El Capitalismo

Explicacion de la Globalización Características y Causas Resumen

Resumen: Explicación de la Globalización
Características y Causas

LA GLOBALIZACIÓN: Hacia fines del siglo XX, y en estos primeros años del siglo XXI, los avances de la ciencia y de la tecnología, sobre todo referidos a los medios de comunicación y transporte, permitieron que  las relaciones entre los diferentes lugares del mundo se hicieran más cercanas.  Este proceso de vinculación intercontinental, se conoce como globalización o mundialización, y en él se internacionaliza la economía, la información y la cultura.

Por otro lado el desmoronamiento del régimen político, económico y social vigente en la Unión Soviética y los demás países del bloque socialista real, a fines de la década de los ochenta y principios de los noventa, coincidió con la consolidación de este proceso global que había comenzado a gestarse en los años setenta.

Si bien no existe una definición única y precisa sobre este fenómeno, se puede decir, «que todo lo que sucede en algún lugar del mundo tiene consecuencias en los acontecimientos [que se producen] en muchos lugares del mundo«. En otras palabras, los procesos económicos, sociales, políticos, culturales, etc., cada vez alcanzan mayor interconexión, traspasando las fronteras nacionales con creciente facilidad, por lo que pierden su importancia las distancias temporales y geográficas.

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 Centros y periferias

CAUSAS: Luego de la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó dividido por el dominio de dos potencias hegemónicas: Los Estados Unidos y la Unión Soviética.  Alrededor de las mismas, los demás países del planeta se fueron «alineando», situación que dio lugar a la formación de dos bloques, el bloque occidental o capitalista, liderado por los Estados Unidos y el bloque oriental o socialista, liderado por la Unión Soviética.  Las tensiones entre estos bloques, originaron la Guerra Fría.

Pero, tras la caída de la Unión Soviética y la disolución del bloque socialista, los Estados Unidos se convirtieron en la única superpotencia mundial, sin que nadie pudiese disputarle su liderazgo.  Económicamente, el mundo se organizó alrededor de los grandes centros del capitalismo, que son los Estados Unidos, Japón y Europa Occidental, en los que se toman las decisiones que marcan el rumbo de la economía y la política mundiales.

El comercio se expandió y se hizo mundial.  En la actualidad no circulan solo mercaderías, sino también capitales, seguros, licencias, patentes, productos culturales y artísticos, servicios bancarios, etc.  Los medios de comunicación ofrecen una información «al instante» de todo lo que pasa en cada lugar del planeta, lo que permite conocer las necesidades de cualquier región y, por ende, producir para ese mercado, por lejano que se encuentre, utilizando, según la conveniencia, materias primas de un país y mano de obra de otro.  Este proceso se ve facilitado por el desarrollo de los transportes, ya que los fletes se tornaron más seguros, más rápidos y más baratos.

Las empresas multinacionales ubican sus fábricas en cualquier lugar, teniendo siempre como objetivo la obtención de la mayor cantidad posible de ganancias.  El accionar de las mismas está más allá de cualquier localismo, pues al crearse nuevos lazos o relaciones comerciales basadas en movimientos de dinero, de tecnología o de personas, es muy difícil establecer con precisión de que nacionalidad son las empresas y los productos que éstas fabrican.

La interdependencia comercial, no significa de ninguna manera que todos los pueblos del planeta estén en una situación de igualdad, sino que por el contrario, los países centrales ejercen un dominio económico, financiero, científico y cultural sobre los demás.  Se constituyen así, zonas centrales de gran desarrollo industrial y condiciones de vida adecuadas, contrapuestas a regiones periféricas o subdesarrolladas, con gran atraso económico.

El tercer mundo

Se llamó así, por analogía con el Tercer Estado antes de la Revolución Francesa, al conjunto de países de Asia, Africa y América Latina, que intentaron, a partir de la segunda mitad del siglo XX, salir del dominio que sobre ellos ejercía otro país más poderoso, ya fuese socialista o capitalista.  Actualmente, esta expresión designa a los, países subdesarrollados en general, en los que vive el 75% de la población mundial pero, como muchos países pobres se encuentran en el Hemisferio Sur, y la mayor parte de los países ricos están en el Hemisferio Norte, el problema se plantea en la existencia de un mundo bipolar: norte desarrollado – sur subdesarrollado.

Si bien existen diferencias importantes en cuanto a los niveles de desarrollo de los países del Tercer Mundo, podemos decir que las características principales de los países subdesarrollados son su dependencia económica (también llamada neocolonialismo), de los grandes centros capitalistas mundiales; la coexistencia de un sector industrial dinámico, generalmente controlado por capitales extranjeros, junto con un sector artesanol y agrícola en el que predomina una economía tradicional; además de una desigual distribución de la renta.

De esta manera, la mayoría de la población vive en la pobreza, mientras que un pequeño grupo privilegiado vive en la excesiva riqueza, y los sectores medios, son escasos o inexistentes.  Las necesidades alimentarías no están suficientemente satisfechas, como tampoco esta garantizado el acceso a la salud, a una vivienda digna, a la educación, al trabajo, a la participación política ya la paz.Esta separación entre las zonas ricas y pobres del mundo, es en la actualidad, una importante causa de conflictos, ya que los intent alízado para reducir la brecha no han dado

La aldea global

El escritor canadiense Marshall McLuhan, llamó «aldea global», al fenómeno de interrelación de los habitantes del planeta, por la cual, la población mundial forma una sola comunidad.  Todas las novedades, incluidos los valores, las ideas y los adelantos científicos y culturales, trascienden las fronteras a través de los medios de comunicación, los libros, la música y el cine.  El turismo intercontinental está en auge y el inglés se convirtió en un idioma casi universal.

El fin de la guerra fría terminó con la perspectiva de una tercera guerra mundial de carácter atómico, pero esto no significó que el mundo estuviese libre de guerras en los años venideros.  El tráfico de armas se hizo cada vez más común y permitió que pequeños grupos de rebeldes de diferentes ideologías, pudiesen crear problemas en cualquier parte del mundo, como por ejemplo el IRA, en Irlanda del Norte, o la ETA, en el País Vasco.  Los presupuestos para controlar el accionar de estos grupos aumentaron en los últimos años del siglo XX.

El fracaso del comunismo soviético, tampoco significó que los países debían entrar en un «laissez- faire» total, dejando aspectos fundamentales de las sociedades librados al juego del mercado.  El desempleo ocasionado por la expansión de la tecnología y por el desplazamiento de industrias que cambian de lugar en busca de mano de obra más barata, y la implementación de planes sociales que reduzcan las consecuencias de esta economía globalizada, solo podrán resolverse mediante la adopción de medidas políticas adecuadas.

Para complementar las economías en las diferentes regiones del mundo, se han formado grandes bloques económicos que tienen como objetivo la eliminación de impuestos o barreras aduaneras, aumentar la competitividad de las empresas, y sumar mercados internacionales en forma conjunta.  A veces, estos bloques regionales se proponen también una mayor integración de las sociedades y la cultura de los diferentes pueblos que los componen.

