La Sociedad de Consumo

Primer Satelite Enviado al Espacio Comienzo de la Era Espacial

Primer Satélite Enviado al Espacio
Comienzo de la Era Espacial

HISTORIA DEL AÑO: El Sputnik inicia la carrera espacial

El 4 de octubre de 1957, la Unión Soviética lanzó al espacio el primer satélite artificial del mundo, el Sputnik I.

Cuando la esfera de aluminio dio la vuelta a la Tierra, los estadounidenses quedaron aturdidos: un país que, según ellos, era tecnológicamente inferior, los había superado.

En noviembre aumentó su consternación cuando los soviéticos pusieron en órbita el Sputnik II con la perra Laika a bordo.

Sus temores por el Sputnik tenían dos vertientes: el sorprendente logro de los soviéticos les daba ventaja en la guerra propagandística, y la tecnología espacial podía ser aplicada al armamento. Se negaron a creer el anuncio de que la Unión Soviética había probado el primer misil balístico intercontinental (MBIC), un arma nuclear autopropulsada capaz de cruzar océanos. Ahora, el liderazgo de Moscú era innegable, y la opinión pública norteamericana exigía un satélite. La carrera espacial había comenzado.

En Estados Unidos ya se estaban desarrollando tres programas de cohetes. En 1955, el presidente Eisenhower había seleccionado el proyecto Vanguard de la armada para la investigación espacial; el reciente programa Atlas de la fuerza aérea (dedicado a la fabricación de un MBIC) y uno similar del ejército lo apoyaban.

El Vanguard contaba con pocos fondos y el científico más importante, Wernher von Braun, se había quedado con el ejército.

En diciembre de 1957, Estados Unidos lanzó un cohete Vanguard con un satélite. Explotó en la rampa de lanzamiento. Un mes después fue lanzado con éxito el satélite Explorer 1 utilizando un cohete que había diseñado Von Braun. Sus instrumentos científicos hicieron un gran descubrimiento: dos franjas de radiación sobre la atmósfera terrestre, los cinturones Van Allen.

En Estados Unidos y en la Unión Soviética se sucedieron los lanzamientos de satélites y las fuerzas arma-das norteamericanas (apoyadas por el senador de Texas Lyndon Johnson) empezaron a presionar al gobierno para establecer bases militares en la Luna.

En julio de 1958, Eisenhower estableció la National Aeronautics and Space Agency (Agencia Espacial y Aeronáutica Nacional, NASA) que reclutó a siete astronautas y contrató a Von Braun como ingeniero jefe.

Cuando Moscú puso en órbita al primer hombre en 1961, ambos países habían sacrificado a muchos animales y la carrera espacial se había convertido en una obsesión nacional.

En los primeros días de noviembre de 1957 los rusos pusieron en órbita un segundo satélite artificial, a! que denominaron Sputnik II. El artefacto estaba equipado con diversos accesorios para captar y medir los rayos cósmicos, radiaciones solares, ultravioletas y rayos X, juntamente con la temperatura y la presión atmosférica.

En él viajaba la perra Laika, con alimento, agua y aire para varios días, e instrumentos para registrar sus reacciones biológicas.

La disminución sucesiva del período de este satélite fue controlada por radiotelescopios y radar desde el momento mismo de su puesta en órbita hasta su destrucción, en abril de 1958. Había dado 2.378 vueltas en torno de nuestro planeta y recorrido 120 millones de kilómetros o sea casi la distancia entre la Tierra y las proximidades de! Sol.

El reto del Sputnik
La hazaña del Sputnik indujo a los norteamericanos a pensar que quizá su sistema educativo no era el mejor del mundo. Al fin y al cabo, la Unión Soviética, a pesar de su pobreza y de su supuesto retraso, había sido capaz de formar los ingenieros y científicos suficientes para poner en órbita un satélite. Por primera vez desde el término de la guerra comenzaron a aparecer artículos elogiando a la URSS y, en especial, trabajos que describían y analizaban el sistema educativo soviético.

Al mismo tiempo se traían a colación cifras poco estimulantes sobre el sistema norteamericano: a comienzos de 1958, menos de la mitad de los graduados de segunda enseñanza pasaban a la universidad; la mayoría de los estudiantes de segunda enseñanza no recibían una formación científica o matemática de cierta entidad; cada vez era menor el número de profesores de matemáticas y ciencias con formación universitaria. El Comité presidencial para la Ciencia y la Ingeniería recomendaba apremiantemente que se intensificase la formación científica para situar a los científicos del país a nivel soviético.

El Comité Conjunto sobre Energía Atómica advirtió que el programa atómico corría «grave peligro de retrasarse, a menos que se introduzca una solución drástica inmediatamente» para difundir la educación científica.

La solución resultaba evidente a los legisladores norteamericanos: gastar dinero en abundancia. En 1958, el Congreso aprobó la Ley de Educación para la Defensa Nacional (NDEA), la cual destinaba aproximadamente 1.000 millones de dólares a programas educativos federales y estatales, nuevo material para los centros de primera y segunda enseñanza, ayudas a estudiantes universitarios, becas para graduados y programas especiales relacionados con las ciencias, las matemáticas y los idiomas extranjeros.

Resultado de la ley de educación y de otras disposiciones aprobadas en los años siguientes fue que el número y magnitud de los centros educativos, así como las cifras de profesores debidamente formados y de estudiantes universitarios, se han visto incrementadas muy por encima de los cálculos más optimistas. En 1957, el año anterior a la ley de educación, 3.037.000 estudiantes se matricularon en centros de educación superior.

En 1968, ese número se había elevado a 6.928.000, es decir, un incremento del 128 por ciento. En el mismo período, el gasto total de investigación y desarrollo científico en los sectores de la defensa y el espacio aumentó en un 124,7 por ciento. En 1972, los gastos totales de educación en el país habían ascendido a 83.300 millones de dólares, lo que representaba el 7,8 por ciento del producto nacional bruto. (En 1945, esos gastos suponían alrededor del dos por ciento del producto nacional bruto.) De todos los capítulos que integran la sociedad, únicamente el militar recibe más fondos federales que el sector educativo.

Otro efecto inmediato del satélite soviético fue el repentino aumento de la influencia ejercida por los científicos en el gobierno y en las decisiones políticas. En las dos semanas siguientes al lanzamiento del Sputnik se reunieron con el presidente Eisenhower un número sin precedentes de científicos. En noviembre de 1958 se creó el cargo de Ayudante Especial del Presidente en asuntos de Ciencia y Tecnología —puesto fundamental que sólo caería en desuso con el presidente Nixon—; y el Comité de Asesoramiento Científico del Presidente se trasladó a la Casa Blanca.

Se encomendó a los científicos la misión de fijar las metas de un programa espacial nacional y, lo que era aún más importante, se les pidió también que definieran los programas norteamericanos de armamento. La puesta en órbita del Sputnik había demostrado que la Unión Soviética era capaz de fabricar cohetes —y, en consecuencia, cohetes bélicos de largo alcance— mucho más potentes de lo que hubieran podido imaginar los militares estadounidenses.

Se aceleró el programa balístico de los EE. UU. y, tanto en la Unión Soviética como en Norteamérica, ambas pugnas —la carrera espacial y la carrera armamentista— se convirtieron en la práctica en una sola, pues la tecnología necesaria para enviar satélites y hombres al espacio era la misma que la requerida para mandar bombas al otro lado del mundo. Muchos de los cohetes utilizados en los lanzamientos espaciales son modificaciones de misiles balísticos intercontinentales (ICBM).

Y todos los servicios militares, en especial la fuerza aérea, han participado estrechamente en los programas de investigación y desarrollo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).

CRONOLOGÍA DE LA CARRERA ESPACIAL:

———4 OCT. 1957———
Empieza la Era Espacial con el lanzamiento del primer satélite soviético, el Sputnik 1.
Fue puesto en órbita alrededor de la Tierra.

———3 NOV. 1957———
Los soviéticos envían el Sputnik 2, tripulado por la perra Laika.

———1958———
Estados Unidos envía su primer vehículo espacial, d Explorer 1.

———1959 ———
Los soviéticos envían la sonda lunar Luna 2, que se estrella en la superficie
lunar. La Luna 3 tiene éxito y envía las primeras fotografías de la Tierra vista desde el espacio.

———12 ABR. 1961 ———
cosmonauta Yuri Gagarin realiza el primer vuelo tripulado.

——— MAYO 1961 ———
El presidente de Estados Unidos, John Kennedy, propone al estado la tarea de poner un hombre en la Luna antes
del final de la década.

——— 20 FEB. 1962 ———
John Glenn, a bordo del Friendsbip 7, se convierte en el primer estadounidense que órbita la Tierra.

———10 JUL. 1962 ———
Se lanza el Telstar, primer satélite de telecomunicaciones comerciales. Transmite la primera película
a través del Atlántico.

———1963 ———
La cosmonauta soviética Valentina Tereshkova se convierte en la primera mujer que sale al espacio.

———1965———
La sonda espacial estadounidense Maríner 4 proporciona las primeras fotografías de Marte. El soviético Alexei
Leonov realiza el primer paseo espacial; tres meses después le sigue el estadounidense Edward H. White.

———1966———
La sonda espacial soviética Luna 9 alcaliza la superficie lunar y envía fotografías de ella.

———1967———
Los soviéticos instalan la estación espacial  (nave espacial que puede mantenerse años en órbita) Soyuz, primera en la  historia. La misión acaba en desastre: la nave se estrella al regresar a la Tierra. Tres astronautas estadounidenses mueren calcinados durante una prueba de lanzamiento.

———1968———
Lanzamiento de la nave tripulada Apollo 8.

———2O JUL. 1969———
Los estadounidenses Neil Armstrong  y Edwin Aldrin, de la misión Apollo 11, son los primeros hombres que caminan sobre la superficie lunar.

———1970 ———
La nave soviética no tripulada Luna 16 recoge muestras de la superficie lunar.

———1971 ———
Una sonda soviética envía fotografías de Marte.

———1972 ———
Estados Unidos realiza su último vuelo tripulado del proyecto Apollo. Los astronautas son Eugene Ceñían
y Harrison Schmitt.

———1973———
Se instala el Skylab, la primera estación espacial estadounidense.

———1975———
Primeras operaciones conjuntas de Estados Unidos y la Unión Soviética con la misiones Apollo y Soyuz.

———1976———
Se lanza el Viking estadounidense para explorar la vida en Marte. Toma muestras de la superficie del planeta.

———1977———
Los Estados Unidos lanzan las sondas  Voyager 1 y 2 para tomar fotografías de los planetas más remotos.

———1981———
Se pone en órbita el primer transbordador espacial.

———1983———
El presidente estadounidense Ronald Reagan da su conformidad a la Iniciativa de defensa estratégica,
que consiste en la instalación de defensas anti-misiles en el espacio.

——— 28 ENE. 1986———
Explosión del Challenger. Mueren sus siete tripulantes.

———1986———
La Unión Soviética instala la Estación espacial 3-

Ver Para Ampliar Este Tema: Las Primeras Cincuenta Veces

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

El Poder Ruso Antes de la Caida del Comunismo Guerra Fria

ARMAMENTO RUSO Y ATÓMICO MUNDIAL EN LA GUERRA FRÍA

Estoy a bordo de un MIG-29, uno de los aviones de combate más modernos producidos por la industria de la extinta Unión Soviética. Hace tan sólo cinco años, desde estas mismas páginas, lo bautizamos casi proféticamente como la última estrella roja y era casi un secreto. Ahora, en su afán por conseguir liquidez monetaria en divisas, las autoridades rusas esperan exportar este aparato y otros muchos en un intento casi desesperado por rentabilizar una tecnología conseguida a costa de la derrota en la guerra tría.

Para empezar, sin embargo, se enfrentan con el fuerte lastre mental de sus posibles compradores occidentales; la idea fija de que los productos soviéticos—ahora rusos— son fuertes y resistentes, pero anticuados.

Las continuas derrotas en el campo de batalla de los países equipados con este material, a manos de aliados o de los propios occidentales, eran la prueba más evidente. Y cuando los hechos parecen demostrar lo contrario, se afirma que, aunque cumplen su cometido, ni su acabado ni su tecnología están a la altura de lo que se produce en occidente. No importa que los soviéticos hayan sido capaces de fabricar los mejores tanques de guerra de la Segunda Guerra Mundial, ni los mejores subfusiles y fusiles de asalto.

Nadie parece acordarse de que el primer caza monoplano con tren de aterrizaje retráctil y cabina cerrada que funcionó en el mundo era soviético. Se ignora conscientemente lo que sucedió en Corea o en Vietnam, donde los MIG-15, MIG-17 y MIG-21 hicieron las cosas tan difíciles a los americanos que tuvieron que cambiar sus tácticas y sus métodos de entrenamiento para salir del paso. El recuerdo del derribo del U-2 de Gary Powers —y de otros muchos similares sobre Cuba y China— ha pasado a mejor vida.

Pero los cambios en el Este trajeron indicios de que la verdad era muy diferente. Los aviadores de la República Federal de Alemania pudieron atisbar la realidad al incorporar a su fuerza aérea unos cuantos MIG-29. Antes de la guerra del golfo Pérsico, algunos pilotos de caza occidentales —norteamericanos y europeos— tuvieron la oportunidad de volar estos aparatos con la intención de comprobar sus virtudes y defectos, a fin de poder enfrentarse con éxito a los que poseía Irak. Los holandeses afirmaron con rotundidad que el caza de Mikoyan era soberbio y, en algunos aspectos, «supedor al McDonnell F-1SC».

Algo que resulta bastante singular, puesto que el aparato norteamericano es de superioridad aérea y el MIG-29 se parece más, en tamaño y misiones, al ligero F-16. Pero más sorprendente es aún que lo que impresionó a los pilotos occidentales no fue sólo el excelente comportamiento y maniobrabilidad del Fulcrum —apodo que la OTAN asignó al MIG-29—–, sino la eficacia de sus sistemas de armas y sensores.

De todas formas, el MIG-29 no es el único representante de la tecnología militar rusa que ahora maravilla a Occidente. Expuesto públicamente por primera vez en el Salón de París de 1989, el Sukhoi Su-27 es un caza de superioridad aérea similar al F-15 norteamericano. Sus vuelos de demostración en aquella exhibición dejaron literalmente boquiabiertos a los expertos occidentales que los contemplaban.

No sólo era capaz de realizar las caídas de cola del MIG-29, una maniobra que consiste en trepar en vertical, invertir el flujo de los motores y caer un trecho hacia atrás en pérdida abatiendo la trompa, para recuperar la horizontal y salir en vuelo nivelado. Incluso llegó a volar en actitud completamente encabritada, de forma parecida a la de una serpiente cobra en posición de ataque. De ahí su bautizo como cobra de Pugachev, por el nombre del piloto de pruebas que realizaba la exhibición. Una maniobra que resulta prácticamente imposible para cualquier caza occidental.

