La Gran Guerra

Biografia de Guillermo II de Alemania Su Reinado y La Guerra Mundial

Biografía de Guillermo II de Alemania

Guillermo II de Alemania ( Berlín, 27 de enero de 1859-Doorn, 4 de junio de 1941) fue el último emperador o káiser del Imperio alemán y el último rey de Prusia. Fue el hijo primogénito de Federico III y de la princesa del Reino Unido Victoria y gobernó entre 1888 y 1918. Nació con un grave defecto físico, una atrofia en el brazo izquierdo, defecto que complicaría su futuro como militar y que a su vez no podía concebirse que la futura cabeza de una monarquía y de un imperio, y jefe supremo de su columna vertebral, el ejército, fuera un lisiado.

Guillermo II, mostró desde el principio de su reinado, sus propósitos de convertir a Alemania en una de las potencias más fuertes del mundo. La consolidación del Imperio fue obra del príncipe de Bismarck, que durante largo tiempo desempeñó el cargo de Canciller imperial. Hombre carente de escrúpulos introdujo un nuevo estilo en la política europea.

Usando la amenaza, cuando no el chantaje internacional, especuló con la fuerza de Alemania para conseguir adquisiciones territoriales en África que aumentaran sus recursos y pujanza con la mira puesta en la consecución del Imperio mundial. Promovió la Triple Alianza, entre Alemania, Austria e Italia, lo que obligó a Francia a contrarrestarla aliándose con Rusia. Debido a divergencias con el emperador dimitió su cargo en 1890, siendo sustituido por Von Bulow, pero la política alemana ya estaba encauzada en sentido imperialista y fatalmente había de conducir a una conflagración.

De Guillermo II, que había nacido el 27 de enero de 1859, uno de sus preceptores dijo que era «el menos apto de todo el país para la carrera militar, estando sin embargo condenado a ella si no quiere renunciar a la corona».

Este defecto corporal atentaba así al rol a que estaba destinado. Por ello las consecuencias que tendría se hallan en la base de la compleja y desequilibrada personalidad del futuro Kaiser. A pesar de su defecto físico, fue tratado austeramente, como si el mismo no existiese, o como si no hubiera de suponer traba alguna para la carrera de las armas. Con ello se pretendió combatir el complejo de inferioridad que en él pudiera surgir.

guillermo II de alemania

A todo el mundo sorprendía la extraordinaria tenacidad con que el joven príncipe trataba de superar su imposibilidad física. Había aprendido a montar a caballo y a manejar las armas, a disimular la atrofia apoyando su mano izquierda en el bolsillo o en el cinturón. Y así, a los dieciocho años, pudo presentar su propio regimiento de húsares ante la admiración y el pasmo de su abuelo Guillermo I. Si bien Guillermo había conseguido superar en todo lo posible su debilidad física, las bases psicológicas para creer en una predestinación estaban dadas. Guillermo II siempre creyó ser un superhombre.

Su carácter neurótico y la inmadurez de su personalidad no pasaron inadvertidos a sus más próximos. Y ello a pesar de la aparente normalidad de su vida (a los 22 años había casado con la princesa de Holstein y a los 25 había sido ascendido a comandante).

Así, cuando en 1886 Guillermo I y Bismarck le concedieron, de común acuerdo, un empleo en el ministerio de Estado, su padre Federico III respondió que «en vista de la insuficiente madurez y experiencia de mi hijo, unidas a su tendencia al orgullo y al engreimiento, considero como muy peligroso mezclarlo ya en cuestiones de política exterior». Guillermo II hizo, no obstante, sus primeras armas en la diplomacia de la mano del veterano «canciller de hierro», a quien por esa época admiraba fervorosamente.

En 1887, y al enfermar su padre de cáncer, fue proclamado Kronprinz. La muerte de su abuelo Guillermo I y de su padre Federico II, tras un brevísimo reinado de tres meses, le llevaron al trono en junio de 1888. Bajo el nombre de Guillermo II fue proclamado rey de Prusia y emperador del II Reich alemán.

Guillermo II quiso gobernar desde el primer momento. Su enfrenta-miento con el todopoderoso «canciller de hierro» era poco menos que inevitable si su pretensión era la de participar en todos los aspectos de la política interior y exterior. Las atribuciones del canciller y el Kaiser en la Alemania de la época, aunque definidas por disposiciones complementarías, poseían una notable ambigüedad de hecho que dificultaba enormemente en la práctica el deslindamiento de las áreas de competencia propias.

Cuando en mayo de 1889 estalló una huelga de cien mil trabajadores en la cuenca del Ruhr, las diferencias de apreciación política entre el joven monarca y el canciller saltaron a la vista.

El Kaiser quería poner en práctica una política de reformas sociales para así adquirir un gran prestigio. Exigía la supresión del artículo del destierro y una suavización de la ley contra los socialistas, así como una mejora de las condiciones laborales de la clase obrera. No estaba dispuesto, por otra parte, a abrir una crisis social y constitucional en los inicios de su reinado, crisis que sobrevendría, para él, caso de aplicar lapolítica de mano dura preconizada por el anciano canciller.

 bismarck otto

Por ello publicó un decreto en el que anunciaba el proyecto de una conferencia social de las potencias, puesto que, como dijo, «al socialismo internacional hay que oponerle un acuerdo también internacional» y otro en el que proyectaba una ley que había de establecer y regular la formación de «consejos obreros» representativos.

Pero cuando en las elecciones de 1890 los socialistas doblaron sus votos, cuando, asimismo, la Federación de obreros del Rhin, apoyándose en las promesas del Kaiser, reivindicó la confiscación de las minas y su apropiación por los obreros, entonces, la lucha entre Guillermo II y Bismarck estalló con toda su dureza; ambos trataron por todos sus medios de imponer sus criterios. El Kaiser ya no podía soportar al poderoso canciller que se interponía en todas sus decisiones de gobierno y que imposibilitaba su propio personalismo en la política.

