La Atlántida

Biografia de Zapiola Jose Matías

Biografía del Brigadier  Zapiola Jose Matías

Nació en Buenos Aires el 22 de marzo de 1780. Se educó en el Real Colegio de Nobles dé Madrid; ingresando luego al Departamento del Ferrol, donde se distinguió como estudiante y del cual egresó como Guardiamarina el l9 de enero de 1799, siendo promovido a Alférez de Fragata el 2 de octubre de 1802. A las órdenes de Alcalá Galiano, navegó en el Mar de las Antillas.

Prestó servicios en La Habana y más tarde, en 1805, fue destinado al Apostadero de Montevideo, donde sé hallaba en el momento de producirse el movimiento emancipador de Mayo. Descubierta su participación en el mismo, fue enviado a Cádiz, y allí se incorporó a la Logia Lautaro, establecida más tarde por él, San Martín y Alvear en el Río de la Plata. En la Península fue promovido a Alférez de Navio en mayo de 1811.

Zapiopla Jose Matias

Desde Cádiz, mantenía comunicación constante con los hombres de Buenos Aires comprometidos en la Revolución, haciendo además intensa propaganda entre los americanos residentes en España. Al ser descubierto se ocultó en un buque que zarpaba para Inglaterra, de donde viajó en la Fragata inglesa «George Canning», junto con San Martín, Alvear y otros patriotas, hacia Buenos Aires donde llegaron el 9 de marzo de 1812.

El 16 de ese mismo mes y año, fue nombrado Capitán de la primera compañía del Escuadrón de Granaderos a Caballo.

Habiendo marchado San Martín para tomar el mando del Ejército del Norte, Zapiola quedó al mando de los escuadrones 19 y 29 de Granaderos, en esta Capital. Al mando de estos escuadrones participó en la campaña de la Banda Oriental desde junio de 1814 a mediados de 1815, hallándose en la rendición de la plaza de Montevideo.

Junto con los escuadrones a su mando, formó parte del famoso cuerpo de Granaderos a Caballo que cruzó los Andes, para libertar a Chile. Allí se halló en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, contribuyendo en primera línea al triunfo de las armas patriotas. La intervención de Zapiola en esta batalla fue realizada según manifiesta el mismo San Martín «Del modo más bravo y distinguido», mereciendo por ella la efectividad de Coronel del Regimiento de Granaderos a Caballo el 3 de octubre de 1817, a propuesta de San Martín.

Posteriormente participa brillantemente en la jomada de Maipú. Por esa actuación fue graduado Coronel por San Martín. A comienzos de 1819 regresa a Buenos Aires, el 19 de julio de ese año fue nombrado Comandante General interino de Marina, cargo que ejerció hasta el 31 de marzo del año siguiente. El 14 de agosto de 1820 volvió nuevamente a la Comandancia General de Marina y Matrícula y Capitanía de Puerto.

En 1821 tomó mando de la escuadrilla porteña que combatió al caudillo en-trerriano Ramírez, mandado por Monteverde. Zapiola confió al Teniente Rosales el mando de una división de lanchones y cañoneras, con la cual este último atacó a Monteverde en Colastiné, el 26 de julio; la división entrerriana fue derrotada, quedando muerto Monteverde y en poder de Rosales una goleta y dos lanchones.

Ajustada la paz con Buenos Aires, Zapiola y su escuadrilla regresaron a esta capital, y aquel reanudó sus funciones en la Comandancia General hasta el 30 de marzo de 1822.

El 9 de agosto de 1825 fue designado en la Comandar,cía General de Marina, en momentos de excepcional importancia, ante la inminenci ade ¡a guerra contra el Brasil. En dicha oportunidad, prestó servicios inapreciables en la preparación y organización de los elementos navales que fueron destinados a contrarrestar la acción naval brasileña. Siguió en este cargo hasta setiembre de 1827.

Formó parte como vocal del consejo de guerra que juzgó la conducta del Comandante Fournier, en agosto de 1827, acusado de haber apresado un bergantín inglés; hallándolo inocente.

De diciembre de 1828 a setiembre del 29 volvió a ser Comandante de Marina.

Durante la Dictadura de Rosas permaneció alejado de la vida pública y después de Caseros, el 5 de febrero de 1852 fue nombrado Comandante General de Marina y Capitán del Puerto, cargo que ejerció hasta el 1º de setiembre del mismo año.

