Mitología Griega

Seres Imaginarios de la Mitologia Criaturas Mitologicas

SERES Y CRIATURAS IMAGINARIOS DE LA MITOLOGIA:
DRAGONES-AVE FENIX-CENTAUROS-MINOTAURO-UNICORNIOS

seres de la mitologia

A través de los cultos de las sociedades antiguas, de la adoración de los más sabios pueblos y de la creación de mitos fabulosos y tan milenarios como el hombre mismo, es posible rastrear las incontables formas en que la mente humana ha sido impregnada por los animales. Y, más particularmente, la influencia de las bestias imaginarias, de los seres mitológicos, ha sido impresionante. Nuestra cultura se encuentra inundada de referencias a estos animales, y el imaginario colectivo de la sociedad desborda de relatos y fábulas sobre dragones, minotauros, unicornios y demás criaturas ficticias.

Es muy común que los mitos desarrollados alrededor de uno de estos seres se correspondan con el proceso evolutivo  de algún animal real y los cambios en su relación con los hombres.   Aún más: casi no existen bestias imaginarias que no contengan algún elemento  de verdad zoológica.

Por ejemplo, el hallazgo de fósiles enigmáticos, los encuentros de los primeros marineros con criaturas mitológicas y los relatos de los exploradores sobre las exóticas bestias descubiertas en tierras lejanas han disparado la imaginación de los hombres a lo largo de toda la historia de la humanidad, creando una infinidad de seres increíbles que todavía nos acompañan en nuestra imaginación.

Los encuentros primitivos entre los hombres y los animales, los siglos de poesía y mitología que han transcurrido desde entonces, el incesante fantasear de la mente humana y el enamoramiento que los más exitosos y respetados escritores, músicos y autores teatrales con estas criaturas demuestran cuan adentradas se encuentran en nuestra cultura. Las más impresionantes e increíbles bestias se han mantenido como una fuente de inspiración para los artistas, evidenciando la fascinación que ejercen sobre el espíritu humano.

Hay algo en ellas, alguna cualidad intangible e inexplicable que nos cautiva y nos hace presas de su naturaleza, que excita nuestra mente y nuestra alma, que nos conmueve profunda y completamente.

Los centauros
Propios de la mitología griega, muchos expertos opinan que los centauros tiene su origen de los primeros encuentros entre este pueblo y varias de las tribus cercanas a ellos que montaban a caballo. Pero los mitos de esta sociedad, por su parte, contaban una historia diferente. Se decía que Ixión, rey de Tesalia, había cometido una terrible injuria a Zeus, dios de los dioses, al intentar acostarse con su esposa Hera. Zeus, para evitarlo, engañó a Ixión modelando una nube según la forma de la diosa, y de esta unión nacería Centauro.

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Este, luego, se aparearía con yeguas salvajes, dando origen a unos seres mágicos mitad hombre y mitad caballos. Existen   muchísimos mitos clásicos  más  que  hablan de los centauros.  Una de ellos narra que durante la boda del rey Lapitas, los centauros intentaron secuestrar a la novia, lo que desencadenó una batalla bastante cruenta que los hombres lograron ganar con la ayuda de Teseo (el mismo que había logrado dar muerte al Minotauro). Esta fábula se ha representando en un friso de 500 a.C, aproximadamente, ubicado en el Partenón de Atenas.

También merece atención el mito de Quirón, un centauro muy sabio, famoso por sus conocimientos de música, tiro al arco y medicina, disciplina que enseñó a Asclepio, dios de esta ciencia. Se cuenta que además de ser tutor de varios héroes de la mitología griega,  como  por  ejemplo Aquiles y Jasón, Zeus reconoció su enorme sabiduría y lo honró con la constelación zodiacal de Sagitario.

Los centauros vivían en territorio tesalio, y se decía que habían adquirido la inteligencia y las emociones de los hombres, y la velocidad y el poder de los caballos. Si bien eran muy justos y sensatos, no era extraño que los centauros se volvieran feroces y agresivos.

Estaban muy relacionados con Dioniso, dios del vino y símbolo del éxtasis. Su fuerza y velocidad los convirtió en los intermediarios de los dioses del mundo de los muertos en esta existencia; por esto mismo, su imagen es muy común en los monumentos funerarios.

Los dragones
Heródoto, un importantísimo historiador griego del siglo V a.C, fue uno de los primeros en describir a los dragones. El afirmaba que habitan la tierra de día y el agua de noche, que ponían e incuban huevos en la primera, que sus garras eran fuertes y que su escamosa piel no podía rajarse. La dualidad que acompañará para siempre a los dragones como señores de la tierra y de las aguas sagradas ya se empezaba a formar en estos tiempos tan lejanos. Más allá de esta definición, cada cultura a trabajado el tema de los dragones de maneras muy distintas.

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Los egipcios consideraban a los cocodrilos animales sagrados, y los alimentaban y domesticaban cotidianamente. El mismo Heródoto contaba que su relación con ellos eran de una adoración tal que los decoraban con pendientes de oro con piedras talladas en los lóbulos de sus orejas y brazaletes de oro en sus garras. Este es, probablemente, el origen de las leyendas sobre los tesoros de oro de los dragones.

Los pueblos semitas, perseguidos por los egipcios, solían   demonizar  todo  lo que este pueblo adoraba. En la Biblia, en el libro de Job, figura un descripción del Leviatán: «de su boca salen antorchas, centellas de fuego saltan de sus fauces». Este es considerado el comentario más antiguo sobre los dragones como bestias que escupen fuego.

La mitología griega representó al dragón con forma de serpiente anfibia, y lo pensaba como un obstáculo para alcanzar el conocimiento y la riqueza. También se pensaba en él como guardián de lugares y cosas secretas, como el vellocino de oro.

La tradición cristiana simbolizó al dragón como la muerte y la desolación, consecuencia inevitable de la devastación producida por su fuego. Incluso se lo llegó a considerar la misma imagen del Demonio. En el arte religioso pueden encontrarse muchísimas obras donde los dragones, símbolos del Mal, luchan contra los estándares católicos. Pero claro que esta caracterización no es exclusiva del cristianismo: en todo el mundo existen mitos de dioses y héroes que debieron luchar con feroces dragones para alcanzar el orden a partir del caos.

En Babilonia, la mitología contaba que la creación del mundo civilizado sólo fue posible luego de que el héroe Marduk mató a Tiamat, madre de los dioses, que se le apareció en forma de dragón. Marduk partió en dos el cuerpo de Tiamat, formando con una de ellas el cielo y con la otra la tierra.

En Gran Bretaña la significación cristiana del dragón se combinó con la tradición celta allí imperante. Durante los primeros tiempos, representaban la realeza y eran el emblema bélico del rey Arturo. Aún hoy, el dragón es el emblema nacional de Gales, en clara alusión a su pasado celta. Y el patrón de Inglaterra, San Jorge, logró este status luego de su famosa batalla con un dragón.

En único lugar donde el dragón tuvo una imagen más positiva fue en China. Las creencias de esta cultura lo consideraban símbolo de la espiritualidad suprema e imagen de la capacidad divina de transformación; representaba el Yang, la actividad, lo masculino, e incluso fue emblema de la familia imperial.

Según la sabiduría popular china, el dragón fue el primero de los cuatro seres sagrados (los «animales de buenos augurios), que a través de sus cinco manifestaciones principales influye en todos los aspectos de la vida: el dragón Mang significa el poder temporal, el dragón Li es el ser que controla el mar y simboliza la sabiduría, el dragón imperial simboliza la lluvia y el sol naciente, el dragón celestial es el protector de las moradas de los dioses y, finalmente, el dragón Chiao simboliza al gobernante.

Las esfinges
Sin duda uno de los seres más fascinantes y persistentes de la antigüedad es la esfinge, que ha sido producto de   enormes   cambios  en  su  concepción a lo largo de la historia humana. Muchas veces a sido femenina y muchas   otras  masculino; se la ha representado como un leopardo, un león y un tigre; e incluso se la ha imaginado como un mono.

Este fuerte carácter antropomórfico (combinación cualidades animales y humanas) se corresponde con sus milenarios orígenes. Nacida en el seno de las culturas chamánicas del pasado, es propia de una tradición que creía en la posibilidad de mezclar la forma del hombre con la de los animales.

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La esfinge es asociada comúnmente con la fuerza, la protección espiritual y el ciclo de la vida y la muerte. En Egipto, donde los gatos, los leones y los leopardos eran animales sagrados, se la solía representar con cabeza de hombre y cuerpo de león.

La más típica y conocida esfinge egipcia es la de Giza, una gigantesca estatua en cuyo interior se encuentra el sepulcro del faraón Chefrén (que gobernó Egipto hacia 2575-2465 a.C. aproximadamente). Pero la imagen de la esfinge como retrato real se prolongó a lo largo de toda la historia de este pueblo, y combinaba la figura de animales sagrados con la idea del regente divino, simbolizando así la unión de los poderes intelectuales y físicos encarnados por el faraón.

La esfinge apareció en la cultura griega alrededor del 1600 a.C., influida por las tradiciones griegas y de Oriente próximo. Originalmente se la representaba con cabeza de ) mujer, alas de águila y cuerk po de león, y la mitología la consideraba una protectora espiritual.

Por   esto  mismo, fue tema decorativo del casco de Palas Atenea, e imagen muy común en las lápidas funerarias.
Pero el más famoso mito griego relacionado con las esfinges es, sin dudas, el de Edipo. Hera, diosa del matrimonio y esposa de Zeus, envió como una maldición a la ciudad de Tebas un despiadada esfinge que, sentada a sus puertas, mataba a todo aquel que no pudiera responder sus enigmas.

Escapando de su hogar, Edipo se encontró con ella, que le preguntó: «¿cuál es el animal que camina en cuatro patas durante la mañana, en dos durante el día y en tres durante la noche?». Edipo respondió correctamente «el hombre», lo que enfureció tanto a la esfinge que se arrojó al mar. Los ciudadanos de Tebas, liberados de su terror, aclamaron a Edipo como salvador de la ciudad y lo casaron con Yocasta, la reina viuda.

El Ave Fénix
Según la mitología clásica griega, el fénix es un ave de plumaje de vistosos colores que vivía en el desierto de Arabia. Su magia residía en que cada tantos siglos se untaba las alas con mirra (el bálsamo de un árbol de la zona arábiga), ardía en llamas y volvía renacer de las cenizas. El significado de este ave es bastante obvio: representa la reencarnación y la vida después de la muerte.

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Los egipcios pensaban en el fénix como un símbolo de Ra, dios del sol, porque su tamaño y su forma se parecen a un águila. Por otro lado, los romanos lo mantenían como el símbolo de la duración del imperio, mientras que en China se lo asocia con el sol y la luna, simboliza la unión del Yin y el Yang (los opuestos) y, a veces, se lo sitúa junto al dragón para representar la naturaleza indivisible del poder imperial.

Algunas veces, especialmente dentro de esta misma tradición china, se lo representa con cabeza de gallo para simbolizar el sol, lomo de golondrina como alusión la luna creciente, cola con forma de hojas o ramas para simbolizar los bosques y los árboles, patas con garras fuertes para conectarse con la tierra, y alas ardientes que hacen referencia al viento. De esta forma se reúnen los cinco elementos del universo y se transforma al fénix en el símbolo de la armonía. La tradición cristiana utiliza el fénix como expresión de la fe: el renacer de las cenizas es un símbolo del triunfo de los creyentes sobre la muerte.

Además, se afirma que de todos los seres que habitaban el jardín del Edén, el fénix fue el único que no probó el fruto prohibido, y por lo tanto se lo identificó con Cristo amenazado por la tentación y resucitado por la gracia de Dios.

Los grifos
Surgido en las manifestaciones artísticas de Asia occidental como imagen del poder, un grifo era una animal con cuerpo de león y pecho, garras, cabeza y alas de águila.

Simbólicamente, representaban a los regentes de la tierra y el aire, razón por la cual son la mezcla de un animal terrestre como el león y un ave como águila, ambos caracterizados por la ferocidad y la violencia.

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A pesar de ser una imagen bastante salvaje, su significación ha variado muchísimo a lo largo de la historia. Si para los antiguos hebreos representaban a la peligrosa Persia, para los griegos y romanos eran el símbolo de Apolo, dios del sol, y estaban muy vinculados con Némesis, diosa de la venganza, y Palas Atenea, diosa de la sabiduría.

Por su parte, y aunque el simbolismo cristiano más primitivo (el que prevaleció durante los primeros siglos de nuestra era) veía en ellos la venganza y la persecución, durante la época Medieval los grifos aludían a la dualidad (humanidad/divinidad) de Cristo.

En la Creta minoica, cuna de la civilización griega y, por extensión, de la cultura occidental, los grifos eran figuras guardianas y representaban la vigilancia constante y el coraje.

Los griegos, más tarde, se basaron en esta lectura para creer que eran los custodios de enormes tesoros de Oro en Escitia (al norte del Mar Negro, hoy Ucrania) y la India. Tal fue la importancia de esta creencia que, en el siglo V a.C, el historiador griego He-ródoto escribió que los grifos construían nidos de oro.

El Minotauro
Es posible que este mito típicamente griego se deba a las imágenes del culto al salto del toro de la Creta minoica, la civilización donde nació la Grecia antigua. El Minotauro, un hombre con cabeza de toro, se encuentra muy vinculado con el castigo de los dioses, el ingenio humano y la sexualidad exacerbada.

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Cuenta el mito que Minos, hijo de Zeus y rey de Creta, quiso sacrificar un toro en honor de Poseidón, dios del mar, pero se encontró con un ejemplar tan magnífico que decidió conservarlo. El dios, enfadado, lo castigó haciendo que su esposa Pasifae se enamorase irremediablemente del toro.

Ella, loca de amor, encargó al maestro artesano Dédalo que le construyera una ternera de madera en la que ella pudiera esconderse para copular con el animal. Posteriormente, Pasifae dio a luz al Minotauro, lo que enfureció a Minos al punto de que ordenó al mismo Dédalo que construyese un laberinto subterráneo donde esconderlo y mantenerlo prisionero.

Atrapado en este laberinto, el Minotauro se alimentaba de niños que eran condenados al sacrificio por los atenienses, que los enviaban una vez al año. Esta situación se prolongó hasta que Teseo, rey de Atenas, se ofreció a matarlo. Logro su cometido gracias a Ariadna, hija de Minos, que le entregó el famoso hilo que debía desenredar al transitar por el laberinto para luego poder encontrar el camino de regreso.

Esto mito tiene muchísimas significaciones. Mientras que el Minotauro representa las pasiones desenfrenadas de la naturaleza que el hombre debe controlar firmemente hasta poder apaciguarlas, el laberinto podría interpretarse como una metáfora sobre el largo y arduo camino de la vida, y el hilo que ayuda a Teseo a salir de él como la intuición divina que nos lleva por el buen camino y hacia la felicidad.

Pegaso
Existen dos versiones sobre el origen de Pegaso, el caballo alado. Una indica que fue fruto de la unión de Poseidón, dios del Mar, y Medusa, famosa por convertir en piedra a todo quien la mirase; mientras que una segunda asegura que brotó de la sangre de Medusa cuando Perseo, hijo de Zeus y rey de Tirinto, la decapitó para hacerse con su cabeza y poder convertir a sus enemigos en piedra.

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Pero más allá de esto, el hecho es que Pegaso es un animal lunar, representando usualmente de color blanco y con alas doradas. La mitología cuenta que cada vez que sus cascos con forma de medialuna se apoyaban en la tierra, brotaba de ella un fuente. El nombre griego de Pegaso, «Hipocrene», parece confirmar esto: mientras que «hippos» significa «caballo», «krene» significa «fuente». Por todo esto, Pegaso terminó siendo un símbolo muy poético. Incluso se creía que todo el que bebiera de su fuente experimentaría una inspiración poética sin igual.

El mito de la muerte de la Quimera es una historia fascinante que hace de Pegaso una figura heroica. El joven Belerofonte fue la única persona capaz de domarlo, por lo que el rey Yóbates, queriendo encomendarle una tarea imposible de realizar, le encargó matar a la Quimera. Ayudado por Palas Atenea, diosa de la sabiduría, que le otorgó unas riendas mágicas para manejar a Pegaso, logró matar al monstruo arrojando plomo sobre su garganta, que al solidificarse no le permitió respirar.

Pero engrandecido por este logro, Belerofonte intentó alcanzar el Olimpo, el cielo de los griegos (y lugar de residencia de los dioses), montado en Pegaso, por lo que Zeus lo precipitó a tierra y convirtió al caballo en una constelación, evitando que esto se intentara nuevamente.

La Quimera
La Quimera es un extraño animal con cuerpo de león, torso de cabra y cola serpiente que se caracteriza por escupir fuego. Los mitos griegos afirmaban que era hija de Equidna, ella misma mitad serpiente y mitad ninfa (las divinidades que personificaban la naturaleza) y madre de muchas otras bestias míticas como Hidra, monstruo de siete cabezas al que Hércules dio muerte, y Cerbero, perro de tres cabezas guardián de los Infiernos.

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Este ser mitológico parece deberse a un fenómeno muy peculiar. Por las grietas de las montañas de Licia (antiguamente parte de Grecia, hoy parte de Turquía) se escapan grandes cantidades de gas natural que lo han inspirado: una interesante interpretación de esta bestia indica que es un símbolo de las fuerzas naturales destructivas que amenazan la vida humana (terremotos, erupciones volcánicas, tornados), que en épocas pasadas, se creía, sólo podían superarse con ayuda sobrenatural o divina.

También puede pensarse en esta criatura como el máximo exponente del poder y la violencia que las civilizaciones antiguas simbolizan a través de los híbridos animales y sus mitos explicativos.

La mitología griega cuenta que el rey Yóbates envió al héroe Belerofonte a matar a la Quimera. Éste, ayudado por Pegaso, el caballo volador hijo de Poseidón y Medusa (y por lo tanto emparentado con la Quimera), pudo sobrevolar las fauces abiertas de la Quimera y arrojar plomo por su garganta, que una vez fundido por su ardiente aliento la asfixió hasta morir.

Los unicornios
Existen muchísimas leyendas que hablan de unicornios, y la tradición de las diferentes culturas los describen y caracterizan de manera distinta. Por ejemplo, en China es representado como un dragón con cabeza de venado y un solo cuerno, mientras que diversos documentos históricos parecen indicar que en el Imperio Romano se lo veía muy parecido al rinoceronte.

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Ctesias, un eminente médico griego, escribió una historia de Asiría y Persia en el siglo IV a.C. donde describía al unicornio como un animal equino, una especie de burro salvaje, blanco, con una cabeza color rojo oscuro y un cuerno de 45 centímetros, que, se afirmaba, al molirse se convertía en un veneno muy potente y un excelente remedio contra la epilepsia.

Esta descripción combina, básicamente, tres animales: el antílope cervicapra, que en los machos suele presentar una atrofia en forma de cuerno; el onagro, un tipo de burro oriundo de Asia occidental; y el rinoceronte indio, cuyo cuerno solía emplearse para preparados medicinales.

Esta última fábula es la que ha prosperado, creando la noción del unicornio como una criatura elegante y poética, inspirador de incontables poesías y objetos de arte griego.

En el siglo XV se introdujo una modificación esencial para la imagen que, hoy en día, tenemos de los unicornios: el cuerno en espiral. Durante la Edad Media era  muy común que los colmillos de mamut fosilizados se confundieran con cuernos de rinoceronte y fueran vendidos como panacea, como remedio universal. Pero como eran muy difíciles de conseguir, varios boticarios inescrupulosos empezaron a representar a los unicornios con estos cuernos para poder hacer pasar el colmillo de marfil del narval, un tipo de marsopa, por un auténtico cuerno de unicornio.

El arte medieval, griego y romano ha utilizado la imagen del unicornio para expresar el amor casto que domina los deseos animales, o para realizar una alegoría sobre la virginidad. En este sentido, es un ser muy relacionado con Artemisa, diosa de la caza y los bosques que recibió el permiso de su padre, Zeus, para no casarse nunca. Así, la ferocidad de la imagen del unicornio se fue apaciguando de a poco, y el cristianismo ayudó a lograr esto al tomarlo como un símbolo de la Inmaculada Concepción.

Ver: Mitologia Griega

Fuente Consultada:
Nota Criaturas Imaginarias Revista Vivir en Armonía N°4
Trabajo enviado por colaborador  del sitio Enrique O. Funes

Creencias de Pueblos Originarios del Mundo Aborígenes

CREENCIAS DE PUEBLOS PRIMITVOS DEL MUNDO

Junto a las grandes religiones del mundo existen varias creencias menores que luchan por subsistir. Pese a ser muy
diferentes las características que presentan;, pueden ser agrupadas en cuatro categorías:

1) Prácticas totémicas e idolátricas. Ciertos aborígenes de hoy, comparables por su cultura a nuestros antepasados paleolíticos, tienen ideas religiosas rudimentarias que se apoyan en los conceptos de «tótem» y «tabú», ligados estrechamente a la idolatría. El «tótem» es la idealización de animales y objetos -tomados genérica y no individualmente- como emblema protector de una tribu y, a veces, como ascendientes.

bosquimanos

 El psicologo francés Pierre Janet divide las creencias en racionales e irracionales. Las primeras, objetivas, se fundan en la experiencia y la información científica; las segundas, subjetivas, en cuestiones personales (la fe, por ejemplo) y sentimentales. Richard S. Crutchfield, psicólogo social estadounidense, postuló que “el hombre se ofrece creencias para responder a situaciones problemáticas”.

Los integrantes de ese grupo humano adoptan el nombre del «tótem» y pasan a llamarse «la tribu de la serpiente» o «el clan del marfil». Similar al tótem son el «fetiche» de los negros y los iconos, de varias culturas asiáticas.

Siempre el «tótem» fue una especie de divisa o marca, que se graba o se pinta en las armas, objetos, viviendas y hasta en las mascarás y tatuajes; también se tallan o esculpen, con ese fin, estatuillas de barro, piedra, madera, hueso o marfil. Todo aquello que, por estar cargado de una gran fuerza mágica, deba ser respetado en grado sumo y tenga que ampararse en el misterio de lo que nadie frecuenta, es considerado, por los aborígenes, como «tabú», es decir: prohibido. Más que veneración, los tabúes inspiran miedo.

Pueden referirse a costumbres, lugares, personas o ídolos, al espíritu de los antepasados y a todo un ritual. Su clima de misterio trasciende a través de ceremonias esotéricas, insólitas y algunas veces horripilantes, que supervisan los magos o hechiceros, que actúan, todavía hoy, en muchas tribus de África, Asia, América y Oceanía.

totem

El tótem puede equipararse con la  patrona de ciudades , como un santo, o una advocación de la Virgen María, y su principal objetivo es el de proteger a todos los individuos del clan o tribu de cualquier posible mal o remota amenaza, así como el de representar los valores y las tradiciones culturales del grupo.

También compartieron estas ideas de «tótem» y de «tabú» los trogloditas que decoraron, con pinturas rupestres, algunas de sus cavernas: no precisamente aquellas donde vivían, sino otras, más aisladas, que jamás vieron la luz del sol.

