Biografía de Adolf Hitler

Causas de la Segunda Guerra Mundial Resumen Origen

Causas de la Segunda Guerra Mundial-Resumen Origen del Conflicto


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►Introducción:

La Segunda Guerra Mundial superó claramente a la Primera Guerra, tanto por la duración y la intensidad de los combates como por las pérdidas humanas y los recursos que se utilizaron: participaron 72 Estados, fueron movilizados 110 millones de hombres, el coste económico de la guerra fue cuantiosísimo y hubo más de 40 millones de muertos.

El norte de China, Japón y Europa quedaron devastados y su equipamiento industrial, ferroviario, portuario y viario quedó muy maltrecho.

Además, la Segunda Guerra Mundial tuvo una extensión realmente mundial, ya que se combatió en casi todos los continentes (Europa, Asia, África y Oceanía) y en todos los océanos.

segunda guerra mundial

En el terreno armamentístico, las grandes potencias enfrentadas perfeccionaron y pusieron a punto instrumentos de ataque suficientemente terribles como para destruir a toda la Humanidad.

La aparición de las grandes unidades blindadas, la utilización de los submarinos, de los portaaviones, de los misiles antiaéreos, del radar y de la aviación como recurso habitual para el transporte de tropas y para los bombardeos sobre la población civil, hicieron de este conflicto una verdadera carrera hacia a destrucción.

Finalmente, la explosión de la primera bomba nuclear marcó un hito en la historia del miedo atómico, al demostrar que era posible destruir la humanidad.

La mayoría de los problemas que llevaron a la S.G.M. fueron conflictos que no se habían resuelto en la P.G.M. o que tenían origen en ella.

La humillación de Alemania en el Tratado de Versalles, la crisis económica de los años 30 y el ascenso al poder del nazismo provocaron en este país un sentimiento de revancha que culminó en una actitud agresiva hacia el resto de Europa.

Esta guerra que estalló en 1939 fue el segundo conflicto que, iniciado en Europa, llegó a convertirse en una “guerra total”, porque directamente incluyó a países de otros continentes e influyó indirectamente en los aspectos políticos, sociales y económicos en el resto del mundo, de manera similar como sucediera con el enfrentamiento armado de 1914.

Pero a diferencia de éste, la Segunda Guerra Mundial lite un conflicto de escala mucho más grande y de mayor duración, que se propagó a territorios más extensos y llegó a ser más cruel e implacable.

En su origen, aparte de la rivalidad internacional inherente a todo conflicto de esta naturaleza, intervinieron otros factores relacionados con los eventos ocurridos en el mundo durante los veinte años del periodo de entreguerras.

►Causas o Factores de origen del Conflicto:

En primer lugar, la Segunda Guerra Mundial surgió en función del enfrentamiento entre ideologías que amparaban sistemas político—económicos opuestos.

A diferencia de la guerra anterior, enmarcada en un solo sistema predominante —el liberalismo capitalista, común a los dos bandos—, en el segundo conflicto mundial se enfrentaron tres ideologías contrarias: el liberalismo democrático, el nazi, fascismo y el comunismo soviético.

hitler-musolini

Estos dos últimos sistemas, no obstante ser contrarios entre sí, tenían en común la organización del Estado fuerte y totalitario y el culto a la personalidad de un líder carismático, características opuestas al liberalismo que postula la democracia como forma de gobierno y la libertad e igualdad de los individuos como forma de sociedad.

En segundo lugar estaban los problemas étnicos que, presentes desde siglos atrás, se fueron haciendo más graves al llevarse a efecto las modificaciones fronterizas creadas por el Tratado de Versalles, que afectaron negativamente sobre todo a Alemania y a Austria —naciones pobladas por germanos— y redujeron de manera considerable sus territorios.

Este hecho fue determinante para difundir en esos pueblos el sentimiento de superioridad de la raza germana —identificada por Adolfo Hitler como “raza aria” de acuerdo con una idea desarrollada en la filosofía alemana del siglo XIX— frente a los grupos raciales, principalmente los judíos que controlaban la economía capitalista, y quienes, según la perspectiva de los nazis, habían dividido a los pueblos germanos e interrumpido su desarrollo económico.

tratado de versalles

Por otra parte, la insistencia de Hitler por evitar el cumplimiento del Tratado de Versalles provocó diferentes reacciones entre los países vencedores: Francia, que temía una nueva agresión de Alemania, quería evitar a toda costa que resurgiera el poderío bélico de la nación vecina.

En cambio, el gobierno británico y el de Estados Unidos subestimaban el peligro que el rearme alemán representaba para la seguridad colectiva; consideraban que el Tratado de Versalles había sido demasiado injusto, y veían con simpatía la tendencia anticomunista adoptada por la Alemania nazi, porque podría significar una barrera capaz de detener el expansionismo soviético hacia Europa, calificado entonces por las democracias occidentales como un peligro mayor y mucho más grave que el propio nazismo.

A causa de ese temor al comunismo, el gobierno británico adoptó una política de “apaciguamiento” respecto al expansionismo alemán, bajo la idea de que al hacer concesiones a Hitler podría evitarse una  nueva guerra y se obtendría, además, su colaboración contra el peligro soviético.

En tercer lugar, en la década de los años treinta la situación del mundo era muy distinta a la de 1914.

Aparte de los trastornos ocasionados por la crisis económica iniciada en Estados Unidos, aún persistían los efectos devastadores de la Primera Guerra Mundial, que había producido una enorme transformación en todos los ámbitos de la vida humana y originado grandes crisis en prácticamente todos los países de la Tierra.

crisisi 1929

Además, la secuela de tensiones internacionales que ese conflicto produjo, preparaban el camino para una nueva guerra, no obstante los intentos de la Sociedad de Naciones por evitarla.

Por esta razón, puede decirse que la Segunda Guerra Mundial se originó directamente de la Primera; de ahí que ambos conflictos, enlazados por el periodo de entreguerras, constituyan lo que se considera como la “Segunda Guerra de los Treinta Años” en la historia moderna de la humanidad.

La crisis económica de la década de 1930 había estimulado a Japón a sustituir a Europa en el Lejano Oriente y a construir lo que ellos mismos llamaban «la gran Asia Oriental«, dominada por el nuevo orden japonés. Así, Japón inició una política expansionista que tenía un doble objetivo.

Por un lado, controlar territorios para extraer materias primas y dominar sus exportaciones, y, por otro, reabsorber la crisis industrial mediante los encargos de armamento.

La expansión «pacífica» de los años veinte se convirtió en la década de los treinta en expansión militar, que se inició en 1931 con la invasión de Manchuria, que se convirtió en Manchukuo, un estado satélite del Japón.

La guerra en el Lejano Oriente comenzó, en realidad, en 1937, cuando se generalizó el conflicto chino japonés, y tuvo su momento decisivo en 1941, con el ataque a la base norte-americana de Pearl Harbour.

A semejanza de la Primera Guerra Mundial, la Segunda se presenta en dos fases:

a) desde 1939 a 1941

cuando se desarrolla fundamentalmente en Europa y muestra una orientación favorable a las potencias del Eje;

b) desde 1942 a 1945,

cuando la guerra adquiere dimensiones mundiales y paulatinamente pasa a ser favorables a los países aliados encabezados por Gran Bretaña, EE.UU. y URSS.

►Stalin se une a Hitler:

Hitler invadió Polonia para abrirse paso hacia la Unión Soviética, pero lo hizo sólo después de intentar neutralizar a los polacos a través de negociaciones.

En marzo de 1939, se ofreció para protegerlos de los soviéticos a cambio de la devolución de Danzig (actualmente Gdánsk), separada de Alemania al final de la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, Polonia, desconfiando de sus dos poderosos vecinos, aceptó una oferta de defensa de Gran Bretaña.

Hitler se enojó. Siempre había contado con el consentimiento de Londres en sus planes contra la Unión Soviética.

stalin-hitler

Cuando los británicos establecieron el servicio militar obligatorio se dio cuenta de que debía atacarlos para poder conquistar la URSS. Pero primero quería utilizarla contra Polonia.

Tras revocar sus tratados de 1935 con Polonia y Gran Bretaña, envió al ministro de Asuntos Exteriores, Joachim von Ribbentrop, a Moscú.

Stalin, inseguro acerca de la ayuda de Occidente en caso de un ataque alemán, llegó a un acuerdo con Hitler.

El líder soviético demostró su ansia de entendimiento al destituir a su ministro de Asuntos Exteriores, un judío.

El 23 de agosto el nuevo ministro, Vyacheslav Molotov, se citó con Von Ribbentrop y firmaron un pacto de no agresión ante la sorpresa del mundo, que consideraba al fascismo y al comunismo como enemigos irreconciliables.

La entrada en vigencia del protocolo secreto del tratado causó una sorpresa todavía mayor: en el caso de una «transformación territorial y política» en la región, los alemanes y los soviéticos se repartirían el este de Europa.

Hitler inició esa transformación unos días más tarde. Cuando culminó, la URSS había obtenido los prometidos dos tercios de Polonia como una zona tapón contra la invasión.

Mientras, Alemania contaba con una plataforma de lanzamiento para este mismo propósito.

►El Pacto de Acero

Benito Mussolini se sintió humillado por la victoria sin sangre de Hitler sobre los checos.

Sin disparar un solo tiro, su «alumno» lo había superado como conquistador.

Deseoso de ponerse a su altura, el Duce decidió la anexión
Ligados por el pacto, soldados Italianos y alemanes conversan en Tirana (Albania).

mussolini

de Albania (sobre la que Italia ejercía un dominio de hecho desde 1934).

Sin embargo, la campaña, lejos de ser gloriosa, llevó a Mussolini a una condición todavía más servil hacia el Führer al firmar el tratado de 1939 que Hitler llamó el Pacto de Acero.

El 7 de abril empezó la invasión en forma completamente desorganizada. En vez de entrar en primer lugar en la capital, Tirana, los comandantes italianos se detuvieron a negociar con enviados del rey Zog de Albania.

Mientras, éste huyó a Grecia, se abrieron las prisiones de Tirana y una multitud saqueó la ciudad.

El Consulado italiano envió una llamada de socorro a Roma, que no sirvió de nada.

A pesar de la incompetencia de los invasores y de su falta de equipamiento, los italianos superaron a una resistencia desorganizada.

El 16 de abril, el país se convirtió en una provincia de Italia. Gran Bretaña protestó y Alemania felicitó al Duce.

Convencido de que el Führer era imparable, Mussolini aceptó firmar una alianza formal.

Para Ampliar Esta Información:

Fuente Consultada:  El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado

Segunda Guerra Mundial :Resumen de su Desarrollo

Segunda Guerra Mundial Resumen
Etapas del Conflicto


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La II Guerra Mundial fue la mayor y peor conflagración militar de la historia. En ella participaron países de todo el mundo y fallecieron millones de personas. En cuanto a la cantidad de sangre derramada, la Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más horrendo de la historia.

Como en la Primera, murieron más civiles que soldados, unos cincuenta millones de los primeros y unos quince millones de los últimos. Pero esta guerra mundial, aún más que la anterior, fue una guerra total, en la que poblaciones enteras fueron movilizadas para el combate o la producción militar, y toda la población se convirtió en objetivo de los ataques.

INTRODUCCIÓN AL TEMA: El germen de la segunda guerra mundial estaba en la primera, en el descontento, la privación y el enconado resentimiento de Alemania, insatisfecha con los términos del tratado de Versalles.

A los alemanes les disgustaba en especial una cláusula de culpabilidad que los responsabilizaba de todo.

Abominaban el haber perdido territorios: Alsacia y Lorena pertenecían ahora a Francia, la región occidental del Rin era zona desmilitarizada, y la mayoría de los dominios coloniales de ultramar habían sido repartidos entre varias potencias.

Las reparaciones en dinero, fijadas en 6.500.000 libras esterlinas, resultaron demasiado elevadas para una nación arrasada por la guerra.

Ruptura del tratado: Hitler moviliza su ejército Adolfo Hitler, jefe de un partido político ultranacionalista que había sido nombrado canciller para convertirse luego en dictador de Alemania (a pesar de ser austríaco), rearmó secretamente el país en la década de 1930 y comenzó a movilizar sus tropas, en violación abierta del tratado de Versalles.

Adolf Hitler ocupó la zona desmilitarizada del Rin, anexó Austria y se dirigió a Checoslovaquia.

Consideraba que estaba en su derecho de actuar contra los checos, ya que había logrado un acuerdo con los gobiernos de Italia, Francia y, en especial, Inglaterra, que le permitía extender el dominio alemán a Checoslovaquia.

Pensaba que la gente de habla alemana de la región de los Sudetes, que había sido otorgada a Checoslovaquia después de la primera guerra, debía formar parte del Tercer Reich alemán.

El dictador italiano, Benito Mussolini, cuyo ascenso posterior a la gran guerra había sido similar al de Hitler, arregló una reunión en Munich, en la cual el primer ministro inglés, Neville Chamberlain, dispuesto a hacer concesiones para evitar un conflicto con Alemania, el primer ministro francés, Edouard Daladier, Mussolini y el propio Hitler, pactaron la entrega de Checoslovaquia sin consultar a los checos.

Además Hitler firmó el pacto germano-soviético con José Stalin, el sucesor de Lenin en Moscú.

Ya en posesión de los Sudetes, los nazis se lanzaron luego sobre Polonia, con la idea de repartirse el país con la Unión Soviética.

A las 5:45 h de la mañana del 1º de septiembre, el primero de un contingente de 1.250.000 soldados alemanes invadió Polonia, tras un duro bombardeo aéreo.

Aquellas divisiones armadas y mecanizadas se movían con rapidez, respaldadas por aviones de combate, y pronto avanzaron hacia el este de la frontera germano-polaca y el sur de Prusia Oriental.

El ejército polaco no estaba preparado para este tipo de guerra y halló dificultades para contraatacar.

En unos días, la Luftwaffe tenía el control de los cielos y había inutilizado el sistema ferroviario polaco.

La invasión alemana de Polonia, en 1939, fue demasiado hasta para Chamberlain, pacifista a ultranza.

Londres no deseaba una nueva guerra, y, en particular, no quería enfrentarse a la formidable Alemania, pero los ingleses hubieron de rendirse a la evidencia de que era imposible evitarla, así que declararon la guerra ese mismo año.

Durante dos días, Gran Bretaña y Francia intentaron poner fin a aquel ataque sobre Polonia por la vía diplomática, mediante el envío por separado de sendos ultimátums al Gobierno nazi exigiéndole que retirara sus tropas o se preparara para enfrentarse a una guerra con las dos naciones europeas más poderosas.

El primer ministro británico, Neville Chamberlain, había dudado acerca de emitir aquel ultimátum, consciente de las consecuencias de que Alemania no lo acatara.

