Es Una Alternativa Viable?

Problemas Ambientales en Argentina Contaminación de Agua, Suelo y Aire

PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES DE ARGENTINA-AGENTES CONTAMINANTES
AGUA-RESIDUOS-AIRE-SUELOS-DEFORESTACIÓN

La calidad de vida de la población empeora día a día. Muchas son las causas que provocan esta situación pero, en gran medida, es producto del deterioro en que se encuentra el ambiente. Después de la década del 50, comenzaron a estudiarse medidas para detener ese deterioro en los países desarrollados. Hoy, todo el mundo sabe que si no se cuida el ambiente, el futuro de las generaciones venideras estará muy comprometido. Países ricos y pobres padecen los problemas ambientales aunque de diferente forma. Por otro lado, es seguro que las mejores posibilidades de solucionarlos las tienen los primeros. Estos problemas ambientales afectan ciudades, áreas rurales, países, regiones y al planeta en general, en distinta escala.

emision de humo al medio ambiente

PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES DE ARGENTINA Y EL MUNDO

Los principales expertos sobre los problemas medioambientales que afectarán a nuestras vidas. Esta es la conclusión. La escasez de agua, la degradación de la calidad del aire y los suelos, el crecimiento y disposición de los residuos y la producción de energías contaminantes son los problemas ambientales más graves que afectarán a la población en los próximos 10 años. Al menos, ésa es la principal conclusión de un grupo de expertos y representantes de organizaciones dedicadas al estudio y seguimiento de la cuestión ambiental.

Con el cambio climático como telón de fondo, el paisaje ha comenzado a variar y esos nuevos trazos podrían ser irreversibles, aún más, podrían agravarse si no se toman medidas con urgencia.

Un informe del Banco Mundial, reafirma la gravedad de la situación. Las conclusiones cruzan variables políticas, económicas y ambientales e indican que el proceso se ha desatado y la productividad agrícola empezará a caer en América Latina entre un 12 y un 50 por ciento en las próximas décadas. El deterioro de los suelos por sobreexplotación y utilización exagerada de agroquímicos es una de las razones. Aquí, un recorrido por los temas medioambientales que más preocupan.

EL AGUA

El 71 por ciento de la superficie del planeta  está cubierto por agua. Apenas el 2,5 por ciento es agua dulce, pero no toda puede ser consumida porque más del 70 por ciento de esa agua dulce está congelada en los polos. Es decir, que con menos del 1 por ciento del total del agua existente hoy se deben satisfacer las necesidades de 6.600 millones de personas que habitan el planeta. Según cifras de las Naciones Unidas, en la próxima década, unos 2.700 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua.

La diputada nacional y licenciada en economía Fernanda Reyes agrega que a la alarmante y continua degradación del agua, hoy se le suma una distribución inequitativa: hay millones de personas sin acceso a agua segura para sus necesidades elementales. «Se trata de un bien escaso y lamentablemente se lo usa sin control», y cita el ejemplo de los millones de litros que utiliza la minería a cielo abierto en provincias como Catamarca o San Juan.

«La expansión irracional y sin control de la frontera agrícola, junto con el efecto de la desertificación, están provocando la pérdida o modificación del habitat de miles de personas por la degradación de la biodiversidad con lo que se acentúan los efectos del cambio climático global», explica Reyes.

Por otro lado, el incremento de la duración de los períodos de sequía y lluvias es una de las consecuencias más perniciosas de los cambios en el clima. Esto representa la mayor preocupación del especialista en meteorología Osvaldo Canziani, quien preside uno de los grupos de trabajo del Panel de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés). Según menciona se está gestando una especie de revolución por el recurso hídrico, habida cuenta de que se ha duplicado el consumo de agua desde principios del siglo XX hasta 1940, y que se ha multiplicado dos veces más a fines del siglo. Esto está indicando que todos debemos informarnos de qué manera podemos darle una solución posible.

«El agua es un elemento vital que probablemente generará en un futuro no muy lejano negocios de trillones de dólares. Hoy una botella de agua es un elemento muy valioso para países con escasez, aunque cualquiera de nosotros puede despreciarla al abrir la canilla y dejarla correr libremente», afirma Canziani, quien recibió, junto con sus colegas, el Premio Nobel de la Paz 2007.

LOS RESIDUOS

El mal manejo de los desechos afecta a casi todas las ciudades de Argentina y de Latinoamérica. La mayoría de los grandes ríos y lagos está contaminado por la basura domiciliaria, las cloacas y la actividad industrial o minera. Por lo menos, en la Argentina, hay más de 2.000 basurales a cielo abierto sin ningún tipo de control.

La directora Ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), María Eugenia Di Paola, explica que la basura —su tratamiento y disposición— será un problema a resolver en la década que viene. Di Paola, quien es experta en derecho de los Recursos Naturales e hizo un máster en derecho Ambiental, expresa que, en primer término, hace falta revertir el modelo de contaminación imperante por uno diferente, que  de prioridad a la restauración y prevención. «Esto implica trabajar en la gestión integral de los residuos que incluyen el reciclado, revalorización y reutilización de los elementos que consumimos».

Para la especialista será notable el impacto de las actividades productivas en el agua, el aire y el suelo. «Producir la menor contaminación de estos recursos será fundamental para lograr el equilibrio de los ecosistemas. La clave está en el trabajo que, tanto en el nivel público como privado y ciudadano, pueda hacerse en las cuencas hídricas y atmosféricas. Hay que garantizar que el agua y la riqueza que encierra la tierra puedan perdurar y mantener la calidad porque lo que estará en juego es la salud de la población».

EL AIRE Y EL SUELO

La superficie cultivada en América Latina se duplicó en los últimos 10 años. La agricultura intensiva y la utilización de productos químicos degradó los suelos hasta dejarlos, en algunas zonas como La Pampa o Santa Fe, inutilizados para cualquier tipo de producción.

Definitivamente, la deforestación indiscriminada cambió el paisaje y, en consecuencia, ha generado variaciones en las condiciones climáticas y ha restado posibilidades para la oxigenación necesaria. Di Paola propone cambiar el paradigma de las actividades productivas. «El sector privado debe adaptarse, integrando en su planificación y forma de trabajo al ambiente y al desarrollo sostenible. En la región, un ejemplo del desafío que se presenta es el de la agricultura sustentable —rotación de los suelos, evitar los fertilizantes químicos, proteger y mejorar la calidad del suelo, el aire y el agua para satisfacer las necesidades actuales y futuras del mundo— frente al avance de la frontera agrícola sin la debida planificación».

ENERGÍAS CONTAMINANTES

La desaceleración en la utilización de energías contaminantes llevará varios años; los autos y la producción todavía se sostienen con los combustibles fósiles.

Los equipos técnicos de FARN alertan sobre la inminente escasez del petróleo y sus derivados. Señalan como alternativa las energías  renovables y apuntan que hace falta una modificación de la matriz energética mundial.«La dependencia de los combustibles deberá cambiar por dos razones: es un recurso no renovable y uno de los principales productores de dióxido de carbono», dice Di Paola.

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Canziani señala que la temperatura global seguirá aumentando cada año y a consecuencia de esto, la Argentina sufrirá cada vez más tormentas fuertes, granizadas y el aumento del nivel del mar. «América del Sur contribuye al efecto invernadero del mundo con un cinco por ciento, y la mitad de ese porcentaje es a causa de la deforestación», explica el científico.

Sergio Jellinek, director de Comunicación del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, dice que «los países y ciudadanos de América Latina, en particular los que viven en condiciones de extrema pobreza, son altamente vulnerables a los efectos del cambio climático», y cita las principales conclusiones del estudio que e] organismo acaba de presentar sobre la materia.