Por otra parte, sus más íntimos colaboradores —el general Waldersee, Eulenburg, Holstein— apoyaban su hostilidad hacia el canciller. La tiranía del anciano era detestada y contaba con la oposición de muchos sectores en la Alemania de la época. La fricción entre ambos se hizo más insoportable si cabe cuando se opusieron sus diferencias en materia de política exterior. Guillermo II no era partidario del sistema de alianzas que Bismarck había establecido con Austria y Rusia por la cuestión de los Balcanes.

La alianza con el zar no era apoyada por él. Y así, cuando en marzo de 1890 se recibieron informes de movimientos de tropas rusas y de su preparación para la guerra, el Kaiser encontró la justificación que buscaba para forzar la dimisión del canciller.

familia de guillermo ii de alemania

Familia de guillermo II de alemania

Tras la caída de Bismarck, Guillermo II se encontró sin obstáculo alguno para gobernar personalmente. La denominada «era guillermina» (1890-1914) se iniciaba mediante la política del neuer Kurs, política de la «buena ruta», en la que el Kaiser iba a dar paso a su autocratismo, asistido e influenciado por dos hombres, Eulenburg y Holstein, y con un nuevo canciller, Caprivi, que en muy poco iba a interponerse a sus deseos.

Su autocratismo se puso de manifiesto cuando afirmó: «Yo no reconozco más que dos partidos políticos: ¡Los que están conmigo y los que están contra mí!» Su profundo desprecio por toda forma de gobierno democrática se expresaba al tratar a los diputados del Reichstag de bueyes e ignorantes.

Guillermo II reinó en la época de auge del imperialismo europeo. Los treinta años de su reinado se inscribieron en la lucha por la hegemonía mundial que entre sí entablaron las grandes potencias europeas.Y aunque su política exterior estuvo casi siempre lastrada por la falta de iniciativa y de una política de alianzas clara y no vacilante, su lema fue: «Política mundial como misión, potencia mundial como meta, poder naval como instrumento.»

Jorge V de inglaterra y Guillermo II

 

Como Kaiser sobrevaloró en mucho las fuerzas de su imperio en el concierto de las potencias europeas. La creencia en su predestinación y en la de su reino resultaron fatales para el II Reich y para él mismo, en un momento histórico en que las principales potencias del mundo se hallaban empeñadas en una carrera para ocupar las mejores posiciones en el reparto colonial.

Con ocasión de la guerra de los boxers en China, Guillermo II afirmó rotundamente: «El Océano es indispensable para la grandeza de Alemania, pero el Océano demuestra también que, sobre él y al otro lado de él, no se puede tomar ninguna importante decisión sin contar con el Emperador alemán.»

Otro factor de decisiva importancia para el Kaiser era el prestigio. Y el prestigio podía obedecer, a veces, a reacciones desencadenadas por su orgullo herido. La política en África, que había concluido con un fracaso, había sido llevada a cabo con el propósito de aumentar el prestigio del II Reich y con la pretensión de que las conquistas en aquel continente proporcionarían a Alemania una posición de arbitro en los conflictos europeos.

En 1898 inicia un programa de construcciones navales   bajo la dirección del almirante Von Tirpitz, era un sueño acariciado desde hacía algunos años por el Kaiser. La transformación del II Reich de potencia terrestre, al igual que Rusia y Francia, en potencia marítima, podía hacer realidad, para el Kaiser, la utopía del dominio mundial. Y si bien la expansión colonial alemana en África y Asia necesitaba de una poderosa marina de guerra capaz de salvaguardar las posesiones ultramarinas, tenerla significaba igualmente poder prescindir de cualquier alianza con Inglaterra. Con una poderosa marina el Kaiser podía hasta competir con ella.

En marzo de 1905 desembarcó en Tánger para «asegurar la soberanía del Sultán». Desembarco calificado de «histórico» por los consejeros del emperador y que provocó abiertamente a Francia. Tras esta  aventura de Marruecos, que tampoco supuso ningún resultado para Alemania, y sí en cambio reforzó su aislamiento, Guillermo II decidió realizar su propia ofensiva diplomática, ateniéndose a que Rusia había salido derrotada en la guerra contra el Japón.

Llegamos a 1908, año que marcó las dos épocas de la «era guillermina». Los veintes primeros años del reinado de Guillermo II constituyeron su época brillante y esplendorosa. De 1908 a 1918 las cosas fueron bien diferentes y el Kaiser ya no fue el mismo de antes. Y es que en 1908 acontecieron los días más críticos de su reinado. Después de ellos, el proceso de disgregación interna del II Reich se aceleró; y en el exterior el aislamiento total de Alemania se agudizó más si cabe.

Después de la crisis de 1908 se volvió más reservado y más cauto. A medida que el arsenal alemán aumentaba y que el ejército se hacía más poderoso, el Kaiser aminoró el tono de sus declaraciones, abandonó igualmente los gestos marciales, así como su retórica altisonante y provocadora. Alemania estaba aislada como consecuencia de la política llevada a cabo por el Kaiser en los años anteriores, y él mismo estaba aislado dentro de Alemania. Cuando estalló la primera guerra de los Balcanes en 1912, el Kaiser no quiso intervenir en apoyo de Turquía.

Tras el asesinato de Francisco Fernando en Sarajevo, quedó muy afectado y afirmó que había que barrer a los servios «ahora o nunca». Pero en el mismo mes de julio de 1914 se embarcó como cada verano durante tres semanas.

