La Cúpula de la Roca

La Mezquita de Santa Sofia en Estambul Templos Religiosos Estambul

La Mezquita de Santa Sofia en Estambul

Santa Sofía domina la silueta de Estambul como una potente ciudadela. Durante milenio y medio se la cantó y admiró como maravilla del mundo; un monumento de la gran cultura humana como hasta la actualidad no se ha vuelto a crear otro. Al visitante de hoy le resulta difícil descubrir, tras la apariencia exterior de la iglesia, la brillantez perdida de la áurea Bizancio.

mezquita santa sofia

La capital europea de Turquía, ayer Constantinopla y hoy Estambul, acoge hoy la blanca Hagia Sophia (Santa Sofia). Por motivos históricos, y por su espectacular cúpula, Hagia Sophia es un edificio de referencia en todos los manuales de estructuras arquitectónicas.

Como el lugar existe desde el siglo vi, de hecho han existido muchas Hagia Sophia, que multitud de terremotos e increíbles atrocidades humanas han ido destruyendo parte del edificio y todo lo del interior.

Pero siempre se ha ido reconstruyendo (y cambiando) hasta llegar a nuestros días como mezquita islámica con cuatro espectaculares minaretes añadidos a su alrededor.

El cambiante destino de Santa Sofía —de iglesia cristiana a mezquita islámica y al actual museo— dejó tras de sí en todas partes sus huellas en forma de cambios y añadiduras.

La magnífica y esplendorosa cúpula principal, cuya clave se eleva a 56 m por encima de la nave del templo, es lo único que no ha perdido nada de su gracia y dignidad.

Sirvió de ejemplo para la construcción de numerosas mezquitas orientales y catedrales de Occidente.

El emperador Constantino fue el primero en construir una iglesia en el lugar de la actual Sofía, cuando en 336 convirtió a Bizancio, bajo el nuevo nombre de Constantinopla, en la capital de su imperio romano oriental. La llamó “meggale ekklesia”, gran iglesia.

Constantino fue el propulsor de la fe cristiana por todo el Oriente y quiso, en Santa Sofía, demostrar su poder sin límites.

El fasto ornativo llegó a alcanzar efectos nunca alcanzados en otros lugares: la riqueza de colorido en las grandes columnas verdes y rojas, los capiteles de imponente mole, las paredes planas con incrustaciones de losas verde tierno, estaban limitadas por otras cornisas labradas, entre capitel y capitel, y recias barras de cedro procedentes del Líbano, hacían de tirantes. 

Después del devastador incendio del año 404, provocado en tiempos del emperador Arcadio, oo quedó nada más que las cenizas; la causa fue una revuelta surgida a consecuencia de la condena de destierro de San Juan Crisóstomo.

Arcadio era hijo de Teodosio, nació en España y fue elevado al trono juntamente con su hermano Honorio, con quien repartió el imperio, quedándose él con el de Oriente; fue cristiano e impuso en todo su vasto imperio la religión de Cristo, confiscando todos los templos paganos.

Teodosio II volvió a edificar el templo nuevamente en un afán de que aquella joya arquitectónica quedara para la posteridad; eso ocurría en el año 415.

Cien años más tarde, esta iglesia y con ella la mayor parte de Constantinopla, era pasto de las llamas, durante un levantamiento, llamado de Nica, contra el emperador Justiniano, del que logró salir con vida gracias a la prudencia de Teodora, que no queriendo abandonar el palacio, pudo salvarlo; ésta era la segunda vez que la catedral de Santa Sofía era pasto de la furia desencadenada de los hombres.

Justiniano, no obstante, se propuso edificar nuevamente Santa Sofía, que sería más grande y más hermosa.

Los arquitectos Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto que eran los más famosos arquitectos de la Roma Oriental, se encargaron de convertir en realidad el sueño de Justiniano. “Un ángel le muestra los planos durante el sueño”, decía el pueblo.

Antemio era de Tralles, ciudad rica en monumentos, situada en las colinas del valle del Menderes en el Asia Menor, gran matemático y no peor arquitecto, llevó a cabo notabilísimos estudios e investigaciones sobre mecánica, fue inventor de algunos artilugios, en óptica también fue un avanzado investigador, pero quiso la desgracia que mientras trabajaba para Justiniano, le sobreviniera la muerte.

Su obra fue continuada por Isidoro que era oriundo de Mileto ciudad cuyos tres puertos abiertos al comercio hicieron de ella la más próspera y famosa colonia griega en la costa de Jonia.

En primer lugar se preparó una gran explanada formada por grandiosos bloques de piedra y encima se vertió una descomunal masa de concreto de más de 20 m de espesor y sobre estos formidables cimientos se levantó todo el edificio que es prodigio de belleza y estabilidad arquitectónica sin par.

Las obras costaron 180 quintales de oro. Millares de obreros llevaron durante la construcción todas las riquezas del imperio oriental: el más hermoso mármol, las mejores columnas; adornaban las paredes mosaicos de oro.

El día 27 de diciembre del año 537 fue inaugurada la nueva y fabulosa Santa Sofía por el patriarca Menas y Justiniano pudo decir, pleno de satisfacción y con los ojos puestos en el cielo: “Doy gracias a Dios que me ha considerado digno de cumplir una obra tal.”

En el año 557 la cúpula se hundió quedando casi destruida. Se atribuye el hundimiento a que la cúpula no tenía forma hemisférica, sino que era rebajada y este motivo fue probablemente el causante del derrumbamiento.

La nueva restauración, efectuada cinco años después (562) por Isidoro el Sobrino, dio los últimos toques a la gran obra que satisficieron plenamente a Justiniano.

En el templo eran custodiadas las más fabulosas reliquias de la Cristiandad: restos de la Cruz, la losa de mármol en la que se extendió el cuerpo adyacente de Cristo una vez descendido de la Cruz y el pozo de la Samaritana.

Todas estas sagradas reliquias fueron dispersadas en parte en el saqueo que se efectuó después de la conquista de Constantinopla por los Cruzados.

Otras reliquias las Podemos contemplar, hoy en día, en la basílica de San Marcos en Venecia.

La cúpula de Santa Sofia  tiene un diámetro de 31,87 m, una altura de 56,60 m y cubre un espacio rectangular de 77 m por 71 m. Se apoya mediante cuatro elementos gigantes y cuarenta contrafuertes perimetrales entre los cuales hay ventanas cuya luz dan a la cúpula una distinguida esbeltez, como de flotación.

En esencia cuatro pilares de granito sostienen cuatro grandes arcos semicirculares y en ellos se apoya un arco circular de hierro y en él se apoya la cúpula, evidenciándose las cuatro pechinas de las esquinas.

La adjunción de medias cúpulas pequeñas dio al conjunto la cobertura de un espacio rectangular, apareciendo cuatro pilares suplementarios que también contribuyen a la estabilidad del sistema.

El arquitecto-ingeniero Artemius fue el artífice de la primera cúpula-casquete esférico diseñando ladrillos poco gruesos, unidos por un cemento especial. Una macro-estructura de madera tuvo que ir ayudando a la construcción de la cúpula.

El atrevimiento estructural de Anthemius fue superar la tradición romana donde las cúpulas poco gruesas se apoyaban en muchos elementos y asumir el riesgo de apoyar esencialmente en cuatro columnas.

Al final Anthemius culminó el proyecto, pero éste se desmoronó por su peso al abrirse hacia fuera dos columnas y sus arcos.

Isidoro el Joven la reedificó en forma de se-miesfera más alta, con más solidez… hasta el terremoto de 1346.

Una vista panorámica del interior del más importante templo de la cristiandad oriental; del techo de la bóveda cuelgan innumerables lámparas que como estiradas lágrimas floran su pasado esplendor, convertido en mezquita, y actualmente museo.

La Santa Sofia (“Sabiduría Divina”) ya acabada se convirtió en el santuario de la cristiandad oriental.

Siguió siéndolo hasta que los turcos en 1453 conquistaron Constantinopla, que desde entonces se llama Estambul. Para pesadumbre de todo el mundo cristiano convirtieron la iglesia en mezquita. Kemal Atatürk declaró museo a Santa Sofía.

Se sabe que el interior de Santa Sofía se encontraba pavimentado con hermosos mosaicos, hoy desaparecidos. Las paredes también estaban recubiertas del mismo modo y aún hoy día se pueden apreciar algunas muestras de las hermosas e inigualables reproducciones artísticas que en ellas se plasmaron.

En la actualidad el suelo está recubierto por grandes y pesadas losas de mármol. En el medio arco de la puerta real del atrio figura un Cristo sentado y a sus pies el emperador León VI.

El ábside tiene en el centro la Virgen y el Niño y varios hermosos arcángeles.

“Religiosidad y decoración, color y forma, luz y leyenda se combinan, se disocian y se superponen en Santa Sofía de modo incomparable”, escribió el profesor Dr. Nastainczyk.

“Como edificio manifiesta la transparencia eucarística de todo lo terreno y en su historia la coincidencia escatológica de la fe vivida.”

