Juan Carlos Altavista

VITO DUMAS el gran navegante argentino Dio la vuelta al mundo Legh II

VITO DUMAS El Gran Navegante Argentino
Dio la Vuelta al Mundo Legh II

El 12 de marzo de 1932 el puerto de   Buenos   Aires  se   estremeció largo rato con el aullido de cientos de sirenas. Era la bienvenida que dispensaba la gente de mar a Vito Dumas, que cuatro meses atrás se había lanzado a cruzar el Atlántico desde Arcachon (Francia) en el Lehg I, un barquichuelo de ocho metros de eslora, 2,15 metros de manga y un solo palo.

La ruidosa recepción marcaba el final de una larga  expectativa,   por  momentos angustiosa,   acerca   del   intrépido navegante   solitario,   un    porteño nacido en el barrio de Palermo el 26 de septiembre de 1900. Dos   años   después   de   aquel triunfal   arribo   hizo   construir   en San Isidro un velero de 9,95 metros de eslora y 3,30 de manga, con quilla de hierro y dos mástiles: el Lehg II, con el que daria la vuelta al mundo.

Vito Dumas Navegante Argentino

VITO DUMAS: «El navegante solitario»: Nació con el siglo XX, el 26 de septiembre de 1900, en el barrio de Palermo, en la Capital Federal. Pasó su infancia en un campo de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires. Fue boxeador, nadador, aviador y navegante solitario siendo esta última su especialidad.También se destaco como artista plástico, y fue el protagonista de una de las más grandes hazañas mundiales.

Hijo de clase media acomodada, sus padres perdieron la fortuna y el joven Vito tuvo que salir a trabajar cuando estudiaba el secundario. Dijo:«(…) Tuve que limpiar pisos, hacer mandados, lustrar chapas de bronce de algún negocio (…)».

Su amor a la navegación le vino desde jovencito porque tenía un sexto sentido desarrollado de marino auténtico, desde captar los vientos, llevar el rumbo, hasta convivir con el agua. Así hizo la hazaña de viajar solitario en un barquichuelo de nueve metros sin instrumentos, desde El Havre (Francia) hasta Buenos Aires, lo que fue, desde ya una hazaña que había quedado grabada para siempre en las multitudes que lo esperaban en los puertos, con la emoción de ver a un verdadero héroe moderno. (Fuente Consultada: La Nación)

El 1º de julio de 1942, cuando se lanzó a la más grande aventura náutica jamás intentada por un solo hombre: dar la vuelta del planeta en un pequeño velero atravesando la terrible zona de “Los Cuarenta Bramadores”, ubicada al sur del paralelo de 40 grados y azotado permanentemente por vendavales que soplan desde el oeste.

Tenía veintitrés años cuando probó cruzar a nado el Río de la Plata. No pudo. Y no falló esa única vez ni dos ni tres, sino cinco veces. Al tiempo viajó a Francia para intentar la hazaña nadando de una orilla a la otra del Canal de la Mancha. También fracasó. Pero todo eso no hizo más que fortalecerlo.

En 1932, a bordo de su pequeño velero Lehg, de 8 metros de eslora (largo) por 2,15 metros de manga (ancho), fracasó la primera hazaña. En un pueblo francés llamadoArcachón, Vito Dumas entró a rezar a la iglesia de Saint Ferdinad durante no menos de una hora. Era profundamente católico y se estaba encomendando para lo que seguiría. Salió del templo y se lanzó a la aventura con su pequeño velero Lehg. Ciento veintidós días más tarde, luego de haber cruzado el océano Atlántico sin otros acompañantes que su fe, su coraje y su esperanza, llegó a Buenos Aires. Pero eso fue solo el comienzo.

barco de vito dumas
Legh I

La travesía había sido tan dura que dijo públicamente que no volvería a navegar esas distancias. Acorralado por la situación económica, compró un campito barato y cambió su barco por un tractor. El se hacía agricultor para vivir y, así, se auto convenció, pero mientras pasaba el tiempo y trabajaba la tierra, iba creciendo otra vez en su ánimo la necesidad de navegar. Un día se decidió y se fue del campo. Dijo: «No quise mirar para atrás. Bajé la tranquera».

plano del legh II de Vito Dumas

Recuperó el barco con la ayuda económica de los amigos, era el Lehg II, de nueve metros de eslora y dos mástiles, construido en Francia en 1918 con el que se disponía a dar la vuelta al mundo! Partió de Buenos Aires con su velero Lehg II (9,50 de eslora por 3,20 de manga; apenas un poco más grande que el anterior) el 27 de junio de 1942, en pleno conflicto bélico mundial. Su destino final era Buenos Aires. La idea era dar la vuelta al mundo Eran 20.420 millas marinas haciendo escala en algunos puertos.

Legh II de Vito Dumas
Legh II

Fue el viaje más importante de Dumas. Más adelante realizó otras hazañas, uniendo Buenos Aires y Nueva York, pero fue la vuelta al mundo fue lo que lo consagró como el navegante solitario más importante de la historia. Escribió 4 libros, «Mis viajes», «Solo, rumbo a la Cruz del Sur», «Los cuarenta bramadores» y «El crucero de lo imprevisto». Sus restos descansan en el Panteón Naval de Chacarita, Buenos Aires.

La travesía no fue simple, él ya lo sabía, se enfrentó con duras tormentas, fuertes olas y vientos implacables, en un océano plagado de barcos de guerra que disparaban ante cualquier desconocido. Era una mala época para navegar (sin motor) y sin otra compañía que sus sueños y sus pesadillas. Vito recibió una importante herida en su brazo y no tenia muchas medicina para curarlo, además en aquella época (1942) aun no existía el antibiótico. Pasaban los días y su brazo empeoraba, se hinchaba e infectaba, tenía fiebre y andaba perdido en medio del mar,…se encomendó a Santa Teresita y se dejó dormir preso de la alucinación, la fiebre y el frío. Pasaron 20 horas y despertó, el siempre dijo que fue un milagro, pero su brazo estaba mejorando y casi totalmente deshinchado.

Cuando llegó el momento de la partida, su amigo Bruzzi le preguntó en confianza: «¿Cuánto dinero lleva?» Miró el bolsillo: tenía solamente diez pesos. Entonces le preguntó: «¿Y con eso quiere dar la vuelta al mundo?».

 El 7 de septiembre de 1943 llegó a Buenos Aires, de donde había zarpado 437 días antes. Había hecho una hazaña irrepetible. Maltrecho, golpeado, con la ropa hecha jirones pero con una sonrisa impecable de triunfador, se mostró ante miles de personas que lo aguardaban en el puerto.

Después de otras hazañas, como llegar con una sola escala a Nueva York en un velero aún más pequeño, le tocó el turno de un viaje mayor: el 28 de marzo de 1965 tuvo un derrame cerebral que no pudo ser controlado. Sus restos mortales, están en el Panteón Naval de Chacarita. (Cementerio de la Ciudad de Buenos Aires)

Vito Dumas, arquetipo de habilidad, de coraje increíble, de tenacidad y, sobre todo, de idealismo. Fue el ejemplo en procurar vencer las contingencias de la naturaleza, para obtener con su voluntad los más nobles propósitos. Hoy está olvidado. El más grande navegante de todos los tiempos, reconocido como tal por las naciones marineras como Portugal, Noruega, Suecia, Inglaterra, Estados Unidos y otras, y orgullo de nuestro país, que lo vio nacer, merece tener una estatua y reconocimiento público en Buenos Aires. Porque los pueblos que olvidan a sus grandes hombres no tienen destino. (Fuente Consultada: Juan José Cresto – La Nación)

Fuente Consultada:
Crónica Loca de Víctor Sueiro y Diario Clarín – Artículo de Juan José Cresto

Ver: Grandes Deportistas Argentinos

 ALGO MAS SOBRE SU HAZAÑA…

El 1° de junio de 1942 Dumas inició oficialmente su viaje desde Montevideo, ya que las autoridades argentinas no le facilitaban la documentación necesaria para realizar travesía tan insólita. Poco después de dejar el puerto uruguayo fue zarandeado por un pampero que hizo bailar varios días su embarcación, que para colmo sufrió un rumbo en el casco.

Navegante solitario argentinoApenas superado este trance, una peligrosa infección en el brazo derecho dificultó las tareas de a bordo y lo deprimió mucho; al cabo de unos días, dolorido y devorado por una fiebre abrasadora, trabó el timón y se dejó caer en la cucheta, ya sin fuerza. Pero la suerte se puso entonces de su lado y cuatro jornadas después el mal comenzó a ceder. A los 55 días de su partida llegó a Ciudad de Cabo, en el extremo sur de África, y tras unas semanas de descanso emprendió el cruce del Indico.

Durante 104 días el mundo no tuvo noticias suyas, pero, a pesar de que se lo dio por muerto o por perdido infinidad de veces, Dumas ganó la batalla. Su pericia y su increíble resistencia física le permitieron vencer las terribles borrascas del Indico, que castigaron al Lehg II por días y noches enteros, con olas hasta de 18 metros de altura y vientos de más de cien kilómetros por hora.

Por eso, a su arribo a Welíington, Nueva Zelandia, fue recibido como un héroe: había navegado durante más de tres meses recorriendo 7.400 millas marinas y atravesando el nudo de los monzones. De Wellington a Valparaíso la travesía fue menos agitada, como si el tercer océano que cruzaba quisiera hacer honor a su nombre: a la furia de los temporales sucedieron tranquilas jornadas de mar calmo y brisa suave bajo el azul intenso de la inmensidad; al cabo de 72 días y 5.200 millas de navegación avistó Valparaíso, donde su embarcación fue llevada a tierra para repararla: aún le faltaba doblar el Cabo de Hornos, secular escenario de centenares de naufragios.

Cuando zarpó, Dumas llevaba ya once meses de viaje y el invierno estaba avanzado. Sus rigores se hacían sentir aún más en las soledades australes, donde el viento aullaba al cortarse contra los témpanos, silenciosas moles que contemplaron al marino y su cascara de nuez internarse en el corazón de las tormentas.

El 25 de junio Dumas dejó atrás el Cabo de Hornos y entró por fin en el Atlántico. Doce días después recaló en Mar del Plata, luego en Montevideo —meta oficial de su periplo—, y el 7 de agosto de 1943 a las diez de la mañana amarró el Lehg II en el mismo sitio donde había fondeado el día de su partida.

Culminaba así una de las grandes hazañas náuticas de todos los tiempos, y su protagonista contemplaba a la muchedumbre que le brindaba un recibimiento apoteótico con una sonrisa cordial y el mismo aire retraído con que más de un año atrás había explicado: «Voy, en esta época materialista., a realizar una empresa romántica».

Biografia de Gabriela Sabatini Tenista Argentina Figura del Tenis

Biografía de Gabriela Sabatini:
La pasión del tenis

tenista argentina

Su talento quedó totalmente demostrado desde el primer momento en que piso la cancha de polvo de ladrillos. Aquella pequeña niña delgada y de cabellos oscuros sorprendió gratamente a sus entrenadores, y poco después debutó en el circuito del tenis internacional, con tan sólo 15 años de edad.

Su estilo único, su método, su disciplina hicieron que la raqueta se convirtiera en una extensión de su brazo derecho, y con el correr de los años se transformara en un orgullo para el deporte argentino, siendo una de las representantes más destacadas a nivel mundial.

La historia de Gabriela Sabatini se inició el 16 de mayo de 1970, cuando llegó a este mundo luego de que su madre diera a luz en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Con su familia, que la apoyo constantemente para alcanzar su máximo sueño, vivió toda su infancia en el barrio porteño de Villa Devoto.

Tenía tan sólo seis años de edad cuando le pidió a sus padres que le compraran su primera raqueta, y poco después comenzó a practicar un deporte que para ella fue su vocación, improvisando partidos de tenis en el frontón del Club Atlético River Plate.

En realidad, fue su hermano Osvaldo el que la instó a practicar tenis, ya que desde hacía unos meses él había comenzado a disfrutar de este deporte en River, bajo las directivas del profesor Daniel Fidalgo.

Poco después de que Gabriela comenzara a tomar clases, su entrenador vislumbró el talento innato que poseía la niña, por lo que no dudo en invitarla a ser parte de la escuelita de tenis del club. Los años pasaban y mientras Gabriela continuaba sus estudios, la pasión por el tenis crecía en su interior de manera avasallante.

