Valor Humano: Autodominio

Formas Injustas de Organizar La Sociedad Discriminación e Inmoralidad

Formas Injustas de Organizar La Sociedad

1-ESCLAVITUD
2-SERVIDUMBRE
3-CASTAS
4-SUMISION DE LA MUJER
5-EXPLOTACIÓN INHUMANA DE PERSONAS

Ver: Concepto de Organización Social

esclavitud«La finalidad de toda organización social es el acrecentamiento más grande posible, para cada uno, de los bienes del cuerpo, o del espíritu y de la familia».

Para alcanzar ese bienestar general que redundará en beneficio de todos y cada uno se requiere la cooperación y la coordinación de los esfuerzos individuales. «La unión hace la fuerza«, dice un conocido refrán.

Cooperar es un deber correlativo al concepto de sociedad. En toda asociación sus miembros deben actuar para la obtención del bien social común.

Lo que no puede uno solo, lo pueden muchos. Pero no es suficiente sumar los esfuerzos individuales, es necesario coordinarlos para que no resulten ineficaces.

Ejemplo: En una diligencia tirada por ocho caballos, es indispensable que la fuerza de cada uno, no se oponga a la de los otros.

Formas Sociales Injustas

Es injusta toda organización social que no se base en la justicia y rebaja la dignidad de la persona humana.

Son formas sociales injustas las que:

1° Consideran a los hombres jurídicamente desiguales;
2″ Hacen prevalecer una clase social para oprimir a las otras;
3° Exaltan a una raza y denigran y persiguen a las otras.

Las principales formas sociales injustas son, históricamente consideradas, la esclavitud, la servidumbre, las castas, la sumisión de la mujer y la explotación inhumana de grupos c individuos.

A. – Esclavitud:

1.Concepto: Esclavitud es el estado de las personas sometidas totalmente a ctras sin libertad ni derecho alguno. Más que seres humanos se los considera bestias de trabajo y de carga. Es una institución contraria a la naturaleza humana. La esclavitud fue general en el mundo antiguo y base esencial de la organización de los pueblos.

2.Origen: El origen de la esclavitud fue la guerra. El vencedor se creía con derecho a quitar la vida al enemigo vencido. Después pensó si en lugar de matarlo no era más provechoso conservarlo para hacerlo trabajar, sin perjuicio de matarlo cuan lo conviniera. Esa actitud fue debida a la repugnancia que el hombre sentía hacia el trabajo que exigía esfuerzos físicos. Los trabajos cor porales fueron confiados a los esclavos.

Del desprecio por el trabajo manual se pasó al desprecio por los esclavos a quienes se consideraba seres carentes de todo derecho y más como bestias de carga que como hombres.

3.Esclavitud Por Nacimiento: Si el vencedor tenía derecho absoluto sobre el enemigo ven cido, también lo tenía sobre los hombres que de él nacieran Así se fue estableciendo la esclavitud por generación.

4. Condición de los esclavos: Los esclavos no tenían derecho a la dignidad personal; por consiguiente, no tenían derecho a la vida, ni a la libertad, ni a la independencia, ni a ninguno de los otros derechos que de estos se derivan. El dueño se consideraba con derecho de vida o muerte sobre el esclavo.

Lo más degradante de la esclavitud radicaba, quizás, en el sometimiento del alma del esclavo. Según Menandro, el dueño era para el esclavo, su ley, su ciudad, su patria, el fin de su vida, la norma de lo justo y de lo injusto.

5. Impacto a la esclavitud: La aparición y difusión del cristianismo fue demoliendo las bases sobre las que se asentaba la esclavitud. Era opinión general que los esclavos constituían una raza vil, inferior a los hombres libres; que el trabajo manual era algo degradante e indigno de un hombre libre.

a) El cristianismo enseñó que todos los hombres son iguales, porque tienen la misma naturaleza, el mismo origen, todos han sido igualmente redimidos, y tienen idéntico fin. Ya no hay distinción de siervo ni de libre, sino que todos son una misma cosa en Jesucristo. Todos los miembros de la sociedad forman un solo cuerpo, de manera que si un miembro padece un mal, todos los miembros padecen con él, y si alguno es honrado, todos son honrados y se regocijan con él. (Ver: Cristianismo)

b) El cristianismo dignificó el trabajo manual. Su fundador era conocido como el hijo del carpintero. Pablo de Tarso se ganaba la vida como tejedor, y exhortaba a sus discípulos a trabajar, hasta el punto de decir: el que no quiere trabajar, que no coma. No pudo, el cristianismo, suprimir de golpe la esclavitud. Dada la organización social de entonces no era posible ni práctico. Pero el esclavo podía ser elevado al sacerdocio, y un esclavo, San Calixto ocupó el Pontificado Romano en el 218.

6. Desaparición de la esclavitud: Las mentalidades habituadas a ese estado de cosas y los intereses fueron retardando la desaparición de la esclavitud en el mundo. España, aceptó la abolición de la esclavitud como principio el 23 de octubre de 1817 y, prácticamente quedó abolida en todo el imperio español en 1820.

Gran Bretaña, la abolió en 1834, en las colonias francesas se abolió en 1848. En Estados Unidos de Norte América quedó abolida en la guerra de secesión librada de 1861 a 1865; Brasil la abolió en 1888 como homenaje al Papa León XIII que en ese año celebraba su jubileo sacerdotal.

Respecto al problema de la esclavitud, la República Argentina tiene una noble historia. La Asamblea del año XIII decretó la libertad de los hijos de los esclavos que nacieran en el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y la Constitución Nacional sancionada en 1853 establece en su artículo 15: «En la Nación Argentina no hay esclavos: los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución, y una ley especial reglará las indemnizaciones a que dé lugar esta declaración. Todo contrato de compra y venta de personas es un crimen de que serán responsables los que lo celebrasen y el escribano o funcionario que lo autorice. Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan, quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de la República».

B. – Servidumbre

1.Concepto: Era el estado en que un hombre estaba sometido en todo a otro, menos en sus derechos esenciales como hombre. De manera que podía contraer matrimonio, poseer una familia y una especie de propiedad denominada servil. Al sometido a servidumbre llamábasele siervo. El señor ya no tenía poder sobre la vida ni sobre la persona del siervo, solamente sobre su trabajo.

2.Carácter: La servidumbre era la esclavitud modificada o atenuada, podía ser perpetua y temporal. En la perpetua había enajenación de obras por toda la vida; en la temporal, solo por cierto tiempo. La servidumbre es un estado inferior de la persona humana. Aunque no hay en ella un completo desconocimiento de los derechos innatos, con todo, no puede ser admitida, pues hay una lesión a los derechos, principalmente de libertad e independencia.

3. El siervo de la gleba: Entre las diversas clases de servidumbre merece mencionarse el siervo de la gleba, al que se consideraba adscripto a determinada superficie de tierra.El siervo de la gleba cultivaba esa tierra. Cuando se vendía el campo, el siervo pasaba al nuevo señor, pues se lo consideraba vinculado y unido a la tierra que trabajaba.

4. La servidumbre en la América Española: En la América española, durante la conquista existió la servidumbre de los indios bajo diversas formas.
Se denominaba «encomienda» al repartimiento de indios entre ciertos colonos a quienes se encomendaba su tutela y asistencia.

Encomienda: La encomienda comprendía un núcleo de indios, que se entregaban a un particular por el término de la vida de este con el compromiso de suministrarles víveres, ropa y habitación y de inculcarles los principios de la civilización cristiana, beneficiándose en cambio con su trabajo o el pago de un tributo.

Mita: Proviene de la palabra quichua, que significa turno. Era un repartimiento de indios a los cuales se los utilizaba en diversas ocupaciones principalmente en la extracción de minerales. Existía el trabajo obligatorio, pero no era gratuito como en la encomienda. El turno duraba una semana; luego el indio disponía de dos semanas de intervalo para volver a su aldea.

Yanaconazgo: Llámase yanaconazgo al sistema de castigar a los indios alzados o fugitivos que las autoridades entregaban a los dueños de establecimientos rurales para que los utilizaran en los trabajos del campo o en los quehaceres domésticos.

5. En la sociedad moderna: Actualmente no se considera lícita ninguna clase de servidumbre, porque los derechos que se enajenan se consideran inheJ rentes a la persona humana.

C. – Castas

1.Concepto: Son clases o grupos sociales que se caracterizan por su extrema rigidez, separación y hermetismo. La organización social por castas mantiene la separación y desigualdad de los miembros de la sociedad. La India ha sido la tierra típica de las castas. Esta palabra fue aplicada por los portugueses a las diferencias sociales que encontraron en la India, al desembarcar allí por vez primera.

2. Diversidad de castas: Las cuatro clases principales de la India son:

a) Brahmanes, formada por los sacerdotes y maestros.
b) Chatrias, formada por los guerreros y funcionarios de la administración.
c) Vaisias, integrada por los pastores, industriales, propietarios y comerciantes.
el) Sudras, formada por artesanos y sirvientes.

Los parias son los hijos de padres pertenecientes a distintas castas. No forman parte de ninguna casta, ni pueden ingresar a la del padre ni a la de la madre. Llevan una existencia miserable, despreciados y humillados, deben vivir aislados, considerados como impuros o intocables.

3. Característica de las castas: Característica de las castas es la absoluta separación que hay entre ellas y el conservatismo que contrae y las aisla forman dose un ambiente herméticamente cerrado. No es posible el paso de una casta a otra. Las numerosas castas escalonadas por dignidad establecen una extensa escala social. En cada casta se debe observar un minucioso código reférente al matrimonio, a los alimentos, a la muerte, a las relaciones sociales, a la religión. Está vedado el matrimonio con persona de otra casta. Está prohibido a los miembros de una casta recibir alimentos de individuos de casta inferior y deben tirar sus propios alimentos por el solo hecho de haberse proyectado sobre ellos la sombra de uno de casta inferior.

4. Mitigación del espíritu de casta: Los indios se hallan muy aferrados al espíritu de casta. Con todo, la influencia británica, la difusión de los medios de Irans porte modernos, la disminución del ascendiente de los hruli manes, la introducción de la maquinaria en las industrias, los espectáculos y las novedades que presenta la vida, influyen favorablemente a la destrucción del espíritu de castas. Ya se permite a la mujer salir con la cara descubierta e ¡ni ciarse en la actividad política.

D. – Sumisión de la Mujer

1. Concepto: Sumisión significa estado de inferioridad por el que una persona está sometida a otra.

2. Condición de la mujer: Durante muchos siglos la mujer vivió en estado de sumisión, considerada como un ser inferior, convertida en propiedad o esclava de su esposo. Según la ley brahmánica la independencia de la mujer es un absurdo, y la servidumbre una cosa natural. Antes del cristianismo la mujer era considerada frecuentemente la sierva del hombre y con frecuencia se le daba un trato degradante. La historia, la filosofía y la literatura del paganismo «constituyen el insulto más procaz que se ha lanzado contra la dignidad de la mujer».

Con la poligamia y el divorcio la mujer era tenida como una esclava del capricho del hombre. Con todo había excepciones. Entre los egipcios antiguos la mujer, si bien sometida al hombre, era tenida en gran honor. También, aunque en menor medida, sucedía lo mismo entre los griegos y romanos.

3. Dignificación de la mujer: Con el advenimiento del cristianismo se dignificó la mujer. Su personalidad fue colocada como era justo, en el mismo plano espiritual del hombre. Aun predicando que en la familia el marido es el jefe y ejercita por lo tanto la autoridad también sobre la esposa, la mujer es, y debe ser considerada compañera del hombre, igualada a él en la unidad de origen y destino y en la participación de los dones celestiales.

La unidad e indisolubilidad del matrimonio dignifica la misión de la mujer y la substrae a las veleidades y caprichos del varón. El honor otorgado al estado de virginidad condujo desde hace siglos a la fundación de comunidades femeninas de gran importancia donde la mujer ejerce funciones delicadas de mando y autoridad. La vida moderna ha incorporado a la mujer a las diversas funciones y actividades.

4. Derechos civiles y políticos de la mujer: La equiparación legal de la mujer con el varón demandó mucho tiempo. Aunque la Constitución Nacional, salvo pocas excepciones, reconocía iguales derechos tanto a los varones como a las mujeres, recién en 1926 el Congreso Nacional reconoció los derechos civiles de la mujer. En 1947 se le concedieron los derechos de participar en la vida política pudiendo ejercer el sufragio tanto activo como pasivo.

5. Respetar el orden natural: Para mantener y perfeccionar su igual dignidad, tanto el varón como la mujer deben respetar y ejercitar las cualidades par ticulares que la naturaleza ha dado a uno y otra. Si no se res peta ese orden y el varón se afemina y la mujer pretende ha cerse cada vez más varonil, piérdese el hermoso carácter dis tintivo de cada uno y se tiene como resultado un producto neutro y se provoca la alteración del orden natural.

E. – Explotación Inhumana de Grupos e Individuos

Desgraciadamente la explotación inhumana do grupos o indi viduos no ha desaparecido.

1. Explotación comunista: Un triste ejemplo (ya superado)  lo constituyeron los grupos humanos en la ex URSS y China, situados detrás de la «cortina de hierro» o de la «cortina de bambú» respectivamente, donde se desconocían hasta los derechos más sagrados de la persona humana y las libertades más esenciales. Allí donde el marxismo logra dar el zarpazo impone un régimen de opresión y esclavitud.

2. Explotación capitalista: Aun en las sociedades que se precian de más civilizadas y refinadas hay consorcios que explotan el hambre, la miseria y la necesidad de la gente, en su propio provecho: salarios de hambre; jornadas de excesivas horas de trabajo; faenas en lugares insalubres, etc.

3. Explotación por el vicio: No faltan individuos, y hasta organizaciones, que pretenderían patente legal para negociar con la debilidad y el envilecimiento de pobres seres humanos a quienes han engañado y degradado: drogas, etc. Contra cualquier forma de explotación del hombre por el hombre debe rebelarse toda conciencia humana y toda persona sanamente democrática.

Fuente Consultada:Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-Editorial Guadalupe

 

La Voluntad Popular y El Sufragio Concepto Eleccion de Representantes

La Voluntad Popular y El Sufragio – Concepto –
Elección de Nuestros Representantes

El respeto y acatamiento de la voluntad popular por parte de los gobernantes está en la raíz de las auténticas democracias. Democracia significa que los gobernantes ejercen el poder no por derecho propio, sino por mandato del pueblo; no para provecho propio, sino para bien de la comunidad. Que la voluntad del pueblo pueda expresarse espontánea y libremente es condición ineludible de la democracia.

LA VOLUNTAD POPULAR EN LA DEMOCRACIA

Se ha definido democracia como gobierno del pueblo. Es este su sentido original y etimológico. Democracia significa que los gobernantes ocupan sus cargos por voluntad popular y gobiernan de acuerdo a esa voluntad.

Sólo en comunidades políticas muy reducidas se da la posibilidad de que el pueblo realmente gobierne. Así sucedía en Atenas, donde los hombres libres, que eran un reducido núcleo de la población, se reunían en asamblea, discutían, y resolvían sobre todos los asuntos de la comunidad. Los magistrados eran meros ejecutores de sus resoluciones.

En las grandes comunidades modernas la democracia directa no es posible. Se impone la democracia indirecta, es decir, que el pueblo designe a los gobernantes y esté representado en el gobierno.

La democracia requiere asimismo que los gobernantes sean y se sientan mandatarios de un poder que no es propio sino delegado y que en el ejercicio del poder respeten y realicen la voluntad popular. Por eso también se ha definido a la democracia como el régimen en que la acción de los gobernantes se identifica con la voluntad de los gobernados.

Surge el problema de cuál es la voluntad del pueblo. Si en una comunidad existiese un acuerdo unánime de los ciudadanos en la elección de los gobernantes y acerca de las medidas a tomar el problema estaría solucionado. Pero no es así.

En las comunidades siempre existen divergencias. Los gobernantes no son designados por unanimidad, sino por las mayorías. Las leyes difícilmente son sancionadas por unanimidad; prevalece la mayoría. Las disposiciones gubernamentales contentan a un sector y descontentan a otros.

En la práctica no hay otra solución para la democracia que el gobierno de las mayorías, el respeto de las minorías y la libre expresión para todos.
Para que un sistema así pueda funcionar se requiere que la población no sea un simple conglomerado de voluntades individuales, sino una unidad orgánica, lo cual supone que aunque existan diferencias de opiniones, criterios y de preferencias personales, todos están de acuerdo acerca de los valores sobre los que se basa la convivencia, los objetivos fundamentales a conseguir y la forma de gobierno que rige la comunidad.

En otras palabras. En una democracia cuando un ciudadano da su voto a un candidato o partido para la presidencia, tiene que estar dispuesto a reconocer como presidente al que sea electo por la mayoría, aunque sea del partido contrario, y a obedecerle y a colaborar lealmente con él en su gestión.

La democracia supone que las mayorías gobiernan y respetan a las minorías. Y que las minorías respetan y colaboran con las mayorías. Esto sólo puede darse donde existe un acuerdo profundo sobre los valores y destino de la comunidad.

Donde esto no se da, sino que los sectores de la comunidad están profundamente divididos, simplemente la democracia no es posible. En la Argentina no hemos logrado aún estabilizar un régimen democrático. Tal vez la causa sea la existencia de divisiones profundas en nuestro pueblo. La democracia requiere un pueblo integrado y maduro.

Si no es siempre posible establecer un régimen democrático, siempre es posible aspirar a él y prepararlo para el futuro. La mejor preparación es hacer expresas las coincidencias profundas de aspiraciones y de intereses, e insistir lo menos posible en las divergencias que separan a los distintos grupos.
Para que exista democracia, aunque haya diversidad de opiniones y de intereses entre los sectores de la comunidad, es menester que exista una voluntad popular fundamental.

Es lógico que en una democracia en la designación de los gobernantes prevalezca la voluntad mayoritaria y que esta misma voluntad sirva de guía a la acción de los gobernantes. Pero es esencial el respeto a la voluntad de las minorías y la consideración a sus opiniones e intereses.

El sistema proporcional de sufragio tiene la ventaja de permitir la expresión de las distintas minorías.

La voluntad de la mayoría debe ser guía de la acción gubernamental. Pero no es criterio infalible de acierto, ni de justicia. Ninguna voluntad, por mayoritaria que sea, puede justificar una injusticia, ni el atropello de los derechos de la minoría.

También las mayorías, sobre todo en países que no tienen un grado suficiente de integración social o de madurez cultural, pueden ser despóticas o tiránicas. En estos casos no existe democracia, sino dictadura de las mayorías.

cuadro voluntad popular

 

FORMAS DE EXPRESARSE DE LA VOLUNTAD POPULAR

Cada pueblo establece a través de la historia sus propias formas culturales y establece los modos de estructurar el poder y de designar los gobernantes.
En los regímenes democráticos el pueblo, como totalidad del cuerpo social, está en el origen, en la transmisión y en el ejercicio del poder.

La voluntad popular designa los gobernantes y debe ser guía de su gestión. Debe, asimismo, poder controlar el uso que de su poder hacen los gobernantes. Los gobernantes, puesto que gobiernan en nombre y por la autoridad del pueblo, deben respetar y acatar la voluntad popular.

Dos formas fundamentales tiene la voluntad popular para expresarse y gravitar en las decisiones políticas:

1. el sufragio mediante el cual los ciudadanos eligen entre los distintos candidatos y partidos a aquellos que creen más aptos para conducir al país y en ellos delegan el ejercicio del poder o su representación parlamentaria;

2. la opinión pública que permite a los ciudadanos expresar sus opiniones y juicios acerca de los problemas comunes, de los actos del gobierno, sus inquietudes, esperanzas y deseos en forma que influyan en las decisiones del gobierno.

