Obra de Robert Boyle

El Conocimiento Científico La Fisica y de la Naturaleza

El Conocimiento Científico
La Física y de la Naturaleza

Ciencia es un término que en su sentido más amplio se emplea para referirse al conocimiento sistematizado en cualquier campo, pero que suele aplicarse sobre todo a la organización de la experiencia sensorial objetivamente verificable a traves de la estricta observación. Para ello se recurre al llamado método científico que estipula y organiza los pasos para experimentar sobre un fenómeno natural y desarrollar una teoría rigurosa de su esencia.

Para la Ciencia, la naturaleza se manifiesta siguiendo determinadas pautas que revelan una estructura de relaciones entre sus partes. Estas pautas o leyes, que el científico intenta descubrir, no son modificables por la voluntad humana pero su conocimiento puede servir para eliminar, alterar o producir determinados acontecimientos. Podríamos decir que la sospecha de la existencia de una legalidad inherente al Universo es un «mito»o creencia que hace posible la Ciencia.

La Ciencia actual no debe considerarse como un saber completo, acabado y absoluto. Muy por el contrario, los enigmas y misterios que enfrenta son múltiples e inacabables. Creer que la Ciencia puede brindar una respuesta definitiva para todo también es superstición.

Podemos decir que el conocimiento científico es por su misma esencia dinámico y cambiante: cada nuevo avance genera una multiplicidad de inéditos interrogantes y posibilidades de investigación, haciendo que en la práctica el proceso resulte de duración indefinida.

HISTORIA: Los antiguos solucionaron problemas de física, pero sin extraer conclusiones, sin establecer leyes. Y así fue por miles de años. Luego, entre los siglos VII y VIII a. de C., apareció la ciencia que por primera vez estudió los fenómenos de la naturaleza; y entonces nació la física. El coloso de la física antigua fue Arquímedes (287-212 o. de J. C). Después de él prácticamente hubo un vacío. Su sistema de estudio y de investigación, que podemos llamar experimental, se perdió, y durante siglos, la física no fue sino un conjunto, un poco caótico, de distintas observaciones.

En la segunda mitad del siglo XV, Leonardo Da Vinci comenzó a estudiar los fenómenos reproduciendolos artificialmente , a fin de intentar establecer leyes fisicas estrictas.

Finalmente a mediados del siglo XVI nació el hombre que fundó, virtualemente, la física moderna , Galileo Galilei demolió practicamente toda la teoría aristotélica que había dominado el saber durante toda la Edad Media. Creó de esta manera a través de la experimentación y observación, las técnicas de la ciencia actual, que permite obtener resultados precisos y formulados de los fenòmenos naturales estudiados en el laboratorio.

La obra de Galileo fue continuada por Torricelli (1608-1647). En el mismo año de la muerte de Galileo , nacia en Inglaterra que habría de ser una figura cumbre en la historia de la ciencia, Isaac Newton. Estableció entre otras, la famosa Ley de Gravitación Universal, que explica como se mueve los cuerpos celestes en el universo.

Los estudios sobre mecánica, astrofísica, óptica y matemática fueron muy profundo, creando el calculo superior, una nueva matematica que le sirvió como herramienta fundamental para describir cuantitativamente el estudio de sus observaciones y teorías. Murió en 1727, siglo XVIII, siglo considerado como el siglo de las ciencias, ya que en él, se estudiaron los fenómenos eléctricos, magnéticos y caloríficos, llegando a correcto resultados para interpretar la naturaleza y poder avanzar en el estudio de nuevoa fenómenos.

Fue durante el siglo XIX, naturalmente, donde la física se desarrolló en todo sentido, cumpliendo señalados progresos en sus distintas ramas. Se difundió, también, la física aplicada especialmente a las máquinas, a los motores de vapor, de explosión y eléctricos. El siglo XIX es el siglo de la óptica (fotografío, cinematografía, etc.) y de la electricidad (motor eléctrico). Y puso los fundamentos dé la electrónica.

Del siglo XIX se ha pasado, sin altibajos, a nuestro siglo, en que, desde el punto de vista científico se están repitiendo los «milagros» de Galileo y de Newton. En los primeros cincuenta años del siglo XX, el «hombre más importante de la física fue Alberto Einstein, el sabio investigador alemán, que con sus profundísimos estudios sobre la luz, el tiempo, el espacio y la energía, ha hecho avanzar considerablemente los conocimientos de la humanidad, y ha descubierto muchas leyes que regulan la naturaleza y el universo.

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ESTE relato pertenece a un escritor del siglo pasado. Una vez, en casa de un agricultor acomodado, el hijo mayor regresó de la escuela con un cero en el cuaderno. —¡Cero! —exclamó el padre furioso— ¿Y se puede saber por qué has sacado un cero en las clasificaciones de este bimestre?.

—Porque no he sabido explicar al profesor qué es la física —balbuceó el muchacho entristecido.

—¡Ah! ¿sí? Sin embargo, es una cosa bastante sencilla. Mira: esta vara está quieta, apoyada en la pared. Ahora yo la tomo y esto es física, porque una ley física dice que un cuerpo permanece inmóvil hasta que intervenga una fuerza que lo mueva. Si la suelto caerá al piso en caída libre con una velocidad cada vez mayor. Si la rozo en tu espalda  la vara se dobla, y este es un fenómeno físico. Tú sientes un escozor es debido a la fricción, y la fricción pertenece a la física. Aprende, hijo mío, la física no es difícil, porque tiene relación con casi todas las acciones que forman parte de nuestra vida. . .

fenómeno físico

fenomeno quimico

El objetivo de la Ciencia es, por una parte, una comprensión, lo más completa posible, de la conexión entre las experiencias de los sentidos en su totalidad y, por otra, la obtención de dicho objetivo usando un número mínimo de conceptos y relaciones primarios.» Albert Einstein.

La Ciencia intenta comprender el Universo,  esto significa que pretende ordenar conceptualmente el aparente caos de los hechos naturales, para descubrir el orden subyacente en los fenómenos de la realidad. Por eso todas las Ciencias naturales (Física, Química, Biología, Geología, Meteorología) parten de la observación de la naturaleza.

Y permiten extraer los datos necesarios para la enunciación de explicaciones tentativas. Pero esta observación no es imparcial, porque siempre aparece condicionada por el conjunto de ideas adquiridas previamente y que orientan nuestra actitud. La observación por sí sola no es garantía de explicación científica, pues sin un ordenamiento metodológico no permite arribar a conclusiones fehacientes a partir de los fenómenos estudiados.

