Los Incas

El Calendario de Venus de los Mayas Explicación del Método

El Calendario de Venus de los Mayas

En diciembre de 1925, el Dr. Heriberto J. Spinden, de la Universidad de Harvard, reveló el misterio del calendario de los mayas de la América Central, y estableció una correlación entre este extraño y admirable contador del tiempo y las verdaderas posiciones del planeta Venus en el sigdo VI, antes de Jesucristo. Dos años antes el Dr. Spinden había demostrado que la primer fecha definida en la historia del Nuevo Mundo era el 6 de agosto del año 613, cuando los mayas empezaron a dar a cada día su número consecutivo, y a hacer un rudimentario registro de lo que ocurría en el firmamento, y que el calendario anual perfeccionado fue inaugurado en el solsticio de invierno del año 580 antes de Jesucristo.

Ahora, el Dr. Spinden está en condiciones de probar que el calendario de Venus de los mayas fue puesto en orden definitivamente entre dos apariciones de Venus como estrella matutina en conjunción con los solsticios de invierno de los años 538 y 530 antes de Jesucristo.

Esto explica, además, que Quetzalcoalt, el conquistador tolteca de tiempos posteriores, fuera hecho dios de la Estrella Matutina. Al ser descifrado el calendario de Venus, se encontró la significación de varios jeroglíficos que eran antes desconocidos, y adquirió un nuevo interés el arte y la religión de los antiguos mayas.

El calendario de Venus, ateniéndonos a la materia de este capítulo, depende del hecho de que Venus, que se mantiene en una órbita que está dentro de la de la Tierra, hace trece revoluciones alrededor de nuestro orbe central en dos años menos unos dos días. Pero, vista Venus desde la Tierra, parece hacer solamente cinco revoluciones, que son las cinco vueltas que gana a la Tierra en una carrera desigual.

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Planeta Venus: Como para los mayas este planeta era un ser portador de malas nuevas, de presagios funestos y de guerras, los sabios mayas determinaban con precisión sus posiciones para conjurar anticipadamente sus desgracias mediante las ceremonias correspondientes.

Para ganar una vuelta, el veloz planeta se lanza, primeramente, a través del espacio y pasa por detrás del Sol, perdiéndose de vista, al fin de la fase, como estrella matutina. Después, para atajar, da otro amplio salto y vuelve a colocarse entre la Tierra y el Sol. Al acercarse al fin de su carrera, Venus es un punto brillante, como estrella vespertina, desapareciendo en occidente poco después de la puesta del Sol. Piérdese, finalmente, en la luz del Sol, en conjunción inferior, para emergir, antes de la salida del Sol, como estrella matutina.

Después de que la invención de un sistema de medir el tiempo y de la escritura jeroglífica dio a los mayas un registro seguro, descubrieron la doble existencia de Venus como estrella vespertina y matutina, y trazaron cuidadosamente todas sus misteriosas idas y venidas. Observaron que Venus desaparecía durante ocho días entre su último resplandor en occidente y su primer resplandor en oriente.

Esta observación precisa sólo era posible en el corto crepúsculo de los trópicos. Observaron también que las mismas fases de Venus volvían a verse alrededor de unos quinientos ochenta y cuatro días, por término medio; así que, cinco años de Venus, son, prácticamente, iguales a ocho años ordinarios.

Das precisiones hechas por los mayas al formar el calendario de Venus son tanto más notables cuando se sabe que los años de Venus varían actualmente en longitud unos ocho días, mientras que el término medio de los años tropicales y de Venus debe ser establecido en difíciles fracciones de día. Pero cinco veces 584 es igual a ocho veces 365, le que basta para asegurar un regreso a la misma posición en el mes de los mayas, tras la terminación de cinco años formales de Venus.

Cuando el método peculiar de los mayas de numerar los días por una permutación de trece números y veinte nombres, dando un ciclo de 260, se aplica a aquellos resultados numéricos, el calendario de Venus se convierte en un mecanismo del tiempo, cuya carrera abraza 104 años civiles o 65 revoluciones del planeta.

Eos mayas eran altamente lógicos y no empleaban intercalaciones temporales en ninguno de sus calendarios. Por tanto, su mes iba hacia adelante en el año natural por el mismo cómputo de que nosotros nos valemos para la compensación insertando días extraordinarios en los años bisiestos. Sin embargo, sabían exactamente, en cualquier tiempo, en qué año natural estaban.

Los mayas  dividían los casi 584 días del periodo de rotación de Venus en cuatro partes: 236 días de visibilidad en el este como estrella matutina, 90 días de paso tras el Sol o conjunción superior, 250 días de aparición en el oeste como estrella vespertina y 8 días para el paso no visible entre la Tierra y el Sol o conjunción inferior.

Similarmente, no modificaban la estructura formal de su calendario de Venus añadiendo o substrayendo días, pues sabían exactamente cuántos días tenían que añadir o substraer para alcanzar las verdaderas posiciones del planeta. Eos significados de los nombres de los meses mayas y el simbolismo de esos nombres están de acuerdo con la situación natural en el año 580 antes de Jesucristo, y, por lo mismo, resalta la evidencia, en cuanto al calendario de Venus, de que los lugares calendáricos de éste coinciden con las actuales apariciones del planeta.

El patrón completo del calendario de Venus existe solamente en uno de los tres libros antiguos que se han salvado milagrosamente. Llena seis páginas del Códice de Dresde, quizá el manuscrito más preciosamente iluminado del mundo, verdaderamente uno de los más bellos. Una inagotable paciencia no hubiera bastado para restaurar este calendario en su perfección de los signos de los monumentos antiguos, si bien esos signos ahora parecen más notables y precisos. Similarmente, la correlación básica de la cronología maya pende de otro hilo de experiencia más delgado aún.

El calendario del Códice de Dresde: En el calendario de Venus del Códice de Dresde, encontramos un ciclo de ciento cuatro años que empieza desde una posición de mes maya llamada 18 Kayab, que se repite en la tabla cada ocho años. Hay otras cuatro fechas rectoras de Venus en el año maya, principalmente el 12 Fax, el 6 Zip, el 5 Kankan y el 19 Xul, que son las de las otras cuatro apariciones del planeta en el ciclo de ocho años.

La primera de estas posiciones mensuales se registra en el Códice de Dresde como correspondiente al 13 de abril del año 363 antes de Jesucristo. La tabla de las apariciones helíacas de Venus actuales demuestra que no hubo en ninguna parte tal fase del planeta hacia esa fecha. Pero retrotrayéndose al tiempo en que el 18 Kayab coincidía con una aparición de Venus como estrella matutina, se encuentra que el 19 Xul, otra de las posiciones mensuales del calendario de Venus del Códice de Dresde, coincide con una aparición de Venus quinientos ochenta y cuatro días antes del 12 de abril.

La serie entera de cinco fechas de Venus en el año maya coinciden tan estrictamente como lo permite el intervalo formal de quinientos ochenta y cuatro días con las fechas actuales de las cinco apariciones helíacas en un período de ocho años, que comenzará el 24 de junio del año 538 antes de Je su cristo.

Los mayas anotaban en las inscripciones tres clases de hechos, respecto a Venus, dos de los cuales dependen de esta histórica fijación de dicho calendario. Son: primero, aniversarios de las posiciones originales de Venus en el año natural de nuestro calendario gregoriano; segundo, aniversarios de las mismas posiciones en el vago año maya, cuyos meses siguen hacia adelante en la proporción que nosotros evitamos con el juicioso empleo del 29 de febrero, y tercero, apariciones contemporáneas de Venus como estrella de la mañana, ocurriendo en importantes números redondos de días contados por su era mundana o por alguna otra resaltante coincidencia.

Entre las inscripciones del primer imperio de los mayas, la mayor parte esculpidas entre los anos 400 y 600 antes de Jesucristo, hay un considerable número de ellas que tienen el jeroglífico de Venus en el título. En estas inscripciones, las fechas principales se pueden poner en relación indudable con los movimientos del planeta.

Se ha sugerido que el calendario de Venus estaba más bien dedicado a usos sacerdotales o astrológicos. En el Códice de Dresde está pintada, en conexión con cada año de Venus, una deidad benéfica directriz, una deidad maléfica guerrera y un dios o ser humano atravesados por una lanza. El día de la primera aparición de Venus como estrella matutina parecía ser más temida a causa de que la luz del planeta tenía poder para matar.

Finalmente, por lo que se refiere al desenvolvimiento ulterior del calendario de Venus, el Dr. Spinden encuentra la prueba de que un hombre de ciencia regio fue elevado a los cielos como un dios por haber resuelto un problema astronómico. Fue Quetzacoalt o Serpiente Emplumada, el más grande de los toltecas.

Simplificó el calendario maya con signos y nombres, que sus hermanos de México comprendieran, y puso aparte un día, que llamó el 1 Cuchillo, para que fuera el día primero del año toiteca. Este día correspondía al primer aniversario de la historia maya, 6 de agosto de 1913 antes de Jesucristo, mientras que el primer día de la historia toiteca era el 6 de agosto de 1168 antes de Jesucristo.

Historia de Mexico Precolombino o Prehispanico Primeros Pueblos

Historia de México Precolombino o Prehispánico
Los Aztecas

Antes de la llegada de los españoles a México, el país estaba ocupado por diversos pueblos que alcanzaron alto grado de civilización. Eran los precursores de la civilización azteca. Los toltecas representaron un papel particularmente importante antes de que los aztecas les expulsaran. Todos estos pueblos eran notables agricultores y, especialmente, hábiles  arquitectos  y  escultores.

Los aztecas eran un pueblo belicoso que hacía continuamente la guerra para asegurarse los víveres y disponer de víctimas para los sacrificios humanos que ofrecían a sus dioses sanguinarios. Los aztecas eran también hábiles arquitectos y escultores. Sin embargo, su poderoso imperio cayó con facilidad en manos de los españoles cuando éstos llegaron en el siglo XVI.

Los que quieren penetrar los secretos del México precolombino (es decir, antes de la llegada de Cristóbal Colón) se hallan enfrentados a una difícil tarea. Se dice que dos grandes civilizaciones se habían desarrollado en México antes de la llegada de los europeos: la de los aztecas y la de los mayas. Esta opinión, que está muy extendida, es incompleta e imprecisa.

De hecho, México estaba habitado por varios pueblos, cada uno de los cuales tenía su propia cultura. Alguno de estos pueblos, los mayas, por ejemplo, vivían en las tierras bajas del sur. Otros habitaban el norte del país. Los aztecas ocupaban una región en cuyo centro se alza actualmente la ciudad de México, capital del país.

Para comprender la civilización azteca es indispensable estudiarla a la luz de otras civilizaciones importantes que la precedieron.

Los aztecas asentaron su hegemonía entre los siglos XIII y XV, pero, ya mucho antes, otros pueblos habían representado en México un papel importante.

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Guerrero Azteca

El valle situado en medio de la meseta mexicana y en el que se halla ubicada la ciudad de México es uno de los lugares del Nuevo Mundo más rápidamente ocupados por el hombre. Se han encontrado allí restos humanos que datan de hace once mil años.

De las civilizaciones que precedieron a la azteca forma parte la de la ciudad de Teotihuacán. Esta ciudad, situada en las proximidades de México, fue atacada e invadida por los toltecas, pueblo guerrero que emigró hacia el sur allá por los alrededores del año 1000. Impusieron su dominación a algunas ciudades mayas.

Estos toltecas es indudable que ejercieron gran influencia sobre los otros pueblos de México. Propagaron el culto al dios Quetzalcóatl. Esta divinidad, presentada bajo la forma de una serpiente emplumada, era considerada la creadora de la civilización.

Otra cultura que influyó sobre la civilización azteca es la de los zapotecas, cuyo principal centro se hallaba en Oaxaca. Este pueblo había edificado en los alrededores de Oaxaca una verdadera ciudad de los muertos. Los zapotecas concedían gran importancia al más allá y consagraban gran parte de sus actividades artísticas al culto de los muertos.

Los olmecas llegaron también al apogeo de su poderío antes de la fundación del imperio azteca y parecen incluso haber alcanzado el más alto grado de civilización de todos los pueblos mexicanos, principalmente después que se hubieron instalado más al sur, en las tierras bajas de los alrededores de Veracruz y Tabasco. Se conocen de ellos principalmente las grandes cabezas esculpidas en basalto y otras piedras duras. Algunas de ellas tienen más de dos mil quinientos años.

Todas aquellas comunidades se apoyaban en el cultivo del maíz. Contaban con buenos agricultores y con hábiles arquitectos y excelentes canteros. Algunos de estos pueblos tenían un calendario que podríamos considerar como notable.

Desde este punto de vista esos pueblos recuerdan a los mayas. Tenían, sin embargo, sus propios usos y costumbres, y su concepción de la belleza difiere de la de los mayas. La cultura de los olmecas, de los zapotecas y otros pueblos, son, por otra parte, más antiguas que la de los mayas.

Los aztecas, con los cuales entraron en contacto los conquistadores españoles, no eran, por otra parte, más que los herederos de estas viejas culturas, desaparecidas ya en aquella época, pero que habían dejado profundas señales. Los toltecas fueron quienes más influyeron sobre los aztecas. Su capital, Tula, se hallaba a unos doscientos kilómetros al norte de México. Su hegemonía se extendía sobre un vasto territorio que englobaba Teotihuacán, más cercano a México.

Todavía hoy se encuentran vestigios de la floreciente civilización que allí se desarrollara. Bien conocida es la pirámide del sol, de unos sesenta metros, y en cuya construcción hubieron  de intervenir con toda probabilidad varios millares de personas durante una veintena de años.

Comparados con los toltecas, los aztecas fueron probablemente un pueblo bárbaro al principio de su civilización. Eran muy belicosos y, sea lo que fuere, los toltecas llevaron las de perder en determinado momento y se retiraron más hacia el sur.

Los aztecas adoptaron una gran parte de la cultura tolteca y, en ciertos dominios, la completaron. Organizaron notablemente su territorio y administraron el país desde su capital, Tenochtitlán. Esta ciudad estaba construida en medio de un lago recubierto de verdor y de flores. Por ello se habla a veces de una Venecia mexicana. Tenochtitlán se hallaba en el lugar en el que se edificó la ciudad de México.

Después de haber conquistado el imperio azteca, los españoles hicieron desaparecer su capital. El lago fue desecado, y los canales, rellenados. Cuando se emprenden en México trabajos de desmonte se halla ya a dos metros de profundidad un espeso barro negro que es lo único que subsiste del antiguo lago de Tenochtitlán. Las casas estaban construidas sobre zampas y la ciudad se hallaba unida al dique por un malecón. La población de la capital azteca en la época de la conquista española se estima en unas setenta y cinco mil personas.

La vista de la ciudad debía de ser magnífica. Las calles eran anchas y rectas y numerosas embarcaciones surcaban los canales. También había puentes, plazas públicas, templos, pirámides y palacios.

La residencia del emperador se componía de varios edificios construidos alrededor de patios interiores y cercados por un magnífico jardín en el que se podían hallar las plantas más raras y a menudo también algunos animales. El aprovisionamiento de agua estaba asegurado por medio de acueductos.

Tenochtitlán era asimismo el teatro de espeluznantes atrocidades. Los aztecas estaban convencidos de que sus dioses exigían continuamente sacrificios humanos para conceder sus favores. Ésta era la razón de que los aztecas sacrificaran continuamente a los prisioneros conseguidos con ocasión de expediciones punitivas. Los cráneos de los pobres seres sacrificados se amontonaban en diferentes lugares de la ciudad.

Los historiadores admiten que durante las ceremonias religiosas que precedieron a la llegada de los españoles fueron sacrificadas unas veinte mil personas. Puede asegurarse, pues, que el poderío de los aztecas descansaba en el terror y era por ello muy vulnerable. Para los conquistadores españoles fue tarea fácil levantar a otros pueblos, especialmente el de los tlaxcaltecas, contra los aztecas y convertirlos en aliados suyos.

Los aztecas eran un pueblo belicoso que hacía continuamente la guerra para asegurarse los víveres y disponer de víctimas para los sacrificios humanos que ofrecían a sus dioses sanguinarios. Los aztecas eran también hábiles arquitectos y escultores. Sin embargo, su poderoso imperio cayó con facilidad en manos de los españoles cuando éstos llegaron en el siglo XVI

LOS AZTECAS:

Los aztecas o tenochas de Te-nochtitlán empezaron a representar en México un papel importante a partir del siglo xn. En el siglo xiv su capital se había desarrollado. Desde esta capital administraban su imperio, formado por cierto número de ciudades confederadas y de un extenso territorio conquistado a tribus vecinas.

El valle mexicano no bastaba, en la época de la hegemonía azteca, para proporcionar la alimentación necesaria a los numerosos habitantes. Esto explica, en parte, el belicismo de los aztecas. Ese pueblo guerrero consiguió someter a  sus vecinos con  bastante facilidad. Y éstos venían obligados a proporcionarles, en calidad de deudas de guerra, géneros alimenticios y otros productos de primera necesidad.

Al igual que sucedía con los asirios en la Antigüedad, la guerra era para los aztecas una rama de la economía. Pero su ejército estaba lejos de alcanzar el grado de organización del de los asirios. Se componía de multitud de pequeñas unidades organizadas a modo de clanes. Cada una con su mando propio, combatían en un conjunto de unidades.

El uso de las armas formaba parte de la instrucción elemental dada a cada uno de los jóvenes dentro del seno del clan. Las armas no eran nada notable, aunque los aztecas hubiesen podido penetrar el secreto del trabajo de ciertos metales. Pero las lanzas que empleaban en sus expediciones guerreras tenían la punta de piedra, aunque esto no fuera un obstáculo en sus conquistas.

En tiempos del emperador Moteczuma, en el siglo XV, los aztecas llegaron probablemente hasta Guatemala con estas armas. Se admite generalmente que devastaron parte de la ciudad de Cinchen Itzá, la capital de los mayas.

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Las expediciones guerreras de los aztecas no sólo tenían la misión de asegurarse un botín y alimentos, sino también a los miles de personas necesarias para los sacrificios humanos. Los aztecas eran, en efecto, un pueblo muy religioso; pero adoraban a sus dioses de una forma que no podía ser más cruel. Gran número de sacerdotes y sacerdotisas era responsable del culto rendido a las divinidades masculinas o femeninas.

Los sacrificios humanos constituían la parte esencial del ritual… Después de haber ejecutado una danza en honor de la divinidad, los prisioneros de guerra eran conducidos hacia la plataforma del templo. Los sacerdotes les ataban entonces al ara de los sacrificios y les mataban arrancándoles el corazón.

La sociedad azteca se componía de varias clases sociales. Las más altas eran las de los sacerdotes y de los nobles. El resto de la población estaba dividida en clanes, cada uno de los cuales se hallaba bajo el mando de un funcionario que en tiempo de guerra era asimismo su comandante.

Los aztecas desarrollaban también actividades comerciales. La clase de los comerciantes tenía una religión separada y habitaba un barrio apartado de la ciudad. Finalmente estaban los agricultores, que trabajan el suelo que les correspondía por derecho según el clan. El principal cultivo era el maíz.

En el plano cultural los aztecas son menos interesantes que algunos otros pueblos mexicanos, pues se limitaron a adoptar las realizaciones de otros. Por ello las suyas propias carecen de originalidad.

Los aztecas conocían gran número de signos y un calendario que, aun siendo testimonio de un gran conocimiento de la astronomía, no podía rivalizar con el de los mayas. Eran también hábiles escultores y arquitectos. Sus templos en forma de pirámide estaban hechos de tierra recubierta de piedras. Los mayores de esos templos se edificaron en Tenochtitlán durante  la  segunda  mitad  del  siglo XV; poco antes, pues, de la llegada de los españoles.

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Ataque de Hernán Cortés a los Aztecas

Sobresalían en las artes figurativas. Los relieves que decoraban los muros de los templos, así como las pinturas, dan testimonio de gran habilidad. Fabricaban también hermosas joyas en oro y jade, mosaicos hechos de piedras, conchas y plumas. Las telas que fabricaban eran muy hermosas. Puede, pues, parecer sorprendente que un pueblo que había alcanzado tal grado de evolución sucumbiera tan rápidamente a la conquista española.