El sufragio:

Las modernas democracias son representativas y organizadas según el sistema de sufragio universal. A tal punto que para algunos, democracia y sufragio universal se identifican en la práctica. Donde no existe sufragio universal y las elecciones no son libres y limpias, no hay democracia.

El sufragio universal tiene, entre otras, las siguientes ventajas:

1. Es el reconocimiento práctico de que el poder pertenece al pueblo;
2. Da participación activa a todos los ciudadanos;
3. Posibilita la elección de los ciudadanos más capaces;
4. Es un medio eficaz de controlar la acción del gobierno;
5. Desarrolla el espíritu de civismo;
6. Obliga a los sectores dirigentes de una comunidad a tener siempre presente al pueblo.

La fuerza y estabilidad de un sistema político depende en gran medida del consentimiento y adhesión que el pueblo le otorgue.

Un sistema que no logra la adhesión popular, tampoco obtiene la colaboración de la población y difícilmente puede ser eficaz en la tarea gubernativa.

El sufragio universal facilita y hace explícito el consenso.

Actualmente la designación de los gobernantes mediante sufragio universal nos parece un hecho natural.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice: «La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto» (art. 21,3).

El Concilio Vaticano II declaró: «Es plenamente conforme a la naturaleza humana que se establezcan estructuras jurídico-políticas donde los ciudadanos tengan la posibilidad siempre más amplia de participar libre y activamente y sin ninguna discriminación,

— en la disposición de los fundamentos jurídicos de la comunidad política,
— en la dirección del estado,
— en la determinación de ámbito y fines de las distintas instituciones,
— y en la elección de los que gobiernan».

No obstante esto la admisión del sufragio universal como modo normal para designar los gobernantes es un hecho nuevo en la historia de la humanidad.

En las antiguas democracias participaba un reducido grupo de hombres libres y estaba excluida la mayor parte de la población.

Durante los siglos XIX y XX las monarquías hereditarias van siendo substituidas por gobernantes designados mediante elecciones.

El voto generalmente estaba restringido a algunas categorías y grupos sociales. Actualmente casi todos los países reconocen el sufragio universal.

Sistemas de sufragio:

A los sistemas que reconocen el principio electivo podemos clasificarlos en:

1. de voto restringido:
a. por razones económicas. Por ej., sólo votan los propietarios.
b. por razones culturales. Por ej., no pueden votar los analfabetos.

2. de voto desigual:
a. voto múltiple. Un elector puede votar en varias circunscripciones a la vez. Por ej., un médico vota en el lugar de su consultorio y en el de su domicilio.
b. voto plural. Un elector dispone de varios votos. Por ej., el padre de familia dispone de tantos votos cuantos hijos tiene.

3. de voto universal: a cada ciudadano se le atribuye un voto sin distinciones sociales, culturales o económicas.

El sufragio universal significa la vigencia del principio cada hombre un voto. Lo cual no excluye ciertas limitaciones.

Entre otras:

— en ningún país votan los niños ni los adolescentes. Todos requieren una edad mínima.
— tampoco votan los incapaces y los enfermos mentales.
— hay exclusiones por razones de indignidad civil o criminal.
— tampoco votan los soldados conscriptos.

El sufragio femenino tiene vigencia en algunos países y en otros no. En los Estados Unidos fue concedido en 1920; en Gran Bretaña, en 1922; en Francia en 1944; en la Argentina en 1947.

cuadro sufragio

La Opinión Pública

La opinión pública constituye uno de los medios más eficaces de ejercer influencia y control sobre la gestión de los gobernantes. Es una fuerza política anónima que actúa como verdadero tribunal.

En toda sociedad los hombres comentan los hechos y sucesos, discuten y opinan sobre ellos. Del cúmulo de discusiones y opiniones particulares surge una resultante, «lo que la gente generalmente piensa u opina acerca de algo o alguien«.

Es lo que se llama opinión pública.

La opinión pública es una resultante. No significa que todos coincidan con ella. Es una opinión colectiva, no individual. Cuando decimos «los agricultores piensan tal cosa» no significa que todos y cada uno de ellos piense así; damos la opinión generalizada entre ellos.

La opinión pública puede ser de carácter científico, político, artístico, etc., según el tema a que se refiere. Así decimos «que la opinión pública ha consagrado a tal persona como el mejor jugador de fútbol».

Aquí nos interesa la opinión pública política. Lo que los hombres y grupos que constituyen la comunidad piensan de los hechos y sucesos públicos, de los problemas políticos y sus posibles soluciones, de las disposiciones gubernamentales, de la capacidad de los gobernantes, etc.

La opinión pública política genera estados de ánimo colectivos, motiva sentimientos de aprobación o de rechazo, desencadena energías que se convierten en movimientos sociales o políticos que influyen en la marcha de la comunidad y deben ser tenidos en cuenta por los gobernantes.

De aquí que en los estados totalitarios pretenda ahogarse la libre expresión de las opiniones. Se distorsionan los hechos y las informaciones, se monta un sistema de propaganda, se impide la expresión de opiniones contrarias, buscando lograr que todos piensen lo que el régimen desea.

Los estados democráticos, al contrario, fomentan, respetan y escuchan a la opinión pública, como expresión de voluntad popular. La opinión pública vigorosa y libre es signo de la vitalidad de una sociedad.

La opinión pública es una especie de juicio social que surge de la confrontación de pareceres y actitudes, y de la distinta interpretación que individuos y grupos dan a un mismo acontecimiento. Este juicio social actúa sobre el gobierno facilitando o dificultando su gestión.

Su Libre Expresión:

No puede darse una opinión pública vigorosa donde se dificulta o se ponen trabas a su expresión.

El que los individuos y los grupos puedan expresar libremente por palabra, por escrito y por todos los medios de difusión sus opiniones y pareceres, y defender sus intereses, es condición para una auténtica opinión pública.

Y también es condición para ello el que los hombres puedan reunirse, realizar asambleas y manifestaciones, crear asociaciones y entidades para expresar, defender y difundir sus ideas.

La opinión pública está estrechamente ligada a la libertad de expresión y a la libertad de asociación.

La opinión pública, para ser sana y constructiva requiere, además de libertad:

1. que los ciudadanos estén capacitados para dar un juicio propio y sensato sobre los distintos problemas y acontecimientos;
2. que el gobierno y los distintos grupos que constituyen la sociedad proporcionen una información objetiva y cierta sobre los sucesos y problemas.

cuadro formacion opinion publica

LOS ÓRGANOS REPRESENTATIVOS DE LA VOLUNTAD POPULAR Y LOS EXPRESIVOS DE LA OPINIÓN

Órganos representativos de la voluntad popular:

En la democracia, todas las instituciones políticas, puesto que han surgido de consultas electorales, deben ser representativas de la voluntad popular. Pero en la práctica el órgano eminentemente representativo es el parlamento.

El presidente representa a la Nación y al pueblo, pero ha sido designado por la mayoría y no por todos los sectores. En el parlamento, en cambio, están, o deben estar, representados todos los sectores de la población.

En el parlamento, para que su representavidad sea real, deben estar representados los diversos sectores regionales, políticos, sociales, económicos, culturales e ideológicos que constituyen la comunidad.

El parlamentarismo se desarrolló durante el siglo XIX y sufrió la influencia del liberalismo individualista.

La más importante de las funciones gubernamentales es la legislativa, que establece las normas y pautas estables que van a regir la vida comunitaria y sus actividades, encauzar el desarrollo de la sociedad y reglamentar las relaciones entre los grupos. Elaborar y sancionar las leyes es función de primordial importancia.

Tradicionalmente ha sido el parlamento el encargado de la elaboración y sanción de las leyes. Actualmente esta función ha variado. La sanción de las leyes en casi todos los países queda reservada al parlamento, pero no su elaboración.

Actualmente en la mayor parte de los países las leyes son elaboradas por el poder ejecutivo, los gabinetes técnicos, los grupos interesados, etc., y luego elevadas al parlamento para su discusión, aprobación y sanción.

Este hecho significa un gran adelanto político. No puede pretenderse una buena legislación educacional sin escuchar antes y confrontar los puntos de vista, pareceres e intereses de los distintos grupos y entidades educativas y culturales; ni se puede dictar una ley de estructuración económica sin escuchar a los sindicatos, grupos empresarios y financieros. Los ejemplos pueden multiplicarse. De aquí la importancia de que los distintos grupos tengan una representación institucionalizada.

La Constitución Nacional en su art. 22 establece que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución.

En la Argentina el parlamento recibe el nombre de Congreso y está formado por dos cámaras de representantes: la de diputados, elegidos directamente por el pueblo y la de senadores, elegidos por las legislaturas de las provincias que representan.

La Constitución Nacional no reconoce la existencia de los partidos políticos, limitándose a afirmar que los diputados serán «elegidos directamente por el pueblo». La legislación posterior ha establecido a los partidos políticos como único cauce para la elección de diputados.

Los distintos sectores de actividad socio-económica y los grupos y sociedades intermedias no tienen representación institucionalizada. Es uno de los problemas que debe solventar la comunidad argentina para adecuar sus estructuras políticas a las exigencias de una sociedad moderna.

Órganos expresivos de la opinión pública

La opinión pública, ya lo hemos dicho, es una resultante de la confrontación de opiniones y puntos de vista particulares. Es una fuerza social anónima. Por lo tanto ningún órgano puede representaría.

La opinión pública se expresa a través de lo que los individuos y grupos piensan, discuten, opinan, acerca de los diversos problemas. Se refleja en las conversaciones, en las discusiones, en los comentarios, en la prensa, en la radio y en los otros medios de comunicación. Para que la opinión pública pueda manifestarse es indispensable que los individuos y los grupos estén en condiciones de expresar libremente sus opiniones y defender sus intereses.

Lo cual requiere que tengan acceso a la prensa, radio, televisión y demás medios de comunicación social.

COMO SURGEN LOS PODERES PÚBLICOS EN LAS DEMOCRACIAS

En las democracias los poderes públicos surgen de la voluntad popular que se manifiesta mediante elecciones libres. Pero la democracia supone también la existencia de un orden constitucional y legal que señala las normas de acuerdo a las cuales se constituyen los diversos poderes y se designan los magistrados.

Según nuestra Constitución:

— El Presidente y Vicepresidente son elegidos por un colegio electoral, formado por electores elegidos directamente por el pueblo de la Capital y de cada una de las provincias;

— los ministros son nombrados por el Presidente, a título personal;

— los diputados son elegidos directamente por el pueblo;

— los senadores son elegidos por las legislaturas provinciales, excepto los de la Capital Federal que son elegidos por un colegio electoral;

— los miembros de la Suprema Corte y demás tribunales son designados por el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado.

Las autoridades provinciales surgen de acuerdo a las normas que establecen las respectivas constituciones provinciales.

Fuente Consultada: Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-

La Solidaridad Social Concepto La Asistencia y El Estado Nacional

La Solidaridad Social Concepto
La Asistencia y El Estado Nacional

La solidaridad social: Los hombres no pueden vivir solos. Todos hemos nacido dentro de una familia, vivimos en un pueblo o una ciudad, tenemos amigos y compañeros. Sin la compañía y la ayuda de los demás no podríamos vivir. Robinson Crusoe, solo, en una Isla desierta, es solamente el fruto de la imaginación de un novelista.

Siempre, en todos los lugares del mundo, el hombre ha vivido en sociedad porque necesita de los demás para alcanzar su perfección. La sociedad humana es, pues, el conjunto de hombres que viven sobre la Tierra en estrecha interdependencia, y cuanto más avanza la civilización y progresan las comunicaciones mayor es la interdependencia entre los hombres.

No podemos prescindir de los demás. Basta reflexionar, cuando nos sentamos a la mesa, la cantidad de personas que han intervenido para que esos alimentos lleguen a nuestro plato.-agricultor, ganadero, granjero, comerciante, etc.

Nos sentimos más alegres cuando podemos hacer algo por los que nos rodean. Prestar un lápiz o una revista, explicar una lección que nuestro compañero no entiende, etc., son actos que nos llenan de satisfacción, pero en realidad son obligaciones que cumplimos. A esto se llama solidaridad social.

Cuando una catástrofe, por ejemplo una inundación, asóla una región aunque no nos afecte en forma directa tenemos la obligación de ayudar; pensamos que alguna vez esa catástrofe nos puede afectar de cerca y necesitaremos ayuda de otro.

Pero por encima de esta razón, un poco egoísta, hay una razón superior. Dios nos pide que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor a Él.

Este deber de solidaridad social es más inexcusable para aquellos que por su cultura, inteligencia o bienes de fortuna, están en mejores condiciones de poder ayudar. Por eso los jóvenes deben capacitarse lo mejor posible para ayudar mejor a sus semejantes.

En sintesis, podemos decir, que  la convivencia ordenada y fecunda, plenamente humana, no se logra sin verdad, justicia, amor y libertad.

— La verdad como fundamento.
— La justicia como norma.
— El amor como motor.
— La libertad como ambiente.

Lo que es el amor en las relaciones individuales es la solidaridad en las relaciones sociales. La solidaridad es la manifestación social del amor y la fraternidad.  El objeto de este post es estudiar algunas de las formas en que la solidaridad se expresa y se organiza en la sociedad.

LA SOLIDARIDAD SOCIAL

la solidarida de la sociedad

La Solidaridad Social es la adhesión voluntaria de causas de otros, busca el bien común. Se trata de unir esfuerzos y recursos y conseguir un bienestar que favorezca a todos. En cambio la caridad es solo dar bienes materiales a los mas necesitados. La solidaridad muchas veces se hace mas visibles cuando tiempos dificiles o de crisis, cuando la acción individual no alcanza para enfrentar las necesidades sociales.

Cada hombre es responsable de su propio destino. Lo debe realizar, bajo su propia responsabilidad, por obra de su libertad e iniciativa.

Cada padre de familia es el principal responsable del sustento y educación de sus hijos y de la seguridad de su hogar.

La sociedad tiene por objeto ofrecer,, mediante el esfuerzo y la ayuda solidaria de todos, la posibilidad de cubrir las necesidades económicas, educacionales, sanitarias, asistenciales, etc., de individuos y familias.

Al estado, como gestor del bien común le corresponde organizar, alentar, armonizar, ayudar, dirigir las actividades e iniciativas de individuos y grupos para que a todos los miembros de la comunidad les lleguen los beneficios del bienestar y la seguridad social.

Las sociedades modernas procuran brindar a sus miembros todos la posibilidad de satisfacer las necesidades de trabajo, salario, educación, vivienda, asistencia médica, recreación y descanso.

Procuran, asimismo, cubrir los riesgos provenientes de enfermedades, vejez, muerte, orfandad, carencia involuntaria de trabajo, accidentes fortuitos y situaciones de desamparo.

Al estado, es decir, a las autoridades políticas, le corresponde velar para que todos tengan un nivel de vida digna, en el más alto grado que permitan los recursos de cada comunidad. Para lo cual debe tener una eficiente y adecuada política social.

La política social está constituida por el conjunto de leyes y disposiciones gubernamentales para organizar y conducir el esfuerzo y la actividad comunitaria en orden a lograr los beneficios del bienestar, la asistencia y la seguridad social.

El estado liberal, llamado también estado gendarme, se limitaba a cuidar el orden y se despreocupaba de los problemas sociales y asistenciales. Suponía que la sola iniciativa y la libre competencia de los individuos y grupos subsanaría a la larga todos los males sociales. La experiencia histórica demostró que los males, en vez de disminuir, aumentaron.

El estado totalitario, llamado también estado nodriza, tomó como función a su exclusivo cargo la educación, asistencia, previsión, etc. El resultado fue que si a corto plazo pudo remediar muchos males e injusticias sociales, a largo plazo anuló el desarrollo de las fuerzas creadoras. Además, lo hizo sacrificando la libertad de individuos y grupos.

El estado democrático personalista se reconoce responsable del bien común y se preocupa de los problemas sociales. Para todos procura bienestar y seguridad y a todos garantiza los beneficios de la previsión y asistencia sociales. Pero cree que esto debe lograrse por solidaridad mediante el esfuerzo y la cooperación de los distintos grupos (regionales, provinciales, municipales, profesionales, empresarios, sindicales, religiosos, cooperativistas, mutualistas, etc.).

Su misión es alentarlos, ayudarlos, coordinarlos, obligarlos a cumplir sus obligaciones sociales. Incluso sancionarlos cuando no lo hacen.

Cuando los grupos sociales, por una u otra causa son insuficientes o no están capacitados para cumplir con sus responsabilidades, toma a su cargo aspectos de la previsión, asistencia y seguridad.

Al estado personalista le corresponde ocuparse especialmente de los grupos económica o culturalmente más débiles y lograr que a ellos lleguen los beneficios sociales.

cuadro solidaridad social

Un ejemplo práctico nos ayudará a entender las tres concepciones.

— El estado liberal no se preocupa de si el padre de familia puede atender a las necesidades alimenticias, educacionales, médicas, etc., de sus hijos. Estima que el problema pertenece a la iniciativa privada.

— El estado totalitario toma a su cargo casi exclusivo la educación y asistencia, disminuyendo la responsabilidad del padre.

— El estado personalista reconoce al padre la obligación y el derecho a ser el principal responsable de sus hijos, pero al mismo tiempo se preocupa, mediante una política salarial, educacional, asistencial, etc., de que estén a su alcance los medios necesarios.

La sociedad democrática necesita más que otras, desarrollar en sus miembros un fuerte sentido de solidaridad.

Lo que es el amor entre las personas es la solidaridad entre los miembros de una comunidad.

formas de expresar la solidaridad social

Formas de Expresar la Solidaridad Social

PREVISIÓN Y ASISTENCIA SOCIAL

La sociedad y el estado deben ofrecer a sus miembros un nivel de vida digno y deben brindarle seguridades en los riesgos y contingencias que tiene la vida humana.

La previsión y la asistencia son dos formas en que se manifiesta la solidaridad social, el apoyo mutuo entre los miembros de la sociedad.

La Previsión Social

Previsión, significa la acción y efecto de prever, ver con anticipación.

Existen situaciones y hechos que pueden ser previstos:

— un hombre puede prever que en un momento de su vida él o sus familiares estarán sujetos a enfermedades;
— que todos envejecemos y que con la vejez disminuye la capacidad de trabajo;
— que todos podemos ser víctimas de accidentes fortuitos;
— que la muerte puede sobrevenirnos en cualquier momento y dejar en desamparo a los que dependen de nosotros, etc.

La previsión tiene por objeto prevenir estos males para evitarlos, y si no pueden ser evitados, aliviar sus consecuencias.

Puede ser:

— Individual, p. ej., los cuidados que tiene un hombre para conservar su salud, el ahorro, etc.
— Social, p. ej., la vacunación masiva de la población para evitar ciertas enfermedades; las cajas de jubilaciones, etc.

La previsión social está constituida por el conjunto de leyes, disposiciones, instituciones y organismos mediante los cuales la sociedad procura prever los males y necesidades que pueden afectar a sus miembros para evitarlos o aliviar sus consecuencias.

Corresponde al estado la armonización y dirección del esfuerzo social en orden a la previsión. Es obligación suya velar para que sus beneficios lleguen a todos los miembros de la comunidad.

La previsión suele costearse con el aporte de sus posibles beneficiarios. Las jubilaciones se costean con los aportes que a este objeto hacen empleados y empleadores; el seguro de maternidad para madres que trabajan por el aporte de todas las mujeres empleadas y el de los empleadores, etc.

La Asistencia Social

Asistir significa prestar socorro, ayuda y servicio al que necesita de ellos.