Lugares recónditos, como las cuevas de Font de Gaume o de Altamira, precedidas de verdaderos laberintos por los que se desemboca en una especie de «sancta sanc-torum«, lugar sagrado -que es «tabú»- con bellísimas figuras de bisontes, elefantes o renos. Se sabe que estas pinturas tenían una intención mágica, para facilitar la caza de los animales por ellas representados; eran trampas, encantamientos, fórmulas rituales y prácticas supersticiosas.

Deben incluirse en esta primera categoría muchos aborígenes australianos y melanesios; los hotentotes, bosquimanos, congoleses, cafres, zulúes y otras tribus africanas; los aborígenes de Siberia y Asia Central, cuya figura clave es el «chamán» (sacerdote, brujo y curandero); los primitivos «bhils» de la India y muchos pueblos de las tres Américas.

2)  El culto a la Tierra o Madre Naturaleza. Esta creencia resultó esencial a partir del Neolítico, es decir desde el momento, a fines de la era cuaternaria, en que se produjeron en el mundo cambios que variaron las condiciones de vida del hombre. Algunas tribus paleolíticas emigraron hacia zonas más frías sus últimos descendientes son los esquimales y los lapones de las zonas árticas o los aborígenes de Tierra del Fuego.

Mientras tanto, en otras regiones del planeta, después de ese diluvio al que aluden como hecho cierto varias religiones en su historia, surgió una nueva vida, pues el hombre, que se dedicó a la agricultura y a la domesticación de animales, se volvió sedentario.

3) El Árbol de la Vida. La idea de la Madre Tierra se relaciona con la del Árbol de la Vida, para algunos la simple higuera (cuyo nombre, en latín, es ficús religiosa) y, para otros, como los mexicanos, el nopal. La religión de los semang, en Malaca, dice que el Árbol Cósmico crece en lo alto de una roca ubicada en él centro del mundo.

En Sumatra, los aborígenes adoran un gigantesco árbol cuyas raíces aleanzan lo más profundo de la Tierra y cuyas ramas tocan el cielo. Los tártaros veneran un abedul que atraviesa las nubes y baña sus raíces en el’agua ele la vida eterna. Ende los tapones, el Señor del Mundo está representado por un mástil. El Árbol de la Vida juega un papel importante en las tradiciones hieráti-cas de los pueblos indoeuropeos.

4) Dualismo contrapuesto: el Bien y el Mal. En África y en Asia, y también en América y Oceanía, hay cultos bivalentes, que contraponen sus ideas: el bien y el mal, el dios de aspecto masculino con la mujer que es su esposa; el día y la noche; la vida y la muerte; el infierno y el cielo. A veces del dualismo se pasó a la trinidad, como en el «trimurti» hinduista (Brahma, Vishnú y Siva) o a otras creencias, politeístas o monoteístas, que siguen practicando todavía, al margen de las grandes religiones, determinados pueblos del mundo.

Así, el «animismo», según el cual todas las cosas tienen un alma y deben ser adoradas individualmente. La idea de un Ser supremo, difundida por todo el orbe, conduce a concepciones religiosas más avanzadas, como la hebrea, la cristiana y la islámica.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°12 Supersticiones y Creencias Edit. Cuántica

Historia de la Defensa Personal Evolución de las Artes Marciales

ARTES MARCIALES: HISTORIA Y EVOLUCIÓN

La defensa personal nació junto con el hombre. La dictó un impulso epidérmico y, a la vez, vital: el instinto de conservación. Nadie, al fin, desprecia lo más valioso que tiene y que cuando se pierde, inexorablemente ya, no se puede recuperar: la vida. El hombre aprendió a defenderse porque siempre hubo otro hombre dispuesto a atacar.

Es el juego más viejo y menos inteligente del mundo, porque toda agresión supone un acto no razonado y toda defensa admite la necesidad de evitar el castigo y de seguir viviendo. Y, si se puede, además, devolver golpe por golpe.

defensa personal

Es, sin duda, una de las fórmulas más descarnadas de la irritación y el rencor. Todos, o muchos, aspiran a ser protagonistas del legendario combate entre David y Goliath, porque siempre palpitará entre los más débiles el orgullo de haber vencido a los más fuertes. Se supone que ese es el triunfo de la habilidad sobre la torpeza, olvidándose, sin embargo, que esa es la victoria de un mejor ataque físico y no el éxito de una más sutil reflexión.

No habrá que confundir nunca, aunque frecuentemente se mezclen y se parezcan, la defensa personal con las artes marciales. Aquélla es un sistema; éstas son una filosofía. Según un conocido humorista, es como confundir al en saquitos con la ceremonia del té.

La primera arma fue la piedra. Le sucedieron el garrote y, ya en laedad de hierro, el cuchillo, la lanza y la espada. Muchas veces se planteó un interrogante: ¿Qué hacer cuando el rival lleva un arma y el que se defiende no la tiene? La solución, o la tentativa, es única, porque no se puede elegir otra: la de usar con ingenio los puños o los brazos.

En la antigüedad, la defensa con los puños se conoció como pugilato (luego boxeo), con partida de nacimiento en Grecia; la defensa con los brazos fue la lucha, con alumbramiento en Egipto.

La lucha es un ejercicio en el que dos personas procuran derribarse mutuamente y ponerse de espaldas. Es uno de los más primitivos y universales. Su antigüedad la certifican los relieves de los sepulcros muralesde Beni-Hassán, cerca del Nilo, esculpidos con centenares de escenas de esa actividad ruda. En consecuencia, la lucha se conoció 3.000 años antes de C. En el libro XXIII de La Miada, al hablar del combate entre Ayax y Ulises se observan las reglas del campeonato moderno.

Las luchas griegas, introducidas de Egipto o de Asia, tomaron carta de ciudadanía hacia la 18a. Olimpíada de los Juegos Antiguos, 708 años antes de C. Los griegos atribuían la invención de la lucha a Apolo. Heracles (Hércules) llegó a ser un maestro en ese ejercicio y fue, además, el vencedor de Anteo y Eris, el gigante siciliano. En los pueblos teutónicos la lucha era uno delos instrumentos de guerra. En la edad media adquirió tal importancia que dio origen a una frondosa literatura. La obra más importante fue el «Ringeskunst», de Juliano de Anerwald (1535), y de Alberto Durero se conservan aún 119 dibujos.

La afición por la lucna sobrevivió en muchos países asiáticos, como en el Japón, donde existe desde 23 a.C. En el año 858, convertida en un signo de fortaleza, hombría y nobleza, decidió la sucesión al trono entre los hijos del emperador Bumtoku y allí el vencedor, Koresbito, sucedió a su padre.

El inventor del pugilato fue Teseo y se afirma que Hércules lo aprendió de Harpálice, hijo de Hermes. Con el tiempo se convirtió en boxeo y, pulido en Inglaterra, se permitió en él sólo el uso de las manos. La lucha y el pugilato se transformaron con el tiempo en deportes. Hasta 1900, por ejemplo, casi todos los cuerpos policiales del mundo usaban para defenderse un machete o un revólver. No eran, por supuesto, elementos con los que se pudiera aguzar el ingenio ni la habilidad. Se necesitaba algo más, pese a la rotunda contundencia de un machetazo precisamente asestado o de una bala certeramente disparada.

Entonces, distintas agrupaciones del orden público comenzaron a practicar un sistema de defensa personal incorporado por occidentales, quienes durante su permanencia en el Japón habían aprendido las variadísimas técnicas del jiu-jitsu o el yudo. Un slogan que se hizo muy popular aseguraba su infalible utilidad: «El jiu-jitsu y el yudo son las dos únicas armas que no se caen de las manos».

Esos occidentales, sin la formación ritual y meditativa de los orientales, tomaron de esas antiguas artes marciales llaves y golpes para defenderse de un hombre armado de un cuchillo. de un palo o de cualquier otro instrumento agresivo. Poco a poco fue perfeccionándose el aprendizaje, hasta que esos primeros rudimentos quedaron de lado al difundirse en Occidente las artes marciales japonesas, chinas o coreanas.

Fueron adoptadas por cuerpos policiales o del ejército (por ejemplo, los Estados Unidos cuando declaró la guerra al Japón), pero olvidando los principios de esas severas disciplinas marciales, disciplinas que en sus países de origen no son combativas y no representan sistemas de defensa, sino una filosofía para modelar el carácter, la moral y el espíritu humanos.

Todas las artes marciales tienden a que el hombre sea tolerante con sus semejantes por el camino de una vida armónica, de sacrificios, de actos nobles, de comprensión y de tolerancia, y que toda actitud que adopte sea la irradiación de un mensaje de paz y no un desafío de guerra.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°1 – Editorial Cuántica – Historia de la Defensa Personal

Diferencias entre Mito, Superstición y Magia Concepto

CONCEPTO DE MITO, MAGIA Y SUSPERTICIÓN

El Diccionario de la Real Academia Española define, con precisión, la diferencia entre mito, superstición y magia, formas que, a su vez, figuran en la escala de valores a distinto nivel la religión. La superstición  y la  magia son creencias carenaras de un fundamento racional, por ello no resisten el análisis de la ciencia. El mito es también una creación fabulosa, como narración de algo irreal imaginado por el hombre, pero que puede contener un mensaje correspondiente a alguna vivencia humana.

mito, magia y supersticion

La religión, en cambio, tiene una base real, debida a la experiencia y a la razón humana que descubren la existencia de Dios, fundamento de la creencia y adoración religiosa por parte del hombre. En todos los casos, los hechos narrados estarán a cargo de seres con facultades sobrenaturales, que podrán desempeñarse en el escenario de la tierra o del cielo, pero cuyas pasiones son las mismas que las del hombre.

Religión es la actitud que nos inclina a creer en Dios y adorarlo con el culto debido. La religión puede ser natural o sobrenatural, según sea resultado de la razón humana o de una especial revelación de Dios, como en el caso del judaismo y del cristianismo.

El mito, la superstición y la magia, por igual que la religión, apuntan hacia lo metaffeico; van pen busca de esa espiritualidad, intangible y abstracta que está más allá de lo simplemente físico o material, cuyos orígenes, sin embargo, trataron siempre de explicar. Los animales, las plantas y los minerales, los eclipses, el trueno, la lluvia y el rayo, la noche y el día, el sol, la luna, algunas estrellas, los cometas, las constelaciones, la presencia del hombre y de la mujer, son temas permanentes para las supersticiones, la magia y la mitología. Pero al paso que éstos confunden a Dios con algunos objetos de la naturaleza, la religión se dirige a Dios mismo. También otras motivaciones alimentan el rico manantial de festas creencias.

Según el grado de madurez de cada pueblo, aparecen como simples tótemes mi como iconos y personificaciones de genios y demonios; como dioses, en plural, que corresponden al politeísmo o como el dios único, en singular, propio de los cultos monoteístas. Cabe, a este respecto, un matiz especialísimo. Cuando en una religión se superpone un dios a otros, se dice que es «henoteísta».

El tótem, símbolo de unión entre el hombre primitivo y su grupo, representa una fuerza que, según Durkheim, contiene, en potencia, las ideas religiosas superiores. Otros sociólogos trataron de demostrar, en cambio, que las tribus primitivas más elementales, situadas en el primer escalón de la familia humana, carecen de animismo y de totemismo; tienen, ya, la idea de un Ser supremo».

Para algunos científicos contemporáneos ese último escalón, grado elementalísimo de toda civilización y cultura, dispone de atributos notables, ya que fue allí donde la humanidad, contrariamente a lo que se pensaba, comenzó su vida espiritual o superior.

Esta última teoría coincide con la creencia de una primitiva revelación de Dios al hombre. Opondremos dos categorías fundamentales: por un lado, superstición y magia; por el otro, mitología y religión. Aquellas creencias comprenden una serie de acciones y formulismos mediante los cuales el ser humano cree poder dirigir determinadas fuerzas, que estima superiores a su destino. Desea cambiar las normas impuestas por los hados; acomodar a su placerlas leyes de la naturaleza; provocar daños y beneficios.

La superstición y la magia no se someten a ninguna divinidad; simplemente la invocan, para especular con el más allá, en una relación de causa a efecto. Tampoco se interesan por los preceptos morales y no aspiran a exaltar lo bueno o a condenar lo malo.

La mitología y la religión, en cambio, reconocen la existencia de una fuerza espiritual superior, casi siempre personificable, a la que el hombre se somete y a la cual recurre mediante la oración, para suplicar ayuda o rogar, penitente, por la absolución de sus pecados.

Mito: Ficción alegórica,especialmente en materiareligiosa. La Mitología es la historia de los fabulosos dioses   y hé roes de la gentilidad. Superstición: Creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón. Magia: Ciencia o arte que enseña hacer cosas admirables. Pero tam bién encanto, hechizo oatractivo con que una cosa deleita o suspende. La «magiablanca»es la que, por medio de causas naturales, obra efectos extraordinarios que parecen sobrenaturales. La «magia negra» es el arte supersticioso por medio del cual cree e vulgo que pueden hacerse, con ayuda del demonio, cosas extraordinarias.

Fuente Consultada: Enciclopedia Ciencia Joven Tomo II Edit. Cuántica

Ver: Supersticiones Populares

Mito De La Lucha Entre Dioses,Titanes y Ciclopes Zeus y Cronos

MITOLOGÍA GRIEGA:LA BATALLA ENTRE DIOSES Y TITANES

Los pueblos más primitivos y, luego, las primeras civilizaciones, tenían diversas creencias sobre las cosas que los rodeaban. La mayoría de las veces asistían temerosos, asombrados, a las fuerzas potentes de la naturaleza; en otras ocasiones, la grandeza y la belleza de los hechos que presenciaban los emocionaban. Poco a poco trataron de dar una explicación a lo que sucedía.

Mas, como no encontraban razones y no eran aún capaces de relacionar los hechos, recurrieron a la imaginación. Y esta fértil imaginación del hombre tejió historias increíbles, relatos maravillosos, plenos de belleza y de sentimientos. De estos relatos y de las prácticas mágicas y religiosas que los hechos les inspiraban, nacieron los mitos y la mitología.

Cada pueblo posee su mitología, pero los mitos griegos están considerados como los más bellos y refinados que se conocen de todos los pueblos antiguos. Ellos forman parte de la herencia literaria y cultural que nos han legado los griegos.

Mitos, leyendas, historias, hazañas, aventuras entre dioses, héroes y hombres. Esos relatos llenaron la vida cotidiana de los griegos. Era una época donde los hombres vivían con sus dioses inmortales que, según ellos, moraban en el monte Olimpo y desde allí presidían todos los actos humanos.

lucha de titanes y dioses

EL MITO DE LA BATALLA ENTRE TITANES Y DIOSES

homero

Homero, el mayor poeta de la antigua Grecia (vivió, probablemente, en el siglo IX a. de C), recogió mitos y tradiciones populares muy antiguos. Él nos cuenta que el gigante Atlas o Atlante sostenía las altas columnas que separaban el cielo de la tierra. El poeta griego Hesíodo (siglo VIII a. de C), que se ocupó de la historia de los dioses griegos y de la formación del mundo, relata el mito de los Titanes y el castigo que impuso Zeus a Atlas.
El mito comienza en una época muy remota, en un pasado muy lejano, tan lejano como fueron los comienzos del mundo.

En esos primeros tiempos, cuando ya estaban creados la tierra, el cielo, las montañas y los mares, ei dios más poderoso del mundo para los griegos era Urano. Este dios casó con la diosa Tierra y tuvieron muchos hijos inmortales. Entre éstos estaban los Titanes, dioses enormes y dueños de un temible poder, y los feroces Cíclopes, grandes dioses que tenían un solo ojo en el centro de la frente.

Por entonces, el poder de Urano era inmenso; todos le obedecían y pudo reinar durante muchos años felices, ya que por aquellos tiempos no existían la muerte, ni el mal, ni el odio.

Pero… siempre hay un pero que suele cambiar la situación…

Un día, los Titanes se mostraron desobedientes e irrespetuosos con Urano, y éste decidió castigarlos. Con el enojo de Urano, cielo y tierra se estremecieron.

Viendo la furia de Urano, Tierra le suplicó que perdonara a estos hijos desobedientes: «Señor de todo el mundo, perdona a nuestros hijos y no traigas desgracias a la familia de los dioses».

Respondió Urano: «Madre de los dioses, cuando los hijos no respetan a su padre, deben ser desterrados de la luz del día».

Y arrojó a los gigantes al Tártaro, la región tenebrosa y profunda de los infiernos.

La esposa de Urano, sin embargo, pensando que eran sus hijos, decidió animarlos para que resistieran. Y, con la ayuda de la madre, Cronos -el más ambicioso de ellos- escapó de la prisión y volvió al mundo luminoso del día. Ya había pensado arrebatar el trono a su padre; de modo que, en cuanto se le presentó la oportunidad, encontrándolo dormido, golpeó a su padre y lo dejó sin poder. Así usurpó Cronos el trono de Urano.

El reinado de Cronos desató grandes desgracias en el mundo, ya que su poderío provenía de un hecho maligno. Dejó en libertad a los Titanes y el mundo se llenó de terror, odio, miedo, venganza y guerra.

Andando el tiempo, Cronos casó con Rhea y tuvieron hijos. De ellos, fue Zeus el señalado por el oráculo para destronar y suceder en el poder a su padre.

Zeus creció hasta llegar a ser un joven hermoso, fuerte y valiente. Cuando se enteró de que el mal y la injusticia continuaban existiendo en el reino de su padre, decidió expulsar a Cronos del trono de los dioses. Se repetía la historia, el hijo contra el padre, pero ahora para bien de todos.

Entonces, comenzó la batalla más imponente que conoció el mundo: la de Zeus y los dioses contra los Titanes.

La lucha causó una tremenda destrucción en el mundo. Zeus descendió al Tártaro y puso en libertad a los Cíclopes, convirtiéndolos en aliados suyos. Los Cíclopes pusieron la fuerza destructora del rayo en su poder. Entonces, la tierra fue sacudida por los terribles rayos y relámpagos que lanzaba Zeus sobre los Titanes. Éstos, con una fuerza descomunal, descargaban rocas gigantescas sobre sus enemigos.

A su vez, los Dioses del Olimpo, armados con lanzas y espadas, cayeron sobre los gigantes con ímpetu feroz. La tierra, el mar y el cielo se habían convertido en un gigantesco infierno. Nunca se había presenciado una guerra tan despiadada como la sostenida entre dioses y Titanes.

Finalmente, los dioses resultaron vencedores.

Cuando Zeus regresó victorioso al monte Olimpo comenzó la tarea de reconstrucción del mundo: fertilizó la tierra destruida, devolvió la paz a los hombres, restableció el orden y la justicia.

Entre otras cosas, impuso un eterno castigo a Atlas o Atlante por haber participado a favor de los gigantes.

Zeus transformó a Atlas en altísima montaña, condenándolo a sostener la bóveda del cielo, representada por una esfera, sobre sus hombros.

zeus dios griego

Zeus, en la mitología griega, dios del cielo y soberano de los dioses olímpicos. Zeus corresponde al dios romano Júpiter. Según Homero, se consideraba a Zeus padre de los dioses y de los mortales. No fue el creador de los dioses y de los hombres; era su padre, en el sentido de protector.

Ver: Mitologia Griega – Los Dioses del Olimpo

Fuente Consultada:
DIMENSION 2007 Manual 7° Grado de Alberto Pogliaro Edit. Kapelusz

Biografía de Homero y Su Legado a Los Griegos Poeta

VIDA Y OBRA DEL POETA GRIEGO HOMERO Y SU LEGADO

El más antiguo, célebre y admirado de los poetas griegos. Fue llamado «el Padre de la Poesía». Uno de los más espléndidos luminares de la Humanidad y manantial inagotable de temas poéticos. Se supone que nació unos 900 años antes de Cristo. Siete ciudades se disputan el honor de ser su tierra nativa: Smyrna, Chíos, Colophon, Salamis, Rodas, Argos, Atenas.

Todos los griegos aprendieron a leer en la Ilíada y la Odisea epopeyas atribuidas a un poeta ciego, Homero, pero varias preguntas siguen sin respuesta: ¿Quién era!?, ¿Existió realmente!?, ¿Cuál es el mundo descrito en sus poemas?. Nada se sabe de su persona, y de hecho algunos ponen en duda que sean de él estas dos obras. Sin embargo, los datos lingüísticos e históricos de que se dispone, permiten suponer que los poemas fueron escritos en los asentamientos griegos de la costa oeste de Asia Menor, hacia el siglo IX a.C.

homero grecia antigua

 El mérito de la obra de Homero es inmenso. Mérito poético, histórico y cultural. Se ha llegado a la afirmación categórica siguiente: si desapareciesen todos los vestigios de la antigua Grecia, con sólo las obras de Homero podrían rehacerse a la perfección.

Pero… ¿vivió, en efecto, Homero? ¿Cuándo, dónde? Cierto que son contadísimas las noticias contundentes que conservamos de él. Pero ellas se han bastado para que ya nadie ponga en duda la personalidad real de Homero.

¿Cuándo vivió? Si hemos de creer a Herodoto, Homero fue coetáneo de Hesíodo, y éste y aquél le precedieron en cuatrocientos años (Herodoto vivió en el siglo v antes de Cristo). Tucídides afirmó que, Homero vivió mucho después de la guerra de Troya, acaecida ochenta años antes de la invasión dórica en el Peloponeso (siglo XII antes de Cristo).

Aristóteles y Aristarco le supusieron contemporáneo de la emigración jónica (1140 antes de Cristo). Pero de las referencias del propio Homero acerca de cuantos intervinieron en la guerra de Troya, a quienes se refiere como a personajes idealizados ya, muy distantes de quien los idealizaba, puede deducirse que Homero vivió hacia el año 900 a. de J. C.

busto de homero

Busto de Homero. Museo Británico de Londres. — De autor anónimo y de época incierta. Las onduladas barbas y los cabellos ondulados nos hacen pensar en un arte decadente. Pero el artista supo recoger todo el patetismo que los siglos han acumulado sobre el poeta de la Ilíada. Ojos ciegos que, seguramente, han dejado de serlo en un mundo maravilloso en el que las imágenes tienen colores nunca vistos sin ceguera genial, y en el que los hechos se producen sólo ante una videncia anormal e inexplicable.

Sólo a título de curiosidad es posible mencionar algunas de las afirmaciones consignadas en la biografía de Homero atribuída a Herodoto, en la cual se suceden noticias que siguen estando «en cuarentena» a exigencia de los más reputados críticos, investigadores y exegetas homéricos. En dicha biografía se escribe que el genial Homero fue hijo de Creteis, la cual, enviada por su tutor a Esmirna, le dio a luz en la ribera del Meles.

Creteis contrajo matrimonio con el noble Femio, quien sintió siempre gran afecto por Homero, inclinándole desde muy niño hacia el estudio de la poesía, de tal modo que, cuando aún era adolescente, ya tenía gran fama en toda la Eólida. Muerto Femio, Homero le sucedió en la dirección de la escuela poética por aquél fundada. Dejó esta dirección para realizar un largo viaje por mar en compañía de un rico comerciante llamado Mentes.