Varias circunstancias explican el hecho. En primer lugar, allá por la época de la llegada de los españoles los aztecas esperaban la venida de una de sus mayores divinidades, Quetzalcóatl y su séquito. Según la leyenda, este dios se había alejado por mar y había de regresar del mismo modo bajo la apariencia de un hombre blanco y con barba.

Cuando Cortés y sus soldados desembarcaron, los aztecas se creyeron en presencia de su dios. Cortés desembarcó en 1519 en la costa de México, en la región de Tabasco. Le acompañaban unos quinientos hombres y disponía de una quincena de caballos y de diez pequeños cañones que componían lo esencial de su armamento.

Cuando se aventuró más lejos, Cortés se dio cuenta rápidamente de que los indios le temían y trataban de evitar las dificultades. Recibió rápidamente la ayuda de ciertas tribus como la de los tlaxcaltecas y la de los totonacos, que no deseaban otra cosa que sacudirse el yugo azteca.

Cortés y sus hombres se dirigieron muy decididos hacia Tenochtitlán a despecho de que emisarios de Moteczuma intentaban hacerles cambiar de parecer cubriéndoles materialmente de toda clase de regalos. Fue, pues, sin mucha dificultad como los conquistadores hicieron su entrada en Tenochtitlán, escoltados por un millar de indios.

El emperador Moteczuma II, que seguía creyendo que se encontraba en presencia de la divinidad tan esperada, acudió personalmente a su encuentro. Pronto se puso en claro que los españoles no eran dioses.

En los combates que siguieron, Moteczuma fue probablemente asesinado por su propia gente. Los españoles, que no eran tan numerosos para resistir un ataque azteca en masa, sufrieron fuertes pérdidas y se vieron obligados a batirse en retirada. El poderoso ejército azteca inició la persecución; pero Cortés consiguió retirarse en buen orden gracias a su ciencia táctica y a la superioridad de su equipo. Esta retirada, que aconteció la noche del 1° de julio de 1520, recibió el nombre de «noche triste».

Algunos meses más tarde Cortés volvía a pasar al ataque a la cabeza de un poderoso ejército en el que combatían numerosos indios, y en esta ocasión consiguió vencer a los aztecas de manera decisiva y apoderarse de la persona del nuevo emperador Cuauhtémoc, sobrino de Moteczuma II. No le hizo matar, sino que lo guardó como rehén a fin de evitar una nueva revuelta de los aztecas. Una vez descartada la amenaza, Cortés hizo colgar al emperador.

Todavía en nuestros días, Cuauhtémoc es considerado un héroe por los indios de México.

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Historia de la Muerte de Moctezuma II Caida del Imperio Azteca

Moctezuma II: Historia de su Muerte y Fin del Imperio Azteca

Grandeza y caída de un imperio. Los aztecas escribieron una de las más apasionantes páginas del libro de la  Historia.   Las  ruinas  de  esa   civilización   nos  llenan  aún  de   asombro.   ¿Qué  motivó  su  fin?

Hacia finales del siglo XV los dominios aztecas abarcaban prácticamente todas las naciones civilizadas de México, a excepción de las tribus de las montañas occidentales, los mixtecas y zapotecas. Su capital se llamaba Tenochtitlán y estaba construida en una isla pantanosa junto al lago de la Luna. Su emperador era entonces Tizoc.

Su reinado presenció el fin de una era mágica de cincuenta y dos años y se hizo necesario agrandar el gran templo del dios de la guerra Huitzilopochtli que, según se creía, había expulsado de México al dios-sacerdote Quetzalcoatl algunos siglos antes y establecido una nueva era de dominio militar. Esta enortne pirámide, que se elevaba hacia el cielo casi sesenta metros, estaba coronada por un pequeño templo. Ante él se alzaba el altar, sobre el que se tendía a los guerreros cautivos para arrancarles el corazón.

Tizoc murió en 1486 antes de que el templo estuviera totalmente terminado, sucediéndole Ahuitzolt, su hermano menor. En su reinado comenzó la caída de los aztecas. Ahuitzotl era un hombre culto, amante de la música y la poesía, famoso por su harén de bellas princesas. Obligado a la dedicación del Gran Templo, comenzó dos años de guerra contra los mixtecas de Oaxaca. En lugar de tomar la aceptable oferta de veinte guerreros para el sacrificio, tomó veinte mil cautivos, todas las fuerzas disponibles de las tribus conquistadas, y los hizo matar a todos.

Un hombre sabio y devoto: Ahuitzotl murió en 1502. Al trono azteca ascendió un hombre que era a la vez un bravo guerrero y un sabio filósofo. Se llamaba Moctezuma, El Fuerte Brazo del Noble Señor y Príncipe. En 1507 celebró la ceremonia mágica de hacer un Fuego Nuevo que daba comienzo a otro período de tiempo para su pueblo mejicano. Todo fue bien en la ceremonia, y la continuación del universo durante otros cincuenta y dos años quedó asegurada.

Moctezuma II emperador azteca

Moctezuma era sumo sacerdote cuando el consejo lo eligió para suceder a Ahuizotl (1486-1502) y convertirse en el supremo gobernante azteca. Distintas fuentes revelan su personalidad, en la que, junto al valor guerrero, destacan su constante estado melancólico y un fuerte componente supersticioso. Durante los primeros años de su reinado consiguió que el Imperio azteca conociera su momento de mayor esplendor.

Sin embargo, Moctezuma no siempre tuvo buena suerte. Perdió un ejército en una extraña ventisca y otro en una terrible inundación. Pero, a excepción de estas pérdidas, sus ejércitos prosperaron y llegó a hacer de México un dominio azteca, desde los desiertos del norte a los bosques tropicales y desde el Atlántico hasta el Pacífico. La profecía de Huitzilopochtli se había cumplido: México estaba unido y en la corte de Moctezuma los traductores hablaban las lenguas de veinte pueblos tributarios diferentes.

Moctezuma no sólo era un guerrero valiente y conquistador; era sacerdote, astrónomo y un hombre verdaderamente sabio y devoto. Pero con frecuencia se sentía obsesionado por la preocupación, pues sabía que durante su reinado se llegaría al día Viento-Nueve del año Caña-Uno, o  1518 por nuestro calendario.

En esta fecha, que ocurría cada cincuenta y dos años, los sabios sabían que el dios Quetzalcoatl (Culebra con plumas, o Soplo de Vida) podía volver y deponer a su antiguo enemigo, el dios Huitzilopochtli. Tal acontecimiento significaría el fin del poder azteca.

Moctezuma temía que ocurriera durante su reinado En 1511 dos barcos pertenecientes a los navegantes españoles Solís y Pinzón pasaron ante la costa de México, desembarcando de vez en cuando para comerciar con los nativos.

Posteriormente contaron su historia a Pedro Mártir, el historiador y geógrafo italiano y por su libro sabemos que fueron los primeros españoles que visitaron México.

Sin embargo, pasaron de largo, y durante ocho años Moctezuma no volvió a tener noticias de ellos.

Ce Malinalli: Al otro lado del mar, en España, un joven llamado Hernán Cortés fue enviado por sus padres a las Indias Occidentales para unirse a los colonizadores en Cuba. Casó con una joven dama de buena familia y todos creían que había sentado la cabeza. Pero oyó hablar de aventuras de viajes a tierras misteriosas del oeste y quiso dirigirse hacia aquellos lugares.

Hacia el oeste, no muy lejos, una princesa mejicana tuvo una niña que nació en un día desafortunado. Los adivinos dijeron que estaba destinada a destruir al gran dios de la guerra Huitzilopochtli y a causar la caída de los aztecas. Su madre, no queriendo matarla, la escondió hasta que, cuando ya era una muchachita, la envió a vivir como sierva entre los mayas, al norte de Yucatán. Cuando tenía dieciséis años, el jefe a quien servía trajo a dos cautivos españoles que habían naufragado. Dos años después llegó un barco español.

Los españoles fueron devueltos a su gente y la muchacha, que ahora tenía diecinueve años, fue una de las veinte bellas esclavas entregadas al apuesto capitán español Hernán Cortés. De este modo, Ce Malinalli (hija del Dolor) se fue con los españoles; como no podían pronunciar su nombre, la llamaron Doña Marina o Malinche.

sacrificios de moctezuma en mexico

Por su brutal sacrificio de más de veinte mil guerreros cautivos, sobre la gran pirámide de Tenochtitlán, el emperador Tízoc perdió toda lealtad por parte de las tribus sometidas.

El año Caña-Uno
Cortés había oído hablar de los tesoros de los indios mayas del Yucatán y de una tierra aún más extraña llamada México. Tras una agria disputa con el gobernador de Cuba, había embarcado en busca de gloria y fortuna para España y la Iglesia.

En abril de 1518, la víspera de Pascua, embarcó rumbo al puerto mexicano de Cempoalla. Quizás Doña Marina, que actuaba como intérprete para los españoles, conocía su destino, pues retrasó a Cortés un día. Cuando desembarcó en México con Marina junto a él como intérprete, iba vestido de terciopelo negro, con medias y guantes también negros. Sobre su pecho brillaba un camafeo de oro y concha blanca.

Se tocaba la cabeza con un sombrero de copa plano, según la moda de la época, y su pálido rostro estaba circundado por una fina barba negra. Para los nativos era exactamente igual a la imagen del dios Quetzalcoatl que volvía, generalmente representado en forma similar (aunque el terciopelo negro había sustituido a la pintura negra sobre el cuerpo).

El retraso hizo que desembarcara el día Viento-Nueve del año Caña-Uno. Era el día que Moctezuma había temido. Los mensajeros corrieron seiscientos kilómetros hasta Tenochtitlán con las malas noticias. Quetzalcoatl había vuelto.

El gran emperador de los aztecas no sabía qué hacer. Consultó a los sacerdotes y presentó incienso y flores, que eran las ofrendas aceptables para Quetzalcoatl. A continuación, envió a sus mensajeros con un noble presente.

Comprendía gran cantidad de oro, las imágenes de varios dioses y dos libros mágicos, uno de los cuales tenía ya tres siglos de antigüedad y narraba la historia de la anterior encarnación de Quetzalcoatl como rey de los totecas casi mil años antes.

Con los tesoros, Moctezuma envió un mensaje de fraternal bienvenida y la promesa de entregar ricos presentes. Pero rogaba a los extranjeros que aceptaran los regalos y dejaran México pacíficamente. Por otra parte, Hernán sabía que, si no se llevaba algún botín notablemente rico, el gobernador de Cuba lo encarcelaría y probablemente obtendría permiso de España para ejecutarle.

No tenía otra alternativa que responder con un mensaje amistoso e insistir en que debía visitar al gran rey Moctezuma en la capital. Ce Mallinalli sabía que su destino le empujaría a luchar contra el terrible dios Huitzilopochtli, que había determinado que se la matara al nacer. Por ello, continuó con los españoles, aconsejándoles y ayudándoles; fue la amante de Cortés y le dio un hijo.

A Cortés le habían hablado del pequeño país independiente de Tlaxcala y hacia allí se dirigió en primer lugar. El consejo tribal de Tlaxcala decidió que sería aconsejable ayudar a los extranjeros a marchar sobre la tierra de sus antiguos enemigos, los aztecas, y, cuando la marcha prosiguió, los doscientos españoles iban acompañados de varios miles de guerreros de Tlaxcala. Tras muchas aventuras, llegaron al borde del valle de México.

Al subir el ejército español a las colinas sobre México vieron un bello lago y una ciudad de cuento de hadas con casas de tejado plano y grandes templos piramidales, pintados con vivos colores sobre superficies blancas plateadas. La ciudad era mayor que cualquiera de las de Europa y se llenaron de aprensión.

Al descender encontraron la entrada de un estrecho paso que cruzaba el lago y conducía a la ciudad. Allí vieron un enorme ejército de guerreros y nobles, vestidos de plumas y adornados con oro. A la cabeza venía el propio Moctzzuma, que llevaba un gran tocado de plumas, en la actualidad en el Museo Etnológico de Viena. Dio la bienvenida a los españoles y lesscondujo a uno de sus palacios. Todo parecía ir bien y durante algún tiempo existió una verdadera amistad entre los dos jefes. Junto a ellos estaba siempre Doña Marina, traduciendo fielmente.

Las primeras escaramuzas
De repente llegaron noticias de otra expedición española procedente de Cuba. El gobernador había enviado a Narváez, uno de sus mejores oficiales, para arrestar a Cortés y encargarse de la conquista de México. Cortés dejó a su ejército bajo el mando de Alvarado, su lugarteniente en México, y tomó una pequeña fuerza de sus compañeros más escogidos y valientes para enfrentarse a Narváez.

En un solo día se logró la victoria. Narváez fue enviado de vuelta a Cuba cargado de cadenas mientras la mayor parte de su ejército, con nuevos caballos y cañones, volvía con Cortés al dorado México.

Al llegar no fueron bien recibidos. La gente se escondía en sus casas y en ellas no se oía sonido alguno. Se avecinaban dificultades. Parece  que Alvarado se temió un ataque cuando en un gran festival los jefes guerreros aztecas bailaban ante sus sanguinarios dioses de la guerra. Alvarado atacó; con espadas de acero contra palos de madera, los aztecas no tenían ninguna posibilidad.

Cuando llegó Cortés, Moctezuma trató de establecer la paz, pero estalló una sublevación. Moctezuma salió al almenaje para calmar a su pueblo, pero un guerrero le arrojó una piedra. El emperador no estaba herido de gravedad, pero cayó y murió a los dos días.

Entonces se produjo un ataque. Cortés había decidido evacuar a su ejército de México durante la noche. Sus seguidores estaban cruzando el paso cuando un vigilante azteca dio la alarma. Atacados por ambos lados por guerreros en canoas, el pequeño ejército de los españoles se abrió camino, pero más de la mitad murieron. Cortés acampó aquella noche con escasas esperanzas.

De haber sido atacado al día siguiente, todo su ejército habría perecido. Sin embargo, tenía un aliado desconocido luchando por él. Entre el ejército de Narváez había un africano occidental educado en España que se llamaba Esteban. Este hombre había enfermado de viruelas y murió en México. La enfermedad se extendió rápidamente.

Los aztecas no tenían ninguna experiencia de ella y su acostumbrado tratamiento de baños de sudor contra la fiebre no servía para nada. La muerte en una forma desconocida era ahora el peor enemigo. Aunque en pocos días consiguieron reunir un gran ejército para atacar a Cortés y a sus aliados de Tlaxcala, fueron vencidos. Tras su derrota, la última de sus tribus sometidas se sublevó y los aztecas quedaron solos. El nuevo emperador fue Cuitalhuac, sobrino de Moctezuma, pero murió a consecuencia de la epidemia.

Entonces fue elegido el último jefe guerrero azteca, un valiente joven de diecinueve años llamado Cuauhtemoc, o Águila Descendente. Reforzó la defensa, pero los españoles colocaron barcos de vela con cañones en el lago e impidieron el paso de comida a la ciudad. Atacaron después de algunas semanas.

A pesar del hambre y la enfermedad, Cuauhtemoc mantuvo la lucha. Cortés prosiguió su ataque y, muy a su pesar, tuvo que destruir la ciudad casa por casa para poder avanzar. Al fin, entre montones de muertos, los españoles se abrieron camino hasta la gran plaza y el templo de Huitzilopochtli. Un capitán español de uno de los pequeños cañoneros vio una canoa que cruzaba el lago remando velozmente hacia la otra orilla. Pronto la atrapó y capturó a los hambrientos guerreros que la ocupaban.

Uno de ellos era el valiente emperador azteca Cuauhtemoc. Al mismo tiempo, empezó a arder el templo de madera situado sobre la gran pirámide y algunos dicen haber visto al dios de la guerra Huitzilopochtli volar a través de las llamas gritando su furor.

Después de la caída
México cayó el año 1521. Doña Marina, una vez cumplido su destino, dejó a Cortés y se casó con el joven español que había mandado la pequeña flota de cañoneros. Volvieron junto a la madre de la muchacha y la joven pareja vivió feliz y en paz. Los indios tomaron a su esposo por un «Taule» o ser divino y aceptaron su presencia como un honor. Se dice que ella fue enterrada en un túmulo de tierra, cerca de su hogar en Cempoalla.

ultimo emperador azteca

Un relieve del monumento a Cuauhtemoc, el último emperador azteca. Aparece a la izquierda, enfrentándose con gesto de desafio a Hernán Cortés y la muchacha india Ce  Malinalli.

Cuauhtemoc fue hecho prisionero y se le trató bien, pero era demasiado orgulloso para soportar el sometimiento. Finalmente, tomó parte en una conspiración para recuperar la libertad y matar a Cortés. Fue muerto en garrote y quemado. No obstante, es el brillante héroe nacional del actual México.

El imperio azteca cayó, pero no desapareció su cultura. Su grado de civilización era notable. Poseía una escritura ideográfica y su calendario se basaba en observaciones astronómicas. Su arquitectura, agricultura, arte textil y cerámica estaba a la altura de los países del Asia oriental.

La familia era monógama, el matrimonio era obligatorio y estaba prohibido el adulterio. Su lengua, el náhuatl, se habla aún en la mayoría de las regiones de México. Dejó el país lleno de monumentos y obras de arte, de los que se conservan importantes vestigios que son muy admirados.

Fuente Consultada: La Llave del Saber Tomo I Presente y Pasado del Hombre Ediciones Cisplatinas

Leyenda de la Fundación de Cuzco Historia del Inca Viracocha

Leyenda Inca de la Fundación de Cuzco
Historia de Viracocha

LA CIUDAD DE CUZCO: Cuzco o Cusco (ciudad), ciudad del sur de Perú, capital del departamento homónimo, ubicada a 3.360 metros de altura en los  Andes surorientales. Fue la capital del imperio inca en la etapa prehispánica, y hoy aún conserva muchos de los restos de aquella brillante civilización, como el templo del Sol o Corichancha, la fortaleza de Sacsahuamán y diversos muros, dinteles y calles.

También posee catedrales, palacios y otras obras civilesque fueron construídas por lo españoles en la época colonia.Sufrió varios terremotos y el de 1950 destruyó gran parte de la ciudad, aunque los monumentos históricos fueron restaurados cuidadosamente. En 1983 fue declarada Patrimonio cultural de la Humanidad. Población (2005), 103.836 habitantes.

mapa de cuzco en peru

El nombre dado a toda una civilización tuvo su origen en una pequeña familia. Los incas alcanzaron una   rápida   expansión;   su  imperio,   uno  de  los   más  fabulosos,   aún   sorprende   a  los  historiadores.

El cronista español Fernando Montesinos (hacia 1600-1655) escribió en su historia del Perú que los incas descendían de una dinastía de amautas (hombres sabios) que habían gobernado el país desde la ciudad de Tiahuanaco. Pero en el Perú de la época la historia seguía entremezclada con el mito, y otras crónicas peruanas cuentan que los incas y sus subditos creían que Inca Manco (fundador de la dinastía) y su hermana habían venido de la jungla del Amazonas con otros tres hermanos más o menos por la época de las grandes conquistas del Cid, hacia el 1066.

Los tres hermanos se convirtieron en rocas, pero Inca Manco y su hermana Mama Huaca continuaron el viaje. Su padre, el Sol, les había enviado a fundar su reino sobre la Tierra. Con ellos llevaban una cuña de oro que clavaban cada noche en el suelo junto a su campamento, hasta que por fin llegaron a un valle entre montañas donde había una pequeña ciudad. Aquello era Cuzco, el centro mismo del Perú, y allí se hundió profundamente la cuña de oro hasta desaparecer en la tierra.

Ya con más visos de realidad, el relato continúa diciendo que el pueblo de Cuzco recibió a los visitantes como seres divinos y los instaló en un pequeño palacio de piedra, permitiéndoles gobernar una parte de la ciudad. Dada la naturaleza semidivina de la joven pareja, no podían contraer matrimonio con mortales ordinarios, así es que se casaron entre sí y tuvieron hijos, considerados también como descendientes directos de Inti, el dios del Sol.

En la tercera generación los incas seguían gobernando únicamente la ciudad de Cuzco. Pero la cuarta capturó el valle de Urabamba, expansión que alarmó seriamente a las tribus vecinas. Al tropezar con una confederación de poderosas tribus chauca, el séptimo inca fue presa del pánico y su pueblo retrocedió. La familia condenó a muerte al débil y proclamó a su hermano Inca Viracocha como verdadero octavo inca. Tribal en sus orígenes, el término «Inca» se había convertido ya en una denominación jerárquica.