Al cumplir los 12 años participó de uno de los primeros grandes torneos de su vida, precisamente el llamado Mundialito Infantil, que tuvo lugar en Caracas. Allí, la pequeña Sabatini demostró su capacidad, logrando quedarse con el primer lugar de la competencia, y ratificando una vez más el talento que ya había exhibido durante su participación en certámenes infantiles metropolitanos y nacionales.

Dos años más tarde, Gabriela logró consagrarse como Campeona Mundial Juvenil en singles y dobles, cuando participó y ganó el Roland Garros de Francia y otros cinco torneos internacionales de menor importancia. Allí, la joven Sabatini hizo su debut triunfal dentro del ámbito profesional del tenis, además de convertirse en la semifinalista más joven de la historia de Roland Garros.

No obstante, fue recién al año siguiente, precisamente en octubre de 1985, cuando Sabatini se adjudicó su primer triunfo total a nivel profesional, con su participación en el Abierto de Japón.

Fue para el año 1988 que se comenzaron a suceder los más importantes triunfos de la carrera de la tenista a nivel internacional, y al mismo tiempo logró alcanzar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl. Por otra parte, durante esos años comenzó a tomar cada vez mayor preponderancia los partidos disputados por Sabatini frente a una de sus máximas rivales: Steffi Graf. Aquello dio lugar al fanatismo, colocando la pasión del público en favor de alguna de las dos competidoras.

Es que para la década del noventa, que recién comenzaba, las máximas representantes del tenis a nivel mundial eran sin lugar a dudas Gabriela Sabatini y Steffi Graf, quienes también en alguna oportunidad participaron en torneos dobles como pareja.

Por otra parte, de acuerdo a la opinión de la mayoría de los avezados en el tema, a partir de la década del noventa comienza uno de los mejores períodos de la carrera de Sabatini, algo que muchos aseguran está ligado al entrenador brasileño Carlos Kirmair, quien se encargó de preparar a la tenista a partir de 1990.

A partir de aquel momento, una nueva competidora había comenzado a opacar a la figura de Gabriela Sabatini. Se trataba de la imbatible Mónica Seles, quien a pesar de su gran performance fue derrotada por la tenista argentina en el año 1992, durante la final del Abierto de Italia.

Sin embrago, a pesar de los logros conseguidos hasta el momento, y luego de aquel gran triunfo frente a una de sus más importantes rivales, la carrera de Gabriela Sabatini ingresó en un declive paulatino y permanente. Fue el 20 de noviembre de 1994 que la tenista logró alcanzar su último título profesional, durante el Masters femenino disputado en el Madison Square Garden de Nueva York. Luego de aquello decidió retirarse del ámbito profesional.

Hoy, Gabriela Sabatini disfruta de las ganancias económicas que le han dejado sus triunfos, con una fortuna valuada en los 8.785.850 dólares, pero sobre todo del cariño de la gente, que a pesar de los años continúan recordando su grandeza como jugadora.

Biografia de Rodrigo Bueno Rey del cuarteto cordobes

Biografía de Rodrigo Bueno
Rey del Cuarteto Cordobés

Biografia de Rodrigo Bueno Rey del cuarteto cordobesRodrigo Bueno: El cuartetero cordobés que cautivó al mundo:

Ante el estupor de sus fanáticos, y posiblemente la conmoción de todo un país, en las primeras horas del 24 de junio del 2000 se anunciaba la muerte de Rodrigo Bueno, el cuartetero cordobés que había logrado conquistar a un público que incluso, trascendió las barreras de la bailanta.

Ese mismo día, paradójicamente los tangueros volvían nuevamente a conmemorar la desaparición física de otro argentino: Carlos Gardel. Pero no fue el tango lo que sonó en las radios y canales televisivos del país ese día, sino la voz alegre de Rodrigo al ritmo del cuarteto.

Rodrigo Alejandro Bueno tenía 27 años y había nacido el 24 de mayo de 1973, en la capital de la provincia de Córdoba. Hijo de Eduardo Alberto «Pichín» Bueno y Olga Beatriz Olave Bellido. De la mano de la Mona Jiménez, Rodrigo se subió por primera vez a un escenario, a los dos años, en un programa de televisión llamado Fiesta del cuarteto.

Un trágico accidente automovilístico ocurrido en la madrugada de ese 24 de junio en la Autopista Buenos Aires-La Plata ponía fin a la vida de este joven músico de 27 años, que había planeado convertirse en referente musical de la juventud, y que luego de perder la vida pasó a los anales de la historia como un mártir de la implacable industria de las bailantas, como un mito musical de su generación, y en algunos casos como un santo que propicia milagros para muchos de sus seguidores.

Rodrigo Alejandro Bueno, tal su nombre real, había llegado a este mundo el 24 de mayo de 1973 en Córdoba, y se crió en un ambiente musical, porque en su casa sólo se escuchaba cuarteto. Además recibían asiduamente la visita de la Mona Jiménez, ya que la madre de Rodrigo era una gran amiga del músico.

Este contexto fue el pretexto adecuado para que Rodrigo se sintiera atraído por la música desde muy pequeño, incluso mostraba tanto interés en ello, que al cumplir los dos años su tío, que era carpintero, le obsequió un micrófono de madera que hizo con sus propias manos. A partir de allí, el pequeño comenzó a jugar con ser cantante.

El accidente automovilístico le costó también la vida de Fernando Olmedo, hijo del popular cómico. Ambos volvían de City Bell en una camioneta Ford Explorer que volcó ante una mala maniobra en la autopista que une La Plata con Buenos Aires.

Por aquella época tuvo la oportunidad de sentir por primera vez la adrenalina que provoca estar sobre un escenario frente a cientos de personas, cuando en el programa televisivo “Fiesta del Cuarteto”, la Mona Jiménez lo invitó a estar con él en escena.

Debió pasar menos de una década para que llegara el debut, el cual concretó con el grupo Chévere, presentándose ante públicos que colmaban los locales bailables. Sólo tenía 11 años, pero ya todos querían escuchar cantar a Rodrigo.

Decidido por completo a dedicarse a la música, abandonó los estudios sin concluir la primaria ya que había sido contratado por la agrupación Manto Negro para ocupar el puesto de cantante. El paso por aquella banda le permitió cobrar su primer sueldo como profesional.

A los 17 años, y continuando con su actitud de artista precoz, se lanzó como solista y comenzó a componer sus propias canciones, lo que le permitió editar su primer disco en 1987, titulado “La foto de tu cuerpo”, el mismo nombre de la primera canción que compuso en su vida, hacía varios años atrás.

Desde Córdoba capital llegó a Buenos Aires para presentar su segundo trabajo discográfico, llamado “Aprendiendo a vivir”. Estaba comenzando una nueva década, y los gustos musicales de los jóvenes habían sufrido un vuelco que permitió la inserción de la música popular de las bailantas dentro de los boliches de mayor renombre.

De esta forma, Rodrigo, que era conocido como El Potro, logró imponerse como el máximo representante del cuarteto cordobés en Buenos Aires, o mejor dicho en todo el país, e incluso en naciones limítrofes. Su ascensión a la fama absoluta sólo le llevó unos pocos años, y cuando en 1995 lanzó su canción “Lo mejor del amor” se convirtió en uno de los músicos más exitosos de la Argentina.

“Fue lo mejor del amor lo que he vivido contigo…” se convirtió en una de las frases cantadas que se repetían en radio, televisión, boliches e incluso en las calles, entonadas por los jóvenes como un himno a los sentimientos más profundos de la vida.

En medio de tanto éxito, la tragedia golpeó a Rodrigo, cuando en una oportunidad antes de salir a escena vio morir a su padre. Aquello lo llevó a replantearse su futuro, e incluso pensó en dejar la música para siempre, pero él sabía que había nacido con una misión, por lo que continuó su carrera.

Poco antes de morir lanzó uno de los trabajos discográficos que lo consagrarían, “Rodrigo a 2000”, el disco más vendido del cantante, cuyas canciones como “Yerba Mala”, “Como le digo”, “Soy cordobés”, “Amor Clasificado”, “Que Ironía”, entre otras sonaron a lo largo y ancho de todo el país.

En 1996, con el sello discográfico Magenta, Rodrigo lanzó Lo mejor del amor. Por este trabajo recibió el premio ACE. Al año siguiente, Rodrigo tuvo un hijo con Patricia Pacheco. Meses más tarde, grabó el disco La leyenda continúa. Este trabajo se convirtió rápidamente en disco de oro. Su despegue definitivo fue con el trabajo Cuarteteando.

En aquella época, simultáneamente Rodrigo Bueno vivió uno de los mejores momentos de su carrera, cuando logró un récord en el mundo de la música, llegando a realizar 15 funciones en el Luna Park.

Su carisma, su espontaneidad, su faceta de músico divertido, alegre y que hacía lo que quería, sus constantes cambios, que podían observarse incluso en el color de su pelo, hicieron que Rodrigo se convirtiera en un verdadero ídolo popular, y un mito que trascendió la muerte.

La cultura popular tiene un extraño mecanismo por el cual ciertas figuras carismáticas pierden su carácter humano e individual para convertirse en seres de otra índole, objetos de una devoción casi religiosa. Antes de Rodrigo la música tropical tuvo a Gilda, que al igual que él, murió en un accidente automovilístico.

En el caso de Rodrigo el primer indicio de su canonización popular fue el santuario improvisado en el kilómetro 24 de la ruta Buenos Aires – La Plata. A 400 metros de donde la Ford Explorer roja se hizo trizas, los fanáticos del Potro se fueron acercando, primero para rendir culto a su ídolo y luego, cuando corrió la voz de ciertos actos milagrosos (El del póster do), a pedirle buena fortuna.

Según dicen, «San Rodrigo» da trabajo y reestablece la salud de sus fieles. El lugar se convirtió en un auténtico santuario. Más relacionado con el mundo terrenal es el homenaje que le hicieron los habitantes del asentamiento linderode Buenos Aires, que le pusieron Rodrigo Bueno a su barrio.

Ver También Otro Fenómeno: «Gilda»

Fuente: Graciela Marker Para Historia y Biografías

Biografia de Ginobili Manu Gran Basquetbolista Argentino Jugador NBA

Manu Ginobili: El Batman de Bahía Blanca 

BIOGRAFÍA DE: Manu Ginobili: "El Batman de Bahía Blanca"

Cuando comenzó su carrera profesional, allá a mediados de la década de los noventa, muchos expertos en deportes auguraban un futuro incierto para el joven Manu Ginobili, asegurando que era posible que quedara opacado por las figuras de su padre y su hermano.

Es que en realidad Emanuel, tal su nombre real, proviene de una familia con una fuerte tradición en el deporte, sobre todo en el básquet, ya que por un lado su padre fue jugador, entrenador y presidente del Club Bahiense del Norte de Bahía Blanca, precisamente el club donde Manu había aprendido a jugar, y por el otro, su hermano mayor fue hasta el año 2003, integrante del plantel estable de la liga argentina.

Ambos antecedentes ponían en riesgo el futuro de aquel joven que deseaba seguir los pasos de su padre y de su hermano, pero que al mismo tiempo debía demostrar que su talento superaba cualquier especulación y expectativa.

Lo cierto es que su gran capacidad en el campo y su estilo de juego, con un impecable manejo de la pelota, una gran destreza atlética y método que siempre le ha permitido definir sus jugadas cerca del canasto, hicieron que Manu Ginobili se convirtiera en uno de los preferidos del público.

Su gran debut a nivel profesional llegó en 1995, cuando pasó a integrar la Liga Nacional de Básquet. Al poco tiempo de ingresar en el equipo, Ginobili fue nombrado como el mejor debutante de la Liga, demostrando de esta forma el gran talento del jugador. Dentro de la liga nacional, se desenvolvió como jugador en el Club Andino y posteriormente en el Promesas Mar del Plata, donde su capacidad fue nuevamente galardonada, en esta ocasión con el premio al mayor progreso de la LNB.

Dos años después, y una vez que Manu Ginobili comenzó a ganar preponderancia dentro del mundo del Básquet, fue requerido para sumarse a la Liga Italiana, comenzando allí dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria, a la que le seguirían otras dos temporadas para el Kinder Bolonia.

Su fama crecía a la par que aumentaba notablemente su desempeño en la cancha, y durante el período mencionado fue campeón junto a su equipo de varios torneos como la Copa de Italia y la Euroliga, entre otros, consagrándose así como el mejor jugador de básquet de Europa.

Esto hizo que por un lado fuera seleccionado en tres oportunidades para ser parte del All-Star, y que al mismo tiempo, los directivos de la NBA comenzaran a interesarse en este joven jugador argentino, que nada ni nadie podían detener.