Su autoridad en tiempos de guerra debía de ser más absoluta todavía, puesto que la lógica militar había paralizado todo vestigio de vida política. Su responsabilidad en la guerra fue grande; así por ejemplo en la batalla del Marne. Pero aprisionado por su indecisión, aterrorizado por tener que asumir las enormes responsabilidades de su cargo, fue poco a poco desplazado de todo poder real por los altos jefes militares. Todavía trató de compensar ,su ineficacia para el mando del ejército terrestre mediante la dirección de «su marina».

No obstante cuando en agosto de 1916 Hindenburg y Ludendorff se hicieron cargo del alto estado mayor, él mismo renunció a sus poderes. Hasta el final de la guerra no habría de ser sino un objeto decorativo, sólo apto para las ceremonias oficiales y la imposición de condecoraciones.

Cuando se acercaba la firma del armisticio, la guerra ya perdida, el Kaiser inició una democratización de su régimen, tardía, y que trataba de involucrar al pueblo alemán en la responsabilidad de la guerra. Pero todo el mundo pedía ahora la caída de Guillermo II, tanto en el interior de Alemania, como en el exterior, donde Wilson, el presidente norteamericano, imponía aquélla como condición para la firma del armisticio.

Era necesario que aquel hombre que durante treinta años había estado provocando a todo el mundo, el máximo responsable de aquel régimen ahora vencido que había iniciado la guerra, desapareciese. Hasta los mismos monárquicos deseaban su dimisión. La revolución de noviembre de 1918 en Alemania acabó con sus últimas esperanzas de conservación del trono. Hindenburg le ordenó finalmente que se marchara. Y finalmente abdicó y huyó hacia Holanda.

Iniciaba así su exilio de más de veinte años en Doorn (Países Bajos), donde fallecería el 4 de junio de 1941.

Respecto a su personaliad , Guillermo II se redujo a la necesidad de conseguir una buena apariencia. Hombre inestable, inseguro, maleable —en un día llegó a cambiarse hasta doce veces de traje— necesitaba mostrar una personalidad recia y marcial que no poseía. De ahí sus poses de Atila y la retórica farfullante de sus discursos. Y provocadora. Orgulloso, resentido, extraordinariamente susceptible, Guillermo II estuvo dominado en el interior de Alemania por su pánico a la revolución, y en el exterior por su miedo y su complejo de inferioridad hacia Gran Bretaña. Sus escasas tendencias liberales fueron muy pronto ahogadas por su autocratismo. Su inteligencia y su habilidad se vieron limitadas por su carácter voluble y su propia inestabilidad.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Guillermo II de Alemania “El Último Kaiser” – Editorial Planeta
Enciclopedia Temática Ilustrada – Tomo de Biografías – Editorial GR.U.P.O. S.A.

La Carta del Atlantico Resumen de su Contenido y Objetivo

La Carta del Atlántico
Resumen de su Contenido y Objetivo

Durante la Segunda Guerra Mundial se desarrolló una diplomacia de alto nivel concretada mediante frecuentes encuentros de los líderes aliados. Entre las más importantes se destacan las siguientes: Conferencia del Atlántico, realizada en las costas de Terranova, entre Roosevelt y Churchill, quienes firmaron la Carta del Atlántico (12 de agosto de 1941) por la cual se resolvió que “los cambios territoriales debían expresar la voluntad de los pueblos”.

La firma de la misma expresó la esperanza de que, después de la derrota de las potencias del Eje, todos los países pudieran sentirse seguros frente a cualquier agresión extranjera. Reconocía el principio de libertad de los mares, expresaba la convicción de que la humanidad debía renunciar al uso de la fuerza en las relaciones internacionales y afirmaba la necesidad del desarme tras la esperada victoria aliada.

Chruchill y Roosevelt

Caricatura de Churchill y Rooselvelt que hace referencia a la “justa y perfecta armonía” después de la firma de la Carta del Atlántico. La Carta del Atlántico fue un compromiso firmado el 14 de agosto de 1941, entre Franklin Delano Roosevelt y Winston Churchill, como portavoces y representantes de Estados Unidos y Gran Bretaña, respetivamente.

Además se proclamó que todas las naciones tenían derecho a elegir su forma de gobierno, y que sería restituida la soberanía a aquéllos que fueron despojados por la fuerza. El tratado se completó con referencias al comercio y al acceso a las materias primas. Meses después, la Unión Soviética se adhirió, con reservas, a estos principios.

Resumen de su Contenido:

El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y el Primer Ministro, señor Churchill, en representación del Gobierno de Su Majestad Británica en el Reino Unido, habiéndose reunido, consideran oportuno hacer conocer algunos principios comunes a la poli’tica nacional de los respectivos Países, en los que basan sus esperanzas para un más feliz porvenir del mundo.

Primero, sus Países no aspiran a engrandecimientos territoriales o de otro tipo.

Segundo, no desean cambios territoriales que no estén de acuerdo con el deseo, libremente expresado, de los pueblos interesados.

Tercero, respetan el derecho de todos los pueblos a elegir la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir; y desean ver restituidos los derechos soberanos de autogobierno a los que han sido privados de ¿líos por la fuerza.

Cuarto, quedando en firme los respetos debidos a sus actuales compromisos, tratarán de actuar de manera que todos los países, grandes y pequeños, vencedores y vencidos, tengan acceso, en condiciones de paridad, al comercio y a las materias primas mundiales necesarias para su prosperidad económica.

Quinto, desean la mayor colaboración con todos los pueblos en el campo económico, a fin de asegurar a todos mejores condiciones de trabajo, progreso económico y seguridad social.

