siglo xix

El Imperio de Rockefeller en America Latina Empresas de petroleo

El Imperio de Rockefeller en América Latina

«El capital privado que tanto necesita América Latina será atraído a la zona solamente si se le dan garantías contra la expropiación y trato discriminatorio, como también seguridad de que la repatriación de las ganancias será posible.» David Rockefeller (New York Times, 28-10-1967)

En 1970 se cumplió un siglo desde que la familia Rockefeller estableció un virtual monopolio de la industria petrolera en los Estados Unidos. El imperio fue creado por John D. Rockefeller aniquilando a todas las compañías menores que se interpusieron en su camino. Después de la primera guerra mundial el imperio se extendió por el resto del mundo.

El Imperio de Rockefeller en América LatinaEl estrecho entrelazamiento entre los monopolios y el Estado se manifiesta en grado sumo en la organización Rockefeller. Sus integrantes ocupan una posición predominante en varias organizaciones privadas de los grandes negocios, que ejercen notable influencia en el rumbo de la política que luego es ejecutada por el gobierno de turno.

En 1954, la revista «Fortune» señaló 18 instituciones (educacionales, culturales, benéficas y políticas) en las cuales participan los hermanos Rockefeller. Incluyen las tres organizaciones líderes en política exterior (Foreign Policy Association, Carnegie Endowment for International Peace y Council on Foreign Relations). Los intereses de los Rockefeller están representados por cuatro de los seis directores de la National Industrial Conference Board,quizás el más sobresaliente grupo político de los grandes negocios.

El Petróleo en América Latina
El imperio actúa a través de las siguientes compañías: La Standard Oil (Nueva Jersey), bajo el nombre de ESSO, realiza: producción, transporte, refinería y venta en países como la Argentina, Brasil, el Caribe, América Central, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú v Uruguay. En Venezuela, la Creóle Petroleum Company, subsidiaria de la Standard Oil, Agrícola), Colombia (B. del domina a través de la producción petrolera la economía venezolana. Además, opera una refinería en las Antillas Holandesas y dos en Colombia. La Mobil Oil Corp. Bajo las marcas Mobil y Socony realiza actividades dentro del campo petrolífero en Argentina, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela. La Standard Oil (California), bajo la marca Chevron actúa en Brasil, Colombia, Venezuela y América Central. La Standard Oil (Indiana), por cuatro de los seis directores dedicada fundamentalmente a la exploración y extracción, actúa bajo el nombre de Pan American en Argentina, Colombia, Trinidad, Venezuela y Puerto Rico.

El Imperio controla el Chase Manhattan Bank que, con un capital de 20.000 millones de dólares, es el segundo banco de los Estados Unidos y el más importante en materia de operaciones internacionales, ya que mantiene relaciones con 5.900 bancos de todo el mundo. Al mismo tiempo es propietario de bancos que actúan en Venezuela (B. Mercantil y Comercio), Brasil (B. Lar Brasileiro), Perú (B. Continental), Honduras (B. Atlántida) y Argentina (B. Argentino de Comercio).

A través de la Internacional Basic Economic Corporation (IBEC) el imperio ha diversificado su actividad fuera del campo petrolero: tiene intereses en 33 países por medio de 142 empresas subsidiarias o afiliadas.

Alimentos. IBEC es el mayor distribuidor de alimentos a través de 52 supermercados, de los cuales 31 están ubicados en Venezuela, 5 en Perú y 16 en Argentina. También produce semilla de maíz híbrido en Brasil, pesca y envasa atunes en Puerto Rico, pasteriza y distribuye leche en Venezuela, produce café en El Salvador, cultiva caña de azúcar y la refina en el Perú.

Avicultura. La IBEC controla «Arbor Acres», una de las principales empresas avícolas del mundo. Suministra aves de raza v huevos en 23 países, incluyendo Argentina, Colombia, Brasil, México y Perú. Industria La IBEC manufactura productos metálicos relacionados con la agricultura en los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Colombia, México y Uruguay. Para terminar con esta rama del imperio hay que señalar que también controla fondos de inversión y realiza operaciones en seguros en numerosos países latinoamericanos. Extractado de los documentos publicados por NACLA (North American Congress in Latín America).

Los datos que damos a conocer no agotan, lógicamente, las propiedades, visibles e invisibles, de la familia Rockefeller, Hay traducción española: Tierra Nueva, Montevideo, 1970.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Planificación Economica en Latinoamerica Post Primera Guerra Mundial

Planificación Económica en Latinoamerica

La planificación en América Latina: También a nuestros países, sobre todo bajo el influjo de la revolución rusa y sus realizaciones, llegaron las ideas del socialismo y la planificación económica. Durante la Segunda Guerra Mundial y en seguida de finalizada la misma, por la distensión de los lazos de dependencia ocasionada por el enfrentamiento bélico entre las potencias imperialistas y sus dificultades en la posterior reconstrucción, las economías de los países latinoamericanos conocieron un cierto progreso, mas sin mayores modificaciones en la base de sus relaciones de producción.

Para esta época también comenzaron a ser ampliamente conocidos algunos postulados de la planificación económica y se dieron a conocer programas similares a los elaborados en las economías capitalistas avanzadas. Sin embargo, al mantenerse las bases del atraso y la dependencia, estos programas mostraron pronto su poca viabilidad práctica, al menos como instrumentos que permitieran el efectivo «despegue» de nuestras economías.

Recompuesto el sistema mundial capitalista y dada la endeblez del desarrollo de las economías de los países de América Latina, éstos volvieron más o menos rápidamente al radio de influencie del imperialismo, reconstituyéndose la dependencia fundamentalmente en base a una más activa participación del capital monopolista internacional en la industria abastecedora del mercado interno de los distintos países.

Al mismo tiempo, al incidir este proceso sobre la estructura del Estado de nuestros países, los programas de desarrollo y las inversiones e incentivos del Estado, que son lo principal de los mismos, se orientaron cada vez más a favorecer al proceso capitalista dependiente, en función de los intereses de las burguesías monopolistas y terratenientes nativas y de los monopolios internacionales.

Este proceso, iniciado en algunos países durante la crisis de los años treinta, se conoce como de sustitución de importaciones. Ya entonces, el liberalismo de tipo tradicional había sido abandonado por las clases dominantes nativas, recurriéndose a la protección de ciertas industrias por la imposibilidad de efectuar todas las importaciones que hasta entonces se habían realizado. La protección en igualdad de condiciones, dada la ventaja comparativa que tenían las empresas extranjeras en cuanto al conocimiento y disposición de las técnicas modernas, permitió a estas últimas «radicarse» con relativa facilidad, copando los mercados desde adentro y apoderándose de gran parte de los recursos internos.

El período de guerra y el inmediatamente posterior permitieron un cierto afianzamiento de los capitales internos, pero el mantenimiento de las bases de las estructuras de atraso y dependencia (fundamentalmente, el latifundio en el campo y el control monopolista en la industria) fue decisivo para mantener a nuestras economías en los carriles anteriores.

A medida que crecía el endeudamiento externo, que el desarrollo capitalista dependiente estimulaba, comenzó a hacerse cada vez más decisivo el estrangulamiento por falta de divisas y cada vez más los «planes» tuvieron que adaptarse a los requerimientos de los organismos financieros internacionales. Comenzó entonces a ponerse mayor énfasis en la estabilidad que en el desarrollo, tratando de mantener la renta terrateniente y las ganancias monopolistas a través del contenimiento de los salarios y el aumento de la productividad del trabajo.

La «planificación» se orientó en este sentido, asignándosele al estado el papel de determinar la política de ingresos, de apoyar, mediante créditos y exenciones impositivas a ciertas ramas de la industria, y de realizar las necesarias inversiones de infraestructura. Pero las difíciles condiciones económico-sociales que genera este proceso ni siquiera han permitido cumplir este papel a los respectivos estados.

Globalmente, podemos decir que la planificación en los distintos países latinoamericanos no escapa a las generales de la ley del conjunto de los países dependientes, aunque comparando a los de Asia y África, las condiciones de atraso no parezcan tan catastróficas. En general, en los países de Latinoamérica, al igual que en los demás países dependientes, se mantienen las bases de las relaciones de atraso y dependencia que hacen imposible que la programación de tipo capitalista pueda mostrar aún resultados medianamente satisfactorios. Porque ésta tiene lugar sobre esas bases que implican un gran retraso en la agricultura y en la industria y un permanente drenaje de recursos al exterior, que aumenta su endeudamiento y su inestabilidad económico-financiera.

Esto se refleja en la incapacidad del estado burgués-terrateniente de nuestros países para poder llevar adelante las inversiones «programadas» así como en el aumento de su endeudamiento interno y externo. Actualmente, la única excepción a esta regla en Latinoamérica, la constituye Cuba, cuyo pueblo luego de destruir el poder de su estado burgués-terrateniente y reemplazarlo por uno de carácter revolucionario, expropió a los terratenientes y grandes empresas monopolistas y comenzó la construcción del socialismo, utilizando la planificación como instrumento rector de la actividad económica.

La transformación de las relaciones de producción preexistente, semejante a la producida en los demás países que comenzaron la edificación socialista, liberó las fuerzas productivas internas, permitiendo su avance a través de las-iniciativas y la participación de grandes masas, lo que ha asegurado un desarrollo también exitoso de la planificación.

cuadro sintesis planes economicos

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo tomo N° Las Economías Planificadas

Como ingresan divisas en dolares a Argentina Egreso de Dolares Pagos

COMO INGRESAN Y EGRESAN DIVISAS EN DÓLARES A ARGENTINA

INGRESO DE
DÓLARES

EGRESO DE
DÓLARES

EXPORTACIÓN DE BIENES:
Es la venta de nuestros productos en el exterior. Es la mas común, y en nuestro caso se obtienen grandes ingresos mediante la exportación de nuestros productos primarios, como la soja al mundo.

