Historia de EE.UU.

Historia de la Ciudad de Washington DC Monumentos y Capitolio

Historia de la Ciudad de Washington D.C.
Capital de Estados Unidos

El lugar de emplazamiento de la ciudad de Washington fue escogido por el propio Jorge Washington en persona. La ciudad, capital de Estados Unidos, es una de las más hermosas del mundo. Posee muchos monumentos notables, así como numerosos parques. El río Potomac contribuye a embellecer la ciudad. Washington es el ejemplo típico de un centro exclusivamente administrativo, desprovisto de toda actividad industrial. Lo que no impide que la ciudad haya crecido hasta desbordar el distrito de Columbia.

Fue el propio Jorge Washington quien escogió, en 1790, el lugar en donde debía ser edificada la capital de Estados Unidos. Como este país tiene una organización de tipo federal (una federación es una asociación de estados cada uno de los cuales conserva su independencia), había que construir esta capital en un territorio que fuera a la vez neutral y común a todos ellos: el distrito de Columbia.

En 1800, el Gobierno norteamericano fijó su residencia en Washington, y allí ha seguido hasta nuestros días, con una corta interrupción en 1814. En esta época, en efecto, los ingleses se apoderaron de la ciudad. Washington se vio seriamente amenazada durante la guerra de Secesión, pero el Gobierno no se movió de allí.

Washington es una de las ciudades más notables de la tierra; su núcleo urbano cuenta con 2 millones de habitantes.

Su población aumenta cada año en 70.000 almas, lo que no debe sorprendernos, pues Washington no es sólo la sede de la Administración central de Estados Unidos, sino también la de numerosos organismos internacionales.

Desde el punto de vista territorial, las nociones de núcleo urbano de Washington y de distrito de Columbia no concuerdan. El distrito federal de Columbia, situado en la orilla oriental del Potomac, entre los estados de Maryland y Virginia, es mucho más pequeño que la aglomeración urbana de Washington, que se extiende mucho más allá, sobre el territorio de los dos estados vecinos.

La administración de la ciudad corre a cargo de tres administradores designados por el Gobierno. Los ciudadanos de esta urbe no tienen derecho al voto en los asuntos de interés local, pero participan en la elección presidencial.

Si Washington es el corazón de Estados Unidos, la avenida de Pensilvania es el corazón de Washington. Es una gran vía completamente recta que une el Capitolio con la Casa Blanca. El Capitolio es la sede de la Cámara de Diputados y del Senado. Este impresionante edificio, construido en estilo neoclásico, está coronado por una cúpula de 77 m de altura.

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Capitolio con la Casa Blanca en Washington

El plano del Capitolio lo trazó en 1792 el arquitecto William Thornton, y ha sido el modelo de muchos Parlamentos de otras naciones americanas. A su alrededor se alzan otros edificios de importancia, como el Tribunal Supremo y la Biblioteca del Congreso, donde se conservan millones de libros. Esta última es una de las mayores bibliotecas del mundo; en ella se encuentran, además de libros, películas, fotografías, periódicos reproducidos en microfilm y muchos otros documentos importantes.

En cuanto a la Casa Blanca, es la residencia oficial del presidente de Estados Unidos y está situada en el extremo opuesto de la avenida de Pensilvania. Fue también Thornton el que en 1792 construyó este palacio, que es enteramente blanco. Al lado de las habitaciones destinadas al uso personal del presidente y de su familia hay muchísimas otras y salas de reunión. El parque que la circunda es en gran parte accesible al público.

En la vecindad de la Casa Blanca se alzan el Memorial de Lincoln, el monumento a Washington y el Memorial de Jefferson; el de Lincoln atrae a muchos turistas americanos, y cada año unos dos millones de personas visitan este edificio, que alberga una gran estatua de Lincoln sentado en un sillón de alto respaldo.

El Memorial de Jefferson, cuyos silueta y estilo recuerdan los del Panteón de Roma, se alza junto al lago Tidal, a cuyas orillas florecen unos cerezos ofrecidos por Japón. El monumento a Washington es un obelisco de mármol de 196 m de alto, enclavado a mitad de camino entre la Casa Blanca y el Memorial de Jefferson.

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monumento a Washington

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Casa Blanca en Washington

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Memorial a Jefferson en Washington

Otro lugar célebre es el Cementerio Nacional de Arlington, necrópolis situada junto a la orilla occidental del río Potomac, aunque tiene acceso desde el Memorial de Lincoln. Allí reposan los muchos miles de soldados norteamericanos muertos en el curso de las dos guerras mundiales y en la de Corea. Allí están la tumba del soldado desconocido y la de Kennedy.

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Memorial de Lincoln Washington

No lejos del cementerio se alza el Pentágono, que es, desde 1942, el cerebro estratégico de Estados Unidos.

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Washington, Pentagono

Citemos finalmente los museos, como el nacional de Bellas Artes, edificio de estilo neoclásico construido en mármol rosa, que alberga una de las colecciones más ricas del mundo.

En Washington reina una atmósfera especial. A diferencia de otras grandes ciudades de Estados Unidos, posee numerosos parques y estanques. Además, el Potomac y su afluente, el Anacostia, atraviesan la ciudad y contribuyen a aumentar su encanto. Es preciso mencionar que Washington no posee muchas industrias. Los únicos establecimientos industriales son algunas imprentas y casas editoriales. Washington es un ejemplo único de ciudad dedicada exclusivamente a funciones administrativas.

PLANO ZONA CENTRO DE WASHINGTON

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Presidencias de Adams y Jefferson Resumen

PRIMEROS PRESIDENTES DE LOS ESTADOS UNIDOS
Washington, Adams y Jefferson

Elegido en 1789, con John Adams como vicepresidente, Washington prestó juramento en Nueva York, en el mes de abril. Sus primeros colaboradores fueron los hombres que habían desempeñado un papel decisivo en los años precedentes: Jefferson como Secretario de Estado (negocios interiores y exteriores), Hamilton en la Tesorería, Knox en la Guerra. Hamilton hizo un trabajo considerable: era el «hombre fuerte» del joven gobierno.