Así fue que Ginobili llegó a los Estados Unidos luego de aceptar la propuesta de San Antonio Spurs, y así fue que el 29 de octubre de 2002 jugó su primer partido en la NBA, competencia que demostró nuevamente el talento de Manu, cuando derrotaron a los implacables Los Angeles Lakers.

Fue precisamente en los primeros años del siglo, que el jugador alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera, cuando ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año. Simultáneamente, al promediar la nueva década fue seleccionado por los entrenadores de la NBA para jugar el All-Star Game, lo que significó pasar a ocupar un lugar en la elite de la NBA.

Lo cierto es que a pesar de su capacidad deportiva y su talento en la cancha, que hicieron que fuera requerido por los equipos más prestigiosos del mundo, aquel joven que había nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, no se convirtió en una figura popular en su país hasta 1998, cuando ingresó como jugador en la Selección Argentina de Básquet, para participar en el Mundial de Atenas.

Aquello lo convirtió en una figura pública, aunque Ginobili siempre ha asegurado que prefiere mantener un perfil bajo, y disfrutar de su tiempo libre sin preocupaciones, junto a su esposa Marianela Oroño y sus hijos Dante y Nicola.

SELECCIÓN ARGENTINA DE BASQUETBOL: MEDALLA DE ORO JUEGO OLÍMPICOS DE ATENAS EN 2004

ASÍ LO VIVIÓ EL ARTÍFICE DEL DÍA MAS DORADO DEL DEPORTE


ATENAS.- ¡Esto es increíble! Lo que sentí esta noche no lo podré olvidar jamás y me gustaría poder explicarlo. Un minuto antes de que terminara el partido tenía la piel de gallina. Cuando me abracé con Pepe (Sánchez) y el Puma (Montecchia) tenía ganas de llorar. ¡Veía las caras de ellos y era peor! Después de la gran desilusión de Indianápolis, todas las sensaciones de ayer fueron más fuertes.

Salió todo como lo deseábamos. En realidad, vinimos a buscar una medalla. No sabíamos de qué color. Había que ver cómo se presentaba el torneo y se nos fue dando, con un cruce favorable, con un gran partido ante los Estados Unidos y este gran trabajo frente a los italianos. Hoy nos costó mucho laburo ganar. Ellos no tendrán tanto talento, pero son un equipo fuerte, muy peligroso en las posiciones de base y escolta, y con grandes tiradores. Hubo que defender muy duro. La idea era que corriéramos mucho porque los pivotes son grandes y algo lentos. Creo que allí sacamos ventaja.

Estoy feliz porque empecé con algunas dudas el torneo, venia de no hacer una buena preparación con el resto del equipo por el tema del casamiento y no estuve muy seguro. Pero a medida de que fueron transcurriendo los partidos tomé confianza, tuve mucho contacto con el balón, me empecé a sentir bien y me gustó.

Tuve mucha participación ofensiva, pero también sin perder nunca el sentido colectivo y haciendo de todo para el equipo. La idea es producir algo positivo siempre. Hoy me preguntaba en qué momento sentí que ganábamos el partido. En realidad, a los 40 minutos. Era tantas la atención y las ganas de no equivocarnos que no quisimos suponer nada de antemano. Ni siquiera cuando sacamos 12 puntos cerca del final. Estábamos muy mentalizados para ganar.

También me pidieron que comparara el anillo en la NBA que obtuve con los San Antonio Spurs en 2003 con la medalla olímpica. Es imposible. Son cosas muy distintas y muy grandes. Yo digo que conseguí dos cosas únicas. Me encantaría volver a Buenos Aires para seguir festejando con la gente y saber cómo vivieron allá esta medalla dorada, pero lamentablemente tengo compromisos que cumplir en Europa y no voy a regresar hasta mediados del mes próximo.

Hubiese sido hermoso, me imagino, repetir lo del Mundial de Indianápolis en el aeropuerto de Ezeiza, todos juntos y festejando.

Acá los festejos siguen, estamos todos enloquecidos. Lo que pasa es que en pocas horas todos empezaremos a tomar rumbos diferentes y queremos disfrutar las pocas horas que nos quedan. La verdad es que no sé cuándo nos volveremos a juntar los muchachos del seleccionado. Yo seguramente me tomaré un año porque necesito hacer una preparación especial y descansar un poco. Han sido más de dos años muy intensos y con poco descanso. Desde ya que me gustaría estar en otros Juegos Olímpicos, pero falta mucho para Pekín 2008.

Nada se puede prever ahora. Además, quiero vivir esta fiesta que todavía parece un sueño. Es el sueño de mi vida.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian Bianchi

Biografía de Gilda Vida y Milagros
Curaciones y Culto a Mirian Bianchi

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian BianchiGilda: Entre el cielo y la tierra

De reina de la bailanta a santa cumplidora de milagros. Así son las pasiones que en ocasiones pueden despertar ciertos personajes en los argentinos.

Su nombre real era Miriam Alejandra Bianchi, aunque en realidad sólo los verdaderos fanáticos de la cantante recuerdan ese nombre. Para todo el resto, siempre fue y sigue siendo Gilda, la intérprete de cumbias románticas, cuyas melodías y letras traspasaron el mundo de la bailanta, para convertirse en canciones populares conocidas por todos.

Había nacido en el barrio porteño de Villa Devoto el 11 de octubre de 1961. Aunque desde pequeña demostró tener un interés muy profundo por la música, quizás la muerte de su padre durante su adolescencia le hizo pensar que su vida no estaba hecha para cumplir con sus sueños. Fue entonces que decidió seguir la carrera de maestra, lo que en pocos años la llevó a dar clases en un colegio católico.

A los 18 años conoció al primer amor de su vida y no dudo al recibir su propuesta de casamiento. De aquella pareja nacieron dos hijos, que se convirtieron en la principal razón de la vida de Miriam y le devolvieron el sentido de la existencia y la creencia en poder concretar los sueños.

Mientras tanto, en el colegio donde trabajaba se había convertido en la maestra preferida de todos. Ella se encargaba de preparar y organizar las fiestas y festivales de la escuela, dirigir a los alumnos en las obras que ponían en escena, y allí fue que comenzó a cantar en público. Su voz inundaba el patio de recreos, y era el disfrute de alumnos, padres y profesores, que no hacían más que oírla embelesados con la melodía que surgía de su garganta.

En una oportunidad, su amigo de la infancia Toti Giménez, que en aquella época trabajaba con Ricky Maravilla, presenció uno de estos festivales en los que Miriam regalaba sus melodías, y a penas la escuchó supo que tenía ante él un talento invaluable para el mundo de la cumbia melódica. Así que fue que le propuso a Miriam convertirse en cantante, haciendo posible que el sueño que había atesorado desde que era muy pequeña se convirtiera en realidad.

A penas fue presentada ante el público se convirtió en un éxito inmediato, y dejó de ser Miriam para siempre, para convertirse en Gilda, nombre que había elegido debido a su gran admiración por la actriz Rita Hayworth, quien encarnó el personaje de la película del mismo nombre. Otros cambios llegaron a su vida, ya que al iniciar una relación no sólo profesional sino también amorosa con Toti Giménez, decidió divorciarse de su primer marido.

Al llegar el año 1996 Gilda ya se había convertido en un éxito insuperable, logrando alcanzar con la venta de sus álbumes los galardones de discos de oro, platino y doble platino, y realizando permanentes giras por la Argentina y los países limítrofes.

Nada parecía poder parar este huracán. Sin embargo, el 7 de septiembre de 1996 encontró la muerte en el kilómetro 129 de la ruta nacional 12, conocida como “ruta de la muerte”, cuando un camión embistió de frente el micro en el que se trasladaba la cantante junto a su familia y los músicos que la acompañaban en los shows.

A partir de allí, comienza la segunda parte de la historia de Gilda, convertida por sus seguidores en una mártir que partió del mundo terrenal para transformarse en una especie de santa que posibilita la realización de milagros.

Hoy, son miles los devotos de esta fe, que asiduamente se acercan a su tumba en el Cementerio de la Chacarita o al Santuario ubicado en el lugar de la tragedia para pedir que se realicen sus sueños, para pedir milagros, y por supuesto llevar las más variadas ofrendas.

Ellos no dudan en asegurar que Gilda tiene poderes, y que desde donde éste los conforta y los ayuda a vivir.

El culto: Actualmente miles de devotos se movilizan a pedirle ayuda tanto a su tumba en el primer piso, galería 24 del Cementerio de la Chacarita como hasta el Santuario levantado en Paranacito, llevándole ositos, cartas de amor, flores, cintas, dibujos, prendas, escarpines, ramos de novia y rosarios, etc. En la provincia de Tucumán, una calle de un barrio lleva su nombre, y también un barrio en el partido de Ensenada, Buenos Aires.

En el kilómetro 129 de la ruta 12, lugar dónde sucedió el accidente, alguien colocó una cruz de madera y comenzaron a llevar flores. Con el tiempo colocaron un monolito blanco que indicaba el lugar exacto de la tragedia. Desde ese momento comenzó la constante peregrinación de sus devotos.

Tres cruces custodiaban la entrada y en un cartel puede leerse una frase de Oscar Wilde: «Las grandes obras las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las disfrutan los sagrados cuerdos y las critican los inútiles crónicos.»

Ver También Otro Fenómeno: «Rodrigo»

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografia de Julieta Lanteri Mujeres Argentinas Defensora Derechos

LA MUJER EN LA HISTORIA: BIOGRAFÍA DE JULIETA LANTERI

Julieta Lanteri

Julieta Lanteri: Por una democracia para todos

Su constante lucha por los derechos de las mujeres, en una sociedad en la que reinaba el machismo, fue quizás el motivo de su muerte, aquella extraña muerte que se produjo luego de un confuso accidente en el que Julieta Lanteri fue atropellada por un automóvil, y que a lo largo de las décadas, muchos historiadores e investigadores coinciden en especular que se trató en realidad de un atentado que desembocó en asesinato.

Nacida en Italia en 1873 bajo el nombre de Julia Magdalena Angela Lanteri, aún era una pequeña niña de sólo seis años de edad cuando llegó a la Argentina junto a sus padres inmigrantes, quienes buscaban un lugar donde establecerse y echar raíces, y sin saberlo llegaron precisamente al que sería el lugar en el mundo para Julieta.

Durante muchos años la familia Lanteri residió en la ciudad de La Plata, trabajando día y noche para darle a su hija la oportunidad que ellos no habían podido tener. Así fue que Julieta ingresó al prestigioso Colegio Nacional, y posteriormente, al cumplir los 18 años comenzó la carrera de Medicina en la Universidad. Para lograr su sueño debió luchar contra una sociedad machista, además de solicitar un permiso especial al decano de la alta casa de estudios, ya que por aquella época las ciencias de la salud eran una profesión negada a las mujeres.

De esta manera, se convirtió en la sexta médica que logró obtener su título en el país, y al poco tiempo comenzó una gran amistad con la Dra. Cecilia Grierson, con quien fundó la Asociación Universitaria Argentina. Pero además, aquella amistad también había surgido debido a los profundos pensamientos feministas que ambas compartían, y que en definitiva las hicieron luchar de manera permanente para conseguir que la sociedad tomara conciencia del respeto hacia los derechos de las mujeres.

Aquella ideología la llevó en 1906 a integrar el Centro Feminista del Congreso Internacional del Libre Pensamiento, que se llevó a cabo en Buenos Aires, y en el que participaron mujeres que cambiarían por completo la historia de la Argentina, como es el caso de Alicia Moreau, Sara Justo y Elvira Rawson, entre otras, y cuya labor se centró en el reclamo permanente por los derechos cívicos femeninos en la Argentina.

Durante algunos años mantuvo una batalla a través de la justicia de los hombres por lograr que se estableciera el derecho de la mujer a ser parte del sufragio, y cuando pareció quebrarse ante la constante negativa de las autoridades, descubrió que si bien la Constitución nacional no permitía el voto femenino, sí ofrecía la posibilidad de ser elegidas, es decir participar de la política a través de una candidatura.

Junto a la primera médica egresada la Dra. Cecilia Grierson, fundó en 1904, la Asociación Universitaria Argentina, con el objetivo de que más mujeres accedieran a la educación universitaria. En 1906 integró el Centro Feminista del Congreso del Libre Pensamiento que se hizo en Buenos Aires, junto a otras feministas como Elvira Rawson, Sara Justo, Petrona Eyle y Cecilia Grierson, que reclamaban por los derechos cívicos de la mujer.