IMPORTACIÓN DE BIENES:
Es el caso cuando se compra algo en el exterior, por ejemplo si compramos autos en Brasil, debemos enviar el pago en dólares a su país.
EXPLOTACIÓN DE SERVICIOS:
La exportación de servicios. Aquí una de las claves es el turismo. Una exportación de turismo se da cada vez que entra un turista extranjero al país.
IMPORTACIÓN DE SERVICIOS:
Cuando los argentinos viajamos al exterior debemos comprar dólares en nuestro país y llevarlos al exterior para nuestros gastos.
ENDEUDARSE POR PRÉSTAMO:
Un país o una empresa puede buscar financiamiento en el exterior en forma de deuda. Cuando se pide prestado afuera, ingresan dólares.
PAGO DE INTERESES Y COMISIONES DE LA DEUDA:
Cuando pagamos una parte de una deuda contraída en el exterior, o bien, solo pagamos los intereses.

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA:
Se trata de empresas extranjeras que quieren hacer una inversión en Argentina. Para poder poner una fábrica o comprar una ya existente, se requieren dólares.

PAGO DE REGALÍAS Y DIVIDENDOS:
Cunado una empresa extranjera cierra su balance y envía parte de su ganancia a la casa matriz en otro país. Otra parte de las ganancias se reinvierten en la misma empresa.

ENVÍO DE REMESAS:
Por ejemplo cuando una familia viaja al exterior para buscar un futuro mejor y luego envía dinero a nuestro país para ayudar a sus familiares.

REMESAS AL EXTERIOR
Los extranjeros que trabajan en el país y envían parte de sus ganancias y ahorros a sus familias. También cuando los ahorros de los argentinos se envían a un banco de otro país.

Historia Económica Mundial del Siglo XX El Jueves Negro Caida Bolsa

Historia Económica Mundial del Siglo XX

Resumen de lo acontecido económicamente en los países occidentales a partir de la Gran Crisis de 1929  

El fin de la prosperidad:
La quiebra de la Bolsa de Nueva York
  

A medida que la prosperidad aumentaba, los empresarios buscaron nuevas negocios para invertir sus ganancias.  Prestaban dinero a Alemania y a otros países e instalaban sus industrias en el extranjero (la Argentina y Brasil, entre otros).  También invertían en maquinarias que permitían aumentar la producción. 

Desde que advirtieron que tendrían dificultades para vender tanta mercadería, comenzaron a invertir en bienes de lujo, como joyas o yates, y en negocios especulativos. 

La compra de acciones en la bolsa se fue transformando en uno los más rentables.  Muchas veces, para comprar acciones, los empresarios pedían créditos a los bancos.  Debido a que la ganancia de las acciones podía llegar a un 50% anual y el interés que debían pagar por los créditos bancarios era del 12%, los beneficios que obtenían eran enormes.

A fines de la década, la prosperidad, que antes estaba basada en el desarrollo industrial, pasó a depender de la especulación. En 1928, algunos síntomas hacían prever que la economía estaba en peligro.  Los ingresos de la población no habían subido tanto como para que el consumo siguiera creciendo. 

Los almacenes estaban llenos de mercaderías que no podían ser vendidas y muchas fábricas comenzaron a despedir a sus trabajadores.  Sin embargo, en la bolsa seguía la fiesta especulativa.  Los precios a que se vendían las acciones no reflejaban la situación económica real de las empresas. 

Aunque el crecimiento de muchas de ellas se había detenido, sus acciones seguían subiendo porque había una gran demanda de los especuladores.  Nadie pudo o quiso darse cuenta de la gravedad de la situación.  Cuando en octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró, la crisis fue inevitable y se extendió al sistema bancario, a la industria, el comercio y al agro estadounidenses.  Sus consecuencias se sintieron también en todo el mundo y perduraron hasta la Segunda Guerra Mundial.

EL NEW DEAL : Como se decía antes, en octubre de 1929 se produjo la quiebra de la Bolsa de Nueva York.  El precio de las acciones que allí se negociaban bajó espectacularmente y muchos particulares y empresarios perdieron grandes fortunas.  En los meses siguientes, la crisis en la bolsa afectó las actividades bancarias, industriales, comerciales y agrarias.  La desocupación creció hasta niveles inimaginados.

Ante esta difícil situación, los inversores estadounidenses retiraron sus capitales de Europa y de otras partes del mundo.  El comercio de Estados Unidos con el exterior también disminuyó.  De esta manera, la crisis se extendió a otros países.  Sus efectos comenzaron a sentirse fuertemente en aquellos que, como Alemania, tenían una mayor relación con Estados Unidos, pero afectaron también al resto de Europa, a América latina y, en mayor o menor medida, al mundo entero.

En los países industriales la producción descendió.  Muchas fábricas cerraron y una gran cantidad de trabajadores se quedó sin empleo.  En el campo, los precios agrícolas bajaron y muchos agricultores perdieron sus tierras.  Los Estados tuvieron que intervenir para, sostener una economía que se tambaleaba.  La primera reacción consistió en disminuir las importaciones para proteger la producción nacional.  El objetivo era lograr la autarquía, es decir, el autoabastecimiento, y a la vez estimular las exportaciones.

Para combatir la desocupación, los Estados emprendieron la construcción de obras públicas y limitaron el ingreso de inmigrantes. En todos los países, la crisis económica fue acompañada por una crisis política y social.  Las huelgas aumentaron y los enfrentamientos políticos se agudizaron.  La fe y la confianza en el liberalismo para dar respuesta a las necesidades de la población comenzó a debilitarse.  En algunos países se ensayaron nuevas alternativas políticas.  En Alemania y Japón los sistemas parlamentarios fueron reemplazados por Estados fascistas.  En Inglaterra y Francia, los parlamentos sobrevivieron, aunque debilitados. 

Conservadores y socialistas se alternaban en el gobierno sin encontrar respuestas a la crisis.  Además, debían enfrentar el ataque de los grupos fascistas, admiradores de Mussolini y Hitler, quienes para terminar con los conflictos sociales reclamaban el establecimiento de gobiernos fuertes.  Los partidos comunistas también atacaban el sistema político.  Sostenían que la depresión económica era la consecuencia inevitable del sistema capitalista y que sólo la revolución social pondría fin a los sufrimientos de la población.

Al cabo de unos años, aunque con dificultades, Gran Bretaña, Francia, Japón y Alemania, lograron recuperarse.  En Estados Unidos, la crisis fue más profunda y la recuperación más lenta. (ampliar tema: La Planificación Económica Latinoamericana)

 Las respuestas a la crisis en Estados Unidos: el New Deal

 La crisis económica en Estados Unidos alcanzó niveles de catástrofe.  La producción industrial se redujo en un 50%, las ventas de automóviles cayeron un 65% y la desocupación aumentó de 1,5 millones a 13 millones.  La agricultura fue uno de los sectores más afectados.  Entre 1929 y 1932, los beneficios de los agricultores disminuyeron en un 70%.  Muchos perdieron sus tierras y emigraron por ejemplo, a California a cosechar frutas.

 En las ciudades, la situación no era mejor.  Millares de familias fueron desalojadas de sus viviendas por no poder pagar los alquileres.  Algunas terminaron viviendo en casas de cartón y lata.  Otras dormían directamente en las veredas o sobre catres proporcionados por las autoridades municipales.

Gobernaba el país el presidente Hoover, del Partido Republicano.  Hoover consideraba que la crisis era pasajera y que no era necesaria la intervención del Estado para recuperar el equilibrio económico.  Su pasividad fue pronto castigada.  En las elecciones de 1932, los ciudadanos expresaron su indignación votando en favor del Partido Demócrata.  Su candidato, Franklin Delano Roosevelt, había prometido profundos cambios para superar la crisis.

Una vez en el gobierno, Roosevelt aplicó un programa de gobierno conocido como New Deal («barajar de nuevo»).  Consistía en una serie de enérgicas medidas, cuyo objetivo era poner nuevamente en marcha la economía y socorrer a los más necesitados.  Para aliviar la situación de los agricultores, se redujo la producción agrícola lo que permitió elevar los precios de las cosechas. 

Para atacar la desocupación se pusieron en marcha obras públicas, como escuelas, calles y parques de recreación, que dieron empleo a muchos trabajadores.  Además, se construyeron diques, centrales hidroeléctricas y complejos industriales para reactivar las economías regionales.  El Estado firmó acuerdos con empresarios y trabajadores para establecer precios máximos a los productos industriales y fijar salarios mínimos; además, creó el seguro de desempleo, vejez y enfermedad, y suprimió el trabajo infantil.  En materia laboral, legalizó los sindicatos y garantizó el derecho de huelga.

Las medidas adoptadas por Roosevelt aliviaron en parte la situación de los sectores más necesitados.  Sin embargo, los graves problemas económicos originados por la crisis no pudieron solucionarse.  Recién en 1940 la producción alcanzó los niveles anteriores a la crisis y esta recuperación estuvo vinculada con el crecimiento de la industria armamentista.  Por entonces, la Segunda Guerra Mundial estaba en su apogeo.

EL «ESTADO DE BIENESTAR»‘ Y LA  EXPANSIÓN ECONOMICA

La distensión de la guerra fría fue posible, además, por el gran desarrollo económico que se produjo en todos los países industriales a partir de mediados de la década de 1950.  Los de mayor crecimiento fueron los que más habían sido perjudicados por la guerra: los países europeos y Japón.  En todos, la utilización de nuevas tecnologías y la disminución del precio de la energía carbón, petróleo, gas natural y electricidad posibilitaron un aumento espectacular de la producción agrícola e industrial.  El modelo de producción fordista se difundió en todo el mundo.