Independencia de los Estados Unidos

El Estado Federal reconoció por igual las deudas contraídas por los Estados, especialmente los certificados de paga entregados a los soldados durante la guerra, lo que hizo, por otra parte, la fortuna de los especuladores, que habían comprado a los interesados sus certificados, muy por debajo de su valor nominal.

Contra el parecer de Jefferson, que encontraba inconstitucional la medida, Hamilton creó un Banco Nacional (1791), con un capital de diez millones de dólares, de los que el Tesoro suscribía dos millones. El dólar se basó en el oro, cuya relación con la plata se fijó de 1 a 15, lo que después causó serios trastornos monetarios, cuando la gran producción de las minas de plata hizo bajar el precio de este metal, depreciándolo con relación al oro, que desapareció de la circulación. Filadelfia se había convertido en la capital provisional, mientras se construía una nueva ciudad en las orillas del Potomac.

La política exterior de Washington durante su presidencia puede calificarse de prudente. Deseaba un engrandecimiento progresivo, pero sin sacudidas. No quería triunfos diplomáticos que le dejaran profundos rencores y que le hicieran crearse enemigos en aquellos momentos. Los esfuerzos diplomáticos americanos habían resultado inútiles desde 1783 hasta 1789. Salvo algún éxito en París, sobre modificaciones de tarifas y en Berlín con la firma de un tratado de amistad con el rey de Prusia, Inglaterra y España no habían tomado muy en serio a los Estados Unidos.

España, dueña de las bocas del Mississippi, se negaba a permitir la navegación americana, impidiendo la expansión de la Unión más allá de los montes Apalaches. Inglaterra, a despecho de los tratados de 1783, seguía manteniendo sus puestos militares en la región de los Grandes Lagos, como garantía del cobro de los créditos que la Unión le debía.

El inicio del conflicto entre España e Inglaterra a raíz de una incursión de la marina española, provoca una situación inmejorable para los Estados Unidos. De una y otra parte comienzan a hacerse preparativos para una guerra que podría llegar a involucrar a toda Europa, ya que por el Pacto de Familia, Francia debería aliarse con España, mientras que, en virtud del Tratado de La Haya, Holanda debería hacerlo con Inglaterra. Pitt inició inmediatamente tímidos contactos para una negociación con Washington, pero éste se negó a conceder algo que no fuera una «honrosa neutralidad».

Sin embargo, con la firma del Tratado del Escorial, que restableció la armonía entre España y Gran Bretaña, Washington perdió su más importante baza en política exterior.

En el momento de estallar la Revolución Francesa, Washington, pese a toda la desconfianza que le inspiraba, se mostró conciliador, dado que continuaba viendo en Francia a su principal aliado contra Inglaterra. El 19 de febrero de 1793, la Convención decretaba abiertos los puertos franceses a los barcos americanos, equiparándolos así a los nacionales en el momento en que Inglaterra y Holanda habían ya declarado la guerra a Francia.

Pero Washington se mantuvo firme en su tesis de neutralidad, rechazando las propuestas del embajador Genet de armar en América naves corsarias para atacar a los barcos y colonias ingleses, cuando los barcos ingleses detenían a los neutrales que transportaban mercancías a los puertos franceses. Washington sabía, no obstante, que Jorge III temía ahora una guerra con los Estados Unidos y se dispuso a presionar a Gran Bretaña enviando a un delegado para negociar los siguientes puntos: indemnizaciones al comercio americano por los actos de la marina inglesa, asegurar la ejecución del tratado de 1783 y firmar un tratado de comercio.

El 19 de noviembre de 1794 John Jay y lord Grenville ponían sus firmas al pie de un tratado de amistad, de navegación y de comercio que preveía la indemnización completa, la evacuación de los Grandes Lagos antes del primero de junio de 1796, libertad de comercio americano con las Antillas inglesas y el libre comercio y navegación entre los Estados Unidos y Gran Bretaña, a cambio, entre otras cosas, de indemnizar a los subditos ingleses que hubieran sufrido las consecuencias del retraso del pago de sus créditos.

Un gran malestar se produjo al conocerse la noticia, pero pese a todo Washington ratificó el tratado, tras enfrentarse con el Congreso de mayoría demócrata. Tras ello España firmó con los Estados Unidos un tratado de libre navegación que fue ratificado por el Senado el 3 de marzo de 1796.

George Washington                    John Adams                Thomas Jefferson

JOHN ADAMS Y JEFFERSON
La vida política se organizaba, y se habían dibujado claramente dos grupos. De una parte, los Federalistas (Hamilton), partidarios de un ejecutivo fuerte, y que eran los grandes terratenientes, los ricos negociantes, los abogados y los notables. De otra, los Republicanos (Jefferson), apoyados por los pequeños granjeros y por los artesanos. La Revolución Francesa vendría a acentuar las divisiones; acogida, al principio, fervorosamente por Ids americanos, su rápida evolución hacia el radicalismo y el terror provocó ásperas discusiones.

Los Federalistas eran anglofilos, y los Republicanos apoyaban a Francia. Estos últimos se vieron perjudicados por la torpeza del ciudadano Genét, representante francés en Filadelfia, que deseaba que los Estados Unidos, en virtud del tratado de alianza de 1778, abriesen sus puertos a los navios franceses que participaban en la defensa de las Antillas, llevando corsarios contra los ingleses.

Washington quería mantener la neutralidad. Genét, llamado a Francia en 1799, se quedó en los Estados Unidos y se casó con la hija del gobernador de Nueva York, muriendo como rico propietario de tierras en las orillas del Hudson.

