Musico: Paganini

Grandes Musicos Argentinos de Concierto y Opera Biografias y Obras

Biografia de Grandes Musicos Argentinos de Concierto, Camara y Opera

Aguirre, Julián
Nació en Buenos Aires en 1869 y falleció en la misma ciudad en el año 1924. Estudió en el Conservatorio de Madrid con Karl Beck y con Emilio Arrieta.

Aguirre Julian Musico
Aguirre, Julián

En el año 1886 obtuvo en dicho conservatorio el primer premio de piano.

Como compositor dejó una abundante producción que comprende obras para piano solo, para piano y violín, canciones escolares, coros, etc.
Los Aires criollos, Aires nacionales, Intimas, Gato, Huella y Zamba constituyen la producción de Aguirre para el piano.

Las obras para canto son: Las mañanitas, Serenata campera y Canciones argentinas. Entre las canciones escolares, podemos citar: Luna llena, Los reyes magos, Era un ratoncito, etc. Y entre las obras corales: Matinal, Madrigal, etc.

Beruti, Arturo
Nació en San Juan en 1862 y falleció en Buenos Aires en 1938. Después de estudiar con su padre y con el maestro Nicolás Bassi, fue becado, en el año 1882, para perfeccionar sus estudios en Alemania, donde estudió en el Conservatorio de la ciudad de Leipzig con Jadassohn, Reinecke y otros famosos maestros de la época.

Beruti arturo musico
Beruti, Arturo

Beruti, Pablo
Hermano de Arturo Beruti, nació en Buenos Aires en 1886 y falleció en la misma ciudad en 1916. Se trasladó a Europa, donde estudió en Alemania, también bajo la dirección de Jadassohn.

Su producción, no muy vasta , comprende las óperas Cochabamha y El paraíso perdido, que quedó incompleta. Escribió, además, una misa y una sinfonía.

Boero, Felipe
Nació en Buenos Aires en 1884. Estudió música en Buenos Aires con Pablo Beruti y en París con Paul Vidal. Su actuación al frente de los coros de la Escuela Normal de Profesores y del Instituto Nacional de Educación Física le han valido los más cálidos elogios como notable organizador de masas corales y músico culto.

Boero Felipe Musico
Boero Felipe Musico

Su primera ópera fue Tucumán, estrenada en 1910 en el Teatro Colón.

Luego escribió Áriana y Dionisio, Raquela, de ambiente americano, estrenada en 1923, y El Matrero, con texto de Yamandú Rodríguez. Escribió también obras para canto y para canto y piano.

Caamaño, Roberto
Compositor y pianista, nació en Buenos Aires en 1923. Como pianista ha actuado en más de treinta ciudades de la Argentina, en los Estados Unidos y en varios países latinoamericanos.

En 1959 obtuvo la mención de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina como el mejor instrumentista del año.

En 1958 fue invitado por el Centro Interamericano de Música para estrenar su Concierto para piano y orquesta en Washington. Su obra de compositor llega al opus 25 y abarca casi todos los géneros.

Caamaño, Roberto musico argentino
Caamaño, Roberto

En 1945, .1946, 1950 y 1956 obtuvo premios por sus obras Baladas amarillas, Primer cuarteto de cuerdas, Psalmus CXLIX, para orquesta, sofera y coros, y Variaciones americanas, respectivamente.

En 1947 y 1953 fue premiado por la Municipalidad por su Segundo cuarteto para cuerdas y por las Variaciones gregorianas.

Es autor, además, de Cinco piezas breves para cuarteto de cuerdas, el Concierto para bandoneón y orquesta, Quinteto para piano y cuarteto de cuerdas (opus 25) y varias composiciones para canto y piano.

Castro, José María
Nació en Buenos Aires en 1892 y falleció en la misma ciudad, en 1964. Fue violoncelista y director de orquesta de la Asociación del Profesorado Orquestal.

Ganó por concurso el puesto de director de la Banda Municipal de la Ciudad de Buenos Aires; fue miembro del grupo Renovación; fundó la Sociedad del Cuarteto y la Orquesta de Cámara Renacimiento.

Castro, José María
Castro, José María

Sus obras son: el ballet Georgia; Sonata dramática, para piano; Concierto para piano y orquesta; Concierto para orquesta; Cuarteto en do; Concierto para violoncelo; Obertura para una ópera cómica; Concertó grosso, etc.

Castro, Juan José
Nació en 1895. En Buenos Aires estudió con Constantino Gai-to y con Eduardo Fornarini. Al ganar una beca para estudiar en Europa, se trasladó a Francia, donde estudió con Vicente D’Indy y con Eduardo Risler.

A partir de 1925, integró la Sociedad del Cuarteto, y dos años más tarde se inició como director del conjunto de cámara Renacimiento. Esta actividad de director ha colocado a Juan José Castro en un lugar de privilegio, cuya capacidad es universalmente reconocida.

Castro, Juan José musico
Castro, Juan José

Su producción abarca los más diversos géneros. Entre la música sinfónica se puede citar: Sinfonía argentina, Sinfonía de los campos, Suite breve, Suite infantil, etc.

Entre sus óperas: La zapatera prodigiosa, Proserpina y el extranjero y Bodas de sangre. Es autor del ballet Mekhano, de un concierto para piano y orquesta, sonatas, obras de cámara y vocales.

De Rogatis, Pascual
Nació en Itlia en 1881 y se nacionalizó argentino al poco tiempo de permanencia en nuestro país. Fue profesor de música de cámara en el Conservatorio de Música y Arte Escénico y miembro de diversas instituciones musicales.

De Rogatis, Pascual
De Rogatis, Pascual

Es autor de las óperas La novia del hereje y Huemac. Entre sus obras sinfónicas podemos citar: Paisaje otoñal, Suite americana, los poemas Marko tj el hada, Bellas en la selva de Soba, algunas obras de cámara, vocales, etc.

Drangosch, Ernesto
Nació en Buenos Aires en 1882 y falleció en 1925. Realizó sus estudios musicales con Julián Aguirre y Alberto Williams en la Argentina, y en Europa estudió con Max Bruch, Ansorgue, Engelbert y Humperdinck.

Entre su producción figuran la ópera bufa El carnaval y la opereta La gruta de los milagros; y entre su obra sinfónica, la Sinfonía argentina y Obertura criolla.

Fischer, Jacobo
Nació en Odesa (Rusia) en 1896. Estudió en el Conservatorio Imperial de San Petersburgo y fue primer violín solista en la Ópera del Estado de Leningrado.

A partir de 1923 se radica en la Argentina y comienza desde entonces una intensa labor como compositor, director y docente.

Ha sido distinguido con premios nacionales y extranjeros entre los que podemos citar: Premio Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en los años 1929, 1931 y 1943; Premio de la Asociación del Profesorado Orquestal, de la Asociación Wagneriana, de la Academia Nacional de Bellas Artes, de la Organización Idelssohn de Johannesburgo, de The Free Library of Philadelphia, etc.

Fischer, Jacobo
Fischer, Jacobo

Sus obras son: 2 suites sinfónicas, Poema heroico, el poema sinfónico Sulamita, Obertura patética, Tres bocetos sinfónicos, 5 sinfonías, varios cuartetos para cuerdas, obras para piano solo y para piano y otros instrumentos, los ballets Colombina de hoy y Los invitados, Concierto para violoncelo y orquesta, Concierto para piano y orquesta, etc.

Fontenla, Jorge
Nació en Buenos Aires en 1927. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música, completando su formación musical con Carlos Suffern en composición y Suzanne Bauthian y Jorge Fanelli en piano.

Desde 1944 desarrolla una intensa actividad como pianista y creador. Ha intervenido en calidad de solista con renombrados directores argentinos y extranjeros.

Fontenla, Jorge
Fontenla, Jorge

Como compositor ha escrito diversas páginas vocales: Pastoral y Atardecer en la sierra, para piano; Divertimento, para siete instrumentos; Tres piezas, para orquesta; suite del ballet La historio, de Cui-Pin-Sing; Concierto para fagot y orquesta, y el reciente Cuarteto para cuerdas.

Fue director del Liceo Municipal de Santa Fe y profesor en la Universidad Nacional del Litoral; actualmente es profesor de piano en el Conservatorio Nacional de Música, alternando esta actividad con la dirección coral y orquestal.

Gaito, Constantino
Nació en Buenos Aires en 1878 y murió en 1945. Luego de realizar estudios musicales con su padre se trasladó a Europa y allí estudió en el Conservatorio San Pietro a Maiella, de Milán.

Fue profesor en el Conservatorio Nacional de Música y en el Colegio Nacional Domingo Faustino Sarmiento. P

erteneció al directorio del Teatro Colón, y a la Subcomisión de Música de la Dirección General de Cultura.

Gaito, Constantino
Gaito, Constantino

Fue miembro fundador de la Sociedad Nacional de Música y presidente de la Sociedad Argentina de Música de Cámara.

Escribió las óperas Zafras, Petronio, Flor de Nieve, Edipo Rey, Antíg ona, Ollantay, Lázaro y La sangre de las guitarras; el ballet La flor del Irupé y el oratorio San Francisco Solano.