Estando en Itaca sufrió una aguda oftalmía, que le obligó a interrumpir sus viajes y a quedarse en la casa de Mentes, en la Leucadia. Y aquí fue conociendo las leyendas relativas a Odiseo y concibió el plan de la Odisea. Pero aún tuvo ánimo, antes de cegar por completo, de acompañar a Mentes recorriendo las costas del Peloponeso, hasta Colofón, ciudad en la que su ceguera se hizo noche perpetua. Pero la mala fortuna hizo que, careciendo de medios para vivir, pues su gran protector Mentes murió, tuviese que viajar de nuevo, a merced de distintos lazarillos, para cantar sus poemas por distintas ciudades y tierras.

Y así estuvo en Esmirna, en Neontico… Y conviene consignar que fue en esta ciudad donde empezaron a conocerle como Homero (el ciego), pues su nombre era el de Melesígenes. Algo después, en la Fócida, cierto rapsoda malhechor, de nombre Testórida, le robó sus poemas para hacerlos pasar por propios. ¿Cuáles eran estos poemas? La Tebaida y los Himnos, compuestos en Esmirna y recitados con gran fortuna en Neontico (lengua). Persiguiendo al ladrón, Homero desembarcó en Boliso, donde hizo amistad con el cabrero Glauco.

Asombrado éste por el mucho saber y la gran bondad de aquel ciego, le llevó a casa de su amo, quien, igualmente impresionado, le encomendó la educación de sus hijos. Ya tranquilo y «con la casa y la comida aseguradas» —el primum vivere latino— Homero pudo componer nuevos poemas que causaron «general admiración» y pusieron de manifiesto la superchería del cantor ladrón Testórida, el cual hubo de huir. Los nuevos poemas homéricos fueron: los Cércopes, el Canto del mirlo, la Batracomiomaquia, la Cabra siete veces trasquilada.

Ya plenamente feliz, ¿qué otra cosa pudo hacer Homero, sino casarse, tener dos bellas hijas, y escribir sus portentosos poemas la Ilíada y la Odisea? Y ya cuando tuvo tales felicidades sólo le quedó por desear una: que su fama fuera confirmada en Atenas. Para lo cual se puso en camino, haciendo escala en Samos, donde escribió El Horno y la Canción del mendigo vagabundo. De nuevo en camino, falleció en cualquier parte, próximo a su meta ansiada, cuando ya la primavera había convertido las tierras en un sospechado paraíso.

Hasta aquí, todo lo contado corresponde a la biografía atribuida a Herodoto. Que no es mucho, pero que está bien contada.

OBRA LITERARIA: Las dos obras de Homero tienen relación con la conocida como guerra de Troya, episodio bélico, de carácter mítico-histórico, que enfrentó a los micenios con una ciudad de Asia Menor, Troya, allá por el siglo XIII a. de C.

La Ilíada se centra en el último de los diez años que se supone que duró esta guerra que, según el mito, se produjo cuando el príncipe troyano Paris raptó a la griega Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta. Reproduce sobre todo un episodio, el de la cólera de Aquiles, el principal héroe griego, que abandonó la lucha al verse despojado de una bella esclava, Briseida.

La Odisea cuenta el largo viaje de regreso de otro héroe griego, Ulises u Odiseo, a su patria de Itaca, tras la caída de Troya en poder de los griegos. El viaje estuvo lleno de dificultades y duró cerca de diez años.

Con estas dos obras Homero creó el modelo de la poesía épica que luego seguirían poetas griegos y latinos. Lo más importante de su obra es la división de los personajes en dos grupos: dioses y héroes. Los dioses intervienen a menudo en la acción. Se les representa con aspecto humano, con los mismos vicios de estos, sólo que son inmortales. Los héroes, que suelen ser hijos o descendientes de dioses, están dotados de gran fuerza y valor y son mortales.

EL POETA CIEGO
Como decíamos antes, se atribuye a Homero, un anciano ciego el mérito de haber recopilado las leyendas aqueas, de haber devuelto la vida a los héroes, y de haber creado un humanismo en el que todos los griegos iban a coincidir.  Desde antiguo, hay quien ha negado su existencia real: se dudaba que un solo hombre hubiera podido componer la litada y la Odisea. Cada uno de estos poemas reúne veinticuatro cantos de seiscientos a setecientos versos.

Se ha planteado, pues, un problema Homero, como se ha suscitado un problema Shakespeare. Hoy, nadie piensa en arrebatar a un mismo poeta la gloria de haber escrito lo esencial de los dos poemas. Sin duda, él recogió un conjunto de tradiciones orales, compuestas por cortos fragmentos, recitados en alta voz, que después fueron desarrollándose, debido a las aportaciones sucesivas de los aedos, los trovadores de la época. Con todo ello, Homero hizo una obra definitiva.

¿Qué nos cuenta la llíada? No se trata sólo de la guerra de Troya: la toma de esta ciudad sirve de telón de fondo. El mismo autor lo dice: el tema es la historia de la cólera humana, de sus causas, de sus consecuencias, de su apaciguamiento. Aquiles, uno de los más valerosos jefes griegos, ultrajado por Agamenón, el «rey de los reyes», se ha retirado del combate.

La victoria sonríe a los troyanos, que invaden el campo griego. El buen Patroclo, amigo de Aquiles, suplica a éste que le preste sus armas. Pero muere víctima de Héctor, jefe troyano, hijo del rey Príamo. Entonces, Aquiles, que había desoído la llamada de su pueblo, sufre por la muerte del hombre a quien más quería, y decide vengarlo.

Vuelve al combate, desafía a Héctor, lo mata y se ensaña arrastrando su cadáver, ignominiosamente, alrededor de los muros de la ciudad. Su cólera no se aplaca más que ante las súplicas del viejo rey Príamo, que ha venido a reclamar el cuerpo de su hijo. Aquiles cae en brazos de Príamo, y la epopeya termina con una tregua y cn funerales del valiente Héctor.

LEGADO, HOMERO EDUCADOR DE GRECIA: Dondequiera que estuvieran los griegos, y cualquiera que fuese su fortuna o su grado de instrucción, amaron y conservaron lo escencial de los poemas homéricos.

Alejandro el Grande llevó su Homero, como libro de cabecera, hasta los confines del mundo. Leído en todas partes y por todos, Homero fue el educador de Grecia. Su obra tuvo, en el mundo griego, la importancia de la Biblia o del Corán. Sacando a escena a unos héroes que posteriormente serían considerados como modelos de virtud, Homero asentó, en cierto modo, las bases de un código moral.

Y si los dioses intervienen, los hombres no dejan de ser el centro y la medida de todas las cosas de toda acción. Homero fue, sin duda, el primer humanista. No pretende negar el poder de los dioses ni la existencia del castigo; pero en ese mundo duro y hostil, el hombre, al menos, puede conquistar su dignidad.

El valor de Aquiles, mil veces admirado e imitado, explica, en parte, las hazañas de Maratón y de las Termópilas. Pero también se ofrecen a la admiración de los griegos otros héroes, otras formas del valor; Ayax es obstinadamente valiente; Diodemes, más joven, se distingue por su entusiasmo: siempre animoso, se conduce impulsado por una gran vitalidad. «Mi lanza enloquece entre mis manos», dice. Pero no deja de ser caballeroso: a punto de matar a un adversario, se entera de que éste es nieto de un huésped de su abuelo; entonces, «clavando su lanza en la nutricia tierra, dirigió a su noble adversario palabras llenas de amistad».

¡Así es como se comporta un protegido y un adorador de Atenea! La fidelidad de Patroclo, la generosidad de Héctor y la inteligencia de Ulises completan este asombroso compendio de las cualidades helénicas. Los antiguos griegos encontraban en esos poemas una imagen de su vida caballeresca y ruda, basada en la agricultura y en los inmensos rebaños, en los combates singulares y en los decisivos golpes de la espada.

La aventura de Troya, que unió por una vez a reyezuelos y señores, contribuyó a difundir el sentimiento de que, a pesar de las rivalidades, formaban, bajo la égida de una religión, una comunidad, un conjunto, una civilización distinta de la de los bárbaros. Homero, pues, junto con Hesíodo, ha fijado para los griegos una imagen de sus dioses.

DIOSES SEMEJANTES A LOS HOMBRES
Es difícil precisar su génesis. Sin duda, los invasores consiguieron, adoptando ciertos dioses de los vencidos, imponer sus propias divinidades, pero humanizándolas, reduciendo las formas animales bajo las cuales eran representadas al simple papel de atributos.

En todo caso, los dioses de Homero son semejantes a los hombres, y no se imponen ya por el pavor que inspiran. En principio, eran el Cielo (Urano) y la Tierra (Gea). Sus hijos, los Titanes, engendraron, a su vez, a los dioses. Pero uno de los Titanes, Cronos, temiendo que sus hijos lo suplantasen, devoró a uno tras otro. Así perecieron todos, hasta que la astucia de su madre, Rea, salvó al joven Zeus: Rea, en efecto, sustituyó al recién nacido por una piedra envuelta en pañales, y Cronos se la tragó sin sospechar el engaño. Zeus, llegado a la edad adulta, combatió a su padre y lo destronó.

Reinando sobre el cielo y el rayo, Zeus compartió el poder con sus hermanos: Poseidón dominó el mar, mientras que Hades reinaba sobre los mundos subterráneos y sobre los muertos. Zeus, como los demás dioses, tampoco se sentía obligado a una moral. Su mujer, Hera, tenía motivos para quejarse de sus liviandades: si Ares, dios de la guerra, y Hefaistos, dios de la forja, fueron fruto de su unión con Hera, Artemisa y Apolo—la luna y el sol—, fueron, por el contrario, hijos de una mortal.

En cuanto a Atenea, salió completamente armada del cerebro de Zeus, reuniendo así la sabiduría y la fuerza. Alrededor de estos dioses principales, hay innumerables divinidades inferiores: ninfas, Erinnias, ríos y fuentes. Homero, más que cualquier otro, ha unificado culturalmente a los griegos, dando a todo un pueblo un panteón común: todos reconocen a los aqueos como a sus antepasados. Los héroes homéricos ilustran la imagen que los griegos se han formado de la virtud y del valor del hombre.

Ver: Mitología Griega

CRONOLOGÍA APROXIMADA:

hacia -900 Inicio de la cerámica de estilo geométrico en Grecia.
hacia -814 Fundación de Cartago.
hacia -800 Composición de la llíada y la Odisea. asentamiento de los etruscos en laToscana.
-776 Creación de los Juegos Olímpicos.
-775 Inicio de la cerámica  y Geométrica reciente.
-753 Fundación de Roma.
hacia -750   Fundación de Cumas en la Campania. Los griegos adoptan el alfabeto fenicio.
hacia -740   Nacimiento del poeta Hesíodo.
hacia -735   Los espartanos invaden Mesenia.
– 734   Fundación de Siracusa.
-730    Inicio del arte orientalizante en Grecia.
hacia -700 Colonización de la península Calcídica por los griegos.
hacia -687 Giges funda la dinastía de los Mermnada en Lidia.
hacia -675 Constitución de Licurgo en Esparta.
hacia -660 Fundación de Bizancio.
hacia -621 Legislación de Dracón en Atenas.
hacia -600 El tirano Clístenes de Sición veta el recitado de poemas homéricos.

¿Ocurrió realmente la guerra de Troya?
A fines del siglo XIX, Heinrich Schliemann, rico comerciante alemán fascinado con la epopeya homérica.decidió comprobar su veracidad histórica. En 1870 comenzó las excavaciones en la colina de Hissarlik, en Turquía, donde según ciertas fuentes antiguas habría estado Troya. Descubrió ricas sepulturas, que pensó correspondían al rey Príamo y su familia, pero éstas databan de los años 2300 a 2200 a.C, es decir, un milenio antes de la supuesta fecha de la guerra de Troya. Algunos años más tarde, Schliemann descubrió en Micenas ricas tumbas en las que estaban guardadas máscaras mortuorias de oro. Pensó que había descubierto la sepultura de Agamenón, pero debió admitir que eran también anteriores a la guerra de Troya.

Fuentes Consultadas:
HISTORMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I Edit. CODEX Los Griegos
HICIERON HISTORIA Tomo I Biografias Edit. Larousse
GRANDES FIGURAS DE LA HUMANIDAD Enciclopedia Temática Familiar Edic. Cadyc

Leyenda de Esculapio Historia Mitologia Griega Medicina

Leyenda de Esculapio Historia y Mitologia Griega Medicina

SOBRE Esculapio, la leyenda dice: En una montaña situada cerca de Epidauro, ciudad de Argólida, un pastor poco solícito había perdido el perro y una de sus cabras. Después de haber recorrido la montaña entera llamando y silbando a los animales que creía perdidos, acabó por encontrar la cabra y el perro: la primera amamantaba a un niño; el perro guardaba a éste y a su nodriza.

Esculapio

El pastor los recogió a los tres, dejó la cabra otra vez en el rebaño, recomendó al perro una rigurosa vigilancia y confió al niño, que no era otro que Esculapio (1), hijo de Apolo y de la ninfa Coronis, al centauro Quirón, el más célebre de todos para formar excelentes discípulos.

(1) Los comienzos de esta narración están inspirados en el Viaje de Anacarsis. Quirón cumplió su misión, dirigiendo a Esculapio, a causa de sus aptitudes, hacia el campo de las ciencias médicas. Le enseñó a conocer el valor de las plantas y a distinguir las buenas de las malas, las venenosas de las medicinales, indicándole, además, la época favorable para la cosecha y la aplicación de cada una de ellas al organismo.

No se olvidó tampoco de inculcar a su alumno los principios elementales de la cirugía, complemento inseparable de la medicina. Y lo mejor, tal vez, de sus lecciones fue el conocimiento que supo llevar al ánimo de Esculapio de que los cuidados prestados a los enfermos o a los heridos habían de completarse con la dulzura del trato y con una constante solicitud. Pues los que sufren sienten tanto alivio con la ayuda moral como con los remedios y las curas.

Esculapio, cuya habilidad era tan grande como excelente su corazón, hizo honor al centauro, logrando una celebridad que pronto cundió por toda Grecia y entró en Italia.

A la sazón, una peste cruel había corrompido el aire de este hermoso país, favorecido por la Naturaleza. Las gentes morían como moscas; las víctimas eran cada vez más numerosas, y los esfuerzos humanos resultaban materialmente impotentes para conjurar el peligro.

Los pueblos, desesperados, enviaron delegados a Delfos para implorar el socorro de Apolo.—No es a mí a quien habéis de dirigiros —respondió el padre de Esculapio—, sino a mi hijo. Él es el único que puede aliviar vuestras miserias.

Los delegados latinos se dirigen a Epidauro, donde los Asclepíades(1) , sacerdotes de «aquel que cura», guardan el templo construido en su honor. Los solicitantes les ruegan que les cedan aquel dios que sabía remediar sus males. Los magistrados griegos deliberan. Hay división de opiniones: los unos votan por acceder a la súplica; los otros, en cambio, combaten esta idea para no dejar la ciudad sin la protección de Esculapio.

Durante estos conciliábulos llega la noche, propicia a los sueños. El jefe de la embajada romana ve, mientras duerme, la imagen de Esculapio que le dice estas palabras: Consuélate, hijo mío. Iré a tu país, pero bajo otra forma. Fíjate bien en esta serpiente enrollada en mi cayado, porque me parece que a ella, aunque será mas grande aún, como corresponde a una divinidad. Ve y anima a tus pueblos

El sueño se realizó exactamente. Los latinos entran de nuevo en la península. La majestuosa serpiente habíales precedidos curando en seguida todos los males con su sola presencia. Los latinos, agradecidos al ilustre médico le dedicaron un templo, en testimonio eterno de sus buenas obras.

(1) El nombre griego de Esculapio es Asciepio.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

Aquiles y Ulises Heroes de la Guerra de Troya Sitio a Troya Esparta

Aquiles y Ulises Héroes de la Guerra de Troya

INICIO DE LA GUERRA DE TROYA
Esparta ataca a Troya:
El ultraje que el príncipe troyano había inferido al honor de los aqueos reunió en seguida en el palacio de Menelao a todoslos grandes guerreros de Grecia, ávidos de venganza. Decidieron reunir una armada tal que ni siquiera una parecida hubiese surcado alguna vez los mares, y marcharon contra Troya para arrancar a Paris el tesoro mal adquirido. Para ello, los príncipes se convocaron en el puerto de Aulis, ciudad de Beocia, empeñándose en coadyuvar en la empresa con hombres y dinero.

Poco después, la playa de Aulis era un hormiguero de hombres armados; decenas de naves ancladas en la rada aguardaban el viento favorable para partir. Estaban todos: el viejo Néstor; Agamenón, elegido jefe de la expedición; Menelao; el Áyax Telamón, rey de Salamina; Ulises, rey de Ítaca; Aquiles con sus mirmidones. La armada contaba con 120.000 hombres y 1.186 naves.

A solicitud de los dos soberanos ofendidos —ya que Menelao era hermano de Agamenón, rey de Micenas, y el más poderoso de los reyés de Grecia—, se reunieron en una especie de confederación todos los jefes de las ciudades, todos los pueblos del centro, del sur y de las islas, a las órdenes de los más valientes generales, y fue dispuesta la movilización general, preparándose para la guerra.

Se habían hecho presentes, además, el Áyax Oileo, jefe de cuarenta naves procedentes de Lócride; Idomeneo, hijo de Deucalión, llegado de Creta con ochenta naves; el grande e impetuoso Diómedes, de Argos, y, también, Patroclo, amigo de Aquiles. Todos estaban animados por un justificado ardor guerrero contra las gentes de Tróade, y habían decidido vengar la grave ofensa infligida a Menelao y a toda Grecia.

Ulises, el más astuto y pacífico de los reyes aquéos, fingió estar loco para no participar en la guerra, y se puso a arar la ‘playa de Ítaca, sembrando en ella sal. Pero cuando los emisarios de Agamenón, poco convencidos de su gesto de demencia, quisieron poner delante del arado a su hijito Telémaco, desistió de la comedia y se resignó a partir.

Aquiles, el más joven y más valiente de los aqueos, había sido escondido por su madre, la diosa Tetis, entre las mujeres del palacio de Esciros, vestido con indumentos femeninos. Pero Ulises, advirtiendo el subterfugio, se presentó en aquella mansión vestido de mercader ambulante y ofreció a las doncellas joyas y ricos vestidos. Mientras las mujeres examinaban con viva admiración su mercadería, Ulises extrajo de su bolsa, como al descuido, una espada filosa y un brillante yelmo de bronce. En seguida, la más alta de las jóvenes, que hasta entonces había quedado apartada del grupo, asió con fuerza aquellas armas y empezó a manearlas con viril seguridad; Aquiles, así descubierto, no pudo ya dejar de partir para Aulis.

La flota estaba anclada aún, porque los vientos eran desfavorables. El adivino Calcas había declarado que el tiempo sólo cambiaría si la ‘hija de Agamenón, Ifigenia, era sacrificada sobre el ara de Artemis. Un sentimiento de desolación había embargado a los jefes aqueos, ya que ninguno osaba proponer al padre el horrendo sacrificio. Al cabo, el mismo Agamenón impartió la orden; entre las lágrimas e imploraciones de todo el ejército, la desdichada niña fue llevada al altar, frente a las olas; allí Calcas esperaba con el brazo en alto, armado de un cuchillo.

Todos apartaron la mirada para no ver la irreparable acción, pero, en el momento mismo en que iba a ser consumado el sacrificio, fueron sacudidos por un grito de estupor del sacerdote. Ifigenia había desaparecido y, en su lugar, como por obra de magia, había una cierva blanca, el símbolo de Artemis.. El puñal se abatió centelleante y un soplo inmenso recorrió el cielo: las velas de las naves se extendieron con estrépito y se hincharon. ¡Era el viento favorable!.

En la bahía de Aulis sólo se oían gritos de júbilo; desaparecieron las tiendas; los hombres se aglomeraban en los puentes de los barcos, apresurándose para subir a bordo; cortaron amarras y levaron anclas, y, una tras otra, las bellas naves aqueas zarparon hacia alta mar.
Después de algunos días, en una mañana resplandeciente de sol, la alarma corrió por las calles y las plazas de Troya. La gente se volcó sobre las altas murallas de la ciudad y vio el horizonte  cubrirse de velas: una flota poderosa se acercaba.

Se reunieron los jefes, salieron por las puertas los soldados y se dio la orden de combate en la playa, bajo el mando de Héctor, el mayor de los hijos de Príamo. Las naves aqueas, ya muy cerca, enrollaban las velas y parecían vacilar. Una vez más, Calcas había pronunciado un lúgubre vaticinio: el primero que pisara tierra firme sería muerto. Ya los troyanos esgrimían sus armas animándose unos a otros, cuando se vio saltar al agua a un joven guerrero.

En medio del silencio general, Protesilao, rey de una parte de Tesalia, se levantó y corrió hacia la playa, alcanzando tierra firme justamente delante del carruaje de Héctor. La espada del héroe troyano silbó fulmínea, y el joven rey cayó en la arena dorada, regándola con la primera sangre aquea.
Pero ya, con intenso fragor de armas y de gritas, todo el ejército griego se lanzaba contra los defensores, los que, batiéndose en retirada, se refugiaron tras el seguro baluarte de las murallas.

Así se inició el prolongado sitio de Troya. Ya durante un anterior sacrificio a Apolo, de debajo del ara salió una serpiente que subió a un plátano cercano para devorar un nido de nueve pájaros, y luego fue transformada en piedra. El adivino Calcas interpretó el acontecimiento en el sentido de que la guerra de Troya duraría diez años, como en efecto sucedió.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

Las injerencias de los dioses en las hazañas de los héroes -Hércules, Aquilea, Eneas, Perseo, etc.- inspiraron numerosas narraciones,
cuyo conjunto forma la mitología. Los mitos son muy variados y ejemplifican la maldad, las calamidades, el castigo, el heroísmo, la fortuna, etc.

ALGUNOS DE LOS MITOS MÁS CELEBRES

Atlas Rey de Mauritania, sostuvo eL mundo sobre sus hombros. Sus siete hijas formaron la constelación de las Pléyades. Perseo lo transformó en montaña por rehusar su hospitalidadMedusa Una de las tres gorgonas que vivían en Libia, la única mortal. Mito maligno, con serpientes por cabellos y una mirada petrificante, fue decapitada por el héroe Perseo.Sísifo Mito del castigo por excelencia, fue condenado a subir una gran roca a la cima de una montaña. Exhausto cerca del final, la roca caía y todo volvía a empezar, en una eterna repetición.Pandora Primera mujer sobre la Tierra, desobedeció a su marido y abrió la caja de la que salieron los males de la humanidad. La cerró a tiempo para que no escapase la Esperanza.Perseo Héroe legendario, hijo de Zeus y Dánae. Cortó la cabeza a Medusa y petrificó a Polidectes, pretendiente de su madre. Liberó a Andrómeda, se casaron y fundó Micenas.

Historia de los Griegos Vida de los Griegos Breve Resumen

Historia de los Griegos – Resumen

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INTRODUCCIÓN: UN BREVE PASEO POR LA HISTORIA DE LOS GRIEGOS

Los inicios de la Grecia clásica
La era conocida como el Periodo Clásico dio comienzo tras la desaparición de la civilización micénica en torno al 900 a. C. La afluencia a partir del 1200 a. C. de otros grupos, como los dorios del norte y los pueblos del mar del sur, provocó un declive de la cultura palaciega y dio paso a la llamada Edad Oscura.

