Monumentos Históricos

Las Piramides de Egipto Historia, Finalidad, Medidas y Construcción

Historia de las Pirámides de Egipto

Las pirámides egipcias de los imperios Antiguo y Medio no eran sino tumbas reales a escala gigantesca. Gracias a su solidez y volumen, resultaban ideales para proteger el cuerpo del rey, si bien es más que probable que en la elección de la estructura piramidal influyesen consideraciones de carácter más bien simbólico. Así, se creía que la pirámide debía facilitar la ascensión del rey al cielo, de ahí que su peculiar forma se concibiese como una enorme rampa hacia el mismo. Por otro lado, se asociaba también con el túmulo primigenio que emergió de entre las aguas del caos durante la creación del mundo.

Asimismo, la pirámide constituía un símbolo solar, en tanto que concretaba en piedra el sentido oblicuo de los rayos del sol cuando atraviesan las nubes. Sea cual sea la interpretación más pertinente de la estructura piramidal, de lo que no cabe duda es de que lo que pretendían los antiguos egipcios era levantar una estructura lo más grande posible, y en ese sentido una pirámide cimentada sobre sólidos bloques de piedra era la mejor de las opciones.

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La pirámide es un monumento de carácter religioso presente en diversas civilizaciones muy alejadas entre sí, desde la India hasta América del Sur. La forma piramidal fue una evolución lógica en las construcciones, al constituir una estructura resistente —gracias a su amplia base— y muy elevada, que permitía una cercanía simbólica a los dioses.

Las pirámides egipcias

La vida después de la muerte, fue para los egipcios su firme creencia. Para que esto se materialice, se requería la preservación física del difunto retomando en el mismo su espíritu o también conocido como el Ka, desaparecido tras la muerte, siendo de vital importancia para ellos, acompañar para una mejor prosperidad en la vida que le esperaba, todo aquello que le fuera imprescindible.

Para ello se crearon técnicas avanzadas de embalsamamiento o conservación del cuerpo, y junto a ello se inhumaban los más cumplidos y ricos menajes funerarios. Es así que, como resultado de la conservación, protección y culto de los difuntos, se crearon los más sólidos y con el paso de los años cada vez más complejos ámbitos funerarios.

Las más extraordinarias tumbas que hoy conocemos fueron levantadas para los faraones, ya que su sofisticación y tamaño estaba determinada por la posición económica y social del fallecido. Entonces las pirámides egipcias son la manifestación en si de la relación mantenimiento físico (muerte) y la supervivencia en el más allá (vida).

En el templo de Heliópolis, se atesora una piedra llamada ben-ben, a la cual se considera como el primer cúmulo de tierra que irrumpió de las aguas del caos cuando el dios solar creó el mundo. Se cree que la forma de esta piedra, es la que se tomo como forma de las pirámides. Pero a su vez, su forma geométricamente perfecta, evidencia un significado mágico y mitológico, que alude sin lugar a dudas, a la autoridad real. Ya que era la forma mas adecuada de representar a la eternidad e indicar el camino de ascenso de las almas predilectas hacia el dios-sol (Ra), con el que estaban consignadas a unirse eternamente.

Génesis de las pirámides

Las primeras pirámides fueron las truncadas que estaban construidas de ladrillos cocidos al sol, en las cuales las tumbas se emplazaban bajo mastabas (erigida sobre la cámara subterránea, que constaba de una sala para ofrendas, la capilla y la cámara mortuoria propiamente dicha). Ello ocurrió durante el 3100-2700 a.C. (en las Dinastías I y XI). Durante este período, Egipto evidenciaba un importante auge económico, social y artístico; en donde por ejemplo en lo que respeta a este último sector, se experimentan mejoras en las técnicas y materiales que se emplean para la construcción.

Esto ocurre en las dinastías III a IV (2700-2185 a.C.), con la llegada de Imperio Antiguo o Menfita.

Pero finalmente, es cuando aprovechando las crecidas del río Nilo (hacia 2660 a.C.), se introduce el uso de la piedra para tal edificaciones, proviniendo las mismas de las canteras de Assuán y de Tura y transportándose luego hasta los sitios próximos a las zonas de construcción de dichas pirámides.

Hacia el año 2900 a.C., el arquitecto Imhotep, diseño y dirigió la construcción con bloques de piedra caliza, la mayor y más antigua de todas las pirámides egipcias. Con una base de 122 por 107 m, se levantan seis pirámides truncadas una sobre otra, con dimensiones crecientes y en donde la cúspide de la pirámide superior se eleva a casi 62 m de altura.

Es aquí, en esta gran obra, edificio central de la mastaba de Sakkara, donde reposan los restos del faraón Zoser, el primer gobernante de la III dinastía. Convirtiéndose a partir de este momento la pirámide en una tumba faraónica por excelencia.

Por el contrario, la pirámide de Dashur, construida por el faraón Snefru (dinastía IV), presenta un perfil quebrado que le ha valido el nombre de pirámide romboidal o también conocida como torcida. Esto se debe a que para la construcción en su último tramo, se empleo materiales de menor calidad, tal vez por razones económicas, lo que produjo un quiebre estructural en su mitad superior, consecuentemente modificando su forma y reduciendo su altura.

Cerca de la pirámide del faraón, emblema de su grandeza, y por su forma, símbolo del dios solar Ra, se agrupaban las mastabas, las necrópolis privadas donde se enterraba a la familia real y a los funcionarios reales, para acompañar al soberano en su viaje al más allá. Pero Snefru, quiso trasformar en Médium, la pirámide escalonada del rey Huni (III dinastía) en una pirámide perfecta, avance que solo consiguió de modo parcial. Por ello, Snefru constituyó al sur de Dashur una pirámide totalmente regular de 104 m de altura.

En ocasiones junto a la pirámide, se levantaba un templo funerario, destinado al culto del faraón y, cerca del río, el templo del valle, donde era recibido el cuerpo del monarca para practicarle la momificación. Ambos templos quedaban unidos por una avenida cubierta, a través de la cual era llevado al cuerpo del interfecto.

Las pirámides de Gizeh

La necrópolis de Gizeh, es un extraordinario conjunto funerario que data de la dinastía IV (2600-2480 a.C.). Aquí encontramos la pirámide más grande y antigua del conjunto a la vez, ella es la que forja la tumba del faraón Keops (2580 a.C.). para tal construcción, fueron trasladados desde lejanas canteras, dos millones y medio de bloques de piedra, con un peso medio de 2,5 toneladas cada uno. Con una superficie de 48.000 m2, posee una base cuadrada, y cada lado de la misma mide 233 m y su altura alcanzó en aquellos tiempos 146m, sin embargo hoy con el paso de los años y debido a diferentes factores su altura oscila en los 138 m.

La entrada a dicha pirámide se encuentra al norte de la misma, de la cual partía un corredor en rampa que desembocaba en una cámara falsa en la base de la construcción. Sin lugar a dudas, dentro de la misma se sitúan otras cámaras, una de ellas es la denominada de la reina y la otra es la gran cámara, a la cual se llegaba por medio de un estrecho pasillo, la cual era la cámara real.

Esta habitación ocupa el centro exacto de la pirámide; para que su realización no provocara el desplome de los sillares, los arquitectos idearon inteligentes soluciones constructivas: colocaron sobre este espacio cuatro o más lajas de piedra dispuestas horizontalmente y dos más en forma de cubierta a dos aguas, que servían para desviar el peso .y los fuertes empujes que se producen en este punto.

La Habitación del Rey contiene un sarcófago, por lo que ha sido considerada como la morada definitiva del faraón, aunque el hecho de no haberse encontrado la momia del mismo, unido a las especiales características de la pirámide, han conducido a numerosas especulaciones; así, algunos autores consideran que Keops no llegó a ser enterrado en la Gran Pirámide o que, tal vez, puedan existir más cámaras aún ocultas. De hecho, a mediados de 1980, varios equipos científicos detectaron vacíos estructurales en la pirámide y. localizaron una serie de almacenes en el lado oeste del corredor de la Cámara de la Reina, algunos rellenos de arena; podría tratarse de cámaras de descarga, parecidas a las ubicadas sobre la Cámara del Rey.

La pirámide de Kefrén es algo más pequeña, pero casi igual de alta que la anterior, debido a la mayor inclinación de sus paredes. Igual que la de su padre, estaba revestida de granito rosa y rematada con cubierta de oro. La de su hijo Micerino es mucho más modesta. Alrededor de las tres había un complejo religioso con templos. y pequeñas tumbas para los altos funcionarios de la corte.

La entrada estaba guardada por la esfinge, inmensa escultura de piedra caliza de más de 20 m de altura, con cuerpo de león y cabeza humana. Se alza sobre una base de 70 m. Durante mucho tiempo su significación fue un enigma; actualmente se acepta que representa al rey Kefrén. (Ver: La Maldición de la Pirámide)

El interior de la Gran Pirámide

A diferencia de las demás pirámides del antiguo Egipto, la Gran Pirámide tiene pasadizos y cámaras interiores a considerable altura. Una entrada, situada exactamente sobre el centro de la base de la cara norte, conduce a un pequeño pasadizo que desciende hasta una cámara excavada en la roca en que se asienta la pirámide. De este pasadizo se desprende otro que asciende, primero, hasta una pequeña cámara denominada de la Reina, y después hasta la Gran Galería, un corredor inclinado de 47,5 m de longitud y 8,5 de altura. A su vez, la Gran Galería lleva a una cámara mayor, o del Rey, que contiene una especie de sarcófago.