García Morillo, Roberto
Nació en Buenos Aires y realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Música, del que en la actualidad es director del Departamento de Composición y profesor de las cátedras de historia de la música e instrumentación.

Ha obtenido en diferentes oportunidades premios nacionales, municipales y particulares y ha recibido encargos para la composición de obras.

García Morillo, Roberto
García Morillo, Roberto

Es autor de numerosas composiciones en los diversos géneros, resaltando el ballet Harrild, el mimodrama Usher, la cantata coreográfica Moriana, las cantatas Marín y El Tamarit, tres sinfonías, un concierto para piano y orquesta, Variaciones olímpicas, dos cuartetos y varias sonatas para piano.

Una producción posterior, de avanzada técnica, incluye Tres pinturas de Piet Mondrian, Música para oboe y orquesta, la Quinta sonata para piano y La máscara y el rostro, concierto coreográfico para piano y orquesta estrenado en 1964 en la Facultad de Derecho.

Giacobbe, Juan Francisco
Nació en Buenos Aires en 1907. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música con Floro Ugarte y se perfeccionó luego en Europa. Estudió canto gregoriano en la Abadía de Santa María del Monte, en Cesna.

Fue director del Conservatorio Nacional de Música; director de la Asociación Polifónica Argentina; asesor musical del Teatro Nacional de Comedia; director de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Córdoba, etc.

Giacobbe, Juan Francisco
Giacobbe, Juan Francisco

Es ensayista y compositor. Sus obras son: Misa, para coro, pequeña orquesta y órgano; Impresiones de Asís, para cuarteto; Sonatina indígena, para violín y piano; la ópera Juventus, etc.

Escribió libros sobre la vida y obra de Julián Aguirre, Federico Chopin y Joaquín Rossini y además tiene cantidad de escritos en publicaciones especializadas.

Gianneo, Luis
Nació en Buenos Aires en 1897. Estudió piano con Drangosch, armonía con Gaito y composición con Fornarini.

A partir de 1923 se radicó en Tucumán y allí realizó una importante obra didáctica, alternando la enseñanza con la dirección de conciertos en la Asociación Sinfónica.

Gianneo, Luis
Gianneo, Luis

En 1929 estrenó su poema sinfónico El arco en flor y dos años más tarde Turay-Turay. Ha recibido premios y distinciones de instituciones oficiales y privadas.

Las dos obras citadas anteriormente fueron premiadas por la Asociación del Profesorado Orquestal; su Canción y danza para orquesta fue premiada por la Comisión Provincial de Bellas Artes de Tucumán; el Concierto Aymará para violín y orquesta recibió el premio Free Library de Filadelfia.

Ha escrito además: Concertino-serenata, para nueve instrumentos; Música para niños, para piano; una sonatina; Siete piezas infantiles y una Sonata, también para piano. Su última obra, Antífona, está concebida dentro de la técnica dodecafónica y ha sido estrenada en 1964 en la Facultad de Derecho.

Perteneció al grupo Renovación desde 1932 a 1944.

Actualmente es profesor de composición en la Facultad de Música de la Universidad Católica de Buenos Aires, miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes y profesor de composición de la Universidad Nacional de La Plata.

Gilardi, Guardo
Nació en San Fernando, provincia de Buenos Aires, en 1889, y falleció en Buenos Aires en 1962. Realizó estudios musicales con su padre y los continuó con Pablo Beruti.

Fue profesor de contrapunto y composición en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata y de armonía y composición en el Conservatorio Nacional de Música.

Las óperas Ilse y La leyenda del urutaú; el poema sinfónico La Sulamüa; varias obras de música de cámara; Primera serie argentina, para orquesta; Piruca y yo; Gaucho con botas nuevas; un Réquiem; una Misa de gloria; diversas composiciones corales; música para piano y algunas obras didácticas constituyen parte de la producción del maestro.

Ginastera, Alberto
Nació en Buenos Aires en 1916. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música, institución en la que fue profesor de armonía y composición hasta hace pocos años.

Fue decano de la Facultad de Música de la Universidad Católica, y actualmente dirige el Instituto de Altos Estudios Musicales de la Fundación Di Tella.

La obra de Ginastera abarca los más diversos géneros: música sinfónica, de cámara, dramática, vocal, etc.

Ginastera, Alberto
Ginastera, Alberto

Entre ellas se pueden citar: el ballet Panambí, Impresiones de la puna, Sinfonía porteña, Concierto argentino. Para piano ha escrito: Piezas infantiles, Danzas argentinas, Tres piezas, Rondó sobre un tema infantil, Preludios americanos, una sonata, etc.

Este año estrenó en el Teatro Colón la ópera Don Rodrigo y ha escrito también la Cantata para América Mágica, estrenada hace dos años.

Ha sido distinguido en muchas oportunidades con premios y diversas distinciones por instituciones nacionales y extranjeras.

Guastavino, Carlos
Nació en Santa Fe en 1914. Becado por la provincia, estudió en Buenos Aires con Athos Palma. Su obra, de sentido telúrico y nacional, tiene caracteres melódicos y armónicos tradicionales y no ha incursionado nunca en las tendencias de vanguardia.

Guastavino, Carlos
Guastavino, Carlos

Algunas de sus páginas han alcanzado la decimoquinta edición, lo que habla de su gran difusión.

Como intérprete de sus propias obra ha viajado por casi todo el mundo. Ha merecido premios del Ministerio de Educación y de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Las obras más importantes son: 70 canciones con textos de poetas argentinos, americanos y españoles; 30 canciones con temas populares argentinos; 40 obras pianísticas de distinto género —sonatas, sonatinas, obras para dos pianos, etc.— y 10 para diversos instrumentos; Romance de Santa Fe, para piano y orquesta; Tres Romances Argentinos, para orquesta, estrenado en Londres en 1949 —obra no impresa—, y el ballet Suite Argentina.

Iglesias Villoud, Héctor
Nació en San Nicolás en 1913. Estudió composición con Constantino Gaito. En 1933 fue becado por la Comisión Nacional de Cultura, recorriendo casi todo el norte argentino, Bolivia, Perú, Chile, Uruguay y Brasil.

Es profesor del Conservatorio Nacional de Música y profesorfundador del Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional del Litoral.

Iglesias Villoud, Héctor
Iglesias Villoud, Héctor

Estrenó en el Teatro Colón la ópera El oro del Inca, los ballets Amancay y El malón, el poema sinfónico Escenas indoamericanas, estas dos últimas bajo su dirección orquestal, y Dos danzas argentinas para orquesta. Ha escrito numerosas obras de cámara, todas ellas de contenido nacional.

Ha obtenido varios premios nacionales y municipales. En 1961, realizó un viaje cultural por Europa, interiorizándose así de la actividad musical extranjera.

Jurafsky, Abraham
Nació en Buenos Aires en 1906. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Música, institución que actualmente dirige. Ha sido distinguido con varios premios. Entre ellos, el premio «Julián Aguirre» y el de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Es autor de Tres canciones, para canto y piano; Tres coplass para canto y piano, y varias canciones infantiles. Entre sus obras didácticas se cuentan un texto de solfeo, en colaboración con Carlos Suffern, y el Manual de Armonía.

Lasala, Ángel
Nació en Buenos Aires en 1914. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Música.

Como pianista ha actuado en muchas ocasiones, dedicándose luego a la composición. Ha sido profesor en establecimientos de enseñanza secundaria y actualmente es profesor de rítmica contemporánea en el Conservatorio Nacional de Música. Fue asesor musical del Servicio Oficial de Radiodifusión.

Recibió premios en varias oportunidades. Entre sus obras podemos citar: Sonatina, Impresiones de mi tierra y Serrana, para piano; el ballet Chasca-Ñahui, estrenado en el Teatro Colón en 1941; Leyenda, para violoncelo y piano; Suite en compás ternario para orquesta; Suite medieval, etc.

Es también autor de obras de carácter didáctico.

López Buchardo, Carlos
Nació en Buenos Aires en 1881 y falleció en la misma ciudad en 1948. Realizó sus estudios musicales de contrapunto y composición con el compositor francés Alberto Roussel.

A través de su fecunda vida desempeñó importantes cargos en el quehacer musical argentino.

Fue director del Conservatorio Nacional de Música, que hoy lleva su nombre; director de la Escuela Superior de Música de la Universidad Nacional de La Plata; miembro del directorio del Teatro Colón y de la Academia Nacional de Bellas Artes; presidente de la Asociación Wagneriana, etc.

López Buchardo, Carlos
López Buchardo, Carlos

Sus obras son: El sueño de Alma, fantasía lírica en tres actos; las comedias musicales Madama Lynch, La Perichona, Amalia y La Bella Otero.

En sus obras sinfónicas descuellan las Escenas Argentinas. Ha escrito, además, obras para piano, entre ellas el Bailecito y la Campera. La Canción del Carretero y la Vidala son sus obras para canto más conocidas.

Luzzatti, Arturo
Nació en Turín (Italia) en 1875. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Verdi de Milán y posteriormente viajó a la República Argentina, donde se radicó y desarrolló una intensa actividad musical.