Dueños de la meseta Viracocha organizó una audaz campaña de ataques súbitos e inesperados contra el enemigo que le permitió destruir en muy poco tiempo toda oposición. Sus victorias hicieron a los incas dueños de toda la región de la meseta andina: era un imperio de dimensiones reducidas, pero hacía falta mucha habilidad política para gobernarlo. El terreno era abrupto, con pocos puentes y carreteras aceptables, y los pueblos hablaban varios dialectos del aimará y del quechua, dos lenguas muy distintas.

Si la familia Inca supo adaptarse a las nuevas circunstancias, fue en gran parte gracias a la influencia de Sapa Inca Viracocha, quien afirmaba que el mandato del dios Sol no era solamente gobernar y despojar a otras tribus, sino también organizarías y procurar beneficio a todos los que viviesen bajo el dominio inca. No obstante, había bastante diferencia entre ser el rey divino de mi pequeño valle montañoso y ser la cabeza sagrada de un estado unificado que abarcaba muchas tribus y ciudades.

ciudad de cuzco en peru

En las estrechas y sinuosas calles del Cuzco actual pueden verse aún restos de las murallas incas, hechas con gigantescos bloques de piedra, sirviendo de base a edificios más modernos.

El primer paso, y el más fundamental, era establecer la posibilidad de una mutua comprensión. El quechua, lengua de Cuzco, fue declarado lingua franca para todos los asuntos oficiales, aunque las tribus siguieron empleando sus propios dialectos para la conversación familiar. Se mejoraron las comunicaciones, se enlazaron los sistemas de carreteras ya existentes y se construyeron nuevos puentes sobre los profundos barrancos. Ya se conocían los almacenes, pero Viracocha estableció la ayuda mutua por todo el imperio enviando suministros, a medida de las necesidades, desde las zonas más prósperas a las regiones azotadas por algún desastre local.

La sorprendente victoria inca había llevado sus fronteras meridionales hasta el lago Titicaca, pero la costa seguía en poder de tribus enemigas. Así pues, Inca Viracocha animó a su hijo Pachacutec para que declarase la guerra al poderoso y rico señorío de chimú, cuya frontera sur estaba defendida por la gran fortaleza escalonada de Paramonga. La propuesta inca de una fusión pacífica de los dos imperios, en la que, como es natural, el chimú ocuparía un segundo lugar, había sido ya rechazada.

Pachacutec empezó por flanquear Paramonga, y después la tomó por asalto. A partir de ese momento, el país cayó rápidamente ante las tropas de ocupación incas, siendo un hijo de Pachacutec, Tupac, quien completó brillantemente la obra de pacificación.

Paradójicamente, la rápida caída del señorío chimú se debió en gran medida al alto grado de civilización de sus habitantes. Disfrutaban de muchas más comodidades que los pueblos de las tierras altas que mandaba el inca: sus ciudades eran prósperas, poseían finos vestidos, campos irrigados, industrias del metal y una vida fácil. Y no tenían ningún deseo de perder todo eso en una guerra inútil, así es que, tras la caída de su fortaleza principal, todos se rindieron tácitamente y, en compensación, fueron bien tratados.

El príncipe heredero fue trasladado a Cuzco, donde se casó con una princesa inca, para que los futuros gobernantes llevasen sangre inca en sus venas. Les despojaron de todos sus ornamentos de oro para llevarlos al templo del Sol, en Cuzco, pero se les permitió seguir usando plata y turquesas.

Fuente Consultada: La Llave del Saber Tomo I Presente y Pasado del Hombre Ediciones Cisplatinas

Primeros Pueblos Que Habitaron México

Primeros Pueblos Que Habitaron México

EL HOMBRE LLEGA A AMÉRICA:

Los primeros habitantes de Mesoamérica (la región situada entre los Estados Unidos y Honduras), cuyos precursores habían llegado al continente por el estrecho de Bering avanzaron hacia el sur hace unos 20000 años. Unos 3000 antes de nuestra era empezaron a cultivar maíz y 500 años después habían establecido asentamientos.

ProntO se dividieron en diversas culturaS locales, con algunas características comunes que mantendrían en el futuro: pirámides escalonadas, juegos de pelota, y un panteón de divinidades semejantes a las que sacrificaban seres humanos.

antiguo mapa de los pueblos de mexico

Época preclásica (1700 a. C. hasta el año 0). En este período, distintos yacimientos del altiplano de México (El Arbolillo, Tlatilco, Cuicuilco, Ticomán, etc.) presentan ya graciosas estatuillas femeninas y también la primera pirámide redonda, como de 20 m. de alto (Cuicuilco), cuya construcción presupone una sociedad organizada.

Los olmecas fueron los creadores de la primera gran cultura. Brotó en la costa del golfo de México (Veracruz y Tabasco), tenía ya ciertas representaciones de dioses y rudimentos de calendario y escritura, y se la considera como un estadio primitivo de las ulteriores culturas zapotecaymaya. En Tres Zapotes y La Venta tenemos los ejemplos más destacados de su arte: los niños jaguar de barro y las incomparables cabezas olmecas de basalto de casi 3 metros de altura.

Época clásica (0 al 900 d. C). Tres culturas maduran en la época clásica:

a) la de Teotihuacán, gran ciudad fundada 100 añosa. C. a unos 40km al norte del México de hoy. Su población dominó en el altiplano hasta el año 650 y se relacionó con otros muchos centros de Mesoamérica. Fue saqueada y destruida hacia el 750 d. C.

b) la de los zapotecos, que vivieron más al sur, en el valle de Oaxaca. Su centro ceremonial más importante es Monte Albán. La famosa tumba n° 7 acusa ya el predominio de los mixtecas, procedentes del norte. El segundo centro ceremonial de los zapotecas mixtecas es Mida. Todavía se habla allí en zapoteca;

c) la de los mayas.

Tiene importancia también Tajín, testimonio de una cultura clásica desconocida todavía. Es única en México su pirámide de nichos e impresionan sus caras sonrientes (cabezas deformadas, con dientes limados).

Época posclásica (900-1521). En los siglos X al XII, los toltecas del norte, dominan casi todo el centro de México. Fundaron la importante ciudad de Tula. Agresivos y grandes arquitectos, influyeron en el arte y la cultura hasta el Yucatán, la región de los mayas. Tula fue destruida en 1168 por los chichimecas (otros bárbaros del norte). Los toltecas son el primer pueblo mencionado en las crónicas prehispánicas.

Los chichimecas, un grupo de tribus bárbaras, fundaron primero Tenayuca y después Texcoco. Al principio predominaron los tepanecas, que fundaron Azcapotzalco. Los aztecas eran sus tributarios. Al ocupar el poder azteca Itzacoatl (1427-1440) se fundaron las bases del imperio azteca y se constituyó una alianza de Tenochtitlán, Texcoco, Cuantitlán y Huexotzinco contra los tepanecas.

Los desplazaron en 1428 y en 50 años se adueñaron de una zona que llegaba hasta Guatemala. Su capital, Tenochtitlán, era una ciudad flotante construida en medio del lago Texcoco. El último de sus soberanos, Cuauhtemoc (1520-1525) pereció en el choque histórico de su imperio frente a Hernán Cortés.

vida de los aztecas

Esta página del Códice Mendocino nos pinta detalles de la educación azteca: se inicia a un niño en la vida doméstica y sus diversas actividades. Se exponen también los castigos correspondientes, aunque están representados con más crueldad de la correspondiente a la realidad cotidiana.

Fuente Consultada:
Tras Las Huellas de Nuestro Pasado Kurt Benesch
La Aventura de la Arqueología Editorial Círculo de Lectores

Religiones de los Pueblos Precolombinos Dioses y Creencias

DIOSES Y CREENCIAS RELIGIOSAS DE LOS PUEBLOS PRECOLOMBINOS DE AMÉRICA

Cuando los españoles llegaron a América, encontraron tres culturas florecientes: al norte, la de los aztecas; al centro, la de los mayas y, al sur, la de los incas. Esto hizo pensar, después, a los historiadores, que tales culturas fueron las únicas o las más relevantes. Con el tiempo, se demostró que no era así y que, antes, vivieron allí otros pueblos cuyo origen fue muy discutido.

Un sabio investigador checoslovaco  sostuvo que los americanos pertenecen a una sola raza y que llegaron al continente desde Asia por el estrecho de Bering. El antropólogo francés Paul Rivet formuló, en «Los orígenes del hombre americano», otra teoría según la cual no existe unidad racial en América, ya que el hombre primitivo de este continente tendría varias procedencias: australiana, malaya, melanesia, polinesia, mogólica y esquimal. Mucho antes, el sabio argentino Florentino Ameghino sostuvo que los americanos eran autóctonos del Nuevo Continente y que el hombre apareció en el plioceno, último período de la era terciaria y no en la época cuaternaria.

dioses precolombinos

De todas maneras, aquellos remotos antepasados nómades, poca relación tuvieron con los pueblos agrícolas que se dedicaron especialmente al cultivo del maíz-planta gramínea de origen americano- en los valles fértiles donde actuaron. Se dice que esta afición la heredaron de los indios «pueblo», descendientes, a su vez, de los «basket-makers» o «cesteros», que habitaron al SO de los EE.UU.

Los aztecas, que Hernán Cortés encontró al llegar al valle de México, se habían establecido en ese lugar poco antes: en el siglo XIV. Previamente, habitaron allí los teotihuacanos cuya vasta cultura de tipo religioso tuvo su centro en Teotihuacán, ciudad sagrada cuyas ruinas siguen provocando el asombro de quienes las visitan.

El conjunto de innumerables edificios, pirámides escalonadas y terrazas, ocupa un amplio predio a cuyo frente se halla -entre restos de tumbas monumentales- la Avenida de los Muertos. Hay allí dos gigantescas pirámides o «teocalis», dedicadas al culto del SoL y de, la Luna. En la cúspide de este último templo fue encontrada la imagen de una divinidad acuática, ya que el ciclo lunar está relacionado con las mareas y con la lluvia.

Todo esto, por igual que los motivos que aparecen en diversas esculturas, pinturas murales y cerámicas, revelan una vida religiosa trascendente. Después de los teotihuacanos, prevalecieron los toltecas, a quienes, durante un tiempo, se consideró maestros de los aztecas, hecho que no logró comprobarse. Su dios más importante fue Quetzalcoatl, palabra compuesta de «quetzal» (ave de hermoso plumaje) y «coatí» (serpiente), que significa «serpiente emplumada». Bajo este nombre, parece haber actuado el primer jefe de los toltecas, hombre justo y civilizador, el que les enseñó los secretos de la escritura jeroglífica y la forma de aprovechar mejor la agricultura.

Los toltecas y otro pueblo (los olmecas), emigraron luego hacia Yucatán y  Guatemala, la belicosa llegada delos chichimecas. El dios principal de éstos fue Tlabloc, dioa de la lluvia y de las tormentas, cuya monumental estatu puede verse, en México, cerca del Museo de Antropología.

Tlaloc no sólo simbolizó la divinidad máxima de los chichimecas, sino también la de todos los nahuas, estirpe a la que pertenecieron las diversas tribus invasoras, entre ellas la de los aztecas. Según cuenta la leyenda, Tlaloc disponía de cuatro recipientes con agua, valiéndose de los cuales las nubes regaban la tierra; cuando el dios se enojaba, cundía el sordo ruido del trueno, iluminado por los relámpagos de su ira. Otros pueblos, como los tarascos, totonacas, mixtecas y zapotecas, habitaban en México cuando llegaron los españoles.

Sus costumbres y su religión perduraron, junto a la hispánica, durante varios  siglos.  Entre ellos sobresalieron los aztecas, que fueron los últimos en llegar desde norte y que, por igual que otras seis tribus  nahuas, emigraron hacia el sur en un prolongado éxodo que terminó cuando los aztecas fundaron la ciudad de Tenochtitlán.

Los mayas pertenecian a una raza distinta a la de los nahuas , pero como ellos vinieron del norte y se establecieron en Yucatán , Guatemala y Honduras. Se dice que ninguna civilización americana los superó. Sobre su religión, informan algunos libros sagrados, donde puede leerse: «Al principio sólo existían el mar y el cielo, por encima y por debajo de los cuales se extendían las tinieblas . .. Luego fue creada la Tierra, donde vivieron el hombre y los animales .. . Siguió una lluvia espesa y vinieron cuantiosas inundaciones. Pero antes que terminara el diluvio se reunieron los dioses e hicieron salir el sol, la luna y las estrellas, por encima de todo».

En Honduras, donde los mayas adoraron también al Sol y a la Luna, vincularon a esta última con la «leyenda de la Mujer blanca» que tuvo tres hijos, entre los cuales dividió su reino, antes de desaparecer, como si fuera un pájaro.

Los incas gobernaban el Perú, Bolivia, parte de Ecuador y el norte de Argentina y de Chile, cuando llegaron los españoles. Antes que Cuzco fuese la capital de ese vasto imperio, destacóse la cultura de Tiahuanaco –importante centro religioso, a orillas del lago Titicaca– y, también, las de lca y Nazca, la cultura chimú y, más al sur, la de los collas y aymaráes.

En Tiahuanaco puede verse el dolmen conocido como Puerta del Sol, divinidad que presidía el culto incaico y su vasto imperio: el Tahuantinsuyo.

Superadas algunas creencia totémicas, y especial zoomorfas (de animales) , destinadas a adorar el águila y la serpiente (perpetuados en la actual enseña nacional) y otros animales como el puma, el jaguar, los incas tuvieron algo así como una trilogía de dioses creadores: Manco Capac, el primer emperador que se dedía hijo del Sol, Viracocha señor de todo los creado , quien realizar una serie de milagros desapareció sopresivamente y Pachacama dignidad absoluta reinaba por encima del Inti (el Sol), Quila (la Luna), Pachamama (la Tierra).

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Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°35 Edit. Cuántica Dioses de Pueblos Precolombinos

La Piedra del Sol del Calendario Azteca Características

PIEDRA DEL SOL: MONOLITO AZTECA CALENDARIO

Al contemplar en el modernísimo Museo de Antropología de la ciudad de México la Piedra del Sol, esta reliquia maravillosa, compendio de la astronomía indígena vinculada con temas premonitorios de la suerte corrida, luego, por los aztecas y los mayas, una especie de rara emoción embarga al observador.

Se trata de un enorme bloque basáltico completamente tallado, escultura sobre roca volcánica, color verdinegro, que pesa 24.000 kilogramos. El disco, de tamaño descomunal, cuyo diámetro supera los tres metros y medio, estuvo «policromado con colores afines a su simbolismo».

piedra sol calendario azteca

En este gran monumento de piedra está tallado los conocimientos astronómicos de la civilización azteca. Para tener idea de su magnitud, en 1964 se empleó casi un mes de tiempo para transportar este monolito hasta el Museo Nacional  de Antropología.

Así lo aseguran los técnicos, basándose en restos de pintura, que se hallaron en los bordes de algunos relieves. El antropólogo mexicano Carlos Navarrete hizo un detallado análisis sobre «la Piedra del Sol», publicado en 1968. Señaló en él que todos los elementos que aparecen en el disco, giran en bandas alrededor del centro, donde se encuentra la cara del Sol, llamado Tonatiuh. Este presenta la boca abierta y entresaca la lengua para irradiar su fuego, que es la luz. A ambos lados de esa cara pueden verse unas extrañas deidades que aprisionan entre sus garras corazones humanos, ya que el dios solar es un águila que se alimenta con esa sangre.

La valiosísima escultura fue descubierta,  en la Plaza Mayor de México, el 17 de diciembre de 1790. Y, tras quedar depositada en la Catedral, fue trasladada en 1885 al Museo Nacional. De allí, en 1964, pasó al Museo Antropológico, donde se encuentra actualmente.

Según los aztecas, nuestra era fue precedida por otras, imperfectas, que diversos cataclismos destruyeron. Esas edades están representadas por cuatro soles complementarios: el Sol Tigre (que devoró a los primeros pobladores, de talla gigantesca), el Sol del Aire (cuyos grandes huracanes barrieron los campos y destruyeron las cosechas), el Sol de la Lluvia de Fuego (de origen volcánico) y el Sol del Agua (tiempo en el cual, tras derrumbarse el cielo, sobrevinieron grandes inundaciones).

Después comenzó la época del quinto Sol, que es la del mundo en que vivimos. Y este mundo se divide en años y esos años en dieciocho meses de veinte días que, sumados a otros cinco complementarios, hacen un total de 365.

Otras franjas, en jade y en turquesa, diferentes por su color verde al del basalto, completan el calendario. Y todo simboliza un viaje que el rey de los astros efectúa a través del cielo donde, cada mañana, debe entablar un combate con la Luna y las estrellas para poder elevarse, como un águila, y dar luz y calor a la humanidad.

Los pueblos precolombinos de México  determinaron la duración de año con tal grado de exactitud como pudo hacerlo el papa Gregorio XIII cuando muchos siglos después, reformó el calendario cristiano.

AMPLIACIÓN:
1978: UN IMPORTANTE DESCUBRIMIENTO:
EL HALLAZGO DE UNA MISTERIOSA DIOSA AZTECA

Una mañana de febrero de 1978, varios obreros de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza hallábanse excavando en una esquina céntrica de la ciudad de México. De pronto, uno de ellos sintió que su piqueta golpeaba contra algo duro. Siguió excavando, porque aquello era más grande de lo que suponía.

Poco a poco, y ahora ayudado por sus compañeros, descubrió, a dos metros de profundidad, la parte superior de una gran piedra circular tallada. Lo que no imaginaba el obrero era que aquella mañana había descubierto la representación de una fascinante diosa de la mitología azteca.

diosa azteca

Informado el Instituto Nacional de Antropología e Historia, concurrieron los arqueólogos y al contemplar la piedra circular descubierta comprendieron su extraordinaria importancia.

De inmediato se iniciaron los trabajos arqueológicos necesarios y a los pocos días, como un mensaje del pasado, emergió la figura de Coyolxauhqui.

Ahora bien, ¿Quién era Coyolxauhqui?

El hallazgo dio origen a controversias entre los entendidos. La mayoría de los investigadores se inclinó por afirmar que se trataba de la diosa de la Luna, cuyo nombre quiere decir: la que se adorna la cara con cascabeles, porque dichos cascabeles aparecen en el rostro de la talla encontrada.

En la mitología azteca, Coyolxauhqui era la diosa lunar, hija de Coatlicue, divinidad de la Tierra y de la Muerte.

Los arqueólogos han destacado la belleza de la gran piedra descubierta. Los artistas indígenas que la trabajaron destacaron en relieve los brazaletes, las serpientes de dos cabezas, las sandalias y los mascarones que porta la diosa.
Indudablemente, esta obra de arte azteca es un mudo mensaje del pasado que intriga al hombre de hoy, porque para nosotros esa piedra colosal que nos asombra revela el elevado sentido artístico de aquel mundo mágico que todavía debemos interpretar.

Fuente Consultada:
Dimension 2007 Edit. Kapelusz 7°Grado
Ciencia Joven Tomo V Diccionario Enciclopédico Edit. Cuántica

Siglo de Oro de Holanda Economía de las Provincias Unidas

SIGLO DE ORO DE HOLANADA -LA PROSPERIDAD ECONÓMICA DE LAS PROVINCIAS UNIDAS DE LOS PAISES BAJOS

La «edad de oro» de la República Holandesa
Al siglo XVII a menudo se le ha llamado la «edad de oro» de la República Holandesa, en la medida en que las Provincias Unidas fueron centro de una de las grandes potencias de Europa. Al igual que Francia e Inglaterra, las Provincias Unidas fueron una potencia atlántica, con lo cual se subrayaba la importancia del desplazamiento del poder político y económico de la cuenca del Mediterráneo hacia los países costeros del Atlántico.

Como resultado de la revuelta ocurrida en el siglo XVI en los Países Bajos, las siete provincias septentrionales —que en 1581 comenzaron a llamarse las Provincias Unidas de los Países Bajos— se convirtieron en el núcleo del moderno estado holandés. El nuevo estado fue oficialmente reconocido por la Paz de Westfalia en 1648.