El interior de la pirámide permaneció intacto durante 3.000 años. Y cuando Abdullah al Mamun y sus hombres descubrieron una entrada en el año 820 dC, encontraron que el pasaje ascendente estaba bloqueado por grandes losas de granito. Después de abrirse camino, penetraron hasta la Cámara del Rey, para encontrar el sarcófago vacío.
Hasta ahora, se ignora el objetivo de la construcción de la Gran Pirámide. Si no se trataba de una tumba destinada a alojar el cuerpo del rey Keops, ¿qué era? ¿Quién bloqueó el pasadizo, cuándo y por qué? Dado que parece imposible responder a estas preguntas con un mínimo grado de certidumbre, los inclinados a la especulación mística han ofrecido sus propias respuestas.

En cierto sentido, la Gran Pirámide es un monumento al hecho de que pudiera existir una burocracia eficaz hace más de 4.500 años. Contables, agricultores, constructores, políticos, etc., pueden contemplar la Gran Pirámide con el mismo temor reverencial que los místicos. Al fin y al cabo, es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días.

Otras pirámides

Durante las dinastías V y VI se produjo un resurgimiento de las creencias solares y un profundo cambio social y cultural. Se siguieron construyendo pirámides —de tamaño más reducido y menor calidad—, en las que se introdujeron nuevos elementos alejados de la austeridad de la época de Kéops, tal como se aprecia en los escasos res1 tos del conjunto de Sahure en Abusir, o en los de lsesi o Unas, quienes construyeron su pirámide de nuevo en Sakkara.

En el Primer Periodo Intermedio (2200-2010 a. C.) —dinastías VII a XI—, Egipto se vio sumido en el caos y la anarquía. Los enterramientos bajo pirámide se abandonaron y muchas de las tumbas del rico y poderoso Imperio Antiguo fueron expoliadas y destruidas. La reunificación del país y el retorno a un Estado centralizado durante el Imperio Nuevo (2050-1792 a. C.) —dinastía XII— inauguraron una etapa de estabilidad en la que se retomaron las antiguas tradiciones y, entre ellas, la construcción de pirámides, que, pese a poseer grandes proporciones y estar dotadas de dispositivos interiores muy complejos, casi auténticos laberintos, se caracterizaron por la pobreza de sus materiales.

Aunque las pirámides no fueron olvidadas del todo, con el transcurso de los siglos quedaron relegadas a meros vestigios del un pasado glorioso al que Egipto retomó sólo de manera esporádica. El último de estos períodos de auge sucedió durante el siglo VIIIa. C., con la invasión de los nubios procedentes del reino de Kush, en Sudán. Los kushitas entronizaron la XXV dinastía (760-657 a. C.), creadora de un poderoso reino que asimiló la historia y las tradiciones del país del Nilo: los «faraones negros» adoptaron su lengua, se convirtieron en devotos del dios-sol Amán Ra y recuperaron el enterramiento en pirámides, que erigieron en sus necrópolis de Kurru y Nuri, al norte del Sudán.

Las pirámides americanas

Las culturas de las antiguas civilizaciones mesoamericanas —extendidas desde el sur de México al noroeste de Centroamérica— de los olmecas, toltecas, aztecas, zapotecas y mayas desarrollaron un tipo de arquitectura piramidal que también estaba al servicio de los dioses, pero que, a diferencia de las pirámides egipcias, carecía de finalidad funeraria2—si se exceptúa el templo maya de Palenque, que tiene una cámara funeraria con la tumba y el ajuar de un sacerdote—.

Eran construcciones macizas, a veces bastante elevadas, en ocasiones erigidas sobre montículos, de estructura tronco-piramidal. Se levantaban superponiendo distintas plataformas a manera de pisos coincidentes, de altura, número y forma variable, y cuya única función era servir de basamento a un templo abierto —de una o dos habitaciones y sin ventanas—, ubicado en la parte superior del monumento, y al que se accedía mediante rampas escalonadas.

Los restos de estas pirámides son numerosos y se hallan repartidos por todo el territorio: en Teotihuacán—pirámides del Sol y de la Luna—, Monte Albán, El Tajín, los asentamientos mayas de Palenque, Copán, Chichén ltzá y Uxmal, y en la misma Tenochtitlán.

También se encuentran restos de pirámides en el área andina, aunque son más escasas y no tan altas como en Mesoamérica. Durante el Periodo Intermedio (200 a. C.-600 d. C.) se construyeron en Perú algunas pirámides de adobe que posteriormente sirvieron como basamento para edificios religiosos. En la costa norte del país, las pirámides más conocidas pertenecen a la cultura moche, y son las llamadas huacas del Sol y de la Luna.

PARA SABER MAS…

Gracias a los reiterados esfuerzos de los egiptólogos, muchos de los secretos ya han sido desvelados, no sólo los de la Esfinge sino también los de las pirámides; y los jeroglíficos ya no se descifran, sino que se leen sencillamente (así lo afirman los investigadores más optimistas). Hasta las famosas “maldiciones de los faraones”, que parece que se desataron sobre los primeros descubridores de tumbas, han perdido su eficacia: el egiptólogo Pierre Montet ha excavado recientemente en Tais, en el delta del Nilo, la tumba del faraón Psusennes, de la dinastía XXI, encontrando, además de la momia del titular, un no despreciable tesoro, habiendo sobrevivido tranquilamente a ello para poder escribir la crónica del descubrimiento y de paso desprestigiar definitivamente la leyenda.

La amplia zona arqueológica de Gizeh se ha mostrado al fin generosa a la hora de recompensar la tenacidad y el rigor sistemático con el que se han realizado las excavaciones más recientes. El arqueólogo americano Reisner es el que quizás ha llevado a cabo el descubrimiento más interesante y espectacular: mientras en febrero de 1925 estaba efectuando investigaciones con su equipo, en el lado oriental de la Gran Pirámide, dio casualmente con la entrada cuidadosamente celada de un pozo sepulcral, en cuyo fondo se encontraba todo el riquísimo ajuar de la reina Hetephere, esposa de Snefru, el fundador de la IV dinastía y madre de Keops. Snefru, entre otras cosas, es el seguro . titular de dos pirámides en la zona de Saqqarah y quizá de tres. Esto podría explicar el hecho de que el hijo, para no ser menos, aun contentándose con una sola, la construyera de proporciones tan grandiosas. La pirámide de Keops sigue siendo el edificio de mayor volumen realizado totalmente en piedra, cuya altura sólo es superada por las dos agujas de la catedral de Colonia.

El so! naciente crea nítidos contrastes de luces y sombras entre las columnas del patio interior del pequeño templo situado entre las formidables patas de la Esfinge. El rostro misterioso, dirigido hacia el ardiente disco solar, lo domina desde arriba, y sus rasgos tienen la impasible serenidad de los dioses.

La Esfinge conserva su misterio más allá del dorado rostro, hasta la mole imponente de la pirámide de Kefrén, hacia cuya cara oriental sube la rampa del bello camino procesional que parte del “templo del valle’, precisamente a la izquierda de la Esfinge. A su derecha se extiende la necrópolis, ordenada y apretada, de las mastabas, dominada por el enorme y severo perfil de la gran pirámide de Keops, a cuyos pies se agrupan las tres pequeñas pirámides de su esposas.

Más allá se debía levantar el templo funerario, contiguo a la pirámide, y de aquí partía el camino procesional, la otra rampa que descendía hacia el Nilo, en la parte oriental, hasta el “templo en el valle” del faraón. Todo ello era así veintiséis siglos antes de Cristo; ahora, en nuestros días, los templos y el camino procesional ya no existen y la gran pirámide ha perdido su aguda cima y casi diez metros de altura. Pero aun así, sus vertiginosas paredes, de las cuales se ha arrancado el revestimiento, se elevan todavía hasta más de 137 metros, y el lado de su base cuadrada mide más de 230 metros.

La superficie cubierta supera las cinco hectáreas, y para construir el gran monumento se necesitaron más de dos millones y medio de metros cúbicos de piedra. Estas cifras son impresionantes, más aún si se tiene en cuenta que en aquellos tiempos los egipcios debían ignorar (aunque no es totalmente cierto) el uso de la polea y del cabrestante.

En tal caso, las pirámides se levantarían a fuerza de brazos, con el único auxilio de rodillos y del plano inclinado. Esto explicaría, en parte, la existencia de las monumentales rampas de piedra que, desde la orilla del Nilo, subían hasta el lugar de la construcción; rampas que se levantaban a muchos metros del suelo y que después, una vez finalizada la construcción de los dos templos, el “del valle” en el Nilo y el funerario al frente de la pirámide, se transformaron en espléndidos caminos procesionales. Y explicaría también la fama de tiranos que Herodoto atribuye a Keops y a Kefrén, tratándolos de crueles e impíos. En efecto, entre la rampa inclinada y la pirámide, el trabajo que se realizó debió ser enorme.

Los tres soberanos más conocidas de la IV dinastía, que reinaron en Egipto a mediados del III milenio, representados en tres estatuas conservadas en el Museo de El Cairo. A la izquierda: estatua en diorita de Kefrén, el cuarto soberano de la citada dinastía; en el centro: estatuilla en marfil de Keops, hijo de Snefru, segundo soberano de la dinastía, el faraón que se hizo construir la mayor de las tres pirámides de Gizeh; a la derecha: Micerino, hijo de Kefrén, entre la diosa Hathor y la divinidad de Licópolis.