Aquello la colmó de alegría, e inmediatamente decidió crear su propia agrupación, bajo la denominación de Partido Nacional Feminista, fundado en el mes de abril de 1919 y con el cual Julieta Lanteri se presentó como candidata a diputada. Esto la convirtió en la primera mujer candidata política.

Sus folletos inundaron las calles de Buenos Aires, y muy pronto su slogan fue reconocido popularmente: “En el Parlamento una banca me espera, llevadme a ella”. En los comicios alcanzó a conseguir un total de 1730 votos, por supuesto todos masculinos, ya que las mujeres aún no habían conseguido el derecho a votar.

Su candidatura no alcanzó las cifras esperadas y Lanteri no pudo ingresar al parlamente. No obstante, jamás se desanimó y decidió continuar en la lucha, para lo cual convocó a Alicia Moreau de Justo para desarrollar un empadronamiento provisorio femenino, y luego de aquello, un simulacro de votación, el cual tuvo lugar en plena Plaza Flores logrando la participación de más de 4000 mujeres.

Aquello no sólo repercutió en todo el país, sino que además fue observado con admiración desde cada rincón del planeta, sirviendo de idea para otras agrupaciones feministas del resto del mundo, que tomaban como ejemplo el trabajo realizado por Julieta Lanteri y Alicia Moreau de Justo.

Finalmente, su lucha valió la pena, y en 1920 fue incluida en la lista del Partido Socialista junto a Alicia Moreau de Justo y el Senador Dr. Juan B. Justo. En 1924, año en que triunfó el Dr. Alfredo Palacios, Julieta lo siguió en cantidad de votos obtenidos y su preponderancia en la política nacional creció notablemente. Aquello la convirtió en un personaje temible para ciertos sectores poderosos del país, por lo que cada vez cosechó más enemigos.

Hasta el día de su muerte, su labor en el mundo de la política estuvo constantemente ligado a la lucha por los derechos de las mujeres y los niños, e incluso reclamó en varias oportunidades la inclusión de las mujeres en el servicio militar, con el objetivo de que pudieran conseguir la libreta de enrolamiento que les permitía ser incorporadas al padrón y poder votar.

El final de su vida llegaría abruptamente el 23 de febrero de 1932, cuando en un extraño accidente un vehículo la atropelló en la esquina porteña de Diagonal Norte y Suipacha. Julieta Lanteri tenía 59 años, y si bien la muerte acalló su voz, su lucha fue heredada por miles de mujeres que siguieron sus pasos, y que finalmente lograron que en el año 1947, gracias a la iniciativa constante de María Eva Duarte de Perón, se sancionara la Ley 13.010, que permitió a las mujeres acceder a las urnas, participando políticamente en el sistema democrático argentino.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

En 1920, Julieta Lanteri, fundó el Partido Feminista Nacional. Con ello marcaba un hito en su activa militancia en pro de los derechos políticos para las mujeres y en su plataforma proponía la igualdad de derechos civiles y políticos para ambos sexos, entre otros puntos significativos de las reclamaciones femeninas relativos a los ámbitos laboral, familiar y de participación institucional. Con dos agrupaciones feministas más, cuyas candidatas fueron otras dos médicas, Alicia Moreau -que sostuvo el programa socialista- y Elvira Rawson -que fue apoyada por el radicalismo- promovieron un simulacro de elecciones.

Se realizó en ocasión de la renovación legislativa de marzo del citado año, con el objetivo de movilizar a la opinión pública y ampliar el debate respecto de la cuestión de los derechos políticos femeninos. Los resultados de los comicios en los que intervinieron alrededor de cuatro mil electoras consagraron el triunfo de Alicia Moreau, seguida de Julieta Lanteri y Elvira Rawson.

Ver: Mujeres en la Política Argentina

AMPLIACIÓN DEL TEMA
Descripción de María Seoane en su libro ARGENTINA , El Siglo del Progreso y la Oscuridad, sobre la vida de Julieta Lanteri:

[… Julieta] Había llegado a la Argentina siendo muy pequeña y había estudiado en el Colegio Nacional de Buenos Aires, el único que habilitaba para el ingreso a la Universidad de Buenos Aires. Optó por la carrera de Medicina, una profesión vedada a las mujeres y tuvo que tramitar un permiso especial para poder estudiar. De allí egresó siendo la quinta médica recibida en la Argentina. En 1906, integró el Centro Feminista del Congreso Internacional del Libre Pensamiento que se hizo en Buenos Aires, junto con las primeras mujeres socialistas de Latinoamérica, entre ellas Alicia Moreau de Justo, también médica, y esposa del doctor Juan B. Justo, fundador del Partido Socialista Argentino. Un año después a Julieta Lanteri se le negó la adscripción a la cátedra de Enfermedades Mentales por ser italiana.

Gestionó, entonces, la carta de ciudadanía argentina, que le fue conferida en 1911 y fue la segunda otorgada a un extranjero. Una vez conseguida la ciudadanía, Julieta Lanteri solicitó que la inscribieran en el registro de votantes. Votó en las elecciones municipales de la ciudad de Buenos Aires. Se transformó así en la primera sufragista sudamericana. Las autoridades negaban el voto a las mujeres porque el empadronamiento electoral se basaba en el empadronamiento militar. Audaz, Julieta Lanteri se presentó ante los registros militares de la Capital Federal, solicitando ser enrolada. También acudió al ministro de Guerra. Era todo un atrevimiento. En 1919 fue postulante a una banca en el Parlamento, y se convirtió en la primera mujer candidata. Las feministas de Nueva York comenzaron a enterarse de sus actividades cuando, ese mismo año,

Lanteri organizó un simulacro de votación femenina callejera con notable éxito. Más tarde, fundó el Partido Feminista Nacional por el que fue postulada a legisladora en varias oportunidades por el socialismo. Bregó por derechos y mejoras laborales femeninas e infantiles. Fue incansable, original y valiente. Murió en un sospechoso accidente automovilístico en 1932, en años de abolición de derechos sociales y políticos, durante la presidencia «de fac-to» del general golpista José Félix Uriburu. Otra destacada luchadora anarquista fue la madrileña Juana Rouco Buela que en 1907 fundó el Centro Femenino Anarquista y, en 1922.«

ARGENTINA , El Siglo del Progreso y la Oscuridad

Biografia de Pipo Mancera Origen de la TV Show Sabados Circulares

Biografía de Pipo Mancera Origen de la TV Show

Biografia de Pipo Mancera Origen de la TV Show Pipo Mancera: Cuando los sábados eran circulares 

Un caluroso 6 de enero de 1962 irrumpía en la pantalla de Canal 9 un producto televisivo totalmente novedoso hasta el momento.

Se trata de un programa de seis horas de duración, por el cual desfilaban las figuras más destacas de la escena argentina y del mundo. Al mando estaba un hombre llamado Nicolás Mancera, apodo cariñosamente con el alias de Pipo.

De inmediato se convirtió en un verdadero éxito de público, tanto presente en el estudio desde las tribunas, como a través de las pantallas de televisión de todos los hogares.

La idea había surgido durante un viaje que Mancera realizó a Francia, donde casualmente vio en la televisión el llamado “Show de Ives Montand”, un programa “ómnibus”, clasificado así por su extensa duración en vivo.

El producto le pareció brillante, y decidió importarlo a la Argentina, consiguiendo el apoyo de los directivos de Canal 9.

Aquella innovación en la televisión de la década del sesenta significó un cambio radical, ya que logró marcar un antes y un después en los tiempos televisivos.

Pero antes de aquello, Pipo Mancera, que había nacido en Buenos Aires el 20 de diciembre de 1929, se desempeñaba como locutor y periodista, conduciendo programas como “Pantalla gigante”, dedicado al cine, musicales como “La noche”, e incluso tuvo la oportunidad de darse el gusto de actuar en distintas películas, tales como “El crack” y la recordada “Bicho raro” junto a Luis Sandrini.

A la par trabajaba como periodista en el diario argentino La Razón, donde publicaba asiduamente sus columnas, y en la revista “Tiempo de Cine”, mientras que al mismo tiempo conducía diversos ciclos radiales, tanto en Argentina como en el vecino país de Uruguay.

No obstante, uno de los máximos hitos en la carrera de Macera es sin dudas su gran creación de aquel programa “ómnibus” que reunía a toda la familia frente al televisor. Algunos incluso se mantenían ansiosos durante la semana, a la espera de los “Sábados Circulares”.

Durante seis horas de duración en vivo, el televidente podía llegar a ver todo tipo de cosas, entre las que no faltaba el entretenimiento, los reportajes exclusivos y la música.

Las más importantes figuras de la Argentina y del mundo desfilaron por el escenario de “Sábados Circulares”, y fueron entrevistados por Pipo Mancera. A modo de ejemplo podemos nombrar a Marcello Mastroianni, Alain Delon, Sophia Loren, Pelé, Sean Connery y Tom Jones, entre otros. Incluso Mancera fue el primer periodista que entrevistó a Diego Armando Maradona en el año 1971, cuando el Dios del Futbol sólo tenía diez años.

En lo musical, “Sábados Circulares” fue el especio elegido para el debut televisivo de importantes cantantes nacionales, entre los que se inscriben Palito Ortega, Sergio Denis, Leonardo Favio y Sandro con Los de Fuego.

Pero también había lugar para las figuras ya consagradas de la talla de Serrat, Raphael, Libertad Lamarque, Tita Merello, Aníbal Troilo, Atahualpa Yupanqui, y todos los jóvenes talentos del “Club del Clan”.

En aquella década, Pipo Mancera se convirtió en el dueño de la televisión, ya que su ciclo despertó el interés de todo el público, logrando un nivel de televidentes récord para la TV argentina. Mostrando su faceta de verdadero showman, Mancera participaba activamente de todo lo que sucedía en su programa, incluso de las pruebas de escapismo, las domas de leones, y fue el creador de las primeras cámaras sorpresa de la televisión nacional.

En una oportunidad, el periodista y conductor ofreció una entrevista en la que aseguró: “Me gusta todo lo que hice. Era una profesión. Una profesión que me permitió domar leones, pero también ser amigo de Delon o Charles Aznavour”.

Luego de más de una década de éxito, el 11 de noviembre de 1974 Mancera decidió dar por finalizado su ciclo, y de forma abrupta se exilió en Francia. Regresó al país cuatro años después con una nueva propuesta televisiva que no alcanzó el éxito esperado.

La década de los ochenta lo sorprendía con la muerte de su primera mujer, lo que le produjo una gran depresión que lo mantuvo alejado por años de la actividad artística.

Los años pasaron y la televisión cambió radicalmente, dejando fuera la posibilidad de un lugar para quien había logrado revolucionar el medio televisivo en la década del sesenta.

El 29 de agosto de 2011, lo sorprendió la muerte, cuando descansaba en su casa y fue víctima de un paro cardiaco. Había logrado vivir 81 plenos años.

Biografia de Martin Karadagian Titanes en el Ring Lucha en el Ring

Biografía de Martín Karadagian Titanes en el Ring

Martín Karadagián: El máximo titán 

Las cámaras se prendían y la tribuna estallaba en un cántico avasallante interpretando una canción que no sólo era la cortina de uno de los programas televisivos más vistos, sino que además lograba unir a grandes y chicos tras la pasión de la lucha libre.

Biografía de Martín Karadagian Titanes en el RingBajo las luces del ring se ubicaba con rostro adusto y serio, vestido con un traje impecable, el presentador Jorge Bocacci, quien anunciaba: “Chicos, no hagan esto en sus casas”.

Allí comenzaba el momento mágico, el instante en que se iniciaba la eterna lucha entre el bien y el mal, encarnados en un sinfín de personajes que de acuerdo a su posición despertaban el cariño incondicional o el odio más profundo en el público, expresado en gritos de apoyo o abucheo.

Llegaban los “Titanes en el Ring”, primero en la década del 50 recorriendo clubes y gimnasios de barrio, luego convertido en uno de los máximos éxitos de convocatoria del Luna Park, para por último volverse un espectáculo para todos a través de la televisión.

Fue precisamente en el año 1962 que llegó a la pantalla de Canal 9 “Titanes en el Ring”, con su desfile inagotable de luchadores atípicos, entre los que se encontraba La Momia, El Caballero Rojo, Mercenario Joe, Rubén Peucelle, Barbachan y El Indio Comanche, entre otros, logrando una década después convertirse en uno de los principales éxitos televisivos a través de la pantalla de Canal 13, logrando una vigencia de treinta años.

