Desembarco en Normandía

Origen y Organización de los Kibbutz en Israel Granjas Colectivas

Objetivos y Organización de las Granjas Colectivas de Israel- Los Kibbutz Judíos

El joven Estado de Israel debe su notable florecimiento a su agricultura colectiva: miles de israelíes dedican todas sus fuerzas a los kibbutz, donde el trabajo colectivo no sólo ha conseguido fertilizar el suelo del desierto, sino también favorecer el impulso económico y social de la nación a un ritmo verdaderamente sorprendente

Desde los primeros momentos de su existencia, el nuevo Estado de Israel hubo de enfrentarse a serios problemas económicos, cuya gravedad aumentó por el hecho de que el país había permanecido durante siglos en el abandono. Del rico país cantado por la Biblia sólo quedaban pantanos y tierras incultas que habían perdido su fertilidad natural.

Como la mayoría de los pueblos establecidos a orillas del Mediterráneo vivían principalmente de los recursos de la agricultura, y el rendimiento de la pesca era hipotético, la situación era poco brillante. Dado que la región goza de un clima subtropical que a veces ocasiona abundantes lluvias, pero también sequías catastróficas y el paisaje es extremadamente variado e incluso montañoso, se comprende que todo dependiera del ejercicio de la agricultura y, sobre todo, de un gran esfuerzo.

Los sionistas sabían que el Estado de Israel sobreviviría sólo a costa de una agricultura intensiva, que sería la base de la economía nacional. Como la mayoría de inmigrantes eran originarios de países de Europa oriental, el Estado recibió una estructura socialista, pero con un sistema económico de carácter democrático, como reacción contra el antisemitismo que hacía estragos, sobre todo, en los países no democráticos.

Esta ideología impuso a la población la «religión» del trabajo. El retorno a la tierra se convirtió en la regla de oro del pueblo judío. El renacimiento y notable desarrollo de la nación judía no se pueden comprender sino en función de la organización colectiva o cooperativa de la comunidad agrícola: los kibbutz y los moshav son fundamentales en el poder de Israel.

El sueño judío de regresar a la Tierra Prometida se hizo realidad en 1948. El sionismo triunfó a pesar de los pogroms y de la hostilidad de las naciones árabes vecinas. El rápido desarrollo del joven Estado no sólo se debe a la perseverancia de que dieron prueba sus fundadores, sino, sobre todo, a la organización colectiva de la agricultura.

Interrogada sobre la situación económica de su país, la señora Golda Meir (imagen abajo), antigua ministra de Asuntos Exteriores de Israel, sorprendió a los periodistas por la nobleza de sus palabras: «Tenemos un ideal,  una misión,  que determina el sentido de nuestra vida. El mundo nos juzgará pollos valores morales y espirituales que se desprendan de los progresos realizados por mi país y mi pueblo».

Golda Meir Ministra de Israel

Haber vencido el suelo es, indiscutiblemente, la más impresionante de todas las victorias judías. Al principio de su existencia, Israel se vio enfrentado a una tarea casi insuperable: no había duda de que un individuo que actuara por su propia cuenta nunca realizaría su empresa. Sólo una acción común podría tener un resultado   positivo.

El   Estado   de Israel   se  vio,   pues,   forzado   a adoptar la idea de una agricultura colectiva o cooperativa. Admitido esto, el amor a la patria se asoció a los principios de igualdad social, justicia y fraternidad. La primera puesta en práctica de esta idea se había realizado ya en   1868   bajo   la   dirección   del francés Charles Netter, quien fundó   cerca   de   Jaffa   la   primera granja colectiva.

En  1899 había ya 22. El sionismo trajo consigo la creación del Fondo Nacional Judío, destinado a reunir fondos para la compra de tierras en Palestina. Todos los israelitas de la diáspora  (judíos extendidos por todo el mundo), ricos o pobres, tenían  que  ceder una parte  de sus ingresos.

En cincuenta y tres años, el Fondo compró a propietarios árabes 335.000 ha de tierras. Esas tierras se concedieron con ciertas condiciones. Poco a poco se adoptaron sistemas de explotación los más eficaces de los cuales parecen haber sido los practicados en los kibbutz. Ya hemos dicho que la idea la habían lanzado los sionistas originarios de Europa oriental. Además, el aspecto socialista afectaba más el valor del trabajo que la lucha de clases.

La unión de los «Trabajadores de Sión» con «Los Trabajadores Jóvenes» originó la creación de un a modo de partido laborista, el Mapai, que sigue en el poder. A partir de 1920, el movimiento colectivista salió de su fase experimental.

En 1922, en Israel había 22 kibbutzim que daban trabajo a 1.200 personas. Tres años después, 25 kibbutzim con 2.300 trabajadores que habían rescatado al desierto 7.500 ha. En 1957, el número de kibbutzim había pasado de 228, y 79.000 personas trabajaban 180.000 ha. El kibbutz es una granja colectiva basada en el principio de la propiedad en común de los medios de producción.

El trabajo no está remunerado: los miembros de la comunidad aptos para el trabajo ponen al servicio de la empresa la fuerza física y la competencia. A cambio, la empresa cubre todas sus necesidades: alojamiento, comida, descanso, educación de los hijos, asistencia médica, etc. La asamblea general, que comprende a todos los miembros, tanto hombres como mujeres, constituye el poder legislativo.

La asamblea ejerce la administración, designa sus comisiones y se encarga de todas las tareas cotidianas. Las cuestiones en litigio son examinadas y sometidas a votación. Cada noche se reparte el trabajo. Las tareas empiezan al amanecer y sólo se interrumpen para desayunarse y comer. El trabajo cesa hacia las cinco de la tarde, a fin de reservar suficiente tiempo libre para la vida familiar, sin olvidar las preocupaciones sociales y culturales.

Cada kibbutz dispone de una biblioteca, una discoteca, un cine, un teatro, un museo, una orquesta y una coral. Si el kibbutz adquiere demasiada importancia, se crea un nuevo núcleo en medio de tierras yermas. Entonces, para un centenar de personas empieza una nueva aventura, a pesar de que los ingenieros les ayudan en la realización de sus planes.

Toda la producción de los kibbutz se despacha por mediación de las cooperativas de venta. La población de los kibbutz sólo representa 5 % de la total de Israel, pero, aun así, las granjas colectivas constituyen la espina dorsal de este joven Estado. Los kibbutzim se dedican, además, a la creación de pequeñas industrias, como fábricas de conservas o de material agrícola. Desde 1948, al lado del kibbutz se creaba el pueblo cooperativo, llamado moshav.

Fuente Consulatada:
Enciclopedia Juvenil  Tomo I A Zeta Edit. Credsa

Biografia de Ariel Sharon Gobierno Primer Ministro de Israel

RESUMEN BIOGRÁFICO Y DE SU POLÍTICA DE GOBIERNO EN ISRAEL

Ariel Sharon nació el 26 de febrero 1928 en Kfar Malal, cerca de Jaffa en Palestina (bajo mandato británico) , fue un político israelí y general. Fue primer ministro de Israel del 17 de febrero de 2001 al 14 de abril de 2006. Murió el 11 de enero 2014. Fue uno de los fundadores del partido Likud de orientación derecha y se mostró un gran militar durante las guerras árabe-israelíes de 1948 a 1949, la de Suez en 1956, y en 1967 de los Seis Días y la de Yom Kipur en 1973. La vida de Ariel Sharon forma y arte de la historia del Estado de Israel, pues participó en todas las guerras que contribuyeron a consolidar esa nación como ¡potencia militen frente al mundo árabe.

ariel sharon

Ariel Sharon, líder del Likud, derrotó al candidato laborista, Ehud Barak, en las elecciones para primer ministro celebradas en Israel el 6 de febrero de 2001. Sus correligionarios le aplauden un día después de aquella victoria. El claro triunfo de su partido en los comicios anticipados de enero de 2003 garantizó su continuidad al frente del ejecutivo israelí.

Su familia, de origen judío-ruso, emigró a Palestina en 1922, cuando todavía estaba bajo mandato británico. Su padre, el agrónomo Samuel Sheinerman, y su madre, Vera, estudiante de medicina, de Mogilev en Bielorrusia, se establecieron en el kibutz de Kfar Malal, cerca de Tel Aviv, y cambiaron su apellido por el de Sharon.

Ambos habían experimentado en sus pogromos antijudíos infancia en la Rusia zarista de 1.903 a 1905. Ellos emigraron a Palestina en 1920 y se establecieron en 1922 en el moshav (aldea agrícola), donde nació en Kfar Malal, Ariel Sharon. Tenía una hermana mayor, llamada Judith Yehudit.

A los 14 años se unió a la fuerza de defensa judía Haganá y participó en las guerras árabe-israelíes de 1948, 1956, 1967 y 1973, lo que le significó su ascenso a general de ejército. Participó en la creación de la primera EEIF grupo local en Tel Aviv, la compañía de Edmond de Rothschild.

Durante la Guerra árabe-israelí de 1948, fue jefe del destacamento en la Brigada Alexandroni en la Haganá. Fue herido gravemente durante la Segunda Batalla de Latrun en contra de la Legión Árabe. En 1949, fue ascendido a comandante de la compañía y en 1951 llegó a oficial de los servicios secretos.

Después de estudiar en la Universidad Hebrea de Jerusalén, se le pidió volver al servicio activo al tomar el mando de la unidad 101, primera unidad de las fuerzas especiales israelíes. Según Uzi Benziman, Sharon tuvo un papel destacado en la formación de esta unidad. En 1952, Sharon habría tratado de iniciar su propia unidad de comando especializado en operaciones de represalia, pero sus superiores se habría opuesto a ella. Montó entonces una emboscada en la tierra, sin informar a sus superiores y que mas tarde, debido a sus actuaciones y lobros conseguidos, fue aceptada por  David Ben-Gurion, que le pide que llevar una unidad para actuar más allá de la línea de armisticio con Jordania.

El 14 de octubre de 1953, la Unidad 101  comandada por Ariel Sharon ataca la aldea de Qibya (o Kibia), ubicada en territorio jordano, a raíz de las incursiones palestinas contra Israel donde ocasionaron tres víctimas ( una mujer y dos niños) en Yahud en las afueras de Tel Aviv. Durante esta operación denominada Shoshana, murieron setenta personas  en su mayoría mujeres y niños. Muchos países condenaron la masacre, incluyendo  Estados Unidos y solicitando que los autores sean juzgados por este delito. Sharon escribió en su diario que había recibido órdenes que le pedían dureza en su accionar, pues «Qibya iba a ser un ejemplo para todos.»

La versión israelí fue cuestionada inmediatamente por los Estados Unidos y la ONU, el contraalmirante Vagn Bennike, observador de la ONU, llegó al lugar un día después de la masacre,y  denunció el procedimiento de la Unidad 101 durante su intervención bélica. El 24 de noviembre, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprueba resolución que condena a Israel y Estados Unidos suspender temporalmente la ayuda económica al Estado judío.

En 1956, durante la crisis del Canal de Suez, los israelíes cooperan en el intento de tomar el Canal de Suez por parte de las fuerzas expedicionarias franco-británicos tras su nacionalización por el presidente egipcio Nasser. Ariel Sharon organiza a la Brigada Paracaidista 202a y se distingue entre el personal por la prontitud con que las fuerzas actúan.

La brigada paracaidista Nahal 50, llega al Paso de Mitla en poder de una guarnición compuesta principalmente por funcionarios de aduanas y  guardias de fronteras, en su mayoría sudaneses. Estas  tropas paracaídistas comandadas por Rafael Eytan, bajo el mando de Ariel Sharon, fueron acusados ​​de haber ejecutado más de 200 prisioneros egipcios y sudaneses civiles capturados y  todos enterrados en fosas comunes. No hubo evidencia alguna sobre la responsabilidad de Ariel Sharon.

En 1957, con 29 años, se formó durante un año en la Escuela Militar de Camberley en el Reino Unido, a su regreso, estudió Derecho en la Universidad de Tel Aviv. En 1967, durante la Guerra de los Seis Días, mandó a una de las divisiones para que participan en la toma de Sinaí. Sharon adquiere gran prestigio entre su pueblo y se convierte en un hombre público. El comando lo reconoce como un gran estratega.

En 1971, Ariel Sharon  será responsable de poner fin a las actividades terroristas en la Franja de Gaza. Sus tropas matan a más de 100 civiles palestinos y encarcelan a otros cientos.

En 1973,  Egipto y Siria lanzaron un ataque sorpresa contra Israel en el día de la fiesta judía de Yom Kipur. Ariel Sharon toma la cabeza de una división de tanques y responde con urgencia organizando un contrataque.Esta guerra le aumenta aún mas su prestigio entre el público y confirma su talento como estratega, en particular después de varias maniobras por el cual su división cruzó el Canal de Suez y logra rodear y aislar al Tercer Ejército egipcio, dándole la victoria a los israelíes. Más tarde, en 1977, el presidente egipcio Anwar Sadat visita Jerusalén para  la firma de la paz con Israel.

Ariel Sharon fue elegido miembro de la Knesset (parlamento israelí) en 1973 en la lista del Likud, cargo que abandonó en 1974 después de haber sido llamado por el primer ministro Yitzhak Rabin para convertirse en asesor especial de la seguridad.

En 1974,  dirigió personalmente un grupo de colonos para establecer un puesto de avanzada ilegal cerca de Nablus. Este comporyamiento se repitirá varias veces. El ministro de Agricultura Menachem Begin en 1977, permite  la masiva expansión de los asentamientos agrícolas de judíos en la Ribera Occidental y Gaza. Bajo su liderazgo, entre 1977 y 1981, más de 25.000 judíos se establecieron en los territorios ocupados nombradas en las operaciones Jumbo, Judea y Samaria o Meteor.

Fue reelegido diputado de 1977. En 1982 fue ministro de Defensa. Después de repetidos ataques a las organizaciones palestinas a lo largo de la frontera con el Líbano, el ejército israelí invadió Líbano para expulsar permanentemente a la OLP, (operación «Paz de Galilea«), que causó la muerte de cerca de 20 mil civiles árabes.Autorizó el ataque a los campos de refugiados de Sabra y Shatila, a las afueras de Beirut, donde el ejército israelí masacró a cerca de dos mil niños, mujeres y ancianos palestinos.Más de 500.000 israelíes se manifiestan contra la masacre.

El 8 de febrero de 1983, la comisión oficial de investigación liderado por el presidente de la Corte Suprema, el juez Yitzhak Kahan, publica un informe. donde se refiere a la «responsabilidad personal» de Sharon, por «no haber ordenado que se tomen las medidas adecuadas para prevenir masacres potenciales», por lo que se vio obligado a dimitir ,  ensombrecido su vida política por varios años.