Fue maestro de muchos de nuestros compositores más destacados, desde su cátedra en el Conservatorio Nacional de Música.

Sus obras son: las óperas Afrodita y Átala; los poemas: El jardín voluptuoso, Noche veneciana, El rosedal, Eros, etc.; el ballet Judith y el Himno al Libertador.

Maragno, Virtú
Nació en Santa Fe en 1928. Realizó los primeros estudios musicales en su ciudad natal, prosiguiéndolos más tarde en Buenos Aires con los maestros Vicente Scaramuzza y Antonio de Raco en piano y Luis Gianneo en composición.

Actualmente alterna la dirección coral con la cátedra de composición que dicta en la Escuela Superior de Música de Rosario, dependiente de la Universidad Nacional del Litoral.

Sus obras más importantes son: Scherzo sinfónico; Cantata de la vida nueva; Baladas amarillas; Concertino, para piano y orquesta; para piano solo escribió: Tres piezas, Cuatro preludios, dos sonatas y Pequeña música para niños, y varias obras para canto.

Palma, Athos
Nació en Buenos Aires en 1891 y falleció en Necochea en 1950. Fue profesor de armonía y de pedagogía musical en el Conservatorio Nacional de Música; inspector del Consejo Nacional de Educación; director general del Teatro Colón ; consejero de Bellas Artes; secretario de la Asociación Wagneriana, etc.

Su ópera Nazdah fue estrenada en el Teatro Colón en 1924. Entre su producción sinfónica se distinguen los poemas Jardines y Los hijos del sol, y la sinfonía Entre las montañas.

Ha escrito varias obras de carácter didáctico. Las más importantes son: la Teoría de la Música y el Tratado completo de Armonía.

Panizza, Héctor
Nació en Buenos Aires en 1875. Es compositor y director de orquesta. Realizó sus estudios musicales en Italia, con Ferroni en composición y Frugatta en piano.

Como director de orquesta se ha dedicado especialmente al género operístico, siendo muy celebradas sus actuaciones en Italia, Estados Unidos y Buenos Aires.

Panizza, Héctor
Panizza, Héctor

Como compositor ha escrito varias óperas, la primera de las cuales se estrenó en Buenos Aires en 1897. Nos referimos al Fidanzato del mare.

En 1901 estrenó Medioevo latino y en 1908 —año de la inauguración del actual edificio del Teatro Colón— subió a escena su ópera Aurora. Su última ópera es Bizancio, escrita en 1939.

Sáenz, Pedro
Nació en Buenos Aires en 1915. Realizó sus estudios musicales con Alberto Williams y José Gil. En Europa estudió con Paul Le Flem y Cesare Dobici.

En 1939, egresó del Conservatorio Nacional de Música con medalla de oro otorgada al mejor alumno de su promoción. En 1948 obtuvo una beca para realizar estudios con Arturo Honegger, Darius Milhaud y Jean Rivier. Obtuvo varios premios nacionales y extranjeros.

Sus obras principales son: Tres piezas epigramáticas; Juguetes (4 miniaturas para piano); Variaciones para piano; Quinteto, para arcos y piano; Trío, para violín, viola y cello; Tres canciones, para canto y piano; Divertimento, para oboe y clarinete; Movimientos sinfónicos, última obra, estrenada en 1963 en el Teatro Colón.

Fue profesor del Conservatorio Nacional de Música y director del Conservatorio Municipal. Fue también profesor de composición y textura y estructura de la Facultad de Música de la Universidad Católica y decano interino de dicha Facultad.

Ha desarrollado también amplia labor como pianista y actualmente como clavecinista.

Sciamarella, Valdo
Nació en Buenos Aires en 1924. Estudió piano con el maestro Vicente Scaramuzza y luego los continuó con Antonio de Raco; sus estudios de composición los realizó con los maestros Erwin Leuchter y Julián Bautista.

Sus obras más importantes son: Homenaje a Manuel de Falla; Cantigas de amigo; Romancillos de la colonia; Variaciones concertantes, para piano y orquesta; Piezas breves; Cánticos rituales; Díptico, para orquesta de cámara, y la ópera Mañanita limeña, con libro de Francisco Javier.

Fue profesor en el Conservatorio Nacional de Música y actualmente dicta cátedra de armonía y morfología en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Dirige, además, el coro de niños del Teatro Colón.

Suffern, Carlos
Nació en Lujan en 1905. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música con Athos Palma y Constantino Caito. Fue vicerrector y profesor de historia de la música de dicho establecimiento.

Ha desempeñado importantes cargos, entre los que se cuentan la dirección artística del Teatro Colón y la programación y dirección de ciclos de conciertos organizados por la Dirección General de Cultura.

Como compositor ha escrito: Romances viejos y Juegos rústicos, obras para voz con acompañamiento instrumental; una Sonata para piano; un cuarteto y un quinteto, ambos para cuerdas y piano; Diálogos, para violín y piano; el ballet La noche y varias obras para piano.

Ha dado gran cantidad de cursos y conferencias y es autor de muchos escritos, entre ellos un libro sobre Glück.

Taurielto, Antonio
Nació en Buenos Aires en 1931. Cursó sus primeros estudios con la profesora Celina Bonelli; posteriormente completó su educación musical con Raúl Spivak en piano y con Alberto Ginastera en composición, cursos que siguió en el Conservatorio Nacional de Música.

Ha desarrollado una intensa labor como pianista y actualmente está dedicado a la dirección orquestal.

Fue profesor de piano en el Conservatorio Nacional y ha sido premiado en varias oportunidades en su condición de compositor.

De sus obras podemos citar: Sonata, Toccata y Cuatro sonatas (a la manera de Scarlatti), para piano; Obertura sinfónica y dos conciertos para piano y orquesta.

Ugarte, Floro
Nació en Buenos Aires en 1884. Sus primeros estudios musicales los cursó en su ciudad natal, continuándolos más tarde en París.

Fue profesor en el Conservatorio Nacional de Música; director del Teatro Colón; miembro de la Comisión Nacional de Bellas Artes; miembro fundador de la Sociedad Nacional de Música, etc.

Ugarte, Floro
Ugarte, Floro

Ha sido distinguido con cantidad de premios nacionales, municipales y extranjeros. Sus obras más importantes son: Paisaje de estío; Escenas infantiles.

Entre las montañas; La rebelión del agua; De mi tierra, etc.

Es autor de varias obras de música de cámara, música para piano, para canto y piano y para piano y violín. Ha escrito Curso de Armonía Elemental y Elementos de acústica.

Vega, Carlos
Nació en Cañuelas (provincia de Buenos Aires) en 1898. Realizó estudios musicales con Guardo Gilardi, Es director del Instituto de Musicología y técnico de folklore de la Facultad de Filosofía y Letras.

Vega, Carlos
Vega, Carlos

Como docente se desempeña actualmente en las cátedras de musicología, etnomusico-logía y folklore de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad Católica.

La labor de Vega se ha centrado en torno de la investigación musicológica. Para ello ha realizado innumerables viajes a través de toda la República Argentina.

Fruto de su labor investigadora son los siguientes trabajos: La música de un códice colonial del siglo XVII; Danzas y canciones argentinas; La música popular argentina (2 volúmenes); Panorama de la música popular argentina; Los instrumentos musicales aborígenes y criollos de la Argentina; El Himno Nacional Argentino; La ciencia del folklore, etc.

Williams, Alberto
Nació en Buenos Aires en 1862 y falleció en la misma ciudad en 1952. Estudió en su ciudad natal y completó luego sus estudios en Europa.

Williams, Alberto
Williams, Alberto

Tuvo como maestro, entre otros, a César Franck. Retornó al país en 1889 y fundó el Conservatorio de Música-de Buenos Aires.

Su actividad como pedagogo lo llevó a escribir más de cincuenta obras dedicadas a la enseñanza de la música en general, contándose entre ellas una Teoría de la Música y gran cantidad de revisiones de obras pianísticas.

Entre sus obras figuran nueve sinfonías, sesenta canciones, cinco suites y muchas obras para piano solo y para canto y piano.

Biografia de Schumann Robert Compositor Aleman

Biografia de Schumann Robert Compositor Aleman

ROBERT GEORGE SCHUMANN (1810-1856)

Profeta y heraldo del romanticismo en la música, con plena conciencia del campo en que militaba, Robert George Schumann destaca entre los compositores alemanes coetáneos por el dualismo de su obra.

Dualismo cuya raíz ha de buscarse en las opuestas facetas de su carácter: de un lado, voluntad y disciplina, fruto, en parte, de la clase burguesa a que pertenecía y de su educación sistemática; de otro, sentimentalidad desbordante, quizá como resultado de la herencia patológica a la que había de pagar tributo con su muerte.

Biografia de Schumann Robert
Biografia de Schumann Robert, este compositor alemán, y según un reconocido crítico musical fue quizás el compositor más influyente de la época romántica. Sus obras a menudo incorporaban elementos autobiográficos y usualmente tenían títulos, textos o programas descriptivos

De los dos Schumanns, el mejor es, por acuerdo unánime de los críticos, este último: el romántico de las partitura para piano y de los primeros Lieder.