Estos bloques regionales pueden organizarse como una unión aduanera, en la cual se eliminan todos los impuestos aduaneros entre los diversos países miembros; un mercado común, que tiene las características de una unión aduanera pero incluye, además, el intercambio de todos los factores de producción (salarios, rentas, beneficios, intereses); o una unión económica, en la cual, a las características del mercado común se agregan la toma de decisiones en forma conjunta, con respecto a políticas fiscales, monetarias y socioeconómicas.

Los principales bloques económicos en la actualidad son la Unión Europea, (UE), formada por Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Alemania, Inglaterra, Irlanda, Dinamarca, Grecia, España, Portugal, Austria, Finlandia y Suecia.  Este bloque no tiene sólo intereses económicos, sino también culturales, sociales, sanitarios, científicos y ambientales que beneficien a toda la región.  Lo conforman casi 400 millones de personas y tiene una moneda (Euro), que aspira a ser la única de uso legal para todos los países de esta Unión.

En América del Norte, los Estados Unidos, Canadá y México, organizaron el Acuerdo de Libre Comercio deNorteamérica (NAFTA), en el cual, los países que lo integran se propusieron liberar poco a poco, a partir de 1992, y en un lapso de 15 años, el comercio entre estos tres países.

En América Latina, existen más de cuarenta organismos, de los cuales los más importantes son: el Mercado Común Centroamericano (MCCA), laComunidad del Caribe (CARICOM), el Pacto Andino, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), éste último configurado en el año 1991, a través del Tratado de Asunción, por los países de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a los cuales se uniría en 1996 Chile.  Tiene como objetivo, lograr la libre circulación de bienes y servicios, coordinar las políticas comerciales, las actividades agrícolas, económicas y científicas, para lograr mejores condiciones de vida de los habitantes de la región

 El debilitamiento del Estado-Nación

Esta institución, en los últimos años del siglo XX, fue perdiendo poder, entre otras causas porque grandes estados se desintegraron formando estados más pequeños, o porque transfirieron parte de su poder a los organismos supranacionales de la región, poniéndose de manifiesto su incapacidad para lograr imponer la ley y conservar el orden público.

Sin embargo, su papel es más necesario que nunca en estos años de la globalización, pues su función especifica en el gobierno de los diferentes países , aun no ha sido reemplazada por nadie.

La desregulación del Estado

La desregulación del Estado implantada durante la década de 1990, es decir, su paulatina retirada de la actividad productiva y de la intervención en los mercados, es funcional a la creciente unificación de las relaciones económicas y financieras de todo el planeta.

Esto es así por cuanto la reducción creciente del peso del Estado en las decisiones del mercado posibilita que los flujos de mercancías y de recursos financieros se muevan cada vez con mayor libertad. A la vez, la privatización de los servicios públicos se orienta en la misma dirección que las otras transformaciones.

El Estado más pequeño y menos comprometido con las acciones relacionadas con los sectores sociales de bajos ingresos requiere -al menos en teoría- ingresos menores. Esta situación repercute en la estructura tributaria, ya que debido a la necesidad de bajar costos y tornar competitiva la actividad productiva, esta estructura está en condiciones de revertirse, de modo tal que la presión impositiva sobre las empresas se reduzca.

¿Acaso la globalización y la liberación de los mercados condenan a los estados nacionales a ser desplazados definitivamente del papel que desempeñaban como reguladores del ciclo económico, de modo que no perturben y gasten cada vez menos? ¿Hay algún espacio posible de acción para quienes diseñan políticas nacionales desde el Estado o estamos condenados, por la globalización, a renunciar de modo irreversible a tales políticas?

Globalización y derechos humanos

Sin duda, el hecho de que el Estado se haya desprendido de algunas de sus funciones se puede vincular a los requisitos y prácticas de la globalización. La globalizadón parecería ofrecer más desventajas que ventajas a los habitantes de los Estados menos favorecidos en el reparto de la riqueza, pero en la actualidad aparece una nueva dimensión por explorar: los derechos humanos.

El carácter universal de ciertos derechos inherentes a la dignidad del ser humano —derechos que no se le pueden negar a nadie por motivos de religión, etnia, nacionalidad, sexo o cualquier otra condición— como el de residir en la tierra de sus padres sin sufrir persecución ni discriminación alguna, el de vivir con dignidad donde se encuentre, el de elegir libremente su vida, sus creencias —respetando la libertad del prójimo— el de acceder sin obstáculos al saber, a la salud, a una vida digna y honorable es la base del reclamo de algunas instituciones internacionales y organismos no gubernamentales, que exigen su respeto, por encima de las divisiones estatales.

Pero este reclamo choca con los derechos de los Estados que arguyen que no solo ejercen poder sobre una determinada comunidad y un determinado territorio, sino que también deben defenderse de la intervención de los agentes externos. Así, la defensa en escala internacional de los derechos humanos puede ser considerada —por algunos gobiernos— como una intervención no autorizada en los asuntos internos del Estado.

La ciudad global

La globalización de la economía determinó el surgimiento de nuevos tipos de ciudades: las ciudades globales, que conforman los centros de comando de la nueva economía global. Allí se concentran las sedes de los principales bancos y los principales mercados financieros, así como los centros de producción de servicios avanzados en escala mundial.

Las tres ciudades globales típicas son Nueva York, Londres y Tokio. Otros centros importantes de servicios financieros y empresariales en escala internacional son Hong Kong, Osaka, Frankfurt, Zurich, París, Los Ángeles, San Francisco, Amsterdam y Milán.

Otras ciudades, sin ser «ciudades globales» propiamente dichas son importantes en escala regional, a medida que surgen «mercados emergentes» en distintos países del mundo; por ejemplo, Madrid, Sao Paulo, Buenos Aires, México, Taipei, Moscú y Budapest.

El hecho de convertirse en un centro de la economía global ha implicado fuertes transformaciones en las ciudades que se han convertido en sedes de estos procesos. En general, estas ciudades han experimentado una fuerte suba de los valores de los terrenos y de los edificios. Además, han requerido cuantiosas inversiones, tanto públicas como privadas, para adaptarse a las exigencias de estas nuevas funciones. Infraestructura de transporte (aeropuertos, autopistas, ferrocarriles urbanos); telecomunicaciones; edificios de oficinas «inteligentes», hoteles cinco estrellas, centros de convenciones, centros culturales, centros comerciales, etc., son algunos de los elementos que forman parte de estas adaptaciones que expresan la conexión con la economía global.

Globalización y consumo

Hasta hace algunos años, muchos de los bienes destinados al consumo se producían en el propio país, había aduanas estrictas y barreras arancelarias que cada uno de los países imponían para priorizar las producciones nacionales por sobre los bienes importados.

