenguas emparentadas con las restantes de Europa (griega, latina, celta, germánica).

Cuando los pueblos de lengua alemana (godos y vándalos), abandonando su país de origen al este del Elba, entraron en el Imperio romano, los eslavos se establecieron en aquellas comarcas que habían quedado desiertas.

Luego, avanzando hacia el sur, pasaron el Danubio, y como encontrasen el territorio devastado por la invasión, se instalaron en él. Entonces ocuparon toda la Europa oriental.

mapa rio elba y los rusos

Estaban divididos los eslavos en gran número de pequeños pueblos que tenían cada uno sus jefes.

Pero varios de ellos constituyeron grupos que hablaban la misma lengua y vinieron a ser más tarde naciones; los rusos en la parte occidental de la actual Rusia; los letos en Polonia; los tchecos en Bohemia, en el Imperio romano al sur del Danubio, los búlgaros y los serbios; en las montañas de detrás, los croatas.

Todo este territorio era pobre, cubierto de selvas o de pantanos. Los eslavos no tenían más que aldeas y fortalezas de madera.

Eran todavía bárbaros, vivían en pequeñas aldeas formadas por grupos de chozas, cultivaban mal el suelo y se alimentaban sobre todo con el producto de sus rebaños.

Peleaban a pie, mal armados, no teniendo para defenderse más que un pequeño escudo redondo, y por armas el arco y jabalinas. No podían resistir a una tropa montada.

Adoraban dioses representados por ídolos.

pueblos eslavos

Desde el siglo IX, estos pueblo comenzaron a convertirse lentamente. Unos, al este, fueron convertidos por monjes llegados de Constantinopla y se hicieron cristianos ortodoxos.

Los otros, al oeste, convertidos por alemanes, se hicieron católicos. Los pueblos eslavos se encontraron entonces divididos por la religión y así han permanecido.

Durante siglos, estos pueblos ,deconocidos llevaban en las estepas una vida primitiva.

Los romanos sólo se enteraron de existencia cuando supieron qué ellos fueron los primeros en ser sometidos por los Hunos a su llegada a Europa.

Después de la muerte de Atila, aproximadamente en el año 453d.C, los eslavos recobraron su  independencia, comenzaron a organizarse y al poco tiempo emigraron siguiendo tres distintas direcciones:

Eslavos Orientales: Algunas tribus eslavas se desplazaron hacia las estepas del este hasta los Montes Urales, constituyendo así los primeros poblados Rusos.

Allí continuaron llevando su vida primitiva hasta caer dominados los Normandos, pueblo germano de cultura muy superior. Éstos, venidos de Escandinavia remontando los grandes ríos, sometieron fácilmente a dichos eslavos, y los agruparon y organizaron políticamente así nacieron los primeros Principados Rusos, entre ellos, el de Kiev y el de Novgorod.

De inmediato se inician los primeros contactos con el Imperio Bizantino: hacia el año 950 el príncipe IGOR y su esposa OLGA se hicieron cristianos, y su nieto, el gran príncipe WLADIMIRO, hacia el a 1000 obligó a todos los rusos a bautizarse en masa.

Bizancio los proveia de maestros y de artesanos, y desde entonces los rusos se apropiar la cultura bizantina. Poco tiempo después había desaparecido tota mente la influencia germánica traída por los Normandos.

Eslavos trabajando la tierra
Eslavos trabajando la tierra

Eslavos Occidentales: Otras tribus eslavas, por el contrario, se dirigieron en dirección opuesta a la de los anteriores, hacia las zonas dejadas libres por los germanos que habían invadido el imperio romano: así originaron los pueblos Polacos, Checos, Eslovacos y Moravos.

Pero el avance eslavo pronto quedó detenido por los germanos. Derrotados y sometidos desde un principio, los recién llegados no aceptaron la cultura germánica que sus vencedores quisieron imponer, y desde entonces buscaron relacionarse con Bizancio.

Hacia el año 85 comenzó a llegar una nutrida corriente de maestros y artistas orientales entre los que se destacaron los dos legados imperiales, los obispo CIRILO y METODIO, creadores del alfabeto eslavo y que fueron lo verdaderos organizadores de estos pueblos.

Eslavos del Sur: La tercera rama eslava se dirigió hacia el sur, y por ello fueron llamados “Yugoslavos” en conjunto, aunque entre ellos se distinguían los Servios, los Croatas y los Montenegrinos. P

ero todas estas tribus débiles y poco organizadas, pronto cayeron bajo el dominio de otro pueblo invasor, de muy distinta raza, pero que también seguía en dirección al Imperio Bizantino.

Arte Eslavo

Arte Eslavo: Un Caballo Fabricado en Plata

Los Búlgaros: originarios del Asia, y también de raza mongólica. Los búlgaros habían llegado a Europa juntamente con los Hunos en calidad de pueblo sometido.

Liberados luego de la muerte de Atila, se dirigieron hacia el sur y al llegar a los Balcanes no tardaron en chocar con los Yugoslavos recientemente llegados.

Más organizados y de costumbres realmente feroces, fácil les fue a los Búlgaros dominar a los eslavos, pero admirados de su cultura superior, se fue fusionaron con ellos formando prácticamente un solo pueblo. Y entre todos se organizaron para luchar contra Bizancio.

En un primer intento, en el año 810 llegaron hasta las murallas de la capital, pero no pudieron rendirla y debieron retirarse con graves pérdidas.

Luego, las relaciones se volvieron más amistosas, y finalmente terminaron también por admitir la cultura bizantina, y desde luego, la religión cristiana.

Hacia el año 900, en el reinado de los zares BORIS I y su hijo SIMEON I, el poderio búlgaro llegó a su apogeo. Todos los Balcanes eran sus dominios, y hasta el Imperio de Oriente debió pagarles tributos.

Pero luego del año 1000, al entrar Bizancio en su período de máximo esplendor, se inició la decadencia de los “eslavos-mongoles”.

El gran emperador BASILIO II sometió duramente los Balcanes masacrando gran número de sus habitantes: por ello fue llamado “el Bulgaróctono” o matador de Búlgaros. Desde entonces estos pueblos quedaron definitivamente sometidos al Imperio Bizantino.

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AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE LA HISTORIA DE LOS ESLAVOS

Al principio de su historia, gran parte del pueblo eslavo se hallaba sometido al yugo de los avaros, pueblo asiático que invadió Europa allá por el año 550. Pero, a su vez, los eslavos sometieron a otros pueblos; en particular, en el siglo vin, a los búlgaros, que acabaron incluso por renunciar a su propia lengua.