Detrás, con páginas bellísimas, queda el Schumann de las oDras mayores —- el Fausto —. y de la música de cámara.

Como hemos apuntado, Schumann nació en el seno de una familia burguesa (Zwickau, 8 de junio de 1810). Su padre era un librero y editor muy inteligente, y su madre, una señora de aguda — y casi morbosa — sensibilidad.

El futuro compositor creció con doble afición hacia la música y la literatura; pero en él, aquélla fue más precoz. Escribió su primera pieza a los siete años y su primera novela a los catorce.

Su padre fomentaba sus aptitudes musicales; pero a su muerte (1826), el joven Schumann tuvo que matricularse en la facultad de Derecho de Leipzig (1828).

Sin embargo, a pesar de sus estudios de leyes, no abandonó sus aficiones literarias y mucho menos sus gustos musicales.

Precisamente en Leipzig conoció a Federico Wieck, músico que le decidió a mantenerse firme en su vocación. Por esta época compuso sus primeras canciones y se inició en la teoría musical estudiando con Enrique Dorn (1831).

Un artículo suyo, aparecido en las páginas del Allgemeine musikalische Zeitung, relativo a una crítica de Chopín, marcó su actitud ante las corrientes musicales de la época; pero, asimismo, reveló el dualismo de su espíritu.

Alentado por sus amigos, Schumann avanza en la ruta de sus deseos, cuando en 1833 le acomete la primera crisis nerviosa.

Superada, al año siguiente edita la revista Die neue Zeitschrift für Musik, cuyas columnas habría de llenar con sus comentarios críticos.

Simultáneamente, continuaba dedicándose a la composición de sus obras menores.

En 1836 conoció a Clara Wieck, hija de Federico y excelente pianista. Su pasión por ella fue extraordinaria y correspondida, pese a la oposición del padre, que no fue vencida hasta 1839.

Realizada la boda en este año, el período siguiente fue de fecundísima actividad para Schumann, pues durante él escribió unos ciento cincuenta Lieder.

Su nombre fue rodeándose de una aureola de fama, y el mundo reconoció su valer con la atribución del título de doctor honoris causa por la universidad de Jena en 1840 y la concesión de una cátedra en el Conservatorio de Leipzig en 1843.

Al año siguiente visitó Rusia; a su regreso, fue víctima de una segunda crisis nerviosa.

Al último decenio de su vida corresponden las partituras de Genoveva (1848), su única ópera; Manfredo (1849), sinfonía, y Fausto (1844-1853), mezcla de cantata, oratorio y ópera.

También pertenece a esta época toda su producción de música de cámara (1842-1853), de obras para orquesta (1841-1850) y de piezas de concierto (1841-1852).

Su actividad era muy variada, y acababa de ser nombrado director de orquesta de Dusseldorf (1850), cuando se le renovaron los síntomas de su mortal enfermedad.

Estos fueron acentuándose. El 10 de febrero de 1854 fue presa de violentas alucinaciones y el 27 se arrojó al curso del Rin.

Esto obligó a recluirle en una quinta de salud de Endenich, dontle, después de dos años de vaivenes en el seno de aquel espíritu deshecho, expiró el 29 de julio de 1856.

Ampliar Sobre Schumann Robert

fuentes

Entrada para historiaybiografias.com: Biografia de Schumann Robert

Biografia de Felix Mendelssohn Compositor Romantico Aleman

Biografia de Felix Mendelssohn Pianista Musica Romántica Alemán

FÉLIX MENDELSSOHN (1809-1847): El artista que dentro el movimiento romántico se mantuvo en una actitud más clasicista, como convenía a su formación temperamental, fue Jacobo Luis Félix Mendelssohn-Bartholdy.

Nieto del filósofo Moisés Mendelssohn, Félix fue hijo de Abraham, reputado banquero de Hamburgo, donde nació el g de febrero de 1809. El niño fué bautizado en la religión luterana.

Biografia de Felix Mendelssohn
Biogarfia de Felix Mendelssohn, fue un compositor, director de orquesta y pianista de música romántica alemán, y hermano de la también pianista y compositora Fanny Mendelssohn

A causa de la invasión francesa, la familia se trasladó a Berlín (1811), donde el joven Félix desarrolló sus aptitudes innatas para la música bajo la dirección de su madre y de buenos maestros berlineses.

A los nueve años, con una precocidad extraordinaria, actuaba en público acompañado de su hermana Fanny y a los once empezaba a componer obras propias. Simultáneamente, obtenía una buena instrucción literaria e histórica, aunque variada y superficial.

Su padre no era amante de Beethoven. En cambio, para Félix éste representaba el apóstol de la nueva música. Igualmente, profesaba gran entusiasmo por la obra de Weber, a quien había conocido en 1821.

En el mismo año fue presentado a Goethe, el cual le acogió como a un nuevo Mozart y le moderó las inclinaciones románticas de su espíritu.

En 1825, acompañado de su padre, se trasladó a París, donde conoció a Rossini, Meyerbeer y otros compositores de fama.

De regreso a Berlín compuso su maravillosa obertura al Sueño de una noche de verano.

No tenía aún dieciocho años; pero jamás superó esta creación de su juventud. La ópera las Bodas de Camacho, compuesta en 1825 Y representada en 1827, tuvo un éxito mediocre. Mendelssohn no se desalentó por este tropiezo ante la crítica; muy al contrario.

A la edad de doce años había leído la Pasión según San Mateo de Bach, partitura que había causado en su espíritu la más honda impresión.

Propuso, pues, a la Academia de canto de Berlín que ejecutaran la obra bajo su dirección.

El concierto constituyó un triunfo apoteótico (1829), a través del cual quedó cimentada su fama de gran director de orquesta.

Entonces emprendió una serie de viajes por el extranjero. En 1829 actuó en Inglaterra y Escocia, en cuyos países fue recibido en triunfo.

La impresión causada en él por la costa escocesa dio origen a su obertura Las Hébridas, compuesta durante su residencia en Italia en 1830-1831.

En Roma estudió la polifonía clásica; pero hizo poco caso de la música contemporánea.

De regreso a Alemania fue nombrado director general de música de la ciudad de Dusseldorf (1833).

En agosto de 1835 se trasladó a Leipzig para asumir la dirección del Gervandhaus, transformada en pocos años, gracias a la magia de su batuta, en primerísimo centro de conciertos de Europa.

En 1836 estrenó en Dusseldorf el mejor de sus oratorios, San Pablo, y fue nombrado doctor honoris causa de la universidad lipsiense.

Desde este momento Mendelssohn es una de las grandes figuras de la música europea.

Aunque da muchos conciertos en el extranjero, el centro de su actividad es siempre Leipzig, en donde funda (1843) el gran Conservatorio.

Dos años antes había sido nombrado director general de música por el rey Federico Guillermo IV.

Su vida se deslizaba plácidamente entre Berlín y Leipzig, cuando la muerte de su hermana Fanny le hirió irremediablemente.

Murió de congestión cerebral en Leipzig el 4 de noviembre de 1847.

Ver: Ampliación sobre Félix Mendelssohn

Entrada: Biografia de Felix Mendelssohn

Grandes Escritores Argentinos Vida y Obra de Intelectuales Argentinos

Grandes Escritores Argentinos
Vida y Obra de Intelectuales Argentinos

lista de escritores argentinos

Ver En Este Sitio:

Jorge Luis Borges
Julio Cortázar
Adolfo Bioy Casares
Ernesto Sábato
Rodolfo Walhs
Silvina Ocampo
José Hernandez
Roberto Fontanarrosa
Leopoldo Lugones
Faustino Sarmiento
Victoria Ocampo
Esteban Echeverría
Alfonsina Storni

RESÚMENES DE LOS CLÁSICOS AUTORES ARGENTINOS

ERNESTO SÁBATO: Nació en Rojas (provincia de Buenos Aires) en 1911. Estudió ERNESTO SÁBATO: Matemáticas y Física en su país, en Francia y en los Estados Unidos. Pero hacia 1945 giró bruscamente hacia la literatura.

En Uno y el universo (ensayo científico-filosófico que ganó el Premio Municipal de Buenos Aires) planteó las ideas básicas que regirían toda su obra posterior: su escepticismo respecto del progreso científico como tabla de salvación del hombre y su muy pesimista visión del mundo.

En 1948 publicó la primera novela: El Túnel. En 1962, la segunda y acaso la mejor: Sobre héroes y tumbas. En 1974, la última: Abbadón el exterminador. Tanto Sobre héroes… como Abbadón… son novelas aluvionales: irrumpen en ellas la historia del país, episodios autobiográficos, pesadillas, vastas metáforas del Mal (como en el capítulo Informe sobre ciegos). Condenó sus libros al fuego, pero los salvó Matilde Kuminsky, su mujer de toda la vida. (Leer mas…)

JULIO CORTAZAR: Nació en Bruselas en 1914 y murió en París en 1984.Medía 1,95 y tenía cara de chico. Su obra es tan vasta como original. Su lenguaje y su estilo, perpetuas transgresiones. En 1963 publicó su más célebre novela: Rayuela. En la primera página, dice: «A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El primero termina en el capítulo 56.

