Los Bloques Latinoamericanos

Bloques Comerciales Comunidad Andina y de la Region del Pacífico

Bloques Comerciales
Comunidad Andina y de la Región del Pacífico

Bloques en la región del Pacífico: Anteriormente vimos la importancia económica del Japón y los países del sudeste asiático. Su crecimiento no obedecería a la pertenencia a un bloque —el del Pacífico— cuyo mecanismo de integración habría resultado débil.

En el área de influencia del bloque del Pacífico existen dos organizaciones: la APEC (Cooperación Económica de Asia-Pacífico), formada por unos veinte países cuyas costas son bordeadas por el Océano Pacífico y cuya gran diversidad de situaciones socioeconómicas y culturales la hacen ineficaz, y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), zona de libre comercio que tuvo resultados poco importantes.

Comúnmente, cuando se habla de “bloque del Pacífico” se hace referencia exclusivamente al brillante polo económico de los nuevos países industrializados y a los “pequeños dragones».

La Comunidad Andina

Formada por Bolivia, el Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, se origina en la firma del Pacto Andino de 1969. Sus principales objetivos son la ampliación de la infraestructura de transportes, caminos, ferrocarriles y provisión de energía, y la conformación de una unión arancelaria. En 1993, se constituye como una zona de libre comercio y en 1995, establece un arancel externo común. Los proyectos para el futuro son muchos, sobre todo en materia de complementación económica, desarrollo de infraestructura e industrial.

Los presidentes de los países miembros decidieron establecer el Mercado Común en el año 2005. Esto constituirá un paso muy importante en la profundización del proceso de integración andino. Para alcanzar ese fin, se requiere eliminar todo tipo de obstáculo al comercio de bienes y completar la formación de la Unión Aduanera mediante la adopción de un arancel externo común que beneficie a todos los países miembros.Además, a partir de 2002, los países deben ir adoptando las medidas necesarias para garantizar la libre movilidad de servicios, capitales y personas, así como eliminar completamente los aranceles.

La Comunidad Andina y el Mercosur:
La CA intenta fortalecer su lugar en la integración económica con el resto de Latinoamérica. En el año 2000, su intercambio comercial con el MERCOSUR alcanzó la cifra más alta: casi 5600 millones de dólares. Ese intercambio se basa en un mayor gasto en importaciones del MERCOSUR que en exportaciones desde la CA. La CA exporta petróleo, gas natural, zinc, bananos.

El petróleo y sus derivados constituyen entre el 50% y el 60% del total de las exportaciones. El país andino que, en promedio, más exporta al Mercosur es Venezuela, seguido por Bolivia.

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajòn y Lìa Bachmann

Bloque Economico: El Mercosur Integracion de Argentina, Brasil

Bloque Económico: El Mercosur Integración de Argentina

ANTECEDENTES: La integración ha estado presente en la agenda latinoamericana desde fines del siglo XIX, cuando se completó el proceso de emancipación continental y se produjo el resurgimiento de las tendencias que abogaban por el afianzamiento de los vínculos de cooperación entre los países de la región. Dan cuenta de ello las diversas propuestas, no sólo en materia de infraestructura e integración física del territorio sino también aquellas tendientes a establecer acuerdos estratégicos frente a una serie de problemas comunes que atravesaban los países latinoamericanos.

Por ello, el actual proceso de integración que experimentan los países del Cono sur y también buena parte de las naciones latinoamericanas no significa una novedad de este fin de siglo. Las ideas, proyectos y antecedentes de la integración continental datan de finales del siglo XIX, y se apoyan en un discurso político e ideológico de considerable consenso entre los pueblos latinoamericanos: el ideario bolivariano de unidad continental.

Dicho pensamiento integracionista se centró en los vínculos de lengua, religión y, sobre todo, en la necesidad de recuperar una memoria histórica compartida, habida cuenta del pasado colonial común. Las propuestas integracionistas que fueron surgiendo desde principios del siglo XX se expresaron, entonces, a favor de distintas alternativas: desde la conformación de una unión aduanera, o espacio económico común, hasta la constitución de una confederación de estados hispanoamericanos. Pero numerosos factores de orden interno y externo a la región limitaron estas iniciativas a la firma de acuerdos binacionales sobre asuntos puntuales de interés mutuo, por ejemplo el intercambio comercial o los problemas limítrofes.

A partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial y la conformación de un nuevo orden económico y político internacional, surge un nuevo contexto para encarar en la región políticas conjuntas de desarrollo que permitan romper los lazos de dependencia con los países centrales y los mecanismos del intercambio desigual (los países latinoamericanos participaban en el comercio internacional exclusivamente como proveedores de materias primas baratas).

El modelo de desarrollo propuesto por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en la década del ’50, se centró en los siguientes aspectos: industrialización acelerada que sustituya importaciones provenientes de los países centrales, reformas que permitan incorporar al mercado nuevos consumidores, activa intervención estatal en la economía para asegurar inversiones y políticas sociales que acompañen el crecimiento con plena ocupación y altos salarios que permitan elevar la calidad de vida de la población.

Para afianzar estas políticas se propone conformar espacios (mercados) mayores, alentando a los países latinoamericanos a conformar un bloque económico. Así es como resurge con nueva fuerza la idea de integración y de construcción de un mercado común latinoamericano.

La integración de los países latinoamericanos en un mercado común era entendida como el camino más eficaz para, por una parte, alcanzar una mayor capacidad de negociación en el plano internacional y lograr una mejor inserción de sus productos en el mercado mundial y, por otra, para enfrentar en forma conjunta los problemas comunes de desarrollo económico y social.

EL MERCOSUR: En 1991, los presidentes 4 de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y Uruguay firmaron el Tratado de Asunción, que dio origen al Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Este acuerdo fue el resultado de una serie de negociaciones iniciadas en 1985 entre los gobiernos del Brasil y la Argentina, que buscaban acelerar el proceso de integración bilateral. La Unión Aduanera entró en vigencia el 1 de enero de 1995; su formación se inspira en el modelo de la Unión Europea.

Bloque Económico: El Mercosur Integración

El objetivo principal del Tratado es la integración de los Estados miembros a través de:

La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, estableciendo para ello la eliminación de tarifas aduaneras y restricciones no arancelaria a la circulación de mercaderías.

El establecimiento de un arancel externo común con relación a terceros Estados (países no miembros). La decisión de acordar una política comercial común.

  • La coordinación de políticas macroeconómicas con relación a diversos sectores económicos: agrícola, comercio exterior, industria; política fiscal y cambiaria, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y demás.
  • La adecuación de las legislaciones correspondientes a cada sector. En un comienzo, las rebajas arancelarias fueron progresivas y limitadas a algunos productos.

Tal como vimos en la primera parte, la existencia de políticas comunes no supone que mecánicamente los países y sus respectivas regiones se integren de manera pareja. Por el contrario, cada país participa de manera desigual, del mismo modo que sus sociedades.

Por ejemplo, el Brasil tiene una población muy numerosa, que lo vuelve un mercado consumidor mucho más atractivo para las empresas multinacionales. Éstas invierten en industria automotriz, alimentos, textiles y petroquímicos. La desigualdad entre la Argentina y el Brasil en el modo de participación es notoria: las exportaciones argentinas consisten en alimentos, materias primas, gas y petróleo, mientras que las brasileñas consisten en manufacturas y maquinarias.

  • FACTORES PRODUCTIVOS

Son los que se emplean en la producción. Por ejemplo, el capital, el trabajo y la tierra. En el caso de los procesos de integración, la tierra seria un factor que por su propia naturaleza no podría movilizarse.

  • RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS

Cualquier limitación en el comercio entre los países miembros que no se base en aranceles sino en otras razones, como el precio.

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajòn y Lía Bachmann

MAPA DE USOS AGRARIOS DEL SUELO ARGENTINO

mapa de usos agrarios del suelo argentino

USOS agrarios del suelo argentino

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tena publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Francisco Corigliano historiador.