Según el griego, habrían trabajado durante veinte años, espoleados por el látigo de los verdugos, cien mil esclavos que consumieron 1.600 talentos de plata en nabos, cebollas y ajos. La imagen, muy colorista, es sin embargo inexacta. Los braceros que allí trabajaban no debían ser más que un tercio de la cifra citada, y además no se trataba de esclavos, sino, en su mayor parte, de obreros especializados y de hombres libres, que prestaban voluntariamente su trabajo en corvées durante las estaciones en las que sus brazos no se necesitaban para el trabajo del campo.

El cuidadoso examen de la gran pirámide demuestra, además, que el proyecto sufrió por lo menos tres modificaciones “durante la obra”; esas modificaciones que, evidentemente, ya desde el tercer milenio antes de Cristo hacían enloquecer a los pobres arquitectos. Para protegerla de los “ladrones de tumbas”, que por entonces ya actuaban, se abandonó en plena construcción la conocida cámara sepulcral situada bajo el nivel del suelo, y se construyó otra, creando un corredor ascendente del que parte una rama horizontal: es la que hoy se llama impropiamente “cámara de la reina”.

Pero el soberano descartó también esta segunda solución, e hizo prolongar el corredor ascendente a través de una grande y magnífica galería que conduce a la amplia cámara llamada “del rey”, toda ella de granito rojo de Assuán. Aquí fue donde el antes citado viajero alemán vio, por primera vez, el inmenso sarcófago de granito, sin cubierta y vacío como la inmensa tumba y en el que quizás el cadáver del faraón no reposara jamás.

El templo del lado oriental de la pirámide, con el amplio patio adornado con 48 pilastras de granito y el vestíbulo decorado también con pilastras, así como la maciza rampa, a unos treinta metros, del suelo e inclinada suavemente hacia el Nilo, y -el “templo del valle”, ya se han perdido, junto con los maravillosos y delicadísimos bajo relieves que cubrían los muros. La bella roca calcárea de los faraones, rota, ha servido para edificar las casas del pueblo de Nazlet-es-Simman, llamado, por este motivo, el pueblo de las pirámides.

A la izquierda de la que fue rampa se alinean, bellamente ordenadas, tres pequeñas pirámides: las de las esposas de Keops; ante ellas hay dos hileras simétricas de gruesas mastabas, destinadas a los hijos legítimos del faraón. Alrededor, esparcidas y en especial detrás de la gran pirámide, se encuentran las mastabas de los funcionarios de las dinastías IV y V, a los que “el gran Dios”, el faraón, había concedido graciosamente un lugar para la sepultura, el permiso de edificarse una tumba y el material para hacerlo. La piedra, durante todo el Imperio Antiguo (y en teoría también en épocas sucesivas), era patrimonio exclusivo del soberano.

La Gran Pirámide y sus medidas

La pirámide de Keops es un monumento a la historia y la astronomía, la de Kefrén a las ciencias médicas y la biología, la de Micerino a las matemáticas. Se encuentran a 22 km. al sudoeste de El Cairo, a 60 mts. sobre el nivel del mar. He aqui las asombrosas medidas de la Gran Pirámide que revelan «causalmente» increíbles paralelismos con los movimientos de la tierra, el sol y la luna:

1°) Cuando Napoleón invadió Egipto ordenó a sus técnicos que realizaran un relevamiento topográfico del valle del Nilo, resultando ser las pirámides el punto de referencia ideal, como verdadero meridiano patrón, pues no sólo dividía por la mitad el valle del Nilo sino todo el resto del mundo habitable, de modo que sería el punto medio del planeta. Geográficamente está en el cruce del meridiano 31° E de Greenwhich y el paralelo 30° Norte. Se advierte así que la pirámide es el pivote del mundo porque su meridiano divide el globo en dos hemisferios, oriental y occidental, con igual superficie de tierra habitada en ambos.

2°) Ubicación exacta de Norte a sur, Este y Oeste. Llamó la atención de los investigadores la exacta orientación de las aristas hacia los puntos cardinales, sin un milímetro de desviación. De estos surgieron otros datos no menos curiosos:

3°) Al medir la base se comprobó que cada lado media 91,21 pulgadas piramidales, que al multiplicarlos por 4 da el número: 365,24, es decir la duración exacta del año trópico, el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta completa alrededor del sol. Esa duración del año, 365 días y 6 horas, es precisamente la que obliga cada cuatro años (4×6 = 24) a sumar un día en el año bisiesto.

4°) Servía de espejo, pues estaba cubierta en piedra caliza bruñida como azogue, lo que facilitaba su uso con fines prácticos, científicos y religiosos. Servía de faro para los barcos que navegaban por el río Nilo y ala vez de cuadrante solar, ya que cuando el sol arrojaba al mediodía su luz sobre la cara Norte, marcaba el inicio del solsticio de verano. Además mientras el sol iba reflejando su luz sobre las dislinlir caras, servía de enorme reloj que marcaba las horas según las estaciones.

5°) A raíz de estas notables equivalencias numéricas se comprobó que la altura misma de la pirámide era un submúltiplo exucto de la distancia de la tierra al sol que según las modernas mediciones es:
-Perigeo = 149.500.000 Km., el solsticio de invierno (21/12). Si utilizamos la moderna notación científica que sirve para abreviar y expresar las grandes distancias, tenemos: 149,5 x 10 elevado a 6, se leer diez a la sexta, un uno con seis ceros.
-Apogeo = 150.000.000 Km., el solsticio de verano (21/6).

Desde los griegos hasta Kepler y Halley se difundieron valores aproximados de esta medida fundamental de la distancia de la tierra al sol, errados a veces en millones de kilómetros. Pero allí estaba la cifra buscada, monumentalizada en su valor al perigeo, cuando el sol pasa por el Trópico de Capricornio, precisamente los 149,5 metros de altura de la Gran Pirámide.

6°) El cuadrángulo de granito de la antecámara tiene una longitud tal que dividida dos veces por la altura de la pirámide dá 3,1416 = ¶ (Número Pi).

7°) La suma de las dos diagonales de la base dá 25.826 pulgadas que es el número del año solar o ciclo completo de la precesión de los equinoccios: 25.826 años.

8°) Desde que se construyó la pirámide falta la última parte del remate, tal vez porque apunta hacia el verdadero eje del Polo Celeste y no hacia la estrella Polar. Otro tanto pasó con la Catedral de Notre Dame, donde de exprofeso pareciera haberse dejado sin colocar el último vidrio del rosetón de la Virgen.

9°) Peso de la pirámide. Mediante un complejo mecanismo destinado a pesar la pirámide, llamado micro gravímetro, el director del equipo técnico francés, Jacúes Montlucon, llegó a la conclusión de que pesa 5.955.000 toneladas, y el peso de la tierra es causalmente 5,955 x 10 elevado a 18 [ton.], exactamente el peso de la pirámide multiplicado por un billón.

10°) De la galería de entrada, arranca un túnel descendente cuyo ángulo es de 26° 31′ 23″, lo que nos recuerda la inclinación del eje terrestre con respecto a la eclíptica.

Veamos:
Ángulo del túnel 26° 58’51”
Inclinación actual del eje 23° 27′ 00″
Diferencia 3° 31′ 51″
Según algunos investigadores, esta diferencia se debe al tiempo transcurrido desde la construcción de la pirámide, pues la inclinación del eje terrestre ha ido variando lentamente con el tiempo hasta cubrir ese ángulo de 3,5° en 4.500 años, desde el 2.500 a.C. en que se construyó el monumento.

Además los bloques están ensamblados de tal manera que no pasa siquiera una hoja de afeitar, al igual que en los templos peruanos de Sacsayhuamán y Machu Picchu.

No nos compete aquí tratar otros detalles que surgen de observaciones más profundas sobre la Gran Pirámide, ni detenernos en el análisis de los pasillos ascendentes o descendentes donde se ha creído ver claras indicaciones de sucesos históricos y que guardan a su vez cierto paralelismo con el Apocalipsis de San Juan.

Muchos autores han creído ver en las incripciones de la pirámide, sucesos, fechas de eventos, que luego ocurrieron con pasmosa verosimilitud, como la Revolución Francesa y las dos grandes guerras de este siglo. El pasillo descendente, por ejemplo, indica acontecimientos hasta fines de enero de 2045, lo que marcaría el epílogo de la edad contemporánea.

11°) Hay una constante que se repite en diferentes ángulos de la Gran Pirámide y es la cifra 286,12″. Por ejemplo, en el revestimiento de la parte exterior de la pirámide hay una saliente de 71,53 pulgadas piramidales, número que multiplicado por 4 da precisamente 286,12″. Lo curioso es que en métrica absoluta, la velocidad de la luz se expresa así: N°. 286,12, y es la constante del universo.

12°) Los arquitectos egipcios usaron el codo sagrado piramidal que es de: 635,66 mm. Esta medida multiplicada por 10 millones nos da la longitud del radio polar de la tierra.

Fuente Consultada:
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe
Huellas del Cielo Norma Palma de Sindona

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UN LUGAR MARAVILLOSO EN MÉXICO
EL VALLE DE LAS PIEDRAS ENCIMADAS:

Este fantástico lugar se encuentra en el municipio de Zacatlán, estado de Puebla, y como ocurre tan a menudo con muchas bellezas naturales del mundo, quizá por estar éstas fuera de las rutas más concurridas o en parajes inaccesibles, este valle mexicano, con sus fantásticas y caprichosas formaciones de roca volcánica, permaneció ignorado durante mucho tiempo. Sólo en épocas relativamente recientes despertó la curiosidad y el interés de la gente: de los habituales buscadores de bellezas naturales y de los científicos ocupados en las ciencias geológicas.

