Explosivos Aplicados A La Guerra

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia Tabla de Muertes

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia

CUADRO DE CANTIDAD DE MUERTES EN LOS CONFLICTOS BÉLICOS HISTÓRICOS
1Segunda Guerra Mundial (1939-1945) 66.000.000
2Gengis Kan (1206-1227)
Mao Tsé Tung (1949-1976)
40.000.000
40.000.000
3Hambrunas en la India británica (siglos XVIII-XX) 27.000.000
4La caída de la dinastía Ming (1635-1662) 25.000.000
5Rebelión Taiping (1850-1864)
Joseph Stalin (1928-1953)
20.000.000
20.000.000
6Comercio de esclavos en Oriente Medio (siglo VII-XIX)18.500.000
7Timur (1370-1405)17.000.000
8 Comercio de esclavos en el Atlántico (1452-1807) 6.000.000
9Conquista de América (después de 1492)
Primera Guerra Mundial (1914-1918)
15.000.000
15.000.000
10Revuelta de An Lushan (755-763) 13.0000.000
 11Dinastía Xin (9-24)
Estado Libre del Congo (1885-1908)
10.000.000
10.000.000
 13Guerra civil rusa (1918-1920)9.000.000
1417.  Guerra dE los Treinta Años (1618-1648)
La caída de la dinastía Yuan (c. 1340-1370)
7.500.000
7.500.000
 15La caída del Imperio Romano de Occidente (395-455)
Guerra civil china (1927-1937,1945-1949)
7.000.000
7.000.000
 16Revuelta del Mahdi (1881-1898)5.500.000
17Período umultuoso (1598-1613)5.000.000
18Aurangzeb (1658-1707)4.600.000
1924.   Guerra de Vietnam (1959-1975)4.200.000
2025.  Los Tres Reinos de China (189-280)4.100.000
 2126.   Guerras napoleónicas (1792-1815)4.000.000
22 27.   Segunda guerra del Congo (1998-2002)3.800.000
 2328.  Juegos de gladiadores (264 a. C.-435 d. C)
Guerra de los Cien Años (1337-1453)
3.500.000
3.500.000
 24Cruzadas (1095-1291)
Guerras de religión francesas (1562-1598)
Pedro el Grande (1682-1725)
Guerra de Corea (1950-1953)
Corea del Norte (después de 1948)
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
25Guerra de Sudán (1955-2003)2.600.000
 26 Expulsión de los alemanes de Europa oriental (1945-1947)2.100.000
27 Rebelión de Fang La (1120-1122)
Mengistu Haile (1974-1991)
2.000.000
2.000.000
 28 Kampuchea Democrática (1975-1979)1.670.000
29 Período de los Estados Combatientes (c. 475-221 a. C.)
Guerra de los Siete Años (1756-1763)
Shaka (1818-1828)
Genocidio de Bengala (1971)
Guerra de Afganistán (1979-1992)
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
30 Guerra de sucesión española (1701-1713)1.250.000
31Sacrificios humanos de los aztecas (1440-1521) ….  1.200.0001.200.000
 32Qin ShiHuang Di (221-210 a. C)
Guerras romanas de esclavos (134-171 a. C.)
La caída de los mayas (790-909)
La cruzada albigense (1208-1229)
Rebelión Panthay (1855-1873)
Revolución mexicana (1910-1920)
Guerra de Biafra (1966-1970)
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
 33 Genocidio de Ruanda (1994)937.000
 34 Guerras de Birmania-Siam (1550-1605)900.000
35 Invasión de Hulagu (1255-1260)
Guerra civil de Mozambique (1975-1992)
800.000
800.000
 36Conquista de Argelia por los franceses (1830-1847)775.000
37Segunda guerra púnica (218-202 a. C.)770.000
38Justiniano (527-565)
Guerra entre Italia y Etiopía (1935-1941)
750.000
750.000
39Guerra de las Galias (58-51 a. C.)
Conquista china de Vietnam (1407-1428)
Guerra Irán-Irak (1980-1988)
700.000
700.000
700.000
 40 Guerra civil americana (1861-1865)695.000
41 Rebelión Hui (1862-1873)640.000
 42 Guerras de Goguryeo-Sui (598 y 612)
Guerra sino-dzungar (1755-1757)
600.000
600.000
43 Guerra de independencia de Argelia (1954-1962) 525.000
 44 Alejandro Magno (336-325 a. C.)
Guerra Bahmani-Vijayanagara (1366)
Guerra ruso-tártara (1570-1572)
Guerra de sucesión austríaca (1740-1748)
Guerra ruso-turca (1877-1878)
Partición de la India (1947)
Guerra civil de Angola (1975-1994)
Guerra de Uganda (1979-1986)
El caos de Somalia (desde 1991)
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
 45Guerra de la Triple Alianza (1864-1870)480.000
46 Guerra civil española (1936-1939)440.000
47 Guerra franco-prusiana (1870-1871)435.000
 48Primera guerra púnica (264-241 a. C.)
Tercera guerra mitridática (73-63 a. C.)
Invasión de Irlanda por Cromwell (1649-1652)
Guerra de independencia mexicana (1810-1821)
Revuelta de esclavos de Haití (1791-1803)
Guerra greco-turca (1919-1922)
Purgas en Indonesia (1965-1966)
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
 49Guerra de Indochina francesa (1945-1954).393.000
 50Gran Guerra Turca (1682-1699)374.000
 51Gran Guerra del Norte (1700-1721)370.000
52Posguerra de Vietnam (1975-1992)365.000
 53Revolución cubana (1895-1898)360.000
 54Sanciones contra Irak (1990-2003)
Guerras judeo-romanas (66-74,132-135)
350.000
350.000
 55Segunda guerra médica (480-479 a. C.)
Guerra de los aliados (91-88 a. C.)
Guerra de Crimea (1854-1856)
Idi Amin (1971-1979)
Saddam Hussein (1979-2003)
300.000
300.000
300.000
300.000
300.000

Fuente Consultada:
El Libro Negro de la Humanidad Grandes Atrocidades de la Historia Matthew White

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

masacres humanas

Las atrocidades cometidas contra el pueblo Armenio por el Imperio Otomano y el Estado de Turquía durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial y años anteriores y posteriores a ésta, son llamadas en su conjunto el Genocidio Armenio.

El Genocidio es una forma organizada de matanza de un conjunto de personas con el objetivo explicito de ponerle fin a su existencia colectiva. Esto requiere un planeamiento central y una maquinaria organizada para implementarlo haciendo que el genocidio sea un prototipo de crimen de estado, ya que solo un estado cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo tal destrucción.

El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918.

El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed.

Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada.

Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

Fuente Consultada: www.genocidioarmenio.org

Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas, que generalmente llevaba a la muerte a muchos de los deportados.

Genocidio Armenio

Los Tesoros Perdidos de la SS Robo del Nazismo a los Judios

Los Tesoros Perdidos de la SS
La Fortuna de Hitler Robada a los Judíos

Ya se dijo anteriormente cómo el funcionamiento del servicio del campo merecía toda clase de elogios, al menos hasta febrero de 1943, mes en que los objetos pertenecientes a los eslavos (rusos y polacos) partieron hacia la «disolución«.

El hecho de que los trastos viejos fuesen tratados y ordenados individualmente, permitía prever que algún día llegaría la liberación. A partir del otoño de 1943. las cosas cambiaron.

Himmler, el Reichsführer, ordenó la entrega, a las escuelas de las SS y a las colonias de inmigrantes, de varios millares de vestidos de buena calidad procedentes de los arios de Europa occidental. Con esta medida trataba Himmler de reforzar su posición entre los alemanes y sobre todo, entre los hombres de su «imperio personal»: las SS.

La distribución más importante fue llevada a cabo por el Obergruppenführer Lorenz. En febrero de 1944 se habían expedido ya varios vagones de ropa al servicio que dirigía Lorenz: Hauptantt Volksdeutsche Mittelstelle (departamento de los nacionales alemanes, oficina central: VOMI). Se embaló hasta 32 000 trajes completos, cifra en verdad modesta, pero que se explica si se piensa que la organización Lorenz recibía envíos parecidos de otros campos de concentración, sobre todo de los especializados en la liquidación de judíos y de polacos.

Algunos trajes destinados a la Ledertrennerei (comando de curtido) llevaban huellas visibles de balas. Sin embargo, en principio, los Einsatztruppen SS fusilaban a los hombres y mujeres completamente desnudos. Antes de fusilarlos los obligaban a desnudarse y ellos mismos cargaban su ropa en los camiones que las llevarían a la desinfección, dentro de los campos de concentración, pasando toda a disposición del SSObergruppenführer Lorenz. Pero en las aldeas en que la población, sabiendo lo que le esperaba, se negaba a acudir al llamamiento de los dirigentes SS y huía a los bosques cercanos, la tropa disparaba sobre los recalcitrantes: una orden es una orden.

La operación en estos casos resultaba fácil: había que recuperar la ropa de los muertos; se les desnudaba, se recogía la ropa de los cadáveres y a éstos se los enterraba en fosas colectivas. Cantidades enormes de esta ropa vieja, en particular todos los cueros destinados a la «fábrica de calzados», llegan en trenes especiales a la pequeña estación del campo; después son almacenados en las barracas de la Industriehof, la casa de la industria.

Nadie puede tocar allí. Todo debe ser cortado. Restlos! (que no queden restos!). ¿Y por qué? Estos son los campos diamantíferos, las minas de plata y de oro del III Reich. A nadie se le ocurrirá nunca hablar de esto, es tabú, como el crematorio… En dos barracas especiales, pintadas de verde, como todas las demás, trabajan día y noche un millar de prisioneros que comen y duermen en el mismo sitio, la fábrica de calzado. Estos no asisten a las concentraciones, permanecen en el más total aislamiento.

Esta es la famosa Ledertrennerei, comando de trinchamiento de cueros y vestidos, colindante con el crematorio. Es un comando que no existe más que en Sachsenhausen, adonde llegan los «materiales» recuperados en los otros campos. La Effektenkamrner posee un almacén de vestuario contiguo a este comando tan especialmente querido por las SS. Gracias a esta circunstancia se puede ver con bastante frecuencia cómo se desarrolla la cadena sin fin de los transportadores llevando brazadas de vestidos o sacando remolques llenos de zapatos. La descarga de un tren dura uno o dos días. La actividad de este comando de bataneamiento no consiste en recuperar el cuero, sino en cachear sistemáticamente todos estos cargamentos: zapatos, botas, zapatillas de hombres, mujeres y niños; después, bajo el control de los SS, los cortan en tajadas… A menudo suele suceder que, entre las suelas, o en los talones, hay ocultas divisas, joyas y brillantes disimulados por las víctimas una vez que se han enterado de su deportación a otro país.

Los vagones llegan a París, de Compiégne, de Rotterdam, de Bruselas, de Praga, de Varsovia, de Dublín, de Belgrado y de Budapest. A menudo, durante el trayecto los SS desnudan a los «inmigrantes», les quitan los zapatos y les dejan desnudos y descalzos en la nieve. El Kommando Ledertrennerei —esto no es un secreto— es un segundo yacimiento, un verdadero filón de diamantes, pues en los zapatos de aquellos que no son dignos de vivir llegaron a encontrar en más de una ocasión hasta brillantes de la mejor calidad. Así, pues, Sachsenhausen es, poco más o menos, el Transvaal del Reich. El capataz de esta mina de diamantes en Sachsenhausen, el SSHauptsturmführer Kug, para obligar a los obreros a darse prisa en el trabajo, tiene como ayudante a un detenido de derecho común, Rudolf Werth, joyero profesional en Aix-la-Chapelle, ex-tesorero del Partido en su ciudad pero que, por malversaciones, se ganó un año de reclusión, lo cual es bien poco. Para ser perdonado de sus faltas pasadas, trata por todos los medios de infundir ardor en el trabajo a los- prisioneros que despiezan el calzado.

A pesar de las precauciones que se toman en el campo, mediante una estrecha vigilancia, las fugas de prisioneros son numerosas. Un día los SS descubrieron a un grupo de «respetables», los llamados de «derecho común», en posesión de diamantes. El instinto profesional en estos señores había podido más que su entrega al Reich. El cambio producido en estos celosos cumplidores es normal. Ellos han visto próxima su liberación, y el temor a la indigencia ha hecho todo lo demás.

Estos bandidos cambian los diamantes robados por los prisioneros, para quienes este hecho es una recuperación completamente normal, por el pan del que aquéllos le privan: ¡qué no serian capaces de hacer estos pobres hambrientos y enfermos por un pedazo de pan! Un regalo hecho por uno de estos truhanes a su amante hace que los SS descubran una cadena de contrabando que opera en el campo diamantífero, la Ledertrennerei, y en los barracones del mismo. A raíz de esto, instalaron un puesto de aduana: desde aquel día, cada enfermo o repatriado es sometido a un recono— miento de veinticuatro horas. Los «aduaneros» examinan minuciosamente hasta sus evacuaciones para cerciorarse deque «nihil obstat>’. Todas estas «combinaciones», imágenes sin duda de la lucha por la existencia o por los privilegios y relaciones dentro de la estructura social del campo, imponen el conocimiento de su anatomía.

Pero, para comprender este mundo, es preciso también estudiar su geografía. Por lo pronto a Kug le bastaba con la recuperación de un kilo de diamantes por semana; no quiere más. Tampoco impide que Werth, agotado por los esfuerzos que había tenido que hacer para aumentar la producción, y así lograr su libertad, contrajera una tuberculosis que acabó con él en el verano de 1944. Los ingresos medios, sólo en el capítulo de los hallazgos realizados por los comandos del cuero, según los informes de las SS, son diariamente de unos 100.000 marcos. pero hubo jornadas-récord en que el valor del botín sobrepasé el millón de marcos. Cada semana, en este sótano, en esta cueva de Ali Babá, no es difícil ver frascos conteniendo hasta un kilo de piedras preciosas. En otoño de 1944 aún quedaba una montaña de quinientos metros cúbicos de calzados destinados a la destrucción. Oswald Pohl ordenó contarlos: había 904.000 pares; y anunció que para 1945 se recibirían un millón mas.

Era a los hombres en los que tenía más confianza a quienes Himmler confiaba las operaciones de expoliación.«Una expoliación masiva que abarque a todo un país, bien dirigida y acabada, vale por una victoria en el campo de batalla», repetían los SS, citando las palabras de Himmler. Según éste, era el modo de privar a los enemigos del Reich de los medios de efectuar un trabajo de zapa y, al mismo tiempo, de abastecer la tesorería de las SS. El Reichsführer prometía, a los más «valerosos» en estos menesteres, el ascenso inmediato y la Cruz de guerra. Repartido en tantas secciones, oculto en tantos escondrijos, es muy difícil calcular el valor exacto de este tesoro, sus reservas y a dónde iba a parar.

Como en Sachsenhausen estaban almacenados todos los efectos personales de los prisioneros que habían pasado por el campo más los de los deportados de Ravensbrück, los jefes ordenaron que, a partir del otoño de 1944, r tuviesen al día los libros concernientes a la población femenina de este último campo. En febrero de 1945, dos mujeres SS dejaron en el almacén tres cajas llenas de relojes, sortijas y pitilleras, todo ello perteneciente a las mujeres liquidadas en los campos de concentración. ¿Cuáles? Misterio… Según los libros de la central de Lichterfelde, sólo la operación «Reinhard», llevada a cabo en el campo de Lublín, se cifraba en más de cien millones de marcos en febrero de 1943. Este cálculo fue hecho por los servicios de Himmler.

Si los otros cinco campos (Treblinka, Dachau, Buchenwald, Mathausen y Neuengamme) aportaron por lo menos otro tanto, la cifra total representa la nada despreciable cantidad de 750 000 000 de marcos. Por otra parte, si se tiene en cuenta las requisaciones llevadas a cabo en los catorce pequeños campos (oro «recuperado> a los cadáveres, piedras preciosas escondidas en los zapatos, el contenido de las maletas y. baúles), se puede calcular que los campos en cuestión pudieron aportar a la economía de Himmler, como mínimo, la cantidad de mil millones de marcos. Y el doble de esta cantidad, sólo Auschwitz.

Esta cifra de tres mil millones de marcos, deducida del conjunto de bienes pertenecientes a los deportados, no es más que una evaluación modesta si la comparamos con el precio real que los expoliados habrían tenido que pagar para volver a comprar, en una economía normal, mercancías semejantes a aquellas de que habían sido despojados por los servicios SS. En esta suma total de tres mil millones de marcos no se ha incluido, sin embargo, los respetables ingresos procedentes del acopio de diversos metales no ferrosos, chatarrería, cables, tejidos y cantidad ingente de otras materias primas confiscadas en los países ocupados.

Estaba, por tanto, justificada la importancia que Himmler concedía a la recogida de metales: eran necesarios para la industria de guerra. Por el contrario, la orden de almacenar el cabello cortado a hombres y mujeres en los campos de concentración pareció, a todos los detenidos, el colmo de lo grotesco, pese a la explicación que dieron de que estos cabellos, transformados en fieltro, servirían para la industria sombrerera.

Robo a Judio de los Bienes Para la SS en Campos de Concentracion

Robo de Bienes Judíos Para la SS en Campos de Concentración

Son diez los encargados de llevar los libros, de enumerar y de catalogar el oro y las joyas. Los otros compañeros del servicio de la Effektenkammer, el economato, se ocupan del vestuario y de otros objetos recuperados a los prisioneros y deportados: desde lienzos y libros hasta «souvenirs» de la familia, fotos, diplomas… (imagen: Himmler)

En resumen, un prodigioso almacén de trajes nuevos y de ropa interior y de toda clase de trapos. También, ¿cómo no?, tienen a su cuidado los archivos de la documentación perteneciente a cada uno de los prisioneros que tuvieron la desgracia de pasar el enorme portal de Sachsenbausen. El lugar de trabajo se halla al lado de una ventana desde donde se contempla gran parte del campo de reunión de los prisioneros. Basta abrir la puerta para ver la totalidad de esta enorme plaza. Es una especie de ágora: la mayor parte de la jornada transcurre en ella y los acontecimientos más importantes tienen en ella su eco: concentración de los detenidos, castigos a la vista de todos, transporte de muertos, el paseo del domingo por la tarde y los ahorcamientos de la noche.

El Appelplatz, la plaza del llamamiento, es una necrópolis de vivos. De la mañana a la noche se puede ver un grupo de cien a doscientos hombres, en filas de a cinco, dando vueltas a la plaza a paso de marcha. Cargados de sacos, estos desgraciados cantan una y otra vez: «Weit, weit ist der Weg ms fieimatland, so weit, so weit…» («Lejos, muy lejos queda mi país natal, tan lejos, tan lejos…»)

Y siempre la misma canción. A todas horas se oye esta letanía monótona que, cuando pasan cerca de la ventana, parece que se hincha, para ir desvaneciéndose poco a poco, a medida que de alejan. Y así, cada diez minutos. Es el comando de castigo. Si la canción no suena con la fuerza suficiente, los SS lanzan siempre la misma amenaza: «Cantad todos y fuerte, porque, de lo contrario, en vez de cincuenta vueltas a la explanada, daréis sesenta!».

La procesión de los castigados tiene también su utilidad, aunque ustedes crean que no, para la economía de la guerra. El campo es el centro de experimentación del calzado militar, donde se comprueba la resistencia de los cueros alemanes: naturales o sintéticos. Para ello, los desdichados paseantes son obligados a pasarse el día dando vueltas a la plaza de reunión, al tiempo que moldean las botas militares con que se calzarán los soldados de Hitler. Como ya se verá, en el campo también se aprovechan las sustancias orgánicas extraídas de los cadáveres, sustancias que los investigadores utilizan para medir las cualidades biológicas de la raza nórdica.

Se llegó a saber que en el campo de concentración fue constituida una colección de cráneos de diferentes tipos humanos que se enviaban a los institutos y a las escuelas especializadas en cuestiones raciales. Al mismo tiempo que se recupera el oro, se pasa a los libros la relación de las dentaduras postizas. Ya hay almacenadas en un cuarto de la enfermería más de treinta mil coronas, puentes y dientes de porcelana.

De cuando en cuando, los contramaestres cuya dentadura es deficiente pueden escoger la que más les guste de este montón que hay de reserva. Los dentistas del campo no quieren saber nada de terapéutica dentaria, sólo se limitan a extraer las piezas. La falta de vitaminas hace estragos en las encías, pero nadie se preocupa de acudir al médico. Sin dientes, calvo, esquelético, qué más da; lo que de verdad importa es salir, salir de este infierno: es el único pensamiento, la obsesión de cada uno de estos desdichados.