En un escenario sin cambios, es decir sin una acción decidida por partí de los gobiernos, el sector privado y  sociedad civil, los impactos más críticos del cambio climático en Amé rica Latina y el Caribe serían lo siguientes:

* En México, entre 30 por ciento y 85 por ciento de los establecimientos rurales podrían enfrentar la pérdida total de su productividad económica en 2100.

* Los desastres naturales resultantes de fenómenos climáticos (tormentas, sequías e inundaciones) tendrán un costo promedio de 0,6 por ciento del PBI en los países afectados.

* Varios glaciares andinos desaparecerán dentro de los próximos 20 años lo que afectará el suministro de agua de 77 millones de personas en el año 2020.

* El riesgo de dengue, paludismo y otras enfermedades infecciosas aumentaría en algunas zonas.

«Hay que entender que los países industrializados cargan una responsabilidad histórica por las actuales concentraciones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. Por lo tanto, un compromiso concertado que involucre a América Latina debe estar basado en la idea de que una mejor gestión ambiental debe ir de la mano con el crecimiento económico», expresa Jellinek.

Los desafíos que la humanidad tiene por delante en esta materia posiblemente sean los más grandes del siglo. Para llegar a buen puerto hace falta un compromiso que involucre no sólo a los Estados, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. Es la hora de la responsabilidad individual. Reconocerlo nos hará bien.

PARA SABER MAS…
¿Dónde están los árboles?: deforestación

La destrucción de los bosques y las selvas, para usar el suelo en otras actividades, lleva al proceso de deforestación. Esto compromete la existencia de las especies vegetales, animales y del suelo mismo; también altera el clima, porque tanto las selvas como los bosques lo regulan. La fotosíntesis que realizan los vegetales interviene en el equilibrio de los gases de la atmósfera: una hectárea de selva consume anualmente casi cuatro toneladas de dióxido de carbono y devuelve dos toneladas de oxígeno.

Con el fin de obtener alimentos, materias primas y energía, o realiza una explotación forestal, el hombre, desde épocas antiguas, fue talando beques y selvas de manera irracional. Originó así uno de los problemas que deben enfrentar en la actualidad los países desarrollados y subdesarrollados. Millones de hectáreas de bosques se deforestan anualmente por tala o quema.

Esto ocurre, sobre todo, en áreas tropicales donde los suelos tiene una cubierta vegetal delgada y las excesivas lluvias no permiten la acumulación de los materiales que le dan fertilidad (son suelos muy débiles, que se pierden fácilmente). Los pueblos agricultores que realizan estas prácticas con el tiempo tienen que abandonar el lugar porque el suelo ya no produce. Es bien sabido que para generar un centímetro de suelo se necesitar cien años.

Pero la deforestación continúa y en cada segundo que pasa desaparecer. del planeta tres mil metros cuadrados de bosques.

La consecuencia más significativa de la deforestación es la pérdida de biodiversidad o diversidad biológica, que es el número de especies de plantas, animales y microorganismos existentes en el planeta. Esto pone en peligro el funcionamiento y el equilibrio natural de los ecosistemas. Las áreas de bosques y selvas tropicales encierran la mayor biodiversidad de la Tierra y actualmente corren serio riesgo de desaparecer. Casi cinco millones de kilómetros cuadrados de áreas territoriales o marinas, correspondientes a países desarrollados, se encuentran bajo protección. Pero todavía esos niveles siguen siendo insuficientes. Algunos científicos sostienen que dentro de cien años se perderán alrededor del 50% de las especies existentes en el planeta.

Si queremos conservar nuestros recursos forestales y que resulten renovables, son necesarias políticas de control y manejo basadas en el conocimiento de los ecosistemas. Lamentablemente, en los países subdesarrollados, los estudios forestales son elementales o no existen; y si se dictan leyes sobre el tema, probablemente no se cumplen. Las empresas madereras destruyen los recursos sin tener en cuenta las consecuencias futuras. La tala no respeta el tiempo que necesita una variedad para regenerarse, se desequilibran las comunidades de árboles y, muchas veces, son reemplazadas por otras de poco valor que crecen sobre suelos dañados. Sólo una gestión forestal sostenible, que equilibre objetivos ambientales, económicos y sociales, podrá servir de solución para este problema.

Los suelos se pierden: erosión
Los procesos erosivos se deben a la acción combinada de los agentes naturales (el viento, la lluvia y los cambios de temperatura) sobre la superficie de la Tierra. En muchas oportunidades, estos procesos provocan la pérdida del suelo. En las regiones áridas o semiáridas, es muy común la erosión eólica (producida por el viento), y en las regiones húmedas, la hídrica (ocasionada por el agua). Pero no sólo los agentes naturales son los causantes de la erosión de los suelos; las prácticas agrícolas inadecuadas, el sobrepastoreo, la explotación forestal, la deficiente utilización del agua y la urbanización también alteran o destruyen la cubierta vegetal protectora del suelo y aceleran estos procesos.

La deforestación y la erosión degradan los suelos, sobre todo en la regiones secas, y originan la desertización: transforman los suelos fértiles en desiertos.
También provocan desertización la tala excesiva de árboles para la obtención de leña, como ha ocurrido en la región del Sahel, en África. La salinización de los suelos es otra de las causas de desertización. En este último caso, se trata de un proceso que concentra en la superficie terrestre las sales que quedan por la evaporación del agua producida por las temperaturas elevadas; esto ocurre, por ejemplo, en las regiones áridas de Australia, Estados Unidos, Egipto, Pakistán, Siria e Irak.

La tercera parte del planeta está ocupada por desiertos, y a cada segundo que pasa desaparecen mil toneladas de suelo fértil. Según estimaciones de las Naciones Unidas, para el año 2000 un tercio de las tierras cultivables se habrá transformado en desiertos. Si esto no se detiene, ¿qué ocurrirá con las posibilidades de alimentación de la humanidad?

Para evitar todos estos procesos hay que implementar métodos de conservación de suelos. Algunos de ellos son: el aporte de materia orgánica obtenida de fertilizantes naturales o químicos; el cultivo en contorno, es decir, aprovechando las pendientes del terreno (como lo hacían los incas en los Andes peruanos) o la incorporación de plantas regeneradoras del suelo en la rotación de los cultivos. Estas plantas fijan y protegen el suelo durante la fase de crecimiento, y cuando se las entierra con el arado aportan materia orgánica.

Agricultura sustentable
Las prácticas agrícolas pueden generar la pérdida de fertilidad, la erosión y hasta la destrucción de los suelos, con el consecuente deterioro del medio ambiente.

La población mundial crece día a día y en muchos lugares del planeta el problema de la desnutrición es alarmante. Teniendo en cuenta que la agricultura es la base de la alimentación, es imperioso revertir la forma en que esa actividad se practica. Se trata, entonces, de realizar una agricultura sustentable, integrada, que tenga en cuenta el medio, y permita usar los recursos con más eficiencia.

Una de las formas de hacerlo es mediante la disminución del uso de los fertilizantes químicos, los plaguicidas y los insecticidas. Todos permitieron el aumento de la producción de alimentos, pero su uso desmedido provoca serias alteraciones en los sistemas naturales y en la salud de la población que los consume. Para revertir esta situación, se plantea su uso moderado y la valorización de los procesos naturales: uso de abonos naturales, como el estiércol, y otros que también permiten disminuir los costos, sobre todo en los países menos desarrollados.

La práctica de una agricultura altamente tecnificada le ha permitido a los países desarrollados obtener grandes ganancias, pero ha comprometido la fertilidad de los suelos. Esta situación los ha llevado a desarrollar una agricultura sustentable, más allá de los intereses de las empresas agroquímicas que imponen sus productos en el mercado.

Una agricultura sustentable supone: uso de los productos de desecho y el reciclado de nutrientes; prácticas de conservación de los suelos, del agua y demás recursos, y el conocimiento de las limitaciones que puede imponer el clima o el relieve del lugar.