Es un amplio valle (una antigua estructura de rocas volcánicas del terciario), situado a la considerable altura de 2500 m.  y enmarcado por una serie de montañas cuya altitud rebasa los 2.700 metros. Este es el escenario en el que se encuentran las curiosas piedras encimadas. En este alto valle, unas condiciones, climáticas muy particulares han creado un paisaje asimismo particular, pues por los vientos alisios que llegan desde el Golfo de México y las grandes lluvias se ha formado un denso bosque de pinos y encinas en donde predominan los helechos.

El bosque se encarama por las laderas y encuentra su mejor habitat en las zonas más altas, mientras que en las lomas de la parte baja lo que impera es un verde y extenso pastizal. Pastos y bosques otorgan al paisaje una nota de perenne verdor, entre el cual destaca la impresionante presencia, gris, parda y ocre, de esas grandes masas de roca, a menudo orladas de líquenes y de musgos multicolores y que parecen los petrificados habitantes de un mundo extraño, distinto al nuestro.

El viajero que llega por primera vez a este lugar, sobre todo si es español o si se trata di alguien que no lo sea pero que conozca bien las bellezas naturales de España, no puede menos de establecer al instante una compa ración entre este Valle de las Piedras Encimadas y la Ciudad Encantada de Cuenca, en la provincia española del mismo nombre. Y en efecto, la similitud es evidente. En ambos sitios, la acción de los elementos exógenos, a lo largo de miles de años y sobre unas rocas antiquísimas, ha creado un paisaje de piedra que ni la más exuberante fantasía de los hombres hubiera podido crear.

Porque lo cierto es que la contemplación de esas extrañas formaciones del valle mexicano abre los más amplios campos a la fantasía de todo observador que sea capas de percibir ese mudo mensaje que llega de tan remotas lejanías. Algunos, los menos desde luego, han llegado a suponer que su origen obedece a causas sobrenatural.

Gracias a esta erosión, las piedras de origen sedimentario y con estratos de distinta composición o naturaleza se fueron gastando poco a poco pero día tras día, lo que forzosamente había de dar lugar a un desgaste alternativo, según la particular naturaleza de dichos estratos (formándose con ello una serie de láminas superpuestas y claramente diferenciables), o también a un desgaste en la parte inferior, quedando únicamente la piedra de arriba, a modo de sombrerete, sobre una columna pétrea que a veces era de una increíble estrechez. Pero en los dos casos siempre quedan piedras dispuestas unas encima de otras. De ahí ese nombre de “piedras encimadas” que se ha dado a las que se encuentran en este lugar.

Todas esa gigantescas masas rocosas —las hay que alcanzan 15 metros de altura y hasta cuatro de diámetro en la base— presentan una gran, variedad de formas, algunas de ellas con manifiesta semejanza con personas, animales o cosas. Así se ven bloques en forma de gigantescos hongos, otros recuerdan un rostro humano, unos parecen animales, otros incluso un grupo de animales, los hay que evocan la silueta de un torreón o de un castillo, etc. Y los hay también cuya forma no recuerda nada, no sugieren la idea de ningún ser viviente ni de cosa alguna concreta e inanimada; son formas raras, caprichosas, pero tan singularmente extrañas y fuera de lo corriente que en eso mismo, en su insólita e inverosímil presencia, encierran todo el interés y atractivo que despiertan.

La gente, como suele suceder en casos parecidos, ha puesto nombres, con certero sentido de la observación, a muchos de esos bloques; el nombre del animal o de la cosa que la forma del bloque les ha sugerido. Y con tales denominaciones, que pronto echaron honda raíz en el acervo popular, se conocen hoy muchas de esas famosas piedras encimadas.

El valle, aunque famoso exclusivamente por ser esa especie de museo natural de una actividad geológica tan antigua, es también una importante reserva forestal, pues aquí se encuentran, en un ambiente ideal y debidamente protegidos por tratarse de un parque nacional mexicano.

El Valle de las Piedras Encimadas sigue siendo una maravilla de la naturaleza. Una maravilla que empezó a formarse en el subsuelo hace milenios, asomó luego a la superficie y ahora, sólidamente hincada en ella, parece contarnos una larga y bella historia geológica y decirnos cuan inmenso, infinito, es el devenir de esa tierra en que vivimos.

Todas esas piedras, con unas formas que a veces nos recuerdan cosas de nuestro mundo y con otras que, al no recordarnos nada, parecen un poco de otro universo, son como un símbolo de eternidad. Y lo mismo cuando se las entrevé, difusas y borrosas, entre las nieblas bajas, como cuando se yerguen y destacan vivamente bajo la luz del sol, con el húmedo brillo de los líquenes y de los musgos con los que se envuelven y se adornan, dan siempre la sensación de que tienen vida, una vida extraña y misteriosa como su apariencia, y de que nos transmiten, día tras día, el silencioso mensaje de un mundo convulso y remoto que nunca conocimos…

LISTA DE LOS ENLACES
Ruinas de Machu Pichu
La Ciudad Prohibida
El Kremlim
Petra
Monte Rushmore
Isla de Pascua  
La Pirámides de Egipto

El Taj Mahal 

El Partenón

Fuente Consultada: Maravillas del Mundo Tomo 10 Editorial SALVAT.

Lugares Enigmaticos del Mundo Antiguas Ciudades Misteriosas Pueblos

LUGARES ENIGMÁTICOS DEL MUNDO ANTIGUO: CIUDADES Y OBRAS MISTERIOSAS

Lo gigantesco de las construcciones, sumadas a la perfección en la calidad de la mano de obra, con materiales que muchas veces ni siquiera se encuentran cerca de la zona, hace volar la fantasía de los investigadores y estudiosos de estas antiguas civilizaciones y suponer que todo esto es obra de seres avanzados tecnológicamente, que habitan en otro planeta y que alguna vez han visitado nuestro hogar.

El profesor de Antropología de la Universidad Central Estatal de Connectitud, llamado Kenneth Feder, explica lo siguiente al respecto: “La arqueología consiste en el estudio de las formas de vida de los tiempos antiguos a través de la recuperación de los objetos materiales desechados, perdidos o simplemente legados por las personas del pasado. ¿Dejaron esos supuestos antiguos visitantes extraterrestres algún vestigio de sus enseres que pudiera ser hallado por los arqueólogos de hoy en día?

La respuesta es un rotundo no. Los arqueólogos no han hallado piezas de platos voladores escondidas en las pirámides de Egipto, ni existen aparatos de comunicación desechados o alijos de armas enterrados en las tumbas de los faraones o escondidos en templos prehistóricos. ¿Es posible que los extraterrestres fueran tan cuidadosos con su cultura material que nunca arrojaron, perdieron o tiraron un solo objeto? No es probable. Existe una explicación mucho más sencilla y plausible para la falta absoluta de cualquier prueba clara que confirme su presencia: nunca estuvieron aquí.

La mayoría de las pruebas esgrimidas por los defensores de la hipótesis de los antiguos visitantes consisten en algunos objetos y monumentos muy sofisticados hallados en determinados yacimientos arqueológicos. Su razonamiento es que eran elementos demasiado avanzados, elaborados o complejos para haber sido el producto de la simple imaginación, inteligencia y potencia muscular humanas.

Pero eso es un absurdo insultante. De hecho, no es necesario suponer la presencia en la Tierra de unos seres alienígenas muy avanzados para explicar los logros de nuestros antepasados. Nuestros ancestros eran capaces de desarrollar lo que los vestigios arqueológicos muestran: una arquitectura refinada y monumental, calendarios, matemáticas, metalurgia, lenguaje escrito y complejos sistemas agrícolas.

No existió un “Cuerpo de Paz” extraterrestre que situó a la humanidad en la senda hacia la civilización. Hoy en día, una ciencia arqueológica rica y emocionante arroja luz de forma concienzuda sobre las historias de los antiguos habitantes de la Mesopotamia, los mayas, los egipcios, los aztecas, los incas, los pobladores del valle del Indo y todos los demás.

Son historias repletas de personajes históricos identificables (y completamente humanos) que libraron batallas, planificaron ciudades, excavaron canales, construyeron enormes monumentos y crearon civilizaciones. Las aseveraciones de que nuestros ancestros fueron visitados, inspirados o aleccionados por unos E. T. de épocas antiguas no son más que fabulaciones trilladas e innecesarias.”

Famosos Edificios del Mundo Opera House Teatro en Sidney Australia

Famosos Edificios del Mundo:Sidney House

Sydney Opera House: Un monumento a las artes

Situado en Bennelong Point, precisamente donde se emplaza el puerto de Sydney, y acompañado por un conjunto vegetal formado por un bellísimo parque en armonía con el puente Harbour se encuentra el conocido Sydney Opera House, un edificio que combinado con el escenario en el que se encuentra ubicado, conforma la principal imagen icónica de Australia. 

Famosos Edificios del Mundo

Es en realidad uno de los más característicos y famosos edificios del siglo XX, y al mismo tiempo uno de los centros dedicados al arte más reconocidos, sobre todo en el ámbito del teatro y la música.

La construcción, que sin lugar a dudas es una de las imágenes más reconocibles del mundo moderno, posee un aspecto cuyo techo permite al espectador evocar los barcos a vela, y al contemplarlo desde lejos nos brinda la sensación de que se encuentra flotando sobre el mar.

A mediados del siglo XX, precisamente hacia el final de 1950, el gobierno de New South Wales decidió construir un edificio diferente, una especie de monumento al arte, en el que se incluían una serie de salones destinados a la presentación de obras, conciertos y exposiciones artísticas.