Pero la presión de la Cámara de los Comunes y los miembros de su propio gabinete lo impulsaron finalmente a enviarlo a las 9:00 h de la mañana del domingo 3 de septiembre, comenzaba de esta manera  la segunda guerra global.

La guerra total fue posible, sobre todo, debido a la tecnología moderna, en armamento, comunicaciones y producción industrial.

Sin embargo, la victoria estuvo sujeta a muchos otros factores, tanto materiales como espirituales.

Alemania, el principal agresor, al principio se vislumbraba como la ganadora con un sector industrial coordinado a la perfección y dedicado por completo a la guerra, con aviones modernos y un grupo de generales cuyo sentido de la estrategia (aprendido por el método más duro, el de la derrota) era mucho más sofisticado que el de sus adversarios.

Tras la maquinaria bélica y el pueblo alemán, se encontraba un hombre de ideas fanáticas, de extraordinaria perspicacia política y con un magnetismo personal incomparable.

Adolf Hitler no provocó sin ayuda la Segunda Guerra Mundial pero sus contornos estratégicos y su dimensión moral estaban configurados por sus obsesiones.

Era la encarnación del verso de Yeats: «Lo peor está lleno de intensidad pasional».

Fue un hombre marginal, vomitado del caos de viejos imperios arruinados, la reencarnación demoníaca de Napoleón, inconsciente devoto de la oportunidad.

Para una nación militarmente humillada y económicamente arruinada, Hitler ofrecía un elitismo barato basado en las nociones de la raza (una exageración de teorías que en realidad sostenían incluso algunos académicos) y una visión de la vida como guerra: una lucha darwiniana entre los «arios» superiores y sus inferiores genéticos (sobre todo judíos y eslavos).

Al invocar una imagen pseudohistórica de los alemanes como guerreros nórdicos, el Führer transformó a sus compatriotas disciplinados y moderados en agentes meticulosos del genocidio.

Al principio, su temeridad funcionó, cuando los ataques relámpago confundieron y desmoralizaron a un mundo que deseaba desesperadamente que no se produjera otra Gran Guerra.

guerra mundial

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Síntesis de la Segunda Guerra Mundial

Sintesis de la Segunda Guerra Mundial

SÍNTESIS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (1939-1945)

Segunda Guerra Mundial: En 1935, Hitler anuló las restricciones impuestas por los aliados y reanudó el rearme de Alemania. Lo hizo dirigido por un grupo de hábiles estrategos, creadores de una nueva forma de guerra: la blitzkrieg (guerra relámpago). Consistía en la ruptura del frente de combate en un punto, seguida por un avance fulminante.

El éxito del ataque —precedido por bombardeos en picada de gran precisión— se debía al empleo masivo de tanques. La artillería autopropulsada y la infantería, compuesta en parte por motociclistas, progresaban con gran rapidez, sostenidas por tropas aerotransportadas a puntos clave de la retaguardia del enemigo.

Confiado en esta superioridad, Hitler emprendió una política cada vez más audaz, aprovechando el temor de las naciones occidentales frente al comunismo, y favorecido por sus divergencias y dificultades internas y por el franco apoyo de Mussolini, con quien formó el llamado «Eje Roma-Berlín».

En 1938 anexó Austria y reclamó la inmediata entrega de los Súdeles, poblaciones checoslovacas de raza germánica. En la entrevista de Munich, el 29 de septiembre de 1938, el ministro inglés, Neville Chamberlain, y el francés, Eduardo Daladier, consintieron la cesión.

Poco después, los nazis ocuparon el resto de Checoslovaquia. El Tratado de Versalles creó en 1919, la ciudad libre de Danzig, separándola de Alemania. Poco después Polonia obtuvo una salida al mar Báltico a través del llamado «corredor polaco», que aisló del territorio germano la Prusia Oriental.

En 1939, Hitler exigió la reincorporación de ambos. Chamberlain se trasladó otra vez a Munich, en procura de un arreglo, sin éxito.

bomba hiroshima

Fin de la guerra mundial, con la bomba en Hiroshima

Hitler firmó en noviembre un «pacto de neutralidad» con el dictador ruso Stalin, que en la práctica lo autorizaba a proceder con «mano libre» en Polonia. Seguros de que tampoco esta vez Francia e Inglaterra se moverían, los nazis cruzaron la frontera polaca el 1° de septiembre de 1939.

Gran Bretaña y Francia, garantes de la independencia de ese país, se vieron obligados a declarar la guerra Polonia fue conquistada en pocassemanas, hasta una línea divisoria acordada con Rusia, que ocupo la otra parte.

Los rusos también se anexaron los estados bálticos: Estonia, Letonia y Lituania y rectificaron en su favor la frontera con Finlandia, al cabo de una breve guerra.

Inglaterra y Francia no estaban convenientemente preparadas para oponerse. Francia confiaba en su defensa y había invertido la mayor parte de su presupuesto militar en la construcción de la línea Maginot, cadena de fortificaciones en su frontera con Alemania.

En la primavera de 1940, los germanos ocuparon sin resistencia Dinamarca y Noruega. Luego invadieron Holanda y Bélgica, repitiendo !a maniobra de flanqueo de las fortificaciones francesas realizada en 1914.

La invasión de Bélgica originó un avance franco-inglés para contenerla, pero no lo consiguió. La blitzkrieg abrió  una amplia brecha encerrando a una parte de sus adversarios en el puerto de Dunkerke.

Desde allí la mayoría pudo embarcarse a Inglaterra, aunque con grandes pérdidas. Simultáneamente, las tropas alemanas entraban en Francia y ocupaban París, el 14 de junio.

Tres días después el mariscal Petain firmaba el armisticio. Francia quedó dividida en dos partes: la del norte y del oeste ocupada por los invasores, y la otra, con capital enVichy, bajo el gobierno de Petain, que fue sujeta a un severo control nazi.

Muchos franceses resistieron el dominio alemán en ambas zonas, alentados desde Inglaterra por el general Charles De Gaulle.

Italia, hasta entonces neutral, entró en la guerra junto a Alemania en junio de 1940 y ocupó algunas porciones fronterizas de Francia; atacó también a Grecia, con poca suerte. Intervino entonces el ejército alemán, que ocupó Rumania, Yugoslavia, Bulgaria y derrotó a los griegos.

Los nazis planearon la invasión de Gran Bretaña,\entonces su único oponente. La precedieron con intensos e ininterrumpidos bombardeos aéreos, que se prolongaron desde agosto de 1940 a junio de 1,941, cuando la aviación inglesa logró contenerlos, después de casi un año de lucha.

El pueblo inglés, que había atravesado esta dura prueba bajo la guía de su primer ministro Winston Churchill, demostró un valor y una disciplina extraordinarios.

Recibió importante ayuda militar de los Estados Unidos. La conversión de las industrias de este país, de la producción comercial a la bélica, se hizo con sorprendente celeridad. Gran cantidad de aviones y tanques partieron directamente de las líneas de montaje al lugar de la lucha.

Un nuevo proceso de construcción naval, puesto en práctica por el industrial Henry Kaiser, permitió la construcción acelerada de los barcos (modelo llamado Liberty) necesarios para el continuo cruce del Atlántico.

Alemania estaba preparada para cortar esa vital ruta. Contaba para ello con una importante flota de submarinos y acorazados rápidos. Los navíos mercantes efectuaron la travesía en grupos (convoyes) con fuerte protección. A pesar de las pérdidas, cumplieron su objetivo.

Los nazis explotaron al máximo los recursos de los territorios ocupados, en apoyo de su esfuerzo bélico.En los países agredidos se constituyeron movimientos clandestinos de resistencia, dedicados al espionaje y al hostigamiento.

A fines de 1940, tropas italianas acantonadas en su colonia de Libia, invadieron el protectorado inglés de Egipto para cortar el canal de Suez, vital ruta de abastecimiento de combustibles para los aliados, pero fueron rechazados. A principios de 1941, Alemania necesitó comprometer tropas en este frente: el Afrika Korps, al mando del general Rommel, sostuvo una guerra de vehículos blindados en el desierto, enfrentando a los ejércitos del mariscal inglés Montgomery.

Tras varias campañas con éxitos de ambas partes, y con la intervención de los norteamericanos, entrados francamente en guerra, los ingleses alcanzaron en El Alamein (octubre de 1942) una victoria decisiva. En noviembre, una expedición norteamericana desembarcó en Marruecos y Argelia, y avanzó hacia Túnez. Encerrados allí los italo-alemanes debieron rendirse.

Dejando sin efecto su pacto con Rusia, Hitler la invadió el 22 de Junió de 1941. La blitzkrieg llevó rápidamente sus tropas a las puertas de Moscú y de Leningrado, donde obtuvieron importantes victorias en las batallas deSmolensk y Minsk. Su propósito era quebrar la defensa antes de la llegada del crudo invierno soviético. Entonces se agravaría el problema de la desmesurada extensión de sus líneas de abastecimiento (superior a los 1 300 kilómetros), causa que precipitó la derrota de Napoleón en 1812.

Con ese fin los rusos, en su retirada destruían cuanto pudiera ser utilizado por los invasores (táctica de tierra arrasada). La denodada resistencia rusa contuvo el avance alemán, cuyas tropas sufrieron un gran desgaste durante el invierno. Los aliados enviaron importantes cantidades de armas, municiones y vehículos en convoyes que, desafiando a los submarinos, las transportaron a lo largo de la costa de Noruega, hasta puertos rusos en el mar Ártico.

En 1942 los alemanes concentraron su ofensiva en el sudeste, procurando conservar la región petrolera rusa, pero sufrieron un aplastante derrota en la batalla de Stalingrado.

La magnitud del conflicto se hizo gigantesca con el ataque sorpresivo de la aviación japonesa a la escuadra norteamericana anclada en Pearl Harbour (base naval de las islas Hawaii), dejándola prácticamente destruida (7 de diciembre de 1941). Un ataque similar realizado pocos días después en el golfo de Siam dio cuenta de la flota británica en el Pacífico.

Asegurado el dominio del mar, las tropas japonesas ocuparon Filipinas, Birmania, Indonesia, Nueva Guinea, los importantes puertos de Singapur y Hong Kong y se aprestaron a la invasión de Australia.

Ante la imposibilidad de reparar en breve plazo los grandes acorazados cuyos cañones de largo alcance eran tradicionalmente la base del poder ofensivo, los norteamericanos idearon un nuevo tipo de guerra naval, basado en el uso de portaaviones (muchos de ellos barcos mercantes adaptados). De esta forma pudieron atacar a la flota japonesa desde posiciones fuera del alcance de tiro de la misma.

Obtuvieron así grandes victorias en las batallas navales de Midway, Mar del Coral y Leyte, reconquistando el dominio del mar y estableciendo el del aire. La estrategia norteamericana se basó entonces en la conquista de un rosario de islas que los llevaría directamente a las costas japonesas. En cada una encontraron enconada resistencia. Las fuerzas, al mando del general Douglas Mac Arthur, ocuparon así, las islas de Guadalcanal, Guam, Iwo Shima y Okinawa, entre otras (1943 a 1945).

Los japoneses sufrieron el ataque de los británicos que reconquistaron Birmania en 1944, y se replegaron en China ante la ofensiva del generalísimo Chang-Kai-Shek; los norteamericanos los desalojaron de Nueva Guinea y Filipinas.

En África, luego de reconquistar Túnez, las fuerzas aliada ocuparon Sicilia, en julio de 1943; luego desembarcaron al sur de Nápoles. Producida la renuncia de Mussolíni, Italia se retiró de la guerra y fue inmediatamente ocupada por los alemanes. Siguió una lucha,’tenaz a lo largo de la Península, a /medida que los aliados avanzaban hacia el norte.

El 6 de junio de 1944 un poderoso ejército norteamericano estacionado en Inglaterra, unido a otras fuerzas aliadas, desembarcó en la costa francesa de Normandía. Fue la operación de ese tipo más grande de la Historia, en la que operaron más de dos millones de hombres y enormes cantidades de equipos pesados, artillería y tanques, movilizados por buques de desembarco especialmente diseñados y puertos flotantes remolcados desde Inglaterra. Esta operación, fue planeada y dirigida por el general Dwight Eisenhower.

Capturado el puerto de Cherburgo, los aliados entraron en París el 25 de agosto. El general Charles De Gaulleasumió el gobierno de la Francia liberada, mientras el avance seguía hacia Bélgica y Holanda. El’15 de agosto, más fuerzas francesas y norteamericanas desembarcaron en el sur de Francia y progresaron a lo largo del valle del Ródano.

En 1943, los rusos tomaron entonces la iniciativa y la mantuvieron hasta el fin de la campaña. Su sostenido avance los llevó finalmente hasta la ciudad de Berlín. Sus ejércitos llegaron a superar diez millones de combatientes.

A partir de 1943, la aviación aliada emprendió continuados bombardeos de «saturación» contra puntos estratégicos y centros industriales. Miles de toneladas de bombas arrasaron ciudades enteras; vencidos en todos los frentes, los alemanes retrocedieron hasta sus propias fronteras.

Calculaban resistir el tiempo suficiente para utilizar una nueva arma: los proyectiles guiados (llamados bombas voladoras V1 y V2), capaces de cambiar el curso de la guerra, porque eran dirigidas matemáticamente a blancos fijados. Londres fue intensamente bombardeada. A fines de 1944, y con el objeto de retardar el avance aliado, los alemanes lanzaron, desde la región de las Ardennes (Luxemburgo y noreste de Francia) una importante contraofensiva, pero fueron rechazados.

Los aliados avanzaron entonces en tres columnas: inglesa al norte, norteamericana en el centro y francesa al sur, penetrando en Alemania. Los soviéticos, por su parte, anticiparon el ataque a Berlín y la ocuparon el 2 de mayo de 1945. Ese día, Hitler, encerrado en un «bunker» (recinto fuertemente fortificado) se suicidó para esquivar la humillación de su inminente captura; a esto sucedió la rendición incondicional germana, el 7 de mayo.


En el Pacífico, la guerra duró cuatro meses más. Los aliados comunicaron al Japón poseer una «bomba atómica» de aterrador poder, intimándole la rendición. Ante una desdeñosa negativa, el presidente norteamericano HarryTruman, que sucedió a Roosevelt por el fallecimiento de éste, dio la orden. Una bomba fue lanzada el 6 de agosto sobre la populosa ciudad de Hiroshima, dejándola totalmente destruida; tres días después, cayó otra sobre el importante puerto de Nagasaki. El 14 de agosto, Japón aceptó una paz «sin condiciones».