De 1990 a 1992 fue Ministro de Construcción y Desarrollo Regional y Presidente del Comité Ministerial sobre Inmigración y Absorción. Tras la caída de la Unión Soviética y las olas de inmigración procedentes de Rusia, inicia y lleva a cabo un programa que incluye la construcción de 144.000 apartamentos para absorber a los inmigrantes en todo el país.

A partir de 1992-1996, durante el período de los Acuerdos de Oslo, es miembro del Comité de la Knesset de Defensa y Asuntos Exteriores.

LOS ACUERDOS DE OSLO: A partir de 1993, Oslo acogió negociaciones secretas entre los representantes de la OLP y los diplomáticos ¡sraelíes. Estos encuentros, cuando la opinión pública israelí los conoció en el verano de 1993, suscitaron emoción y también escándalo: ¿Al aceptar negociar con una «organización terrorista», el gobierno no acababa de romper un tabú de la política exterior de Israel? Los acuerdos de Oslo preveían la instauración de una administración palestina que gobernase inícialmente la ciudad de Jericó y la zona de Gaza. Al mismo tiempo, la OLP renunciaba al terrorismo y se comprometía a buscar una solución pacífica. Después del encuentro de Washington entre Rabin y Arafát, el 13 de septiembre de 1993, se firmaron los acuerdos de Oslo I, el 4 de mayo de 1994, y los de Oslo II, el 28 de septiembre de 1995. El asesinato de Itzhak Rabin infligió un severo golpe al proceso de paz.

En 1996, Ariel Sharon, fue nombrado Ministro de Infraestructura Nacional y participó en acciones de empresas conjuntas con Jordania, Egipto y los palestinos. También es presidente del Comité Ministerial para el Avance de los beduinos.

En 1998, Ariel Sharon, fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores y dirigió las negociaciones con la Autoridad Palestina. Como ministro de Relaciones Exteriores, trabajo con otros líderes de mundo, para organizar un proceso de paz en la región, pero fue en vano. Trabajó un proyecto de agua (Flagship) financiado por la comunidad internacional para encontrar una solución a la crisis del agua en esa zona y que sirvió como base para iniciar  relaciones pacíficas entre Israel, Jordania y los palestinos.

Después de la elección del primer ministro Ehud Barak en mayo de 1999, Ariel Sharon se convierte en líder del partido Likud tras la dimisión de Benjamín Netanyahu, y que permanecerá en ese cargo hasta el año 2005. También es miembro del Comité de Defensa y Relaciones Exteriores Knesset.

El 28 de septiembre de 2000, en medio un clima de pesimismo, Ariel Sharon realizó una visita a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén o Monte del Templo, considerado sagrado por judíos, musulmanes y cristianos. Situado en el casco viejo de Jerusalén, el sitio constituye el nexo entre los barrios judío y musulmán, y ha sido reclamado por ambos pueblos: tercera ciudad santa para musulmanes y sitio del templo de Salomón para los judíos.

El provocativo gesto de Sharon dejaba entrever que Jerusalén sería innegociable para la ortodoxia judía, hecho que dio paso a enfrentamientos en el recinto y en todos los territorios palestinos. Se inició así la Segunda Intifada, con una espiral de violencia caracterizada por represalias y contrarrepresalias, y la polarización entre israelíes y palestinos.

Respecto a su responsabilidad en el estallido de la segunda Intifada se discute hasta hoy. Algunos comentaristas israelíes y otros internacionales creen que sólo fue un pretexto para desencadenar una insurrección preparada por Yasser Arafat tras el fracaso de las negociaciones de Camp David en el verano de 2000 y después de 8 años de convenios infructuosos. Otros analistas excluyen el carácter premeditado de la sublevación y piensan que fue una reacción espontánea del pueblo palestino. El 7 de octubre de 2000, el Consejo de Seguridad de la ONU, en la adopción de la Resolución 1322 (2000), deplora la provocación del líder del Likud y la violencia que se produjo.

El 13 de noviembre de 2000, en preparación para la campaña electoral, dijo en una reunión en el New York Post: «Estoy a favor de una paz duradera», dijo: «Unidos, creo que podemos ganar la batalla por la paz. Pero debe ser una paz diferente, una con el pleno reconocimiento de los derechos de los judíos en su primera y única tierra: paz con seguridad para las generaciones y paz con una Jerusalén unida como capital eterna e indivisible del pueblo judío en el Estado de Israel para siempre».

Después de una larga carrera política, se convirtió en primer ministro en marzo de 2001 después de veintiocho estallidos en la segunda Intifada. Al final de la segunda Intifada, se implementa la retirada unilateral israelí de la Franja de Gaza.

En 2001, Ariel Sharon fue elegido primer ministro del Estado de Israel en un programa sobre todo en materia de seguridad contra el terrorismo palestino. Fue reelegido en marzo de 2003, tras las elecciones anticipadas.

Durante 2002 y en el marco de una política represiva hacia la segunda Intifada, el gobierno de Ariel Sharon inició la construcción de un muro para frenar las incursiones terroristas a territorio israelí. Proyectado en más de 650 km de longitud para separar Israel de Cisjordania, el muro fue declarado ilegal por el Tribunal internacional de justicia de La Haya (2004), pues la barrera en algunos tramos  invade el territorio palestino, separaa familias y también  impide el acceso a las fuentes de trabajo.

El dictamen del Tribunal, afirma que «el muro, tanto por el recorrido elegido como por el régimen asociado, infringe gravemente numerosos derechos de los palestinos que residen en los territorios ocupados por Israel». En la actualidad, el muro o «valla de seguridad», está construído por una mezcla de alambradas, barreras electrónicas, muros de hormigón y torres con equipos de vigilancia cada 300 metros.

Para Israel, el muro constituye una necesidad de seguridad contra el terrorismo, mientras que para los palestinos, éste contribuye a su situación de aislamiento e impide, de facto, la creación de un Estado palestino unitario.

En 2004, poco después de la muerte de Yasser Arafat, comenzaron las conversaciones de paz con el nuevo liderazgo de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas. Mientras tanto, Sharon anunció su determinación de llevar a cabo una retirada unilateral de los asentamientos israelíes de la Franja de Gaza.

El 25 de octubre de 2004 pronunció un discurso en la Knesset, donde afirma: «Como alguien que ha participado de todas las guerras del Estado de Israel, vi los horrores de las guerras. Vi el miedo de las guerras. Vi a mis mejores amigos morir en batallas. Dos veces fui seriamente herido” ¿Fue un genocida? Por supuesto que no. Quienes así lo tachan no pueden explicar convincentemente porqué lo hacen, en qué hechos se apoyan, cuál evidencia reúnen para sus afirmaciones, en cuáles fechas llevó a cabo el supuesto genocidio. Pura propaganda judeofóbica anti-israelí que sirve a los intereses enemigos.»

En medio de las vicisitudes políticas, Sharon, el guerrero mítico de la generación de 1948, sufrió un microinfarto cerebral en diciembre de 2005, del cual se recuperó. Sin embargo, unas semanas después, el 4 de enero de 2006, tuvo una hemorragia cerebral masiva que lo mantuvo en estado vegetal.

El primer ministro israelí, de 77 años, se encuentra nuevamente hospitalizado en Jerusalén con un ataque calificado como «grave» por su médico personal. Es operado en la noche del 4 al 5 de enero de 2006. Sharon entra en un «coma profundo en terapia intensiva» durante varios días «con el fin de mantener una baja presión en el cráneo».Después de casi cinco meses en coma, fue trasladado al 28 de mayo de 2006 a Sheba Medical Center Hospital de Tel Hashomer.

El 14 de abril 2006 debido a su estado de inconciencia, se lo declara inepto para desempeñar su cargo de primer ministro, y lo pierde oficialmente, de acuerdo con la ley israelí que impone como máximo un período transitorio de 100 días. El puesto permanece vacante , hasta que el vice ministro Ehud Olmert lo reemplaza en sus funciones.

Israel Maimon, jefe de personal de la Ariel Sharon anunció rápidamente que sus poderes fueron transferidos al viceprimer ministro Ehud Olmert. El público israelí sigue de cerca la a evolución de la salud de Sharon hora por hora, mientras que su hospitalización se prolonga cada día sin mejoría.

Después de mucho tiempo , el 12 de noviembre de 2010, fue trasladado a su domicilio, sin embargo, el costo de la hospitalización a domicilio (estimada en casi 300.000 euros al año) se considera prohibitivo y es transportado al hospital unos días más tarde.

Este largo período  de estado de coma siguió hasta el año 2014. Pesaba poco mas de 50Kg. , no necesitaba asistencia respiratoria y respondía a ciertos estímulos, incluso en 2013 los especialistas en neurociencia israelíes detectaron una » actividad cerebral significativa» , pero de todas maneras su salud no evolucionaba. En enero de 2014 sufre problemas renales por lo que debió ser sometido a una cirugía de urgencia. Lamentablemente el cuadro clínico se complicó y los médido tenían cada día menos esperanzas.

El sábado, 11 de enero 2014, los medios de comunicación israelíes anunciaron la muerte del ex primer ministro Ariel Sharon, de 85 años de edad. El funeral tendrá lugar en Ariel Sharon el Lunes, 13 de enero, 2014. Los países occidentales, Rusia y las Naciones Unidas rindieron un homenaje a la memoria de Ariel Sharon.

Colonialismo Británico en Sudáfrica Política de Cecil Rhodes

CECIL RHODES Y EL IMPERIALISMO BRITÁNICO EN EL SURDÁFRICA

A partir de 1870 se produjo una expansión territorial sin precedentes de los países europeos. Las grandes potencias occidentales exploraron y conquistaron territorios en todos los continentes y enviaron personas, capitales y productos industriales a todo el planeta.

La superioridad técnica y militar les permitió imponer su ley y dominar fácilmente.

El choque entre los intereses imperialistas llegó a ser una de las características esenciales de la vida internacional. Hasta 1890 había numerosos territorios por ocupar y sólo unos pocos países habían entrado en la carrera colonial.

A medida, sin embargo, que la ocupación del mundo se completaba y aparecían otras potencias coloniales, las ambiciones y rivalidades por el dominio colonial fueron la principal fuente de tensiones y, en definitiva, una de las causas del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Además, la dominación colonial comenzó a ser contestada en muchos de los territorios colonizados y en el primer tercio del siglo XX nacieron los movimientos de liberación nacional que culminaron en el proceso descolonizador de la segunda mitad del siglo.

Pocos fundadores de imperios han poseído una personaliad tan acusada como Cecil Rhodes. Consagró toda su vida  a la realización de un gran proyecto: conquistar el mundo para la civilización anglosajona.

De este grandioso plan, se dedico a poner en práctica la pirmra fase, la formación de un África británica: partiendo de El Cabo, crear, desde luego, una sólida unión de toda el África Austral, ganar desde allí la región de los grandes lagos, y hacerse con Sudán y Egipto.

Ver: Biografia de Cecil Rhodes

Hijo de un pastor protestante, emigró a África a los diecisiete años de edad, donde consiguió hacer una inmensa fortuna absorbiendo un gran número de pequeñas empresas mineras, para englobarlas en la poderosa «De Beers Mining Co.».

Más que de riqueza, estaba sediento de poder, no amando el dinero sino por la fuerza que proporcionaba, y tenía el convencimiento de que no había hombre que no pudiera ser comprado, por lo cual la corrupción fue uno de sus medios habituales de acción.

Cecil John Rhodes (1853-1902), colonialista y financiero británico, uno de los principales promotores del dominio del Reino Unido en Sudáfrica.

En los momentos de la llegada del joven Rhodes al África Austral, en 1870, Inglaterra no poseía allí más que dos colonias: El Cabo y Natal.

Los antiguos habitantes del país, los boers, de origen holandés, habían emigrado hacia el Norte, fundando las colonias de Orange y del Transvaal, donde vivían, pacíficos y rudos, del cultivo de la tierra y de la cría de ganado.

El descubrimiento de oro y de diamantes en sus territorios trastornaría sus costumbres patriarcales. Despreciaban los bienes materiales, y esto fue su ruina. Aventureros y prospectores, llamados uitlanders, extranjeros para el país. Inglaterra, al principio, contemporizó: estaba ocupada en lucha, en el Norte, contra los feroces zulúes; había ocupado el distrito de Kimberley.

Cecil John Rhodes empleó su gran fortuna, obtenida con sus minas de diamantes de África, para expandir el dominio británico en el sur de este continente. Después de su muerte, ocurrida en 1902, gran parte de su capital fue destinado a la Universidad de Oxford para financiar las becas que llevan su nombre. Rhodes personificó el espíritu y la ambición colonial. A pesar de su delicada salud, estaba decidido a que el continente africano «desde Ciudad de El Cabo hasta El Cairo» estuviera bajo control británico, y consiguió frenar los intentos de otras potencias coloniales como Bélgica, Alemania, Países Bajos, Francia y Portugal.

Fue la energía de Cecil Rhodes, convertido en primer ministro del Gobierno de El Cabo, la que arrastró a sus compatriotas. Estimaba a los boers, pues había apreciado sus virtudes de laboriosidad y de firmeza. En cambio, despreciaba a los negros.

Los consideraba como unos monos, aunque unos monos útiles, susceptibles de convertirse en mano de obra. Y escribía acerca de ellos: «Debemos tratar a los indígenas, allí donde se encuentren en estado de barbarie, de un modo distinto del nuestro… Debemos ser sus señores».

Esta política inhumana ha pesado, y sigue pesando, gravemente sobre el porvenir del África Austral.

El primer ministro anexionó, en 1885, Bechuanalandia, y después hizo que se reconociera la propiedad de un inmenso territorio, situado al norte de Transvaal, que llamaría Rhodesia. Por último, estableció un protectorado sobre Nyassalandia.

La «Chartered», sociedad dirigida por Rhodes, impulsó toda la transformación del África Austral, protegiendo, al mismo tiempo, los intereses de los uitlanders. Pero, para federar todos los países, era preciso conseguir el concurso de los holandeses.

Estos, ahora cercados en sus dos colonias, se negaban, agrupados detrás de su indómito presidente Krüger, a toda concesión. Cecil Rhodes, abandonando su paciencia, dejó las manos libres a su amigo Jameson, quien, en 1895, trató de apoderarse de la capital del Norte, Johannesburgo, pero fracasó en la empresa.

Y esto fue el fin de Rhodes, obligado a retirarse. Sus últimos esfuerzos se centraron en la explotación de Rhodesia.