El territorio de su influencia, situado entre el Don y el Danubio, se transformaría más tarde en el primer Estado eslavo que tendría voz y voto en la organización europea del siglo IX.

Entretanto, los diversos grupos que formaban el pueblo eslavo se habían ido alejando más y más, tanto en lo que se refiere al terreno que habitaban como a sus costumbres. Esta disgregación se inició posiblemente ya hacia el año 500.

Esparcido entre muchos otros pueblos, como por ejemplo los germanos, los romanos, los ilirios y los tracios, fue absorbiendo características que le eran extrañas y que favorecieron la posterior formación de nuevos pueblos (polacos, checos, servios y rusos).

Aún después de haber desaparecido el peligro que representaban los avaros, el pueblo eslavo hubo de hacer frente a otros invasores, principalmente a los vikingos.

En el siglo IX se operó un gran cambio en la organización eslava.

Los eslavos trabaron conocimiento con la doctrina cristiana, y a partir de este momento se vieron más íntimamente ligados a la cultura europea, si bien ello contribuyó, a causa de la ruptura que se produjo en el siglo IX entre Roma y Constantinopla, a una mayor separación de los diferentes pueblos eslavos, pues mientras los de los Balcanes y de Rusia se acogieron a la Iglesia ortodoxa griega, otros, como por ejemplo los polacos, se convirtieron en católicos romanos.

Siglos más tarde, los turcos conquistarían los Balcanes, introduciendo allí el islamismo. Resultado de ello fue una nueva escisión entre los eslavos, una parte de los cuales se convirtió a la religión de Mahoma.

Finalmente, también la Reforma, en el siglo XVI, obligó al pueblo eslavo a dividirse de nuevo. Pero, a despecho de todas estas divisiones, gran parte de los eslavos se sentía todavía solidaria de los otros miembros de su grupo étnico, y en el siglo XIX este sentimiento de solidaridad se manifestó en el paneslavismo, movimiento cuyo objetivo era reagru-par a los diversos grupos de origen eslavo.

Rusia tuvo un papel importante en este movimiento, y después de la segunda guerra mundial la Unión Soviética favoreció la unidad política de los eslavos.

Casi todos los Estados eslavos, capitaneados por la Unión Soviética,comparten la ideología comunista; lo que no impide que, en ocasiones, algunos de ellos, como por ejemplo Yugoslavia, adopten una actitud claramente independiente.

Pero volvamos a sumergirnos en su historia antigua. Se sabe muy poco del modo en que vivían los antiguos eslavos. No conocían la escritura, y las excavaciones sólo nos han proporcionado algunas vasijas de barro, tumbas, las ruinas de alguna casa y otras cosas parecidas.

A partir del siglo VI, las referencias son más abundantes, pues en esta época las crónicas empezaron a interesarse por ellos, y mercaderes y viajeros exploraron su territorio.

Aunque bárbaras, las costumbres de los eslavos no parecen haber sido más crueles que las de cualquier otro de los pueblos de la época. El matrimonio se llevaba a cabo mediante el rapto o la compra, costumbre que persiste todavía en el folklore de ciertos pueblos eslavos.

Cuando el esposo moría, a menudo enterraban con él a la esposa. Si era persona importante sacrificaban también a sus esclavos y servidores, que compartían el sepulcro con su amo.

Las fiestas que organizaban con tal motivo duraban a veces varios días, y se celebraban en el lugar de la sepultura.

Según parece, los eslavos desconocían la propiedad personal, y todo, a excepción de los objetos estrictamente personales, pertenecía por igual a cada uno de los miembros del clan.

Un clan agrupaba a varias familias y se distinguía por su fuerte espíritu de solidaridad. La venganza era incluso obligatoria cuando alguien de otro grupo mataba a cualquiera que perteneciese a su clan. En música, y especialmente en artes decorativas, los antiguos eslavos llegaron a ser verdaderos maestros.

Antes de conocer el cristianismo los eslavos adoraban a las fuerzas de la naturaleza. Es muy poco, sin embargo, lo que conocemos de este culto. La mayoría de los grupos tenían sus propios dioses, aunque algunos de éstos eran adorados por varios de ellos.

Entre estos últimos citaremos a Pero, personificación del cielo, al que representaban en forma humana. En Kiev y en Novgorod se han encontrado imágenes suyas talladas en madera, con la cabeza de plata y un bigote de oro.

Carecemos de datos precisos sobre el aspecto físico de los primeros eslavos. Según el testimonio de escritores de principios de la Edad Media, eran de estatura mediana y de cabellos rubios.

Pero en el transcurso del tiempo, y debido a haberse mezclado con los habitantes de las regiones en las que se establecieron, dicho aspecto se modificaría sin duda.

A pesar de las diferencias de religión, existen aún hoy día fuertes lazos entre todos los pueblos eslavos. Todos ellos hablan idiomas derivados de la misma lengua materna y con numerosas características comunes.

Hasta el siglo IX la lengua de los pueblos eslavos fue un medio de expresión relativamente homogéneo.

Pero a partir de esta fecha los diferentes dialectos fueron desarrollándose hasta convertirse, a la larga, en las varias lenguas nacionales que, al igual que las derivadas del latín y del idioma germánico, pertenecen al grupo indoeuropeo.

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Erik El Rojo En America Los Vikingos en Norteamerica Expediciones

Los Vikingos: Erik El Rojo En América

El pueblo navegante: Los registros arqueológicos más antiguos que aportan datos acerca de la actividad marítima de los vikingos, son unas pinturas efectuadas en los interiores de las cuevas de Noruega que datan del año 1500 a. C. Asimismo, en aquellos oscuros y húmedos sitios, se han encontrado tumbas de hombres enterrados junto a sus embarcaciones, símbolo indiscutible de prestigio social entre los pueblos navegantes.

Las naves construidas por los vikingos, los drakkars (dragones), se caracterizaban por su velocidad y capacidad de transporte. Estaban provistas de un mástil móvil que podía removerse en caso de necesitar trasladar la embarcación por tierra —por ejemplo, montada sobre troncos—y numerosos remos para navegar en aguas calmas.

La estabilidad y la habilidad para rnaniobrarlas en medios agitados se conseguían mediante la instalación de una pieza de madera en la parte inferior del barco, recurso novedoso en aquella época que luego sería conocido como «quilla». Este invento les permitió avanzar con seguridad en mares de corrientes rápidas y reducir las posibilidades de naufragio.