Las conferencias de Yalta y Postdam, celebradas por los máximos dirigentes aliados (Roosevelt, Churchill y Stalin), decidieron la suerte de los vencidos. Tanto Alemania como Austria y la ciudad de Berlín quedaron divididas cada una en cuatro zonas de ocupación a cargo de la Unión Soviética, los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, respectivamente.

Austria logró más tarde su indo pendencia. Alemania fue dividida en la República Federal Alemana (al oeste) y la República Democrática Alemana (comunista, al este). Prusia oriental fue separada del Reich y repartida entre Rusia al norte y Polonia al sur, con el importante puerto de Danzig.

Francia recuperó Alsacia y Lorena; Italia debió ceder Trieste y la zona circundante del litoral Adriático a Yugoslavia, y a Grecia las islas del Dodecaneso.

Rusia anexó las naciones bálticas: Estonia, Letonia y Lituania y territorios de Polonia, Hungría y Finlandia.
Japón fue despojado de sus posesiones de ultramar, entregó a Rusia la parte sur de la isla de Shakalin y las islas Kuriles y cesó en sus pretensiones de ocupar la importante isla de Formosa, que había conquistado.

Principales Actores de Cine Mudo Chaplin, Cine en Blanco y Negro

Principales Actores de Cine Mudo
Chaplin, en el Cine en Blanco y Negro

Charles Chaplin (1889-1977), actor, compositor, productor y director inglés, alcanzó fama internacional con sus películas mudas y es considerado uno de los grandes creadores de la historia del cine. Su nombre completo era sir Charles Spencer Chaplin.

Nació en Londres, en una familia de artistas de variedades, y comenzó a actuar ya de niño en musicales y pantomimas. En 1910 viajó a Estados Unidos en una gira con la compañía para la que trabajaba, y se estableció allí definitivamente dos años después. Chaplin apareció por primera vez en el cine en 1913, en las películas de la Keystone, de Mack Sennett.

En Carreras de autos para niños (o Carreras sofocantes, 1914) hizo por vez primera el personaje del vagabundo Charlot, con unos anchísimos pantalones, enormes zapatos, bombín y bastón de bambú, papel que interpretaría luego en más de 60 películas, incluida El vagabundo (o Charlot vagabundo, en 1915). En este año se asoció con la compañía Essanay, después con la Mutual y con la First National, hasta tener sus propios estudios en Hollywood en 1918.

SU FAMA: Dos giras a Estados Unidos le cambia el curso de su vida. En diciembre de tras dejar su Inglaterra natal, Chaplin ingresó en la Mack Sennetts Keystone Company. Al mismo tiempo reemplaza el teatro por el cine. Sólo durante 1914 rodó 35 cortometrajes, que hicieron famoso Charlot, su personaje de vagabundo. Entonces Chaplin reclamó su independencia y se alejó de Mack Sennett e ingresó Mutual Film Corporation, que le ofreció medios técnicos y financieros considerables.

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EL CINE: El cine se transformó en el arte característico de nuestro siglo. Las imágenes en movimiento que proyectaba el aparato creado por los hermanos Lumiére (1895) y la invención del cine sonoro (1927) permitieron conformar un hecho artístico único, integrando elementos de las demás artes como la pintura, la literatura, la música, el teatro. Además de constituirse en una forma de expresión artística con un lenguaje propio, el cine fue un medio de comunicación masivo. Rápidamente se transformó en una poderosa industria.

La interrelación arte-medio de comunicación masivo-industria hizo del cine una síntesis de la cultura contemporánea.

Como sucede con otras manifestaciones artísticas, en el cine se fueron conformando diferentes corrientes. En cada una de ellas se reflejaron las distintas maneras de vivir y pensar de los artistas y de sus sociedades. Algunas de esas corrientes fueron: el surrealismo, el expresionismo alemán, el realismo soviético, el neorrealismo italiano.

En los años ’20 se produjo la gran expansión de la industria del cine en torno a los estudios situados en Hollywood —Los Ángeles, EE.UU— , en los que se producía el 80% de las películas de todo el mundo. El cine norteamericano dominó desde entonces el mercado mundial e impuso un estilo de películas cuyo principal objetivo era lograr un producto de venta masiva.

Al modelo hollywoodense basado en las superproducciones, con grandes actores-estrellas, se le opuso el llamado cine de autor, menos sujeto a los gustos del mercado y a los dictados de los productores, y más preocupado por lograr un hecho estético.

Cine en Blanco y Negro

El cine alemán tuvo un momento de gran esplendor creativo en la década del ’20. La película Metróplis (1926) de Fritz Langjunto con El gabinete del doctor Caligari (1919) fueron las máximas realizaciones del cine expresionista. Se trataba de películas que buscaban expresar sentimientos excepcionalmente fuertes, por medio de la gestualidad y la mímica exagerada de los actores. Otro rasgo —que puede advertirse en la ilustración— es que intentaban que cada imagen fuera una obra de arte completa y de gran potencia. Los expresionistas dieron mucha importancia a las escenografías, con el objetivo de crear climas y ambientes sofocantes. El ascenso al poder de Hitler provocó el exilio de muchos cineastas, la utilización del cine como simple vehículo de propaganda nazi, y la consecuente decadencia del cine alemán.

cine ruso El acorazado Potemkin

El acorazado Potemkin, de S. Eisenstein (1925). Luego de la revolución rusa de 1917, se conformó en la Unión Soviética una corriente cinematográfica cuyo mayor realizador fue Eisenstein. Su obra cumbre fue El acorazado Potemkin, en la que se plasmaron los principales rasgos del cine soviético: el realismo —llevado al punto de tratar los temas con el estilo de un documental—, la fuerza expresiva y la búsqueda de escenas de gran dramatismo, y la intención política del artista, que elegía temas vinculados a la historia y a las luchas sociales de su país. Eisenstein fue un pionero en la técnica del montaje. Gracias a su capacidad para utilizar esta técnica, lograba que sus películas tuvieran un gran dinamismo e intensidad dramática, aun cuando se trataba de películas mudas.

Un perro andaluz, de Luis Buñuel (1928). Este director de cine español fue uno de los principales impulsores del cine surrealista. Al igual que en la literatura y la pintura, el cine surrealista trató de trasladar al lenguaje cinematográfico los mecanismos del inconsciente estudiados por el psicoanálisis. El cine surrealista, plagado de símbolos de difícil interpretación, no alcanzó gran popularidad, pero fue analizado con interés por cinefilos y círculos intelectuales.

cine ladrón de bicicletas

Ladrón de bicicletas, de Vittorio de Sica (1948). Esta película es uno de los mejores exponentes del neorrealismo italiano. Los directores enrolados en esta corriente intentaron reflejar en sus obras los problemas sociales de Italia luego del fascismo. Para lograr un tono realista filmaban en escenarios naturales y con actores no profesionales. Bascaban deliberadamente producir un hecho artístico realizando obras de bajo presupuesto. En muchos casos, los neorrealistas fueron artistas comprometidos con las luchas políticas de su tiempo.

Lo que el viento se llevó, cine americano

Lo que el viento se llevó, de Víctor Fleming (1939).
El cine de Hollywood/we el más importante del mundo desde el punto de vista industrial. Allí se concentraron capitales y artistas para darle al cine norteamericano una gran pujanza. El cine de Hollywood no representó una corriente estética definida y única. Por el contrario, fue el centro productor de artistas muy diversos. Con el tiempo, se fue afirmando en Estados Unidos un cine que se orientó hacia públicos masivos, y la mayoría de los productos de Hollywood, sus grandes clásicos, fueron películas cómicas o westerns —ambientadas en el Lejano Oeste—. Una característica del cine norteamericano fue la preponderancia de las grandes producciones, con altos costos en decorados, ambientación de época y actores famosos, al estilo de Lo que el viento se llevó.

Fuente Consultada:
HISTORIA Argentina y el Mundo Contemporáneo Alonso-Elisalde-Vázquez

Biografía de Fleming Alexander y Descubrimiento de la Penicilina

Biografía de Fleming Alexander: El Descubrimiento de la Penicilina

► SU DESCUBRIMIENTO:

Desde la época de Louis Pasteur, un buen número de bacteriólogos estudiaron el efecto inhibidor de ciertos microorganismos existentes en el suelo, aunque no llegaron a ninguna clase de resultados prácticos; el primer paso importante estaba reservado a nuestro hombre.

Fleming Alexander (1881-1955) descubrió en 1928 la penicilina, pero ésta no se aprovechó hasta 1939.

Fleming, entonces profesor de bacteriología en la St. Mary’s Hospital de Londres, observó que un hongo había llegado a una placa de cultivos bacterianos, donde crecían unas colonias de un coco común, y que las colonias situadas en la vecindad del hongo, que antes se habían desarrollado normalmente, mostraban ahora signos de disolución.

Fleming supo inmediatamente que dicho fenómeno no era usual, aislando el hongo en forma de cultivo puro y, a continuación, lo identificó como el Penecillium notatum.

En una nueva etapa demostró que este hongo produce un caldo de cultivo capaz de inhibir ostensiblemente el crecimiento de los organismos causantes de las enfermedades infecciosas más comunes; a esta sustancia la denominó «penecilina» y abrió uno de los capítulos más brillantes de la historia de la medicina.

En 1939  el patólogo británico de origen australiano Howard Walter Florey (1898-1968), en colaboración con un colega asimismo británico y de origen alemán, Ernst Boris Chain (1906-1979), logró aislar el verdadero agente antibacteriano del moho.

Alcanzaron su propósito con rapidez, y allanaron el camino para que se empleara la penicilina durante los tiempos oscuros que se avecinaban. Florey, Chain y Fleming compartieron el premio Nobel de medicina y fisiología en 1945.

Fleming Alexander en el laboratorio

Alexander Fleming en su laboratorio. El bacteriólogo escocés sir Alexander Fleming revolucionó el tratamiento de las infecciones bacterianas cuando descubrió la penicilina, el primer antibiótico.

Aunque este fármaco fue descubierto en 1929, se tardaron más de diez años en producir penicilina a gran escala.

Dado el gran número de víctimas durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de científicos fundó una red de pequeñas fábricas de penicilina para poder comercializarla en grandes volúmenes, lo que permitió salvar millones de vidas.

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BREVE FICHA BIOGRAFICA DE FLEMING

•  Nacio el 6 de agosto de 1881 enLochfield Darvel (Escocia).

• A los trece años se mudó a Londres para completar sus estudios.

• Siete años más tarde empezó a estudiar medicina en la Escuela Médica del Hospital de Santa María de la Universidad de Londres.

• En 1906 comenzó a ejercer su profesiór en el Colegio Real de Cirujanos, en Inglaterra, aunque pronto volvió al laboratorio del Hospital de Santa María para continuar investigando.

Al estallar la Primera Guerra Mundial se convirtió en Capitán del Cuerpo Médico del Ejército.

• En 1921 regresó al Hospital de Santa María como suplente de laboratorio.

• En 1922 descubrió la lisozima, una enzima con propiedades antibióticas.

• Seis años después obtuvo la Cátedra de Bacteriología en la Universidad de Londres.

• En 1928 halló accidentalmente una sustancia con gran poder antibacteriano.

• Al año siguiente publicó el primer informe sobre sus descubrimientos.

• En 1933 asumió la dirección del Instituto de Patología e Investigación de Inglaterra.

• En 1943 fue nombrado miembro de la Real Sociedad Inglesa.

• Al año siguiente recibió el título de Caballero.

• En 1945 compartió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con los científicos británicos Howard Florey y Ernst Boris Chain por sus contribuciones al desarrollo de la penicilina.

• Murió el 11 de marzo de 1955 en Chelsea (Londres).

En 1928, Alexander Fleming investigaba cómo combatir las infecciones. Un día notó que en uno de los platos donde cultivaba hongos se había formado una capa ce moho que acababa con las bacterias.

Luego de varios estudios comprobó que en el moho había una sustancia (a la que llamó penicilina) capaz de atacar las infecciones bacterianas.

Al año siguiente publicó sus hallazgos sin despertar interés entre los científicos. Sólo varias décadas más tarde el descubrimiento permitió la producción masiva de la penicilina.

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BIOGRAFÍA ALEXANDER FLEMING:

Nacido en la pequeña ciudad escocesa de Lochfield el 6 de agosto de 1881, Alexander Fleming era el séptimo hijo de un modesto granjero de las Lowlands, enAyshire. Desde niño había mostrado una sorprendente capacidad intelectual.

Cuando apenas había cumplido diez años pasó a la escuela de Dorvel, el pueblo vecino.

De todos modos, Fleming siempre reconoció que esta primera enseñanza le había resultado esencial, especialmente en lo que supuso de contacto con la naturaleza y de inventiva ante una total precariedad de medios materiales.

En Dorvel, aunque no fue un alumno muy destacado, mostró unas ciertas aptitudes que resultaron fundamentales en el momento de decidir si continuaría en la granja o proseguiría sus estudios.

Finalizados sus estudios primarios, se traslada, junto con sus hermanos, a Londres donde consigue su primer trabajo en una compañía naviera.

Allí Fleming reemprendió sus estudios en la Escuela Politécnica, donde dio aún más muestras de aptitud, empero, que debido a las vicisitudes familiares en un momento parecieron malograrse cuando tuvo que aceptar un trabajo como oficinista en la American Line, lugar que ocupó durante cinco años.

fleming alexander

► Un Giro En Su Vida

A la edad de veinte años, Alexander recibe su parte de la herencia de su tío, John Fleming; este acontecimiento, junto con el apoyo de su hermano Tom que, al observar la falta de interés de Alexander en su trabajo, le insta a iniciar estudios de medicina, cambiaría el rumbo de su vida.

A pesar de que llevaba varios años alejado de los estudios y centrado en su trabajo en la naviera, aprueba con pasmosa facilidad el examen del London College of Preceptors y se inscribe en el St Mary’s Hospital Medical School a principios del año académico de 1901.

Alexander fue un estudiante modelo desde el primer momento; varios premios académicos jalonan su paso por la mencionada institución.

►Primeros Premios

En 1902 obtiene los galardones de anatomía y fisiología. Dos años más tarde es premiado en anatomía superior, farmacología y química orgánica.

En julio de 1904 aprueba el examen intermedio de la Universidad de Londres, con sobresaliente en fisiología y farmacología.

En enero del año siguiente sopera con éxito la prueba preliminar de acceso al Colegio Real de Cirujanos.

Pero no será hasta 1906 cuando obtenga el título de medicina de la Universidad de Londres; comienza entonces a trabajar en el equipo de Almroth Wright, que dotará al hospital de un nuevo departamento: el de inoculación.

Terminados los estudios con las correspondientes prácticas, en las que Alexander Fleming logró el título de cirujano, un hecho fortuito le llevó al laboratorio de Almroth Wright, bacteriólogo ya célebre que regentaba uno de los servicios más prestigiosos del Saint Mary’s.