Sin embargo, después de la muerte de Rhodes, una costosa guerra produjo la unión de las Repúblicas del Norte con Natal y El Cabo. Krüger se había negado al reconocimiento de ningún derecho a los emigrantes que afluían al Transvaal.

El conflicto estalló en 1899; los boers invadieron Natal con sus milicias, agrupadas en comandos de 200 a 500 hombres, y cercaron a las guarniciones inglesas.

Falta de cohesión, la contraofensiva del cuerpo expedicionario británico fracasó. Pero los británicos, dirigidos por lord Robert, se rehicieron.

Incrementado su número por refuerzos considerables, vencieron a los holandeses en Paderberg, en febrero de 1900, en el curso de una ruda batalla que duró diez días.

La lucha continuó durante dos años más aún, en forma de guerrillas, siendo lord Kitchener quien acabó con ellas, implacablemente, sin vacilar siquiera en encerrar a familias enteras en los campos de concentración. Entonces, los dirigentes boers pidieron la paz, que se firmó en 1902.

Los blancos seguían siendo minoría, por lo que el porvenir de su dominación dependía de la reconciliación de los dos grupos objetivo que persiguió la política británia otorgando, en 1906, un estatuto de autono mía al Transvaal y a Orange.

En 1910, se fundó la Unión del África del Sur, que agrupaba a los boers y a los ingleses, a fin’ de que discutieran en común todos los problemas esenciales. En cuanto a otros inmensos territorios, Inglaterra se vio obligada a no ejercer sobre ellos más que un control lejano y teórico, dejándolos disponer de gobiernos propios.

Los «dominios» reconocían la soberanía británica, concedían   a   Inglaterra   valiosas ventajas económicas, al tiempo que las tierras vírgenes atraían el exceso de su población.

El Canadá fue el primero en acogerse, en 1867, al estatuto. El acta de la América británica del Norte creó un nuevo estado: la Confederación del Canadá. Australia, poblada por subditos británicos, se convirtió, en 1900, en «dominio británico», y después, en  1907, en  «dominio autónomo». Nueva Zelanda corrió la misma suerte.

Todos estos países se consideraron libremente asociados en una comunidad, reconociéndoseles también el derecho de secesión. Pero los ingleses, por lo que se refiere a los países «blancos», tenían confianza en su solidaridad de origen y de interesen económicos: los capitales de los «dominios» eran ingleses,y la metrópolis comprabaa las nuevas naciones una parte de su producción agrícola.

TESTIMONIO: Carta de Cecil Rhodes, colonizador de África, en 1895
Ayer fui al Est End de Londres (barriada obrera) y asistí a una asamblea de parados. En la reunión escuché muchos discursos exaltados que no hacían sino pedir pan, pan y pan. AI volver a casa estuve reflexionando sobre lo que había oído y me convencí más que nunca de la importancia del imperialismo. […]

La idea que tengo representa la solución al problema social, es decir, con tal de salvar a cuarenta millones de británicos de la guerra social, nosotros, los políticos coloniales, tenemos que tomar posesión de nuevos territorios para colocar el exceso de población, para encontrar nuevos mercados donde vender los productos de nuestras fábricas y nuestras minas. […] Si no queréis la guerra civil tenéis que convertiros en imperialistas.

PARA SABER MAS…
EL ORO Y DIAMANTE EN SUDÁFRICA

El descubrimiento de oro y diamantes en África del Sur y el desarrollo de las industrias que se hallan directa o indirectamente relacionadas con él, están vinculados a dos acontecimientos importantes.

En primer lugar, el conñicto con los ingleses en los albores del siglo XX y el enorme aumento del número de trabajadores negros, circunstancia a la que se unieron grandes dificultades.

El nombre de Cecil Rhodes (1853-1902) está ligado a la penetración inglesa en África del Sur. En 1871 se admitió su presencia en los campos diamantíferos de Kimberley, que acababan de ser descubiertos. Rápidamente hizo fortuna en ellos y consiguió que lo eligieran miembro del Parlamento de El Cabo.

En lo sucesivo, su fin sería conquistar la colonia de El Cabo, Natal e incluso toda África del Sur por cuenta de Inglaterra. De este modo se convirtió en el principal adversario de Paul Krüger, presidente del Transvaal y campeón del nacionalismo bóer.

Cecil Rhodes llegó a ejercer las funciones de primer ministro de la colonia de El Cabo y emprendió la tarea de someter numerosos territorios situados al norte de las Repúblicas bóers del Transvaal y el Estado libre de Orange, plantando así los jalones de la futura Rodhesia. Pero actuando de este modo, Cecil había cercado a los bóers, cuya hostilidad se ganó.

El resultado de su política fue permitir que Inglaterra conquistara toda África del Sur.

Pese a lo que se pueda pensar de la actitud de Inglaterra con respecto a los bóers, no debemos olvidar que los ingleses contribuyeron a hacer de África del Sur una importante potencia económica. Esta prosperidad se debió a la extracción de oro durante varias décadas.

Las capas auríferas menos profundas se encuentran a 1.200 m, pero algunas alcanzan 2.800 metros. La extracción a semejante profundidad ha sido posible por el hecho de que la temperatura sólo aumenta un grado cada 140 m. mientras que en otros lugares, el aumento es de un grado cada 33 metros.

A pesar de que el contenido en oro del mineral es bastante débil. la rentabilidad sigue siendo muy buena. El oro siempre es un valor seguro en los mercados mundiales, y los gastos de explotación son mínimos. Los sistemas artesanos de acuerdo con los cuales los buscadores lavaban la arena con la esperanza de encontrar pepitas, pertenecen a lo pasado. Aquí todo se realiza a gran escala.

El oro se extrae literalmente de la piedra, ya que cada año se sacan a la superficie millones de toneladas de mineral. Por otra parte, de los residuos de este mismo mineral aurífero se extrae el uranio.

África del Sur es el mayor productor de oro: los alrededores de Johannesburgo proporcionan 40 por ciento de la producción mundial. La producción total de África del Sur es de más de seiscientas toneladas anuales.

En la evolución de la humanidad, el oro representa un papel de primera importancia, a pesar de que carece de aplicación en la industria. Fundido en lingotes y depositado en cámaras acorazadas, este metal noble sirve de valor en cambio y garantía.

En cuanto a los diamantes, se encuentran en las regiones de Kimberley (desde 1850) y, sobre todo, en Pretoria. Se trata de piedras preciosas, pero también de diamantes industriales.

De los 350.000 obreros que trabajaban en la industria aurífera. 300.000 son bantúes. Los salarios de estos obreros bantúes eran muy bajos si se comparan con las normas europeas.

Por el contrario, en comparación con los salarios en vigor en el resto de África, estas remuneraciones eran las más elevadas.


Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

Ver: Biografia de Joseph Chamberlain

Los Catorce Puntos de Wilson Fin de la Primera Guerra Mundial

Los Catorce Puntos de Wilson
Fin de la Primera Guerra Mundial

Los Catorce Puntos de Wilson:

WILSON , presidente de ee.uu.En enero de 1918, el presidente Wilson presentó una propuesta de paz que tuvo un importante papel en el último año del conflicto. Era un llamado a todos los países del mundo para que se sumaran a la causa de los aliados sobre la base de un programa que consistía en Catorce Puntos:

Punto 1. Convenciones de paz realizadas públicamente y sin diplomacia secreta.

Punto 2. Libertad absoluta de navegación en los mares, lo mismo en tiempos de paz que de guerra, excepto en caso que estos se cierren por disposición internacional.

Punto 3. Supresión, hasta donde fuera posible, de todas las barreras económicas.

Punto 4. Garantías oportunas para que los armamentos se reduzcan a los estrictamente necesarios para la seguridad interna.

Punto 5. Solución imparcial de todas las reclamaciones coloniales basadas en el principio de que los intereses de la población deben pesar tanto como las justas reclamaciones del Gobierno cuyos derechos habrán de determinarse.

Punto 6. Evacuación de todo el territorio ruso y determinación independiente de su desarrollo y su política nacional.

Punto 7. Bélgica debe ser evacuada y restaurada.

Punto 8. Liberación de todo el territorio francés, restaurándose las partes invadidas, compensando la injusticia cometida en 1871 en la cuestión de Alsacia-Lorena.

Punto 9. Reajuste de las fronteras italianas sobre líneas claras de nacionalidad.

10. Oportunidad para el desarrollo autónomo de los pueblos de Austria y Hungría.

Punto 11. Rumania, Servia y Montenegro serán evacuadas restaurándose los territorios ocupados. Salida al mar para Servia y relaciones entre los Estados balcánicos que se establecerán sobre las líneas históricas de alianza y nacionalidad.

Punto 12. Las fronteras turcas del Imperio otomano deberán afirmarse por medio de una segura soberanía, con autonomía para las otras nacionalidades que deben recibir garantías; los Dardanelos permanecerán siempre abiertos como vía marítima libre para el comercio y los barcos de todas las naciones, bajo las correspondientes garantías internacionales.

Punto 13. Estado polaco independiente, que incluya todos los territorios habitados por pueblos indiscutiblemente polacos. Salida al mar de Polonia, cuya independencia e integridad territorial será garantizada por un acuerdo internacional.

Punto 14. Formación de una Asociación general de naciones cuyo objeto será conceder iguales garantías para la independencia política y la integridad territorial de todos los Estados, grandes o pequeños.

LA SOCIEDAD DE NACIONES
Resultaba una ironía del destino que el presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, del cual había partido la idea de la Sociedad de Naciones, y que había luchado por hacerla realidad, encontrara precisamente en su patria la mayor indiferencia. El pueblo norteamericano estaba cansado de las enojosas rencillas europeas y pensaba que los EE. UU. debían mantenerse al margen. Así pues, Washington quedó fuera del nuevo organismo.

Miembros fundadores de la Sociedad de Naciones eran los 32 países vencedores y 13 estados que se habían mantenido neutrales durante la guerra. En 1920 fue admitida Austria, en 1926 Alemania y en 1934 la Unión Soviética. Los acuerdos podían ser aprobados tanto por la Asamblea General, que se reunía con una periodicidad anual, y en la cual cada miembro poseía un voto, como por el Consejo permanente, del cual formaban parte Gran Bretaña, Francia, Italia y Japón, así como cuatro (posteriormente seis) miembros nombrados por la Asamblea General. La Sociedad de Naciones fijó desde 1936 su sede en Ginebra, en el Palacio de la Sociedad de Naciones (fotografía inferior), ocupado en la actualidad por diversos organismos de las Naciones Unidas.

Aunque la Sociedad de Naciones consiguió imponer su mediación en algunos conflictos leves, resultó impotente para detener la penetración japonesa en China (desde 1931) o la incursión italiana en Abisinia. No obstante, representó el primer gran intento de crear un foro internacional. Se disolvió en el año 1946 para dejar paso a la Organización de las Naciones Unidas.

¿QUIEN FUE WILSON THOMAS WOODROW?

Woodrow Thomas Wilson

Wilson, Thomas Woodrow
Político (1856-1924)

Estadista estadounidense, nacido en Virginia; ejerció la profesión de abogado y fue  profesor  de Derecho  y  rector de la Universidad de Princeton. Mientras desempeñaba este cargo decidió entrar en la política, y poco después fue elegido gobernador de Nueva Jersey por el Partido Demócrata.

Sus reformas encontraron una férrea resistencia entre los sectores más poderosos de la población, no obstante lo cual él prosiguió inflexiblemente su lucha contra los grandes bancos y los poderosos financistas de Wall Street, aun desde la primera magistratura de su país para la cual fue elegido en 1912. Dos años después estalló la Primera Guerra Mundial y Wilson, convencidamente pacifista, procuró mantener a su país apartado de la lucha; pero en 1917 debió intervenir a causa de los ataques de Alemania, que hundía los barcos estadounidenses.

Durante todos estos años ya se habían alzado voces que exigían la formación de un organismo que evitase nuevas guerras; en 1918, Wilson condensó los principios de su idea acerca de ésto, en su famosa Declaración de los Catorce Puntos, donde establecía las medidas que debían tomarse para lograr la paz mundial. Durante la conferencia, celebrada al fin de la guerra en Europa, Wilson debió luchar contra la dureza vengadora de Clemenceau, a pesar de lo cual pudo salvar las proposiciones más importantes de sus Catorce Puntos, lo cual constituyó el punto de partida de la Liga de Naciones, organismo que desde su sede en Ginebra resolvió muchos conflictos internacionales.

Su inspirador mereció el Premio Nobel de la Paz, en 1919.

Síntesis de la 2° Guerra Mundial

Liga Espartaquista Golpe a la Republica de Weimar Rosa de Luxemburgo

Liga Espartaquista – Golpe a la República de Weimar

La insurrección espartaquista. En noviembre de 1918 los ejércitos alemanes se retiraban derrotados de todos los frentes de combate. Un grupo de marineros de Kiel, siguiendo el ejemplo de los revolucionarios rusos, formó un soviet que decidió abandonar la guerra. Desde entonces, se sucedieron levantamientos en diversas regiones de Alemania. El más importante fue organizado el 5 de enero de 1919, por la Liga Espartaquista (por Espartaco). Tuvo como centro la ciudad de Berlín. Durante una semana combatieron grupos de obreros y soldados espartaquistas contra el ejército. Luego de la derrota de los insurrectos, los dirigentes socialistas Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg fueron detenidos y, a las pocas horas, asesinados.

ACONTECIMIENTOS: A principios de 1919, Alemania parecía un estado leninista. El kaiser Guillermo había abdicado, el país estaba gobernado por los seis diputados de la Junta del Pueblo y los Rate (»soviets») de trabajadores ocupaban las fábricas. Pero no era Rusia.

El 19 de febrero se celebraron elecciones para la Asamblea Nacional. No había habido expropiaciones ni purgas de los burócratas del régimen anterior ni de los oficiales militares (que deberían haber sido desacreditados por la reciente derrota del ejército en la Primera Guerra Mundial).

Liga Espartaquista Golpe a la Republica de Weimar Rosa de LuxemburgoEstos oficiales le parecían a Friedrich Ebert, el socialdemócrata moderado que dirigía la junta de gobierno, la mejor defensa contra un golpe de estado de tipo bolchevique. Unos días antes de las elecciones, Ebert les pidió ayuda ante la posibilidad de un golpe de estas características.

La alianza facilitó el camino para el ascenso de los nazis.

La conmoción empezó en diciembre de 1918 cuando la División de la Marina del Pueblo (un millar de marinos y un número similar de partidarios) fue a Berlín para «proteger» al gobierno y apoyar a los tres miembros socialistas independientes de la junta contra sus colegas, más modernos.

