Segunda Guerra Mundial: Causas,Desarrollo y Consecuencias

Causas,Desarrollo y Consecuencias  de la Segunda Guerra Mundial

La II Guerra Mundial fue la mayor y peor conflagración militar de la historia.

En ella participaron países de todo el mundo y fallecieron millones de personas.

En cuanto a la cantidad de sangre derramada, la Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más horrendo de la historia.

Como en la Primera, murieron más civiles que soldados, unos cincuenta millones de los primeros y unos quince millones de los últimos.

Pero esta guerra mundial, aún más que la anterior, fue una guerra total, en la que poblaciones enteras fueron movilizadas para el combate o la producción militar, y toda la población se convirtió en objetivo de los ataques

Segunda Guerra Mundial: Causas,Desarrollo y Consecuencias

Causas    -   Desarrollo  -  Consecuencias

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►Introducción:

La Segunda Guerra Mundial superó claramente a la Primera Guerra, tanto por la duración y la intensidad de los combates como por las pérdidas humanas y los recursos que se utilizaron: participaron 72 Estados, fueron movilizados 110 millones de hombres, el coste económico de la guerra fue cuantiosísimo y hubo más de 40 millones de muertos.

El norte de China, Japón y Europa quedaron devastados y su equipamiento industrial, ferroviario, portuario y viario quedó muy maltrecho.

Además, la Segunda Guerra Mundial tuvo una extensión realmente mundial, ya que se combatió en casi todos los continentes (Europa, Asia, África y Oceanía) y en todos los océanos.

segunda guerra mundial

En el terreno armamentístico, las grandes potencias enfrentadas perfeccionaron y pusieron a punto instrumentos de ataque suficientemente terribles como para destruir a toda la Humanidad.

La aparición de las grandes unidades blindadas, la utilización de los submarinos, de los portaaviones, de los misiles antiaéreos, del radar y de la aviación como recurso habitual para el transporte de tropas y para los bombardeos sobre la población civil, hicieron de este conflicto una verdadera carrera hacia a destrucción.

Finalmente, la explosión de la primera bomba nuclear marcó un hito en la historia del miedo atómico, al demostrar que era posible destruir la humanidad.

La mayoría de los problemas que llevaron a la S.G.M. fueron conflictos que no se habían resuelto en la P.G.M. o que tenían origen en ella.

La humillación de Alemania en el Tratado de Versalles, la crisis económica de los años 30 y el ascenso al poder del nazismo provocaron en este país un sentimiento de revancha que culminó en una actitud agresiva hacia el resto de Europa.

Esta guerra que estalló en 1939 fue el segundo conflicto que, iniciado en Europa, llegó a convertirse en una “guerra total”, porque directamente incluyó a países de otros continentes e influyó indirectamente en los aspectos políticos, sociales y económicos en el resto del mundo, de manera similar como sucediera con el enfrentamiento armado de 1914.

Pero a diferencia de éste, la Segunda Guerra Mundial fue un conflicto de escala mucho más grande y de mayor duración, que se propagó a territorios más extensos y llegó a ser más cruel e implacable.

En su origen, aparte de la rivalidad internacional inherente a todo conflicto de esta naturaleza, intervinieron otros factores relacionados con los eventos ocurridos en el mundo durante los veinte años del periodo de entreguerras.

►Causas o Factores del Origen del Conflicto:

En primer lugar, la Segunda Guerra Mundial surgió en función del enfrentamiento entre ideologías que amparaban sistemas político—económicos opuestos.

A diferencia de la guerra anterior, enmarcada en un solo sistema predominante —el liberalismo capitalista, común a los dos bandos—, en el segundo conflicto mundial se enfrentaron tres ideologías contrarias: el liberalismo democrático, el nazi, fascismo y el comunismo soviético.

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Estos dos últimos sistemas, no obstante ser contrarios entre sí, tenían en común la organización del Estado fuerte y totalitario y el culto a la personalidad de un líder carismático, características opuestas al liberalismo que postula la democracia como forma de gobierno y la libertad e igualdad de los individuos como forma de sociedad.

En segundo lugar estaban los problemas étnicos que, presentes desde siglos atrás, se fueron haciendo más graves al llevarse a efecto las modificaciones fronterizas creadas por el Tratado de Versalles, que afectaron negativamente sobre todo a Alemania y a Austria —naciones pobladas por germanos— y redujeron de manera considerable sus territorios.

Este hecho fue determinante para difundir en esos pueblos el sentimiento de superioridad de la raza germana —identificada por Adolfo Hitler como “raza aria” de acuerdo con una idea desarrollada en la filosofía alemana del siglo XIX— frente a los grupos raciales, principalmente los judíos que controlaban la economía capitalista, y quienes, según la perspectiva de los nazis, habían dividido a los pueblos germanos e interrumpido su desarrollo económico.

tratado de versalles

Por otra parte, la insistencia de Hitler por evitar el cumplimiento del Tratado de Versalles provocó diferentes reacciones entre los países vencedores: Francia, que temía una nueva agresión de Alemania, quería evitar a toda costa que resurgiera el poderío bélico de la nación vecina.

En cambio, el gobierno británico y el de Estados Unidos subestimaban el peligro que el rearme alemán representaba para la seguridad colectiva; consideraban que el Tratado de Versalles había sido demasiado injusto, y veían con simpatía la tendencia anticomunista adoptada por la Alemania nazi, porque podría significar una barrera capaz de detener el expansionismo soviético hacia Europa, calificado entonces por las democracias occidentales como un peligro mayor y mucho más grave que el propio nazismo.

A causa de ese temor al comunismo, el gobierno británico adoptó una política de “apaciguamiento” respecto al expansionismo alemán, bajo la idea de que al hacer concesiones a Hitler podría evitarse una  nueva guerra y se obtendría, además, su colaboración contra el peligro soviético.

En tercer lugar, en la década de los años treinta la situación del mundo era muy distinta a la de 1914.

Aparte de los trastornos ocasionados por la crisis económica iniciada en Estados Unidos, aún persistían los efectos devastadores de la Primera Guerra Mundial, que había producido una enorme transformación en todos los ámbitos de la vida humana y originado grandes crisis en prácticamente todos los países de la Tierra.

crisisi 1929

Además, la secuela de tensiones internacionales que ese conflicto produjo, preparaban el camino para una nueva guerra, no obstante los intentos de la Sociedad de Naciones por evitarla.

Por esta razón, puede decirse que la Segunda Guerra Mundial se originó directamente de la Primera; de ahí que ambos conflictos, enlazados por el periodo de entreguerras, constituyan lo que se considera como la “Segunda Guerra de los Treinta Años” en la historia moderna de la humanidad.

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Crisis Económica del Año 1930

La crisis económica de la década de 1930 había estimulado a Japón a sustituir a Europa en el Lejano Oriente y a construir lo que ellos mismos llamaban «la gran Asia Oriental«, dominada por el nuevo orden japonés. Así, Japón inició una política expansionista que tenía un doble objetivo.

Por un lado, controlar territorios para extraer materias primas y dominar sus exportaciones, y, por otro, reabsorber la crisis industrial mediante los encargos de armamento.

La expansión «pacífica» de los años veinte se convirtió en la década de los treinta en expansión militar, que se inició en 1931 con la invasión de Manchuria, que se convirtió en Manchukuo, un estado satélite del Japón.

La guerra en el Lejano Oriente comenzó, en realidad, en 1937, cuando se generalizó el conflicto chino japonés, y tuvo su momento decisivo en 1941, con el ataque a la base norte-americana de Pearl Harbour.

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A semejanza de la Primera Guerra Mundial, la Segunda se presenta en dos fases:

a) desde 1939 a 1941

cuando se desarrolla fundamentalmente en Europa y muestra una orientación favorable a las potencias del Eje;

b) desde 1942 a 1945,

cuando la guerra adquiere dimensiones mundiales y paulatinamente pasa a ser favorables a los países aliados encabezados por Gran Bretaña, EE.UU. y URSS.

►Stalin se une a Hitler:

Hitler invadió Polonia para abrirse paso hacia la Unión Soviética, pero lo hizo sólo después de intentar neutralizar a los polacos a través de negociaciones.

En marzo de 1939, se ofreció para protegerlos de los soviéticos a cambio de la devolución de Danzig (actualmente Gdánsk), separada de Alemania al final de la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, Polonia, desconfiando de sus dos poderosos vecinos, aceptó una oferta de defensa de Gran Bretaña.

Hitler se enojó. Siempre había contado con el consentimiento de Londres en sus planes contra la Unión Soviética.

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Cuando los británicos establecieron el servicio militar obligatorio se dio cuenta de que debía atacarlos para poder conquistar la URSS. Pero primero quería utilizarla contra Polonia.

Tras revocar sus tratados de 1935 con Polonia y Gran Bretaña, envió al ministro de Asuntos Exteriores, Joachim von Ribbentrop, a Moscú.

Stalin, inseguro acerca de la ayuda de Occidente en caso de un ataque alemán, llegó a un acuerdo con Hitler.

El líder soviético demostró su ansia de entendimiento al destituir a su ministro de Asuntos Exteriores, un judío.

El 23 de agosto el nuevo ministro, Vyacheslav Molotov, se citó con Von Ribbentrop y firmaron un pacto de no agresión ante la sorpresa del mundo, que consideraba al fascismo y al comunismo como enemigos irreconciliables.

La entrada en vigencia del protocolo secreto del tratado causó una sorpresa todavía mayor: en el caso de una «transformación territorial y política» en la región, los alemanes y los soviéticos se repartirían el este de Europa.

Hitler inició esa transformación unos días más tarde. Cuando culminó, la URSS había obtenido los prometidos dos tercios de Polonia como una zona tapón contra la invasión.

Mientras, Alemania contaba con una plataforma de lanzamiento para este mismo propósito.

►El Pacto de Acero

Benito Mussolini se sintió humillado por la victoria sin sangre de Hitler sobre los checos.

Sin disparar un solo tiro, su «alumno» lo había superado como conquistador.

Deseoso de ponerse a su altura, el Duce decidió la anexión. Ligados por el pacto, soldados Italianos y alemanes conversan en Tirana (Albania), sobre la que Italia ejercía un dominio de hecho desde 1934.

mussolini

Sin embargo, la campaña, lejos de ser gloriosa, llevó a Mussolini a una condición todavía más servil hacia el Führer al firmar el tratado de 1939 que Hitler llamó el Pacto de Acero.

El 7 de abril empezó la invasión en forma completamente desorganizada.

En vez de entrar en primer lugar en la capital, Tirana, los comandantes italianos se detuvieron a negociar con enviados del rey Zog de Albania.

Mientras, éste huyó a Grecia, se abrieron las prisiones de Tirana y una multitud saqueó la ciudad.

El Consulado italiano envió una llamada de socorro a Roma, que no sirvió de nada.

A pesar de la incompetencia de los invasores y de su falta de equipamiento, los italianos superaron a una resistencia desorganizada.

El 16 de abril, el país se convirtió en una provincia de Italia.

Gran Bretaña protestó y Alemania felicitó al Duce.

Convencido de que el Führer era imparable, Mussolini aceptó firmar una alianza formal.

► La Invasión a Polonia, Causa Inmediata:

Una vez establecidas las alianzas que le garantizaban el apoyo militar necesario, Hitler se decidió a iniciar su plan.

El 28 de abril exigió a Polonia la devolución de Danzig al Reich y el derecho a construir una carretera a través del corredor polaco.

