Susana Gimenez

Biografia de Sandro Roberto Sanchez El Gitano Elvis Argentino

Biografía de Sandro Roberto Sanchez «El Gitano»

Sandro: El Elvis argentino: Un caluroso 4 de enero de 2010 una terrible noticia invadía los hogares de la Argentina a través de los medios de comunicación del país, los cuales se hicieron eco de la tragedia y anunciaban: «A los 64 años ha muerto Sandro, el Gitano».

Pocas horas pasaron para que la muerte de Roberto Sánchez concitara la atención de todos los medios de comunicación, incluso trascendiendo las fronteras del Plata, ya que su figura dentro del mundo de la música había logrado derribar los límites de su país natal.

Durante la despedida final, sus «nenas», como solía llamar a sus fanáticas el ídolo, se mostraron ante las cámaras de televisión en medio de un luto incontenible que despertó el llanto incluso de aquellos ciudadanos que jamás cultivaron la música de Sandro.

Es que este hombre, de fuerte figura masculina, cabello oscuro y profundos ojos, ya había dejado de ser un simple músico, para convertirse en un verdadero icono que representaba la idiosincrasia del argentino.

Para despedirlo, sus fanáticas decidieron emprender un último homenaje, el cual consistió en la creación de una página web titulada “Tu bombacha para Sandro”, en la que participaban todas las seguidoras del cantante, enviando fotografías de su ropa íntima favorita para obsequiarle al ídolo.

http://www.tubombachaparasandro.com/

Hoy, la mencionada web se mantiene un tanto inactiva, pero demuestra la pasión incontenible que ha despertado Sandro en la mujeres durante décadas, y más allá de las diferencias de generaciones incluso, porque lo más curioso de todo es que el Gitano había logrado acaparar la atención de féminas contemporáneas a su edad, como así también de las hijas y las nietas de aquellas.

Por ello es que muchos consideran que el fanatismo por Sandro se convirtió en una especie de herencia entre las mujeres, que al igual que un objeto preciado de la familia, se traspasaba generación tras generación.

Roberto Sánchez había nacido un 19 de agosto de 1945 en el nosocomio público Maternidad Sardá, emplazado en el barrio porteño de Parque Patricios, fruto del matrimonio compuesto por Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo.

Se cuenta que cuando el pequeño nació, sus padres intentaron anotarlo legalmente con el nombre de Sandro, pero para aquella época las normas que regían al Registro Civil de las Personas no permitían ese tipo de nombres, por lo que eligieron bautizarlo como Roberto.

De todas formas, con los años y durante su incipiente carrera en la música, el joven haría honor no sólo a la elección del nombre de pila que habían soñado sus padres con utilizar, sino también a las raíces húngaras de su abuelo, de apellido Popadópulos, motivo por el cual se lo apodo el Gitano.

Sandro vivió una infancia feliz, rodeado de todo el afecto de la familia, ya que era hijo único y por ello tanto los padres como los abuelos intentaban darle al pequeño todo lo que necesitaba. Durante su infancia y adolescencia residió en el barrio Valentín Alsina, de Lanús, en el Gran Buenos Aires.

Tal era su amor por la zona que una vez convertido en músico destacado, y habiendo ganado millones con sus discos y actuaciones, decidió adquirir una mansión ubicada dentro del área residencial de Banfield, en la que vivió hasta sus últimos momentos.

Algunos vecinos del lugar aún recuerdan cuando el joven Sandro, que recién comenzaba en la música se paseaba con su flamante Torino, luciendo una brillantes botas y una capa, vestimenta que contrastaba por completo con las entonces polvorientas calles de Valentín Alsina.

De pequeño, realizó sus estudios primarios en la Escuela Nº 3 República de Brasil, y ese fue precisamente el lugar donde nacería su verdadera vocación, gracias al apoyo que desde siempre encontró en su maestra de música, que siempre incluía en los actos del colegio la imitación que Roberto solía hacer de su gran ídolo: Elvis Presley.

No en vano, con los años Sandro fue considerado el Elvis Presley argentino, ya que en realidad ha sido uno de los pioneros del rock en español.

Durante su adolescencia, el joven Roberto realizó diversos trabajos para ayudar a la economía familiar, y mientras, dedicaba sus momentos libres a cultivarse en el terreno de la música. Para esta época Sandro ya tenía una meta: convertirse en un ídolo popular.

En una oportunidad, el músico mencionaba la importancia vital que tuvo el rock en su vida, y al respecto aseguraba: «Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas, y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas. El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizás un delincuente».

La primera incursión destacada y profesional de Roberto Sánchez tuvo lugar a principios de la década del sesenta, cuando junto a Héctor Centurión, Enrique Irigoytía, Armando Cacho Quiroga y Juan José Sandri, fundó la banda llamada «Sandro y Los de Fuego», una de las agrupaciones pioneras del rock argentino.

El éxito de la banda, sobre todo por el talento y el carisma de Sandro, logró que la agrupación captara la atención del público, por lo que comenzaron a ser invitados en diversos programas televisivos de gran éxito en esa época, como fue el caso de los ciclos «Aquí la Juventud» y «Sábados Circulares de Pipo Mancera».

Sin embrago, el comportamiento desenfadado y el modo de moverse con gran connotación sexual que caracterizaban las actuaciones de Sandro, le costó a la banda que fueran excluidos de la pantalla chica, ante las fuertes críticas originadas en el sector de los fundamentalistas católicos.

Cuando a finales de la década del 60 el joven Roberto Sánchez decidió comenzar su carrera solista, jamás imaginó que se transformaría en una de las figuras más importantes del ambiente artístico, no sólo de Argentina, sino también de toda América.

Su talento y originalidad fueron los promotores del origen de una nueva corriente, por lo que es considerado un pionero de la balada romántica latinoamericana, ya que Sandro logró llevar adelante una empresa que parecía imposible, incluyendo en las canciones románticas y los boleros, los ritmos, el baile y las temáticas propias del rock and roll.

Durante el último adiós al Gitano, en aquella calurosa mañana del 5 de enero de 2010, más de 30.000 personas se acercaron en largas filas al Salón de los Pasos Perdidos, en el Congreso de la Nación Argentina, para despedir para siempre a uno de los más grandes artistas que sin dudas ha tenido nuestro país.

Para ser una de las nenas (mote que le puso Sandro a sus seguidoras más fieles) no hay requisito de edad: abuelas, hijas y nietas comparten la devoción por Roberto Sánchez. Lo que si es inevitable es cumplir con ciertos pilares de la cultura del fanatismo: hay que estar dispuesta a hacer guardia en su cumpleaños pese a las bajas temperaturas que el mes de agosto se reserva generalmente, para participar de la legendaria Batalla del 19: hay que retener un arsenal de datos y anécdotas en la memoria; y, sobre todo, hay que saber mantener viva la llama de la histeria en los recitales, alarido y llanto a flor de piel y aprender a manejar el arte del lanzamiento de bombacha (hay que al escenario), deporte nacional de la sandromanía. Las nenas tiene páginas de Internet y hasta un programa de radio enteramente dedicado al Gitano. Si la fanática no tuvo nunca la posibilidad de conocer en persona al cantante puede pedirle a su marido, eternamente rezagado al segundo lugar, que le contrate para su cumpleaños a un reconocido doble de Sandro, veterano. y devoto imitador, que le cantará una especie de serenata consuelo.

Fuente Consultada: Graciela Marker

Ver: Grandes Bandas de Rock en Argentina

Biografia de Rodin Auguste Vida y Obra del Escultor

Biografía de Rodin Auguste Escultor

Vida y Obra de Rodin Auguste Escultor BiografiaSea cualquiera el punto de mira que se adopte al examinar sus obras, es innegable que Augusto Rodín fue un genio excepcionalmente dotado para la escultura.

Naturalista, como era la exigencia de su tiempo; barroco, por necesidad espiritual; huidizo, por tradición nórdica, fue creador de especiales recursos plásticos, cayendo incluso en sorprendentes exageraciones.

Pese a su estilo declamatorio, se admira en Rodín la pujanza para abarcar los grandes temas y la intensidad psicológica de sus retratos.

En cambio, se le encuentra a faltar aquella especial sensación de seguridad plástica que informa la obra del más ilustre de sus predecesores: Miguel Ángel Buonarroti.

Auguste René Rodín, escultor francés nacido en París. (París, 12 de noviembre de 1840-Meudon, 17 de noviembre de 1917) fue un escultor francés contemporáneo de la corriente impresionista.

Fue alumno de Carpeaux y de Barye. Al no aceptarle el salón de 1864 su Hombre con la nariz rota, se apartó de los círculos oficiales.

Tras una estancia en Bélgica, su estatua La edad del bronce marca el inicio de una serie de grandes obras: San Juan Bautista, La puerta del infierno, Eva, El Pensador, El abrazo, etc. Sus figuras expresan un movimiento o una pasión contenida que renovaron líricamente la escultura. De 1884 a 1889 se consagró a los Burgueses de Calais.

Sus monumentos a Víctor Hugo, a Balzac, a Claude Lorrain, los bustos de Dalou, Clemenceau afirman el vigor original de su genio. En 1916 la donación de sus obras al estado permitió la creación del Museo Rodin en el hotel Biron de París.

Otro museo se fundó en su casa de Meaudon. Su influencia fue muy considerable en toda la escultura posterior.

UN PASAJE DE SU VIDA: Bajo la mirada atenta y benévola del reverendo Eymard, superior del convento parisiense del Santo Sacramento, los novicios pasean por el claustro absortos en la meditación vespertina.

El padre superior observa especialmente a uno: se llama Augusto Rodin y es un joven de veintitrés años. Ha entrado en el monasterio hace ya unos meses, pero aún no parece haberse familiarizado con aquella vida de devoción y oraciones. Cumple con escrupulosa diligencia todos sus deberes, sí. pero le falta el fervor, la serenidad y la alegría necesarios para vivir en aquel lugar. En una palabra: le falta la vocación religiosa.

Tiene otra vocación, y ésta sí que es profunda. El padre Eymard se da cuenta de ello al entrar en el pequeño estudio de escultor que al novicio Rodin le permiten utilizar en sus horas libres. Ha aceptado posar para él, con el objeto de que esculpa un busto suyo. La mirada del joven novicio se fija penetrante en su rostro y estudia sus rasgos como si quisiera grabárselos en la mente antes de reproducirlos en la arcilla. El superior sonríe y mueve la cabeza; aquel joven no será jamás un buen monje. Es preciso decírselo. Aquella misma noche le dirige un largo y paternal discurso: «Deja el convento, Augusto. Esta no es tu vida. Puedes en cambio se un escultor, un gran escultor…»

¿ARTESANO O ARTISTA?: ¡Qué minúscula y apretada pareció al ex novicio, habituado a los salones del convento, la casita de sus padres! Augusto nació, en 1840, en aquella casita de París, y allí pasó los felices años de la juventud. Los cuatro Rodin, el padre, la madre y los dos hijos, María y Augusto, estaban muy unidos. Los vecinos los veían el domingo, cuando regresaban juntos de misa, con su paquetito de dulces; el ambiente de aquella simpática familia era siempre alegre y festivo.

EL PENSADOR RODIN


A. Rodin: «El Pensador», París, Museo Rodin – Esta magnífica estatua no nació con el título que hoy le damos. Simbolizaba la figura del poeta, y fue concebida para que dominara la puerta con las escenas del «Infierno», de Dante, encargada a Rodin por el Museo de las Artes Decorativas, de París. La expresión absorta y concentrada del hombre se pone perfectamente de relieve por la actitud recogida de los miembros, como si la figura quisiera encerrarse más en sí misma.

En aquellos años, Rodin asistió a la escuela profesional de dibujo; el padre se había visto obligado a matricularlo en ella, puesto que el dibujo era lo único que interesaba a Augusto.

Terminados los estudios, las necesidades familiares lo forzaron a buscar un empleo; trabajó de decorador, de grabador, de ebanista.

Pero, por la noche, terminado el trabajo, Augusto manipulaba yeso, arcilla y útiles para dedicarse a lo que verdaderamente le gustaba: la escultura.

Por el momento se limitaba a trazar algún boceto, algunas obritas, pero Augusto no perdía la esperanza de llegar a ser algo más que un buen artesano.

Soñaba con llegar, algún día, a ser un artista de verdad, un auténtico y gran escultor.

Pero iban a empezar los años duros. Augusto intentó por tres veces ser admitido en la Escuela de Bellas Artes, y las tres fue rechazado.

Luego ocurrieron cosas peores: murió su hermana María. El dolor por aquella pérdida afectó a Augusto de una forma indescriptible.

Decidió consagrarse a la vida religiosa, y fue entonces cuando ingresó en el convento. La silenciosa soledad del claustro le hizo bien: le aclaró las ideas y le devolvió la serenidad.

Después, las palabras del padre Eymard fueron muy alentadoras para él. Cuando regresó del convento, Augusto pensó abandonar el trabajo de decoración y la ebanistería. Dejaría de ser un artesano para ser un artista.

UNA FAMA DURAMENTE CONQUISTADA
A pesar de sus buenos propósitos, Augusto no lograba vivir como quería. Se había casado y tenía un hijo. Para mantener a su familia tuvo que volver a su actividad de siempre: de artesano decorador durante el día, y artista por la noche.

Al fin pareció que llegaba la gran ocasión para darse a conocer; presentó en el Salón de las Exposiciones su primera obra, una vigorosa cabeza de hombre barbudo, titulada «El hombre de la nariz partida«. Pero fue rechazada.

Sin embargo, Augusto era tenaz; había decidido seguir su camino y no se dejaba desanimar por los fracasos. Ahorrando todo lo que podía, consiguió abrir un estudio de escultor en una fría habitación, en la calle Le Brun. Como no tenía dinero para pagar modelos, era su mujer la que posaba para él.

Pasaban los años sin que el escultor pudiera permitirse un descanso. En 1871 le ofrecieron un trabajo en Bélgica: decorar el Palacio de la Bolsa de Bruselas. No era mucho, pero Augusto aceptó.

En aquellos años hizo un viaje a Italia para admirar a Donatello y Miguel Ángel. Al volver a París, tenía cerca de cuarenta años.

De improviso se hizo famoso con el escándalo provocado por una escultura suya: la conocida con el nombre de «La edad de bronce«. La figura de hombre que Rodin había representado tenía tal naturalidad, que algunos críticos lo acusaron de haber hecho un vaciado sobre un cuerpo real.

Pero, tiempo después, fue el propio Estado quien adquirió la escultura y ofreció, además, a Rodin que hiciera una puerta de bronce para el Museo de las Artes Decorativas. Rodin quiso representar en ella a los personajes del «Infierno» de Dante, su poeta preferido, pero jamás la llevó a término.

Cada nueva estatua que salía del gran estudio que el Estado había puesto a su disposición, provocaba protestas y elogios desmesurados. Así ocurrió con los monumentos a Balzac y a Víctor Hugo.

Cuando le rechazaban una obra, Rodin aceptaba las críticas tranquilamente, sin inmutarse. Volvía a llevar la estatua a su estudio, y se sentía feliz al poder contemplarla a gusto.

Estaba convencido de que su arte, en el que creía profundamente, acabaría por imponerse. Y no se equivocaba: en los últimos años de su vida, Rodin llegó a ser casi el símbolo de la escultura francesa.

El público se había acostumbrado ya a verlo fotografiado junto a los personajes más famosos de la época.

Al morir, en 1917, nombró heredero de todas sus obras, no a su hijo o a sus parientes, sino al Estado, para que las reuniese en un museo, donde todos pudieran verlas libremente.

EL MUSEO RODIN: Una gran noticia tiene cuando su secretario, el austríaco Rilke, le informa de la posibilidad de poder ocupar el Hotel Biron, palacete del siglo XVIII. La tranquilidad del lugar, los jardines que rodean la edificación, la amplitud que podría alcanzar el taller entusiasma al escultor.

Siendo propiedad del estado, éste lo pone en un principio a disposición de algunos artistas, como Jean Cocteau, Isadora Duncan, Henri Matisse, Clara Westhoff, esposa de Rilke, a los que se agrega Rodin.

En 1911, el estado quiere vender los cuarenta y tres mil metros cuadrados que ocupa el Hotel Biron y sus dependencias, y es aprovechándose de esta circunstancia cuando el escultor, con el apoyo de Gustav Cogniot y Judith Cladel, conciben el proyecto de convertir el edificio en un museo permanente de sus esculturas, el actual museo Rodin.(figura abajo)

museo rodin en francia

Por aquel entonces, el anciano Rodin se entusiasma principalmente por las posibilidades de movimiento que ofrece la danza. Traslada a piedra o a bronce el bullicioso can-can, el encanto de Isadora Duncan, las danzas de los bailarines javaneses y camboyanos que visitan París y el inigualable cuerpo de Nijinsky. Su espiritualidad alcanza también una de sus máximas cotas de expresión en La Catedral, obra en la que asocia la imagen de dos manos en piedra con el interior de un templo gótico.

En 1914, el año de la gran guerra, Rodin viaja con Rose a Roma para realizar un busto de Benedicto XV. Permanece en Italia hasta abril de 1915. Rodin ve acercarse su fin y el 21 de enero de 1916 se desposa con Marie Rose Beuret, la que ha sido su compañera durante toda su vida. Rose morirá dos semanas más tarde de una bronconeumonía. Algunos meses después corre por París el rumor de que Rodin será elegido nuevo miembro del Instituto en sustitución del escultor Rene de Saint-Marceaux.

La elección debe celebrarse el 23 de noviembre de 1917; Rodin muere de una congestión pulmonar seis días antes, el 17 de noviembre, a los setenta y siete años: «El arte es aún una magnífica lección de sinceridad —había dejado escrito Rodin en su testamento—. El artista verdadero es aquel que expone siempre lo que piensa… imaginaos qué gran progreso sería que la verdad absoluta reinase entre los hombres. Cuando la sociedad abandone los errores y las fealdades que ha creado… nuestra tierra se convertirá en el paraíso.»

CIUDADANOS DE CALAIS

A. Rodin: «Los ciudadanos de Calais», París, Museo Rodin.
– En 1347, seis ciudadanos de Calais salvaron a la patria, amenazada de destrucción por el rey de Inglaterra, ofreciendo en sacrificio sus vidas. Para glorificar su memoria, la ciudad de Calais encargó a Rodin un monumento. Como siempre que una obra le interesaba mucho, e! escultor !a preparó minuciosamente. En ella puso de relieve el carácter de cada personaje y la forma distinta en que cada uno afrontó el duro destino.

honorec balzac rodin
A. Rodin: «Honoré de Balzac», París, Museo Rodin – Esto escultura de yeso del gran escritor francés, costó a Rodin siete años de trabaje y un número infinito de bocetos, apuntes y dibujos preparatorios. Es una auténtica obra maestra. Sin terminarla en todos sus detalles, el escultor ha delineado con gran energía los rasgos físicos más destacados del modelo, plasmando en ellos su carácter un tanto irónico, bonachón, pero consciente de su propia grandeza.

Fuente: Enciclopedia del Estudiante Superior Fascículo N°37

Biografia Piazzolla Astor Escuchar Tangos de Piazzolla Resumida

Biografía Piazzolla Astor
Músico Argentino Compositor de Tangos

Biografia Piazzolla Astor Al recorrer las calles de Buenos Aires, durante esos días en que el cielo gris tiñe por completo cada uno de los rincones opacando el brillo de las vidrieras más luminosas, nos llega como una suave y delicada brisa una música, que nos envuelve el alma y nos acaricia el corazón.

Es el sonar triste y nostálgico de un fueye, que no rezonga porque en realidad siempre busco la manera más elegante y refinada de expresar toda clase de sentimientos; el bandoneón en el que alguna vez apoyó sus firmes manos Piazzolla.

Aníbal Troilo dijo alguna vez sobre la obra de Piazzolla que representaban algo más que un simple 2×4, por lo que la bautizó como «música de la ciudad», resumiendo en escasas palabras las, para él, extrañas composiciones de Astor.

El virtuosismo del músico fue seguramente el motivo por el cual logró convertirse en uno de los compositores e interpretes de tango más célebres en el mundo, incluso le valió opiniones positivas a lo largo de su trayectoria provenientes de los más notables concertistas internacionales.

Sin dudas, Piazzolla alcanzó la meta que busco desde que acometió sus primeros pasos en la música, por lo que no sólo fue amado sino también repudiado por una gran cantidad de tangueros que jamás pudieron comprender por completo su mensaje.

Es por ello, que los expertos tangófilos aseguran que al igual que sucede en las costumbres cristianas, en las que se enmarcan los hechos históricos dentro de fechas que se sucedieron antes y después del nacimiento de Cristo, existe en el tango un antes y un después marcado por la presencia de Piazzolla, lo que muchos llaman como pre y post piazzollismo.

Nacido bajo el signo de Piscis, Astor nació en la ciudad balnearia de Mar del Plata un 21 de marzo de 1921, hijo de Vicente Piazzolla y Asunta Manetti, inmigrantes italianos que como tantos otros habían llegado a nuestro país durante la década del 80, escapando de la pobreza que invadía en esa época gran parte de Europa.

Fue bautizado con el nombre de Astor en homenaje al violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chicago, Astor Bolognini, gran amigo del padre del pequeño, con lo que en cierto modo el destino de su vida ya había sido trazado apenas llegado al mundo.

La música llegó a su vida desde muy pequeño, debido a que pasó gran parte de su niñez en Nueva York, alimentándose de las nuevas corrientes compositivas de la época, momento en el que aún brillaba la tristeza del jazz y la fuerza de las composiciones clásicas de Bach.

A la par que comenzaba a interesarse por la música, Astor demostró ser un aplicado e inteligente alumno, logrando aprender al mismo tiempo cuatro idiomas, el castellano, el inglés, el francés y el italiano.

Aun era un pequeño delgado de ojos profundos que llevaba pantalones cortos cuando recibió quizás el mejor regalo de su vida. Una tarde de otoño, mientras Astor preparaba sus deberes llegó a la casa su padre con un paquete, en cuyo interior descansaba un fueye que había comprado especialmente para su hijo.

Este primer bandoneón, que llegó a las manos del pequeño Astor en 1929, había sido adquirido por su padre en una casa de empeños por sólo 18 dólares, y logró ser el puntapié inicial para el comienzo de una carrera cuyo límite sólo pudo imponerlo la muerte.

Fue precisamente en el año 1932, cuando con sólo 11 años de edad Astor compuso el que sería su primer tango, jamás difundido, titulado «La catinga». Dos años después, el pequeño compartió una serie de escenas cinematográficas junto a otro mito del mundo del tango, Carlos Gardel, cuando intervino como actor infantil en la película «El día que me quieras».

Al promediar el año 1936 la familia Piazzolla regresó a la Argentina, y fue a partir de ese momento en que Astor comenzó a acercarse cada vez más al mundo del tango, mientras continuaba sus estudios musicales en las clases impartidas por notables compositores de la talla de Alberto Ginastera y Raúl Spivak.

Lentamente, pero con una gran decisión, Astor comenzó a insertarse en el mundo tanguero, integrando como bandoneonista una serie de conjuntos locales de la ciudad de Mar del Plata, y durante lo cual ya comenzaba a notarse su fuerte influencia clásica dentro de sus interpretaciones de diversos tangos tradicionales.

