Biografía de Astor Piazolla

Mejores Jugadores de Futbol del Mundo de la Historia Messi Pele

PELE , EN LA CANCHA Y EN LA VIDA: Cuando se les pregunta a los expertos por los mejores jugadores de todos los tiempos, en un nombre hay coincidencia plena: Edson Arantes do Nascimiento, Pelé, también llamado Dico, Gasolina, O Rei, o la Perla  Negra.

Veloz, potente, imaginativo, creativo, felino, goleador certero, ejercía magias deslumbrantes en cada partido. Ganó todo: tres mundiales (58, en Suecia; 62, en Chile, y México en 1970, en los cuales hizo 12 goles).

Además, desde su debut en Baquinho, en 1954, cuando tenía 14 años de edad, hasta su retiro en el Cosmos de Nueva York, en octubre de 1977, hizo 1.282 goles, una cifra inigualable. Disciplinado, discreto, el brasileño también es un triunfador en la vida, í Fue ministro de Deportes en su país y funcionario de la FIFA, que quiere declararlo “Atleta del Siglo”.

En los últimos años se lo criticó por su excesiva cercanía al poder.
Números de un Mago: ante el mundo le tTaños, con el Mundial de su catrera fue

Su primer mundial fue en Suecia, en 1958, con 17 años de edad. En un equipo de talentosos (Gilmar, Garrincha, Didí, Vavá, Zagallo y Zito, entre otros), hizo seis goles y se destacó por su desparpajo genial. ¿Es necesario decir que él es el del medio, agachado.

México 70 fue su apoteosis, la confirmación de que era el rey indiscutido, el mejor.Pelé estaba en su plenitud, y en su caso, eso significó ver a un mago en acción.
En la final en México 70,
Brasil – Italia.
O Reí cabecea y abre el marcador.
Luego hicieron goles Gerson, Jairzinho y Carlos Alberto, para apabullar a los azules 4 a 1.
Su gol número 1000, fue el 19 de noviembre de 1969. Pelé, todavía en el Santos, batió de penal al arquero argentino Edgardo Andrada, del Vasco da Gama. Ya era tan célebre que hasta los hinchas rivales aplaudieron. El día que jugó su último
partido en la Selección de
Brasil lloró como un chico.
Tenía 34 años, y creía que ya no
estaba a la altura de los
acontecimientos.
Su retiro. Fue el 1° de octubre
de 1977, en el Cosmos de Nueva
York, enfrentando al Santos, el
club de sus amores.
Jugó un tiempo para cada
equipo e hizo un gol.

DIEGO MARADONA: El más grande. Su talento hipnotizó al mundo. Millones de hinchas se emocionaron con él. Millones lloraron por él.

Fue el más grande. El que hizo vibrar a millones de argentinos y a cientos de millones de futboleros en todo el mundo. El emblema que se convirtió en el mejor pasaporte para sus compatriotas en los rincones más remotos del planeta. El supercampeón que llevó a la cima a Boca, al Napoli, a la Selección.

El que hacía pasar por torpes a fenomenales arqueros, el que a fuerza de talento se burlaba de defensores grandes como roperos: los desairaba con quiebres de cintura, amagues, centros de rabona, tacos, caños, el infernal pique corto de los buenos tiempos, los perfectos pases-gol, y esa zurda prodigiosa que la clavaba en el ángulo con un toque sutil, o con un bombazo preciso. Con efecto, claro.

El jugador más desequilibrante del más hermoso de los deportes, el que ganaba partidos cuando se lo proponía. Un duende, un mago, un estratega, un regalo de Dios, un quijote que peleó contra los poderosos. Pelusa, Diego,Maradóoo. Fue el más grande. Siempre será el más grande.

Números de un Genio: A los 15 años llegó a la primera división de Argentinos Juniors. En 1979 debutó en los mundiales con el campeonato juvenil de Japón. Dos años más tarde, pasó a Boca, que ese mismo año salió campeón. El fútbol europeo lo tuvo en el Barcelona y en el Napoli (’84 a ’91) y también escribió su historia en los Mundiales: 4 participaciones (’82, ’86 -campeón-, ’90 -subcampeón- y ’94) con 8 goles en 21 partidos.

GOL MARADONA
Su obra cumbre: El segundo gol a los ingleses en México 86.
La mejor jugada individual en la historia de los Mundiales.

México 86. Argentina 3-Alemania 2. La hora más gloriosa: su enorme talento condujo a la Selección a obtener la Copa del Mundo. Convirtió 5 goles, entre ellos aquel inolvidable frente a Inglaterra. Diego nació el 30 de octubre de 1960. A principios de los 70 era Cebollita en Argentinos Juniors. Ya se hablaba de su magia. Menotti lo dejó afuera de la Selección campeona del 78. Su revancha fue a lo grande: Campeón Mundial Juvenil en Japón 79. El debut en primera, el 20 de octubre de 1976. Argentinos Juniors-Talleres. Entró y tiró un caño. A los 16 años debutó en la Selección. Otra vuelta olímpica: 1981, con Boca Juniors. Nacía un romance inquebrantable con la mitad más uno.

EL FUTBOL: QUIZÁS, el deporte más popular en Europa, América del Sur y en la mayor parte de África. Está mucho menos extendido en Asia, y a duras penas se ha implantado en América del Norte. Sin embargo, la celebración en E.U.A. de la fase final de la Copa del mundo de naciones, en 1994, puede haber favorecido allí su desarrollo.

Está regido por la F.I.F.A. (Federación internacional de fútbol asociación), creada en 1904 con sede en Zurich. Esta federación controla más de 150 federaciones nacionales, con más de 30 millones de jugadores. Es responsable del más grande acontecimiento deportivo (además de los Juegos olímpicos), la Copa del mundo de naciones, organizada cada 4 años, cuyas fases eliminatorias se desarrollan a lo largo de dos años.

Las fases finales (disputadas inicialmente por entre 16 y 24 equipos, que serán 32 a partir de 1998) tienen lugar los años pares no olímpicos. Cada confederación continental («filial» de la F.I.F.A.) organiza también un campeonato o Copa de naciones (fase final en los años pares olímpicos), e igualmente se celebran (anualmente en Europa) diversas competiciones interclubs.

La disposición de los once jugadores sobre el terreno de juego ha evolucionado mucho, en general para reforzar las defensas; la intención de no perder prevalece sobre la de marcar, de ganar. Al principio figuraban cinco atacantes (tres atacantes llamados «de punta» y dos centro-campistas); el 4-2-4 y después el 3-2-4-1 han ido marcando las etapas, hacia la reducción, a dos (hasta a uno) atacantes cada vez con más frecuencia, permitiendo evidentemente una mayor concentración de jugadores en medio del campo. El número de goles marcados por encuentro está, en. general, disminuyendo en todas partes y el aspecto espectacular del fútbol está retrocediendo.

FUTBOL CANCHA

Disposición teórica de los jugadores al empezar un partido: arriba,
en 4-2-4, abajo, con tres atacantes, cuatro defensas y un libero.

A esta evolución se suma la importancia de los enormes presupuestos financieros de las competiciones nacionales e internacionales. Las entradas a los estadios tienen  cada vez menos peso específico en los presupuestos de los clubes, financiados, en su mayor parte, por !as subvenciones, el patrocinio de grandes firmas industriales o comerciales y los elevados cánones de las retransmisiones televisadas.

FUTBOL

CAMPEONES MUNDIALES DE FUTBOL

1930 Uruguay 1982 Italia
1934 Italia 1986 Argentina
1938 Italia 1990 R.F.A.
1950 Uruguay 1994 Brasil
1954 R.F.A. 1998 Brasil
1958 Brasil 2002 Brasil
1962 Brasil 2006 España
1966 Inglaterra 2010 España
1970 Brasil 2014 ?
1974 R.F.A.    
1978 Argentina    

 

Biografia de Sandro Roberto Sanchez El Gitano Elvis Argentino

Sandro: El Elvis argentino: Un caluroso 4 de enero de 2010 una terrible noticia invadía los hogares de la Argentina a través de los medios de comunicación del país, los cuales se hicieron eco de la tragedia y anunciaban: “A los 64 años ha muerto Sandro, el Gitano”.

Pocas horas pasaron para que la muerte de Roberto Sánchez concitara la atención de todos los medios de comunicación, incluso trascendiendo las fronteras del Plata, ya que su figura dentro del mundo de la música había logrado derribar los límites de su país natal.

Durante la despedida final, sus “nenas”, como solía llamar a sus fanáticas el ídolo, se mostraron ante las cámaras de televisión en medio de un luto incontenible que despertó el llanto incluso de aquellos ciudadanos que jamás cultivaron la música de Sandro.

Es que este hombre, de fuerte figura masculina, cabello oscuro y profundos ojos, ya había dejado de ser un simple músico, para convertirse en un verdadero icono que representaba la idiosincrasia del argentino.

Para despedirlo, sus fanáticas decidieron emprender un último homenaje, el cual consistió en la creación de una página web titulada “Tu bombacha para Sandro”, en la que participaban todas las seguidoras del cantante, enviando fotografías de su ropa íntima favorita para obsequiarle al ídolo.

http://www.tubombachaparasandro.com/

Hoy, la mencionada web se mantiene un tanto inactiva, pero demuestra la pasión incontenible que ha despertado Sandro en la mujeres durante décadas, y más allá de las diferencias de generaciones incluso, porque lo más curioso de todo es que el Gitano había logrado acaparar la atención de féminas contemporáneas a su edad, como así también de las hijas y las nietas de aquellas.

Por ello es que muchos consideran que el fanatismo por Sandro se convirtió en una especie de herencia entre las mujeres, que al igual que un objeto preciado de la familia, se traspasaba generación tras generación.

Roberto Sánchez había nacido un 19 de agosto de 1945 en el nosocomio público Maternidad Sardá, emplazado en el barrio porteño de Parque Patricios, fruto del matrimonio compuesto por Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo.

Se cuenta que cuando el pequeño nació, sus padres intentaron anotarlo legalmente con el nombre de Sandro, pero para aquella época las normas que regían al Registro Civil de las Personas no permitían ese tipo de nombres, por lo que eligieron bautizarlo como Roberto.

De todas formas, con los años y durante su incipiente carrera en la música, el joven haría honor no sólo a la elección del nombre de pila que habían soñado sus padres con utilizar, sino también a las raíces húngaras de su abuelo, de apellido Popadópulos, motivo por el cual se lo apodo el Gitano.

Sandro vivió una infancia feliz, rodeado de todo el afecto de la familia, ya que era hijo único y por ello tanto los padres como los abuelos intentaban darle al pequeño todo lo que necesitaba. Durante su infancia y adolescencia residió en el barrio Valentín Alsina, de Lanús, en el Gran Buenos Aires.

Tal era su amor por la zona que una vez convertido en músico destacado, y habiendo ganado millones con sus discos y actuaciones, decidió adquirir una mansión ubicada dentro del área residencial de Banfield, en la que vivió hasta sus últimos momentos.

Algunos vecinos del lugar aún recuerdan cuando el joven Sandro, que recién comenzaba en la música se paseaba con su flamante Torino, luciendo una brillantes botas y una capa, vestimenta que contrastaba por completo con las entonces polvorientas calles de Valentín Alsina.

De pequeño, realizó sus estudios primarios en la Escuela Nº 3 República de Brasil, y ese fue precisamente el lugar donde nacería su verdadera vocación, gracias al apoyo que desde siempre encontró en su maestra de música, que siempre incluía en los actos del colegio la imitación que Roberto solía hacer de su gran ídolo: Elvis Presley.

No en vano, con los años Sandro fue considerado el Elvis Presley argentino, ya que en realidad ha sido uno de los pioneros del rock en español.

Durante su adolescencia, el joven Roberto realizó diversos trabajos para ayudar a la economía familiar, y mientras, dedicaba sus momentos libres a cultivarse en el terreno de la música. Para esta época Sandro ya tenía una meta: convertirse en un ídolo popular.

En una oportunidad, el músico mencionaba la importancia vital que tuvo el rock en su vida, y al respecto aseguraba: “Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas, y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas. El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizás un delincuente”.

La primera incursión destacada y profesional de Roberto Sánchez tuvo lugar a principios de la década del sesenta, cuando junto a Héctor Centurión, Enrique Irigoytía, Armando Cacho Quiroga y Juan José Sandri, fundó la banda llamada “Sandro y Los de Fuego”, una de las agrupaciones pioneras del rock argentino.

El éxito de la banda, sobre todo por el talento y el carisma de Sandro, logró que la agrupación captara la atención del público, por lo que comenzaron a ser invitados en diversos programas televisivos de gran éxito en esa época, como fue el caso de los ciclos “Aquí la Juventud” y “Sábados Circulares de Pipo Mancera”.

Sin embrago, el comportamiento desenfadado y el modo de moverse con gran connotación sexual que caracterizaban las actuaciones de Sandro, le costó a la banda que fueran excluidos de la pantalla chica, ante las fuertes críticas originadas en el sector de los fundamentalistas católicos.

Cuando a finales de la década del 60 el joven Roberto Sánchez decidió comenzar su carrera solista, jamás imaginó que se transformaría en una de las figuras más importantes del ambiente artístico, no sólo de Argentina, sino también de toda América.

Su talento y originalidad fueron los promotores del origen de una nueva corriente, por lo que es considerado un pionero de la balada romántica latinoamericana, ya que Sandro logró llevar adelante una empresa que parecía imposible, incluyendo en las canciones románticas y los boleros, los ritmos, el baile y las temáticas propias del rock and roll.

Durante el último adiós al Gitano, en aquella calurosa mañana del 5 de enero de 2010, más de 30.000 personas se acercaron en largas filas al Salón de los Pasos Perdidos, en el Congreso de la Nación Argentina, para despedir para siempre a uno de los más grandes artistas que sin dudas ha tenido nuestro país.

Para ser una de las nenas (mote que le puso Sandro a sus seguidoras más fieles) no hay requisito de edad: abuelas, hijas y nietas comparten la devoción por Roberto Sánchez. Lo que si es inevitable es cumplir con ciertos pilares de la cultura del fanatismo: hay que estar dispuesta a hacer guardia en su cumpleaños pese a las bajas temperaturas que el mes de agosto se reserva generalmente, para participar de la legendaria Batalla del 19: hay que retener un arsenal de datos y anécdotas en la memoria; y, sobre todo, hay que saber mantener viva la llama de la histeria en los recitales, alarido y llanto a flor de piel y aprender a manejar el arte del lanzamiento de bombacha (hay que al escenario), deporte nacional de la sandromanía. Las nenas tiene páginas de Internet y hasta un programa de radio enteramente dedicado al Gitano. Si la fanática no tuvo nunca la posibilidad de conocer en persona al cantante puede pedirle a su marido, eternamente rezagado al segundo lugar, que le contrate para su cumpleaños a un reconocido doble de Sandro, veterano. y devoto imitador, que le cantará una especie de serenata consuelo.