La negativa de Polonia, con el apoyo de Francia y de Gran Bretaña, constituyó la excusa para justificar la invasión.

El 1º de septiembre de 1939 las tropas alemanas invadieron Polonia y el día 3 Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania.

La Segunda Guerra Mundial había comenzado.

Ese mismo día se puso en práctica la estrategia de la blitzkrieg, o “guerra relámpago”, con el objetivo de invadir Polonia.

El día 28 del mismo mes el ejército polaco capitulaba y Polonia dejaba de existir al ser repartida entre Alemania y la UniDesarrollo de la Segunda Guerra Mundialón Soviética, de acuerdo con el pacto firmado entre estas dos naciones.

Ante esta nueva agresión, Inglaterra y Francia declaran la guerra a Alemania, pero poco hacer para evitar el desastre en Polonia.

A esta irrupción alemana se suma la ocupación rusa de la zona del este polaco, y en virtud de un pacto firmado entre Stalin y Hitler, se fija la frontera entre las dos potencias restableciendo de hecho los viejos límites anteriores a la Primera Guerra (Rusia ocupa las dos terceras partes de Polonia y los estados de Estonia, Letonia y Lituania).

La URSS recibió los territorios que antes habían formado parte del antiguo imperio zarista, en tanto que Alemania se incorporó el corredor polaco, Posnania y la Alta Silesia.

Con el resto del territorio se formó un estado semiautónomo bajo el llamado Gobierno General de Polonia, que en realidad era un protectorado alemán.

Ante este hecho, que significaba la invasión nazi a uno de los países no alemanes de Europa oriental, las potencias aliadas de Polonia —Gran Bretaña y Francia— tuvieron que responder de manera inmediata a la agresión de Hitler y, al día siguiente de la entrada de las tropas alemanas en suelo polaco (2 de septiembre de 1939), emitieron la declaración de guerra que el Führer parecía estar buscando. Se había iniciado la Segunda Guerra Mundial.

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La Guerra Relámpago del alemán (Blitzkrieg) es el nombre popular para una doctrina de guerra un bombardeo inicial rápido junto con el uso coordinado de fuerzas móviles en conjunto con velocidad y sorpresa con el fin de golpear con contundencia al enemigo antes de que este pueda organizar una defensa coherente.

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► Primera Fase: La Guerra en Europa

La primera fase de la Segunda Guerra Mundial se divide a su vez en dos períodos, el primero se inicia con la invasión a Polonia y culmina al rendirse Francia a los alemanes en junio de 1940.

Y el segundo se extiende desde esa fecha hasta que la guerra se convierte en mundial con el ingreso de Estados Unidos a favor de los Aliados y de Japón con las Potencias del Eje en diciembre de 1941.

• PRIMERA FASE: El Primer Periodo: septiembre de 1939 a junio de 1940:

Después de la invasión a Polonia, Alemania intentó negociar con Francia e Inglaterra el reconocimiento de la nueva situación, pero, ante la negativa de éstas, fijó su objetivo en asegurar suministros para su ejército.

Ello le obligó a incrementar sus acuerdos económicos con la Unión Soviética, que le proporcionaría materias primas, y a negociar la compra del hierro sueco.

Desde octubre de 1939 hasta la primavera del siguiente año, se ambos bandos se preparan para una guerra que prometía ser larga y penosa.

Las naciones escandinavas intentaban mantenerse neutrales en la guerra y, para ello, tuvieron que hacer concesiones a ambos contendientes.

Noruega dejaría pasar el mineral de hierro sueco con destino a Alemania y, al mismo tiempo, su flota mercante colaboraría con la inglesa. Sin embargo, Alemania quería asegurarse a toda costa ese suministro y temía una intervención aliada inmediata en Noruega.

► Invasión Alemana a Noruega y Caída de Francia.

Fuerza Armada Alemana (Wehrmacht )

Hitler, alertado por sus almirantes, decidió emprender la conquista de Noruega antes de que Gran Bretaña pudiese ocuparla o bloquear sus aguas territoriales.

Si los aliados controlaban Noruega, Alemania volvería a ser víctima del temido bloqueo, como sucediera en la Primera Guerra Mundial.

Se vería privada incluso del mineral de hierro, que desde el norte de Suecia llegaba por ferrocarril hasta el puerto noruego de Narvik y proseguía por mar hasta Alemania, a lo largo de la costa noruega.

En abril de 1940 invadió Dinamarca y Noruega, dejando aislada a Suecia y como Estado “tapón” neutral ante la cercanía de la Unión Soviética.

Su hierro estaba asegurado.

Entretanto, en el frente occidental europeo la situación se estabilizó después de que los franceses intentaron sin éxito romper las líneas de defensa alemanas, luego de la invasión de Polonia. Siete meses pasaron los dos ejércitos frente a frente sin luchar.

► Caída de Francia:

Se trataba del Plan Amarillo, consistente en una acción coordinada contra Holanda y Francia, a cargo de tres cuerpos de ejército, desplegados a lo largo de un frente de 250 kilómetros.

El cuerpo de ejército A, mandado por el general Gerd von Rundstedt, realizaría la acometida principal por el centro del frente, a través del bosque de las Ardenas; al norte, el cuerpo de ejército B, a las órdenes del general Fedor von Bock, lanzaría un ataque simultáneo sobre Holanda y Bélgica; al sur, el cuerpo de ejército C, bajo el mando del general Wilhelm von Leeb, permanecería a la defensiva frente a la Línea Maginot.

Los aliados, sin embargo, esperaban de los alemanes una estrategia semejante a la realizada en la Primera Guerra Mundial.

En consecuencia, el general francés Maurice Gamelin, que se hallaba al frente de las tropas aliadas, concentró la mayor parte de sus fuerzas en el norte, a lo largo de la frontera franco belga, por donde tuvo lugar la penetración germana en 1914.

La región de las Ardenas (donde los galos pensaban que el terreno resultaba excesivamente difícil para grandes movimientos de tropas), así como la Línea Maginot, quedaron peor defendidas.

Tanto en número como en material, los ejércitos contendientes estaban casi igualados.

Las fuerzas francesas, inglesas, holandesas y belgas totalizaban alrededor de 135 divisiones; las germanas, 136.

En carros de combate, los aliados superaban ligeramente a los alemanes. Estos, en cambio, poseían una pequeña ventaja en el aire, especialmente en cazabombarderos y en aviones de transporte.

Al tiempo que se efectuaban esas acciones en el Norte, los alemanes también avanzaban hacia el oeste y lograban invadir Holanda, Bélgica y Luxemburgo, en rápidas acciones que hicieron retroceder a las fuerzas franco-británicas, sorprendidas por el hecho de que los alemanes avanzaron a territorio francés a través de las Ardenas, en vez de cruzar el terreno donde se encontraba la “Línea Maginot”, sistema de fortificaciones construido en 1929 para proteger la frontera oriental de Francia.

Pero la organización, la táctica y la moral de los aliados eran sin duda alguna inferiores. Holandeses y belgas se mantuvieron estrictamente neutrales hasta el último momento , impidiendo, en consecuencia la coordinación de la defensa aliada.

Los aliados no podía contener en absoluto las enorme y poderosas formaciones alemanas, de carros de combate combinado con ataques por aire y por tierra y con una asombrosa capacidad de coordinación y habilidad táctica y bélica.

Además la moral alemana , estaba reforzada por las espectaculares victorias alcanzadas en Polonia y Noruega.

Las fuerzas combinadas germanas emprendieron la marcha hacia el sur con objeto de iniciar su ofensiva sobre Francia y hacia los primeros días de junio de 1940, las tropas de Hitler habían logrado vencer las defensas francesas en el río Somme y continuaban hacia París, ocupada por los alemanes el día 14 del mismo mes.

El día 22, a las seis semanas de haber iniciado Hitler su ofensiva sobre el oeste de Europa, Francia firmaba un armisticio.

El lugar elegido fue el bosque de Compiégne, al norte de París, donde Alemania sufrió la humillación del 11 de noviembre de 1918.

Para hacer honor a la ocasión, los alemanes sacaron de un museo de la capital de Francia el vagón de ferrocarril utilizado para los acuerdos de aquella fecha y lo trasladaron hasta Compiégne.

El armisticio fijaba la ocupación germana del norte de Francia, y respetaba una zona al sur bajo el gobierno de Pétain. (En realidad el régimen de Vichy no pasaría de ser un gobierno títere.)

Asimismo, la marina francesa sería desmovilizada y sus barcos internados en puertos galos.

El 25 de junio, el gobierno de Pétain firmó otro armisticio con Italia, la cual, diez días antes, había declarado la guerra a Francia para poder reclamar su parte en el botín.

El ejército italiano, sin embargo, no pudo atacar hasta el día 21, y tan sólo había avanzado unos centenares de metros.

El armisticio permitió a los italianos ocupar el pequeño territorio y estableció una zona desmilitarizada.

Según el armisticio cual Francia quedaría dividida en dos zonas: la atlántica ocupada por Alemania, con la ciudad de París como capital; y la mediterránea que constituiría la “Francia libre”, con capital en Vichy y con el mariscal Philippe Pétain (foto izquierda) al frente de un gobierno supuestamente “colaboracionista” de Alemania, obligado a aceptar las condiciones del “nuevo orden europeo”.

Tales condiciones consistían en romper relaciones con Inglaterra y proceder al desarme del ejército francés.

► El Papel de la Resistencia:

Sin embargo, no todo fue negativo.

La dolorosa derrota de Francia logró reavivar el espíritu nacionalista de sus ciudadanos, quienes organizaron movimientos de resistencia dirigidos desde Londres por el general Charles de Gaulle (foto arriba-derecha).

Consiguieron formar cuerpos de “guerrilla” que, aunque no alcanzaron un éxito definitivo, mantuvieron viva la esperanza del pueblo francés para liberarse del invasor.

De manera semejante creció el nacionalismo en la Gran Bretaña, pues aun cuando las islas británicas no llegaron a ser ocupadas, los continuos ataques aéreos de los alemanes estimularon el deseo de los británicos por luchar contra el enemigo.

Así, se mostraron dispuestos a aceptar las medidas de su gobierno, representado entonces por el primer ministro Winston Churchill, quien pronuncia su famoso discurso en el que pidió al pueblo británico “sangre, sudor y lágrimas” para vencer al nazismo.

La resistencia francesa y británica despertó la simpatía y la admiración del pueblo estadounidense que se fue preparando mentalmente para una posible intervención a favor de las democracias occidentales.

• PRIMERA FASE: Segundo Período, junio de 1940 a diciembre de 1941

La Batalla de Inglaterra: El Führer comprendió mientras tanto que Alemania no estaría en condiciones de iniciar la conquista de Inglaterra hasta haber obtenido un dominio absoluto en el aire.

En consecuencia, ordenó al mariscal de campo Hermann Goering, jefe de la Luftwaffe, que preparara una gran ofensiva aérea para destruir la RAF e inutilizar la marina británica.

La batalla de la Luftwaffe (fuerza área alemana) contra Inglaterra comenzó el 10 de julio de 1940.

Al principio, las incursiones aéreas germanas fueron un tanto limitadas, pero a partir del 2 de agosto empezaron a darse ataques masivos contra los aeródromos ingleses, las fábricas de material aeronáutico y, sobre todo, contra el poderoso y eficaz conjunto de la red inglesa de radar. (ampliar)

Luftwaffe (fuerza área alemana)

Churchill ordenó  a la RAF, que desde el 15 de mayo había bombardeado diversas ciudades alemanas, dirigirse hacia Berlín en sus incursiones nocturnas.

