Historia del Papel

Historia del Jabón Componentes y Fabricación Resumen

Historia del Jabón
Compuestos y Fabricación

Cuando consideramos todas las comodidades que los inventos modernos nos proporcionan y que son parte indispensable de nuestra vida diaria, nos preguntamos qué hacían nuestros antepasados frente a una multitud de problemas, resueltos para nosotros e insolubles para ellos. Claro está que como nuestras necesidades y exigencias crecen a medida que aumentan las comodidades que nos rodean, podemos pensar que nuestros antepasados vivían muy felices en condiciones de vida que para nosotros resultarían insoportables.

El siglo XX goza del fruto de tantos estudios, tantos experimentos, tanta búsqueda, tanto trabajo cuyo resultado superó a veces toda esperanza, que en medio de nuestro bienestar ni siquiera pensamos en los esfuerzos y sacrificios de aquellos tenaces investigadores e inventores.

jabon antiguo

El jabón, agente limpiador o detergente que se fabrica utilizando grasas vegetales y animales y aceites. Existen documentos que mencionan el uso de muchos materiales jabonosos y agentes limpiadores desde la antigüedad. Los agentes purificantes que se mencionan en el Antiguo Testamento no eran verdaderos jabones, sino un producto hecho únicamente con cenizas de corteza de árbol. En el siglo I d.C., el historiador romano Plinio el Viejo describió las diversas formas de jabones duros y blandos que contenían colorantes.

Los antiguos conocían el jabón; por otra parte, viejas leyendas como los relatos de Homero nos hablan claramente de la importancia que los griegos daban a los cuidados corporales. Los héroes nunca arrostraban el peligro dé los combates ni participaban de un sacrificio ritual sin haber frotado previamente su cuerpo con aceites y esencias aromáticos.

Los primeros rastros de un jabón fabricado con grasas y ceniza se encuentran en Mesopotamia, donde se menciona en tabletas de la época sumeria. En aquellos tiempos, el uso del jabón se reservaba para rituales religiosos. Se dice que, en torno al siglo X a.C, los sirios de Alepo empezaron a fabricar jabón con aceite de oliva y cenizas, a las que añadieron por primera vez una planta aromática, el laurel, para mejorar sus propiedades, ya que desinfecta y al mismo tiempo cuida la piel.

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Los fenicios fabricaban jabón en el VI a.C. y usaban casi los mismo componentes que hoy

Los fenicios usaban jabón de ceniza para limpiar los tejidos, costumbre que se ha practicado hasta el siglo XIX. Los griegos de la calle usaban aceite de oliva para limpiarse los cabellos, aunque algunos historiadores consideran que ya se fabricaba el jabón con grasa de animales y ceniza, básicamente para limpiar la ropa, pues el lavado corporal no era muy frecuente. La leyenda cuenta que el jabón moderno lo descubren los romanos en los entornos del río Sapo, donde se mezclaban la ceniza y el aceite de los rituales. En el siglo I ya se fabricaban diversos tipos de jabones en Europa, como cuenta el romano Plinio el Viejo.

Los ungüentos muy finos se fabricaban con la emulsión de substancias resinosas que brotaban de tajos efectuados en el tronco de ciertos árboles; los aceites aromáticos, en cambio, se sacaban de las semillas. Los más conocidos de éstos, y que aún se utilizan en medicina, química y perfumería, son: la mirra, el jengibre, el laurel y el incienso u olíbano (del latín oleum Libani: aceite del Líbano).

Las variedades más preciadas de nuestros jabones de tocador no son, en el fondo, sino derivados de productos conocidos desde hace dos o tres milenios.

Los primeros aceites balsámicos fueron los precursores de nuestro jabón líquido, y las finas esencias aromáticas que se usaban en los ungüentos nos dan una idea del refinamiento a que se llegó en la antigüedad. Entre los romanos, los baños tuvieron gran importancia y constituían una especie de rito. Las termas o baños públicos rivalizaban por su arquitectura y esplendor con los más hermosos palacios. Había en ellos piscinas, gabinetes para masajes, gimnasios y baños de toda clase. Los más célebres y suntuosos fueron los de Agripa, de Nerón, de Trajano, de Adriano, de Diocleciano y de Caracalla.

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En Roma, las termas eran edificios suntuosos donde había gimnasios, paseos, salas de estar, bibliotecas. En ellas conversaban y discutían filósofos, poetas y retóricos. Una parte de los edificios estaba destinada a los hombres, otra a las mujeres. Había baños fríos, calientes y de vapor.

En París, detrás del museo Cluny, se encuentran las ruinas de las termas edificadas bajo el reinado de Juliano, y en Roma se pueden todavía admirar, perfectamente restauradas, las termas de Caracalla, muy renombradas en la actualidad por los grandiosos espectáculos teatrales que allí se ofrecen durante el verano.

Pero si nuestros mayores conocían los ingredientes necesarios para elaborar el jabón, durante muchos siglos lo fabricaron con procedimientos muy primitivos. Al parecer, los fenicios fueron los primeros en obtener jabones sólidos y en comerciar con ellos. Según Plinio, los romanos ya conocían el arte de fabricar jabones, y, en efecto, en las ruinas de Pompeya se encontró un taller completo de jabonería, con los diferentes utensilios y unas cubas llenas de jabón compuesto de una mezcla de aceite y álcali.

Los elegantes de Roma, para teñirse el cabello de rubio, utilizaban un jabón especial fabricado en Alemania. Ateneo (193 años después de J. C), es el primer autor griego en cuyos escritos aparece la palabra sopón (jabón). El médico Aecio, que vivió en el siglo IV, habla de un jabón negro y los médicos árabes señalan a menudo el uso del jabón en medicina y para la limpieza de la ropa.

Las primeras manufacturas de jabones sólidos, a base de soda, fueron establecidas en Savona (pequeña ciudad de Italia cerca de Génova). La industria jabonera fue muy floreciente en Venecia. Para protegerla se prohibió la entrada de jabón extranjero, tanto en la ciudad como en todos los territorios que de ella dependían. Con el fin de controlar su calidad se ordenó que todo jabón, aun el fabricado por particulares, llevase una marca grabada en todas sus caras.

Generalmente la palabra jabón designa toda composición que se obtiene sometiendo un cuerpo graso salificable —como el sebo y el aceite— a la acción de un álcali como la soda o la potasa.

Los jabones pueden dividirse en dos clases: los solubles, producidos mediante la soda o la potasa y los insolubles. Además, los jabones solubles utilizados en los menesteres domésticos y en la industria se dividen en dos categorías: jabones duros y jabones blandos, según la menor o mayor cantidad de agua que contienen.

Componentes: Las grasas y aceites utilizados son compuestos de glicerina y un ácido graso, como el ácido palmítico o el ácido esteárico. Cuando estos compuestos se tratan con una solución acuosa de un álcali, como el hidróxido de sodio, en un proceso denominado saponificación, se descomponen formando la glicerina y la sal de sodio de los ácidos grasos. La palmitina, por ejemplo, que es el éster de la glicerina y el ácido palmítico, produce tras la saponificación palmitato de sodio (jabón) y glicerina.

Fabricación: En las calderas se mezcla la materia grasa con álcali y sal común.  Después de reposar varias horas y luego la la masa pasa a una máquina que la transforma en cilindros.  Luego el producto se moldea en forma de panes. Éstos se cortan según el tipo de jabón que se desea. Ulteriormente la marca se graba con máquina en los panes. Al final el producto pasa a los secaderos y se procede seguidamente a su embalaje.

Los jabones “duros” se fabrican generalmente en grandes calderas y a temperaturas superiores a la del agua hirviendo. El mejor jabón de este tipo es el de Marsella, que antaño se preparaba con aceite puro de oliva, mientras hoy se emplea una mezcla de aceites de oliva, sésamo y maní. Los jabones “blandos” se elaboran en pequeños recipientes y a temperatura menor. Puede utilizarse en su preparación cualquier clase de cuerpo graso, generalmente aceite de ballena o de semillas.

Algunos jabones pueden fabricarse en frío. Pueden ser a base de soda o de potasa, según se los prefiera duros o blandos. Se los colorea con ultramar, con bermellón, con ocre y otros productos, y se los perfuma con esencias agradables.

En ciertos países, la producción jabonera de lujo ha alcanzado un alto grado de refinamiento. Para terminar, citaremos los jabones medicamentosos empleados en el tratamiento de enfermedades de la piel, del reumatismo, de la artritis, y recordaremos los jabones con ácido salicílico, con alquitrán, con azufre, con alcanfor, etc.

Todos los jabones tienen, por otra parte, un considerable poder antiséptico y es por ello que.a menudo el primer tratamiento de una herida consiste en lavarla con agua tibia y jabón.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo V Editorial CODEX Historia del Jabón e Historia del Peine

Extensión del Imperio Británico en el Siglo XIX Mapa Territorial

LA EVOLUCIÓN DEL IMPERIO BRITÁNICO – CECIL RHODES –

Durante todo el siglo XIX —y, ciertamente, durante buena parte del XX—, Gran Bretaña fue la potencia imperial por excelencia. Llamamos Imperio Británico, conjunto de territorios vinculados por su lealtad a la monarquía británica, compuesto principalmente por aquellas áreas que quedaron sometidas a la jurisdicción oficial de Inglaterra (Gran Bretaña a partir de 1707) desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX, aunque el tipo de dominio ejercido por la metrópoli varió considerablemente a lo largo del tiempo.

A partir de finales del siglo XVII, Gran Bretaña hizo grandes progresos. En las postrimerías del reinado de Victoria, los ingleses se jactaban de que era soberana de un imperio «en el que nunca se pone el sol», expresión materialmente veraz porque el imperio británico estaba tan extendido por el planeta que, a lo largo de las veinticuatro horas, siempre había un sitio donde era de día.

Las bases de este Imperio se sentaron durante su reinado, gracias al desarrollo de la Marina inglesa, donde debemos destacar a Francis Drake quien dió la vuelta al mundo entre 1577 y 1580, el inicio de una ofensiva comercial en ultramar (la Compañía de las Indias Orientales se fundó en 1600) y la rivalidad con la Monarquía Hispánica.

La supremacía imperial británica durante el siglo XIX se debió, parcialmente, a la decadencia de antiguos rivales. Es cierto que el imperio británico había sufrido un grave contratiempo cuando en 1783 se separaron las colonias americanas. Sin embargo, más adelante estallaron la revolución y las guerras napoleónicas, al final de las cuales Francia perdió buena parte de las conquistas de sus luchas coloniales del siglo XVIII con los ingleses y los holandeses tuvieron que entregarles el cabo de Buena Esperanza y Ceilán (actualmente Sri Lanka).

Pocos años más tarde se independizaron casi todas las posesiones que las naciones europeas aún tenían en el continente americano, lo que supuso una reducción drástica de los viejos imperios español y portugués, los primeros creados en la gran era de la expansión europea de ultramar.

Durante el curso de sus guerras contra la Revolución Francesa y contra Napoleón, Inglaterra había podido juzgar el valor de su imperio. Este se había visto aumentado por las conquistas realizadas a costa de Francia y de sus aliados holandeses y españoles: Guayana, Trinidad, Tobago, Santa Lucía, El Cabo, la isla de Francia, Ceilán.

En unión de Gibraltar, las islas Jónicas y la de Malta le aseguraban el dominio del Mediterráneo. Además de valor estratégico que tenían, las colonias reforzaban el poderío comercial inglés. Por el «Pacto Colonial», estaban obligadas a proveer las materias primas que utilizaban las industrias de la metrópoli, o las distribuidas, con grandes beneficios, por el mundo, y a comprar después los productos manufacturados ingleses.

El más rico de los dominios era la India. Establecidos sólidamente en los países del Ganges y del Dekán meridional, en 1815 los ingleses no dominaban aún todo el sub-continente.

La lucha contra los jefes mahratas (1817), la conquista de las regiones del Indo, y la lucha contra los rudos sikhs del Punjab, llenaron la primera mitad del siglo (1849). Ahora faltaba proteger este inmenso imperio y las rutas que conducían a él: Santa Helena, El Cabo, la isla Mauricio, Aden (1839), Ceilán y Singapur (1819) se convirtieron en bases inexpugnables.

El ejército inglés emprendió, igualmente, la tarea de construir un verdadero glacis de protección: después del fracaso de la conquista de Afghanistán (1842), los ingleses se contentaron con fortificar los pasos montañosos del noroeste.

Por el contrario, Birmania, al Nordeste, fue ocupada, en parte, después de dos campañas (1826 y 1825), junto con el puerto de Rangún. Al norte, el Himalaya formaba un obstáculo capaz de descorazonar a cualquier ejército.

La India servía también como base para la dominación del Extremo Oriente. Ya publicamos en este sitio la «guerra del opio» (1840-1842) habría de obligar a China a abrir cinco puertos al comercio británico (entre ellos los de Cantón y Shanghai), y a ceder el islote de Hong-Kong, ciudadela-depósito y notable puesto de observación.

imperialismo británico

En todos estos territorios tropicales, ya superpoblados y de clima penoso, no se trataba apenas de instalar colonos. Por el contrario, el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y el Canadá, sí podían atraer a los emigrantes. Partiendo de El Cabo, los ingleses presionaron a los ocupantes holandeses del interior, los boers. Estos, aislados y faltos de ayuda, no pudieron oponerse a la abolición de la esclavitud por Inglaterra, en 1833; esta medida amenazaba con privarles de la mano de obra negra.

En 1833, un éxodo, el gran Trek, condujo a los boers a una y otra parte del Vaal, afluente del río Orange, y a Natal. Cuando, en 1844, Natal fue anexionado, los boers emigraron de nuevo, e Inglaterra reconoció entonces la independencia de las repúblicas de Orange y del Transvaal: todavía no se habían descubierto las minas de diamantes.

Entre 1850 y 1930, las ambiciones imperiales transformaron el mundo. Liberados de las limitaciones de las fuerzas naturales de la Tierra, ahora los barcos de vapor podían viajar por todas partes independientemente de los vientos; los ferrocarriles podían transportar mercancías a gran velocidad sin necesidad de energía humana o animal, y los industriales podían manufacturar números infinitos de baratos productos acabados mediante materiales naturales y artificiales, trabajo no cualificado y máquinas automáticas.

En Australia, país casi vacío de habitantes, y en Nueva Zelanda, después de exterminar a los maoríes, se establecen los blancos; ricas tierras se ofrecen a los colonos. Y Australia se lanza a la cría de corderos, cuya lana es vendida muy bien en Inglaterra. Partiendo de Nueva Gales del Sur, al sudeste de la gran isla, la población crece incesantemente hacia el oeste.

En Canadá, los habitantes de origen francés no habían aceptado de buena voluntad la dominación inglesa. Pero fueron desbordados, poco a poco, por la masa de inmigrantes. Y es en Canadá donde Inglaterra, ilustrada, sin duda, por el precedente americano, intenta por primera vez la implantación de una política liberal en sus colonias, en 1847, a Canadá le es concedida una gran autonomía, con un Parlamento propio y un ministerio responsable. Era el esbozo de la Commonwealth.

Los ingleses conocían perfectamente que la comunidad del idioma y de la civilización era algo tan fuerte como los lazos políticos. Pero este liberalismo político debía reservar se cuidadosamente para los territorios de población europea. En cambio, segura de su superioridad industrial, Inglaterra va abandonando, poco a poco, el viejo sistema del pacto colonial. A partir de 1825, a Canadá le es permitido comerciar con el extranjero, y, en 1849, la supresión de las Actas de Navegación extiende el librecambio a todas las colonias.

A mediados de siglo, Inglaterra, la pequeña isla llena de bruma, que no tenía treinta millones de habitantes, regía mundialmente el destino de doscientos cuarenta millones de hombres.

Los ferrocarriles volvieron logística y económicamente viable la extracción minera de materias primas, como el cobre, los diamantes y el oro, en el interior del continente. Las potencias europeas consideraron que la riqueza natural de África podía proporcionar un triplete de oportunidades: riquezas primordiales para pagar sus nuevas máquinas (diamantes y oro); materias primas para alimentarlas (algodón y caucho), y mercados para sus productos acabados (ropa, té, café, chocolate y armamento). El misionero y explorador escocés David Li-vingstone descubrió grandes zonas del misterioso interior de África entre 1852 y 1856: fue el primer europeo en ver las cataratas Victoria, que lealmente bautizó en honor a su reina.

mapa imperio britanico siglo xix

CECIL RHODES fue un colonizador, un magnate de las minas y un político británico en el sur de África cuya ambición no tenía límites. Fue capaz de ver que los ferrocarriles, los barcos de vapor y la fabricación en serie habían iniciado una nueva era de la supremacía humana sobre la naturaleza. Su sueño era construir una vía ferroviaria desde Ciudad del Cabo, en la punta meridional de África, hasta Alejandría, en la costa mediterránea.

Pero, a diferencia de Alejandro Magno, Rhodes no sólo quería conquistar el mundo, sus pueblos y sus riquezas. En un anticipo profético de la carrera espacial que iba a comenzar medio siglo después de su muerte, sus metas estaban mucho más lejos, incluso fuera de la propia Tierra. Tal como él mismo escribió en su testamento:

El mundo ya se ha repartido casi por completo y lo que aún queda está siendo dividido, conquistado y colonizado ahora mismo. Pensar en esas estrellas que vemos en el cielo por la noche, esos vastos mundos que nunca podemos alcanzar. Si pudiera me adueñaría de los planetas; pienso a menudo en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan lejanos.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Gobierno de Mehmet Ali en Egipto Conquistas y Reformas Políticas

REFORMAS Y TRATADOS EN EL GOBIERNO DE MEHMET ALI EN EGIPTO

Mehmet Alí,  nacido en Cavalla (Macedonia) en 1769  y fallecido en Alejandría, Egipto en 1849, fue un pachá otomano de Egipto entre 1805  y1849 , quien transformó el país y fundó una dinastía que gobernó hasta mediados del siglo XX. El cargó de pachá, también llamado bajá, es el nombre utilizado para quien obtenía algún mando superior, como el de la mar, o el de alguna provincia en calidad de virrey o gobernador.

Enfrentó en varias batallas a Francia, cuando las tropas eran comandadas por Napoleón Bonaparte, lo que le permitió hacer una carrera militar ascendente. Derrotó a un ejército británico invasor en 1807; cuatro años después aseguró su supremacía en Egipto masacrando a los mamelucos, grupo militar que conspiró para arrebatarle el poder. Modernizó la administración gubernamental y militar de Egipto y en 1811 inició una contienda contra los wahhabíes de Arabia; en 1818 su hijo, Ibrahim Bajá ganó la guerra. Desde 1820 a 1822, Mehmet Alí se ocupó de la conquista de Sudán, y poco después, en 1823, fundó la ciudad de Jartum. En 1824 el sultán otomano, Mahmud II, solicitó su ayuda en la guerra contra los rebeldes griegos. Sus éxitos en las campañas siguientes movieron al sultán a recompensarle con la isla de Creta.

pachá mehmet ali

LA HISTORIA Y SUS CONQUISTA: Mehmet comerciaba con tabaco, hasta que un reclutamieno lo envió a Egipto a combatir contra los ejércitos  de Bonaparte.  Habiendo  ascendido por su valentía a una graduación elevada, maniobró acertadamente, y, después de la partida de los franceses, se hizo proclamar por el mismo pueblo pachá de El Cairo. Iba a confiscar, poco a poco, todos los instrumentos  del poder:   tierras,  comercio, fuerza militar, mientras los egipcios se callaban, fascinados por el jefe que habían encontrado.

Mehmet Alí sometió a la secta considerada como herética de los wahabitas, que dominaba el Hedjaz, y, a continuación de una larga y difícil campaña, se apoderó de las ciudades santas: La Meca y Medina. Antes de emprender esta misión, se había visto obligado a deshacerse de los mamelucos: les había invitado a una fiesta, y les había hecho asesinar por sus soldados albaneses.   Ibrahim,  hijo  del  «condottiero»,   a continuación  de una nueva campaña,  fue nombrado pacha  de Píedjaz, mientras  que las tropas egipcias sometían el Sudán (1822), Mehmet era ya el amo indudable del país, e instaló su capital en Alejandría, cara al mar, a Turquía, a Europa.

Ciertamente, el pachá mereció sus éxitos por su inteligencia y sus altas cualidades políticas, que utilizó para modertnizar su país, entrando en la vía de las reformas, antes que los sultanes de Constantinopla. Deseoso de llevar a cabo una revolución agrícola, introdujo nuevos cultivos e hizo construir refinerías de azúcar, hilaturas de algodón, manufacturas de telas de lino y, para favorecer las exportaciones, acondicionó los puertos. Se atrajo a los extranjeros, sobre todo a los griegos, que llegaban por miles, y a los  franceses (fue el coronel de Séves quien organizó su ejército a la europea), y envió a jóvenes egipcios a estudiar a París y Londres.

De esta forma, las finanzas mejoraron, pudiendo emplearse en reforzar la marina y el ejército, los cuales mostraron su valor en Grecia. Pero el pacha, único amo del comercio exterior, único propietario de la tierra, imponía a los fellahs una disciplina de hierro, tasando las mercancías, castigando cada falta de una manera implacable. En el decadente imperio otomano, Egipto aparecía como una fuerza nueva.

LA PRIMERA GUERRA DE SIRIA Y EL TRATADO DE UNKIAR SKELESSI
El primer objetivo de Mehmet Alí era el de obtener el poder hereditario, ya que, en 1830, tenía 61 años, y quería dejar a su hijo el país que él había reorganizado. Por eso quería forzar el reconocimiento de la independencia, que de hecho ya poseía. Cuando el sultán Mahmud había llamado a los ejércitos egipcios para combatir contra los rebeldes griegos, había prometido a Ibrahim el gobierno de Morea; después que la intervención de las potencias provocó la evacuación de esta península, Ibrahim reclamó una recompensa. Mehmet eligió Siria.

Mahmud rehusó y propuso Creta, que Mehmet rehusó a su vez. En 1832, a continuación de un incidente sin importancia, Ibrahim invadió Siria, Jaffa, Haifa y San Juan de Acre cayeron, una después de otra, y, en algunos meses, toda Siria estaba en manos de los egipcios que atravesaron el Tauro. El gran visir Reshid fue derrotado en Konieh, en un combate decisivo. El sultán, temiendo por su trono, llamó en su ayuda a Rusia, y, el 20 de febrero de 1833, la flota del zar penetraba en el Bósforo.

La reacción fue inmediata: inquietas, Francia, Inglaterra y Austria hicieron presión sobre Mahmud, y éste consintió en ceder la rebelde Siria y, además, la Cilicia. (Tratado Kutaieh, mayo de 1833). Sin embargo, el zar firmaba con el sultán, en julio del mismo año, el tratado de Unkiar Skelessi. A cambio de retirar su flota, Nicolás garantizaba la integridad del territorio otomano, comprometiéndose, en caso de necesidad, a suministrarle tropas. Obtuvo también la clausura de los Dardanelos a todo navío de guerra extranjero. Este tratado, en un principio secreto, no dejó de inquietar a las otras potencias: Rusia era, provisionalmente, dueña de los estrechos y había adquirido una gran influencia en la marcha de la política otomana. Los intereses ingleses estaban especialmente amenazados.

El ministro británico Palmerston ofreció a la Sublime Puerta (nombre por el que también era conocido el Imperio otomano) la asistencia de su país para reorganizar sus fuerzas armadas, y obtuvo como contrapartida la firma de un tratado comercial (Tratado de Balta Liman en 1838), que limitaba los derechos de aduana turcos al 3%, permitiendo así a Gran Bretaña desarrollar sus compras de materias primas. Si bien la flota otomana estaba mandada por instructores ingleses, Mahmud confió su ejército de tierra a oficiales prusianos. Al mismo tiempo, para impedir que Mehmet Alí avanzase hacia el Oriente, los ingleses ocuparon Aden.

LA SEGUNDA  GUERRA DE SIRIA
Sin embargo, el sultán no había aceptado de buen grado el tratado de Kutaieh y no cesaba de fomentar en Siria una agitación esporádica dirigida contra Mehmet y su hijo. Alentado por Inglaterra, envió, en 1839, un poderoso ejército a Siria. Una gran batalla tuvo lugar el 24 de junio, en Nezib, entre las tropas otomanas y las egipcias, y la victoria de Ibrahim fue aplastante. Entre los oficiales turcos se encontraban numerosos prusianos, y entre ellos un joven teniente, Von Moltke, futuro jefe de estado mayor de los ejércitos de Guillermo I. Poco después, uan traición del capitán-pachá entregaba la flota turca a los egipcios.

El sultán moría (1839), sin llegar a conocer tan funestas noticias. Una vez más, Turquía parecía a punto de caer en poder de Mehmet Alí, tanto más cuanto que el nuevo sultán, Abdul Medjid, no tenía más que 17 años. Se lanzó a la vía de las reformas del Tanzimat (la vuelta a orden). Desde noviembre de 1839, estaba promulgado el Hatti-cherif de Gulhané, nuevo código de leyes, que se basaba en tres puntos:

1, garantías que asegurasen a todas las personas una perfecta seguridad en cuanto a su vida, honor y fortuna;

2, regulación de los impuestos;

3, regulación del reclutamiento de los soldados. Estas leyes se aplicaron a todos los subditos el sultán, y demostraban buena voluntad y un real deseo de progreso, pero chocaron con la apatía de los viejos turcos, por lo que tardaron largo tiempo en realizarse.

Inglaterra iba a salvar a Turquía. Ella quería obligar al pacha a renunciar a Siria, a pesar de su victoria. El zar se declaró dispuesto a arreglar las cuestiones orientales, «de acuerdo con las otras potencias». La única resistencia a la política inglesa se manifestó en Francia: el gobierno de Luis Felipe brindó su apoyo a Egipto. Palmerston había unido alrededor de la Gran Bretaña, a Rusia, Austria y Prusia.

El tratado de Londres, en julio de 1840, concluyó su acuerdo. Un ultimátum de 10 días le fue enviado a Mehmet Alí. Este podría conservar Egipto a título hereditario y Palestina a título temporal, pero debía abandonar los otros territorios y devolver la flota al sultán. El pacha rehusó claramente. En Francia, la opinión pública estaba muy excitada y obligaba a Thiers a actuar con firmeza. «Francia debe recordar que, incluso sola, ha tenido en jaque a Europa», escribió la Revue des deux mondes.

Pero, en realidad, ni los dirigentes de Londres ni los de París deseaban que el conflicto se extendiese. En septiembre de 1840, Inglaterra enviaba, sin embargo, su flota y un pequeño cuerpo expedicionario a Siria, y sus barcos pasaban incluso ante Alejandría. En Francia, Thiers, irreductible, presentaba su dimisión. Así terminó el conflicto entre el pacha rebelde y el sultán. Mehmet, si bien no obtenía todo lo que  había  reclamado,   hacía   reconocer,   almenos, a su dinastía como dueña hereditaria de la rica tierra del Nilo.

En marzo de 1841, la conferencia de Londres establecía la autonomía egipcia, mediante algunas restricciones: tributo anual a la Puerta, ejército limitado, leyes de tipo otomano. El pachá llevaría el título de Khedive (virrey) y su sujeción sería simplemente teórica. Además de decidir la suerte de Egipto, el tratado de Londres había estatuido el régimen de los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo, que quedan cerrados a todos los barcos de guerra.

La convención de los estrechos representaba el éxito de Inglaterra: Palmerston, no sólo había impedido un desarrollo demasiado grande del imperio egipcio, sino que también había detenido el avance de la influencia francesa en el Mediterráneo oriental, y privado a Rusia de aprovecharse de las ventajas del tratado de Unkiar Skelessi.

Mehmet Alí murió en Alejandría (Egipto) el 2 de agosto de 1849.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Vida y Obra de Donatello La Escultura en Renacimiento Italiano

DONATELLO: LA ESCULTURA EN EL RENACIMIENTO ITALIANO

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La Plástica Renacentista: Pintura y Escultura
El desarrollo de las artes plásticas es inseparable del movimiento general señalado. En la segunda mitad del siglo XIII y principios del XIV se advierten los primeros síntomas de una nueva concepción estética, reflejada en las creaciones de la pintura y la escultura.

Cimabue y Giotto en pintura, y Giovanni Pisano en escultura, marcaron el comienzo de una nueva etapa que rompió con el esquematismo del arte de influjo bizantino; las figuras, abandonando su hieratismo, se hicieron más naturales y espontáneas, tanto en la compostura de las imágenes como en la misma disposición del ropaje. Dos son los factores que deben destacarse en esta primera etapa del arte renacentista: naturalismo y realismo, por un lado, y un acercamiento a los cánones clásicos, por el otro.

Estas tendencias, que alcanzaron su culminación en el arte del siglo XV, a través de Massaccio, Donatello y Brunelleschi, muestran “que los artistas, si bien estudiaron empeñosamente los modelos clásicos, para dar a sus búsquedas una adecuada base metodológica, no abandonaron en ningún momento la atenta consideración de la realidad.

La culminación del proceso de la plástica italiana se dio entre fines del siglo XV y la primera mitad del XVI, con Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, ocupando lugar especial y aparte la escuela veneciana, que contó con figuras como Tiziano, Veronese, Tintoretto, Giovanni Bellini y otros.

SOBRE DONATELLO: Antes ya de cumplir los veinte años, Donatello, nacido en Florencia en 1386, aproximadamente, formaba parte de la escuela de Ghiberti. Su actividad juvenil se valió, pues, de todas las experiencias recogidas al lado del famoso maestro, tanto que, a los treinta años, Donatello había recorrido ya felizmente todos los caminos hasta entonces probados por la escultura florentina y pisana. Pero otros eran los resultados apetecidos por el joven escultor, insaciable en su búsqueda de posibilidades expresivas que respondieran al espíritu nuevo con que él sentía y entendía el arte.

La amistad con Brunelleschi, que se remontaba a la adolescencia, fue seguramente un factor determinante en la maduración de sus concepciones artísticas. Esas concepciones se sustentaban, antes que nada, en una conquista moral que, restituyendo al hombre su noble e inalterable dignidad, abría nuevos e inexplorados horizontes. En armonía con la arquitectura de Brunelleschi, Donatello tradujo esos conceptos en un tipo de escultura que se apoyaba en una rigurosa articulación espacial para alcanzar efectos de un dinamismo y de una vitalidad extraordinarios.

En el transcurso del siglo XV, la multiplicación de los encargos creó un clima de emulación y competitividad que favoreció la creación y la innovación. Donatello se impuso en el campo de la escultura. Su epitafio lo resume: “Todo lo que muchos han hecho antaño con una mano experta para la escultura, Donato lo hizo, en nuestros días, él solo”.

El culto a la Antigüedad: Los escultores florentinos, impregnados de cultura humanista, adquirieron poco a poco la convicción de que la perfección plástica sólo podía alcanzarse imitando la Antigüedad. Esta nueva tendencia revolucionó su arte. Con el redescubrimiento del bronce, material de excelencia según la concepción de Plinio, esta revolución fue primero técnica (Ghiberti, San Mateo), pero también iconográfica.

El hombre se transformó en el centro de las preocupaciones artísticas: los bustos (Antonio Rosselino, Giovanni Chellini), medallas, estatuas ecuestres, monumentos funerarios (Luca della Robbia, tumba del obispo Benozzo Federighi) ocuparon especialmente a los escultores y permitieron la exaltación de las virtudes humanas.

La influencia sobre los artistas fue puramente plástica. Su estilo, menos estilizado y más normativo, se preocupó de reproducir las realidades del mundo natural. Así, el estudio de la anatomía humana (acentuado por el contrappoíto, contrapunto que se logra cuando el peso del cuerpo recae sobre una sola pierna), el del movimiento y el de la perspectiva se convirtieron en los principales temas de investigación de pintores y escultores.

Donatello, de la mesura a la expresividad Donatello se inició en el taller de Ghiberti, mientras éste terminaba las puertas del baptisterio de Florencia. Sin embargo, desde 1410 su estilo innovador e independiente se impuso al de su maestro, así como al de sus contemporáneos.

Amigo de pintores y de Brunelleschi, compartió con ellos la misma preocupación: representar de forma realista el espacio y el cuerpo humano. En sus relieves, el dominio de la perspectiva aparece de manera muy particular (San Jorge y el dragón, El fiestín de Herodes). Donatello, atraído por la Antigüedad, realizó numerosos viajes a Roma acompañado de Brunelleschi. La confrontación con las obras romanas fue determinante para el artista, que siguió el modelo de los antiguos en su obra David, primer desnudo en bronce fundido desde la Antigüedad, y la estatua ecuetre de Gattamelata en Padua.

Sin embargo, la genialidad de las piezas de Donatello reside en su carácter profundamente personal y expresivo. Sus primeras esculturas (los profetas para el campanil) manifiestan el “furor” de su inspiración. Utilizando por primera vez los recursos del non finito (inacabado), confirió a sus últimas esculturas un alcance trágico y fuertemente “expresionista” (Magdalena, San Juan Bautista).

Sin duda, el carácter demasiado innovador de las obras de Donatello explica la poca influencia que éstas ejercieron en los escultores de su tiempo. Por el contrario, en el campo de la pintura, su obra tuvo un impacto inmediato (Mantegna, Andrea del Castagno). Como señalaba León Battista Alberti, la pintura y la escultura eran todavía en el siglo XV “artes emparentadas, alimentadas por un solo y mismo genio”.

Donatello (1386-1466)
En la actividad escultórica de Donatello, fecundísima y siempre renovadora, se aprecia un profundo conocimiento técnico y un completo dominio de los materiales, constantemente sometidos, sin embargo, a una preocupación primordial por la esencia humana.

Donatello

Donatello (1386-1466), su verdadero nombre era Donato di Niccolò di Betto Bardi.Es considerado uno de los artistas mas destacados del renacimiento italiano. Nacido en Florencia, de padre humilde, generalmente se le considera como el escultor más original de esta etapa y uno de los artistas más importantes de ese periodo. A la edad de 17 años fue ayudante de Lorenzo Ghiberti en la construcción y ornamentación de las famosas puertas de bronce del baptisterio de San Juan de Florencia. Más adelante también trabajó en colaboración con Filippo Brunelleschi, con quien parece que fue a Roma para estudiar los monumentos de la antigüedad clásica.

En los grandes jalones de su obra estatuaria para la catedral florentina y la iglesia de Or San Michele, relieves de la cantería catedralicia y de la sacristía vieja de San Lorenzo, estatuas y relieves del altar del Santo y monumento ecuestre del condottiero Gattamelata durante la estancia en Padua (1443-53), estatuas de santos penitentes y relieves de los pulpitos de San Lorenzo, en los que trabajaba cuando murió, como en otras muchas obras aisladas.

Gattamelata - Donatello en 1444

Gattamelata – Donatello en 1444 En el rostro del condottiero Gattamelata plasmó Donatello -el mayor escultor del Quattrocento- todas las características de la virtud romana o, lo que es igual, toda la grandeza moral del modelo humano del primer renacimiento, a la vez que la meditación melancólica de quien mira el porvenir desde la perspectiva de un remoto pasado, como quien pasa en el espacio y en el tiempo.

Un nuevo Marco Aurelio. En 1443, Donatello viajó a Padua para realizar la estatua ecuestre de Erasmo da Narni, llamado Gattamelata. El primer desafío que planteó el bronce fue técnico, ya que Donatello había decidido fundir la estatua en un solo bloque. El reto fue también estético, ya que el artista logró combinar referencias de la Antigüedad (estatua ecuestre de Marco Aurelio) y de la modernidad: el condotiero más importante de Italia monta a la manera del siglo XV y lleva un traje contemporáneo. Donatello logró además evocar la grandeza y la fuerza del personaje realizando un retrato dinámico, pues la cabeza del caballo y la del caballero están en planos diferentes.

Donatello mostró a través de compactos volúmenes, cerradas y equilibradas composiciones, arquitecturas de profunda espacialidad, formas que van desde el altorrelieve hasta el relieve aplastado, una humanidad individualizada y real en todas las edades de la vida y una gama riquísima de expresiones y afectos, si bien en muchos casos el contenido ético y dramático de la figura o la historia permite elevar a categoría su ejemplo –Gattamelata como modelo de virtus-.

Las obras de su ancianidad asombran por su avanzada técnica de formas deshechas e inacabadas, admiran por la revolucionaria iconografía y conmueven por su profunda vida interior y su alucinante misticismo.

SOBRE SUS OBRAS: En el San Jorge, hecho en 1416-1420 para el gremio de los fabricantes de corazas, Jorge Vasari veía “un terrible brío altanero”, y decía que aquella piedra se estremecía por dentro.  Las estatuas de época posterior de los profetas Jeremías y Habacuc conmovieron a sus contemporáneos por su realismo. Esos personajes, aunque inspirados en modelos de una humanidad miserable, asumen en la transfiguración poética donatelliana una nueva dignidad de orden moral, revelando los caracteres de nobleza y de naturaleza creada a imagen y semejanza de la divinidad que se hallan presentes en todo ser humano.

Desde ese momento, la escultura de Donatello presenta un continuo sucederse de invenciones y expresiones nuevas que escapan a toda lógica evolución de estilo. En los relieves de la Pila bautismal de la Catedral de Siena existe ya la exactitud de la perspectiva y el sentido de la luz vibrante que triunfarán en el Altar de San Antonio, en Padua. En cuanto al David de bronce, en él tenemos una imagen de torneada desnudez inspirada en las esculturas de Praxíteles, pero cargada, con sentido moderno, de una profunda espiritualidad.

A su viaje a Roma en el año 1432 siguen obras capitales, como la “Cantoría” del Museo de la Obra de la Catedral, y la Anunciación de la Santa Cruz, cuya novedad estriba en la fuerza y el movimiento conferidos a las imágenes. Tenemos luego la fecunda permanencia en Padua que culmina con la creación del grupo ecuestre de Gattamelata, expresión suprema de la más libre y moderna interpretación de un tradicional modelo clásico.

Y entre las obras finales de Donatello, vuelto a Florencia en 1453, recordaremos los pulpitos de San Lorenzo, agitadas y trágicas representaciones de una humanidad cuya verdad última es una verdad dolorosa.