Igual que en el caso del MIG-29, los sistemas de armas y sensores del Su-27 son extraordinarios. En ambos, el piloto dispone de visores de puntería en el casco que siguen sus ojos y atrapan el blanco al que miran. Una mirada mortal. Su alcance, sin depósitos auxiliares ni reabastecimiento en vuelo, es de 4.000 Km. —unas cinco horas de travesía—, prácticamente el mismo que el del F-15 con depósitos.

El coronel Bokach, por el interfono, me saca de mi ensimismamiento para avisarme de que hemos llegado al rendez-vous con nuestro modelo fotográfico.

Efectivamente, ahí está. Magnífico, con su color gris claro apenas recortando su agresiva silueta sobre el cielo: es un MIG-31 Foxhound de la Defensa Aérea. Un birreactor de interceptación desarrollado a partir del conocido MIG-25, cuyos sistemas electrónicos todavía desconciertan a quienes hasta hace muy poco se atrevían a decir que la electrónica era el terreno más deficiente de la tecnología militar soviética.

Su gran radar Zaslon es el único de antena múltiple de elementos en fase montado en un aparato de caza, y el área de vigilancia que domina es de 200 km en modo normal y de 120 km en exploración hacia abajo.

Este radar es capaz de detectar y seguir 10 blancos a la vez, fijándose sobre cuatro de ellos al mismo tiempo. Incluso puede hacerlo con los que estén situados por detrás. Tampoco sus misiles parecen tener mucho que envidiar a los occidentales de su tipo.

Desde una altura de unos 6.000 metros, los AA-9 guiados por radar logran alcanzar blancos que vuelen a 60 m sobre el terreno, una de las situaciones más difíciles en que puede encontrarse un interceptador. Como todos los cazas recientes de la antigua Unión Soviética, los MIG-29 y Su -27, el Foxhound dispone de un sensor-seguidor infrarrojo para explorar y guiar los misiles térmicos AA-6 (R-40T) y AA-8 (R UOT).

Este censor es especialmente útil en ambientes de guerra electrónica, ya que es inmune a las contra-medidas. El complemento tradicional es un cañón fijo AO-9 bitubo de 23 mm con una cadencia de 8.000 disparos por minuto. Un arma que en tiempos de paz es más apropiada que los misiles para sus misiones de guardián de fronteras.

Ahora, este temible guerrero que es capaz incluso de encontrar a sus enemigos en las inmensidades polares —donde la navegación es extremadamente difícil— posa dócilmente para la cámara. Por el objetivo veo a sus pilotos, el coronel Vladimir Gurkin y el mayor Mijail Garbunov, acostumbrados a acercarse a los posibles intrusos para identificarlos y a dominar el vuelo en formación.

La unidad básica de estos aviones en combate es de cuatro aparatos separados entre sí unos 200 km y conectados mediante enlaces digitales de datos, de forma que el área de exploración cubierta abarque de 800 a 900 km.

El jefe de la formación recibe todos los datos y mantiene además un cordón umbilical automático con tierra. Sin titubeos, para que pueda fotografiarlo desde todos los ángulos, el MlG-31 hace un tonel volado y muestra su parte inferior. Varios virajes y cambios de posición completan la sesión. No parece molestarles volar a velocidades tan bajas, el MIG puede alcanzar los 3.000 km/h, pero una vez acabados los carretes se despiden con otra voltereta y encienden la poscombustión para alejarse.

Es hora de volver a Kubinka. Con un viraje pronunciado, el MIG-29 da la vuelta sobre el ala y se dirige de inmediato hacia tierra. Pinchamos las nubes y otra vez estamos sobre las inmensas extensiones arboladas que rodean la base. Nos colocamos en la posición de aterrizaje y, sin corregir, el avión golpea de nuevo con suavidad el asfalto de la pista. Una corta carrera y noto abrirse los paraf renos, el aparato casi se inmoviliza.

Rodando ya con suavidad, nos dirigimos al estacionamiento donde nos aguardan sonrientes quienes han tenido la mala suerte de quedarse esta vez en tierra. Saludos, enhorabuenas. Todo es acogedor entre estos hombres, hasta hace muy poco nuestros feroces enemigos. Seguirán exhibiciones de otros muchos aviones. Las Fuerzas Aéreas rusas preparan para dentro de unos días una presentación ante las autoridades y el público. Necesitan fondos, como todos en este inmenso país. La industria aeronáutica, en vías de privatización, también precisa dinero; no sólo para continuar existiendo, sino también para mantener el nivel tecnológico alcanzado.

Algunos de los antiguos equipos de diseño se ofrecen para colaborar con la industria aeroespacial occidental. Y abundan las propuestas concretas. Sukhoi, por poner un ejemplo, ha ofertado el S-80 (un transporte bimotor civil parecido en dimensiones al conocido Aviocar español, con una extraña configuración biplana en tándem) y el birreactor ejecutivo supersónico S-51, que también está disponible en las mesas de dibujo y los ordenadores de Sukhoi. El 8-51 es un doble delta sin cola, capaz de transportar 51 pasajeros a dos veces la velocidad del sonido y con un alcance del orden de los 8.400 km.

La industria aeroespacial rusa dispone en estos momentos de aviones y helicópteros que podrían quitar el sueño a los departamentos de marketing de muchas firmas occidentales que, a veces, pretenden sacar tajada del árbol caído. Estas llegan a proponer incluso que, por citar un caso, el ejército británico adopte como su futuro helicóptero de combate al muy capaz Mil Mi 28 Havoc, convenientemente motorizado con plantas británicas y dotado de una aviónica más moderna.

Algo que resulta cuando menos contradictorio: el Mi-28 dispone de sensores térmicos, de televisión y laséricos similares a los del ahora famoso Apache norteamericano. La experiencia en gigantes como los bombarderos TU-95 y 142, dotados de turbohélices de 15.000 hp (caballos de potencia), ha permitido a los rusos construir los dos aviones más grandes del mundo: los Antonov An-124 y An- 225, sobradamente conocidos. No deja de ser irónico que, al menos en el sector aeronáutico, la URSS perdiera la carrera de armamentos cuando ya se encontraba en el podio de los vencedores.

ARMAMENTO RUSO Y ATÓMICO MUNDIAL EN LA GUERRA FRÍA

EL ARMAMENTO ATÓMICO EN EL MUNDO: La orientación de las investigaciones, después de la segunda guerra mundial, ha dado preferencia al armamento atómico sobre los medios bacteriológicos o químicos cuyos efectos podrían ser análogos. Actualmente, el armamento nuclear comprende necesariamente bombas A (atómicas), y accesoriamente bombos H (hidrógeno). Son dispositivos complejos, y los primeros utilizan la fisión del uranio o del plutonio; los segundos, la fusión del hidrógeno provocada por una bomba A que sirve de detonador.

La bomba A puede ser probada en ensayos subterráneos, mientras que la bomba H debe ser ensayada, necesariamente, al aire libre. Además, este tipo de armamento comprende un medio de transporte que puede ser un avión bombardero (vulnerable, a causa de su pequeña velocidad y necesidad de pistas de despegue; ésta es la solución provisional adoptada por Francia e Inglaterra); o bien, cohetes intercontinentales de alcance variable: ICBM (Inter Continennental Balístic Missile), IRBM (Intermédiate Range Balistic Missile), que pueden lanzarse desde submarinos (Polaris) a desde bases terrestres (Minuteman). Estos cohetes son actualmente casi invulnerables en vuelo, y tienen una gran precisión (2 Km. a 10.000 Km. para los ICBM, o a 4.600 Km. para los IRBM). Solamente los poseen los EE.UU. y la URSS.Para interpretar estas cifras, debe tenerse en cuenta que, durante la guerra 1939-1945, se lanzaron sobre Alemania 5 millones de toneladas de explosivos clásicos.

Este armamento se completa con una red de alerta (radar, satélites de reconocimiento). Los depósitos de bombas en el mundo parecen ser los siguientes:

NúmeroPotencia Media
de Cada Bomba en ton. de explosivos
clásicos
EE.UU.40.000de 5 a 20 millones
URSS5.000de 5 a 20 millones
Francia1050.000
InglaterraNo hay datosSin datos

Se estima que los Estados Unidos poseen unos 1.000 cohetes de varios miles de kilómetros de alcance, y la Unión Soviética, una cantidad equivalente. Uno de estos cohetes, lanzado desde una base subterránea o un submarino, alcanza su máxima elevación en órbita, en 10 minutos, a 100 Km. de altura, con una velocidad de 24.000 Km. por hora. Un objetivo situado a 10.000 Km. es alcanzado en 30 minutos.

Una bomba de 10 megatones tiene, al explotar, un radio de destrucción total de unos 2,5 Km., si la explosión es al nivel del suelo. La misma bomba, explotando a 6 Km. de altura, destruiría totalmente una zona de 20 Km. de radio, y devastaría una zona de 32 Km. de radio.

El efecto directo (onda de calor) en el caso de empleo contra una zona urbana causaría 100.000 muertos por megatón. Una sola bomba sobre Roma destruiría por completo la ciudad (daños mortales, hasta Ostia). Naturalmente, este esfuerzo en la producción de armamento se traduce en gastos considerables:

Gastos anuales de defensa por habitante, en dólares:

Estados Unidos ………….. 289,6
URSS……………………….146,5
Inglaterra ……………….. 108,2
Francia ………………….. 95,7
Rep. Federal Alemana …. 92,7
Italia………………………24,4

Estas cifras contrastan con las de la producción bruta por habitante, en dólares, de algunos países:

República del Congo………….62
Nigeria …………………………67
India…………………………… 68
Túnez………………………… 157
República Sudafricana …….. 299

submarino atomico

La Ciencia Rusa Post Guerra

Nota Extraída de: Muy Interesante Nro:86
Enviado Especial a Rusia

El Racismo En El mundo Causas y Efectos Xenofobia y Segregación

Causas del Racismo En El Mundo
Xenofobia y Segregación – Declaración

racismo y xenofobiaLa complejidad del fenómeno racista queda patente en las sucesivas distinciones y adjetivaciones que se han ido estableciendo: racismo biologicista o culturalista, viejo y nuevo racismo, teórico o espontáneo, interno y externo (xenofobia), institucional o social, abierto y encubierto, individual o colectivo, racismo visible e invisible, etc. 

En la literatura científico-social pueden distinguirse concepciones más o menos restringidas del racismo, en función de dos elementos fundamentales.

En primer lugar, su ubicación en el campo de las ideologías (como discurso, mentalidad, creencia o mito), en el de las prácticas sociales (como conductas y políticas de discriminación y segregación) o en ambas dimensiones interrelacionadas; por otro lado dependiendo de las características o atributos personales y grupales que estén relacionados con las ideas o acciones racistas: raciales (raza física, raza social), culturales (étnicas, lingüísticas, religiosas, nacionalidad) o ambos conjuntos relacionados.

Mientras unas definiciones caracterizan el racismo sólo o principalmente como ideología, otras lo hacen como ideología legitimadora de una determinada práctica. Algunas ponen el énfasis en su carácter de conjunto de prácticas discriminatorias, apoyadas o no en ideas o cogniciones Hay definiciones que se refieren sólo a lo racial, entendiendo la categoría de raza en formas diversas, mientras que otras incluyen tanto lo racial (en tanto que construcción cultural), como la etnia o la cultura.

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Para algunos autores, lo esencial del racismo está en el convencimiento de que existe una relación entre la pertenencia a una categoría social y la posesión de características específicas.

El racismo opera atribuyendo significados a características fenotípicas o genéticas y creando, de esta forma, un sistema de categorización y jerarquizacíón  entre los grupos. Es una doctrina que defiende la existencia de diferencias biológicas estables entre grupos que mantienen relaciones de superioridad e inferioridad, e incluye el supuesto de que la raza determina la inteligencia, las características culturales y los atributos morales. Otros autores tienen en cuenta tanto la dimensión ideológica como la práctica, si bien siguen circunscribiendo el ámbito del racismo al grupo racial.

Los análisis sobre las causas del racismo han señalado mecanismos psicológicos (miedo al extraño, formación de prejuicios y estereotipos, «chivo expiatorio») y culturales (etnocentrismo, crisis identitarias), económicos (competencia laboral, funcionalidad del racismo como freno a los planteamientos de clase) y políticos (como eje articulador de programas políticos, principalmente en la extrema derecha).

El racismo es indisociable de las relaciones de dominación, y está inscrito en la estructura social, como reflejo de una de sus más importantes divisiones. Si por una parte aparece vinculado a la acción social, y por otra a la acción histórica, presenta características específicas: tiene su lógica propia y constituye en sí mismo un conjunto de significaciones autónomas, que en los casos extremos son susceptibles de desembocar en proyectos políticos.

El racismo parece siempre dispuesto a brotar en el seno de movimientos comunitarios, y a menudo se encuentra presente sobre todo , en los movimientos nacionalistas o religiosos, como si constituyese no una negación sino una virtualidad de toda acción histórica.

Como perversión de las relaciones sociales, constituye una forma degradada de las conductas, y su espacio es tanto más amplio cuanto menos fuertemente estructurada a partir de un movimiento social aparezca la sociedad en cuestión. Esto implica que se cumplan determinadas condiciones, tanto respecto del grupo racista como del grupo racializado.

El grupo racista debe disponer aquí, en efecto, de recursos que continúen teniendo alcance social, de una capacidad de acción, individual o colectiva, vinculada a medios económicos o políticos, a un estatuto (que tal vez se sienta amenazado) o incluso a determinados grados de libertad en el recurso a la violencia, a una cierta tolerancia o permisividad en el sistema político y las instituciones.

Las conductas racistas encuentran un terreno propicio en la existencia de mercados en los que tales recursos a menudo se bastan a sí mismos para asegurar la discriminación, para imponer la caracterización como inferior del otro en el empleo o el trabajo, o incluso su segregación urbana o escolar. Estas conductas se ven favorecidas también a partir del momento en que el grupo víctima presenta determinadas características, como la existencia de marcas físicas o culturales que hacen fácilmente identificables a los individuos pertenecientes a la población racializada.

La segregación y discriminación como forma de racismo

Como manifestación concretas de racismo, la segregación y la discriminación deben distinguirse desde un punto de vista analítico. La primera mantiene al grupo racializado a distancia y le reserva espacios propios, que únicamente pueden abandonar e determinadas condiciones, más o menos restrictivas; la segunda le impone un trato diferenciado en diversos ámbitos de la vida social, en la que él participa, de una manera que puede llegar a humillarlo.

En la práctica, segregación y discriminación pueden combinarse, como hasta hace poco sucedía en Sudáfrica, donde el apartheid con llevaba también una organización económica de la producción que convertía a lo negros en un grupo socialmente dominado, además de segregado. Segregación y discriminación pueden tender también en algunos casos a disociarse, en el curso de ciertos procesos en los que una de ambas lógicas se impone a la otra.