De esta manera, una vez viviendo en la ciudad de Buenos Aires, se dice que Astor practicaba interpretando piezas de Stravinsky, Bartók y Ravel, y concurría todas las mañanas al Teatro Colón como espectador de la orquesta, mientras que por la noche visitaba los más recónditos clubes para presenciar la actuación de orquestas de tango.

La fusión de ambos estilos tuvieron consecuencias en la mente compositora de Piazzolla, de ello no hay dudas, dando lugar al comienzo de una carrera que lo llevó a recorrer todo el mundo, y a convertirse en un verdadero icono del tango, a pesar de que durante años muchos se habían hecho eco de aquella crítica que aseguraba que lo suyo no era tango.

Uno de los primeros hitos en la trayectoria de Astor fue sin dudas su participación en la orquesta de Aníbal Troilo, donde permaneció por alrededor de siete años tratando de impregnar con su creatividad y agudeza un nuevo estilo a la agrupación, limitado por Pichuco en reiteradas oportunidades.

El Gato, como fue apodado Piazzolla durante su paso por la orquesta de Troilo, se mantuvo como bandoneonista y arreglador de la agrupación de Pichuco hasta el año 1944, cuando se aventuró a comenzar a forjar su propia carrera, convirtiéndose en el director y bandoneonista de la orquesta que acompañaría a Francisco Fiorentino, un cantor único que también había decidido alejarse de Troilo para iniciarse como solista.

Después de aquella experiencia extraordinaria, en el año 1946 Astor se separó de Fiorentino para conformar si primera propia agrupación, y si bien aún continuaba manteniendo las pautas tradicionales del género, ya comenzaban a surgir algunos de los aspectos fundamentales que darían lugar al nacimiento de la llamada «música de Buenos Aires».

Durante su impecable trayectoria, que se extendió casi ininterrumpidamente por más de cincuenta años, Piazzolla compartió el escenario con figuras inolvidables del tango, entre los que se encuentran Horacio Salgán, Enrique Mario Francini, Armando Pontier, Osvaldo Pugliese, Alfredo Gobbi y el ya mencionado Aníbal Troilo, entre otros.

Fue también parte fundamental de una obra única, a través de una serie de composiciones musicales inspiradas en poemas de Jorge Luis Borges, que registró para el disco junto al cantor Edmundo Rivero y el actor Luis Medina Castro.

Su genialidad como compositor queda demostrada en una enorme diversidad de creaciones que abarcan diferentes géneros, y que dieron origen a una inagotable corriente que represento en definitiva la encarnación del cambio en el tango.

Fuente Consultada: Graciela Marker

ADIOS NONINO: En octubre de 1959 muere Vicente Piazzolla (su padre) , acontecimiento que marcó profundamente al músico y fue el motivo de una de sus más hermosas composiciones: «Adiós Nonino», sin duda el más emocionante de sus temas. Ástor estaba de gira por Centroamérica cuando recibió la noticia y, al regresar a Buenos Aires, se sumió en una tristeza profunda, agravada por la mala situación económica en la que se encontraba y que era la consecuencia del fracaso de su Jazz-Tango en el país del Norte.

Entonces Ástor rehizo el «Nonino» que había compuesto en París en 1954, y que aún puede escucharse en una grabación que realizó la orquesta de José Basso en julio de 1962. De aquel tema original sólo mantuvo la parte rítmica y le agregó la prolongada letanía en la que subyace su lamento.

El dolor del hijo se trasluce sin reparos en ese acongojado pasaje musical. En dos frases de ocho compases (cuatro más cuatro) que se repiten formando un precioso tramo de dieciséis compases, se percibe todo el sentir de Ástor.

PARA SABER MAS…
Una máquina de componer

Cuando componía, Piazzolla era capaz de una concentración tan absoluta que ni «terremotos o guerras o estados de sitio», como dijo alguna vez, podían quebrar. Describió con cierto detalle a su hija Diana el proceso de composición y le confesó que podía estar sentado frente al piano horas enteras sin escribir una sola nota.

Luego, «en un instante, lo que yo llamo un instante casi de iluminación, de magia, de dolor y de placer, aparece la idea principal y respiro con tranquilidad». Las etapas posteriores, como «el desarrollo lógico de la obra, su coherencia interna, la orquestación», podían presentarle alguna dificultad.

Nunca se sentía seguro de la calidad de la obra hasta que la ensayaba con sus músicos. Habitualmente componía en el piano; Alberto Ginastera le había dicho que «el piano es la orquesta» y él se tomó en serio el consejo. Sin ese instrumento le resultaba casi imposible «imaginar una melodía en el aire». Tampoco era capaz de cantar o silbar lo que había escrito. Si precisaba que alguien se lo silbara (por ejemplo, cuando componía para el cine), a veces se lo pedía a Daniel.

Nadie es profeta en su tierra
Ástor Piazzolla disfrutó siempre en el exterior de triunfos y de fama de excelente y atrevido compositor e intérprete. Pero en Buenos Aires, ya desde principios de los 60, su música provocaba una verdadera polémica. Era demasiado innovadora para una sociedad que parecía haberse dormido en los 40 y 50, y se cerraba a todo lo que venia «de afuera», salvo que conservara los modelos ancestrales. Según se decía, y aún lo dicen algunos, Ástor Piazzolla desvirtuó tanto la música clásica como el tango.

Se estableció desde el comienzo un debate en el que se buscaba dilucidar si profanaba a una, al otro o a ambos por igual. De modo que aquella gran alegría que le provocaba el triunfo logrado fuera del pais, muy pronto se convirtió en desengaño. Fue así que, a su condición de «irrespetuoso con la música», según se decía de él, sumó su rebeldía, su personalidad desmedida y ese orgullo que lo incitaba a expresar sin miramientos todo cuanto pensaba, además de una imperiosa necesidad creativa que, sin duda y pese a la rebeldía, sólo conlleva la búsqueda de reconocimiento.

Por lo tanto el debate no fue entre la sociedad o contra la sociedad, Piazzolla debatía consigo mismo aunque sin cambiar un ápice la música ni su actitud Pero nadie mejor que él para explicar su estética: «Yo hice una revolución en el tango, rompí con viejos moldes, por eso me atacaron y tuve que defenderme. Pero lo que nadie me puede negar es mi origen; tengo el tango marcado en el orillo».

Nunca pretendió que su música fuera fácil de entender, más bien sabía que imponía un gran esfuerzo a quienes lo escucharan, «Mi música no es para hacer la digestión. Mi música es para sentarse en una platea y escuchar y meterse muchos problemas en la cabeza, porque se trata de una música que lo hace pensar a uno. Y mi experiencia me permite decir que la gente que sigue a Piazzolla es la gente que piensa.» Sabia que a la música había que sentirla, pero también que su música era para pensar y consideraba que pensar es una manera posible de ser feliz.

Para él, la cuestión no se dirimía simplemente reduciéndola a una cuestión generacional. «Hay tangueros viejos que no estudiaron y se quejan, y hay jóvenes que están muy apurados y no tienen coraje para aguantárselas. Entonces cruzan de vereda antes de tiempo y se hacen jingleros para ganar dinero fácil», dijo alguna vez, y con cada una de sus afirmaciones provocaba nuevos comentarios, no siempre amables.

Desde sus orígenes, el tango se conformó como una música cosmopolita, con aires africanos, sones orilleros, candombes, habaneras y tanguillos zarzueleros. Y si Buenos Aires está tan presente en todo el tango, bien claro está que su presencia es más fuerte en el tango de Piazzolla. Tal vez Ástor sólo continuó sumándole a esas melodías rioplatenses algo más de aquel crisol de músicas y aires que formaron parte de su origen.

Piazzolla incrementó el cosmopolitismo del tango y, por otro lado, no hizo sino retrotraerlo siempre al presente, aún hoy, cuando su música parece adaptarse una y mil veces a los sones ciudadanos.

Piazzolla y los poetas: Se produce por esos años un acercamiento a los poetas, especialmente a aquellos que eran considerados alejados al tango, porque sin dudas los mejores poetas han surgido en el ámbito tanguero o se inspiraron en el mundo de esta música ciudadana.

Piazzolla se vinculó entonces con Jorge Luis Borges. Sus caminos se cruzaron al fin. Pese a que solían «chicanearse» el uno al otro, la poesía de Borges inspiró Ástor importantes trabajos, y Borges se dejó recrear por el gran músico. En 1968, Carlos Guastavino puso música a la «Milonga de dos hermanos».

En 1976,Jairo concretó la placa «Jairo canta a Borges». El músico presentó el álbum con Susana Rinaldi en el Olimpya de París. Emocionado, Julio Cortázar aplaudía entre el público. Luego se editó «Borges & Piazzolla» y el álbum «Juan Sosa canta a Jorge Luis Borges», con la voz de Héctor Alterio en los textos, musicalizados por Jorge Sarraute y Osear Grassi. Entre otros temas,se destacaba «Milonga de Albornoz» de Borges y José Basso.

La relación entre ambos nunca fue del todo buena. Cómo podía serlo entre dos compadritos. «Lo que pasa es que fui el único que se animó a refutar a Borges», dijo Piazzolla. Probablemente le faltó reconocer que Borges, tal como le sucedía al mismo Ástor, era feliz cuando alguien lo refutaba.

En 1987, Piazzolla musicalizó tres cuentos borgianos: «El sur», «La intrusa» y «El hombre de la esquina rosada»,dando forma así a la obra «Tango apasionado». Esta relación amor-odio (la misma que Borges manifestaba por Buenos Aires: «No nos une el amor sino el espanto / será por eso que la quiero tanto») devino una pieza teatral «Entre Borges y Piazzolla», que interpretaron Pepe Soriano, Juan Carlos Copes y Raúl Lavié, y el disco «Borges & Piazzolla», con Lito Cruz, Daniel Binelli y Jairo. Ambos creadores —músico y poeta— en esa refutación del tiempo y el arte, nos han legado grandes obras y el maravilloso concepto de que las diferencias, incluso las aparentemente irreconciliables, pueden dar ganancias. De su incursión en la literatura, Piazzolla también nos dejó «Introducción a Héroes y tumbas», un trabajo basado en la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato, que remite en realidad a un extracto de Informe sobre ciegos. En el disco que grabaron Ástor Piazzolla y su octeto, «Tango contemporáneo», el mismo Sábato recita los textos.

Pero no todo fueron logros, Piazzolla también nos legó algunos errores (pero quién podría arrojar la primera piedra en materia de flaquezas, errores, o ingenuidad). En 1978, compuso y grabó con orquesta una serie de temas que dedicó al campeonato mundial de fútbol que se disputó en la Argentina durante la sangrienta dictadura militar implantada en 1976. Este evento, que se manipuló políticamente, fue sin duda un paso en falso en que incurrió Piazzolla tal como lo hicieron muchos otros importantes intelectuales de la época.

Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges, por ejemplo, se reunieron con Videla y declararon que «veían tranquilo» al país. Sin dudas hoy —tal como hicieron luego la mayoría de aquellos intelectuales—, Piazzolla escribiría en contra de lo sucedido en esos días, aun respecto de su propio error o ingenuidad, actitudes que más adelante fueron erróneamente interpretadas como complicidad o acatamiento de aquellos vergonzantes hechos de la dictadura que actualmente toda la sociedad repudia.

Piazzolla hacía bromas de mal gusto pero no le gustava que se la hicieran a el. Podía agarrarse a pinas en la calle pero de vuelta a casa necesitaba una mujer que lo bancara. A la vida le gustan las paradojas y contradicciones. Y a veces la arrogancia oculta a un tímido. En 1958 en Nueva York, el diplomático Albino Gómez llamó por teléfono a Piazzolla para invitarlo a un cocktail al que concurrirían figuras de la cultura, entre ellas el compositor ruso Igor Stravinsky. «-Esta noche tengo que ir a buscar a Stravinsky y llevarlo a una reunión. ¿Querés venir conmigo?» Astor, familiarizado con las bromas pesadas, se lo tomó a risa. «Al rato -según relató el propio Astor a Natalio Gorin- Albino volvió a insistir. Lo mandé al diablo y le corté la llamada».
Llegado el día del cocktail, Gómez, que sabía de la admiración de Astor por Stravinsky, se preocupó por presentar a los dos músicos. «A Astor le temblaban las piernas, más bien el cuerpo entero -recuerda Gómez-, y no sabía qué hacer ni qué decir en ningún idioma, pese a su fluidez en inglés y francés. Por mi parte yo repetía la presentación, pero nada. Finalmente Astor salió apenas de su estado cátatónico y pudo balbucear algo así como: «Maestro yo soy su discípulo a la distancia. Dio media vuelta  y huyó»

LA MÚSICA DE PIAZZOLA EN EL CINE

Como compositor, el nombre de Ástor Piazzolla figura asociado a las siguientes películas:
Con Los Mismos Colores, Torres Ríos, Argentina, 1949;
Bólidos de Acero,
Torres Ríos, Argentina, 1950;
El Cielo en las Manos,
E. De Thomas, Argentina, 1950;
Stella Maris,
Cárpena, Argentina, 1953;
Sucedió en Buenos Aires,
Enrique Caben Salaberry, Argentina, 1954;
Marta Ferrari,
Sarraceni, Argentina, 1956;
Los Tallos Amargos, Fernando Ayala, Argentina, 1956;
Continente Blanco,
B. Roland, Argentina, 1957;
Historia de una carta,
Porter, Argentina, 1957;
Violencia en la ciudad,
De Rosas, Argentina, 1957;
Una viuda difícil,
F. Ayala, Argentina, 1957;
Dos basuras, Land, Argentina, 1958;
Las furias,
V. Lah, Argentina, 1960;
S
ábado a la noche, cine, F. Ayala, Argentina, 1960;
Quinto año nacional,
Blasco, Argentina, 1961;
Detrás de la mentira,
Emilio Vieyra, Argentina, 1962;
Prisioneros de una noche,
David José Kohon, Argentina, 1962;
La fin del mundo,
E. Vieyra, Argentina, 1963;
Los que verán a Dios, Blasco, Argentina, 1963;
Paula Cautiva,
F. Ayala, Argentina, 1963;
Con gusto a rabia,
F. Ayala, Argentina, 1965;
Che, Buenos Aires,
D. J. Kohon, Fernando Birri, Argentina, 1966;
Las locas del conventillo,
F. Ayala, Argentina, 1966;
Las Pirañas, Luis García-Ber-langa, España-Argentina, 1967;
Breve cielo,
D. J. Kohon, Argentina, 1969;
La fiaca,
F. Ayala, Argentina, 1969;
Tango Argentino,
Simón Feld-man, Argentina, 1969;
Pulsación,
Carlos Páez Vilaró, Uruguay, 1969;
Con alma y vida,
D. J. Kohon, Argentina, 1970;
La ñata contra el vidrio,
varios, Argentina, 1972;
Pleut Sur Santiago
(Llueve sobre Santiago), Helvio Soto, Bulgaria/Francia, 1975;
Luna de miel,
Nadine Trintignant, Francia, 1975;
Lumiere,
Jeanne Moreau, Francia, 1975;
Madame Claude,
Just Jaeckin, Francia, 1976;
Servante et Mai-tresse, 1976; Armagedon, Alain Jessua, Francia/Italia, 1976;
¿Qué es el otoño?,
D. J. Kohon, Argentina, 1977;
El infierno tan temido,
Raúl De La Torre, Argentina, 1980;
¿Somos?, Carlos Hugo Christensen, Argentina, 1982;
Volver,
Lypszyc, Argentina, 1982;
Bella Donna,
Peter Keglevic, Germany, 1983;
La intrusa,
C. H. Christensen, Brasil, 1982;
Cuarteles de invierno,
Lautaro Muñía, Argentina, 1984; y
Henry
IV, Marco Bellocchio, Italia, 1984.

El tango antes y después de Piazzolla

Ástor Piazzolla es parámetro y referencia, un hito. Cuando se habla de tango «clásico» o «tradicional» se está realizando una generalización que abarca a todo el tango previo a la aparición de Piazzolla, se está refiriendo al tango anterior incluso a Horacio Salgan y Eduardo Rovira. Pero para orientarnos mejor en la historia del tango es posible establecer un orden más riguroso: Primero fue la Guardia Vieja (entre los años 1900 y 1920).

Época del tango criollo arrabalero, el cantado y el tango instrumental interpretado por bandas conformadas por trios o cuartetos. Luego fue el origen de la Orquesta Típica, en la que se incorporó un nuevo instrumento: el bandoneón. De este período cabe mencionar a los músicos Paquita Bernardo, Vicente Greco, Villoldo o Arólas, entre otros. Y uno de los tangos paradigmáticos de esta etapa es sin duda «La morocha», de Saborido y Villoldo. Posteriormente llegó la Guardia Nueva (entre los años 1920 y 1940).

En este período se destacó, además del tango con letras de autores importantísimos como Discépolo, el tango instrumental, y tuvieron lugar algunos gestos rupturistas que establecieron dos nuevas corrientes: la tradicionalista y la evolucionista. En la primera se ubicaron tangueros como Juan D’Arienzo o Francisco Canaro.

En la segunda encontramos nombres de la talla de Julio de Caro, Francisco De Caro, Juan Carlos Cobián, Elvino Vardaro y el mítico dúo Gardel-Le Pera. Entonces nacieron obras que marcaron la historia como «Uno» y «Golondrinas». Es precisamente en esta corriente evolucionista donde se reconocen las filiaciones de Ástor Piazzolla. El tango de Piazzolla «Decarísimo» está compuesto en homenaje a Julio De Caro.

Hacia 1940, y durante veinte años, es posible hablar de la Post-Guardia Nueva. Irrumpe en ese momento la generación del 40, en la que surgen y se destacan algunos de los músicos y obras más importantes de la historia del tango, y que se distinguen como la influencia y el entorno más directo de Piazzolla en lo que al tango se refiere. De esa época se pueden mencionar a Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, Osmar Maderna, Atilio Stampone o Leopoldo Federico. Y grandes letristas, auténticos poetas del tango: Hornero Manzi, Hornero Expósito y Enrique Cadícamo, autores de obras como «La última curda» o «Sur», entre muchas otras.

Nunca le dió importancia a la plata:

Atilio Talín, quien durante largos años fue representante, apoderado, pero sobre todo amigo de Piazzolla, le decía a Fernando Sánchez en 1996: «En la década del 60 Ástor actuaba con su Quinteto en Jamaica, un boliche que quedaba sobre la calle San Martín. Hacía tres o cuatro entradas por noche (…) yo había traído una auto italiano muy lindo, un Alfa Romeo. Y una de esas noches, bajando del palco, Ástor me dijo: ‘Lindo el Alfa’, y ese fue el gancho. ‘No me diga, maestro, que le gustan los autos’, ‘Después de la música es lo que más me gusta’, dijo.

Lógicamente a partir de ese día, hace treinta y cuatro años, nació una amistad y después me convertí en su representante. (…) Hicimos un pacto: yo no me metía en la música y él no se metía en el negocio». Piazzolla confiaba en Atilio ciegamente, al punto que un día, luego de alguna diferencia fácilmente dirimida, Ástor tomó de arriba del piano una hoja de papel pentagramado y ahí escribió cuál era el porcentaje que le otorgaba para siempre.

«Nunca le dio importancia al dinero. Él quería mostrar lo suyo y nada más. Nunca se vendió; podría haber hecho mucho más dinero con cosas que no sentía, pero no. Siempre me decía que era un agradecido, porque hacía lo que quería y encima le pagaban». Anécdotas como esta muestran su gran personalidad, ya que para hacer eso que quería y lograr que le pagaran por hacerlo fueron muchas las batallas que tuvo que librar, dentro y fuera de su tierra.

Fuente Consultada: Astor Piazzola Furgor de Bandoneón Protagonistas de la Cultura Argentina La Nación

Julio Palmaz Inventor Angioplastía Con Stent

Julio Palmaz: Inventor Angioplastía Con Stent

Julio Palmaz nació en La Plata y vive en Estados Unidos desde hace 30 años Es el inventor de la angioplastía con stent, una técnica que revolucionó el campo de la cirugía cardiovascular. Ahora está embarcado en otro proyecto ambicioso: desarrollar un microchip que sirva para prevenir factores de riesgo como hipertensión, diabetes y estrés, entre otros.

La voz del otro lado del teléfono aparece jovial y alegre. A pesar de haber pasado la mañana entera dando conferencias en el marco del X Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología lntervencionista que se realizó en Capital Federal, al doctor Julio Palmaz (58) le sobran energías para conversar.

Sucede que el científico platense radicado e Estados Unidos, se la está entre los participantes más prestigiosos del encuentran su invento, la angioptastía con stent considera uno de los cuatro aportes fundamentales en el campo de la cirugía cardiovascular, tres de los cuales pertenecen a especialistas argentinos. Y ahora trabaja en microelectrónica con el objetivo de crear un chip que sirva para monitorear a los pacientes que presentan factores de riesgo cardíaco como pueden ser la hipertensión y la diabetes.

Infancia entre diagonales

Palmaz está casado y tiene dos hijos. Con satisfacción cuenta que nació en la ciudad de La Plata. “Hice la primaria en la escuela Anexa de la Universidad y la secundaria en el Colegio Nacional. Después seguí en la Facultad de Medicina, donde me recibí en el «71», enumera. Cinco años más tarde, decidió mudarse a los Estados Unidos en busca de “posibilidades para investigar”.

Dice que le gusta volver de vez en cuando a los pagos. “Hace seis meses vine a otro congreso y aproveché para recorrer los lugares en los que me había criado. Me puso muy contento ver al Colegio Nacional exactamente corno lo recordaba. Aunque los árboles del patio de recreo están enormes . También caminé por los pasillos de la facultad y me metí en cada aula.

Encontré todo tal cual lo había dejado”, cuenta y agrega que en este viaje le tocó regresar “para recibir el diploma de Profesor Honorario” y que en un futuro le “encantaría dar clases como invitado”. Es que el científico recuerda con una mezcla de cariño y orgullo su paso por las instituciones académicas de “la ciudad de  las diagonales”: “Terminé el secundario con una formación muy amplia. Me sentía preparado para enfrentar una carrera universitaria. Yo estudié algo muy especializado y en esto, cuanto uno más aprende cree que sabe menos. Sin embargo, pude rendir los exámenes de equivalencia sin problemas”.

Un ranking para el orgullo nacional

En el libro Saving the heart (Salvando el corazón), publicado hace algunos años por el médico estadounidense Stephen Klaidman, aparece la historia de las cuatro contribuciones más importantes al campo de la cirugía cardiovascular. Sin duda, el “pechito argentino” se llena de orgullo al descubrir que tres de ellos pertenecen a especialistas oriundos de nuestro país. Se trata del querido y recordado René Favaloro, quien desarrolló el bypass; el médico Federico Benetti, integrante de la Sociedad Internacional de Cirugía Cardiotoráxica, quien patentó la cirugía menos invasiva del corazón; y Julio Palmaz, por la invención de la técnica del stent expansivo, que sirve para revertir obstrucciones en las arterias. En su nuevo desafío, Palmaz combina las áreas de nanotecnología (nuevos materiales), microelectrónica, medicina y biología molecular.