Existen circunstancias en que los hombres necesitamos la ayuda y el socorro de otro u otros necesitan nuestra ayuda y socorro. Por ejemplo:

— casos de accidentes,
— enfermedades cuya curación no podemos costear,
— situaciones de invalidez,
— situaciones de desamparo socio-económico, etc.

La asistencia social está constituida por el conjunto de leyes, medidas, instituciones y organismos con que una sociedad acude a la ayuda de los que padecen necesidad o protege a sus miembros más débiles.

Es enorme la variedad de problemas que abarca la asistencia social: biológicos, patológicos, socio-económicos y socio-culturales; enfermos físicos y mentales, situaciones de miseria material o moral.

Corresponde, entre otras situaciones, a la asistencia social llevar auxilio y, si es posible, solución a los enfermos carentes de medios, a los débiles mentales y anormales, a los ancianos desamparados, a la niñez sin familia o en ambientes peligrosos, a las víctimas de enfermedades o vicios sociales, como el alcoholismo, etc.

Se preocupa de los desocupados y carentes de recursos; de los problemas de la vivienda insalubre o insuficiente, de la readaptación de los delincuentes, de la inconducta social de los adolescentes, etc.

El brindar asistencia social a toda la comunidad es obra que requiere el aporte de todos sus miembros. En ella colaboran entidades privadas y públicas. Como en otras actividades sociales al estado corresponde alentar, ayudar, coordinar y dirigir los esfuerzos de todas las asociaciones que se preocupan de la asistencia social y cuando éstas son insuficientes tomar directamente a su cargo tales actividades.

Los enormes gastos que demanda la asistencia social es costeada por el aporte de entidades y grupos privados y sobre todo por el estado nacional, las provincias y municipalidades. El grado de madurez social de un pueblo puede medirse por el porcentaje de sus ingresos que dedica normalmente a educación y asistencia social.

LA SEGURIDAD SOCIAL

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice:

— «Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional… la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad» (art. 22).

— «Toda persona tiene derecho al trabajo… y a la protección contra el desempleo» (art. 23,1).

— «Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria… que será complementada en caso necesario por cualesquiera otros medios de protección social» (art. 23,3).

— «Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez, u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad» (art. 25).

La encíclica Pacem in Terris declara en términos similares:

— Todo ser humano tiene derecho a la existencia, a la integridad física, a los medios indispensables y suficientes para un nivel de vida digno, especialmente en cuanto se refiere a la alimentación, al vestido, a la habitación, al descanso, a la atención médica, a los servicios sociales necesarios.
De aquí el derecho a la seguridad en caso de enfermedad, de invalidez, de viudez, de vejez, de paro y de cualquier otra eventualidad de pérdida de medios de subsistencia por circunstancias ajenas a su voluntad».

Los estados modernos se preocupan de ofrecer bienestar y seguridad social. Está superada la concepción liberal del estado, que se despreocupaba de los problemas sociales.

La seguridad social tiene por objeto garantizar y hacer efectiva la protección de la sociedad en los riesgos y contingencias que ofrece toda vida humana, satisfacción de las necesidades presentes y previsión de las futuras.

Alemania fue el primer país que implantó con carácter obligatorio el seguro de enfermedad en 1883.

Después de la Primera Guerra Mundial los movimientos sociales tuvieron como principal objetivo lograr mejores retribuciones y condiciones de trabajo. En muchos países se lograron seguros contra los riesgos profesionales.

En 1935 en los Estados Unidos se sancionó la ley de seguridad social cuyo objeto es llevar seguridad y asistencia a los sectores social y económicamente más débiles.

Después de la Segunda Guerra Mundial  casi todos los países se esfuerzan en establecer sistemas de seguridad social integral.

Una adecuada política social, destinada a brindar a todos los beneficios de la seguridad, requiere que además de los problemas de previsión y asistencia y de la protección de los sectores más débiles, se encare la solución de dos problemas fundamentales para el recto orden social:

1. una eficiente política de vivienda.
2. el establecimiento de justos salarios familiares.

Alcanzar los objetivos de la seguridad social integral exige grandes recursos humanos y económicos. Existe una relación estrecha entre el grado de desarrollo de un país y el aprovechamiento de sus fuerzas productivas y sus posibilidades de brindar bienestar y seguridad social.

Los gastos sociales se solventan en gran parte mediante los impuestos. Los impuestos en los estados modernos se han convertido en una forma de redistribución de la riqueza nacional. De aquí la importancia de un justo y eficiente sistema impositivo y la gravedad social del delito de evasión de los impuestos.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-Editorial Guadalupe

Modo de Vida en la Antidemocracia o Regimenes Totalitarios

Modo de Vida en la Antidemocracia o Totalitario

El término «antidemocracia» no existe en el vocabulario político técnico. Aquí lo usaremos para designar a los regímenes contrarios a la democracia, especialmente a los regímenes totalitarios. Existen gobiernos no democráticos que no son antidemocráticos, sino que aspiran a convertirse en democráticos.

Requisitos esenciales a la democracia son:

1. Reconocimiento de la dignidad del hombre, de su libertad y de sus derechos;

2. Reconocimiento de que la soberanía pertenece al pueblo y de que el objeto de la sociedad es servir al hombre;

3. Existencia de un poder surgido de elección popular y sometido a normas de derecho. Negación del poder incontrolado, arbitrario o despótico.

Característica de los regímenes antidemocráticos son entre otros:

1. Existencia de un poder despótico o tiránico, cuyo ejercicio no puede ser controlado por el pueblo.

2. Negación de las libertades humanas fundamentales, de asociación, de prensa, etc. En los países comunistas se niega incluso la libertad religiosa.
3. Carencia de garantías jurídicas para defensa de los derechos.

4. Imposición de una ideología a través de la propaganda, prensa, radio, escuela.

5. Existencia de un partido único y persecución a los otros grupos políticos.

Se da también otro tipo de antidemocracia, cuyo ejemplo puede ser la «democracia ateniense». Un grupo social, los hombres libres, gozan de todos los derechos, mientras la inmensa mayoría de la población, los esclavos,, están privados de ellos.

Cosa semejante sucedió, y en parte sucede aún, en los regímenes liberales individualistas. Existen teóricamente formas políticas democráticas, pero en la práctica gran cantidad de la población vive en la miseria, carente de medios económicos, de asistencia sanitaria, de educación suficiente. Se les reconocen derechos políticos, pero no se respetan sus derechos económicos y culturales.

Donde no existe justicia social no se respetan los derechos del hombre y por lo tanto no hay democracia.

antidemocracia

UNA FORMA DE ESCLAVITUD

En muchas sociedades antiguas existía la esclavitud. La esclavitud se originaba por nacimiento, por conquista, por compra.

Al esclavo no se lo consideraba persona. Carecía de derecho a disponer de sí mismo. Estaba sujeto al dominio y voluntad de otros.
En la época moderna hemos visto desarrollarse otra forma de esclavitud: la de los estados totalitarios.

En el nazismo, el facismo, el comunismo, el hombre ya no se pertenece a sí mismo, sino a la raza, al estado, al partido. Los hombres no son considerados como personas, sino como instrumentos, como «cosas».

Las más elementales libertades y derechos son sacrificados. Incluso los hijos pertenecen antes al Estado que a sus propios padres.

No está permitido disentir o tener opiniones contrarias al régimen imperante. Los campos de concentración, las cárceles o el confinamiento en Siberia es el destino de quienes se atreven a disentir o conspirar contra los gobernantes.

No sólo en los países totalitarios hay hombres que viven en condiciones semejantes a la de los antiguos esclavos. También en los países subdesarrollados en que no existe justicia social hay grupos humanos explotados, considerados casi únicamente como instrumentos de trabajo, a quienes la miseria, la ignorancia o la opresión no les permiten hacer valer sus derechos. En Sudamérica existen todavía muchos grupos humanos en estas condiciones.

COACCIÓN FÍSICA Y PSÍQUICA

En toda sociedad organizada existe la fuerza física o psíquica para obtener, si es necesario por su uso, el cumplimiento de las leyes y la obediencia a los gobernantes.

Se obedece por responsabilidad interna, por convicción y consentimiento, o bien se obedece por temor y obligado por la coacción.

El orden familiar pide que los hijos obedezcan por responsabilidad, por convicción, por lealtad. Pero el recto padre de familia está dispuesto, si falla la responsabilidad de sus hijos, a obligarlos a cumplir sus deberes y obligaciones.

Cosa semejante sucede en la sociedad política. Los ciudadanos deben a las leyes justas y a los legítimos gobernantes obediencia y colaboración por sentido de responsabilidad. Pero si la responsabilidad ciudadana falla, el gobierno mantiene la capacidad y los medios de obligarlos a cumplir sus obligaciones o sancionarlos por sus faltas. De otro modo no puede mantenerse el orden.

En las democracias este hecho tiene características propias:

1. Todos los miembros de la sociedad son partícipes activos de la vida comunitaria y se saben responsables del bien común. Obedecen y colaboran por responsabilidad.

2. Los gobernantes disponen de la fuerza, pero su uso está garantizado por leyes y procedimientos, de modo que sólo pueda ser usada para defensa de la justicia y del orden.

En los Estados modernos el monopolio del uso legítimo de la fuerza lo tiene el Estado. Los procedimientos judiciales, las actuaciones policiales, las sanciones aplicadas, son diversas formas de uso de la fuerza.

No debe confundirse gobierno democrático con gobierno ineficiente o débil. La democracia debe tener los medios para garantizar el orden, la justicia y obligar a todos a colaborar en el bien común. Pero rechaza la arbitrariedad en el uso de la fuerza.

La fuerza debe usarse únicamente para defensa de la justicia y protección del débil.

importa mucho en las democracias la educación de la responsabilidad de los ciudadanos y del sentido de solidaridad, de colaboración, y de obediencia a las leyes.

Importa, asimismo, que en los gobernantes, además de su honestidad y capacidad, resplandezca el sentido de justicia y de sacrificio en el servicio de la comunidad. Sólo así tendrán autoridad moral y podrán lograr, con el mínimo uso de la fuerza, la obediencia y colaboración de los ciudadanos.
Cuanto mayor es la autoridad moral que tiene un padre de familia, menos obligado se ve a recurrir al uso de la fuerza. Lo mismo sucede con los gobernantes.

Los sistemas totalitarios se caracterizan por el abuso de la fuerza.

LA SUMISIÓN POR EL TERROR

El terror, el abuso de la coacción física o psíquica son medios de que se valen los regímenes totalitarios para conseguir la obediencia y sumisión de los gobernados. «El terror» fue llamado el régimen dictatorial instaurado por Robespierre y los jacobinos durante la revolución francesa.

En los regímenes totalitarios los resortes del Estado son usados para imponer los designios o caprichos de los gobernantes. Las actuaciones judiciales y los procedimientos policiales pasan a ser instrumentos de violencia o terror al servicio de los grupos dominantes.

Los regímenes totalitarios pretenden lograr un modo uniforme de pensar, de sentir y de obrar, una fiel y sumisa aceptación de las directivas impartidas. Para esto se valen de dos medios:

1. La persuasión. Por todos los medios se busca lograr la adhesión entusiasta de los gobernados. Se montan gigantescos sistemas de propaganda, se regimenta la prensa y los medios de difusión de ideas, se utiliza toda la fuerza del sistema escolar en manos exclusivas del Estado.

2. El terror. No se permite expresión individual o social contraria al régimen. Se controlan todas las reuniones, e incluso la correspondencia y los teléfonos privados. La delación y el espionaje son armas a las que no se teme recurrir.

Se amenaza abierta u ocultamente a los disconformes. El empleo, los bienes económicos, la propia seguridad personal o de los miembros de la familia se ven amenazados. Tampoco se rehuye el uso de la violencia física, procedimientos policiales arbitrarios, secuestros, confinamiento, torturas, campos de concentración, etc.

RESISTENCIA A LA OPRESIÓN

«El hombre libre, decía Aristóteles, obedece por convicción al poder legítimo, pero no tolera el poder despótico. Prefiere la muerte a la opresión».

Ya en la Edad Media los teólogos del cristianismo elaboraron la teoría de resistencia al poder tiránico y a las leyes injustas.

No existe poder humano que sea ilimitado. Todo poder, además de las limitaciones que le impone el ordenamiento constitucional y legal de un país, está limitado:

— Por el orden ético y el derecho natural.

— Por los derechos inalienables de la persona humana.

— Por su propio fin, que es la búsqueda del bien común.

La opresión puede provenir:

1. de un poder ilegítimo o usurpador.

2. del mandato injusto o arbitrario de un poder legítimamente constituido.

Al poder ilegítimo, incluso en el caso de que sus mandatos no sean inicuos, no se le debe obediencia, ni colaboración. Sólo el impedir daños mayores a la comunidad puede obligarnos en conciencia a obedecerlo. Lo mismo puede afirmarse del poder legítimo cuando da un mandato para lo cual no tiene competencia.

Cuando el poder ilegítimo da un mandato que es contrario al orden moral se le debe resistencia, que según las circunstancias puede ir desde la simple negación de colaboración, hasta la resistencia por la fuerza.

Si el mandato injusto proviene de la legítima autoridad se deben agotar todos los medios legales y pacíficos para que lo modifique. Sólo después de agotados tales medios puede justificarse la resistencia activa.

En la democracia es primordial que los ciudadanos no sólo respeten los derechos y libertades de los demás, sino que exijan el respeto a sus propios derechos. La actitud de muchos ciudadanos que por comodidad toleran sin protestar o sin recurrir a los medios eficaces que los funcionarios, los empleados de la administración, u otros ciudadanos no cumplan sus deberes para con ellos va destruyendo el espíritu cívico sin el cual ninguna democracia perdura.

Fuente Consultada: Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-

Tradición Patriotica Formación del Patrimonio Cultural Nacional

La Tradición Patriótica Argentina
Formación de Nuestro Patrimonio Cultural

El amor a la patria se manifiesta como se manifiesta todo amor: en palabras y en obras, en los modos de pensar, de sentir, y de actuar. La patria es comunidad humana, armonía espiritual, continuidad histórica.

El amor a la patria se manifiesta fundamentalmente:

1. en la preocupación por lograr una comunidad presente más justa, más armónica, más integrada, más próspera, más fiel a su pasado.
2. en el aprecio y cultivo de nuestra tradición histórica y cultural, en la búsqueda de las raíces de nuestra nacionalidad;
3. en la preocupación por el destino y la grandeza futura de la patria, en el empeño en ofrecer a las futuras generaciones, junto al patrimonio tradicional, las mejores condiciones de vida.

san amrtin nuestro patrimonio cultural

LA TRADICIÓN PATRIÓTICA

La patria está en los Andes y en la pampa, en las quebradas jujeñas y en la Patagonia bravia, en los ríos de nuestro litoral y en los algarrobales santiagueños. Está también en el vuelo del cóndor y en el grito del chajá, en las mieses y rebaños. Está en todo lo que es nuestro, en todo lo que encuentra resonancia en nuestro ser de argentinos.

Pero la patria está ante todo en la comunidad humana y cultural, en lo que nos une a nuestros conciudadanos y nos acerca a las generaciones que nos precedieron, en lo que nos liga en una misma misión y destino con las generaciones que vendrán. La patria es unidad espiritual y continuidad histórica.

Una nación no surge espontáneamente. Es el resultado de un largo proceso histórico y de asimilación cultural.

Muchas generaciones, en su medio geográfico y en sus circunstancias históricas, con su trabajo y su esfuerzo, luchando por sus ideales, crearon la comunidad argentina, con sus instituciones y cultura, sus costumbres y tradiciones, sus virtudes propias, su peculiar estilo de vida, sus modos de sentir y de y de actuar.

Construyeron el patrimonio cultural de la patria, que nosotros recibimos.

A la formación y configuración de nuestra nacionalidad contribuyeron fundamentalmente:

1. los conquistadores y colonizadores españoles que trajeron a este nuevo mundo su fe, su cultura, sus instituciones, su heroísmo, su personalismo y su indómito espíritu de libertad;

2. los diversos grupos indígenas que lucharon contra el conquistador, sucumbieron ante su superioridad, y en buena parte terminaron en mestizaje racial y cultural;

3. los hombres que lucharon por darnos una nación libre e independiente y guiaron los primeros pasos de la patria imprimiéndole un espíritu y una dirección;

4. los caudillos, hombres de uno y otro bando, que se enfrentaron sangrientamente en defensa de sus ideales hasta darnos una organización;

5. los inmigrantes que en forma masiva se incorporaron a nuestra comunidad aportando su cultura, su trabajo, su espíritu de iniciativa, y quisieron que ésta fuese la patria de sus hijos.

Todos ellos contribuyeron a crear nuestra patria y nuestro modo de ser argentino. Confluyeron aportes culturales de muy diversos orígenes. No todos fueron positivos o de fácil asimilación. Existieron tensiones, conflictos, luchas. Un largo proceso histórico y social los fue dcantando y depurando.

Así surgió la actual comunidad argentina. De nuestros mayores recibimos un legado, cultura, instituciones, creencias, usos, costumbres, arte, música, técnica, un modo de sentir, de expresarnos, de vivir y de ser. Todo esto está contenido en nuestra tradición y constituye el «alma de la patria».
Como cada individuo tiene su propia personalidad, cada pueblo tiene su propio modo de ser, su idiosincrasia, sus virtudes propias, su estilo característico.

«Serás lo que debas ser, o si no, no serás nada«, decía el General San Martín. La máxima vale tanto para los individuos, como para los pueblos. Los pueblos, como los hombres, deben ser mejores cada día, pero no pueden aspirar a ser distintos. Cada uno debe fidelidad a sí mismo, a su propio ser. Sin ello se incapacita para cumplir su misión.

Los pueblos que no se interesan por conocer su historia, por imitar el ejemplo de sus grandes hombres y cultivar sus tradiciones, renuncian a cumplir sus cometidos históricos.

El amor a la patria incluye el cuidado y cultivo de las tradiciones, el amor a todo lo nuestro, el interesarse por nuestra historia, nuestras costumbres, nuestras luchas, nuestras dificultades, nuestros hombres.

El patrimonio cultural y tradicional recibido debemos trasmitirlo íntegro, enriquecido y desarrollado, a las generaciones de argentinos que vendrán después de nosotros.

Adaptar nuestro modo de ser tradicional a las profundas transformaciones sociales, industriales, técnicas, económicas, culturales propias de las sociedades modernas, conservando entero el modo de ser argentino, el «espíritu de la patria», es tarea y responsabilidad de la presente generación.

SOLIDARIDAD DE LAS GENERACIONES SUCESIVAS

La patria es continuidad histórica. Las generaciones se van sucediendo y todas contribuyen a la tarea común, se integran en la vida y en la marcha de la comunidad argentina.

Existe un vínculo, no por indescriptible menos real, que liga en forma indisoluble a los argentinos de hoy, con los argentinos de ayer y los argentinos de mañana. Formamos parte de una comunidad que perdura en el tiempo, más allá de nuestras vidas.

Somos usufructuarios del trabajo, del esfuerzo, de las luchas y sufrimientos, de la capacidad creadora y organizadora de los antepasados.

Los padres de la patria y los hombres de generaciones anteriores que forjaron nuestro país eran hombres como nosotros. Tenían egoísmos, pasiones, intereses; sabían del cansancio y del desfallecimiento. Pero también sabían de abnegación y trabajo, de lucha por los ideales y de superación personal, de renunciamientos y heroísmos. Así construyeron la patria.

Muchos sucumbieron en las luchas, sin ver la patria con que soñaron. A ellos nos liga la gratitud y la responsabilidad. Somos responsables de que su esfuerzo y sacrificio fructifiquen, que sus anhelos y esperanzas se realicen, que nuestro país sea la patria con que ellos soñaron.
La gratitud y la justicia nos crean para con ellos un deber irrenunciable: construir la comunidad, lograr su organización más ajustada; acercarnos cada vez más a la unidad de los espíritus.