Así por ejemplo la experiencia nazi se saldó no sólo con una segregación absoluta —guetos de Polonia, campos de concentración sino también en detrimento de la explotación económica, que se mostró cada vez más secundaria de cara al macabro proyecto de solución n final. La segregación inscribe el racismo en el espacio y marca la organización geopolítica de un país e incluso la de una ciudad.

Perfila figuras espaciales, ya sea a través de los mecanismos sociales espontáneos, de las conductas individuales en las que movilidad social y movilidad residencial se entrecruzan sobre un trasfondo de racismo, o a través de la intervención de las instituciones, locales o nacionales, de las leyes, de los reglamentos o de violencias más o menos toleradas por el poder político. Pero, de hecho, no toda segregación es necesariamente racial o impuesta, y la misma segregación puede prolongarse en lógicas en las que el concepto de raza es secundario y donde se imponen otras categorías, sociales y económicas más que biológicas o físicas.

La segregación racial no conduce a la participación, sino, por el contrario al aislamiento residencial, al término de un proceso que consta de cuatro etapas principales: penetración, invasión, consolidación y hacinamiento.

El racismo explica en buena parte la concentración de colectivos marginados en espacios segregados, abandonados por los grupos dominantes —lo que no implica necesariamente, en contra de una idea muy extendida, el hundimiento del mercado de la vivienda—, y la discriminación que sufren en el ámbito laboral, en el que ocupan empleos no cualificados y con salarios bajos, así como su exclusión en general de la vida política, local y nacional.

Pero, en un determinado momento, la segregación, sobre todo la racial, se refuerza e incluso se prolonga en otras lógicas, sociales y económicas, obedeciendo a las cuales se constituye, en el seno de enormes bolsas de miseria, un sub proletariado cuya suerte ya no puede explicarse únicamente en términos de racismo.

Los ámbitos donde se ejerce la discriminación racial son numerosos y a veces se confunden con los de la segregación, que puede ser una consecuencia de aquélla. Así, al negarse a alquilar viviendas a los miembros de un grupo racializado, o al imponerles restricciones que los desaniman, al exigirles un precio mayor en igualdad de circunstancias, al orientarlos hacia determinadas zonas, los vendedores o los arrendatarios pueden muy bien adoptar una actitud discriminatoria que dará lugar a una segregación de hecho.

La discriminación en la escuela puede arrojar estos mismos resultados. Al dejar que los niños del grupo racializado se orienten hacia una escuela no necesariamente segregada, pero sí al menos eficaz o adaptada a sus dificultades específicas, al ofrecerles una escolaridad mediocre, se les proporciona también un futuro más difícil, menores oportunidades de promoción social y de acceso a los mejores empleos; en definitiva, se alienta su marginación o exclusión. 

Racismo y violencia

Entre las formas de la violencia racista podemos mencionar las matanzas, linchamientos, pogromos, asesinatos y atentados. La violencia racista, por pequeña o fragmentada que pueda parecer, jamás es totalmente independiente del contexto político en el que se produce. La violencia, en efecto, está siempre informada o condicionada por el carácter del sistema político o por el Estado, pero puede funcionar en otro plano; ella misma puede convertirse también en política, es decir, incorporarse al programa de fuerzas más o menos organizadas que la inscriben en el centro de un proyecto y de una acción directamente políticos.

Puede institucionalízarse en un Estado y Constituir un principio central de su funcionamiento Las líneas de demarcación entre estos tipos de fenómenos no están siempre claramente señaladas, y un buen número de experiencias constituyen casos intermedios, o que oscilan entre dos niveles. Dichas experiencias, por ese motivo, deben precisarse teóricamente y con firmeza.

La violencia política infrapolítica parece impulsiva, espontánea, fragmentada; hace acto de presencia en circunstancias’ particulares de relajamient0 de los Controles sociales y políticos: allí donde el orden del Estado es lejano, ausente, en situaciones fluidas, a través de fenómenos de masas, por ejemplo, en casos de revuelta; la imagen que ofrece es la de la explosión, la exacerbación, la resolución repentina de tensiones casi instintivas, sin premeditación Por el contrario la violencia racista política parece estructurada ideológicamente, organizada preparada está orientada canalizada, t’controlada y autocontrolada, impulsada por agentes que le dan forma concreta de manera más o menos consciente.

Esta imagen corresponde también a la violencia del Estado, cuyo carácter eventualmente desenfrenado no impide que pueda aparecer como fría y burocrática. La violencia racista nunca surge de la nada social; casi siempre apunta, directa o indirectamente a relaciones y cambios sociales, a fenómenos de movilidad y de decadencia, a movimientos de poblaciones así como a la constitución, al robustecimiento o a la prohibición de grupos autodefinidos por SU identidad, su nexo de unión religiosa, nacional étnico y, a fin de cuentas, racial.

DECLARACIÓN CONTRA EL RACISMO
La Asamblea General de las Naciones Unidas declara solemnemente.

1. Toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, mora/mente condenable, socialmente injusta y peligrosa y no tiene justificación alguna;

2. Todos los pueblos y todos los grupos humanos han contribuido al progreso de la civilización y culturas que constituyen el patrimonio común de la humanidad;

3. Todas las formas de discriminación y en particular las políticas gubernamentales basadas en la teoría de la superioridad, exclusividad u odio raciales constituyen una violación de los derechos humanos fundamentales y ponen en peligro las relaciones amistosas entre los pueblos, la cooperación entre las naciones y la paz y la seguridad internacionales;

4. El apartheid, la forma extrema de racismo institucionalizado, constituye un crimen contra la humanidad y una afrenta a la dignidad humana y es una amenaza para la paz y la seguridad en el mundo;

5. Las violaciones de los derechos humanos, la negación del derecho de los pueblos sometidos a dominación colonial o extranjera a la libre determinación, la ocupación extranjera, la dominación extranjera, la opresión económica y política, la injusticia social y el menosprecio cultural son causas profundas de discriminación y tensión;

6. Todos los Estados han de aislar aún más a los regímenes racistas y han de aplicar estricta y fie/mente las sanciones dispuestas por las Naciones Unidas contra esos regímenes, ya que la asistencia y la colaboración en las esferas económica y militar y en otras esferas constituyen un impedimento a la liberación del África meridional; los gobiernos tienen la obligación de crear las condiciones necesarias para que las empresas transnacionales dejen de:

a) Prestar cualquier asistencia y apoyo a los regímenes racistas de Pretoria y de Salsbury;
b) Explotar a los pueblos del África meridional y los recursos naturales de sus países;

7. Todos los que se benefician de la dominación y la explotación racistas en Sudáfrica o ayudan al régimen de apartheid o facilitan la propaganda en favof del apartheid son cómplices en la perpetuación de ese crimen de lesa humanidad;

8. Todos los gobiernos y todas las organizaciones internacionales y regionales deben aportar su apoyo y su solidaridad a todos los pueblos aprimidos, a sus movimientos de liberación nacional reconocidos por las organizaciones regionales, a los países de la Línea del Frente que son víctimas de regímenes racistas y a todas las victimas del racismo y de la discriminación racial, de colonialismo y del apartheid;

9. La proscripción del racismo y de la discriminación racial por la ley debe ser complementada mediante una vigorosa labor para asegurar la igualdad en las esferas económica, social y cultural.

10. La conferencia expresa su honda preocupación ante el hecho de que muchas organizaciones neonazis y fascistas hayan intensificado sus actividades, con las que han fomentado tendencias al racismo y a la discriminación racial;

11…….

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 32.

El Pacifismo La Lucha Por La Paz en el Mundo Objetivos y Líderes

El Pacifismo – Objetivos, Movimientos y Líderes Pacifistas

«La tarea más crítica y urgente del momento, es eliminar la amenaza de una guerra mundial, de una guerra nuclear. La humanidad se halla ante un dilema: debemos detener la carrera de armamentos, o enfrentarnos a la aniquilación» (Asamblea sobre Desarme, 1978).

El fuerte auge experimentado por las ideas y organizaciones pacifistas después de la Segunda Guerra Mundial llega a su cenit en los años ochenta del siglo XX, debido al desarrollo de las armas nucleares y a la importancia que adquieren las cuestiones vinculadas a la seguridad de las personas en la formación de los movimientos sociales. Los grupos pacifistas son cada vez más numerosos y actúan en todos los pueblos. Algunos de sus dirigentes, —los más conocidos aunque no necesariamente los más meritorios—, han sido galardonados con importantes distinciones. Entre ellas sobresale el «Premio Nobel de la Paz» que se otorga anualmente a personas o instituciones más destacadas por su actividad pacifista.

Entre los así recompensados figuran:

Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja Internacional, en 1901.
Woodrow Wilson, Presidente Norteamericano, impulsor de la Sociedad de las Naciones, en 1919.
Luther King, en 1964.
Albert Schweitzer, médico en Lambarené, África Ecuatorial, en 1952.
La Madre Teresa de Calcuta, misionera en la India, en 1979.
Desmond Tutu, obispo metodista de Sudáfrica, líder contra la segregación racial en su patria, en 1983.

Dos argentinos, se han hecho hasta el presente acreedores a tan alta distinción:
Carlos Saavedra Lamas, ministro de Relaciones Exteriores, por su esfuerzo como mediador en la Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, en 1936.
Adolfo Pérez Esquivel, pacifista, activo miembro de «Servicio de Paz y Justicia», entidad vinculada a la defensa de los Derechos Humanos, en 1980.

Los significados del pacifismo están asociados a diferentes ideologías y orientaciones para la acción, desde las creencias religiosas de los primitivos cristianos y el budismo, las ideas liberales favorables a la reconciliación internacional que proponen trasladar el modelo del Estado liberal a las relaciones interestatales y las del pacifismo radical contemporáneo. Este último surge a raíz de la industrialización de los países occidentales y la expansión mundial de sus Estados, y engloba aquellas ideas, actitudes y movimientos que rechazan el uso de la violencia y la guerra en cualquier circunstancia.

Una variante inicial es el pacifismo social, que se centra en las causas sociales de la guerra, expresa el descontento de los obreros y campesinos y denuncia el servicio militar.

El pacifismo radical ha estado vinculado al anarquismo y a personajes como Goodwin, Proudhon, Thoreau, Dewey, Ghandi, Shelley y Tolstoi. Se funda en la interdependencia entre medios y fines en política (que exige renunciar a la violencia incluso para imponer la paz y cuestiona el derecho a la guerra justa), considera legítimo el uso de la fuerza no violenta en defensa de la paz, y tiene como principal estrategia la desobediencia civil. La difusión del pacifismo también tiene un componente institucional importante, debido a la proliferación de organismos internacionales en

defensa de la paz. La interrelación que existe entre los movimientos sociales contemporáneos se manifiesta desde la campaña por el desarme nuclear, que promueve algunas de las movilizaciones de los años cincuenta, al movimiento contra la guerra de Vietnam y el antinuclear, que han impulsado a organizaciones estudiantiles y ecologistas en las décadas de los sesenta y de los ochenta.

El movimiento antinuclear

El antinuclear es el movimiento por excelencia de la modernidad, por cuanto toda su dinámica interna gira, encubierta o abiertamente, en torno al conflicto de sus únicos valores universales: la libertad y la vida. La consideración de ambos aspectos como «valores universales» no significa que sean inconcebibles los conflictos y choques entre ellos en forma teórica o práctica; más bien al contrario. La breve historia de la modernidad está llena de tales polémicas, que incorporan distintos niveles de discusión:

el nivel cotidiano, el nivel de la nación, la clase y otras integraciones superiores y el nivel de la humanidad. La esencia de la cultura moderna se perderla si se considerase como mera hipocresía la evidente tensión entre los genocidios cometidos regularmente bajo su égida, a veces a una escala sin precedentes, y el reconocimiento por consenso social de los valores universales de la libertad y la vida.

Es precisamente esta dualidad, esta trágica tensión, la que provoca los constantes esfuerzos por redefinir el grado permisible y no permisible, respectivamente, de los actos violentos colectivos, que en ocasiones dan lugar a autoridades punitivas en sí mismas, incompatibles con las reglas del juego establecidas por esta civilización.

En el discurso generalizado acerca del supuestamente inminente holocausto nuclear, que absorbe por igual a la vida académica, la pantalla de televisión y la prensa, el conflicto global de la vida y la libertad ha alcanzado el nivel de antinomia. En consecuencia, tanto la libertad como la vida tienden a perder su carácter de valor universal. Es una antinomia precisamente porque no es posible escoger uno de los dos polos, y algo que no se puede escoger difícilmente puede ser un valor universal. Sin embargo, hay un peligro más grave: la autobarbarización de nuestra cultura.

Por un lado, no se puede optar por la libertad frente a la vida en un sentido general. Donde no hay vida, tampoco hay libertad. Todos aquellos que conciben la bomba como una fuerza de disuasión, es decir, la consideran un arma con la que debería librarse una guerra total, por muy amantes de la libertad que sean sus motivos, destruyen teóricamente la libertad, además de la moral.

El movimiento antinuclear se basa en la crítica, y en última instancia el rechazo, de la fuerza de disuasión. El rechazo puede ser inmediato y unilateral, o su abolición concebida como resultado de un largo proceso. Existe una identificación, muy extendida y extremadamente errónea, de las posturas pacifistas con las antinucleares. Aunque es obvio que, por definición, todos los pacifistas tienen que ser antinucleares, o contrario no es cierto. De hecho, hay dos tipos de militantes antinucleares que no son pacifistas: los nacionalistas y los revolucionarios para quienes «las justas guerras de los pueblos oprimidos» son actos loables.

El pacifista, en los tiempos actuales, no representa un tipo homogéneo, unificado. Las esperanzas iniciales del pacifismo en la temprana Ilustración, la promesa de que el racionalismo, el liberalismo y la industria (individual o conjuntamente) traerían la paz eterna, en la actualidad están evidentemente muertas. El pacifismo se ha vuelto mucho más resignado o mucho más radical.

El tipo de pacifista escéptico está representado por Bertrand Russell, autor de la fórmula «Más vale rojo que muerto», claramente partidaria del valor universal de la vida frente al valor universal de la libertad. El contexto de esta dudosísima sabiduría es un excesivo escepticismo. No se puede saber, sugiere el escéptico, qué es ser libre, qué vale la libertad, ni cuál es el valor de los preceptos morales sugeridos por diversos profetas. Pero al menos se puede saber con certeza dónde termina la vida, dónde comienza la muerte. Mientras haya vida se pueden recomenzar los esfuerzos por recuperar la libertad. Un tipo de pacifista diferente, radical, está representado por Lessing, Tolstoi y Gandhi: son los hombres del gran rechazo.