Entre serias dudas sobre si dejaba o no la cirugía, finalmente ingresó en el año 1906; el laboratorio era muy exiguo, el dinero escaseaba y en realidad subsistía gracias a la generosidad de Almroth Wright.

Desde los primeros momentos Fleming dio pruebas de su habilidad manual para montar toda clase de técnicas de experiencia.

En el plano de las exposiciones destacó por su concisión y orden, hechos que, convenientemente valorados por Wright, pronto le labraron un primer puesto en el equipo.

Pero los conocimientos bacteriológicos iban creciendo, sobre todo tras el impulso que desataron los discípulos de Robert Koch, y el viejo laboratorio empezó a sentir la necesidad dé una ampliación adecuada y conveniente.

►Publicaciones Científicas

Durante esta etapa, Fleming publica varios artículos sobre bacteriología en las revistas Lancet y The Practitioner; por el titulado “El diagnóstico de la infección bacteriana aguda” recibe la medalla Cheadle para medicina clínica de la institución londinense.

A partir de 1909 comenzó a trabajar en los laboratorios de la fundación del Inoculation Department, Fleming empezaba a trabajar en un laboratorio dotado con todas las exigencias que la ciencia requería.

Las jornadas de trabajo eran agotadoras.

Maurois, reuniendo varios testimonios, nos hace una descripción de la labor del equipo, que a pesar de su extensión creemos interesante transcribir: «Fleming adquirió muy pronto la maestría de aquel mundo nuevo, en el cual había entrado por casualidad. El trabajo sobrepasaba los límites de la resistencia humana.»

En medio de este trabajo agotador, Fleming completaba sus últimos exámenes médicos.

Fue en el año 1908 que, clasificado en primer lugar, se graduó obteniendo la medalla de oro de la universidad de Londres, además de ganar el título de FRCS.

A continuación escribió una tesis «Sobre las infecciones bacterianas agudas», concursando en su propia facultad de Saint Mary’s donde también logró la medalla de oro conocida como Cheadle medd.

Su fama, bien que a nivel local, empezaba a consolidarse, cuando una nueva orientación investigadora configuró lo que constituiría una de sus máximas preocupaciones.

► Flemig, Encuentra Su Camino

A partir de ese momento Fleming se preocupará por la búsqueda de un solo objetivo: el medio de luchar contra las infecciones, que continuaban siendo una de las más grandes amenazas para el hombre.

Conociendo los trabajos de Ehrlich sobre el salvarsán, Fleming lo ensayó en varios pacientes, contra la opinión de Wright, que en este punto tuvo la intuición de depositar su confianza en la vacunoterapia.

Pronto introdujo unas certeras modificaciones en la técnica de Wassermann para determinar el diagnóstico de la sífilis.

Fleming se alistó en el ejército en 1912. En julio de 1914 estalla la Primera Guerra Mundial; en octubre de ese mismo año, Wright y todo su equipo de bacteriólogos se incorporan al cuerpo médico del ejército.

Son destinados a Boulogne, con el objetivo de estudiar el tratamiento quirúrgico de las heridas infectadas.

Durante estos años de guerra conoce a una enfermera de origen irlandés, Sarati McElroy que se convierte en su esposa en diciembre de 1915.

La experiencia del hospital de campaña, con independencia del trauma moral, hizo que Fleming, producto de una investigación profunda, publicara un trabajo —en The Lancet, número del 18 de septiembre de 1915— en el que concluía sobre la necesidad de que, en la medida de lo posible, los cirujanos extirparan los tejidos afectados de necrosis.

Tras la firma del armisticio. Alexander Fleming regresa a Londres como director adjunto del departamento de inoculación en el St Mary’s Hospital y publica, junto a A. B. Porteous, un artículo en The Lancet sobre los métodos para la transfusión de sangre.

En este centro, el más nuevo de los hospitales docentes de Londres —fundado en 1845 por el doctor Samuel Lane—, desarrollará toda su carrera profesional, a lo largo de cincuenta y un años.

Fleming Alexander en el Laborarorio

Fleming y la Penicilina: Lucha contra las infecciones en las guerras

►LLegó El Premio Nobel

El 25 de octubre de 1945 un telegrama de Estocolmo le anunció que le había sido concedido el Premio Nobel de Medicina, así como a Florey y a Chain.

El comité científico Nobel propuso al principio que la mitad del importe del premio fuera para Fleming y la otra mitad repartida entre sir Howard Florey y Chain.

En medio de ajetreos, honores y un trabajo que cada vez se hacía más penoso, al tener que dirigir el departamento y enfrentarse con problemas de tipo burocrático, Fleming perdió a su mujer.

Fueron unos tiempos difíciles, en los que se incrementó su poca comunicatividad y aislamiento.

► Una Efímera Felicidad

Muy al final de su vida contrajo matrimonio con Amalia, una discípula griega con la que desde el primer contacto se sintió entrañablemente unido.

Se esposaron a mitades de abril de 1953, y esta unión representó, sin duda alguna, como una efímera felicidad tardía en la vida de un hombre prácticamente acabado.

En enero de 1955 Fleming presentó su dimisión como principal del instituto, aunque conservando en él un laboratorio de trabajo.

El día 11 de marzo de 1955, antes de emprender la jornada, en la que tenía una comida en el Savoy y una cena en casa de Douglas Fairbanks júnior, junto con Eleanor Roosevelt, se sintió indispuesto, sudando profusamente y aquejando un dolor en la parte izquierda del pecho.

Recostado en la cama, mientras su esposa había pedido ya auxilio, inclinó su cabeza adelante, sin estridencias, como puntualiza Maurois, «en un supremo esfuerzo por pasar inadvertido, por un delicado deseo de no molestar a nadie, por una firme voluntad de negarse a cualquier prioridad, el hombre que había dado a la medicina su arma más eficaz contra la muerte murió, en el corazón de Londres, sin asistencia médica.»

Cumpliendo el deseo de ser incinerado, sus cenizas, en medio de una ceremonia imponente, fueron depositadas en la cripta de San Pablo, cerca de las tumbas gigantes de Nelson y Wellington.

El profesor Pannett, amigo y compañero de Fleming desde su común ingreso en la vida médica, pronunció el elogio fúnebre, con uno de cuyos párrafos estimamos oportuno finalizar las notas biográficas: «… Su elección de una profesión, después de un hospital; su paso a la bacteriología; su encuentro con Almroth Wright; la clase de trabajo que efectuó allí; el efecto inesperado de una lágrima; la caída imprevisible de una espora; no, todos estos acontecimientos no pueden ser debidos sólo a la suerte. Nosotros podemos ver en cada recodo el dedo de Dios mostrando la dirección que debe tomar esta carrera.»

► La Era de los Antibióticos

La obra científica de Alexander Fleming, con independencia del hallazgo concreto, abrió lo que se ha llamado la «era de los antibióticos».

En efecto, comprobados sus efectos beneficiosos, la técnica norteamericana permitió obtener penicilina en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades de las fuerzas armadas y de la población civil de los Estados Unidos y de Inglaterra.

En los años ulteriores al término de la segunda guerra mundial, la búsqueda de antibióticos —el nombre de antibiótico había sido propuesto por Waksman, en 1942— adquirió la importancia que le correspondía: en 1944 Waksman introdujo la estreptomicina, en 1947 J. Ehrlich y colaboradores la cloromicetina, al año siguiente Luggar la aureomicina, Finlay la terramicina, Waksman la neomicina, etc.

Y en la actualidad, un centenar de antibióticos aseguran la perpetuidad del primer gran paso dado por sir Alexander Fleming.

LA PENICILINA

guerra mundial y la penicilina

El desastre que supuso la Gran Guerra tuvo al menos una vertiente positiva; estimuló la investigación clínica y el desarrollo de algunos medicamentos clave, como las sulfamidas y los antibióticos.

Entre los médicos que trabajaron en un hospital de campaña estuvo el bacteriólogo escocés Alexander Fleming, que comprobó las heridas letales que provocaban las nuevas armas y la dificultad que entrañaba frenar las infecciones producidas por la metralla.

En la posguerra comenzó sus investigaciones para encontrar un antiséptico capaz de frenar el proceso infeccioso y en 1928 logró el famoso descubrimiento accidental que cambió la lucha contra las infecciones: la penicilina.

Diez años después, el bioquímico británico Ernst Boris Chain y el patólogo australiano Howard Walter Florey descubrieron la manera de purificarla y fabricarla de forma industrial.

Pero en 1939, el comienzo de la Segunda Guerra Mundial saturó los laboratorios ingleses, que se volcaron en el esfuerzo bélico, y Chain y Florey viajaron a los Estados Unidos para poner en marcha plantas industriales capaces de producir grandes cantidades del antibiótico.

Las primeras remesas llegaron a tiempo para salvar a muchos soldados que cayeron heridos en los campos de batalla.

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► SE RETOMA LA INVESTIGACIÓN:

Hasta 1939 no se volvieron a realizar investigaciones relevantes sobre la penicilina.

Ese año, Howard Florey y Ernst Chain, que trabajaban en la Escuela de Patología Sir William Dunn, en Oxford, decidieron emprender un estudio general de la antibiosis con el fin de descubrir los factores científicos implicados, más que la posibilidad de su aplicación médica. Por una afortunada coincidencia, uno de los ejemplos que escogieron fue la penicilina.

Ernst Chain

«Me gustaría señalar que la posibilidad de que la penicilina tuviera aplicaciones prácticas en medicina clínica ni siquiera nos había pasado por la cabeza cuando empezamos a trabajar…» ERNST CHAIN

Howard Florey

La aplicación de la penicilina fue posible gracias a la colaboración de Chain y Fiorey tras una serie de complicadas pruebas y estudios.

Éste es un aspecto olvidado injustamente, puesto que, si bien científicamente fue reconocido, popularmente todo el mérito, aunque sea comprensible, ha recaído en Fleming.

Es decir, al hallarse en posesión de una penicilina parcialmente purificada, Chain se dio prisa en aplicarla. «Florey —consigna Maurois— se encontraba en aquel momento ocupado en otra investigación, por lo que Chain se dirigió a un gran cirujano español, Josep Trueta, que trabajaba en el Instituto de Oxford con un joven colaborador inglés, John Barnes.

A petición de Chain, Barnes inyectó treinta miligramos de penicilina concentrada en la vena de un ratón. Grande fue la alegría de Chain y grande la sorpresa de Trueta, que contemplaba el experimento, al comprobar que no se producía ninguna reacción tóxica.»

En unas palabras, la ciencia adquiría ya aquella maravillosa droga con la no menos maravillosa propiedad de matar a los microbios y no a las células del cuerpo.

El experimento crucial se llevó a cabo el 25 de mayo de 1940, sobre tres ratones infectados respectivamente de estafilococos, estreptococos y clostridium septicum.

Los controles murieron uno a uno y los animales inyectados sobrevivieron; en junio de 1940 el equipo de Oxford, puesto que así se denomina a quienes lograron los resultados finales, ante la gran ofensiva alemana de Dunkerke, convencidos de la importancia del experimento, empaparon del oscuro líquido los forros de sus bolsillos para que, sólo con que uno pudiera escapar, con las esporas podría iniciar nuevos experimentos.

En el bienio comprendido entre 1940 y 1942 la figura de Fleming sufrió una especie de ocaso.

Pero en el mes de agosto de 1942 la aplicación de la penicilina en un caso desesperado, cuya curación se tildó de milagrosa, hizo que el Times publicase un editorial titulado Penicillium: «Todo el mundo —puede leerse— estará de acuerdo con The Lancet en afirmar que en razón de las posibilidades de la penicilina debería encontrarse, lo antes posible, medios para producirla en gran cantidad.»

Pero no fue hasta el año 1943 que las fábricas empezaron a producir cantidades relativamente importantes que pudieran entregarse al ejército; el viejo sueño de Fleming, iniciado en la primera gran guerra, era ya una realidad, la realidad que más vidas humanas ha salvado.

OBRA CIENTÍFICA:
Descubrimiento de la Lisozima:

Como resultado de las investigaciones científicas llevadas a cabo en los años posteriores a la guerra, Fleming descubrió un nuevo agente bacteriológico, la lisozima.

El hallazgo tuvo mucho que ver con el método de trabajo que el científico desarrollaba en su laboratorio, no demasiado ordenado, según afirmaban sus colaboradores más cercanos.

Fleming tenía la costumbre de guardar los cultivos durante dos o tres semanas en su mesa, con la intención de observar su evolución.

Así, en un porta objeto había depositado su propia mucosa nasal en el transcurso de un resfriado, constató un rasgo notable: alrededor de la mucosa no había colonias de bacterias.

A partir  de esta observación dedujo que lo que había evitado el desarrollo de los gérmenes era que  «algo», la lisozima, se había desprendido de la mucosa.

En 1921, Fleming expuso sus descubrimientos sobre esta enzima, que pasaron completamente inadvertidos, en el Club de Investigación Médica. Hay que señalar que, a pesar de su notable capacidad de investigación, era un orador muy modesto.

La falta de interés que suscitó en la comunidad científica sobre su trabajo sobre la lisozima no hizo, en modo alguno que decayera su ánimo; Fleming continuó realizando experimentos con este nuevo agente bacteriológico.

En 1922, Wright, fascinado por los experimentos de su discípulo, propone  a Fleming como miembro de la Royal Society of Medicine.

Pero, sin duda, el hecho más notable en la carrera científica de Alexander Fleming fue el descubrimiento de un nuevo agente inhibidor de la vida bacteriana, la penicilina.

Este hallazgo, realizado en 1928, cuando Alexander Fleming era titular de la cátedra de Bacteriología en la Escuela de Medicina del St Marys Hospital, inauguro una nueva era en la práctica de la medicina.

El descubrimiento estuvo precedido por los estudios que Alexander Fleming estaba realizando sobre las variaciones de color de las colonias de estafilococos, lo que parecía estar relacionado con su virulencia.

Se pensaba que estos cambios de tonalidad se producían si las colonias se incubaban durante veinticuatro horas y luego se conservaban a temperatura ambiente durante varios días.

Fleming, en colaboración con M. Pryce, estudió estas alteraciones con cultivos de estafilococos procedentes de forúnculos, abscesos e infecciones de nariz, garganta y piel.

La primera anotación sobre la penicilina en el cuaderno de laboratorio de Fleming está fechada el 30 de octubre de 1928.

El hecho que llamó la atención del científico fue una placa de cultivo de estafilococo, en la que existía una zona de colonias que habían desaparecido, alrededor de una gran mancha de hongo, lo que ponía de manifiesto la capacidad del hongo para atacar a los microorganismos patógenos comunes.