En las generaciones pasadas y en ejemplo de los grandes hombres debemos buscar lo que une y perdura, lo que construye y permanece, la comunidad de sus aspiraciones e ideales que estaba en lo profundo de sus luchas y enfrentamientos. La abnegación y generosidad con que sirvieron a sus ideas y al país, aun desde posiciones encontradas, es su contribución más grande al ser nacional.

Someter a los proceres de la patria al juicio parcial o sectario, no esforzarnos en comprender las circunstancias sociales e históricas en que se movían, juzgar los problemas de ayer con criterios de hoy, además de una injusticia, es destruir las raíces mismas de la nacionalidad.

Para con las generaciones futuras tenemos el deber de entregarles aumentado el patrimonio que recibimos. La cultura y la tradición deben ser desarrolladas, enriquecidas con nuevos aportes, adaptadas a las circunstancias históricas y trasmitidas a los que vendrán.

La solidaridad para con ellos nos crea la obligación de prepararles los medios materiales, técnicos y culturales, que necesitarán para enfrentar con éxito la época que les tocará vivir. Las modernas ciencias sociales y económicas nos permiten conocer en parte cuales serán sus necesidades y posibilidades en los distintos órdenes de la actividad humana. El futuro de la patria y la solidaridad humana impone a la presente generación esfuerzo y sacrificio por la generación venidera.

Todos aspiramos a tener una patria grande espiritual y materialmente, en que los argentinos estemos integrados en una recia unidad espiritual, en que la solidaridad social sea real y eficiente, en que compartamos aspiraciones, objetivos e intereses, en que el orden se conjugue con la justicia y la libertad, en que ocupemos el lugar que nos corresponde entre las naciones.

Tal vez no veamos una patria como soñamos. Pero nos acercamos a ella y la preparamos. La verán otras generaciones de argentinos. A construirla habremos contribuido todos.

Fuente Consultada:
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

La Superacion Individual Personal El Valor de la Superación

LA SUPERACIÓN PERSONAL COMO VALOR HUMANO

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Es una acción que requiere inmediatez, planeación, esfuerzo y trabajo permanente. Por lo que simplemente el tiempo, el deseo y la propia estimulación, no llegan a un buen puerto.

Las aspiraciones que habitualmente tenemos en la vida, tienen su centro en aquellas oportunidades, su provecho y la obtención de los frutos deseados. Por lo tanto, podríamos decir que la superación es aquel valor que nos motiva a perfeccionarnos, ya sea desde lo humano, espiritual, profesional, económico. Por lo cual debemos vencer todos aquellos problemas que se nos presenten. Para ello, desarrollaremos la capacidad de lograr cada objetivo propuesto. Es decir, que la verdadera solución no tiene cantidad, sino por el contrario, calidad.

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Los seres humanos tenemos que saber que poseemos un deseo innato: la superación. Pero a veces, nos paralizamos. ¿Por qué? Diríamos que el principal freno es nuestra persona, ya que muchas veces los temores más profundos, nos paralizan y actuamos como simples conformistas.

Usualmente, nos encontramos con personas que hablan permanentemente de sus planes y del nuevo rumbo que iniciarán en sus vidas, pero finalmente todo se desvanece, y quedan en palabras y deseos, replicando los contratiempos no previstos, los cuales obstaculizaron sus objetivos. Ello demuestra lo que mencionábamos anteriormente, y es que la superación no se logra con tiempo, sino con acciones inmediatas y cargadas de esfuerzo y arduo trabajo.

El gran cambio lleno de beneficios materiales, no concuerda con la superación. La capacidad de plantearnos nuevos retos, disponernos a enfrentar y resolver dificultades, es temida por las personas, ya que el tiempo y permanencia en un determinado lugar, nos asegura estabilidad y seguridad.

Justamente, la manera más fácil de medir el progreso, es la acumulación de recursos económicos y materiales tan necesarios. El problema es que siempre encauzamos la superación hacia ese punto. El hecho aquí, es que existen otros aspectos fundamentales que debe tener en cuenta cualquier persona.

Por ejemplo, como manejamos nuestros hábitos y costumbres (ya sea desde el cuidado de cosas ajenas y personas, a la amabilidad con que nos dirigimos hacia otros). Además como nos desenvolvemos en el ámbito laboral. Si somos padres analizar que tiempo le dedicamos a nuestros hijos y la labor que estamos haciendo en la formación de nuestra familia. Y además ver nuestra cercanía al ámbito espiritual, ya que es muy frecuente que quede descuidado, sin embargo es un espacio que ofrece muchas posibilidades para el conocimiento de valores, preceptos y sacramentos.

Como mencionábamos anteriormente, en los bienes materiales no encontramos la superación; sino por el contrario, está en nosotros mismos. Ahora bien, tampoco importa la edad en el que uno se dispone a superarse, porque renunciar a mejorar, se asemeja a una vida sin falta de aspiraciones, es decir, solamente a conformarse.

El desánimo, es uno de los aspectos en donde fácilmente podemos caer, pero recordemos las posibilidades de superación son innumerables. Para iniciarse en este camino, elabore un pequeño plan de manera ordenada y trate de ponerlo en práctica consistentemente. Verá que los resultados pueden llegar a ser los soñados.

Como sabemos, nada es fácil en esta vida. Existen y siempre existirán obstáculos, pero justamente la superación consiste en afrontarlos y sacar de ellos nuevas experiencias. La perseverancia y la paciencia son dos valores fundamentales para llegar a la meta y a la cima de todos nuestros objetivos.

VIDEO SOBRE LA SUPERACIÓN

Solidaridad Valor Humano Ayudar al Prójimo Compartir

LA SOLIDARIDAD COMO VALOR HUMANO

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Todos pueden ser grandes… porque todos pueden servir. Para servir no hace falta un título universitario. Para servir no hay por qué hacer concordar el sujeto y el verbo. Sólo se necesita un corazón lleno de gracia. Un alma generada por el amor. Martín Luther King, Jr.

frase de solidaridad

Los humanos somos seres sociales: necesitamos de los demás para vivir, debemos relacionarnos, dar y recibir. Desde pequeños, los niños van aprendiendo sobre esta interdependencia: los adultos somos responsables de ayudarlos a sentir, pensar y actuar con los otros.

LA IMPORTANCIA DE UN SIMPLE GESTO SOLIDARIO: Un día, Pedro volvía caminando del colegio cuando vio que el chico que iba adelante había tropezado y se le habían caído todos los libros que llevaba, además de dos abrigos, un bate de béisbol, un guante y un grabador pequeño. Pedro se arrodilló y colaboró con el chico en recoger los artículos diseminados.

Como iban en la misma dirección, lo ayudó a llevar parte de las cosas. Mientras caminaban, Pedro descubrió que el chico se llamaba Iván, que le encantaban los videojuegos, el béisbol y la historia, que tenía muchos problemas con las demás materias y que acababa de romper con su novia.

Llegaron a la casa de Iván, y Pedro fue invitado a tomar una Coca-Cola y a mirar un poco de televisión. La tarde fue agradable, con risas y charla compartidas y Pedro regresó a su casa.

Siguieron viéndose en el colegio, y almorzaron juntos una o dos veces, hasta que los dos terminaron el ciclo básico. Completaron los estudios del ciclo medio en la misma secundaria donde mantuvieron sus breves contactos a lo largo de los años. Finalmente, llegó el esperado último año y, tres semanas antes de recibirse, Iván le preguntó a Pedro si podían hablar.

Entonces le recordó el día en que se habían conocido muchos años antes. «¿Nunca te preguntaste por qué llevaba tantas cosas a casa aquel día?», preguntó Iván. «Sabes, había limpiado mi armario porque no quería dejarle un revoltijo a nadie. Había guardado algunas píldoras para dormir de mi madre y me iba a casa a suicidarme.

Pero después de pasar un tiempo juntos, hablando y riéndonos, me di cuenta de que si me hubiera matado, habría perdido esa oportunidad y muchas otras que podrían aparecer. De modo que ya ves, Pedro, cuando recogiste mis libros ese día, hiciste muchísimo más. Me salvaste la vida.»

John W. Schlatter

la solidaridad

Qué es La solidaridad?
Es el valor que consiste en mostrarse unido a otras personas o grupos, compartiendo sus intereses y sus necesidades. Nace en principio simplemente de nuestra esencia humana: reconocemos al otro como parte de nuestra propia especie, de nuestra gran familia y entendemos que somos todos esencialmente iguales. Nada de lo que es humano nos es ajeno y cada uno de nosotros es capaz de sentir en carne propia lo que le pasa al otro. Por eso, ser solidarios implica que reconocemos el valor de cada persona y contribuimos a que pueda realizar sus proyectos de vida.

Cómo se aprende
Según numerosas investigaciones, los humanos venimos «preparados» para ser solidarios. Contamos con mecanismos en nuestro propio cerebro que nos permiten reconocer las emociones de los demás. Los científicos han identificado un grupo de neuronas, a las que denominaron «neuronas espejo», que se activan cuando un individuo realiza una acción, pero también cuando observa una acción similar realizada por otro individuo.

Esto implica que somos capaces de poner en práctica la empatía; es decir, la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera propia. Claro que empatía y solidaridad también se aprenden. Desde pequeños, Los niños pueden no solo sentir lo que le sucede al otro sino actuar basados en esa percepción.

Los adultos podemos entonces apoyar su crecimiento, por ejemplo, alentando sus iniciativas solidarias, a que expresen sus sentimientos y a entender los de los demás. Tanto en casa como en los ámbitos educativos podemos proveer experiencias de relacionamiento con personas de diferentes culturas, entornos sociales o edades, para que puedan conocer las distintas realidades en Las que se vive. Y al mismo tiempo, brindar el ejemplo de nuestra propia solidaridad. Incluso pequeños gestos (desde colaborar en una campaña para juntar alimentos hasta donar sangre) pueden ser importantes para que eLlos vayan construyendo sus ideales, su idea de lo que está bien y lo que está mal, de Lo justo e injusto.

Juan Pablo II y la solidaridad

En palabras del Papa Juan Pablo II: «La solidaridad no es un sentimiento superficial, es La determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos».

Al ser parte de una comunidad, nada de lo que le suceda a un semejante podrá sernos totalmente ajeno. Todo lo que les pasa a los demás nos despierta algún sentimiento, nos genera alguna actitud. Hay quienes aparentan cierta indiferencia ante sus semejantes, pero en realidad esta actitud tiene más que ver con la desconfianza y el miedo, que suelen paralizar a las personas hasta el punto de anular sus sentimientos originales.

Quien es capaz de gozar con el dolor y el sufrimiento ajenos padece una gravísima enfermedad que lo lleva irremediablemente a la deshumanización. Pero la persona sana, cuando descubre que un semejante está en problemas, acude en su ayuda sin esperar nada a cambio. Siente que al ayudar a otros se ayuda a sí misma, que al colaborar para satisfacer las necesidades de alguien, satisface las propias y su alma se engrandece. Se siente bien consigo misma porque no se siente sola: ha creado un vínculo, una unión con el otro, aunque jamás lo haya visto ni lo vaya a conocer.

Hacer un favor o recibirlo es uno de los actos más gratificantes que podemos
vivenciar. Desde el favor más pequeño hasta el más grande, son actitudes de
incalculable valor, no tienen precio; su única recompensa es el agradecimiento.
La solidaridad se manifiesta en acciones concretas y hace más
fuertes los vínculo con los demás.

Los rasgos de quienes están dispuestos a ayudar son:
• Empatia: capacidad de sentir lo que siente el otro. A mayor empatia, mayor ayuda.

• Creencia en un mundo justo: el mundo es equitativo; el buen comportamiento se premia y el inadecuado se castiga.

• Sentido de responsabilidad social: es un deber colaborar con otros.

• Poco egocentrismo: estas personas piensan más en los demás que en sí mismos.

• Nurturance: significa ser cuidadoso, capaz de «nutrir» espiritualmente.

Tal vez, más allá de entender a quienes hacen de la contribución a otros una forma de vida, o en lugar de desentrañar sus motivaciones con modelos teóricos, sólo haya que admirarlos y, ¿por qué no?, sumarse a sus múltiples cruzadas cotidianas.

LA SOLIDARIDAD COLECTIVA:

A veces, la solidaridad no consiste en una actitud personal. Pensemos en cualquier proyecto colectivo, como un trabajo en equipo en la escuela, o acciones benéficas dentro de una comunidad, un barrio… Cuando se ponen en marcha este tipo de proyectos, el compromiso, la reciprocidad y la solidaridad son fundamentales para conseguir un objetivo. Cada uno ofrece su apoyo y, de este modo, se realiza como persona, pero también colabora para que la comunidad o el grupo avance y crezca. Una sociedad solidaria es aquella en la que todas las personas son consideradas valiosas.

A veces se presentan situaciones muy duras para la gente,
como pueden ser las catástrofes naturales. Es en esas situaciones cuando
más se expresa la solidaridad colectiva.

Fuente Consultada;
Chocolate Caliente Para El Alma Canfield y Hansen
El Libro de las Virtudes
Con Francisco a mi Lado La Solidaridad

La Sinceridad en las Relaciones Humanas Valor Humano

LA SINCERIDAD  COMO VALOR HUMANO

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frase sobre la sinceridad

A veces, atravesamos malas experiencias… ¿Alguna vez has sentido la desilusión de descubrir la verdad?, ¿esa verdad que descubre un engaño o una mentira?. El sentirnos defraudados provoca incomodidad, esta experiencia nos lleva a procurar que nunca nos suceda lo mismo, y a veces, nos impide volver a confiar en las personas, aún sin ser las causantes de nuestra desilusión.

Sin embargo, como los demás valores, la sinceridad, no es algo que debemos esperar de los demás, es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza….

La sinceridad es un valor que caracteriza a las personas por su actitud congruente, que mantienen en todo momento, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.

Si queremos ser sinceros necesitamos decir siempre la verdad… esto que parece tan sencillo, resulta una tarea muy dificultosa para algunas personas. ¿cuántas veces utilizamos esas mentiras piadosas en circunstancias que consideramos poco importantes?: como el decir que estamos avanzados en el trabajo, cuando aún no hemos comenzado, por la suposición de que es fácil y en cualquier momento podemos estar al corriente. Obviamente, una pequeña mentira, llevará a otra más grande y así sucesivamente… hasta que nos sorprenden.

Incluso, podemos inventar defectos o hacerlos más grandes en una persona, o cuando ocultamos el enojo o la envidia que tenemos. Cuando, con aires de ser «franco» o «sincero», decimos con facilidad los errores que comenten los demás, mostrando lo ineptos o limitados que son.

No obstante, la palabra no constituye el límite único y visible de este valor, también se evidencia en nuestras actitudes. Como, por ejemplo, cuando aparentamos ser una persona que no somos, (normalmente es según el propósito que se persiga: trabajo, amistad, negocios, círculo social…), existe una tendencia a mostrar una personalidad ficticia: inteligentes, simpáticos, educados, de buenas costumbres… En este momento viene a nuestra mente el viejo refrán que dice: «dime de que presumes… y te diré de que careces»; gran desilusión causa el descubrir a la persona como era en la realidad, alguna vez hemos dicho o escuchado: «no era como yo pensaba», «creí que era diferente», «si fuese sincero, otra cosa sería»…

Esto nos demuestra que no sólo debemos decir la verdad para ser sinceros, sino también actuar conforme a la verdad. Ello resulta un requisito indispensable para la sinceridad.

Si nos mostramos tal cual somos en la realidad, nos hace congruentes entre lo que decimos, hacemos y pensamos. De esta manera, logramos el conocimiento y la aceptación de nuestras cualidades, pero también de nuestras limitaciones: los demás nos quieren y aceptan como somos.

Puede ocurrir que faltemos a la Sinceridad por descuido, utilizando las típicas frases «creo que quiso decir esto…», «me pareció que con su actitud lo que realmente pensaba era que …» ; tal vez y con buena intención, opinamos sobre una persona o un acontecimiento sin conocer los hechos. Para ser sincero, debemos ser responsables en lo que decimos, evitando dar rienda suelta a la imaginación o haciendo suposiciones.

Para ser sincero también se requiere «tacto», esto no significa encubrir la verdad o ser vagos al decir las cosas. Cuando debemos decirle a una persona algo que particularmente puede incomodarla, debemos ser conscientes que el propósito de nuestro comentario es «ayudar», no hacerlo por disgusto o porque «nos cae mal»; además debemos buscar el momento y lugar adecuados para decírselo, esto último garantiza que la persona nos escuchará y descubrirá nuestra buena intención de ayudarle a mejorar.

De esta manera, la Sinceridad requiere valor, nunca se justificará el dejar de decir las cosas para no perder una amistad o el buen concepto que se tiene de nuestra persona. Si por ejemplo, es evidente que un amigo trata mal a su esposa o a sus empleados, tenemos la obligación de decírselo, señalando las faltas en las que incurre y el daño que provoca, no solamente a las personas, sino a la buena convivencia que debe haber.

Actuar de forma sincera implica decir la verdad siempre, en todo momento, aunque le cueste, sin temor al qué dirán. Vernos sorprendidos en la mentira es más vergonzoso.

Además, si somos sinceros aseguramos nuestras amistades, demostramos ser honestos con los demás y con nosotros mismos, convirtiéndonos en personas dignas de confianza por la veracidad que hay en nuestra conducta y nuestras palabras. A medida que pasa el tiempo, esta norma se debe convertir en una forma de vida, una manera de ser confiables en todo lugar y circunstancia.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA  SINCERIDAD

1

Intento crear un clima abierto de comunicación y confianza en la familia o en la clase con el fin de que los hijos/alumnos vivan la sinceridad.

(De hecho, vivir cualquier virtud requiere que haya un ambiente de «virtud». Todas están relacionadas, Y hace falta vivirlas con naturalidad más que planificarlas).

2

Reconozco mi propia realidad, mis cualidades, mis limitaciones, y posibles prejuicios y tengo claro lo que es importante.

(Si no se tiene claro lo que es importante, y cómo uno es, tampoco se podrá ayudar a los hijos/alumnos a reconocer esas cosas en sus propias vidas. Sin reconocer la propia realidad no es posible manifestarla).

3

Reconozco que lo más importante es ser hijo de Dios e intentar mejorar de acuerdo con una visión objetiva de lo que es bueno.

(Es posible reconocer la propia realidad de una manera limitada. Por ejemplo fijándose en los propios gustos y caprichos y en poco más. De esta manera la manifestación de la verdad será insuficiente y no conducirá a una mejora personal).

4

Habitualmente manifiesto los diferentes aspectos de la realidad que he percibido a la persona idónea.

(No se trata de contarlo todo a cualquier persona. Por ejemplo, será conveniente compartir algunas cosas con el cónyuge o con un amigo íntimo, otras con los compañeros o con los conocidos).

5

Habitualmente manifiesto los diferentes aspectos de la realidad que he percibido en el momento oportuno.

(Ato se trata de contar las cosas en cualquier momento. La virtud de la sinceridad debe ser gobernada por la prudencia).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

 

LA SOLIDARIDAD HUMANA:

 

Testimonios Sobre El Perdon Perdonar Al Prójimo

TESTIMONIOS DE VIDA SOBRE EL PERDON, VALOR HUMANO

¿ES DIFÍCIL PERDONAR? Existen momentos en que la amistad o la convivencia se fracturan por diversas causas, las peleas y las rupturas, originan sentimientos negativos como la envidia, el rencor, el odio y el deseo de venganza. En estas situaciones, las personas pierden la tranquilidad y la paz interior, y al hacerlo, los que están a su alrededor sufren las consecuencias de su mal humor y la falta de comprensión.