La cúpula actual está formada por cuarenta medios arcos de ladrillo que convergen en el anillo de clave, cubiertos de mosaico y soldados uno con otro por una fina pared que en la base está abierta por cuarenta grandes ventanas.

Los muros de la iglesia son todos de ladrillo expresamente fabricados y en algunos figura la inscripción Meggaie ekklesia. Según se cree los de la cúpula habían sido elaborados con tierra muy fina y ligera.

En la actualidad todo el exterior de Santa Sofía se encuentra estucado y coloreado, pero es posible que su origen no fuera este, ya que los grandes pilares que sostienen la cúpula están hechos por bloques regulares de arena blanca muy fina.

Se desconoce casi por completo, como fue anteriormente Santa Sofía pero hoy en día rio podemos dudar de que en tiempos de Justiniano fuera el templo más hermoso de la cristiandad.

 Diversos son los mosaicos que se conservan todavía en Santa Sofía (siglo XII). Este que es uno de los más representativos, muestra la figura de Cristo, y se encuentra en perfecto estado de conservación, a pesar del tiempo.

Para edificar la iglesia, Justiniano importó hermosos materiales de construcción de todo el Imperio.

El pórfido rojo, el mármol verde, blanco y amarillo se trajeron por barco; escultores, carpinteros, albañiles y mosaiquistas pusieron manos a la obra para crear esta joya de la cristiandad en sólo cinco años.

Al terminar, la cúpula y todo el techo fueron cubiertos de oro cuyo brillo se reflejaba en todas las superficies lisas.

Las columnas de mármol eran de unos matices tan exquisitos que un historiador contemporáneo, Procopio, las comparó con un prado cuajado de flores.

De noche la iglesia se transformaba en un resplandeciente firmamento con diminutas estrellas de oro suspendidas entre círculos concéntricos de luz.

La magnificencia de la iglesia disminuyó gradualmente a lo largo de su accidentada historia. Constantemente amenazada su estructura por el fuego y los terremotos, el interior del edificio fue saqueado de sus tesoros en 1204 por los cruzados, hostiles a la Iglesia ortodoxa oriental, en su ruta hacia Jerusalén.

En 1453 Constantinopla cayó en manos de los turcos otomanos. Santa Sofía fue convertida en mezquita, y sus mosaicos fueron cubiertos de yeso. Finalmente, en 1934, Kemal Ataturk, presidente de Turquía, convirtió la iglesia en museo.

La última comunión

Fue en la tarde del 28 de mayo de 1453 cuando el emperador Constantino XI, con lágrimas en los ojos, recibió la santa comunión por última vez, pues sabía que en pocas horas miles de turcos, al mando de Mehmet II, asaltarían los muros de la ciudad y asesinarían a sus defensores: los peores temores del emperador se verificaron.

Pero el conquistador mostró la debida reverencia hacia Santa Sofía. Se dice que antes de entrar por primera vez en la iglesia, Mehmet lanzó un puñado de tierra por encima de su cabeza en señal de humildad y respeto.

Una vez dentro, contempló en silencio la magnificencia de la construcción, y al ver que un soldado turco aporreaba el suelo de mármol, lo golpeó de inmediato con su espada.

En la actualidad, despojado de cualquier función religiosa, este gran templo sigue siendo un oasis espiritual dentro de una bulliciosa metrópoli.

Los Muros Mas Famosos de la Historia de los Muros de Berlin Adriano

HISTORIA DE LOS MUROS MAS FAMOSOS

los muros con historia

|Muro de Berlín| –  |Muro de Adriano|  –  |Muralla China| –  |Muro de los Lamentos|

LA MURALLA CHINA: La construcción humana más grande del mundo discurre a lo largo de casi 3.500 kilómetros a través de China, siguiendo un trazado sinuoso que algunos han comparado con el cuerpo de un dragón. La Gran Muralla China, construida durante un período de más de 1.800 años por millones de obreros y soldados, se extiende desde el mar Amarillo, en las proximidades de Pekín, hasta la Puerta de Jade dejiayuguan, que señalaba el límite exterior de la influencia china y el comienzo de los desiertos de Asia central.

Shi Huangdi (r. 221-210 a.C), fundador de la dinastía Qin y primer emperador de China, inició la construcción de la Gran Muralla. A pesar de la brevedad de su reinado, Shi Huangdi estableció las formas políticas por las que China iba a regirse hasta 1911. También es famoso por el ejército de guerreros y caballos de terracota encontrados cerca de su tumba, en Xi’an.

La muralla servía de frontera entre la civilización china y los bárbaros del norte. Más allá de ella, la cultura china se diluía en las montañas y desiertos donde tribus nómadas subsistían en condiciones precarias. Según palabras del erudito norteamericano Owen Lattimore, la Gran Muralla representa «la línea de marea más colosal de la raza humana».

Su construcción se inició durante el reinado del primer emperador, Shi Huangdi, de la dinastía Qin, que emprendió una campaña de conquistas y consiguió unificar China en 221 a.C. Con anterioridad, y ya desde el siglo V a.C, existían murallas más pequeñas, construidas por los gobernantes locales, muchas de las cuales fueron destruidas por Shi Huangdi, que fundó un imperio eficiente e implacable, con un sistema de justicia penal, una red de carreteras nuevas y una burocracia que controlaba dónde vivía la población y hasta dónde se le permitía moverse.

Los delincuentes eran castigados sin miramientos, y los que se negaban a trabajar eran reclutados por el ejército y destinados a los rincones más remotos del imperio. Estas personas fueron las que iniciaron la construcción de lo que ahora conocemos como la Gran Muralla.  Seguir Leyendo Sobre La Muralla China 

Muralla de Adriano, Cumbria y Nort-humberland, Inglaterra.
La principal defensa con que contaban los romanos establecidos en Gran Bretaña para resistir las invasiones de los belicosos pictos y escoceses del norte era la muralla construida entre 122 y 130 por orden del emperador Adriano, que va desde el estuario del Solway, al oeste, donde está hecha de tierra, hasta el del Tyne, en el este, donde es ya una estructura de piedra gris de hasta 4 metros de altura. A lo largo de sus 118 kilómetros de longitud había fuertes, castillos y atalayas, atendidos por unos 18.000 soldados.

Por el lado norte, la muralla estaba reforzada por un foso de 8 metros de altura y casi 3 de profundidad. Por el lado sur había un va-llum, o zanja de fondo llano, de 6 metros de anchura, flanqueada por paredes de tierra de 3 metros de altura, que servía como carretera.

Los romanos abandonaron la muralla en 383, cuando Roma fue atacada por los godos, pero aún se conserva una parte considerable, así como 17 fortificaciones, entre ellas el fuerte de Vercovium, cerca de Housesteads, que se mantiene en muy buenas condiciones. Seguir Leyendo Sobre El Muro de Adriano

Muro de Berlín    Muro de Adriano     Muralla China    Muro de los Lamentos

Otras Obras De Piedra Para Admirar:

Stonehenge, llanura de Salisbury, Wilts-hire, Inglaterra.

Stonehenge

La construcción de este monumento megalítico comenzó hacia el año 3500 a.C, antes que las pirámides de Egipto, y se prolongó durante unos 1.500 años. Probablemente, sirvió siempre como lugar de culto, para celebrar rituales religiosos de algún tipo, pero también es posible que se utilizara como observatorio astronómico.

La estructura definitiva, cuyas ruinas podemos contemplar hoy día, constaba de un círculo de monolitos de casi 5 metros de altura y hasta 26 toneladas de peso, conectados por un dintel continuo. Dentro de este círculo había otro formado por piedras de azurita de 4 toneladas de peso, traídas desde las montañas de Preseli, en Gales, a 320 kilómetros de distancia; y en el interior de este segundo círculo, 5 dólmenes dispuestos en forma de herradura y otra herradura de piedras azules.

En el centro del conjunto se encontraba la «Piedra del Altar», de arenisca verde-azulada, procedente también de Gales. Los dólmenes están formados por dos piedras verticales y una tercera a modo de dintel sobre las dos primeras, encajadas mediante entrantes y salientes tallados con gran precisión. (Ver Mas…)

Petra, Jordania.
En 1812, el viajero suizo J. L. Burckhardt redescubrió la antigua ciudad de Petra, «una ciudad roja como una rosa y tan antigua como el tiempo», que fue la próspera capital de los nabateos durante unos 500 años, desde el siglo II a.C. hasta, principios del siglo IV d.C.

Petra ciudad de Piedra Jordania

Lo que convierte a Petra en uno de los monumentos arqueológicos más espectaculares del mundo es su emplazamiento, rodeado de montañas peladas, más los fabulosos relieves realizados por los nabateos, y las construcciones romanas añadidas tras la anexión de la ciudad en 106 d.C. A Petra sólo se puede llegar por una estrecha garganta de 600 metros, el Siq, que discurre entre paredes casi verticales de 100 metros de altura. Este acceso resultaba inexpugnable, y se podía defender con un pequeño grupo de soldados.