En los Estados Unidos se aplicó en todas las industrias, desde la construcción de edificios hasta la fabricación de comida rápida.  McDonald’s fue un éxito de esta época.  Los artículos que en otro tiempo habían sido un lujo, como las heladeras, lavarropas y teléfonos, ahora estaban al alcance de la mayoría de la población.  Además, gracias a las innovaciones tecnológicas, nuevos productos invadieron el mercado: televisores, discos de vinilo, casetes, relojes digitales, calculadoras de bolsillo y muchísimos más.  Una de las grandes novedades fue la miniaturización y la portabilidad de los productos como la radio a pilas.  La población fue bombardeada por masivas campañas publicitarias que incitaban a consumirlos.

La nuevas políticas económicas implementadas por los gobiernos favorecieron el gran crecimiento económico de la posguerra.  Quedaron atrás las ideas del liberalismo que sostenían que el Estado no debía intervenir en la economía.  Las experiencias del New Deal y la planificación económica, iniciadas en la década de 1930, mostraron que el Estado debía jugar un importante papel para asegurar empleos a todos los habitantes, garantizar el bienestar de la población, impulsar el desarrollo económico y evitar crisis como la que se había producido en 1929. 

El Estado que cumplía estas funciones fue denominado «estado de bienestar» y se difundió en muchos de los países del bloque occidental.  En ellos, se modernizaron los transportes y las comunicaciones, se construyeron carreteras y vías férreas, se estimuló el desarrollo la producción de energía y, por medio de créditos y ventajas impositivas, se orientaron las inversiones de las empresas privadas. 

Fue muy importante, también, la política social.  Gracias a ella, la población pudo gozar de atención médica y educación  gratuitas, pensiones a la vejez, subsidios de desempleo y muchos otros beneficios y servicios.  Estas medidas junto con la disminución de las horas de trabajo y la desaparición del desempleo, permitieron un importante aumento del nivel de vida de la población. 

La crisis del “Estado de Bienestar»: el neoliberalismo

 La crisis económica que afectaba el mundo occidental alentó la acción de muchos grupos opositores.  Los ecologistas criticaban el uso indiscriminado de los recursos naturales, la contaminación ambiental producida por el desarrollo de las industrias y el peligro que representaban las armas atómicas.  Otro grupo, en su mayoría economistas, proclamaba que los altos gastos del estado de bienestar» en política social afectaban las ganancias de las empresas, limitaban la competencia y desencadenaban procesos inflacionarios. 

Proponían volver a un Estado «mínimo», pero a la vez lo suficientemente fuerte para imponerse contra cualquiera que afectara la libertad de mercado, como los sindicatos.  Reclamaban, además, un control de los gastos del Estado para equilibrar el presupuesto estatal y la reducción de los impuestos de los sectores de ingresos más altos.  Estas propuestas económicas, denominadas neoliberales, fueron adoptadas por casi todos los Estados occidentales, excepto Suecia y Austria.  El gobierno de la primera ministra inglesa, Margaret Thatcher (1 979-1990), es considerado el modelo más puro de neoliberalismo.

Thatcher controló la emisión monetaria, disminuyó drásticamente los impuestos sobre las ganancias y sobre los sectores de más altos ingresos, aplastó importantes huelgas e impuso una nueva legislación antisindical.  Además, recortó los gastos sociales y emprendió amplios programas de privatizaciones de las empresas estatales de acero, petróleo, gas, electricidad y agua.  Como consecuencia de esta política neoliberal, millones de personas perdieron sus empleos. En el resto de los países europeos, si bien se impusieron modificaciones en la política impositiva, no hubo grandes recortes en los gastos sociales y se evitaron enfrentamientos con los sindicatos.

En Estados Unidos, el neoliberalismo tuvo características distintas.  Reagan también redujo los impuestos en favor de los ricos y aplastó las huelgas, pero los gastos estatales destinados a la «carrera armamentista» aumentaron mucho más que en cualquier otro período de la historia.  La prioridad era la competencia militar con la Unión Soviética. En todos los casos, los gobiernos neoliberales se caracterizaron por un fuerte anticomunismo que contribuyó a desatar la segunda guerra fría.

MEDIDAS NEOLIBERALES

En esta reforma se buscaba devolver al Estado la difícil tarea de establecer normas precisas y aceptables para el gran capital nacional, el capital extranjero y la banca acreedora.  Desde el gobierno se implementaron las medidas tendientes a satisfacer las demandas de todos esos sectores, que casi nunca se llevaban bien entre sí.  De esa forma, se aseguró la estabilidad económica y la paridad cambiaría.  Las principales políticas económicas que se implementaron desde el gobierno en relación con la reforma del Estado fueron las siguientes:

a. Privatizaciones

Apuntaban a «achicar al Estado».  Para eso se vendieron al capital privado, nacional y extranjero, las empresas que manejaba el Estado.  Canales de televisión, radios, ferrocarriles, transporte marítimo, transporte aéreo de pasajeros, teléfonos, gas, electricidad, servicio de agua potable y la empresa nacional de explotación de petróleo, entre otras, fueron vendidas en pocos años.  El Estado se comprometió a controlar las nuevas empresas privatizadas con los llamados ,lentes reguladores», que no en todos los casos fueron exitosos y muchas veces intervinieron en favor de los nuevos propietarios y no de los usuarios-clientes.

b. Descentralización

Esta reforma apuntó a transferir actividades o funciones del Estado Nacional, como la salud y la educación, a las provincias.  En algunas, a su vez, se descentralizaron y delegaron funciones a los municipios.  En muchos casos, provincias con una base económica débil no pudieron hacerse cargo en forma eficiente de las nuevas tareas.

c. Reforma administrativa

En algunas áreas, como el Ministerio de Economía, se buscó la profesionalización de sus trabajadores y el reemplazo de algunos de baja calificación por otros de un mejor nivel técnico.  En general, esta reforma estuvo supeditada a ahorrar gastos, de forma tal que se implementaron los llamados «retiros voluntarios».  El Estado pagaba una cifra de dinero para que el trabajador renunciara y se comprometiera a no volver a trabajar en la administración pública.

d. Reforma tributaria

Decidió atacar la evasión impositivo, pero no hubo muy buenos resultados porque se persiguió a los pequeños contribuyentes (comerciantes y profesionales independientes).  Por otra parte, los grandes empresarios que pagaban eran siempre los mismos y a ellos les creaban nuevos impuestos en vez de evitar la evasión de los demás.  Además, la Dirección General Impositiva (DGI) no se modernizó lo suficiente, lo que tornaba muy complicados los trámites vinculados al pago de impuestos.

La desregulación económica:

Con este término se alude al cambio en la forma de control que realiza el Estado a las empresas.  El Estado pasa a controlar o regular «menos» y de una manera más «libre», es decir, dejando que los empresarios se guíen de acuerdo con los beneficios económicos que recibirán al producir bienes y servicios.  Algunos de los elementos que se aplicaron para posibilitar la desregulación son los siguientes:

– Eliminación de algunos subsidios o beneficios económicos a algunas empresas.  Las que se vieron más afectadas fueron las chicas y medianas.

– Eliminación de antiguos «entes reguladores», como la Junta Nacional de Granos que imponía algunas restricciones a los empresarios.

– Menor atención a los problemas ambientales y a la calidad de los productos que se consumen.

La flexibilización laboral

Si bien no se pudo establecer una ley que flexibilice el trabajo, dicha flexibilización ya funciona en muchos lugares.  Disminución de salarios, desaparición del aguinaldo, imposibilidad del trabajador de elegir la fecha de sus vacaciones, duración de la jornada de trabajo de más de diez horas y ser despedido sin cobrar indemnización fueron algunos de los cambios que se produjeron en la forma de contratación de los trabajadores.  El gobierno sostiene que la flexibilización es necesaria para que aumenten los puestos de trabajo, ya que contratar trabajadores en estas condiciones es más «fácil».  No obstante, la desocupación aumentó mucho.  Lo que casi nadie pone en duda es que la flexibilización laboral beneficia económicamente a los empresarios porque reduce los costos.

Bibliografía Consultada: Sociedad Espacio y Cultura – Omar Tobío-Diana Pipkin-Mabel Scaltritti.

La Industria y el Medio Ambiente Cuidado Ambiental Empresas Argentinas

La Industria y el Medio Ambiente
El Cuidado Ambiental

La conciencia por la preservación del medio ambiente, fue una actitud necesaria llevada a cabo en los últimos años por los países más industrializados, cuestión que se transmite gradualmente al resto. Para el mismo, los países más desarrollados establecieron ciertos controles ya que sostienen que los cuidados no atañen solamente a la contaminación ocasionada por las industrias sino que también hay que evaluar la posible contaminación causada por el producto final.

cuidaddo del ambiente

El propósito de estos controles es evitar el perjuicio que provoca los pasos de la cadena de producción, no sólo durante la fabricación sino también durante el uso y de los remanentes del producto.  Por esto, cada industria deberá respetar la emisión máxima autorizada de elementos contaminantes, pagando impuestos de limpieza y además incentivándolas a invertir en investigación ambiental.  Un paso a seguir para este propósito sería disminuir la energía de consumo, minimizar y prolongar el ciclo de vida de un producto mediante el “reciclaje”.

El calentamiento global es una de las consecuencias relacionadas con las emisiones de compuestos orgánicos volátiles provenientes del uso de solventes en industrias de pinturas o por ejemplo en las industrias automotrices.  Para ello, se trata de que las empresas sustituyan estos materiales contaminantes en el proceso industrial como el DDT., cloro, flúor, CFC., plomo, mercurio, entre otros; o bien modifiquen los procesos de producción de manera que algunos de ellos como los solvente se puedan volver a utilizar.

Este reciclaje de materiales tiene como objetivo, además de reducir el costo de la materia prima, consumir menor cantidad de energía y obviamente, contaminar menos el ambiente en el que vivimos.