Pero sin lugar a dudas, la principal figura de aquel espectáculo fue y será por siempre Martín Karadagián, quien paradójicamente en sus comienzos dentro del mundo de la lucha había sido rechazado por su baja estatura. Pero el destino quiso que se convirtiera en el máximo exponente de la lucha libre en la Argentina, e incluso terminó siendo un completo showman.

Nació en Buenos Aires el 30 de abril de 1922, en el seno de una familia de inmigrantes, ya que su padre era armenio y su madre española. Aquella fuerte herencia lo llevó a practicar desde muy pequeño lucha grecorromana, y con sólo 16 años logró convertirse en campeón mundial de dicho deporte.

Al mismo tiempo que practicaba constantemente aquella disciplina que despertaba su pasión, Martín Karadagián debía trabajar de lo que fuera, ya que su familia era muy humilde, por lo que no era extraño verlo en las entradas de las estaciones de trenes con su cajón de lustrabotas.

Mientras practicaba lucha, también comenzó a interesarse en el teatro, disciplinas que fueron forjando al personaje que todos amamos sobre el ring. Fue en 1957 que se inició como actor en la película “Reencuentro” de Iván Grondona, la cual no tuvo ninguna trascendencia, pero fue el puntapié inicial para el comienzo de una gran carrera. Aquello le permitió compartir escena junto a otro grande, Alberto Olmedo, en su filme “Las aventuras del Capitán Piluso en el castillo del terror”.

No obstante, sabía que el teatro no era lo suyo y que en la lucha estaba su pasión, por lo que en los albores de la década del sesenta creó el grupo de los Titanes en el Ring.

Durante años fue el máximo ídolo infantil, y cuando su figura irrumpía en el cuadrilátero, los niños y los adultos coreaban a viva voz: “Ya llegó Karadagián, el gran Martín es un titán. Martín es el titán de Titanes en el ring porque es genio y figura con Joe Galera y con la viuda. Siempre será Martín, glorioso paladín, el más genial Campeón Mundial”.

Pero a pesar del éxito y la fama, Karadagián no supo ser cuidadoso de su salud, y su gran debilidad por los dulces lo llevó a padecer de diabetes, la enfermedad responsable de la inevitable amputación de una de sus piernas.

Aquella tragedia lo alejó del escenario y lo sumió en una depresión, que el propio ring casi no logra vencer. Hoy todos recuerdan a aquel Martín Karadagián retirado de las peleas, que en una oportunidad venció a la tristeza subiendo al ring, tirando su bastón y acostado sobre la lona diciendo: “Gracias, estoy bien porque estoy con ustedes. ¡Estoy vivo!”.

Y a pesar de que parecía ser un campeón que todo lo podía, Martín finalmente fue derrotado por la muerte, un 27 de agosto de 1991, a los 69 años. No obstante, aún se conservan las infinitas sonrisas que pudo dibujar en los rostros de los niños de varias generaciones.

Biografia de Ameghino Florentino Naturalista Argentino

VIDA Y OBRA CIENTÍFICA DE FLORENTINO AMEGHINO

Dinosaurios en
la Patagonia
Dinosaurio:
Abelisaurus
Biografía de
Francisco Moreno
Florentino
Ameghino

Florentino Ameghino

Florentino Ameghino (1854 – 1911): Naturalista, Paleontólogo y Antropólogo También considerado climatólogo, geólogo y zoologo.

Nació en Villa del Luján, de la Provincia de Buenos Aires, el 18 de septiembre de 1854, hijo de don Antonio Ameghino y de doñaMaría Dina Armanino. (hay versiones que dicen que nació en Génova, pero él declara que nació en Luján)

En Ameghino su interés por la paleontología comenzó muy de pequeño, cuando le preguntó a su padre de dónde venían los restos de caracoles que había encontrado en la barranca del río Luján, cerca de su casa, y éste le respondió que los traía el río.

Florentino consideró que no debía ser así porque la corriente no podría enterrarlos, y decidió que averiguaría por qué estaban allí y cómo habían llegado.

Tenía dos hermanos, llamado Juan y Carlos que le ayudaron en muchas oportunidades, pero Carlos fue siempre un excelente colaborador sobretodo en arduas y lentas exploraciones.

Puede considerarse como la primera gran figura de la ciencia nacional y la que alcanzó, seguramente, mayor trascendencia internacional. Fue un autodidacta, que puso por alto el prestigio científico del país sin más fuerzas que su formidable tesón y el apoyo de su hermano Carlos, y sin más financiamiento que los exiguos fondos obtenidos de una librería, negocio que manejó durante años en La Plata.

Florentino Ameghino fue una de las personalidades científicas más descollantes de la Argentina en el siglo XIX. Nació en 1854 y era adolescente aún cuando los muchachos de su edad lo apodaron «el loco de los huesos» por su inveterada costumbre de hurgar con pico y pala las cercanías del río Lujan en busca de restos fósiles. A los veinte años reunió en un folleto varias observaciones acerca del origen del hombre americano, y tiempo después abandonó su puesto de maestro en la localidad de Mercedes para trasladarse primero al Uruguay y después a Europa. Allá recorrió los principales museos de ciencias naturales y se vinculó con paleontólogos célebres, deslumbrándolos con la colección que había formado.

Su formación primaria la realizó en forma particular y como entretenimiento infantil recogía huesos en las barrancas de Luján. En Buenos Aires siguió los estudios secundarios que no concluyó y enseguida se trasladó a la localidad bonaerense de Mercedes, donde fue maestro, director de una escuela y dedicó nueve meses al estudio geológico y paleontológico de los terrenos de la llanura pampeana.

Ameghino fue un brillante autodidacta en paleontología, geología, antropología y anatomía comparada. Ya de adolescente, aprendió idiomas para poder leer a los principales científicos de la época, como el geólogo británico Charles Lyell, y adhirió a la teoría de Darwin.

Cuando tenía 17 años le presentó a Germán Burmeister, entonces director del Museo de Buenos Aires y autoridad máxima de las ciencias en el país, sus primeros descubrimientos. Pero a éste las investigaciones del joven provinciano no le inspiraron confianza ni le parecieron de interés. Al contrario de lo que podría creerse, esto no desalentó a Ameghino, que más tarde diría: “Pero para algo sirve la desgracia… la incredulidad e indiferencia que encontré hirieron mi amor propio, me obligaron a estudiar y buscar medios de acumular nuevos materiales”.

Siempre vivió estudiando, investigando y luchando por conseguir medios económicos para crecer en su actividad científica.

En 1875 dio a conocer las primeras especies nuevas que había descubierto. En el mismo año, se presentó en un concurso-exposición organizado por la Sociedad Científica con siete cajas de fósiles. Pero a los jurados poco les interesaban aquellas reliquias y sólo las premiaron con la última de las catorce menciones honoríficas. Ameghino insistió al año siguiente con una memoria sobre el cuaternario –la más reciente era geológica– que ni siquiera fue considerada.  Decidió viajar a Europa, y presentar su crecida colección de huesos en la Exposición Internacional de París de 1878 y gracias a su trabajo en la escuela puedo financiar en 1875 su primer viaje a Uruguay. Mas tarde con el apoyo del pueblo natal pudo viajar a París en 1878 y exhibir su colección de huesos en la Exposición Universal donde logró la admiración de los científicos mas destacados de su época.

Su viaje a Paris le demandó tres años y debió vender parte de los objetos llevado, por 40.000 francos, y con ese dinero financió la edición de La antigüedad del hombre en el Plata, una de sus principales obras y Los Mamíferos fósiles en la América Meridional. Al poco tiempo debió volver a vender mas material de su colección (que no se lo aceptaban en museos de la Argentina); hacia 1892, setenta piezas de su colección fueron destinadas a un museo de Munich y, tres años más tarde, se vio obligado a vender al Museo Británico una colección de unas 380 aves fósiles. El objetivo era, como siempre, financiar nuevas investigaciones.

Como curiosidad histórica hay que destacar que  cuando regresa de Europa, llega casado con una joven parisinaLeontina Poirier y pobre y como si fuera poco, se encuentra que había sido exonerado de su cargo de director de la escuela de Mercedes por abandono del puesto.

En 1886, Francisco Moreno lo nombra vicedirector del Museo de la Plata, en  el cual Ameghino aporta su propia colección de huesos, pero lamentablemente al poco tiempo estos científicos entran en un conflicto debido a diferencias y celos profesionales  y pierde el cargo oficial. Como salida decide abrir un negocio de libros y en donde por tercera vez volvió a iniciar una colección de fósiles, ya que Moreno le había prohibido la entrada al museo y no podía estudiar sus propios fósiles.

Su obra publicada —185 títulos que totalizan unas 20.000 páginas— hace referencia tanto a la descripción de piezas fósiles, en gran parte halladas por él, como a apoyar su teoría sobre el origen americano del hombre. Para Ameghino, la especie humana había evolucionado en las Pampas argentinas, desde donde habría migrado al resto del planeta. Y para probarlo se sirvió de todos sus hallazgos paleontológicos.

De todas maneras en su etapas de comerciante, Ameghino desplegó un gran esfuerzo creador: Filogenia (otro libro de su autoría) le brindó el reconocimiento nacional y mientras fue librero en La Plata publicó el trabajo premiado en Paris y mantuvo acaloradas polémicas con científicos nacionales y extranjeros.

Un año después presentó en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias su obra magna, compuesta por 1028 páginas y un atlas: Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina.

En la exposición de París de 1889,obtuvo uno de los mayores logros científicos internacionales de la época: la medalla de oro y el diploma de honor, por su contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de Argentina, escrita en poco mas de un año, entre grandes dramas económicos. Este reconocimiento lo ubicó entre las pocas figuras mundiales del enfoque paleontológico de la biología evolutiva.

Ameghino murió en La Plata, el 6 de agosto de 1911. Su entierro fue grandioso, teniendo en cuenta lo alejado que estuvo de las esferas oficiales. Todo el mundo intelectual se hizo presente y al depositar sus restos en el Panteón de los maestros, hicieron uso de las palabras eminentes personalidades como E. Holmberg, Víctor Mercante, J. B. Ambrosetti, José Ingenieros y otros.

HITOS DE SU VIDA
1854: Nació en la ciudad de Lujan, el 18 de setiembre, hijo de modestos inmigrantes italianos.

1863: Desde niño llamó la atención de sus padres y maestros, por la forma en que se interesaba por desenterrar restos fósiles y averiguar su posible origen. A los nueve años de edad, reunió una colección de caracoles que había juntado a orillas del río Lujan.

1867: El maestro Carlos d’Aste, amigo de sus padres, les sugirió la idea de enviarlo a Buenos Aires para que siguiera estudios secundarios en la Escuela de Preceptores.

1870: Ameghino entró a desempeñarse, como Auxiliar Docente, en una escuela de Mercedes, donde, poco después, comenzó a dictar clases. 1871: Organizó, en Mercedes, un pequeño Museo de Ciencias Naturales, anexo al antes citado colegio.

1872: Fue nombrado Director de la Escuela Elemental de Mercedes, cargo que conservg durante varios años. Mientras tanto, proseguía estudios e investigaciones sobre etnografía y paleontología.

1873 a 1877: Estableció contacto epistolar con varios sabios europeos a quienes comunicó, por carta, sus hallazgos y teorías. Realizó gran cantidad de excavaciones, pagando él mismo los gastos que tales tareas originaban. Venciendo grandes dificultades, llegó a disponer de la mejor colección de fósiles conocida en América.

1878: Emprendió viaje hacia Europa, en cuyos museos estudió y trabajó con la venta de ejemplares repetidos de fósiles. Pudo costearse la edición de su libro «La antigüedad del hombre en el Plata». 1880: Contrajo enlace con Leontina Poirier, de nacionalidad francesa.

1881: Después de tres años de ausencia, regresó, con su esposa, a la Argentina, donde se enteró de que, vencida la licencia que le habían acordado en sus puestos docentes, ya no los tenía.

1882: Abrió en la ciudad de Buenos Aires una librería, a la  que llamó «El gliptodonte» y con los ingresos obtenidos, prosiguió sus estudios e investigaciones.

1883 a 1901: Reinició sus tareas paleontológicas, ayudado por su mujer y por su hermano Carlos, con quienes efectuó numerosos viajes por la costa atlántica y por el sur de la Argentina. Lograron encontrar más de un centenar de esqueletos de especies mamíferas extinguidas, los cuales pasaron a formar parte de la colección del Museo de Historia Natural de Buenos Aires, que Carlos, posteriormente, dirigió. Florentino, mientras tanto, ejerció como pofesor en las universidades de Córdoba, La Plata y Buenos Aires.