Ya en el ruedo

El hecho es que en 1976 viajó a la zona de la Bahía de San Francisco. “En el año ‘78 y en las pocas horas libres que tenía, empecé a trabajar en la idea del stent. Cuando terminé con la residencia me mudé a Texas, porque había laboratorios más desarrollados”, remarca el hombre que en la actualidad es Jefe de Radiología Cardiovascular Intervencionista en el Centro de Ciencias Médicas de la Universidad de ese estado.

La anécdota cuenta que todo empezó en una conferencia del doctor Andreas Gruntzig, creador de la angioplastía con balón (técnica en la que se introduce un “globo” en las arterias coronarias tapadas, que al inflarse libera las obstrucciones permitiendo el paso de la sangre y luego se retira). “Por qué no generar un dispositivo que permanezca en las arterias?”, pensó Palmaz.

En 1985 patentó su modelo de “stent expandible”, que se usa en combinación con el balón. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un “globo” (que luego se retira) y queda implantada en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar futuras obstrucciones. Lograr que la comunidad científica lo adoptara no fue tarea sencilla: recién en 1994 se aprobó su aplicación en los Estados Unidos, aunque ya se había implementado exitosamente en Europa y América latina.

En la actualidad se utiliza en más de dos millones de intervenciones por año (en las arterias renales, carótidas, del corazón, las piernas y el cerebro). Y Palmaz recibió numerosos reconocimientos, entre ellos, un premio a la excelencia en 2002 de la Sociedad Internacional de Cirugía Endovascular, dos menciones consecutivas (2002 y 2003) en el ranking de las diez patentes que cambiaron al mundo que elabora la revista lP international y, también en 2003, el título Honoris Causa de Maestro de la Cardiología Intervencionista de la Argentina.

Ir por más

Usted creerá que lo que leyó hasta ahora es mérito suficiente para una sola persona, pero Palmaz no es de esos hombres que se quedan tranquilos por mucho tiempo. Lleva patentados 17 trabajos, escribió 26 libros y ahora va por más. “Desde hace tres años trabajo en microelectrónica. La idea general es aplicarla a la prevención de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, cualquier cosa que pueda medirse en la sangre”, se entusiasma. Y apunta: ‘Ahora tratamos las consecuencias de las enfermedades arterioscleróticas, pero en 10 años vamos a estar lo suficientemente avanzados como para controlarlas desde la prevención”.

¿A qué se refiere? Al desarrollo de un microchip interactivo que serviría para detectar complicaciones “Sistemas de monitoreo mucho mejores que los que tenemos hoy. En el caso de la hipertensión, por ejemplo, me gustaría llegar aun dispositivo que se pueda implantar en la pared de la arteria con el stent, para poder leer la presión en todo momento. Hoy en día, la persona va al consultorio, se sienta y le miden la presión en condiciones muy diferentes a la& de la vida cotidiana. Después sale a la calle y le pasan cosas que elevan su presión arterial a niveles que el médico nunca detectó. Hay aspectos como la dieta o la exposición a factores de estrés, que el paciente podría controlar si se diera cuenta inmediatamente en qué medida afectan su salud”, explica.

Si, ya sé, ahora usted piensa que mágicamente le cambiaron la revista que tenía entre sus manos por un libro de ciencia ficción. Pero no, el futuro parece estar bastante más cerca de lo que muchos creíamos. “La tecnología existe —continúa Palmaz—, los sistemas de comunicación de corta distancia están desarrollados y hay receptores muy pequeños, como para que el paciente los acepte.

También todos los componentes electrónicos para hacer el aparato exterior, que podría ser como un reloj-pulsera. Está todo a mano. Sólo hay que poner los componentes juntos y usarlos”. La pregunta es, entonces, cómo funcionaría el dispositivo. El doctor lo expone en forma sencilla: “El implantable es un radiotransmisor, que al ser expuesto a una onda de radio transforma la radiofrecuencia en energía eléctrica, activa su propio circuito y envía una señal con información al mismo aparato externo del que recibió la orden”.

Medicina, ciencia, ingenio, todo se combina en la tarea de Palmaz. “Trabajo con una compañía que hace microchips de identificación electrónica que funcionan con este principio (RFID es la sigla que los identifica). Pequeños aparatitos que se pondrán en las etiquetas de cualquier tipo de producto de consumo y contendrán toda la información relacionada con el mismo (fecha de fabricación y vencimiento, componentes, cómo utilizarlos o cocinarlos en caso de que sean alimentos).

Habrá escáners para irradiar estos chips en alacenas, helad eras, microondaas. Ni bien uno guarde los productos que trajo del supermercado, los artefactos tendrán todos los datos necesarios para su conservación o consumo apropiado. Y aunque parezca lejano, van a ser muy comunes en pocos años. Se fabricarán en forma tan masiva que costarán centavos, y su incorporación no influirá en el precio final de los productos”, expone. «Y esto qué tiene que ver con las arterias?», se preguntará usted. “Es una tecnología tan estándar que podremos utilizarla en medicina sin ningún problema”, responde rápidamente Palmaz. Aunque claro, por tratarse de un aparato para implantar en el organismo llevará algo más de tiempo cumplir con todos los pasos que requiere la regulación para su uso.

El día a día

Entre risas confiesa que su trabajo no es tan apasionante como parece. “Mí función es estar sentado en mi escritorio entre la computadora y el teléfono, coordinando la tarea de un grupo de gente”, dice casi lamentándose. Pero claro, como era de suponer, el hombre no es de los que llegan a su casa y se sientan en un mullido sillón a hacer “zapping”. Palmaz aprovecha su tiempo libre para… ¡seguir creando! “Me gusta hacer vino de mesa. Y mí gran pasión es restaurar autos de carrera antiguos. ¿El favorito? Un Porsche 917, de 1970”, remata.

La pequeña red que cambió el mundo
Desde 1978, Julio Palmaz trabaja en el desarrollo de la técnica de angioplastía con stent expansivo. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un”globo”que luego se retira.

El stent queda implantado en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar futuras obstrucciones.

Fuente Consultada: Revista NUEVA Agosto 2004

Biografia Palito Ortega Idolo Nacional de la Musica Popular

Biografía Palito Ortega Idolo Nacional de la Música Popular

Palito Ortega: El Chico Triste de las Canciones Alegres:

Ramón Bautista Ortega, más conocido popularmente como «Palito», se enmarca dentro de aquellos personajes que de acuerdo a sus diferentes facetas en la vida la sociedad lo admira o lo repudia, debido a los diversos emprendimientos y labores que ha pretendido realizar durante su trayectoria.

Quienes aman e idolatran a Palito prefieren recordar sólo aquella imagen del joven provinciano lleno de sueños, que un día se dirigió a Buenos Aires en un tren desde su Tucumán natal para hacer realidad sus más íntimos deseos, que precisamente consistían en lograr convertirse en un cantor de fama comparada a la de su ídolo Elvis Presley.

Aquel joven, que después de pasar el día entero vendiendo café por la calles porteñas, volvía a la triste y desolada pieza de pensión, y mientras observaba cómo se descascaraba la pared de aquella fría habitación improvisaba sus tímidos cánticos con una guitarra prestada y en mal estado.

Sin embargo, a pesar del romanticismo que rodea a la vida y trayectoria del músico, lo cierto es que muchas personas desdibujan la imagen de aquel cantante popular, que ganó millones gracias a su talento, anteponiendo la carrera política que en algún momento le valiera críticas inagotables.

Quienes hablan del Palito político son por lo general aquellos periodistas que olvidan por completo la trayectoria artística del músico, y que intentan opacar su figura por intermedio de su desenvolvimiento en el ámbito político en tiempos de la presidencia de Carlos Saúl Menem.

Cabe mencionar en este aspecto que Ramón Ortega fue en principio elegido Gobernador por el pueblo de Tucumán en el año 1991, y aunque aquello escrutinios fueron acusados de fraudulentos por la corriente Bussista, que se oponía al Justicialismo, lo cierto es que Palito gobernó su provincia natal hasta el año 1995, con una estrategia diseñada por Carlos Saúl Menem, que se desenvolvía en aquel momento como Presidente de la Nación Argentina.

A partir del año 1995 hasta el 2001, Ramón Ortega ocupó el cargo de Senador por Tucumán, y durante este ínterin, precisamente en 1999 se presentó como candidato a la Vicepresidencia de la Nación por el Partido Justicialista, con la fórmula Duhalde-Ortega.

Con los años, su faceta de artista volvió a surgir desplazando por completo ambiciones políticas que nublaran su mente durante una larga temporada, y a finales del 2002 Palito volvió a ruedo con sus entrañables canciones, realizando giras por todo el territorio americano, reeditando para el disco de forma digital sus más importantes éxitos, y lanzando uno de sus más cuidados trabajos discográficos, titulado «Cronología».

Es por todo ello que en el presente artículo intentaremos destacar la trayectoria artística del músico, que en definitiva siempre ha estado presente en el corazón de los argentinos, y que más allá del gusto de las masas ha demostrado ser un cantautor tan popular que incluso han llegado a comparar con Carlos Gardel, salvando las distancias.

Ramón Bautista Ortega llegó a este mundo un caluroso 28 de febrero de 1941 en un pequeño pueblo llamado Lules de la provincia de Tucumán, y fue registrado legalmente el 8 de marzo de ese mismo año, debido a la distancia geográfica que existía entre la casa paterna del niño y la ubicación física del juez de paz.

Sus orígenes eran realmente humildes, ya que el pequeño Ramón era el segundo hijo del matrimonio compuesto por Juan Ortega, obrero azucarero del ingenio Mercedes, y Nélida Rosario Saavedra, que se dedicaba durante todo el día a la crianza de sus hijos, que con el correr de los años serían siete hermanos.

Las necesidades en el hogar eran muchas, y los pequeños debían dedicarse al trabajo a penas comenzada su niñez. Así fue que Ramón comenzó a trabajar con tan sólo 5 años de edad en diversos oficios, entre los que se desenvolvió como lustrabotas, asistente de su padre en las cañas de azúcar, y vendedor ambulante. Mientras tanto, se encargaba de cuidar y velar por su hermano menor, llamado Jorgito.

El trabajo constante que llevaba a cabo el pequeño lo condujo al abandono de sus estudios primarios, pero contó con la solidaridad de una maestra que dedicaba sus noches a darle clases a Ramón, sin recibir dinero a cambio, pero sí mucho cariño.

En este contexto no es difícil imaginarse que Palito tuvo también una adolescencia muy complicada, teñida de tristezas y necesidades, que intentaba soslayar con cualquier tipo de trabajo que apareciera ante él, y disfrutando de la compañía de su familia.

Fue al cumplir los 15 años que Ramón decidió embarcarse en un viaje en búsqueda de sus sueños más profundos, y dejó su pueblito de Tucumán para instalarse en la ciudad de Buenos Aires que tras sus deslumbrantes luces y sonidos ensordecedores parecía dar promesa a su utopía.

Pero la inocencia de aquel joven dio lugar a la primera desilusión del viaje, ya que Palito fue engañado y estafado por un ocasional compañero de tren, que le robó ávidamente todo el dinero que el joven había juntado durante meses para su estancia en la urbe junto al Río de la Plata.

Esta desventura provocó que Ramón debiera pasar su primera noche en Buenos Aires durmiendo bajo el cobijo de las estrellas, recostado en un rígido y frío banco de la Plaza Retiro, mientras los pensamientos de soledad y desconfianza se adueñaban de su mente.

Pero aquel episodio no amedrentó su personalidad luchadora, por lo que con las primeras luces del alba Palito se encaminó hacia la búsqueda de cualquier tipo de trabajo y changas que le permitieran tener una cama limpia para dormir y comida que saciara su apetito.

Uno de sus trabajos ocasionales, precisamente el de cafetero ambulante, lo condujo sin saberlo a las puertas de Canal 7 y de Radio Belgrano, ingresando poco después como ayudante de sonidos del animador Carlos Ginés, para su programa radial «Levántese contento». El trabajo de Ortega consistía en golpear diferentes objetos e instrumentos que simulaban ruidos cotidianos.

Poco tiempo después, precisamente en el año 1957, Palito tuvo una de las grandes oportunidades de su vida, cuando conoció en persona a Dino Ramos con el cual más adelante conformaría un popular dúo autoral, y que siempre fue considerado el descubridor del talento de Ortega. Fue Dino Ramos quien actuó de representante de Palito ante los directivos de la compañía R.C.A. Victor, donde el joven músico grabó sus dos primeros temas bajo el nombre artístico «Palito Ortega».

Con el debut televisivo del músico, y su posterior inclusión en el exitoso ciclo «El Club del Clan», que se emitía por la pantalla de Canal 13, Palito logró rápidamente convertirse en uno de los artistas más requeridos y admiradas por la sociedad argentina, alcanzando luego una fama mundial incomparable.

Su personalidad y modo de ser humilde, sincero e incluso tímido, le valió el apodo de «El Chico Triste de las Canciones Alegres», y no pasó mucho tiempo para que aquel joven delgado e inocente proveniente de Tucumán se convirtiera en una de las figuras más destacadas de la música melódica nacional, llegando incluso a ser considerado el único e indiscutido Rey de la llamada Nueva Ola.

La fama desmedida lo llevó también a convertirse en figura cinematográfica, participando en una serie de importantes producciones nacionales que se convirtieron en clásicos, como aquella película titulada «Mi Primera Novia», donde Palito conoció a la que sería su esposa de toda la vida y madre de sus hijos, la joven actriz Evangelina Salazar.

Sin dudas, Ramón «Palito» Ortega ha sabido conquistar el corazón de la mayoría de los argentinos, precisamente porque su vida demuestra que los sueños pueden estar al alcance de cualquiera, siempre y cuando la lucha por lograrlos esté acompañada de talento y perseverancia.

Traer a Sinatra a la Argentina parecía una misión imposible. Pero, dólares mediante. Palito Ortega lo consiguió, aunque después dijo que había quedado casi en la ruina. El cantante estadounidense llegó al país en agosto de 1981, cantó durante cuatro noches en el Sheraton y una quinta, en el Luna Park.

Un tema que preocupaba a los organizadores era la seguridad del visitante. Pleno gobierno militar, con Roberto Viola como presidente de facto, se dispuso que la seguridad dependiera de la Policía Federal.

Así lo ordenó el gobierno militar, y a Sinatra se le dio trato de presidente. ¿Qué significaba eso? Brindarle seguridad total, con todos los pasos del cantante controlados, con agentes de seguridad en edificios cercanos, como también custodia en el interior y exterior del hotel Sheraton, donde se hospedó con su comitiva. En. total, fueron afectados unos 300 policías a tarea de la seguridad del famoso visitante

Fuente Consultada: Graciela Marker

Ver: Grandes Bandas de Rock en Argentina

Biografia de Ginobili Manu Gran Basquetbolista Argentino Jugador NBA

Manu Ginobili: El Batman de Bahía Blanca 

BIOGRAFÍA DE: Manu Ginobili: "El Batman de Bahía Blanca"

Cuando comenzó su carrera profesional, allá a mediados de la década de los noventa, muchos expertos en deportes auguraban un futuro incierto para el joven Manu Ginobili, asegurando que era posible que quedara opacado por las figuras de su padre y su hermano.

Es que en realidad Emanuel, tal su nombre real, proviene de una familia con una fuerte tradición en el deporte, sobre todo en el básquet, ya que por un lado su padre fue jugador, entrenador y presidente del Club Bahiense del Norte de Bahía Blanca, precisamente el club donde Manu había aprendido a jugar, y por el otro, su hermano mayor fue hasta el año 2003, integrante del plantel estable de la liga argentina.

Ambos antecedentes ponían en riesgo el futuro de aquel joven que deseaba seguir los pasos de su padre y de su hermano, pero que al mismo tiempo debía demostrar que su talento superaba cualquier especulación y expectativa.

Lo cierto es que su gran capacidad en el campo y su estilo de juego, con un impecable manejo de la pelota, una gran destreza atlética y método que siempre le ha permitido definir sus jugadas cerca del canasto, hicieron que Manu Ginobili se convirtiera en uno de los preferidos del público.

Su gran debut a nivel profesional llegó en 1995, cuando pasó a integrar la Liga Nacional de Básquet. Al poco tiempo de ingresar en el equipo, Ginobili fue nombrado como el mejor debutante de la Liga, demostrando de esta forma el gran talento del jugador. Dentro de la liga nacional, se desenvolvió como jugador en el Club Andino y posteriormente en el Promesas Mar del Plata, donde su capacidad fue nuevamente galardonada, en esta ocasión con el premio al mayor progreso de la LNB.

Dos años después, y una vez que Manu Ginobili comenzó a ganar preponderancia dentro del mundo del Básquet, fue requerido para sumarse a la Liga Italiana, comenzando allí dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria, a la que le seguirían otras dos temporadas para el Kinder Bolonia.

Su fama crecía a la par que aumentaba notablemente su desempeño en la cancha, y durante el período mencionado fue campeón junto a su equipo de varios torneos como la Copa de Italia y la Euroliga, entre otros, consagrándose así como el mejor jugador de básquet de Europa.

Esto hizo que por un lado fuera seleccionado en tres oportunidades para ser parte del All-Star, y que al mismo tiempo, los directivos de la NBA comenzaran a interesarse en este joven jugador argentino, que nada ni nadie podían detener.

Así fue que Ginobili llegó a los Estados Unidos luego de aceptar la propuesta de San Antonio Spurs, y así fue que el 29 de octubre de 2002 jugó su primer partido en la NBA, competencia que demostró nuevamente el talento de Manu, cuando derrotaron a los implacables Los Angeles Lakers.

Fue precisamente en los primeros años del siglo, que el jugador alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera, cuando ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año. Simultáneamente, al promediar la nueva década fue seleccionado por los entrenadores de la NBA para jugar el All-Star Game, lo que significó pasar a ocupar un lugar en la elite de la NBA.

Lo cierto es que a pesar de su capacidad deportiva y su talento en la cancha, que hicieron que fuera requerido por los equipos más prestigiosos del mundo, aquel joven que había nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, no se convirtió en una figura popular en su país hasta 1998, cuando ingresó como jugador en la Selección Argentina de Básquet, para participar en el Mundial de Atenas.

Aquello lo convirtió en una figura pública, aunque Ginobili siempre ha asegurado que prefiere mantener un perfil bajo, y disfrutar de su tiempo libre sin preocupaciones, junto a su esposa Marianela Oroño y sus hijos Dante y Nicola.

SELECCIÓN ARGENTINA DE BASQUETBOL: MEDALLA DE ORO JUEGO OLÍMPICOS DE ATENAS EN 2004

ASÍ LO VIVIÓ EL ARTÍFICE DEL DÍA MAS DORADO DEL DEPORTE


ATENAS.- ¡Esto es increíble! Lo que sentí esta noche no lo podré olvidar jamás y me gustaría poder explicarlo. Un minuto antes de que terminara el partido tenía la piel de gallina. Cuando me abracé con Pepe (Sánchez) y el Puma (Montecchia) tenía ganas de llorar. ¡Veía las caras de ellos y era peor! Después de la gran desilusión de Indianápolis, todas las sensaciones de ayer fueron más fuertes.

Salió todo como lo deseábamos. En realidad, vinimos a buscar una medalla. No sabíamos de qué color. Había que ver cómo se presentaba el torneo y se nos fue dando, con un cruce favorable, con un gran partido ante los Estados Unidos y este gran trabajo frente a los italianos. Hoy nos costó mucho laburo ganar. Ellos no tendrán tanto talento, pero son un equipo fuerte, muy peligroso en las posiciones de base y escolta, y con grandes tiradores. Hubo que defender muy duro. La idea era que corriéramos mucho porque los pivotes son grandes y algo lentos. Creo que allí sacamos ventaja.

Estoy feliz porque empecé con algunas dudas el torneo, venia de no hacer una buena preparación con el resto del equipo por el tema del casamiento y no estuve muy seguro. Pero a medida de que fueron transcurriendo los partidos tomé confianza, tuve mucho contacto con el balón, me empecé a sentir bien y me gustó.

Tuve mucha participación ofensiva, pero también sin perder nunca el sentido colectivo y haciendo de todo para el equipo. La idea es producir algo positivo siempre. Hoy me preguntaba en qué momento sentí que ganábamos el partido. En realidad, a los 40 minutos. Era tantas la atención y las ganas de no equivocarnos que no quisimos suponer nada de antemano. Ni siquiera cuando sacamos 12 puntos cerca del final. Estábamos muy mentalizados para ganar.

También me pidieron que comparara el anillo en la NBA que obtuve con los San Antonio Spurs en 2003 con la medalla olímpica. Es imposible. Son cosas muy distintas y muy grandes. Yo digo que conseguí dos cosas únicas. Me encantaría volver a Buenos Aires para seguir festejando con la gente y saber cómo vivieron allá esta medalla dorada, pero lamentablemente tengo compromisos que cumplir en Europa y no voy a regresar hasta mediados del mes próximo.

Hubiese sido hermoso, me imagino, repetir lo del Mundial de Indianápolis en el aeropuerto de Ezeiza, todos juntos y festejando.

Acá los festejos siguen, estamos todos enloquecidos. Lo que pasa es que en pocas horas todos empezaremos a tomar rumbos diferentes y queremos disfrutar las pocas horas que nos quedan. La verdad es que no sé cuándo nos volveremos a juntar los muchachos del seleccionado. Yo seguramente me tomaré un año porque necesito hacer una preparación especial y descansar un poco. Han sido más de dos años muy intensos y con poco descanso. Desde ya que me gustaría estar en otros Juegos Olímpicos, pero falta mucho para Pekín 2008.

Nada se puede prever ahora. Además, quiero vivir esta fiesta que todavía parece un sueño. Es el sueño de mi vida.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Biografia de Victoria Ocampo Escritora Argentina Personalidad Autora

Biografía de Victoria Ocampo Escritora Argentina

Victoria Ocampo: Entre las letras y la política

“Mi única ambición es llegar a escribir un día más o menos bien, más o menos mal, pero como una mujer”. Con esta sencilla pero elocuente frase, Victoria Ocampo definió su rol dentro de la literatura argentina, aunque su talento la llevó más allá de sus expectativas.

Con un profundo conocimiento cultural y un amor por las letras que trascendió más allá de su desaparición física, Victoria Ocampo logró en su vida llevar adelante todas las empresas que se había propuesto, convirtiéndose no sólo en escritora, sino también en ensayista, traductora y una de las intelectuales más destacadas de nuestro país.

Muchos la recuerdan sobre todo por haber sido la fundadora de la mítica revista Sur, medio que en poco tiempo se transformó en uno de los de mayor influencia en el ámbito literario, con colaboraciones realizadas por autores tales como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato y Julio Cortázar, por nombrar sólo algunos.

La escritora nació el 7 de abril de 1890 en la ciudad de Buenos Aires, y fue bautizada con el nombre de Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo.

Tuvo la fortuna se crecer en el seno de una familia argentina acomodada, siendo su padre el ingeniero Manuel Ocampo y su madre Ramona de Aguirre de Ocampo, ambos pertenecientes a la aristocracia porteña.

Por eso motivo seguramente, Victoria tuvo una infancia y adolescencia en las que se pusieron de relieve las tradiciones familiares y las buenas costumbres, además de poder acceder a una excelente educación, y nutrir sus capacidades desde muy pequeña.

Recibió toda su educación de manera particular y domiciliaria, y siempre demostró ser una joven inteligente y capaz, que gustaba sobre todo de la lectura y de la escritura creativa.