Después de haber trabajado como condenados descargando cemento, al encontrarse en esta barraca propia con un centenar de compañeros, todos ocupados en trabajos de oficina, entre secretarios, contables, mecanógrafos, estos afortunados tienen la impresión de ser empleados de banca. Siendo el campo una simple administración de bienes del Reich, una finca de explotación más confiada a la Organización SS, el derecho sobre la vida y la muerte está en manos del Cuartel General de Himmler, cuyos representantes en los campos son los jefes de laPoütische Abteitung. Ellos controlan las ejecuciones, ordenan los traslados, llevan a cabo los interrogatorios, comunican los objetos de valor que es preciso preparar cuando un alemán debe ser liberado, lo cual es bastante raro.

Antes de verlo con los propios ojos, jamás se hubiera imaginado uno la BItektettammer de Sachseitausen y la Inspección de los Campos como la mayor bolsa de divisas y de oro y que estuviera regentada por elReichsfübrer SS. No vamos a hacer aquí un inventario de los cientos de miles de prendas de vestir y de calzados, de las maletas y cajas llenas de ropa interior procedentes de todas las regiones de Alemania y de países al otro lado de las fronteras del Reich, sobre todo de Polonia y de Rusia, en donde una población de más de doscientos millones de hombres fue condenada al despojo de todo lo que le pertenecía.

Durante la batalla de Moscú, cuando (Goebbels -imagen- lanzó un llamamiento a la población invitándola a entregar a los soldados que estaban en el frente las prendas de lana y abrigos que tuviesen, el depósito de Sachsenhausen vio incrementadas sus existencias con un convoy de treinta vagones de ropa: jerseis, bufandas, calcetines, ropa interior y una ingente cantidad de abrigos y pieles.

Si todas las futuras víctimas de este gangsterismo generalizado respondieron al llamamiento de Goebbels entregando todo su dinero, su oro y sus divisas, así como toda la ropa que tenían en buen estado, fue porque se dejaron llevar por las promesas de los SS, quienes, en el momento de su detención, les aconsejaron, dándoselas de buenas personas: «Como ustedes van a quedar bajo nuestra protección durante largo tiempo, ¿para qué guardar y dejar aquí abandonados vuestros bienes? Entréguennos todo lo que poseen, sin dejar nada; nosotros cuidaremos de ello.»

El procedimiento de confiscación es el mismo en todas partes, en Francia, en Holanda, en Bélgica, en los Balcanes, en Europa Central, en Polonia o en los países bálticos. Las poblaciones «trasladadas» cargaban con sus sacos y maletas para estar seguras de que, en su «nuevo país«, podrían al menos subsistir hasta que la situación cambiara.

Con los polacos y judíos que residen en territorios integrados en el Reich emplean un método distinto. Estos tendrán que ceder su morada a los colonos alemanes, a cuyo poder pasará todo lo que en ella se encuentre, incluídos muebles y hasta la ropa interior. El secuestro es efectuado por el Comisariado de recuperación de la nación alemana (el Reichskommissariat für dic Festigung des deutschen Volkstums, R.K.F.D.V.), cuyo jefe es Himmler. Sus directrices precisan: cada polaco puede llevar consigo una maleta, un traje completo y una manta. No podrá llevar acciones, ni divisas, ni cuenta bancaria ni objetos de valor (oro, platino, etc., a excepción de la alianza). Es, sin embargo, tolerado que los «trasladados», recuperen en sus compañeros los objetos de primera necesidad que puedan hacerles falta. En cuanto a los «transferidos», de Hungría, éstos deben llevárselo todo consigo a fin de evitar el pillaje de sus bienes a manos de sus compatriotas que se quedan.

Esta avalancha de oro, de divisas y de ropa de buena calidad era una crecida constante del río opulento de las SS. La industria ya no tenía necesidad de trabajar para atender a sus necesidades: así podía dedicarse exclusivamente a la fabricación de uniformes y de armamento. En principio, todo lo que entra en Sachsenhausen: ropa, maletas y su contenido, es rigurosamente contabilizado. Después, una vez hecho el inventario de todo ello, lo toma a su cargo la Administración de los Bienes de los Deportados. Como se ve, todo impecablemente organizado.

El almacenaje y control del calzado y vestuario es cosa de otros: los prisioneros encargados del almacén. Lo hacen metiendo cada lote individual en un saco de papel (con frecuencia queda demasiado justo, porque es prodigioso ver lo que un refugiado, posiblemente apremiado por el tiempo y por las amenazas de los SS, puede meter en una simple maleta).

Secretos del Tesoro del 3° Reich El Oro Robado a Prisioneros

Sectetos del Tesoro del 3° Reich

Nuestra agrupación (comentario de  un prisionero del campo) es solicitada a menudo por las SS para ayudarles en la ordenación y selección de los informes que frecuentemente hay que enviar al Reichsfülirer.

En los primeros días de noviembre de 1944 se reúne en un informe global los inventarios de los tres primeros trimetres del año; las existencias en el almacén eran las siguientes: 65.000 relojes de bolsillo, 110.000 relojes de pulsera, 60.000 plumas estilográficas y lapiceros, 800 despertadores, millares de tijeras, instrumental quirúrgico requisado en casa de médicos pertenecientes a la resistencia o judíos, máquinas de afeitar eléctricas, etc.

De 1941 hasta finales de 1944, la lihrmacherkommando entregó diariamente al Cuartel General de Himmler unos 180 relojes ya reparados, es decir, alrededor de 60 000 relojes por año, que en cuatro años son 240.000. En una carta de Oswald Pohl constaba que, a finales de 1944, las reservas de la Inspección eran todavía de 150.000 relojes. Si se toma como base la apreciación de Winkels, según la cual sólo el veinte por ciento de los relojes tomados a los deportados son defectuosos, se calcula que el número de relojes en buen estado sería cuatro veces mayor.

Pero a finales de 1944 dispondrá Himmler de 112.000 relojes más no reparados y hasta el final de la guerra se recuperaron otros tantos. Además, si los hombres de Himmler (imagen) arrebataron a las víctimas 1.600.000 relojes aproximadamente, los 52.000 de Sachsenhausen no representan más que el cinco por ciento del botín total de relojes.

Y si esta misma proporción se aplica a otros objetos, resulta que el tesoro de Himmler recuperado sobre los 18 millones de personas que pasaron por las prisiones y campos de concentración alemanes estaría constituido por: — 1.200.000 sortijas y alianzas; — 600.000 estilográficas; — 110.000 gafas de calidad; — 12.000 máquinas fotográficas y máquinas de escribir; — 140 000 alhajas, joyeros, pitilleras…

Es muy difícil calcular la cifra exacta de las divisas tomadas a los deportados, pero, sabiendo que sólo en Sachsenhausen se reunieron 140 millones de marcos y considerando que Sachsenhausen no representa más que el chaco por ciento del total recuperado, se deduce que los servicios de Himmler recogieron un botín valorado en2.800 millones de marcos. Hay que tener en cuenta, además, que el «self-service» de las SS no está incluido en esta cifra, es decir, los fraudes cometidos, que no figuran en los registros y que elevarían la suma a más de tres mil millones de marcos.

Los casos de malversación y de corrupción no son raros, hasta el punto de que, al final de la guerra, serán muchos los SS que pasarán por las armas, por orden de Himmler, para dejar bien en claro que cualquiera que obrase contra la moral, aunque fuera un miembro de las SS, sería abatido sin piedad. Esta era, ni más ni menos, la buena manera de librarse de los SS demasiado curiosos o demasiado bien informados.

Pero ¿qué hacen los SS con todos los objetos <secuestrados»? Las alianzas son fundidas y convertidas en lingotes. No es que se llegara a ver la operación, pero sí los resultados, los lingotes. Los brillantes son enviados, a través de un servicio especial de Himmler, a los talleres secretos como materia de primera importancia estratégica, para los aparatos de precisión; otros son depositados en casas de anticuarios para ser vendidos y otros irán a parar a las cajas fuertes del Banco del Estado, por común acuerdo entre Himmler y Funck, ministro de Finanzas. De las antiguas listas que tenía Winkels en su poder, resulta que la <mercancía» confiscada a los judíos está considerada comoDiebesgut (bienes arrebatados a los ladrones).

Oswald Pohl propone a Himmler enviarle:

a) Para cada división que esté en combate, 500 relojes; para el primero de octubre de 1943 le promete otros 500. La Leibstandarte (guardia de Hitler) y la División Das Reich han recibido ya 500 relojes cada una.

b) A las tripulaciones de los submarinos, 3000 relojes, cantidad que repite el día primero de octubre de 1943.

c) A los guardianes de los comandos exteriores de los campos les promete también 200 de estos relojes.

Con respecto a las plumas estilográficas, está previsto el envío de 300 a cada división y 2000 para las tripulaciones de submarinos. Algunos objetos de culto israelita, como los candelabros de siete brazos, fueron enviados al «museo de la Judería», instalado en Praga, en una sinagoga. Los emblemas masónicos fueron reservados a un «museo de la «Francmasonería» que se proyectaba crear en París. Tales emblemas habían sido presentados durante la guerra en una exposición ambulante; el mismo Himmler había seleccionado las piezas.

Gran interés demostraron también el Reichsführer y Goering por las tapicerías, los cuadros, los violines toma a los deportados y a los desaparecidos para que embellecieran los castillos y las casas de campo de los nuevos señores, ya que no sólo Goering es amante de estas cosas, pues todos los altos dignatarios de las SS se han beneficiado con residencias principescas ricamente amuebladas.

Origen del Nazismo El Romanticismo Aleman y los Nazi Antecedentes

Origen Del Nazismo
El Romanticismo Alemán

El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales.

Adolf Hitler

Adolf Hitler

¿Qué significado tienen «nación» y “nacionalismo”?

El concepto nación fue variando con el transcurso del tiempo; es decir, no siempre quiso de lo mismo. Nación proviene del latín nascere , nacer): en la época medieval, aludía al origen geográfico , al nacimiento de las personas, También la palabra patria (idea que proviene de la antigüedad. –pate; padre) significaba el lugar de procedencia familiar, la tierra de los padres, y se equiparaba con país (de pagus. tierra, campo), por lo cual un paisano es un compatriota.

Con la Revolución Francesa de 1789, “nación” es el conjunto de ciudadanos que gozan de los mismos derechos, se sujetan a las mismas leyes y están representados por una misma legislatura. Es decir que para los franceses, el fenómeno del nacionalismo es consciente y voluntario: es el deseo de pertenecer a una nación o a otra, que hace que los miembros de una comunidad quieran tener su propio gobierno.

Esta aspiración de los habitantes de un país se puede expresar mediante la participación popular, el sufragio, el plebiscito. Es un concepto liberal, que expresa la voluntad política democrática de un sector social pujante constituido por la burguesía.

Este concepto francés se contrapone con el de la escuela alemana, que posee una idea conservadora de nación gestada en el último tercio del siglo XVIII difundida por elromanticismo alemán (especialmente a partir de 1830): se considera la nacionalidad como un fenómeno inconsciente e involuntario, ligado a la población por el lugar de nacimiento, el idioma, las costumbres; se «lleva en sangre”.

Para el romanticismo, la nación es un ser vivo, que se manifiesta a través del espíritu nacional, a través de signos externos como la lengua, la religión, las tradiciones, un pasado colectivo; se puede no tener conciencia de la nacionalidad, pero no por ello deja de existir.

El romantisismo exalta la época medieval, porque en ella abreva la fuente de la nacionalidad alemana: el pasado más glorioso estaba en el Sacro Imperio Romano Germánico, que durante la edad moderna había decaído, hasta disolverse en 1806.

En el romanticismo se destacan tres puntos fundamentales:
* Oposición al clasicismo y a la racionalidad.
* Arte basado en la libertad, el sentimiento y la espontaneidad.
* Recuperación del espíritu originario del pueblo pangermánico. (fuerte tendencia nacionalista)

Esta glorificación del espíritu nacional, que era necesaria para incitar a la lucha por la liberación, tomó en Alemania y en otros países donde se difundió, el erróneo concepto de “raza” como el rasgo que mejor podía definir la nación; exaltación que un siglo después llegará al paroxismo con los regímenes nazi-fascistas. Debido a la desvirtuación que tuvo el concepto “nacionalista” bajo esta ideología, muchos de los que actualmente utilizan este término se ven obligados a anteponer la expresión aclaratoria “sano».

Hoy en día se admite que la idea de nación es una construcción de quienes tienen la voluntad de integrarla. Se construye sobre la conciencia de tener un pasado en común (aunque ese pasado sea relativamente reciente, especialmente entre los hijos de inmigrantes), un idioma compartido por la mayoría y otras características culturales comunes. Ese modelo o imaginario se consolida a través de la difusión de la literatura impresa.

Antecedentes u Orígenes del Nazismo:

a) Pangermanismo: surge de exaltación del nacionalismo alemán, por ejemplo en 1878 apareció un libro llamado, Escritos Alemanes, cuyo autor Lagarde, profesor de la universidad de Gotinga, en donde ya plantea el «espacio vital» y exige el retroceso de las fronteras rusas.

b) Antijudaísmo. El odio a los judíos como corruptores de la pureza cultural y biológica de los germanos tiene también raíces decimonónicas. Recordemos el texto de Dühring, La cuestión judía (1880), donde se sostiene que la depravación es nota definitoria del pueblo judío —libro que mereció la réplica de Engels, Antidühring—, o la propuesta de Paasch de exterminio o deportación a Nueva Guinea de todos los judíos, anticipando los estremecedores programas de la solución final.

c) Racismo. Las doctrinas racistas supusieron una exegesis espuria del darwinismo en la medida que trasladaron a las sociedades humanas las tesis acerca de la lucha por la existencia que el gran científico inglés había referido a las especies animales. Ya antes de la aparición del libro de Darwin se había publicado el del francés Gobineau, Sobre la desigualdad de las razas humanas. en el que se exaltaba la superioridad de la raza blanca, y dentro de ella del tronco ario, y la inferioridad de negros y judíos. Posteriormente, el yerno de Wagner, el inglés germanizado Houston Stewart Chamberlain, en Los fundamentos del siglo XX, consideró a la aria como la única raza creadora e identificó los períodos de mezcla o caos racial con períodos de decadencia.

d) Revanchismo. Más clara resulta la asimilación con los postulados nazis en los escritos de algunos intelectuales que predicaban la revancha por las cláusulas de Versalles. Es el caso de Spengler en su famosa obra La decadencia de Occidente, título de por sí expresivo, donde se considera a la democracia ‘el peligro del siglo XX” y ensalza la guerra, forma eterna de vida superior”. Aún más directa es la repulsión de Versalles en Van der Bruck (El segundo Reich, 1923).

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EL TRIUNFO DE LAS DICTADURAS NAZI-FASCISTAS: PRONTO ARDERÁ EUROPA.

LAS CONCEPCIONES DE HITLER.
A diferencia de Mussolini, que crea el fascismo después de su llegada al poder, cuando Hi-tler es nombrado canciller del Reich dispone ya de un conjunto de principios, de un programa, de numerosos efectivos y unos colaboradores que le permiten actuar sin tener que improvisar.

La primera exposición de principios la hizo en la Hofbrauhaus en 1930 en un programa que-constaba de 25 puntos y luego en Mein Kampf, […]. Su concepción del mundo se basa en la ley:

de la sangre y de la raza inspirada en Gobineau, Houston Steward Chamberlain y Paul de Lagarde […]: existe una raza superior a las demás, la raza aria, que debe conservar su pureza y recobrarla eliminando todos aquellos elementos que han intentado corromperla, especialmente el judio, […].

En el campo político adopta una -posición contraria a los principios de la revolución francesa: la ideología liberal de la república de Weimar ha sido impuesta a Alemania por sus vencedores occidentales para mantenerla en un estado de inferioridad: por ello es preciso provocar el «despertar de !a nación» (el grito de guerra de las camisas pardas es » ¡Alemania despierta!»), rechazar el individualismo y el liberalismo, que no convienen con la mentalidad alemana, […] la igualdad y la libertad son absurdas y contrarias a la naturaleza y el hombre no se halla aislado sino que es un eslabón de las generaciones—; la misión del estado antiliberal, «antipartido», antiigualitario, jerárquico, consiste en mantener la comunidad de sangre y de lengua, el retorno a las tradiciones específicamente alemanas, todo aquello que es vólkisch (nacido del pueblo) y conquistar para este pueblo el espacio necesario a su vida y a su desarrollo.

El 14 de julio de 1934, Hitler se encontró con Mussolini en Venecia. En ambos, ya había madurado la idea de formar un bloque aliado que, más tarde, se denominé Eje Roma-Berlín.

El origen del poder no se halla en una mayoría de individuos sino en el Vólk, el pueblo, entendido como una unidad, cuya voluntad el Führer interpreta creando el Derecho. Los enemigos del pueblo son: en el exterior, Rusia y Francia; en e! interior los masones, los judíos, y la socialdemocracia, […].

En la esfera económica Hitler condena los cartels, «la máquina sin alma» y a los propietarios egoístas; defiende a los campesinos, a la clase media y a la propiedad privada. En suma, el pueblo alemán es un Vólk ohne Raum que debe orientar su expansión hacia el este, el sur y el oeste de Europa.

Estas ideas (desprecio de la democracia, irritación ante el Diktak (dictado) de Versalles, anticapitalismo, antisemitismo, racismo, aspiración a una dictadura) no son nuevas, […]. Pero Hitler acierta a presentarlas con vigor y pasión, de manera que respondan a las inquietudes, a los odios y al deseo de venganza de las masas alemanas; su libro obtiene un éxito fabuloso: en abril de 1940 se han vendido seis millones de ejemplares en todos los idiomas, […].

Sus ideas son divulgadas y desarrolladas por los teóricos del nazismo como Goebbels, tal vez el más original, Rosenberg, Darré, […]. En 1927 se organizaban las fuerzas de protección S.S. (Schtzs-taffeln) integradas por militantes fanáticos que, en 1929, reciben por jefe a Himmler y que mantienen sangrientos combates callejeros con los obreros huelguistas, Iqs socialistas y los comunistas; en 1927 el partido cuenta con 72.000 miembros y el III Congreso de Nuremberg ve desfilar a 30.000 S.S. {Sturmabteilungen) de camisas pardas; en 1928 los adheridos son 109.000 y el número de simpatizantes aumenta sin cesar.

Fuente: Maurice Crouzet. La época contemporánea.

Ver: Biografía de Goethe Wolfgang

El Nazismo Hitler y los NAZIS Causas del Nazismo Características

El Nazismo: Hitler y los NAZIS
Características y Sintesís de su Ideología

El Nacional Socialismo se desarrolló en Alemania como una consecuencia de la derrota en la Gran Guerra (1914-1918), las duras condiciones que le fueron impuestas en el Tratado de Versalles (1919), la crisis de hiperinflación de 1923 y la crisis de Wall Street (1929),.

Tras superar un período de estancamiento, a raíz de la mejora provisoria en lasituación económica de Alemania, en las elecciones de! año pasado el nazismo obtuvo el 37 por ciento de los votos, resultado que le permitió consagrarasu líder, Adolf Hitler, como canciller en enero de este año. Como la alianza que lo respaldaba sólo sumó 247 escaños en el parlamento sobre 608, Hitler consiguió que el presidente Hindeburg lo disolviera, convocando a nuevas elecciones parlamentarias para el 5 de marzo último.

Pocos días antes, el 27 defebrero,elincendio del Reichstag -cuya responsabilidad fue adjudicada por la oposición al propio Hitler -tuvo como consecuencia la sanción inmediata del estado de emergencia y la firma de un decreto presidencial que recortó iamayoría de los derechos y garantías constitucionales sancionadasen 1919. Celebradas en esas condiciones, las elecciones le dieron a Hitler el 44 por cientodelossufragios. Inmediatamente, obtuvo lasanción de la Ley Habilitante, que otorga facultades legislativas al canciller.

El 23 de marzo, un parlamento disminuido, sin la presencia de los comunistas (arrestados por el estado de excepción), intentó evitar una mayor concentración de poder en manos de Hitler, a lo que éste respondió: «Ustedes ya no son necesarios. La estrella de Alemania se alzará y la de ustedesse hundirá. La hora de su muerte ha sonado». Poco después, los partidos fueron prohibidos o se disolvieron, y el Parlamento comenzó a funcionar con la exclusiva participación del partido nazi. (Fuente: Periódico EL BICENTENARIO Período 1930-1949 N°7 Nota de Alberto Littieri)

hitlerEl Nazismo:
El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales. (Ver Protocolos de Sion)

Entre los teóricos y planificadores del nacionalsocialismo se encontraba el general Karl Ernst Haushofer, que ejerció una gran influencia en la política exterior de Alemania. Alfred Rosenberg, editor y líder del partido nazi, formuló las teorías raciales basándose en la obra del escritor angloalemán Houston Stewart Chamberlain. El financiero Hjalmar Schacht se encargó de elaborar y poner en práctica gran parte de la política económica y bancaria, y Albert Speer, arquitecto y uno de los principales dirigentes del partido, desempeñó una labor fundamental supervisando la situación económica en el periodo inmediatamente anterior a la II Guerra Mundial.