El 26 de marzo, los presidentes y cancilleres de la Argentina -Carlos Menem y Guido Di Telia-, Brasil -Fernando Collor de Mello y Francisco Rezek-, Paraguay -Andrés Rodríguez y Alexis Frutos Vaesken- y Uruguay -Luis Alberto Lacalle Herrera y Héctor Gros Espiell- firmaron en Asunción del Paraguay el Tratado para la Constitución de un Mercado Común del Sur (Mer-cosur) o Tratado de Asunción.

El acuerdo, que ratifica el rumbo integrador iniciado por la Argentina Brasil en noviembre de 1985, establece para sus miembros la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos; un arancel externo y una política comercial comunes; la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales, y la armonización de las respectivas legislaciones nacionales.

Conscientes de las asimetrías de poder existentes entreoíos cuatro miembros, los firmantes del tratado invocan en sus primeros párrafos los principios de «gradualidad, flexibilidad y equilibrio» a fin de alcanzar lo más rápidamente posible «la ampliación de las actuales dimensiones de sus mercados nacionales, a través de la integración».

Principios que buscan ser plasmados en un proceso gradual de liberalización y desgravación aduanera, a ser llevado a cabo en un período de transición, cuyo punto de arranque es la entrada en vigor del acuerdo, y su fecha tope, la del 31 de diciembre de 1994, en la que el arancel externo común deberá llegar a cero para que el mercado común pase de los papeles a los hechos.

El tratado concibe una estructura dual de funcionamiento: el Consejo y el Grupo del Mercado Común. El Consejo será responsable de la conducción y decisiones políticas en pos del «cumplimiento de los objetivos y plazos establecidos para la constitución definitiva del Mercado Común», presidido rotativamente por cada Estado miembro cada seis meses, e integrado por los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía de los Estados miembro (y por sus presidentes al menos una vez al año).

El Grupo Mercado Común, con cuatro miembros titulares y cuatro alternos por país, procedentes de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Economía y del Banco Central, deberá «hacer cumplir las decisiones adoptadas por el Consejo»; proponer medidas concretas «tendientes a la aplicación del Programa de Liberación Comercial, la coordinación de políticas macroeconómicas y la negociación de acuerdos frente a terceros», y «fijar el programa de trabajo que asegure el avance hacia la constitución del Mercado Común».

Fuente:El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Francisco Corigliano historiador.

El Mercosur y los Requisitos de la Geografía
A pesar del enorme desarrollo observado por los medios de transporte y comunicaciones, no se registra ninguna experiencia de integración económica que exceda los límites de un espacio unificado, en cuyo interior ocurren las principales transacciones de bienes y servicios.

El costo del transporte (de bienes o de desplazamiento de personas) es un aspecto decisivo de las relaciones de intercambio, de allí surge la demanda objetiva de un espacio restringido. La estrategia del Mercosur ensaya unificar regiones que se conectan directamente, pero que se extienden sobre un área muy vasta.

Las cuatro naciones cubren 12 millones de kilómetros cuadrados, sin tener en cuenta las áreas marítimas y las zonas reclamadas sobre el continente antartico. Es cierto que, desde el punto de vista de la actividad económica, ese mercado resulta muy inferior al formado por otras grandes organizaciones ya existentes, pero no es menos cierto que la sola dimensión geográfica plantea un desafío que no puede desdeñarse.

La oportunidad misma del Mercosur puede explicarse por esa problemática. En décadas previas, su constitución no habría contado con facilidades semejantes debido a que las naciones que lo integran (en especial Brasil y Argentina) estaban inmersas en un proceso de forjar la unificación económica al interior de sus fronteras. Las obras de infraestructura que se realizaron entonces permitieron ocupar, o integrar, zonas que todavía no formaban parte del ámbito productivo y de intercambios de cada economía.

En el caso de Argentina, una serie de políticas buscaban integrar la economía hacia el sur y, en menor medida, hacia el noroeste. Con este fin, los sucesivos gobiernos asumieron la tarea de realizar en la Patagonia diversas obras de infraestructura, impulsar la explotación de petróleo, carbón y hierro, crear una empresa (Hidronor) para realizar las obras hidroeléctricas. La marcha hacia el noroeste estuvo marcada por políticas de promoción industrial que otorgaron enormes subsidios a quienes se desplazaban en esa dirección.