Si bien no se conocen demasiados datos de su adolescencia, se sabe que durante su primera juventud debió enfrentarse al fantasma de la muerte, cuando murió su hermana Clara.

Al cumplir su mayoría de edad, Victoria Ocampo comenzó a desarrollar lentamente una personalidad y una ideología feminista, que en definitiva marcaría toda su obra.

Por aquella época, la joven bailaba tango, andaba a caballo, usaba pantalones, maneja autos y solía bañarse en las playas públicas de Mar del Plata, todo esto a pesar de la mirada inquisidora de sus pares y familiares.

Tengamos en cuenta que en esa época, las mujeres que solían realizar ese tipo de actividades no eran bien vista por la sociedad.

En medio de toda la controversia generada por su personalidad y actitudes, llegó el amor a la vida de Victoria, y decide casarse en el año 1912 con Luis Bernardo Mónaco de Estrada, un destacado profesor universitario.

Pero el idilio amoroso no duró demasiado, y durante la luna de miel que la pareja vive en Europa comienzan a surgir fuertes asperezas que darán como resultado el quiebre de la relación, y que posteriormente Victoria comience una relación extramatrimonial con Julián Martínez Estrada, primo de su marido.

Después de ocho años de mantener una relación matrimonial que muchos consideraron ficticia, finalmente Victoria decide independizarse y mudarse sola a un departamento, lugar que también sirvió de encuentro para la relación que mantenía con Julián, que según las propias palabras de la escritora fue el gran amor de su vida.

Paralelamente, en el mes de mayo de 1920, Victoria inicia lo que se convertiría en una carrera brillante, con la publicación de su primera nota para el diario La Nación, titulada “Babel”, donde la escritora ponía de manifiesto las diferencias entre los seres humanos y las desigualdades de género.

Luego llegaría la publicación de su primer libro, titulado “De Francesca a Beatrice” y que fuera publicado en el año 1924 y comentado por su amigo José Ortega y Gasset dentro de una edición de la prestigiosa Revista de Occidente.

Durante sus reiterados viajes al exterior, Victoria Ocampo tuvo la posibilidad de conocer a destacados artistas tales como Hermann Graf Keyserling, Eduardo Mallea, Waldo Frank, Jacques Lacan, Ramón Gómez de la Serna, Leo Ferrero, Sergéi Eisenstein, entre otros.

A su regreso, la escritora comenzó a definir uno de los más significativos proyectos de su vida, la creación de la revista Sur, destinada a difundir todo lo que estuviera relacionado con la cultura, y cuyo primer número fue publicado el 1 de enero de 1931.

Rápidamente la publicación se convirtió en uno de los medios más importantes del país, no sólo influyente en el ámbito de la cultura, sino también en el campo político con una clara tendencia antiperonista, a partir de la llegada al poder del General Juan Domingo Perón. La revista se mantuvo en circulación durante cuatro décadas.

Cabe destacar que su participación política en el país era realmente activa, participando en diferentes movimientos intelectuales y antifascistas y siempre criticando duramente al peronismo, ya que consideraba que el gobierno del General Juan Domingo Perón era antidemocrático.

Gracias a su actividad constante, en el año 1936 Victoria Ocampo fue elegida para ocupar el cargo de Presidente de la Unión de Mujeres Argentinas, cuyo fin era luchar para obtener la reforma de la ley que establecía los derechos de las mujeres casadas.

Tres años antes, precisamente en 1933, Victoria se entera de la muerte de su marido, y a partir de allí decide comenzar a redactar los textos que luego serían publicados en la revista Sur a través de la columna denominada “Testimonios”.

Su militancia política no se detenía, y por supuesto utilizaba su revista para denunciar al peronismo y presentar permanentemente su oposición al gobierno. Esto la llevó a la cárcel en el año 1953, cuando había cumplido 63 años, siendo acusada de almacenar en su casa de Mar del Plata un completo arsenal que sería utilizado por los enemigos del régimen peronista.

La mala situación económica del país para el año 1955, puso a Victoria Ocampo en un momento difícil, y debido a la gran inversión que había realizado para su revista Sur, se encontró ante la obligación de llevar una vida más humilde, sin los lujos a los que estaba acostumbrada, rozando prácticamente con la quiebra.

Mientras tanto, Victoria no sólo se mantuvo al frente de la dirección de la revista Sur, sino que además produjo una gran cantidad de obras, entre las que se encuentran “La laguna de los nenúfares”, “Domingos en Hyde Park”, “Le Vert Paradis”, “Lawrence de Arabia y otros ensayos”, “Tagore en las barrancas de San Isidro”, “La bella y sus enamorados”, “Diálogo con Borges”, “La mujer y su expresión”, entre otros, y por supuesto su autobiografía publicada en distintos tomos a lo largo de casi diez años.

Al cumplir los 88 años de edad, después de haber padecido un cáncer de paladar, el 27 de enero de 1979 Victoria Ocampo exhaló su último respiro en su adorada habitación de la Villa Ocampo.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

Pocos meses después de que comenzara a publicarse su autobiografía, Victoria Ocampo murió en su casa de San Isidro, el 27 de enero. La obra se está entregando en partes porque consta de seis volúmenes que la ensayista y traductora había comenzado en 1952.

Su origen está en una familia de la élite tradicional argentina. Nació el 7 de abril de 1890 y a los 22 años se casó con Luis Bernardo de Estrada, pero quedó demostrado que no los había unido el amor sino el deseo de Victoria de liberarse de las rígidas reglas familiares. Al año siguiente conoció a Julián Martínez, con quien tuvo una relación intensa, aunque siguió viviendo con su marido ocho años más.

Su primer ensayo publicado fue De Francesca a Beatrice, en 1924, por la editorial Revista de Occidente, dirigida por José Ortega y Gasset. En el 26 publicó La laguna de los nenúfares. En Europa conoció al conde de Keyserling y al escritor Pierre Drieu La Rochelle, con quienes se dice que tuvo relaciones amorosas.

Una de sus máximas obras fue la revista y la editorial Sur, que fundó en el 31 y el 33 respectivamente. La editorial publicó a autores argentinos y tradujo a importantes escritores extranjeros. La revista, por su parte, publicó por ejemplo \ la mayor parte de los cuentos que integrarían Ficciones, de Jorge Luis Borges.

A lo largo de los años, además de su trabajo como traductora, fue publicando sus obras: Habla el algarrobo (1960), Tagore en las barrancas de San Isidro (1961), La bella y sus enamorados (1964), Diálogo con Borges y Diálogo con MaJiea(1969).

A partir de 1970 cambió la periodicidad de Sur y desde el número 326/28, dedicado a la mujer, se anunció que sería bianual. Sin embargo, la realidad es que fue el último número activo, de ahí en adelante la publicación reeditó antologías de trabajos ya publicados. En 1976 se convirtió en la primera mujer designada como miembro de número de la Academia Argentina de Letras. Con respecto a su postura política, fue opositora al peronismo y en los años cincuenta estuvo encarcelada durante 26 días en la cárcel del Buen Pastor.

Fuente: El Bicentenario Fasc.N° 9 Período 1970-1989

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian Bianchi

Biografía de Gilda Vida y Milagros
Curaciones y Culto a Mirian Bianchi

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian BianchiGilda: Entre el cielo y la tierra

De reina de la bailanta a santa cumplidora de milagros. Así son las pasiones que en ocasiones pueden despertar ciertos personajes en los argentinos.

Su nombre real era Miriam Alejandra Bianchi, aunque en realidad sólo los verdaderos fanáticos de la cantante recuerdan ese nombre. Para todo el resto, siempre fue y sigue siendo Gilda, la intérprete de cumbias románticas, cuyas melodías y letras traspasaron el mundo de la bailanta, para convertirse en canciones populares conocidas por todos.

Había nacido en el barrio porteño de Villa Devoto el 11 de octubre de 1961. Aunque desde pequeña demostró tener un interés muy profundo por la música, quizás la muerte de su padre durante su adolescencia le hizo pensar que su vida no estaba hecha para cumplir con sus sueños. Fue entonces que decidió seguir la carrera de maestra, lo que en pocos años la llevó a dar clases en un colegio católico.

A los 18 años conoció al primer amor de su vida y no dudo al recibir su propuesta de casamiento. De aquella pareja nacieron dos hijos, que se convirtieron en la principal razón de la vida de Miriam y le devolvieron el sentido de la existencia y la creencia en poder concretar los sueños.

Mientras tanto, en el colegio donde trabajaba se había convertido en la maestra preferida de todos. Ella se encargaba de preparar y organizar las fiestas y festivales de la escuela, dirigir a los alumnos en las obras que ponían en escena, y allí fue que comenzó a cantar en público. Su voz inundaba el patio de recreos, y era el disfrute de alumnos, padres y profesores, que no hacían más que oírla embelesados con la melodía que surgía de su garganta.

En una oportunidad, su amigo de la infancia Toti Giménez, que en aquella época trabajaba con Ricky Maravilla, presenció uno de estos festivales en los que Miriam regalaba sus melodías, y a penas la escuchó supo que tenía ante él un talento invaluable para el mundo de la cumbia melódica. Así que fue que le propuso a Miriam convertirse en cantante, haciendo posible que el sueño que había atesorado desde que era muy pequeña se convirtiera en realidad.

A penas fue presentada ante el público se convirtió en un éxito inmediato, y dejó de ser Miriam para siempre, para convertirse en Gilda, nombre que había elegido debido a su gran admiración por la actriz Rita Hayworth, quien encarnó el personaje de la película del mismo nombre. Otros cambios llegaron a su vida, ya que al iniciar una relación no sólo profesional sino también amorosa con Toti Giménez, decidió divorciarse de su primer marido.

Al llegar el año 1996 Gilda ya se había convertido en un éxito insuperable, logrando alcanzar con la venta de sus álbumes los galardones de discos de oro, platino y doble platino, y realizando permanentes giras por la Argentina y los países limítrofes.

Nada parecía poder parar este huracán. Sin embargo, el 7 de septiembre de 1996 encontró la muerte en el kilómetro 129 de la ruta nacional 12, conocida como “ruta de la muerte”, cuando un camión embistió de frente el micro en el que se trasladaba la cantante junto a su familia y los músicos que la acompañaban en los shows.

A partir de allí, comienza la segunda parte de la historia de Gilda, convertida por sus seguidores en una mártir que partió del mundo terrenal para transformarse en una especie de santa que posibilita la realización de milagros.

Hoy, son miles los devotos de esta fe, que asiduamente se acercan a su tumba en el Cementerio de la Chacarita o al Santuario ubicado en el lugar de la tragedia para pedir que se realicen sus sueños, para pedir milagros, y por supuesto llevar las más variadas ofrendas.

Ellos no dudan en asegurar que Gilda tiene poderes, y que desde donde éste los conforta y los ayuda a vivir.

El culto: Actualmente miles de devotos se movilizan a pedirle ayuda tanto a su tumba en el primer piso, galería 24 del Cementerio de la Chacarita como hasta el Santuario levantado en Paranacito, llevándole ositos, cartas de amor, flores, cintas, dibujos, prendas, escarpines, ramos de novia y rosarios, etc. En la provincia de Tucumán, una calle de un barrio lleva su nombre, y también un barrio en el partido de Ensenada, Buenos Aires.

En el kilómetro 129 de la ruta 12, lugar dónde sucedió el accidente, alguien colocó una cruz de madera y comenzaron a llevar flores. Con el tiempo colocaron un monolito blanco que indicaba el lugar exacto de la tragedia. Desde ese momento comenzó la constante peregrinación de sus devotos.

Tres cruces custodiaban la entrada y en un cartel puede leerse una frase de Oscar Wilde: «Las grandes obras las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las disfrutan los sagrados cuerdos y las critican los inútiles crónicos.»

Ver También Otro Fenómeno: «Rodrigo»

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografia de Nestor Kirchner Presidente de Argentina Historia Politica

Biografía de Nestor Kirchner Presidente de Argentina

Néstor Kirchner: El sueño de un hombre político

En la mañana del 27 de octubre de 2010, los sueños de un hombre que intentaba continuar con su labor en pos de mejorar la situación social y política de la Argentina quedaron truncados, cuando la muerte, sin anunciarse, le arrebató el último suspiro de vida.

Desde hacía muchas décadas no se observaba en la Argentina, y en el mundo, un duelo tan profundo y triste como el que envolvió las calles del país cuando los medios de prensa anunciaron la muerte del ex presidente argentino Nestor Kirchner.

Similar a lo que sucedió con grandes figuras de antaño, la zona circundante a la Casa Rosada fue invadida por miles de personas que deambularon cabizbajas y casi sin rumbo por las calles que rodean este representativo edificio, y mientras aguardaban la llegada de los restos del ex presidente argentino, se pudieron escuchar los lamentos, y la inagotable inquietud sin respuesta: «Por qué te fuiste?».

Muchos se sintieron huérfanos, precisamente en un momento en que el país necesitaba de los cambios que Nestor Kirchner había planificado para esta gran nación. Se rumoreo incluso que él tenía planeado volver a presentarse como candidato a la presidencia de Argentina para los comicios que tendrán lugar en 2011.

No obstante, la luz de esperanza ha quedado encendida, para todos aquellos que depositaron su confianza en el ex mandatario, y que ahora ven a su mujer, la actual presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kichner, como el legado más importante de su carrera política.

Nestor Kirchner había nacido un 25 de febrero de 1950 en la ciudad de Río Gallegos, centro capitalino de la hermosa provincia patagónica de Santa Cruz. Segundo hijo del matrimonio conformado por un argentino, homónimo del pequeño Néstor, y una chilena descendiente de croatas llamada María Ostoić, compartió su feliz infancia junto a sus hermanas Alicia y María Cristina.

Su familia poseía un nivel económico medio, perteneciente a aquel desaparecido grupo social que conformaban las familias de clase media, por lo que el pequeño Néstor fue educado en prestigiosas escuelas públicas de aquella localidad de Río Gallegos, donde realizó los estudios primarios y secundarios.

El interés político llegó muy temprano a su vida, como solía suceder frecuentemente entre los jóvenes adolescentes en aquellas lejanas épocas, que sentían la necesidad de participar activamente en los cambios que requería el país.

Así fue que Néstor se inició en política convirtiéndose en militante activo del Movimiento Justicialista, dentro del grupo de la Juventud Peronista, cuyos miembros se caracterizaban por mantener una ideología de izquierda que se oponía firmemente al entonces gobierno militar de la llamada Revolución Argentina.

Sus ansias por cambiar el futuro del país y poner en práctica sus incipientes utopías de juventud, lo llevaron a abandonar Rio Gallegos para realizar los estudios en la carrera de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, logrando convertirse en abogado en el año 1976.

Su permanente postura política lo llevo a ser detenido en varias oportunidades, e incluso a principios del año 1976, durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, fue encarcelado junto a su amigo, el director Héctor Olivera, por el lapso de un mes en la ciudad de Río Gallegos.

En medio del contexto nacional a raíz del denominado Proceso de Reorganización Nacional, Néstor decidió regresar definitivamente a su ciudad natal, pero esta vez acompañado de su joven esposa Cristina Fernández, a quien conoció mientras llevaba a cabo sus estudios en La Plata.

Durante un período de tiempo, Néstor Kirchner decidió abandonar su militancia política, y dedicarse exclusivamente a ejercer su profesión, en vistas de las dificultadas que habían comenzado a surgir para los seguidores del régimen de Perón.

Sin embargo, sus ideas y sueños continuaban presentes en su mente, moldeándose para dar lugar a un renovado hombre de política, que regresó a las filas del Justicialismo cuando nuestro país retornó a la democracia, en el año 1983 con el gobierno de Raúl Alfonsín.

Fue precisamente durante ese año, que Néstor Kirchner se desenvolvió como funcionario del gobierno de su provincia natal, convirtiéndose posteriormente en presidente de la Caja de Previsión Social de la región.

Sus ideal y proyectos no tardaron en ser considerados demasiado controvertidos por sus pares y superiores, por lo que fue inmediatamente forzado a renunciar a su cargo de presidente en la Caja de Previsión Social a raíz de las estrategias financieras propuestas, que se contradecían con los proyectos del entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz.

Muchos expertos consideran que fue precisamente este episodio el que le permitió a Kirchner dar su primer paso fuerte en el ámbito político, debido a que a partir de dicha controversia comenzó a ser reconocido por la opinión pública de su región.

Pocos años después de aquel incidente, puntualmente en 1987, Néstor logró convertirse en el intendente municipal de la ciudad de Río Gallegos, gestión que se extendió hasta 1991, y que le dio la oportunidad de hacer conocer sus ideales, logrando por supuesto un fuerte apoyo de la población, que en 1991 no dudó en convertirlo, mediante su voto, en gobernador de la provincia de Santa Cruz, manteniéndose en dicho cargo hasta el 2003.

Su desempeño como gobernador le valió la admiración popular, pero al mismo tiempo la generación de enemigos políticos, que ya vislumbraban un contrincante poderoso y fuerte que podía derrumbar sus ambiciones políticas.

Si bien su labor en el cargo ha sido en varias oportunidades criticada por los más destacados analistas políticos, quienes aseguran que la gestión de Néstor Kirchner en la gobernación de Santa Cruz no distó demasiado del desenvolvimiento llevado a cabo por otros gobernadores peronistas, lo cierto es que el pueblo reconoció en él a un hombre joven que podía ofrecer grandes oportunidades para su país.

Durante su mandato como gobernador, si bien existen algunos aspectos criticables, lo cierto es que logró mantener el equilibrio económico de la región, e incluso alcanzar el superávit fiscal.

No obstante fue criticado en reiteradas oportunidades, debido a su política comercial, que alentaba las inversiones extranjeras en la zona, en el ámbito del turismo y la minería, por lo que fue acusado de beneficiarse de las regalías petroleras de la provincia.

Cuando en el año 1995, Néstor Kirchner volvió a presentarse como candidato para la gobernación de Santa Cruz, y mediante la figura legal de reelección mediante las reformas a la Constitución Provincial, continúo en su cargo hasta el año 2003, logrando así dos mandatos consecutivos.

Te invitamos a leer la segunda parte de la historia de este informe, en el artículo titulado «Néstor Kirchner: El Presidente de los Argentinos».

Nestor Kirchner Presidente de Argentina

Néstor Kirchner: El Presidente de los Argentinos

Después de haber demostrado un desenvolvimiento eficaz dentro de los años que duró su mandato en la gobernación de la Provincia de Santa Cruz, el doctor Néstor Kirchner fue tentado por los representantes de su partido político para presentarse como candidato a la presidencia de la nación, en la elecciones que tuvieron lugar en 2003.

Luego de los sucesos acaecidos durante el gobierno de Fernando De La Rua, de quien todos recuerdan su escape mediante un helicóptero que partió desde las terrazas de la Casa Rosada, y el posterior gobierno interino a cargo de Eduardo Duhalde, que ante lo sucedido se convirtió en senador en ejercicio de la Presidencia, vislumbraban un futuro comicio plagado de necesidades planteadas desde un pueblo cansado de la corrupción y el desgaste político.

Para presentarse como candidato a las elecciones presidenciales, Néstor Kirchner debió luchar con diferentes figuras provenientes del propio Partido Justicialista, que deseaban presentarse en los comicios para ocupar el mayor cargo. Entre ellos se encontraban el ex presidente Carlos Menem, los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota, de Salta, Juan Carlos Romero, y de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.

Antes de las elecciones internas del Partido Justicialista que llevarían a la definición del candidato a presidente, el mandatario interino Eduardo Duhalde, que en esos momentos era una de las figuras más importantes del movimiento, intentó apoyar a distintos candidatos, en primer lugar a Carlos Reutemann, luego a José Manuel De La Sota, para finalmente llegar a un acuerdo con Néstor Kirchner, y poner su voto a favor para el gobernador de Santa Cruz.

No obstante, a pesar de contar con el apoyo de Duhalde, aparecieron dentro del partido diferentes propuestas que lograron el apoyo de distintos sectores, por lo que surgieron tres figuras que competían por la candidatura: Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá.

Ante esta difícil situación, los congresistas del Partido Justicialista decidieron solucionar el conflicto a través de la suspensión de las elecciones internas, y permitiendo que los tres precandidatos se presentaran a la elección general.

Si bien en un principio Néstor mantenía una posición desfavorable en las encuestas, ya que la opinión pública no conocía lo suficiente al candidato, lo cierto es que su perfil público comenzó a crecer rápida y exponencialmente en el momento en que se comenzó a trazar una figura política que lo definía como un verdadero socialdemócrata, diferenciándose de esta manera con el resto de las estrategias políticas que habían sido aplicadas hasta el momento.

Poniendo en primer plano a la sociedad, en relación a la producción, la justicia, la educación, el trabajo, la equidad y la salud, Néstor Kirchner logró una popularidad inmediata, que se tradujo rápidamente en el cariño del pueblo, que había depositado sus esperanzas en este nuevo personaje polìtico.

Finalmente, el 27 de abril de 2003, Néstor Kirchner se presentó como candidato a la presidencia de la nación a través del llamado Frente para la Victoria, obteniendo sólo el 22% de los votos, y quedando en segundo lugar después de Carlos Menem con el 24%.

Debido a que ninguno de los dos candidatos alcanzó el mínimo necesario para acceder a la presidencia, ya que se requieren el 45% de los votos, por lo que Kirchner y Menem debían volver a disputarse el cargo a través de un ballotage, pero el mismo jamás tuvo lugar, debido a que Menem decidió renunciar a su candidatura.

De esta manera, Néstor Kirchner se convirtió en el Presidente de los Argentinos, realizando su juramente ante el Congreso de la Nación el 25 de mayo de 2003, cargo que ocupó hasta el año 2007.

A partir de la asunción de Kirchner, el presidente comenzó a desarrollar una política económica diseñada bajo las pautas establecidas por la estrategia del Roberto Lavagna, quien continúo en su cargo de ministro de economía, en el cual había sido asignado durante el gobierno interino de Eduardo Duhalde.

Entre otros aspectos, esta política económica mantenía la devaluación de la moneda, a través de la participación permanente del Banco Central con la compra de divisas. Por otra parte, las exportaciones lograron permitir un notable crecimiento económico. Asimismo se estableció un acuerdo para canjear la deuda soberana por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico.

Por otro lado, Kirchner resolvió cancelar la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, por un monto de 9.810 millones de dólares, con el fin de terminar con la presión de este organismo sobre las políticas económicas nacionales.

Gracias a estos mecanismos y métodos, en los inicios de la presidencia de Néstor Kirchner fue posible la disminución en los índices de pobreza y desempleo.

No obstante, existen diversas opiniones al respecto, ya que muchos especialistas en la materia suelen señalar que el crecimiento económico registrado en el país no guarda relación con las políticas económicas adoptadas por el presidente Kirchner, sino simplemente con el escenario mundial y sus tendencias.

Por su parte, los expertos que suelen apoyar la labor de Kirchner en el poder, aseguran que el cambio radical que se vivió en país a principios de este siglo están íntimamente relacionados con la política económica implementada por el mandatario, que logró convertir a Argentina en uno de los país más estables de la región.

Pero a manera de homenaje, no sólo cabe recordar su arduo trabajo par mejorar el aspecto económico del país, ya que además Néstor Kirchner fue un promotor permanente de los Derechos Humanos, la educación, la salud y el bienestar social.