Observar implica recortar la realidad arbitrariamente, elegir determinados hechos y desechar otros de la multiplicidad de fenómenos que propone la naturaleza.

No todos los observadores de un mismo hecho «verán» y registrarán lo mismo, porque cada uno lo hace con una intención y desde un punto de vista diferente, que modula sus respectivas percepciones. Con Galileo Galilei comenzó a planificarse el estudio de fenómenos, es decir, la experimentación metódica. Todas las Ciencias naturales recurren a ella en mayor o menor medida.

La experimentación consiste en la producción deliberada de un hecho, el cual puede ser repetido siempre que se den las mismas condiciones. Por supuesto, la repetibilidad de un hecho es relativa, ya que en un sentido muy estricto, cada hecho es único e individual. Por eso el científico, al preparar el experimento, debe cuidar de mantener invariables las condiciones de producibilidad del fenómeno en estudio, con el fin de poder investigar las características que él considera relevantes.

Un aspecto fundamental de la experimentación en Ciencias Naturales es su carácter cuantitativo. Los datos que se obtienen provienen del registro de los resultados emergentes de la observación experimental. La Ciencia se expresa a través de los conceptos y relaciones de la Matemática. El lenguaje matemático es claro, no presenta ambigüedades y permite una comunicación eficaz.

La Ciencia se expresa a través de los conceptos y relaciones de la Matemática.
El lenguaje matemático es claro, no presenta ambigüedades y permite una comunicación eficaz.

EL ESTUDIO DE LA NATURALEZA
Volviendo al ejemplo del enérgico e inteligente padre tenía realmente razón: la física «está» por doquier, alrededor nuestro. Un gran número de acciones, hechos y fenómenos que tienen lugar en el mundo, pertenecen a la física. Cuando permanecemos quietos es un fenómeno físico; lo mismo cuando nos movemos, nos paramos, saltamos, estrechamos las manos, miramos alrededor, damos vuelta una manija, llevamos una valija, esci’ibimos, nos sentamos, hablamos, etc., etc. Así podríamos seguir empleando centenares y miles de términos. La «terrible» física ¿no es, en realidad, nuestra propia vida?.

Los antiguos griegos llamaron física (de «phisis», naturaleza) al estudio o ciencia de la naturaleza. Pero con el progreso del conocimiento humano, esta ciencia se ha extendido en tal forma que ha sido necesario dividirla en varias ramas: zoología, botánica, química, mineralogía, geografía, geología, etc. Él nombre de física ha sido destinado, así, para señalar exclusivamente la ciencia que estudia los fenómenos en los cuales la materia, las sustancias, no son transformadas. Esta definición sirve para distinguir los fenómenos físicos de los químicos.

En el fenómeno físico, como dijimos, las sustancias no son cambiadas, no son transformadas. Son fenómenos físicos, por ejemplo, la caída de an cuerpo, la ebullición de un líquido, el reflejo de un rayo luminoso sobre un espejo, etc.

En el fenómeno químico las sustancias Son transformadas en otras sustancias. Por ejemplo, son fenómenos químicos: la combustión (en la cual el carbón —supongamos— es transformado en anhídrido carbónico) ; la descomposición del agua en hidrógeno y oxígeno, etc.

Conviene aclarar que esta división no es rigurosa, porque hay fenómenos —especialmente en la física nuclear— en los cuales la materia, la sustancia, es igualmente transformada de modo que son a la vez físicos y químicos. La división indicada tiene, pues, sólo un valor indicativo, de orientación, y de ningún modo, de separación total.

FENÓMENOS, LEYES Y PRINCIPIOS:

Aquí, antes de proseguir nuestra incursión en el mundo de la física, es necesario comprender el significado de tres palabras que se encuentran a menudo: fenómeno, ley y principio.

Para la física, el término fenómeno no tiene el mismo significado que en el lenguaje común, es decir, algo extraordinario, inexplicable, fuera de lo habitual. Al contrario: en física, fenómeno es cualquier hecho que sucede en la naturaleza. Son fenómenos: la caída de una piedra, el vuelo de un pájaro, etc. De modo que los hechos más comunes y normales, para la física son fenómenos.

fenomeno plano inclinado

Fenómeno natural, caída de un cuerpo sobre un plano inclinado, estudiado por Galileo

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Caída libre de un cuerpo, otro tipo de fenómeno natural, también estudiado por Galileo

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Principio de Arquímedes, empuje sobre un cuerpo sumergido en un fluído, Arquímedes logró entender este fenòmeno natural

Las leyes, dicho en palabras simples, son las reglas generales según las cuales suceden siempre los fenómenos. Si yo tengo una piedra en una mano y abro esta, la piedra cae siempre hacia abajo, exactamente de acuerdo con la ley de la gravedad. Si yo repitiera la acción mil veces, tendría siempre el mismo resultado, porque la causa que produce el fenómeno es siempre la misma y no puede variar: la atracción terrestre.

Naturalmente, las leyes existen aunque nadie las defina. A veces, determinadas leyes son enunciadas, formuladas con un principio. Cuando se enuncia el famoso principio de Arquímedes: un cuerpo sumergido en un líquido recibe de abajo un empuje hacia arriba igual al peso del líquido desplazado, se enuncia en forma científica una ley, una regla general, a la cual todos los cuerpos sumergidos en un líquido obedecen. Así es, y así sucederá siempre.

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Caída en el vacío de un cuerpo pesado y una plema, ambos caen en el mismo tiempo.

FÍSICA CLÁSICA Y FÍSICA NUCLEAR

Hasta fines del siglo pasado, aproximadamente, la física era aún la tradicional, la clásica, la que se enseñaba en las escuelas desde tres siglos antes, por lo menos. La física que se refería a objetos y fenómenos de cierta magnitud, visibles y observables directamente, sin la ayuda de ningún instrumento. Ejemplo: el movimiento de una bola que desciende por un plano inclinado bajo la acción de la fuerza de la gravedad, es un fenómeno de la física clásica.

Pero ya a fines del siglo pasado apareció en escena una «cosa» de una pequenez increíble, pero que se volvió sumamente importante: el átomo, tan diminuto en sí y dotado de tanta potencia.

Como sabemos, el átomo es invisible, lo mismo que la molécula. Así nació la física que se ocupa de los fenómenos moleculares, atómicos y nucleares, que no siguen las leyes de la física clásica, sino que se comportan obedeciendo otras leyes, generalmente más complicadas. Esta es la física nuclear, que se está convirtiendo en una de las ciencias más importantes para la humanidad.