Algunas fechas claves en la vida de Donatello

1386: Nace en Florencia Donato di Niccoló di Betto Bardí, llamado Donatello.

1407: Construcción de la catedral de Florencia con Nanni di Banco. Participación en el concurso para las segundas puertas del baptisterio. Primer viaje a Roma acompañado por Brunelleschi (entre 1406 y 1415).

1417: Encargo para la ornamentación de Orsanmichele.

1423-1427: Colaboración con Michelozzo en el monumento a Juan XIII del baptisterio de Florencia.
Habocuc y El festín de Herodes para la catedral de Siena.

1432: Segundo viaje a Roma. Tabernáculo del sacramento en San Pedro. David y cantoría para el Duomo.

1443: Estancia en Padua (Gattamelata, crucifijo para la basílica de San Antonio y altar del santo).

1454: Regresa a Florencia, obras cada vez mas ascéticas y expresivas, Judith y Holofernes.

1466: Muere en Florencia.

Los relieves de Donatello
En el relieve, Donatello busca la profundidad y emplea por primera vez la técnica del aplastado (sciacciato): en piedra, San Jorge y el dragón (hacia 1420) de sofocantes efectos atmosféricos en bronce, el Festín de Herodes (1423-27), para el baptisterio de Siena donde la rigurosísima perspectiva viene equilibrada por el dramatismo de la escena. Más tarde realiza la Cantoría (1433-38), de la catedral de Florencia donde los niños parecen inmersos en un frenesí dionisíaco. Ya en Padua (1443-53), Donatello se ocupará de las estatuas y relieves en bronce del atar de la basílica de San Antonio. La Virgen con el Niño es una estatua sin precedentes iconográficos, llena de misteriosos simbolismos que se completan en el sublime heroísmo del Crucificado.

David, Donatello 1432

David, Donatello, hacia 1432
Bronce, altura: 159 cm Museo del Bargello, Florencia. La renovación de la escultura y el desnudo. Este David, ejecutado para el jardín del Palacio de los Medici, es considerado la primera escultura de un desnudo en bronce desde la Antigüedad clásica. El delicado modelado d las formas y serenidad del personaje están más cerca de su maestro Ghiberti que de la fuerza expresiva de sus obras más tardías.

David de Verrocchio

Cuarenta años después de Donatello, Verrocchio ofreció a los Medici una nueva versión del David. Menos sensual y menos atemporal que la estatua de lonatello, el bronce representa un joven atleta, vestido, con los músculos aún tensos por el esfuerzo. La delicada expresión y el estilo meticuloso del artista evidencian su extraordinaria destreza en el manejo del bronce.

cristo en el limbo de donatello

Cristo en el limbo: DONATELLO, HACIA 1458 (Detalle de la parte izquierda del relieve)
Bronce, altura del friso: 137 cm. San Lorenzo, Florencia Una escultura llena de expresividad. Las obras de
los últimos años de Donatello testimonian la evolución de su estilo. La imaginación febril del escultor no tuvo una influencia inmediata. El tratamiento casi pictórico del relieve, el impulso dinámico de la composición, su carácter agitado y altamente dramático anuncian las obras más tardías de un Tintoretto o de un Rembrandt.

San Jorge de Donatello, 1417

San Jorge DONATELLO, 1417 Marmol, 39 x 120 cm Museo del Bargello, Florencia. Corporaciones y mecenazgo. En 1339, las corporaciones que administraban la iglesia de Orsanmichele confiaron a sus miembros la decoración de doce nichos que rodeaban el edificio. Si en el siglo XIV los gremios respondían con poco entusiasmo a esta costosa demanda, en el siglo XV convocaron a los artistas más innovadores: Ghiberti, Nanni di Banco, sin duda Brunelleschi y Donatello, el que ejecutó tres estatuas (San Marcos, San Luis de Toulouse y San Jorge).

Un santo hecho hombre.
El escultor otorgó al santo protector del gremio de los armeros una amplitud heroica. Menos clásica que algunas estatuas de Orsanmichele, la del santo se distinguió por el carácter profundamente realista y humano de su mirada. “En su cabeza se lee la belleza de la juventud, el ardor de la valentía, una energía salvaje y una maravillosa sensación de movimiento al interior de la piedra” (Vasari).

ALGUNOS TÉRMINOS SOBRE PLÁSTICA

Cantona: tribunilla para el órgano.

Condottiero: jefe militar mercenario. Iconografía: disciplina de la historia del arte que se ocupa del asunto o significación de obra artística.

Relieve: labor escultórica en que se hace resaltar las figuras y objetos sobre el plañe Puede ser: altorrelieve, aquél en que las figuras sobresalen del plano más de la mitac de su bulto; medio relieve, en el que sobresalen la mitad de su grueso; bajo relieve, en el que las figuras resaltan poco del plano (relieve aplastado).

Sfumato: Modelado vaporoso destinado a sugerir por medio de la gradación del color y de la luz la profundidad de los objetos y los personajes en la atmósfera.

Sillar Cada una de las piedras labradas en forma de paralelepípedo rectángulo que forman parte de una obra de sillería.

Studiolo: Pequeño gabinete de meditación y de trabajo en la Italia del Renacimiento.

Tabique Pared divisoria en el interior de un edificio, generalmente no soportante.

Talla dulce Conjunto de procedimientos de grabado en hueco sobre metal o madera.

Temple Técnica pictórica en la que los pigmentos se diluyen en agua y se engruesan o templan con huevo, caseína, goma o una solución de glicerina al momento de pintar.

Terracota Arcilla trabajada y cocida al horno a baja temperatura que no ha recibido ningún esmalte; el objeto hecho con este material.

Tesela Pedazo pequeño de mármol, piedra, pasta de vidrio o terracota coloreada, generalmente cúbico, que se utiliza para elaborar un mosaico.

Tracería Decoración arquitectónica que suele hacerse sobre piedra calada. Es uno de los elementos más característicos de la arquitectura gótica.

Tramo Espacio comprendido entre dos puntos de apoyo principales de una construcción.

Transepto En una iglesia en cruz latina, nave transversal que separa el coro de la nave y forma los brazos de la cruz.

Tres colores Técnica que emplea piedra negra, tiza blanca y sanguina.
Triangulo de descarga Triángulo dispuesto en el muro sobre un dintel para aliviarlo parcialmente del peso del muro que soporta.

Triforio En una iglesia, serie de ventanas en claraboya abiertas en la galería alta situada sobre las naves laterales, la tribuna, que dan al interior de la nave.

Triglifo Elemento arquitectónico con tres acanaladuras verticales que se alterna con las metopas en el friso de orden dórico.

Tríptico Conjunto pictórico o escultórico formado por tres paneles, generalmente plegables; los postigos laterales montados sobre bisagras se cierran sobre el panel central.

Vaciado 1. Formación y solidificación de un objeto en un molde. 2. Figura de yeso o estuco formada de este modo. 3. En arquitectura, fondo que queda en el neto del pedestal bajo la moldura que lo guarnece. 4. Excavación arqueológica.

Vanitas Composición alegórica, generalmente una naturaleza muerta, que evoca la fragilidad de la existencia y el fin último del hombre.

Veladura Capa muy fina de pintura traslúcida, diluida al óleo, transparente “como un velo”, que modifica el aspecto o la coloración de los fondos agregándoles brillo y luminosidad.

Vernacular Arte que se practica solamente al interior de una comunidad, a veces restringida.

Vitela 1. Pergamino de color blanco que se obtiene de la piel de ternera, cordero o vaca, preparado para la escritura o la pintura. 2. Papel de lujo que imita dicha textura.

Vitral Composición traslúcida formada por piezas de vidrio coloreadas y ensambladas mediante una red de plomo o de estuco; está destinado a cerrar un vano creando una pared luminosa y un efeclo de luz.

Voluta Adorno en forma de espiral o caracol que se coloca para decorar los capiteles de los órdenes jónico y corintio.

Fuente Consultada:
Historia Visual del Arte Larousse La Nación El Arte Renacentista
ARTERAMA N°53 Enciclopedia de las Arte Editorial CODEX S.A.

Ejércitos y Armas del Rey Sol de Francia Absolutista Luis XIV

EL DINERO Y LA GUERRA
Para el Estado absolutista, es importante tener un ejército y una marina potentes, por lo que necesita un tesoro bien repleto. El metal precioso (oro o plata) es el único medio de intercambio, la «sangre» de la economía. Su cantidad es relativamente reducida, y los países intentan atraerlo al interior de sus fronteras por medio de un comercio exterior favorable.

De ahí toda una política proteccionista para reducir las importaciones y estimular las exportaciones, realizada frecuentemente a costa del salario de los obreros. De aquí se deriva el Pacto Colonial. Las colonias tienen que proporcionar las materias primas a un precio reducido y absorber exclusivamente los productos fabricados en la metrópoli. El mercantilismo es un estatismo económico, sobre todo en su forma francesa. La política belicosa de Luis XIV impuso una verdadera economía de guerra, con intervención directa del Estado.

luis xiv rey sol en francia

En Inglaterra, esta intervención resultó más discreta a causa de la mayor potencia y la mayor autonomía de los grandes comerciantes o fabricantes. Pero los privilegios otorgados a las Compañías, las Actas de Navegación de 1660 y 1663, los Tratados de Comercio, la exclusiva colonial, son otros tantos elementos de una política mercantilista, que también se manifiesta en España. Junto a la corte, el ejército absorbe la parte más importante de los presupuestos.

Durante la primera mitad del siglo, los ejércitos de la Guerra de los Treinta Años (a excepción del de Gustavo Adolfo, de reclutamiento nacional, unido por la ley religiosa) no se diferencian mucho todavía de las tropas privadas del siglo XVI, dirigidas por los condotieros, dispuestos a venderse al mejor postor, a desmandarse o a pasarse al campo enemigo si la soldada tarda demasiado.

Posteriormente, los soberanos tratan de tener un ejército disciplinado y fiel, intervenido directamente por sus servicios. Pero la noción del servicio militar obligatorio no existe; el reclutamiento sigue basándose en el alistamiento voluntario y serán los soldados de oficio los que continuarán dominando. Los mercenarios extranjeros disminuyen, aunque en Francia los suizos, los irlandeses y los alemanes continúan formando regimientos.

Durante el invierno, los reclutadores recorren los campos y las ciudades, frecuentan las tabernas, invitan a beber, exaltan los encantos de la vida militar: buena paga, vino abundante, los amos en el baile, hermosos uniformes. Se colocan carteles de este género: Regimiento de Mosqueteros del Duque de Borgoña.

Se hace saber a todos los gentileshombres o a otros jóvenes de buena familia que vivan noblemente, burgueses con conocimientos que puedan demostrarlos, desde la edad de diez y ocho años hasta los treinta, que midan más de cinco pies de altura y que quieran servir al Rey, que no tienen más que dirigirse al palacio de Carignan, calle de las Vieilles-Estuves, próxima a la Croix du Tiroir; allí encontrarán al comandante, el cual les dará toda clase de satisfacciones. Es un nuevo regimiento de mosqueteros de la guardia del duque de Borgoña: durante la campaña, tendrán doble paga y veinte sueldos al día, hasta su partida, y se les proporcionarán sus equipos.

Necesita también un maestro de matemáticas, un maestro escribano, un maestro de armas y un ayudante, un maestro de baile, dos maestros cirujanos, dos barberos y tres músicos». Atraídos por tal proclama, los jóvenes se dan cuenta, después de haber firmado su contrato, que formarán parte de un simple regimiento de infantería, en lugar del de gloriorosos mosqueteros.

El capitán responde a los descontentos que, efectivamente, tendrán mosquetes, ¡por lo tanto serán «mosqueteros» como se les ha prometido! Al final del reinado de Luis XIV, el ejército cuenta con más de 400.000 hombres, cifra enorme para su tiempo. Felipe V de España pudo reclutar 132 batallones de infantería y 130 escuadrones de caballería. El Elector de Prusia, Federico Guillermo, mantienen un ejército permanente de 30.000 hombres.

Pedro el Grande gasta sin cuenta para sostener su ejército de soldados de oficio. La mayoi parte de los oficiales se recluían entre le nobleza. Los jóvenes de la nobleza francesa hacían su aprendizaje en las compañías de cadetes o en los regimientos de la Casa Real. Los «Maestres de Campo» y los coroneles continúan comprando sus cargos, pero el resto de los oficiales son por nombramiento.

Los oficiales sin fortuna o los plebeyos pueden escalar los puestos jerárquicos gracias al cuadro de ascensos instituido por Louvois. Muchos oficiales, a pesar de los inspectores generales, prefiriendo divertirse en París a ocuparse de sus hombres, declaran fraudulentamente un efectivo superior al que mandan con el fin de disponer de sueldos y de víveres suplementarios.

Cuando se celebraban las «pruebas», las revistas de inspección, contrataban «falsos soldados», simples comparsas que desaparecían en cuanto la inspección se terminaba. Madame de Sévigné transcribe un diálogo entre el severo Louvois, Secretario de Estado para la Guerra de 1661 a 1691, enemigo de Colbert, pero inteligente y gran trabajador, y un joven oficial negligente, el señor de Nogaret. El estilo es muy a lo «gran siglo».

—Señor, su compañía se encuentra en muy mal estado.
—Señor, no lo sabía. —Hay que saberlo. ¿La ha visto usted? —No.
—Debería haberla visto, señor. —Señor, daré la orden. —Debería haberla dado.  Es preciso  tomar una decisión, señor: o se es cortesano o se cumple con su deber cuando se es oficial».

La disciplina es enérgica y los castigos corporales siguen estando en uso en todos los ejércitos: latigazos, potro (a caballo en un banco de madera con pesas en los pies), multas, etc. Los cuarteles no aparecen hasta finales de siglo y las tropas se alojan en las casas de los vecinos.

Heridos y mutilados dependen de la caridad de la iglesia. Sin embargo, para ellos hizo construir Luis XIV, a partir del año 1670, el admirable palacio de los Inválidos. La eficacia del fuego crece a partir del año 1660 con el empleo del fusil con piedra, en el que la pólvora se encendía por medio del choque del pedernal con una varilla de acero, y no por medio de una mecha como los mosquetes. Francia no lo adoptó.

El arma era mucho más manejable y el tiro más rápido (un disparo por minuto). Las bayonetas, sujetas por medio de una abrazadera al extremo del fusil, reemplazaban a las picas. También se extendió el empleo de las granadas demano. Gracias a estas armas, la infantería se convirtió en la «reina de las batallas», dispuesta en líneas paralelas (cinco hombres en fondo), alternando en las descargas.

La caballería pesada de los coraceros y la caballería ligera de los húsares, se completaron con los dragones, infantería montada que se desplazaba a caballo y combatía a pie, con el fusil y la bayoneta. En Francia, Louvois mejoró la artillería, que antes era trasladada al campo de batalla por empresas privadas. En adelante, los cañones de bronce eran manejados por artilleros. Su alcance sobrepasa los 500 metros.

Los progresos de la artillería condujeron a Vauban, discípulo del holandés Coéhorn, a enterrar las fortificaciones y a protegerlas con macizos cubiertos de musgo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Historia Edad Moderna Caracteríticas y Principales Hechos

Características de la Edad Moderna
Inventos, Renovacion Científica, Grandes Exploraciones Marítimas

bullet-historia1 Resumen de la Edad Moderna
bullet-historia1 La Imprenta
bullet-historia1 El Renacimiento
bullet-historia1 Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel
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bullet-historia1 La Guerra de Los Siete Años
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bullet-historia1 Ricas y Poderosas Familias Renacentistas

CARACTERÍSTICAS Y PRINCIPALES HECHOS DE LA EDAD MODERNA

La crisis política.— El paso de la Edad Media a la Moderna no tiene demarcación neta. Los acontecimientos que se citan como línea divisoria (la caída de Constantinopla en 1453, la invención de la imprenta o el descubrimiento de América) son puramente convencionales. La Edad Media se prolonga después de tales hechos, y los tiempos modernos ya se presentan antes.

Los nuevos tiempos se anuncian por una serie de acontecimientos políticos, filosóficos y religiosos. En primer lugar, en 1309 el pontificado se encuentra obligado a abandonar Roma y a permanecer durante setenta y ocho años en Aviñón, en Francia. A esto sucede el gran cisma o sea una división de la cristiandad que no termina hasta 1417.

En 1349 la “peste negra” que asoló a Europa produce la desarticulación de los gremios y de las universidades por la muerte de sus mejores maestros. Resultado de todas estas situaciones fue la pérdida del sentido de la unidad europea. Al ideal de una cristiandad unida, de una sociedad bastante homogénea dirigida por la Iglesia, con instituciones universalmente uniformes y con aspiraciones comunes, se le enfrentan los Estados nacionales centralizados.

En una época en que se creía que todo procedía de Dios, comenzó a afirmarse que el gobierno civil había sido instituido por una disposición divina y que por lo tanto el rey o el emperador habían recibido el poder de Dios. Maquiavelo en Italia, Hobbes en Inglaterra desarrollaron sus concepciones en apoyo de la monarquía absoluta, estableciendo firmemente la soberanía del Estado nacional. Lo que importa en los pueblos es la gloria del príncipe. Por otra parte, en el orden económico surge el capitalismo con el renacimiento del comercio y en la sociedad empieza a definirse una nueva clase social poseedora de la riqueza: la burguesía.

Alrededor de 1500 se unifican tres naciones: Francia, Inglaterra y España, y surgen las nacionalidades encarnadas en sus monarquías, que empiezan a adquirir conciencia propia.

El humanismo y el Renacimiento. — A fines del siglo XIII apareció en Italia una reacción contra la mentalidad medieval. Se observa primero en la pintura y en la arquitectura (Giotto, Simone Martini), pero donde el movimiento cobró vuelo fue en la literatura, que engendró el llamado humanismo. Los humanistas profesaron gran devoción por la antigüedad.

Procuraban descubrir los modelosdel arte entre las abandonadas ruinas romanas y buscaban los escritos clásicos en las bibliotecas monásticas. Alrededor de 1414 se encontró en el monasterio de San Gall, en Suiza, un ejemplar casi completo de las obras de Quintiliano. Este descubrimiento influyó poderosamente en el pensamiento pedagógico de los humanistas.

Este interés aumento aún más cuando se conocieron a los pensadores griegos en su lengua original, en particular a Platón. Muchos italianos se trasladaron a Bizancio para aprender la lengua griega y cuando los griegos fueron perseguidos por los turcos, emigraron a Italia llevándose consigo importantes obras de la antigüedad. Muchos se entregaron a la enseñanza del idioma y otros se dedicaron a copiar manuscritos, multiplicando de esa forma el número de ejemplares de los textos.

La invención de la imprenta favoreció la difusión de las obras clásicas, disminuyendo el precio de los libros y poniéndolos al alcance de muchos. La prosperidad económica de numerosos príncipes y Papas transformados en fervientes protectores de los hombres de letras aseguró el triunfo del humanismo.

El renacer de la cultura clásica. — El Renacimiento descubrió de nuevo a los autores paganos y con ellos a las humanidades. Dante Alighieri (1265-1331) es el precursor de los humanistas y señala el pasaje de la Edad Media a los tiempos modernos.

Su inmortal obra La divina comedia condensa los ideales del momento, pero el primero de los humanistas cristianos fue el célebre poeta florentino Francisco Petrarca (1304-1374). Ferviente admirador de los clásicos, quiso resucitar la pasada grandeza de Roma y producir con ello la unión de la cristiandad bajo el Papa o bajo un emperador.

Petrarca miraba con desdén los siglos inmediatamente anteriores y no estaba contento con el siglo en que vivía, pero cantaba los tiempos futuros, donde todo volvería a ser áureo y lleno de la grandeza antigua. Junto con Petrarca podemos citar a Boccaccio y a Pico de la Mirándola.

Nueva concepción del mundo. — Con la lectura de los autores paganos, el hombre del Renacimiento adquirió una nueva concepción del mundo y de la vida, se sintió constructor de un mundo, consciente de su fuerza creadora. Ya no aspira a los goces de la vida futura sino a los de la vida terrena: el honor, la gloria, la fama, las riquezas, el poder. Se halla más inclinado a la vida civil, donde obra y colabora con sus semejantes para la edificación de la ciudad terrena, que a la vida del claustro.

Asimismo descubre los atractivos del paisaje, ya que en el siglo XIII y en el siguiente construye jardines, villas campestres y realiza ascensiones a puntos pintorescos. Los viajes, la sed de aventuras y los relatos geográficos amplían este sentimiento de la naturaleza.

Entre los elegantes, el Renacimiento tuvo un carácter francamente pagano e influyó en las diversiones. Cada uno estaba decidido a exceder a los demás en cortesía, verbosidad y resistencia. La competencia fue frenética y tan intensa como jamás lo ha sido en ninguna sociedad humana.

El Renacimiento fue la época del héroe como artista, como soldado de la fortuna, como explorador, como erudito; se era un héroe o se era un fracasado.Mas esta alegría de vivir del Renacimiento degeneró fácilmente en frivolidad y en anarquía moral. Como todos los fanáticos de una cultura racional, los espíritus superiores crearon un mundo claro, pero sin corazón.

Fueron asocíales, despreciaron al pueblo. Los sentimientos cristianos quedaron durante el 1500 casi totalmente ocultos. La visión del humanista es primordialmente estética, ya que el culto de lo bello informa toda la vida de ese momento. El humanista es un hombre que tiene el gusto de la vida y aún hoy, que lo hemos perdido en parte, quedamos admirados frente a las construcciones arquitectónicas o a los libros del Renacimiento.

Invenciones y descubrimientos geográficos. — En los últimos -éiglos del medievo aparecen o se propagan algunos inventos trascendentales : la pólvora, que restó importancia a los castillos y mató la vida caballeresca; la brújula, que permitió levantar mapas y navegar lejos de las costas. Así fue cómo los portugueses en 1488 pudieron doblar el cabo de Buena Esperanza, y llegar a la India. Cristóbal Colón descubrió América y El Cano dio la vuelta al mundo (1520). Los grandes descubrimientos geográficos hicieron afluir inmensas riquezas, revolucionaron las relaciones entre los Estados y transformaron la concepción del mundo.

Pero de todos los descubrimientos, el más importante desde e! punto de vista intelectual fue la aparición de la imprenta en las postrimerías de la Edad Media. En 1455, Gutemberg decidió imprimir la Biblia con tipos móviles fundidos en plomo, cuyas letras copió de un manuscrito. Años después la imprenta se extendía por toda Europa, no para difundir la cultura popular, sino los textos clásicos griegos y latinos destinados a los eruditos. Las consecuencias de la imprenta para la vida intelectual fueron enormes. Aumentó el número de personas que podían obtener sólida preparación y se difundió la lectura.

nuevos inventos en la edad moderna

La investigación del mundo físico. — Los humanistas no fueron hombres de ciencia, pero aunque no tienen una visión científica muy clara del universo físico, son grandes rebeldes contra la cosmología medieval. Si el siglo XV estuvo empeñado en restablecer los valores humanos, el siglo XVI se preocupó en fundar una visión del mundo realista y racional, prescindiendo de los límites impuestos polla autoridad de Aristóteles y sin que la autoridad religiosa invadiera el campo reservado a la razón y a la experiencia. En este sentido puede decirse muy bien que con el Renacimiento se constituye autónomo el conocimiento de la naturaleza.

La astrología, la magia, la alquimia, la medicina, etc. concurren todas a tener un conocimiento completo y dominador de la naturaleza. No hay todavía ciencia; en la naturaleza se busca la revelación divina, como lo hace Galileo, y se cae en el panteísmo. Por otra parte, se afina el sentido de la experiencia y de la observación, y se prepara el terreno de la ciencia moderna. Si el hombre es un microcosmos, una síntesis de la naturaleza, él puede penetrarla y obrar sobre ella.

La naturaleza “está llena de infinitas razones que gobiernan y regulan su vida, que la obligan a desarrollarse según la ley que vive en ella”, así escribe Leonardo de Vinci, gran pensador e inventor, además de genial artista, que antes que Galileo reconoció la importancia de las matemáticas para leer el libro del universo.

La teoría científica que tuvo más eficacia sobre el espíritu del siglo fue la heliocéntrica, propuesta por Nicolás Copérnico y precisada científicamente por Kepler (1571-1630) y por Galileo Galilei (1564-1642). La tierra cesa de ser el centro del universo y el hombre aparece como una pequeña criatura perdida en la inmensidad. El nuevo interés por el hombre y la naturaleza condujo a nuevos progresos y a minuciosos estudios de la anatomía humana; triunfa el arte del desnudo.

Al buscarse el conocimiento del cuerpo humano se impulsa el conocimiento de la anatomía, destacándose Andrés Vesalio, médico de Carlos V (1514-64), que escribió un famoso libro sobre la estructura del cuerpo humano, dado a luz el mismo año que la gran obra de Copérnico (1543).

Esta labor fue continuada por Bartolomé Eustaquio, por Falopio de Módena, por el español Miguel Servet, quien descubrió la circulación sanguínea pulmonar, y fue completada por el. inglés Guillermo Harvey. Los resultados de la investigación permitirán formular claramente en el siglo siguiente los rumbos de la llamada ciencia nueva, haciendo triunfar al espíritu crítico y al racionalismo.

Fuente Consultada:
Historia de la Educación – Juan Carlos Zuretti – Editorial Itinerarium – Colección Escuela –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA – Microsoft
Enciclopedia del Estudiante Tomo 19-Historia de la Filosofía – Editorial Santillana
Wikipedia –

Biografia de Gutenberg Impresión de la Biblia Caracteres Moviles

Biografía de Gutenberg – Impresión de la Biblia

Johannes Gutenberg (hacia 1398 – 3 de febrero de 1468) fue un herrero alemán,
inventor de la imprenta de tipos móviles en Europa (hacia 1450).
Su primer y mejor trabajo fue la Biblia de 42 líneas.

gutenberg, inventor de la imprenta

“La imprenta es un ejército de veintiséis soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo”

La invención de la imprenta es el último eslabón de una larga cadena de descubrimientos. Comienza con el papel, fabricado por los chinos primero con los desechos de seda o con corteza de los morales, que apareció en el mundo occidental en el s. XII, ya mejorado con la utilización del cáñamo.

La xilografía, también de origen chino, llega a Europa en el s. XIV y permite la impresión en tela o papel a partir dé los relieves tallados sobre madera. Los progresos de la metalurgia preparan el último descubrimiento.

El orfebre maguntino Johannes Gutenberg es el primero en fabricar líneas con caracteres metálicos. A partir de entonces se abren talleres de imprenta en toda Europa.

Los primeros maestros fundidores, como Elzevier en La Haya o Aldo Manuzio en Venecia, construyen sus propios caracteres: los pioneros de la imprenta, en la encrucijada entre el arte, el pensamiento y la técnica, son, a su manera, unos auténticos humanistas.

Son ellos los que favorecen la difusión de los autores antiguos, que interesan a un público cultivado, cada vez más numeroso en los a. XV y XVI. El desarrollo de la imprenta coincide, efectivamente, con la creación de muchas escuelas y universidades.

La prensa de Gutenberg amplió las posibilidades de las técnicas de impresión mediante grabados de madera en uso al permitir imprimir varios materiales de forma rápida. Gutenberg, era un obrero metalúrgico de Maguncia, produjo su primer libro impreso, la llamada Biblia de Gutenberg, en 1454.

Dedicó tres años a imprimir 180 ejemplares de esta Biblia en latín, el mismo tiempo que hasta la fecha habían dedicado los amanuenses a producir una única versión manuscrita. En la Feria del Libro de Frankfurt de 1455, una de las ferias del sector más antiguas del mundo, Gutenberg vendió sus ejemplares producidos en serie y obtuvo pingües beneficios. Sin embargo, siempre fue un hombre de negocios pobre y, cuando la muerte le sorprendió en 1468, se hallaba casi en la ruina, pues la imprenta estaba en manos de su antiguo socio, Johann Fust.

El invento de Gutenberg no solo contribuyó a la difusión de la teología, sino que propició la proliferación de las publicaciones científicas y con ello echó a rodar la revolución científica que acontecería en los siglos venideros.

PROVOCÓ UN ENORME
CAMBIO CULTURAL
LA IMPRENTA ES LA BASE DE LA
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
MANTIENE SU VIGENCIA EN PLENA ERA ELECTRÓNICA

 ¿Cuándo y dónde comenzó Johannes Gutenberg a concebir su imprenta? Aunque las noticias sobre su vida son escasas, la documentación que se conserva dice que la historia de su invento comienza en la ciudad de Estrasburgo (actual Francia). Gutenberg se habría establecido allí en 1434, procedente de Maguncia (Alemania), su ciudad natal. En Estrasburgo, Gutenberg formó un taller de orfebrería junto con otros socios.

Además de las técnicas propias de su oficio -el tallado de gemas y la manufactura de lentes y espejos-, el inventor dedicaba parte de su tiempo a explorar técnicas de impresión, a las que calificaba como “Nuevo Arte”. Llevado por su interés, Gutenberg no dudó en tomar cien gulden (moneda de los Países Bajos) de la caja de caudales del taller para continuar, en el mayor de los secretos, con sus experimentos.

Cuando sus socios en el negocio de orfebrería, los hermanos Georg y Klaus Dritzehn, conocieron el hurto, interpusieron una demanda judicial contra Gutenberg por el uso indebido de los fondos. Es probable que los Dritzehn aportaran como pruebas algunos materiales impresos creados por Gutenberg en horas de trabajo.

Se sabe que el juez anotó que Gutenberg “había comprado plomo para fabricar piezas que se separaban y se fundían”.

En el documento judicial también se citaba la existencia de un “artilugio para prensar”. Las pruebas fueron concluyentes: Gutenberg perdió el pleito y tuvo que abandonar Estrasburgo.

Mucho antes de que Gutenberg iniciara sus experimentos tipográficos, los hombres de las primeras civilizaciones ya se interesaron en fijar las letras y los signos de sus primitivos alfabetos en soportes adecuados que facilitaran la lectura.

Uno de los primeros pictogramas de que se tienen noticia data del año 3.500 a.C y es una tablilla de piedra caliza grabada que fue hallada en el país de Kush (actual Sudán). Más tarde los sumerios desarrollaron ideogramas -símbolos que representaban ideas- en un número cercano a los 2.000, que grababan con sellos sobre tablillas de barro cocido. Más tarde, los egipcios primero, y luego los romanos, perfeccionaron la técnica de esculpido sobre piedras, arcillas y mármoles con la creación de los primeros tipos de letra. No faltaron quienes vieron en estos intentos los precedentes de la moderna tipografía.

En la Europa medieval, los primeros grabados de madera realizados aparecieron después de las Cruzadas (1200). Se usaban para imprimir naipes. calendarios v estampas.

LOS PRIMEROS EN USAR LA TINTA, LOS MOLDES Y EL PAPEL FUERON LOS CHINOS Pero, sin duda, el precedente inmediato a la imprenta de Gutenberg hay que buscarlo en China. Se sabe que mucho antes de que la imprenta llegara a Occidente los chinos ya disponían de los tres elementos básicos para poder imprimir un texto: el papel, tintas y colorantes, y los moldes de los signos o imágenes que debían fijarse sobre la superficie que serviría para la lectura.

¿Cómo se fabrica el papel? El pergamino, debido a su poca flexibilidad y finura, no se puede utilizar en la imprenta, lo que hace indispensable el papel. Los italianos de Fabriano aportan las mejoras necesarias, utilizando para la pasta pedazos de lino y de cáñamo. Las nuevas colas de origen animal dan al papel la tersura necesaria.

Desde Fabriano, estas técnicas se extienden por toda Europa, beneficiándose de la abundancia de trapos, debida al uso generalizado de la lencería. ¿Quiénes son los precursores de Gutenberg? La novedad de la imprenta reside en la noción de «composición», o sea, en la utilización de caracteres móviles. Ahora bien, la idea hacía tiempo que estaba en el aire. Los chinos ya habían construido matrices en madera.

En Europa, el holandés Laurens Janszoon, llamado Coster, lo intentó entre 1423 y 1437, pero la madera no es un material lo suficientemente dúctil y los progresos vendrán con el uso del metal, gracias al trabajo de acuñadores y orfebres. Aunque Gutenberg es el primero en realizarlos, no hay que olvidar la importancia de Schóffer, colaborador suyo, ni la de Procopio Waldoffel, que en la misma época realizaba en Aviñón las mismas investigaciones.

La invención de la imprenta no es obra de Gutenberg. Pero suyo es el mérito del descubrimiento de lo tipografía, que permite la impresión de un conjunto de caracteres móviles en relieve. Un obrero coloca las motrices de manera que formen líneas; después Otro entinto los caracteres y pone uno hoja de papel. La tinta esté hecha de negro de humo, de trementina y de aceite de nuez o de lino.

A pesar de la indignación de los copistas parisienses, la universidad de París llama a los colaboradores de Gutenberg: la primera prensa Se instalo en la Sorbona en el alto 1470. Pero los libros cuestan curas; una Biblia en latín, 10 ducados (6.000 pesos de ahora),, y los textos de Virgilio, 2 ducados (1.200 pesos).

¿Cuáles son los primeros caracteres? El diseño de los caracteres de las primeras imprentas imita la escritura manual de la época, que el Renacimiento llama con cierto desprecio escritura gótica: el tipo utilizado en Renania, la redonda italiana y la cursiva. El gótico dejará pronto de utilizarse en Francia y en Italia, ocupando su lugar nuevos tipos. Entre éstos, los más célebres son el romano, llamado así porque fue grabado por primera vez en el monasterio de Subiaco, cerca de Roma, y el itálico, los caracteres inclinados impuestos por Aldo Manuzio.

¿Existía el libro antes de la imprenta? Si bien el invento de Gutenberg extendió rápidamente el número de lectores, éste era ya considerable. La lectura fue más bien causa que consecuencia del descubrimiento. La demanda de libros baratos aumentó desde el s. XIII, paralelamente al desarrollo de la vida universitaria. Algunas librerías tienen verdaderos talleres de producción con que aprestan el pergamino, otros que copian el  texto y los que se encargan de las ilustraciones. A comienzos del s. XV, un librero de París pudo ofrecer 300 ejemplares manuscritos a la Facultad de Arte.

¿Cuáles son las tiradas de la época? La imprenta, al abaratar el precio de los libros, permite una importante labor de difusión. En el s. XV, las tiradas medias son de 500 ejemplares; en el s. XVI, de 3000. La producción a finales del XV se sitúa entre 15 y 20 millones de libros; para el conjunto del siglo siguiente se estima entre 150 y 200 millones.

¿Qué debe el Renacimiento a la imprenta? El retomo a los antiguos valores tiene un eco favorable entre los impresores. En Venecia. la imprenta Aldine publica, de 1495 a 1515. 27 ediciones de autores griegos. En Francia, sólo en 1530, aparecen textos de 40 autores griegos de los que 32 se publican en. lengua original

¿Cuándo aparece la prensa? Las “noticias”  existen mucho antes que la imprenta. Se trata de hojas manuscritas, probablemente de origen italiano y a menudo relacionadas con el gran comercio. Los bancos, para facilitar sus operaciones, hacen circular boletines de filial en filial, los avisi. Marino Sanudo sistematiza esta práctica imprimiendo en Venecia, a finales del XV, sus famosos diarii.

En Alemania, con ocasión de las grandes ferias hanseáticas, se publican las Messenrelationen, que informan a los mercaderes sobre todo lo que puede afectar a su negocio. La imprenta posibilita también en el s. XVI una floración de folletos que narran acontecimientos tales como la subida de un rey al trono o el paso de un cometa. La invención de las matrices de impresión de tipos móviles fue vital para el progreso cultural e intelectual de Europa, ya que puso la literatura de la época al alcance de un público mayor y permitió la difusión de distintas versiones de la Biblia.

¿Hay una literatura polular? El primer libro impreso es la célebre Biblia a «42 líneas» de Gutenberg, y la religión y los autores antiguos alimentan las primeras tiradas. Pronto aparecen, junto a vidas de santos, almanaques y narraciones de caballerías, más o menos inspiradas en la Chanson de Roíand o en el ciclo del rey Arturo. Los gustos de los lectores provocan la aparición de un género nuevo. la obra de actualidad, los relatos de guerra o de viajes maravillosos, que el público se rifa. Para los que no saben leer, los narradores locales se inspiran en toda una literatura de buhonería llena de princesas prisioneras y de valientes caballeros.

¿Qué es la tafia dulce? Nuevos métodos de impresión logran una más amplia difusión de las obras de arte, Transformando las relaciones entre artistas y público. Ya en el s. XIV se podían imprimir dibujos gracias a los relieves tallados en la madera. El xv ve aparecer, en Italia, el grabado en talla dulce. La técnica consiste en grabar un dibujo con un buril sobre una placa de cobre, consiguiendo, gracias a las entalladuras más o menos profundas, reproducir las tonalidades de una pintura. Más adelante, con Durero como pionero, el aguafuerte reemplaza el trabajo del buril por el del ácido, que ataca a las partes de la placa que no están protegidas con un barniz.

CURIOSIDADES:
POR SIEMPRE SOLTERO A Johannes Gutenberg lo persiguió el infortunio. En 1449, harto de los problemas judiciales por su proyecto de imprenta de tipos móviles y traicionado por sus socios, se fue de Estrasburgo y regresó a Maguncia. Allí no tuvo mejor suerte: fue acusado de faltar a una promesa de matrimonio. Gutenberg perdió el juicio sobre ese asunto, y nunca se casó.

UN FIEL PROTECTOR Al final de su vida, Gutenberg quedó parcialmente ciego. El elector Adolph von Nassau, que apreciaba la prodigiosa difusión e importancia de su invento, lo protegió y le proporcionó los medios necesarios para subsistir.

IRONÍA DEL DESTINO El nombre de Gutenberg no sólo fue empleado por Me Luhan para definir una “Galaxia” basada en los medios de comunicación: ahora se usa para el Proyecto que pondrá, a disposición de todo el mundo, miles de libros digitales en Internet (www.promonet.pg). Bautizar al proyecto con el nombre del inventor puede ser considerado paradojal pero, también, como un homenaje.

