Sociedades Secretas de la Iglesia

Galileo Galilei y la Inquisicion de la Iglesia Sociedades Secretas

GALILEI Y LAS SOCIEDADES SECRETAS

En 1598, el astrónomo italiano Galileo fue juzgado por la Iglesia y la Inquisición por respaldar la teoría de Copérnico. Su sugerencia de que el hombre no era el centro del Universo fue considerada herejía y Galileo fue sometido a juicio en Roma y condenado a arresto domiciliario hasta su muerte en 1642.

Él mismo había realizado numerosos descubrimientos científicos. Entre ellos, había descubierto los satélites de Júpiter y las manchas solares. Galileo se había construido su propio telescopio, perfeccionando un sistema inventado en 1609 por el holandés Hans Lipperhay.

Debatió sus ideas copérnicas con el astrónomo y matemático alemán Johannes Kepler. Kepler también creía en la teoría de Copérnico e intentaba demostrarla mediante la matemática y la geometría. Además, descubrió que todos los planetas se mueven en órbita alrededor del Sol y que su velocidad de orbitación está relacionada con su distancia del Sol.

Galileo Galilei

Galileo fue un abanderado de su tiempo, aunque no el único. Quizá el hecho de haber sido sometido a un juicio sumarisirno que le llevo a una posterior abjuración de sus teorías es lo que más ha trascendido al gran público. Pero el astrónomo de Pisa no estaba solo. A su alrededor y practicando la misma u otras disciplinas hubo muchos científicos que no siempre contaron con el beneplácito del poder establecido, que en aquel momento era la Iglesia.

En la época de Galileo, investigar significaba depender de los ricos y poderosos mecenas, quienes a su vez se dejaban «guiar» u orientar por la Iglesia. Un mecenas, por importante que fuera, difícilmente podía apoyar a alguien cuyas teorías no cuadrasen con el canon establecido.

Esto generó que algo que había permanecido larvado despertase. Algo que se mantendría durante largo tiempo.., la conspiración, o si se prefiere, la conjura para poder «respirar de forma diferente».

Pese al omnímodo dominio de la Iglesia había otras formas de pensamiento, otros sistemas de entender la vida y de comprender la magnitud de las cosas a metodología no siempre pasaba por seguir a pies juntillas lo que ordenaban los dogmas religiosos.

Era preciso prescindir de ellos logicamente hacerlo en secreto. En la época existieron numerosos grupos que. amparándose en otras filosofías, en el esoterismo y por supuesto, en el ocultismo de lejanas religiones orientales, dieron cauces y dinero a las nuevas ideas. Las sociedades secretas apoyaron los avances científicos y la ciencia se hizo conspirativa.

Llegó un momento en que las sociedades secretas no sólo habían crecido en número, sino también en integrantes. Su objetivo era claro: enfrentarse al poder establecido, liberarse de aquéllos que siempre les habían dictaminado qué y cuándo debían pensar.

En aquel tiempo, eso significaba oponerse a la Iglesia y a sus dogmas.

En muchos casos ya no era cuestión de defender una teoría científica, sino una forma de vida, de sociedad e incluso de política. Los conspiradores, o sea aquellos que no estaban conformes con el poder terrenal eclesiástico, debían unirse para actuar como una sola fuerza.

Pero la verdad es que conspiraciones y formas de ejercer sus tramas hubo muchas. Por lo que cuando hablamos de sociedades secretas debemos tener en cuenta esa riqueza de matices.

Sea como fuera, las sociedades secretas llegaron a ejercer una altísima influencia.

Consiguieron participar en episodios históricos tan relevantes como la Revolución Francesa, la Independencia de Estados Unidos y, ya más cerca de nosotros, en las guerras mundiales, por no hablar de otros hechos más contemporáneos.

¿Con qué fin? El autor de Ángeles y demonios nos ofrece en su obra algunas pistas al respecto, pero no debemos precipitarnos. Como toda buena trama, el complot precisa de los momentos apropiados y las circunstancias precisas para que dé el resultado esperado, aunque éste pueda tardar siglos en producirse.

LA SECRETA AVENTURA DE PENSAR LIBREMENTE:

A lo largo del siglo XVI se efectúa un cambio de formas y de filosofía en lo que a la ciencia se refiere. Nace una nueva ciencia más moderna, más experimental, y los investigadores comienzan a cuestionar las cosas que hasta ese momento parecían inamovibles. Lo de siempre ya no es totalmente válido; las normas establecidas comienzan a resquebrajarse.

Una nueva sociedad científica estaba viendo la luz y comenzaban a tambalearse los dogmas establecidos por los poderes de siempre, en especial por las jerarquías eclesiásticas. Ciertamente los investigadores tuvieron que mantener una exquisita discreción, a veces un secretismo absoluto, para poder llevar a cabo sus descubrimientos sin despertar las iras de la Iglesia. Hemos visto que Galileo fue sometido a penas de prisión y condenado a abjurar.

El médico y teólogo aragonés Miguel Servet, acusado de herejía por haber cuestionado el dogma de la Trinidad, fue condenado a morir en la hoguera; otros científicos y pensadores notables fueron perseguidos o murieron en extrañas circunstancias.

El Vaticano y los «sabios» del sistema que recibían su protección y sus prebendas, estaban dispuestos a cualquier recurso para impedir que el afán de conocimiento acabara destruyendo su poderío. Pero los investigadores siguieron adelante, a menudo amparados en el secretismo, porque creían en la verdad expresada en este párrafo por el gran Galileo:

La ciencia está escrita en el más grande de los libros, abierto permanentemente ante nuestros ojos, el Universo, pero no puede ser comprendido a menos de aprender a entender su lenguaje y a conocer los caracteres con que está escrito. Está escrito en lenguaje matemático y los caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las que es humanamente imposible entender una sola palabra; sin ellas uno vaga desesperadamente por un oscuro laberinto.

Los científicos de la época de Galileo defendían que era preciso aprender a observar de nuevo los fenómenos y experimentos, con ideas nuevas. Claro que las cosas no siempre son tan sencillas, de ahí que la nueva ciencia debía hacerlo todo despacio y, por si ello no fuera suficiente, al margen de la ley establecida. Todos los investigadores y descubridores de aquel tiempo establecían sus especulaciones y teoremas en privado, en sus reuniones, pero no a través de la enseñanza oficial.

Ciertamente las universidades italianas del Renacimiento eran las mejores y las más agraciadas por los donativos proporcionados por sus ostentosos mecenas. Investigar y trabajar en otros lugares que no fueran Padua, Pisa, Bolonia o Pavia era arriesgarse a caer en el anonimato.

Tan relevantes eran estas universidades, que la ciencia en aquella época hablaba o en italiano o en latín, las «lenguas puras» que marcaban las pautas de comunicación entre la sociedad científica.

En sus claustros enseñaban los sabios de mayor renombre y, como contraprestación, se les ofrecía los mejores patrocinadores para sus investigaciones. Claro que no convenía recibir una subvención y correr el riesgo de que ésta fuera retirada porque el clero considerase que se había llegado más allá de lo que marcaban los dogmas.

Lo cierto es que no todas las universidades europeas reaccionaron favorablemente al cambio. Así la de Salamanca, que durante otros tiempos se había convertido en un punto de referencia en lo que a investigaciones anatómicas y astronómicas se refiere, durante ese periodo de cambio científico prefirió ser prudente.

Su claustro no aceptó los nuevos postulados, refugiándose en las tradiciones clásicas que estaban aceptadas y amparadas por la Iglesia. Un caso similar se dio en La Sorbona, que no acepto las nuevas teorías científicas pues tenia que generasen problemas en la teología a la que estaba aferrada. Por el contrario la Universidad de Montpellier recibió con los brazos abiertos los aires de renovación.

firma de Galileo Galilei

Firma de Galileo Galilei en el acta del proceso en su contra. Se guardó en el Archivo Secreto del Vaticano.
El observatorio guardó sus instrumentos de observación.

Fuente Consultada: Mas Allá de Ángeles y Demonios de René Chandelle

Sectas Religiosas Suicidios o Asesinatos Colectivos y Masivos

Las Sectas Religiosas ¿Suicidios Colectivos o Asesinatos Masivos?

sectas religiosas
El “Reverendo” Jim Jones     –    El Líder Espiritual David Koresh

PORQUE EL ÉXITO DE LAS SECTAS?: A fines del siglo XX los servicios de información general franceses calculaban en 300 el número de “sectas peligrosas” y en 500 el número de “movimientos potencialmente peligrosos de tendencias sectarias”.

Se citaban, por orden de peligrosidad, estos cinco criterios: condicionamiento mental, ruptura de lazos familiares, presencia de un gurú autoritario, explotación financiera de los individuos y vida en autarquía.

Y es que la crisis económica y social que afecta a nuestras sociedades y que se traduce en la persistencia de un altísimo índice de desempleo y en el aumento de las desigualdades de todo tipo constituye un terreno fértil para el desarrollo de sectas, ya no sólo folclóricas, sino terriblemente nocivas.

En un mundo que está en perpetua renovación, donde nadie está seguro de conservar por mucho tiempo su empleo, ¿qué hay más tranquilizador, en efecto, que los grupos enfermizantemente seguros de detentar la verdad, que disponen de estructuras de condicionamiento comprobadas y de sistemas ideológicos cerrados? .

¿Y qué hay más inquietante que su capacidad de transformar la angustia del día venidero en entrega ciega y en paranoia aguda, o de fabricar máquinas de hacer dinero?.

Alain Vivien, antiguo diputado y autor en 1983 de un informe parlamentario pionero sobre las sectas en Francia, habla, a ese respecto, de un “breviario sectario”.