Esta práctica sólo traerá beneficios reales si se implementa dentro de programas de política ambiental, y con el esfuerzo de las comunidades, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG).

cuadro de problemas medioambientales

ASPECTOS A RECORDAR PARA COMPRENDER LOS CONJUNTOS AMBIENTALES

1. Acerca de la relación entre la sociedad y la naturaleza La relación entre las sociedades y la naturaleza siempre es desigual, ya que las sociedades tienen diferentes estilos de desarrollo y la base natural del planeta no presenta las mismas condiciones para el desarrollo de actividades económicas a lo largo de todos los continentes.
2. Acerca del tapiz vegetal natural y el implantado: Cada vez es más difícil encontrar conjuntos ambientales que se basen en el tapiz vegetal natural u original. Por ejemplo; en el área de espacios cultivados en clima templado de la Argentina, el tapiz vegetal originario antes de que llegaran los colonizadores europeos era de pasturas, pero la acción humana ha implantado gran cantidad de árboles y cultivos que no eran originarios del lugar.
3. Acerca de los centros urbanos: Los centros urbanos son los ambientes con mayor nivel de modificación o, según algunos autores, de artificialización, de la naturaleza. Allí, no obstante, sigue lloviendo, sigue habiendo cursos de agua superficiales o subterráneos y continúan soplando los vientos.
4. Acerca de los actores sociales: Para entender cómo son y cómo funcionan los ambientes es necesario entender a los diferentes actores sociales que están implicados en su construcción: los empresarios, el Estado, las Organizaciones No Gubernamentales ambientalistas, los trabajadores y la gente en general.
5. Acerca de los Estados fuertes y los Estados débiles: Algunos ambientes son más saludables que otros. Por ejemplo, el ambiente de las grandes urbes latinoamericanas es mucho más nocivo para la salud de la gente que los ambientes de las ciudades centroeuropeas. Esto tiene que ver con el papel que cumplen los Estados en su relación con los demás actores sociales. Los Estados más débiles tienden a descuidar los aspectos de salubridad de los ambientes en los que intervienen.
6. Acerca de las escalas de análisis: El análisis de un conjunto ambiental siempre requiere estudiar lo que pasa en ese lugar, en vinculación con lo que pasa fuera de él. Por ejemplo: el deterioro del suelo por la utilización que realizan las comunidades campesinas en el sur de México tiene que ver con su atraso. Esta situación de extrema pobreza se entiende contextualizando a esos campesinos en la sociedad, la economía y la política de México. De la misma manera, la contaminación de los ambientes costeros en Uruguay requiere entender el movimiento de las corrientes marinas en relación con el crecimiento de las algas, además de los factores sociales que originaron ese problema.

7. Acerca del tiempo histórico: Los conflictos y las negociaciones entre los distintos sectores sociales varían a lo largo del tiempo. También hay sociedades con mayores posibilidades de realizar proyectos políticos, sociales y ambientales autónomos, en los que ninguna otra sociedad las obliga a realizar lo que no desean. Las sociedades «hacen» su historia y son responsables de sus acciones a través del tiempo. Una de las maneras en que se refleja el paso del tiempo histórico es en cómo aprovecharon o desperdiciaron las posibilidades que les brindaba la naturaleza.

Mirar un mapa de grandes conjuntos ambientales no es otra cosa que mirar un aspecto del estado de las distintas sociedades en un momento dado de la Historia. Es muy probable que el mapa de los grandes conjuntos ambientales de América Latina dentro de quinientos años sea muy distinto al que se observa en esta doble página. Al igual que este mapa de ambientes, que es muy distinto al mapa de ambientes de hace quinientos años, cuando llegaron los primeros colonizadores y empezaron a modificar aceleradamente la naturaleza… y a las^sociedades aborígenes que en ella vivían, punto de partida de este libro.

El deterioro ambiental en la selva paranaense
Para conocer el estado actual de deterioro ambiental en la Argentina y caracterizar los procesos de degradación, en el año 1986 la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC) convocó a técnicos de distintas instituciones para trabajar en el tema. En 1988 se publicó el documento «El Deterioro del Ambiente en la Argentina» (PROSA: Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua).

Este documento se refirió especialmente a la degradación de los suelos de la provincia de Misiones. La erosión hídrica, considerada de moderada a grave, abarcaba el 9% de la superficie, o sea, 260.000 ha del territorio de esa provincia. Las áreas más afectadas eran las del centro-sur: departamentos de Oberá, L. Alem y San Javier, en los que el cultivo de la yerba mate es muy importante. Estimaciones de ese mismo informe señalaban que unas 400.000 ha o más del bosque nativo estaban sufriendo una degradación de mediana a intensa, al igual que unas 100.000 ha de pastizales. La degradación más acentuada afectaba a los bosques provinciales en la zona del Alto Paraná y del Alto Uruguay.

La selva paranaense, por su heterogeneidad, es un sistema de alta complejidad ambiental. Hasta el siglo XVI, su dinámica estuvo regulada por factores físicos y por la propia biocenosis -conjunto de especies distintas, libres, parásitas o simbióticas, todas indispensables para la supervivencia de la comunidad-, incluidas las poblaciones indígenas allí asentadas. En la etapa de conquista y de colonización europeas, se evidenciaron los primeros impactos a la orilla de los ríos, en los campos abiertos y en las áreas de borde, consecuencia de los emplazamientos humanos, de las actividades agrícolas y ganaderas y de las expediciones de exploración, la caza de esclavos y la recolección de yerba mate.

A partir del siglo XIX, el poblamiento y el modelo de desarrollo adoptado produjeron una importante reducción de las áreas selváticas. La expansión agrícola y el obraje forestal son las responsables de este cambio y de la degradación de los montes remanentes. En Misiones, se empobreció la masa arbórea antes que la cobertura boscosa, como consecuencia de la inadecuada explotación forestal.

En los últimos cien años desapareció el 90% de la selva original, y el futuro de este sistema se encuentra seriamente comprometido a corto plazo, salvo las 500.000 ha que se hallan protegidas.

Debería ponerse en marcha una planificación integral para un buen uso del suelo mediante la zonificación, según las aptitudes ecológicas y la viabilidad económica. Y deberían ordenarse los sistemas agrícolas, silvícolas y acuáticos a lo largo del tiempo para obtener un verdadero desarrollo sustentable.

Fuente: «La conservación de los recursos naturales y el hombre en la selva paranaense», por Pablo
Laclau. Boletín Técnico N° 20. Fundación Vida Silvestre Argentina, Fondo Mundial para la Naturaleza

Fuente Consultada:
Selecciones de Reader Digest Abril 2009 – Podes Suscribirte A Su Publicación!

Sociedad, Espacio y Cultura De La Antigüedad Al Siglo XV Amézola-Dicroce-Ginestet-Semplici

Bosques de Argentina: Austral y Chaqueño Bioma de Argentina

Bosques de Argentina: Austral y Chaqueño

Bosque Austral

Desde Neuquén hasta Tierra del Fuego, sobre la estrecha franja cordillerana se extiende el bosque austral, conocido también como subantártico o andino-patagónico.

Esta región presenta un clima frío húmedo con temperaturas medias anuales de alrededor de 7° C, la cual varía con la altura. En cuanto a las precipitaciones, estas son abundantes oscilando entre los 800 y 3.500mm, con un máximo en invierno en el sector norte de la región y distribuidas regularmente durante todo el año en el sector sur.

Es por esto que la vegetación varía en relación a la latitud y a la disposición del relieve. Así, el límite superior de los bosques tiende a coincidir con el límite de la nieve durante el verano. Aquí podríamos decir, que las especies mejor adaptadas son las coníferas (como el pehuén o araucaria, el ciprés y el alerce) y las especies caducifolias (de hojas caducas) como la lenga, el ñire y el raulí.