Jefferson se había retirado, en 1793, a su bella propiedad de Monticello, desde donde preparaba su vuelta a la política contra los Federalistas. Reelegido Presidente en 1792, Washington rehusó un tercer mandato en 1796, y fue elegido John Adams, candidato de los Federalistas, con Jefferson como vicepresidente.

Thomas Jefferson, principal autor de la Declaración de Independencia de 1776, fue nombrado embajador en Paris en 1785. Después fue elegido Presidente de los Estados Unidos. Durante toda su vida, admiró profundamente a Francia, hasta el punto de que se le han atribuido estas palabras: «Todos los hombres tienen dos patrias: la suya y Francia».

Las relaciones con Francia habían empeorado en 1798, hasta el punto de que los Federalistas hablaban de entrar en guerra contra el Directorio (el representante de los Estados Unidos, James Monroe, creyendo expresar la simpatía de su país por la Revolución, había sido censurado por su gobierno, deseoso de neutralidad). A causa de un incidente entre Talleyrand, ministro de Negocios Extranjeros del Directorio, y tres enviados americanos, los Federalistas decidieron crear una flota y organizar un ejército que intentaban confiar a Washington.

En sus filas entró la discordia, animada por la rivalidad de Hamilton y de Adams. Finalmente, en 1800, la gran victoria de Bonaparte en Marengo y la prudencia de Jefferson arreglaron las cosas, y se firmó un convenio comercial entre Francia y los Estados Unidos.

En las elecciones de 1800, Jefferson, a quien los Federalistas presentaban como peligroso revolucionario, ateo y terrorista, fue elegido Presidente contra John Adams. Washington había muerto en su propiedad de Mount Vernon, el 14 de diciembre de 1799, y empezaba una nueva era.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo (301)

Países Desarrollados y Subdesarrollados

Introducción: En los países desarrollados se vive cada vez mejor, pues tiene cubiertas sus necesidades de alimento, educación, salud , así como acceso a una gran variedad de satisfactores. Por su parte naciones subdesarrolladas pretenden reproducir el modelo económico dominante, tratando de alcanzar el nivel de los países ricos como Japón, la Unión Europea y, sobre todo, Estados Unidos, que además de contar con el podes económico tiene el poder militar que lo ha llevado a alcanzar la hegemonía mundial, aunque políticamente necesite de aliados.

La globalización no es solamente económica, sino también cultural. Pretende la homogeneidad en la forma de pensar. La cultura va quedando como mero objeto de curiosidad folclórica. Se van imponiendo parámetros en la forma de vestir, de comer, de escuchar música, de lograr satisfactores. Se globalizan también la delincuencia, el crimen organizado, el tráfico de armas convencionales y de armas nucleares, el juego, la prostitución, el mercado negro de divisas, el lavado de dinero, los paraísos fiscales y la evasión de impuestos.

La tarea política central del siglo XXI es la creación de un nuevo proyecto histórico con una perspectiva humanista y de solidaridad, haciendo a un lado la apatía y tratando de recuperar la memoria, para vivir y reconstruir un futuro obteniendo la fuerza de la razón; además, poniendo el avance técnico y científico a disposición y en beneficio de todos los pueblos del mundo.

Diferencias entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado
La diferencia de desarrollo entre países se deben a múltiples causas, no únicamente a las de tipo económico. Esas causas tienen a la vez un origen interno como externo. No todos los Estados tienen el mismo grado de organización social, ni similares estructuras productivas, ni parecidos recursos financieros, ni modos de vida equiparables. En la actualidad, dos realidades contrastan bruscamente: la de los países desarrollados y la de los países subdesarrollados o en desarrollo. El 80% de la población mundial vive en este segundo grupo.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Contraste entre zonas ricas y pobres en Hong Kong y su puerto donde viven miles
de personas en condiciones precarias

Mundo desarrollado

Los países desarrollados tienen una alta renta por cápita, es decir, unos elevados ingresos medios por persona por encima de los 10.000 dólares anuales; una industria potente y tecnológicamente avanzada; un alto nivel de vida, que se refleja en el desarrollo de las infraestructuras y en la cantidad y calidad de servicios sanitarios, educativos, culturales, etc. además, una buena parte de la población mantiene un elevado nivel de consumo.

Mundo subdesarrollado

Los países subdesarrollados tienen una baja renta por habitante, que normalmente no alcanza los 2.000 dólares anuales; un desarrollo industrial escaso o incipiente, pero que, con frecuencia, depende de la inversión exterior y está basado en la mano de obra batata y en el alto consumo energético; recursos naturales destinados fundamentalmente a la exportación; una fuerte dependencia del exterior en tecnología, comercio y créditos; un reducido nivel de vida, con servicios de baja calidad e inaccesibles a una gran parte de la población; deficientes infraestructuras; un elevado índice de analfabetismo; un crecimiento demográfico muy elevado; y un bajo nivel de consumo. Además, la inestabilidad política, la corrupción y la desigualdad social son corrientes en estos Estados.

El subdesarrollo: Tras la Segunda Guerra Mundial se comenzó a hablar de «subdesarrollo, para referirse a los países pobres. Generalmente, este término se usa en un sentido evolutivo: así, Naciones Unidas denomina a los países como países «en vías de desarrollo» o «en desarrollo», por contraposición a los países «desarrollados».

Hacia 1950, Alfred Sauvy utilizó la expresión «Tercer Mundo» para designar a los países pobres, comparándolos con el «Tercer Estado», el estamento más bajo de la sociedad francesa a fines del siglo XVIII

A mediados de 1970 surgió el término «Sur» para referirse a los países pobres , considerados como un hemisferio “Sur” mientras que los desarrollados constituían el hemisferio norte, aunque en ambos hemisferios hay todo tipo de países. Posteriormente se los llamó “periféricos” a los países que se sitúan en una posición de dependencia de los países del “centro o centrales” que ejercen un papel dominante.