Si se cuadricula metódicamente un tejido social deshilachado, las sectas aparecen de hecho en todos los cuadros, uno por cada nivel de población, o casi: ejecutivos inquietos, jóvenes sin perspectivas de empleo, estudiantes carentes de oportunidades, “desposeídos” de los suburbios, etc.

De esta manera, las sectas tienden a complementarse mutuamente en forma tácita, aun si su red todavía carece de coherencia.

El peligro es tanto más grande cuanto que la estructuración internacional de los grupos sectarios mejor organizados hace prácticamente imposible el control de sus actividades por parte de los Estados existentes. De ahí surge la inquietud de los responsables: en un contexto económico y social difícil, ¿lograremos atajar por fin el avance de las sectas?

¿QUE SON LAS SECTAS?

La definición tradicional de una secta se refiere a “toda asociación o tendencia común que tenga como objetivo suscitar una sociedad humana nueva y cuyos métodos o creencias se mantengan ocultos, escondidos a todos los extraños de la secta”.

Como primer análisis, por esta definición se excluyen a las religiones, puesto que no mantienen en secreto sus prácticas y creencias, sino que las proclaman y así también la historia y el estudio de los profetas, cuya acción ha sido individual.

Sin embargo, muy a menudo esta acción u obra del solitario fueron el origen de una secta o de una sociedad: las de Orfeo, Pitágoras, Platón, Mahoma, Flore, Anderson, el Bab y muchos otros.

A la inversa, muchas veces el esoterismo de una o varias sociedades secretas se convirtió en el germen de una religión (el osirismo, el mitraísmo, la gnosis precristiana), o en el germen de un nuevo orden social (el Liceo, la Francmasonería).

A diferencia de las religiones universales o de las doctrinas racionalistas, que sufren largos períodos de oscuridad, las sectas y sociedades secretas sólo raras veces están ausentes de la vida de la humanidad.

Ver: Diferencia entre Secta y Religión

LAS SECTAS DE FIN DE SIGLO XX
Analizaremos cada una de las sectas más difundidas en la actualidad. Para ello vamos a seguir la clasificación ya mencionada de sectas destructivas, peligrosas y los grupos de riesgo.

Sectas Destructivas
Secta Moon
Oficialmente conocida como la Asociación Espiritual para la Unificación del Cristianismo Universal, fue fundada en 1954 por el coreano Sun Myung Moon, quien supestamente tuvo, a los 16 años, un encuentro con Dios, que le encomendó “completar la misión inconclusa de Jesús”.

Según la particular concepción del “reverendo”, el pecado llegó al mundo porque Eva copuló espiritualmente con Lucifer y luego materialmente con Adán. La doctrina de esta secta está contenida en el libro “El Principio Divino”, una especie de Biblia que Moon escribió durante la década del 50.

En una doctrina insólitamente relacionada con la división política de nuestra actualidad, para la secta Jesús vino a restaurar el mundo pero fracasó al vincularse a los pobres y a las prostitutas. Por ello Dios envió un nuevo mesías -Moon- que enfrentará a Satán, encarnado en el comunismo.

Los adeptos a la secta son sometidos a un proceso de desestructuración de la personalidad, luego del cual consideran que sus padres biológicos son satánicos, por ello deben abandonarlos. Luego de esto obedecen a “los verdaderos padres”: Moon y su esposa. El nuevo país de los adeptos es Corea, la tierra del mesías.

Moon logró transformar a su secta en un poderoso imperio económico. Un sintético inventario de sus bienes arroja datos para el asombro: dueño de la principal productora de armas de Corea, elaboración y producción mundial de té gingseng, astilleros en Europa, Alaska, Japón y Brasil, agencias de viajes en todo el mundo, hotelería internacional.

La secta es dueña de la quinta flota pesquera de los Estados Unidos, y posee asimismo periódicos en casi todos los países.

Cuando un joven ingresa a la secta, empieza a recibir el Proceso de Modificación del Pensamiento luego del cual deja su familia, amigos y actividades para dedicarse las 24 horas a la secta. Luego de tres o cuatro años el “mesías” le elegirá la pareja, generalmente de otro país. Sin amor entre ellos, sólo el de ambos hacia el reverendo Moon.

Iglesia de la Cienciología
En un folleto que hace poco tiempo comenzó a circular por algunos países de Sudamérica puede leerse: “Dianética es una ciencia exacta del pensamiento que funciona siempre, invariablemente, y no a veces, como las curaciones por la fe o las terapias tradicionales.

Dianética es la única Ruta de Salud para la humanidad, es con justicia la terapia óptima y cualquier persona puede, mediante la asombrosa tecnología creada por Ronald Hubbard, borrar definitivamente de su vida el dolor físico y mental y recuperar la salud”.

Detrás de estas palabras se esconden las actividades de una de las sectas más destructivas de la actualidad, que fue prohibida en la mayoría de los países y sin embargo en Argentina y otros países latinoamericanos sigue funcionando libremente.

También conocida como Dianética o Narconon, la Iglesia de la Cienciología fue fundada por el mencionado Hubbard, un ex marine norteamericano, que en 1954 “encontró” la técnica para curar todas las enfermedades.

Mezclando disciplinas orientales como el budismo con esoterismos cabalísticos, redacta sus escrituras: la “Filosofía Religiosa Aplicada”, donde enseña que el alma es inmortal y reencarnable, y promete a sus seguidores mejorar su capacidad de comunicarse y aliviar sufrimientos propios y ajenos.

Captan a sus adeptos ofreciendo challas y tests gratuitos, luego de los cuales un “especialista” analizará los resultados, y guiará al futuro miembro hacia un camino por el cual se “suprimen sus límites espirituales”.

Además de métodos físicos más emparentados con la tortura psíquica que con la ciencia, usan un aparato llamado Electrómetro, similar a un detector de mentiras, que transmite energía eléctrica muy baja que según los dianéticos “ayuda a recuperar la salud”, cuando en realidad con ese aparato terminan convenciendo a la persona para que cuente sus más íntimos secretos.

Posteriormente suelen extorsionarlo para que entregue la mayor cantidad posible de dinero. La secta niega al psicoanálisis y a la psiquiatría, y su mayor peligro radica en el método de lavado cerebral, que es una verdadera tortura psicológica de consecuencias siempre irreversibles.

En los reglamentos internos de la secta puede leerse: “…las sanciones que utilizamos son tan poderosas que es preciso usarlas moderadamente…, nuestra disciplina, que compromete por toda la eternidad, es capaz de volver al hombre loco para siempre”. Toda persona declarada enemiga de la secta “puede ser privada de sus bienes o herida, puede ser estafada, atacada, se le puede mentir, puede ser destruida”.

Los niños de Dios
Nacen en California en 1969. Su fundador, David Berg, había sido un modesto predicador -casado, con cuatro hijos- de la Alianza Cristiana. Según cuenta en sus propios escritos, en 1968 conoció a María, una joven de 23 años (él tenía 49) con la cual comenzó a tener relaciones sexuales.

En ese momento se le apareció Jesús y dijo: “David, ése es el camino”. A partir de allí comienza la actividad de una de las sectas más desenfrenadas de la historia.

Según las profecías que empieza a recibir Berg, Jane, su antigua mujer por más de veinte años, era la “Vieja Iglesia” y María, la “Nueva Iglesia”. Berg cambió su nombre por el de Moisés David o Padre Mo. A sus adeptos se les enseña a odiar a la familia, y la única fuente de ingresos proviene de la prostitución, que las mujeres de la secta llevan a cabo desde la niñez.

En los escritos de “Moisés” David se lee: “Quiero niñas que amen a los viejos. Ellos son los que tienen el dinero. No tengáis miedo de llevar faldas cortas y escotes profundos. Enseñad lo que tenéis: es el cebo para los hombres ricos…”.

La Meditación Trascendental
Presentada en 1958 como una técnica que “no está vinculada a ninguna religión, dieta o estilo de vida, y sirve para eliminar tensiones, enfermedades, temores, obtener la alegría y la paz interior”, el hindú Prasad Wama -autobautizado gurú Maharishi- la Meditación Trascendental comenzó a difundirse en Occidente.

Según los seguidores del gurú, cada persona recibe un “mantra” secreto y personal, que meditado en dos sesiones de veinte minutos diarios, le cambiará totalmente la vida. Esto, ademas de ser falso, encierra el peligro de ser la puerta de entrada a prácticas que concluyen con un proceso de adoctrinamiento continuo que incluye numerosos retiros espirituales.

La Meditación Trascendental no usa, como otras sectas, la violencia. Sin embargo entraña un peligro social porque, partiendo de supuestamente inofensivos ejercicios de relajación, puede llegarse a un estado de total rechazo del mundo exterior.

Haré Krishna
El grupo se fundó en 1965 por el hindú Abhay Charan De, que se autobautizó: “Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada”. Discípulo de uno de los últimos grandes maestros intelectuales de este siglo, el Swami Sarasvati, comenzó a divulgar por todo el mundo una milenaria ciencia espiritual de la India, conocida como Bhakti Yoga.

Como ocurre con casi todos los grupos sectarios contemporáneos, los Haré Krishna comienzan a desarrollar sus actividades en los Estados Unidos. En 1977, la secta ya tenía 180 templos en todo el mundo. Ese mismo año muere su fundador, que deja a sus once discípulos directos a cargo del movimiento.

La doctrina sectaria se basa en un tipo de filosofía hindú, la advaita, a la que llegan a acatar sin el menor razonamiento, entregándole por completo sus vidas.

Con cuatro principios regulativos (no comer carne, pescado o huevos; no practicar sexo ilícito; no tomar intoxicantes y no practicar juegos de azar) manejan toda su vida. Los Haré Krishna se “alejan definitivamente de este mundo” dedicándose por completo al Señor, practicando Bhakti Yoga o servicio devocional.