Las repercusiones de la I Guerra Mundial

el nazismo

El origen inmediato del nacionalsocialismo debe buscarse en las consecuencias de la derrota alemana en la I Guerra Mundial (1914-1918). De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles (foto arriba) del año 1919, Alemania era la única responsable del conflicto, por lo que fue despojada de su imperio colonial y de importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena, y obligada a pagar onerosas reparaciones de guerra.

La vida política y económica alemana se vio gravemente afectada a causa de las condiciones de este acuerdo. La elevada inflación, que alcanzó un punto crítico en 1923, casi terminó con la clase media alemana, y muchos de sus miembros, empobrecidos y sin esperanzas, se comenzaron a sentir atraídos por los grupos políticos radicales que surgieron en la posguerra.

Pocos años después de que se hubiera alcanzado un cierto grado de progreso y estabilidad económica, la crisis económica mundial que comenzó en 1929 sumió a Alemania en una depresión que parecía irremediable. La República de Weimar, régimen instaurado en Alemania tras la disolución del II Reich (II Imperio Alemán) al finalizar la guerra, se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de la izquierda durante estos años y no fue capaz de solucionar eficazmente la desesperada situación del país. Hacia 1933, la mayoría de los votantes alemanes apoyaron a alguno de los dos principales partidos totalitarios, el Partido Comunista Alemán (KPD) y el NSDAP.

El Partido Nacionalsocialista

el nazismo

El NSDAP tuvo su origen en el Partido Obrero Alemán, fundado en Munich en 1919. Cuando Adolf Hitler se unió a él en ese mismo año, la agrupación contaba con unos 25 militantes, de los cuales sólo seis participaban en debates y conferencias.

Hitler se convirtió en el líder de la formación poco después de afiliarse a ella.

Durante el primer mitin del Partido Obrero Alemán, celebrado en Munich el 24 de febrero de 1920, Hitler leyó el programa del partido, elaborado en parte por él; constaba de 25 puntos en los que se combinaban desmesuradas demandas nacionalistas y doctrinas racistas y antisemitas; en el punto vigésimo quinto se establecía lo siguiente como condición indispensable para el cumplimiento de los objetivos previstos: “Frente a la sociedad moderna, un coloso con pies de barro, estableceremos un sistema centralizado sin precedentes, en el que todos los poderes quedarán en manos del Estado.

Redactaremos una constitución jerárquica, que regirá de forma mecánica todos los movimientos de los individuos”.

Hitler, el líder supremo

Poco después del mitin de febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán pasó a denominarse Partido Nacionalsocialista Alemán del Trabajo. Esta nueva organización se fue desarrollando poco a poco, especialmente en Baviera. Sus miembros estaban convencidos del valor de la violencia como medio para alcanzar sus fines, por lo que no tardaron en crear las Sturm Abteilung (‘sección de asalto’) o SA, una fuerza que se encargó de proteger las reuniones del partido, provocar disturbios en los mítines de los demócratas liberales, socialistas, comunistas y sindicalistas, y perseguir a los judíos, sobre todo a los comerciantes. Estas actividades fueron realizadas con la colaboración de algunos de los oficiales del Ejército, particularmente Ernst Röhm.

Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados del partido en 1921. Ese mismo año, el movimiento adoptó como emblema una bandera con fondo rojo en cuyo centro había un círculo blanco con una cruz esvástica negra. En diciembre de 1920, Hitler había fundado el periódico Völkischer Beobachter, que pasó a ser el diario oficial de la organización. A medida que fue aumentando la influencia del KPD, fundado en 1919, el objetivo principal de la propaganda nacionalsocialista fue la denuncia del bolchevismo, al que consideraban una conspiración internacional de financieros judíos. Asimismo, proclamaron su desprecio por la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial.

El putsch de Munich

el nazismo

El 8 de noviembre de 1923, Hitler, con 600 soldados de asalto, se dirigió a una cervecería de Munich en la que Gustav von Kahr, gobernador de Baviera que en octubre se había proclamado comisario general con poderes dictatoriales, estaba pronunciando un discurso. Apresó a Von Kahr y sus colaboradores y, alentado por el general Erich Ludendorff, declaró la formación de un nuevo gobierno nacional en nombre de Von Kahr. Éste, tras simular aceptar el cargo de regente de Baviera que Hitler le otorgó, fue liberado poco después y tomó medidas contra Hitler y Ludendorff.

El líder nazi y sus compañeros consiguieron huir el 9 de noviembre después de un pequeño altercado con la policía de Munich, de manera que el llamado putsch de Munich (o de la cervecería) fracasó. Hitler y Ludendorff fueron arrestados posteriormente.

Este último fue absuelto, pero Hitler resultó condenado a cinco años de prisión y el partido fue ilegalizado. Durante su encarcelamiento, Hitler dictó Mein Kampf (Mi lucha) a Rudolf Hess. Esta obra, que más tarde desarrollaría su autor, era una declaración de la doctrina nacionalsocialista, que contenía además técnicas de propaganda y planes para la conquista de Alemania y, más tarde, de Europa. Mein Kampf se convirtió en el fundamento ideológico del nacionalsocialismo algunos años después.

Hitler fue puesto en libertad antes de un año. El partido nazi se hallabael nazismoprácticamente disuelto, debido en gran medida a que la mejora de las condiciones políticas del país había generado una atmósfera más propicia para las organizaciones políticas moderadas.

Durante los años siguientes, Hitler consiguió reorganizar el partido con la ayuda de un reducido número de colaboradores leales. Se autoproclamó Führer (‘jefe’) del partido en 1926 y organizó un cuerpo armado de unidades defensivas, las Schutz-Staffel o SS, para vigilar y controlar al partido y a su rama paramilitar, las SA. Cuando comenzó la crisis económica mundial de 1929, Alemania dejó de recibir el flujo de capital extranjero, disminuyó el volumen del comercio exterior del país, el ritmo de crecimiento de la industria alemana se ralentizó, aumentó enormemente el desempleo y bajaron los precios de los productos agrícolas.

A medida que se agravaba la depresión, la situación se mostraba cada vez más propicia para una rebelión. Fritz Thyssen, presidente de un grupo empresarial del sector del acero, y otros capitalistas entregaron grandes cantidades de dinero al NSDAP. No obstante, numerosos empresarios alemanes manifestaron su firme rechazo a este movimiento.

Algunas Características Básicas del Partido NAZI

  1. a) Racismo antisemita. Sólo podía ser considerado ciudadano alemán el que llevara sangre alemana, característica que se negaba que poseyeran los judíos.
  2. b) Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de paz, se reivindicaba la unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”, es decir. el Anschluss con Austria, además de la posibilidad de anexionar zonas de mayoría demográfica germana en otras naciones, y se afirmaba el derecho a poseer suelo suficiente para un gran pueblo.
  3. c) Control de la prensa y de la creación literaria y artística, con el argumento de que se “lucha contra la mentira política”. Corolario de este punto fue el monopolio de la información y de la “verdad” por el Partido.
  4. d) Abolición de los beneficios de las grandes empresas. Nos encontramos aquí con el conflictivo punto 11, reivindicado por Feder y la izquierda del Partido, y olvidado cuando los magnates de la industria lo financiaron.

SINTESIS DE LA IDEOLOGÍA NAZI:

La idea de «la raza superior»: Establece que los indoeuropeos (arios) son superiores y que es en Alemania donde mejor se han preservado. Por ello, sostiene que los judíos deben ser eliminados para mantener la pureza de la raza.

La idea de «las cadenas de Versalles»: Pregona que el pueblo superior ha sido humillado por otros inferiores y hay que destruir «las cadenas opresoras». (Después de Versalles, muchos alemanes sostuvieron que habían perdido la guerra por «la puñalada por la espalda» asestada por comunistas y socialistas).

La idea del «romanticismo de la comunidad»: Proclama la defensa de la sangre y del suelo alemanes; aprovecha el impulso juvenil; glorifica la camaradería de los ex combatientes! hace especial hincapié en los valores del pueblo; exige la integración incondicional del individuo en la comunidad.

La idea del «espacio vital»: Anima a la reagiupación a todos los alemanes y defiende una política expan-sionista pata la extensión de las fronteras.

La idea de «la fe en el Führer»: Implica la confianza ciega en el caudillo carismático («Führer, manda: nosotros te obedeceremos»).

Ver Un Cuadro de Sintesis

El Partido Nacionalsocialista en el Reichstag

El NSDAP ganó apoyo rápidamente y reclutó en sus filas a miles de funcionarios públicos despedidos, comerciantes y pequeños empresarios arruinados, agricultores empobrecidos, trabajadores decepcionados con los partidos de izquierdas y a multitud de jóvenes frustrados y resentidos que habían crecido en los años de la posguerra y no tenían ninguna esperanza de llegar a alcanzar cierta estabilidad económica.

En las elecciones al Reichstag (Parlamento alemán) de 1930 los nazis obtuvieron casi 6,5 millones de votos (más del 18% de los votos totales emitidos), lo que suponía un gran ascenso en comparación con los 800.000 votos (aproximadamente un 2,5%) obtenidos en 1928. Los 107 escaños alcanzados en estas elecciones les convirtieron en el segundo partido del Reichstag, después del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ganó 143 escaños. El KPD, con 4,6 millones de votos, también logró un considerable avance con la obtención de 77 escaños.

el nazismo

El partido nazi rentabilizó al máximo el agravamiento de la depresión económica (conocida internacionalmente como la Gran Depresión) entre 1929 y 1932. Los esfuerzos desesperados del canciller Heinrich Brüning por salvar la república democrática mediante decretos de emergencia no consiguieron frenar el creciente desempleo. Por el contrario, la ineficacia de su administración socavó la escasa fe de la población alemana en la democracia parlamentaria. Así pues, Hitler obtuvo un elevado número de votos en las elecciones presidenciales de 1932, aunque la victoria final fue para Paul von Hindenburg.

En las elecciones al Reichstag celebradas en julio de 1932, el NSDAP recibió 13,7 millones de votos y consiguió 230 escaños de un total de 670. Se había convertido en el partido más fuerte, aunque no contaban aún con mayoría, y el presidente Hindenburg ofreció a los nacionalsocialistas ingresar en un gobierno de coalición. Hitler rechazó esta propuesta y reclamó gobernar en solitario. Se disolvió el Reichstag y el NSDAP obtuvo únicamente 11,7 millones de votos (196 escaños) en las elecciones que se convocaron en noviembre para elegir una nueva asamblea.

El SPD y el KPD obtuvieron en total más de 13 millones de votos, lo que les reportó 221 escaños; sin embargo, puesto que estos grupos eran rivales, los nazis, a pesar de su retroceso electoral, continuaron siendo la fuerza mayoritaria en el Reichstag. Hitler volvió a negarse a participar en un gobierno de coalición y la asamblea legislativa alemana se disolvió por segunda vez. Hindenburg finalmente nombró a Hitler canciller el 30 de enero de 1933, aconsejado por Franz von Papen. A partir de este momento se inició la creación del Estado nacionalsocialista.

A finales de febrero, cuando estaba a punto de concluir la campaña de las nuevas elecciones al Reichstag, el edificio que albergaba al parlamento fue destruido por un incendio y se sospechó que este acto había sido provocado. Los nazis culparon a los comunistas y utilizaron este incidente como un pretexto para reprimir a los miembros del KPD con una brutal violencia; la misma suerte corrió posteriormente el SPD. Ningún partido ofreció una resistencia organizada. Finalmente, todas las demás agrupaciones políticas fueron ilegalizadas, se consideró un delito la formación de nuevos partidos, y los nacionalsocialistas pasaron a ser la única organización política legal.

Por la Ley de Poderes Especiales del 23 de marzo de 1933, todas las facultades legislativas del Reichstag fueron transferidas al gabinete. Este decreto otorgó a Hitler poderes dictatoriales por un periodo de cuatro años y representó el final de la República de Weimar. El 1 diciembre de 1933 se aprobó una ley por la cual el partido nazi quedaba indisolublemente ligado al Estado.

La organización del partido a partir de 1933

Desde ese momento, el partido se convirtió en el principal instrumento del control totalitario del Estado y de la sociedad alemana. Los nazis leales no tardaron en ocupar la mayoría de los altos cargos del gobierno a escala nacional, regional y local. Los miembros del partido de sangre alemana pura, mayores de dieciocho años, juraron lealtad al Führer y, de acuerdo con la legislación del recién instituido III Reich, sólo debían responder de sus acciones ante tribunales especiales del partido.

En principio, la pertenencia a esta agrupación era voluntaria; millones de ciudadanos deseaban afiliarse, pero muchos otros fueron obligados a ingresar en ella contra su voluntad. Era preciso ser miembro del partido para ocupar un puesto en la administración pública. Se estima que el número de afiliados llegó a alcanzar los 7 millones en el momento de mayor auge.

el nazismoLa principal organización auxiliar del partido nazi eran las SA, designadas oficialmente como garantes de la revolución nacionalsocialista y vanguardia del nacionalsocialismo. Obtuvieron por la fuerza grandes cantidades de dinero de los trabajadores y campesinos alemanes a través de sus recaudaciones anuales de las contribuciones de invierno para los pobres; se encargaron de la formación de los miembros del partido menores de diecisiete años; organizaron un pogromo contra los judíos en 1938; adoctrinaron a los oficiales asignados a las fuerzas terrestres del Ejército alemán y dirigieron a las fuerzas de defensa nacional del Reich durante la II Guerra Mundial.

Otra importante formación del partido eran las SS, que organizaron divisiones especiales de combate para apoyar al Ejército regular en los momentos críticos de la contienda. Este cuerpo, junto con el Sicherheitsdienst (Servicio de Seguridad o SD), la oficina de espionaje del partido y del Reich, controló el partido nazi durante los últimos años de la guerra.

El SD se encargó del funcionamiento de los campos de concentración, creados para retener a las víctimas del terrorismo nazi, y desempeñó un importante papel durante la etapa del conflicto bélico al permitir a Hitler controlar a las Fuerzas Armadas desde el Estado Mayor. Otra sección importante del partido eran las Hitler Jugend (Juventudes Hitlerianas), que formaban a jóvenes entre los 14 y los 17 años de edad para convertirlos en miembros de las SA, las SS o del partido. La Auslandorganisation (Organización para Asuntos Exteriores) se ocupaba de la propaganda nazi y creó, financió y dirigió las agrupaciones nacionalsocialistas de Alemania y de la población alemana residente en el extranjero.

En las elecciones de 1933 triunfó ampliamente el nacional-socialismo. Adolfo Hitler se encargó del gobierno, que quedó en sus manos exclusivamente a la muerte del mariscal Hindenburg en 1934. El führer (caudillo), abolió la constitución de Weimar, anuló el Parlamento y se erigió en dictador, apoyado por los nazis militarizados con el nombre de camisas pardas. Persiguió implacablemente a los judíos, combatió a la Iglesia Católica, suprimió los partidos; la ense-ñanza,la prensa y los medios de comunicación, las actividades de la producción y el comercio quedaron severamente reglamentados.

La reorganización de la sociedad alemana

Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.

La Gestapo

La Geheime Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida comoel nazismo Gestapo, fue fundada en 1933 para reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al aparato del Estado en 1936, se la declaró exenta de someterse a las restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su jefe, Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.

Centralización y coordinación

Desde 1933 hasta 1935, la estructura democrática de Alemania fue sustituida por la de un Estado completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían disfrutado las autoridades provinciales quedó abolida; estos gobiernos regionales quedaron transformados en instrumentos de la administración central y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente formal, una vez desposeído de su carácter legislativo.

A través de un proceso de coordinación (Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales, sindicales y agrícolas, así como la educación y la cultura, quedaron supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se infiltraron incluso en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la protección de la ley.

La economía y la purga de 1934

El desempleo fue el problema más transcendente al que tuvo que hacer frente Hitler al asumir el poder. La industria alemana producía en esos momentos aproximadamente a un 58% de su capacidad. Se estima que el número de desempleados de Alemania oscilaba entre los 6 y los 7 millones. Miles de ellos eran miembros del partido que esperaban que Hitler aplicara las promesas anticapitalistas expuestas en la propaganda nazi, acabara con los monopolios y asociaciones de industriales y reactivara la industria mediante la creación de un gran número de pequeñas empresas. Los miembros del partido reclamaban una segunda revolución. Las SA, dirigidas por Ernst Röhm, asumieron el control del Reichswehr (Fuerzas Armadas alemanas) como parte del nuevo programa. Hitler tuvo que elegir entre un régimen nacionalsocialista sustentado por las masas o una alianza con los industriales del país y el Estado Mayor del Reichswehr, y eligió esta última opción.

El 30 de junio de 1934, en la posteriormente denominada Noche de los cuchillos largos, el Führer ordenó a las SS eliminar a diversos miembros de las SA, un grupo que podía instigar una rebelión en el Ejército, en opinión de Hitler. Fueron asesinados varios líderes de las SA y del partido, entre ellos Röhm y más de 500 de sus seguidores, muchos de los cuales no eran contrarios a la política de Hitler. También se incluyó en la purga a otros enemigos del régimen, como el general Kurt von Schleicher, y a algunos monárquicos que defendían la restauración de la dinastía Hohenzollern.

el nazismo

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

hombres nazihombres nazi
ERICH RAEDERJULIUS STREICHER
hombres nazihombres nazi
RU0OLF HESSKONSTANTIN VON NEURATH

Ver a los Principales Jerarcas NAZIs

La concentración de poderes en manos de Hitler se completó cuando, en agosto de 1934, después de la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y de presidente y se proclamó Führer y canciller del Reich. En pocos meses los nazis iniciaron su revolución «nacionalsocialista», que transformó Alemania en una dieta-rara. En primer lugar, se decretó la disolución de todos los partidos y sindicatos, y se suprimieron las libertades y las garantías individuales, una ley declaró que el Partido Nacionalsocialista era el único autorizado y todos los trabajadores fueron invitados a afiliarse en el Frente del Trabajo Nacionalsocialista, también único sindicato legalizado.

Memorias de una afiliada a las Juventudes Hitlerianas
Mi madre me explicaba que Alemania había perdido la guerra aunque sus soldados habían sido los más valientes, y que una paz infame había provocado el desastre del país. La economía nacional se había hundido a causa de las indemnizaciones de guerra, el pago de las cuales nuestros enemigos no paraban de reclamar […]. Se veía cómo los adultos se indignaban ante los enfrentamientos que tenían lugar en el Parlamento y no se comprendía que este desorden lo provocaran los partidos que dividían a los alemanes […]. Algunas damas de antiguas costumbres decían: «En tiempos del Imperio los alemanes no se enfrentaban los unos a los otros. Se podía estar orgulloso de ser alemán». Además, en medio de estas miserias de las cuales se lamentaban los adultos, había paro […].
Los promotores del nacionalsocialismo prometieron suprimir el paro y la miseria de seis millones de habitantes y yo los creí. Creí que llevarían a cabo la unión política del pueblo alemán y que superarían las dificultades resultantes del Tratado de Versalles
.

El nuevo orden

La supresión de los partidos de la oposición y las cruentas depuraciones de los contrarios al nuevo régimen no consiguieron resolver el problema del desempleo. Para ello era necesario que Hitler reactivara la economía alemana. Su solución fue crear un nuevo orden, cuyas premisas principales eran las siguientes: el aprovechamiento pleno y rentable de la industria alemana sólo podría alcanzarse restableciendo la posición preeminente del país en la economía, industria y finanzas mundiales; era preciso recuperar el acceso a las materias primas de las que Alemania había sido privada tras la I Guerra Mundial y controlar otros recursos necesarios; debía construirse una flota mercante adecuada y modernos sistemas de transporte ferroviario, aéreo y motorizado; así mismo había que reestructurar el sector industrial para obtener la mayor productividad y rentabilidad posible.

Todo ello requería la supresión de las restricciones económicas y políticas impuestas por el Tratado de Versalles, lo que provocaría una guerra. Por tanto, era preciso reorganizar la economía a partir del modelo de una economía de guerra. Alemania debía alcanzar una completa autosuficiencia en lo referente a las materias primas estratégicas, creando sustitutos sintéticos de aquellos materiales de los que carecía y que no podrían adquirirse en el extranjero. El suministro de alimentos quedaba asegurado a través del desarrollo controlado de la agricultura. En segundo lugar, había que eliminar los obstáculos que impidieran la ejecución de este plan, esto es, imposibilitar la lucha de los trabajadores para mejorar sus condiciones anulando la acción de los sindicatos y sus organizaciones filiales.

Los sindicatos

El nuevo orden supuso la ilegalización de los sindicatos y las cooperativas y la confiscación de sus posesiones y recursos financieros, la supresión de las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios, la prohibición de las huelgas y los cierres patronales, y la exigencia a los trabajadores alemanes de pertenecer de forma obligatoria al Deutsche Arbeitsfront (Frente Alemán del Trabajo o DAF), una organización sindical nacionalsocialista controlada por el Estado. Los salarios fueron fijados por el Ministerio de Economía Nacional.