El fenómeno, que suponía, de hecho, el descubrimiento de la penicilina, pasó en aquel momento desapercibido para todo el equipo, excepto para el propio FIeming, el único consciente de la importancia del hallazgo.

Profundizó sus investigaciones en este ámbito y continuó realizando experimentos con el hongo encaminados a determinar su capacidad de destrucción de microorganismos.

Como resultado, publicó varios artículos sobre este tema; en 1929 aparecía, en la revista The Journal, el titulado «Sobre la acción bacteriana de la penicilina con especial referencia a su utilización en el aislamiento de B. lnfluenz.».

En 1931, en el transcurso de una conferencia sobre «El empleo intravenoso de los germicidas», pronunciada en la Royal Society of Medicine, Fleming anuncia su descubrimiento de que la penicilina inhibe a los organismos anaerobios que causan la gangrena gaseosa.

Fue así como Flerning sentó la base de lo que, con el tiempo constituiría una de las armas más poderosas de la humanidad  para luchar contra las enfermedades. No obstante, se trataba sólo  de un primer  paso, ya que la utilización de la penicilina no hubiera sido posible sin los trabajo de los investigadores de Oxford,  H. W. Florey y E.B. Chain.

Estos científicos llevaron a  cabo los procesos de purificación y concentración de la penicilina, con vista a poder  demostrar sus efectos terapéuticos. Sus conclusiones fueron publicadas en el artículo la “Penicilina como agente terapéutico”, apareció en 1940 en la revista The Lancet.

Las aportaciones de Florey y Chain, que junto con Fleming, fueron galardonados con el premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1945, permitieron la producción a gran escala de penicilina en Estados Unidos Bretaña.

Los poderes curativos de la penicilina radican en su facultad de impedir el normal desarrollo de una bacteria. Su acción consiste en destruir la corteza de las células. Cuando la corteza y la membrana de una célula se debilitan y revientan, la bacteria muere. ¿Cómo sucede esto?.

Las bacterias son microorganismos unicelulares, compuestos fundamentalmente de tres partes: una corteza externa protectora, una membrana interna elástica y un espeso líquido interior denominado citoplasma.

Normalmente, la corteza rígida se expande con el desarrollo de la célula. Al principio se disuelve una porción de la corteza envejecida y, en consecuencia, la membrana flexible se dilata.

Luego la corteza se restaura a partir de moléculas de mucoproteína, que desde el citoplasma y a través de la membrana son transportadas hasta la corteza de la célula mediante enzimas especiales que les sirven de vehículo.

Las enzimas se unen y acoplan a las mucoproteínas, de modo semejante a una llave y su cerradura.

Cuando la penicilina se introduce en este sistema, el proceso se distorsiona. Parte de la molécula de penicilina se asemeja a la estructura hermética de la molécula de mucoproteína.

La enzima se acopla falsamente a una porción de penicilina y la transporta hasta el lugar de la corteza de la célula dispuesto para recibir la mucoproteína.

La molécula de penicilina no encaja debidamente en su sitio y provoca una grieta en la nueva corteza. El desarrollo de la célula ejerce presiones crecientes sobre la corteza; la zona defectuosa cede y al fin se quiebra. Entonces, la membrana celular elástica se dilata hasta romperse; el citoplasma se derrama y la bacteria muere.

El Reconocimiento público de Alexander Fleming

Sir Fleming es una de las personalidades que mayores muestras de gratitud ha recibido por parte de la comunidad científica y de la sociedad en general.

En 1946, tras ser galardonado con la medalla de oro del Colegio Real de Cirujanos de Londres, de fue nombrado miembro honorario de numerosas instituciones: la Academia de Medicina ha de Buenos Aires, el Colegio de Cirujanos de Brasil, la Academia de Medicina de Turin, el Colegio de Farmacéuticos de Filadelfia y el Real Colegio de Médicos de Edimburgo.

En 1948 viajó a España, donde recibió, asimismo, diversos testimonios de reconocimiento. Fue designado miembro honorario de las reales academias de Medicina  de Madrid, Barcelona y Sevilla, de la Sociedad Española de Higiene y del Ateneo de Sevilla.

Recibió el cargo de presidente de honor de la Sociedad Médica de Hospitales de Sevilla, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y la medalla de oro de la Real Academia de Medicina de Sevilla.

También realizó diversos viajes por Estados Unidos, Pakistán —como delegado de la UNESCO— y Cuba —donde fue nombrado miembro de la Sociedad Cubana de Clínica y del Colegio Nacional de Farmacéuticos, y distinguido con diversos título: La Gran Cruz, Orden de Honor y Mérito de la Cruz Roja Cubana, entre otros.

Alexander Fleming murió el 11 de marzo de 1955, de una trombosis coronaria; reposan en la cripta de la catedral de San Pablo, en Londres.

ALGO MÁS SOBRE EL TEMA…

Al fenómeno que produce la eliminación de una bacteria por un hongo, o a una especie de otra índole que elimina a su contendiente, lo denominamos «antibiosis».

Hay antibiosis entre hongos y bacterias. Por eso se ha creado el término «antibiótico» para designar a la penicilina, por ejemplo.

Los investigadores comprobaron que ciertos organismos elaboran sustancias perjudiciales y aun letales para otros, que fueron llamados antibióticos.

El primer antibiótico descubierto fue la piocianina, que se aisló del pus en 1860, aun antes de que se conociera la bacteria que lo produce.

Desde entonces se han aislado muchos antibióticos de las bacterias y de una gran variedad de plantas, tales como los tomates y las cebollas.

A diferencia de los bacteriófagos (devoradores de bacterias), las sustancias antibióticas se emplean con gran éxito contra las bacterias patógenas. En la actualidad -las más importantes se aíslan de los hongos.

De éstos, la penicilina, que proviene de un hongo muy relacionado con los que atacan los quesos Roquefort y Camembert, es el más eficaz.

La penicilina fue descubierta por Fleming en 1929, pero sus posibilidades no fueron totalmente apreciadas hasta 1940. Existen tres formas de. penicilina, de las cuales una sola es la realmente activa contra las bacterias.

En contraste con otros muchos antibióticos, no es tóxica cuando se inyecta al hombre o a los animales.

Las bacterias expuestas a la acción de la penicilina se hinchan y no pueden dividirse, de modo que son fácilmente destruidas por los glóbulos blancos de la sangre.

No todas las bacterias son vulnerables a la penicilina, por supuesto; los antibióticos son de naturaleza química diversa: algunos son semejantes a las proteínas, otros a las grasas y algunos son sustancias químicas complicadas de otros tipos.

Un problema permanente en el campo de los antibióticos es el desarrollo de cepas de organismos resistentes a los mismos.

La constante búsqueda de nuevos antibióticos que llevan a cabo las empresas farmacéuticas nos ha permitido conservar un tratamiento ventajoso contra los gérmenes.

La penicilina se emplea con éxito en el tratamiento de la sífilis. Durante muchos años se empleaba el salvarsán o algunos de sus derivados que contienen arsénico.

El descubrimiento del salvarsán, droga suficiente para destruir la espiroqueta, fue el resultado de un largo proceso de ensayos y errores llevados a cabo por el médico alemán Ehrlich.

Actualmente, esta droga ha sido reemplazada por la penicilina en el tratamiento de la sífilis. No debe confundirse la propiedad que posee la penicilina con la de otros organismos, como los virus.

La primera es un hongo capaz de inhibir la reproducción de las bacterias, en tanto que los virus son bacteriófagos, es decir se alimentan de bacterias, a las cuales parasitan. Los virus fueron descubiertos en 1917 por el investigador francés d’Herelle, quien observó que algún agente invisible destruía sus cultivos de la disentería.

Antes de conocerse la penicilina, se trató de curar muchas enfermedades con bacteriófagos (destructores de bacterias); pero la acción de éstos es completamente diversa a la del penicillium, pues éste no destruye las bacterias, sino que inhibe su función.

Los botánicos, al clasificar la penicilina entre los hongos, la incluyen entre los ascomicetos (hongos con «saco»), que comprenden más de 35.000 especies.

Son denominados así porque sus esporas se forman en bolsas llamadas sacos. Cada saco produce de dos a ocho ascorporas. Entre los hongos ascomicetos, además del penicillium notatum (género y especie de la penicilina) se encuentran las levaduras, los hongos que aparecen  sobre los quesos, jaleas, frutas y trufas comestibles.

La penicilina es un antibiótico. Esta palabra, (pie significa «contra la vida», no se aplica exclusivamente a la penicilina, pues corresponde a todo elemento que inhiba la formación de otros seres microscópicos.

Puestos en presencia un hongo y una bacteria, ambos han de sobrevivir en el caldo de cultivo o en el tejido animal que les sirve de alimento; pero en su lucha por la supervivencia, triunfa siempre el mejor dotado.

En el caso del hongo penicillium notatum, éste inhibe la reproducción de la bacteria, y triunfante en esa lucha, la deja hinchada e indefensa a merced de los glóbulos blancos.

Estos últimos constituyen la policía de la sangre y son los encargados de devorar las bacterias, ya sea que hayan perdido sus propiedades defensivas o bien sucumban bajo el ataque de los leucocitos (leuco, significa blanco, cito, célula).

Como estos últimos son capaces de trasladarse con gran celeridad donde quiera que haya una infección y en su rápido traslado llegan a atravesar los vasos de pequeño calibre, acuden por millones y devoran sus presas emitiendo una prolongación de su protoplasma, que recibe el nombre de pseudopodio (pseudo, falso, y podio, pie).

Al envolver la bacteria con esa prolongación, la digieren merced a los jugos de su protoplasma, y al propio tiempo que eliminan elementos causantes de infecciones, depuran la sangre de los residuos orgánicos que pudieran dejar.

Todo aquel que suela consumir queso Roquefort, habrá observado la formación de hongos en la superficie.

Esa descomposición, que suele ir acompañada de una coloración verdosa y cierto olor acre, se debe a la presencia de hongos que son del mismo género que la penicilina, si bien pertenecen a otra especie.

La incidencia de la sífilis en los Estados Unidos, varía enormemente según las partes del país y los diferentes grupos de habitantes.

En una serie de autopsias tomadas al azar, se encontró una proporción del 5,5% sobre 150.0o0 cadáveres.

De los primeros dos millones de hombres reclutados durante la segunda guerra mundial, el 2,3 % de los blancos y el 27,2 % de los negros padecían de dicha enfermedad.

Comprobada tal incidencia mediante la reacción de Wasserman y la de Kant, se logró atemperar el flagelo mediante una serie de inyecciones de penicilina, que resultó eficacísima para sanear el ambiente de los ejércitos. Localizado el enfermo, practicadas las reacciones y aplicado el tratamiento de penicilina, se destacaron excelentes resultados.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Moderno – Entrada: Alexander Fleming – Editorial Planeta – Tomo III –

Destacadas Personalidades del Siglo XX Líder de la India

TESTIMONIO SOBRE EL LÍBER POLITICO-ESPIRITUAL DE LA INDIA
¿QUIEN ERA MAHATMA GANDHI?

MAHATMA GANDHI: Una de las personalidades más importantes y trascendentes del siglo XX, Gandhi permanece en la memoria colectiva de la Humanidad como símbolo de la acción política y reivindicativa fundamentada en el espiritualismo y en la resistencia pacífica. Mohandas Karamchad era el hijo pequeño de la familia Gandhi. Su padre era un abogado de cierto prestigio casado en cuatro ocasiones.

De la última de sus uniones, con Pulitnai, fue fruto el que posteriormente sería denominado «el Mahatma», alma grande. De su infancia y primera juventud sabemos que no fue aplicado en los estudios y que sentía verdadera devoción y respeto hacia sus padres.

Se trataba de un muchacho tímido, retraído, característica que no abandonará a lo largo de su vida. A los siete años, conforme a la tradición hindú, sus padres concertaron su matrimonio con una niña de su misma edad, Kasturbai Makanji, con quien se casará al cumplir trece años. Ambos permanecerán unidos durante toda su vida, siendo su reservada esposa el apoyo silencioso de las actividades de Gandhi. A los dieciocho años Gandhi aprobó el examen que le capacitaba para cursar estudios superiores. Personalmente se inclinaba por la Medicina, pero la opinión de sus familiares era que debía estudiar abogacía, como su padre.

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TESTIMONIO:
ASI ERA GANDHI…. Según Jawaharlal Nehru
Este hombre pequeño, de escasa fuerza corporal, tenía la dureza del acero, algo del granito; no cedía ante fuerzas terrenales por grandes que fueran. Pese a su presencia física insignificante, al paño en torno a las caderas y al cuerpo desnudo, había en él una superioridad regia que forzaba a los demás a obedecerle espontáneamente.

Lleno de convicción y serena meditación, delicado, humilde, rebosaba no obstante fuerza y autoridad. Consciente de esto, era a veces lo suficientemente imperioso como, para dar órdenes que exigían obediencia. Sus ojos, serenos y profundos, cautivaban y sondeaban suavemente tu interior; su voz, clara y sonora, sabía sonar lisonjeramente en los oídos y suscitar un respuesta apasionada.

Ya fueran sus oyentes una persona o mil, su encanto y su capacidad de seducción se apoderaban de ellos y cada uno tenía la sensación de ser su único interlocutor. Esta capacidad de fascinación no era fruto de la elocuencia o de la retórica de sus frases. En su lenguaje, siempre sencillo y conciso, raramente se deslizaban palabras innecesarias. Era su extrema rectitud como hombre y su personalidad lo que impresionaba.

Una de las facetas más notables de Gandhi era y es su capacidad de atraer a sus oponentes a su causa, o al menos de desarmarlos.

Su lenguaje era sencillo y sin fiorituras, su voz y su apariencia serenas y desnudas de toda conmoción espiritual, pero tras esta capa de hielo externo, ardía un fuego abrasador de concentrada pasión: sus palabras penetraban hasta el más profundo rincón de nuestros cerebros y corazones, y provocaban allí una singular agitación.

Predicaba un camino, que aunque duro y difícil, también era animoso, y llevaba, o al menos así parecía, a la tierra prometida de la libertad. ¡Qué hombre tan maravilloso era Gandhi, con su asombroso y generalmente irresistible encanto y su poder sutil sobre las personas!

Sus escritos y sentencias apenas dejaban traslucir su interior, su personalidad era mucho más rica de lo que se podría deducir por sus testimonios. Infundió al pueblo hindú valor y virilidad, disciplina y tenacidad, la fuerza para sacrificarse alegremente por una buena causa, y con toda su modestia, también orgullo.

Era la fiel encarnación de la India, del espíritu de este país antiguo y vejadísimo. El era precisamente la India, y también sus debilidades eran debilidades indias. Menospreciarle no era una cuestión personal, sino una ofensa a la nación; virreyes y otras personas que se permitieron estos gestos despectivos, no supieron calibrar la peligrosa simiente que sembraban.