Con la independencia vino la disensión interna. Había dos principales centros de poder político en el nuevo estado. Cada provincia tenía un funcionario, conocido como estatúder, responsable de la conducción del ejército y el mantenimiento del orden. Comenzando con Guillermo de Orange y sus herederos, la casa de Orange ocupó la función de estatúder en la mayoría de las siete provincias y favoreció el desarrollo de un gobierno centralizado, con ellos mismos como monarcas hereditarios. Los estados generales, asamblea de representantes  de cada provincia, se opusieron a las ambiciones de los Orange y defendieron una forma de gobierno descentralizada o republicana. I

En gran parte del siglo XVII las fuerzas republicanas estuvieron bajo control. Pero en 1672, agobiadas por la guerra contra Francia e Inglaterra, las Provincias Unidas acudieron una vez más a la casa Orange establecieron un régimen monárquico en la persona de Guillermo III (1672-1702).

La historia holandesa en el siglo XVII es extraordinaria por la relativa facilidad con que los holandeses cambiaban de una base de poder a otra, de acuerdo con sus necesidades internas y externas. La muerte de Guillermo III, acontecida en 1702, y el hecho de no haber dejado herederos directos, permitió a las fuerzas republicanas tomar el control de nuevo. La República Holandesa no se vería seriamente amenazada otra vez por las fuerzas monárquicas.

En el siglo XVlI, bajo la prominencia de los holandeses, subyacía la prosperidad económica —alimentada por el papel de Holanda como transportadora del comercio europeo—. Sin embargo, la guerra resultó desastrosa para la República Holandesa. Las dos guerras anglo-holandesas de las décadas de 1650 y 1660, la guerra contra Francia e Inglaterra de la década de 1670 y su apoyo a Inglaterra en contra de Francia, en la Guerra de la Sucesión Española, pusieron cargas pesadas  sobre las finanzas y la mano de obra holandesas.

La navegación  inglesa comenzó a desafiar la supremacía comercial holandesa y, en 1715, los holandeses sufrieron una decadencia económica grave.

Flotas de Barcos Holanda

Flotas de Barcos en los Puertos de las Provincias Unidas

LA PROSPERIDAD DEL SIGLO XVII

De siempre, la prosperidad de las Provincias Unidas ha descansado sobre el gran comercio internacional. En el siglo xvi, los marinos de Zelanda, de Frisia y de Holanda surcaron ya los mares para vender sus productos pesqueros en los grandes puertos del Báltico y del Mar del Norte.

En el siglo XVII, después de la ruina de Amberes, fue construida, en unas decenas de años, una poderosa flota, gracias a la madera importada de Escandinavia, a una mano de obra muy especializada y poco costosa, y a técnicas de construcción sumamente perfeccionadas. En 1660, las tres cuartas partes de la flota comercial del mundo enarbolaban pabellón holandés; adaptada a todos los mares y a todos los usos, esta flota transportaba las mercancías a precios muy bajos.

Varias compañías de navegación poseían conjuntamente el monopolio del comercio con los países escandinavos: importaban cereales, carnes saladas, cueros, lanas, lino, cáñamo, maderas de todas clases, y el hierro y el cobre de las minas de Suecia, revendiendo estas mercancías en toda la Europa occidental y mediterránea, y comprando en cambio tejidos y artículos de lujo, vinos, aceites y artículos ultramarinos, de los cuales carecían los países nórdicos.

En el siglo XVII, Holanda representó el papel de intermediario que había incumbido tanto tiempo a la Liga Hanseática. Además de este monopolio, los negociantes holandeses, por medio de sus representantes en todos los puertos europeos, aseguraban la casi totalidad del comercio en tránsito y depósito.

En Napóles, Genova y Liorna, almacenaban los productos importados de Levante, que, a continuación, vendían en toda Europa. En Ruán, en Burdeos, en Nantes, sus casas redistribuían las mercancías llegadas de España, de Inglaterra, de Francia, de Portugal… Incluso en Holanda, gigantescos almacenes contenían los «stocks» de mercancías que los negociantes lanzaban cuando no las había en el mercado, haciéndose así dueños de los precios de los principales géneros.

Todo este edificio comercial descansaba sobre la red de crédito extendida por el primer gran banco moderno, el Banco de Amsterdam, fundado en 1609, que prestaba importantes sumas de dinero a bajo interés, a los negociantes holandeses. Al lado del comercio europeo, el dominio del comercio colonial fue una fuente inmensa de riquezas para las Provincias Unidas.

La Compañía de las Indias Orientales, fundada en 1602 para la explotación de los países del Extremo Oriente, sería la verdadera fundadora del imperio colonial holandés. Continuando la obra de una compañía mercantil, esta enorme empresa disponía de un capital de 6.600.000 florines en acciones suscritas por los grandes negociantes v diversas cámaras de comercio encargadas en cambio de su administración.

Disponía de un poder casi ilimitado, puesto que sólo ella tenía el derecho de comerciar al este del Cabo de Buena Esperanza, de realizar ocupaciones territoriales, de concluir tratados y de acuñar moneda; en compensación, el Estado sólo tenía sobre ella un débil poder y no percibía sobre sus operaciones comerciales más que derechos que raramente alcanzaban el 3 por 100. Toda la política de esta compañía consistió en instalar factorías en los territorios conquistados, sin intentar jamás colonizar el interior, someter las poblaciones, evangelizar el país.

Esta colonización superficial, que después se mostraría tan frágil, tuvo perfecto éxito al principio: la Compañía fundó factorías en Java, que se convirtió en el gran centro colonial de Oriente, en Ceilán, en El Cabo, en Cantón, en Formosa. La pimienta, que al principio constituía la mitad del valor de los cargamentos, perdió importancia en beneficio de la seda y del algodón, que, a finales del siglo xvn se habían convertido en las principales importaciones. La Compañía de las Indias Occidentales, fundada en 1621, instaló sus factorías en América (con Nueva Amsterdam),  en el Brasil, en Guinea,  en Cabo Verde; la pérdida de estas colonias, después de 1650, conduciría a esta compañía a una rápida decadencia.

Descansando enteramente sobre el comercio, la economía holandesa dejaba poco lugar a la agricultura y a la industria; a pesar de todo, ésta última, gracias a la acumulación de capitales, había prosperado y se había modernizado; las sederías, los terciopelos de Utrecht, la loza de Delft (que imitaba a la porcelana de China), así como las construcciones navales, alcanzaron reputación en toda Europa.

En 1670, Holanda era el país más rico de Europa; las guerras a las que iba a arrastrarle Guillermo de Orange asestaron un rudo golpe a su prosperidad y relegaron su economía a un puesto secundario. Sin embargo, este pueblo de marinos y de comerciantes, conservaría, durante mucho tiempo aún, importantes posiciones.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

Luis XI de Francia Gobierno y Economia de su Reinado

Luis XI de Francia – Gobierno y Economía de su Reinado

Luis XI (1423-1483), nació en Bourges el 3 de julio de 1423, fue desde 1461 rey de Francia (hasta 1483), hijo y de Carlos VII. Como sucesor de su padre, siguió la misma obra, iniciada por su progenitor. Se esmero desde un primer momento en restablecer la unidad y estabilidad de Francia tras los estragos causados por la guerra de los Cien Años.

Se unió a nobles descontentos en una fallida rebelión contra Carlos VII el año 1440, pero se le perdonó y fue nombrado gobernador del Delfinado o (Dauphiné), donde mostró una gran capacidad para el gobierno. Tras la muerte de su primera esposa, Margarita de Escocia, desafió a su padre al casarse con Charlota de Saboya en 1457. Vivió desde 1456 hasta 1461 en la corte del duque de Borgoña, Felipe el Bueno.

Luis XI de Francia

Cuando Luis XI sucedió a su hermano, lo que había heredado era un reino yermo (pobre, miserable) , con sus pueblos vacíos y sus campiñas asoladas. Cuando él murió, en el año 1483, dejaba una Francia más unida e infinitamente más próspera que la que había encontrado. Pero para lograr este resultado, aparte de su astucia natural, el rey había puesto en acción los recursos de su temperamento autoritario. Reinó como monarca absoluto, y Commynes podrá decir de él: «Fue el rey más terrible que hubo nunca en Francia»,

Le vimos hacer frente, en los primeros años de su reinado, a la Liga del Bien Público, y su represión fue severa: el condestable de Saint Pol y el duque de Nemours fueron decapitados, mientras que el cardenal La Balue estuvo once años prisionero. Además de esto, empleando métodos menos expeditivos, acostumbró a los señores feudales a una sumisión inmediata a su arbitrio.

Conminó a Juan de La Tour d’Auvergne a cambiar su condado de Boulogne por el de Lauraguais. El conde no podía, so pena de un castigo implacable, sustraerse a la voluntad real. Obispos y abades también debieron ser elegidos según la voluntad del rey. Y para ejercer su poder tiránico, Luis estaba secundado por una activa policía, que practicaba la delación y el espionaje. Oigamos, una vez más, a Commynes. «El rey era, naturalmente, amigo de las gentes de condición modesta y enemigo de todos los Grandes, que no lo necesitaban». Así, se apoyaba en las ciudades contra los señores feudales.

Ciertamente, no vacilaba en castigar con severidad a los que se le resistían; por ejemplo, Arras, culpable de haberse mostrado reticente en aceptar su autoridad después de la muerte del Temerario, vio decapitar a veintidós de sus burgueses.

Pero Luis XI, semejante en esto a sus antepasados Felipe Augusto y Felipe el Hermoso, tenía conciencia de la fuerza de los gremios de artesanos. En 1467, confiaba la guardia de París a «sus residentes y habitantes», divididos en compañías formadas tras los sesenta y un. estandartes, bordados en oro, de sus corporaciones. A fin de atraerse a la rica burguesía, hábilmente le confiaba cargos y empleos, ennobleciendo a alcaldes y regidores, a oficiales de justicia y de hacienda.

Los autorizó, igualmente, a fortificar sus dominios campesinos con fosos, murallas, torres y atalayas. En contraposición, la relatiya autonomía de que gozaban las ciudades, iba perdiéndose, día a día: era ésta una tendencia general que, desdé comienzos de siglo, se manifestaba en toda Europa. Luis XI hacía pesar su autoridad con la minuciosa  vigilancia  que  ejercía  sobre  la administración urbana y sus onerosas exigencias financieras.

EL REY DE LOS COMERCIANTES: Al ver pasar a su rey, los habitantes de Abbeville gritaban: «Santo Dios, ¿es éste el rey de Francia, el más grande rey del mundo? Parece más un criado que un caballero.’Entre todo, caballo y vestiduras de su cuerpo, no vale veinte francos». En efecto, estamos lejos de los fastuosos Valois. Más prosaicamente, Luis XI es el rey de los comerciantes; él sabe que el dinero es la garantía más segura de la autoridad, y su afán es vender mucho y comprar poco.

El Estado toma las riendas de la economía, imponiendo una reglamentación rigurosa. Se prohibe a los franceses acudir a las ferias de Ginebra y de los Países Bajos, a las cuales se oponen las de Lyon, Ruán y Caen. Quinientos mil escudos salían todos los años de Francia para la. compra de sederías italianas. Luis XI favoreció el cultivo de la morera y creó en Tours una manufactura para el tejido de la seda. Asimismo, como los productos metalúrgicos eran, en general, importados de Alemania, el rey nombró un inspector general de minas, encargado de hacer prospecciones, e impulsó la creación de altos hornos.

Una mejor utilización de la energía hidráulica permitió la instalación de potentes fuelles, lo que dio lugar a protestas airadas contra estos hornos «abismos de los bosques, tragaderos voraces de madera». Por otra parte, el Estado sostenía a los pañeros de Montpellier y de Poitiers, y protegía «el arte de escribir artificialmente». En 1470, un pequeño taller de imprenta se abría en la Sorbona; a finales del siglo, Lyon poseía una cincuentena.

Pero los vinos de Aquitania pesaban seguramente mucho más en la balanza comercial que los libros: para salvaguardar la fortuna del sudoeste, Luis llegó a autorizar a los navios ingleses que cargaran ellos mismos los toneles. Organizó en Londres una exposición de productos franceses, firmó un tratado comercial con el rey de Portugal y otro, en Argelia, con el «rey de Bona». Y he aquí el correo organizado: correos con blusa azul y gregüescos rojos galopaban a través de Francia en etapas de cuatro leguas.

Las campiñas que cruzaban volvían a tener un aspecto civilizado: a fin de repoblar y poner nuevamente en condiciones de cultivo las tierras devastadas,los señores consentían en contratos liberales, no exigiendo más que un noveno de las cosechas. Se habían otorgado parcelas incultas a campesinos aislados o a grupos de colonos.

La agricultura progresaba, los rendimientos aumentaban y se estima que la tercera parte del suelo francés estaba en explotación en el último tercio del siglo XV. El producto de la talla, tasa sobre las personas y los bienes, pasó de 1.200.000 libras, en 1462, a 4.600.000, en 1481.

Finalmente, se restableció una moneda sana, contante y sonante, el escudo «au soleil», capaz de competir con el florín o la libra esterÜna. Con el fin de llenar sus cajas, el Estado se ocupó de la recaudación de impuestos. El consejo de los tesoreros y de los generales fijaba, cada año, el estado de las finanzas, a partir del cual se hacía el reparto de la talla entre las provincias. Con la gabela—impuesto sobre la sal—y las alcabalas—tasas sobre la venta, la compra y el transporte de las mercancías—se procuraban los recursos del reino. La intervención del Estado era cada vez más gravosa.

LOS CONSEJEROS
Luis XI, en su política de restauración económica, estaba asistido por un «Gran Consejo». La mayor parte de sus miembros seguían al rey en sus desplazamientos, mientras el Parlamento y el Tribunal de Cuentas permanecían en París. Eran servidores del rey, nombrados por él y sometidos, enteramente, a sus deseos, por oposición a los del Parlamento, que se consideraban a sí mismos como servidores de la ley, independientes del soberano.

Este, deseoso de llevar a cabo la restauración económica del país, eligió sus «corsejeros» entre los burgueses provincianos servidores y émulos de Jacques Coeur, ministro de su padre. No hay que olvidar al preboste Tristán Lermite y al antiguo barbero del rey, Olivier le Daim, especialistas en maniobras policíacas y de espionaje. Pero la autoridad imperiosa del soberano se afirmaba de manera aplastante: «A causa de nuestra soberanía y majestad real, a Nos, únicamente, pertenece el Gobierno general y administración de nuestro reino». Luis, al solicitar frecuentemente la opinión de su Consejo, quería, simplemente enmascarar con ello el despotismo.

Al consolidar su autoridad, estableció las bases para la creación de la monarquía absolutista en Francia; al fomentar la industria y el comercio, incrementó la riqueza del país. Murió en Plessisles-Tours el 30 de agosto de 1483 y le sucedió su hijo Carlos VIII.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

 

Los Cocomes Mayas Colapso de la Civilización

Los Cocomes Mayas – El Colapso de la Civilización

COCOMES: Los jefes mayas pertenecientes a la familia de los cocomes se establecieron en el distrito de Zotuta y eran llamados los chels. Ocuparon la región de Tihoo, cerca de Mérida. La zona maya comprendía políticamente cierto número de ciudades estados, situación semejante a la de la antigua Grecia en la época de Atenas y Esparta.

Cada estado estaba gobernado por un Halac Uinic (palabra que significa hombre verdadero). La sociedad maya estaba al igual que en la India, dividida en cuatro clases según los cuatro signos cardinales astrológicos: las castas militares hacia el Este = Aries, los nobles hacia los barrios del Oeste = Libra, los sacerdotes hacia el Sur=Capricornio, el común del pueblo (Cáncer), los esclavos (Luna) y los prisioneros de guerra hacia el Norte. Los centros más importantes del antiguo imperio fueron los de Copan, Guiricuá, Piedras Negras, Tikal, Uaxctún, Palenque y Yaxchilán.

Cocomes Mayas

En Copan, en Honduras, la belleza de los templos es impresióname y las piedras desenterradas han tomado un color rosado pálidoque les confieren los hongos locales. En uno de los templos su escalera tiene 27 metros de largo por 10 de ancho y en lo alto un enorme bloque apunta hacia el cielo, para registrar un eclipse solar.

Fue una de las primeras ciudades mayas abandonadas y por ello una de las últimas fechas inscriptas es del año 805 d.C, 64 años antes de la última fechu tallada en Tikal.

Copan era un punto especial para la observación de los astros por la limpidez del cielo. Según expresó S. Morley, un estudioso especialista en cultura maya, el templo de Copan fue erigido en el 764 en recuerdo de un importante eclipse.

En Tulum, a 131 km.de la moderna ciudad de Cancum, se halla una importante zona arqueológica con templos donde aparecen deidades como el Sol, la Luna, Venus y otras estrellas, en franjas ribeteadas de serpientes entrelazadas: la figura de Escorpio,  la serpiente emplumada, que aparecerá una y otra vez como sabio límbolode la vida, la muerte y la resurrección plutónica.

Palenque. Es un Templo de 23,40 metros de longitud por 16 metros de altura, ron 9 terrazas superpuestas, con 620 glifos esculpidos, lo que le ha valido su nombre de Templo de las Inscripciones. Debajo se hallael famoso «astronauta» en jade, del que tanto han hablado. Dániken, Benavidez y otros escritores ovniólogos.

Al observar la pirámide de Palenque asombran sus inscripciones. Mientras las de Chichen Itzá y Uxmal, parecen que esperaran al turista al borde de rutas macadamizadas, las de Palenque están como ancladas en la selva. Aparecen como palacios dorados por la luz, en medio de los árboles, templos casi intactos mientras pájaros de plumas multicolores vuelan por la plaza de la ciudad abandonada hace 50 generaciones y donde de noche a veces vienen a refugiarse los jaguares.