Por consiguiente, el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue. Elsegundo se deja leer empezando por el capítulo 73,y…». Etcétera. Juego provocador, piedra en el zapato de las almas simples, es una enorme y casi inasible contranovela. Recuerde estos nombres:Oliveira, Rocamadour, La Maga. Y si no leyó Rayuela, empiece ya la gran aventura...(Leer mas…)

ROBERTO ARLT: Nació en Buenos Aires con el siglo XX y murió en 1942 de un ataque aiROBERTO ARLT:corazón. Se forjó periodista en las ya desaparecidas redacciones de Crítica y El Mundo. Escribió su obra entre el fragor de las máquinas de escribir y la necesidad de ganarse e! pan de cada día. Desdeñó las capillas literarias.

Lo acusaron de escribir mal, pero contestó despreciando a «los escritores de estilo correcto a los que no lee ni su familia» y juró ganarles «por prepotencia de trabajo». Sus Aguafuertes porteñas (memorables columnas que aparecían en El Mundo) duplicaron el tiraje del diario y hoy todavía son una joya periodística. Pero el gran Arlt se resume en dos inmortales novelas: Los siete locos y Los lanzallamas.

Primera y segunda parte de una delirante revolución fracasada -con fuerte influencia de Fedor Dostoievski- y personajes como Erdosain (el protagonista: el mismo Arlt), el Astrólogo, el Rufián Melancólico, el farmacéutico Ergueta, la Renga, son dos libros imprescindibles. Sin ellos es imposible empezar a hablar de literatura argentina.

ADOLFO BIOY CASARES: «La invención de Morel es una novela perfecta,» Si tal juicio hubiera sido vertido por la generosidad, la distracción o el rutinario oficio de un crítico, a nadie habría conmovido. Pero el hombre que lo grabó a fuego, papel y tinta se llamó Jorge Luis Borges.

A partir de ese instante entró en la gran literatura -nativa y universal- un dandi que empezó a escribir «para enamorara una prima» y llegó al Parnaso con pasaje de primera: Adolfo Bioy Casares (1914-1999). Personaje (célebre amante, jugador de teADOLFO BIOY CASARESnis, marido de la escritora Silvina Ocampo, estanciero), ninguno de esos rasgos mediáticos pudo demorar su brillante y vasta obra ni apartarlo de su pasión de escritor. Maestro del género fantástico, dejó El sueño de los héroes, Dormir al sol, La trama celeste, Plan de evasión: novelas tan seductoras como insoslayables. (Leer mas…)

Adolfo Bioy Casares en una foto de sus últimos años. «Me gusta vivir.
Me gustan el agua y el pan. Si pudiera, viviría mil años…», solfa decir.
Ganó, entre decenas de premios, el Cervantes.

Algunas de sus respuestas en los centenares de reportajes que concedió
son pequeñas obras maestras. Buenos Aires sin Adolfito es medio Buenos Aires…

 LEOPOLDO MARECHAL: El autor de Adán Buenosayres nació en 1898, murió en 1970, y LEOPOLDO MARECHALsu adhesión al peronismo postergó -injustamente- la valoración de su obra pese a que bregaba en las letras desde muy joven y en el grupo Martín Fierro, pléyade que -como Boedo y Florida- reunió a muchos de los grandes.

Dos novelas lo resumen y definen: Adán Buenosayres, que bien puede considerarse como el Ulises argentino, y El banquete de Severo Arcángelo, En las dos hay metafísica, humor, sátira de costumbres, literatura paródica y preocupación estética y existencial.

El banquete… -altamente slmbólica- narra, a la manera de Borges en su relato B congreso, los avalares de una comida descomunal que intenta reunir al universo y que -naturalmente- fracasa bajo el estrépito de una bomba. Y sólo quedan la soledad y la desesperación del hombre.

Leopoldo Marechal en su estudio hacia 1950. Sus libros Megafón o la guerra, Días como flechas, Laberintos australes y Cuaderno de navegación completan una obra vasta y de lenguaje renovador. Fue tardíamente valorado.

Biografia de Alfonsina Storni Libros y Poemas de Storni PoetisaALFONSINA STORNI: Argentina nacida en Suiza, Alfonsina Storni (1892-1938), también maestra y periodista, no sólo lucha contra los huesos convencionales de la poesía hiriéndolos con el acero del modernismo: también contra «mi fealdad» (como escribe), contra el qué dirán (se convierte en madre soltera) y -feminista a ultranza- contra un mundo regido por los hombres.

La Inquietud del Rosal y Dulce Sueño la ornan con el Premio Nacional de Poesía 1920.

Enferma de cáncer, se aloja en una pensión de Mar del Plata, y una helada y ventosa noche entra en el mar y muere ahogada. Su suicidio queda inmortalizado en el tema Alfonsina y el Mar. (Leer mas…)

 JORGE LUÍS BORGES:JORGE LUÍS BORGES: Nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Fue bilingüe desde su infancia ya que su abuela materna le hablaba en Inglés. «Georgie», como le decían en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. En 1910 aparece su primera publicación en el diario El País, de Buenos Aires, donde tradujo El príncipe feliz, de Oscar Wilde.

En 1914, el padre de Borges se jubiló debido a su ceguera casi total, por lo que la familia pasó una temporada en Europa. Sorprendidos por la guerra, se instalaron en Ginebra donde el joven Borges escribió algunos poemas en francés y cursó la preparatoria (1914-1918).

Vivió en España de 1919 a 1921 y dos años después la familia regresó a Buenos Aires. En 1923 publicó el poemario Fervor de Buenos Aires. (Leer mas…)

Fuente Consultada:
Gente Testigo del Siglo – Personajes y Hechos Que Hicieron Historia Tomo 6 Escritores de Puño y Letras

Vida y Obra de Ghiberti Lorenzo Historia Puerta del Paraiso Florencia

Vida y Obra de Ghiberti Lorenzo Historia Puerta del Paraiso

Entre los años 1300 y 1600 la vida en Europa sufrió grandes cambios. Fue una nueva etapa del pensamiento y déla cultura y se la denomina Renacimiento. Fue un período de sorprendentes inventos en el mundo de la ciencia.

Se desarrolló la imprenta, se hicieron descubrimientos astronómicos, hombres osados se dedicaron a explorar mares desconocidos y la pintura, la escultura, la arquitectura y la literatura también se transformaron de manera asombrosa.

Pero fue también una era de violencia, pobreza, hambre y enfermedades.

Lorenzo GhibertiLorenzo Ghiberti (1378-1455) es el primero de los escultores florentinos del siglo XV; hasta los más eminentes artistas de esa época se formaron en su taller.

El estilo aún gótico de sus primeras obras se hace cada vez más complejo a través del estudio de la perspectiva y de la incansable búsqueda de la «luz», elementos ambos que tanto apasionaron a los artistas florentinos del siglo XV.

«Son tan bellas que podrían colocarse a la entrada del Paraíso».
Así se expresó un día el gran Miguel Ángel, que no prodigaba los elogios, al detenerse a admirar la nueva puerta del Baptisterio florentino, última obra maestra de Lorenzo Ghiberti.

Que aquella «puerta del Paraíso» era hermosa, lo sabían todos en Florencia… hasta los profanos en la materia. Pero el florentino más convencido de ello era el propio Lorenzo Ghiberti, que —con una franqueza rayana en la inmodestia— había firmado su trabajo con estas palabras: «Obra de Lorenzo Ghiberti, ejecutada con maravilloso arte». Nadie, sin embargo, se asombró de tal inscripción, ya que era rigurosamente cierta. Por lo demás, si alguien se hubiera atrevido a pensar que el autor de semejante rúbrica debía ser un auténtico «cara dura»… no se habría alejado mucho de la verdad.

La «cara dura» de Ghiberti, puesto que era de bronce, estaba allí mismo, sobre uno de los batientes de la puerta: un rostro abierto, bondadoso, con las cejas un poco enarcadas, confiriéndole una expresión perspicaz y vagamente irónica.

Pero junto a su propia imagen, como si hubiera querido dividir el mérito de aquella obra maestra en partes iguales, Ghiberti había colocado la efigie de su padrastro, Bartolo de Michele, llamado Bartoluccio por los florentinos, que había sido su maestro; y este acto de modestia y generosidad basta para absolverlo de toda sospecha de presunción.

Puerta Harte del Baptisterio de Florencia (1403-1424)

Lorenzo Ghiberti: Puerta Harte del Baptisterio de Florencia (1403-1424) – Por voluntad de los autores del encargo, Ghiberti, al esculpir la primera puerta del Baptisterio de Florencia, se atuvo fielmente al modelo que había ejecutado Andrés Pisano, en la primera mitad del siglo XIV, para el mismo Baptisterio.

La puerta está subdividida en 28 paneles de bronce, 14 por batiente, en cada uno de los cuales se incluye un marco cuadrilobulado que encierra a las figuras.

En las dos filas inferiores, el escultor representó a los cuatro evangelistas y a los cuatro «padres» de la Iglesia, seguidos, en orden ascendente, por los episodios más significativos de la vida de Jesús.

