El Nitrógeno

Biografia de Cuvier George Vida y Obra del Naturalista

Biografia de Cuvier George-Vida y Obra del Naturalista

Georges Cuvier ( Montbéliard 1769- París 1832), naturalista francés, considerado el creador de la anatomía comparada y la paleontología, especializado en la reconstrucción de fósiles.

Se lo considera el padre de la Paleontología y de la Anatomía comparada. Estudió en Stuttgart, Alemania, y fue profesor en Fécamp, donde se dedicó al estudio de los moluscos.

En la evolución de las Ciencias Naturales, Cuvier ocupa un lugar intermedio entre la obra de catalogación de Linneo y Buffon y las teorías interpretativas de Darwin.

Biografia de Cuvier George, naturalista
Sus observaciones llamaron la atención de Etienne Geoffroy de Saint-Hilaire*, quien le consiguió un puesto en el Museo de Historia Natural de París. Enseñó en el Jardín de Plantas y en el Colegio de Francia, de París.

Abandonando la artificialidad de la clasificación formulada por el gran naturalista escandinavo, Cuvier buscó principios más adecuados a la realidad viva de la Naturaleza.

Al mismo tiempo, le cupo el mérito de haber iniciado los estudios paleontológicos y de haber relacionado los fósiles con la Geología.

Pero ante los problemas que planteaban sus propias deducciones, pretendió resolverlos mediante la teoría de los cataclismos, en la cual hallaba un acuerdo entre la revelación divina y los hechos que registraba en sus exploraciones y obras de sistematización.

Sus primeros estudios fueron en la Karlsschule de Stuttgart con el objeto de obtener una preparación administrativa (1784-1788).

A mediados de este año aceptó el cargo de preceptor de los hijos del conde de Hericy. Se trasladó a Fiquainville, cerca de Fecamp, donde inició sus trabajos sobre los braquiópodos y los moluscos.

Sus estudios le pusieron en contacto con varios hombres de ciencia— Tessier, Saint-Hilaire —, los cuales le incitaron a trasladarse a París y le proporcionaron una cátedra en la Escuela central del Panteón (1796).

Su erudición y sus nuevas ideas sobre la anatomía comparada le dieron muy pronto gran fama científica.

En 1799 sucedió a Daubenton en la cátedra de Historia Natural del Colegio de Francia y desde 1802 explicó Anatomía Comparada en el Jardín de Plantas.

La publicación de sus Lecciones de Anatomía Comparada (1800) acrecentó su reputación en los medios intelectuales e incluso políticos.

Revolucionó las clasificaciones del reino animal, basándolas en la Anatomía comparada y rompiendo con la idea anterior de que todos los animales forman una línea continua desde los más simples hasta el hombre.

Al dividirlos en cuatro tipos independientes (radiados, moluscos, articulados y vertebrados) afirmó la variedad inherente de la Zoología, abriendo paso hacia la teoría de la evolución de Darwin, que no llegó a conocer, aunque se opuso a las ideas evolucionistas de Lamarck.

Uno de los principios básicos que aplicó fue el de la correlación de las partes, que afirma que todas las partes del cuerpo de un animal están relacionadas entre sí y forman un todo coordinado.

Al enfrentarse con los fósiles (restos de animales desaparecidos) la aplicación de su principio le llevó a jactarse de ser capaz de reconstruir el esqueleto entero de un animal desconocido partiendo de un solo hueso, afirmación algo exagerada.

Su estudio de los fósiles fue exhaustivo y le hizo descubrir que la Tierra ha estado poblada por faunas muy diversas a lo largo del tiempo.

Para explicarlo, y puesto que rechazaba la evolución, propuso la teoría de las catástrofes, según la cual cada una de dichas faunas habría sido aniquilada totalmente por una catástrofe universal, seguida por la creación de una fauna nueva.

El diluvio de Noé habría sido la última catástrofe de la historia de la Tierra.

En 1803 fue elegido secretario perpetuo de la sección de ciencias físiconaturales del Instituto de Francia — del que era miembro desde 1796—, y Napoleón le nombró en 1808 miembro del consejo de la Universidad imperial.

Durante la Restauración fue consejero de Estado y recibió nuevas distinciones públicas, entre las cuales la de oficial de la Legión de Honor (1826).

Luis Felipe le creó par de Francia en 1831 y le expidió el nombramiento de ministro del Interior, del que no pudo posesionarse a causa de su muerte (París, 13 de mayo de 1832).

fuente

Biografia de Ray John Naturalista Obra Cientifica

Biografia de Ray John Naturalista y  Obra Cientifica

Al comenzar el siglo XVIII , los estudios de historia natural constituían más bien hallazgos aislados, y debemos agradecimiento a John Ray, hijo de un herrero de Essex, Inglaterra, por haber puesto cierto orden en aquel conjunto de conocimientos inconexos.Por la precisión de sus observaciones y la claridad de sus descripciones, su trabajo fue muy valioso para los naturalistas que lo sucedieron. Linneo, el gran clasificador sueco, encontró mucho material aprovechable en los escritos de Ray. John Ray nació en 1627 e ingresó en Cambridge en 1644.

Naturalista Ray John

Fue un buen alumno en materias clásicas y, al finalizar, se dedicó a la enseñanza de griego, matemáticas y humanidades. Su interés por la historia natural comenzó en 1650, debido a una enfermedad que lo forzó a un período de reposo y vida al aire libre. Se interesó por la vegetación de los alrededores de Cambridge y continuó su estudio di’rante algunos años.

En 1660 publicó el «Cambridge Catalogue» («Catálogo de Cambridge»), en el que se relacionan y describen las plantas de la zona; fue el primer catálogo de su clase, que preparó el camino para la «Synopsis of Bristish Plants» («Compendio de las plantas británicas»), publicado por Ray después de innumerables viajes a través de todo el país. Realizó muchos de estos viajes con sus dos mejores amigos: Francis Wülughby y Philip Skippon.

En 1662, Ray abandonó la universidad y pasó a depender económicamente de su amigo Wülughby. Ambos decidieron realizar un.estudio completo de la vida vegetal y animal, y, en compañía de Skippon, embarcaron para un viaje de tres años por Europa.

Aunque, en principio, Ray sólo estaba interesado por las plantas, pronto sintió una profunda curiosidad por la vida animal y tomó cuidadosas notas a lo largo de su viaje, que formaron la base de todo su trabajo futuro. En 1667 fue elegido miembro de la Royal Society y, en años posteriores, presentó muchas comunicaciones a dicha sociedad científica.

Wülughby murió en 1673, y Ray tomó sobre si la tarea de continuar los escritos. Publicó «Ornithology» («Ornitología») e «History oj Fishes» («Historia de los peces») con el nombre de Wülughby, y también escribió unos tratados sobre reptiles e insectos, aunque su «Historia de los Insectos» no se pjblicó hasta después de su muerte, acaecida en 1705.

Ray explicó por primera vez la naturaleza verdadera de los capullos, tan frecuentes en las orugas.
Son ninfas de un insecto parásito,   que   pone   sus   huevos   sobre   la   oruga.

Ssry no abandonó su trabajo botánico y, en 1682, publicó «Methodus Plantarían», en el que resume estructura y clasificación de las plantas. En el curso de su trabajo, descubrió la diferencia básica entre las mono-cotiledóneas y las dicotiledóneas. El primer volumen de «Historia de las plantas» —quizá, el trabajo más famoso de Ray— apare-
ció en 1686, seguido muy pronto por el «Compendio de las plantas británicas».

plantas dicotiledonea

Ray fue el primero en señalar la diferencia fundamental entre monocotiledóneas y dicotiledóneas,
los dos grupos principales de las fanerógamas.

A estas obras tan conocidas acompañaron escritos sobre fósiles, discusiones teológicas, proverbios ingleses y otros variados asuntos. Casi todas fueron escritas en latín, por lo que el trabajo de Ray tuvo una rápida difusión fuera de su patria.

Por la precisión de sus escritos y descripciones, Ray conquistó un lugar de honor entre los grandes naturalistas. En 1844, un grupo de naturalistas que lo admiraba fundó, en su honor, la Ray Society, cuyos fines son alentar el estudio de la historia natural publicando una variedad de trabajos en el campo de la  biología.

Fuente Consultada
Enciclopedia TECNIRAMA Fasc. N° 110 El Naturalista John Ray

Que es una especie? Adaptación al Medio Darwin y los Pinzones

¿Que es una especie? Adaptación al Medio- Darwin y los Pinzones

La vida se presenta bajo formas muy diferentes. Esto se observa dando un paseo por el campo. Un olmo es muy distinto de un pino, y un conejo difiere mucho de una oruga.

En el siglo XVII, el naturalista sueco Carlos de Linneo intentó hacer una clasificación completa de todos los organismos vivos de su tiempo.

Como resultado de una inspección y estudio cuidadosos llegó al reconocimiento de un gran número de especies diferentes.

Cada especie consistía en individuos de parecido aspecto, los cuales se podían cruzar entre sí, y la descendencia era semejante a los padres.

Así, todos los conejos pertenecen a una especie, y todos los osos polares a otra.

Hoy sabemos que todas las estructuras de los organismos están controladas genéticamente, es decir, que dependen de la influencia de unas pequeñas estructuras llamadas genes, presentes en los cromosomas de las células vivas.

Los miembros de una especie linneana son todos de aspecto parecido, porque la estructura y la distribución de genes en sus cromosomas son iguales.

Cada especie guarda su propia identidad, porque los genes, en sus cromosomas, no se combinan con los genes de los cromosomas de otra especie.

Así, pues, en vez de definir una especie en términos de su aspecto, hoy se puede definir en términos genéticos.

Una especie es un grupo cuyos miembros, en estado natural, se cruzan entre sí, pero que no pueden cruzarse con miembros de otro grupo.

LA  EVOLUCIÓN Y LAS  ESPECIES

Linneo era un creacionista. Él consideraba que todos los grupos o individuos diferentes (especies) no sólo están separados hoy, sino que lo estuvieron siempre. Todas las especies fueron creadas al mismo tiempo, y ninguna cambió desde entonces.

DARL VON LINNÉ (LINNEO) (1707-1778):

DARL VON LINNÉ (LINNEO) (1707-1778): Naturalista sueco conocido principalmente por sus trabajos de botánica. Es autor de una clasificación de las plantas en veinticuatro clases, según los carecieres obtenidos del número y la disposición de los estambres.

Las subdivisiones de las clases las estableció con arreglo al número y disposición de los carpelos del pistilo.

Su sistema de clasificación fue acogido con inusitado entusiasmo y unanimidad. Menos conocida es su clasificación del reino animal, notable para su época.

Sin embargo, no debe olvidarse que, originalmente, al dar a conocer sus trabajos acerca de la reprodución de las flores,cuando dijo que las plantas, como los animales, tienen diferencias sexuales a las que se debe su reproducción, fue tachado de degenerado y corruptor.

El sistema de Linneo, con todo lo notable que resulta, tenía defectos y el principal de ellos consistía en que suponía las especies fijas e inmutables. Fue Linneo quien inventó la palabra «primates» para los mamíferos erectos.

La teoría de la evolución basada en la selección natural, propuesta en 1859 por Wallace y Darwin, explicaba las cosas de modo distinto.

Según ella, los organismos más complicados provienen, por cambios graduales, de los más sencillos. Por tanto, en alguna etapa, una especie evoluciona para convertirse en otra. ¿Cómo ocurre esto?.

Ciertamente, no de manera directa.

Cuando dos individuos de la misma especie se cruzan, producen descendencia muy parecida a los padres, y no un individuo que pertenezca a una especie nueva.

Los perros siempre procrean cachorros y no gatitos. No se cruzan dos miembros de especies diferentes para producir una tercera especie.

Excepto en casos muy raros, las especies diferentes no pueden cruzarse para tener descendencia. Un gato no se cruza con un perro para procrear un animal que sea mitad perro y mitad gato.

Los procesos evolutivos tienen lugar a lo largo de mucho tiempo. Miembros de la misma especie pueden quedar separados  por  barreras  geográficas,   como ríos, montañas o mares.

Se establecen dos o más poblaciones distintas, y cada una, por selección natural, se va adaptando a las condiciones peculiares de la zona que habita.

cangrejos apareandosé

Con frecuencia, los machos de cada especie «cortejan» de manera particular a la hembra. Esta peculiaridad garantiza los cruces sólo entre miembros de la misma especie. Si las especies pudieran mezclarse libremente, la adaptación de cada una a un modo de vida característico desaparecería   rápidamente.

De este modo, se forman las razas. Una raza es ligeramente distinta de otra, aunque los miembros de razas diferentes pueden entrecruzarse y tener descendencia. El hombre —especie Homo sapiens— ilustra muy bien la formación de razas.

En todo el mundo hay poblaciones de hombres que tienen características propias: negros, bosquimanos, mongoles, etc. Cuanto más tiempo permanece una raza separada de otras de la misma especie, es más posible que vaya divergiendo en su aspecto y en su constitución genética. Finalmente, llega a una etapa en la que es tan distinta de las otras razas, que no puede entrecruzarse con ellas. Entonces constituye una nueva especie.