En lo que respecta a los países en desarrollo, los mismos también están tomando conciencia de la problemática que significa contaminar al medio.  Sin embargo, en ellas se instalan las industrias altamente contaminantes porque son países débiles que sienten la necesidad económica de recibirlas.

Actualmente los diferentes países cooperan para proteger la capa de ozono y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.  Tal es el caso que en 1990, los países nórdicos cooperaron  mediante proyectos ambientales de Europa central y Oriental, con el propósito de reducir la lluvia ácida que proviene de estos países y causa daños al medio: acidez de los lagos, suelos, etc., perjudicando la salud de la población, de los seres vivos y las construcciones arquitectónicas de gran valor.

Es así como se obtuvieron resultados positivos en cuanto a la emisión de gases en este continente, mejorando el tratamiento de las aguas residuales y logrando una mejor calidad hídrica de muchos ríos.

El caso de Argentina

Un tema creciente de interés en la población es el del cuidado del ambiente. Por lo cual se considera a las industrias como un factor de gran peso de la contaminación.

En nuestro país el área más poblada es el AMBA (área metropolitana de Buenos Aires), en donde además se localizan numerosas industrias. Cuestión que se debe a que las instalaciones se realizaron al mismo tiempo en que la población se incrementaba y se expandía la mancha urbana.

Por lo que se evidencia, porque muchas de estas industrias se encuentran rodeadas de barrios muy poblados, siendo entonces de interés el cuidado del medio ambiente.

El aire y los cursos de agua, fueron los primeros que resultaron contaminados tras el establecimiento de industrias.  Un ejemplo de ello es el Riachuelo, quien es receptor de los efluentes de numerosas industrias instaladas en sus orillas.  Con el fin de proteger el medio ambiente, la propuesta que más resuena es la de cerrar estas industrias altamente perjudiciales para quienes la rodean.

Sin embargo, es preciso que la solución a estos problemas se piense integrando al ambiente y a la producción por igual; ya que muchas veces sólo se hace hincapié en la importancia que tienen las industrias como productoras de gran cantidad de bienes que utilizamos diariamente, y además como fuente de trabajo y generadoras de otras actividades; en detrimento del estado del medio.

La sanción y aplicación de leyes que controlen el ambiente y la producción son elementos importantes para la protección de las condiciones ambientales en las que vive nuestra población.

Actualmente, en Argentina se desarrollan tecnologías que permiten controlar y disminuir la emisión de gases, líquidos efluentes y residuos sólidos sin la necesidad de disminuir la producción y pensando en un lugar mejor y un medio sin tantos prejuicios para las generaciones futuras.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Localizacion de las Industrias Distribucion Industrial Recursos

La distribución de las industrias en el espacio geográfico es de manera irregular, y tienden a concentrarse en determinados puntos, es decir generalmente en localidades de distinto tamaño, dando lugar a contrastes notables entre áreas industrializadas y por supuesto las que no lo son.

Cuando en un determinado lugar se localiza una industria se producen determinadas trasformaciones en la organización espacial; por ejemplo, atracción de mano de obra, generación de empleos, barrios dormitorios para los trabajadores próximos a establecimientos, mejoramiento de la accesibilidad y aumento de flujos e intercambios, aparición de servicios vinculados o no con la actividad industrial, construcción de escuelas y hospitales, deterioro ambiental, entre otras.

Un empresario antes de construir una fábrica, deberá tener en cuenta ciertos factores (físicos, humanos y económicos) para la localización industrial, ya que es probable que no se encuentren todos los elementos en un mismo sitio y así la decisión deberá basarse en la elección del lugar que concentre las mayores ventajas.

Dentro de los factores físicos encontramos, las materias primas, es decir que aquellas de mayor volumen y de gran peso deben localizarse próximas a la fábrica para su trasporte. También pensar en la energía, tan necesaria para el funcionamiento de las máquinas.  Otros factores son las rutas, el emplazamiento y terrenos disponibles.

En cuanto a los factores humanos y económicos, necesitamos trabajo (mano de obra especializada en las distintas etapas de producción, capital (para invertir en la industria).  Además un mercado, transporte, políticas gubernamentales, renovación tecnológica, entre otras.

Weber: Modelo de localización industrial   

El economista alemán, Alfred Weber fue quien realizó uno de los análisis más profundos sobre localización industrial, publicado en Modelo Locacional en 1909.  Este economista observó que la localización de una industria esta relacionada con la distancia a los recursos naturales y al mercado, y con los costos de trasporte.

Es por esto que primero diferenció los recursos o materiales ubicuos (aquellos que se encuentran en todas partes; de los recursos localizados, es decir de aquellos que no se hallan en lugares determinados.

Los materiales ubicuos, pueden obtenerse posiblemente cerca de donde está localizada la industria, por lo cual los costos de transporte resultarían insignificantes y no operarían como una fuerza de atracción.  En cambio, los recursos localizados en determinados lugares, su atracción depende de la cantidad utilizada y de su peso.

Es por esto, que mientras mayor sea la pérdida de peso en el proceso de transformación de la materia prima, más fuerte será la tendencia a asentar las fábricas cercanas a ellas, puesto que el costo de transporte de éstas sería muy alto.

En síntesis, según este modelo la localización más optima de una industria sería, el punto en el cual los costos de los movimientos combinados, es decir de los materiales hacia la planta y del producto final al mercado, son los menores para la industria.

Tomemos un ejemplo para entender mejor el modelo de Weber. La industria celulósica- papelera requiere gran cantidad de madera (su materia prima) para los procesos productivos.  En una planta celulósica de Misiones entran por día 3.500 toneladas de pino elaborándose con ello en el mismo tiempo, 520 toneladas de celulosa. Es decir, que se calcula que 1 tonelada de celulosa rinde 1 tonelada de papel aproximadamente.

Entonces, dado que 150 TN representan el 15% de 1.000 TN, la pérdida de peso del pino al convertirse en celulosa alcanzaría al 85%.  El porcentaje de perdida de peso en el proceso de industrialización es muy elevado, por lo que la industria debería localizarse próximos a la fuente de materia prima.

En conclusión, según esta teoría la industria debe localizarse cerca de los recursos y no del mercado, ya que la pérdida de peso de las materias primas es tan considerable, que la planta se ve atraída por ella.  Pero si por el contrario la planta se dedicaría a producir papel, la celulosa sería la materia prima, y en este caso debido a que la pérdida de peso entre la celulosa y el papel es prácticamente nula, la industria se localizaría cercana al mercado

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Evolucion de la Industria Argentina Industrias Nacionales Sector

Evolucion de la Industria Argentina
Las Industrias Nacionales

Evolución de la Industria Argentina: Vinculados linealmente con el desarrollo de la economía mundial, la industria Argentina transitó por diversos momentos. La primera etapa se remonta a la segunda mitad del Siglo XIX, caracterizada por el surgimiento de frigoríficos y molinos harineros y vinculados directamente con las demandas del modelo económico vigente, conocido como agroexportador.

La localización de las actividades industriales se debe a diferentes factores.  Como ser la cercanía a los centros urbanos, lo cual garantizaba la provisión de la mano de obra necesaria; también la proximidad a los puertos, lo que permitía el acceso a los bienes importados que se requerían como insumos para la producción, por un lado y la exportación de los producidos por otro; además la cercanía a diversos cursos de agua, les permitía poner en funcionamiento las máquinas y desechar los residuos obtenidos.

Quien reunió la mayoría de los factores y resultó ser la ciudad más pujante cuyo crecimiento se vio estimulado por la actividad manufacturera, fue la ciudad de Buenos Aires, centro portuario de nuestro país en aquel entonces.

Pese a ello, este modelo agroexportador sufre una decadencia del sistema económico, tras la crisis mundial de los años 30´; marcando el comienzo de un proceso conocido como Industrialización sustitutiva de importaciones (ISI).

Básicamente, esta etapa consistió en el surgimiento y expansión de las industrias nacionales con la finalidad de producir aquellos bienes que hasta entonces se importaban. Gracias a esto, Argentina experimenta un acelerado crecimiento industrial, orientando su producción hacia el mercado interno.

La inversión de capitales nacionales estuvo en manos de la oligarquía terrateniente, quien supo adaptarse rápidamente a las nuevas demandas del mercado.  Las empresas extranjeras fueron las que manejaron la articulación  con el mercado internacional, ya que parte de la producción comenzó a exportarse.

La producción que dio comienzo, fueron las industrias livianas, es decir aquellas de bienes de consumo, con la implementación de tecnología simple y mano de obra poco calificada. La pelea por los derechos obreros se debía a la existencia de una clase trabajadora organizada que permitía la gran acumulación de capital por parte del sector industrial hasta la década de 1940.

Sin embargo, después de la segunda Guerra Mundial, junto a este tipo de industrias, en su mayoría de capital nacional, crecieron las industrias pesadas debido a que el conflicto bélico determinaba el impedimento de importar maquinarias desde Europa, debido a que sus industrias se abocaron a producir armamentos.

Hacia la década de 1960 se produjo una profundización del modelo de industrialización sustitutiva.  Las características de esta segunda fase, se debieron a una diversificación de la producción industrial.

Gracias a la legislación favorable del país, gran parte de la producción fue llevad a cabo por grandes plantas pertenecientes a empresas y grupos económicos transnacionales.

Las grandes fábricas como las de acero, celulosa y papel, química y petroquímica, impulsaron a la formación y el crecimiento de cientos de PyMEs de capital nacional. Las cuales se dedicaron a fabricar bienes intermedios en todas las grandes ciudades del país y algunas ciudades menores también.

El aumento de la ocupación, del producto industrial, del stock de capital y de los salarios reales industriales, evidenció la inédita expansión que sufrió en este período la actividad industrial.