Ebert pidió a los marinos que se marcharan; cuando se amotinaron, llamó a las tropas leales. Pero los miles de manifestantes obligaron a los soldados a retirarse y los independientes de la junta dimitieron para protestar. El jefe de policía de Berlín fue fusilado.

El 5 de enero los extremistas llenaron las calles y se apropiaron de los periódicos. El Partido Comunista, con una semana de antigüedad (oficialmente era la Liga Espartaco, de extrema izquierda) depuso al Consejo. El alzamiento fue conocido como la «revuelta de los espartaquistas».

Los comunistas se hallaban menos unidos de lo que parecía. Muchos se oponían a las tácticas bolcheviques, como Rosa Luxemburg (o Luxemburgo), una de los lideres izquierdistas más elocuentes y fundadora del grupo Espartaco. Sin embargo, la facción de Luxemburg fue anulada por la facción favorable al golpe, liderada por Karl Liebknecht (cuyo seudónimo «Espartaco» había dado nombre a la liga). Liga Espartaquista Golpe a la Republica de Weimar Rosa de Luxemburgo

Liga Espartaquista Golpe a la Republica de Weimar Rosa de LuxemburgoPreso del pánico, Ebert autorizó al ministro de Defensa, Gustav Noske, para que llamara al Freikorps, un grupo recién formado de mercenarios dirigido por oficiales del kaiser.

Noske asumió la responsabilidad y dijo: «Supongo que alguien tiene que ser el cerdo». Entre los ejecutados se hallaban Rosa Luxemburg (imagen iqz.) y Liebknecht (imagen der.). El Freikorps mató a otros 1.200 berlineses en los dos meses siguientes. Luego aplastó una rebelión en Baviera.

Las elecciones se realizaron y Ebert se convirtió en presidente. La capital de la nueva república fue Weimar, la ciudad del escritor Goethe. Su constitución era una de las más liberales del mundo, pero la milicia estaba en manos de hombres que despreciaban el liberalismo, el socialismo, el comunismo y la democracia. Los mismos hombres que contribuirían al ascenso de Adolfo Hitler al poder.

El estilo de vida americano Causas Historia Caracteristicas

El estilo de Vida Americano: Características

Durante la era de posguerra, la sociedad occidental presenció un cambio notoriamente veloz. Productos de nuevas tecnologías —como las computadoras, los televisores, los jets, los dispositivos anticonceptivos y las nuevas técnica quirúrgicas— alteraron de manera drástica y rápida el ritmo y la naturaleza de la vida humana. Los apresurados cambios de la sociedad de la posguerra, fomentados por los avances científicos y el raudo crecimiento económico, hicieron que varias personas pensaran que era una nueva sociedad. Llamada por algunos sociedad tecnocrática y por otros sociedad de consumo, la sociedad occidental de posguerra se caracterizó por una cambiante estructura social y nuevos movimientos hacia el cambio.

EL ESTILO DE VIDA NORTEAMERICANO:

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo.

estatua de la libertad en ee.uu.

Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

Todo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios. Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano). Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese estilo fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia.

Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60. Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

El Turismo:

La gente comenzó a vivir mejor y contaba con dinero para gastarlo, por lo que solicitaba mas tiempo libre, por lo que se dedujeron la cantidad de horas de trabajo diarias en una novena parte. Los americanos ahora buscaban nuevas actividades deportivas, culturales y mucha recreación, cuyo objetivo mas destacado fue el turismo.

El turismo era una de las industrias de más rápido crecimiento en todo el mundo. En los diez años entre 1962 y 1972, el gasto en turismo se triplicó. En algunos casos, el muy alto incremento anual en los ingresos por turismo reflejaba un punto de partida bajo, en otros continuaba aumentando desde un nivel que había sido alto. España, por ejemplo, que había acogido a 200.000 turistas en 1930 y 6 millones en 1960, recibió a 33 millones en 1973.

Los otros países «baratos» del Mediterráneo, entre los que se encontraban Grecia, Turquía, Malta, Israel, Chipre y Portugal, así como el Norte de África, también registraron incrementos. México y las Bahamas tuvieron la misma experiencia que el hemisferio occidental. Las tasas de crecimiento eran menores en algunas zonas de las tradicionales de vacaciones, como Austria, Suiza, Francia e Italia.

En estos países, el turismo de invierno experimentó una rápida expansión. En Alemania Occidental, por ejemplo, donde en 1960-1961, 565.000 personas pasaron sus vacaciones de invierno, la cifra alcanzó los 3.157.000 en 1975-1976. Sin embargo, incluso en 1976, los países desarrollados seguían recogiendo el 83 por ciento de los ingresos del turismo, frente al 17 por ciento de los países en vías de desarrollo. Se trataba de una forma de gasto que quedaba limitada a los países más ricos; para algunos de los países más pobres se estaba convirtiendo en una fuente vital de ingresos.

En Europa, el esquí, que una vez fue un deporte exclusivo de los muy ricos y muy privilegiados y de un pequeño número de deportistas fanáticos, se convirtió en un deporte de masas, y más y más personas podían permitirse unas segundas vacaciones durante el invierno y viajar al extranjero para disfrutarlas. Pero las condiciones bajo las cuales tenía lugar el esquí cambiaron a medida que atraía un número cada vez mayor de personas. El viaje hasta el lugar empezó a estar congestionado y era cada vez más incómodo, y los pueblos alpinos que en un tiempo fueron tranquilos se convirtieron en municipios concurridos a medida que se construían hoteles de hormigón para alojar a los turistas.

La explosión de la educación

Es posible considerar la creciente provisión de educación como otra manera en que las personas utilizaron la creciente cantidad de bienes y servicios que ahora estaban a su disposición. La educación puede considerarse como algo valioso por sí mismo, así como un medio para aumentar la productividad de la mano de obra a largo plazo. En el boom de la posguerra, se produjo una verdadera explosión en el número de personas que acudían a las universidades u otros institutos de educación superior.

Estados Unidos llevaba la delantera en este aspecto, gastando una proporción de la renta nacional per ca-pita superior a la de otros países para la educación, y conservando esta delantera incluso cuando el resto del mundo occidental avanzó. Este énfasis en la educación se ha considerado como una alternativa a la provisión de otros servicios sociales, para los cuales Estados Unidos estaba rezagado, quizás como reflejo de la preferencia estadounidense por la autoayuda individual frente a la asistencia social.

En el año 1960, Estados Unidos gastó un 5,3 por ciento de su renta nacional en educación, comparado con el 5 por ciento en Suecia y el 4,7 por ciento en Holanda; la mayor parte del resto de Europa, así como Japón, gastaba entre el 4,5 y el 3,5 por ciento. En los siguientes años, la proporción de alumnos de escuelas secundarias entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años en 13 países desarrollados del Oeste y Norte de Europa aumentó enormemente, la proporción de los estudiantes a nivel universitario con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años casi se duplicó.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

 Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la  televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determina das marcas de productos. Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos.

Incluso, las manifestaciones artísticas  como la música, el cine, el teatro o la literatura,  eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía la comercial sobre lo artístico.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

Principales Sucesos en la Décadas del 50 y 60

Principales Sucesos en la Décadas del 50 y 60

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
La Persecución al Comunismo:

Cuando en 1945 Truman ordenó la destrucción de Hiroshima y Nagasaki con las dos únicas bombas atómicas entonces disponibles, muchos vieron en aquellos holocaustos de dos ciudades con todos sus habitantes una brutalidad innecesaria —Tokio estaba ya gestionando desesperadamente su rendición—, sólo explicable como una severa advertencia a Moscú. ¿Fue, en realidad, como se ha sostenido desde entonces muchas veces, el primer acto de la «guerra fría»?. Como Moscú no pareció impresionarse mucho ni cedió un ápice en sus rígidas actitudes, la excitación en Estados Unidos aumentó rápidamente.

La Unión Soviética dejó de ser el «valiente aliado» para convertirse en el «enemigo potencial» frente al que todas las precauciones eran pocas. Empezaron las diatribas antisoviéticas y las recién nacidas Naciones Unidas se convirtieron en el escenario de virulentas grescas oratorias. Aparecieron una serie de «ideólogos» que justificaban cualquier medida que se tomara en defensa de la «amenazada democracia» contra la «infiltración comunista». El mundo seguía agitadísimo. En Washington se votaban uno tras otro crédito para la defensa y se aprobaba el Plan Marshall de ayuda económica para evitar que la postrada Europa occidental, en la que había fuertes partidos obreros, cayera en poder del comunismo. En China se ayudaba a Chiang Kai-shek, cada vez más enzarzado en su lucha contra Mao Tse-tung y su gente.

Seguía confiándose, sin embargo, en el «monopolio de la bomba atómica» que Estados Unidos ejercía. Algunos hablaban inclusive de una «guerra preventiva», que, al amparo de este monopolio, metiera en cintura a Moscú antes de que fuera tarde. Entretanto se multiplicaban las precauciones para que ningún «secreto atómico» llegara a los soviéticos, a los que se describía con frecuencia como incapaces de dominar la alta tecnología atómica.

De poco servía entonces que se dijera, inclusive por el mismo Einstein, que la desintegración del átomo no era ningún secreto desde comienzos del siglo y que cualquiera a quien se procuraran los costosos medios necesarios podía fabricar bombas como las de Hiroshima y Nagasaki. Ser científico en Estados Unidos comenzó a ser casi tan duro y arriesgado como ser comunista.

El año 1949 fue en más de un aspecto un año decisivo. Porque, entre otros importantes acontecimientos, presenció la derrota final de Chiang Kai-shek y el nacimiento de la República Popular China. Y presenció también, mientras se organizaba rápidamente la alianza militar de la NATO y se creaba la República Federal Alemana, el estallido de la primer abomba atómica soviética. ¡Había desaparecido el monopolio atómico de Estados Unidos! Comenzó una frenética carrera nuclear. No había tiempo que perder.

Porque al año siguiente comenzó la guerra de Corea. Washington, entonces dominante en la organización mundial, consiguió, al amparo de un error táctico de Moscú —se había retirado del Consejo de Seguridad como protesta contra los obstáculos que se ponían al reconocimiento del Pekín comunista como representación de China—, llevar la bandera de las Naciones Unidas a la península asiática.

Pekín era un «agresor». La guerra de Corea —1950-1953—, muy cruenta, de muchos vaivenes y terminada en una especie de empate, supuso para Estados Unidos, lanzado a un nuevo esfuerzo bélico, un período de prosperidad económica, pero también puso de manifiesto que el «peligro comunista» se acentuaba. Perdido el monopolio atómico, había que ganar a los soviéticos en la carrera nuclear. Tenía que producirse la bomba H, infinitamente más poderosa que la bomba A. A la bomba atómica, producto de la «fisión» del átomo, sucedería la bomba de hidrógeno, producto de su «fusión», con una bomba atómica como detonante.

A los kilotones sucederían los megatones. Y, al mismo tiempo, se desarrollarían, utilizando los servicios del ex nazi Wernher von Braun, el creador de la V-2, los proyectiles balísticos intercontinentales, capaces de arrojar las bombas en cualquier lugar del planeta. Pero ¿quiénes habían facilitado a los soviéticos, considerados tan primitivos, los secretos de la bomba atómica?. Y ¿no resultaba sospechoso todo aquel que, amparándose en un falaz pacifismo, se opusiera a la carrera nuclear y propugnara un entendimiento con Moscú que la evitara? .Hubo dos casos dramáticos Principales Sucesos en la Décadas del 50 y 60 que contestaron a estas preguntas y pusieron al mismo tiempo de relieve el ambiente de histeria en el que ya la voz irónica de Joseph R. McCarthy parecía dominarlo todo.

Uno de estos casos fue el matrimonio formado por Ethel y Julius Rosenberg. Eran judíos, y no faltaban quienes recordaran las prevenciones de Hitler sobre la «conspiración judeo-marxista». Estos Rosenberg tenían algunos amigos entre el personal de la embajada soviética en Washington y de la delegación soviética ante las Naciones Unidas en Nueva York. El FBI investigó sigilosamente.

Finalmente se detuvo al matrimonio. Se le acusó de espionaje, de haber entregado a sus amigos soviéticos documentos relacionados con la bomba atómica. Poco importaba que los documentos base del proceso fueran de escasa importancia y estuvieran a fácil alcance de muchos. Aunque siempre protestaron de su inocencia, Ethel y Julius fueron condenados a muerte.

Ocurrió luego algo que sacudió a todas las conciencias. Se comunicó a los condenados, ya entre rejas inmediatas a la cámara de ejecución, que, si admitían su culpabilidad, el presidente Eisenhower estaría dispuesto a hacer uso de sus facultades de clemencia. Transcurrieron varios días muy tensos. Con temple impresionante, los Rosenberg resistieron todas las presiones e insistieron en su inocencia. Fueron electrocutados el 20 de junio de 1953. A su entierro apenas se atrevieron a asistir una docena de personas.

Sucesos del siglo xxEl segundo de estos casos fue el de J. Robert Oppenheimer, uno de los físicos más destacados de Estados Unidos y uno de «los padres de la bomba A». Había sido profesor de la Universidad de California y director del laboratorio de Los Álamos, donde se habían perfeccionado los artefactos que habían destruido a Hiroshima y Nagasaki. Estaba al frente del grupo de científicos que asesoraban a la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos.

Se declaró contrario a la fabricación de la bomba H. insistió en que debía negociarse con Moscú para poner término a una carrera que, a su juicio, llevaba a la humanidad a su perdición. Discutió ásperamente con su colega Edward Teller, para quien la bomba H debía constituir la prioridad máxima.

En el ambiente imperante, el pacifista Oppenheimer se hizo más que sospechoso. El 13 de abril de 1952, fue separado de todos sus cargos. Al margen de todos los equipos científicos dedicados a las aplicaciones prácticas de la física nuclear, quedó condenado a vegetar hasta su muerte. El maccarthysmo estaba triunfando en toda la línea.

En 1952, como una nueva advertencia a Moscú, Truman, ya en las postrimerías de su mandato, anunció que Estados Unidos estaba en posesión de la bomba H. El correspondiente estallido de produjo, después de una serie de preparativos espectaculares, en el atolón de Eniwetok, en el Pacífico, el 19 de noviembre. Fue imponente. Pero ¿quién pudo imaginarse que los soviéticos harían estallar su primera bomba H, sin espectacularidad alguna, apenas transcurridos ocho meses desde Eniwetok, exactamente el 12 de agosto de 1953? McCarthy tronitó como nunca.