Los nabateos eran maestros de la talla de piedra, y el Jazna, o Tesoro, que es el primer edificio que se encuentra al final del Siq, constituye un ejemplo espectacular de su arte. El Jazna es un edificio de estilo griego, probablemente un templo, tallado en la misma roca de color rosa anaranjado.

Los edificios nabateos, excavados en las paredes de roca, se encontraban protegidos contra los desprendimientos, y han quedado mucho mejor conservados que las construcciones romanas de época posterior. De éstas, la que se ha mantenido en mejores condiciones es el anfiteatro, con capacidad para 3.000 espectadores en 33 gradas de asientos. La colonia romana, de más de tres kilómetros de extensión, tenía tres mercados, templos, un foro, baños, gimnasios, columnatas y numerosas tiendas y casas particulares. (Ver Mas…)

Ver: Muro de los Incas

Construccion del Muro de Berlin La Guerra Fria Alemania Oriental

HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MURO DE BERLÍN

Berlín llegó muy lentamente a la categoría de gran ciudad mundial. Hasta 1871 no se desarrolló una industria próspera.

Hitler, que subió al poder en 1933, decidió convertirla en la ciudad más bella del mundo: la guerra de 1940-1945 la redujo a un montón de escombros.

Actualmente, Berlín Este y Oeste ya no están separados (1991) por este ominoso muro que provocó una grave tensión  internacional.

EL MURO DE LA VERGUENZA:

Hace ahora 40 años, el 13 de agosto de 1961, las autoridades soviéticas y de Alemania Oriental decidieron aislar la parte oriental de Berlín para detener el éxodo de ciudadanos hacia Occidente y ordenaron la colocación de las primeras alambradas. La construcción del muro comenzó unos días después, el 18 de agosto.

Para entonces, muchos habían huido ya, y muchos otros siguieron intentándolo a pesar de la mole de hormigón. Alrededor de 250 personas pagaron con la vida su «osadía» de pasar «al otro lado».

Para Occidente era el «muro de la vergüenza».

Para el Este, su barrera contra el fascismo.

Su caída el 9 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción, fue el comienzo del fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental.

Pero el muro de Berlín no cayó en un día ni en un otoño, como escribía Gorvachov en su libro «Cómo Fue La Reunificación Alemana».

Y es que el empeño de los berlineses en recuperar su libertad hizo posible que el Telón de Acero que había dividido en dos al mundo pasase a formar parte del pasado.

Objetivo: Occidente

El deseo de libertad fue para muchos más grande que la altura del muro. 75.000 personas fueron arrestadas por intentar escapar, 200 resultaron heridas de bala y cerca de 250 fueron asesinadas.

Además, miles de ciudadanos fueron juzgados por ayudar a otros en su huida.

El primero en formar parte de la lista negra fue Günther Liltin, de 24 años, que fue abatido a tiros cuando trataba de cruzar nadando el río Spree.

Sin embargo, muchos sí lo consiguieron. Más de 40.000 personas lograron escapar. En los últimos años la cifra se disparó.

En el verano de 1989 se produjo el mayor éxodo de alemanes orientales hacia la República Federal desde la construcción del muro.

Muchos huían aprovechando las vacaciones estivales. Desde Hungría, vía Austria, lograban salir.

El vopo (policía de fronteras) Conrad Schumann, de 19 años, considerado un soldado leal al régimen comunista, fue uno de los primeros en huir a las pocas horas de que se levantara el muro.

Quince vopos murieron durante estos 28 años. Uno de ellos fue asesinado por los soldados occidentales que evitaron así la muerte de un joven de 15 años que intentaba huir.

Los berlineses agudizaron su ingenio para intentar escapar: un hombre cruzó el mar Báltico con un minisubmarino y consiguió llegar a Dinamarca; un vehículo Isseta fue empleado 18 veces para transportar a fugitivos, que se escondían en el hueco de la calefacción y en la batería; un coche consiguió pasar por debajo de la barra fronteriza gracias a su pequeño tamaño; una familia utilizó un cable tendido sobre el muro por el que se deslizaron y otros huyeron con un globo aerostático.

Una cadena de televisión norteamericana financió a cambio de la exclusiva la espectacular fuga de 29 personas bajo tierra.

Otros tuvieron menos suerte. Las imágenes del joven Peter Fechter agonizando tras ser alcanzado por los disparos de la policía impresionaron al mundo occidental. Otro caso significativo fue el de Klaus Brüske, que herido por una bala, aguantó al volante de su furgoneta hasta llegar al otro lado del Muro para poder salvar a sus compañeros.

La última víctima fue Chris Geoffrey, que murió nueve meses antes del derribo.

Los berlineses que consiguieron llegar a la RFA tuvieron una muy buena acogida por parte de sus paisanos occidentales y el Gobierno les dio todo tipo de facilidades. Los medios de comunicación también contribuyeron creando un clima favorable a la integración.

Familias separadas

El Muro de Berlín dividió también el corazón de cientos de familias y amigos que vieron cómo una mole de hormigón les separaba de sus seres queridos.

Alemania hoy

Alemania es desde hace más de una década un país política y económicamente unido pero en algunos aspectos el Muro sigue dividiendo a los alemanes.  

«Pensaba que la integración del este con el oeste llevaría una década, pero ahora creo que harán falta 40 años», declaraba a la NBC Edmund Stoiber, jefe de Gobierno de Baviera, durante la celebración del décimo aniversario de la caída del Muro. 

La llegada de mano de obra joven y cualificada procedente de Berlín Oriental fue una buena noticia para empresarios y Gobierno, a pesar de los dos millones de desempleados que había en la República Federal en 1989.

Un alto porcentaje de los nuevos contratos que se hicieron, sobre todo en los primeros años, han sido para los berlineses orientales, lo que ha provocado malestar en un segmento de la población, que acusa a sus paisanos de robarles sus empleos.

Además, las empresas no tienen más incentivos fiscales desde que desaparició la frontera y algunas se han ido a otra parte.

Alemania sigue siendo la primera potencia europea y la que más contribuye a las arcas de la UE, pero la última cifra oficial de desempleados roza los 3,5 millones y no deja de aumentar.

Según un informe del Gobierno presentado en abril de 2001, Alemania no ha logrado repartir bien su riqueza y las desigualdades sociales han aumentado de manera notable en los últimos 20 años.

La brecha entre ricos y pobres se ha incrementado al tiempo que se evidencia la diferencia de rentas entre el este y el oeste.

Algunos germano occidentales se quejan también de la subida de impuestos propiciada por la reunificación.

Por su parte, los berlineses del este se han tenido que acostumbrar al paro, un problema que no tenían con los comunistas.

Y tampoco ha sido fácil adaptarse a la economía de mercado.

Otras heridas continúan abiertas. Los poscomunistas alemanes, herederos del Partido del Socialismo Unificado (SED), favorable a la separación de las dos Alemanias, admiten que el muro no fue una solución, pero no han llegado a pedir perdón a las víctimas de manera colectiva.

PARA SABER MAS…
LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN

El muro de Berlín, cuya construcción se inició en 1961 por iniciativa del gobierno de Alemania Oriental, se transformó en un símbolo de la ruptura entre el bloque capitalista liderado por Estados Unidos y el socialista, cuyo centro era la Unión Soviética.

Desde ese momento, no sólo hubo un muro que separó a los berlineses occidentales y orientales. También se hizo evidente que se había iniciado una época conocida como la Guerra Fría, en la que dos potencias militares y dos formas de organización social y económica competían por imponerse.

Cuando el 9 de noviembre de 1989 el muro comenzó a ser destruido, también esto se transformó en un símbolo.

Como sucede con cualquier símbolo, cada persona puede interpretarlo de diferente manera. Para algunos la caída del muro significó una esperanza de libertad; para otros, el fin del sueño de alcanzar una sociedad más justa por el camino del socialismo; algunos sostuvieron que simbolizaba la caída definitiva del socialismo, mientras que otros dijeron que lo que se derrumbaba era una forma de socialismo: el modelo soviético.

En lo que los estudiosos del mundo contemporáneo coincidieron es que en 1990 se cerraba el ciclo del enfrentamiento entre las grandes potencias.

La disolución del bloque soviético significaba el fin del mundo bipolar y el inicio de una nueva época, en la que el sistema capitalista parece no tener modelos alternativos exitosos.

Esto dio lugar a que algunos intelectuales y dirigentes políticos sostuvieran que se había arribado al fin de la historia, a un mundo sin ideologías ni utopías.

Sin embargo, cuando cayó el muro y Alemania Occidental y Oriental comenzaron a reunificarse, reapareció lo que parecía definitivamente extinguido: la vigencia de ideas nazis.

Grupos de jóvenes alemanes comenzaron a atacar a extranjeros, proclamando nuevamente la superioridad de unas razas sobre otras.

La unión de dos Estados y dos economías que durante muchos años estuvieron separados provocó tensiones y conflictos.