LA VENTA DE LIBROS No se conoce con exactitud la fecha en que comenzó la venta de los primeros documentos tipográficos. Una opinión generalizada apunta al llamado Calendario astronómico, cuya fecha de edición es 1498.También se conservan dos bulas papales caracterizadas con los cánones tipográficos y compositivos empleados por Gutenberg. Su publicación fue establecida entre 1452 y 1455. En cuanto a los tirajes de la época, se sabe que la impresión de 300 ejemplares era bastante para el siglo XV.

LA BIBLIA, EN INTERNET La Biblia de Gutenberg, o Biblia de 42 líneas, puede consultarse en la Red gracias a una iniciativa de la Biblioteca Británica que, desde 1829, guarda dos copias completas y un importante fragmento de otro de los pocos ejemplares que quedan en el mundo. En marzo de 2000, técnicos y expertos de la universidad japonesa de Keio y de la compañía NTT digitalizaron las páginas de este incunable. De esta manera, se garantiza que los valiosos originales no se deterioren y, además, que estén al alcance de todos.

Más información en,www.prodigi.bl.uk/gutenbg

PRIMEROS BEST SELLERS

Tapa de primeros librosTratándose del período anterior a la invención de la imprenta, para tener una idea aproximada de la difusión de una obra hay que averiguar el número de manuscritos de la misma que se han conservado y hacer conjeturas sobre los que debieron de existir; así, por ejemplo, sabemos que las Etimologías de San Isidoro fue uno de los libros más divulgados de la Edad Media porque de él se conservan más de mil manuscritos, lo cual permite suponer que existirían más de diez mil.

A partir de la época de Gutenberg, basta conocer el número de ediciones y la tirada de cada una de ellas para tener una noción mucho más exacta de los ejemplares de un libro determinado que llegaron a circular; pero no siempre estos datos son tan fáciles de averiguar, ni son tan reveladores como podría suponerse a simple vista: de una parte, porque a menudo se ignoran las cifras de tirada, y de otra, porque en determinados casos estas cifras no reflejan el entusiasmo de muchos lectores por una obra, sino la necesidad de ésta debido a su carácter de libro de consulta o de texto escolar para algunos sectores especializados de público. Portada de una edición de 7 780 del Elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdam.

Sería, pues, abusivo considerar como best seller las citadas Etimologías para la Edad Media o, en los primeros años de la imprenta, ciertos manuales como las gramáticas latinas, de las que un impresor de Colonia llegó a publicar veinte ediciones en sólo cuatro años.

En la segunda mitad del siglo XV, la tirada de un libro solía ser de unos doscientos ejemplares como término medio, y el veneciano Aldo Manuzio fue el primero en hacer ediciones mayores con regularidad, aproximadamente del orden del millar de ejemplares. Estas cifras fueron aumentando progresivamente.

En el siglo XIX se consideraba como un gran best seller el libro que tenía una venta de unos cincuenta mil ejemplares en un año, y hoy día los best seller de alcance universal sobrepasan holgadamente el millón de ejemplares anuales vendidos.

El primer best seller de la historia de la imprenta fue un libro de devoción, la Imitación de Cristo, atribuido a Tomás de Kempis; la edición príncipe de esta obra está fechada en 1473, dos años después de la muerte de su autor, y antes de terminar el siglo XV se habían hecho de ella noventa y nueve ediciones.

A comienzos del siglo XVI es Erasmo de Rotterdam quien bate todos los récords de edición: sus Adagio, conocen treinta y cuatro ediciones de mil ejemplares cada una entre 1500 y 1520, y los Coloquios familiares, veinticinco ediciones entre 1518 y 1522. El Elogio de la locura supera aún estas cifras, enormes para la época.

A mprimeros librosedida que avanza el siglo XVI hay otras obras que gozan de una inmensa popularidad entre el público lector y que van desplazando a los libros de Erasmo; entre las obras propiamente literarias o de imaginación, cabe citar al modelo de todos los libros de caballerías, el Amadís de Gaula, con más de treinta ediciones españolas en el curso del siglo, y el poema de Ludovico Ariosto Orlando furioso, que en los diez años siguientes a su versión final (1532) fue objeto nada menos que de treinta y seis reimpresiones.

Pero, sin duda alguna, los libros que tuvieron más difusión en esta época no fueron novelas ni poemas, sino obras de carácter estrictamente religioso, y en este género Lutero se convirtió en el autor más vendido de su siglo.

Ya en 1517 sus 95 tesis aseguraron la prosperidad de la pequeña imprenta que Hans Lufft poseía en Wittenberg, y sus obras posteriores tuvieron un éxito sin precedentes: del Sermón sobre las indulgencias se hicieron treinta ediciones y, en 1520, de su exhortación a la nobleza cristiana sólo en cinco días se vendieron cuatro mil ejemplares.

Pero el gran best seller de Lutero fue su traducción de la Biblia; del Nuevo Testamento se sabe que se vendieron cinco mil ejemplares en pocas semanas, y en los dos años siguientes se hicieron ochenta ediciones más, la inmensa mayoría de ellas piratas.

Portada del Amadís de Caula, una de las novelas de caballerías más
difundidas en el siglo XVI en Europa, en una edición veneciana de 1533.

El Antiguo Testamento tuvo también mucho éxito, pero no se conocen las cifras de ventas. En conjunto, de toda la versión luterana de la Biblia, solamente en vida del reformador se hicieron cuatrocientas treinta ediciones.

Primeras Armas de Fuego Uso de la Polvora Mosquete Pistolas Usos

Primeras Armas de Fuego – El Uso de la Pólvora

El origen de las armas de fuego es oscuro, parece que los chinos en el siglo XI ya conocían la polvora (salitre, azufre y carbón)  pero su uso no era bélico. Los árabes la introdujeron en Occidente en le siglo XIII, y el erudito Roger Bacón habla de ella en el año 1249. Los primeros cañones eran muy rudimentarios y muchas veces fallaban y eran mas peligrosos para los que los usaban que para los enemigos.

El invento más importante es el del arcabuz de mecha que apareció rápidamente en ese mismo siglo y se convirtió en la principal arma de fuego de la infantería durante los doscientos cincuenta años siguientes. Introducida en Japón y en Oriente hacia el año 1600. este arma se emplea todavía en nuestro tiempo en ciertas regiones retrasadas. El arcabuz (del alemánHakenbüchse. o arcabuz de garfio—el sentido de garfio no está muy claro) se componía de un cañón de hierro montado sobre una culata que se apoyaba en el pecho.

Aplicado a una llave, el gatillo caía sobre la cazoleta y el oído, que contenían la pólvora de cebo, por la acción del resorte. El estrépito y la nube de humo sulfurosa que se producían cuando se inflamaba la carga era suficiente para convencer a cualquiera del carácter diabólico de este invento.

Aun cuando los soldados dilapidaban su dinero para proveerse de talismanes que les protegieran de sus destrozos, el arcabuz no era un arma de precisión. Un observador avisado dice que “no mataban a nadie, porque los arcabuceros se contentaban con hacer ruido y disparar al azar”. Además, la mecha incandescente, que medía 9 pies de largo, se estropeaba con la lluvia y servía de punto de referencia al enemigo. Su peso y el hecho de que el polvorín podía humedecerse o desprenderse, planteaban verdaderos problemas. A pesar de todo, el arcabuz representaba un avance considerable sobre el cañón de mano tan poco manejable.

En el siglo XVI, fue perfeccionado con una línea de mira y una mecha más corta. En la larga lucha esporádica que enfrentó a Carlos V con los turcos durante la primera mitad del siglo XVI, los infantes españoles iban armados de picas y de arcabuces, a pesar de que las tropas de choque de los turcos, los jenízaros, eran igualmente unos arcabuceros de excepción.

Con una larga tradición en su haber, los españoles eran maestros en la utilización de la artillería masiva. Cañones y arcabuces tuvieron una gran importancia en la batalla de Lepanto, en 1571, que dio al traste con todas las ambiciones de los turcos.

MOSQUETE: Pero ya mucho antes de esta batalla, los españoles habían inventado un arcabuz de un nuevo tipo,el mosquete. Era un pequeño cañón de mano y de mecha, con un calibre de 2.54 cm. Debido a su peso, para dispararlo debía apoyarse sobre una horquilla y cargarle requería tres buenos minutos.

El mosquetero de esta época, cargado con una impedimenta de saquitos de pólvora, de cartucheras, de cuatro pies de mecha, tenía que hacer muchos preparativos antes de disparar. Aun cuando muy pronto se redujeron las dimensiones del mosquete, fue utilizado hasta finales del siglo XVIII en formaciones bastante similares; la primera fila hacía fuego al oírse la voz de mando y después se retiraba a un segundo plano para cargar de nuevo, mientras que la fila siguiente se adelantaba. Unidades especiales de piqueros protegían a los mosqueteros y se encargaban de dar el último asalto en la batalla.

La llave de rueda, inspirada, se dice, en un dibujo de Leonardo de Vinci, apareció en Nuremberg en 1520. Funcionaba como un eslabón’ una rueda movida por un resorte arrancaba chispas de un sílex; estas chispas encendían la pólvora de la cazoleta: actuaba con mayor rapidez que la mecha y resultaba menos embarazosa.

Pero el mecanismo era complejo y costoso y de hecho nunca mereció una gran aceptación como arma militar. Como compensación, estaba al alcance de quienes no podían adquirir otras armas más caras que eran verdaderas obras de arte. Carlos V, que gustaba mucho del fusil, hizo grandes esfuerzos por introducir el arte de su fabricación en Alemania y en España.

Demasiado complicada para convertirse en arma de guerra, la llave de rueda probó que tenía grandes posibilidades como fusil manejable con una sola mano y en 1540 se convirtió en lo que se llamaría pistola.

Hacia finales del siglo, la pistola, que medía al menos un pie de largo, era el armamento típico de los jinetes europeos, que semejantes a los reiter alemanes, equipados con una coraza, un casco y altas botas de cuero, comenzaban a sustituir a los suizos y a los lasquenetes.

De hecho, el papel de la caballería, incapaz de resistir al arcabuz y al mosquete, había ido eclipsándose hasta la aparición de la pistola.

Durante las guerras de religión francesas, después de 1562, la caballería recuperó su posición, y los hugonotes la empleaban en sus columnas armadas de pistola y de espada, mientras que los jinetes católicos, hombres de caballo profesionales, practicaban la difícil caracola y cada fila disparaba por turno, para después retirarse a cargar de nuevo las armas.

Estas guerras, agotadora y larga secuela de ignominiosas matanzas, duraron hasta el edicto de Nantes, en 1598. Los hugonotes, faltos de artillería y de piqueros para proteger a los tiradores mientras volvían a cargar —lo que entonces tenía mucha importancia— recurrieron a tácticas sutiles, improvisando fortificaciones, utilizando pesados mosquetes en filas cerradas, casi como en batería y colocando en las alas y entre la caballería a grupos de arcabuceros con el fin de romper las formaciones de caballería enemigas.

La misma historia se repitió durante la sublevación de los Países Bajos contra el dominio español (1568-1609), cuando los holandeses abrieron sus diques para inundar al enemigo, realizaron furtivos ataques en patines sobre los canales helados y fortificaban sus ciudades de forma tan eficaz que resistieron durante años. Su jefe, el joven Mauricio de Nassau, hijo de Guillermo el Taciturno, organizó el primer ejército holandés regular, al que exigía un largo entrenamiento y una disciplina severa y al que pagaba con regularidad.

Las compañías eran pequeñas y ágiles, provistas por partes iguales de picas y de mosquetes; los piqueros se mantenían a tres pies de distancia. Los diversos cambios debidos a la aparición de las armas de fuego alcanzaron su apogeo en la guerra de los Treinta Años (1618-1648), religiosa, para contaminar a toda Europa.

El soldado tipo era un mercenario de baja calidad, tan irregularmente empleado como pagado, que no tenía ni moral ni disciplina y sembraba el terror entre la población civil. Desde el tiempo de los vikingos no se había vuelto a ver un cúmulo tal de violencias. Sólo el ejército de Gustavo Adolfo de Suecia. allá por los años 1630, fue una excepción a esta regla. Era el primer ejército realmente nacional, con su uniforme amarillo y azul; tenía sus propias tropas permanentes, estaba bien entrenado y sus avances eran mérito exclusivamente suyo.

El principal acierto de Gustavo Adolfo radicó en la inteligente forma en que dispuso las armas, artillería, piqueros, mosqueteros y caballería, especialmente en la batalla decisiva de Breitenfeld. Se le deben también muchas innovaciones: los cartuchos preparados (en una camisa de papel) para sus mosqueteros, la munición pronta (en cajas de madera) para los cañones.

Los mosqueteros eran dragones a caballo ligeramente armados, que atacaban a pistola y después desmontaban para combatir a espada, maniobra militar copiada de los holandeses. Trató de aligerar el cañón, creando y después desechando una pieza de campaña recubierta de cuero que pesaba sólo 90 libras, equipando a cada regimiento de una pieza de cuatro, montada sobre ruedas, que lanzaba balas dobles.

Las guerras civiles de Inglaterra (1642-1649) no pueden ser comparadas con las del continente ni por su ferocidad ni por su técnica. Protegida por la flota, Inglaterra había postergado el desarrollo del arte militar. Las nuevas armas eran el fusil de cañón atornillado (que se abría para introducir la pólvora y la bala) y la llave de piedra. Hacia 1750, como probable resultado de las guerras, Inglaterra había conquistado un puesto preponderante en la fabricación de armas.

La llave de piedra, aparecida hacia 1630, quedaría incorporada a las armas de fuego hasta finales del siglo XIX. Presentaba la enorme ventaja de tener la cazoleta cubierta, con lo que la pólvora se conservaba siempre seca. La caída del sílex empujaba la tapa mientras producía la chispa que inflamaba el cebo.

Aunque resulta extraño, el fusil de batería “a la chenapan“, inventado un siglo antes, tuvo muy poco empleo militar. El fusil de batería “a la miquelete”, en el que la varilla sustentadora del gatillo formaba parte de la batería, fue empleado con éxito por los españoles, pero, por diversas razones, la llave de piedra no sustituyó a la llave de mecha en los ejércitos continentales hasta 1680 aproximadamente.

En Inglaterra, el mosquete de piedra “Brown Bess” fue oficialmente adoptado en 1690. Desde entonces se impuso el mecanismo de piedra, que demostró ser particularmente práctico para las pistolas. Cuando en 1660 terminaron las guerras de Inglaterra, Europa, por reacción contra el sangriento desorden de la época anterior, conoció un período de relativa calma.

Emerich de Vattel pudo escribir entonces: “Hoy es el ejército regular el que hace la guerra, y el pueblo, los campesinos y los ciudadanos no toman parte en ella y generalmente no tienen nada que temer de la espada enemiga.”

Las preocupaciones eran puramente políticas, la maniobra era preferida a la destrucción, ya que el soldado era un profesional disciplinado cuya vida no se podía arriesgar inútilmente. Louvois, ministro de la Guerra cíe Luis XIV, introdujo la formación en línea. Entrenadas por el famoso Jean Martinet, las tropas avanzaban en líneas de tres, al ritmo de ochenta pasos al minuto, todos los fusiles encañonados en un ángulo preciso y disparando un fuego de pelotón en cuanto se daba la orden. Una sola salva perfecta, como la de Wolfe, en Quebec, podía decidir el resultado de una acción. La pica había desaparecido y la reemplazó hacia 1700 la bayoneta de mango, mientras que el fusil de piedra seguía siendo el arma que respondía a todas las necesidades. Había nacido la infantería moderna.

La labor del gran ingeniero militar francés Sébastian Lepreste, conde de Vauban, ilustra el arte de la guerra en esta época. Construyó treinta y tres fuertes, ideó las paralelas, los caballeros y el tiro de rebote. Luis XIV y su corte solían instalarse en una colina cercana para seguir las últimas operaciones de Vauban.

Otro maestro en el arte de la guerra fue Federico de Prusia, cuyas tropas, reclutadas y no mercenarias, eran sometidas a una disciplina tan rigurosa que temían más a sus oficiales que al enemigo. El fue quien introdujo la artillería montada, una de las mayores innovaciones tácticas de aquel tiempo y utilizó eficazmente el mortero de campaña.

La batalla de Fontenoy (1745) llevó al lado de Federico a uno de los soldados y tratadistas militares más competentes de aquellos tiempos, Mauricio de Sajonia. Característico de aquellos tiempos era también la popularidad de los duelos, que generalmente se celebraban a pistola de piedra del mismo tipo, armas ligeras y seguras cuyo cañón octogonal medía 25 cm.

Durante la revolución americana reaparecieron ciertas pasiones ideológicas y métodos poco ortodoxos que caracterizaron el final de la época napoleónica. También es cierto que en Valley Forge, el barón von Steuben introdujo la disciplina en el ejército americano.

El mosquete de cañón liso era el arma de los dos bandos. Un regimiento inglés de quinientos “redcoats“, armado con Brown Bess, podía hacer salvas de ciento cincuenta disparos cada quince segundos lo que siempre producía un gran impacto en los americanos.

Por otra parte, los “redcoats” se encontraban con frecuencia ante situaciones en que la técnica del “riego” no servía gran cosa, por ejemplo cuando se enfrentaban en terreno accidentado con los americanos fronterizos que disparaban sus ráfagas mortíferas emboscados tras cada árbol o cada cerro al estilo de los indios.

He aquí la descripción que pudo hacerse de los carabineros de Daniel Morgan: “Salvajes y analfabetos, semejantes a pumas… calzados de botas grasientas de piel de gamo y vestidos con camisas de caza y gorros de piel.” A pesar de todo, fueron ellos quienes detuvieron a los ingleses en Freeman’s Farm en 1777.

Su famoso long-rifle Kentucky (la rotación imprimida a la bala por el rayado del cañón garantizaba la seguridad del tiro hasta 140 m.) procedía de la carabina más pesada, empleada durante mucho tiempo por los inmigrantes alemanes, que la habían introducido mucho antes en América, para la caza y el tiro al blanco. Ligera y graciosa, tenía una caja delgada, un ánima estrecha (calibre 40-45) y un cañón afilado de 5 pies de largo. A pesar del éxito de esta arma, no fue utilizada militarmente durante mucho tiempo.

Evolucion Tecnologica de las Armas de Guerra Historia

LA EVOLUCIÓN DE LAS ARMAS EN LA HISTORIA

Quizá la manifestación inteligente inicial del ser humano en su estadio primitivo haya sido precisamente el descubrimiento de la primera arma, Cierto día, ese ser indefenso, atacado y perseguido desde todos los rincones por animales más fuertes que él, habrá visto algún palo o hueso grande y habrá pensado en emplearlo para defenderse de sus atacantes. Este mazo, sin duda, fue su compañero inseparable en las batallas. No tardarían en imitarlo sus compañeros de grupo. Y la transmisión del conocimiento de cómo usar este accesorio habrá sido una pauta cultural en la historia de la civilización a través del sucederse de las generaciones. Por desgracia, junto con las primeras armas nació la guerra.

caracteristicas del mesolitico

Los primeros progresos del incipiente armamento fueron el descubrimiento de la punta y el filo, que pronto se pusieron al servicio de los mazos, transformándolos en lanzas y machetes. La próxima necesidad fue la de arrojar las lanzas con mayor violencia y precisión. Entonces se inventaron los arcos, capaces de mantener una cuerda tensa, la que se empleó para arrojar flechas.

Transcurrieron muchos siglos para que se produjera una evolución a partir de estas armas básicas. Los sucesivos inventos quizás hayan sido la coraza -primero de cuero y, más tarde, de metal- y la honda. Acerca de esta última, aclaremos que se trataba de dos cintas de cuero unidas hacia uno de sus extremos por otra pieza del mismo material pero de mayor superficie. Aquí se colocaba una piedra y el tirador ponía en movimiento circular a todo el sistema. Cuando la piedra había adquirido la velocidad suficiente, soltaba una de las tiras, permitiendo que la fuerza centrífuga actuara sobre el proyectil imprimiéndole gran potencia. También la cerbatana, basada en la presión de aire generada por los pulmones sobre un dardo ubicado dentro de un tubo recto, es un invento de las etapas iniciales de la civilización.

Miles fueron las tretas a las que acudieron los hombres para mejorar sus armamentos. Ya a fines de la Edad Media se habían ideado las catapultas, capaces de lanzar enormes piedras contraías murallas de los castillos, y los arcos se habían perfeccionado al punto de dar lugar a la ballesta, un artefacto capaz de lanzar flechas automáticamente mejorando mucho la posición de tiro, lo que se traducía en un mayor porcentaje de eficacia. Sin embargo, todos estos adelantos en materia bélica quedaron atrás cuando apareció la pólvora como material impulsante. Si bien ya la conocían los chinos, según lo atestiguan los relatos de Marco Polo, la emplearon los occidentales por primera vez durante la guerra entre españoles y moros en la península ibérica, a fines del siglo XIII.

Hasta llegar a nuestros días, la evolución ha sido enorme, y se conocen con la denominación genérica de “armas de fuego” todas aquellas capaces de disparar proyectiles con la fuerza generada por la expansión de los gases producida por una explosión, en una cámara cuya única salida está bloqueada. Por supuesto, es el mismo proyectil o bala el que cubre la salida de escape de los gases.

La guerra ha servido de acicate a la tecnología desde antes de que existiera la lanza. Los ingenieros militares asirios, los inventores macedónicos de armamento y los constructores romanos de fortificaciones fueron los técnicos de sus épocas respectivas.

Es difícil imaginar a alguien inventándose una sustancia tan horrible como el fuego griego, líquido altamente combustible que se anticipó por mucho tiempo al napalm del siglo veinte, excepto como arma. Las necesidades de armeros y fabricantes de armas impulsaron el trabajo de los metales. Sin embargo, las invenciones fomentaron la guerra.

Hace más de un milenio, la pólvora y el estribo, excelentes innovaciones procedentes de Asia, produjeron muchos ajustes en la conducción de la guerra, y cambios en la percepción de la gente acerca de la lucha.

La pólvora: Los chinos produjeron la primera muestra en el siglo noveno d.C., pero no intentaron hacer explotar a alguien con ella hasta poco después.

El estribo: Menos fulgurante que el anterior pero en extremo práctico, el adminículo para poner el pie, subir al animal y cabalgar formaba ya parte de la dotación del soldado chino en el siglo cuarto d.C.

Los árabes también empleaban estribos en sus caballos, que eran animales rápidos y relativamente pequeños. Además de ser excelentes jinetes, la fuerza de su entusiasmo espiritual les ayudó a propagarse hacia el oriente, a través de Oriente Medio hasta la India, y hacia el occidente, hasta el norte de Africa y España No obstante, Constantinopla resistió el ataque de los árabes. La capital bizantina (la actual Estambul, en Turquía) gozaba de una envidiable posición estratégica, por su ubicación en un promontorio que se proyecta sobre el mar. Incapaces de tomar la ciudad por tierra mediante la caballería, los árabes intentaron usar los barcos en el siglo octavo, estableciendo un bloqueo naval, que hubiera tenido éxito de no ser por el fuego griego.

El fuego griego, secreto militar, era probablemente nafta, obtenida por la refinación de aceite de carbón situado en depósitos subterráneos, que se filtraba a la superficie. Dondequiera que estuviera, se prendía al impacto; además flotaba.

Los bizantinos lanzaron con catapultas vasijas de arcilla llenas de fuego griego sobre los puentes de las naves enemigas, incendiándolas. Aun si la vasija fallaba el blanco, su contenido se quemaba en el agua. A veces los bizantinos usaban bombas manuales para arrojarlo. Después de perder demasiados barcos, los árabes levantaron el bloqueo.

El desafío de los moros

Los árabes no tomaron Constantinopla, es cierto, pero su estrategia de caballería ligera, es decir, de unidades de caballería ligeramente armadas en las que se da prioridad a la velocidad, tuvo éxito en casi todas partes. En 711 d.C., los árabes musulmanes conquistaron España, que permaneció bajo control islámico hasta mucho después de que el gran Imperio Árabe se fragmentara en reinos islámicos regionales.

Los musulmanes de España, que procedían del norte de África, rápidamente fueron llamados moros. A los cristianos que vivían más al norte, especialmente a los francos, no les gustaban sus vecinos.

Los francos, que dominaban la Galia (lo que ahora es Francia y gran parte de Alemania), eran luchadores bárbaros de a pie, al viejo estilo, pero tenían disciplina y deseos de adaptarse a las nuevas circunstancias.  Cuando los rápidos jinetes moros incursionaron en las fronteras, el rey franco comprendió que necesitaba mayor velocidad y tomó las medidas del caso para desarrollar su caballería. El estribo se originó en China o en Asia central, entre las tribus y clanes nómadas que solemos llamar bárbaros.

Las incursiones como estilo de vida del jinete

Los soldados chinos comenzaron a utilizar el estribo hacia el siglo cuarto d.C., pero los pueblos nómadas asiáticos llamados ávaros, grandes jinetes, los usaban probablemente desde el siglo primero d.C. Los pies de sus hombres se ajustaban a los estribos cuando se abalanzaron sobre Europa oriental en 568 d.C. y arrebataron el valle del Danubio al Imperio Bizantino.

Los ávaros y otros pueblos bárbaros usaban el estribo al atacar poblaciones y ciudades para obtener lo que deseaban: valiosos productos comerciales, alimento, dinero y, algunas veces, hasta el control de una región o un imperio . Las incursiones rápidas se convirtieron en el modo de vida de algunas tribus nómadas de las estepas del Asia central. Como esos pastores y cazadores tenían poco que ofrecer a cambio a los agricultores establecidos y a la gente de las ciudades, tales como los chinos, resolvieron tomar lo que deseaban por la fuerza.

Las incursiones se realizan mejor con rapidez. Se da el golpe, y luego se pone la mayor cantidad de distancia posible entre los autores y el objetivo. La habilidad de sus jinetes dio ventaja a los invasores, y el estribo la hizo mayor todavía.

Custodia de las fronteras bizantinas

El rico Imperio Bizantino  era un objetivo apetecido para los invasores, razón por la cual era mejor encargar la custodia de las fronteras a rápidas patrullas de jinetes. Los estribos, probablemente copiados de los ávaros, dieron a las patrullas bizantinas una ventaja sobre los europeos occidentales, quienes no poseían todavía esta tecnología. Dicha superioridad, unida al empleo de una intendencia general, organización de apoyo que aseguraba a la infantería y la caballería todo lo necesario para alimentarse, aun durante largos asedios, dificultó en extremo la entrada en el Imperio Bizantino de los intrusos. Constantinopla, capital bizantina, necesitó durante los siglos séptimo y octavo toda su capacidad para enfrentar una nueva y permanente amenaza: los árabes.

Con el legendario rey Arturo, cuya existencia es hipotética Si vivió en realidad, es probable que haya conducido a los bretones celtas contra los invasores sajones en el siglo sexto d.C., pero sin armadura de metal. La armadura de placa metálica se puso de moda 800 años después, en el siglo catorce.

Anillos metálicos entrelazados:

La cota de mallas

Antes de la armadura metálica los caballeros usaban la cota de mallas, y antes de ésta empleaban la armadura de escamas imbricadas, introducida desde la época de los asirios como defensa contra las flechas. Esta armadura, al igual que las escamas del lagarto, empleaba pequeñas piezas metálicas cosidas en filas sobrepuestas sobre el vestido de cuero. La cota de mallas era más ingeniosa: estaba formada de anillos metálicos entrelazados, dispuestos en forma de jubón o chaqueta ajustada. Los cruzados la usaron cuando fueron a Oriente para liberar la Tierra Santa del control musulmán. La cota de mallas se volvió obsoleta cuando hubo mejores arcos, con los cuales se podía lanzar una flecha y penetrar la protección metálica.

Más potencia para la ballesta de los arqueros

La ballesta fue otra invención china, y muy antigua por cierto, pues data del siglo cuarto a.C. Los arqueros europeos redescubrieron su mortífero poder en el siglo décimo d.C.

Se componía de un arco corto y extremadamente rígido montado sobre un madero, con un mecanismo para fijar la cuerda del arco y mantenerla estirada, a mayor tensión que la que un hombre podía lograr al tirar hacia atrás la cuerda manualmente. La flecha se disparaba con una palanca manual, o gatillo.

La ballesta disparaba flechas cortas, o saetas, que solían ser de metal; volaban rápido y penetraban superficies que una flecha lanzada por un arco convencional no podía horadar. Los normandos la usaron en 1066, en su conquista de Inglaterra.

Por ironías del destino, para derrotar a los moros invasores en la batalla de Poitiers, en 732 d.C., el rey franco, Carlos Martel, ordenó desmontar a sus caballeros. Enfrentándose a los jinetes atacantes con lanzas y escudos, los francos resistieron y repelieron con éxito a los moros.

Más aún, a pesar del retorno a las tácticas de la infantería, esta batalla marcó el comienzo de la época caballeresca, edad en que los caballeros con armadura dominaron la guerra europea.

La época caballeresca

Los términos caballerosidad y caballeresco están relacionados con el francés chevaux (caballos), y con otras palabras derivadas del nombre del animal. Estas palabras muestran cómo la gente de la Edad Media asociaba la nobleza, la gentileza y el valor con los guerreros a caballo.

Esta era, como muchas otras anteriores y posteriores, ensalzó la violencia. La gente consideraba la habilidad en el combate como una muestra de civilización. Jean Froissart, cronista e historiador francés del siglo catorce, escribió:

“Los caballeros nobles han nacido para luchar, y la guerra ennoblece a todos aquéllos que combaten sin temor o cobardía”.

Ennoblecedora o no, la guerra costaba dinero, y era extraordinariamente oneroso equipar a un caballero. Carlos Martel ayudó a sus jinetes a pagar sus pertrechos, expropiando tierras de la Iglesia medieval  y entregándolas a los guerreros nobles. Bajo el feudalismo los terratenientes se beneficiaban de las cosechas de sus labriegos arrendatarios.

Carlomagno, quien sería poco después rey de los francos, además de ser el primero en unir gran parte de Europa tras la calda de los romanos, llevó a cabo la unificación con su caballería.

La armadura para detener los golpes a armas mortales

La cultura caballeresca prevaleció durante centenares de años en Europa. Esta cultura de la armadura blindada está asociada en las películas

Arco largo: combinación de precisión y potencia

El arco largo inglés, refinamiento de una antigua tecnología galesa, se convirtió en el último grito de la moda en armamentos durante el siglo catorce. Preciso y potente en manos de un arquero experimentado, el arco largo fue una razón adicional para que los caballeros usaran sólidas armaduras metálicas.

El arco largo era poderoso, pero tanto su precisión como su alcance eran limitados. El modelo inglés podía causar daño a una distancia de 225 metros y se recargaba rápidamente. No obstante, sólo un arquero experimentado podía manejarlo a cabalidad, de modo que Inglaterra exigía a los pequeños propietarios de tierras que se enrolaban como soldados, de ser necesario, como en la antigua Grecia y en Roma, un entrenamiento para adquirir buena puntería.

En la batalla de Crécy, librada en 1346 durante la guerra de los cien años entre Inglaterra y Francia, los arqueros ingleses provistos de arcos largos derribaron las filas francesas una tras otra. Francia perdió ese día más de 1.500 caballeros y 10.000 soldados de infantería. Inglaterra perdió menos de 200 hombres en total, entre ellos solamente dos caballeros.

A corto plazo, Crécy obligó a los franceses y a otras naciones europeas a cubrirse de armaduras más pesadas. Nadie presentía entonces que los caballeros estaban en vías de extinción. Los cañones venían en camino. Un siglo más tarde las armas de fuego superarían en el disparo y la penetración a cualquier arco inventado hasta entonces.

La pólvora aumenta la potencia de fueqo

Entre los siglos doce y dieciocho, los cañones pasaron de China al occidente de Asia, y de allí a Europa. Se desarrollaron a partir de los primeros experimentos hasta alcanzar una tecnología de precisión. Los militares fueron obligados a revisar sus estrategias, adaptando a veces las viejas formaciones de batalla para acoplarlas al nuevo armamento, a la vez que los defensores hallaban nuevas maneras de reforzar puestos fronterizos y ciudades.

El papa Urbano II condenó la ballesta en 1096, como “odiosa a los ojos de Dios”, y la Iglesia prohibió en 1139 su uso contra cristianos. Por supuesto que si se trataba de sarracenos, como llamaban entonces a los turcos y otros musulmanes, su empleo estaba permitido.

ORIGEN DE LA PÓLVORA
Según se cree, ios chinos ya conocían la pólvora y La usaban en fuegos de artificios en el siglo VI de nuestra era, quizás en ceremonias religiosas. Habrían comenzado a utilizarla con. fines bélicos hacia 1161, bajo la dinastía de los Sung. En el siglo siguiente las armas de mego llegaron a alcanzar gran desarrollo bajo el dominio de los mogoles, quienes las emplearon durante la invasión realizada en 1241.

Otros historiadores afirman que, por su parte, los alquimistas árabes del siglo XIII también pulverizaban y mezclaban porciones de salitre, carbón y azufre, y que, poniendo esta mezcla en sus morteros con algunas piedras encima, la encendían y provocaban su explosión, con el consiguiente lanzamiento de los proyectiles. Pero estos no fueron sino ensayos experimentales —como los que se atribuyen al monje Bertoldo Schwartz en el siglo XIV— sobre la fuerza expansiva de la pólvora.

Hacia 1270, Marco el Griego escribió el Libro de fuegos para quemar enemigos, en donde se refiere a la composición de la pólvora. Y en la misma época (1267), el monje inglés Rogelio Bacon, que fue el más famoso científico medieval, escribió lo siguiente en su Opus Majus (Obra Mayor): “Se han descubierto importantes artes contra los enemigos del Estado, de modo que sin espada ni ninguna otra arma que requiera contacto físico, se pueda destruir a todos los que opongan resistencia.

Con la fuerza de la sal llamada salitre, se produce un sonido tan horrible al estallido de una cosa tan pequeña; a saber, un pequeño trozo de pergamino, que excede al retumbar de un gran trueno, y la llama excede al máximo resplandor del rayo que acompaña al trueno”. Así señalaba el advenimiento de la era de la pólvora.

A la carga con la lanza

Aunque los cruzados emplearon la ballesta, su uso les pareció poco honorable. Los valores caballerescos se centraban en el combate personal. Cuando no había guerra, los caballeros se enfrentaban unos a otros en feroces y con frecuencia mortales torneos.

La lanza, arma larga y puntiaguda que el caballero llevaba apretada bajo el brazo, liberaba una fuerza inverosímil. Los jinetes, con el tiempo cada vez más recubiertos de metal, se balanceaban sobre los estribos y se apoyaban en las sillas de respaldo alto al usar esta variedad de la antigua pica para tratar de desmontar al contendor de su corcel. Las armaduras, cada vez más pesadas, los protegían de ser traspasados.

Estas batallas simuladas daban a los caballeros renombre y los mantenían preparados para la guerra, pero la lucha en los torneos era real. En uno celebrado en 1241 en Neuss, Alemania, hubo cerca de 80 muertos, entre hombres y niños.

fabricaban campanas de iglesia, fueron los primeros fabricantes europeos de cañones; a veces las fundían para fabricarlos. Los constructores pronto se dieron cuenta de que un tubo funcionaba mejor, y que deberla disparar un proyectil de metal, con el cual se podría echar abajo el portal de un castillo, o destruir una casa.

Aparecen los grandes cañones

El escritor y estadista italiano Nicolás Maquiavelo observó a comienzos del siglo dieciséis:

“No existe muro, por grueso que sea, que no pueda ser destruido en pocos días por la artillería”.

Los cañones ya eran grandes, aunque algunos de los de mayor tamaño no funcionaban bien. A comienzos del siglo quince algunos pesaban 750 kilogramos y disparaban balas de 75 centímetros de diámetro. ¿Cómo podía fabricar alguien un tonel de metal fundido de semejante tamaño? En primer lugar no era fundido, sino armado con piezas de hierro forjado, como las tablas que forman las paredes curvas de los barriles de encurtidos. Varios aros de hierro sostenían las piezas en su lugar, por lo menos temporalmente.

En 1445, los artilleros borgoñones (el ducado de Borgoña era entonces independiente; más tarde se uniría a Francia) estaban disparando una de esas monstruosas bombardas (los primitivos cañones) contra los invasores turcos cuando estalló uno de los aros. Lo curioso es que dispararon de nuevo, y saltaron dos aros más y una de las piezas longitudinales.

En 1440, uno de sus propios cañones explotó, dando muerte a Jacobo 11, rey de Escocia, y a muchos miembros de su séquito.

Se cree que los sarracenos, en Granada, utilizaron armas de fuego hacia el año 1275. En la primera mitad del siglo XIV, su uso se generalizó en Italia, Francia e Inglaterra. Se trataba de ‘bombardas” o cañones que se cargaban por la boca con una porción de pólvora y hasta una docena de piedras. Luego se encendían por un orificio de la recámara.

dice que por el año 1378, un monje alquimista dio a Venecia la fórmula de una aleación de gran resistencia, para fundir cañones de una sola pieza. Con ellos, los venecianos obtuvieron notables victorias, pero encarcelaron al inventor por considerarlo peligroso, debido a su talento.

En el siglo XV se adoptó la costumbre de grabarles nombres terroríficos a los cañones (la leona, el áspid, el terremoto, etc.), e inscripciones que ponderaban sus estragos; tales como ésta: “Llamada soy la fiera serpentina, que allano fuertes con inmensa ruina”.

En el sitio de Constantinopla (1453) Mahomet II mandó instalar un gigantesco cañón que fue arrastrado por sesenta bueyes y 200 hombres hasta su emplazamiento. Es fama que arrojaba proyectiles de 200 libras.Dos horas llevaba cargarlo, y entre una y otra descarga se refrescaba con agua y aceite.

Los dos primeros cañonazos parecieron horrísonos terremotos. Pero en el tercero reventó, mutando a su constructor, el húngaro Orban.