Entonces podemos afirmar que los centros urbanos fueron los lugares de emplazamiento de las actividades industriales porque tenían ciertas ventajas que ofrecían: como la infraestructura de servicios, la oferta de mano de obra y el potencial mercado de consumo. El Gran Buenos Aires fue el área más destacada gracias a la presencia del puerto, pero muchas industrias también se instalaron en el llamado Frente fluvial a orillas de los ríos Paraná y de la Plata, mas precisamente desde Rosario hasta La Plata y en la ciudad de Córdoba.

Modelo «fordista» o de la sustitución de importaciones
A partir de 1930, la demanda externa de productos primarios descendió; los países latinoamericanos tenían menor posibilidad de compra y no podían importar. Esta situación hizo que se optara por desarrollar la industria nacional. Primero se instalaron industrias livianas o vegetativas, hasta 1950 aproximadamente. Más tarde se incorporaron las industrias básicas o dinámicas, con inversiones directas del capital norteamericano a través de las empresas multinacionales. La industria se concentró en los puntos privilegiados por el modelo exportador. Podría decirse que la localización industrial adquirió un carácter selectivo. En la Argentina, por ejemplo, el Gran Buenos Aires concentraba en 1985 el 40% de la industria manufacturera nacional y el 48% de los empleados del sector.

El Estado

La posibilidad de crecimiento para la actividad industrial, estuvieron favorecidas por las políticas de intervención y regulación directa del Estado. Quien canalizó intereses aparentemente encontrados entre la conformación de un sector empresarial y una no menos fuerte clase obrera.

En este periodo se necesitaba ampliar el mercado interno, traduciéndose en una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores; en donde el fordismo y el Estado benefactor se desarrollaron plenamente por el país.

Además, se puede agregar que el Estado también intervino como administrador, a través de la estatización de empresas de servicios públicos, como la nacionalización de los ferrocarriles y el impulso a las empresas nacionales.  De igual manera auguró estabilidad política a través de la absorción de la mano de obra en las empresas estatales.

Distribución geográfica de las industrias argentinas

Si observáramos un mapa de la Argentina, evidenciaríamos que el sector industrial del mismo se desarrolló de una manera diferencial.  Esto se debe a factores de localización relacionados con los medios de transporte, el mercado, las fuentes de energía, la infraestructura y por supuesto, las facilidades impositivas de cada lugar.

En primer lugar encontramos aquellas áreas industriales tradicionales, en donde las industrias se instalaron en el momento preciso de la sustitución de importaciones. Por ejemplo, El AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), los centros industriales de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.  Todos ellos correspondientes a industrias metalúrgicas, metal- mecánica, siderúrgica y petroquímica.  Actualmente, esta área concentra la mayor producción del país.

Otra área importante de nuestro país es aquella de base agroindustrial, localizadas sobre todo en las provincias donde se han desarrollado plantas industriales para el procesamiento de productos agrícolas. La base de las agroindustrias son los productos como las frutas y verduras, los vinos, la yerba mate, el té, el café, los aceites, el arroz, el tabaco, el azúcar, los productos de molinos y los forestales.  Todos ellos por su carácter perecedero es necesario industrializarlos cerca del lugar de producción, motivo por el cual se instalaron las agroindustrias.

Y finalmente, encontramos un tercer área industrial en el país, y es el correspondiente a la industrialización reciente.  Su instalación en determinados lugares responde a los regimenes de promoción industrial llevados a cabo por el Estado. Tal es el caso de las siguientes provincias: Chubut, Neuquén, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis y Tierra del Fuego. La industria más antigua fue desarrollada por Chubut (textil) y Neuquén (petroquímica y maquinarias), mientras que el resto de las provincias data de una industrialización más reciente.

El objetivo de la ley de promoción industrial apuntaba a generar un efecto derrame en las economías de las provincias, junto a la desconcentración de la actividad y la población de las zonas tradicionalmente industriales, efecto que pos supuesto, no se logró por igual en todas las provincias promocionadas.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Historia de la Buenos Aires Poblacion Geografia Origen de la Ciudad

Historia de Buenos Aires – Origen de la Ciudad

Buenos Aires (Argentina): La ciudad de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Capital Federal; es la capital de la República Argentina. Se encuentra localizada en la región centro- este de este país. Más precisamente sobre las orillas del Río de la Plata, en lo que se conoce como llanura pampeana (una de las regiones más productivas e importantes de Argentina).

Esta ciudad posee aproximadamente 3 millones de habitantes, pero además la misma integra un aglomerado urbano mucho mayor denominado Gran Buenos Aires. Este último tiene un total de 13 millones de personas, y es relevante ya que es un centro artístico e intelectual. Este gran aglomerado limita al sur, oeste y norte con la provincia de Buenos Aires.

La ciudad oficialmente esta dividida en 48 barrios, los cuales están íntimamente relacionadas con las antiguas parroquias establecidas en el siglo XIX.

Por su parte, esta Ciudad Autónoma es uno de los 24 distritos en los que se divide el país. A tal efecto posee sus propias poderes (ya sea legislativo, ejecutivo y judicial), y además su propia policía.

Historia: Esta ciudad, fue fundada por Pedro de Mendoza e 1536 y refundada por Juan de Garay en 1580. Esta fue emplazada aquí porque el área presentaba ciertas condiciones muy favorables, tales como la disponibilidad de agua potable y la combinación de un puerto natural con una barranca elevada, libre de inundaciones.

En 1776, con la creación del Virreinato de la Plata, la Ciudad de Buenos Aires fue convertida en capital. Esta elección tuvo dos motivos: el primero es responder al avance portugués hacia el Río de La Pata a través del sur de Brasil y de Uruguay; y por otro, la mayor importancia de la ruta del cabo de Hornos, por el crecimiento de los espacios americanos sobre el Pacífico.

A fines del Siglo XVIII, con la autorización por el Reglamento de Comercio Libre, se inaugura el puerto de Buenos Aires, convirtiéndose además de la capital política, ahora en el puerto principal de toda esta extensión territorial, la cual llegaba hasta el Alto Perú. Todo esto determinó un

rápido crecimiento de la población y la valoración de la ganadería para la exportación de cueros.

En 1880, la ciudad de Buenos Aires es federalizada (es decir, mediante una ley es declarada capital de la Nación, lo que lleva a abandonar su pertenencia a la provincia del mismo nombre). Esto la afianzó como centro económico, político y social del país. A partir de allí alcanzó un gran desarrollo, lo que lo llevó a sobrepasar sus límites políticos, prolongándose hacia los espacios adyacentes. Constitución que se conoce como el Gran Buenos Aires.

Actualmente, la Ciudad de Buenos Aires es un centro multifuncional, porque desarrolla funciones muy diversificadas y también muy complejas (como las financieras, comercial, educativa, cultural, administrativa, política, entre otras.

Geografía: Buenos Aires, es una ciudad costera, localizada al margen del Río de la Plata y el Riachuelo. Se encuentra en América del Sur, a 34º 36’ latitud sur y 58º 26’ longitud oeste.

Casi la totalidad de esta ciudad, se encuentra sobre la zona geológica pampeana. A excepción de sus áreas orientales, que son terrenos emergidos artificialmente y rellenados por las costas del río de La Plata.

Esta ciudad, se ubica en una zona a-sísmica dentro del territorio de Argentina. Sólo pueden percibirse ligeros movimientos en los edificios más altos de la ciudad, cuyo epicentro se desarrollaría en la zona oeste del país.

Además del río de La Plata y del Riachuelo, el suelo de la ciudad se encuentra naturalmente surcado por una serie de arroyos, lagunas y cañadas.

Clima: Esta ciudad presenta un clima muy benigno durante todo el año. Su temperatura media anual es de 18ºC.

Julio es el mes más frío del año, aunque no se presentan heladas. Es un frío moderado durante el día, pero por la noche baja la temperatura considerablemente.

En cambio, el verano es muy húmedo. Las mañanas y los mediodías son muy calurosos, pero por la noche la temperatura desciende levemente.

En cuanto a las precipitaciones, las más copiosos se desarrollan en otoño (de marzo a junio) y en primavera (de septiembre a diciembre). Por lo general, son en forma de lluvias y lloviznas, lo que no dificulta el accionar cotidiano de su población.

Población: Según el último censo realizado en el país (2001), esta ciudad contaba con casi 3 millones de habitantes. De los cuales el 54% corresponden al sexo femenino. La densidad de población aquí es de 13.679, 6 habitantes por kilómetro cuadrado.

A principios de este siglo, estamos ante la presencia de un proceso demográfico denominado “envejecimiento de la población”. Ello corresponde por la escasa fecundidad de la clase media, la emigración al extranjero, y por la sustitución demográfica (es decir, que el 40% de la población residente no es nativa porteña, ni del Gran Buenos Aires). Sino que la población proviene en su mayoría de las provincias del norte argentino o de otros países.

Economía: Esta ciudad es sede central de muchas empresas importantes del país. Su principal sector económico es el terciario, es decir los servicios. Uno de los sectores más dinámicos es el de la construcción y el financiero.

Y además, es considerada como principal centro educativo de Argentina. Algunas de las instituciones más importantes son Colegio Nacional de Buenos Aires y la Universidad de Buenos Aires, más conocida como UBA.