De esta manera, debemos saber que los resentimientos nos impiden vivir plenamente, quizás un acto que provenga del corazón puede cambiar nuestras vidas y la de aquellos que nos rodean.

Así, es necesario pasar por alto los detalles pequeños que nos incomodan, para alcanzar la alegría en el trato cotidiano en la familia, la escuela o la oficina. Es más, debemos evitar que estos sentimientos de rencor nos invadan, por el contrario, es necesario perdonar a quienes nos han ofendido, como un acto voluntario de grandeza, disculpando interiormente las faltas que han cometido otros.

Quizá la más difícil, consiste en perdonar a otro que te ha hecho mucho daño. Yo sé que, moralmente, casi todo el mundo ha sido tratado alguna vez de forma injusta o que ha sido cruelmente herido por otra persona en algún momento de su vida, hasta tal punto que el perdón parece algo imposible de conceder. Sin embargo, albergar resentimientos y fantasías de venganza lo único que hace es atraparte en el victimismo. Sólo a través del perdón puedes borrar la injusticia y comenzar de nuevo.

Aquí están las cuatro clases de perdón y el modo de ponerlo en práctica:

1. Perdónate a ti mismo por tus faltas leves: compadécete de ti mismo por hacer todo lo que está a tu alcance con los recursos de que dispones en ese momento, haz lo que puedas y libérate de la situación.

2. Perdona los pequeños errores del otro: identifícate con esa persona para que puedas comprender su comportamiento; muestra y libera tu compasión.

3. Perdona tus faltas graves: acepta tus errores, enmiéndate lo mejor que puedas y después busca en tu corazón tu propia absolución.

4. Perdona las faltas graves del otro: da rienda suelta a tu dolor y tu ira para que puedas liberarte de ellos. Después considera la situación como una parte necesaria del camino hacia tu madurez espiritual.

Para Fred Luskin consejero, psicólogo de la salud y director del Proyecto del Perdón de la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos,: «Perdonar es la tranquilidad que se siente cuando aterrizan los aviones». El especialista aclara que el perdón no es aceptar la crueldad, olvidar que algo doloroso ha sucedido ni excusar el mal comportamiento. Tampoco implica la reconciliación con el ofensor. «El perdón es para usted y no para quien lo ofendió», dice Luskin. «Se aprende a perdonar como se aprende a patear una pelota. Mi investigación sobre el perdón demuestra que las personas reservan su capacidad para molestarse pero la usan sabiamente. No desperdician su valiosa energía atrapados en furia y dolor por cosas sobre las que nada pueden hacer. Al perdonar, reconocemos que nada se puede hacer por el pasado, pero permite liberarnos de él. Perdonar ayuda a bajar los aviones para hacerles los ajustes necesarios».

Según Luskin, el perdón sirve para descansar y no implica que el ofensor «se saldrá con la suya» ni aceptar algo injusto. Significa, en cambio, no sufrir eternamente por esa ofensa o agresión.
Sin embargo, ¿que pasa si esta última fue demasiado grave?

1) La Lección del Papa Juan Pablo II

Uno de los actos más recordados de Karol Wojtyla es el perdón que le concedió al turco Mehmet Ali Agca, quien le disparó tres balazos y lo dejó al borde de la muerte.  Ali Agca se hizo conocido a nivel mundial el miércoles 13 de mayo de 1981, cuando intentó matar a Juan Pablo II, quien cruzaba la Plaza de San Pedro en Roma a bordo de su vehículo blanco.

El Papa logró recuperarse de las heridas que sufrió en la mano, brazo y abdomen, mientras que su agresor fue condenado a cadena perpetua en Roma y luego en Ancona.

El perdón: En uno de los episodios más destacados de su singular historia, el turco Agca obtuvo clemencia del Sumo Pontífice. Lo hizo en dos ocasiones.

La primera, el 17 de mayo de 1981, cuatro días después del atentado, cuando un Juan Pablo II convaleciente en el hospital Policlínico Gemelli manifestaba: «Rezo por el hermano que me ha disparado, a quien sinceramente he perdonado».

La segunda fue en 1983, cuando recibió la visita del Papa en la cárcel. Hablaron cara a cara y en actitud casi confidencial durante 18 minutos.

2-La lección de Kim
Foto Nena Quemada Kim Phuc Guerra de Vietnam Gas Napalm Simbolo HorrorEra la guerra de Vietnam, exactamente el 8 de noviembre de 1972. La familia de Kim Phuc intentó guarecerse en una pagoda cercana al escuchar el ruido de los aviones estadounidenses. Pero el refugio no fue suficiente contra las bombas de napalm que caían del cielo, y el lugar comenzó a incendiarse.

Un corresponsal de la agencia de noticias Associated Press, Nick Ut, sacó en ese momento la foto famosa y triste que recorrió el mundo. Allí estaba Kim, de nueve años, desnuda y llorando en un grito, con gran parte de su cuerpo cubierto de quemaduras de tercer grado. A pesar de eso, Kim sobrevivió.

Tuvo que someterse a 17 cirugías y luego de años de ser utilizada como símbolo de la resistencia por su país, pidió asilo en Canadá. Pero lo destacable en su historia es que Kim perdonó al capitán John Plummer, el oficial que ordenó tirar las bombas sobre su pueblo.

En El don de arder, Kim cuenta a la periodista Ima Sanchís que al encontrarse con el militar en un evento no lo insultó, sino que lo abrazó: «La guerra hace que todos seamos víctimas. Yo, como niña, fui una víctima, pero él, que hacía su trabajo como soldado, también lo fue. Yo tengo dolores físicos, pero él tiene dolores emocionales, que son peores que los míos».

Kim ha capitalizado sus viejas heridas en una forma positiva. En la actualidad, viaja por el mundo pidiendo por la paz, y es presidenta de la Fundación Kim Internacional, organización dedicada a dar asistencia a víctimas de conflictos armados.

Pero ¿cuál es el secreto para actuar con esa entereza?

3-La Lección de Rais Bhuiyan

En 2001, 10 días después de los ataques a las Torres Gemelas y al Pentágono, Rais Bhuiyan sufrió también un ataque terrorista. Hacía cuatro meses que este hombre, nacido en Bangladesh, residía en Dallas, Texas, adonde se había trasladado desde Manhattan con la intención de disminuir los gastos.

Un año antes, había sido unos de los miles de ganadores entre millones que entraron al sorteo para obtener la tarjeta de residencia permanente en el país. Aunque sus conocidos de la comunidad de inmigrantes le habían advertido que los téjanos podían ser un poco hostiles, Rais estaba decidido a hacer que su novia viajara allí para formar con ella una familia tan pronto como pudieran.

Como un amigo le había prometido un trabajo y un lugar donde vivir, y previendo muchas oportunidades de continuar su educación, a Rais le pareció que Dallas era el sitio perfecto. Tenía 27 años de edad se sentía listo para comenzar una vida nueva.

El 21 de septiembre de 2001, mientras reemplazaba a un amigo en un negocio de venta de gasolina, es enfrentado por un hombre de cabeza rapada, de 31 años y con un importante historial delictivo, llamado Stromban. Iba armado para buscar venganza por la muerte de su hermana (jamás se pudo comprobar) en el atentado del 11S. Si mediar palabra, le dispara en la cara una lluvia de 38 perdigones que lo deja inconciente al instante y tendido en el piso, casi muerto. El asesino fue detenido , enjuiciado y condenado a muerte.

Pero la agonía igual continuaba para Rais, que sufría muchos dolores, había perdido la vista de un ojo y con algunos perdigones adentro de su piel que no lo dejaban dormir del sufrimiento. Vivió con su cruz todos estos años, tratando de llevar su dolor lo mejor posible, era musulmán y sabía que hay una vida mejor después de su partida, y que ahora debía aceptar su destino y tratar de conseguir sus objetivos que había prometido a sus padres. Estudió informática y armó un negocio, estando mejor establecido económicamente decidió viajar a la Meca junto a su madre para agradecer por su vida.

A su regreso comenzó a pensar en aquel hombre que atentó contra su vida, que llevaba 9 años de cárcel y pronto sería ejecutado….comenzó a pensar porque Rais lo había perdonado y ahora quería acercarse para expresarle su perdón y tratar de conseguir la conmutación de pena.

Rais recuerda la reflexión que hizo en aquel momento: Ese hombre cometió un error terrible; no cabe la menor duda. Pero es un ser humano como yo, y el Corán establece muy claramente que si uno se encuentra en una situación como la que afronté, puede exigir justicia, solicitar una compensación económica o perdonar. Y cuando uno decide perdonar, significa que la otra persona queda exculpada, y no tendría que cumplir ninguna condena en prisión. Si yo decido perdonar a ese hombre, ¿qué sentido tiene imponerle la muerte como castigo? Esa es la enseñanza del islam. Ya sufrí lo peor que pude haber sufrido. También sufrieron las dos mujeres que perdieron a sus esposos, y los hijos que se quedaron sin un padre, pero nada ganamos con privar de la vida a Mark Stroman. Tenemos que salvarlo.

Rais trabajó sin cesar, movió cielo y tierra, consultando con abogados, con instituciones gubernamentales , ONG, artistas, pudo llegar a tener una corta comunicación telefónica con el reo, y pudo expresarle su perdón, pero lamentablemente  no pudo evitar la ejecución en día 20 de julio de 2011, a las 8:53 Hs.

Hoy Rais es un hombre nuevo, muy popular por su carisma y su actitud frente a la vida. Dá conferencias por todo EE.UU. y apoya a diversas organizaciones que luchan contra los crímenes de odio. También ha ayudado a la hija y nieta de Stroman, como así también a los hijos y viudas de otras víctimas del ejecutado.

Fuente Consultada: Revista Selecciones Abril 2013

La Responsabilidad Que es ser responsable? Virtud Humana Valores

LA  RESPONSABILIDAD  COMO VALOR HUMANO

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La Responsabilidad:

No es algo sencillo, pero si es factible de ser percibida en la vida cotidiana, especialmente en su aspecto negativo. Puede definirse como una obligación, moral o legal del cumplimiento de deberes. En otras palabras es un signo de madurez, ya que el cumplimiento de una obligación implica esfuerzos por realizarlos y el no lograrlo genera consecuencias.

valor humano: responsabilidad

De esta afirmación podríamos testificar que, otro concepto fundamental tiene una implicancia directa con la responsabilidad. Ella es la confianza, debido a que somos leales y tenemos fe en aquellas personas que cumplen con lo que han prometido.

 Gracias a la responsabilidad, podemos convivir tranquilamente en una sociedad, desde todos sus ámbitos: familiar, amistoso, profesional o personal. Por todo esto decimos que ella es un valor.  

Y además debe ser algo estable. ¿Por qué? Por que, el origen de su opuesto (la irresponsabilidad) se da justamente en la falta de prioridades correctamente ordenadas. Ocasionalmente podemos tolerar la irresponsabilidad de alguien, pero cuando esta comienza a ser más continua, comenzamos a perder confianza en la persona a la cual le asignamos los deberes. El tema aquí es que posteriormente las consecuencias de ellas son muy altas.

 Pero nos preguntaremos hasta aquí, ¿qué es ser responsables? Actuar con responsabilidad implica asumir las consecuencias de nuestras acciones y decisiones, tanto buenas como malas. Además es tratar de que todos nuestros actos sean realizados de acuerdo a una noción de justicia y de cumplimiento del deber en todos sus sentidos, sin necesidad de que nos den una orden.

 Sabemos que es difícil de alcanzar, pero la responsabilidad vale la pena. Es un valor porque de ella depende la estabilidad de nuestras relaciones. Y como todos los valores, es un cimiento para fortalecer nuestra convivencia social y personal.

 Siempre podemos hacer algo para mejorar nuestra responsabilidad; como por ejemplo, reflexionar sobre todo lo que hacemos y nos comprometemos, ya que debemos saber que las consecuencias reales de ello influyen directamente sobre nosotros. Además debemos alcanzar de manera estable y habitual que nuestras acciones concuerden con las promesas y obligaciones realizadas.  

Y algo fundamental a tener en cuenta, es ayudar o en otras palabras educar a las personas que nos rodean, a que adquieran también este valor de la responsabilidad para que todo funcione mucho mejor. Pero, ojo!! No tomemos el camino mas sencillo, el de dejar pasar las cosas, porque eso sería justamente caer en la irresponsabilidad de no cumplir con nuestro deber. Debemos hacer de la responsabilidad un correcto aprendizaje.

 El desarrollo de la capacidad de responder por los propios actos (incluyendo aquellos que han sido involuntarios o accidentales), está vinculado al logro de la autonomía personal que adquirimos desde niños, y a la comprensión cabal de que existe una relación entre causas y efectos. Esto se debe a que la maduración afectiva e intelectual desde esa etapa de desarrollo, es en donde uno comienza a abandonar las conductas impulsivas propias de la infancia y adquirir la posibilidad de reflexionar antes de actuar. 

Asegurarnos de que todos podamos convivir armónicamente, es nuestro deber, solamente nos obligamos  a realizar todo lo que este a nuestro alcance para lograrlo. Ello es así, ya que vivir la responsabilidad no es algo cómodo, pero tampoco lo es el corregir a un irresponsable.  

Sabemos que es difícil, pero es algo que vale la pena intentarlo. ¿Te pusiste a pensar? Te preguntaras que, pero es simple. Si todos colaboraríamos con un pequeño granito de arena en vivir y edificar la responsabilidad, nuestra sociedad, nuestros países y nuestro mundo, serían totalmente diferentes al que hoy poseemos.

 Las pequeñas responsabilidades diarias, nos preparan de a poco para ir asumiendo responsabilidades mayores. Si actuamos responsablemente, logramos algo muy importante, que nos hace crecer: la confianza en nosotros mismos, y la confianza de los demás. Actuar de esta forma, además permite elegir con libertad, y actuar cada vez con mayor independencia y seguridad en nuestras propias decisiones.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA RESPONSABILIDAD
1

He asumido plenamente la responsabilidad de ser educador. Tengo una vivencia profunda de la importancia de mi función.

(La responsabilidad supone este primer tipo de decisión consciente de responder por lo que uno es. No se trata tanto de responsabilizarse de un conjunto de tareas).

2

Vivo la responsabilidad rindiendo cuentas ante las personas que tienen autoridad sobre mí.

(Hace falta responder ante alguien para ser responsable y todas las personas tenemos alguna autoridad por encima de nosotros).

3

Me comprometo con los valores y con las personas que dependen de mí buscando su bien.

(El compromiso es consecuencia de una decisión consciente. Hace falta reflexionar sobre lo que es importante para uno mismo y luego luchar para proteger y defender esos valores).

4

Después de tomar una decisión o emprender una acción, aguanto las consecuencias si el asunto sale mal.

(Algunas personas intentan pasar la responsabilidad a otros. Por ejemplo, si un hijo fracasa en sus estudios principalmente por tener poca capacidad real para el estudio, algunos padres no lo aceptan y pasan la responsabilidad del fracaso al colegio).

5

Paso tiempo intentando prever la posibles consecuencias de mis decisiones antes de tomar una determinación.

(En la vida familiar, con frecuencia los padres reaccionen frente a las situaciones, en lugar de estudiar el tema y tomar una decisión pausada. La responsabilidad requiere no sólo asumir las consecuencias de los propios actos sino también, prever las consecuencias).

6

Asumo las consecuencias negativas de mis acciones equivocadas.

(Indicadores de que sea así, serán, por ejemplo que el educador sepa pedir disculpas cuando haya cometido un error o que sepa rectificar y no seguir adelante con terquedad en algún asunto, a pesar de darse cuenta de que se ha equivocado).

7

Habitualmente me comprometo con proyectos después de un estudio serio del asunto, pensando en las consecuencias positivas que puede haber para los demás y sin depender innecesariamente de la opinión de los demás.

(Algunas personas tienden a no comprometerse a menos que una mayoría de los demás ya lo haya hecho, o únicamente cuando se ve que el asunto está saliendo bien).

8

Aunque existen muchos motivos para ser responsable, entiendo que el motivo fundamental tiene que ser mi reconocimiento de que tengo el deber de responder ante otra persona o antes Dios.

(Una persona puede actuar de una manera que parece responsable por fines económicos, por miedo , por eficacia. Sin embargo, no reconoce las exigencias auténticas de la responsabilidad).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs.

 

 

 

La Prudencia Tolerancia Valor Humano Calidad Humana

LA PRUDENCIA COMO VALOR HUMANO

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el valor humano

La Prudencia: Podríamos definirla en palabras justas como una virtud, la cual nos ayuda a actuar frente a las situaciones diarias de la vida, con mayor conciencia. Gracias a ella, nuestra personalidad concordará con alguien decisivo, emprender, comprensivo y conservador. Es decir, la prudencia pasa inadvertida ante nuestros ojos, ya que es muy discreta.

Tal es así, que las personas que viven esta virtud, son aquellas que toman las decisiones acertadas en el momento y lugar adecuado; lo que se proponen lo logran con éxito,  en las situaciones más difíciles demuestran calma y serenidad, entre otras cuestiones.

Como mencionábamos anteriormente, este valor, nos ayuda a actuar correctamente ante cualquier circunstancia, mediante la reflexión y razonamiento de los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones en la misma.

Las emociones, el mal humor, las percepciones equivocadas de la realidad y la falta de la justa y necesaria información; en la mayoría de los casos proporciona que tomemos las decisiones incorrectas. Es decir, que posiblemente esto refleje que nos cuesta mucho reflexionar y conversar con calma en cualquier hecho. Es decir, que la prudencia se forma en nosotros por la manera en que nos conducimos frecuentemente, y no a través de lo que aparentamos ser.

Las consecuencias de ser imprudentes, se presentan en todos los niveles de nuestra vida; es decir, en lo personal y colectivo. Por ello, siempre es necesario saber que todas nuestras acciones deben estar destinadas a proteger la integridad de los demás sujetos como primer medida y como símbolo de respeto hacia nuestra especie.

El simple hecho de lastimar a los demás, de tener preocupaciones, no poder comprender los errores de los demás, imposibilitar la vida de los demás o ser antipáticos; son motivos comunes en donde deberíamos centrar nuestras fuerzas, para luchar y tratar cada día de ser un poquitos más prudentes.

 Detente a pensar un momento y aprecia las cosas en su justa medida. Luego observarás que todos hacemos más grandes los problemas de los que verdaderamente son, y actuamos y por ende decimos, cosas que por lo general luego terminamos arrepentidos.

Otra cuestión, es tratar de no aparentar ser prudentes, ya que esto significa que no somos capaces de actuar adecuadamente, decidir y comprometernos, por el simple temor que poseemos, junto a la pereza y las razones que creemos son valederas. Seamos sinceros con nosotros mismos y reconozcamos que hay algo que no nos gusta o nos incomoda en determinadas circunstancias.

La inconsciencia en nuestros deberes y en el actuar cotidiano, reflejan  la falta de prudencia en nuestras vidas. Nunca pensaste que trabajar con intensidad y provecho, cumplir con las obligaciones y compromisos, ser amables con las personas y preocuparnos por su bienestar general, son una manifestación fiel de esta virtud humana.

Ahora bien, ¿Cuáles son los verdaderos beneficios de actuar con prudencia? En primer lugar, conservamos un buen estado de salud, ya sea física, mental y espiritual; manejamos nuestro presupuesto apropiadamente, cuidamos de las cosas para que ellas funcionen y permanezcan en condiciones para nuestro bienestar.