A finales de agosto, Hitler ordenó de pronto a Goering que suspendiera los ataques a los aeródromos ingleses e iniciara un bombardeo masivo sobre Londres y otros centros industriales.

El 7 de septiembre, un enorme contingente aéreo atacaba la capital británica, y envolvía en llamas un amplio sector de los muelles del East End.

A partir de esta fecha, las incursiones se sucedieron diariamente.

Los alemanes dirigieron sus ataques contra la ciudad de Londres, que llegó a ser bombardeada durante cincuenta y siete noches consecutivas.

Otras grandes ciudades británicas sufrieron también los efectos del ataque aéreo; en conjunto, sobre Inglaterra cayeron 190 mil toneladas de bombas y se tuvo que lamentar la pérdida de cerca de 44 mil vidas humanas y más de 50 mil heridos.

En algunos momentos, la RAE (Royal Air Force) pareció estar cerca del colapso, pero Churchill pudo declarar más tarde:

“No hay, en la historia de las guerras, ningún otro ejemplo en que tan tantos seres humanos . debieron tanto a tan pocos.”

Mientras tanto, los ingleses, temiendo una invasión, comenzaron a bombardear a su vez los puertos del canal de la Mancha y del mar del Norte, donde la armada alemana había comenzado a reunir su flota.

El cambio operado en la táctica germana (en no bombardera mas los aeródromos y pistas) proporcionó a la RAF tiempo suficiente para reparar sus maltrechos cazas y aeródromos.

Al fin, el 15 de septiembre, los aviones británicos infligieron graves pérdidas a la fuerza aérea de Goering.

Cuatro días después, Hitler aplazaba de modo indefinido la Operación León Marino y ordenaba que la flota destinada a invadir Inglaterra se retirara a aguas más seguras.

En octubre volvería a fijar la operación para la primavera o principios del verano de 1941, pero el plan, en la práctica, se había abandonado.

Si bien los bombarderos germanos prosiguieron sus incursiones nocturnas sobre las ciudades inglesas, la batalla de Inglaterra había terminado.

Los alemanes acababan de sufrir su primera gran derrota.

Discurso de Churchill llamando a la resistencia:

Ésa es la decisión del gobierno de Su Majestad y de todos los hombres que lo componen. Esa es la voluntad del Parlamento y de toda la nación.

El Imperio Británico y la República Francesa, unidos en la misma causa yen la misma necesidad, defenderán

su tierra natal hasta la muerte, ayudándose fraternalmente hasta el límite de sus fuerzas.

Aunque, en verdad, gran parte de Europa y más de un antiguo y famoso Estado hayan caído o puedan caer en las garras de la Gestapo (Foto: Hermann Goring creador de la Gestapo) y de todo el odioso aparato de opresión nazi, no nos someteremos ni nos doblegaremos.

Seguiremos hasta el fin, lucharemos en Francia, lucharemos en los mares y océanos, lucharemos en los aires con una fuerza y una confianza crecientes, defenderemos nuestra isla a cualquier precio, lucharemos en las playas, lucharemos en los aeródromos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas; nonos rendiremos jamás.

E incluso si esta isla (...), cosa que ni por un instante creo posible, fuera sojuzgada, en ese caso nuestros Imperio de ultramar; armado y vigilado por la flota británica continuaría el combate hasta que, en el momento que Dios desease, el Nuevo Mundo, con toda su fuerza y su poder, avance para socorrer y liberar al Antiguo.

Winston Churchill, 4 de juniio de 1940.

► La Guerra en Europa Centro-Oriental:

Mientras los alemanes organizaban la nueva situación de Francia, Stalin aprovechaba para continuar con la anexión de los territorios señalados en el pacto germano-soviético, en perjuicio de Rumania y de Letonia, Lituania y Estonia.

Hitler decidió entonces avanzar hacia el este e intervino en Rumania; en septiembre de 1940, abdicó el rey rumano y tomó el poder el mariscal Ion Antonescu, quien impuso un régimen pronazi y permite la entrada de las tropas alemanas a Rumania, que ocupan los campos petroleros de su territorio.

Estos movimientos ocasionaron la ruptura de las relaciones germano-soviéticas y favorecieron los planes de Hitler para invadir Rusia.

El 18 de diciembre de 1940, Hitler dictó la Operación Barbarroja en contra de Rusia, planeada para realizarse en la primavera del año siguiente. Sin embargo, los acontecimientos en los Balcanes obligaron a retrasarlo.

► Operaciones en África y los Balcanes:

El 28 de octubre de 1940, Mussolini invadió Grecia sin previo aviso al Führer, cuya indignación fue mayor al enterarse de la derrota de los italianos al mes siguiente.

Más tarde, el Duce sufrió un nuevo descalabro, aún más grave, ante las tropas inglesas que, procedentes de Egipto, penetraron en Libia y se apoderaron de la Somalia italiana, de Eritrea y, por último, de Etiopía, la reciente conquista italiana.

Estas derrotas, que enardecieron aHitler, impulsaron al ejército alemán para crear el Africa Korps, destacamento militar especialmente equipado y adiestrado para la guerra en el desierto, bajo el mando del general Erwin Rommel (foto izquierda), quien logró romper el frente británico y cambió el rumbo de las operaciones del Mediterráneo a favor de las potencias del Eje.

Las tropas alemanas avanzaron con rapidez, y en abril de 1941 se encontraban en Egipto, donde ocuparon el paso de Halfaya.

El Führer se propuso además avanzar hacia los Balcanes. Mediante el recurso de la guerra relámpago iniciada el 6 de abril de 1941, las fuerzas alemanas vencieron la resistencia de Yugoslavia y Grecia, que se rindieron en pocos días.

A fines de mayo, los alemanes se apoderaron igualmente de Creta, y a partir de entonces, el Eje pudo pasar a la ofensiva en Libia Durante el verano de 1941, Alemania se había apoderado de los Balcanes, mientras que la Gran Bretaña dominaba en las regiones vecinas del Cercano Oriente y Gibraltar en el extremo oeste del Mediterráneo, gracias a que Francisco Franco se negó a aceptar la propuesta de Mussolini para que España participara en la guerra contra los aliados.

Mientras tanto, la guerra continuaba en el norte de África y se mantendría durante dos años más, hasta la intervención de las tropas estadounidenses.

• Invasión de Rusia:

En junio de 1941, ante la imposibilidad de vencer a Inglaterra en forma definitiva, Hitler decidió poner en práctica la Operación Barbarroja (foto) en contra de la Unión Soviética.

Este plan de ataque consistía en una operación rápida destinada a eliminar las tropas rusas, aprovechando que ya Francia había sido sometida e Inglaterra se encontraba luchando sola en el Mediterráneo.

El 22 de junio de 1941 más tres millones de soldados alemanes irrumpieron en la URSS. su tremendo potencial bélico, magnitud de la invasión no te precedentes.

Las divisiones manas se adentraron a lo largo lo ancho de cientos de kilómetros y barrieron literalmente la precaria resistencia soviética.

Hitler, persuadido de que los rusos se hallaban al borde del colapso, decidió caer sobre Moscú.

A principios diciembre, sus tropas se hallaban sólo a 42 kilómetros de la capital soviética.

Sin embargo, agotamiento, las temperatura bajo cero y la reacción militar  se cebaron esta vez en los alemanes.

El 6 de diciembre, las tropas de la URSS se lanzaron repentinamente al contraataque, causaron estragos en el invasor  y obligaron a retroceder hasta kilómetros en algunos sectores.

En marzo de 1942 los alemanes consiguieron reagruparse y, a mediados del verano, tomaron nuevo la iniciativa y amenaza los ricos yacimientos petrolíferos del Cáucaso, al tiempo que prefijaban la toma de Stalingrado como otra de sus metas. Pero la suerte había cambiado y la Unión Soviética se había repuesto formidablemente.

Además, Hitler suponía que al derrotar a Rusia, Japón podría dominar el Pacífico y amenazaría las costas de Estados Unidos para impedir que este país interviniera en la guerra de Europa.

Aunque en los primeros momentos las tropas alemanas lograron importantes éxitos militares en Rusia, al ocasionar innumerables bajas en el ejército ruso y avanzar en territorio soviético hasta llegar a las puertas de Moscú, al llegar el invierno antes de lo previsto, las tropas germanas, que no estaban preparadas para afrontar el intenso frío, comenzaron a debilitarse. (Ver: Batalla de Stalingrado)

El 5 de diciembre de 1941, los rusos realizaron una contraofensiva frente a Moscú; la guerra se convertía en la contienda prolongada que Hitler creyó poder evitar para no verse en la necesidad de luchar en los dos frentes.

El día 7 de ese mismo mes, la aviación japonesa atacaba con éxito la flota de Estados Unidos que se encontraba anclada en Pearl Harbor de las islas Hawai; esta acción japonesa dio al presidente Roosevelt la oportunidad que estaba esperando para que el Congreso aprobara la intervención de Estados Unidos en la guerra.

►Segunda Fase: Intervención de Japón y Estados Unidos

La segunda fase de la guerra se caracteriza por la intervención de dos países de reciente crecimiento económico que comenzaban a participar, en las aspiraciones imperialistas del reparto mundial: Estados Unidos y Japón.

A finales de junio de 1940, las ofensivas relámpago de Alemania en Europa favorecieron a los japoneses, quienes se apoderaron de las colonias francesas, holandesas e inglesas del sudeste asiático.

Eran tierras ricas en estaño, petróleo, caucho y otros recursos, imprescindibles para el continuo crecimiento nipón.

En septiembre de 1940, el Japón, consecuente con su política expansionista, presionaba sobre el gobierno francés de Vichy para ocupar con sus tropas el norte de Indochina.

Allí construyeron poco después las bases aéreas desde donde bombardearon la carretera de Birmania, única comunicación de China con el mundo exterior.

Los ingleses se vieron imposibilitados de utilizar esta vía.

Los Estados Unidos, que se servían también de esta ruta para enviar suministros a Chiang Kai-shek, incrementaron en represalia la ayuda a China, y el 26 de septiembre bloquearon totalmente las ventas al Japón de petróleo, chatarra y acero.

Al día siguiente, los nipones firmaban con el Eje el Pacto Tripartito.

La diplomacia japonesa fracasó en su intento de obtener concesiones de las autoridades coloniales de las Indias Orientales holandesas.

En enero de 1941 los nipones se plantearon la cuestión de recurrir a la fuerza para procurarse sus imprescindibles recursos.

El almirante Jsoroku Yamamoto, jefe de la Primera Flota japonesa, sugirió un ataque sorpresa a Pearl Harbor a fin de destruir las fuerzas navales norteamericanas mientras el Japón realizaba sus planes de conquista.

Los japoneses proyectaron una estrategia en tres etapas, en donde la primera  pondría fin al poderío marítimo norteamericano en Pearl Harbor, la misma se consumó el 7 de diciembre de 1941, donde la flota estadoudinense fue atacada de sorpresa con 200 aviones japoneses, entre bombarderos, cazas y torpederos y con un balance de 2403 muertos, 1178 heridos y gran parte de la flota destruida.