Entre raza y especie puede haber un límite muy estrecho. Se alcanza una situación en la que es factible un grado de entrecruzamiento entre los miembros de las dos poblaciones. El aislamiento total de dos poblaciones que no pueden entrecruzarse no se alcanza por completo; sin embargo, la descendencia es normalmente estéril o tiene debilidades inherentes que le impiden sobrevivir.

Un ejemplo de esto son el caballo y el burro. Aunque estos animales son dos formas evidentemente separadas, todavía logran entrecruzarse. Sus descendientes, los mulos, no pueden reproducirse por cruce entre sí mismos, pues son estériles.

cruza caballo y burro

Tales casos no son raros y, aunque complican la separación entre una raza y una especie, proporcionan, sin embargo, datos que demuestran que todavía operan los procesos evolutivos. Marcan etapas en la formación de especies que aún no se han completado.

Linneo se dio cuenta de que algunas especies eran muy parecidas a otras y sólo se distinguían por pequeñas diferencias estructurales. Por eso clasificó las especies parecidas en grupos mayores, llamados «géneros». Cada individuo, en su clasificación, tenía dos nombres (nomenclatura binaria). El nombre genérico se escribía en latín, con la primera letra mayúscula, e iba seguido del nombre específico, también en latín, pero con minúscula. Así, el ranúnculo dé los prados se llama «Ranunculus acris». El nombre específico es «acris», mientras que el nombre genérico es «Ranunculus», que es compartido por flores parecidas, como, por ejemplo, el ranúnculo trepador: «Ranunculus  repens». El sistema de Linneo para dar nombre a los organismos vivos es el método científico usado en la actualidad. La explicación del parecido de algunas especies es que están muy relacionadas, ya que pueden haber evolucionado una de otra, o quizá tienen un antecesor común.

picos de los pinzones

Darwin descubrió casi una docena de espesies de pinzones que viven en las islas Galápagos, en el Océano Pacífico. Se cree que la especie ancestro del pinzón llegó de Sudamérica, que dista 960 kilómetros, al Este. En distintas partes del archipiélago evolucionaron especies diferentes, que se adaptaron a formas particulares de alimentación.

LOS PINZONES DE DARWIN:

Tal y como lo dejó escrito él mismo, la idea de evolución se presentó en la mente del joven Darwin cuando el naturalista británico, que había embarcado a bordo del Beagle en 1831, arribó al archipiélago de las Galápagos, islas volcánicas situadas en la línea del ecuador.

beagle darwin

La observación de la particular fauna de estas islas condujo a Darwin en la dirección correcta. Advirtió que la población animal estaba formada por ejemplares de especies diferentes, aunque similares, a las que vivían en el continente. A pesar de la presencia destacada de iguanas marinas y tortugas gigantes (denominadas «galápagos»), fueron en realidad unos pájaros los que inspiraron su teoría: los pinzones.

Hasta trece especies de estas aves pueblan aquellas pequeñas tierras emergidas del mar. A pesar de que son muy parecidos en su aspecto general, esos pinzones presentan diferencias sustanciales en una parte del cuerpo: el pico. Tales diferencias no afectan tanto a las dimensiones y al color como a la forma, que se ha modificado según los distintos regímenes alimenticios.

En algunos ejemplares la extremidad tiene forma de gancho, pequeño y delgado; en otros es grueso y grande. En el curso de sus investigaciones, el naturalista intentó formular una explicación racional: la causa de todo ello no era la voluntad creadora divina (como creían con firmeza los investigadores de la época), sino, mucho más sencilla y lógicamente, un pinzón ancestral que vivió en tiempos remotos (hoy se plantea la hipótesis de entre uno y cinco millones de años), una especie de prototipo del que derivaron, a lo largo del tiempo, todos los demás.

En estas islas, auténtico laboratorio a cielo abierto, es posible observar la forma de actuar de la selección natural, y verificar la teoría en la práctica. En una pequeña isla del archipiélago, Gran Dafne, viven dos especies de pinzones, una de pico mediano grueso y la otra de pico largo y delgado. La alternancia de estaciones secas y lluviosas, que produce variaciones en la flora local (con cascaras duras y con cubiertas más tiernas y fáciles de romper) y más precisamente en las plantas de las que se alimentan las aves, provoca cambios en la población de los animales.

En los años de sequía, cuando las semillas son más duras, se observa un aumento en las dimensiones corporales y en el pico, mientras que en los años lluviosos el fenómeno se invierte. Si el clima determinase una subida estable de las temperaturas, sería posible plantear la hipótesis de un cambio gradual de la población de pinzones hacia una «forma nueva» más robusta, una nueva especie.(Fuente: Enciclopedia Temática Espasa)

SOBRE LA EVOLCUCIÓN: La evolución de las distintas especies nos muestra un tiempo en que un determinado grupo de animales señorea el planeta y abundan tanto que es posible encontrarlos prácticamente en todas las regiones del Planeta.

Luego este grupo decae, degenera, cambian las condiciones climáticas y se hace más difícil su vida, hasta que se extingue totalmente o bien deja como supervivientes algunos individuos de talla más reducida, más débiles y escasos, verdadera degeneración de sus antecesores.

Al mismo tiempo, en la mayor parte de los casos, la aparición de un grupo nuevo se realiza a partir de un animal pequeño, diminuto, indefenso, que por sucesivas mutaciones da, a veces, una gran variedad de formas. El caso del caballo es típico.

El eohippus (imagen abajo) era un animal de la talla de un perrito faldero que vivió a principio de la Era Terciaria y por sucesivas transformaciones y cambios ha dado lugar al caballo actual. Cada especie se presenta en el momento propicio, se desarrolla, se estabiliza, declina y tiende a desaparecer. Y una vez extinguida, no vuelve a resurgir nunca más, como si el fenómeno de la evolución fuese irreversible.

La aparición de la hierba permitió la de los ungulados, rumiantes, paquidermos, etc., los cuales elaboraban su propia carne a expensas de los vegetales, pero esta carne era utilizada por otro grupo de animales, los carnívoros, que no podían sintetizar las proteínas directamente de los vegetales. El encadenamiento de intereses primarios, si bien cruel e implacable, se hizo ya perfecto.

La evolución se había acelerado porque los cambios se precipitaron en los últimos centenares de siglos. En efecto, la aparición de los primeros artrópodos, insectos y crustáceos requirió millones de siglos, mientras que la evolución de los peces óseos se realizó en unos 350 millones de años, el desarrollo de los pájaros data de 150 millones de años y la diversificación de los mamíferos necesitó solamente unos 40 millones de años.

La presencia de los primates es reciente. Los lemúridos surgen hace unos 35 millones de años y los grandes monos no cuentan más allá de los 20 millones de años.

A nuestros ojos humanos la evolución está ya detenida, porque se ha llegado, en la escala zoológica, a la máxima perfección con la aparición del homo sapiens, pero si la primera muestra de vida apareció hace más de 500.000.000 de años, ¿qué representa ante esta cifra nuestros 2.000 años de civilización cristiana o los 100.000 que nos separan del hombre de Neanderthal?.

CASOS DE ADAPTACIÓN: Cuando unos ingenuos navegantes dejaron en libertad unas cuantas cabras en la isla de Santa Elena, no podían suponer que estos voraces animales terminarían con toda la vegetación de la isla, por la sencilla razón de que en aquel entonces no existía, en tan apartado lugar del Atlántico, animal alguno que se encargara de exterminar a las cabras que se multiplicaron fabulosamente.

El caso de los conejos australianos es de sobra conocido. Cuando se introdujeron en el quinto continente como animales de importación, no existía nadie que se encargara de frenar su proliferación exorbitante. Durantes muchos años el Gobierno federal de Australia ha de invertir cuantiosas sumas para estimular a los cazadores de conejos.

Muchas especies animales y vegetales han desaparecido por imperativo de la Naturaleza, que establece una ley de selección por la cual tienden a extinguirse los animales de mayor tamaño, pero el gran destructor es el hombre.

Bastaron 30 años de colonización del Oeste americano para que desapareciera el búfalo, que había alimentado durante siglos a todos los pieles rojas de Norteamérica.

Todos los seres vivos están dotados de medios defensivos y ofensivos en esta implacable lucha por la existencia. Si los tigres disponen de uñas y garras, las gacelas poseen piernas ágiles y oído finísimo. Los erizos pueden replegarse hasta convertirse en una bola de púas, mientras ciertas mariposas, gracias a un mimetismo prodigioso, pasan inadvertidas cuando se posan en el tronco de un árbol. Las rosas tienen espinas, las medusas descargan líquidos irritantes, la mofeta excreta sustancias de olor insoportable y las tortugas se esconden en su caparazón.

En las peores circunstancias, cuando desaparece el agua, y no existe alimento alguno, los animales superiores mueren, mientras que algunos situados en la escala inferior subsisten enquistándose. Después de 25 años de haberse reducido a la sequedad casi absoluta, ciertos caracoles del Sahara vuelven a la vida cuando el medio en que se habían aletargado se humidifica.

El Poder de la Informacion La mentira como arma nacional Libia Gadafi

El Poder de la Información La Mentira como Arma Nacional

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

 A la hora de discutir acerca de temas latentes como armas secretas, directamente pensamos en métodos sofisticados, virus mortales, elementos de gran destrucción masiva y tecnologías avanzadas. 

Sin embargo, hoy día, en el Siglo XXI, uno de los arsenales militares con más relevancia a la hora de hablar sobre los campos de batallas, guerras visionarias, disputas a futuros, es LA MENTIRA. Pues ella, es una de las armas más silenciosa, sutil y destructiva de todas. Quienes dan la razón a estas palabras son los últimos hechos observados en la política internacional.

Tal es así que: F. Stone, periodista norteamericano expresó en momentos culminantes de la guerra fría que: «Todos los gobiernos están dirigidos por mentirosos, y nada que salga de ellos debe ser creído».

También José Sámago expuso para el premio Nobel portugués que: La manipulación de las conciencias ha llegado a un punto intolerable… Forma parte de una operación de banalización que es cultivada sistemáticamente. Revistas que antes eran de reflexión y pensamiento son ahora frívolas; la televisión, que puede ser un instrumento de educación extraordinario, se ha convertido en eso que algunos llaman muy bien «telebasura».

Y hay gente muy interesada en ello, en que sea así. En el fondo esto no es nuevo. Ya en la época de los romanos se daba la política de «pan y circo». Un golpe de efecto genial de las sociedades modernas ha sido convertirnos a todos en actores. Todo hoy es un gran escenario: es la panacea universal, porqué ha hecho que todos estemos interesados en aparecer como actores. Y desvelamos nuestra intimidad sin pudor: se relatan miserias morales y físicas, porque pagan por ello. Vivimos en un mundo que se ha convertido en un espectáculo bochornoso, en el que se muestra en directo la muerte, la humillación…

La verdad ya no cuenta como verdad, ésta es sacrificada por la mentira, con ella se encubre, se modifican, se alteran y se tergiversan los hechos de la sociedad, basados en la búsqueda de la seguridad nacional que a su vez es otra mentira.

Otro funcionario que se refirió al engaño nacional fue uno de los padres de la CIA, George Kennan (imagen) , quien en 1947 dio el concepto de «mentira necesaria» como un dispositivo esencial de la diplomacia norteamericana luego de la posguerra.

Centrándose en la idea del fin justifica los medios aunque sean injustos, basándose en la importancia del fin de todo propósito, siempre que ese propósito sea admitido como correcto.

Tal es así que Kennan defendía la construcción de una red para expandir estos criterios en EE.UU a través de complicidades intelectuales, culturales y periodísticas. En tanto consideraba que los jefes de esa red no dudaban en recurrir a la manipulación y el engaño para cuidar sus bienes e intereses.

Ronald Reagan discípulo fiel de Kennan fue uno de los hombres que mas mentiras desparramo sobre el gobierno del Líbano. Sin embargo, George Shultz justifico estos hechos con una cita de Wiston Churchill. «En tiempo de guerra, la verdad es tan preciosa que debe ser protegida por una guardia de mentiras»

Es por eso que diariamente somos testigos a través de los medios de comunicación de las muchas mentiras que esparcen los funcionarios de la C.I.A

Fuente Consultada: Lo Que Los Gobiernos Ocultan de Iker Jiménez

Origen de los Cuasares y Pulsares Historia de su Descubrimiento

Origen de los Cuasares y Pulsares – Historia de su Descubrimiento

un paseo por el universo

UN POCO DE HISTORIA…

En la investigación astronómica, el descubrimiento de nuevos tipos de estrellas es análogo al descubrimiento de nuevos tipos de partículas en la física atómica. La radioastronomía reveló la existencia de discretas fuentes de radio en el universo, y en 1960, en Estados Unidos, A.R. Sandage consiguió un importante adelanto al identificar una de estas fuentes con un objeto tenuemente visible mediante un telescopio óptico. Era el primero de los quásars fuentes pequeñas pero sumamente energéticas, caracterizadas por una peculiaridad en sus espectros que indica que se mueven a una velocidad cercana a la de la luz.