Sus escritos no le hacen justicia; él es muy superior a lo que escribe, por lo que no es del todo justo citar lo que escribió y criticarlo. Su sonrisa dispensa alegría, su risa es contagiosa e irradia felicidad.

Hay en él algo infantil que cautiva. Cuando entra en un cuarto, el aire fresco que lo envuelve purifica la atmósfera. ¡Qué problema y qué enigma, no sólo para el gobierno inglés, sino también para su propio pueblo y sus más próximos colaboradores! En cualquier otro país quizá hubiera estado fuera de lugar, pero la India parece entender, o al menos apreciar, al tipo humano profético religioso, que habla del pecado, de la redención y de la renuncia a la violencia.

Atraía a la gente, pero en última instancia era un convencimiento intelectual lo que la llevaba hacia él y la mantenía a su lado. Podían no estar de acuerdo con su filosofía vital o incluso con muchos de sus ideales; la mayoría quizá ni le entendiera, pero la acción que él proponía era algo palpable que podía ser captado y valorado con el entendimiento.

Fuente Consultada:
Biografía de GANDHI Heimo Rau Biblioteca Salvat – Grandes Biografías –

Biografia de James Joyce Escritor Irlandes de Ulises Resumen

Biografía de James Joyce, Escritor Irlandés

BIOGRAFÍA: Escritor irlandés, nacido en Dublín, el 2 de febrero de 1882. Fallecido en Zúrich, 13 de enero de 1941. Joyce fue uno de los escritores más respetados del siglo 20, cuyo libro Ulises, es a menudo considerado como una de las mejores novelas jamás escritas.

Su exploración del lenguaje y las nuevas formas literarias mostró no sólo su particular genio como escritor, sino también dio lugar a un nuevo enfoque para los novelistas, que se basó en la técnica de la corriente de la conciencia y el examen de los grandes eventos a través de las pequeñas cosas en la vida cotidiana.

Algunos críticos consideran a James Joyce como el novelista más importante del siglo XX y uno de los talentos creadores más asombrosos de todos los tiempos.

Joyce provenía de una gran familia. Él era el mayor de diez hijos de John Stanislaus Joyce y su esposa May Joyce, como su padre, sostenía que su ascendencia familiar provenía del antiguo clan irlandés de los Galway. Su padre, mientras era un cantante con talento (se decía que tenía una de las mejores voces de tenor en toda Irlanda), no podía proporcionar una estabilidad en el hogar. Le gustaba beber y su falta de atención a la economía familiar significó cierta miseria para toda la familia.

Nacido en Dublín el 2 de febrero de 1882, su educación fue la normal entre los hijos de las clases medias acomodadas de su país, o sea dentro de una rigurosa tradición católica. Cursó estudios en dos colegios de la Orden de Jesús, Clongowes Wood School y Belvedere College, y la formación jesuítica influiría poderosamente, por reacción paulatina, en su despertar al mundo y en el posterior rompimiento con las tradiciones de su tierra. Sin embargo, toda la obra literaria de Joyce giraría alrededor de su ciudad natal y de su gente, en un esfuerzo por unlversalizar la abrumadora herencia irlandesa.

La devoción católica de los años mozos arrancaba del propio hogar, donde su madre manifestaba la ortodoxia sincera de una mujer sencilla y esposa sumisa, mientras que una niñera, llamada Conway, se empecinaba en el puritanismo a ultranza, propio de un temperamento exaltado. Esta señora, a quien el pequeño James conocía por Dante (sin duda deformación de auntie, «tía»), le enseñó a leer y a escribir, además de las cuatro reglas de la aritmética; pero sobre todo le inculcó la indispensable fe en Dios, para facilitar su futura aceptación en Clongowes Wood School cuando contaba seis años de edad.

Un día en que estaba jugando con su hermano Stanislaus junto a un río, James fue atacado por un perro, lo que le acarrearía una fobia de por vida hacia estos animales. Desde temprana edad, James Joyce no sólo se mostró superior en inteligencia, sino también un don para la escritura y la pasión por la literatura. Él aprendió por sí mismo noruego para poder leer obras de Henrik Ibsen en la lengua que había sido escrita, y pasó su tiempo libre devorando Dante, Aristóteles y Tomás de Aquino.

A una temprana edad se familiarizó con el mito de Ulises, personaje que habría de inspirarle en los años de madurez el título y la dimensión simbólica de su obra más famosa. Joyce alcanzó fama internacional en 1922 con la publicación de Ulises, una novela cuya idea principal se basa en la Odisea de Homero y que abarca un periodo de 24 horas en las vidas de Leopold Bloom, un judío irlandés, y de Stephen Dedalus, y cuyo clímax se produce al encontrarse ambos personajes. El tema principal de la novela gira en torno a la búsqueda simbólica de un hijo por parte de Bloom y a la conciencia emergente de Dedalus de dedicarse a la escritura.

Debido a su inteligencia la familia lo llevó a obtener una educación. En gran parte educado por jesuitas, Joyce asistió a las escuelas de Irlanda del Clogowes Wood College y más tarde Belvedere College antes de finalmente aterrizar en el Real de la Universidad de Dublín, donde obtuvo una Licenciatura en Artes con un enfoque sobre las lenguas modernas.

En el colegio, James se reveló no sólo como un buen deportista, sino como uno de los estudiantes más aplicados. Significativamente aquellos deportes en los que sobresalía eran los de esfuerzo individual, como, por ejemplo, las carreras a pie o la natación. Toda su vida odió la brutalidad; acaso por ello no sintió ninguna inclinación por el rugby, el fútbol, la lucha y el boxeo, y sí, en cambio, le gustaba el criquet.

La identificación admirativa que James demostró hacia su padre durante bastantes años contrastaba con el creciente desprecio que su hermano Stanislaus iba acumulando hacia aquel hombre tan poco responsable ante la familia, como irrespetuoso con su esposa.

La relación de Joyce con su país de origen fue compleja y después de graduarse se fue de Irlanda a vivir una nueva vida en París, donde quería estudiar medicina. Volvió, sin embargo, no mucho después al enterarse de que su madre había enfermado. Ella murió en 1903.

Joyce se quedó en España por un corto tiempo, el tiempo suficiente para enamorarse de Nora Barnacle, una camarera de su hotel, que provenía de Galway y más tarde se convirtió en su esposa hasta el final de sus días.

Durante este tiempo, Joyce escribió su primera historia corta publicada en la revista irlandesa Homestead. La publicación recogió otras dos obras de Joyce, pero este inicio de su carrera literaria no fue suficiente económicamente para mantenerlo en España ya a finales de 1904 y Barnacle se trasladó primero a lo que hoy es la ciudad croata de Pula antes de establecerse en la ciudad portuaria italiana de Trieste.

Allí, Joyce enseña inglés y aprendió italiano, una de las 17 lenguas que podía hablar, una lista que incluye el árabe, el sánscrito y el griego. Joyce y Barnacle (los dos no se casaron formalmente treinta años después de conocerse) hicieron de su hogar las ciudades de Roma y París. Para mantener a su familia (la pareja tenía dos hijos, Giorgio y Lucía) Joyce busca trabajo como profesor.

Al mismo tiempo, sin embargo, Joyce continuó escribiendo y en 1914 publicó su primer libro, Dublineses, una colección de 15 relatos cortos. Dos años más tarde, Joyce saca un segundo libro, la novela Retrato del artista adolescente (1916), muy autobiográfica, recrea su juventud y vida familiar en la historia de su protagonista, Stephen Dedalus.

En 1915 Joyce escribió una obra teatral, Exiles, que acusaba todavía la influencia de Henrik Ibsen. Fue la única pieza escénica original cuya publicación consintió su autor. Los años siguientes corresponden a la aparición de A Portrait en forma total en Nueva York y Londres.

Al término de la primera guerra mundial los Joyce volvieron a Trieste, pero al poco tiempo decidieron trasladarse a París. Allí, James, gracias a la ayuda de algunos buenos amigos, que hicieron de amanuenses, pudo terminar Ulysses. La obra se publicó en la capital francesa en 1922, pero pasarían muchos años antes de que la censura anglosajona diese su aprobación a una edición en lengua inglesa.

Joyce alcanzó fama internacional en 1922 con la publicación de Ulises, una novela cuya idea principal se basa en la Odisea de Homero y que abarca un periodo de 24 horas en las vidas de Leopold Bloom, un judío irlandés, y de Stephen Dedalus, y cuyo clímax se produce al encontrarse ambos personajes. El tema principal de la novela gira en torno a la búsqueda simbólica de un hijo por parte de Bloom y a la conciencia emergente de Dedalus de dedicarse a la escritura.

En Ulises, Joyce lleva aún más lejos la técnica del monólogo interior, como medio extraordinario para retratar a los personajes, combinándolo con el empleo del mimetismo oral y la parodia de los estilos literarios como método narrativo global.

En 1931 James se casó con Nora Barnacle para proteger los derechos civiles de su descendencia. Al año siguiente se diagnosticó la dolencia mental de su hija Lucía como un caso de esquizofrenia, lo que obligó a intensificar la solicitud de los esposos Joyce. El propio James no era ajeno a los achaques y a la extenuación. Por si ello fuera poco, su miopía se había ido incrementando hasta convertirse en ceguera en los últimos años de su vida. Ni siquiera este formidable defecto físico le hizo desistir de su tarea. Terminó Finnegan’s Wake en 1939, en los albores de la segunda guerra mundial.

En ese mismo año  los Joyce emprendieron de nuevo la marcha a través de los Alpes, para acogerse de nuevo a la neutralidad suiza. Pero James esta vez no sería ni siquiera remoto e indiferente testigo del holocausto  humano. Una perforación ulcerosa acabó con su vida, en Zurich, el 13 de enero de 1941.

Su última novela, en la que los mundos mítico y doméstico se confunden en una atmósfera onírica y escatológica de múltiples resonancias, representaba la contestación a la última pregunta de su vulnerable y humanísimo héroe: ¿adonde vamos?. Con Finnegans wake entramos en el reino del subconsciente y dei inconsciente, en los lejanos recovecos del cerebro. Sin embargo, hasta para James Joyce resultó imposible representarse lo que pudiera haber en un Más Allá. De todos modos, este incansable mago del lenguaje abrió en el género novelesco dimensiones insospechadas para quienes creían en la novela naturalista de finales del siglo XIX.

Tras padecer una úlcera de duodeno y una peritonitis, que sumado al fracaso de su último libro, “Finnegans wake”, que lleva ese peculiar estilo suyo hasta sus últimas consecuencias: en él se entremezclan elementos hasta de 60 idiomas, vocablos insólitos e incluso formas sintácticas nuevas, comienza una recaída física, que lo llevará a su muerte en 1941.

El escritor argentino Jorge Luis Borges afirmó sobre el autor: «Es indiscutible que Joyce es uno de los primeros escritores de nuestro tiempo. Verbalmente, es quizá el primero. En el Ulises hay sentencias, hay párrafos, que no son inferiores a los más ilustres de Shakespeare o de Sir Thomas Browne.»

Creador de Dibujos Animandos Historia del Cine Infantil

El Gran Creador de Dibujos Animandos

Walter Elías Disney (Chicago 5/12/1901- California 15/12/1966), dibujante, productor, y director de dibujos animados nacido en Chicago, Estados Unidos, el 5 de diciembre de 1901.

Estudió primero en la escuela de Bellas Artes y, más tarde, aprendió en una agencia de publicidad todos los trucos técnicos del dibujo.

Cuando tuvo un dinero ahorrado, montó un estudio con otros dibujantes en el que realizó las primeras versiones cinematográficas de cuentos famosos. Mientras tanto, buscaba algo nuevo que   causara un impacto especial en el público, un personaje destinado a ser conocido en todo el mundo.

Después de algunos intentos infructuosos con el personaje Osvaldo el conejo (1926) y una rata llamada Mortimer (1928), Walt Disney buscó un animal susceptible de convertirse en un héroe de dibujos animados, ese género antiguo, como la propia cinematografía, en el cual el dibujante había adquirido cierta notoriedad a mediados de la década de 1920. Ya era 1928.

Tras enrolarse a la edad de dieciséis años como enfermero de ambulancia en la Cruz Roja durante la Primera Guerra mundial y realizar algunas películas publicitarias para una fábrica de máquinas agrícolas en Kansas City, el joven captó astutamente la importancia que tendría en los años venideros la industria del cine. A sus primeros personajes les faltaba algo de desenfado y picardía.

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Líderes Políticos del Siglo XX Biografía de Personalidades

LÍDERES POLÍTICOS DEL MUNDO

La palabra «líder» designa a un sujeto que conduce a su gente, su grupo, su pueblo en la guerra o en la paz. Es guía espiritual, juez y consejero, pero también cruel ejecutor de las políticas o acciones que cree correctas para cumplir un designio de expansión territorial, el sueño de su casta, un mandato divino o una inspiración mesiánica.

Por lo general, a lo largo de la historia humana, los grandes conductores han comandado a sus hordas en el combate, arrasando pueblos y naciones que consideraban enemigos o que simplemente se encontraban en su camino, y en contadas ocasiones han fundado imperios, que rara vez los sobrevivieron.

También han sido, en los últimos tiempos, organizadores de estados totalitarios que pretendían imponer una visión unívoca de la realidad. Este libro intenta dar cuenta, partiendo de la figura del caudillo, de las relaciones y vínculos que se dan entre el poder indiscutible, a veces omnímodo, y sus pueblos, destinatarios y también víctimas de decisiones que no pueden cuestionar y mucho menos modificar. No obstante, la historia de los grandes caudillos es la historia de los grandes cambios políticos y sociales de la humanidad.

El mundo no fue el mismo luego de que Alejandro Magno, Napoleón, Hitler o Juan Perón dejaran su impronta, cada uno de ellos en su tiempo y lugar, y a veces irradiando hacia el resto del mundo. Nunca la situación volvió al punto de partida cuando un líder desapareció, aunque su organización o su imperio se desmoronaran. A lo largo de la obra nos referimos a las figuras mencionadas y a otros líderes y guías, no menos importantes, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, para que el lector pueda contar con un panorama amplio, a la vez que apasionado, de un tema que no resulta posible abordar con frialdad.

BIOGRAFÍA ADOLF HITLER: Político alemán de origen austriaco. De niño demostró una gran inteligencia, así como un carácter obstinado. En 1905 Adolf Hitler abandonó la escuela secundaria para ir a Viena, con la intención de ingresar en la Academia de Artes y convertirse en pintor; rechazado en el examen de ingreso, decidió Hitler no regresar a Linz, donde vivía su madre, y quedarse en Viena viviendo una existencia bohemia.