Fuente Consultada:
Geografía, La Argentina y el Mercosur. A.Z editora
http://es.wikipedia.org/wiki/Buenos_Aires
http://es.wikipedia.org/wiki/Geograf%C3%ADa_de_la_Ciudad_de_Buenos_Aires

La Evangelización en Argentina Historia de las Misiones jesuiticas

La Evangelización en Argentina – Misiones Jesuíticas

Población AborigenSociedad ColonialEl VirreinatoTabla de los Adelantados

A principio del siglo XVII los 300 habitantes del núcleo primitivo habían aumentado a 500 y para mediados de siglo los documentos permiten calcular una población de 4000 almas. Este crecimiento obedeció al hecho de que Buenos Aires se fue integrando en la región. De hecho -aunque no de derecho-, fue la puerta de entrada del comercio ilega! que burlaba la ruta monopólica impuesta por la Corona y conectaba a los comerciantes portugueses con los españoles, súbditos ambos de un mismo monarca, por razones circunstanciales de la política europea.

misiones jesuiticas

Estos condicionantes geográficos y económicos modelaron la población porteña dándole un carácter cosmopolita y abierto. Una sociedad con predominio de! grupo blanco criollo por su origen y un porcentaje importante de portugueses dentro del grupo extranjero la caracterizó hasta bien entrado e! siglo XVII.

Mercaderes y transportistas se afincaron en ella y buscaron lazos de pertenencia a través del matrimonio o adquiriendo la condición de vecinos, a la vez que negociaron, no siempre con éxito, el libre ejercicio de su profesión con autoridades más o menos venales en el desempeño de sus funciones administrativas. Desde temprano, para los porteños el prestigio social y el poder estuvieron unidos a la rápida obtención de ganancias por el ejercicio del comercio.

El desarrollo de Potosí como centro minero dinamizó la economía de la región austral y su influencia se irradió en estas playas. Buenos Aires resultó un atractivo puerto de salida para la plata potosina a cambio de mercaderías europeas adquiridas a precios mucho más bajos que las que proveía Lima con el arancelamiento que pautaba la Corona. Esta situación se vio favorecida más aún por la cercanía de los dominios portugueses que le permitió acceder al comercio esclavista sin que España pudiera impedirlo.

La tolerancia de este comercio ilegal era una forma de incorporar el nuevo puerto a la economía colonial y asegurar de este modo su supervivencia, a la vez que se evitaba dejarla abandonada a su suerte o presa de invasiones de otras potencias. Durante la primera década del siglo y por impulso del gobernador Hernandarias se instalaron en Buenos Aires los primeros hornos para la fabricación de ladrillos y tejas, aunque los cambios en las técnicas de edificación fueron muy lentos.

La Plaza Mayor ganó la manzana comprendida entre las actuales Balcarce, Rivadavia, Defensa e Yrigoyen, hasta entonces propiedad de los padres jesuitas, quienes habían construido su primera capilla y algunos ranchos. En razón de que los edificios obstruían el campo de tiro de la fortaleza, el gobernador resolvió demoler las construcciones. En estas circunstancias la orden fue recompensada con un solar en la actual Manzana de las Luces donde finalmente se estableció.

El Cabildo y la Cárcel pasaron al otro lado de la Plaza y comenzó a construirse la iglesia que se consagraría Catedral. La aduana ocupó un espacio cercano a la actual Vuelta de Rocha. Del barro y el adobe se pasó al ladrillo cocido ligado con barro y luego con argamasa.

Las maderas de urunday y pinotea fueron reemplazando a las primitivas estructuras de cañas. Los viajeros que visitaron Buenos Aires coincidieron en sus comentarios  acerca de la sencillez de la edificación. También destacaron la amplitud de las viviendas particulares en torno de amplios patios y a medida que se afirmaba el uso del ladrillo de numerosas habitaciones y dependencias de servicio.

La extensión del terreno daba además para tener huertos con árboles frutales y verduras. No era por cierto el aspecto externo lo que indicaba la posición social de la familia porteña; sí, en cambio, la cercanía al casco urbano, el mobiliario, la calidad de la vajilla y la cantidad de sirvientes. Además de la Plaza Mayor donde se concentraban las actividades comerciales, políticas, sociales y religiosas de los porteños, la zona del Riachuelo convertido en puerto natural generó a su alrededor uno de los primeros arrabales.

Este pequeño río desaguaba en el Río de la Plata más al norte, a la altura de las actuales Humberto I y Cochabamba. Las embarcaciones debían buscar el canal de entrada a la altura de plaza Retiro y bordear la ciudad hacia el sur para descargar las mercaderías y luego fondear en este tramo. Los barcos de gran calado no tenían acceso a este embarcadero natural y debían permanecer alejados hasta casi una legua de la costa.

Durante el siglo XVIII este curso se fue cegando mientras se abría la salida actual. La calle Defensa comunicaba la zona portuaria con la ciudad y su recorrido dio origen a los Altos de San Pedro, hoy San Telmo, donde la población creció al amparo de las actividades comerciales y de abasto que generaba el puerto.

En este arrabal también se habían concentrado varios hornos de ladrillo y tejas junto a modestas viviendas y galpones para almacenamiento de productos de importación y exportación. Desde 1653 se habilitó un servicio de balsas y canoas para el cruce del Riachuelo. Buenos Aires crecía al amparo de las posibilidades que generaba el puerto y definía su función en la cuenca del Plata.

Fuente Consultada:
Historia Argentina Tomo I Desde La Prehistoria Hasta 1829  Nota de María Cristina San Román

Biografía de Hipolito Bouchard Marino Corsario

Biografía de Hipólito Bouchard

Guerrero de la Independencia. Este bravo marino nació el 15 de enero de 1780 en la localidad de Bormes, cercana a Saint Tropez (Francia) y desde muy joven anduvo embarcado en buques pesqueros y mercantes, iniciándose así en la dura vida del mar. Bouchard llegó a Buenos Aires en el año 1809, y al producirse la Revolución de Mayo, se inclinó decididamente por su causa.

El gobierno patrio debe encarar el problema que representa la falta de poder naval para hacer frente a la escuadra española que domina las aguas del Río de la Plata, y es así que a costa de grandes sacrificios logra conformar una pequeña escuadrilla, integrada por tres naves, que es puesta a las órdenes de Azopardo.

El cargo de segundo comandante de esa fuerza fue asignado a Hipólito Bouchard y el 2 de marzo de 1811 en San Nicolás de los Arroyos tienen su bautismo de fuego, al enfrentar la escuadrilla realista que manda el Capitán de Navio Jacinto de Romarate. A pesar del valor y coraje de los patriotas, estos sufren una derrota a manos de los españoles.

Era hijo de Andrés Bouchard. Prestó servicios en la marina mercante de su patria en sus años juveniles, y decíase que durante el primer Imperio francés había sido segundo capitán de un buque corsario, y se había señalado en muchos combates contra los cruceros ingleses». Se destacó como un ardiente luchador por la independencia argentina, actuó en las campañas libertadoras en el ejército del general José de San Martín.

En 1815, junto a Guillermo Brown, se lanzó a navegar por el océano Pacífico, atacando posesiones españolas; y en 1818 llegó a las costas norteamericanas, donde saqueó y quemó parte de las posesiones españolas establecidas en ese lugar. El gobierno patriota aceptó sus servicios navales, y con fecha 1° de febrero de 1811, lo nombró primer capitán del bergantín de guerra «25 de Mayo», con el cual concurrió al combate de San Nicolás, el 2 de marzo de 1811.

hipolito bouchard

Bouchard en 1815, junto a Guillermo Brown, se lanzó a navegar por el océano Pacífico, atacando posesiones españolas; y en 1818 llegó a las costas norteamericanas, donde saqueó y quemó parte de las posesiones españolas establecidas en ese lugar. En 1831, luego de poner sus barcos al servicio del general José de San Martín, uniéndose a su expedición al Perú, se retiró a una hacienda y fue asesinado.

Su comportamiento en esta emergencia ha merecido la crítica de muchos historiadores: la razón de su comportación en aquella jornada parece estar fundamentada en que Azopardo empecinado como era, había rechazado el plan de Bouchard, que quería a acar a los bergantines varados; los buques independientes quedaron en peligrosa situación en el canal formado por la isla San Pedro y la costa, perciendo la ventaja del ataque.

Las tripulaciones, tentadas por la proximidad de la costa, desertaron, abandonando al atlético Bouchard, que fue impotente para contenerlas. Azopardo tuvo que afrontar solo con su goleta «INVENCIBLE» el peso de la acción, pues también el balandro «AMERICA» que mandaba el francés Hubac, quedó sin tripulación.

El consejo de guerra que, presidido por Saavedra, juzgó el 20 de mayo de 1811 la actitud de ambos comandantes, le restituyó a Bouchard, conjuntamente con Hubac, su empleo «con la declaración de haber desempeñado su deber con valor, celo y actividad, no habiendo dejado sus buques sino en los últimos momentos, en que se vieron enteramente desamparados de su gente y por no caer prisioneros» . El original del proceso seguido a Azopardo y a Bouchard se halla depositado en la Biblioteca Nación.

El 15 de julio de 1811, comandando una lancha cañonera, Bouchard actuó con bizarría durante el bombardeo de Buenos Aires por la escuadra de Montevideo. Con fecha 8 de agosto de 1811, la Junta designaba a aquel, primer Capitán de la zumaca «SANTO DOMINGO». El 19 de este mismo mes volvió la escuadra de Michelena a bombardear esta ciudad, ocupando Bouchard con su buque y el «HIENA» y «NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN» su puesto para combatir, pero los realistas se mantuvieron fuera del alcance de sus cañones.

Pocos meses después llegaba a Buenos Aires el teniente Coronel José de San Martín, que inmediatamente se dedicaba afanosamente a la tarea de organizar el cuerpo de Granaderos a Caballo, que debía después cosechar laureles inmarcesibles en los campos de batalla de América. Bouchard fue aceptado en el mismo, con el empleo de Subteniente, el 24 de abril de 1812 designación que expresa en forma elocuente el concepto que gozaba este insigne marino en aquella época, ya que como es sabido, en el Regimiento de Granaderos a Caballo, no tenían entrada ni posible permanencia, los apocados de ánimo, los irresolutos, o aquellos que tuvieran antecedentes que no fueran sino muy honrosos.