Hasta 1420, aproximadamente, los proyectiles consistían en simples piedras. Después empezaron a utilizarse balas de hierro y plomo, que se generalizaron a fin de siglo, y que podían ser rayadas para que siguieran una trayectoria más recta.

En 1500 el cañón ya había adquirido el aspecto definido que se mantendría invariable durante siglos. El caño fue montado sobre dos ruedas para facilitar el trasporte, y balanceado sobre un perno para regular la puntería. El artillero, con un largo cazo, colocaba en el fondo del caño una porción de pólvora y la comprimía contra la culata; luego introducía un disco de madera para separar la pólvora de la bala y, finalmente, siempre por la boca, introducía el proyectil. En esta operación los artilleros arriesgaban seriamente la vida, por las explosiones accidentales y porque se exponían al fuego enemigo.

CAÑONES DE RETROCARGA
A partir de 1380 se empezaron a construir cañones de retrocarga, con culata desmontable, que el artillero cargaba desde atrás, al reparo de una estacada o almena. Pero hasta el siglo pasado, en que se perfeccionó la técnica de su fundición, de modo que el cierre llegó a ser hermético, los cañones siguieron cargándose por la boca.

La artillería destructiva de las murallas de Constantinopla

En algunos casos un gran cañón era lo que hacía falta. Recordemos que los árabes no pudieron vencer la determinación de Constantinopla. Decidido a enfrentar el desafío con grandes cañones, el sultán turcomano Mohamed II contrató a un fabricante húngaro, quien construyó un cañón capaz de lanzar un proyectil a 1,6 kilómetros de distancia.

Se enciende el fuego del descubrimiento

Si se enciende fuego en un montón de basura que contenga azufre, se disparará una reacción sibilante. Alguien cuyo nombre se ha perdido en la historia observó este fenómeno en China hace siglos, y comenzaron entonces los experimentos con mezclas de azufre concentrado y carbón de leña. Hacia el siglo noveno d.C., otro genio agregó cristales de nitrato de potasio (salitre). Si la mezcla se prendía, se obtenían chispas que servían para decorar las ceremonias formales. Los monjes taoístas jugaron con estos compuestos químicos hasta lograr la pólvora para fuegos artificiales.

Los fabricantes de juegos pirotécnicos aprendieron con el paso del tiempo que su mezcla, la pólvora, podía explotar peligrosamente. Los militares también se percataron de ello. Hacia el siglo doce, los ejércitos de la dinastía Sung introdujeron en su arsenal las granadas metálicas; por otra parte, los chinos fueron los primeros en usar bombas de fragmentación, en las que la envoltura se hacía añicos, y se esparcía cual mortal metralla. En el siglo siguiente, las fábricas chinas de armamento construyeron centenares de cohetes militares y bombas, algunas de las cuales contenían sustancias venenosas, como el arsénico, que se liberaban con el impacto; otras, diseñadas para causar incendios, llevaban alquitrán y aceite. Los chinos construyeron también cañones primitivos, simples barricas llenas de pólvora, que disparaban rocas o bolas metálicas.

Se propagan noticias

Las noticias se propagaron hacia Occidente por la ruta de la seda, el antiguo camino comercial. Los árabes ya tenían armas de fuego primitivas hacia finales del siglo trece, pero la receta para la fabricación de la pólvora llegó a Europa en 1267, en las manos del científico inglés Roger Bacon.

Menos de un siglo después, los ejércitos europeos usaban ya toscos cañones; pero no fueron los innovadores soldados que ensayaban pequeñas, ruidosas y apestosas marmitas de fuego quienes decidieron la batalla de Crécy, ya mencionada, sino sus camaradas arqueros armados con el arco largo. Sin embargo, esta especie de cañón primitivo era un síntoma de desarrollos futuros. Los primeros cañones europeos fueron llamados marmitas de fuego porque tenían la forma de una olla; disparaban flechas (sí, flechas) con una fuerza asombrosa, pero con poca confiabilidad y ninguna precisión. Los artesanos, que hasta entonces

Armas de fuego para los soldados

Al principio los cañones fueron considerados el reemplazo de la catapulta y el ariete, armas destructivas pero imprecisas. Con el desarrollo de la artillería, fueron ganando en utilidad y precisión.

Los fabricantes diseñaron pronto modelos para emplear en el propio campo de batalla, como artillería ligera (comúnmente un cañón sobre ruedas tirado por caballos) y armas para los soldados. El cañón manual, como se llamaban los cañones más pequeños, hería los caballos del enemigo (y también el propio, si a ello vamos) y tal vez intimidaba a un par de caballeros, si mucho. No obstante, durante un buen tiempo el cañón manual no parecía un reemplazo práctico de la espada y los arcos. ¿Cómo podía uno llevar el cañoncito, apuntar, y también prender fuego exitosamente a la carga de pólvora?

A mediados del siglo quince, la solución consistía en usar una mecha , empapada en alcohol y cubierta con salitre, sujeta a un disparador. Empujando el disparador, la mecha lenta se ponía en contacto con el oído del cañón y prendía la carga de pólvora.

Esta arma de mecha lenta, liberaba las manos del tirador, que podía apuntar, por ejemplo, un arcabuz (del alemán Hakenbüchse, que significa cañón de gancho). Algunos arcabuces tenían un gancho que solía asegurarse al borde de un muro para disparar sobre él. El gancho recibía parte del golpe producido por el fuerte retroceso del arma.

La palabra mosquete viene de mosquito. Como su nombre lo indica, se suponía que esta arma irritaba al enemigo. Pero los mosquetes no eran en nada parecidos, por su tamaño, al mosquito. Muchos tenían que reposar sobre una horquilla, como una muleta, para que el tirador apuntara y disparara. Así que, además del pesado cañón, el mosquetero tenía que arrastrar su incómodo soporte.

En 1453, el sultán disparó de seguido su cañón, apodado Mahometa, contra las murallas de la capital. Como muchos de esos gigantes, el cañón se rompió al segundo día, y a la semana era inutilizable. Pero Mohamed tenía más, así que, después de 54 días de asedio, el Imperio Bizantino de mil años de antigüedad cayó finalmente.

Refinamiento de las nuevas armas

Aunque las enormes bombardas funcionaban, los jefes militares sabían que debía haber un medio menos engorroso que ganar batallas a cañonazos. Los fabricantes pusieron manos a la obra y diseñaron cañones más ventajosos y versátiles, que vinieron a cubrir necesidades específicas en el arsenal del Renacimiento.

Cañones más livianos  mas fáciles de maniobrar

Andando el tiempo, los expertos en artillería comprendieron que podían fundir algunos cañones en bronce, metal resistente pero más liviano, en lugar de emplear el hierro, de modo que fueran más manejables y menos propensos a estallar, de suerte que pudieran ser colocados más rápidamente en posición y disparados con mayor frecuencia (algunos de los cañones grandes podían disparar sólo un proyectil cada dos horas). Con tales cañones se haría más daño que con los grandes.

La pólvora se mejora con coñac

Había mejores cañones, pero la pólvora requería perfeccionamiento ya que el azufre, el carbón y el salitre tenían pesos distintos. Los cristales de salitre se iban al fondo en tanto que el carbón se quedaba en la superficie.

Mezclar correctamente los ingredientes antes de cargar el cañón, única manera de asegurar la efectividad de la pólvora, era una labor difícil y demorada. Entonces a alguien se le ocurrió mezclar la pólvora con coñac, para que los ingredientes se integraran mejor y de manera homogénea, y dejar secar la pasta resultante en forma de granos.

¡Pero qué desperdicio de coñac! Los soldados ensayaron sustitutos como vinagre, que funcionaba bien, orina humana, que era todavía mejor, en particular si provenía de un soldado que había dado al coñac un uso más placentero (esto no mejoró el olor de la pólvora, por cierto).

Armas de fuego para los soldados

Al principio los cañones fueron considerados el reemplazo de la catapulta y el ariete, armas destructivas pero Imprecisas. Con el desarrollo de la artillería, fueron ganando en utilidad y precisión.

Los fabricantes diseñaron pronto modelos para emplear en el propio campo de batalla, como artillería litera comúnmente un cañón sobre ruedas tirado por caballos con  los soldados) El cañón manual, como se llamaban los cañones más pequeños, hería los caballos del enemigo (y también el propio, si a ello vamos) y esta  vezintimidaba a un par de caballeros, si mucho. No obstante, durante un buen tiempo el cañón manual no parecía un reemplazo práctico de la espada y los arcos. ¿Cómo podía uno llevar el cañoncito, apuntar, y también prender fuego exitosamente a la carga de pólvora?

A mediados del siglo quince, la solución consistía en usar una mecha empapada en alcohol y cubierta con salitre, sujeta a un disparador. Empujando el disparador, la media lenta se ponía en contacto con el oído del cañón y prendía la  carga de pólvora.

Esta arma de mecha lenta, que aparece en la figura, liberaba las manos del tirador, que podía apuntar, por ejemplo, un arcabuz (del alemán Hakenbflchse; que significa cañón dé gancho). Algunos arcabuces tenían un gancho que solía asegurarse al borde de un muro para disparar sobre él. El gancho recibía parte del golpe producido por el fuerte retroceso del arma.

La palabra mosquete viene de mosquito. Como su nombre lo indica, se suponía que esta arma irritaba al enemigo. Pero los mosquetes no eran en nada parecidos, por su tamaño, al mosquito. Muchos tenían que reposar sobre una horquilla como una muleta, para que el tirador apuntara y disparara. Así que, además del pesado cañón, el mosquetero tenía que arrastrar su incómodo soporte.

Producción de la chispa

Como la mecha lenta producía a veces demasiado pronto la chispa que prendía la carga, el mosquete era peligroso para el mosquetero; en consecuencia los armeros inventaron otra manera de prender la carga de pólvora: un trozo de pedernal en contacto con una rueda de acero provista de un resorte. Si examinamos las partes móviles de un encendedor de cigarrillos, comprenderemos cómo salta la chispa. Con el tiempo, un dispositivo más simple, consistente en un martillo provisto de un resorte que golpeaba un trozo de pedernal, se convirtió en la tecnología dominante, que prevaleció desde cerca de 1650 hasta el siglo diecinueve.

Fortalezas flotantes

Después de que la pólvora revolucionara el armamento, las batallas navales se libraron empleando cada vez más artillería, en lugar de remar hasta la nave enemiga, abordarla y combatir cuerpo a cuerpo en el puente. La galera, que había sido una formidable nave de guerra en el Mediterráneo, se fue volviendo obsoleta porque los barcos tenían ahora que erizarse de bocas de fuego; no necesitaban remos ni remeros. Las naves se convirtieron en fortalezas flotantes.

Fortificaciones en forma de estrella

Desde la época de las primeras ciudades amuralladas , una buena barrera defensiva debía ser tan alta como fuera posible, pero ahora el fuego de los cañones podía derribarla, de suerte que los arquitectos inventaron a mediados del siglo quince un nuevo tipo de fortaleza. En Génova, Italia, Leon Battista Alberti diseñó fuertes en forma de estrella, con muros relativamente bajos pero muy gruesos. En la figura vemos el Castillo de San Marcos, construido por los españoles en San Agustín, Florida, durante el siglo dieciséis.

Las salientes en ángulo permitían a los defensores apuntar sus cañones en diagonal a las líneas enemigas, de suerte que un proyectil podía pasar por encima de la línea, destruyendo más hombres, cañones, caballos y pertrechos en general.

Fuente Consultada: Historia del Mundo – Peter Haugen

ALGO MAS…
EL TÚNEL DEL TIEMPO:

AYER: Cuando Caín mató a su hermano usando una quijada de res, las escrituras relatan el momento que puede considerarse como punto de partida de una historia que tiene la misma antigüedad que el hombre sobre el planeta: la del uso de las armas.
El humano primitivo era esencialmente cazador, y usaba para ese fin utensilios de piedra tallada (hachas, mazas y extremos de lanzas). Y fueron estos mismos elementos los que empleó para el ataque entre poblaciones. Luego de estas primeras armas aparecen las correspondientes al Neolítico (10.000- 3000 a.C).

No eran mucho más sofisticadas, pero la piedra pulimentada y el uso de algunos metales permitieron realizar efectivas puntas de flecha, y hachas de sílex tallado. Las primeras armas eran más contundentes que efectivas, y estaban concebidas para el combate a corta distancia. La Edad de Bronce trajo la novedad de los cuchillos y las espadas metálicas, englobadas bajo el término de “armas blancas”, esto es, las de hoja de acero. Hasta la aparición de la pólvora, el principio general del armamento era “cortar, machacar y golpear”.

El ingenio en la creación de armas nunca se detuvo, y así aparecieron las catapultas, capaces de lanzar grandes y destructivas piedras hacia las fortificaciones enemigas y se desarrolló la arquería, con los más sofisticados tipos de flechas (las había envenenadas e incendiarias).

En el siglo XIII, un invento marcaría el fin de una época: la pólvora. Poco después de su creación se les ocurrió a los hombres la idea de disparar proyectiles por medio de tubos: aparecieron los primeros cañones, cuya primer referencia indiscutible data del año 1326 en Florencia, Italia. Había comenzado el desarrollo de las armas de fuego, que en cientos de formas cada vez más perfeccionadas y eficaces, llegarían hasta nuestros días.

SIGLO XX: A diferencia de otras invenciones humanas, en las que un elemento sustituyó a otro por completo, el fin de siglo muestra cómo coexisten primitivas (pero insustituibles) armas blancas con sofisticados sistemas de exterminio nuclear. Luego de dos guerras mundiales el perfeccionamiento y puesta a punto de diversas armas alcanzó su punto culminante.

Hoy, la “vedette” del armamento contemporáneo son los misiles. Letales cohetes que pueden ser lanzados desde barcos, bases terrestres o aviones. Capaces de recorrer medio planeta hasta dar precisamente con su objetivo, pueden llevar en su extremo explosivos comunes o el increíble poder destructivo de una bomba nuclear. Además de las armas convencionales existen hoy en el mundo las llamadas “armas químicas”: letales elementos de exterminio capaces de diseminar sobre el enemigo diversas sustancias que van desde gases tóxicos hasta venenosos líquidos capaces de matar toda forma de vida en un radio de 40 kilómetros.

cohete teledirigido arma siglo xx

El armamento contemporáneo encuentra en los misiles la expresión más alta de tecnología militar. Estos artefactos pueden recorrer medio mundo hasta dar precisamente en su blanco.

De hecho, su uso y fabricación está expresamente prohibido por numerosos reglamentos internacionales (al igual que las anuas biológicas, con las que se diseminan mortales microbios y virus entre las tropas enemigas).

Con los recientes acuerdos para reducir drásticamente el número de armas nucleares, la moderna industria armamentista apunta, (y aquí vale a expresión) al desarrollo de sistemas estratégicos basados fundamentalmente en detectar un posible ataque mucho antes de que se produzca. Desde tierra, aire y océano, una compleja red de sensores y radares limita al máximo el riesgo de un ataque internacional.

Sin embargo, hoy, frente a la inestable situación política de numerosas naciones, el interés y los planes de fabricación están centrados nuevamente en las armas de mediano alcance y las sofisticadas armas de fuego manuales (fusiles de asalto, morteros y similares).

EL FUTURO: Hasta hace poco tiempo resultaba difícil prever la dirección futura del desarrollo armamentista. Existían numerosos proyectos en diferentes sentidos. Sin embargo, el gran cambio que experimentó el balance político a nivel global clarificó las cosas. El futuro del armamento en el mundo sólo dependerá dé la investigación desarrollada en el mundo occidental y, en particular, los Estados Unidos.

Y este país mira al espacio. La posibilidad de aprovechar el programa del transbordador para poner en órbita dispositivos militares ultrasensibles no será desaprovechada. Se completará un cordón de satélites estratégicos con un increíble poder de detección: serán capaces de medir el calor producido en una fabrica clandestina de armamentos.

La energía nuclear no será usada para la fabricación de armas. De todas maneras, la capacidad de propulsión de los futuros misiles será potenciada hasta dotar a los cohetes de un alcance ilimitado, y el desarrollo de explosivos sintéticos ultracompactos permitirá emplazar en la cabeza de los “Minuteman” estadounidenses un potencial explosivo 30 veces mayor que el actual.

Siguiendo con las grandes armas, los llamados “misiles inteligentes” pasarán a serlo realmente: podrán desviar su ruta a pocos segundos de llegar al objetivo, siguiendo las precisas instrucciones que recibirá su ordenador de dirección asistido por satélite. Si la colisión es inevitable, la carga explosiva será automáticamente anulada desde el centro de lanzamiento, aunque éste se halle a más de 13.000 kilómetros de distancia.

El futuro de la tecnología armamentista mundial estará claramente gobernado por los avances en el terreno aeroespacial pero, aún más, por los acontecimientos políticos que aguarden al comienzo de un nuevo siglo.

Historia del Reloj Primer Reloj a Pendulo Tipos y Evolución

Historia del Reloj – El Reloj a Péndulo
Tipos y Evolución

El Sol es el supremo regulador del tiempo y permite al hombre ordenar el ritmo de los años, de los días y de las horas. Si desapareciera, toda nuestra existencia se vería trastornada y viviríamos como perdidos en medio de una noche sin fin. Originariamente, las horas no eran 24 ni 12, sino solamente tres.

Y no marcaban los momentos del día, sino las diferentes estaciones del año (en el Mediterráneo griego, donde se originó el concepto, se conocían únicamente la primavera, el verano y el otoño). Tal era su importancia que eran consideradas diosas, tres hermanas hijas del omnipotente Zeus. Las Horas indicaban, entonces, el “momento correcto” (tal su significado etimológico) para realizar las principales actividades humanas, como la siembra y la cosecha. Es decir, los conceptos básicos para definir la medición del tiempo ya estaban desde los comienzos asociados a lo que —para bien o para mal— denominamos civilización (de la cual la agricultura y el seden-tarismo son dos de las características más salientes). 

En el tercer milenio antes de Jesucristo los chinos empleaban ya el reloj solar. También los egipcios en África y los incas en América conocían su uso. Sin embargo, generalmente se atribuye el invento del primer reloj solar de cierta exactitud. al filósofo jonio Anaximandro (siglo VI a. de J. C.), a pesar de que los griegos, según afirmaciones de Heródoto, conocían ya ese instrumento originario de Caldea.

El primero que apareció en Roma (en el año 291) fue colocado delante del templo de Quirino. Vitruvio, arquitecto romano, en su famoso libro De Architectura (año 88 a. de J. C.), describe la mayoría de los relojes solares conocidos en esa época. Diese el nombre de gnomónica a la ciencia que trata y enseña el arte de hacer relojes solares. Éstos consisten esencialmente en una superficie sobre la cual la sombra proyectada por una escuadra metálica, llamada gnomón (en griego: indicador), marca las horas sobre las líneas allí trazadas.

Fue arquitecto de Julio César durante su juventud, y al retirarse del servicio entró en la arquitectura civil, siendo de este periodo su única obra conocida, la basílica de Fanum (en Italia).

Es el autor del tratado sobre arquitectura más antiguo que se conserva y el único de la Antigüedad clásica, De Architectura, en 10 libros (probablemente escrito entre los años 23 y 27 a.d.C).

Inspirada en teóricos helenísticos, la obra trata sobre órdenes, materiales, técnicas decorativas, construcción, tipos de edificios, hidráulica, mecánica y gnomónica (Libro IX). Vitruvio describió por primera vez la rueda hidráulica.

La rueda de Vitruvio era vertical y el agua la empujaba por abajo; unos engranajes tenían la finalidad de cambiar la dirección del giro y aumentar la velocidad de las muelas; se calcula que con la energía producida por una de estas ruedas se podían moler 150 Kg. de trigo por hora, mientras que dos esclavos solo molían 7 kg (Wikipedia) (Imagen Arriba: RELOJ DE SOL).

La clepsidra, reloj de agua, era un instrumento mucho más perfecto, puesto que su funcionamiento no dependía del sol. Consistía en un vaso, en cuya extremidad inferior se encontraba un tubo angosto por donde goteaba el agua que caía en otro vaso. Sobre este recipiente, una escala graduada, al llenarse, indicaba las horas transcurridas.

Los sacerdotes egipcios la usaban en sus observaciones astronómicas; los griegos y los romanos, en los tribunales. En Atenas, por ejemplo, las audiencias judiciales se dividían, vaciando doce clepsidras, en tres períodos iguales: el primero se destinaba a la acusación, el segundo a la defensa, el tercero era empleado por los jueces para dictaminar. Cicerón hablaba de las “horas legítimas” que se le debían como honorarios por sus alegatos.

El físico griego Herón el Antiguo (siglo II de nuestra era) utilizaba una clepsidra bastante exacta que le permitía contar las pulsaciones de los enfermos. Ctesidio, matemático egipcio al servicio de Alejandro, concluyó hacia el año 130 antes de Jesucristo el primer reloj hidráulico. El agua al caer hacía girar unas ruedas dentadas cuyo movimiento se transmitía a una pequeña estatua que llevaba una varita en la mano. La estatuilla se levantaba paulatinamente junto a una columna en la que estaban marcadas las horas que indicaba con su varita.

Hacia la segunda mitad del siglo VIII el italiano Pacífico, arcediano de Verona, construyó un pequeño reloj accionado por contrapesas que fue ofrecido luego a Pipino el Breve por el papa Pablo I. A principios del siglo siguiente, Carlomagno recibió del Califa Harún al-Raschid un reloj que Eginhardo describía así: “En el momento de cumplirse cada hora, una cantidad igual de pequeñas bolitas de bronce caía sobre un timbre colocado debajo, haciéndolo vibrar con su caída. También poseía una docena de caballeros que, al marcar las doce horas, se asomaban por igual cantidad de ventanas.”

Carlos V poseía un reloj de arena, es decir una especie de clepsidra en la que la arena reemplazaba al agua, y que además permitía encender en su capilla un cirio que indicaba cada hora del día. Sabemos que, desde un siglo antes, los instrumentos para medir el tiempo habían alcanzado cierta perfección.

Dante, el gran poeta florentino, lo demuestra en unos versos (escritos entre 1315 y 1318) donde describe un despertador conventual de 10 cm. por 15 cm., diciendo que estaba formado por el motor (una pesa), la coronaria (compuesta de ruedas), el escape (rueda dentada), el compensador (un balancín).

El primer reloj público de Milán fue ubicado sobre la torre de San Eustorgio, en 1309. Al final del siglo XIV, París poseía por lo menos dos: el del Palacio, y el del Castillo de Vincennes.

En 1462, Bartolomé Manfredi habla del primer “reloj para llevar consigo”. Sin embargo, la verdadera industria de relojes de bolsillo estaba todavía muy lejana.

En sus viajes, Luis XI llevaba un baúl en el cual había un reloj que daba las horas. Se conserva aún un pequeño reloj para dama, tan gracioso como los modernos que perteneció a María Estuardo (1542-1587). En 1595, el duque de Este recibió como regalo un reloj de carillón, el primero mencionado por la historia.

Más tarde, Catalina la Grande poseyó uno que tenía la forma y dimensiones de un huevo y tocaba una corta melodía de órgano. Hacia el 1600, Galileo Galilei (1564-1642), al descubrir la ley del péndulo, señaló una gran fecha en la historia de la relojería. Cuéntase que el gran sabio era aún muy joven cuando observó asombrado, en la catedral de Pisa, la uniformidad de las oscilaciones de una lámpara que se mecía suavemente y fue el origen de su descubrimiento, pero no lo aplicó a los relojes. (ver Leyes del Péndulo)

En 1672 Jean Richer, haciendo observaciones astronómicas, llevó un reloj de péndulo de Paris a Cayena (América) y comprobó que atrasaba 2,5 minutos / día Ello era consecuencia de las diferencias del valor de “g”.

Fue Christian Huyghens quien, el 16 de junio de 1657, presentó el primer péndulo a los Estados Generales de Holanda. Más tarde reguló la fuerza motriz, para volverla constante y facilitar la posibilidad de darle cuerda. Aplicó luego un resorte espiral al balancín, lo que representó una verdadera revolución en el arte de la relojería.

El descubrimiento del movimiento isocrónico de las oscilaciones pendulares se hace en 1583. Galileo, en sus últimos años de experimentación, alrededor de 1641, proyectó un reloj de péndulo, que fue terminado por sus continuadores. El diseño original fue conocido por el físico holandés Juan Cristiano Huygens y descubrió que el péndulo debe describir un arco y no un círculo. La cicloide la señaló entre dos segmentos que delimitan su trayectoria para lograr el perfecto período. Y en 1675 él mismo creó el resorte en espiral regulador, mecanismo muy simple para hacer funcionar los relojes de bolsillo. La forma en espiral ha perdurado hasta la actualidad.

Hacia el 1670 apareció un invento de William Clement, relojero londinense, que se inspiró en los estudios de Robert Hook (biólogo, astrónomo…) Es un dispositivo que en la forma se asemeja al ancla (o áncora) de un buque.

El vaivén del péndulo, mece el áncora de tal manera que traba y después destraba cada uno de los dientes de la rueda de escape, lo que a su vez permite que la rueda gire un ángulo preciso, a diferencia del escape de paleta utilizado en los primeros relojes de péndulo, el escape de áncora deja que el péndulo recorra un arco determinado, más pequeño. (péndulo)

En 1675 Huygens se anotó otro hallazgo muy importante, el volante con muelle en espiral. Es un regulador. El volante es un disco finamente equilibrado, que gira primero en un sentido y después en el otro, repitiendo el ciclo una y otra vez, impulsado por el muelle que tiene en el centro. Tiene una rueda de escape que mantiene (muelle) también el ritmo, se adaptó la de áncora. La imprecisión de los relojes con este mecanismo era sólo de un minuto diario. (ver figura aquí abajo)

Un siglo después, el inglés John Harrison construyó el primer cronómetro, y Jorge Graham inventó una pieza capaz de regular la marcha de la máquina: el escape. El escape con cilindro permitió la supresión de la rueda, con espiral.

Eso disminuyó el espesor del instrumento y permitió la fabricación de relojes chatos. Harrison dedicó casi toda su vida a perfeccionar un cronómetro para la navegación que resolviera el problema de la determinación de la longitud. Llegó a la conclusión de que un reloj de gran precisión (o cronómetro), puesto en hora en el meridiano de Greenwich, podría llevarse a bordo del barco y su indicación comparada con la hora local, determinada astronómicamente, daría la longitud en la que se halla el barco en cualquier lugar.

Como la Tierra gira 360° en 24 horas o, lo que es lo mismo, 15° por hora, la diferencia en horas multiplicada por 15 sería la longitud en la que se halla la embarcación medida en grados. El cronómetro de Harrison ‘Número Cuatro’ ganó tardíamente el premio (en 1773), mucho después de que realizara, en 1761, una prueba de cinco meses en el mar que fue un rotundo éxito. Este experimento se realizó en el Atlántico, en una travesía desde Inglaterra hasta Jamaica, ida y vuelta. Se comprobó que el reloj de Harrison retrasaba cinco segundos de tiempo, lo que se corresponde con un error de longitud de sólo 1,25 minutos de arco.

En 1680, los relojeros suizos perfeccionaron el escape a áncora. La electricidad encontró rápidamente aplicación y el reloj eléctrico, en su forma más conocida, está constituido por un regulador central de precisión que, cada minuto, cierra un circuito eléctrico (del que dependen todos los relojes colocados en los diferentes puntos de un mismo edificio o de una ciudad), haciendo progresar un diente de la rueda.

El reloj eléctrico de mesa es un pequeño motor sincrónico que marcha al compás de las oscilaciones de la corriente alternada y mueve las agujas. El cronómetro atómico puede, por su precisión, considerarse perfecto. El error máximo previsto es de un segundo por cada doscientos años. El movimiento perpetuo de los átomos, que encierran las moléculas de los gases de amoníaco, regula el movimiento de sus agujas con ritmo uniforme, a pesar del tiempo y de los cambios de presión y temperatura.

El mundo industrial, ha ido desviando al hombre cada vez más del compás que le marcaba la naturaleza. A la vez, el aprovechamiento del tiempo se ha maximizado hasta el último segundo, y actualmente pareciera que, más que nunca, se cree religiosamente en el dicho “el tiempo es oro” (en el mundo anglosajón se usa la más prosaica frase, time is money). En épocas más recientes ni siquiera el segundo alcanzó para lo que ya parece una obsesión: aprisionar y determinar el exacto paso del tiempo. A lo largo del siglo XX fueron apareciendo nuevos términos para designar fracciones cada vez más pequeñas del segundo. En 1909 se registró por primera vez la palabra milísegundo; en 1959 surgió el término nanosegundo (mil-millonésima parte de un segundo); la billonésima parte de un segundo se denomina picosegundo (desde 1962). En años más cercanos aún surgieron otras calificaciones todavía más ínfimas, cuyo propio nombre suena extravagante: attosegundo, zeptose-gundo, yoctosegundo (un cuatrillo-nésimo de segundo, vocablo creado en 1996).

RELOJ ELÉCTRICO: La construcción de relojes eléctricos se inició a mediados del s. XIX. Inicialmente se recurrió a distintos sistemas que levantaban las pesas cuando éstas llegaban al final de su recorrido o tensaban el muelle espiral. Finalmente se consiguió mantener directamente las oscilaciones del órgano regulador (péndulo, volante, diapasón metálico) con ayuda del magnetismo y electromagnetismo. En este último caso, el oscilador se convierte también en órgano motor y mueve el sistema de ruedas engranadas que gobierna las saetas.

El oscilador establece la conmutación de la corriente necesaria para el mantenimiento de las oscilaciones y la corta en el momento oportuno. La energía es facilitada por unas pilas o unos acumuladores en forma de corriente continua. Existen relojes equipados con motores sincrónicos que funcionan con la corriente alterna de la red (50 Hz).También pueden emplearse corrientes eléctricas para mantener varios relojes secundarios sincronizados con el péndulo de un reloj principal.

Los relojes electrónicos incorporan en uno o varios de sus componentes elementos electrónicos. En 1952, Marius Lavet introdujo un transistor en los sistemas con oscilaciones mantenidas, para sustituir por una conmutación electrónica los dispositivos con contactos eléctricos, que se deterioran por efecto de la chispa de la extracorriente de la ruptura debida a la inductancia de la bobina.

RELOJ A CUARZO: El reloj de cuarzo aparece en sus primeras manifestaciones en 1920; pero recién en 1929, el relojero norteamericano Warren Alvin Marrison creó un reloj que funcionaba con un resonador de cuarzo. Los relojes de cuarzo fueron desarrollados por Lip pero la comercialización la realizó a partir de 1969 la firma Seiko. En 1988 la empresa Seiko suprime la pila en los relojes de cuarzo y es reemplazada por una dínamo pequeñita que produce la energía que el reloj consume.  Estos relojes utilizan un anillo de cuarzo conectado a un circuito eléctrico, al que se le hace oscilar a 100.000 Hz (hercios, o ciclos por segundo). Esta oscilación de alta frecuencia se convierte en una corriente alterna, se reduce a una frecuencia más adecuada para la medida del tiempo y se emplea para alimentar el motor de un reloj síncrono. El error máximo de los relojes de cuarzo más precisos es de 1 segundo en 10 años.

El campo de la relojería eléctrica es hoy vastísimo, pues muchas más ramificaciones y aplicaciones que la relojería clásica. Los relojes marcadores de fichas para el personal, los relojes de exterior. Existen relojes eléctricos de pulsera, en los que la pila se ha miniaturizado; hay otro tipo de reloj electrónico sin escape ni volante, que utiliza la frecuencia de un diapasón vibrador como regulador.

relojes antiguos de arte

CRONOLOGÍA:

SlGLO X — Se le atribuye la invención del reloj de pesas a Gerbert d’Aurillac, el papa Silvestre.
1410 — Se atribuye a Brunelleschi la invención del primer reloj que sustituye las pesas por un resorte y por lo tanto es transportable.
1524 — Peter Henlein crea el primer reloj de bolsillo, aunque al principio sólo tenían una manecilla, la de las horas.
1657 — Christian Huyguens fabrica el primer reloj de péndulo.
1675 — Christian Huyguens fabrica el primer reloj con un resorte oscilante que sustituye al péndulo.
1838 — La marca suiza Patek Philippe fabrica relojes de bolsillo.
1868 — La marca suiza Patek Philippe fabrica el primer reloj de pulsera.
1888 — Cartier fabrica relojes de pulsera para damas con diamantes y la correa de oro.
1914 — Eterna fabrica en 1914 el primer reloj de pulsera con alarma.
1923 — John Hardwood inventa el primer reloj automático de pulsera, al que no hay que dar cuerda.
1925 — Patek Philippe inventa el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo.
1927 — Rolex Oyster produce el primer reloj sumergible.
1930 — Tssot fabrica el primer reloj antimagnético.
1933 — Ingersoll fabrica para Disney el primer reloj hecho exclusivamente para niños.
1957 — Hamilton produce el primer reloj eléctrico.
1961 — Primer reloj en el espacio, un Poljot Shturmanskíe en la muñeca del ruso Yuri Gagarin.
1962 — Primer reloj digital con un dial de 24 horas para evitar confusiones entre AM y PM, el Breitling Navitimer Cosmonaute, que llevará por primera vez el astronauta americano Scott Carpenter.
1966 — Girard-Perregaux fabrica los primeros relojes de cuarzo de alta frecuencia.
1969 — Neil Amstrong aluniza con un Omega Speedmaster en la muñeca. Ese año, Longines produce el primer reloj de pulsera de cuarzo.
1972 — Longines lanza el primer reloj de pulsera con pantalla digital LCD de cuatro dígitos. El primero con seis dígitos será el Seiko 06LC.
1987 — Tissot lanza el primer reloj con pantalla analógica y digital.
1994-1995 — Valen Poliakov, el hombre que ha permanecido más tiempo en el espacio, un total de 438 días, lleva un reloj Poljot 3133.

Fuente Consultada: PIONEROS, Inventos y Descubrimientos claves de la historia – Teo Gómez.

Primeros Explosivos Usado en la Guerra Historia T.N.T. Glicerina

HISTORIA DE LOS PRIMEROS EXPLOSIVOS PARA USOS BÈLICOS

Cuando investigando Nobel hace una mezcla de nitroglicerina y algodón-pólvora (idea que se le ocurre cuando se corta un dedo y pide a su ayudante colodion), dá con un nuevo explosivo que llamó: gelatina explosiva.  Este nuevo explosivo resultó una mitad más enérgico que la dinamita, y se ha utilizado en grandes cantidades para la perforación de montañas como los Alpes, donde la roca es tan dura, que con dificultad se hubiera podido llevar a cabo la obra sin él. La gelatina explosiva es una de las fuerzas más violentas de que disponen los hombres.

En su forma pura, sólo se puede emplear en roca muy dura. Nobel encontró pronto la manera de modificar su terrible acción, añadiendo salitre y serrín a la mezcla de algodón-pólvora y nitroglicerina. Al presente, en muchos países, los explosivos gelatinosos han ido reemplazando a la dinamita.

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Historia de los Explosivos

Fue preciso pasasen muchos años antes de poder llegar a conocer la manera de aplicar los explosivos modernos a las necesidades de la guerra, y reemplazar la pólvora por los preparados mucho más enérgicos en la artillería. Aun después de conseguir pulverizar la nitroglicerina por medio de substancias reductoras de su fuerza explosiva, no pudo emplearse para los disparos de los cañones. Se verificaba tan rápidamente la formación de gases, que las piezas reventaban en lugar de salir el proyectil por la boca.

Dos son las clases o tipos de explosivos que se necesitan en el ejército, clasificándose en «impulsores o lentos» y «rompedores, alto-explosivos o rápidos». Los primeros se emplean en los fusiles y cañones, donde se precisa dar una gran fuerza de impulsión a la bala, no debiendo explotar demasiado rápidamente.

Los altamente explosivos o rompedores se colocan dentro de las granadas, de suerte que revienten, destrozándolas en pedazos, sobre el enemigo. Deben explotar instantáneamente, de manera que su acción sea destructora y mucho más violenta que la explosión que se precisa en los disparos.

Los principales componentes de casi todos los explosivos impulsores utilizados para fines militares son generalmente el algodón-pólvora y la nitrocelulosa. Estos se consiguen tratando el algodón, o materiales semejantes, tales como la lana, yute, paja, almidón, azúcar, etc., con el ácido nítrico y de la manera como describiremos más adelante. En su estado natural, el algodón-pólvora es muy inestable y explota demasiado rápidamente para poder emplearle en los cañones.

Los inventores de todos los países lograron modificarle de diferente manera. El primer producto perfeccionado, y que se empleó con éxito en los fusiles, lo consiguió un francés en 1884, Pablo Vieille, adoptado por el Gobierno con el nombre de «pólvora B», inicial del general Boulanger, entonces ministro de la Guerra.

La pólvora B se preparaba añadiendo algún disolvente al algodón-pólvora, que le convertía en una masa pastosa. Prensándola, se la hacía pasar por una especie de hileras para darla la forma de cintas o bastones, que se cortaban después en trozos de pequeña longitud. Evaporado el disolvente, adquiría cierta dureza y un color pardo obscuro, y los trozos pequeños explotaban con la lentitud necesaria para poder utilizarse bastante satisfactoriamente.

Barcos de guerra destruidos por las modernas pólvoras sin humo
Esta mezcla, es decir, la pólvora B, ha sido también modificada de modos diversos, muy especialmente agregando substancias para hacerla más estable y ensayando diferentes reactivos con ella. Si se emplea la acetona, el producto es muy frágil; así que es mucho más frecuente utilizar una mezcla de éter y alcohol.