Sexto, después de la definitiva destrucción de la tiranía nazi, esperan ver establecida una paz que ofrezca a todos los pueblos los medios para vivir seguros dentro de sus fronteras y dé la seguridad de que todos los hombres, en todos los países, puedan vivir libres del temor y de la pobreza.

Séptimo, semejante paz debería permitir a todos los hombres navegar sin impedimentos por océanos y mares.

Octavo, están convencidos, por razones prácticas tanto como espirituales, de que todas las naciones del mundo deben abordar el abandono del empleo de la fuerza. Porque ninguna paz futura podría ser mantenida si los Estados que amenazan, y los que pueden amenazar con agresiones fuera de sus fronteras, siguieran empleando sus armas terrestres, navales y aéreas. En espera de que se establezca un sistema permanente de seguridad general, es indispensable proceder al desarme de esos países. Análogamente, se ayudarán y alentarán todas las medidas practicables con el fin de aligerar el peso aplastante de los armamentos para todos los pueblos amantes de la paz.

Fuente Consultada:
HISTORIA -La Edad Contemporanea La Argentina de 1831-1982- 3º Curso -LLadó,Grieco y Bavio,Lugones-Sessaeego y Rossi
Editora Contenidos Minimos AZ

Desintegracion del Imperio Otomano Post Guerra Mundial Fin y Caída

Desintegración del Imperio Otomano en el Siglo XX

La desintegración del Imperio otomano: Entre el comienzo del siglo XIX y el fin de la Primera Guerra Mundial, el Imperio otomano se desintegró, pese a los grandes esfuerzos realizados para reformar y modernizar su estructura. La constante penetración comercial y colonial europea en el Levante y en el norte de África socavaron su frágil economía, y las crecientes demandas de independencia nacional entre los pueblos subditos provocaron ya sea la separación o la caída bajo dominio extranjero de grandes regiones.

La expedición napoleónica a Egipto en 1798 fue la primera señal del nuevo interés por la región que manifestaron las Grandes Potencias. Pese a haber sido derrotada por los ingleses, la invasión de Napoleón marcó el comienzo de un largo período de asimilación cultural entre Oriente y Occidente. Los europeos llevaron la tecnología, las ideas políticas y filosóficas a una región que no había conocido ni el Renacimiento ni la Ilustración. En Egipto, propiamente tal, el año 1798 marcó el término del dominio real de Constantinopla; el comandante otomano en Egipto, Mohamed Ali, enviado en 1802 a restablecer el orden, fundó una dinastía en 1805 que duró hasta la revolución de 1952.

El hijo de Mohamed Ali, Ibrahim Pascha, dirigió las expediciones a Nejd para someter a los wahabis, adherentes a un tipo de Islam puritano, que habían desafiado a la autoridad otomana en Hejaz e Irak. Ibrahim Pascha también conquistó toda la región comprendida entre Egipto y la actual Turquía, entre los años 1831 y 1839, y sólo fue disuadido de derrocar a la autoridad central del imperio por la presión de Gran Bretaña y Francia.

Posteriormente, las pretensiones egipcias se limitaron al propio Egipto y a Sudán.

Enfrentado a éste y otros desafíos a su autoridad, el Imperio otomano debió adoptar una serie de importantes reformas en las fuerzas armadas y en el ámbito de las leyes, la educación, la religión y el gobierno. Anteriores esfuerzos por introducir reformas habían fracasado, debido a la intransigencia de las fuerzas militares tradicionales, los jenízaros, quienes las percibían como una amenaza a su propia situación.

Fue Mahmud II (1808-1839) quien resolvió sortear este obstáculo, al disolver el poder de los jenízaros en una sangrienta batalla en 1826. Dos edictos, uno de 1839 y otro de 1856, garantizaron los derechos de los subditos a su seguridad personal y la de sus bienes y la total igualdad entre musulmanes y cristianos en el imperio. Estas reformas significaron también pagar tributos justos y reducir el servicio militar.

El nuevo marco legal no se ajustó del todo a la realidad; pronto comenzó a surgir la oposición. Además, el énfasis en la igualdad entre musulmanes y cristianos sirvió como excusa para la intervención de las potencias europeas en nombre de sus protegidos cristianos y otros: los ortodoxos, recibieron el apoyo de Rusia; los maronitas y otros católicos la protección de Francia, y los drusos y judíos fueron protegidos por los británicos.

La intervención extranjera fue una de las causas de la Guerra de Crimea (1853-1856) y de la crisis del Líbano de 1860-1861, en tanto que la presión de Rusia y Austria fueron trascendentales para asegurar la independencia de Bulgaria, Montenegro, Serbia y Rumania al mediar el año 1878.

De modo que cuando estalló la Primera Guerra Mundial, el Imperio otomano estaba reducido a lo que es Turquía actualmente, un pequeño rincón de Europa sudoriental, y a las provincias árabes en Asia. Más hacia el oeste, el norte de África estaba totalmente dominado por las Potencias; los franceses invadieron Argelia en 1830 y en el año 1900 ya había unos 200.000 colonizadores franceses instalados allí.

Hechos similares ocurrieron en Túnez, aunque en menor escala, después de la invasión francesa de 1881; en Marruecos —que nunca formó parte del Imperio otomano– después de 1912, y en Libia, invadida y colonizada por Italia, después de 1911. En Egipto, el surgimiento del nacionalismo y los peligros que representó paralas inversiones extranjeras que se estimaban en unos 100 millones de libras esterlinas sirvieron de pretexto para la ocupación británica en 1882.

En las otras provincias árabes hubo movimientos de descontento, sobre todo durante el largo y opresivo reinado de Abdul-Hamid II (1876-1909). Los ideales de autonomía, alentados por el resurgimiento de la literatura árabe y las campañas para reformar el idioma árabe, poco a poco fueron logrando una mayor aceptación. Abdul-Hamid había prorrogado el Parlamento otomano, de por sí uno de los mayores éxitos de la segunda ola de reformadores otomanos, en 1878.