1902: Sus méritos, como investigador, fueron reconocidos dentro y fuera de la Argentina. El Gobierno de ese país lo nombró Director del Museo de Historia Natural de Buenos Aires, instituto que organizó con extraordinaria eficacia.

1911: Enfermo de diabetes y sintiéndose muy afectado, es-piritualmente, por la muerte de su madre y de su esposa, falleció el 6 de agosto. Sus últimas palabras fueron: «¡Cuánto me queda por hacer!».

SOBRE SU TRAYECTORIA….

Desempeñó los siguiente cargos: maestro de escuela de Mercedes (Bs.As.), catedrático de Zoología y Anatomía comparada de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cordoba, conservador de las seccines de Zoología y Antropología de la misma Universidad, miembro académico de la Facultdad de Ciencias Médicas de la misma; Director del Museo de La Plata, etc.

Los premios que ha logrado por sus trabajos científicos son los siguientes: mención honorífica por la «Sociedad Científica Argentina» en el concurso y exposición del 28 de julio de 1875; medalla de bronce en la Exposición Universal de París en 1878: medalla de oro (primer premio) en la Exposición Continental Sud-Americana de 1882, en la ciudad de Buenos Aires; medalla de oro (primer premio) en la Exposición de París en 1889; y medalla de oro (primer premio) en la Exposición de Chicago en 1893.

Fuera de las obras que se han señalado más arriba, ha dado a la publicidad y se ha traducido a varios idiomas una colección numerosa de libros y trabajos sobre antropología, geología y paleontología, que fueron sus especialidades en las ciencias naturales, dedicando «Un recuerdo a la memoria de Darwin», cuyas teorías fueron sus ideales de niño-sabio y después fueron la base de su reputación científica.

La Dirección del Museo Nacional de Historia Nacional la ocupó Ameghino a la muerte de Berg en 1902: y entonces el genio produce su formidable teoría de la existencia del hombre en los terrenos terciarios del país. Semejante teoría produjo un revuelo en el avispero científico. La iglesia encontró un terrible enemigo en Ameghino, al que combatió intensamente.

Los iíltimos años de su vida los pasó el ilustre sabio al frente de una librería que instaló en La Plata donde luchó contra la adversidad del destino. Pero el precitado nombramiento de Director del Museo Nacional, le proporcionó un bienestar que alcanzó a disfrutar casi dos lustros. Murió en La Plata el 6 de agosto de 1911, desempeñando el cargo de referencia.

Ante su tumba abierta, el doctor José Ingenieros pronunció elocuente oración fúnebre, en la que dijo entre otras cosas: «Muere con él la tercera vida ejemplar de «nuestra centuria: Sarmiento inagotable catarata de energía en las gloriosas batallas de nuestra emancipación intelectual; Mitre, que alcanzó !a santidad «de un semi-Dios y fue consejero de pueblos; Ameghino, preclaro sembrador de altas verdades cosechadas a filo de hacha en la selva infinita de «la naturaleza. . .»

Fué su gran colaborador su hermano Carlos Ameghino, que más adelante lo reemplazó en el cargo de Director del Museo Nacional de Historia Natural. Fuera de las obras citadas, merece mencionarse: «El transformismo considerado como una ciencia exacta» y otras muchas que seríía largo enumerar .

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°23 Florentino Ameghino Edit. Cuántica
Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

Los Mas Importantes Deportistas Argentinos Grandes Idolos del Deporte

Los Mas Importantes Deportistas Argentinos – Grandes Idolos del Deporte Argentino

Pasarella en futbol

Daniel Passarella
El gran capitán de la Selección Argentina
campeona en 1978. ídolo de River y de la Fiorentina. Como técnico, dirigió a River, la Selección Argentina y actualmente al Uruguay.

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Pascual Perez Boxeo

Pascual Pérez
1926-1977. Campeón Olímpico en Londres 48. En 1954 derrotó al japonés Shirai y fue el primer Campeón Mundial Argentino. Defendió el título Mosca en diez oportunidades.

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adolfo pedernera

Adolfo Pedernera
191 8-1995. El Maestro debutó en River en 1935 y a partir de los 40 se
convirtió en el conductor de La Máquina. Cuando se retiró, siguió con sus éxitos en la dirección técnica.

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Basquetbol Milanesio

Marcelo Milanesio
Debutó en la primera fecha de la Liga 85 y jugó en 649 partidos consecutivos hasta
comienzos de la temporada 98/99, siempre en Atenas. Es el basquetbolista con más partidos mundialistas: 32.

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Morea Enrique

Enrique Morea
Por 25 años fue el número uno de la Argentina. Participó en la Copa Davis entre 1948 y 1958. En 1952 llegó a la final de Wimbledon en doble mixto y en el 53 se ubicó 80 en el mundo.

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Perfumo Roberto futbol

Roberto Perfumo
El Mariscal del área jugó en Racing;
Cruzeiro y River. Fue uno de los pilares del último Racing campeón y titular en el Mundial de Inglaterra 1966. Se retiró y pasó a ser director técnico

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Marzolini Silvio Futbol

Silvio Marzolini
En 1959 llegó a Boca y fue su consagración: logró cinco títulos. Jugó los Mundiales deI 62 y 66. En 1981 fue técnico de Boca y con Maradona ganó el campeonato.

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Luis Nicolao Natacion

Luis A. Nícolao
El 27 de abril de 1962, en Brasil, consiguió el récord mundial de los 100 metros mariposa (57s). En diez años sumó muchos récords y fue la figura de la natación argentina.

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Herminio Masantonio

Herminio Masantonio
191 0-1 956. Tercer goleador del fútbol argentino: 256 goles, pero nunca fue goleador de un campeonato. Una de las glorias de la
historia de Huracán (1931-43 y 45).

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Moreno futbol

José M. Moreno
191 6-1 978. El Charro era el jugador espectáculo. Fue factor determinante de La Máquina de River y en la Selección Nacional. Jugó en España, Chile, Uruguay y Colombia.

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deporte argentino Galvez Juan Manuel

Juan Gálvez
1916-1963. Con su hermano Oscar y con Fangio constituyen la elite del automovilismo
en la Argentina. En quince años obtuvo nueve campeonatos en Turismo Carretera, todo un récord.

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Gatica Boxeo Argentino

José M. Gatica
1925-1963. Fanfarrón como pocos, un mito del boxeo argentino. Nunca fue campeón argentino ni peleó por el título mundial. Su personalidad le provocó amor y odio por igual.

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Hugo Gatti Arquero Argentino

Hugo O. Gatti
Debutó en primera en 1962. Es uno da los personajes más pintorescos de fútbol argentino. El Loco fue el ídolo de la hinchada de Boca. En su carrera ganó siete títulos y jugó 765 partidos.

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Automovilismo Froilán Gonzalez

Froilán González
 Tuvo un brillante paso por Ferrari en la Fórmula Uno. En 14 de julio de 1951 le dio el primer triunfo a esta escudería en la historia de la categoría. Ganó 42 carreras y las 24 Horas de Le Mans.

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Pedro Heguy Deportista

Alberto Pedro Heguy
10 de handicap. Ganó 17 títulos entre 1957 y 1981. Con su hermano Horacio, más Juan y Alfredo Harriot formaron el mejor equipo de Coronel Suárez.

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Boxeo Santos Laciar

Santos B. Laciar
Chiquito y guapo, el cordobés ganó tres títulos mundiales: dos como mosca de la Asociación y uno en supermosca del Consejo. Falucho realizó 16 peleas por títulos del mundo. Un grande.

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Eduardo Lanusse

Eduardo Lausse
1927-1 995. Un zurdo pegador. Fue Campeón Argentino mediano en 1953. Se enfrentó con los mejores y llegó a estar 20 en el ranking. Nunca tuvo una chance por el título. Se retiró en 1960.

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Irineo Legizamo

Irineo Leguisamo
1903-1985. El maestro del turf argentino. Triunfó en Palermo, San Isidro y logró 32 premios internacionales. Ganó más de 3200 carreras (incluidos más de 490 clásicos).

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Boxeo Nicolino Locche

Nicolino Locche
Fue El Intocable. En 1968 viajó a Tokio, ganó la corona de los welter junior y le dio una clase magistral al campeón Fujii. Realizó seis defensas y ganó cinco. El público lo amó y fue leyenda

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deportista argentino

Daniel Martinazzo
Se lo consideró el mejor jugador del mundo de la historia. Con la Selección ganó los Mundiales de San Juan 78, Novara 84 y logró la medalla de oro en los Panamericanos de Puerto Rico 79.

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Boxeo Acavallo

Horacio Accavallo:
Comenzó a boxear porque pensaba que era un buen negocio. Realizó 84 peleas en doce años.
En 1966 derrotó al japonés Takayama y se convirtió en campeón mundial mosca.

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Artime en el futbol

Luis Artime
Uno de los grandes goleadores argentinos. Debutó en 1959 en Atlanta.
Luego jugó en River, Independiente, Brasil y Uruguay. En la Selección, disputó 23 partidos y convirtió 23 goles.

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Batistuta goleador argentino

Gabriel Batistuta
Uno de los mejores delanteros del mundo y el máximo goleador de la Selección con 48 tantos. Después de triunfar en Boca, en 1991 se fue a Italia y se convirtió en el extranjero que hizo más goles en la Liga.

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jorge batiz

Jorge Bátiz
Por trabajo y tenacidad el pionero del ciclismo nacional. Logró dos subcampeonatos del mundo en velocidad: Italia 55 y Dinamarca 56. Fue campeón Panamericano en México 55.

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Norma tenista argentina

Norma Baylon
Con su tenis agresivo venció a las mejores de su época. En 1966 obtuvo el campeonato República al superar en la final a la checa
Vera Sukova y se metió entre las siete mejores del mundo.

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Alberto cabrera Deportista Argentino

Alberto Cabrera
En la década del 60, con su magnetismo, deslumbró a los amantes del básquet en la Argentina.  Quedó en la historia por su récord único de 9 títulos de campeón argentino con Buenos Aires.

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deportista argentino

Jeannette Campbell
A los 21 años, fue la primera nadadora argentina que se Consagró subcampeona olímpica al ganar la medalla de plata en los 100 metros libres, en los Juegos de Berlín 1936.

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Amadeo Carrizo Arquero

Amadeo Carrizo
Para muchos, fue el mejor arquero de la historia. Atajó en River de 1945 a 1968 y fue el símbolo del arquero moderno. Se retiró a los 44 años, cuando jugaba para Millonarios de Colombia.

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Daniel Castellani

Daniel Castellani
Jugó en la Selección Argentina del 78 al 90. Logró la medalla de bronce en el Mundial 82 y en Seúl, 88. Técnico de la Selección del 93 al 99, obtuvo la medalla de oro en los Panamericanos 95.

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roberto cherro futbolista argentino

Roberto Cherro
1907-1965. Le decían Cabecita de Jro. Con sus goles, se convirtió en ídolo de Boca (1926-1938). En la Selección ganó la medalla de plata en Amsterdam 28 y jugó el Mundial de Uruguay 1930.linea divisoria

alberto dimidi

Alberto Demiddi
El remero número uno de la Argentina. Campeón Nacional de 1962 a 1972; Campeón Mundial en Canadá 1970;  Medalla de plata en los Juegos de Munich 72y bronce México 68.

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Vito Dumas

Vito Dumas
1900-1965. A bordo del Legh II zarpó de Buenos Aires el 27 de junio de 1942. Luego de 272 días de navegación y de cubrir 22 mil millas, logró dar la vuelta al mundo. La proeza estaba cumplida.

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Dante Emilliozi Corredor Argentino

Dante Emiliozzi
Con Torcuato Emiliozzi fueron ídolos del Turismo Carretera. Fueron campeones entre 1962 y 1965 con La Galera, el famoso Ford. En total, los hermanos se adjudicaron más de 40 triunfos.

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Ferreira futbolista

Bernabé Ferreyra
1909-1972. El Mortero de Rufino comenzó su carrera en Tigre (1931) y se consagró en River (1932-1939). Era peligroso dentro
y fuera del área. Jugó 197 partidos y convirtió 206 goles.

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deportista argentino

Manuel Ferreira
1906-1 983. Llegó a Estudiantes en 1924. Su calidad de juego y goles lo llevaron a la Selección. Capitán y técnico en Amsterdam. Participó en el Mundial de Uruguay 1930.