A partir de la consolidación de la economía globalizada, las formas de consumo se han difundido por el mundo y resulta habitual que determinados objetos o costumbres que estaban asociadas a determinadas áreas del mundo, hoy se manifiesten en países muy distintos de aquellos en los cuales tuvieron origen: las casas de comidas rápidas (fastfood) o el consumo de bebidas gaseosas constituyen dos ejemplos de costumbres culinarias estadounidenses actualmente extendidas a todo el mundo.

Sin embargo, especialmente en los países más pobres, gran parte de la población queda fuera de este circuito y solo accede al mensaje publicitario de espacios y productos elaborados para las personas que pueden adquirirlos en el mercado. El nivel de ingreso, que es desigual entre diferentes sectores de la población, se interpone entre el deseo y el consumo real.

Dentro de la globalización de los mercados, las hamburguesas y las bebidas colas lleva la delantera. Niños y adolescentes son sus principales consumidores. No hay duda que para los adolescentes de entre 10 y 16 años la hamburguesa ejerce un mágico poder de seducción. A veces los padres también la eligen.

La hamburguesa nació a orillas del estuario del río Elba, en Hamburgo, Alemania. Se la encontraba en todos los bares de Hamburgo con el nombre de Frikadelle. Pero su fama comenzó cerca de otro río, el Mississippi, en la ciudad de St. Louis, en los Estados Unidos. Ahí la llevaron unos comerciantes alemanes, a una exposición mundial, en 1904, a los que se les ocurrió darle una forma más aplanada que su original alemán y colocarla entre dos mitades de pan.

Rápidamente los americanos del norte se convirtieron en adictos a estos panecillos rellenos a los que llamaron con el nombre de los comerciantes que los llevaron. Había nacido la hamburguer, es decir, la hamburguesa y sus variedades. Si en el medio del pan se le pone jamón ahumado o panceta se llama Bacon-burguer; con queso, Cheeseburger; con lomo, Beefburguer, con salchichitas de Frankfurt, Franfburguer.

En 1955 se creó en Los Angeles el primer «limpio y rapidísimo» restaurante de hamburguesas, acompañadas de papas fritas en bolsitas y una bebida cola. El éxito hizo que en los próximos años se crearan cadenas de estos restaurantes a lo largo y ancho de muchos países del mundo, todos con características semejantes: muy limpios y donde se puede comer muy rápido este menú que siempre tiene el mismo esquema: la hamburguesa, las papas fritas y la bebida «cola».

Fuente: Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

¿De Que Nacionalidad Es El Pontiac?: «En estas redes mundiales, los productos son combinaciones internacionales. Lo que se intercambia entre las naciones es con menos frecuencia el producto terminado que la especialización para resolver los problemas (investigación, diseño del producto, fabricación), para identificarlos (marketing, publicidad, encuestas al consumidor), y para coordinar los servicios (financiamiento, búsqueda, contrataciones), así como ciertos servicios y componentes de rutina, todo lo cual se combina para crear valor.

Por ejemplo, cuando un norteamericano compra un Pontiac Le Mans a General Motors, inconscientemente está realizando una transacción internacional. De los 10.000 dólares que paga a General Motors, cerca de 3.000 van a Corea del Sur, donde se efectuaron los trabajos de rutina y las operaciones de montaje; 1.750 dólares van a Japón por la fabricación de los componentes de vanguardia (motores, eje de dirección e instrumentos electrónicos); 750 dólares a Alemania por el diseño y el proyecto del prototipo; 400 dólares a Taiwan, Singapur y Japón por los pequeños componentes; 250 dólares a Gran Bretaña por los servicios de marketing y publicidad; y cerca de 4.000 dólares pasan a los intermediarios estratégicos de Detroit, a los abogados y banqueros de Nueva York, a los ‘lobbistas’ de Washington, a las aseguradoras de todo el país, y a los accionistas de General Motors -la mayoría de los cuales son norteamericanos, aunque hay un número creciente de extranjeros-.»

ROBERT REICH.
El trabajo de las naciones. Hacia el capitalismo del siglo XXI.
Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1993.

PROBLEMAS:

Las tendencias a la globalización están dejando también al descubierto nuevos problemas.

■ En lo cultural la universalización uni-ficadora. tiene el peligro de hacer perder la identidad, la personalidad de individuos y pueblos. Esto lleva a la sensación de «pérdida de lugar en el mundo» y, para contrarrestarla, está resurgiendo en muchos casos la tendencia contraria: un nacionalismo agresivo y un renacimiento del racismo que está desatando conflictos de un alto grado de violencia.

■ En lo social, la idea de que el mercado por sí sólo puede regular la vida de una sociedad ha debilitado o ha hecho desaparecer el rol que cumplía el Estado en los servicios sociales, en la educación, en la salud y en la protección de los más necesitados. Amplios sectores están quedando desguarnecidos y marginados, como consecuencia de la aplicación de estas políticas globaliza-doras en América latina.

■ En lo político, la consecuencia es la de un creciente descreimiento del papel de las instituciones públicas para resolver los asuntos públicos, lo que puede debilitar las recientemente recuperadas democracias latinoamericanas.

El dilema del futuro próximo pasa alrededor del papel que deberá cumplir en esta etapa el Estado, su relación con el mercado y el conjunto de los problemas sociales y culturales. De no resolverse, las consecuencias de la pobreza, la violencia, la exclusión social, el racismo, crearán un marco apropiado para nuevos autoritarismos y pérdida de las libertades.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

El Tratado de Maastricht o De La Union Europea El Euro Objetivos

El Tratado de Maastricht – El Euro

El Tratado de Maastricht o De La Union Europea El Euro ObjetivosEUROPA: El Tratado de Maastricht 

EL Tratado de Maastricht fue firmado el 7 de febrero de 1992. Nacía así la Unión Europea que agrupaba a los doce países miembros de la Comunidad Europea. Era el proyecto más ambicioso para crear una Europa unificada.

En un plazo relativamente corto (siete años), los Estados firmantes se comprometían a crear un mercado único en todos sus ámbitos, a garantizar la libre circulación de bienes y personas por lo que sería el mayor espacio económico del mundo, a llevar a cabo una unión monetaria, creando una moneda común destinada a sustituir a las nacionales en una fase posterior, a realizar una política exterior comunitaria y a desarrollar una intensa cooperación en los asuntos internos.

Los cambios producidos en 1990-1991, con la desintegración de la Unión Soviética y la radical modificación de la situación en Europa oriental cobraban una especial relevancia en relación con el proceso de unificación.

La Europa unida aparecía como la única alternativa posible (a la vez económica y política) a la hegemonía mundial de Estados Unidos. Sin embargo, las nuevas condiciones producidas por la retirada de Rusia del este de Europa no sólo ofrecían oportunidades sino que también planteaban nuevos problemas.

La reunificación alemana ampliaba el espacio de la Comunidad Europea pero añadía incógnitas al precario equilibrio entre unas divisas débiles en su mayoría frente a un gobierno alemán preocupado por financiar sin inflación la incorporación de la ex República Democrática Alemana. El retraso en la realización del mercado interior repercutiría en las siguientes etapas consensuadas en Maastricht: la unión monetaria, la política exterior común y la cooperación en los asuntos internos.