Los funcionarios del gobierno, denominados síndicos laborales, designados por el Ministerio de Economía Nacional, se encargaron de todos los asuntos relativos a los salarios, la jornada y las condiciones laborales.

Las asociaciones comerciales de empresarios e industriales de la República de Weimar fueron transformadas en organismos controlados por el Estado, a los que los patrones debían estar afiliados obligatoriamente. La supervisión de estos organismos quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Economía Nacional, al que se le habían conferido poderes para reconocer a las organizaciones comerciales como las únicas representantes de los respectivos sectores de la industria, crear nuevas asociaciones, disolver o fusionar las existentes y designar y convocar a los líderes de estas entidades.

El Ministerio de Economía Nacional favoreció la expansión de las asociaciones de fabricantes e integró en cárteles a industrias enteras gracias a sus nuevas atribuciones y al margen de acción que permitía la legislación. Asimismo, se coordinó la actividad de los bancos, se respetó el derecho a la propiedad privada y se reprivatizaron empresas que habían sido nacionalizadas anteriormente. El régimen de Hitler consiguió eliminar la competencia por medio de estas medidas.

Por último, el nuevo orden implantó el dominio económico de cuatro bancos y un número relativamente reducido de grandes grupos de empresas, entre los que se encontraba el gran imperio de fábricas de armamento y de acero de la familia Krupp y la I. G. Farben, que producía colorantes, caucho sintético y petróleo, y controlaba a casi 400 empresas. Algunas de estas fábricas empleaban como mano de obra forzosa a miles de prisioneros de guerra y a ciudadanos de los países que iban siendo conquistados. Los cárteles también suministraron materiales para el exterminio sistemático y científico realizado por el régimen nacionalsocialista de millones de judíos, polacos, rusos y otros pueblos o grupos. Véase Genocidio; Holocausto.

Las trágicas repercusiones del nazismo

el nazismoLa creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra.

A medida que se erigía el nuevo orden en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma-Berlín (1936), la intervención en la Guerra Civil española (1936-1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (‘unión’) de Austria (1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto Germano-soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra Mundial.

Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos.

Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.

LISTA DE OBRAS Y MEDIDAS POLITICAS DURANTE EL GOBIERNO DE HITLER:

  • Llegó al gobieno con una Alemania destruída, y convirtió en una potencia mundial en solo 6 años. Creó 6.000.000 de puestos de trabajo derrotando la desocupación de 1933.
  • Construyó una red de autopistas nacionales de 12.000 kilómetros que aun hoy en día se utiliza.Los trabajadores que construyeron las autopistas tenían a su disposición bibliotecas, teatros ambulantes y exhibiciones cinematográficas
  • Otorgó préstamos a bajo y hasta a 0% de interés para viviendas, inclusive redujo impuestos a familias numerosas
  • Construyó miles de viviendas económicas, en lotes grandes para que la familia disfrute de amplios jardines.
  • Reguló el trabajo infantil y las cantidad de horas trabajadas por los jóvenes.
  • Respecto a obras civiles, en 5 años construyó 700.000 edificios y reguló el precio de los alquiles, para que no se superara el 20% del ingreso familiar.
  • La mujer fue protegida en el horario laboral, y atendidas por médicos en caso de problemas de salud. También junto a los varones recibían cursos educativos para mejorar su formación. Muchas fábricas tenían un area para el ocio, como piscinas y campos de deportes.
  • Reforzó la Seguridad Social y dio unos derechos a los trabajadores que fueron copiados posteriormente por la mayoría de países occidentales. Organizaban viajes en grupos familiares en trenes y barcos que llegaban a varios países de la zona, como Noruega, Italia y Madeira.
  • Promocionaba colectas populares para auxiliar a los mas desamparados en las frías noches de Invierno.
  • También las mujeres alemenas podía realizar especies de cursos prematernal para formarse como amas de casa, tenían cursos de cocina, costura, repostería, cuidado de bebés, decoración interior, higiene.
  • Creó el «coche de pueblo» para el transporte del obrero, que lo pagaba en pequeñas cuotas mensuales. Era un coche económico, robusto y básico, que se llamó: Volksvagen.
  • Estableció ejercicios deportivos para los trabajadores más jóvenes antes del comienzo de su jornada laboral, como parte del fomento de la cultura física de la juventud obrera.
  • Creó la primera ley en contra del consumo de tabaco.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidente Tomo B de Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo de Margarita García y Cristina Gatell – Vicens Vives
El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria M. Delgado El Siglo XX

El Fuego Griego Historia de las Armas

 El Fuego Griego Historia de las Armas

Los árabes emergieron de su península en 632 y empezaron una sorprendente serie de conquistas que, en el lapso de cincuenta años, parecieron infundir nueva vida al viejo Imperio persa, con la adición de Arabia y el norte de África.

Todo parecía indicar la próxima caída de la ciudad de Constantinopla, a la que seguirían los antiguos dominios europeos del extinto Imperio romano. En 673, al ejército árabe no le separaba de Constantinopla más que el Helesponto, y su flota se concentraba frente a la costa. Parecía que nada iba a poder salvar la ciudad.

El Fuego Griego Historia de las Armas

Pero en la capital vivía un alquimista llamado Calínico (siglo VII), nacido en Egipto o Siria, que había llegado a Constantinopla como refugiado.

Inventó una mezcla que contenía nafta, nitrato potásico y óxido de calcio, que tal vez (pues no se conoce la fórmula exacta) no sólo ardía, sino que continuaba ardiendo en el agua incluso con mayor fuerza. Este fuego griego era expelido mediante tubos contra los barcos de madera de los árabes.  El temor a ser víctimas del fuego y la visión horrible del agua ardiendo forzó a la flota árabe a retirarse, y Constantinopla se salvó.

Fuente Consultada: Lo Se Todo Tomo III

Uso del Napalm en la Guerra de Vietnam Gases Defoliantes Guerra Quimica

Uso del Napalm en la Guerra de Vietnam: Gases Defoliantes – Guerra Química

Gas: primera generación: Hasta 1964, los tres gases utilizados en Vietnam del Sur eran el CN, el CS y el DM. Los manuales de campo del ejército norteamericano definen la acción de estos agentes como productores de efectos fisiológicos irritantes o invalidantes temporariamente cuando entran en contacto con los ojos o cuando se inhalaba. Estos gases para control de turbas, usados en concentraciones adecuadas, no lesionan en forma permanente”.

Estos gases tienen una historia antigua: el CN y el DM fueron inventados en los últimos años de la Primera Guerra Mundial, y el OS fue inventado en Inglaterra en la década del 50 y adaptado por los norteamericanos.

uso napalm en vietnam

El nombre químico del CN es cloro 3 rotenona. Es un gas lacrimógeno de acción rápida y un irritante de las vías respiratorias superiores. Según un texto militar, el TM3-215, en concentraciones altas es un irritante de la piel, que causa sanciones de quemadura y escozor en las partes húmedas del tegumento; concentraciones aún mayores producen ampollas, y en general la sintomatología es la de quemaduras actínicas”.

El OS es el –clorobenzalmalononitrío, y el TM3-215 comenta sus efectos fisiológicos: “el OS produce efectos inmediatos aún en concentraciones bajas. El comienzo de la incapacitación es a los 20 ó 30 segundos después de la exposición y la duración de sus efectos se prolonga hasta 10 minutos después que el individuo se encuentra respirando aire fresco.

Bajo efectos de la droga, el individuo está incapacitado para efectuar ninguna acción coordinada. Tos, abundantes lágrimas, sensación de quemazón en los ojos, dificultad creciente para respirar, dolor torácico, cierre involuntario de los ojos, mareos y pérdida del sentido.

Concentraciones mayores producen náuseas y vómitos”. Hasta la fecha el ejército norteamericano arrojó en Vietnam más de 7.000 toneladas de OS, DM, o adamsita, es el más tóxico de estos agentes. Fue inicialmente desarrollado por los ‘alemanes durante la primera guerra mundial, y es un compuesto arsenicado: difenilaminocloro arsina.

Todo el mundo acepta que si bien se llora bajo los efectos del DM, la acción principal de este tóxico es la de irritar marcadamente las vías respiratorias: según Prentiss, un brigadier británico que dirigió el “Chemical Warfare Service”, una exposición de diez minutos con 3 miligramos de tóxico por litro de aire es letal. En Vietnam, los norteamericanos utilizan granadas de DM y CN mezclados, con el objeto de reunir un agente de acción rápida —el CN— con otro de acción prolongada y de efectos fisiológicos más incapacitantes.

De los túneles a los 8-52: Hasta 1965, los norteamericanos y sus mercenarios survietnamitas utilizaban los gases para controlar manifestaciones callejeras, revueltas urbanas y para despejar túneles. En febrero de 1966, la administración Johnson cambió cualitativa y cuantitativamente el uso de gases lacrimógenos.

El 21 de ese mes, un pequeño sector de jungla a 265 millas de Saigón fue simplemente sumergido en gas mediante granadas lanzadas desde. helicópteros. Pocos minutos después, un escuadrón de gigantescos 8-52 saturó el 85 por ciento del área con bombas. La evaluación militar del ataque fue tan optimista que esta técnica se extendió rápidamente a todos los frentes de lucha.

El “New York Times’, citando fuentes de Washington, explicó al día siguiente que la nueva táctica de lanzamiento de granadas de gas mediante helicópteros para obligar a los guerrilleros a salir de sus túneles para saturar luego la zona con bombardeos aéreos masivos contribuía a restituir la eficacia de las misiones de los B-52, que habían perdido todo valor. Es decir, del uso de gas con fines “humanitarios” se pasaba al uso de gas para facilitar un presunto exterminio masivo mediante ataques aéreos posteriores.

Sin embargo, esto no fue todo. Se implementaron dos tácticas nuevas: la saturación desde el aire con gas, con posterior descenso en helicóptero, de tropas de infantería aerotransportada usando máscaras de gas; y saturación gaseosa, de sectores enemigos seguidos por ataques de infantería con máscara de gas.

Este ultimo método fue utilizado el 8 de mayo, en la frontera con Camboya, y según los despachos de las agencias noticiosas norteamericanas, se había utilizado DM en concentraciones lo suficientemente altas como para causar vómitos. El reportaje de la “United Press International” calificó este ataque como aquel en que “más gas y en mayor concentración se había usado hasta entonces en la guerra.

Lo notable de estas tácticas combinadas es su falta de efectividad militar, como se puede juzgar por los resultados. En enero de 1967, el corresponsal de la “Associated Press” en Saigón informaba que desde 1964 se habían experimentado .. numerosos gases y numerosas técnicas para su utilización, pero que los resultados eran desastrosos: el Vietcong no salía de los túneles y el número de prisioneros no había aumentado significativamente.

Los viejos, los niños, los enfermos: ¿Qué significa “gas no-letal”? Dos médicos. de la Universidad de Harvard, en un artículo publicado en el New England Journal of Medicine” —una de las tres publicaciones más prestigiosas de medicina de los Estados Unidos— atribuyen a los tres gases utilizados en Vietnam del Sur las siguientes potencialidades: “ son invalidantes, pero generalmente no letales, aunque pueden matar en ciertas condiciones: concentraciones muy altas del tóxico, susceptibilidad especial del gaseado, como en el caso de ancianos, enfermos o niños”.

Teniendo en cuenta el ya mencionado informe de la Organización Mundial de la Salud del 23 de junio de 1968, la población civil de Vietnam del Sur, en su estado de malnutrición crónica agravado por avitaminosis específicas, anemias y enfermedades infecciosas graves siempre en aumento, parecería ser muy fácilmente susceptible a sufrir los peores efectos del gas.

El doctor E. W. Pfeiffer, profesor de Zoología de la Universidad de Montana, dio a conocer una carta de un médico canadiense, A. Vennema, que integraba el equipo profesional del Hospital Provincial de Quang Nai, fechada el 23 de noviembre de 1967. En una parte, el doctor Vennema dice:

“Durante los últimos tres años, examiné y traté numerosos pacientes gaseados; hombres, mujeres y niños expuestos a gases militares cuyos nombres desconozco. El tipo de gas usado es tal que uno se enferma con sólo tocar la piel del paciente o inhalar el aire de sus pulmones. Después de estas con ellos durante tres minutos, uno tiene que dejar el consultorio para no descomponerse. La historia clínica de los pacientes es el haber estado en una cueva o refugio en el cual estalla una granada de gas, arrojada para obligarlos a salir.

En los pacientes que irte tocó atender, me llamó poderosamente la atención la similitud de sus síntomas y signos con la de los veteranos gaseados de la Primera Guerra Mundial que tratábamos en el Queen Mary Veterans Hospital de Montreal. La única diferencia residía en que los pacientes vietnamitas estaban más agudamente enfermos.

Los pacientes están febriles, semicomatosos, severamente disnéicos (marcada dificultad para respirar), con vómitos, inquietos e irritables. La tasa de mortalidad de adultos es de un 10 por ciento, y en niños de 90 por ciento.”

Pero quizás resulte más claro aún recordar un despacho de la agencia “Reuter” publicado en el “New York Times” del 13 de enero de 1966, que confirmaba la muerte de un soldado australiano de 24 años y el estado grave de otros seis luego de un ataque con gases a un sistema de túneles del noroeste de Saigón. El cable señala que tanto el australiano, que murió asfixiado, como sus compañeros, estaban utilizando máscaras antigás.

Gases:segunda generación: Nadie cree, en Estados Unidos, las cifras de muertos enemigos que se atribuyen los norteamericanos en Vietnam del Sur. El optimismo de los voceros militares del Departamento de Defensa y del Pentágono no tiene una contra partida «Street Journal” del 5 de enero de 1966, en la presidencia, que saben del fracaso amargo de esta guerra.

Tampoco las gases clásicos hacen lo que deben: lo prueba una nota aparecida en el “Wall Street Jouranl” del 5 de enero d 1966, en la que se anuncia que estaba a consideración de los jefes de Estado mayor norteamericanos el uno de nuevos gases en Vietnam. Aparentemente, por ahora se utiliza el DM en cantidades masivas, pero Johnson no ha dado aun su consentimiento para incorporar los gases de “segunda generación” al arsenal táctico en Vietnam.

Sin embargo, Pierre Darcourt, escribiendo para “L’Express” en 1968, describió un ataque de la Primera División Aeromóvil en la que se utilizó BZ, el producto más incapacitante que poseen hasta ahora los norteamericanos en Vietnam. Poco se sabe sobre el BZ, y lo único que aparece en información no clasificada puede leerse en el manual técnico del ejército TM 3 – 215, que cita los siguientes efectos del tóxico:

Interferencia con actividad ordinaria, retardo de la actividad psíquica y física, dolor de cabeza, mareos, alucinaciones, comportamiento maníaco, fiebre y desorientación. Por último, cabe consignarse la existencia de una variedad de gases que afectan en forma muy específica el funcionamiento de las terminales nerviosas que controlan los movimientos musculares, que si bien aún no han usado en Vietnam, forman parte del arsenal permanente norteamericano, en una variedad de formas que abarcan desde bombas convencionales hasta cohetes y misiles como el “Little John, el “Honest John”, y el “Sergeant”.

Napalm: El napalm es gasolina gelatinizada. Originariamente el término napalm (derivado de las primeras sílabas de naftenato y palmitato, ácidos grasos) designaba a la droga que, al ser mezclada con gasolina, producía una gelatina incendiaria; actualmente se emplea para nombrar a esta gelatina y a sus derivadas. Existen también el super napalm enriquecido con sodio, magnesio o fósforo, capaz de producir temperaturas entre 1500’ C y 2000’ 0.

El napalm-B, una de las variedades incendiarias utilizadas en Vietnam consiste en una mezcla de un cuarto de gasolina, un cuarto de benceno y un medio de poliestireno. Las armas incendiarias tienen una muy temprana aparición en la historia de la guerra: existen referencias de usos bélicos del fuego en el tercer mileno antes de Cristo. Agentes incendiarios fueron utilizados —sin mayor efectividad— durante la Primera Guerra Mundial y este uso condujo a la prohibición de su manufactura mediante los tratados de Saint.Germain-en-laye (1919) y del Trianon (1920).

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, ante las posibilidades abiertas por los avances de la aviación, los Estados Unidos se interesaron en el desarrollo de agentes incendiarios. El Dr. Loui Fieser, eminente profesor de química orgánica de la Universidad de Harvard, inventó el napalm y lo desarrolló en colaboración con el Servicio Químico de Guerra del Ejército de los Estados Unidos (U. 5. Army Chemical Warfare Service).

Este uno de los ejemplos más perfectos de investigación aplicada con fines bélicos realizada en una universidad. El equipo responsable nunca manifestó sentir el menor remordimiento frente a los terribles usos del descubrimiento. Las víctimas del napalm sufren fundamentalmente por las quemaduras de tercer grado causadas por el calor intenso y por el envenenamiento por monóxido de carbono.

La adhesividad de la gelatina produce quemaduras extensas y profundas embebiendo los tejidos, que siguen ardiendo mucho después del trauma inicial La insuficiencia renal aguda es la más grave de las complicaciones, además de las deformidades y pérdidas de miembros.

“La imposibilidad de efectuar en las áreas de combate transfusiones sanguíneas masivas e injertos de piel agrava considerablemente los casos. Las tasas de mortalidad y morbilidad son desproporcionadamente altas en los niños. Las anemias preexistentes, presentes en forma endémica en las regiones donde la población está malnutrida e infectada de parásitos, hacen imperativa la necesidad de trasfusiones. Esta medida no suele ser aplicable en las zonas donde se rocía con napalm.«

En 1965 comenzó el uso del napalm en Vietnam. Desde entonces se multiplicaron en la prensa norteamericana las descripciones de los espantosos efectos sobre la población civil y el mundo vio con horror las primeras fotografías de niños totalmente desfigurados por las quemaduras. (Un artículo del New York Times del 6 de junio de 1965 relataba:

«Cuando los comunistas abandonaron Quang Ngal el lunes pasado, los bombarderos norteamericanos hicieron blanco sobre las colinas hacia donde se dirigían. Muchos vietnamitas —unos 500— murieron en el ataque. Se estima que se trataba de soldados Vietcong. Pero tres de cada cuatro pacientes hospitalizados por quemaduras con napalm eran mujeres campesinas.”

El napalm, en tanto que arma incendiaria, no es considerada como arma química propiamente dicha sino como arma “física” (conjuntamente con los explosivos, aunque uno y otros son, técnicamente hablando, también “químicos”). De acuerdo a este concepto, el documento más importante para el control de las armas químicas y bacteriológicas, el Protocolo de Ginebra de 1925, no lo menciona. Dado el relativo éxito obtenido por las campañas contra las armas nucleares, se considera importante luchar por separado por la abolición de las armas incendiarias, químicas y biológicas.

El napalm tiene una características muy importante en común con las armas químicas y biológicas: su bajo costo. Por otra parte es relativamente fácil de lanzar, desde aviones comunes. Por estos motivos ha sido utilizado en guerras donde no estaban involucradas directamente grandes potencias.

Las organizaciones palestinas han denunciado el uso del napalm por Israel. Aunque ha tenido poca difusión, han llegado ocasionalmente a la prensa evidencias de bombardeos con napalm contra los movimientos guerrilleros en las selvas de Guatemala, Venezuela y Colombia.

La maquinaria militar norteamericana inició la aventura sur vietnamita con el propósito de poner a prueba, refinar y estandartizar una tecnología moderna de contrainsurgencia. Se contaba con la economía más fuerte del mundo, con la tecnología más avanzada y con un ejército listo para acomodarse a las peculiares exigencias de un rol policial. El número de hombres empleado comenzó siendo muy bajo, la cantidad de dólares invertidos también, y proporcional mente, las bajas militares.

Es decir, Vietnam comenzó como un banco de ensayo y con el definido objetivo político de ser el gran escarmiento. Ahora sigue siendo el banco de ensayo y su objetivo político, para los norteamericanos, está perdido: ya no pretenden escarmentar más a nadie, sino terminar de una vez por todas con el problema y salva algo de cara.

Para los países subdesarrollados que deberán pasar inexorablemente por la experiencia de la guerra de liberación nacional, Vietnam es una lección de recursos y un acabado muestrario del tipo de dificultades y problemas creados por un enemigo altamente singular. Los bombarderos de 8 motores a reacción, los 8.52, con su enorme precisión de ataque y su tremenda carga destructiva, no pueden impedir el accionar del Frente de Liberación Nacional. Combina r su poder de fuego con el gaseo indiscriminado tampoco prueba ser efectivo.

Los helicópteros no pueden suplir la movilidad del guerrillero; nueve años de escalada defoliante no han destruido los pastizales por donde se desliza el ejército popular de liberación. La respuesta norteamericana a la impotencia militar no encuentra otro camino que la intensificación ciega e inútil dentro de sus patrones clásicos: aumentar más el poder de fuego de sus aviones, tanques y cañones, aumentar el número y el poder de sus agentes herbicidas y fitotóxicos, pasar de los gases lacrimógenos convencionales a gases nauseantes y de ahí a eventuales gases psicotrópicos.