En 1967, Anthony Hewish y Jocelyn Bell descubrieron el primer pulsar, otra fuente de ondas de radio que fluctúa periódicamente. Por un momento, pensaron que podían proceder de alguna forma distante de vida inteligente que trataba de comunicarse, pero esta posibilidad fue descartada cuando se descubrieron otros ejemplos del mismo fenómeno.

La frecuencia de las ondas de radio de los pulsares varía entre unas pocas centésimas de segundo y alrededor de cuatro segundos. Al parecer, los pulsare son estrellas neutrónicas colapsadas, es decir, objetos originalmente masivos donde la materia ha llegado a concentrarse tanto que los electrones y los protones se han unido para formar neutrones.

Probablemente, no tienen más de unos pocos kilómetros de diámetro, y la pulsación se debe aparentemente a su rápida rotación, del mismo modo que la cabeza giratoria de un faro produce un haz de luz a intervalos regulares en todas direcciones.

DESCUBRIMIENTO DE LOS PÚLSARES: Las estrellas de neutrones son tan diminutas que su existencia, predicha en 1934 por Fritz Zwicky y Walter Baade, no se confirmó hasta 1967. La persona que llevó a cabo la confirmación fue Jocelyn Bell, una estudiante graduada de veinticuatro años que trabajaba con Antony Hewish en la Universidad de Cambridge. Una de sus obligaciones era ayudar a construir una antena gigante de radio: un terreno de unas 2,5 hectáreas cubierto de puntiagudas antenas unidas por innumerables alambres extendidos paralelamente al suelo.

Conforme la Tierra gira sobre su eje, las antenas van recogiendo en rollos de papel de casi 150 metros de longitud las ondas de radio que llegan del espacio. La tarea de Bell —en todos los pormenores tan aburrida como la de Clyde Tombaugh cuando descubrió Plutón— consistía en revisar todas las señales que aparecían en los rollos de papel.

En noviembre de 1967, alrededor de un mes después de haberse completado el telescopio, Bell descubrió en una cinta «un poco de desaliño». Repasando los largos rollos de papel, encontró los mismos garabatos con aspecto de electrocardiogramas repetidas veces y procedentes de la misma parte del cielo. Se puso en contacto con Hewish. Antes de transcurrir un mes reapareció el rasgo.

Tenía una pulsación tan exacta que se registraba cada 1,3373011 segundos. Ninguna estrella conocida podía transmitir un latido tan monótono. Era tan regular, tan mecánico, que no parecía natural. Tal vez no lo fuese. En reconocimiento de tal posibilidad la fuente de radio no identificada fue denominada LGM (por Little Green Men, hombrecillos verdes). «La verdad es que no creíamos haber captado señales de otra civilización», recordaba más tarde Bell, «pero a todas luces la idea nos había pasado por la cabeza y no teníamos ninguna prueba de que fuese una emisión de radio absolutamente natural. El problema es interesante: si uno cree que quizás haya detectado vida en otro lugar del universo, ¿cómo anunciar los resultados de un modo responsable?».

El anuncio no hubo que hacerlo. Examinados kilómetros de papel, Bell descubrió señales similares en otros puntos del firmamento. Esto hacía pensar que el fenómeno era natural. «Era muy improbable que dos grupos de hombrecillos verdes hubieran elegido la misma inverosímil frecuencia y al mismo tiempo trataran de hacerse notar en el mismo planeta, en la Tierra», contaba ella. La teoría de los hombrecillos verdes se suprimió y los objetos fueron bautizados pulsares (por pulsating radio source, «fuentes pulsantes de radio»).

Thomas Gold, el científico nacido en Austria y vinculado a la hipótesis del Estado Estacionario, propuso que los pulsares y las estrellas de neutrones podrían ser el mismo animal. La idea —que ha sido aceptada— consiste en que, mientras se forman las estrellas de neutrones, inmediatamente después de explotar una supernova, el material estelar sería aplastado hasta reducirse a un pequeño volumen y los astros rotarían cada vez más deprisa, aumentando el campo magnético hasta convertirse esencialmente en un imán gigantesco.

De los polos magnéticos brotarían chorros de electrones, emitiéndose varias clases de radiaciones electromagnéticas, incluida luz visible. Al girar la estrella, esos chorros barrerían el cosmos muchas veces por segundo. Si se daba la casualidad de estar de cara a la Tierra, las estrellas rotantes irían encendiéndose y apagándose, encendiéndose y apagándose, encendiéndose y apagándose.

Y esto es exactamente lo que hacen los pulsares. Se caracterizan por unas pulsaciones claras y cronometradas con precisión, tan veloces —hasta una velocidad de 1.000 por segundo— que las grabaciones de estas ondas de radio son tan repetitivas como los disparos de una ametralladora.

Si los pulsares son en realidad estrellas de neutrones rotatorias, entonces debería ser posible encontrarlas arrellanadas entre los restos de las supernovas. La confirmación de esta posibilidad se halló en la nebulosa del Cangrejo, una amorfa mancha de luz situada en Taurus a la que puso nombre el astrónomo irlandés lord Rosse. Se sabe que la nebulosa del Cangrejo consiste en los restos de una supernova; ocupa el mismo lugar en que un astrólogo chino del siglo XI vio una «estrella invitada».

Y tiene, en el centro, un pulsar. Éste rota alrededor de su eje treinta y tres veces por segundo, y a cada pirueta lanza un rayo de ondas de radio y de luz que atraviesa el universo como el barrido gigantesco de un faro. Además, lo mismo que otros pulsares, va ralentizándose. Se espera que deje de emitir dentro de unos 10 millones de años.

Desde el descubrimiento del primer pulsar se han encontrado centenares de ellos y las personas que participaron en el descubrimiento original han sido premiadas por el hallazgo. Antony Hewish y su codirector del proyecto, Martin Ryle, ganaron el premio Nobel de física. Jocelyn Bell (ahora Burnell) no compartió el premio, aunque sí recibió muchísima publicidad, una buena parte de la que atraen las desafortunadas jóvenes científicas.

Años después recordaba que le habían hecho «preguntas relevantes como si era tan alta como la princesa Margarita (tenemos unas unidades de medida muy pintorescas en Gran Bretaña) y sobre cuántos novios había tenido a la vez». Después de su descubrimiento, aunque siguió trabajando de astrónoma, no continuó estudiando los pulsares. Pero su papel en el descubrimiento ha sido universalmente reconocido y su musical nombre está ligado desde ahora y para siempre al ritmo regular de las estrellas rotantes de neutrones.

Los quásares
En una fotografía, un quasar se presenta con una apariencia estelar: su imagen es similar a la de una estrella común46. Sin embargo, analizando detalladamente varios de estos objetos se pudo comprobar que pueden distinguirse ciertas peculiaridades a su alrededor <nebulosidades o «agregados»>, que los diferencian notablemente de las estrellas y que sugieren una estructura bastante más compleja. Su descubrimiento se debió a que los quásares son intensos emisores de radio ondas.

Sin embargo, luego pudo determinarse que también son fuentes de Rayos X, radiación ultravioleta, luz visible y también infrarroja; en otras palabras, la emisión de radiación de los quásares resulta intensa en todo el espectro electromagnético.

Pulsares

Pulsares

Fue en 1963 cuando M. Schmidt identificó por primera vez al quasar 3C273como el objeto más alejado entre todas las galaxias conocidas en ese entonces: los cálculos lo ubicaron a unos 2.000 millones de AL47. Posteriormente, se comprobó que el corrimiento al rojo de todos los quásares es mayor que el de las galaxias conocidas; por lo tanto, se encuentran más distantes que cualquiera de ellas.

Esta evidencia confirmaría que se trata de los objetos más lejanos del universo conocido. El quasar más alejado observado hasta 1992 es el designado como PC1158+4635 <en dirección de la constelación de Osa Mayor>; su distancia se ha estimado en los 10 mil millones de años luz. El débil brillo de los quásares indica, dada sus lejanías, que deben ser objetos extraordinariamente brillantes.

Se ha estimado que las dimensiones de los quásares probablemente no sean mayores que las del Sistema Solar, mientras que la radiación total que emiten excedería con creces a la que suministran más de 100.000 millones de estrellas juntas: se trataría de los objetos más luminosos del universo. Por otra parte, se especula que los quásares podrían representar un estado particular en el desarrollo y evolución de las galaxias: tal vez el de las primeras fases de su existencia como tales; el análisis de su emisión ha sugerido que el origen de la misma no es el resultado de la presencia de estrellas.

La intensa energía proveniente de los quásares parece deberse a procesos diferentes a los estelares: se trataría de radiación que no depende de la temperatura del cuerpo emisor.

Algo notable es que todos los quásares varían de brillo de manera completamente irregular, tanto en radio ondas como en la luz visible.

También se detectaron fuertes explosiones de Rayos X en los quásares; como ejemplo, en noviembre de 1989, el quásar PKS 0558-504 duplicó su radiación X en sólo 3 mi ñutos. La cantidad total de energía emitida entonces iguala a la que emite el Sol en alrededor de 1 millón de años. Como dijimos, sus brillos son muy débiles y para su identificación es necesario un cuidadoso análisis de sus espectros. Los desplazamientos de líneas observados en ellos, como en las galaxias, representan el corrimiento al rojo debido a la expansión del universo. Sin embargo, algunos astrónomos sugieren otra posibilidad y como evidencia se han detectado quásares cercanos a galaxias, aparentemente conectados físicamente entre sí, y ambos con corrimientos al rojo totalmente diferentes.

Un estudio detallado de posibles interacciones entre quásares y galaxias ha mostrado que esas conexiones parecen no existir y por lo tanto aquello que se observa es una simple coincidencia de alineación aparente, visible desde la Tierra Existen quásares peculiares, como el par de objetos conocidos como PHL 1222; este sistema doble es la única evidencia de dos quásares tan juntos uno del otro. El corrimiento al rojo de PHL 1222 indica una distancia del orden de los 12.000 millones de años luz y sus componentes tienen una separación de unos 100.000 años luz.

Las fotografías muestran que este doble quásar está rodeado por numerosos objetos débiles <posiblemente galaxias>; de ser así, ambos quásares se encontrarían formando parte de un cúmulo de galaxias. Una ciase particular de quásares son los objetos conocidos como BL Lacertae, originalmente considerados como estrellas variables. Estos astros presentan la curiosa propiedad de que en sus espectros no aparecen líneas; por lo tanto, no es posible medir su corrimiento al rojo, algo que dificulta enormemente la tarea de determinar sus distancias. Se considera que los BL Lacertae son quásares relativamente pequeños, ya que la variación de su luminosidad es rápida del orden de una a dos semanas>.

Indudablemente, debido a la distancia a la que se encuentran, los quásares son tal vez los objetos celestes más difíciles de estudiar. Y debe tenerse en cuenta que su lejanía es tanto espacial como temporal: hoy los vemos tal como eran hace miles de millones de años, cuando la luz que nos llega de ellos inició su largo viaje hacia la porción del espacio donde nosotros estamos.

Uno de los modelos cosmológicos más aceptados, sugiere que el universo tendría actualmente una edad cercana a los 15.000 millones de años; esto indicaría que los quásares más distantes son observados hoy, brillando tal como eran cuando el universo contaba aproximadamente, con solo unos 1.000 millones de años de edad Cuando se observan quásares, por lo tanto. los astrónomos pueden asegurar que con su observación están «retrocediendo’ en el tiempo hacia la época remota cuando el universo era cinco veces más pequeño que su tamaño actual; quásares más antiguos todavía parecen ser poco frecuentes, no sólo por ser más distantes sino también por ser más débiles.

Cuando se estudia cómo están distribuidos los quásares en el espacio, se halla que su número parece haberse reducido drásticamente con el transcurso del tiempo. En la época cuando el universo sólo tenía unos 2.000 millones de años de edad, los quásares parecen haber sido objetos mucho más abundantes de lo que son en la actualidad; aproximadamente, el máximo número de quásares se habría dado cuando el universo tenía un tercio de su dimensión actual.

Puede afirmarse entonces que en la era de los quásares <hace unos 11.000 millones de años> el objeto más cercano a la Vía Láctea habría estado a sólo 25 millones de años luz; por lo tanto, habría brillado como una estrella visible a simple vista. En aquel la época, los quásares habrían sido 1.000 veces más comunes que en la actualidad <en relación con las galaxias>.