El ataque japonés a Pearl Harbor  el 7 de diciembre de 1941, fue fotografiado por un piloto nipón. Las bombas, al detonar, levantaban del agua gigantescas montañas de espuma, al tiempo que aniquilaban gran parte del poderlo naval y aéreo estadounidense; no dañaron, sin embargo, los importantes depósitos de crudos

Por otra parte, desde mediados del año anterior, cuando la Luftwaffe iniciara sus ataques conTra Inglaterra, Roosevelt había pactado con el gobierno británico la entrega de 50 barcos destructores a cambio de una cesión de bases en varias colonias inglesas en el continente americano, y había logrado que el Congreso de Estados Unidos aprobara a Ley de Préstamos y Arriendos, destinada a prestar ayuda financiera a Gran Bretaña para costear los gastos de guerra, no obstante que tales acciones constituían una violación a la neutralidad estadounidense.

Además, en agosto de 1941, Roosevelt y Churchill (foto) habían celebrado una reunión a bordo de un crucero frente a las costas de Terranova, y el día 14 firmaban una declaración de principios contenida en la llamada Carta del Atlántico en la cual se ratificaban los ideales liberales y democráticos, y se insistía en el propósito de organizar un sistema efectivo de seguridad colectiva, mediante el establecimiento de un régimen de colaboración económica entre los pueblos, restaurando el principio de autodeterminación.

A pesar de la magnitud de esa colaboración de parte de Estados Unidos, que convertía a este país en el gran arsenal de las potencias occidentales, no era suficientemente poderosa como para que éstas ganaran la guerra; así, el ataque japonés a Pearl Harborl dio al gobierno estadounidense la oportunidad de participar m el conflicto, que así tomaba un nuevo rumbo.

• La Carta del Atlántico

El presidente de los Estados Unidos de América y el Primer Ministro representante del Gobierno de S.M. en el Rino Unido, habiéndose reunido en el Océano (Atlántico), juzgan oportuno hacer conocer algunos principios sobre los cuales ellos fundan sus esperanzas en un mejor para el mundo y que son comunes a la política nacional de sus respectivos países.

1. Sus países no buscan ningún engrandecimiento territorial o de otro tipo.

2. No desean ver ningún cambio territorial que no esté de acuerdo con los votos libremente expresados de los pueblos interesados.

3. Respetan el derecho que tienen todos los pueblos de escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir, y desean que sean restablecidos los derechos soberanos y el libre ejercicio del gobierno a aquéllos a quienes les han sido arrebatados por la fuerza.

4. Se esforzarán, respetando totalmente sus obligaciones existentes, en extender a todos los Estados, pequeños o grandes, victoriosos o vencidos, la posibilidad de acceso a condiciones de igualdad al comercio y a las materias primas mundiales que son necesarias para su prosperidad económica.

5. Desean realizar entre todas las naciones la colaboración más completa, en el dominio de la economía, con el fin de asegurar a todos las mejoras de las condiciones de trabajo, el progreso económico y la protección social.

6. Tras la destrucción total de la tiranía nazi, esperan ver restablecer una paz que permita a todas las naciones vivir con seguridad en el interior de sus propias fronteras y que garantice a todos los hombres de todos los países una existencia libre sin miedo ni pobreza.

7. Una paz así permitirá a todos los hombre navegar sin trabas sobre los mares y océanos.

8. Tienen la convicción de que todas las naciones del mundo, tanto por razones de orden práctico como de carácter espiritual, deben renunciar totalmente al uso de la fuerza. Puesto que ninguna paz futura puede ser mantenida sin las armas terrestres, navales o aéreas continúan siendo empleadas por las naciones que la amenazan, o son susceptibles de amenazarla con agresiones fuera de sus fronteras, consideran que, en espera de poder establecer un sistema de seguridad general, amplio y permanente, el desarme de tales naciones es esencial. Igualmente ayudarán y fomentarán todo tipo de medidas prácticas que alivien el pesado fardo de los armamentos que abruma a los pueblos pacíficos.

►Formación del Bloque de los Aliados:

Solidarizándose con Japón, Alemania e Italia declararon la guerra a Estados Unidos el día 11 de diciembre, cuatro días después del ataque a Pearl Harbor; de esta manera estaba más que justificada la entrada en la guerra para los estadounidenses; después de esto todos los gobiernos del continente americano, con excepción de Argentina que lo haría más tarde, hicieron causa común con Estados Unidos, en la Conferencia Panamericana celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en enero de 1942.

Ese mismo mes, veintisiete naciones, incluidas las tres grandes potencias —Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Soviética que había roto el pacto con Alemania— se integraban en una alianza contra el Eje a la que Roosevelt dio el nombre de Naciones Unidas.

Cada una de ellas se comprometía a utilizar todos los recursos para derrotar al Eje y a no hacer nunca una paz por separado.

De tal forma quedaban integrados plenamente los dos bloques contrarios: el bloque de los Aliados, formado por Inglaterra, la Unión Soviética y Estados Unidos (Francia había quedado temporalmente fuera de la contienda) y el bloque del Eje, integrado por Alemania, Italia y Japón.

El primero manifestaba una aplastante superioridad en caso de que la guerra se prolongase, aunque todavía a mediados de 1942 la supremacía de las Potencias del Eje era un hecho innegable.

A principios de ese año, Estados Unidos y Gran Bretaña formaron una organización llamada Jefes de Estado Mayor Combinados, con el propósito de unificar sus recursos, en una estrecha colaboración que por primera vez se daba entre las dos naciones y, en agosto se celebraba en Moscú un encuentro entre Stalin, Churchill y William Averell Harriman, este último en representación del presidente estadounidense, para discutir la apertura de un segundo frente en Europa.

►Tres frentes de Guerra:

A partir de diciembre de 1941 se efectuaron tres guerras, en forma casi independiente aunque incluidas en una sola guerra total:

1) en las llanuras de Rusia, entre los alemanes y el ejército soviético;

2) en el océano Pacífico, donde se enfrentaron estadounidenses y japoneses; y

3) en el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y el norte de África, donde ingleses y estadounidenses combatían contra Alemania e Italia.

Para los Aliados, el objetivo principal consistió en acelerar la derrota de Alemania, la nación más peligrosa de las Potencias del Eje, aun cuando tuvieran que retrasar la derrota sobre Japón.

Las batallas decisivas que harían cambiar de rumbo a la guerra, inclinando la victoria final al bando de los Aliados, ocurrieron, entre el otoño de 1942 y la primavera del siguiente año, en tres principales frentes de combate.

Esas batallas fueron:

a) En el norte de África; en un sitio conocido como El Alamein, donde el mariscal británico Bernard Law Montgomery atacó a las fuerzas alemanas al mando del general Erwin Rommel y las obligó a retirarse; a los pocos días de este hecho, ocurrido el 23 de octubre de 1942, desembarcaban en el norte de África las tropas estadounidenses dirigidas por el general Dwight D. Eisenhower, para colaborar con Montgomery romper el cerco de las fuerzas de Rommel, las cuales se vieron forzadas a abandonar el territorio, y capitularon el 7 de mayo de 1943; África quedaba libre de las fuerzas del Eje y el Mediterráneo estaba abierto.

El sueño de Mussolini de crear un imperio africano se había desvanecido.

b) En el frente oriental, Hitler desencadenaba una nueva ofensiva contra la Unión Soviética, buscando apoderarse de los territorios del Cáucaso, ricos en petróleo, a pesar de que las fuerzas alemanas se encontraban ya debilitadas.

A mediados de noviembre de 1942, las tropas rusas —superiores en número a las alemanas y bien  equipadas no sólo con los propios recursos soviéticos sino con la ayuda proporcionada por Estados Unidos a través de la Ley de Préstamos y Arriendo— realizaron una contraofensiva que logró romper las líneas enemigas al norte y sur de Stalingrado y vencer a las fuerzas alemanas.

Después de esta victoria, a pesar de algunos retrocesos, los rusos se mantuvieron a la ofensiva durante todo el resto de la guerra.

c) En el Pacífico, durante los primeros meses de 1942, los japoneses lograron importantes triunfos, llegando a dominar una extensa área del Pacífico, donde incluso conquistaron algunas bases estadounidenses.

Pero a semejanza de Alemania, Japón no pudo sostener una guerra prolongada contra las fuerzas aliadas, cuya base de operaciones se encontraba en Australia, al mando del general estadounidense Douglas MacArthur (foto).

Durante la primavera de 1942, los Aliados obtuvieron importantes victorias navales y aéreas en las batallas del Mar del Coral y Midway, y desde entonces se manifiesta hacia el Pacífico central un gran avance de los Aliados.

Meses más tarde, las fuerzas estadounidenses desembarcaron en Guadalcanal, en las islas Salomón.

► La Fase Final de la Guerra

• Acuerdos para las ofensivas finales.

Mientras se desarrollaban las campañas militares, los diplomáticos aliados llevaron a cabo importantes planes políticos con el fin de acordar las estrategias más adecuadas para derrotar al Eje.

Desde 1941, los soviéticos pedían la creación de un segundo frente, es decir, un desembarco aliado en Europa occidental para contrarrestar la ofensiva alemana en el frente oriental.

Pero en ese año y en el siguiente, las fuerzas occidentales todavía no estaban en condiciones de emprender tal operación.

Del 14 al 24 de enero de 1943, Churchill y Roosevelt celebraron la Conferencia de Casablanca y en ella se proyectó el desembarco en Francia para la primavera de 1944, pero no lograron establecer acuerdos concretos sobre las estrategias a seguir antes de esa fecha.

Sin embargo, ambos mandatarios tomaron en Casablanca una decisión muy importante a la que pronto se sumó Stalin: la rendición incondicional que se exigía a las potencias del Eje, como único medio de poner fin a la guerra.

• La campaña de Italia.

Después que Montgomery y Eisenhower lograran vencer a las fuerzas de Rommel en África, luego de una espectacular campaña conjunta (julio-agosto de 1943), tropas inglesas, canadienses y estadounidenses desembarcaron en la isla de Sicilia, dispuestos a atacar las fuerzas de Mussolini.

Así, lograron engañar a Hitler haciéndole creer que dirigían su ataque contra Grecia.

Ante la llegada de los ejércitos aliados a territorio italiano, Mussolini reunió al Gran Consejo Fascista, pero no consiguió su apoyo; por lo contrario, la gran mayoría de los miembros del Consejo le reprocharon haber llevado a Italia al desastre y decidieron restablecer un régimen constitucional, para lo cual pidieron al rey la destitución de Mussolini.

El 25 de julio, el Duce fue relevado de su cargo y arrestado.

Después de veintiún años, el régimen fascista llegaba a su fin.

El poder fue ocupado por el mariscal Pietro Badoglio, quien se puso al frente de un gobierno militar del que fueron excluidos los fascistas, y empezó a realizar gestiones para capitular ante los Aliados, en tanto que Hitler se preparaba para atacar Italia, previendo una posible colaboración de este país con las fuerzas angloamericanas.

Durante el mes de septiembre de 1943, los alemanes liberaron a Mussolini, quien se instaló en la ciudad de Milán y proclamó la República Social Italiana —que en realidad sería un gobierno títere de Hitler— y decretó una nueva movilización militar.

Con estas acciones se desencadenó en el norte de Italia una guerra civil entre los fascistas ayudados por los alemanes, y el Comité de Liberación Nacional dirigido por los comunistas que encabezaba el líder Palmiro Togliatti.

De ahí en adelante daría comienzo la resistencia italiana en contra de los regímenes nazi-fascistas, cuyo desprestigio crecía considerablemente tanto entre el pueblo alemán como en el italiano.

En octubre, el gobierno de Badoglio declaró la guerra a Alemania, e Italia fue reconocida por los Aliados como país “cobeligerante”.