Desde el 5 de mayo de 1857, al 10 de mayo de 1859 fue Ministro de Guerra y Marina del Gobernador Valentín Alsina. El 19 de mayo de 1859 fue ascendido a Brigadier General.

El 13 de noviembre de 1868 pasó a revistar en la «Lista de Guerreros de la Independencia» por Ley del 24 de setiembre de ese año.
Falleció en Buenos Aires el 27 de junio de 1874.

El juicio sereno de la posteridad, reconoce en la descollante personalidad militar y naval del Brigadier General Zapiola, a una de las glorias más puras de la fecunda historia militar de la República.

Biografía de Comodoro Py Luis Marino Argentino

Biografía de Comodoro Py Luís

Nació este bravo marino en Cataluña el día 22 de marzo de 1819 y desde muy chico se inició en la vida marinera. Arribó a Buenos Aires en 1843 y muy pronto ingreso a la escuadra que estaba al mando del Almirante Brown. Lo hizo en el pailebote «San Cala» bajo el mando del Coronel de Marina Nicolás Jorge. Intervino en algunas acciones contra la escuadra oriental y en hechos derivados del bloqueo que los ingleses y franceses sostenían contra Buenos Aires.

comodoro pyEn febrero de 1852 se produce la caída del Gobierno de Rosas y a los pocos meses se produce un conflicto entre Buenos Aires y el resto de las provincias argentinas agrupadas en la Confederación, por cuanto aquella provincia se negaba a ingresar a su seno debido a las condiciones que se le imponían. Luís Py pasó a formar parte de la escuadra de Buenos Aires.

A bordo del «General Pinto» que comandaba José Murature, intervino en acciones contra la escuadra de la Confederación.

En 1859 es ascendido a Capitán y le es asignado el comando del vapor «25 de Mayo». Prestaba servicios en el vapor «Constitución» e interviene con esa nave en el ataque a la ciudad de Rosario y en el combate librado frente a San Nicolás de los Arroyos, contra los barcos de la Confederación que comandaba Mariano Cordero, que con el correr del tiempo llegaría a ser Vicealmirante de nuestra Marina de Guerra.

El comportamiento de Py en esas acciones es muy destacado y el jefe de la escuadra de Buenos Aires en un informe que dirije a la superioridad, expresa con respecto a Py: «Digna es de mencionarse la excelente comportación que tuvo tanto en el ataque a la ciudad de Rosario como en el ataque frente a San Nicolás de los Arroyos con la escuadra enemiga.

Sus conocimientos en marina nada comunes han contribuido en mucho al buen éxito de esos dos combates, y si a esto se añade su bravura con los vastos conocimientos militares que posee, no debe extrañarse que el que firma lo recomienda eficazmente a ia consideración de Ud. Su moral y conducta intachable son otros tantos títulos que por sí lo recomiendan».

Los conceptos contenidos en este informe nos dan una cabal idea de las condiciones de este gran marino.

Al término de la lucha entre Buenos Aires y la Confederación que deriva luego en la organización definitiva de nuestra Patria, Py pasa a desempeñarse en la Capitanía del Puerto de Buenos Aires y al estallar la Guerra de la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay) pasa a comandar el buque más importante de la escuadra nacional, el vapor de guerra «Guardia Nacional».

En agosto de 1865 se halla a bordo de su buque el Comodoro Murature en calidad de Jefe de la Escuadra, y el 12 de agosto de ese año tiene lugar el forzamiento del Paso Cuevas, en aguas del río Paraná, que es defendido por cuarenta piezas de artillería paraguayas. El fuego que estas armas dispararon sobre ios barcos que se pusieron a su alcance, fue terrible y el «Guardia Nacional» sufrió averías de magnitud. Entre los muertos en esa acción se encontraba el propio hijo de Py, el Guardiamarina Enrique Py.

Corría el año 1878 cuando se tuvieron noticias en Buenos Aires de que la corbeta chilena «Magallanes» había procedido en Santa Cruz, en isla Leones, a llevar capturado a Punta Arenas al barco norteamericano «Devonshire». El gobierno argentino consideró semejante actitud un atentado a la soberanía nacional pues aquel barco norteamericano se hallaba en aguas de jurisdicción nacional cuando fue apresado.