La pregunta que surge entonces es ¿por qué desaparecieron los quásares? Y una posible explicación se relaciona con la disminución progresiva de su brillo, razón por la cual actualmente no serían visibles; es decir los quásares habrían evolucionado con el transcurso del tiempo. Un análisis de la distribución de los quásares a diferentes distancias podría ofrecer una explicación de lo que ha sucedido con ellos. El enigma sobre el origen de los quásares y su posterior desaparición es bastante singular y se supone íntimamente ligada con la evolución de las galaxias.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Poco a poco, como resultado de paciente estudio y observación, se van descubriendo algunos datos acerca  de la naturaleza de distintos o nuevos cuerpos celestes. Algunos de dichos astros han sido denominados radioemisores por tener la propiedad de emitir radiaciones. Se tenían entre las fuentes de energía más glandes que se conocen. En 1955, mientras efectuaba una serie de investigaciones en el campo de la radioastronomía, mi grupo de científicos localizó por primera vez algunos de estos radioemisores, con la ayuda de los radiotelescopios. Se trataba de puntos del espacio que emitían ondas electromagnéticas de gran intensidad.

Convencidos de que esos puntos no eran nebulosas, los investigadores empezaron a observarlos con telescopios ópticos, a fin de poder fotografiarlos. Descubrieron así que a los radioemisores más intensos correspondían puntos luminosos de color azul intenso. Esto los llevó a la conclusión de que en dichos puntos se originaban las ondas electromagnéticas detectadas.

Como los mencionados puntos luminosos se asemejaban a estrellas, se los llamó cuasares (quasars, en inglés). El nombre deriva de la expresión quasi stellar radio sources (radioemisores casi estelares). Más tarde, técnicas especiales permitieron llegar a conocer algunos aspectos de los cuasares.

El cuasar propiamente dicho es el radioemisor central, formado por una esfera gaseosa, semejante a nuestro Sol. Pero un cuasar típico tiene un diámetro unas mil veces mayor que el del Sol y una masa mil millones de veces superior. Poseen energía suficiente como para formar una galaxia entera.

La temperatura de la superficie del Sol es de 6.000 °C mientras que la de la superficie de un cuasar es de 300.000 °C. Cuanto más elevada es la temperatura de un cuerpo, tanto más azul es la luz que emite. Por eso la luz del Sol es blanca, mientras que la de los cuasares es azul.

El cuasar se encuentra rodeado por una laja de gran concentración de partículas, que emiten radiaciones y que giran en órbita en torno suyo, de la misma manera en que se observa en torno de la Tierra la magnetosfera que emite radiaciones. Las radiaciones del-, cuasar son más luminosas, de mayor frecuencia, y las órbitas que describen las partículas que la forman (electrones, protones y mesones) , son mucho mayores que las correspondientes a las que forman el cinturón de van Alien en torno de nuestro planeta.

Dichas partículas, girando a altas velocidades, emiten las ondas electromagnéticas responsables de la intensa radiación electromagnética emitida por los cuasares. Valiéndose de radiotelescopios se ha comprobado recientemente que las radioemisiones no provienen exactamente del cuasar, sino ‘de dos puntitos próximos a dicha faja de partículas situados a la derecha y a la izquierda del astro.

Durante mucho tiempo los astrónomos abrigaron dudas acerca de cómo clasificar a los cuasares. Se trataría, acaso, de astros relativamente pequeños, situados en el interior de nuestra galaxia? ¿O serían astros extraordinariamente grandes, pertenecientes a galaxias más alejadas? Con el correr del tiempo, se arribó a la conclusión de que la segunda hipótesis era la cierta.

Siempre que descubren un nuevo astro, los astrónomos procuran, en primer lugar, desarrollar una teoría que explique su probable estructura. Acto seguido, de acuerdo con esa teoría, intentan elaborar un modelo estructural del nuevo astro. Ese modelo servirá para explicar cómo se mantiene unida la materia que lo forma, por qué brilla o no, por qué emite radiaciones electromagnéticas.

Para los planetas, estrellas, nebulosas, galaxias y otros objetos celestes se han encontrado modelos estructurales con, relativa facilidad. Los cuasares, en cambio, presentaron desde su descubrimiento problemas estructurales de difícil solución.

Algunas características de los cuasares son muy semejantes a las de ciertas galaxias conocidas. En diversos puntos del espacio podemos observar galaxias reunidas en grupo, girando lentamente unas en torno de las otras. Normalmente, todo el grupo parece alejarse del observador de manera uniforme. En esos casos, todas las galaxias giran a la misma velocidad. Sin embargo, esa uniformidad puede ser rota: se han observado galaxias que se separan de sus grupos, desarrollando velocidades hasta diez veces superiores a las de las demás.

Este fenómeno contradice una hipótesis según la cual las galaxias deberían permanecer unidas entre sí. En ciertos casos se observaron varias galaxias separándose entre sí que, no obstante, se presentan envueltas en un halo luminoso: el gas de una única nebulosa.

Descubrimientos recientes han demostrado que los cuasares se comportan de manera más o menos parecida a como lo hacen esas galaxias que se separan de sus grupos. Los astrónomos tratan de encontrar ahora el porqué de esa curiosa semejanza.

Además de los cuasares, existen también otros tipos de radioemisores. Entre ellos figuran los pulsares (pulsars, en inglés) . Fueron descubiertos, entre 1967 y 1968, por radioastrónomos del Observatorio de Cambridge (Inglaterra). El nombre pulsar proviene de la expresión pulsating star (strella latiente) , que se empleó para designarlos por primera vez.

Contrariamente a lo que ocurre con los cuasares, esos astros son de pequeñas dimensiones, como puede comprobarse a través de la medición de la longitud de onda y período de las señales que emiten. Su tamaño equivaldría, según esas mediciones, al de un planeta o estrella de gran densidad (una estrella enana blanca, por ejemplo).

Debido a lo reciente de su descubrimiento, todavía no se sabe con seguridad cuál es la verdadera naturaleza de los pulsares. No se cree que sean planetas, porque se encuentran muy distantes de cualquier sistema planetario. El período de las señales que emiten es por demás corto; por eso, es improbable que sean estrellas enanas blancas que emiten señales de larga duración.

Algunas de sus características más conocidas indican la posibilidad de que estos objetos sean estrellas de neutrones. Los astrónomos ya cuentan con elementos de juicio que les permiten confirmar, aunque solamente en forma parcial, esta hipótesis.

El Tamaño del Universo

Fuente Consultada:
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway
Astronomía General Aspecto Global del Universo Feinstein-Tignanelli

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ORIGEN DE LA VIDA:

¿Es posible simular el origen de la vida en el laboratorio? En 1952, los químicos norteamericanos Harold Clayton Urey (1893-1981) y Stanley Lloyd Miller (1930-) demostraron en el laboratorio los puntos esenciales de cómo pudieron haberse formado las primeras macromoléculas orgánicas.

Realizaron trabajos experimentales para ver si era posible que, a partir de gases que se hallaran en la atmósfera inicial, las fuentes de energía disponibles en la Tierra primitiva indujeran la síntesis de los compuestos orgánicos.

Dilucidar el misterio del origen de la vida sobre la Tierra es un desafío que atrae a todo el mundo.

Y al no disponer de una máquina que nos permita retroceder en el tiempo unos 3.500 millones de años, una buena parte de las hipótesis que se barajan resultan meramente especulativas. Sin embargo, existe cierto consenso dentro de la comunidad científica en lo que respecta al tema.

Todos los expertos coinciden en que los primeros organismos vivos debieron poseer dos propiedades fundamentales.

En primer lugar, tenían que almacenar información para transmitirla de una generación a otra, para lo cual debían contar necesariamente con algo equivalente a lo que hoy llamamos genes.

Pero además, tenían que producir copias de su propia estructura, es decir, ser capaces de auto-duplicarse (autocatálisis).

Dentro de las moléculas candidatas al puesto del «polímero primordial», como se lo denominó, sobresalían tanto las proteínas como los ácidos nucleicos.

Entre las primeras existen excelentes catalizadores (las enzimas), pero son incapaces de acumular información genética. Los ácidos nucleicos, como el ADN y el ARN, guardan información pero necesitan de enzimas para su duplicación.

La uniformidad en la composición química y las funciones de los componentes esenciales que forman los seres vivos, así como una serie de reacciones básicas metabólicas destinadas a obtener energía de los alimentos, son comunes en la gran mayoría de los organismos. Esta similitud indica que la vida en la Tierra puede haber tenido un origen común.

Los ácidos nucleicos y las proteínas, son las dos sustancias químicas de vital importancia, que todos los seres vivos organizados compartimos en iguales circunstancias, ya sea desde las arcaicas formas de vida hasta el hombre.

Con excepción de algunos virus, el ADN es en los organismos el material, que tiene como función trasmitir las características de cada uno de ellos, de generación en generación.

El origen de la vida Experimento de Miller Es aquí donde nos encontramos con el ARN, quien desempeña un papel importante en la genética al tener como misión el traslado de información de los genes de una parte a otra de la célula.

Sin embargo, pese a que los grados de complejidad son muy heterogéneos entre ellas, la que las iguala son los veinte aminoácidos, cinco bases nitrogenadas y por último el ácido fosfórico que las forman.

Generalmente en sus funciones, es donde presentan similitudes de su composición química, como por ejemplo cuando un organismo necesita obtener energía a partir de los alimentos, las reacciones metabólicas que realizan serán coincidentes.

Tan difícil como definir la vida es fijar su origen.  La cuestión radica a menudo en campos ajenos a los de la biología.

Esta únicamente puede hacerse afirmaciones que se refieran a unos hechos conocidos y aventurar hipótesis y teorías, basándose en todos los datos disponibles hacia esa dirección.

La primera hipótesis y que  se encuentra en sus escritos es la de Aristóteles. La misma afirmaba que la vida había surgido de una manera espontánea y en determinadas condiciones que le fueron favorables para ello.

Sin embargo, hay quienes compartieron estas creencias durante los siglos XVI al SXIII, intentando demostrar mediante ensayos de laboratorio esta generación espontánea de la vida.

Estamos hablando de personajes como Copérnico, Bacon, Galileo, Descartes entre otros.

El debate de la misma siempre estuvo en manos de aquellos que la defendían y de aquellos que se oponían a tal teoría, cuestión que tuvo su aplacamiento hasta la aparición del francés Louis Pasteur (Siglo XIX).

Este científico a través de sus experimentos, demostró que ningún organismo vivo puede existir si no es como descendiente de otros organismos similares.

Pero, sesenta años después, una nueva teoría sobre el origen de la vida sale a la luz.  La teoría de una larga “evolución molecular abiogénica” sobre la tierra.

La misma era sostenida por los científicos A. Oparin y B. Haldane.

Estos postulaban que tras un lapso breve, los océanos se convirtieron en un rico caldo primordial de compuestos orgánicos: el caldo primordial, el cual dio origen a ala vida.

Según las investigaciones, las sustancias simples que abundaban en los mares primitivos se fueron reuniendo y, con el aporte de energía de la radiación ultravioleta del sol y de las tormentas eléctricas, formaron sustancias complejas.

Algunas de ellas eran pocos estables en las condiciones reinantes y por lo tanto se descomponían, mientras que otras más estables permanecían.

Estos compuestos comenzaron a acumularse en el mar primitivo con el paso del tiempo, se asociaron para dar principio a la primera célula.

Estas hipótesis durante los años treinta y cuarenta del siglo XX generaron un centro en torno al cual surgieron infinitos debates.

Sin embargo, años más tarde, en 1953, experiencias realizadas por los investigadores estadounidenses Stanley Miller y Harold Urey apoyaron las suposiciones de Oparin.

Según su hipótesis se podría considerar que hubo un proceso de selección natural en la evolución de las sustancias (es decir, una evolución química), al  igual que en la evolución de los seres vivos que se originaron a partir de ese momento.

Para ello Miller construyó un dispositivo que simulasen las condiciones imperantes en la Tierra primitiva.

En el agua se hacían circular sustancias como metano, hidrógeno y amoníaco, y la energía se daba mediante descargas eléctricas.

Este dispositivo contenía un matraz en donde se depositaba el agua a la cual se mantenía hirviendo constantemente, el cual permitiría la circulación de los gases mencionados.

Por lo tanto los productos que se formaban tras las descargas eléctricas (simulación de los rayos) se condensaban a través de un tubo y otro matraz (simulación de los antiguos océanos existentes en tal época).

Después de unos días de funcionamiento, en tal dispositivo se obtuvieron sustancias complejas las cuales pasaron a analizarse.

Este experimento es un indicio de que los componentes de las células pudieron haberse originado en la Tierra primitiva a partir de las sustancias presentes en el mar, de manera espontánea, a lo largo de millones de años.

  Ya que los resultados arrojaron un total de cuatro aminoácidos, comunes en la mayoría de las proteínas, urea y varios ácidos grasos simples; los cuales se encuentran comúnmente en una molécula en los seres vivos.

Sin embargo, esta evolución química de la que parte esta hipótesis, le resta un paso siguiente es el de la condensación, para la formación de los primeros aminoácidos, purinas, pirimidinas y azúcares, los cuales formaran moléculas de mayor tamaño dando lugar a la aparición de las proteínas y ácidos nucleicos.