En abril del año siguiente, cuando Alemania era cercada en dos frentes y su derrota era inevitable, Mussolini agotó sus recursos para salvarse y decidió huir hacia Suiza, pero fue apresado  y fusilado por la resistencia antifascista italiana.

No obstante, la campaña de Italia se prolongó por varios meses porque los alemanes bloqueaban tenazmente el avance de las fuerzas angloamericanas hacia Roma.

A partir de la liberación de esta ciudad el 5 de junio de 1944, el frente aliado en Italia quedó paralizado, pues hubo necesidad de retirar las tropas para utilizarlas en la campaña para liberar a Francia.

• ►Conferencia de Teherán.

Ante el nuevo curso que había tomado la guerra, los dirigentes de las potencias aliadas —Stalin, Roosevelt y Churchill— decidieron celebrar una nueva reunión, en Teherán, capital de Irán, a finales de noviembre de 1943.

En la Conferencia de Teherán, Stalin planteó dos asuntos cuya discusión daría la característica esencial de esta reunión: uno se refería a la insistencia soviética en la necesidad de que las fuerzas angloestadoudinenses abrieran un segundo frente de guerra en Europa occidental, y el otro a la conveniencia de establecer un acuerdo sobre el problema de las nuevas fronteras, es decir, de los territorios que corresponderían a cada uno de los Aliados una vez que el Eje fuera derrotado.

Para la fecha en que se celebraba esta reunión, Stalin ya podía imponer condiciones debido a los triunfos que la Unión Soviética había obtenido sobre el ejército alemán; por lo tanto, se empezaba a plantear una nueva correlación de fuerzas, derivada de la diferencia fundamental que había entre el sistema soviético y el de sus aliados circunstanciales.

En esa misma conferencia, Gran Bretaña y Estados Unidos se comprometieron a realizar un desembarco al norte de Francia, con el fin de abrir el segundo frente solicitado por Stalin.

Por esas fechas (finales de 1943), tanto la aviación inglesa como la de Estados Unidos —cuya superioridad sobre la alemana ya se había hecho evidente— desencadenaron una gran ofensiva de bombardeo sobre Alemania y los territorios ocupados por este país, donde arrasaron varias ciudades importantes y ocasionaron serios daños a la industria bélica enemiga.

Hitler a su vez realizó el ensayo de una serie de armamentos nuevos, aviones de reacción y cohetes teledirigidos, (las llamadas bombas V1y V2) con las que volvieron a atacar la ciudad de Londres; sin embargo, estas acciones alemanas no habrían de cambiar el curso de la guerra que ya se había  inclinado a favor de los Aliados.

guerra mundial cementerio muertos

40.000.000 millones de muertos fue el saldo de la 2° Guerra Mundial

► El Ocaso del Tercer Reich

A principios de febrero, los ejércitos aliados efectuaron un ataque coordinado sobre el Rin.

Tropas británicas y canadienses lograron en el norte pequeñas conquistas, pero hallaron una fuerte resistencia.

En otros puntos los aliados avanzaron con mayor rapidez a pesar de los vigorosos contraataques alemanes.

El 5 de marzo, los soldados estadounidenses ocuparon Colonia.

Dos días más tarde, una división acorazada estadounidense descubrió que los alemanes habían dejado intacto un puente sobre el Rin y lo ocuparon mientras los alemanes intentaban volarlo. Hitler, enfurecido, destituyó a Rundstedt y nombró en su lugar al mariscal AlbertKesselring, que había estado al frente de los ejércitos alemanes en Italia.

A finales de marzo, las tropas aliadas ocupan la ribera occidental del Rin desde la ciudad holandesa de Arnhem hasta la frontera suiza.

Habían rebasado en su totalidad la legendaria Línea Sigfrido, con excepción de su sector más meridional, en la orilla oriental del Rin.

En marzo, los aliados incrementaron su ofensiva aérea.

Parlamento Alemán Al Finalizar la Guerra

De día unas veces y de noche otras, llegaron a arrojar 245.000 toneladas de bombas sobre ciudades, fábricas, centrales de energía, líneas de ferrocarril y otros objetivos estratégicos.

Mientras los ejércitos aliados de Europa occidental entraban sin dificultad en Alemania, el ejército rojo cerraba el cerco desde el este.

A finales de febrero, las tropas soviéticas alcanzaban la línea Oder-Neisse, situada a unos 65 kilómetros de Berlín.

Mientras tanto, las fuerzas aliadas del norte de Italia rompían la línea gótica por varios puntos y se preparaban para una ofensiva final contra el maltrecho ejército de Hitler.

Entrada de los Aliados a Berlín

El 1º de abril, los ejércitos primero y noveno de los Estados Unidos cercaron el Ruhr, fuente de reservas carboníferas e industriales vitales para Alemania.

Tras una serie de intentos frustrados por romper el cerco, las tropas alemanas quedaron reducidas a la impotencia y el 18 de abril los aliados invadieron la región, al tiempo que capturaban 320.000 soldados enemigos.

A partir de aquel momento la resistencia alemana se vino abajo —exceptuando algunas zonas en que las tropas lucharon con fanatismo hasta la muerte— y los ejércitos aliados barrieron el país.

El 16 de abril los soviéticos lanzaron la ofensiva final sobre Berlín, mientras los ingleses se dirigían al nordeste, hacia Hamburgo y Lübeck, y los norteamericanos al sudeste, hacia Munich y las fronteras de Checoslovaquia y Austria.

Hitler, que se negaba a aceptar la realidad, ordenó la creación de guerrillas para hacer frente a los invasores, y mandó a sus oficiales que destruyesen todas las instalaciones industriales y viarias del país; mientras tanto, se dedicaba a mover sobre su mapa divisiones inexistentes.

La única buena noticia que recibió en aquellos días postreros fue la muerte de Roosevelt el 12 de abril.

La Bandera Roja en el Parlamento Alemán

Sin embargo, el 22 de abril, la mente del Führer pareció comprender que el fin se aproximaba.

La mayoría de los altos oficiales alemanes huyó de Berlín, pero Hitler decidió permanecer en la ciudad.

Finalmente, el 30 de abril, el dictador nazi se suicidó, convencido hasta el último momento de que había sido traicionado por los suyos y de que la historia le haría justicia.

En su testamento nombraba como sucesor al almirante Karl Doenitz, artífice de las brillantes campañas de los submarinos alemanes.

El día anterior, 29 de abril, se rindieron las tropas alemanas de Italia y en días sucesivos siguieron el ejemplo los ejércitos nazis de Holanda, de Dinamarca y del noroeste y mediodía de Alemania.

El 7 de mayo los alemanes firmaron en Reims la rendición incondicional y al día siguiente cesaron oficialmente las hostilidades.

Ante la insistencia de Stalin, la capitulación se ratificó formalmente en una ceremonia que tuvo lugar el 9 de mayo en Berlín.

►LA DERROTA DE JAPÓN:

El 6 de agosto de 1945 se lanzó la primera bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima.

Sus efectos fueron apocalípticos: causó casi 130.000 víctimas, entre muertos y heridos.

Unos 48.000 edificios fueron completamente destruidos y 176.000 personas quedaron sin hogar.

Tres días después, una segunda bomba cayó sobre Nagasaki, devastando 47 km2 y causando la muerte a cerca de 40.000 japoneses.

Transcurridos muchos años, las secuelas de la radiación seguirían engrosando la nómina de híbakushas, los afectados por el terror atómico.

Al día siguiente, Japón se rindió sin condiciones.

El 2 de septiembre de 1945, en una solemne ceremonia a bordo del acorazado Missouri, anclado en la bahía de Tokio, el general MacArthur, comandante supremo de las fuerzas aliadas, recibía la rendición de Japón.

Era el fin de la Segunda Guerra Mundial.

► Balance de la Guerra

China perdió 6,4 millones de personas, entre civiles y militares; Japón tuvo 1,4 millones de muertos.

Corea sufrió especialmente la dominación japonesa, con miles de muertos y la ominosa degradación de gran parte de su población femenina.

Éste y otros crímenes fueron juzgados por un tribunal aliado -el "Nuremberg japonés"- que condenó a muerte a varios militares japoneses, entre ellos al general Tojo, ministro de la guerra y primer ministro de Japón durante el conflicto bélico.

El emperador Hiro-Hito se mantuvo en el trono por decisión de los ocupantes estadounidenses.

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UNA SINTESIS DE LAS CONSECUENCIAS:

Las Víctimas:

El número de muertos —según las cifras más aceptadas— llegó a 50 millones. A esta pavorosa cifra hay que sumar las perturbaciones de los prisioneros, las secuelas de los campos de concentración, la desorganización familiar, el hambre y el esfuerzo de adaptación de los soldados vueltos a la vida civil.

La Destrucción:

Desaparecieron ciudades, vías férreas, carreteras, puentes y plantas industriales, así como se afectaron los campos más fértiles.

Los vencidos: Alemania debió aceptar la rendición incondicional y los aliados dividieron su territorio en cuatro zonas de ocupación (norteamericana, inglesa, francesa y soviética). La ciudad de Berlín, situada en la zona rusa, también fue dividida en cuatro zonas de ocupación.

El tratado de paz, firmado entre los Estados Unidos y algunos de sus aliados con el Japón, no fue suscripto por la Unión Soviética. Alemania sufrió el desmantelamiento de su aparato industrial.

Los Cambios Territoriales:

Austria y Checoslovaquia recuperaron su autonomía. La frontera polaca siguió la línea del Oder-Neisse; en consecuencia, Alemania perdió la Prusia Oriental y los territorios ubicados al este de dicha línea.

Los aliados de Alemania (Bulgaria, Hungría, Rumania y Finlandia) firmaron tratados de paz con los aliados, imponiéndose las condiciones dictadas por los soviéticos que ocupaban esos países. Italia perdió su imperio colonial; Trieste fue entregada a una comisión internacional, en tanto que la Venecia Julia pasó a manos de Yugoslavia. Japón perdió sus conquistas. China recuperó Formosa, y la Unión Soviética, Sajalín.

Los Estados Unidos, por su parte, ocuparon posiciones estratégicas en el Pacífico, y Corea quedó ocupada por fuerzas norteamericanas y soviéticas.

Los Cambios Políticos:

Europa perdió el poder global que conservaba antes de la guerra. Nació una "bipolaridad" del poder encarnado por dos superpotencias: Estados Unidos y la Unión Soviética.

Algunas monarquías cedieron paso a regímenes republicanos: tales los casos de Italia, Yugoslavia, Albania, Rumania y Bulgaria.

El "mundo comunista" extendió su influencia sobre Europa Oriental y los Balcanes.

Se planteó un nuevo conflicto ideológico: por un lado los comunistas y, por otro, las democracias occidentales.

Nació la "era nuclear" y, paulatinamente, fue imponiéndose un nuevo "equilibrio del terror".

• Ampliación:Consecuencias de la Segunda Guerra:

En la última fase de la guerra, Estados Unidos y la Unión Soviética pasan a ejercer el papel predominante, formándose dos bloques encabezados por ellos. Estados Unidos, que ya desde antes de la guerra era la primera potencia económica mundial, se consolidó como tal.

Europa quedó muy debilitada del conflicto y estaba arruinada por la guerra. Estados Unidos se convirtió, además, en la primera potencia militar mundial gracias al esfuerzo bélico realizado.

A partir de entonces asumiría la función de defensor de los valores de la civilización occidental, sustituyendo a Gran Bretaña en su papel de gendarme mundial.

La Unión Soviética, a pesar de las grandes pérdidas materiales y humanas que sufrió por el conflicto, salió muy fortalecida.