La witchhunt, la «caza de brujas», se hizo furiosa. Pasó el tiempo. Terminó la guerra de Corea. Eisenhower proporcionó la paz, no totalmente satisfactoria, que había prometido para alcanzar la Casa Blanca. No era la victoria a la que, según el general Mac Arthur, nada podía reemplazar. Y en seguida sobrevinieron la derrota de los colonialistas franceses en Dien Bien Phu y los acuerdos de Ginebra de 1954. Washington se sintió obligado a llenar el hueco que Francia dejaba en el Sudeste de Asia.

Iba a comenzar otra «guerra local», tan desastrosa en tantos aspectos, tan larga que todavía dura: la de Vietnam. McCarthy seguía lanzando acusaciones a diestro y siniestro. Estaba ya en vísperas de su caída. Llegó el año 1957 y el mundo se vio sacudido por el primer Sputnik. Había comenzado la era espacial. ¡Y eran los soviéticos quienes la habían inaugurado! Se había pasado de los proyectiles balísticos intercontinentales a los satélites artificiales de la Tierra.

Había que comenzar otra carrera. Y que acostumbrarse a vivir en en incómodo «equilibrio del terror». Para entonces, sin embargo, Joseph R. McCarthy ya había desaparecido del escenario político norteamericano y el marccarthysmo, con su frenesí persecutorio, había caído en el descrédito.

Historia Creación de la Republica Popular China Resumen

Historia Creación de la Republica Popular China

Durante el siglo XIX, China había sido obligada por las potencias occidentales, mediante el uso de la fuerza, a otorgarle todo tipo de concesiones.

Entre 1839 y 1842, fue vencida por Gran Bretaña, en la llamada guerra del opio. Debido a esa derrota, debió entregar Hong-Kong a su vencedora y abrir sus puertos al comercio inglés.

En otras guerras libradas contra las grandes naciones occidentales y contra el Japón, China perdió Vietnam, Corea y Formosa.

Republica Popular China: Gran Salto AdelanteEsta constante serie de concesiones llevó al partido nacionalista chino, el Kuomitang (fundado por el dirigente Sun-Yat-Sen – imagen ), a derribar, en 1911, al milenario gobierno imperial residente en Pekín, para reemplazarlo por una República.

El programa republicano proponía, básicamente, recuperar el país para los chinos, combatir la corrupta dirigencia que acordaba con los europeos y evitar que China continuara entregando sus riquezas a los extranjeros.

Sin embargo, la situación en el interior del país siguió siendo caótica. Cada región era dirigida por caudillos locales, llamados los Señores de la Guerra, que combatían unos contra otros imponiendo sus ideas.

Si bien durante el siglo XIX China fue permanentemente agredida por el imperialismo europeo, durante la primera mitad del siglo XX, lo fue por el imperialismo japonés.

Los japoneses lograron ubicar a sus efectivos muy cerca del territorio chino en 1917, cuando numerosas tropas japonesas desembarcaron en Siberia Oriental, apenas comenzada la Revolución Rusa, para ayudar a los ejércitos zaristas rusos a derrotar a los bolcheviques.

La presencia militar japonesa en el Asia fue, a partir de ese momento, cada vez mayor. Su objetivo era ocupar el territorio chino.

Sin embargo, muy pronto los Estados Unidos y Gran Bretaña, que tenían importantes posesiones e intereses en el Extremo Oriente, cambiaron su política respecto a China.

Preocupados por el avance japonés en Asia, en la Conferencia de Washington (1922) formaron un frente destinado a contener al Japón. Así, obligaron a éste a limitar el crecimiento de su armada y a restituirle a China una base naval.

En 1921, en Shanghai, fue fundado el Partido Comunista Chino. Entre los doce miembros fundadores se encontraba el joven Mao-Tse-Tung, futuro conductor del comunismo chino.

En ese mismo año, se constituyó un nuevo gobierno en Cantón, que se opuso al existente en Pekín. Se buscó, de este modo, poner fin al desorden interior y al poder de los Señores de La guerra.

Hacia 1923, Sun Yat-Sen instaló un nuevo gobierno en Cantón, en el que participó el joven partido comunista chino.

En 1925, a la muerte de Sun Yat-sen, Chiang Kai-shek asumió el mando supremo del ejército nacionalista y, en poco tiempo, adoptó políticas anticomunistas.

En 1926, Chiang Kai-shek, ordenó el arresto de dirigentes comunistas y eliminó del ejército a los militares que simpatizaban con éstos.

En 1927, organizando unidades de combate obrero-campesinas, los comunistas crearon el germen de lo que, con el tiempo, fue el “ejército rojo”. En el Kuomintang, mientras tanto, la división entre nacionalistas y comunistas, inexistente en 1911, era cada vez más clara y profunda.

Comenzó entonces una verdadera caza de comunistas, cuyo centro fue la ciudad de Shanghai.

Pese a las persecuciones, los comunistas lograron colocar bajo su control distintas zonas del extenso territorio chino. Pronto, Mao se convirtió en el teórico político máximo del partido y en su conductor indiscutido.

En 1931, la situación política en China sufrió un violento cambio. Los japoneses iniciaron una invasión, sin previa declaración de guerra, que sólo concluyó con el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El ataque japonés alivió la situación de los comunistas de Mao, aunque éste en nombre del partido, en 1932, declaró la guerra a los japoneses.

Durante ese año el siguiente, Chiang comenzó un ataque que pretendió aniquilar a los comunistas Descuidó así la lucha contra los japoneses, lo que permitió que éstos ocuparan toda la Manchuria (región del Asia, perteneciente a China).

Mientras tanto, al borde del aniquilamiento, los comunistas iniciaron la retirada. De este modo, el partido comunista evitó su extinción.

LA REPÚBLICA POPULAR CHINA
China dio un vuelco fundamental en su Historia en 1949 cuando, después de una guerra civil, adoptó el comunismo. Su líder, Mao Tse-tung, gobernó hasta 1976. En un principio, dio un carácter stalinista a su gobierno, pero cuando el XX Congreso Comunista de la URSS criticó el stalinismo, Mao declaró rota su alianza con Moscú y comenzó la Revolución Cultura!, como una forma de dar a China una identidad socialista propia. Izquierda y derecha: carteles alusivos a la revolución.

Revolución China Biografía de Mao Tse Tung

El Plan Marshall Para La Recuperación Económica de Europa

El Plan Marshall Para La Recuperación Económica

El Plan Marshall, nombre popular del European Recovery Program (ERP), fue un plan de los Estados Unidos para la reconstrucción de los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa recibió el nombre del Secretario de estado de Estados Unidos George Marshall y fue diseñado principalmente por el Departamento de Estado.

El Plan Marshall Para La Recuperación EconómicaEL PLAN MARSHALL: Después de la segunda guerra mundial, Estados Unidos se vió en la necesidad de implementar un sistema de ayuda para la reconstrucción de Europa Occidental. Este plan conocido como “Plan Marshall”, era el nombre popular del “European Recovery Program” (ERP) y fue conocido así porque fue diseñado principalmente por el Secretario de Estado de Estados Unidos, el general George Marshall.

La clase dirigente de Estados Unidos y su presidente, Harry Truman, comenzaron a preocuparse por la pérdida de liderazgo en Europa. Las tensiones con los soviéticos era cada vez mayor, y estos últimos habían comenzado a influir en la política de casi toda Europa.

Estados Unidos, no podía esperar más para comenzar a socorrer económicamente a Europa. Y dos hechos político-militares ayudaron a decidirse a los norteamericanos. El primero, era el debilitamiento británico en el Mediterráneo, el Golfo Pérsico, el océano Indico y hasta en el pacífico. Además, el Reino Unido ya no podía seguir asistiendo a griegos, turcos e iraníes frente al ataque de los soviéticos. Cada vez, los ingleses tenían menos recursos para mantener sus numerosas bases en el Mediterráneo (Malta, Gibraltar, Chipre, Libia y el canal de Suez). Lo mismo sucedía en el Mar Rojo, en la India y en China donde los avances de los ejércitos de Mao parecían incontenibles, a pesar de que había reconquistado Hong-Kong en 1947.

El segundo problema, provenía de la constante expansión de la Unión Soviética en Europa Occidental. Italia contaba con un partido comunista fuerte y poderoso, y los mismo pasaba en Francia. Hasta los gobiernos de coalición que gobernaban en Francia y en Italia, habían tenido que acceder a incorporar en distintos ministerios a miembros del partido comunista.

Al mismo tiempo, en que Truman anticipaba su doctrina, el general Marshall, reunido con su colegas occidentales les advertía que, de no mediar una ayuda económica-financiera, toda Europa Occidental caería en manos de la dominación soviética. Finalmente, en 1947, el presidente Truman anunció el envío de la ayuda con la coordinación de George Marshall.

logo del plan marshall Dos motivos esenciales llevaron a los estadounidenses a tomar esa medida: Primero, evitar que su propia economía cayera en un bache, que detuviera el crecimiento económico que había provocado la industria bélica durante la segunda guerra. Además, de esta forma se impediría la caída de la demanda, y la posible baja de la actividad industrial y laboral. Y a su vez, colocar las grandes sumas de capital en créditos para recuperar a Europa.

El segundo, era evitar la expansión soviética sobre todo el continente europeo, lo cual hubiera hecho perder el “equilibrio” de la región.

Truman, firmó el programa en 1948 y casi simultáneamente se constituyó en Paris la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), para coordinar la distribución de la ayuda. Así, siete mil millones de dólares en forma de manufacturas y créditos, comenzaron a invadir Europa. Salvo, España y Finlandia, que quedaron excluidas de la ayuda por sus regímenes políticos neofascistas y porque durante la guerra habían colaborado con el nazismo.

El Plan Marshall
Yo no tengo necesidad de recordarles, señores, que la situación mundial es muy seria (…)• Una de las dificultades consiste en que el problema es de una tal complejidad que el conjunto de los hechos presentados al público por la prensa y la radio hace extremadamente difícil, para el hombre de la calles, apreciar claramente la situación. Además, las gentes de este país están dejadas de las zonas angustiadas del globo, siendo conveniente para ellos comprender la situación y las reacciones de los pueblos que sufren, y las consecuencias de estas reacciones sobre sus Gobiernos, en relación con nuestros esfuerzos para promover la paz en el mundo.

Considerando las necesidades para una puesta en orden de Europa, las pérdidas de vidas humanas, las visibles destrucciones de ciudades, fábricas, minas, ferrocarriles, han sido correctamente estimadas; pero ha llegado a ser evidente durante el transcurso de los últimos meses que esta destrucción aparente es probablemente menos seria que la dislocación de toda la estructura económica europea (…). Los tradicionales lazos comerciales, las instituciones privadas, los bancos, las compañías de seguros y marítimas han desaparecido, por falta de capitales, absorbidos como consecuencia de nacionalizaciones, o por simple desaparición. En gran número de países, la confianza en la moneda nacional ha sido rota (…). La reconstrucción ha sido seriamente retardada por el hecho de que dos años después del fin de las hostilidades un tratado de paz no ha podido ser establecido con Alemania y con Austria.

La verdad es que las necesidades de Europa en productos alimenticios y otros productos esenciales —principalmente de América— en el curso de los tres o cuatro años próximos excederán en este punto su capacidad de pago, teniendo necesidad de una ayuda suplementaria importante, si se quiere evitar que tenga graves problemas económicos, sociales y políticos.

Además de los efectos desmoralizadores sobre el mundo en general y de los peligros de desórdenes resultantes de la desaparición de los pueblos en cuestión, las consecuencias sobre la economía americana están claras para todos. Es lógico que los Estados Unidos hagan todo lo posible para favorecer la vuelta del mundo a una salud económica normal, sin la cual no puede haber ni estabilidad política ni paz asegurada. Nuestra política no está dirigida contra ningún país ni doctrina, sino contra el hambre, la pobreza, la desesperación y el caos (…). Toda asistencia por parte de nuestro Gobierno debe ser, no un paliativo, sino un remedio. Todo Gobierno que consienta en colaborar con nosotros en la tarea de reconstrucción encontrará, estoy seguro, una cooperación completa por parte del Gobierno americano. Todo Gobierno que maniobre para detener la reconstrucción de otros países no puede esperar ayuda de nuestra parte. Además, los Gobiernos, partidos políticos o grupos que intentan perpetuar la miseria humana para su provecho político o de otra clase, encontrarán la oposición de Estados Unidos.

(…) No sería ni conveniente ni eficaz el poner en aplicación unilateralmente por nuestra parte un programa destinado a restablecer a Europa sobre sus bases, económicamente. Esto es asunto de los europeos. La iniciativa, en mi opinión, debe venir de Europa. El papel de nuestro país deberá consistir en ayudar a los europeos a elaborar tal programa, y seguidamente a aplicarlo, en la medida en que nosotros podamos hacerlo. El programa deberá ser aceptado por la mayoría, si no la totalidad de las naciones europeas (…).

George Marshall,
Secretario de Estado de los Estados Unidos, Universidad de Harvard, 5 de junio de 1947.

PARA SABER MAS…
El plan Marshall

En 1947, el secretario de Estado norteamericano George C. Marshall, un antiguo militar profesional, regresaba de una inefectiva conferencia sobre indemnizaciones celebrada en Moscú, convencido de que las economías europeas se encontraban en un estado lamentable y que la Unión Soviética deseaba exacerbar esta situación. Sólo Estados Unidos se encontraba en posición de emprender las medidas económicas necesarias para una recuperación europea.

En junio de 1947, Marshall anunció su Programa de Recuperación Europea, que debía ser administrado por un Comité Internacional para la Cooperación Económica Europea en París. El programa fue recibido con alivio y entusiasmo por parte de los ministros de Asuntos Exteriores de los Estados europeos no comunistas, aunque la Unión Soviética declinó la invitación e insistió en que ningún otro país comunista tornase parte en el programa.

El PRE se inició en 1948 y finalizó en 1952. Durante este período, las naciones europeas dispusieron de más de 13.000 millones de dólares, en gran parte en forma de alimentos, materias primas y equipo. Si bien a la hora de iniciar el PRE Estados Unidos estaba tan preocupado por evitar la proliferación del comunismo, como por ayudar a la recuperación europea, esta motivación no se reflejó claramente en la distribución de la ayuda. Irlanda, un país neutral durante la guerra y que tenía pocas probabilidades de ser víctima de un golpe comunista, recibió, entre el 1 de julio de 1948 y el 30 de junio de 1949, recursos equivalentes a casi el 8 por ciento de su renta nacional.