Mapa del desarrollo

Conceptos Norte y Sur no describen exactamente dos hemisferios geográficos, pues algunos países hemisferio sur presentan un altísimo desarrollo, mientras otros del hemisferio norte tienen un desarrollo escaso.

Los países más desarrollados son principalmente gran parte de los Estados europeos, Canadá. Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda.

Un desarrollo intermedio es el que presentan Rusia ya unas repúblicas soviéticas: Brasil y ciertos países de Iberoamérica sumidos en una prolongada crisis tras décadas de prosperidad; y algunos asiáticos que empiezan a crecer, como Malasia y Singapur.

En el extremo opuesto se encuentran los países más pobres del planeta, que se localizan en Asia meridional y oriental (Afganistán y Pakistán), en Centroamérica (Haití) y, sobre todo, en el África subsahariana.

El IDH, índice de Desarrollo Humano

En las décadas pasadas se utilizaba la renta por habitante de un habitante para medir su grado de riqueza y desarrollo. Esta variable, sin embargo, no refleja la desigualdad en el reparto de la riqueza. Así, por ejemplo, lugares como Brunei o los Estados del golfo Pérsico ricos en petróleo y poco poblados aparecían siempre con rentas per cápita muy altas cuando, en realidad, la riqueza se acumulaba en unas poquísimas manos y la gran mayoría de la población permanecía en la pobreza.

De lo anterior se puede concluirse que para evaluar del desarrollo de un país no basta con considerar solo variables económicas. Un país puede tener una producción y unos ingresos elevados, pero los beneficios pueden no repartirse equitativamente entre la población.

Desde hace una veintena de años, aproximadamente, la ONU viene elaborando cada año denominado Indice de Desarrollo Humano que además de los ingresos medios por habitante contempla varios aspectos sociales para evaluar el nivel de desarrollo de un país, tales como lo alfabetización de la población, acceso a a sanidad, la esperanza vida al nacer, a Igualdad entre hombres y mujeres, entre otros.

Desde los años ochenta han aumentado desarrollo bastantes países sobre todos los situados en valores medios del IDH. Por ejemplo, ha habido mejoras significativas en China e India, en los Estados musulmanes mediterráneos, como Túnez, Siria, Egipto y Marruecos y en países de moderna industrialización como Singapur, Corea, Malasia e Indonesia

El Reparto de la Riqueza

En los países más pobres, las situaciones de pobreza extrema son numerosas: millones de personas pasan hambre y carecen de los servicios sanitarios, educativos, etc., más básicos. Iberoamérica es un claro ejemplo de la desigual distribución de la riqueza. Existe una minoría con grandes recursos económicos que controla los negocios, posee las mejores tierras y suele ocupar los puestos dirigentes del país, o, al menos, influir decisivamente en las medidas políticas que se adoptan.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Favela en Brasil

Por ejemplo, en Brasil, un 1 % de los propietarios posee casi la mitad de las tierras cultivables del país, con haciendas de más de 1.000 hectáreas que no siempre explotan en su totalidad. Frente a ellos, un 53% de propietarios tiene el 3% de las tierras, y el tamaño de sus parcelas oscila entre 1 y 10 hectáreas. En el extremo opuesto, existen 20 millones de campesinos sin tierras, que trabajan para los terratenientes, con frecuencia en condiciones de semiesclavitud.

Al igual que Brasil, Venezuela es un país de grandes contrastas. Mientras la mayoría de la población difícilmente puede subsistir y un tercio de la misma vive con menos de dos dólares diarios, una minoría posee grandes fortunas. Venezuela es el sexto país productor de petróleo del mundo, pero esta riqueza apenas revierte en la mayoría de la población.

Lo mismo ocurre con Perú, Colombia, Ecuador, etc. Y las situaciones de desigualdad se pueden extrapolar a otras regiones del mundo, llegando a extremos dramáticos en el Africa subsahariana.

Éxito personal y fracaso social

Desde 1987, la revista Forbes publica cada año una lista de las personas que poseen una fortuna superior a los 1.000 millones de dólares. Resulta sorprendente que en México, un país donde el PIB por habitante apenas supera los 9.000 dólares anuales, una persona ocupara en 2002 el puesto 17 de las personas más ricas del planeta, con unos 11.500 millones de dólares, y en el año 2003, debido a la desaceleración económica generalizada, el lugar 35, con «solo» 7.400 millones.

En Iberoamérica existe más de una veintena de multimillonarios incluidos en esta lista. Las fortunas personales de algunos venezolanos y banqueros brasileños rondan los 4.000 millones de dólares. Este éxito personal constituye a la vez el fracaso de un sistema que es incapaz de cubrir las necesidades más básicas de la mayoría de la población mundial.

Algunos Datos Estadísticos Importantes

• Más de 1200 millones de personas vivan con menos de un dólar al día y 2.000 millones con menos de dos dólares.

• Un 1% DE LA población mundial, es decir, unos 60 millones de personas, acumulan una riqueza comparable a la de los 2.800 millones más pobres.

• Casi 800 millones de personas miren hambre crónica, cada 4 segundo muere una persona de hambre en el mundo.

• 1.160 millones 4 personas no tienen acceso al agua potable, ni 2.300 millones a saneamientos adecuados.

• 12 millones de niños menores de cinco año, mueren usualmente por causas que se pueden evitar o curar.

• Más de 40 millones de personas padecen de enfermedad del SIDA. Más de 14 millones de niños han perdido a uno o a ambo. padres por la enfermedad.