Gracias a su estrategia de gobierno, Néstor logró el apoyo de importantes figuras políticas de todo el mundo, como por ejemplo Lula, de Brasil, Evo Morales de Bolivia, Michelle Bachelet de Chile, Rafael Correa de Ecuador y Hugo Chávez de Venezuela, entre otros, y al mismo tiempo se supo ganar poderosos enemigos como el ex presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.

Llegando al término de su mandato, Néstor Kirchner decidió no volverse a postular como candidato en las elecciones de 2007, dejando este lugar a su esposa, en aquel momento senadora Cristina Fernández, quien el 10 de diciembre de 2007 asumió como presidente de la nación para continuar con la labor iniciada por su marido y compañero de toda la vida.

Fuente Consultada: Graciela Marker

Biografia de Lola Mora Escultora Argentina Resumen Vida y Obras

Resumen Biografía de Lola Mora – Escultora Argentina

Dolores Mora y Vega nació el 17 de noviembre de 1866 en La Candelaria, provincia de Tucumán. Aunque en aquellos años no era una actividad bien vista para una muchacha, desde muy joven se dedicó al estudio de la pintura. Para escándalo de muchos, cambió los pinceles por el buril y el cincel, y se dedicó a la escultura. Sus manos, que comenzaron a comulgar con la arcilla, la piedra y el mármol, no siguieron el rumbo que sus mayores hubiesen querido: el del tejido, el bordado o, al menos, el piano.

La vida de la escultora argentina está sembrada de misterios y lagunas que ningún biógrafo o historiador a sido capaz de desentrañar, y que muchos han intentado salvar especulaciones y conjeturas. Sus actividades cotidianas, fuera de la escultura, configuran un verdadero rompecabezas con demasiadas piezas , que hace imposible reconstruir con certeza los parajes íntimos de su paso por este mundo.

Biografia de Lola MoraEn realidad, respecto a su lugar de nacimiento hay dos versiones, una que nació en Buenos Aires y otra la mas posible, es que haya nacido en El Tala, en la provincia de Salta el 17 de noviembre de 1866.

Hija de Romualdo Mora, comerciante y hacendado de clase media de buena posición económica, que con el tiempo logró amasar una importante fortuna, pero que no fue suficiente para llegar a ocupar un cargo privilegiado en la cerrada sociedad tucumana, posiblemente debido a que su madre (Regina Vera), tenía un hijo natural de soltera.

Regina tuvo siete hijos con Romualdo, tres varones y cuatro mujeres. Siempre intentaron dar una buena formación educativa a todos sus hijos, y Lola se destacó desde su infancia, obteniendo siempre buenas calificaciones.

Romualdo fallece de modo inesperado, cuando tenía  48 años, un  14 de septiembre de 1885 a causa de una neumonía; dos días más tarde fallece Regina de un “hipertrófico de corazón”, tal como figura en su acta de defunción. Pero los hermanos no quedaron a la deriva. Paula Mora, que por entonces tenía 25 años, contrajo matrimonio dos semanas después de la muerte de sus padres con el ingeniero Guillermo Rücker, quien en un principio se hizo cargo de los huérfanos.

A los veinte años Lola pudo estudiar bellas artes en la provincia de Tucumán, de la mano del pintor italiano Santiago Falcucci (1856-1922), quien comenzó a brindarle clases particulares y mas tarde continúa sus estudios luego en Roma, Italia país en donde tiene como principal maestro a Giulio Monteverde. A partir de este momento comenzará su prolífica y excepcional carrera artística profesional, que la llevará al éxito, aunque su verdadero reconocimiento nacional seria posterior a su fallecimiento.

 

Por aquella época el mundo oficial de la cultura sólo llegó a admitirla como curiosidad pero nunca como lo que realmente era una artista genial. Es así como Lola Mora -ella nunca volvió a reconocerse a sí misma como Dolores Mora y Vega- sufrió la incomprensión de sus contemporáneos. El destino de su hermoso conjunto La fuente de las Nereidas es una prueba de ello. Tras realizarla en Europa y enviarla a la Argentina, en 1903 fue emplazada en Buenos Aires, en el Paseo de Julio -hoy avenida Leandro N. Alem-, pero a los pocos días ciertos círculos objetaron la moralidad de esa Venus que se atrevía a nacer desnuda en plena vía pública. Una custodia policial debió proteger la obra de los agresores, quienes, en nombre del buen nombre y honor, no titubeaban en escribir sobre el mármol todo tipo de groserías.

Olvido y memoria:  Lola Mora es sin duda un personaje relegado en la historia del arte nacional. Ensalzada primero y olvidada después, pocos análisis concienzudos reflejan su legado artístico.

Es cierto que no han faltado, tras su muerte, iniciativas reivindicatorias, sobre todo de su obra más popular: la Puente de las Nereidas.

Convertida en Monumento Nacional Histórico en 1997, protegida del vandalismo por un muro de vidrio desde el año 2000, y celebrada inéditamente por la Dirección de Museos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el aniversario de 2003, este magnifico conjunto de mármol es prácticamente el único trabajo que los paisanos de Lola le reconocen.

Imagen: La Libertad

Los pocos estudios que se han hecho sobre la obra de la tucumana, con frecuencia se han esforzado por escindir la obra de la artista de lo que fue su exclusivo círculo de amistades (gracias al cual logró tantos importantes encargos y también se opacó su capacidad creadora). Es el caso del estudio que José León Pagano incluyó en El arte de los argentinos de 1940, o el que Abelardo Arias publicó en 1962.

Clasicismo y precisión técnica

Ciertamente Lola Mora no rompió con ningún canon ni fue una adelantada. Se abstuvo de experimentar fuera de los preceptos que internalizó en Roma al lado de sus afamados maestros. Pero llegó a combinar el naturalismo con la iconografía clásica de una manera que resulta llamativa y conmovedora. Nadie podría negar la precisión técnica de sus homenajes a Alberdi y a Avellaneda, que sumada a esa afición suya por el detallismo —el bordado de una media o los infinitos pliegues de un vestido— demuestran la sensibilidad y delicadeza que era capaz de imprimir a sus figuras.

Una figura polémica: Los detalles de su vida son los que más se buscan, los que más se consultan, de lo que mas se habla cuando se habla de Lola Mora. Sin duda resultan interesantes. Y si en su arte no hubo revoluciones, sí fue una revolución que una mujer lograra lo que ella logró en su tiempo. Y si no fue feminista ni se interesó en congraciarse con sus congéneres, sí fue un ser desprejuiciado y libre, que jamás pudo haber pensado en la inferioridad de su sexo.

Despreciada después de la primera década del siglo XX, la figura de Lola Mora fue ascendiendo en la imaginación de posteriores estudiosos y admiradores que incontables veces idealizaron su figura, atribuyéndole rasgos que nadie podría corroborar (que fumaba, que era bisexual…). Más interesante que seguir alimentando habladurías —las mismas que persiguieron a Lola en vida— sería otorgarle, a través del estudio serio y la difusión, un justo sitial en la fecunda historia del arte argentino.

Las dimensiones de su creación Ella producía a lo grande, para la ciudad y su público. Casi no se le conocen obras transportables ni intereses fuera de los encargos oficiales. No obstante, lo que hizo en ese contexto sobra para merecer un lugar de relieve en la historia de la escultura nacional.

Imagen: La Justicia

Aparte de las obvias consideraciones acerca de su estatuto de mujer independiente, de la peculiar actividad que había elegido, de su capacidad para salir airosa en un mundo masculino, la obra de Lola Mora es capaz de hablar por sí misma.

En ella se evidencia un profundo conocimiento de las técnicas del arte; se aprecia una privilegiada inteligencia detrás de la concepción del espacio, la seguridad en el planteo, la capacidad para reproducir complicadísimas posturas y otorgar una enorme vitalidad a los gestos. Nada de esto le fue regalado; ella trabajaba sin descanso, y su talento y perseverancia no tienen nada que ver con las amistades que quiso cultivar y la vida que le gustaba llevar.

Fuente: Lola Mora Pasión Por La Forma Tomo 2 La Nación.

Biografia de Carlos Monzón Figura Boxeo Argentino

Biografía de Carlos Monzón Campeón Mundial De Boxeo

En 1970 en deportes, el triunfo de Carlos Monzón, constituye un motivo de suma alegría al conquistar la corona  mundial de boxeo, en la categoría mediano, en Roma, venciendo a Nino Benvenuti.

Biografia de Carlos MonzónVida de Carlos Monzón Amalia Ledesma y Roque Monzón tuvieron el 7 de Agosto de 1942 a su quinto hijo y lo llamaron Carlos. En San Javier (Santa Fe) vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes.

En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres. Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar.

Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales «managers» eran el «Mono» Martínez y Roberto Agrafogo. Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo.

El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que…

Monzón y Amílcar Brusa: el destino los unió:

Carlos necesitaba confiar en alguien y por eso en una de las primeras charlas le aclaró: «Mire, Brusa, a mí hace poco me robaron con un porcentaje.

 Yo sé que usted no roba. Por eso vengo a verlo». Desde entonces se formó un verdadero trabajo entre ambos y en conjunto con profesionales de la talla de José Lemos, Adolfo Inocencio Robledo y Pedro Coria, también pupilos de Amílcar. La regla base consistió en incorporar conocimientos técnicos y sociales. Brusa hacía las veces de entrenador – amigo – padre.

Un triángulo que daría muchas satisfacciones. Una derecha terrible, frío, calculador, guapo, tenaz, contundente, feroz, eran algunas de sus virtudes con las cuales demolía rivales.

El 12 de Diciembre de 1962 venció por puntos, en 5 asaltos, a Bienvenido Cejas. Ahí culminó la etapa inicial de su carrera, porque ese fue su último combate como amateur. Había llegado el tiempo de pegar el salto al profesionalismo. Eran días claves para el santafesino. La decisión fue acertada, no se equivocó. 

PAGO EL DERECHO DE PISO

u debut rentado se produjo en Febrero de 1963, cuando venció a Ramón Montenegro, en 2 asaltos. Sólo Dios sabía lo que vendría. ¿Podrá lograr el título mundial?, dudaban algunos. Carlos trabajaba y no se guiaba por comentarios, críticas o rumores. Vivía para entrenar, viajar y pelear. Del tren al ómnibus y viceversa. ¿Por qué tanta prisa? Principalmente por el dinero. En total realizó 22 enfrentamientos en dos años y recorrió Posadas, Paraná, Córdoba, Buenos Aires, Reconquista y Santa Fe, su provincia natal. El récord marcó apenas tres derrotas.

  • 28 de Agosto de 1963, en el Luna Park (Argentina), frente al platense Antonio Aguilar. Fue una contienda difícil. Para colmo, Amílcar Brusa no estuvo en el rincón, ya que su pupilo Roberto Chetta se medía ante Federico Thompson, en Santa Fe. Monzón había sido atendido y cuidado por Genaro Ramusio, Alfredo Luna y Manuel Hermida.
  • 28 de junio de 1964, Río de Janeiro (Brasil), ante Felipe Cambeiro, a raíz de tres caídas, de un físico aún no estabilizado y de un viaje apurado para dejar algunas cosas atrás.
  • 9 de Octubre de 1964, en Córdoba (Argentina), ante Alberto Massi, después de un combate parejo y durísimo.

LECTURE: UN HERMANO

A fines de los 60, la televisión trasmitía los miércoles a la noche, en el Luna Park, las disputas que promocionaban Ulises Barrera o Ricardo Arias en la conducción y que presentaba a promesas como Carlos Salinas, Antonio Aguilar, acompañados por los consagrados Horacio Saldaño, Abel Cachazu, Avenamar Peralta, Pedro Rimovsky, Ramón La Cruz, Victor Emilio Galíndez, en la categoría mediano.

Todos anhelaban un lugar de privilegio y muchos soñaban con la posibilidad de enfrentar a Jorge Fernández, campeón de los medianos. El mismo que había intentado la corona mundial welter en 1962 ante Emile Griffith, en las Vegas, y cayó por nocaut  técnico. Monzón poco a poco fue venciendo a Antonio Aguilar, Celedonio Lima, Carlos Salinas en la final del » Cinturón Eduardo Lausse», una competencia pugilística organizada por Tito Lectoure.

Con esos valiosos triunfos se fue ganando el lugar de privilegio y tuvo la oportunidad de estar frente a frente con Fernández. Ese boxeador flaco de largas piernas, de 24 años, el 13 de Septiembre de 1966, obtuvo su primera meta importante: el título argentino y con esto sorprendió al mismísimo Lectoure.

El, justamente, le trajo, en 1967, el primer oponente extranjero llamado Bennie Briscoe ( en 1972 se enfrentarían por la corona de los medianos), que empató con el argentino. Al poco tiempo, Monzón derrotó, nuevamente, a Fernández sacándole en este caso el campeonato Sudamericano. Lectoure trabajaba en un aspecto fundamental: una posibilidad por el título mundial.

Mientras tanto, le conseguía contrincantes extranjeros (Douglas Hountley, Thommy Bethea, entre otros) para foguearlo y hacerlo subir en el ranking. En 1979, se le dio la chance que todos esperaban. El combate era con Benvenuti, en Roma, el 7 de Noviembre y con una bolsa de 15.000 dólares. El round 12 fue el de la consagración, ya que el italiano sintió el derechazo y no resistió. El santafesino alcanzaba la gloria triunfando por nocaut y se anotó como el cuarto campeón del mundo que daba el país. Comenzaría entonces un ciclo brillante y único en la historia de este deporte.

DEFENSAS EXITOSAS:

FechaLugarRivalResultado
7-11 – 1970RomaNino Benvenuti (1)GKO 12
8- 5 – 1971MontecarloNino BenvenutiGKO 3
25- 9 – 1971Buenos AiresEmili GriffithGKOT 14
4- 3 – 1972RomaDenny MoyerGKOT 5
17- 6 – 1972ParísJean Claude BouttierGKO 13
19- 8 – 1972CopenhagueTom BogsGKO 5
11-11 – 1972Buenos AiresBennie BriscoeGPP 15
2- 6 – 1973MontecarloEmile GriffithGPP 15
29- 9 – 1973ParísJean Claude BouttierGPP 15
9- 2 – 1974París«Mantequilla» Napoles (2)GKOT 7
5-10 – 1974Buenos AiresTony MundineGKO 7
30- 6 – 1975Nueva YorkTony LicataGKOT 10
13-12 – 1975ParísGratien TonnaGKO 5
26- 6 – 1976MontecarloRodrigo Valdés (3)GKO 5
30- 7 – 1977MontecarloRodrigo ValdésGPP 15
29- 8 – 1977Buenos AiresAnuncia oficialmente su retiroGPP 15
  1. Obtiene el Campeonato Mundial reconocido por la AMB y el CMB.
  2. Después de esta pelea, el CMB le quita su reconocimiento.
  3. Unifica nuevamente el Campeonato Mundial mediano.

Su récord de 14 peleas exitosas aún permanece imbatido en el historial de los medianos.

MOMENTOS :

  • París, el 14 de Junio de 1972 frente a Jean Claude Bouttier. En su tercer defensa Monzón la pasó mal. Los dos anduvieron por el piso, pero la energía del argentino prevaleció.
  • Buenos Aires (Luna Park), Noviembre 11 frente a Bennie Briscoe. Ganó por puntos en fallo unánime, tras sufrir el asedio del norteamericano en el 9° round.
  • París, 9 de Febrero de 1974, contra José «Mantequilla» Nápoles. Uno de las encuentros más esperados promovido por la estrella de cine francés Alain Delon. Nocaut técnico indicó el final. Carlos Monzón se consolidaba en Europa.
  • Montecarlo, 26 de Junio de 1976. Superó al colombiano Rodrigo Valdés y a su título de la Asociación Mundial de Boxeo le sumó el del Consejo Mundial.
  • Montecarlo, 30 de Junio de 1977. Venció por puntos en fallo unánime a Rodrigo Valdés. Sin embargo el trámite en el cuadrilátero resultó tremendamente difícil. La fortaleza anímica le permitió sobreponerse de una caída en el 2° round. Un rato más tarde, Monzón haría oficial su retiro. Catorce defensas exitosas se abrochaban en los libros y recuerdos de los aficionados de esta disciplina.

UNA PAGINA APARTE  :

Estaba en su etapa de esplendor y el destino lo unió con la actriz Susana Giménez. Filmaron juntos, en 1974, la película «La Mary» y comenzaron a salir. La estrella de cine no le gustaba el boxeo y por eso le pidió que largara. Desde entonces comenzaron los inconvenientes entre Lectoure-Brusa-Monzón. El campeón no demostraba ser el mismo.

Después de enfrentar a «Mantequilla» Nápoles realizó el intento inicial para dejar. Viajes juntos, gastos de todo tipo, la alternativa de colgar los guantes, desacuerdos amorosos, ocupaban su mente. El retiro se produjo en 1977. Al año por mutuo acuerdo se separó de Susana, en Mar del Plata. Algunos indican que el alcohol y las malas compañías formaban parte de su vida. Se casó con Alicia Muñiz y tuvieron a Maximiliano Roque.

La desgracia se vivió el 14 de Febrero de 1988, en Mar del Plata. Luego de una discusión, Alicia resultó muerta y Monzón fue culpado, juzgado y llevado a prisión por homicidio simple, teniendo que cumplir una pena de 11 años.

Cuando estaba en la última parte de su condena, y ya gozaba de libertad restringida que le permitía salir del penal, murió en un accidente automovilístico el domingo 8 de enero de 1995, en Los Cerrillos, a cuarenta kilómetros de Santa Fe. En esa provincia empezó a luchar contra la adversidad, los problemas y en el mismo lugar terminó. De todas maneras fue, es y será un grande del deporte.

Biografía a cargo de: Leonardo Espósito

EL DINERO DE MONZÓN:

Monzón es un excelente ejemplo del arquetipo del joven muy pobre que alcanza la fama y el dinero a través de su talento deportivo. Como otros boxeadores, salió de la mayor pobreza.

Todo lo consiguió por su innegable habilidad sobre el ring y algunas participaciones en cine y televisión. Monzón decía que la mayor bolsa que cobró fue de 500.000 dólares (su última pelea ante Valdéz). Y se jactaba del buen uso que hizo del dinero que había ganado.

En una nota de 1980, describió su guardarropa: “46 trajes, 200 camisas, 300 corbatas y pares de zapatos”. Pero en 1989, ante la jueza Ofelia Gobbi, decía que no podía pasar más de 10.000 australes para Maximiliano (los Muñiz exigían 16.000).

El destino de la fortuna de Monzón es confuso. Cuando Lectoure le pasó la posta de la representación del boxeador a Steinberg, en 1974, el boxeador ya tenía más de 1,3 millón de dólares.

En julio de 1995, Iván Raimondi (abogado de Monzón entre 1970 y 1977) reveló que cuando dejó al boxeador, éste tenía 6 millones de dólares, 35 departamentos, 2 casas, un campo, 7 camionetas y 3 Mercedes Benz. Aseguró que sus bienes sumaban unos 10 millones de dólares.

Pero en la misma nota, el apoderado de Monzón entre 1987 y 1995, Juan José Netri, rechaza estos datos. “Nunca tuvo tanto dinero”, dijo. Agregó que, según había investigado, en ese entonces no tenía más de 100.000 dólares…

La disputa por Maximiliano tuvo mucha relación con el dinero y posiblemente haya sido uno de los principales desencadenantes de la tragedia de 1988. Maxi nació en 1981, poco después del casamiento (en Miami) de Monzón y Alicia.

El boxeador no lo volvió a ver después del 13 de febrero de 1988. Tras perder a su madre, el chico quedó bajo la custodia de sus abuelos, Alba Calatayud y Héctor Muñiz García. En 1997, la apoderada de esta familia, Alejandra Mastricardi, dijo que la protección legal tendrá vigencia hasta que Maximiliano cumpla la mayoría de edad o se emancipe. La relación entre Monzón y Maximiliano fue buena durante mucho tiempo.

Hay fotos en las que se ve a Monzón y Lectoure probándole guantes de boxeo al chico. Luego, en la cárcel, Monzón se lamentó una y otra vez de haber sido alejado de su hijo menor. Resulta conmovedora una carta adjudicada al chico y publicada en la revista Caras: “Odiado papá, no te pienso ver nunca en la vida y no te voy a mandar ni media foto mía. No te quiero , aseguran que le escribió mientras Monzón estaba tras las rejas. Seguramente, la muerte del “odiado papá” y el paso del tiempo habrán tenido algún efecto estos sentimientos.

SOBRE EL ASESINATO DE SU PAREJA: En la madrugada del día de san Valentín (14 de febrero), la modelo uruguaya Alicia Muñiz moría a manos de su esposo, el campeón de boxeo de peso medio Carlos Monzón.

La muerte se produjo sobre las cinco de la madrugada, como colofón a una discusión en la villa que poseía e! campeón. La pareja, al parecer muy amartelada, regresaba de una cena en el casino de la ciudad donde habían tenido una doble celebración: la de su reencuentro y la del día de los enamorados.

Alicia cayó a la calle desde un balcón. Después se descubriría que, al efectuar aquel su último «viaje» ya había sido marcada por los puños del Gaucho de hierro (como se conocía al boxeador): el cadáver tenía señales de hematomas y marcas de uñas en el cuello, además de la fractura de un cartílago.

Por último, en el informe de los médicos se afirmaba que la víctima había sido sometida previamente a su caída a una continua y rotunda paliza que, al ser propinada por el boxeador sobre el vulnerable cuerpo de Alicia (la modelo pesaba 53 kilos), el desenlace sólo podía ser la muerte.

Pero por si no fueran suficientes los informes de los médicos forenses, había también un testigo del crimen: un vagabundo llamado Rafael Báez, que confirmó haber visto cómo Monzón golpeaba a su esposa y luego la arrojaba a la calle por el balcón. Sin embargo, y tras ser interrogado exhaustivamente, el púgil negó la evidencia, escudándose en un repetitivo «no recuerdo nada» e incluso pidió ser ejecutado si se confirmara que realmente había matado a su última esposa.

Alicia Muñiz tuvo la mala suerte de tocarle la peor parte pese a que para sus dos predecesoras tampoco sus matrimonios con Monzón fueron un camino de rosas.

La primera, Marcela Beatriz García, le plantó cara siempre y le alojó una bala al campeón en la espalda antes de separarse de él. Tras una aventura sonada con la vedette Susana Giménez, con quien hizo la película La Mary, que batió récords de taquilla, Carlos Monzón se casó de nuevo, esta vez con Mercedes García; el matrimonio fue un fracaso.

La relación siguiente fue con Alicia Muñiz. Para no desmentir a los dos anteriores, este matrimonio acabó también en separación a finales de 1987. No obstante, un amigo intentó reconciliarlos al inicio de 1988, anunciando a Monzón la llegada de su ex esposa, que, en efecto, se reencontró con su ex marido el viernes 13 de febrero.

Carlos Monzón había nacido en 1943 en San Javier, y compartía vivienda con sus padres y 14 hermanos más. El padre, sepulturero, no podía mantener a tan abundante prole, por lo que el matrimonio se separó, llevándose el padre a dos de sus hijos y a Carlos a la ciudad de Santa Fe, donde el futuro campeón trabajaría en muchos oficios antes de destacar en el gimnasio, al que se aficionó a acudir hasta concentrarse en el difícil y tan polémico arte del boxeo.