Fuente Consultada: Graciela Marker

Ver: Grandes Bandas de Rock en Argentina

Películas Argentinas Nominadas al Oscar La Tregua Camila Tango

Películas Argentinas Nominadas al Oscar


“La Historia Oficial”, ganadora del Oscar, veos a la actriz Norma Aleandro junto a Luis Puenzo director, en el momento cumbre

HISTORIA DEL CINE: Los hermanos Lumiere inventaron el cine en 1895. Pero lo que en principio fue una curiosidad, casi una diversión de feria, se transformó con el Siglo XX en uno de los mayores vehículos de difusión de ideas, sentimientos,  emociones, pesadillas y testimonios; también de belleza.

Fue mudo hasta 1929, cuando se rodó El cantor de jazz. Pero en esa primera etapa Charles Spencer Chaplin (foto, con Jackie Coogan, en El pibe; la computación unió a Carlitos con a uno de sus sucesores, Woody Allen) le confirió adultez, y Serghei Eisenstein perfeccionó el montaje, es decir, un lenguaje* diferente de los existentes; de ellos aprendieron los grandes qué hoy nos conmueven y asombran.

Arte insustituible, el cine los compendia a todos, pintura, música, teatro, ballet, literatura. Público y a la vez intimista, toda vez que sólo se lo  disfruta -o se lo sufre- en una sala a oscuras, creó prototipos perdurables e instaló para siempre imágenes en la cultura colectiva.

El cine, que se inició casi como una atracción de feria, como algo menor, fue con el correr del siglo ocupando un lugar entre las artes mayores. A lo largo de su historia se fue poblando de grandes obras que lo convirtieron en la expresión cultural por excelencia del siglo XX.

Desde sus orígenes marcó hitos y abrió nuevos caminos, inventándose a si mismo y encontrando su propia narrativa y su propia identidad de relato gracias a grandes autores que realizaron grandes películas. En el cine mudo, con David W. Griffith que inventó la gramática cinematográfica en clásicos como El nacimiento de una nación e Intolerancia. Con Luis Buñel y Dalí, que propusieron el cine como el vehículo ideal para el surrealismo en El perro andaluz y La edad de oro. Con los expresionistas alemanes, que plasmaron hitos como Metrópolis de Fritz Lang o Nosferatu de Murnau. Con Abel Gance, que llevó el cine al terreno de la épica y el gran espectáculo con su colosal Napoleón.

En los años ’30, en los albores del cine sonoro, Jean Renoir produce sus dos obras maestras La gran ilusión y Las reglas del juego. Mientras en Estados Unidos, John Ford lleva el western a alturas inimaginables con La diligencia, y Howard Hawks crea el arquetipo del antihéroe contemporáneo en Scarface.

En 1941, El Ciudadano, una opera prima de un joven de 25 años llamado Orson Wells, se establece como la obra máxima del cine, con nuevos parámetros que destierran para siempre los límites de ambición, complejidad y hondura en el relato cinematográfico.

A lo largo de su historia, el cine atravesó grandes momentos de efervescencia creativa. Uno de los más apasionantes fue a finales de los ’50 y comienzos de los ’60 cuando, en forma independiente, una nueva generación de cineastas comenzó a crear un nuevo cine en varios países europeos, en América Latina y en los Estados Unidos. Replantearon el rol casi de arte menor del cine respecto al teatro y a la literatura y lo convirtieron en el arte mayor de nuestro siglo.

El cine nos ayudó a entendernos y a entender. Dotó nuestro imaginario de héroes y arquetipos. Nos reveló la existencia de otras culturas, de otras formas de vivir. Las películas nos sirven de referencia, nos brindan códigos comunes. Las imágenes del cine pueblan nuestra memoria como si formara parte de nuestra experiencia, confundiéndose con ella.

El siglo XXI comienza anunciando una gran revolución tecnológica en el cine. Habrá reformulaciones en el soporte y en los modos de exhibir. Pero mucho más allá de su formato, las películas van a seguir cumpliendo con su misión de contarnos historias, nutrirnos de fantasías, sumergirnos en obsesiones, sentir como propias problemáticas que creíamos ajenas, vernos reflejados en los sueños de otros. Mientras existen buenos films que nos provoquen reflexiones, nos ayuden a entendernos, o simplemente nos entretengan, el cine va a seguir formando parte de nuestras vidas.

Fuente: Marcelo Piñeyro dirigió Tango Feroz y Caballos Salvajes.

HISTORIA DE LOS PRIMEROS CINES EN ARGENTINA

Los primeros kinetoscopios funcionaron en el área céntrica de la ciudad de Bs.As. , en locales sobre las calles Florida (el salón Florida o Novedades, donde estuvo el teatro Nacional y más tarde las confiterías El Águila, primero, y L’Aiglon, después), Suipacha y Paseo de Julio (luego, Leandro N. Alem). Pero el kinetoscopio no era el cine.

Durante muchos años se sostuvo que la primera función de cine propiamente dicho, El cinematógrafo Lumiére, había tenido lugar en el teatro Odeón de la calle Esmeralda, el 18 de julio de 1896, sólo seis meses después de su presentación en París, el 28 de diciembre de 1895.

Investigadores de la Cinemateca Argentina (Historia de los primeros años del cine en la Argentina, 1895-1910) establecieron recientemente que hubo cine -no de Lumiére sino de la competencia británica, la Escuela de Brighton-antes, aunque también en julio, el lunes 6, en un salón de Florida 344. Aunque no se denominaba cinematógrafo sinovivomatógrafo, eran imágenes proyectadas sobre una tela y en movimiento, condiciones indispensables del cine. Su responsable fue Enrique de Mayrena.

Los primeros tiempos del cine son testigos de funciones que alternaban el teatro con las proyecciones. Pronto, los actos en vivo pasaron al segundo plano, desplazados por las vistas cinematográficas.

El primer sitio edificado para sala de cine, en 1900, fue el Cinematógrafo Nacional -más tarde Salón Nacional-, situado en Maipú 467, 471 y 479, entre Corrientes y Lavalle. Fue edificado por Gregorio Ortuño, comerciante de artículos fotográficos, y explotado por la sociedad de Puppo y Ángel Rodríguez Melgarejo.

La palabra biógrafo, con la sugerencia de vida en imágenes, ganó prestigio y se difundió pronto. Según Julio Quesada, era una “sala modesta, con un galpón de paredes lisas, lavadas a cal”.

El Nacional se mudó en 1906 a Corrientes 840-848 (al lado del actual cine Opera), donde luego estuvo el teatroPorteño y ahora la decaída Galería Porteño. Esta fue la primera sala de cine con palcos laterales.

En 1900, funcionaba asimismo un cine, local sin palcos como el citado Nacional, en Rivadavia, entre Carlos Pellegrini (Artes, entonces) y Cerrito. Según Julio Quesada, fue el segundo construido al efecto en Buenos Aires, cinco meses después del Nacional, y su responsable era un joven Villanueva, hijo de un socio de la firma, entonces extinguida, Villanueva, Leguineche y Cía.

El tercero abrió el 23 de octubre de 1900 en el salón Florida, ex Palacio Novedades. Según parece, exhibió vistas coloreadas. Pronto se sumaron otros teatros y salones en el primer auge de las películas: el teatro Casino y el Pabellón Argentino.

El salón Florida estrenó los pocos minutos animados que registran la llegada a Buenos Aires, en octubre de 1900, del elegido presidente del Brasil, doctor Manuel Campos Salles.

También se pasaron películas al final del viejo siglo en un parque de entretenimientos de plaza Flores, en las terrazas del teatro Casino, en el Pabellón Argentino de la Exposición de París de 1889 reconstruido en Retiro y en el Prado Español de la Recoleta.

El público apreciaba películas cortas de cualquier origen, mayormente norteamericanas, aunque no faltaban las variedades locales con actualidades animadas en calles de Buenos Aires que tomaban Eugenio Py, para la casa Enrique Lepage y Cia. (Bolívar 375), el independiente Eugenio Cardini y hasta un camarógrafo que asistió a dos intervenciones quirúrgicas practicadas por el doctor Alejandro Posadas en el patio del Hospital de Clínicas para que hubiera mejor luz aunque no demasiada asepsia.

La salida nocturna del verano al aire libre, sentados a la mesa con refrescos y viendo películas, fue una costumbre porteña hasta bien entrada la década de 1910. Algún lector puede aún recordar a sus abuelos hablar del cine-bar. Este programa también podía hacerse en invierno, al lado de la mesa servida y bajo techo, por ejemplo en el café España, en la calle Artes (hoy Carlos Pellegrini), a partir de 1902.

Las primeras imágenes de la ciudad habían sido registradas por Federico Figner en su paso por Buenos Aires: la Avenida de Mayo y los bosques de Palermo.

En sus memorias, editadas en el Brasil, cuenta Figner que, muy prematuramente, en marzo o abril de 1896, el payaso Frank Brown había proyectado películas cinematográficas en su circo, emplazado en esa fecha en Rosario. No hay otros testimonios, todavía.

Después de Figner, Eugenio Py, el empleado de la casa Lepage, caminó una cuadra con la cámara en la mano buscando un objeto que tuviera movimiento y que expresara a la Argentina: la marca registrada del cine y de la patria que lo producía. Halló la Bandera Argentina, en el mástil de la Plaza de Mayo, y la registró en unos metros de celuloide. Sólo queda la memoria de aquel acto, no el resultado.

Los argentinos iban al cine para aprender a ser argentinos. El cine era el espacio de ilusión para la clase media. En la oscuridad de la sala se auscultaban modales, conductas sociales, modos de vestir y peinarse; se autorizaban comportamientos familiares y se ensayaba la educación de los hijos. En las películas, los modos de ser estaban codificados y se fijaban en la memoria del público, que descubría fórmulas del habla social y amaneramientos del gesto y la palabra y los repetía en la vida diaria. Más allá de esa ilusión y de la fantasía, la suerte de haber contado con un cine extranjero subtitulado contribuyó a alfabetizar a los espectadores jóvenes y hasta dio agilidad a la lectura de los chicos, que competían consigo mismos para leer de un saque las dos líneas del diálogo.

No importaba la extracción social ni el origen patricio o inmigratorio. En el cine se aprendía a ser y a tratar a los demás. No tuvimos una política definida sobre la orientación de la pantalla, como en los países fascistas; sin embargo, las apetencias populares y el seguimiento de un género, de un actor o de un tema forzaron lo necesario a los productores. El espectador llegó a creer que las películas se hacían pensando en él. Tanta era la coincidencia. En el interior del país, los públicos del inicio del sonoro soñaban con una mitología popular desplegada en una noche porteña de cabarets y peringundines, como en las películas. Buenos Aires era la ilusión más apetecible, con sus rubias disputadas, los tangueros empedernidos y las flacas como espigas de armiño y lame. Aunque nada de eso fuera cierto, la llegada del viajero a la ciudad verdadera nunca desencantaba.

Las películas más amadas fueron las que edificaron la memoria de los argentinos. La que más lo logró fue Así es la vida (1939, de Francisco Mugica). Empezaba en el patio, como si fuera el conventillo del saínete: allí convivían el porteño, el italiano y el gallego; el buen padre y el pariente tilingo y descocado; el apolítico y el soñador de utopías; se cumplía el mandato de la hija que quedaba para vestir santos, mientras las otras se casaban con un buen partido para seguir edificando la clase media. La historia pasaba del patio al comedor y a la sala, avances que el saínete no se permitía.

La película se adelantaba sobre los géneros —del saínete a la comedia familiar burguesa— y los sentaba a todos, sin prejuicios, a la mesa familiar (esa mesa que había que achicar y agrandar), para contarnos lo suyo, que coincidía con lo nuestro (en la platea) y para volver consciente la necesaria memoria del universo propio que la película había construido durante una hora y media y que ya nos pertenecía. A la mesa de Así es la vida se sentaban todos los argentinos.

Fuente Consultada:
El Diario Intimo de un País – 100 años de vida cotidiana – La Nación
Gente Testigo del del Siglo Los Personajes y hechos  que hicieron historia Tomo 3 Luz, cámara,…acción

Biografia Palito Ortega Idolo Nacional de la Musica Popular Ramon Ortega

Palito Ortega: El Chico Triste de las Canciones Alegres:

Ramón Bautista Ortega, más conocido popularmente como “Palito”, se enmarca dentro de aquellos personajes que de acuerdo a sus diferentes facetas en la vida la sociedad lo admira o lo repudia, debido a los diversos emprendimientos y labores que ha pretendido realizar durante su trayectoria.

Quienes aman e idolatran a Palito prefieren recordar sólo aquella imagen del joven provinciano lleno de sueños, que un día se dirigió a Buenos Aires en un tren desde su Tucumán natal para hacer realidad sus más íntimos deseos, que precisamente consistían en lograr convertirse en un cantor de fama comparada a la de su ídolo Elvis Presley.

Aquel joven, que después de pasar el día entero vendiendo café por la calles porteñas, volvía a la triste y desolada pieza de pensión, y mientras observaba cómo se descascaraba la pared de aquella fría habitación improvisaba sus tímidos cánticos con una guitarra prestada y en mal estado.

Sin embargo, a pesar del romanticismo que rodea a la vida y trayectoria del músico, lo cierto es que muchas personas desdibujan la imagen de aquel cantante popular, que ganó millones gracias a su talento, anteponiendo la carrera política que en algún momento le valiera críticas inagotables.

Quienes hablan del Palito político son por lo general aquellos periodistas que olvidan por completo la trayectoria artística del músico, y que intentan opacar su figura por intermedio de su desenvolvimiento en el ámbito político en tiempos de la presidencia de Carlos Saúl Menem.

Cabe mencionar en este aspecto que Ramón Ortega fue en principio elegido Gobernador por el pueblo de Tucumán en el año 1991, y aunque aquello escrutinios fueron acusados de fraudulentos por la corriente Bussista, que se oponía al Justicialismo, lo cierto es que Palito gobernó su provincia natal hasta el año 1995, con una estrategia diseñada por Carlos Saúl Menem, que se desenvolvía en aquel momento como Presidente de la Nación Argentina.

A partir del año 1995 hasta el 2001, Ramón Ortega ocupó el cargo de Senador por Tucumán, y durante este ínterin, precisamente en 1999 se presentó como candidato a la Vicepresidencia de la Nación por el Partido Justicialista, con la fórmula Duhalde-Ortega.

Con los años, su faceta de artista volvió a surgir desplazando por completo ambiciones políticas que nublaran su mente durante una larga temporada, y a finales del 2002 Palito volvió a ruedo con sus entrañables canciones, realizando giras por todo el territorio americano, reeditando para el disco de forma digital sus más importantes éxitos, y lanzando uno de sus más cuidados trabajos discográficos, titulado “Cronología”.

Es por todo ello que en el presente artículo intentaremos destacar la trayectoria artística del músico, que en definitiva siempre ha estado presente en el corazón de los argentinos, y que más allá del gusto de las masas ha demostrado ser un cantautor tan popular que incluso han llegado a comparar con Carlos Gardel, salvando las distancias.

Ramón Bautista Ortega llegó a este mundo un caluroso 28 de febrero de 1941 en un pequeño pueblo llamado Lules de la provincia de Tucumán, y fue registrado legalmente el 8 de marzo de ese mismo año, debido a la distancia geográfica que existía entre la casa paterna del niño y la ubicación física del juez de paz.

Sus orígenes eran realmente humildes, ya que el pequeño Ramón era el segundo hijo del matrimonio compuesto por Juan Ortega, obrero azucarero del ingenio Mercedes, y Nélida Rosario Saavedra, que se dedicaba durante todo el día a la crianza de sus hijos, que con el correr de los años serían siete hermanos.