El aumento de las desigualdades

Durante la década de 1980 y comienzos de la siguiente, se creía que las ayudas a los países más pobres, ofrecidas por diversos organismos e instituciones internacionales, así como por los países desarrollados, servirán para impulsar su crecimiento económico y de esta manera ir mejorando su nivel de vida.

Sin embargo, en 54 países, situados mayoritariamente en el África subsahariana, pero también en Iberoamérica, Asia central y meridional y en la Europa del este, se ha registrado un descenso de sus ingresos medios y han aumentado las desigualdades internas al aparecer auténticas bolsas de miseria.

Lejos de acortar sus distancias con los países más ricos, en muchos de estas naciones se ha abierto una brecha creciente difícil de cerrar.

Cumbre del Milenio

Con el nombre de Cumbre del Milenio se bautizaron las reuniones celebradas en septiembre de 2000, entre los países miembros de la Organización de las Naciones En ellas se establecieron ocho objetivos para el año 2015 con el fin de reducir las causas y manifestaciones de y de lograr la paz, así como el respeto a los derechos humanos y el desarrollo sostenible en el mundo. declaración refleja la voluntad política de los países paliar el problema del subdesarrollo.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Cumbre del Milenio en el 2000

Compromete a todos los Estados, los cuales deben adoptar nuevas das y aunar esfuerzos. Los países en desarrollo tienen responsabilidad de emprender reformas políticas beneficio del desarrollo de sus pueblos, pero necesitan la ayuda de los países ricos, así como unas normas comerciales más equitativas y el alivio de su deuda externa.

Algunos países están progresando adecuadamente espera que alcancen sus objetivos fijados el año 2015, pero la evolución de otros pone de manifiesto la imposibilidad de que logren sus metas los plazos establecidos.

Más Estadísticas Interesantes…

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

El promedio mundial de automóviles por cada 1.000 habitantes es de 90, pero mientras supera los 400 en los países desarrollados, son solo 10 en el Africa subsahariana y 5 en Asia meridional.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Si en 2001 883 italianos de cada 1.000 tenían un teléfono móvil, y en países como España y Bélgica lo tenían unos 740 ciudadanos, solo 1 de cada 1.000 habitantes de Liberia poseía un teléfono móvil, 3 en la República Democrática del Congo, 4 en Bangladesh y 6 en India.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

La quinta parte de la población del planeta consume casi el 60% de la energía mundial. El consumo de petróleo por persona es de 500 kg. de media en los países desarrollados, pero solo de 10 kg. en Asia meridional.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

En el continente americano, mientras en Estados Unidos más de 800 personas de cada 1.000 tienen un televisor, esta cifra desciende hasta unas 150 en Perú y Ecuador.
Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Mientras en Noruega o Suecia existen más de 700 líneas telefónicas por cada 1.000 habitantes, solo hay una línea en muchos países pobres de Asia y Africa.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

En Australia, Canadá, Estados Unidos, Singapur o la Europa septentrional más de la mitad de la población posee un ordenador personal. Por el contrario, menos del 1 % de la población tiene acceso a este bien en la mayoría de los países del Africa subsahariana y en los más pobres de Asia.

Factores que condicionan el subdesarrollo

Al valorar las desigualdades existentes entre los países, hay que tener en cuenta muchos factores y no solamente los indicadores económicos. Hay condicionantes históricos, aquellos que se refieren a la evolución política, los que dependen de las características físicas y los recurso naturales, etc. Ninguno de ellos actúa por separado como una causa única, sino que se conjugan e interactúan entre sí.

Los principales factores que condicionan el subdesarrollo son los siguientes:

La colonización histórica

La colonización de territorios por parte de las potencias más poderosas es un fenómeno que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia. Sin embargo, este proceso alcanzó su máximo desarrollo a partir de la conquista de América en el siglo XVI, y culminó en el siglo XIX coincidiendo con la revolución industrial. Se consolidó así el dominio político y económico de las potencias europeas sobre la mayoría del mundo:

América, Asia, África y Oceanía. Las metrópolis importaban de sus colonias las materias primas que necesitaban para alimentar sus industrias, a la vez que exportaban los productos fabricados. Se creó así un sistema económico desigual. Cuando las colonias alcanzaron su independencia, muchas de ellas siguieron manteniendo la dependencia económica, financiera, industrial y tecnológica de sus antiguas metrópolis y de otros países ricos.

La Deuda Externa

Algunos países recibieron ayudas para mejorar sus estructuras productivas en forma de préstamos por parte de instituciones financieras internacionales y de los países más ricos. Los intereses de esos préstamos han resultado muy elevados, por lo que hay Estados que han contraído una deuda altísima a lo largo de los años. Como tienen que destinar una parte muy importante de sus recursos económicos a la devolución de la misma, se encuentran con un fuerte obstáculo a sus posibilidades de desarrollo. En caso de incumplir sus obligaciones de pago serían excluidos de futuros préstamos.

En 1996, el Banco Mundial y el FMI pusieron en marcha una iniciativa llamada Países Pobres Muy Endeudados (PPME) con el fin de liberar de una parte de esta carga a los países más pobres y con una deuda mayor.

La dependencia tecnológica

La falta de tecnología propia y de capacidad para asimilar la de los países desarrollados coloca a los más pobres en una posición muy desfavorable en el mercado mundial, ya que no pueden producir de forma competitiva. Además los avances tecnológicos han dejado obsoleta una parte importante de la producción de estos países, lo que ha supuesto una reducción de sus exportaciones y por tanto, de sus ingresos. Por ejemplo, el caucho natural ha sido sustituido por productos sintéticos, y el cobre, utilizado para las comunicaciones, está siendo reemplazado por la fibra óptica.

A todo eso se une que las personas altamente cualificadas apenas pueden desarrollar su labor en sus países de origen y son absorbidos por grandes corporaciones para trabajar en el mundo desarrollado.