Por ejemplo: la escisión de un átomo de uranio, fenó¿neno absolutamente invisible a simple vista, es un fenómeno de la física nuclear.

EL MÉTODO EXPERIMENTAL
Los antiguos, y en primer término el gran Aristóteles, pensaban que cuanto más pesado es un cuerpo, más velozmente cae. Una bola que pesa treinta kilos —decían— caerá a una velocidad tres veces mayor que una que pesa diez. Durante siglos nadie osó contradecir esta ley porque la había formulado el consagrado sabio Aristóteles.

Pero Galileo no fue de este parecer. Era un joven profesor en Pisa cuando anunció que, según sus observaciones, Aristóteles estaba muy equivocado. El anuncio produjo gran escándalo. Los hombres de ciencia se preguntaron quién sería ese jovenzuelo presuntuoso que deseaba derribar las bases de la ciencia. Pero Galileo demostró, en forma sencillísima, que los seguidores de las antiguas doctrinas se hallaban en un error. Parecía que la famosa torre inclinada de Pisa hubiera sido puesta allí precisamente para facilitar los experimentos del joven profesor.

Un día, seguido de un séquito de docentes y discípulos, Galileo subió a la torre, rogó a loa curiosos que dejaran libre el espacio necesario, y dejó caer simultáneamente dos bolas: una de una libra de peso y otra de diez. Ambas tocaron el suelo simultáneamente, quedando demostrado de una vez para siempre que los cuerpos de dis tinto peso caen con igual velocidad (si se hiciera la objeción que, al tirar una pluma y una pesa de hierro, la primera cae mucho más lentamente, se lia do advertir que ello es debido a la resistencia del aire, pues en el vacío ambas caerían juntas).

Aquellos hombres volvieron a sus casas avergonzados, y el genial Galileo señaló el nuevo camino que la ciencia, desde entonces, habría de recorrer siempre: el método experimental. Es decir, que la verdadera investigación científica no debe basarse solamente en el razonamiento, sino también en el experimento. Los fenómenos físicos deben ser experimentados concretamente, en forma de poder extraer de ellos conclusiones —o sea, leyes y principios— seguras y probadas reiteradamente.

Ver: Pasos del Método Científico

DIVISIÓN DE LA FÍSICA CLÁSICA
Por razones prácticas, la física clásica se divide en cinco grandes partes:

1) Mecánica (del griego «mekhane», máquina) que estudia el movimiento de los cuerpos.

2) Termología (del griego «thermos», calor, y «logos», estudio) que estudia el calor.

3) Acústica (del griego «akoustieos», que se refiere a oír, escuchar) que estudia el sonido.

4) Óptica (del griego «ópticos», derivado de «ops», vista) que estudia la luz y los fenómenos luminosos.

5) Electrologia (del griego »elektron», ámbar, que se electriza por frotamiento) que estudia los fenómenos eléctricos y magnéticos.

A estas cinco partes deben agregarse la geofísica y la astrofísica.

LA FÍSICA APLICADA
Supongamos que un ingeniero —o un grupo de ingenieros— debe proyectar un motor de automóvil. Efectuarán centenares de cálculos, diagramas, proyectos y bosquejos. Queremos ver uno? He aquí: «Cálculo del coeficiente de dilatación«; es decir, en palabras simples, en la proyección del motor habrá que tener en cuenta la dilatación que las distintas partes metálicas sufrirán por la acción del calor. Y la dilatación, naturalmente, es un problema que atañe a la física, y más precisamente, a la termología.

Este es un ejemplo; pero podrían citarse miles y miles: todos los casos en que la física es aplicada a problemas técnicos y científicos: la proyección de un motor, de una máquina cualquiera, de un lente, de un aparato óptico, de un vehículo, de un avión, de un dique, y otras creaciones de la técnica.

En la actualidad, el físico trabaja en la planta fabril, en el astillero, en el laboratorio, etc. Es uno de los tantos hombres que contribuyen al progreso de la ciencia.

LA GEOFÍSICA: Pensemos durante unos instantes en una tormenta. ¿Qué es? Se dirá: es un fenómeno atmosférico en el que hay viento, lluvia, descargas eléctricas, etc. Exacto, Pero si tuviéramos que responder qué tipo de fenómeno es, según la física, nos veríamos en un aprieto. ¿Es un fenómeno de la mecánica?; ¿de la termología?; ¿de la electricidad?.

La respuesta es: la tormenta es un conjunto de fenómenos de todos estos tipos. Y más que nada, corresponde a la Tierra. La ciencia que estudia los diferentes fenómenos terrestres desde el punto de vista de la física se llama geofísica (del griego «geo», tierra). Esta se divide en distintas ramas: sismología (estudio de los terremotos) ; geodesia (estudio de la forma de la Tierra) ; meteorología (estudio de la atmósfera terrestre y sus fenómenos) ; etc.

LA ASTROFÍSICA: Sabemos, por ejemplo, que la «atmósfera» de Saturno, la de Urano, o la de Plutón, es decir, la de planetas distantes miles de millones de kilómetros, está compuesta de diversos gases, como hidrógeno, metano, amoníaco, etc. ¿Cómo ha sido posible establecer esto, a tal distancia? Haciendo pasar la luz que reflejan estos planetas ñor prismas de vidrio, que la descomponen en los diversos colores que la forman (espaetro).

Se sabe que cada cuerpo luminoso o incandescente produce ua espectro característico. Produciendo el espectro délas radiaciones luminosas que se reciben de los cuerpos celestes más lejanos, es posible establecer de qué elementos están compuestos. Esta tarea pertenece a la astrofísica, la ciencia que estudia los aspectos de la astronomía estelar según las leyes de la física.

De la Física Aplicada a la Ingeniería

Fuente Consultada:
FISICA II Dinámica, Fluídos, Física Cuántica, Astronomía – Aristegui-Baredes-Fernández-Silva-Sobico Editorial Santillana
Enciclopedia Estudiantil Fasc. Nº72 Editorial CODEX

Segunda Etapa de la Revolucion Industrial: El Hierro y el Ferrocarril

La segunda etapa de la revolución industrial: la siderurgia y el ferrocarril

Cuando la industria algodonera parecía estar agotando sus posibilidades de engendrar nuevas transformaciones en el seno de la economía británica, la siderurgia vino a iniciar una segunda y más importante etapa de transformación, que tendría como con secuencia el que se formase una gran industria de bienes de producción.

Hemos dicho anteriormente que la siderurgia se presentaba ya en el siglo XVII en factorías relativamente grandes y avanzadas, en contraste con la pequeña industria textil artesanal.