Entre otros conocimientos destacados de estos navegantes, se encontraban los astronómicos. Pese a no contar con instrumentos de medición ni orientación, los vikingos lograron situarse para atravesar el océano. Por el contrario, la escasa profundidad de las naves les permitía recorrer las costas a pocos kilómetros de distancia, vigilar los acontecimientos de tierra firme y efectuar un eventual desembarco veloz. Para este último fin, las naves contaban con bordas de reducida altura que, durante las tormentas, vulneraban su estabilidad. La inundación de los barcos era una de las principales causas de muerte de los marineros vikingos.

Las expediciones atlánticas: Uno de los componentes culturales que permitieron el avance prematuro hacia territorios desconocidos y alejados, fue la influencia de las tradiciones orales en la toma de decisiones de los colonos, Pues existía una creencia arraigada en este pueblo acerca de los beneficios que la exploración de nuevos y lejanos territorios traería para todos, a diferencia de las poblaciones que relacionaban lo desconocido con lo temido o amenazante.

Desprovistos de prejuicios, los Vikingos se aventuraron a traspasar constantemente los límites marinos y esta vanguardia les permitió descubrir nuevas tierras.

Por ejemplo, en el año 870, los navegantes del Norte rodearon la Península Escandinava y continuaron hacia el Este y traspasaron por más de 200 kilómetros el límite virtual del Círculo Polar Ártico. Hacia fines de esa centuria, lograron colonizar Islandia e instalar asentamientos de colonos. Durante los dos siglos posteriores, se embarcaron con rumbo Norte en el océano Atlántico.

En el año 982 partió desde Islandia una embarcación al mando del explorador Erik Thorvaldsson (950-1001), conocido como «Erik el Rojo», que avanzó hacia el Oeste. Tras varios días de navegar, la expedición divisó una gran isla que denominó Gronland (tierra verde), no por las características de su geografía sino debido a su intención de fomentar el poblamiento del nuevo territorio. Desde este enclave, los navegantes se dirigieron a las tierras americanas, hasta el momento desconocidas para Europa.

Las leyendas del Nuevo Mundo: El primer desembarco dejos vikingos en América ocurrió en la isla de Terranova ubicada en la región oriental del actual territorio canadiense Los navegantes del Norte la denominaron Vinland (tierra de vino), debido a la identificación de plantas de vid en la zona donde se instalaron durante el siglo XI.

El principal registro arqueológico de aquel poblamiento fue descubierto en 1960 por el explorador noruego Helge Marcos Ingstad (1899-2001) y su compatriota y arqueóloga Anne Stine (1918-1997). Estaba compuesto por los vestigios de nueve viviendas y numerosas herramientas de estilo vikingo.

Erik el Rojo en América

Erik el Rojo en América

Así en el año 1000 d.C. Leif Erikson, hijo de Eric el Rojo, junto a 35 hombres en una sola embarcación, emprendió una expedición a unas tierras al oeste de Groenlandia, sobre las que había oído de boca de un comerciante llamado Bjarni Hergolfsson que las había visto pero no había podido desembarcar en el año 985 o 986.La primera tierra que encontraron fue la gran Isla de Baffin, a la cual llamaron Helluland o tierra de la piedra lisa. Al no gustarles este desolado paraje siguieron rumbo al sur y, tras algunas semanas de navegación, hallaron una tierra cubierta de bosques, y desembarcaron en una hermosa playa, con toda probabilidad aquellas tierras eran la península del Labrador, a la que ellos denominaron Marklandia.Siguiendo al sur, la expedición encontró una nueva tierra en la cual se adentraron teniendo contactos cruentos y pacíficos con sus pobladores a los que llamaron skraellings (enanos en nórdico), en esta tierra abundaban las verdes praderas, ríos salmoneros e incluso viñedos a la que llamaron Vinlandia, la actual Terranova. En esta última tierra la expedición levanta las Casas de Leif (Leifbudir).

Según la leyenda, había existido un mercader que recorría con frecuencia la distancia que separaba Islandia de las colonias groenlandesas. En cierta ocasión, una tormenta le hizo perder el rumbo a su embarcación y tras varios días de permanecer a la deriva, alcanzó tierra desconocida. Al regresar a Islandia, el comerciante describió su experiencia al explorador Lief Eriksson (fines siglo X,principios siglo XI), hijo de Erik el Rojo, que llegó a la tierra nueva alrededor del año 1000.

El navegante organizó una expedición que partió de Groenlandia y llegó a la isla de Baffin, cuyo paisaje desoladór y pedregoso lo motivó a continuar navegando hacia el Sur. Semanas más tarde, la costa verde de la península del Labrador recompuso sus perspectivas y pocos días más tarde desembarcaron en Terranova.

Este primer asentamiento europeo en América —denominado Liefbudir: «las casas de Lief»— motivó la llegada de numerosos colonos vikingos atraídos por la abundancia del salmón y la extensión de los pastizales. El campamento —localizado en el extremo norte de la isla de Terranova y posteriormente bautizado como L’Anse aux Meadows: «la ensenada de Meadows»— estuvo en actividad durante algunas décadas.

Las conflictivas relaciones con los nativos americanos provocaron que los vikingos no pudieran sostener su permanencia en el nuevo territorio y decidieron abandonarlo. Su larga tradición como saqueadores y atacantes de otros pueblos no les permitió sustentar la convivencia el hermano de Lief, entre otros, fue una de las víctimas fatales de los encuentros hostiles con los pobladores originarios.

Las relaciones entre los pueblos determinaron que los vikingos abandonaran el proyecto colonizador puesto que tras varios intentos frustrados por el enfrentamiento, dieron por finalizada la empresa expedicionaria.

Hacia el año 1010, un nuevo intento por asentarse en la nueva tierra derivó en un conflicto entre dos facciones vikingas que luchaban por apoderarse de «las casas de Lief», las primeras viviendas europeas en América. Solo una de las dos embarcaciones que habían partido desde Groenlandia regresó colmada de madera y vides al puerto del Atlántico norte.

La Viruela en America Genocidio de Aborigenes en la Conquista Española

La Viruela en América Genocidio de Aborígenes
en la Conquista Española

LA VIRUELA EN AMÉRICA - EL GENOCIDIO DE ABORÍGENES AMERICANOS

MÉXICO, EL DESEMBARCO DE LA MUERTE: El 18 de noviembre de 1518 Hernán Cortés zarpó de la colonia española de Cuba con un ejército de ochocientos hombres, mezcla de españoles amerindios. Desembarcó en la costa de Yucatán, donde recibió mensaje: amistosos y regalos del emperador azteca Moctezuma (imagen).