En el extremo norte, desde Neuquén hasta Chubut (sector más húmedo) se desarrolla el bosque valdiviano, que se caracteriza por ser muy rico en especies. Aquí conviven árboles caducifolios (la lenga, el ñire, el raulí y el guindo) y perennifolias.

Además presenta un denso sotobosque de cañas colihue y arbustos y también plantas trepadoras y parasitarias, hongos y musgos. Esta formación vegetal última, se encuentra sometida a un lento proceso de carbonización, por lo tanto la turba es un recurso enérgico empleado como combustible en los hogares y sirve también para neutralizar suelos alcalinos.

En los lugares más altos existen formaciones casi puras de pehuén o araucaria araucana, aunque sólo lo encontraremos en áreas protegidas.

Desde Santa Cruz hasta Tierra del Fuego, es decir en el sector sur predominan el guindo, la lenga y el ñiré, junto a un sotobosque de menor densidad. Esta formación es conocida como bosque magallánico.

En cuanto a la fauna, esta es de menor densidad que la de otros bosques del país. Quienes se destacan son los pumas, zorros y nutrias. Los mamíferos herbívoros son escasos y por su escasa altura viven ocultos en el sotobosque, por ejemplo los huemules y ciervos enanos o pudúes.

Entre las aves tenemos el pájaro carpintero, el tapacola, la avutarda y varias clases de aves rapaces. Sin embargo, quien también es de suma importancia para esta zona es la fauna ictícola, como ser los salmónidos.

Estos bosques, ofrecen enormes beneficios al hombre, como ser recursos forestales, forrajes, frutos, biodiversidad, protección de vertientes, suelos, recursos paisajísticos, aguas termales (ricas en minerales), obtención de energía geotérmica, entre otras. Por ello, este ha modificado de manera notable este bioma, con actividades extractivas (maderas) y la introducción de animales y vestales exóticas para la región, provocando la desaparición del bosque natural.

Bosque Chaqueño

El más extenso de los bosques argentino, es el Chaqueño o también conocido como bosque subtropical. Limitado al oeste por el bioma de selva, al sudoeste y sur por el espinal, y al este por el parque. Tal es así, que entre el bosque subtropical y los otros biomas, se observa una franja de transición, caracterizada por un empobrecimiento del número de especies, una menor cobertura arbórea y la coexistencia de especies de distintos biomas.

Adaptado a las condiciones de sequía, la vegetación que predomina es el bosque xerófilo. Prevaleciendo especies caducifolias, de hojas pequeñas o transformadas en espinas. Debido a la distribución de las precipitaciones, las formaciones vegetales van disminuyendo de este a oeste.

El quebrachal, es la comunidad típica de esta zona, integrada por el quebracho colorado chaqueño, el quebracho colorado santiagueño y el quebracho blanco. Pero además se hacen presentes especies como el guayacán, el palo santo, el guayaibí y el algarrobo. Esto no quita que podamos encontrar comunidades de palmeras o ejemplares aislados en la zona.

Anteriormente, las gramíneas cubrían algunas áreas, pero con el paso del tiempo, han sido reemplazadas por arbustos espinosos (tusca, chañar, vinal) con motivos de pastoreo del ganado.

Otra diferencia fundamental con la selva, es que este tipo de bioma también es menos rico en especies animales. Aquí encontramos herbívoros como el pichi-ciego chaqueño, el quirquincho bola, el tatú carreta.

En cuanto a las aves, los reptiles y las comadrejas, estas son muy cuantiosas. Por ejemplo, entre los carnívoros sobresale el zorro de patas largas o aguará guazú, el coatí, el hurón y el yaguareté. Mientras que entre los insectos, se caracterizan las termitas.

La explotación y la modificación del área natural, son dos procesos que ha padecido este bioma, el chaqueño. Y los objetivos comerciales circularon entre la acelerado explotación maderera y la cría extensiva del ganado en la zona, impidiendo la regeneración de las especies, debido a que padece un lento crecimiento.

Fuente Consultada: Las Sociedades y los espacios geográficos. Editorial Troquel  Geografía Argentina, Editorial Santillana
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

La Biodiversidad en los Ecosistemas Importancia

La Ecología y La Biodiversidad en los Ecosistemas

La gran diversidad de seres vivos se puede medir por el número de especies. En la biosfera se han descrito cerca de 2 millones, pero se estima que el número de especies actualmente existente puede ser de hasta 12,5 millones.

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología MatemáticaEcología Social

conceptos de ecologia

Ver También: Concepto de Biosfera

La biodiversidad

La biodiversidad es la variabilidad de organismos vivos de cualquier clase, incluidos en cualquier tipo de ecosistemas. Comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y entre los ecosistemas. Pero no se refiere a la cantidad de individuos de cada una de esas especies.

Que en un ecosistema haya más especies que en otro, es decir, que haya mayor biodiversidad, se debe en gran medida a las condiciones ambientales, la disponibilidad de luz, la temperatura, la humedad, la salinidad, etc.

Así, sabemos que los espacios más ricos en especies de seres vivos son las selvas tropicales, mientras que los más pobres son los desiertos, los cálidos como el Sáhara y los fríos como la Antártida. En general, podemos decir que cuanto más duras son las condiciones ambientales en un ecosistema menor es la biodiversidad.

Los endemismos

Los endemismos son aquellas especies que solo existen en un lugar concreto del mundo. Tienen un gran valor ecológico por ser especies únicas, es decir, combinaciones genéticas vivas únicas, formadas por un proceso evolutivo concreto en condiciones de aislamiento.

Algunas definiciones:

Especie. Es un conjunto de seres vivos que tienen características comunes y que mediante la reproducción generan una descendencia fértil.

Especie amenazada. Es aquella especie que por diversos motivos, como la alteración de su hábitat, se ha reducido en el número de individuos y que se encuentra en una situación crítica de supervivencia.

Especie ecológica. Conjunto de poblaciones entre las que hay o puede haber intercambio genético.

Especie estenoica. Es aquella especie que necesita para su desarrollo condiciones ambientales muy concretas, sin las cuales no puede vivir. Aunque esto no quiere decir que su área geográfica sea pequeña.

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Para el estudio de la biodiversidad de una región, se enumeran las especies, se establecen las diferencias entre ellas y se determina si son únicas en comparación con otras del planeta.

Si en dos regiones existe el mismo número de individuos y una de ellas está constituida por organismos de una misma especie o de dos o tres especies diferentes, mientras que en la otra hay muchísimas especies representadas por pocos individuos, el valor de la biodiversidad es mayor en esta última.

A pesar de que la investigación sistemática moderna sobre la biodiversidad comenzó hace más de doscientos cincuenta años, todavía desconocemos el número real de especies que habitan el planeta.

Si bien las especies más comunes encontradas en la superficie terrestre son los animales y las plantas superiores (más de un millón quinientas mil especies de metazoos y trescientas mil de me-tafitas ya catalogadas), los microorganismos constituyen el 90% de la biomasa (peso seco total de todos los seres vivos).

En la actualidad, se están realizando importantes descubrimientos a partir de cultivos de ADN y ARN ribosómico obtenidos de muestras de corteza terrestre, geiseres, etc., que revelan la gran importancia no sólo de las bacterias (dominio Bacteria) sino también de las arqui-bacterias muy primitivas (dominio Archaea).

El número total de especies que pueden coexistir en un momento dado es limitado, ya que los recursos alimentarios no pueden sustentar a una cantidad ilimitada de poblaciones. Sólo las regiones tropicales de selvas y bosques y los arrecifes de coral presentan la mayor biodiversidad de especies frente a otros ecosistemas aero-terrestres y acuáticos.

Por otra parte, los ecosistemas insulares (como en las Galápagos, Madagascar o Nueva Caledonia) presentan la mayor vulnerabilidad a la contaminación ambiental y a la devastación paulatina de los recursos, aun mayor que las selvas y los arrecifes de coral.