Una división naval integrada por la Corbeta «Uruguay», monitor «Los Andes», bombarderas «Constitución» y «República» y cúter «Los Estados», que luego es apoyada por la goleta «Cabo de Hornos» que manda Piedra Buena», se dirige a Santa Cruz para defender la soberanía argentina en ese lugar.

De los buques que componen esa división únicamente la «Uruguay» era adecuado para navegaciones oceánicas; los buques restantes son buques de río y enviarlos al sur supone un gran riesgo. Es necesario buscar un aguerrido jefe que con medios tan escasos haga frente a la magna empresa y el Gobierno se decide por un bravo marino que tantas veces demostró su valor ante el peligro.

Es el Comodoro Luis Py el que comanda la división naval.

Luego de una azarosa navegación, no exenta de peligros, los buques argentinos llegan a Santa Cruz el 27 de noviembre de 1878. En esos momentos las naves chilenas habían abandonado la zona y Py dispuso el izamiento del pabellón nacional en las márgenes del río Santa Cruz. Con todos los hombres del ceremonial, el l9 de diciembre de 1878 fue izado el pabellón celeste y blanco en el lugar conocido por Cañadón de los Misioneros, y él fue el símbolo que desde entonces tremoló en esa región, afirmando que ella era tierra argentina.

La división naval de Py permaneció ejerciendo vigilancia en la zona hasta setiembre de 1879 y cabe señalar que a bordo de la corbeta «Uruguay», mientras se encontraba en Santa Cruz, se recibió el 17 de diciembre de 1878 la primera promoción de cadetes de la Escuela Naval Militar, integrada por cuatro alumnos.

De regreso a Buenos Aires es designado Director General de Talleres y Arsenales de Marina, cargo al que dedica todo su entusiasmo y conocimientos. En el desempeño del mismo falleció el 22 de febrero de 1884.

Biografía de Tomas Espora Coronel de Marina Argentino

BIOGRAFÍA DEL CORONEL DE MARINA TOMAS ESPORA

Espora nació en Buenos Aires el día 19 de setiembre de 1800. Era apenas un muchacho de quince años cuando se inicia en la vida marinera y lo hace en una escuela muy dura, dado que lo inicia en un viaje de corso y nada menos que a las órdenes de un jefe que se destaca por su coraje y audacia: el Capitán Hipólito Bouchard.

Corre el año 1815 cuando el gobierno dispone llevar a cabo un crucero corsario por las costas de Chile, Perú y Ecuador con el objeto de obstaculizar el comercio español en esa región. Está a cargo del Almirante Brown con la fragata «Hércules» y el bergantín «Santísima Trinidad», acompañado de la corbeta «Halcón» que comanda Bouchard. En este último buque viaja Espora.

Tomas Espora Los días 20 y 21 de enero de 1816 participó en el ataque que ¡as naves corsarias patriotas realizaron contra la fortaleza de El Callao. Forzaron la entrada al puerto y echaron a pique la fragata española «Fuente Hermosa».

El 9 de febrero de 1816 Espora participó en el ataque a Guayaquil, que estuvo a punto de caer en manos de los hombres de Brown.

De regreso en Buenos Aires, Espora se embarca como Oficial a bordo de la fragata «La Argentina», que era una nave española llamada «Consecuencia» de la cual se habían apoderado durante el crucero corsario, y cuando tenía 17 años inicia un glorioso viaje de corso que había de durar dos años. Iba otra vez bajo las órdenes de Bouchard.

Zarpó «La Argentina» de la Ensenada de Barragán en julio de 1817 y navegó por aguas del Atlántico, Indico y Pacífico. Atacaron buques negreros en Madagascar, rechazaron un ataque de piratas malayos, acosaron al comercio español en las islas Filipinas; en las islas Hawai rescataron la corbeta argentina «Santa Rosa» cuya tripulación se había sublevado.

Luego desembarcaron en Monterrey (México) y se apoderaron del fuerte que permaneció varios días en poder de Bouchard. Más tarde llevaron a cabo un ataque en Realejo (Nicaragua) apresando a dos buques españoles y destruyendo otros dos. Por último y dando por finalizado el viaje, «La Argentina» arribó a Valparaíso el 12 de julio de 1819.

El hecho de que durante el mismo sostuvieron trece acciones navales importantes y capturaron o destruyeron veintiséis buques, dá una ¡dea de la formación profesional del futuro Coronel de Marina Tomás Espora.