Continuando el viaje, Fundó la ciudad de Veracruz, se aseguró la lealtad de sus vacilantes tropas quemando las naves —de manera que no pudieran regresar a Cuba— marchó hacía el interior, a Tlaxcala.

Allí encontró una resistencia hostil y luego de una dura batalla pactó con los tlascaltecas y partió hacia la capital azteca de Tenochtitlan (en el mismo emplazamiento de la actual ciudad de México), con un refuerzo de alrededor de mil tlascaltecas “amigos».

La ciudad, una gran comunidad de aproximadamente 300.000 habitantes, se hallaba en medio de un gran lago, por lo que se arribaba a ella por tres carreteras terraplenadas construidas en piedra, una de ellas de casi diez kilómetros.

CortésCortés mantuvo relaciones amistosas con Moctezuma por algún tiempo pero se enemistaron después de un ataque a Veracruz, aparentemente instigado por el rey azteca. Cortés lo tomó prisionero, lo multó con una importante cantidad de oro y lo forzó a reconocer el señorío de España.

Seis meses más tarde, en mayo de 1520, el jefe español supo que un segunct4 ejército hispano-amerindio, bajo las órdenes de Pánfilo de Narváez, avanzaba desde la costa hacia el interior con la intención de restablecer a Moctezuma en el poder.

Dejando a Pedro de Alvarado a cargo de la capital, Cortés interceptó Narváez y lo derrotó en un sorpresivo ataque nocturno. Luego recibió noticias de que Alvarado estaba combatiendo una insurrección en la ciudad por lo que apresuré su regreso. Al llegar, el 24 de junio de 1520, encontró Moctezuma muerto.

Alvarado había sitiado la ciudad con un pequeño remanente del ejército, mientras el pueblo azteca vivía una revuelta general Cortés forzó su salida con gran dificultad luego de una heroica batalla en que perdió casi la mitad de sus hombres, y se refugió entre los relativamente amigables tlascaltecas.

Hacia fines de 1520 recibió algunos refuerzos españoles, recluté un ejército de 10.000 tlascaltecas y formó una flotilla de pequeñas embarcaciones Ordenó cavar un canal y tuvo éxito en llevar sus barcos hasta el lago que rodeaba la capital, a la que sitió en abril de 1521. Él mismo comandó la empresa, de 300 hombres, derrotó a una fuerza numéricamente muy superior efectuó desembarques en los terraplenes, pero sufrió un revés con muchas bajas en el primer intento de ingresar en la ciudad. Sin embargo, ésta cayó después de una obstinada resistencia, el 13 de agosto de 1521. Cuando los españoles entraron, encontraron las casas repletas de muertos, pero no p heridas de combate o por hambre, sino por enfermedad.

Cuando Pánfilo de Narváez dejó Cuba en mayo de 1520, en su viaje a México llevó consigo a unos africanos, probablemente los mismos esclavos cristianizados (o sus hijos) que habían sido embarcados hacia las Indias Occidentales por orden del rey Fernando. Algunos enfermaron durante el viaje y al menos uno fue bajado a tierra en América estando aún enfermo.

Éste infectó a otros tripulantes y la enfermedad, a la que llamaron la “gran lepra», se diseminó entre la población amerindia. La descripción no tiene semejanza alguna con la lepra, y su rápida dispersión con una inmediata erupción cutánea no coincide con el aspecto de la frambesia o de la sífilis. Por estos datos, poca duda cabe de que se trataba de una forma letal de viruela.

La enfermedad, ciertamente, era más cruenta que la viruela conocida en la Europa del siglo XVI. Puede considerarse que una forma epidémica que afectaba a los nativos tlascaltecas fue transmitida por éstos a la capital en el primer intento abortado de su captura, durante el verano de 1521. Cuando Cortés entró en la ciudad en agosto, encontró que casi la mitad de los habitantes habían muerto. En el curso de seis meses prácticamente no quedó un solo pueblo sin ser infectado en las regiones conocidas de la Nueva España. Se ha estimado que casi la mitad de la población azteca pereció en esa primera epidemia.

Una segunda epidemia que, se sabe, ingresó por medio de la llegada de barcos españoles, provocó devastación en 1531. Tres posteriores rebrotes, en 1545, 1564 y 1576, redujeron la población nativa de la Nueva España, de —se estima— entre 10 y 25 millones de habitantes anteriores a la Conquista a menos de 2 millones a comienzos del siglo XVII. En la misma época, también la población inca del Perú disminuyó, de cerca de 7 millones a, aproximadamente, medio millón.

La viruela fue, sin duda, el principal villano, aunque no el único, ya que los españoles también introdujeron las paperas y el sarampión, ambos causantes de muchas muertes. No hay evidencia alguna de que esas infecciones existieran en América antes de la llegada de los conquistadores.

América antes de la llegada de los conquistadores.
Matanza de nativos. Temerosos de la creciente resistencia azteca, los españoles respondieron con la matanza de varios nativos. En esta acuarela del siglo XVI se aprecia la masacre de la que fueron víctimas los pobladores de Cholula, ejecutada por órdenes de Cortés. Los habitantes de Cholula se habían rehusado a proporcionar abastecimientos a las fuerzas expedicionarias españolas.

Toda conquista es un acto de fuerza. Los conquistadores españoles sometieron a las poblaciones indígenas, invadiendo sus tierras, saqueando sus bienes y obligándolas a trabajar en su beneficio. Esto provocó una disminución de la población nativa, denominada por algunos investigadores «catástrofe demográfica», De los 80 millones de habitantes que se calcula vivían en el continente a la llegada de los europeos, en la tercera década del siglo XVI sólo quedaban 10 millones y hacia 1600 menos de 2 millones. Tras la invasión, la población indígena disminuyó en un 90%, a causa de la guerra, los malos tratos y las enfermedades (como la viruela, la gripe y el sarampión) traídas por los europeos y para las cuales no tenía defensas.

La espantosa mortandad tuvo otro efecto muy importante: los amerindios, en general, percibieron la resistencia —por lo menos, inicialmente— como un hecho sin mayores posibilidades de éxito. Los invasores, capaces de provocar la muerte a esa escala, no podían ser simples mortales sino dioses vengativos. Por otro lado, tanta desgracia sólo podía disminuir el espíritu de lucha de los nativos. De acuerdo con esta visión, los nativos de Nuevo Mundo no estaban solos: también las tribus aborígenes del sudeste de Australia deben de haber sentido algo similar cuando, en los últimos años del siglo XVII, fueron diezmados por su exposición repentina a la viruela, acompañando la primera etapa de la colonización británica.