Para lograrlo, las autoridades crearon un fondo de dinero especial para financiar la obra, al mismo tiempo que se desarrolló un concurso para hallar su diseño.

Finalmente fue elegido el diseño del prestigioso arquitecto danés Jorn Utzon, aunque el proyecto consistía en un verdadero desafío para las capacidades que en aquella época disponía la ingeniería.

Por ello, Utzon debió solucionar algunos inconvenientes que presentaba el proyecto, entregando la idea finalizada en 1961, cuando logró resolver los problemas que presentaba la construcción de un techo en forma de velas.

No obstante, en varias ocasiones la construcción del Opera House estuvo a punto de ser suspendida, debido a los enormes gastos que provocó al gobierno. Ante la negativa obtenida por Jorn Utzon de los inversores, que deseaban disminuir los gastos, el arquitecto decidió que lo mejor sería abandonar el proyecto.

Pero la construcción del Opera House no se detuvo allí, ya que Utzon fue inmediatamente reemplazado por diversos profesionales, retomando la obra en 1973. Por supuesto que Utzon siempre ha sido reconocido como el único creador de la obra, por lo que en la actualidad y después de que fuera inaugurado, el hall de recepción del edificio mantiene los parámetros de la visión original del arquitecto, por lo que ha sido llamada la Sala de Utzon.

El Opera House de Sydney, que ha sido reconocido como Patrimonio Mundial en 2007, posee alrededor de 1000 ambientes, además de incluir 5 teatros, 5 estudios de ensayo, 2 salas principales, 4 restaurantes, 6 bares y una gran cantidad de tiendas en las que se puede hallar una importante variedad de souvenirs.

Por otra parte, la construcción demandó una inversión de más de 102 millones de dólares, a fin de poder cubrir los costos que demandó el edificio, el cual posee una superficie de 185 x 120 metros, y sólo para la construcción del techo se han necesitado un millón de tejas.

Anualmente se desarrollan en el lugar un promedio de 3000 eventos artístico a los cuales asisten personas de todo el mundo, no sólo para disfrutar de las actividades que se brindan en el complejo, sino también para conocerlo y contemplarlo más allá de las propuestas que se ofrecen en el lugar.

Ver: Arquitectura de Brasilia

Catedral de Notre Dame Historia de su Construccion Pasear en Paris

Historia de la Catedral de Notre Dame: Un lugar místico y gótico

Sin lugar a dudas, al mencionar Notre Dame solemos asociar el lugar con el mítico personaje de la novela de Víctor Hugo aparecida en el año 1831. Su nombre era Cuasimodo y con su aspecto abominable, ya que era un hombre jorobado, con un solo ojo y de apariencia similar a la de un monstruo, causaba en la zona cercana a la Catedral de Notre Dame el espanto de quienes transitaban por el lugar.

Lo cierto es que el personaje en cuestión poseía grandes virtudes, y a través de su bondadoso corazón y su heroísmo, el autor Víctor Hugo intentó plasmar en letras que la dignidad del hombre trasciende lo feo y lo grotesco.

Para instalar al personaje, el autor decidió optar por centrar la historia en la Edad Media, eligiendo como escenario la Catedral de Notre Dame de París, seguramente por su exuberante arquitectura gótica, que la convirtieron en una de las más bellas e intrigantes construcciones humanas. Por todo ello, es considerada la iglesia más conocida de París, y al mismo tiempo la obra más representativa del estilo gótico.

Ubicada en el llamado IV distrito, su construcción que fue basada en un proyecto iniciado por Maurice de Sully, se extendió por casi 200 años, ya que comenzó a ser construida en el año 1163 y logró ser finalizada en 1345.

Desde el momento de su creación, su función fue homenajear a María, Madre de Jesucristo, por lo que fue elegido el nombre Notre Dame que significa Nuestra Señora.

Uno de los puntos fundamentales que seguramente la hacen más bella es su emplazamiento, siendo que se halla ubicada en la pequeña Isla de la Cité en París, en Francia, bordeada por las aguas del río Sena y acompañada por un conjunto de jardines majestuosos, que brindan un marco místico a la imponente edificación.

Aquel emplazamiento no siempre estuvo dedicado a Notre Dame, aunque lo cierto es que según la historia, el espacio siempre se mantuvo ligado a los cultos religiosos, ya que uno de los primeros asentamientos estuvo a cargo de los celtas, quienes solían celebrar en el lugar sus ceremonias religiosas.

Al trascurrir los años, fueron los romanos quines se apoderaron del lugar y construyeron un templo a través del cual poder expresar su devoción al dios Júpiter. Posteriormente, cerca del año 528 DC, el lugar albergó a la que ha sido considerada la primera iglesia cristiana de París, denominada la Basílica de San Esteban, y construida en base a un proyecto de Childeberto I.

Los años siguieron sucediéndose, y la iglesia fue reemplazada por un nuevo templo románico, el cual permaneció en el lugar hasta el año 1163, momento en que se decidió comenzar con la construcción de la Catedral de Notre Dame.

Aquella nueva estructura edilicia debía responder a una serie de cánones impuestos por el Obispo Maurice de Sully, que se había propuesto la construcción de un templo que permitiera representar los valores de la iglesia y que se ajustara a los parámetros arquitectónico de la época. Por ello, se decidió que el estilo gótico debía ser la base fundamental de obra, ya que el mismo permitiría resumir el poder de la iglesia en la sociedad, y su dominio sobre las ciudades.

Quizás por ello es que muchos historiadores consideran que la Catedral de Notre Dame fue en realidad un símbolo de poder que trascendió y dejó en un segundo plano a la función específica que debe tener un templo, restándole incluso importancia a la fe de los hombres.

Por supuesto que el proyecto de dimensiones más que ambiciosas fue muy bien recibido por una gran porción de la sociedad, e incluso el rey Luis VII brindó todo su apoyo y aportó importantes sumas de dinero para la continuación de la obra.

Es importante mencionar que la construcción de la Catedral trascendió a la vida de muchos de sus iniciadores, ya que como mencionamos se extendió por casi dos siglos. Por ello, durante todo el largo proceso de edificación, una gran cantidad de arquitectos fueron parte del proyecto, y si bien cada uno se ciñó a las características originales planteadas por el Obispo Maurice de Sully, lo cierto es que cada uno dejó su propia marca, lo que actualmente nos permite entender las diferencias estilísticas que presenta el edificio.

Durante el inicio del siglo XIII se construyeron además, de forma simultánea, un conjunto de templos alrededor de la Catedral de Notre Dame, entre las que se encontraban la Catedral de Chartres, la Catedral de Reims y la Catedral de Amiens, todas en base a los parámetros del estilo gótico.

Notre Dame fue finalizada en 1345, no obstante posteriormente se llevaron a cabo diversos trabajos de restauración y modificación. El más notable de ellos fue el realizado por Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus en 1846, que entre otras cosas posibilitó el aislamiento del templo principal, luego de que se derribaran las construcciones que se situaban a su alrededor.

Hoy Notre Dame es uno de los lugares más visitados por turistas que llegan desde todas partes del mundo con el objetivo de maravillarse ante la creación del arte humano, y porqué no a fin de imaginar a Cuasimodo en lo alto de la torre de la Catedral, que alguna vez fue suya.

Lugares Sagrados y de Culto Grandes Monumentos de Piedra Antiguos

LUGARES SAGRADOS Y DE CULTO DEL MUNDO ANTIGUO  MONUMENTOS HISTÓRICOS

¿Cual es el mensaje de los monumentos?: En muchos casos, la respuesta instintiva del espectador ante dichos monumentos suele ser la correcta en tanto que coincide con lo que sus creadores pretendían provocar desde un principio ante su destinatario original, ya fuera éste el pueblo, una potencia enemiga o, simplemente, la posteridad.

No en vano, tanto las dimensiones como la solidez y el método de construcción de cada uno de estos monumentos, llevados a su máxima expresión, constituían una garantía a la hora de dejar una impronta indeleble en las generaciones futuras del soberano o la sociedad que los vio nacer.

De hecho, incluso aquellos monumentos concebidos más para los muertos que para los vivos, como los lugares de reposo eterno de los soberanos khmer, los emperadores chinos o los caudillos mayas, se concebían como imponentes estructuras perfectamente visibles.

Este afán por la gloria póstuma no afecta por igual a los diferentes monumentos que hemos seleccionado. De hecho, cabría preguntarse si las calzadas romanas o los canales chinos no respondían a una voluntad puramente luncional.

En ese sentido, no está de más señalar que en los mojones de las calzadas romanas aparecía siempre el nombre del emperador que había encargado la construcción de tal o cual vía, o que fueron los propios reyes de la dinastía Sui quienes asumieron la construcción de los canales como objetivo dinástico, a pesar del enorme gasto que ello suponía para las arcas reales.

Y es que, en el fondo, cualquier proyecto de tal envergadura lleva implícito un mensaje de poder, autoridad y legitimidad. Así, nadie osaría poner en duda la legitimidad de Hatshcpsut al contemplar los imponentes obeliscos que mandó erigir la célebre faraona egipcia, aunque se tratase de una mujer.

Por otro lado, muchas de estas obras magnas suelen marcar el tránsito de una dinastía a otra, como es el caso de las pirámides egipcias, construidas en los albores del Imperio antiguo, o del Coliseo de Roma, que marcó la ascensión al trono de la dinastía flavia, o de la Gran Muralla China, iniciada en tiempos del primer emperador Shi Huang Di.