Cuando el General San Martín alistó a la Expedición Libertadora al Perú, Espora tomó parte de la misma. Luego fue Oficial de la Marina de Guerra Peruana formada por San Martín, y combatió para rendir la fortaleza de El Callao, último baluarte que los españoles sostuvieron en el Pacífico.

Espora regresó a Buenos Aires en el año 1825 y al poco tiempo se produjo la declaración de guerra con el Imperio del Brasil. De inmediato Espora pasó a formar parte de la escuadra al mando de Brown.

Durante el transcurso de ese conflicto, hubo dos acciones en las cuales Espora demostró un valor y audacia que rayaba en el heroísmo. Fueron ellas el asalto de las cañoneras a la Colonia que Brown llevó a cabo el 1» de marzo de 1826, con el objeto de apoderarse de la plaza. La otra acción fue el combate de Quilmes.

El asalto a la Colonia fue llevado a cabo con el uso de cañoneras (pequeñas embarcaciones armadas con un cañón) y para llevar a cabo la arriesgada empresa se solicitaron voluntarios, que fueron puestos a las órdenes de Espora y Rosales.

El ataque fue llevado a cabo durante la noche. Los brasileños avistaron a los pequeños buques y efectuaron fuertes descargas sobre ellos, no obstante lo cual Espora y Rosales continuaron avanzando y estos dos valerosos jefes lograron incendiar el bergantín brasileño «Real Pedro». En este asalto los hombres de Brown sufrieron grandes pérdidas y en el parte que pasó el Almirante detallando la acción, que prácticamente estuvo al mando de Espora, elogió la conducta del valiente oficial.

En el combate de Quilmes ocurrido el 30 de julio de 1826, Espora intervino en calidad de comandante de la fragata «25 de Mayo», buque insignia del Almirante Brown. Esta nave prácticamente sostuvo la mayor parte del encuentro soportando el fuego que le hacía una veintena de naves brasileñas, durante tres horas. Espora fue herido gravemente y una bala le arrancó de la mano su bocina de órdenes. Pide otra y continúa imperturbable dirigiendo la acción, solicitando además a los oficiales que en caso de que la nave fuera rendida al abordaje, echaran su cuerpo al mar para que no fuera trofeo de los enemigos de su Patria.

Cuando era ya «despojo ingobernable» — según la expresión del Almirante Brown — la «25 de Mayo» rodeada por las cañoneras se retiró del combate y entró a puerto, maltrecha y escorada, pero empavesada como en los días de gloria.

Así llegó a la rada en medio de la patriótica exaltación del pueblo. Espora recibió las más emocionadas pruebas de gratitud de la gente de Buenos Aires; está ensangrentado y es conducido entre ovaciones. Una verdadera multitud se congregó ante la casa donde había sido transportado el heroico marino y solo se disolvió cuando el parte médico anunció que Espora se recuperaría de sus heridas.

En la vida de Espora hay una acción naval que pone de manifiesto su personalidad y la escuela en la cual se había formado como marino. En marzo de 1828 al mando de la goleta «8 de febrero», secundado por la goleta «Unión», zarpó de Buenos Aires para colaborar con las operaciones del ejército nacional que estaba operando en las costas de Río Grande.

Ante la imposibilidad de establecer comunicaciones con ese ejército, Espora resolvió regresar y el 29 de mayo se hallaba en aguas de la bahía de Samborombón, cuando se encontró rodeado por la escuadra brasileña al mando del Capitán Oliveira, que bloqueaba la zona.

Ante ese hecho el bravo Espora se dirigió a su tripulación y les dijo: «Muchachos, ahí está el enemigo y aunque nuestras fuerzas sean desiguales vamos a enseñarles que somos dignos de mantener el nombre glorioso que lleva este buque…» y luego sigue expresando: «Marinos y soldados del «8 de febrero», solo los cobardes se rinden sin pelear, y aquí no reconozco sino argentinos y republicanos, compañeros: arrimen las mechas y ¡Viva la Patria! «

Entusiasmada la tripulación con la arenga y ejemplo de su bravo comandante contestan con fuego intensísimo a los disparos del adversario. La rotura del timón hizo quedar a la «8 de febrero» sin gobierno tornando la situación totalmente insostenible, pero Espora continuaba combatiendo aunque sus bajas son enormes en proporción al número de tripulantes y la munición está casi agotada.