El 4 de junio del mismo año, Bouchard era promovido a Teniente de la 1a. compañía del 1er. escuadrón del famoso cuerpo, y con este grado es que zahumó su uniforme de granadero con el fuego enemigo, en el glorioso combate de San Lorenzo, el 3 de febrero de 1813, donde su actuación fue singularmente distinguida, mereciendo el honor de conquistar la bandera realista, matando a su abanderado.

Bouchard amaba el mar por instinto y así, una vez casado con doña Norberta Merlo, en 1812 fue designado para mandar la corbeta «HALCÓN» adquirida y armada por su pariente político, don Anastacio V. Echevarría, formando parte esta corbeta de la expedición que condujo al Pacífico el insigne comodoro Guillermo Brown.

Cuando este se dio a la vela de Montevideo, el 15 de octubre de 1815, con pocos días de intervalo le siguió Bouchard con la «HALCÓN» y el queche «URIBE», con el carácter de segundo jefe de la expedición. Brown por su parte, comandaba la fragata «HERCULFS» adquirida por donativo nacional. Bouchard, después de una travesía cruenta en la que perdió la «URIBE», se reunió a Brown en la isla de Mocha.

En este punto, el 31 de diciembre de 1815, Brown, que también llevaba bajo sus órdenes el bergantín «TRINIDAD», se destacó con la «HERCULES» a la isla Juan Fernández, con la misión de libertar a los patriotas chilenos encerrados en aquel presidio, continuando al mando de Bouchard el «TRINIDAD» y el «HALCÓN», yendo rumbo al Norte, decidido a atacar las fortalezas del Callao.

Brown después de reconocer la punta de Nazca, lanzado muy al Norte por un temporal que no le permitió llegar a su destino, el 12 de enero capturó la fragata «GOBERNADORA» en el peñón de Las Hormigas, saliendo cerca del Callao y reuniéndose el 14 a Bouchard. A la llegada a este puerto, la flotilla republicana apresó la fragata de la armada española la «CONSECUENCIA», conduciendo a su bordo al brigadier Mendiburu, gobernador de Guayaquil, que cayó en manos de aquellos audaces.

El bloqueo del Callao duró precisamente tres semanas, período de tiempo en el cual se hicieron algunas presas de importancia en los combates sostenidos contra los españoles. Del Callao, Brown y Bouchard se dirigieron a Guayaquil, que atacaron el 8 de febrero, tomando por asalto el fuerte «Punta Piedras», situado en la embocadura del río; y al siguiente día se apoderó Brown del mismo modo del Castillo, más cercano a la ciudad. Brown se había propuesto apoderarse de Guayaquil, para lo cual tenía que remontar la ría, aprovechando la pleamar, pero tuvieron un altercado con Bouchard, el cual no participó en la empresa arriesgadísima, que significó un contraste para el audaz Almirante en su propósito de apoderarse de Guayaquil. Bouchard, por su parte, se separó de su jefe, cediéndole el «HALCÓN» a cambio de la «CONSECUENCIA» y 10.000 pesos que recibió en efectivo.

Bouchard sentía una inquieta emulación hacia Brown, cuya fama era muy superior a la suya, que por supuesto era muy justo fuese así, dadas las condiciones excepcionales de aquel insigne Almirante, como hombre de guerra.

Bouchard era ambicioso y se conceptuaba suficieníemente capaz de afrontar cualquier empresa marítima por arriesgada que fuese, no queriendo compartir con otro ni el peligro, ni la victoria, ni el botín.

El historiador López dice que Bouchard era demasiado decente para ser un pirata, pero en verdad, tenía el espíritu de un corsario perfecto a la moda de su tiempo. «Armado en guerra y pudiendo levantar una bandera legítima, se permitía todos los excesos que la guerra comporta, con un carácter duro y despiadado hasta los límites harto vagos en verdad, que separan el corso del latrocinio. El no buscaba como Brown, el combate por las emociones del combate; ni servía la causa argentina como aquel, por amor a los argentinos, sino con aspiraciones egoístas a la opulencia más que a la gloria y midiendo el esfuerzo de la hazaña por el provecho pecuniario que podía producirle.»

Abandonando a Brown en su empresa frente a las costas ecuatorianas, con su nuevo buque, Bouchard marcha hacia el Cabo de Hornos, penetra en el Atlántico y el 18 de junio de 1816 llega a Buenos Aires, donde el 9 de septiembre del mismo año el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata discierne a Bouchard el grado de Sargento Mayor de marina.

El 18 de noviembre del mismo año se decreta el corso oficial y Bouchard cambia el nombre de su fragata «CONSECUENCIA» por el de la «ARGENTINA», que arma nuevamente su pariente político, el doctor Echevarría, transformando aquel buque en un formidable crucero de 38 cañones y 250 hombres de tripulación, y entre estos se encontraba el aspirante Tomás Espora (toda la artillería que monta la fragata es de ocho y doce, poderoso armamento para un buque de 700 toneladas de porte); y el 27 de junio del año siguiente enarbola en él la bandera de la Patria.

El 9 de julio de 1817 zarpa Bouchard de la ensenada de Barragán, al grito de «¡Viva la Patria!», llevando como segundo a Nataniel Sommers. Marcha con rumbo a Madagascar, en busca de los buques realistas que espera encontrar allí, prometiéndose cazar las naves españolas que seguían el camino para las Filipinas. El 4 de septiembre la «ARGENTINA» recala en Tamatava, puerto principal de Madagascar, a la entrada del Océano Indico, llegando a tiempo para impedir a 4 buques negreros realizar su infame comercio, glorificando así la bandera de la Patria que tremola en el palo mesana de su fragata.

Atraviesa el Océano Indico y llega a las costas occidentales de la India, dirigiéndose de allí al Archipiélago de la Sonda, tocando sucesivamente en java, Macassar, Célebes, Borneo y Mindanao.

En estos mares fue que el atrevido corsario empezó a sentir las primeras dificultades de su traviesa empresa. En Java el escorbuto diezmó su tripulación, fondeando en el mar más de 40 cadáveres; en el estrecho de Macassar se ve repentinamente atacado por Cinco buques piratas, quedando victorioso después de un rudo combate de hora y media, en el cual pierde 7 hombres, pero logra capturar un buque pirata con todos sus tripulantes, escapando los otros cuatro buques. De los capturados, toma los veinte más jóvenes, y los restantes los hunde a cañonazos.

El 31 de enero de 1818 Bouchard establecía vigoroso bloqueo en la isla de Luzón, la más grande del Archipiélago de las Filipinas, base y centro del poder de la metrópoli española, teniendo los realistas una escuadrilla en Manila capital del archipiélago. Hallándose los enemigos, dice el propio Bouchard, con fuerzas muy superiores, yo esperaba un ataque. Vivía con precauciones pero sin temor.  La resolución de los argentinos era decidida por el triunfo o la muerte, a pesar de la poca gente que me había quedado.

Durante los dos meses que duró el bloqueo, la «ARGENTINA» capturó 16 buques mercantes que echó a pique frente a las baterías de Manila. Aborda otros buques más poderosos que el suyo, y captura 400 tripulantes; entre estos, un bergantín español que apresó en el puerto de Santa Cruz (más al N. ) después de un ligero cañoneo, buque que armó más tarde con una pequeña dotación argentina y el resto de los prisioneros, y el cual se perdió poco después.

El 21 de mayo abandonó las costas filipinas para dirigirse a las de China, pero ante las penalidades que le presentó la navegación, desistió y se dirigió a Oceanía, llegando a Hawai, la maoyr de las islas de Sandwich.

Al llegar a este puerto (17 de agosto), Bouchard se enteró de que una corbeta que había en la playa era la «CHACABUCO», cuya tripulación habiéndose sublevado el almirante Brown y después de cometer toda clase de piraterías, se la habían vendido al rey de aquella isla, Kameha-Meha, en el precio de 600 quintales de sándalo y dos pipas de ron. Decidido Bouchard a rescatar la «CHACABUCO», se hizo conducir a presencia del rey y obtuvo de él, a fuerza de largos razonamientos, la entrega de la corbeta y de su tripulación, mediante una módica indemnización.

Firmó, además, con el soberano, un tratado de unión y comercio con las Provincias Unidas del Río de la Plata, cuya independencia reconoció solemnemente. «El capitán Bouchard, dice Mitre, «congratulando al Rey, le regaló una rica espada, sus propias charreteras de «comandante y su sombrero, presentándole a nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata, un despacho de Teniente Coronel con uniforme completo de su clase.

Así, pues, el rey de Sandwich, fue la primera ponencia que reconoció la independencia del pueblo argentino. Este triunfo diplomático del corsario es una de las singularidades del memorable crucero de la «ARGENTINA» en que su comandante en el espacio de dos años desempeñó tan diversos roles, libertando esclavos, castigando piratas, estableciendo bloqueos, dirigiendo combates, negociando tratados, asaltando fortificaciones, dominando ciudades, forzando puertos para ir a terminar su odisea en una prisión.

Bouchard, después de armar convenientemente la «CHACABUCO», y hacer fusilar a dos sublevados, el 23 de octubre de 1817, hizo rumbo a las costas de California, fondeando en San Carlos de Monterrey, donde imprudentemente envía la «CHACABUCO», de menor calado, a bombardear el fuerte, cuyos fuegos bien dirigidos, acribillaron al buque argentino, viéndose su tripulación obligada a retirarse, sin que Bouchard, con la «ARGENTINA» (cuyo calado no le permitía aproximarse más a las baterías del fuerte) pudiese prestarle auxilo de ninguna especie.