Fuente Consultada:
Huellas del Cielo de Norma Palma

Las Grandes Exploraciones de la Historia Cronologia Expediciones

Cuadro Cronológico de las Grandes Exploraciones de la Historia

tabla de exploraciones

Leif EricsonIslandiac. 1001Exploró Vinlandia, identificada (según diversas teorías) con las costas de Labrador, de la isla de Terranova, de Nueva Escocia y de Nueva Inglaterra.
Marco PoloVenecia1271-1295Viajó por Asia central, India, China, y el archipiélago Malayo.
Ibn BatutaMarruecos1325-1349Viajó por África, Oriente Próximo, India, China y las estepas de Asia central.
GilianesPortugal1433Navegó hacia el sur bordeando la costa occidental de África, pasando el cabo Bojador.
Diogo CamPortugal1482-1486Exploró la desembocadura del río Congo y parte de la costa de África occidental.
Bartolomeu DiasPortugal1488Exploró las bahías de Algoa y Mossel en Suráfrica, observando y dando nombre al cabo de las Tormentas, posteriormente rebautizado cabo de Buena Esperanza.
Cristóbal ColónItalia?1492-1504Descubrió América y estableció colonias durante sus cuatro viajes a través del Atlántico.
Giovanni CabotoItalia1497-1498Efectuó dos viajes bajo pabellón inglés. Exploró la isla de Cabo Bretón y Nueva Escocia; también navegó por las costas oriental y occidental de Groenlandia, la costa oriental de Labrador, la costa occidental de la isla de Baffin y una parte de la costa sur de Terranova.
Vasco da GamaPortugal1497-1498Navegando más allá del cabo de Buena Esperanza, llegó a Malindi, en la costa oriental de África, cruzando desde allí el océano Índico hasta Kozhikode (hoy Calicut), en India.
Américo VespucioItalia1499-1502Navegó por el Caribe bordeando las costas de Sudamérica. El geógrafo alemán Martin Waldseemüller publicó los pormenores de su viaje y sugirió que se diese al Nuevo Mundo el nombre de América.
Alonso de OjedaEspaña1499-1501Exploró la costa norte de Sudamérica.
Vicente Yáñez PinzónEspaña1499-1500Partiendo desde España, llegó a las costas de Brasil no lejos de Recife, visitó la desembocadura del Amazonas y, a continuación, siguió hacia el norte hasta llegar a las Guayanas.
Pedro Álvares CabralPortugal1500Llegó hasta las costas de Brasil y también dobló el cabo de Buena Esperanza.
Gaspar Corte-RealPortugal1500Exploró la costa nororiental de Labrador y Terranova.
Rodrigo de BastidasEspaña1501Exploró América central, tras descubrir las costas colombianas.
Sebastiano CabotoItalia1508-1509Recorrió Labrador en busca del paso del Noroeste, y posiblemente llegó incluso hasta la bahía de Hudson.
Juan Ponce de LeónEspaña1513Descubrió y exploró Florida.
Vasco Núñez de
Balboa
España1513Exploró el istmo de Panamá y descubrió el océano Pacífico (al que llamó már del Sur).
Fernando de
Magallanes
Portugal1519-1521Exploró el estuario del río de la Plata, navegando luego hacia el sur y atravesando el estrecho que lleva su nombre. Desde allí, surcó el océano Pacífico hasta las islas Filipinas, donde murió asesinado. Fue el primero que navegó el globo en dirección Oeste hasta una longitud alcanzada previamente en un viaje en dirección Este.
Juan Sebastián
Elcano
España1519-1522Uno de los capitanes de la expedición de Magallanes. Tras la muerte de éste, Elcano, al mando de la Victoria (única nave superviviente de la expedición) volvió a España pasando por las Molucas y el cabo de Buena Esperanza. Así, fue el primero que circunnavegó el globo.
Hernán CortésEspaña1519-1536Exploró las costas orientales de México y Yucatán, conquistó México y exploró la Baja California.
Francisco PizarroEspaña1524-1535Exploró la costa occidental de Sudamérica y conquistó Perú.
Giovanni da
Verrazano
Italia1524Exploró la costa oriental de Norteamérica hasta Terranova, llegando hasta las bahías de Nueva York y Narragansett.
Álvar Núñez Cabeza
de Vaca
España1527-1542Exploró la región suroccidental de los actuales EEUU y el norte de México. Dirigió una expedición en la región del Río de la Plata y atravesó el sur de Brasil hasta Asunción del Paraguay.
Jacques CartierFrancia1534-1536Exploró la costa occidental de Terranova y el golfo de San Lorenzo, remontando el río homónimo hasta el actual emplazamiento de Montreal.
Hernando de SotoEspaña1539-1542Exploró lo que es hoy el sureste de EEUU y parte del valle inferior del Mississippi (río que él mismo descubrió).
Hernando de
Alarcón
España1540Exploró el río Colorado tras demostrar la peninsularidad de Baja California.
Francisco de
Orellana
España1540-1541Siguió el curso del río Amazonas, desde sus cabeceras en los Andes hasta su desembocadura en el Atlántico.
Francisco Vázquez
de Coronado
España1541-1542Siguió el curso del río Colorado hacia el norte, divisando el Gran Cañón; exploró el sur de California, Nuevo México, el norte de Arizona y Texas, Oklahoma y el este de Kansas.
Pedro de ValdiviaEspaña1540-1553Exploró Chile.
Juan Rodrigues
Cabrillo
Portugal1542-1543Exploró la costa occidental de México y descubrió la bahía de San Diego (California).
Richard ChancellorInglaterra1553-1554Navegó por el norte de Escandinavia hasta el mar Blanco, y continuó su viaje por tierra desde Arjanguelsk hasta Moscú.
Martin FrobisherInglaterra1576Exploró la bahía que recibió su nombre y el estrecho de Hudson, en la búsqueda del paso del Noroeste.
Francis DrakeInglaterra1577-1580A bordo del Golden Hind, efectuó la segunda circunnavegación del globo.
John DavisInglaterra1585-1593Rodeó la costa oriental de Groenlandia en dirección sur hasta el cabo Farewell, desde donde navegó por la costa occidental de Groenlandia hasta la bahía de Baffin. En un viaje posterior que realizó a Sudamérica, descubrió las Malvinas.
Willem BarentsPaíses Bajos1594-1597Exploró Nueva Zembla, el mar y la isla que recibieron su nombre.
Walter RaleighInglaterra1595-1616Exploró las Guayanas, las costas de Trinidad y el río Orinoco en busca de El Dorado.
Pedro Fernandes
de Queirós
Portugal1596-1606Exploró las islas Marquesas y Salomón en el océano Pacífico.
Sebastián VizcaínoEspaña1596-1603Exploró la costa occidental de México entre Acapulco y Baja California; navegó hasta las bahías de San Diego y Monterrey.
Samuel de ChamplainFrancia1603-1613Remontó el río San Lorenzo hacia el norte hasta los rápidos de Lachine, al norte de Montreal; exploró la costa oriental de Norteamérica de norte a sur, desde Nueva Escocia hasta Vineyard Haven, fundó y dio nombre a Quebec, y exploró el lago que llevaría su nombre.
Henry HudsonInglaterra1609-1611Exploró el río, el estrecho y la bahía que llevan su nombre.
Jakob Le Maire y
Willem Cornelis
Schouten
Países Bajos1616-1617Rodearon el extremo sur de Tierra del Fuego, atravesaron el estrecho de Le Maire, divisaron y dieron nombre al cabo de Hornos, y llegaron hasta las Molucas.
William BaffinInglaterra1616Exploró la bahía que llevaría su nombre.
Abel Janszoon
Tasman
Países Bajos1642-1644Exploró Nueva Zelanda y las islas Tonga y Fiji, el golfo de Carpentaria y Tasmania, que recibiría ese nombre en su honor.
Jacques Marquette y
Louis Jolliet
Francia1673Navegaron por los ríos Wisconsin y Mississippi desde su curso superior hasta la desembocadura del río Arkansas; siguieron el curso del río Illinois hasta el lago Michigan.
René Robert Cavalier
de La Salle
Francia1682Navegó por el río Mississippi hasta su desembocadura en el golfo de México.
Vitus Jonassen BeringDinamarca1728-1741Exploró el mar, el estrecho y la isla que lleva su nombre.
Pierre Gaultier
de Varennes,
señor de la Vérendrye
Canadá1738-1742Exploró Manitoba, Dakota del Norte, el oeste de Minnesota y, posiblemente, parte de Montana.
Samuel HearneInglaterra1768-1771Siguió el curso del río Coppermine hacia el norte, desde su cuenca hasta las costas árticas de Canadá.
James CookInglaterra1768-1778Exploró y cartografió la costa de Nueva Zelanda, completó la cartografía de las principales masas oceánicas del mundo y refutó la teoría de la existencia de un gran territorio inexplorado y habitable en el hemisferio sur; exploró las costas de la Antártida y de Hawai.
James BruceEscocia1770-1771Visitó las fuentes del Nilo Azul, siguiendo el curso de este río hasta su confluencia con el Nilo Blanco.
Alexander MackenzieEscocia1789Partiendo desde Fort Chipewyan (Alberta, Canadá), bordeó el Gran Lago del Esclavo, y siguió el curso del río que llevaría su nombre hasta su desembocadura en el Ártico.
Robert GrayEstados Unidos1791-1792Exploró Grays Harbor y la costa noroeste del Pacífico; llegó hasta el río Columbia (al que puso el nombre de su nave).
Mungo ParkEscocia1795-1796Ascendiendo por el río Gambia, atravesó el norte de la región de Kaarta en Malí, llegando hasta el río Níger.
Meriwether Lewis y
William Clark
Estados Unidos1804-1806Partieron de Saint Louis, siguiendo por tierra el curso de los ríos Missouri y Columbia hasta llegar al océano Pacífico, y efectuaron el viaje de regreso.
Zebulon Montgomery
Pike
Estados Unidos1806-1807Dirigió expediciones hacia las cabeceras de los ríos Mississippi, Arkansas y Rojo; divisó el Pikes Peak.
John DavisEstados Unidos1821Primera persona en desembarcar en la Antártida.
Richard y John
Lander
Inglaterra1830-1831Navegaron el río Níger (África occidental) aguas abajo, estableciendo su curso y desembocadura.
James Clark RossInglaterra1831-1843Encontró la posición del polo norte magnético: descubrió el banco de hielo Ross en la Antártida, y cartografió la costa del cercano mar que también recibiría su nombre (Ross), en el mismo continente.
David LivingstoneEscocia1849-1859Atravesó Suráfrica, explorando el lago Ngami, el río Zambezi, las cataratas Victoria y los lagos Chilwa y Nyasa (Malawi).
Heinrich BarthAlemania1850-1855Realizó exhaustivas exploraciones en África occidental, visitando el curso superior del río Benue y Tombuctú.
Richard Francis
Burton
Inglaterra1854-1858Hizo el peregrinaje a La Meca; exploró Somalia, Etiopía y el lago Tanganica.
John Hanning SpekeInglaterra1856-1862Exploró el lago Victoria, que identificó como una de las fuentes del Nilo.
Robert O’Hara Burke y
William John Wills
Irlanda1860-1861Primeros europeos que atravesaron el continente australiano de sur a norte.
Samuel White BakerInglaterra1861-1864Exploró los afluentes del río Nilo en Etiopía, y el lago Alberto en África centro-oriental.
Henry Morton StanleyGales1874-1889Exploró el lago Eduardo, cartografió el lago Tanganica y siguió el curso del río Congo desde Nyangwe hasta su desembocadura en la costa occidental de África. Más tarde exploró la cadena Ruwenzori (‘montañas de la Luna’) en África centro-oriental, y siguió el curso del río Semliki hasta sus fuentes en el lago Eduardo.
Verney Lovett
Cameron
Inglaterra1875Primer europeo en atravesar el África ecuatorial de este a oeste.
Francis YounghusbandIndia británica1886-1904Viajó desde Pekín a Cachemira; posteriormente dirigió una expedición británica al Tíbet.
Sven Anders HedinSuecia1890-1908Exploró el Turkestán chino, Tíbet y Mongolia; descubrió las fuentes de los ríos Indo, Brahmaputra y Sutlej.
Mark Aurel SteinHungría1900-1916,
1930
Realizó cuatro expediciones en Asia central, siguiendo las rutas de las caravanas entre China y Occidente, y cartografiando regiones poco conocidas.
Ludwig Mylius-ErichsenDinamarca1902-1907Exploró las costas de Groenlandia.
Roald Engebrecht
Amundsen
Noruega1903-1926Atravesó por primera vez el paso del Noroeste; fue el primero en alcanzar el polo sur; y rodeó en dirigible el polo norte con el explorador estadounidense Lincoln Ellsworth y el italiano Umberto Nobile.
Ernest Henry
Shackleton
Irlanda1907-1909Localizó el polo sur magnético.
Robert Edwin PearyEstados Unidos1908-1909Primera persona, al parecer, en llegar al polo norte.
Hiram BinghamHawai1911Exploró los territorios incas y descubrió las antiguas ruinas de Machu Picchu en Perú.
Harry St. John B. PhilbyInglaterra1917-1932Cruzó Arabia de mar a mar. Primer europeo que visitó Najd.
Lincoln EllsworthEstados Unidos1925-1939Exploró las Regiones árticas en avión, dirigible y submarino, cruzando la Antártida en avión.
Umberto NobileItalia1926Sobrevoló sobre el polo norte con Amundsen y Ellsworth en el dirigible Norge, diseñado por él.
Richard Evelyn ByrdEstados Unidos1926-1957Sobrevoló los polos norte y sur; estableció la base Little America en el círculo polar antártico; dirigió numerosas expediciones que exploraron y cartografiaron las regiones costeras e interiores de la Antártida.
Bertram ThomasInglaterra1930-1931Primer europeo en atravesar el Rub al-Khali, el gran desierto de Arabia Saudí.
Charles William BeebeEstados Unidos1934Descendió hasta una profundidad oceánica récord de 923 m en las aguas de las islas Bermudas, utilizando la batisfera de su invención.
John RymillInglaterra1934-1937Exploró la península Antártica.
Finn RonneEstados Unidos1946-1958Determinó que la Antártida es un continente; exploró y cartografió la plataforma de hielo que lleva su nombre.
Edmund P. Hillary y
Vivian E. Fuchs
Nueva Zelanda
Inglaterra
1955-1958Realizaron la primera travesía terrestre de la Antártida.
Año Internacional
Geofísico
1957-1958Científicos de numerosos países realizaron descubrimientos en los campos de la climatología, la oceanografía, la naturaleza de la corteza terrestre y la geografía de la Antártida, entre otros.
Jacques Piccard y
Don Walsh
Suiza Estados Unidos1960Descendieron hasta una profundidad récord en la fosa de las Marianas (10.916 m), del océano Pacífico, utilizando el batiscafo Trieste.
Neil A. Armstrong y
Edwin E. Aldrin
Estados Unidos1969Primeras personas en caminar sobre la Luna.
Naomi UemuraJapón1978Primera persona en llegar sola al polo norte en trineo de perros.
Ranulph Fiennes y
Charles Burton
Inglaterra1979-1982Primeros en atravesar los dos polos en un solo viaje de circunnavegación del planeta.

Fuente Consultada: Enciclopedia Encarta

La Vida en la Misiones Jesuitas de Paraguay Organizacion Social

La Vida en la Misiones Jesuítas de Paraguay

En 1609, dos monjes jesuitas se embarcaron en una misión con los indios guaraníes del este del Paraguay. Con el tiempo, los jesuitas establecieron más de treinta misiones en esa región.

Por estar muy bien organizados y ser entusiastas, los jesuitas transformaron sus misiones en empresas rentables. Esta descripción de una misión jesuita en Paraguay la escribió Félix de Azara, soldado español y científico.

Félix de Azara, descripción e historia de Paraguay y Río de la Plata

«Luego de hablar de las aldeas fundadas por los jesuitas y de la manera en que se fundaron, analizaré el gobierno que establecieron en ellas… En cada pueblo vivían dos monjes, un curato y un subcurato, quienes tenían asignadas ciertas funciones. El subcurato se encargaba de todas las tareas espirituales, y el curato de toda clase de responsabilidad temporal… El curato no permitía a nadie trabajar por una ganancia personal; exigía a todos, sin distinción de género o edad, que trabajaran para la comunidad, y él mismo veía que todos se alimentaran y vistieran igual.

Con este propósito, los curatos colocaban en bodegas todas las frutas agrícolas y los productos industriales, y en los pueblos de españoles vendían sus excedentes de algodón, ropa, tabaco, verduras, pieles y madera, lo que transportaban en sus propios barcos por los ríos más cercanos, y regresaban con los instrumentos y las cosas que les hicieran falta. Por lo dicho, se podía inferir que el curato disponía en exceso de los fondos de los pueblos indios, y que ningún indio podía aspirar a tener alguna propiedad privada.

Esta situación los privaba de cualquier incentivo para usar la razón o el talento, ya que desde el más creativo, capaz y valioso tenía la misma comida, vestimenta y placeres que los más débiles, torpes o indolentes. También se infiere que aunque esta forma de gobierno estaba bien diseñada para enriquecer a las comunidades, ocasionaba a los indígenas trabajaran en una paz lánguida, ya que la prosperidad de su comunidad no les interesaba.

Es necesario decir que si bien los monjes jesuitas eran superiores en todos los aspectos, aplicaban su autoridad con una indulgencia y una moderación que imponía admiración. Proporcionaban a todos abundante alimento y vestido. A los hombres se les exigía trabajar sólo la mitad del día, y no se les impulsaba a producir más. Incluso al trabajo se le daba un aire de fiesta ya que iban en procesión al campo acompañados de música… y la música no cesaba hasta que regresaban de la misma forma en al habían partido.

Tenían muchos días de fiesta, danzas y concursos les daban vestidos a los actores y a los miembros de los concejos municipales con tejidos de oro y plata y los más costosos adora! europeos, pero las mujeres sólo participaban como espectadoras.

De igual manera, prohibieron coser a las mujeres, y este oficio se destinó a músicos, sacristanes y acólitos. Pero ellos torcían algodón, y la tela que los indígenas tejían, después de satisfacer necesidades, se vendía junto con el exceso de algodón en los pueblos de los españoles, como lo hacían con el tabaco, verduras: madera y pieles.

El curato y su acompañante, o subcurato, tenían sus propias habitaciones, y nunca las abandonaban excepto para tomar el aire en el gran patio cerrado de su colegio. Nunca caminaban por las calles del pueblo o entraban a la casa de indio alguno o dejaban que los viera mujer alguna, o de hecho, ningún hombre, excepto los pocos indispensables por medio de quienes transmitían sus órdenes.»

La serpiente emplumada Dios de los Aztecas Leyenda de Quetzalcoatl

La serpiente emplumada Dios de los Aztecas

SERPIENTE EMPLUMADA Ó QUETZALOCOALT: Dios de los aztecas y toltecas, está asociado a la fertilidad del suelo y con la estrella vespertina (Venus) . Para muchos fue un personaje histórico deificado que enseñó a su pueblo la agricultura, el trabajo de los metales, las artes, el calendario y predicó una religión de amor y resignación.

Su opuesto Tezcatlipoca , el dios de la oscuridad o el cielo nocturno. Otro de sus rivales era Huitzilopochtli, el ruiseñor adivino, feroz dios de la guerra. Ellos representaban, una vez más en la historia, las fuerzas del bien y del mal en constante lucha. El creador y el destructor. El artista y el devastador.

Existía la creencia de que éste había enviado a Quetzalcoatl al exilio, pero una profecía marcaba que regresaría y su aspecto supuesto era piel clara y barba. Sobre su muerte existen distintas leyendas.

Una relata que él mismo levantó su propia pira en la que se quemó. Las llamas se convirtieron en pájaros quetzal (ave trepadora tropical de plumaje suave, verde tornasolado y rojo. El quetzal figura en el escudo de Guatemala). De las cenizas de Quetzalcoatl surgió una estrella que se elevó al cielo (Venus).

Según otra historia, se lanzó al Atlántico en una balsa construída por serpientes, entrelazadas, pero antes envió a Cholula  emisarios con la promesa de que un día volvería en esa balsa desde la dirección del sol naciente. Fácil es comprender cómo reaccionaron los aztecas cuando aparecieron las extrañas embarcaciones, de tamaño sobrenatural y apariencia fantasmagorica, desde el este, por el «agua celestial», desde la dirección del Sol y de la estrella de la mañana. No supieron hasta que fue tarde que eran los conquistadores tu mandados por Hernán Cortés en 1519, que además de ser de raza desconocida, vestían de manera muy extraña y eran acompañados por seres fenomenales.

El rey azteca Moctezuma II se convenció rápidamente de que el español era la encarnación de su dios, pues lucía muy parecido, a lo que sumó la pólvora y la mostruosa, fantasmagórica y alucinante aparición del caballo, hasta encontrar nunca visto por los habitantes de aquel fantástico imperio instalado en Tenochtitlan, México. Además del aspecto del caballo, lo que alucinaba a los nativos era que un cuerpo viviente se desprendiera de otro cuerpo viviente al desmontar el jinete.

La desunión de las tribus aztecas agobiadas por los impuestos y sacrificio humanos organizados, donde a veces miles de jóvenes esperaban en filas kilométricas su turno para ser sacrificadas por los aztecas, la conversión de Moctezuma en dios a quien no podía mirarse a los ojos y las enfermedades nuevas que sus organismos no pudieron soportar, minaron la fortaleza del pueblo y fueron iluminados por los conquistadores que, a su vez, no ahorraron castigo y crimen Además, los antiguos códices anticipaban dramáticos finales como la profecía conocida como «Chilam Balam«, un grupo de textos místicos y profecía donde de se leía que debían prepararse para «la llegada del gemelo del ciclo que castraría al Sol, trayendo la noche, la tristeza y el dolor». Estaba llegando el quinto sol.

La historia de los pueblos mayas y aztecas ofrece algunas de las más grandiosas fantasías del género humano: ciudades enormes, diseñadas con prolijidad y sentido urbanístico, gigantescos monumentos, canales,  ciudades construidas sobre lagos, mercados fastuosos con cientos de productos diferentes, artesanías, telas, orfebrería y el dominio de algunas ciencias, como la astronomía, la agricultura, la conservación de alimentos.