Ojo, el ser prudente no significa que estemos exentos de equivocarnos. Todo lo contrario, uno aprende de los errores una y otra vez, porque reconoce en cada uno de ellos sus fallos y limitaciones. Uno aprende, pide perdón y consejos.

Recuerda, las mejores decisiones para actuar provienen de la experiencia. Todas las cosas que se desarrollan a nuestro alrededor nos enseñan a ser más críticos y observadores, prediciendo los éxitos y fracasos para cualquier acción a emprender.

Entonces, la prudencia será el valor que nos guíe por el camino más seguro, construyendo en nosotros una personalidad más segura y perseverante, capaz de comprometerse en todo y por todos, el cual generara confianza y reflejará amabilidad por el prójimo.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA GRATITUD
1

Tengo buena memoria en el sentido de que recuerdo las cosas tal como ocurrieron, y hago uso de esta información para comprender mejor las situaciones actuales.

(En gran medida la prudencia se basa en la memoria, ya que si no recuerdo nada de lo que ha ocurrido, de lo que he estudiado, o de lo que he observado, por ejemplo, ¿cómo podré tener una base para enjuiciar una situación presente? Ojalá se prestase más atención al desarrollo de la memoria en los colegios)

2

Habitualmente consigo superar el deseo de no sufrir con el fin de conocer las situaciones difíciles.

(Otro motivo de esconderse de la realidad es la pereza).

3

Estudio regularmente con el fin de saber más respecto a las realidades que me incumben como padre, madre o profesor.

(Podemos disponer de mucha información como consecuencia del estudio. Sin embargo, también hace falta desarrollar una «sensibilidad situacional» que podríamos llamar intuición).

4

Desarrollo mi capacidad de observación, con el fin de conocer mejor la vida de los distintos miembros de la familia o miembros del colegio.

(También es necesario crear las situaciones adecuadas para poder escuchar a los demás).

5

Sé distinguir entre lo que es importante y lo que es secundario en la familia o en el colegio.

(De hecho, cualquier cosa importante significa cualquier cosa que puede influir de una manera significativa, positiva o negativamente, en los valores familiares o en los valores del colegio).

6

Compruebo la fiabilidad de mis fuentes de información antes de aceptar la información aportada, e intento informarme de diferentes fuentes con el fin de tener una visión más objetiva de la realidad cuando el tema es importante.

(No es fácil tener una visión objetiva respecto a la realidad, especialmente en situaciones inesperadas).

 

7

Intento conocer mis propios prejuicios y lucho contra ellos.

(Los prejuicios producen una información sesgada, incompleta. Po-ejemplo, puede que escuchemos únicamente a aquellas personas que nos son simpáticas, o tenemos un punto de vista cerrado respecto a la capacidad de un joven para aportar una opinión interesante en algún tema).

8

Reflexiono sobre qué criterios debo utilizar para enjuiciar cada situación.

(Es fácil tomar decisiones, o sencillamente reaccionar, en base a criterios inadecuados o incompletos. Por ejemplo, decidir enviar a un hijo a estudiar en un país extranjero únicamente en base al criterio de eficacia —que conviene que sepa el idioma correspondiente— En cambio, un buen educador hubiera tenido en cuenta también criterios como: el bien del hijo, su grado de madurez, el tipo de s -tío donde va a estar, etc.).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

 Ver Todos Los Valores Humanos

 

El Perdon Perdonar a mis semejantes Aprender a Perdonar

EL PERDÓN  COMO VALOR HUMANO

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Cuando alguien nos hace daño, la primera reacción que tenemos es enfadarnos o devolverle el dolor que nos ha provocado. A veces, nuestra propia rabia o tristeza nos ciegan y actuamos así, sin darnos cuenta de que esta actitud no lleva a ningún lado. Si en el mundo cada vez que alguien llevara a cabo una mala acción, por equivocación o por maldad, alguien le pagara con la misma moneda… ¡pronto viviríamos inmersos en un infierno! Esperando una zancadilla o una puñalada de cualquier compañero de trabajo, hermano o vecino.

Ver: Testimonios Reales de Vida Sobre el Perdón

El Perdón: Existen momentos en que la amistad o la convivencia se fracturan por diversas causas, las peleas y las rupturas, originan sentimientos negativos como la envidia, el rencor, el odio y el deseo de venganza. En estas situaciones, las personas pierden la tranquilidad y la paz interior, y al hacerlo, los que están a su alrededor sufren las consecuencias de su mal humor y la falta de comprensión.

De esta manera, debemos saber que los resentimientos nos impiden vivir plenamente, quizás un acto que provenga del corazón puede cambiar nuestras vidas y la de aquellos que nos rodean. Así, es necesario pasar por alto los detalles pequeños que nos incomodan, para alcanzar la alegría en el trato cotidiano en la familia, la escuela o la oficina. Es más, debemos evitar que estos sentimientos de rencor nos invadan, por el contrario, es necesario perdonar a quienes nos han ofendido, como un acto voluntario de grandeza, disculpando interiormente las faltas que han cometido otros.

En ciertos momentos, podemos sentirnos heridos por acciones o actitudes de los demás, pero también existen ocasiones en que nos sentimos lastimados sin una razón concreta, por nimiedades que lastiman nuestro amor propio.

Debemos tener cuidado porque la imaginación o el egoísmo pueden convertirse en causa de nuestros resentimientos:

♥ Cuando interpretamos de manera negativa la mirada o la sonrisa de los demás.

Cuando nos molestamos por el tono de voz de una respuesta que recibimos, que resulta a nuestro juicio, indiferente o molesta.

Cuando el favor que otros nos hacen no se condice con nuestras expectativas.

Cuando se le otorga una encomienda a una persona que consideramos de una “categoría menor”, para la cual nos considerábamos más aptos, entonces consideramos esta designación injusta.

Queda claro que al ser susceptibles, creamos un problema en nuestro interior, y tal vez juzgamos a quienes no tenían la intención de lastimarnos. Debemos tener en cuenta, que hay conductas y pautas de acción, que al ponerlas en práctica, construimos herramientas para saber perdonar:

♥ Evitar «interpretar» las actitudes.

No debemos realizar juicios sin antes preguntarnos el “por qué” nos sentimos agredidos o lastimados (de esta forma encontraremos la causa: imaginación, susceptibilidad, egoísmo).

Si ese malentendido se originó en nuestro interior solamente, no hay que seguir lastimándonos con pensamientos negativos como “no hay que perdonar”. Porque nos lamentamos cuando descubrimos que no había motivo de disgusto… entonces, nosotros debemos pedir perdón.

Ahora bien, si efectivamente hubo una causa real o no tenemos claro qué ocurrió, debemos considerar lo siguiente:

Estar dispuestos para aclarar o arreglar la situación.

♥ Buscar la manera de llegar a un acuerdo.

♥ Buscar el momento adecuado para plantear la situación, hacerlo con calma y tranquilidad, sobre todo de nuestra parte.

Al escuchar hacerlo con paciencia, buscando entender los motivos que hubo. Dar a conocer nuestras razones y llegar a un acuerdo.

♥ Olvidar el incidente, como si nada hubiera pasado. El perdón fortalece al corazón, porque le otorga mayor capacidad de amar, si perdonamos con prontitud y sinceramente, podemos comprender faltas de los demás, ayudando para que las corrijan. Puede llegar a ocurrir, que los sentimientos negativos (resentimiento, rencor, odio o venganza) pueden ser mutuos debido a un malentendido. En este sentido, encontramos a familias que están sumergidas en un torbellino de odios injustificados: “Nosotros no perdonamos porque los otros no perdonan”. En este caso, es necesario romper ese círculo vicioso comprendiendo que «Amor saca amor». Debemos entender que una actitud valiente de perdón y humildad, obtiene lo que la venganza y el odio nunca pueden: lograr reestablecer la armonía.

También debemos tener en claro que una sociedad, una familia o un individuo lleno de resentimientos impiden el desarrollo hacia una esfera más alta. Perdonar resulta mucho más sencillo de lo que parece, todo está en buscar la manera de lograr y mantener una convivencia sana, de la importancia que le damos a los demás como personas y de no dejarnos llevar por aquellos sentimientos negativos.

Quizá la más difícil, consiste en perdonar a otro que te ha hecho mucho daño. Yo sé que, moralmente, casi todo el mundo ha sido tratado alguna vez de forma injusta o que ha sido cruelmente herido por otra persona en algún momento de su vida, hasta tal punto que el perdón parece algo imposible de conceder. Sin embargo, albergar resentimientos y fantasías de venganza lo único que hace es atraparte en el victimismo. Sólo a través del perdón puedes borrar la injusticia y comenzar de nuevo.

A sus cuarenta y cinco años de edad, una mujer llamada Margo fue abandonada por su marido. Después de doce años de matrimonio, él vació la cuenta bancaria común, la caja de seguridad y se fue con otra mujer. Además de estar emocionalmente destrozada, Margo estaba aterrorizada, ya que no tenía ninguna profesión ni medios para subsistir. Sentía hacia su marido un odio terrible, un sentimiento que jamás hubiera sospechado que podría albergar.

A Margo le costó tres años organizar de nuevo su vida. Le pidió dinero prestado a su hermana para retomar sus estudios y sacar el título de corredora de bolsa, después de lo cual abrió su propio negocio. Aunque todavía se siente triste por la pérdida de su marido, ha dejado de cargar con el intenso odio que había alimentado durante tanto tiempo.

Al final, Margo fue capaz de perdonar a su marido cuando cambió su papel de víctima y vio los hechos desde una perspectiva más amplia. Supo desviar el foco de su ira y centrarse en su desarrollo personal aprovechando la situación que le ofrecía el destino. Con la perspectiva que da el tiempo, ha podido, finalmente, ver su abandono como una valiosa experiencia. Después de todo, sin esa aparente tragedia tal vez nunca hubiera llegado a descubrir su propio poder y por lo tanto no hubiese logrado aprender a perdonar a alguien que la había hecho sufrir tanto.

Así pues, aquí están otra vez las cuatro clases de perdón y el modo de ponerlo en práctica:

1. Perdónate a ti mismo por tus faltas leves: compadécete de ti mismo por hacer todo lo que está a tu alcance con los recursos de que dispones en ese momento, haz lo que puedas y libérate de la situación.

2. Perdona los pequeños errores del otro: identifícate con esa persona para que puedas comprender su comportamiento; muestra y libera tu compasión.

3. Perdona tus faltas graves: acepta tus errores, enmiéndate lo mejor que puedas y después busca en tu corazón tu propia absolución.

4. Perdona las faltas graves del otro: da rienda suelta a tu dolor y tu ira para que puedas liberarte de ellos. Después considera la situación como una parte necesaria del camino hacia tu madurez espiritual.

«No existe familia perfecta. No tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de unos a otros. Nos decepcionamos los unos a los otros. Por lo tanto, no existe un matrimonio saludable ni familia saludable sin el ejercicio del perdón.

El perdón es vital para nuestra salud emocional y sobrevivencia espiritual. Sin perdón la familia se convierte en un escenario de conflictos y un bastión de agravios. Sin el perdón la familia se enferma.

El perdón es la esterilización del alma, la limpieza de la mente y la liberación del corazón. Quien no perdona no tiene paz del alma ni comunión con Dios.
El dolor es un veneno que intoxica y mata. Guardar una herida del corazón es un gesto autodestructivo. Es autoflagia. Quien no perdona enferma físicamente, emocionalmente y espiritualmente.

Es por eso que la familia tiene que ser un lugar de vida y no de muerte; territorio de curación y no de enfermedad; etapa de perdón y no de culpa. El perdón trae alegría donde un dolor produjo tristeza; y curación, donde el dolor ha causado enfermedad».

PARA SABER MAS…

Fred Luskin es consejero, psicólogo de la salud y director del Proyecto del Perdón de la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos, En su guía Perdona es sanar, que recoge casos y estudios de ese programa, Luskin explica que las aflicciones sin solucionar son como aviones que vuelan días y semanas sin parar ni aterrizar, congestionando recursos que se pueden necesitar en caso de emergencia. «Los aviones del rencor se convierten en fuente de estrés, y frecuentemente el resultado es un choque», afirma Luskin.

«Perdonar es la tranquilidad que se siente cuando aterrizan los aviones». El especialista aclara que el perdón no es aceptar la crueldad, olvidar que algo doloroso ha sucedido ni excusar el mal comportamiento. Tampoco implica la reconciliación con el ofensor. «El perdón es para usted y no para quien lo ofendió», dice Luskin. «Se aprende a perdonar como se aprende a patear una pelota.

Mi investigación sobre el perdón demuestra que las personas reservan su capacidad para molestarse pero la usan sabiamente. No desperdician su valiosa energía atrapados en furia y dolor por cosas sobre las que nada pueden hacer. Al perdonar, reconocemos que nada se puede hacer por el pasado, pero permite liberarnos de él. Perdonar ayuda a bajar los aviones para hacerles los ajustes necesarios».

Según Luskin, el perdón sirve para descansar y no implica que el ofensor «se saldrá con la suya» ni aceptar algo injusto. Significa, en cambio, no sufrir eternamente por esa ofensa o agresión.
Sin embargo, ¿que pasa si esta última fue demasiado grave?

La lección de Kim
Foto Nena Quemada Kim Phuc Guerra de Vietnam Gas Napalm Simbolo HorrorEra la guerra de Vietnam, exactamente el 8 de noviembre de 1972. La familia de Kim Phuc intentó guarecerse en una pagoda cercana al escuchar el ruido de los aviones estadounidenses. Pero el refugio no fue suficiente contra las bombas de napalm que caían del cielo, y el lugar comenzó a incendiarse.

Un corresponsal de la agencia de noticias Associated Press, Nick Ut, sacó en ese momento la foto famosa y triste que recorrió el mundo. Allí estaba Kim, de nueve años, desnuda y llorando en un grito, con gran parte de su cuerpo cubierto de quemaduras de tercer grado. A pesar de eso, Kim sobrevivió. Tuvo que someterse a 17 cirugías y luego de años de ser utilizada como símbolo de la resistencia por su país, pidió asilo en Canadá. Pero lo destacable en su historia es que Kim perdonó al capitán John Plummer, el oficial que ordenó tirar las bombas sobre su pueblo.

En El don de arder, Kim cuenta a la periodista Ima Sanchís que al encontrarse con el militar en un evento no lo insultó, sino que lo abrazó: «La guerra hace que todos seamos víctimas. Yo, como niña, fui una víctima, pero él, que hacía su trabajo como soldado, también lo fue. Yo tengo dolores físicos, pero él tiene dolores emocionales, que son peores que los míos».

Kim ha capitalizado sus viejas heridas en una forma positiva. En la actualidad, viaja por el mundo pidiendo por la paz, y es presidenta de la Fundación Kim Internacional, organización dedicada a dar asistencia a víctimas de conflictos armados.

Pero ¿cuál es el secreto para actuar con esa entereza?

AMPLIACIÓN DEL TEMA: El perdón nos permite romper ese ciclo de negatividad, violencia y agresividad. Perdonar es pasar por alto los errores que los otros cometen: no significa que no te sientas herido o que sus acciones no sean tan malas. Tal vez durante un tiempo seguirás sintiendo dolor cuando te acuerdes de ese momento o incidente. Es normal porque todo aquello que nos afecta tiene un proceso de duelo hasta que es superado. Enfréntate a tus sentimientos para dejarlos fluir.

Si has perdonado, serás capaz de dar una segunda oportunidad y no echar en cara lo que ha sucedido. Borrón y cuenta nueva: no castigas a esa persona, aunque se lo merezca, ni te castigas a ti.

¿Imaginas el poder liberador que tiene el perdón? Incluso para el ofendido. Arrastrar de por vida en nuestro corazón y mente todos los insultos que nos han dicho, las veces que nos han ninguneado, los juguetes que nos han roto o las mentiras que nos han contado… ¡puede ser una carga muy pesada! ¿No es mejor dejar espacio en nuestro espíritu para los buenos recuerdos o los sentimientos positivos? El perdón nos ayuda a hacer limpieza, a quitar esas telarañas del alma.

Esta virtud te permite mantenerte alejado de manchas como las que provocan la venganza, el odio, el rencor… que nunca son buenos acompañantes. Sin embargo, es cierto que a veces nos enfrentamos a personas que, una y otra vez, nos hieren. No es por error: saben perfectamente que nos provocan dolor y no quieren arrepentirse.

Perdonarles es simplemente darles una segunda oportunidad para que te fastidien. ¿Qué puedes hacer entonces? Evitarlos. Procura no darles la ocasión de hacerte daño. Igual de importante que saber perdonar es…  ¡saber pedir perdón!

Algunas veces te equivocas; otras, incumples con tu palabra o hieres a alguien a conciencia. Recapacita sobre tus acciones. Admite el error que has cometido. No seas orgulloso ni testarudo. Da tu brazo a torcer cuando veas que te has equivocado: acércate a quien ofendiste y pídele perdón.

No creas que pedir perdón es de cobardes. ¡Más bien al contrario! A veces, se necesita mucho valor para acercarse hasta el amigo o compañero que está dolido contigo. Sin duda, hacerlo te liberará y eliminará ese sentimiento de opresión que sientes.

Debemos explicar a nuestros hijos que hay muchas maneras de decir lo siento. Además de con palabras, pueden hacerlo con gestos: acercándose hasta el papá y dándole un beso tras romper su cenicero favorito o ayudando a su hermana pequeña a hacer los deberes tras haberle gritado.

También es importante saber perdonarnos a nosotros mismos. Somos imperfectos, cometemos errores. Es importante saberlo y conocer cuáles son nuestros defectos.

Pero no nos castiguemos más de lo necesario. Si no paramos de lamentarnos podríamos ser incapaces de mejorar. Ya hemos dicho que el perdón es conceder una segunda oportunidad: aprovechemos las que nos conceden para intentar mejorar. Lo importante no es no caer, sino saber levantarse. Cada vez que nos disculpan, es una invitación que nos hacen a mejorar, a cambiar, a enmendarnos. Recordemos que Dios siempre perdona y nos da una nueva oportunidad.

EN LA RELIGIÓN:

Arrepentimiento y perdón son virtudes reconocidas por todas las religiones y preceden a la reconciliación. Arrepentirse no borra la culpa aunque permita recomponer la relación que estropeamos con los otros: sólo Dios puede borrar los efectos de nuestras malas acciones de nuestros corazones. En algunas religiones, es necesario pedir perdón cara a cara a quien se ha ofendido. En otras, como en el catolicismo, un sacerdote mediante un sacramento, perdona al pecador sin que sea obligatorio que pida perdón cara a cara.

En el cristianismo, los fieles deben perdonar como consecuencia del perdón de Dios. En la cruz, Jesús dijo: «Padre, perdónales porque no saben lo que hacen» al referirse a los que le estaban matando. Jesús dijo a Pedro que debían perdonar 70 veces 7 Es decir, siempre.

En el judaismo, el día del Yom Kippur está dedicado a perdonar y pedir perdón.

Algo parecido para los musulmanes en el Ramadán: los musulmanes deben hacer actos de caridad y perdón. El Corán asegura que «la mejor obra de un hombre es perdonary olvidar».

Ver Todos Los Valores Humanos

Fuente Consultada:
Revista Selecciones Febrero 2009
Dios Explicado a Mi Hijo María Rosa Sastre y Ángeles Doñate

Educación del Patriotismo en Niños Enseñar Valores Patrioticos

Educación del Patriotismo en Niños
Enseñar Valores Patrióticos

El nacionalismo y las primeras revoluciones: La afirmación del sentimiento nacional es algo que se ha producido en diversas épocas y lugares, particularmente por oposición a otros grupos y en tiempos de crisis, como durante la guerra de los Cien Años (siglos XIV y XV), que propició la aparición de conciencias nacionales en Francia y en Inglaterra.