La guerra química y biológica es una realidad. No sólo perdió su carácter “disuasivo” sino que se convirtió en arma ofensiva. Por otra parte, nada hace suponer que el resto del arsenal biológico y químico permanecerá realmente en la reserva. Es muy probable que se comience a probar tóxicos y agentes biológicos específicos, entre los cuales el hongo contra el arroz de Fort Detrick es un prototipo.

Cada región del mundo subdesarrollado tiene un recurso agrícola básico de sustentación; muchos laboratorios probablemente compiten por la obtención de Tampoco tiene que ser obvia como hasta ahora la guerra biológica. Hay enfermedades que son venenos específicos para cada uno de ellos endémicas en vastas zonas del mundo subdesarrollado, y la aparición de organismos más virulentos o de características nuevas puede pasar por natural y espontánea.

La hábil preparación psicológica de la población civil norteamericana para que aceptara el uso de gases tóxicos en Vietnam, invocando razones “humanitarias” consiguió algo mucho más importante: el acostumbramiento a su existencia. Los herbicidas, los gases tóxicos dejaron de ser noticia, como las incursiones de los B-52 o los ataques con napalm.

Los norteamericanos no han utilizado aun en Vietnam del Sur su arsenal de enfermedades contagiosas: quizás no han recurrido a las epidemias porque los cambios ecológicos producidos por sus campañas defoliantes y herbicidas son tan abrumadores que las epidemias se instalan solas, en una población de mal nutridos crónicos donde el hambre y la deficiencia alimentaria se exacerban día tras día por una verdadera ‘Alianza para el deceso”. A fines de 1970 el presidente Nixon anunció que los Estados Unidos destruirían sus arsenales de gases tóxicos y de armas biológicas.

Este anuncio, muy publicitado, fue acompañado por la destrucción de gases neurotóxicos (muchas toneladas fueron arrojadas al mar) y varios centros de investigación sobre armas biológicas, entre los cuales se contaba Fort Detrick, fueron desmantelados.

La defoliación en Vietnam siguió, y se extendió a Laos y Camboya. Sin embargo, el mero hecho de liquidar existencias de gases (con el riesgo ulterior de contaminación del mar) y desmantelar centros como Fort Detrick no varía fundamentalmente la situación: por una parte, la producción de esos gases nunca estuvo a cargo de los laboratorios militares que los estudiaban, sino en manos de la industria privada, que obviamente no fue desmantelada. Las recetas para su confección, los dispositivos para su diseminación y las tácticas militares para su empleo ya están reguladas.

El conocimiento requerido para fabricar y utilizar gases tóxicos no fue destruido: Otro tanto sucede con la guerra biológica. La obtención de mutantes patógenos y su estudio desde mediados de la década del 1950 no estaban radicados únicamente en Fort Detrick ni en ningún otro centro militar. Cualquier laboratorio de microbiología y biología molecular del mundo selecciona cotidianamente bacterias, hongos y otros microbios resistentes a antibióticos y con otras propiedades que los hacen aptos para el uso militar.

La literatura sobre el tema no es secreta: casi todo se publica. Las facilidades para cultivar gérmenes en grandes cantidades ya no es privativa de Fort Detrick; nuevas empresas de ingeniería biológica se especializan en los países desarrollados en producir microorganismos en grandes cantidades para los laboratorios de investigaciones bioquímicas.

Esos centros de cultivo en escala pueden producir cualquier microorganismo en cualquier momento.

Por otra parte, no todas las universidades han rechazado los subsidios militares. Mientras las grandes instituciones como el Massachusetts lnstitute of Technology, Berkeley, Yale, Harvard y Princeton han tenido que cortar casi todas sus relaciones con el aparato militar debido a la protesta activa y militante de sus estudiantes y profesores, las universidades estadounidenses de segunda y tercera categorías, fundamentalmente sureñas, se están expandiendo en la actualidad para desarrollar todos los temas de investigación básica y aplicada que le interesan al Pentágono. Forma parte de este plan el Proyecto Themis, de la Fuerza Aérea, que sé lanzó durante la presidencia de Lyndon B. Johnson, para desarrollar a las universidades del Sur y del Medio Oeste.

La guerra química y biológica, pues, está en práctica. Activamente, como en Vietnam y en las ciudades ocupadas por fuerzas de represión, donde las protestas civiles se sofocan con gases, y en forma potencial, dado que los científicos y técnicos expanden sin cesar las fronteras de la química biológica, de la fisiología y de la microbiología, pero no tienen ningún tipo de control sobre los conocimientos que acumulan.

El poder político es el que controla el uso de la ciencia, y mientras el poder político no esté en manos del pueblo sino de los representantes de los grandes consorcios capitalistas, la violencia contra el ser humano podrá alcanzar cualquier grado de brutalidad imaginable. Los campos de concentración y las cámaras de gases de la Alemania nazi, Hiroshima y Nagasaki y ahora Vietnam así lo atestiguan.

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 3 (Publicado en 1975)

Opinión Publica Por Gases Lacrimogenos Guerra de Vietnam Caso Utter

Opinión Pública Por Gases Lacrimógenos: Guerra de Vietnam – Caso Utter

Pentágono II: «los Estados Unidos no son parte de ningún tratado actualmente en vigencia que prohíba o restrinja el uso de gases tóxicos o no en guerra. o humo o materiales incendiarios, o de guerra bacteriológica”. Así dice el Army Field Manual 27-10, del ejército norteamericano.

El Departamento de Estado nunca fue partidario demasiado entusiasta de los agentes de guerra biológica y química, pero cuando en los primeros meses de 1964 el Pentágono le solicitó en forma oficial que evaluara jurídicamente el uso de gases no letales en Vietnam presentó un informe ecléctico —dando el visto bueno—, pero con “limitaciones”.

uso de defoliantesDe todos modos, el pedido del Pentágono había sido pura formalidad, porque desde 1962 estaba equipando a los soldados sur vietnamitas con una variedad de gases lacrimógenos perfeccionados, como simple preámbulo a su uso en el campo de batalla en 1964.

En rigor, los Estados Unidos fueron parte y firmaron el acuerdo de la Conferencia de Ginebra de 1925 que declaró ilegal el uso en guerra de gases asfixiantes, venenosos y de todo tipo.

Lo ambiguo de la situación proviene del hecho que el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, en una sesión a puertas cerradas, se negó en 1926 a ratificar la firma del acuerdo.

Era un peculiar momento en la vida política norteamericana, donde una nueva ola de “aislacionismo” se hacía sentir en todo momento y cuando la “Legión Americana”, con el apoyo de la “American Chemical Society”, tenía opiniones muy definidas a favor de los arsenales químicos.

En 1943, F. D. Roosevelt definió la política norteamericana referente al uso de gases en la Segunda Guerra Mundial: no iban a emplearse a menos que las potencias del Eje lo hicieran primero.

El mismo Eisenhower se negó a usarlos en Corea en forma ofensiva. Pero en 1960 tanto el Departamento de Estado como el Pentágono, en forma oficial, ratificaron que el objetivo del desarrollo de arsenales biológicos y químicos era el tener un espectro de armamentos adecuado para “responder’ a una acción hostil de todo tipo.

En 1965, ocurrió un cambio radical en el contenido de las declaraciones oficiales del Departamento de Estado: Dean Rusk y Cyrus Vance comenzaron a asegurar, reiteradamente, que los Estados Unidos “no utilizaban gases letales en Vietnam del Sur”. De los otros, sí.

El caso Utter : Los técnicos de psicología social del Pentágono efectuaron uno de los mejores trucos publicitarios que registra la historia política norteamericana, para venderle a la población el uso de gases en Vietnam sin que protestara por el mal olor.

Fabricaron el caso Utter, que efectivamente paralizó todo tipo de protesta organizada de la opinión pública, mientras el uso de gases se generalizaba hasta convertirse en otro recurso habitual de la guerra. L. N. Utter era un teniente coronel de los Marines, que comandaba un batallón.

El 7 de setiembre de 1965, el comando norteamericano en Saigón dio a conocer un comunicado de prensa anunciando que el teniente coronel Utter estaba detenido y se le había instituido un sumario por haber autorizado el uso de 18 granadas de lacrimógeno en el transcurso de una pequeña operación de patrulla.

Según la versión de “New York Times”, el coronel Utter había desechado la idea de usar granadas de fragmentación, lanzallamas o armas automáticas para desalojar a “sospechosos” de sus reductos, porque éstos se escudaban con mujeres y niños. El uso de gas lacrimógeno, pues, le había parecido “lo más humanitario”.

La promesa de una investigación y de ser necesario, un juicio, y la abundante propaganda sobre los “motivos humanitarios” de la acción del teniente coronel Utter controlaron inmediatamente la prensa norteamericana.

Se acusaba a Utter por no haber pedido autorización a Westmoreland antes de ordenar el uso de gases. Dos semanas más tarde, el 22 de setiembre, Westmoreland solicitaba —con una gran parafernalia publicitaria— permiso para utilizar gases cuando su aplicación fuera más humanitaria que el uso de armas convencionales. El “New York Times”, al comentar el pedido, recalcaba que Westmoreland habla tenido siempre esa autorización.

El 25 de setiembre, Westmoreland anunció que no se tomaría ninguna medida disciplinaria contra Utter, se negó en lo sucesivo a discutir el ceso y el sumario nunca fue dado a conocer a aprensa.

En octubre de 1965, en el documento no clasificado que produjo una compañía de consultores del “Travellers Research Center”, de Hartford, Connecticut, por encargo del Pentágono, para analizar la política oficial de los Estados Unidos con respecto al uso de armas químicas y biológicas, se deja bien establecido que ni el Pentágono ni la comandancia norteamericana en Saigòn habían dado nunca órdenes de no usar gas, que el uso de gas de cualquier tipo lo determinaba el comandante de cada unidad en el teatro de operaciones y que el general Wallace M. Greene, comandante en jefe del Cuerpo de Marines, ‘había confirmado en una carta privada que “no había habido, ni hay ahora, ni habrá, ninguna intención de someter a Utter a una corte marcial, o aplicarle sanción disciplinaria de ningún tipo”.

Los resultados del “asunto Utter” fueron evaluados así por el semanario “Navy”, órgano oficial de la marina norteamericana, en su editorial de octubre de 1965: “La reacción de la prensa esta vez ha sido muy favorable, indicando que ahora los editores norteamericanos se dan cuenta cuanto más humanitario es el uso de gas que los mortales efectos del napalm, los lanzallamas y las armas automáticas.”

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 3

Armas Biologicas en la Guerra Uso Belico de Herbicidas en Vietnam

Armas Biológicas en la Guerra: Uso Bélico de Herbicidas en Vietnam

Los herbicidas: Los tres herbicidas básicos utilizados en Vietnam del Sur son los siguientes:

(a) agente naranja, mezcla por partes iguales de esteres n-butilos de 2,4-0 y 2,4,5-T, para defoliaciones de selva.

(b) una combinación de picloram y 2,4-0 en un solvente poco volátil, especial para control de arbustos y que requiere —en aplicaciones civiles— una técnica muy cuidadosa y precisa para evitar destrucciones masivas de vegetación.

(c) el agente azul, o ácido cacodílica, un herbicida arsenicado empleado en Vietnam del Sur para destruir arrozales y en Estados Unidos para el control del pasto.

armas biologicasEsta lista escueta, publicada por el Pentágono, resulta ampliamente superada por la que dio a conocer la “Associated Press» en marzo de 1967, que  contenía en su mayor parte productos nombrados por sus denominaciones en código.

Mientras el Pentágono insiste en que estos productos no son tóxicos para el hombre ni sus animales, la información química habitual dice lo contrario.

El ácido cacodílico, o agente az es un ácido orgánico arsenicado que tiene un 54,29 por ciento de arsénico, según el Merck Index of Chemicals and Drugs, y cuya letalidad en perros es considerable: una dosis letal media de 1.0 gramo por kilo peso.

Es precisamente por esta extrema toxicidad que, en el uso civil la aplicación de ácido cacodílico requiere la colaboración de pilotos muy experimentados, ya que se debe evitar la contaminación de frutales y otros vegetales, según lo advierte Alden Croft, profesor de la Universidad de California, en su texto “The Chemistry and Mode of Action of Herbicides”.

Los compuestos 2,4-0 y 2,4,5-1 también requieren una cuidadosa aplicación, pues se trata de fitotóxicos inespecíficos que según la dosis, destruyen una gran variedad de árboles y plantas.

Estos compuestos —ácidos diclorofenoxiacético y triclorofenoxiacético, respectivamente— en pequeña cantidad se comportan como sí fueran las hormonas normales de crecimiento de las plantas, induciendo el crecimiento de tallos, raíces, hojas, la floración, la fructificación, la maduración y la caída de los frutos y las hojas.

En cantidades mayores, estos derivados del ácido fenoxiacético son venenos potentísimos, pues provocan en las plantas una explosión de crecimiento: los tejidos vegetales crecen y se diferencian en minutos, desenfrenadamente, cumpliendo en poco más de un día su ciclo vital, para terminar marchitándose y muriéndose por el enorme gasto metabólico.

La falta de especificidad de estos compuestos y su gran potencia hace que una fumigación ineficiente determine una masiva destrucción vegetal en una vasta zona. Por otra parte, como la fumigación se efectúa a baja altura, en zonas de corrientes aéreas variables, es necesario tener un máximo de cuidado a fin de evitar la dispersión y el desplazamiento del tóxico.

Pero los detalles de las operaciones de rociamiento que ofrecen los pilotos del proyecto Ranch Hand no dejan ninguna duda sobre el particular: como deben volar tan bajo, sus aviones son sometidos a un intenso tiroteo desde tierra, que los obliga a ejecutar maniobras evasivas constantemente y en momentos de peligro mayor, deben expulsar en 30 segundos su cargamento de 1.000 galones de herbicida para retomar altura y escapar de los proyectiles de rifle y ametralladora liviana que los reciben al volar sobre los pueblos.

Es decir, que una operación de fumigación de sembradíos con herbicidas resulta una aventura peligrosa, que impide hacer las cosas con mucho cuidado y donde la requerida parsimonia del piloto se reemplaza por un sálvese quien pueda.

El resultado es una ciega diseminación de tóxicos sobre un área muy amplia y en muchos casos, como en las emergencias tan comunes, las concentraciones de compuestos químicos rociados llegan a niveles inauditos. Los mismos norteamericanos experimentaron estos azares de la fumigación cuando el rociamiento poco cuidadoso de un área militar provocó la defoliación de la totalidad de la plantación de caucho de la “Michelin”, cerca de Saigón, con un costo estimado de 87 dólares por árbol para el erario público norteamericano.

En 1961, sólo se hablaba de defoliación de selvas. Sólo en marzo de 1966 el Departamento de Estado reconoció oficialmente que 20.000 acres de cultivos habían sido deliberadamente tratados con herbicidas. Sin embargo, un despacho desde Saigón aparecido en el “New York Times”, elevaba a 130.000 acres el total de sembradíos tratados con fitotóxicos desde 1962.

En febrero de 1962 el Pentágono informó a través del Departamento de Defensa que se habían utilizado suficiente cantidad de fitotóxicos como para fumigar 965.000 acres, pero que como muchas áreas fueron repetidamente tratadas, el «área total de defoliación es significativamente menor”

Si bien este informe no especificaba la cantidad de acres defoliados y la cantidad de cultivos destruidos, el general John P. McConnell, el entonces jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, declaró en 1967, ante el Senado, que del millón de acres tratados desde 1962, 150.000 acres correspondían a sembradíos. Estas cifras contrastan con las presentadas por el profesor Yoisi Fukushima, presidente de la Sección de Agronomía del Consejo Nacional de Ciencia del Japón, que realizó en 1967 un estudio sobre la campaña defoliativa norteamericana en Vietnam del Sur.

Según Fukushima, los ataques norteamericanos con herbicidas y defoliantes habían destruido, hasta entonces, más de 3,8 millones de acres de sembradíos y tierra arable, con un saldo de 1.000 campesinos muertos y más de 13.000 cabezas de ganado envenenadas.

Una nueva generación de defoliantes está siendo ya utilizada en Vietnam.. El corresponsal del New York Times en Vietnam, Chárles Mohr, anunció el 17 de octubre de 1967 que se estaba utilizando una nueva droga defoliante en el sudeste de Laos, para contrarrestar la infiltración de guerrilleros a lo largo de la Senda de Ho Chi Minh. Este nuevo tóxico, según los informantes de Mohr, es especialmente efectivo por la rapidez de su acción y por su prolongada permanencia en el suelo después de aplicado.

Es posible —Mohr no lo identificó en su nota— que el nuevo fitotóxico aludido sea el Tordon 101, el “agente blanco” desarrollado por la benemérita Dow Chemical Co., comentado elogiosamente en el Technical Abstract Bulletin del 1 de julio de 1965. Entre los agentes biológicos más efectivos contra plantas se destacan los hongos.

La trágica Hambruna de las Papas que devastó Irlanda en 1840 fue causada por el mildiu, una enfermedad de las papas causada por el hongo Phytophtora infestans. Los esporos de los hongos son arrastrados por el viento, la lluvia, los ríos y por insectos, animales y restos de plantas; pequeñas cantidades de esporos pueden infectar áreas muy extensas. Una de las pestes más dañinas del trigo está causada por el hongo Puccinia graminis tritici; entre los proyectos conocidos del Departamento de Agricultura de la Universidad de Minnesota está la evaluación de diversas cepas de este hongo en su virulencia y aplicabilidad militar.

Otra peste muy útil es la enfermedad del arroz causada por el hongo Piricularia oryzae. En 1966 el ejército otorgó a una investigadora de Fort Detrick la Medalla del Servicio Distinguido — la condecoración más alta a que puede aspirar un civil en los Estados Unidos— por el desarrollo de cepas especialmente virulentas de hongos que atacan• el arroz en tiempos record.

Los efectos de la defoliación: La totalidad de los datos científicos existentes sobre la persistencia y metabolización de los herbicidas provenían, hasta la guerra de Vietnam, de estudios realizados en suelos norteamericanos o europeos. Mientras que en esas regiones los -microorganismos del suelo dan cuenta muy rápidamente de los herbicidas, descomponiéndolos o alterando sus moléculas hasta hacerlas inofensivas —el proceso de detoxificación— hay una creciente evidencia que en los barros anaeróbicos de los fondos de los pantanos y arrozales vietnamitas nada de esto ocurre, y que los compuestos quedan por tiempo indefinido, ejerciendo una acción tóxica.

Quien sin duda tiene datos sobre el particular es el Pentágono, que recoge información de sus campos experimentales asiáticos, pero en el informe ofrecido a la prensa en enero de este año, se hacía hincapié a que en base a la experiencia norteamericana, no se corría ningún riesgo de alterar gravemente la ecología por el uso de los herbicidas en cuestión.

Arthur W. Galston,profesor de Biología de la Universidad de Yale y actual presidente de la Sociedad Botánica de Norteamérica puntualizó así sus objeciones puramente científicas al uso militar de herbicidas en Vietnam: 

1) Algunos de los herbicidas utilizados, como el ácido cacodílico, son suficientemente tóxicos para el hombre como para prohibir su uso indiscriminado sobre áreas pobladas. Otros, como los derivados del ácido fenoxiacético, son poco tóxicos en pequeñas dosis —las utilizadas en Estados Unidos con fines civiles— pero la exposición repetida a los mismos, y en las altas concentraciones utilizadas en Vietnam, provocan en el hombre lesiones cutáneas, oculares y respiratorias cuyá evolución se desconoce.

2) Algunos de los productos químicos utilizados en Vietnam, como el picloram, tienen una vida media en el suelo que es excesivamente larga. La Dow Chemical que lo manufactura informa que sólo el 3 por ciento desaparece —en suelos norteamericanos— a los 400 días. Es decir, que la falta de detoxificacíón efectiva en el suelo vietnamita permite producir un efecto desorbitado sobre las áreas rociadas.

3) Aun si fueran totalmente inocuos y se detoxificaran rápidamente, los efectos del uso continuado y repetido de derivados del ácido fenoxiacético tendrán efectos terribles en laeconología del hábitat selvático, la  estabilidad del suelo depende de la flora microbiana, que produce sin cesar sustancias que cementan entre sí a partículas elementales de tierra, hasta formar terrones unitarios. Con las defoliaciones masivas, la fotosíntesis se interrumpe y la alimentación de los microbios, provista por sustancias nitrogenadas secretadas por las raíces, se interrumpe. En estas condiciones, el suelo pierde cohesividad, se hace inestable bajo lluvias intensas como las de Vietnam, y el resultado es la movilización de grandes capas fértiles a los ríos.