Pero una serie de graves dificultades obstaculizaban su crecimiento; en contra de la opinión común, la historia de la siderurgia británica es un ejemplo de cómo unas condiciones naturales adversas pueden ser superadas por una industria dinámica, estimulada por la demanda de un mercado en expansión.

En primer lugar tenemos la carencia de combustible: el carbón vegetal escaseaba en Gran Bretaña y el carbón mineral no podía usarse en la siderurgia, ya que los gases sulfurosos desprendidos en la combustión dañaban la calidad del metal. Durante buena parte del siglo XVII la producción de hierro siguió efectuándose en hornos de carbón vegetal, lo que obligaba a establecerlos en zonas de bosques (general mente alejadas de los centros de consumo) y a cambiarlos de emplazamiento cuando el combustible se agotaba en un lugar.

A esto hay que añadir la baja calidad de los minerales de hierro británicos, que no podían, en modo alguno, competir con los suecos. Una y otra dificultad fueron superadas con la introducción del coque en la siderurgia, pero esta introducción no fue el resultado de un hallazgo técnico afortunado, sino de dos siglos de lucha, culminados en el siglo XVII en una serie de etapas que significaron sucesivas victorias parciales: los esfuerzos de la familia Darby (imagen izq.) por hallar el tipo de coque adecuado, la introducción de los procedimientos de pudelaje y laminado patentados por Core (1783-1784), y, sobre todo, la aplicación de la máquina de vapor de Watt, que solucionó no sólo los problemas de forja, sino el más vital de asegurar la inyección de aire necesaria para la combustión regular del coque.

El resultado final de toda esta serie de perfeccionamiento» fue de importancia trascendental, ya que permitió asentar establemente los hornos siderúrgicos junto a las minas de carbón (que solían coincidir con los yacimientos de mineral de hierro) y realizar todas las operaciones en un mismo lugar, desde la extracción del mineral hasta la elaboración final de las mercancías construidas en metal.

Esta concentración hizo nacer grandes imperios industriales, integrados por minas, hornos, fábricas y almacenes, como el de John Wilkinson, quien llegó a acuñar su propia moneda. Consecuencia mucho más importante fue, sin embargo, la de haber reducido extraordinariamente los costes de producción del hierro británico: sus precios bajaron espectacularmente, y a comienzos del siglo XIX eran ya mucho más bajos que los del hierro sueco.

Este conjunto de circunstancias favoreció el rápido crecimiento de la producción siderúrgica, que entre 1788 y 1806 llegó casi a cuadruplicarse. Inicialmente, esta expansión estaba ligada a la demanda derivada de las necesidades militares (aunque el abaratamiento del hierro estaba extendiendo paralelamente su uso a la construcción de máquinas y de utillaje agrícola) y el término de las guerras napoleónicas amenazó con yugular su crecimiento. Para remediar la crisis, se intentó emplear el hierro en las más diversas aplicaciones: construcción de puentes, edificación de viviendas, etc.

Se llegó incluso a experimentar la pavimentación de calles con hierro. Pero el gran estímulo que permitiría superar la crisis y abriría una nueva y mayor etapa de expansión hubo de venir de una actividad que inicialmente se había desarrollado para atender a las necesidades de la minería y de la siderurgia: el ferrocarril. El ferrocarril era conocido desde mucho antes, si bien reducido a la tracción animal o a trayectos en que fuese posible depender de la fuerza de un motor fijo, aplicada por medio de un cable, a la manera de los funiculares. Se habían establecido incluso líneas de pasajeros con vehículos de tracción animal.

La gran revolución se produjo con el perfeccionamiento de la locomotora de vapor: el éxito obtenido por la línea Liverpool-Manchester  (sus acciones doblaron de valor en menos de tres años) provocó una sucesión de «manías ferroviarias» entre 1830 y 1850, atrayendo a esta clase de empresas los capitales de multitud de pequeños inversores, absolutamente ajenos hasta entonces a cualquier actividad industrial.

En otro lugar hablaremos de la influencia que el ferrocarril ejerció en la integración de los mercados nacionales; lo que ahora nos interesa es que la construcción de líneas férreas motivó un gran aumento en la demanda de hierro, acero y carbón, y significó un nuevo y revolucionario estímulo para la expansión de la minería y de la siderurgia: entre 1830 y 1850, la gran etapa de la construcción ferroviaria en Gran Bretaña, la producción británica de hierro y de carbón se triplicó.

Cuando la red ferroviaria estuvo construida, nuevas actividades, suscitadas en su mayor parte por la propia revolución industrial, vinieron a absorber la producción siderúrgica, e incluso a inducir nuevas etapas de expansión en la misma.

También la industrialización de otros países (y la construcción de sus redes ferroviarias) presionó sobre la siderurgia británica,- ya fuese directamente, ya a través de las adquisiciones de maquinaria. Hacía 1850, el proceso de la revolución industrial británica había llegado a su culminación y el crecimiento económico podía considerarse asegurado.

Los setenta años transcurridos desde 1780 habían visto producirse una serie de reacciones en cadena que dieron lugar al nacimiento de una industria de tipo nuevo, surgió como parte integrante de un sistema económico cuyo crecimiento tenía su punto de partida en fuerzas engendradas en su mismo interior.

Fuente Consultada:
Enciclopedias Consultora Tomo 7
Enciclopedia del Estudiante Tomo 2 Historia Universal
Enciclopedia Encarta
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I «El Ateneo»
Historia Universal Gomez Navarro y Otros 5° Edición
Atlas de la Historia del Mundo Parragon

La Ciencia en la Edad Moderna La Revolucion Cientifica y Teorias

La Ciencia en la Edad Moderna:
Revolución Científicas y NuevasTeorías del Universo

La Revolución Científica en la edad moderna representa un punto crucial en la moderna civilización occidental; con ella, Occidente echó por tierra visión medieval y ptolomeico-aristotélica del mundo y llegó a  una nueva visión del universo: el Sol en el centro, los planetas  como cuerpos materiales girando alrededor del astro en orbitas elípticas y un mundo infinito, más que finito.

Con los cambios en la visión del «cielo» vinieron los cambios en la visión de la Tierra». La obra de Bacon y Descartes dejó a los europeos con la separación de mente y materia y la creencia de que, valiéndose de la razón, podrían comprender y dominar el mundo de la naturaleza.

El desarrollo de un método basado en la ciencia favoreció la obra de los científicos, al tiempo que la creación de edades y publicaciones especializadas difundía sus resultados.