La regularidad geométrica de los recuadros se enriquece con los elegantísimos frisos que los enmarcan y con la vivacidad de las cabezas de profetas que surgen en los ángulos. Las figuras doradas resaltan sobre el fondo oscuro del bronce. La fundición de la puerta fue muy difícil, y se realizó en dos tiempos: primero, el marco con los 28 compartimientos; luego, las placas esculpidas.

EL FAMOSO CONCURSO

Lorenzo se reveló como un artista precoz: cuando, en 1401, participó en el famoso concurso para la puerta del Baptisterio de Florencia, sólo tenía 23 años.

El tema del concurso era la ejecución de una placa de bronce que reprodujera el «Sacrificio de Isaac». Tras una primera «eliminatoria», pasaron a la final siete artistas de «campanillas», entre ellos Jacobo della Quercia y Filippo Brunelleschi.

No es difícil imaginar el clima de competición que se creó en la ciudad cuando los seleccionados se pusieron al trabajo, ni las discusiones de los «partidarios» sosteniendo a sus favoritos, ni la curiosa expectación.

Los siete artistas trabajaron en el más completo secreto, para no correr el riesgo dé copiarse recíprocamente.

Es decir, los siete, no, porque Lorenzo Ghiberti, el más joven de ellos, invitó a todos los ciudadanos que lo desearan a examinar sus modelos y a declarar abiertamente su parecer. Los maldicientes, por supuesto, dijeron que con ello sólo intentaba predisponer a favor suyo al j rado…
Pero se engañaban: la obra de Ghiberti resultó perfecta, digna, sin duda, de la victoria.

Para los treinta y cuatro componentes de la comisión, sin embargo, no fue fácil decidir entre las placas presentadas por Ghiberti y Brunelleschi, ya que ambas eran muy bellas, aunque completamente distintas en la ejecución y en el estilo.

Finalmente se optó por una decisión salomónica: los dos artistas trabajarían juntos en la puerta del Baptisterio. Brunelleschi se negó.

MEDIA VIDA

Inició la tarea cuando era todavía un joven, y la terminó a los cuarenta y seis años de edad. Acaso al participar en la ceremonia de consagración de la puerta, en la mañana de Pascua de 1424. se dio cuenta de que la mitad de su vida se le había ido en aquel trabajo. Pero merecía la pena.

La puerta, elegantísima, perfecta, era el resultado de un feliz equilibrio de arte y sabiduría técnica. Y sólo Florencia podía jactarse de poseer semejante maravilla.

UN TALLER CONCURRIDO

Entretanto, el taller de Lorenzo Ghiberti se había llenado de ayudantes, aprendices y alumnos. entre los cuales se contaban algunos, como Donatello y Paolo Uccello, que no tardarían mucho en hacerse famosos.

La vida del escultor transcurría en medio de un tranquilo bienestar: tenía mujer, dos hijos que pronto incrementarían el número de sus colaboradores, una bonita casa en Borgo Allegri y algunas fincas fuera de la dudad. Y era. además, famosísimo.

En su taller se hacía de todo: finísimos trabajos de orfebrería, estatuas de bronce de más de dos metros de altura, destinadas a la iglesia de Orsanmichele, bosquejos para las vidrieras sacras, vírgenes de terracota, pinturas sobre madera y. vidrio… Y, cuando se habló de encargar la tercera y última puerta del Baptisterio (la primera había sido esculpida por Andrés Pisano, un siglo antes), a nadie, y tampoco a Ghiberti, se le pasó por la cabeza que pudiera ser confiada a otras manos.

Como siempre, el resultado satisfizo a todos: se trataba, efectivamente, de la «puerta del Paraíso». Si bien aquella vez, en el entusiasmo febril del trabajo» transcurrió casi un decenio: en 1452, cuando dio  últimos toques a su obra, Ghiberti tenía más de 70 años.

Por aquella época, el artista llevaba ya bastante adelantada la redacción de sus «Comentarios», que continuó escribiendo, sereno y en paz, hasta el día de su muerte acaecida el 1° de diciembre de 1455.

En los «Comentario se refería también a su propia persona, objetivamente concluyendo la parte autobiográfica con otra de sus tajantes afirmaciones: «Pocas cosas importantes se han hecho en nuestra tierra (la Toscana) que no hayan sido dibujadas u ordenadas por mi mano». Pero tampoco esta vez los lectores encontraron presuntuosa la frase.

Es cierto: Lorenzo Ghiberti había educado y enseñado arte a toda una generación de escultores.

 Detalle de la Puerta Norte del Baptisterio Florencia

Lorenzo Ghiberti – Detalle de la Puerta Norte del Baptisterio  Florencia: Anunciación – Esta placa de la primera puerta ejecutada por Lorenzo Ghiberti con destino al Baptisterio de Florencia, constituye un ejemplo de la sobria elegancia características del estilo de este escultor.

Observemos la armonía y el equilibrio con que la escena ha sido colocada en el marco de cuatro lóbulo El templete que acoge la figura de la Virgen ocupa la mitad exacta de la superficie disponible; las figuras del ángel y del Padre Eterno,oportunamente curvadas para adaptarse mejor al  contorno redondeado del marco, «equilibran» la otra mitad. Notemos también cómo las alas del ángel se introducen en el  ángulo del marco, favoreciendo el ritmo.

puerta del infierno ghiberti lorenzo

Lorenzo Ghiberti: Puerta del Paraíso (1425-52) – Florencia, Baptisterio – En la «puerta del Paraíso» Ghiberti utilizó una subdivisión distinta de la empleada en las otros dos puertas del Baptisterio. Eligió como tema los hechos del viejo’ Testamento, narrados en diez amplias escenas, contenidas en marcos rectangulares. Los frisos verticales reproducen elegantes figuras de cuerpo entero y cabezas rodeadas por marcos circulares. La tercera pareja de cabezas del friso central de la puerta, empezando a contar desde abajo, está formada por los retratos del escultor (a la derecha) y de su padrastro y maestro, Bartolo di Michele, llamado Bartoluccio (a la izquierda). El estilo del artista ha cambiado mucho. Las escenas son más ricas en detalles y están animadas por un claroscuro que les confiere un vivaz efecto «pictórico». El paisaje y los edificios del fondo fueron ejecutados según las reglas de la perspectiva, es decir, disminuyendo la altura del relieve, a medida que las figuras se alejan del primer plano.

Ver:Historia Construcción Cupula de la Catedral de Florencia

Biografia de Gaudi Antoni Arquitecto Sagrada Familia Catedral

Biografía de Gaudi Antoni Arquitecto Catedral de la  Sagrada Familia en España

Nació el 25 de julio de 1852 en Reus, España, y fue bautizado con el nombre Antón Plácido Guillem. Fue el quinto y último hijo de una familia humilde en la que el padre era fabricante de calderos de Reus. Murió en Barcelona en 1926.

De él heredó la tradición artesanal. Comenzó sus estudios de arquitectura en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona y aunque allí no demostró ser un buen estudiante obtuvo su diploma en 1878.

Falleció en Barcelona el 7 de junio de 1926 atropellado por un tranvía.

GAUDÍ ANTONI Arquitecto de la Catedral de la Sagrada Familia

La señora, bella y elegante, se detuvo, hurgó en el monedero, extrajo de él algunas monedas y se las tendió con seguridad al viejo.

Y el viejo, traje ajado, demasiado ancho, el rostro surcado de arrugas, los cabellos blancos, cortos y rizados y la barba sin cuidar, sonrió.

Después, con paso cansado, echó las monedas en la hucha de las limosnas para las obras de la Sagrada Familia.

El viejo era Antonio Gaudí. Este episodio es auténtico, una de las pocas anécdotas de la vida sin vicisitudes de Antonio Gaudí y Cornet, vida que se consumió prácticamente entre los muros de una sola ciudad —Barcelona—, donde el futuro arquitecto había llegado a los dieciséis años, en 1869, desde su Reus natal, en la provincia de Tarragona.

Arquitecto español máximo representante del modernismo y uno de los principales pioneros de las vanguardias artísticas del siglo XX. El templo de la Sagrada Familia fue la obra que ocupó toda su vida y que se consideró su principal realización artística, a pesar de que quedó inconclusa y sin un proyecto bien definido. (imagen arriba: Antoni Gaudi)

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

BREVE FICHA BIOGRAFICA

• Nació el 25 de junio de 1852, en una familia de caldereros, en la localidad catalana de Reus, Tarragona (España).

• De pequeño sufrió de fiebre reumática, que lo obligó a pasar mucho tiempo en el campo, donde observó formas de la naturaleza que trasladaría después a sus obras.

• En su juventud se mudó a Barcelona para estudiar.

• En 1878 se recibió de arquitecto e inició una amistad con el conde Eusebi Güell, quien pronto se convertiría en su mecenas y protector.

• En 1883 comenzó su primer edificio, la casa Vicens, que lo consagraría en su profesión. En ella abandonó las formas tradicionales de construcción y creó otras nuevas, fantásticas y cubiertas de colores.