La oposición a su régimen culminó con la revolución de los Jóvenes Turcos de 1908-1909, que fue apoyada por la mayoría de los grupos étnicos de lo que quedaba del imperio. Sin embargo, después de esta revolución, el gobierno procedió a ‘enfatizar el carácter turco‘ de todas las instituciones gubernamentales, legislativas y educacionales, medida que terminó por alienar a muchos árabes y, en gran medida, sirvió para llegar a un convenio con Gran Bretaña durante la Gran Guerra.

Mas, en esto se verían decepcionados, puesto que las consecuencias del arreglo de paz terminarían por poner a gran parte del Medio Oriente bajo el firme dominio colonial británico y francés. Tras la derrota de Turquía, su nuevo gobernante, Mustafá Kemal (Ataturk), abolió el califato e intentó organizar un estado exclusivamente secular.

jovenes turcos

MUSTAFÁ KEMAL
Jefe nacionalista turco conocido como Ataturk, fue general durante la Primera Guerra Mundial y Presidente de la República desde 1923.

fin imperio otmano

O. LIMAN VON SANDERS
Mariscal alemán que fue comandante de las fuerzas turcas en Palestina en 1918.

imperio otomano

MOHAMED V
Sultán otomano de 1909 a 1918; subió al trono después que el movimiento Jóvenes Turcos derrocara a su hermano Abdul Hamid II.

SA’ID HAUM
Pacha y primer ministro turco de 1913 a 1917. Apoyó la entrada de Turquía a la guerra al lado de las Potencias Centrales.

Una nueva realidad
A MEDIDA QUE continuó el proceso de desintegración, aparecieron nuevas formas de comercio y comunicaciones, en su mayor parte financiadas con capitales extranjeros, que comenzaron a transformar el imperio. En 1914, Turquía y Egipto ya contaban con una importante red de ferrocarriles, bancos, compañías mineras y servicios públicos, tales como empresas portuarias, de transporte urbano, de agua potable y electricidad.

El norte de África y el Medio Oriente se convirtieron en importantes mercados para los productos europeos. De este modo, Argelia comenzó a exportar vino, Líbano a producir seda y, quizá el hecho más gravitante, Egipto inició la exportación de algodón. A partir de 1822, la demanda de algodón egipcio llegó a multiplicarse diez veces durante la guerra civil norteamericana y luego casi se triplicó nuevamente, bordeando los 27 millones de libras esterlinas antes de 1914.

A partir de fines del siglo pasado, Irán tuvo una evolución política similar. Los qajars (1779-1924) habían sufrido la constante intervención británica y rusa en sus asuntos internos, lo que culminó con la partición del país en esferas de influencia de las dos potencias, en 1907. Sin embargo, la Rebelión del Tabaco de 1896-1898 y la Revolución Constitucional de 1905-1911 sirvieron para despertar la conciencia nacional y política, aun cuando los qajars fueron finalmente derrocados por un golpe militar encabezado por Reza Khan Pahlevi, en 1924. En el período entre las dos guerras sería descubierto el petróleo en la Península Arábiga, Irán e Irak, el atractivo más preciado y codiciado de la región.

MAPA DEL IMPERIO TURCO EN 1914

MAPA imperio turco en 1914

Analiza la pérdida territorial durante todo el Siglo XIX y hasta vísperas de la Primera Guerra Mundial

DESINTEGRACIÓN EN EL MEDIO ORIENTE Y EL NORTE DE ÁFRICA: 1798-1923

El Imperio otomano y las regiones adyacentes se dividieron en numerosas unidades políticas en el curso del siglo XIX y principios del siglo XX.

Albania. Provincia otomana hasta que tuera consolidada su independencia, a fines de 1912, tras una cruenta lucha; el régimen pro italiano del rey Zog (1928-1939) fue seguido por la ocupación italiana.

Armenia. La parte occidental perteneció al Imperio otomano: la parte oriental a Persia, la que fue ocupada en 1804 por Rusia; entre 1918-1920, fue una república independiente unida; se le prometió la autonomía, pero nunca le fue otorgada porque el Tratado de Sévres (1920) no fue ratificado; posteriormente fue absorbida por Turquía y la ex Unión Soviética.

Azerbaiyán. Fue persa hasta comienzos del siglo XIX; estuvo parcialmente ocupada por Rusia entre 1803 y 1828; brevemente independiente (1918-1920), después fue incorporada a la ex Unión Soviética.

Bahrein. Territorio de un jeque independiente de la familia al-Khalila desde 1783; bajo prolección británica desde 1820, formalizada mediante acuerdos de 1880 y 1892.

Besarabia. Cedida a Rusia por los otomanos en virtud del Tratado de Bucarest (1812); la parte meridional fue devuelta a Moldavia otomana, según los arreglos acordados después de la Guerra de Crimea (1856); recuperada por Rusia en 1878 e incorporada a Rumania en 1918.

Bosnia-Herzegovina. Primero fue otomana. Desde 1878 fue administrada por Austria; incorporada al Imperio austrohúngaro en 1908. Después de 1918, pasó a formar parte de la ex Yugoslavia. Bujara. Kanato independiente; protectorado ruso en 1868: incorporada a la ex Unión Soviética en 1924.

Bulgaria. Provincia otomara desde el siglo XIV; fracasa un levantamiento nacional en 1875-1876; se le db autonomía pero fue dividida en 1878; unida con Rumelia Oriental en 1885; reino independiente en 1908; obtuvo Macedonia y Tracia Occidenlal en 1913; sus actuales fronteras están en vigencia desde 1919.