Si bien las iglesias tradicionales se oponían de manera obstinada a las nuevas ideas y algunos intelectuales indicaban ciertos errores, nada pudo detener la sustitución de los modos tradicionales de pensar con nuevas formas de pensamiento que generaron un rompimiento más decisivo con el pasado que el representado por el colapso de la unidad cristiana con la Reforma.

La Revolución Científica obligó a los europeos a cambiar su visión de ellos mismos; al principio, algunos se consternaron e incluso se aterrorizaron por las implicaciones.

Antiguamente, los humanos en la Tierra habían estado en el centro del universo, ahora el mundo era un minúsculo planeta que giraba alrededor de  un Sol que, en sí mismo, no era sino una mancha en el  infinito universo. La mayoría de la gente se mantuvo optimista a pesar del aparente golpe a la dignidad humana.

Después de todo,  Newton no había demostrado que el universo era una enorme maquinaria controlada por leyes naturales?. Newton había descubierto una de éstas: la Ley de la gravitación universal.

¿No podrían descubrirse más leyes? ¿No habría leyes naturales que explicaran cada aspecto del esfuerzo humano, que pudieran encontrarse por medio del nuevo método científico? Así, la Revolución Científica nos conduce lógicamente a la edad de la Ilustración del siglo XVIII.

La auténtica revolución del mundo moderno culminó en los siglo  XVII y XVIII con una renovación completa del universo del conocimiento.

Hasta el s. XVI, la ciencia había permanecido íntimamente ligada a la a la filosofía.

Las investigaciones que se habían hecho durante el Renacimiento sobre todo en el terreno de la medicina y en el de la astronomía, habían sido violentamente combatidas por la Iglesia, la obra de un Leonardo da Vinci, que intentaba reunir en un conjunto coherente todo el saber de su tiempo, quedó como una experiencia aislada; las escisiones religiosas del s.XVI no favorecieron prácticamente en nada la expansión de la ciencia.

En los albores del s. XVII empiezan a manifestarse los primeros signos del extraordinario florecimiento de investigaciones y descubrimientos que habrán de fundar la ciencia y la técnica de las que ha nacido el mundo contemporáneo.

Este auge del conocimiento es el fruto del enorme trabajo que se lleva a cabo primero en Italia y luego en el resto de Europa, para trazar lo que podría llamarse el inventario cultural de la humanidad; la resurrección de las antigüedades griegas, latinas y hebreas, tarea emprendida por los humanistas, es la fuente del impulso intelectual de la era clásica que tendrán a su disposición los herederos de la historia mediterránea.

ASTRONOMOS

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LOS AVANCES DE LA CIENCIA: A partir del siglo XV comenzaron a producirse transformaciones significativas en la vida económica, política, social y cultural de Europa occidental, que fueron modelando lo que se conoce como Modernidad.

Sin embargo, al abordar este período es importante advertir que no hubo un corte tajante con la Edad Media.

Por el contrario, persistieron algunos aspectos de la Baja Edad Media, que marcaron una continuidad con el pasado.

En el plano cultural, el pensamiento de los humanistas -con su interés por el pasado-. las traducciones de los sabios de la Antigüedad y la nueva forma de concebir al hombre desplazaron el saber escolástico medieval.

Se revalorizó la experiencia como fuente de conocimiento, en desmedro de la tradición que primaba durante la mayor parte de la Edad Media.

La imprenta permitió difundir ampliamente no sólo el conocimiento de la Antigüedad sino también las obras de los eruditos medievales y la de los hombres del Renacimiento. En el arte surgieron nuevas formas de representación.

El desarrollo de la ciencia y de la técnica trajo consigo nuevas formas de concebir el universo que modificaron la imagen de los mundos conocidos. La evolución de los medios de transporte favoreció la expansión del comercio marítimo y los viajes de exploración.

Con el descubrimiento de América y la profundización del conocimiento de África se amplió el horizonte geográfico de los hombres europeos.

Los adelantos científicos

Durante los tiempos del Humanismo y el Renacimiento, los estudios científicos cobraron gran importancia. Surgió un gran interés por las investigaciones en matemática, botánica, zoología, astronomía, medicina, historia, física, y demás ramas científicas.

La ciencia no era autónoma, sino que debió construir paulatinamente su independencia. Tuvo que despegarse del ámbito religioso, que frenaba los adelantos que se opusieran eran al dogma. Cada ciencia se preocupó por el problema del conocimiento: ¿Es posible conocer? ¿Cómo puede adelantar el conocimiento en cada rama científica?

A partir del siglo XV, aproximadamente, se operó un cambio radical en la concepción del mundo, que culminaría en los siglos XVI y XVII con una revolución científica.

El logro más importante de la generación que estableció las bases de la nueva ciencia fue darle una mayor importancia al lenguaje matemático, comprender que era el empuje científico por excelencia.

En adelante no se buscaría la comprensión de la naturaleza por la reservación inmediata sino por las estructuras matemáticas y mecánicas. Comprendieron que el universo no se movía por «carácter divino», como se pensaba en e Medievo.

En física, astronomía y matemática se realizaron descubrimientos trascendentales.

Entre ellos Nicolás Copérnico (1473-1543) demostró que la Tierra gira sobre su eje y que los planetas se mueven alrededor del Sol (teoría heliocéntrica). Sus ideas, combatidas por la iglesia de la época, fueron confirmadas años después por el alemán Kepler (1571-1630), quien perfeccionó el telescopio, y finalmente por Galileo Galilei (1564-1642).

En medicina también hubo importantes adelantos: investigaciones sobre anatomía humana (Andrés Vesalio, 1514-1564), estudios sobre infección (Jerónimo Francastori, quien recibió el nombre de «padre de la patología moderna»), y descubrimientos sobre la circulación de la sangre (Miguel Servet, 1511-1553, y Guillermo Harvey, 1578-1658).

También a partir del siglo XV, mediante sucesivas expediciones marítimas se descubrieron nuevas tierras y abrieron nuevas rutas. En poco más de dos siglos, civilizaciones hasta entonces desconocidas, y otras con las que solamente se habían establecido contactos a través de comerciantes y caravaneros, quedaron sólidamente unidas a Europa por mar.

La demanda de objetos de lujo –seda, marfil, joyas– y de costosas especias, así como de metales preciosos necesarios para la creciente actividad mercantil, se acentuó con la recuperación económica de mediados del siglo XV.

Pero estos productos llegaban de Oriente a Europa a través de multitud de intermediarios que los encarecían, sin contar con que el flujo se vio bloqueado por el dominio turco en el Mediterráneo oriental a partir de la toma de Constantinopla (1453).