A pesar de las leyendas, su postura no es la del sacrificio del valor de la libertad a favor de la vida. Su concepción del pacifismo (compartida por ellos sin interconexiones filológicas) es resumida por Lessing: la desobediencia pacífica frente a los poderes opresivos anula su fuerza opresiva. El poder no es una entidad mítica. Nosotros somos poder; con nuestra sumisión y colaboración con tiranos y opresores. Sin nuestra sumisión no hay tiranía. Lo que predicaba Gandhi, y que al parecer estaba más allá del aguante humano en general, era una desobediencia no violenta, pero total, frente a los poderes tiránicos, que frenara por completo a estos últimos.

En cierto modo, esta idea aparentemente infantil encierra una profunda sabiduría. Las grandes revoluciones políticas transcurren, la mayoría de las veces, pacíficamente; cuando la desobediencia general paraliza la maquinaria de la opresión, cuando la transformación es no violenta porque los órganos de coacción dejan de obedecer las órdenes.

Sin embargo, este modelo no puede servir a los fines de los movimientos y tendencias antinucleares occidentales porque sólo es apropiado en condiciones de tiranía política. Hay que mantener la unidad de la libertad y la vida como valores universales, como medidas comunes del nivel de humanidad de nuestra civilización. El deber de los movimientos sociales, que son conscientes de los peligros actuales pero que quieren transformar el presente estado de cosas, es precisamente reformular los problemas mediante la creación de un nuevo campo social de alternativas.

El crecimiento y fortalecimiento del movimiento antinuclear no es el resultado de un peligro inminente de choque nuclear global entre las superpotencias. Es más bien la poderosa reacción simbólica de amplias capas de la sociedad occidental ante tres acontecimientos de la pasada década, cruciales y relacionados entre sí: la depresión económica global (que también significa la erosión de diversos beneficios y valores fundamentales del modo de vida occidental), el fin de la hegemonía global estadounidense y la desaparición de toda esperanza en un nuevo mundo o un socialismo reformado.

Breve Reseña Histórica

Numerosos han sido los proyectos de paz perpetua mediante federaciones de Estados, desde Enrique IV, Leibniz y el abate de SaintPierre, a J. Rousseau, Bentham, Kant, Saint-Simon, etc. A partir de mediados del siglo XIX, la idea de crear un organismo de arbitraje entre Estados, se desarrolló en los congresos internacionales reunidos por la sociedad londinense de Amigos de la Paz (1847). Frédéric Passy fundó la Liga Internacional y Permanente de la Paz (1867); en 1901 recibió el primer premio Nobel de la paz, junto con Henri Dunant.

Tras la creación, en Berna, de la Oficina Internacional para la Paz (1892), a instancias de Nicolás II se reunió una conferencia para la paz en La Haya (1899), seguida por una segunda, celebrada en la misma ciudad en 1907. De ella surgió la institución de un tribunal de arbitraje. Entonces, el pacifismo fue esencialmente defendido por las organizaciones obreras y socialistas, pero ante el estallido de la Primera Guerra Mundial olvidaron sus planteamientos, que fueron recogidos por la izquierda socialista y el comunismo.

La Sociedad de Naciones, creada después de la contienda con el objetivo e mantener la paz mediante la solución pacífica de los conflictos, fundó el Tribunal Permanente de Justicia Internacional (1920), que funcionó de 1922 a 1945, fecha en que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instaló en su lugar el Tribunal Internacional de Justicia. Tras la Segunda Guerra Mundial, ante la amenaza de guerra nuclear, se formaron varios movimientos de la paz (1950), el Instituto internacional de Estocolmo de Investigaciones por la Paz (SIPRI), en 1966, los Combatientes de la Paz y el Congreso Mundial de la Paz. Mientras, la ONU organizaba sus propios foros de discusión y las grandes potencias, las conferencias de desarme de Ginebra.

La presión del movimiento pacifista mundial en su oposición a la carrera armamentista y, más particularmente, a la implantación de misiles en Europa, logró una gran victoria, en este sentido, al crear un clima pacifista que llevó a los acuerdos de desarme de 1987, firmados entre el presidente estadounidense Ronald Reagan y el de la antigua Unión Soviética, Mijail Gorbachov.

Actualmente, el pacifismo de la sociedad civil es un denominador común de diversos movimientos: pacifistas en sentido estricto, que consideran la guerra como un crimen colectivo; no violentos, que proponen una defensa basada en la resistencia pasiva; ecologistas, que condenan la energía nuclear bajo todas sus formas; antimilitaristas, hostiles a la institución militar; objetores de conciencia; feministas, y un gran número de partidarios de los derechos del hombre, así como diversos institutos e instituciones culturales no gubernamentales.

MOVIMIENTOS PACIFISTAS:

Si bien las guerras han sido una constante en la historia de la humanidad, sólo a comienzos de nuestro siglo, los pueblos han llegado a la convicción de que los conflictos bélicos son el método más irracional para solucionar los problemas entre las naciones. Ello tal vez sea fruto del convencimiento de que las guerras modernas, no serán nunca más limitadas —ni en su extensión ni en sus efectos— sino totales y que de ellas resultará una sola víctima: la humanidad entera.

Fruto de este convencimiento, se viene desarrollando en nuestros tiempos un intenso MOVIMIENTO PACIFISTA en el que se enrolan hombres y mujeres de todos los países y de todas las ideas políticas y confesiones religiosas, animados «del mismo ideal: alejar el peligro inminente en que se halla la humanidad de desaparecer a causa de un conflicto nuclear, y complementariamente, imponer un nuevo sistema que haga posible la pacífica convivencia humana.

El Movimiento Pacifista es impulsado por Organizaciones Internacionales, y además, cuenta con difusores de destacada personalidad en todos los países.

Entre las primeras se destaca la Organización de tas Naciones Unidas, que confiesa como uno de sus objetivos fundamentales y como la razón de ser de su existencia, el mantenimiento de la paz mundial. Esta organización, creada después de la Segunda Guerra Mundial, está integrada por numerosos organismos especializados, dedicados a sus fines específicos, entre los que sobresalen, la UNICEF, la FAO, la UNESCO, y muchos más. Todos ellos, en su conjunto, proclaman como uno de sus objetivos fundamentales, el mantenimiento de la paz mundial.

LÍDERES PACIFISTA: Los Movimientos Pacifistas se han propagado por todo el mundo, y en todos los países cuentan con destacadas personalidades dedicadas a esta misión: muchos de ellos, por su trascendencia, se han convertido en proceres no de un país determinado, sino de la humanidad entera.

• El Mahatma Gandhi (1869-48), líder indio, dedicó su vida al logro de la independencia de su patria, en poder de Gran Bretaña. Para conseguir sus fines repudiaba todo acto de violencia, e incitaba a sus partidarios a adoptar todos los medios de acción pacífica a su alcance, como el boicot a los productos de la metrópoli, la desobediencia civil, la quita de colaboración, actos masivos de protesta, y en forma personal, prolongados ayunos. Su cruzada pacifista de más de cuarenta años, consiguió su propósito, y en 1947, la India recuperó su independencia. Al año siguiente, Gandhi fue asesinado por un extremista.

Luther King, pastor bautista norteamericano, bregó incansablemente por conseguir mejores condiciones de vida y la igualdad de derechos, para los negros, sus hermanos de raza, apelando a métodos puramente pacíficos. Fue asesinado en 1968.

• Los PONTÍFICES ROMANOS de los últimos tiempos, se han convertido en verdaderos «propagadores de la paz», señalando al mundo con sus documentos el pensamiento de la Iglesia al respecto.

Paulo VI, en su encíclica Populorum Progressio, traza un valiente alegato contra las injustas condiciones socio-económicas que padecen vastos sectores del mundo, a las que atribuye la principal responsabilidad de las actuales tensiones mundiales.

Juan Pablo II, pronuncia frecuentes alocuciones en forma directa frente a los más variados auditorios de la tierra, sobre todo en los países subdesarrollados. En su encíclica Pacem in Tenis, insta a la construcción de un nuevo orden social, advirtiendo que debe hacerse aplicando los principios de la justicia y de la caridad, evitando todo sectarismo.

La Belle Epoque, Los Años Locos Antecedentes, Características

«Belle Epoque», Antecedentes y Características
«Los Años Locos»

Se denominó Belle Epoque al período que abarca desde fines del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial (1914), caracterizado por un transitorio bienestar económico, una gran euforia y optimismo, en las clases altas y medias de los países industrializados de Europa y algo en los EE.UU..

Esto fue producto de los avances tecnológicos y científicos de la época. El crecimiento de las ciudades fue cambiando los hábitos de la gente, abarcando todas las clases sociales.

El descanso dominical, la reducción de la jornada laboral y la posterior incorporación del Sábado Inglés (media jornada), crearon un tiempo libre difícil de ocupar.

La burguesía fue el motor de estas transformaciones. El optimismo del que hacían gala los sectores sociales hegemónicos daba la espalda a la auténtica crisis que se vivía en esos momentos, tanto en el orden político internacional como en el social.

Sin embargo, tales problemas eran ignorados o minimizados y se procuraba disfrutar de entretenimientos, paseos y reuniones. La «Belle Epoque» se transformó así, en el reinado de la ilusión, de la felicidad perpetua. Por otra parte esta paz y fehcidad aparentes recibirían un duro golpe al doblar el siglo, cuando estallase la Primera Guerra Mundial.

Antecedentes:  Francia, desde 1814, después de la derrota final de Napoleón, encuentra su estabilidad gobernada por Luis Felipe, un monarca constitucional.

Dependiendo de la estabilidad de Francia, Europa también entró en una era de paz, el desarrollo en todos los sectores. El mundo está fascinado con el avance tecnológico europeo impulsando la expansión del capitalismo mundial.

En 1855, un nuevo proceso de fabricación de acero, permite su uso en la investigación a escala industrial sobre el electromagnetismo condujo a la posibilidad de uso de la electricidad, en sustitución del vapor de agua, la energía potencial de otros como el petróleo, también comenzó a ser empleado.

Daimler creó el motor de combustión, diseñado por neumáticos Dunlop apareció.

En 1886, Daimler puso en marcha el primer coche y con él llegaron los primeros vehículos propulsados por motor de combustión interna. En 1893, lanzó la «Victoria», el primero de cuatro ruedas Benz.

En 1895 se presentó el primer coche con un motor de gasolina. En 1913, Henry Ford abrió la planta en la primera serie de la industria automotriz.

También en el siglo XIX, concibió la telegrafía sin hilos de Marconi, que abarca el principio, a una distancia de dos kilómetros.

En 1889, hubo una comunicación a través del Canal Inglés y en 1901, a través del Atlántico.

Todos estos cambios dieron lugar a mejoras en la producción y la consolidación del capitalismo, dando lugar a un crecimiento explosivo de la riqueza, era conocido por la formación de la «Belle Epoque», llena de refinamiento artístico y cultural, especialmente en Francia.

estilo de vida americanoMiles de personas, gracias al ferrocarril, se trasladaban los fines de semana en excursión a otras ciudades, al campo o al mar.

En los sectores populares, el tiempo libre era todo un problema: no tenían dinero pata consumir o para gastar en paseos.

El alcohol, el juego y las peleas eran los entretenimientos más difundidos.

Frente a esto, tos grupos religiosos, los colegios y otras instituciones fomentaron la práctica de juegos en los que se realizaran esfuerzos físicos y fueran vistosos para el público: surgieron así los espectáculos deportivos, el fútbol y el rugby en Inglaterra; el básquet, el béisbol y el fútbol americano en los Estados Unidos.

También fueron populares el box, las carreras de caballos y el ciclismo. Todos estos deportes fueron rápidamente aceptados en todo el mundo.

Mientras tanto, los sectores medios y altos disfrutaban del teatro, la música, las grandes exposiciones o simplemente salían de compras para estar a la última moda.

Otro cambio importante fue la valoración de la educación: ahora no sólo era más accesible estudiar, sino que constituía una forma de ascenso social.

Esta época de esplendor y optimismo se pudo ver simbolizada en el barco mas grande, lujoso y rápido del mundo: el Titanic, cuyo hundimiento, dos años antes de la guerra (1912), anticipó el fin de esta época de esplendor.

 La «Belle Epoque» se inició en el siglo XIX (1871) y se prolongó hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Este período de poco más de treinta años no es, por supuesto, una definición matemática. De hecho, «Belle Epoque» es un estado de ánimo, que se manifiesta en algún momento en la vida de un país.

En «Belle Epoque» en París, que involucró a todo el mundo, floreciente filósofos Nietzsche y Freud abordó y debatió la sexualidad.

El progreso de la ciencia médica y química condujo a un aumento en la esperanza de vida. El desarrollo económico ha cambiado realmente la forma de vida de los parisinos.

La gente, gracias a la gramola, que podían escuchar la música en su propia casa y andar en bicicleta en la calle.

Barco Titanic, hundido en 1912

El 28 de diciembre de 1895, la película fue mostrada por primera vez por los hermanos Lumière en París, que marcó el comienzo del éxito de la película.

La fotografía de cine, la radio, el arte, la música y la pintura, hizo lugar a un clima propicio para el desarrollo del arte y la belleza.

París como la capital del mundo civilizado y del progreso. El francés era un signo de refinamiento.

La elegancia siguió el «dernier cri-» de París. Con sus cafés-conciertos, ballets, operetas, librerías, teatros, bulevares que la alta costura, la Ciudad de la Luz fue el productor y exportador del centro de la cultura mundial.

La cultura bohemia inmortalizada en las páginas de la novela de Henri Murger – Escenas de la vie de Bohème (1848) – era una referencia a la vida intelectual, los lectores ávidos de Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Zola, Balzac y Anatole France.

En «Belle Epoque» hubo varios cambios en el mundo del arte en Europa, permitiendo a los teatros, cines y exposiciones de pinturas, entrar en la vida cotidiana de las personas, dando lugar a la aparición de la cultura de la diversión.

Esta cultura de la burguesía obtuvo estatus social a través de los cabarets, donde era posible encontrar la fusión de elementos de la alta cultura con elementos de las clases bajas.

La industria del entretenimiento (parques de atracciones y el cine) se hizo posible gracias al desarrollo de la electricidad y la reducción de la carga de trabajo, permitiendo a los trabajadores tiempo libre para el ocio.

Los parques y los cines se convirtieron en entretenimiento de masas, porque la entrada era barata y estas diversiones causó una momentánea separación de la realidad cotidiana de las personas. Los parisinos comenzaron a disfrutar de la noche, ir a espectáculos, music hall y el circo.

Desde entonces, las clases sociales se mezclaban en los mismos lugares de entretenimiento, tales como los cafés-conciertos de la colina de Montmartre, por ejemplo.

Montmartre era en realidad la principal zona de ocio en París. Los cabarets como «Folies Bergere«, el «Chat Noir» y «Moulin Rouge» estaban en su pico más alto durante la «Belle Epoque». Más de un centenar de salas de cine se abrieron entre 1900 y 1913.

Pintores y músicos han grabado su nombre en la «Belle Epoque».

La capital francesa era el centro de una verdadera efervescencia cultural. Muchos artistas e intelectuales vivían en París, sobre todo en el «Montmartre«. Este distrito, entre otros, contó con la presencia de Modigliani, Picasso, Renoir, Toulouse-Lautrec.