La afición con el tiempo le llevó a mantener entre 1970 y 1977 el título de campeón mundial de los pesos medios. Todo se iría al garete tras la muerte de su tercera esposa y el encarcelamiento del boxeador. El juicio se celebró el 10 de julio de 1989, y Carlos Monzón fue condenado por la Cámara del Crimen de Mar del Plata a 11 años de prisión. El presidente Carlos Menem le indultó.

Fuente: Crónica Negra del Siglo XX José María López Ruiz Editorial Libsa

Biografia de Molina Campos Dibujos Criollos del Artista Molina Campos

Biografía de Molina Campos – Arte Criollo

Florencio Molina Campos: El retrato campero

Biografia de Molina Campos Quienes tengan la posibilidad de visitar el Museo Florencio Molina Campos, que se encuentra en el partido bonaerense de Moreno, precisamente en la calle Molina Campos 342, podrán acceder a la visión completa de su obra, tantas veces falsificada e incluso utilizada fuera de contexto.

Es que en realidad, a más de un lector le habrá sucedido encontrarse frente a una mala reproducción de algunas de las pinturas de Molina Campos, que saltan a nuestra vista en un simple papel ilustración utilizado para adosar un almanaque.

Lo cierto es que a pesar de tratarse de uno de los artistas más destacados y talentosos de nuestro país, las obras de Molina Campos han sido durante años objeto de una verdadera desvalorización, que no ha permitido considerar al pintor en su real dimensión artística.

Por ello, una excelente alternativa para conocer al artista y su obra es visitar el mencionado museo, en el que se encuentran en exposición más de 140 pinturas que demuestran sin dudas no sólo el talento que Molina Campos plasmaba con su pincel en el óleo, sino también la visión del artista en lo que se refiere a las tradiciones camperas de nuestro país.

La particularidad de su obra

Los colores, las texturas, las expresiones de los personajes, las situaciones y un cierto toque humorístico dando marco al retrato que Molina Campos intentó, con real éxito, plasmar del gaucho argentino, parecen salir de las pinturas e invadir el espacio exterior ante la mirada atónita del espectador.

El principal objetivo de sus dibujos y pinturas fue desde siempre retratar las viñetas gauchescas, con un cierto tono de humor, que le otorgó frescura a cada una de sus composiciones.

Si bien su obra posee un tono caricaturesco, lo cierto es que muchos expertos lo han considerado como un artista que ha sabido utilizar en sus pinturas una fuerte influencia del expresionismo.

Todo su talento y creatividad de volcó por completo en reflejar la realidad nacional del ámbito campero, incluyendo en sus dibujos su aguda visión, y en definitiva su crítica a la sociedad.

Sus dibujos se caracterizan por presentar ciertas características que lo hacen original e imposible de copiar sin ser descubierto. Los paisajes profundos con horizontes realmente bajos, los caballos galopando con sus cuatro patas en el aire, y otros detalles que han demostrado la aguda visión que poseía Molina Campos, y esa memoria fotográfica que él mismo aseguraba tener y que le permitió plasmar la realidad tal cual podía observarla con sus propios ojos.

La vida del artista

Nacido en la ciudad de Buenos Aires el 21 de agosto de 1891, en el seno de una familia con fuertes raíces y tradiciones castrenses, fue bautizado con el nombre de Florencio de los Ángeles Molina Campos.

Su padre era Florencio Molina Salas, y su madre Josefina del Corazón de Jesús Campos y Campos, ambos provenientes de familias tradicionales del país del tiempo de la Colonia, que mantenía un fuerte amor por el campo.

Es por ese motivo que el pequeño Florencio vivió su niñez y adolescencia más ligado al campo que a la ciudad, disfrutando de sus largas estadías en las zonas rurales bonaerenses de los llamados pagos del Tuyú y General Maradiaga, y en la localidad de Chajarí, en la provincia de Entre Ríos, áreas donde sus padres poseían campos heredados de la familia.

Esto hizo que la ciudad no fuera el ámbito ideal para Florencio, quien esperaba con ansías los viajes al campo, donde comenzó a sentirse atraído por el paisaje, que poco a poco daría lugar al nacimiento de la visión del artista plástico.

A mediados del año 1920 Florencio Molina Campos, luego de mantener un noviazgo con la joven María Hortensia Palacios Avellaneda, hija de Rodolfo Palacios y María Avellaneda, decidió contraer matrimonio con ella, unión que daría como resultado el nacimiento de Hortensia, la que sería su única hija. Pero el matrimonio no duró demasiado.

Mientras tanto, Florencio Molina Campos continuaba persiguiendo su sueño, que en definitiva era simplemente llegar con su obra a cada rincón del país, y poder vivir de su arte.

Esto lo llevó en el año 1926 a realizar su primera exposición de cuadros, la cual tuvo lugar en el Galpón de Palermo de la Sociedad Rural Argentina, muestra que contó con la presencia de importantes figuras del país, como fue el caso del entonces Presidente de la Nación, Marcelo T. De Alvear, quien de inmediato se declaró ferviente admirador de su obra, y le otorgó como reconocimiento una cátedra en el Colegio Nacional Nicolás Avellaneda.

Un año después el amor llegaría nuevamente a la vida de Florencio, cuando durante una muestra en la ciudad de Mar del Plata conoció a María Elvira Ponce Aguirre, una joven mendocina que supo conquistar el corazón del artista, y que compartió su vida con él hasta 1959, año en que murió Florencio.

En poco tiempo, la consagración y el reconocimiento llegaron a la vida de Molina Campos, permitiéndole no sólo cumplir su sueño de llegar a ser conocido en la Argentina, sino también a que su obra cruzara las fronteras del país, y lo llevara al Continente Europeo.

Su fama en el exterior creció de una manera que jamás lo habría podido prever, e incluso fue contratado por Walt Disney para cumplir el rol de asesor en el equipo de dibujantes a cargo de una serie de películas que se encontraban en producción, pero las diferencias en la visión del gaucho argentino entre el artista y los responsables de la productora norteamericana hicieron que no pudiera ser posible el trabajo conjunto.

Sin lugar a dudas, uno de los trabajos más recordados de Molina Campos en la Argentina fue el realizado para la firma Alpargatas, para la cual ilustró con sus dibujos los almanaques publicados desde el año 1931 a 1936, 1940 a 1945, 1961 y 1962.

Los últimos años de su vida fueron realmente difíciles, ya que Florencia Molina Campos debió enfrentarse a distintos tratamientos y operaciones para luchar con una enfermedad terminal, que lo llevó a la muerte el 16 de noviembre de 1959.

Biografia Mirtha Legrand Diva de la Television Argentina Conductora

Biografía Mirtha Legrand: Diva de la Televisión

Biografia Mirtha Legrand Diva de la TelevisionMirtha Legrand: La diva de los almuerzos

Mirtha Legrand es sin dudas uno de esos personajes públicos que despiertan sentimientos encontrados entre los miembros de la sociedad, ya sea por su popularidad masiva acumulada durante décadas en la pantalla televisiva y cinematográfica, como así también por su influencia en la opinión pública y sus críticas en diversos ámbitos.

Ella misma ha reconocido en alguna oportunidad: «Hay mucha gente que me quiere, y otros, un poco menos. Son las reglas del juego. Pero en los momentos más difíciles la gente me ha respondido, y siempre con afecto».

Más allá de los sentimientos que despierta, la diva de los almuerzos argentinos ha sabido a lo largo de los años cosechar una trayectoria que perdurará aún después de su muerte, y que en definitiva es la meta que persiguen los artistas: ser recordados eternamente.

Un caluroso 23 de febrero de 1927 llegaba a este mundo la pequeña Rosa María Juana Martínez Suárez, en el seno de una familia de clase media que residía en la localidad santafecina de Villa Cañás, pueblo ubicado a 200 kilómetros de Rosario.

Pero aquel nacimiento no fue sencillo, ya que en realidad durante el parto tanto su padre, José Martínez, como la partera y su asistente notaron con sorpresa que la española Rosa Suárez, estaban dando a luz a dos pequeñas criaturas.

Así fue que llegaron al mundo las bellas gemelas Rosa María Juana, que posteriormente se convertiría en Mirtha Legrand, y María Aurelia, que luego pasaría a utilizar el nombre artístico de Silvia Legrand.

Ambas compartieron el gran amor que siempre supo darles su hermano dos años mayor que ellas, que con los años se convertiría en el prestigioso director cinematográfico José Martínez Suárez.

Antes de que las pequeñas comenzaran a soñar con la fama y con convertirse en estrellas del séptimo arte, vivieron una infancia feliz, cursando sus estudios primarios en la Escuela Fiscal Nº 178, de Santa Fe, momento en que fueron apodadas con los alias «Chiquita» y «Goldi» respectivamente.

Sin embargo, la felicidad familiar duraría poco, y fue precisamente cuando las niñas aún se encontraban en edad escolar que sus padres resolvieron separarse, y la madre decidió trasladarse a la ciudad de Rosario para ofrecerle a sus hijos mejores oportunidades en cuanto a su educación.

Fue en Rosario que los tres hermanos comenzaron a tomar clase de interpretación dentro de los talleres para niños que se dictaban en el Teatro Municipal, donde la actuación incluía capacitación en canto, recitado, danzas, piano y diversas disciplinas.

En este entorno, Mirtha fue encontrando lentamente su vocación, y demostrando ante la mirada atónita de sus profesores las grandes cualidades innatas que poseía para la actuación y el desenvolvimiento escénico.

Finalmente llegó Buenos Aires y con la ciudad se acrecentaron los sueños de aquella jovencita que junto a su madre y hermanos había abandonado la provincia de Santa Fe luego de la muerte de su padre. Fue en ese momento en que Mirtha y su hermana gemela comenzaron a tomar clases en el Conservatorio Nacional de Arte Escénico, perfeccionando un talento que clamaba por ser expresado.

Debido a los apremios económicos que sufría la familia, las hermanas Legrand intentaron infatigablemente conseguir trabajo relacionado a su vocación, y finalmente en el año 1939 fueron contratadas por el director Luis César Amadori para actuar como extras en la clásica película «Hay que educar a Niní», con lo que no sólo lograron debutar en la pantalla grande, sino también compartir los entretiempos del plató junto a una de las actrices más importantes de aquella época, la entrañable Niní Marshall.

Tanto en los ensayos, como en las prácticas o en los pequeños papeles que las hermanas Legrand podían llegar a conseguir, desde un comienzo fue notable la diferencia en la personalidad de ambas, que con los años se haría más profunda, y que llevaría a Mirtha a un estandarte mucho más superior que el que logró su hermana Silvia.

Después de diversos trabajos en los que las jóvenes aparecían en escenas donde debían permanecer calladas, ya que se desenvolvían como extras que ni siquiera figuraban en los créditos, llegó la oportunidad que convertiría a Mirtha en una de las promesas de la época del cine de oro argentino.

A mediados del año 1941, mientras en Europa parecía finalizar la Segunda Guerra Mundial, en Argentina se estrenaba en los cines porteños el filme «Los martes, orquídeas», en la que Mirtha Legrand, ya utilizando su nombre artístico y de a penas 14 años de edad, compartió el rol patagónico junto a uno de los actores más destacados de la época, Juan Carlos Thorry.

La premiere de la película se realizó a sala llena en el cine Broadway de Buenos Aires, y según recuerda la diva su vida cambió significativamente a partir de aquel momento. Al respeto, en una oportunidad Mirtha Legrand relató: «Llegué al cine en tranvía y me fui en un Cadillac! No sé de quién era, pero me acompañaron mi madre y mis hermanos».

A penas estrenada la película, el público en su conjunto consagró a aquella delgada y delicada joven de ojos claros y risos dorados, que podía emocionar profundamente hasta las lágrimas en las escenas dramáticas, al mismo tiempo que apelaba a sutiles gestos con el rostro que generaban complicidad con el público en aquellas escenas donde reinaba la comedia.

El éxito fue tal que al poco tiempo del estreno de «Los martes, orquídeas» las autoridades de los Estudios Lumiton decidieron contratar a Mirtha para que protagonizara sus películas por el lapso de cinco años, convirtiéndose así en una de las figuras más importantes de la corriente cinematográfica que se denominó “comedias blancas”, en la que se mezclaba el humor y la comicidad con el romance.

De aquella época son algunas de las más memorables películas de Mirtha, tales como «El viaje», «Claro de luna», «Safo, historia de una pasión», «Mi novia es un fantasma», «La casta Susana», «Un beso en la nuca», y la trilogía de la Señora de Pérez que protagonizó junto a Juan Carlos Thorry.

Con la consagración no sólo se hicieron posibles importantes oportunidades cinematográficas para Mirtha, sino que además llegó la posibilidad de trabajar en televisión, primero participando en un ciclo llamado «M ama a M», luego en «Show musical», posteriormente en «Almorzando con las estrellas», hasta finalmente estrenara en 1968 el tradicional «Almorzando con Mirtha Legrand», uno de los escasos programas que ha logrado perdurar en la televisión argentina por más de 40 años.

Esto le ha permitido a Mirtha ser testigo directo de los diversos cambios que ha sufrido nuestro país a lo largo de casi medio siglo.

En este sentido, en una oportunidad la diva declaró: «Trabajé con todos los gobiernos, democráticos, dictatoriales y de desgobierno, algunos de los cuales me han prohibido, pero nunca pedí ni me dieron explicaciones. Pero antes que nada soy argentina cien por ciento, amo a mi país. Toda una carrera, yo no he dejado de trabajar un día, nunca. Tan feliz con esta trayectoria, esta vida que he llevado, yo nunca le he hecho un mal a nadie. Y si se lo he hecho, ha sido inconscientemente. He tratado de superarme siempre».

Ver: Personalidades Argentinas

Fuente Consultada: Graciela Marker

mirtha legrand jovenDesde hace 40 años los argentino intentan descifrar cuál es el motivo del éxito que tiene Mirtha Legrand sentada a una mesa, un mediodía conversando con invitados a almorzar. Para e! sociólogo Juan José Sebreli (autor de Buenos Aires, vida cotidiana v alienación) «tiene dotes innatas similares a las de un líder político». La señora agrega costumbres y actitudes inesperadas. Por caso, «lo que más disfruto en televisión son los programas de automovilismo; las carreras de TC 2000 y las de Fórmula 1 me encantan».

Esa misma Mirtha es la que toma un avión y viaja hasta Santander España, para darle una sorpresa a su madre. O la que hace lo mismo y aterriza en París, y va en taxi hasta un restaurante donde se le aparece a su hija.

Y es ésa u otra Mirtha (vaya uno a saber) la que describe su hija: «Vivíamos en Barrio Parque, en una casa pegada a las vías del tren. Por ahí pasaba El Cuyano. Era verano, y estábamos todos en la pileta, pero a un horario de la tarde todo se detenía: venía el tren Entonces, mamá se sentaba, de capelina, y el maquinista de! tren lo paraba frente a nuestra casa. La gente se corría hacia las ventanillas que daban a casa, y mamá saludaba, tipo reina, con su capelina, impecable, maquillada las 4 de la tarde, en enero.

Biografia de Messi Lionel Mejor Jugador del Mundo Barcelona España

Biografía de Messi Lionel

Lionel Messi: Lionel Messi es posiblemente el personaje principal de una paradoja histórica. Pero, ¿por qué decimos esto? Pues bien, hace varios siglos los españoles desembarcaron en las tierras de América del Sur para llevar a cabo su conquista. Hoy, después de haber transcurrido casi una eternidad de aquel momento, el argentino Lionel Messi logró conquistar a España y envolverlos en una pasión que no tiene límites.

Biografia de Messi De baja estatura, delgado, e incluso para muchos con un aspecto diminuto e insignificante, Lionel Messi logró demostrar que el talento no requiere de un gran envase, y que un hombre pequeño puede convertirse en un ídolo gigante.

La historia de este gran jugador comienza el 24 de junio de 1987 en la ciudad santafesina de Rosario, Argentina, cuando el pequeño Luis Lionel Andrés Messi llegó a este mundo en el seno de una familia de clase media, compuesta por Jorge, su padre, Celia, su madre, y cuatro hermanos.

El fútbol llegó a su vida casi desde la cuna, ya que era una de las grandes pasiones de la familia Messi, por lo que no sólo su padre se desenvolvió como entrenador del equipo juvenil de Newell Old Boys de Rosario, sino que además sus tres hermanos mayores se convirtieron tempranamente en jugadores.

Aquello hizo que Lionel comenzara a practicar el deporte, cuando tan sólo tenía cinco años de edad. Inmediatamente demostró tener un talento inigualable, pero su físico era demasiado pequeño y frágil para su edad. Claro que ello no fue motivo suficiente para acabar con la gran pasión que el niño sentía por el fútbol. En definitiva, su destino ya estaba marcado.

Al cumplir los ocho años, ingresó como jugador del plantel infantil del equipo Estudiantes de La Plata, siendo uno de los niños que mejor desempeño demostraba en la cancha. Sin embargo, el problema de su tamaño continuaba latente, y mientras los compañeros de su misma edad crecían algunos centímetros por año, Lionel demostraba tener un crecimiento extremadamente lento.

Así fue que comenzaron los estudios para determinar cuál era el causa médica de su problema físico, y al cumplir los 11 años que Lionel fue diagnosticado con una deficiencia hormonal, lo que le impedía tener un desarrollo físico normal.

El tratamiento en base a hormonas que Lionel debía llevar adelante era realmente costoso, inalcanzable para la familia, por lo que comenzaron a evaluar la posibilidad de dejar la Argentina y buscar un país donde dicha terapia fuera cubierta por la salud pública.

Mientras tanto, Carles Rexach, director del Barça, comenzó a interesarse en el pequeño Lionel, ya que habían llegado a sus oídos comentarios acerca de un niño prodigio del fútbol. Así fue como Rexach se puso en contacto con la familia Messi y les ofreció la oportunidad de que Lionel comenzara a jugar en el Barcelona, junto con la posibilidad de cubrir su tratamiento médico. De esta manera, a sus 13 años Lionel Messi junto a su familia se mudó a España, y dio lugar al comienzo de la leyenda.

Una vez en España, Messi se unió al equipo del Sub-14 de Barcelona, en el que se convirtió en el indiscutido mejor jugador del platel. Aquello le permitió poco tiempo después comenzar a formar parte del equipo de la C y luego de la B. Finalmente Lionel hizo su debut con el FC Barcelona en un partido que tuvo lugar en el mes de octubre de 2004, cuando sólo tenía 16 años. Por ese motivo, en la historia del fútbol mundial, por el momento Messi es considerado el jugador más joven en lograr una goleada y ser parte de un equipo de liga.

Pocos meses después, el joven jugador debut internacionalmente junto al Seleccionado Argentino, durante un partido contra la Selección de Paraguay en el marco del torneo de la Copa Mundial Sub-20. El resultado del campeonato puso a la Argentina en primer lugar y convirtió a Lionel en la estrella indiscutida del ámbito futbolístico mundial. Por su actuación, Messi recibió la Bota de Oro y los premios Balón de Oro como máximo goleador y mejor jugador.

A principios de la temporada 2005-2006, el Barcelona extendió el contrato que tenía con Lionel hasta el 2014, y si bien se le otorgó la ciudadanía española, lo cierto es que Messi no ha dejado de sentirse argentino, algo que siempre queda demostrado durante sus participaciones en la Selección Argentina. Cabe destacar que gracias a lograr la ciudadanía española, Lionel pudo comenzar a ser parte del equipo de la Primera División española del Barca.

En los últimos años Messi se ha convertido en uno de los jugadores mejor pagados a nivel mundial, y se estima que anualmente recibe $ 18 millones por su desempeño en la cancha para el Barca. Claro está, que ese alto precio está totalmente justificado, porque en definitiva ha sido Messi quien le ha permitido al equipo español lograr una gran cantidad de éxitos.

Con su notable desempeño durante los años 2009 y 2010, Lionel ha establecido su reputación como uno de los más grandes jugadores de la historia, llegando a ser comparado incluso con Diego Maradona.

Quienes conocen profundamente el deporte, no dudan en asegurar que Lionel Messi se caracteriza por ser un jugador fuerte, rápido y sobre todo creativo, facetas que demuestran sin dudas su enorme talento.

Por otra parte, su virtuosismo puede vislumbrarse en su inagotable versatilidad, ya que según sus propias palabras, es un jugador que siempre se ha sentido cómodo en cualquiera de las posiciones de avanzada, y jamás se ha dejado intimidar por otros jugadores. Es que en realidad, no existe casi nada que no pueda hacer en una cancha de fútbol.

Con un disparo veloz y potente, Lionel es especialmente bueno en jugadas donde se requiere de un penal o un corner, y su lenguaje corporal hace temer a los más ofensivos opositores, quienes cada vez que le toca patear a Messi deben adivinar lo imposible: la dirección que tomará la pelota.

Fuera de la cancha de fútbol, Lionel Messi también intenta usar parte de su tiempo libre para causas benéficas, por lo que en 2010 fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, gracias a su constante participación en campañas destinadas a la lucha por los derechos de los niños de todo el mundo.

Ver: Vida de Pelé    Ver:Vida de Diego Maradona

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografia de Mercedes Sosa Historia de la Vida de la Negra Sosa

Biografía de Mercedes Sosa

Biografia de Mercedes SosaMercedes Sosa: Un compromiso social y humano

Han pasado ya varias décadas, incluso hemos comenzado a transitar un nuevo siglo, desde aquel lejano verano de 1965, cuando una humilde jovencita tucumana logró alcanzar uno de sus máximos sueños: convertirse en una figura amada y respetada por todo su pueblo.

Aquella joven de profundos ojos negros, cabello azabache y facciones que recordaban a los primeros habitantes de nuestra gran nación, llegó con todo su talento avasallante, pero a la vez desengañada de la vida y de los hombres, para probar suerte en el prestigioso Festival Folklórico de Cosquín.

Era la quinta edición de aquel gran concierto que reunía a las figuras más destacadas del folklore argentino, y precisamente en dicho contexto no había lugar para nuevos talentos, por lo que los organizadores del evento se rehusaron a que la joven Mercedes Sosa apareciera sobre el escenario.

Sin embargo, y a pesar de las reiteradas y estrictas normas con que se desarrollaba el festival, el gran músico argentino Jorge Cafrune decidió invitar al escenario durante su actuación a Mercedes, quien rápidamente enamoró al público con su voz y su manera de expresar los sentimientos de este maravillo género musical tal nuestro.

Contradiciendo los deseos de los organizadores del Festival de Cosquín, Jorge Cafrune hizo una pausa durante su concierto y expresó: «Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora, y me voy a recibir un tirón de orejas por la Comisión, pero que le vamos a hacer, siempre he sido así, galopeador contra el viento. Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo y que como les digo, aunque se arme bronca, les voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa».

En aquella oportunidad, Mercedes interpretó «Canción del derrumbe indio» de Fernando Figueredo Iramain, acompañada sólo por su bombo, y apenas iniciada su actuación el público se colmó de emoción que transformó inmediatamente en un aplauso eterno, que perduró hasta el día de su muerte.