En contraste con esa estrategia, la región mesopotámica, frontera natural con Uruguay v Brasil, sólo comenzó a experimentar un cambio a partir de las obras de las décadas del ’70 y ’80, que la conectaron con el resto de Argentina a través de tres cruces físicos del río Paraná: el túnel Santa Fe-Paraná y los puentes Zarate -Brazo Largo y Resistencia-Corrientes. Por su parte, la represa de Salto Grande y los puentes Gualeguaychú-Rivera y Colón-Paysandú, permitieron la conexión sobre el río Uruguay, mientras que los puentes Posadas-Encarnación y Puerto Iguazú-Foz de Iguazú-Puerto del Este, permitieron unir regiones separadas por el río Paraná.

Los nuevos proyectos en marcha con el Mercosur pueden agregar otros ejes, pero es importante señalar que una parte decisiva de la integración física ya se ha construido. Las distancias geográficas se acortaron y se facilitaron al interior de esa vasta región que cubre el área de la cuenca del Plata. No ocurre lo mismo, todavía, con las conexiones entre las regiones extremas del Mercosur; las distancias desde la Patagonia hacia el nordeste brasileño o la Amazonia, son todavía tan grandes como difíciles y costosas.

Extractado de: Jorge Schvarzer, «Mercosur. La geografía a la espera de actores». Nueva Sociedad. Aro. 126, 1993.

Fuente Consultada: Geografía Argentina y del Mercosur Los Territorios en la Economía Globalizada- Editorial AIQUE Polimodal – Blanco-Férnandez-Gurevich

Objetivos de la Union Europea Origen de la Moneda Euro Bloque

Objetivos de la Unión Europea
Origen de la Moneda Euro

El camino hasta llegar a la actual Unión Europea (UE) fue largo. Los antecedentes se remontan a la segunda posguerra, cuando surgieron formas de integración que abarcaban un reducido número de países y sólo ciertos sectores económicos.

Objetivos de la Unión Europea

En 1957 se creó la Comunidad Económica Europea. Se conformó como una Unión Aduanera que se basaba en la libre circulación de mercancías, personas, capitales y servicios, y que también coordinaba políticas de transporte, comerciales y agrícolas. En 1987, se firma el Acta Única Europea, que agrega políticas medioambientales, de investigación y desarrollo científico-tecnológico.

En 1992, con la firma del Tratado de Maastricht, se proyecta la unión económica y monetaria; se amplía todavía más la integración a través de la libre circulación sin fronteras, la unión monetaria, las políticas de ayuda a las regiones menos desarrolladas de la Unión y las políticas comunes en materia de defensa y relaciones exteriores con otros países. Más adelante se establecen medidas sobre el empleo y los derechos de los ciudadanos miembros. Los integrantes de la Unión pueden tener residencia y trabajo en cualquiera de los países miembros, para lo cual se establecen la ciudadanía europea y el pasaporte único.

En 1999 queda establecida la unión económica y monetaria, se concreta la creación del Banco Central Europeo y la moneda única (el euro). Algunos países, como Gran Bretaña, Dinamarca y Suecia, no están de acuerdo con esta unificación monetaria; otros, como Grecia, no cumplen con los requisitos mínimos que establece el Tratado de Maastricht.

La UE no puede asegurar un desarrollo parejo y equilibrado de los Estados miembros. De hecho, cada uno presenta un desarrollo socioeconómico específico. Las ayudas obtenidas por el Fondo

Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) desde 1975 no han logrado revertir las diferencias. Tal es el caso de Portugal, Grecia y —en menor medida— España, que tienen un perfil productivo y tecnológico más rezagado.

Nacimiento de la moneda común

En mayo, once países de Europa proclamaron el nacimiento del euro, la moneda única del Viejo Continente destinada a competir con el dólar y que ha prometido cambiar el mapa económico mundial.