El escritor argentino Osvaldo Bayer, que vivió en Berlín en esos días, escribió varios artículos en los que expuso su punto de vista sobre los problemas que surgieron tras la caída del muro. Este es un fragmento de una de sus notas.

«Todos los camarógrafos y fotógrafos, todos los cronistas van noche tras noche al espectáculo habitual: jóvenes rubios que tiran piedras y botellas con inflamables contra la vivienda de extranjeros que han pedido asilo. Les falta ir a ver la contracara.

La otra cara de la noticia está en las oficinas donde extranjeros recién llegados tratan de legalizarse para obtener permiso de estada,

Es decir, para integrarse al ‘Primer Mundo’.»

Por TERESA GUERRERO

 (ver mapa de los países de la antigua URSS)

En los ochenta, Mikhail Gorbachov inició las reformas soviéticas. Hungría comenzó los movimientos anticomunistas que, excepto en Rumania -donde hubo siete mil muertos previos al linchamiento de Nicolae Ceausescu no fueron cruentos.

En octubre de 1989 se sucedían en Alemania Oriental las manifestaciones antigubernamentales. Bajo fuerte presión mundial, el gobierno de Alemania Oriental aceptó la apertura de fronteras.

Los guardias no se movieron cuando los transeúntes empezaron a derribar el muro.

El estado de división política llegarla el 3 de octubre de 1990, cuando la RDA se incorporó a Alemania Federal, luego de tres meses de unión económica, monetaria y social.

CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN

CRÓNICA DE ÉPOCA: BONN, Günter Schabowski anunció a las 19 que los ciudadanos de la República Democrática Alemana podrán abandonarla sin necesidad de hacerlo a través de otros países.

Es el gesto más clamoroso de la jornada que el vocero del Comité Central del partido comunicó a la prensa en Berlín.

Schabowski agregó que el muro de la ciudad, permeable por parte de ellos, no resuelve el problema de cuál es el sentido de esa frontera fortificada de la RDA.

«Hay otros factores -dijo-, pero la solución puede ser positiva si Alemania Federal y la NATO se deciden por medidas de desarme y las llevan a cabo como hacemos nosotros y otros países socialistas.»

¿Una decisión tomada para calmar los ánimos? Es muy probable, pero que no le resta su carácter de histórica.

Manfred Wórner, secretario general de la NATO, advirtió esta mañana que la vertiginosa evolución en la Europa del Este podría generar una catástrofe en el caso de sufrir una involución.

Contemporáneamente, el fundador de Nuevo Foro (grupo democrático ilegal de la RDA) decía a una radio de esta capital que la República Democrática Alemana necesita del asesoramiento de Alemania Federal.

La inquietud se toca con la mano. La expectativa, también. Los cambios efectuados ayer luego de la renuncia en pleno del politburó no son tan profundos como para pensar que ya se está en el camino hacia la democratización definitiva del régimen, uno de los más ortodoxos del comunismo en la Europa Oriental.

Las palabras de Günter Schabowski sobre la posibilidad de elecciones libres no convencen al hombre de la calle, atento, como los observadores, a lo que añadió: «No esperen que diga que el Partido Socialista Unificado (SED) iría a esas elecciones y aun debate sobre una nueva ley electoral con la idea suicida de que puede ser expulsado del mapa político del país». ¿Las elecciones entonces? Todavía una esperanza.

Como para atenuar aún más los rumores de elecciones, el propio Egon Krenz manifestó que no cree conveniente adelantarlas.

Si es así, los próximos comicios se realizarán en 1991, año en el que, según el secretario general del partido, es factible que se haya aprobado una nueva ley electoral.

Un cuarto de millón de ciudadanos de Alemania Oriental se ha refugiado, en lo que va del año, en la República Federal.

Desde el viernes último se calcula que más de 48.000 huyeron a Occidente.

La República Federal tiene una población de más de 61 millones. La RDA roza los 17, hasta ahora.

El drenaje tiene no sólo una importancia cuantitativa sino cualitativa. La mayor parte de los refugiados son profesionales u obreros calificados.

El éxodo se complementa con las sucesivas manifestaciones airadas de los que se quedan y piden un mundo democrático para vivir, más libertad, mejores oportunidades. Esta verdadera revolución, hasta ahora incruenta y pacífica, conduce irremisiblemente a la reunificación de Alemania.

¿Puede alguien dudar acerca de cuál de las dos Alemanias sería la llamada a liderar la eventual unificación? Este es el debate clave en las sesiones que ahora realiza el acosado Comité Central.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Ver:Fugas a través del muro de Berlín

El Muro de los Lamentos Porque se llama asi? Templo de Salomon

Jerusalén: EL MURO DE LOS LAMENTOS
Los Restos del Templo de Salomón

HISTORIA DE LOS JUDÍOS: En el Génesis está escrito que Abraham con su gente y sus rebaños se fue a Canaán desde Ur de Caldea.

Pero, como en el caso del cautiverio en Egipto del que Moisés sacó a los israelitas, para el arqueólogo todo son sombras mitológicas.

Desde luego están comprobadas migraciones desde Mesopotamia al sur de Palestina}’ trabajos serviles de extranjeros en el Egipto de fines del II milenio a. C.

El nombre de Israel aparece por primera vez en una estela del faraón Meneptah (hacia 1220 a. C). La historia recibe a los israelitas con su irrupción en la Tierra Prometida, con Josué, en el siglo XIII a. C.

La precoz unificación de las «doce tribus», bajo los «jueces», en tiempos de peligro, es una reacción contra los ataques enemigos contra el área que ocupaban en las montañas de ambos lados del Jordán.

Una alianza de los cananeos y las tribus hebreas bajo los reyes Saúl (r. hacia 1012-1004 a. C.) y David (r. hacia 1000-965 a. C.) permitió una victoria contra los filisteos que, militarmente más fuertes, poseían ya armas de hierro. Con David se convierte Jerusalén en capital y centro religioso.

Al final de su vida, David decidió legar el trono a su hijo menor Salomón, nacido de la unión con su concubina Betsabé, pero se vio enfrentado a una facción que apoyaba a su primogénito Adonías.

A fin de frenar las ambiciones de éste, David debió colocar al mismo Salomón en el trono. Al morir su padre, éste heredó una situación interna conflictiva.

Para imponer su autoridad, siguió las recomendaciones de David, ordenando una serie de purgas y ejecuciones. Se deshizo de todos los partidarios de su hermano y rival, y ordenó su muerte, así como la del viejo general Joab.

Entonces, pudo consagrar sus esfuerzos a la defensa del territorio de Israel: ordenó fortificar Jerusalén y las ciudades que controlaban los principales accesos del país, como Tamar al sur del mar Muerto, y reorganizó el ejército para incrementar su movilidad, creando un cuerpo de caballería de 12.000 jinetes y otro de 1.400 carros.

Con el fin de demostrar la grandeza de su reinado, Salomón emprendió la realización de imponentes construcciones.

En el cuarto año de su remado, se dedicó a la edificación del Templo de Jerusalén, destinado a convertirse en el centro de culto de todas las tribus de Israel y a simbolizar la presencia divina.

Decidió emplazarlo en el monte Moriah, donde David había levantado un altar, en el cual se encuentra actualmente la Cúpula de la Roca.

Al igual que su padre, se volvió hacia el rey fenicio Hiram I de Tiro, que le envió artesanos especializados, así como materiales preciosos: cedro del Líbano, ciprés y oro. El edificio, compuesto de tres salas, era de forma rectangular.

Al interior, los muros estaban recubiertos con madera de cedro enchapada en oro. En la última cámara, el santo de los santos, se encontraba el Arca de la Alianza,  considerada la morada de Yahvé.

A continuación, en el lado sudoeste se edificó el palacio, comunicado con el templo. Veinte años fueron necesarios para finalizar este conjunto arquitectónico, siete para el templo y trece para el palacio. Su esplendor reflejaba el brillo del reinado de Salomón.

Tras la conquista árabe de Jerusalén, en el año 657, en el lugar que ocupaba el Templo fue erigido el Domo de la Roca, un santuario musulmán construido en el sitio donde, se dice, el profeta Mahoma fue ascendido al cielo.

En la actualidad, el único vestigio del Templo es una sección de su muro de contención, el «muro occidental». Esta sección se conoce como el Muro de las Lamentaciones, porque los judíos llegan allí para lamentar la doble destrucción del Templo.

A partir de 1968, algunas excavaciones han descubierto restos de otras estructuras del antiguo santuario.

La gente que hoy visita el muro occidental se halla en realidad en lo que era una calle repleta de comercios.

Se han encontrado piedras de la torre suroccidental, entre ellas una con la inscripción lugar de trompetas, donde un sacerdote hacía sonar el sofar para anunciar el comienzo del sabbath.

En el lado sur del Templo se han descubierto puertas de túneles de acceso al atrio del Templo.