Las necesidades en el hogar eran muchas, y los pequeños debían dedicarse al trabajo a penas comenzada su niñez. Así fue que Ramón comenzó a trabajar con tan sólo 5 años de edad en diversos oficios, entre los que se desenvolvió como lustrabotas, asistente de su padre en las cañas de azúcar, y vendedor ambulante. Mientras tanto, se encargaba de cuidar y velar por su hermano menor, llamado Jorgito.

El trabajo constante que llevaba a cabo el pequeño lo condujo al abandono de sus estudios primarios, pero contó con la solidaridad de una maestra que dedicaba sus noches a darle clases a Ramón, sin recibir dinero a cambio, pero sí mucho cariño.

En este contexto no es difícil imaginarse que Palito tuvo también una adolescencia muy complicada, teñida de tristezas y necesidades, que intentaba soslayar con cualquier tipo de trabajo que apareciera ante él, y disfrutando de la compañía de su familia.

Fue al cumplir los 15 años que Ramón decidió embarcarse en un viaje en búsqueda de sus sueños más profundos, y dejó su pueblito de Tucumán para instalarse en la ciudad de Buenos Aires que tras sus deslumbrantes luces y sonidos ensordecedores parecía dar promesa a su utopía.

Pero la inocencia de aquel joven dio lugar a la primera desilusión del viaje, ya que Palito fue engañado y estafado por un ocasional compañero de tren, que le robó ávidamente todo el dinero que el joven había juntado durante meses para su estancia en la urbe junto al Río de la Plata.

Esta desventura provocó que Ramón debiera pasar su primera noche en Buenos Aires durmiendo bajo el cobijo de las estrellas, recostado en un rígido y frío banco de la Plaza Retiro, mientras los pensamientos de soledad y desconfianza se adueñaban de su mente.

Pero aquel episodio no amedrentó su personalidad luchadora, por lo que con las primeras luces del alba Palito se encaminó hacia la búsqueda de cualquier tipo de trabajo y changas que le permitieran tener una cama limpia para dormir y comida que saciara su apetito.

Uno de sus trabajos ocasionales, precisamente el de cafetero ambulante, lo condujo sin saberlo a las puertas de Canal 7 y de Radio Belgrano, ingresando poco después como ayudante de sonidos del animador Carlos Ginés, para su programa radial “Levántese contento”. El trabajo de Ortega consistía en golpear diferentes objetos e instrumentos que simulaban ruidos cotidianos.

Poco tiempo después, precisamente en el año 1957, Palito tuvo una de las grandes oportunidades de su vida, cuando conoció en persona a Dino Ramos con el cual más adelante conformaría un popular dúo autoral, y que siempre fue considerado el descubridor del talento de Ortega. Fue Dino Ramos quien actuó de representante de Palito ante los directivos de la compañía R.C.A. Victor, donde el joven músico grabó sus dos primeros temas bajo el nombre artístico “Palito Ortega”.

Con el debut televisivo del músico, y su posterior inclusión en el exitoso ciclo “El Club del Clan”, que se emitía por la pantalla de Canal 13, Palito logró rápidamente convertirse en uno de los artistas más requeridos y admiradas por la sociedad argentina, alcanzando luego una fama mundial incomparable.

Su personalidad y modo de ser humilde, sincero e incluso tímido, le valió el apodo de “El Chico Triste de las Canciones Alegres”, y no pasó mucho tiempo para que aquel joven delgado e inocente proveniente de Tucumán se convirtiera en una de las figuras más destacadas de la música melódica nacional, llegando incluso a ser considerado el único e indiscutido Rey de la llamada Nueva Ola.

La fama desmedida lo llevó también a convertirse en figura cinematográfica, participando en una serie de importantes producciones nacionales que se convirtieron en clásicos, como aquella película titulada “Mi Primera Novia”, donde Palito conoció a la que sería su esposa de toda la vida y madre de sus hijos, la joven actriz Evangelina Salazar.

Sin dudas, Ramón “Palito” Ortega ha sabido conquistar el corazón de la mayoría de los argentinos, precisamente porque su vida demuestra que los sueños pueden estar al alcance de cualquiera, siempre y cuando la lucha por lograrlos esté acompañada de talento y perseverancia.

Traer a Sinatra a la Argentina parecía una misión imposible. Pero, dólares mediante. Palito Ortega lo consiguió, aunque después dijo que había quedado casi en la ruina. El cantante estadounidense llegó al país en agosto de 1981, cantó durante cuatro noches en el Sheraton y una quinta, en el Luna Park.

Un tema que preocupaba a los organizadores era la seguridad del visitante. Pleno gobierno militar, con Roberto Viola como presidente de facto, se dispuso que la seguridad dependiera de la Policía Federal.

Así lo ordenó el gobierno militar, y a Sinatra se le dio trato de presidente. ¿Qué significaba eso? Brindarle seguridad total, con todos los pasos del cantante controlados, con agentes de seguridad en edificios cercanos, como también custodia en el interior y exterior del hotel Sheraton, donde se hospedó con su comitiva. En. total, fueron afectados unos 300 policías a tarea de la seguridad del famoso visitante

Fuente Consultada: Graciela Marker

Ver: Grandes Bandas de Rock en Argentina

Origen del Nombre Argentina Porque se llama Argentina? Historia

Origen del Nombre Argentina

a) El adjetivo “argentino”

En el mes de enero de 1516, Juan Díaz de Solís, Piloto Mayor del Reino, descubrió nuestro río de la Plata al cual llamó “Mar Dulce”.
La abundancia de plata en las sierras del Alto Perú (hoy Bolivia) hizo que el extremo sur del continente se denominara con referencia a dicho mineral. Al parecer, los portugueses fueron los primeros en llamar a nuestro río, río de la Plata, y en esa denominación incluían al Paraná y al Paraguay, como rutas de acceso a las fabulosas minas mencionadas.

En el lenguaje literario se emplea el adjetivo “argentino, —a” como sinónimo de plateado, —a (copa argentina, fulgor argentino, etc.), lo que contribuye a dar a la prosa o al verso un tono más culto. Argentino, —a, etimológicamente, proviene de argentum (en latín, plata).

Bandera Argentina

b) Antecedentes literarios

En el año 1606, Martín del Barco Centenera, clérigo de la catedral de Asunción y testigo de la segunda fundación de Buenos Aires, publicó un poema titulado “Argentina y Conquista del Río de la Plata; con otros acaecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y Estado del Brasil”.

En él, en lugar del adjetivo rioplatense se emplea el adjetivo argentino, —a, en expresiones como “reino, argentino”, “argentina provincia”, “nuestro río argentino”, etc.

En 1612, Ruy Díaz de Guzmán, capitán de Asunción, dio a la luz una crónica titulada “Argentina manuscrita”, en la cual también se emplea el adjetivo argentino, —a, como gentilicio, es decir, con referencia á esta porción geográfica de América.
Semejante uso siguió durante los siglos XVII y XVIII, con los sustantivos provincia, gobernación, virreinato, etc.

El periódico “El Telégrafo Mercantil, Rural, Político-Económico e Historiógrafo del Río de la Plata”, comenzó a publicarse en ‘Buenos Aires, a principios de 1801, en forma semanal. En algunas ediciones apareció con el nombre “Telégrafo Argentino”.
Manuel José de Lavardén (1754-1809), primer poeta porteño de estos dominios, en su poema “Oda al Paraná” se refiere a las “ninfas argentinas”.

c) Período posterior a la Revolución de Mayo

El rechazo de las invasiones inglesas en 1806 fue celebrado por Vicente López y Planes (1785-1856), autor del Himno Nacional, en su poema “Triunfo Argentino”. Después de la Revolución de Mayo, en 1813, en el Himno, empleó las expresiones “valiente argentino”, “brazo argentino”, “guerrero argentino”, “pueblo argentino”, y lo que es más notable, usó la palabra como apelativo, como sustantivo:

“A vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor…”


Luego de la Revolución de Mayo, el empleo del adjetivo argentino, —a, es más profuso en poemas, artículos periodísticos, loas, volantes, etc., y lo encontramos en poetas como Esteban de Luca, Juan Crisóstomo Lafinur y fray Cayetano Rodríguez, entre los más destacados.

Sin embargo, su uso no estaba generalizado en leyes y documentos oficiales. En 1816, el Congreso de Tucumán declaró la independencia de las “Provincias Unidas del Río de la Plata”. En 1826, Bernardino Rivadavia fue elegido presidente de la “República de las Provincias Unidas del Río de la Plata” y se sancioné la “Constitución de la República Argentina”, que no pudo tener vigencia. Luego de la renuncia de Rivadavia, se nombré a Vicente López “Presidente Provisorio de la República Argentina”.

La denominación “Provincias Unidas del Río de la Plata” tuvo un uso bastante generalizado hasta 1852 y para no herir los sentimientos federalistas de algunas provincias, muchas veces se empleó la de “Confederación Argentina”.

En el año 1860 se efectué la primera reforma de la Constitución Nacional. El artículo 35 quedó redactado de esta forma:
“Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata; República Argentina; Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la designación del Gobierno y territorio ‘de las Provincias, empleándose las palabras “Nación Argentina” en la formación y sanción de las leyes.”

A los pocos días de promulgada la reforma, el presidente Derqui dictó un decreto que ordenaba:

“….. siendo conveniente… establecer uniformidad en los actos administrativos, el Gobierno ha venido en acordar que para todos estos actos se use la denominación “República Argentina”.”

Fuente Consultada: Formación Cívica Editorial Stella

Biografia de Nestor Kirchner Presidente de Argentina Historia Politica

Biografia de Nestor Kirchner Presidente de Argentina

Néstor Kirchner: El sueño de un hombre político

En la mañana del 27 de octubre de 2010, los sueños de un hombre que intentaba continuar con su labor en pos de mejorar la situación social y política de la Argentina quedaron truncados, cuando la muerte, sin anunciarse, le arrebató el último suspiro de vida.

Desde hacía muchas décadas no se observaba en la Argentina, y en el mundo, un duelo tan profundo y triste como el que envolvió las calles del país cuando los medios de prensa anunciaron la muerte del ex presidente argentino Nestor Kirchner.

Similar a lo que sucedió con grandes figuras de antaño, la zona circundante a la Casa Rosada fue invadida por miles de personas que deambularon cabizbajas y casi sin rumbo por las calles que rodean este representativo edificio, y mientras aguardaban la llegada de los restos del ex presidente argentino, se pudieron escuchar los lamentos, y la inagotable inquietud sin respuesta: “Por qué te fuiste?”.

Muchos se sintieron huérfanos, precisamente en un momento en que el país necesitaba de los cambios que Nestor Kirchner había planificado para esta gran nación. Se rumoreo incluso que él tenía planeado volver a presentarse como candidato a la presidencia de Argentina para los comicios que tendrán lugar en 2011.

No obstante, la luz de esperanza ha quedado encendida, para todos aquellos que depositaron su confianza en el ex mandatario, y que ahora ven a su mujer, la actual presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kichner, como el legado más importante de su carrera política.

Nestor Kirchner había nacido un 25 de febrero de 1950 en la ciudad de Río Gallegos, centro capitalino de la hermosa provincia patagónica de Santa Cruz. Segundo hijo del matrimonio conformado por un argentino, homónimo del pequeño Néstor, y una chilena descendiente de croatas llamada María Ostoić, compartió su feliz infancia junto a sus hermanas Alicia y María Cristina.

Su familia poseía un nivel económico medio, perteneciente a aquel desaparecido grupo social que conformaban las familias de clase media, por lo que el pequeño Néstor fue educado en prestigiosas escuelas públicas de aquella localidad de Río Gallegos, donde realizó los estudios primarios y secundarios.

El interés político llegó muy temprano a su vida, como solía suceder frecuentemente entre los jóvenes adolescentes en aquellas lejanas épocas, que sentían la necesidad de participar activamente en los cambios que requería el país.

Así fue que Néstor se inició en política convirtiéndose en militante activo del Movimiento Justicialista, dentro del grupo de la Juventud Peronista, cuyos miembros se caracterizaban por mantener una ideología de izquierda que se oponía firmemente al entonces gobierno militar de la llamada Revolución Argentina.

Sus ansias por cambiar el futuro del país y poner en práctica sus incipientes utopías de juventud, lo llevaron a abandonar Rio Gallegos para realizar los estudios en la carrera de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, logrando convertirse en abogado en el año 1976.

Su permanente postura política lo llevo a ser detenido en varias oportunidades, e incluso a principios del año 1976, durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, fue encarcelado junto a su amigo, el director Héctor Olivera, por el lapso de un mes en la ciudad de Río Gallegos.

En medio del contexto nacional a raíz del denominado Proceso de Reorganización Nacional, Néstor decidió regresar definitivamente a su ciudad natal, pero esta vez acompañado de su joven esposa Cristina Fernández, a quien conoció mientras llevaba a cabo sus estudios en La Plata.

Durante un período de tiempo, Néstor Kirchner decidió abandonar su militancia política, y dedicarse exclusivamente a ejercer su profesión, en vistas de las dificultadas que habían comenzado a surgir para los seguidores del régimen de Perón.

Sin embargo, sus ideas y sueños continuaban presentes en su mente, moldeándose para dar lugar a un renovado hombre de política, que regresó a las filas del Justicialismo cuando nuestro país retornó a la democracia, en el año 1983 con el gobierno de Raúl Alfonsín.

Fue precisamente durante ese año, que Néstor Kirchner se desenvolvió como funcionario del gobierno de su provincia natal, convirtiéndose posteriormente en presidente de la Caja de Previsión Social de la región.

Sus ideal y proyectos no tardaron en ser considerados demasiado controvertidos por sus pares y superiores, por lo que fue inmediatamente forzado a renunciar a su cargo de presidente en la Caja de Previsión Social a raíz de las estrategias financieras propuestas, que se contradecían con los proyectos del entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz.

Muchos expertos consideran que fue precisamente este episodio el que le permitió a Kirchner dar su primer paso fuerte en el ámbito político, debido a que a partir de dicha controversia comenzó a ser reconocido por la opinión pública de su región.

Pocos años después de aquel incidente, puntualmente en 1987, Néstor logró convertirse en el intendente municipal de la ciudad de Río Gallegos, gestión que se extendió hasta 1991, y que le dio la oportunidad de hacer conocer sus ideales, logrando por supuesto un fuerte apoyo de la población, que en 1991 no dudó en convertirlo, mediante su voto, en gobernador de la provincia de Santa Cruz, manteniéndose en dicho cargo hasta el 2003.

Su desempeño como gobernador le valió la admiración popular, pero al mismo tiempo la generación de enemigos políticos, que ya vislumbraban un contrincante poderoso y fuerte que podía derrumbar sus ambiciones políticas.

Si bien su labor en el cargo ha sido en varias oportunidades criticada por los más destacados analistas políticos, quienes aseguran que la gestión de Néstor Kirchner en la gobernación de Santa Cruz no distó demasiado del desenvolvimiento llevado a cabo por otros gobernadores peronistas, lo cierto es que el pueblo reconoció en él a un hombre joven que podía ofrecer grandes oportunidades para su país.