DIVERSAS ESPECIES ORGANICAS
La secuoya es uno de los árboles mas altos y longevos del planeta, pueden medir 100 m. y vivir mas de 3000 años.La palmera es una monocotitedónea que alcanza hasta los 30 m.
El mandril tiene unos colmillos argos y puntiagudos que muestra para defenderse.La medusa vive en el mar y es luminiscente por la noche.
Los protozoos son de tamañø tan pequeño que solo se aprecian al microscopio.Más de las tres cuartas partes de los animales que se conocen son insectos.
La tarántula tiene el cuerpo completamente cubierto de pelos.Los hongos son seres que, aunque tengan una parte bajo tierra, no son plantas, porque no realizan la fotosíntesis.
El camaleón  puede cambiar el color de su piel a voluntad: de verde a amarillento, pardo, azulado e incluso hasta negro.El tucán es un ave tropical de colorido muy vistoso.

Pérdida de biodiversidad

Existen muchas razones que hacen temer que en el futuro se produzca un drástico descenso de la biodiversidad. En la actualidad las pérdidas de diversidad genética en las especies que nos sirven como alimento son numerosas, y representan una consecuencia de la globalización de los mercados.

La gran diversidad de variedades y razas existentes desde hace sólo unos pocos años en el mundo agropecuario se halla en franca decadencia como consecuencia de la mejora genética de razas.

Pero si la pérdida de diversidad genética es inquietante, el futuro de la biodiversidad específica y ecológica es alarmante y provoca gran preocupación mundial. La presión de una población creciente en forma exponencial demanda la sustitución de muchos ecosistemas naturales en áreas agrícolas y ganaderas.

Las alteraciones ambientales causadas por la actividad humana provocan un empobrecimiento acelerado de la biodiversidad.

Según el Convenio sobre Diversidad Biológica aprobado en Río de Janeiro en 1992, la biodiversidad consiste en «la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre especies y de los ecosistemas».

La biodiversidad brinda seguridad alimentaria y constituye una reserva dé genes para la biotecnología, especialmente en el ámbito de la agricultura y la medicina, y favorece el desarrollo del ecoturismo. Hasta el momento, los taxónomos inventariaron alrededor de 1,7 millones de organismos vivos (plantas, animales y microorganismos); sin embargo, se estima que podrían existir entre 8 y 15 millones.

Actualmente, los biólogos admiten que se está asistiendo a las primeras fases de la séptima extinción masiva provocada por la intervención humana. Se estima que el ritmo actual de extinción es entre cien y mil veces más rápido que en el momento de aparición del hombre. Según cálculos científicos, se estima que desaparecen 27.000 especies todos los años, es decir que desaparecen o pasan a estar amenazadas 74 especies por día o, dicho de otro modo, tres especies por hora.

La desaparición de especies se debe no solo al ritmo acelerado de extinción sino a la disminución en el ritmo de aparición de nuevas especies a medida que las actividades humanas reducen el ambiente natural.

Las principales causas de la pérdida de biodiversidad son:

• la destrucción de habitat naturales para extender las zonas urbanas y agrícolas y obtener madera, minerales y otros recursos naturales;

• la invasión de especies exógenas que se introducen deliberada o accidentalmente en un habitat. Ante el avance de estas especies, la fauna y la flora del lugar se reducen o se extinguen;

• la contaminación por productos industriales y agrícolas que destruyen la fauna y la flora, especialmente las de agua dulce;

• el calentamiento del planeta, que se considera como un agente destructor de la diversidad biológica que cobrará importancia en el futuro.

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD: Hacia fines del siglo XX, la comunidad de naciones comenzó a tomar conciencia de los riesgos del deterioro del ambiente y de la pérdida de la biodiversidad.

Como resultado de esto, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo realizada en 1992 en Río de Janeiro, se firmó el Convenio sobre Diversidad Biológica. Este Convenio es el primer acuerdo global para abordar todos los aspectos de la diversidad biológica: recursos genéticos, especies y ecosistemas.

Reconoce que la conservación de la diversidad biológica es «una preocupación común de la humanidad» y una parte integral del proceso de desarrollo. Sus objetivos son «la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios resultantes de la utilización de los recursos genéticos».

Algunas de las medidas que contempla el Convenio son:

  • establecer un sistema de áreas protegidas donde se tomen medidas especiales para conservar la diversidad biológica (conservación in situ);
  • mantener instalaciones para la conservación ex situ y la investigación de plantas, animales y microorganismos;
  • adoptar medidas destinadas a la recuperación y rehabilitación de las especies amenazadas de extinción y a la reintroducción de estas en sus habitat naturales en condiciones apropiadas;
  • establecer programas de educación y capacitación científica y técnica en medidas de identificación, conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica; fomentar la cooperación científica y técnica internacional.

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LA INVESTIGACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD: ¿Se debe promover la investigación sistemática de la biodiversidad? La respuesta es que sí. Existen muchísimas razones prácticas para cuantificar y catalogar las especies, de modo que lleguen a alcanzar el conocimiento público y universal, las cuales están relacionadas con los «servicios ecológicos» que prestan globalmente al planeta, con la utilización que el hombre hace de las especies como recursos naturales y con los «beneficios sociales» que suponen para la humanidad.

Entre los principales servicios ecológicos cabe mencionar el mantenimiento de los ciclos hidrológicos, ya que la cobertura natural de la vegetación lo favorece; la contribución a la estructura del suelo y la retención de niveles de humedad adecuados; el almacenamiento de nutrientes y su reciclaje; la contribución a la estabilidad de los ecosistemas y del clima, etcétera.

Entre los recursos biológicos que brinda el estudio de la biodiversidad, se cuenta la producción de alimentos para una humanidad cada vez más superpoblada; la incesante investigación para obtener nuevos medicamentos y principios farmacológicos activos (por ejemplo, se descubrió un principio activo contra el cáncer en la vaina de un árbol de limitada distribución geográfica en Australia occidental); la obtención de muchos otros productos de fuentes biológicas, como las eficaces cremas con pantallas solares de especies de corales, o adhesivos instantáneos derivados de especies de vestimentíferos y cirripedios de los fondos oceánicos, etcétera.

Finalmente, entre los beneficios sociales de la biodiversidad figuran la investigación y la educación (por ejemplo, todavía hay mucho que aprender de la naturaleza para aplicarlo a disciplinas como la Biónica y la Biofísica); la recreación (la diversidad biológica es importante para el turismo de aventura); las cualidades estéticas de los parques nacionales y reservas; los valores culturales (muchas especies, como el mará, el huemul o la lenga, son símbolos representativos de las culturas, en este caso, de nuestro país). Por otra parte, los últimos pueblos aborígenes, que todavía se encuentran en Nueva Guinea, Australia, Nueva Caledonia, Madagascar, África ecuatorial y, especialmente, Brasil, donde se acaba de descubrir una nueva tribu amazónica, dependen para su supervivencia de la biodiversidad natural.

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante Tomo14 Ecología – Wikipedia – Encarta –
Biología II – Ecología y Evolución Polimodal – Bocalandro – Frid – Socolovsky
Biologia y Ciencias de la Tierra Editorial Santillana Polimodal Cuniglio, Barderi, Bilenca, Granieri y Otros

Biocombustible Ventajas y Desventajas del Biodiesel Materia Prima

Biocombustible Ventajas y Desventajas

Minerales En
La Industria
Combustibles
Alternativos
Plataforma
Petrolera

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VENTAJAS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES:

1-Fuente de Energía Renovable

2-Menor Impacto Ambiental

3-Desarrollo del Agro

4-Bioetanol: Mejor Combustión del Motor

5-Bioetanol: Mayor Lubricación

6-Biodiesel: Punto de Inflamación Superior

7-Biodiesel: Mas Octano a Menor Costo

DESVENTAJAS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES:

1-Menor Rendimiento

2-Falta de Popularidad

3-Bioetanol: Mas Energida Invertida que Dada

4-Bioetanol: Muy Volátil

5-Biodiesel: Menor Poder Calorífico

6-Biodiesel: No Sirven En Bajas Temperaturas

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DESARROLLO DEL TEMA: Se puede hacer biocombustibles con maderas o cañas, con semillas o con estiércol; se hace con remolachas, frutas, arroz y hasta con el aceite usado de las papas fritas.