Fue la necesidad de buscar nuevas rutas para conseguirlos, junto a los avances en navegación y en la elaboración de los mapas, los que se combinaron para hacer posible la sucesión imparable de descubrimientos y conquistas.

Portugal y España lideraron esta búsqueda, cuyos éxitos más notorios fueron conseguidos por Vasco de Gama, al alcanzar la India a través del mar, y por Cristóbal Colón, en pos del mismo objetivo, al encontrar por error un continente desconocido en Europa. Las ansias de riqueza de reyes, mercaderes y aventureros, más los deseos evangelizadores de la Iglesia, inauguraron un nuevo escenario mundial en el que Europa colonizaría vastas zonas del mundo. (ver revolución científica siglo xv)

Avances Técnicos:

Los mayores avances técnicos durante el Renacimiento se legraron en el campo de las. industrias prácticas -como la textil o la imprenta- y en aquellas que permitían alcanzar riqueza o poder , como la minería, la metalurgia o la navegación-. Muchos de los progresos técnicos alcanzados durante este período fueron posibles gracias a la importancia otorgada al estudio de la química ; de la física y a la aplicación de sus propiedades.

• Distintas innovaciones aceleraron el desarrollo de la actividad textil: el perfeccionamiento de los telares permitió que aumentara el número de tejidos producidos y, a partir del siglo XV se generalizó el cardado de lana -operación que desenreda la fibra formando hilos.

También se difundieron nuevas telas, más baratas, más livianas y con mayores variaciones de color.

• La imprenta, introducida en Europa a mediados del siglo xv, trajo consigo el desarrollo de la industria del papel.

Mediante la palabra escrita y las ilustraciones, la industria editorial contribuyó a la divulgación de la cartografía y de los tratados técnicos, como los de agricultura, de metalurgia y de arte militar.

• Las necesidades de los estados y de los comerciantes de contar con una mayor cantidad de metales preciosos -oro y plata-aceleraban los avances en el campo de la metalurgia.

A mediados del siglo xv, se descubrió el método de amalgama, que permitía separar la plata del mineral en bruto extraído del yacimiento. Se impulsó también la metalurgia del hierro.

• Las guerras frecuentes entre los estados llevaron a aplicar los avances en la manipulación de los metales también en la mejora del armamento: se perfeccionó, por ejemplo, el uso del cañón, de la balística y del granizado de pólvora.

Frente a la utilización de las armas de fuego, como el arcabuz, las tradicionales armaduras se volvieron inútiles, si bien los nobles continuaron utilizándolas en los torneos y los combates.

La aplicación de las nuevas técnicas en la guerra obligó a la construcción de nuevas fortificaciones para aumentar las posibilidades de defensa de las ciudades y proteger a los civiles.

El mayor uso de la artillería hizo necesario realizar muros de menor altura pero de mayor grosor. También se modificó la forma de estas fortificaciones para mejorar la capacidad de tiro.

• Con respecto a la navegación, uno de los logros más importantes fue el empleo de la brújula a partir del siglo xrv. Junto al antiguo astrolabio, necesario para medir la latitud, la brújula facilitó la orientación en la tierra y en el mar. También se llevaron a cabo importantes mejoras en las embarcaciones.

• Con respecto a los transportes terrestres, se introdujo el eje delantero móvil que, además de mejorar el diseño de los carruajes, permitió disminuir el riesgo de accidentes.

Los progresos técnicos desarrollados desde fines de la Edad Media permitieron a los comerciantes incrementar sus actividades, sobre todo a partir del auge alcanzado por el comercio marítimo.

Para aumentar sus ganancias y realizar un mejor control de sus empresas, los comerciantes debieron perfeccionar el sistema económico. Entre los avances relacionados con la técnica de los negocios, la contabilidad fue muy importante porque permitió ordenar las operaciones contables.

Al mismo tiempo, para efectuar transacciones en distintas ciudades y evitar el manejo de dinero al contado, se generalizó el uso de dos documentos: el cheque y la letra de cambio. También aparecieron los seguros comerciales como una forma de cubrir los riesgos, ante las posibles pérdidas de mercaderías y de barcos.

Avances en navegación

Con los aportes de los árabes, la ciencia náutica se había enriquecido de forma considerable.

El Almagesto, manual cosmográfico debido al alejandrino Ptolomeo, las obras de Aristóteles sobre el espacio celeste y las del cardenal francés Fierre d’Ailly -que hablaban de la posibilidad de dar la vuelta al mundo por mar, y que eran conocidas por Colón- alumbraban nuevas teorías en numerosos campos de la ciencia.

Desde finales del siglo XV, los portugueses realizaron sus navegaciones fijando su posición marítima por medio de la Estrella Polar y, más tarde, por la altura del Sol a mediodía.

Desde 1508, el rey Fernando el Católico hizo que sus capitanes se adiestrasen en el manejo del cuadrante y del astro-labio en la Casa de Contratación de Sevilla. Las tablas astronómicas, desde la Edad Media hasta bien entrado el siglo XVIII, fueron fundamentales para orientarse en el mar.

La brújula, necesaria para la navegación, era conocida en China desde finales del siglo XI y usada desde mediados del siglo XIII.

Las cartas marítimas o portulanos trazados por los cartógrafos desde 1300 registran en un principio únicamente el Mediterráneo o el Báltico, pero estos mapas fueron perfeccionados bien pronto.

El Atlas de los Medicis, de 1351, señalaba ya la costa occidental de la India.

Faltaba todavía un conocimiento exacto de África, pero era ya conocida como un continente rodeado de mares. Hacia 1300, españoles e italianos situaban en sus mapas universales países e islas ya conocidos o sospechados.

Experimento de Isaac Newton: descomposicion de la luz blanca con un prisma

 REVOLUCIÓN CIENTÍFICA DEL MUNDO MODERNO:

El gran movimiento intelectual que comienza hacia el año 1620 tiene por artífices a Galileo, Kepler, Descartes, Leibniz y Newton. Profesores de universidades, provocan conflictos teológicos, ya que la iglesia, que había condenado a Galileo, no integra el progreso científico en su visión del mundo. Discípula de Aristóteles, no puede aceptar un mundo en movimiento, regido por leyes matemáticas.

Y, sin embargo, los sabios del s. XVIII, con instrumentos de óptica y de cálculo perfeccionados, demuestran que es el sol el que está en el centro del universo y que la sangre no es un liquido estancado. Sin embargo, para la mayoría de los creyentes ponen la religión ,en entredicho.