La vida dentro de la secta merecería ser tratada en un libro aparte. Desdé combatir la tentación sexual en los más jóvenes con vestimentas que impiden la erección hasta llegar al grado máximo de debilitamiento psicofísico, casi sin dormir ni alimentarse, pasando por técnicas que producen un absoluto alejamiento de la realidad (como cantar un himno de 16 palabras 1728 veces al día), lo que ellos llaman “el mundo material”.

Ananda Marga
Conocida como la Secta de la Felicidad Perfecta, nació en la India en 1955. Su líder, Prabhat Sarkar, es conocido por sus seguidores como Baba (dios). Así se autoconsidera, y su doctrina, absolutamente mesiánica e individualista, lleva a sus seguidores a un total desarraigo del mundo real.

La disciplina toma tafees del tantrismo y dell yoga, y el adoctrinamiento de los seguidores se raliza mediante extenuantes sesiones de meditación.

Los seguidores deben cumplir un código de conducta fundamental, con dieciseis puntos, que conduce a un “completo desarrollo corporal, cerebral y espiritual”.

Estos preceptos llevan a una dedicación total para la secta, con una entrega tal que puede llevar al suicidio, como ocurrió en 1976 cuando un grupo de miembros se prendió fuego frente a la cárcel donde estaba encerrado su líder, en la India (en su país de origen la secta fue prohibida y penalizada por el gobierno de Indira Gandhi).

En Occidente se presentan como un grupo orientado y dedicado a la práctica del yoga. A los asistentes se les explica que es imposible crecer interiormente si no aumentan la frecuencia de las clases. Terminan transformándose en fanáticos de la secta.

La Misión de la Luz Divina
“Si venís a mí con un corazón puro y un deseo sincero de luz, yo os daré la paz eterna”. Esto lo dijo el Gurú Maharáj Ji, señor del universo, Maestro de la sabiduría perfecta, encarnación actual de Jesucristo, Buda y Krishna. Su “nombre terrenal” es Prempal Rawí, quien se convierte en líder de la secta en 1966, cuando tenía 8 años de edad.

En la década del setenta, cerca de medio millón de fanáticos propulsaron el crecimiento económico de la secta, que alcanzó cuantiosas posesiones terrenales: costosas residencias en todo el mundo, jets particulares, pozos de petróleo en Texas y docenas de Rolls Royce blancos.

En 1974, el famoso gurú decidió abandonar su misticismo y a los 16 años se casó con su secretaria. Con esto empieza la declinación de la secta. Actualmente realizan su actividad pro-selitista de manera totalmente secreta, y afortunadamente su influencia es cada vez menor.

Sectas peligrosas
Los Testigos de Jehová
Nacen en 1872 cuando el norteamericano Carlos Russel reniega de la iglesia adventista y se reúne con algunos jóvenes a estudiar la Biblia, especialmente las profecías. Según este grupo, Cristo había regresado en forma espiritual en 1874, y auguraron el fin del mundo para 1914.

Su doctrina es totalmente apocalíptica: denunciaron el fin del mundo para 1914, 1925, 1976, 1984, etc. No creen en la divinidad de Jesús y rechazan la inmortalidad del alma. Desde su nacimiento como organización han tenido numerosos problemas con la ley, fundamentalmente por negarse a aceptar los deberes cívicos y sociales. También por rechazar las transfusiones de sangre. Este punto en particular provoca el rechazo mayoritario hacia este grupo, que deja’ morir a quien puede salvar su vida por una transfusión.

Esto se debe a una particular lectura de las escrituras. En Levítico 17:14 dice: “…Porque la sangre de todo ser viviente contiene su vida. Por eso mandé a los hijos de Israel: ‘no comerán la sangre de ningún animal’. El que la coma será eliminado”.

Una de las prioridades de los Testigos, además de la prédica casa por casa, son las comunicaciones sociales. En Nueva York poseen una emisora, una editorial y el Instituto Bíblico. Este grupo es sumamente peligroso. Si un adepto se aleja de su doctrina, el resto le hará la vida imposible.

Entre sus bases doctrinarias figuran las escritas por Franklin Rufherford, uno de sus primeros dirigentes: “…a los que han sido nuestros y se han apartado no los podemos matar por que las leyes no lo autorizan, pero si nosotros pudiésemos ejercer ya el dominio total, los mataríamos al instante. Lo mejor que se puede hacer, entonces, es considerarlos bien muertos”.

Mormones:

También conocida como Iglesia de los Santos de los Últimos Días, la agrupación de los mormones fue creada en 1823 en los Estados Unidos por Joseph Smith quien, según su relato recibió en su juventud la visita de Jesús diciéndole que ninguna de las iglesias existentes hasta entonces era la verdadera. En otra aparición, un ángel llamado Moroni, le reveló que había sido elegido para formar una nueva iglesia.

La doctina de los mormones se basa en que Jesús fundó una segunda iglesia en América porque la de Palestina había fracasado. Descreen de la divinidad de Jesús, de quien dicen se casó y tuvo varias esposas. Son profundamente racistas: sostienen que el color negro en la piel humana es un castigo divino. Se calcula que en la actualidad suman cinco millones de miembros, distribuidos en setenta y cinco países.

Los mormones bautizan a sus muertos, y consideran que lograr triunfos en política, negocios o educación es parte de un procedimiento que los acerca al Reino Celestial.

Umbanda
Comprende varios grupos afro-brasileños formados en base a religiones africanas, en un sincretismo de católicos, cultos indígenas, espiritismo y ocultismo. El Umbanda se empezó a organizar como culto a fines del siglo pasado en la ciudad de Bahía, y desde allí se difundió por todo Brasil, y a varios países latinoamericanos.

Se trata de un culto dirigido por un Pae o Mae, sacerdotes mayores varón o mujer respectivamente, cuyas prácticas tienen como fin último ahuyentar “a los espíritus malignos causantes de enfermedad”. A veces, para llevar a cabo este objetivo es necesario realizar el sacrificio de animales comestibles.

El umbandismo, como el espiritismo y otros que trabajan entre los sectores más pauperizados pueden ser peligrosos desde el punto de vista de lo físico, ya que muchos enfermos graves dejan de lado la medicina tradicional en la seguridad de que el pae o la mae solucionarán su problema.

Espiritismo
Se basa en la supuesta existencia de personas poseedoras de poderes especiales, mediante los cuales se pueden comunicar con los muertos. Para los espiritistas existen tres revelaciones. La primera es la de Moisés, donde Dios anuncia los diez mandamientos; la de Cristo, que establece el amor a Dios sobre todas las cosas y finalmente la del espiritismo.

En ella se habla de la llegada del Espíritu Santo, el cual no descendió sobre los apóstoles el día de Pentecostés, sino que llegó con Alian Kardec, quien difundió esta doctrina por Francia a partir de 1857.

Quienes practican este culto, creen que la única salvación del hombre está dada por la perfección de las técnicas espiritistas. En ellas, los médiums se sientan alrededor de una mesa, invocap a los muertos, y cambian “energía negativa por positiva”. Las personas dominadas por estas ideas tienen su personalidad debilitada por la creencia casi enfermiza de que todo su accionar se rige por la acción de fuerzas del más allá.

Iglesia Electrónica
Es, sin ninguna duda, una consecuencia casi esperable del asombroso proceso de transformación que sufrieron los siste-
mas de comunicación humano en la última mitad de este siglo.

Mientras las estimaciones históricas ubican la cantidad de oyentes de Jesús a lo largo de toda su vida en no más de treinta mil personas, la Iglesia Electrónica, con el aporte de los satélites de comunicación, permite que mil millones de personas puedan ser alcanzadas simultáneamente por los nuevos predicadores de la palabra del Evangelio.

Billy Graham, Pat Robertson, Jimmy Swagart y Rex Humbard, son los nombres más conocidos entre los predicadores que, utilizando los medios de comunicación, hoy generan ganancias que globalmente generan dos mil millones de dólares anuales.

Esto se explica de la siguiente manera: estudios norteamericanos han demostrado que la gente, cuanto más mira televisión, más adopta una visión negativa del mundo. Creen que el mundo es muy peligroso, poco seguro, y son más permeables a mensajes que prometen mayor seguridad. En este contexto encajan perfectamente los teleevangelistas.

Su actividad está, por cierto, bastante lejos de la humildad pregonada por Jesucristo. Basta recordar algunos conceptos de Pat Robertson, el número uno de los telepredicadores: “…Dios es el más generoso firmante de cheques, pues retribuye siempre nuestros depósitos con excelentes intereses… el capitalismo está coherentemente proyectado dentro de las esferas divinas”.

New Age (Era de Acuario)
Este movimiento reconoce su origen en 1980, en California. Una de sus principales impulsoras, la americana Marilyn Ferguson, describió una “revolución en marcha, una transformación radical de todas las actividades humanas… la Conspiración de acuario involucra a millones de personas que están cambiando a la sociedad”.

Este movimiento se basa en cuatro conceptos:
a) Pretende apoyarse en bases científicas.
b) Trabaja con principios de yoga y el concepto de reencamación de religiones orientales,
c) Maneja elementos de la psicología de Jung.
d) Toma a la astrología como ciencia exacta, los astros ejercen influencia en todas nuestras actividades.
Para los cultores de este movimiento, acabamos de entrar en la Era de Acuario, donde se producirá nuestra verdadera liberación espiritual.

La New Age toma forma de numerosas disciplinas pseudo-científicas que toman diversos nombres: control mental, terapia floral de Bach, cosmobiología, bioenergía, biodinámica, numerología, desarrollo de percepción extrasensorial, etc. Con todas estas técnicas, los “newagers” tratan de acercarse a Dios! Incluso, han modernizado sus teorías al punto de considerar que el mismo Jesús es un extraterrestre que órbita en su nave alrededor del planeta (sectas platillistas).