Durante su mandato como gobernador, si bien existen algunos aspectos criticables, lo cierto es que logró mantener el equilibrio económico de la región, e incluso alcanzar el superávit fiscal.

No obstante fue criticado en reiteradas oportunidades, debido a su política comercial, que alentaba las inversiones extranjeras en la zona, en el ámbito del turismo y la minería, por lo que fue acusado de beneficiarse de las regalías petroleras de la provincia.

Cuando en el año 1995, Néstor Kirchner volvió a presentarse como candidato para la gobernación de Santa Cruz, y mediante la figura legal de reelección mediante las reformas a la Constitución Provincial, continúo en su cargo hasta el año 2003, logrando así dos mandatos consecutivos.

Te invitamos a leer la segunda parte de la historia de este informe, en el artículo titulado “Néstor Kirchner: El Presidente de los Argentinos”.

Nestor Kirchner Presidente de Argentina

Néstor Kirchner: El Presidente de los Argentinos

Después de haber demostrado un desenvolvimiento eficaz dentro de los años que duró su mandato en la gobernación de la Provincia de Santa Cruz, el doctor Néstor Kirchner fue tentado por los representantes de su partido político para presentarse como candidato a la presidencia de la nación, en la elecciones que tuvieron lugar en 2003.

Luego de los sucesos acaecidos durante el gobierno de Fernando De La Rua, de quien todos recuerdan su escape mediante un helicóptero que partió desde las terrazas de la Casa Rosada, y el posterior gobierno interino a cargo de Eduardo Duhalde, que ante lo sucedido se convirtió en senador en ejercicio de la Presidencia, vislumbraban un futuro comicio plagado de necesidades planteadas desde un pueblo cansado de la corrupción y el desgaste político.

Para presentarse como candidato a las elecciones presidenciales, Néstor Kirchner debió luchar con diferentes figuras provenientes del propio Partido Justicialista, que deseaban presentarse en los comicios para ocupar el mayor cargo. Entre ellos se encontraban el ex presidente Carlos Menem, los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota, de Salta, Juan Carlos Romero, y de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.

Antes de las elecciones internas del Partido Justicialista que llevarían a la definición del candidato a presidente, el mandatario interino Eduardo Duhalde, que en esos momentos era una de las figuras más importantes del movimiento, intentó apoyar a distintos candidatos, en primer lugar a Carlos Reutemann, luego a José Manuel De La Sota, para finalmente llegar a un acuerdo con Néstor Kirchner, y poner su voto a favor para el gobernador de Santa Cruz.

No obstante, a pesar de contar con el apoyo de Duhalde, aparecieron dentro del partido diferentes propuestas que lograron el apoyo de distintos sectores, por lo que surgieron tres figuras que competían por la candidatura: Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá.

Ante esta difícil situación, los congresistas del Partido Justicialista decidieron solucionar el conflicto a través de la suspensión de las elecciones internas, y permitiendo que los tres precandidatos se presentaran a la elección general.

Si bien en un principio Néstor mantenía una posición desfavorable en las encuestas, ya que la opinión pública no conocía lo suficiente al candidato, lo cierto es que su perfil público comenzó a crecer rápida y exponencialmente en el momento en que se comenzó a trazar una figura política que lo definía como un verdadero socialdemócrata, diferenciándose de esta manera con el resto de las estrategias políticas que habían sido aplicadas hasta el momento.

Poniendo en primer plano a la sociedad, en relación a la producción, la justicia, la educación, el trabajo, la equidad y la salud, Néstor Kirchner logró una popularidad inmediata, que se tradujo rápidamente en el cariño del pueblo, que había depositado sus esperanzas en este nuevo personaje polìtico.

Finalmente, el 27 de abril de 2003, Néstor Kirchner se presentó como candidato a la presidencia de la nación a través del llamado Frente para la Victoria, obteniendo sólo el 22% de los votos, y quedando en segundo lugar después de Carlos Menem con el 24%.

Debido a que ninguno de los dos candidatos alcanzó el mínimo necesario para acceder a la presidencia, ya que se requieren el 45% de los votos, por lo que Kirchner y Menem debían volver a disputarse el cargo a través de un ballotage, pero el mismo jamás tuvo lugar, debido a que Menem decidió renunciar a su candidatura.

De esta manera, Néstor Kirchner se convirtió en el Presidente de los Argentinos, realizando su juramente ante el Congreso de la Nación el 25 de mayo de 2003, cargo que ocupó hasta el año 2007.

A partir de la asunción de Kirchner, el presidente comenzó a desarrollar una política económica diseñada bajo las pautas establecidas por la estrategia del Roberto Lavagna, quien continúo en su cargo de ministro de economía, en el cual había sido asignado durante el gobierno interino de Eduardo Duhalde.

Entre otros aspectos, esta política económica mantenía la devaluación de la moneda, a través de la participación permanente del Banco Central con la compra de divisas. Por otra parte, las exportaciones lograron permitir un notable crecimiento económico. Asimismo se estableció un acuerdo para canjear la deuda soberana por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico.

Por otro lado, Kirchner resolvió cancelar la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, por un monto de 9.810 millones de dólares, con el fin de terminar con la presión de este organismo sobre las políticas económicas nacionales.

Gracias a estos mecanismos y métodos, en los inicios de la presidencia de Néstor Kirchner fue posible la disminución en los índices de pobreza y desempleo.

No obstante, existen diversas opiniones al respecto, ya que muchos especialistas en la materia suelen señalar que el crecimiento económico registrado en el país no guarda relación con las políticas económicas adoptadas por el presidente Kirchner, sino simplemente con el escenario mundial y sus tendencias.

Por su parte, los expertos que suelen apoyar la labor de Kirchner en el poder, aseguran que el cambio radical que se vivió en país a principios de este siglo están íntimamente relacionados con la política económica implementada por el mandatario, que logró convertir a Argentina en uno de los país más estables de la región.

Pero a manera de homenaje, no sólo cabe recordar su arduo trabajo par mejorar el aspecto económico del país, ya que además Néstor Kirchner fue un promotor permanente de los Derechos Humanos, la educación, la salud y el bienestar social.

Gracias a su estrategia de gobierno, Néstor logró el apoyo de importantes figuras políticas de todo el mundo, como por ejemplo Lula, de Brasil, Evo Morales de Bolivia, Michelle Bachelet de Chile, Rafael Correa de Ecuador y Hugo Chávez de Venezuela, entre otros, y al mismo tiempo se supo ganar poderosos enemigos como el ex presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.

Llegando al término de su mandato, Néstor Kirchner decidió no volverse a postular como candidato en las elecciones de 2007, dejando este lugar a su esposa, en aquel momento senadora Cristina Fernández, quien el 10 de diciembre de 2007 asumió como presidente de la nación para continuar con la labor iniciada por su marido y compañero de toda la vida.

Fuente Consultada: Graciela Marker

Biografia Mirtha Legrand Diva de la Television Argentina Conductora Exitosa

Biografía Mirtha Legrand:Diva de la Televisión

Biografia Mirtha Legrand Diva de la TelevisionMirtha Legrand: La diva de los almuerzos

Mirtha Legrand es sin dudas uno de esos personajes públicos que despiertan sentimientos encontrados entre los miembros de la sociedad, ya sea por su popularidad masiva acumulada durante décadas en la pantalla televisiva y cinematográfica, como así también por su influencia en la opinión pública y sus críticas en diversos ámbitos.

Ella misma ha reconocido en alguna oportunidad: “Hay mucha gente que me quiere, y otros, un poco menos. Son las reglas del juego. Pero en los momentos más difíciles la gente me ha respondido, y siempre con afecto”.

Más allá de los sentimientos que despierta, la diva de los almuerzos argentinos ha sabido a lo largo de los años cosechar una trayectoria que perdurará aún después de su muerte, y que en definitiva es la meta que persiguen los artistas: ser recordados eternamente.

Un caluroso 23 de febrero de 1927 llegaba a este mundo la pequeña Rosa María Juana Martínez Suárez, en el seno de una familia de clase media que residía en la localidad santafecina de Villa Cañás, pueblo ubicado a 200 kilómetros de Rosario.

Pero aquel nacimiento no fue sencillo, ya que en realidad durante el parto tanto su padre, José Martínez, como la partera y su asistente notaron con sorpresa que la española Rosa Suárez, estaban dando a luz a dos pequeñas criaturas.

Así fue que llegaron al mundo las bellas gemelas Rosa María Juana, que posteriormente se convertiría en Mirtha Legrand, y María Aurelia, que luego pasaría a utilizar el nombre artístico de Silvia Legrand.

Ambas compartieron el gran amor que siempre supo darles su hermano dos años mayor que ellas, que con los años se convertiría en el prestigioso director cinematográfico José Martínez Suárez.

Antes de que las pequeñas comenzaran a soñar con la fama y con convertirse en estrellas del séptimo arte, vivieron una infancia feliz, cursando sus estudios primarios en la Escuela Fiscal Nº 178, de Santa Fe, momento en que fueron apodadas con los alias “Chiquita” y “Goldi” respectivamente.

Sin embargo, la felicidad familiar duraría poco, y fue precisamente cuando las niñas aún se encontraban en edad escolar que sus padres resolvieron separarse, y la madre decidió trasladarse a la ciudad de Rosario para ofrecerle a sus hijos mejores oportunidades en cuanto a su educación.

Fue en Rosario que los tres hermanos comenzaron a tomar clase de interpretación dentro de los talleres para niños que se dictaban en el Teatro Municipal, donde la actuación incluía capacitación en canto, recitado, danzas, piano y diversas disciplinas.

En este entorno, Mirtha fue encontrando lentamente su vocación, y demostrando ante la mirada atónita de sus profesores las grandes cualidades innatas que poseía para la actuación y el desenvolvimiento escénico.

Finalmente llegó Buenos Aires y con la ciudad se acrecentaron los sueños de aquella jovencita que junto a su madre y hermanos había abandonado la provincia de Santa Fe luego de la muerte de su padre. Fue en ese momento en que Mirtha y su hermana gemela comenzaron a tomar clases en el Conservatorio Nacional de Arte Escénico, perfeccionando un talento que clamaba por ser expresado.

Debido a los apremios económicos que sufría la familia, las hermanas Legrand intentaron infatigablemente conseguir trabajo relacionado a su vocación, y finalmente en el año 1939 fueron contratadas por el director Luis César Amadori para actuar como extras en la clásica película “Hay que educar a Niní”, con lo que no sólo lograron debutar en la pantalla grande, sino también compartir los entretiempos del plató junto a una de las actrices más importantes de aquella época, la entrañable Niní Marshall.

Tanto en los ensayos, como en las prácticas o en los pequeños papeles que las hermanas Legrand podían llegar a conseguir, desde un comienzo fue notable la diferencia en la personalidad de ambas, que con los años se haría más profunda, y que llevaría a Mirtha a un estandarte mucho más superior que el que logró su hermana Silvia.

Después de diversos trabajos en los que las jóvenes aparecían en escenas donde debían permanecer calladas, ya que se desenvolvían como extras que ni siquiera figuraban en los créditos, llegó la oportunidad que convertiría a Mirtha en una de las promesas de la época del cine de oro argentino.

A mediados del año 1941, mientras en Europa parecía finalizar la Segunda Guerra Mundial, en Argentina se estrenaba en los cines porteños el filme “Los martes, orquídeas”, en la que Mirtha Legrand, ya utilizando su nombre artístico y de a penas 14 años de edad, compartió el rol patagónico junto a uno de los actores más destacados de la época, Juan Carlos Thorry.

La premiere de la película se realizó a sala llena en el cine Broadway de Buenos Aires, y según recuerda la diva su vida cambió significativamente a partir de aquel momento. Al respeto, en una oportunidad Mirtha Legrand relató: “Llegué al cine en tranvía y me fui en un Cadillac! No sé de quién era, pero me acompañaron mi madre y mis hermanos”.

A penas estrenada la película, el público en su conjunto consagró a aquella delgada y delicada joven de ojos claros y risos dorados, que podía emocionar profundamente hasta las lágrimas en las escenas dramáticas, al mismo tiempo que apelaba a sutiles gestos con el rostro que generaban complicidad con el público en aquellas escenas donde reinaba la comedia.

El éxito fue tal que al poco tiempo del estreno de “Los martes, orquídeas” las autoridades de los Estudios Lumiton decidieron contratar a Mirtha para que protagonizara sus películas por el lapso de cinco años, convirtiéndose así en una de las figuras más importantes de la corriente cinematográfica que se denominó “comedias blancas”, en la que se mezclaba el humor y la comicidad con el romance.

De aquella época son algunas de las más memorables películas de Mirtha, tales como “El viaje”, “Claro de luna”, “Safo, historia de una pasión”, “Mi novia es un fantasma”, “La casta Susana”, “Un beso en la nuca”, y la trilogía de la Señora de Pérez que protagonizó junto a Juan Carlos Thorry.

Con la consagración no sólo se hicieron posibles importantes oportunidades cinematográficas para Mirtha, sino que además llegó la posibilidad de trabajar en televisión, primero participando en un ciclo llamado “M ama a M”, luego en “Show musical”, posteriormente en “Almorzando con las estrellas”, hasta finalmente estrenara en 1968 el tradicional “Almorzando con Mirtha Legrand”, uno de los escasos programas que ha logrado perdurar en la televisión argentina por más de 40 años.

Esto le ha permitido a Mirtha ser testigo directo de los diversos cambios que ha sufrido nuestro país a lo largo de casi medio siglo.

En este sentido, en una oportunidad la diva declaró: “Trabajé con todos los gobiernos, democráticos, dictatoriales y de desgobierno, algunos de los cuales me han prohibido, pero nunca pedí ni me dieron explicaciones. Pero antes que nada soy argentina cien por ciento, amo a mi país. Toda una carrera, yo no he dejado de trabajar un día, nunca. Tan feliz con esta trayectoria, esta vida que he llevado, yo nunca le he hecho un mal a nadie. Y si se lo he hecho, ha sido inconscientemente. He tratado de superarme siempre”.

Fuente Consultada: Graciela Marker

mirtha legrand jovenDesde hace 40 años los argentino intentan descifrar cuál es el motivo del éxito que tiene Mirtha Legrand sentada a una mesa, un mediodía conversando con invitados a almorzar. Para e! sociólogo Juan José Sebreli (autor de Buenos Aires, vida cotidiana v alienación) “tiene dotes innatas similares a las de un líder político”.
La señora agrega costumbres y actitudes inesperadas. Por caso, “lo que más disfruto en televisión son los programas de automovilismo; las carreras de TC 2000 y las de Fórmula 1 me encantan”.

Esa misma Mirtha es la que toma un avión y viaja hasta Santander España, para darle una sorpresa a su madre. O la que hace lo mismo y aterriza en París, y va en taxi hasta un restaurante donde se le aparece a su hija.

Y es ésa u otra Mirtha (vaya uno a saber) la que describe su hija: “Vivíamos en Barrio Parque, en una casa pegada a las vías del tren. Por ahí pasaba El Cuyano. Era verano, y estábamos todos en la pileta, pero a un horario de la tarde todo se detenía: venía el tren Entonces, mamá se sentaba, de capelina, y el maquinista de! tren lo paraba frente a nuestra casa. La gente se corría hacia las ventanillas que daban a casa, y mamá saludaba, tipo reina, con su capelina, impecable, maquillada las 4 de la tarde, en enero.