La razón de la supuesta divinidad de los conquistadores no radicaba en que ellos usaran armaduras capaces de anular las armas aztecas, o pólvora superando el alcance de las flechas nativas. La razón suprema para verlos como superhumanos radicaba en que ellos parecían inmunes al terrible flagelo que azotaba a los amerindios.

La epidemia inicial entre los aztecas en el verano de 1521 pudo haber sido causada por un caso fortuito de la letal viruela malar introducida por un esclavo africano, o quizá la forma benigna variola minar o alastrim sufrió algún cambio hacia el tipo majar cuando fue contagiada a personas desacostumbradas y desprotegidas. En cualquier caso, lo cierto es que los españoles tenían cierta resistencia a la infección. No hay duda, de todos modos, que la viruela y la inmunidad relativa a ella, jugaron un papel, sino el mayor, en la destrucción del pueblo azteca, tanto como la superioridad de las armas españolas. De ahí en mas México quedo como uno de los reservorios de la viruela virulenta.

La brusca caída de la población nativa de Norteamérica: La presencia de la viruela en América del Norte causó gran mortandad entre la población nativa y fue motivo de migraciones internas. Para citar sólo algunos casos en los que el virus provocó cuantiosas pérdidas humanas, apuntemos el siguiente cuadro sumario:

Hidatsa: este pueblo agrícola sedentario, de la familia lingüística siux. pertenece al área cultural de las Grandes Llanuras. Habitaron la región de la parte alta del río Missouri en Dakota del Norte hasta aproximadamente 1837, año en que una epidemia de viruela mermó la población en toda la región. Los supervivientes se trasladaron a otras tierras.

Cherokee: las guerras con otras tribus los obligaron a desplazarse en dirección sudeste hacia los montes Apalaches. En 1715 la viruela diezmó la población, que quedó reducida a unos 11.000 miembros.

Pawnee: de la región cultural de las Grandes Llanuras, estos nativos fueron tradicionales amigos de los colonos y el gobierno de los Estados Unidos y enemigos de los siux. Eran agricultores pero progresivamente fueron cediendo sus tierras, en parte por la notoria pérdida de población —de varios millares descendió a unos pocos cientos— causada, sobre todo, por la viruela y los ataques de otras tribus.

Omaha: también de la familia de los siux, antiguamente habitaban un amplio territorio al oeste del río Missourí, en el actual estado de Nebraska. La población mermó notablemente por la epidemia de viruela de 1802 y por sus incesantes enfrentamientos con tos siux.

Iowa: estos famosos cazadores de búfalos y comerciantes de pieles constituían una comunidad de cerca de 1.100 individuos en 1760, cifra que mermó a menos de 800 en 1804, muchos de ellos víctimas de la viruela.

Hurón: habitantes de la costa de los Grandes Lagos, cuando recibieron a los primeros colonos y misioneros franceses, estaban en la cumbre de su desarrollo como confederación de pueblos, y albergaban entre 10.000 y 30.000 almas en unos veinticinco poblados. En 1625, la viruela —junto, al parecer, con otras epidemias— diezmó su población.

Aleutianos: habitan las islas homónimas. Provenientes de Alaska, cuando las islas cayeron bajo dominio del imperio ruso, hacia 1740, la población sumaba cerca de 25.000 habitantes. Aunque vivían en un gran aislamiento, sucesivas epidemias de viruela y gripe, además de las extremas condiciones de subsistencia, mermaron brutalmente la población, que, en la actualidad, apenas roza las 2.000 personas.

Fuente Consultada: Grandes Pestes de la Historia – Wikipedia – Enciclopedia Encarta

Expedicion de Gaboto Sebastian Descubrimiento del Rio Paraná

Expedición de Gaboto Sebastián
Descubrimiento del Rio Paraná

Sebastián Gaboto y el descubrimiento del Río Paraná — El monarca español, ante la certeza de que la Especiería estaba comprendida Sebastián Gabotodentro de la jurisdicción de Castilla, organizó la Casa de Contratación de la Especiería en la Coruña, para el tráfico con las Molucas.

Se preparó una expedición que debía seguir la ruta de Magallanes y El Cano y que fijaría exactamente la jurisdicción castellana. Se puso al frente de ella a García Jofré de Loaysa y El Cano iba como guía, pero la empresa fracasó; cruzado el estrecho de Magallanes, murieron en alta mar primero Loaysa y más tarde El Cano.

Algunos sobrevivientes establecieron una fortaleza en Tidore, para defender los derechos de Castilla ante Portugal, y otros llegaron a la costa mejicana. Una de las naves tocó costa de Brasil y algunos hombres quedaron allí, deslumbrados por los relatos de riquezas que habría más al norte.

Cuando ocurrían estos acontecimientos, ya había salido de España Sebastián Gaboto, hijo de Juan Gaboto, que había realizado viajes por cuenta de la corona inglesa. Establecido en España se lo nombró piloto mayor en reemplazo de Solís, que había muerto. Firmó capitulación para recorrer la ruta de El Cano y llevar mercaderías valiosas de lasMolucas, Cipango y Cathay.

Zarparon de San Lúcar de Barrameda en cuatro naves. Tocaron las Canarias; después se negó a hacer conocer a sus capitanes la ruta que pensaba seguir y en vez de enfilar hacia el sur para cruzar el Estrecho, ordenó poner rumbo a las costas del Brasil, que avistaron a la altura del cabo de San Agustín.

Esto indujo a algunos investigadores a pensar que al salir de España ya tenía la intención de cambiar de ruta, seducido por las riquezas de que hablaban los náufragos y desertores que vivían en la costa del Brasil. Ellos les indicaron en conversaciones directas que el camino a seguir era el río de Solís, que llamaban de la Plata.

Gaboto reunió a los capitanes de su armada para deliberar y decidieron explorar el Río de la Plata en vez de cumplir lo capitulado. En el puerto de los Patos (sobre el continente, frente a Santa Catalina) se construyó una nave de poco fondo para recorrer los ríos y se levantó la primera iglesia de estas regiones.