A partir de ese momento, La Negra Sosa se convirtió en uno de los iconos más reconocidos de nuestro país, no sólo a nivel nacional, sino también internacional, y su misión no se limitó a cantar e interpretar los temas de nuestra tierra, sino también a generar un compromiso permanente con su pueblo, y sobre todo con los más necesitados.

Nacida en el día del aniversario de la Independencia Argentina, precisamente el 9 de julio de 1935, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, la pequeña niña hija de un matrimonio proveniente de la tribu diaguitas, fue anotada con el nombre de Haydée Mercedes Sosa, pero para su familia siempre fue la Marta, nombre que su madre había elegido para llamarla, pero que su padre olvidó al registrarla legalmente.

«Para todos soy la Marta y me gusta mucho más ser la Marta que Mercedes Sosa», expresó en una oportunidad La Negra Sosa, quien siempre intentó mantener un perfil bajo a pesar de su gigantesca popularidad.

El amor por la música y su vocación por el canto no tardaron en llegar. Cuando la pequeña Marta había cumplido sus 15 años tuvo la primera oportunidad de demostrar su talento durante un acto que se llevó a cabo en la escuela a la que concurría, para celebrar el día de la Lealtad Peronista, precisamente el 17 de octubre.

En aquella oportunidad, Mercedes, que aún era conocida como la Marta, encabezó el coro del colegio para interpretar el Himno Nacional Argentino, y a pesar de que ella misma confesó años después la timidez que invadió su espíritu en aquel momento, lo cierto es que fue en ese instante que comenzó su comunión con el público.

Días más tarde, Martita debutaría ante el micrófono de la emisora tucumana LV12, dentro de un concurso que buscaba nuevos talentos.

Para los oyentes de la audición Marta era Gladys Osorio, ya que no podía utilizar su verdadero nombre debido a que sus padres desautorizaban este tipo de actividad. A pesar de la timidez y la ansiedad que llenaron el estómago de Mercedes de mariposas, la jovencita interpretó con su maravillosa voz la canción «Triste estoy» de Margarita Palacios, y cuando finalizó el dueño de la radio se acercó a ella y le dijo: «El concurso concluyó y lo ganaste vos».

A partir de allí fue contratada para actuar permanentemente en la emisora, lo que produjo que sus padres se enteraran de aquella hazaña, y a pesar de que el medio en aquella época era visto con malos ojos, lo cierto es que los padres de la Marta se sintieron orgullosos del talento de su hija, y comenzaron a apoyarla en su carrera artística.

Así nació Mercedes Sosa, que sin imaginarlo estaba comenzando una carrera inigualable en el canto folklórico, además de ganarse un lugar de privilegio en el corazón de la gente, más allá de los gustos musicales, porque en definitiva La Negra Sosa logró traspasar las barreras de las diferencias culturales y sociales.

Te invitamos a leer la segunda parte de la apasionante historia de la vida de una grande, en el artículo titulado “Mercedes Sosa: El legado cultural argentino”.

BREVE BIOGRAFÍA BREVE BIOGRAFÍA DE MERCEDES SOSA LA GRAN CANTAUTORA ARGENTINA: "LA VOZ DEL PUEBLO"

Mercedes Sosa: El legado cultural argentino

Con el fin de crear un marco adecuado para brindar una verdadera identidad cultural a nuestro país a través de la música y de las diferentes expresiones artísticas, en el año 1963, Mercedes Sosa junto a su esposo Armando Tejada Gómez, y en conjunto con un importante grupo de músicos y artistas de la talla de Tito Francia y Oscar Matus, entre otros, dieron lugar al nacimiento del llamado Movimiento del Nuevo Cancionero.

Este movimiento único en su género, incluía un manifiesto donde se plasmaron los principios artísticos que debían ser respetados en función de crear un movimiento musical acorde a las necesidades sociales y culturales del pueblo.

Entre otras cosas, el manifiesto especificaba: «El Nuevo Cancionero se propone buscar en la riqueza creadora de los autores e intérpretes argentinos, la integración de la música popular en la diversidad de las expresiones regionales del país. Quiere aplicar la conciencia nacional del pueblo, mediante nuevas y mejores obras que lo expresen.

Busca y promueve la participación de la música típica popular y popular nativa en las demás artes populares: el cine, la danza, el teatro, etc., en una misma inquietud creadora que contenga el pueblo, su circunstancia histórica y su paisaje. (…) El Nuevo Cancionero luchará por convertir la presente adhesión del pueblo argentino hacia su canto nacional, en un valor cultural inalienable. Afirma que el arte, como la vida, debe estar en permanente transformación y por eso, busca integrar el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo todo para acompañarlo en su destino, expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas».

Después de su actuación en la quinta edición del Festival Folklórico de Cosquín, en el año 1965, Mercedes Sosa comenzó a transitar un camino sin retorno: la consagración total y absoluta, manteniendo siempre una carrera de músico comprometida con la realidad social del país, faceta que le valiera incluso el exilio del territorio nacional.

Luego del golpe de estado sucedido el 24 de marzo de 1976, Mercedes Sosa comenzó a ser permanentemente asediada por los militares a cargo de nuestro país, debido a su simpatía política por el General Juan Domingo Perón que mantuvo en su juventud, como así también por haberse convertido en miembro del Partido Comunista de Argentina.

Dentro del contexto en el que se desenvolvía el régimen militar al mando de nuestra nación, sus discos fueron prohibidos, y su aparición inaceptable, y debido a la permanente persecución política, Mercedes debió exiliarse del país en 1979, viviendo primero en en París y luego en Madrid.

Pero en febrero de 1982, La Negra Sosa volvió a su tierra natal para realizar una serie de conciertos históricos en el Teatro Ópera de Buenos Aires, los cuales aún hoy son considerados como un verdadero acto cultural contra la dictadura.

A lo largo de su trayectoria, Mercedes Sosa logró publicar más de 50 álbumes, y se dio el gusto de colaborar con importantes artistas nacionales e internacionales, tales como Alejandro Lerner, Andrea Bocelli, Caetano Veloso, Chango Spasiuk, Gal Costa, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Luciano Pavarotti, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Sting, Antonio Tarragó Ros, Ariel Ramírez, Charly García, Eduardo Falú, Fito Páez, Gustavo Cerati, Horacio Guarany, Jaime Torres, León Gieco, Leopoldo Federico, Los Chalchaleros, Luciano Pereyra, Luis Alberto Spinetta, Mariano Mores, Pedro Aznar, Peteco Carabajal, Roberto Goyeneche, Teresa Parodi, entre otros.

Por otra parte, su labor como cantante, difusora de la cultura nacional y su permanente misión social le valieron una serie de reconocimientos que destacan no sólo a la artista, sino también al gran ser humano que se escondía tras aquellos ojos negros.

En 1995, Mercedes Sosa fue galardonada con el Premio CAMU-UNESCO, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO.

Por su parte, las Naciones Unidas la distinguió con el Premio de la UNIFEM, por su gran labor en defensa de los derechos de la mujer. También alcanzó el Premio Konex de Platino, el Konex de Brillante, Grammy Latinos, Premios Gardel, y Martín Fierro en varias oportunidades, entre otros.

Fue además condecorada con honores por el Senado argentino con el premio Sarmiento en el año 2005, como reconocimiento a su trayectoria artística y su compromiso social.

Fue además nombrada Embajadora Cultural de Mendoza en 2008, a través de un decreto creado por el gobernador Celso Jaque, y Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

Con un registro vocal que comenzó siendo cercano a soprano y continúo a lo largo de su vida con una tonalidad más suave y acorde al folklore, con su oscuro y cálido tono de voz Mercedes logró emocionar los corazones de todos los argentinos a lo largo de más de cinco décadas.

Y a pesar de su indudable talento, La Negra Sosa siempre prefirió definirse a sí misma como «cantora» antes que «cantante», asegurando que «cantante es el que puede y cantor el que debe».

El 4 de octubre de 2009 Mercedes Sosa abandonaba para siempre la vida terrenal, dejando huérfanos a todos los argentinos, quienes aún continuamos escuchando su voz a través del disco, y algunos de los cuales intentamos dar lo mejor de nosotros para continuar su legado.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

mercedes sosa y caetano velosoMercedes Sosa asegura que al leer Así se templó el acero, de Nikolai Ostrovski (1904-1936), se hizo comunista. Allí el escritor soviético afirma que lo más valioso de un hombre es su vida, y que el propósito debe ser consagrarla a «lo más hermoso: la lucha por la liberación de la humanidad».

Cuando llegó a Mendoza, conoció a gente de izquierda y fortaleció sus convicciones. Ha llegado a decir «canto así porque soy comunista, nadie que no haya llorado la patria como yo puede cantar así».

La Negra estuvo afiliada al PC porteño. Y ha descripto cómo, en un bar de la calle Salta, con el poeta Armando Tejada Gómez debieron apretar al que entonces era su esposo, Manuel Osear Matus, para que firmara la ficha de inscripción al comunismo. Sin embargo, Mercedes se desafilió en 1990, objetara de la burocracia partidaria: «Renuncié al partido porque no quiero renunciar a la esencia del pensamiento comunista».

El episodio mas conflictivo respecto de su ideología lo tuvo Mercedes Sosa en 2003, cuando posó junto a Mauricio Macri, y dijo que votaría por él en la elección a jefe de Gobierno porteño. Nunca lo explicó, tal vez porque hubiera debido informar que su hijo  trabajaba entonces  en el área de Cultura Pro.

Fuente Consultada: Ídolos del Espectáculo Argentino

Biografia de Ameghino Florentino Naturalista Argentino

VIDA Y OBRA CIENTÍFICA DE FLORENTINO AMEGHINO

Dinosaurios en
la Patagonia
Dinosaurio:
Abelisaurus
Biografía de
Francisco Moreno
Florentino
Ameghino

Florentino Ameghino

Florentino Ameghino (1854 – 1911): Naturalista, Paleontólogo y Antropólogo También considerado climatólogo, geólogo y zoologo.

Nació en Villa del Luján, de la Provincia de Buenos Aires, el 18 de septiembre de 1854, hijo de don Antonio Ameghino y de doñaMaría Dina Armanino. (hay versiones que dicen que nació en Génova, pero él declara que nació en Luján)

En Ameghino su interés por la paleontología comenzó muy de pequeño, cuando le preguntó a su padre de dónde venían los restos de caracoles que había encontrado en la barranca del río Luján, cerca de su casa, y éste le respondió que los traía el río.

Florentino consideró que no debía ser así porque la corriente no podría enterrarlos, y decidió que averiguaría por qué estaban allí y cómo habían llegado.

Tenía dos hermanos, llamado Juan y Carlos que le ayudaron en muchas oportunidades, pero Carlos fue siempre un excelente colaborador sobretodo en arduas y lentas exploraciones.

Puede considerarse como la primera gran figura de la ciencia nacional y la que alcanzó, seguramente, mayor trascendencia internacional. Fue un autodidacta, que puso por alto el prestigio científico del país sin más fuerzas que su formidable tesón y el apoyo de su hermano Carlos, y sin más financiamiento que los exiguos fondos obtenidos de una librería, negocio que manejó durante años en La Plata.

Florentino Ameghino fue una de las personalidades científicas más descollantes de la Argentina en el siglo XIX. Nació en 1854 y era adolescente aún cuando los muchachos de su edad lo apodaron «el loco de los huesos» por su inveterada costumbre de hurgar con pico y pala las cercanías del río Lujan en busca de restos fósiles. A los veinte años reunió en un folleto varias observaciones acerca del origen del hombre americano, y tiempo después abandonó su puesto de maestro en la localidad de Mercedes para trasladarse primero al Uruguay y después a Europa. Allá recorrió los principales museos de ciencias naturales y se vinculó con paleontólogos célebres, deslumbrándolos con la colección que había formado.

Su formación primaria la realizó en forma particular y como entretenimiento infantil recogía huesos en las barrancas de Luján. En Buenos Aires siguió los estudios secundarios que no concluyó y enseguida se trasladó a la localidad bonaerense de Mercedes, donde fue maestro, director de una escuela y dedicó nueve meses al estudio geológico y paleontológico de los terrenos de la llanura pampeana.

Ameghino fue un brillante autodidacta en paleontología, geología, antropología y anatomía comparada. Ya de adolescente, aprendió idiomas para poder leer a los principales científicos de la época, como el geólogo británico Charles Lyell, y adhirió a la teoría de Darwin.

Cuando tenía 17 años le presentó a Germán Burmeister, entonces director del Museo de Buenos Aires y autoridad máxima de las ciencias en el país, sus primeros descubrimientos. Pero a éste las investigaciones del joven provinciano no le inspiraron confianza ni le parecieron de interés. Al contrario de lo que podría creerse, esto no desalentó a Ameghino, que más tarde diría: “Pero para algo sirve la desgracia… la incredulidad e indiferencia que encontré hirieron mi amor propio, me obligaron a estudiar y buscar medios de acumular nuevos materiales”.

Siempre vivió estudiando, investigando y luchando por conseguir medios económicos para crecer en su actividad científica.

En 1875 dio a conocer las primeras especies nuevas que había descubierto. En el mismo año, se presentó en un concurso-exposición organizado por la Sociedad Científica con siete cajas de fósiles. Pero a los jurados poco les interesaban aquellas reliquias y sólo las premiaron con la última de las catorce menciones honoríficas. Ameghino insistió al año siguiente con una memoria sobre el cuaternario –la más reciente era geológica– que ni siquiera fue considerada.  Decidió viajar a Europa, y presentar su crecida colección de huesos en la Exposición Internacional de París de 1878 y gracias a su trabajo en la escuela puedo financiar en 1875 su primer viaje a Uruguay. Mas tarde con el apoyo del pueblo natal pudo viajar a París en 1878 y exhibir su colección de huesos en la Exposición Universal donde logró la admiración de los científicos mas destacados de su época.

Su viaje a Paris le demandó tres años y debió vender parte de los objetos llevado, por 40.000 francos, y con ese dinero financió la edición de La antigüedad del hombre en el Plata, una de sus principales obras y Los Mamíferos fósiles en la América Meridional. Al poco tiempo debió volver a vender mas material de su colección (que no se lo aceptaban en museos de la Argentina); hacia 1892, setenta piezas de su colección fueron destinadas a un museo de Munich y, tres años más tarde, se vio obligado a vender al Museo Británico una colección de unas 380 aves fósiles. El objetivo era, como siempre, financiar nuevas investigaciones.

Como curiosidad histórica hay que destacar que  cuando regresa de Europa, llega casado con una joven parisinaLeontina Poirier y pobre y como si fuera poco, se encuentra que había sido exonerado de su cargo de director de la escuela de Mercedes por abandono del puesto.

En 1886, Francisco Moreno lo nombra vicedirector del Museo de la Plata, en  el cual Ameghino aporta su propia colección de huesos, pero lamentablemente al poco tiempo estos científicos entran en un conflicto debido a diferencias y celos profesionales  y pierde el cargo oficial. Como salida decide abrir un negocio de libros y en donde por tercera vez volvió a iniciar una colección de fósiles, ya que Moreno le había prohibido la entrada al museo y no podía estudiar sus propios fósiles.

Su obra publicada —185 títulos que totalizan unas 20.000 páginas— hace referencia tanto a la descripción de piezas fósiles, en gran parte halladas por él, como a apoyar su teoría sobre el origen americano del hombre. Para Ameghino, la especie humana había evolucionado en las Pampas argentinas, desde donde habría migrado al resto del planeta. Y para probarlo se sirvió de todos sus hallazgos paleontológicos.

De todas maneras en su etapas de comerciante, Ameghino desplegó un gran esfuerzo creador: Filogenia (otro libro de su autoría) le brindó el reconocimiento nacional y mientras fue librero en La Plata publicó el trabajo premiado en Paris y mantuvo acaloradas polémicas con científicos nacionales y extranjeros.

Un año después presentó en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias su obra magna, compuesta por 1028 páginas y un atlas: Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina.

En la exposición de París de 1889,obtuvo uno de los mayores logros científicos internacionales de la época: la medalla de oro y el diploma de honor, por su contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de Argentina, escrita en poco mas de un año, entre grandes dramas económicos. Este reconocimiento lo ubicó entre las pocas figuras mundiales del enfoque paleontológico de la biología evolutiva.

Ameghino murió en La Plata, el 6 de agosto de 1911. Su entierro fue grandioso, teniendo en cuenta lo alejado que estuvo de las esferas oficiales. Todo el mundo intelectual se hizo presente y al depositar sus restos en el Panteón de los maestros, hicieron uso de las palabras eminentes personalidades como E. Holmberg, Víctor Mercante, J. B. Ambrosetti, José Ingenieros y otros.

HITOS DE SU VIDA
1854: Nació en la ciudad de Lujan, el 18 de setiembre, hijo de modestos inmigrantes italianos.

1863: Desde niño llamó la atención de sus padres y maestros, por la forma en que se interesaba por desenterrar restos fósiles y averiguar su posible origen. A los nueve años de edad, reunió una colección de caracoles que había juntado a orillas del río Lujan.

1867: El maestro Carlos d’Aste, amigo de sus padres, les sugirió la idea de enviarlo a Buenos Aires para que siguiera estudios secundarios en la Escuela de Preceptores.

1870: Ameghino entró a desempeñarse, como Auxiliar Docente, en una escuela de Mercedes, donde, poco después, comenzó a dictar clases. 1871: Organizó, en Mercedes, un pequeño Museo de Ciencias Naturales, anexo al antes citado colegio.

1872: Fue nombrado Director de la Escuela Elemental de Mercedes, cargo que conservg durante varios años. Mientras tanto, proseguía estudios e investigaciones sobre etnografía y paleontología.

1873 a 1877: Estableció contacto epistolar con varios sabios europeos a quienes comunicó, por carta, sus hallazgos y teorías. Realizó gran cantidad de excavaciones, pagando él mismo los gastos que tales tareas originaban. Venciendo grandes dificultades, llegó a disponer de la mejor colección de fósiles conocida en América.

1878: Emprendió viaje hacia Europa, en cuyos museos estudió y trabajó con la venta de ejemplares repetidos de fósiles. Pudo costearse la edición de su libro «La antigüedad del hombre en el Plata». 1880: Contrajo enlace con Leontina Poirier, de nacionalidad francesa.

1881: Después de tres años de ausencia, regresó, con su esposa, a la Argentina, donde se enteró de que, vencida la licencia que le habían acordado en sus puestos docentes, ya no los tenía.

1882: Abrió en la ciudad de Buenos Aires una librería, a la  que llamó «El gliptodonte» y con los ingresos obtenidos, prosiguió sus estudios e investigaciones.

1883 a 1901: Reinició sus tareas paleontológicas, ayudado por su mujer y por su hermano Carlos, con quienes efectuó numerosos viajes por la costa atlántica y por el sur de la Argentina. Lograron encontrar más de un centenar de esqueletos de especies mamíferas extinguidas, los cuales pasaron a formar parte de la colección del Museo de Historia Natural de Buenos Aires, que Carlos, posteriormente, dirigió. Florentino, mientras tanto, ejerció como pofesor en las universidades de Córdoba, La Plata y Buenos Aires.

1902: Sus méritos, como investigador, fueron reconocidos dentro y fuera de la Argentina. El Gobierno de ese país lo nombró Director del Museo de Historia Natural de Buenos Aires, instituto que organizó con extraordinaria eficacia.

1911: Enfermo de diabetes y sintiéndose muy afectado, es-piritualmente, por la muerte de su madre y de su esposa, falleció el 6 de agosto. Sus últimas palabras fueron: «¡Cuánto me queda por hacer!».

SOBRE SU TRAYECTORIA….

Desempeñó los siguiente cargos: maestro de escuela de Mercedes (Bs.As.), catedrático de Zoología y Anatomía comparada de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cordoba, conservador de las seccines de Zoología y Antropología de la misma Universidad, miembro académico de la Facultdad de Ciencias Médicas de la misma; Director del Museo de La Plata, etc.

Los premios que ha logrado por sus trabajos científicos son los siguientes: mención honorífica por la «Sociedad Científica Argentina» en el concurso y exposición del 28 de julio de 1875; medalla de bronce en la Exposición Universal de París en 1878: medalla de oro (primer premio) en la Exposición Continental Sud-Americana de 1882, en la ciudad de Buenos Aires; medalla de oro (primer premio) en la Exposición de París en 1889; y medalla de oro (primer premio) en la Exposición de Chicago en 1893.

Fuera de las obras que se han señalado más arriba, ha dado a la publicidad y se ha traducido a varios idiomas una colección numerosa de libros y trabajos sobre antropología, geología y paleontología, que fueron sus especialidades en las ciencias naturales, dedicando «Un recuerdo a la memoria de Darwin», cuyas teorías fueron sus ideales de niño-sabio y después fueron la base de su reputación científica.

La Dirección del Museo Nacional de Historia Nacional la ocupó Ameghino a la muerte de Berg en 1902: y entonces el genio produce su formidable teoría de la existencia del hombre en los terrenos terciarios del país. Semejante teoría produjo un revuelo en el avispero científico. La iglesia encontró un terrible enemigo en Ameghino, al que combatió intensamente.

Los iíltimos años de su vida los pasó el ilustre sabio al frente de una librería que instaló en La Plata donde luchó contra la adversidad del destino. Pero el precitado nombramiento de Director del Museo Nacional, le proporcionó un bienestar que alcanzó a disfrutar casi dos lustros. Murió en La Plata el 6 de agosto de 1911, desempeñando el cargo de referencia.

Ante su tumba abierta, el doctor José Ingenieros pronunció elocuente oración fúnebre, en la que dijo entre otras cosas: «Muere con él la tercera vida ejemplar de «nuestra centuria: Sarmiento inagotable catarata de energía en las gloriosas batallas de nuestra emancipación intelectual; Mitre, que alcanzó !a santidad «de un semi-Dios y fue consejero de pueblos; Ameghino, preclaro sembrador de altas verdades cosechadas a filo de hacha en la selva infinita de «la naturaleza. . .»

Fué su gran colaborador su hermano Carlos Ameghino, que más adelante lo reemplazó en el cargo de Director del Museo Nacional de Historia Natural. Fuera de las obras citadas, merece mencionarse: «El transformismo considerado como una ciencia exacta» y otras muchas que seríía largo enumerar .

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°23 Florentino Ameghino Edit. Cuántica
Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

Los Mas Importantes Deportistas Argentinos Grandes Idolos del Deporte

Los Mas Importantes Deportistas Argentinos – Grandes Idolos del Deporte Argentino

Pasarella en futbol

Daniel Passarella
El gran capitán de la Selección Argentina
campeona en 1978. ídolo de River y de la Fiorentina. Como técnico, dirigió a River, la Selección Argentina y actualmente al Uruguay.

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Pascual Perez Boxeo

Pascual Pérez
1926-1977. Campeón Olímpico en Londres 48. En 1954 derrotó al japonés Shirai y fue el primer Campeón Mundial Argentino. Defendió el título Mosca en diez oportunidades.

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adolfo pedernera

Adolfo Pedernera
191 8-1995. El Maestro debutó en River en 1935 y a partir de los 40 se
convirtió en el conductor de La Máquina. Cuando se retiró, siguió con sus éxitos en la dirección técnica.

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Basquetbol Milanesio

Marcelo Milanesio
Debutó en la primera fecha de la Liga 85 y jugó en 649 partidos consecutivos hasta
comienzos de la temporada 98/99, siempre en Atenas. Es el basquetbolista con más partidos mundialistas: 32.