Bloques Comerciales Comunidad Andina y de la Region del Pacífico

Bloques Comerciales
Comunidad Andina y de la Región del Pacífico

Bloques en la región del Pacífico: Anteriormente vimos la importancia económica del Japón y los países del sudeste asiático. Su crecimiento no obedecería a la pertenencia a un bloque —el del Pacífico— cuyo mecanismo de integración habría resultado débil.

En el área de influencia del bloque del Pacífico existen dos organizaciones: la APEC (Cooperación Económica de Asia-Pacífico), formada por unos veinte países cuyas costas son bordeadas por el Océano Pacífico y cuya gran diversidad de situaciones socioeconómicas y culturales la hacen ineficaz, y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), zona de libre comercio que tuvo resultados poco importantes.

Comúnmente, cuando se habla de “bloque del Pacífico” se hace referencia exclusivamente al brillante polo económico de los nuevos países industrializados y a los “pequeños dragones».

La Comunidad Andina

Formada por Bolivia, el Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, se origina en la firma del Pacto Andino de 1969. Sus principales objetivos son la ampliación de la infraestructura de transportes, caminos, ferrocarriles y provisión de energía, y la conformación de una unión arancelaria. En 1993, se constituye como una zona de libre comercio y en 1995, establece un arancel externo común. Los proyectos para el futuro son muchos, sobre todo en materia de complementación económica, desarrollo de infraestructura e industrial.

Los presidentes de los países miembros decidieron establecer el Mercado Común en el año 2005. Esto constituirá un paso muy importante en la profundización del proceso de integración andino. Para alcanzar ese fin, se requiere eliminar todo tipo de obstáculo al comercio de bienes y completar la formación de la Unión Aduanera mediante la adopción de un arancel externo común que beneficie a todos los países miembros.Además, a partir de 2002, los países deben ir adoptando las medidas necesarias para garantizar la libre movilidad de servicios, capitales y personas, así como eliminar completamente los aranceles.

La Comunidad Andina y el Mercosur:
La CA intenta fortalecer su lugar en la integración económica con el resto de Latinoamérica. En el año 2000, su intercambio comercial con el MERCOSUR alcanzó la cifra más alta: casi 5600 millones de dólares. Ese intercambio se basa en un mayor gasto en importaciones del MERCOSUR que en exportaciones desde la CA. La CA exporta petróleo, gas natural, zinc, bananos.

El petróleo y sus derivados constituyen entre el 50% y el 60% del total de las exportaciones. El país andino que, en promedio, más exporta al Mercosur es Venezuela, seguido por Bolivia.

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajòn y Lìa Bachmann

Bloque Economico: El Mercosur Integracion de Argentina, Brasil

Bloque Económico: El Mercosur Integración de Argentina

ANTECEDENTES: La integración ha estado presente en la agenda latinoamericana desde fines del siglo XIX, cuando se completó el proceso de emancipación continental y se produjo el resurgimiento de las tendencias que abogaban por el afianzamiento de los vínculos de cooperación entre los países de la región. Dan cuenta de ello las diversas propuestas, no sólo en materia de infraestructura e integración física del territorio sino también aquellas tendientes a establecer acuerdos estratégicos frente a una serie de problemas comunes que atravesaban los países latinoamericanos.

Por ello, el actual proceso de integración que experimentan los países del Cono sur y también buena parte de las naciones latinoamericanas no significa una novedad de este fin de siglo. Las ideas, proyectos y antecedentes de la integración continental datan de finales del siglo XIX, y se apoyan en un discurso político e ideológico de considerable consenso entre los pueblos latinoamericanos: el ideario bolivariano de unidad continental.

Dicho pensamiento integracionista se centró en los vínculos de lengua, religión y, sobre todo, en la necesidad de recuperar una memoria histórica compartida, habida cuenta del pasado colonial común. Las propuestas integracionistas que fueron surgiendo desde principios del siglo XX se expresaron, entonces, a favor de distintas alternativas: desde la conformación de una unión aduanera, o espacio económico común, hasta la constitución de una confederación de estados hispanoamericanos. Pero numerosos factores de orden interno y externo a la región limitaron estas iniciativas a la firma de acuerdos binacionales sobre asuntos puntuales de interés mutuo, por ejemplo el intercambio comercial o los problemas limítrofes.

A partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial y la conformación de un nuevo orden económico y político internacional, surge un nuevo contexto para encarar en la región políticas conjuntas de desarrollo que permitan romper los lazos de dependencia con los países centrales y los mecanismos del intercambio desigual (los países latinoamericanos participaban en el comercio internacional exclusivamente como proveedores de materias primas baratas).

El modelo de desarrollo propuesto por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en la década del ’50, se centró en los siguientes aspectos: industrialización acelerada que sustituya importaciones provenientes de los países centrales, reformas que permitan incorporar al mercado nuevos consumidores, activa intervención estatal en la economía para asegurar inversiones y políticas sociales que acompañen el crecimiento con plena ocupación y altos salarios que permitan elevar la calidad de vida de la población.

Para afianzar estas políticas se propone conformar espacios (mercados) mayores, alentando a los países latinoamericanos a conformar un bloque económico. Así es como resurge con nueva fuerza la idea de integración y de construcción de un mercado común latinoamericano.

La integración de los países latinoamericanos en un mercado común era entendida como el camino más eficaz para, por una parte, alcanzar una mayor capacidad de negociación en el plano internacional y lograr una mejor inserción de sus productos en el mercado mundial y, por otra, para enfrentar en forma conjunta los problemas comunes de desarrollo económico y social.

EL MERCOSUR: En 1991, los presidentes 4 de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y Uruguay firmaron el Tratado de Asunción, que dio origen al Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Este acuerdo fue el resultado de una serie de negociaciones iniciadas en 1985 entre los gobiernos del Brasil y la Argentina, que buscaban acelerar el proceso de integración bilateral. La Unión Aduanera entró en vigencia el 1 de enero de 1995; su formación se inspira en el modelo de la Unión Europea.

Bloque Económico: El Mercosur Integración

El objetivo principal del Tratado es la integración de los Estados miembros a través de:

La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, estableciendo para ello la eliminación de tarifas aduaneras y restricciones no arancelaria a la circulación de mercaderías.

El establecimiento de un arancel externo común con relación a terceros Estados (países no miembros). La decisión de acordar una política comercial común.

  • La coordinación de políticas macroeconómicas con relación a diversos sectores económicos: agrícola, comercio exterior, industria; política fiscal y cambiaria, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y demás.
  • La adecuación de las legislaciones correspondientes a cada sector. En un comienzo, las rebajas arancelarias fueron progresivas y limitadas a algunos productos.

Tal como vimos en la primera parte, la existencia de políticas comunes no supone que mecánicamente los países y sus respectivas regiones se integren de manera pareja. Por el contrario, cada país participa de manera desigual, del mismo modo que sus sociedades.