Pero al día siguiente la marea crece y la «ARGENTINA» se lanza al combate, desembarcando Bouchard 200 hombres, con los cuales derrota las fuerzas de caballería e infantería que se oponen a su paso, y después de una porfiada y sangrienta lucha, toma por asalto la fortaleza y la ciudad, enarbolando en el más alto torreón, el pabellón azul y blanco. Se apodera de abundantes municiones y armamento, entre el que cuentan veinte y tantos cañones y una gran cantidad de barras de plata.

Pone en libertad a los prisioneros y se apodera de la «CHACABUCO», haciendo reparar inmediatamente sus averías; manda demoler todas las baterías e inutilizar los cañones que no puede llevar a bordo de sus buques. Incendia los almacenes del Rey, los presidios y las casas, con excepción de las pertenecientes a americanos, los templos, y después de permanecer allí por espacio de seis días, enarbola la bandera azul y blanca, en el lugar más elevado de los escombros del fuerte, corre vuela, sobre las costas de México en demanda de nuevas y más arriesgadas aventuras.

Pasa como una tromba sobre los puertos de San Blas, Acapulco, Santa Bárbara, San Juan, en cada uno de los cuales repite las proezas de San Carlos de Monterrey, llevando a bordo cuanto tenía valor, incendiando campos, echando abajo murallas y derrumbando fuertes.

El 2 de abril se hallaba a la vista de Realejo, en la costa de Nicaragua, aumentando su escuadrilla con un bergantín que ha logrado rendir, y tres días después hace sentir su presencia, rindiendo a cuatro buques españoles tras sangriento y desigual combate, dos de los cuales incendió a la vista de la población consternada, obteniendo además de la victoria en la que pierde muchos de sus bravos, un valiosísimo cargamento de oro y plata. Esta debía ser su última proeza, aunque no su último combate: habiéndose desprendido la «ARGENTINA» de su fondeadero, con el fin de dar caza a una embarcación enemiga, la «CHACABUCO» fue inopinadamente atacada por una goleta con bandera española que sostuvo un reñidísimo fuego, ocasionándole numerosas bajas.

La embarcación atacante íesultó ser un corsario chileno, pues en medio del combate enarboló el pabellón de este país, y después corrió a ocultar su cobardía en las procelosas aguas del Pacífico. No fue esta la única contrariedad que le estaba reservada al intrépido Bouchard: a los dos años justos de su partida de la ensenada de Barragán, llegaba al Puerto de Valparaíso, donde el Almirante Cochrane, movido por una emulación indigna de su lango y nombre, le arrebató arbritariamente la «ARGENTINA» y la «CHACABUCO» y su rico botín de guerra, poniendo en prisión al Jefe de la expedición y a su audaz tripulación. Bouchard, ante aquella inicua como inesperada arbitrariedad, no se resiste, como pudo haberlo hecho, después de las magníficas hazañas que acababa de acometer y prefiere esperar los resultados de ese atropello, los que no tardan en producirse.

Surgen violentas reclamaciones del Gobierno de las Provincias Unidas y el bravo Coronel Mariano Necochea, que se entera que la bandera de su patria ha sido arriada de la «ARGENTINA» y de la «CHACABUCO», manda un piquete de granaderos a bordo de estos buques con la orden terminante al oficial que lo comanda, de volverla a colocar en el tope de los mástiles, de buen grado o por la fuerza; orden que se cumple.

Se puso en libertad al intrépido Bouchard, el antiguo Teniente de aquellos Granaderos antes de cumplirse los 5 meses de prisión. Seguíasele, entre tanto, el proceso instaurado por las autoridades chilenas, el cual fue fallado el 1º de diciembre de 1819. De los cargos de que se le acusaba solo quedaba en pie: «la resistencia — dicen los jueces — que parece haber hecho al registro ordenado por el Vicealmirante Cohrane. Sobre dicha afrenta se espera «que el «Superior Gobierno de las Provincias Unidas se servirá disponer se dé debida satisfacción al pabellón de Chile».

A fines del mismo año llegaba a Buenos Aires, dueño de una considerable fortuna y con un nombre prestigiado por la gloria, habiéndolo elevado sus hazañas al nivel de los héroes. «Los célebres almirantes ingleses «Drake, Cavendish y Anson, —dice el General Mitre,— que haciendo el oficio de corsarios por cuenta de la Gran Bretaña, cruzaron esos mismos mares y hostilizaron esas mismas costas, no realizaron en ellas mucho más»grandes, ni consiguieron para su Patria, mayores ventajas, que la que realizó y produjo el obscuro crucero de la «ARGENTINA».

Desarmado este buque, en él se embarcó Bouchard para la expedición al Perú, el 20 de agosto de 1820, rebautizado con su antiguo nombre: «CONSECUENCIA». En esta fragata se embarcó el Regimiento de Granaderos a Caballo, compuesto de 3 jefes, 17 oficiales y 271 de tropa; y también el de Cazadores a Caballo, que sumaba 3 jefes, 19 oficiales y 261 de tropa. La «SANTA ROSA», una de las presas que había hecho en su campaña de corso, embarcó dos compañías del Batallón 89 de los Andes y el Batallón de Artillería; yendo en ella, el joven Tomás Espora.

En Noviembre del mismo año se hallaba en la rada de Ancón, a siete leguas de Lima, y Bouchard con su acostumbrado patriotismo habla de las operaciones en que toma parte en carta a su pariente Vicente Anastasio Echevarría: «Lo único que puedo decirle es que nunca la causa de la Amé-«rica ha presentado mejor aspecto que en el día»; y unas líneas más abajo, sin manifestar rencor alguno al almirante Cochrane, relata el audaz apresamiento de la famosa fragata «ESMERALDA», bajo los fuegos de las fortificaciones del Callao.

En diciembre de aquel año se presentó al general San Martín, manifestándole deseos de regresar a Chile, pero éste le exigió se mantuviera en aquellas aguas por 5 meses más. El 11 de julio de 1821 escribe Bouchard haber recibido orden del General en Jefe de trasladarse al Callao a ponerse bajo el mando de Cochrane «para pasar con todos los buques que nos hablamos armados y batir las fortalezas, escribe, en el mismo tiempo que «por tierra el señor General piensa tomar al asalto. Yo no diré cuál será «el resultado, mas lo que le puedo decir a Vd. es que por mi parte tengo «ganas de batirme y ver si se puede concluir estos trabajos, pues protesto «que me hallo cansado».

A mediados de 1822 Bouchard rompe sus relaciones con Echevarría, armador de la «ARGENTINA», el cual no le había entregado a aquél la parte que le correspondía en los apresamientos del «HALCÓN», 7 años antes, y le reprochaba de «haber dejado pasar hambre a su familia y no haber «hecho callar a los que lo deshonran».

Cuando Cochrane abandonó a San Martín, apoderándose violentamente de los caudales de Lima depositados en los buques de su escuadra, el Protector creó una nueva fuerza naval, cuya base principal fue la fragata española «PRUEBA», que se había entregado en el Callao al gobierno peruano. San Martín nombró a Bouchard comandante de aquel buque, que montaba 50 cañones.

Cuando el después famoso Almirante inglés renovó sus reclamos pecuniarios y sus pleitos, el Ministro general Tomás Guido, respaldado esta vez por la nueva escuadra peruana y sobre todo, la fragata «PRUEBA» mandada por Bouchard, contestó con firmeza negándose a discutir con Cochrane y refiriéndose al Gobierno de Chile; y en previsión ele algún golpe de mano, ordenó al buque de Bouchard de estar listo para hacerse a la veía en protección de los demás barcos. Finalmente, Lord Cochrane decidió retirarse ante la firmeza del gobierno peruano, y al pasar frente a la fragata «PRUEBA», las portas de ésta se abrieron a un tiempo, enseñando toda la batería en zafarrancho de combate, con la gente en su puesto.

En la toldilla de la «PRUEBA’ , dice el capitán de fragata don Teodoro Caillet-Bois describiendo este episodio en el ‘Boletín del Centro Naval», «la luz de) bombillo en el compás deja entrever una alta silueta junto «a la rueda del timón. Sonrisa burlona ilumina el rostro varonil, mientras el «negro velamen furtivo se diluje en las tinieblas».

En 1825 el general Alvarez Thomas intentó, aunque en vano, reconciliar a Echevarría con Bouchard, «pero el carácter caviloso y altanero» de éste impidió tal propósito. En 1828 se le ve al último actuar en la expedición del almirante Guise a Guayaquil, y a la muerte de éste, el 19 de enero de 1829, Bouchard se hizo cargo del mando en jefe de la escuadra del Perú. Dos meses después de la toma de la plaza, la fragata «PRESIDENTE» — ex «PRUEBA» — donde izaba el último su insignia, voló como consecuencia de un incendio en la santabárbara y por esta causa fue separado del servicio naval.

En 1831 recibió del gobierno peruano la hacienda de San Javier de Nazca, lindante con Palpa. Dedicó una parte de su fortuna a la fundación de un establecimiento para la elaboración de la caña de azúcar en el Perú. Allí pereció asesinado a manos de un mulato, en el año 1843, en la Hacienda de «La Buena Suerte».

Como se ha referido más arriba, Hipólito Bouchard contrajo enlace en Buenos Airea en 1812 con doña Norberta Merlo, autorizando el matrimonio el capellán del Regimiento de Granaderos a Caballo, don José Gabriel Pena, y apadrinándolo el 2° jefe del mismo, sargento mayor don Carlos de Alvear y su esposa, doña Carmen de la Quintanilla. El 16 de octubre de 1813 nació su hija Carmen, apadrinada por Alvear y su esposa; y el 17 de julio de 1817, ocho días después dé su partida al crucero alrededor del mundo, su hija Fermina, que apadrinó el Dr. Vicente Anastasio Echevarría. Doña Norberta Merlo de Bouchard falleció en Montevideo el 15 de marzo de 1869.

Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).