Durante esta época, la población de Grecia se multiplicó y dio comienzo la colonización de la costa jónica. El paisaje rocoso fue la causa de que los primeros asentamientos florecieran en las llanuras fértiles entre las montañas y próximas al litoral. Hacia el 750 a. C., muchos de estos asentamientos se habían convertido en grandes ciudades-estado, funcionaban de forma independiente y con frecuencia libraban guerras entre sí.

El periodo entre los años 750 y 500 a. C. recibe el nombre de Arcaico. La situación geográfica de Grecia en el Mediterráneo la convertía en el punto de partida natural para los viajes y la exploración de ultramar. Los griegos eran marinos excelentes, capaces de fundar colonias en puntos tan remotos como Ampurias en el norte de España y Phasis en el mar Negro. Comerciaban sobre todo con los etruscos en Italia y los fenicios en Oriente, regiones en las que instalaron importantes puestos de avanzada.

El comercio estimuló el desarrollo económico y político. Se estableció una élite y, a medida que aumentó su riqueza, los estados construyeron ciudades cada vez más impresionantes. La mayor y más rica de ellas era Atenas, que devendría el centro de la cultura griega. Entre los años 500 y 336 a. C. tuvo lugar la Edad Clásica.

Ciudadanos, extranjeros, esclavos
En ella, son ciudadanos, y no súbditos, quienes tienen la conciencia de pertenece!’ a la ciudad. Son ellos, en efecto, los que ejercen la soberanía, pero solamente ellos. Y lo decimos porque la ciudad tiene también sus excluidos, hombres que viven en ella privados de derechos públicos, y cuyo trabajo permite a los ciudadanos consagrarse a la vida política. Se trata, en primer lugar, de los esclavos, pero también de los metecos en Atenas, o de los periecos en Esparta.

Violentos conflictos entre las grandes familias, o entre los nobles y el pueblo, jalonan la evolución de Grecia, de la ciudad arcaica aristocrática a la ciudad democrática» en plena expansión que es la Atenas del s. V, o a la ciudad oligárquica rápidamente esclerotizada en que se convierte Esparta.

El nacimiento de la democracia
En Atenas se pasa rápidamente del reino de los aristócratas hacendados, los eupátridas, que poco a poco habían suplantado al rey, a la democracia, y ello gracias fundamentalmente aClistenes que divide el Ática en demos, hacienda saltar de tal manera las estructuras del clan, v que da a Atenas su constitución definitiva.

En el intermedio, Dracón, en la segunda mitad del siglo VII a.C. promulga rigurosas leyes que tienden a proteger a los humildes, e instituye una justicia de Estado. Solón, en el s. VI, favorece la fragmentación de los dominios, suprime el monopolio de las magistraturas del que se beneficiaban los eupátridas, concede el derecho de voto y la igualdad a las cuatro clases (según la riqueza) en la asamblea del pueblo, crea el Consejo de los 400 y alivia la miseria de los campesinos asociados de deudas y de hipotecas.

Después de él, el tirano Pisístrato da trabajo a los pobres, emprendiendo la construcción de templos y de bibliotecas, y estimula la agricultura y Ja ganadería. Intenta igualmente, mediante múltiples fiestas, reforzar entre los atenienses el sentimiento de pertenencia a la ciudad.

El urbanismo al servicio del pueblo
La preocupación de cada cual por participar en la «cosa pública» se expresa, en la mayor parte de las ciudades griegas, en un lugar privilegiado el agora. Lugar de reunión, está concebido para permitir a los ciudadanos encontrarse, no contribuyendo las transacciones comerciales más qué como una de sus múltiples actividades, de tal modo, en el agora de los griegos, los edificios religiosos se mezclan con los establecimientos de los comerciantes, y el campesino se rodea con el filósofo.

La actividad política encuentra en ella su lugar de manera natural. los principales centros de deliberación se hallan en el agora misma o en sus proximidades. De hecho, hay una preocupación, claramente afirmada, de realizar la verdadera democracia, que precisa de la participación directa del ciudadano en los asuntos de la ciudad.

Dos grandes rivales: Atenas y Esparta
La historia de Grecia hasta mediados del s. IV es la de una constante rivalidad entre Atenas y Esparta, y está salpicada por las alianzas más o menos precarias entre las distintas ciudades. Después de haber desarrollado un imperialismo poderoso, y a fines del s. VI, Esparta renuncia a la expansión territorial directa. Uniéndose, en la Liga del Peloponeso, a las ciudades inquietas por la ascensión de Atenas, consigue adquirir una fuerza militar considerable. A principios del s. V, las guerras médicas constituyen una tregua en esta rivalidad. Pero Atenas sale reforzada de la prueba.

El fin de Grecia
Atenas crea en torno suyo la Liga de Délos. Simple alianza, en sus comienzos, de ciudades frente a un posible retorno ofensivo de los persas, dicha liga se transforma en un verdadero imperio ateniense, con una flota poderosa y recursos financieros abundantes. Esparta ve con malos ojos la hegemonía de Atenas; las demás ciudades soportan mal su dominación.

La guerra estalla por fin, y la paz de Treinta Años (446), que señala el final del primer conflicto entre Atenas y Esparta, no constituirá más que una tregua de corta duración, puesto que en el 431 se reanudan los combates, implicando en esta ocasión a toda Grecia. En el 405, Esparta triunfa en Aigos Potamos, e impone a su rival una paz leonina: la priva, en efecto, de su imperio y de una parte de su flota. Y si bien Atenas logra recuperarse rápidamente de dicha derrota, el equilibrio de Grecia queda trastornado, y las ciudades habrán de hacer frente a Filipo de Macedonia de una manera desperdigada.

¿Qué es la ciudad griega?
La palabra polis (ciudad) tiene en Hornero tres significados distintos. Designa tanto la aglomeración urbana, como la unidad política que representa, como a los ciudadanos que la componen. Estas tres significaciones se unen, en realidad, para designar a las pequeñas naciones independientes que fragmentan Grecia desde el s. VIII a. C. Compuestas de un territorio rural, de algunas aldeas y de un centro urbano al que deben su nombre, las ciudades resultan a menudo minúsculas. No más de 5.0ÜO habitantes la más pequeña, y 260.000 la más grande, Atenas en el s.V.

¿Hubo una unidad griega?
El nombre de griegos fue impuesto a los pueblos de la península balcánica por los romanos, pero desde mucho antes, éstos se conocían a sí mismos bajo la denominación de helenos. En efecto, por encima de sus querellas, los griegos no dejaban de considerar que existía entre ellos una unidad que les diferenciaba de los demás pueblos. Un mito del s.VIII a. C. atribuía a Helena tres hijos: Doro, Eolo y Xuto, padre este último de Aqueo y de Ion. Dorios, eolios, aqueos y jonios se sentían, pues, hermanos a través de un antepasado común.

¿Sobre qué se fundaba?
Para Herodoto, «el cuerpo helénico es de una misma sangre, habla la misma lengua v tiene los mismos dioses, los mismos templos v los mismos sacrificios». El idioma v la religión, en efecto, unifican a los griegos, cuyo panheleriismose manifiesta, por ejemplo, mediante los juegos de Olimpia. Pero ser griego significa, también, ser miembro de la ciudad, ser ciudadano. Incluso los regímenes más tiránicos permiten al hombre libre participar en los asuntos públicos. Es tal sentimiento de libertad lo que unifica a este pueblo, y constituye, a su manera de ver, el fundamento de su superioridad.

¿A qué se llamaba aristocracia?
La época homérica fue la de las monarquías. La ciudad estaba entonces dirigida por el rey (basileus), que compartía el poder con un consejo compuesto por los jefes de los clanes. Estos y sus descendientes constituyeron una nobleza de grandes propietarios que, en el s. VIII, desplazaría al rey, al que no se reconocería en adelante más que una función religiosa. Proclamándose arístoi (los mejores, o las gentes de bien), estas familias nobles confiscaron todos los poderes en su propio beneficio, pasando a monopolizar las tierras y las riquezas. La aristocracia era, pues, el ejercicio del poder por los «mejores», es decir, por la nobleza.

Los acontecimientos del siglo VII a.C.
En el s. vil, las desigualdades sociales llegaron a ser extremas. Las malas cosechas obligaron a los pequeños propietarios a pedir prestado a los nobles con intereses de usura. No pudiendo devolver lo conseguido, se vieron forzados a alquilarse o venderse como esclavos, mientras que sus tierras pasaron a engrosar las propiedades de los aristócratas. Por otra parte, con el desarrollo de una economía comercial, apareció una clase de comerciantes y de armadores que se enriquecieron lo suficiente como para soportar mal el yugo de la todopoderosa nobleza terrateniente. La mayor parte de las ciudades vieron crecer en su seno la discordia que desembocó a veces en guerras civiles que los legisladores no consiguieron aplacar.

Cronología Histórica de Grecia

El Sabio y el Rey Polyidos salva la vida del hijo del Rey Mitos

El Sabio y el Rey Polyidos salva la vida del hijo del Rey

POLYIDOS Y GLAUCO: En la isla de Creta vivían antiguamente el rey Minos y su esposa Pasifae, una pareja con numerosos hijos. Poseían un gigantesco palacio en la ciudad de Cnosos, decorado con valiosos objetos y todos los lujos imaginables. Las paredes aparecían adornadas con cuadros de múltiples colores, y los pasillos eran tan grandes que era relativamente fácil perderse por ellos.

Entre los muchos hijos de la familia real, también había un niño al que sus padres habían dado el nombre de Glauco. Como todos los niños, Glauco saltaba, brincaba y canturreaba por todos los rincones del palacio, y también jugaba con una pelota. En cierta ocasión, el niño descubrió por casualidad un ratoncillo que con sus pequeñas patitas correteaba rápidamente por todos los pasillos y salones del palacio paterno; el niño dejó caer la pelota y se dedicó, loco de alegría, a perseguir al animalito de piel grisácea.

rey polyidos

Y como todos los niños traviesos sin pensárselo dos veces, corrió casi a ciegas por el gigantesco palacio de su padre hasta llegar a una estancia donde había varios barriles, todos bien alineados y llenos de dulce miel. El chiquillo, alegre y confiado, gozando de la vida, siguió persiguiendo al ratón y, ¡plumps!, sin ser consciente de lo que le sucedía, se cayó, con la cabeza por delante, en uno de aquellos barriles lleno hasta el borde de pegajosa miel.

Aquel lugar era solitario, nadie podía ayudarle, y el niño fue hundiéndose más y más en aquella dulce papilla; cuantos más esfuerzos hacía para salvarse tanto más se hundía en aquel barril lleno hasta el borde del dulce jugo de las abejas. Y al final desapareció por completo, inmerso y aprisionado en las reservas que su padre había almacenado para los meses invernales.

Al poco tiempo, los padres comenzaron a echar en falta los gritos, las carreras y los juegos de su amado hijo. El palacio permanecía silencioso. Empezaron a buscar por todos los rincones y salones del palacio, por los intrincados pasillos, pero su querido hijito no aparecía por ninguna parte. El palacio estaba triste, habían enmudecido sus risas y alegrías en el juego. Los padres, en su desesperación, se dirigieron a Delfos, un lugar, apartado de su isla en la lejana Grecia, donde la sagrada Cithia anunciaba sus augurios por boca del dios Apolo. la adivinadora les aconsejaría, pero primero tenían que responder correctamente a una adivinanza.

En vuestra boda, les dijo, nació recientemente un ser que diariamente cambia tres veces su color: primero es blanco, luego n ‘>o, y, finalmente, negro. Si lográis descubrir el nombre de este ser, vuestro hijo será salvado.

Aquí radicaba la dificultad. Los padres, profundamente desesperados, indagaron por todo el país; intentaban averiguar qué hombre sabio podría facilitar una respuesta satisfactoria a tan compleja adivinanza. Después de intensa búsqueda, los emisarios del rey descubrieron, finalmente, a un sabio, de nombre Polyidos, que en nuestro idioma significa “el que mucho sabe”. Polyidos, un vidente divino, preguntó por toda la isla de Greta hasta que descubrió la solución: en el rebaño del rey Minos había nacido un ternerillo que diariamente cambiaba tres veces su color.

La solución del acertijo consistía en saber que este ternero significaba una mora: que primero es blanca, más tarde roja y, al final, una vez madura, es negra. Polyidos inició entonces la búsqueda del niño y cuando llegó al sótano, donde el rey almacenaba sus barriles, observó que una lechuza alejaba a las abejas que se habían congregado alrededor de los barriles con miel, atraídas, seguramente, por el dulce aroma que despedían. Polyidos examinó un barril tras otro y encontró, por fin, al niño llamado Glauco, que se había sumergido de cabeza y ahogado en la miel.

El rey fue inmediatamente informado de la muerte de su amado hijo. Minos ordenó entonces, obedeciendo el consejo de los sacerdotes, que le fuese devuelta la vida al cuerpo muerto de su hijo. ¿Qué podía hacer ahora Polyidos? ¿Era él quizás el dios de la medicina, capaz de devolver la vida a quien había muerto?

Pero el rey era inexorable y, obedeciendo sus órdenes, Polyidos debía permanecer encerrado en el sótano, todo el tiempo que fuese necesario, hasta que Glauco hubiese renacido a una nueva vida. Esta era su orden.

Encerrado en aquel abovedado sótano, Polyidos esperaba día tras día, no sabía qué hacer ni por dónde empezar. Devolver la vida a un cuerno muerto era una tarea más propia de un dios. Pero cierto día descubrió, inesperadamente, que una serpiente se aproximaba cautelosa y silenciosamente al cadáver de Glauco.

Atemorizado, Polyidos desenvainó su espada y de un golpe le cercenó la cabeza; pero descubrió inmediatamente que también una segunda serpiente, reptando silenciosamente, se aproximaba al cadáver del niño. Pero cuando (esta descubrió que su compañera había muerto, dio media vuelta y se alejó, aunque regresó al poco tiempo llevando una planta medicinal en su boca. Depositó la planta sobre el cuerpo de su compañera muerta y ésta, Inmediatamente, recobró la vida. Polyidos había observado todo lo que sucedía, fue entonces consciente de de que una deidad deseaba ayudarle. Le sustrajo aquella misma planta a la serpiente y la depositó sobre el cadáver del niño. En aquel mismo instante empezó a circular unai nueva vida por las venas y el cuerpo de Glauco.

Sus delicados miembros comenzaron a moverse, la vida había regresado a su cuerpo. Todo habitante del palacio creyó escuchar, de repente las voces de aquel chiquillo. El rey Minos recibió con gran alegría aquella buena nueva. Colmó a Polyidos de regalos, pero deseaba saber cómo había conseguido despertar a su hijo muerto a una nueva vida.

Si no lo averiguaba no le concedería la libertad. Pero aquel dios le había comunicado a Polyidos que no debía revelar jamás su secreto. Polyidos se dirigió entonces al niño que había salvado, rogándole que escupiese en su boca. Tan pronto como el niño lo hubo hecho, perdió todo recuerdo en la salvación y Polyidos pudo llevarse el secreto a la tumba: ningún mortal debía poder averiguarlo jamás.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

Que es la Poesia Epica Caracteristicas y personajes heroes

Que es la Poesía Epica: Caracteristicas y Personajes Héroes

El sol lanza sus implacables dardos en el cielo azul de Grecia. Es mediodía: en el gran silencio del calor estival no se oye ningún sonido, excepto una voz conmovida, pero clara y fuerte.

A la sombra de un árbol secular está sentado un viejo rodeado por un grupo de chiquillos; es él quien canta, y los niños lo escuchan, extasiados. El viejo se enardece con su canto:

…Como el sonido de la trompeta se alza vibrante cuando un ejército asedia una ciudad, lanzando gritos de guerra, así se oye el grito de Aquiles. Lo escuchan los troyanos, y sus corazones tiemblan en el pecho.

También el corazón de los chiquillos tiembla, pero de orgullo. El canto del viejo rapsoda los arrastra y todos ven, con los ojos de la fantasía, al mayor héroe de la patria en la cumbre de su fuerza y de su gloria.

Cuando sean hombres y deban combatir por la libertad de Grecia, encontrarán el coraje para luchar y morir valientemente recordando este canto, pensando en Aquiles, que constituye para los griegos el símbolo del valor guerrero.

poesia epica


¿QUÉ ES LA ÉPICA?: «Épica» deriva de «epos«, vocablo griego que significa «lo que se cuenta» (porque merece ser recordado). En otras palabras, es el relato poético de todos los acontecimientos históricos o legendarios sucedidos en tiempos en los que los diferentes pueblos vivían en el alba de su historia.

Tiene tres caracteres fundamentales:
— es nacional, porque cada pueblo tiene su épica, que glorifica las gestas de sus antepasados.
— es, generalmente, poética, porque la poesía (entendida en el sentido de «canto») es la forma más adecuada para celebrar y glorificar los grandes y maravillosos sucesos que constituyen el tema de la épica, Y también porque ésta ha nacido en tiempos muy lejanos, cuando el hombre encontraba en la poesía la expresión más espontánea y natural de sus sentimientos.
— es apasionada e imaginativa, pues los poemas épicos estaban destinados a un público de gente sencilla, que pedía, sobre todo, que satisficiese su imaginación y su natural tendencia a considerar que sus héroes tenían siempre razón. Por ello los juicios son siempre tajantes, como tajante es la división entre «buenos» y «malos».

VERDAD HISTÓRICA Y VERDAD POÉTICA
La poesía épica nació antes que la escritura; desde que se formaron las primeras civilizaciones, los pueblos sintieron la necesidad espontánea de celebrar las empresas con las que su estirpe había conquistado un puesto en el mundo.

Y cantaron todo esto con palabras sencillas, que eran transmitidas oralmente de una generación a otra. Naturalmente, la verdad histórica no era muy respetada, porque el relato se basaba solamente sobre recuerdos, a menudo confusos. Además,’ cada cantor enriquecía los hechos con su fantasía. Pero éste es un detalle de escasa importancia: la poesía tiene una verdad propia, que no reside en los hechos, sino en los sentimientos expresados.

LOS HÉROES
Los protagonistas de las empresas narradas en los poemas épicos no son nunca simples mortales. Como hemos dicho a propósito de Aquiles, se han convertido casi en símbolos y como tales son considerados.

Se trata de «héroes»; personajes extraordinarios que afrontan las más difíciles empresas y salen de ellas siempre vencedores. Los poeta» épicos han dado vida a sus figuras por dos razones: ante todo, porque en las sociedades primitivas eran los fuertes los que prevalecían, ,v todos los demás se limitaban a admirarlos y seguirlos; además, porque la fantasía tiene formalmente tendencia a «personificar» los sentimientos y las virtudes.

Es decir, que los héroes son una especie de «arquetipos»; se comprendía esto observando que, en la literatura ¿pira de todos los pueblos, aunque hay centonaros héroes, éstos pueden reducirse a unos pocos «tipos» fundamentales.

Cada uno représenla uno determinada virtud, como la fuerza, la astucia, la sabiduría o el sentido de la justicia; facultades todas, en suma, que podían hacer hacer a un hombre merecedor de la fama.

LOS POETAS Y LA TRADICIÓN
Durante siglos, las gestas de los héroes continuaron alimentando la imaginación popular, que los recordó en los versos de los cantores.

El más famoso de éstos fue Hornero, que narró la historia del sitio de Troya y las largas peregrinaciones del héroe Ulises. Sin embargo, hoy no sabríamos nada de todos estos poemas épicos si no se hubiera comenzado, a partir de cierto período (aproximadamente desde el año 1000 a. C.), a recogerlos por escrito. Éste es un hecho de gran importancia cultural: confiados sólo a la tradición oral (es decir, transmitidos de viva voz), poemas como «La epopeya de Gilgamesh» (el héroe nacional babilonio) o «La expedición de Rama» (legendario príncipe indio), probablemente se habrían perdido.

Los primeros poemas épicos escritos fueron obra de desconocidos, y sólo posteriormente aparecieron verdaderos poetas, que no se limitaron a una simple transcripción de las leyendas populares más conocidas, sino que las reelaboraron con un estilo personal, fundiendo los distintos episodios históricos y épicos primitivos


LAS OBRAS MAESTRAS DE LA POESÍA ÉPICA

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AquilesGilgamesh
sigfridorey lear
SigfridoRey Lear


Hace muchos siglos que ya no se escriben poemas épicos. Las obras de este género que se han escrito a partir del siglo XVI no pueden ser consideradas «poemas épicos» más que en un sentido muy amplio. Por ejemplo, en el «Orlando furioso» o en la «Jerusalén libertada», poemas épicos del siglo XVI, los hechos epopéyicos que se narran son sólo un pretexto para la poesía.

De los más famosos poemas épicos primitivos, citaremos:

La Ilíada, de Homero (hacia el siglo IX a. C.), que narra, en 15.696 versos, el sitio de la ciudad de Troya por los griegos, que duró diez años. En las innumerables aventuras de guerra acaecidas en este largo período, aparecen los más famosos héroes de ‘ la gran literatura épica griega.

La Odisea, de Homero, que narra, en 12.007 versos, las peripecias de Ulises, el astuto rey de Ítaca, el último de los héroes participantes en la guerra de i Troya que volvió a su patria.

La epopeya de Gilgamesh, poema nacional asirio-babilónico, que narra las empresas del héroe Gilgamesh, en la búsqueda de la inmortalidad.

La historia de Zarer, obra persa del siglo v después de Cristo, en la cual se recuerdan las luchas a través de las cuales se difundió la religión de Zoroastro.

Mahabharala, poema indio de enorme extensión (110.000 estrofas!), que fue compuesto por varios autores, entre los años 400 a. C. y el 400 de nuestra era. Es una verdadera enciclopedia de la civilización india.

El Poema del Cid, obra maestra d e la épica española. S u protagonista es el Cid Campeador.

El poema de los Nibelungos, donde se narran antiguas leyendas paganas del Norte. Su héroe se llama Sigfrido.

La Canción de Roldan, la más famosa de las canciones de gesta. Fue compuesta en 1100, y narra la muerte de Roldan, paladín de Carlomagno.

Romance de Bruto, una novela en verso compuesta en Inglaterra en el siglo XII. Narra las gestas del rey Arturo y de sus paladines, así como otras leyendas; entre ellas la del rey Lear, inmortalizada por Shakespeare.

Fuente Consultada: Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N°47

Ver: Biografía de André Marie de Chénier

Resumen de la Historia de Grecia Antigua Origen de la Civilizacion

Resumen de la Historia de Grecia Antigua

LISTA DE TEMAS TRATADO EN LA HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA
bullet grecia Introducción
bullet grecia Etapas de Grecia Antigua
bullet grecia Economía Griega
bullet grecia Los Genos Griegos
bullet grecia Esparta y Atenas
bullet grecia Gobiernos de Esparta y Atenas
bullet grecia Estados en Guerra: Las Guerras Medicas
bullet grecia El Siglo de Pericles
bullet grecia Guerras del Peloponeso
bullet grecia Predominio Espartano
bullet grecia Nuevas Alianzas
bullet grecia Alejandro Magno y sus Conquistas
bullet grecia Dominación Romana
bullet grecia La Vida de los Griegos
bullet grecia Descargar «La Vida de los Griegos»

La Civilización Griega
Los egeos, como ya se ha visto, desarrollaron en el Mediterráneo oriental la primera gran civilización histórica europea. Los griegos, en la península helénica y en las islas y costas que antes poblaron aquéllos con sus gentes y sus obras, la segunda. Los protagonistas de esta nueva hazaña cultural no sólo heredaron de los egeos el ámbito geográfico para su vida histórica, sino también no pocos de sus muchos saberes, técnicas y obras. Pero, en este caso, los herederos así beneficiados no se limitaron a vivir de lo recibido; lo incrementaron de modo notable y alcanzaron, en todos los órdenes de la vida y el quehacer humanos, logros que sus antepasados no llegaron siquiera a vislumbrar.