Por ejemplo, el Brasil tiene una población muy numerosa, que lo vuelve un mercado consumidor mucho más atractivo para las empresas multinacionales. Éstas invierten en industria automotriz, alimentos, textiles y petroquímicos. La desigualdad entre la Argentina y el Brasil en el modo de participación es notoria: las exportaciones argentinas consisten en alimentos, materias primas, gas y petróleo, mientras que las brasileñas consisten en manufacturas y maquinarias.

  • FACTORES PRODUCTIVOS

Son los que se emplean en la producción. Por ejemplo, el capital, el trabajo y la tierra. En el caso de los procesos de integración, la tierra seria un factor que por su propia naturaleza no podría movilizarse.

  • RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS

Cualquier limitación en el comercio entre los países miembros que no se base en aranceles sino en otras razones, como el precio.

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajòn y Lía Bachmann

MAPA DE USOS AGRARIOS DEL SUELO ARGENTINO

mapa de usos agrarios del suelo argentino

USOS agrarios del suelo argentino

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tena publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Francisco Corigliano historiador.

El 26 de marzo, los presidentes y cancilleres de la Argentina -Carlos Menem y Guido Di Telia-, Brasil -Fernando Collor de Mello y Francisco Rezek-, Paraguay -Andrés Rodríguez y Alexis Frutos Vaesken- y Uruguay -Luis Alberto Lacalle Herrera y Héctor Gros Espiell- firmaron en Asunción del Paraguay el Tratado para la Constitución de un Mercado Común del Sur (Mer-cosur) o Tratado de Asunción.

El acuerdo, que ratifica el rumbo integrador iniciado por la Argentina Brasil en noviembre de 1985, establece para sus miembros la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos; un arancel externo y una política comercial comunes; la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales, y la armonización de las respectivas legislaciones nacionales.

Conscientes de las asimetrías de poder existentes entreoíos cuatro miembros, los firmantes del tratado invocan en sus primeros párrafos los principios de «gradualidad, flexibilidad y equilibrio» a fin de alcanzar lo más rápidamente posible «la ampliación de las actuales dimensiones de sus mercados nacionales, a través de la integración».

Principios que buscan ser plasmados en un proceso gradual de liberalización y desgravación aduanera, a ser llevado a cabo en un período de transición, cuyo punto de arranque es la entrada en vigor del acuerdo, y su fecha tope, la del 31 de diciembre de 1994, en la que el arancel externo común deberá llegar a cero para que el mercado común pase de los papeles a los hechos.

El tratado concibe una estructura dual de funcionamiento: el Consejo y el Grupo del Mercado Común. El Consejo será responsable de la conducción y decisiones políticas en pos del «cumplimiento de los objetivos y plazos establecidos para la constitución definitiva del Mercado Común», presidido rotativamente por cada Estado miembro cada seis meses, e integrado por los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía de los Estados miembro (y por sus presidentes al menos una vez al año).

El Grupo Mercado Común, con cuatro miembros titulares y cuatro alternos por país, procedentes de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Economía y del Banco Central, deberá «hacer cumplir las decisiones adoptadas por el Consejo»; proponer medidas concretas «tendientes a la aplicación del Programa de Liberación Comercial, la coordinación de políticas macroeconómicas y la negociación de acuerdos frente a terceros», y «fijar el programa de trabajo que asegure el avance hacia la constitución del Mercado Común».

Fuente:El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Francisco Corigliano historiador.

El Mercosur y los Requisitos de la Geografía
A pesar del enorme desarrollo observado por los medios de transporte y comunicaciones, no se registra ninguna experiencia de integración económica que exceda los límites de un espacio unificado, en cuyo interior ocurren las principales transacciones de bienes y servicios.

El costo del transporte (de bienes o de desplazamiento de personas) es un aspecto decisivo de las relaciones de intercambio, de allí surge la demanda objetiva de un espacio restringido. La estrategia del Mercosur ensaya unificar regiones que se conectan directamente, pero que se extienden sobre un área muy vasta.

Las cuatro naciones cubren 12 millones de kilómetros cuadrados, sin tener en cuenta las áreas marítimas y las zonas reclamadas sobre el continente antartico. Es cierto que, desde el punto de vista de la actividad económica, ese mercado resulta muy inferior al formado por otras grandes organizaciones ya existentes, pero no es menos cierto que la sola dimensión geográfica plantea un desafío que no puede desdeñarse.

La oportunidad misma del Mercosur puede explicarse por esa problemática. En décadas previas, su constitución no habría contado con facilidades semejantes debido a que las naciones que lo integran (en especial Brasil y Argentina) estaban inmersas en un proceso de forjar la unificación económica al interior de sus fronteras. Las obras de infraestructura que se realizaron entonces permitieron ocupar, o integrar, zonas que todavía no formaban parte del ámbito productivo y de intercambios de cada economía.

En el caso de Argentina, una serie de políticas buscaban integrar la economía hacia el sur y, en menor medida, hacia el noroeste. Con este fin, los sucesivos gobiernos asumieron la tarea de realizar en la Patagonia diversas obras de infraestructura, impulsar la explotación de petróleo, carbón y hierro, crear una empresa (Hidronor) para realizar las obras hidroeléctricas. La marcha hacia el noroeste estuvo marcada por políticas de promoción industrial que otorgaron enormes subsidios a quienes se desplazaban en esa dirección.

En contraste con esa estrategia, la región mesopotámica, frontera natural con Uruguay v Brasil, sólo comenzó a experimentar un cambio a partir de las obras de las décadas del ’70 y ’80, que la conectaron con el resto de Argentina a través de tres cruces físicos del río Paraná: el túnel Santa Fe-Paraná y los puentes Zarate -Brazo Largo y Resistencia-Corrientes. Por su parte, la represa de Salto Grande y los puentes Gualeguaychú-Rivera y Colón-Paysandú, permitieron la conexión sobre el río Uruguay, mientras que los puentes Posadas-Encarnación y Puerto Iguazú-Foz de Iguazú-Puerto del Este, permitieron unir regiones separadas por el río Paraná.

Los nuevos proyectos en marcha con el Mercosur pueden agregar otros ejes, pero es importante señalar que una parte decisiva de la integración física ya se ha construido. Las distancias geográficas se acortaron y se facilitaron al interior de esa vasta región que cubre el área de la cuenca del Plata. No ocurre lo mismo, todavía, con las conexiones entre las regiones extremas del Mercosur; las distancias desde la Patagonia hacia el nordeste brasileño o la Amazonia, son todavía tan grandes como difíciles y costosas.

Extractado de: Jorge Schvarzer, «Mercosur. La geografía a la espera de actores». Nueva Sociedad. Aro. 126, 1993.

Fuente Consultada: Geografía Argentina y del Mercosur Los Territorios en la Economía Globalizada- Editorial AIQUE Polimodal – Blanco-Férnandez-Gurevich

Objetivos de la Union Europea Origen de la Moneda Euro Bloque

Objetivos de la Unión Europea
Origen de la Moneda Euro

El camino hasta llegar a la actual Unión Europea (UE) fue largo. Los antecedentes se remontan a la segunda posguerra, cuando surgieron formas de integración que abarcaban un reducido número de países y sólo ciertos sectores económicos.

Objetivos de la Unión Europea

En 1957 se creó la Comunidad Económica Europea. Se conformó como una Unión Aduanera que se basaba en la libre circulación de mercancías, personas, capitales y servicios, y que también coordinaba políticas de transporte, comerciales y agrícolas. En 1987, se firma el Acta Única Europea, que agrega políticas medioambientales, de investigación y desarrollo científico-tecnológico.

En 1992, con la firma del Tratado de Maastricht, se proyecta la unión económica y monetaria; se amplía todavía más la integración a través de la libre circulación sin fronteras, la unión monetaria, las políticas de ayuda a las regiones menos desarrolladas de la Unión y las políticas comunes en materia de defensa y relaciones exteriores con otros países. Más adelante se establecen medidas sobre el empleo y los derechos de los ciudadanos miembros. Los integrantes de la Unión pueden tener residencia y trabajo en cualquiera de los países miembros, para lo cual se establecen la ciudadanía europea y el pasaporte único.

En 1999 queda establecida la unión económica y monetaria, se concreta la creación del Banco Central Europeo y la moneda única (el euro). Algunos países, como Gran Bretaña, Dinamarca y Suecia, no están de acuerdo con esta unificación monetaria; otros, como Grecia, no cumplen con los requisitos mínimos que establece el Tratado de Maastricht.

La UE no puede asegurar un desarrollo parejo y equilibrado de los Estados miembros. De hecho, cada uno presenta un desarrollo socioeconómico específico. Las ayudas obtenidas por el Fondo

Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) desde 1975 no han logrado revertir las diferencias. Tal es el caso de Portugal, Grecia y —en menor medida— España, que tienen un perfil productivo y tecnológico más rezagado.

Nacimiento de la moneda común

En mayo, once países de Europa proclamaron el nacimiento del euro, la moneda única del Viejo Continente destinada a competir con el dólar y que ha prometido cambiar el mapa económico mundial.

El surgimiento de la nueva divisa continental, acarrea la aparición del mayor mercado importador y exportador del mundo, con cerca de 300 millones de habitantes de buen poder adquisitivo.

Se prevé que esta nueva moneda se convertirá rápidamente en una divisa de reserva para el resto del mundo.

El nacimiento del euro que cotizó a 1,10 frente al peso argentino, no fue fácil: se dio en el marco de una puja entre Francia y Alemania por la designación del titular del nuevo Banco Central Europeo, a cargo del promisorio panorama financiero y económico.

El Banco Central Europeo, finalmente con sede en Frankfurt, tendrá por misión «el mantenimiento de la estabilidad de los precios» o sea controlar la inflación, para lo cual debe definir y poner en práctica la política monetaria única.

El euro es la moneda común que acordaron adoptar once países de la Unión Europea: Alemania, Francia, Italia, España, Bélgica, Holanda, Irlanda, Portugal, Austria, Finlandia y Luxemburgo. Todos ellos sujetos a cumplir estrictas metas en materia de déficit fiscal, inflación, tasas de interés y deuda pública.

Tendrá vigencia desde el 10 de enero de 1999 pero sólo para una serie de operaciones que no requieran la presencia física de monedas y billetes.

El reemplazo de las denominaciones en papel y metálico comenzará tres años después, al iniciarse el alío 2002, y durante seis meses coexistirán el euro y las monedas nacionales hasta su extinción el 10 de julio del 2002.

A partir de la creación del euro, la responsabilidad de la política monetaria de la Unión Europa corresponderá al Sistema Europeo de los Bancos Centrales, que comprende el principal organismo ejecutivo, el Banco Central Europeo y, como entidades operativas, a los distintos bancos centrales de los once países que participan en la moneda común.

Las denominaciones de los billetes que remplazarán a las monedas nacionales serán de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros. Habrá monedas  desde 2 centavos hasta 2 euros.

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajón y Lìa Bachmann

Formacion de los Bloques Economicos en el Mundo Politicas

Formacion De Los Bloques Económicos En El Mundo

Últimamente se han profundizado las políticas de integración económica a través de la formación de bloques regionales. 

La integración en bloques no es nueva. Sin embargo, la competitividad actual, originada en los últimos cambios productivos y tecnológicos, lleva a privilegiar los intercambios entre países integrantes de un bloque.

Generalmente, los bloques no funcionan como entidades homogéneas: por el contrario, hay diferencias internas, pronunciadas en ciertos casos, que llevan al dominio de un subgrupo de países o de uno de ellos por encima del resto.

Por otra parte, con el avance de la globalización creció el comercio mundial, lo que justificó, por ejemplo, la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1995.

Este aumento de la integración comercial convive con fuertes políticas restrictivas, es decir, que ponen barreras al comercio entre diferentes países. Por ejemplo, Corea del Sur, Taiwán y el Japón están empezando a aplicar medidas para endurecer las restricciones a las importaciones de mercaderías chinas.

Un aspecto notable es el valor que adquiere el comercio entre países contiguos geográficamente, integrados en un mercado regional. Los flujos comerciales se acentúan dentro de cada bloque económico donde existen medidas y normas preferenciales. Esto estimula la producción, el comercio y las inversiones de capital extranjero. Además, las empresas multinacionales tienden a privilegiar su inversión en determinados bloques económicos.

Sin embargo, los resultados de la integración son distintos según el caso. La integración económica entre países no garantiza efectos homogéneos para cada país miembro. En el Mercosur, el principal cliente de la Argentina es el Brasil, mientras que la Argentina es el segundo cliente de Brasil. En los años noventa, el Japón desarrolló el 70% de su comercio en la región Asia-Pacifico.

El 85% del comercio mundial se realiza entre los mismos países desarrollados, básicamente en torno de los Estados Unidos, el Japón y Europa. A esto se suma el crecimiento de las empresas transnacionales. Cerca de un 40% del comercio mundial de bienes constituye un intercambio entre filiales de empresas multinacionales. La tendencia actual del comercio consiste en exportar capitales para la adquisición o fusión de empresas antes que para otros fines.

La integracion economica mundial Mercosur, Alca, Union Europea

La Integración Económica Mundial

GLOBALIZACIÓN E INTEGRACIÓN ECONÓMICA: Lo que hoy se conoce como globalización es un proceso cuyos orígenes deben rastrearse en las manifestaciones económicas, políticas y sociales del último cuarto del siglo XX: preocupación de incluir al Tercer Mundo dentro del contexto internacional, fin de la Guerra Fría, proliferación de armas nucleares, aumento de movimientos e instituciones a nivel mundial, aparición de graves problemas de orden multicultural y poliétnico, y búsqueda de satisfacción a los derechos civiles, entre otros.

La globalización es definida por sus promotores como una tendencia a la igualación «hacia arriba» en el comportamiento de las distintas economías nacionales, y con ese simple razonamiento se propone un camino, en el cual cualquier economía abierta, y con sus mercados libres de toda presencia estatal, tiene como destino natural un funcionamiento semejante al del capitalismo desarrollado, a través de espectaculares saltos hacia el primer mundo.

El proyecto globalizador se fue consolidando durante los años que van de 1960 a 1990. La globalización pretende equilibrar las relaciones entre producción mundial, comercio, inversión extranjera y producto interno bruto (PIB), mediante la participación del mayor número posible de la población mundial. Sin embargo, en la práctica esto no se lleva a efecto porque un número reducido de personas tiene en sus manos el control casi absoluto, y evita la participación de las grandes masas en la supuestamente benéfica globalización.

Como una necesidad de adecuarse a la nueva política internacional, fue indispensable la búsqueda de nuevas modalidades comerciales. Durante las negociaciones de la denominada Ronda de Uruguay, que finalizaron el 14 de abril de 1994 en la ciudad de Marrakesh, luego de ocho años de trabajo, se decidió que el GATT fuera sustituido por la Organización Mundial de Comercio (OMC), la cual empezó a funcionar a partir del 1 de enero de 1995.

Entre las propuestas de mayor significación, se buscaba ofrecer condiciones favorables a las naciones poco desarrolladas, y que todos los países tuvieran normas similares y regulaciones equitativas a través de decisiones multilaterales. El primer paso de dicha instancia sería convocar a negociaciones relacionadas con el comercio, los problemas laborales y la protección del medio ambiente, además de la promoción del desarrollo sustentable.

¿Qué es la integración económica?

La integración económica puede definirse como la organización de un grupo de países con el fin de mejorar el intercambio comercial en el marco de sus territorios. Los objetivos principales son la eliminación de los obstáculos al comercio y a la libre circulación de bienes, mercancías y personas; la reducción de los costos de transporte, así como la implementación de políticas comunes en distintos sectores de la economía.

La integración en bloques supone privilegiar el comercio por proximidad o continuidad física, por lo que se establecen también tarifas o aranceles externos a los países no miembros. Al establecerse políticas comunes para distintos sectores de la actividad económica, incluso para el área educativa, se busca no sólo incrementar el comercio entre los países miembros, sino también alivianar los riesgos que generan situaciones de incertidumbre en la economía global.

Por eso, es importante que los acuerdos firmados se respeten y que no tienda a privilegiarse más a unos países que a otros. De todos modos, las desigualdades internas existen, incluso en el bloque europeo, que es el más antiguo.

Los mecanismos de integración

Los mecanismos de integración económica se ‘asan en diferentes convenios acordados entre los países para permitir un mayor grado de cooperación económica por la reducción le las barreras arancelarias y no arancelarias. Pueden distinguirse

ÁREA DE ARANCELES PREFERENCIALES: se caracteriza por la reducción de aranceles entre dos o más países. Esta reducción cubre apenas algunos pocos productos.

ÁREA DE LIBRE COMERCIO: se caracteriza por la reducción parcial total de aranceles entre los miembros que integran el bloque; cada país conserva sus aranceles externos en relación con los miembros. El libre comercio entre los países socios queda imitado a los productos que contengan pocos o ningún componente importados de afuera del área.

UNIÓN ADUANERA: se caracteriza por la liberación del comercio recíproco de todos los bienes producidos por los socios y la adopción de una política arancelaria común en relación con el resto del mundo. Las normas arancelarias son comunes.

MERCADO COMÚN: se caracteriza por la libre circulación de bienes, servicios y factores; además, por la utilización de un arancel exterior común. Los países miembros deben armonizar sus políticas nacionales para garantizarla libre movilidad del trabajo y del capital.

UNIÓN ECONÓMICA: es el grado más elevado de integración. Se caracteriza por conformar un mercado común donde, además, existe una moneda única y total armonización de las políticas económicas de los países miembros.

 El proceso europeo de integración también tuvo un significado económico y político, que iba mucho más allá de un tratado de cooperación. Se trataba de crear un nuevo espacio económico, un «mercado común», en una escala comparable a la de los Estados Unidos. Este proceso, largo y complicado, sirvió como modelo para los tímidos intentos de integración regional desarrollados en otras regiones del mundo a partir de los años 60.

En épocas más recientes, el fin de la Guerra Fría y la globalización de la economía dieron nuevo significado a los procesos de integración. Así, cada día cobran más importancia los intentos de unir recursos y ampliar mercados para competir en una economía capitalista global.

Las modalidades de la integración económica
Para poner en práctica los procesos de integración se realizan acuerdos entre dos países (bilaterales) o entre más países (multilaterales), tendientes a facilitar el comercio exterior. Según el grado de profundidad de esos acuerdos, se pueden distinguir varios niveles.

* Área de preferencia arancelaria: se establece entre dos o más países que se conceden mutuamente una reducción arancelaria en ciertos productos.

* Zona (o área) de libre comercio (ZLC): supone la eliminación de todos los aranceles entre los países integrantes del acuerdo, pero conservando cada uno sus aranceles externos con respecto a terceros países. m Unión aduanera: supone la liberalización del comercio de todos los bienes producidos por los países socios y la adopción de un arancel externo común (AEC).

* Mercado común: es un espacio unificado por la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre los países socios. Además, sus miembros adoptan un arancel externo común. Es una etapa más compleja porque supone armonizar las políticas macroeconómicas, fiscales, salariales, sociales, etcétera.

* Unión económica: es el más alto grado de integración, es un mercado común donde existe una moneda común. Supone transferir una serie de atribuciones de los gobiernos nacionales a organismos supranacionales creados a fin de poder armonizar las políticas.

EL MERCOSUR

En 1991, los presidentes 4 de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y Uruguay firmaron el Tratado de Asunción, que dio origen al Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Este acuerdo fue el resultado de una serie de negociaciones iniciadas en 1985 entre los gobiernos del Brasil y la Argentina, que buscaban acelerar el proceso de integración bilateral. La Unión Aduanera entró en vigencia el 1 de enero de 1995; su formación se inspira en el modelo de la Unión Europea.

El objetivo principal del Tratado es la integración de los Estados miembros a través de:

La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, estableciendo para ello la eliminación de tarifas aduaneras y restricciones no arancelaria s a la circulación de mercaderías.

El establecimiento de un arancel externo común con relación a terceros Estados (países no miembros). La decisión de acordar una política comercial común.

  • La coordinación de políticas macroeconómicas con relación a diversos sectores económicos: agrícola, comercio exterior, industria; política fiscal y cambiaria, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y demás.
  • La adecuación de las legislaciones correspondientes a cada sector. En un comienzo, las rebajas arancelarias fueron progresivas y limitadas a algunos productos.

Tal como vimos en la primera parte, la existencia de políticas comunes no supone que mecánicamente los países y sus respectivas regiones se integren de manera pareja. Por el contrario, cada país participa de manera desigual, del mismo modo que sus sociedades.

Por ejemplo, el Brasil tiene una población muy numerosa, que lo vuelve un mercado consumidor mucho más atractivo para las empresas multinacionales. Éstas invierten en industria automotriz, alimentos, textiles y petroquímicos. La desigualdad entre la Argentina y el Brasil en el modo de participación es notoria: las exportaciones argentinas consisten en alimentos, materias primas, gas y petróleo, mientras que las brasileñas consisten en manufacturas y maquinarias.

  • FACTORES PRODUCTIVOS

Son los que se emplean en la producción. Por ejemplo, el capital, el trabajo y la tierra. En el caso de los procesos de integración, la tierra seria un factor que por su propia naturaleza no podría movilizarse.

  • RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS

Cualquier limitación en el comercio entre los países miembros que no se base en aranceles sino en otras razones, como el precio.

EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMERICA DEL NORTE (ALCA)

Este tratado dio origen al bloque conformado por los Estados Unidos, el Canadá y México, y entró en funciones en 1994. En este caso, México —país en desarrollo— se une a dos Estados desarrollados, y este rasgo lo coloca en una situación especial respecto del resto de los países de América latina. Por ejemplo, el Canadá y los Estados Unidos tienen un 74% de la población económicamente activa (PEA) ocupada en el sector de servicios y un 23% en la industria; México, en cambio, cuenta con un 54% de su PEA en servicios y un 24% en actividades primarias.

La proximidad geográfica ya había llevado a políticas de integración comercial que, finalmente, se oficializaron con el Tratado. Éste establece únicamente la libre circulación de bienes y no la de las personas, como en los casos anteriores. Esta característica acentúa los reparos de los Estados Unidos a la integración de la población y la cultura latina. La intolerancia que existe en muchos de sus estados hacia las minorías étnicas potencia la medida del TLC sobre las restricciones a los trabajadores. Así, por ejemplo, quienes trabajan en las maquiladoras son mexicanos que perciben salarios relativamente bajos de los cuales se benefician los Estados Unidos.

El proyecto “Área de Libre Comercio de las Américas”

En 1994 el gobierno estadounidense lanzó el proyecto de una zona de libre comercio de las Américas, con el objetivo de suprimirlas aduanas y los aranceles en todo el continente hacia el 2005.

Las posturas acerca de este tipo de integración están muy divididas. La visión crítica sostiene que se trata de una estrategia de los Estados Unidos para tener bajo su control un mercado continental; además, se señala que la integración está impulsada por los grupos económicos y las empresas transnacionales antes que por los intereses nacionales de los treinta y cuatro países participantes.

La visión a favor está representada por los grandes grupos empresarios y los gobernantes de los países participantes, que ven una opción viable para ampliar el comercio continental sin ningún tipo de traba. Los mandatarios de América latina, el Canadá y los Estados Unidos ven el ALCA como una vía adecuada para garantizar el funcionamiento de la democracia de la mano de la integración económica. Cuba está excluida del proyecto.

El proyecto del ALCA apunta a generalizar las normas del Tratado de Libre Comercio (TLC) en todo el continente. El proyecto contempla la integración en un conjunto de temas: educación, democracia, pobreza, derechos de las personas e integración económica. Pero, de hecho, se centra en esta última área, para favorecer las privatizaciones y desregulaciones que beneficien a las multinacionales. Los Estados Unidos se reservarían el derecho de bloquear la entrada de productos agrícolas provenientes del sur por medio de leyes “antidumping”.

La aplicación de políticas neoliberales con el supuesto fin de sacar a América latina del subdesarrollo ya lleva dos décadas, pero más del 36% de los hogares latinoamericanos viven en la pobreza a comienzos del año 2000. El peso de las economías en el PBI total del ALCA es marcadamente desigual: los Estados Unidos, el Brasil, el Canadá y México acaparan respectivamente el 75,5%; 6,7%; 5,3% y 3,9%; los treinta y un países restantes, el 8,4%. Economías como las de Nicaragua o Haití, el 0,002% y el 0,003% del PBI del continente.

Así, los efectos que tendría la integración en los país ningún fondo de desarrollo ni red de seguridad alguna resulta preocupante En los treinta y cinco países de América, incluida Cuba, surgieron organizaciones de oposición al ALCA, muchas de las cuales representan a trabajadores, asociaciones a ambientales, feministas, campesinos, comunidades autóctonas. En general, reclaman una mayor participación de los ciudadanos y las ciudadanas del continente en la formulación y la ejecución de políticas sociales y económicas.

Las maquiladoras: un anticipo del TLCAN
Aunque las plantas maquiladoras de montaje operan en la región de la frontera de EE.UU. y México desde tres décadas antes de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la experiencia de la maquiladora fue un anticipo de lo que el TLCAN reservaba para el pueblo mexicano.

El programa permite a las empresas extranjeras importar partes para ser ensambladas por trabajadores mexicanos, siendo el producto final exportado nuevamente casi sin tarifas. Hoy en día, hay alrededor de 4.000 plantas maquiladoras de montaje, que emplean a 900.000 trabajadores mexicanos y que producen de todo, desde partes de automotores hasta aparatos de televisión o jeans.

Aunque cuando hablamos de maquiladoras tendemos a pensar en talleres de baja tecnología, muchas de las nuevas maquiladoras utilizan tecnología de avanzada. E! 81 % de las maquiladoras de México están localizadas en parques industriales en la zona de 3.000 millas de frontera con los EE.UU. Sin embargo, las empresas multinacionales están cada vez estableciendo más maquilas en otras partes del país. Aunque algunas firmas canadienses han invertido en las maquilas mexicanas (en particular del sector de partes de automotores), la mayor parte de las maquiladoras son de propiedad estadounidense o japonesa.

¿Quién está robando los trabajos de quién?
Algunos trabajadores canadienses que han perdido sus trabajos como resultado del libre comercio y la reestructuración empresarial ven a los trabajadores del tercer mundo como aquellos que nos están robando los trabajos. ¿Pero qué es lo que realmente obtienen los pueblos de México y América Central a partir de esta inversión en la maquila?

En México, las maquiladoras forman parte de una estrategia económica amplia, que posibilita abrir el país a la inversión extranjera y a la importación de bienes de consumo. Aunque esta estrategia ha creado nuevos trabajos, ha producido también la destrucción virtual de la industria nacional que no pudo competir con bienes de consumo producidos en la línea de montaje global.

Aun en las regiones donde están concentradas las maquilas, se puede debatir si en realidad la gente gana o pierde a raíz de la inversión extranjera sin regulaciones ni restricciones. Teniendo en cuenta cómo las empresas de las maquilas importan casi todos sus insumas y tecnología, es muy poco lo que hacen para crear industrias secundarias.

Adaptado de Maquila Solidarity Network

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajòn y Lía Bachmann