La estancia en la capital del Imperio Austrohúngaro marcó profundamente su vida y su pensamiento, al ponerlo en contacto con los círculos pangermanistas y antisemitas de esa ciudad. En 1913 Adolf Hitler marchó a Munich, donde se hallaba al inicio de la Primera Guerra Mundial. Se alistó en el ejército alemán y se distinguió en acción en el frente occidental, lo que le valió la Cruz de Hierro de Primera Clase.

En la fase final de la guerra Hitler resultó afectado por un ataque con gas, y se encontraba aún convaleciente cuando se firmó el armisticio. La derrota de Alemania representó un duro golpe para Hitler, quien, como muchos alemanes, pensaba que aquello sólo podía deberse a una «puñalada por la espalda» de los políticos. Por ello dedicó sus energías a destruir a la naciente República de Weimar, a la que culpaba de todos los males de Alemania.

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Las SS realizaron desde la quema pública de libros hasta la captura de prisioneros para enviar a los campos de concentración. La propaganda estatal fue fundamental para convencer a los alemanes de la necesidad de llevar adelante una política de purificación racial. Este objetivo contó con la ventaja de que el antisemitismo ya estaba arraigado en una gran parte de la población europea.

campo de consentracion nazi

Niños en el campo de concentración de Auschwitz. Los campos fueron verdaderos centros de exterminio. La mayor parte de las víctimas del terror nazi fueron judíos, socialistas, gitanos y homosexuales. Todos ellos, por diferentes razones, eran considerados por los nazis como un peligro para la pureza de la raza aria y para la paz del pueblo alemán.

propaganda nazi en alemania

Propaganda NAZI – Cuerpo SS

propaganda nazi de hitler

El Führer. El pensamiento de Hitler, de un contenido fuertemente nacionalista, necesitaba «inventar» un enemigo de los alemanes, que fuera el responsable de todos los males por los que atravesaba el país. Ese enemigo fueron los socialistas —acusados de promover el caos social—y los judíos y gitanos —considerados razas inferiores— que no debían mezclarse con los alemanes arios, la raza superior. El lema que resumía las ideas hitlerianas era: «Un pueblo, un Estado, un jefe» —Ein Volk, ein Reich, ein Führer—.

Gates el Hombre Que Revolucionó la Informatica

Bill Gates el Hombre Que Revolucionó la Informática

Bill Gates nació el 28 de Octubre de 1955. El y sus dos hermanas crecieron en Seattle. Su padre, William H. Gates II, es un abogado de Seattle. Mary Gates, su madre, fue profesora de un colegio, regenta de la universidad de Washington y presidenta de la United Way International.

Gates estudió en una escuela pública antes de ir a Lakeside School, una escuela privada el norte de Seattle. Fue allí donde Bill empezó su carrera como programador, a los 13 años. No tuvo una infancia problemática, pero en una entrevista publicada en la revista Playboy, reconoció haber ido un año y medio a un psiquiatra. Se casó el 1 de Enero de 1993 en un lugar secreto de Hawaii, quería que ningún reportero hiciese fotos, por lo que alquiló al completo todos los hoteles de la isla.

Su mujer se llama Melinda French, que llevaba trabajando algunos años en Microsoft, como manager de marketing de software, donde continua trabajando actualmente. Ellos tienen una hija llamada Jennifer Bellamy Gates, que nació el 26 de Abril de 1996.

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El Descubrimiento del Radio y Polonio Los Esposos Curie

El Descubrimiento del Radio y Polonio
Historia de los Esposos Curie

Después del descubrimiento de Becquerel, el profesor de Fínica en la Escuela de Física y Química Industrial de París, Pedro Curie y su señora María Curie, descubrieron que otro elemento, el thorio, era también radioactivo, y notaron que algunos minerales que contenían uranio eran más radioactivos que el propio uranio. Este hecho condujo a la conjetura de que los minerales debían contener alguna substancia o substancias más radioactivas que el uranio mismo.

Obtuvieron una tonelada de residuos de uranio de la fábrica del Estado Joachimsthal, Bohemia, y empezaron a buscar estas substancias. Y las encontraron. Encontraron dos substancias extraordinariamente más radioactivas: una la llamaron «Polonium», por Polonia, la tierra nativa de Madame Curie, y la otra la llamaron «Radium». Los esposos Curie anunciaron su descubrimiento con las siguientes palabras: «Hemos probado que se puede, por los métodos del análisis químico ordinario, extraer de la pechblenda, substancias cuya radioactividad se aproxima a ser 100.000 veces mayor que la del metal uranio.»

La paciencia y destreza empleada para extraer el radio había sido prodigiosa. Sólo se contiene una parte de radio entre tres millones de partes del mineral uranio, y de una tonelada de éste los señores Curie obtuvieron sólo unos cuantos centigramos de radio. Además, el radio no se obtiene en su forma elemental, sino como un compuesto, que ordinariamente es el bromuro de radio. En el momento presente sólo hay en el mundo entero unos cuantos gramos de bromuro de radio purificado, que vale varias miles de veces su peso en oro.

Poco tiempo después de este notable descubrimiento de los señores Curie, De-bierne encontró otro cuerpo radioactivo, llamado hoy «actinium». Por consiguiente, hay, por lo menos, cinco elementos radioactivos conocidos por nosotros con los siguientes nombres: uranio, thorio, radio, polonio y actinio.

LA HISTORIA:

MARIE CURIE: En el otoño de 1891 se matriculó en el curso de ciencias de la Universidad parisiense de la Sorbona una joven polaca llamada Marie Sklodowska.Los estudiantes, al tropezarse con ella en los corredores de la Facultad, se preguntaban: ¿Quién es esa muchacha de aspecto tímido y expresión obstinada, que viste tan pobre y austeramente?.

Nadie lo sabía a ciencia cierta: «Es una extranjera de nombre impronunciable. Se sienta siempre en la primera fila en clase de física.»Las miradas de sus condiscípulos la seguían hasta que su grácil figura desaparecía por el extremo del corredor. «Bonito pelo», su llamativa cabellera, de color rubio cenizo, fue durante mucho tiempo el único rasgo distintivo en la personalidad de aquella tímida extranjera para sus compañeros de la Sorbona. Pero los jóvenes no ocupaban la atención de Marie Sklodowska; su pasión era el estudio de las ciencias. Consideraba perdido cualquier minuto que no dedicara a los libros.

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Dos nuevos elementos: Radio y Polonio
En París, una joven graduada, nacida en Polonia, Marie Sklodowska Curie, eligió como tema de su tesis doctoral el estudio de los rayos de Becquerel. Por entonces, Pierre, su marido, profesor de Física en la Sorbona, se dedicaba a la enseñanza y a la investigación sobre estructuras cristalinas.

Marie Curie prosiguió los trabajos y observaciones de Becquerel. En primer lugar, realizó experiencias con todos los elementos químicos conocidos y sus compuestos en busca de radiaciones. Al cabo de unas semanas descubrió que existía otro elemento, el torio, que, en unión de sus compuestos, emitía también los rayos de Becquerel.

Sin embargo, ninguno de los demás elementos parecía poseer tal característica, que fue denominada por ella con el nombre de radiactividad. Después de una exhaustiva labor de experimentación, comprendió que el fenómeno trascendía todos los conocimientos químicos existentes hasta la fecha, y que procedía del interior de los átomos, pese a lo inusitado del hecho.

En la primavera de 1898, Marie descubrió que la peeblenda, un mineral con óxido de uranio, era mucho más radiactiva que el uranio puro. Sin embargo, sus experimentos y los de Becquerel habían demostrado que el uranio puro emitía mayor radiación que ninguno de sus compuestos. Por tanto, llegó a la conclusión de que debía existir otro elemento en la pecblenda, cuya radiación era aún más intensa que la del uranio, quizá presente en tan pequeñas cantidades que no había sido detectado por los análisis químicos.

Marie Curie se propuso encontrar y aislar la misteriosa fuente de la intensa radiación de la pecblenda. Pierre, su marido, que compartía su entusiasmo, decidió interrumpir sus investigaciones cristalográficas y colaborar con ella en tan difícil objetivo. Comenzaron sus trabajos en abril de 1898, pero entonces ninguno de los dos pudo sospechar la sensacional tarea que acometían. Supusieron que la sustancia buscada constituiría alrededor del uno por ciento del total de la pecblenda. En realidad, la proporción en que se hallaba era inferior al uno por un millón.

Los Curie, utilizando una cantidad de pecblenda equivalente al contenido de una taza, separaron y analizaron sus componentes. Era una tarea ardua, y el matrimonio, que también debía ocuparse de su cátedra y de su pequeña hija Irene, trabajaba hasta altas horas de la noche en su estrecho y desordenado laboratorio. Primeramente redujeron a polvo la pecblenda y la disolvieron en ácido.

Después hirvieron, congelaron y precipitaron la solución de ácido, con el fin de separar sus partes integrantes. Una vez segregado todo vestigio de uranio, apartaron cada uno de los elementos conocidos. En cada etapa del proceso, comprobaban si la materia restante continuaba siendo radiactiva. Deducir conclusiones válidas requería una paciente labor.

En junio, Pierre y Marie habían conseguido reducir su taza de pecblenda a un fino polvo negro que registraba una radiactividad 150 veces superior a la del uranio. Refinaron más aún el polvo y la radiactividad aumentó. Hacia el final del mes, Marie vio confirmadas sus sospechas y denominó polonio al nuevo elemento en honor de su país natal.

Unos meses después lograron separar el polonio del resto del polvo, pero entonces sucedió algo inesperado: el polvo residual era todavía radiactivo. La pecblenda contenía no uno, sino dos elementos radiactivos.

El segundo estaba presente en tan pequeñas cantidades que serían necesarios muchos meses para obtenerlo en estado puro. A pesar de sus impurezas, su radiactividad era 900 veces superior a la del uranio: los Curie habían decubierto el radio.

LEGADO MORTAL
Los poderes curativos del radio se conocieron antes que sus efectos destructores. Durante mucho tiempo el radio se trató sin protección. Millares de personas compraron como panacea medicamentos de radio similares al Radithor, que aseguraba la cura de más de 160 dolencias. Gran número de personas expuestas al radio enfermaron y murieron antes de que se conocieran sus perniciosos efectos.

PARA SABER MAS…
Las tres diferentes radiaciones que se ha averiguado que provienen del radio:

La radioactividad del radio y sus productos se ha investigado minuciosamente, y se sabe que las radiaciones son de tres clases.

1. Rayos Alfa, que así se llaman, y son partículas de unas dos veces la masa de una molécula de hidrógeno, cargadas con electricidad positiva, y que marchan a una velocidad de unos 17.000 kilómetros por segundo. Tienen un poder pequeño de penetración, y las detiene una capa de aluminio de una centésima de milímetro de grueso. Son débilmente desviados por un imán.

2. . Rayos Beta, que consisten en corpúsculos o electrones como los de un tubo de vacío. Su carga es de electricidad negativa, y tienen una velocidad que varía de 120.500 a 273.500 kilómetros por segundo. Son capaces de penetrar una capa de aluminio de un espesor de cinco milímetros y se desvían bajo la acción del imán.

3. Rayos Gamma, que se parecen a los Rayos X, y son casi ciertamente ondas electromagnéticas, más cortas que dichos rayos X. Estos rayos tienen una gran penetración; traspasarían una plancha de aluminio de 50 centímetros de espesor, o una plancha de plomo de ocho centímetros de espesor.
Todos los rayos—Alfa, Beta y Gamma—impresionan las placas fotográficas, descargan los rmerpos electrizados y producen la flucr scencia y fosforescencia en varias substancias.

Si una pequeña parte de radio se coloca frente a una placa cubierta de sulfuro de cinc y se mira ésta con un lente de aumento, en la obscuridad de la noche se la verá relucir brillantemente por los destellos que producen los rayos Alfa. «Tiene la apariencia de una colmena de esos bichitos de luz llamados luciérnagas o de unas estrellas relucientes de las que suelen verse en las noches obscuras.»

Sir Guillermo Crookes ha inventado un curioso, pequeño instrumento, que describimos con más detalles en el próximo capítulo, llamado espintariscopio, en el que se ven estos destellos relucientes. No solamente produce fosforescencia el radio, sino que es en sí fosforescente, de forma que puede él solo fotografiarse por su propia luz.

Esto, en realidad, no es más que el preludio de algo más maravilloso y sugestivo descubierto más tarde. Se encontró después que comunicaba radioactivi dad a todos los objetos próximos a él.

Ea radioactividad adquirida dura horas y días enteros, aun después de haber quitado el radio, y se ha notado que se iba difuminando como un vapor o atmósfera a partir de las substancias radioactivas, depositándose en los objetos cercanos y prestándoles radioactividad.

Estas emanaciones son parecidas a un gas en algunos de sus caracteres: se evaporan como un gas, tienen el espectro de un gas inerte atmosférico, se dejan arrastrar por una corriente de aire y se pueden condensar en el aire por una corrien te de frío.

Se pueden obtener rápidamente disol viendo un poco de cloruro de radio en agua. En cuanto el aire pasa por esta disolución se llena de sus emanaciones y así se puede encerrar en un gasómetro. Una vez el aire cargado de estas emanaciones iluminará un recipiente cubierto con sulfuro de cinc por varios días.

Cuando las emanaciones se separan del compuesto de radio éste pierde el 75 por 100 de su radioactividad, y entonces, en vez de producir los tres rayos, produce sólo los rayos Alfa.

Ahora preguntemos: ¿cuál es la naturaleza de la radioactividad de la emanación? ¿Qué clase de rayos emite? Emite sólo rayos Alfa; es decir, partículas, que tienen doble masa que una molécula de hidrógeno y marchan con una velocidad de unos 17.000 kilómetros por segundo. Al abandonar estas partículas, se cambia en una substancia sólida llamada radio A.

El radio A produce más rayos Alfa y se convierte en radio B. El radio B produce rayos Beta y Gamma, pero no rayos Alfa, y se convierte en otra substancia sólida, radio C, que produce rayos Alfa y Beta y se transforma en radio D. El radio D sólo produce pocos rayos Beta y se transforma en radio E, que produce rayos Beta y Gamma y se transforma en radio F, que da rayos Alfa. Los radios A, B, C, D, E y F son los que forman la materia radioactiva que se deposita sobre cualquier objeto que alcance y es la base fundamental de la radioactividad del radio en sí.

La transformación del radio se efectúa por etapas, según hemos mencionado, y estas transformaciones o etapas se producen por explosiones, con pérdida de partículas.

Por consiguiente, los átomos de radio emiten partículas Alfa y los átomos se convierten en emanaciones gaseosas; los átomos radio C producen y emiten partículas Alfa y Beta y sus átomos se convierten en átomos radio D; los átomos radio E producen rayos Beta y Gamma y se convierten en radio F. Es una disolución explosiva y progresiva del átomo original de radio.