El elevado crecimiento demográfico

La natalidad se mantiene elevada en la mayoría de los países más pobres, mientras la mortalidad se ha reducido, provocando un fuerte crecimiento demográfico. Pero los alimentos disponibles no han crecido en la misma proporción. Por ello, los países pobres no pueden satisfacer las necesidades de toda la población, comprometiendo su futuro desarrollo.

Una salud y una educación deficientes

Las enfermedades y las hambrunas conllevan importantes os sanitarios para un país a corto plazo, y tienen un fuerte impacto a largo plazo. Los adultos enfermos y que presentan mal nutrición abandonan sus trabajos y las familias dejan de tener ingresos. Muchos niños se ven obligados a trabajar sustitución de sus padres enfermos y a abandonar escuela. La salud de estos niños se resentirá y su falta formación les impedirá optar a un trabajo mejor en el futuro. En consecuencia, los habitantes de los países presentan un bajo nivel de formación.

Los desiguales intercambios comerciales

Los países subdesarrollados sufren el bloqueo de sus exportaciones agrícolas por parte de los países ricos, que protegen su producción mediante subvenciones a sus agricultores, lo que les permite rebajar los precios de estos productos en el mercado mundial. Igualmente, los países encuentran barreras a sus exportaciones de textiles , alimentos procesados, bebidas y otros productos que de no ser así, podrían ser competitivos.

Además, los países desarrollados presionan para que los países pobres supriman los impuestos sobre las exportaciones occidentales, normalmente productos manufacturados. La entrada de estas manufacturas de calidad dificulta el desarrollo de una industria propia

La guerra

Los conflictos armados, a menudo sostenidos por los propios gobiernos, suponen en muchas ocasiones la devastación de los países. Además de las pérdidas de vidas humanas y económicas, las naciones que sufren estos conflictos se quedan sin una mano de obra joven necesaria para su recuperación y desarrollo.

La corrupción política y la inestabilidad

La falta de estabilidad política y de un marco legal claro, así como la corrupción de los gobiernos condicionan a los inversores, que a menudo no se ven motivados para invertir en determinados lugares.

El Modelo Centro-Periferia
Los desequilibrios que existen entre los países y los flujos que se establecer mire ellos permiten diferenciar entre grandes dominios en el mundo:

Centro: incluye a los países que exportan productos industriales y tecnología de alto valor, realizan inversiones más allá de sus fronteras mediante la instalación de filiales de sus multinacionales, e imponen su dominio a través del control de precios de sus productos. Estados Unidos, Europa occidental y Japón son sus mejores representantes.

• Semiperisiferia: En estos países coexisten rasgos de atraso y modernidad, lo que genera fuertes desequilibrios internos. Entre ellos están los nuevos países industriales asiáticos, los del Cono Sur de Iberoamérica, los de Europa del este, la región costera de China, ciertas regiones de la India y parte de las repúblicas

• Periferia: Se identifica con aquellos países especializados en la producción y exportación de materias primas o productos industriales de escaso valor. Son países que se basan fundamentalmente en la explotación de una mano de obra barata, pero que necesitan importar capital y tecnología, lo que suele provocar un elevado endeudamiento y un escaso control sobre sus propios recursos. África, Asia meridional y buena parte de Centroamérica y América del Sur padecen todavía esta dependencia.

Tabla de Criterio Para Diferencias entre Países Desarrollados y en Desarrollo

Fuente Consultada (*): La Enciclopedia Del Estudiante Tomo 12 – Geografía del Mundo A-Z – Enciclopedia Espasa Calpe
(*): Las mismas fuentes para todos los enlaces desde este sitio)

Los Himalayas Formacion Cadena Montañosa Origen Ubicacion Templos

Los Himalayas Formacion Cadena Montañosa

LOS HIMALAYAS:
FABRICA DE MONTAÑAS:
Cuando, hace 250 millones de años, el supercontinente de Pangea se fragmentó, la placa Indoaustraliana comenzó a virar al norte. Se desplazó velozmente, en términos geológicos, y hace 45 millones de años chocó contra la placa Eurasiática, más grande y pesada, dando así origen a los Himalaya.

El fondo del Mar de Tetis, que separaba ambos territorios, fue elevado sobre las márgenes de las placas plegadas, donde aún reposa. Las dos placas terminarán por fundirse, pero por lo pronto siguen en movimiento, elevando aun más a los Himalaya. El Everest crece  5 cm. al año.

Europa y Asia forman en realidad un solo continente. Solamente por razones económicas e históricas les hemos considerado como continentes independientes. Desde el punto de vista geomorfológico volvemos a encontrar las mismas mesetas, llanuras y sistemas montañosos.

La llanura de Europa se prolonga en la llanura siberiana, en la que los Urales son sólo un accidente del terreno. Los Alpes quedan unidos al Cáucaso y a las altas cadenas montañosas de Asia por los Cárpatos y los Balcanes. Esas cordilleras, que comprenden enormes mesetas en Afganistán y al sur de Siberia, se unen en el Pamir. Desde allí se extienden en forma de abanico hacia el noreste y hacia Asia central y del sureste. Una de estas cordilleras es la del Himalaya, techo del mundo, pues allí se yerguen los más altos picos del globo.

En sánscrito, Himalaya significa «lugar de residencia de la nieve».

Los Himalayas son un sistema montañoso que comprende más de cien cimas de una altitud superior a los 7.000 metros y diez de 8.000 (otras cuatro cimas de 8.000 metros se encuentran en el Karakorum) y constituye una franja de picos y de macizos que se extiende formando un arco de más de 2.500 kilómetros de longitud y entre 200 a 500 de anchura. Esta franja montañosa está delimitada, al sur, por las tierras bajas de la India, y al norte, por la altiplanicie del Tíbet.