Por otra parte, Alemania Occidental ganó sólo cerca del 2,9 por ciento de su renta nacional. Después de 1951, Europa recibió otros 2.600 millones de dólares. Los productores estadounidenses también se beneficiaron de la expansión de la demanda en un momento en que existía la posibilidad de una recesión. La falta de salud forzó la renuncia de Marshall en 1949, quien, sin embargo, fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1953.

La ayuda Marshall y el baluarte europeo
En marzo de 1947, el presidente Truman había prometido ayudar a los países no comunistas y el secretario de Estado George Marshall, en junio del mismo año, hizo una primera sugerencia pública para un Programa de Recuperación Europeo financiado por Estados Unidos (European Recovery Program, ERP). No obstante, el congreso evitó aprobar el ERP hasta el golpe de Estado comunista prosoviético de febrero de 1948 en Checoslovaquia.

Después de ello y del bloqueo de Berlín, el Congreso se convenció de que la seguridad de Estados Unidos necesitaba un «baluarte europeo» contra el comunismo. Esto, junto con la perspectiva de una caída en la demanda de los productos estadounidenses, que hacía surgir el fantasma de la depresión, fue suficiente para cambiar la política exterior de Estados Unidos poniendo en marcha el plan Marshall.

La mayor parte de la ayuda facilitada de este modo adoptó la forma de productos estadounidenses, y si bien la ayuda fue relativamente pequeña como porcentaje del PNB o de la inversión, el efecto en la renta nacional europea fue probablemente varias veces mayor. Por lo general se aceptaba que eliminaba los cuellos de botella en la producción europea y lubricaba las ruedas del comercio y los pagos internacionales, liberando los preciosos dólares para la adquisición de equipo vital. Un bono adicional para Estados Unidos era el aumento de la influencia estadounidense en las políticas monetarias y fiscales, y el estímulo de la cooperación europea.

Una forma que adoptó este estímulo fue la fundación de un comité, la Organización para la Cooperación Económica Europea, para redactar la solicitud formal de ayuda norteamericana. La OCEE seguía entonces otras políticas colectivas para acelerar la recuperación y liberalizar el comercio. (En 1961, Estados Unidos y Canadá se convertirían en miembros plenos
de la sucesora de esta organización, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE.) Otro mecanismo para la cooperación europea fue introducido por los administradores del ERP: la Unión de Pagos Europea que había sido diseñada para simplificar la expansión del comercio europeo, por lo menos sobre una base temporal.

Los préstamos a largo plazo y la cooperación comercial: Los receptores de la ayuda Marshall no tenían derecho a participar en los arreglos del FMI, y puesto que tantas economías principales estaban fuera del marco de referencia del acuerdo de Bretton Woods, éste era poco importante en los años de la recuperación. Este no era el caso del BIRD.

Los países miembros contribuían con capital, en forma de oro o dólares y de monedas nacionales; pero la mayor parte de los préstamos a largo plazo del Banco Mundial estaban financiados por otras fuentes. Sin embargo, el Banco no podía exigir tipos de interés comerciales bajos en el mercado neoyorquino, hasta que hubiese establecido una reputación de éxito en su trayectoria. En un principio, por aquel entonces su capacidad para prestar era muy limitada. Los préstamos iban a parar a la reconstrucción de Europa y a continuación los países más pobres recibían capital del BIRD. La nueva organización debía demostrar su capacidad para combinar los beneficios con inversiones a largo plazo^socialmente valiosas en países pobres y justificar el concepto detrás de su fundación.

La propuesta Organización para el Comercio Mundial (OCM) no tuvo tanto éxito. La Carta de La Habana para prepararla fue aceptada finalmente en 1948, pero nunca fue ratificada puesto que varios países siguieron presionando sobre determinados tipos de discriminación comercial. Por fin, hacia 1948 los logros de la primera sesión del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) había reducido la necesidad de una OCM.

La OTAN y el Pacto de Varsovia en la guerra fría Objetivos Ideologias

La OTAN y el Pacto de Varsovia: Objetivos

LA OTAN Y EL PACTO DE VARSOVIA: Durante la llamada “guerra fría” se dio un enfrentamiento entre los dos grandes bloques que dominaban el mundo. La articulación de la política del bloque Occidental, estuvo determinada por la “Organización del Tratado del Atlántico Norte (North Atlantic Treaty Organization) liderada por los Estados Unidos.

La OTAN se formó el 4 de abril dLa OTAN y el Pacto de Varsovia e 1949, en Washington y estaba integrada inicialmente por Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Francia, Dinamarca, Portugal, Islandia, Luxemburgo, Italia, Países Bajos y Noruega. Más tarde, en 1952, se sumaron Grecia y Turquía y en 1954, Alemania Federal.

El objetivo que se proclamaba, era la defensa de las “libertades democráticas” a través de una estrecha colaboración desde la política y la economía entre todos los países miembros del tratado. Al principio, la propuesta era que su duración no se extendería más de veinte años pero su protagonismo indudablemente dura hasta nuestros días.

Por su parte, el Pacto de Varsovia (imagen), aglutinaba a aquellos países que se integraban al bloque soviético. El mismo, se firmó el 14 de mayo de 1955 en la capital de Polonia e integró a ésta con la Unión Soviética, Albania, Bulgaria, Hungría, Rumania y Checoslovaquia, mientras que en 1956 se incorporó Alemania Oriental.

Los objetivos del pacto, eran colaborar entre sí en la ayuda militar en caso de agresiones armadas contra algunos de sus integrantes. Era en realidad, una respuesta a la formación de la OTAN, pero también tenía como misión la consulta entre los países miembros sobre los problemas de seguridad y de política internacional en general.

La OTAN y el Pacto de Varsovia, resultaron dos grandes alianzas ante la posibilidad de un enfrentamiento bélico en Europa. Además, era casi la única salida que tenían algunos países para llevar adelante una carrera armamentista, junto con los planes nucleares y espaciales, sin condicionar sus respectivas economías.

 Ahora bien, en el aspecto económico, significó la posibilidad de algunos países de permanecer en el ámbito de poder de las superpotencias, pero al mismo tiempo implicó una importante pérdida de sus soberanías en el plano político y militar. Las decisiones de los países miembros estaban muy condicionados por las directivas de sus respectivas alianzas.

Estados Unidos ejercía el poder hegemónico dentro de la OTAN, su presidente, era quien nombraba directamente al Comandante Aliado Supremo en Europa, que era la máxima autoridad militar de la alianza. Ese cargo, siempre fue ocupado por un general norteamericano, con lo cual los ejércitos de cada país eran controlados por la potencia más importante. Lo mismo pasaba en el Pacto de Varsovia, la Unión Soviética era el país líder del cual se desprendían todas las decisiones.

A su vez, la necesidad de ambas alianzas de mostrarse unidas ideológicamente frente al enemigo, llevaba a que los condicionamientos, no sólo en asuntos políticos y militares sino también en la economía.

Estas limitaciones de las soberanías de los estados miembros generaron diversos problemas. Francia, en 1958, se negó a poner a disposición de la OTAN su flota, e Inglaterra discutió con Estados Unidos, en 1963, por la formación de una fuerza conjunta con misiles atómicos, cuyo riesgo afectaba a los países europeos.

«La OTAN se creó en Washington en 1949 con el objetivo, según sus estatutos, de la defensa c; las libertades democráticas mediante una estrecha colaboración política y económica. Inicialmente formaron parte de ella Canadá, Francia, Dinamarca, Bélgica, Gran Bretaña, Italia, Islandia, Noruega, Luxemburgo, Portugal, Holanda, Estados Unidos y Grecia. En 1952 se unió Turquía, y en 1954, la República Federal Alemana.

En 1950 se unificaron los contingentes militares de estos países con un mando único y una estructuración propia. Este bloque actuaría conjuntamente en la labor de asegurar su hegemonía e» Asia, frente al peligro de que la independencia de los pueblos asiáticos se tradujera en regímene.-comunistas aliados a la Unión Soviética. Así surgirán la SEATO (Organización del Tratado del Sudeste Asiático), integrada por Inglaterra, Francia, Estados Unidos y otros países subordinados, como Pakistán, Tailandia y Filipinas, a raíz de la guerra de Indochina contra Francia (1954); y la CENTO (Organización del Tratado Central) en Oriente Medio, formado por Inglaterra con Turquía, Irán, Ira-y Pakistán (1955). Estados Unidos también intentó consolidar su hegemonía a través de la competencia económica; de su ayuda a otros países mediante relaciones de dependencia económica hacia ellos, de alianzas políticas y militares, de acciones diplomáticas en organismos internacionales, de «guerra secreta’ de acción ideológica y propaganda.»

«Como respuesta a la creación de la OTAN, en 1955 se estableció el Pacto de Varsovia, formado por Albania (hasta 1964) Checoslovaquia, Bulgaria, Polonia, Rumania, Hungría y la Unión Soviética. En 1956 se incorporaría la República Democrática de Alemania, mientras que la República Popular de Mongolia se asociaría como observadora. La muerte de Stalin en 1953 desencadenó importantes luchas por su sucesión en el seno de PCUS. La generación de la «vieja guardia bolchevique», que participó en la Revolución de Octubre, fue sustituida por la de oscuros funcionarios del partido y del Estado soviéticos, y de entre ellos quien consiguió el poder fue Nikita Kruschev. A pesar de que desde 1953 se observaba una nueva orientación económica (más bienes de consumo, mayor libertad de iniciativa en los koljoses y en las industrias, autonomía de gestión ampliada, etcétera) fue en el Vigésimo Congreso del PCUS cuando este giro tomó forma espectacular. Kruschev presentó el «Informe secreto sobre Stalin», acusándolo de «culto a la personalidad», arbitrariedad y crueldad.»

Fuente Consultada: Historia Universal 7°Edición Navarro– Gárgari -González-López -Pastoriza -Portuondo

Final de la Segunda Guerra Mundial:Conferencia de Yalta y Potsdam

Fin Guerra: Conferencia de Yalta y Potsdam

Los titulares de los principales medios norteamericanos eran más optimistas que nunca: “Yalta! Prueba de la fuerza, de la unidad y del poder de decisión de los aliados”, imprimía el New York Tribune; «Los tres grandes» —así eran llamados Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética — cooperan en la paz como en la guerra!”, señalaba el Times Magazine; “Yalta!, la mayor victoria de las Naciones Unidas!”, afirmaba el Record de Philadelphia.

Conferencia de Yalta y Potsdam

El Reparto del Mundo

Era el 2 de marzo de 1945, y aún faltaban dos meses para el final de la guerra, pero el entusiasmo en Estados Unidos desbordaba por todos lados, el mismo presidente, Roosevelt, de regreso de Yalta, se había pronunciado ante el congreso diciendo: “En los duros meses que nos esperan, me gustaría conocer vuestros sentimientos a propósito de esta construcción de la paz internacional que hemos realizado en Yalta, Stalin, Churchill y yo, en unidad de pensamiento y trabajo. Queremos, con un mismo corazón, asegurar la paz al mundo del futuro . . .

Las decisiones tomadas en Yalta ponen fin al sistema de la política unilateral de las alianzas restrictivas. Nos proponemos sustituirlo por un organismo universal del que todos los estados pacíficos puedan, con el tiempo, llegar a ser miembros.

Nosotros no sabemos tomar medidas a medias. ¡Si no aceptamos nuestra responsabilidad en el terreno, de la cooperación internacional, entonces deberemos asumir la responsabilidad de otro conflicto mundial en el que nuestra civilización correría el riesgo de zozobrar!”.

Roosvelt, ni siquiera pudo presenciar el final del conflicto bélico, murió el 12 de abril, sin poder presenciar el final de la segunda guerra mundial.

El 6 y el 9 de agosto, Estados Unidos bombardeó las ciudades de Hiroshima y Nagasaky , dejando como saldo más de 250.000 mil personas muertas en cada ciudad. De esta manera Estados Unidos se ubicó como la indiscutible potencia hegemónica mundial, con la posibilidad latente ante cualquier conflicto de utilizar su poderío bélico.

Inmediatamente, Rusia respondió mediante un discurso de su Ministro de Relaciones Exteriores (Molotov), diciendo que si Estados Unidos mantenía el secreto de la bomba atómica, y se convertía en la única potencia atómica, surgiría un desequilibrio de poder a favor de Estados Unidos y, ese desequilibrio, impediría la cooperación universal que los norteamericanos decían defender. Solo si se rompía el secreto, la paz sería posible, decía Molotov.

Harry Truman y Clemment Attle, sucesor de Franklin Roosvelt, el primero y sucesor de Wiston Churchill, el segundo, respondieron negativamente a la propuesta de Molotov.

A partir de 1949, la rivalidad nuclear se hizo cada vez más fuerte con el descubrimiento por parte de la Unión Soviética, de la bomba atómica. Este hecho estremeció a la opinión pública mundial durante las siguientes décadas.

El distanciamiento entre las dos grandes potencias venía desde un tiempo atrás. Ya en 1946, Wiston Churchill denunció que Stalin había tendido un “telón de hierro” desde el Báltico hasta Trieste, en el Adrático, que separaba al continente, dando origen a la famosa “cortina de hierro”.

La llamada “doctrina Truman” (presidente de Estado Unidos), que consistía en apoyar a los pueblos libres que se resistían al sometimiento ejercido por minorías armadas, en realidad, utilizada para apoyar a todos los países que luchaban contra los soviéticos, también siguió separando a los bloques y haciendo más tensas las relaciones.

En 1947, la Unión Soviética reconoció que el mundo estaba dividido en dos bloques y acusó a los Estado Unidos y a sus aliados de planear una nueva guerra imperialista con los fines claros de destruir el socialismo y el sistema comunista.

De esta manera quedó conformado un sistema internacional bipolar , en el cual una parte del mundo quedó bajo la dirección de los Estado Unidos y la otra, de la Unión Soviética. Esta división, con distintos grados de intensidad y de conflictos se mantuvo hasta la caída del Muro de Berlín, en 1989.

Ahora bien, esta hegemonía mundial alcanzada por los bloques estadounidenses y soviético, no sólo se debe explicar desde lo político, lo cual se haría como resultado y producto de la resolución de la segunda guerra mundial y sus posiciones de países vencedores.

La aparición de Estados Unidos y Rusia, más tarde convertida en la Unión Soviética, como potencias mundiales y la decreciente importancia de los países europeos occidentales (sobre todo Francia e Inglaterra), ya había comenzado hacia fines del siglo XIX y comienzo del XX.

Los países europeos venían perdiendo su primacía política, militar y sobre todo económica desde un tiempo atrás y la segunda guerra solo lograba profundizar lo que ya era un hecho. Debido a esto, en los años posteriores a la guerra se hizo imperiosa la necesidad de propiciar la “unión” entre los países europeos para recuperar su poderío.