Ya en el Río de la Plata Gaboto fundó el puerto de San Lázaro. Cerca de la isla San Gabriel encontró a Francisco del Puerto que le confirmó las noticias sobre la Sierra de la Plata, en cuya búsqueda decidieron lanzarse. Al llegar a la confluencia del Coronda con el Carcarañá fundó el fuerte de Sancti Spiritus (9 de junio de 1527). Alrededor del fuerte cada conquistador construyó su casa de paja y adobe. Era esta la primera población española del Río de la Plata, adonde llevaron a los españoles de San Lázaro.

En diciembre Gaboto salió en busca de la Sierra de la Plata, remontando el Paraná hasta el Paraguay donde tuvo noticias de que naves desconocidas habían penetrado en el Paraná; esto unido a una emboscada de los indios en la que murieron varios españoles, decidió a Gaboto a regresar. En el camino se encontró con las naves de Diego García de Moguer.

Este marino había venido en la expedición de Solís y regresó a España deslumbrado por las noticias que había recibido sobre una región rica en metales preciosos. Consiguió armar una expedición y firmó la capitulación correspondiente, por la que se comprometía a ir a las Molucas. Era una expedición modesta, integrada por dos naves y un bergantín que se encontró con la de Gaboto en la isla de Palma, donde García terminaba de prepararse y por donde Gaboto pasaba en viaje a América.

También en busca de las tierras del Rey Blanco penetró en el Río de la Plata y entró al Paraná llegando a Sancti Spiritus. Como fracasó en su intento de apoderarse del fuerte salió en busca de Gaboto. Después de veintisiete días se encontraron, disputando sobre sus derechos, pero como no se pusieron de acuerdo decidieron regresar a Sancti Spiritus para reacondicionarse, emprendiendo juntos la conquista del Imperio del Rey Blanco.

Salieron con siete naves hacia el norte, pero tuvieron noticias de la hostilidad de los indígenas y regresaron por ello aSancti Spiritus. En esos días llegó al fuerte Francisco César, el capitán que había sido enviado hacia el oeste por Gaboto, quien confirmó los datos sobre una región llena de riquezas, de metales y piedras preciosas, que ellos decían haber visto. García y Gaboto, más interesados que nunca en alcanzarla, salieron nuevamente llegando hasta el Paraguay y quizás hasta el Pilcomayo.

Supieron que los  indios de toda la zona preparaban un gran levantamiento, por lo que regresaron a Sancti Spiritusdesde donde salió Gaboto para pacificar la región. En su ausencia los indios atacaron y destruyeron el fuerte. Los pocos españoles que lograron salvarse se refugiaron en San Salvador, donde estaba Gaboto. Este y García ál comprobar el desastre decidieron regresar a España, haciéndolo primero García. Llega con a la península con seis días de diferencia, en julio de 1530.

Gaboto recorrió los ríos hasta el paralelo 25, punto máximo que logró llegar por el norte.

LOS INDIOS QUE LLEVO CABOTO A ESPAÑA
Según el historiador De Gandía, Caboto volvió a España en 1530, después de haber navegado por primera vez el Paraná, descubierto el interior de Argentina y Paraguay, fundado el primer establecimiento español en estas tierras y plantado el primer trigo. Llevaba a bordo una pequeñísima muestra de plata, enloquecedores rumores sobre la supuesta abundancia de tesoros (que no se daban en realidad en el Río de la Plata, sino en el Alto Perú, en Potosí) y cinco indios.

Sabemos los nombres de tres: Curupao, Carapucá y Chocoví; los nombres de un indio y una india, probablemente marido y mujer, quedaron ignorados para la historia. Diego García, que partió para España a fines de 1529, llevó seis indios capturados en las costas de Brasil. Los reyes de España se preocuparon mucho de estos indios.

El 1 de setiembre de 1530 ordenaron a la Casa de Contratación de Sevilla que los tres indios Curupao, Carapucá y Chocoví’ que Caboto había entregado a Hernando de Andrada, fuesen vestidos, en caso de no estarlo y llevados a la corte, para verlos y luego alojarlos en un convento. Parece que esta orden no se cumplió, pues el 27 de octubre del mismo año los reyes pidieron noticias de los indios.

El 10 de diciembre vuelven a pedir noticias y solicitan que los indios fuesen adoctrinados en monasterios. En cuanto a los seis indios que trajo Diego García de Moguer, sabemos que fueron embarcados y que el 4 de abril de 1531 los reyes pedían noticias de ellos a la Casa de Contratación.

Los indios seguían embarcados y el 22 de junio de 1531 los reyes dispusieron fuesen devueltos a su propietario. Por una noticia del 20 de mayo de 1532, sabemos que un indio y una india traídos por Caboto de la isla de Santa Catalina se habían hecho cristianos, pero se ignoraba su paradero.

El 22 de agosto de 1534 los reyes disponen que los indios sean devueltos a sus tierras en la armada que estaba preparando Pedro de Mendoza. Como ya hablaban español podían servir de intérpretes; los llamaban ladinos (o sea, latinos^ El 9 de enero de 1535 los reyes ordenan que si los indios estaban en conventos y deseaban embarcar con Pedro de Mendoza, lo podían hacer.

Fuente Consultada:
Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –
 La Argentina, Historia del País y Su Gente de María Sánchez Quesada

Juan Diaz de Solis Descubrimiento del Rio de la Plata Exploracion

Juan Díaz de Solís Descubrimiento del Río de la Plata

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA EN AMÉRICA.
DESCUBRIMIENTO DEL RÍO DE LA PLATA

Juan Díaz de Solís. — Los relatos de los marinos sobre las riquezas fabulosas de América desataron en España una verdadera fiebre de expediciones que se dirigieron al Mar de las Antillas, explorando la América Central y las actuales costas de Colombia, Venezuela, Guayanas y Brasil. Alrededor del golfo de Darién se concentró la población, y en 1513 Vasco Núñez de Balboa cruzó el istmo de Darién y descubrió, el 25 de septiembre, el Océano Pacífico, al que llamó Mar del Sur.

Con ello se ratificó la sospecha de que la tierra descubierta, por Colón era un nuevo continente. Pero era necesario llegar a las Islas de las Especerías, después de 1498. Esto sería posible en el caso de que se hallara un paso que uniera el Océano Atlántico con el Mar del Sur.

En 1512 se nombró piloto mayor del reino al marino Juan Díaz de Solís, que se comprometió a encontrar el ansiado paso. Partió de San Lúcar el 8 de octubre del año 1515 con tres naves, y previa escala en las Canarias tocó la costa americana a la altura del Cabo San Roque (Brasil). Luego, dirigiéndose al sur exploró la costa hasta Punta del Este (Uruguay), donde dejó dos de sus naves, y con la de menor calado siguió bordeando el litoral, hasta que llegó, en febrero de 1516, al estuario del Plata, que llamó Mar Dulce.