Es evidente que las dificultades técnicas de cualquier proyecto de esta envergadura refuerzan el halo de poder de quienes las construyeron, y el modo en que se llegaron a hacer realidad debió de ser todo un misterio para los pueblos del mundo antiguo, tanto como lo son hoy para el visitante moderno. Las enormes dimensiones y el consiguiente peso de los monolitos más grandes de Stonhenge han sido caldo de cultivo de todo tipo de teorías, tantas como piedras contiene el complejo.

¿Cómo se transportaron hasta el emplazamiento definitivo? ¿Cómo se enderezaron? ¿Cómo se colocaron las lajas horizontales? Ya en el siglo XII, Geoffrey de Monmouth, atormentado por estos mismos interrogantes, propuso una explicación mágica: Stonchenge era la obra de Merlín, que había transportado las enormes lascas de piedra desde Irlanda con ayuda de sus poderes mágicos.

Esta predisposición a maravillarse, que tan pródiga se ha mostrado en tantas y tan variadas leyendas en torno a la construcción de Stonehenge, se remonta hasta los albores de la historia, más allá incluso de los primeros testimonios escritos.

Tal vez nunca llegaremos a hacernos una idea exacta de la percepción que tenían de estos monumentos las sociedades que los vieron nacer, si bien en ese sentido los textos coetáneos que nos han llegado constituyen una fuente de conocimiento de incalculable valor. A falta de dichos textos, los arqueólogos deben basarse en los restos que se han conservado, testimonio mudo de unas estructuras creadas por unas sociedades que, en muchos aspectos, no distaban tanto de la nuestra. (Fuente: Las Setenta Maravillas del Mundo Antiguo de Chris Scarre)

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A LA HORA DE causar impresión entre los propios súbditos, los enemigos potenciales o simplemente las generaciones futuras, los pueblos han recurrido de manera insistente a lo largo de los siglos a la creación de estatuas y otros monumentos de enormes dimensiones, muchos de los cuales han generado incluso todo tipo de leyendas acerca de su supuesto origen divino o mágico.

No cabe duda de que el tamaño ha dado siempre excelentes resultados siempre que ha ido asociado con el más poderoso de todos los símbolos, el propio rostro o cuerpo humano.

Cualquier busto o escultura de cuerpo entero de unas dimensiones superiores a lo normal es portadora de un mensaje tan sugerente como espectacular en quien la contempla.

En ese sentido, las célebres efigies esculpidas de  Mount Rushmore (Estados Unidos) se inscriben en la antiquísima tradición a la que pertenecen el buda gigante de Bamiyan (Afganistán), la gran esfinge de Guiza, y los Colosos de Memnón, en Egipto, o las cabezas gigantes de los olmecas, en México, esculturas todas ellas de gigantescas dimensiones a las que, con independencia de que representen una figura histórica o ficticia, les une un mismo sentimiento de poder y misterio.

La contundencia de la imagen descansa en gran parte en el hecho de que se pueda ver desde lejos, y en ello influyen tanto el tamaño como la ubicación. Los Colosos de Memnón, al igual que el buda de Bamiyan, constituyeron en su momento reafirmaciones del poder político o religioso visibles a gran distancia.

En muchos casos, el monumento se levanta en lo alto de una colina para así aumentar todavía más su visibilidad. Tal es el caso de La Turbie, situada en lo alto de una colina desde la que se tiene una espléndida vista del Mediterráneo, subrayando así ese inequívoco mensaje de poder del ejército romano y el mismo Augusto que subyace en este monumento conmemorativo.

Fila de estatuas de la isla de Pascua dispuestas sobre una plataforma ritual. Estas estatuas, que en su origen llevaban ojos engastados, ilustran a la perfección el poder evocador de la forma humana. Se cree que los habitantes de la isla las erigieron en memoria de sus antepasados.

Además de su estudiada visibilidad y sus enormes dimensiones, algunos de estos monumentos presentan un tercer rasgo característico no menos estudiado: son monolíticos. Con ello, se refuerza todavía más la impresión de poder sobrehumano ante la dificultad extrema de dar forma y mover un bloque de piedra o un objeto de metal de tamañas dimensiones. En este aspecto, el coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo, constituye un excelente ejemplo, pues no en vano su condición de maravilla radicaba precisamente en el reto técnico que representaba fundir a pie de obra las diferentes secciones de la estatua.

No menos intenso es el sentimiento de admiración que provocan aún hoy en día los grandes monumentos monolíticos de la antigüedad, como el Gran Menhir partido de la Bretaña, con un total de 280 toneladas de peso, o la imponente estela de Aksum, en Etiopía, que con sus cerca de 500 toneladas de peso es la más grande jamás construida.

Monumentos ambos que sin embargo quedan empequeñecidos al lado del impresionante obelisco de granito que se ha conservado, inconcluso, en las canteras de Asuán, al sur de Egipto, que una vez erguido habría alcanzado el increíble peso de 1.150 toneladas. Así, se puede decir que, de igual modo que la estela de Aksum es el mayor monolito jamás erguido, el obelisco de Asuán es el mayor jamás concebido.

En cada uno de los casos, los artífices de dichos monumentos debían ser capaces no sólo de tallar el monolito de la cantera, sino también de transportarlo hasta el emplazamiento definitivo, cubriendo en ocasiones distancias más que notables, a veces incluso por barco. El tamaño de estos bloques de piedra llega a ser tan descomunal que los arqueólogos no acaban de entender cómo se pudieron erigir en su momento sin la ayuda de la tecnología moderna. No cabe duda de que también provocaron sensación entre las gentes que los vieron erigir, para quienes estos monumentos eran símbolos, no exentos de cierto halo de misterio, del poder y el profundo conocimiento de sus artífices. A su manera, fueron vehículos de propaganda tan costosos como efectivos.

El poder de las imágenes colosales suele asociarse en muchas ocasiones con lo sagrado, y de hecho muchos de estos monumentos eran profesiones de fe a la par que de poder. Tal era el caso del buda de Bamiyan, el coloso de Rodas o la Gran Esfinge de Guiza, monumentos todos ellos con un claro trasfondo religioso.

Lo mismo ocurre con las estatuas de la isla de Pascua, representaciones de unos antepasados cuya intercesión era indispensable a la  hora de garantizar el bienestar de sus respectivos descendientes, así como con las célebres líneas de Nazca, en la región desértica del sur de Perú, que representan desde simples vías procesionales a pájaros, peces o monos, y que sin duda debían de tener algún tipo de significado para aquellos destinados a contemplarlas desde lejos, dioses o chamanes, en ningún caso simples mortales.

MUCHOS MONUMENTOS megalíticos son un misterio para el hombre moderno. Arqueólogos de todas las épocas intentaron determinar el objetivo con que se construían. Era una dura tarea mover piedras tan enormes, lo que hace pensar que el trabajo perseguía un fin significativo.

Podía tratarse de moradas, templos, tumbas o incluso de enormes calendarios. Siguiendo el movimiento de los planetas, los hombres podían comprender el curso de las estaciones. Como los pueblos primitivos eran tan dependientes de las cosechas, las celebraban con rituales y ceremonias. Es muy probable, pues, que estos lugares fueran sagrados.

INTERPRETAR STONEHENGE
Muchos expertos consideran que el vasto monumento de piedra de Stonehenge era a la vez un observatorio y un templo. El motivo es la posición que ocupa una gran piedra, conocida como Talón de Piedra, de ó m de altura y 30 toneladas de peso. Cuando se levanta el sol del solsticio de verano (aproximadamente el 22 de junio), el día más largo del año, incide sobre el Talón de Piedra y proyecta una larga sombra que se desplaza lentamente hacia el centro del monumento. Esto sugiere que Stonehenge fue construido según pautas astronómicas y que tenía una finalidad religiosa.

DATACIÓN DE STONEHENGE
La leyenda cuenta que el mago Merlín trajo las piedras de Stonehenge desde Irlanda en los tiempos legendarios del Rey Arturo (h. s. V a.C.). Los expertos saben que el monumento es más antiguo. Fue construido en tres etapas y comenzado alrededor del 3100 a.C. Stonehenge, pues, es más antiguo que las pirámides de Egipto.

LAS DOS PRIMERAS ETAPAS La primera etapa fue la excavación de una especie de zanja circular. Unos miles de años después, durante la segunda etapa, se erigieron dos círculos concéntricos de piedra en medio del monumento principal. Allí habrían más de 80 gruesos bloques de una piedra volcánica llamada “piedra azul”. Se trata de una especie de diorita cristalina que, al parecer, procede de los montes Preseli (Gales), a 217 km de Stonehenge. Probablemente las casi cinco toneladas de piedra fueron traídas en embarcaciones.

TERCERA ETAPA
La tercera etapa de la construcción comenzó alrededor del 2000 a.C. Las piedras azules fueron reemplazadas por 80 enormes bloques centrales. Son las piedras aún visibles en nuestros días. Provienen de las colinas de Marlborough, y sin duda fueron mucho más difíciles de transportar que las piedras azules, ya que cada una de ellas pesa unas 50 toneladas y tuvieron que ser enteramente trasladadas por tierra. Muchas de ellas están dispuestas en anillo. Había cinco “trilitos”, formados por dos piedras verticales con una horizontal encima, situados en el interior del anillo. En la actualidad sólo quedan tres “trilitos”.

OTROS MONUMENTOS U OBRAS DE PIEDRA
Monumento a Caballo Loco. Custer, Da-kotadel Sur, EEUU.