Durante la Edad Moderna se dieron los primeros pasos para la configuración de Estados nacionales, cuyos rasgos ideales serían la posesión de un territorio estable y unificado, asegurado por el poder militar, la unificación administrativa por medio de una creciente burocracia y la tendencia a la secularización y la independencia nacional en materia religiosa.

Pero el nacionalismo moderno nació en el siglo XVIII, por la confluencia de varios elementos. Por un lado, las ideas ilustradas sobre la igualdad entre los hombres socavaron las jerarquías sociales heredadas del feudalismo. Las revoluciones americana y francesa dieron lugar a la aparición de Estados fundamentados libre naciones de ciudadanos soberanos y libres, relacionando los conceptos de nacionalismo, liberalismo y democracia.

PATRIOTISMO

Respecto a la educación de los valores patrióticos, David Isaacs en su libro «Educación de las Virtudes Humanas y Su Evaluación«, comenta:  sabemos muy bien que el niño puede aprender de su patria mediante la referencia a su historia, a su lengua, a su cultura, etc. El sentirse parte de este patrimonio común supone, primero, conocerlo, y luego saber explicarlo, transferirlo a los demás. En este sentido, parece claro que la misión de los padres es la de buscar los medios para que los hijos se encuentren con el patrimonio común, llevándoles a museos, comprando libros adecuados, hablando de su historia, destacando sus glorias y también sus errores, etc.

Asimismo, conseguir que sean capaces de comunicar estos conocimientos. A nivel local, será posible invitar a los hijos a explicar aspectos de la historia a personas que visitan a la familia y no conocen el distrito. A nivel de patria, se tratará de hacer lo mismo con personas de otros países.

Por otra parte, se puede educar a los hijos para que cuiden adecuadamente la misma tierra en que viven. La atención a los detalles de orden y de limpieza, como puede ser no tirar papeles al suelo o no pintar las paredes, suele llamarse civismo. Pero si se comprende que el deber de la persona es preocuparse por el bien común de todos sus compatriotas, estos actos pueden considerarse muy relacionados con el patriotismo.

Algunos, con la preparación científica adecuada, pueden llegar a dedicarse profesionalmente al cuidado de la naturaleza, a evitar la contaminación o la polución. Otros organizarán actividades, en su tiempo libre, para atender y cuidar lo que es de todos. Eso también puede considerarse como patriotismo si la persona se siente responsable de cuidar lo que es de todos los miembros de un país. Y luego podrán sentirse orgullosos de estos logros o reconocer las deficiencias y hacer algo para corregirlas. El patriota no es la persona que se queja de su país. El patriota criticará a su país, pero pondrá algún medio para corregir lo que ha criticado.

Además, habrá que enseñar a los hijos las costumbres e instituciones de toda la patria, porque si se dedica todo el tiempo al estudio de la región más cercana, se puede perder de vista lo que es la patria completa, y puede resultar que se dedica la atención a desarrollar la virtud de un modo exclusivista, sin captar las necesidades del bien común de todos los compatriotas.

Habría que reconocer que los niños —y los mayores— necesitamos frecuentes actos, simbólicos o no, para sentirnos miembros de una patria. En este sentido, puede ayudar: una fiesta nacional, los éxitos de una persona de la propia nación en el extranjero, un partido de fútbol internacional, programas en la televisión sobre las regiones del país, desfiles militares, reuniones nacionales de profesionales, etc. Tampoco debemos despreciar los símbolos usados con frecuencia como son el himno nacional escuchado con respeto o la bandera nacional.

Si los padres enseñan a sus hijos a escuchar el himno nacional con atención., si sus padres hablan de su historia con ilusión, si informan sobre los distintos aspectos del país, si les ponen en contacto con el patrimonio común, los hijos reconocerán lo que la patria les ha dado y lo que les da. Respetarán la patria y podrán intentar luchar personalmente para que esa patria sea lo mejor posible.

Antes dijimos que el bien común requiere que cada uno trabaje responsablemente y que luche por conseguir una sociedad más justa y la paz necesaria para el desarrollo del pueblo. En la práctica, esto no es fácil, porque parece que el pueblo se divide en fracciones, buscando cada una sus propios intereses a costa de los demás. Una política de reivindicación de derechos tiende a separar los esfuerzos de la comunidad en lugar de unirla.

Por tanto, se tratará de ver cómo se puede educar a los jóvenes para que capten la importancia de su aportación personal al país. Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre las virtudes de la justicia y de la laboriosidad, pero nada dijimos entonces de la relación entre estas virtudes y la virtud del patriotismo. El papel de los educadores, en este sentido, será, por una parte, vivir con empeño su deber hacia los demás y luego explicar la necesidad de este esfuerzo a los jóvenes.

Aquí únicamente vamos a sugerir algunos puntos que convendrá comentar con los hijos:
— Solamente se puede lograr una situación económica estable en un país si cada persona trabaja responsablemente, pensando no sólo en sus derechos legítimos, sino también en sus deberes y en el bien común.

— La justicia requiere que cada uno cumpla con las leyes comunes —con tal de que sean justas en sí— y, por tanto, el patriotismo significa cumplir estas leyes, pagar los impuestos, utilizar el derecho al voto, etc.

— La justicia necesita, también, que cada uno aproveche los cauces previstos para lograr mayor justicia a todos los niveles. Por tanto, para que pueda haber una patria unida y fuerte, la persona debe participar activamente en asociaciones de padres, asociaciones de vecinos, gobierno local, etc., de acuerdo con sus capacidades personales.

— La paz es resultado de la caridad vivida por los miembros de una sociedad. Por tanto, habrá que buscar el modo de vivir la caridad con el vecino y con todos los demás, respetando la diversidad de opiniones, poniéndose de acuerdo para lograr mejoras, y defendiéndose de cualquier tipo de acto violento que perjudique la paz.

LA EDUCACIÓN DEL PATRIOTISMO

Intento lograr que los pequeños conozcan su lugar de nacimiento, donde viven, su municipio, su provincia, su región, su país. (El patriotismo suele comenzar con la patria chica porque, desde estas experiencias de la infancia, van acumulando toda una serie de recuerdos vitales que unen a las personas),

Me preocupo de que los hijos/alumnos vayan conociendo la historia local, sus héroes y sus personajes.
(Hace falta este tipo de información para poder identificarse con la localidad. Las personas y sus hazañas hacen algo vivo de lo puramente material).

Enseño a los hijos/alumnos las costumbres locales, sus fiestas, sus deportes, sus bailes. (Son maneras de vivir los valores locales de una manera concreta).

Intento lograr que los adolescentes se sientan parte de un trayecto histórico.
(Saber de dónde se viene da seguridad a la persona, y le ayuda a enfrentarse con lo desconocido en el futuro).

Enseño a los jóvenes cuáles son los valores típicos de la localidad donde viven y de su país, con el fin de vivirlos y apoyarlos. (Estos va/ores pueden ser la honradez, la lealtad, la alegría, la compasión o la seriedad en el trabajo, por ejemplo).

Enseño a los jóvenes a compartir estos valores con los demás con un orgullo sano.
(Si se logra compartir estos valores, todos se van a beneficiar. No se trata de discriminar ni despreciar en base a las diferencias, sino de buscar la auténtica complementariedad).

Animo a los jóvenes a explicar las características de su propia región y de su propio país a forasteros, con el fin de que puedan compartir sus riquezas. (El patriotismo trasciende los propios intereses y debe buscar el enriquecimiento de todos).

Animo a los jóvenes a participar en actos simbólicos que defienden los valores de la patria chica o de la patria.
(Pueden ser fiestas, actos deportivos, concursos de baile, de canto, etc.).

COMO SE MANIFIESTA EL AMOR A LA PATRIA:

El amor a la patria se manifiesta como se manifiesta todo amor: en palabras y en obras, en los modos de pensar, de sentir, y de actuar.
La patria es comunidad humana, armonía espiritual, continuidad histórica.

El amor a la patria se manifiesta fundamentalmente:

1. en la preocupación por lograr una comunidad presente más justa, más armónica, más integrada, más próspera, más fiel a su pasado.
2. en el aprecio y cultivo de nuestra tradición histórica y cultural, en la búsqueda de las raíces de nuestra nacionalidad;
3. en la preocupación por el destino y la grandeza futura de la patria, en el empeño en ofrecer a las futuras generaciones, junto al patrimonio tradicional, las mejores condiciones de vida.

Esforzarnos para que los argentinos nos sintamos solidarios, compatriotas, hermanos, partícipes en todo de un destino común es la mejor manera de manifestar el amor a la patria.

Lograr la unidad espiritual y la comunidad de esfuerzos es la tarea que requiere la patria.

Donde los hombres no están de acuerdo en los principios y valores básicos que deben regir la convivencia no es posible la comunidad. La vida de los pueblos se halla condicionada por los fines perseguidos, por los objetivos fundamentales a lograr.

Buscar los valores básicos de la convivencia y los objetivos fundamentales de la actividad nacional, lo que nos hace coincidir a los argentinos de hoy con los de ayer y hará coincidir a los de mañana con nosotros, es trabajar por una patria más sentida y más grande.

Hacer patria es trabajar por la justicia y la comprensión entre los argentinos.

Donde no hay justicia no hay paz, armonía, ni unión espiritual. La justicia rompe la unidad, siembra la desconfianza, fomenta la mala fe, incita a la violencia.
Quien padece la injusticia experimenta la carencia de unión y solidaridad. Difícilmente se sentirá integrado en la comunidad.

La comprensión, la insistencia en los elementos y actitudes que unen, no en los que separan, la buena, fe en la interpretación de todos, fomentan la unidad y solidaridad.

Quien se siente víctima de la incomprensión, de la intolerancia, de la mala fe, de fanatismo, tampoco se siente integrado en una comunidad.

El amor a la patria se manifiesta «haciendo patria». «Hacer patria» es ante todo buscar unidad y sincronía espiritual, actuar solidariamente, trabajar por la justicia y la comprensión en las relaciones sociales. Sin ello no es posible la integración en una comunidad.

El aprecio y cultivo de la tradición histórica en que se nutre el ser de la patria, y la responsabilidad para con las futuras generaciones que reclama urgentemente la unión de todas nuestras fuerzas para la realización del destino nacional, serán objeto de los próximos párrafos.

El amor a la patria se manifiesta en los grandes ideales, en las acciones heroicas. Pero se manifiesta ante todo en nuestras preocupaciones y trabajos cotidianos, en nuestro esfuerzo por que la justicia, la armonía, la solidaridad reinen entre nosotros.

Diferencias entre Patriotismo y Nacionalismo

Fuente Consultada: Educación de las Virtudes Humanas y Su Evaluación David Isaacs
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

Citas Celebres de Grandes Pensadores de la Historia Frases

Citas Célebres de Grandes Pensadores

citas celebres

En este post presentamos Citas y Frases Célebres y es el fruto de intensa labor de selección e investigación destinada a satisfacer, la curiosidad y las inquietudes del cibernauta o un público interesado en descubrir el ingenio, la inteligencia o la sabiduría, y disfrutar de la idea luminosa, el concepto agudo o la frase genial.

El lector podrá podrá utilizar como mejor le convenga: extraerá citas para su trabajo o para su disfrute, cotejará los argumentos de los personajes que hablan en cada post dedicado a un tema en especial, y sonreirá o se asombrará ante las opiniones sagaces de aquéllos. Seguramente en todos los casos podrá.disfrutar de una entretenidísima lectura compartida.

¿Que es una cita?: En términos generales, se entiende que una cita es una sentencia o un pensamiento de un autor especialmente conocido o relevante. La cita supone una concentración de la idea, un alumbramiento genial o una expresión aguda y ágil. Pero, sobre todo, una cita es un texto que se alega para probar lo que se dice o lo que se escribe.

La autoridad moral e intelectual de los grandes sabios se utiliza para demostrar ideas o pensamientos propios. Por otro lado, cuando se encuentra un epígrafe al comienzo de una novela o de un poema, se entiende como una sugerencia o un avance sintético de lo que va a leerse.

Finalmente, la cita se asemeja a las sentencias o los proverbios, con la única diferencia de que éstos son anónimos o su autor se ha olvidado, mientras que la cita necesita un creador, para asegurar su fuerza histórica y su poder intelectual. Es muy cierto que las citas cobran más valor cuanto más antiguo es su autor: «Lo mejor de la vida es el pasado, el presente y el futuro», dijo el cineasta Pier Paolo Passolini.

La cita es ingeniosa y revela la alta estima de su autor por la existencia. Sin embargo, si tomamos una de Leonardo da Vinci, la cita cobra un carácter especial, tiene más fuerza y más peso: «El que no valora la vida, no se la merece». Si se escoge una cita similar de un clásico griego o romano, el efecto se multiplica.

La razón de este fenómeno es lo que cierto filósofo, llamado Blair, llamó «la niebla de la Historia»: consiste en que los hombres y los sucesos de la Historia se perciben siempre ennoblecidos por el tiempo.

El paso del tiempo eleva a los individuos honrados y sabios en la misma medida que desprecia y humilla a los malvados. Es el resultado de la fascinación del hombre por la Historia: «Los muertos enseñan a los vivos», decía el filósofo Comte.

Fuente: CITAS y Frases Célebres Samit M. Laabi Edit. El Ateneo

Citas de Aburrimiento Citas de Historia
Citas de Adulación Citas de Inteligencia
Citas de Alegría Citas de Justicia
Citas de Ambición Citas de Libertad
Citas de Amistad Citas de Libros
Citas de Amor Citas de Medicina
Citas de Arte Citas de Moda
Citas de Autoridad Citas de Modales
Citas de Belleza Citas de la Riqueza
Citas de Burla Citas de Muerte
Citas de Carácter Citas de Mundo
Citas de Ciencia Citas de Opinión
Citas de Cobardía Citas de Optimismo
Citas de Conciencia Citas de Palabra
Citas de Deseos Citas de Paz
Citas de Destino Citas de Pensamiento
Citas de Dinero Citas de Pereza
Citas de Edad Citas de Política
Citas de Enemistad Citas de Religión
Citas del Talento Citas de Soledad
Citas de Enseñanza Citas de Trabajo
Citas de Éxito Citas de Tristeza
Citas de Fama Citas de Valor
Citas de Gastronomía Citas de Verdad
Citas de Guerra Citas de Vida

Ver:Citas Célebres Sobre La Virtud

La Sociedad y Su Organización Social Objetivos y Caracteristicas

La Sociedad y Organización Social
Objetivos, Tipos y Características

Concepto de sociedad: Cuando un grupo de hombres de negocios se unen entre sí para instalar una fábrica de galletitas, constituyen una sociedad: sociedad industrial; los científicos que se unen para ayudarse mutuamente en sus estudios e investigaciones, forman una sociedad: sociedad científica; varios hombres reunidos para estimularse al cumplimiento de sus deberes religiosos y promover su propio perfeccionamiento espiritual forman una sociedad religiosa. Existen sociedades de todas clases, desde la sociedad familiar y estatal, hasta la sociedad protectora de animales.

Ver También: Formas Injustas de Organización Social

1. Qué se entiende por sociedad: Sociedad es la unión moral y estable de personas que cooperan para buscar un bien común por medios adecuados, sociedad.

a) Sociedad: Supone pluralidad de miembros; no se concibe la sociedad de uno consigo mismo.

b) Unión moral: Moral se opone a físico. El vínculo de unión no puede ser físico, sino, moral, es decir, algo que una las inteligencias y las voluntades. El fin que se propone la sociedad, es cabalmente, ese vínculo moral que une a todos sus miembros.

c) Estable: La unión de voluntades debe ser duradera. No se puede llamar verdadera sociedad a una reunión transitoria de personas para lograr un fin momentáneo, como sería remover un obstáculo, o recibir a un personaje, etc.

d) Para buscar un bien común: El objetivo que se desea alcanzar socialmente es el fin de la sociedad. Toda sociedad debe tener alguna finalidad. No es posible suponer una sociedad que no se proponga nada. La finalidad debe consistir en algo bueno, de lo contrario la sociedad se transforma en una asociación ilícita. Debe tener un carácter social o comunitario: para todos en conjunto y para cada uno en particular. De ahí que toda sociedad debe buscar un «bien común». Según sea la finalidad, así será el carácter de la sociedad: artística, religiosa, mutual, deportiva, etc.

e) Por medios adecuados: Los integrantes de la sociedad deben usar recursos convenientes y proporcionados para lograr el fin que se han propuesto.
Para alcanzar su finalidad de sanar al enfermo, el médico emplea medios aptos para su propósito: medicinas, régimen alimenticio, etc.

Los miembros de la sociedad establecen los medios aptos de que se valdrán para alcanzar el ideal propuesto, y todos los asociados deberán cooperar usando los medios adecuados para obtener el «bien común».

De los elementos que componen cualquier sociedad son los más importantes, por ser constitutivos, los siguientes:

• Pluralidad de miembros.
• Unión moral.
• Estabilidad.
• Finalidad.
• Medios comunes, adecuados.

El hombre es un ser sociable por naturaleza: nace con la ten dencia a vivir en sociedad.

Su estado natural de indigencia y de incapacidad para lias tarse a sí mismo y la tendencia a compartir sus estados aní micos (pensamientos, deseos, alegrías, tristezas, temores, etc.), lo impulsan a la vida en sociedad.

Esa inclinación a vivir en sociedad se denomina sociabilidad. Es una tendencia innata.

Siempre ha existido en el hombre la sociabilidad. El mismo lenguaje lo está indicando: si lo aprendió de olios fue preciso que alguien se lo enseñara y si lo inventó fue indudablemente para comunicarse con los demás nombres.

2. Sociabilidad humana:

más de nacer el hombre en el seno de una pequeña sociedad: la familia, y en otra mayor: la nación, y, generalmente también en una sociedad religiosa; siéntese inclinado a integrar simultáneamente varias sociedades: constituir su propia familia y participar en sociedades religiosas, deportivas, profesionales, asistenciales, etc.

Clases de Sociedad: Las sociedades pueden clasificarse en: a) naturales o necesarias y b) voluntarias o libres.

a) Naturales (necesarias): Son las exigidas por las mismas leyes de la naturaleza, p. ej. la familia.
b) Voluntarias (o libres): Son las surgidas por la libre iniciativa del hombre; son fruto de la voluntad humana; p. ej. una sociedad deportiva.

Las principales sociedades son:

Sociedad doméstica o familia, ordenada a la propagación material y moral de la especie humana.

Sociedad civil, o el conjunto de las familias y de los hombres destinada a proporcionar el máximo de seguridad y de prosperidad a las familias e individuos: pueblo, nación.

Sociedad religiosa, cuya finalidad es el perfeccionamiento espiritual de los hombres y llevarlos a la obtención de su felicidad ultraterrena: Iglesia.

Sociedad Civil:

Término con el que se hace alusión a instituciones sociales tales como los mercados o las asociaciones voluntarias, que ocupan una posición intermedia entre el Estado y la familia. Es decir, sociedad civil seria, en general, la esfera pública que está fuera, de forma plena o mitigada, del control directo por parte del aparato de gobierno.

Los teóricos del concepto suelen ligar su desarrollo al progreso económico y democrático de una determinada comunidad política, pero es difícil establecer la relación causal que une ambos fenómenos. Desde una perspectiva liberal, se subraya la relevancia del florecimiento del capitalismo en un territorio como premisa para que crezca una sociedad civil, vertebrada sobre el respeto a la libertad, que supuestamente garantiza la consolidación democrática.

Por su parte, las concepciones comunitaristas relativizan la importancia del elemento mercantil e individualista y apuntan ala existencia de un régimen político no autoritario o a tradiciones sociales participativas como factores que alientan la aparición de organizaciones voluntarias que elevan la atildad de la democracia.