Este movimiento, si bien no es peligroso en sí mismo, constituye un verdadero caldo de cultivo para la aparición de nuevos y peligrosos profetas de las “sectas de la Nueva Edad”.

 

Fuente Consultada:
Resumen del libro “Las Secta Que Dominan El Mundo” de la revista Magazine Enciclopedia Popular N°27 Año 3

ORIGEN DE LAS PRIMERAS SOCIEDADES SECRETAS Y SUS OBJETIVOS

ORIGEN DE LAS PRIMERAS SOCIEDADES SECRETAS Y SUS OBJETIVOS

Básicamente, desde los comienzos de la civilización se han establecido competencias y rivalidades entre facciones de sectores poderosos, pero siempre la posesión del poder ha variado de una época a la otra. En los inicios de la cultura humana, el poder estaba predominantemente en manos de los sacerdotes de las distintas deidades, que incluso tomaban a su cargo la entera educación del monarca, a fin de que éste, llegado a la madurez y en posesión del trono, siguiera los preceptos del templo en vez de constituirse en la suprema autoridad en si mismo.

ORIGEN DE LAS PRIMERAS SOCIEDADES SECRETAS Y SUS OBJETIVOS

Logos masónicos

Desde luego, este sistema de cosas no podía durar demasiado, dado que el advenimiento al poder de un rey algo más ambicioso llevaba a que éste, fatalmente, se determinara a sacudirse el pesado yugo de la tutoría de los sacerdotes. sus primeros educadores, y así adueñarse de su destino y del destino de la nación a la representaba, sin necesidad de rendirle cuentas a nadie más que a sí mismo.

Este parece haber sido el caso del rey Nammu, de la ciudad de Ur en Sumeria, hace más de 3.000 años. Educado por una facción de los sacerdotes del templo, al llegar a la madurez decidió que era lo suficientemente capaz como para gobernar por sí solo, y así separó del poder a los sacerdotes, a los que intentó relegar a la simple condición de oficiantes del culto.

Desde luego, este sector así marginado del poder real que hablan ejercido por más de mil años no dejó de rebelarse contra el deseo de independencia del monarca, promoviendo numerosas insurrecciones en toda Babilonia, aprovechando la gran prédica que tenian entré el pueblo bajo. Sin embargo, el astuto rey Nammu tenía prevista esta reacción de los irritados sacerdotes y puso inmediatamente en marcha su “plan B”. Éste consistía en darle un poder mayor —en realidad, apenas aparente— a un grupo minoritario dentro del templo, marginado por los grandes sacerdotes, que estaba esperando su oportunidad.

En aquellos comienzos de la civilización, los templos no sólo agrupaban a los capacitados para ejercer el sacerdocio, según las tradiciones de la Mesopotamia, sino también a los hombres más capaces, inteligentes y dotados de ingenio, imaginación e inventiva. Podemos decir que los templos antiguos reunían a la inteligencia de la época, desde ingenieros hasta arquitectos, escribas, literatos, geómetras, matemáticos, astrólogos y todos aquellos que no se servían de sus manos sino de sus cerebros para vivir y expresarse.

Este sector, al que podemos denominar como los intelectuales de la época, se encontraba en una relación de inferioridad respecto de aquellos que exclusivamente se dedicaban al sacerdocio, y aunque si bien no ejercían sus labores en la condición de criados en relación a los sacerdotes, sí estaban francamente supeditados a sus caprichos y favores. Aunque el rey elegía desde tiempos inmemoriales sus ministros y funcionarios de entre las filas de estos individuos, ello no era obstáculo para que los altos sacerdotes influyeran decididamente en esa decisión, teniendo sus recomendados y sus rechazados.

La astucia de Nammu le llevó no sólo a ratificar en sus cargos a los intelectuales que ya había escogido de entre las filas inferiores del templo, sino a aumentar su poder -siempre supeditado al suyo-, desde luego lo que ocasionó una nueva ola de indignación entre los ya menoscabados sacerdotes.

El golpe de gracia lo dio el rey de un modo doble: cuando los sacerdotes comenzaron a predicar en su contra para ganarle el odio del pueblo bajo, ordenó abrir los depósitos reales de grano y los corrales a fin de prevenir al pueblo de cualquier hambruna, sembrado a la vez el rumor de que los sacerdotes habían ocultado al pueblo la posibilidad de ésta.

Dado que los intelectuales del templo eran los encargados de medir y pronosticar las periódicas inundaciones provocadas por los ríos Tigris y Eufrates, que fertilizaban cada año la Mesopotamia, le fue fácil al rey Nammu enterarse por ellos de que aquel año se iba a producir una sequía, por una irregularidad en las lluvias que nutrían a ambos ríos y que aquello iba a ser una catástrofe. Sin embargo, el pueblo comió a expensas de la corona todo aquel año y las tentativas de rebelión auspiciadas por los desplazados sacerdotes cayeron en oídos sordos.

Antes bien, al insistir éstos en su prédica contra Nammu, el mismo pueblo enfurecido se rebeló contra ellos, quienes por otra parte ya no contaban con el favor real, y no pocos de los desdichados sacerdotes fueron linchados por la misma turba, que los reconoció como enemigos al prestar oídos al rumor sembrado por el rey de que habían ocultado los sacerdotes todos los detalles de la predicción sobre la sequía.

Desde luego, las tropas de Nammu nada hicieron para proteger a los sacerdotes: por el contrario, el ejército babilonio, que le era completamente adicto gracias a la sagaz generosidad del monarca, fue quien ayudó a que los antiguos servidores del templo, los intelectuales que albergaba la clase sacerdotal, ocuparan los puestos vacantes de sus antiguos amos caídos en desgracia.

Como broche de oro, el mismo Nammu se hizo investir del grado de Sumo Sacerdote, reuniendo en su persona el poder. secular y el religioso. con una corte de ingenieros, matemáticos, geómetras, astrónomos y literatos como primeros funcionarios.
El reinado de Nammu, que a la sazón apenas contaba con 22 años cuando ascendió al trono y con 25 cuando se coronó como Sumo Sacerdote, se extendió por espacio de casi 50 años más, siendo uno de los más prósperos en toda la historia de Mesopotamia. Con la-ayuda de los hombres más inteligentes del reino y sus sabios consejos, el rey mejoró notablemente su imperio en todos los aspectos, desde el comercio exterior hasta la administración de las finanzas, desde la organización del ejército hasta la explotación de los recursos naturales.

Sin embargo, tras su muerte y la llegada al trono de su sobrino, Egnnan II, todo aquello cambió. Medio siglo respaldando con sus conocimientos a la corona habían llevado a los intelectuales de Ur a cobrar conciencia de su verdadero poder. Cuando Egnnan intentó sentarse en el trono de su tío, se encontró con la exigencia, por parte de toda su corte de sabios, no sólo de la ratificación de cuanto habían ganado bajo el reinado de su antecesores sino con nuevas exigencias tendientes a restarle buena parte de su autodeterminación.

Egnnan carecía, al parecer, de las dotes diplomáticas de su tío, el innovador Nammu, pero tenía una voluntad y una ambición parejas. A regañadientes y con muy mal disimulo, pareció primero aceptar todas las exigencias de sus insubordinados cortesanos, pero no perdió tiempo ni dinero en lo que hacía a buscarles reemplazantes: en una sola noche ordenó pasar a degüello a todos los principales funcionarios que tenía y reemplazarlos por los descendientes de los antiguos sacerdotes, que llevaban medio siglo esperando la hora de la revancha. El pueblo protestó, pero las monedas de oro y. de plata repartidas entre los comandantes de las tropas hicieron lo suyo.

Desde luego, el poder alcanzado por los intelectuales de la época, tras medio siglo de influencia, no iba a desaparecer así, de la noche a la mañana, conque el sanguinario Egnnan ordenó una minuciosa persecución de todos sus seguidores, que se vieron obligados a salir de Babilonia.

Sin embargo, habían probado sus miembros el gusto del poder y les había gustado. No sólo no desaparecieron, sino que se multiplicaron, expandiéndose por la India, la actual Arabia, el norte de África y toda Asia, utilizando un procedimiento novedoso. Los antiguos Illuminati de todo el mundo conocido no sólo permanecían en comunicación mediante una extensa red de contactos, sino que se infiltraban en otras organizaciones secretas, místicas y políticas, atentos a recuperar, por los medios que fuera necesario emplear, su poder de antaño. Como veremos, por ello mismo no estuvieron ausentes, obrando solos o colaborando con otras organizaciones, prácticamente en ningún acontecimiento de los largos siglos venideros. El tiempo que iba a pasar, lo único que haría sería afirmarlos más en su objetivo de un poder mundial y absoluto.

En Egipto, mientras tanto, iban a suceder acontecimientos propicios para la supervivencia de estas sectas secretas. Mil quinientos años antes de Cristo, bajo el reinado de Tutmosis III, las escuelas de misterio y de iniciación espiritual fueron aglutinadas por el mismo faraón, quien se convirtió en su líder máximo. Establecida como factor de poder esta verdadera iglesia mística, acogió en su seno con la mayor generosidad a los fugitivos babilónicos, que una vez a salvo en Egipto, continuaron con su trabajo de infiltración hasta hacerse con el poder dentro de la nueva organización creada por Tutmosis. Promediando el reinado de éste, los prófugos babilónicos y sus seguidores egipcios se nuclearon entorno a una corriente de pensamiento que unía lo místico con lo científico, denominada desde entonces la Gran Fraternidad Blanca.