Conmueven al estudioso y produce honda angustia la trágica y otras veces misteriosa fortuna corrida por estos pueblos que explotaban sus tierras hasta el exceso agotando y destruyendo el lugar donde vivían y fueron aniquilados por culturas extrañas e invasivas que incluso llegaron a ocultar deliberadamente lo que estas civilizaciones habían logrado.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito de Luis Melnik Tomo I

San Julian La Tripulacion de Magallanes se amotina Vuelta al Mundo

HISTORIA DEL PUERTO DE SAN JULIÁN EN SANTA CRUZ

Descubierta por Hernando de Magallanes en 1520, en San Julián se ofició la primera misa en territorio argentino el 1º de abril de dicho año.

El 10 de agosto de 1519, Fernando de Magallanes (1480-1521), marino portugués a quien su rey no escuchó y desechó, comandaba una flota de cinco barcos de bandera española. Sevilla los vio partir, río abajo hacia el Guadalquivir que desemboca en el mar. La tripulación estaba integrada por doscientos setenta y cinco hombres.

san julian

El 13 de diciembre llegan a la actual bahía de Río de Janeiro, así llamada porque fue descubierta el día de San Jenaro o porque en ella recalaron el primer día de enero y creyeron estar frente a la desembocadura de un río, el pasaje acuático que Magallanes buscaba para atravesar el continente y encontrarse con el Mar del Sur de Balboa, que el portugués llamaría más tarde océano Pacífico. Lejos estaban. La templanza del clima, los frutos y alimentos, la belleza natural de la bahía y las hermosas mujeres, que resultaron ser deliciosas sin reparos masculinos, brindaron un puerto de maravillas del que nadie quería marcharse. Pero el capitán tenía un objetivo y estaba al sur. Nadie sabía aún cuánto más.

Imponiendo su autoridad, la flota siguió navegando rumbo sur. El 10 de enero divisa una colina a la que llamarían Montevideo, porque al ver el monte que preside esa costa, con su portugués no olvidado, bautizó Montevideo.

Y el Río de Solís que ahora, sí, sin duda, los llevaría al otro lado de la tierra. Pero el nuevo fracaso los empuja más al sur. La flotilla recorre lo, que hoy son la bahía deSamborombón, Miramar, Necochea, Claromecó, gira en torno a la isla Trinidad, internándose hacia Bahía Blanca.

El golfo de San Matías renueva las esperanzas; la península Valdés las aleja. Exploran el golfo de San Jorge hacia la futura Comodoro Rivadavia. El paisaje tropical ha desaparecido. Las soledades son inmensas. Mal tiempo, vientos feroces, el frío, la oscuridad, el tétrico silencio. Cada bahía, cada entrada, cada recodo, es recorrido e investigado. Sólo encuentran el invierno.

Medio año ha pasado. Desconsolados, ariscos, rebeldes, llegan a la bahía de San Julián, donde una península angosta y menuda se separa del continente, amagando ser una entrada prometedora. Luego, la llaman Desengaño.

El 31 de marzo de 1520, víspera de Pascua de Flores, las cinco naos penetran en la Bahía de San Julián. Nada más fondear, Magallanes en vista de las duras condiciones meteorológicas que le esperan y previendo un largo y frío invierno, prepara sus naves para invernar. Para ello, la primera medida que toma es la de reducir la ración diaria de los alimentos traídos de España. Lógicamente, esta severa medida disgustó a los tripulantes y exacerbó el descontento general. Exaltados los ánimos, nombran una comisión para parlamentar con el capitán general.

Magallanes escucha las demandas y responde que tanto él como todos los integrantes de la expedición, habían contraído el compromiso con la Corona de España de llegar a la Especiería, y que estaban obligados a cumplirlo aun a costa de morir en el empeño. Si bien en la marinería el brote rebelde se extinguió rápidamente, algunos de los hombres con mando se amotinan, para exigir al portugués que informe sus planes.

Magallanes logra dominar a los levantiscos y allí en San Julián dejará a los amotinados con vino y víveres para que Dios se encargue de ellos. Magallanes partiría entonces en busca de su destino, el estrecho que lo entregará a la historia y a la muerte trágica en manos de los nativos de una pequeña isla en el Pacífico. La comprobación quedaría ahora bajo el comando de Sebastián Elcano: la Tierra era definitivamente un globo.
A los abandonados los tragó el olvido.

Cincuenta años después, curioso vericueto de la historia humana, el marino inglés Francis Drake debió enfrentar situación similar cuando uno de sus oficiales, Thomas Doughty, se rebeló en esas mismas playas de San Julián. Allí mismo, donde Magallanes dejó a los suyos, Drake ofreció al insubordinado la muerte por la espada o el abandono en la bahía. Doughty eligió la muerte del acero. Su cadáver fue arrojado al mar y quizá se haya reunido con los olvidados de Magallanes en algún lugar profundo, una playa yerma o un cielo para condenados.

Fuente Consultada:
Abuelo es Verdad? de Luis Melnik – Sitio Web: www.Solonosotras.com y Sitio Web Oficial del Gobierno de Venezuela

Ruta de Magallanes Mapa del Viaje Vuelta al Mundo Recorrido

La Ruta de Magallanes
Mapa del Viaje Vuelta al Mundo

ruta de magallanes

El derrotero elegido por Magallanes casi lo lleva al desastre. Después de doblar el cabo de Hornos, siguió una dirección en diagonal a través de las calmas ecuatoriales y, en un océano plagado de archipiélagos, no divisó tierra desde el día en que entró en el Pacífico el 28 de noviembre de 1520 hasta que avistó Ouam el 6 de marzo de 1521.

PUNTO 1: 265 hombres en cinco naves se equiparon para el viaje: la Trinidad, comandada por Magallanes; La San Antonio, por Juan dé Cartagena; la Concepción, por Gaspar de Quesada; la Victoria, por Luis de Mendoza; y la Santiago, por Juan Rodríguez Serrano.
El 20 de setiembre de 1519 partieron de Sanlúcar de Barrameda.

PUNTO 2: Cruzaron el Atlántico, tocaron las costas del Brasil en diciembre, y llegaron al Río de la Plata en enero de 1520. Durante un mes permanecieron en el estuario, realizando viajes de exploración.

PUNTO 3: Desde el Río de la Plata prosiguieron viaje hacia el sur y, luego de descubrir la costa argentina -que tocaron en varios puntos- alcanzaron la bahía de San Julián el 31 de marzo de 1520. En ese sitio Magallanes decidió detenerse a invernar. Tras superar varios conflictos con sus subalternos -algunos de los cuales fueron ajusticiados- y de perder una nave, la Santiago -que naufragó mientras efectuaba un reconocimiento-, prosiguió la navegación hasta el río Santa Cruz, donde permanecieron cincuenta y tres días. El 18 de octubre continuaron el viaje hacia el sur.

PUNTO 4: El 21 de octubre hallaron la boca del estrecho que Magallanes llamó de Todos los Santos -y que hoy lleva el nombre de su descubridor- y se dispusieron a atravesarlo. Entretanto, la nave San Antonio, había desertado y emprendido viaje de regreso a España, en cuyo transcurso se cree que descubrieron las islas Malvinas.

PUNTO 5: Sólo tres barcos, pues, realizaron la travesía del estrecho y salieron al Mar del Sur -al cual dieron el nombre de Océano Pacífico- el 28 de noviembre de 1520.
El cruce del océano se prolongó más de noventa días, durante los cuales murieron muchos tripulantes a causa de la falta de agua y de alimentos frescos.

PUNTO 6: Por fin tocaron tierra en una isla que llamaron de los Ladrones (Archipiélago de San Lázaro, actualmente Filipinas) y, luego de aprovisionarse y de recuperar las perdidas fuerzas, recorrieron otras islas vecinas, cuyos habitantes les brindaron un recibimiento aparentemente cordial.

PUNTO 7: Pocos días después, sin embargo, Magallanes y varios de los suyos fueron muertos en la isla de Mactan, cuyo rey se negaba a reconocer la soberanía de España. Era el 27 de abril de 1521. Ante ese contraste, los demás expedicionarios decidieron levar anclas pero, para colmo de males, la nave Concepción se hallaba en pésimas condiciones, por lo que fue quemada, luego de haberla desmantelado.

PUNTO 8: Sólo dos barcos prosiguieron entonces la travesía. Recorrieron numerosas islas -las Islas de la Especiería- donde hallaron oro y perlas, además de las codiciadas especias: clavo de olor, canela, nuez moscada, sándalo.
Así transcurrieron varios meses; al poner definitivamente proa a España, a fines de 1521, hubo que dejar la Trinidad que se inundaba para que fuese reparada.

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BREVE DESCRIPCIÓN DE VIAJE:

magallanes hernando

Durante los primeros 20 días mantuvo rumbo norte, quizás para dejar atrás los mares fríos lo más pronto posible. Luego alteró su curso en forma gradual hacia el oeste, llegando al ecuador el 13 de febrero de 1521. Avistó pequeñas islas el 24 de enero y de nuevo el 4 de febrero, pero no pudo desembarcar.

En el ecuador tomó la sorprendente decisión de continuar hacia el noroeste, en vez de hacerlo directamente hacia el oeste, rumbo a la supuesta ubicación de las Islas de las Especias. Este hecho ha alimentado la conjetura de que Su principal destino era la mítica isla de Cipango.

En todo caso, hacia la fecha en que avistaron Guam, los exploradores ya bebían agua pútrida y comían galletas agusanadas, ‘que apestaban a orina de ratas’. Confrontados por ladrones’ en la isla, Magallanes impuso el tono de la conducta europea en el Pacífico quemando sus aldeas antes de partir, ya reabastecidos, el 9 de marzo.

Una observación hecha por uno de sus compañeros de viaje sugiere que esperaba que su próxima recalada fuera en la costa de China. Transcurridos siete días avistó Samar en las Filipinas: había encontrado por azar las islas que formarían el punto central de la navegación española en el Pacífico durante los siguientes 100 años.

Si bien la muerte de Magallanes a finales de abril en una imprudente intervención en conflictos locales perjudicó el prestigio español, la barcos que había zarpado tres años antes pudo volver a casa, a España, por el cabo de Buena Esperanza. Se consideró que este hecho y su valioso cargamento de especias justificaron el viaje.

EL VIAJE DE MAGALLANES: La Hazaña de Magallanes. En 1519, con diferencia de días, salieron de Sanlúcar de Barrameda dos expediciones capituladas para el Nuevo Mundo. Una, la de Gil González Dávila, debía explorar desde Panamá hasta 1.000 leguas por el océano Pacífico, hacia el Poniente; la otra, la de Magallanes, descubrir un paso que, por el sur de América, condujese a la especiería. Fernando de Magallanes (h. 1480-1521), portugués de origen, hallábase ampliamente versado en cartografía y náutica.

Exploró la costa recorrida antes por Solís, y en marzo de 1520 llegó al puerto de San Julián; vióse obligado a invernar en la zona y a pasar fríos intensos, escasez de víveres y sublevaciones de la tripulación. En octubre zarpó hacia el Sur, y, finalmente, descubrió el tan ansiado paso, en el estrecho que hoy lleva su nombre. Treinta y ocho días duró la navegación del mismo, hasta llegar a mar abierto, que fue llamado océano Pacífico.

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Foto Panoramica de Machu Picchu Camino del Inca Ciudad Perdida Peru

FOTO PANORÁMICA DE LAS RUINAS MACHU PICCHU

La ciudad perdida de los incas
El último reducto inca se construyó sobre una montaña en una curva del río Urubamba. No fue una ciudad perdida ni un refugio desconocido en sus días de esplendor, pero la decadencia del imperio convirtió este lugar tan apartado en una ciudadela fantasma rodeada de selva y precipicios poblados de orquídeas.

En 1911, el historiador norteamericano Hiram Bingham descendió por el curso del Urubamba, en la ladera oriental de los Andes peruanos. Su propósito era encontrar las ruinas de Vilcabamba, el último bastión donde los incas resistieron a los conquistadores españoles después de la conquista de la ciudad de Cuzco. En un meandro del río, un campesino llamado Melchor Arteaga se ofreció a enseñarle otras ruinas, escondidas en un monte imponente a orillas del Urubamba. Se trataba del monte Machu Picchu, que en quechua significa «monte viejo» o «viejo sabio».

En lo alto del monte, había terrazas de cultivo, viviendas, escalones, plazas, observatorios y templos sepultados por la maleza. Al año siguiente, Bingham regresó al frente de una expedición financiada por la Universidad de Yale para excavar las ruinas, que aún suponía las de Vilcabamba.

Los arqueólogos posteriores han identificado esta última ciudad con Espíritu Pampa, un asentamiento más modesto descartado por la expedición. Ya en 1912, el descubrimiento de Bingham planteaba profundos interrogantes. ¿Con qué propósito había sido construida Machu Picchu? ¿Por qué había sido abandonada? ¿Por qué no figuraba en las crónicas de ninguno de los conquistadores?.

Según los hallazgos arqueológicos, Machu Picchu fue edificada en el siglo XV, durante el reinado de Pachacuti, el gobernante más poderoso de la historia de los incas. Por su ubicación, pudo ser concebida como un puesto de avanzada desde el que se preveía conquistar la cuenca amazónica. Sus templos, altares y observatorios, que son sólo comparables con los de la capital imperial de Cuzco, indican que fue un importante centro ceremonial.

El propio Hiram Bingham, en su libro La ciudad perdida de los incas, llegó a sugerir que se trataba de la cuna espiritual del imperio del Tahuantinsuyo. Hasta su muerte, no obstante, insistió en que Machu Picchu era Vilcabamba.

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Los Mayas Organizacion Social Economica Religion y Caracteristicas

Los Mayas:Organización Social ,Económica, Religión y Características

TEMAS TRATADOS DE LOS MAYAS

1-Orígenes y Períodos Evolutivos

2-Mapa de Zona o Territorio Donde Habitaron

3-Organización Social, Política y Económica

4-Religión y Culto de sus Antepasados

5-Cultura y Arquitectura

6-Colapso de los Mayas

HISTORIA: Los Mayas, orígenes, evolución y caída: La mayor parte de la civilizaciones americanas se mantuvieron separadas entre si, siendo escasos las relaciones y los intercambios recíprocos.

Esto permitió que algunas religiones existieran grandes culturas con construcciones de grandes ciudades, desarrollo de la agricultura, actividades artesanales, organización política y social, y con religiones que presentaban una multitud de divinidades.

En otras regiones, los hombres vivían en estadios culturales menos desarrollados inclusive algunos pueblos en salvajismo primitivo.

PERÍDO FORMATIVO Ó PRECLASICO DE LOS MAYAS: Los mayas no formaron un gran imperio al modo de los Incas o los Aztecas, sino que vivieron en distintas ciudades-estado, independientes entre sí, como los antiguos griegos.

Se extendieron por una gran área geográfica ubicada en su mayoría en la zona central del continente americano y que en la actualidad ocupan los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y zonas de Chiapas y Tabasco, a lo que hay que sumarles los departamentos guatemaltecos del Peten e Izabal, el noreste de Honduras y Bélice.

Ese territorio se ubica por debajo de los 1.000 m de altitud, tiene altas temperaturas durante todo el año y una abundante vegetación natural que no tolera las heladas.

Para rastrear las huellas de los primeros mayas hay que remontarse al siglo X a.C, cuando ucnte procedente del altiplano de Guatemala empezó a ocupar las orillas de los grandes ríos (Pasión y Usumacinta) y los lagos del Peten.

Estos grupos que cultivaban la tierra –eran sedentarios– y poseían cerámica se fueron extendiendo poco a poco hacia las selvas interiores fundando así nuevos poblados. Pocos siglos antes de Cristo, aquellos pueblos recibieron el aporte de la cultura de Izapa.

Y, estimulados por esta influencia, empezaron a construir los primeros templos sobre bases piramidales. También comenzaron con el proceso de diferenciación social que terminaría algunos cientos de años después.

El período formativo de la cultura maya finaliza aproximadamente en el siglo III d.C, cuando las ciudades adquirieron una autonomía y desarrollo que será el sello de esta gran civilización.

Zonas en que habitaron:

Las grandes culturas precolombinas se encontraban ubicadas en tres zonas:

-Mesoamérica: comprende parte de México, Guatemala, Honduras y parte de Nicaragua. (ver: Mesoamérica)

-Área Circuncaribe: con centro en el mar Caribe, comprende las Antillas, los países meridionales de América central y las costas atlánticas de Colombia y Venezuela. Hacia el sur, los límites pasan por las Guayanas, siendo impreciso hacia el interior.

-Área Andina: se extiende a lo largo de la zona de los Andes, integrada por el sur de Venezuela, Ecuador, Perú, oeste de Bolivia, noroeste de Argentina y norte y centro de Chile.

TERRITORIO MAYA: La zona habitada por los antiguos mayas comprendía la parte meridional de México, toda Guatemala y regiones de El Salvador y Honduras. Integraban una de las familias más homogéneas de América y se dividían en tres grandes grupos: los huaxtecas, que habitaron los estados mejicanos de Veracruz y Tamaulipas; los mayas propiamente dichos, que se encontraban en Yucatán y Chiapas y los quichés en Guatemala.

Se desconoce el origen de estos pueblos aunque se estima que los territorios aludidos estuvieron poblados desde hace aproximadamente cinco mil años, si bien la historia de los mayas comienza con nuestra era.

En un principio desconocían la agricultura y sólo hacia el año 1000 comenzaron a cultivar el maíz, época en que aparecen también los primeros testimonios de cerámica, utensilios de la vidadiaria y objetos artísticos.

Mapa Ubicación de los Mayas

Clic!: Para Ver Un Mapa Completo deol Territorio Según Las Etapas

Dentro del gran conglomerado de los pueblos mayas se destacaban:
1°) itzaes,
2°) toltecas y
3°) cocomes.

Itzaes: Al parecer los chañes o itzaes partieron desde una región ubicada al oeste de Yucatán y llegaron al país después de 89 años de vida errante, conducidos por un personaje mítico llamado Kukulkán.

El primer jefe itza se llamó Holon Chan, inventor del alfabeto Itzamna. Era adorado en 12 oratorios, muy similar su personalidad a la del Hermes de los antiguos egipcios o al Ohannes de los súmeros.

VIDA DE LOS MAYAS: Los mayas crearon en el sudoeste de México la civilización más deslumbrante de las Américas. Según la mitología maya, el dios Kukulkán guiaba al pueblo hacia sus máximas proezas; éste lo veneraba como constructor de ciudades, legislador y maestro del calendario.

Kukulkán adoptaba la forma de una serpiente emplumada, tan fantástica y estilizada como el arte maya, en el cual las formas se extienden y entrelazan, en fiel trasunto de la vegetación tropical.

Los Mayas recibieron influencias desde la ciudad de Teotihuacán que controlaba las tierras altas de México desde el primero al séptimo siglo. Su edad de oro duró unos cinco siglos de 300 a 900 AD. Luego, ellos cesaron de construir templos, declinaron y se fragmentaron en diversos estados que fueron un botín fácil para las fuerzas invasoras del norte como los Toltecas que habían sido desalojados de Tula hacia el fin del décimo siglo.

Estos últimos se volvieron la elite dirigente de los Mayas durante el período postclásico.

Los dios toltecas fueron agregados al panteón maya pero los Toltecas fueron absorbidos y ellos adoptaron la lengua maya yucateca.

Se puede decir que fueron una cultura del área mesoamericana, cuyos rasgos destacados son la escritura jeroglífica, el calendario, las pinturas murales, las cerámicas, el estilo arquitectónico, entre otros.

Desarrollaron una importante cultura intelectual y por eso se los llama “los griegos de América”

Ubicación témporo-espacial

La cultura maya se ubica en tres períodos:

Preclásico entre el 3000 a.C. y el 300 d.C.,

Clásico, entre el 300 y el 900 d.C. y

el Posclásico, entre el 900 y 1546 d.C.

Se instalaron en Mesoamérica, alrededor del 3000 ac., en las tierras altas de Guatemala, luego en las tierras bajas de Guatemala y Chiapas en México.

Las ciudades más importantes del período clásico fueron Uaxactún y Tikal (aproximadamente en el 1800 a.C.). En la etapa posclásica, se destacaron las ciudades de Chichén ltzá, Mayapan o Uxamal, en la península de Yucatán.

PERÍODO CLÁSICO DE LOS MAYAS: Durante esta etapa histórica, que comprende los siglos III y X d.C, el área maya se encontraba dividida en varios distritos de tamaño desigual, cada uno de los cuales estaba gobernado por un señor absoluto y todopoderoso o Halach Uinic.