Creta. Provincia otomana desde 1669: autónoma en 1898; incorporada a Grecia en 1913.

Daghestan. Perteneció a Persia; en 1859 fue ocupado por Rusia; oficialmente incorporado a la ex Unión Soviética en 1921.

Georgia. Reino independiente bajo dominio persa en forma intermitente; incorporada a Rusia en 1801; independiente por muy corto tiempo (1918-1920); posteriormente incorporada a la ex Unión Soviética.

Grecia. Bajo régimen otomano desde el siglo XIV; estado independiente después de los levantamientos de 1821 y 1823; extendió sus límites mediante la incorporación de Creta(1913), Macedonia(1913)y el Dodecaneso (1947).

Irak. Se formó a partir de tres provincias otomanas: Basora, Bagdad y Mosul en 1920; unificado como reino bajo la monarquía hashemita entre 1921 y 1958; bajo mandato británico entre 1920 y 1932.

Kuwait. Territorio perteneciente a un jeque independiente de la familia al Sabah desde 1756 aproximadamente; tratado de protección con Gran Bretaña (1899-1961).

Líbano. Conquista otomana en 1516-1517; el Monte Líbano fue gobernado por los príncipes Ma’n (desde el siglo XII hasta 1697), luego por los príncipes Shihab (1697-1840), ambos generalmente independientes de Estambul; ‘doble qaimaqamate’ establecido después de la reafirmación del dominio otomano (1840-1861); se le dio una condición de privilegio después de la guerra civil de 1860-1861; bajo gobiernos cristianos (1861-1914); ocupación francesa entre 1918 y 1920; se expandió y se le dio el status de república bajo el mandato francés (1920-1946).

Macedonia. Provincia otomana; dividida entre Grecia, Serbia y Bulgaria en 1913. Montenegro. Región autónoma dentro del Imperio otomano (príncipes obispos hasta 1851, luego príncipes); independiente en 1878; reino en 1910; incorporada a la ex Yugoslavia después de 1918.

Palestina. Conquista otomana (1516-1517); regida por gobernadores provinciales y/o dinastías locales hasta 1917; conquista británica (1917-1918), asignada en mandato a Gran Bretaña (1920-1947) con la obligación de los ingleses de facilitar la creación de una patria para los judíos.

Persia. Reino independiente bajo los sha de Qajar (1779-1924); Revolución Constitucional (1905-1911); Acuerdo anglo-ruso sobre la partición en esferas de influencia (1907); bajo la dinastía Pahlevi (1924-1979).

Rumania. Anteriormente perteneció a las provincias otomanas de Moldavia y Valaquia con gobernantes locales; autónoma y unificada en 1861; reino independiente en 1878, expandida con la adición de Besarabia en 1918.

Serbia. Provincia otomana, autónoma desde aproximadamente 1917; reino independiente en 1878; incorporada después de 1918 a lo que posteriormenie sería Yugoslavia.

Siria. (Nombre aplbado anteriormente a toda la región de Siria moderna, Israel-Palestina, Lbano, Jordania). Conquista otomana (1516-1517); conquista/ocupación británica (1918); estado árabe independiente (1918-1920); ocupada por Francia en 1920; mandato francés dentro de las actuales fronteras geográficas (Sanjak de Alexandretta cedida a Turquía en 1939), 1920-1946.

Transjordania. Anteriormente formaba parte de la provincia otomana de Damasco;, principado de la familia hashemita bajo el mandato británico para Palestina (1921-1923); gobierno independiente (1923).

Túnez. Conquista otomana en 1574; prácticamente independiente bajo la dinastía Husainid desde 1705 hasta la ocupación francesa en 1881; protectorado francés (1881-1956).

Yemen. Gobernantes locales pertenecientesala secta Zaidi (shiíta); nominalmente incorporado al Imperio otomano en 1517; Aden ocupado por los británicos en 1839; declaración de independencia en 1918, pierde parte de Asir. Najran y Tihama, que quedan en poder de Arabia Saudita en 1934.

Fuente Consultada:
Atlas de la Historia Universal – Editorial The Times – Desintegración del Imperio Turco
Historia Universal de la Civilización  – Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

Recuperacion Económica de Alemania Post Guerra Ludwig Erhard

Recuperacion Económica de Alemania Post Guerra Ludwig Erhard

Alemania occidental salió gravemente mutilada de la implacable lucha sostenida por Hitler y sus seguidores. Sin embargo, gracias por una parte a la generosa ayuda de los vencedores, y por otra a su propia constancia, logró recuperarse con milagrosa rapidez de sus heridas de guerra.

Hitler y sus colaboradores directos quisieron entablar una guerra total. Por este motivo, la derrota que el fin de esta lucha supuso para Alemania fue también total, tanto en el terreno político como en el económico.

Las fábricas se encontraron completamente desorganizadas, y ciudades enteras quedaron totalmente destruidas o resultaron muy perjudicadas. Las siguientes cifras demuestran la importancia de los daños sufridos.

En la cuenca del Ruhr, 90 % de la extensión de la ciudad de Essen quedó arrasada. En la ciudad portuaria de Hamburgo, 78 % de los edificios corrieron la misma suerte ; en Berlín, 77 %, mientras que tres cuartas partes de Colonia y Mannheim quedaron destruidas. En Francfort apenas salieron indemnes de la catástrofe 45 % de los edificios, y en Hannóver, 35%.

Prácticamente en todo el país fueron insuficientes las distribuciones de gas, electricidad y agua. Y la ayuda mutua sufrió la desventaja de la parcial destrucción de las vías de comunicación.