¿Qué papel desempeñan Los libros? El desarrollo de la imprenta a lo largo de todo el s. XVI desempeñará un papel determinante en la evolución de las ideas.

La difusión de lo escrito estuvo en un principio vinculada a los conflictos religiosos: protestantes y católicos multiplican los libelos.

Indirectamente, las ciencias se aprovecharán de este considerable interés concedido a la imprenta. El mercado del libro empieza a organizarse.

¿Se adelanta la técnica a la ciencia? Al aventurarse a conquistar el mundo, Europa se ve obligada a adquirir los instrumentos necesario para esa conquista.

Los progresos empíricos de la navegación habían ayudado a los navegantes portugueses o españoles a explorar los océanos; pero cuando los viajes a Asia y America se multiplican, es necesario hacerse con técnicas adaptadas a las nuevas necesidades de la humanidad.

Son los comerciantes, y en consecuencia los artesanos y los industriales, quienes reclaman el perfeccionamiento de nuevos procedimientos.

¿Cuál es el punto de referencia de la ciencia? La ciencia, al alejarse de su empirismo tradicional, se lanza a la búsqueda de sus fundamentos conceptuales y de las leyes abstractas que rigen la existencia del cosmos.

Es el cielo mismo el que suministra el modelo básico. La armonía oculta que regula las relaciones de los astros con la tierra indica que existe una organización cuyas reglas hay .que desentrañar.

¿Cómo nacen las ciencias de la vida? El prodigioso desarrollo de las matemáticas durante el s. XVII vuelve a hacer que los hombres se pregunten sobre el mundo concreto que les ha tocado vivir. Abre, por tanto, una nueva visión de las ciencias naturales y de las humanas.

La Zoología, la Botánica y la Geología serán el centro de las preocupaciones en los albores del s. XVIII: el problema está en descubrir la organización general de las especies vivientes y en estudiar las mutaciones de nuestro hábitat terrestre.

Esta intensa curiosidad tendrá como consecuencia la expansión de las investigaciones sobre el mundo animal y vegetal, reemprendidas poco después por los enciclopedistas.

¿Existe una ciencia de la sociedad? A imagen y semejanza de lo que revelan la armonía del cielo y la organización de la materia, la existencia colectiva de la especie humana ha de tener también sus reglas; la anarquía que tan a menudo reina entre los hombres, y que engendra guerras y revoluciones, tiene su origen en nuestra ignorancia acerca del funcionamiento del juego social.

Esto es lo que piensan a comienzos del s. XVIII un gran número de filósofos. Así nacen, siguiendo los pasos de las matemáticas y las ciencias naturales, la sociología y la antropología.

Y es esta esperanza de arrojar alguna luz sobre los escondidos resortes de la historia humana lo que da al s. XVIII su impulso y su energía creadora.

¿Cuál fue la aportación del microscopio? En esta revolución del pensamiento, la astronomía ocupa un lugar predominante, y el telescopio se perfecciona sin cesar. Pero el desarrollo de la lente astronómica acaba desembocando en la utilización del microscopio, que permite confirmar numerosas hipótesis.

Para empezar, están los trabajos de William Harvey sobre la circulación de la sangre: sus sucesores descubrieron la existencia de los capilares. Al final de su trayecto, la sangre arterial pasa a las venas para ser purificada en los pulmones, que filtran el gas carbónico.

Gracias al microscopio, Malpighi puede observar los lóbulos hepáticos y, sobre todo, una parte del funcionamiento del riñón.

El holandés Lewenhoeck descubre en 1677 los espermatozoides y en 1688 los glóbulos rojos, y muestra asimismo la estriación de las fibras musculares. Después de haber trabajado sobre lo infinitamente grande, los hombres se centran en lo infinitamente pequeño.

¿Cuándo nacen las sociedades científicas? En el s. XVII existe un verdadero medio científico. Las obras circulan de un país a otro, escritas casi siempre en latín, que hace de lengua internacional.

Este movimiento se ve favorecido por el desarrollo de las imprentas y las librerías, y también por hombres como el padre Mersenne, que manda hacer traducciones francesas de libros científicos.

Crea en Paris una especie de academia que será el anteceder e de la Academia de ciencias organizada por Colbert en 1666.

Los miembros de esta última reciben becas, pero deben estudiar con prioridad las cuestiones impuestas por el Estado.

A su fundación sucederá la de un observatorio astronómico. Pero es en Italia donde nacen las primeras academias: en Roma primero Y sobre todo en Florencia.

La Academia del Cimente fue creada en 1657 bajo el patrocinio de los Médicis, y su primer designio fue el de coordinar las experiencias sobre el vacío. Las academias españolas nacieron en el s. XVIII bajo la influencia francesa.

Descubrimientos del Mundo Moderno: Los descubrimientos clave en los campos de la ciencia, las matemáticas y la filosofía contribuyeron al rápido desarrollo de la sociedad europea de la época.

Entre los inventos científicos más destacados figuraba la construcción del microscopio durante el siglo XVI. Si bien se desconoce quién fue su inventor, su perfeccionamiento suele atribuirse al holandés Antón van Leeuwenhoek.

En 1643, Torricelli inventó el barómetro, usado para medir la presión atmosférica. La bomba de vacío, construida por vez primera por Otto von Guericke en 1645, fue un invento que posteriormente demostró ser vital para la innovación industrial y la invención del motor.

El primer motor a vapor lo patentó en 1698 Thomas Savery, a quien habían encargado idear un dispositivo que extrajera el agua de los tiros de las minas mediante bombeo.

En 1714, Daniel Gabriel Fahrenheit creó el primer termómetro de mercurio de precisión y, en 1731, John Hadley inventó el sextante, que mejoró sobremanera la navegación náutica. Rene Descartes vivió entre 1596 y 1650 y realizó contribuciones esenciales a los métodos matemáticos.

Descartes, cuyos métodos estaban estrechamente ligados al pensamiento filosófico, suele considerarse el padre de la matemática moderna.

Isaac Newton (1642-1727), filósofo y matemático inglés, fue autor de tres descubrimientos cruciales: el método de cálculo, la composición de la luz y, el más famoso de todos ellos, la ley de la gravedad.

Estos y otros descubrimientos alentaron una sensación general de entendimiento del mundo y fueron el preludio de la era conocida como la Edad de la Razón o el Siglo de las Luces.

La revolución en medicina

El principal error de la medicina del siglo xvn radicaba en la aceptación de la teoría tomada por Galeno de Aristóteles y otros, según la cual las enfermedades tenían su origen en el desequilibrio entre los cuatro humores corporales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Para Galeno, la sangre fluía hacia arriba y hacia abajo, y las venas y arterias eran independientes.