Es el gran período de la historia de los mayas, durante el cual obtuvieron sus grandes logros en todos los terrenos: arquitectónico, científico y cultural. En ese momento florecieron las grandes ciudades, como Chichén Itzá, Tikal, Palenque y Uxmal, y se construyeron los templos piramidales que todavía hoy se conservan en pie y despiertan el asombro de los visitantes.

Los últimos trabajos arqueológicos pusieron en evidencia que los mayas recibieron durante el período clásico la fuerte influencia de uní cultura no menos desarrollada: la de los teotihuacanos, pese a la gran distancia que separaba a unos de otros. Los teotihuacanos fueron los constructores de las grandes pirámides del sol y de la luna, que forman parte del centro ceremonial que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de México.

Gracias a los avances que se alcanzaron en el desciframiento de la escritura maya, se han identificado los nombres de algunos gobernantes de la etapa clásica.

Por ejemplo, el señor Escudo-solar reinaba en la ciudad y distrito de Palenque hacia mediados del siglo VII, y en el 671 llegó al poder su sucesor: Jaguar-serpiente. Otras listas dinásticas se consiguieron leyendo las inscripciones de Tikal, Quirigúa, Naranjo, Y.ixchillán o Piedras Negras, y con illas los mayas Ingresaron en la historia política tradicional.

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CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS MAYAS

Organización social

La sociedad maya estaba integrada por diferentes clases sociales: los nobles, los sacerdotes, el pueblo y los esclavos.

Los nobles, los que tenían “padre y madre”, era el grupo destacado de la sociedad cuyos privilegios se transmitían por herencia. Entre ellos se elegía el jefe de cada clan familiar y los jefes locales. Los españoles los llamaron “caciques”.

Los sacerdotes eran los más destacados por gozar de mayor prestigio. Tenían funciones destacadas en el gobierno y en la cultura como presidir ceremonias religiosas, sacrificios, dominio del calendario, conocimientos de los ciclos de la agricultura. Eran historiadores, astrónomos, matemáticos.

El nombre genérico de sacerdote era akkin. Los adivinos o chilanes eran particularmente estimados por el pueblo, en cambio el nacom o sacrificador estaba mal conceptuado.

El pueblo conformaba la mayor parte de la sociedad. Suministraban la mano de obra para los trabajos agrícolas, tejeduría, pesca, caza y edificaciones. Fueron uno de los pueblos más laboriosos de América precolombina.

Los esclavos formaban la última clase social. Eran prisioneros de guerra o delincuentes Se compraban o vendían como mercancía. El infractor de la ley podía obtener su libertad cuando pagaba por su delito.

La familia maya era monogámica, o sea, no podían tener más de un esposo o esposa a la vez.

Organización política

Los mayas comprendían políticamente un número de ciudades-estados, gobernada por una ciudad, a la manera de las antigua Grecia (polis ateniense o espartana). Cada estado estaba gobernado por un halach uinic ,“verdadero hombre” cuyo cargo era hereditario.

Sus funciones eran dirigir la política interior y exterior, percibir impuestos y cumplir con funciones militares.

Era asesorado por jefes locales, regionales, sacerdotes y consejeros especiales. El batab era un jefe local encargado de asegurar la marcha correcta de su villa, dirigir a sus soldados y encargarse de los asuntos locales.

No percibía impuestos, a pesar de representar al halach uinic. Las funciones menores eran los tupiles, encargados de hacer respetar la ley. El jefe militar era el nacom, elegido por un periodo de tres años.

Organización Económica

La base de la economía maya era la agricultura. El trabajo de la tierra se efectuaba con el sistema de roza, que consistía en quemar sectores de campo o bosques, y sin abono alguno, sembraban en agujeros abiertos con un palo puntiagudo.

Periódicamente quitaban las malezas, hasta la pérdida de la fertilidad del suelo, por lo que abandonaban el lugar y buscaban otro.

Esto incidió en que las ciudades estuvieran muy dispersas. Debido a la necesidad de agua, se ubicaron cerca de lagos o ríos o construyeron “cenotes”, depósitos de aguas subterránea de considerable profundidad. Cultivaban principalmente el maíz, así como tabaco, zapallo, algodón, tomate, cacao, tubérculos, mandioca, copal.

Religión

Eran politeístas. Sus principales dioses se vinculaban con la agricultura y al tiempo, como el dios de la lluvia, el maíz, etc. Poseían un ritual complejo: oraciones, ayunos, sacrificios humanos. Concebían al hombre como dependiente de los dioses que dominaban al mundo.

El creador del mundo era Hunab y se creía que su hijo ltzamná, señor de los cielos, de la noche y del día, había otorgado a los mayas la escritura, los códices y quizás el calendario. Se lo invocaba en las ceremonias propiciatorias del nuevo año, para evitar desastres.

Los mayas tenían una gran cantidad de dioses cuya importancia era variable. No eran iguales en todas las ciudades y fueron también cambiando de nombre con el tiempo. El primero es Hunab Ku, «dios uno», el dios creador, que no tiene representación.

Su hijo es Itzamná, dios del cielo, protector de los reyes y primer sacerdote. Se le representa en forma de dragón, Puede manifestarse como el Sol, tomando entonces el nombre de Kinich Ahau, «señor ojo solar».

Ixchel era la diosa de la fertilidad y protegía a las mujeres durante el parto. Se manifiesta como la Luna. Chaac es el dios de la lluvia y la fertilidad que procura. Suele llevaren sus manos un hacha.

Diversos dioses se dedicaban a los seres vivos de la naturaleza: Yum Kaax, «señor de la selva», dios protector :e los animales.

También el Dios del maíz es un dios muy aportante, ya que el maíz era el principal alimento de los mayas. Su nombre antiguo no está claro. Bolón Dzacab, «linaje ancestral», serpiente alada, es el poder protector :el dragón cósmico entre los hombres y es también dios ;e las simientes. Por último, Ah Puuch es el dios de la muerte las enfermedades que habita en el inframundo.

Sacrificios humanos
Los mayas, al igual que muchos otros pueblos del mundo
de América, realizaron sacrificios humanos en honor a sus divinidades. Existían diferentes maneras de llevar a cabo los sacrificios dependiendo de la divinidad a la que se dedicaban: por extracción de corazón, por decapitación : por medio de atravesar con flechas a la víctima.

Cultura y Arquitectura:

La arquitectura maya aparece profusamente decorada con símbolos del calendario.

Desde sus observatorios, astrólogos-sacerdotes estudiaban y calculaban el movimiento de tos cuerpos celestes —de la mayor importancia para los agricultores— con tanta precisión, que llegaron a idear complejos sistemas astronómicos de una exactitud muy superior a la de cualquier otro en el mundo.

La cultura maya ha creado algunas de las obras más notables de todos los tiempos. La arquitectura es principalmente religiosa, donde los edificios se agrupan para formar un centro consagrado al culto. Los centros más importantes fueron Copan, Tikal, Piedras Negras, Chichen ltzá, Uxmal y Mayapán.

Se distinguen dos tipos de edificios: templos y palacios. Los templos estaban construidos en la cumbre de una pirámide con una o cuatro escaleras. Los palacios estaban en plataformas más bajas. Se cree que eran residencias de los sacerdotes.

En la península del Yucatán es posible contemplar el templo, en forma de pirámide, dedicado a Kukulcan en Chichen-Itza, obra grandiosa de una impresionante belleza. Las pirámides mayas y aztecas se caracterizan, a diferencia de las egipcias, en que eran escalonadas totalmente o bien poseían una auténtica escalera en una de sus caras permitiendo subir hasta la cima, que no solía terminar en punta, sino en una terraza en la cual era posible celebrar ceremonias o dirigir las oraciones a los dioses.

Pirámide Chichen Itzá en Yucatán

Para los mayas la vida era una lucha constante entre Chac, el dios de la vida, de la luz y de la felicidad, y Ahpuc, el dios de la noche y de las tinieblas. Mas, por encima de ellos y de todos los demonios y dioses inferiores, reinaba Hunabkub, el todopoderoso. Itzama era el dios del firmamento, del cielo, y Kukulcan el dios de la victoria al cual se le había erigido el templo en forma de pirámide de Chichen-Itza. Los aztecas le llamaban Quetzalcoatl. Kinich Ahau era el Sol, Acna la Luna y Yum Káh el dios del fuego. Las castas sacerdotales eran muy influyentes en la vida social de los mayas, y por encima de todas existía un sacerdote supremo que dirigía la celebración de las grandes ceremonias anuales.

Destacamos ”El Palacio del Gobernador” en Uxmal y “La Torre de Caracol” en Chichen ltzá. Los edificios estaban adornados con bajo y altorrelieve, esculturas, pinturas, frisos. Los artistas utilizaban el tallado de la piedra y la madera, siendo el jade el material precioso de importancia para ellos.

En pintura realizaron obras murales (frescos) que no perduraron debido al clima cálido de su región.

Plasmaron en piedra el tiempo, erigiendo en lo más denso de la selva mesoamericana, sin ayuda de bestias de carga ni vehículos de ruedas, las gigantescas construcciones que sirvieron de plataformas ceremoniales a sus ritos religiosos.

Cada cinco, diez o veinte años construían una nueva pirámide o ampliaban una antigua, inscribiendo la fecha a conmemorar en signos pictográficos o glifos. Existía un signo distintivo para cada día, mes y cada uno de los ciclos mayores.

Los templos mayas estaban decorados con ondulantes formas de serpientes y máscaras representativas de sus divinidades: el dios de la lluvia Chac-Mool, el dios sol y el dios de la muerte, que se distinguía por sus mandíbulas descarnadas.

En numerosas fachadas de edificios se repetían, en una plegaria sin fin, los paneles tallados con la máscara estilizada del dios de la lluvia; en otros, una única máscara recubría toda la fachada con el escarceo de sus formas simbólicas, sólo interrumpido por una puerta central, la boca, bajo un gran garfio de piedra que representaba la nariz.

En torno a los templos mayas crecieron las ciudades, formando un conjunto de plataformas, pirámides y espaciosas plazas. Los mayas de la época clásica construyeron numerosas ciudades y centros religiosos, unos en el litoral, otros en las llanuras del interior o en la lujuriante selva.

La ciudad maya más antigua que se conoce, Uaxactún, fue construida en el siglo IV; se componía de ocho conjuntos principales de edificios, muy próximos entre sí, enlazados por amplias calzadas.

En Tikal floreció la mayor ciudad maya; en una angosta faja de terreno calizo, artificialmente explanada, que se extiende entre dos hondonadas, magníficos templos-pirámides se elevan más de veinte metros sobre el denso bosque tropical.

Obligados por la escasez de agua, los arquitectos mayas convirtieron las hondonadas en depósitos que enlazaron con la ciudad median te una calzada.

Ocho inmensas pirámides, docenas de palacios , moradas de menor importancia se erigieron en Tikal, que duran te cuatro siglos y medio fue centro de la vida maya.

Junto a los templos se levantaban altares para los sacrificios y enormes estelas labradas en relieve, que durante el período clásico postrero proliferaron en una desconcertante exuberancia de motivos simbólicos y decorativos, tales como la “Gran Tortuga” de Quirigua, que representa una majestuosa figura humana sentada en las fauces de un monstruo.

El calendario maya es la expresión de la importancia que los mayas dieron al tiempo, no sólo como ordenador de los acontecimientos sino como fenómeno sobrenatural que regía la creación. Poseían tres calendarios: el solar, el venusino y el litúrgico.

El solar estaba conformado por 365 días divididos en meses compuestos por 20 o 18 días más uno de 5 días que era utilizado para las fiestas de fin de año. El venusino era utilizado por los sacerdotes, que estudiaban la posición del planeta Venus.

El litúrgico estaba compuesto por 260 días, de las cuales cada día tenía un nombre diferente. La escritura era utilizada en tiras de papel fabricadas con cortezas de árboles, llamadas códices. Sobre los mismos, los escribas desarrollaron la escritura jeroglífica: figuras y símbolos coloreados con pinturas vegetales, que aún no se han podido descifrar. La mayoría de los códices fueron destruidos por los españoles.

Tenían un libro sagrado llamado “Popol Vuh”, el libro de los tiempos y de los acontecimientos, que se ha traducido al castellano. Relata la creación del mundo y del hombre y nombra la principal deidad de la cultura “Kukulkau”.

En matemáticas alcanzaron un verdadero desarrollo: se basaban en el sistema vigesimal. Para la numeración escrita emplearon puntos, que valían 1 y rayas, que valían desde 5 hasta el 19. El cero fue utilizado por ellos.

La actual población maya se eleva a dos millones, de los cuales hay un millón cuatrocientos en Guatemala. Sus reclamos son continuos: basta de opresión, pobreza, marginación, discriminación y desamparo

La indígena Rigoberta Menchú recibió en 1992 el premio Nóbel de la Paz, por su ardua lucha por la defensa de los derechos de los indígenas

AMPLIACIÓN: El culto maya a los antepasados

En los años 70, varios especialistas en cultura maya, entre ellos los estadounidenses Floyd Lounsbury y Linda Schele, descifraron numerosas inscripciones de las paredes de los templos de Palenque, descubriendo que el esqueleto de la cripta perteneció a un noble llamado Pacal, que significa «mano-escudo», hijo de la dama Zac-Kuk, que gobernó antes que él y quizás actuara como regente cuando Pacal ascendió al trono a la edad de 12 años.

Según las inscripciones, Pacal murió a los 80 años de edad, en el 683 dC, hecho que resulta extraño porque el esqueleto corresponde a un hombre mucho más joven.

Durante su mandato se construyó el gran palacio y Palenque alcanzó el apogeo de su poder, predominando sobre muchas comunidades mayas de la zona. Pacal trasformó Palenque en un importante conjunto ceremonial, donde se combinaban antiquísimos rituales relacionados con el ciclo agrícola con un extraordinario culto a los antepasados.

Pacal era la representación misma de la élite que regía a los mayas, obsesionada con el culto de los muertos. Los antepasados de Pacal se hallan instalados en una cueva situada al lado de su sarcófago; a la vez, todos sus sucesores dejaron inscripciones en las que reafirmaban su especial relación con él.

En el culto participaban los sacerdotes astrónomos mayas, que al parecer practicaban un complicado juego de números donde se equiparaban las necesidades de la religión y el poder con las de la historia y la genealogía.

El Templo de las Inscripciones recibe este nombre debido a que contiene una serie de 620 jeroglíficos, la más extensa de la cultura maya. Aunque no se los ha descifrado en su totalidad, resulta evidente que algunos se refieren a personajes y dioses partícipes de una historia que se remonta a miles de años atrás.

Lounsbury sostiene, en base a las inscripciones, que el Templo de la Cruz se construyó en honor del hijo de Pacal, exactamente el mismo día en que había nacido cierta ancestral figura maternal, 3.724 años antes (1.359.540 días).

Este elevado número de días es importante porque es posible dividirlo entre siete ciclos mayas, planetarios o del calendario.

Esta coincidencia numerológica —una entre muchas— parece indicar que la historia de los mayas se supeditaba a las actividades de la élite gobernante, estableciéndose continuidad con sus antepasados.

La última fecha descifrada en Palenque corresponde al año 835.

Después de ésta, el centro sagrado quedó misteriosamente abandonado. Sólo las inscripciones y las tumbas aún sin descubrir podrían revelar algunos datos más sobre sus moradores y ceremoniales.

La producción literaria de los mayas es muy rica y brinda abundante información sobre su historia, sus costumbres, sus actividades y su forma de entender el mundo.

Entre los textos más importantes se encuentran los Libros de Chilam Balam, una serie de libros independientes entre sí, que recopilan distintos temas relacionados con los mayas.

El nombre de la obra proviene de un sacerdote maya, Balam, que profetizó la llegada de hombres nuevos; chilam significa, «el que profetiza». Los libros, escritos en caracteres españoles, provienen de diferentes poblados de la península de Yucatán. El siguiente fragmento es de la localidad de Chumayel.

«Entonces todo era bueno
y entonces fueron abatidos.
Había en ellos sabiduría.
No había entonces pecado…
No había entonces enfermedad,
no había dolor de huesos,
no había fiebre para ellos,
no había viruelas…
Rectamente erguido iba su cuerpo entonces.
No fue así que hicieron los azules [los extranjeros]
cuando llegaron aquí.
Ellos enseñaron el miedo,
vinieron a marchitar las flores.
Para que su flor viviese
dañaron y sorbieron la flor de nosotros…
¡Castrar al sol!
Eso vinieron a hacer los azules…»

LOS MAYAS Y LOS EXTRATERRESTRES

Como ocurre con otras civilizaciones desaparecidas, también en el caso de los mayas se ha intentado buscar orígenes extraterrestres a su cultura. Por ejemplo, del relieve que reproduce el dibujo se dijo que representaba a un astronauta sentado a los mandos de su nave espacial. Como es la lápida de la tumba de uno de los soberanos del lugar, es mucho más fácil y lógico interpretar la posición que presenta su cuerpo, sencillamente, como la representación del momento de la muerte y el descenso al reino inframundano que aparece como la boca de un dragón, que era el modo habitual entre los mayas de representar los diversos niveles del cosmos. Sin embargo, al no saberse claramente por qué los mayas abandonaron las ciudades, han surgido diversas especulaciones que se amparan en la inexistencia de hipótesis consensuadas entre los especialistas al respecto.

EL COLAPSO DE LA CIVILIZACIÓN MAYA: Sólo algunas ciudades, como Ceibal y Caracol, experimentaron un breve auge y cierta continuidad, respectivamente, mientras que el resto la población se redujo de manera drástica (a un 10 por ciento, en el caso de Tikal).

Ello no supone que el área quedara totalmente despoblada, pues existen pruebas arqueológicas de que, en torno a los lagos de El Peten, se establecieron pequeños asentamientos que tendrían continuidad en el período siguiente.

Como contrapartida, en el norte de la península de Yucatán, en sitios como Uxmal, Edzná, Oxkintok, Labná, Sayil y Kabáh, que se encontraban en su mejor momento, se erigieron extraordinarias estructuras y se desarrolló el estilo arquitectónico Puuc.

Dada la complejidad que alcanzó en aqueja época la cultura maya, resulta difícil suponer que su decadencia haya tenido como desencadenante un único factor.

Se han enunciado diversas hipótesis que otorgan mayor importancia a factores internos de desestabilización, tales como un excesivo distanciamiento entre las clases sociales o un aumento desmesurado de la población, con su repercusión en el nivel de subsistencia general y el descontento que ello pudiera acarrear.

Los factores externos se centrarían, por un lado, en el derrumbe de las redes tradicionales de comercio -Teotihuacán empezó a decaer aproximadamente hacia el año 700-, con la pérdida de riqueza, prestigio y poder consiguiente por parte de la élite gobernante, y por otro, en la irrupción, quizá, de grupos mayas mexicanizados [putún-chontal], que darían pie a interesantes fenómenos de sincretismo o de mezcla con otras culturas mesoamericanas.

El hecho de que numerosos centros mayas fueran abandonados no significa que la cultura maya llegara a desaparecer en ningún momento. Como sucede en todos los procesos culturales, las nuevas circunstancias hicieron que se desencadenara una profunda transformación en la sociedad, de modo que ciertos rasgos quedaran superados, mientras que otros se reconvirtieron y facilitaron de este modo que la cultura se adaptara a los nuevos tiempos.

Sayil, un centro de la región Puuc en el norte del Yucatán, experimentó un rápido crecimiento a finales del siglo VIII. Muestra de ello es el Gran Palacio, el edificio más importante del complejo, con tres plantas, más de 85 metros de largo y una impresionante columnata, de cuyos dinteles sobresalen esculturas de seres fantásticos. El carácter civil del edificio sugiere que era una estructura residencial-administrativa.

La importancia de las estelas para la arquitectura maya encuentra un excelente ejemplo en Copan, cuya Estela C muestra, en altorrelieve, la figura de un oficiante. La estela estaba dedicada al decimotercero soberano de Copan, «18 Conejo», que gobernó la ciudad entre el año 695 y el 738, como atestiguan los glifos dispuestos en vertical.