Biografia de Messi Lionel Mejor Jugador del Mundo Barcelona España

Biografía de Messi Lionel

Lionel Messi: Lionel Messi es posiblemente el personaje principal de una paradoja histórica. Pero, ¿por qué decimos esto? Pues bien, hace varios siglos los españoles desembarcaron en las tierras de América del Sur para llevar a cabo su conquista. Hoy, después de haber transcurrido casi una eternidad de aquel momento, el argentino Lionel Messi logró conquistar a España y envolverlos en una pasión que no tiene límites.

Biografia de Messi De baja estatura, delgado, e incluso para muchos con un aspecto diminuto e insignificante, Lionel Messi logró demostrar que el talento no requiere de un gran envase, y que un hombre pequeño puede convertirse en un ídolo gigante.

La historia de este gran jugador comienza el 24 de junio de 1987 en la ciudad santafesina de Rosario, Argentina, cuando el pequeño Luis Lionel Andrés Messi llegó a este mundo en el seno de una familia de clase media, compuesta por Jorge, su padre, Celia, su madre, y cuatro hermanos.

El fútbol llegó a su vida casi desde la cuna, ya que era una de las grandes pasiones de la familia Messi, por lo que no sólo su padre se desenvolvió como entrenador del equipo juvenil de Newell Old Boys de Rosario, sino que además sus tres hermanos mayores se convirtieron tempranamente en jugadores.

Aquello hizo que Lionel comenzara a practicar el deporte, cuando tan sólo tenía cinco años de edad. Inmediatamente demostró tener un talento inigualable, pero su físico era demasiado pequeño y frágil para su edad. Claro que ello no fue motivo suficiente para acabar con la gran pasión que el niño sentía por el fútbol. En definitiva, su destino ya estaba marcado.

Al cumplir los ocho años, ingresó como jugador del plantel infantil del equipo Estudiantes de La Plata, siendo uno de los niños que mejor desempeño demostraba en la cancha. Sin embargo, el problema de su tamaño continuaba latente, y mientras los compañeros de su misma edad crecían algunos centímetros por año, Lionel demostraba tener un crecimiento extremadamente lento.

Así fue que comenzaron los estudios para determinar cuál era el causa médica de su problema físico, y al cumplir los 11 años que Lionel fue diagnosticado con una deficiencia hormonal, lo que le impedía tener un desarrollo físico normal.

El tratamiento en base a hormonas que Lionel debía llevar adelante era realmente costoso, inalcanzable para la familia, por lo que comenzaron a evaluar la posibilidad de dejar la Argentina y buscar un país donde dicha terapia fuera cubierta por la salud pública.

Mientras tanto, Carles Rexach, director del Barça, comenzó a interesarse en el pequeño Lionel, ya que habían llegado a sus oídos comentarios acerca de un niño prodigio del fútbol. Así fue como Rexach se puso en contacto con la familia Messi y les ofreció la oportunidad de que Lionel comenzara a jugar en el Barcelona, junto con la posibilidad de cubrir su tratamiento médico. De esta manera, a sus 13 años Lionel Messi junto a su familia se mudó a España, y dio lugar al comienzo de la leyenda.

Una vez en España, Messi se unió al equipo del Sub-14 de Barcelona, en el que se convirtió en el indiscutido mejor jugador del platel. Aquello le permitió poco tiempo después comenzar a formar parte del equipo de la C y luego de la B. Finalmente Lionel hizo su debut con el FC Barcelona en un partido que tuvo lugar en el mes de octubre de 2004, cuando sólo tenía 16 años. Por ese motivo, en la historia del fútbol mundial, por el momento Messi es considerado el jugador más joven en lograr una goleada y ser parte de un equipo de liga.

Pocos meses después, el joven jugador debut internacionalmente junto al Seleccionado Argentino, durante un partido contra la Selección de Paraguay en el marco del torneo de la Copa Mundial Sub-20. El resultado del campeonato puso a la Argentina en primer lugar y convirtió a Lionel en la estrella indiscutida del ámbito futbolístico mundial. Por su actuación, Messi recibió la Bota de Oro y los premios Balón de Oro como máximo goleador y mejor jugador.

A principios de la temporada 2005-2006, el Barcelona extendió el contrato que tenía con Lionel hasta el 2014, y si bien se le otorgó la ciudadanía española, lo cierto es que Messi no ha dejado de sentirse argentino, algo que siempre queda demostrado durante sus participaciones en la Selección Argentina. Cabe destacar que gracias a lograr la ciudadanía española, Lionel pudo comenzar a ser parte del equipo de la Primera División española del Barca.

En los últimos años Messi se ha convertido en uno de los jugadores mejor pagados a nivel mundial, y se estima que anualmente recibe $ 18 millones por su desempeño en la cancha para el Barca. Claro está, que ese alto precio está totalmente justificado, porque en definitiva ha sido Messi quien le ha permitido al equipo español lograr una gran cantidad de éxitos.

Con su notable desempeño durante los años 2009 y 2010, Lionel ha establecido su reputación como uno de los más grandes jugadores de la historia, llegando a ser comparado incluso con Diego Maradona.

Quienes conocen profundamente el deporte, no dudan en asegurar que Lionel Messi se caracteriza por ser un jugador fuerte, rápido y sobre todo creativo, facetas que demuestran sin dudas su enorme talento.

Por otra parte, su virtuosismo puede vislumbrarse en su inagotable versatilidad, ya que según sus propias palabras, es un jugador que siempre se ha sentido cómodo en cualquiera de las posiciones de avanzada, y jamás se ha dejado intimidar por otros jugadores. Es que en realidad, no existe casi nada que no pueda hacer en una cancha de fútbol.

Con un disparo veloz y potente, Lionel es especialmente bueno en jugadas donde se requiere de un penal o un corner, y su lenguaje corporal hace temer a los más ofensivos opositores, quienes cada vez que le toca patear a Messi deben adivinar lo imposible: la dirección que tomará la pelota.

Fuera de la cancha de fútbol, Lionel Messi también intenta usar parte de su tiempo libre para causas benéficas, por lo que en 2010 fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, gracias a su constante participación en campañas destinadas a la lucha por los derechos de los niños de todo el mundo.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografia de Mercedes Sosa Historia de la Vida de la Negra Sosa

Biografia de Mercedes Sosa

Biografia de Mercedes SosaMercedes Sosa: Un compromiso social y humano

Han pasado ya varias décadas, incluso hemos comenzado a transitar un nuevo siglo, desde aquel lejano verano de 1965, cuando una humilde jovencita tucumana logró alcanzar uno de sus máximos sueños: convertirse en una figura amada y respetada por todo su pueblo.

Aquella joven de profundos ojos negros, cabello azabache y facciones que recordaban a los primeros habitantes de nuestra gran nación, llegó con todo su talento avasallante, pero a la vez desengañada de la vida y de los hombres, para probar suerte en el prestigioso Festival Folklórico de Cosquín.

Era la quinta edición de aquel gran concierto que reunía a las figuras más destacadas del folklore argentino, y precisamente en dicho contexto no había lugar para nuevos talentos, por lo que los organizadores del evento se rehusaron a que la joven Mercedes Sosa apareciera sobre el escenario.

Sin embargo, y a pesar de las reiteradas y estrictas normas con que se desarrollaba el festival, el gran músico argentino Jorge Cafrune decidió invitar al escenario durante su actuación a Mercedes, quien rápidamente enamoró al público con su voz y su manera de expresar los sentimientos de este maravillo género musical tal nuestro.

Contradiciendo los deseos de los organizadores del Festival de Cosquín, Jorge Cafrune hizo una pausa durante su concierto y expresó: “Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora, y me voy a recibir un tirón de orejas por la Comisión, pero que le vamos a hacer, siempre he sido así, galopeador contra el viento. Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo y que como les digo, aunque se arme bronca, les voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa”.

En aquella oportunidad, Mercedes interpretó “Canción del derrumbe indio” de Fernando Figueredo Iramain, acompañada sólo por su bombo, y apenas iniciada su actuación el público se colmó de emoción que transformó inmediatamente en un aplauso eterno, que perduró hasta el día de su muerte.

A partir de ese momento, La Negra Sosa se convirtió en uno de los iconos más reconocidos de nuestro país, no sólo a nivel nacional, sino también internacional, y su misión no se limitó a cantar e interpretar los temas de nuestra tierra, sino también a generar un compromiso permanente con su pueblo, y sobre todo con los más necesitados.

Nacida en el día del aniversario de la Independencia Argentina, precisamente el 9 de julio de 1935, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, la pequeña niña hija de un matrimonio proveniente de la tribu diaguitas, fue anotada con el nombre de Haydée Mercedes Sosa, pero para su familia siempre fue la Marta, nombre que su madre había elegido para llamarla, pero que su padre olvidó al registrarla legalmente.

“Para todos soy la Marta y me gusta mucho más ser la Marta que Mercedes Sosa”, expresó en una oportunidad La Negra Sosa, quien siempre intentó mantener un perfil bajo a pesar de su gigantesca popularidad.

El amor por la música y su vocación por el canto no tardaron en llegar. Cuando la pequeña Marta había cumplido sus 15 años tuvo la primera oportunidad de demostrar su talento durante un acto que se llevó a cabo en la escuela a la que concurría, para celebrar el día de la Lealtad Peronista, precisamente el 17 de octubre.

En aquella oportunidad, Mercedes, que aún era conocida como la Marta, encabezó el coro del colegio para interpretar el Himno Nacional Argentino, y a pesar de que ella misma confesó años después la timidez que invadió su espíritu en aquel momento, lo cierto es que fue en ese instante que comenzó su comunión con el público.

Días más tarde, Martita debutaría ante el micrófono de la emisora tucumana LV12, dentro de un concurso que buscaba nuevos talentos.

Para los oyentes de la audición Marta era Gladys Osorio, ya que no podía utilizar su verdadero nombre debido a que sus padres desautorizaban este tipo de actividad. A pesar de la timidez y la ansiedad que llenaron el estómago de Mercedes de mariposas, la jovencita interpretó con su maravillosa voz la canción “Triste estoy” de Margarita Palacios, y cuando finalizó el dueño de la radio se acercó a ella y le dijo: “El concurso concluyó y lo ganaste vos”.

A partir de allí fue contratada para actuar permanentemente en la emisora, lo que produjo que sus padres se enteraran de aquella hazaña, y a pesar de que el medio en aquella época era visto con malos ojos, lo cierto es que los padres de la Marta se sintieron orgullosos del talento de su hija, y comenzaron a apoyarla en su carrera artística.

Así nació Mercedes Sosa, que sin imaginarlo estaba comenzando una carrera inigualable en el canto folklórico, además de ganarse un lugar de privilegio en el corazón de la gente, más allá de los gustos musicales, porque en definitiva La Negra Sosa logró traspasar las barreras de las diferencias culturales y sociales.

Te invitamos a leer la segunda parte de la apasionante historia de la vida de una grande, en el artículo titulado “Mercedes Sosa: El legado cultural argentino”.

BREVE BIOGRAFÍA BREVE BIOGRAFÍA DE MERCEDES SOSA LA GRAN CANTAUTORA ARGENTINA: "LA VOZ DEL PUEBLO"

Mercedes Sosa: El legado cultural argentino

Con el fin de crear un marco adecuado para brindar una verdadera identidad cultural a nuestro país a través de la música y de las diferentes expresiones artísticas, en el año 1963, Mercedes Sosa junto a su esposo Armando Tejada Gómez, y en conjunto con un importante grupo de músicos y artistas de la talla de Tito Francia y Oscar Matus, entre otros, dieron lugar al nacimiento del llamado Movimiento del Nuevo Cancionero.

Este movimiento único en su género, incluía un manifiesto donde se plasmaron los principios artísticos que debían ser respetados en función de crear un movimiento musical acorde a las necesidades sociales y culturales del pueblo.

Entre otras cosas, el manifiesto especificaba: “El Nuevo Cancionero se propone buscar en la riqueza creadora de los autores e intérpretes argentinos, la integración de la música popular en la diversidad de las expresiones regionales del país. Quiere aplicar la conciencia nacional del pueblo, mediante nuevas y mejores obras que lo expresen. Busca y promueve la participación de la música típica popular y popular nativa en las demás artes populares: el cine, la danza, el teatro, etc., en una misma inquietud creadora que contenga el pueblo, su circunstancia histórica y su paisaje. (…) El Nuevo Cancionero luchará por convertir la presente adhesión del pueblo argentino hacia su canto nacional, en un valor cultural inalienable. Afirma que el arte, como la vida, debe estar en permanente transformación y por eso, busca integrar el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo todo para acompañarlo en su destino, expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas”.

Después de su actuación en la quinta edición del Festival Folklórico de Cosquín, en el año 1965, Mercedes Sosa comenzó a transitar un camino sin retorno: la consagración total y absoluta, manteniendo siempre una carrera de músico comprometida con la realidad social del país, faceta que le valiera incluso el exilio del territorio nacional.

Luego del golpe de estado sucedido el 24 de marzo de 1976, Mercedes Sosa comenzó a ser permanentemente asediada por los militares a cargo de nuestro país, debido a su simpatía política por el General Juan Domingo Perón que mantuvo en su juventud, como así también por haberse convertido en miembro del Partido Comunista de Argentina.

Dentro del contexto en el que se desenvolvía el régimen militar al mando de nuestra nación, sus discos fueron prohibidos, y su aparición inaceptable, y debido a la permanente persecución política, Mercedes debió exiliarse del país en 1979, viviendo primero en en París y luego en Madrid.

Pero en febrero de 1982, La Negra Sosa volvió a su tierra natal para realizar una serie de conciertos históricos en el Teatro Ópera de Buenos Aires, los cuales aún hoy son considerados como un verdadero acto cultural contra la dictadura.

A lo largo de su trayectoria, Mercedes Sosa logró publicar más de 50 álbumes, y se dio el gusto de colaborar con importantes artistas nacionales e internacionales, tales como Alejandro Lerner, Andrea Bocelli, Caetano Veloso, Chango Spasiuk, Gal Costa, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Luciano Pavarotti, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Sting, Antonio Tarragó Ros, Ariel Ramírez, Charly García, Eduardo Falú, Fito Páez, Gustavo Cerati, Horacio Guarany, Jaime Torres, León Gieco, Leopoldo Federico, Los Chalchaleros, Luciano Pereyra, Luis Alberto Spinetta, Mariano Mores, Pedro Aznar, Peteco Carabajal, Roberto Goyeneche, Teresa Parodi, entre otros.
Por otra parte, su labor como cantante, difusora de la cultura nacional y su permanente misión social le valieron una serie de reconocimientos que destacan no sólo a la artista, sino también al gran ser humano que se escondía tras aquellos ojos negros.

En 1995, Mercedes Sosa fue galardonada con el Premio CAMU-UNESCO, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO.

Por su parte, las Naciones Unidas la distinguió con el Premio de la UNIFEM, por su gran labor en defensa de los derechos de la mujer. También alcanzó el Premio Konex de Platino, el Konex de Brillante, Grammy Latinos, Premios Gardel, y Martín Fierro en varias oportunidades, entre otros.