El campo socialista se extendió a los países de Europa central y oriental, y la Unión Soviética se convirtió en su centro dirigente. La Revolución China estaba en curso y tampoco se haría esperar. Los próximos años mostrarían la intensidad de dicho enfrentamiento.

Para el conjunto del conflicto de 1939-1945, tanto en Europa como en Asia, las cifras de pérdidas humanas son impresionante, las mayores que una guerra haya producido en toda la historia. E

n total se calculan 55 millones, 25 millones de cuales era militares y el resto civiles, sin contar 5 millones de judíos asesinado en el Holocausto ocasionado por los Nazis.

Pero esto es sólo una estimación aproximada , las destrucciones de registros civiles por bombardeos aéreos, la confusión provocada por los traslados de población –que imposibilita distinguir entre fallecido y desaparecidos- y la pérdida de parte de la documentación han impedido un mayor acercamiento a la cifra real de los muertos.

Alemania8.000.000
Checoslovaquia6.700
China2.000.000
EE.UU.405.399
Francia600.000
Inglaterra300.000
Japón2.000.000
Polonia6.000.000
URSS22.000.000
Yugoslavia1.500.000

A pesar de su falta de precisión, estas cifras aproximadas proporcionan una idea de la sangría demográfica que significó la Segunda Guerra Mundial, con un descenso poblacional casi cuatro veces mayor que el ocasionado por la de 1914-1918.

Esta diferencia se explica por la considerable extensión del teatro de operaciones bélicas y por la implicación directa de toda la población en la guerra como efecto de los bombardeos aéreos.

Todo ello agravado porque algunos países (Japón y la URSS principalmente) no respetaban la Convención de Ginebra de 1864 sobre prisioneros de guerra, y por las políticas racistas de exterminio sistemático llevadas a cabo por el Tercer Reich.

A estas cifras se deben añadir 35 millones de heridos y 3 millones de desaparecidos, así como las víctimas de la sub alimentación que sufrían de  enfermedades como la tuberculosis y el raquitismo.

Además, esa hecatombe demográfica tendría consecuencias a largo plazo; en las pirámides de edades correspondientes países como la Unión Soviética, Polonia, Yugoslavia y Alemania, se puede observar un desequilibrio en los indicadores de edad y sexo, que representa un notable descenso de la población activa que afectó de manera inmediata la reconstrucción de esos países y años después impactaría sobre el comportamiento del índice de natalidad.

Al final de la guerra se planteaba en Europa el problema de las personas desplazadas a causa de las vicisitudes de la guerra.

En tanto que millones de hombres y mujeres vagaban de un punto a otro del Continente, ex prisioneros de los campos de concentración nazis que trataban de volver a sus respectivos países, ex colaboracionistas que esperaban escapar a las represalias y los castigos y, sobre todo, millones de personas que abandonaban los territorios anexionados por los vencedores.

Unos 10 millones de alemanes sin recursos expulsados de Polonia, de Checoslovaquia o de Hungría, fueron transportados a una Alemania que había perdido 25% de su territorio, mientras que  cerca de dos millones de checos y eslovacos ocupaban los territorios abandonados por los alemanes.

En Austria apenas si fueron dejados en sus hogares los descendientes de colonos alemanes.

En la región del Báltico, la suerte más cruel la sufrieron los letones, estonios y lituanos, quienes, deportados a campos de trabajo alemanes durante la guerra, al terminar ésta fueron llevados a Rusia al tiempo que su territorio era ocupado por colonos rusos.

Siglos de lentos procesos demográficos fueron barridos en pocos meses; el mapa desplazamiento de etnográfico de Europa central y oriental fijado desde la Edad Media fue radicalmente remodelado.

Pérdidas Materiales y Financieras:

El panorama de las destrucciones materiales era también desolador; numerosas viviendas y otras construcciones fueron destruidas.

Las comunicaciones (puertos, ferrocarriles, puentes y viaductos) y las grandes ciudades sufrieron los daños mayores.

Alemania perdió 20% de sus viviendas y Gran Bretaña 9%, a causa de los bombardeos que afectaron también numerosas fábricas.

En Francia, Italia y Alemania, aparte de ciertos sectores como el de la siderurgia, las instalaciones industriales habían sufrido menores daños; en las naciones de tradición industrial lo que impediría la recuperación sería la falta de materias primas y recursos financieros.

Pero fue en la Europa oriental donde las destrucciones alcanzaron mayor magnitud: en la Unión Soviética 17.000 ciudades y 70.000 pueblos fueron arrasados y, en conjunto, este país perdió más de 20% de su potencial industrial e incalculables daños en la agricultura y la ganadería.

Polonia quedó arruinada, casi no quedaba edificio en pie, había perdido más de un tercio de su capacidad de producción y se encontraba al borde de la hambruna. En Yugoslavia, pueblos y campos quedaron destruidos y el país había perdido aproximadamente 38% de su capacidad productiva.

En el aspecto financiero, los gastos de guerra y las muy pesadas exacciones monetarias impuestas por los alemanes en los países ocupados, particularmente en Francia, agravaron el déficit presupuestario y desencadenaron la inflación.

Además, al finalizar la guerra apareció una gran masa de billetes atesorados durante el conflicto, cuya puesta en circulación constituyó otro factor inflacionario.

Todo esto hacía inevitables las devaluaciones de las monedas, sobre todo en los países menos desarrollados como Hungría y Grecia.

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fin segunda guerra mundial

El fin de la guerra en Europa. En abril de 1945 la situación alemana se había vuelto insostenible: cercado por sus dos flancos el Reich ya no podía prolongar su agonía. Hitler, encerrado en su bunker, decidió dispararse un tiro en la cabeza después de haber transferido el mando al Almirante Doenitz.

En la madrugada del 7 de mayo, en el edificio de una pequeña escuela de Reims, donde había establecido su cuartel general Eisenhower, los aliados aceptaron la rendición incondicional de Alemania, firmada por el Gral. Jodl.

La guerra en Europa había terminado y en todas las ciudades del mundo aliado se desató una euforia que se festejó con millones de personas en las calles. Había concluido una larga pesadilla que la humanidad jamás podrá olvidar.

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Algunas consecuencias favorables.

Sin embargo, la guerra tuvo en algunos países, junto a efectos catastróficos, otras consecuencias de carácter favorable.

La Unión Soviética es el mejor ejemplo; aunque sufrió pérdidas humanas y materiales en mayor medida que los demás países europeos, al final pudo ampliar notablemente su territorio.

Además, ante la invasión alemana, el traslado de las fábricas soviéticas de la zona europea a las regiones situadas al este de los montes Urales, sentó la primera piedra del desarrollo industrial del Asia soviética.

Asímismo, la ocupación militar y el traslado de fábricas de Alemania y de otros países después de 1945, significaron para la URSS una oportunidad única para establecer un control político y eco­nómico sobre Europa oriental y sudoriental, mismo que constituyó la base de su política hegemónica frente a Occidente.

Otros países que salieron fortalecidos económicamente de la guerra fueron Estados Unidos y los que pudieron man­tener su neutralidad, como Suecia, Suiza y los países de la Cornrnonwealth.

Efectos psicológicos y morales:

Aparte de las destrucciones materiales y los desplazamientos de población, la guerra trajo consigo la ruina psicológica y moral, ocasionada por varios motivos: la utilización sistemática de la tortura por la Gestapo, la dominación de dictaduras militares y policíacas, la acentuación de los antagonismos de clases, la lucha enconada entre colaboracionistas y miembros de la resistencia.

Otro elemento negativo en este sentido fue la creación de hábitos de violencia y pillaje que trastornaron incluso el orden interno en países que antes se habían destacado por el respeto a las leyes y a los derechos individuales.

Pero el extremo de la ruina moral y psicológica estaba en los campos de exterminio nazis, descubiertos tras la derrota alemana y la liberación de las naciones ocupadas.

Se trataba de campos de concentración donde se llevaban a cabo los increíbles programas de exterminio del régimen nazi, “fábricas de la muerte” en las que se intentó la “solución final del problema judío” y se eliminaba también a los opositores políticos del nazismo, al tiempo que se ensayaban experimentos de esterilización y de eliminación de personas con defectos físicos o retraso mental, con miras a alcanzar la "pureza étnica” preconizada por las filosofías racistas alemanas.

Aparte de la terrible huella dejada en los supervivientes de los campos de concentración, el conocimiento de aquellas atrocidades provocó un verdadero trauma moral en la conciencia humana ante el hecho inexplicable e injustificable de que una barbarie tal se hubiera podido desarrollar en el mundo civilizado del siglo XX.

Pero la humanidad todavía había de presenciar azorada otra barbarie más cuando, en el mes de agosto siguiente, las bombas atómicas estadounidenses convirtieron en un verdadero infierno las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, provocando en ambas la muerte instantánea de cerca de 120 000 personas civiles y dejando una espantosa secuela de radiación nuclear que continuaría cobrando víctimas mortales por muchos años más.

fin de la segunda guerra mundial 1945

• Diseño y organización de la Paz:

Conferencias y tratados de paz

Una vez terminada la guerra, se hizo necesario ponerse de acuerdo para la forma en que se iba a reglamentar la paz entre vencedores y vencidos, lo cual no resultaba tarea fácil en virtud de los diferentes intereses de las naciones vencedoras y la desconfianza que existía entre ellas, sobre todo por el beneficio que representaba para Estados Unidos el poseer el secreto de la energía atómica y por la posición ventajosa de la Unión Soviética en la Europa oriental.

Así pues, fue necesario celebrar varias reuniones para llegar a una decisión final sobre las condiciones de la nueva paz mundial. Las principales fueron dos conferencias celebradas en Moscú y París.

Conferencia de Moscú.

A petición del gobierno estadounidense interesado en abrir nuevamente las conversaciones, se realizó en la capital soviética una nueva reunión en la que participaron ministros de Asuntos Exteriores de las tres grandes potencias.

La Conferencia de Moscú, celebrada en diciembre de 1945, aunque no logró resolver los problemas diplomáticos entre las naciones vencedoras, pudo fijar el procedimiento a seguir para redactar los Tratados de Paz.

De singular importancia fueron las decisiones tomadas respecto a la situación del Lejano Oriente, ya que se acordó la creación de gobiernos democráticos en Corea y se aprobó el establecimiento de una nación unificada y un gobierno democrático en China, el cual puso fin a la guerra civil que asolaba ese país.

Al final, un asunto de gran trascendencia fue la decisión de crear una “comisión para el control de la energía atómica”, a cargo de la nueva organización internacional que habría de establecerse en sustitución de la fracasada Sociedad de Naciones.

Conferencia de París.

Otra importante reunión internacional fue la Conferencia de París, celebrada en 1946 en la capital francesa en dos ocasiones, una entre el 28 de abril y el 16 de mayo, y la otra, del 15 de junio al 12 de julio, convocándose en esta última fecha la Conferencia de Paz.

Los ministros de Asuntos Exteriores de las cuatro potencias después continuaron en la ciudad de Nueva York una última etapa de la Conferencia, entre los meses de octubre y diciembre del mismo año, en la que establecieron la fecha definitiva para la firma de los tratados de paz con Italia, Finlandia y con los tres países balcánicos: Hungría, Bulgaria y Rumania, que se llevó a cabo en París el 10 de febrero del año siguiente.

El tratado con Austria no se firmaría hasta 1955, después de diez años de ocupación de las cuatro potencias vencedoras.