La sala de música era un género musical popular en Europa durante el siglo 19. Por lo general, un solo de piano en el estilo romántico y, a menudo realizada por el compositor en el evento conocido como «Salas».

Cuando se habla de «Belle Epoque», recuerda de inmediato el can-can, su música y bailarines. Lo que realmente representa esta danza de origen francés, una mezcla de polka y la pandilla.

Desde 1850, Celeste Mogador, estrella del baile de Bal Mabille, París – que más tarde se uniría a la orquesta del cabaret Moulin Rouge – inventó la banda: ocho minutos de impresionantes armonías perfectas y Offenbach como maestro indiscutible de la música.

El nuevo baile se consideró un ritmo demoníaco, equilibrio, flexibilidad en los pasos de la sensualidad y acrobacias extremas, en la que los bailarines, fascinantes en su traje, perdió la mente de todo París.

El can-can se caracteriza principalmente por pasos firmes y saltando, pateando la pierna alta y con firmeza.

Normalmente, el traje de esta danza se compone de botas de la mitad de los ingresos,tacones altos, corsés, plumas en la cabeza y las faldas con volantes.

Desde hace algunos años, fue declarada ilegal porque se consideraba inmoral e indecente, y por lo tanto prohibida por la policía.

Algunas de las grandes damas de la can-can francés era Louise Weber (La Goulue), Jane Avril y Guilbert Yvette.

El can-can fue objeto de inspiración para muchos pintores impresionistas como Toulouse-Lautrec, el artista de cabaret, que pintó imágenes de famosas bailarinas de cancán.

Prostitutas, cabarets y bares están inevitablemente asociados con el nombre de Henri de Toulouse-Lautrec.

Además de Jane Avril, inmortalizando los aspirantes a estrellas de la época como La Goulue, Valentin-le-Bone, Aristide Bruant, Yvette Guilbert.

Algunos de cabaret, inmortalizados por la paleta de Lautrec se hizo internacionalmente famoso por cancan como Moulin Rouge y el Chat Noir.

La música más conocida de cancán fueron compuestas por Jacques Offenbach, el violonchelista eminente desde la infancia. Considerado por la crítica como el «Liszt del violonchelo,» no sólo se dedicó a componer varias obras para este instrumento como parte de una serie de conciertos en las principales capitales europeas.

La fama y popularidad se disparó a las alturas de Offenbach. Dentro de los diez años siguientes escribió  noventas operetas, el éxito más grande, como La Belle Hélène, La Vie Parisienne, La Grande-Duchesse de Gerolstein y La princesa de Trebizonde. Según Carpeaux, el can-can de Offenbach dictaminó que bailar al público, siendo un participante y espectador, orgía borracha de cínico.

Después de una gira de éxito de los Estados Unidos , derrochó su fortuna, Offenbach llegó a demostrar un amargo arrepentimiento por haber desperdiciado su talento, la composición de canciones populares y de mal gusto.

Atraído por los relatos fantásticos del compositor y escritor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, Wilhelm, se lanzó febrilmente en la tarea de componer una ópera seria para permanecer para la posteridad. 60 años de edad y muy enfermo, trabajó duro para terminar cuentos de Hoffmann.

El creador de la opereta, no se dio cuenta el gran sueño de ver un montaje de su primer éxito gran ópera. Murió en París, cinco meses antes del estreno de su joya musical.

La operación fue considerada el mayor evento de la temporada, alcanzando un récord de 101 actuaciones.

Expresión pura de la época en que surgieron, las manifestaciones artísticas floreció en la «belle époque».

El arte tomó nuevas formas con el impresionismo y el modernismo. El estilo llamado «art nouveau«, caracterizó a la Belle Epoque. Este movimiento artístico surgido a finales del siglo. XIX, en respuesta al empleo abusivo en la técnica de razones clásicas o tradicionales.

El «art nouveau», adornos valiosos, los colores brillantes y curvas sinuosas sobre la base de las elegantes formas de animales y plantas de las mujeres. Estilo extravagante mezcla de barroco, rococó y el clasicismo, utilizando materiales como el vidrio y el hierro.

Principalmente decorativo, de pie en las fachadas de los edificios en forma de vidrieras y mosaicos, apareció en objetos decorativos como muebles, puertas, y los vasos, así como la innovación en la forma de joyería.

Uno de los mejores pintores más conocidos del «art nouveau», fue Alfonse Mucha.

En la literatura, se considera uno de los principales precursores del estilo «art nouveau», fue el renacimiento celta, especialmente en Inglaterra, Escocia, Irlanda y Escandinavia, dirigiéndose a los «tiempos» aureas de cada país.

A pesar de la caballería medieval, utilizado por razones de esta tendencia literaria, lo que contribuye a la «art nouveau» en otros géneros artísticos, esta escuela tenía un deseo de liberación de la vieja y la nueva parte de la demanda, tal como se refleja en movimientos como el nuevo paganismo o el nuevo hedonismo.

En la segunda mitad del siglo 19, cinco grandes exposiciones internacionales celebradas en París se indica, a los pintores y escultores de todo el mundo, la tendencia estética de moda.

La primera de estas exposiciones, 1855, fue el enfrentamiento decisivo entre los seguidores del estilo neoclásico Dominique Ingres y Eugène Delacroix, romántico, con la victoria final de este último – y por lo tanto del Romanticismo. Gustave Courbet, cuyas obras había sido denegada, levantado a poca distancia de la sede de la feria, su propio «Pabellón del Realismo».

Doce años más tarde, se negó en 1855 se convirtió en el héroe de la jornada: la Exposición de 1867 representó la victoria de Courbet y el realismo, y para mostrar a Europa el Inglés prerrafaelitas.

Esta vez, la junta corte que Manet, infeliz, también están expuestos a una bandera improvisada. La Exposición de 1878 marcó el inicio de la consagración del impresionismo.

El 1889 representó el triunfo de los simbolistas y, por último, en el año 1900 marcó la consagración del «art nouveau». Enormes pantallas de la industria francesa y el comercio, estas exposiciones pretendía atraer a nuevos mercados en países lejanos.

La moda se inspira en gran medida por el «Art Nouveau» durante la «Belle Epoque», un compromiso entre el deseo por el lujo abundante y simplicidad. Las mujeres ricas usaban corsés y sombreros de fantasía que se distinguen de los demás.

Los accesorios también fueron muy importantes: guantes de cuero, botines y sombrillas. Las mujeres más ricas llevaban perfumes, las joyas y el maquillaje. Había nuevos equipos destinados a ser utilizados en el deporte para las mujeres, como la natación y el ciclismo.

 Los hombres más ricos llevaban trajes oscuros, relojes de oro de bolsillo, bastones y guantes de cuero. El pelo corto y el bigote se convirtió en moda.

La Belle Epoque fue un período de alegría por vivir, disfrutando del ocio y el progreso. Experimentado algunos problemas: una vida significativa el déficit demográfico, los conflictos y social, porque, a pesar de la nueva legislación social, se hizo difícil sobrevivir para la clase trabajadora y la población rural.

Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1914, la «belle epoque» se había detenido en el tiempo, convirtiéndose en el pasado.

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LA BELLE EPOQUE: MODOS DE VIDA

París da siempre el tono para la moda y el buen gusto (aunque Londres se precie de ser la capital de la elegancia masculina y Viena la de la música alegre). Hay, sin duda alguna, maneras de vivir que el pueblo puede considerar como, suyas.

El obrero renuncia a la blusa pero lleva todavía gorra; se siente más a sus anchas en su barrio y en la feria suburbial que en el paseo de los Campos Elíseos; tiene sus juegos favoritos, los bolos, el billar, el dominó, los naipes; frecuenta los cafés modestos, con frecuencia parecidos a «la taberna» que describe Zola. Pero la «sociedad» en la que reina la burguesía lo mira casi como a un extranjero.

Por lo demás, el burgués tiende siempre a distinguirse del obrero manual. Se enfunda en la levita o el chaqué, se cubre con el clac, lleva corbata con extraordinario placer y algunas veces monóculo; aunque deja desaparecer las patillas, cuida con esmero la barba y el bigote. Su esposa sigue de cerca la moda que tiene sus fantasías anuales o-incluso estacionales, que exige tiempo y dinero.

Tanto si se enfunda en una vaina como si prefiere las formas vaporosas, lo mismo si usa sombrero grande o pequeño, siempre da una gran importancia a los zapatos, a los guantes, al chai, al veliilo, al abanico. Como la vida moderna la incita a pasear y montar en coche, le es preciso arremangar a menudo la falda, que es larga. Hacia 1895 goza llevando el ridículo para guardar el pañuelo.

El vestido no evoluciona hasta 1900: el hombre adopta la americana, el sombrero y el bastón, la mujer el traje sastre y los zapatos bajos; el deporte y los paseos en bicicleta obligan a abandonar poco a poco las formas incómodas. Los vestidos de calle ganan en sobriedad, pero los de fiestas y espectáculos son siempre complicados y de una gran suntuosidad.

Robert Schnerb. El siglo XIX. En Historia General de las civilizaciones, dirigida por M. Crouzet.

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La Unificación o Comunidad Europea Distintos bloques economicos

Bloques En La Unificación o Comunidad Europea

Después de la guerra, algunos dirigentes europeos consideraron que era conveniente ensayar alguna forma de unificación de los países de Europa occidental. Después del fracaso de algunas tentativas demasiado ambiciosas, el proceso de unificación se inició en 1952 con un acuerdo entre seis países —Francia, Alemania Occidental, Bélgica, Holanda, Luxemburgo e Italia— que constituyeron la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA).

El hecho importante de esta unión fue la convergencia entre Francia y Alemania, los enemigos irreconciliables de las dos grandes guerras. El éxito de la CECA facilitó la ampliación de los acuerdos entre las seis naciones, que en 1957 constituyeron la Comunidad Económica Europea (CEE) —también conocida como Mercado Común Europeo—. Posteriormente se fueron incorporando otras naciones europeas y se fue ampliando la esfera de atribuciones de los organismos comunitarios.

En 1987, el Acta Unica estableció una ampliación del mercado común, con libre circulación de personas, mercancías y servicios. El Tratado de Maastricht firmado en 1992 dispuso la creación de la Unión Europea. Esta unión incluye dimensiones inéditas en la historia europea: la unión económica y la unión política.

La primera se manifiesta en la decisión de crear una moneda única y de armonizar las políticas económicas de todos los países miembros de la unión. La segunda supone la creación de una ciudadanía europea y la coordinación de las políticas exteriores y de seguridad de los distintos países. El tratado establece asimismo mecanismos de compensación social y regional para cerrar los desequilibrios entre regiones y grupos.

GLOBAL, REGIONAL, NACIONAL Y LOCAL

Uno de los problemas que aparece con mayor nitidez y recurrencia en el mundo actual es el de las relaciones entre lo global, lo regional y lo nacional. Las razones de la preocupación por este problema son bastante claras. Por una parte, la enorme expansión de los medios y posibilidades de comunicación vinculan cada vez más estrechamente a miles de millones de personas a lo largo y a lo ancho del planeta.

Existe una economía global, caracterizada por un creciente intercambio comercial, por el desarrollo de un mercado financiero global y por nuevas formas de organización de la producción a escala mundial. Existen también problemas globales, como por ejemplo la destrucción de la capa de ozono, que tienen efectos sobre todo el planeta y que requieren soluciones que escapan al radio de acción de cualquier estado nacional.

Para algunas interpretaciones, las tendencias a la globalización suponen una creciente homogeneización de valores, costumbres y estilos de vida en todo el mundo, impuesta por la convergencia entre las nuevas tecnologías de la información y la lógica del capitalismo. Estas tendencias efectivamente existen, pero no agotan la cuestión.

La globalización coexiste con la desigualdad y con la exclusión, en una nueva división internacional del trabajo. El proceso de exclusión comprende grandes regiones, como el África subsahariana, pero no se limita a áreas del mundo subdesarrollado. Afecta también a las grandes aglomeraciones urbanas del mundo desarrollado, con sus enormes bolsones de miseria y marginación.

Las tendencias a la globalización ponen en cuestión los márgenes de acción autónoma de los estados nacionales. La expansión de las empresas multinacionales ha sido enorme. En 1989, las ventas de las 50 empresas multinacionales más importantes equivalían al 37% del producto bruto de los Estados Unidos, lo que puede dar una idea del poder económico y de la capacidad de negociación de las grandes empresas frente a la mayoría de los países.

 Otro ejemplo de restricción a la capacidad de intervención estatal autónoma es el de la política monetaria: las posibilidades de los gobiernos de fijar sus políticas monetarias están muy fuertemente condicionadas por lo que hacen otros países y por las decisiones de los grandes inversores y especuladores internacionales.

La creación en 1994 de la Organización Mundial de Comercio (OMC) constituye un cambio significativo en el funcionamiento del comercio internacional. La incorporación de un país a la OMC supone la aceptación de un conjunto muy amplio y detallado de disposiciones que limitan los márgenes de decisión nacional. Frente a estos fenómenos, de creciente relevancia en el contexto internacional, se postulan diferentes alternativas políticas que van desde el aislamiento hasta la defensa a ultranza del comercio libre.

Una de las reacciones de los gobiernos ha sido la constitución de acuerdos regionales, que suponen diferentes grados de integración comercial, económica y política, como la Unión Europea, el NAFTA o el MERCOSUR.

LA UNIÓN EUROPEA: En 1987, la firma del Acta Única estableció una ampliación del mercado común. El Acta preveía «la creación de un mercado interno único, integrado, sin restricciones para el movimiento de mercaderías, la eliminación de los obstáculos para la libre circulación de las personas, de los servicios y de los capitales, la creación de un régimen destinado a garantizar que la competencia no se vea falseada por políticas proteccionistas, el acercamiento de las legislaciones nacionales necesarias para el funcionamiento del Mercado Común y la armonización de los impuestos directos en interés del mercado.»

En 1992, un tratado firmado en la ciudad holandesa de Maastricht dispuso la creación de la Unión Europea. Esta unión incluye dimensiones inéditas en la historia de este continente: la unión económica y la unión política. La primera se manifiesta en la decisión de crear una moneda única y de armonizar las políticas económicas de todos los países miembros de la unión. La segunda supone la creación de una ciudadanía europea y la coordinación de políticas exteriores y de seguridad de los distintos países. Asimismo, el tratado establece mecanismos de compensación social y regional para zanjar los desequilibrios entre regiones y grupos.

La integración europea ha permitido a los diferentes estados alcanzar importantes logros. Sin embargo, esta unión enfrenta ciertos problemas, como los diversos grados de desarrollo de los diferentes países, la pérdida de mercados frente a la competencia norteamericana y japonesa, y las altas tasas de desempleo, entre otros.

jefes de estado europeo

Jefes de gobierno de países europeos en la Cumbre de la Unión Económica y Monetaria, Madrid, 1989.