Para ello, se buscó construir un mercado único, con el fin de posibilitar una mayor producción, mejorar su nivel competitivo y a su vez crear empleos. En 1951, estos objetivos comenzaron a cobrar forma con la creación de la “Comunidad Económica del Carbón y del Acero” (CECA), conformada por Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos (hoy Holanda). Por primera vez en la historia de Europa, se unían estos países con el objetivo de crear un mercado único para el carbón y para el acero y así facilitar el intercambio entre los mismos disminuyendo precios de costos y de transporte para poder competir en el mercado internacional. Este fue el puntapié inicial de lo que hoy conocemos como Comunidad Económica Europea.

El continente Asiático, fue luego de la segunda guerra, otro escenario donde las transformaciones se precipitaron de una forma inevitable. En este continente, el fin de la supremacía de los imperios coloniales (Imperio Inglés y Francés) dejaron a los Estados Unidos y a la Unión Soviética amplios territorios por los cuales competir.

En Latinoamérica, la situación de posguerra no tardó en generar distintos tipos de acuerdos y pactos. En 1948, se creó la Organización de Estado Americanos (OEA).

Debido a la acelerada internacionalización de la vida y la economía (lo que hoy llamaríamos “globalización”), generó una serie de acuerdos internacionales que caracterizó al “mundo de posguerra”. Estos acuerdos, de mayor o menor alcance, intentaron adecuarse y acompañar los cambios ocurridos en este período de tiempo.

El “mundo de posguerra”, rápidamente entró en una era de bienestar impulsada por el crecimiento económico de las industrias, que se habían reconvertido, pasando de la industria bélica a la industria de bienes de consumo.

Esta mejora en la producción hizo que se incrementaran las posibilidades de conseguir trabajo y en consecuencia se comenzó a mejorar el nivel de vida en los países occidentales y también en el bloque soviético. Este período de tiempo es conocido como “los años dorados”.

La supremacía de Estados Unidos, si bien ya se venía comprobando desde un tiempo atrás, en el “mundo de posguerra” fue evidente su poderío como potencia militar, industrial y económica. Los nuevos acuerdos para organizar un sistema de cooperación monetaria internacional aseguraron todavía más la hegemonía estadounidense. En este “nuevo orden económico mundial”, el dólar norteamericano se ubicó en un papel fundamental.

La tarea ha realizar ahora, era evitar nuevos craks (caídas, crisis, rupturas) financieras como la ocurrida en 1929, que hiciera peligrar el sistema capitalista en su conjunto.

Una de las medidas para estos fines, fue la de tratar de impedir las trabas en los intercambios comerciales internacionales y tratar de evitar la supuesta “abusiva” intervención del Estado en la economía. Estos propósitos sólo serían posibles en la medida en que el sistema económico de postguerra estimulara el intercambio comercial.

Para ello, se buscó facilitar la libre circulación de productos y capitales sobre la base de un tipo de cambio estable con la creación de dos Instituciones económicas que fueron creadas para tal caso: El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) . El primero, tenía como función principal reducir el desequilibro en la balanza de pagos en los países miembros, mientras que el segundo, financiaría a los países periféricos con créditos, proyectos y ayuda técnica.

Luego de la segunda guerra, hacia 1946, los capitales norteamericanos necesitaban acentuar sus inversiones. En Wall Street (centro de las finanzas estadounidenses) los bancos más importantes (Banca Morgan, Roquefeller, Mellon, etc.) habían tenido un superávit de 17 mil millones de dólares en un solo año. Algo tenían que hacer con esas fortunas. Una de las opciones, era evadir impuestos internos y colocarlas en los mercados exteriores.

En junio de 1947, el secretario de estado del presidente Truman, el general George Marshall puso en marcha el luego llamado “plan Marshall” (ver plan Marshall), en el cual se dirigía el superávit bancario de Estados Unidos hacia Europa en forma de préstamos, que debían ser invertidos en compra de productos norteamericanos. De esta manera, mediante diversos convenios, se aseguraba que los mismos préstamos volvieran a Estados Unidos.

La Unión Soviética, si quería competir por el liderazgo mundial con Estados Unidos, en ningún momento podía avalar y seguir los planes norteamericanos. Luego del triunfo del ejército rojo sobre Alemania, Stalin había construido un fuerte liderazgo sobre toda la Europa Oriental.

En pocos años (de 1945 a 1947), los Estados Unidos y la Unión Soviética habían pasado de la cooperación a la división y al conflicto.

Luego de la guerra, los soviético denunciaron la “teoría del cerco capitalista”. Esto consistía en rodear y aislar a la Unión Soviética, hasta alcanzar su debilitamiento y desaparición. Éste, sería un complot en el cual todos los países occidentales, bajo el liderazgo estadounidense, formarían parte. Según los soviéticos, ese “cerco”, era consecuencia del carácter agresivo del capitalismo occidental, el que nunca aceptaría la convivencia con un sistema distinto.

Los países de Europa Central (Hungría, Rumania, Bulgaria, Checoslovaquia y Polonia) se incorporaron a la órbita soviética. Yugoslavia y la Alemania del Oeste hicieron lo mismo. (Yugoslavia, conducida por el Mariscal Tito se diferenció al distanciarse de Stalin., y buscar una posición intermedia entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que más tarde se conocería como la “tercera posición”). Esta conformación de un verdadero “bloque” de países comunistas, resultó la primera respuesta para defenderse de la agresión del sistema capitalista.

Los Campos de Concentracion NAZI Objetivos Vida de Prisioneros

Los Campos de Concentración NAZI: Objetivos y Vida de Prisioneros

El surgimiento de Adolf Hitler en el partido nazi mostró lo que el terror es capaz de producir cuando una enfermedad individual , la capacidad de sugestión de las masas y la locura de persecución se combinan afectando  a toda una nación.

Su concepto de una nación enferma se basaba en dos suposiciones:  la primera era que la sociedad no sólo es comparable a un organismo biológico sino que realmente, y para cualquier propósito, es como un organismo. Hitler, como muchos otros antes que él, confundió la metáfora con la realidad. En Mi lucha declaró: «Como los Arios, podemos considerar el Estado sólo como el organismo viviente de la gente«.

frente de la entrada a un campo de concentracion nazi

La segunda suposición seguía a la primera y era el broche de su ideología racista: ya que la sociedad humana es un organismo biológico, se enferma o degenera más o menos de la misma manera que el organismo de un individuo. Y así como la unión de dos individuos podía producir una segunda generación psíquica o mentalmente inferior, también la unión de dos sociedades o «razas» podía resultar en una degeneración del producto.

Para justificar su hipótesis, Hitler postuló la existencia de una «cepa pura». Así intensificó y desarrolló el «mito ario»: la falacia de que los teutones nórdicos son arios puros. Puesto que pensó que la amenaza más inmediata para la guía y cultura aria provenía de una supuesta «raza judía», ese pueblo fue presentado como el principal elemento degenerativo.

En 1944 todos los idiomas verán aumentado su léxico con una nueva palabra debida al abogado polaco Rafael Lemkin: genocidio, o sea el exterminio o la eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad. A lo largo de la historia del Tercer Reich (1933-1945), el genocidio adquirió la cota máxima de la violencia. El tema de los campos de concentración quedará implicado con el de la matanza de los judíos, de los «seres inferiores», pero también nos mostrará cuánta crueldad puede encerrarse en el hombre.

El holocausto judío: El antisemitismo no era un fenómeno exclusivamente alemán. El odio hacia los judíos se había exacerbado entre algunos habitantes de otros países de Europa, coincidiendo con el auge de las ideas nacionalistas y del expansionismo colonialista. La idea de la superioridad racial ya había sido defendida por los ingleses para justificar la dominación de pueblos africanos y asiáticos. Sin embargo, el odio racista nunca antes se había llevado a la práctica de manera tan sistemática y brutal.

El exterminio del pueblo judío fue planeado por estado hitleriano. La eliminación de los judíos era parte de la ideología nacionalsocialista y se sustentaba en el supuesto de que entre los hombres existen razas superiores inferiores.

La persecución de los judíos pasó por una serie de fases: en 1933 se inició una campaña de boicot contra los negocios judíos, en 1935 se promulgaron las Leyes de Nuremberg, por las cuales fueron excluidos de la ciudadanía alemana, y en 1938 se obligó a los judíos a llevar un distintivo mientras se hacían más frecuentes los «progroms».

El más dramático de estos «progroms» tuvo lugar en la llamada «noche de cristal», en la cual fueron destruidos más de 7.000 comercios judíos, casi todas las sinagogas fueron incendiadas y muchos judíos fueron asesinados impunemente, mientras más de 26.000 ingresaron en campos de concentración. Pero, fue durante la guerra mundial cuando se produjo el genocidio. En 1942 Goering encargó a las SS la «solución final» del problema, es decir, la aniquilación de los judíos, tanto del Reich como de los países ocupados.

De la documentación y los estudios se deduce que tres objetivos se proponían los campos:

a) Terror indiscriminado, para hacer desaparecer a los enemigos políticos y someter al conjunto de los ciudadanos. Entre los presos había muchas personas sin culpa objetiva, no habían hecho nada. Respondía su internamiento a la concepción totalitaria del delito, sobre la que escribió HANNA ARENDT, algo previsible, imaginario, o simplemente «ejemplar» para otros.

b) Exterminio de los judíos. Y con ellos de todos los seres con taras o pertenecientes a grupos considerados inferiores.

c) Experimentos médicos, en los que se alcanzó una crueldad hasta entonces desconocida, como los que ensayó en Auschwitz el doctor Mengele sobre sus cobayas humanas: «Hasta la ciencia era mancillada», señaló con acierto L. Martín-Chauffier. «Si el eco de sus voces se desvanece, pereceremos», escribió el poeta Paul Eluard. Los historiadores no parecen dispuestos a permitir que se desvanezca el eco de las voces de las victimas del horror nazi.

prisioneros en un campo de concetracion

Adolf Hitler escribió Mein Kampf (Mi Lucha) durante su estancia en la cárcel por el fallido golpe de Estado de 1923. El libro recogía los presupuestos racistas de la ideología nacionalsocialista y señalaba a los judíos como la causa de los males de Alemania.

El feroz antisemitismo de Mein Kampf anticipó las medidas raciales que el nazismo aplicó cuando llegó al poder. Las leyes de ciudadanía y pureza de sangre promulgadas en 1935 en Nüremberg privaron de ciudadanía a todos los alemanes de origen hebreo, aunque profesaran la religión cristiana.Se estableció que era judío aquel que tuviera al menos dos de los cuatro abuelos de ascendencia hebrea.

Los matrimonios entre judíos y alemanes fueron prohibidos. Estas medidas codificaron legalmente el acoso -boicoteo a sus comercios, expulsión de sus empleos y profesiones- que los judíos venían padeciendo desde la llegada de Hitler al poder en 1933.

Desde que pasó a considerar a la «raza judía» como el mayor contaminante, despreció a los judíos como bacilos o parásitos debilitantes de la sociedad: «Poniendo la sonda cuidadosamente en ese absceso, uno descubre de inmediato un pequeño judío a menudo cegado por una súbita luz».

Este concepto de enfermedad yacía en la visión de Hitler sobre el universo y así contribuyó a los hechos más terribles que recuerde la historia de la humanidad.

En un sentido, Hitler tenía razón: desde 1918 hasta 1945 vivió en una comunidad enferma, pero no física sino mentalmente enferma.

prisioneros en el campo de concentraion nazis

IDEOLOGÍA NAZI:

¿Qué dice Mein Kampf? Hitler puso por escrito su profesión de fe política mientras se hallaba en prisión. Mein Kampf (Mi lucha) es un breviario de toda la ideología nazi.

En esta obra biográfica y profética es posible leer con detalle los principales aspectos de la futura política hitleriana. El nacionalismo es la espina dorsal de esta ideología: muy contraído por el diktat (dictado) que en 1919 se impusiera a Alemania, Hitler afirma la necesidad de un desquite, como también la de la conquista del espacio vital, el Lebensraum necesario para el desarrollo de Alemania.

Ya en las páginas de Mein Kampf se afirma el racismo con toda claridad. Inspirado en las tesis darwinianas de la evolución de las especies, en Gobineau e incluso en Stewart Chamberlain, Hitler reclamaba para la raza aria, de hombres robustos, rubios y dolicocéfalos, el derecho de dominar el mundo. La jerarquía de las razas se encuentra en el centro vital de una doctrina que considera al Estado ideal la institución encargada de preservar la pureza de la raza. El antisemitismo, junto con la eutanasia y la eugenesia, son las consecuencias de ese criterio.

“La antípoda del ario es el judío. Es difícil que exista en el mundo nación alguna con el instinto de la conservación tan desarrollado como en el ‘pueblo elegido’. La mejor prueba de ello es que estal raza continúa existiendo.  […] Así, desde el momento en que el judío no poseyó jamás una cultura propia, las bases de su actividad intelectual fueron suministradas siempre por otros. La nación judía, con todas sus actitudes intelectuales evidentes, no posee una cultura verdadera, por lo menos una que le sea peculiar. Porque sea cual fuere la cultura que el judío aparente poseer, ésta será hoy en lo principal, propiedad de otro pueblo, corrompida, eso sí, gracias a sus manejos. […] Para poder seguir subsistiendo como un parásito dentro de la nación, el judío necesita consagrarse a la tarea de negar su propia naturaleza íntima. Cuanto más inteligente sea individualmente el judío, tanto más afortunado será su engaño, gracias al cual conseguirá que una parte considerable de la población llegue a creer seriamente que él judío es un legitimo francés, un legítimo inglés, un legítimo alemán o un legítimo italiano, a quien no separa de sus compatriotas otra diferencia que la de la religión.”
Adolf Hitler, en Mi Lucha

“Si envío a la flor y nata del pueblo alemán a la guerra, sin lamentar en ningún momento el derramamiento de la valiosa sangre alemana en el infierno de la guerra, también tengo el derecho de destruir a millones de hombres de razas inferiores que se multiplican como parásitos».
Adolf Hitler

LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZI: Uno de los aspectos más conocidos y a la vez más escalofriantes de la actuación nazi fue la utilización de campos de concentración. La aplicación práctica de las doctrinas sobre la superioridad de la raza o sobre el derecho de exterminar a los pueblos considerados inferiores superó las predicciones más dantescas.

prisioneros campos de concentracion Y lo más terrible fue que esta tarea no fue casual o improvisada, sino que fue llevada a cabo con perfecta conciencia y estructurada bajo los principios de la efectividad y la productividad.