Su lado negativo es que la concentración no es sencilla con grandes masas de agua, lo que posibilitaría que posteriormente los mismos hubieran recibido reacciones de deshidratación, lo que sucede por ejemplo si tomamos los grandes océanos.

Esta deshidratación produjo la concentración de microsferas proteínicas, facilitadas por la congelación, dentro de pequeñas gotas en la atmósfera, o por absorción dentro de partículas calizas de la superficie del planeta.

La hipótesis de la condensación fue corroborada por el científico estadounidense Sydney Fox, que demostró cómo, calentando mezclas secas de aminoácidos y luego mezclando los polímeros resultantes con agua, se formaban pequeñas partículas esféricas proteinoides, que presentan ciertos rasgos de un sistema viviente.

Son de tamaño comparable al de ciertas bacterias esféricas y presentan una doble doble capa que las separa del exterior; tienen propiedades osmóticas y de transporte selectivo de moléculas.

Poseen, asimismo, capacidad para proliferar mediante procesos de gemación, como ciertos tipos de bacterias. Aunque nunca podrá ser probado con todas las garantías, estas formaciones proteínicas, creadas en un laboratorio, podrían ser los antepasados de las primeras células.

Dispositivo semejante al ideado por Miller en 1953, gracias al cual el científico estadounidense pudo reproducir en el laboratorio las condiciones de vida primitivas de la Tierra.

El experimento demostró que muchos compuestos que resultan esenciales para la vida se obtienen a partir de gases sencillos, sometidos a la acción de descargas eléctricas y de calor

Dispositivo semejante al ideado por Miller en 1953, gracias al cual el científico estadounidense pudo reproducir en el laboratorio las condiciones de vida primitivas de la Tierra. El experimento demostró que muchos compuestos que resultan esenciales para la vida se obtienen a partir de gases sencillos, sometidos a la acción de descargas eléctricas y de calor. Urey y Miller demostraron que descargas en forma de chispa, emitidas en el seno de mezclas de hidrógeno, metano, amoníaco y agua, daban lugar a aldehidos, ácidos carboxílicos y aminoácidos, iguales que los encontrados en los meteoritos. Pero, ¿quiénes fueron los primeros científicos que postularon los fundamentos teóricos de este modelo experimental?

Origen de los sistemas vivientes

A partir de los estudios de laboratorio y de las leyes de la termodinámica se pueden establecer las etapas necesarias para la aparición de la primera célula:

— Formación de polímeros de ARN capaces de replicarse mediante el a miento de bases complementarias.

— Incorporación de los mecanismos necesarios para que las moléculas de ARN puedan regir la síntesis de moléculas proteicas.

— Formación de una membrana de lípidos que determine el aislamiento mezcla de ARN y nuevas proteínas.

— Sustitución como material que codifica la información para la síntesis d teínas, del ARN por el ADN.

— Aparición de los primeros organismos procariontes, hace aproximadamente 3.500 millones de años.

— Transformación de estas células de estructura y funcionalidad sencillas, como las procariotas, en formas eucariotas más evolucionadas, hace aproximadamente 1.000 o 1 .500 millones de años. Estas células eucariotas son las que están presentes en la mayor parte de los animales y las plantas superiores.

— Aparición de los primeros organismos (celentéreos, protoanélidos y protoartrópodos).

Las células son hoy en día sistemas complejos organizados, que poseen una serie de reacciones mediadas por enzimas. Algunas de estas células son capaces de captar la energía del Sol y transformarla en energía química, que se puede almacenar en forma de glucosa, ATP y otras moléculas.

Otras aprovechan la energía acumulada en estos enlaces, para crecer, dividirse y mantener su integridad.

Todas las características de la vida, como la conversión de energía, la asimilación, la secreción, la excreción, las respuestas a estímulos y la capacidad de reproducción dependen totalmente de las complejas rutas del metabolismo de las células actuales.

Los estudiosos del origen de la vida sostienen que los organismos primitivos eran heterótrofos primarios —de aspecto semejante al género actual de bacterias Clostridium— anaerobios —podían obtener todos sus alimentos directamente del ambiente—.

Estas características se mantuvieron hasta que el aporte de nutrientes disponibles en la Tierra empezó a disminuir.

A partir de este momento, los organismos que desarrollaron la capacidad de sintetizar los compuestos esenciales tomando como base otros compuestos accesibles adquirieron una serie de ventajas fundamentales con respecto a los que no podían hacerlo.

Para la consecución de estas reacciones metabólicas es imprescindible el desarrollo de nuevas enzimas que puedan mediar en las nuevas rutas.

Una vez agotados los nutrientes de la llamada sopa primordial, debido a la proliferación de organismos, el siguiente paso en la evolución de la vida fue la aparición de la fotosíntesis, la capacidad de aprovechar la energía solar para el desarrollo.

De esta manera, los organismos heterótrofos pasaron a estar en desventaja frente a los nuevos autótrofos.

De igual manera, la acumulación de oxígeno en la atmósfera, orno consecuencia de la fotosíntesis, determinó la aparición de un metabolismo aerobio u oxidativo. Los primitivos organismos de aspecto de bacteria —procariotas— parecieron hace 3.000 millones de años, entre ellas las cianobacterias, capaces de desprender oxígeno. Posteriormente aparecieron los primeros eucariotas, organismos con núcleo.

Según las más avanzadas teorías, surgieron como consecuencia de la unión simbiótica de varios procariotas. Entre ellos se encuentran las algas, los hongos, las plantas y los animales.

Su enorme éxito en la evolución puede estar, en gran medida, basado en la variabilidad genética derivada de la reproducción sexual.

cuadro del origen_vida

PASA SABER MAS…

En las últimas décadas se realizaron muchos experimentos para encontrar una teoría sobre el origen de la vida, en los que se imitaron las condiciones de la atmósfera primitiva. Ésta probablemente haya sido reductora: rica en metano, amoníaco, vapor de agua y dióxido de carbono.

En los ensayos se agregaban también descargas eléctricas y luz ultravioleta (UV) como fuente de energía para simular la iluminación original. Así se sintetizaban en forma espontánea distintos compuestos químicos, entre los que se contaban algunos aminoácidos y también purinas y pirimidinas (unidades que forman los ácidos nucleicos).

El panorama pareció despejarse un poco más en 1983, cuando los investigadores Thomas R. Cech y Sidney Altman descubrieron que ciertas moléculas de ARN ribosómico del protozoo Tetrahymena, bautizadas ribozimas, podían actuar como enzimas de ARN. Creíase hasta entonces que las proteínas realizaban todas las posibles reacciones experimentales enzimáticas. Y el término enzima se reservaba para las proteínas.

Pero estas ribozimas podían cortar y unir ARN preexistente, y por este comportamiento «enzimático» se dio apoyo a la idea de que el antiguo ARN pudo también haber sido catalítico.

Sobre esta base, el científico Walter Gilbert propuso que, en los inicios de la vida, el mundo habría estado poblado por moléculas de ARN que catalizaban su propia replicación a la par que desarrollaban una serie de actividades enzimáticas. En una etapa posterior, estas moléculas habrían empezado a sintetizar proteínas, las cuales resultaron catalizadores más eficaces.

Una de las mayores críticas a este modelo efirmaba que era imposible que, en las condiciones primitivas, el ARN se sintetizara a una velocidad may que la de su destrucción por la radiación ultravioleta, la hidrólisis o la reacción con otros compuestos. A partir de allí, los expertos volvieron sus mirada sobre los aciclonucleósidosderivados del glicerol, compuestos similares al ARN, que resultan mucho más estables.

Pero para A. G. Cairns-Smith, esta última opción. tampoco resultaba convincente. Para él, los primeros organismos no tuvieron por qué estar formados pee aminoácidos o nucleótidos, elementos muy elaborados a los que llama de «alta tecnología».

Según Snvc la complejísima bioquímica actual se apoyó prime: en elementos simples, de «baja tecnología». Éstos cabían disponer, obviamente, de algún tipo de genes.

Los primeros seres debieron estar hechos de sustancias geoquímicas, que con el tiempo fueron reemplazadas por otras de tipo orgánico. Para el investigador, las moléculas orgánicas son los materiales óptimos para la vida, por eso no sería incorrecto suponer que son el producto de la evolución y que se comenzó a partir de algo más simple, lo que nos lleva a la arcilla. En este material, las unidades simples pueden auto ensamblarse y formar espontáneamente cristales.

Esto pudo haber ocurrido también en la Tierra primitiva. Las láminas de arcilla se apilan formando capas y, como explica Armin Weiss, de la Universidad de München (Munich), en Alemania, en el caso de esmectita, por ejemplo, «las capas nuevas tomar  información de las preexistentes.» A medida que la  red cristalina crece, pueden generarse algunas variantes en la estructura, con ventajas o desventajas respecto de la forma original.

Para Smith, con el correr del tiempo se habría incorporado en esta formación moléculas orgánicas sencillas. Y, más tarde aún, se habrían sintetiza los primeros aminoácidos y nucleótidos.

Sea que el ARN surgió de modo espontáneo o que fue reemplazando a otro material previo, como las arcillas catalíticas, parece ser que condujo hacia la primera síntesis de las proteínas, a la formad’: del ADN y a la aparición de las protocélulas, primeros ros ancestros de la vida terrestre.

Y éste habría sido sólo el comienzo. Tendrían que pasar todavía miles de millones de años para que los seres humanos pudiéramos preguntarnos cuál fue el origen de la vida sobre la Tierra.

Fuente Consultada:
Texto basado en Enciclopedia Espasa Calpe-Wikipedia-Encarta
Biología y Ciencias de la Tierra Estructura – Ecología – Evolución Polimodal

Etapas del Desarrollo de un Bebe

Ver: Teoría de la Generación Espontánea

Caracteristicas del HOMBRE DE NEANDERTHAL

CARACTERISTICAS DEL HOMBRE DE NEANDERTHAL

En 1856, en el valle del río Neander, en la Renania alemana, se descubrió una bóveda craneana que ya presentaba rasgos semejantes a los del hombre moderno. Estos restos pertenecían sin dudas al Homo y debido a ciertas especificidades se lo incluyó en la clasificación de Homo sapiens, y, dentro de ésta, a la subespecie Homo Sapiens neanderthalensis.

Los arqueólogos sostienen en la actualidad que la evolución de este Hombre de Neanderthal comenzó hace aproximadamente unos 250.000 años, aunque sus restos son certeros y evidentes entre los 100.000 ó 150.000 años, durante el Pleistoceno (última glaciación) tardío, entre los dos últimos períodos glaciares (Riss y Würm).

Recreación de la vida del hombre de neanderthal

De acuerdo con los descubrimientos arqueológicos, estos Homo Sapiens fueron particularmente exitosos tanto en los períodos cálidos como en los fríos intensos que se sucedieron hace varias decenas de miles de años. Justamente por esta particularidad de haberse adaptado muy bien al fenómeno glaciar, es que fueron los primeros en utilizar y confeccionar su propia vestimenta, la que seguramente era de piel de mamut lanudo, reno, oso de las cavernas o rinoceronte lanudo.

Su configuración era robusta y musculosa, y su estatura era superior a la de sus antecesores, alcanzando 1,70 metros; todavía mostraba una frente huidiza y elevados arcos supraorbitales, también su mentón era huidizo aunque su mandíbula era de fuerte contextura con grandes dientes; sus manos eran largas, y su nariz más bien chata y carnosa. En cuanto a su capacidad craneana, ésta era sensiblemente superior a la delHomo erectus, alcanzando, en ocasiones, los 1.600 cm3 esto es, semejante al hombre moderno, pero con la salvedad de que era mucho menor la cantidad de circunvoluciones que poseía su cerebro.

 Como estos hombres enterraban a los muertos con una especie de rito, los paleontólogos creen ver en esto el inicio de una cultura religiosa, en particular por el esmero puesto en la inhumación del cadáver: se cavaba una foso en cuyo piso se colocaban piedras y ramas de pino; luego se depositaba el cuerpo en posición fetal  para, finalmente, depositarle flores silvestres. De acuerdo con las investigaciones arqueológicas de la prehistoria humana, el Homo sopiens neanderthalensis habría ido el primero en producir el enterramiento de sus muertos; e, incluso, algunos admiten la posibilidad de la existencia de necrópolis.

La extensión por la que se dispersó el nuevo Homo fue, a no dudar, muy grande. Se lo halló por casi toda Europa, en particular sobre la cuenca del Mediterráneo, como así también por el norte de África y la parte del continente asiático ligado a dicho mar (p. ej., Israel). También hay que destacar el trabajo en piedra de los neanderthalenses.

Si bien siguieron fabricando las hachas de mano, éstas se redujeron en tamaño y se perfeccionaron notablemente sus filos; además, introdujeron nuevas herramientas, como los rascadores, cuchillos y perforadores.

Todos estos elementos muestran un mayor desarrollo de la inteligencia del hombre. Pero por algún motivo que aún no sabemos, hace aproximadamente unos 30 a 35.000 años, la subespecie del Homo sapiens neaderthalensis se extinguió, y su lugar fue ocupado por nuestro predecesor más inmediato: el Homo Sapiens sapiens.