En la historia de los griegos advenidos al viejo ámbito de la civilización egea, pueden distinguirse, por lo menos, cuatro períodos característicos. El primero se extendería desde los orígenes hasta fines del siglo IX a. de J. C., tiempos de formación y consolidación en el nuevo hogar conquistado. El segundo, caracterizado por un vigoroso proceso de expansión colonial, abarcaría desde fines del siglo IX a. de J. C. hasta las postrimerías del VII; el tercero, entre los años 600 y 400 a. de J. C., marca una época de plenitud en el desarrollo de las instituciones sociales, políticas y económicas helénicas, e incluso de culminación en no pocos aspectos de las creaciones artísticas y literarias.

Por último, a partir del año 400, comienza la decadencia política de Grecia; en la segunda mitad del siglo IV a. de J. C., las ciudades-Estado helénicas pierden su independencia ante el imperialismo macedónico que acaudilla Alejandro Magno, y dos centurias más tarde son absorbidas por la expansión imperial de Roma. La investigación científica y filosófica, la literatura y otros aspectos culturales helénicos no decayeron al mismo tiempo que se desquiciaban y caían las instituciones y formas políticas tradicionales.

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA

El Origen de la Civilización Griega
Cuando las primeras estirpes indoeuropeas de habla griega llegaron a la Hélade, hacia el último tercio del tercer milenio a. de J. C., encontraron las pequeñas llanuras fértiles del Este de la península ocupadas por agricultores de cultura neolítica que, dedicados al cultivo de la tierra y a la cría de algunas especies domésticas, sobre todo de cabras, residían allí desde el cuarto milenio a. de J. C.

Respecto al probable origen de esos pueblos, la total independencia que su patrimonio cultural manifiesta con relación al Neolítico cretense, así como la falta de yacimientos similares en las islas del mar Egeo y en las costas del Adriático, señalan que habían entrado por el Norte y que estaban, por lo tanto, vinculados a] Neolítico europeo.

Pelasgos y Carios. Las tradiciones helénicas recuerdan a los hombres neolíticos con la denominación de pelasgos, e incluso en ciertas regiones, como el Ática y la Arcadia, quizá para fundamentar un pretendido autoctonismo, se los consideraba antepasados de los griegos, atribuyéndoseles también el haber civilizado parte de Italia.

Además, la arqueología moderna ha señalado, en Tesalia meridional, la existencia de comunidades no ya neolíticas, sino eneolíticas. Se trata, sin lugar a dudas, de aquellos pueblos a los que las tradiciones helénicas denominaron carios y lélegos, llegados seguramente por vía marítima desde las costas de Asia Menor, pues su patrimonio lingüístico cultural es de claro origen anatólico.

Asimismo, un poco más al Norte, en Tesalia septentrional, se han encontrado recientemente yacimientos arqueológicos, también eneolíticos, pero pertenecientes a hombres que por múltiples aspectos de su cultura, no pueden identificarse con los pobladores eneolíticos de Tesalia meridional. Dichos yacimientos —cuya antigüedad puede datar de los comienzos del primer tercio del tercer milenio a. de J. C.— constituirían, según hoy se piensa, el testimonio de una especie de avanzada de los pueblos indoeuropeos.

Quienes construyeron esas tumbas y fabricaron tal cerámica serían, pues, los legítimos antepasados de los griegos y no aquellos a los que la tradición llamó pelasgos, carios y lélegos, pertenecientes a grupos lingüístico-culturales muy distantes del indoeuropeo.

Los Aqueos. A través de estas poblaciones, englobadas con la denominación de prehelénicas, comenzaron a abrirse paso los primeros invasores indoeuropeos históricamente identíficables, los aqueos. Acabaron estableciéndose en lugares fáciles de defender, y allí construyeron sus castillos fortificados y sus tumbas reales.

Tales reductos les sirvieron, al propio tiempo, para vigilar a los pobladores de las tierras circundantes, de cuyo trabajo supieron hacer una fuente estable de recursos, sea exigiéndoles tributos en especies, o bien obligándoles a cultivar sus tierras y apacentar sus rebaños. A cambio tal vez les ofrecieran la protección de las murallas exteriores de los palacios, en caso de peligro.

El panorama de un número relativamente pequeño de indoeuropeos que vivían del trabajo de la gran población preexistente justificaría la supervivencia de instituciones, técnicas, tradiciones, cultos —especialmente agrarios—, nombres de lugares, etc., que no son indoeuropeos ni cretenses, sino prehelénicos como también explicaría, entre otros factores, el cambio físico existente entre los héroes de Hornero y los griegos históricos.

Pero ello no es suficiente para explicar el comienzo de la brillante civilización que los aqueos llegaron a poner de manifiesto hacia el año 1400 a. de J. C. en las grandes construcciones palaciegas de Micenas y Tirinto.

De Creta, con la que los aqueos se pusieron en contacto mediante varias expediciones bélicas, provinieron aportes fundamentales que integrarían el patrimonio cultural micénico, por obra de los mismos aqueos, o a través de los cientos de esclavos, artesanos, técnicos y artistas procedentes de la gran isla mediterránea.

No hay que pensar por ello que los aqueos fueron meros repetidores de lo hecho por los minoicos; por el contrario, en todos los órdenes, más o menos marcadamente, quedó impreso el sello de su vigorosa personalidad, del espíritu guerrero e individualista, tan característico de los indoeuropeos. Ello se advierte sobre todo en la estructura político-social que impusieron en sus dominios. Jamás llegaron a constituir un gran reino unificado, sino una serie de pequeños reinos o principados independientes, dirigidos por reyes que vivían rodeados por sus compañeros de armas, los secuaces, quienes constituían una especie de aristocracia de sangre. En ellos recayeron seguramente el ejercicio de la administración, y en especial las funciones militares.

Si, eventualmente, estos pequeños reinos llegaron a unirse para realizar guerras como la de Troya (hacia los siglos XIV-XIII), lo efectuaron así en esos casos porque ninguno se sentía con fuerzas para llevar a buen término una tarea vital como la de abrir el acceso a los estrechos del mar de Mármara.

Los aqueos, una vez dueños del Egeo, se transformaron lentamente, de conquistadores o piratas, en comerciantes, e incluso en industriales, pues en torno de sus palacios se comenzó a industrializar los productos agrícola-ganaderos. Así, se tejió lana, se fabricaron ánforas para envasar la miel y el vino, y, además, se multiplicaron paulatinamente los talleres de donde salían armas de bronce, joyas de oro y plata, etcétera.

Buena parte de esa riqueza fue empleada en construcciones, tanto privadas como públicas, aspecto en el que los aqueos se mostraron realmente originales. Sus tumbas de pozo, y posteriormente sus tumbas de cámara y de cúpula, demuestran que, si en materia religiosa habían adoptado parcialmente los cultos agrarios prehelénicos y ciertas divinidades cretenses, en cambio mantendrían una estricta originalidad en el culto a los muertos, como en lo que respecta a construcciones civiles, ya que estabilizaron definitivamente el megarón, del que más tarde habría de derivar la planta del templo griego.

Otro tanto ocurrió con la pintura, pues, aunque los artistas que pintaron los frescos en los palacios micénicos fueran cretenses, o discípulos fieles a la técnica de sus maestros, los aqueos les impusieron su gusto por temas en los que predominaban el valor, la fuerza y la destreza en el manejo de las armas. En dicho aspecto se pone de manifiesto el mismo espíritu que los impulsó a construir las grandes murallas ciclópeas, cuyas ruinas habrían de admirar los griegos de la época clásica.

Los Dorios. Las inscripciones micénicas confirman las medidas defensivas que entre los años 1200 y 1100 a. de J. C. se adoptaron en los reinos aqueos, algunos de los cuales organizaron un complejo sistema de guarniciones y vigilancia, basado en los secuaces del príncipe, a disposición de los cuales se hallaban los carros de guerra.

Pero todas estas precauciones y la desesperada resistencia atestiguada por las murallas arrasadas y los edificios destruidos por el incendio que siguió al saqueo, fueron inútiles ante la inexorable presión de nuevos invasores, también indoeuropeos, pero provistos de armas de hierro: los dorios. Éstos se fueron abriendo un camino de destrucción y muerte a través de la Argólida, Laconia y Mesenia, pasando luego a Creta, Rodas, Cos y Cnido, mientras que, posteriormente, otros grupos se instalaron en Locrida, Fócida, Etolia y Acarnania.

Aquellos aqueos que no sucumbieron en defensa de sus reinos o que no lograron resistir en regiones de fácil defensa, emigraron a las costas de Asia Menor, donde fueron muy bien recibidos, e iniciaron allí el proceso de engrandecimiento de una de las regiones más fecundas, desde el punto de vista cultural, del mundo griego: Jonia.

GRANDES HOMBRES DE GRECIA

 pericles  general griego
Demóstenes
Su talento de orador y sus advertencias no pudieron impedir que Atenas cayese bajo dominio macedónico.
Pericles
Reelegido estratega de Atenas a lo largo de 30 años, perfecciona la democracia preparada por Solón y Clístenes, y desarrolla el imperialismo ateniense
Alcibíades
Rico ateniense y buen estratega, se convierte en consejero de Esparta, y, más tarde, de los persas. Después de un nuevo cambio de frente, regresa triunfal a Atenas en el 407
Epaminondas
Habilidoso táctico, impone un período de hegemonía
tebana, batiendo a
Esparta en
Leuctras en el 37
1
grandes hombres de grecia antigua licurgograndes hombres de grecia antiguagrandes hombres de grecia antigua
Leónidas
Rey de Esparta, se sacrifica junto a 300 hoplitas para defender el desfiladero de las Termópilas frentes a los persas.
Licurgo
Al igual que Demóstenes exhorta, sin éxito, a los atenienses contra Filipo de Macedonia
Tucidides
Separado de la política relata los enfrentamientos de los griegos en la Guerra del Peloponeso
Temístocle
Gran estratera de Atenas, dirige la resistencia contra los persas y consigue la victoria marítima de Salamina en el año 480

Fuente Consultada: La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1

La Sociedad de Grecia Antigua Educacion en Esparta y Atenas

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: SOCIEDAD Y EDUCACIÓN

Ver También: La Educación en la Antigua Grecia

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: SOCIEDAD, CLASES Y EDUCACIÓN EN ESPARTA Y ATENAS: Tradicionalmente existe una división social característica en el mundo griego entre las dos polis principales y rivales entre sí: Atenas y Esparta.

SOCIEDAD ESPARTANA: La sociedad espartana está caracterizada por su rigidez. En todo el territorio espartano la sociedad estaba dividida en tres categorías:

Los iguales: Los ciudadanos, llamados los iguales, tenían plenos derechos y siempre constituyeron una minoría privilegiada dentro de la población. Eran los propietarios de las tierras. Participaban de los órganos de gobierno e integraban el ejército. Aunque teóricamente todos tenían los mismos bienes y derechos, en la realidad una minoría poseía las mayores riquezas y ejercía el poder político.

Los periecos: Eran una parte de la antigua población conquistada por los espartanos, y los llamaban así porque vivían, en general, fuera de la ciudad, en los alrededores (peri, en griego, significa alrededor). Conservaban su libertad personal y su propia organización comunitaria, pero no podían participar del ejército (salvo excepciones). Realizaban las actividades comerciales y las producciones artesanales y proveían a todas las necesidades de los espartanos. También debían pagar impuestos al Estado. 

Los ilotas: Estaban reducidos a un estado de semiesclavitud. Eran asignados a las tierras de los espartanos, trabajaban en ellas y recibían una pequeña parte del producto. En la antigüedad, cuando se esclavizaba a los habitantes de una región, en general se los vendía o se los dispersaba. Los espartanos, en cambio, habían decidido conservarlos, dominados pero en sus tierras de origen. Las consecuencias de esta decisión fueron las constantes revueltas de ilotas que los espartanos tuvieron que sofocar. Esta situación de constante amenaza explica por qué los ciudadanos de Esparta recibían entrenamiento militar desde la infancia.

Los espartanos eran educados para formar parte del ejército. Los niños con buena salud eran entregados a la madre, pero discapacitados eran arrojados al barranco del Taigeto. A los siete años, niños y niñas iniciaban su adiestramiento físico a cargo del Estado mediante carreras, saltos, manejo de las armas o lanzamiento de jabalina.

La música formaba parte del adiestramiento ya que consideraban que los ejércitos entonando una canción marcial asustaban al enemigo. Las adolescentes abandonaban el adiestramiento para ser educadas como madres de soldados. Durante trece años los muchachos se preparaban, teniendo que vivir una temporada en solitario en el campo y matar al menos a un ilota.

Entre los 20 y 30 años se integraban en el ejército donde continuaban su perfeccionamiento militar. A los 30 años alcanzaban la edad adulta y pasaban a desempeñar cargos públicos hasta los 60. Los ciudadanos espartanos se regían por una constitución en la que se reflejan las instituciones que forman el poder en la polis.

 EDUCACIÓN EN ESPARTA: La educación dura desde los siete a los veinte años. Es obligatoria, y sometida al control del estado, y colectiva; es un adiestramiento que tiene por objeto formar ciudadanos sumisos y soldados que muestren constantemente su espíritu de disciplina y su destreza en el combate.

El niño forma parte de brigadas con otros muchachos de su edad, es decir, bandas o «rebaños», dirigidos por los más aventajados del grupo bajo la vigilancia de adolescentes de más de veinte años. La disciplina se hace cada vez más severa; a los doce años el niño deja definitivamente la casa familiar por el internado o más bien dicho, el cuartel. Todo en la educación tiende a endurecer el cuerpo, a formar el carácter.

En materia de cultura intelectual el niño recita los poemas de Tirteo que exaltan la bravura y el sometimiento al estado; se ejercita en el canto coral que desarrolla el espíritu de cuerpo y aprende a expresarse por sentencias breves. Durante trece años, el futuro hoplita está obligado a un entrenamiento continuo: deportes, manejo de armas, marchas. Vive duramente y mal vestido, mal nutrido, debe merodear para subsistir; pero si se deja prender lo azotan.

El robo, la astucia, la mentira son virtudes cuando el servicio del estado lo exige. ¿El futuro soldado no debe aprender a valerse por sí mismo? Al terminar su adolescencia lo espera una última prueba: debe vivir solo, un cierto tiempo, en el campo. De día se esconde, de noche puede robar y le es permitido matar a los ilotas que encuentre. En esta prueba sobrevive un viejo rito de iniciación: antes de ser admitido en el grupo de los guerreros, el joven debía hacer un retiro y derramar sangre.

Los soldados han de ser recios y resistentes a todas las privaciones. El ejército espartano estaba formado sólo por infantería pesada, los hoplitas, que avanzaban »en forma acompasada y en compactas filas en los combates. Esparta nunca tuvo cuerpo de jinetes.

De Fuente de la Época:
La Educación en Esparta:

“Quiero mostrar cómo se practica la educación en Esparto y en otros lugares.» Los griegos que pretenden educar mejor a sus hijos, tan pronto como los niños comprenden el sentido de las palabras, los colocan al cuidado de pedagogos que son esclavos y bien pronto los envían a las escuelas para aprender las letras y fa música. Pero Licurgo, en lugar de dejar que cada uno dé a sus hijos esclavos como pedagogos, encargó la educación de los hijos de todos a uno de los ciudadanos, al que se lo reviste de la más alta magistratura: se llama el pedonomo.

Le ha dado todo el poder para reunir a los niños, vigilarlos y, si el caso lo exige, castigar severamente sus negligencias. Al pedonomo lo acompañan jóvenes portadores de látigos, para aplicar los castigos necesarios. Así se ve en Esparto mucho respeto unido a mucha obediencia.

A fin de que aun en ausencia del pedonomo los niños no permanezcan sin dirección, Licurgo ha dado a cualquier ciudadano que se encontrara presente, pleno poder para indicarles lo que considere bueno y para castigarlos en caso de falta. Ha conseguido, as,, volver a los niñas más respetuosos. En Esparto, en efecto, no hay nada que respeten tanto los niños y los hombres como a sus jefes.”

Licurgo: Fue un personaje de la época que vivió en el siglo IX a.C. y obtuvo la promesa de su pueblo que sus leyes servirían para siempre

SOCIEDAD ATENIENSE: La sociedad ateniense de la época clásica viene determinada por la división entre hombres libres y esclavos, a pesar del sistema democrático vigente. La población de Atenas estaba compuesta por hombres que tenían tres diferentes condiciones legales.

La sociedad, en la época de Feríeles, se basaba, como todas las sociedades de la antigüedad, en la distinción entre hombres libres y esclavos. En un total de medio millón de personas que vivían en el Ática, solamente las dos quintas partes eran libres. Había unos 40.000 ciudadanos y 60.000 metecos; exceptuando las mujeres y los niños, la población esclava ascendía a 300 000 o más. Pero los hombres que poseían derechos políticos y participaban en el gobierno de la ciudad no eran más que una minoría.

Esta desproporción entre los ciudadanos y el resto de la población privada de los derechos de la ciudadanía, es un elemento para tener en cuenta cuando se habla de la democracia griega, pues constituye una de las limitaciones más importantes del régimen. Los ciudadanos Se consideraba ciudadanos a todos los hombres libres, hijos de padre y madre atenienses, mayores de edad. La mayoría de edad se alcanzaba a los 18 años, pero como debían hacer dos años de servicio militar obligatorio, no tenían acceso a la Asamblea antes de los 20. Los ciudadanos se reservaban la actividad política y la propiedad territorial.

A pesar que la ley no hacía distinción entre los ciudadanos —vivieran en la ciudad, el campo o en cualquiercleruquía—, en la práctica los únicos que podían ejercer realmente sus derechos cívicos eran los habitantes de Atenas. Las distinciones entre los ciudadanos se daban por la fortuna y la ocupación. El dedicarse a una actividad remuneradora no era bien visto; solamente el propietario que dirigía personalmente la explotación de sus fincas escapaba a ese descrédito. A la mayor parte de los ciudadanos les parecía mejor tomar parte en la función del Estado que dedicarse a actividades particulares. Para ello, se contentaban para vivir con lo que les correspondía por la indemnización — misthos– que se les pagaba por participar en funciones de gobierno.

Las obligaciones de los ciudadanos para con la ciudad variaban según su fortuna personal. Las clases más humildes servían como remeros en la flota y no pagaban impuestos. Los propietarios medianos servían como hoplitas en la infantería, debiéndose proveer de equipo para la guerra y pagar impuestos. Las clases más altas, por su parte, servían como caballeros, pagaban impuestos y, además, debían ciertas prestaciones especiales. Estos impuestos especiales se llamaban liturgias. Había dos: uno era la coreiga, o sea, el encargarse de ofrecer una representación teatral a expensas propias; el otro, la tierarquía, consistía en armar un barco de guerra, etc. Cualquier ciudadano podía ser electo por votación o por sorteo para ejercer una magistratura o algún cargo en el Consejo o tribunales.

Los ciudadanos: En una población de alrededor de 250.000 habitantes, algunos historiadores han calculado en 40.000 el número de ciudadanos, incluidos las esposas y los hijos, que no tenían representación política. Los ciudadanos eran los únicos habitantes que tenían derecho a adquirir una finca y poseer tierras en el Ática. Aunque entre ellos había un grupo importante de hombres ricos, la mayoría eran pequeños y medianos propietarios de tierras.

Los metecos: Era un grupo muy activo constituido por hombres libres, extranjeros, griegos nacidos en otras polis y no griegos. Se dedicaban al comercio y a las artesanías. Era muy difícil que pudieran acceder a la propiedad de la tierra, y vivían sobre todo cerca de los puertos y en Atenas. Durante el siglo V a.C. su número fue superior a los 70.000, incluidas sus familias. Eran los grandes importadores de alimentos y productos manufacturados y los dueños de los principales talleres. También había metecos dedicados a las profesiones liberales o a actividades intelectuales. Tenían que pagar impuestos, que aunque no eran muy elevados, marcaban su condición de inferioridad respecto de los ciudadanos. No podían votar ni participar en ninguna de las instituciones del Estado.

Los esclavos: El grupo más numeroso era el de los esclavos. Se cree que su número superaba los 140.000 en este período. Carecían de todos los derechos políticos: eran propiedad de sus amos. Tampoco participaban de las guerras. Podían comprar su libertad con su trabajo y pasar a la categoría de metecos, aunque esta situación no era común. La mayoría de los esclavos no eran griegos, y habían sido comprados por los ciudadanos.

La educación ateniense era diferente a la espartana. Los niños acudían a la escuela a los siete años, iniciándose en primer lugar en las humanidades y después en los deportes, entre los 12 y los 14 años. A los 18 eran declarados efebos, siendo desde ese momento el Estado quien se ocupaba de su educación militar, política y administrativa durante tres años. A los 21 eran declarados ciudadanos de pleno derecho.

La democracia ateniense sólo implicaba a los ciudadanos en las tareas de gobierno y en la elaboración de las leyes. Todos los ciudadanos eran iguales ante la ley, sólo existía diferenciación económica entre ellos.

La elección de cargos públicos se realizaba por sorteo, remunerando a aquellos ciudadanos que no tenían posibles suficientes para dedicarse en exclusiva a la política. De esta manera se impedía que los poderosos coparan los cargos más importantes.

QUE IMPLICABA SER CIUDADANO?: En Atenas los ciudadanos podían intervenir en política, ser dueños de propiedades inmobiliarias (suelo y vivienda) que podían comprar y vender y que sus matrimonios fueran legalmente reconocidos. Por contra, los ciudadanos ricos debían pagar una serie de impuestos como las conocidas liturgias (leitourgíai), por las que pagaban por ejemplo, la preparación de una trirremeun tipo de barco de guerra con tres filas de remeros— y estaban obligados también a servir en el ejército en caso de guerra.

En Esparta los ciudadanos de pleno derecho eran los espartiatas (llamados también hómoioi, los «iguales» en derechos). Para éstos su participación política se limitaba normalmente a su intervención en la Apella o Asamblea. No podían desempeñar ninguna clase de actividad económica, pero eran propietarios de las mejores tierras que trabajaban los ilotas, especie de esclavos de los que ya hemos hablado. Su principal ocupación era la guerra.

Como curiosidad, digamos que en Esparta solían celebrarse las syssítia o comidas en común en las que participaban todos los ciudadanos, para lo que éstos debían pagar un determinado impuesto. Quien no podía hacer frente a este pago era pasado a la categoría de los hypomeíones o ciudadanos de inferior categoría, lo cual suponía una pérdida de derechos. También perdían sus derechos los cobardes en la guerra.