Setenta años después, sus miembros respaldaron con sus conocimientos el cambio religioso instrumentado por el nuevo faraón, Akhenatón, en detrimento de los líderes religiosos de los templos, tal como si la historia volviera a repetirse desde lo sucedido en Babilonia. Akhenatón, como ya sabemos, instauró en todo el reino el monoteísmo, imponiendo la creencia en un único dios, Atón, en detrimento de los templos dedicados a las múltiples deidades del pasado. Con este gigantesco paso dado por el faraón, el poder de la secta mística no hizo otra cosa que crecer. Sin embargo, a la muerte de Akhenatón se produjo la restauración de las antiguas ideas politeístas, y la revancha de los sacerdotes se hizo sentir dentro del seno de la Gran Fraternidad Blanca, produciéndose otra diáspora de sus miembros para poder sobrevivir a las persecuciones ordenadas por los sacerdotes.

Dadas así las cosas, la Gran Fraternidad Blanca se dividió en distintas ramas que siguieron conectadas entre sí, pese a la distancia geográfica y el paso del tiempo. La rama dorada se instaló en la India y el sur de China. La rama roja en el norte de África y las islas del sur de Italia, donde tomó contacto siglos después con la nueva filosofía griega y la infiltró, del mismo modo que la rama verde lo hizo con las sectas místicas árabes y palestinas. El núcleo de la Gran Fraternidad Blanca, que siguió en contacto con las ramas dorada, verde y roja hasta los inicios del cristianismo, y aún después, se trasladó a Roma e infiltró a sus dirigentes, contando con influyentes seguidores en el ejército y el Senado romanos.

Establecido el cristianismo como religión oficial del Imperio, la Gran Fraternidad Blanca se replegó hasta una casi clandestinidad, aunque continuó con sus tarea de infiltración de cuanta secta actuara en Occidente y el Cercano Oriente. Inclusive infiltró a una agrupación secreta árabe, los assassin —de cuyo nombre proviene la palabra “asesino”— que abrigaba fines místicos y políticos.

La secta assassin, dominada por la Gran Fraternidad Blanca desde los inicios de la Edad Media, acudía a las drogas para procurarse estados especiales de conciencia y, además, para favorecer la perpetración de homicidios por parte de sus miembros. Mientras se expandía sobre Europa el imperio árabe, desde el siglo VII en adelante, también —con la ayuda de sus esbirros, los assessin— se extendía el poder de la Gran Fraternidad Blanca, cuyos miembros ocupaban importantes cargos en la administración imperial de los territorios europeos recién conquistados.

El desarrollo del imperio árabe permitió a la Gran Fraternidad Blanca difundir los conocimientos provenientes de los puntos más distantes del mundo civilizado de ese entonces, desde China hasta Grecia, y desde el Mar Báltico hasta el norte de África, impulsando su conocimiento y su traducción a las lenguas occidentales.

Este aspecto es muy importante para comprender el origen de los Illuminati, dado que, tal como los conocemos hoy, corresponden a una rama interna de la Gran Fraternidad Blanca, que acentuó los aspectos relativos al conocimiento científico y los objetivos de control del poder político, económico y militar en detrimento de las nociones y las prácticas de tipo místico que habían sido hasta entonces el elemento más importante en el seno de la secta.

Es posible, afirman varios investigadores, que en el seno de la Gran Fraternidad Blanca se haya dado hacia el año mil de la era cristiana una verdadera lucha entre ambas facciones: la mística y la científica, de la cual haya surgido triunfadora la segunda, imponiendo sus criterios a toda la organización. Para otros autores, el desarrollo del cientificismo fue una consecuencia natural de la tradición antigua que animaba a la organización, y su desarrollo coincidió con el desarrollo de la ciencia, lento pero seguro, en todo Occidente, desarrollo al que, por otra parte, la vieja Fraternidad Blanca había ayudado desde tiempos de la dominación árabe. De un modo o de otro, este apoyo a las ideas científicas de un mundo no creado por Dios sino por procesos naturales y explicables por el hombre, volvió a los Illuminati aún más peligrosos para los ojos de la Iglesia Romana, que reforzó su vigilancia sobre ellos.

Cuando en Occidente surgieron la masonería y la Orden Rosacruz, la atención de la Gran Fraternidad Blanca se centró en ellas, y al hacerlo, fijó las bases mismas de su supervivencia. Desgastada por las luchas internas entre la facción mística y la cientificista, así como por las persecuciones sufridas por parte de la Iglesia y las monarquías europeas, la Gran Fraternidad Blanca corría el riesgo de desaparecer cuando tomó contacto con la masonería y la Orden Rosacruz. De algún modo, este contacto le insufló una nueva fuerza a la vieja secta proveniente de Babilonia y el Antiguo Egipto, que había sobrevivido durante un milenio y medio pero se encontraba al borde mismo de la disolución.

Al infiltrarse en estas dos nuevas organizaciones que surgían en Occidente, los dirigentes de la Fraternidad comprendieron de inmediato que la única esperanza para su secta era aprovechar los numerosos contactos que ambas tenían en las cortes europeas, donde por oposición al Papado más que toleradas eran francamente favorecidas. En este contexto, la vieja secta se aplicó a intentar dominar —siempre desde un plano muy oculto y resguardado por el secreto y el anonimato de sus miembros— la conducción de la masonería y la Orden Rosacruz, un resultado que logró a medias, pero que sin duda le permitió sobrevivir a su irremediable decadencia.

Fuente Consultada: Ángeles y Demonios de René Chandelle

Ver: Historia del Club Bilderberg

Objetivo Final de los Illuminati Ideales de los Illuminati Sociedad

Objetivos Final e Ideales de los Illuminati

El objetivo final de los illuminati

El fundador de los llluminati tuvo claro desde el primer momento para qué debía servir su sociedad secreta. En primer lugar, la protegió del exterior. Para., ello la cerró a los curiosos, y decidió que la única forma de entrar en ella fuera a través de contactos muy estrechos y de confianza. Sólo los más influyentes podían acceder a la Orden. Su jerarquía era extremadamente rígida y la autoridad quedaba reservada exclusivamente al superior, es decir, a Weishaupt.

El proyecto final de salvación del mundo proponía cinco objetivos esenciales:

• Fin de los gobiernos: Pretendía erradicar y abolir las monarquías o cualquier otra forma de gobierno que no se ajustase a sus preceptos. Para ello, los miembros de la secta, valiéndose de su poder económico, social y político, tendrían la misión de generar cuantos conflictos fueran necesarios. Sólo cabía un gobierno: el de ellos.

• Fin de las propiedades:
La meta era conseguir que el poder económico residiera en los miembros de la hermandad y en aquellas redes que ésta hubiera tejido. La propiedad privada y los derechos sucesorios significaban, pues, un peligro. Los miembros illurninati se encargarían de estar en los puestos de control donde se mane jara el poder económico.

• Fin del concepto de nación:
Era preciso erradicar la multiplicidad de nacionalidades. Era mejor un gran imperio, una gran patria, que no muchas y difíciles de controlar. Era preciso velar por eliminar el concepto de patriotismo y de nacionalismo. El objetivo era buscar un nuevo orden mundial. La historia nos recuerda que también Julio César, como Bonaparte y Hitler, buscaron un imperio único.

• Fin de la familia: Los Illuminati no creían en el matrimonio ni en el concepto cristiano de familia ni en los sistemas educativos. En parte es lógico, ya que todo ello venía marcado por los preceptos religiosos. El objetivo era hablar de familias libres, donde el amor o el deseo de unión entre dos personas debía prevalecer por encima del vínculo sacramental marcado por la iglesia. En cuanto a la educación, debía quedar reservada a sistemas comunales donde los educadores habrían sido previamente formados por miembros de la Orden.

• Fin do las religiones: Las creencias religiosas y espirituales estaban consideradas como una forma de distracción, a la vez que como un peligroso vínculo con el poder del enemigo. Erradicar las religiones significaba conseguir que solamente las ideas de la sociedad secreta pudieran servir como esperanza y consuelo en la vida.

El Gran Secreto de la Masoneria Los Illuminati Sociedad Secreta

El Gran Secreto de la Masonería
Los Illuminati

El Gran Secreto de la Masoneria Los Illuminati Albert Pike (imagen) y su plan del Nuevo Orden Mundial: Adam Weishaupt murió en 1830 a la edad de ochenta y dos años. En 1834, Giuseppe Mazzini asumió el liderazgo de la logia de los Illuminati, manteniendo este puesto hasta su muerte en 1872. Durante su mandato mantuvo correspondencia con el satanista y masón de grado 33, Albert Pike, Gran

Comandante Soberano del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de los Francmasones, perteneciente a la jurisdicción del Sur de Estados Unidos, y más tarde, fundador del Ku Klux Klan. Mazzini había nombrado a Pike jefe de operaciones de los Illuminati en Estados Unidos, y los dos cooperaron estrechamente.

Pike se encargó de los aspectos teosóficos de sus actividades y Mazzini asumió los asuntos políticos. En cierta ocasión, como consecuencia de la mala reputación en Europa de las logias masónicas del Gran Oriente, por las actividades revolucionarias de Mazzini, éste escribió a Pike, el 22 de enero de 1870, presentándole una solución:

Debemos dejar que todas las federaciones sigan igual, con sus mecanismos, autoridades centrales y distintos modos de correspondencia entre los grados altos del mismo rito, organizados como están en la actualidad; pero debemos crear un «súper rito» que permanezca desconocido, para el cual sólo convocaremos a aquellos masones de grado superior a quienes seleccionamos. Con respeto a nuestros hermanos masones, deben jurar mantener sus actividades bajo el más estricto secreto. Mediante este rito superior controlaremos a todos los masones dando lugar a un único centro internacional, el más poderoso porque su dirección sería desconocida. 