Transformaciones Sociales Luego de la Guerra Mundial

Transformaciones Sociales Luego de la Guerra Mundial

La expansión del consumo 

La expansión económica de la segunda posguerra descansó también sobre una mayor capacidad de consumo de gran parte de la población. Fue en los Estados Unidos donde se afianzaron un nuevo patrón de consumo y un estilo de vida —el american way of life— que se convirtieron en un modelo para el resto del mundo. La imitación del modelo norteamericano, difundido por la propaganda televisiva, se convirtió en una obsesión para las clases medias que crecían en número y poder adquisitivo en todo el planeta.

Se expandió de manera notable el número de automóviles: mientras que en 1950 existían alrededor de 20.000.000 de autos matriculados en los Estados Unidos, una década más tarde ese número se había multiplicado por tres. Los electrodomésticos se convirtieron en partes indispensables de la vida cotidiana de la mayoría de la población de los países desarrollados y de buena parte de la de los países en vías de desarrollo. La televisión se extendió por todo el mundo.

Los cambios ocupacionales

El modelo productivo de posguerra condujo a una profunda modificación de la estructura ocupacional de los países desarrollados. La población dedicada a tareas agropecuarias y mineras disminuyó drásticamente.

El empleo de “cuello blanco”, dedicado a tareas vinculadas con la provisión de servicios, con la administración y con la supervisión y control de la producción creció rápidamente, mucho más que el tradicional empleo industrial de “cuello azul”. Crecieron, además, los empleos de “cuello rosa”, es decir, el empleo femenino en tiendas y oficinas. En efecto, un cambio fundamental en las sociedades de posguerra fue la incorporación masiva de las mujeres al mundo del trabajo. El cambio en la situación ocupacional de las mujeres contribuyó decisivamente a una transformación de las estructuras y relaciones familiares.

El creciente papel del estado

En la segunda posguerra se produjo una importante transformación de las características y el papel de los estados nacionales en los países capitalistas industriales.  Por una parte, el estado intervino activamente en la actividad económica. Lo hizo tanto de manera indirecta como directa. De manera indirecta, el estado adoptó una función de planificación de la actividad económica.

La necesidad de orientar las inversiones y de fijar prioridades parecía obvia en los países europeos destruidos por la guerra, que no podían confiar en que el mercado decidiera qué barrios o fábricas debían ser reconstruidos. Pero aún en los Estados Unidos, donde la planificación era prácticamente inexistente, el estado intervenía de manera decisiva en sectores industriales críticos a través de la orientación del gasto militar.

La intervención directa se produjo a partir de las numerosas nacionalizaciones de empresas de la inmediata posguerra. Gran Bretaña, por ejemplo, nacionalizó el Banco de Inglaterra, las minas de carbón, la distribución de gas, la electricidad, los transportes urbanos, la aviación civil y la siderurgia.

Por otra parte, la mayor intervención del estado en diversos aspectos de la vida económica y social cristalizó en la segunda posguerra con la formación de los estados de bienestar. Los gastos sociales del estado crecieron de manera notable y financiaron —en especial en algunos países europeos occidentales— un completo sistema de seguridad social, asegurando a todos los ciudadanos protección “de la cuna a la tumba”, como gráficamente lo expresaba la propaganda del laborismo inglés.

Se establecieron amplios sistemas de salud, pensiones y jubilaciones, educación, seguros de desempleo y educación. el estado de bienestar y las políticas económicas keynesianas que lo sostenían presuponían que el pleno empleo era un objetivo deseable y posible. A partir del cambio de tendencia en la economía mundial desde principios de la década del ‘70, el aumento del desempleo y el progresivo envejecimiento de la población en los países industrializados contribuyeron a la crisis de los estados de bienestar.

La sociedad de consumo

La prosperidad dio lugar, en la década del ‘60, a la llamada “sociedad de consumo”, caracterizada por la demanda masiva de bienes y servicios que hasta entonces habían sido considerados de lujo. Esta demanda masiva no era homogénea sino diferenciada: diferentes tipos de consumidores demandaban productos de diferentes calidades. Por ejemplo, pañales descartables; automóviles sedán, rural o coupé; dentífricos de varios sabores.

El cambio de hábitos de consumo no se produjo sólo en los países desarrollados. La radicación de filiales de empresas multinacionales en los países en desarrollo significó inversión de capitales y modificación de la estructura del empleo.

Las multinacionales requirieron profesionales, empleados y obreros calificados, con lo cual el empleo y los salarios aumentaron: El proceso fue similar al de los países desarrollados: con más asalariados mejor pagos, el consumo aumentó. Así, la tras nacionalización de la economía modificó los hábitos de consumo también en los países en desarrollo.

No todos los consumos cambiaron del mismo modo. En algunos rubros, se produjo un aumento notable de la demanda; por ejemplo, en el de electrodomésticos. El caso más notable fue el desarrollo del turismo, que se expandió junto con el aumento del tiempo libre y con la mejora de la seguridad social.

En otros rubros, no hubo aumento del consumo sino reemplazo de un consumo por otro. Así sucedió, por ejemplo, con el rubro de alimentos. En los países desarrollados se produjo un cambio de hábitos alimentarios. La difusión de la hamburguesa es un símbolo de este cambio.

La hamburguesa se difundió a través de las cadenas de fast food (en los países desarrollados) o a través de su elaboración industrial y de una masiva distribución comercial (en los países en desarrollo). La difusión de la hamburguesa es una característica de la difusión del american way of life. Pero también es una hábito propio de sociedades en las que las mujeres se han incorporado al mercado laboral y requieren comidas fáciles de cocinar, o en las que el tiempo destinado a la comida está cronometrado por la organización de la jornada laboral (ocho horas de trabajo, una hora para el almuerzo).

No sólo cambiaron las demandas de los consumidores. También cambiaron las políticas de los productores de bienes y servicios. La evidencia de que los mercados se estaban diversificando puso en marcha mecanismos para determinar qué productos estaban esperando distintos tipos de consumidores.

A través del uso de la sociología y de la psicología, se desarrollaron técnicas de investigación de mercado. Así surgió el marketing, un conjunto de técnicas destinadas a orientar las demandas de los consumidores. La publicidad, que existía desde principios de siglo, combinada con los medios de comunicación masiva y con el marketing, desarrolló las más diversas técnicas de manipulación de la opinión pública con el objeto de promover el consumo.

Otra estrategia de los productores para aumentar el consumo fue la introducción de mecanismos de caducidad de la oferta, que consisten en inducir el consumo de un producto a través del lanzamiento periódico de nuevos modelos al mercado (haciendo caducar la oferta anterior). Esta política ya existía en la década del ‘30, pero se generalizó en los años ‘60.

El diseño comenzó a cumplir una función económica cada vez más importante como incentivo del consumo. Autos, muebles, artefactos electrodomésticos e indumentaria recibieron del diseño su valor agregado.

La oposición a la sociedad de consumo

La contracara del alto consumo fue una sociedad competitiva, individualista y al mismo tiempo masificada, escasa de solidaridad y marcada por la insatisfacción permanente.

La respuesta llegó a través de una rebelión juvenil en todo el mundo capitalista que se expresó a través de dos grandes movimientos contraculturales. Uno de ellos se produjo alrededor de la música rock. El movimiento rock se originó en los países anglosajones. (Aún hoy, las principales bandas de rock son inglesas o norteamericanas.) Fue un movimiento policlasista, que reunió a jóvenes obreros y burgueses. Los jóvenes de los ‘60 escuchaban a los norteamericanos Bob Dylan y, más tarde, a The Doors, o a los ingleses The Beatles o Tire Rolling Stones.

 Los jóvenes hippies de los ‘60 reemplazaron la organización familiar por la vida comunitaria, rechazaron la integración al sistema laboral, optaron por una indumentaria informal y descuidada e incorporaron el consumo de drogas, al que consideraban una forma de uberarse de una realidad que les resultaba opresiva. El símbolo del movimiento rock ha sido el recital de Woodstock (Vermont, EE.UU.) realizado entre el 15 y el 18 de agosto de 1969.

El otro movimiento juvenil fue político. Tuvo su origen en las universidades francesas e italianas, y se extendió a la mayoría de los grandes centros universitarios de Europa y de Latinoamérica.

Estuvo marcado por una orientación izquierdista, antiimperialista, anticolonialista y antisoviética. Los jóvenes de izquierda de los ‘60 estaban influidos por las obras de lo que ellos mismos llamaban “las tres M —Marx, Mao, Marcuse (los filósofos alemanes Karl Marx y Herbert Marcuse, y el líder socialista chino Mao Zedong)— y por el pensamiento del filósofo francés Jean Paul Sartre. Por su composición social (el núcleo militante estuvo integrado por estudiantes universitarios) fue más clasista que el movimiento rock.

El símbolo de la rebelión de los jóvenes de izquierda fue el gigantesco levantamiento de estudiantes franceses de mayo de 1968, que desembocó, una semana más tarde, en la huelga general más larga de la historia de Francia.

La Alianza Para el Progreso: Objetivos en America Latina

Alianza Para el Progreso: Jonh Kennedy y América

Jonh Kennedy nació en Brookline (Massachusetts) el 29 de mayo de 1917, segundo hijo del financiero Joseph P. Kennedy, que fue embajador en Gran Bretaña durante el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Se graduó por la Universidad de Harvard en 1940, se dio a conocer con la publicación de la ampliación de su tesis universitaria sobre la falta de preparación de Inglaterra para la II Guerra Mundial. Participó en esta contienda como oficial de Marina y fue héroe de la guerra del Pacífico.

ÉXITO POLÍTICO INICIAL De regreso a Boston se afilió al Partido Demócrata y se presentó con éxito a la Cámara de Representantes en 1946. Los votantes de Massachusetts le eligieron al Senado en 1952. En 1953 contrajo matrimonio con Jacqueline Bouvier con la que tuvo dos hijos.

Durante su recuperación de una operación de la espina dorsal, Kennedy completó bosquejos biográficos de dirigentes políticos (1956), con los que obtuvo el premio Pulitzer en 1957.

Después de un intento sin éxito para obtener la nominación vicepresidencial en la lista de Adlai E. Stevenson en 1956, Kennedy comenzó a planear su presentación a la elección presidencial de 1960.

Asumió el liderazgo del ala liberal del Partido Demócrata y reunió en torno suyo a un grupo de jóvenes políticos con talento, en el que se encontraba su hermano y director de la campaña Robert F. Kennedy.

Obtuvo la nominación en la primera votación e hizo campaña con el senador de Texas Lyndon B. Johnson como compañero en las elecciones frente al vicepresidente Richard M. Nixon, nominado candidato republicano para la presidencia.

Obtuvo la victoria en las elecciones por un estrecho margen de 113.000 votos sobre un electorado de 68.800.000, aunque no pudo disponer sino de una reducida mayoría demócrata en el Congreso. Fue el presidente más joven y el primero católico de la historia de Estados Unidos.

LA ‘NUEVA FRONTERA’

El idealismo juvenil del nuevo presidente elevó las esperanzas de la nación. Una primera orden ejecutiva de la nueva frontera, como se autodenominaba la política del gobierno, estableció un cuerpo de paz de voluntarios estadounidenses en el extranjero.

En 1961, su primer año en el cargo, Kennedy fue criticado ásperamente por una serie de acontecimientos internacionales adversos. Heredado del gobierno anterior un plan secreto para derrocar al régimen cubano de Fidel Castro, Kennedy aprobó la invasión de Cuba en abril por refugiados que operaban con la ayuda de algunas agencias estadounidenses.

El fracaso de la invasión en la bahía de Cochinos se convirtió en una frustración personal para el presidente. Después, en primavera, Kennedy consideró la posibilidad de enviar tropas a Laos, que estaba siendo amenazado por insurgentes comunistas. Voló a Viena en junio para entrevistarse con el primer ministro soviético Nikita Jruschov y ambos acordaron la neutralidad respecto de esta cuestión, surgiendo, en cambio, el problema de Berlín.

Cuando se levantó el muro entre los sectores occidental y oriental de Berlín en agosto, Kennedy respondió enviando un contingente militar a la ruta terrestre hacia Berlín para reafirmar los derechos de acceso. Las tensiones de la Guerra fría se agravaron cuando la Unión Soviética envió el primer hombre al espacio en abril y realizó pruebas nucleares en la atmósfera en septiembre.

Respecto a América Latina, Kennedy propugnó cambios en la política tradicional de Estados Unidos hacia los Estados latinoamericanos. En varios discursos señaló la necesidad de apoyar el desarrollo económico de los países latinoamericanos, bajo sistemas democráticos, en un contexto regional en el que el éxito de la Revolución Cubana -asentada tras la fracasada invasión de bahía de Cochinos- contaba con numerosos simpatizantes en América Central y meridional.

En agosto de 1961 se celebró en Punta del Este (Uruguay) una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en donde había delegados de todos los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), incluida Cuba (representada por Ernesto Che Guevara).

En esta reunión se aprobó la creación de la Alianza para el Progreso (ALPRO); en el texto oficial de su Constitución se establece su objetivo general: «mejorar la vida de todos los habitantes del continente»; para ello se proclamaron varias medidas de carácter social (educación, sanidad, vivienda…), político (defendiendo la formación de sistemas democráticos, según el principio de autodeterminación de los pueblos) y económico (limitación de la inflación, mejora de la balanza de pagos, siempre bajo la iniciativa privada). Para garantizar estos objetivos, Estados Unidos se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros.

La opinión pública recibió con entusiasmo esta declaración, pero el programa fracasó debido a que, tras el asesinato de Kennedy, sus sucesores limitaron la ayuda financiera estadounidense en América Latina, prefiriendo acuerdos bilaterales en los que primaba la cooperación militar.

ASUNTOS NACIONALES

Kennedy tuvo problemas en el Congreso de Estados Unidos, donde sus propuestas más importantes para el estímulo económico, la reforma fiscal, la ayuda a la educación y un bienestar ampliado quedaron obstruidas. Tuvo mejor suerte con sus acciones ejecutivas, persuadiendo a importantes compañías siderúrgicas para que dieran marcha atrás en los aumentos de precios en abril de 1962 y estimuló la carrera para llegar a la Luna.

Kennedy respondió enérgicamente contra los esfuerzos para frustrar la integración de los negros en las universidades de los estados del Sur amenazando incluso con el envío de tropas federales si no se cumplían las leyes antirracistas. Para reforzar los derechos civiles, Kennedy envió al Congreso un mensaje especial solicitando una legislación para acabar con la segregación en los servicios públicos y dar al Departamento de Justicia autoridad para llevar a cabo acciones en favor de la integración escolar. La mayor parte de sus propuestas fueron promulgadas en última instancia en 1964 en la Ley de Derechos Civiles.