Los primeros campos de concentración se abrieron en Alemania hacia 1933, pero fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando éstos se multiplicaron y acogieron a millones de deportados de toda Europa.

Entre ellos destacó Auschwitz, que fue creado para llevar a cabo el programa de exterminio de judíos.

Las palabras de Himmler a Hoss, comandante del campo, en 1941 son muy reveladoras: «El Führer ha ordenado la solución definitiva de la cuestión judía. Nosotros, la SS, hemos de cumplir esta orden.

Los lugares de matanza que existen en el este no dan abasto para llevar a cabo esta tarea a gran escala. En consecuencia, se ha destinado para este fin el campo de Auschwitz, tanto por su ventajosa situación desde el punto de vista de las comunicaciones, como también porque este terreno puede ser fácilmente aislado y camuflado…”

La Conferencia de Wannsee, celebrada el 20 de enero de 1942, planificó la llamada «solución final al problema judío». En Wannsee se discutieron los métodos más adecuados para exterminar a todos los judíos de Europa. Un año antes, Reinhard Heydrich, organizador de los destacamentos especiales de las SS, ya había propuesto a Adolf Hitler algunas fórmulas para acelerar el exterminio.

Desde 1940 se utilizaban los special-wagen, una suerte de camionetas herméticas que, al ponerse en marcha, desprendían monóxido de carbono que asfixiaba a sus ocupantes. Este sistema se usó primero con los deficientes mentales y luego con los judíos del lager de Chelmno (Polonia), pero después se consideró que debía implantarse un método de aniquilación más barato y efectivo. Entonces se construyeron las cámaras de gas fijas y los hornos crematorios. El gas utilizado para estos asesinatos en masa fue el Ziclon B, un ácido prúsico que se usaba como insecticida.

LA LLEGADA AL CAMPO DE CONCENTRACIÓN: La distancia que separaba a ciertos prisioneros de Auschwitz podía llegar a ser de 2.400 km. Este largo trayecto lo hacían en vagones de mercancías cenados. Mientras duraba el transporte no recibían ningún tipo de comida y, además, eran privados de cualquier instalación sanitaria […]. Las cerraduras de los vagones se abrían por primera vez en la rampa de Birkenau, que acababa justo ante los crematorios […]. Una vez descargados los vagones, los pasajeros debían dejar su equipaje y pasar una selección. Los judíos desfilaban uno a uno ante un médico de las SS, que decidía su utilidad para el trabajo […].

Después eran empujados en dirección al bloque 26, ante el cual les cortaban el pelo y se les obligaba a entrar en los baños, donde se les remojaba con agua hirviendo o helada y más adelante, sin tener en cuenta la estación del año, les hacían salir desnudos al patio.

Allí les daban los uniformes del campo, generalmente demasiado pequeños o demasiado grandes, pero siempre rotos y sucios. A continuación comenzaba el empadronamiento de los que acababan de llegar. Una vez se había tomado nota de sus datos personales, se les asignaba un número, que les tatuaban en el antebrazo izquierdo. El mismo número debía llevarse en la ropa en un lugar bien visible […].

Acabado el registro de los datos personales, el preso pasaba a la cuarentena, donde permanecía de seis a ocho semanas […]. Allí eran adiestrados militarmente y los malos tratos físicos eran muy frecuentes. Además, como no trabajaban, recibían una ración de comida más pequeña que el resto de los prisioneros. La finalidad de la cuarentena era aterrorizar al preso, provocando su hundimiento fisico y psíquico. Los presos que conseguían superar la cuarentena eran destinados a una de las compañías de trabajo denominadas “Komando”.

[…]con las primeras luces de la mañana, los prisioneros formaban en el patio del campo (lager-platz) tras haber ingerido un tazón de agua sucia llamado café. Después de pasar revista, cada grupo de tareas, con su kapo al frente, se dirigía al lugar de trabajo. La hora de «la comida» era el único paréntesis en la larga y durísima jornada laboral: un plato de sopa a base de nabos, col o legumbres troceadas, y la llamada «porción», que consistía en 300 gramos de pan. La llegada masiva de nuevos deportados a los campos redujo aún más las raciones alimenticias, lo que disparó las cifras de muertes por inanición.

Guía del Museo de Auschwitz. Katowice, 1979.

Un día en Auschwitz: El día del prisionero comenzaba y acababa con revistas [.1. La finalidad de pasar revista consistía en controlar el número de presos que se presentaban […]. Mientras duraba la revista todos los deportados eran colocados en columnas de 10 y tenían que mantener la posición de firmes […]. En general las revistas eran prolongadas voluntariamente por las SS y podían llegar a durar horas […]. Después comenzaba la jornada laboral. Los prisioneros eran utilizados en los trabajos de las obras y en los de ampliación del campo, pero también en tareas agrícolas, mineras e industriales [..]. El preso recibía comida tres veces al día. En general el almuerzo consistía en medio litro de café o de una infusión con 5 gramos de azúcar como máximo. La comida comprendía una sopa que se componía en teoría de patatas, col, nabos y un pequeño trozo de carne o grasa. Con frecuencia, sin embargo, la sopa se hacía con restos de productos traídos en grandes camiones. Las sobras no se lavaban y a menudo en la sopa flotaban trozos de periódico, botones, etc. Para cenar había solamente medio litro de café o de infusión, un trozo de pan y un poco de embutido. […] Una vez acabado el trabajo se volvía a pasar revista y después venía el descanso en unos barracones donde dormían cerca de 200 presos en un espacio preparado para 40 6 50 personas. En cada lecho dormían 3 ó 4 personas, lo cual obligaba a estar siempre de lado. En estas condiciones no se podía dormir, y la noche, en vez de ser un tiempo de descanso, era una prolongación de las penurias del día.

Guía del Museo de Auschwitz. Katowíce, 1979.

La utilización económica de los prisioneros:

 La gran industria alemana estaba bien representada en Auschwitz. Las fábricas Krupp, Siemens, Unión, pero sobre todo la 1.0. Faber-industrie, que había iniciado la construcción de una fábrica de caucho sintético, se aprovechaban del trabajo de los prisioneros. El lugar había sido escogido por la gran reserva de mano de obra disponible y también —se puede creer— por el buen precio de ésta. Las empresas pagaban a las SS seis marcos diarios por cada obrero cualificado y cuatro por los no cualificados. El coste de mantenimiento de cada prisionero no llegaba a un marco diario. Así. desde el punto de vista financiero, las dos partes contratantes conseguían un buen beneficio.

POLIAKOV, L.: Auschwitz.

Declaración de un miembro de los SS ante el Tribunal Internacional de Nuremberg en 1947:

Era el SS Pohl quien se encargaba […] de convertir en dinero todo aquello que había sido arrebatado a los prisioneros, es decir, joyas, dientes de oro, petacas, vestidos, relojes, gafas, zapatos, etc. […]. Pohl escribió el 6 de agosto de 1942 a los mandos de 16 campos de concentración: «Los cabellos de las víctimas han de ser cuidadosamente recogidos […] para ser empleados en nuestras industrias para la fabricación de zapatillas para la tripulación de nuestros submarinos”.

Y, al final…, el exterminio: Declaraciones del excomandante de Auschwitz, R. Hóss, en el proceso de Nuremberg

«Dirigí el campo de Auschwitz desde el 1 de septiembre de 1943 y calculo que, como mínimo, dos millones y medio de personas fueron muertas en la cámara de gas y que medio millón más murió de hambre y enfermedades […]. Esta cifra representa del 70 al 80 % de todas las personas que fueron destinadas allí […]. El comandante de Treblinka […] utilizaba gas monóxido, pero no estaba demasiado satisfecho del resultado. Por eso, me decidí por el Zyklon B. Según la temperatura, las víctimas tardaban de cinco a quince minutos en morir. Sabíamos que estaban muertas cuando dejaban de gritar.»

Campos de Concentracion NAZIEXPERIMENTOS ATROCES: Josef Mengele llegó a Auschwitz en marzo 1943. Aquel siniestro investigador de tremo dos años —condecorado con la Cruz de hierro apodado el “Ángel de la muerte”— torturó a gran cantidad de prisioneros, sometiéndolos a los experimentos más terribles. Su apellido quedó col sinónimo del honor que se vivió en aquel campo de exterminio. Los pocos sobrevivientes de Auschwitz lo recordaron como el arquetipo del oficial nazi: rubio de pelo corto, ojos azules, bien uniformado, botas relucientes y una actitud altiva absoluto desprecio hacia los internos.

En aquella tenebrosa instalación, los guardas arrancaban los dientes de oro de los cadáveres para fundirlos y utilizarlos en la fabricación joyas. Nada debía desperdiciarse. Ni siquiera el pelo de los prisioneros judíos, que se usaba p. el revestimiento de algunas piezas de submarinos.

Se examinaba todo, incluso la ropa interior. Los nazis encontraron diamantes, oro, dólares y otras divisas europeas. Cuando la guerra final  minutos antes de ser ejecutado por los aliados el director de aquel infierno, Rudolf Hess, seguía manteniendo, sin culpa, que el asesinato de judíos fue “una solución correcta”.

PARA SABER MAS…
En Orianenburgo (cerca de Berlín), a principios de 1933, fue creado el primer campo de concentración por las SA, aunque su número llegó a alcanzar el de cuarenta, repartidos por el interior de Alemania. Con la fundación de la Gestapo (policía del estado), en Prusia en 1933 y en 1936 en el resto de Alemania, quedarían disueltos y la nueva organización fundaría los suyos propios, incluso más allá de las fronteras alemanas.

Los principales de ellos quedaron establecidos en Auschwitz, Treblinka, Bergen-Belsen, Sobidor, Chelmno, Riga, Vilna, Minsk, Kaunas, Ewow, Wolzck, Dachau, Buchenwald, Eublin, Ravensbrück, Natzweiler, Mauthausen, Gneisnau, Struthof, Schirmeck, Sachsenhausen, Gross Rosen, Dora, Ellrich, Osterode, Harzungen, Isfeld, Flossenbürg, Majdaneck, Romainville, Grini, Bredtevedt, Espeland, Sydspissen…

Fueron clasificados en cinco grandes grupos: Schutzhaftlager, para detenidos; Arbeitslager, de trabajo; Straflager, penitenciario, Konzentrationslager, de concentración, y Vernichtungslager, de exterminio. El esquema general de su estructura era el de dos recintos concéntricos: el exterior, de unos cinco kilómetros, rodeado de alambradas eléctricas y una torre de vigilancia cada cincuenta metros; tanto en éstas como a lo largo del círculo externo patrullaban las SS, auxiliadas por perros policía.

El interior giraba en torno a una fábrica de material de guerra, casi siempre subterránea. Los detenidos lucían uniformes rayados con distintivos según la condena que cumplían: políticos, un triángulo rojo; comunes, verde; saboteadores, negro; homosexuales, rosa; judíos, dos triángulos amarillos formando una estrella de David, y los objetores de conciencia, violeta.

La disciplina interna corría a cargo de los kapos, presos afectos a los nazis: espías, aduladores…, quienes, armados con porras y látigos, eludían el rígido horario de trabajo -de siete de la mañana a diez y media de la noche- y mejoraban la ración alimenticia: medio litro de café puro, pan, margarina y salchichón para el desayuno y la comida y un litro de sopa para la cena.

Se dio la circunstancia de que un mismo establecimiento pasara a distinta categoría y, como quiera que el trato a los detenidos variaba según aquélla, tal distingo será uno de los orígenes de las controversias sobre el tema. El campo de Dora, por ejemplo, pasaría de penitenciario a de trabajo, para acabar como de concentración.

El primero de los campos de exterminio fue el de Auschwitz (1940), al que siguieron los de Treblinka, Bergen-Belsen, Sobidorr y Chelmno. El 3 de septiembre de 1941 se realizó en Auschwitz la primera ejecución masiva por medio de Ciclón B, cristales de cianuro, y desde 1942 en los cuatro restantes. En Auschwitz fue creado un «bloque experimental» donde médicos, físicos y técnicos, bajo la dirección del doctor Josef Mengele, realizaban pruebas de esterilización, injertos óseos, vacunas, gangrena gaseosa, etc. Pero también el de Dachau sirvió para llevar a cabo experimentos humanos sobre descompresión, introduciendo al prisionero en una cámara de la que se extraía el aire.

Otra de las pruebas consistiría en comprobar la resistencia humana al frío. Durante cinco horas quedaba sometido el paciente a temperaturas hasta de once grados bajo cero; de sobrevivir, se efectuaba la operación de recalentamiento con calor humano acostando al sujeto con mujeres procedentes de los burdeles que existían en todos los campos.

El Tercer Reich llevaría hasta los últimos límites el antisemitismo en virtud de la doctrina que consideraba al «ario» como la raza pura. El primer exponente lo tendremos en la obra de Adolf Hitler, Mein Kampf (1924), que quedaría plasmado en las llamadas leyes de Nuremberg del 15 de septiembre de 1935.

Desde esa fecha hasta 1938 huirían de Polonia unas seiscientas mil personas, judíos de origen alemán, y emigrarían de Alemania unas ciento sesenta mil por igual motivo. Lo cierto es que, pese a los hechos acaecidos en aquel año -destrucción de sinagogas, prohibición de que asistieran a espectáculos públicos…-, cuando el 12 de octubre de 1939 dan comienzo las deportaciones masivas a Polonia, nadie se preocuparía de facilitarles una emigración en gran escala.

Las principales fechas de la persecución antisemita son las siguientes: 22 de octubre de 1940, deportación de los residentes en Alsacia, Lorena y Sarre; 31 de julio de 1941, orden de deportación para todos los residentes en Europa; 29 de septiembre del mismo año, ejecución de los residentes en Kiev, y 12 de octubre, persecución en Rusia; 14 de julio de 1942, asesinato de cinco mil personas del gueto de Rovno, y en octubre, los dieciséis mil del gueto de Minsk, y 19 de abril de 1943, destrucción total del gueto de Varsovia.

El número de víctimas será imposible calcularlo, ya que se ignora realmente el censo de aquellos años. Se hablará de los cuatrocientos mil muertos durante la ocupación de Varsovia, de los cinco millones «importados» a Alemania para trabajar en las minas… Resumiremos todo el dolor y la tragedia en la persona de la joven judía Ana Frank, detenida en Amsterdam el 4 de agosto de 1944 y fallecida a la edad de 16 años en marzo de 1945 en el campo de Bergen-Belsen, tras su detención por el sargento de las SS, Karl Silberbauer.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 20 Las Guerra Mundiales Salvat – La Nación