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firpo boxeo

Luis Angel Firpo
1894-1960. El Toro Salvaje de las Pampas fue el primer argentino que disputó un Campeonato Mundial. El 14 de septiembre de 1923 perdió por nocaut con Jack
Dempsey.

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Francescoli Enzo

Enzo Francescoli
Llegó de Uruguay en 1983 para jugar en River. Luego de un flojo primer año, fue ídolo de la hinchada. El Príncipe los llevó a ganar cuatro
campeonatos locales y la Libertadores 96.

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Basquetbol furlog

Oscar Furlong
Figura y goleador de la Selección Argentina que ganó el primer Campeonato Mundial de Básquet en 1950. Triunfó en la Argentina y se fue a lugar a los Estados Unidos.

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Boxeador Galindez

Víctor Galíndez
1948-1980. Ganó el título Mundial mediopesado en el 74 ante Len Hutchins. Lo perdió en el 78 y lo recuperó en el 79. Murió en un accidente al debutar como copiloto en TC 1980.

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Corredor Oscar Alfredo Gálvez

Oscar Alfredo Gálvez
1913-1 989. El Aguilucho dedicó su vida al Turismo Carretera. Entre el 47 y el 61 ganó siete campeonatos. En el 49 consiguió la primera victoria argentina sobre pilotos europeos.

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deportista argentino

Nora Vega: La más grande patinadora argentina. Ganó 11 Sudamericanos, 4 medallas de oro en los Panamericanos 79 y dos en el 95, donde también logró una de plata y otra de bronce.Nació en Mar del Plata el 12 de septiembre de 1961. Su padre, fundador del Club Deportivo Norte, impulsó a ella y a su hermano Reynaldo a la práctica deportiva. Reynaldo Vega también sería un destacado patinador, consagrándose subcampeón mundial en el Campeonato Mundial de Patín de Mar del Plata en 1978, en la prueba de 500 m .

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deportista argentino

Emanuel David Ginóbili : (28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, Argentina), más conocido como Manu Ginóbili, es considerado el jugador argentino de baloncesto más importante de todos los tiempos. Actualmente juega en San Antonio Spurs de la NBA. Antes de llegar a la NBA, Ginóbili jugó en las ligas argentina e italiana.

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deportista argentino

Juan Manuel Fangio : (Balcarce, 24 de junio de 1911 – Buenos Aires, 17 de julio de 1995) fue un automovilista argentino, quíntuple campeón de Fórmula 1. Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales de Fórmula 1, conduciendo con Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Retirado en 1958.

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deportista argentino

Roberto De Vicenzo: Golfista profesional. Nació el 14 de abril de 1923 en Villa Ballester (Bs.As.).Considerado uno de los deportistas más destacados de su país a través de todos los tiempos, es quizás el arquetipo de los golfistas de los años 50, ya que ganó la asombrosa cantidad de 230 torneos alrededor del mundo, incluidos 4 torneos del PGA Tour y el Abierto Británico.

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deportista argentino

Carlos Monzón: (San Javier, Argentina, 7 de agosto de 1942 – Los Cerrillos, Argentina, 8 de enero de 1995) fue un boxeador argentino que alcanzó el título de campeón mundial de la categoría mediano, entre los años 1970 y 1977. Es considerado uno de los mejores deportistas argentinos de la historia.

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deportista argentino

Diego Armando Maradona (Lanús, 30 de octubre de 1960).Consiguió importantes logros deportivos tanto con la Selección Argentina como con algunos de los clubes en los que jugó. Con la selección consiguió la Copa Mundial de 1986, el subcampeonato en la Copa Mundial de 1990 y el Mundial Juvenil de 1979. Sus logros más importantes a nivel de clubes los obtuvo jugando para el Nápoles, donde ganó una Copa de la UEFA y los únicos dos scudettos que posee la institución.

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deportista argentino

Alfredo Di Stéfano: La Saeta Rubia debutó en River en 1945. Por su habilidad se lo compara con
Maradona y Pelé. Emigró con sus goles al Real Madrid. Dejó el fútbol, triunfó como técnico.

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deportista argentino

Ángel Amadeo Labruna: (Bs.As., 28-9-1918 –  20-9-1983), fue un jugador y director técnico de fútbol argentino. Jugaba como delantero por izquierda. Es el goleador histórico del club. Es reconocido por la hinchada riverplatense, como el máximo ídolo del Club Atlético River Plate, así como uno de los máximos goleadores de la Primera División de Argentina, Es el máximo goleador de la historia del Fútbol Argentino con 293 goles, junto a Arsenio Erico, de Independiente, quien también tiene 293.

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deportista argentino

Guillermo Vilas: Ex-tenista profesional argentino nacido el 17 de agosto de 1952 en Buenos Aires, Argentina, donde su madre fue a atenderse para el parto, aunque vivió durante toda su niñez y adolescencia en la ciudad de Mar del Plata. Fue número dos del mundo en el ránking ATP (1975). Se impuso en 62 torneos de ATP, de los cuales 4 fueron torneos de Grand Slam. También se adjudicó un Tennis Masters Cup (ex Masters).

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deportista argentino

Marcelo Oscar Alexandre: Representó al ciclismo argentino como sólo los grandes deportistas saben hacerlo.  El 7 de julio de 1981, a los 18 años, en el Estadio Alfred Rosch de Leipzig, se corona Campeón Mundial juvenil del kilómetro contra reloj. Marcó un tiempo de 1m. 7s. 45. Este era el segundo Campeón en esta especialidad que tuviera Argentina, después del obtenido por Dazzán. Fue 13 veces Campeón Argentino. 12 veces Campeón Panamericano. Una vez Campeón Mundial. Integró la Selección Argentina, entre 1980-1992.  Designado entre 8 corredores del mundo para integrar al Kokusai Keirin, en Japón, en 1993.

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Grandes Boxeadores de Argentina

Grandes Boxeadores de Argentina

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Luis A.
Firpo
José M. GaticaPacual
Perez
Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

Vida de Carlos Monzón

Carlos Monzon, BoxeadorAmalia Ledesma y Roque Monzón tuvieron el 7 de Agosto de 1942 a su quinto hijo y lo llamaron Carlos. En San Javier (Santa Fe) vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes.

En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres.

Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar.

Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales «managers» eran el «Mono» Martínez y Roberto Agrafogo.

Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo. El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que..

Ampliar Biografía de Carlos Monzón

Grandes Boxeadores de la Historia

 

Grandes Boxeadores de la Historia Mejores Boxeadores del Siglo XX

Grandes Boxeadores de la Historia: Siglo XX

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LOS MAS DESTACADOS CAMPEONES DE TODOS LOS PESOS
JohnL. Sullivan, campeón de pelea «apuño limpio» en 1892.

James J. Corbett, primer campeón de todos los pesos según las reglas de Queensberry, cuando derrotó a Sullivan el 7 de septiembre de 1892 en pelea ganado en el round 21 en Nueva Orleans.

Robert L. Fitzsimmons le arrebató el título a Corbett el 17 de marzo de 1897, en el round 14, pelea ganada por K.O. en Carson City, Nevada.

James J. Jeffries se convirtió en campeón del mundo el 9 de junio de 1899, al derrotar a Fitzsimmons en Coney Island, N. Y. en el décimo primer round. Se retiró invicto en 1905.

Tommy Burns disputó el título con Marvin Hart el 23 de febrero de 1906. Burns ganó la pelea por puntos en un combate pactado a 20 rounds.

Jack Johnson fue el primer negro que conquistó el título de todos los pesos al ganarle a Burns en 1908. Pero tuvo que pelear por la corona de nuevo, ya que se la negaron, al derrotar a Jeffries, que intentó un regreso al ring, el 4 de julio de 1910 en la ciudad de Reno, Nevada.

Jess Willard le arrebató el título a Johnson el 5 de abril de 1915. Le costó 26 rounds lograr esta proeza.

Jack Dempsey (nombre verdadero William Harrison Dempsey) le quitó el título a Willard el 4 de julio de 1919. Dempsey ha sido uno de los campeones más populares y el box le permitió hacer una fortuna de uno 5 millones de dólares.

John L. Sullivan

El legendario John L. Sullivan debe ser considerado el primero de los grandes campeones (conquistó el título disputado por primera vez en 1892) del «nuevo box», sujeto a las Reglas del Marqués de Queensbury y cuando todavía competían a puño limpio.

Gene (James Joseph) Tunney derrotó a Dempsey por puntos el 23 de septiembre de 1926. En el match de revancha se produjo el episodio de «la cuenta larga» y volvió a ganarle a Dempsey. Tunney se retiró invicto en 1928.

Max Schmeling, boxeador alemán, disputó con Jack Sharkey la corona dejada vacante por Tunney y ganó la pelea en el cuarto round debido a un «foul» de su contendor. La Comisión de Box de Nueva York lo proclamó campeón varios días después del encuentro, que se llevó a cabo el 12 de julio de 1930. (Se llama «foul» en el box (igual que en otros deportes) a un golpe «ilegal» conforme al Reglamento vigente.)

Jack Sharkey le arrebató la corona a Schmeling en una pelea decidida por puntos, el 21 de junio de 1932.

Primo Camera, de Italia, le ganó a Sharkey la pelea en el sexto round el 29 de junio de 1933.

Max Baer le arrebató la corona a Camera en el décimoprimer round en Long Island City el 14 de junio de 1934.

Jim Bradock le quitó la corona a Baer exactamente al año, en una pelea a 15 rounds ganada por puntos.

Joe Louis, el segundo negro en conquistar el título, derrotó a Bradock en el octavo round por K.O., en un match realizado en Chicago el 22 de junio de 1937. Hasta ese momento era el boxeador más joven (23 años) que conquistaba la corona de todos los pesos. Defendió su título en 25 oportunidades. Se retiró invicto en 1949 y no tuvo éxito cuando intentó reconquistarlo un año más tarde.

Ezzard Charles y Jersey Joe Wallcott se batieron por la corona que dejó vacante Louis. Ezzard Charles ganó la pelea por puntos después de 15 rounds y fue proclamado el nuevo campeón.

James J. Corbett,

James J. Corbett, apodado ‘»gentleman Jim» por la limpieza de su estilo. El 7 de septiembre de 1892, en un match realizado en Nueva Orleans, recuperó el título mundial que ostentaba Sullivan. El combate duró 21 rounds.

Jersey Joe Walcott, dos años más tarde, ganó por K.O. a Charles y a los 37 años de edad se convirtió en el campeón de más años que alcanzara la corona. Su verdadero nombre era Arnold Cream.

Rocky Marciano (Rocco Marchegiano) terminó con el reinado de Walcott al ganarle por K.O. en el round 13, en una pelea concertada en Philadelphia el 23 de septiembre de 1952. Marciano defendió 6 veces su título y se retiró en abril de 1956 sin conocer ni una derrota en su carrera profesional.

Floyd Patterson se batió con Archie Moore por el título vacante dejado por Marciano. A los 21 años de edad, se convirtió en el campeón más joven de los pesos pesados. Perdió su título con el sueco Ingemar Johansson, pero lo recuperó en la revancha. Johansson pidió una nueva revancha que también perdió. Patterson fue, entonces, , el primer campeón mundial que recupera una corona.

Charles «Sonny» Listón le ganó a Patterson en el minuto 2:06 del primer round en un match pactado a quince.

Cassius Clay le quitó el título a Listón por K.O.T. al no presentarse Listón a continuar el combate en el séptimo round. La pelea se realizó en Miami Beach el 25 de febrero de 1964.


Una historia más reciente de:
SUGAR RAY LEONARD: OTRO FENÓMENO DEL BOX

SUGAR RAY LEONARDEl 11 de febrero de 1979, un jovencito delgaducho, que parecía tener alas en sus piernas, una vista de alcón y la rapidez de una cobra para lanzar sus puños, se batió por el derecho a optar al título mundial de los peso welters que ostentaba Wilfredo Benítez. En su camino hacia el título se hallaba Fernand Marcotte.

La pelea con Marcotte se iba a celebrar esa noche en Miami Beach y Leonard noqueó a Marcotte en el octavo round, lo que los expertos consideraron una verdadera hazaña: Marcotte era duro, pegaba muy fuerte y a su lado, Leonard parecía un niño.

El 30 de noviembre de ese mismo año, en Las Vegas, en una pelea promocionada «en grande», cuando el mundo boxeril parecía centrarse y reducirse sólo en Muhammad Ali, Sugar Ray Leonard llegó entero al último round (la pelea había sido pactada a 15) y sorpresivamente sacó un derechazo que dejó K.O. al campeón. Los peso welters ya tenían otro campeón.