La Alianza para el Progreso fue un programa para el desarrollo socioeconómico de Latinoamérica que preveía un plan de carácter decenal y fue aprobado por la Organización de Estados Americanos (excepto Cuba) el 17 de agosto de 1961, en la conferencia que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay), a instancias del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. El hecho de que Cuba no firmara finalmente el acuerdo fue motivado por la esencia del mismo, que pretendía fundamentalmente evitar la extensión de los principios políticos que pudiera aportar al resto de Latinoamérica la triunfante Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.

El plan, diseñado para el periodo comprendido entre 1961 y 1970, buscaba la cooperación y ayuda mutua de los estados firmantes, el refuerzo de sus comportamientos democráticos y la redistribución justa de la riqueza obtenida con la inyección económica que procuraría la inversión de los 20.000 millones de dólares previstos. El fracaso de la Alianza estuvo en relación con la falta de realización de las necesarias reformas agrarias y fiscales de los países así como en la propia dirección de la política exterior estadounidense, que suspendió determinadas ayudas y abusó del intervencionismo en algunos estados.

 

El Movimiento Hippie La contracultura en la década de los 60 Cambios

El Movimiento Hippie: Contracultura de los 60

INTRODUCCIÓN: LOS HIPPIES Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental.  Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa. Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

El Movimiento Hippie La contracultura

EL MOVIMIENTO HIPPIE:  En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, como decíamos anteriormente, se caracterizó por la anarquía no violenta, por la preocupación por el medio ambiente y por un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista.

Artísticamente fue un movimiento muy prolífero en todo el mundo. Su estilo fue la psicodelica y la multiplicidad de colores inspirados en la drogas alucinógenas de la época (LSD) y que se plasmaba en: moda, artes gráficas y sobre todo en la música, en cantantes como Janis Joplin y en bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd por nombrar solo algunas; y en general en todos los ámbitos de la cultura.

En un principio el movimiento se generó en Estado Unidos para luego extenderse a Europa y a todo el mundo. El origen, fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la segunda guerra mundial, en la sociedad y en la cultura.

Luego de la segunda guerra mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado (ver Estado de Bienestar) le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y el “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias, hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a los trabajadores, acceder al mercado de bienes de consumo durables (automóviles, electrodomésticos, etc.), como nunca antes en la historia.

Las clases medias y populares mejoraron notablemente en las condiciones de vida ayudadas por la intervención del llamado “estado de bienestar” que tenía en esta etapa una importancia preponderante. Además, el pleno empleo, el sistema de seguridad social asegurado por ese “estado de bienestar” y la transformación de algunos servicios que antes eran privados (sanidad, educación, transporte, etc) en públicos, permitió también una notable mejora en la mayoría de los trabajadores.

Estas mejoras económicas, provocó en la sociedad en general una aletargamiento y un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. Los jóvenes, a partir de la década del ´50, comenzaron a rechazar estas posiciones cómodas y burguesas. Además, se le sumó a estos conflictos, la intolerancia “macartista” en el plano interno y la guerra de Corea en el internacional.

Todas estas transformaciones en la sociedad, fueron incubando la protesta juvenil que vendría.

La década del ´60, en los Estados Unidos y en los países centrales, traería todavía aun más mejoras en lo económico. La producción industrial se incrementó durante este periodo, principalmente la industria alimenticia, junto con la producción de carbón, la metalurgia básica, los productos agrícolas y la gasolina. Comenzó así, una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono, pasaron a ser símbolos de status personal. En general, artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas al abaratarse notablemente sus costos.

Otro síntoma de los cambios de la época, fue la significativa explosión demográfica y la fuerte crisis que sufrió la institución “familia”. La misma, dejó de ser el núcleo de contención afectiva que siempre fue, debido a un cambio de valores en la sociedad.

Dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso en la década del ´60: uno era el “liberación femenina” y el otro el de la lucha contra la discriminación étnica.

En ese marco, en esta década, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza. A toda esta búsqueda e iniciativas de los jóvenes, se la comenzó a conocer como “movimiento hippie”.

Al “movimiento hippie” no le interesaba cambiar la sociedad, sino que lo que pretendían era cambiar la sociedad en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Ésta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales, que se trasladaron también al ámbito privado. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria, retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron, entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa. Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria, fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron durante tres días, medio millón de jóvenes. Además, el movimiento hippie encontró en el rock, un modo de expresión inigualable, sus valores básicos fueron la tolerancia y el amor. La guerra de Vietnam, fue también un hecho clave, que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico, su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Estilo y comportamiento: El icono hippie suele caracterizarse con un hombre de pelo largo y barba mucho más larga que lo considerado “normal” para la época. Ambos sexos tendían a dejarse el pelo largo y de imitar el estilo afroamericano.

La mayoría de la sociedad de la época, consideraba estos “pelos largos” como una ofensa, o como sinónimo de suciedad, o cosa de mujeres.

El hecho de usar el cabello largo, para ambos sexos y su forma particular de vestir, actuaba como una señal de pertenencia y una muestra de su actitud contestataria y contracultural.

Otras características asociadas a ellos fueron:

– Ropas de colores brillantes.

– Ropas desteñidas.

– Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

– Ropas indias o africanas.

– Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

– Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

– Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

– Se reunían a tocar o componer música en fiestas al aire libreo en casas de amigos.

– Vida en comunas.

– San Francisco, California era la principal ciudad de encuentro para los hippies.

– Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

– Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y una conducta sexual contraria a las imposiciones de las Iglesias o el Estado, que eran vistas como intromisiones a la vida personal.

– Uso de drogas: marihuana, hachís, alucinógenos como el LSD, etc.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como «un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».

Festival de Woodstock:

Fue el acontecimiento emblemático del movimiento juvenil y si queremos representar cómo fue la década del ´60, seguro que recurriremos a ese festival. Desafiante, inocente, optimista y tolerante, todo eso a la vez y muchas cosas más se pueden decir del mismo. Celebrado en una granja del estado de Nueva York del 15 al 17 de agosto de 1969. Durante tres días, a pesar de las lluvias, el barro y las instalaciones insuficientes, más de 400.000 jóvenes se abarrotaron en un encuentro que pasaría a la historia.

Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Janis Joplin; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Jefferson Airplane y Santana, son solo algunos de los músicos que actuaron en el festival que había sido anunciado como “tres días de paz y amor”.

Estudiantes, fumadores de marihuana, residentes en comunas, profesores y hippies, en general, acudieron a la cita que fue catalogada como “una reunión de todas las tribus”, creando una de las leyendas que quedaría viva por siempre en la cultura musical y roquera.

Liberación homosexual:

Un acontecimiento, cambió algo que ya se venía dando desde la década de ´50. El movimiento homosexual era hasta entonces reducido y discreto, todavía sufría los prejuicios de la época. El aconteciendo del que hablamos, tuvo lugar en un bar (el “Stonewll Inn.”) para homosexuales del Greenwish Village, un barrio bohemio de Nueva York.

Una noche de junio de 1969, en una operación que parecía rutinaria, la policía realizó una redada en el Stonewall, debido a que el mismo no tenía licencia para vender alcohol y por esos tiempos atraía una nutrida clientela de jóvenes, ruidosos y travestis. Lo que hubiera pasado inadvertido, esa noche se tradujo en una violenta reacción sin precedentes. En lugar de dispersarse, los habitúes respondieron con ira. El disturbio duró varios días y el acontecimiento provocó que saliera a la luz, la causa por la “liberación homosexual”.

 Los activitas de esta causa, influenciados a su vez por los movimientos del poder negro y la liberación de la mujer, tomaron mayor fuerza y lograron ubicarse en la opinión pública de la época.

Esta rebelión, también fue significativa para aquellos que esperaban un control menos rígido de la sociedad hacia los comportamientos sexuales y para los que esperaban que se termine con la discriminación hacia los homosexuales.

Los movimientos a favor de la liberación homosexual comenzaron a expandirse hacia las potencias occidentales. Ya Inglaterra, había despenalizado la homosexualidad y se le sumaban en 1969, Canadá, Alemania, Australia y algunos estados de Norteamérica.

Finalmente, en 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría borró de su manual de diagnóstico, a la homosexualidad como enfermedad. De todas formas, la persecución y la discriminación no finalizó allí.

Ampliación: Paz, música y contestación: En 1966, «el verano del amor» marcó el apogeo del movimiento hippie. Sus miembros estaban a favor del pacifismo, las religiones místicas y la libertad sexual. Algunos, incluso, defendían el uso de drogas como la marihuana y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que, se decía, abría la mente a áreas inexploradas.

En junio de 1967 se celebró en Monterey (EE. UU.) el primer gran festival de música pop al aire libre, al que asistieron unas 200.000 personas. Su poderosa combinación de música pop y cultura juvenil marcó uno de los puntos culminantes de lo que significaron los 60. No obstante, este optimismo empezó a desvanecerse con los asesinatos de Roben Kennedy y Martin Luther King. En casi todo el mundo hubo manifestaciones estudiantiles contra la intervención militar en Vietnam.

En algunas ciudades de EE. UU. se produjeron disturbios y el movimiento en favor de los derechos civiles abandonó su postura no violenta cuando actuaron grupos extremistas. En Francia, la revuelta estudiantil de mayo de 1968 coincidió con la huelga general de 10 millones de trabajadores, que pedían la dimisión de Charles de Gaulle.

El final de la década estuvo marcado por dos importantes festivales de rock, ambos celebrados en 1969: el de Woodstock en Nueva York y el concierto gratuito de Altamont, en California. En Woodstock, 450.000 personas asistieron a los tres días del festival unidas por un espíritu de amor y confratemización, pero en Altamont, un afroamericano fue apuñalado durante un altercado con otros asistentes.

PARA SABER MAS…

Hubo gran diversidad de estilos e ideologías entre los movimientos rebeldes. Muchos de ellos tuvieron su origen en Gran Bretaña, pero luego fueron adoptados en otras latitudes. Los hippies fueron una de las primeras tribus urbanas en las que se articularon la sensibilidad musical y estética, con la adhesión a la protesta pacífica en contra de la sociedad de consumo.

Como el camino elegido para la protesta era pacífico, el movimiento hippie tendió a utilizar los símbolos y el arte, además de adoptar un cierto estilo de vida para ejercer su rebelión. Por ejemplo, alentaron la vida comunitaria como manera de protesta contra la vida burguesa y el consumo indiscriminado. La vida comunitaria disolvía la familia nuclear en la comunidad: todos se preocupaban de la crianza de los más chicos, nadie acumulaba más riqueza que otro, todo se compartía y a nadie le importaba acaparar más y más bienes. La naturaleza se oponía al consumo de electrodomésticos y el poder de las flores al poder de las armas, que en esos años Los Estados Unidos desplegaban en Vietnam.

Además de este estilo de vida, la estética del pelo largo, el pantalón vaquero gastado, y en los varones la barba crecida, eran también formas de protestar. Se contraponía la figura del aplicado oficinista a la del despreocupado habitante de una comunidad que disfrutaba de la naturaleza antes que del éxito profesional.

Este estilo de vida se plasmó en varias comunidades famosas, por ejemplo en San Francisco, en los Estados Unidos, y en la localidad de El Bolsón, en la Argentina, que se hizo conocida justamente por la comunidad hippie que se radicó allí. Esta ética y estética de la ideología hippie se manifestó en las letras de canciones de varios grupos y autores paradigmáticos de la época.

LA MARIHUANA Y EL GRUPO HIPPIE (Comentarios de la época)
La cannabis (de donde se extrae la marihuana) tiene algunas características distintas de las drogas mencionadas. Es utilizada por dos grupos sociales extremos, claramente marginados: prostitutas, delincuentes, etc., y más recientemente vastos sectores de las clases medias y altas, estos últimos atraídos por algunas de las postulaciones de la cultura hippie. Aun a riesgo de plantear esquemáticamente el problema se puede decir que las graves contradicciones de la sociedad consumista de los países altamente desarrollados engendra grupos que se rebelan contra ella. Algunos detentan altos niveles de conciencia, otros limitan los alcances de su oscura protesta social a las reformas internas dentro del sistema existente. Los hippies, seguramente, pertenecen a este segundo grupo.

Por ejemplo en los Estados Unidos, acelerado el deterioro social por la guerra en Vietnam y la creciente violencia interna, se recorta un núcleo de las jóvenes generaciones que se burlan del establishment, es decir del sistema. Esta oposición que centra su lucha en el pacifismo, en el retorno a valores humanísticos que desalienten la alienada búsqueda de éxitos materiales, contradictoriamente, hace uso masivo de «cosas».

Estas «cosas» ya no son heladeras, automóviles o éxito social, sino que cristalizan en el uso de drogas: la marihuana y algo menos el LSD. Así, el uso de las drogas de la cultura hippie desorganiza y deteriora a un rico potencial humano, lo desvía del enfrentamiento orgánico y distrae los objetivos originales de la protesta.

Los hippies norteamericanos constituyen un buen ejemplo del rol que cumplen las drogas en un contexto social dado. Curiosamente buscan la misma sensación estimulante y anestésica de los sentimientos a los cuales están sometidos sus compatriotas en el sudeste asiático (la cantidad de jóvenes soldados en Vietnam que consumen drogas es altísima).

Los grupos que siguen el modelo cultural hippie en América Latina son evidentemente menos numerosos y prácticamente están concentrados en las grandes ciudades, pero responden en su dinámica de constitución a elementos análogos a los norteamericanos. Pertenecientes a !as clases medias siguen la tradición de adoptar modelos culturales y de conducta de origen metropolitano. Se reconoce en ellos un interés semejante por la marihuana y el ácido lisérgico.

El estilo de vida americano Causas Historia Caracteristicas

El estilo de Vida Americano: Características

Durante la era de posguerra, la sociedad occidental presenció un cambio notoriamente veloz. Productos de nuevas tecnologías —como las computadoras, los televisores, los jets, los dispositivos anticonceptivos y las nuevas técnica quirúrgicas— alteraron de manera drástica y rápida el ritmo y la naturaleza de la vida humana. Los apresurados cambios de la sociedad de la posguerra, fomentados por los avances científicos y el raudo crecimiento económico, hicieron que varias personas pensaran que era una nueva sociedad. Llamada por algunos sociedad tecnocrática y por otros sociedad de consumo, la sociedad occidental de posguerra se caracterizó por una cambiante estructura social y nuevos movimientos hacia el cambio.

EL ESTILO DE VIDA NORTEAMERICANO:

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo.

estatua de la libertad en ee.uu.

Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

Todo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios. Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano). Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese estilo fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia.

Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60. Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

El Turismo:

La gente comenzó a vivir mejor y contaba con dinero para gastarlo, por lo que solicitaba mas tiempo libre, por lo que se dedujeron la cantidad de horas de trabajo diarias en una novena parte. Los americanos ahora buscaban nuevas actividades deportivas, culturales y mucha recreación, cuyo objetivo mas destacado fue el turismo.