Situado a 27 kilómetros del monte Rushmore. Se trata de un homenaje a los indios norteamericanos, tallado en el granito del monte Thunderhead. Este colosal proyecto, que una vez terminado será la estatua más grande del mundo, lo inició en 1947 el escultor Korczak Ziolkowski, que trabajó como ayudante de Gutzon Borglum en el monte Rushmore.

El emplazamiento fue elegido en 1940 por el propio Ziolkowski y por el hijo del personaje homenajeado, el jefe Caballo Loco, que derrotó al general Custer en Little Big Horn en 1876, y fue asesinado al año siguiente por un soldado norteamericano, durante una tregua.La escultura representa a Caballo Loco montado en un poni, y cuando esté terminada medirá 170 metros de altura y 195 de longitud.

Gateway Arch, San Luis, Missouri, EE UU.
Este gigantesco arco catenario, construido en 1966 a orillas del río Mississippi, simboliza la situación de San Luis, como puerta de paso al Oeste. Se trata de un arco de doble pared de acero, diseñado por Eero Satinen y de 200 metros de altura.

La pared exterior es de acero inoxidable, de 6 mm de grosor; la interior, de acero dulce, de casi 1 cm de grosor. El hueco entre ambas está relleno de hormigón por la parte inferior y de material celular por la superior. La sección transversal del arco es un triángulo equilátero hueco, en cuyo interior funcionan ascensores que conducen a una plataforma de observación instalada en lo alto.

Columna de San Jacinto, cerca de Houston, Texas, EEUU.
Esta columna de 173 metros es la más alta del mundo. Se construyó entre 1936 y 1939, a orillas del río San Jacinto, para conmemorar la batalla que tuvo lugar allí en 1836 entre los téjanos mandados por Sam Houston y las tropas mexicanas.

La columna es de hormigón, revestido de mármol color crema. Su base es un cuadrado de 14 metros de lado, pero se va adelgazando hasta medir sólo 9 metros de lado en la plataforma de observación. En lo alto de la columna hay una gigantesca estrella que pesa casi 197 toneladas.

Muralla de Adriano, Cumbria y Northumberland, Inglaterra.
La principal defensa con que contaban los romanos establecidos en Gran Bretaña para resistir las invasiones de los belicosos pictos y escoceses del norte era la muralla construida entre 122 y 130 por orden del emperador Adriano, que va desde el estuario del Solway, al oeste, donde está hecha de tierra, hasta el del Tyne, en el este, donde es ya una estructura de piedra gris de hasta 4 metros de altura. A lo largo de sus 118 kilómetros de longitud había fuertes, castillos y atalayas, atendidos por unos 18.000 soldados.

Por el lado norte, la muralla estaba reforzada por un foso de 8 metros de altura y casi 3 de profundidad. Por el lado sur había un vallum, o zanja de fondo llano, de 6 metros de anchura, flanqueada por paredes de tierra de 3 metros de altura, que servía como carretera. Los romanos abandonaron la muralla en 383, cuando Roma fue atacada por los godos, pero aún se conserva una parte considerable, así como 17 fortificaciones, entre ellas el fuerte de Vercovium, cerca de Housesteads, que se mantiene en muy buenas condiciones.

Stonehenge, llanura de Salisbury, Wiltshire, Inglaterra.
La construcción de este monumento megalítico comenzó hacia el año 3500 a.C, antes que las pirámides de Egipto, y se prolongó durante unos 1.500 años. Probablemente, sirvió siempre como lugar de culto, para celebrar rituales religiosos de algún tipo, pero también es posible que se utilizara como observatorio astronómico.

La estructura definitiva, cuyas ruinas podemos contemplar hoy día, constaba de un círculo de monolitos de casi 5 metros de altura y hasta 26 toneladas de peso, conectados por un dintel continuo. Dentro de este círculo había otro formado por piedras de azurita de 4 toneladas de peso, traídas desde las montañas de Preseli, en Gales, a 320 kilómetros de distancia; y en el interior de este segundo círculo, 5 dólmenes dispuestos en forma de herradura y otra herradura de piedras azules.

En el centro del conjunto se encontraba la «Piedra del Altar», de arenisca verde-azulada, procedente también de Gales. Los dólmenes están formados por dos piedras verticales y una tercera a modo de dintel sobre las dos primeras, encajadas mediante entrantes y salientes tallados con gran precisión.

Fuente Consultada:
Las Setentas Maravillas del Mundo Antiguo Chris Scarre
La Historia del Mundo DK Grupo Z
El Atlas de lo Extraordinario Construcciones Fabulosas Tomo II

Descubrimientos Arqueológicos Mas Importantes de la Historia

DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS MÁS DESTACADOS DE LA HISTORIA

Descubrimiento Arqueológico 1:EJERCITO DE TERRACOTA
Descubrimiento Arqueológico 2:MANUSCRITOS DEL MAR MUERTO
Descubrimiento Arqueológico 3:BIBLIOTECA DE ASURBANIPAL
Descubrimiento Arqueológico 4:TUMBA DE TUTANKAMON
Descubrimiento Arqueológico 5:RESTOS DE POMPEYA
Descubrimiento Arqueológico 6:LAS CUEVAS DE LASCAUX
Descubrimiento Arqueológico 7:HOMBRE DE BEIJING
Descubrimiento Arqueológico 8:LA PIEDRA ROSETTA
Descubrimiento Arqueológico 9:MANUSCRITOS DE BEHISTÚN
Descubrimiento Arqueológico 10:RESTOS DE OLDUVAI

El documento histórico, que permite a través de sus diversas formas de escritura conocer la evolución de las sociedades, es de muy corta data si se le compara con la remota aparición de la especie humana sobre la Tierra. Para intentar entender la historia humana desde su génesis, debe recurrirse a las investigaciones de los antropólogos, prehistoriadores y arqueólogos, ya que estos estudios permiten descubrir la transformación del hombre (o, más exactamente, la de determinados grupos humanos en ciertas áreas) a través de miles y miles de años.

La evolución del hombre desde una economía basada en la caza y la recolección a una de tipo agrícola es considerada como la revolución más decisiva de la historia de la humanidad. El paso del nomadismo a la sedentarizaciónfue propiciado por cambios climáticos y ecológicos que han quedado registrados hasta nuestros días.

El desarrollo de la agricultura no sólo hizo posible el crecimiento de la población humana (que se calcula aumentó 16 veces entre el año 8000 y el 4000 a. C), sino que sentó las bases de las comunidades rurales que fueron características de Europa, incluso a mediados del siglo XIX, y que prevalecen aún en la mayor parte del mundo. La aparición, importancia y permanencia de las comunidades agrícolas debe ser considerada un cambio profundo, más de fondo que deforma, y en ningún otro caso son más patentes las continuidades de la historia.

Las estructuras perdurables de la sociedad humana, que trascienden y sobreviven al cambio político, nos transportan al pasado hasta el final de la era glacial, a los cambios que se iniciaron cuando la regresión de los hielos dejó al descubierto un nuevo mundo para el dominio y conquista del hombre, desafío que éste debió enfrentar desarrollando sus habilidades potenciales.

El trabajo del historiador y las fuentes históricas:

Los arqueólogos y los historiadores son los encargados de investigar el pasado del ser humano. Los arqueólogos analizan sobre todo los restos materiales de la vida cotidiana (cerámicas, herramientas, enterramientos, etc.) y, por ello, son los encargados de investigar las primeras etapas históricas en las que los documentos escritos son más escasos. Los historiadores se dedican al estudio de los acontecimientos y procesos, y analizan tipos de fuentes muy diversas.

• Tipos de fuentes. Los historiadores estudian vestigios de diverso tipo para conocer el pasado: documentos escritos sobre cualquier material (piedra, papel, pergamino, papiro…), restos artísticos, útiles cotidianos, testimonios orales, etc.

• Uso de las fuentes. El trabajo con documentos escritos es muy problemático: hay que descifrar el idioma en el que están escritos, completar con otras fuentes los datos que faltan, comparar fuentes contradictorias entre sí, etc. Los historiadores necesitan ser muy detaíüstas y, sobre todo, tener un gran espíritu crítico, pues las fuentes históricas pueden estar manipuladas: muchos gobernantes han utilizado la literatura y el arte para su propia propaganda o se han trucado muchas fotografías. Por ello, los historiadores deben comprobar la autenticidad de la fuente, tomar sus datos relevantes, conocer su origen para poder interpretarla bien y comparar los datos que se extraen de ese documento con los obtenidos de otras fuentes.

DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -1-

importantes descubrimientos arqueologicos

Ejército de terracota del emperador Qin Shi Huang datado sobre el 210 a.C. El ejército consiste en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real, enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando. El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla en tres fosos, un kilómetro y medio al este de la tumba del Emperador, que a su vez dista 33 km al este de Xi’an.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -2-

importantes descubrimientos arqueologicos

Los Manuscritos del Mar Muerto o Rollos de Qumrán (llamados así por hallarse los primeros rollos en una gruta situada en Qumrán, a orillas del mar Muerto) son una colección de alrededor de 800 escritos de origen judío, escritos en hebreo y arameo por integrantes de la congregación judía de los esenios, y encontrados en once grutas en los escarpados alrededores del mar Muerto. La mayoría de los manuscritos se encuentran hoy en el Museo de Israel en Jerusalén.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -3-

importantes descubrimientos arqueologicos

 La biblioteca de Asurbanipal fue una gran biblioteca en la ciudad asiria de Nínive, iniciada por el rey Sargón II, que reinó desde el 722 al 705 a. C. y ampliada por el rey Asurbanipal (669-627 a. C.). Se encontraba situada en el recinto del palacio. La biblioteca consistía en una colección de tablas hechas de arcilla, cubiertas de una escritura fina y apretada por ambos lados. Se llegaron a reunir hasta 22.000 tablillas, encontradas bajo los escombros del palacio real en Nínive.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -4-

importantes descubrimientos arqueologicos

  La exploración de la tumba, cuyo acceso fue descubierto el 24 de noviembre de 1922 se prolonga durante los próximos 4 años y los lleva hasta la cámara sepulcral del faraón Tutankamon, quien ha reinado hacia el 1350 A.JC. El descubrimiento representa uno de los mayores sucesos arqueológicos del siglo atrayendo la atención de la prensa del mundo entero y convocando la visita de representantes de mas de un centenar de sociedades cientificas.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -5-

importantes descubrimientos arqueologicos

  La ciudad de Pompeya ha pasado a la historia porque fue totalmente destruida y enterrada por la violenta erupción del volcán Vesubio el 24 de agosto del año 79 después de Cristo, y redescubierta muchos siglos después. Pompeya fue un importante puerto comercial del Imperio Romano, aunque actualmente se encuentra a varios kilómetros del mar, debido a las tierras que añadió la erupción del Vesubio. Tras la erupción del 79 d.C. la ciudad permaneció enterrada y olvidada hasta el siglo XVI.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -6-

importantes descubrimientos arqueologicos

   Lascaux es un complejo de cuevas en el sudoeste de Francia, famoso por las pinturas rupestres que contiene, pues son parte del arte más antiguo conocido, datado entre 13.000 y 15.000 años a.C. o tan antiguo como 25.000 años a.C. Lascaux ha sido incluido por la UNESCO entre los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad en 1979.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -7-

importantes descubrimientos arqueologicos

   En los años 1920, los arqueólogos encontraron un esqueleto completo de un homínido que data de 600.000 años y que después fue denominado Hombre de Beijing. Las herramientas de piedra y la evidencia del uso del fuego fueron halladas en la montaña más tarde. Los estudios muestran que el Hombre de Beijing caminaba sobre sus pies y vivió hace 690.000 años atrás. Esta comunidad humana vivían en grupos y en cuevas y su supervivencia dependía de la caza. Sabían fabricar y usar fuego para calentar y preparar alimentos.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -8-

importantes descubrimientos arqueologicos

  La Piedra Rosetta es una piedra de color oscuro, que fue encontrada en 1799 cerca de Rashid (Egipto) durante la ocupación francesa y que daría la clave a los científicos para interpretar la escritura jeroglífica egipcia.  El texto grabado  proveyó la clave para el entendimiento moderno de los jeroglíficos egipcios. La inscripción registra un decreto que fue expedido en Menfis en el año 196 antes de Cristo, en favor del rey Ptolomeo V.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -9-

importantes descubrimientos arqueologicos

La inscripción de Behistún  es a la escritura cuneiforme lo que la piedra Rosetta a los jeroglíficos egipcios: el documento clave para el desciframiento de una escritura perdida, que muestra el mismo texto en otro idioma conocido. Se encuentra en la provincia de Kermanshah, al oeste de Irán.

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DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO -10-

importantes descubrimientos arqueologicos   Espectaculares descubrimientos de fósiles de homínidos y los que por entonces eran los yacimientos arqueológicos más antiguos de la Humanidad convirtieron a esta garganta, llamada de Olduvai, una especia de  Grial de los estudios de evolución humana. En la decada del 60 se descubrieron cráneos fósiles de aproximadamente millón y medio de años de antigüedad, por lo cual representan una etapa en la evolución humana anterior al Homo sapiens. Aparte de restos óseos se han hallado también materiales líticos de piedra y huesos.

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PRINCIPALES DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS

1763  Excavaciones para descubrir la ciudad romana de Pompeya (Italia).

1799 Hallazgo casual de la “piedra de Rosetta”, clave de la escritura jeroglífica.

1812 Descubrimiento de las ruinas de Petra (Palestina), ciudad nombrada en el Antiguo Testamento.

1820 Hallazgo de la famosa estatua de la Venus de Milo (Grecia).

1829 Excavaciones para poder descubrir el Templo de Zeus, en Olimpia (Grecia).

1835 Descubrimiento de la inscripción de Behistún (Irán), grabada en la roca viva y que relata las hazañas de Darío I, rey de los persas. Fue la clave para descifrar la escritura cuneiforme.

1845 Descubrimiento de los palacios de los reyes Asurbanipal y Senaquerib (Babilonia).

1850/80 Excavaciones para descubrir el Templo de la Esfinge (Egipto).

1863 Hallazgo de la famosa estatua de la Victoria alada de Samotracia (Grecia).

1868 Descubrimiento de la llamada “piedra moabita”, con escrituras del antiguo pueblo hebreo.

1870/90 Excavaciones que descubren nueve ciudades superpuestas en Troya (Turquía). La sexta ciudad descubierta correspondía a la legendaria Troya homérica.

1875/78 Descubrimiento de las cuevas de Altamira (España), con pinturas del hombre prehistórico.

1875/71877 Hallazgo de los archivos de Tell el Amarna (Egipto), con centenares de tablillas de arcilla y papiros griegos y romanos.

1900/08  Descubrimiento de la rica y antigua ciudad de Cnossos (isla de Creta).

1900/02 Descubrimiento del famoso código del rey Hammurabi, en Susa (Babilonia).

1909 Descubrimiento de las ruinas de la ciudad de Samaría (Palestina), donde, según la Biblia, estuvo Jesús.

1911   Descubrimiento de las ruinas y fortaleza de la ciudad preincaica de Machu-Picchu (Perú).

1916 Descubrimiento de la ciudad maya de Uaxactum (Guatemala).

1921   Descubrimiento de las antiguas ruinas de Teotihuacán (México).

1922   Hallazgo de la tumba del faraón Tutankamon (Egipto).

1928 Descubrimiento de la ciudad maya de Chichén Itzá (México).

1931   Descubrimiento de la ciudad de Persépolis, cuna de Persia (Irán).

1952  Hallazgo de los famosos pergaminos del mar Muerto, con copias de textos bíblicos (Palestina).

ruinas en perú: machu picchu

LOS ENIGMAS DE LA HISTORIA: Un hecho se transforma en enigma cuando sus primeras explicaciones resultaron incorrectas o equivocadas para la época o con posterioridad. Los enigmas más sorprendentes para investigar son aquellos que versan sobre expediciones por regiones remotas —como la búsqueda de nuevas rutas marítimas o la exploración del cauce de un río legendario— porque convocan a los sentidos del lector para experimentar las percepciones de aquellos pioneros que se aventuraron a la travesía.

Extranjeros de otras latitudes que compartieron prácticas rituales, empecinados viajeros que no se detuvieron ante la adversidad e incansables emprendedores que regresaron a la ruta para continuar haciendo camino son los expedicionarios que más colaboraron con el conocimiento de las zonas inaccesibles.

Las historias de vida, por su parte, ofrecen una visión muy particular, puesto que relacionan los actos o los emprendimientos de un sujeto con las características de la sociedad o la región en la que estos se llevan a cabo. A medida que se logran precisar los detalles que hacen de un ser humano un individuo, único, se accede a los motivos que se gestaron en su interior y que derivaron en la realización de largos viajes o de travesías extraordinarias. En cada relato, se vislumbran procesos sociales, conflictos políticos y condiciones económicas que favorecen o perjudican los objetivos individuales.

En algunos casos, los méritos corresponden al conjunto de la población que, al apelar a sus orígenes, tradiciones y costumbres resuelve problemas o situaciones de manera original. Esta capacidad de inventiva ha permitido que todos los territorios, desde los más paradisíacos hasta los más hostiles, hayan sido habitados y transformados por grupos humanos. Canoas provistas de fogatas, caravanas intercontinentales y embarcaciones transatlánticas fueron algunas de las respuestas a los obstáculos geográficos, climáticos y económicos que desafiaron al hombre en diferentes épocas y lugares.

La idea acerca del control de una población sobre el territorio, a veces fue representada mediante expresiones arquitectónicas majestuosas. Las sociedades antiguas se caracterizaron por desarrollar técnicas de tallado sobre piedra que les permitieron construir enormes ejemplares estilizados que perduraron durante varios milenios.

La mayoría estuvo vinculada con el culto a sus antepasados, práctica cultural que reforzaba su sentimiento de pertenencia al lugar. Otras tuvieron significados defensivos o fueron provistas de complicados sistemas de sellado para prevenir el ingreso de extraños. Todas demandaron enormes esfuerzos físicos, así como la búsqueda de materiales apropiados y el perfeccionamiento de los sistemas de construcción.

Finalmente, los descubrimientos científicos son los que siempre van a mantener vigente el interés por el conocimiento de lo que nos rodea. Cada hallazgo, teoría y explicación motiva la continuidad de los procesos de investigación porque plantea nuevas preguntas, propone relaciones antes insospechadas y arriba a conclusiones asombrosas. Los descubrimientos más importantes para la humanidad fueron aquellos que, por ejemplo, pudieron explicar de manera racional el origen de los seres vivos, identificar las fuentes potencialmente destructivas para la Tierra y explorar los ignotos confines del sistema solar.

Desde esta páginas Ud. podrá conocer los hallazgos científicos mas destacados de la historia, aquellos hallazgos que fueron una bisagra en la comprensión humana del proceso históricos del hombre, aquellos descubrimientos que  permitieron avanzar e ir un escalón mas alto en el camino de la gran aventura del hombre en su deseo por entender cada día un poco mejor la evolución humana en nuestro querido planeta.