Según Jan Van Helsing, esta elite procede del grado 33 del Rito Escocés.

Al igual que muchos ocultistas, Albert Pike tenía un «guía espiritual» que le orientaba en sus estrategias para implantar el Nuevo Orden Mundial. En una carta que envío a Mazzini (imagen), el 15 de agosto de 1871, transcribe uno de los mensajes que recibió de su guía. El contenido de la misiva incluye planes para provocar tres guerras mundiales, describiendo con gran precisión acontecimientos que han ido sucediendo dentro de su macro agenda mundial.

El gran secreto de la masonería

La mayoría de los masones del mundo no progresan más allá de los primeros res grados de iniciación, a pesar de la existencia de otros treinta grados superiores en el llamado Rito Escocés y once más en el Rito de York. En su libro …And he Truth Shall Set You Free (Y la verdad os hará libres), David Icke dice:

Los hombres que van a su logia local en tu ciudad no tendrán ni la más remota idea de cómo su organización los utiliza. Para que el plan funcione, hay que mantenerlos a oscuras y qué mejor manera de lograrlo que mediante los distintos niveles de iniciación. Sólo los «aceptables» progresan a los niveles superiores y averiguan lo que realmente ocurre. La gran mayoría de los masones ocupan los tres niveles inferiores.

Son la carne de cañón de la organización. Entre los grados cuatro y treinta y tres, encontrarás a los que «piensan correctamente» y que tienen influencia en la sociedad hasta los presidentes de Estados Unidos.

Después del grado 33 existen los «grados Illuminati». Algo que no se menciona en ningún manual de la masonería. Estos últimos son los que controlan el espectáculo y son agentes de la secta del «Ojo que todo ve». La masonería global es una enorme pirámide de manipulación.

Morales y dogma:

Que las logias masónicas tienen una agenda secreta es algo en lo que coinciden muchos investigadores. Los análisis de los libros escritos por masones sobre la masonería muestran, sin ningún género de duda, que el objetivo final le la masonería es destruir el cristianismo para abrir el camino hacia un Nuevo Orden Mundial, inspirado por una única religión: el luciferismo.

El sostén de la masonería superior es un libro de Albert Pike, titulado Las enseñanzas de la masonería que recoge las opiniones de célebres escritores masónicos como Albert G. MacKay, de grado 33 y autor de los dos tomos de Una Enciclopedia de masonería, donde declara que Pike fue uno de los escritores masónicos más importantes de todos los tiempos. Otro masón del mismo grado, Arthur Edward Waite, también autor de una enciclopedia sobre la masonería sostiene que Pike fue un gran genio de la masonería.

Por su parte, el escritor Carl Claudy, de grado 33, se refiere a Pike como «uno de los genios más grandes de la masonería […]. Fue un místico, un experto en simbología y profesor de las verdades ocultas de la masonería».

En Las enseñanzas de la masonería, Pike alude a un «secreto» escondía en el libro que sólo pueden encontrar los adeptos de grado 32 0 33 (los que tienen un poder mental superior), y afirma que otros masones o personas fuera la masonería se engañan en relación con el uso de los símbolos masónicos especialmente, con el verdadero significado de la Luz, vinculado con el Gran Arquitecto del Universo, el dios masónico.

Para Pike, la verdad es relativa y equivocan los que dicen que la Biblia está inspirada en lo Absoluto.

En la Biblia se dice que matar es un crimen, pero, para Pike, con frecuencia un hombre debe sacrificarse si su muerte beneficia a otros.Franlkin D. Roosevelt, masón del grado 33, creía en ese principio de Pike, aplicándolo al caso del ataque de Pearl Harbour.

Aunque ese presidente de Estados Unidos sabía al menos una semana antes que Japón iba a atacar, no hizo nada para evitarlo. El sacrificio de cientos de hombres inocentes benefició a su país ya que proporcionó excusa ideal para declarar la guerra a Japón y, a la vez, participar en la guerra contra Alemania, contrariando sus promesas electorales.

Las palabras exactas de Pike dicen: «[…] el interés e incluso la vida de un hombre debe sacrificar por los intereses y bienestar de su país y de la mayoría».

Después de Roosevelt ha habido muchos otros casos de presidentes y primeros ministros masones que han recurrido al principio del sacrificio de Pi para justificar la muerte de inocentes en conflictos y guerras de todo tipo.

PARA SABER MAS….

En el siglo XVIII los Illuminati comenzaron a infiltrarse secretamente en todas las logias masónicas conocidas para dominarlas desde dentro y someter en escaso tiempo a la masonería europea. La oportunidad de federar y controlar todos los grupos secretos en Europa le llegó en 1782 cuando se dio una reunión continental de la masonería. Los Illuminati hicieron acto de presencia bajo la estricta observancia templaría y camuflados en otras obediencias. Pero fallaron en su objetivo final debido a la oposición de la Gran Logia de Inglaterra, de los Teósofos del místico sueco Swedenborg y el Gran Oriente de Francia.

Muchos aseguran que los Illuminati influyeron decisivamente en ese simbolismo norteamericano repleto de signos esotéricos. En el diseño del escudo trabajaron directamente personajes históricos de vida apasionante como George Washington (que cuando ocupó el cargo de primer presidente de los Estados Unidos, un antiguo gran maestre de Nueva York le tomó juramento sobre una Biblia procedente de una logia masónica) y Benjamín Franklin (gran maestre de la logia de Pensilvania).

Finalmente y tras muchas deliberaciones, el dibujo fue aceptado por el Congreso el 20 de junio de 1782. En su anverso contiene un águila americana (símbolo del Ave Fénix) con las alas abiertas, sosteniendo una rama de olivo con su pata derecha y un manojo de trece flechas en la izquierda (el mismo número de niveles o grados de los Illuminati.

El 13 se repite continuamente en la iconografía norteamericana); lleva un pergamino en el pico, con el lema «E pluribus unum» (de muchos uno), y trece plumas en la cola. Sobre la cabeza del águila hay un escudo con una constelación formada por trece estrellas que configuran el símbolo de la Estrella de David entre una nube. En el pecho del águila hay un escudo de trece barras. Todo el diseño tiene fondo azul.

El reverso del escudo está presidido por una pirámide inconclusa. El ojo de la Providencia se encuentra en un triángulo representado como un remate flotante con emanaciones de gloria. El lema «Annuit coeptis» aparece sobre el remate flotante. La pirámide tiene trece niveles y en la base hay inscritos los números ro-manos MDCCLXXVI (año de fundación de los Illuminati). Finalmente, bajo la pirámide, un pergamino ostenta el lema «Novus ordo seclorum» (Nuevo Orden Secular, Nuevo Orden de los Siglos, o bien, Nuevo Orden Mundial).

Es ese sello precisamente el que colocó en 1932 el presidente Roosevelt en todos los billetes de dólar. Un presidente influido por ideas iluministas (era masón) y que logró instaurar el famoso New Deal (Nueva Era) americano. Pero lo importante es que ese era el símbolo exacto que portaban los Iluminados de Baviera. ¿Casualidad?

Es también interesante ver cómo los Ulluminati, al igual que la masonería en general, parecen estar tras la Revolución Francesa y el triple lema: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Fue precisamente en los momentos iniciales en que se fragua la revuelta francesa cuando la sede central de los iluminados, que se hallaba en Francfort, se ve más alterada.

Fuente Consultada: Las Claves Ocultas del Poder Mundial José Lesta – Miguel Pedrero (EDAF)

Nuevo Testamento de Satanas y la Ideologia Illuminati Masoneria

Nuevo Testamento de Satanás
y la Ideología Illuminati

LA ELITE DEL DINERO: Desde los tiempos de sir Francis Bacon, los políticos se han venido apoyado en las sociedades secretas que proclaman la necesidad de un «nuevo orden» en el mundo. Un orden laico y con derechos y obligaciones iguales para todo el mundo. Por lo que respecta a Bacon, este nuevo mundo lo describe en su libro La nueva Atlántida, donde se describe un país de sabios que basan su orden interno en principios de los Rosacruces.

Bacon, que era político, científico y filósofo, fue uno de los hombres más brillantes e influyentes de sus tiempos. En relación con su contribución científica al mundo, opinaba que para aprovechar los recursos de la naturaleza, primero había que observarla y luego, obedecer sus leyes. En otras palabras, abusar de ella con la intención de controlarla abocaría a su destrucción y, por tanto, a la desaparición de sus recursos. Esta misma idea propuso el inventor austriaco Victor Schauberger en los años 30 del siglo XX.

Su visión del mundo era del estilo «enkiano» y adaptó estos conceptos a la filosofía interna de las sociedades secretas que fundó en 1580, el Rosicrosse Literary Society (Sociedad Literaria Rosacruz) y el Lodge of Free and Accepted or Speculative Masons (Logia de Masones libres y Aceptados Libres o Especulativos), las dos con sede en el distrito londinense de Gray’s Inn.

La dinastía Rothschild: Desgraciadamente, no todas las sociedades secretas pueden presumir de perseguir unos fines tan altruistas y, con el correr del tiempo, muchas de la «corrientes» fueron infiltradas por otras sociedades más poderosas cuya meta era usarlas para establecer otro concepto de Nuevo Orden Mundial, sobre la base de la ideología «enliliana».

El objetivo era obtener el control de los pueblos privándoles de sus derechos individuales para ser dirigidos por un único líder. En esta línea se produce la infiltración de las logias masónicas por los Illuminati de Baviera en 1789, cuando esta sociedad secreta se hizo con el control de la mayor parte de ellas, no sólo en Europa sino también en Estados Unidos. Recogiendo las palabras de Paul H. Koch en su libro Illuminati:

[…] los masones llevaban mucho tiempo predicando que el sentido último de la existencia humana pasa por el perfeccionamiento espiritual y personal hasta el punto de que, en algún momento del futuro, el hombre habría evolucionado lo suficiente para no necesitar Estado, ni religión, ni sociedad según los parámetros conocidos, pues todos los hombres serían humanos. Este sistema global llegaría pacíficamente, a partir de una evolución natural.