Los arqueólogos han hecho otros hallazgos, como escalinatas, baños y plazas, que dan una idea de lo que era el Templo de Herodes.

El Primer Templo, o Templo de Salomón, fue contruído en el siglo X adC, y destruido por los babilonios en el 586 adC.

El Segundo Templo, en tanto, fue reconstruido por Esdras y Nehemías a la vuelta del Exilio de Babilonia, y vuelto a destruir por los romanos en el año 70 de nuestra era, luego de la Gran Revuelta Judía. De tal modo, cada templo se mantuvo en pie por unos 400 años.

De acuerdo con la leyenda, cuando las legiones del emperador Tito destruyeron el templo, sólo una parte del muro exterior quedó en pie.

Tito dejó este muro para que los judíos tuvieran el amargo recuerdo de que Roma habia vencido a Judea (de ahí el nombre de Muro de las Lamentaciones).

Los judíos, sin embargo, lo atribuyeron a una promesa hecha por Dios, según la cual siempre quedaría en pie al menos una parte del sagrado templo como símbolo de su alianza perpetua con el pueblo judío.

Los judíos han rezado frente a este muro durante los últimos dos mil años, creyendo que este es el lugar accesible más sagrado de la Tierra, ya que no pueden acceder al interior de la Explanada de las Mezquitas, que sería el más sagrado de todos.

reconstruccion del muro de los lamentos

Eexcavaciones junto al muro de la plataforma del templo al pie de la mezquita de Al-Aqsá, de Jerusalén. La población musulmana teme que estas excavaciones podrían dañar la firmeza de su templo. Sentimiento comprensible, aunque carece de fundamento real.

Seis Razones por las cuales el Muro es Sagrado

  1. Lugar del Templo Sagrado 

El Muro de los Lamentos es el único resquicio del Templo Sagrado en Jerusalen , que fue destruido por Tito en el año 70 d.e.c. El Templo, centro del mundo espiritual era el principal medio de transmisión de divinidad para nuestro mundo.

El monte del Templo es también llamado Monte Moriá. Es el lugar donde Abraham intento sacrificar a su hijo Ytzjak, y donde Yaacov soñó con la escalera que subía al cielo.

  1. Recuerdo Permanente de la Existencia de Dios 

Nuestros sabios profetizaron que después de la destrucción del Templo la presencia divina nunca dejaría el Muro de los Lamentos (Occidental). Él está repleto de santidad eterna. Por esta razón el nunca será destruido.

El muro simboliza al Pueblo Judío, que también sufrió varios esfuerzos para ser destruido, y, así como el Muro, sobrevivió y se mantuvo a pesar de sus enemigos, y continua fuerte.

Cuando Dios hizo su alianza con Abraham, dijo que esta seria eterna, asegurando la existencia eterna del Pueblo Judío.

  1. Lugar de Lágrimas y Peregrinación 

Durante los tiempos del Templo, los Judíos de toda Israel peregrinaban al Templo tres veces al año.

Durante los 1900 años de exilio los Judíos siempre viajaron para Jerusalém para tener la oportunidad de rezar en el Muro, orando por la redención.

De 1948 a 1967, durante la ocupación árabe de Jerusalém, a los Judíos les fue prohibido acceder al lugar del Muro.

Con la liberación de Jerusalém, en 1967, el lugar quedo abierto para que el Pueblo Judío pudiese orar en su lugar más sagrado.

  1. Foco de las Oraciones 

Tres veces al día, por millares de años, los rezos judíos siempre fueron hechos en dirección al Muro en Jerusalém. Como decía el Rabino Yehudá HaLevi, «Estoy en occidente, pero mi corazón esta en Oriente (Jerusalen)».

Nuestra tradición mística dice que todas nuestros rezos van para el lugar del Templo, y de allá, ascienden para el cielo.

El Talmud dice que si alguien está rezando fuera de la Tierra de Israel, su corazón debe estar dirigido para Jerusalém.

Como dice la Biblia: «Y ellos rezaran para Ti a través de la tierra que Tu les diste, a través de la tierra que Tu diste a sus antepasados, la ciudad que Tu escogiste, en la casa que construi en Su nombre.» (Reyes I 8:48).

  1. Construido con Amor y Dedicación. 

Cuando el Templo estaba siendo construido, el trabajo fue dividido entre varios sectores de la población.

La construcción del Muro de los Lamentos (Occidental) quedo a cargo de los más pobres, y ellos trabajaron duro para construirlo, pues no podían contratar trabajadores para construir por ellos.

Cuando el enemigo destruyo el Templo, ángeles descendieron del cielo y protegieron al Muro construido por los más pobres, que nunca debería ser destruido.

  1. Lugar de Heroísmo Judío 

Cuando el Primer y el Segundo Templos fueron destruidos, y durante la Revuelta de Bar Cojba, héroes de Israel lucharon como bravos leones para defender cada piedra del Templo.

Ellos sirvieron como ejemplo de coraje para el Pueblo Judío. Como ellos, los soldados israelíes, en 1967, lucharon arduamente para liberar el Muro de los Lamentos (Occidental) y el Monte del Templo y reconquistarlos para la soberanía israelí.

Las imágenes pertenecen a Salomón Aquino, quien las ha enviado para compartirlas

PARA SABER MAS SOBRE SU HISTORIA….

El PROYECTO DE HERODES La idea de Herodes acerca de la fortaleza deseada fue muy ambiciosa. Su proyecto de obras públicas pretendía crear un Templo que fuera más grande, más bello y más glorioso que el Templo de Salomón.

Lo primero que Herodes ordenó fue la ampliación de la explanada; esta reforma arquitectónica exigió un gran esfuerzo de ingeniería, puesto que los muros de contención de la fortaleza debían ser capaces de resistir grandes tensiones y grandes pesos.

Dos de sus esquinas colgaban sobre el valle, lo que hizo que la plataforma estuviera elevada a unos 45 metros por encima del suelo.

La esquina sudeste sostenía la plataforma con una serie de imponentes arcos, conocidos en la actualidad bajo el nombre de «los establos de Salomón».

El inmenso lugar incluía un gran patio central, llamado «patio de las mujeres»; en él comenzaba realmente el templo, en donde se levantaban salas en todos y cada uno de sus ángulos.

Construido bajo las costumbres del estilo romano y con una notoria influencia de la arquitectura helenística, el templo estaba revestido de oro.

A diario, en este lugar se sacrificaban dos animales -una costumbre muy común en esa época-con el fin de bendecir las obras y el reinado de Herodes.

Este ambicioso y alocado proyecto de fortaleza resultó en un trabajo colosal que se cree comenzó en el 20 a.C., y no estuvo totalmente terminado hasta el 62, paradójicamente mucho tiempo después de la muerte de Herodes, quien había muerto en el 4 de nuestra era.

Otro hecho que demuestra la tremenda inversión que Herodes realizó en este proyecto, es que luego de su destrucción a manos de los romanos, la inmensa cantidad de oro que se obtuvo del revestimiento, hizo bajar el precio de este metal a la mitad.

Hoy, lo que queda de la antigua fortaleza de Herodes es este Muro de los Lamentos, un monumento famoso en el mundo entero y venerado por todo el pueblo judío.

La tradición dice que quien se encuentre fuera de Israel, debe rezar con el corazón en dirección a Jerusalén; de este modo, los rezos se frenan en el Muro de los Lamentos y de allí ascienden directamente al Cielo.

La triste historia que precede al Muro dejó lugar a uno de los símbolos más representativos de la fe judía, a donde miles de personas, judías o no, llegan a diario para sentir en carne propia la energía y la inmensa espiritualidad que reposan en él.

Si deseas visitar su sitio personal: www.salomonaquino.com

Fuente Consultada: Lugares Sagrados Tierra Santa Israel

Historia de los Hebreos en Palestina Cisma Reyes y Religion

Historia de los Hebreos en Palestina-Cisma, Reyes y Religion  

Hacia mediados del milenio seguido a de C., en una época de incesantes movimientos de pueblos, ciertos grupos semitas, originarlos del desierto arábigo, llegaron al Eúfrates medio. Cerca del 1350 a.C. avanzaron hacia el oeste en dirección a Palestina.

En el siglo XII a C. formaron reinos en zonas cercanas al mar Mediterráneo, Entre estos grupos semitas se destacaron los fenicios y los hebreos.

Aunque con características propias, ambos pueblos, al ser vecinos de civilizaciones tan importantes como las de Mesopotamia y Egipto, recibieron muchos elementos culturales de estas regiones.

Costumbres, artes, ideas, posaron de un lugar a otro y de un pueblo al otro. Sufrieron también el impacto de circunstancias externas amenazantes, pero lograron desarrollarse sin excesivos sobresaltos antes de la formación de los grandes imperios asirlo, neobabilónico y persa.

mapa de israel

El pueblo hebreo no ha aportado elementos de importancia para el progreso de la civilización universal.