Se calcula que el radio se disipa o gasta a razón de la mitad de su volumen en mil setecientos sesenta años, y en esta proporción, aunque la Tierra hubiese estado compuesta de radio puro, no podría ya quedar mucho después de los millones de años que la Tierra existe. ¿Cómo podemos entonces explicarnos la frecuencia con que se encuentra?.

Ea única explicación posible es que se produce y crea continuamente Y se puede creer como cierto que se produce al romperse el elemento radioactivo uranio, que emite partículas y sufre varias transformaciones. Nos inclinamos a creer esto puesto que el radio se encuentra en cantidades mayores en los minerales de uranio y produce, proporcionalmente, unos 333 miligramos de radio por tonelada de uranio, y se encuentra de nuevo, aunque muy gradualmente, en las soluciones del mineral de uranio del cual se ha extraído todo el radio anteriormente.

El cambio por el cual el uranio se convierte en radio no se conoce en todos sus detalles; pero el uranio, al perder las partículas Alfa, se transforma en uranio X, y el uranio X lanza partículas Beta y Gamma, y viene a convertirse finalmente, después de varios cambios, en radio. El elemento que se puede considerar como progenitor directo del radio se llama «ionium»; lanza corpúsculos Alfa y se transforma en radio.

El radio F se ha identificado con la substancia radioactiva encontrada por Madame Curie y llamada «polonium». Este emite sólo partículas Alfa, pero es intensamente radioactivo; varias veces tanto como el radio.

Fuente Consulatada: Grandes Acontecimientos del Siglo XX Enciclopedia de Reader Digest´s

Vida De La Santa de Calcuta, Pensamientos de la Madre Teresa

Vida De La Santa de Calcuta

MARÍA TERESA DA CALCUTA: La India es uno de los estados más grandes del mundo. Posee inmensas riquezas en todo su territorio y su subsuelo, además de una de las poblaciones más numerosas del planeta. Bombay, Delhi o Calcuta son grandes centros urbanos donde unos pocos privilegiados llevan una vida fácil, rodeados de un pueblo hambriento y enfermo, en los límites de la dignidad humana, resignado con su situación por una filosofía fatalista.

Allí, entre la muchedumbre, actúa sin descanso una monja menuda, vestida con su sari blanco bordeado de azul, sostenida sólo por una fe inquebrantable; es la madre Teresa de Calcuta.  Agnes Gonscha Boyaxhiu -su verdadero nombre-, nació en Skopje (Yugoslavia),en 1910, en una familia de la pequeña burguesía. Nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, una antigua ciudad Albania hoy perteneciente a la República Yugoslava de Macedonia.

Sus padres tenían pensado llamarla solamente Agnes, pero cuando vieron su cara parecida a un capullito, le agregaron Gonxha, que en albanés quiere decir capullo en flor.

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DESCRIPCIÓN Y PENSAMIENTO DE MARIA TERESA DE CALCULTA
Por J.L. Martín Descalzo
El misterio de una sonrisa
Antes de conocerla, uno se imaginaba teóricamente a la Madre Teresa de Calcuta como un volcán, una mujer de rompe y rasga, capaz de arrasar y derribar montañas. Una obra como la suya, con rastros ya en todo el mundo, no se construye con sueños ni mantequilla. Por eso el desconcierto al conocerla —diminuta, encogida, mucho más vieja aparentemente de lo que es, frágil—; pero mayor lo es cuando, detrás de su fragilidad, contemplas su transparencia, esa como mágica luminosidad que la habita por dentro, su rostro de porcelana rugosa y luz, la luz de su mirada inocente.

¿Por qué sonríe?, ¿de qué sonríe esta mujer que, durante toda su vida, no ha tenido entre los ojos otra cosa que la miseria e incluso la más miserable de las miserias del mundo? Allí donde alguien sufre aparece la Madre Teresa. Allí donde ya no hay nada que hacer, ni vida que salvar, ni esperanza que alimentar, donde sólo queda el consuelo de morir con un poco menos de indignidad, allí están sus manos. Y entonces, ¿de qué ríe?, ¿por qué ríe?.

Durante muchos años me obsesionaron esos ojos de vieja luminosa. Y haciéndole una entrevista en Madrid la tenté un día: ¿Tal vez el éxito de su nombre conocido en el mundo entero? ¿Tal vez los premios que últimamente se acumulan sobre ella? ¿Quizá el haber podido ver con sus ojos el multiplicarse más que ninguna otra en el siglo o el haber sido cariñosamente privilegiada por los últimos Papas?.

Recuerdo que su contestación fue tajante: «Mi mayor alegría ha sido conocer a Cristo, naturalmente.» Y vi arder sus ojos como cuando atizas un brasero dormido. No le den ustedes más vueltas: la explicación se llama Jesús. Esta mujer cree; esta mujer ama; esta mujer sabe y se siente amada, y con un amor que llenó su juventud y que llena su vejez. Está enamorada, y vean qué cosa. ¡Enamorada a sus ochenta años! Con uno de esos amores que los jóvenes de ahora no se atreven a garantizar para media docena de años, pero que a ella le llena la vida entera.

Por si alguien lo dudaba, ella lo ha dejado escrito en una y mil ocasiones: «Nosotras somos, ante todo, religiosas, no asistentes sociales, profesoras, enfermeras ni médicas. Somos religiosas. Servimos a Jesús en los pobres; lo cuidamos, lo alimentamos, lo vestimos, lo visitamos, lo consolamos en los pobres, en los abandonados, en los enfermos, en los huérfanos, en los moribundos. Todo cuanto hacemos —la oración, el trabajo, el sufrimiento— es por Jesús.

Nuestras vidas no tienen razón ni motivación alguna fuera de Él. Éste es un punto que muchos no comprenden. Nosotras servimos a Jesús durante las venticuatro horas del día. Todo cuanto hacemos es por Él, y Él es quien nos da fuerza para hacerlo. Lo amamos en los pobres más pobres. Él está siempre en primer término para nosotras. Por Él trabajamos, a Él vivimos consagradas. Él nos da la fuerza para llevar la vida que llevamos y para sentirnos felices en ella. Sin Él, no seríamos capaces de hacer lo que hacemos.

Y de lo que no seríamos, desde.luego, capaces es de hacerlo durante toda una vida. Un año quizá; algunos años posiblemente. Pero no una vida entera, sin miras de reconocimiento, sin esperar a cambio nada que no sea sufrir con Aquel que nos amó tanto que dio su vida por nosotros. Sin Jesús, nuestras vidas carecen de sentido, resultan incomprensibles. Jesús es la explicación, la única, de nuestras vidas.»

La cosa no tiene vuelta de hoja: aquí no hay fáciles explicaciones humanitarias o, más o menos vagas aspiraciones reformistas. Aquí se ama sin más historias. Y se ama con las manos, actuando, para que no se nos quede el amor enredado en las lejanías románticas del corazoncito lleno de deseos inútiles.

Pero es que además y tal vez sobre todo, la Madre Teresa de Calcuta ha roto para siempre la vieja distinción: ¿amamos al hombre por amor al hombre o por amor a Cristo? Teresa habría sonreído: ¡Qué tontería! ¡Qué pregunta tan tonta! ¡Pero si el hombre «es» Cristo! ¡Pero si Cristo «es» el hombre, este hombre!

Haber tomado la encarnación de Dios al pie de la letra es probablemente la mayor aportación teológica y cristiana que la Madre Teresa ha hecho a nuestro siglo. La vieja distinción entre caridad y filantropía ha muerto. No hay que amar al hombre «por» Cristo; basta amar a Cristo «en» el hombre; basta saber que no hay dos amores, sino uno solo, pero siendo el segundo la expresión del primero.

Para la Madre Teresa es evidente. Dice a sus religiosas que deben tratar a los enfermos como el sacerdote trata la hostia consagrada: en ella bajo las apariencias del dolor, está la realidad total de Cristo. Cristo se transubstancia en pobre, en dolor, en miseria. No es que el pobre se parezca a Él, no es que el miserable nos lo recuerde, es que «es» Él, escondido, invisible, real, eucarístico.

Todo esto, naturalmente, es locura para el no creyente y es algo admirable pero no imitable para los mediocres, sin embargo ¡qué iluminador para quien se atreve a asumirlo como una realidad y no como una teoría!

Se explica por ello que para la Madre Teresa servir y dar a los pobres sea no sólo un deber cristiano, sino ante todo y sobre todo, un honor y un privilegio. Lo dice sin rodeos: «Para nosotras constituye un gran honor y privilegio poder amar y servir a Jesús bajo el disfraz de los pobres más pobres y hacerlo con nuestras tareas más humildes. Por eso damos gracias a Dios y a nuestros pobres por haber aceptado nuestro amor y humilde servicio haciendo posible de esta suerte nuestra existencia como Misioneras de la Caridad.»

Nunca ha temido Teresa la muerte. Al contrario, ¿cómo no soñar con el encuentro con el Amado? Tampoco le preocupa el futuro de su congregación: «Dios encontrará una persona más humilde, más obediente a Él, más fiel, más pequeña, con una fe más profunda y por su medio realizará cosas mayores.»

J. L. Martín Descalzo (Último artículo publicado en ABC de Madrid el 12-6-91).

Fuente Consultada:
Libro: Teresa de Calcuta Mensajes de Vida de Pedro Arribas Sánchez

Biografia de Lennon John Vida de Lennon y Yoko Ono

Biografía de Lennon John

John Winston Lennon nació el 9 de octubre de 1940, en Liverpool, Inglaterra. A mediados de la década de 1950 formó su primera banda, The Quarrymen (después de Quarry Bank High School,) que, con la adición de Paul McCartney y George Harrison, más tarde se convirtió en The Beatles.

Después de algunos años de actuar en Liverpool y Hamburgo, Alemania, surgió la «Beatlemanía» en Inglaterra y en Europa en 1963 después del lanzamiento de sus singles «Love Me Do» y «Please Please Me».

Al año siguiente, los Beatles viajaron a Estados Unidos para aparecer en «El Show de Ed Sullivan» (1948) (también conocido como The Ed Sullivan Show), y la beatlemanía explotó en todo el mundo.

La Reina Isabel II concedió a los cuatro Beatles medallas MBE en 1965, por los ingresos de importación de las ventas de su disco Lennon regresó cuatro años más tarde, como parte de una declaración contra la guerra. John y los Beatles continuaron de gira y tocaron en vivo hasta 1966, cuando las protestas por su llamado el fenómeno Beatles «más populares que Jesús» y las frustraciones de la gira hizo que la banda decidiese terminar con su carrera. Ellos se dedicaron a trabajos de estudio, grabando y lanzando álbumes como «Lonely, sargento Pepper’s y la banda de los corazones», «Magical Mystery Tour» y el «White Album».

En lugar de aparecer en vivo, la banda comenzó a hacer sus propios «clips pop» (un término a principios de vídeos musicales), donde aparecieron en populares programas de televisión de aquella época.

En 1966 John conoce a Yoko Ono en la Indica Gallery de Londres y coincidirían en más sitios. John encontró en Yoko el soporte que necesitaba en sus altibajos de carácter que tenia, después de la muerte de Brian que era el que mejor controlaba el carácter de John, este se derrumbó.

A fines de la década de 1960 John comenzó a tocar como solista y hacer sus propios discos con su segunda esposa, Yoko Ono. Sus dos primeros álbumes, «Dos vírgenes» y «Life With The Lions», eran experimentales y fracasaron, mientras que su «Wedding Album» fue casi una obra de la vanidad, pero su álbum en vivo «Live Peace in Toronto» se convirtió en un Top Ten, a finales de la década de 1960.

En la década de 1970 John y Yoko continuaron grabando juntos, haciendo apariciones en televisión y actuando en conciertos benéficos. Las tendencias políticas de Lennon se habían evidenciado desde la época de los Beatles, pero se exacerbaron con canciones como «Power to the People».

En 1971, se convierte en lo más conocido de Lennon, considerada por muchos casi como un himno: «Imagine». Por esos años decidió mudarse de Londres a Nueva York, si bien tuvo problemas para tramitar una visa. Al fin, Lennon pudo quedarse en Estados Unidos, donde inició una campaña política con conciertos y manifestaciones a favor de la paz.

En medio de esto, John y Yoko vivieron separados por más de un año; John vivió en Los Ángeles con May Pang asistente personal, mientras que Yoko vivía con el guitarrista David Spinozza. Cuando John hizo una aparición especial de Acción de Gracias de 1974, en un concierto de Elton John, Yoko estaba entre el público, y sorprendió a John detrás del escenario.

Se reconciliaron a principios de 1975, y Yoko pronto quedó embarazada. Después del nacimiento de su hijo Sean Lennon, John hizo de «amo de casa» y papá a tiempo completo, mientras que Yoko se convirtió en su director comercial, ambos parecían felices en su nueva vida juntos.

Después de una pausa de cinco años en la música y a la vista del público, hizo su regreso con su álbum «Double Fantasy», pero el 8 de diciembre de 1980, al terminar de grabar, con Yoko, unas pistas, fue asesinado por un fanático desequilibrado, Mark David Chapman, que le disparó con un revolver seis balazos, de los cuales cuatro le alcanzaron, después de haberle pedido un autógrafo esa mañana a las puertas del domicilio de Lennon, el edificio Dakota.

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Imagine: Lennon originó la separación del «Fab Four». Excéntrico creador, se negó a conformarse con lo que él percibía como un inmovilismo artístico: «El rey siempre resulta muerto por sus cortesanos». Desde 1968 comenzó una carrera en solitario con su musa.

El álbum Abbey Road marcó un punto final en la colaboración con los Beatles. John y Yoko se instalaron en Nueva York. El compromiso político desempeñaba un papel creciente en la vida de la pareja: trotskismo, no violencia, emancipación de la mujer…

La lucha por la paz adoptaba a veces formas descabelladas, como en 1969 cuando John y Yoko hicieron un «bed-in» (decidieron pasar una semana en cama como acto de protesta no violenta) en Montreal para decir no a la guerra. Esto no impidió que John grabase Imagine, uno de sus más grandes logros. Para numerosos fans, Yoko dominaba, administraba los negocios y decidía por los dos.

El desmentido de Lennon fue: «Soy incontrolable». Después de éxitos desiguales, Lennon se sumergió en un mutismo de cinco años. La pareja se repartió las tareas: para Yoko la gestión de los negocios, para John los quehaceres domésticos.

Cuando John fue asesinado por Chapman, acababa de terminar la grabación de un nuevo álbum, Double Fantasy. Tal como cantó al día siguiente de la separación del grupo, «el sueño terminó», éste quedó definitivamente destrozado por una muerte absurda.