Fue además condecorada con honores por el Senado argentino con el premio Sarmiento en el año 2005, como reconocimiento a su trayectoria artística y su compromiso social.

Fue además nombrada Embajadora Cultural de Mendoza en 2008, a través de un decreto creado por el gobernador Celso Jaque, y Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

Con un registro vocal que comenzó siendo cercano a soprano y continúo a lo largo de su vida con una tonalidad más suave y acorde al folklore, con su oscuro y cálido tono de voz Mercedes logró emocionar los corazones de todos los argentinos a lo largo de más de cinco décadas.

Y a pesar de su indudable talento, La Negra Sosa siempre prefirió definirse a sí misma como “cantora” antes que “cantante”, asegurando que “cantante es el que puede y cantor el que debe”.

El 4 de octubre de 2009 Mercedes Sosa abandonaba para siempre la vida terrenal, dejando huérfanos a todos los argentinos, quienes aún continuamos escuchando su voz a través del disco, y algunos de los cuales intentamos dar lo mejor de nosotros para continuar su legado.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

mercedes sosa y caetano velosoMercedes Sosa asegura que al leer Así se templó el acero, de Nikolai Ostrovski (1904-1936), se hizo comunista. Allí el escritor soviético afirma que lo más valioso de un hombre es su vida, y que el propósito debe ser consagrarla a “lo más hermoso: la lucha por la liberación de la humanidad”.

Cuando llegó a Mendoza, conoció a gente de izquierda y fortaleció sus convicciones. Ha llegado a decir “canto así porque soy comunista, nadie que no haya llorado la patria como yo puede cantar así”.

La Negra estuvo afiliada al PC porteño. Y ha descripto cómo, en un bar de la calle Salta, con el poeta Armando Tejada Gómez debieron apretar al que entonces era su esposo, Manuel Osear Matus, para que firmara la ficha de inscripción al comunismo. Sin embargo, Mercedes se desafilió en 1990, objetara de la burocracia partidaria: “Renuncié al partido porque no quiero renunciar a la esencia del pensamiento comunista”.

El episodio mas conflictivo respecto de su ideología lo tuvo Mercedes Sosa en 2003, cuando posó junto a Mauricio Macri, y dijo que votaría por él en la elección a jefe de Gobierno porteño. Nunca lo explicó, tal vez porque hubiera debido informar que su hijo  trabajaba entonces  en el área de Cultura Pro.

Fuente Consultada: Ídolos del Espectáculo Argentino

Demolicion de un Edificio en New Orleans

¿Cómo es demolido un rascacielos?

El rascacielos de 20 pisos Van Eck House, construido en Johannesburgo en 1937, fue durante muchos años el edificio más alto de Sudáfrica; fue demolido en 1983 en 16 segundos.

Aunque estaba en la zona densamente urbanizada del centro de la ciudad, no se dañó ningún otro edificio; incluso los grandes escaparates de vidrio de la acera de enfrente quedaron intactos después de la demolición.

Mike Perkin, el experto en explosivos de la compañía que efectuó la demolición, llama implosión a la técnica de derruir un edificio sin que los escombros salgan disparados. Lo primero que hizo fue estudiar la estructura del rascacielos para determinar la ubicación de los principales puntos de soporte y colocar allí los explosivos.

Hubo dos meses de preparativos antes de la demolición: se quitaron todas las partes no estructurales que pudiesen impedir que el edificio se derrumbara libremente, entre ellas algunas paredes, y se pusieron láminas protectoras alrededor del mismo para detener los escombros que saltaran.

Para asegurarse de que las vibraciones de la explosión y el derrumbe del edificio no dañaran las construcciones contiguas, Perkin sincronizó con precisión las detonaciones de modo que los escombros de los primeros pisos amortiguaran la caída de los restantes.

Para colocar las cargas se hicieron unos 2.000 agujeros de entre 10 y 75 cm de profundidad en muros y columnas, y se tendieron 10 Km. de alambre. Para derruir las paredes del pozo del elevador se pusieron 50 cargas en cada piso, y 60 para las de un ducto de agua interior. Para demoler las columnas se usó el doble de cargas que para los muros.

Las cargas de material explosivo se activaron eléctricamente. Cuando Perkin apretó el botón que pasaba corriente a los detonadores, las explosiones empezaron a sucederse una tras otra: algunas de las cargas explotaron al mismo tiempo y otras en vertiginosa secuencia, enviando una estrepitosa onda de energía a lo largo de los 20 pisos del edificio.

Fuente Consultada:
Como Son y Funcionan Todas Las Cosas Reader´s Digest

Los Primeros Idolos Argentinos:Gardel, Legizamo, Distefano y Fangio

LOS MAS DESTACADOS E IMPORTANTES IDOLOS DEL DEPORTE ARGENTINO

Carlos Gardel

Irineo Gegizamón

Alfredo Distefano

Juan M. Fangio

Carlos Monzón

Diego Maradona

LOS PRIMEROS PASOS DEL DEPORTE ARGENTINO:
El tiempo libre: fútbol, teatro y milonga

Los ingleses, además de ferrocarriles, empresas y negocios, trajeron u: deporte que apasionaría a los argentinos: el fútbol.

Aproximadamente en 1900, el club más importante era el Alumni. En le barrios obreros de la ciudad de Buenos Aires y en las orillas del Riachuelo organizaron River Píate, Racing, Boca Juniors, Independiente, San Lorenzo; Huracán. Por esa misma época se fundó Newel’s Oíd Boys de Rosario.

El futbol ponía una pausa a las duras semanas de trabajo. Los hombres empezaron a practicarlo en terrenos baldíos, los “potreros”. Muchos se convirtieron en “hinchas” y alentaron a los clubes que defendían los colores de su barrio. Hacia. 1907 había 300 equipos de fútbol, formados por jóvenes de la ciudad y sus al rededores.

En 1917, un año después de la llegada de Yrigoyen al gobierno, la Argentina participó por primera vez en el Campeonato Sudamericano de Fútbol. Por entonces, el deporte argentino comenzó a aparecer en los campeo natos internacionales.

El tiempo libre no se destinó sólo a los deportes. Antes de comenzar este siglo, existían cerca de veinte teatros en Buenos Aires. Entre 1910 y 1920 se inauguraron treinta más. Algunos más lujosos estaban en el centro, como el nuevo Teatro Colón, inaugurado en 1908.
Cada barrio porteño, aun el más apartado o humilde, tenía su teatro vecinal. También las compañías más importantes solían pasar por los barrios. A su vez, los circos atrajeron mucha concurrencia. Algunos iban con sus carpas de aquí para allá y las instalaban en cualquier terreno baldío. Otros, tuvieron instalaciones fijas construidas con madera.

En los primeros años del siglo XX la milonga y el tango se convirtieron en la música preferida de los sectores populares urbanos, y los lugares donde se bailaban alcanzaron gran difusión.

En el libro “100 Ídolos Porteños“, los autores explican:

Tras su rápida difusión [libro sobre origen del deporte inglés en el Río de la Plata], esta escuela inglesa de los deportes se fue acriollando, especialmente el fútbol, cuando ganó terreno en los hábitos de la cultura obrera argentina y, ya sobre los inicios del siglo XX, fue abandonando su condición de actividad exclusiva de los colegios de señoritos, para empezar a conformarse la incipiente Comunidad Deportiva Nacional: instituciones deportivas estudiantiles, clubes, sindicatos y circuitos de competición de distintas disciplinas organizadas por dirigentes locales que comienzan a tener protagonismo, algunos de los cuales figuran como ídolos en este libro.

El desarrollo del deporte, estuvo ligado indisolublemente al tendido de nuestra red ferroviaria que, a partir del primer ferrocarril (entre Plaza Lavalle y Floresta) en 1857 llegó en 1915 a tener 33.710 kilómetros de vías.

En todos esos ramales, cada quince kilómetros promedio se erigió una estación. “Y con cada estación se insinuó un pueblo, con un almacén de ramos generales que seguro tenía cancha de bochas y en una de esas también una cancha de pelota”, como lo expresa el licenciado Alfredo Armando Aguirre, uno de nuestros grandes y contemporáneos historiadores, en Cavilación en clave de trocha angosta bonaerense. Mientras más se extendían las líneas ferroviarias, más práctica deportiva se realizaba en nuestro país.

Cuando en Buenos Aires la población ya superaba los 800.000 habitantes se presentó en 1904, en la Cámara de Diputados, el proyecto que contemplaba un día de descanso obligatorio en la semana para los trabajadores, conquista que ya tenían algunos gremios y que se convirtió en Ley N° 9104 el 31 agosto de 1905 (autoría de Joaquín V. González y presentado por el diputado socialista Alfredo Palacios).
Durante el gobierno popular de Don Hipólito Yrigoyen, en 1929, por la Ley N° 11.544, se impone la jornada laboral de ocho horas de trabajo por día.

Estas horas y días de descanso permitieron a los trabajadores empezar a construir instituciones para disfrutar en sociedad de su tiempo libre. Comenzaron así a formarse infinidad de nuevos clubes y a popularizarse la práctica de los deportes.

Entre la década del ’40 y de los ’60 Buenos Aires se fue constituyendo como gran urbe generadora de cultura. Con sus nombres rutilantes, numerosos escritores como Manzi, Borges, Marechal, los dos Discépolo, las dos Ocampo, Cortázar… Con su música original, el tango, y sus infinitos intérpretes, Gardel, Tita Merello, los dos ángeles D’Agostino y Vargas, D’Arienzo, Nelly Ornar, Pugliese, Troilo, Hugo Del Carril, Julio Sosa, Mariano Mores, Astor Piazzolla, el Polaco Goyeneche, Edmundo Rivero… Con sus actores, artistas plásticos, compositores del género clásico, periodistas, científicos, investigadores… Y también con una gran cultura deportiva, expandida en el mismo nivel que los otros campos de actividad.

En el caso del fútbol, ese crecimiento obligó a la construcción de los estadios más grandes conocidos hasta entonces: el Monumental de River, la Bombonera de Boca, el Cilindro de Racing en Avellaneda, el de Huracán junto a la quema. Seguía don Pepe Amalfitani sumando ladrillos al de Vélez Sarsfield y mantenía Independiente el orgullo de haber construido el primer estadio de cemento que tuvo América Latina.

SOBRE LOS ÍDOLOS: Los ídolos se presentan como espejos donde se ve Lo que se quiere ver. Deslumbran y fascinan porque se necesita creer que son tan incondicionales hacia las personas como las personas hacia ellos, como si no tuvieran dificultades personales que resolver, su propia mochila…

Comprender que sí los tienen, como cualquier persona, puede resultar una buena advertencia contra el riesgo de la idolatría, que es una especie de adicción centrada en alguien. El peligro de La idolatría es que puede hacer perder la libertad y la autonomía.
El modelo, en cambio, despierta admiración, no es un personaje sino una persona con sus debilidades e imperfecciones —que no tiene por qué ocultar— y no pide imitación, sino que genera inspiración.

Lo que Onetto describe como modelos se asemeja mucho a lo que Cyrulnik llama tutores de resiliencia. Se trata de personas reales, luchadoras, que no temen mostrar sus imperfecciones, pero tampoco su empeño por superarlas. Que no se proponen “dejarnos con la boca abierta”, ni “dar ejemplo” las veinticuatro horas del día, ni emitir sermones a diestra y siniestra acerca de cómo es la vida y cómo se la debe vivir, pero demuestran vivir intensamente y pensar sobre lo que viven. Disfrutan transmitiendo a quienes los siguen, el fruto de esas reflexiones y vivencias.

Fuente Consultada:
Sociedad, Espacio y Cultura 3° Curso EGB Prislei-Tobío-Geli
100 Ídolos Porteños  1910-2010
AS Adolescencia y Salud Polimodal – Gagliardi-Martiná-Míguez

IDENTIDAD NACIONAL ARGENTINA

identidad nacional argentina

Juan Manuel Fangio Campeon Mundial de Formula 1 Historia del Tango

Nació en Balcarce, Buenos Aires, el 24 de junio de 1911.Cuando tenía 17 años, Manuel Ayerza, un cliente del taller donde trabajaba, le propuso participar como acompañante en una carrera con un Ford 1 y fue ese momento en el cual la fiebre del automovilismo se encendió en él. Su debut como piloto fue en la carrera de Benito

Juárez en 1934, corrió con un Ford 1 prestado y tuvo que abandonar, ya que se fundió el motor.

Vinieron más carreras y con ellas los triunfos. En 1948 se organizó una temporada internacional en Argentina, al mando de una Maserati 4CL y dos modelos de Simca-Gordini, dio prueba de sus condiciones como piloto de monopostos. En la temporada del año siguiente logró su primera victoria en una carrera de Gran Premio, venciendo con una Maserati 4 CLI en el circuito callejero de Mar del Plata. De ahí en más, su campaña continuó mayormente en Europa, logrando en el año 1949 seis victorias en Europa, como miembro del Equipo Argentino.

Al año siguiente se lleva a cabo el primer Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula Uno y es contratado por el equipo Alfa Romeo para conducir las Alfetta, perdiendo la posibilidad de ganar el título en la última carrera del año, a manos de su compañero de equipo Giuseppe Farina. En 1951 siguió en la misma escudería, logrando ese año el primero de sus s títulos. En 1952 se vio interrumpido antes de la mitad de la temporada, por un grave accidente durante las primeras vueltas del Cran Premio de Monza, que lo obligó a permanecer inactivo hasta comienzos del año siguiente, debido a las serias lesiones vertebrales sufridas. Firmó nuevamente con Maserati en 1953, pero frente al dominio de la Ferrari solamente pudo lograr una victoria, aunque crucial para el equipo del Tridente, ya que ganó el Gran Premio de Italia. Cerró aquel año con otra victoria importante, esta vez en el Campeonato Mundial de Marcas para Coches Sport, venciendo en la Carrera Panamericana como integrante del equipo Lancia. En 1954 Mercedes Benz hacía su retorno a la Fórmula Uno y se incorporó como piloto N0 1. Ese año corrió las primeras dos carreras del Campeonato, ganó ambas, con Maserati, pues los autos alemanes no estuvieron listos hasta mediados de año, momento a partir del cual cosechó 4 triunfos más, en Francia, Alemania, Suiza e Italia y se coronó Campeón Mundial. Otro tanto ocurrió el año siguiente, siempre al volante de la Flecha de Plata. También en 1955, condujo las Mercedes Benz 300 SLR sport en el Campeonato Mundial, contribuyendo a que la escuadra alemana lograra el correspondiente torneo.

Al anunciar Mercedes Benz su retiro de las pistas a fines de 1955, ingresa en la escudería Ferrari en 1956 y nuevamente logra el Campeonato Mundial de la máxima categoría. Luego de aquel año, en el cual no se encuentra del todo cómodo en el equipo del Cavallino Rampante, emigra a Maserati en 1957 y gana otro y último título del mundo, coronando el año con la carrera de su vida, el Gran Premio de Alemania en el circuito de Nürburgring, luego de también vencer en los Grandes Premios de Argentina, Mónaco y Francia.

Participa en algunas pruebas de la primera mitad de 1958 y, tras finalizar 40 en el Gran Premio de Francia el 6 de Julio anuncia su retiro.