Tampoco la entidad de su Estado, inestable politicamente, de extensión limitada y de confines imprecisos, justificaría la atención con que han sido estudiados, si no fuera porque de él salió el cristianismo y también porque sus textos bíblicos son los fundamentos dogmáticos de esta religión, cuyo espíritu caracteriza a la civilización de todos los pueblos occidentales.

HISTORIA DEL PUEBLO HEBREO:

Los hebreos:el pueblo de Yahvé” Los hebreos se asentaron en la zona de Palestina, al Sur de Fenicia.

Esta zona está delimitada: al Oeste: por el mar Mediterráneo; al Este: por el río Jordán y el mar Muerto; al Norte: por las montañas del Líbano; al Sur: por la península del Sinaí.

Es un territorio menos fértil que Egipto y Mesopotamia, pero presenta llanuras aptas para el pastoreo y el cultivo, parlo que será codiciado parlas vecinos del desierto.

También pondrán sus oías allí poderosos renos por estar en una posición estratégica, lugar o punto de contacto, adonde llegaban caravanas de diferentes lugares.

Esta región se llamo primitivamente el país del Canaán debido a que sus primitivos pobladores fueron os cananeos pueblo también de origen semita, que se asentó allí hacia el 3000 a.C..

Posteriormente llegaron tribus de origen ario, los filisteos quienes denominaron a la zona Philístina, nombre del cual derivó la palabra Palestina y los hebreos, singular pueblo, que no formó un poderoso Estado o un imperio, pero que sorteando avatares mantuvo su vigencia hasta la actualidad.

Es el único pueblo de la antigüedad que sobrevivió hasta hoy gracias a los lazos de unión que originó su religión.

Evolución histórica y política de los hebreos

Antecedentes del pueblo hebreo. Los patriarcas: Los antiguos hebreos partieron originariamente desde Arabia y llegaron a la Mesopotamia.

Estaban organizados en pequeños grupos familiares o “clanes”, dirigidos por el más anciano de sus miembros, al que llamaban ‘patriarca’, quien además administraba justicia, dirigía los actos de guerra y realizaba tareas de sacerdote.

mapa palestina antigua

Según la tradición, uno de estos patriarcas, Abraham, fue elegido por su dios, Yahvé o Jehová, para sellar un ‘pacto de alianza”: Yahvé le ordenó dirigirse a Cannán, tierra que prometió a él y a sus sucesores, si cumplían con sus designios. Abraham entonces obedeció, se puso en marcho con su clan y se estableció en Palestina.

Los hebreos salieron de la región que habitaban en Caldea, dirigidos por Abraham, y tomaron posesión de la tierra de Canaán, donde se establecieron y afincaron desplazando a los cananeos. Ha habido sus dudas acerca de si los hebreos y, particularmente, Abraham, procedían de una comarca de la Caldea o de la propia ciudad de Ur.

Las investigaciones dan por cierto que la procedencia de Abraham viene de la ciudad de Ur. También se han disipado las dudas que pudieran suscitarse sobre la ruta seguida en su migración hasta la Cananea.

Abraham saldría de Ur con su clan, dirigiéndose hacia el Norte y franqueando el Eufrates,  usado aún en nuestros días, alcanzarían las rutas que conducían desde la Alta Siria a Palestina. Así, pues, hay que considerar a Abraham como el fundador histórico de la nación hebrea.

Con su nieto, Jacob o Israel, los hebreos comenzaron a llamarse a sí mismos hilos de Israel” o israelitas” nombre que significa los que son fuertes con Dios”. Muchos hebreos emigraron a Egipto cuando ese país estaba en poder de los hicsos.

La dinastía XVIII tebana La expulsión de los hicsos de Egipto, se generó en un clima de fervor nacionalista.

Cambió la situación de los hebreos asentados allí, fueron perseguidos y tratados prácticamente como esclavos. Surgió entonces entre los hebreos la figura de Moisés, quien convenció a su pueblo para huir de Egipto y dirigirse hacia la tierra prometida”.

Se inició así el éxodo de los hebreos.

Según la Biblia, Moisés recibió al cruzar la península del Sinaí, en una revelación de Jehová, las leyes para el gobierno de la comunidad, conocidas como el Decálogo o las Tablas de los Diez Mandamientos.

Aquí la alianza de Dios y Abraham se renovó: Yahvé protegería a los hebreos en su camino a la nueva patria y el pueblo se comprometía a reconocerlo como único dios y cumplir con las «leyes”.

El símbolo de este acuerdo era el Arco de la Alianza que contenía las Tablas. Al llegar a Palestina, Moisés murió a la vista de la tierra prometida”. Esta fue conquistada por Josué, su sucesor. En el curso del siglo XII a C. los hebreos tuvieron algunos enfrentamientos con los cananeos.

En cuanto a la organización política continuaron por mucho tiempo divididos en 12 tribus, sin conformar un solo Estado. El vínculo primordial entre ellos era el religioso.

En momentos difíciles cuando eran atacados por enemigos, las tribus aceptaban eventualmente a un único jefe, llamado juez.

Este era casi siempre un caudillo que unía a varias tribus bajo su autoridad durante el tiempo que durara el peligro. Entre ellos se destacaronGedeon, Sanson y Samuel.

Cuenta el Antiguo Testamento que el pueblo hebreo atravesó diversas etapas en su historia:

Etapa de los patriarcas. En ella Abraham, padre de los hebreos, abandonó por orden de Dios la ciudad de Ur para dirigirse hacia Palestina. Esta etapa comprende también la huida de Egipto de los hebreos guiados por Moisés, a quien Dios entregó los Diez Mandamientos. Por último se narra la instalación en Palestina.

Etapa federativa. Comienza con el patriarcado de Josué (siglo XII a.C). Se relata la federación de las doce tribus de Israel, que se enfrentaron a los filisteos. La lucha finalizó con la implantación del poder unificador de los jueces: Gedeón, Sansón, Samuel.

Etapa monárquica. En este período los judíos formaron un reino unitario con capital en Jerusalén, primero bajo el mando de Saúl y luego de David y Salomón, Después de produjo la división en dos reinos (Judá e Israel), la dominación babilónica y, por último, la diáspora de los judíos, es decir, su dispersión por el mundo.

Los hebreos creen en la existencia de un solo Dios, por tanto su religión es monoteísta. Esto era un rasgo único en su época. Según su concepción religiosa, Dios selló un pacto con los hebreos, a los que escogió como pueblo elegido.

Dentro de las creencias judías figura la esperanza en la venida de un Mesías o redentor. El Antiguo Testamento es el libro sagrado del pueblo hebreo. El libro relata la historia de este pueblo y sus relaciones con las naciones vecinas, principalmente Mesopotamia y Egipto.

Creación del Estado hebreo: Los reyes

Rey Salomónrey salomon

A fines del siglo Xl a C. estas uniones temporales frente al peligro se transformaron en una unión permanente con la creación del reino de Israel.

Los hebreos organizaron un solo Estados nació la monarquía.

Era una circunstancia propicia para ello. En el plano internacional era una época de florecimiento de pequeños reinos independientes los grandes imperios antiguos habían decaído y todavía no había surgido el temible poder de los asirios.

En el plano interno, era un buen momento para unirse y derrotar a los filisteos con quienes se disputaban la zona.

El primer rey de los hebreos fue Saúl. Su sucesor David conquisto Jerusalén (antigua ciudad cananea) y la convirtió en la capital del reino. Posteriormente sometió a los filisteos y extendió los dominios de Israel hasta el mar Rolo.

Los hebreos consideraron a esta época como la más feliz. Su hilo y sucesor Salomón alcanzo fama por darle prestigio e importancia al cumplimiento de la justicia.

También intensificó el comercio aprovechando que el territorio estaba ubicado en un cruce de rutas comerciales.

Fue una época prospero. Saloman, incluso, organizo una flota para comerciar por el mar Rojo. Parte de las riquezas se aplicaron a la construcción del palacio y del templo de Yahvé en Jerusalén.

templo salomon

Templo de Salomón

El Cisma. Los dos reinos

A la muerte de Salomón cerca de 926 a C. se desencadenó una fuerte rivalidad entre las 12 tribus que conformaban el pueblo hebreo lo que determino la división del reino en dos estados diferentes:

a) Las diez tribus del Norte formaron el reino de Israel mas vasto y más fuerte, con capital en Samaria;

b) Las dos tribus del Sur formaron el reino de Judá con capital en Jerusalén.

Como consecuencia de este cisma o esta división hubo una decadencia económica y religiosa. Económica porque ya no tuvieron el monopolio de las rutas de la región, y religiosa porque comenzaron a adorar, sobre todo en el reino del Norte, a otros dioses y asimilaron también costumbres religiosas de otros pueblos como los cananeos.

Como reacción ante esta situación surgieron los profetas, en defensa de la doctrina de Jehová. Según la Sagrada Escritura profeta es aquel que habla por Dios y como intérprete de Dios.