Por su extensión y por el sabor de sus aguas. Exploró la costa norte del río hasta la desembocadura del Uruguay, descubriendo una isla, que fue denominada Martín García debido a que en ella fue enterrado el cadáver del cocinero de la expedición, que llevaba ese nombre. Solís desembarcó en las inmediaciones del arroyo de las Vacas y juntamente con siete de sus compañeros fue muerto por los indios, salvándose el grumete Francisco del Puerto, El resto de la expedición, bajo el mando del piloto Fran-cisco de Torres, regresó a España después de perder una nave en la isla de Santa Catalina, donde quedaron abandonados dieciocho de sus tripulantes.

El camino de las Indias. Magallanes. Elcano.  Ante el fracaso de la expedición de Solís se preparó otra para explorar las costas de América y encontrar el paso que abriera el deseado camino a las Indias. Fue Hernando de Magallanes, marino portugués al servicio de España, quien el 20 de septiembre de 1519 partió de San Lúcar comandando cinco naves, con una tripulación de 265 hombres.

La flota siguió el camino recorrido por Solís; exploró minuciosamente el Plata; descubrió el río, Uruguay; navegó frente a Buenos Aires, y coceando hacia el sur llegó al golfo de San Julián, donde Magallanes dispuso invernar. El descontento hizo presa de la tripulación, que, sublevada, y queriendo regresar, se apoderó de tres naves. Magallanes mandó apuñalar a uno de los cabecillas, decapitar a otro y abandonar a dos en las playas de la Patagonia.

La rebelión, reprimida sangrientamente, estalló de nuevo en una de las naves, que regresó a España. Poco después, el 21 de octubre, descubrieron una profunda entrada en la costa, nacía el oeste, y decidieron internarse en ella. El 1? de noviembre esta entrada fue denominada por Magallanes Estrecho de Todos los Santos, con motivo de la festividad de esa fecha. Se tenía ya la convicción de que se estaba en presencia del anhelado paso. Lo recorrieron en toda su extensión y desembarcaron en el Mar del Sur, que designaron Océano Pacífico.

 Haciendo rumbo al noroeste llegaron después de grandes penurias, durante las cuales debieron comer ratas y hasta las suelas de sus zapatos, a las islas de los Ladrones (Marianas); pasaron a las Filipinas, y lograron que varios reyezuelos se sometieran a España.

Pero al luchar en el islote de Mactán contra indígenas rebelados, Magallanes fue muerto juntamente con varios de sus compañeros. Los restantes expedicionarios resolvieron continuar el viaje y arribaron por fin a las legendarias Islas de las Especias (Molucas), donde cargaron sus naves con productos del país.

Desde ese punto sólo regresaron a España dos naves, pues una había desertado, otra naufragado y una tercera fue abandonada. De estas dos naves, una fue apresada por los portugueses, y la restante, llamada «Victoria», al mando del piloto Juan Sebastián Élcano, llegó a la península el 7 de noviembre de 1522, casi tres años después de su partida, con sólo 18 hombres de tripulación.

Este viaje, uno de los más penosos de todos los tiempos, fue fecundo en sus resultados: se reconoció la costa patagónica, se abrió el camino occidental a las Indias y se comprobó la teoría globular de la tierra con el primer viaje de circunnavegación.

LA MUERTE DE SOLÍS
EN EL RELATO DE PIETRO MARTIRE

juan diaz de solisAsí como un genovés descubrió América (Colón) y un florentino le dio nombre al continente (Vespucio), un lombardo, Pietro Marti re d’Anghiera (1457-1526), escribió la primera historia oficial del descubrimiento: De Orbe Novo Decades (Décadas, 1516). Este insigne humanista, prelado e historiador italiano a quien los españoles llamaron Pedro Mártir de Anglena, nació en Arona (Lago Mayor) y murió en Granada.

Fue preceptor y tutor de los hijos de los Reyes Católicos y la Reina Isabel, quien le tenía en gran estimación y respeto. Fue miembro del Consejo de Indias, conoció a Colón, Vespucio, Solis, Magallanes y a casi todos los grandes navegantes de su tiempo, de cuyos labios recogió las impresiones directas del descubrimiento y los primeros viajes. En su segunda obra, De Rebus Oceanicus (Los Oceánicos, 1530), difundió el nombre de América al citar a Vespucio. He aquí cómo describió la horrenda muerte de Solís a manos de los indios del Río de la Plata, en 1516:

«Los indios, como astutas zorras parecía que les hacían señales de paz, pero en su interior se lisonjeaban de un buen convite; y cuando vieron de lejos a los huéspedes comenzaron a relamerse cual rufianes. Desembarcó el desdichado Solís con tantos compañeros cuantos cabían en el bote de la nave mayor. Saltó entonces de su emboscada gran multitud de indios, y a palos los mataron a todos a la vista de sus compañeros; y apoderándose del bote en un momento lo hicieron pedazos: no escapó ninguno. Una vez muertos y cortados en trozos, en la misma playa, viendo sus compañeros el horrendo espectáculo desde el mar, los aderezaron para el festín; los demás, espantados de aquel atroz ejemplo no se atrevieron a desembarcar y pensaron en vengar a su capitán y abandonaron aquellas playas crueles».

Indigenas Argentina Primeros Pueblos Aborigenes de America Argentina

Indígenas Argentina Primeros Pueblos Aborígenes de America

INDÍGENAS DE AMÉRICA
En el momento del descubrimiento de América (1) existían o habían existido en ella naciones que eran focos de civilización y tribus que permanecían en el salvajismo. A las primeras pertenecían los imperios Azteca, Incásico, Maya y Chibcha. Pueblos salvajes rodeaban a aquéllos, y los encontramos diseminados en todo el resto del territorio.

Aztecas. — Habitaban el actual territorio mexicano y llegaron a Honduras y Nicaragua. El gobierno era ejercido por un jefe militar, uno civil y un consejo supremo. Estaban habituados a las guerras, con las que imponían tributos a sus vecinos, pero sin tener ambiciones territoriales. Su religión era politeísta, con innumerables- dioses y divinidades, a los que ofrecían sacrificios humanos.

Era un pueblo sumamente industrioso, y se dedicaba a la agricultura, en la que utilizaban un sistema de riego por acequias, cultivando maíz, cacao, algodón, añil, etc. Hacían tejidos que teñían con tintas extraídas de vegetales, y labraban la plata, el oro y el cobre.