4) La defoliación de las selvas altera totalmente los ciclos vitales de insectos, roedores y mamíferos pequeños, que a su vez resulta en- la alteración total de los mecanismos naturales que hacen posible la realización exitosa de labores agropecuarias, tornando a su vez el lugar altamente vulnerable a epidemias y epizootias.

Agente Naranja en Vietnam: Entre 1962 y 1971, Estados Unidos roció unos 72 millones de litros de herbicidas sobre Vietnam, 60 por ciento de los cuales era Agente Naranja. Los desfoliadores eliminaron 50 por ciento de los manglares del país asiático y tuvieron graves efectos sobre la fauna.El Agente Naranja contiene dioxina, una de las sustancias industriales más peligrosas, y es cancerígeno. Según normas federales de Canadá, se trata de un producto «peligroso, cualquiera sea su concentración» (estudio del Grupo Hatfield).

La concentración de dioxina en el Agente Naranja utilizado en Vietnam era 1.000 millones de veces superior a la hallada en algunos desechos industriales de Canadá (estudio del Grupo Hatfield). La dioxina aplicada durante la guerra aún persiste en Vietnam y ha provocado un alto índice de deformidades humanas. «Los científicos vietnamitas creen que hasta 500.000 niños nacieron con defectos relacionados con la dioxina desde mediados de los años 60» (Peter Waldmen, «Los bebés de la aldea Cam Nghia», The Wall Street Journal, 12 de febrero de 1997).

«A diferencia de los estadounidenses, los vietnamitas ‘se cocinaron’ en Agente Naranja. Sin embargo, aunque más de 77.000 veteranos estadounidenses de Vietnam demandaron al Estado por sus discapacidades y más de 4.400 demandas fueron atendidas, ni un solo vietnamita recibió algún tipo de compensación.

Peste Bubónica, importación y exportación: en 1964, Vietnam del Sur exportaba 49 millones de toneladas de arroz; en 1968, debió comprar 800.000 toneladas al Departamento de Agricultura de los Estodos Unidos para solucionar parcialmente la escasez del grano en ciertas zonas del país.

Aviones rociando la selva vietnamita con agente naranja.

El 3 de diciembre de 1967, el New York Times dà a conocer el informe del Comando de Defoliación del III Cuerpo de ejército norteamericano —que opera en la zona norte de Vietnam del Sur— donde se asegura que 102.000 acres han quedado sin rastros de vegetación en la zona, después de campañas de rociamiente reiterado pera evitar la repoblación vegetal.

La Organización Mundial de la Salud, en su informe de enero de 1968, indica que las enfermedades por carencia vitamínica —beri beri, ceguera nocturna, anemias— son ya masivas en Vietnam del Sur. Por otra parte, denuncia la aparición de enfermedades infecciosas como la peste bubónica en tal número que se corren riesgos de epidemias masivas. La malnutrición en la población civil, concluye el informe, ha llegado a un punto nunca visto en el país con anterioridad.

¿Quiénes sufren los efectos de la defoliación? Como los norteamericanos saben por su dolorosa experiencia, no son las Fuerzas de Liberación Nacional las afectadas. Los viejos, los inválidos, los niños, los lactantes, las embarazadas y las parturientas configuran el grupo directamente afectado por la liquidación sistemática de los sembradíos.

Sin embargo, la aquí también: el único objetivo militar alcanzable por los norteamericanos es la población civil, a quien diezma y convierte simultáneamente en enemiga. El objetivo militar del Frente de Liberación es el ejército norteamericano, a quien diezma y confunde. El FLN mata enemigos, los norteamericanos fabrican Vietcongs.

Defoliación y malformaciones fetales: Mientras la defoliación continuaba en Vietnam, el Frente Nacional de Liberación y el Gobierno Provisional Revolucionario de Vietnam del Sur luego, denunciaban una y otra vez que en las áreas rociadas con 2,4,5-T la incidencia de recién nacidos con deformidades y de abortos de fetos monstruosos había subido alarmantemente.

En tanto la prensa norteamericana y europea callaba esas denuncias o las englobaba en la categoría degradante de propaganda , él “National Cancer lnstitute de los Estados Unidos había encargado en 1966 a los “Bionetics Research Laboratories”, una empresa norteamericana dedicada a efectuar investigaciones básicas y tecnológicas por cuenta de terceros, la realización de un estudio sobre el posible efecto teratogénico (productor de malformaciones fetales) de los defoliantes.

Estas Investigaciones ultrasecretas arrojaron resultados positivos: el 2,4,5-1 es altamente teratogéníco para los animales de experimentación. Pese a que en 1968 la ‘Federal Drug Administration’ y el ‘National Cancer lnstitute habían sido ya oficialmente notificados por la ‘Sionetics’ acerca de la teratogenicídad del 2,4,5-T, ese año se desfoliaron más de medio millón de hectáreas en Vietnam del Sur.

Sin embargo, una filtración informativa análoga a la que permitió el conocimiento público de los informes sobre Vietnam del Pentágono en 1971, causó una gran conmoción general en los Estados Unidos, al publicarse una comunicación secreta de los “Bionetics Research Laboratories a fines de 1969. El National Cancer Institute no tuvo más remedio que confirmar públicamente tanto el resultado de las investigaciones como el hecho de haber sido notificado casi dos años antes.

Nuevamente la opinión pública en general y los científicos en particular se enfrentaron con la realidad de la guerra colonial. La masacre de Mi Lai estaba fresca en los titulares cuando apareció el informe sobre la toxicidad de los defoliantes para el feto.

La presión política sobre el gobierno de Nixon determinó que el físico Lee EvuBridge, asesor del presidente en cuestiones científicas, prohibir en abril de 1970 el uso del 2,4,5-1 en los Estados Unidos, mientras el Pentágono anunciaba oficialmente que no había recibido ninguna orden presidencial para interrumpir los programas de defoliación -en Vietnam. Una vez más el “Establishment” norteamericano dio una prueba de racismos a escala internacional; a las bombas de Hiroshima y Nagasaki, arrojadas sobre Japón cuando la guerra estaba ya ganada, “porque los amarillos son prescindibles” se suma hora Vietnam, donde en forma indiscriminada y abrumadora sobre objetivos civiles, mientras se prohíbe su utilización en los Estados Unidos.

Esta prohibición constituye una verdadera farsa, ya que las condiciones en que se lo usa en los Estados Unidos no revisten ninguna peligrosidad, pues se lo emplea como herbicida (no como defolíante masivo) y jamás cerca de fuentes naturales de agua ni de poblaciones.

Confirmando las renuncias del Frente Nacional de Liberación y del Gobierno Provisional Revolucionario de Vietnam del Sur, el doctor Mathew Meselson, profesor de Biología Molecular de la Universidad de Harvard, miembro de a “National Academy of Sciences«, y recipendario del premio más importante de la ciencia norteamericana para la biología experimental —el ‘U. S. National Academy Prize for Molecular Siology”— visitó hospitales sudvietnamitas a principios de 1971 y comprobó personalmente que desde el comienzo de los programas de defoliación las malformaciones congénitas se acrecentaron en ese país, como puede leerse en la célebre revista científica norteamericana ‘Science” (8 de enero de 1971).

Sin embargo, la cuestión defoliantes no acabó ahí, ya que la decisión oficial sobre el uso del 2,4,5-1 fue impugnada por dos de las empresas que lo manufacturan, la Dow Chemical Company y la Hercules lncorporated. Y sucedió algo escandaloso: se decidió apelar a la Natíonal Academy of Sciences, el organismo más importante de la ciencia norteamericana y una de las corporaciones científicas de más renombre y prestigio del mundo.

La Academia aceptó el papel salomónico y comenzó por confeccionar la comisión encargada de fallar sobre el caso, pero al hacerlo olvidó —pequeño detalle— de constatar si existía o no algún conflicto de intereses entre las personas propuestas y el tema en cuestión. Sucedió que sí existía, porque entre los panelistas propuestos había un candidato de la Dow Chemical y otro de Monsanto, dos de los productores más importantes de 2,4,5-T.

Inmediatamente se planteó la incompatibilidad y si bien se excluyeron a esos nombres, la presidencia de la comisión recayó en J. G. Wilson, lo cual también suscitó una violenta reacción ya que no son secretas sus conexiones con la “Hoechst Pharmaceuticat Company» , los “Mcneil Laboratories« y Procter and Gamble’. Finalmente se formó un panel sin conexiones muy evidentes con los productores de 2,4,5-1, que falló en contra la prohibición del defoliante en base a “falta de datos”.

Esto suscitó otro escándalo en a comunidad científica  y la seriedad de la “National Academy of Sciences« por primera vez pasó a ser cuestionada por mucha gente que hasta entonces suponía que constituía el paradigma y las garantía de juicios científicos no contaminados por los intereses corporativos.

Científicos de la Universidad de Sussex, en Inglaterra, realizaron una recopilación de los ataques con agentes biológicos en contra de civiles producidos durante el período 1940-2004. Se trata de los únicos casos verificados por autoridades en la materia, ya que existen muchos otros que han resultado ser solo rumores e incluso bromas que han recibido excesiva atención mediática.

FECHALUGARDESCRIPCIÓNFUENTE
1940-1941Hagzhou, ChinaAviones militares japoneses arrojaron en varias ciudades paquetes con pulgas infectadas con la bacteria Yersinia pestis.Testimonio directo de pilotos, en la Corte.
1957-1963Selva del Mato Grosso, BrasilContagio intencional de viruela, influenza, tuberculosis y sarampión entre indígenas amazónicos a través de ropa, mantas y otros vectores con el propósito de apropiarse de sus tierras.El Reporte Figueiredo (1968) da cuenta de que el Servicio Gubernamental para la Protección de los Indígenas encubrió estas actividades. Debido a eso, 134 personas fueron arrestadas.
1981Porton Down Wiltshire, Reino UnidoComandos del grupo ecoterrorista Cosecha Negra depositan fuera de instalaciones militares muestras de pasto y tierracontaminados con bacterias de ántrax, obtenidas de una antigua zona de pruebas.Análisis del Ministerio de Defensa Británico confirmaron la presencia de la bacteria Bacillus anthracis.
1984The Dalles oregón, EE.UU.Miembros de la secta religiosa Rajneeshee contagian a 751 personas con salmonela al contaminar varios restaurantes.Confirmado por investigaciones de autoridades de salud y FBI.
1989Windhoek, NamibiaOperación encubierta durante la era del Apartheid enSudáfrica para contaminar pozos de agua de campos de refugiados con la bacteria del cólera.Testigos y documentos durante el juicio del doctor Wouter Basson, experto en guerra biológica de la época del Apartheid y señalado como responsable directo de la operación.
1990-1993Tokio, JapónAntes de los ataques en el subte de Tokio con gas sarín en 1995, miembros del culto Aum Shinríkyo rociaron con agentes biológicos, como ántrax, edificios en los alrededores de ciudades de EE.UU, y otros países. Los ataques no tuvieron resultadoReportes de la policía de Tokio luegode interrogar a varios miembros de la secta.
2001EE.UU:Un desconocido envía cartas contaminadas con esporas de ántrax; 22 personas entran en contacto, mueren cinco.Investigaciones médicas del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU.

 

Uso de Armas Quimicas La Defoliacion en Vietnam Uso Herbicidas

Uso de Armas Químicas: La Defoliación en Vietnam – Herbicidas en la Guerra

Pentágono I : Pero el Pentágono, con su clásica indiferencia por la opinión y las órdenes de las autoridades civiles, se dedicó a entrenar pilotos survietnamitas que tomaron a su cargo los programas de guerra química, utilizando aviones norteamericanos repintados con los colores de Vietnam del Sur.

uso de armas quimica en vietnamCuando en febrero de 1962 la Unión Soviética acusó a los Estados Unidos de estar utilizando recursos de guerra química en Vietnam, el New York Times rechazó los cargos aduciendo que sólo se consideraban objetivos militares las selvas y los pastizales, y que pilotos norteamericanos no intervenían en operaciones contra sembradíos.

La contestación era técnicamente correcta, pero se olvidaba del informe semioficial aparecido en la revista Newsweek de fines de noviembre de 1961, donde se explicitaba que instructores norteamericanos de las Fuerzas Especiales estaban instruyendo a pilotos vietnamitas en el uso de agentes químicos que podían destruir instantáneamente cultivos de arroz o de cualquier otra planta, para ser utilizados contra las bases agrícolas del Frente de Liberación Nacional.

Como hasta 1961 toda la investigación sobre herbicidas provenía de terrenos experimentales situados en las zonas templadas del hemisferio norte, especialmente en los Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Alemania y Suecia, poco o nada se había sobre el efecto de los fitotóxicos en terrenos y vegetaciones como las existentes en Vietnam.

El Pentágono, urgentemente necesitado de información, concibió entonces la idea de instalar centros de investigación en herbicidas en otros países asiáticos, del mismo clima y tipo de terreno que Vietnam pero sin guerrillas molestas.

Este proyecto del Pentágono fue enfáticamente combatido por el Departamento de Estado, a través del embajador plenipotenciario Averrell W. Harriman, pero pese a la Oposición se materializó a los pocos meses, en forma de una serie de centros secretos, muchos de ellos en Tailandia, país en el que se los engloba en un proyecto denominado en código Ocunus Defoliation Test.

Desde 1964, es incesante el uso de estos centros tailandeses, en dos regiones que comprenden jungla tropical perenne seca y bosques secundarios con vegetación achaparrada para la experimentación de fítotóxicos. Como el resto de la aventura vietnamita, el programa de defoliación norteamericano tuvo orígenes humildes.

En noviembre de 1961, se utilizaban seis aviones de transporte de tropas C-123, reacondicionados y provistos de tanques externos de fumigación capaces de transportar 10.000 libras de defoliante —casi 5.000 kilogramos—, cantidad necesaria para rociar 300 acres con la concentración máxima, de tres galones por acre.

Estos aviones, que utilizaban como base el aeropuerto militar de Clark Field, en las Filipinas, efectuaron 60 vuelos entre noviembre y diciembre de 1961 y 107 misiones en el 1962. El nombre de guerra de la unidad de rociamiento era entonces Operative Ranch Hand y su comandante, el mayor Ralph Dresser de la Fuerza Aérea, le comentó una vez al corresponsal de la revista ‘Flying” (el órgano de prensa de la industria aeronáutica norteamericana) que su equipo era el más odiado en todo Vietnam.

A pesar de sus modestia inicial, en el 1967 el programa de defoliación tenía asignados —conocidos— 60 millones de dólares anuales y contaba con una flota mucho más numerosa de C-123 y con 18 supertanques a reacción.

Y con dinero de misterioso origen, el proyecto adquirió para 1967 un total de 60 millones de dólares en herbicidas y defoliante no clasificados, cantidad que alcanza para 12.000 raids de C-123, es decir, para rociar 3,6 millones de acres, la mitad de la superficie arable de Vietnam del Sur.

Esta compra desmesurada de herbicidas significa, según la revista «Business Week”, que las industrias dedicadas a este rubro tienen asegurada la venta de su producción por cuatro años, y que la prioridad del abastecimiento militar traerá problemas a los productores agrícolas norteamericanos, que ya experimentaron una situación similar en 1964, cuando era casi imposible conseguir 2,4,5-T q 2,4-D, dos de los herbicidas comunes en los Estados Unidos.

Entre lo útil y lo agradable: A principios de 1968, los corresponsales acreditados ante el Pentágono recogieron las razones por las cuales el comando militar norteamericano decidió desarrollar la guerra fitotóxica: —la necesidad de realizar experimentos de defoliación en zonas de jungla densa, las necesidades tácticas de la infantería combatiente en Vietnam, que considera la defoliación sistemática como la única manera de terminar con el constante peligro de las emboscadas en senderos y caminos selváticos y, por último, a la presión monstruosa ejercida por le Army Chemical Corps, que a toda costa quería vender al ejército los inventarios completos, en el rubro herbicidas, de ciertas firmas industriales. No es ningún secreto que las principales productoras de herbicidas son la “Dupont de Nemou rs’ y la “Dow Chemical”— la misma firma que manufactura y distribuye el napalm.

El otro lado de la historia se deja entrever en el informe presentado por Roger Hilsman al Comité de Defensa de la Cámara de Representantes, cuando comentando su inspección de zonas de combate defoliadas, expresó textualmente: “las hojas no estaban, pero permanecían las ramas y los troncos. Pero (. – -) no son las hojas ni los troncos lo que los guerrilleros utilizan como escondite, sino las curvas del camino, las alturas y los valles. Más tarde, el decano de la Misión Militar Australiana en el Vietnam del Sur, coronel Serong, me indicó que la defoliación en realidad favorece a las emboscadas, porque cuando hay vegetación cerca del camino los soldados atacados pueden buscar protección en ella, pero cuando ha sido destruida, los guerrilleros tienen un campo de fuego mucho mayor»

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 3

Las Armas Biologicas Fabricar Agentes Infecciosos Para Guerras

Las Armas Biológicas: Fabricar Agentes Infecciosos Para Guerras

Microbios a medida: La gran mayoría de las enfermedades humanas y animales de etiología conocida son producidas por agentes biológicos, virus, rickettsias, hongos, protozoarios y nematodos. La importancia de las enfermedades infecciosas en la medicina reside precisamente en su enorme incidencia y en la contagiosidad.

Si bien el desarrollo de la quimioterapia y de las técnicas de inmunización han permitido, junto a los avances de la ingeniería sanitaria y el control de insectos transmisores, eliminar ciertas infecciones, curar otras y, en general, reducir grandemente la mortalidad y morbilidad, el problema de las enfermedades infecciosas persiste.

El porcentaje total de enfermedades causadas por agentes microbianos no ha decrecido, y han proliferado nuevas infecciones de muy difícil tratamiento. Para que un microorganismo pueda ser utilizado como arma de guerra, tiene que ser altamente infeccioso, conservar su virulencia y su capacidad multiplicativa durante el almacenamiento, transporte y diseminación; debe ser resistente a las condiciones extremas que le espera una vez diseminado; la tasa de inactivación espontánea debe ser mínima y la estabilidad genética máxima, para no retromutar a “formas convencionales”; y, finalmente, debe ser factible su cultivo en gran escala.

En Fort Detrick se ocupaban, en síntesis, en seleccionar ciertas enfermedades tácticamente apetecibles para un enemigo y en forma meticulosa —una verdadera ingeniería de la infección— manipulaba su agente causal hasta convertirlo en un arma biológica, a la vez desarrollaba vacunas para proteger a los soldados norteamericanos.

La aerobiología: Fort Detrick fue uno de los principales centros de investigación en el área de la aerobiología, que es algo así como el estudio de los mecanismos de infección por vía inhalatoria. La aerobiología es especial mente importante para la guerra biológica, porque la idea de vehiculizar agentes infecciosos por medio de aerosoles —suspensión de pequeñas partículas en el aire— está desplazando los métodos convencionales para transmitir enfermedades.

El análisis estadístico de los recursos “clásicos’ de infección masiva —por ejemplo, el envenenamiento o la contaminación de fuentes de agua o sistemas de ventilación cerrados— ha demostrado que el número de personas simultáneamente afectadas por la enfermedad es relativamente pequeño y que las posibilidades de contrarrestar la maniobra son numerosas.

Por el contrario, utilizar el aire como vehículo ofrece una masividad excepcional a la vez que hace muy difícil una respuesta sanitaria rápida y efectiva. Muchas de las enfermedades infecciosas se transmiten normalmente por vía aérea.

El resfrío común, las influenzas, infecciones micótícas como la coccidioidomicosis, son unos pocos ejemplos que ilustran la efectividad de la puerta de entrada respiratoria. Las enfermedades virales respiratorias son, como grupo, responsables de la mitad o más de las enfermedades agudas que aquejan al hombre y del 30 al 50 por ciento del ausentismo al trabajo de adultos.

En las pocas ocasiones en que los científicos de Fort Detrick emergieron de sus laboratorios secretos para asistir a congresos técnicos, mostraron una especial predilección por las conferencias multidiscíplinarias  sobre infecciones respiratorias, donde casi todos los trabajos versaban sobre técnicas de aerosolización y desarrollo de infecciones por puertas de entrada no convencionales.

Por ejemplo, les interesaba la obtención de aerosoles microbianos de gérmenes normalmente infecciosos por otras vías. Es muy ilustrativo el caso de la infección de monos con aerosol conteniendo Rickettsia Rickettsi, el organismo responsable de la terrible fiebre moteada de las montañas Rocallosas, y la infección con aerosol con virus de la fiebre amarilla.

El virus de la fiebre amarilla cumple normalmente un ciclo en el que interviene un reservorio —el hombre o el mono enfermo— y un vector, el mosquito Aedes aegypti. El hombre enfermo se convierte en un dador de virus, que el mosquito transporta infectando al picar. La profilaxis clásica de la enfermedad consiste en vacunar a los habitantes de una zona endémica y exterminar al mosquito. Es decir, en la forma natural de la enfermedad, la infección respiratoria no existe. Fort Detrick la inventó.