El exilio. La pérdida de la independencia política

La división y las luchas internas provocaron debilidad en los dos reinos justo en el momento en que resurgían nuevamente poderosos imperios en el Cercano

Oriente. Por lo tanto se vieron imposibilitados de mantener su independencia En eL 722 a.C. los asirios invadieron el reino de Israel y lo conquistaron, en el 587 a.C., Judá cayó en poder del imperio neobabilónico de Nabucodonosor II, quien transportó a los israelitas cautivos a Babilonia.

El cautiverio en Babilonia señala la decadencia de la organización política de los hebreos. Como contrapartida constituirá un periodo de elevación religiosa. Los judíos se mantendrán unidos por sus tradiciones yahvistas.

En esta época surgieron con nuevo vigor los profetas, que reavivaron la fe de los israelitas. Entre ellos, Ezequiel y Daniel anunciaban que tras el sufrimiento vendría la recompensa con la llegada del Mesías, el Hilo de Dios” que los libertaría.

El retorno a Palestina. La comunidad religiosa

Cuando Ciro el Grande rey de los persas conquistó el imperio neobabilonico en el 539 a.C. autorizó a los hebreos retornar a Palestina.

Si bien los persas les permitieron reorganizarse como comunidad religiosa, de acuerdo con su política de respeto a las creencias de los sometidos a su poder les prohibieron erigirse, en cambio como un Estado político independiente.

De esta forma sufrieron distintas dominaciones: de la persa pasaran a la griega y luego a la romana.

La diáspora: En el año 70 d.C. LOS romanos destruyeron a ierusalen y expulsaron a os israelitas, quienes se disgregaron por todo el Mediterráneo. Comenzó así la diáspora” es decir la dispersión de os judíos por el mundo.

La historia de los hebreos en Palestina había terminado por el momento, ella dejaría de ser su patria por mucho tiempo Pero la comunidad hebrea sobrevivirá manteniendo intactas sus creencias y costumbres, gracias a su fe y a la alianza con su Dios, Yahvé.

Economía: una tierra puente Establecidos en Palestina, los hebreos se dedicaron a la agricultura y a la ganadería. Los cultivos característicos fueron el olivo y la vid, aunque también obtuvieron legumbres como habas y en telas.

El pastoreo de ovejas, asnos, bueyes, cabras, caballos y camellos acompañaba la actividad agrícola. También trabajaron la cerámica y confeccionaron numerosos tejidos de ano y lino. Pero su más importante actividad económica fue el comercio: esto se debió a que su lugar de asentamiento, Palestina, era una tierra puente; por ejemplo, un lugar de tránsito de mercaderes entre Mesopotamia y Egipto.

Los hebreos: exportaban: aceite y vino; importaban: metales (cobre de Chipre, hierro de Anatolia, oro de Arabia), marfil y especias.

La sociedad La sociedad israelita estaba íntimamente relacionada con su religión. El núcleo de la sociedad hebrea era la familia. Esta ero patriarcal. El padre representaba la máxima autoridad. Existían también los esclavos, que se obtenían por compra o por ser prisioneros de guerra; no se los trataba con crueldad

Letras y artes La religión dominó todos los aspectos de la cultura hebrea. La prohibición de representar a la divinidad desalentó la creatividad en escultura y pintura.

Como contrapartida, la religión estimuló el desarrollo de la literatura: el esfuerzo de generaciones para la redacción y la transmisión de los textos, las creencias y tradiciones religiosas.

El resultado fue la Biblia. La palabra Biblia” deriva del griego (Biblia libros, e indica el libro por excelencia Fenicia”. También se denomino Sagradas Escrituras: Sagradas” porque se creen inspiradas en Dios y contienen la revelación de éste a los hombres, y “Escrituras” porque su origen es variado, de distintas épocas y diferentes autores.

Estos escritos redactados por os hebreos constituyen el Antiguo Testamento o Biblia hebrea. En ellos se habla de la historia, las costumbres, las creencias, los pensamientos éticos y morales del pueblo israelita.

Posteriormente, los cristianos le anexaron el Nuevo Testamento, donde aparece la llegada de Cristo, su vida y los orígenes del cristianismo.

El núcleo original de la Biblia fue el Pentateuco, conjunto de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento: el Génesis, el Éxodo, el Levítico, los Números y el Deuteronomio.

El Génesis relata la creación del mundo, los orígenes del pueblo hebreo con Abraham hasta el establecimiento en Egipto.

El resto de los libros se refieren, entre otros temas, a Moisés, comentan la huida de Egipto, el peregrinar por el desierto y la llegada a la tierra prometida.

Los llamados Escritos Históricos de Josué, Jueces, Samuel, Reyes y Crónicas narran los hechos históricos desde el asentamiento en Palestina, relatan la actuación de los jueces, la formación del Estado, los momentos salientes de cada monarquía.

Los Escritos Proféticos comentan la división del reino en Israel y Judá, y su caída en manos de opresores extranjeros. Contienen los presagios de los profetas que anuncian el castigo y la resurrección de las ruinas.

Los Escritos Poéticos contienen salmos o himnos para ser cantados y plegarias.

Los Escritos Sapienciales reúnen consejos de sabiduría y preceptos de carácter moral. La música también fue cultivada por los hebreos. Samuel fundó una escuela de músicos. Durante los gobiernos de David y Salomón, este arte llegó a su esplendor considerándose una profesión de gran prestigio.

(Ver JERUSALEN, LA CIUDAD SANTA)

La religión: un monoteísmo ético

La religión, razón misma de ser del pueblo hebreo, tuvo como característica principal el monoteísmo. Israel tiene un solo dios: Yahvé o Jehová.

Esta es la primera gran diferencia con el resto de las religiones del Cercano Oriente, que eran politeístas. Su dios es justo, sumamente bueno y clemente.

No puede ser representado, es inmaterial. No toma por esto características antropomórficas ni se identifica con las fuerzas de la naturaleza, como los dioses de otras religiones de la antigüedad.

El hombre queda con respecto a Jehová en una posición inferior. Dios lo hizo a su imagen , inmortal, pero ha pecado, por ello ha sido condenado al trabajo y a la muerte. Concepto inverso al de las religiones mesopotámicas, donde el hombre nace mortal.

El anuncio de la llegada de un Mesías en las épocas de crisis es otra particularidad de la religión hebrea. Vislumbro un futuro feliz, en donde el bien y la justicia reinen en la Tierra.

De esta forma, el mesianismo señala un punto de transición a la predicación cristiana. La religión de los israelitas tuvo también un matiz moral o ético. Yahvé le exige a su pueblo el cumplimiento de una moralidad.

Dicto, en primer lugar, Las obligaciones del creyente para con su dios («ser el único dios”, “no representarlo”), y luego, las obligaciones de los hombres entre sí «no cometer asesinato ni adulterio” ,“honrar al padre y a la madre”, etc.).

Por último, debemos citar una característica primordial de la religión hebrea: el profundo vínculo de Dios con la historia de su pueblo. En otras religiones, el accionar de los dioses se realizaba fuera de los tiempos históricos.

En la religión de los hebreos, Dios está presente en la historia de su pueblo y les manifiesta o les revela a sus creyentes el modo correcto de actuar.

Se comunica con ellos a través de sus elegidos como Abraham y Moisés, por intermedio de los cuales los guía” en el transcurso de la historia.

En síntesis: La religión hebrea, monoteísmo de contenido moral y profundo vínculo con la historia de su pueblo, fue la primera religión “sin fronteras”, lo que la convirtió en vínculo permanente entre sus creyentes y en razón de ser para su supervivencia como pueblo.

Su Legado: La primera fe monoteísta, origen de las tres grandes religiones actuales: cristianismo, judaísmo y islamismo. El Antiguo Testamento.

AMPLIACIÓN Y SÍNTESIS DEL TEMA

LAS RAÍCES DEL JUDAÍSMO son extremadamente antiguas, posiblemente anteriores al s. XIII a.C. A diferencia de todas las religiones de la época, los judíos creían en un solo dios. La historia y las leyes del judaismo estaban escritas en un libro, la Biblia hebrea (lo que los cristianos conocen como Antiguo Testamento).

Los cinco primeros libros se conocen como la Tora, que quiere decir «ley» (para los cristianos se trata del Pentateuco). Contiene la historia de Abraham, Isaac y Jacob, llamados los «patriarcas», así como la historia de Moisés. En la Tora se expresan los preceptos básicos del judaismo.

ABRAHAM: El pastor Abraham, el primer patriarca hebreo, era originario de la ciudad caldea de Ur. Dios le ordenó que cogiese a su familia y se trasladase con ella a Canaán, territorio que ocupaba la actual Palestina.

Dios quiso más tarde probar su fe ordenándole el sacrificio de su único hijo Isaac. A punto estaba de celebrar el sacrificio cuando Dios, satisfecho por su devoción, le ordenó sustituir a su hijo por un carnero.

JACOB: Jacob era el primogénito de Abraham y condujo a los hebreos a Egipto cuando el hambre asoló las tierras de Canaán. Jacob recibió asimismo el nombre de Israel, de donde viene el de «israelitas» con que se conoce también a los hebreos.