El surgimiento de la nueva divisa continental, acarrea la aparición del mayor mercado importador y exportador del mundo, con cerca de 300 millones de habitantes de buen poder adquisitivo.

Se prevé que esta nueva moneda se convertirá rápidamente en una divisa de reserva para el resto del mundo.

El nacimiento del euro que cotizó a 1,10 frente al peso argentino, no fue fácil: se dio en el marco de una puja entre Francia y Alemania por la designación del titular del nuevo Banco Central Europeo, a cargo del promisorio panorama financiero y económico.

El Banco Central Europeo, finalmente con sede en Frankfurt, tendrá por misión «el mantenimiento de la estabilidad de los precios» o sea controlar la inflación, para lo cual debe definir y poner en práctica la política monetaria única.

El euro es la moneda común que acordaron adoptar once países de la Unión Europea: Alemania, Francia, Italia, España, Bélgica, Holanda, Irlanda, Portugal, Austria, Finlandia y Luxemburgo. Todos ellos sujetos a cumplir estrictas metas en materia de déficit fiscal, inflación, tasas de interés y deuda pública.

Tendrá vigencia desde el 10 de enero de 1999 pero sólo para una serie de operaciones que no requieran la presencia física de monedas y billetes.

El reemplazo de las denominaciones en papel y metálico comenzará tres años después, al iniciarse el alío 2002, y durante seis meses coexistirán el euro y las monedas nacionales hasta su extinción el 10 de julio del 2002.

A partir de la creación del euro, la responsabilidad de la política monetaria de la Unión Europa corresponderá al Sistema Europeo de los Bancos Centrales, que comprende el principal organismo ejecutivo, el Banco Central Europeo y, como entidades operativas, a los distintos bancos centrales de los once países que participan en la moneda común.

Las denominaciones de los billetes que remplazarán a las monedas nacionales serán de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros. Habrá monedas  desde 2 centavos hasta 2 euros.

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajón y Lìa Bachmann

Formacion de los Bloques Economicos en el Mundo Politicas

Formacion De Los Bloques Económicos En El Mundo

Últimamente se han profundizado las políticas de integración económica a través de la formación de bloques regionales. 

La integración en bloques no es nueva. Sin embargo, la competitividad actual, originada en los últimos cambios productivos y tecnológicos, lleva a privilegiar los intercambios entre países integrantes de un bloque.

Generalmente, los bloques no funcionan como entidades homogéneas: por el contrario, hay diferencias internas, pronunciadas en ciertos casos, que llevan al dominio de un subgrupo de países o de uno de ellos por encima del resto.

Por otra parte, con el avance de la globalización creció el comercio mundial, lo que justificó, por ejemplo, la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1995.

Este aumento de la integración comercial convive con fuertes políticas restrictivas, es decir, que ponen barreras al comercio entre diferentes países. Por ejemplo, Corea del Sur, Taiwán y el Japón están empezando a aplicar medidas para endurecer las restricciones a las importaciones de mercaderías chinas.

Un aspecto notable es el valor que adquiere el comercio entre países contiguos geográficamente, integrados en un mercado regional. Los flujos comerciales se acentúan dentro de cada bloque económico donde existen medidas y normas preferenciales. Esto estimula la producción, el comercio y las inversiones de capital extranjero. Además, las empresas multinacionales tienden a privilegiar su inversión en determinados bloques económicos.

Sin embargo, los resultados de la integración son distintos según el caso. La integración económica entre países no garantiza efectos homogéneos para cada país miembro. En el Mercosur, el principal cliente de la Argentina es el Brasil, mientras que la Argentina es el segundo cliente de Brasil. En los años noventa, el Japón desarrolló el 70% de su comercio en la región Asia-Pacifico.

El 85% del comercio mundial se realiza entre los mismos países desarrollados, básicamente en torno de los Estados Unidos, el Japón y Europa. A esto se suma el crecimiento de las empresas transnacionales. Cerca de un 40% del comercio mundial de bienes constituye un intercambio entre filiales de empresas multinacionales. La tendencia actual del comercio consiste en exportar capitales para la adquisición o fusión de empresas antes que para otros fines.