Pero la solución del problema alemán fue eludida y no se alcanzó ningún acuerdo y, si a ello se agrega el hecho de que la URSS no firmó ningún tratado de paz con Japón, se puede llegar a la conclusión de que la Segunda Guerra Mundial no tuvo un final diplomático.

Modificaciones territoriales:

En Europa, el conjunto de los países vencidos estaba constituido por Alemania, Italia, Finlandia, Rumania, Hungría y Bulgaria, y en el Extremo Oriente por Japón y Siam (Tailandia). Todas estas naciones quedaron ocupadas militarmente por los países vencedores:

Finlandia, Rumania, Hungría y Bulgaria por la Unión Soviética; Italia, por los ejércitos angloamericanos; y Japón por Estados Unidos.

Las mayores modificaciones territoriales se dieron en Europa y Alemania fue la más afectada por ellas: perdió alrededor de 100000 kilómetros cuadrados de la superficie que tenía en 1937 y el territorio restante fue dividido en cuatro zonas de ocupación—soviética, estadounidense, británica y francesa—, división también aplicada a la ciudad de Berlín.

Además, fueron anuladas todas las conquistas hitlerianas; Austria, Polonia y Checoslovaquia, que habían dejado de existir a causa del Anschluss de 1938, volvieron a constituirse como Estados nacionales. Austria sufrió la misma suerte que Alemania y fue subdividida en cuatro zonas de ocupación.

En la Europa central y oriental los principales cambios territoriales beneficiaron a la URSS y a Polonia.

Este país restituyó a la URSS los territorios conquistados en 1921 a expensas de Ucrania y Bielorrusia, pero en compensación se anexó una parte de la Prusia Oriental, la Pomerania y la Silesia, tomadas a Alemania; de esta forma Polonia llegaba a tener una importante salida al mar y un territorio más homogéneo.

La Unión Soviética, aparte de recuperar los territorios del este de Polonia, recuperó los países bálticos que Alemania había conquistado en su avance hacia Rusia, y se anexionó también la región alemana de Koenigsberg.

Italia tuvo que ceder varios territorios del continente europeo en favor de Grecia y de Francia, además de perder sus colonias en el norte de África.

Rumania restituyó la Besarabia a la URSS y en cambio recuperó la Transilvania que había pasado a Hungría.

Bulgaria perdió su salida al mar en beneficio de Grecia, en tanto que Checoslovaquia cedió a la URSS la región de la Rutenia.

Es importante destacar el hecho de Europa había quedado dividida no solamente por motivo de la desintegración de Alemania, sino porque al avanzar los ejércitos soviéticos sobre las fuerzas militares del Eje fueron ocupando los territorios de Europa oriental.

La Unión Soviética se vio entonces muy favorecida con la ventaja de que al ser derrotados los gobiernos nazi-fascistas, los pueblos de Europa oriental que habían estado dominados por éstos se inclinaron por el socialismo, lo cual resultó claramente favorable para el expansionismo soviético que progresivamente convirtió esos países en satélites suyos.

Respecto al Lejano Oriente, la Conferencia de Yalta había previsto que Japón perdería todas sus posesiones.

Pero los cambios territoriales y políticos dependieron de la cambiante situación en las últimas semanas de la guerra.

El territorio de Manchuria —conquistado por Japón en 1931 y convertido en el Estado títere de Manchukuo bajo dominio japonés— fue ocupado por las tropas soviéticas, al tiempo que era reintegrado a China; pero se convirtió en un enclave de lucha entre comunistas y nacionalistas chinos.

Corea, anexionada por Japón en 1910, quedó dividida en dos Estados: uno al norte del paralelo 38, ocupado por los soviéticos, y el otro al sur, ocupado por los estadounidenses.

La URSS se anexó el sur de las islas Sajalín y las Kuriles, al norte de Japón. Estados Unidos, además de asegurarse los archipiélagos japoneses de las islas Marianas, Carolina y Marshall, ocuparonJapón y rehusaron compartir su autoridad sobre el territorio japonés con los otros Aliados.

China recibió Formosa (Taiwan), pero la derrota de Japón reanimó la guerra civil entre los comunistas dirigidos por Mao Zedong (Mao Tse-tung) y el gobierno de Chiang Kai-chek.

En el Sudeste asiático, británicos, franceses y holandeses recuperaron sus colonias.

Pero en 1945, Ho Chi Minh, líder comunista vietnamita, y Achmed Sukarno, dirigente del movimiento nacionalista de Indonesia, proclamaron la independencia en sus respectivos países, mientras que en la India avanzaba el proceso de emancipación hasta alcanzarla en 1947.

En el Medio Oriente, Etiopía recobró su independencia y le fue entregado el territorio de Eritrea, lo que le daba acceso directo al mar Rojo.

Somalia y Libia, provisionalmente ocupadas por los ingleses, deberían obtener la independencia en poco tiempo.

El retorno de la paz en la región estuvo marcado por el despertar del panarabismo, expresado en la creación de la Liga Árabe en marzo de 1945, y el inicio de la descolonización en los territorios bajo mandato británico y francés.

Líbano y Siria alcanzaron su independencia en 1944 y 1946, respectivamente.

Pero en Palestina, el problema se complicó con la creación del Estado de Israel en 1948, con el acuerdo de las grandes potencias y el patronazgo de la Organización de las Naciones Unidas.

Creación de organismos supranacionales

Organización de las Naciones Unidas (ONU)

La idea de establecer un sistema de seguridad colectiva más eficaz que la Sociedad de Naciones surgió durante la guerra. En el documento establecido por Churchill y Roosevelt bajo el nombre de Carta del Atlántico, se preveía la “institución de un sistema de seguridad general establecido sobre bases más amplias”.

No se trataba de resucitar simplemente la Sociedad de Naciones, cuyo fracaso era evidente, además de que la URSS, expulsada de ese organismo en diciembre de 1939, se oponía enérgicamente a su restitución.

La idea que prevaleció fue la de crear una institución totalmente nueva y la iniciativa emanaba mucho más de Estados Unidos que de la Gran Bretaña o de la Unión Soviética.

En la Conferencia de Yalta, Churchill, Roosevelt y Stalin se pusieron de acuerdo sobre el proyecto definitivo al que, después de largas controversias, se asoció Francia.

Contrariamente a la Sociedad de Naciones, que había estado ligada a los tratados de paz de 1919, la nueva organización debía nacer de una conferencia internacional y de ninguna manera podía estar asociada a un reglamento de guerra.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue definitiva­mente fundada el 25 de junio de 1945, en laConferencia de San Francisco. Los miembros originales fueron los 51 países firmantes de la Carta de fundación, con predominio de los Estados del continen­te americano (veintidós) y los europeos (quince), además de ocho asiáticos, cuatro africanos y dos de Oceanía. Los vencidos fueron por el momento excluidos, como ocurrió en 1919, al establecerse la Sociedad de Naciones.

En la Carta se enunciaban los Propósitos y los Principios de la ONU.

Los Propósitos eran cuatro:

  1. a)  Mantener la paz y la seguridad internacionales;
  2. b)  Fomentar relaciones de amistad entre las naciones;
  3. c)  Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural y humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales;
  4. d)  Servir de centro armonizador de los esfuerzos de las naciones para alcanzar estos propósitos comunes.

Los Principios, más numerosos, precisaban lo siguiente:

  1. La organización se basaba en la igualdad soberana de todos sus miembros.
  2. Todos los miembros cumplirían las obligaciones contraídas de conformidad con la Carta.
  3. Los miembros arreglarían sus controversias internacionales por medios pacífi­cos y sin poner en peligro la paz, la seguridad o la justicia.
  4. Los miembros, en sus relaciones internacionales, se abstendrían de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra otros Estados.
  5. Los miembros prestarían a las Naciones Unidas toda la clase de ayuda en cual­quier acción ejercida de conformidad con la Carta, y no ayudarían a Estado ninguno contra el cual la Organización estuviera ejecutando acción preventiva o coercitiva.
  6. Ninguna disposición de la Carta autorizaría a la ONU a intervenir en los asun­tos que son jurisdicción interna de los Estados.
  7. Las Naciones Unidas harían que los Estados que no fueran miembros de la orga­nización, se condujeran de acuerdo con estos principios en la medida que fuera necesaria para mantener la paz y la seguridad internacionales.La estructura de la ONU incluía los siguientes órganos:El Consejo de Seguridad, órgano principal y con mayor poder de decisión de toda la institución, cuya función primordial es el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Determina los actos de agresión y amenazas contra la paz que exigen medidas de carácter coercitivo para los miembros de la Organización que los hayan cometido, por lo que puede obligar al cumplimiento de sus resoluciones mediante el empleo de fuerzas armadas formadas por tropas de los Estados miembros de la ONU. A este Consejo le fue encargada la Comisión de Energía Atómica, cuyo propósito es evitar que la energía nuclear vuelva a ser utilizada en contra de la vida humana.La Asamblea General, integrada por representantes de todas los Estados miembros, que se reúne una vez al año, aunque puede ser convocada en sesión extraordinaria. Cada Estado miembro tiene cinco representantes, pero solamente un voto, no existiendo el derecho de veto. Esta Asamblea puede tratar cualquier asunto relacionado con el campo de acción de la ONU o de cualquiera de sus organismos internos. Goza de amplias competencias: elección de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, admisión de nuevos miembros, nombramiento del secretario general a propuesta del mismo Consejo. Pero la Asamblea General sólo puede emitir “recomendaciones” que deben ser adoptadas por el voto de la mayoría de los dos tercios de los miembros presentes y votantes.La Secretaría General, órgano administrativo de la ONU, presta sus servicios a los demás órganos y administra los programas y políticas elaborados por ellos. Al frente de este organismo figura el secretario general, quien juega una labor de coordinación en toda la organización y puede llegar a tener un papel político importante en el ámbito mundial. (La primera persona que ocupó este cargo fue el noruego Trygve Halvdan Lie, entre 1946 y 1953.)Los organismos internos de la ONU, dependientes de la Asamblea General, son los siguientes:El Consejo Económico y Social, que se ocupa de las cuestiones relativas al progreso económico, social, cultural, de salud, etcétera, así como de velar por la observancia de las libertades y los derechos humanos entre los pueblos; no tiene poderes para legislar, y sus actividades son de estudio, investigación y recomendación hacia los países miembros, dentro del campo de su competencia.El Consejo de Administración Fiduciaria, que supervisa lo relacionado con terri­torios que existen en calidad de fideicomiso, que pueden ser antiguas colonias de algunos países miembros de la ONU o regiones que les fueron quitadas a las Potencias del Eje, colocados bajo este sistema de administración fiduciaria.

El Tribunal Internacional de Justicia, al que pertenecen todas las naciones miembros de la ONU, con sede en La Haya, Holanda. Este Tribunal o Corte internacional, es el principal organismo judicial de la ONU para tomar decisiones sobre asuntos relativos al derecho internacional y sobre interpretación de tratados y acuerdos entre las naciones miembros.

Por último, a la ONU se integrarían los llamados organismos especializados: la Organización Mundial de la Salud(oMs), la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNEsco), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo (BIRD).

El Sistema Monetario Internacional

La Carta del Atlántico había previsto también la necesidad de una colaboración económica y social más estrecha entre las naciones, para establecer un nuevo sistema de relaciones económicas que evitara toda posibilidad de una nueva crisis general como la de 1929 en Estados Unidos.

El esquema básico de este nuevo sistema económico internacional fue establecido en la Conferencia de Bretton Woods, en New Hampshire, Estados Unidos, enjulio de 1944, con la participación de 45 países.