MOISÉS: El libro bíblico del Éxodo se centra en el período de la esclavitud de los hebreos en Egipto y en su salida conducidos por Moisés hacia la tierra de Canaán, a través del desierto. Durante la peregrinación, Moisés recibió las leyes de Dios, especialmente el Decálogo, en la cima del monte Sinaí.

Como intérprete de la Alianza, Moisés se convirtió en el organizador de la religión y de las tradiciones civiles de los israelitas. El Decálogo (los «diez mandamientos») se convirtió en el código de conducta, no sólo del judaísmo, sino también, más tarde, del cristianismo.

ISRAELITAS Y FILISTEOS: Los filisteos eran un pueblo de marinos provistos de una rígida disciplina y de un buen armamento que invadieron y saquearon varios países del Mediterráneo. Se habían instalado en Canaán poco antes del regreso de los israelitas desde Egipto.

Los filisteos intentaron extenderse al vecino territorio de Israel y a los montes de Judea, lo que condujo a un conflicto entre los dos pueblos; es la historia bíblica de Sansón. Durante el reinado de David, los israelitas se unieron definitivamente ante el enemigo común, los filisteos. Resultaron victoriosos y se establecieron en la tierra de Israel.

EL REINO DIVIDIDO El primer templo de Jerusalén fue construido por Salomón en el 957 a.C. para albergar el Arca de la Alianza, símbolo de la unidad israelita.

Tras la muerte de Salomón (h. 930 a.C.) se intensificaron las luchas entre las tribus del norte y las del sur. El reino se dividió en dos: Israel, al norte, y Judá, al sur.

INFLUENCIA EXTRANJERA: Los asirios conquistaron Israel en el 721 a.C. El área y su religión sufrieron la influencia extranjera durante largo tiempo, en un período en el que transcurrieron desde la caída en manos de Babilonia (s. VI a.C.) hasta la conquista de Alejandro Magno (s. IV a.C.).

Los romanos conquistaron Israel en el 63 a.C. y la incorporaron a sus posesiones con el nombre de Judea. La religión de los israelitas comenzó a ser conocida como judaísmo, mientras que los israelitas se conocieron más como judíos.

En este período surgieron nuevos grupos judíos, principalmente de orden político, cuyo objetivo era la fundación de un estado judío independiente. La comunidad judía se expandió rápidamente por el Mediterráneo y Egipto.

LA VIDA COTÍDIANA El pueblo que observaba la religión judía debía cumplir ciertas leyes. Éstas incluían una cierta forma de matar a los animales y de preparar los alimentos. Un precepto fundamental era la observancia del sabbath, día de la semana consagrado a la plegaria.

Fuente Consultada: La Humanidad de Silvia Vázquez de Fernández

Jerusalem Ciudad Santa Cuna de tres religiones Porque? Islamismo

Jerusalém Ciudad Santa
Cuna de tres religiones Porque? Islamismo

La historia de Tierra Santa ha sido ampliamente determinada por su ubicación. El país está situado en una franja de tierra larga y estrecha limitada por el mar Mediterráneo al oeste, y por montañas y desiertos al este. La línea de la costa es recta, con pocos fondeaderos naturales, por lo que el país ha recibido profundas influencias debido a sus relaciones con las tierras que se extienden al norte y al sur, y a los pueblos nómadas que cruzaban los desiertos desde el este.

vista ciudad de jerusalen

Esta tierra mantiene huellas de los diversos pueblos que la han conquistado a lo largo de los siglos  en sus ruinas, pero también en su mosaico de habitantes. Se la llama Tierra Santa por ser el lugar de nacimiento de las dos grandes religiones de la civilización occidental, el judaísmo y el cristianismo. También el Islam tiene importantes reivindicaciones sobre Tierra Santa y sus lugares sagrados.

Los nombres que se han dado a Tierra Santa -o a partes de ella – han cambiado con cada nuevo invasor, y también han variado sus fronteras. Geográficamente, Tierra Santa es definida a menudo como Palestina, un nombre derivado de la palabra hebrea, Pheleshet o Philistia. Históricamente, se la conoció durante mucho tiempo como Palestina, pero desde 1948, cuando el pueblo judío obtuvo una patria independiente propia, a Tierra Santa se la llama Israel, un nombre que se remonta a los tiempos de los patriarcas judíos.

Como puente entre dos culturas – la egipcia al sur y la mesopotámica al norte, donde los ríos Tigris y Eúfrates descienden hasta el Creciente fértil – esta zona se vio influenciada por el comercio a través de dos antiguos caminos. El más importante, la Vía Maris o Camino del Mar, conducía al norte desde Egipto, a lo largo de la llanura costera y por un paso entre montañas hasta Meguidó, antes de separarse en dos bifurcaciones; una que seguía costa arriba y otra que atravesaba Jasar y llegaba hasta Damasco.

La segunda arteria era el Camino del Re: que recorría la orilla este del río Jordán. Nuestros conocimientos de la historia de Tierra Santa se basan en diversas fuentes La arqueología ha proporcionado mucha información a partir de restos materiales. La mayoría de excavaciones arqueológica, que se realizan en Israel se llevan a cabo en tells, pequeñas colinas que se han ido formando con montículos de escombros durante miles de años.

La tarea del arqueólogo es excavar estos tells, descubriendo capa tras capa de terreno deshabitado. Comparando un estrato con los descubrimientos de otras excavaciones en Tierra Santa, es posible establecer los tipos de culturas que una vez ocuparon el territorio. El estudio de piezas de alfarería, diversos tipos de tumbas, y de otros restos como semillas de plantas y huesos de animales, ayudan a determina] cómo vivían los pobladores de cierto período. Los metales proporcionan mucha información sobre cómo se libraban las guerras y otros adelantos tecnológicos.

La mayor fuente de información sobre Tierra Santa es la Biblia. El Antiguo y el Nuevo Testamento citan 475 nombres geográficos y muchos de estos concuerdan con lugares arqueológicos existentes. Incluso pueden encontrarse pruebas de guerras mencionadas en la Biblia.

Otras fuentes incluyen relatos de historiadores antiguos. Tal vez el más autorizado en este campo sea Flavio Josefa, un judeo-romano. Otras pistas valiosas son las inscripciones descubiertas en antiguas tumbas de Egipto, o en archivos de tablillas de arcilla, como las Cartas de el Amarna. Los Manuscritos del Mar Muerto, encontrados en 1947, han supuesto tanto un tesoro de información como motivo de controversia entre eruditos.

LA INTERMINABLE GUERRA SANTA:

Jerusalén es sagrada para tres religiones: judía, musulmana y católica. Su status de Ciudad Santa la torna un polvorín. En el 637, cuando el ejército del Islam llegó hasta sus murallas, el califa Ornar firmó un pacto de tolerancia con los cristianos, que exigieron una condición: prohibirles la entrada a los judíos.

El judaísmo no nació en Jerusalén sino en Canaán, en el desierto, tras la huida a Egipto, y recién en los siglos XI y XII reclamaron aquella ciudad que los musulmanes sienten suya desde su nacimiento: los primeros oraban hacia ese punto de la brújula porque fue allí donde el profeta Mahoma empezó su vida mística. Durante siglos, lentamente, los judíos fueron llegando a Jerusalén. En 1929, la ciudad santa y Hebrón fueron escenarios de luchas entre judíos y palestinos por su derecho sobre los Santos Lugares.

En 1948, al ser creado el Estado de Israel -la definitiva patria judía-, la Ciudad Vieja y los Santos Lugares quedaron bajo jurisdicción de Jordania. En la guerra de los seis días (1967), Israel ocupó Jerusalén, la anexó, y en 1980, ante la protesta árabe, la proclamó capital. Este es el contexto de sus guerras, del terrorismo, de sus muertes, de la paz tan deseada como acaso imposible.

LAS CUATRO GUERRA:

Febrero de 1948 Se inicia el primero de los enfrentamientos entre árabes e israelíes. De esta batalla surgió la proclamación del Estado de Israel y el fin del mandato Británico en la región.

Octubre de 1956 Conocida como operación Kadesh, fue una de las guerras más rápidas de todos los tiempos. El factor sorpresa y la lentitud de reacción de los egipcios fueron cruciales en la victoria israelí.

Junio de 1967 El bloqueo egipcio y la actitud hostil de los demás países fue el pretexto utilizado por Israel para desencadenar la tercera guerra contra sus vecinos. La contundencia de sus ataques permitieron, tras seis días de combate, triplicar la extensión de sus territorios y aplastar a los ejércitos enemigos, desarmándolos casi por completo.

Octubre de 1973 El conflicto de Yom Kippur, considerada la primera guerra electrónica de la historia, duró tres semanas. El pueblo árabe recompuso el prestigio perdido tras el enfrentamiento de 1967 y logró su objetivo de obligar a Israel a aceptar el reinicio de las conversaciones de paz en Oriente Medio.