Desde, el punto de vista clínico, el tipo de puerta de entrada utilizado por un microorganismo dado puede o no afectar el desarrollo ulterior de la enfermedad. De por sí, el utilizar una nueva vía de acceso confunde radicalmente la sintomatología clínica y convierte, en el caso de la infección por vía respiratoria, a cada enfermo en un potencial diseminador —a través de las expectoraciones y la tos o el estornudo, clásicos aerosoles biológicos.

En Fort Detrick se enfermó  un técnico de laboratorio, de una fulminante peste bubónica de forma pulmonar. Si bien por varios años se mantuvo el sumario en secreto, como información clasificada, el Departamento de Estado finalmente reconoció que la persona trabajaba en un laboratorio donde se perfeccionaban aerosoles de Pasteurella pestis, la bacteria causante de la peste bubónica.

La forma pulmonar de la peste, invariablemente mortal en 1 a 5 días si no se inicia inmediatamente el tratamiento específico con antibióticos es sensacionalmente contagiosa y es la más temida porque prescinde de la rata como vector; por otra parte, su sintomatología es tan diferente a la de la peste bubónica ganglionar que los médicos —si no sospechan la posibilidad de una infección con P. pestis—, encuentran muy difícil llegar al diagnóstico (y por ende al tratamiento) con la requerida celeridad.

Posibilidades biológicas: Los manuales no clasificados del ejército norteamericano sobre guerra biológica, los folletos del Departamento de Defensa y de Fort Detrick utilizados para atraer y reclutar investigadores y las publicaciones para militares permiten obtener una idea del tipo de enfermedades consideradas útiles por el Pentágono. Todas son invalidantes, algunas con períodos agudos de gran mortalidad, otras con tendencia a una criticidad siderante.

Entre los organismos estudiados y presumiblemente en primera línea de utilidad, están los causantes de la brucelosis, la tularemía, la fiebre moteada de las Montañas Rocallosas, la psitacosis, la coccidioidiomicosis y el botulismo.

La magnitud de los proyectos de guerra química y biológica y la enorme cantidad de dinero disponible hicieron muy popular en el ambiente científico norteamericano, tanto industrial como universitario, el tema de la guerra biológica. La cooperación e interrelación entre organismos militares y otros centros de investigación comenzó cuando el “Army Chemical Corps” transfirió al Servicio de Salud Pública un cuantioso subsidio, que aseguró la ayuda de esta última institución a proyectos clasificados ‘de interés nacional”.

Poco tiempo después, la “National Academy of Sciences”, el organismo más prestigioso e importante de la ciencia norteamericana —inspirada por el “Servicio de Salud Pública’ y presionada por ciertos grupos de La “American Chemical Society” y de la “American Society for Microbiology”— inició la colaboración con el Departamento de Defensa y abrió una serie de oportunidades para investigaciones en guerra biológica y química, muy bien remuneradas, para atraer talento a Fort Detrick.

Una vez que la Academia estableció este contacto, con las universidades norteamericanas se abalanzaron sobre esta jugosa fuente de fondos y se formó así una enorme red de laboratorios que, funcionando en diferentes instituciones, dependían económica y temáticamente de Fort Detrick.

Pennsylvania State U. estaba enteramente dedicada al D. O. D. John Hopkins University, por ejemplo, recibió entre 1955 y 1963 más de un millón de dólares dedicado a estudio sobre la patología y la clínica de enfermedades de potencial uso como agentes de guerra química y biológica y la evaluación de ciertas respuestas inmunológicas y clínicas a toxoides y vacunas.

Estas investigaciones, que prosiguieron hasta 1967, no eran comentadas en los seminarios normales de la universidad, y sus resultados no se publicaron nunca en las revistas científicas habituales. El Centro Médico de la Universidad de Duke ha estado trabajando desde hace 40 años en la producción de una vacuna contra el Coccidiodes immitis, y solo parte de los hallazgos ha sido publicada.

En Stanford, la totalidad de los proyectos relacionados con CBW son clasificados. Varios grupos del M. I. T., Michigan State University, Ohio State University ,University of Minnesota y University of Chicago, están subvencionados por proyectos de defensa pero pueden publicar en los canales convencionales. Uno de los medios más atrayentes para desviar talento y recursos a la investigación sobre guerra química y biológica es el de ofrecer becas para doctorado a estudiantes, graduados.

Importante como es la contribución de las universidades al desarrollo de la guerra química y biológica, más de la mitad del dinero invertido con este propósito es otorgado a firmas industriales y de centros de investigación independientes, como la Arthur D. Little, Inc., que son considerados como la más prolífica fuente de nuevos compuestos y agentes químicos.

Nuevamente J. F. Kennedy: El cientificismo del malogrado presidente Kennedy produjo otro proyecto, Biografia de John F Kennedydenominado «Agile”, con un presupuesto inicial de 30 millones de dólares anuales, destinado a la investigación y desarrollo de productos tóxicos para plantas, a ser utilizados en guerras de contrainsurgencia.

Las ventajas de estos productos aparecen expuestas en detalle en el Manual del Ejército Norteamericano TM 3-216, “Biología Militar y Agentes Biológicos”, en el que se describen a los productos químicos defoliantes y herbicidas como dotados de “un alto poder ofensivo para destruir o limitar seriamente la producción de alimentos agrícolas y para defoliar vegetación”.

Agrega que “no existen recursos defensivos probados contra estos compuestos. Cuando los síntomas aparecen en las plantas tratadas, nada puede hacerse para evitar la destrucción. Los productos son detoxifícados en el suelo después de un período de varias semanas o meses.” vietnamita Ngo Dinh Diem

Otro malogrado dirigente de pueblos libres, un premier sur vietnamita Ngo Dinh Diem, fue el inspirador del uso masivo de estos agentes químicos.

Los norteamericanos comenzaron en 1961 un plan de defoliación de Vietnam del Sur, cuyo objetivo táctico era la destrucción de las selvas utilizadas por el Frente de Liberación Nacional como refugios, bases de operaciones militares y sitios de emboscada.

El pobre Diem tenía otras ideas del respecto, y no cesaba de repetir, en un show bien estudiado lleno de mapas y cifras, que la destrucción de la selva no era lo importante.

Lo que Diem quería era la destrucción sistemática de todos los campos cultivados en zonas de influencia del Frente de Liberación Nacional. Después de mucho insistir —ningún visitante norteamericano podía evitar, en Saigón, el show de Diem— accedieron a llevar en cada vuelo de rociamiento con gases fitotóxicos, un oficial sur vietnamita responsable, encargado de identificar y ordenar el tratamiento de cultivos en zonas dominadas por el FLN.

Fue entonces cuando Roger Husman, jefe de Inteligencia del Departamento de Estado y Secretario Asistente para Asuntos del Lejano Oriente durante la administración Kennedy, se opuso a la utilización de aviones y pilotos norteamericanos porque las “repercusiones políticas a la larga serían tales que dejarían sin valor las posibles ventajas tácticas” de la defoliación, ya que la guerra fitotóxica era “muy reminiscente de la guerra de gases”.

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 3

Historia del uso de las Armas Quimicas y Biologicas en la Guerra

HISTORIA DEL USO DE ARMAS QUÍMICAS Y BIOLÓGICAS EN LA GUERRA

“Se define como guerra biológica el uso intencional de organismos vivos o sus productos tóxicos para causar muerte, invalidez o lesiones en el hombre, animales o plantas. Su objetivo es el hombre, ya sea causando su muerte o enfermedad o a través de la limitación de sus fuentes de alimentación u otros recursos agrícolas.

El hombre debe sostener una continua batalla para mantenerse y defenderse a sí mismo, a sus animales y a sus plantas, en competición con insectos y microbios.

El objeto de la guerra biológica es malograr estos esfuerzos mediante la distribución deliberada de gran número de organismos de origen local o foráneo, o sus productos tóxicos, haciendo uso para ello de los medios más efectivos de diseminación y utilizando puertas de entrada inusuales. La guerra biológica ha sido adecuadamente descrita como salud pública al revés.” .

Del folleto Efectos de los agentes de la guerra biológica, publicado por el Departamento de Salud, Educación y Bienestar de los Estados Unidos de Norteamérica, en julio de 1959.

BREVE HISTORIA DEL USO DE ARMAS QUÍMICAS O GASES: Un examen minucioso del papel que representaron los productos USO DE ARMAS QUIMICASquímicos en la Guerra Europea será no sólo interesante, sino también agradable narración, por la que se conocerán métodos nuevos y detalles atractivos para adaptar la ciencia moderna a los medios de producir la ruina de los pueblos y esparcir el dolor y la muerte.

Es la descripción de cuanto pudo hacerse con rapidez sorprendente para suministrar a los ejércitos combatientes productos químicos, como los gases asfixiantes, aquellos que producían lágrimas y las variedades que obligaban a estornudar, con los gases tóxicos, líquidos inflamables, etc., etc.; del esfuerzo colosal llevado a cabo por los químicos de los países aliados para descubrir los medios de estorbar o impedir los efectos de este nuevo y espantoso método de ataque alemán, así como el éxito de los servicios diversos de los suministros militares en los Estados Unidos y el extranjero, acertando a castigar al enemigo con sus mismos procedimientos.

Los gases venenosos no se emplearon como medio de ataque por primera vez en la última guerra: 431 años antes de Cristo los espartanos saturaban la madera con pez y azufre, quemándola para asfixiar al enemigo. Más tarde emplearon también flechas incendiarias, y los griegos utilizaron productos diversos químicos para incendiar y «disparar».

Durante la guerra civil en Norte-América se emplearon los humos producidos al quemar el azufre para que el viento los llevase en dirección del bando contrario. Como se ve, la aplicación no es nueva, y su marcha progresiva siguió el mismo paso que el avance en las investigaciones químicas y los perfeccionamientos técnicos en otros suministros militares en armonía con los tiempos.

El término «gas», en cuanto a suministros militares se refiere, quiere decir materiales que causan daño cuando se mezclan con el aire y se envían contra el enemigo.

El término indica su condición original y puesto que además pueden encerrarse dentro de las granadas, bombas o cilindros.

En cada caso, los gases son en realidad líquidos o sólidos que al romperse el depósito o artificio que los contiene se volatilizan o se generan, debido a la presión o fuerza explosiva.

Son generalmente de tres clases: persistentes, no persistentes e irritantes.

Otro importante grupo empleado con fines militares lo forman los llamados «humos», los cuales pueden ser venenosos o simplemente utilizarse sólo para ocultar al enemigo los movimientos de las tropas.

Los gases venenosos se emplearon por primera vez en la reciente guerra el 23 de abril de 1915, utilizando los alemanes el cloro (gas oximuriático) contra las líneas francesas e inglesas en el saliente de Yprés.

Un desertor había dado a conocer las intenciones del enemigo; pero no creyendo los aliados que Alemania violase las reglas establecidas en La Haya, no dieron importancia a este aviso, y, por tanto, no se tomaron serias medidas de protección contra ellos. He aquí cómo describe los resultados Auld en su obra Gas y llama:

«Imaginaos, si es posible, la situación y estado de ánimo de aquellas tropas, al ver una extensa nube de ceniciento gas amarillo brotando del suelo y arrastrándose, empujado por el viento hacia ellos; los vapores quemaban la tierra, introduciéndose por las grietas y huecos, llenando los agujeros hechos por las granadas y las trincheras según iba acercándose. Al principio, el asombro; después, el miedo, y por último, cuando las primeras capas de la nube envolvieron y dejaron a los hombres sin aliento y agonizantes, si pánico. Los que podían moverse huyeron, aunque en general en vano, pues la despiadada nube los seguía y alcanzaba.»

El 22 de abril de 1915 los alemanes lanzaron sobre las líneas francesas en Ypres una nube de gas de cloro, matando a más de 5.000 soldados y produciendo otras 10.000 bajas. El desastre fue tal que la línea del frente se quebró, abriendo a los alemanes el camino del Canal de la Mancha.

Pronto empezaron las técnicas de defensa y a fines de abril de 1915 los Aliados inauguraron el uso de máscaras antigás en los frentes de combate. Se inició una escalada continua de gases tóxicos y técnicas paliativas, que culminé con el uso masivo del mortífero gas de mostaza (iplirita).

Aunque éste no fue usado hasta la última parte de la guerra, se estima que produjo 400.000 bajas. Se calcula que en total ambos bandos insumieron 124.200 toneladas de gases tóxicos en la contienda.

Los horrores de la guerra química y la presencia en los países europeos de miles y miles de veteranos «gaseados”, inválidos condenados a una supervivencia de hospital, impactaron de tal modo a la opinión pública internacional que se convocó a la Conferencia que en Ginebra en 1955 convino a prohibición de todo uso de gases asfixiantes, venenosos e incapacitantes.

El Protocolo de Ginebra fue firmado por 32 naciones —entre las que  no estaban ni Japón ni los Estados Unidos— y abiertamente violada aún antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial: en 1936 las tropas de Mussolini emplearon el gas de mostaza contra los etíopes durante la Campaña de Abisinia.

Después de la Segunda Guerra Mundial, las armas bacteriológicas reaparecieron en la Guerra de Corea.

En febrero de 1952 se denunció el uso que de ellas hacían los Estados Unidos. Para comprobar estas denuncias se formó la Comisión Científica Internacional para las investigación de los hechos concernientes a la guerra bacteriológica en Corea y en China, integrada por científicos de renombre de varios países.

Esta comisión concluyó, tras una larga investigación que «los pueblos de Corea y China  han servido de blanco para las armas bacteriológicas.

Estas armas fueron usadas en destacamentos del ejército e os Estados Unidos, que utilizó para este fin muchos y variados métodos, algunos de los cuales son continuación» de los métodos utilizados por el ejército japonés en la Segunda Guerra Mundial”.

Se produjo un informe de 700 páginas, presentado ante las Naciones Unidas en octubre de 1952, citando el uso de moscas, piojos, mosquitos, roedores, conejos y otros animales pequeños infectados con gérmenes de cólera, antrax, peste bubónica y fiebre amarilla. Los Estados Unidos refutaron los cargos y las Naciones Unidas nunca se pronunciaron.

EL PRESIDENTE KENNEDY Y LA GUERRA QUÍMICA:

John Fitzgerald Kennedy llegó al poder con algunas ideas fijas. Entre ellas estaba su plan para flexibilizar una posible respuesta militar norteamericana, hasta entonces enmarcada rígidamente en el uso de dispositivos nucleares.

J. F. K. sabía que el futuro de su país estaba poblado por guerras limitadas, en las cuales, por razones políticas, se haría muy difícil si no imposible utilizar todo el arsenal nuclear táctico. Los conflictos limitados deberían pues enfrentarse con métodos nuevos, que aseguraron una gran versatilidad de respuestas que se adecuaran a requerimientos tácticos variables

Por empezar hacía falta un nuevo tipo de soldado de élite, superentrenado para operar con la mayor independencia y en el cual la esencial neutralidad ideológica del conscripto se reemplazara por una formación política adecuada que le permitiera matar, torturar y sabotear con cabal conocimiento de causa. Este soldado debía ser no sólo un operador sino un formador de cuadros cívico-militares nativos de los países invadidos. Así surgió el cuerpo de los “green berets» (boinas verdes).

Los teatros de operaciones de estas nuevas guerras limitadas prometían dificultades insalvables para las armas convencionales. Hacía falta utilizar transportes de un nuevo tipo, de operación vertical, gran autonomía y capaces de prestar apoyo efectivo a las fuerzas terrestres. Luego de un comienzo tímido en manos de los franceses durante la guerra de Indochina, el helicóptero pasó a primer plano y se convirtió en uno de los principales instrumentos bélicos en Vietnam.

Las tácticas antiguerrilleras encontraron así expuestas novedosas: un nuevo tipo de soldado, multifacético y politizado, y el uso sistemático del helicóptero para contrarrestar la sorpresa y el empleo de terrenos escabrosos por parte de la guerrilla.

Hacía falta, sin embargo, algo más. Ni los boinas verdes ni los helicópteros alcanzaban ya para luchar con efectividad en Vietnam, donde las densas selvas tropicales, obstaculizaban la detección de francotiradores, impedían localizar las emboscadas, disimulaban los objetivos de la aviación y de la artillería.

Por otra parte, dan las características de la lucha guerrillera —donde según Mao (en un texto citado por todos los estrategas norteamericanos de la última década) “el combatiente es como un pez que nada en el agua que es su pueblo”— era importante “secar el estanque”, es decir, cortar la conexión logística y su base de apoyo popular. O más simplemente aún, dejarlo sin sustento.

El presidente Kennedy no podía rehuir el compromiso del siglo, es decir, la exploración de los fértiles campos de la ciencia para encontrar nuevas armas espectaculares. Y aunque los orígenes de su fortuna familiar no lo entroncaban con los fundadores del “establishment” (el contrabando de alcohol durante la Ley Seca era demasiado reciente en la maculada foja de su padre) había vivido en Massachussetts y se había educado en Harvard. La ubicación geopolítica del asesinado presidente norteamericano es importante para comprender lo naturalmente que accedía a los pináculos de la ciencia norteamericana.

El núcleo científico de los Estados Unidos tiene uno de sus centros en Boston, Massachussetts. Harvard y el M. I. T. (Instituto Tecnológico de Massachussetts) represen­tan el paradigma de la acumulación de poder científico y político en los Estados Unidos. El 25 por ciento de los miembros de la célebre “National Academy of Science” provienen de estas dos instituciones. De entre 300 universidades, el M. I. T. mantuvo hasta hace un año el record absoluto de contratos con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Esta colaboración estrecha entre el gobiernofederal y las universidades comenzó durante la Segunda Guerra Mundial —con el desarrollo del radar, de las bombas atómicas, la investigación operativa, la computación, ‘los misiles y la sociología aplicada— pero quedó definitivamente entronizada y reforzada con el pasaje del tiempo y la continuación de la guerra (Corea, la Guerra Fría, el apoyo a la guerra, colonial francesa). Kennedy estaba en muy buenas relaciones con el “establishment’ científico.

Su política interior le había valido el apoyo electoral de la universidad. Salvo degenerados sociales como Teller o Seaborg, los grandes popes de la academia coincidían con él en la necesidad de evitar holocaustos nucleares, pactar con la Unid Soviética y buscar otros métodos para la lucha contra el comunismo. Entusiastas con la actitud de Kennedy en todo lo referente a la cultura —un verdadero oasis en el perpetuo desierto el anti-intelectualismo norteamericano del que Goldwater, Nixon y Wallace son ejemplos contundentes— coincidieron con el presidente en la necesidad de aguzar el ingenio para diseñar armas “piadosas”.

Además, J. F. k. era un asiduo lector de lan Fleming, el autor de “James Bond”. La euforia cientificista de la Casa Blanca llevaba los asesores de Kennedy a verdaderos delirios salvacionistas, en los que se visualizaban grandes batallas ganadas mediante gases soporíferos que tumbaban sin más consecuencia que un corto sueño reparador, a ejércitos enemigos, sólo por el tiempo necesario para hacerlos prisioneros.

Frente a la destructividad sin limite de las armas nucleares —que nunca cesaron de desarrollarse y perfeccionarse— o de las nuevas armas convencionales —cada vez más mortíferas— la farmacología, la toxicología y la microbiología modernas aportaban teóricamente una posibilidad de diseño de dispositivos efectivos pero carentes de letalidad. Además, uniendo lo útil con lo agradable, los gastos de producción e investigación en farmacología, toxicología y microbiología son ridículamente bajos si se los compara con los del desarrollo de armas nucleares.

Las ventajas: El “U. S. Army Field Manual FM3-10” titulado “Empleo de agentes químicos y biológicos” dice textualmente: Capacidad de búsqueda (search capacity): Los agentes biológicos «anti personales» puede ser diseminados, en concentraciones efectivas para producir bajas, sobre superficies extremadamente amplias. Muchos kilómetros cuadrados pueden ser efectivamente cubiertos por un solo avión o misil.

La «capacidad de búsqueda» de las nubes de agentes biológicos y la dosis relativamente pequeñas se necesitan para causar infecciones entre la tropa dan a las municiones biológicas la capacidad de cubrir grandes áreas donde los objetivos militares no están precisados con exactitud pero donde los informes de los servicios de inteligencia hacen suponer que pueden existir tropas enemigos..

Ausencia de aviso: Un ataque biológico puede ocurrir sin dar ningún aviso ya que los agentes biológicos pueden ser diseminados, mediante sistemas de armamentos que no llaman la atención, un área considerablemente alejada del blanco ya que se cuenta con el movimiento del aire para llevar el agente a su objetivo. Los agentes biológicos no pueden ser detectados por los sentidos sin ayuda de instrumentación adecuada. La detección y la posible identificación de los mismos requiere por lo general una apreciable cantidad de tiempo y técnicas de laboratorio complicadas (que por supuesto no están a disposición de unidades guerrilleras).