Apenas caídas las primeras sombras, Espora convoca a junta de guerra y se resuelve evacuar a la tripulación en una jangada que es remolcada por un bote de la nave. En ella iban todos los tripulantes, la mayoría de los cuales estaban heridos, quedaron a bordo de la goleta «8 de febrero» Espora, su segundo comandante que era el Capitán Toll, sus respectivos asistentes y cuatro hombres que por la gravedad de sus heridas no habían podido ser transportados.

Al primer destello de sol, el día 30 de mayo de 1828, Espora saludó a la bandera con un disparo de cañón y de inmediato la arrió.

Poco después eran hechos prisioneros por los brasileños Espora y Toll y el jefe imperial Capitán Oliveira dijo: Oficiales que se han portado como los del «8 de febrero» no merecen ser prisioneros». Unos días después Espora y Toll fueron canjeados por dos destacados jefes de la marina imperial brasileña.

Espora ascendió a Coronel de Marina el 10 de octubre de 1828 y en noviembre de 1833 fué designado Comandante General de Marina, encomendándosele la Capitanía del Puerto de Buenos Aires. En el mes de julio de 1835 enfermó gravemente, falleciendo en Buenos Aires el 25 de ese mes. El glorioso Almirante Brown dijo ante su cadáver: «Considero la espada de este valiente oficial una de las primeras de América y más de una vez admiré su conducta en el peligro».

La vida de Espora, signada por el heroísmo y la aventura, por el sacrificado servicio al honor de la república, es una de las que mejor configuran una lección y que más acabadamente perfilan un ejemplo.

Historia de los Buscadores de Oro en California y San Francisco

Historia de los Buscadores de Oro en el Oeste Americano – Vida de los Aventureros

En poco más de un siglo, California ha pasado por todas las etapas que transformaron una tierra prácticamente desconocida en un Estado moderno. Esta rápida evolución se debe principalmente al descubrimiento de filones auríferos que atrajeron a incontables buscadores de oro. En 1875 San Francisco contaba con 200.000 habitantes.

El 24 de enero de 1848, exactamente nueve días antes del Tratado de Guadalupe Hidalgo que cedía California a Estados Unidos, se produjo un acontecimiento de capital importancia para el desarrollo de California y Estados Unidos: el descubrimiento de un yacimiento de oro en el río Americano, en las tierras de Sutter.

Un emigrante de origen suizo, Johann August Sutter, se había instalado hacía algunos años cerca del río Americano. Activo y emprendedor, no tardó en ser propietario de un extenso territorio que transformó parcialmente en campamento atrincherado.

Era muy conocido en la región costera de California, y su propiedad recibía el nombre de fuerte Sutter. En los primeros días del año 1848, decidió hacer construir un aserradero a lo largo del río Americano, que cruzaba sus tierras, y para este trabajo contrató a un carpintero llamado James Marshall.

En la mañana del 24 de enero descubrió en el río una pepita de oro. En seguida dio parte de su hallazgo a los que estaban trabajando con él y después a John Sutter,  y la noticia se propagó rápidamente por toda California.

En otoño y en la primavera siguiente se supo en la costa oriental de Estados Unidos, y se pusieron en camino millares de buscadores de oro, entre los cuales había muchos aventureros e individuos sin fe ni ley.

buscadores de oro en el oeste de estados unidos

Ver También La Fiebre del Oro

Los primeros en llegar fueron los norteamericanos, pero no tardaron en desembarcar europeos, especialmente franceses: en Francia se había hecho una hábil propaganda en favor de California, propaganda tanto más fructífera cuanto que algunos insurrectos de 1848 tenían vivos deseos de abandonar el país.

Si de los hombres que en esta época se dirigieron en masa hacia California, algunos partían movidos por la aventura, debemos reconocer que la mayoría se sintieron atraídos por el incentivo del oro. Esta desbandada hacia el oro puso crudamente de manifiesto la sed de riqueza del hombre.

Para lanzarse a la búsqueda de oro no se necesitaba capital alguno, sino que bastaba con tener sólidas cualidades físicas y, sobre todo, valor y perseverancia. Estas cualidades podían ser insuficientes, pues en el éxito de los buscadores también intervenía la suerte.