Grandes proyectos
• Poco después empezó a trabajar para el conde Güell, primero en (a construcción de unas caballerizas para su finca y luego en el palacio Güell.

• En 1891 fue nombrado arquitecto del templo de la Sagrada Familia, obra en la que trabajó varios años.

• En 1900 inició el Parque Güell de Barcelona (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1984).

• Entre 1904 y 1906 proyectó la casa Batlló.

• En los años siguientes realizó la casa MNá, conocida como La Pedrera, siempre en la misma ciudad.

• Murió en Barcelona el 10 de junio de 1926, atropellado por un tranvía.

Además de sorprender con sus construcciones que parecen esculturas, Gaudí se destacó como diseñador de los muebles para las viviendas que proyectó, y en la fabricación de los hierros forjados de sus balcones y ventanas.

Aunque
durante su vida no se reconoció su genio creativo, su obra marcó un hito en la historia de la arquitectura, influyendo no sólo en la formación de notables arquitectos sino también en los futuros profesionales.

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

BIOGRAFIA Y OBRA ARTISTICA DE GAUDI

Sus únicos viajes fueron una visita de estudios a Mallorca y a Carcasona, apenas conseguido el título (1878); una rápida excursión por Andalucía y Marruecos —llevado allí por un cliente— en 1887; retornos a Palma para la restauración de su catedral entre 1902 y 1904, y una breve estancia en los Pirineos para curarse de las fiebres de Malta en 1911.

El proceso artístico de Gaudí evoluciona en fases que se pueden distinguir cronológicamente: una vez finalizados sus estudios en la Escuela Provincial de Arquitectura, realiza sus primeros proyectos en un estilo victoriano, cuya característica más evidente es la contraposición entre las masas geometricas y las superficies, en las que la exuberante decoración se obtiene mediante el empleo de distintos materiales: piedra, ladrillo, mayólica y acero.

Al entrar en la escuela de Arquitectura Gaudí no acepta el academicismo, la estricta copia de los estilos del pasado, y encuentra ciertas dificultades para pasar los exámenes.

Sin embargo, se interesa por el pasado histórico de su patria, por la filosofía y el humanismo y asiste a las conferencias que Pau Milá i Fontanals dicta en el Ateneu barcelonés en defensa de la arquitectura gótica.

Con el Centre Cátala d’Excursions Cienttfiques viaja por el sur de Francia.

En Toulouse puede ver la reconstrucción que Viollet-le-Duc, uno de los arquitectos a quien más admira, lleva a cabo en Saint-Sernin.

Pero al parecer, el espíritu del arquitecto francés, su acentuación de las líneas, su cromatismo no gustan a Antoni Gaudí, que cree que más que reconstruir, Viollet-le-Duc caricaturiza el arte medieval.

Durante los últimos años de su carrera, Gaudí colabora con numerosos arquitectos barceloneses.

Parece, sin embargo, un tanto dudosa su supuesta participación en el proyecto del camerín de la Virgen de Montserrat, llevado a cabo por Francisco P. del Villar, e incluso en las obras de la cascada del parque de la Ciudadela, dirigidas por José Fontseré.

No ofrece dudas en cambio su colaboración en la iluminación de la desaparecida Muralla del Mar y sus proyectos para la Societat Obrera Mataronina, grupo que va a la cabeza del cooperativismo catalán.

De lo proyectado en Mataró (fábrica, sede social, ciudad-descanso, etc.) sólo se llevó a la práctica un quiosco y una sala de máquinas en la que utilizó como sostén de la cubierta una serie de arcos parabólicos de madera.

Quizá en el Park Güell, más que en ninguna otra construcción, Gaudí conjuga en sí, salvando la especialización que ya ha pasado a ser una premisa de la elevada tecnología constructiva, el carácter de escultor que modela los volúmenes, el que transforma un árbol o la silueta de una mujer en una columna, del pintor que cualifica las formas a través del cromatismo y la luz.

Gaudí, además, como un hombre de la Edad Media o del Renacimiento, es también el ceramista y el forjador, no el arquitecto que proyecta, sino el hombre que crea sus obras, sin duda ayudado por grandes colaboradores, como Jujol, que realizó las decoraciones en cerámica de la sala dórica.

Bajo este aspecto, Gaudí ha sido considerado como reaccionario al no proyectar en aras de un futuro abandonando cualquier relación con el pasado, y no rendir culto a la estética de la máquina y del hierro, no trabajando para una nueva sociedad.

Pero Gaudí entiende la arquitectura como un camino de salvación para el hombre, el arquitecto no es el ingeniero que diseña máquinas para vivir, es el hombre que intenta elevar a sus semejantes al conocimiento supremo a través de la armoniosa y a la vez fantástica ordenación del espacio, de los volúmenes, de las formas y del color.

En 1878 Gaudí obtiene el título de arquitecto y un año después proyecta la primera obra importante, la Casa Vicens de la calle de las Carolinas en Barcelona, después de realizar varios trabajos de segundo orden, como el proyecto de una portada monumental para un cementerio y el de unas farolas para la barcelonesa plaza Real, en las que demuestra ya su consideración por la naturaleza, al concebirlas según las leyes de crecimiento de las plantas.

El efecto general recuerda el estilo morisco, siendo ejemplos de ello la Casa Vicens y el palacio Güell de Barcelona.

En la fase siguiente, entre 1887 y 1900, Gaudí experimenta las posibilidades dinámicas de los estilos clásicos: el gótico (Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de los Botines de León) y el barroco (Casa Calvet de Barcelona).

Entretanto se construye la casa Vicens, el arquitecto se preocupa por el arte mobiliar y envía a la Exposición Internacional de París de 1878 un proyecto de escaparate-vitrina para una farmacia barcelonesa.

A pesar de que el diseño no despierta gran interés, atrae la atención de Eusebio Güell, conde, terrateniente y avispado industrial, que a partir de entonces será su más fiel cliente y admirador. Para el conde Güell, proyecta en 1882 un pabellón de caza que debía de construirse en Garraf, al mismo tiempo que en colaboración con Joan Martorell realiza un anteproyecto para la iglesia de los benedictinos de Villaricos, en Cuevas de Vera (Almería).

En esta época, el joven arquitecto es abierto, voluble, anticlerical; gusta de la buena mesa y sigue la moda en el vestir.

Su dandismo se manifiesta en su gabán beige y en las botas altas que calza, elementos que dan un carácter un tanto frivolo a su figura.

A Gaudí no le faltan encargos y 1883 se convierte en el año crucial de su carrera como arquitecto. Por una parte, un amigo del conde Güell, Máximo Díaz de Quijano, le encarga la construcción en una villa residencial en Comillas (Santander).

Por otra, construye la finca Güell en el barrio barcelonés de Les Corts y, a finales de aquel año, el día 3 de noviembre, acepta continuar los encargos de edificación del templo de la Sagrada Familia en Barcelona.

Y desde principios de siglo, la práctica arquitectónica de Gaudí pasa a ser algo único, que ya no se puede clasificar con una nomenclatura estilística convencional.

Es el período en el que el arquitecto vuelca toda su potencia expresiva en la Sagrada Familia, que incluso lo compromete y obliga más como hombre religioso que como artista.

Hijo de un calderero (durante toda su vida sintió el orgullo del artesano capaz de doblar a voluntad el metal), estudió en el colegio de los padres escolapios, asimilando quizá en aquellos años el germen de un rigor moral que lo convirtió en un ser intransigente y solitario.

Antoni Gaudí era hijo de una humilde familia de caldereros, procedente de Auvernia, que se había instalado en la Cataluña meridional a principios del siglo XVIII: «Mi padre fue calderero, mi abuelo y mi bisabuelo lo fueron también —comentaría orgulloso Gaudí—; los padres de mi madre fueron caldereros y uno de mis bisabuelos, tonelero… Todas esas generaciones me han preparado.

El calderero es un hombre que de una superficie hace un volumen: antes de empezar su trabajo ha visto ya el espacio. El calderero abarca las tres dimensiones y recrea inconscientemente el espacio. ¡El espacio es la calderería!…»

Fue, evidentemente, un personaje taciturno y huraño que pasaba todo su tiempo sumergido en el trabajo, que cada día se acercaba a la iglesia, prefiriendo las largas conversaciones con unos pocos íntimos a las reuniones mundanas, y que siempre iba tan desaseado y tan mal vestido que a veces, como se ha recordado al principio, podía ser confundido con un mendigo.

Por otra parte, y desde luego por completo al margen de esas anecdóticas y pintorescas limosnas, Gaudí necesitaba dinero, mucho dinero, para llevar adelante las obras de la Sagrada Familia, el gran templo votivo que durante cuarenta y tres años —de 1883 a 1926, año de su muerte— fue el exclusivo fin de su existencia.

En esta empresa gastó todo lo que poseía, conformándose con vivir pobre y sencillamente, como un ermitaño; pero el dinero nunca era suficiente. Y ello, en parte, a causa de su falta de previsión, por su modo de trabajar con programas ilimitados, con intuiciones, arrepentimientos y muchos imprevistos que hacían subir tanto los costos que perjudicaba a los que sufragaban los gastos.