A pesar de que en lo concerniente a organización y planning Alemania gozaba de justificada fama mundial, después de la victoria de los aliados se sumió en un caos que parecía inextricable. La guerra le había hecho perder 3.000.000 de soldados, es decir, 3.000.000, también, de trabajadores, y durante aquellos años trágicos habían ¿ muerto centenares de miles de personas civiles.

Importantes regiones de la antigua Alemania, como Prusia oriental y occidental, Pomerania, Silesia y el este de Brandeburgo, cayeron bajo el dominio de Polonia o Rusia.

Lo que quedó se dividió, por último, en cuatro zonas de ocupación (rusa, inglesa, francesa y norteamericana). Berlín, la capital, ya cruelmente siniestrada, también fue dividida en cuatro, pese a estar situada exclusivamente en zona rusa.

Nadie podía prever las consecuencias de esta situación. En primer lugar, en el oeste de la antigua Alemania fue preciso tener en cuenta la oleada de los «Heimatvertriebene», es decir, los refugiados de los territorios perdidos del este, que llegaban en masa a la zona occidental sin ninguna clase de bienes.

Ludwig Erhard (1897-1977), político y economista alemán, cuya política favoreció la recuperación económica de la República Federal de Alemania después de la II Guerra Mundial. En 1945 se convirtió en ministro de Economía de Baviera. Debido a su exitoso programa de reforma de divisas, fue nombrado ministro federal de Asuntos Económicos en 1949. En este cargo, que ocupó durante catorce años, fue el principal responsable del denominado milagro económico que reconstruyó la economía alemana.

El desmantelamiento de las fábricas fue un segundo golpe mortal. Al principio, los vencedores tomaron esta medida como reparación por los daños causados por los alemanes durante la guerra. Sin embargo, en 1946, el general Clay, gobernador interino del sector norteamericano, fue el primero, en decidir el cese parcial del desmantelamiento. En efecto, los gastos de demolición eran tales que costaba la torta un pan.

En un principio, cada ocupante administraba su zona en total independencia. Por este motivo, entre las zonas sometidas a los ocupantes occidentales y la gobernada por los rusos se estableció progresivamente una diferencia.

Bajo control comunista, esta última zona no tardó en convertirse en la actual zona oriental o República Democrática Alemana.

A partir de 1946, en Alemania occidental norteamericanos e ingleses trabajaron mano a mano. El 1 de enero de 1947 se efectuó la fusión económica de los dos sectores. De este modo plantaron el primer jalón del resurgimiento de Alemania occidental, en la que reinaba el mercado negro y las especulaciones dudosas. Un año después se inició ya un sensacional avance en el terreno económico.

Este restablecimiento fue tan rápido que mereció ser citado como milagro económico. ¿Cuáles fueron las causas principales de este Wirtschaftswunder ?En primer lugar, la nueva dirección que tomó la economía alemana dirigida por Ludwig Erhard.

En marzo de 1948, éste se encargó de la dirección de asuntos económicos de la Bizona (es decir, de la unión de los territorios ocupados por los ingleses y norteamericanos), y a partir de setiembre de 1949 fue nombrado ministro de Asuntos Económicos de la República Federal.

Con pleno conocimiento de causa emprendió el camino de una freie Marktwirtschaft, o economía libre. Pese a la oposición que encontró en diversas partes, permitió que cualquiera pudiera producir y comprar según sus medios. En la medida de lo posible, limitó los controles del Estado en este terreno. Pero, sin embargo, no suprimió del todo la vigilancia, porque al principio las autoridades establecían los precios de ciertas materias primas, como carbón y acero.

En 1949, los aliados autorizaron la creación de la República Federal de Alemania occidental. El 14 de agosto de este mismo año se celebraron las elecciones legislativas que colocaron en el poder al Gobierno presidido por Konrad Adenauer. Esta mayor autonomía ayudó a Alemania a proseguir su resurgimiento económico. Por lo tanto, la joven economía alemana pudo apoyarse en la colaboración que se organizó rápidamente con las demás naciones occidentales.

Por último, esta actividad se estimuló con la ayuda financiera en dólares que, en el marco del Plan Marshall, se extendió a numerosos países europeos y que también benefició a Alemania.

A pesar de estos triunfos, el Wirtschaftswunder no habría sido posible si no se hubiera visto estimulado por las características propias de la economía alemana y por el carácter germánico. Ese éxito económico se debió, en parte, al espíritu de solidaridad, a la capacidad de trabajo y a la perseverancia de este pueblo.

En el curso de la historia de la humanidad, nunca se ha elevado tanto ni en tan poco tiempo el nivel de vida de una nación, como durante estos años a partir de 1948. Y, no obstante, debido a la continua afluencia de millones de refugiados procedentes del Este, considerables preocupaciones y cargas abrumaban al nuevo Estado.

Sin embargo, de las gigantescas ruinas no tardaron en surgir inmensos complejos urbanos. Si la guerra había destruido 2.500.000 viviendas en Alemania occidental, y si en 1945 la masa de refugiados aumentaba las necesidades, en 1955 ya se habían reconstruido 2.000.000 de casas.

Volvieron a celebrarse las famosas ferias alemanas: en 1947 en Hannóver y Colonia, y en 1948, en Francfurt. Un aire fresco vivificaba, por fin, la industria. Mientras que en 1945 la producción de hulla era de 35.400.000 tm, apenas cinco años después ya había alcanzado 110.700.000 tm. En pocos años, Alemania occidental volvía a ser uno de los países más industrializados del mundo.

//historiaybiografias.com/archivos_varios4/fuente_tomo2.jpg – El Milagro Alemán –

Exilio de Cientificos y Artistas Durante el Nazismo Fugas de Cerebros

LA FUGA DE CIENTIFICOS A ARTISTAS DURANTE EL NAZISMO

“Hitler es mi mejor amigo”, declaraba WalterCook, quien diri gió, durante la década del treinta, el Instituto de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York. “Él sacude el árbol y recojo las manzanas.”