La pólvora B alcanzó tristísima notoriedad, debido a los muchos y terribles accidentes que causó su empleo, entre ellos la completa destrucción de los dos grandes acorazados franceses el Jéna, en 1907, y el Liberté, en 1911, tremendas catástrofes ocurridas dentro del mismo puerto de Tolón y a la vista de toda la ciudad. Verdaderamente, antes del desastre del Jéna habían ocurrido veinticuatro casos de explosión espontánea de la pólvora B. Estos accidentes impidieron la adoptasen otros países, siendo los únicos que emplean compuestos derivados del algodón-pólvora, para todos los tipos de sus cañones, Francia, Rusia y los Estados Unidos. Las pólvoras sin humo, sin embargo, se usan en la artillería de pequeño calibre en todas las grandes potencias, a excepción de Inglaterra e Italia.

Cuando se vio que el algodón-pólvora daba lugar a tan desastrosos accidentes, todos los químicos especialistas de Francia, Rusia y los Estados Unidos pusiéronse a estudiar la causa de su descomposición, así como buscaron los medios de evitarla. De este esfuerzo combinado resultaron infinidad de perfeccionamientos y mejoras relacionados con la limpieza del algodón, nitrificación del mismo, lavado y expulsión de los ácidos, etc., etc. Se vio también era conveniente tratar con reactivos frescos las pólvoras de tres o cuatro años.

Con tales precauciones, se cree que las pólvoras sin humo provinentes de la nitrocelulosa son tan seguras como cualesquiera otras, y por esta causa, Francia, Rusia y los Estados Unidos continúan empleando exclusivamente estos tipos para todos sus cañones. Todas las potencias, a excepción de Inglaterra e Italia, la emplean también en los fusiles y piezas de pequeño calibre. Tiene la ventaja de que el desgaste de los cañones es menor cuando se utiliza en lugar de otras pólvoras.

COMO ESTÁN COMPUESTOS LOS EXPLOSIVOS
Les explosivos producen un gran volumen de gas con desarrollo de calor por medio de una combustión inmediato; por ello es claro que todos contienen una parte que cede el oxígeno necesario (comburente u oxidante) y una parte destinada a unirse con el oxígeno (combustible o reducente). Los elementos comúnmente utilizados como combustible son el carbono, el hidrogeno, el azufre y el aluminio. El carbono se encuentra en casi todos los explosivos; el hidrógeno, en. la mayor parte, y el azufre y el aluminio, en algunos solamente. Además de estos elementos, los explosivos contienen sustancias más o menos inertes (o sea que no se combinan con el oxígeno) cuya función es la de servir (digámoslo así) de armadura para la estructura de las moléculas. Sustancias inertes utilizadas son, principalmente, el nitrógeno (en su compuesto de ácido nítrico, NO3H), el cloro, el sodio y el potasio.

Relativa ventaja de la cordita y otros explosivos
El Gobierno británico nunca ha podido convencerse de que los explosivos obtenidos directamente del algodón-pólvora fuesen tan seguros como la cordita, que ellos han conseguido partiendo de otro invento de Alfredo Nobel. Este químico encontró que mientras la nitroglicerina es demasiado rápida al accionar como explosivo para poder ser utilizada en los disparos de cañón, una mezcla de nitroglicerina con algodón-pólvora gelatinizado resulta un compuesto muy satisfactorio. Abel y Dewar, trabajando ambos por el Gobierno inglés, descubrieron poco a poco el siguiente procedimiento para obtener este explosivo. El algodón-pólvora y la nitroglicerina se mezclan a mano, disolviendo todo en acetona hasta formar una pasta, que se hace pasar por prensas muy semejantes a las máquinas para fabricar ciertas formas de pasta para sopa. Por este motivo tomó el nombre de «cordita», que quiere decir tirilla, cordoncillo o cilindrillo.

Durante muchos años, su composición fue de 58 partes de nitroglicerina, 17 de algodón-pólvora y 5 de vaselina; pero como en la guerra contra los boers se vio que el desgaste de los cañones era excesivo, se varió la mezcla a 30 partes de nitroglicerina y 65 de algodón-pólvora. Aun así y todo, la vida de los cañones de grueso calibre es la mitad de la media de los que utilizan, como los nuestros, el algodón-pólvora directamente; pero el Gobierno inglés cree que esto se compensa por la mayor economía, buen funcionamiento y seguridad del explosivo cordita.

Tanto una como otra clase de estas pólvoras se conocen con la denominación de «pólvoras sin humo», porque no dejan residuos sólidos y se transforman totalmente en gases. Estos nuevos explosivos impulsores han revolucionado por completo los suministros para el ejército y la marina. Cuando se disparan los cañones no producen humo, y, por tanto, no se oculta el lugar de la batalla, lanzando los proyectiles y granadas a distancias nunca soñadas por los artilleros de los tiempos viejos. Se fabrican ahora cañones que pueden disparar, desde cada borda, proyectiles de acero pesando 5.500 kilogramos a una distancia de. 33.600 metros, y a menudo bombardean fuertes y barcos tan alejados, que no pueden verse a simple vista los hombres que luchan. Naturalmente, los disparos se van regulando por las indicaciones de los aviadores.

Pero aún más terribles que éstos son los enérgicos altos explosivos llamados rompedores, que se emplean para hacer reventar las granadas, has substancias utilizadas con este objeto deben tener dos propiedades, al parecer contradictorias: primero es necesario que exploten con choque violento, como se efectúa en las pólvoras propulsoras, para lanzar a distancias considerables las pesadas granadas; y segundo, cuando llegue su preciso momento, al término de su recorrido, estalle instantáneamente y con ta1 fuerza, que el casco de la granada se desparrame en pedazos sobre las cabezas del enemigo. No todas las substancias, naturalmente, cumplen estos requisitos.

El ácido pícrico es un explosivo muy enérgico, aplicado en otras industrias hasta hace poco, ha «melinita» francesa, la japonesa «shimocita» y las «lidita» y «perlita» inglesas son compuestos en los que entra el ácido pícrico. Es una preparación del alquitrán utilizada frecuentemente en las tintorerías, pues da un brillante color amarillo a los tejidos.

Fue empleado durante muchos años como tinte, sin que, a excepción de algunos hombres de ciencia, se conocieran sus propiedades explosivas. Una terrible explosión en cierta tintorería de Manchester atrajo la atención pública a estas propiedades. El ácido pícrico puede liquidarse, y en este estado, de color amarillento muy parecido a la miel, se introduce en las granadas, donde se solidifica. El fulminante colocado en la espoleta, artificio destinado a producir la inflamación de la carga interior, es casi la única cosa que puede hacer que explote.

Recientemente ha sido fabricado un nuevo explosivo, denominado «trinito de tolueno». Es éste también un producto de alquitrán, muy semejante en su composición al ácido pícrico. Aunque el trinitro de tolueno, conocido en todo el mundo por «T. N. T.», es aún más enérgico que el ácido pícrico, su manejo es mucho menos peligroso que los demás explosivos. Cuando el proyectil gigante, cargado de T. N. T, llega al lugar y momento en su trayectoria y explota, realmente ensordece, y al desaparecer las nubes de polvo y humo parece como si hubiera cambiado la faz de la Tierra. En ella ahonda enormes cráteres, arranca de cuajo los árboles y deshace la roca más dura en polvillo.

Puesto que la mayoría de los explosivos empleados en los suministros militares y fines industriales se preparan con nitroglicerina y algodón-pólvora, o mezclando estas dos substancias, será de gran interés dar a conocer la forma, procedimientos y algún detalle de su fabricación.

barcos explotados

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales – Tomo II W.M. Jackson, Inc.

Historia de los Descubrimientos Electricos Estudio de los Fenómenos

Historia de los Descubrimientos Eléctricos

INTRODUCCIÓN:
PRIMEROS CIENTÍFICOS Y PRIMERAS EXPERIENCIAS

Las primeras nociones de la electricidad.
Se da el nombre de electricidad a un agente físico imponderable, que produce una multitud de fenómenos como atracciones, repulsiones, producción de luz y calor, conmociones orgánicas y reacciones químicas.

El hombre primitivo sintió los efectos ingentes de la electricidad atmosférica manifestada por el trueno y por el rayo, pero a pesar del terror que le ocasionaban, no supo explicárselos, atribuyéndolos a la pujanza de la divinidad irritada con los hombres. Según los griegos, Zeus, para castigar a los mortales arrojaba las flechas de su aljaba cada una de las cuales era un rayo.

La electricidad por frotamiento, obtenida del ámbar y manifestada por atracciones de cuerpos ligeros, fue conocida desde los tiempos más remotos, por el año 3400 antes de J. C, pero distaban mucho los hombres de creer que se produjese esto por una causa común a la productora del rayo.

Tales, filósofo griego de la escuela jónica que vivió desde el año 640 hasta el 548 antes de J. C, descubrió que estos fenómenos eran debidos a un fluido que, según él existía únicamente en el ámbar y como éste en griego se llama ” electrón”, el fluido derivado de él tomó mucho más tarde el nombre de electricidad. Plinio, antiguo naturalista que pereció en la erupción del Vesubio en el 79 de la era cristiana, escribió sobre el ámbar y sus cualidades comparándolo con la piedra imán cuya propiedad era ya bien conocida.

Progreso en el estudio de la electricidad.
Guillermo Gilbert, célebre físico y médico de la Reina Isabel de Inglaterra, fue el primero que se dedicó al estudio metódico de la electricidad, descubriendo que no era la resina la única substancia que la producía. Comprobó idénticos resultados frotando azufre, lacre, goma, sal gema y varias otras substancias.

Historia de los Descubrimientos Electricos

Otto de Guericke, físico alemán nacido en Magdeburgo en 1602 y muerto en 1686, inventor de la máquina neumática, parece haberlo sido también de la primera máquina eléctrica, basada en el frotamiento del azufre. Constaba su invento en una esfera de azufre que giraba mecánicamente y era frotada con la mano, obteniéndose diminutas chispas. Más tarde la substituyó con vidrio y perfeccionado el procedimiento de la frotación, obtuvo mejores resultados.

guerike

Esteban Gray, que consagró su vida al estudio de la electricidad hizo verdaderos progresos en el campo de la Física. Después de innúmeras experiencias clasifico los cuerpos en buenos y malos conductores de la electricidad, y notó la posibilidad de electrizar un cuerpo por contacto. Fue el primero que utilizó el hilo metálico para trasladar la electricidad de un punto a otro.

Gray

Dufay, continuando los estudios de Gray descubrió las dos clases de electricidad llamadas positiva y negativa. El descubrimiento de la electrización por influencia marcó el punto de partida para los grandes inventos que mostraron la importancia excepcional de la electricidad a la que, hasta entonces, no se le había dado importancia. Entre las máquinas basadas en la influencia merecen citarse como las más importantes, el eletróforo de Volta, la máquina de Ramsden y la de Wimshurt.

El problema del almacenamiento de la electricidad era el más esencial tal vez, para llegar a su aprovechamiento y después de muchos estudios fue solucionado a la vez, pero separadamente por un monje y por un catedrático de Leiden, ciudad de Holanda, aparato que quedó consagrado con el nombre de ” Botella de Leiden “.

LOS DESCUBRIMIENTOS: Hace ya más de 2.000 años los griegos descubrieron que al ser frotado con una tela el ámbar atrae objetos livianos como plumas, polvo, etc. Se descubrió que dos varillas de ámbar luego de ser trotadas se repelían. Pero la razón de estos fenómenos no era comprendida.

gilbertGuillermo Gilbert, releyendo los escritos de los griegos alrededor del 1600, se interesó más por el magnetismo (sugirió que la Tierra se comportaba como un inmenso imán). Con todo, se dio cuenta de que las fuerzas de atracción y repulsión entre varillas frotadas eran similares a las fuerzas que ejercen entre sí los imanes naturales. Fue Gilbert quien dio al nuevo campo de estudio el nombre de electricidad, que derivó del nombre griego del ámbar.

Con el transcurso del tiempo se comprobó que muchas otras sustancias podían producir también efectos eléctricos. Otto Von Guericke, en el siglo XVII, construyó una esfera de azufre que podía hacer girar con una mano y frotar con la otra.

Además de atraer pequeños trozos de papel producía (lo cual era inesperado) crujidos y diminutas chispas mientras se la frotaba. Por primera vez se veía que la electricidad podía fluir; en realidad se pensaba que era un fluido que podía ser transferido de un objeto a otro por frotamiento.

La esfera de azufre de Guericke fue muy empleada y desarrollada por los primeros investigadores. Fue uno de los primeros métodos deelectricidad estatica producir electricidad. Posteriormente encontraron la forma de conservar la electricidad así producida en la botella de Leyden —una botella parcialmente llena de agua con una cadena metálica que colgaba a través del corcho—. Éste fue el antecesor del capacitor.

Benjamín Franklin vio la conexión entre las diminutas chispas de la esfera de azufre a las gigantes chispas del rayo —ambos eran flujos de “fluido” eléctrico—. Demostró su afirmación con su famoso experimento que consistió en hacer volar un barrilete hacia una nube ele tormenta. El cable húmedo del barrilete condujo hasta tierra la carga eléctrica de la nube.

El italiano Galvani hizo otro descubrimiento importante en forma accidental hacia fines del siglo XVIII.

galvaniDescubrió que tocando con alambres de hierro y latón los músculos de las patas de una rana recién muerta, se los hacia contraer del mismo modo que cuando se los tocaba con la electricidad almacenada en una jarra de Leyden.

Galvani pensaba que, de alguna manera misteriosa, las patas habían producido su propia electricidad.

Había muy poco, en los estudios que se hacían en aquellos tiempos, que tuviera verdadero significado. A la electricidad se la consideraba más bien como un juego, para atraer o repeler y producir chispitas.

Y en realidad, las minúsculas cantidades de electricidad generadas por las máquinas de frotamiento no tenían ninguna utilidad práctica. Casi todos los conocimientos actuales de electricidad se adquirieron en los últimos 160 años.

El descubrimiento, Von Alejandro Volta, de la pila ” eléctrica marcó una nueva senda al estudio de la electricidad. Volta demostró que la contracción de las patas de la rana observadas por Galvani no tenían nada que ver con la rana en sí, sino que era debida a los alambres de hierro y latón, que al entrar en contacto con la humedad salina de la rana generaban electricidad.

Constituían, en verdad, una forma primitiva de célula electrolítica. Volta fabricó su pila con placas de cobre y cinc puestas en una solución salina. Luego construyó una batería más útil conectando una cantidad de estas unidades entre sí.Carlisle

El primer efecto importante que se descubrió con las corrientes eléctricas fue su facultad de descomponer en sus elementos componentes a ciertos compuestos químicos: la electrólisis. A principios del siglo XIX, dos científicos ingleses, Carlisle y Nicholson, conectaron los extremos de una pila de Volta a dos alambres de platino colocados en tubos que contenían ácido diluido.

De los alambres surgieron burbujas y se comprobó que las que salían de un cable eran de oxígeno y las que salían del otro eran de hidrógeno. Los químicos llegaron correctamente a la conclusión de que el agua había sido descompuesta en los elementos que la componen por el paso de la corriente eléctrica.

Con las pilas de Volta la electricidad podía producirse fácil y continuamente. Científicos de todas partes adoptaron la pila de Volta y la empezaron a utilizar para sus propios experimentos. Una de las grandes dificultades que encontraron fue que no se disponía de un método para medir la electricidad.

Hasta 1820 los únicos instrumentos de medición eléctrica se basaban en las fuerzas de atracción y repulsión entre cargas de electricidad estática y no servían para medir corrientes eléctricas. En 1819 salió a la luz un aspecto enteramente nuevo de la electricidad. Desde los días de Gilbert se pensaba que la electricidad y el magnetismo debían estar relacionados de alguna manera desconocida.

oersterdCuando Juan Oersted provocó la deflexión de una brújula magnética colocándole encima un cable que conducía una corriente eléctrica, demostró la naturaleza de esta relación —un conductor por el cual circule una corriente eléctrica se comporta como un imán—.

Al año siguiente Oersted demostró que el conductor queda rodeado por un campo magnético. Andrés María Ampére desarrolló estos descubrimientos con una maravillosa serie de experimentos, mediante los cuales pudo deducir claramente las leyes de atracción y repulsión entre cables conductores de corrientes eléctricas.

Como las fuerzas obedecían a ciertas leyes —y cuanto más grande la corriente mayor la fuerza que ejercía— este efecto pudo ser utilizado para precisas mediciones eléctricas. Es el principio en que se basan el galvanómetro y la mayoría de los amperímetros y voltímetros. Por primera vez la electricidad pasó a ser una ciencia exacta.

Jorge Ohm y más tarde Kirchoff pudieron establecer la relación existente entre corriente, voltaje (presión eléctrica) y resistencia en un circuito. Miguel Faraday fue el siguiente descubridor de importancia.

Siguió rápidamente el trabajo de Oersted empleando grandes bobinas de alambre para obtener poderosos electroimanes. Mediante éstos Faraday consiguió hacer el primer motor eléctrico sencillo. Las fuerzas actuantes entre dos bobinas, una fija y otra móvil, harían girar a esta última.

A continuación se les ocurrió a varios científicos que si una corriente eléctrica podía producir un campo magnético, la inversa también podría ampereser posible y un imán serviría para producir una corriente eléctrica. Durante 10 años Faraday estudió, este problema hasta que finalmente consiguió mostrar que una corriente variable en un conductor puede producir una corriente en un conductor cercano.

Este fenómeno se denomina ahora inducción electromagnética. El descubrimiento de Faraday condujo directamente al del dinamo, o principio del generador: cuando Una bobina gira dentro de un campo magnético en el cable se genera una corriente eléctrica.

edisonThomas Alva Edison, el científico e inventor estadounidense, desarrolló este concepto y construyó un generador eléctrico capaz de producir corrientes eléctricas mucho mayores que la pila de Volta. Ya era obvio que la electricidad en movimiento era una forma de energía.

En realidad, el generador eléctrico convertía la energía mecánica en eléctrica. Un cable que conduce corriente se calienta porque la resistencia del cable convierte parte de la energía eléctrica en calor. Ésta es la base de todos los aparatos eléctricos de calefacción o similares.

Humphrey Davy descubrió que la electricidad podía emplearse también para producir luz.

Conectó los terminales de una batería muy potente a dos varillas de carbón apenas separadas entre sí, y obtuvo una luz muy brillante; la primera lámpara de arco había sido inventada.

Edison introdujo la lámpara eléctrica haciendo pasar una corriente eléctrica a través de un fino filamento de carbón encerrado en una ampolla de vidrio, en cuyo interior había hecho el vacío. El filamento se ponía incandescente e iluminaba.

Hacia el año 1850, casi todos los efectos eléctricos importantes habían sido descubiertos y explicados. Había dos importantes excepciones. Una de ellas era la existencia de ondas electromagnéticas.

Jaime Clerk Maxwell demostró matemáticamente que las ondas, alteraciones electromagnéticas, están asociadas a todas las corrientes eléctricas variables, y Enrique Hertz, 24 años después (1887) produjo y detectó en la realidad las ondas previstas por Maxwell.

Maxwell

El descubrimiento condujo a la idea, desarrollada extensamente por Guillermo Marconi, de que las ondas electromagnéticas podían ser empleadas para transmitir mensajes sin cables, a través del aire. Al principio se las utilizó para enviar señales telegráficas y luego, en este siglo, para transmitir sonidos e imágenes.

Marconi

La pregunta acerca de qué era realmente la electricidad y qué era lo que fluía por el circuito eléctrico no fue contestada hasta 1897, en que J. f. Thompson descubrió el “ladrillo” de que estaba construida la electricidad: el electrón.

Mediante un fuerte campo eléctrico deflectó una corriente eléctrica que circulaba por el vacío y constatando en qué dirección se desviaba, probó que estaba constituida por cargas eléctricas negativas, o electrones. Roberto Millikan en 1911 demostró que el electrón transportaba la menor carga eléctrica posible. Las minúsculas partículas, presentes en toda materia, pueden ser distinguidas por la cantidad de electricidad que transportan.

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PRIMEROS ARTEFACTOS ELECTRICOS HOGAREÑOS

primeros artefactos elctricos para el hogar

Ver: La Era de la Energía Eléctrica

Concepto del tiempo segun diferentes culturas Medicion del Tiempo

Concepto del Tiempo Según Diferentes Culturas

INTRODUCCIÓN:

Existen diferentes maneras de acercarnos al tiempo que ya pasó. Una de ellas es a través de los recuerdos y otra es a partir de los vestigios de la actividad humana, es decir, las fuentes históricas.

Todos nosotros guardamos en nuestros recuerdos y en las cosas que producimos o acumulamos la memoria del tiempo. Los álbumes de fotos, las cartas, los “recuerdos” de momentos especiales, las grabaciones y todo lo que preservamos de la destrucción nos ayuda a recuperar el tiempo pasado.

Sin embargo, nunca recuperaremos una imagen estática del pasado porque nuestro presente siempre determinará la forma que damos a los sucesos del tiempo que ya pasó

Para hablar del TIEMPO, consideramos oportuno remitirnos a la Biblia, cuya temática constituye el hombre, sencillamente como tal sin recurrir a adjetivos de ninguna naturaleza.

“El Libro de los Libros”, dice David Ben Gurión, “comienza con la historia del primer hombre, que no era más que eso: sencillamente hombre”. De esa manera, la Biblia puede considerarse como la tradición y la historia del planeta Tierra y de la humanidad que lo habita.

Eclesiastés 2.3, nos relata de que en este mundo todo tiene su tiempo y todo lo que hay debajo del cielo pasa en el término que se ha prescrito.

Un tiempo para nacer

y un tiempo para morir,

Un tiempo para plantar

y un tiempo para arrancar lo plantado.

Un tiempo para destruir,

y un tiempo para construir.

Un tiempo para el amor,

y un tiempo para el odio.

Un momento para callar,

y un momento para hablar…

Definición del Tiempo

El hombre ha buscado definir el tiempo, ha tratado de responder algunas preguntas: ¿existe en realidad?, ¿Cuál es su forma?. ¿Es constante y eterno, o bien, cambiante y efímero?.

¿Cuándo se originó el tiempo? Hace unos 15 mil millones de años sucedió un fenómeno cósmico llamado Big Bang o “gran estallido” que dio origen al Universo.

Para el hombre primitivo, el tiempo era una sucesión confusa de días y noches, advertía la existencia de fenómenos de carácter cíclico… la luna cambiaba su forma…

Platón : “El tiempo es la imagen de la Eternidad, el tiempo es tanto una idea abstracta, como una realidad de la vida”

“El tiempo es implacable porque nunca deja fluir y todo lo que existe está sometido a su efecto”. (A.Einstein)

El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo. Alphonse Allais (1855-1905) Escritor francés.

El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace. Marco Aurelio Emperador romano

¿Qué es, pues el tiempo?

Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quien me lo pide, no lo sé.

San Agustín (354-439) Obispo y filósofo

Medición del tiempo

El tiempo más inmediato lo medimos, lo controlamos, con el reloj y el tiempo más amplio lo medimos con el  Calendario. Mientras nos deslizamos por los años, los meses, las semanas, las horas, los minutos y los segundos, raramente pensamos de dónde vienen estas cosas o por qué hemos dividido el tiempo de una forma y no de otra.

No siempre ha sido así. Durante miles de años, el esfuerzo por medir el tiempo y crear un calendario factible ha sido una de las grandes luchas de la humanidad, un enigma para los astrónomos, matemáticos, sacerdotes, reyes y todos los que han necesitado contar los días que faltan para la siguiente cosecha, calcular cuándo hay que pagar los impuestos, o determinar el momento exacto de realizar un sacrificio para calmar a un Dios colérico.

Para el hombre primitivo, el tiempo era una sucesión confusa de días y noches, no obstante de ello, advertía la existencia de fenómenos de carácter cíclico… la luna cambiaba su forma…

El sol y la luna, establecieron con sus movimientos aparentes, puntos de referencia para medir el tiempo. Uno de los primeros instrumentos utilizados en la antigüedad fue el gnomon, una varilla clavada en el piso, cuyos cambios en su sombra determinaba el desplazamiento del sol en su ciclo diario.

Es imposible determinar cuando se descubrió que el movimiento aparente del sol se ajustaba a un ciclo temporal, desde luego que este fue el primer hallazgo científico del hombre. En este descubrimiento emplearon un punto de observación; tras comprobar que el sol no salía siempre por el mismo punto, fueron señalando por medio de estacas, la salida diaria del sol, al cabo de un tiempo, las estacas demostraron que después de 365 marcas, el sol volvía a salir por el mismo punto, ello dio origen al período de un año de 365 días.

Algo similar a lo mencionado, es el monumento megalítico de Stonehenge (al sur de Inglaterra), que constituye el mayor calendario del mundo, fue construido aproximadamente 2.500 años antes de nuestra Era.

El desarrollo de la civilización motivó la adopción de unidades regulares para medir el tiempo. El calendario es el sistema que se utiliza para marcar el tiempo en años, meses, semanas y días, la palabra calendario deriva del latín “calendarium”, con esa designación los romanos se referían a los libros de contabilidad. Calendarium viene de Kalendae, era el primer día del mes lunar, cuando se tenía que pagar las cuentas.

La palabra almanaque proviene del árabe (al-manakh, ciclo anual), los primeros almanaques eran unos calendarios que servían para documentar fechas de fiestas religiosas. En árabe “al-manakh” significa parada en un viaje.

Almanaque Bristol se originó en 1832 en Nueva Jersey por gestión del médico, Charles Bristol cuya faz ilustra la portada. El motivo de creación del almanaque, fue para que sirva de guía para que los pacientes tomaran sus medicamentos de forma correcta.

Posteriormente se añadieron otros datos como el santoral, los cuentos y los chistes. Bristol fue el dueño de la farmacia que aún conserva su nombre, en 1856 la firma Lanman y Kemp Barclay compró la empresa y añadió al almanaque anuncios de sus productos, como el Agua de Florida Murray y Lanman, el Tricófero de Barry o la Brillantina Alka

CONCEPTO DEL TIEMPO EN LAS DIFERENTES CULTURAS

Egipto, cuatro milenios antes de Cristo se conocía el año solar de 365 días, con 12 meses de 30 días y 5 complementarios. El inicio del año estaba determinado por la primera aparición en el amanecer de la estrella Sirius, este acontecimiento coincidía ordinariamente con la crecida del río Nilo.

Babilonia, 500 años a de C. el astrónomo Naburiano, calculó la duración de un año en trescientos sesenta y cinco días, seis horas y quince minutos. De Babilonia hemos heredado la semana de siete días, la hora de sesenta minutos, y el minuto de sesenta segundos, desde luego tenían formas ingeniosas para realizar esos cálculos, convirtiendo la sombra de las estacas en grados, minutos y segundos de ángulo, también utilizando Clepsidras o relojes de agua, datan de la antigüedad egipcia y se usaban especialmente durante la noche, cuando los relojes de sombra no servían.

Las primeras clepsidras consistieron en una vasija de barro que contenía agua hasta cierta medida, con un orificio en la base de un tamaño suficiente como para asegurar la salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo fijo.

Los griegos, establecieron en el año 776 a. de C. un calendario luni-solar que contaba con 12 meses de 29 y 30 días alternativamente. El filósofo griego Heráclito, afirmaba que toda la existencia constituye un flujo en movimiento: ” No puedes bañarte dos veces en el mismo río, pues las aguas que fluyen sobre ti son siempre nuevas”. El tiempo es representado como un río, donde todo se halla sometido a un proceso de cambio en el instante en que es percibido.

En Roma el año luni-solar, constaba de 10 meses lunares, los meses estaban dedicados a sus dioses: Enero, procede de Jano, el dios romano. Su símbolo era una cabeza de dos caras, mirando al Este y al Oeste (por donde sale y se pone el sol). Febrero, nace del latín februa. Refiere a los Festivales de la Purificación. Era el mes en el que los psicólogos romanos se tomaban vacaciones. Marzo, nombrado así en honor a Marte, Dios de la guerra. Abril, probablemente derive de aperire (abrir), ya que es la estación en la que empiezan a abrirse las flores. Mayo, debe su nombre a Maia, la diosa romana de la primavera y los cultivos.

Las celebraciones en honor a Flora, la diosa romana de las flores, alcanzaba su punto culminante el primero de mayo. Junio, puede derivar de Juno, la diosa del matrimonio, o del nombre de un clan romano, Junius. Otros creen que nace de juniores (jóvenes) en oposición a maiores (mayores, por mayo). Julio, era el quinto mes del calendario romano primitivo, por lo que se llamaba quintilis.

En el año 44 a. C., luego del asesinato de Julio César, se lo llama Julio porque ese había sido el mes de su nacimiento. Agosto, se llama así en homenaje al primero de los emperadores romanos: Cayo Julio César Octavio Augusto. Septiembre, era el séptimo mes del calendario antiguo, por lo que se tomó su nombre de septem, siete. Octubre, durante los ocho años del emperador Riveritum se lo llamaba ¡octo!, que significa ocho. Noviembre, fue el noveno mes, en latín novem. Diciembre, es el mes más festivo del calendario gregoriano.

DIAS DE LA SEMANA

LUNES: Luna, Diana, diosa de la caza. MARTES: Marte dios de la guerra, MIERCOLES: Mercurio mensajero de los dioses JUEVES: Júpiter rey de los dioses, VIERNES: Venus diosa de la belleza SABADO: shabbath, DOMINGO: dedicado a Dios (Domine significa Señor)

AÑOS BISIESTOS

En el año 45 a. de C. Julio Cesar, decidió corregir los errores del antiguo calendario romano y encargo al astrónomo egipcio Sosigenes de Alejandría, la confección de un nuevo calendario introduciendo un día más cada cuatro años (año bisiesto), los meses de abril, junio, septiembre y noviembre tendrían 30 días. Enero, marzo, mayo, julio, agosto, octubre y diciembre con 31 días y febrero con 28 días, cada cuatro años, se duplicaría el 24, al que se conocía como el “Sextus calendas martias” (que significa sexto día antes de marzo).

El calendario judío es de tipo luni-solar, según Samuel, tiene su origen en la creación del mundo, corresponde al año 3761 antes de Cristo, comienza con la conmemoración de la salida de Egipto. Actualmente el calendario judío corresponde al año 5766. Para calcular el año que concierne con el calendario judío, se suma 3761 al año civil en curso. Los 7 días de la Creación marcan la unidad básica del calendario hebreo, que culmina con el Shabat, los días comienzan con la puesta del sol y terminan al anochecer siguiente

El calendario Musulmán, tiene su origen en Hégira, marca la huida de Mahoma (imagen izquiera) de la Meca a Medina en el año 622 de la era Cristiana, consta de 12 meses lunares de 29 y días alternativamente. La palabra Almanaque deriva del árabe Al-amanach o “circulo de los meses” o calendario.

En China el conocimiento de la astronomía se remonta al siglo IX a. de C. lamentablemente en el año 230 a. de nuestra Era, un emperador destruyó los textos antiguos, en los pocos textos que se salvaron, aparecen descripciones como el Solsticio de Invierno, El calendario era lunar y el año se hallaba dividido en 12 partes, comenzaba el día del Solsticio de Invierno

Los Mayas en el tercer milenio a.C., tuvieron un desarrollo astronómico polifacético, muchas de sus observaciones han llegado hasta nuestros días, por ejemplo un eclipse lunar del 15 de febrero de 3379 a.C.. Conocían con exactitud la posición de los planetas, y la periodicidad de los eclipses. El Calendario Maya se inicia con el día cero, de acuerdo al cómputo del tiempo correspondería al 8 de junio de 8498. El año maya comprendía 365 días.

Los Aztecas tenían dos calendarios, uno de ellos determinaba sus ceremonias religiosas. El más importante, llamado Tonalpohualli, que ha sido encontrado tallado en una gran piedra, que se conserva en el Museo Nacional de México. Consiste en la unión de una serie de veinte signos, con otra serie de 13 números, la combinación de ambas series proporciona 260 días.

La cultura Incaica (Perú y Bolivia), tuvo un gran desarrollo, los incas conocían la revolución sinódica de los planetas con admirable exactitud, las anotaciones en los quipus (cordeles con nudos) marcaban los días del calendario, que consistía en un año solar de 365 días.

CALENDARIO GREGORIANO.-

El Papa Gregorio XIII (imagen izquierda) introdujo el calendario que lleva su nombre, reunió a los mejores astrónomos de la época, los cuales establecieron que en el Calendario Juliano, se presentaba un desfase de 11 días, el equinoccio de primavera caía el 11 de marzo en lugar del 21 de marzo y la Iglesia Católica enfrentaba una creciente confusión para determinar fechas como la Semana Santa.

Eventualmente como resultado del Concilio de Trento (1545-1563) se encomendó al Papa hacer las reformas necesarias al calendario, en el mes de octubre de 1582 el Papa Gregorio XIII literalmente descontó diez días con el fin de restaurar el equinoccio de primavera a la fecha correspondiente. Al abolir 10 días, del jueves 4 de octubre que correspondía al Calendario Juliano se paso al día siguiente viernes 15 de octubre, dando origen al primer día del Calendario Gregoriano.

Este cambio, suscitó algunas curiosidades, por ejemplo los dos exponentes más importantes de la Literatura Castellana e Inglesa: Don Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron en la misma fecha. pero con diez días de diferencia (Inglaterra no adopto del Calendario Gregoriano hasta el año de 1752.

Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre de 1582, le dieron sepultura al día siguiente el 15 de octubre de 1582.

El , que es el que utilizamos actualmente, tiene un error de un día cada 3.000 años.

CONCEPTO DEL TIEMPO EN EL CRISTIANISMO

Con la consolidación del cristianismo, la noción de tiempo experimentó un importante cambio, ya que esta religión niega la posibilidad de un tiempo cíclico. La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo son hechos únicos, irrepetibles, y dan un sentido a la existencia humana. De esta manera el tiempo es considerado fundamentalmente lineal y orientado hacia el futuro, y el sentido de toda la historia aparece como un desplazamiento en el tiempo, que tiene su origen en la creación y que culminará en el juicio final, que será el final de los tiempo.

LOS RELOJES

En el siglo XIII, en el lindero final de la Edad Media, apareció la primera máquina industrial: el reloj. Los relojes primitivos, fabricados por herreros, estaban hechos de acero y sufrían de la expansión y contracción que provocaban los cambios en la temperatura. Eran inexactos en un rango de 15 a 30 minutos al día y tenían que ser ajustados diariamente. Su propósito inicial era hacer sonar las campanas cada hora en las torres de castillos, iglesias o centros de población.

En el siglo XV se inventaron los relojes de una manecilla para marcar las horas y en 1505 el herrero alemán Peter Henlein consiguió construir relojes mecánicos tan pequeños que podían llevarse en el bolsillo. Estos relojes, que se popularizaron con el nombre de “relojes de saco” se montaban en cajas y en lugar de pesas utilizaban resortes. Se llevaban en una bolsa, sonaban cada hora y funcionan durante unas 40 horas.

La primera revolución relojera se dio en el siglo XVII, cuando el científico holandés Christiaan Huygens inventó el reloj de péndulo, alcanzando una exactitud similar a la de los relojes de sol. El péndulo de Huygens funcionaba movido principalmente por las fuerzas de la gravedad y sus relojes fueron los primeros cronómetros capaces de contar los segundos. La idea de emplear el péndulo para su aplicación al reloj la había formulado en 1636 Galileo Galilei pero, viejo y ciego, no la pudo llevar a la práctica.

En el primer reloj eléctrico, que se inventó en el siglo XIX, el péndulo no se movía gracias a la acción de la fuerza de la gravedad sobre una pesa, sino mediante un electroimán alimentado por una batería. En 1914 el norteamericano Henry Ellis Warren accionó un reloj mediante un dispositivo electromotor y gracias a esto inventó los primeros relojes eléctricos fiables.

Con el desarrollo de la tecnología, se descubrió que un cristal de cuarzo vibra con una frecuencia de 16.000 a 30.000 ciclos por segundo; en 1948 se construyó el primer reloj atómico, con un margen de error de diez mil millonésima de segundo, lo que equivale un error de un segundo cada 300 años.

Los científicos alemanes han construido un Superreloj CS1, de cesio, con un peso de una tonelada, durante un año de funcionamiento, ha permitido calcular que tiene un error de un segundo cada treinta millones de años. Su funcionamiento se halla relacionado con la Escala Coordinada del Tiempo Mundial, su sincronización perfecta en el ámbito internacional, es indispensable para las redes de noticias, mediciones de la tierra efectuadas a gran distancia para todo tipo de orientación tanto en la aviación como en la navegación

EL RELOJ DE LA CATEDRAL DE SUCRE

El arzobispo Pedro Miguel de Argandoña encargo la compra en Londres (1765) de un reloj para la catedral de Sucre, con un costo de 568 libras esterlinas.El reloj arribó en barco a Buenos Aires, fue trasladado a Sucre en una recua de mulas, vía Jujuy. En 1784 llegó a Sucre, se estrenó en 1786, hasta el día de hoy sigue en funcionamiento

EL TIEMPO EN LA LITERATURA.-

En la literatura el concepto del tiempo ha sido motivo de permanente especulación. Dante, imagina emprender un viaje por los fantásticos ambientes que se ofrecen para el alma humana, lejos de la vida terrenal, citando pasajes anteriores a su vida y profetizando acontecimientos como el descubrimiento de nuevas tierras en occidente.

Goethe, describe a Fausto vendiendo su alma a Mefistófeles a cambio de revivir su pasado. Así podríamos mencionar innumerables obras de la literatura mundial que tienen como argumento fundamental el tiempo y el espacio: Julio Verne en “20.000 leguas de viaje submarino”. H.G. Wells en su obra “La máquina del tiempo”, que cautivo la imaginación con el lanzamiento de su viajero en el tiempo.

Jorge Luis Borges, vivió fascinado con el concepto del tiempo. Borges define: “El tiempo es la sustancia de que estoy hecho, el tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; él es el tigre que me destroza, pero yo soy el tigre. Es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego”.Borges resume el concepto del tiempo en un solo momento “el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”.

”Mirar el río hecho de tiempo y agua

y recordar que el tiempo es otro río,

saber que nos perdemos como el río

y que los rostros pasan como el agua.

EL TIEMPO FISICO Y EL TIEMPO BIOLOGICO.-

Desde el punto de vista biológico, todos los ritmos naturales que afectan la vida del hombre, se hallan regulados por el tiempo. La duración del hombre, al igual que su estatura, varía según la unidad que se utiliza para medirla, la vida del hombre se mide valiéndose los movimientos de las agujas del reloj. Para el reloj que mide el día de un niño, es igual al de sus padres, pero en realidad esas 24 horas representan una fracción muy pequeña en la futura vida del niño, y una fracción muy grande en la vida de sus padres, de esa manera el valor del tiempo físico varía según miremos el pasado o el futuro.

Al describir un tiempo físico, necesariamente debemos referirnos a un tiempo fisiológico. Este se halla presente en todos los niveles fisiológicos del universo, ya sea en el soma de una célula o en el mismo hombre. El tiempo fisiológico depende de las modificaciones del medio y la respuesta de los seres a esas modificaciones. El tiempo fisiológico, difiere del tiempo físico, por que no tiene la precisión de un reloj.

La relación que existe entre el tiempo físico y el fisiológico es comparada por Alexis Carrel “Como un ancho río que corre por la llanura. En los albores de la vida, el hombre corre alegremente a lo largo de la orilla, va más deprisa que la corriente. Hacia el medio día su marcha disminuye, las aguas se deslizan con tanta rapidez como su paso. Al anochecer, el hombre está fatigado, la corriente continúa con su flujo. El hombre se queda atrás, luego se detiene y cae para siempre, el río sigue su curso inexorable”.

En realidad, el río nunca ha acelerado su marcha, sólo se tiene esa ilusión al retardo progresivo de nuestro paso. Cada uno de nosotros es el hombre que corre a lo largo de la orilla del río y ve pasar las aguas del tiempo físico.

Dr.Antonio Dubravcic Luksic
Ex Catedrático de Nefrología –Facultad de Medicina –Universidad de Chuquisaca, Bolivia
Ex Editor de la Revista del Instituto Médico “Sucre” (Bolivia
Premio Nacional al Mérito Profesional (Medalla de oro) otorgada por el Colegio Médico de Bolivia (1998) Premio al mérito profesional (medalla de oro) otorgada por la Sociedad Boliviana de Urología

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Borges Jorge Obra poética, 2. Edición Emecé Editores (Buenos Aires, 1977) Alianza Editorial. Biblioteca Borges. Madrid, 1998.

Historia del Paraguas Sombrilla Quitasol Historia de los Inventos

Historia del Paraguas – Grandes Inventos

El paraguas tuvo su origen en los tiempos primitivos, pues parece que ya estaba en uso entre los chinos en el siglo XI a. de J. C.; también lo usaban los asirios 600 años antes de nuestra era. En los bajorrelieves de Nínive, en los frescos de las tumbas y los palacios de Tebas y Menfis, en los vasos pintados de Etruria y de Grecia, vemos unas especies de paraguas o quitasoles que eran de hojas de árboles, pieles, cañas o telas. También diferían sus dimensiones, pues fueron bastante grandes en China y muy pequeños en Asiria y Babilonia.

En cuanto a su altura, por lo general excedía la de un hombre. Adoptado por los europeos, el quitasol se convirtió en paraguas, y si bien hubo una época en que las damas elegantes lucieron hermosas sombrillas de encaje, seda y puntillas, en la actualidad han caído en desuso entre los pueblos occidentales. Aunque nosotros no le atribuimos ningún carácter de dignidad, durante mucho tiempo fue un objeto noble.

Hasta llegó a ser un atributo de la divinidad; simbolizaba la protección de un poder superior, que se extendía alrededor del dios encima del cual se colocaba. En ciertas fiestas griegas se desplegaba una sombrilla encima de las estatuas de Dionisio (Baco), de Deméter (Ceres) y de Hermes (Mercurio). En las procesiones de la India las figuras de los dioses desfilaban bajo la protección de parasoles.

Historia del Paraguas- Grandes Inventos

Historia del Paraguas

Una procesión de dignatarios de la antigua China. La sombrilla de papel, de dos o tres planos,
indicaba la dignidad de los personajes a los cuales estaba reservada.

En épocas más recientes se vieron papas que, al presentarse ante las muchedumbres, iban precedidos por dos sombrillas las cuales simbolizaban el poder espiritual y el temporal respectivamente. En Etiopía y en Marruecos, los soberanos ejercieron siempre sus funciones bajo un quitasol. y, sin duda, procede del Oriente la costumbre veneciana de adoptar la sombrilla como símbolo del poder del dux. Sin duda los chinos y los japoneses fueron los primeros en considerar el “dosel portátil” como un instrumento útil y en vulgarizar su empleo.

Las damas griegas inmediatamente vieron en él una prenda de su atavío. En lugar de llevarlo ellas mismas, lo hacían llevar por un esclavo.

Las matronas romanas siguieron el ejemplo. El uso del umbráculum (quitasol) se mantuvo en Italia aun después de la caída del Imperio; pero en el resto de Europa se reservó exclusivamente para las ceremonias del culto, en las cuales cumplía la misión del palio actual.

Durante el Renacimiento el paraguas se puso nuevamente de moda, y a menudo su uso estaba reservado a los caballeros que debían emprender largas marchas a caballo. Debemos señalar un detalle curioso de los paraguas italianos del siglo XV: los mangos de madera, que eran ya muy pesados, se recubrían de cuero, con lo cual su peso llegaba a los dos kilogramos. Después del siglo XVI, los jesuitas introdujeron el usó de la seda en la fabricación de estos accesorios.

Las damas de compañía de Catalina de Médicis restablecieron el uso del paraguas, que desde entonces se ha extendido cada vez más. París se encargó de refinar paulatinamente la forma de las sombrillas, introduciendo sutiles y oportunas variantes. Las elegantes de esa ciudad, centro de la moda, decidieron que no debía emplearse indistintamente el mismo accesorio para protegerse de la lluvia y de los rayos del sol. La seda más fina ~ el encaje más vaporoso se emplearon para embellecer lujosas sombrillas que, durante el reinado de Luis XIV, cubrían las elegantes cabezas de las damas de la corte.

Los hombres —que consideraban la sombrilla como un accesorio demasiado afeminado— la adoptaron en el siglo XVIII. Es sabido que en Inglaterra, aún hoy, todo hombre serio que se dirige a su oficina no salé jamás de su casa sin colgar antes de su brazo el paraguas rigurosamente enfundado, dispuesto a abrirlo al primer amago de lluvia.

En la época de Luis XV aparece el en-toztt-cas en su doble función dé sombrilla y paraguas, como su lejano antepasado. También tienen este doble uso las graciosas sombrillas japonesas, hechas con papel resistente de varios colores y hermosos diseños. Hoy el paraguas no está tan de moda. En parte, lo reemplazó el impermeable, que tanto usan hombres como mujeres.

La Polvora – Historia de la Polvora – Descubrimiento de la Polvora

HISTORIA DE LOS  EXPLOSIVOS: TIPOS Y DIVERSOS USOS

Explosivos: Son compuestos o mezclas de compuestos químicos que arden o se descomponen rápidamente generando grandes cantidades de gas y calor, y los consiguientes efectos de presión repentinos. En tiempos de paz los explosivos se utilizan principalmente para voladuras en minería y en cantería, aunque también se emplean en fuegos artificiales, en aparatos de señalización y para hacer remaches y moldear metales. Los explosivos se utilizan también como propulsores para proyectiles y cohetes, como cargas explosivas para la demolición, y para hacer bombas y minas.

El primer explosivo conocido fue la pólvora, llamada también “polvo negro”. Se empezó a utilizar hacia el siglo XIII y fue el único explosivo conocido durante siglos. Los nitratos de celulosa y la nitroglicerina, ambos descubiertos en 1846, fueron los primeros explosivos modernos. Desde entonces, nitratos, compuestos de nitrógeno, fulminatos y azidas han sido los principales compuestos explosivos utilizados por separado o mezclados con combustibles y otros agentes. El trióxido de xenón, que fue el primer óxido explosivo, se desarrolló en 1962.

La Pólvora:

La pólvora, es un polvo explosivo utilizado en balística, en particular pólvora negra, una mezcla explosiva de un 75% de nitrato potásico, un 15% de carbón y un 10% de azufre aproximadamente. La pólvora fue el primer explosivo conocido; su fórmula aparece ya en el siglo XIII, en los escritos del monje inglés Roger Bacon, aunque parece haber sido descubierta por los chinos, que la utilizaron con anterioridad en la fabricación de fuegos artificiales.

historia de la polvora

Es probable que la pólvora se introdujera en Europa procedente del Oriente Próximo. Berthold Schwarz, un monje alemán, a comienzos del siglo XIV, puede haber sido el primero en utilizar la pólvora para impulsar un proyectil. Sean cuales sean los datos precisos y las identidades de sus descubridores y primeros usuarios, lo cierto es que la pólvora se fabricaba en Inglaterra en 1334 y que en 1340 Alemania contaba con instalaciones para su fabricación.

El primer intento de utilización de la pólvora para minar los muros de las fortificaciones se llevó a cabo durante el sitio de Pisa en 1403. En la segunda mitad del siglo XVI, la fabricación de pólvora en la mayoría de los países era un monopolio del Estado, que reglamentó su uso a comienzos del siglo XVII. Fue el único explosivo conocido hasta el descubrimiento del denominado oro fulminante, un poderoso explosivo utilizado por primera vez en 1628 durante las contiendas bélicas que se desarrollaron en el continente europeo.

UN POCO DE HISTORIA
Por Raquel Cubero

Aunque su función primigenia era la de servir de vía para la introducción en Europa de sedas y telas orientales, muchos otros objetos y materiales acabaron por llegar a occidente a través de ella. Entre ellos se encontraba uno que cambiaría el curso de la historia: la pólvora.

La pólvora, el primer explosivo conocido, fue descubierta por casualidad en China en torno al siglo IX. Su hallazgo parece ser fruto de las investigaciones de algún alquimista que, en su búsqueda del elixir de la eterna juventud, dio por accidente con la fórmula del explosivo. De hecho las primeras referencias a la pólvora las encontramos en textos herméticos advirtiendo de los peligros de mezclar determinadas sustancias.

En el siglo X ya se utilizaba con propósitos militares en forma de cohetes y bombas explosivas lanzadas desde catapultas. Se sabe que ya en el año 1126 se utilizaban cañones hechos de tubos de bambú para lanzar proyectiles al enemigo. Más tarde esos tubos serían sustituidos por otros de metal más resistente; el más antiguo del que se tiene noticia data de1290.

Desde China el uso militar de la pólvora pasó a Japón y a Europa. Se sabe que fue usado por los mongoles contra los húngaros en 1241 y que Roger Bacon hace una mención en 1248. Hasta ese momento Europa sólo había contado con un producto inflamable llamado “fuego griego” que sin embargo no podría competir con la efectividad del recién llegado invento.

Durante el siglo XIV el uso de cañones se generalizó tanto en China como en Europa, pero el problema seguía residiendo en crear tubos de metal capaces de contener las tremendas explosiones que se producían en su interior. Este problema pudo haber conducido a la falsa afirmación de que los chinos sólo utilizaron la pólvora para hacer fuegos artificiales, lo que no es en absoluto cierto ya que está documentado que hicieron uso de ella con propósitos bélicos en numerosas ocasiones.

Así por ejemplo el grosor y la solidez de las murallas de Beijing deja bien a las claras que se diseñaron para resistir el ataque de la artillería enemiga y la dinastía Ming cambió la ubicación de la antigua capital Nanjing por el hecho de que las colinas de alrededor eran una localización demasiado tentadora para que el adversario ubicara sus cañones.

Cuenta la leyenda que la fórmula pudo llegar a Europa en 1324 de la mano de un monje peregrino. La receta consistía en la mezcla de carbón, azufre y salitre que el religioso comunicó al abad de un monasterio donde pernoctó. A la mañana siguiente el monje que se encontraba en la puerta al ver salir al huésped, pudo comprobar con horror que debajo de los ropajes monacales le asomaba un rabo peludo: era el mismísimo diablo que el terrible invento venía a perturbar para siempre y a sembrar el caos la sociedad de la época.

La pólvora se extendió con rapidez por toda Europa y jugó un papel fundamental en el equilibrio de poder que se establecería a partir de entonces, ya que eran muy pocos los personajes que contaban con dinero y capacidad suficiente para fabricar armas.

Entre los siglos XV al XVII se asistiría a un amplio desarrollo de la tecnología relacionada con al pólvora. Los avances en el campo de la metalurgia hicieron posible la elaboración de armas de pequeños tamaño y mosquetes. Resulta curioso que todavía en el siglo XV, Enrique VIII de Inglaterra manifestara que “las armas de fuego nunca suplantarían al arco largo de la infantería inglesa”.

Incluso tiempo después, cuando las armas se habían generalizado en todos los ejércitos, muchos seguían considerando su uso como una vileza impropia de verdaderos caballeros. A partir de la segunda mitad del siglo XVI la fabricación de la pólvora en casi todos los países, estaba ya en manos del Estado y su uso sería reglamentado poco después.

En 1886 Paul Vielle inventó un tipo de pólvora sin humo hecho con nitrocelulosa gelatinizada mezclada con éter y alcohol. Esta mezcla se pasaba por unos rodillos para formar finas hojas que después se cortaban con una guillotina al tamaño deseado. El ejército francés fue el primero en usar este nuevo tipo de explosivo, que no formaba humo y era mucho más potente que el anterior, y otros países europeos no tardaron es seguir su ejemplo. Muchas otras innovaciones se sucedieron en el campo de los materiales explosivos hasta llegar a la actualidad, pero sin duda la aparición de la pólvora en occidente en la Edad Media fue el acontecimiento más significativo.

OTROS EXPLOSIVOS DE FINES DEL SIGLO XX:

De todas las fuerzas que la Humanidad ha podido dominar, ninguna tan utilizable como el fuego. Pero no sólo en la acepción más conocida le la palabra, sino también en aquellos innumerables casos semejantes a lo que : turre cuando se presenta el fenómeno por la combinación del oxígeno con otras sustancias. Al morir un árbol, el oxígeno del aire se combina lentamente con la materia orgánica de que se forma el tronco; es una combustión que dura años. Si un trozo de hierro se expone al aire, el oxígeno también ataca al metal; la combinación entonces puede durar unas semanas o meses. 

Los químicos han dado el nombre de «oxidación» a esta clase de cambios o reacciones químicas que resultan de la tendencia del oxígeno a combinarse con otras substancias. Los pocos ejemplos antes citados muestran que la oxidación es el cambio o reacción química más importante. Ahora vamos a hablar de las oxidaciones rápidas que tienen lugar al disparar los cañones.

Casi todas las substancias que arden pueden servir para preparar los explosivos, con tal de que el oxígeno se combine con ellas muy rápidamente. El carbón apilado se oxida muy lentamente y se conserva siempre a una temperatura baja; serían precisos millares de años para consumir todo el montón; pero si se calienta, el oxígeno le ataca con más rapidez y da un fuego brillante que produce a su vez calor.

Forzando el aire, o mejor, oxígeno puro, de suerte que se introduzca en la masa, desprenderá una llama blanca deslumbrante, aumentando la temperatura. Todavía no se produce explosión, porque el oxígeno tarda aún bastante tiempo en combinarse con el carbón. Pero si pulverizamos éste muy finamente, mezclándole con la cantidad de aire que convenga, explotará con violencia al quemarse, pues cada partícula de carbón estará rodeada de oxígeno y puede combinarse con extrema rapidez. Muchos de los terribles accidentes en las minas son debidos a esta clase de explosiones.

No todas las mezclas de gases y sólidos se prestan para poder almacenarse y transportar convenientemente, y, por tanto, satisfacer las condiciones precisas en la industria de explosivos y suministros militares. Si agregamos al polvo muy fino de carbón de piedra, o mejor, vegetal, salitre, que es una substancia que contiene tres mil veces tanto oxígeno como el mismo volumen de aire, tenemos los ingredientes necesarios para preparar un explosivo comercial, en el que el oxígeno y la materia inflamable se presentan en estado sólido y pueden además mezclarse muy íntimamente. Cada partícula de carbón vegetal dispone del oxígeno encerrado en el salitre; así que los dos se combinan con rapidez explosiva. Estas dos substancias son los componentes de la pólvora negra ordinaria.

Dos factores combinados influyen en la fuerza desarrollada en una explosión. El primero es que el sólido explosivo, ocupando un pequeño espacio, pueda transformarse al oxidarse en un gran volumen de gases. Así, por ejemplo, tres decímetros cúbicos de nitroglicerina, pesando 45 kilogramos, se convierte en una fracción de segundo en gases que al enfriar a la temperatura ordinaria ocupan unos 30 metros cúbicos.

Más importante aún es que en la explosión se desarrolle gran cantidad de calor, el cual dilata extraordinariamente los gases. Probablemente, los producidos en la explosión de los 45 kilogramos de nitroglicerina a la temperatura que predomina al generarse ocuparían cerca de 300 metros cúbicos. En el momento de formarse los gases la presión se acerca a 14.000 ó 21.000 kilogramos por centímetro cuadrado, y mil veces mayor que la presión a que trabaja una caldera ordinaria de vapor.

Esta producción de grandes cantidades de gases a altas temperaturas y enormes presiones es la causa de los efectos de la explosión. El recipiente o barreno que contenga el explosivo queda destrozado instantáneamente; la roca y cuanto encuentren en su camino los gases dilatados saltará como paja arrastrada por el viento. La onda de aire formada al salir los gases se extiende en todas direcciones, destrozando vidrieras y muchas veces sólidas casas de piedra situadas a distancia.

Tal es la explicación de cómo se produce la mayor fuerza de los tiempos modernos. La lámpara de petróleo arde fija y lentamente a causa del poco aire que entra en ella. Si este último se mezcla con el petróleo, rápidamente se produce una explosión, que puede aprovecharse para hacer volar a un aeroplano a la velocidad de 270 kilómetros por hora. El automóvil no es más que una máquina en la que se utilizan una serie de explosiones para hacer mover las ruedas. La fuerza de los motores modernos de gas procede de las explosiones de éste con el aire.

En todos los casos el oxígeno de la atmósfera se mezcla íntimamente con el petróleo o el gas, antes de que se verifique la reacción provocada por el calor. Así, en vez de efectuarse una combustión lenta, tiene lugar un rápido proceso, por el que se produce una súbita y violenta expansión de gases. Estos empujan el émbolo, que recorre un cilindro, movimiento que se transforma de manera conveniente en otro que pueda hacer girar las ruedas del automóvil o la hélice de un aeroplano. En otras palabras, los mecanismos de muchas fábricas y talleres se mueven debido a la utilización de esta terrible arma de que tanto hemos oído hablar en su aplicación más sensacional en relación con la guerra.

Como dijimos antes la pólvora fue inventada por los árabes en el siglo XIII  e introducida en la cristiandad por Roger Bacon hacia 1270 y cincuenta años antes Bertoldo Schwartz de Freiberg la había dado a conocer, su uso industrial como explosivo fue despreciado durante siglos. Elarte de la construcción de caminos, la edificación en general y la explotación de minas estaban apenas tan adelantadas en la época Shakespeare como en la de Virgilio. Parece se empleó la pólvora por primera vez en minería hacia 1613, en raya época Martín Weigel, un minero de Freiberg, comenzó a arrancar mineral por la explosión de barrenos.

Hasta hace unos cincuenta años la pólvora era el explosivo más enérgico que podía emplearse sin peligro. En las artes, durante la paz, así como .en la guerra, una mezcla de carbón vegetal y salitre, a la que se añadía cierta cantidad de azufre, producían los gases con que los hombres se mataban o perforaban los túneles. La pólvora negra tipo, adoptada por los Estados Unido; para su ejército hasta la guerra con España, contenía 75 por 100 de salitre, 15 por 100 de carbón vegetal y 10 por 10c de azufre. Sin embargo, una serie de explosivos mucho más enérgicos habían sido ya descubiertos por los químicos modernos.

En 1832, Braconnot transformó el almidón, tratándole por el ácido nítrico, en un terrible explosivo; seis años después, Pelouse y Dumas prepare el algodón-pólvora y papel-pólvora, mirificando también estas materias. En 1846, el italiano Ascanio Sobrero trató la glicerina por el ácido nítrico y produjo la nitroglicerina, que adquirió trágica notoriedad con el nombre de «aceite explosivo», pues era un compuesto muy delicado que explotaba al menor choque.

Como era líquido, se filtraba a través de las hendeduras de la roca cuando se echaba en un barreno; requeríase un gran cuidado al colocarlo y producir la explosión por una sencilla espoleta. Fueron tan frecuentes los accidentes, que se prohibió su empleo en algunos países; y la voladura de un barco cargado con gran cantidad de este explosivo, en dirección a Chile, causó tal sensación, que se creyó necesario impedir radicalmente su empleo en todos los países civilizados del mundo.

Pero el químico sueco Alfredo Nobel resolvió el problema de los explosivos enérgicos en 1866. Mezcló la nitroglicerina con ciertas clases de tierras porosas y produjo una especie de serrín, que llamó «dinamita». Dos veces más enérgica que la pólvora y mucho más segura, la dinamita revolucionó la ciencia de los explosivos. Hizo posible la ejecución de las grandes obras de ingeniería en nuestros tiempos y dio lugar al desarrollo de la industria minera en el mundo desde 1870.

Evidentemente, la invención de la dinamita marca una época en la historia de la civilización. Permitió al hombre cambiar la faz de la Tierra. Por ella pudo extender por todos los continentes las redes de ferrocarriles; removió las. montañas a su paso; perforó kilómetros y kilómetros, atravesando el duro corazón de su planeta; unió océanos, haciendo volar las rocas-y la tierra que los separaban, y, finalmente, apartó el arado 3^ la maquinaria agrícola de vapor para trabajar la tierra y preparar los cultivos con dinamita.

Un sabio se corta un dedo y esto da lugar al invento de un formidable explosivo

En condiciones normales, la dinamita puede soportar golpes, lanzarse a distancia y aun sufrir los efectos de cualquier arma de fuego, sin explotar. De la misma manera, una considerable cantidad de algodón-pólvora puede arder tranquilamente, y un torpedo lleno con este explosivo, húmedo y comprimido no reventará, aunque penetre en su masa una granada y la queme. Aun la nitroglicerina arderá como el petróleo en pequeñas cantidades, y, finalmente, una vela de nitroglicerina puede alumbrar sin peligro.

Muchas personas, poco habituadas al manejo de los explosivos modernos, creen que las granadas y compuestos explosivos son peligrosos. En realidad, la parte delicada e insegura es el fulminante, generalmente preparado disolviendo mercurio en ácido nítrico y añadiendo alcohol a la solución. Este es el agente que produce la explosión, y cuando está unido a un explosivo enérgico es cuando se puede decir que nos acecha la muerte.

La dificultad e inconveniente de la dinamita, desde el punto de vista moderno, es su pequeño rendimiento como explosivo. Su seguridad resulta precisamente de que una cuarta parte de sus componentes son materias absorbentes que no engendran gases. Formadas de residuos de diatocoisas—una planta marina microscópica de vaina muy dura—, este material es inactivo y reduce la fuerza explosiva de la dinamita.

Reconociendo esto, Nobel trató de encontrar, durante muchos años, otra substancia activa para su nitroglicerina, que al mismo tiempo que absorbiese el aceite explosivo formase una especie de pasta química. Una mañana, al hacer sus ensayos, se cortó en un dedo. Envió a un ayudante para que le trajese un poco de colodión y proteger su herida. Recubierta la cortadura, iba a tirar el resto del frasco cuando se le ocurrió mezclarlo con la nitroglicerina.

El colodión se prepara disolviendo el algodón-pólvora en éter, y la solución se utiliza como emplasto, barniz y materiales para la fotografía. Cuando se combina con alcanfor, el algodón-pólvora, disuelto, se convierte en celuloide. Para fabricar esta clase de algodón-pólvora comercial sólo se emplea ácido nítrico moderadamente concentrado; es por veces muy inflamable; pero el alcanfor le hace inexplosible y puede ser trabajado con pesados martillos y laminadores sin el menor peligro.

Suprimiendo el alcanfor, Nobel obtuvo una mezcla de algodón-pólvora y nitroglicerina, la cual resultó aún más segura y con notable mayor energía explosiva. El accidente de cortarse en un dedo hizo que el inventor ensayase con el algodón-pólvora, considerado como el más peligroso y menos útil de los compuestos explosivos. El algodón-pólvora contiene demasiado poco oxígeno para la combustión. La consecuencia es que cuando hace explosión engendra gases venenosos; así, no era utilizable para fines industriales. La nitroglicerina, por otro lado, contiene un exceso de oxígeno; de manera que al mezclar Nobel los dos explosivos en ciertas proporciones, el elemento que necesitaba uno lo suministró el otro, que lo tenía en exceso.

El nuevo explosivo resultó una mitad más enérgico que la dinamita, y se ha utilizado en grandes cantidades para la perforación de montañas como los Alpes, donde la roca es tan dura, que con dificultad se hubiera podido llevar a cabo la obra sin él. La gelatina explosiva es una de las fuerzas más violentas de que disponen los hombres. En su forma pura, sólo se puede emplear en roca muy dura. Nobel encontró pronto la manera de modificar su terrible acción, añadiendo salitre y serrín a la mezcla de algodón-pólvora y nitroglicerina. Con el tiempo, en aquella época, los explosivos gelatinosos fueron reemplazando a la dinamita.

Fue preciso pasasen muchos años antes de poder llegar a conocer la manera de aplicar los explosivos modernos a las necesidades de la guerra, y reemplazar la pólvora por los preparados mucho más enérgicos en la artillería. Aun después de conseguir pulverizar la nitroglicerina por medio de substancias reductoras de su fuerza explosiva, no pudo emplearse para los disparos de los cañones. Se verificaba tan rápidamente la formación de gases, que las piezas reventaban en lugar de salir el proyectil por la boca.

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales – Tomo II W.M. Jackson, Inc.

Historia de la Imprenta Evolución, Difusión y Cronología

Historia de la Imprenta Evolución y Difusión

Introducción: La imprenta es cualquier medio mecánico de reproducción de textos en serie mediante el empleo de tipos móviles. Es diferente a la xilografía, grabado en madera sobre una sola plancha. Ambos son inventos chinos, aunque estos no llegaron a extraer a la imprenta todo el rendimiento que era capaz de ofrecer. De cualquier modo, y dada la incomunicación existente entre Oriente y Occidente, puede considerarse que su re-invención en el siglo XV es su verdadero punto de partida, ya que será entonces cuando alcance las dimensiones que de ello cabía esperar.

Precedentes:  Los antiguos chinos fueron los primeros impresores y el material impreso más antiguo que se conserva es un amuleto budista realizado por orden de la emperatriz Shotoku en el año 768 de nuestra era. La impresión se hizo sobre papel con bloques de madera o con planchas delgadas de metal fundido y se editaron más de un millón de ejemplares.

Cien años más tarde surgió el primer libro propiamente dicho, el Sutra del Diamante de Wang Chien, una parte de las escrituras budistas. Se trata de un rollo de casi cinco metros compuesto por siete hojas unidas por los extremos y fue descubierto en la provincia de Kansu por el arqueólogo Aurel Stein en 1907.

Hoy en realiad mMuchos países se atribuyen para sí la gloria de la invención de la imprenta. Los holandeses mantienen que su inventor fue Coster, en la ciudad de Haarlem, mientras los franceses aseguraron durante años que la imprenta era un invento de los orfebres de Estrasburgo.

En realidad, hacía tiempo que se conocía en Europa la prensa y las aleaciones de los metales necesarios para la fabricación de los tipos móviles: pero fue necesario el genio creativo de quien supo combinar diferentes ideas para ofrecer un producto nuevo para que el descubrimiento echara a andar.

También debe considerarse como precedente inmediato de la imprenta el libro xilografiado, realizado generalmente a partir de dibujos que se podían colorear posteriormente. Las obras xilografiadas llegaron a alcanzar una relativa popularidad a finales de la Edad Media, especialmente para barajas, juegos y algunos libros de fábulas, así como para la famosa Biblia pauperum o Biblia de los pobres, realizada a base de dibujos y de gran difusión entre las clases populares.

historia de la imprenta

Podemos asegurar que el nacimiento de la imprenta europea debió poco a Oriente, si se exceptúa el secreto de la fabricación de papel que pasó a España a través de los árabes en el siglo IX. El hombre a quien generalmente se atribuye la invención de la imprenta es Johannes Gensfleish Gutenberg, que nació en Maguncia entre 1395 y 1397 y murió en la misma ciudad en 1468.

En realidad, el famoso impresor germano no hizo más que perfeccionar la prensa e idear el sistema de impresión con letras movibles, pues la imprenta en sí ya se conocía antes de su nacimiento. Con el sistema de Gutenberg, las letras se fundían por separado en metal y se componían formando palabras en bastidores de madera. Después se entintaba todo el contenido del bastidor y se apretaba contra el papel o el pergamino.

Gutenberg, que era un metalúrgico experto y un hábil grabador, fundía los tipos con una aleación de estaño, plomo y antimonio, que además de ser resistente resultaba fácil de fundir.

Johann Gutenberg:  Fuese quien fuese el descubridor, parece estar reconocido en la actualidad de forma prácticamente universal que fue Gutenberg el primer impresor, al menos, el primer impresor conocido. Ello no excluye que con anterioridad se hubieran llevado a cabo experimentos en este campo: en efecto, todo parece indicar que así fue y probablemente, Gutenberg supo aprovecharse de estas experiencias en las que también participó activamente.

Pertenecía Gutenberg a la familia de los Gensfleisch –Gutenberg era un apodo-, famosos orfebres de Maguncia. Apenas se sabe nada de su vida, y las noticias que han llegado hasta nosotros no son directas, sino que proceden de los múltiples procesos en los que se vio envuelto y que a veces nos permiten reconstruir sus pasos o suponer ciertos hechos con bastantes probabilidades de acertar.

Por estos indicios se sabe que estuvo desterrado en Estrasburgo, donde entró en contacto con orfebres con los cuales mantuvo una serie de extrañas relaciones que parecían ir encaminadas hacia la experimentación de algún descubrimiento pero que terminaron en pleito.

gutenberg, inventor de la primera imprenta

De vuelta a Maguncia monta su taller con ayuda del banquero Johann Fust y en 1450 aproximadamente publica su primera obra, la llamada Biblia de las 42 líneas o de Mazarino, por haberse encontrado el primer ejemplar en la biblioteca de este cardenal. La Biblia se compone de dos volúmenes y las páginas tienen cuarenta y dos líneas -de ahí su nombre- y dos columnas y están escritas con letra gótica.

Se tiran 150 ejemplares en papel y 50 en pergamino: se conservan unos 46 o 47 -los autores no se ponen de acuerdo en este punto. Es la única obra que se considera completamente suya sin duda, aunque no lleva marca de imprenta, firma ni fecha o lugar de publicación.

Poco tiempo después Fust plantea un proceso contra Gutemberg a causa de las deudas de este, y en pago a sus créditos consigue quedarse con los talleres. Asociado con Schoeffer, antiguo copista, dibujante y grabador de iniciales de Gutenberg, y ambos publican en 1457 una colección de Salmos conocida con el nombre de Salterio de Maguncia, primer libro con fecha de impresión, nombre de los realizadores y hasta marca de imprenta -los escudos con las iniciales de sus impresores colgando de una rama de árbol.

La asociación entre Fust y Schoeffer continúa hasta 1470 año en que muere Futs; Schoeffer siguió publicando hasta 1502-3.

Por su parte Gutenberg vuelve a rehacerse y montar un nuevo taller en el que publica la Biblia de las 36 líneas, obra que tampoco lleva nombre de realizador y sobre la cual no existe unanimidad en considerarla obra suya.

De cualquier modo, la Biblia de las 36 líneas es sensiblemente de inferior calidad que la de la Biblia de las 42 líneas. Según parece, Gutenberg aún se vio envuelto en nuevos procesos por motivos económicos y terminó sus días en pobreza protegido por el arzobispo de Maguncia. (Más Sobre Gutenberg)

Condiciones de la aparición de la imprenta:  Si un invento como el de la imprenta apareció en esta época y no en otra anterior no se debió en absoluto a una casualidad, sino a una serie de circunstancias que favorecieron e hicieron posible su descubrimiento.

Estas circunstancias fueron:

a) Aumento de la demanda del libro gracias a una mayor alfabetización de la población, al papel de las universidades y centros de estudios, a las inquietudes religiosas de la época y a la curiosidad e interés por la investigación del hombre renacentista.

b) Incremento del poder adquisitivo de los europeos, que se beneficiaban de las nuevas rutas comerciales abiertas y en plena expansión. La imprenta también se beneficiaría de las rutas comerciales europeas para su difusión por todo el continente.

c) Avances en los conocimientos sobre metales y sus aleaciones, que permitieron encontrar las fórmulas adecuadas para la fabricación de punzones y matrices, así como las tintas capaces de imprimir sin engrasar el papel o traspasarlo.

d) Aparición de la industria del papel, que comienza a vencer al pergamino desde 1350. El pergamino era muy grueso para poder ser utilizado con facilidad por las prensas y no era lo suficientemente plano para que la impresión se hiciera bien. Por otra parte, al multiplicarse vertiginosamente el número de libros se habría llegado en poco tiempo a la extinción de las especies que abastecían el mercado de pergaminos.

e) Cambio en la mentalidad del hombre, en el concepto de ciencia, que se hace más amplio y experimental y en los métodos de trabajo que ahora permiten el ensayo y la experimentación en busca de nuevas metas.

Los Incunables: caraterísticas de los libros impresos: Se llaman incunables (del latín incunabulum, cuna) los impresos en caracteres móviles desde los orígenes del arte tipográfico hasta 1500 inclusive.

El término latino, aplicado a una categoría de libros, fue empleado por primera vez por el librero holandés Cornelio van Beughem en el repertorio que tituló Incunabula typographiae (Amsterdam, 1688). La toma de esta fecha como punto divisorio no deja de ser arbitraria, ya que los libros impresos de los primeros años del siglo XVI no dejan de presentar las mismas características que los incunables y porque la imprenta no apareció ni se desarrolló al mismo tiempo en todos los países.

Las características más señaladas de los incunables son:

a) Imitación de los manuscritos. Los primeros libros impresos trataron de parecerse todo lo posible a los manuscritos, ya que esta era la forma de libro a que el hombre del siglo XV estaba acostumbrado. Así, utilizan la letra gótica, abreviaturas -aunque nada las hacía necesarias-, los incipts, etc.

Las iniciales se dejaban en blanco con el fin de que fueran realizadas más tarde por especialistas: no es difícil encontrar incunables donde las iniciales no se llegaron a poner nunca. También carecían de portada: la primera es la del Calendario de Regiomontano, en 1470, aunque algunos autores mantienen que al primera portada data de 1500.

b) Se impone la letra romana, de la mano de los humanistas italianos, más legible y fácil de entender. Poco a poco se van abandonando las abreviaturas.

c) Las primeras ilustraciones se hacen xilografiadas. El primer libro con ilustraciones xilografiadas es una colección de fábulas de Albert Pfister (Bamberg, 1461).

d) La lengua mayoritariamente utilizada es el latín (45%), seguida del italiano, alemán, francés, inglés y español.

e) Los temas son religiosos en el 45% de los casos. Le siguen los temas de literatura (30%), clásica, medieval y contemporánea y el resto se reparte entre diversas materias.

A final de siglo se habían impreso unos 10.000 títulos, lo cual indica la velocidad con que la imprenta se extendió por Europa.

Difusión de la imprenta: En la difusión de la imprenta se aliaron dos factores ajenos por completo a ella: las guerras civiles en Alemania y el auge experimentado por las rutas comerciales europeas, verdaderos caminos de intercambio de bienes materiales y culturales.

En 1460 estallan las revueltas civiles en Maguncia. El arzobispo es depuesto por el Papa por desobediencia y es enviado Adolfo de Nassau a tomar la ciudad. La mayoría de los impresores se ven obligados a huir y los talleres se disuelven.

Los primeros tipógrafos se instalan en otras ciudades alemanas (Colonia, Spira, etc). Otros, por el contrario, viajan al extranjero, sobre todo siguiendo la ruta transalpina que los lleva a Francia y a la próspera Italia.

Entre estos se encuentran los tipógrafos Schweynheim y Pannartz, que en 1464 se instalan en el monasterio de Subiaco, donde era abad el español Juan de Torquemada, el cual les anima a montar allí sus talleres: será el primero que se instalará fuera de Alemania.

El primer libro impreso parece ser que fue un Donato, del cual no quedan rastros ni ejemplares, cosa lógica si se tiene en cuenta que era un libro de texto para el aprendizaje de la gramática latina. Después el De oratione de Cicerón, sin fecha, un Lactancio fechado en 1465, y algunos más, ninguno de ellos firmado.

Desde allí los dos tipógrafos marchan a Roma, donde instalan su taller y publican nuevas obras, de temas religiosos o de autores clásicos, bajo la protección del Papa Sixto IV. Cuando llegaron a Roma ya se encontraba instalado allí el taller de un compatriota suyo, Ulrico Han, el cual publicó, entre otras obras las Meditationes de Torquemada (Turrecremata), primer libro donde aparece el retrato del autor vivo.

Por la misma época se instala en Venecia Juan de Spira, el cual publicó las Epistolas familiares de Cicerón y la Historia natural de Plinio. A su muerte le sucedió su hermano al frente del taller y se encargó de publicar, entre otras obras, la primera edición del Cancionero de Petrarca y la Divina Comedia. También en Venecia se instaló el impresor Ratdolt, famoso por sus iniciales y orlas grabadas en madera de sabor renacentista y por haber sido el primero en publicar un libro con portada: el Calendario de Regiomontano, en 1470.

En Francia la imprenta se inició tarde y comenzó en París y Lyon, donde inmediatamente encontró una excelente acogida: a finales de siglo había en esta última ciudad 160 talleres tipográficos. En Inglaterra fue aún más tardío: entró en 1477 de la mano de Caxton, mercader en textiles, quien instaló el primer taller en Westminster.

Poco a poco la imprenta se fue instalando en todos los rincones de Europa, aunque su expansión fue irregular: el último país al que llegó fue Grecia, donde lo hizo hace poco menos de un siglo, debido a la dominación turca, cuyo idioma no comenzó a escribirse en caracteres latinos hasta la revolución de Kemal Ataturk.

Al resto del mundo la imprenta llegó de manos de los colonizadores europeos y los países árabes fueron lentos en adoptarla debido a la dificultades que presentaba su alfabeto para ser reproducido tipográficamente. En estos países se prefirió utilizar la xilografía o incluso la litografía a la imprenta hasta épocas muy tardías.

Trabajo de: Rosario López de Prado.

ALGO MÁS…

La investigación histórica, en su avance sin pausa, ha profundizado en algunos puntos que aparecen algo difusos en los orígenes de la imprenta. Nos fijaremos solamente en dos de ellos que consideramos principales: en la personalidad de Gutenberg y en su actividad tipográfica, y en la introducción de la imprenta en España.

Es cierto que los intentos de escritura artificial, como se llamaba entonces, fueron varios y que tenemos documentados otros ensayos de esta naturaleza por los mismos años en que Gutenberg hacía sus experimentos en Estrasburgo o Maguncia.

También es cierto que las técnicas de la tipografía no eran absolutamente nuevas, pues los punzones para abrir matrices eran semejantes a los usados para grabar letras en las medallas; la tinta grasa tipográfica, distinta de la usada en los libros xilográficos, no era una novedad profunda cuando ya se fabricaban barnices para la pintura, y la prensa empleada por los impresores era adaptación de la que usaban para el aceite y el vino.

Pero Gutenberg resolvió un problema importantísimo que sin duda exigió de él largos y dispendiosos ensayos, como fue el invento de las matrices metálicas, y Gutenberg fue el primero en fabricar libros tipográficos. En favor de esta afirmación hay sólidas pruebas documentales y una tradición casi coetánea de Gutenberg.

Vamos a recordar y a precisar algunas fechas de la vida de Gutenberg. Éste residió en Estrasburgo desde 1434 hasta 1444. Nos faltan datos de su vida entre 1444 y 1448. En octubre de este año se le encuentra otra vez en Maguncia, en donde murió a principios de 1468. Recordemos también que Gutenberg abandonó esta ciudad por motivos políticos y que de profesión era orfebre.

En Estrasburgo constituyó una sociedad con Andrés Dritzehn, Hans Riffe y Andrés Heilmann. La muerte de Dritzehn ocasionó un pleito, pues Gutenberg se opuso a que entraran en la sociedad los hermanos del difunto, Jorge y Klaus, y a reembolsarles 500 florines que éstos reclamaban. Se conocen las actas del pleito, que se sustanció en 1439, en las cuales consta que la sociedad se dedicaba a la fabricación de espejos y al pulimento de piedras finas para la feria de Aquisgrán.

El proceso habla de un arte nuevo para el cual la Sociedad había comprado plomo y utilizaba una prensa, piezas (Stücke) “que se separaban o se fundían”, formas de plomo y cosas relativas a la acción de prensar.

Las declaraciones de algunos testigos dejan pensar que Gutenberg practicaba estos ensayos en el mayor secreto y que al ser descubierto por sus socios tuvo que dárselos a conocer.

Sabiendo como sabemos que Gutenberg imprimió en Maguncia entre 1450 y 1455 y que con anterioridad no se tiene noticia de ningún otro tipógrafo, no cabe duda de que el arte que se practicaba en Estrasburgo antes de 1439, con piezas que se separaban, formas de plomo y prensa, era el de la tipografía.

La actividad de Gutenberg a su regreso a Maguncia la conocemos por otro proceso que fue sentenciado en 6 de noviembre de 1455, por el cual sabemos que un rico burgués de Maguncia, Johann Fust, prestó a Gutenberg, en 1450, la considerable cantidad de 800 florines para fabricar algunos instrumentos, y que él mismo, en 1452, le prestó otros 800 florines para comprar pergamino, papel y tinta para la obra de los libros.

Esta vez Gutenberg perdió el pleito. Su socio le acusaba de no haber cumplido las cláusulas de los contratos y Gutenberg fue condenado a devolver el dinero no gastado y a satisfacer los intereses. Siguen unos años oscuros en la vida de Gutenberg, pues no se sabe a ciencia cierta qué hizo después de la quiebra.

En 1465 fue ennoblecido por el arzobispo-elector de Maguncia, Adolfo II de Nassau, y en 26 de febrero de 1468, el arzobispo hizo entrega al síndico de Maguncia, Conrad Humery, de los útiles para imprimir que Gutenberg había dejando antes de morir, lo cual demuestra que este siguió imprimiendo después de los contratiempos pasados.

CRONOLOGÍA EN EUROPA:

h. 1440 En Estrasburgo, Gutenberg empieza a hacer experimentos sobre el arte de imprimir.
h. 1445 Gutenberg vuelve a Maguncia.
1450 Gutenberg empieza a explotar comercialmente su invento.
1452 Gutenberg empieza a imprimir la “Biblia de Maguncia”.
1455 El material de Gutenberg pasa a ser propiedad de su socio capitalista )ohann Fust y del yerno de éste, Peter Schóffer.
1460 Gutenberg abandona definitivamente sus actividades como impresor. Se imprime ya en Estrasburgo.
1461 La imprenta, en Bamberg.
1462 Saqueo de Maguncia por el conde de Nassau. Algunos impresores emprenden el camino del destierro. Entre ellos se cuenta Schoeffer, que se establece en Francfort.
1466 La imprenta, en Colonia.
1467 En Roma.
1468 Muerte de Gutenberg. La imprenta, en Augsburgo y Basilea.
1469 En Venecia.
1470 En París, Utrecht y Ñapóles.
1471 En Milán y Florencia.
1472 Imprenta en Aguilafuente (Segovia).
1473 La imprenta, en Lyon, Budapest, Barcelona (?) y Zaragoza (?).
1474 En Valencia, Brujas y Cracovia.
1475 En Breslau y Lübeck.
1476 En Rostock y Westminster.
1477 En Sevilla.
1478 En Ginebra, Palermo y Mesina. 1480 En Londres.

Historia de la Maquina de Escribir Primera Maquina y Evolucion

Historia de la Máquina de Escribir
Primera Máquina y Evolucion

Aunque la imprenta se venía usando desde hacía cuatro siglos, las cartas o los originales aún tenían que escribirse a mano. Ya se habían hecho intentos de crear máquinas capaces de imprimir letras accionando determinadas palancas, pero por lo general resultaban en extremo incómodas, y escribían mucho más despacio que a mano.

La primera máquina de escribir de venta comercial, de un tamaño razonable y que, con práctica, podía escribir al menos con tanta rapidez como a mano, la construyó en 1867 el inventor norteamericano Christopher Latham Sholes (1819-1890). Un año después la patentó.

sholes inventor de la maquina de escribir

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Cuando se construyó la primera máquina de escribir, nadie pudo imaginarse cómo habría de revolucionar tan completamente el mundo de los negocios. El hombre de negocios no está ya obligado a fijar sus ideas a mano o a descifrar los rasgos ilegibles que, invariablemente, resultan de los que tienen que trabajar con prisa en la actividad de los negocios, ni pierde ideas excelentes, que pasan por su pensamiento antes de que tenga tiempo de escribirlas.

La mecanografía moderna ha suministrado el medio de llevar la correspondencia fácil, legible y rápidamente.El dato más antiguo relativo a un ensayo para construir máquinas de escribir se encuentra en la oficina de patentes de Inglaterra, habiéndose concedido una de éstas en el año 1714, a favor de Enrique Mill, un conocido ingeniero inglés.

maquina de escribir para publicidad

MODELO GIGANTE DE LA MAQUINA DE ESCRIBIR UNDERWOOD, DISPUESTO PARA TRABAJAR
El hombre situado a la derecha y la máquina corriente a la izquierda, dan idea de su tamaño. Escribe solamente con mayúsculas, y para bajar cada tecla se precisa el peso de un hombre. Se emplea para imprimir anuncios, pero no tiene, realmente, otro objeto que la propaganda.

La primera máquina de escribir americana:

La primera máquina de escribir americana de que tenemos datos fue inventada por Guillermo Austin Burt, de Detroit, que en 1829 pidió la primera patente de esta clase en los Estados Unidos.

Se la llamó «tipógrafo», estando las letras del alfabeto colocadas en un segmento circular y, correspondientes con las mismas, había unas muescas indicadoras de la situación de las letras.

Una palanca que podía subir y bajar, o moverse lateralmente, llevaba una serie de tipos montados en otro segmento curvo, de suerte que cualquiera de ellos pudiera situarse en el lugar correspondiente del papel moviendo la palanca y comprimiéndola en la muesca índice.

Aunque esta máquina escribía realmente, su construcción era tosca y primitiva en extremo. Los datos de la patente, así como el modelo original de la máquina, fueron destruidos por un fuego en 1826; pero una copia de ella y de la Memoria se conservan en la oficina de patentes.

Primera máquina con teclas de palanca independientes: A Javier Progin, de Marsella, se debe la invención de la primera maquina de escribir en la cual aparecen teclas de palanca. Se la llamó máquina tipográfica y fue objeto de una patente en Francia en el año 1833.

Esta máquina era muy primitiva y antiestética. Las palancas de las teclas se colocaban alrededor de una placa circular y con ellas se hacían girar los brazos de los martillos donde iban colocados los tipos, haciéndolos bajar o subir.

Estos tomaban la tinta de una almohadilla o tampón dejando la impresión sobre el papel, fijo en la máquina. El conjunto de todas las palancas se movía sobre el papel al imprimirse cada letra.

Además de imprimir letras, esta máquina se dice fue empleada para escribir signos musicales y hacer matrices tipográficas.

Datos de la oficina británica de patentes demuestran que en 1840 Alexander Bain y Thomas Wright utilizaron una máquina para imprimir los telegramas, y estos mismos son reconocidos como los inventores del sistema de imprimir empleado con este objeto.

El aparato de Bain no dio resultado corno máquina de escribir.

Entre 1840 y 1850 se inventaron muchas máquinas de escribir en Inglaterra pero como muchos de los primeros intentos, se idearon para producir letras grabadas de la escritura de los ciegos o, más especialmente, con objeto de escribir los telegramas, y como tales métodos de transmisión telegráfica se abandonaron, estos inventos dejaron de interesar.

Estas máquinas se fundaban en algunos de los principios de las modernas de escribir, pero ninguna pasó del período de experimentación.

En Estados Unidos de América, sin embargo, Charles E . Thurber, de Worcester, en Massachusetts, inventó y patentó en 1843 – 1845 una máquina que ejecutaba el trabajo como las actuales.

Consistía en una rueda de tipos, operada por una serie de palancas con tipos, montadas alrededor de un gran círculo. Era grande y pesada, pero fue la primera en que se dispuso el carro móvil que lleva toda máquina moderna.

También era lenta, aunque con ella se podía escribir bastante bien, y su modelo original está expuesto en el Museo de la Sociedad de Anticuarios de Worceseter .

maquina de escribir en su origen

I,A MAQUINA DE ESCRIBIR EN SU ORIGEN Modelo que fue premiado con medalla de oro por ios Institutos Americanos en 1856.

Quizás el inventor que interesó mas hacia esta época fue Alfred E. Beach , editor del Scientific American, pues desde 1847 a 1856 hizo considerables esfuerzos y ensayos para producir una máquina práctica de escribir.

Su primitiva máquina no tenía importancia, pero los artículos que aparecieron en la revista Scientific American incitaron y auxiliaron considerablemente a los que posteriormente se ocuparon del asunto.

La principal novedad de la máquina de Beach era que las barras portatipos convergían en un centro común, y esta disposición se ha adoptado en muchas de las máquinas inventadas desde aquella época.

Tenía otras características excelentes, tales como los espacios marginales y entre líneas, dispositivo para el avance del papel y el timbre de aviso al terminarse la línea, todo lo cual representaba una marcada mejora sobre las máquinas anteriores.

Siguió a Beach S. W. Francis, un rico médico de Nueva York, que obtuvo patente por una máquina de escribir en la que se aplicaba un movimiento semejante al de las teclas de un piano para mover las barras de tipos colocadas en círculo, alrededor de un centro común. Así, al principio de Beach, de emplear una caja circular, alojamiento de las barras de tipos, Francis añadió el mecanismo del piano.

La máquina era complicada y ocupaba bastante espacio y, aunque capaz de escribir bien, era demasiado costosa para aventurarse en su construcción comercial. Por tanto, nunca se puso en el mercado y de ella se construyó un solo modelo.

En 1843, Peter Foucault , un joven ciego, del Instituto de Ciegos de París, ideó una máquina que tuvo gran éxito para imprimir letras en relieve. Esta máquina de escribir atrajo extraordinariamente la atención y fue premiada con medalla de oro en la Exposición Internacional de Londres de 1851 .

Se construyeron y utilizaron por largo tiempo estas máquinas en varias instituciones de ciegos en diferentes partes de Europa. Pero, sin embargo, no llegaron a ser de uso general.

El crecimiento de los negocios en el siglo XIX demandó con urgencia una máquina eficaz:

De tiempo en tiempo, fueron concediéndose numerosas patentes, representando otras tantas tentativas para producir una máquina que fuese aceptable; pero ninguna de éstas ofreció notable progreso antes de 1867.

Además, una máquina de escribir no se hubiera considerado de verdadero valor en el mundo de los negocios en aquella época en que la importancia de los mismos no requería tal auxilio.

Pero cuando el brusco avance del progreso se inició a fines del siglo XIX , fue preciso cambiar radicalmente los métodos financieros; todos los hombres

La primera máquina de escribir con “escritura visible” de talento trabajaron hacia el mismo fin, y la máquina de escribir, práctica y apta para cumplir los fines a que estaba llamada, no tardó en aparecer.

El primero que consiguió este resultado, haciendo la máquina de escribir indispensable en las casas de comercio, fue Charles Latham Sholes, de Milwaukee, quien, en 1868, sacó patentes sobre modelos que sirvieron para construir las primeras máquinas de escribir que se utilizaron en las oficinas.

sholesAsociado con Sholes, que era un impresor y editor, trabajaba Samuel W. Soule, que, de la misma profesión que el primero e inventor, se dedicaba además a la agricultura; a éstos se asoció también Charles Glidden, que por aquel tiempo se ocupaba en otra clase de invenciones.

Sholes y Soule trataban de construir juntos una máquina numeradora para marcar hojas de libros en blanco, etc. Los tres se reunían diariamente en el mismo taller mecánico de Milwaukee , donde efectuaban sus ensayos y cada uno se interesaba por las invenciones de sus compañeros.

Se dice que Glidden hizo la siguiente observación: ¿Por qué no hacer una máquina que escriba letras y palabras, en lugar de números solamente ?.

Esta fue la iniciativa lanzada sin saber, por aquel tiempo, que ya se había estudiado la cuestión anteriormente.

La idea no produjo sus frutos inmediatamente; pero teniendo en cuenta los sucesivos incidentes , esta casual observación fue el origen de la máquina de escribir Remington. No mucho después de esto, Glidden descubrió, casi por casualidad, que había sido inventada una máquina por John Pratt, de Centre, Alabama, ideada para hacer precisamente lo que él había sugerido.

Estaba sugestionado por el beneficio que la máquina de escribir podía reportar a la Humanidad, así como la fortuna que habría de proporcionar al inventor.

evolucion maquina de escribir remington

EVOLUCIÓN DE LA REMINGTON
a-Modelo original Remington núm. 1, presentado en la Exposición del Centenario en 1876; atrajo mucho la atención, pero no alcanzó el favor del público. Escribía en mayúsculas solamente.b-Reminglon, Modelo núm. 2, premiado con medalla de oro en la Exposición de París de 1878. Esta máquina escribía con minúsculas y mayúsculas, súi aumentar el número de teclas ni palancas.c-Remington, Modelo núm. 10, con todos los últimos refinamientos, incluso la escritura visible. Esta máquina se construye con 1.700 letras diferentes y escribe en 184 idiomas diferentes.

Llamó la atención de Sholes sobre la cuestión, rogándole que pensase en ella. Sholes prometió cooperar en el proyecto, y como Glidden fue el primero que sugirió la idea, le invitaron a tomar parte en la empresa y, finalmente, Soule se unió a ellos. Se estudiaron muchos dispositivos y se hicieron numerosas experiencias, dando por resultado la construcción de un tosco modelo, complemento de los trabajos de Soule, que ideó los tipos movibles dispuestos en círculo y otros detalles de menor importancia.

Sholes contribuyó con el sistema de espaciar de modo conveniente letras y palabras.

Estas máquinas se presentaron al mercado bajo la dirección de sus inventores, pero Soule y Glidden se separaron de la empresa.

Al principio, la máquina sólo escribía en mayúsculas y, aunque trabajaba rápidamente y con exactitud, pronto se vio que estaba lejos de ser perfecta. Se escribieron muchas cartas con ella, y una de éstas llegó a manos de James Densmore, un rico propietario de petróleos y hierros en Meadville, Pennsylvania.

Reconociendo el gran valor de esta máquina, adquirió la cuarta parte de participación en el invento, pagando todos los gastos hechos, incluso los que se hicieron en ensayos hasta aquella fecha. Hizo este negocio sin haber visto la máquina, basándose sólo en el hecho de que escribía legiblemente y más rápida que la pluma.

Después de verla, meses más tarde, consideró como muy desacertada la manera de construirla, pero buenos los principios en que se fundaba e inmediatamente se propuso perfeccionarla.

Se hicieron numerosos modelos, que se abandonaron después y, desanimados Soule y Glidden, abandonaron definitivamente la empresa, y si no hubiera sido por el constante estímulo de Mr. Densmore, Shole hubiera hecho lo mismo. Después que la máquina hubo sido perfeccionada a tal punto que los propietarios creyeron llegado el momento de someter sus méritos al público, decidieron asegurarse antes con la opinión de reconocidos y expertos mecánicos, para que pudieran informar respecto a posibles perfeccionamientos y detalles de fabricación.

Con este objeto se eligió a George W. N. Yost, y después de aconsejar pequeños cambios, que fueron realizados, les recomendó a F. Remington e Hijo, de Ilion, Nueva York, como indudablemente la mejor preparada de las fábricas para hacer tan delicado y exacto trabajo corno era preciso, debiendo ser las piezas intercambiables.

Esta firma había sido encargada de la fabricación de municiones durante la guerra civil y estaba bien equipada con maquinaria y personal práctico; y después de hacer varios cambios y mejoras, construyó un millar de máquinas de escribir.

Asimismo, compró los derechos de patente de dicha máquina, que se tituló “Remington”. Todos estos trabajos preliminares se llevaron a efecto en el año 1873, y el primer modelo de máquina «Remington» apareció al año siguiente.

Resuelta la cuestión de la fabricación, era necesario pensar cómo había de organizarse la distribución comercial. El público, que no estaba familiarizado con la máquina de escribir, no podía apreciar su valor y pasaron más de diez años para que, realmente, se conociesen sus ventajas.

La primera «Remington» atrajo poderosamente la atención en la Exposición del Centenario de Filadelfia, en 1876; pero una de las objeciones que se hacían era la de escribir siempre con mayúsculas. Sin embargo, esta dificultad se salvó pronto.

Luciano S. Crandall concibió la idea de introducir un sistema de tecla especial y Byron A. Brooks la de fijar dos tipos, mayúscula y minúscula, en una sola tecla. Las ideas combinadas de estos dos inventores hicieron posible no sólo escribir con mayúsculas y minúsculas, sino también números, signos y otros caracteres. Esto tuvo lugar el año 1877.

La máquina construida al mismo tiempo por míster Yost, conocida con el nombre de «Caligraph», era de doble caja, es decir, tenía un teclado completo, con todas las mayúsculas y minúsculas, con una tecla para cada tipo, estando las mayúsculas separadas y colocadas, sin regularidad, a cada lado del teclado.

Esta máquina fue menos popular, pero contribuyó extraordinariamente al desarrollo y empleo de la máquina de escribir, creando la competencia necesaria para atraer al público.

La «Remington» núm. 2, que ganó una medalla de oro en la Exposición de París de 1878, fue la primera máquina con caja superior e inferior de caracteres, siendo modificada en otros modelos, I cada uno muy semejante al anterior, pero presentando siempre algún perfeccionamiento. La núm. 2 tenía 38 caracteres, la núm. 6, 76 caracteres y las números 5 y 7 y las de carro ancho todas tienen ya 84 caracteres.

La disposición de las letras en el teclado original fue debida al hecho de que Sholes era un impresor, y la ideó basándose en su oficio; pero se encontró que no era práctica, pues en muchos casos la inadecuada colocación de las letras puede ser un obstáculo para la rápida acción sobre ellas.

Se hicieron los cambios oportunos y se reconoció que podía escribirse tan aprisa como permitía la habilidad del operador en mover con rapidez los dedos, introduciéndose también la tecla de cambio (minúsculas a mayúsculas).

Cuando se concibió la idea de escritura por tacto, numerosos autores introdujeron diferentes sistemas, pero todos basados en la misma manera de disponer las letras, y una vez demostrada la utilidad de la máquina de escribir, se trató de buscar una disposición universal para las teclas, para que el mecanógrafo pudiera cambiar de máquina sin cambiar de sistema.

Radicalmente distinta de otras máquinas anteriores, tanto en teoría como en construcción, fue la «Hammond», in ventada por Jaime B. Hammond en 1880-1883.

Su principio esencial fue la rueda de tipos, consistiendo la mayor dificultad de su construcción en la gran exactitud mecánica que se requería para que el golpe de impresión se efectuase en el preciso momento en que el tipo llegase al punto deseado.

antigua maquina de escribir hammond

La ventaja de esta máquina está en que cada cilindro de tipos contiene un juego completo de éstos, que puede cambiarse rápidamente, permitiendo emplear diferentes clases de letras y signos de escritura en una misma máquina, lo que facilitaba su introducción en el mundo de los negocios. La rueda se cambió por un sector oscilante que llevaba dos series de tipos.

La disposición ideal del teclado, en relación con los caracteres colocados en el cilindro, se sometió al público, pero no gustó, adoptándose el teclado universal. La «Hammond» fue la primera máquina de cilindro con tipos, y su trabajo es uniforme, pero no es posible escribir con gran velocidad.

Una ingeniosa máquina pequeña es la Blickinsderfer, que se cita en este lugar porque está basada en el mismo principio que la «Hammond». En esta máquina no se usa cinta, pero la rueda, en su movimiento hacia el punto de impresión, pasa por un tampón, del que toma la tinta.

La máquina Blickinsderfer se hizo popular a causa de su bajo precio, facilidad para transportarla y excelente trabajo; además, el cilindro de tipos conteniendo diferentes caracteres para distintos idiomas, podía cambiarse con poca dificultad.

Los fabricantes también trataron de introducir un teclado especial adaptado a los caracteres de la rueda, pero se vieron obligados a adoptar el universal.

La «Bar-Loek» fue la que siguió a la «Caligraph», de Yost, con doble teclado. Pero, además, era de escritura a la vista, que comenzaba a reclamarse; no obstante, la escritura no era realmente visible, pues el operador se veía obligado a inclinarse a un lado y otro y mirar por encima de las palancas de tipos, lo que era peor que levantar el carro y ver el trabajo, como acontecía en las máquinas de escritura oculta.

La «Smith-Premier», lanzada al mercado hacia el año 1889, fue otra de las máquinas de éxito que probó ser muy eficaz, no sólo por su buen trabajo, sino también por la forma en que se vendía.

Esta máquina era de doble teclado, es decir, una tecla por cada letra, diferenciándose de la «Caligraph» en que las teclas, tanto mayúsculas como minúsculas, se disponían una bajo la otra en la misma relativa posición.

Las articulaciones de las palancas eran robustas, lo que permitía conservar ana alineación perfecta y el cuadro de impresión podía avanzarse cuando se quería ver la escritura, maniobra más fácil que la de levantar el carro.

Esta máquina iba provista de una cinta reversible automáticamente y un dispositivo para escribir en tres colores, que podían variarse por medio de una palanca, estando además dispuesta para hacer fácil la limpieza de las letras.

antigua maquina de escribir liviana

Quitando la placa superior, operación fácil, se hacía esta limpieza de todos los tipos a la vez, mediante un cepillo circular accionado por una manivela dispuesta debajo del llamado cestillo de tipos. Esto representaba una gran ventaja, si se comparaba con los antiguos métodos de levantar el carro y subir cada tipo para limpiarlos independientemente.

Por entonces se realizaron numerosas tentativas para hacer visible la escritura, y varios fabricantes trataron de conseguirlo sin resultado; por ejemplo: la “Bar-Lock”, a que nos hemos referido, con los movimientos del cuerpo del operador, en lugar de los de la mano para levantar el carro; la «Hammond», que requería bajar la cinta para ver lo que se había escrito; la «Williams», de barras con tipos, que fue conocida como de movimiento de «saltamonte», dando una escritura visible que rápidamente se ocultaba; la «Oliver», inventada hacia 1893, que mostraba los últimos diez caracteres escritos, pero que necesitaba el retroceso del carro para ver la línea completa.

Ninguno de estos sistemas satisfacía Hacia 1894, Franz X Wagner, que había seguido, como inventor, el desarrollo y progreso de la máquina de escribir ideó un mecanismo por el cual las palancas portatipos golpeaban el rodillo, no por la parte inferior, sino por el lado enfrente del operador, evitando así el defecto de las primitivas máquinas, cuya escritura resultaba oculta.

Más tarde, los constructores ocupados en buscar la escritura visible adoptaron palancas que llevaban los tipos a la parte superior del cilindro, pero con ello creaban complicaciones de mecanismo que también ocultaban la escritura al mecanógrafo.

La invención de Wagner no sólo simplificó la construcción de la máquina sino que hizo posible ver todas las letras escritas en una página, permaneciendo todas a la vista. Míster Juan T. Under-wood, cuya máquina llevó esta mejora, compró la patente e inmediatamente la perfeccionó.

antigua maquina de escribir

La disposición de Wagner para la impresión lateral cambió los antiguos principios y estableció otros nuevos en la construcción de esta clase de máquinas; pues además de dar la escritura a la vista, los tipos se colocaban en semicírculo frente al teclado, donde todos podían limpiarse fácilmente, con dos o tres pasadas de cepillo. Las palancas se articulan todas en un semicírculo por medio de cojinetes de acero que se limpian fácilmente; dan el golpe para la impresión, siguiendo una guía ajusta-ble, y retroceden después, rápidamente, a su posición de reposo. Estas palancas se desmontan de la máquina con la mayor facilidad.

La visibilidad completa de la escritura, así como la importancia de otros detalles, fueron apreciados rápidamente por el público, y la máquina «Under-wood» consiguió su favor, obligando a que fueran modificadas las demás si pretendían alcanzar el mismo resultado. Para comprender cómo apreció el público esta modificación, baste decir que una de las fábricas de la Compañía Underwood ocupa una superficie de ocho hectáreas.

Cada innovación que se introduce sirve para mejorar el sistema y simplificar la construcción. Esta, en las mejores fábricas, se divide en secciones, y el trabajo se hace con tal exactitud que si aparece algún defecto, después de varios años de vendida la máquina, puede encontrarse la causa y el individuo responsable de ella. Una máquina de escribir está compuesta de un número de piezas cuyo promedio es de 3.000, siendo numerosísimas las operaciones mecánicas necesarias para terminarla y poder dalla al público en perfectas condiciones de trabajo. Primero se funde, en una pieza, el bastidor que soporta el mecanismo, exigiéndose para esta operación obreros de gran práctica en su oficio.

Después de una limpieza completa, en la cual se corrigen todas las imperfecciones y defectos que aparezcan, los bastidores se llevan al taller, donde se terminan y decoran, grabando el nombre y tipo de la máquina, haciendo toda la rotulación con estarcidos especiales.Se numera cada bastidor, colocándole además una tarjeta en la cual todos los obreros que en él trabajan van firmando, detallando la operación que realizaron.

Terminada la máquina y en disposición de venta, se la graba su número de orden, y un número secreto, o número de fábrica, que servirá para identificarla si fuese borrado el que aparece al exterior. Mientras el bastidor se prepara, las piezas más pesadas del mecanismo que soporta se van haciendo en diversas máquinas del taller de punzonadoras y prensas, algunas de intrincada forma, produciéndolas en inmensas cantidades, con tal precisión y exactitud que muchas de las piezas se ajustan en la máquina sin más operaciones. Algunas, tales como las palancas de tipos, necesitan ciertas operaciones complementarias antes de poder colocarlas.

Es digno de observar que muchas de las pequeñas piezas de que se compone la máquina de escribir se producen en máquinas automáticas, que labran las varillas metálicas con la misma exactitud y la aparente habilidad de un ser inteligente.

Entre las más notables de las máquinas que se emplean en una de estas fábricas se encuentran las que graban los caracteres o letras, listos son de gran variedad y para diferentes idiomas; se forman exactamente en grandes cantidades y con tales e ingeniosos movimientos que asombran al observador. La operación más delicada y que requiere más exactitud es la del montaje de los cojinetes de bolas de articulación de las palancas porta tipos.

Se calcula que el 98 por 100 del tiempo invertido por el mecanógrafo al escribir se distribuye comprimiendo las teclas, haciendo el cambio de minúsculas a mayúsculas y moviendo el carro para empezar una nueva línea. Estas operaciones se hacen más fáciles empleando cojinetes de bolas. Las máquinas que hacen las muescas en la pieza donde articulan todas las palancas y las que hacen las pequeñas bolas de acero endurecido, ajusfándolas con un límite de error de 0,00025 de milímetro, son las más maravillosas que pueden encontrarse en la industria.

Se comprenderá que una máquina compuesta de tantas y tan complicadas piezas pequeñas no conviene montarla en un solo taller. A medida que se van terminando los distintos organismos, se llevan al almacén, agrupándolos según un plan ordenado y sistemático, de forma que puedan darse a los talleres de armar conforme se van necesitando. En este armado o montaje se precisa una gran práctica, pero además se dispone de dispositivos muy ingeniosos. Después de armadas, deben ensayarse cuidadosamente las máquinas, ajustarse e inspeccionarse antes de ser expedidas.

Quizás la operación más interesante que debe realizarse con las máquinas en este estado es la de suavizar sus movimientos. Para ello se emplea un curioso mecanismo que obliga a cada tecla a moverse cientos de veces antes que opere ei mecanógrafo.

maquina de escribir underwood

Tales perfeccionamientos se han introducido en esta clase de máquinas, que puede decirse realizan toda clase de trabajo de escritura, habiéndose extendido su utilidad de manera que puede llevarse con ella la contabilidad comercial, existiendo tipos de ellas que escriben perfectamente sobre las páginas de un libro encuadernado. La primera máquina de esta clase fué la «Elliot y Hatch».

Al escribir, la página del libro se asegura entre la placa soporte y un bastidor abierto que sujeta el papel suavemente, sin que se mueva. La máquina, propiamente dicha, consiste en un bastidor, palancas de los tipos, etc., formando un conjunto que se mueve de arriba abajo para espaciar los renglones convenienteniente, llevando consigo todo el juego de palancas, cinta, etc., que se mueven lateralmente, escribiendo sobre el libro abierto.

Mucho se ha discurrido para idear dispositivos de esta naturaleza y conseguir los resultados propuestos, así como también se ha logrado dotar a las máquinas corrientes de mecanismos que permitan hacer estados y hasta sumar, facilitando de este modo su aplicación a toda clase de cuentas y operaciones comerciales y utilizando una máquina ordinaria para correspondencia. La máquina de Elliot y Hatch fué modificada, obteniéndose la máquina «Elliot-Fisher», para contabilidad y suma, patentada en 1906.

En 1907 apareció la primera máquina «Remington» con dispositivo para sumar y restar, seguida después en 1915 por otra más complicada y perfecta. Otros constructores han presentado también máquinas semejantes, con los mismos dispositivos y con otras ventajas.

El continuo perfeccionamiento de las máquinas de escribir ha revolucionado los sistemas, antes corrientes, en contabilidad, pues estas notables máquinas son capaces, además, de escribir las partidas, sumarlas, restando o descontando de éstas otras partidas. Puede copiarse la escritura en los libros copiadores y también obtener varias copias sueltas interponiendo papel poligráfico o al carbón, y cuando se quieren obtener numerosas copias de un original, se aplica en la máquina una hoja especial de cera, con la que se obtiene un cliché o matriz, del cual se consiguen numerosas reproducciones en la máquina multicopista.

Esta es una forma indispensable de despachar la numerosa correspondencia necesaria en los negocios modernos. Entre los aparatos modernos relacionados con la máquina de escribir, y que facilitan el trabajo de correspondencia, están los aparatos fonográficos para dictar, con los cuales cualquier mecanógrafo puede transcribir las cartas o comunicaciones, dictadas al aparato previamente.

UNA DE LAS NOTABLES MAQUINAS QUE TALADRAN AUTOMÁTICAMENTE LOS SEGMENTOS ANTERIOR Y POSTERIOR DEL MECANISMO DE UNA MÁQUINA DE ESCRIBIR

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Tomo III –  La Industria – Capítulo 29 – La Evolución de la Máquina de Escribir – Editores W.M. Jackson, Inc.

Ver: Primeras Máquinas Automáticas

Invencion de la brujula Inventos Chinos Iman Terrestre Cronologia

Invención de la brújula Inventos Chinos

Invencion de la brujula Inventos ChinosHISTORIA DE LOS GRANDES INVENTOS DE LA HISTORIA: La brújula es instrumento que indica el rumbo, empleado por marinos, pilotos, cazadores, excursionistas y viajeros para orientarse. Hay dos tipos fundamentales de brújula: la brújula magnética, que en versiones primitivas se utilizaban ya en el siglo XIII, y el girocompás o brújula giroscópica, un dispositivo desarrollado a comienzos del siglo XX.

En la brújula magnética el rumbo se determina a partir de una o varias agujas magnetizadas que señalan al polo norte magnético bajo la influencia del campo magnético terrestre.

El girocompás, que no resulta afectado por el magnetismo terrestre, consiste en un giróscopo cuyo rotor gira alrededor de un eje confinado al plano horizontal de forma que dicho eje se alinea con la línea Norte-Sur paralela al eje de rotación terrestre, con lo que indica el norte verdadero.

brujula indicando al norte

Según antiquísimos manuscritos chinos, el emperador Hwang Ti mandó construir, hace más de 4.500 años, una carroza, con un dispositivo que la orientaba siempre hacia el norte. Con tal guia venció a sus enemigos, pues encaminó a su ejército en línea recta hacia el objetivo a pesar de la intensa niebla reinante.¿Leyenda? ¿Realidad? … Lo cierto es que cuando los viajeros Marco Polo e Ibn Batuta hicieron sus expediciones se encontraron con que los navegantes que cubrían el trayecto entre India y China utilizaban “una extraña piedra magnética capaz de señaiar permanentemente el rumbo”. Los marinos habían tomado este invento de ciertas piedras utilizadas para el culto por los sacerdotes del Imperio del Medio.

El origen de la brújula

Poco se sabe sobre el origen de la brújula, aunque los chinos afirman que ellos la habían inventado más de 2.500 años antes de Cristo. Y es probable que se haya usado en los países del Asia Oriental hacia el tercer siglo de la era cristiana. Y hay quienes opinan que un milenio más tarde, Marco Polo la introdujo en Europa.

Los chinos usaban un trocito de caña conteniendo una aguja magnética que se hacía flotar sobre el agua, y así indicaba el norte magnético. Pero en ciertas oportunidades no servía, pues necesitaba estar en aguas calmas, por lo que fue perfeccionada por los italianos.

El fenómeno del magnetismo se conocía; se sabía desde hacía mucho tiempo que un elemento fino de hierro magnetizado señalaba hacia el norte, hay diversas teorías sobre quién inventó la brújula. Ya en el siglo XII existían brújulas rudimentarias. En 1269, Pietro Peregrino de Maricourt, alquimista de la zona de Picardía, describió y dibujó en un documento, una brújula con aguja fija (todavía sin la rosa de los vientos). Los árabes se sintieron muy atraídos por este invento; la utilizaron inmediatamente, y la hicieron conocer en todo Oriente.

campo magnetico terrestre

Aqui se puede observar ambos polos de la Tierra. Como se observa el polo magnético, está desplazado respecto del polo geográfico.La aguja de la brújula apunta siempre al polo magnético norte.

La brújula (de “buxula”, cajita hecha de boj o boxus) es un instrumento magnético que aparece descripto en La Divina Comedia de Dante, de la siguiente manera: “Los navegantes tienen una brújula que en el medio tiene enclavada con un perno, una ruedecilla de papel liviano que gira en torno de dicho perno; dicha ruedecilla tiene muchas puntas y una de ellas tiene pintada una estrella traspasada por una punta de aguja; cuando los navegantes desean ver dónde está la tramontana, marcan dicha punta con el imán.”

Otros historiadores señalan que la primera brújula de navegación práctica fue inventada por un armero de Positano (Italia), Flavio Gioja, entre los siglos XIV y XV. Él fue quien la perfeccionó suspendiendo la aguja sobre una púa de forma similar a la que actualmente conserva. Y la encerró en una cajita con tapa de vidrio. Más tarde apareció la “rosa de los vientos”, un disco con marcas de divisiones de grados y subdivisiones, que señalaba 32 direcciones celestes, y que fue la brújula marina que se utilizó hasta fines del siglo XIX.

Posteriormente se logró un nuevo avance, cuando el físico inglés Sir William Thomson (Lord Kevin) logró independizar a este instrumento, del movimiento del barco durante tempestades, y anuló los efectos de las construcciones del barco sobre la brújula magnética. Utilizó ocho hilos delgados de acero sujetos en la rosa de los vientos, en lugar de una aguja pesada. Y era llenada con aceite para disminuir las oscilaciones.

En los comienzos del siglo XX aparece la brújula giroscópica o también llamada girocompás. Consiste en un giróscopo, cuyo rotor gira alrededor de un eje horizontal paralelo al eje de rotación de la tierra. Se le han agregado dispositivos que corrigen la desviación, la velocidad y el rumbo; y en los transatlánticos y buques suele estar conectado eléctricamente, a un piloto automático. Este girocompás señala el norte verdadero, mientras que la brújula magnética, justamente, señalaba el norte magnético.

En el siglo VI a.C., se descubrió (por un pastor según cuenta la leyenda) que cierta clase de mineral atraía al hierro. Como fue hallado cerca de la ciudad de Magnesia, en Asia Menor, se llamó piedra de Magnesia, y el fenómeno se denominó magnetismo. Éste fue estudiado por primera vez por Tales de Mileto. Más adelante se descubrió que si un fragmento de hierro o acero se frotaba con el mineral magnético (imán), quedaba magnetizado (imantado). El término español de imán procede de una palabra latina que significa “piedra dura”.

También se descubrió que si se permitía a una aguja magnética girar libremente, siempre señalaría la dirección norte sur. Se ignora cómo se produjo el descubrimiento, pero los chinos fueron los primeros en percatarse de esa propiedad. Así se refiere en libros chinos que datan del siglo II. Los chiinos nunca se sirvieron del imán para establecer el rumbo en la navegación. Los Árabes pudieron aprender de ellos aquel fenómeno, y tal vez algunos cruzados lo aprendieron a su vez de los Árabes llegando así a Europa.

En 1180, el sabio ingles Alexander Neckam (1157-1217) fue el primer europeo que hizo referencia a esa capacidad del magnetismo para señalar la dirección. Con el tiempo la aguja magnética se colocó sobre una tarjeta marcada con varias direcciones, la aguja aguja se podía mover libremente en torno de la tarjeta. Al dispositivo se le dio el nombre de Brújula, palabra que deriva de otra latina que significa caja. En la terminología marinera a la brújula se la llama compás (que proviene de una palabra francesa que significa girar).

AMPLIACIÓN:
Dos son las brújulas más comunes: la marina y la de agrimensor.

La primera, llamada compás magnético o simplemente compás, consta de una caja llamada bitácora, dentro de la cual se coloca un disco graduado. Esta graduación no es otra cosa que la rosa de los vientos o rosa náutica, que lleva” impresa la marca de los cuatro puntos cardinales, norte, sur, este y oeste, y los 28 rumbos o direcciones más corrientes.

En el punto de la rosa de los vientos que indica el norte se coloca una aguja imantada y se deja que toda esta superficie gire libremente dentro de la bitácora. El disco se halla montado entre los anillos, los cuales, por estar en suspensión cardánica le hacen mantener la horizontalidad a pesar de los rolidos y cabeceos del barco. Los marinos suelen usar también una brújula portátil cuyo disco transparente flota en aceite, concentrado en una caja circular, también transparente. Esto permite colocar la brújula en una carta náutica, facilitándose la estimación del rumbo.

La brújula de agrimensor, geodésica o topográfica, tiene el limbo (o disco) graduado de 0 a 90 grados y la aguja señaladora independiente de éste. Esta brújula se debe fijar al terreno por medio de un trípode que se clava en el suelo. Luego debe ponérsela a nivel, mediante un sistema de burbujas de agua y tornillos de nivelación. Una vez cumplidas estas labores, el operario puede iniciar su trabajo. Para ello pone su ojo en una mira de precisión que tiene anexada la brújula y que coincide

Con el cero del limbo. Una vez que ha fijado en la distancia el punto que deseaba tabular, fija la aguja imantada mediante un tornillo especial y luego, con comodidad (ya que la aguja no puede moverse más) toma la medida exacta del ángulo formado entre el norte, el punto de observación y el objeto observado. De esta forma se pueden lograr mapas de los territorios observados.

Como el compás magnético empleado en los barcos experimenta perturbaciones por la enorme cantidad de acero que entra en la construcción de los mismos y la carga metálica que transportan, que modifica considerablemente las líneas del campo magnético terrestre y origina con ello la desviación anormal de la aguja del compás, se dispone, a distancia conveniente de la rosa de los vientos, unos dispositivos llamados compensadores, consistentes en imanes y masas de hierro que producen acciones equivalentes, pero opuestas a las que perturban la aguja del compás o brújula.

También se emplean en la mayoría de los barcos, para evitar los inconvenientes mencionados, instrumentos denominados g¡-rocompases. Éstos, que consisten en esencia en giroscopios de bastante peso, que giran con rápido movimiento de rotación, unas 20.000 vueltas por minuto, accionados por un motor eléctrico, apuntan siempre hacia el norte verdadero.

Los aviones, por su parte, emplean los dispositivos llamados radiocompases que están constituidos por una antena, un aparato receptor y un indicador. Por medio de él, los pilotos determinan su dirección, ya que la antena es rotativa y se orienta hacia los aparatos transmisores de radio cuyas posiciones son conocidas. Existen, además, radiocompases de antena fija, que se utilizan para vuelos prefijados hacia un transmisor de radio determinado.

CRONOLOGÍA:

SIGLO IV a.C. – Primera documentación sobre el magnetismo  en un libro chino, el Libro del Señor del valle del diablo.

1040 Primera mención en China de una aguja imantada colocada sobre un vaso de agua para encontrar una dirección.

1117 Primera mención en China del uso de una aguja imantada en la navegación, sólo si el mar está en calma.

Siglo XII La aguja imantada llega a Europa y el sabio inglés Alexander Neckam hace una descripción de sus propiedades.

SIGLO XIII En Europa se descubre la manera de colocar la aguja imantada dentro de una caja para usarla en seco sin importar las condiciones meteorológicas. Primera mención de la brújula en el mundo musulmán. Es probable que llegara por la Ruta de la Seda.

I965 Entra en servicio el primer sistema de navegación basado en satélites, organizado por los departamentos de Defensa y de Transporte americanos junto con la NASA.

1978 Se lanza el primer satélite destinado a una cobertura total de la Tierra mediante GPS.

1992 Se lanza la unidad de mando 50th Space Wing que deberá gestionar todo el sistema GPS desde el espacio.

1994 Se completa la colocación en órbita media de los 24 satélites destinados a la cobertura completa del GPS.

1983 Se declara operativo el sistema GPS para uso civil tras el derribo de un avión coreano por violar el espacio aéreo soviético.

2005  — Se lanza el primer satélite de la última generación GPS. El satélite más moderno al escribir estas líneas se lanzó en noviembre de 2006.

Resumen de la Edad Moderna Renacimiento Humanismo Exploraciones

Resumen Acontecimientos en la Edad Moderna

Esto es un sucinto resumen de los acontecimientos más importantes en la edad moderna  realizado con el solo objeto de dar al lector una somera idea  de lo ocurrido en aquella etapa de la humanidad. 

Se extiende desde la Toma de Constantinopla por los turcos en 1453 hasta la Revolución Francesa en 1789, es un período de casi 350 años. Los turcos en el 1300 conquistan Asia Menor bajo el mando del sultán, Osman (de ahí el nombre otomano). Su hijo Orjàn logra armar un poderoso ejercito, como una especie de legión extranjera, y conquista mayores territorios en la zona de los Balcanes.

Muchos católicos de esos territorios se convierten al islamismo. En 1389 los turcos vencen a los serbios (católicos) en el Campo de Mirlos, como venganza por la muerte de sultán en manos de un terrorista serbio. Esa batalla es considerada sagrada por los serbios y aun hoy la recuerdan. Tampoco perdonan a las familias que en aquel momento se convirtieron a la religión musulmana.

En 1453 toman Constantinopla, dando lugar a la caída definitiva del Imperio Romano de Oriente, los historiadores dan con este acontecimiento como finalizada la Historia Antigua. El imperio otomano perdurará hasta el final de la Primera Guerra Mundial en 1918.

    Siglo XV:     
Termina la peste y enfermedades, la sociedad feudal entra el la última etapa debido a una nueva crisis económica y comienza a consolidarse definitivamente la burguesía que inicia un movimiento socioeconómico denominado capitalismo. De esta manera esa triste etapa de luchas constantes entre la nobleza feudal se va apaciguando a medida que el rey va concentrando cada dia mas poder.

El siglo XV fue el siglo de los inventos, las exploraciones y los movimientos culturales, pero en lo referente al arte, se considera como el Siglo de Oro de Italia, a pesar que esta sigue fragmentada políticamente.

  • Se forman los países, se consigue la unidad política en torno a una figura principal que contiene todo el poder político-militar: el rey, constituyendo una monarquía. Estas monarquías aseguran su poder haciendo uso de las siguientes instituciones: (ver en este sitio: Formación de los Estados Modernos)
  1. a) El derecho romano, que permite crear algunas leyes
  2. b) Funcionarios de gobierno, como inspectores, embajadores, secretarios, conocidos como burócratas estatal.
  3. c) Ejércitos armados permanentes
  4. d) Impuestos obligatorios, pagados sobretodo por los mas desposeídos. Los nobles estaban exentos.
  5. e) Alianzas matrimoniales.

El poder del rey venía emanado por Dios y sólo Dios podía quitárselo, se va afirmando el principio del absolutismo.

Aparecen los primeros sentimientos de nacionalismo en cada país.

Algunos países no lograron la unidad política, como el caso de Italia y Alemania. En Italia aparece Maquiavelo un pensador político, que trata de hallar la unificación de todos los estados de Italia. Escribe El Príncipe donde describe como debe ser el perfil polìtico de una rey para conservar su corona.

  • Los movimientos culturales fueron dos:

a)El Humanismo: que afirma la dignidad y valor del individuo para el desarrollo y crecimiento de las sociedades y de los países. La razón en el único medio que tiene el ser humano para llegar a la verdad de la cosas. También se cuestionó todas las ideas medievales.

  1. b) Renacimiento: fue una renovación del arte y la cultura en todos sus aspectos, haciendo una regresión hacia el arte clásico, para exaltarlo, copiarlo y mejorarlo. Fue como un redescubrimiento de todo el arte greco-latino. Naciò como un gran amor por todo lo griego, y se le agregó luz, color, vida logrando bellas obras de arte que hasta nuestros días siguen sorprendiendo. Durò unos 130 años y nació en Italia.

Este movimiento cultural nació en Italia porque aquí fue donde primeramente el sistema feudal dio paso al capitalismo de la burguesía. Las rutas comerciales pasaban por distintas ciudades italianas como Genova, Roma, Venecia, acumulando dia a dia màs capital.

También a Roma llegan continuamente tributos eclesiásticos de la Europa cristiana. Los Papas deciden reconstruir Roma y emplean mas artistas que nunca. Llegan artistas de todos lugares del mundo.

Italia se convierte en la cuna del capitalismo. Se realizan todo tipo de operaciones bancarias y financieras. Había dinero por todas partes y gran parte de ese dinero se destinó al arte en todos su espectro. Muchas de las palabras actuales como crèdito, cheque, cuenta, giro, bancarrota, son términos que han nacido en esas ciudades itàlicas.

La familia que posee el mayor poder económico en Florencia son los Médicis y se encargan de recibir, albergar y defender a gran parte de los mejores artistas del momento para hacer una nueva Atenas en occidente.

Grandes Exploraciones:

  1. a) El descubrimiento de América por Cristóbal Colòn, en 1492. b)Se descubren nuevas rutas comerciales marítimas y terrestres. En 1498 Vasco de Gamma encuentra una ruta marítima para llegar a Asia, bordeando todo el continente africano. Tripular los barcos en la zona del cabo de Buena Esperanza era un poco traumático, por lo que fue ayudado por un avezado marinero árabe.
  1. a) Brújula y el astrolabio
  2. b) Carabelas
  3. c) Portulanos y mapas marítimos
  4. d) Armas de fuego (arcabuces) y fortificaciones.
  5. e) Imprenta y papel.
  6. f) Eje delantero de los carros
  7. g) Técnicas contables, cheques, pagaré, seguros comerciales.
  • Avances científicos:
  1. a) Nueva visión del mundo y del Cosmos, con la Teoría Heliocéntrica de Copérnico, que coloca al hombre en otra posición cosmológica.
  2. b) Nuevas técnicas para obtener metales preciosos a partir de los minerales naturales, extraídos de las canteras.

El Arte Del Siglo XV:

Siglo de Oro de Italia

En las letras aparecen tres grandes referencias:

Petrarca                    Cancionero (poesía amorosa)

Bocaccio                     Decameron (habla de la libertad sexual de la época)

Dante Alighieri            Divina Comedia

Como consecuencia del humanismo, el arte ahora intenta algunas renovaciones:

Se abandonó todos los temas religiosos de la edad media

Centra al hombre y la naturaleza como figura principal en las pinturas.

Pintar usando nuevas técnicas de profundidad, como la perspectiva.

Dá más naturalidad a las pinturas.

Se usaron nuevas técnicas en las pinturas, como el óleo.

Hay dos etapas del humanismo, una llamada Quatrocento que se inicia en Florencia y otra que continua en Roma llamada Cinquicento.

Aparecen los mecenas, que eran hombres poderosos que patrocinaron a los artistas, que eran muy respetados. Algunos fueron los Médicis y Sforza, en Florencia. A su vez ellos podían hacer ostentación de su riqueza, sobretodo en momentos en donde cada familia luchaba por consolidarse políticamente y ganar posiciones económicas y de poder.

Algunos artistas de esa época fueron: Giotto, Duccio, Boticelli, Durero, Donatello, Miguel Angel, Da Vinci, Rafael Sanzio, Bramante, Jan Van Eryck.

Socialmente existían desde la edad media, tres órdenes: los que oraban, los que guerreaban y los que trabajaban.

Los primeros dos pertenecían a la nobleza y el tercero eran los campesinos.

Ahora aparece el tercer estado, formado por la burguesía, que había crecido gracias a su ingenio para el trabajo y su habilidad para el comercio.

Los niños estudiaban en dos etapas:

Trivium: gramática, retórica y dialéctica.

Quadrum: aritmética, geometría, música, astronomía.

 Finaliza la Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre Francia e Inglaterra. Aparece la figura mística de Juana de Arco, como la santa que luchará valientemente a favor de Francia para levantar el sitio de Orleans, y dar inicio a una serie de continua victorias francesas. Finalmente fue capturada, abandonada por Francia, juzgada y sentenciada a muerte en la hoguera por herejía. En 1920 la Iglesia la santificó. Francia derrota definitivamente a Inglaterra en 1453 en la batalla de Castillon.

  Siglo XVI:  

España:

Siglo de Oro Español

Se consolida la unión entre los reinos de Aragón y de Castilla.

Fernando e Isabel, son conocidos como los Reyes Católicos.

Luego de la unión, lucharon internamente por la unidad política y religiosa, objetivos apenas cumplidos.

Juntos lucharon contra los musulmanes y judíos en Granada, etapa conocida como la Reconquista Española, hasta 1512 que finaliza la incorporación definitiva de todos sus territorios.

Trataron de difundir el catolicismo en todo su país, y crearon el Tribunal de la Inquisición para controlar y castigar a todos los habitantes no católicos.

Apoyaron los viajes ultramarinos y fueron los patrocinadores de Cristóbal Colón.

España gracia a las riquezas de Sudamérica pasó a ser una de las grandes potencias del siglo XVI.

La hija de los Reyes Católicos, Juana la Loca, se casa con el hijo de los Habsburgos, Felipe el Hermoso y tienen un hijo conocido como Carlos I, que llegó a ser uno de los reyes más poderoso del planeta.

Carlos I tuvo que enfrentar:

a)Protestantismo

b)A Francia, contra Francisco I, que lo venció definitivamente en la batalla de Pavia.

  1. c) En el Mediterráneo a los turcos, que habían copado todas las rutas comerciales. Felipe II los terminó de vencer.

Su hermano fue: Felipe II, también gozó de todo el poder de España, gracias a las riquezas traídas de América.

Carlos I y Felipe II son conocidos como los Austria Mayores.

En Francia:
Primera guerra de religión conocida como Guerra de los Hugonotes que durò mas de 30 años. Durante esta guerra los católicos París  masacran a los protestante en una noche recordada como la Matanza de San Bartolomè, el 25 de agosto de 1572. De esta manera llega el primer Borbón al trono, conocido  como Enrique IV, y que se convierte al catolisismo, con la famosa expresiòn: “París bien vale una misa” y garantiza la religión protestante mediante el Edicto de Nantes.

Inglaterra:
Termina la Guerra de las Dos Rosas entre dos familias nobiliarias, los Lancaster y los York. Comienza la Casa de los Tudor que habían puesto fin a esta guerra. Enrique VIII quiere separarse de Catalina de Aragón, pero el Papa no lo permite. Crea una nueva religión llamada anglicanismo con este rey a la cabeza y anula su propio matrimonio para casarse con Ana Bolena quien le dà una hija, que la historia la conocerá con el nombre de Isabel I, futura reina de Inglaterra. Enrique VIII tuvo cuatro mujeres más, y un solo hijo varon con la tercer mujer que muere en el parto. Enrique VIII suprime y confisca todos los bienes de los católicos en su territorio y los reparte entre todos sus vasallos, creando así una nueva nobleza (ilegitima) que acata incondionalmente sus decisiones del rey. Abre así el camino para un futuro y largo gobierno sin “palos en las ruedas” por parte de estos fieles y nuevos ricos. Deberà pasar un siglo para que el Parlamento se renueve y tome fuerzas para hacer valer su poder.

En 1559 hasta 1603 reina Isabel I, (defensora acérrima del protestantismo) produciendo un florecimiento cultural sin presencia hasta el momento. La Flota Invencible de España es totalmente destruida quedando ahora la flota de Inglaterra como dueña de los mares para el comercio y las conquistas.(ver mas abajo) Isabel hizo decapitar a su prima por ser católica.

 Reforma Religiosa:

Martín Lutero crea esta reforma a partir de un enfrentamiento con la iglesia católica debido a:

  • Vida fastuosa
  • Ostentación de la riqueza
  • Dueña de grandes extensiones de territorios en donde explotaba a a los campesinos
  • Sacerdotes sin vocación
  • Compraban sus cargos eclesiásticos
  • Vendían perdones a los fieles para construir la basílica de San Pedro
  • Vivian alejados de los principios o votos originales de caridad y humildad.

En 1517 Lutero presenta sus 95 tesis

  • Libre interpretación de la Biblia
  • Niega al Papa, la Virgen y Los Santos
  • Los únicos sacramentos: Bautismo y Eucaristía
  • La Fe salva al hombre, no el perdón del Papa

Carlos I decidió poner fin a esta reacción, y pidió a Lutero que se retractara, como no lo hizo fue excomulgado y desterrado del imperio alemán.

Poco tiempo después los príncipes protestaron en una Dieta, pidiendo que se permita el regreso de Lutero al país. En 1555 Carlos I firma la paz de Hasburgo, permitiendo a cada príncipe elegir la religión que desee para su territorio, la unidad religiosa fracasó.

 Más tarde aparecen nuevos reformadores como Calvino y Enrique VIII, fundando el Calvinismo y el anglicanismo.

Contrarreforma: la iglesia católica a los fines de devolver la fe a los fieles católicos, que Lutero había puesto en duda, se reúnen en 1545 en un Concilio (de Trento) para discutir estos temas que ponían en peligro la estabilidad de la iglesia católica. Fundó la Companía de Jesús, cuyo líder fue: Ignacio de Loyola, y sus seguidores fueron los jesuitas. Ellos estaban a una ajustada vida casi militar, de estricta disciplina. Eran llamados soldados de Dios, y hacían votos de obediencia absoluta. Su misión era la de:

  • Frenar el avance de los movimientos reformadores
  • Evangelizar a los indios y paganos
  • Devolver la fe a los que dudaban en Cristo

En este congreso se discutieron los asuntos dogmáticos del catolicismo, los cuales fueron reafirmados.

Paralelamente aparecieron movimientos en el campo, objetando que la reforma debía extenderse a todos los señores feudales que vivían holgadamente a costa de los campesinos, y si se ponía en duda la palabra del Papa, la máxima autoridad de poder de la época, como no se iba a dudar de la palabra de esta gente que oprimía a sus vasallos sin misericordia. Comenzaron una serie de levantamientos contra la nobleza, creado situaciones de suma violencia y de hechos sangrientos.

Carlos I se recluye en un Monasterio donde fallece en 1558, su sucesor Felipe II hereda el imperio más grande del mundo, lo que se convirtió en el monarca más poderoso.

En 1571 en la batalla de Lepanto logra derrotar a los turcos y alejarlos definitivamente del control en el mar mediterráneo.

 Felipe II pretendió llevar la unidad religiosa en los países bajos que se encontraban diseminados de calvinista y luteranos. Estos ante la presión de España, buscan ayuda en Inglaterra. Por otro lado Inglaterra a través del pirata Francis Drake, al servicio de Isabel I, le produjo pérdidas enormes al asaltar los barcos que venían cargados de metales preciosos extraídos en las minas de Potosí de América. Todo esto desembocó en una enfrentamiento naval, contra la Armada Invencible de España, una de las flotas más grandes de Europa, pero que fue ingeniosamente derrotada por el país anglosajón, quedando de esta manera dueña de los mares la flota inglesa. Sus barcos fueron fácilmente reformando en barcos mercantes y comienza una etapa de gran esplendor económico para los ingleses.

SIGLO XVII:

  • Comienza una etapa muy triste para toda Europa, debido al desmejoramiento del suelo, del clima, de malas cosechas, de hambre y de pestes, una nueva crisis ataca a todos los habitantes.
  • España decae con su poderío, decae la explotación de los metales americanos. Francia e Inglaterra florecen en todos sus aspectos.
  • La sociedad feudal entra en su última etapa de crisis. Los señores feudales ya no pueden contener a los campesino agobiados de miseria cotidiana.
  • Se consolida en Francia en la figura de Luis XIV el absolutismo, como régimen político. El poder emana de Dios y sólo Dios puede destituirlo. Su poder el Divino y Absoluto.
  • Por cuestiones religiosas comienza la Guerra de los 30 años en Alemania, que termina con la Paz de Westfalia, en 1648. Alemania queda destruida y le llevará un siglo ordenarse políticamente.
  • Inglaterra apoyada en su enorme y segura flota de barcos, inicia una etapa de viajes ultramarinos y logra una hegemonía única en los océanos, llevando productos manufacturados y trayendo materia prima de otros continentes.
  • Revolución Civil en Inglaterra: Carlos I es decapitado por los puritanos
  • .        Gloriosa revolución en Inglaterra en 1688. Llega al poder Guillermo de Orange

Gloriosa Revolución: incruenta revolución que tuvo lugar en Inglaterra en 1688-1689, que depuso a Jacobo II, en favor de su hija María II y su marido Guillermo III, príncipe de Orange. La revolución transformó la monarquía absoluta de los Estuardo en una monarquía constitucional y parlamentaria.

Jacobo II no tardó en perder el buen nombre que había heredado de su popular hermano, Carlos II: fue demasiado duro a la hora de reprimir la rebelión encabezada por su ilegítimo sobrino, el duque de Monmouth, en 1685; casi agotó todos los recursos humanos y monetarios a su alcance, con el fin de crear un ejército permanente, y colocó a católicos en el gobierno, en el ejército y en las universidades.

En 1688 ordenó que se diera lectura a la Declaración sobre la Indulgencia en todas las iglesias, que garantizaba la libertad de culto a católicos y disidentes. Este impopular acto, junto con el nacimiento de un heredero en junio de ese mismo año, que aseguraba la sucesión católica, impulsó a los rivales de Jacobo a invitar al protestante Guillermo de Orange a ocupar el trono. Guillermo estaba casado con María, la hija de Jacobo, y contaba con el apoyo del pueblo.

Cuando Guillermo llegó a Torbay (el 5 de noviembre) y comenzó a avanzar hacia Londres, Jacobo huyó a Francia con su familia. Guillermo obtuvo el control temporal del gobierno, y en febrero de 1689 les fue ofrecida, a él y a María, la corona con la condición de que aceptaran la Declaración de Derechos, que se convirtió en el Bill of Rights. Dicho proyecto de ley otorgaba la sucesión a la hermana de María, (Ana), en caso de que María no tuviera hijos, impedía el acceso al trono de los católicos, garantizaba elecciones libres y convocatorias frecuentes del Parlamento, y declaraba ilegal la existencia de un ejército permanente en época de paz.

La Revolución Gloriosa tuvo éxito, sin derramamiento de sangre: el Parlamento era soberano e Inglaterra próspera. Fue una victoria de los principios whig, ya que, si los católicos no podían ser reyes, ningún monarca podía ser absoluto.

Aquéllos que se negaron a jurar lealtad a Guillermo y María fueron denominados jacobitas. Los jacobitas eran más numerosos entre los católicos de las Highlands escocesas y de Irlanda. Estas dos regiones fueron sometidas, pero el precio a pagar fue muy alto: la matanza de Glencoe en Escocia y la batalla de Boyne y una mayor represión de los católicos en Irlanda.

Cuadro Sinóptico Edad Moderna

 

Descubrimientos e Inventos: Brujula, Imprenta, Papel Polvora Historia

Descubrimientos e Inventos
Brújula, Imprenta, Papel, Pólvora

LOS MAS IMPORTANTES DESCUBRIMIENTOS DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

El genio del ser humano reside en su curiosidad. La inteligencia con que resuelve los problemas de la vida cotidiana es la principal razón de su supervivencia. Del descubrimiento del fuego a la invención de la rueda, del desarrollo de la escritura al surgimiento de la imprenta, y desde el conocimiento de los planetas hasta la llegada a la Luna, el hombre ha llevado al límite su deseo de investigar. Los descubrimientos de una época hacen viables los siguientes. Es imposible detener este proceso. El hombre seguirá descubriendo hasta extinguirse o, más probablemente, hasta adaptarse al mundo diferente que ha contribuido a crear.

A mediados del siglo XIV los europeos se lanzaron a la exploración y conquista las tierras desconocidas. Gracias al espíritu inquieto e intrépido de estos hombres, capaces  de emprender aventuras de objetivos tan inciertos, se abre la Era de los Descubrimientos que favorece el inicio de cinco siglos de invención humana.

La sed de conocimiento mezclada con la innata capacidad del hombre por descifra enigmas llevó a la humanidad a descubrir la forma esférica de la Tierra. Personajes como Bartolomé de las Casas o Erasmo definieron tempranamente el concepto de humanidad. Copérnico, Galilea y Kepler nos facilitaron la manera de entender y conocer mejor nuestro Universo, a través del descubrimiento de una nueva ciencia, la Astronomía.

La carrera hacia el progreso había comenzado y ya no había forma de pararla.

 Pero mientras algunos hombres sintieron la necesidad de viajar a lugares recónditos y descubrir nuevas tierras, otros realizaron un viaje al interior del cuerpo humano. En los descubrimientos geográficos y las exploraciones realizadas, se obtuvieron multitud de datos acerca de plantas y animales desconocidos hasta entonces. La investigación anatómica y fisiológica realizada, descubrió nuevos hechos y llevó a nuevas teorías que echaron por tierra las aceptadas por Galeno.

Fenómenos como el magnetismo, la transmisión de la luz o el calor, así como la creación de instrumentos de precisión, lentes, relojes, barómetros, balanzas…, servirán de trampolín a la nueva era del conocimiento.

En la Edad Media, la autoridad suprema en medicina y anatomía humana era el médico de la Grecia antigua Galeno. En la época de Galeno estaba prohibida la disección humana y había llegado a sus conclusiones sobre la anatomía humana a través de la disección de cadáveres. Cuando el anatomista Andrés Vesalio (1514-1564) empezó a diseccionar cadáveres de criminales recién ejecutados, descubrió que Galeno se había equivocado con frecuencia. La respuesta de los tradicionalistas fue que la anatomía humana debía haber cambiado desde la época de Galeno.

Galeno había tenido una idea de la circulación de la sangre que sugería que la sangre se filtraba a través de pequeños poros en la pared que separaba los dos ventrículos del corazón. Por eso, cuando el físico y anatomista inglés William Harvey (1578-1657), retomando las teorías del médico y teólogo español Miguel Servet (1511-1553), contradijo a Galeno al publicar su investigación sobre la circulación de la sangre en 1628, causó bastante controversia. Pero a la muerte de Harvey, su descripción detallada, basada en la disección y la experimentación con animales, era ampliamente aceptada.

Los descubrimientos clave en los campos de la ciencia, las matemáticas y la filosofía contribuyeron al rápido desarrollo de la sociedad europea de la época. Entre los inventos científicos más destacados figuraba la construcción del microscopio durante el siglo XVI. Si bien se desconoce quién fue su inventor, su perfeccionamiento suele atribuirse al holandés Antón van Leeuwenhoek. En 1643, Torricelli inventó el barómetro, usado para medir la presión atmosférica. La bomba de vacío, construida por vez primera por Otto von Guericke en 1645, fue un invento que posteriormente demostró ser vital para la innovación industrial y la invención del motor.

El primer motor a vapor lo patentó en 1698 Thomas Savery, a quien habían encargado idear un dispositivo que extrajera el agua de los tiros de las minas mediante bombeo. En 1714, Daniel Gabriel Fahrenheit creó el primer termómetro de mercurio de precisión y, en 1731, John Hadley inventó el sextante, que mejoró sobremanera la navegación náutica. Rene Descartes vivió entre 1596 y 1650 y realizó contribuciones esenciales a los métodos matemáticos.

Descartes, cuyos métodos estaban estrechamente ligados al pensamiento filosófico, suele considerarse el padre de la matemática moderna. Isaac Newton (1642-1727), filósofo y matemático inglés, fue autor de tres descubrimientos cruciales: el método de cálculo, la composición de la luz y, el más famoso de todos ellos, la ley de la gravedad. Estos y otros descubrimientos alentaron una sensación general de entendimiento del mundo y fueron el preludio de la era conocida como la Edad de la Razón o el Siglo de las Luces.

Un nuevo método científico, basado en observación y experimentación, y anclado en la lógica implacable de las matemáticas, fue reivindicado triunfalmente en la obra de sir Isaac Newton (1642-1727). El descubrimiento por parte de Newton de las tres leyes del movimiento y de la ley de la gravitación proporcionaron una explicación mecánica completa del universo, cuyos movimientos demostraron ser tan predecibles como un reloj. La mecánica newtoniana fundamentó los grandes avances tecnológicos que la siguieron —desde las máquinas de vapor a los cohetes espaciales— y, a pesar de las conclusiones de la relatividad y de la física cuántica, sus leyes siguen siendo válidas en la mayor parte de las escalas y para la mayoría de los propósitos prácticos. Fue la ruptura intelectual de Newton más que cualquier otro elemento lo que estableció las bases de la Ilustración del siglo XVIII

El avance tecnológico abre sus puertas al siglo XVIII con la creación de la máquina de vapor. El mundo, a partir de entonces, sufre una mecanización que facilita la producción.

Los descubrimientos de fósiles antediluvianos, la existencia de frecuentes cambios en la naturaleza y las demostradas afinidades entre las especies, originarán la polémica entorno a las ideas de Darwin. El siglo XIX será pues testigo del nacimiento de la biología moderna.

Asoma el siglo XX y nos trae la Teoría de la Relatividad, que provoca cambios radicales en la concepción del Universo. Se descubren nuevas formas de investigación científica, aparece el psicoanálisis, se producen importantes avances en la física y la genética, empieza la carrera espacial.

A partir de los grandes descubrimientos la vida europea variaría profundamente sus modos de existencia:

a) Se originaron grandes imperios coloniales extraeuropeos; los españoles se establecieron en las Antillas y en el continente americano, desde California hasta el Cabo de Hornos. Por s: parte, los portugueses lo hicieron en África, Insulindia y Brasil. Algo más tarde los franceses; recorrerían los territorios de la actual América del Norte comprendidos entre el río San Lorenzo y el Mississippi, en tanto que los ingleses poblaron la fachada atlántica de la región La formación de estos imperios originaría violentas rivalidades coloniales, en muchas ocasiones unidas a la piratería y al contrabando. La atmósfera de competencia existente entre las diversas metrópolis causó frecuentes enfrentamientos.

b) Entraron en contacto diferentes civilizaciones de Europa, América, África y Asia, con el consecuente intercambio cultural, y se modificaron y ampliaron la astronomía, la cosmografía y la física. También se precisaron la forma y la dimensión de la Tierra.

c) Se produjo una revolución comercial. Se universalizó el comercio, pues no quedó reducido al ámbito europeo, como sucedía anteriormente. Además, Europa se convirtió en el centro económico del mundo, poniendo en circulación nuevas monedas de utilización general, como el “ducado” de Venecia y el “florín” de Florencia, y creando nuevas técnicas mercantiles: seguros marítimos, sociedades comerciales, bancos de ultramar, etcétera.

d) Se construyeron puertos, astilleros y compañías comerciales. Se modificó la economía interior de Europa y se dio una migración de campesinos. Se desarrolló el capitalismo.

DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS DE LA HISTORIA

Antes del siglo VI a. de J.C. se tenía del mundo una concepción bastante deformada, como lo muestran las descripciones vagas y someras contenidas en algunos papiros egipcios o en las tablillas mesopotámicas. Las descripciones homéricas son igualmente confusas; las contradicciones son frecuentes en el viaje de Telémaco a Esparta o en las aventuras de Ulises. Unos siglos más tarde surgieron los primeros tratados de geografía.

La zona de procedencia de los primeros “geógrafos” fue la Jonia, lugar en el que se daban importantes descubrimientos en muchas ramas de la ciencia y donde se estaba desarrollando una gran actividad mercantil. En una de sus ciudades, Mileto, publicó Hecateo, a fines del siglo VI a. de J.C, sus Períodos o Viaje alrededor del mundo, del que sólo se conservan fragmentos en los que se describen ciudades, pueblos y lugares por él conocidos. La narración está ilustrada con un mapa del mundo en el que es patente un conocimiento bastante avanzado del Mediterráneo, aunque los datos de otras zonas son más escasos.

En el período posterior, las actividades mercantiles van en aumento, por lo que nuevas potencias empiezan a interesarse en ampliar el campo de sus conocimientos geográficos para aumentar el número de sus consumidores. En este período, además de Roma, Cartago y los restantes países del Mediterráneo oriental empiezan a ser grandes potencias. Sus intereses hicieron que la esfera de los conocimientos lograra un gran avance.

De las múltiples aventuras fuera del corazón mediterráneo, quizá la más conocida sea la de Hannón, navegante cartaginés de mediados delLIBRO, HISTORIA NATURAL DE PLINIOsiglo V a. de J.C. que, tras un viaje por las costas del nordeste africano, dejó una memoria en el llamado Periplo de Hannón. Otras expediciones famosas fueron la de Eudoxio, que fracasó en su intento de bordear el continente africano; la de Piteas de Marsella, que recorrió el mar del Norte en busca de estaño y ámbar; la de Scílax de Caria, que descendió el curso del Indo, etc.

Las expediciones de Alejandro Magno habían abierto nuevas rutas y se descubrían nuevos pueblos hasta entonces desconocidos para el mundo europeo, a la par que suministraban considerables datos que serían aprovechados por los científicos posteriores. Se llegó así a la primera medida de la Tierra, que realizó Eratóstenes de Cirene (h. 284-h. 192 a. de J.C). Según este científico, la circunferencia terrestre medía 39.740 Km. Sólo se equivocó en 400 Km., error que no se corrigió hasta el siglo XVIII.

LIBRO, HISTORIA NATURAL DE PLINIO

A mediados del siglo II a. de J.C, las monarquías helenísticas empezaron a ser asimiladas por el estado romano, siendo éste, por tanto, el centro de todos los nuevos descubrimientos. Cuando Roma hizo su aparición en el mundo antiguo en calidad de gran potencia, en el mundo helenístico se estaba produciendo el colapso de la ciencia, engendrado por las contradicciones surgidas a partir del siglo IV a. de J.C.

La decadencia de la ciencia en época romana se suele atribuir al “espíritu práctico” de los romanos. Esta causa es poco profunda y habrían de buscarse raíces más hondas, relacionadas con la misma estructura del estado romano, como causas reales que harían detener el avance científico. A pesar de ello, continuaron progresando algunos aspectos de la ciencia, debido al mismo interés del estado romano por conocer sus fronteras y los pueblos limítrofes con ellas. Tal fue el avance de la geografía.

La investigación geográfica siguió en las direcciones señaladas. En el reinado de Augusto (27 a. de J.C.-14 d. de J.C.) destacó la colosal obra de Estrabón (63 a. de J.C.-h. 24 d. de J.C), que escribió una geografía en diecisiete tomos, con una considerable aportación de datos. La obra, a pesar de su indudable valor, tenía algunos notables defectos, como el empleo de fuentes anticuadas o la tesis de que el mar Caspio fuera un golfo oceánico. En la misma línea de Es-trabón, pero en un plano menos monumental, están las obras de Mela y Plinio, siendo de gran utilidad la descripción de animales y plantas hecha por este último. En otra línea figuran las descripciones de viajes o periplos.

Entre éstos, ya mencionamos el Periplo de Hannón. Del siglo VI se suele datar el Periplo masaliota, pero se duda que fuera un habitante de Massalia su autor y hasta de la misma existencia del periplo en esa fecha. Mayor fue la aportación del Periplo del mar Eritreo, que proporcionó datos sobre la navegación por el océano índico y a través del mar de la India. También fueron importantes los itinerarios terrestres. De la época de Augusto tenemos las Estaciones de Partía, redactado por Isidoro de Carax, en el que se describía el reino parto. Más tardío es el Itinerario Antonino, en el que se enumeran las vías militares de las regiones del Imperio.

Por último, la mayor aportación científica a la geografía fue la emprendida por la escuela de Alejandría en la persona de Tolo-meo. En su guía geográfica se encontraban condensados los conocimientos anteriores, tanto en geografía como en astronomía, acompañados de mapas y listas de ciudades que fueron una notable aportación al posterior desarrollo de la ciencia medieval.
Con ello llegamos al final de un largo recorrido a través de la civilización grecorromana, en la que, a pesar de los indudables avances que hemos referido, la ciencia en general no progresó mucho, limitada como estaba por la misma estructura de la civilización que la había creado.
A. M. P.