Era muy penoso ver cómo millares de desgraciados, que no estaban preparados en absoluto para una tarea tan agotadora, se lanzaban frenéticamente a esta búsqueda de bienes materiales. Apenas poseían lo que llevaban puesto, y atravesaban Estados Unidos en carros tirados por bueyes, para ser, muchas veces, atacados por los pieles rojas. Otros llegaban por el istmo de Panamá.

Los europeos e incluso algunos norteamericanos iban a California en barco, doblando el cabo de Hornos: viaje largo y difícil, pero menos costoso que cruzar Estados Unidos. Si miles de hombres llegaron sanos y salvos, ¿cuántos fueron asesinados, se ahogaron o murieron de cualquier otra forma en el trayecto?.

Durante el primer año de la fiebre del oro, en la bahía de San Francisco entraron varios centenares de barcos.

Abandonados a menudo por sus tripulantes que partían en busca de oro, los buques eran llevados a tierra, donde rápidamente se transformaban en hotel o vivienda.

En efecto, el problema del alojamiento era difícil: en pocos meses, más de diez mil personas se instalaron en San Francisco, que entonces era una aldea de ochocientos habitantes.

Esta afluencia de población representó un recrudecimiento de la criminalidad. En 1854 se daba en Los Ángeles el promedio de un asesinato diario, mientras que San Francisco fue arrasado varias veces por criminales incendios.

Durante un corto período, la ciudad de San Francisco estuvo verdaderamente dominada por una asociación de bandidos y malhechores, algunos de cuyos miembros figuraban en la policía oficial. Es, ciertamente, digno de alabanza el espíritu de iniciativa y la energía de los norteamericanos que en estas difíciles circunstancias consiguieron sobreponerse y restablecieron la autoridad y la justicia.

En California no tardó en volver a reinar el orden, y si pensamos que había unos ochenta mil buscadores de oro, comprenderemos fácilmente la complejidad de los problemas que había que resolver. En un abrir y cerrar de ojos, la existencia apacible y romántica de los campesinos hispanoamericanos se vio señalada por un ritmo jadeante, tal como vemos en la actualidad la vida norteamericana.

Prácticamente no existían carreteras, y con frecuencia los emigrantes eran víctimas de los ataques de los bandidos o de los pieles rojas. En 1863 se estableció el primer enlace transcontinental que todavía no llegaba más allá de Sacramento. En 1877, el Southern Pacific Railway llegó por fin a San Francisco, después de haber cruzado Tejas.

Pero mientras tanto, ¿qué había sido de Sutter? Cuando los primeros buscadores de oro hubieron caído sobre sus propiedades como una nube de langostas, destruyéndolo todo a su paso, encausó al estado reclamándole daños y perjuicios.

En 1855 ganó el pleito. Pero los vecinos, celosos de su fortuna, le ocasionaron toda clase de problemas y en 1880 murió en la pobreza. San Francisco y sus alrededores están situados en terrenos que pertenecieron a Sutter. Añadamos de pasada que ninguno de los primeros hombres que descubrieron oro en California hizo fortuna.

Después de la fiebre del oro, que llegó al paroxismo entre 1849 y 1856, California todavía vivió por dos veces períodos agitados. La primera, hacia 1860, cuando se descubrieron yacimientos de plata en Nevada. Prácticamente todos los terrenos en cuestión pertenecían a habitantes de San Francisco, y esta situación dio origen a las más fantásticas especulaciones.

En 1875, en San Francisco, de cada dos mil habitantes uno por lo menos era millonario. En 1887, el país se vio nuevamente asolado por una ola de especulaciones provocadas por la venta de terrenos por los que debían pasar las futuras grandes vías de comunicación.

Desde la época de la fiebre del oro, la ciudad de San Francisco no ha dejado de atraer a numerosos extranjeros, principalmente chinos y japoneses. El barrio chino de San Francisco es famoso en todo el mundo.

Ver: Descubrimiento de Petróleo en EE.UU.

Enciclopedia Juvenil AZETA Editorial Credsa  Tomo 2 – Los Buscadores de Oro

Caso Roswell Caida de un OVNI en Mexico Enigma Misterio Autopsia

Caso Roswell: Caída de un OVNI en México Enigma Misterio 

Nuevo México, después de una tarde calurosa y húmeda, una violenta tormenta llenó el cielo nocturno.  Marc Brazel (foto)  oyó un sonido que le daba miedo, un sonido raro y muy alto … era como parecido al de un accidente. Olvidó el suceso y se retiró a descansar, durmió el resto de la tormenta. En breve, este tranquilo agricultor, de voz suave, hombre de trabajo comenzaría a vivir un etapa de su vida que nunca olvidará.