Si el Everest, la montaña más alta del mundo, se hallara en cualquier otro lado que no fuera el centro de Asia, todo a su alrededor parecería pequeño. Pero en la escarpada franja de picos nevados de los Himalaya, entre abruptos valles, es apenas un rasgo más de un paisaje concebido a gigantesca escala.

Debido a su altura, el Himalaya está cubierto de inmensas cantidades de nieve. Estas masas alimentan formidables glaciares concientos   de  metros  de  longitud.  Grandes ríos tienen sus fuentes en el Himalaya: el Indo, el Ganges, el Brahmaputra. Estos ríos y sus afluentes han formado en la montaña largos valles en los que se han desarrollado los Estados de Sikkin, Bután, Nepal y Cachemira. El Himalaya es la frontera natural entre dos grandes Estados: la Unión India, al sur, y China, al norte.

El Himalaya es también una línea de demarcación por lo que se refiere al clima. Gracias a él toda la India se halla protegida contra los vientos fríos continentales que soplan de Asia central. Por otra parte el Himalaya obliga a los monzones que vienen del sur, en verano, a elevarse y a condensarse. De ello resultan abundantes precipitaciones sobre las vertientes meridionales del Himalaya, en donde el promedio de lluvias sobrepasa los diez metros cúbicos por año.

Las impresionantes cumbres de los Himalaya, por encima del nivel de las nieves perpetuas, reflejan en el blanco más puro la brillante luz del sol. Cuando éste se desliza hacia el poniente, sus rayos bañan las cimas de rojizo y tenue resplandor y las sombras se entretejen en las rosadas crestas.

Al ceder la luz y reinar la noche, las oscuras y desgarradas cúspides se perfilan contra un negro cielo estrellado. Esta región no destaca sólo por su suprema belleza a inmensa escala, con montañas colosales que se yerguen al cielo; también tiene un valor mítico y religioso, como sede de deidades budistas e hindúes.

Antaño impenetrable barrera entre el sur y las ciudades fabulosamente ricas de la Ruta de la Seda, al norte —Samarkanda, Bujara, Kashgar y Kotan—, aún ahora los Himalaya evocan imágenes de inaccesibles lugares, no hollados por el hombre y parajes de solitarios ascetas y abominables criaturas. En este siglo se convirtieron también en la meta máxima de los montañistas del mundo entero.

En ningún otro punto de la superficie terrestre existen picos como los del Asia central, donde seis sistemas montañosos se entrelazan en una curva de 160 a 240 Km. de anchura en el cuello del subcontinente indio. El mayor de ellos es el de los Himalaya (en sánscrito, «morada de la nieve»).

Éstos se extienden hacia el oeste por un total de 2.400 Km., desde la gélida pirámide blanca de Namche Barwa, en los bosques del norte de Asan, sobre el filo de la planicie tibetana a través de Bhután y Sikkim, Nepal y Ladakh, hasta su gran bastión occidental, Nanga Parbat, en Pakistán. El Himalaya Exterior, al sur, alcanza un máximo de 1.520 m sobre el nivel del mar. Linda con el Pequeño Himalaya, al norte, que promedia los 4.570 m de altura; entre ellos reposan escarpados valles de 900 m de altitud.

El Gran Himalaya es la columna vertebral del sistema y llega en Nepal a sus mayores alturas. Allí se apiñan nueve de las 14 montañas más altas del mundo, entre ellas el Everest, de 8.846 m. el Kanchenjunga, de 8.598, y el Annapurna, de 8.078. Al norte del Gran Himalaya se encuentra la cordillera conocida como los Himalaya de Tetis, o tibetanos, que bordean el extremo sur de la gran planicie del Tíbet.

Fósiles de peces y otros animales marinos hallados en los Himalaya prueban que las rocas de estas monumentales montañas se originaron como sedimentos marinos: hace unos 65 a 570 millones de años yacían en el fondo del antiguo Mar de Tetis. Conforme la placa tectónica de la India se movió hacia el norte, rumbo al continente Ártico, y chocó con él, emergió la cadena de los Himalayas.

Los estudios geológicos han determinado que las montañas se elevaron en por lo menos, tres fases distintas y muy espaciadas. La primera, hace 38 millones de años, produjo el Gran Himalaya; la segunda, hace 7 a 26 millones de años, formó el Pequeño Himalaya la tercera, hace 7 millones de años, creó los montes Siwalik. El movimiento en los márgenes de las placas es un proceso continuo; en los últimos 1,5 millones de años, las montañas se han encumbrado 1.370 m. más.

Los nombres adjudicados a estos picos remotos casi sobrenaturales, dan fe del temor que infunden en cuantos los contemplan. Varios de ellos se relacionan con diosas, como Chorno Lhari, «Diosa de la montaña sagrada», y Annapurna, «Diosa de los alimentos». Era de esperar, en consecuencia, que los Himalaya figurasen en los textos sagrados más antiguos de la región.

En la mitología hindú, esta región es conocida como Deviabhumi, el país de los dioses. En Gaurisshankar vivieron el gran dios Shiva y su consorte, Mahadevi, hija de Himavat, dios que personificaba a las montañas. Shiva es uno de los dioses de la suprema trinidad hindú, y señor de la agricultura. Según la mitología local, en su residencia, en las perpetuas nieves de los Himalayas, fluyen las vitales aguas de los tres principales ríos asiáticos: el Indo, el Brahmaputra y el Ganges.

Shiva y su consorte no son los únicos dioses que han abitado los Himalaya. Cuenta la leyenda que en el centro de la Tierra se erigía la montaña de Meeru, alrededor de la cual giraban el Sol, la Euna y las estrellas. Los hindúes identifican al monte Kailas, en los Himalaya tibetanos, con Meeru. Allí vivió Kubera, dios de las riquezas, señor de los tesoros de la Tierra y rey de los seres sobrenaturales conocidos como «yaksas». En Meeru también vivía Indra, primitiva deidad suprema hindú, señor del rayo y portador de la lluvia y la fertilidad.