Siguió muy ligado al automovilismo, recorriendo el mundo como uno de los mejores embajadores deportivos que ha tenido el país. Falleció en Buenos Aires el 17 de julio de 1995.

Breve Biografia de Alfredo Distefano idolo argentino Mejores Deportistas

  Futbolista excepcional, Alfredo Distéfano nació en el barrio de Barracas, en Buenos Aires, Argentina, el 4 de julio de 1926.

En sus comienzos en Ríver Plate lo llamaron “El alemán”, sobrenombre que después el fútbol todo lo cambió por el de “La saeta rubia”.

Comenzó en Ríver en 1945, jugó un solo partido y pasó al Club Atlético Huracán donde jugó en 1946, en 25 partidos, y anotó 10 goles.

Volvió a Ríver y se desempeñó durante las temporadas de 1947, 1948 y 1949. Totalizó en el fútbol argentino 91 partidos jugados y 60 tantos . Y perteneció al equipo que logró el Campeonato de 1947.

Ese mismo año, integrando la Selección Argentina, logran el Campeonato Sudamericano de Guayaquil.

Asomó como un crack en River Píate, institución donde debutó en la primera división en el año 1945. Luego de jugar un año a préstamo en Huracán, retornó al club de Núñez donde obtuvo el titulo de 1947 y luego se consagró en el Sudamericano de Guayaquil, ya con la Selección Argentina. En 1948 se produjo la huelga de jugadores profesionales, causando el éxodo de muchos de ellos a tierras colombianas, atraídos por los altos sueldos que sus equipos ofrecían y favorecidos por la condición de “liga pirata” (no afiliada a la FIFA) que permitía a los clubes de Colombia contratar a los rebeldes sin ser sancionados.

En 1949 debutó en Millonarios de Medellín, en Colombia, integrando el equipo (con una delantera totalmente argentina, entre ellos Pedernera, Báez, Reyes, Mourín) que logró los campeonatos de 1949, 1951 y 1952, marcando en total 259 goles.

En 1953 dejó Colombia, fue transferido a España y el 23 de septiembre comenzó a jugar para el Real Madrid donde estuvo hasta 1964. Intervino en 510 encuentros y logró 418 goles. Con este equipo, logró los campeonatos de 1953/54, 1954/55, 1956/57, 1957/58, 1960/61, 1961/62, 1962/63 y 1963/64. Ocho campeonatos en total, y en cinco de ellos Alfredo Distéfano fue el goleador.

Participó en 31 partidos integrando la Selección española de fútbol y marcó 23 tantos (Entre 1957 y 1962).

En 1964 pasó a Español de Barcelona, donde jugó hasta 1966, año en que se retiró del fútbol profesional.

Volvió a Argentina y fue Técnico, entrenando al Boca Juniors Campeón de 1969 y de Ríver Plate, Campeón en 1981

Ganó las primeras cinco Copas de Europa en la historia del Real Madrid (1956-1960) marcando 49 goles en esas competiciones. Ganó además una Copa Intercontinental (1960), ocho títulos de Liga en España (Entre 1954 y 1964) y una Copa de España (1962). Se consagró cinco veces máximo goleador de la Liga y junto a grandes jugadores, como Puskas y Gento, hizo que el Real Madrid marcara una época inolvidable del fútbol español, europeo y mundial.

El 25 de agosto de 1963 el jugador argentino Alfredo Di Stéfano denominado ya como “La Saeta Rubia” es secuestrado durante tres días en Caracas, Venezuela, por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).

En la actualidad (2011) , don Alfredo Di Stéfano es presidente honorario del Real Madrid y una gloria viva de la institución merengue. Desde 2003 ostenta con orgullo la condición de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Aunque él dice sentirse ciudadano de la República de La Boca y Barracas,

Fuente Consultada: Red Argentina de Deporte

Irineo Leguizamo Un Idolo Argentino Breve Biografia Mejor Jockey

Su brillante trayectoria

Leguisamo nació el 20 de octubre de 1903 y desde su infancia, a partir de los 10 años, ya corría “pencas” en lares salteños. A los 13 años, pesando unos 35 kilos, ganó su primera carrera oficial en el hipódromo de Salto con una tostada de nombre Mentirosa propiedad del “compositor” Boneto.

Días después repitió con Campanazo, del mismo entrenador. A esas victorias siguieron otras en Uruguayana (Brasil) y en 1919 llegó a Maroñas donde perdió con Romina, Table y Moscotón, pupilos de Pedro Guillén. Luego debutó en el hipódromo de Florida (hoy llamado “Irineo Leguisamo”) triunfando con la yegua Curruca, al cuidado de Talo Manera, y su primer éxito en Maroñas llegó poco después con La Source, otra pupila de Guillén, en carrera sobre 2200 metros. Pronto pasó a ser el “aprendiz de moda” y Francisco Maschio le ofreció correr en Palermo.

Debutó allí perdiendo con Mina de Plata el 15 de agosto de 1922 y cinco días después, el 20 de agosto, triunfó con Tamarisco, al cuidado de Daniel Cardoso. Su primer éxito resonante en Palermo fue con Caid, pupilo de Maschio y defensor del stud Atahualpa, en el Gran Premio de Honor de ese año.

En 1923 Leguisamo ganó la primera de sus 14 estadísticas consecutivas en Buenos Aires, hasta 1936 inclusive. Agregando luego siete más, para completar el también aún vigente record de 21, en el año 1952.

Entre otras hazañas, logró adjudicarse 7 de 8 carreras el 13 de diciembre de 1931 en Palermo. Fue el primer jockey en ganar al inaugurarse San Isidro en 1935. En 1940 ganó la triple corona con La Mission (luego cuádruplecoronada con otro jockey) y en total sumó 18 Pollas (9 de Potrillos y 9 de Potrancas), 10 “Pellegrini”, 8 “Ramírez”, 7 “Jockey Club”, 5 GP “Nacional” y 11 GP de Honor.

Leguisamo fue jockey de cracks como Lombardo, Yatasto, Cocles, Payaso, La Mission, Filón, Arturo A y Jungle King, así como de Lunático, rendidor caballo de su gran amigo Carlos Gardel con el que triunfó en infinidad de ocasiones en Palermo y Maroñas, llegando a enhebrar nueve victorias consecutivas.

En décadas en que se corría sólo los domingos, logró altísima efectividad ganando aproximadamente 3.500 de 12.500 disputadas, con más de 3.200 victorias en Argentina, incluyendo casi 500 clásicos. Aparte de Palermo, San Isidro y Maroñas, también cosechó éxitos en Brasil, Chile, Venezuela, Perú, Ecuador, Panamá, Colombia y México.

Se despidió de las pistas argentinas en diciembre del ’73 venciendo con los pupilos de “Palito” Ortega: Bablino en Palermo y Mac Honor en San Isidro, y finalmente con Fortimbrás el 5 de enero de 1974 en Maroñas, a los 70 años de edad. Falleció en Buenos Aires, a los 82 años, el 2 de diciembre de 1985.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

El 15 de agosto hizo su debut en las pistas locales el jockey uruguayo Irineo Leguisamo. Si bien perdió montando a la yegua Mina del Plata, apenas cinco días después logró el triunfo, montando a Caid, del stud Atahualpa, en el Gran Premio de Honor del Hipódromo de Palermo. Leguisamo tiene apenas 19 años.

De origen humilde, nacióenel pueblo de Arerunguá, en el departamento de Salto. Desde los nueve años, tras el fallecimiento desu padre, se dedicó a trabajar en labores agrícolas para ayudarasu madrey sus hermanas. En aquellos años aprendió a cabalgar. A los 13, y con 35 kilos, corrió y ganó suprimeracarreracomoaprendizen el hipódromo de Salto, montando a la yegua Mentirosa.

Posteriormente consiguió nuevas victorias que le permitieron correr en las pistas de Uruguayana, Brasil. De regreso, en 1919, su antiguo patrón lo llevó a correr al hipódromo de Maroñas, cerca de Montevideo, perdiendo sus primeras carreras. Partió a buscar suerte al hipódromo de Florida, donde consiguió numerosos triunfos que le per-mitierontenerrevanchaen Maroñas donde llegó a convertirse en uno de los mejores cadetesaprendices.

Fuente Consultada: Uruguay Turf Line

Biografia Carlos Gardel Vida y Datos de Idolos Argentinos Tango Historia

VIDA Y OBRA ARTÍSTICA DE CARLOS GARDEL, EL MOROCHO DEL ABASTO
El morocho del abasto Gardel

De acuerdo a la libreta de enrolamiento argentina declara ser nativo de Tacuarembó, Uruguay y haber nacido el 11 de diciembre de 1887, algunos amigo del canto aseguraba que privadamente reconocía ser de ochenta y tres Y en cuanto sus padres, algunos autores dicen que habría sido hijo de la planchadora Berta Gardés, quien emigra hacia el Río de la Plata con el niño cuando éste tenía tres años.

Para otros, sería hijo del coronel uruguayo Carlos Escayola y Manuela Bentos de Mora,quien habría vivido en un puesto campesino entre las estancias Santa Blanca y Las Crucecitas de la zona de Tacuarembó y habría sido una relación ocasional del militar; a los dos años Manuela Bentos entregó al niño al cuidado de Berta Gardés.

Lo cierto es que Berta Gardés se comporto como su verdadera madre, toda su vida. Creció en un suburbio de la ciudad y en el abasto le decían “El francesito” Sus primeros años de estudio fueron en el colegio San Carlos del barrio de Balvanera. Llegado a los 20 años, había desempeñado una variedad impresionante de oficios que le permitieron sobrevivir y ayudar a su madre.

Le gustaba cantar y aprovechaba esa inclinación para ganar algunos centavos, lo mismo en las esquinas de las calles como en reuniones de poca importancia. Al principio, al cantar en público, elige las canciones criollas, canta en cafés y restaurantes situados en las inmediaciones del Mercado de Abasto.

Todos los datos relacionados con lo que fue su vida antes de alcanzar notoriedad como cantor están rodeados de una aureola de imprecisión y misterio. Hay quienes dicen que el Gardel consagrado como cantor no era aquel Charles Gardés nacido en Francia, sino un huérfano uruguayo adoptado por Berthe Gardés. Esa afirmación es el punto de partida de un torbellino de controversias que giran en torno de la infancia y la adolescencia de Gardel. La mayor parte de las referencias sobre esa época son oscuras, dudosas; según de quien provengan.

En 1912 forma su propio dúo con Francisco Martino; un año después, la pareja se convierte en cuarteto, se suman a ella, Saúl Salinas y el uruguayo José Razzano.

Pero este cuarteto dura poco tiempo, sólo unos meses; primero abandona el equipo Salinas y luego Martino. En 1913 es el dúo Gardel-Razzano, y permanecerán como tal hasta 1925, aunque Gardel grababa todos los tangos. En septiembre de 1925 el dúo se disuelve y casi abandonó las canciones criollas y se hizo cantor de tangos.

Es entonces cuando comienza a viajar. En octubre de 1925 llega a España, sus discos se consolidan, crece su popularidad, y se afirma como cantor; luego viaja a París y en una presentación en el teatro Femina, en un festival benéfico, canta junto a Josephine Baker, quien era en aquellos tiempos una estrella.

Actuó tres meses en el cabaret Florida y grabó varios discos.

En cuanto al cine, ya había trabajado para Francisco Deffilipis Novoa en dos filmes, Flor de durazno y La loba, en Buenos Aires. Viaja a Francia y en Joinville filma Espérame en 1932 y La casa es seria en 1933.

Luego la Paramount lo une con Alfredo e Pera, y este será el autor, a partir de ese momento, de todos los guiones y las letras de las canciones cantadas en sus películas.

Grabó 1500 discos (912 temas). Filmó en EE.UU. Melodía de Arrabal, El Tango en Broadway, El día que me quieras y Tango Bar.

En una gira por América Latina, el 24 de Junio de 1935, en el aeropuerto de Medellín, Colombia, el avión que lo conducía de Bogotá a Cali, choca con otro avión que estaba estacionado en la pista del aeródromo Olaya Herrera, produciéndose un terrible incendio. Sus acompañantes, Le Pera y los guitarristas Guillermo Barbieri y Domingo Riverol, y el resto del pasaje, diecisiete personas, mueren en el accidente, sólo sobreviven con graves quemaduras el tercer guitarrista José María Aguilar y otros dos pasajeros.

La noticia repercutió como una bomba en todo el mundo y especialmente en Buenos Aires; cuando llegaron sus restos, decenas de miles de admiradores se congregaron para darle el último adiós. Pero en el mismo instante en que la vida de Gardel se extinguía entre las llamas del avión caído, su figura entraba de lleno en, la leyenda.

Su vida ha sido el tema de millares de artículos periodísticos, no pocos libros, interminables discusiones e, incluso, pretensiosos análisis sociológicos, mientras su voz admirable alimenta desde hace décadas las audiciones radiales.

Cada aniversario de su muerte, su tumba, en el cementerio de la Chacarita, se convierte ven un verdadero santuario, y nunca falta un cigarrillo humeando entre los dedos de la mano derecha de su estatua, sonriente como lo muestran millares de fotografías, “El zorzal criollo”, “el maestro”, “el morocho del Abasto”, “el mudo”, “el broncee que sonríe”, “Carlitos”: la lista de apodos cariñosos que ha recibido es tan extensa como la iconografía que tejió la devoción popular en torno a su figura.

Concurren a su velatorio en el Luna Park una multitud, que lo acompaña por Av. Corrientes hasta la Chacarita.

“Carlos Gardel es quizás el más grande mito de la Argentina. Su habilidad artística, su talento incomparable como cantor de los arrabales porteños, su instinto musical para componer algunos de los más grandes tangos de todos los tiempos, su estupendo carácter, su fanatismo por las carreras, le han llevado a ser quizás sólo igualado por la otra leyenda del país del sur del Plata: Eva Perón. Sin embargo, mientras toda actividad política puede ser digna de objeciones, comentarios y recelo por parte de determinados sectores de la población, la figura de Carlos Gardel se erige como universal para todos los argentinos y los seguidores del tango a través del orbe…”.

Su timbre varonil, su modo especial de pronunciar algunas letras y otros rasgos peculiares dieron al tango un acento inconfundible. Las posteriores imitaciones de su estilo nunca lograron e! brillo que sólo Gardel supo imprimirle, ya que su voz, su modalidad y su estampa se aunaron en una conjunción no superada. A medida que pasa el tiempo, resulta fácil comprender que ningún otro cantor logró captar con tanta fidelidad a un Buenos Aires que, poco a poco, va tomando el camino del recuerdo. Por eso no es muy complicado descifrar el sentido nostálgico del comentario que millares de admiradores suelen pronunciar cuando escuchan al cantor revivir alguno de sus temas desde el disco: “Cada día canta mejor”.