Marc Brazel, OvniEn un día de verano de 1947, una nave tripulada por seres de baja estatura se habría estrellado en una zona desértica de Nuevo México, cerca de la localidad de Roswell.

Unos pocos testigos civiles y militares permitieron reconstruir lo que habría ocurrido en el lugar, que para algunos todavía es un misterio.

Después de una tormenta de verano, el granjero Marc Brazel y sus hijos se tropezaron con un objeto brillante estrellado en el desierto, a 120 Km. al norte de Roswell.

Tras dar aviso al sheriff y a la base aérea cercana, se hicieron presentes militares de la Fuerza Aérea y también un civil de traje negro.

Brazel los acompañó al lugar, donde los militares recogieron los restos esparcidos y los llevaron a un lugar desconocido.

El primer informe de la base aérea de Roswell comunicó que había caído un plato volador, término que se venía repitiendo desde unas semanas antes debido al avista-miento de Kenneth Arnold, el 24 de junio.

A pesar de ello, imprevistamente la Fuerza Aérea desmintió su primer informe y, por el contrario, habló de la caída de un globo metereológico.

Si bien Brazel no volvió nunca más a referirse al tema, la escena del accidente del presunto platillo volador y sus tripulantes extraterrestres pudo ser reconstruida varios años después del incidente, mediante unos pocos testimonios de civiles y las hipótesis de los más acérrimos seguidores del tema.

ESOS CONFUSOS DÍAS DE 1947…:
El día después de la tormenta, Brazel se dirigió a los pastos para comprobar si había algún daño. Se sorprendió al encontrar un campo de escombros de gran tamaño. Los escombros le parecían muy extraño.

Tomó algunos de esos materiales extraños y los compartió con un vecino cercano que le instó a que informe de su hallazgo.

Entre el 6 y 7 de julio Brazel llamó al sherif para informarle de lo sucedido y de los restos raros encontrados y este a su vez dá cuenta de la sucedido a la base de la Fuerza Aerea de Roswell.

Poco después el mayor Jesse Marcel se hace presente junto a un hombre de civil que se dedicó a recoger todos los restos esparcidos en el terreno.

El 8 de julio, el coronel Blanchard ordenó la difusión de un comunicado de prensa, y para ello el teniente Walter Haut escribió la famosa historia que confirmando la presencia de  un «disco volador» en  posesión de las Fuerzas Armadas.

Quien sabe porque, pero en breve, la declaración se corrige, y el platillo volador es ahora un globo meteorológico.

El Mayor Edwin Easley recibió la orden de cerrar todos los caminos al lugar del accidente, y la información de bloquear el paso al campo del accidente. Los escombros fueron removidos y trasladados a la sede de la Octava Fuerza Aérea, en Texas.

El coronel Dubose en Houston recibe una llamada telefónica de una «muy alta» la autoridad que le ordenaba crear una historia de encubrimiento. Para ello Marcel debe cambiar el material «original» que se trajo de Nuevo México por el otro material del globo.

Las fotografías fueron tomadas por James Bond Johnson. Mientras tanto, en Roswell, el empresario de pompas fúnebres Glen Dennis de la Funeraria Ballard es contactado para la compra en secreto  de cuatro ataúdes pequeños, «herméticamente» sellados que son para niños.

 También aparece el relato de una enfermera que mientras trabajaba en la RAAF, ella es llamada urgente por los médicos para ayudar en una «autopsia extraterrestre». Ella es obligada a guardar el secreto, bajo juramento militar.

La noticia de la «disco volador» es noticia en todo el mundo, y Mack Brazel empieza a lamentar el día en que encontró los restos extraños.

UN COMPLOT PARA OCULTAR EL CASO ROSWELL: En la década del 50 comenzaron a crecer las sospechas de que el gobierno de Estados Unidos deseaba ocultar la presencia extraterrestre en nuestro planeta.

La aparición de un documento secreto terminó por revelar la verdad. Luego de que la Fuerza Aérea de Estados Unidos planteara en términos contradictorios lo sucedido en Roswell en 1947, comenzó a crecer la sospecha de que el gobierno quería ocultar la presencia OVNI.