Provienen de la biomasa, es decir, de toda la materia orgánica que se encuentra en la tierra, constituyen una fuente de energía renovable y, como sus propiedades son similares a los combustibles originados del petróleo, se pueden mezclar ambos en cualquier proporción sin problemas. Los biocombustibles más usados son el biodiesel y el bioetanol.

maizEl primero se obtiene del aceite vegetal (puede ser de soja, girasol, colza, palma) nuevo o usado, o de lasgrasas animales que descartan los frigoríficos tras la faena (sebo de vaca, búfalo, pescado, pollo).

Su combustión genera, de acuerdo a los componentes que incluya la preparación, un olor similar a las galletitas dulces recién horneadas o al de las frituras. Puede usarse puro o mezclado con gasoil.

Por su parte, el bioetanol se alcanza a través de la fermentación de las materias primas ricas en sacarosa(caña de azúcar, melaza, sorgo), en almidón (granos de maíz, cebada, trigo, papa), o en celulosa (pastos, pajas, maderas, y algunos residuos agrícolas).

Se lo puede combinar con naftas o utilizarlo puro, como sustituto del combustible fósil.

El biocombustible tiene sus ventajas: reduce al 80 por ciento las emisiones de C02, causantes del efecto invernadero; disminuye las emisiones de azufre, principal motivo de la lluvia ácida; es biodegradable y duplica la vida útil de los motores por la óptima lubricidad que, especialmente, tiene el biodiesel.

Todos los vehículos están en condiciones de utilizarlo: autos, camiones, maquinarias.

Incluso, el año pasado, la Fuerza Aérea Argentina realizó una prueba en un avión Pucará A-561: se le agregó un 20 por ciento de biocombustible en base a aceite de soja al JP1, combustible de mayor octanaje que utiliza la aviación. Los resultados fueron óptimos.

En principio, la sensación de transitar en vehículos que funcionan a base de biocombustible alivia. Consciente de la simpleza que encierra el proceso para su fabricación, la comparación con el petróleo es inevitable: costosos estudios para encontrarlo, su extracción y el traslado, los precios del barril, la contaminación y guerras desatadas en su nombre.

Así es que el biocombustible aparece como la mejor posibilidad de sustituir al petróleo, de precio alto y escaso.

Además, según los especialistas, América Latina tiene el potencial para cubrir una buena parte de la demanda mundial futura y la producción de biocombustibles crece año tras año.

En la actualidad, en Brasil, la caña de azúcar, con la que se elabora la cachaça,sirve para producir casi la mitad del combustible que utilizan los autos, a un precio un 40 por ciento más barato en relación con los combustibles tradicionales. A partir de este año, el combustible utilizado por la totalidad de los camiones, tractores y autos brasileños debe tener por lo menos un pos un dos por ciento de biodiesel; en 2013 será un cinco por ciento.

En la Argentina, la ley establece que en 2010 el oil y la nafta deberán incluir al menos un cinco por ciento de combustibles verdes. Para ese año el país necesitará ,600.000 toneladas de Biodiésel para mezclar con gasoil y 160.000 toneladas de etanol para agregar a las naftas, por  lo que la producción de oleaginosas en la pampa húmeda sobraría para abastecer al mercado local.

El uso de estos combustibles es visto como una posibilidad cierta para atenuar el  cambio climático y reducir la vulneralidad de sociedades que dependen del petróleo, como los Estados Unidos. Para ello se necesitan suelos adecuados, climas favorables y buena topografía, una condición que hoy garantizan países como la Argentina, Brasil o Paraguay, ya que poseen extensiones aptas.

A su vez, éstos ya han tomado la decisión de no detener la intensificación de la agricultura, y sus proyecciones de siembra están creciendo de manera exponencial.

Sin embargo, el fenómeno de los combustibles es complejo y también entraña riesgos si se piensa en una producción desbocada. Por otra parte, la agricultura es tina de las actividades humanas que modifica la cobertura y la calidad de los suelos. Las consecuencias: se perderán especies y se verá afectada la diversidad.

Uno de los problemas más serios de la producción masiva de biocombustible es el costo ambiental que significará atender a la creciente demanda mundial. La expansión de la frontera agropecuaria para incrementar las plantaciones de soja, cultivo más que rendidor, resulta sorprendente.

Durante la década del 80, Brasil produjo la tala de 800.000 hectáreas por año. En la Argentina, hasta el año pasado cuando se aprobó la ley que regula el desmonte, había un promedio de deforestación anual cercano al 300 por ciento, algo así como ¡quince veces! la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.

La soja es el cultivo de mayor expansión en la región y, sólo en la Argentina, hay ocho plantas (y cinco más en ejecución) para exportar millones de toneladas con destino a la fabricación de biocombustibles. El otro punto de discusión —quizás el dilema central— tiene que ver con el incremento del precio de los alimentos, ya que las materias primas de los biocombustibles son a la vez fuente de proteínas de la población.

El impacto en los precios dependerá de la materia prima que se utilice para producir biocombustible. Por ejemplo, si al total del combustible consumido en el mundo se le agregara un diez por ciento de bioetanol harían falta 20 millones de hectáreas cultivadas con caña de azúcar o unos 220 millones con maíz o trigo. En ambos casos, la cantidad es enorme.

Jean ZieglerEl relator especial de la ONU Jean Ziegler, aseguró recientemente que “para llenar el tanque de un auto (50 litros) con biocombustible, se necesitan unos 200 kilos de maíz, cantidad suficiente para alimentar a una persona durante un año.

Una de las claves para garantizar los recursos naturales en el futuro podría ser la elaboración de biocombustibles en el ámbito local con insumos de fácil obtención. Un agricultor que labore unas 50 hectáreas puede cubrir sus necesidades de combustible con solo dedicar un 2 por ciento de su terreno para biodiesel.

De este modo el pequeño productor tendría la posibilidad de elegir de acuerdo a su conveniencia si sube el precio del gasoil fósil, optará por elaborar biodiesel a menor costo, y si baja tendrá la opción de vender su grano y comprar gasoil.

Algo así como tener “el pozo de petróleo” en el campo.

Conviene no dejar de lado la dimensión ambiental, social y energética ante el desafío que impone el agotamiento de los recursos naturales. Las necesidades locales deberían tener prioridades sobre el comercio global, tomando en cuenta que la destrucción de ecosistemas originales afectará a todos por igual.

Es indiscutible la necesidad de buscar el equilibrio entre el volumen de consumo y las posibilidades de generación que nos ofrece el planeta.

Es central la comunión de decisiones estratégicas que permitan elegir el tipo de cultivos más adecuados para que ocupen la menor extensión de tierra posible logrando el mayor rendimiento para la obtención de combustibles, sin que esto produzca una merma en la oferta alimentaria.

El consenso debería ser posible dada la variedad de fuentes orgánicas que permiten la elaboración del biodiesel y aquí la intervención de los Estados para defender el interés común será fundamental frente a la lógica de mercado que tradicionalmente no ha tenido en cuenta las variables ambientales.

Fuente Consultada: Revista Selecciones Por Sergio Elguezábal

Combustibles
Alternativos

Problemas Ambientales
del Mundo y Argentina

Explotación de
«Vaca Muerta»

 

Combustible del Futuro Biocombustible Etanol de Maiz

Combustible del Futuro: Biocombustible

 George W. Bush

George W. Bush tomó un pañuelo blanco que minutos antes había sido colocado en el caño de escape de un camión con el motor acelerado. Se lo llevó a la nariz y sonrió: estaba limpio.