RESUMEN SOBRE LA EDUCACIÓN EN GRECIA ANTIGUA:

En Grecia, los niños comenzaban a ir a la escuela a partir de los siete años. Cuando alcanzaban los 14o 15 años, los griegos comenzaban a estudiar matemáticas, literatura y oratoria, que era el arte de redactar y pronunciar discursos. Esta formación se completaba con la práctica de diversos deportes en el gimnasio. La educación ateniense y la espartana presentaban algunas diferencias:

• En Esparta, el sistema educativo era muy exigente y daba mucha importancia a la preparación física. A los siete años, los niños ingresaban en academias militares donde aprendían el arte de la guerra. En general, las niñas griegas se educaban en la casa. Sin embargo, las mujeres espartanas recibían la misma preparación física que los hombres, con el fin de que alumbraran hijos sanos y fuertes.

• En Atenas, a los 18 años se iniciaba la preparación militar, que se prolongaba durante dos años, Una vez finalizada, y si la familia podía permitírselo, se continuaban los estudios superiores. Atenas contaba con dos escuelas famosas: la Academia, en la que enseñaba Platón, y el Liceo, donde Aristóteles impartía sus enseñanzas.

Ver También: La Educación en la Antigua Grecia

historia grecia antigua

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

Casas y viviendas en Grecia Antigua Características

Casas y viviendas en Grecia Antigua

historia grecia antigua

LAS CASAS EN GRECIA ANTIGUA: El bienestar y la alegría del hogar, llamaban muy poco la atención al griego, porque su mayor parte de tiempo lo pasaba ocupado en sus negocios, ejercicios físicos, política y ceremonias. Vivía no para su familia, sino para la ciudad, por lo que el lujo de esta (no en todos los caos) era su orgullo. Se contentaba personalmente con una vida sencilla y modesta, con tal que los monumentos y fiestas a sus dioses provocaran admiración universal.

La disposición de las ciudades griegas está determinada por la geografía del lugar donde se asentaban si bien en la mayoría de ellas encontramos determinados elementos significativos como son la acrópolis, el ágora y las murallas. La acrópolis era el lugar sagrado, situado generalmente sobre una colina, sirviendo como espacio de reunión de la población en caso de ataque o asedio enemigo. El ágora era el centro de la vida ciudadana y allí se desarrollaban las actividades políticas y económicas.

Al visitar  una familia pudiente de una población griega del siglo V a.C. llegaba a un estrecho callejón desde la avenida, y las voces lo guiaban hacia el patio, que era el centro de los hogares griegos. Aquí, ocultos de las miradas de los transeúntes, jugaban los niños, los perros dormían, los esclavos cocinaban en braseros, las mujeres platicaban y lavaban vellocinos, y se ofrecían sacrificios en altares de piedra.

Alrededor del patio, se alzaban las habitaciones, separadas para hombres, mujeres y esclavos, y todas ellas en un solo piso, aunque los hogares con recursos tenían habitaciones en un segundo piso. En contraste con el esplendor de los templos griegos y los edificios públicos, las viviendas eran modestas, construidas con adobes secados al sol y cimientos de piedra. Los techos eran de tejas y el piso era de argamasa o tierra aplanada.

Las casas ordinarias se componían de un piso bajo dividido en dos piezas muy pequeñas, y de un piso alto, al que se subía ordinariamente por una escalera exterior. La parte inferior estaba abierta en la roca y las paredes eran de madera, de ladrillos o de argamasa. En vez de forzar las cerraduras, los ladrones se contentaban con perforar el muro. En el interior, las paredes estaban blanqueadas con cal; no había chimeneas, la familia se calentaba con brasero.

Los techos eran planos y en numerosas ocasiones sirvieron para levantar sobre ellos una segunda planta que sobresalía sobre el eje de la calle, lo que era castigado por la administración pública con tributos. Los suelos de las viviendas eran de barro. Para evitar incendios el fuego era encendido en la calle, aunque no era muy frecuente la existencia de braseros ni chimeneas debido a la carestía de la leña y la práctica inexistencia de conductos de ventilación en los hogares.

La familia pasaba el día en el patio, pero cuando anochecía o hacía frío entraban en la casa e iluminaban las estancias con lámparas de aceite, de arcilla o bronce. De las paredes encaladas pendían jarrones, botellas de perfume y otros objetos domésticos.

Los muebles, hechos de madera de ciprés y olivo, incluían elegantes sofás tapizados con colores vivos, sillas formales de respaldos altos, una silla curva, con brazos, llamada klismos, y mesitas de tres patas con incrustaciones de marfil.

Había cajones y arcones de madera para guardar ropa y pequeños bancos portátiles, a veces plegables y con asiento de tela. Las camas eran marcos de madera con correas de cuero entrelazadas que sostenían un colchón, sobre el que se colocaban cojines, cobijas y colchas. La estancia más amueblada era el andrón, o comedor, donde los hombres disfrutaban de un simposión, o reunión formal en la cual bebían en compañía de otros hombres invitados.

Los griegos llamaban «escarbamuros» a los ladrones: se debía a que los muros exteriores de las casas del siglo V a.C. no tenían ventanas, por lo que los ladrones sencillamente hacían agujeros en las endebles paredes de adobe. Aun en esta casa de una familia pudiente, las paredes encaladas tienen ventanas escasas y pequeñas, cerradas con postigos. La torre en la esquina es también un puesto de vigilancia.

En el patio abierto, una mujer guisa en una olla y los niños juegan con un perro. Los tejados, apoyados en vigas de madera, proyectan sombra. Cerca, una mujer trabaja en un telar colgado de la pared, en el que confecciona la ropa de la familia. Otras mujeres trabajan en telares en la estancia principal, el andrón o comedor.

En la cocina, un esclavo corta verduras frente al horno, y el padre de la casa desayuna antes de salir a inspeccionar las labores que se hacen en sus propiedades. En la torre, una bodega contiene sacos de tela hilada y vasijas, mientras que en la habitación inferior un esclavo ayuda al joven de la casa a tomar un baño. Afuera, un asno espera mientras las vasijas se llenan con vino o con miel de los panales que hay bajo el techo de paja junto a la pared.

Cuando el agua del pozo no era suficiente debía acudirse a la fuente pública, trabajo casi siempre reservado a las mujeres. Las casas ricas se parecían a los palacios homéricos, y comprendían tres partes una entrada que guardaba un portero, el departamento de hombres, cuyas salas y cámaras daban a un patio rodeado de un pórtico, es decir, de una galería cubierta sostenida por columnas, y, por último, el departamento de mujeres o gineceo, que daba a un jardín.

Los muebles principales consistían en butacas, sillas, trípodes, taburetes, lechos de reposo, lechos de mesa —porque se comía tendido — y cofres para las ropas. Las paredes estaban decoradas de pinturas, y los suelos cubiertos de alfombras y cojines.

A pesar de la existencia de un grupo de funcionarios que debían vigilar las vías públicas, el aspecto general de las urbes griegas debía ser bastante deplorable. La ciudad estaba dividida en barrios diferenciados según las clases sociales o la ocupación artesanal de sus habitantes.

La excepción a este caos urbanístico debió ser la ciudad de Mileto donde el arquitecto Hipodamo desarrolló una traza cuadriculada, que en su memoria se llama también red hipodámica. Teniendo como ejemplo la ciudad de Mileto se construyeron un buen número de urbes en las colonias y en Asia cuando se produjo la expansión helenística con Alejandro.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

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Las Diversiones en Grecia Antigua Fiestas y Festejos Religiosos

DIVERSIÓN Y FIESTAS EN GRECIA ANTIGUA
Fiestas y Festejos Religiosos

Sabemos que en todo el mundo antiguo la relación entre fiesta y religión era muy fuerte, este vínculo es aún más claro en el caso de las fiestas atenienses, que mas abajo puedes observar. Cuando se acercaba la fecha de las fiestas de Dioniso, dios del vino, los autores de comedias y tragedias  presentaban sus obras a los magistrados de la ciudad, los arcontes. Éstos seleccionaban a tres autores de tragedia y otros tres de comedia, entre los cuales se elegían los dos ganadores finales, uno por cada género, mediante votación de un jurado.

Los encargados de organizar la representación de las obras ganadoras eran los coregás, ciudadanos ricos que corrían con todos los gastos. También se otorgaban premios al mejor corega y al mejor actor de cada género teatral. La afición de los griegos al teatro ha sido siempre enorme, de manera que al principio la representación de las tragedias era considerada por los ciudadanos como una especie de purificación religiosa.

Con el tiempo la relación del teatro con el culto a Dioniso fue desapareciendo y pronto se organizaron representaciones con motivo de otras fiestas religiosas y de otros acontecimientos importantes para la ciudad. En Atenas acuden al teatro tanto hombres como mujeres, sólo los esclavos tienen  prohibida la entrada.

FIESTAS Y FESTEJOS:

Grandes Panateneas en honor a Atenea. En el Mes Hekatombaión (julio) cada 4 años. El ritual era una procesión a la Acrópolis, al templo de la diosa, con las víctimas para el sacrificio y un peplo para ella.

Panateneas , idem al anterior , pero anual.

Grandes Eleusinas, en hornor al dios Apolo. Mes Metageitnión (agosto), cada cuatro años. Grandes competiciones atléticas.

Grandes Misterios de Eleusis, honor a Deméter y su hija Perséfone o Prosérpina. Mes  Boedromión (septiembre). Desde Atenas sale una procesión hacia Eleusis donde se celebraba una serie de rituales en honor a las diosas en los que se admitían personas de cualquier procedencia social y nacionalidad.

Tesmoforias, en honor a Deméter y su hija Mes de Pyanepsión (octubre), del once al trece. Fiestas comunes a toda Grecia y reservadas a las mujeres.

Leneas, en honor a  Dioniso. Mes de Gamelión (enero), del doce al catorce. Representaciones teatrales.

Antesterias en honor a Dioniso. Mes de Anthesterión (febrero), del once al trece. El primer día, el pithoigía, se abren las tinajas que contienen el vino nuevo; el segundo cada invitado recibe una copa de ese vino y se compite para ver quién lo bebe primero.

Grandes Dionisias en honor a Dioniso.Mes de Elapheboüón (marzo). Se representan las grandes tragedias griegas.

Targelias en honor a  Apolo. Mes de Thargelión (mayo). Ceremonia de purificación en que se azota con unas ramas a un hombre y una mujer.

Imporantes en el panorama festivo griego eran las competiciones atléticas, relacionadas también con las festividades religiosas. Era grande la afición al ejercicio físico en la Grecia clásica y en todas las polis había uno o varios gimnasios en los que los jóvenes hacían ejercicio. La entrada en tales recintos estaba limitada a los ciudadanos. Además periódicamente había juegos atléticos en los que intervenían atletas de toda Grecia. Aunque los más conocidos son las Olimpíadas, celebradas cada cuatro años a partir del 776 a. de C. en el santuario de Olimpia.

discobolo de miron en grecia antigua

El famoso Discóbolo de Mirón. Uno de los honores que se concedían a los atletas vencedores en las Olimpiadas era el ver su estatua en algún lugar destacado de su polis.

DIVERSIONES Y MODO DE VIDA: El estilo de vida ateniense era en esencia sencillo. Las casas atenienses estaban amuebladas con los artículos comprados a los artesanos como camas, asientos, mesas, baúles, artículos de cerámica, taburetes, cestas y utensilios de cocina. Las vestimentas y las frazadas las tejían las mujeres y los esclavos. La dieta ateniense era más bien simple. La comida básica consistía en cebada, trigo, mijo, lentejas uvas, higos, aceitunas, almendras, pan horneado en casa, vegetales, huevos, pescado, queso y pollo.

El aceite de oliva se utilizaba de manera generalizada, no sólo en la comida, sino en las lámparas y para untarse el cuerpo después de lavarse y hacer ejercicio. Aunque en los hogares de los campesinos había animales, éstos no daban solamente carne, por ejemplo: los bueyes eran útiles para arar, la oveja por su lana y las cabras para obtener leche y quesos. La carne se consumía sólo en ocasiones especiales, como en los festivales; se sacrificaban animales y luego cocinaban su carne para comerse después.

El ocio en Grecia debía ocupar buena parte de la jornada de los ciudadanos ya que en la mayoría de las polis estaba mal considerado el trabajo manual. Para estos menesteres disponían de numerosos esclavos y de extranjeros, llamados metecos, que constituían un amplio porcentaje de la población.

Acudir a los baños era una actividad frecuente entre los ciudadanos helenos ya que en la mayoría de las casas no había agua corriente, al tiempo que servían como centro de reunión. Estos baños públicos serán numerosos durante el siglo IV a. C. y pasarán a Roma.

También era habitual dar largos paseos, utilizando las stoas, largos pórticos en ocasiones de dos pisos y dos naves cerrados por un testero, siempre decorados con frescos, mosaicos o cuadros. Recordemos que una escuela filosófica será denominada estoica por reunirse sus discípulos en una stoa. La stoa de Eco en Olimpia tenía doscientos metros de longitud. Pero la actividad favorita por excelencia entre los ciudadanos será la política.

Podemos afirmar que los griegos gozaban de la política, participando activamente en el gobierno de sus polis. No olvidemos que todos los ciudadanos atenienses podían participar en la Asamblea donde se toman las decisiones más relevantes de la ciudad.

La música y el teatro serán dos de las actividades favoritas para disfrutar del ocio. Existían dos edificios destinados a tal fin, el odeón y el teatro, contando todas las polis con significativos ejemplos, siendo el más importante el teatro de Epidauro por su configuración acústica ya que desde todos los puntos se alcanza una calidad de sonido difícilmente superable. Al teatro acuden casi todas las clases sociales, recibiendo los ciudadanos más pobres una subvención para poder adquirir las entradas. Los actores iban cubiertos con máscaras y vestidos con trajes concretos para que el espectador pudiera identificar claramente a quien representaban.

Los griegos daban mucha importancia al ejercicio físico, siendo una de las actividades educativas más importantes. Los atletas competían en juegos, celebrados en cada una de las polis, aunque existían algunos que tenían carácter supranacional como los Olímpicos o los Píticos, dedicados a Zeus y Apolo respectivamente.

Tenían lugar cada cuatro años y durante el tiempo que duraba la celebración existía una tregua panhelénica. Los atletas participaban desnudos en la competición, cubiertos con una capa de aceite que resaltaba la belleza de sus cuerpos, y sólo los hombres tenían acceso a contemplar las pruebas.

Durante casi un año se entrenaban en las cercanías del templo de Zeus y los ganadores recibían una rama de olivo como triunfo, aunque obtenían numerosos beneficios a posteriori como exención de impuestos o derecho a manutención gratuita.

Las cenas en grecia eran una actividad de ocio popular

Las cenas eran una actividad de ocio popular. Un hombre invitaba a varios amigos a cenar a su casa. Los invitados eran recibidos en la puerta por esclavos que les lavaban las manos y los pies. Luego se tumbaban en literas, en una habitación conocida como andron, donde los esclavos les servían comida. Una vez recogida la comida, comenzaban a beber y a conversar.

A este tipo de cenas se las llamaba simposio. Los invitados bebían vino que se había mezclado con agua en una vasija conocida como crátera. La conversación podía tratar sobre moral o política, pero a menudo las fiestas eran relajadas y los invitados tocaban la lira, recitaban poesía o contaban chistes. Músicos, bailarines o acróbatas contratados podían ofrecer más diversión. Los invitados traían  compañía fenmenina llamnadas hetarias.

A veces iban chicos para que observen como transcurría la fiesta y el comportamiento de los mayores. Había un juego llamado cótabo, en donde los invitados debían arrojar el último trago a un blanco determinado. Los esclavos servía la comida a los invitados.

La lucha entre animales se consideraba un deporte. Gallos, codornices o un gato y un perro luchaban a muerte.
La imagen de este vaso muestra a dos guerreros jugando a un juego de mesa que podía haber sido parecido al ajedrez.
Los griegos también disfrutaban del deporte. Esta escultura muestra un juego que se parece al hockey moderno.
Los adultos jugaban a menudo a los dados en su casa o en casas de juegos especiales. Otro juego popular, que conocemos como tabas, consistía en tirar pequeños huesos.
Las familias ricas daban a sus hijos muchos juegos y juguetes para divertirse en sus horas libres. Conocían una especies de yo-yo y el juego del aro y el palo.

En Las nubes, una comedia de Aristófanes, un padre orgulloso habla de la habilidad de su hijo para hacer casas, barcos, carretas y ranas con trozos de cuero. Había otros juguetes como hondas, cometas, aros con campanas, carretillas, caballitos, trompos y ruedas unidas a varas para dirigirlas. Se han hallado pequeños muebles de plomo, que tal vez iban dentro de casas de muñecas.

Los bebés usaban sonajas de guijarros. Se han hallado muñecas de arcilla articuladas en las ruinas de los templos, donde fueron dejadas como ofrendas, y en tumbas de niños. Tal vez existieron muñecas de trapo y juguetes de madera, pero no han dejado rastros.

Había un juego similar al hockey, en el que se usaban pelotas hechas de vejiga de cerdo. Un relieve en un museo de Atenas muestra a dos jugadores con bastones curvos, azuzándose. Las vasijas pintadas, que son una excelente fuente de información acerca de la vida en la antigua Grecia, muestran juegos de saltar al burro, montar en hombros, y la gallinita ciega.

Existe una vasija con una hermosa figurilla de barro donde muestra a dos mujeres jugando a la taba con huesos o pezuñas de animales: se aventaban al aire, uno por vez, cinco huesos, que se tomaban con el revés de la mano. Los juegos de mesa, que según el historiador Herodoto fueron inventados en el estado de Lidia, en Asia Menor, eran jugados con dados y fichas de vidrio o hueso.

Los griegos disfrutaban de estos pasatiempos cuando descansaban en casa, en compañía de sus amistades. Sin embargo, cuando salían al agora, podían elegir entre una muy amplia variedad de espectáculos públicos más emocionantes, como funciones de magia al aire libre, tragaespadas, hechiceros y tragafuegos.

EDUCAR EL ALMA: Los antiguos griegos gozaban de la música en los actos públicos y privados, religiosos y laicos. El filósofo Platón dijo que la educación se dividía en dos: gimnasia para el cuerpo y música para el alma.

Poco se sabe acerca de cómo sonaba la música griega. Se conservan muy pocos ejemplos de partituras, y éstas no indican la afinación que se usaba. Pero es seguro que no tenían la complejidad de los arreglos orquestales y vocales modernos: se cantaba al unísono y los instrumentos seguían la misma línea melódica. Dado que la música griega estaba estrechamente relacionada con la poesía y la danza, el ritmo debió ser muy importante. La música definía los pasos de danza, y en ella intervenía un poeta que declamaba estrofas. La poesía no se leía en privado: los versos eran escritos para ser cantados o repetidos ante un público, generalmente acompañados de música y danza.

Los griegos tenían cantos para toda ocasión: canciones de amor y estribillos para las bodas y nacimientos, para lamentar una muerte o para acompañar trabajos mecánicos como la molienda de grano. Incluso se cantaba para curar enfermos. Las mujeres gustaban de bailar juntas en la casa y el campo, quizá como un ritual de fertilidad: nunca se les muestra bailando con sus maridos.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

historia grecia antigua

Las Mujeres Griegas Historia de La Familia Griega

Las Mujeres Griegas Historia de La Familia Griega

LA FAMILIA GRIEGA: La familia era una institución básica en la antigua Atenas. Estaba formada por el esposo, la esposa y los hijos (una familia nuclear), aunque también consideraban como parte de la familia a otros parientes dependientes y a los esclavos, por razón de su unidad económica.

La función principal de la familia era la de engendrar nuevos ciudadanos. Las estrictas leyes del siglo y estipulaban que un ciudadano debería ser producto de un matrimonio, reconocido legalmente, entre dos ciudadanos atenienses, cuyos padres también fueran ciudadanos. Por ley, la propiedad se dividía al azar entre los hijos sobrevivientes; como resultado, se buscaba que los matrimonios se realizaran entre un círculo cerrado de parientes, con el fin de preservar la propiedad familiar. La familia también ejercía la función de proteger y enclaustrar a las mujeres.

Las mujeres eran ciudadanas que podían participar en la mayor parte de los cultos y festividades religiosos, pero que eran excluidas de otros actos públicos. No podían tener propiedades, excepto sus artículos personales, y siempre tenían un guardián varón: si era soltera, su padre o un pariente varón; si estaba casada, su marido; si era viuda, alguno de sus hijos o un pariente varón.

 La función de la mujer ateniense como esposa, estaba bien definida. Su principal obligación era mantener a los niños, sobre todo varones, que preservarían el linaje familiar. La fórmula del matrimonio que los atenienses utilizaban, para expresarlo de manera sucinta: «Te entrego  esta mujer para la procreación de hijos legítimos» . En segundo lugar, una mujer debería cuidar a su familia y su casa, ya sea que hiciera ella el trabajo doméstico, o que supervisara a los esclavos, que realmente hacían el trabajo.

A las mujeres se las tenía bajo un estricto control. Debido a que se casaban a los catorce o quince años, se les enseñaban sus responsabilidades desde temprana edad. Aunque muchas de ellas se las arreglaban para aprender a leer y a tocar instrumentos musicales, a menudo se las excluía de la educación formal. Se esperaba que una mujer permaneciera en su casa, lejos de la vista, con excepción de su presencia en los funerales o en los festivales, como el festival de las mujeres de Tesmoforia.

Sí se quedaban en casa, debían estar acompañadas. Una mujer que trabajara sola en público o era indigente, y no era ciudadana. La dependencia del marido era tal que podía amonestarla, repudiarla o matarla en caso de adulterio, siempre que éste estuviera probado. Las mujeres de menor rango social tenían una vida más agradable ya que podían salir de sus casas sin ningún inconveniente, acudir al mercado o a las fuentes públicas e incluso regentar algún negocio. Al no existir presiones económicas ni sociales, los matrimonios apenas estaban concertados, siendo difícil la existencia de dotes. Si es cierto que numerosas niñas eran abandonadas por sus padres ya que se consideraban auténticas cargas para la familia.

Mujeres en grecia antigua

En Atenas, las mujeres casadas de familias no solían salir mucho de casa. Sólo acudían a festividades religiosas y celebraciones familiares o iban a hacer pequeñas compras. Cuando salían, les acompañaba un esclavo. A veces, podían visitar a sus amigas.

Esta estatua de terracota muestra a dos señoras conversando. Las mujeres solían también hacer cenas para amigas. Hombres y mujeres sólo se mezclaban en fiestas estrictamente familiares.En general, cuanto más rica era una familia, menos libertad tenía la mujer. En las familias pobres, las mujeres hacían las tareas del hogar ellas mismas. Esto implicaba ir a hacer la compra y buscar agua a la fuente, dos buenas ocasiones para encontrarse con las amigas.

LAS MUJERES EN GRECIA: En Atenas, las mujeres servían a los hombres de otras formas. La prostitución (tanto masculina como femenina) floreció en la Atenas clásica. La mayor parte de las prostitutas eran esclavas en los burdeles administrados como un negocio o un comercio por ciudadanos atenienses. Así las prostitutas se maquillaban de manera ligeramente escandalosa con vistosos coloretes, utilizaban zapatos que elevasen su altura, se teñían el cabello de rubio y se depilaban, utilizando navajas de afeitar, cremas u otros útiles. Utilizaban todo tipo de postizos y pelucas. Estas modas serán rápidamente adaptadas por las mujeres decentes, provocando continuas equivocaciones según nos cuentan algunos cronistas.