Pero Gaudí no se preocupaba por esas cosas: la suya era una búsqueda ininterrumpida en la que no podía ni quería aceptar en el trabajo plazos determinados.

Cuando pasó a ser prácticamente su propio mecenas, no se avergonzó ni tuvo el menor reparo en transformarse en una especie de postulante que pedía constantemente, pues para él lo que se ponía en juego era importantísimo.

Como tampoco le molestaba ser tildado de “snob” por la gente: para los conformistas de la época (cada época los tiene) no era fácil admitir que un hombre de un aspecto tan modesto pontificase con tanta autoridad o se permitiese exigir ayudas monetarias.

Para ellos un hombre tan mal vestido y desaseado no podía ser más que un revolucionario o un visionario. Pero Gaudí continuaba tranquilamente su trabajo.

Le bastaban las conversaciones con sus colaboradores —tuvo muchos, y de talento, que se pusieron a su lado sin pedir nada a cambio— o los raros encuentros con visitantes excepcionales, como el filántropo Albert Schweitzer o el poeta Juan Maragall Gorina, partidario entusiasta del resurgimiento catalán.

Permaneció siempre soltero y en los últimos años de su vida vivió completamente solo.

Durante cierto tiempo tuvo a su lado a su padre y a una sobrina, pero cuando éstos murieron fue atendido por dos monjas carmelitas de un convento cercano, que después lo recordarían como una persona devota y amable.

Una de sus más bellas fotografías lo reproduce, ya con sententa años de edad, con un largo cirio en la mano, mientras participa en la procesión del Corpus Christi.

Todas las mañanas, antes de dirigirse a las obras de la Sagrada Familia (que se había convertido en su eremitorio), se detenía en la iglesia de San Felipe Neri, para oír misa.

Hacia allí se dirigía, como de costumbre, la mañana del 7 de junio de 1926 cuando fue atropellado por un tranvía: a consecuencia de las heridas murió tres días después. siendo sus restos inhumados en la cripta de la gran catedral inacabada.

Se cerraba así, después de setenta y cuatro años, una existencia que había transcurrido casi por entero dentro del horizonte de Barcelona, este horizonte al que la piedad profunda y rica en fantasía de Gaudí caracterizó y modificó definitivamente al levantar en él los increíbles pináculos de un templo que había de convertirse en una especie de símbolo de la ciudad.

LOS ULTIMOS AÑOS DE GAUDÍ: El reumatismo que Gaudí sufre desde pequeño, le va causando cada vez más molestias.

Tras la construcción de la casa Milá, el maestro, un tanto cansado, dedicará todo su tiempo al templo de la Sagrada Familia.

Apenas se le conocen a partir de entonces algunos proyectos: capilla del convento de las Teresianas de Barcelona (1908-1910), Gran Hotel de Nueva York, que debía ser más alto que la torre Eiffel y que de haberse llevado a cabo hubiese significado la construcción más ambiciosa del arquitecto; proyecto para una colonia en Torelló (1923) y el diseño para un pulpito de la catedral de Valencia (1925).

Gaudí, a partir de 1906, vive en una pequeña casa que un ayudante suyo, Francesc Berenguer, construyó en el Park Güell. Lleva una existencia en extremo austera. Se levanta a las siete de la mañana y va a comulgar todos los días a la parroquia de San Juan de Gracia.

Se dirige luego a las obras de su catedral y allí come frugalmente: ensalada, un vaso de leche con una rodaja de limón, una manzana asada al horno y media mandarina: «La mortificación del cuerpo —explica Gaudí— es la alegría del espíritu.

El sacrificio es el único medio-capaz de hacernos avanzar por el camino de la verdad interior, camino sin el cual no existe arte verdadero… La mortificación del cuerpo empieza con el trabajo incesante, ininterrumpido de todos los días de nuestra vida.»

A la caída del sol, Gaudí se dirige a orar a San Felipe Neri cerca de la catedral, y a pie regresa a su Park Güell.

Entretanto, la Sagrada Familia sigue creciendo cada vez con mayores dificultades económicas. Ya en 1905 Joan Maragall, el gran amigo del arquitecto, había escrito en el Diario de Barcelona: «A menudo me siento orgulloso de ser barcelonés… otras veces me avergüenzo de ello: hoy es una de éstas.

Este hombre que construye el templo de la Sagrada Familia me ha dicho que los recursos para continuar esta obra se agotan, que los donativos disminuyen entre nosotros…

Si un pueblo, aun en la anarquía sangrienta y la miseria, es siempre un pueblo y tiene derecho a la esperanza, un pueblo sin identidad no es nada ni tiene derecho a nada.

El templo de la Sagrada Familia es el templo de la idealidad catalana a Barcelona, el monumento de la piedad eternamente ascendente, la concreción petrificada del deseo de elevarse, la imagen del alma popular…»

El templo es visitado por grandes personalidades: Albert Schweitzer, el cardenal Ragonesi, Enric Prat de la Riba, Alfonso XIII, Unamuno, etc. Gaudí despliega entonces su catalanismo y se niega a conversar en otra lengua que no sea la catalana: «Esto (la catedral) no puede expresarse ni en francés, ni en alemán o inglés —decía a Schweitzer—, así pues se lo voy a explicar en catalán y usted comprenderá lo que yo le diga, aunque no conozca esta lengua.»

El arquitecto, muerto su padre en 1906, el poeta y amigo Joan Maragall en 1914, el conde Güell en 1914, su sobrina Rosa y su inseparable compañero Llorenc Matamala en 1925, se hunde en una completa soledad y decide instalarse en los mismos talleres del templo.

Allí monta una cama entre las maquetas y diseños.

El lunes 7 de junio de 1926 se dirige como todos los días al oratorio de San Felipe Neri; su pensamiento está absorto en la primera torre del templo que se inaugurará el día 11.

Al atravesar la calle de las Cortes Catalanas, cerca de la plaza de Cataluña, vacila y cae bajo las ruedas de un tranvía.

Es recogido y llevado al hospital Clínico: su aspecto es de mendigo, viste miserablemente, los pies desnudos dentro de los zapatos, ningún documento permite identificarlo; su ayudante Doménech Sugranyes y el capellán del templo reconocen por la noche en el vagabundo al visionario arquitecto que morirá tres días después, el jueves 10 de junio de 1926.

El 12 de junio el maestro fue enterrado en la cripta de su catedral inacabada, de la catedral de los pobres, cuyo portal, según sus propias palabras, «será lo bastante grande para hacer pasar por él a toda la humanidad».

caricatura de gaudi

A medida que el arquitecto se va adentrando en la problemática del nuevo templo, su anticlericalismo, quizá por motivos no demasiado conocidos, va desapareciendo y Gaudí se convierte en un hombre en extremo religioso, que alcanza lo místico: «¡El hombre sin religión —exclamó el arquitecto— es un hombre espiritualmente fracasado, un hombre mutilado!».

La pobreza, para Gaudí, conduce a un estado de elegancia y belleza, mientras que la riqueza lleva irremediablemente a la opulencia y a la complicación que nunca pueden ser bellas.

En la cuaresma de 1894, Gaudí se encierra en su piso de la calle Diputación, en donde vive con la hija de su hermana, Rosa Egea, para profundizar en los santos misterios. El propio obispo Torres y Bages, gran amigo suyo, tiene que acudir a su casa para hacerle desistir de su extremado recogimiento.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg

PARA SABER MAS… Antonio Gaudí, representante de medio siglo de arquitectura española, murió atropellado por un tranvía en 1926. Adscrito a la estética modernista de principios de siglo, el arquitecto siempre dio más importancia al individuo romántico que a lo formal de este movimiento cultural.

Se ha dicho que Gaudí fue el último representante de una época ya concluida, pero que a la vez abre una línea expresionista que evoluciona en las vanguardias del siglo XX. Gaudí desarrolló su sueño personal en obras como el Parque Güell y las casas Batlló y Milá, situadas en la ciudad de Barcelona.

La coronación de su estilo personal, relacionado con el surrealismo, fue la inconclusa iglesia de la Sagrada Familia.

Gaudí nació en una familia de artesanos y estudió con maestros tradicionales pero, a pesar de sus arraigados sentimientos nacionalistas, consiguió dar un sentido cosmopolita a sus obras, que unen tradición y modernidad, tanto en el interior como en sus fachadas.

Su estilo arquitectónico era espiritualista (era un ferviente católico) y formalista y supuso la desaparición del clasicismo.

En sus obras, Gaudí ocultó soportes, utilizó materiales industriales nuevos y cambió la concepción del espacio. En 1893 recibió el encargo de construir la Sagrada Familia y a partir de entonces dedicó su dinero y su tiempo al templo (en ese monumento levantó cuatro torres, de las cuales sólo una fue concluida por él, y la fachada del Nacimiento).

Gaudí vivía en forma tan austera que cuando murió fue confundido con un vagabundo. Su obra no llegó a trascender en su época. Pero después de su muerte, fue reconocida internacionalmente.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de las Maravillas del Mundo Tomo III
El Gran Libro del Siglo XX Clarín