“Nuestra dependencia del petróleo de otros países es como un impuesto extranjero al sueño americano, y crece cada año», aseguró. El presidente norteamericano estaba en la Refinería Biodiesel de Virginia y el camión utilizaba etanol como combustible.

Bush es uno de los líderes mundiales que más impulsa la producción de biocombustibles, tanto en su país como en el extranjero. Los empresarios norteamericanos lo apoyan. En marzo último, nada menos que General Motors, Ford y Chrysler, los pesos pesados del sector del automóvil en Estados Unidos, le pidieron al presidente ayudas y subvenciones para potenciar el uso de los biocombustibles y reducir la actual dependencia petrolera. Afirman que para 2010 serán capaces de producir el 50 por ciento de sus vehículos con preparación para combustibles biológicos.

Con una medida así, se podrían reducir 140.000 millones de litros de petróleo anuales. Ocurre que el “oro negro’ está muy lejos de ser infinito, y ya se le pone una fecha de caducidad que algunos, si Dios quiere, veremos: como máximo, 2040. E incluso mucho antes de que se acabe del todo, lo que se acabará será el petróleo barato.

En su última visita a Brasil —país líder en Sudamérica en la producción de biodiésel—, Bush marcó las tres razones por las que se debe incentivar este combustible alternativo:

“Primero, si hay dependencia del petróleo del extranjero, hay un problema de seguridad nacional; en segundo lugar, la dependencia del petróleo crea un problema económico no sólo para Estados Unidos, sino para cualquiera que importe petróleo, y finalmente, todos consideramos que nos corresponde ser buenos custodios del medio ambiente”.

Pero estas iniciativas encendieron una luz de alerta mundial. La producción de biocombustibles tiene otra cara, peligrosa. Y no sólo son las voces del líder cubano Fidel Castro y del presidente de Venezuela Hugo Chávez [as que se alzaron para criticar esta alternativa al petróleo. Los propios especialistas de las Naciones Unidas advirtieron: “Si introducimos biocombustibles en el mundo de forma acelerada, podríamos dañar el sustento de la gente y el medio ambiente.

DESMONTE Y HAMBRE: “Los cultivos para biocombustibles amenazan a los ecosistemas.” Esa es la advertencia de un informe publicado por Energía ONU, un organismo de cooperación de agencias de las Naciones Unidas dedicadas a la energía.

“El informe intenta hacer un balance de los posibles beneficios de la bioenergía”, dijo el doctor Gustavo Best, vicepresidente de Energía ONU y coordinador de energía de la FAO, la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación.

salud“Pero también señala los posibles problemas que los biocombustibles pueden causar a nivel ambiental y social”, agrega el funcionario. Entre estos están las consecuencias graves que tendrá la tala indiscriminada de bosques para destinarlos a cosechas para biocombustibles.

Además está el posible efecto en los precios y disponibilidad de los alimentos con consecuencias negativas en la seguridad alimentaria. “Por eso creemos —dice Gustavo

 Best— que este balance debe tenerse en cuenta cuando se toman decisiones políticas.”

El documento afirma que los biocombustibles son más concluyen que el uso de la biomasa para la cogeneración de calor y electricidad, más que para el transporte u otros usos, es la mejor opción para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la próxima década, y la más barata” dice el informe.

El informe de la ONU, llamado “Energía sostenible: Un marco para la toma de decisiones”, sugiere que los biocombustibles podrían ser beneficiosos si se planean adecuadamente. De lo contrario, agrega, pueden traer graves consecuencias.

Si se dedican las tierras cultivables a cosechas para bioenergía, los precios de los alimentos y materia prima agrícola podrían dispararse. Esto tendrá un enorme impacto en los países más pobres donde el ingreso de la gente depende mucho más de la producción agrícola.

Ejemplos de esto se vieron en México y Colombia, donde el precio del maíz se ha disparado debido a la creciente demanda del grano para la producción de etanol en países desarrollados. “También hemos visto ya estos efectos negativos en el precio del azúcar y del aceite de palma”, señala Gustavo Best. “Esto ha sido beneficioso para los productores, pero muy negativo para los consumidores.”

En cuanto a los efectos para el medio ambiente, ya se están viendo en el mundo las consecuencias perjudiciales. Por ejemplo, en el sudeste de Asia, donde la demanda de los biocombustibles ha acelerado la tala de bosques primarios para cultivos de palma.

“La destrucción de ecosistemas que son fundamentales para la absorción de carbono de la atmósfera podría llevar a un aumento neto en las emisiones contaminantes”, afirma el documento de la ONU. “El uso de monocultivos a gran escala —dice el informe— podría conducir a una pérdida importante de biodiversidad, a la erosión de suelo y la filtración de nutrientes.”

“El problema que vemos es que ya se están estableciendo programas para cosechas energéticas sin analizar las consecuencias”, dice el funcionario. “El potencial de la bioenergía es enorme, tanto para los países desarrollados como en desarrollo. Pero la única forma de lograrlo —dice el vicepresidente de ONU Energía— es que quienes establecen políticas tengan en consideración los efectos positivos y negativos y aseguren la sostenibilidad antes de embarcarse en programas para impulsar el uso de biocombustibles.”

OTRAS VOCES. Los biocombustibles, en lugar de solucionar el cambio climático, podrían terminar dañando más al medio ambiente. Esa es la conclusión de un estudio realizado por investigadores españoles. El trabajo del Instituto de Ciencia y Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Barcelona afirma que el uso de biocombustibles conlleva un impacto negativo tanto económico, social como medioambiental.

biodiesel“El principal argumento a favor de los biocombustibles es que ayudarán a reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera”, dijo Daniela Russi, quien llevó a cabo la investigación. Sin embargo, “un análisis más detallado del ciclo de vida del biodiésel revela que el ahorro de energía y de C02 no es tan alto como se piensa, e incluso podría ser negativo”.

La materia prima que se usa en la producción de biocombustibles se obtiene mediante agricultura intensiva. “Este sistema implica un alto uso de fertilizantes, pesticidas y maquinaria, ya que con métodos agrícolas menos intensivos la producción sería mucho menor y los requerimientos de tierra y costos serian mucho más altos”, afirma Russi.

“Este proceso requiere además del uso de combustibles fósiles (carbón y petróleo) tanto durante las fases de producción como en el transporte desde y hacia las plantas de procesamiento.”

Según la investigadora, si se sustituyera la gasolina diésel con una mezcla de 5,75% de biodiésel —tal como intenta establecer la Unión Europea—, los óxidos de nitrógeno (NOx) aumentarían de forma insignificante y los hidrocarburos (HC) y el monóxido de carbono (CO) disminuirían respectivamente 6% y 3%. “Frente a estas modestas ventajas, las desventajas dé la producción a gran escala de biodiésel son enormes.”

Estas desventajas, dice, incluyen los enormes requerimientos de tierra para cultivar, la sustitución de cosechas alimenticias por monocultivos, la deforestación para cultivos energéticos.

Esto a su vez conduciría a la desaparición de la biodiversidad, la disminución de tierras fértiles y agua y los efectos sociales negativos como el desplazamiento de comunidades locales. Otra posible consecuencia, afirman los investigadores, es la reducción en la disponibilidad de alimentos. México —principal importador de maíz de Estados Unidos— resultó especialmente afectado ya que la gente debió pagar hasta 30% más por uno de sus alimentos básicos: la tortilla de maíz.