En ese mismo tiempo, un boxeador panameño se estaba preparando también para disputar el título mundial de Benítez: Roberto «Mano de Piedra» Duran. Duran tenía un historial impresionante de victorias, todas por K.O., y desafió a Leonard. El 20 de junio de 1980 Duran le arrebató la corona a Leonard, pero el gusto le duró poco.

El 25 de noviembre, 5 meses después, en el match de revancha, después de resistir siete rounds en que Leonard le castigó de manera implacable, todo el mundo (por televisión) y el público que repletaba el estadio, vieron a Duran corriendo por el ring en el octavo round, quitarse el protector bucal y hacer desesperadas señas de que no quería continuar boxeando. El árbitro dio por terminado el encuentro y Leonard recuperó el título de los welters (una categoría con un máximo de 147 libras de peso).

Como si esto fuese poco, en 1981, exactamente el 16 de septiembre, Leonard decidió combatir con Tommy Hears, que ostentaba el mismo título que él en la Asociación Mundial de Boxeo (Leonard tenía el del Consejo Mundial de Boxeo*). Leonard noqueó a Hears en el round 14 y se convirtió en campeón de los títulos unificados en los welters.

Poco después se batió con un desafiante africano, Ayub Kalule, derrotándolo también. En ese momento sólo Ali y Leonard atraían tanto público y tantas apuestas en el box, y sus recompensas rivalizaban. En la revancha con Duran, Leonard se llevó 8 millones de dólares.

Después vinieron algunos intentos por subir de categoría y conquistar otra corona. Todo lo que intentaba Leonard era un éxito, un éxito electrizante.

Hasta que su médico, el mismo que atendió a Ali durante 20 años, detectó que Leonard tenía un desprendimiento en la retina. Fue operado con éxito. Se sabe que otros boxeadores han continuado en el ring después de semejante operación, pero se corre el riesgo de quedar ciego y Leonard, con mayor habilidad que Ali, supo colgar los guantes a tiempo.

En su breve pero estelar carrera boxística, ha hecho una fortuna de más de 20 millones de dólares.

HECHOS, sucesos que estremecieron al siglo N°5  Historia del Box y sus Grandes Campeones

HECHOS, sucesos que estremecieron al siglo N°5  Historia del Box y sus Grandes Campeones

Biografia de Carlos Bala Humor Infantil Argentino Vida y Obra Artista

Biografía de Carlos Balá – Humor Infantil Argentino

Carlos Balá: Ea-ea-a pe-pé: “Aquí llegó Balá, el show ya comenzó”, una breve frase perteneciente a una de las canciones que a la mayoría de los adultos de la Argentina lo retrotrae inmediatamente a su infancia. No es para menos, ya que Carlitos Balá ha sido uno de los más importantes ídolos infantiles durante décadas, por lo que hoy es considerado una verdadera Biografia de Carlos Bala Humor Infantil Argentino Vida y Obra Artistainstitución a nivel nacional.

Leonino de nacimiento, Carlos Salim Balaá llegó a este mundo el 13 de agosto de 1925 en el barrio porteño de Chacarita, donde se crió bajo la educación del carnicero llamado Mustafá Balaá y de Juana Boglich, siendo el tercer hijo varón del matrimonio de inmigrantes.

Desde muy pequeño, Carlitos demostró tener una fuerte predilección por el arte, sobre todo en lo que respecta a lo referido al teatro, por lo que habitualmente improvisaba pequeños teatritos que fabricaba con los cajones de verduras que recolectaba en el mercado en el que trabajaba su padre.

Así, mientras su progenitor atendía el mostrador de la carnicería, Carlitos jugaba sobre el mini escenario con figuras que recortaba de las revistas, las que protagonizaban obras que surgían de su propia mente de niño.

No obstante, en el colegio se demostraba como un niño tímido e introvertido, mientras que en la calle, cuando se reunía con sus amigos se convertía en el cómico del grupo, por lo que todos querían ser amigos de Carlitos. Lo cierto es que la escuela no era precisamente de su agrado, y muchas veces, sin el consentimiento de sus padres y sus maestros, se escapaba del horario escolar para asistir a la función del cine del barrio, es que el séptimo arte era una de las grandes pasiones infantiles de Balá.

Al cumplir los 18 años, Carlos decidió que debía independizarse, por lo que dejó de trabajar junto a su padre en la carnicería, para pasar a realizar diversos trabajos, como peón de imprenta, repartidor y administrativo, entre otros, a la par que su verdadera vocación crecía de manera indescriptible en su interior.

Los años pasaron y gracias a la intervención de un gran amigo de Balá, llamado Isaías, y de su novia, la vedette Morenita Galé, el joven cómico aún no descubierto realizó una prueba para Délfor Amaranto, del popular programa “La Revista Dislocada”.

El talento de Carlitos quedó en evidencia rápidamente, por lo que fue contratado, comenzando así su romance con el público argentino. Si bien su debut fue en radio, lo cierto es que la televisión sería el hogar ideal para este gran cómico, donde además debutó como solista en el año 1961, con su participación en el show “La Telekermese Musical” en Canal 7. Paralelamente interpretó el papel de Joe Bazooka, el personaje que antes había sido encarnado por Alberto Olmedo.

Su fama crecía, y comenzaba a ser requerido por los distintos canales del país. Así fue que al año siguiente comenzó su participación en “Telecómicos” por Canal 9, y poco después llegaría su consagración con la obra de teatro “Canuto Cañete Conscripto del Siete”, que luego se convertiría en película, y con la que logró convertirse en el cómico más popular del momento.

A raíz del éxito, los directivos de Canal 9 le ofrecen a Carlitos tener su primer ciclo propio, el cual fue denominado “Balamicina”, y que contaba con el guión de Gerardo Sofovich. Luego de aquella grata experiencia, le llegaría el turno a Canal 13, una de las emisoras en las que Carlos Balá selló por completo su destino de ídolo infantil, comenzando en 1964 con el ciclo “El Soldado Balá”, seguido por “El Flequillo de Balá”, “El Clan Balá”, “Balabasadas”, “El Circus Show de Carlitos Balá”, “El Circo Mágico de Carlitos Balá” y por último su principal éxito “El Show de Carlitos Balá”, que se extendió durante cuatro años, entre 1974 y 1978.

Pero el entrañable Show de Carlitos Balá no culminó allí, ya que el cómico se trasladó con su ciclo a Canal 7 para hacer su programa durante tres temporadas. Este es seguramente su etapa más recordada, ya que fue en esa oportunidad que surgieron personajes como Petronilo, el Mago Mersoni, el Hombre Invisible, el Indeciso, Miserio y Mamá-Pibe, y también fue el momento en que nació el Chupetómetro.

A la par, Carlitos desarrolló una intensa carrera cinematográfica, con filmes que hoy se han convertido en películas de culto, como es el caso de aquellas coprotagonizadas junto a Palito Ortega, como “Dos Locos en el Aire”, “Brigada en Acción”, “Las Locuras del Profesor”, “Cosa de Locos”, entre otras que completan un total de siete largometrajes, en los que el humor era la principal excusa de todas la situaciones. Hoy, a pesar de tener en sus espaldas 86 años, Carlitos Balá continúa despertando la sonrisa de niños y adultos, y cada vez que su salud se lo permite sale a recorrer el país con su circo, llevando amor y diversión a millones de argentinos.

Biografia de Juan Carlos Altavista Minguito Tinguitela Vida y Obra

Biografía de Juan Carlos Altavista – Minguito Tinguitela – Vida y Obra

Juan Carlos Altavista: Qué hacé tri tri…?

juan carlos altavista actor comicoPaseando por las angostas calles que aún mantienen el empedrado, cercanas a la estación Borges del Tren de la Costa, en el barrio de Olivos, de repente nos topamos con la imagen inconfundible de uno de los cómicos más grandes que tuvo la Argentina.

Su rostro de buenazo, enmarcado por un sombrero inclinado, nos deja ver un pasado plagado de recuerdos, porque en definitiva todos tuvimos la oportunidad de sentir como un miembro más de la familia a Minguito Tinguitela.

Porque ese era justamente el vínculo que lograba Juan Carlos Altavista cuando se ponía en la piel de aquel querido personaje, que se resiste al paso del tiempo gracias a los archivos televisivos y ese monumento que inunda de alegría al barrio de Olivos.

No por nada, alguna vez dijo: “Cuando salís a la calle sos de la gente”.

Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo, aseguran que su humildad, sencillez y bondad trascendieron más allá de la pantalla. Por eso Mingo o Juan Carlos, según fuera el caso, se convirtió en amigo de todos los argentinos, y no es de extrañar que cuando la gente pasa junto a su monumento lo salude con el habitual “¿Qué hacé tri tri?”, como si aquella figura de bronce encerrara en su interior al inolvidable y querido “gomía”.

Incluso, seguramente fueron las paradojas que tiene la vida lo que hizo que Altavista nos dejara para siempre un día del amigo. Aquello ocurrió el 20 de julio de 1989, a raíz de un ataque cardíaco, y después de haber sufrido durante varios años del Síndrome de Wolff-Parkinson-White, que le provocaba eventualmente taquicardias.

Fue desde aquel momento, o quizás desde la creación de Minguito, que el público comenzó a identificarse con el personaje, y hoy no es de extrañar que alguna que otra vez nos encontremos diciéndole a alguien “Parecés Minguito”, cuando vemos que acumula papeles en sus bolsillos.

Juan Carlos Altavista nació el 4 de enero de 1929, y desde muy pequeño supo que su destino estaba en la actuación. Así fue que comenzó a incursionar en dicho arte a través de las actividades en las que participaba dentro del Teatro Infantil Lavardén. Allí compartió el inicio de su pasión junto a otras importantes figuras, como fue el caso de Julia Sandoval y Beba Bidart.

Mientras trabajaba en distintos oficios para colaborar con la economía de su casa, comenzó a estudiar teatro más profundamente, para lo cual tomó clases con actores de primer nivel, como es el caso de Narciso Ibáñez Menta, Francisco Petrone y Luis Sandrini.

Aquel hombre que cultivaba un sueño, de repente se sintió enamorado de una joven llamada Raquel Álvarez, y no dudó en unirse para siempre en matrimonio con quien siempre aseguró que era el amor de su vida. Con ella tuvo tres hijos: Juan Gabriel, Ana Clara y Maribel, esta última esposa del actor Miguel Ángel Rodríguez.

Los años pasaron y su vocación por el teatro creció cada vez más. Mientras aprovechaba las oportunidades que le surgían para interpretar algunos pequeños papeles, sobre todo en radio, llegó el momento de la creación de uno de los personajes más emblemáticos de la Argentina.

En realidad, Minguito Tinguitela surgió de una idea compuesta en conjunto por Altavista y Juan Carlos Chiappe, quienes en una charla trataron de darle forma a un personaje entrañable y reconocible. Por ello eligieron un ciruja, ataviado de ropas viejas, con boina, alpargatas y el típico escarbadientes en la boca.

Altavista dio a conocer a Mingo en la radio, y tal fue el éxito que obtuvo inmediatamente que fue requerido por Gerardo Sofovich para que se incorporara a “Polémica en el bar”, y al poco tiempo también en un sketch del ciclo “Operación Ja-Já”.

No debió pasar mucho tiempo para que el público lo eligiera, y entonces Mingo necesitó un espacio propio, en el que lo acompañaban Jorge Porcel, Fidel Pintos, Javier Portales, Vicente La Russa, Mario Sánchez y Adolfo García Grau.

Al mismo tiempo, Mingo continúo irrumpiendo el éter con su participación en el programa radial “El Clan del Aire”, en el que participó durante más de una década, entre los años 1976 a 1989, y por lo cual fue galardonado con el Premio Argentores. Y en televisión, en el año 1987 llegó uno de los ciclos más inolvidables del cómico. Bajo el título de “Super Mingo” un conjunto de sketch lo ponían como protagonista de la pantalla de Canal 11, y allí también fue premiado.

Su paso por el cine nos ha dejado una larga lista de más de 60 películas en las que Juan Carlos Altavista compartió la pantalla junto a importantes figuras del momento, con filmes como “Los muchachos de mi barrio”, “Minguito Tinguitela Papá”, “Brigada en acción”, “La Nona”, “¡Qué linda es mi familia!”, y entre otras la inolvidable saga de Mingo y Aníbal, junto a Juan Carlos Calabró.