Los Illuminati ofrecían un atajo para poder llegar supuestamente al mismo fin. En vez de tardar siglos, prometieron realizarlo en muy pocos años. Lógicamente, unas promesas de esta índole no habían sido hechas en balde por el fundador de dicha sociedad secreta, Adam Weishaupt, que contaba con el apoyo económico de uno de los hombres más ricos e influyentes de la época.

Se trataba del todopoderoso Meyer Amschel Rothschild (1743-18 12), hijo de Moisés Amschel Bauer, un prestamista y orfebre itinerante de Europa Oriental. Meyer se casó con Gulete Schnaper con quien tuvo cinco hijos varones, Amschel, Solomon, Nathan, Kalman y Jacob y cinco hijas. Adquirió notoriedad cuando el príncipe Guillermo IX de Hesse-Hanau le eligió como banquero personal.

Después, cuando el príncipe tuvo que huir a Dinamarca debido a conflictos políticos, dejó 600.000 libras al cuidado del banco Rothschild.

Más tarde, Nathan Rothschild (imagen) llevaría esta suma a Inglaterra para abrir una oficina bancaria. El oro empleado como fianza procedía de la East India Company (Compañía del Este de India). Nathan obtuvo un beneficio del 400 % al prestar billetes de banco al duque de Wellington para financiar sus operaciones militares, acrecentando sus ganancias gracias a la venta ilegal del oro que sirvió como fianza. Esta operación fue el origen de la inmensa fortuna de la familia Rothschild.

Después seguirían las operaciones bancarias internacionales ya que cada hijo abría un nuevo banco en países diferentes. Amschel en Berlin, Solomon en Viena, Jacob en París y Kalman, en Nápoles.

El Nuevo Testamento de Satanás:

En su testamento, Rothschild dejó instrucciones para gestionar la riqueza de la familia en el futuro. Según el escritor alemán, Jan van Helsing, Meyer A. Rothschild celebró en 1773 una reunión secreta en Frankfurt con doce influyentes patrocinadores judíos para diseñar un plan global que controlara la riqueza total del mundo. Por su parte, para W. G. Carr, este plan se convertiría más tarde en los polémicos «protocolos de los sabios de Sión».

Este documento, considerado falso por la mayoría de los analistas, fue mantenido en secreto hasta 1901, cuando cayó en manos de un profesor ruso, S. Nilus, que los publicó con el título «El peligro judío». Ya sea casualidad o algo calculado, los veinticuatro protocolos describen una situación muy parecida a la que estamos viviendo en estos momentos.

El informe de la reunión de 1773 cita, entre otras, las siguientes conclusiones para acceder al control global de la riqueza, siempre conforme con la ideología Illuminati:

• Control de la opinión pública mediante estrategias de confusión dirigidas hacia la población.

• Promover malas costumbres entre la gente hasta que no se entiendan unos a otros.

• Estimular la envidia, el odio, las disputas y las guerras con ayuda de la privación, el hambre y las plagas hasta que se sometan a las leyes de los Illuminati.

• Favorecer el hedonismo y la búsqueda continuada de placer.

• Destruir el pensamiento libre, creando un estado de opinión favorable a los Illuminati.

• Conseguir el control del mundo por medios indirectos, socavando los cimientos de la libertad auténtica, la justicia, el sistema electoral, la prensa y sobre todo, la educación y la cultura.

• Sembrar por todas partes la discordia, los conflictos y la hostilidad para amenazar a los paises y neutralizar su resistencia.

• Los presidentes de los Estados se elegirán entre los siervos de los IIluminati y todos tendrán un pasado dudoso para que sean ejecutores fieles de las directrices impuestas.

• El presidente tendrá la capacidad de declarar el estado de guerra dando el control de las fuerzas armadas a los Illuminati.

• Provocar crisis económicas mediante la retirada repentina de divisas en los mercados causando la ruina de las naciones «no iluminadas».

Al final del texto, bautizado con el nombre del Nuevo Testamento de Satanás, dice: «Todas estas medidas obligarán a los pueblos a entregar el control mundial a la sociedad de los Illuminati. El nuevo gobierno mundial aparecerá como patrón y benefactor de las naciones que se someterán voluntariamente. Si un Estado se opusiese, entonces sus vecinos le declararán la guerra. Si los Estados vecinos quisieran aliarse, habrá que desencadenar una guerra mundial». (Ampliar Objetivos de los Illuminati)

Los Illuminati El nuevo orden mundial Control de los recursos

Los Illuminati El Nuevo Orden Mundial

Los Illuminati El nuevo orden mundial ORIGEN DE LOS ILLUMINATI:  En la segunda mitad del siglo XVIII, la población de la región de Baviera (Alemania) en su mayoría profesaba la Fe católica y los padres jesuitas tenían un evidente poder. Además, contaba con una aristocracia ampliamente asentada.

La Universidad de Ingolstadt, donde asistía Adam Weishaupt, está ubicada en las orillas del Danubio, a unos setenta kilómetros al norte de Munich. Por entonces, Baviera contaba con más de 25.000 iglesias para 40.000 habitantes, además de 19 conventos y monasterios.

Baviera era un opositor radical a la Reforma Religiosa de Lutero. A pesar de este talante religioso, Weishaupt afirmó que el ateísmo, la apostasía y el deísmo eran más frecuentes en Baviera que en cualquier otro lugar.

Adam Weishaupt comenzó a formar los Illuminati de Baviera cuando era profesor de derecho canónico en la Universidad de Ingolstadt. Por entonces estudiaba para hacerse sacerdote jesuita. El objetivo de este movimiento era hacer superfluo el dominio de unos sobre otros por medio de la Ilustración y el perfeccionamiento moral, mejorando el sentido de Fraternidad, Igualdad y Libertad.

En este inquietante trasfondo de 1773, el papa Clemente XIV prohibió los Illuminati, y esta decisión le produjo un gran disgusto que desencadenó en la ruptura con la Iglesia Católica. Sin embargo, no declinó su interés por la teología jesuita, ya que se convirtió en una importante influencia intelectual de su formación.

Otra influencia trascendental en su vida fue la del mercader Kolmer. Algunos investigadores, como Jim Marrs, sostienen que, en su trayecto a Francia y Alemania entre los años 1770-73 aproximadamente, Kolmer se encontró con Cagliostro en la isla de Malta, antigua sede de los caballeros templarios.

Al parecer, Cagliostroalquimista, masón, médico y futuro revolucionario francés-, se involucró entonces en actividades masónicas, así como también lo hicieron Giovanni Giacomo Casanova (el eterno amante veneciano) y el enigmático conde de Saint-Germain. Habría sido Kolmer quien, en Alemania, transmitiera sus conocimientos secretos a Weishaupt. Éste empleó muchos años en trabajar para consolidar los distintos sistemas ocultos en su sociedad secreta: los Illuminati. Marrs argumenta que la adopción del calendario persa por los Illummati de Baviera evidencia su respeto por los antiguos misterios de Mesopotamia.

El estudio profundo de los secretos de Kolmer y del conocimiento que poseía de los Jesuitas fueron la base para que Adam Weishaupt estableciera una estructura piramidal para sus iniciados, situando a personas claves dentro de los nueve grados superiores.

Para los compañeros de los Illuminati, Weishaupt era conocido por su nombre de iniciación: Espartaco, en memoria del esclavo que lideró la famosa revuelta contra los romanos en el año 73. Según Paul H. Koch (autor del libro Iluminati) Weishaupt se veía a sí mismo como un nuevo héroe rebelde en contra del orden establecido, tanto en el ámbito material como espiritual, una especie de Lucifer humanizado.

Por otra parte, Jim Marrs sostiene que Weishaupt estudió las enseñanzas del líder de los Hassasins (Los Asesinos), una sanguinaria secta musulmana contemporánea de las Cruzadas en Tierra Santa, que recibió este nombre porque, antes de sus hazañas, los miembros solían consumir hasish (hachís) para iluminarse. Probablemente, por esta razón, el mismo Adam Weíshaupt consumía este narcótico para alcanzar la «iluminación» durante los rituales de la orden.

En total, el llamado Rito de los iluminados de Baviera contaba con trece grados de iniciación. A saber:
1) Preparatorio;
2) Novicio;
3) Minerval;
4) Iluminado menor;
5) Aprendiz;
6) Compañero;
7) Maestro;
8) Iluminado mayor;
9) Iluminado dirigente;
10) Sacerdote;
11) Regente;
12) Mago;
13) Rey.

Si un miembro llegaba al grado de Sacerdote podía asumir los poderes del Estado y debía actuar en consecuencia.

Hoy es ampliamente aceptado que el sistema interno de los Illuminati de Baviera, copiaba las técnicas jesuíticas de espiar a otros miembros para probarlos y conocer sus debilidades. Denunciarse unos a otros era también otra técnica para asegurarse de que nadie del último escalafón de la orden trabajaría en contra de los demás. En muy poco tiempo, Weishaupt reclutó para su sociedad secreta a las mejores cabezas de las finanzas, la industria, la educación y la literatura.

Se sostiene que utilizó el soborno y el sexo para controlar a los que iban alcanzando posiciones superiores. Posteriormente, el chantaje le garantizaba el mantenimiento de este control. En esta etapa, los Illuminati empezaron a utilizar a sus adeptos (los iniciados de grados superiores) como consejeros de políticos, pero siempre desde una posición discreta sin salir de su anonimato.