Otra clase de prostitutas ocupaba una posición más favorable en la sociedad ateniense; estas cortesanas más refinadas eran conocidas con el nombre de hetairai, que literalmente quiere decir acompañantes femeninas”.

Estas mujeres, que solían ser ex-esclavas procedentes extranjeras, eran más refinadas que las prostitutas habituales y eran famosas por sus logros musicales e intelectuales, así como por sus atributos físicos. Los atenienses varones conservaban aristocrática costumbre de los simposios —las fiestas refinadas donde se bebía— en las cuales solían estar presentes las hetairas. Los simposios se llevaban a cabo en comedores exclusivos para hombres, en los que no estaban presentes las esposas.

Las hetairas bailaban, tocaban instrumentos musicales y brindaban entretenimiento, incluidas las relaciones sexuales. El precio solía rondar el óbolo, la sexta parte de la dracma de plata. Estos establecimientos incluían en sus servicios masajes, baños y comida, la mayoría de carácter afrodisiaco e incluso algunas para estimular la virilidad como los testículos de asno salvaje.

Para atraer al público, las mujeres solían vestir atuendos llamativos y llevar el cabello más largo que las atenienses, incluso algunas caminaban con un seno descubierto.Algunas hetairas llegaron a amasar fortunas considerables y a tener un considerable renombre. Aspasia fue ciertamente la más famosa. Amiga de Sócrates y afamada por sus conocimientos, fue cortesana de Pendes y a la larga se convirtió en su esposa legítima.

Los más importantes políticos, artistas y filósofos gozaban de su compañía. El escultor Praxíteles estuvo locamente enamorado de Friné quien sirvió de modelo para algunas estatuas. La encantadora Friné vivía con cierta discreción, acudiendo a tertulias literarias y artísticas, aunque fue acusada de impiedad y condenada a muerte, salvándose al mostrarse desnuda al tribunal por indicación de su abogado.

En un momento de su vida, Friné acumuló tal fortuna que decidió reconstruir las murallas de su ciudad natal, Tebas. Aspasia fue la amante y esposa de Pericles, siendo también acusada de impiedad y salvada tras las lágrimas derramadas por su marido. Aspasia colaboraba estrechamente con Pericles según nos cuentan los poetas cómicos, quienes la acusan de ser la promotora de la mayoría de las guerras que vivió Atenas en aquellos momentos.

La homosexualidad masculina también fue una característica sobresaliente de la Atenas clásica. Se practicaba de manera generalizada y, ciertamente, era tolerada. La ley ateniense privaba de sus derechos ciudadanos a un ateniense que hubiese prostituido su cuerpo con otro hombre; pero no se molestaba en absoluto a los hombres que sostenían una relación homosexual con proxenetas o con otros hombres adultos, fuera ésta amorosa o por placer. La ley no eliminaba la prostitución masculina, pero, al actuar así, aseguraba que los proxenetas fueran extranjeros, y no ciudadanos atenienses.

El ideal de la homosexualidad griega consistía en una relación entre un hombre maduro y un joven. Es muy probable que éste fuese un ideal aristócrata. Si bien la relación solía ser física, los griegos también la consideraban educativa. El hombre mayor (el “amante”) se ganaba el amor de su “amado” gracias a su valía como maestro y por la devoción que demostraba en la educación de su pupilo.

En cierto sentido, esta relación amorosa se concebía como una forma de iniciación de los jóvenes al mundo masculino de la dominación política y militar. Los griegos no juzgaban que la coexistencia de las preferencias heterosexuales y homosexuales creara problemas especiales a los individuos o a la sociedad.

PARA SABER MAS…
El papel de la mujer

En la mayoría de los estados de la antigua Grecia, la mujer vivía una vida muy protegida y no podía jugar un papel activo en la sociedad. No podía heredar o se propietaria, ni acudir a los tribunales de justicia. No podía ni tan siquiera comprar algo que costara más de determinado importe. Estaba siempre bajo la tutela de un pariente masculino: primero del padre, luego de marido, hermano o hijo.

La Ceremonia del matrimonio
Las muchachas se casaban con 15 años, pero el novio solía ser mayor. Un escritor afirmó que la mejor edad para que un hombre se casara era entre los 30 y 35 años.

El padre elegía al marido de su hija y le daba bienes dinero, lo que se conocía como dote. La dote se devolvía  al padre en caso de divorcio o muerte del marido.

La víspera de la boda, la novia se bañaba en agua de una fuente sagrada traída en una vasija especial llamadalutróforo.

El día de la boda la novia iba vestida de blanco. Ambas familias hacían sacrificios y lo celebraban. Por la noche, el novio iba a casa de la novia.

Los novios llegaban a casa del novio en una carreta o carro si eran ricos. Personas con antorchas y músicos encabezaban la procesión.

La madre del novio salía a recibir la procesión. Luego se llevaba a la novia al hogar para que se uniera a la vida religiosa de su nueva familia.

Los novios compartían comida delante del hogar. Los invitados les tiraban nueces, frutos y dulces para desearles suerte y prosperidad.

Al día siguiente se celebraba una fiesta en la casa del marido y los invitados daban regalos a la pareja para el inicio de su vida en común.

Las obligaciones de una esposa
En una casa rica, una esposa tenía muchas obligaciones. Controlaba los almacenes y se aseguraba de que la casa estuviera limpia y la comida lista a tiempo. Cuidaba de los hijos y de los enfermos de la casa y gestionaba la economía de la familia.

Las mujeres de la casa producían todas las telas necesarias para la ropa, el mobiliario y la decoración. Es:; reconstrucción, basada en una pintura de una vasija del s. VI a.C, muestra a una esposa supervisando las distintas fases de la producción de un tejido.

El divorcio
Aunque los hombres podían hacer más o menos lo que querían, las mujeres tenían que comportarse según unas normas muy estrictas: ante cualquier sospecha de escándalo, podían enfrentarse a un divorcio, para divorciarse de su esposa, un hombre hacía una declaración formal de divorcio ante testigos.

Era mucho más difícil para una mujer poner fin a su matrimonio, va que no podía ejercer acciones legales por sí misma. Debía presentarse ante un dirigente llamado arconte  y convencerle de que actuara en su nombre. El esposo se quedaba con los hijos y la mujer iba de un pariente masculino.

Las señoras dedicaban mucho tiempo esfuerzo y dinero a embellecerse. Tomar un baño diario se convirtió en una costumbre. Trasel baño, se friccionaban la piel con aceite perfumado para hidratarla y mantenerla suave y flexible.

la muer en grecia antigua Esta pintura de un vaso muestra a una mujer lavándose el pelo. También se utilizaba aceite para darle brillo y algunas mujeres se lo teñían o usaban pelucas. Otras empleaban rellenos para mejorar su figura o se ponían sandalias con gruesas suelas para parecer más altas. Muchas mujeres se daban colorete para tener mejillas sonrosadas y se pintaban las cejas de oscuro. La piel pálida estaba de moda y se utilizaba maquillaje para aclarar el cutis. La imagen de este vaso muestra a una mujer contemplándose ante el espejo.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

historia grecia antigua

La Religion Griega Caracterísitcas Filosofia y Literatura Griega

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: LA RELIGIÓN

historia grecia antigua

LA RELIGIÓN GRIEGA: La religión griega estaba estrechamente vinculada con cada aspecto de la vida cotidiana; era, a la vez, práctica y social. Los festivales públicos —que se originaron de ciertas prácticas religiosas— tenían funciones específicas: los varones se preparaban para ser guerreros; las niñas, para ser madres.

En vista de que la religión estaba relacionada con todos los aspectos de la vida, los ciudadanos deberían asumir una actitud apropiada frente a los dioses. La religión era un culto civil necesario para el bienestar del estado, Los templos dedicados a un dios, o a una diosa, eran los principales edificios de la sociedad griega.

 Homero dio una explicación de los dioses que proporcionó una estructura definida a la religión griega. En una época todos los griegos aceptaron una religión común basada en doce dioses principales que supuestamente vivían en el monte Olimpo, la montaña más grande de Grecia.

Entre estos doce dioses estaban Zeus, la principal deidad y padre de todos los dioses, Atenea, diosa de la sabiduría y de los oficios; Apolo, dios del sol y de la poesía; Afrodita, diosa del amor; y Poseidón, hermano de Zeus y dios de los mares y los terremotos.

Haz clic, y puedes conocer todo sobre cada unos de los dioses griegos

Los doce dioses olímpicos eran comunes a todos los griegos,. quienes, consecuentemente, compartían una religión politeísta básica. Cada polis asignaba a uno de los doce dioses olímpicos como la divinidad guardiana de su comunidad. Por ejemplo, Atenea era la diosa patona de Atenas. Pero cada pólis también tenía sus propias deidades locales, las cuales seguían teniendo importancia para la comunidad en su conjunto; además, cada familia también tenía sus dioses patrones.

Resultando conveniente contar con el favor de los dioses para todas las actividades de uno, el ritual tenía enorme importancia en la religión griega. Las oraciones solían combinarse con los obsequios a los dioses, lo cual se basaba en el principio de <‘les ofrezco esto para que (los dioses) me lo retribuyan”.

Algunas oraciones reflejaban de manera directa este beneficio mutuo: Protege nuestra ciudad. Creo que lo que estoy pidiendo es de interés común. Ya que una ciudad floreciente honra a los dioses”. El ritual significa sacrificios, ya sea en forma de animales o de productos agrícolas. Los animales expiatorios se quemaban en el altar que estaba enfrente del templo, o en un pequeño altar frente a la casa.

Los festivales también se celebraban a manera a los dioses y a las diosas. Algunos de éstos (las celebraciones Panhelénicas) fueron importantes para los griegos y se celebraban en locaciones especiales, como las dedicadas a la adoración de Zeus en Olimpia; a Poseidón, en el istmo de Corinto; y a Apolo, en Delfo Los grandes festivales incorporaban muchas actividades en honor de los dioses, incluidas las competencias atléticas a las que se invitaba a todos los griegos.

El primero de estos juegos se celebró en el festival olímpico del año 776 a. de C., y después se llevaron a cabo cada Cuatro años para honrar a Zeus. Al principio, las competencias olímpicas consistían sólo en carreras pedestres y luchas; pero, más tarde, también se incluyó el boxeo, el lanzamiento de jabalina y diversas especialidades más. Las competencias siempre eran entre individuos, no entre grupos.

Corno ejemplo de otro aspecto práctico de la religión griega, los griegos querían conocer los designios de los dioses. Había videntes que recibían augurios por medio de los sueños, del vuelo de los pájaros o de las entrañas de los animales sacrificados. Pero tal vez el método más popular para adivinar la voluntad de los dioses era el Oráculo, recinto consagrado a un dios, o a una diosa, que revelaba el futuro. El oráculo más famoso era el de Apolo, en Delfos, instalado a un lado del monte Parnaso, dominando el golfo de Corinto.

En Delfos, una sacerdotisa escuchaba las preguntas en un estado de éxtasis el cual se creía que era inducido por Apolo. Sus respuestas las Interpretaban los sacerdotes y se las daban en verso a la persona que había hecho las preguntas. Representantes de estado y particulares viajaban hasta Délfos para consultar al oráculo. Los estados tal vez preguntaran si deberían llevar a cabo una expedición militar; los particulares quizá plantearan preguntas del tipo: “Heracleídas pregunta al dios si tendrá un retoño de su esposa actual”.

Las respuestas a menudo eran enigmáticas y podían interpretarse en más  de una forma. Creso, rey de Lidia de Asia Menor, famoso por su increíble riqueza, mandó mensajeros al oráculo de Delfos, preguntando si debería entablar la guerra en contra de los persas”. El oráculo le respondió que, si atacaba a los persas, destruiría un poderoso imperio lleno de júbilo por escuchar esa noticia, Creso les declaró la guerra a los persas, pero fue aplastado por el enemigo. Un poderoso imperio el de Creso— fue destruido.

La religión griega —centrada en el ritual y en las relaciones formales con los dioses— tendía a carecer de un componente emocional intenso. Asimismo, ofrecía a la mayoría de las personas una vaga esperanza, o ninguna, de que hubiera vida después de la muerte. Como resultado de esto, a veces los griegos se convertían a religiones mistéricas, que incluían un proceso de iniciación en ritos secretos que prometían un involucrarniento más emocional con las fuerzas espirituales, así como una mayor esperanza de alcanzar la inmortalidad.

Los misterios mas importantes fueron los Eleusinos, que se relacionaban con el mito de la diosa Démeter. Era un culto de fertilidad en el que los participantes sentían que renacían y obtenían cierta esperanza de tener vida después de la muerte. Los cultores órficos, seguidores del legendario trovador Orfeo, creían en los ciclos de reencarnación, pues el alma humana estaba atrapada en el cuerpo físico. Su propósito era liberar el alma de su confinamiento.

Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spialvogel

La Filosofia Griega Los Griegos y los Filosofos Sofistas Griegos

Los Griegos y los Filósofos

historia grecia antigua

FILOSOFÍA: Etimológicamente, la palabra filosofía procede de los términos griegos philein (amar, aspirar) ysophia (sabiduría) por lo que su significado sería amor o aspiración a la sabiduría. Numerosos autores antiguos consideran a Pitágoras como el inventor del término ya que en su viaje por Grecia fue interrogado por el tiranoLeonte de Fliunte sobre su profesión a lo que él respondió que no era sabio sino amante o buscador de la sabiduría (filósofo). El objetivo de la filosofía es, por lo tanto, saber, conocer, dar respuesta a las preguntas que todos nos planteamos relacionadas con la naturaleza y su creación, abandonando los mitos para dar protagonismo al logos.

La Filosofia Griega

La Filosofia Griega

 Gran parte de la filosofía antigua griega se centraba en el intento de explicar el universo sobre la base de principios unificados. Tales de Mileto, griego jónico que vivió alrededor del año 600 a. de C., postuló la unidad del universo, Todas las cosas estaban relacionadas por el agua, una sustancia básica. Otro griego jónico, Pitágoras (580. 490 a. de C.), pensó que la esencia del universo podía encontrarse en la música y en los números.
Estos primeros filósofos griegos tal vez eliminaran el concepto de los mitos griegos, pero no prescindieron de la divinidad misma del mundo lugar suyo, se inclinaron por identificarla con las fuerzas profundas e inamovibles que gobiernan el universo.

Sin embargo, muchos griegos simplemente no estaban interesados en las especulaciones sobre la naturaleza del universo. Los sofistas conformaban un grupo de maestros filósofos del siglo rechazaban dichas especulaciones calificándolas de insensateses, argumentaban que la comprensión del universo estaba sencillamente más allá del alcance del intelecto humano.

Para los individuos lo importante era ser cada vez mejores; así el único objeto de estudio que valía la pena esa la conducta humana. Los sofistas eran maestros errantes que ofrecían sus servicios como maestros profesionales a los hombres jóvenes de Grecia, sobre todo, a los de Atenas. Para los sofistas no existía un bien o un mal absolutos: lo que era correcto para un individuo, podría ser incorrecto para otro.

En consecuencia, la verdadera sabiduría consistía en poder percibir el bien propio y lograr obtenerlo. No obstante, muchas personas consideraban a los sofistas peligrosos para los valores tradicionales de la sociedad y, en especial. para los valores de los jóvenes.

En la Grecia clásica, Atenas se convirtió en el centro intelectual y artístico más importante. Tal vez su reputación sea mayor en ámbito de la filosofía. Después de todo, Sócrates, Platón y Aristóteles plantearon cuestiones básicas que se han debatido por más de dos mil años; éstas son, en gran medida, las mismas preguntas filosóficas con las que lidiamos hoy día.

 Sócrates (469-399 a. de C.) no dejó obra escrita, pero sabemos le él gracias a sus discípulos, sobre todo mediante el más famoso: Platón. Sócrates tenía el oficio de albañil, pero su verdadera vocación era la filosofía. Enseñó a numerosos alumnos, pero sin recibir salario, ya que creía que el propósito de la educación sólo era mejorar 1 individuo. Se valió de un método de enseñanza que todavía se conoce por su nombre.

El «método socrático” emplea una técnica de preguntas-respuestas para conducir a los discípulos a ver las cosas por sí mismos, utilizando su propio razonamiento. Sócrates creía que todo verdadero conocimiento reside en el interior de la persona; sólo ¿necesita un examen crítico para que surja, esta era la verdadera tarea de a filosofía, puesto que «la vida sin examinarse, no vale la pena vivirla».

El cuestionamiento por parte de Sócrates de la autoridad, junto con la publica prueba de la ignorancia de otras personas, le causaron dificultades. Atenas gozaba una tradición de libertad de pensamiento de investigación, pero la derrota de la guerra del Peloponeso había propiciado un ambiente de intolerancia al debate abierto y la investigación del alma. Se le acusó a Sócrates—y se hallo  culpable— de corromper con sus enseñanzas a los jóvenes de Atenas.

Un jurado ateniense lo sentenció a morir.

Uno de los discípulos de Sócrates fue Platón (c. 429-347 a.C.) de a quienes muchos consideran el más grande filósofo de la civilización occidental. A diferencia de su maestro Sócrates, que no escribió nada, Platón escribió mucho. En sus diálogos, utilizó a Sócrates como el principal contrincante filosófico.

El pensamiento filosófico de Platón se centró en la esencia de la realidad y en el concepto de las ideas o de las formas ideales. De acuerdocon Platón, siempre había existido un mundo más noble al que pertenecían las ideas o formas inmutables. Conocer esas formas es conocer la verdad. Estas formas ideales constituyen la realidad sólo puede ser aprendida por una mente instruida, la cual y—por supuesto es la meta de la filosofía. Los objetos que percibidos a través de nuestros sentidos son simples reflejos de las formas ideales. Por consiguiente, son sombras, en tanto que la realidad Se encuentra en las formas mismas.

Las ideas de Platón respecto al gobierno se expresaron en su diálogo titulado La república. Basado en su experiencia ateniense, Platón había llegado a desconfiar del funcionamiento de la democracia. Resultaba obvio para Platón que los individuos no podían conseguir Una forma de vida ética, a menos que vivieran en un estado justo y racional. La búsqueda de Platón del estado justo lo condujo a construir un estado ideal en el que la población se divide en tres grupos básicos.

En la cima está la clase más encumbrada, una élite gobernante, los famosos filósofos-reyes: «A menos que los filósofos se conviertan en reyes en sus países, o que aquellos a los que ahora se llama reyes y gobernantes lleguen a tener la suficiente inspirad para tener un genuino deseo de adquirir sabiduría; a menos digamos, el poder político y la filosofía se entrelacen.., los problemas no darán tregua… ni a los estados, ni —como yo creo— a toda la humanidad”.

El segundo grupo son los que muestran valor serían los guerreros que protegerían a la sociedad. El resto de la sociedad son masas, compuestas por personas que esencialmente se dejan guiar no por la sabiduría o el valor, sino por el deseo de cosas materiales. Serían los productores de la sociedad: artesanos, comerciantes y campesinos.

En el estado ideal de Platón, cada grupo cumple con el papel q se le ha asignado, creando, así, una sociedad que funciona de manera mas armoniosa. La preocupación de Platón se dirigía más a las necesidades de la comunidad, que a la felicidad del individuo, por lo que concentró, sobre todo, en la necesidad de que los guardianes o gobernantes no tuvieran preocupación alguna respecto de la riqueza o prestigio, y procuraran lo mejor para la comunidad, con el fin apartar a los guardianes de estos deseos, Platón insistió en que vivirán en comunidad, renunciando a la propiedad privada y a la vida familiar. Platón pensaba que también las mujeres podían ser gobernantes; en este aspecto se apartó de manera radical de las prácticas contemporáneas de los estados griegos.

Platón estableció una escuela en Atenas, conocida como la Academia. Uno de sus discípulos, que estudió ahí por veinte años, fue Aristóteles (384-322 a. de C.), quien más tarde llegaría a ser el tutor de Alejandro Magno. Aristóteles difería de manera significativa d su maestro, y no aceptaba la teoría de Platón de las formas ideales. El, al igual que Platón, creía en principios universales o formas, aunque sostenía que la forma y la materia eran inseparables. Al exarminar los objetos individuales, podemos percibir su forma y llegar principios universales, pero éstos no existen en un mundo ideal, separado de la realidad de las cosas materiales, sino que son parte de la cosas mismas. Así, los objetivos de Aristóteles consisten en analizar clasificar las cosas mediante una minuciosa investigación y búsqueda Sus intereses fueron vastos, lo que lo llevó a escribir tratados sobre una gran cantidad de materias: ética, lógica, política, poesía, astronomía, geología, biología y física.

Al igual que Platón, Aristóteles postulaba un sistema eficaz d gobierno que dirigiera de forma racional los asuntos humanos. A diferencia de Platón, no buscaba un estado ideal basado en la encarnación de una forma ideal de justicia, sino que trataba de encontrar la mejor forma de gobierno, mediante un examen racional de los gobiernos existentes. Para su obra La política , examinó las constituciones de ciento cincuenta y ocho estados, de las que obtuvo categorías generales para la organización de gobiernos. Identificó tres buenas formas de gobierno: la monarquía, la aristocracia y el gobierno constitucional. Pero, fundado en su análisis, advirtió que la monarquía podía convertirse fácilmente en tiranía; la aristocracia en oligarquía, y el gobierno constitucional en democracia radical o anarquía. Apoyó al gobierno constitucional como la forma óptima para la mayoría de la gente.

Las ideas filosóficas y políticas de Aristóteles desempeñaron un papel importante en el desarrollo del pensamiento occidental durante La Edad Media. Lo mismo sucedió con sus ideas acerca de las mujeres. Aristóteles creía que el matrimonio tenía como finalidad que el hombre y la mujer tuvieran mutuo confort y que contribuía a la felicidad total de una comunidad: “La comunidad necesita que mujeres y varones sean excelentes, de lo contrario la bendición sería a medias”. No obstante, Aristóteles sostenía que las mujeres eran biológicamente inferiores a los hombres: «Una mujer es, como silo fuera, un varón infértil.

Ella es hembra a causa de una insuficiencia”. Por lo tanto, según Aristóteles las mujeres deben estar subordinadas a los varones no sólo en la comunidad sino en el matrimonio: “La asociación entre marido y mujer es una aristocracia. El varón gobierna por merito propio, y en la esfera que por derecho le pertenece; pero le cede tales asuntos a su esposa en la medida que son adecuados para ella”.
Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spialvogel

El Arte en Grecia Artistas Griegos Resumen

El Arte en Grecia Artistas Griegos

historia grecia antigua

EL ARTE GRIEGO: Floreció entre los siglos VII y II antes de C., en Grecia y otros territorios del Mediterráneo habitados por los griegos. Se caracteriza por su idealismo estético, proporcionalidad, equilibrio de los elementos y su interés por reflejar la expresividad genuina en la figura humana; por ello, desarrollaron una gran perfección en el dibujo. El atletismo, tan cultivado por estos pueblos, brindó a los artistas sus mejores modelos. La sencillez, el ritmo, la claridad y la unidad dominan todas sus formas artísticas; así, los griegos alcanzaron sus mayores logros en la cerámica, la escultura y la arquitectura.