«Penetración de estructuras»: Las nubes de agentes biológicos pueden penetrar fortificaciones, refugios y otras estructuras (incluyendo bunkers y túneles subterráneos) desprovistos de filtros adecuados. Esta capacidad provee un medio para atacar tropas que se encuentran en fortificaciones tales que constituyen un blanco difícil para municiones dotadas de explosivos de alto poder o para armas nucleares de potencia reducida.

«La no destrucción de material y estructuras«: Los agentes biológicos antipersonales llevan a cabo su cometido sin destruir físicamente —o afectando muy poco— sus blancos. Esto constituyen una ventaja en (. .) operaciones de combate, donde puede ser necesario conservar esas estructuras para las fuerzas amigas.”

Los antecedentes: Cuarenta años duró la soledad, el cruel aislamiento en que vivían los militares y científicos  del “Army Chemical Corps” (ACC), ignorados por el Estado Mayor, despreciados por las universidades y amenazados cotidianamente solución como organismo. Hartos ya de tantas postergaciones, decidieron en 1959 de la ofensiva lanzando en combinación con la Anned Forcas Chemical Association” -un grupo de militares e industriales directamente subvencionados por las principales corporaciones químicas norteamericanas— una campaña publicitaria denominada “Operación Cielos Azules”.

Era el momento del auge de los psicofármacos, y por radio y televisión y la prensa  sescrita estos profetas de la guerra química predicaron el evangelio de las armas «incapacitantes», con su sloganhacia una guerra sin muerte”. Los grupos de presión parlamentarios de la industria química completaron el movimiento de pinzas (la muy importante Comisión de Ciencia y Aeronáutica de la Cámara de Representantes se. puso de su lado) y en 1961 el “Army Chemical Corps” se vio súbitamente sumergido en dólares, constituyéndose en el núcleo central de un programa interdisciplinario en “Chemical Andbiologícal Warfare” (Guerra Química y Biológica).

De ahí en mas, nadaron literalmente en dinero. El presupuesto inicial (1961) fue de 57 millones de dólares; en 1965 habla ascendido a 155 millones, pero esta cifra es parcial ya que en concepto de “adicionales” había recibido otros 117 millones; En 1969, el monto de “adicionales” había sido candorosamente sumergido en el rubro de secreto militar. Y además de este presupuesto líquido, están los  fondos suplementarios para la construcción de edificios y su equipamiento.

El instituto más importante –y más publicitado– de la “Army Chemical Corps” era Fort Detrick, en Maryland, que ocupaba un área de 1.300 acres y tiene un complejo edilicio evaluado en 75 millones de dólares.

De acuerdo con el folleto editado por Fort Detrick para atraer investigadores, el establecimiento era “una de las granjas de animales más grande del mundo” donde los equipos para estudiar los organismos patogénicos (serán) los mejores del mundo. A fines de 1970, Fort Detrick fue desmantelado como parte de la campaña con que el gobierno del presidente Nixon pretendió publicitar sus aperturas pacifistas”.

Lo peculiar de Fort Detríck no residía en su tamaño ni en sus equipos. Mientras un reducido número de sus 600 científicos trabajaban en temas de microbiología básica, el resto del equipo se dedicaba a programas que tenían la cualidad de invertir el principio fundamental de la medicina y la salud pública: en forma coordinada se buscaba reforzar, perfeccionar, la capacidad patogénica de ciertos microorganismos cuidadosamente elegidos; y entre los casos en que se investigaba la producción de vacunas protectoras contra ciertas infecciones, los resultados eran, del más clasificado secretos militar.

Sólo el 15 por ciento de los resultados científicos recogidos anualmente en Fort Detrick aparecieron publicados en revistas científicas convencionales, accesibles. El resto forma parte de la literatura secreta administrada por el Departamento de Defensa y sólo accesible en parte para otras agencias gubernamentales y firmas que realizan trabajos para el gobierno.

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 3

Uso de Sustancias Químicas en la Primera Guerra Mundial Gases

Uso de Sustancias Químicas en la Primera Guerra Mundial

ARMAS QUIMICAS EN LA GUERRAENFERMEDADES POR LAS ARMASDEFOLICACION
Un Poco de Historia… Fabrica de Enfermedades La Defoliación (Pentágono I)

armas quimicas

Efectos en Vietnam Manejo de la Opinión Pública Generación de Gases
VIETNAMPENTAGONOGASES QUIMICOS

USO DE LAS ARMAS O SUSTANCIAS QUIMICAS QUÍMICAS: Se conoce con este nombre en el mundo de la estrategia y acción militar el empleo de sustancias químicas y organismos productores de enfermedades utilizados como armas de guerra.

uso armas quimicasLa guerra química comenzó con el uso del cloro durante la Primera Guerra Mundial. Desde entonces se han desarrollado muchos otros agentes químicos que pueden ser usados con tales fines.

Al mismo tiempo, también se han estudiado métodos para difundir enfermedades entre el enemigo. Pero muy pocos de estos agentes han sido utilizados realmente como armas, porque su uso está condenado por los organismos internacionales, y porque siempre subsistió el temor de que el enemigo replique con armas semejantes.

También se evalúa la posibilidad de que no puedan controlarse tales elementos de modo que sus efectos recaigan contra los mismos que los emplean. Los agentes químicos que más se han usado hasta este momento son los gases, llamados lacrimógenos, que provocan lágrimas y vómitos.

Se los ha usado como arma de guerra y para reprimir tumultos. El más antiguo gas venenoso empleado como agresivo químico, el cloro y el fosgeno, actúan sobre los pulmones y causan shock. Se han elaborado gases más nocivos aún, pues se absorben por la piel, de modo tal que las máscaras antigás no brindan protección contra ellos. Pertenecen a este grupo los vesicantes, como el gas mostaza, que provoca ampollas, y ciertos gases que, al actuar sobre el sistema nervioso, provocan contracción muscular, y con ello la muerte por asfixia. Estos gases se cuentan entre las sustancias químicas más venenosas que se conocen. Son líquidos volátiles y una gota muy pequeña, casi invisible puede resultar letal.

Las armas biológicas incluyen microorganismos como bacterias y virus, al mismo tiempo que las toxinas venenosas que algunas de dichas bacterias producen. El peligro más grande de usar bacterias como armas radica en el hecho de que pueden causar epidemias incontrolables. Entre los microorganismos que pueden ser usados para provocar enfermedades cuéntase, por ejemplo, los agentes del ántrax y la brucelosis.

Las armas químicas son fáciles de usar. Pueden ser enviadas en bombas, proyectiles y cohetes explosivos. En la Primera Guerra Mundial se permitió que los gases venenosos fueran arrojados sobre posiciones enemigas. Pero un simple cambio de viento podía volverlos contra los agresores. En cambio, las armas biológicas resultan de difícil uso porque deben agregarse al suministro de agua y alimentos o rociadas en forma de aerosol para ser respiradas

Uso de Armas Químicas En La Primera Guerra Mundial
Se ha insistido en este trabajo en la íntima relación entre las hambrunas, las pestes y las guerras. La Gran Guerra, basada en la lucha de trincheras que culminaba en peleas hombre a hombre, tuvo episodios de altísima mortandad. Sólo en la batalla de Verdún —titulada como «el Infierno»—, que enfrentó a Francia y Alemania entre febrero y diciembre de 1916, murieron 338.000 soldados alemanes y 364.000 franceses.

Además, las técnicas armamentísticas modernas basadas en recientes descubrimientos científicos realizados en interés del bien de la humanidad confirieron a la guerra su rostro más cruel, con el uso de gas tóxico y de armas selectivas contra la población civil.

Para el empleo de armas químicas se recurrió a proyectiles de gas.»El alto peso específico del cloro —señala la Crónica del siglo XX— hace que no se eleve a más de un metro y medio y, por lo tanto, penetra fácilmente en las trincheras. Los soldados —o las personas afectadas— se ponen azules, escupen sangre al toser, y expulsan espuma por la boca y la nariz.

Los ojos se salen de las órbitas y cada intento de respirar profundamente desata una fuerte crisis de tos, hasta que pierden el sentido o mueren por asfixia.» Aunque los aliados denunciaron a Alemania por su uso, como una contravención de las disposiciones adoptadas en La Haya en 1899 y 1907, también ellos comenzaron a emplearlo desde fines de 1915. En total, ambos bandos utilizaron un total de 113.000 toneladas métricas de armas químicas entre las cuales se encuentra el fosgeno (carbónico, un gas extremadamente tóxico) y el gas mostaza, que produce graves quemaduras.

Poco después se desarrollaron también gases nerviosos como el sarín, que, incluso aplicado en pequeñas cantidades, puede causar muerte o parálisis.

Las bajas en los combates terrestres ascendieron a 37 millones, y casi 10 millones de personas pertenecientes a la población civil fallecieron indirectamente a causa de la contienda. De ellos, 3,5 millones se reparten entre Alemania y Rusia.

La I Guerra Mundial duró cuatro años, tres meses y catorce días. El conflicto representó un costo de 186.000 millones de dólares para los países beligerantes. Los pueblos, llevados a una lucha por intereses ajenos, fueron arrastrados, cuando no a la muerte, a una vida miserable, al hambre y a las enfermedades. Sin duda, estos gravísimos padecimientos y pérdidas fueron los hechos desencadenantes de la triunfante Revolución Rusa de 1917, como así también de otros movimientos revolucionarios producidos poco después en Italia, Alemania y Hungría.

Además de la caída del odiado régimen zarista, la guerra provocó la abdicación del kaiser Guillermo II —último soberano de la dinastía de los Hohenzollern reinante desde 1701— y el ascenso al poder de los socialistas en Alemania y el desmembramiento del Estado plurinacional austro-húngaro y el consiguiente surgimiento de nuevos Estados: Checoslovaquia, Hungría y el reino de las naciones Sudeslavas —Servia, Croacia y Eslovenia—. La caída del emperador Carlos I, el último «monarca del Danubio», puso fin a seiscientos años de soberanía de los Habsburgo en la región. La autocracia rusa encarnada en la dinastía de los Romanov, gobernaba el país desde 1613.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:….

LA DEFENSA CONTRA EL EFECTOS DE LOS GASES QUÍMICOS:
Perfeccionamientos progresivos desde la primera máscara de algodón empapado:
Aunque era desconocida la naturaleza de los primeros gases, fueron fácilmente analizados y reconocido el cloro, un cuerpo simple que contiene la sal común.

Las autoridades militares consultaron entonces con los químicos, ideándose caretas o máscaras formadas de algodón en rama o almohadillas empapadas en varias soluciones, que, sujetas frente a la nariz y la boca, protegían en cierta medida en el campo.

En este tipo primitivo están basados todos los modelos hasta llegar al último y más eficaz, ha parte esencial de la careta era la cestilla metálica donde se colocaban los preparados químicos capaces de absorber los varios tipos de gases mezclados con el aire respirado por los soldados.

Los granos de estos ingredientes tenían que presentar superficie absorbente apropiada, sin ofrecer demasiada resistencia o impedir la respiración, así como también era preciso tener en cuenta su tendencia a coagularse, endurecer y sobre todo su eficacia.

Con la introducción de los nuevos gases, especialmente los lacrimosos, hubo necesidad de modificar los absorbentes, tanto en su naturaleza como en la manera de aplicarlos, en vista de que los varios químicos se formaban de partículas imperceptibles en el aire, lo que requería el uso de potentes microscopios para determinar su naturaleza física y buscar dispositivos eficaces para detenerlas en la cestilla.

Se hicieron primero de algodón, después de fieltro, evitándose así penetrasen estos vapores y humos dentro de la máscara. Fueron consultados fisiólogos para estudiar las formas más apropiadas, de manera que ajustase la cestilla a las líneas de la cara y tan cerca de ella como fuese necesario para evitar posibles accidentes.

Se llevaron a efecto diversos ensayos, teniéndola colocada los hombres mientras hacían diferentes trabajos para determinar los efectos y su eficacia durante la lucha. Viose la necesidad de suprimir las piezas de la boca y de asegurarla en la nariz, características de los primeros tipos, con objeto de aumentar su comodidad, puesto que el soldado tenía que llevar puesta la careta muchas veces durante horas y horas.

Fue también necesario estudiar la manera de que toda máscara, su soporte, esqueleto o cestilla, las piezas diversas y tubo de goma, fuesen impermeables a los gases, pues cualquier pequeña avería podía dar fácilmente lugar a consecuencias fatales. Al principio se utilizaron preparaciones especiales para evitar se empañasen las piezas frente a los ojos y a causa de la respiración; pero más tarde se encontró el medio conveniente para hacer salir el aire directamente a través de estas mismas piezas oculares, como puede verse en la máscara Tissot.

La terrible historia de la guerra de exterminio por medio de los gases: Había, además, que resolver el problema de fabricar las máscaras de modo que pudieran colocarse rápidamente a la menor alarma. Aunque parezca extraño, a a pesar de que los soldados conocían perfectamente la peligrosa naturaleza de los gases utilizados contra ellos y la necesidad, por tanto, de evitar respirarlos y colocarse la máscara, fue una de las más difíciles tareas de los oficiales encargados de este servicio enseñarles cómo habían de ajustar estos aparatos y el conseguir los conservaran puestos en las ocasiones precisas. Sólo cuando se castigó duramente por las faltas de cumplimiento a las instrucciones recibidas respecto a este particular, se pudo alcanzar algún resultado.

Después del primer ataque, en abril, los alemanes no emplearon gases durante el verano y otoño de 1915, lo que permitió, afortunadamente, a los aliados estudiar los métodos de defensa antes del otro ataque, en 19 de diciembre, con nuevo gas, cuya acción, particularmente engañosa, era debida al hecho de que cualquier persona atacada débilmente por él, y en apariencia libre de peligro, al moverse poco después sentía sus efectos, que por veces fueron mortales. Aunque el ataque duró sólo una hora, fue preciso usar los cascos por algún tiempo
después, en vista de la persistencia del gas a permanecer en las zanjas y trincheras.

La disciplina en general fue en extremo buena, y los casos, notablemente pocos, y éstos acaecidos principalmente por no observar las indicaciones dadas para tomar las medidas defensivas necesarias.

Este segundo ataque fue particularmente importante, porque dio a conocer muchos principios en que se basó en lo futuro el empleo de los gases: primero, aumento de concentración, conseguida reduciendo el tiempo empleado en el ataque; segundo, utilización de nueva substancia, el fosfógeno, y tercero, elemento de sorpresa. Este último se efectuó preparando el ataque en la semioscuridad del amanecer, cuando los aliados estaban menos preparados y en la hora que mejor satisfacían las condiciones del viento. A no ser por el silbido producido al salir los gases de los depósitos cilíndricos y el olor, hubiera sido cosa imposible darse cuenta del gas. Desde esta época, prácticamente todos los ataques con gas se hicieron de noche.

Se emplearon evidentemente algunos gases encerrados en granadas en los dos fuertes ataques de 1915. En presencia del bromuro de jilito (producto de la destilación de la madera) fue descubierta por este tiempo. Esta substancia produce copioso lagrimeo, aunque se presente en tan pequeña proporción como una parte en volumen por un millón de aire. No tiene acción permanente, sirviendo tan sólo para poner fuera de combate durante algún tiempo a los hombres.

En 1916 los alemanes utilizaron también otro gas lacrimoso y varios más venenosos, con los que aumentaron el número de heridos, accidentes y muertos. Los aliados comenzaron a comprobar la extensión del plan enemigo en el empleo de los gases asfixiantes, y dieron un marcado ímpetu a las medidas protectoras contra dichos gases.

Protector completo contra el gas moztazaEste año de 1916 fue el de mayor actividad por parte de los alemanes en el empleo de gases; se hicieron cinco grandes ataques contra los ingleses y muchos otros contra Francia y Rusia. Caracterizaron estos ataques el empleo de gases más concentrados y mayores cantidades del venenoso fosgeno (oxicloruro de carbono).

La nueva táctica consistió en ocultar por todos los medios posibles los preparativos previos, la utilización de nubes de humo para desviar la atención y el lanzamiento de los gases a intervalos variables. Esto último fue en realidad tristemente eficaz, pues la segunda emisión, después de la calma que seguía a la primera nube, cogía desprevenidos a los hombres.

Protector completo contra el gas moztaza

En agosto de 1916 se verificó el último ataque contra los ingleses con gases asfixiantes. Aquí se lanzó una espesa nube de fosgeno durante el momento de relevo y cuando era prácticamente doble el número de hombres en las trincheras. Fue tan fuerte, que se precisaron las máscaras contra los gases nueve millas a retaguardia del punto donde descargaron.

El empleo se abandonó a causa del limitado número de gases que podían ser utilizados, y también por el reducido número de cilindros para lanzarlos a la vez, la dificultad de efectuar los ataques por sorpresa, debida a los trabajos y tiempo que se precisaban en los preparativos, y, finalmente, por los accidentes ocasionados a los mismos que los utilizaban.

El empleo de granadas cargadas de gas aumentó rápidamente, debido a que no hay limitaciones en cuanto se relaciona con la cantidad de proyectiles lanzados y gases utilizados. También con ellos es mucho más fácil alcanzar el campo enemigo. Se tomaron cuidadosas medidas para evitar excesivas bajas en las trincheras, donde era evidente la persistente naturaleza de ciertos gases; se establecieron también cubiertas protectoras, sistemas especiales de alarma, rapidez en la colocación de las máscaras (seis segundos) y métodos eficaces para hacer desaparecer los gases.

Soldado Equipo completo de protector de la caballeríaUn ataque extraordinario se llevó a efecto en Arras, por el mes de diciembre de 1916. Enormes cantidades de granadas cayeron en los alrededores, saturando los pisos y muros de las casas. Como era muy intenso el frío, se evaporaron lo gases lentamente. Al siguiente día, cuando aparentemente habían desaparecido, muchos soldados se quitaron las máscaras; pero debido a un aumento de la evaporación al subir la temperatura atmosférica en las horas de sol, fue muy grande el número de atacados.

Equipo completo de protector de la caballería

La utilización de la mostaza (sulfocianato de alilo) para producir gases ha sido evidentemente el más sencillo, pero también el mayor perfeccionamiento en la preparación de estas substancias para los suministros militares en la gran lucha, originando un cambio radical en las ideas que se tenían desde el principio, pues se creyó que la eficacia de estos productos dependía de la mayor o menor presión del vapor o, en otras palabras, de su mayor tendencia a extenderle.

El gas de la mostaza es realmente un líquido, cuyo punto de ebullición es le 220 grados centígrados y tiene una presión de vapor muy baja. Es, sin embargo, bastante persistente, teniendo la propiedad peculiar de formar vejigas en la piel, y cuando los vapores presentan so concentración máxima, las quemaduras requieren mucho tiempo para su curación. No fue, a pesar de esto, el más eficaz ni mortífero de los gases empleados en la guerra.

En Nieuport se dispararon más de 50.000 granadas en una sola noche, inundando prácticamente la andad. Se calculó que en el otoño de iqi7 los alemanes lanzaron más de un millón de granadas conteniendo aproximadamente 2.500 toneladas de este «as. Una gran parte de este mismo año lo emplearon los aliados en estudiar vanas disposiciones destinadas para proteger i las tropas contra sus efectos, y suministrando nuevas telas especiales, guantes botas y diferentes ungüentos. Es seguro que en los futuros suministros militares el gas de la mostaza desempeñará un importantísimo papel, y se conseguirán perfeccionamientos que permitan arrojarlo desde aeroplanos.

La «lewisita» es un derivado del arsénico, otro tóxico muy enérgico que se descubrió al estudiar el gas de la mostaza En un fuerte y tenaz vejigatorio, – aunque menos persistente que el gas anterior, actúa en cantidades muy pe quenas Se dice que después de la guerra, tanto los, alemanes como los japoneses han mejorado extraordinariamente esta substancia.

Otra materia de gran valor táctico fue la que obligaba a los atacados a estornudar. Era la «onifenolclorina», un sólido que pulverizado en partículas diminutas se esparcía al estallar las granadas. Sencillas «humaradas», desde las inofensivas a las que producían los olores más desagradables, también se emplearon extensamente, y claro que ofrecen ancho campo para perfeccionamientos futuros. Se desconfiaba tanto de ellos, que obligaban a colocarse las máscaras, y desde luego pueden ser líquidos o mezclados con substancias tóxicas y producir unas cuantas bajas.

En el comienzo de la guerra dieron un gran resultado algunos tipos de materias incendiarias. Los alemanes producían el líquido inflamable en un depósito portátil dividido en dos compartimientos uno de ellos lleno de nitrógeno comprimido y el otro de petróleo. Pronto fue descartado este aparato, pues su acción se reducía sólo a distancias de 22 a 27 metros. La llama se enroscaba hacia la parte superior, siendo posible defenderse de ella en las mismas trincheras, y como la acción duraba aproximadamente un minuto, los lanzafuegos quedaban a merced del enemigo.

Fuente Consultada:
Grandes Pestes de la Historia Cartwright – Biddiss
Colección Moderna de Conocimientos Universales – Tomo II W.M. Jackson, Inc.