LOS PRIMEROS CASOS. El precio del maíz blanco en Colombia, un ingrediente fundamental para fabricar productos populares, como las arepas, los tamales, las empanadas y los envueltos, así como alimentos para animales, ha subido sustancialmente en el ultimo año, según la Asociación Nacional de Industriales (ANDI).

maizLa asociación asegura que hay “un grave problema de desabastecimiento” de maíz y esto se debe al aumento de los precios internacionales, que pasaron de 134 dólares la tonelada a principios de 2006 a 250 dólares la tonelada en este momento. Como Colombia no es autosuflciente en maíz blanco, tiene que importar cerca de 150 mil toneladas al año.

El problema es que la oferta internacional está escasa y cara, y culpan de la situación a la producción de etanol en países desarrollados, la cual ha disminuido las áreas sembradas de maíz blanco y ha jalonado las de maíz amarillo, a partir del cual se produce ese biocombustible.

Otros expertos, como el analista Aurelio Suárez Montoya, aseguran que la culpa del alza de precios no es sólo de los biocombustibles en los países desarrollados, sino también de la especulación en los mercados internacionales. Suárez dice que la situación no sólo se está viviendo en Colombia, sino en México y en Guatemala. Según el experto, en Guatemala los precios han subido un ?80o en el primer trimestre y en México, 41,6%.

Los mexicanos reaccionaron ante el aumento de los precios en los alimentos básicos. El maíz fue el rey de la marcha que convocaron organizaciones de izquierda, sindicatos y movimientos sociales en México, para protestar por el aumento en los precios de algunos productos básicos de la canasta alimenticia.

El precio de la tortilla de maíz, el principal alimento en la dieta de los mexicanos, subió a niveles insostenibles para la mayoría de la población, tanto que el gobierno finalmente tuvo que intervenir para estabilizarlo. Una consigna que se pudo ver y escuchar por todas partes sirvió para resaltar la enorme importancia que tiene el maíz para los mexicanos; “Sin maíz, no hay país”. También se protestó en contra del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Esta fue la primera manifestación popular contra la política económica del presidente Felipe Calderón desde que asumió el poder en diciembre pasado.

RIESGOS PARA LA SALUD. Se piensa que el etanol es un combustible limpio y ecológico, pero los vehículos que lo usan podrían causar peores efectos en la salud humana que los de gasolina convencional. Esa es la advertencia de un equipo de científicos de la Universidad de Stanford, California, que publica la revista Ciencia y Tecnología Ambiental.

biocombustibleSegún los científicos, si todos los vehículos que transitan en Estados Unidos utilizaran este biocombustible, aumentaría el número de enfermedades respiratorias. Los investigadores desarrollaron un modelo de computadora para simular la calidad del aire en 2020, cuando se piensa que los autos de etanol estarán ampliamente disponibles en ese país. Los resultados de la proyección revelaron un posible incremento en los niveles de ozono en las zonas donde todos los vehículos usen etanol.

Y el problema ya se está viendo hoy en ciudades donde el uso de etanol se ha incrementado en años recientes, como en Colombia. “En Bogotá, desde que se inició hace un año el uso de alcohol carburante (o etanol) en la gasolina, se han incrementado

dramáticamente los niveles de ozono en el aire. Y en una atmósfera en la que coexistan problemas de material particulado y ozono, se potencializa el riesgo para la salud”, señala un informe de la Universidad Nacional de Colombia.

El ozono es una sustancia de un poder oxidante muy alto. Por esa razón reacciona con las mucosas nasales y del tracto respiratorio y provoca inflamación, y reforzado con la presencia de partículas tóxicas en el aire el problema se agrava sustancialmente. Cuando se quema el alcohol con la gasolina se pueden producir aldehídos y en éstos hay acetaldehídos, que son compuestos reconocidos como cancerígenos.

Aunque en la investigación estadounidense el etanol redujo los niveles de dos carcinógenos atmosféricos, los niveles de otros agentes cancerígenos aumentó. Es por eso, señala el estudio, que los cánceres asociados al etanol podrían ser los mismos que los que causan los gases que despide la gasolina convencional.

LOS POBRES COMEN MENOS. Los opositores a la idea de expandir la producción de etanol a partir de productos agrícolas sostienen como uno de sus principales argumentos el encarecimiento abrupto de los alimentos. La lógica preocupación, considerada por no pocos en su momento como un pronóstico, dejó de serlo, y ha pasado a formar parte de la dramática realidad mundial.

Y es en el propio Estados Unidos donde el efecto en los precios de varios renglones alimentarios comienzan a hacerse sentir. C. Ford Runge y Benjamin Senawer, profesores especializados en el tema de la Universidad de Minnesota, señalan que “el crecimiento de la industria de biocombustibles ha dado lugar a incrementos no sólo en los precios del maíz, las semillas oleaginosas y otros granos, sino también en los precios de cultivos y productos que al parecer no guardan relación.

El uso de la tierra para cultivar el maíz que alimente las fauces del etanol —apuntan— está reduciendo el área destinada a otros cultivos. Los procesadores de alimentos que utilizan cultivos como los guisantes y el maíz se han visto obligados a pagar precios más altos para mantener los suministros seguros, costo que a la larga pasará a los consumidores”.

El ejemplo de lo ocurrido en México se verá multiplicado. El pasado 15 de mayo, un informe llegado de Guatemala anunció que el maíz guatemalteco escaseará en los próximos seis meses debido a la extraordinaria demanda del grano en la Unión para producir etanol.

El Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias, en Washington DC, ha presentado estimados sobre la posible repercusión en el mercado internacional de alimentos debido a la creciente demanda de biocombustibles.

En el artículo “El modo en que los combustibles pudieran hacer pasar hambre a los pobres”, de los profesores de Minnesota ya citados, ellos prevén aumentos del precio del maíz en un 20 por ciento para el 2010 y en un 41 por ciento para el 2020; la soja, la colza y el girasol aumentarán un 26 por ciento para el 2010 y hasta un 76 en los siguientes diez años; el precio del trigo subirá en un 11 y un 30 por ciento, respectivamente.

En las zonas más paupérrimas de África subsahariana, Asia y América latina, donde la yuca constituye un alimento básico, los pronósticos apuntan hasta un 33 por ciento de encarecimiento en un período de 36 me ses y avizoran que en un plazo mayor puede llegar al 135 por ciento.

La producción de etanol a partir de yuca refieren los estudiosos mencionados, puede representar una seria amenaza a la seguridad alimentaria de los más pobres del mundo, pues este producto aporta un tercio de las necesidades calóricos de la población de África subsahariana y de unos 200 millones en el resto del continente negro.

La Cumbre Mundial sobre los Alimentos, celebrada en 1996, acordó reducir los hambrientos crónicos del planeta de 823 millones a unos 400 millones para el 2015. No obstante, la promoción de los agroenergéticos revertirá esas perspectivas. Baste conocer estudios realizados por el Banco Mundial que aseguran una disminución del 0,5 por ciento del consumo de calorías entre los pobres cada vez que el precio promedio de los alimentos básicos se incremente en un uno por ciento.

Téngase presente las tendencias actuales del consumo destinado a sostener la nutrición familiar. Mientras los ricos invierten un 10 por ciento de sus ingresos en la compra de alimentos, los pobres gastan entre 60 y 80 por ciento en comer para subsistir.

La sentencia, de un proceso ya iniciado, la adelantan C. Ford Runge y Benjamín Senawer en un artículo publicado en Foreign Aflfaire el 10 de abril pasado, donde afirman categóricos: “Para los muchos trabajadores agrícolas sin tierra o agricultores rurales de subsistencia, un aumento significativo de los precios de los alimentos básicos equivaldrá a desnutrición y hambre. Algunos caerán del borde de la subsistencia al abismo de la inanición y muchos más morirán a causa de una multitud de enfermedades relacionadas con el hambre.

Sin duda alguna el genocidio del que escribiera el presidente Fidel Castro en sus primeras reflexiones sobre el tema, ya ha comenzado, pues los datos conocidos evidencian que ahora los pobres han comenzado a comer menos.

Fuente Consultada: Revista Veintitrés Internacional Junio 2007