Tres años después, Donald Edward Keyhoe, un ex aviador naval y escritor de novelas de ciencia-ficción, se convirtió en el primer gran cruzado a favor de informar a la opinión pública sobre la existencia de extraterrestres.

Con Keyhoe nacía un tema próximo a la ufología: las teorías conspirativas.

En verdad, para Keyhoe el silencio de su gobierno se debía a una cuestión paternalista que intentaba proteger a la población del terror que podía ocasionar la presencia extraterrestre.

Años después surgieron teorías conspirativas que comprometían abiertamente al gobierno de Estados Unidos.

En la década del 80 trascendió un documento que revelaba que, en 1947, el presidente Harry Truman había creado un comité secreto llamado «Majestic 12», o MJ-12 o MJ-XII, para evaluar la caída del OVNI de Roswell.

La existencia del MJ-12 fue negada repetidamente por el gobierno de Estados Unidos.

Parte del material fue investigado por el FBI, que, sin demasiada sorpresa para los ufólogos, lo declaró un fraude.

Majestic 12 se hizo público en 1984, cuando el productor de televisión y ufólogo aficionado Jamie Shandera recibió por correo un rollo fotográfico con negativos de ocho imágenes que correspondían a ocho memorándums.

Los documentos se referían a la creación del Comité Majestic 12. Aparentemente lo presidían Vannevar Bush y Robert Oppenheimer, científicos que participaron en In construcción do la primera bomba atómica, y el tercero era nada menos que Albert Enistein

Los documentos habían sido presuntamente preparados por MJ-12 par informar al presidente entrante Eisenhower sobre la actividades del comité. Allí se afirmaba que la Fuerza Aérea de EE.UU. tenía bajo su custodia una nave extra terrestre.

Estos materiales permitieron profundizar las ideas conspirativas, hasta el punto de que no hay gente que cree que Majestic 12 es una especie de poder en las sombras, como los Illuminati, que aún digitan la economía, la ciencia y la política del mundo.

Su fuerza residiría en la avanzada tecnología con la que cuentan gracias a los extraterrestres, quienes a cambio tienen permiso para obtener uranio y otros minerales, y secuestrar libremente a seres humanos para hacer pruebas biológicas con ellos.

El Área 51 y Stalin
En las cercanías de Roswell existe una base aérea que se conoce como Área 51. Allí habrían llevado los restos de la nave alienígena y sus tripulantes.

Tras entrevistar a decenas de personas que sirvieron en la base ubicada en el desierto de Nevada, la periodista norteamericana Annie Jacobsen acaba de publicar un libro que se pretende definitivo sobre el tema.

Según la reconstrucción basada en estos testimonios, el OVNI de Roswell habría sido un avión espía soviético caído durante una tormenta.

Esta aeronave con forma discoidal, escribe Jacobsen, habría sido enviada por José Stalin con una tripulación a bordo de hombres deformados genéticamente por las malas artes del nazi Josef Mengele.

Toda la operación habría tenido el objetivo de producir oleadas de pánico.

HITOS DEL CASO ROSWELL

1947
24 de junio
Primer avistamiento del piloto Arnold Nace la idea de los «Platos Voladores».
1947
5 de julio
El granjero Mack Brazel encuentra restos en su campo, que son retirados por soldados de la base 509 de Roswell, Nuevo México.
1947
8 de julio
El teniente primero WalterHaut, oficial de información pública de la Base, comunica que se ha estrellado un plato volador.
1947
9 de julio
Un general de la base militar de Fort Worth (Texas)
1950 Se publica «Tras los Platillos Voladores», de Frank Scully, donde se mencionan varios cadáveres de extraterrestres.
1980 Se publica «The Roswell Inddent», escrito por Charles Berlitz y William L.Moore, que confirma la idea de la nave y los alienígenas
1994 La Fuerza Aérea de EE.UU. admite públicamente que se trató de un globo experimental para espiar a los soviéticos. Su nombre clave fue «Proyecto Mogul».
1995 El productor cinematográfico Ray Santiltida a conocer la «Autopsia del extraterrestrede Roswell».
1998 Comienza a hablarse de otra filmación de la autopsia y la posibilidad de que la difundida hubiera sido una reconstrucción.
2006 Se estrena la comedia «Alien Autopsy», donde se confirma que la famosa película era una reconstrucción de la supuesta autopsia previa, de la que sólo quedaron fragmentos.