Ambos puntos de vista, en todo caso, coinciden en señalar las ventajas de la autonomía de una sociedad pluralista con respecto al Estado, y de ahí que pretendan limitar el protagonismo de éste.

La respuesta de la teoría del Estado se ha basado en subrayar el carácter intrínsecamente egoísta de la sociedad civil, en palabras de Hegel, o el resultado injusto al que conduce el utilitarismo liberal por pretender, según Ketsen, la felicidad del mayor número posible de individuos renunciando a la felicidad de los individuos menos afortunados, que sólo un Estado fuerte y racionalista podría garantizar.

Un análisis histórico comparado muestra, no obstante, que las relaciones entre Estado y sociedad civil no suelen ser de suma cero sino que, dependiendo de la configuración interna del Estado (infraestructural o policial) y su posición en el sistema internacional (proyección comercial o bélica), la interacción puede ser mutuamente positiva o negativa.

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Organización es la conveniente disposición de las partes que componen un todo.

Un reloj es un todo, es decir, un mecanismo destinado a se ñalar las horas. Cada rueda, resorte, engranaje, etc., que lo forman es una parte de ese todo. Para que el reloj cumpla su misión se requiere que en ese mecanismo haya organización: que cada pieza ocupe su lugar, que exista trabazón y coordi nación entre todas las partes de modo que el mecanismo pue da funcionar regularmente.

El mundo físico presenta admirables ejemplos de organización: la actividad de las varias partes del átomo y de la molécula, estrictamente subordinadas entre sí y al conjunto por la ener gía. La complejidad y regularidad con que el viviente se man tiene, se defiende, se repara. La organización se refleja de manera curiosa en las maravillas del instinto animal, en la asociación de las abejas y de las hormigas, del castor, etc.

Organización social es la ordenada disposición de los ciernen tos que forman una sociedad.

Existe organización en el pequeño grupo social que es la la milia: el padre es el jefe, la gobierna y trabaja para ganar el sustento para los suyos; la madre comparte con el padre el gobierno de la casa, se ocupa de los quehaceres domésticos y del cuidado do los niños; los hijos obedecen las directivas de sus padres, cumplen sus deberes de estudiantes y realizan los trabajos que se les encomiendan.

Las familias y los individuos en particular se reúnen para alcanzar bienes que no lograrían individualmente, dando origen a una sociedad mayor y más compleja: la sociedad civil.

3. Necesidad de la organización social.
La organización social es absolutamente necesaria para que reine el orden y para que cada miembro de la comunidad pueda alcanzar su finalidad.
Cualquier sociedad, desde la más simple hasta la más compleja, para funcionar eficientemente necesitan organización. No solo las sociedades, toda actividad para ser fructífera * debe estar organizada. La ausencia de organización genera desorden, caos y anarquía.Siendo tan necesaria la organización social, no puede dejar de existir, en la sociedad mayor, el Estado, que es una sociedad tan compleja.Precisamente la expresión «organización social» se refiere principalmente, a la organización de la vida en la sociedad política o Estado.De esto se tratará en el punto siguiente: formas de organización social.

4. Elementos.
Toda organización social requiere dos elementos: autoridades que gobiernen y leyes que regulen los deberes y derechos. En la organización simple de la familia, los padres son las autoridades que gobiernan; sus disposiciones y órdenes, vendrían a ser las leyes que regulan la vida en el hogar. No se concibe ninguna sociedad sin esos dos elementos: autoridades y leyes.

Un cuadro de fútbol tiene su capitán y debe observar un reglamento del juego. Cualquier asociación, club, gremio, compañía, tiene su comisión directiva y sus estatutos o reglamento. Si en cualquier sociedad se necesita una autoridad que dirija la actividad de los miembros para alcanzar la finalidad que se propone, con mayor motivo es necesaria la autoridad en la sociedad política o Estado.

La autoridad, o gobierno, es un elemento primordial al Estado, sin El no podría existir.

El Estado es una sociedad muy compleja. Existen en las personas que la componen muchos puntos de vista, muchos egoísmos e intereses particulares que harían imposible alcanzar el bien común sin una autoridad que establezca por medio de leyes lo que debe hacerse. Se requiere también que la autoridad exija el cumplimiento de esas leyes.

El Estado sin autoridad cae en la anarquía y en el caos. Las leyes ordenan, la vida en la sociedad: establecen los deberes y derechos; determinan los procedimientoes que se deben seguir y las penas que se deben aplicar en caso de no ser observadas.La autoridad estatal no es absoluta. Está limitada por los derechos de la persona humana, de la familia, y de otras sociedades libres; por la constitución y leyes de la nación y por la ley natural y divina.

5. No se opone a la libertad.
La organización social no es contraria a la libertad individual, sino reguladora de esa libertad. Nadie puede pretender una libertad absoluta: sería irracional e ilógico. Diversamente con lo que ocurre en algunos salvajes, el hombre civilizado impone restricciones a su libertad según normas dictadas por el decoro, la moral y la urbanidad.

El deber de respetar la libertad ajena restringe la libertad individual. La misma vida social exige normas de conducta que hagan posible la convivencia. Si cada miembro de la sociedad quisiera actuar caprichosa y arbitrariamente se viviría en el desorden y en la anarquía.
La regulación del tránsito facilita la circulación, la no regula ción la entorpece; la organización social facilita el desarrollo de las actividades personales, de las sociedades menores y de todo el cuerpo social.

6. Respeto de la persona humana.
La organización social no puede ser mecánica, hasta reducir a las personas a meros engranajes de un gran mecanismo que es el Estado, como ocurre en los regímenes totalitarios. Los miembros de la sociedad no son piezas de una máquina. son seres humanos con una dignidad personal que no puede ser atropellada. Deben respetarse las libertades individuales y la de los diversos grupos, armonizando los intereses y de rechos particulares con los intereses y derechos del cuerpo social.

7. En caso de conflicto.
Se debe procurar que las actividades individuales y de los grupos sociales menores se desenvuelvan sin tropiezo pero sin oponerse al bienestar general. En caso de un conflicto entre un bien particular y un bien general, prevalece el bien general porque es un principio umversalmente admitido que lo particular cede ante el bien común.

Ejemplo: El enfermo atacado de enfermedad contagiosa, a quien se le impide el impreso al país, no puede alegar los perjuicios que le ocasiona esa medida sanitaria: el bien de todos, el peligro de inficionarse con la enfermedad, prevalece sobre el bien particular.

FORMAS DE ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Las formas de organización social son diversas. Dependen de la diversidad de países, costumbres, épocas; del diverso grado de civilización, etcétera.
La historia de la humanidad presenta múltiples tipos de organización social. Las antiguas, basadas generalmente en el concepto de la desigualdad de los hombres; las modernas, partiendo del punto de vista de que todos los hombres son iguales. Cuando se habla de igualdad, debe entenderse igualdad jurídica.

1.Qué es la igualdad jurídica: Igualdad jurídica significa que todos los hombres son iguales ante la ley: tienen los mismos derechos, los mismos deberes e idénticas posibilidades.
El artículo 1° de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos…» y el artículo 7º «Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley.» La igualdad jurídica se basa en la igualdad de naturaleza.

2. Igualdad de naturaleza: Debe reconocerse al cristianismo el mérito de la enunciación y difusión del principio sagrado de que todos los hombres son iguales por naturaleza. Consiste esa igualdad en que teniendo la misma naturaleza humana están todos los hombres revestidos de la misma eminente dignidad de hijos de Dios.

3. Igualdad jurídica no es igualación social: No debe confundirse igualdad de naturaleza con igualdad jurídica ni con igualación social.

Igualdad de naturaleza: Todos los hombres, por el solo hecho de serlo, tienen la misma dignidad.
Igualdad jurídica: Todos los hombres son iguales ante la ley.
Igualación social: Todos los hombres deben ser iguales, sin distinción de fortuna, cargos, etc.

La pretendida igualación social que sueñan algunos ilusos es imposible.

Los hombres son desiguales en muchos aspectos; por ejemplo, en salud, fuerza física, inteligencia, laboriosidad, virtudes, etc. Aun en el supuesto caso, que en determinado momento se llegara a una igualación económica general, al poco tiempo se rompería el equilibrio: los de espíritu de trabajo y de ahorro aventajarían a los otros abandonados a la pereza y el despilfarro.

Siempre existirán desigualdades entre los hombres: habrá hombres de inteligencia aguda y otros de escaso ingenio; genios de la música, pintura y escultura y otros que son artistas mediocres; habrá mentalidades creadoras y otras organizadoras; unas especulativas y otras prácticas, etc.; pero, frente a la ley todos serán considerados iguales y tendrán las mismas posibilidades para desarrollar sus aptitudes.

4. Tipos de organización.
Pero, aun admitiendo como presupuesto la igualdad jurídica de todos los hombres, se han dado diversos tipos de organización:

a) Liberalismo: El individualismo o liberalismo, llamado así porque considera como fundamento y fin de todas las leyes al individuo y porque exalta exageradamente la libertad individual, organiza el Estado teniendo como base y fin al indi viduo y su libertad. Considera al Estado como una aglome ración de individuos sin lazos sociales de intereses ni de tradiciones familiares.No tiene en cuenta los núcleos familiares ni organismos intermedios.

Reduce la sociedad a dos elementos: un gobierno frente a una multitud atomizada de ciudadanos, todos iguales como tantas unidades aritméticas.
La función del Estado es meramente negativa: asegurar una libertad igual a todos los ciudadanos y defenderlos contra lo que pueda menoscabar esa libertad. Pero no debe entróme terse en asuntos sociales o económicos. La libertad solucio nará todos los problemas.

Ese crudo liberalismo llegó a su apogeo en el mundo entre los años 1850 y 1890, y causó grandes males sociales principalmente entre las clases más humildes. Llevó a la concentra ción de grandes riquezas en pocas manos y sumió en la pobre za a grandes multitudes. En la actualidad ya nadie lo sostiene, a no ser en sus formas más mitigadas.

b) Totalitarismo: El totalitarismo exalta al Estado y deprime a la persona. En la organización social considera al Estado como un absoluto  delante del cual persona y grupos sociales son lo relativo reduce el individuo a un engranaje de un gran mecanismo que es el Estado.

Pretende que los derechos y libertades individuales estén sometidos o anulados en favor del Estado. La forma más cruda de organización social totalitaria está representada actualmente por los regímenes comunistas.

5. Formas de Gobierno:  En cuanto a la organización del gobierno de la sociedad política, tres son las formas fundamentales y clásicas, ya enunciadas en la antigüedad por el filósofo Aristóteles: monarquía, aristocracia y democracia.

Se las llama formas simples; las mixtas son las que resultan de la combinación de las simples.

a) Monarquía: Es la organización política en la que una persona con el título de rey, emperador o príncipe ejerce el poder mientras dure su vida.

b) Aristocracia: Es la organización que pone el gobierno en manos de varias personas que, o por nacimiento, ciencia, profesión o riqueza constituyen una clase privilegiada.

c) Democracia: Es la organización por la que gobierna el pueblo. Se tiene en cuenta sobre todo la libertad e igualdad de los hombres, para darles a todos alguna participación en el poder.

Coordinación de esfuerzos individuales para el logro del bien general:

«La finalidad de toda organización social es el acrecentamiento más grande posible, para cada uno, de los bienes del cuerpo, o del espíritu y de la familia».

Para alcanzar ese bienestar general que redundará en beneficio de todos y cada uno se requiere la cooperación y la coordinación de los esfuerzos individuales. «La unión hace la fuerza», dice un conocido refrán. Cooperar es un deber correlativo al concepto de sociedad. En toda asociación sus miembros deben actuar para la obtención del bien social común.

Con el esfuerzo individual aislado resulta difícil, por no decir imposible, remediar las necesidades e incrementar la prosperidad pública.

Lo que no puede uno solo, lo pueden muchos. Pero no es suficiente sumar los esfuerzos individuales, es necesario coordinarlos para que no resulten ineficaces.

Ejemplo: En una diligencia tirada por ocho caballos, es indispensable que la fuerza de cada uno, no se oponga.a la de los otros, sino que esté unida y coordinada con las demás en una misma dirección, y así logran trasladar el pesado carruaje. Las fuerzas se suman y se ordenan y el esfuerzo queda repartido entre todos.

Fuente Consultada: Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-Editorial Guadalupe

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Mario Capecchi De Mendigo y chico de la calle a Medico Premio Nobel

Mario Capecchi: De Mendigo a Médico – Premio Nobel

mario capecchi

Mario Capecchi es genetista molecular.
Es ítalo estadounidense. Ganó el Premio Nóbel de Medicina en 2007 junto a sus colegas Oliver Smithies y Martin Evans.

Fueron premiados por sus trabajos pioneros en el campo de la manipulación genética de animales con la intención de ‘imitar’ modelos de enfermedades humanas como el cáncer o la fibrosis quística.

 

mario capecchiEn un reportaje para un diario italiano le contó:
«Tengo 71 años: cuanto más estudio, menos sé y más me divierto. Nací en Verona. La mía es una larga historia y comienza en la Guerra Mundial “Mi primer recuerdo es cuando vivíamos en los Alpes tiroleses y la Gestapo vino a buscar a mi madre.”
“Yo tenía tres años y medio.”

“Mi madre, Lucy Ramberg, se enamoró de un aviador italiano: mi padre, Mario Capecchi. “Pero luego tuvo que criarme sola”. Mamá era una poetisa, una intelectual antinazi y presentía que iban a ir por ella.

Por eso vendió todo lo que tenía y les dio el dinero a unos granjeros del Tirol para que cuidaran de mí por si algún día a ella le pasaba alguna cosa.” Mamá acabó en un campo de concentración.

mario capecchi guerra“Los granjeros me cuidaron unos meses, pero un día el dinero de mamá… desapareció. “ “No sé… Algo pasó y…, bueno, yo acabé en la calle…” Dios mío! ¡Si sólo tenía cuatro años! Sí, cuatro y medio, y después estuve hasta los nueve años sobreviviendo en las calles con una pandilla de chiquillos. .

Éramos un grupo de críos y robábamos en pandilla para poder comer por toda la Italia de posguerra. Recuerdo que siempre tenia hambre En 1945 su madre fue finalmente liberada de Dachau y luego de 18 meses de búsqueda, finalmente lo encontró.

Al final me internaron en un hospital en el sur de Verona donde luché contra la fiebre tifoidea que me provocó la malnutrición, desnudo en una cama, durante un año». Lucy fue liberada el día en que Mario cumplió nueve años.

Le costó dos años encontrarme en aquella pandilla de delincuentes: habíamos salido del Tirol y acabamos en Calabria. “Y mamá decidió que nos fuéramos a América, porque ella tenía allí un hermano.” “Fuimos a Filadelfia.

mario capecchi jovenNo aprendí a leer hasta los 13 años, pero entonces ya sabía todo sobre la vida: me las había ingeniado para sobrevivir. Y luego seguí estudiando… progresando… “¡La ciencia de la calle! Siempre he pensado que lo que aprendí entonces con aquellos ladronzuelos, me sirvió después como investigador: una cierta intuición del porvenir…”

En la calle aprendí a confiar en mí.
Yo estaba solo.
Creo que mi trabajo de hoy como científico está vinculado a esa etapa.
Mi mente era mi entretenimiento. Todo el tiempo desarrollaba planes que luego tenía que cumplir…
Yo les enseño a mis alumnos a ser pacientes.
Les digo que en vez de pasar tanto tiempo pensando en algo, es mucho mejor, Ir y hacerlo.
No hay que darle tanta vuelta.
Hay que empezar por algo. Pero para eso hay que tener un plan.
Una idea de hacia dónde uno quiere ir. Y desearlo mucho.

mario capecchi cientifico

“Ahora hay como una sensación de que la gratificación tiene que ser inmediata. La gratificación es algo que lleva mucho tiempo, esfuerzo, dedicación y paciencia.” “Y por eso, es gratificante cuando llega.”

mario capecchi premio nobel

Capecchi siempre sonríe. Dejó atrás una infancia dura.
Todo lo que le fue adverso le sirvió para crecer.

Lecciones del Abuelo Consejos Sabios Para La Vida

Consejos Sabios Para La Vida
LAS LECCIONES DEL ABUELO

lecciones del abuelo. La única persona con la que debes competir o la que debes oponerte para conseguir el éxito es el hombre que te mira cuando estás frente al espejo.

· Al dedicarte al chismorreo, estás indicando que tu vida no es muy interesante.

· No seas perito en todo y realizador en nada.

· Nadie encontró jamás un tesoro enterrado, sin cavar para ello.

· Asegúrate de tener unos seis buenos amigos antes de que llegue tu hora.

· En la vida cuando se invierte bien el dinero se obtiene buenas ganancias. Lo mismo ocurre con las personas. Cuando inviertes correctamente en tì mismo tu valor se incrementa.

· Debes dominar el medio kilo de materia que en realidad importa: el corazón y el cerebro.

· Solamente es pobre aquel que eligió la ignorancia como estilo de vida.

· Cuando la vida te ofrezca tentanciones, confróntalas con tu escala de valores.

· Apaga el televisor durante la cena.

· Tómate quince minutos cada mañana y cada tarde para relajarte. Treinta minutos diarios para ti agregarán años de vida.

· Todas la personas funcionan al máximo de sus posibilidades cuando se sienten que se las necesita y se las valora. Si quieres obtener lo mejor de la gente que te rodea, recuerda esta lección.

· No es necesario proclamar a los cuatro vientos lo que estás haciendo por los demás. Las grandes acciones se reconocen fácilmente y siempre se comentan.

· Dos palabras que nunca deberías olvidar: Muchas Gracias.

· Cada persona es verdaderamente diferente, única en su especie, singular.

· La honestidad es tu mejor amiga y la deshonestidad es tu peor enemiga.

· Resulta saludable ser agresivo en la competencia.

· Si nunca te has visto obligado a rebajarte, nunca podrás ayudar a nadie a elevarse.

· Procura que todos los días te abrace una vez alguien muy importante para tì.

· El manejo de las relaciones personales es muy simple: trata a cada persona como a la más importante de tu vida.

· Si tienes muchas formulas para lograr el éxito siempre serás un desdichado. Proyecta tu vida de modo que sea fácil sentirte bien, y muy difícil sentirte mal.

· Todas las sandias parecen buenas por fuera, lo que importa es como son por dentro.

· Nunca faltarán problemas en tu vida. Debes verlos como una oportunidad para aprender y crecer. Considera cada obstáculo como una piedra en la que puedes afilar tu cuchillo.

· Es preferible haber esquiado y caído, que no haber esquiado nunca.

· Cada treinta días escoge un tema para profundizar en èl, y desarrollar hasta un nivel superior.

· Formúlate esta pregunta: Quisiera que mi hijo repitiera mis actos hoy?

· No dejes que se forme un tapón de cera en tu oído: escucha.

· Debes hacer lo que tienes que hacer, en el momento indicado, te guste o no.

· La capacidad de imaginar, para conservar la curiosidad genera una fuente de nuevas ideas sobre las cuales actuar.

· Cuando ves a alguien que se preocupa por los demás, ves a alguien que se preocupa por sì mismo.

· Jamás subestime el poder de la humildad.

· Si posees un don úsalo, si tienes una oportunidad aprovéchala. Si es preciso que asumas un riesgo, asúmelo.

· La preocupación es como una mecedora, se gasta un montón de energía en ella… y no se llega a ninguna parte.

· Al final de la jornada formúlate la siguiente pregunta: estás orgulloso de lo que hiciste durante el día?

· Si buscas tu nombre en el diccionario… como te definirías?.

PAUL D. CUMINGS

celoso

La Personalidad del Celoso