El médico suizo-alemán von Hohenheim (1493-1541) se enfrentó abiertamente a esta hipótesis despreciando cualquier otra teoría ajena. Hohenheim, que se llamaba a sí mismo «Paracelso», rechazó la idea de los «humores corporales» y su supuesto papel en las enfermedades.

En su opinión, éstas tenían lugar a escala local, en órganos específicos, y para eliminarlas había que tratar el órgano afectado con productos químicos.

Los trabajos de este «Paracelso» sobre el diagnóstico precoz y la cura de las enfermedades encontró un paralelo, en el campo de la anatomía, en los del médico y profesor belga Andreas Vesalio (1514-64).

Las exhaustivas investigaciones del cuerpo humano que Vesalio llevó a cabo reafirmaron su convicción de que la anatomía de Galeno, basada en disecciones de animales, distaba mucho de la realidad. Vesalio publicó sus observaciones en De humani corporis fabrica (Sobre la estructura del cuerpo humano) en 1543.

Vesalio no se apartó, sin embargo, totalmente de la medicina de Galeno, sino que suscribió las ideas de éste sobre la circulación de la sangre. Estas ideas tuvieron vigencia hasta que, en 1628, el erudito inglés sir William Harvey (1578-1657) publicó De motu coráis et sanguinis (Sobre el movimiento del corazón y de la sangre).

Harvey presentaba aquí el corazón como la dinamo central del sistema circulatorio —para Galeno era el hígado— y demostraba la conexión de venas y arterias.

El primero en describir la circulación pulmonar y su papel en la purificación de la sangre había sido, en realidad, Miguel Servet (h. 1511-1553), científico y reformista español exiliado en Francia al que Calvino acusó de herejía y condenó a morir en la hoguera.

Los esfuerzos conjuntos de éstos y otros estudiosos e investigadores dieron un poderoso impulso al progreso de la medicina.

La química fue la Cenicienta de la época a pesar de que en este período se formuló la famosa ley de Robert Boyle, según la cual el volumen de un gas varía en proporción inversa a la presión ejercida sobre él.

Boyle, de origen irlandés, fue también el autor de El químico escéptico, donde tira por tierra la teoría de los cuatro elementos terrestres de Aristóteles.

Al negar la existencia de los elementos químicos fue, sin embargo, demasiado lejos. Fue éste un error fundamental ya que, sin el reconocimiento y la investigación de tales elementos, la revolución en el campo de la química se había hecho de todo punto imposible.

Los avances de la época de la revolución científica, aunque desiguales, no afectaron sólo al mundo de las ciencias.

Los nuevos caminos en la esfera del pensamiento científico produjeron en la literatura una prosa más sencilla y clara.

Ayudaron a introducir la estadística en el gobierno como medio de conocer la población y los recursos de la nación. Las nuevas teorías fomentaron el escepticismo religioso y, en 1682, llevaron al escritor francés Pierre Bayle a afirmar que la religión y la moralidad no tenían nada que ver.

Entre las distintas repercusiones y efectos, el más significativo fue, sin duda, la forma en que la nueva ciencia dividió a la sociedad en personas cultas, que se entregaron a ella con entusiasmo, e incultas, cuyas ideas sobre el mundo material y espiritual permanecieron enraizadas en el pasado medieval, lo que no dejaba de ser una ironía.

En la Edad Media, sabios y campesinos estaban unidos por la creencia en la total separación de la Tierra imperfecta y el Cielo perfecto.

A finales del siglo XVII, se escindieron en dos grupos antagónicos, y la causa fue, simplemente, la nueva concepción científica de que el Cielo y la Tierra eran una misma cosa con todas sus imperfecciones, contempladas, éstas, desde su particular punto de vista.

cuadro sintesis revolucion cientifica

Fuente Consultada:
La Historia de la Humanidad de Hendrik Willem van Loon.
Revista Enciclopedia El Árbol de la Sabiduría Fasc. N°55 La Revolución Científica.

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PARA SABER MAS…

 ALGUNOS AVANCES: 1543-1727: A finales del siglo XV y durante el XVI se produce una auténtica revolución en la ciencia y la filosofía. Nicolás Copérnico (1473-1543) rechaza la visión tradicional del Universo. Tycho Brahe (1546-1601) y Johannes Kepler (1571-1630) continúan su trabajo. Kepler aplica las observaciones de Brahe a la formulación de sus tres leyes del movimiento planetario.

Galileo Galilei (1564-1642) lleva más lejos todavía las teorías de Copérnico en Diálogo sobre los dos sistemas del mundo (1632). Sus trabajos principales están relacionados con el estudio del movimiento y la inercia.

Isaac Newton (1642-1727) publica sus leyes sobre la gravitación universal y ensayos sobre óptica. Asimismo desarrolla un cálculo diferencial e integral al que llega también Gottfried Leibniz(1646-1716). Jean Napier (1550-1617) inventa los logaritmos (1614). Rene Descartes (1596-1650) define la geometría analítica y Blaise Pascal formula una teoría de la probabilidad y una ley de la presión sobre fluidos, e inventa una máquina sumadora (1642) y una prensa hidráulica.

Miguel Servet (h.1511-1553) descubre la circulación pulmonar y su papel en la circulación de la sangre. Willian Harvey( 1578-1657) describe la circulación de la sangre y la función del corazón (De motu coráis, 1628).

La invención del microscopio permite a Antón von Leeuwenhoek (1632-1723) estudiar los microorganismos. Christian Huygens (1629-95) formula una teoría ondulatoria de la luz, describe los anillos de Saturno e inventa el reloj de péndulo. Robert Boyle (1627-91) establece las propiedades físicas de los gases. William Gilbert (1540-1603) estudia el magnetismo (De magnete).

Robert Hooke (1635-1703) establece una ley de la elasticidad de los cuerpos. Francis Bacon(1561-1626)y Rene Descartes proveen de bases filosóficas a las nuevas ciencias.

El Novum organum de Bacon se publica en 1620 y en 1637 el Discurso del método de Descartes. Otros filósofos importantes son Leibniz, Spinoza, Hobbes y John Locke, que aplica los nuevos adelantos a la psicología humana.

Hugo Grocio (1583-1645) aboga por un sistema de derecho internacional (De jure belli acpacis, 1625). Se funda en Toscana la primera academia científica (1657), a la que pronto siguen otras similares en Inglaterra (1662), Francia (1666) y Berlín (1670).