El arte griego comienza aproximadamente en los siglos V y IV. Se caracterizó por darle a sus obras el mayor sentido de la proporcionalidad, por expresar armonía y equilibrio de elementos y por reflejar una genuina expresión de humanismo. Grecia, es una pequeña península situada al sureste de Europa. Pero en este pequeño país nacieron las primeras ideas que dieron forma a la cultura occidental, de tal modo que nuestros conocimientos y modos de pensar son una consecuencia de la filosofía, la ciencia y el arte de los griegos.

ARQUITECTURA: En la arquitectura griega no se empleó ni el arco ni la bóveda. El elemento sustentador de sus monumentales obras fueron las columnas. El sistema de construcción utilizado fue el adintelado. Se destacan por orden jerárquico, los templos como exponentes principales, luego, los teatros, las acrópolis, los propileos, los estadios, los gimnasios y las palestras, las ágoras y los monumentos funerarios. Los diferentes tipos y formas de columnas dieron origen a los famosos órdenes arquitectónicos griegos: Dórico, Jónico y Corintio.

MATERIALES UTILIZADOS: Los griegos usaron de manera preferente el mármol, el cual pulían de forma cuidadosa; también emplearon la piedra.

ESCULTURA: La escultura griega no está sujeta ni a reglas ni a convencionalismos. El escultor tiene libertad de expresión, sin embargo, toda ella busca y logra la perfección humana, por tanto es una escultura dedicada a exaltar la fuerza física, la perfección de los rasgos, el movimiento y la expresión de la divinidad. Su tema central gira en torno a la figura humana. La escultura griega pasa por 3 períodos épocas o fases evolutivas, con características propias en cada una de ellas. Estas son:

– Arcaica: Se caracterizó por ser una época en donde los escultores buscan un estilo y una técnica propios. En ella aparece la figura femenina y masculina, al inicio estas figuras eran de tipo hierático, sin movimiento, pero luego surgieron ideas de movimiento, los brazos se despegan del cuerpo y el rostro expresa una curiosa sonrisa. Las esculturas eran hechas como ofrenda a los deportistas. Son de esta época: El Kouros de Anavyssos (atleta), la Dama de Auxirre o Xoana (doncella vestida), la cabeza del caballero Rampios, etc.

– Clásica: esta época significó el período de mayor auge en todas las manifestaciones artísticas y literarias. Los escultores logran la perfección de sus técnicas, así como las mejores piezas escultóricas, en donde se observa la magnificencia de la figura humana. Esta época tiene 2 períodos: el estilo Sublime, en el que se destacan escultores como Mirón, Fidias y Polícleto, y el estilo Bello, donde se destacan Scopas, Praxiteles y Lisipo, ambos estilos tenían características propias.

– Helenísta: esta época corresponde al fin del arte griego, las obras de esta época toma modelos de las anteriores, perfeccionándolos, demostrando una gran capacidad de realización, entra la figura del niño como tema. La escultura adquiere caracteres de monumentalidad, dominando lo pintoresco, lo grotesco, lo episódico, etc. El retrato pasa a un primer plano. En este período surgen diferentes escuelas, entre las más importantes: las Escuela de Pérgamo, la de Rodas y la de Alejandría.

PINTURA: Muy poco es lo que se conoce de los pintores griegos, sin embargo, si es de conocimiento la maestría que se manifestaba en los increíbles efectos de realismo que sabían producir por descripciones de algunas pinturas. Pero su obra se ha perdido casi toda, y lo que ha quedado son copias y fragmentos que no dan una idea clara de cómo era aquella pintura. Se destacan: Polignoto, Apolodoro de Atenas, Agatarco de Samos, Zeuxis, Parrasio y Apeles.

 CERÁMICA: Esta constituye en las artes menores la mejor y más variada expresión en lo que a decorado y pintura se refiere. Esta variedad nos da una muy completa evolución de su cultura. Con un estilo y técnicas propias, se caracteriza por tener formas variadas y originales, predominan los elementos geométricos dispuestos en franjas, las tonalidades del barro, desde el amarillo hasta el gris castaño, presenta figuras en rojo sobre fondo negro o rojo el fondo y figuras negras, predominan formas animales y humanas.

Literatura y Teatro Griego La Tragedia Griega Representantes

LA LITERATURA Y TEATRO GRIEGO Y SUS REPRESENTANTES

LAS LETRAS: Los griegos hablaron un idioma común expresado a través de diversos dialectos, de los cuales se se impuso el usado en Atenas. La lengua griega se integra en el grupo de las lenguas indoeuropeas. Su alfabeto es de origen semítico, concretamente fenicio, aunque desconozcamos la fecha exacta de su utilización. Cada una de las diferentes polis que integraban la Hélade tenía su propia lengua, si bien podemos agruparlas en cuatro grandes grupos: el dialecto jónico-ático, el dórico, el eólico y el aqueo.

El ático se convertirá en el dialecto más empleado por los grandes literatos y en época de Alejandro se puede considerar como el embrión de la lengua griega. Homero es el literato más famoso de este momento, considerado el autor de dos de las obras más importantes de la Literatura Universal: la Iliada y la Odisea.

teatro griego

HOMERO, EL POETA CIEGO: Todo es confuso al tratar del más grande de los poetas griegos. Siete ciudades se disputan el honor de haber sido su cuna, y aún hoy día hay quien niega su existencia real. Esmirna le dedicó un templo, y la Ilíada y la Odisea constituyen, con toda seguridad, los poemas más leídos del mundo entero. (Ver Homero y La Guerra de Troya)

En los 24 cantos de que consta la Ilíada, Homero relata las luchas de griegos y troyanos por la ciudad donde se han refugiado la bella Helena y su amante Paris, Por los troyanos lucha Héctor y por los griegos Aquiles. La cólera de éste al conocer la muerte de su amigo Patroclo ocasiona la derrota y destruc­ción de Héctor y los troyanos, cuya ciudad es arrasada.

Homero

Homero

En la Odisea relata, también en 24 cantos, las peripecias de Ulises, rey de Itaca, que, terminado el sitio de Troya, quiere volver a su patria. Los remolinos de Scila y Caribdis, los cíclopes y numerosos peligros acechan al héroe que regresa por fin al lado de su esposa Penélope, cuando ésta, asediada por numerosos pretendientes, iba a entregar su mano al que consiguiera manejar el arco de Ulises. Sólo éste puede tenderlo y disparar las flechas que ahuyentan a los intrusos.

En estos poemas grandiosos, los simples mortales, los héroes y los dioses luchan en un mundo de pasiones exacerbadas y violentas.

La literatura de todos los países comienza siempre con manifestaciones épicas. Y la griega, como corresponde a su grandeza, debía manifestarse en dos poemas que no han sido jamás superados. La prosa y la simple narración, lo que hoy llamaríamos novela, son formas literarias de aparición más tardía.

Posteriormente Hesiodo inauguro en el sigo VIII a,C. la poesía didáctica.Esopo sería el continuador de esta escuela moralista, autor de unas 400 fábulas finalizadas con moraleja.En el siglo V a.C. se desarrollo la poesía lírica , que toma este nombre del hecho de que los poetas recitaban sus composiciones acompañados de una lira o de una flauta. La lírica toma cada vez más importancia a partir del siglo VII a. C. destacando figuras como el ateniense Solón, de cuya obra elegante y moralizadora nos han quedado algunas muestras.

Entre quienes se destacaron en estas creaciones, debemos mencionar a Tirteo, Safo, Alceo, Anacronte, natural de Jonia, en el Asia Menor, Pindaro, considerado el de mayor envergadura , nacido en Tebas, que cantó los triunfos de los atletas con un vigor que llama la atención, a pesar de que no conservamos muchos ejemplos de su arte, siendo lo más importante los Epicinios. La fase clásica será la de mayor esplendor, desarrollándose los dos grandes géneros dramáticos: la tragedia y la comedia, de los cuales hablamos mas abajo.

EL TEATRO GRIEGO: La palabra drama significa, en su origen, hacer, actuar, moverse. Las primeras formas teatrales son un drama, es decir, la escenificación, con personajes, voces y movimientos, de un hecho generalmente extraordinario, desgarrador y trágico de la vida humana. Es curioso que la palabra griega hipócrita significara también actor, es decir, el que finge. La palabra tragos, raíz de tragedia, es el nombre que se daba al macho cabrío sacrificado en honor de Dionisios.

Los orígenes del teatro en el mundo occidental se remontan a la antigua Grecia. Se desarrolló a partir de un festival de campo, celebrado en honor del dios Dioniso. En Atenas, esto se convirtió en un acontecimiento anual, conocido como las Grandes Dionisíacas. Cada año, se componían canciones especiales que interpretaba, junto con unos bailes, un grupo de hombres denominado coro. El mejor participante recibía un premio. Al principio, el coro actuaba en la plaza del mercado, pero posteriormente se construyó un enorme auditorio al aire libre en las laderas de la Acrópolis. Luego se edificaron estructuras similares en todo el mundo griego. La mayoría de ellas tenían una capacidad como mínimo para 18.000 espectadores. las representaciones en Grecia empezaban muy temprano, de aquí que el público se dirigiese al teatro a la salida del sol. El precio de la entrada era de dos óbolos, pero ya en tiempos de Pericles (siglo V a. de C.) a los pobres se les pagaba la entrada con cargo a los fondos públicos. Los considerables gastos que suponían las representaciones eran subvencionados por ciudadanos ricos. En un principio las representaciones se llevaban a cabo por un solo actor -a menudo el propio autor- y un coro, dirigidos por el corega. En la época de Esquilo , los actores pasarían a ser dos: el protagonista y el antagonista. A veces, el mismo actor se veía obligado a interpretar más de un papel, lo que nos hace suponer que el público griego estaba dotado de un poder de imaginación mucho mayor que el de hoy.

Al principio era un solo actor, a modo de rapsoda, el que entonaba una lamentación por la fingida muerte del dios, pero luego se añadió a esta simplicísima representación la voz de un oponente que entablara diálogo con el primero. Los coros, de un modo parecido a los orfeones, pero hablando en tono monocorde, al unísono, se añadieron más tarde y constituyeron un elemento de gran fuerza teatral en las representaciones griegas.

Más adelante, las obras fueron escritas por poetas eminentes, y tuvieron tal duración que las representaciones se prolongaban desde la mañana hasta el anochecer, como ocurre hoy con la Pasión de Oberammergau, por ejemplo, y así como en sus comienzos debían darse en una plaza pública, al aire libre, requirieron, con el tiempo, por la gran afluencia de espectadores, la construcción de unos edificios especialmente acondicionados, pero sin techo, al aire libre, siempre a modo de graderíos que se extendían por la ladera de una colina frente a la escena. Los graderíos o «auditorium» se desplegaban en forma de abanico, en un ángulo de 180 grados.

La «skene» (escena) era rectangular y constituía una plataforma sobre la que actuaban los actores. En el semicírculo entre ésta y el graderío quedaba la orquesta, donde se colocaba el coro. En el centro de la misma se levantaba un altar a Dionisios.  Uno de los primeros autores de los que se tiene noticia fue Tespis, quien iba con su carro de pueblo en pueblo, y de ahí que aún se conozca a las compañías teatrales con el nombre de «carros de Tespis».

El festival de teatro de Atenas: En Atenas, las Dionisíacas constituían una de las celebraciones religiosas más importantes de la ciudad. El festival, que duraba cinco días, era una fiesta oficial por lo que todo el mundo podía asistir a él. El primer día estaba dedicado a procesiones y sacrificios. En los otros cuatro días se realizaban concursos de teatro. Un arconte organizaba las Dionisíacas. Elegía a algunos ciudadanos ricos, conocidos como coregos, que costeaban la escenificación de las obra; de teatro. Las obras griegas se dividían en dos tipos: tragedias y comedias. Cada año participaban en el concurso de Atenas tres autores de tragedias y cinco de comedias.

Los tres grandes trágicos de la Grecia antigua fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides. Los tres vivieron en el siglo V a. J. C. Las obras de Esquilo (525-456) llegaron a constar de cuatro actos y perseguía en ellas un fin moral. En Los Persas escenifica la guerra contra Jerjes que el autor vivió como soldado. En Prometeo encadenado narra la leyenda del que robó el fuego del Olimpo y sufrió las iras de Zeus. Los siete contra Tebas es la historia de Edipo, mientras que en La Orestíada, que consta de tres partes, se describe el destino de Agamenón, asesinado por su esposa, y las vicisitudes de Orestes, que finalmente logra vengar a su padre. En esta obra, las Furias, Palas, Apolo y numerosos dioses y semidioses intervienen, ya para ayuda, ya para perdición de los mortales.

 Las obras de Sófocles (496-406), que obtuvo dieciocho veces el triunfo en los juegos poéticos, aún se representan en la actualidad y su grandeza y fuerza expresiva no han perdido su vigor con el paso de los siglos. He aquí el nombre de las siete tragedias que se han podido conservar de la obra del ateniense: Ayax, Electra, Antígona, Edipo rey, Edipo en Colona, Las Traquinianas y Filoctetes.

Eurípides (480-406) desarrolló algún tema inspirado en sus antecesores, como el de Electra, basado en el tema de la muerte del esposo a manos de su mujer. En Medea relata la venganza de la esposa ofendida, mientras en Alcestes describe el amor conyugal llevado hasta el último grado del heroísmo. Las dos Ifigenias, que son continuación de un mismo relato, describen las vicisitudes de la hija de Agamenon. Muchas de estas obras arrancan de la guerra de Troya, mientras otras están inspiradas en relatos de la Mitología.

La comedia nació más tarde y fue una elaboración más o menos elegante de sátiras y burlas salidas de la entraña popular, y que muchas veces expresaban una acerba crítica contra los gobernantes o las costumbres. El populacho griego solía entregarse a diversiones groseras en las que corría el vino en abundancia y donde se daba rienda suelta a toda desvergüenza. A este populacho se le llamaba «comos» y de ahí nació la palabra comedia.

El más famoso y audaz de los comediógrafos griegos fue el ateniense Aristófanes (444-380 a.C.), del que se dice que escribió más de cuarenta obras, de las que sólo se conservan doce. En ellas se hacia burla de todo, sin respetar al propio Zeus. Así, en Los caballeros se mofa del Ejército; en Las avispas, de los jueces, y en Las Ranas ataca al propio Eurípides. Estas obras, agudas e ingeniosas, demuestran hasta qué punto en la democracia griega del siglo y se respetaba el derecho a decir y expresar la propia opinión.

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Las tragedias se escribían sobre héroes del pasado. Trataban de grandes temas: la obediencia o el desafío a la voluntad de los dioses, las pasiones y los conflictos humanos o el abuso del poder. Los autores de tragedias más conocidos fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides.

En la comedia, los personajes solían ser gente corriente. El diálogo incluía a menudo comentarios sobre política o personalidades del día, junto con payasadas, astracanadas y chistes groseros. El autor de comedias más conocido de la antigua Grecia es Aristófanes. Entre sus obras se incluyen Las aves y Las ranas.

En el concurso de comedia, cada autor presentaba una obra. Pero en la sección de tragedia, cada escritor debía presentar tres tragedias y un drama satírico. Este último era una obra que se burlaba del tema trágico. En el coro se disfrazaban de sátiros: locos seguidores de Dioniso que eran mitad humanos, mitad animales.

representantes del teatro griego

Esquilo (525-455 a. de C): natural de Eleusis, en la región de Atenas. Es autor de tragedias, genero que renovó profundamente, pues introdujo la técnica de la trilogía, conjunto de tres obras que desarrollaban un mismo tema. Su obra más importante es la trilogía llamada la Oreslíada sobre el trágico destino de Aga menón, —jefe griego durante la guerra de Troya— y su familia y que está integrada por: Agamenón, Coéforas y Euménides.

Sófocles (496-406 a. de C): también ateniense, cambió el género trágico al renunciar a la trilogía. En sus obras trabajó el mito de Edipo. Entre ellas destacan: Edipo Rey y Antigona.

Eurípides (484-406 a. de C): también ateniense, introdujo algunas innovaciones en la tragedia como el uso de un prólogo explicativo de la acción y el interés por retratar la psicología de los personajes. Entre sus obras contamos con Medea e Hipólito.

Aristófanes (445-386 a, de C): ateniense, sus comedias tratan sobre la guerra del Peloponeso (431-404 a. de C.) y la crítica a los políticos que provocaron aquel conflicto. Su lenguaje es obsceno y se explota continuamente el humor sexual. Entre sus obras tenemos: Lisistrata, Las Ranas y La Paz.

Menandro (342-292 a. de C): ateniense, en sus comedias abandonó la temática política sustituyéndola por el tema amoroso. Fue muy imitado luego por los comediógrafos latinos. Entre sus obras tenemos: El Escudo y El Misántropo.

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POETAS , HISTORIADORES Y POLÍTICOS: La poesía pura, no ligada a la descripción épica ni al teatro, tuvo cultivadores muy notables en Grecia. Safo fue la poetisa del amor. Había nacido en la isla de Lesbos y son notables sus poesías a Afrodita y su Oda al Amor.

Anacreonte (563-480) dio vida a la oda anacreóntica, y Píndaro (522-448) a la que lleva también su nombre. Ambos fueron grandes líricos. El primero se entregó afanosamente a los placeres de la mesa. Se cuenta que a los 85 años murió por habérsele atragantado un grano de uva en el transcurso de un banquete. Píndaro murió a los 90 años.

Al hablar de Egipto se ha citado a Herodoto (484-425) cuyos Nueve Libros de Historia relatan, no siempre con excesiva fidelidad, los hechos por él conocidos.

Tucídides (460-400) describió la Guerra del Peloponeso, y Jenofonte relató la aventura que vivió como soldado, la Anabasís o Retirada de los Diez Mil.

El ejercicio de la política y las luchas entre los gobernantes dieron origen a la oratoria, una de las artes literarias más cultivadas en la antigüedad, y que hoy parece haber perdido casi todo su valor. Así, las luchas de tos griegos contra Alejandro dieron lugar a que se manifestaban dos grandes oradores: Esquines, el aristócrata y Demóstenes, el demócrata. Este era mas inteligente y se hallaba mejor preparado que el primero, a quien obligó a salir de Atenas y buscar refugio  en Rodas.

De Demóstenes se decía que en su juventud fue tartamudo y la primera vez que intentó hablar en público fue ruidosamente abucheado, pero se encerró en su casa y con gran tenacidad venció su defecto convirtiéndose en el más grande enemigo de Filipo, el padre de Alejandro. Sus Filípicas, colección de discursos contra el macedonio, le valieron tanta fama que los atenienses querían coronario. Esquines se opuso y pronunció tres discursos denominados Las tres gracias. Demóstenes contestó con otros tres llamados Pro-corona. El triunfo de éste obligó, como ya se ha dicho, a la expatriación de Esquines.

No quedaría completo el ciclo de la literatura griega si no citáramos a un esclavo deforme, insignificante, que en su cuerpo maltrecho albergaba una inteligencia y una sensibilidad privilegiadas. Se trata de Esopo, el fabulista.

MAS SOBRE EL TEATRO: Para los antiguos griegos, el teatro era una ocasión festiva que duraba todo el día. Los espectadores presenciaban tres o cuatro tragedias seguidas de un acto cómico. Los teatros tenían forma de tazón, tallados en laderas. Originalmente, el público se sentaba en laderas con pasto, pero desde el siglo IV a.C. se instalaron asientos. El público llevaba sus propios cojines.

Los jueces, sacerdotes y huéspedes de honor ocupaban las primeras filas. Frente a ellos estaba la orquesta, una arena plana y pavimentada donde los actores, y un coro de 20 cantantes, actuaban y bailaban al son de las flautas. Al fondo estaba el skene, que originalmente fue el escenario y contenía los vestidores; posteriormente, el skene se convirtió en proscenio. El drama tuvo un origen religioso, derivado de danzas y cantos realizados en honor de Dionisio, dios de la fertilidad y el vino. Los dramaturgos se inspiraban en leyendas famosas, y el público participaba activamente vitoreando, abucheando e incluso arrojando objetos. Todos los actores eran varones.

Los mejores dramaturgos fueron atenienses: Esquilo, Sófocles y Eurípides, autores de tragedias, y Aristófanes, este escritor de comedias. En la clausura del festival dramático, los autores y los actores ganadores recibían guirnaldas de hiedra. En Atenas se suspendían las  labores durante el festival, y se liberaba a los presos para que asistieran.

ORÍGENES

Puede fijarse en el siglo VI a. de C. el nacimiento del teatro griego propiamente dicho. En la representación de la vida de los dioses, bajo forma de cuadros vivos acompañados de cantos y de danzas, es donde encuentra el drama sus elementos originales. Se atribuyen a Tespis -nacido hacia mediados del siglo VI, llegado a Atenas con un carro en que transportaba sus accesorios y que le servía también de escenario- las primeras formas reales de teatro. Tespis se hizo tan popular en las ciudades donde actuaba, que su fama abarcó enseguida toda Grecia, y era casi obligado dejarle participar en el programa de festejos, en el que figuraba un concurso de tragedias patrocinado por uno de los tiranos de Atenas: Pisístrato, muerto hacia el 527 a. de C. Se dice que fue Tespis quien sustituyó al improvisador por un auténtico actor, con un texto previamente preparado; y se le atribuye también la mejora de las máscaras primitivas, al conferirles, en lugar de expresiones monstruosas, un carácter humano y noble, contribuyendo así al tránsito de lo divino a lo humano en el desarrollo del drama. El carro de Tespis se ha convertido andando el tiempo en una expresión común para referirse al mundo del teatro.

EL ESCENARIO
En su origen, el escenario (skené) fue una simple cortina fabricada con pieles de animales, detrás de la cual se retiraba el actor para mudar de ropa y caracterizarse. Posteriormente, se convirtió en un edificio más o menos lujoso, que representaba, a veces, un palacio real, el interior de un establecimiento mercantil, un paisaje campestre o de mar, una habitación o una calle. Estas variaciones eran posibles no sólo gracias a la fantasía de los espectadores, sino también a las decoraciones pintadas, montadas sobre ruedas o tendidas, a modo de tapiz, sobre el escenario fijo. Este podía enriquecerse, además, con la presencia, a ambos lados, de losperiactoi: bastidores triangulares y giratorios que tenían las tres caras pintadas, de modo que estuvieran de acuerdo con el tema central de la obra.

LOS MECANISMOS ESCÉNICOS
Con el propósito de estimular la fantasía del público, los espectáculos que se montaban en Grecia incluyeron cada vez mayor cantidad de mecanismos escénicos. Al principio, se trató, como es lógico, de trucos bastante rudimentarios; pero el perfeccionamiento de la técnica y el aumento de la afición teatral determinaron que cada vez fueran más ingeniosos y sugestivos.
Había, por ejemplo, la ekkíclema, una plataforma móvil que avanzaba hacia los espectadores por una puerta del escenario, para poner ante sus ojos, con extrema evidencia, algún hecho dramático que sucediera en el interior.
La mekhané, por el contrario, servía para hacer volar por el cielo a dioses y héroes ante el pasmo del auditorio.
Gracias al theologhéion podía lograrse que, en los momentos culminantes de la acción, los dioses aparecieran en lugares elevados. (Precisamente, pensando en este mecanismo antiguo, los romanos crearon la expresión «deus ex machina», que significa una aparición repentina y resolutoria)

historia grecia antigua

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel