Genocidio Judío

La Tierra Prometida a los Judíos Historia Biblica de Palestina

PALESTINA LA TIERRA PROMETIDA DE DIOS AL PUEBLO JUDÍO

En su largo desfile por los escenarios de la antigüedad en el Cercano Oriente, Palestina no llegó a consolidar un estilo propio de cultura. Tanto el arte como la técnica florecieron en este pueblo con los rasgos de las civilizaciones vecinas, de donde fueron asimilados. Sin embargo, un elemento caracterizó desde el principio a esta región: la fe en un Dios único. Este sí era un rasgo que la distinguía y la elevaba por encima de sus contemporáneos. El monoteísmo, sentimiento de devoción religiosa por un ente único, espiritual todopoderoso, fue la catapulta que lanzó al pueblo judío -nombre con que se llamaba a los habitantes de Palestina- a escalar las posiciones más increíbles en la historia de la humanidad.

LA HISTORIA BIBLICA: El Génesis -primera parte del Antiguo Testamento- nos cuenta cómo Thare (padre de Abraham) , seguido de su familia, se trasladó hacia el norte de su país. Mas tarde antiguas tablas de escritura halladas en el Eúfrates nos confirman este hecho, agregando que muchos israelitas componían, por aquellos días, los ejércitos de mercenarios.

Abraham, hijo de Thare, trasladó a su pueblo desde allí hacia occidente, a Canaán según la Biblia, por dictado divino. Pero una gran hambruna sobrevino y Jacob, nieto del anterior, tuvo que guiar una emigración en masa hacia Egipto.

Más de cinco siglos estuvieron allí los judíos, en un principio, en buena relación con los egipcios. Sin embargo, poco después de la invasión de los hicsos (fueron extranjeros que gobernaron Egipto en dos dinastías) , las relaciones se pusieron muy tirantes, debido a las excelentes amistades hechas por los semitas con los invasores. En adelante fueron destinados a los trabajos pesados, especialmente como mano de obra en la construcción de caminos, graneros y pirámides para los faraones.

El caudillo que redimió a los judíos fue Moisés, un joven imbuido de ciega fe en Yahvé (Dios del pueblo hebreo), que -ayudado por fuerzas celestiales como nos cuentan las Sagradas Escrituras- arrancó a su pueblo del poder egipcio para llevarlo, no sin pasar privaciones y sufrimientos, a Palestina, la Tierra Prometida. Luego de vencer a los moradores originales, los cananeos, los israelitas se instalaron allí. Era el siglo XIII a.C.

salida del pueblo judio de Egipto conducido por Moises

Estando Moisés acampado con su pueblo en el desierto de Paran, no lejos de la frontera meridional del país de Canaán, le dijo el Señor: «Envía hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel».

Cuarenta días después, regresaron los doce espías enviados a Canaán y dijeron a Moisés: «Llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, que ciertamente ñuye leche y miel: y éste es el fruto de ella» (Números  13, 3, 28).

El país que fluye leche y miel, esa «Tierra Prometida» anunciada por Yavhé —la Tierra Santa como se llama actualmente—, lleva también el nombre de Palestina.

Varias familias errabundas por las áridas tierras de Levante dieron al mundo una religión (actualmente dividida en varias ramas a partir de un tronco común) que practican más de 1.200 millones de fieles en los cinco continentes. Si tratamos de remontarnos a las más profundas raíces de la historia de Palestina, deberemos comenzar en otro sitio, la Mesopotamia, en donde los israelitas, nómadas semíticos emparentados con los árameos, fueron subditos -no muy apreciados- de los reyes babilónicos.

A la muerte de Moisés, el Señor dijo a Josué, hijo de Nun, que cruzara el Jordán y entrase en el país que había destinado para los israelitas. La conquista de la Tierra Prometida debe situarse hacia el año 1200 antes de Jesucristo. El relato de la campaña figura en el libro de Josué, sexto del Antiguo Testamento. La lectura de este libro podría hacer suponer que esta emigración se llevó a cabo rápidamente y sin gran dificultad. Pero existe el convencimiento de que la expedición a Canaán se efectuó de un modo mucho más progresivo.

Es un hecho que la instalación en el país de Canaán se sitúa en un momento en que también se desplazaban otros pueblos. Por otra parte, se concertaron matrimonios entre el pueblo de Israel y los cananeos y el primero asimiló así una parte de la civilización cananea. Naturalmente, esto no fue del agrado de los israelitas ortodoxos.

Las doce tribus en que se dividían los judíos, estrecharon lazos en la época de la conquista, en la que debieron luchar contra los cananeos, los filisteos y los jebuseos. También los principados amontas se movilizaron contra los  intrusos, pero ya éstos se habían organizado. Los «jueces» se ocuparon durante esta época de los asuntos militares, jurídicos y políticos, basándose en un mandato divino.

La necesidad de unificarse para contrarrestar las presiones enemigas hizo que los hebreos nombraran a un rey: Saúl. El objetivo se cumplió ya que de esta forma se amplió el poderío militar.

Hacia el año 1100 antes de Jesucristo existía un reino que conoció el apogeo de su poder con David y Salomón, durante el curso del siglo X. David, que probablemente reinó de 1010 a 972 antes de Jesucristo, fue el segundo rey de Israel. Subió al trono después de que Isboset, hijo de Saúl, fuera asesinado por sus partidarios. David se otorgó una verdadera autoridad real: organizó un ejército y se rodeó de una corte.

lucha de david con goliath

En la lucha contra los filisteos -una verdadera sucesión de victorias- se destacó David que, según la leyenda, venció con una honda al gigante Goliath.

Después de haber vencido a sus enemigos, hizo de Jerusalén su capital. Más tarde fue considerado un rey ideal por los historiadores de Israel y a su nombre se asoció el anuncio de la venida del Mesías. Así, el Salvador tan esperado era llamado siempre «Hijo de David».

El rey David no fue sucedido por Absalón, sino por Salomón. Éste era el hijo que David había tenido de Betsabé. Este «soberano de la paz» hizo de Jerusalén la ciudad real y ordenó construir un templo en ella. Para construir este templo, en el que depositó el arca de la alianza, envió a buscar artistas y materiales a Fenicia.

Siguiendo la política de David, intentó establecer buenas relaciones comerciales con los países vecinos, abriendo la puerta a la influencia extranjera y precipitando, sin duda, la decadencia de Israel, que sólo conoció un «siglo de oro». En efecto, después de la muerte de Salomón, en el año 933 antes de Jesucristo, se desmoronó el poder del reino. Las tribus del norte se rebelaron y fundaron un Estado independiente, mientras que las del sur se reunieron en torno a la Ciudad Santa constituida por Jerusalén y formaron el reino de Judea. Los dos reinos se enemistaron y esta rivalidad fue hábilmente explotada por vecinos poderosos como Egipto y Mesopotamia.

El rey israelita Acab estableció un pacto con los fenicios porque en aquellos momentos estaba en lucha contra Damasco y al mismo tiempo tenía que hacer frente, en el interior, a dificultades de carácter religioso. Esto causó la depresión moral y religiosa del conjunto del reino que provocó su lenta decadencia, a pesar de que durante el reinado de Jeroboam II, el país conoció todavía cierta prosperidad. La rivalidad entre Israel y Judea había debilitado enormemente al pueblo judío. En el año 722, Samaría, la capital de Israel, cayó en manos de los asirios y numerosos israelitas fueron enviados al exilio.

Las tribus se negaron a obedecer a un único rey, que estaba en Jerusalén. Diez tribus formaron el reino de Israel, cuya capital fue Samaria. Las otras dos constituyeron el reino de Judá, con capital en Jerusalén. Los dos reinos se combatieron recíprocamente. Agotaron sus fuerzas en esa lucha y, después de dos siglos de inútil resistencia a los ataques de pueblos vecinos, cayó Israel en manos asirías. Judá, tiempo después, fue violentamente sometida por los pueblos de la Mesopotamia que deportaron a todos los judíos a Babilonia porque no podían pagar los tributos exigidos. Este último cautiverio, anunciado por los profetas bíblicos, si bien constituyó una dura prueba, se convirtió asimismo en un fuerte elemento de cohesión moral.

MAPA DE LA REGIÓN DE PALESTINA

mapa del pueblo judio conducido por Moises

LA TIERRA PROMETIDA: Israel, el nombre que los judíos dieror a Palestina, significa «tierra de promisión». Según fa Biblia, Jehová, la divinidad suprema, anunció a los hebreos que les otorgaría un territorio donde terminarían sus peregrinaciones. Hagamos una veloz recorrida por esta región, que actualmente es objeto de reverencia por cristianos, judíos y musulmanes. En una superficie aproximada de 25.000 kilómetros cuadrados, Palestina presenta paisajes de desiertos cálidos y colinas pedregosas, alternados con tierras fértiles y onduladas, muy favorables para los cultivos de huerta. En la costa del Mediterráneo hay una franja no más ancha de 20 kilómetros. con suelos feraces. Hacia el este, las colinas de Galilea, Samaría y Judea dan al área un panorama típico de mesetas áridas. Cruzada esta franja longitudinal, se baja a un val le, la depresíór del Ghor, donde corre el sagrado río Jordán, que desagua en el mar Muerto situado a más de 300 metros bajo e nivel del mar.

Judea resistió todavía durante siglo y medio aproximadamente, gracias,  sobre todo, a la fuerte personalidad de Ecequías y también de Josías. Asimismo, fue notable la intervención de los profetas Isaías y Jeremías.

No obstante, esto no impidió que el reino de Judá cayera en manos de Nabucodonosor II. Los judíos defendieron Jerusalén con tanto encarnizamiento que el rey de Babilonia decidió castigarlos con extrema severidad. Mandó incendiar la ciudad y el templo y deportó a los notables a Babilonia… Pero con esto no finalizó la historia de Judá e Israel. En el año 539 antes de Jesucristo, los judíos regresaron de su largo encarcelamiento en Babilonia. Durante el dominio persa, Jerusalén había sido progresivamente reconstruida. Pero el cierto bienestar material logrado no podía compararse con la grandeza que el reino había conocido en tiempos de David y Salomón.

Algunos siglos después, en el año 63 antes de Jesucristo, la nación judía fue totalmente sometida por Pompeyo, y así cayó bajo el yugo de Roma. Sin duda Herodes consiguió reanimar momentáneamente a Palestina, pero la rebelión judía de los años 64-66 después de Jesucristo dio como resultado la destrucción del templo de Jerusalén (70 d. de J. C).

La Ciudad Santa se convirtió en la sede de una provincia romana en la que toda práctica religiosa estaba castigada con pena de muerte. En ese momento la historia del Estado judío de Palestina sufrió una interrupción que duraría casi veinte siglos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Tomo I Historia A Zeta Editorial Credsa
La Llave del Saber Tomo I Pasado y Presente del Hombre
Enciclopedia Microsoft Corporation Electrónica ENCARTA

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia Tabla de Muertes

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia

CUADRO DE CANTIDAD DE MUERTES EN LOS CONFLICTOS BÉLICOS HISTÓRICOS
1Segunda Guerra Mundial (1939-1945) 66.000.000
2Gengis Kan (1206-1227)
Mao Tsé Tung (1949-1976)
40.000.000
40.000.000
3Hambrunas en la India británica (siglos XVIII-XX) 27.000.000
4La caída de la dinastía Ming (1635-1662) 25.000.000
5Rebelión Taiping (1850-1864)
Joseph Stalin (1928-1953)
20.000.000
20.000.000
6Comercio de esclavos en Oriente Medio (siglo VII-XIX)18.500.000
7Timur (1370-1405)17.000.000
8 Comercio de esclavos en el Atlántico (1452-1807) 6.000.000
9Conquista de América (después de 1492)
Primera Guerra Mundial (1914-1918)
15.000.000
15.000.000
10Revuelta de An Lushan (755-763) 13.0000.000
 11Dinastía Xin (9-24)
Estado Libre del Congo (1885-1908)
10.000.000
10.000.000
 13Guerra civil rusa (1918-1920)9.000.000
1417.  Guerra dE los Treinta Años (1618-1648)
La caída de la dinastía Yuan (c. 1340-1370)
7.500.000
7.500.000
 15La caída del Imperio Romano de Occidente (395-455)
Guerra civil china (1927-1937,1945-1949)
7.000.000
7.000.000
 16Revuelta del Mahdi (1881-1898)5.500.000
17Período umultuoso (1598-1613)5.000.000
18Aurangzeb (1658-1707)4.600.000
1924.   Guerra de Vietnam (1959-1975)4.200.000
2025.  Los Tres Reinos de China (189-280)4.100.000
 2126.   Guerras napoleónicas (1792-1815)4.000.000
22 27.   Segunda guerra del Congo (1998-2002)3.800.000
 2328.  Juegos de gladiadores (264 a. C.-435 d. C)
Guerra de los Cien Años (1337-1453)
3.500.000
3.500.000
 24Cruzadas (1095-1291)
Guerras de religión francesas (1562-1598)
Pedro el Grande (1682-1725)
Guerra de Corea (1950-1953)
Corea del Norte (después de 1948)
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
25Guerra de Sudán (1955-2003)2.600.000
 26 Expulsión de los alemanes de Europa oriental (1945-1947)2.100.000
27 Rebelión de Fang La (1120-1122)
Mengistu Haile (1974-1991)
2.000.000
2.000.000
 28 Kampuchea Democrática (1975-1979)1.670.000
29 Período de los Estados Combatientes (c. 475-221 a. C.)
Guerra de los Siete Años (1756-1763)
Shaka (1818-1828)
Genocidio de Bengala (1971)
Guerra de Afganistán (1979-1992)
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
30 Guerra de sucesión española (1701-1713)1.250.000
31Sacrificios humanos de los aztecas (1440-1521) ….  1.200.0001.200.000
 32Qin ShiHuang Di (221-210 a. C)
Guerras romanas de esclavos (134-171 a. C.)
La caída de los mayas (790-909)
La cruzada albigense (1208-1229)
Rebelión Panthay (1855-1873)
Revolución mexicana (1910-1920)
Guerra de Biafra (1966-1970)
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
 33 Genocidio de Ruanda (1994)937.000
 34 Guerras de Birmania-Siam (1550-1605)900.000
35 Invasión de Hulagu (1255-1260)
Guerra civil de Mozambique (1975-1992)
800.000
800.000
 36Conquista de Argelia por los franceses (1830-1847)775.000
37Segunda guerra púnica (218-202 a. C.)770.000
38Justiniano (527-565)
Guerra entre Italia y Etiopía (1935-1941)
750.000
750.000
39Guerra de las Galias (58-51 a. C.)
Conquista china de Vietnam (1407-1428)
Guerra Irán-Irak (1980-1988)
700.000
700.000
700.000
 40 Guerra civil americana (1861-1865)695.000
41 Rebelión Hui (1862-1873)640.000
 42 Guerras de Goguryeo-Sui (598 y 612)
Guerra sino-dzungar (1755-1757)
600.000
600.000
43 Guerra de independencia de Argelia (1954-1962) 525.000
 44 Alejandro Magno (336-325 a. C.)
Guerra Bahmani-Vijayanagara (1366)
Guerra ruso-tártara (1570-1572)
Guerra de sucesión austríaca (1740-1748)
Guerra ruso-turca (1877-1878)
Partición de la India (1947)
Guerra civil de Angola (1975-1994)
Guerra de Uganda (1979-1986)
El caos de Somalia (desde 1991)
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
 45Guerra de la Triple Alianza (1864-1870)480.000
46 Guerra civil española (1936-1939)440.000
47 Guerra franco-prusiana (1870-1871)435.000
 48Primera guerra púnica (264-241 a. C.)
Tercera guerra mitridática (73-63 a. C.)
Invasión de Irlanda por Cromwell (1649-1652)
Guerra de independencia mexicana (1810-1821)
Revuelta de esclavos de Haití (1791-1803)
Guerra greco-turca (1919-1922)
Purgas en Indonesia (1965-1966)
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
 49Guerra de Indochina francesa (1945-1954).393.000
 50Gran Guerra Turca (1682-1699)374.000
 51Gran Guerra del Norte (1700-1721)370.000
52Posguerra de Vietnam (1975-1992)365.000
 53Revolución cubana (1895-1898)360.000
 54Sanciones contra Irak (1990-2003)
Guerras judeo-romanas (66-74,132-135)
350.000
350.000
 55Segunda guerra médica (480-479 a. C.)
Guerra de los aliados (91-88 a. C.)
Guerra de Crimea (1854-1856)
Idi Amin (1971-1979)
Saddam Hussein (1979-2003)
300.000
300.000
300.000
300.000
300.000

Fuente Consultada:
El Libro Negro de la Humanidad Grandes Atrocidades de la Historia Matthew White

La Cultura en Holanda La Pintura en los Paises Bajos

RESUMEN DE LA CULTURA EN LOS PAÍSES BAJOS EN SIGLO XVII

A finales del s.XVI, después de su ruptura con España, las siete provincias reformadas del norte de los Países Bajos siguieron una línea política propia. Formaron una unión republicana de cuyo gobierno se encargaban Estados generales que reunían a las figuras dominantes de cada provincia.

Holanda, a causa de su riqueza, ocupaba el lugar preponderante. Y dio su nombre al conjunto del país. Varios factores contribuyeron al auge económico de las provincias: su situación geográfica constituye la plataforma giratoria del comercio marítimo; heredan la actividad de las ciudades flamencas arruinadas por la guerra; atraen a numerosos exiliados reformistas que representan a menudo una mano de obra muy bien cualificada; y finalmente, el espíritu calvinista ve en la consagración del trabajo mediante el enriquecimiento la manifestación propia de la gracia divina.

Holanda una tierra de refugio: La tolerancia religiosa y política de que dan muestras las Provincias Unidas convertirán a este país, desde el s. XVI hasta el XIX, en un lugar de refugio privilegiado. Allí encontrarán amparo, primero los protestantes perseguidos de Alemania y Francia, y después los puritanos ingleses, los anabaptistas. En algunas provincias, estos refugiados constituyen la mitad de la población. También los filósofos, perseguidos tanto por las Iglesias como por el poder, encontrarán allí una inapreciable acogida, y la libertad que impera en la prensa y la edición hará de este país un hogar ardiente de la cultura europea.

El siglo XVII fue para las Provincias Unidas, además de un período de prosperidad económica, un siglo de esplendor intelectual y artístico. El espíritu de libertad y de tolerancia que reinó hasta la muerte de los hermanos de Witt, atrajo a todos los grandes pensadores europeos que no disfrutaban de tal régimen en su país, favoreció la investigación científica, la discusión ideológica, el nacimiento de corrientes literarias y la aparición de una intensa vida artística.

La Cultura y el Arte: La atmósfera de libertad que reina en Holanda, las necesidades tecnológicas del desarrollo y la afluencia al país de extranjeros emprendedores provocan el florecimiento de una cultura que es, a la vez, muy peculiar y muy cosmopolita. Allí es donde Descartes y Spinoza renuevan la filosofía. Pero el mismo pueblo, a través del teatro, las kermesses y las fiestas religiosas ofrece una representación de la vida hecha a su imagen. De esta cultura popular se alimenta la gran escuela de pintura de la que Rembrandt o Vermeer son las figuras más destacadas.

Las universidades constituyeron el cuadro de esta vida intelectual, y su desarrollo fue prodigioso: la de Leyden, creada en 1575, tuvo un gran esplendor, tanto por la expansión que tomó en ella la enseñanza de la filosofía por especialistas tan notables como José Scaligero, como por la presencia de Descartes, que residió allí de 1628 a 1649.

A partir de 1630, Utrecht, Breda y Ámsterdam, fueron dotadas a su vez de universidades. Sabios, escritores, filósofos, publicaban sus escritos y sus descubrimientos con toda libertad. Numerosos israelitas, huyendo de la política intolerante de Felipe II de España, fueron a instalarse en Ámsterdam, donde abrieron casas editoras y librerías, editando cientos de obras baratas que circularon por toda Europa.

La ilustre familia Elzevir imprimió en francés «La Gaceta de Holanda», primer periódico libre que debatió todos los grandes problemas y que tuvo una audiencia internacional. Cuatro hombres han influido profundamente en este período y dado un vivo desarrollo a sus respectivas ciencias:  el jurista Hugo Groció, republicano indómito, pensionario de la ciudad de Delft, que emigró a Francia después de la muerte de Olden Barneveldt; su tratado «De jure Belli et Pacis», en el que defiende el principio de la libertad de tráfico por el mar, constituiría, durante un largo período, la base del derecho internacional.

Pero, sin duda alguna, fue Descartes, cuya obra fue completamente escrita y publicada en Holanda, quien tuvo la mayor influencia sobre sus contemporáneos; el cartesianismo se discutió en todas las universidades y dio un vivo impulso a los estudios científicos. Cristian Huyghens, físico, geómetra, astrónomo, fue amigo de Descartes.

Este influyó también en el más grande filósofo que conoció Holanda: Espinoza. Originario de una familia israelita española, fue educado en una escuela judía, donde recibió una considerable instrucción religiosa. Convertido al cartesianismo, rompió con el judaismo y publicó en 1665 y 1670 sus dos grandes obras: la «Etica» y el «Tratado de Teología Política», en el cual fundaba la existencia del Estado en la libertad y en la razón, en el contrato consentido por todos los individuos que se reconocen bajo una autoridad, a condición de que ella garantice sus libertades.

Alrededor de Espinoza se reagrupó toda la aristocracia intelectual holandesa de la que formaban parte los hermanos de Witt. Con la muerte de éstos, el gran esplendor del pensamiento holandés conoció una rápida decadencia.

En el apogeo de su prosperidad económica, la burguesía había alcanzado su más alto grado de cultura intelectual. Con la monarquía autoritaria de Guillermo de Orange y la preponderancia tomada por Inglaterra, se produjo un cambio y la cultura entró en un período de profunda decadencia.

Guillermo de Orange-Nassau el Taciturno (1533-1584), príncipe de Orange, encabezó la lucha por la libertad holandesa. Hijo del conde de Nassau,Felipe II le nombró estatúder (gobernador) de las provincias holandesas de Holanda, Zelanda y Utrecht.

Conoció un cierto renacimiento con la llegada de protestantes franceses expulsados por el Edicto de Nantes, pero que no fue comparable en nada a la que habían conocido las Provincias Unidas; este renacimiento se tradujo en la multiplicación de revistas periódicas dirigidas a una élite europea, tales como las «Noticias de la República de las letras», publicadas por Pedro Bayle, a «La Biblioteca Universal», dirigida por Juan Leclerc, y por una renovación de los estudios teológicos con Jurie y Juan Saurín.

LA PINTURA HOLANDESA. REMBRANDT
El arte, y particularmente la pintura, conoció   una   evolución   parecida;   sin   duda, nunca el arte pictórico reprodujo tan fielmente el alma de una civilización. Este arte holandés, puramente nacional, nació en las primeras décadas del siglo XVII, como reacción contra todo lo que triunfaba en los países donde reinaba la Contrarreforma:  a las recargadas iglesias católicas, el holandés  opuso templos desprovistos de toda ornamentación; a los interiores fastuosos países latinos, reflejos de una vida de corte  y de ostentación, los burgueses holandeses opusieron interiores simples y confortables.

A la escuela ele pintura italiana, preponderante a finales del siglo XVI. que permanecía fiel a los temas religiosos y mitológicos, la escuela nacional holandesa opuso su gusto por la realidad concreta, por las escenas de la vida cotidiana pública y privada, los paisajes, el trabajo enraizado en la composición y en el dibujo, la búsqueda de la exactitud en el detalle, la fidelidad en el color. Por los múltiples encargos que hacía a los artistas, la burguesía fue el origen de este notable desarrollo que conoció la pintura.

Franz Hals y Rembrandt son, indiscutiblemente, los dos pintores que mejor han sabido hacer revivir esta burguesía laboriosa. F. Hals se dedicó a los cuadros de grupo, representando escenas de banquetes o de reuniones oficiales.

Ronda de Noche de Rembrandt

Ronda de Noche de Rembrandt

En cada una de sus obras el dibujo es preciso, estando frecuentemente dominado el conjunto por la belleza de los uniformes y de los estandartes. F. Hals fue también un excelente retratista, que nos ha dejado doscientos retratos que representan a las personalidades de Haarlem.

Obra de Hals

Rembrandt ha llevado a todos los motivos, inspirados en su ambiente, su gusto por el misterio, fin los grandes cuadros como «El síndico de ios pañeros», «Ronda de noche», o «Los peregrinos de Emaús», da a la pintura una calidad humana raramente lograda.

Al contrario que F. Hals, Rembrandt no se encastilla en el retrato. Atraído por la antigüedad, por la mitología, da libre curso a su talento en «Homero», «Saúl y David», «La gran novia judía». Los paisajistas holandeses, en fin, tales como Van Goyen, Guyp, y, sobre todo, Hobbema y Ruysdael, han dado a la naturaleza un nuevo lugar en el arte, gracias a su sabia observación y a su gusto por los efectos de luz.

obras de rembrandtbholanda siglo xvii

El siglo XVII  había comenzado para las Provincias Unidas con un notable desarrollo general, que culminó hacia los años 1650 – 1.660, bajo la república de Juan de Win pero con el fin de siglo se apagó esta era de grandeza, y este pequeño país que había do minado la escena europea fue relegado a un segundo plano.

Si el desarrollo se explica por el adelanto económico que habían toma do los Países Bajos desde finales del siglo XVI , por las riquezas inmensas obtenidas por su comercio, por el desarrollo di las técnicas capitalistas desconocidas enton ees en Europa, la decadencia se justifica por la pérdida de estas ventajas, por la concurrencia con naciones cuya superioridad militar iba a dar buena cuenta de la pequeña república.

Francia intentó abatir a su rival por las armas, pero fracasó; Inglaterra la anexionó, haciendo de ella una potencia dependiente y adquiriendo, por más de dos siglos, el primer  lugar  en  el   mercado   mundial.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

Siglo de Oro de Holanda Economía de las Provincias Unidas

SIGLO DE ORO DE HOLANADA -LA PROSPERIDAD ECONÓMICA DE LAS PROVINCIAS UNIDAS DE LOS PAISES BAJOS

La «edad de oro» de la República Holandesa
Al siglo XVII a menudo se le ha llamado la «edad de oro» de la República Holandesa, en la medida en que las Provincias Unidas fueron centro de una de las grandes potencias de Europa. Al igual que Francia e Inglaterra, las Provincias Unidas fueron una potencia atlántica, con lo cual se subrayaba la importancia del desplazamiento del poder político y económico de la cuenca del Mediterráneo hacia los países costeros del Atlántico.

Como resultado de la revuelta ocurrida en el siglo XVI en los Países Bajos, las siete provincias septentrionales —que en 1581 comenzaron a llamarse las Provincias Unidas de los Países Bajos— se convirtieron en el núcleo del moderno estado holandés. El nuevo estado fue oficialmente reconocido por la Paz de Westfalia en 1648.

Con la independencia vino la disensión interna. Había dos principales centros de poder político en el nuevo estado. Cada provincia tenía un funcionario, conocido como estatúder, responsable de la conducción del ejército y el mantenimiento del orden. Comenzando con Guillermo de Orange y sus herederos, la casa de Orange ocupó la función de estatúder en la mayoría de las siete provincias y favoreció el desarrollo de un gobierno centralizado, con ellos mismos como monarcas hereditarios. Los estados generales, asamblea de representantes  de cada provincia, se opusieron a las ambiciones de los Orange y defendieron una forma de gobierno descentralizada o republicana. I

En gran parte del siglo XVII las fuerzas republicanas estuvieron bajo control. Pero en 1672, agobiadas por la guerra contra Francia e Inglaterra, las Provincias Unidas acudieron una vez más a la casa Orange establecieron un régimen monárquico en la persona de Guillermo III (1672-1702).

La historia holandesa en el siglo XVII es extraordinaria por la relativa facilidad con que los holandeses cambiaban de una base de poder a otra, de acuerdo con sus necesidades internas y externas. La muerte de Guillermo III, acontecida en 1702, y el hecho de no haber dejado herederos directos, permitió a las fuerzas republicanas tomar el control de nuevo. La República Holandesa no se vería seriamente amenazada otra vez por las fuerzas monárquicas.

En el siglo XVlI, bajo la prominencia de los holandeses, subyacía la prosperidad económica —alimentada por el papel de Holanda como transportadora del comercio europeo—. Sin embargo, la guerra resultó desastrosa para la República Holandesa. Las dos guerras anglo-holandesas de las décadas de 1650 y 1660, la guerra contra Francia e Inglaterra de la década de 1670 y su apoyo a Inglaterra en contra de Francia, en la Guerra de la Sucesión Española, pusieron cargas pesadas  sobre las finanzas y la mano de obra holandesas.

La navegación  inglesa comenzó a desafiar la supremacía comercial holandesa y, en 1715, los holandeses sufrieron una decadencia económica grave.

Flotas de Barcos Holanda

Flotas de Barcos en los Puertos de las Provincias Unidas

LA PROSPERIDAD DEL SIGLO XVII

De siempre, la prosperidad de las Provincias Unidas ha descansado sobre el gran comercio internacional. En el siglo xvi, los marinos de Zelanda, de Frisia y de Holanda surcaron ya los mares para vender sus productos pesqueros en los grandes puertos del Báltico y del Mar del Norte.

En el siglo XVII, después de la ruina de Amberes, fue construida, en unas decenas de años, una poderosa flota, gracias a la madera importada de Escandinavia, a una mano de obra muy especializada y poco costosa, y a técnicas de construcción sumamente perfeccionadas. En 1660, las tres cuartas partes de la flota comercial del mundo enarbolaban pabellón holandés; adaptada a todos los mares y a todos los usos, esta flota transportaba las mercancías a precios muy bajos.

Varias compañías de navegación poseían conjuntamente el monopolio del comercio con los países escandinavos: importaban cereales, carnes saladas, cueros, lanas, lino, cáñamo, maderas de todas clases, y el hierro y el cobre de las minas de Suecia, revendiendo estas mercancías en toda la Europa occidental y mediterránea, y comprando en cambio tejidos y artículos de lujo, vinos, aceites y artículos ultramarinos, de los cuales carecían los países nórdicos.

En el siglo XVII, Holanda representó el papel de intermediario que había incumbido tanto tiempo a la Liga Hanseática. Además de este monopolio, los negociantes holandeses, por medio de sus representantes en todos los puertos europeos, aseguraban la casi totalidad del comercio en tránsito y depósito.

En Napóles, Genova y Liorna, almacenaban los productos importados de Levante, que, a continuación, vendían en toda Europa. En Ruán, en Burdeos, en Nantes, sus casas redistribuían las mercancías llegadas de España, de Inglaterra, de Francia, de Portugal… Incluso en Holanda, gigantescos almacenes contenían los «stocks» de mercancías que los negociantes lanzaban cuando no las había en el mercado, haciéndose así dueños de los precios de los principales géneros.

Todo este edificio comercial descansaba sobre la red de crédito extendida por el primer gran banco moderno, el Banco de Amsterdam, fundado en 1609, que prestaba importantes sumas de dinero a bajo interés, a los negociantes holandeses. Al lado del comercio europeo, el dominio del comercio colonial fue una fuente inmensa de riquezas para las Provincias Unidas.

La Compañía de las Indias Orientales, fundada en 1602 para la explotación de los países del Extremo Oriente, sería la verdadera fundadora del imperio colonial holandés. Continuando la obra de una compañía mercantil, esta enorme empresa disponía de un capital de 6.600.000 florines en acciones suscritas por los grandes negociantes v diversas cámaras de comercio encargadas en cambio de su administración.

Disponía de un poder casi ilimitado, puesto que sólo ella tenía el derecho de comerciar al este del Cabo de Buena Esperanza, de realizar ocupaciones territoriales, de concluir tratados y de acuñar moneda; en compensación, el Estado sólo tenía sobre ella un débil poder y no percibía sobre sus operaciones comerciales más que derechos que raramente alcanzaban el 3 por 100. Toda la política de esta compañía consistió en instalar factorías en los territorios conquistados, sin intentar jamás colonizar el interior, someter las poblaciones, evangelizar el país.

Esta colonización superficial, que después se mostraría tan frágil, tuvo perfecto éxito al principio: la Compañía fundó factorías en Java, que se convirtió en el gran centro colonial de Oriente, en Ceilán, en El Cabo, en Cantón, en Formosa. La pimienta, que al principio constituía la mitad del valor de los cargamentos, perdió importancia en beneficio de la seda y del algodón, que, a finales del siglo xvn se habían convertido en las principales importaciones. La Compañía de las Indias Occidentales, fundada en 1621, instaló sus factorías en América (con Nueva Amsterdam),  en el Brasil, en Guinea,  en Cabo Verde; la pérdida de estas colonias, después de 1650, conduciría a esta compañía a una rápida decadencia.

Descansando enteramente sobre el comercio, la economía holandesa dejaba poco lugar a la agricultura y a la industria; a pesar de todo, ésta última, gracias a la acumulación de capitales, había prosperado y se había modernizado; las sederías, los terciopelos de Utrecht, la loza de Delft (que imitaba a la porcelana de China), así como las construcciones navales, alcanzaron reputación en toda Europa.

En 1670, Holanda era el país más rico de Europa; las guerras a las que iba a arrastrarle Guillermo de Orange asestaron un rudo golpe a su prosperidad y relegaron su economía a un puesto secundario. Sin embargo, este pueblo de marinos y de comerciantes, conservaría, durante mucho tiempo aún, importantes posiciones.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

Creación de las Provincias Unidas de los Países Bajos Causas

HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE LAS PROVINCIAS UNIDAS

ANTECEDENTES HISTÓRICOS Al abdicar en 1556, Carlos V dejó las tierras del Imperio a su hermano Fernando, y las tierras dependientes del reino de España a su hijo, que reinó con el nombre de Felipe II.

Vasto conjunto este último del que forman parte Italia del sur, el ducado de Milán, los Países Bajos, el Franco-Condado y el inmenso imperio colonial español, al que se añadirá en 1580 el reino de Portugal y sus posesiones americanas y africanas.

Así pues, Felipe II posee el dominio c¿isi absoluto de los mares, y los puertos o bases comerciales que dependen de su administración son los más ricos y activos de Europa.

La actividad económica se centra esencialmente en los intercambios con América: España exporta a las colonias bienes de equipo, esenciamente textiles, y, por otra parte, importa metales preciosos, sobre todo oro, que será sustituido progresivamente por la plata.

Felipe II de España

Felipe II de España

Al comienzo de su reinado, Felipe II, que lleva ya Sargo tiempo al corriente de los asuntos de Estado, promete ser un gran soberano. Los embajadores extranjeros encuentran en él un gran parecido físico con Carlos V; tiene la misma encarnadura, los mismos labios colgantes, aunque es más bajo de estatura. Al igual que su predecesor, incluso fuera de las horas de audiencia, se muestra afable y paciente con sus visitantes que se acercan a él libremente. Sólo había español, su lengua materna, pero entiende italiano y francés. Felipe II fue un hombre muy piadoso, alentado por su esposa María Tudor, quien reconcilió de 1553 a 1558 a Roma con ¡a Iglesia de Inglaterra.

La hispanización: Felipe II emprende la tarea de marcar con la huella española todo lo que cae dentro de su soberanía. Puesto que España es ante todo católica, lleva a cabo una lucha sin piedad contra los herejes.

La Inquisición persigue a los moriscos o a los judíos conversos, entre los cuales se contaban la mayoría de los artesanos y comerciantes.

En los Países Bajos, donde la Reforma había hecho grandes progresos, la represión, dirigida por el Duque de Alba, es despiadada. Acabará por conducir a las provincias protestantes a una abierta rebelión que recibe el apoyo de Inglaterra.

Y a petición del papa Pío V, Felipe II se lanzará a una cruzada contra el Imperio turco cuya expansión por el Mediterráneo amenaza a la cristiandad.

La crisis económica: La desmesurada ambición de Felipe II va a acabar por llevar a España a la ruina.

A pesar de la constante llegada de metales preciosos procedentes de América, las finanzas públicas caminan hacia la bancarrota, ya que tales riquezas americanas no son más que instrumentos de intercambio.

España produce poco; el trabajo manual se ha desvalorizado y es menospreciado; los elementos más productivos de la artesanía han sido expulsados; en el campo, los grandes propietarios se preocupan poco de la explotación de la tierra. Esta decadencia se acentuará aún más a lo largo del s.XVII, cuando los metales preciosos se hacen más raros, y poco a poco las ciudades prósperas entran en una especie de letargo.

Provincias Unidas, Estado formado por las siete provincias del norte de losPaíses Bajos (Frisia, Groninga, Güeldres, Holanda, Overijssel, Utrecht y Zelanda), cuyos destinos quedarían unidos a partir de laUnión de Utrecht, acordada el 23 de enero de 1579, y se prolongarían como Estado independiente hasta la ocupación francesa en 1795.

¿Por qué se rebelan los Países Bajos?
Cuando Felipe II decide restablecer el catolicismo en todas las provincias flamencas, los protestantes se unen en torno a Guillermo de Nassau, príncipe de Orange, gobernador de Zelanday Holanda, val conde de Egmont. Felipe II responde a esta rebelión enviando a los Países Bajos a los ejércitos del Duque de Alba, que reprimen cruelmente todos los levantamientos. De este modo comienza en 1568 una verdadera guerra, la llamada guerra de los Ochenta Años.

¿Cómo nacen las Provincias Unidas?
En 1576, un compromiso que recibe el nombre de la pacificación de Gante parece que va a poder asegurar la paz entre los Países Bajos y España, al ser reconocida por el rey la tolerancia religiosa.

Pero el rey obtiene por parte de las provincias católicas (las que más tarde constituirían Bélgica) la sumisión total al soberano español.

Las provincias protestantes responden firmando entre ellas el tratado de Unión de Utrecht 11579), que marca el nacimiento de la independencia de las Provincias Unidas, independencia que no será reconocida hasta el tratado de Münster en 1648.

DESARROLLO HISTÓRICO DE LA FORMACIÓN

Pero Felipe II, rey absolutista y católico intransigente, se había puesto en contra de la opinión pública por las torpezas de la burocracia española y la persecución del calvinismo dominante en las provincias del norte.

El terror del duque de Alba no había triunfado del levantamiento de los «mendigos», y, en 1579, dos tratados consagraron la división religiosa del país: el 6 de enero de 1579, por el Tratado de Arras, las diez provincias del sur de los Países Bajos se unieron para mantener la religión católica y no reconocieron más autoridad que ía del rey de España.

El 24 de enero del mismo año, las siete provincias calvinistas del norte decidieron, en Utrecht, unirse contra la dominación de cualquier monarca extranjero; dos años después, en La Haya, proclamaron su independencia y la deposición de Felipe II.

La guerra continuó; mandados por Alejandro Farnesio, los españoles devastaron Amberes (1585), pero Guillermo de Orange, el Taciturno, resistió con encarnizamiento hasta que fue asesinado.

En 1609, España firmaría una tregua de doce años.   Sin  embargo,   habrá  que  esperar  a 1648 para que España reconozca oficialmente, con los Tratados de Westfalia, el estado de hecho existente desde comienzos de siglo.

La emancipación de la tutela española habría de ser el motor, si no la causa, de la gran prosperidad de este pequeño país que, dentro de algunos años, desempeñará un papel principal en la escena europea.

Todas las clases sociales habían dado prueba de una total solidaridad en la lucha contra el español; pero, una vez lograda la independencia de hecho, reaccionaron de manera diferente, y el siglo xvn iba a ser testigo de sus disputas.

LAS SIETE PROVINCIAS Y SU ORGANIZACIÓN

El Estado comprendía siete provincias muy heterogéneas en cuanto a sus recursos, actividades y composición social.

Las dos más ricas, Holanda y Zelanda, situadas en la parte occidental del país, comprendían la mitad de la población de los Estados (alrededor de dos millones de habitantes).

Las islas de Zelanda, habitadas por marinos, vivían de sus muy provechosas actividades pesqueras en el Mar del Norte.

Holanda, por el contrario, estaba exclusivamente vuelta hacia las actividades comerciales; en más de veinte ciudades dominaba una oligarquía mercantil calvinista que pesaría fuertemente en la historia política de las Provincias Unidas.

Amsterdam,  reina  indiscutida del comercio marítimo desde la ruina de Amberes por el asedio de Farnesio, extendió sus actividades por toda Europa. Casi exclusivamente urbana, Holanda no comprendía más que una minoría de campesinos instalados sobre las tierras recientemente conquistadas al mar.

En 1579, un acta de los Estados Generales había instituido un organismo, el Waterstaat, encargado de ganar tierras al mar y a los lagos. Los primeros «polders» aparecieron en el siglo XVII. En 1640 se realizó el primer plan de desecación del mar de Haarlem.

Junto a la activa Zelanda y a la rica Holanda, resultan muy pobres las provincias orientales de Utrecht, Güeldres y Overyssel, dominadas por una nobleza rezagada, retirada en sus propiedades rurales, que mantenía con el campesinado las relaciones señoriales propias de la Edad Media.

Sólo las ciudades de Arnhem y Nimega eran como islotes activos en medio de estas miserables provincias. Por el contrario, en las dos provincias marítimas del nordeste, en Frisia y en Groninga, la pesca y la agricultura constituían dos grandes recursos lucrativos.

Al lado de estas siete provincias, los países de la Generalidad, conquistados a los españoles, habían sido anexionados a las Provincias Unidas: el condado de Drenthe, país de pantanos y de tierras incultas, Flandes, Limburgo y Brabante, con su fortaleza de Breda, eran administrados de hecho como marcas militares, conservando por otra parte cada una de las siete provincias su organización autónoma.

En el primer grado, las ciudades eran administradas por sus colegios de concejales, elegidos entre la rica burguesía y la nobleza, y sus burgomaestres. Un pensionario cuidaba del mantenimiento del orden.

En cada provincia, las ciudades y los pueblos delegaban sus representantes a los «Estados», que disponían del poder legislativo y de una parte del poder ejecutivo.

La dirección de estas asambleas era confiada a un pensionario, mientras que un estatúder mandaba las tropas y la policía local.

Idéntica organización se encontraba a escala federal: de 25 a 40 representantes de las provincias formaban en La Haya los Estados Generales, con un Gran Pensionario y un Estatúder General.

Holanda era la más poderosa de las provincias, proporcionando a la unión el Gran  Pensionario  y  el  Estatúder General, siempre elegido en la familia Orange. Nassau heredera del héroe de la independencia , Guillermo El Taciturno.

Guillermo de Orange-Nassau está considerado uno de los grandes patriotas de la nación neerlandesa, al ser el principal líder de la lucha contra la Monarquía Hispánica de Felipe II. Su actividad resultó fundamental para que, por medio de la Unión de Utrecht (1579), nacieran la Provincias Unidas, núcleo del actual Estado de los Países Bajos.

Ver: La Prosperidad de Amsterdan en el Siglo XVII

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre
Gran Atlas de Historia Universal -Dichas y Desdichas de la españa Católica –

Biografía del Cardenal Richelieu Ministro de Luis XIII Gobierno

Biografía del Cardenal Richelieu Ministro de Luis XIII Gobierno

Armand Jean du Plessis, cardenal de Richelieu (1585-1642), cardenal y político francés, que fomentó más que ningún otro el absolutismo en Francia y sentó las bases de la grandeza del siglo XVII francés. Simbolo del absolutismo real y de la ambición , el cardenal marcó profundamente a Francia en su  cargo de gran ministro.

ANTECDENTES: La monarquía absoluta, o absolutismo, significaba que el poder soberano o la autoridad última del estado reside en las manos de un rey, quien afirmaba gobernar por derecho divino. Pero, ¿qué significaba la soberanía? El teórico político de finales del siglo XVII, Jean Bodin, creía que el poder soberano consistía en la autoridad para hacer leyes, recaudar impuestos, administrar justicia, controlar el sistema administrativo del estado y determinar la política exterior. Estos poderes convertían a un gobernante en soberano. (Derecho Divino)

Uno de los principales teóricos de la monarquía por derecho divino del siglo XVII fue el teólogo francés y predicador de la corte, el obispo Jacques Bossuet (1627-1704), quien expresó sus ideas en un libro titulado Política extraída de la verdadera palabra de las Santas Escrituras. Bossuet argumentó primero que el gobierno estaba divinamente ordenado, de manera que los seres humanos pudieran vivir dentro de una sociedad organizada.

Dios escogía a los reyes y a través de ellos reinaba sobre todos los pueblos del mundo. Debido a que los reyes recibían su poder de Dios, su autoridad era absoluta. No eran responsables ante nadie (incluídos los parlamentos), excepto ante Dios. También existía una enorme brecha entre la teoría del absolutismo, tal y como la expresaba Bossuet, y la práctica del absolutismo. El poder absoluto de un monarca solía estar en gran medida limitado por las realidades prácticas.

Nacido en París, el 9 de septiembre de 1585, en un parto dificil que casi mueren madre e hijo. Su padre un noble en la corte de Enrique III, venido a menos y su madre Susanne de la Porte hija de un famoso abogado de la ciudad natal.

El cardenal de Richelieu

El cardenal de Richelieu Armand Jean du Plessis, el cardenal de Richelieu, consiguió poner fin al poder político de las grandes familias de Francia al hacer del rey un monarca absoluto y convirtió a su país en la primera potencia militar de Europa.

A los nueve años, Armand-Jean comienza sus estudios básicos en el Colegio de Navarra. A los diecisiete ingresa en la principal academia militar de la región. Alumno brillante, objeto de frecuentes elogios por parte de sus profesores, todo hace creer que será un notable oficial. Pero los planes familiares sufrirán una brusca modificación. Sucede que Alphonse, el hermano que debía ordenarse sacerdote, se aparta un poco del rumbo prefijado: cambia el seminario y el sacerdocio seglar por la vida monástica. Para la familia fue un golpe. Esperaban que él recibiese las órdenes mayores y fuese nombrado para el obispado de Lucon, de cuya renta dependían los Richelieu.

El obispado, desde hacía algún tiempo, estaba en manos de un apoderado, que administraba los bienes de la familia, inclusive las rentas obtenidas de las contribuciones de los parroquianos y del trabajo de los siervos en las tierras episcopales. Ese hombre estaba ya viejo, y para retirarse sólo esperaba que un Richelieu ocupara definitivamente la sede.

Para la familia, no existía por el momento otra alternativa que la de ordenar a Armand Jean que suplantase a su hermano Alphonse, y así ocurrió.

 A los 21 años partió para Roma, donde causó excelente impresión en el Vaticano. A los 23 regresó a Francia consagrado como obispo de Lucon. Dió poca importancia a la indiferente acogida de los habitantes de la pequeña ciudad. En los primeros días se ocupó solamente de mejorar el ambiente en que debía trabajar: el palacio episcopal, un viejo solar casi en ruinas.

Enseguida comenzó a destacarse en los estados generales de 1614-1615: su discurso de clausura, de una elocuencia sobresaliente lo llevó a convertirse en diputado del clero, reclamando para la Iglesia el derecho de partricipar en asuntos públicos. Se puso entonces del lado de la reina y de su consejero Concini, lo que le valió su primer puesto ministerial como secretario de estado para la guerra en 1616. La caída de Concini lo arrastró a la desgracia, acentuada por la desconfianza del joven Luis XIII hacia este prelado ambicioso, que proponía vigilar a María de Médicis en secreto.

Reina María de Medicis

María de Médicis estaba encantada con la inteligencia y el buen sentido del joven obispo. Hizo exactamente lo que él calculaba: lo invitó a trabajar en la corte. El camino estaba abierto para Richelieu; y él sabría aprovecharlo. Desde un principio, la regente le confía delicadas tareas de diplomacia interior, como, por ejemplo, apaciguar los focos rebeldes de la nobleza. Después, lo designa embajador en España. Pero termina cambiando la idea. Tiene para Richelieu un cargo más importante: en noviembre de 1616 lo llama a ocupar un puesto en el Consejo de Estado. El obispo Armand-Jean du Plessis ahora es Secretario de Estado de Interior y de Guerra, teniendo además atribuciones en todo lo referente a las relaciones exteriores de Francia.La política de la regente siempre había estado dirigida a una reaproximación a la corte española.

El segundo intento fue acertado. En abril de 1624, Richelieu se integró al Consejo del rey, bajo presión de la reina, pero decidido a ofrecer sus servicios al rey Luis XIII. Poco a poco contribuyó a desacreditar al ministro en ejercicio, el marqués de La Vieuville, lanzando contra él una verdadera «campaña de hostigamiento», ayudado por los panfletistas con que supo rodearse.

La Vieuville fue encerrado en Amboise, y Richelieu se convirtió en el Jefe del Consejo y ministro principal en agosto de 1624. Pero su autoridad llegaría a afianzarse solamente durante la Jornada de los dupes (o día de los engañados), en 1630, cuando el partido devoto y el de la reina madre María de Médicis fueron apartados por voluntad del rey.

Durante los casi cincuenta años que antecedieron a Luis XIV, los gobiernos reales y ministeriales tuvieron que luchar para evitar el colapso del estado. La línea entre el orden y la anarquía a menudo fue estrecha. Esta situación se complicó todavía más debido a que ambos monarcas, Luis XIII (1601-1643) y Luis XIV, eran tan sólo unos niños cuando ascendieron al trono en 1610 y 1643, respectivamente, de forma que el gobierno dependió de los ministros reales. Luis XIII heredó el reinado cuando el rey fue asesinado en 1610, y él tenía nueve años de edad. Los problemas de Luis parecían acumularse hasta que, en 1624, el concejo del rey cayó bajo el control del sagaz, competente y astuto cardenal Richelieu.

Luis XIII de Francia

Luis XIII de Francia

Luis XIII era un rey débil y tímido, que prefiere pasar los días cazando mirlos, gavilanes y zorros a encerrarse en un gabinete para pensar en problemas de Estado, todavía resiste al nombre de Richelieu; resistencia cada vez menor, en verdad, porque él necesita de alguien capaz de presidir, en su nombre, el gobierno de Francia. Por fin, en 1624, Luis XIII acepta hacer una experiencia con Richelieu. En abril, el cardenal vuelve al Consejo de Estado, y en agosto ya es primer ministro de Francia.

El cardenal Richelieu fue líder del concejo real y primer ministro de Luis XIII de 1624 a 1642, e inició políticas que, a la larga, fortalecieron el poder de la monarquía. Uno de los peligros de la autoridad real provenía de los hugonotes. La política de Richelieu respecto a ellos fue dictada por motivos políticos, y no religiosos, a pesar de su posición como cardenal de la iglesia católica. Al elimina: sus derechos políticos y militares, pero conservando sus derecho; religiosos, la Paz de Alais ayudó a transformar a los hugonotes en sus subditos más confiables.

Los primeros meses de gobierno los dedica a examinar las dificultades del país. Uno a uno, Richelieu estudia los problemas que, a su parecer, debilitan el Estado; la alta nobleza, siempre dispuesta a sublevar provincias enteras contra la autoridad real, procurando preservar un sistema feudal que todavía está lejos de haber sido completamente extinguido; los hugonotes, que se habían convertido en un verdadero Estado dentro del Estado (el Edicto de Nantes les permitió como garantía mantener sus plazas fuertes, y sus jefes, en caso de necesidad, acostumbran incluso recurrir  al  extranjero,  así  como  lo hacían los ultracatólicos con España) ; el Tesoro, cada vez más empobrecido en beneficio de una minoría (sobre todo los grandes nobles) ; los sobornables agentes del gobierno; el riesgoso asunto de la venta de cargos; el comercio exterior, totalmente dominado por extranjeros; una marina real prácticamente inexistente, incapaz de proteger las costas de Francia, y otros.

En asuntos exteriores, desde 1618, la Europa Occidental entera está comprometida en una guerra que tuvo origen en un conflicto exclusivamente alemán, de carácter religioso, entre los príncipes protestantes y la Casa de Habsburgo, soberana del Sacro Imperio Romano Germánico. Esa lucha, que devastará a Alemania, se prolongará intermitentemente hasta 1648 y será conocida en la historia como la Guerra de los Treinta Años.

Inflexible, Richelieu va ejecutando con mano de hierro todas las medidas que entiende necesarias para el fortalecimiento del poder monárquico, lo que le parece indispensable para fortalecer el país. Al poco tiempo, la nobleza conspirará para derrocarlo.

Se forma un auténtico partido contrario a Richelieu, con gente dispuesta a asesinar al cardenal, a provocar una sublevación en el país o a declarar a Luis XIII incapaz de gobernar. Pero el cardenal mas precavidos que ellos logró descubrir la conspiración a tiempo y terminaron todos los involucrados en la cárcel.

Con objeto de reformar y fortalecer la administración central, al principio por razones financieras, Richelieu despachó funcionarios reales, llamados intendentes, a las provincias con objeto de llevar cabo las órdenes del gobierno central. Conforme crecieron las funciones de los intendentes, entraron en conflicto con los gobiernos  provinciales. Dado que los intendentes resultaron victorios en la mayoría de estas disputas, fortalecieron aún más el poder la corona. No obstante, Richelieu resultó ser menos diestro e cuestiones financieras.

No sólo era corrupto el sistema básico de las finanzas estatales, sino que era tanta la gente que se beneficiaba de la ineficiencia y de la injusticia del sistema, que el gobierno arrostró gran resistencia cuando trató de reformarlo. El taille (un impuesto anual directo que solía tasarse en función de la tierra o la propiedad) incremento (en 1643 fue dos veces y media mayor de lo que había sido en 1610), y las tierras de la corona fueron hipotecadas de nueva cuenta. Sin embargo, los gastos, sobre todo el costo de los preparativos de guerra, pronto agotaron los ingresos adicionales, por lo que la deuda francesa continuó su espiral ascendente bajo el mandato del cardenal.

El cardenal intentó gobernar por encima de las clases sociales, en beneficio de la centralización monárquica. En su concepción de Francia no privaba el bienestar equitativo de todo su pueblo, sino una ideal figura alegórica: la monarquía encarnada en una realidad que se llamaba Luis XIII. Así, esos numerosos proyectos comerciales y coloniales, por errores de perspectiva, fracasaron casi todos.

Pensaba que Francia, para ser una nación próspera, debía exportar al máximo e importar lo mínimo, acumulando reservas de oro y plata. Como los consumidores, a pesar de todo, continuaban comprando tejidos de todo tipo a Inglaterra y a Holanda, y adquiriendo artículos de lujo a Italia y obras de arte a Flandes, prohibió las importaciones que no llegaran en navios franceses y todas las transacciones que no se realizasen entre subditos de Francia. Mas estas órdenes quedaron sólo en el papel, porque el reino no poseía suficientes sistemas de  control.

Estimuló las empresas coloniales, pero casi todas las compañías comerciales formadas con ese objetivo, tanto las que se volcaban hacia el Oriente, como las que ambicionaban la conquista de tierras en América, no prosperaron. Ante Holanda e Inglaterra,   Francia  quedó   en   desventaja.

Respecto a su salud la misma nunca había sido buena, y a partir de 1642 se debilita hasta tal punto de que en los últimos tiempos casi no puede levantarse de su lecho del actual Palacio Real (entonces Palais Cardinal).

«Mis médicos dicen que estoy mejorando, mas no lo parece», murmura a cada rato desconsolado. Convencido de que su fin está próximo, solicita al rey que lo dispense de su cargo, pero éste se niega y le responde: «Nunca encontré a nadie que me sirviese tan cabalmente como vos. Es esto lo que me hace desear y pediros que no os retiréis (…). Mi hermano y muchos nobles os quieren mal por mi causa; pero podéis estar seguro de que os protegeré contra cualquiera que sea».

En la mañana del 4 de diciembre de 1642, tiene a su cabecera al vicario de la parroquia de San Eustaquio. Después de reafirmar su fe en el Credo cristiano, se sumerge en un total estado de inconsciencia. Cerca de mediodía, vuelve en sí. El sacerdote le administra la extramaunción y le dice:
—¡Eminencia, es necesario que perdonéis a vuestros enemigos!
Con los ojos casi cerrados, Richelieu responde casi en un murmullo:
— ¡Mis únicos enemigos fueron los enemigos de Francia!

Está muerto el hombre que durante dieciocho años gobernó a Francia con un régimen implacable, que marcaría de ahora en adelante el estilo de gobierno de la monarquía francesa.

PARA SABER MAS…

La vida fastuosa de Richelieu: ¡Qué distinta era su vida comparada con la del pueblo miserable! Atrás quedaban ya difuminados en la lejanía sus años de pobreza, cuando joven obispo había de acomodar a su talla los ornamentos de su predecesor y devanarse los sesos pensando si podría permitirse el lujo de tener vajilla de plata.

Ahora sus ingresos ascendían a millones y eran verdaderamente fabulosos para aquellos tiempos; quedábanle al año cuantiosos excedentes y eso que, como hijo de una época dada a la ostentación y al fausto, gastaba el dinero a manos llenas. Además de los ingresos en efectivo de su cargo y de los beneficios que del mismo se derivaban, poseía su palacio cardenalicio, castillos con extensos parques y otras propiedades rurales. Percibía rentas de toda clase de bienes inmuebles a las cuales venían a sumarse los ingresos de las seis abadías que le adjudicara el rey. Sus naranjales eran cuidados con más solicitud que los de ningún otro.

Sus cuadras alojaban purasangres y caballos de la mejor raza. La servidumbre de su casa podía equipararse a la del propio monarca con su maestresala, su confesor, su médico personal y su ayuda de cámara. Su mesa la servían nobles cortesanos y pajes. Así vivía él, hombre de mundo, con toda la magnificencia de Grandseigneur y príncipe de la Iglesia.

Por supuesto, en sus necesidades personales se mostraba parco sin que tampoco concediera mucho tiempo al esparcimiento, pues sus energías las dedicaba íntegras al cumplimiento de su misión. No obstante, si alguna vez se permitía solazarse, disfrutaba plenamente de las alegrías terrenas. Le gustaba oír música, asistía a fiestas y representaciones teatrales y, según parece, no era insensible a los encantos de las

Fuente Consultada:
Enciclopedia Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo III Edotial Abril Biografía de Richelieu
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre
Enciclopedia Hicieron Historia Tomo I Biografía de Richelieu Tomo I

Luis XI de Francia Gobierno y Economia de su Reinado

Luis XI de Francia – Gobierno y Economía de su Reinado

Luis XI (1423-1483), nació en Bourges el 3 de julio de 1423, fue desde 1461 rey de Francia (hasta 1483), hijo y de Carlos VII. Como sucesor de su padre, siguió la misma obra, iniciada por su progenitor. Se esmero desde un primer momento en restablecer la unidad y estabilidad de Francia tras los estragos causados por la guerra de los Cien Años.

Se unió a nobles descontentos en una fallida rebelión contra Carlos VII el año 1440, pero se le perdonó y fue nombrado gobernador del Delfinado o (Dauphiné), donde mostró una gran capacidad para el gobierno. Tras la muerte de su primera esposa, Margarita de Escocia, desafió a su padre al casarse con Charlota de Saboya en 1457. Vivió desde 1456 hasta 1461 en la corte del duque de Borgoña, Felipe el Bueno.

Luis XI de Francia

Cuando Luis XI sucedió a su hermano, lo que había heredado era un reino yermo (pobre, miserable) , con sus pueblos vacíos y sus campiñas asoladas. Cuando él murió, en el año 1483, dejaba una Francia más unida e infinitamente más próspera que la que había encontrado. Pero para lograr este resultado, aparte de su astucia natural, el rey había puesto en acción los recursos de su temperamento autoritario. Reinó como monarca absoluto, y Commynes podrá decir de él: «Fue el rey más terrible que hubo nunca en Francia»,

Le vimos hacer frente, en los primeros años de su reinado, a la Liga del Bien Público, y su represión fue severa: el condestable de Saint Pol y el duque de Nemours fueron decapitados, mientras que el cardenal La Balue estuvo once años prisionero. Además de esto, empleando métodos menos expeditivos, acostumbró a los señores feudales a una sumisión inmediata a su arbitrio.

Conminó a Juan de La Tour d’Auvergne a cambiar su condado de Boulogne por el de Lauraguais. El conde no podía, so pena de un castigo implacable, sustraerse a la voluntad real. Obispos y abades también debieron ser elegidos según la voluntad del rey. Y para ejercer su poder tiránico, Luis estaba secundado por una activa policía, que practicaba la delación y el espionaje. Oigamos, una vez más, a Commynes. «El rey era, naturalmente, amigo de las gentes de condición modesta y enemigo de todos los Grandes, que no lo necesitaban». Así, se apoyaba en las ciudades contra los señores feudales.

Ciertamente, no vacilaba en castigar con severidad a los que se le resistían; por ejemplo, Arras, culpable de haberse mostrado reticente en aceptar su autoridad después de la muerte del Temerario, vio decapitar a veintidós de sus burgueses.

Pero Luis XI, semejante en esto a sus antepasados Felipe Augusto y Felipe el Hermoso, tenía conciencia de la fuerza de los gremios de artesanos. En 1467, confiaba la guardia de París a «sus residentes y habitantes», divididos en compañías formadas tras los sesenta y un. estandartes, bordados en oro, de sus corporaciones. A fin de atraerse a la rica burguesía, hábilmente le confiaba cargos y empleos, ennobleciendo a alcaldes y regidores, a oficiales de justicia y de hacienda.

Los autorizó, igualmente, a fortificar sus dominios campesinos con fosos, murallas, torres y atalayas. En contraposición, la relatiya autonomía de que gozaban las ciudades, iba perdiéndose, día a día: era ésta una tendencia general que, desdé comienzos de siglo, se manifestaba en toda Europa. Luis XI hacía pesar su autoridad con la minuciosa  vigilancia  que  ejercía  sobre  la administración urbana y sus onerosas exigencias financieras.

EL REY DE LOS COMERCIANTES: Al ver pasar a su rey, los habitantes de Abbeville gritaban: «Santo Dios, ¿es éste el rey de Francia, el más grande rey del mundo? Parece más un criado que un caballero.’Entre todo, caballo y vestiduras de su cuerpo, no vale veinte francos». En efecto, estamos lejos de los fastuosos Valois. Más prosaicamente, Luis XI es el rey de los comerciantes; él sabe que el dinero es la garantía más segura de la autoridad, y su afán es vender mucho y comprar poco.

El Estado toma las riendas de la economía, imponiendo una reglamentación rigurosa. Se prohibe a los franceses acudir a las ferias de Ginebra y de los Países Bajos, a las cuales se oponen las de Lyon, Ruán y Caen. Quinientos mil escudos salían todos los años de Francia para la. compra de sederías italianas. Luis XI favoreció el cultivo de la morera y creó en Tours una manufactura para el tejido de la seda. Asimismo, como los productos metalúrgicos eran, en general, importados de Alemania, el rey nombró un inspector general de minas, encargado de hacer prospecciones, e impulsó la creación de altos hornos.

Una mejor utilización de la energía hidráulica permitió la instalación de potentes fuelles, lo que dio lugar a protestas airadas contra estos hornos «abismos de los bosques, tragaderos voraces de madera». Por otra parte, el Estado sostenía a los pañeros de Montpellier y de Poitiers, y protegía «el arte de escribir artificialmente». En 1470, un pequeño taller de imprenta se abría en la Sorbona; a finales del siglo, Lyon poseía una cincuentena.

Pero los vinos de Aquitania pesaban seguramente mucho más en la balanza comercial que los libros: para salvaguardar la fortuna del sudoeste, Luis llegó a autorizar a los navios ingleses que cargaran ellos mismos los toneles. Organizó en Londres una exposición de productos franceses, firmó un tratado comercial con el rey de Portugal y otro, en Argelia, con el «rey de Bona». Y he aquí el correo organizado: correos con blusa azul y gregüescos rojos galopaban a través de Francia en etapas de cuatro leguas.

Las campiñas que cruzaban volvían a tener un aspecto civilizado: a fin de repoblar y poner nuevamente en condiciones de cultivo las tierras devastadas,los señores consentían en contratos liberales, no exigiendo más que un noveno de las cosechas. Se habían otorgado parcelas incultas a campesinos aislados o a grupos de colonos.

La agricultura progresaba, los rendimientos aumentaban y se estima que la tercera parte del suelo francés estaba en explotación en el último tercio del siglo XV. El producto de la talla, tasa sobre las personas y los bienes, pasó de 1.200.000 libras, en 1462, a 4.600.000, en 1481.

Finalmente, se restableció una moneda sana, contante y sonante, el escudo «au soleil», capaz de competir con el florín o la libra esterÜna. Con el fin de llenar sus cajas, el Estado se ocupó de la recaudación de impuestos. El consejo de los tesoreros y de los generales fijaba, cada año, el estado de las finanzas, a partir del cual se hacía el reparto de la talla entre las provincias. Con la gabela—impuesto sobre la sal—y las alcabalas—tasas sobre la venta, la compra y el transporte de las mercancías—se procuraban los recursos del reino. La intervención del Estado era cada vez más gravosa.

LOS CONSEJEROS
Luis XI, en su política de restauración económica, estaba asistido por un «Gran Consejo». La mayor parte de sus miembros seguían al rey en sus desplazamientos, mientras el Parlamento y el Tribunal de Cuentas permanecían en París. Eran servidores del rey, nombrados por él y sometidos, enteramente, a sus deseos, por oposición a los del Parlamento, que se consideraban a sí mismos como servidores de la ley, independientes del soberano.

Este, deseoso de llevar a cabo la restauración económica del país, eligió sus «corsejeros» entre los burgueses provincianos servidores y émulos de Jacques Coeur, ministro de su padre. No hay que olvidar al preboste Tristán Lermite y al antiguo barbero del rey, Olivier le Daim, especialistas en maniobras policíacas y de espionaje. Pero la autoridad imperiosa del soberano se afirmaba de manera aplastante: «A causa de nuestra soberanía y majestad real, a Nos, únicamente, pertenece el Gobierno general y administración de nuestro reino». Luis, al solicitar frecuentemente la opinión de su Consejo, quería, simplemente enmascarar con ello el despotismo.

Al consolidar su autoridad, estableció las bases para la creación de la monarquía absolutista en Francia; al fomentar la industria y el comercio, incrementó la riqueza del país. Murió en Plessisles-Tours el 30 de agosto de 1483 y le sucedió su hijo Carlos VIII.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

 

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

masacres humanas

Las atrocidades cometidas contra el pueblo Armenio por el Imperio Otomano y el Estado de Turquía durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial y años anteriores y posteriores a ésta, son llamadas en su conjunto el Genocidio Armenio.

El Genocidio es una forma organizada de matanza de un conjunto de personas con el objetivo explicito de ponerle fin a su existencia colectiva. Esto requiere un planeamiento central y una maquinaria organizada para implementarlo haciendo que el genocidio sea un prototipo de crimen de estado, ya que solo un estado cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo tal destrucción.

El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918.

El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed.

Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada.

Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

Fuente Consultada: www.genocidioarmenio.org

Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas, que generalmente llevaba a la muerte a muchos de los deportados.

Genocidio Armenio

Los Protocolos de Sion Origen del Antisemitismo

Los Protocolos de Sion – Origen del Antisemitismo

El origen de los Protocolos de Sion: En diciembre de 1901 un oscuro personaje conocido por el alias de Serguéi Nilus tradujo al ruso unos textos que en conjunto se titularon Los Protocolos de los Sabios de Sión. Un libro que demostraba la conspiración judía, de carácter planetario, para hacerse con el dominio absoluto del mundo. El origen de los Protocolos y del mito consiguiente es especialmente instructivo para quienes estudian la psicología social y la teoría de la información.

Como toda buena mentira, los Protocolos tienen un germen de verdad, constituyendo una amalgama de documentos inventados y genuinos panfletos políticos de carácter más o menos revolucionario que se distribuían por las convulsionadas calles de la Europa del siglo XIX.

Si tuviéramos que encontrar un antecedente remoto habría que buscarlo en el jesuita francés Agustín Barruel, Canonigo de la catedral de París, escribió una demoledora obra titulada Memorias sobre el jacobinismo en la que sostenía que una serie de sociedades secretas como los lluminati y la francmasonería eran quienes dirigían en secreto la revolución. A pesar de ser el tatarabuelo de la conjura judeomasánica que tanto entusiasmaba al general Franco, el abate Barruel no mencionaba expresamente a los judíos en su obra.

Estos entrarían a formar parte de la teoría de la conspiración pergeñada por Barruel a partir de una carta que éste recibe en 1806 firmada por un tal J. B. Simonini, un oficial retirado del ejército que en esos momentos residía en Florencia. Todavía hoy ni siquiera tenemos constancia de la existencia de este Simonini, que bien pudo ser un vehículo utilizado por Barruel para expresar sus propias paranoias.

Simonini advertía a Barruel de la existencia de una diabólica secta judía que constituía “el más formidable poder, si uno considera la gran riqueza y la protección de que disfruta en casi todos los paises europeos”; El relato de Simonini adquiere tintes novelescos cuando nos cuenta cómo descubrió la conspiración disfrazándose de judío e infiltrándose en un encuentro de conspiradores celebrado en el Piamonte italiano.

El nacionalsocialismo fue un movimiento que no surgió de manera improvisada en la historia. La atmósfera de esta filosofía, si es que así puede ser denominada, apareció con bastantes años de antelación a la época de Hitler.

Este clima se fue enrareciendo a medida que las circunstancias fueron aportando mayor combustibilidad al mismo, hasta que surgió la chispa en la figura de Adolf Hitler. El nacionalsocialismo se puede considerar como una reacción directa a la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias, pero también como resultado de tendencias e ideas con origen más lejano en el tiempo vinculadas por ejemplo a los problemas derivados de la unificación política. 

Por tanto si bien este movimiento exacerbó las tendencias nacionalistas y racistas, no las inventó. Los fundamentos conceptuales del nazismo no se limitan solamente al ámbito germánico y a las ideas de personajes tan influyentes intelectualmente como Bismarck, Nietzsche o Wagner sino que se extienden a países del marco europeo como Rusia con la obra denominada Los Protocolos de los Sabios de Sión y las ideas de la teósofa rusa Blavatsky, así como Francia con los principios eugenésicos propugnados por Georges Vacher de Lapouge. (Fuente Consultada:Las Raíces del Nazismo en la Cultura Europea)

Como un foco de comprensión súbita se debió de iluminar el cerebro de Barruel, cuando leyó que los conspiradores habían sido la fuente de financiación de los Iluminati y francmasones tan odiados por él, habiéndose, además, infiltrado en todos los niveles del clero. Al año siguiente, Agustín Barruel alertaba al gobierno de la existencia de un complot judío internacional “que transformará iglesias en sinagogas” y cuyo objetivo final era ni más ni menos que conseguir que un judío se convirtiese en Papa: “Finalmente sale a la luz el Sanedrín, que ha actuado clandestinamente durante quince siglos”.

Durante ese periodo, los judíos habrían gobernado el mundo secretamente (nadie parecía notar lo mal que les había ido en ese gobierno, porque su condición marginal y su periódico sometimiento a persecuciones de todo tipo no habían variado en lo más mínimo). Así nacía el primer mito judeofóbico de la modernidad: la conspiración judía mundial.

La Eclosión de los Protocolos

Con la llegada del siglo XX aparecen en Rusia los Protocolos tal como los conocemos actualmente. En términos generales, lo que se describe en este texto es un supuesto anteproyecto suscrito por “los representantes de Sión del Grado 33” para la completa dominación del mundo por parte de los judíos. A lo largo de sus páginas se plantea un programa para la imposición de un nuevo orden mundial donde los judíos acabarían convirtiéndose en déspotas supremos del planeta.

El programa establece una conspiración con diversas cabezas redoras y múltiples tentáculos dedicados a sembrar el desorden y la anarquía, a derribar ciertos regimenes —-en especial las monarquías—, infiltrarse en la francmasonería y otras organizaciones similares y, como remate, adquirir el control de las instituciones políticas, sociales y económicas del mundo occidental.

Como si fuera poco, este plan estaría siendo aplicado —según sus anónimos autores— al control de pueblos enteros sin que nadie se hubiera percatado de la verdad. Son veinticuatro capítulos y más de doscientas páginas de desvaríos en las que los pretendidos déspotas justifican sus maquiavélicos planes aduciendo que ya que el pueblo es incapaz de gobernarse por sí mismo serán ellos quienes lo quien desde la sombra. Más aún, los Protocolos afirman que los judíos, como fase preparatoria para lo que debería ser una revolución a escala mundial, se estaban ocupando de soliviantar lo más posible a los ciudadanos en contra de sus dirigentes políticos y económicos.

Es de suponer que a más de uno se le pondrían los pelos de punta al leer esto en un ambiente social tan convulso como el que caracterizaba a la Europa de principios del siglo XX. Una vez completada la revolución mundial, los dirigentes del complot judío mantendrían a la población bajo control mediante la institución de un Estado de bienestar basado en una organización gubernamental fuertemente centralizada.

Las bases de esta dependencia total del Estado serían el pleno empleo, los impuestos en función de la riqueza, la educación pública y el apoyo a las pequeñas empresas. Seria como agitar constantemente la zanahoria de la libertad frente a los ojos de los ciudadanos pero sin permitirles nunca llegar a alcanzarla.

Fuente Consultada: 20 Grandes Conspiraciones de la Historia de Santiago Camacho

Historia de la Diáspora Judia Las Persecuciones y Castigos

Historia de la Diáspora Judía
Las Persecuciones y Castigos a Judios

Los hebreos dirigidos por Moisés se marcharon de Egipto en el siglo XIII a.C. y se asentaron en las Tierras de Canaán (Palestina actual), lugar en donde estaban asentados los filisteos.

Los enfrentamientos empezaron enseguida y los hebreos se unieron en un reino monárquico, inicialmente bajo el poder de Seúl, luego de David y finalmente de Salomón (931 a.C.), hasta su muerte, para luego dividirse en dos reinos uno al norte con capital en Samaria y otro Judá , al sur con capital en Jerusalén.

mapa israel

Dispersión o diáspora son nombres sinónimos, aunque el segundo de origen griego, usados para referirse a la emigración de los judíos y la presencia de minorías suyas diseminadas fuera de Israel.

La primera diáspora se remonta al año 722 a.C. cuando las diez tribus del reino del norte fueron deportadas a Asiria, donde acabaron por ser asimiladas.

En 586 a.C. los babilonios asaltaron y saquearon Jerusalén, y el Templo fue destruido e incendiado, deportando a Babilonia los judíos mas destacados de sus sociedad, como intelectuales, banqueros, funcionarios.

Fue durante este exilio donde la religión hebrea antigua fue cambiando a la religión judía actual.

Por allá, en 521 a.C, los persas somete a los babilonios y el rey Ciro permite el retorno de los judíos a sus tierra natal, 50.000 judíos emprendieron el Primer Retorno a la Tierra de Israel, y iniciaron la reconstrucción del segundo Templo, en el mismo lugar que se encontraba emplazado el anterior.

Tras la muerte de Salomón, acaecida en el 935 a.C, Israel atravesó una etapa de decadencia. El reino se dividió en dos mitades: al norte Israel y al sur Judea, con capital en Jerusalén.

Los asirios arrasaron Israel en el 722 a.C, y esclavizaron a sus habitantes. Judea se mantuvo hasta el 587 a.C, fecha en que el ejército babilonio destruyó el templo y obligó a los supervivientes a marchar al exilio. A partir de este momento podemos hablar de los «judíos», la nación definida por la religión que transmitieron los antiguos hebreos de Israel y Judea.

Cuando Palestina se encontraba bajo el dominio de los seléucidas, algunos judíos adoptaron costumbres helenísticas, pero pertenecían a una minoría de las clases altas, en las que no confiaba el pueblo, que se aferraba a sus tradiciones sin ponerlas jamás en entredicho.

En el siglo II a.C. los judíos se rebelaron contra la «helenización» y a partir de entonces los reyes seléucidas empezaron a tratarlos con suma precaución.

Al finalizar el dominio seléucida, en el año 143 a.C, se inició un período de independencia que duró unos 80 años, y después Roma conquistó Judea.

Transcurrirían 2.000 años hasta que resurgiera un estado judío independiente en el Oriente Medio. Sin embargo, en la época de Augusto vivían menos judíos en Judea que en el resto del imperio romano.

Tras el éxodo, y gracias a la libertad de movimientos y de comercio que ofrecieron primero los estados helenísticos y después Roma, los judíos se dispersaron por las costas del Mediterráneo y llegaron a los puertos del mar Negro y Mesopotamia. Fue la llamada «diáspora».

Algunos se establecieron incluso en los puertos del oeste de la India (alrededor del 175 a.C).

En diversas ciudades romanas vivía un elevadísimo número de judíos; en Roma había probablemente unos 50.000, y en Alejandría también existía una importante comunidad. Su número aumentó gracias a la conversión de los gentiles, que se sentían atraídos hacia esta religión por su código moral, por las ceremonias que se centraban en la lectura de las escrituras sin necesidad de santuarios ni sacerdotes y sobre todo porque prometía la salvación.

La visión judía de la historia era muy clara y alentadora: se consideraban el pueblo elegido por Dios, que se purificaría en el fuego para el Día del Juicio, pero que después se reuniría y alcanzaría la salvación.

Durante la dominación romana de Palestina la incomprensión de los romanos hacia el exclusivismo judío desembocó en dos sangrientas rebeliones que fueron aplastadas sin piedad por los romanos.

La primera, en el año 70 d.C., vio la destrucción del Templo de Jerusalén a manos de Tito y cómo medio millón de hebreos morían en esta guerra y 100.000 eran reducidos a la esclavitud. Los supervivientes que abandonaron Palestina fueron a engrosar las comunidades de la diáspora.

La segunda rebelión, bajo el emperador Adriano, terminó con una estrepitosa derrota en 135 d.C., tras una guerra larga, cruenta y terrible. Los judíos que no murieron fueron dispersados y enviados a llenar los mercados de esclavos del imperio.

Jerusalén se convirtió en una ciudad romana, Aelia Capitolina, a la que no se permitía entrar a los judíos. Mediante decretos imperiales fue prohibida bajo pena de muerte la observancia de las leyes sagradas: Más tarde durante el imperio romano, los judíos superaron la hostilidad inicial y consiguieron la plena ciudadanía con el edicto de Caracalla, en 212.

Pero un siglo después, cuando Constantino se convirtió al cristianismo, dio comienzo la sistemática, constante y creciente persecución a los judíos.

Durante el Concilio de Nicea en el año 325, el mismo emperador pone fin a la controversia sobre la naturaleza de Cristo (se lo decreta divino y no un simple profeta) y continúa sus esfuerzos para separar al cristianismo del judaísmo declarando que la pascua cristiana no sería determinada por el pesaj o pascua judía. Declara: “Porque es insoportablemente irrespetuoso que en la más sagrada fiesta estemos siguiendo las costumbres de los judíos. De aquí en adelante no tengamos nada en común con esta odiosa gente…”.

También en plena Edad Antigua, numerosos santos (San Hilario, San Crisóstomo, San Efraín, etcétera) escriben en contra de los judíos.

Algunos apelativos que reciben los semitas de parte de estos santos, nada compasivos por cierto, son: “Pérfidos asesinos de Cristo”, “Raza de víboras” y “compañeros del diablo”.

ODIO HACIA LOS JUDÍOS EN LA EDAD MEDIA

A partir del Siglo IV se le prohíbe la construcción de nuevos templos, y los en pie eran quemados por los cristianos.  Se los expulsa de algunas ciudades al menos que se conviertan al cristianismo, aunque después se desconfía de su fe, y siguen siendo perseguidos.  Se incita a la violencia para que sean atacados y marginados. Hacia finales del siglo VI se prohíbe a los cristianos tener amistades judías y consultar médicos de ese mismo origen.
Siglo V, se dictan leyes que se les prohíbe tener tierras, sirvientes, aparecer públicamente en la fiesta de Pascua. No puede acceder a ningún cargo público o tener autoridad sobre un cristiano.
Pueden convertirse y bautizarse, de lo contrario son expulsados, o bien tratados brutalmente al extremos de sacarles los ojos.
Siglo VIII: La situación sigue agravándose y los judío no pueden tener casi contacto con los cristianos. Se castiga toda relación, como la amistad hasta el diálogo.  San Agobard, arzobispo de Lyon, escribe en sus Epístolas que los judíos nacieron esclavos y que tienen el hábito de robar niños cristianos para vendérselos a los árabes.
Hacia el Siglo XI , en 1012, cuando los musulmanes atacan el Santo Sepulcro de Jerusalén, comienza un ataque sistemático en Francia hacia todo judío acusándolos de responsables. En 1081 son obligados a pagar altos impuestos para mantener la Iglesia a cambio de permitir su estadía en esa ciudad. Durante las sucesivas cruzadas, muchos soldados de Cristo asesinan sin piedad a miles de judíos e incendian sus templos. Algunas voces de la Iglesia se levantan contra eso y tratan de calmar los ánimos declarado que los judíos pueden ser tolerados y que la furia cristiana se debe dirigir hacia los musulmanes.
En el Siglo XII, aparece una nueva acusación, ahora son acusados de realizar rituales morbosos con asesinatos y consecuentemente son atacados y torturados hasta la muerte o quemados en la hoguera. Frecuentes pestes que asolaban a Europa por aquella etapa , y también se los culpaban de ser responsables por envenenar las aguas.

Siglo XIII, una resolución en el 4° Concilio de Letrán los obliga a distinguirse del resto de la sociedad, y para ello deben llevar un símbolo en su vestido, como una estrella o sombrero de color fuerte. Se inicia de esta manera en Europa un sistema de diferenciación a través de la vestimenta.

En 1267 se agudiza la ley, y ahora deben colocarse un sombrero raro de dos punta, llamado pileteum comutum, pues se afirma que son hijos del diablo y llevan cuernos. Mediante ese sombrero debían esconderlos.

Pasa los años y la presión cristiana continua, cerrando e incendiando sus templo, lastimando y torturándolos por impíos. Grupos de judíos son asesinados en las calles por la gente que se los cruza.

Siguen las acusaciones y ahora también por profanación de hostias, que es un delito cuya pena es la muerte, pues es un sacrilegio o ataque frontal directo al cuerpo de Cristo. Mucha gente se mofan de se asesinos de judío y hasta les gusta llevar un sobrenombre relacionado con su actitud asesina. Los encargados de las torturas o inquisidores queman los libros religiosos como el Talmud.

Llega el Siglo XIV con él, una peste que pasará a la historia por lo cruenta y desastrosa en cuanto a los estragos que hizo en la población. Ahora son culpados de planear una conspiración mundial para el dominio de los reinos.

Las persecuciones y violencia se incrementan y muchos se suicidan antes de ser castigados, torturados o quemados en hogueras. Se promulgan diversas bulas que prohíben a los capitanes de navío el transporte de judíos a Tierra Santa y que les impide asistir a la universidad.

En una bula papal, conocida como Cun nimis absurdum se asegura que los judíos, verdaderos asesinos de Jesús, han nacido esclavos y deben ser tratados con tales, y nace la modalidad que mas tarde utilizará Hitler para marginar a los judío, mediante la construcción de un pequeño predio, con una entrada en donde se hacinaba a todos los judío. Se lo llamó «guetto».

A la vez fueron obligados a vender sus propiedades a los cristianos a precios verdaderamente irrisorios. El ghetto fue instalado en la orilla derecha del Tíber, frecuentemente anegado y, por ello, extremadamente insalubre.

Desde aquellas primeras normas del siglo IV, podemos decir que fueron siempre marginados de todas las actividades sociales, comerciales y culturales.

En lo religioso y según el ánimo del obispo de turno podía llegar a poseer solo una sinagoga, pero ante cualquier problema que afectara a la sociedad medieval podían ser atacados y quemados vivos adentro del mismo templo.

Sólo se le permitía hablar en latín, no podían asistir a médicos cristianos, no podían tener amigos cristianos y menos aun alguna autoridad sobre ellos. Hasta los mas humildes y pordioseros no podía tratarlos bien, ni siquiera llamarlos «Señor»

El guetto era un lugar asilado, con solo una entrada y salida de unos 500 m. de lado, en donde se aislaba y obligaba a vivir a grupos de miles de judíos. Debido a la concentración de gente, debieron intentar hacer viviendas en planta altas, de dos o mas pisos, pero al no contar con buenos materiales y herramientas adecuadas, los derrumbes estaban a la orden del día, y las muertes por accidentes también. Los materiales usados como la madera eran sumamente combustibles y cualquier error con el fuego de la cocción de los alimentos o para calefacción generaban verdaderas catástrofes humanas y materiales. También la higiene era un verdadero problema por la escasez de agua, situación que abonaba el antiguo mito que los judíos tenían un degradable olor corporal.

En 1559, Pablo IV moría. Sin embargo, su bula había instaurado y legitimado una pauta de conducta que duraría tres siglos.

Origen del Nazismo El Romanticismo Aleman y los Nazi Antecedentes

Origen Del Nazismo
El Romanticismo Alemán

El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales.

Adolf Hitler

Adolf Hitler

¿Qué significado tienen «nación» y “nacionalismo”?

El concepto nación fue variando con el transcurso del tiempo; es decir, no siempre quiso de lo mismo. Nación proviene del latín nascere , nacer): en la época medieval, aludía al origen geográfico , al nacimiento de las personas, También la palabra patria (idea que proviene de la antigüedad. –pate; padre) significaba el lugar de procedencia familiar, la tierra de los padres, y se equiparaba con país (de pagus. tierra, campo), por lo cual un paisano es un compatriota.

Con la Revolución Francesa de 1789, “nación” es el conjunto de ciudadanos que gozan de los mismos derechos, se sujetan a las mismas leyes y están representados por una misma legislatura. Es decir que para los franceses, el fenómeno del nacionalismo es consciente y voluntario: es el deseo de pertenecer a una nación o a otra, que hace que los miembros de una comunidad quieran tener su propio gobierno.

Esta aspiración de los habitantes de un país se puede expresar mediante la participación popular, el sufragio, el plebiscito. Es un concepto liberal, que expresa la voluntad política democrática de un sector social pujante constituido por la burguesía.

Este concepto francés se contrapone con el de la escuela alemana, que posee una idea conservadora de nación gestada en el último tercio del siglo XVIII difundida por elromanticismo alemán (especialmente a partir de 1830): se considera la nacionalidad como un fenómeno inconsciente e involuntario, ligado a la población por el lugar de nacimiento, el idioma, las costumbres; se «lleva en sangre”.

Para el romanticismo, la nación es un ser vivo, que se manifiesta a través del espíritu nacional, a través de signos externos como la lengua, la religión, las tradiciones, un pasado colectivo; se puede no tener conciencia de la nacionalidad, pero no por ello deja de existir.

El romantisismo exalta la época medieval, porque en ella abreva la fuente de la nacionalidad alemana: el pasado más glorioso estaba en el Sacro Imperio Romano Germánico, que durante la edad moderna había decaído, hasta disolverse en 1806.

En el romanticismo se destacan tres puntos fundamentales:
* Oposición al clasicismo y a la racionalidad.
* Arte basado en la libertad, el sentimiento y la espontaneidad.
* Recuperación del espíritu originario del pueblo pangermánico. (fuerte tendencia nacionalista)

Esta glorificación del espíritu nacional, que era necesaria para incitar a la lucha por la liberación, tomó en Alemania y en otros países donde se difundió, el erróneo concepto de “raza” como el rasgo que mejor podía definir la nación; exaltación que un siglo después llegará al paroxismo con los regímenes nazi-fascistas. Debido a la desvirtuación que tuvo el concepto “nacionalista” bajo esta ideología, muchos de los que actualmente utilizan este término se ven obligados a anteponer la expresión aclaratoria “sano».

Hoy en día se admite que la idea de nación es una construcción de quienes tienen la voluntad de integrarla. Se construye sobre la conciencia de tener un pasado en común (aunque ese pasado sea relativamente reciente, especialmente entre los hijos de inmigrantes), un idioma compartido por la mayoría y otras características culturales comunes. Ese modelo o imaginario se consolida a través de la difusión de la literatura impresa.

Antecedentes u Orígenes del Nazismo:

a) Pangermanismo: surge de exaltación del nacionalismo alemán, por ejemplo en 1878 apareció un libro llamado, Escritos Alemanes, cuyo autor Lagarde, profesor de la universidad de Gotinga, en donde ya plantea el «espacio vital» y exige el retroceso de las fronteras rusas.

b) Antijudaísmo. El odio a los judíos como corruptores de la pureza cultural y biológica de los germanos tiene también raíces decimonónicas. Recordemos el texto de Dühring, La cuestión judía (1880), donde se sostiene que la depravación es nota definitoria del pueblo judío —libro que mereció la réplica de Engels, Antidühring—, o la propuesta de Paasch de exterminio o deportación a Nueva Guinea de todos los judíos, anticipando los estremecedores programas de la solución final.

c) Racismo. Las doctrinas racistas supusieron una exegesis espuria del darwinismo en la medida que trasladaron a las sociedades humanas las tesis acerca de la lucha por la existencia que el gran científico inglés había referido a las especies animales. Ya antes de la aparición del libro de Darwin se había publicado el del francés Gobineau, Sobre la desigualdad de las razas humanas. en el que se exaltaba la superioridad de la raza blanca, y dentro de ella del tronco ario, y la inferioridad de negros y judíos. Posteriormente, el yerno de Wagner, el inglés germanizado Houston Stewart Chamberlain, en Los fundamentos del siglo XX, consideró a la aria como la única raza creadora e identificó los períodos de mezcla o caos racial con períodos de decadencia.

d) Revanchismo. Más clara resulta la asimilación con los postulados nazis en los escritos de algunos intelectuales que predicaban la revancha por las cláusulas de Versalles. Es el caso de Spengler en su famosa obra La decadencia de Occidente, título de por sí expresivo, donde se considera a la democracia ‘el peligro del siglo XX” y ensalza la guerra, forma eterna de vida superior”. Aún más directa es la repulsión de Versalles en Van der Bruck (El segundo Reich, 1923).

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EL TRIUNFO DE LAS DICTADURAS NAZI-FASCISTAS: PRONTO ARDERÁ EUROPA.

LAS CONCEPCIONES DE HITLER.
A diferencia de Mussolini, que crea el fascismo después de su llegada al poder, cuando Hi-tler es nombrado canciller del Reich dispone ya de un conjunto de principios, de un programa, de numerosos efectivos y unos colaboradores que le permiten actuar sin tener que improvisar.

La primera exposición de principios la hizo en la Hofbrauhaus en 1930 en un programa que-constaba de 25 puntos y luego en Mein Kampf, […]. Su concepción del mundo se basa en la ley:

de la sangre y de la raza inspirada en Gobineau, Houston Steward Chamberlain y Paul de Lagarde […]: existe una raza superior a las demás, la raza aria, que debe conservar su pureza y recobrarla eliminando todos aquellos elementos que han intentado corromperla, especialmente el judio, […].

En el campo político adopta una -posición contraria a los principios de la revolución francesa: la ideología liberal de la república de Weimar ha sido impuesta a Alemania por sus vencedores occidentales para mantenerla en un estado de inferioridad: por ello es preciso provocar el «despertar de !a nación» (el grito de guerra de las camisas pardas es » ¡Alemania despierta!»), rechazar el individualismo y el liberalismo, que no convienen con la mentalidad alemana, […] la igualdad y la libertad son absurdas y contrarias a la naturaleza y el hombre no se halla aislado sino que es un eslabón de las generaciones—; la misión del estado antiliberal, «antipartido», antiigualitario, jerárquico, consiste en mantener la comunidad de sangre y de lengua, el retorno a las tradiciones específicamente alemanas, todo aquello que es vólkisch (nacido del pueblo) y conquistar para este pueblo el espacio necesario a su vida y a su desarrollo.

El 14 de julio de 1934, Hitler se encontró con Mussolini en Venecia. En ambos, ya había madurado la idea de formar un bloque aliado que, más tarde, se denominé Eje Roma-Berlín.

El origen del poder no se halla en una mayoría de individuos sino en el Vólk, el pueblo, entendido como una unidad, cuya voluntad el Führer interpreta creando el Derecho. Los enemigos del pueblo son: en el exterior, Rusia y Francia; en e! interior los masones, los judíos, y la socialdemocracia, […].

En la esfera económica Hitler condena los cartels, «la máquina sin alma» y a los propietarios egoístas; defiende a los campesinos, a la clase media y a la propiedad privada. En suma, el pueblo alemán es un Vólk ohne Raum que debe orientar su expansión hacia el este, el sur y el oeste de Europa.

Estas ideas (desprecio de la democracia, irritación ante el Diktak (dictado) de Versalles, anticapitalismo, antisemitismo, racismo, aspiración a una dictadura) no son nuevas, […]. Pero Hitler acierta a presentarlas con vigor y pasión, de manera que respondan a las inquietudes, a los odios y al deseo de venganza de las masas alemanas; su libro obtiene un éxito fabuloso: en abril de 1940 se han vendido seis millones de ejemplares en todos los idiomas, […].

Sus ideas son divulgadas y desarrolladas por los teóricos del nazismo como Goebbels, tal vez el más original, Rosenberg, Darré, […]. En 1927 se organizaban las fuerzas de protección S.S. (Schtzs-taffeln) integradas por militantes fanáticos que, en 1929, reciben por jefe a Himmler y que mantienen sangrientos combates callejeros con los obreros huelguistas, Iqs socialistas y los comunistas; en 1927 el partido cuenta con 72.000 miembros y el III Congreso de Nuremberg ve desfilar a 30.000 S.S. {Sturmabteilungen) de camisas pardas; en 1928 los adheridos son 109.000 y el número de simpatizantes aumenta sin cesar.

Fuente: Maurice Crouzet. La época contemporánea.

Ver: Biografía de Goethe Wolfgang

El Nazismo Hitler y los NAZIS Causas del Nazismo Características

El Nazismo: Hitler y los NAZIS
Características y Sintesís de su Ideología

El Nacional Socialismo se desarrolló en Alemania como una consecuencia de la derrota en la Gran Guerra (1914-1918), las duras condiciones que le fueron impuestas en el Tratado de Versalles (1919), la crisis de hiperinflación de 1923 y la crisis de Wall Street (1929),.

Tras superar un período de estancamiento, a raíz de la mejora provisoria en lasituación económica de Alemania, en las elecciones de! año pasado el nazismo obtuvo el 37 por ciento de los votos, resultado que le permitió consagrarasu líder, Adolf Hitler, como canciller en enero de este año. Como la alianza que lo respaldaba sólo sumó 247 escaños en el parlamento sobre 608, Hitler consiguió que el presidente Hindeburg lo disolviera, convocando a nuevas elecciones parlamentarias para el 5 de marzo último.

Pocos días antes, el 27 defebrero,elincendio del Reichstag -cuya responsabilidad fue adjudicada por la oposición al propio Hitler -tuvo como consecuencia la sanción inmediata del estado de emergencia y la firma de un decreto presidencial que recortó iamayoría de los derechos y garantías constitucionales sancionadasen 1919. Celebradas en esas condiciones, las elecciones le dieron a Hitler el 44 por cientodelossufragios. Inmediatamente, obtuvo lasanción de la Ley Habilitante, que otorga facultades legislativas al canciller.

El 23 de marzo, un parlamento disminuido, sin la presencia de los comunistas (arrestados por el estado de excepción), intentó evitar una mayor concentración de poder en manos de Hitler, a lo que éste respondió: «Ustedes ya no son necesarios. La estrella de Alemania se alzará y la de ustedesse hundirá. La hora de su muerte ha sonado». Poco después, los partidos fueron prohibidos o se disolvieron, y el Parlamento comenzó a funcionar con la exclusiva participación del partido nazi. (Fuente: Periódico EL BICENTENARIO Período 1930-1949 N°7 Nota de Alberto Littieri)

hitlerEl Nazismo:
El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales. (Ver Protocolos de Sion)

Entre los teóricos y planificadores del nacionalsocialismo se encontraba el general Karl Ernst Haushofer, que ejerció una gran influencia en la política exterior de Alemania. Alfred Rosenberg, editor y líder del partido nazi, formuló las teorías raciales basándose en la obra del escritor angloalemán Houston Stewart Chamberlain. El financiero Hjalmar Schacht se encargó de elaborar y poner en práctica gran parte de la política económica y bancaria, y Albert Speer, arquitecto y uno de los principales dirigentes del partido, desempeñó una labor fundamental supervisando la situación económica en el periodo inmediatamente anterior a la II Guerra Mundial.

Las repercusiones de la I Guerra Mundial

el nazismo

El origen inmediato del nacionalsocialismo debe buscarse en las consecuencias de la derrota alemana en la I Guerra Mundial (1914-1918). De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles (foto arriba) del año 1919, Alemania era la única responsable del conflicto, por lo que fue despojada de su imperio colonial y de importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena, y obligada a pagar onerosas reparaciones de guerra.

La vida política y económica alemana se vio gravemente afectada a causa de las condiciones de este acuerdo. La elevada inflación, que alcanzó un punto crítico en 1923, casi terminó con la clase media alemana, y muchos de sus miembros, empobrecidos y sin esperanzas, se comenzaron a sentir atraídos por los grupos políticos radicales que surgieron en la posguerra.

Pocos años después de que se hubiera alcanzado un cierto grado de progreso y estabilidad económica, la crisis económica mundial que comenzó en 1929 sumió a Alemania en una depresión que parecía irremediable. La República de Weimar, régimen instaurado en Alemania tras la disolución del II Reich (II Imperio Alemán) al finalizar la guerra, se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de la izquierda durante estos años y no fue capaz de solucionar eficazmente la desesperada situación del país. Hacia 1933, la mayoría de los votantes alemanes apoyaron a alguno de los dos principales partidos totalitarios, el Partido Comunista Alemán (KPD) y el NSDAP.

El Partido Nacionalsocialista

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El NSDAP tuvo su origen en el Partido Obrero Alemán, fundado en Munich en 1919. Cuando Adolf Hitler se unió a él en ese mismo año, la agrupación contaba con unos 25 militantes, de los cuales sólo seis participaban en debates y conferencias.

Hitler se convirtió en el líder de la formación poco después de afiliarse a ella.

Durante el primer mitin del Partido Obrero Alemán, celebrado en Munich el 24 de febrero de 1920, Hitler leyó el programa del partido, elaborado en parte por él; constaba de 25 puntos en los que se combinaban desmesuradas demandas nacionalistas y doctrinas racistas y antisemitas; en el punto vigésimo quinto se establecía lo siguiente como condición indispensable para el cumplimiento de los objetivos previstos: “Frente a la sociedad moderna, un coloso con pies de barro, estableceremos un sistema centralizado sin precedentes, en el que todos los poderes quedarán en manos del Estado.

Redactaremos una constitución jerárquica, que regirá de forma mecánica todos los movimientos de los individuos”.

Hitler, el líder supremo

Poco después del mitin de febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán pasó a denominarse Partido Nacionalsocialista Alemán del Trabajo. Esta nueva organización se fue desarrollando poco a poco, especialmente en Baviera. Sus miembros estaban convencidos del valor de la violencia como medio para alcanzar sus fines, por lo que no tardaron en crear las Sturm Abteilung (‘sección de asalto’) o SA, una fuerza que se encargó de proteger las reuniones del partido, provocar disturbios en los mítines de los demócratas liberales, socialistas, comunistas y sindicalistas, y perseguir a los judíos, sobre todo a los comerciantes. Estas actividades fueron realizadas con la colaboración de algunos de los oficiales del Ejército, particularmente Ernst Röhm.

Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados del partido en 1921. Ese mismo año, el movimiento adoptó como emblema una bandera con fondo rojo en cuyo centro había un círculo blanco con una cruz esvástica negra. En diciembre de 1920, Hitler había fundado el periódico Völkischer Beobachter, que pasó a ser el diario oficial de la organización. A medida que fue aumentando la influencia del KPD, fundado en 1919, el objetivo principal de la propaganda nacionalsocialista fue la denuncia del bolchevismo, al que consideraban una conspiración internacional de financieros judíos. Asimismo, proclamaron su desprecio por la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial.

El putsch de Munich

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El 8 de noviembre de 1923, Hitler, con 600 soldados de asalto, se dirigió a una cervecería de Munich en la que Gustav von Kahr, gobernador de Baviera que en octubre se había proclamado comisario general con poderes dictatoriales, estaba pronunciando un discurso. Apresó a Von Kahr y sus colaboradores y, alentado por el general Erich Ludendorff, declaró la formación de un nuevo gobierno nacional en nombre de Von Kahr. Éste, tras simular aceptar el cargo de regente de Baviera que Hitler le otorgó, fue liberado poco después y tomó medidas contra Hitler y Ludendorff.

El líder nazi y sus compañeros consiguieron huir el 9 de noviembre después de un pequeño altercado con la policía de Munich, de manera que el llamado putsch de Munich (o de la cervecería) fracasó. Hitler y Ludendorff fueron arrestados posteriormente.

Este último fue absuelto, pero Hitler resultó condenado a cinco años de prisión y el partido fue ilegalizado. Durante su encarcelamiento, Hitler dictó Mein Kampf (Mi lucha) a Rudolf Hess. Esta obra, que más tarde desarrollaría su autor, era una declaración de la doctrina nacionalsocialista, que contenía además técnicas de propaganda y planes para la conquista de Alemania y, más tarde, de Europa. Mein Kampf se convirtió en el fundamento ideológico del nacionalsocialismo algunos años después.

Hitler fue puesto en libertad antes de un año. El partido nazi se hallabael nazismoprácticamente disuelto, debido en gran medida a que la mejora de las condiciones políticas del país había generado una atmósfera más propicia para las organizaciones políticas moderadas.

Durante los años siguientes, Hitler consiguió reorganizar el partido con la ayuda de un reducido número de colaboradores leales. Se autoproclamó Führer (‘jefe’) del partido en 1926 y organizó un cuerpo armado de unidades defensivas, las Schutz-Staffel o SS, para vigilar y controlar al partido y a su rama paramilitar, las SA. Cuando comenzó la crisis económica mundial de 1929, Alemania dejó de recibir el flujo de capital extranjero, disminuyó el volumen del comercio exterior del país, el ritmo de crecimiento de la industria alemana se ralentizó, aumentó enormemente el desempleo y bajaron los precios de los productos agrícolas.

A medida que se agravaba la depresión, la situación se mostraba cada vez más propicia para una rebelión. Fritz Thyssen, presidente de un grupo empresarial del sector del acero, y otros capitalistas entregaron grandes cantidades de dinero al NSDAP. No obstante, numerosos empresarios alemanes manifestaron su firme rechazo a este movimiento.

Algunas Características Básicas del Partido NAZI

  1. a) Racismo antisemita. Sólo podía ser considerado ciudadano alemán el que llevara sangre alemana, característica que se negaba que poseyeran los judíos.
  2. b) Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de paz, se reivindicaba la unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”, es decir. el Anschluss con Austria, además de la posibilidad de anexionar zonas de mayoría demográfica germana en otras naciones, y se afirmaba el derecho a poseer suelo suficiente para un gran pueblo.
  3. c) Control de la prensa y de la creación literaria y artística, con el argumento de que se “lucha contra la mentira política”. Corolario de este punto fue el monopolio de la información y de la “verdad” por el Partido.
  4. d) Abolición de los beneficios de las grandes empresas. Nos encontramos aquí con el conflictivo punto 11, reivindicado por Feder y la izquierda del Partido, y olvidado cuando los magnates de la industria lo financiaron.

SINTESIS DE LA IDEOLOGÍA NAZI:

La idea de «la raza superior»: Establece que los indoeuropeos (arios) son superiores y que es en Alemania donde mejor se han preservado. Por ello, sostiene que los judíos deben ser eliminados para mantener la pureza de la raza.

La idea de «las cadenas de Versalles»: Pregona que el pueblo superior ha sido humillado por otros inferiores y hay que destruir «las cadenas opresoras». (Después de Versalles, muchos alemanes sostuvieron que habían perdido la guerra por «la puñalada por la espalda» asestada por comunistas y socialistas).

La idea del «romanticismo de la comunidad»: Proclama la defensa de la sangre y del suelo alemanes; aprovecha el impulso juvenil; glorifica la camaradería de los ex combatientes! hace especial hincapié en los valores del pueblo; exige la integración incondicional del individuo en la comunidad.

La idea del «espacio vital»: Anima a la reagiupación a todos los alemanes y defiende una política expan-sionista pata la extensión de las fronteras.

La idea de «la fe en el Führer»: Implica la confianza ciega en el caudillo carismático («Führer, manda: nosotros te obedeceremos»).

Ver Un Cuadro de Sintesis

El Partido Nacionalsocialista en el Reichstag

El NSDAP ganó apoyo rápidamente y reclutó en sus filas a miles de funcionarios públicos despedidos, comerciantes y pequeños empresarios arruinados, agricultores empobrecidos, trabajadores decepcionados con los partidos de izquierdas y a multitud de jóvenes frustrados y resentidos que habían crecido en los años de la posguerra y no tenían ninguna esperanza de llegar a alcanzar cierta estabilidad económica.

En las elecciones al Reichstag (Parlamento alemán) de 1930 los nazis obtuvieron casi 6,5 millones de votos (más del 18% de los votos totales emitidos), lo que suponía un gran ascenso en comparación con los 800.000 votos (aproximadamente un 2,5%) obtenidos en 1928. Los 107 escaños alcanzados en estas elecciones les convirtieron en el segundo partido del Reichstag, después del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ganó 143 escaños. El KPD, con 4,6 millones de votos, también logró un considerable avance con la obtención de 77 escaños.

el nazismo

El partido nazi rentabilizó al máximo el agravamiento de la depresión económica (conocida internacionalmente como la Gran Depresión) entre 1929 y 1932. Los esfuerzos desesperados del canciller Heinrich Brüning por salvar la república democrática mediante decretos de emergencia no consiguieron frenar el creciente desempleo. Por el contrario, la ineficacia de su administración socavó la escasa fe de la población alemana en la democracia parlamentaria. Así pues, Hitler obtuvo un elevado número de votos en las elecciones presidenciales de 1932, aunque la victoria final fue para Paul von Hindenburg.

En las elecciones al Reichstag celebradas en julio de 1932, el NSDAP recibió 13,7 millones de votos y consiguió 230 escaños de un total de 670. Se había convertido en el partido más fuerte, aunque no contaban aún con mayoría, y el presidente Hindenburg ofreció a los nacionalsocialistas ingresar en un gobierno de coalición. Hitler rechazó esta propuesta y reclamó gobernar en solitario. Se disolvió el Reichstag y el NSDAP obtuvo únicamente 11,7 millones de votos (196 escaños) en las elecciones que se convocaron en noviembre para elegir una nueva asamblea.

El SPD y el KPD obtuvieron en total más de 13 millones de votos, lo que les reportó 221 escaños; sin embargo, puesto que estos grupos eran rivales, los nazis, a pesar de su retroceso electoral, continuaron siendo la fuerza mayoritaria en el Reichstag. Hitler volvió a negarse a participar en un gobierno de coalición y la asamblea legislativa alemana se disolvió por segunda vez. Hindenburg finalmente nombró a Hitler canciller el 30 de enero de 1933, aconsejado por Franz von Papen. A partir de este momento se inició la creación del Estado nacionalsocialista.

A finales de febrero, cuando estaba a punto de concluir la campaña de las nuevas elecciones al Reichstag, el edificio que albergaba al parlamento fue destruido por un incendio y se sospechó que este acto había sido provocado. Los nazis culparon a los comunistas y utilizaron este incidente como un pretexto para reprimir a los miembros del KPD con una brutal violencia; la misma suerte corrió posteriormente el SPD. Ningún partido ofreció una resistencia organizada. Finalmente, todas las demás agrupaciones políticas fueron ilegalizadas, se consideró un delito la formación de nuevos partidos, y los nacionalsocialistas pasaron a ser la única organización política legal.

Por la Ley de Poderes Especiales del 23 de marzo de 1933, todas las facultades legislativas del Reichstag fueron transferidas al gabinete. Este decreto otorgó a Hitler poderes dictatoriales por un periodo de cuatro años y representó el final de la República de Weimar. El 1 diciembre de 1933 se aprobó una ley por la cual el partido nazi quedaba indisolublemente ligado al Estado.

La organización del partido a partir de 1933

Desde ese momento, el partido se convirtió en el principal instrumento del control totalitario del Estado y de la sociedad alemana. Los nazis leales no tardaron en ocupar la mayoría de los altos cargos del gobierno a escala nacional, regional y local. Los miembros del partido de sangre alemana pura, mayores de dieciocho años, juraron lealtad al Führer y, de acuerdo con la legislación del recién instituido III Reich, sólo debían responder de sus acciones ante tribunales especiales del partido.

En principio, la pertenencia a esta agrupación era voluntaria; millones de ciudadanos deseaban afiliarse, pero muchos otros fueron obligados a ingresar en ella contra su voluntad. Era preciso ser miembro del partido para ocupar un puesto en la administración pública. Se estima que el número de afiliados llegó a alcanzar los 7 millones en el momento de mayor auge.

el nazismoLa principal organización auxiliar del partido nazi eran las SA, designadas oficialmente como garantes de la revolución nacionalsocialista y vanguardia del nacionalsocialismo. Obtuvieron por la fuerza grandes cantidades de dinero de los trabajadores y campesinos alemanes a través de sus recaudaciones anuales de las contribuciones de invierno para los pobres; se encargaron de la formación de los miembros del partido menores de diecisiete años; organizaron un pogromo contra los judíos en 1938; adoctrinaron a los oficiales asignados a las fuerzas terrestres del Ejército alemán y dirigieron a las fuerzas de defensa nacional del Reich durante la II Guerra Mundial.

Otra importante formación del partido eran las SS, que organizaron divisiones especiales de combate para apoyar al Ejército regular en los momentos críticos de la contienda. Este cuerpo, junto con el Sicherheitsdienst (Servicio de Seguridad o SD), la oficina de espionaje del partido y del Reich, controló el partido nazi durante los últimos años de la guerra.

El SD se encargó del funcionamiento de los campos de concentración, creados para retener a las víctimas del terrorismo nazi, y desempeñó un importante papel durante la etapa del conflicto bélico al permitir a Hitler controlar a las Fuerzas Armadas desde el Estado Mayor. Otra sección importante del partido eran las Hitler Jugend (Juventudes Hitlerianas), que formaban a jóvenes entre los 14 y los 17 años de edad para convertirlos en miembros de las SA, las SS o del partido. La Auslandorganisation (Organización para Asuntos Exteriores) se ocupaba de la propaganda nazi y creó, financió y dirigió las agrupaciones nacionalsocialistas de Alemania y de la población alemana residente en el extranjero.

En las elecciones de 1933 triunfó ampliamente el nacional-socialismo. Adolfo Hitler se encargó del gobierno, que quedó en sus manos exclusivamente a la muerte del mariscal Hindenburg en 1934. El führer (caudillo), abolió la constitución de Weimar, anuló el Parlamento y se erigió en dictador, apoyado por los nazis militarizados con el nombre de camisas pardas. Persiguió implacablemente a los judíos, combatió a la Iglesia Católica, suprimió los partidos; la ense-ñanza,la prensa y los medios de comunicación, las actividades de la producción y el comercio quedaron severamente reglamentados.

La reorganización de la sociedad alemana

Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.

La Gestapo

La Geheime Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida comoel nazismo Gestapo, fue fundada en 1933 para reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al aparato del Estado en 1936, se la declaró exenta de someterse a las restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su jefe, Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.

Centralización y coordinación

Desde 1933 hasta 1935, la estructura democrática de Alemania fue sustituida por la de un Estado completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían disfrutado las autoridades provinciales quedó abolida; estos gobiernos regionales quedaron transformados en instrumentos de la administración central y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente formal, una vez desposeído de su carácter legislativo.

A través de un proceso de coordinación (Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales, sindicales y agrícolas, así como la educación y la cultura, quedaron supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se infiltraron incluso en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la protección de la ley.

La economía y la purga de 1934

El desempleo fue el problema más transcendente al que tuvo que hacer frente Hitler al asumir el poder. La industria alemana producía en esos momentos aproximadamente a un 58% de su capacidad. Se estima que el número de desempleados de Alemania oscilaba entre los 6 y los 7 millones. Miles de ellos eran miembros del partido que esperaban que Hitler aplicara las promesas anticapitalistas expuestas en la propaganda nazi, acabara con los monopolios y asociaciones de industriales y reactivara la industria mediante la creación de un gran número de pequeñas empresas. Los miembros del partido reclamaban una segunda revolución. Las SA, dirigidas por Ernst Röhm, asumieron el control del Reichswehr (Fuerzas Armadas alemanas) como parte del nuevo programa. Hitler tuvo que elegir entre un régimen nacionalsocialista sustentado por las masas o una alianza con los industriales del país y el Estado Mayor del Reichswehr, y eligió esta última opción.

El 30 de junio de 1934, en la posteriormente denominada Noche de los cuchillos largos, el Führer ordenó a las SS eliminar a diversos miembros de las SA, un grupo que podía instigar una rebelión en el Ejército, en opinión de Hitler. Fueron asesinados varios líderes de las SA y del partido, entre ellos Röhm y más de 500 de sus seguidores, muchos de los cuales no eran contrarios a la política de Hitler. También se incluyó en la purga a otros enemigos del régimen, como el general Kurt von Schleicher, y a algunos monárquicos que defendían la restauración de la dinastía Hohenzollern.

el nazismo

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

hombres nazihombres nazi
ERICH RAEDERJULIUS STREICHER
hombres nazihombres nazi
RU0OLF HESSKONSTANTIN VON NEURATH

Ver a los Principales Jerarcas NAZIs

La concentración de poderes en manos de Hitler se completó cuando, en agosto de 1934, después de la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y de presidente y se proclamó Führer y canciller del Reich. En pocos meses los nazis iniciaron su revolución «nacionalsocialista», que transformó Alemania en una dieta-rara. En primer lugar, se decretó la disolución de todos los partidos y sindicatos, y se suprimieron las libertades y las garantías individuales, una ley declaró que el Partido Nacionalsocialista era el único autorizado y todos los trabajadores fueron invitados a afiliarse en el Frente del Trabajo Nacionalsocialista, también único sindicato legalizado.

Memorias de una afiliada a las Juventudes Hitlerianas
Mi madre me explicaba que Alemania había perdido la guerra aunque sus soldados habían sido los más valientes, y que una paz infame había provocado el desastre del país. La economía nacional se había hundido a causa de las indemnizaciones de guerra, el pago de las cuales nuestros enemigos no paraban de reclamar […]. Se veía cómo los adultos se indignaban ante los enfrentamientos que tenían lugar en el Parlamento y no se comprendía que este desorden lo provocaran los partidos que dividían a los alemanes […]. Algunas damas de antiguas costumbres decían: «En tiempos del Imperio los alemanes no se enfrentaban los unos a los otros. Se podía estar orgulloso de ser alemán». Además, en medio de estas miserias de las cuales se lamentaban los adultos, había paro […].
Los promotores del nacionalsocialismo prometieron suprimir el paro y la miseria de seis millones de habitantes y yo los creí. Creí que llevarían a cabo la unión política del pueblo alemán y que superarían las dificultades resultantes del Tratado de Versalles
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El nuevo orden

La supresión de los partidos de la oposición y las cruentas depuraciones de los contrarios al nuevo régimen no consiguieron resolver el problema del desempleo. Para ello era necesario que Hitler reactivara la economía alemana. Su solución fue crear un nuevo orden, cuyas premisas principales eran las siguientes: el aprovechamiento pleno y rentable de la industria alemana sólo podría alcanzarse restableciendo la posición preeminente del país en la economía, industria y finanzas mundiales; era preciso recuperar el acceso a las materias primas de las que Alemania había sido privada tras la I Guerra Mundial y controlar otros recursos necesarios; debía construirse una flota mercante adecuada y modernos sistemas de transporte ferroviario, aéreo y motorizado; así mismo había que reestructurar el sector industrial para obtener la mayor productividad y rentabilidad posible.

Todo ello requería la supresión de las restricciones económicas y políticas impuestas por el Tratado de Versalles, lo que provocaría una guerra. Por tanto, era preciso reorganizar la economía a partir del modelo de una economía de guerra. Alemania debía alcanzar una completa autosuficiencia en lo referente a las materias primas estratégicas, creando sustitutos sintéticos de aquellos materiales de los que carecía y que no podrían adquirirse en el extranjero. El suministro de alimentos quedaba asegurado a través del desarrollo controlado de la agricultura. En segundo lugar, había que eliminar los obstáculos que impidieran la ejecución de este plan, esto es, imposibilitar la lucha de los trabajadores para mejorar sus condiciones anulando la acción de los sindicatos y sus organizaciones filiales.

Los sindicatos

El nuevo orden supuso la ilegalización de los sindicatos y las cooperativas y la confiscación de sus posesiones y recursos financieros, la supresión de las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios, la prohibición de las huelgas y los cierres patronales, y la exigencia a los trabajadores alemanes de pertenecer de forma obligatoria al Deutsche Arbeitsfront (Frente Alemán del Trabajo o DAF), una organización sindical nacionalsocialista controlada por el Estado. Los salarios fueron fijados por el Ministerio de Economía Nacional.

Los funcionarios del gobierno, denominados síndicos laborales, designados por el Ministerio de Economía Nacional, se encargaron de todos los asuntos relativos a los salarios, la jornada y las condiciones laborales.

Las asociaciones comerciales de empresarios e industriales de la República de Weimar fueron transformadas en organismos controlados por el Estado, a los que los patrones debían estar afiliados obligatoriamente. La supervisión de estos organismos quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Economía Nacional, al que se le habían conferido poderes para reconocer a las organizaciones comerciales como las únicas representantes de los respectivos sectores de la industria, crear nuevas asociaciones, disolver o fusionar las existentes y designar y convocar a los líderes de estas entidades.

El Ministerio de Economía Nacional favoreció la expansión de las asociaciones de fabricantes e integró en cárteles a industrias enteras gracias a sus nuevas atribuciones y al margen de acción que permitía la legislación. Asimismo, se coordinó la actividad de los bancos, se respetó el derecho a la propiedad privada y se reprivatizaron empresas que habían sido nacionalizadas anteriormente. El régimen de Hitler consiguió eliminar la competencia por medio de estas medidas.

Por último, el nuevo orden implantó el dominio económico de cuatro bancos y un número relativamente reducido de grandes grupos de empresas, entre los que se encontraba el gran imperio de fábricas de armamento y de acero de la familia Krupp y la I. G. Farben, que producía colorantes, caucho sintético y petróleo, y controlaba a casi 400 empresas. Algunas de estas fábricas empleaban como mano de obra forzosa a miles de prisioneros de guerra y a ciudadanos de los países que iban siendo conquistados. Los cárteles también suministraron materiales para el exterminio sistemático y científico realizado por el régimen nacionalsocialista de millones de judíos, polacos, rusos y otros pueblos o grupos. Véase Genocidio; Holocausto.

Las trágicas repercusiones del nazismo

el nazismoLa creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra.

A medida que se erigía el nuevo orden en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma-Berlín (1936), la intervención en la Guerra Civil española (1936-1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (‘unión’) de Austria (1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto Germano-soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra Mundial.

Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos.

Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.

LISTA DE OBRAS Y MEDIDAS POLITICAS DURANTE EL GOBIERNO DE HITLER:

  • Llegó al gobieno con una Alemania destruída, y convirtió en una potencia mundial en solo 6 años. Creó 6.000.000 de puestos de trabajo derrotando la desocupación de 1933.
  • Construyó una red de autopistas nacionales de 12.000 kilómetros que aun hoy en día se utiliza.Los trabajadores que construyeron las autopistas tenían a su disposición bibliotecas, teatros ambulantes y exhibiciones cinematográficas
  • Otorgó préstamos a bajo y hasta a 0% de interés para viviendas, inclusive redujo impuestos a familias numerosas
  • Construyó miles de viviendas económicas, en lotes grandes para que la familia disfrute de amplios jardines.
  • Reguló el trabajo infantil y las cantidad de horas trabajadas por los jóvenes.
  • Respecto a obras civiles, en 5 años construyó 700.000 edificios y reguló el precio de los alquiles, para que no se superara el 20% del ingreso familiar.
  • La mujer fue protegida en el horario laboral, y atendidas por médicos en caso de problemas de salud. También junto a los varones recibían cursos educativos para mejorar su formación. Muchas fábricas tenían un area para el ocio, como piscinas y campos de deportes.
  • Reforzó la Seguridad Social y dio unos derechos a los trabajadores que fueron copiados posteriormente por la mayoría de países occidentales. Organizaban viajes en grupos familiares en trenes y barcos que llegaban a varios países de la zona, como Noruega, Italia y Madeira.
  • Promocionaba colectas populares para auxiliar a los mas desamparados en las frías noches de Invierno.
  • También las mujeres alemenas podía realizar especies de cursos prematernal para formarse como amas de casa, tenían cursos de cocina, costura, repostería, cuidado de bebés, decoración interior, higiene.
  • Creó el «coche de pueblo» para el transporte del obrero, que lo pagaba en pequeñas cuotas mensuales. Era un coche económico, robusto y básico, que se llamó: Volksvagen.
  • Estableció ejercicios deportivos para los trabajadores más jóvenes antes del comienzo de su jornada laboral, como parte del fomento de la cultura física de la juventud obrera.
  • Creó la primera ley en contra del consumo de tabaco.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidente Tomo B de Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo de Margarita García y Cristina Gatell – Vicens Vives
El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria M. Delgado El Siglo XX

Las Miserias Humanas del Siglo XX La Ambicion del Hombre Por el Poder

Las Miserias Humanas del Siglo XX

Las Miserias Humanas del Siglo XX

El Papa Juan Pablo II se convirtió en el líder espiritual de la iglesia Católica en 1978. Desde entonces ha hecho numerosos viajes a todas partes del globo, defendiendo una serie de asuntos sociales y espirituales. Ha hecho hincapié en hablar en forma directa al mayor número de grupos laicos que sea posible y amenudo se centra en uno de sus temas principales: el deseo de paz.

juan pablo IIJuan Pablo II, Discursos: Hoy en día, la paz se ha convertido, en todo el mundo, en una preocupación no sólo para los que son responsables del destino de las naciones, sino también para sectores mucho más amplios de la población e innumerables individuos, que de manera generosa y tenaz se dedican a crear una perspectiva de paz y a establecer una paz genuina entre los pueblos y las naciones.

Esto resulta reconfortante. Pero no oculta el hecho de que a pesar de esos esfuerzos realizados por todos los hombres y mujeres de buena voluntad, todavía prevalecen serias amenazas para la paz del mundo.

Algunos desafíos asumen la forma de divisiones en el interior de varias naciones; otros surgen de agudas tensiones muy arraigadas entre naciones y bloques contrarios dentro de la comunidad mundial.

En realidad, las confrontaciones que atestiguamos en la actualidad se diferencian de las del pasado debido a ciertas características novedosas.

En primer lugar, tienen una extensión mundial: incluso un conflicto local suele ser una expresión de tensiones que se originan en alguna otra parte del mundo.

Del mismo modo, a menudo sucede que un conflicto tiene profundos efectos en lugares mucho más distantes de donde éste se originó.

Otra característica es la totalidad; las tensiones contemporáneas movilizan todas las fuerzas de las naciones involucradas; es más, el monopolio egoísta, e incluso la hostilidad, se encuentran en nuestros días tanto en la forma en que la vida económica se rige y en la aplicación tecnológica de la ciencia, como en el modo en que los medios masivos de comunicación, o los recursos militares, se utilizan…

En todas partes, el temor a una paz precaria, los imperativos militares y políticos, así como los intereses económicos y comerciales conducen al establecimiento de un acopio de armas, o a la venta de armas capaces de desatar una pasmosa destrucción.

Así pues, la cunera armamentista prevalece sobre las grandes tareas de la paz, las cuales deben unir a los pueblos en una nueva solidaridad; aquella fomenta conflictos esporádicos pero sanguinarios y levanta las amenazas más serias. Es cierto que a primera vista la causa de la paz parece estar en desventaja hasta el punto del desgarramiento.

Pero debemos alcanzar la paz. La paz, como dije antes, se ve amenazada cuando reinan la incertidumbre, la duda y la suspicacia, y cuando la violencia bien se vale de éstas. ¿En verdad deseamos la paz? Entonces debemos cavar profundo en nosotros mismos, e ir más allá de las divisiones que encontramos dentro de nosotros y entre nosotros, debemos encontrar las áreas en que podemos reforzar nuestra convicción respecto de que las fuerzas fundamentales que impulsan a los seres humanos, y el reconocimiento de su naturaleza real, los conducen a la apertura hacia otros, hacia el mutuo respeto, la comunidad y la paz.

El curso de esta laboriosa investigación sobre la verdad objetiva y universal en torno a la humanidad, y el resultado de dicha investigación, dará como resultado hombres y mujeres de paz y diálogo, personas que obtienen su fuerza y humildad a partir de una verdad de la cual se percatan que deben servir, y que no deben utilizarla para intereses partidistas.

EL AUGE DEL TERRORISMO
Amenazas a la seguridad mundial

Otros desastres son obra de las personas, y no de la naturaleza. De hecho, el siglo xxi se ha visto afectado por las amenazas del terrorismo internacional.

El 11 de septiembre de 2001, el ataque contra el World Trade Center de Nueva York marcó un punto de inflexión. Terroristas de Oriente Próximo se hicieron con el control de cuatro aviones de pasajeros y, a las 8:45 h (hora de Nueva York), el primero de ellos se estrelló deliberadamente contra la Torre Norte del World Trade Center. Quince minutos después, otro avión impactó contra la Torre Sur y ambos edificios se derrumbaron por completo. Una hora después, un tercer avión se estrelló contra el edificio del Pentágono, el cuartel general del Ejército de Estados Unidos en Washington, y a los 20 minutos, el cuarto avión fue derribado en una zona rural a las afueras de Pittsburgh.

El ataque fue perpetrado por 19 secuestradores, presuntamente saudíes y egipcios, vinculados con Al Qaeda. Alrededor de 2.800 personas fallecieron en los atentados, una cifra en la que se incluyen los 260 pasajeros que viajaban a bordo de los aviones y unos 300 bomberos de Nueva York que trabajaban para salvar vidas en las Torres Gemelas cuando se derrumbaron.

Las repercusiones de estos ataques no solo se dejaron sentir en Nueva York y EE UU, sino en todo el planeta, y la llamada a una «guerra contra el terrorismo» ha difundido entre gran parte de la población una nueva sensación de inseguridad ante el futuro.

Milosevic y Yugoslavia: El Carnicero de los Balcanes Historia Serbia

Milosevic y Yugoslavia: El Carnicero de los Balcanes

Milosevic, carnicero de los balcanes

Milosevic Slobodan:Aunque famoso por otras muchas hazañas, Slobodan Milosevic tendrá ya su puesto en la Historia por haber sido el primer acusado, detenido y juzgado como responsable de crímenes contra la Humanidad, compareciendo ante los jueces del Tribunal Penal Internacional, un loable intento (que puede que no prospere) de abortar cualquier escapatoria a la acción punible de la justicia internacional, de dictadorzuelos, sátrapas, xenófobos y cualquier jerifalte que haya sojuzgado a sus pueblos y pretenda quedar impune. Milosevic es, por ahora, el único rostro visible de este tribunal, en muchos de sus aspectos, continuador de aquel de Nuremberg de 1946 contra los criminales de guerra nazis.
Este político y estadista yugoslavo nació en Pozarevac. Su padre, monje ortodoxo, se suicidó, decisión definitiva que también tomarían su madre y una tía materna.

MILOSEVIC y YUGOSLAVIA: En 1918 al finalizar la Primera Guerra Mundial, Europa dejó de ser el corazón financiero del mundo, y Wall Street reemplazó a la Bolsa de valores de Londres, y el dólar se hizo moneda fuerte reemplazando a la libra esterlina.

El mapa político de Europa cambió, y el imperio austrohúngaro se desmembró, naciendo: Letonia, Hungría, Checoslovaquia, Austria, Lituania, Estonia, Rumania, Polonia y Yugoslavia.

De esta manera nació la Primera República de Yugoslavia, tratando de integrar a todas las naciones que rodeaban a Serbia, una cuestión bastante complicada por las diferencia de etnia, religiones, culturas, tradiciones, etc. En 1920 una coalición centralista y conservadora apoyada por los serbios votó una Constitución sin tomar en cuenta las diferencias culturales antedichas, donde además establecía una monarquía encabezada por Alejandro I de Serbia, quien cambió el nombre por Reino de Yugoslavia.

Así se mantuvo el gobierno, entre continuos descontentos nacionales, hasta 1941 cuando los nazi ocuparon ese territorio en la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar la guerra, Alemania devolvió esa zona y nació ahora la Segunda República Socialista Yugoslava, con un gobierno comunista en manos del mariscal Josep Tito, pero que nunca aceptó los lineamientos de la Unión Soviética gobernada por Stalin.

La Republica Socialista de Yugoslavia estaba formada por seis naciones: Servia, Bosnia, Croacia, Montenegro, Eslovenia y Macedonia. Más tarde, en 1968, Tito reconoce a la provincia de Kosovo (90% albaneses y 10 serbios) su autonomía. Esa ciudad histórica era considerada una ciudad como “sagrada”,pues allí en 1389, los serbios habían pedido una batalla contra el imperio otomano, quedando bajo su poder político.

En 1980 muere Tito y se formó un gobierno de coalición entre las seis naciones, donde los cargos se alternarían todos los años.

El país pasaba una verdadero crisis económica, a su vez que tenían una abultada deuda externa, de uno 15.000 millones de dólares que asfixiaba al pueblo. Sumado a la debilidad de gobierno actuante (serbio), las naciones vieron la posibilidad de separarse e independizarse del predominio Serbio. (los serbios representan al grupo más poderoso de Yugoslavia, por lo que siempre dominó y sometió a las naciones que la rodean).

De esta manera fueron naciendo distintos grupos nacionalistas y separatistas que cobraron fuerza y amenazaron la estabilidad política de la coalición. En Kosovo la intervención del gobierno serbio para imponer su autoridad, hizo que se perdiera las relaciones con el país vecino de Albania.

Serbia desde la muerte de Tito quiso imponer su autoridad sobre el resto de las naciones de la federación, creando permanentemente conflictos en cada estado.

A principio de 1986 Milosevic llegó a la presidencia del partido y se convirtió en el máximo exponente del nacionalismo serbio dirigiendo una campaña violenta y agresiva contra cualquier movimiento separatista. Ya en 1989 siendo presidente de Serbia, estableció la ley marcial en Kosovo, limitó la autonomía de la provincia e inició una limpieza étnica, por lo que se convirtió en un verdadero genocida.

Los demás estado continuaron con su política separatista, por lo que Eslovenia, Croacia, Bosnia y Macedonia, declararon su independencia, cuando se presentó una crisis constitucional, en 1991. (Milosevic no aceptó a un croata que en la presidencia).

El 27 de abril de 1992 Montenegro y Serbia, acordaron unirse formando la República Federal de Yugoslavia, que se declararon las sucesoras del la república Socialista de Tito, admitiendo tácitamente la independencia de las demás naciones separatistas que ya habían sido aceptada por la comunidad internacional.

A estos conflictos se los conoce como la guerra de la antigua Yugoslavia, marcada por un profundo odio racial y con una violencia tan cruel que recuerda a los tristes momentos del racismo nazi de 1940.

La OTAN debió intervenir para pacificar el país.

Serbia quedó maltrecha y empobrecida.

Nacieron nuevos grupos pero ahora en contra de Milosevic, para que frene su actitud violenta

Hubo sangrientas guerras civiles y debieron vaciar Kosovo.

En 1999 fue acusado por crímenes de guerra y contra la humanidad.

El pueblo pidió su destitución política.

La crisis de Kosovo: Provincia autónoma de la República de Serbia, Kosovo sufría desde 1998 tensiones entre la minoría serbia, apoyada por las fuerzas federales, y la mayoría albanesa. En 1990, esta última proclamó una república independiente en busca de su autonomía. Se desencadenó pronto la lucha armada entre el UCK (Ejército de Liberación de Kosovo) y las fuerzas federales.

La escalada de la represión serbia ocasionó un éxodo de las poblaciones kosovares hacia Albania, y la gravedad de la situación humanitaria obligó a la OTAN a reaccionar: el 24 de marzo de 1999 comenzaron los bombardeos sobre Yugoslavia. En junio, Milosevic aceptó el plan de paz propuesto por el emisario europeo Ahtisaari. El ejército yugoslavo evacuó Kosovo, que fue puesta bajo la administración de la ONU.

SÍNTESIS DEL LA ÉPOCA:

LA CAÍDA del comunismo en la Europa del este y la Unión Soviética significó el comienzo de conflictos bélicos importantes. Desconformes con los límites territoriales, las minorías nacionales comenzaron a reivindicar violentamente sus derechos. La más dura de estas guerras civiles es la que se desarrolla en la antigua Yugoslavia, país comunista que mantuvo posiciones independientes con la URSS.

LA YUGOSLAVIA COMUNISTA
Yugoslavia existía desde fines de la primera guerra mundial. Como la Unión Soviética, era una federación de repúblicas. Durante la segunda guerra mundial fue invadida y ocupada por Alemania. Después de la guerra se convirtió en una federación de repúblicas comunistas. Durante 25 años fue gobernada por Tito, nombre adoptado por Josip Broz (1892-1980) en sus épocas de partisano. Tito había sido el jefe de la resistencia contra los nazis.

TENSIONES ÉTNICAS
Las repúblicas de Yugoslavia mantuvieron sus diversidades lingüísticas y religiosas. El primer enfrentamiento se produjo rápidamente entre Croacia y Serbia, la nación más poderosa de Yugoslavia. Muchos croatas habían combatido con los alemanes durante la segunda guerra mundial y habían practicado masacres contra los serbios. Los croatas se manifestaron siempre ultrajados por los serbios.

INDEPENDENCIA NACIONAL
A fines de la década de 1980, el comunismo empezó a perder poder en Yugoslavia. Comenzó la agitación nacionalista a favor de la independencia. Eslovenia, en el norte de la federación, pasó a ser independiente de manera prácticamente pacífica. La independencia de Croacia, en cambio, desató la guerra contra Serbia. Tanto croatas como serbios manifestaron sentirse minorías maltratadas en los territorios de la respectiva república enemiga. De hecho, los motivos de la guerra hay que buscarlos en el deseo de expansión territorial y de dominio de los serbios en una zona tan conflictiva en nuestro siglo como han sido los Balcanes.

LA GUERRA DE BOSNIA En 1992, la independencia de Bosnia agravó profundamente el conflicto. La población de Bosnia era una mezcla de musulmanes, croatas y serbios. Croacia y Serbia quisieron controlar el mayor territorio posible de Bosnia. La guerra estalló en este panorama conflictivo, en que los serbios practican la «limpieza étnica». Los bosnios fueron víctimas del terror y expulsados de las áreas controladas por serbios o croatas. La capital de Bosnia, Sarajevo, fue saqueada por los serbios. Las Naciones unidas enviaron sus fuerzas de paz a la zona, pero en 1995 el grave conflicto aún perdura.

CRONOLOGÍA VIDA DE MILOSEVIC

1941 Nacimiento de Slobodan Milosevic en Pozarevac, Serbia.

1984 Encabeza la Liga de los comunistas de Belgrado. Llega a ser secretario general del Partido comunista. Interviene en Kosovo a favor de los serbios.

1989 Impone una nueva Constitución que concede la primacía de Serbia sobre Vojvodina y Kosovo.

1989 Milosevic es elegido presidente de la República de Serbia por el Parlamento.

1990 Es reelegido por sufragio universal.

1991 Secesión de Eslovenia y de Croacia. Comienzo de la guerra en la ex Yugoslavia. Toma deVukovar por los serbios.

1992 Milosevic encabeza la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro). Comienzo del asedio de Sarajevo. Masacre de la población musulmana de Srebrenica por los serbios. Acuerdos de Dayton: partición de Bosnia en dos entidades. Elecciones municipales en Serbia, ganadas por la oposición. Fracaso de la represión gubernamental.

1998 Elecciones clandestinas en Kosovo dan la presidencia a Ibrahim Rugova.

1999 Intervención de la OTAN en Kosovo.

2000 régimen de Milosevic es derribado.Vojislav Kostunica se convierte en presidente de la República Federal de Yugoslavia.

2001 Arresto de Slobodan Milosevic en Belgrado. trasladado a La Haya, es juzgado por el Tribunal Penal Internacional (TPI).

2006 Muerte de Milosevic, el 11 de marzo.

A Milosevic se lo conoce como el «Carnicero de los Balcanes»

LA CABEZA DE MILOSEVIC
De Vargas LLosas

A la OTAN no hay que reprocharle su intervención en Yugoslavia, sino que interviniera con diez años de atraso y cometiera el error de anunciar que excluía toda acción militar terrestre, lo que dio luz verde a la dictadura de Belgrado para poner en marcha su plan de limpieza étnica de Kosovo, uno de los crímenes contra la humanidad más horrendos de este siglo, comparable en naturaleza, aunque no en número, al holocausto judío perpetrado por Hitler o a los desarraigos de pueblos que llevó a cabo Stalin en su empeño por rusificar la Unión Soviética.

Como ha escrito Alain Finkielkraut, la guerra de Kosovo comenzó en 1989, cuando Slobodan Milosevic, iniciando la frenética campaña de exaltación nacionalista serbia que le permitió hacerse con el poder absoluto (y, al mismo tiempo, precipitó la desintegración de la Federación yugoslava), abolió el estatuto de autonomía de aquella provincia, prohibió a los kosovares albaneses sus escuelas y toda representatividad pública, y, pese a constituir el noventa por ciento de la población, los convirtió en ciudadanos de segunda respecto al diez por ciento restante (la minoría serbia).

Si en aquel momento los países occidentales hubieran apoyado a los demócratas que en Yugoslavia resistían al rollizo apparatchik que, a fin de consolidarse en el poder, cambió su ideología marxista por el nacionalismo y provocaba a eslovenos, croatas, bosnios y kosovares con la amenaza de una hegemonía serbia sobre la Federación para, en el clima de división y xenofobia así creado, impedir la democratización de Yugoslavia que hubiera puesto fin a su carrera política, Europa se habría ahorrado los doscientos mil muertos de Bosnia y los sufrimientos que, desde entonces, padecen los Balcanes, incluidos, por supuesto, los de los propios serbios.

El problema no es Kosovo, como no lo fue, antes, el de las otras culturas que constituían la Federación yugoslava -Eslovenia, Bosnia y Croacia- y son ahora repúblicas independientes. El problema era y es la dictadura de Milosevic, fuente principal de los conflictos étnicos y de la explosión histérica de sentimientos nacionalistas que ha incendiado los Balcanes.

Si en Belgrado hubiera una democracia, la separación de aquellas regiones hubiera podido ser tan pacífica como el divorcio entre Eslovaquia y la República Checa, que se llevó a cabo sin disparar un solo tiro. Pero, lo más probable es que, con un régimen democrático, el estallido de la Federación yugoslava no hubiera ocurrido y ésta sobreviviera dentro de un sistema flexible, de coexistencia de las distintas culturas, creencias y tradiciones, a la manera de Suiza o Bélgica.

Que ésta era la solución sensata lo reconocen ahora, incluso, muchos de los dirigentes europeos irresponsables, que, por ganar zonas de influencia política y económica, alentaron la desintegración de Yugoslavia, e incluso subsidiaron y armaron a los movimientos nacionalistas locales. Esa miopía favoreció al régimen de Milosevic, que, convertido en símbolo del nacionalismo serbio y ayudado por una demagógica campaña victimista, ha podido consumar, antes que en Kosovo, unaverdadera limpieza política interna, eliminando toda forma seria de oposición y de crítica. No hay duda de que los bombardeos de la OTAN que padece la población yugoslava benefician extraordinariamente a Milosevic, a quien nadie puede ahora oponerse en su país sin ser acusado de traición a la Patria.

Pero, de esta realidad no hay que sacar los argumentos que esgrimen algunas almas cándidas contra la intervención de la OTAN. Por el contrario, hay que concluir que la razón de esta intervención, si ella quiere acabar de una vez por todas con las limpiezas étnicas y los crímenes colectivos en los Balcanes, debe ser poner fin al régimen autoritario de Milosevic y el establecimiento de un gobierno de libertad y legalidad en Belgrado. Mientras la cabeza de la hidra esté intacta, no importa cuántos tentáculos se le corten, éstos se reproducirán y seguirán emponzoñando Yugoslavia y su contorno.

Se oponen a esta tesis unos señores a quienes Daniel Cohn-Bendit, en uno de los mejores artículos que he leído sobre Kosovo, llama «los soberanistas». ¿Quiénes son? Unos caballeros circunspectos, muy respetuosos de la letra de la ley, para quienes la intervención aliada en Yugoslavia es una monstruosidad jurídica porque siendo Kosovo parte integral de aquella nación y los problemas kosovares un asunto de política interna, la comunidad internacional, al agredir a una nación soberana, ha puesto en peligro todo el orden jurídico internacional.

Según este criterio, en nombre de la abstracta soberanía, Milosevic debería tener las manos libres para limpiar Kosovo mediante el asesinato o la expulsión violenta de los dos millones de kosovares que estorban sus planes, algo que, por lo demás, comenzó a hacer, antes de los bombardeos de la OTAN, con la misma convicción con que Hitler limpiaba Europa de judíos. La soberanía tiene unos límites, y si un gobierno atropella los derechos humanos más elementales, y comete crímenes contra la humanidad, con asesinatos colectivos y políticas de purificación étnica como hace Milosevic, los países democráticos -que, por fortuna son, hoy, también los más poderosos y prósperos-tienen la obligación de actuar, para poner un freno a esos crímenes.

Toda acción armada es terrible, desde luego, porque en ella caen siempre inocentes. Pero el pacifismo a ultranza sólo favorece a los tiranos y a los fanáticos a los que ningún escrúpulo de índole moral ataja en sus designios, y, a la postre, sólo sirve para retardar unas acciones bélicas que terminan causando más numerosas y peores devastaciones que las que se quiso evitar con la inacción.

Si el Occidente democrático hubiera bombardeado a Hitler cuando Churchill lo pedía, los veinte millones de muertos de la segunda guerra mundial hubieran sido bastante menos, y el holocausto no hubiera tenido lugar. Si, durante la guerra del Golfo el presidente Bush hubiera completado la tarea, deponiendo a Saddam Hussein y permitiendo a Irak emanciparse del autoritarismo, tal vez ocurriría allí lo que ocurrió en Panamá luego del desplome de la tiranía de Noriega: el establecimiento de un régimen civil, que no amenaza a sus vecinos, se rige por la ley y respeta las libertades públicas.

No se trata, desde luego, de promover acciones militares sistemáticas de las democracias avanzadas contra todos los regímenes autoritarios que proliferan por el mundo. Ésa es una quimera. Y, por lo demás, no es seguro que una democracia venida en la punta de los fusiles se aclimate y fructifique siempre (aunque así ha ocurrido en casos tan importantes como los de Alemania y Japón).

Sino de reclamar un orden internacional en el que se exija de todos los regímenes un mínimo respeto de los derechos humanos y severas sanciones por parte de las naciones democráticas contra quienes atropellen estos derechos de manera flagrante, con persecuciones religiosas, raciales o étnicas y asesinatos y expulsiones de las minorías. Estas sanciones pueden ser económicas y políticas (que tuvieron éxito en África del Sur y Haití) o, excepcionalmente, militares, cuando, como en Kosovo, se trata de impedir el exterminio de todo un pueblo porel delirio nacionalista de un tirano.

A estas alturas, ya parece evidente que el uso de la palabra «exterminio» calza como un guante a la operación de Slobodan Milosevic en Kosovo. Ella comenzó enplena negociación de Rambouillet, con la movilización -en contra de compromisospactados en octubre pasado- de 40 mil hombres del Ejército yugoslavo hacia Kosovo, e impermeabilizando la provincia mediante la expulsión de la prensainternacional. Los testimonios recogidos a través de los refugiados kosovares en Macedonia y Albania, indican una fría planificación, ejecutada con precisión científica. En los poblados ocupados, se separa a los jóvenes de los niños, ancianos y mujeres, y se los ejecuta, a veces haciéndolos cavar primero sus tumbas.

A los sobrevivientes se les da un plazo mínimo para huir hacia el exterior, luego de despojarlos de los documentos personales. Los registros públicos desaparecen quemados, así como toda documentación que acredite que aquellos kosovares fueron propietarios de casas, tierras o, incluso, de que alguna vez vivieron allí, o existieron. La última etapa de la operación, cuando según ACNUR más de medio millón de kosovares han sido echados al extranjero y unos doscientos cincuenta mil desplazados dentro de Kosovo, ha sido cerrar las fronteras, para convertir a los kosovares que quedan en el interior en escudos humanos contra los bombardeos y una posible acción militar terrestre de los aliados. En cualquier caso, es evidente que el objetivo de Milosevic es la limpieza étnica: hacer de Kosovo una provincia ciento por ciento serbia y ortodoxa, sin rastro de musulmanes ni albaneses.

¿Tiene alguna relación la tardanza de la comunidad internacional en actuar contra Milosevic el hecho de que sus víctimas sean musulmanes? Me temo que sí, como la tuvo, cuando Hitler, la demora de los aliados en declarar la guerra el que fueran judíos las víctimas del holocausto. Tengo la certeza que, de ser cristiana la comunidad que experimentó los padecimientos y exacciones que soportaron los bosnios, o padecen ahora los kosovares, la reacción de la opinión pública y de los gobiernos occidentales hubiera sido más pronta, y que jamás hubiera habido en Occidente tan amplios sectores empeñados en que sus gobiernos se crucen de brazos frente a aquellos crímenes.

Es algo que no se dice, o se dice sólo en voz baja y entre gentes de confianza: ¿no estamos creando un Moloch entre nosotros? ¿Queremos un régimen islámico fundamentalista aliado de Gaddafi, Saddam Hussein y los ayatolas en el corazón de Europa? ¿No están, en cierto modo, Milosevic y los serbios luchando ahora, como el 28 de junio de 1389 lo hicieron el príncipe Lazar y los serbios de entonces, también en Kosovo, contra la bárbara y fanática Media Luna, sempiterna enemiga de la Europa cristiana y civilizada? Aunque parezca mentira, hay demócratas sensibles a estos a la intervención militar para salvar a los kosovares de la aniquilación, superan las cifras electorales que alcanzan habitualmente los partidos comunistas y Neofascistas, hermanados ahora, una vez más, como cuando el pacto Molotov-von Ribbentrop, en su campaña pacifista contra la OTAN.

 

Masacres Humanas en Armenia Los Jóvenes Turcos

DESGRACIAS HUMANAS: GENOCIDIO ARMENIO POR TURQUÍA

malas noticias en el mundo

Genocidio Armenio
Introducción:

Armenia fue uno de los primeros lugares en los que se desarrolló la civilización humana. Considerada por algunos especialistas como una de las primeras regiones donde se logró fundir el hierro y el cobre, también en Armenia algunos granos de cereales, como el centeno, pudieron haberse desarrollado por primera vez. Durante la mayor parte de su historia, Armenia fue regida u ocupada por potencias extranjeras, entre las que caben destacar los asirios, persas, romanos, mongoles, turcos y rusos.

Los estados armenios independientes duraron cortos periodos de tiempo en el pasado; el de mayor duración estuvo bajo el gobierno del rey armenio Tigranes el Grande. Durante su reinado, el territorio controlado por los armenios se extendía desde el mar Caspio al Mediterráneo y comarcas de la actual Siria. Este periodo de independencia finalizó en el 69 a.C. con la invasión de los romanos. Armenia se convirtió en el 301 d.C. en el primer Estado cristiano del mundo.

Armenia ha sido tratada de forma extremadamente violenta por las potencias extranjeras varias veces a lo largo de su historia. La invasión de los turcos Selyúcidas en el siglo XI tuvo como consecuencia la primera emigración a gran escala de los armenios. Otros periodos de emigración se sucedieron, especialmente a finales del siglo XIX, cuando los armenios sufrieron persecución por los gobiernos turco y ruso al discutir por sus demandas políticas. Las fuerzas turcas masacraron a los armenios.

El gobierno ruso, aunque no tan represivo como el turco, cerró las escuelas armenias y ordenó la confiscación de las propiedades de la Iglesia armenia. Las peores atrocidades contra los armenios que vivían en el Imperio otomano tuvieron lugar durante la I Guerra Mundial (1914-1918), cuando las deportaciones masivas y las masacres supusieron la eliminación de nueve de cada diez armenios residentes en Anatolia (la actual Turquía asiática).

El gobierno otomano acusó a los armenios de alinearse con los rusos y adujo como justificación para llevar a cabo las masacres y deportaciones masivas la situación de rebelión interna existente. Cientos de miles de armenios fueron desalojados de sus hogares en Anatolia y enviados al exilio en las áreas desérticas de la Siria actual. Un gran número de armenios pereció de hambre y enfermedades o fueron asesinados por soldados o civiles durante las marchas forzadas. Aunque el gobierno ruso y las potencias europeas elevaron sus protestas por las atrocidades otomanas, optaron por no intervenir.

En el momento de finalizar la I Guerra Mundial, más de 800.000 armenios habían muerto. Las masacres continuaron a comienzos de la década de 1920, por lo que muchos armenios huyeron a otros países, incluidos Rusia y Estados Unidos. De acuerdo con la mayoría de los historiadores, el trato concedido por las autoridades otomanas a los súbditos armenios del imperio constituyó el primer genocidio del siglo XX. No obstante, el actual gobierno turco rechaza que esos acontecimientos tuvieran el carácter de genocidio, pues argumenta que las muertes fueron el resultado de enfrentamientos bélicos, enfermedades y hambrunas.

Los Jóvenes Turcos se rebelan
Seis siglos después de su nacimiento, el Imperio Turco-Otomano se tambaleaba. En 1908 todavía contaba con Macedonia, Albania, Chipre, Palestina, Libia, Siria, Mesopotamia, las semiautónomas Creta y Bulgaria, y territorios en la costa del mar Rojo y el golfo Pérsico. Sin embargo, el Imperio, que en otro tiempo había llegado a cubrir la mayor parte del centro y el este de Europa, el oeste de Asia y el norte de África, había ido perdiendo territorios durante más de tres siglos. Considerado durante mucho tiempo como «el enfermo de Europa», el Imperio Turco se había arruinado a causa de las guerras constantes y la corrupción de sus gobernantes.

El sultán Abd al-Hamid II había suspendido la constitución y, para horror de los intelectuales, había desplegado una policía secreta corrupta. La masacre de 1890 de decenas de miles de armenios había suscitado el rechazo internacional. Amenazado por el creciente nacionalismo de los pueblos sometidos a Turquía y de sus vecinos balcánicos y por las ambiciones estratégicas de las grandes potencias, el Imperio Otomano parecía condenado a desaparecer. Eos Jóvenes Turcos protagonizaron una revuelta en 1908 para salvar y modernizar el decrépito Imperio y durante un tiempo pareció que iban realmente a alcanzar el éxito.

El movimiento de los Jóvenes Turcos se había iniciado en 1860 entre los escritores inspirados en la cultura y la filosofía europeas; los activistas alzaron su bandera, declarando que Turquía sólo podía escapar al dominio de Occidente si adoptaba un gobierno constitucional. Cuando los oficiales del ejército, frustrados por las pagas irregulares y un equipamiento obsoleto, empezaron a conspirar con intelectuales exiliados, el escenario estaba preparado. Tras varios motines entre los soldados, la sublevación empezó el 7 de julio en la ciudad macedonia de Salónica. Las demandas de los rebeldes no incluían la abdicación de Abd al-Hamid sino la restauración de la constitución. El 23 de julio, ante la expansión de la revuelta, Abd al-Hamid sorprendió a sus súbditos cediendo el rango de monarca constitucional.

«A partir de ahora todos somos hermanos. Ya no hay búlgaros, griegos, rumanos, judíos o musulmanes», proclamó un joven guerrero turco, «todos somos iguales; estamos orgullosos de ser otomanos». Su declaración era prematura. Aprovechando la ventaja del caos, Bulgaria proclamó inmediatamente su independencia. Luego Austria se anexionó Bosnia y Herzegovina, que hasta entonces cogobernaba con Turquía.

Creta, nominalmente una posesión de Turquía, declaró su unión con Grecia. Las amenazas turcas disuadieron a Grecia de aceptar la unión inmediatamente, pero el equilibrio de fuerzas estaba modificándose. Durante los dos años siguientes, Abd al-Hamid llevó a cabo una contrarrevolución desestabilizadora; un cretense fue primer ministro de Grecia e Italia invadió Libia. Sin experiencia gubernamental y asediados por varios frentes, los nuevos dirigentes turcos se desesperaron.

masacres de los jovenes turcos

Luego, convocaron elecciones para asegurarse la mayoría absoluta y confiaron cada vez más en la fuerza y en la intimidación. Sus esfuerzos ya no podían detener la erosión del dominio otomano. El Imperio se desmembró en las guerras balcánicas de 1912-1913 y fue abolido tras la Primera Guerra Mundial.

¿Qué es el Genocidio Armenio?: Las atrocidades cometidas contra el pueblo Armenio por el Imperio Otomano y el Estado de Turquía durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial y años anteriores y posteriores a ésta, son llamadas en su conjunto el Genocidio Armenio. El Genocidio es una forma organizada de matanza de un conjunto de personas con el objetivo explicito de ponerle fin a su existencia colectiva. Esto requiere un planeamiento central y una maquinaria organizada para implementarlo haciendo que el genocidio sea un prototipo de crimen de estado, ya que solo un estado cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo tal destrucción. El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918.

El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed. Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada. Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

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La decisión para llevar adelante el genocidio en contra de la población Armenia fue tomada por el partido político que detentaba el poder en el Imperio Otomano. Este fue el Comité de Unión y Progreso (CUP) o Ittihad ve Terakkí Jemiyettí, conocido popularmente como los «Jóvenes Turcos». Tres figuras del CUP controlaban el gobierno; Mehmet Talaat, Ministro del Interior en 1915 y Gran Primer Ministro en 1917 (Grand Vizier); Ismael Enver, Ministro de Guerra y Ahmed Jemal, Ministro de Marina y Gobernador Militar de Siria. Los Jóvenes Turcos bajo asamblea determinaron los altos cargos del gobierno y asignaron a los comandantes militares la efectiva ejecución del Genocidio.

 

 

Guerra de Religión en Francia La Noche de San Bartolomé Hugonotes

LA NOCHE DE SAN BARTOLOMÉ:LAS GUERRAS DE RELIGIÓN EN FRANCIA

malas noticias en el mundo

Las Guerras de Religión Francesas, fueron  enfrentamientos políticos y sociales que tuvieron lugar en Francia, desde 1559 hasta 1598, provocados por la debilidad de la dinastía Valois ante el conflicto religioso y la rivalidad aristocrática, durante los cuales tuvo lugar el acceso de la Casa de Borbón al trono francés.

Se conoce como la Noche de San Bartolomé, al asesinato en masa de protestantes, (llamados hugonotes en Francia) en París, ocurrido el 24 de agosto de 1572. Para incrementar su poder, la reina madre, Catalina de Medici, intentó enfrentar a la facción católica francesa, liderada por la Casa de Guisa, con la facción de los hugonotes, liderada por la Casa de Condé. Celosa del creciente poder del líder hugonote Gaspard de Coligny, consejero de su hijo, el rey Carlos IX, Catalina ordenó su asesinato.

Guerra de Religion Francesa La Noche de San Bartolomé

Secretamente, en la Noche de san Bartolomé, el 23 de agosto, la reina madre Catalina de Médicis se dirigió a la habitación de su hijo. Sólo veía una salida para esta intolerable situación, si quería salvar la corona de Francia para su familia. La idea que tenía en la mente era una simple solución letal. Muy avanzada la noche, Catalina habló de complots de hugonotes para asesinar al rey, apoderarse de la corona y vender a Francia a su enemiga, Inglaterra. Habló hasta que el rey, en un estado de sugestión histérica, consintió en dar la orden que sólo él podía emitir: la de ejecutar «a los que pretenden levantarse contra el estado».

A los pocos minutos, la campana de la iglesia de Saint Germaint Auxerrois, que durante siglos había avisado a los ciudadanos de París para que tomaran las armas, tocaba a rebato. Los planes de Catalina estaban organizados a fondo. Los soldados recorrieron el palacio, sacando a los nobles hugonotes y a sus mujeres de la cama y matándolos allí mismo.

Un hombre escapó y entró gritando en la habitación de la recién casada princesa Margarita, sujetándola ante su cuerpo para que le sirviera de escudo. Otro hombre fue arrastrado y asesinado ante sus ojos. Un grupo de soldados se dirigió a la casa del almirante; esta vez realizaron su tarea sin cometer ningún error.

Fuera, en las calles, los ciudadanos estaban despiertos y dispuestos a saldar viejas cuentas. Para ellos, los hugonotes eran blasfemos y traidores, enemigos tanto de Dios como de la corona. Matarlos era hacer un favor a ambos.

En cuanto el rey firmó la orden, salieron mensajeros a caballo del Louvre advirtiendo a las provincias que debían demostrar su lealtad en la misma forma que el pueblo de París. En los días siguientes tuvieron lugar matanzas similares en los lugares en que los hugonotes estaban en minoría.

ANTECEDENTES Y  ORIGEN DEL CONFLICTO  
A pesar de la constante persecución, el calvinismo tuvo un fuerte impacto en las ciudades, las universidades y la nobleza de la Francia de principios del siglo XVI. La evangelización protestante era coordinada por un grupo de predicadores procedentes de Ginebra, enviados por Juan Calvino.

El rey Enrique II prohibió el protestantismo, pero su repentina muerte (en junio de ese año) fue interpretada por los reformadores como una señal del favor divino, y el número de conversiones se multiplicó. El trono pasó al hijo de 15 años de Enrique, Francisco II, que estaba manipulado por la católica familia de Guisa, especialmente por Francisco de Guisa y el cardenal de Lorena, quienes decidieron continuar con la campaña de persecución protestante iniciada por Enrique II, pero no pudieron evitar una intriga para secuestrar al Rey, la denominada conjuración de Amboise, preparada por la nobleza en marzo de 1560, que acabó en fracaso. A partir de entonces, los nobles protestantes, responsables de la misma, fueron llamados hugonotes.

Después de la muerte de Francisco I y de su inteligente hermana, los reyes de Francia trataron de restaurar el catolicismo romano. Entre tanto el grupo minoritario protestante-los hugonotes- se había convertido en partido político. Pronto los hugonotes contaron con algunos nobles destacados: Enrique de Navarra, Antonio de Borbón, el almirante Coligny y Luis de Condé, el mejor general de Francia en ese tiempo. En 1562 estalló en Francia una guerra civil religiosa intermitente.

Se debió a causas políticas y religiosas, y duró hasta 1594. El acontecimiento más destacado de ella fue la sangrienta matanza de San Bartolomé en agosto de 1572.

Cuando los dirigentes de los hugonotes vinieron a París para asistir al matrimonio de su rey Enrique de Navarra, miles de ellos fueron asesinados junto con muchos millares de otros hugonotes.  Este triste día se conoce como: La Noche de San Bartolomé.

Al hugonote Enrique, rey de Navarra y nieto de Margarita, se le ofreció la corona de Francia con la condición de que abjurara del protestantismo. Lo hizo por motivos políticos; pero durante su reinado, como el primero de la dinastía de los Borbones (1589-1610), favoreció a los hugonotes nombrándolos como ministros y mensajeros.

En 1598 promulgó el edicto de Nantes, que con sobrada ventaja fue el decreto más liberal concedido hasta ese entonces en la Europa occidental. En él se declaraba que la religión católica era la religión nacional, pero concedía un notable grado de libertad a los hugonotes. No se los perseguiría más debido a la religión, pero no se permitiría la celebración de servicios religiosos de los reformadores en París o dentro de un radio de 35 km.

El decreto asignaba ciudades de refugio para los hugonotes, a quienes también se les daba el derecho de desempeñar cargos públicos. Enrique IV acababa de trazar con su ministro Sully un plan de paz y comprensión general, al que se denominaba el «gran proyecto», cuando fue asesinado por Ravaillac, un monje fanático, en 1610. El edicto de Nantes fue parcialmente abrogado por el cardenal Richelieu en 1628 y completamente revocado por Luis XIV en 1685.

La paz de Saint-Germain (1570) permitió una tregua, y que el almirante Coligny, hugonote, reforzase su influencia sobre Carlos IX. Catalina de Mediéis vio en peligro el inestable equilibrio entre católicos y protestantes, e instigó la matanza de la Noche de San Bartolomé (1572), en la que, en todo el país, fueron asesinados miles de hugonotes. Las nuevas luchas llevaron a Enrique III a hacer concesiones a los hugonotes en el edicto de Beaulieu, al tiempo que el protestante Enrique de Navarra era proclamado heredero al trono.

CRONOLOGÍA
1559
Los hugonotes celebran en París su primer sínodo nacional, a pesar de las persecuciones.
1562
Matanza de hugonotes en Vassy, que abre el período de las ocho guerras de religión.
1570
Fin de la primera guerra de religión; los hugonotes obtienen importantes concesiones.
1585
Guerra de los Tres Enriques, en la que perecen asesinados Enrique de Guisa y Enrique III; Enrique IV sube al trono.
1598
El edicto de Nantes otorga derechos a los hugonotes y pone fin a las guerras de religión.
1610
Asesinato de Enrique IV por un católico fanático, disconforme con su política religiosa y los derechos otorgados a los hugonotes.

Ampliar: Biografía de Catalina de Médicis y Matanza de Hugonotes

Epidemia de Poliomielitis Historia Cronologia

LA POLIOMIELITIS, EPIDEMIA, EVOLUCIÓN,
VIRUS Y SECUELAS

La Poliomielitis es enfermedad infecciosa viral del sistema nervioso central que en muchos casos provoca, como secuela, una parálisis. La mayor incidencia se produce entre los 5 y los 10 años, denominándose en este caso parálisis infantil. En climas templados su incidencia es mayor. La enfermedad fue descrita por el ortopeda alemán Jacob von Heine en 1840.

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SÍNTOMAS
El virus penetra en el organismo por vía digestiva y se extiende por los tractos nerviosos afectando a varias partes del sistema nervioso central. El periodo de incubación oscila entre 4 y 35 días. Los primeros síntomas incluyen astenia, cefaleas, fiebre, vómitos, estreñimiento, rigidez cervical y, en menor medida, diarrea y dolor en las extremidades. Como las células nerviosas destruidas no se reparan ni se reemplazan, la lesión de las que controlan los movimientos musculares puede producir una parálisis permanente. Cuando las células nerviosas afectadas son las de los centros respiratorios hay que aplicar al paciente respiración artificial. Sólo 1 de cada 100 casos de infección aguda de poliomielitis acaba en parálisis.

Existen evidencias de que la poliomielitis paralítica ocurre desde la antigüedad. El ortopedista alemán Heine fue quien describió, en 1840, la naturaleza epidémica de la enfermedad. En las décadas del 80 y 90, Medin caracterizó la historia natural de la infección y sus complicaciones neurológicas durante los brotes que se produjeron en Escandinavia.

La primera epidemia registrada en EE.UU. se produjo en Vermont y fue descripta por Caverly. Recién a principios de este siglo se logró un avance en el conocimiento de esta enfermedad a través de la investigación en monos a los que se les inoculó médula espinal humana, y de esta forma pudo descubrirse que el agente etiológico era un virus.

En la primera mitad del siglo, la poliomielitis paralítica registró un creciente número de casos, y recién en 1940 se reconocieron los tres serotipos distintos de virus que provocan la infección. En 1955, Jonas Salk elaboró la vacuna inactivada contra la polio IPV, y en 1961 se autorizó al Dr. Sabin la utilización de la vacuna oral atenuada (OPV). En 1987 se autorizó, en EE.UU., una nueva vacuna de poliomielitis inactivada (IPV), más potente y con una eficacia similar a la de la vacuna oral.

La introducción de las vacunas, en las décadas del 50 y del 60, hizo posible el control de la enfermedad en diversas partes del mundo. Por ejemplo, en EE.UU., se produjeron 21.269 casos, y durante 1996 no se registró ninguno, es decir que hubo una disminución de casos del 100%.

Por otro lado, en 1991, fue detectado en Perú el último caso de poliomielitis salvaje, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó, en 1994, que los países americanos están libres de esta enfermedad. En el mundo, la iniciativa de erradicar la poliomielitis a través de programas estratégicos ha producido una reducción del número del casos de más del 80% desde mediados de la década del 80, y se estima la erradicación de la enfermedad para el año 2000.

Secuelas de una grave enfermedad
En el año 1964, EE.UU. declaró solo 121 casos. Sin embargo, el legado de la enfermedad permanecía. En 1977, el gobierno estadounidense declaró que había en ese país 254.000 personas paralizadas por la polio, y el número total de sobrevivientes de la enfermedad aún superaba los 600.000. A nivel mundial es posible que haya más de 10 millones de afectados, muchos de los cuales posiblemente experimentan los efectos del síndrome postpolio.

No es fácil percatarse de que existe un mundo silencioso y traicionero, el de los virus que nos rodean con una facilidad y cotidianeidad alarmantes. Porque allá afuera se esconde un universo armado con un arsenal interminable de adaptaciones evolutivas que sólo revelan las lentes de los microscopios más poderosos. Blandiendo sus siempre innovadoras armas, esperan al acecho la oportunidad de ensayarlas en la terra incógnita del cuerpo humano.

Lo cierto es que los virus han cambiado la geografía física, humana, económica, política y religiosa del planeta. Por su culpa reyes y reinas han muerto, dinastías enteras han sido alteradas, el control de países ha cambiado de manos, sórdidas alianzas han rodado por tierra y continentes completos fueron sometidos a otras culturas y creencias. En esta lucha constante entre hombre y virus, a veces pierde uno, a veces ganan los otros. Pero siempre habrá uno nuevo ocupando el lugar del que ayer causara terror en nuestras mentes colectivas.

El poliovirus es uno de los miembros de este bestiario diminutivo que perdieron la guerra. O por lo menos, que están a punto de perderla. Según uno de sus cruzados, el presidente de Rotary International, Glenn Estess, su institución estará en pie de guerra hasta que se produzca el último caso de polio: «Vamos a eliminar la polio de este planeta. Sabemos que lo podemos hacer y lo vamos a hacer».

HISTORIA CRONOLÓGICA DE LA POLIOMIELITIS

El mal se conoce desde hace más de 3.000 años, pero hasta que no se identificó el virus y luego se desarrolló una vacuna apropiada no se le pudo hacer frente.

Éstos han sido los pasos seguidos más importantes:

1580-1350 a. de C. – Una estela egipcia muestra a un hombre con una pierna claramente atrofiada.
1789 – El médico inglés Michael Underwood ofrece la primera descripción clínica de la polio, refiriéndose a ella como una «debilidad de las extremidades inferiores».
1840 – El médico alemán Jacob von Heine publica una monografía de 78 páginas que describe la enfermedad y la relaciona con la médula espinal.
1894 – Aparece la primera gran epidemia de polio en Vermont, EE.UU.,con 132 casos.
1908 – La poliomielitis se convierte en un mal identificable cuando los médicos austríacos Karl Landsteiner y Erwin Popper detectan el virus.
1916 – Una gigantesca epidemia causa 9.000 casos en Nueva York. La sociedad responde aislando a los pacientes, lo cual no sirve de nada.
1921 – Franklin Delano Roosevelt contrae la polio y termina afectado severamente.
1928 – Philip Drinker y Luis Shaw desarrollan el pulmón de acero, un tanque de metal equipado con una bomba que ayuda a respirar. La maquinaria es ensayada ese año y entra en producción comercial tres años después.
1932 – Franklin D. Roosevelt es elegido presidente de EE.UU. El primero y único presidente de ese país en usar una silla de ruedas logra esconder su condición al público estadounidense durante su presidencia.
1935 – Los médicos Maurice Brodie y John Kollmer compiten entre sí intentando desarrollar la primera vacuna contra la polio. Las pruebas de campo fallan con resultados desastrosos, y se culpa a las vacunas de causar muchos casos de polio, algunos de los cuales resultan fatales.
1940 – La enfermera australiana Elizabeth Kenny viaja a California, donde propone dar masajes a los pacientes, aplicarles estiramientos y compresas calientes en los músculos afectados como tratamiento contra la polio. Sin
embargo, es ignorada. Viaja entonces a Minnesota, donde una conferencia en la Clínica Mayo. Eventualmente, los tratamientos Kenny serán los más aceptados.
1945 – Con el fin de la Segur Guerra Mundial aparecen grandes epidemias de polio en EE.UU., traídas inmediatamente por las tropas, con un promedio de 20.000 casos anuales entre 1945 y 1949.
1948 – El laboratorio de Jonás Salk, uno de los cuatro que recibe dinero para desarrollar una vacuna, usa un nuevo método de cultivo del virus. Otros investigadores, como Albert Sabin, quien habría de desarrollar la vacuna oral, continúan trabajando con monos infectados.
1950 – Epidemia de polio en España que produce unos 1.500 casos anuales a lo largo de 13 años. El máximo histórico se dio en 1959 con 2.130 casos.
1952 – La histeria de la polio sacude EE.UU., donde hay 58.000 casos. Las primeras versiones de la vacuna de Salk tienen éxito en un reducido número de pacientes.
1954 – Se realizan pruebas clínicas masivas con la vacuna de Salk.
1955 – Programa nacional de vacunación en EE.UU. El número de casos baja a 5.600 en 1957.
1956 – En Argentina tiene lugar un grave brote que afecta a unas 7.000 personas y una mortalidad del 10 por ciento.
1962 – La vacuna de Salk es reemplazada por la vacuna oral de Sabin,
que es más fácil de administrar y ofrece inmunización más prolongada.
1964 – En Estados Unidos sólo quedan 121 casos registrados de poliomielitis.
1984 – Se organiza una conferencia en EE.UU. para estudiar los efectos del síndrome post polio.
1984 – Último caso de polio en Argentina, debido a una coordinada y constante acción inmunológica.
1988 – Con 350.000 casos de poliomielitis en todo el mundo, la OMS presenta una resolución para erradicar la enfermedad en el año 2000.
1991 – Se registra en Perú el último caso de polio en América.
1993 – La cifra total de casos de polio en el mundo baja a 100.000, la mayoría en Asia y África.
1994 – China lanza sus Días de Inmunización Nacional, vacunando a 80 millones de niños. El mundo occidental se declara «libre de polio».
1995 – La India vacuna a 87 millones de niños.
2000 – Guerras, desastres naturales y pobreza en 30 países asiáticos y africanos evitan la completa erradicación de la polio. Brotes en Haití y República Dominicana, que habían estado libres de polio desde 1990. La Iniciativa de la Erradicación
Global de la Polio fija 2005 como la nueva fecha para terminar con ella. 2001 – 575 millones de niños se vacunan en 94 países.
2004 – Los ministros de salud de seis países con polio endémica se reúnen para tomar las medidas finales contra la enfermedad. Los casos en Asia bajan en un 50 por ciento, y más de 80 millones de niños son vacunados en África occidental y central.
2005 – La polio se extiende desde Nigeria hasta Sudán, con 105 casos confirmados, ilustrando la facilidad con que el virus viaja de un lugar a otro.

PARA SABER MAS…

HASTA 1949, los virus de la polio no podían obtenerse en grandes cantidades. Pero en ese mismo año se ideó una nueva técnica para producirlos en cultivos de tejidos y pronto se pudieron conseguir los tres tipos activos.

En 1952, Jonás Salk, científico norteamericano, preparó una vacuna inofensiva para los seres humanos, al igual que lo había sido para los animales de laboratorio, y que contenía los tres tipos de virus, muertos previamente con formalina.

En 1953, logró obtener permiso para efectuai pruebas en gran escala de su vacuna, las cuales dieron excelentes resultados. Sucesivos perfeccionamientos de la vacuna y de su forma de administrarla dieron como resultado que los inmunizados corrieran la décima parte del riesgo de adquirir la enfermedad que los no vacunados.

Sin embargo, la vacuna de Salk no era perfecta. Tenía que ser inyectada y para conseguir un grado razonable de protección eran necesarias por lo menos tres dosis que, por otra parte, no daban inmunidad total y estimulaban la producción de anticuerpos sólo en la sangre. Estos impedían la propagación del virus al sistema nervioso y, por tanto, evitaban la parálisis; pero no evitaban que el virus se multiplicase en la nasofaringe o en el intestino. Los individuos protegidos podían así albergar el virus en los intestinos y propagarlo a la comunidad.

Los defectos de esta primera vacuna eran, por consiguiente, bastante graves. Por ello, se prosiguieron con tenacidad las investigaciones con el fin de conseguir un tipo de inmunización más perfeccionada. Los trabajos tenían por objeto la producción de una vacuna fabricada con virus vivos que a la vez fueran suficientemente enérgicos, pero no hasta el punto de resultar peligrosos. Ya había tenido lugar un trágico accidente 1 en los Estados Unidos, a causa de una vacuna con virus no suficientemente atenuados.

En 1955, el profesor Albert Sabin consiguió una vacuna viva efectiva, que es la que se emplea en la actualidad casi universalmente. Puede tomarse por vía oral, en un terrón de azúcar, y una sola dosis proporciona protección eficaz durante varios años. Las personas inmunizadas con la vacuna Sabin — o cualquier otra del mismo tipo — son inmunes no sólo a la propagación del virus, sino asimismo a su presencia en la nasofaringe y en el intestino. Por tanto, no son agentes portadores de la enfermedad.

El grado de protección conseguido con la vacuna de Sabin es muy alto, por lo que actualmente en los países occidentales la polio es una enfermedad confinada virtualmente a aquellas personas que, por descuido o negligencia, no hayan sido inmunizadas.

Las personas paralíticas a causa de un ataque de polio son objeto de cuidados médicos mediante ejercicios intensivos para fortalecer los músculos que todavía conservan alguna actividad y mediante la reeducación de otros músculos para que se hagan cargo de alguna de las tareas que anteriormente llevaban a cabo los paralizados. Se enseña, pues, a los pacientes a hacer el mejor uso posible de sus cuerpos. Aquellos cuyas piernas han quedado paralizadas pueden aprender a andar de nuevo, si bien con alguna dificultad.

Los que en las primeras fases tienen que ser mantenidos a base de respiración artificial pueden abandonar sus respiraderos después de aprender a hacerlo de otro modo. Muchas invenciones nuevas, como las sillas mecánicas, máquinas para volver las hojas de los libros, para dictar y escribir, han sido construidas para ser empleadas por personas que apenas puedan moverse.

Los progresos de la ciencia médica han permitido que la humanidad evite el peligro de la poliomielitis. Quienes tengan la desgracia de haber sufrido sus efectos y hayan quedado paralíticos, pueden también rehabilitarse hasta cierto punto.

ATAQUE AL SISTEMA NUERVIOSO:
LA MÉDULA ESPINAL:
La parte de nuestro cuerpo atacada por la poliomielitis es el sistema nervioso, y de éste, la médula espinal. Ésta se halla encerrada en un largo conducto óseo, el conducto raquídeo, formado por la superposición de las vértebras, y se extiende desde el bulbo raquídeo por encima, hasta las primeras vértebras lumbares por abajo, en donde se aguza en forma de cono. Su longitud, en la persona adulta es de unos 45 centímetros.

Tiene el aspecto de un cordón blanquecino, de un grosor aproximado al de un dedo meñique y se halla recubierta por las tres meninges: duramadre, aracnoides y piamadre. A intervalos regulares y desde arriba hasta abajo se desprenden de la cara anterior y posterior de la médula, a cada lado de la línea media, dos raíces nerviosas, llamadas raíces raquídeas anterior y posterior, respectivamente, éstas al unirse entre sí, a poco de su nacimiento, van a formar un solo haz de fibras nerviosas, llamado nervio raquídeo, el cual, continuando su trayecto, se distribuye por las distintas partes del cuerpo, sobre todo por los músculos y la piel. Estos nervios suman sesenta y dos —treinta y uno a cada lado—, y llevan por consiguiente, cada uno, fibras que provienen de ambas raíces citadas, anterior y posterior.

Esta última, raíz sensitiva, lleva a la médula las impresiones recogidas por los órganos periféricos, y la primera, en cambio, lleva a los músculos los impulsos motores emanados de aquélla, por lo que se la llama raíz motora.

Por esta razón, los nervios raquídeos, formados por ambas, son llamados nervios mixtos. Ellos son los responsables de la inervación motora y sensitiva de todo nuestro cuerpo, exceptuados el cráneo y la cara, inervados por los llamados pares craneanos.

EL INTERIOR DE LA MÉDULA ESPINAL: Si observamos un corte transversal de la médula, veremos como otras partes del sistema nervioso central (cerebro, cerebelo, etc.) constituida por dos sustancias llamadas blanca y gris. Esta última ocupa en la médula la parte central y adopta en su conjunto una disposición que la asemeja a una H. Los cuatro extremos de la H llámanse astas o cuernos. Se distinguen dos anteriores, orientados hacia adelante, y dos posteriores, que se dirigen hacia atrás.

En ellos nacen las raíces de los nervios raquídeos que hemos estudiado anteriormente; de los anteriores, las motoras y de los posteriores, las sensitivas. Es en esta sustancia gris, en la que forma los cuernos anteriores, donde se asienta el virus de la poliomielitis. Esta palabra compuesta tiene su origen en términos griegos: «polios», que significa gris y «míelos», que quiere decir médula; a esto se añade la terminación «itis», que significa inflamación; según esto, poliomielitis equivale a inflamación de la sustancia gris de la médula.

EL VIRUS
El agente causal de la poliomielitis pertenece a los llamados virus filtrables, denominados así por ser de un tamaño tan pequeño que pasan a través de los filtros. Las dimensiones de los virus son casi siempre inferiores a 0,2 micrones (1 micrón = 1/1000 de milímetro). Estos elementos, clasificados entre los vegetales inferiores, poseen algunas características de los organismos vivientes, e’omo.’su capacidad para reproducirse, pero poseen otras que los asemejan a compuestos químicos, como la estructura cristalina de algunos de ellos. Para poderlos ver es necesario recurrir a la ayuda de los más modernos elementos de investigación, como el microscopio electrónico, capaz de aumentar su tamaño muchos miles de veces.

La puerta de entrada de este virus en el organismo, se sabe que penetra en nuestro cuerpo utilizando dos vías principales: la mucosa nasal o faríngea y el tubo digestivo. Una vez ingresado en el mismo, utilizando las vías sanguínea, linfática o nerviosa, llega al sistema nervioso central, asentándose en los cuernos anteriores de la médula espinal, gracias a su propiedad neurotrópica, o sea, la de ser atraído por el tejido nervioso.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Editorial Bruguera Tomo N°4 La Victoria Sobre la Poliomielitis
Enciclopedia Estudiantil Edición de Lujo Tomo III Edit. CODEX La Poliomielitis

Guerra Civil Hindues-Pakistaníes Creación de Pakistán

 GUERRA CIVIL HINDUES-PAKISTANÍES

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HISTORIA DE LA CREACIÓN DE PAKISTÁN

Los británicos gobernaron el subcontinente indio durante casi 200 años, desde 1756 hasta 1947. Después de la sublevación india en 1857, el gobierno británico abolió los poderes de la Compañía Británica de las Indias Orientales, que había dirigido el subcontinente en nombre de la Corona británica y tomó el control directo del gobierno.

Las reformas políticas facilitaron la formación de partidos políticos: el Congreso Nacional Indio, representante de la inmensa mayoría de hindúes, se creó en 1885; la Liga Musulmana para toda la India, por su parte, se constituyó en 1906 con la finalidad de representar y proteger la posición de la minoría musulmana.

Cuando los británicos introdujeron reformas constitucionales en 1909, los musulmanes pidieron y consiguieron listas electorales separadas. Esto garantizó a los musulmanes la representación en los cuerpos legislativos tanto provinciales como nacionales, hasta la independencia en 1947.

masacre hindues

En 1930, el poeta y filósofo sir Muhammed Iqbal ideó un Estado musulmán independiente en Asia meridional formado por la unión de las provincias noroccidentales de la India británica y el estado nativo de Jammu y Cachemira.

El nombre de Pakistán, que se empezó a usar para referirse a este Estado, se cree que se originó como una composición abreviada hecha con las letras de los nombres de las provincias involucradas, como la siguiente: Punjab, Afgania (Provincia de la Frontera del Noroeste), Kashmir (Cachemira), Indo-Sind y Beluchi stán. Otra explicación alternativa considera que el nombre significa ‘tierra de los puros’.

A finales de la década de 1930, Muhammad Alí Jinnah, dirigente de la Liga Musulmana y también considerado fundador de Pakistán, decidió que la única forma de preservar a los musulmanes indios de la dominación hindú era establecer un estado musulmán independiente.

En 1940, la Liga Musulmana confirmó oficialmente la separación de la India británica y la creación de Pakistán como un Estado musulmán independiente. Durante las conversaciones anteriores a la independencia en 1946, el gobierno británico consideró que la postura secesionista de la Liga Musulmana y la unidad territorial de la India propuesta por el Congreso eran irreconciliables, por lo que los británicos decidieron la partición y el 15 de agosto de 1947 transfirió el poder de forma separada a la India y a Pakistán, que quedó dividido en dos partes: Pakistán Occidental, que coincidía con el actual Pakistán, y Pakistán Oriental, el actual Bangla Desh. Los dos estaban separados por 1.600 km de territorio indio.

Problemas después de la división
La división del subcontinente provocó el traslado de la población. Aproximadamente 6 millones de hindúes y sijs salieron de Pakistán hacia la India, mientras que otros 8 millones de musulmanes hicieron el viaje contrario.

El traslado demográfico estuvo acompañado por un brote de violencia interétnica que provocó masacres y que reforzó el odio entre los dos países. La enemistad se intensificó más debido a los conflictos sobre la posesión de los antiguos estados nativos de la India. Casi la totalidad de esas 562 formas de gobierno ampliamente dispersas se unieron bien a la India o a Pakistán; sin embargo, los príncipes de Hiderabad, Junagat y Cachemira decidieron no unirse a ningún país.

El 15 de agosto de 1947 esos tres estados pasaron a ser técnicamente independientes, pero cuando el dirigente musulmán de Junagadh (de población predominantemente hindú) se unió a Pakistán un mes más tarde, la India se anexionó su territorio. El príncipe musulmán de Hiderabad (con mayoría de la población hindú) intentó posponer cualquier decisión, pero en septiembre de 1948 la India también se anexionó el territorio.

El mandato hindú de Jammu y Cachemira, con un 85% de población musulmana, decidió unirse a la India. Pakistán protestó ante estas anexiones que no respetaban los deseos y estalló la guerra entre ambos países. Aunque las Naciones Unidas (ONU) posteriormente resolvieron que debía mantenerse un plebiscito bajo los auspicios de la ONU que determinara el futuro de Cachemira, la India continuó ocupando aproximadamente los dos tercios del estado y se negó a mantener el plebiscito. Este punto muerto, que todavía se mantiene, ha intensificado el recelo y el antagonismo entre los dos países.

La era prerrepublicana
El primer gobierno independiente de Pakistán estuvo encabezado por el primer ministro Liaqat Alí Kan. Muhammad Alí Jinnah fue el gobernador general hasta su muerte en 1948. Desde 1947 hasta 1951 el país tuvo una época de verdadera inestabilidad. El gobierno tuvo que repartir sus esfuerzos entre organizar los órganos e instituciones del nuevo Estado con la acogida de gran número de refugiados procedentes de la India, a los que se unió la actitud de dirigentes de los anteriores estados, que desafiaban su autoridad. Además, no consiguió atraer la ilusión popular, al fracasar el programa de reformas económicas y sociales.

En su política exterior Liaqat estableció relaciones amistosas con los Estados Unidos, con la visita al presidente Harry S. Truman en 1950. La visita de Liaqat a Estados Unidos ocasionó un distanciamiento entre las relaciones de Pakistán y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), porque Liaqat había aceptado con anterioridad una invitación de Moscú que nunca realizó. Los Estados Unidos no dieron ayuda sustancial a Pakistán hasta tres años después, pero la URSS, el vecino más próximo a Pakistán, se sentía ofendido.

Después del asesinato de Liaqat en 1951, Jawaya Nazim al-Din, un paquistaní oriental que había sido gobernador general desde el fallecimiento de Jinnah, se convirtió en primer ministro. Sin embargo, incapaz de evitar el desgaste de la popularidad de la Liga Musulmana en Pakistán Oriental, fue obligado a ceder el cargo a otro paquistaní oriental, Muhammad Alí Bogra, en 1953. Tras la derrota de la Liga Musulmana en las elecciones de Pakistán Oriental en 1954, el gobernador general disolvió la Asamblea constituyente por considerarla no representativa. La Liga Musulmana tampoco dominó la nueva Asamblea que se reunió en 1955. Chaudhri Muhammad Alí, un paquistaní occidental, sustituyó a Muhammad Alí Bogra. Al mismo tiempo, Iskandar Mirza se convirtió en el gobernador general del país.

La nueva Asamblea constituyente promulgó un proyecto de ley que organizaba las cuatro provincias de Pakistán Occidental en una unidad política y administrativa que se hizo efectiva en octubre de 1955. La Asamblea también promulgó una nueva Constitución, que se adoptó el 2 de marzo de 1956 y declaraba Pakistán como una república islámica. Mirza fue elegido presidente provisional.

Cambios de gabinete
A pesar de la nueva Constitución, la inestabilidad política continuó debido a que no hubo ningún partido mayoritario estable en la Asamblea Nacional. El primer ministro Alí permaneció en el cargo sólo hasta septiembre de 1956, fecha en la que le sucedió Huseyn Shaheed Suhrawardi, dirigente de la Liga Awami de Pakistán Oriental. Su permanencia duró poco más de un año. Cuando el presidente Mirza descubrió que Suhrawardi estaba planeando una alianza entre las fuerzas políticas de Pakistán Oriental y Occidental con la intención de nombrar presidente a Firoz Kan Noon, dirigente del Partido Republicano, obligó a dimitir al primer ministro. La coalición que accedió al gobierno, dirigida por Ismail Ibrahim Chundrigar, permaneció solamente dos meses antes de que fuera remplazada por un gabinete del Partido Republicano dirigido por Noon. Sin embargo, el presidente Mirza vio que su influencia entre los republicanos estaba disminuyendo y que el nuevo primer ministro había hecho un acuerdo con Suhrawardi. Contra esta coalición, Mirza no tenía posibilidad de ser reelegido como presidente; entonces, proclamó la ley marcial el 7 de octubre de 1958, destituyó al gobierno de Noon y disolvió la Asamblea Nacional.

El general Muhammad Ayyub Kan, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y encargado de hacer efectiva la ley marcial, apoyó inicialmente al presidente, pero veinte días más tarde obligó a dimitir a Mirza y se autoproclamó presidente.

El mandato de Ayyub
Ayyub gobernó Pakistán de forma casi absolutista durante más de diez años y su régimen consiguió notables progresos, aunque no eliminó los problemas básicos de la sociedad de Pakistán. Una comisión nombrada por Ayyub realizó una reforma agraria que distribuyó alrededor de 900.000 ha de tierra entre 150.000 arrendatarios. Sin embargo, las reformas no acabaron con las relaciones feudales en el campo: aproximadamente 6.000 terratenientes todavía poseían una extensión tres veces mayor de la que recibieron los 150.000 arrendatarios. Durante el régimen de Ayyub, los fondos para el desarrollo se incrementaron más del triple en Pakistán Oriental, lo que mejoró la situación en la parte oriental, pero no se eliminaron las disparidades entre los dos sectores de Pakistán.

Quizás el cambio más generalizado del mandato de Ayyub fue su sistema de democracia básicas. Fueron nombrados 80.000 ‘demócratas básicos’, que eran dirigentes de áreas rurales o urbanas de todo el país que constituyeron un colegio electoral para las elecciones presidenciales y para las elecciones de los cuerpos legislativos nacionales y provinciales creados de acuerdo con la Constitución promulgada por Ayyub en 1962. Este sistema tenía cuatro escalas de gobierno, desde el nacional hasta el local. A cada escala se le asignaban ciertas responsabilidades para administrar las áreas rurales y urbanas, así como el mantenimiento de las escuelas primarias, las carreteras públicas y los puentes.

Ayyub también promulgó los decretos ley del matrimonio islámico y de la familia en 1961, que imponían restricciones a la poligamia y al divorcio, y reforzaba los derechos de herencia de las mujeres y de los menores.

Durante mucho tiempo, Ayyub mantuvo relaciones cordiales con Estados Unidos, estimulando las ayudas económicas y militares a Pakistán. Sin embargo, estas relaciones se deterioraron en 1965, fecha en la que estalló la guerra con la India por la cuestión de Cachemira. Entonces, los Estados Unidos suspendieron las ayudas económicas y militares a ambos países, negando así a Pakistán las armas que les eran necesarias. La URSS intervino como mediador en el conflicto, invitando a Ayyub y al primer ministro de la India Lal Bahadur Shastri a Tashkent. Según los términos del llamado Acuerdo de Tashkent de enero de 1966, los dos países replegaron sus ejércitos a las posiciones prebélicas y restauraron las relaciones diplomáticas, económicas y comerciales. Se iniciaron programas de intercambio y se incrementó el flujo de capitales hacia Pakistán.

El Acuerdo de Tashkent y la guerra de Cachemira hicieron crecer la frustración entre el pueblo de Pakistán y el resentimiento contra el presidente Ayyub. El ministro de Asuntos Exteriores Zulfikar Alí Bhutto renunció a su cargo y se volvió en contra de la dictadura de Ayyub y la pérdida de Cachemira. Ayyub intentó sin éxito restablecer su reputación y en marzo de 1969 dimitió. En lugar de transferir el poder al portavoz de la Asamblea Nacional, como establecía la Constitución, lo depositó en las manos del comandante en jefe del Ejército, el general Aga Muhammad Yahya Kan. Yahya se convirtió en presidente y declaró la ley marcial.

La guerra civil
En un intento para hacer su régimen más aceptable, Yahya despidió a casi 300 de los funcionarios más antiguos y limitó los poderes de unas 30 familias que presuntamente controlaban la mitad del producto nacional bruto de Pakistán al promulgar una ley contra los monopolios y restricción de las prácticas comerciales. También hizo obligatoria la transferencia de poderes a las autoridades civiles, pero las reformas propuestas se desbarataron.

Sin embargo, el gran desafío para la unidad del nuevo Estado era Pakistán Oriental, gobernado por Sheikh Mujibur Rahman, dirigente de la Liga Awami, quien insistió en una federación bajo la que Pakistán Oriental sería prácticamente independiente. Concibió un gobierno federal que se ocuparía solamente de los asuntos exteriores y de la defensa; incluso las monedas serían distintas, aunque libremente convertibles. Su programa estaba cargado de interés emotivo para los paquistaníes orientales. En las elecciones de diciembre de 1970, convocadas por Yahya, Mujibur Rahman ganó por mayoría abrumadora en Pakistán Oriental y consiguió una clara mayoría en la Asamblea Nacional. El Partido Popular de Pakistán (PPP), formado por Bhutto en 1967, surgió como el principal partido de Pakistán Occidental.

Sospechando que Mujibur practicaba una política secesionista, en marzo de 1971 Yahya pospuso indefinidamente la apertura de la Asamblea Nacional. Como respuesta, Mujibur acusó a Yahya de confabulación con Bhutto y estableció un gobierno prácticamente independiente en Pakistán Oriental. Los intentos de acuerdos pacíficos fracasaron pronto. Mujibur fue arrestado y conducido a Pakistán Occidental para juzgarle por traición. Mientras tanto, el ejército de Pakistán actuó en contra de los seguidores civiles de Mujibur, que solicitaban la independencia para Pakistán Oriental, o Bangla Desh (Nación Bengalí) como se iba a llamar.

La intervención militar provocó un gran número de víctimas civiles en Pakistán Oriental, y un auténtico éxodo de casi 10 millones de refugiados hacia la India. Los dirigentes de la Liga Awami se refugiaron en Calcuta y establecieron un gobierno en el exilio. Finalmente, intervino el ejército indio el 3 de diciembre de 1971 y el ejército de Pakistán se rindió 13 días después. El 20 de diciembre, Yahya renunció al poder en favor de Bhutto y en enero de 1972 comenzó a existir el Estado independiente de Bangla Desh. Cuando la Commonwealth admitió al nuevo estado un año después, Pakistán abandonó la organización hasta 1989. A pesar de esto, el gobierno de Bhutto reconoció diplomáticamente a Bangla Desh en 1974.

El gobierno de Bhutto
Bajo el mandato de Bhutto, un disminuido Pakistán comenzó a reactivar su vida nacional. Bhutto nacionalizó las industrias básicas, compañías de seguros, bancos de propiedad privada, escuelas y universidades. También realizó reformas modestas en la propiedad de la tierra que beneficiaron a los arrendatarios y agricultores de clase media. Además, alejó a las Fuerzas Armadas del proceso de toma de decisiones; pero para apaciguar a los generales destinó a Defensa aproximadamente el 6% de producto nacional bruto. En 1973, la Asamblea Nacional adoptó la quinta Constitución del país. Bhutto pasó a ser el primer ministro y Fazal Elahi Chaudhy le sustituyó como presidente.

Aunque discontinuamente, los militares se mantuvieron en silencio durante algún tiempo. El programa de nacionalizaciones de Bhutto y las reformas de la tierra le hicieron ganarse más adelante la enemistad de empresarios y grandes capitalistas, mientras que los dirigentes religiosos vieron en su socialismo un enemigo del islam; sin embargo, su error decisivo fue su incapacidad de negociar constructivamente con la oposición. Su mandato fue cada vez más represivo. En las elecciones generales de marzo de 1977 nueve partidos de la oposición se unieron en la Alianza Nacional de Pakistán (ANP) en contra del PPP de Bhutto. La Alianza Nacional de Pakistán (ANP) perdió en tres de las cuatro provincias y alegó que Bhutto había adulterado las elecciones generales. Boicotearon las elecciones provinciales unos días después y organizaron manifestaciones por todo el país que duraron seis semanas.

El régimen de Zia
Cuando la situación parecía no tener arreglo, el jefe de Estado Mayor del Ejército, el general Muhammad Zia Ul-Haq, dio un golpe de Estado el 5 de julio de 1977 e impuso otro régimen militar. Bhutto fue juzgado por asesinato político y fue ejecutado el 4 de abril de 1979.

Zia asumió formalmente la presidencia en 1978 y estableció la sharia (ley islámica) como ley fundamental y básica del país. La Constitución de 1973 se enmendó en un principió, pero después fue abolida en 1979 y se habilitaron cargos en los tribunales para garantizar el cumplimiento de la ley judicial islámica. Comenzó a funcionar un sistema bancario libre de intereses y se adjudicaron penas máximas al adulterio, a la difamación, al robo y al consumo de alcohol.

El 24 de marzo de 1981 Zia promulgó una orden constitucional provisional, que no se hizo operativa hasta el levantamiento de la ley marcial. Proponía el nombramiento de dos vicepresidentes y permitió la existencia de los partidos políticos que habían sido aprobados por una comisión antes del 30 de septiembre de 1979. El resto de los partidos (incluido el PPP, ahora dirigido por la viuda de Bhutto y por su hija, Benazir Bhutto) fueron disueltos.

Pakistán se vio afectado en gran medida por la intervención de la Unión Soviética en Afganistán en diciembre de 1979; en 1984, alrededor de 3 millones de refugiados afganos se establecieron a lo largo de la frontera entre Pakistán y Afganistán, lo que provocó el apoyo económico del gobierno y de los organismos de relieve internacional. En septiembre de 1981, Zia aceptó de Estados Unidos un paquete de ayuda económica y militar para un periodo de seis años (valorado en 3.200 millones de dólares). Después de un referéndum celebrado en diciembre de 1984, que aprobaba las medidas de Zia, y garantizaba su presidencia hasta 1990, éste permitió elecciones generales en febrero de 1985. Un gabinete civil tomó el poder en abril y la ley marcial finalizó en diciembre. Sin embargo, las demandas de la oposición hicieron que Zia, en marzo de 1988, disolviera el Parlamento y convocara nuevas elecciones. Tres meses después murió en un accidente aéreo y un régimen militar de transición se instauró en Pakistán.

Acontecimientos recientes
Gulam Isaq Kan fue nombrado presidente y Benazir Bhutto pasó a ser la primera ministra después de la victoria del PPP en las elecciones generales celebradas en noviembre de 1988. Ella fue la primera dirigente política femenina de un estado islámico moderno. En agosto de 1990, el presidente Isaq Kan rechazó su gobierno, atacando su mala conducta y declarando el estado de emergencia. Bhutto y el PPP perdieron las elecciones de octubre, después de las cuales fue detenida por corrupción y abuso de poder. El nuevo primer ministro, Nawaz Sharif, dirigente de la Alianza Democrática Islámica, continuó el programa de privatización de las empresas estatales y animó el comienzo de las inversiones extranjeras en la década de 1980.

También prometió la vuelta de la ley islámica y aliviar las continuas tensiones con la India sobre el asunto de Cachemira. Los cargos contra Bhutto se resolvieron y volvió a dirigir el PPP.

En abril de 1993, Isaq Kan utilizó su poder presidencial de nuevo, destituyendo a Sharif y disolvió el Parlamento. Sin embargo, Sharif apeló al Tribunal Constitucional de Pakistán, que declaró inconstitucionales las medidas de Kan y Sharif volvió a ser primer ministro. Sharif y Kan se vieron envueltos posteriormente en una lucha de poder que paralizó el gobierno paquistaní. En un acuerdo para acabar con la paralización, ambos dimitieron en julio de 1993 y se celebraron elecciones en octubre de ese año. El PPP ganó y Bhutto fue nombrada de nuevo primera ministra.

Con Bhutto en el poder, las relaciones entre la India y Pakistán se hicieron más tensas. Bhutto apoyó abiertamente a los rebeldes musulmanes de Jammu y Cachemira en sus enfrentamientos contra el ejército indio. También anunció que Pakistán continuaría con el desarrollo armamentístico nuclear, y así aumentó la preocupación de que podría comenzar una carrera nuclear entre Pakistán y la India, la cual ya poseía armas nucleares desde la década de 1960.

Pakistán ha sido considerado generalmente como un estado islámico moderado; los fundamentalistas islámicos ganaron solamente nueve escaños en la Asamblea Nacional en las elecciones de 1993, a pesar de que durante la década de 1990 parecía que los activistas islámicos conseguirían más escaños.

Ha habido informes persistentes de discriminación contra las minorías religiosas. Los incidentes aumentaron después de 1991, fecha en la que la asamblea decretó que el código criminal debería ser conforme a la ley islámica y la pena de muerte se hizo obligatoria para los condenados por blasfemia. En febrero de 1995, la oposición de las minorías religiosas aumentó por la condena a pena de muerte de dos cristianos, uno de ellos con 14 años, por escribir comentarios blasfemos en la pared de una mezquita en una población de la provincia de Punjab.

La imposición de la pena de muerte a un niño y los interrogantes sobre las pruebas provocaron una protesta tanto en Pakistán como en el extranjero. El Tribunal Supremo revocó la condena a finales de mes, alegando que no había evidencia que la sostuviera; pronto el fiscal, un imán (el que preside y dirige las oraciones públicas de los musulmanes) de la población, retiró los cargos.

El gobierno, que había apoyado los cambios de la ley, estaba atrapado en un dilema. Benazir Bhutto declaró estar “sorprendida” por las sentencias, pero no intervino. A pesar de esto, después de la sentencia del Tribunal Supremo, declaró que debía revisarse la ley, lo que habría de provocar reacciones populares.

En las elecciones legislativas celebradas el 3 de febrero de 1997, en una demostración de hastío ante la situación política, la mayor parte de los ciudadanos se abstuvieron de votar. Entre los que lo hicieron, una inmensa mayoría se decantó por la facción de la Liga Musulmana de Pakistán (LMP), dirigida por el ex-primer ministro Nawaz Sharif. Los escándalos financieros que afectaron al Partido Popular de Pakistán a lo largo de 1996, de la ex-primera ministra Benazir Bhutto, sufrió un duro revés.

Estos comicios tuvieron después de que el presidente Farroq Ahmad Kan Leghari disolviera, en noviembre de 1996, el ejecutivo encabezado por Bhutto. Era la segunda vez que Bhutto era apartada del poder y la tercera que la Asamblea Nacional era disuelta por el presidente desde que el país iniciara su transición democrática en 1988.

Tan sólo acudió a votar un 30% de los 56 millones de electores; los resultados oficiales mostraron que Sharif había obtenido más de 130 de los 217 asientos de la Asamblea Nacional, en tanto que el PPP consiguió menos de 20 actas de diputados.

Sharif hubo de enfrentarse con el presidente Leghari, quien había demostrado, al obligar a dimitir a Benazir Bhutto en noviembre de 1996, que estaba dispuesto a utilizar los poderes que la Constitución le otorgaba. Para ello, diseñó una normativa aprobada por el Parlamento por la que se reducían los poderes presidenciales en beneficio del ejecutivo y el legislativo.

Ver:Conflitos Religiosos Actuales

Hambruna en Ucrania Historia Crimenes de Stalin en Rusia Causas

Historia:Hambruna en Ucrania 
Crimenes de Stalin en Rusia

El hambre como arma política: Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933. Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases. Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores.

Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks. Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”. En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia. Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa. Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.

hambruna en ucrania stalin

Los campesinos prósperos, los kulaks, propietarios de tierras y de algún ganado, se resistían a entregarlas a los colectivos. En consecuencia los kulaks, como clase, fueron liquidados. Se instaba a los campesinos pobres a atacar a los ricos, enemigos de clase. Cientos de miles de kulaks y sus familiares fueron ejecutados, y muchos más transportados a campos de trabajo en remotas zonas de la Unión Soviética. La campaña contra estos campesinos no tenía una consideración económica, sino ideológica; querían deshacerse de una población capaz de organizarse y resistir la colectivización. El proceso se aplicó con especial virulencia en Ucrania, un país con un fuerte sentimiento nacionalista, que por entonces era uno de los mayores productores de trigo del mundo hasta el punto de ser conocido como «el granero de Europa». La población ucraniana había combatido a los terratenientes durante la Revolución de 1917 para poder poseer la tierra. Pero cuando los bolcheviques ocuparon Ucrania y ordenaron la colectivización de la tierra, los campesinos se resistieron, tratando además de mantener su lengua y su cultura. Fueron arrasados por ejército rojo, dirigido por Stalin.

Se han estimado en diez millones de personas las que fueron desposeídas de sus hogares y pertenencias y enviadas a Siberia en trenes de mercancías sin calefacción, condiciones en las cuales pereció al menos un tercio de ellos. Los que se quedaron en Ucrania lo pasaron igual de mal, si no peor. Enfrentándose a la propaganda de guerra y a una ardua batalla, muchos kulaks se rebelaron, volviendo a sus propiedades, e incluso matando a las autoridades soviéticas locales.

 

Tan pronto como llegó a Stalin la palabra rebelión el pequeño éxito de los kulaks se tornó breve. Los soldados del Ejército Rojo fueron enviados para ahogar la rebelión y la policía secreta inició una campaña de terror con el objetivo de romper el ánimo de loskulaks. En 1932, con la mayoría de las explotaciones ucranianas colectivizadas a la fuerza, Stalin ordenó un aumento en las cuotas de producción de comida. Lo hizo en múltiples ocasiones hasta que no quedó comida para los ucranianos.

La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado. Los historiadores han calculado que dicha cosecha podría haber alimentado a los ucranianos por dos años.

Cuando el partido comunista ucraniano solicitó a Stalin una reducción en las cuotas, éste respondió enviando al Ejército Rojo para exterminar el PC ucraniano e impedir que los ciudadanos fueran a más con la creación de un inmenso campo de concentración dentro de sus fronteras.

La policía secreta aterrorizó a la población haciendo inspecciones aleatorias de las pertenencias personales y requisando toda la comida que encontraran, ahora considerada sagrada propiedad del Estado. Cualquier ladrón de comida del Estado o bien era ajusticiado inmediatamente o era enviado por lo menos por diez años a los Gulag.

 

El efecto fue la hambruna, masiva y prolongada. Murieron millones de personas, simplemente porque no tenían con qué comer. El aspecto característico de los niños era esquelético y con el abdomen hinchado. Se cuenta que las madres abandonaban a sus hijos en los vagones de los trenes que iban a las grandes ciudades con la esperanza de que alguien pudiera cuidar de ellos mejor. Desafortunadamente, las ciudades estaban inundadas de miseria y hambre.

Los ucranianos pasaron a comer hojas, perros, gatos, ratas, pájaros y ranas. Cuando esto no era suficiente, incluso pasaron al canibalismo. Se ha escrito que “el canibalismo era tan común, que el gobierno imprimió carteles que decían: comer a tus propios hijos es un acto de barbarismo”[1]

En los momentos más crudos de la hambruna, morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania. El recuento final se sitúa entre los cinco y los ocho millones de personas. Cuando los familiares extranjeros de los ucranianos, en Occidente, respondieron enviando cargamentos de comida, los oficiales soviéticos reaccionaron requisando esa ayuda. Los gobiernos occidentales ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al Estado de terror soviético. Franklin Delano Roosevelt reconoció formalmente al gobierno de Stalin en 1933, y la Unión Soviética fue reconocida en la Sociedad de Naciones en 1934.

Los kulaks no tienen un museo, mucho menos un memorial. Hoy, nosotros les recordamos.

(1) El Libro Negro del Comunismo. Stephane Courtois

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…
En el Libro Negro de la Humanidad, de Mathew White explica sobre la eliminación de los KULAG (granjeros)

«A partir de 1929, Stalin intentó que la agricultura se ajustara a la teoría comunista, y para ello abolió las granjas particulares y reunió a todos los campesinos en granjas colectivas donde pudieran compartir material moderno y donde se vieran obligados a vender las cosechas a los precios fijados por el gobierno. Los campesinos que se resistieron fueron fusilados o, más probablemente, deportados a climas menos sanos donde, sin que nadie lo supiera, trabajaban en proyectos del gobierno.

En lugar de entregar sus animales, los ganaderos prefirieron sacrificarlos y comérselos. Stalin tomó represalias contra cualquier desafío suspendiendo la entrega de provisiones a las comunidades desobedientes y racionó la comida de las familias según su grado de lealtad al estado.

Los campesinos prósperos (kulaks) se convirtieron en el chivo expiatorio universal de todo lo que no iba bien en la Unión Soviética: no sólo eran unos especuladores y acaparadores, y los culpables de cualquier escasez de alimentos, sino que todo el mundo sabía que los kulaks extendían las enfermedades venéreas, que tenían una aborrecible falta de higiene, y que explotaban el trabajo de otros. Familias enteras de kulaks fueron arrancadas de sus hogares y enviadas a un exilio mortal. Apaleados, despojados de todo y exhaustos por los largos viajes, los cadáveres de los kulaks se amontonaban en las estaciones de ferrocarril de las regiones rurales.

La reestructuración de la agricultura soviética trastornó toda la infraestructura agraria, no sólo las granjas, sino también el transporte y los molinos, en especial en el granero de Ucrania. El sistema fue sometido a tanta tensión que al final saltó. En 1932, una enorme hambruna se extendió por toda la Unión Soviética, y entre 7 y 10 millones de personas murieron en menos de dos años. Pese a que millones de campesinos ya estaban pasando hambre en Ucrania, los comisarios soviéticos les requisaron todo el grano para satisfacer una cuotas muy rígidas. Incluso las semillas necesarias para plantar la cosecha del año siguiente fueron requisadas, mientras morían 5 millones de campesinos ucranianos. Se daba por sentado que cualquier habitante de las regiones afectadas que no tuviera la tripa hinchada y los miembros esqueléticos que suele provocar el hambre estaba acaparando alimentos y, por lo tanto, era castigado.»

Por Jonathan Wilde
Traducido por José Carlos Rodríguez

Poder Absoluto del Rey La Monarquia Absoluta en Francia Luis XIV

Poder Absoluto del Rey: Luis XIVPoder Absoluto del Rey: Luis XIV

A la muerte de Mazarino en 1661, Luis XIV asumió sus responsabilidades y empezó a reconstruir Francia, que padecía los reveses de los años de guerra y los conflictos sociales. El monarca estaba decidido a convertir Francia en una potencia capaz de competir con sus vecinas europeas, sobre todo con la Casa de los Habsburgo de España, que amenazaba Francia por dos de sus fronteras.

Tras hacerse con un ejército y una Armada imponentes, Luis XIV inició una campaña de política exterior agresiva diseñada para ampliar y reforzar las fronteras de Francia. También resolvió mejorar la red de carreteras y vías fluviales francesa, todo lo cual redundó en beneficio de un mayor comercio para el país.

El soberano había suprimido el cargo de primer ministro al principio de su mandato y gobernaba de forma absolutista, lo cual le permitió zafarse de la influencia de otras familias nobles.

Sin embargo, era un monarca extravagante y, pese al poderío exterior de Francia, su pueblo debía hacer frente a impuestos opresivos con los que se financiaban las guerras y los proyectos de construcción.

Tanto el clero como la nobleza estaban exentos del pago de impuestos, de modo que la carga recaía principalmente en los campesinos y obreros, lo cual alentó un resentimiento que acabaría por estallar en 1789.

Luis XIV murió en 1715, tras un reinado de 72 años, el más largo de una gran monarquía europea.

Su primera preocupación fue someter a su autoridad a los demás poderes del reino: los estados generales (parlamentos) no fueron convocados en sus 54 años de gobierno efectivo, mientras las asambleas locales eran suprimidas o privadas de competencias.

Reformó la administración, auxiliado por Colbert y Le Tellier, centralizando el gobierno por medio de un Consejo y varias secretarías de Estado (Guerra, Asuntos Exteriores, Casa del Rey, Asuntos Religiosos), y las finanzas a través de un Consejo Real. La administración territorial se confió a intendentes sometidos a un estrecho control por a monarquía.

La nobleza, fuente de constantes rebeliones en los decenios precedentes, fue excluida de los órganos de gobierno, aunque se le reconocieron privilegios sociales y fiscales para contentarla. Pero el paso más importante en su «domesticación» fue atraerla a la corte. Los aristócratas acudieron al entorno real en busca de pensiones y honores, y se alejaron cada vez más de sus bases locales de poder. Los tremendos gastos de la brillante vida cortesana impuesta por el rey mermaron el poder económico de los nobles, que acabaron dependiendo del favor real para mantener su nivel de vida, lo que aseguró su docilidad.

En sus memorias, el duque de Saint-Simon, quien tenía amplía experiencia en la vida cortesana francesa, comentó que Luis era «la verdadera personificación de un héroe, imbuido con una majestad natural, pero más imponente, que se revelaba hasta en sus gestos y movimientos más insignificantes». Asimismo, su gracia natural brindaba al rey un encanto especial: «Irradiaba la misma nobleza y majestuosidad con su bata de vestir que con sus atuendos de estado, o cuando dirigía sus tropas desde el lomo de su corcel». Tenía el don de la palabra y aprendía rápido. Era naturalmente cordial y «amaba la verdad, la justicia, el orden y la razón». Su vida era ordenada: «Nada podía estar regulado con mayor exactitud que sus días y horas». Su autocontrol era impecable: «No perdió el control de sí mismo diez veces en toda su vida, y sólo con personas inferiores». Pero, incluso los monarcas absolutos tenían imperfecciones, y Saint-Simón tuvo el valor de señalarlas: «La vanidad de Luis XIV no tenía límite ni conocía restricciones», lo cual le provocaba «disgusto para cualquier mérito, inteligencia, educación y, sobre todo, cualquier signo de independencia de carácter y sentimientos que mostraran otros», lo que ocasionó que tuviera «errores de juicio en asuntos de importancia».

La protección a las artes que ejerció el soberano fue otra faceta de su acción política. Los escritores Moliére y Racine, el músico Lully o el pintor Rigaud ensalzaron su gloria, como también las obras de arquitectos y escultores.

El nuevo y fastuoso palacio de Versalles, obra de Le Vau, Le Brun y Le Notre, fue la culminación de esa política. Al trasladar allí la corte (1682), se alejó de la insalubridad y las intrigas de París, y pudo controlar mejor a la nobleza. Versalles fue el escenario perfecto para el despliegue de pompa y para la sacralización del soberano.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LUIS XIV(1638-1715) tenía sólo cinco años cuando se convirtió en rey de Francia a la muerte de su padre Luis XIII (1601-43). Durante su infancia, su madre fue la regente. En esa época se produjo la revuelta conocida como la Fronda (1648-53), encabezada por algunos nobles que buscaban mayor poder. Luis XTV estuvo a punto de ser derrocado y se vio obligado a abandonar París. La revuelta fue sofocada, pero este hecho tuvo un gran efecto en el joven rey. Cuando llegó al trono de Francia en 1661 ya tenía la firme convicción de ser el único poder del país, un monarca absoluto, de forma que los nobles no tuvieran la oportunidad de volverse a rebelar.

EL PODER CENTRALIZADO Luis XIV asumió las funciones de primer ministro y de monarca. Hizo un gran esfuerzo para conocer todo aquello de importancia que ocurría en Francia y se rodeó de un reducido grupo de ministros que trabajaban en estrecha colaboración y se encargaban de traducir sus órdenes. Uno de estos ministros era Francpis-Michel Le Tellier Louvois (1639-91), quien hizo del ejército francés el más poderoso de Europa, y Jean-Baptiste Colbert (1619-83), quien aumentó las finanzas del estado mejorando el sistema de recaudación de impuestos e impulsó la industria.

ARTE GLORIOSO
Dado que la monarquía era el centro del poder, Luis XTV quiso que fuera atractiva. Construyó un magnífico palacio en Versalles, a pocos kilómetros de París, donde albergó a pintores, músicos, escritores y filósofos que, cada uno a su manera, daban esplendor a la corte. También obligó a los nobles del país a acudir allí, de forma que los tenía perfectamente controlados. El lujo y el esplendor de Versalles impresionaron a toda Europa y el resto de cortes europeas empezaron a imitar su estilo.

PERÍODO DE EXPANSIÓN
Una vez se hubo asegurado el control del país, Luis XTV utilizó el ejército y la armada para conseguir más territorios, lo que llevó a Francia a un período de más de 40 años en el que las guerras se iban sucediendo. Temerosos de su ambición, los otros países europeos se aliaron e inflingieron severas derrotas a las fuerzas francesas. Como consecuencia de estos conflictos la economía del país acumuló una gran deuda.

DIFERENCIAS RELIGIOSAS
En 1598 el edicto de Nantes había otorgado a los protestantes franceses, que eran conocidos como hugonotes, los mismos derechos que a los católicos. Luis XTV, un ferviente católico, estaba en contra de la minoría protestante y en 1685 revocó el edicto. Los protestantes fueron obligados a convertirse al catolicismo bajo pena de fuertes multas y encarcelamiento, lo que provocó la salida del país de muchos protestantes, que huyeron sobre todo a los países enemigos de Francia, como Inglaterra o los Países Bajos. Esto significó una importante pérdida para Francia, ya que entre los hugonotes estaban algunos de los mejores artesanos y comerciantes del país.

UN POBRE LEGADO Tras la muerte de Luis XIV, en 1715, Francia siguió siendo una importante potencia, pero su política expansionista había dejado el país en un estado ruinoso. Los grandes gastos producidos por las guerras tuvieron que ser compensados con fuertes impuestos. El injusto sistema impositivo hacía que el pueblo llano tuviera que soportar esas cargas y el descontento popular hacia la monarquía fue en aumento.