De esta manera, las medidas adoptadas beneficiaban a los Illuminati que pretendían erradicar las condiciones sociales que fueran un obstáculo para conducir a los hombres hacia lo que consideraban su estado natural y de felicidad. Este «sueño» significaba eliminar a las Monarquías y a la Iglesia, por lo tanto la Orden pronto tuvo enemigos muy poderosos.

Alianza con los saboteos: En ese mismo año crítico de 1785, los Illuminati, supuestamente desde la clandestinidad, tuvieron una reunión con los saboteos, creando una alianza que demostraría tener una influencia decisiva en la política mundial desde entonces hasta la actualidad. Pero ¿quiénes eran los saboteos? Este movimiento fue fundado a raíz de las enseñanzas del místico y Mesías judío, Shabbatai Zevi (1626-1676), nacido en la ciudad turca de Izmir (o Esmirna). El primer maestro de Shabbatai fue Isaac di Alba con quien estudió la cábala desde 1650. Seis años después, Shabbatai continuó sus estudios con R. Joseph Eskhapa, uno de los mejores cabalistas de entonces.

Es muy probable que éste concediera a su alumno el título de hakham (sabio). Ya antes de 1648, Shabbatalhabía hecho gala de un comportamiento extraño por lo que se refiere a su desprecio de algunas leyes religiosas y a su proclamación como «Mesías».

Tras ser expulsado de Izmir, viajó por Grecia, Tracia, Palestina y Egipto, entre 1651 y 1654. En 1665 conoció a Nathan de Gaza que le confirmó como Mesías, dando lugar a su proclamación oficial el 18 de junio de 1666, año que fue designado como el primero del milenio del Mesías Prometido. Pronto fue reconocido en Palestina y entre los países de la diáspora. Es importante decir que todo el mundo judío de 1665-1666 creyó que Shabbatai no era un mero profeta o maestro sino un Mesías y una encarnación de Dios.

Profesora de Historia: Adriana Beresvil

Los Illuminati La Masoneria y el Nuevo Orden Mundial Sociedades

Los Illuminati La Masoneria y el Nuevo Orden Mundial Sociedades Secretas

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LA MASONERÍA: Provenga o no de los tiempos de Salomón, pasando por las catedrales medievales, la presencia tangible de la Masonería está registrada en fuentes históricas muy concretas. Es sabido que en el año 1717 surge la Gran Logia de Inglaterra, mientras que en 1732 aparece la denominada Gran Logia de Francia.Ambas, presuntamente, persiguen un sistema moral muy particular que se expresa a través de la alegoría y se ilustra gracias a los símbolos.

logo illuminatiSin embargo, más allá de este carácter que podría ser sólo especulativo, la ingerencia de la Masonería en la historia tiene más que ver con una relación secreta con la política y las conspiraciones que con una simple búsqueda de la verdad suprema místico-espiritual. Quizá el cambio se debió a la influencia que unos años después ejercerían sobre ella los illuminati.

La Francmasonería que sale a luz en el siglo XVIII, ya no está compuesta por asociaciones de albañiles que pretenden enseñarse el oficio unos a otros, compartiendo el techo de una logia gremial.

En este caso se trata de personajes de elevadas clases sociales, dotados de interesantes e interesadas conexiones políticas y religiosas. Los masones tenían una divisa, de la que unas décadas después se apropió la Revolución Francesa: «Libertad, igualdad y fraternidad», y el nombre de la logia en inglés es «Freemasonry», donde «free» significa «libre». Sin embargo debemos saber que entre los masones ingleses había poca o ninguna solidaridad.

El de la masonería es un tema polémico del que se ha dicho de todo, y no siempre con argumentos sólidos. Se sabe que los masones influyeron decisivamente en la Revolución Francesa y en la independencia de las Américas, que muchos grandes dirigentes de todo el mundo fueron masones, incluidos 16 presidentes de los Estados Unidos y varios reyes y emperadores de Inglaterra, Francia y Alemania, así como un buen puñado de dirigentes de la República Argentina. Una lista selecta de masones ilustres incluiría nombres como los de Simón Bolívar y José de San Martín; filósofos y escritores de tan diverso origen y época como
Goethe, Voltaire, Osear Wilde, Rudyard Kipling y Tolstoi; músicos como Mozart, Schubert, Puccini y Louis Armstrong; militares y estadistas como Giuseppe Garibaldi, Winston Churchill, Salvador Allende y Martín Luther King; científicos como Alexander Fleming y Enrico Fermi; los fundadores de las firmas automovilísticas Ford, Citroen y Chrysler; el mago Houdini, el astronauta Edwin Aldrin, Buffalo Bill, Cantinflas, Clark Gable, John Wayne e incluso personajes de ficción como Sherlock Holmes y Corto Maltes.
(ver: Origen de la Masonería)

Para empezar, los negros estaban totalmente excluidos de ella. Se consideraba que eran de una raza inferior y por lo tanto no podían participar del objetivo, que no era ya construir la catedral para la Iglesia sino para el hombre, tanto en esta vida como después de la muerte.

La Masonería inglesa no aceptaba la presencia de mujeres en sus filas. De hecho la lucha social por los derechos de la mujer no comenzaría hasta 1851, y en la época en que nos situamos, el género femenino estaba excluido, al igual que las personas de raza negra. En cambio, en la Masonería francesa existía un mayor grado de permisividad, ya que en su seno acogía la diversidad religiosa, política y sexual.

La logia que se estableció en Francia era de origen escocés. Es interesante resaltar que procede de la casa Estuardo, que se consideraba guardiana de la tradición de los templarios franceses y que 400 años antes de la fundación de la Masonería, habían participado en la conquista de Escocia. Las logias inglesas, por su parte, se organizaron según el rito de York (que también recibe el nombre de Americano), basado en diez títulos de pertenencia a la orden o grados masónicos. La francesa optó por generar como rito propio el «Escocés Antiguo y Aceptado» que se compone de 33 grados. De hecho, este rito escocés será el que influya mayoritariamente en el continente europeo y en el americano.

La expansión de la Masonería llegó a ser tan relevante y notoria, que el papa Clemente XII emitió en 1738 una bula destinada a condenar a los masones e intentar apartarlos de la Iglesia. Unos años después el cultivado Benedicto XIV refrendará la postura del anterior Pontífice. Esta exclusión se ha mantenido hasta nuestros días, ya que Juan Pablo II la incluyó en un documento sobre la Francmasonería dirigido en 1983 a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

A tenor de las declaraciones de los estamentos eclesiásticos, parecería que, más que los illuminati, los que realmente «molestan» a la Iglesia son los masones. Desde luego, con afirmaciones como las mencionadas, y las que siguen llegando cada tanto en la pluma del papa Wojtyla, uno se pregunta cuál es el conflicto que desde hace siglos mantiene la Masonería con la Iglesia, o más bien viceversa.

A pesar de esta hostilidad, lo cierto es que a partir de la segunda mitad del siglo XVIII los masones continuaron con sus actividades prácticamente en todas partes. Sólo la Revolución Francesa provoca una crisis que hizo menguar e incluso disgregar algunas logias. Pero superado aquel momento, muchas se hicieron aún más fuertes y se han mantenido hasta nuestros días.

En la actualidad se calcula que hay alrededor de 5.000.000 masones en todo el mundo. Y si al principio encontrábamos dos ritos, hoy existe una infinidad de ellos, que van desde los 10 grados del rito de York hasta los 90 que posee el rito de Misraim.

OBJETIVOS: EN BUSCA DE UN GOBIERNO MUNDIAL

Una de las abundantes hipótesis conspirativas sobre las sectas secretas, vincula a losrosacruces y los templarios con la búsqueda de un gobierno mundial. Todo parece indicar que fueron los masones quienes recogieron el testigo y cambiaron ciertos objetivos. La historia asegura que tras la muerte del último maestre templario, sus seguidores tenían instrucciones precisas para perpetuar la Orden.

Era preciso crear una sociedad secreta invisible, ya fuera integrándose en otras ya existentes o creando grupúsculos nuevos y muy discretos: «invisibles».

Cuenta la historia que un pequeño grupo de resistentes templarios fundó la Orden de San Andrés del Cardo Real, que más tarde pasaría a denominarse Colegio Invisible.

A la mencionada orden se fueron incorporando, además de eruditos, un buen número de científicos cuyo objetivo era promover la ciencia y alejarla de los patrones impuestos por el clero. A mediados del siglo XVII, el Colegio Invisible se convirtió en la Royal Society británica, que según parece sigue hasta hoy estrechamente vinculada a los rosacruces y a la Masonería.

Entre los miembros del Colegio Invisible hubo un personaje de incierta biografía y comportamiento misterioso que se hacía llamar Comenius. Su idea era la creación de una «pansofía», es decir, una doctrina universal capaz de gobernar el mundo. Algunas de sus propuestas eran:

  • Creación de un Parlamento Mundial.

  • Reforma universal de la sociedad en general.

  • Reforma de las conceptualizaciones religiosas, políticas y filosóficas.

  • Creación de un Tribunal Supremo cuya misión sería velar por la reconciliación de las religiones, a fin de que todo el planeta estuviera consagrado pacíficamente a Dios.

  • Establecimiento de una Corte de Justicia Internacional capaz de mediar en los conflictos políticos mundiales.

  • Establecer un consejo mundial de sabios, que recibirían el nombre de Superiores Desconocidos y que tendrían la misión de erradicar desde la sombra la ignorancia, el ateísmo y cualquier atisbo de involución social.

Fuente Consultada: Más Allá de Ángeles y Demonios de René Chandelle

Ver: Origen de las Primeras Sociedades Secretas