La Noche Triste Conquista del Imperio Azteca Por Cortes Monteczuma

La Noche Triste en la Conquista del Imperio Azteca

Cortés tomó de nuevo el camino haciaTenochtitlán. Al día siguiente, la tormenta estallaba en toda su violencia y el pueblo en armas, entabló terrible combate en torno al templo de Huitzilipochtli.

Los españoles consiguieron apoderarse del edificio, pero Cortés se percató en el acto de que su Única esperanza estaba en abandonar la dudad.

Un suceso inesperado, acontecimiento capital en aquellos momentos, había trastornado la situación: la muerte de Moctezuma.

El soberano había exhortado a sus súbditos a cesar las hostilidades, pues todo lo que había sucedido respondía a la voluntad de los dioses.

Sus palabras causaron efectos contraproducentes; el silencio respetuoso de la multitud se trocó de súbito en rabiosa cólera y sobre el tejado llovieron flechas y piedras.

Herido en la cabeza, Moctezuma perdió el conocimiento y pocos días después murió. Sobrevino la “noche triste”, uno de los episodios más dramáticos de la historia de la conquista. Los españoles abandonaron el palacio en que se habían atrincherado. Llegados al dique, los españoles oyeron una señal concertada de antemano y, en el acto, el sordo estruendo de los tambores de guerra.

El enemigo iniciaba la ofensiva: los aztecas atacaban a los españoles por la espalda y por ambos flancos los hostigaban guerreros embarcados en canoas.

A la mañana que siguió a aquella noche terrible comprobó, al pasar revista a sus tropas, que más de la mitad de los efectivos habían caído ante el enemigo o fueron hechos prisioneros. Los reveses sufridos durante la “noche triste» señalan un hito en la carrera del conquistador y en la historia de la colonización española en América.

Cortés se había percatado de que el único modo de reducir la capital azteca a la capitulación era aislarla completamente de las orillas del lago, y así, decidió apoderarse de las ciudades situadas en las riberas del Texcoco, y primero construir luego embarcaciones que permitieran una ofensiva directa a la ciudad; en tercer lugar, proyectó cortar el acueducto que llevaba agua potable a Tenochtitlán.

PARA SABER MAS…
LA TERRIBLE VENGANZA DE LOS AZTECAS

Ya en el camino de regreso a México- Tenochtitlan, después de la ludia contra Narváez, Cortés recibe noticias inquietantes. Durante su ausencia, estalló en la capital azteca una rebelión: de la pequeña guarnición española que dejara quedaban pocos hombres, ahora prisioneros de los indios.

Moctezuma había esperado el buen momento, había aceptado la coexistencia con los conquistadores en tanto no podia hacer otra cosa. Mas el jefe blanco se ocupaba ahora en combatir a otros hombres de su misma raza. Moctezuma también sabría aprovecharse de las divisiones en el campo enemigo.

Para sorpresa de Cortés, ninguna fuerza azteca impide su entrada en la capital.

—»Ya la primera vez fue así» —dice él—. El conquistador no imaginaba la trampa en que caería cuando la tropa española ya estaba dentro de la ciudad, de todas las casas próximas surgieron guerreros indios, fuertemente armados. La capital es sitiada por sus propios moradores y todo camino de ida queda impedido a los españoles.

La situación de éstos se hace cada vez más crítica, el cerco se prolonga los víveres comienzan a escasear en-::e ellos. Cortés inicia tratativas con Moctezuma, quien nuevamente pactaba —o fingía pactar— con los invasores. El soberano azteca es invitado a pronunciar un discurso a su pueblo.

Apenas aparece en la terraza le gritan: «¿Qué quiere de nosotros Moctezuma, mujer de los españoles?», y es Acamado mortalmente por una lluvia   de piedras. El pueblo azteca ya no lo aceptaba más como líder. Prefería la rebelión declarada contra los ocupantes a la complicada diplomacia de Moctezuma.

Agotado ese intento, sólo queda a Cortés una alternativa desesperada: romper el cerco enemigo. Para ello es necesario atravesar los puentes y canales de la ciudad, con todos los hombres y además el pesado equipo de guerra. La retirada se produce en condiciones dramáticas. De cada diez españoles, uno apenas consigue llegar a la otra orilla. Los demás mueren acribillados por las flechas o simplemente ahogados.

Muchos de los retrasados que recorrían todavía los templos en busca de las piezas de oro azteca también fueron hechos prisioneros por los indios y sacrificados en masa.


NUEVO CERCO: ESTA VEZ DE LOS ESPAÑOLES

La «noche triste» —como los españoles llamaron a la retirada— es la madrugada del 30 de junio de 1520. Con los efectivos bastante reducidos, Cortés decide reorganizar sus fuerzas rápidamente. Da la batalla de Otumba. Llegan refuerzos de Jamaica, de las Canarias e incluso de España. «Mi concepto no debe ser tan malo por aquellos lados», dice Hernán. Mas no tiene tiempo para preocuparse por su fama. Todas las fuerzas deben concentrarse en la reconquista de México.

En abril del año siguiente, Cortés tiene a su vez ocasión de establecer el sitio: durante tres meses la ciudad es aislada, privada de víveres y agua potable. En el mes de agosto, Cortés atraviesa los puentes y, después de encarnizado combate, hace prisionero a Cuauhtémoc («Águila que desciende» es la traducción de su nombre), el segundo sucesor de Moctezuma. Llevado a presencia de Cortés, levanta la cabeza, altivo: «Vengo obligado a verte porque soy prisionero de tus hombres; toma la espada que traes en la cintura y mátame!»

No se sabe ciertamente si el jefe azteca fue ejecutado en esa ocasión o mucho más tarde. Según algunos historiadores, Cortés lo habría torturado para que revelase el escondrijo del tesoro real y lo hizo perecer tres años después, durante una expedición.

Hernán Cortés es ahora señor absoluto de México. Instalado en suntuoso palacio, tiene una corte de servidores indígenas. El conquistador parece haber realizado su viejo sueño. Falta sólo el reconocimiento oficial de su hazaña. El 15 de octubre de 1522, un enviado del rey se anuncia. Llegándose hasta donde lo espera Cortés, desenrolla un mensaje y lee:

«Agradeciéndoos la bravura, el coraje y la fidelidad que demostrasteis para con la corona, yo, Carlos, rey de España, de Alemania y de Flandes, soberano emperador de Roma, os nombro gobernador y capitán general de Nueva España, con plenos poderes para gobernar y explorar las nuevas tierras».

Es el triunfo; la suprema consagración del empecinado conquistador.

Fuente Consultada: Historia Universal de Carl Crimberg

Patrimonio de la Humanidad de Mexico Monte Alban Origen Ciudad Maya

Patrimonio de la Humanidad de México
Monte Alban

MONTE ALBÁN:
LOS ZAPOTECAS Y LOS MIXTECAS:
Monte Albán fue la antigua capital de los zapotecos y una de las primeras ciudades de Mesoamérica y la más populosa durante su auge; se fundó aproximadamente 500 años a. C., floreciendo hasta 750 d. C. Ubicado en el centro del Valle de Oaxaca, Monte Albán ejercía control político, económico e ideológico sobre otras comunidades en el valle y las montañas circundantes.

En el territorio correspondiente a los actuales estados mexicanos de Oaxaca y Guerrero vivían los zapotecas, uno de los pueblos más poderosos y civilizados de la América precolombina. Durante la Edad de Oro de la cultura zapoteca, que debió florecer entre los siglos VI y XI, se edificaron los famosos templos y pirámides de la actual plaza de Monte Albán, en donde el genio artístico de la raza logró convertir unos cerros en una área tallada con proporciones estéticas.

Los edificios más característicos que se distribuyen alrededor de la plaza son los siguientes: Juego de Pelota, Templo II, Templo P, Palacio Este y Templo Q (lado este); el Juego de Pelota sobresale por su integridad, y el Palacio Este por sus aposentos que contiene. Templos G., H., I. y J. (al centro de la plaza); el Edificio J. se ha considerado como el primer observatorio astronómico en Mesoamérica; es muy característico por la declinación de su eje central con respecto a la orientación de los demás edificios, así como por sus relieves denominados de las conquistas.

Patrimonio de la Humanidad de Mexico Monte Alban

El Palacio: Es una estructura integrada por dos cuerpos, con una escalinata central, con alfardas terminadas en forma de talud, presenta en la parte superior 13 cuartos agrupados alrededor de un patio central, en la portada de acceso a este conjunto, hay un dintel, recientemente colocado.

Plataforma Sur (al sur); sobresale por su monumentalidad y por los relieves de su basamento, los cuales representan sistemas numerales, escrituras y personajes que definen escenas cronológicas y de guerra. Sistema M, Muro de los Danzantes, Edificio L, Edificio K y Sistema IV (lado oeste).

El Muro de los Danzantes contiene una serie de estelas que, a través de relieves, representan personajes humanos, con actitudes en movimiento, lo cual les dio este nombre.El corazón de la urbe era la Gran Plaza, una explanada rectangular de 300 m. por 200 m. alrededor de la cual se alzaban las principales construcciones. En el centro se hallaban los templos conocidos hoy como G, H e I, donde se rendía culto a Totec, el dios supremo; Xipe, el dios creador, y Tlatlahuaqui, el dios Sol, entre otras divinidades.

Algunos autores sugieren que debajo del templo H hubo un santuario mucho más antiguo, que de hecho pudo llevar a los zapotecas a fundar allí la ciudad. Un túnel subterráneo conectaba este templo con el Palacio, situado en el costado este de la Plaza. Se supone que, en las grandes ceremonias, los gobernantes de la ciudad hacían uso del túnel y «aparecían» como por arte de magia en el templo.

Sobre el mismo costado del Palacio, se hallaba la «cancha de la pelota», omnipresente en las urbes prehispánicas de Mesoamérica. Las tribunas trazan la forma de una 1 que tiene 25 m. de largo y 7 m. de ancho, y los cabezales a ambos lados tienen 22 m. de amplitud. Según las investigaciones arqueológicas, en su día estuvieron decoradas con estuco. En contraste con las canchas mayas y toltecas, los «aros» de piedra para meter la pelota no se hallaban en los muros laterales, lo cual indicaría una variante del juego.

Entre las construcciones más antiguas de Monte Albán se encuentra el Templo de los Danzantes, situado en el costado oeste de la Gran Plaza. El nombre procede de las estelas que cubren sus muros, poblada de figuras humanas en posiciones extravagantes.

Por los jeroglíficos calendáricos de las estelas, los arqueólogos han establecido que, antes que danzantes, se trata de «cautivos», sometidos por los zapotecas en sus victorias militares. Por este motivo, aparecen doblegados y contrahechos y, en muchos casos, presentan mutilaciones genitales.


Las estelas, de influencia olmeca, fueron realizadas durante el primer período de expansión de Monte Albán. No obstante, algunos autores han resaltado que los rasgo de los danzantes no corresponden a los de ninguna etnia de la región, y especulan con que los zapotecas pudieron haber tenido contacto con culturas mucho más lejanas. Probablemente se tratase de una deformación artística para subrayar la humillación de los vencidos.

EL JUEGO DE PELOTA

También de los olmecas los mayas encontraron la forma de conseguir un dialogo con los espíritu del cielo para pedirles agua para sus cosechas , el mismo consistía en un juego de pelota, llamado Ulama. Se han excavado decenas de canchas de pelota prehistóricos que se remontan a 1400 a.C.

Se han hallado pelotas de goma en perfecto estado de conservación en pantanos cenagosos de sacrificios junto a ofrenda religiosas.

que indica que el juego tenía una finalidad religiosa. El objetivo consistía en botar la pelota y hacerla pasar por uno de los dos anillos verticales de piedra que estaban situados a seis metros de altura en cada extremo del campo. Dos equipos compuestos por dos a cinco jugadores intentaban conseguir este propósito utilizando las caderas, los muslos, los antebrazos y la cabeza, pero sin tocar la pelota ni con las manos ni con los pies. Cinturones para la cadera, rodilleras, cascos y máscaras protectoras formaban parte del equipo de los jugadores, que a menudo estaba adornado con figuras simbólicas e imágenes de los dioses.

Aunque a veces se jugaba por pura diversión, los campeonatos tenían lugar durante las fiestas religiosas, cuando los partidos se disputaban entre reinos y estados rivales, y se luchaba, literalmente, hasta la muerte. Los miembros del equipo perdedor eran ritualmente sacrificados a los dioses, sus cuerpos enterrados debajo del campo y sus calaveras convertidas en  el núcleo en torno al cual se confeccionaban nuevas pelotas de goma. Para los mayas y sus sucesores los aztecas, este juego simbolizaba una batalla entre los señores del inframundo y los pobladores de la Tierra.

El campo de pelota más grande descubierto hasta ahora está situado en la ciudad religiosa maya de Chichen Itza. Las pinturas murales muestran los dos equipos justo después del «silbato final». El líder del equipo vencedor sostiene la cabeza decapitada del capitán del equipo rival, cuya sangre fluye del cuerpo mutilado en forma de tortuosas serpientes que surgen del cuello.

Fuentes Consultadas:
Lugares Sagrados de America
Maravillas de América Central
Lugares Misteriosos de Paula Ruggeri

Historia de la Ciudad de Tula Toltecas Monumentos Mayas Perdidos

LOS TOLTECAS Y LA CIUDAD DE TULA
LOS TOLTECAS Y LA CIUDAD DE TULA

Se dice que estos gigantes sostuvieron el techo del adoratorio dedicado a Quetzalcoatl, por lo que se cree que los Atlantes simbolizan a su ejercito. Papalotl: Otro elemento que se observa en los Atlantes, es el escudo que tienen en el pecho, un símbolo mítico ya que la figura de Quetzalcoatl tenia dos formas de manifestarse: la serpiente emplumada y la mariposa o Papalotl.

Los Toltecas continuaron las conquistas de los Itzaes (primeros mayas) , fundaron Uxmal y repoblaron Chichen Itzá que aquellos habían abandonado. Los toltecas eran originalmente cazadores y recolectores que hablaban el idiomaNahuatl. Llegaron del noroeste y en menos de tres siglos, del 900 al 1168 d.C, se convirtieron en un pueblo civilizado. Durante su dominio se introdujeron en Mesoamérica la escritura y el trabajo de los metales, lo que marca el inicio de un nuevo período llamado clásico, como ya mencionamos.

Al aparecer los toltecas, buena parte de la cultura Chichen Itzá, pareció decaer, incluso existe la hipótesis de la extraña «desaparición» de los mayas hacia el año 1000 en forma totalmente misteriosa. Lo cierto es que hacia la mitad del llamado período clásico aparecen los centros culturales de Uxmal, Soyil y Kabah, conectados entre sí por caminos ceremoniales llamados saches, con arcos triunfales o Arcos Corbel en la entrada de esas grandes ciudades.

El mismo Dios Kukulkan será asimilado al de Quetzalcoatl, la serpiente emplumada, usada por otra parte con profusión como motivo decorativo. Al igual que en la vieja Roma, los conquistadores copiaban los dioses de los sometidos mayas-griegos de la península del Yucatán. Los habitantes desarrollaron un nuevo sistema para conservar el agua en chultunes o cenotes.

La más importante construcción es la Pirámide del Hechicero o Adivino, en Uxmal. Fue construida según la leyenda por un niño brujo, hijo de hechiceros, que la levantó en una noche. A 36 metros del suelo se halla el templo N° 5, que es el más alto y que tal vez aluda a los 36 decanatos. Abajo está el N° 4, con ricas ornamentaciones de máscaras del dios de la lluvia y cuya entrada es la abertura de su boca. Aparece también en el templo N° 1 la cabeza de una serpiente emplumada, con un sacerdote saliendo de sus fauces.

Cerca de este gran templo, al igual que en Chichen Itzá, se hallaba un verdadero complejo arqueológico, que consta de varios edificios y templos como la Casa de las Monjas, el Templo de Venus, el Juego de Pelota, el Templo de las Tortugas (similar a un clásico templo griego), restos de una gran pirámide más grande que la del Hechicero, los Palomares, hecha de hileras de grandes triángulos calados, 7 de cada lado; el Templo del Ciempiés, la Casa de la Viej ita y el Templo Fálico.

Una terraza de la Estela, con un cuadrilongo erigido en forma vertical con jeroglíficos o diseños en piedra similares a la estela que, recordé, se hallaba en las terrazas del Kalasassuyu (Bolivia). Pero el que más llamara mi atención fue el templo de Venus, frente a la Casa de las Monjas, que por «casualidad», está construido hacia el poniente, lugar del ocaso del sol y donde se ubica en el Zodíaco en reposo el signo de Libra, cuyo regente es precisamente Venus.

Por otra parte, en los gigantescos «Atlantes» como se ha dado en llamarlos, erigidos en Tula, capital de los toltecas, aparecen símbolos similares a los esculpidos en las espaldas de los Moais de la Isla de Pascua. No cabe duda de que las culturas humanas se sucedieron, florecieron y sucumbieron y se heredaron unas a otras enlazadas por una común tradición con raíces en el cielo y con la observación de los astros, como ciencia primera y preocupación primordial del hombre. De allí surgieron después la astronomía, la geometría y la aritmética, al servicio de comprender el cielo y la química, la medicina y otras ciencias para beneficio del microcosmos humano.

RUINAS DE TULA:
El triunfo de las armas
Según los hallazgos arqueológicos, Tollán, o Tula, como la castellanizaron los españoles, empezó a construirse a mediados del siglo VII, en plena decadencia de la cultura de Teotihuacán (ver antes Teotihuacán, la ciudad de los dioses). Algunos autores han sugerido que pudo ser fundada por emigrantes teotihuacanos, que habrían traído consigo el culto a Quetzalcóatl. El primer núcleo urbano, conocido como Tula Chico, abunda en representaciones del dios. Los anales aztecas lo describen corno un reino de paz semejante al de la leyenda, gobernado por una casta de príncipes sacerdotes.

Tolteca, Pueblo (en nahuatl, ‘maestros constructores’), pueblo nativo de México que tras la decadencia de Teotihuacán en el 700 d.C. migró hacia el norte, fundando un estado militar en Tula, a 80 Km. al norte de la actual ciudad de México

El misterio de los Atlantes: En 1940, el arqueólogo mexicano Jorge Acosta dio inicio a las primeras excavaciones de envergadura en las ruinas de Tula, a las que había de consagrar casi dos décadas. Poco después, encontró los célebres Atlantes de la pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli, ocultos en una profunda zanja dentro de la propia pirámide. Los colosos, tradicionalmente identificados como guerreros, estaban ataviados con pectorales en forma de mariposa, cuchillos de pedernal y átlatl, o lanzadardos, con los dardos correspondientes.

Sin embargo, algunos autores han señalado que los toltecas empuñaban el átlatl con la mano izquierda, y no con la derecha, como los Atlantes, y que los dardos de estos últimos son curvos. Las observaciones parten de la tesis de que Tula no fue fundada por los toltecas, sino por viajeros de otras culturas, o incluso de otros mundos, liderados por el mítico Quetzalcóatl. Las armas de los Atlantes, según esta tesis, podrían ser artefactos espaciales desconocidos.

Entre los monumentos hallados en los campos de ruinas de Tula deben mencionarse la pirámide dedicada a Quetzalcóatl, y los frisos de los hombres-pájaros-serpientes, una de las más características imágenes de la cultura tolteca, que probablemente representen a sacerdotes o a guerreros en traje ceremonial; además, las columnas de serpientes, atlantes y jaguares, que ya hemos visto en otros pueblos de la región, comprueban la estrecha correlación cultural existente entre ellos.

Tula fue destruida en 1156 por invasores chichimecas; sus antiguos pobladores la abandonaron y huyeron hacia Yucatán.

Por sus tallas en basalto, se observa la cantidad de mano de obra que se necesitó y se adivina el movimiento y control de grandes masas. Su organización social fue realmente ejemplar, así como su producción y distribución de materiales que circulaban en el México antiguo.

Siglos antes de la llegada de los españoles, la ciudad de Tula, capital de los toltecas, estaba en ruinas. Paradójicamente, después adquirió una importancia legendaria para los pueblos de México, semejante en algunos aspectos a la importancia simbólica que tiene Jerusalén para los judíos y cristianos. Tula se hallaba en ruinas antes de la llegada de los españoles

Fuentes Consultadas:
Lugares Sagrados de America
Maravillas de América Central