El turismo era una de las industrias de más rápido crecimiento en todo el mundo. En los diez años entre 1962 y 1972, el gasto en turismo se triplicó. En algunos casos, el muy alto incremento anual en los ingresos por turismo reflejaba un punto de partida bajo, en otros continuaba aumentando desde un nivel que había sido alto. España, por ejemplo, que había acogido a 200.000 turistas en 1930 y 6 millones en 1960, recibió a 33 millones en 1973.

Los otros países «baratos» del Mediterráneo, entre los que se encontraban Grecia, Turquía, Malta, Israel, Chipre y Portugal, así como el Norte de África, también registraron incrementos. México y las Bahamas tuvieron la misma experiencia que el hemisferio occidental. Las tasas de crecimiento eran menores en algunas zonas de las tradicionales de vacaciones, como Austria, Suiza, Francia e Italia.

En estos países, el turismo de invierno experimentó una rápida expansión. En Alemania Occidental, por ejemplo, donde en 1960-1961, 565.000 personas pasaron sus vacaciones de invierno, la cifra alcanzó los 3.157.000 en 1975-1976. Sin embargo, incluso en 1976, los países desarrollados seguían recogiendo el 83 por ciento de los ingresos del turismo, frente al 17 por ciento de los países en vías de desarrollo. Se trataba de una forma de gasto que quedaba limitada a los países más ricos; para algunos de los países más pobres se estaba convirtiendo en una fuente vital de ingresos.

En Europa, el esquí, que una vez fue un deporte exclusivo de los muy ricos y muy privilegiados y de un pequeño número de deportistas fanáticos, se convirtió en un deporte de masas, y más y más personas podían permitirse unas segundas vacaciones durante el invierno y viajar al extranjero para disfrutarlas. Pero las condiciones bajo las cuales tenía lugar el esquí cambiaron a medida que atraía un número cada vez mayor de personas. El viaje hasta el lugar empezó a estar congestionado y era cada vez más incómodo, y los pueblos alpinos que en un tiempo fueron tranquilos se convirtieron en municipios concurridos a medida que se construían hoteles de hormigón para alojar a los turistas.

La explosión de la educación

Es posible considerar la creciente provisión de educación como otra manera en que las personas utilizaron la creciente cantidad de bienes y servicios que ahora estaban a su disposición. La educación puede considerarse como algo valioso por sí mismo, así como un medio para aumentar la productividad de la mano de obra a largo plazo. En el boom de la posguerra, se produjo una verdadera explosión en el número de personas que acudían a las universidades u otros institutos de educación superior.

Estados Unidos llevaba la delantera en este aspecto, gastando una proporción de la renta nacional per ca-pita superior a la de otros países para la educación, y conservando esta delantera incluso cuando el resto del mundo occidental avanzó. Este énfasis en la educación se ha considerado como una alternativa a la provisión de otros servicios sociales, para los cuales Estados Unidos estaba rezagado, quizás como reflejo de la preferencia estadounidense por la autoayuda individual frente a la asistencia social.

En el año 1960, Estados Unidos gastó un 5,3 por ciento de su renta nacional en educación, comparado con el 5 por ciento en Suecia y el 4,7 por ciento en Holanda; la mayor parte del resto de Europa, así como Japón, gastaba entre el 4,5 y el 3,5 por ciento. En los siguientes años, la proporción de alumnos de escuelas secundarias entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años en 13 países desarrollados del Oeste y Norte de Europa aumentó enormemente, la proporción de los estudiantes a nivel universitario con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años casi se duplicó.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

 Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la  televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determina das marcas de productos. Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos.

Incluso, las manifestaciones artísticas  como la música, el cine, el teatro o la literatura,  eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía la comercial sobre lo artístico.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

La Primavera de Praga Causas Dubcek, en Checoslovaquia

La Primavera de Praga, Sus Causas

Durante la Guerra Fría, la Primavera de Praga fue un periodo de intento de liberalización política bajo el liderazgo de Alexander Dubcek, en Checoslovaquia que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año, cuando el país fue invadido por la URSS, y sus aliados en el Pacto de Varsovia (a excepción de Rumania).

 LA PRIMAVERA DE PRAGA:
Breve reseña histórica:

Checoslovaquia, fue siempre un espacio de vital importancia en el centro de Europa y lugar estratégico desde el punto de vista de la geopolítica. Durante muchos siglos, fue el dominio de la casa de los Habsburgo, la que impuso su poder en la región. Más tarde, quedó incluida dentro del Imperio Austro-Húngaro, que contenía comunidades de distinto origen, lengua y cultura, por lo que fue llamado el Imperio de las Nacionalidades. Luego de la primer guerra mundial, con la derrota del Imperio Austro-Húngaro, se construyó la República de Checoslovaquia, finalmente durante la segunda guerra (1938-1945), los nazis la ocuparon y la reclamaron como parte de Alemania.

Al terminar la segunda guerra, el territorio checo quedó dividido en dos partes. Una, ocupada por las tropas soviéticas, y la otra por las norteamericanas. Las dos potencias mundiales del momento, llegaron a un acuerdo por el cual volvían a imponer en su cargo al ex presidente Benes, que había sido destituido por los alemanes.

Dominio comunista:

El 2 de febrero de 1948, el partido comunista checo llegó al poder mediante un golpe de estado. De este modo, el comunismo Stalinista llegó al control de la Europa central, creando un sistema defensivo (como si fuera una muralla formada por los siguientes países: Polonia, Hungría, Yugoslavia, Bulgaria, Albania, Rumania, Checoslovaquia y Alemania Democrática) ante una eventual agresión del mundo de occidente. Dentro de los estados europeo centrales que estaban dentro del bloque comunista, sin dudas uno de los más importantes era justamente Checoslovaquia, por su desarrollo industrial y su injerencia política.

Los comunistas checos aceptaron, en general, las directivas de Moscú, sin demasiadas objeciones. La tutela de Rusia les permitía una cierta estabilidad y un crecimiento sostenido. Sin embargo, la situación varió durante la década del ´60. Comenzaron a manifestarse corrientes opositoras al régimen que llegaron a su punto culmine en enero de 1968, en lo que se conoció en todo el mundo como la “primavera de Praga”.

Primavera de Praga

Este proceso político que conmovió al comunismo, fue dirigido por Alexander Dubcek , hijo de un militante comunista, que había realizado una importante carrera política, y en enero del 68, accedió al cargo de Secretario General del Partido Comunista Checo. El mismo, pretendía acentuar la autonomía de Checoslovaquia y adoptar algunas reformas económicas y sociales. Dubcek, fue seguido por muchos checos que pretendían el levantamiento de la censura y que se adopten algunas de las reformas previstas. Este proceso se aceleró cuando el partido comunista (que actuaba como partido único, ya que estaba prohibido la pluralidad política) aprobó un nuevo Programa de Acción, que fue ampliamente rechazado por antiguos dirigentes del partido, intelectuales, escritores y periodistas censurados.

Al principio, Moscú intentó evitar que se quiebre en dos el Partido Comunista Checo. Luego, cambió de táctica, y comenzó a culpar a los checos de contrarrevolucionarios y de preparar un golpe contra el comunismo.

Dubcek, intentó buscar apoyo en Tito, líder de Yugoslavia y Ceausescu de Rumania, que eran los líderes del comunismo europeo menos dependientes de Rusia.

A pesar de todos los intentos por evitar la invasión, los tanques soviéticos llegaron a Praga el 20 de agosto. La experiencia checa, no podía quedar sin castigo, si la Unión Soviética, aspiraba a que no se reprodujera. Seiscientos mil soldados ocuparon Checoslovaquia. La resistencia fue pasiva, se intentaba de esta manera, evitar una masacre, ya que las desigualdades de recursos eran evidentes.

Finalmente, el proceso político de Dubcek fue derrotado. Las reformas económicas fueron anuladas y se restablecieron las condiciones de censura. A pesar de la derrota, “la Primavera de Praga” (que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año) dejó huellas profundas y mostró una faceta del comunismo desconocida hasta ese momento.

El final: El domingo 4 de noviembre de 1956 sobrevino el golpe final. Durante las primeras horas de la mañana los tanques rusos invadieron Budapest. La noche anterior los rusos habían detenido al general Maléter y a los demás miembros de la delegación húngara encargada de las negociaciones. Con ello perdía su dirección el ejército popular húngaro. Una emisora de radio regional anunciaba la creación de un «gobierno revolucionario de trabajadores y campesinos» encabezado por János Kádár, secretario general del nuevo partido comunista. Como luego se supo, Kádár había sido secuestrado el 2 de noviembre con «suave violencia» en Budapest, y adoctrinado en el territorio soviético de Ungvár para desempeñar su futuro papel.

LA PRIMAVERA DE PRAGA Y SU DESENLACE

También Checoslovaquia luchó por el restablecimiento de los derechos civiles y por la independencia nacional en 1968. Tras la caída de Antonin Novotny, la nueva dirección del partido, encabezada por Alexander Dubcek pretendió implantar un «socialismo de rostro humano». A la liquidación del pasado stalinista siguió la política reformista de la «Primavera de Praga», la garantía de los derechos civiles de las minorías y la reforma de la economía.

Tras sostener una guerra de nervios contra el gobierno y la jefatura del partido, el 21 de agosto de 1968 tropas soviéticas, polacas, búlgaras, húngaras y alemanas orientales invadieron Checoslovaquia, cuyo gobierno no ofreció resistencia armada. La población prefirió la resistencia pasiva. Pero era difícil discutir con los tanques.

 Las barricadas formadas con vehículos incendiados y destruidos no pudieron contener durante mucho tiempo a los invasores, que justificaron su intervención con la tesis de la soberanía restringida de los países del área socialista (doctrina Breznev). Los dirigentes del partido y del gobierno fueron trasladados a Moscú y en el país se declaró el estado de sitio.

El nuevo jefe del partido, Gustáv Husák, que contaba con la confianza de Moscú, tardó más de un año en normalizar la situación en el país. Pero la resistencia de los intelectuales no pudo ser doblegada, y de ello es buena prueba la Carta 77, hecha pública en Praga en enero de 1977, cuya reivindicación principal se centra en el reconocimiento de los derechos humanos en Checoslovaquia.

Historia Creación de la Republica Popular China Resumen

Historia Creación de la Republica Popular China

Durante el siglo XIX, China había sido obligada por las potencias occidentales, mediante el uso de la fuerza, a otorgarle todo tipo de concesiones.

Entre 1839 y 1842, fue vencida por Gran Bretaña, en la llamada guerra del opio. Debido a esa derrota, debió entregar Hong-Kong a su vencedora y abrir sus puertos al comercio inglés.

En otras guerras libradas contra las grandes naciones occidentales y contra el Japón, China perdió Vietnam, Corea y Formosa.

Republica Popular China: Gran Salto AdelanteEsta constante serie de concesiones llevó al partido nacionalista chino, el Kuomitang (fundado por el dirigente Sun-Yat-Sen – imagen ), a derribar, en 1911, al milenario gobierno imperial residente en Pekín, para reemplazarlo por una República.

El programa republicano proponía, básicamente, recuperar el país para los chinos, combatir la corrupta dirigencia que acordaba con los europeos y evitar que China continuara entregando sus riquezas a los extranjeros.

Sin embargo, la situación en el interior del país siguió siendo caótica. Cada región era dirigida por caudillos locales, llamados los Señores de la Guerra, que combatían unos contra otros imponiendo sus ideas.

Si bien durante el siglo XIX China fue permanentemente agredida por el imperialismo europeo, durante la primera mitad del siglo XX, lo fue por el imperialismo japonés.

Los japoneses lograron ubicar a sus efectivos muy cerca del territorio chino en 1917, cuando numerosas tropas japonesas desembarcaron en Siberia Oriental, apenas comenzada la Revolución Rusa, para ayudar a los ejércitos zaristas rusos a derrotar a los bolcheviques.

La presencia militar japonesa en el Asia fue, a partir de ese momento, cada vez mayor. Su objetivo era ocupar el territorio chino.

Sin embargo, muy pronto los Estados Unidos y Gran Bretaña, que tenían importantes posesiones e intereses en el Extremo Oriente, cambiaron su política respecto a China.

Preocupados por el avance japonés en Asia, en la Conferencia de Washington (1922) formaron un frente destinado a contener al Japón. Así, obligaron a éste a limitar el crecimiento de su armada y a restituirle a China una base naval.

En 1921, en Shanghai, fue fundado el Partido Comunista Chino. Entre los doce miembros fundadores se encontraba el joven Mao-Tse-Tung, futuro conductor del comunismo chino.

En ese mismo año, se constituyó un nuevo gobierno en Cantón, que se opuso al existente en Pekín. Se buscó, de este modo, poner fin al desorden interior y al poder de los Señores de La guerra.

Hacia 1923, Sun Yat-Sen instaló un nuevo gobierno en Cantón, en el que participó el joven partido comunista chino.

En 1925, a la muerte de Sun Yat-sen, Chiang Kai-shek asumió el mando supremo del ejército nacionalista y, en poco tiempo, adoptó políticas anticomunistas.

En 1926, Chiang Kai-shek, ordenó el arresto de dirigentes comunistas y eliminó del ejército a los militares que simpatizaban con éstos.

En 1927, organizando unidades de combate obrero-campesinas, los comunistas crearon el germen de lo que, con el tiempo, fue el “ejército rojo”. En el Kuomintang, mientras tanto, la división entre nacionalistas y comunistas, inexistente en 1911, era cada vez más clara y profunda.

Comenzó entonces una verdadera caza de comunistas, cuyo centro fue la ciudad de Shanghai.

Pese a las persecuciones, los comunistas lograron colocar bajo su control distintas zonas del extenso territorio chino. Pronto, Mao se convirtió en el teórico político máximo del partido y en su conductor indiscutido.

En 1931, la situación política en China sufrió un violento cambio. Los japoneses iniciaron una invasión, sin previa declaración de guerra, que sólo concluyó con el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El ataque japonés alivió la situación de los comunistas de Mao, aunque éste en nombre del partido, en 1932, declaró la guerra a los japoneses.

Durante ese año el siguiente, Chiang comenzó un ataque que pretendió aniquilar a los comunistas Descuidó así la lucha contra los japoneses, lo que permitió que éstos ocuparan toda la Manchuria (región del Asia, perteneciente a China).

Mientras tanto, al borde del aniquilamiento, los comunistas iniciaron la retirada. De este modo, el partido comunista evitó su extinción.

LA REPÚBLICA POPULAR CHINA
China dio un vuelco fundamental en su Historia en 1949 cuando, después de una guerra civil, adoptó el comunismo. Su líder, Mao Tse-tung, gobernó hasta 1976. En un principio, dio un carácter stalinista a su gobierno, pero cuando el XX Congreso Comunista de la URSS criticó el stalinismo, Mao declaró rota su alianza con Moscú y comenzó la Revolución Cultura!, como una forma de dar a China una identidad socialista propia. Izquierda y derecha: carteles alusivos a la revolución.

Revolución China Biografía de Mao Tse Tung