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Morea Enrique

Enrique Morea
Por 25 años fue el número uno de la Argentina. Participó en la Copa Davis entre 1948 y 1958. En 1952 llegó a la final de Wimbledon en doble mixto y en el 53 se ubicó 80 en el mundo.

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Perfumo Roberto futbol

Roberto Perfumo
El Mariscal del área jugó en Racing;
Cruzeiro y River. Fue uno de los pilares del último Racing campeón y titular en el Mundial de Inglaterra 1966. Se retiró y pasó a ser director técnico

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Marzolini Silvio Futbol

Silvio Marzolini
En 1959 llegó a Boca y fue su consagración: logró cinco títulos. Jugó los Mundiales deI 62 y 66. En 1981 fue técnico de Boca y con Maradona ganó el campeonato.

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Luis Nicolao Natacion

Luis A. Nícolao
El 27 de abril de 1962, en Brasil, consiguió el récord mundial de los 100 metros mariposa (57s). En diez años sumó muchos récords y fue la figura de la natación argentina.

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Herminio Masantonio

Herminio Masantonio
191 0-1 956. Tercer goleador del fútbol argentino: 256 goles, pero nunca fue goleador de un campeonato. Una de las glorias de la
historia de Huracán (1931-43 y 45).

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Moreno futbol

José M. Moreno
191 6-1 978. El Charro era el jugador espectáculo. Fue factor determinante de La Máquina de River y en la Selección Nacional. Jugó en España, Chile, Uruguay y Colombia.

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deporte argentino Galvez Juan Manuel

Juan Gálvez
1916-1963. Con su hermano Oscar y con Fangio constituyen la elite del automovilismo
en la Argentina. En quince años obtuvo nueve campeonatos en Turismo Carretera, todo un récord.

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Gatica Boxeo Argentino

José M. Gatica
1925-1963. Fanfarrón como pocos, un mito del boxeo argentino. Nunca fue campeón argentino ni peleó por el título mundial. Su personalidad le provocó amor y odio por igual.

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Hugo Gatti Arquero Argentino

Hugo O. Gatti
Debutó en primera en 1962. Es uno da los personajes más pintorescos de fútbol argentino. El Loco fue el ídolo de la hinchada de Boca. En su carrera ganó siete títulos y jugó 765 partidos.

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Automovilismo Froilán Gonzalez

Froilán González
 Tuvo un brillante paso por Ferrari en la Fórmula Uno. En 14 de julio de 1951 le dio el primer triunfo a esta escudería en la historia de la categoría. Ganó 42 carreras y las 24 Horas de Le Mans.

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Pedro Heguy Deportista

Alberto Pedro Heguy
10 de handicap. Ganó 17 títulos entre 1957 y 1981. Con su hermano Horacio, más Juan y Alfredo Harriot formaron el mejor equipo de Coronel Suárez.

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Boxeo Santos Laciar

Santos B. Laciar
Chiquito y guapo, el cordobés ganó tres títulos mundiales: dos como mosca de la Asociación y uno en supermosca del Consejo. Falucho realizó 16 peleas por títulos del mundo. Un grande.

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Eduardo Lanusse

Eduardo Lausse
1927-1 995. Un zurdo pegador. Fue Campeón Argentino mediano en 1953. Se enfrentó con los mejores y llegó a estar 20 en el ranking. Nunca tuvo una chance por el título. Se retiró en 1960.

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Irineo Legizamo

Irineo Leguisamo
1903-1985. El maestro del turf argentino. Triunfó en Palermo, San Isidro y logró 32 premios internacionales. Ganó más de 3200 carreras (incluidos más de 490 clásicos).

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Boxeo Nicolino Locche

Nicolino Locche
Fue El Intocable. En 1968 viajó a Tokio, ganó la corona de los welter junior y le dio una clase magistral al campeón Fujii. Realizó seis defensas y ganó cinco. El público lo amó y fue leyenda

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deportista argentino

Daniel Martinazzo
Se lo consideró el mejor jugador del mundo de la historia. Con la Selección ganó los Mundiales de San Juan 78, Novara 84 y logró la medalla de oro en los Panamericanos de Puerto Rico 79.

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Boxeo Acavallo

Horacio Accavallo:
Comenzó a boxear porque pensaba que era un buen negocio. Realizó 84 peleas en doce años.
En 1966 derrotó al japonés Takayama y se convirtió en campeón mundial mosca.

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Artime en el futbol

Luis Artime
Uno de los grandes goleadores argentinos. Debutó en 1959 en Atlanta.
Luego jugó en River, Independiente, Brasil y Uruguay. En la Selección, disputó 23 partidos y convirtió 23 goles.

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Batistuta goleador argentino

Gabriel Batistuta
Uno de los mejores delanteros del mundo y el máximo goleador de la Selección con 48 tantos. Después de triunfar en Boca, en 1991 se fue a Italia y se convirtió en el extranjero que hizo más goles en la Liga.

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jorge batiz

Jorge Bátiz
Por trabajo y tenacidad el pionero del ciclismo nacional. Logró dos subcampeonatos del mundo en velocidad: Italia 55 y Dinamarca 56. Fue campeón Panamericano en México 55.

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Norma tenista argentina

Norma Baylon
Con su tenis agresivo venció a las mejores de su época. En 1966 obtuvo el campeonato República al superar en la final a la checa
Vera Sukova y se metió entre las siete mejores del mundo.

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Alberto cabrera Deportista Argentino

Alberto Cabrera
En la década del 60, con su magnetismo, deslumbró a los amantes del básquet en la Argentina.  Quedó en la historia por su récord único de 9 títulos de campeón argentino con Buenos Aires.

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deportista argentino

Jeannette Campbell
A los 21 años, fue la primera nadadora argentina que se Consagró subcampeona olímpica al ganar la medalla de plata en los 100 metros libres, en los Juegos de Berlín 1936.

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Amadeo Carrizo Arquero

Amadeo Carrizo
Para muchos, fue el mejor arquero de la historia. Atajó en River de 1945 a 1968 y fue el símbolo del arquero moderno. Se retiró a los 44 años, cuando jugaba para Millonarios de Colombia.

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Daniel Castellani

Daniel Castellani
Jugó en la Selección Argentina del 78 al 90. Logró la medalla de bronce en el Mundial 82 y en Seúl, 88. Técnico de la Selección del 93 al 99, obtuvo la medalla de oro en los Panamericanos 95.

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roberto cherro futbolista argentino

Roberto Cherro
1907-1965. Le decían Cabecita de Jro. Con sus goles, se convirtió en ídolo de Boca (1926-1938). En la Selección ganó la medalla de plata en Amsterdam 28 y jugó el Mundial de Uruguay 1930.linea divisoria

alberto dimidi

Alberto Demiddi
El remero número uno de la Argentina. Campeón Nacional de 1962 a 1972; Campeón Mundial en Canadá 1970;  Medalla de plata en los Juegos de Munich 72y bronce México 68.

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Vito Dumas

Vito Dumas
1900-1965. A bordo del Legh II zarpó de Buenos Aires el 27 de junio de 1942. Luego de 272 días de navegación y de cubrir 22 mil millas, logró dar la vuelta al mundo. La proeza estaba cumplida.

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Dante Emilliozi Corredor Argentino

Dante Emiliozzi
Con Torcuato Emiliozzi fueron ídolos del Turismo Carretera. Fueron campeones entre 1962 y 1965 con La Galera, el famoso Ford. En total, los hermanos se adjudicaron más de 40 triunfos.

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Ferreira futbolista

Bernabé Ferreyra
1909-1972. El Mortero de Rufino comenzó su carrera en Tigre (1931) y se consagró en River (1932-1939). Era peligroso dentro
y fuera del área. Jugó 197 partidos y convirtió 206 goles.

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deportista argentino

Manuel Ferreira
1906-1 983. Llegó a Estudiantes en 1924. Su calidad de juego y goles lo llevaron a la Selección. Capitán y técnico en Amsterdam. Participó en el Mundial de Uruguay 1930.

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firpo boxeo

Luis Angel Firpo
1894-1960. El Toro Salvaje de las Pampas fue el primer argentino que disputó un Campeonato Mundial. El 14 de septiembre de 1923 perdió por nocaut con Jack
Dempsey.

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Francescoli Enzo

Enzo Francescoli
Llegó de Uruguay en 1983 para jugar en River. Luego de un flojo primer año, fue ídolo de la hinchada. El Príncipe los llevó a ganar cuatro
campeonatos locales y la Libertadores 96.

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Basquetbol furlog

Oscar Furlong
Figura y goleador de la Selección Argentina que ganó el primer Campeonato Mundial de Básquet en 1950. Triunfó en la Argentina y se fue a lugar a los Estados Unidos.

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Boxeador Galindez

Víctor Galíndez
1948-1980. Ganó el título Mundial mediopesado en el 74 ante Len Hutchins. Lo perdió en el 78 y lo recuperó en el 79. Murió en un accidente al debutar como copiloto en TC 1980.

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Corredor Oscar Alfredo Gálvez

Oscar Alfredo Gálvez
1913-1 989. El Aguilucho dedicó su vida al Turismo Carretera. Entre el 47 y el 61 ganó siete campeonatos. En el 49 consiguió la primera victoria argentina sobre pilotos europeos.

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deportista argentino

Nora Vega: La más grande patinadora argentina. Ganó 11 Sudamericanos, 4 medallas de oro en los Panamericanos 79 y dos en el 95, donde también logró una de plata y otra de bronce.Nació en Mar del Plata el 12 de septiembre de 1961. Su padre, fundador del Club Deportivo Norte, impulsó a ella y a su hermano Reynaldo a la práctica deportiva. Reynaldo Vega también sería un destacado patinador, consagrándose subcampeón mundial en el Campeonato Mundial de Patín de Mar del Plata en 1978, en la prueba de 500 m .

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deportista argentino

Emanuel David Ginóbili : (28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, Argentina), más conocido como Manu Ginóbili, es considerado el jugador argentino de baloncesto más importante de todos los tiempos. Actualmente juega en San Antonio Spurs de la NBA. Antes de llegar a la NBA, Ginóbili jugó en las ligas argentina e italiana.

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deportista argentino

Juan Manuel Fangio : (Balcarce, 24 de junio de 1911 – Buenos Aires, 17 de julio de 1995) fue un automovilista argentino, quíntuple campeón de Fórmula 1. Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales de Fórmula 1, conduciendo con Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Retirado en 1958.

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deportista argentino

Roberto De Vicenzo: Golfista profesional. Nació el 14 de abril de 1923 en Villa Ballester (Bs.As.).Considerado uno de los deportistas más destacados de su país a través de todos los tiempos, es quizás el arquetipo de los golfistas de los años 50, ya que ganó la asombrosa cantidad de 230 torneos alrededor del mundo, incluidos 4 torneos del PGA Tour y el Abierto Británico.

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deportista argentino

Carlos Monzón: (San Javier, Argentina, 7 de agosto de 1942 – Los Cerrillos, Argentina, 8 de enero de 1995) fue un boxeador argentino que alcanzó el título de campeón mundial de la categoría mediano, entre los años 1970 y 1977. Es considerado uno de los mejores deportistas argentinos de la historia.

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deportista argentino

Diego Armando Maradona (Lanús, 30 de octubre de 1960).Consiguió importantes logros deportivos tanto con la Selección Argentina como con algunos de los clubes en los que jugó. Con la selección consiguió la Copa Mundial de 1986, el subcampeonato en la Copa Mundial de 1990 y el Mundial Juvenil de 1979. Sus logros más importantes a nivel de clubes los obtuvo jugando para el Nápoles, donde ganó una Copa de la UEFA y los únicos dos scudettos que posee la institución.

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deportista argentino

Alfredo Di Stéfano: La Saeta Rubia debutó en River en 1945. Por su habilidad se lo compara con
Maradona y Pelé. Emigró con sus goles al Real Madrid. Dejó el fútbol, triunfó como técnico.

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deportista argentino

Ángel Amadeo Labruna: (Bs.As., 28-9-1918 –  20-9-1983), fue un jugador y director técnico de fútbol argentino. Jugaba como delantero por izquierda. Es el goleador histórico del club. Es reconocido por la hinchada riverplatense, como el máximo ídolo del Club Atlético River Plate, así como uno de los máximos goleadores de la Primera División de Argentina, Es el máximo goleador de la historia del Fútbol Argentino con 293 goles, junto a Arsenio Erico, de Independiente, quien también tiene 293.

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deportista argentino

Guillermo Vilas: Ex-tenista profesional argentino nacido el 17 de agosto de 1952 en Buenos Aires, Argentina, donde su madre fue a atenderse para el parto, aunque vivió durante toda su niñez y adolescencia en la ciudad de Mar del Plata. Fue número dos del mundo en el ránking ATP (1975). Se impuso en 62 torneos de ATP, de los cuales 4 fueron torneos de Grand Slam. También se adjudicó un Tennis Masters Cup (ex Masters).

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deportista argentino

Marcelo Oscar Alexandre: Representó al ciclismo argentino como sólo los grandes deportistas saben hacerlo.  El 7 de julio de 1981, a los 18 años, en el Estadio Alfred Rosch de Leipzig, se corona Campeón Mundial juvenil del kilómetro contra reloj. Marcó un tiempo de 1m. 7s. 45. Este era el segundo Campeón en esta especialidad que tuviera Argentina, después del obtenido por Dazzán. Fue 13 veces Campeón Argentino. 12 veces Campeón Panamericano. Una vez Campeón Mundial. Integró la Selección Argentina, entre 1980-1992.  Designado entre 8 corredores del mundo para integrar al Kokusai Keirin, en Japón, en 1993.

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Grandes Boxeadores de Argentina

Grandes Boxeadores de Argentina

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Luis A.
Firpo
José M. GaticaPacual
Perez
Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

Vida de Carlos Monzón

Carlos Monzon, BoxeadorAmalia Ledesma y Roque Monzón tuvieron el 7 de Agosto de 1942 a su quinto hijo y lo llamaron Carlos. En San Javier (Santa Fe) vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes.

En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres.

Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar.

Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales «managers» eran el «Mono» Martínez y Roberto Agrafogo.

Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo. El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que..

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Grandes Boxeadores de la Historia

 

Biografía de Pascual Perez Campeón Mundial Argentino Peso Mosca

Biografía de Pascual Perez – Campeón Mundial Peso Mosca

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Luis A.
Firpo
José M. GaticaPacual
Perez
Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

PASCUAL PÉREZ: nacido el 4 de marzo de 1926 en Mendoza, en una pequeña localidad llamada Rodeo del Medio. Fue el menor PASCUAL PÉREZde nueve hermanos. Es recordado como el primer Campeón Mundial peso Mosca Argentino en 1954. Corona que defendió por todo el mundo y conservó hasta 1960.

Muy querido por su calidad humana, llamado con cariño «Pascualito», y también conocido como el «León Mendocino», «El pequeño Gigante». Obtuvo el título de Campeón  Olímpico en 1948 en los juegos de Londres y el 26 de noviembre de 1954 con sus apenas 48 Kg. logra el título de Campeón Mundial, peso Mosca en Tokio (estadio Korakuen ), Japón.

30 de mayo de 1955: En Tokio, Pascual Pérez retuvo título mundial por primera vez al derrotar por nocaut en el 5º round al japonés Yoshio Shirai, el púgil al que le había arrebatado la corona el 26 de noviembre de 1954.

Protagonizó 125 combates como amateur; y logró 16 campeonatos y recién a los 26 años debutó como boxeador profesional, el 11 de noviembre de 1952. Como rentado obtuvo dos campeonatos.

Como aficionado había logrado otros lauros, como eran:

– En 1944: Campeonato mendocino y argentino de novicios.
– En 1945: Torneo abierto de Salta.
– En 1946, Campeón mendocino, argentino y latinoamericano (Santiago de Chile) de Veteranos.
– En 1947, Campeón mendocino, argentino y latinoamericano (San Pablo)
– En 1948, Campeón de la Vendimia. Campeón argentino (Selección para las Olimpíadas). Campeón Olímpico en Londres.
– 1950, Campeón Mendocino; Campeón Argentino, Campeón Latinoamericano (Guayaquil), y Campeón de la Buena vecindad (Lima).

Pascual Perez venció en La Plata a Marcelo Quiroga

Pascualito venció en La Plata a Marcelo Quiroga, y luego viajó a Japón para intentar conseguir el titulo mundial. Era muy metódico, y vivía en pos de ese encuentro, entrenaba permanentemente, pero un día recibió un duro golpe en el oído derecho mientras entrenaba,  tuvo obligado a postergar la pelea para noviembre, pues tenía afectado el equilibrio. Dicen que practico unos 200 rounds y realizó 300 Km. de ejercicios aeróbicos, para llegar en forma, brillante y confiado el día de la pelea.

Lázaro Kosci y Felipe Segura eran quienes los dirigían técnicamente, en el 2º round Pascualito logra un tremendo zurdazo que voltea a su rival (Yoshio Shirai), y de esta manera se asegura medio titulo. En la 8º y en la 13º vuelta la escena se repitió, Yoshio estaba muy cansado, pero aguantó y legó al  final del combate. De todas maneras el triunfo fue para Pascual Perez, quien se transformó en el primer argentino en obtener los dos lauros más ansiados por todo deportista: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos y el campeonato mundial de Box en su categoría.

Como a todo campeón, también le llegó el ocaso, y fue el 16 de abril de 1960 en Tailandia frente a Pone Kingpetch, en una dura pelea. Intentó a los pocos mes de recuperar la corona y perdió nuevamente, y de esta manera terminó su carrera profesional, librando 92 combates, con el siguiente resultado: 84 triunfos, 7 derrotas y un empate. De las victorias, 57 las ganó por nocaut, lo que lo ubica dentro de una selección de excelsos boxeadores que han obtenido más de 50 nocauts.

Falleció el 22 de enero de 1977 en Capital Federal. Este pequeño púgil fue  quien abrió la puerta hacia la senda triunfal que luego habrían de seguir Horacio Accavallo, Nicolino Locche y Carlos Monzón.

Grandes Boxeadores de la Historia

Biografía de Gatica Mono Gatica Figuras del Boxeo Argentino

Biografía de Mono Gatica- Boxeo Argentino

Biografia de Firpo Grandes Boxeadores Argentinos Campeones de BoxeoBiografia de Gatica Grandes Boxeadores Argentinos Campeones de BoxeoBiografia de Perez Grandes Boxeadores Argentinos Campeones de BoxeoBiografia de Bonavena Grandes Boxeadores Argentinos Campeones de BoxeoBiografia de Locche Grandes Boxeadores Argentinos Campeones de BoxeoBiografia de Monzon Grandes Boxeadores Argentinos
Luis A.
Firpo
José M. GaticaPacual
Perez
Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

JOSÉ MARÍA GATICA: ídolo nacional desde el ring del Luna Park, convirtiéndose en un ícono tan emblemático de la Ciudad deBiografia de Gatica Mono Figuras del Boxeo Argentino Grandes CampeonesBuenos Aires como el obelisco o la casa del “francés” Carlos Gardel.

En en el Día de la Patria, 25 de mayo de 1925, en San Luis nacía uno de los ídolos mas recordados del boxeo argentino, el «Mono» Gatica.

Nunca le gustó su apodo, prefería «el Tigre», y de él se han contado muchas historias y anécdotas, sobre todo por su corazón y solidaridad con los pobres , por lo que el sector mas popular de la gente que protagonizó el movimiento del 17 de octubre de 1945 y se vio representado por el peronismo, se identificó con su trayectoria de la pobreza al estrellato.

El Mono nunca fue campeón argentino ni peleó por el título del mundo. Peleó entre el 45’ y el 56’, es decir su campaña profesional duró más o menos exactamente el tiempo del poder peronista, movimiento del cual pareció ser también bandera con el General sentado a la vera del ring en más de una ocasión. Gatica fue un símbolo de la época en que el Justicialismo reivindicó a la clase trabajadora y trabó amistad con su creador, Juan Domingo Perón.

Creció en el barrio porteño de Constitución, donde vendía diarios como canillita o emprendía las “changuitas” que le permitieran subsistir, como hacían miles de niños en el desamparo de la época.

«Tiró los primeros guantes» con el rusito Emilio Samuel Palanké, con quien entabló una larga amistad, y quien sería unos de los amigos mas fieles en la vida del «Mono». El rusito siempre recordaba como Gatica lo trataba , y cuanto había podido conocer Buenos Aires gracias a su ayuda, hasta cuando su padre estaba enfermo, el «Mono», le arrendó una pieza particular, ….»así era el mono, desprendido y con un gran corazón».

El “Mono” marcó un récord de 85 peleas ganadas, 71 por KO, siete derrotas y tres empates.  Debutó profesionalmente el 7 de diciembre de 1945 ganándole por nocaut en el 10 round a Leopoldo Mayorano. Si bien no peleó por el título llegó a enfrentar al campeón mundial Ike Williams, quien lo noqueó en una vuelta, el 5 de enero de 1951, en Nueva York. Nicolás Preziosa su entrenador, lo abandonó por lo desordenado y falta de ganas de entrenar en el gimnasio

Gatica tuvo su última pelea el 6 de julio de 1956 contra Jesús Andreoli, a quien ganó por nocaut técnico en el cuarto round.

Gatica tenía su ideología política, y estaba muy comprometido con el peronismo, ya proscripto por la Revolución Argentina de Aramburu, y luego de su ultima pelea fue detenido con una excusa deportiva, pero en realidad la cuestión era política.

Al igual que Firpo, Gatica tuvo una serie de peleas con Alfredo Parra, que han quedado en el recuerdo y que convocó a a multitudes. Inicialmente dos amateurs, donde ganó una cada uno, y luego cuatro profesionales, donde también se repartirán las victorias.

En una de esta ultima peleas, es donde se inició la leyenda de coraje del Mono, porque Parra le quiebra la mandíbula con un zurdazo impresionante , pero Gatica sigue luchando casi inconciente hasta el 5º asalto donde el árbitro decide parar la pelea. Esta actitud le valió el premio al valor de sus seguidores, quienes le confirieron la inmortalidad a través del tiempo, por sus relatos heroicos de este especial ser que solo quería combatir para triunfar, como había aprendido en la calle desde muy pequeño, donde cada día salía a enfrentar y a pelear la vida.

Con apenas 38 años, un domingo por la tarde luego de un partido de fútbol en la cancha de Independiente de Avellaneda, en el que -los diablos rojos vencieron a River por 2 a 1, al salir de la misma donde vendía muñequitos sufrió un accidente al querer ascender a un colectivo, cayendo bajo las ruedas que lo aplastaron..

Tirado en la calle Herrera, de Avellaneda, manchado de sangre, con los ojos abiertos puestos en otro vendedor de muñecos, repitió: «No me dejés solo, hermano; levantáme, no quiero estar tirado«.

Estuvo dos días internado hasta que falleció el 12 de noviembre de 1963. Fue velado en la sede de la Federación Argentina de Box (FAB), porque en su Luna Park se estaba desarrollando un espectáculo de la Orquesta Sinfónica de Inglaterra, que no se podía suspender.

El periodista Jorge Montes escribió un libro su vida con innumerables anécdotas del boxeador, y mas tarde, en 1995 la película «Gatica» dirigida por Leonardo Favio.

Grandes Boxeadores de la Historia