Las connotaciones espirituales de las montañas atrajeron al primer viajero a la región, en 400 d.C. Fa-Hsian, monje chino, acudió en busca de la verdad religiosa. El primer mapa preciso fue elaborado hacia 1730 por el geógrafo francés Jean-Baptiste Bourguignon d’Arville, aunque no acertó en la altura de muchas de las montañas. A principios del siglo XIX, en busca de osos y tigres, cazadores de la India británica visitaron la zona; al volver narraron relatos locales de extrañas huellas en la nieve. Éste fue el primer indicio de la existencia del Yeti.

Hacia 1850, la montaña más alta del mundo era conocida en Occidente con el simple nombre de Pico XV. Para los hindúes era Sagarmartha, «Cima del cielo», y para los tibetanos Chorno Lungma, «Diosa madre de la tierra». En 1862 los ingleses la llamaron Everest, en honor de sir George Everest, inspector general de la India, quien-seis años antes encabezó una expedición para cartografiar las alturas de las montañas de los Himalaya.

A fines del siglo XIX, el Tíbet y Nepal cerraron sus fronteras a los europeos, y aunque el Dalai Lama permitió la entrada de una expedición en 1921, ésta sólo dispuso de tiempo para llegar a las faldas del Everest v cartografiar sus laderas inferiores. George Mallory, miembro de este grupo, intentó tres años después el temible ascenso a la cima de la montaña más alta del mundo.

Probablemente Mallory, líder de la expedición de 1924 y su compañero Andrew Irvine hayan sido los primero í en poner pie en la cumbre del Everest. Lo cierto es que estaban muy cerca de la cima cuando una nube los envolvió y desaparecieron de la vista de sus compañeros, mas abajo, para no volver jamás. La primera conquista comprobada ocurrió casi 30 años más tarde, y fue lograda por una expedición inglesa dirigida por John Hunt.

El asalto final tuvo lugar el 29 de mayo de 1953 por el neozelance Edmund Hillary y el guía sherpa nepalés Tenzing Norgay. Hillary escribió después lo que sintió al pisar tierras mines, antes holladas por el hombre: «Mi sensación inicial fue de alivio: ya no había riscos por atravesar ni jorobas que nos prometiesen y robasen la esperanza del triunfo inmediato. Me volví hacia Tenzing… y no disimulaba su contagiosa sonrisa de dicha absoluta».

Los alpinistas siguen arremetiendo contra la gran cima aunque hasta ahora sólo unas 400 personas han conseguido erguirse sobre el techo del mundo; los Himalaya, y el Everest en particular, han sabido guardar celosamente sus secretos.

Himalayas

Cima rocosa Visto desde la región alpina de Gokyo, 32 Km. al suroeste del Everest, el accidentado pico de la montaña más alta del planeta se recorta sobre un cielo inusualmente despejado. A horcajadas en la frontera entre Nepal y el Tíbet, el Everest rara vez se cubre totalmente de nieve en su cima, de modo que los alpinistas que aceptan su desafío deben ser expertos en rocas, y no en hielo y nieve, para completar el asalto final a la cúspide.

La Vida en el Himalaya
En los declives más bajos del Himalaya se desarrollan la agricultura y la ganadería. En la parte or., más húmeda, se cultiva el té. En algunos de sus valles más amplios se cultivan cereales, papas, frutas y especias. Cabras montesas y ovejas se alimentan con la hierba de las tierras altas en verano, pero descienden a los valles en invierno.

Los declives del Himalaya que miran al S. están cubiertos de abundante vegetación, porque en esta zona llueve bastante. En la parte o a los pies de la montaña, la vegetación es de espesa selva tropical y en las partes más altas se ven franjas de encinas siempre verdes, pinos, pinabetes y cedros.

Finalmente, entre los 4.500 y 5.000 m.s.n.m. se encuentran praderas alpinas, en las que los rododendros añaden una nota de color a los manchones de hierba verde. En la porción occidental más seca hay manchas de arbustos y bambúes, en los declives más bajos. Entre los 1.500 y los 4.000 m.s.n.m. se ven robles, pinos y cedros. A mayor altura aparece el desierto alpino, donde es escasa la vegetación que cubre las rocas.

En los pastizales altos de las estribaciones viven elefantes salvajes, tigres, leopardos y rinocerontes. El yak, la oveja salvaje y el almizclero habitan en las alturas. En las montañas existen valiosos yacimientos de minerales, pero en su mayoría son tan difíciles de extraer que la minería es muy escasa. En parte occidental  hay pequeñas minas de mineral de hierro, sal gema, grafito, pizarra, oro y zafiros.

Entre los 2.000 y los 2.400 m.s.n.m., en los declives más bajos, existen varias ciudades importantes que se han convertido en centros recreo. A ellas acuden durante el verano los indios y los europeos acomodados, que huyen  del calor de las llanuras. Darjiling y Simla son famosas como lugares de veraneo. En la parte occidental está el amplio valle de Cachemira, que tiene dos hermosos lagos. La Srinagar, de dicho valle, es famosa por su pintoresco trazado y su magnífico paisaje.

Es muy difícil viajar por el Himalaya. Todos los ferrocarriles terminan al píe de las estribaciones. Caminos para vehículos de motor llegan a ciudades tales como Darjiling Srinagar. Más allá de éstas el viajero tiene que seguir a pie. Los ríos ofrecen el más serio obstáculo: sus gargantas son empinadas su curso rápido. Hay muy pocos pasos a través  de las montañas y éstos quedan bloqueados por las nieves desde septiembre hasta junio. E el terreno alto se utilizan los yaks como bestias de carga. Estos animales, vigorosos y de pisada segura, pueden resistir temperatura, muy bajas.