La
Conferencia de Bretton Woods se polarizó en torno a dos posiciones anta­gónicas: una defendida por el economista británico John M. Keynes y la otra por el estadounidense H. D. White.

El primero opinaba que el nuevo Sistema Monetario Internacional (SMI) ya no debía basarse en el patrón oro sino sobre una moneda de cuenta no convertible, el bancor, emitido por la Unión de Compensación Internacional.

De acuerdo con Keynes, esta moneda respondería a las necesidades de los gobiernos y sería un mejor instrumento para garantizar el pleno empleo.

Pero el representan­te estadounidense consideró esta propuesta muy arriesgada y, en cambio, expuso un plan que hacía descansar el SMI sobre el oro y el dólar estadounidense.

Al final fue aprobada la opción de White, en virtud del peso económico de Estados Unidos, que controlaba las dos terceras partes de las reservas de oro en el mundo y su moneda era convertible en una relación de 1/35 de onza de oro puro.

De esta manera, el nuevo orden monetario establecido en Bretton Woods quedó definido en cinco puntos:

  1. El oro se mantenía en el centro del Sistema Monetario internacional. Aun sin restablecer la convertibilidad en oro, cada moneda era definida por un peso en este metal precioso que debía corresponder más o menos a su poder de compra real.2. Cada país tenía que esforzarse por restablecer lo antes posible la convertibilidad de su moneda en otras, lo que significaba la abolición del control de cambios.3. Cada país tenía que asegurar día a día la estabilidad de su moneda interviniendo en el mercado de cambios de manera que los cursos no se separaran, al alza o a la baja, más de 1% de la paridad fijada.4. Cada país tenía que esforzarse en mantener el equilibrio de su balanza de pagos; esta exigencia tenía como principal objetivo condenar las políticas presupuestales que pudieran llevar a la inflación y a la devaluación.5. Se creaba el Fondo Monetario Internacional (FMI) como un nuevo instrumento de cooperación internacional, encargado de proporcionar a los países miembros que tuvieran déficit en su balanza de pagos, los recursos necesarios para hacer frente a sus obligaciones, a la espera de que las medidas tomadas produ­jeran sus efectos. Se creaba asimismo el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (BIRD), que ponía a disposición de los países recursos a largo plazo destinados a financiar grandes programas de inversión.

Sin embargo, esta especie de “código de buena conducta” monetaria era inaplicable al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando la inflación era incontenible y las balanzas de pagos estaban totalmente desequilibradas. En las condiciones de la posguerra, la falta de dólares era un mal que sufrieron casi todas las naciones y, para remediarlo, el gobierno de Estados Unidos tuvo que adoptar una política excepcional basada en la concesión de créditos distribuidos con urgencia para la reconstrucción económica y después organizar, a partir de 1947, una transferencia masiva de dólares a través del Plan Marshall.

Respecto al comercio internacional, Estados Unidos había ofrecido en varias ocasiones durante la guerra eliminar todas las formas de discriminación comercial y reducir las tarifas aduaneras. Para tal efecto, en diciembre de 1945, James Brynes, secretario de Estado de este país, propuso crear la Organización Internacional de Comercio (OIC) y puso en marcha las negociaciones. Pero tal organización no entró en vigor y sólo quedó como resultado de esos esfuerzos el llamado Acuerdo General Sobre Tarifas y Comercio (GATT, siglas de Gen eralAgreem ent on Tariffs and Trade), concluido en octubre de 1947, por 25 países que representaban 80% del comercio mundial de ese momento.

Firmado en calidad de acuerdo provisional y como preludio de la OIC, el GATT se convirtió en un instrumento universal y permanente (hasta 1995, cuando fue sustituido por la Organización Mundial de Comercio), que contribuyó a la regulación del comercio mundial y se constituyó en el segundo pilar del nuevo sistema económico internacional.

Primeros organismos para la integración europea:

Desde que se firmaron los tratados de paz con la consecuente división de las naciones de Europa, comenzaron a presentarse varios intentos de unión occidental, no sólo para coordinar los esfuerzos de recuperación económica y estrechar lazos culturales, sino sobre todo para que las naciones de Europa occidental contaran con un consejo militar permanente encargado de organizar su defensa común contra las agresiones provenientes del Este.

Con miras a lograr esa alianza, en 1948 se creó la Unión Aduanera del Benelux, y al año siguiente se estableció el Consejo de Europa.

De mayor importancia fue la creación posterior de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CEcA), basada en un plan propuesto por el estadista francés Robert Schuman, quien en 1950 sugirió la conveniencia de formar una organización que manejara los recursos carboníferos y siderúrgicos de Francia y Alemania Occidental, e invitó a participar en dicha organización al resto de los países europeos.

Esta comunidad europea quedó integrada en 1952, con la participación de Francia, Italia, Alemania Occidental y los países del Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo), los cuales establecerían en 1957 el Mercado Común Europeo o Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de Energía Atómica (EURATOM)

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• PARA SABER MAS...

A PESAR DE que la Unión Soviética y Estados Unidos lucharon juntos durante la segunda guerra mundial, sus sistemas políticos eran completamente opuestos. La Unión Soviética era un estado comunista de corte policial encabezado por Jósiv Stalin (1879-1953). Estados Unidos era una democracia constitucional.

LA OCUPACIÓN DE POSGUERRA Las victorias del ejército soviético durante la segunda guerra mundial llevaron su dominio territorial hasta el corazón de Europa.

En las áreas ocupadas por sus ejércitos, la Unión Soviética instaló gobiernos comunistas. Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria se convirtieron en estados comunistas.

Estos regímenes se mantuvieron, en parte, gracias a un estricto control policial que incluía campos de reclusión, torturas y represión de las libertades de reunión y de prensa.

Era evidente la superioridad jerárquica de Stalin sobre cualquier otro dirigente comunista, por lo que la Unión Soviética funcionaba, en realidad, como el centro de un gran imperio territorial.

RECONSTRUCCIÓN DE EUROPA OCCIDENTAL: La recuperación de Europa occidental después de la guerra fue posible gracias a la ayuda norteamericana, que benefició a Inglaterra, Francia y Alemania (plan Marshall, 1947), pero aumentó su dependencia política respecto a Estados Unidos.

El clima de "guerra fría" que llevó al enfrentamiento con la URSS alineó a estos países al lado de Estados Unidos: se crea la OECE (Organización europea de cooperación económica) en 1948, que repartió la ayuda norteamericana; y en 1949 el pacto militar de la OTAN.

Posteriormente la realidad económica europea se ha materializado en la creación de la CEE (Comunidad económica europea) y se han abierto las puertas hacia una difícil unidad política con la creación del Parlamento europeo. La difícil pertenencia al bloque de democracias occidentales de países dictatoriales como Grecia, Portugal o España, sólo se explica por el marcado anticomunismo de la política exterior norteamericana (doctrina de Truman de "cruzada anticomunista") y por su objetivo de controlar Europa occidental en el contexto de la guerra fría.

DIVISIÓN DE ALEMANIA: Acabada la guerra, las potencias occidentales —Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia— y la Unión Soviética se distribuyeron el territorio de la vencida Alemania.

Cada país controló una zona determinada.

La capital, Berlín, cayó en la zona soviética, pero los cuatro aliados pasaron a controlarla.

En 1948, el ejército soviético bloqueó las zonas occidentales de Berlín. Occidente respondió con el envío aéreo de combustible y alimentos a Berlín occidental. En 1949, los soviéticos levantaron el bloqueo.

Alemania fue dividida en dos estados, cada uno con un gobierno independiente: la República Federal de Alemania (Alemania occidental) y la República Democrática Alemana (Alemania oriental). Berlín permaneció dividida.

DEL FRANQUISMO A LA DEMOCRACIA En 1939 los militares sublevados vencieron a la república española después de una cruenta guerra civil (1936-39), gracias a la ayuda que recibieron de Hitler y Mussolini.

A pesar de ello, la España fascista se mantuvo neutral durante la segunda guerra mundial, si exceptuamos el envío de "voluntarios" al frente ruso en 1941 (División azul).

La victoria aliada abrió la esperanza de la caída de la dictadura, pero el clima de "guerra fría" que caracterizó la postguerra y, sobre todo, el apoyo de Estados Unidos y su presidente Truman, hicieron posible que el franquismo, a pesar de su aislamiento internacional, perdurase hasta 1975.

La dictadura mantuvo su carácter represivo hasta el último momento.

En 1974, un año antes de la muerte del dictador, aún se dictaban sentencias de muerte.

La oposición política, el movimiento obrero y estudiantil, y las acciones de los exiliados en el extranjero mantuvieron vivas las aspiraciones democráticas del pueblo español, que no se pudieron hacer realidad hasta la transición.

El 15 de junio de 1977 se realizaron las primeras elecciones democráticas, ganadas por Adolfo Suárez (Unión del centro democrático). El estado democrático, surgido de este proceso de transición, reconoció estatutos de autonomía a sus territorios.

En 1982 el PSOE (Partido socialista obrero español) ganó las elecciones y Felipe González pasó a ser presidente del gobierno.

REVUELTAS: Los habitantes de los países comunistas de Europa sufrieron importantes privaciones.

En 1956, Polonia y Hungría se rebelaron contra el poder soviético.

Los húngaros llegaron a instalar un gobierno autónomo, lo que condujo a la invasión por parte de la Unión Soviética.

Este intento de independencia le valió a Hungría unos 25.000 muertos.

NIKITA KRUSCHEV: A pesar de estos brutales acontecimientos, las condiciones del bloque soviético fueron mejorando. En 1953 murió Stalin.

En 1956, su sucesor, Nikita Kruschev (1894-1971), denunció los crímenes de Stalin ante el Congreso de la URSS. El sistema comunista se hizo menos opresivo. Miles de prisioneros políticos fueron puestos en libertad y la apertura a la cultura occidental fue mayor. A su vez, mejoró el nivel de vida.

EL MURO DE BERLÍN: En 1961, los soviéticos construyeron el muro de Berlín, que dividía la ciudad en dos partes: occidental y oriental.

La comunicación entre muchos de los habitantes de la misma ciudad quedó así bloqueada.

Entre 1961 y 1989, 79 personas fueron asesinadas por intentar cruzar este muro.

LA PRIMAVERA DE PRAGA En 1968, el gobierno comunista de Checoslovaquia, encabezado por Alexander Dubcek (1921-93), emprendió reformas de tipo político y social durante el período conocido como "primavera de Praga".

Sólo duró unos meses. La invasión soviética y el consiguiente aplastamiento de la población checoslovaca no se hicieron esperar.

FIN DEL BLOQUE SOVIÉTICO A pesar de las acusaciones de disidentes como el físico Andrei Sajarov (1921 -89) y el escritor Alexander Solzhenitsyn (nacido en 1918) contra las autoridades soviéticas en la década de 1970, no fue hasta la década siguiente cuando la Unión Soviética comenzó su gradual disolución.

El surgimiento del movimiento Solidaridad en Polonia, encabezado por Lech Walesa (nacido en 1943), produjo la primera fisura importante en el poder soviético.

Cuando Mijail Gorbachev (nacido en 1931) fue elegido presidente de la Unión Soviética (en 1985), emprendió reformas decisivas que condujeron a la disolución del bloque soviético en 1990.

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Para Ampliar Esta Información:

Cuestionario Elemetal Sobre la Segunda Guerra Mundial

Fuente Consultada:  El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado

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