Mayas: — Su área de difusión comprende la península de Yucatán, algunos estados mexicanos del sur y parte de Guatemala y Honduras. Los españoles los encontraron ya en decadencia, pues sólo quedaban las ruinas de inmensas ciudades, No tuvieron un gobierno central, sino que se organizaron en clanes o tribus. Eran politeísta, pero adoraban a un dios creador supremo, al que ofrendaban sacrificios de animales y humanos. Tenían suma habilidad para la construcción de palacios y; templos y eran excelentes tejedores, pero sobre todo, consumados artistas en alfarería.

Chibchas o muiscas. — Estaban establecidos en la meseta de Bogotá (Colombia) sin formar una verdadera nación, pues se agruparon en cinco grandes tribus en constantes luchas internas. Adoraban las fuerzas de la naturaleza; eran hábiles agricultores, tejedores y alfareros.

Imperio Incáico, — Sobre la base de civilizaciones anteriores se estableció desde el ecuador hasta el paralelo 36° de latitud austral, ocupando Ecuador, Perú, oeste de Bolivia, noroeste de la Argentina y norte de Chile. Se organizaron según su sistema teocrático absoluto, del cual era jefe supremo el Inca, Eran politeístas y adoraban las fuerzas de la naturaleza y los astros, pero reconocían un dios creador (Viracocha)* La civilización en ellos se elevó al grado máximo en América: tenían un poderoso ejército, caminos, una espléndida red de canales 7 construyeron templos y palacios admirables. Fueron tejedores, alfareros y labraban la plata y el oro que extraían de sus minas.

INDÍGENAS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA
SEGÚN el área que habitaron podemos clasificarlos en las siguientes zonas: del noroeste, del litoral, del Chaco, de la Pampa y de la Patagonia.

Pueblos del noroeste. — Fueron llamados genéricamente Diaguitas, siendo las principales tribus los Calchaquíes, Comechingones, Huarpes, Quilmes, etc. Eran sedentarios, con una agricultura muy adelantada y hábiles alfareros y tejedores. Debido a la influencia del Imperio Incásico su cultura superaba a las otras tribus del país.

Pueblos del litoral y del Chaco. — A los primeros pertenecieron los Guaraníes, Timbúes, Parayaguás, Charrúas, Chañases, etc., y a los segundos los Matacos, Tobas y Chorotes. Tuvieron caracteres similares pues fueron semi-nómades, viviendo de cultivos, de la caza y la pesca. Hacían sus viviendas con ramas de árboles, y tenían un carácter en extremo belicoso.

Pueblos de La Pampa y de la Patagonia. — Fueron los Querandíes, Puelches, Araucanos y los Patagones o Tehuelches, de vida nómada, se alimentaron con los productos de la caza y dé la pesca. Construyeron sus habitaciones con cueros. En la Tierra del Fuego habitaron los Onas en el interior y los Yaganes en la costa y en las islas.

aborigenes de argentina

 CARACTERES DE LA CONQUISTA ESPAÑOLA

LA conquista española fue siempre una empresa particular, pero con la intervención y bajo la vigilancia del gobierno. El particular establecía con el rey un contrato llamado «capitulaciones», estando obligado aquél a: equipar una escuadra reclutando expedicionarios, a los que proveería de armas; tomar posesión de las tierras en nombre del rey> y entregar a éste un quinto de los objetos de valor, para lo cual llevaría consigo un veedor real. Se obligaba a fundar un número ya establecido de poblaciones, y a convertir a los indios al cristianismo.

Las obligaciones del re;: consistían en: conceder al particular una zona de territorio exclusiva para él. Le daba el título de Adelantado o Capitán General y el de Justicia Mayor; es decir, le asignaba la dirección militar y la de la justicia. Le confería la propiedad de las tierras que el particular podía situar a voluntad y la facultad de regalarlas a sus acompañantes (mercedes). Estos cargos eran dados por una o dos vidas, es decir, para él o también para sus herederos.

Las tripulaciones estaban formadas por las clases inferiores de la península, lo que dio a la conquista española un carácter eminentemente popular. Los rasgos salientes de la ocupación fueron la crueldad de los españoles y su heroísmo, mezcla de audacia y resistencia a las asechanzas del ambiente. En dos años Hernán Cortés se apoderó, con medio millar de hombres, del imperio Azteca, de varios millones de habitantes (1521); y Francisco Pizarro, con 180 españoles, sojuzgó al poderoso imperio incásico (1533).

SITUACIÓN DE LOS INDÍGENAS
A poco de iniciada la conquista de América se presentó el problema de la civilización de los indígenas. España con este propósito implantó varios sistemas, Encomiendas, Reducciones y Misiones.

Encomiendas, — Apenas los españoles tomaban posesión de una comarca, la repartían a los indios con el objeto de que se les ensenara & tener hábitos de trabajo y la doctrina cristiana.

El trato inhumano que recibieron los indios hizo que a principios del siglo XVI el rey de España los declarase libres, y a mediados del mismo siglo sé los reconoció como vasallos de la Corona, Sin embargo los indios «encomendados» a los españoles —de allí el nombre del sistema— fueron explotados y tratados como esclavos, y recién en 1542, merced a los trabajos del padre Bartolomé de Las Casas, fueron dictadas las llamadas «leyes nuevas», que mejoraron la condición de los aborígenes. El régimen de las encomiendas tuvo dos formas de aplicación: la mita y el yanaconazgo,

La mita. — Se aplicó en el laboreo de las minas, dividiéndose a los indios en secciones que lo hacían por turno, de tal manera que trabajaban una semana y descansaban dos. Se les aplicó castigos corporales, y, mal alimentados, enfermaban en las galerías de las minas, A estos indios se les llamó’ «mitayos».

El yanaconazgo. — Se estableció en las llanuras y sobre los indios sometidos a la fuerza, destinándoseles a las tareas de la agricultura. Fue una verdadera esclavitud, y se les consideraba como objetos pertenecientes a la tierra. Fueron llamados «yanaconas «.

Las Reducciones. — Eran pueblos habitados exclusivamente por indígenas gobernados por sus caciques. Los únicos blancos que vivían entre ellos eran el corregidor) encargado de recaudar los tributos, y un sacerdote que les enseñaba el Evangelio.

Las Misiones. — Eran poblaciones indígenas fundadas por los misioneros de diversas órdenes religiosas para civilizar a los naturales.