 

 

DATOS SUELTOS DE CARLOS GARDEL:

Su nombre completo era Paul Jean Lasserre y nació en Toulouse el 1° de agosto de 1866, en la rué Des Sept Troubadours 13, hijo de Joseph Lasserre, de oficio “menuisier en voitures” (es decir, trabajaba en el proceso de fabricación de carros y carruajes) y de Jeanne Mane Blanc, de aficio “lisseuse” (alisadora, planchadora, la misma profesión de Berta Cardes).
Hijos: Ninguno
Ocupación: Cantor, actor, empresario
Ocupaciones anteriores: Tipógrafo, cartonero, utilero teatral
Residencia habitual: Ciudad de Buenos Aires
Ultima residencia declarada: Niza, Francia
N° de pasaporte: 383.017
N° de Libreta de enrolamiento: 236.001
N° de Cédula de identidad: 218.125
Piel: Blanca
Cabello: Oscuro
Nariz: Recta
Talla: 1,70 m
Primera película: Flor de durazno. Dirigida por Defilippis Novoa en 1917.
Ultimo tango que cantó: “Tomo y obligo”. En la radio La Voz de Víctor, de Bogotá, el 23 de junio de 1935, por la noche. Curiosamente, la empresa que auspiciaba el programa SACO (Sociedad Aérea Colombiana) en cuyo avión F-31 viajaría horas más tarde y se estrellaría en Medellín
Museo: Hay museos de Gardel en una gran cantidad de ciudades del mundo. Uno de los más colmados de cariño está, precisamente, en Medellín. Allí, una de las piezas más preciadas es el sillón de peluquería en el que el Mudo se sentó para ser atendido en una visita a esa ciudad anterior a la de 1935.
Club de fútbol: Racing Club. No era fanático de este deporte. Deporte predilecto: Pelota vasca, preferentemente a mano limpia.Era bueno.
Pasión: Carreras de caballos. Solía decir que a él lo perdían los caballos lentos y las mujeres rápidas. Y se reía con su propia broma.
Bebida preferida: Champán. Mate.
Última película:
Tango Bar. 1935 Proyectos inconclusos: Dos películas para la Paramount:
Yo fui un ladrón y Sólo un hombre, ambas con libro de Lépera.
También había planeado formar en Buenos Aires una productora de cine para realizar aquí sus propias cintas y las de otros artistas.
Su ídolo como cantante: En rico Caruso, tenor italiano
Ultima grabación en Buenos Aires: “Madame Ivonne”, de Pereyra y Cadícamo
Temas grabados: Más de 1.500 Despedida: Sus restos fueron velados en el Luna Park. Unas
30.000 personas fueron a despedirlo. Las orquestas de Francisco Canaro y Roberto Firpo tocaron dos veces el tango “Silencio”.

Carlitos Gardel, Un Santo Popular
Chas de Cruz expresó, refiriéndose a Garlitos: “Un ídolo de gloria popular imperecedera. Los elegidos de los dioses mueren jóvenes, decían los paganos. Puede parafrasearse: los elegidos de los dioses mueren trágicamente”.

Carlos Romualdo Cardes, conocido como Carlos Gardel, presenta dos de los rasgos esenciales para constituirse en un santo popular: murió joven y dramáticamente. Su vida y su muerte estuvieron rodeadas de misterios y leyendas. Desde su humilde origen en Francia, hacia 1890, hasta su final accidental o provocado en Medellín el 24 de junio de 1935.

El mito de Gardel comenzó en el momento en que se incendió el avión. Petit de Murat lo expresó de la siguiente manera: “La muerte, al fijarlo inamoviblemente en una imagen sonriente, feliz, entradora, clara, varonil, porteña, de una juventud arrasadora, sellaba un destino que explican sus fotografías (en los taxis de México, en los tabucos de Panamá, en los bares de Tucumán o Lima) o los afiches de sus películas siempre repetidas desde Santiago de Cuba hasta Tacuarembó: estaba en el pueblo y ahí se quedó”.

En su mausoleo de la Chacarita, los homenajes se expresan en placas recordativas, flores y cigarrillos encendidos. ¿En qué momento y por qué Garlitos adquiere poderes? La primera placa de agradecimiento por favores recibidos es de 1979. En la década siguiente los agradecimientos se multiplican. El fenómeno continúa hasta hoy, y de las 276 placas colocadas en su tumba, 133 son específicamente de agradecimiento y el resto recordativas de personas y entidades nacionales y extranjeras. Los agradecimientos son por motivos diversos: amor, salud, trabajo, casa y guía espiritual.

EL TANGO ARGENTINO: Uno de los productos argentinos de exportación más famosos, el tango, consiguió un ritmo nuevo y una nueva ola de popularidad cuando Carlos Gardel editó su primera grabación de Mi noche triste
en 1917 (ver página 129). El tango, con su letra apasionada y su música pegadiza, estaba en camino de hacerse célebre en todo el mundo.

En los tangos de la vieja guardia, las letras siempre habían estado supeditadas al movimiento. El tango como forma de baile había nacido en los barrios bajos de Buenos Aires. Incorporó los movimientos de las peleas de navajas y de los actos sexuales en un drama de machismo y femineidad arrolladura. Una versión diluida se convirtió en el baile preferido de la burguesía de Nueva York, Londres, París y finalmente de la Argentina en la primera y segunda décadas del siglo.

Los tangos argentinos eran interpretados habitualmente por orquestas de baile de estilo tradicional. No tenían letra o estaban acompañados por poemas líricos sobre traiciones femeninas, alcohol, burdeles y la crueldad de la sociedad.

Pero durante la Primera Guerra Mundial surgió una forma de tango nueva más lírica y refinada. Mi noche triste fue el primer ejemplo y la interpretación de Gardel tuvo un éxito sin precedentes.

Gardel se convirtió en una estrella en el extranjero (Bing Crosby dijo que «nunca había escuchado una voz tan bella») pero en su país fue un mito. Para los argentinos, Gardel, como el tango, era la expresión del alma de una nación inmigrante.

Sus letras todavía se citan y para referirse a una persona que se destaca se dice que «es Gardel». El cantante se transformó a sí mismo en un hombre rico, elegante y sofisticado. Gardel encarnó las aspiraciones de millones de argentinos. Cuando murió en 1935, su funeral convocó a una multitud.

Fuente: Crónica Loca de Víctor Sueiro

Algunos filmes de Gardel
“Melodía de arrabal”
También dirigida por Gasnier, fue filmada en 1932 en Joinville, con producción de la Paramount, y se estrenó en Buenos Aires al año siguiente. Allí Gardel canta “Mañanita de sol” a dúo con Imperio Argentina y, como solista, interpreta “Melodía de arrabal”, “Cuando tú no estás” y “Silencio”.

“Cuesta abajo” Película filmada en mayo de 1934 en Long Island, Nueva York, con dirección de Louis Gasnier y guión de Le Pera. El 8 de setiembre del mismo año, se estrenó en Buenos Aires en el cine Monumental, en Lavalle 780. Junto a Gardel actúan Mona Maris y Alfredo Le Pera. Entre otros tangos, Gardel interpretó “Amores de estudiante” y “Mi Buenos Aires querido”.

“The Big Broadcast of 1936” (Cazadores de estrellas) Se filmó en inglés (salvo las partes cantadas por Gardel) en 1934. Fue producida por Adolph Zukor para la Paramount. En este film aparecen Bing Crosby, Los niños cantores de Viena y otros conocidos artistas de la época. Se presentó el 30 de abril de 1936 en el cine Astor, en Comentes 748. Había sido filmada en Hollywood, excepto las escenas de Gardel, que se rodaron en Long Island, Nueva York, en diciembre de 1934. La dirección es de Norman Taurog y Teodore Reed. Gardel interpretó “Amargura” y “Apure, delantero buey”, ambas de su autoría junto con Le Pera.

“El tango en Broadway”
Esta película, dirigida por Louis Garnier, se estrenó el 12 de marzo de 1935 en el cine teatro Broadway, en Corrientes 1155. Incluye el fox-trot “Rubias de New York” y el tango canción “Golondrinas”, ambos de Gardel y Le Pera.

“El día que me quieras” El 16 de julio de 1935 se estrenó en el cine Broadway, en Corrientes 1155, “El día que me quieras”, película dirigida por John Reinhardt con guión de Alfredo Le Pera. Allí hace su aparición un niño “canillita”, que fue interpretado por el futuro músico Ástor Piazzolla. En este film Gardel interpretó “Caminito soleado”, “Suerte negra” (en trío con Tito Lusiardo y Manuel Peluffo), “El día que me quieras”, “Guitarra mía”, “Sus ojos se cerraron” y “Volver”.

“Tango bar”
El 22 de agosto de 1935 se estrenó “Tango bar” en el cine Suipacha, ubicado en la misma calle Suipacha 442. La película contó con la dirección de John Reinhardt y fue filmada en Long Island por la Paramount. Acompañaron una vez más a Gardel los actores Enrique de Rosas y Tito Lusiardo. Algunos temas cantados son “Por una cabeza”, “Lejana tierra mía” y “Arrabal amargo”. Además, Gardel baila con Rosita Moreno “Viejos tiempos”, un tango de su autoría junto a Le Pera.

Según una última investigación sobre los primeros años del joven Gardel, habría fehacientes indicios y documentos policiales en donde demostrarían que tuvo cierta actividad delictiva utilizando la modalidad de estafa del “cuento del tío” que era bastante habitual en la época. Implicaba que una persona se dirigía a un bar durante varias semanas y mostraba que había recibido una herencia multimillonaria de un familiar, un tío, por ejemplo, en algún punto alejado de la Argentina, pero que no tenía dinero para pagar el pasaje. Se firmaba una especie de acuerdo que estipulaba que el estafador cedería parte de su herencia, mientras que el estafado pagaba el viaje, el alojamiento y, a veces, los gastos de abogado. (Fecha: 10-11-2012)

VIDEO HOMENAJE A CARLITOS

CRÓNICA DE LA ÉPOCA: SEPULTURA DE CARLOS GARDEL

2Las numerosas coronas se colocaron en dos líneas a ambos lados del féretro, y ellas indicaron, luego, el camino por donde empezaron a desfilar miles de personas. Desde las 14 afluyó el público al Luna Park desde todos los puntos de la capital, y al mediar la tarde la concurrencia fue ya imponente. Dos largas filas de personas atravesaban el ring, entrando al estadio por una puerta y saliendo por la de enfrente, en tanto que las localidades bajas y altas se habían llenado de público.

Casi todas la mujeres llevaban grandes ramos de flores o los adquirían a las puertas del Luna Park, donde se vendían, además, retratos de Gardel, medallas, breves biografías, y cuadros de los “films” en que actuó el cantor desaparecido. Las mujeres estaban casi en mayoría en ese desfile incesante, y entre ellas no pocas eran ancianas o niñas; su ofrenda floral, sus lágrimas, algún beso estampado como furtivamente en el féretro, fueron los homenajes más conmovedores, los que expresaron el adiós emocionante del admirador anónimo.

Después de las 21 la afluencia de gente en las inmediaciones del Luna Park fue mucho mayor que durante las horas de la tarde. De las bocas del subterráneo, de los tranvías, ómnibus, “colectivos”, automóviles particulares y de alquiler, que llegaban continuamente a la avenida Leandro N. Alem y a las calles Corrientes y Sarmiento, surgía una inmensa muchedumbre, que rodeó el edificio, aglomerada ante las fachadas del local y realizó verdaderos ataques para penetrar en el estadio. Una evidente falta de organización policial, pues no se cuidó de orientar al público hacia las puertas de acceso y dar curso conveniente al desfile, produjo gran confusión entre el público, detenido por las fuerzas de policía montada que defendían materialmente las entradas del Luna Park.

Parte de la orquesta de Francisco Canaro no pudo, así, llegar hasta el estadio, y el nombrado compositor se vio obligado a ejecutar el tango “Silencio!” con un conjunto muy reducido de instrumentistas. Mucho antes de iniciarse el acto de homenaje fueron clausuradas definitivamente las puertas y el público que todavía no había logrado penetrar en el local perdió toda esperanza de presenciar la ceremonia, pero no abandonó por eso las inmediaciones del estadio.

Por la noche la capilla ardiente presentaba un aspecto más imponente que durante el día. Inició la serie de discursos D. Enrique García Velloso, que se adhirió al homenaje en nombre de la Casa del Teatro, de cuya junta directiva es presidente. Hicieron uso de la palabra después los actores Segundo Pomar y Paco Busto, que evocaron su amistad con Gardel, y luego habló Roberto Zerrillo, compositor popular y director de orquesta típica.

Más adelante pronunció un extenso y expresivo discurso el autor nacional Claudio Martínez Payva, en nombre de la comisión pro homenaje. Azucena Maizani leyó a continuación una carta enviada desde Hollywood por Rosita Moreno, compañera de Carlos Gardel en la interpretación de los últimos “films” del celebrado cantor.

Las orquestas de Francisco Canaro y Roberto Firpo e instrumentistas de otros conjuntos ejecutaron dos veces el tango “Silencio”, de Le Pera, Gardel y Pettorossi, cantado por Roberto Maida, y por último, cuando ya el público siguiendo las invitaciones que se le dirigían por los altoparlantes, empezaba a desalojar las localidades, habló Francisco Riera, en representación del arte popular paraguayo.

Antes de que saliese del local el público que lo ocupaba, empezó a penetrar en él la gente que esperó esa oportunidad durante varias horas frente al Luna Park, y toda la madrugada continuó el desfile por el tablado del estadio a ambos lados del féretro.”

Fuente Consultada:
La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
CARLOS GARDEL

Sin duda este año 1917 ha sido el de la consagración defibitiva de Carlos Gardel. Con el estreno de la canción “Mi noche triste”, de Samuel Castriota y Pascual Contursi, se ha convertido en el primer cantor oficial de tangos, ya que hasta ahora las composiciones de este género sólo tenían música. Pero además, Gardel ha desplegado sus dotes actorales con el estreno de la película Flor de durazno y acaba de grabar en un disco junto a José Razzano el tema “Cantar eterno”, de Ángel Villoldo.

Pese a su semblanza indudablemente porteña, Gardel nació en la ciudad francesa de Toulouse, el 11 de diciembre de 1890 y su verdadero nombre es Charles Romuald Gardés. A los tres años llegó a Buenos Aires con su madre y, ya entrado en la juventud, se convirtió en cantor habitual de reuniones y cafés.

La sociedad con Razzano, a quien se lo conoce como “el Oriental” por su nacionalidad uruguaya, se inició cuando Gardel tenía 21 años. Al principio formaron un dúo de canciones folklóricas que se lo conoció como El Morocho y el Oriental. Un año después, en 1912, grabaron quince canciones para el sello Columbia Records, en las cuales Gardel también ejecuta la guitarra. El tema que abre el álbum fue “Sos mi tirador plateao”. Pero ésa era otra época, en la que el repertorio era exclusivamente folklórico.

La interpretación de “Mi noche triste” ha marcado un vuelco en la carrera de Gardel. Originariamente, se trataba de un tema instrumental compuesto por Castriota titulado “Lita”. Luego, Contursi le agregó la letra y lo tituló “Percanta que me amaraste”. Pero cuando se lo incluyó en la obra teatral del saínete Los dientes del perro se lo rebautizó con el nombre actual. La letra, algo inédito hasta ahora en el tango, narra la historia de un hombre que es abandonado por su mujer. Pero con la particular interpretación que le ha dado Gardel, la canción está logrando una enorme difusión, en tanto que la carrera del “Morocho” ha tomado un nuevo rumbo que pre-anuncia el inicio de un camino lleno de éxitos.

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929