En la Prehistoria, los primeros en celebrar algo parecido a un ritual de enterramiento fueron los neandertales, unos humanos algo diferentes de los actuales que vivieron hace 100,000 años. Se han encontrado algunos cadáveres colocados en fosas y cubiertos de un polvo rojo llamado ocre. Hace 35.000 años, con la aparición del homo sapiens sapiens, el ser humano actual, los rituales funerarios fueron más habituales y más elaborados. Además del ocre, se han encontrado en las tumbas objetos de la vida cotidiana: lanzas, objetos de piedra o hueso, pieles, adornos, flores y plantas. Cuando se descubrió la cerámica en el Neolítico, en las tumbas se introdujeron vasos y vasijas, y cuando se empezaron a utilizar metales, se enterraron también objetos de este material. Todos estos elementos que se introducían en el recinto funerario, junto con el difunto, reciben el nombre de ajuar funerario. El hecho de que se realizara todo este ritual en torno a un cadáver nos indica que existía la creencia de que algo de este sobrevivía a la muerte. Se creía que estos ritos eran necesarios para que el fallecido se integrase correctamente en el mundo de los

Fuente Consultada: Atlas de Historia del Mundo

Fermi Enrico Biografia Pila Nuclear Primera Reaccion en Cadena

Fermi Enrico, Biografía
Logra La Primera Reacción en Cadena Controlada

Enrico Fermi nació en Roma, Italia, el 29 de septiembre de 1901.  Murió 28 de noviembre de 1954.  Era hijo de un oficial de ferrocarril, estudió en la Universidad de Pisa desde 1918 hasta 1922 y más tarde en las Universidades de Leyden y Gottingen.  Se convirtió en profesor de física teórica en la Universidad de Roma en 1927.

El dominio completo de la desintegración del átomo se alcanzó en 1942, cuando el italiano Enrico Fermi hizo funcionar, en la Universidad de Chicago, la primera pila atómica. En ella se provocó la primera desintegración autosostenida y controlada, es decir, la reacción en cadena. La desintegración de un átomo provoca la de otro, y así sucesivamente, hasta alcanzar la energía y el calor que se requieren.

A raíz de este trabajo se conoce a Fermi como el «Padre de la Bomba Atómica. El átomo, intuido y conocido por el hombre desde el siglo V antes de Cristo, siendo la base fundamental de la materia, ha sido estudiado y penetrado hasta arrancarle sus secretos y convertirlo, al menos por ahora, en el elemento más destructor que jamás la humanidad haya conocido. (Fuente Consultada: Libros Maravillosos Sobre Física)

Enrico Ferm

Sagaz teórico y brillante experimentador, FERMI, con sus colaboradores, sometió una larga serie de elementos al bombardeo por neutrones.

Una pequeña ampolla que contenía una mezcla de polvo de berilio y de radón constituía la fuente de proyectiles y lanzaba por segundo 20.000.000 de neutrones contra blancos formados por las sustancias elegidas para la investigación.

Las energías individuales de los proyectiles se repartían sobre una escala amplia; muchos alcanzaban hasta 8.000.000 de electrón-voltios.

La mayoría de los sesenta y tres elementos que FERMI y sus colaboradores investigaban, cedieron a la acción transformadora del bombardeo y se volvieron activos. Si bien la duración de la vida del núcleo activado raramente sobrepasó algunos minutos, FERMI y sus colaboradores lograron identificar la naturaleza química de los elementos portadores de la actividad inducida.

De las sustancias examinadas por FERMI, más de cuarenta se revelaron transmutables por la irradiación neutrónica. Así los muros del núcleo se habían abierto al intruso neutrón. Mas, seis meses después de sus primeros ensayos de bombardeó neutrónico, FERMI y su equipo, guiados por un azar benévolo, realizaron un descubrimiento de excepcionales alcances. Al procurar mejorar el rendimiento de las transmutaciones, notaron que la intensidad de la activación como función de la distancia a la fuente, presentaba anomalías que dependían —así parecía— de la materia que rodeaba a la fuente neutrónica.

Comprobaron que el pasaje de los proyectiles a través de sustancias hidrogenadas como agua y parafina, en vez, disminuir —como hubiera podido creerse—, aumentaba de manera sorprendente, a menudo en la relación de uno a cien, la eficacia de los proyectiles y la consiguiente actividad de la  materia bombardeada. FERMI interpretó con admirable sagacidad el efecto imprevisto: los neutrones —al penetrar en la sustancia hidrogenada— pierden rápidamente energía en sus reiterados choques con los protones.

Expulsados por la fuente  con una velocidad de varios millares de kilómetros por segundo, se convierten al atravesar una pantalla de parafina en neutrones lentos con una velocidad del orden de un kilómetro por segundo, casi desprovistos de energía y mas o menos en equilibrio térmico con la materia que los rodea.

El efecto descubierto por FERMI es sumamente extraño y sin modelo en nuestro mundo microscópico donde la eficacia de los proyectiles crece con su energía cinética. Lo mismo sucede con proyectiles cargados en el mundo  microscópico. Los físicos que habían bombardeado los blancos atómicos con partículas alfa, con deutones o protones, pusieron su empeño en acelerar los proyectiles: los tubos de descarga de COCKCROFT los generadores electroestáticos de VAN DF GRAAFF, los ciclotrones LAWRENCE, fueron inventados y construidos, en primer término para servir a esa finalidad. Antes del descubrimiento de FERMI los investigadores hubieran comprendido difícilmente que e: menester moderar la velocidad de un proyectil para aumento su eficacia.

Mas con los neutrones que no llevan carga y que por ende, están libres de toda repulsión por parte de las barro ras de potencial eléctrico de los núcleos, el problema cambio de aspecto. Dada su pequeña velocidad, los neutrones lento —explicó FERMI— tienen tiempo para sufrir la acción de lo núcleos que atraviesan y dejarse capturar por éstos gracias a un efecto de resonancia con las capas neutrónicas de los núcleos efecto del cual la mecánica ondulatoria permite dar cuenta.

La facilidad con que los neutrones lentos se incorporan en los núcleos, provocando su transmutación, permitió a FERMI y a sus colaboradores producir isótopos radiactivos de una larga serie de elementos Los isótopos así obtenidos, más pesados que la sustancia primitiva, se desintegran expulsando electrones negativos; como la pérdida de una carga negativa equivale a la ganancia de una Positiva, se forman de esta manera nuevos núcleos con números atómicos más elevados que el núcleo primitivo. Este proceso que FERMI encontró como regla para el bombardeo neutrónico de los elementos pesados, cobró particular interés cuando el físico italiano atacó en 1934 al más pesado de los elementos naturales, el uranio.

El núcleo de este último radiactivo en estado natural, se desintegra irradiando una partícula alfa, disminuyéndose así en dos su número atómico. Sin embargo, era de esperar que el núcleo de uranio, expuesto al bombardeo neutrónico, al capturar un neutrón, se desintegrara con emisión de un electrón, lo cual aumentaría su número atómico en una unidad, formando entonces un elemento desconocido de número 93.

Si éste resultaba radiactivo a su vez, podía dar nacimiento a un elemento de número 94 expulsando un electrón. Átomos nuevos, inexistentes en la naturaleza terrestre, aparecerían  así y ocuparían en la tabla de MENDELEIEV casillas situadas mas allá del uranio, elementos transuranianos.

IRENE CURIE

En efecto, en la primavera de 1934, FERMI creía haber producido núcleos con números atómicos mayores que el del uranio. Guiada por la misma hipótesis, IRENE CURIE, procuró establecer la naturaleza química de la enigmática sustancia engendrada por el bombardeo neutrónico del uranio.

Llegó al sorprendente resultado de que las propiedades del elemento desconocido eran análogas a las del lantano. El número atómico de este último es 57, el número de su masa 139; los números correspondientes de uranio son 92 y 238. ¿Cómo admitir, se preguntó IRENE CURIE, que la desintegración del uranio hubiese producido lantano?. (imagen izq. Irene Curie y Su esposo Joliet)

 Todas las reacciones nucleares conocidas hasta entonces habían llevado a elementos cercanos en número atómico y en número másico a los de la sustancia primitiva. Ni IRENE CURIE ni su colaborador PAUL SAVITCH sospecharon que se encontraban ante una reacción nuclear de tipo completamente nuevo, y estaban lejos de pensar que el intrigante fenómeno con que habían tropezado tenía alcances formidables, superiores a los del supuesto hallazgo de un elemento transuraniano. La presencia del lantano entre los productos de la desintegración del uranio, hizo nacer dudas en el espíritu del físico berlinés OTTO HAHN (1879-1968), quien resolvió repetir y verificar a fondo las experiencias parisienses.

HAHN y su colaborador FRITZ STRASSMANN

Para identificar los nuevos radio-elementos, HAHN y su colaborador FRITZ STRASSMANN (1902) (foto derecha: Hahn y Meitner) acudieron a los procedimientos clásicos de precipitación y cristalización fraccionadas. Sin embargo, cuando trataron de separar el nuevo radio-elemento del bario —empleado como elemento de arrastre—, fracasaron todos sus esfuerzos.

Ante la imposibilidad de realizar la aludida separación, HAHN y STRASSMANN terminaron por admitir, tras muchas vacilaciones, que el núcleo de uranio bombardeado por neutrones, en lugar de limitarse emitir partículas de pocas masa, se habría quebrado en gruesos fragmentos, de los cuales uno sería posiblemente el núcleo del bario y el otro probablemente el del kriptón.

Las masas de los dos fragmentos serían sólo aproximadamente iguales, ya que la ruptura puede producirse de distintas maneras y puede originar incluso más de dos fragmentos. Hipótesis osada fue ésta HAHN y STEASSMANN formularon en enero de 1939 con toda las reservas, puesto que ese tipo de reacción nuclear no tenía precedentes en la experiencia.

Sin embargo, el irrecusable testimonio de los hechos no tardo en apuntalar sólidamente la Suposición de los dos investigadores y las confirmaciones que afluyeron de todas partes pusieron pronto fuera de duda la realidad del fenómeno que HAHN y STBASSMANN habían bautizado como KERNSPAITUNG: partición o “fisión” del núcleo uránico. El nuevo fenómeno concentró casi inmediatamente el interés de todos los laboratorios de física atómica en el viejo y en el nuevo continente.

En efecto, si el núcleo de uranio se divide en gruesos fragmentos, la suma de las masas de estos es considerablemente inferior a aquella del núcleo inicial. En lugar de la masa que desaparece , se libera una cantidad extraordinaria de energía, a la que el cálculo asigna por núcleo cerca de 200.000.000 de electrón-voltios. Así, la ruptura de todos los átomos presentes de una molécula-gramo de uranio liberaría una cantidad de energia equivalente a 6.000.000 de kilovatios-hora, la suficiente para llevar a la ebullición instantánea 50.000.000 de litros de agua.

Dos investigadores expulsados de Alemania por el régimen hitleriano, LISA MEITNER (1878-1969) y ROBERT FRISCH (1904), simultáneamente con aportar la primera prueba experimental al fenómeno de HAHN y STRASSMANN, bosquejaron una teoría de la “fisión” nuclear. ¿Cómo explicar que una excitación moderada la captura de un neutrón, baste para producir una ruptura explosiva del núcleo? ¿Por qué esta captura provoca fisiones en los núcleos más pesados y no en los livianos?  La respuesta que MEITNER y FRISCH sugirieron se inspiró en el modelo de BOHR  del núcleo.

BOHR había asimilado el núcleo a una gota líquida; ésta, puesta en vibración, puede quebrarse en dos gotitas más pequeñas, como el núcleo puede dividirse en dos fragmentos gracias al aporte de una energía exterior. El fenómeno tiene mayor probabilidad de producirse cuanto mas pesado y menos estable es el núcleo considerado. En el  núcleo muy complejo del uranio repleto de protones, las fuerzas repulsivas que se ejercen entre las partículas cargadas son casi tan grandes como las fuerzas de intercambio protono-neutrónicas garantes de la cohesión del núcleo.

Es pues lógico admitir, concluyeron LISA MEITNER y FRISCH, que una excitación moderada de esos núcleos puede determinar su ruptura. Guiado por consideraciones teóricas, BOHR (foto izquierda)y su discípulo WHEELER reconocieron, en febrero de 1939, que el uranio “fisionable” por neutrones lentos no es el isótopo corriente con el número másico 238, sino el isótopo raro con número másico 235, presente en el uranio natural en cantidades muy reducidas (0,7%). Poco antes FERMI había sugerido que durante el proceso de la “fisión” del núcleo de uranio, además de los pesados fragmentos animados por una tremenda energía cinética, se lanzan también neutrones.

Esta suposición abrió una perspectiva de formidables alcances e hizo entrever la posibilidad de una reacción auto sustentadora, es decir, una reacción en cadena, capaz de poner al alcance del hombre la liberación de la energía atómica en una escala ponderable.

En efecto, por considerable que sea la energía de 200.000.000 de electrón-voltios liberada por la ruptura de un solo núcleo, la cantidad total de la energía liberada no pasaría de la escala microscópica, si solamente parte infinitesimal de los núcleos presentes se desintegrara por el bombardeo. Pero el problema cambia de aspecto si el proyectil neutrónico expulsa del átomo neutrones que pueden servir a su vez como proyectiles.

Al penetrar éstos en los núcleos vecinos, producen nuevos proyectiles, y de esta manera la “fisión” de un núcleo entraña rápidamente la de otros y la reacción, una vez desencadenada, es susceptible de mantenerse por sí misma, propagándose como fuego en un pajar. Distinta en todos sus aspectos de las reacciones nucleares estudiadas hasta entonces, la reacción en cadena prometía la utilización práctica de la energía nuclear, ya como fuerza propulsiva de máquinas, ya como explosivo para superbombas.

Esta promesa dio excepcional importancia a la perspectiva abierta por FERMI y confirió jerarquía histórica a la reunión de eminentes físicos realizada a fines de enero de 1939 en Washington en la que el problema fue discutido.

Fuente Consultada: Historia de la Ciencia Desidero Papp

Teoría de la Desintegración Nuclear

Nueva Solucion Al Teorema de Fermat William Porras

PROLOGO DE SU LIBRO
fermatCon respecto a Pierre de Fermat: ¿sería cierta su afirmación de que tenía una  “maravillosa demostración” en 1637?

Pénsemos solamente en esto: la demostración de Wiles ocupa unas 200 páginas mecanografiadas, y utiliza curvas elípticas, esquemas de grupos, el Álgebra de Hecks, la Teoría de Iwasawa, la Teoría de Von Neumann-Bernays- Gödel, la de Zermelo-Fraenkel y decenas de otras complejas herramientas  matemáticas, todas desarrolladas muy recientemente (hablando únicamente en  términos históricos).

No hay duda que los métodos utilizados por Wiles no existían cuando Fermat  escribió su famosa nota al margen del libro, pero también es verdad que podría  existir una demostración más corta, sencilla y que solamente echase mano de  procedimientos conocidos en el siglo XVII. Podría existir, pero nadie la ha  encontrado escrita ni publicada en ninguna parte. Creo que ahora ya la  tenemos.

Fermat siempre fue muy cuidadoso en sus afirmaciones, nunca quiso publicar  sus investigaciones y solo por el interés de su hijo fue posible conocer este  teorema y en cierta forma después de 400 años de haber nacido y 374 años de  su afirmación creo sinceramente que sí pudo haber tenido una demostración de su famoso Último teorema de Fermat.

Vicealmirante ® José William Porras Ferreira

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NUEVO: Demostración de la Conjetura de Goldbach
por José William Porras

Nicolás Tartaglia
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Matemáticos y Físicos
Pacioli y Fibonacci
Conjetura de Goldbach
Vesica Picsis

 

Biografía Giordano Bruno Condenado Por Herejia a la Hoguera

Biografía: Giordano Bruno, Condenado a la Hoguera

GIORDANO BRUNO, condenado a la hoguera

(Nola, 1548 – Roma, 17 de febrero de 1600)  Filósofo italiano. Cursó los estudios primarios en su ciudad natal. Movido por una profunda vocación religiosa, ingresa muy joven en la Orden dominicana.

Sus nuevas teorías contra la concepción cosmológica aristotélica, influido en muchos aspectos por Copérnico, pronto le ocasionaron importantes problemas con las autoridades de la diócesis, por lo que decide abandonar la ciudad.

Giordano ve en Europa amplias posibilidades para desarrollar su teoría filosófica y comienza una gira por diferentes países del continente. Sobre el arte de retener en la memoria las verdades adquiridas y descubrir otras mediante la combinación de diferentes términos, inspirados en el «Ars magna» de Raimundo Lulio (1232), compone una serie de escritos que obtuvieron una considerable resonancia. Tuvo gran aceptación -quizás por su prestigio de gran maestro en el arte combinatorio de Lulio- su comedia «Candelaio».

PRIMEROS PROBLEMAS: comenzaron durante su adoctrinamiento, al rechazar tener imágenes de santos, aceptando sólo el crucifijo. En 1566 tuvo lugar el primer procedimiento en su contra por sospechas de herejía. Dicho proceso no prosperó y, en 1572, fue ordenado como sacerdote dominico en Salerno y pasó al estudio de Santo Domingo Mayor, recibiendo en 1575 el título de Doctor en Teología de la Orden.

En 1576 fue acusado de desviarse en la doctrina religiosa y tuvo que abandonar la orden, huyendo a Roma, donde consiguió asilo en el Convento de Santa María, en Minerva. Después de viajar por Italia y Francia llegó a Ginebra. Allí abandonó los hábitos.

Bruno residió durante bastante tiempo en Oxford, donde compuso la mayoría de sus diálogos italianos. También vivió en Alemania, donde realizó sus poemas latinos. Tras aceptar una proposición de Giovanni Mocenigo para que le enseñara el arte de la memoria, se traslada a Venecia. Sin embargo, pronto todas sus ilusiones se verán frustradas cuando el mismo Mocenigo, poco después de su llegada a la ciudad italiana, le denuncia a la Inquisición. Al poco tiempo, el filósofo es trasladado a Roma en calidad de arrestado y tiene que sufrir una condena de siete años en la cárcel.

A las numerosas invitaciones que Bruno recibió para que se retractase de sus teorías filosóficas, siempre respondió con negativas y su caso hubo de ser sometido nuevamente a sentencia con el veredicto final de pena capital. Fue quemado vivo en la plaza de Campo dei Fiori.

El Juicio a Giordano Bruno: A instancias de Giovanni Moncenigo, noble veneciano, regresó a Italia. Moncenigo se convierte en su protector, para impartir cátedra particular. El 21 de mayo de 1591 Moncenigo traiciona a Bruno entregándolo a la Santa Inquisición. El 27 de Enero de 1593 se ordena el encierro de Giordano Bruno en el Palacio del Santo Oficio, en el Vaticano.

Estuvo en la cárcel durante casi ocho años mientras se disponía el juicio —bajo el tribunal de Venecia—, en el que se le adjudicaban cargos por blasfemia, herejía e inmoralidad; principalmente por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo. Durante la ocupación napoleónica se han perdido la mayoría de los folios de ese juicio.

En 1599 se expusieron los cargos en contra de Bruno. Las multiples ofertas de retractación fueron desestimadas. Finalmente, sin que se tenga conocimiento del motivo, Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas y el 20 de enero de 1600 el Papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares. El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético impenitente, pertinaz y obstinado. Fue expulsado de la iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública.

Durante todo el proceso fue acompañado por monjes de la iglesia. Antes de ser ejecutado en la hoguera uno de ellos le ofreció un crucifijo para besarlo pero Bruno lo rechazó, diciendo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso. Fue quemado el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.

OBRAS: Sus obras más importantes son «La cena del Miércoles de Ceniza», «Della causa, principio ed Uno y Dell’infinito Universo e mondi»; todas ellas se refieren a la filosofía naturalista de que era propulsor. De carácter moral son sus diálogos: «Lo spaccio della bestia trionfante», «Cabala del cavallo Pegaseo», «Degli eroici furori», etc. Destacan también sus tres poemas latinos: «Dei minimo», «De monade» y «De immenso et innumerabilibus».

En cuanto a su pensamiento, Bruno afirma que el más alto grado del conocimiento humano es la íntima unión con la naturaleza en su sustancial unidad, expuesto concienzudamente en «Degli eroici furori». Según Bruno, el hombre debe dirigir sus actos en perfecta conformidad a la necesidad natural, así como el ideal para el conocimiento humano consistiría en la identificación total con la naturaleza.

Una Anécdota Histórica: Giovanni Mocinego —personaje que traicionara a Giordano— fue acusado de herejía por descubrírsele tratando de dominar las mentes ajenas, cosa que Bruno se negó a enseñarle. Nunca se le tomó preso ni existió proceso en su contra. El Papa Clemente VIII dudó de la sentencia impuesta a Giordano antes de dictarla por dos razones:
1) No deseaba convertir a Bruno en un mártir
2) pensó en un momento que podía ser un ser santificado.
Filippo Bruno dijo al momento de recibir su sentencia: «ustedes tienen más miedo al leer mi sentencia que yo al recibirla».

PARA SABER MAS…
GIORDANO BRUNO, UNA VIDA ERRANTE
Uno de los pensadores más importantes del tiempo de Kepler y Galileo que, como éstos, fue víctima de la persecución eclesiástica fue Giordano Bruno (1548-1600), muerto en la hoguera a manos de la Santa Inquisición.

FORMACIÓN RELIGIOSA
Su formación fue eminentemente religiosa, primero en la orden de predicadores y luego, en 1565,60 la de los dominicos; en ellas se especializó en dialéctica, en filosofía aristotélica y en la teología de santo Tomás de Aquino. Pero Bruno no aceptaba todos los dogmas cristianos, poniendo en duda las imágenes de los santos, por lo que tuvo que sufrir pronto las sospechas por herejía.

De todos modos, en 1572fue ordenado sacerdote dominico en Salerno y obtuvo su doctorado en Teología, aunque cuatro años después volvió a ponerse en duda su entrega a la Iglesia, y acabó marchándose a Roma, para luego huir a Francia y Ginebra, donde abandonó su carrera eclesiástica. Allí, entró en contacto con Cal-vino, fundador de una república protestante, a la que criticó tan duramente que fue encarcelado, hasta que se vio obligado a retractarse y salir de Ginebra.

CONDENA Y HOGUERA
Instalado en Francia como profesor en la Universidad de París, en 1581, gracias al permiso del rey Enrique III, empezó a divulgar sus primeras obras, para más tarde viajara Londres como secretario de un embajador francés y en donde daría clases de cosmología copernicana en Oxford.

En 1585, volvió a Francia, pero como siguió teniendo problemas con el orden establecido, retomó su itinerario por distintas ciudades europeas, como Marburgo.Wittenberg, Praga, Helmstedty Frankfurt, donde logró publicar buena parte de su obra.

Al fin, merced a la ayuda del noble veneciano Giovanni Moncenigo, Bruno regresó a Italia. Pero su destino no se apartaba de las persecuciones por herejía. En 1592, Moncenigo lo denunció ante la inquisición; acusado de cometer blasfemias, tener una conducta inmoral y afirmar que el universo es infinito, permaneció encarcelado en el palacio del Santo Oficio del Vaticano, desde enero de 1593 hasta el día en que fue quemado vivo el 16 de febrero de 1600, en Campo de Fiori.

Según cuentan las crónicas, Bruno se negó a retractarse, durante su largo encierro; llegó a tal punto la confianza en sus ideas, que en el momento previo a la ejecución, cuando un monje le ofreció un crucifijo para besarlo, el pensador lo rechazó diciendo que no iba a morir como un mártir y que su alma ascendería al paraíso. Antes déla hoguera, tuvo tiempo de dirigirse a los jueces y pronunciar esta rotunda frase: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla».

Fue autor de obras decisivas, entre ellas Sobre el infinito universo y los mundos (1584) y De los heroicos furores (1585). / T M.

Temas Sobre Astronomía
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Mujeres Malvadas Malas Asesinas Brunilda Historia y Leyendas

Mujeres Malvadas, Asesinas: Brunilda – Historia y Leyendas

Era muy lista, pero muy cruel y muy audaz. Llevó adelante , y hasta las últimas consecuencias, su animadversión absoluta para la otra reina, Fregegunda de Neustria, con la que guerreó sin piedad y sin cuartel. Eran tal para cual, y tan sádicas la una como la otra.

Brunilla llegó a a educar a sus hijos y nietos dándoles clases de sexo y violencia, de como disfrutar sin freno de las orgías y de como , también sacar el máximo jugo al arte de matar. Ella misma, para dar ejemplos prácticos, ejecutaba ante sus tiernos escolares a alguien, como aquella ocasión en la que el condenado a morir fue todo un santo: san Desiderio, que Brunilda mandó lapidar por haberse atrevido a darle ciertos consejos sobre absurdos principios morales…

No obstante, su brillante carrera de crímenes había dado comienzo antes de su enemistad con la otra reina. Nada más casarse con Segiberto de Austrasia, le obligó a guerrear con su propio hermano, Chulderico de Neustra, ya que este último había repudiado a Galsuínda, hermana de ella.

Aquella guerra finalizó con la muerte de Segiberto, su esposo, al que le guardó brevísimo luto ya que volvió a casarse con Meroveo, hijo de Childerico, el que había matado a su esposo y la había hecho viuda, al tiempo que le proporcionaba el poder en forma de regencia por la minoría de edad de su nieto Teodoberto II, el cual, al crecer y conocer la no ejemplar biografía de su querida abuela, la expulsó de su lado.

Fue la infeliz Brunilda a buscar refugio junto a otro nieto, Teodorico II, rey de Borgoña, al que consiguió poner en contra de Teodoberto en una guerra fratricida, que acabó pese a las malas artes de la abuela. Contrariada, Brunilda decide matarlos a ambos, estrangulando a Teodoberto y envenenando a Teodorico, y libre ya de cualquier miembro de la familia que pudiera arrebatarle el poder, se proclamó doble reina de Borgoña y Austrasia.

Fue entonces cuando se acordó de aquella odiada Fredegunda, viuda también deChilderico. El odio hacia aquella mujer era imposible de soportar, por lo que la Reina de la doble corona decidió vengarse, una vez más, en terceras personas. Y así, declaró una guerra más, en esta ocasión, al hijo y sucesor en el trono de Fredegunda, el rey de Neustria, Clotario II.

Pero serían sus propios dobles súbditos los que le negaron nuevas levas y nuevos impuestos con que pagar aquellas guerras tan inútiles y odiosas. Y sublevándose contra su señora Brunilda, la maniataron y se la enviaron como trofeo al rey Clotario. El Rey agradeció el obsequio y se decidió a tomar cumplida venganza de todos los crímenes de aquella mujer tan inclinada a la maldad.

Aunque había sobrevivido a su gran rival, sin embargo Fredegunda se vengó de ella, después de muerta, en la persona, y por mediación, de su hijo el rey Clotario II, quien, en 613 y en Renéve, Bretaña, tras tres días de interminables suplicios, ató, desnuda, a la enemiga de su madre a la cola de un caballo salvaje hasta acabar destrozada después de una loca cabalgada del equino. Brunilda era, a la sazón, la primera mujer en ser torturada y ejecutada por aquel sistema, privilegio exclusivo de los reos de sexo masculino hasta ese momento.

Fuente Consultada: Los Seres Mas Crueles y Siniestros de la Historia de José M. López Ruiz

La Aparicion de la Vida en la Tierra Períodos Geologicos Planeta

La Aparición de la Vida en la Tierra: Períodos Geológicos del Planeta

Trazar el camino que siguió la humanidad durante este prolongado lapso de tiempo es el reto al que se enfrentan los paleoantropólogos, los científicos que estudian nuestros orígenes.

Su desafío, no obstante, es tan apasionante como quijotesco, puesto que, de un proceso tan dilatado y complejo como es el de la hominización, hoy sólo se conservan unos cuantos restos de herramientas y huesos fosilizados que, pese a su innegable valor documental, resultan insuficientes para completar el árbol de la evolución humana.

Pero lo que hoy sabemos sobre nuestros antepasados es mucho más de lo que hace sólo unas décadas los prehistoriadores llegaron a imaginar. El desarrollo de la genética, por ejemplo, ha permitido que algunas teorías existentes hayan sido confirmadas o descartadas y, en un futuro no muy lejano, probablemente, la tecnología dará respuesta a aquellas preguntas sobre la evolución humana que permanecen sin contestar. La investigación, mientras tanto, continúa.

aparicion de la vida en el planeta Tierra

La Aparición de la Vida en la Tierra

El ser humano es un recién llegado a la Tierra. Según el calendario cósmico creado por el científico estadounidense Carl Sagan, si comparáramos la historia del universo con un año de nuestra existencia, podríamos establecer que la aparición y desarrollo del género Horno en el planeta se correspondería sólo a la última hora y media del 31 de diciembre, y que, un hecho tan ancestral como hoy nos parece la invención de la escritura, se habría producido en realidad a únicamente 9 segundos del fin de año.

En este sentido, tomando como referencia los estudios radiométricos realizados en los minerales más antiguos del planeta, hoy puede determinarse que la Tierra se formó hace 4550 ± 70 millones de años. Nuestro planeta, según afirman los geológos, habría sido inicialmente un globo incandescente que, tras un proceso de acreción de meteoritos, aumentó de tamaño y, con el paso del tiempo, acabó enfriándose y solidificándose.

Durante este proceso, que duró unos mil millones de años, la influencia de la gravedad provocó que los materiales pesados se fueran depositando en el interior del globo, mientras que los más ligeros permanecieron en la superficie. Así se formó la corteza terrestre. Al mismo tiempo, las erupciones volcánicas generaron la salida de vapores y gases, y la consiguiente aparición de una atmósfera primitiva, compuesta de hidrógeno, helio, anhídrido carbónico y vapor de agua.

Cuando la temperatura de la superficie fue inferior a la de la ebullición del agua, el vapor se condensó en grandes cantidades y provocó fuertes precipitaciones que, además de erosionar las rocas de la corteza terrestre, determinaron la aparición de los océanos. Fue en este contexto, hace unos 3.500 millones de años, cuando, en el agua, aparecieron las bacterias más primitivas —es decir, los primeros organismos vivos—.

Tuvieron que pasar unos 700 millones de años más, no obstante, para que estas primigenias formas de vida evolucionaran hasta convertirse en algas unicelulares capaces de realizar la fotosíntesis y expulsar oxígeno. Con la incorporación de este último elemento a la atmósfera, hace unos 1500 millones de años, aparecieron las primeras células eucariotas —con núcleo diferenciado— y, unos 500 millones de años más tarde, la evolución de éstas permitiría el desarrollo de seres capaces de intercambiar información genética entre sí —es decir, de reproducir-se sexualmente—.

En el siguiente período, el Ordovicio, fueron muy abundantes los trilobites y los corales y, al mismo tiempo que aparecían las primeras formas de vertebrados marinos —los peces sin mandíbulas, como las lampreas-, algunas plantas e invertebrados iniciaron la colonización de tierra firme. Por su parte, la tercera división de la Era Primaria, el Silúrico, estuvo marcada por la abundancia de algas marinas y de peces —algunos ya con mandíbulas-, así como por la existencia de miriápodos y de plantas vasculares —con conductos internos para la circulación de agua y nutrientes— en el medio terrestre.

La aparición de nuevas tierras. altas cordilleras y grandes lagos inauguró el período que siguió al Silúrico, el Devónico, conocido también como la “era de los peces”. Junto a la floreciente fauna marina y lacustre, en este tiempo se multiplicaron las formas de vida en las tierras emergidas, mostrándose, por ejemplo, los más primitivos insectos y anfibios; estos últimos, como una evolución de los peces pulmonados y con aletas pedunculadas —es decir, capaces de respirar y de desplazarse fuera del agua—.

En el Carboníféro, las especies vegetales, como los helechos y los gigantescas. Fue en este momento, además, cuando crecieron las primeras coníferas, dando lugar a espesas selvas que, enterradas bajo los aluviones en épocas posteriores, serian responsables de la formación del carbón mineral. La existencia de un clima pantanoso, húmedo y cálido, por otra parte, favoreció la multiplicación de familias y especies de insectos —tanto terrestres como voladores— y de anfibios. De un grupo de éstos, precisamente, evolucionarían los reptiles, los primeros seres que pusieron sus huevos fuera del agua y que, gracias a desarrollar una articulación occipital, pudieran mover la cabeza.

Durante el Pérmico, el período que pone fin al Paleozoico, los desiertos y las montañas sustituyeron progresivamente a los húmedos bosques y pantanos del hemisferio Norte. Este cambio climático y ambiental provocó el retroceso de los animales que dependían del agua, como los anfibios, y benefició a aquellos que, por su evolución fisiológica y reproductiva, mejor se habían adaptado a la vida terrestre: los insectos y los reptiles.

De entre los grupos de reptiles surgidos a finales de la Era Primaria destacan los terápsidos, los antepasados de los mamíferos. Se trataba en su mayoría de animales terrestres, con grupos tanto de carnívoros como de herbívoros, que, a diferencia del resto de reptiles, desarrollaron poco a poco la capacidad de regular la temperatura interna de su cuerpo. A finales del Pérmico, no obstante, algún tipo de catástrofe acabó con numerosas especies vegetales y animales del planeta, y, junto a éstas, se extinguieron la mayor parte de terápsidos.

Dominio de los dinosaurios

El Paleozoico dio paso al Mesozoico o Era Secundaria, que se inició hace unos 250 millones de años. El primero de los tres períodos geológicos en que se divide éste, el Triásico, estuvo caracterizado en sus últimos momentos por una nueva extinción masiva de especies y por la aparición de los saurios, que pronto se diversificaron y, gracias a su capacidad de adaptación, comenzaron a dominar el planeta.

Los únicos descendientes de los terápsidos del Paleozoico que sobrevivieron al Triásico fueron los cinodontes, que, tras millones de años de evolución, darían origen a los mamíferos. En este sentido, muchos expertos apuntan al Thrínaxodon como posible ancestro directo. Los mamíferos aparecieron en la Tierra hace unos 230 millones de años, es decir, a finales del Triásico.

Una de las especies más primitivas que se conocen fue el Morganucodon, cuyo fósil ha sido encontrado en cuevas de Gran Bretaña y de China. Según se cree, este diminuto insectívoro, con aspecto de zarigüeya y costumbres nocturnas -lo que se deduce por el gran tamaño de sus ojos— empezó a caminar por el planeta hace unos 200 millones de años. Establecer exactamente la frontera que existió entre los primeros mamíferos y los reptiles cinodontes —con quienes llegaron a convivir largo tiempo— resulta muy diflcil, puesto que órganos como el pelo o las mamas, que son los que definen a los mamíferos, no se conservan fosilizados.

Mientras los dinosaurios fueron amos y señores de la Tierra, lo que ocurrió durante el Jurásico y el Cretácico —hasta hace unos 65 millones de años—, los mamíferos fueron pequeños e insignificantes. A la sombra de los gigantescos reptiles, no obstante, los descendientes de los terápsidos lograron diversiflcarse y evolucionaron lentamente. En este período, por ejemplo, aparecieron los primeros monotremas —parientes lej a-nos del ornitorrinco—, así como los ancestros de los marsupiales y de los placentarios. Sin embargo, de todos los grupos de mamíferos del Mesozoico, el más destacado tite el de los multituberculados, diminutos animales de aspecto parecido a los roedores que se extinguieron hace 30 millones de años. En el Jurásico, por su parte, también aparecieron las aves, evolucionando a partir de un grupo de reptiles voladores.

La era de los mamíferos

Al final del período Cretácico, se produjo la extinción masiva de los dinosaurios y otras especies vivientes. Las causas de esta catástrofe son aún desconocidas, aunque la teoría más aceptada es la que señala el impacto de un meteorito de gigantescas dimensiones como detonante de un cambio climático con nefastas consecuencias para la flora y la fauna del planeta.

La desaparición de los grandes reptiles dio paso a la Era Terciaria —que, junto con la Cuaternaria, forman el llamado Cenozoico—.

Durante ésta, los mamíferos, aprovechando el vacío dejado por los saurios, se multiplicaron y diversificaron, imponiendo su dominio sobre el resto de vertebrados. De las 10 familias que existían al iniciarse el primer periodo de la Era Terciaria, el Paleoceno, se pasó a casi 80 en el Eoceno —tras sólo 10 millones de años de evolución—. Muchas familias de mamíferos modernos, por su parte, datan del Oligoceno —es decir, de hace entre 35 y24 millones de años—, y fue en el Mioceno —hace entre 24 y 5 millones de años- cuando se registró la mayor diversidad de especies. En este último período aparecieron los primeros y más primitivos hominoides, como los Proconsul, Diyopithecus y Rarnapithecus.

A partir del Mioceno, el número de mamíferos empezó a declinar y, como consecuencia de los profundos cambios climáticos que se produjeron durante el Plioceno, hace unos 2 millones de años muchas especies desaparecieron.

Estaba a punto de iniciarse la Edad del Hielo, la Era Cuaternaria o Neoceno, en la que un primate muy avanzado iba a imponer su dominio: el Homo.

LAS ERAS GEOLÓGICAS
(Las fechas que aparecen indican millones de años )

Era Arqueozoica

Precámbrico -4550 » Formación de la Tierra. Seres vivos.

Era Paleozoica

Cámbrico -570» Invertebrados.

Ordovício -480 » Vertebrados.

Silúrico -435» Plantas e invertebrados han colonizado tierra firme.

Devónico -405 » La era de los peces. Primeros anfibios.

Carbonífero -340 » Reptiles y grandes bosques de helechos.

Pérmico -280 » Coníferas. Reptiles mamifóides: los terápsidos.

Era Mesozoica

Triásico -230 » Dominio de los saurios. Primeros mamíferos.

Jurásico -180» Primeras aves.

Saurios gigantescos: dinosaurios.

Cretácico -130» Primeros mamíferos placentarios.

Era Cenozoica terciaria

Paleoceno -65 » Se inicia la era de los mamíferos.

Eoóeno -55 » Primeros primates.

Oligoceno -35 » Antropoides.

Mioceno -24 » Hominoides.

Pliocenp -5» Homínidos.

Era Cenozoica cuaternaria

Pleistoceno -2» Homo sapiens.

Holoceno -10.000 años » Actual.