Apasionado antinazi, ese hombre, complacido, se refería a la multitud de talentos que huían de Alemania, de la Italia fachista y de la España desgarrada por la guerra civil, para encontrar refugio y trabajo en institutos como el de Cook. Entre 1930 y 1941, más de 25.000 artistas, músicos, escritores, cientificos y eruditos, todos de primer orden, se establecieron en los Estados Unidos. Otros miles emigraron a Gran Bretaña.

La gran mayoría eran judíos, cuyas vidas, bienes y otros re cursos estaban amenazados por regímenes de derecha y por las bandas que actuaban con el apoyo de Hitler y Mussolini. Otros eran comunistas, socialistas y liberales que partían para a salvar se de las persecuciones desatadas contra los disidentes ideológicos.

Algunos se iban para conservar valores artísticos o inte lectuales que el nazismo y el fascismo habían rechazado  o pro hibido. Algunos se expatriaban para labrarse mejores carreras en países ansiosos por acogerlos, o simplemente para travajar en ambientes que aún no habían sido alcanzados por el terro rismo y la guerra.

Eso significó una pérdida incalculable para Europa —en be neficio de Gran Bretaña y los Estados Unidos— de figuras tan prominentes como el físico teórico Albert Einstein, el director de orquesta Arturo Toscanini y el novelista Thomas Mann Mensurable con más precisión en términos históricos fue el im pacto producido por el éxodo de un grupo de físicos nucleares entre éstos, Hans Bethe, James Franck y Enrico Fermi, que con tribuyeron a desarrollar la bomba atómica.

Cuando esa emigración de científicos estaba aún sus co mienzos, hubo, en los países totalitarios, personas se sensibles que trataron de impedirla. Hitler no escuchó a nadie. En 1933 el ilustre físico Max Planck —fundador de la teoría de Ios cuan ta— protestó ante él por haberse dejado cesantes a 1.500 do centes de universidades germanas. El Führer replicó: “Si el despido de científicos judíos significa la destrucción de la alemana de hoy, prescindiremos de la ciencia durante algunos años”.

freud exiliado en ee.uu.

Sigmund Freud, el fundador del moderno sicoanálisis, era judio. En junio de 1938 voló de Austria a Gran Bretaña, pasando por París, acompañado por su hija Anna.

Artista de cine exiliado por el nazismo

El director teatral y cinematográfico Max Reinhardt se embarcó en el “Normandie” para Nueva York en (937. En los Estados Unidos, ya se lo conocía por su película “Sueño de una noche de verano”.

artista exiliado en ee.uu por los nazis

Novelista alemán Erich Maria Remarque llegó New York el 4 de setiembre de 1939, a bordo trasatlántico “Queen Mary”. Su país había atacado a Polonia tres días antes. Los nazis descofiaban de este escritor después del éxito tenido en 1929 por su novela “Sin novedad en el frente”, una descripción de todos los horrores fas en el frente durante la Primera Guerra Mundial. En 1939, Hitler mandó quemar publiicamente ejemplares del libro ante la Universidad de Berlín, afirmando que esa obra era la “Traición” a los soldados que habían combatido 1914-1918

exiliado de nazismo

Franz Werfel era famoso en la década del treinta por su novela “Los 40 días del Musa Dagh” y su drama “Jacobowsky y el coronel”. De origen checo, pero residente en Viena desde hacia tiempo, se hallaba en Italia en 1938, cuando los nazis se apoderaron de Austria. Como era judío, buscó refugio en París. Cuando los alemanes invadieron Francia, estuvo escondido siete semanas en Lourdes y allí formuló un voto: si lograba llegar a América, rendiría un homenaje especial a santa Bernadette, patrona de ese santuario. A fines de 1940, ya estaba sano y salvo en Nueva York. Cumpliendo con su promesa, escribió “La canción de Bernadette”

exiliado por le nazismo de 1933

El novelista Lion Feuchtwar: dando una serie de conferencias en los Estados Unidos declaró que el libro “Mi Lucha”, de Hitler “contenía unos 139.900 errores sobre un total de 140.000 palabras”. El vengativo dictador mandó a confiscar su casa berlinesa. Se estebleció entonces en Francia, donde, en 1939, los franceses lo arrestaron y encarcelaron como extranjero enemigo. En 1940, después de la caida de ese país-aprovechó la confusión general y logró huir a América desde Lisboa-

artistas exiliados

El poeta y dramaturgo Bertolt Brecht era un marxista famoso por sus ideas
igualitarias y por la hostilidad hacia Hitler. En la “Jungla de cemento”, los canallas
eran los industriales; en “La ópera de tres centavos”, los héroes eran los plebeyos. En 1933, cuand Hitler conquistó el poder, huyó hacia Dinamarca y Suecia. Dejó abandonados muchos manuscritos, pero un amigo ‘las escondió  para luego enviárselos a través  de Siberia hasta el sur de California donde se había refugiado

exiliado por la guerra en alemania de 1939

André Maurois, célebre escritor francés de origen judío y declarado antinazi, actuó como oficial de enlace entre la FEB y los franceses a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Después de la derrota de Francia, fue a Londres a título personal, en caracter de portavoz de su país. Como carecía de recursos y no podía volver a París
—ya  ocupado por los alemanes— se trasladó a Boston a fines de 1940 donde consiguió la cátedra universitaria.

fermi exiliado por lo nazis

El físico Enrico Fermi, casado con una judía, abandonó Italia en diciembre de 1938, después que Mussolini, presionado por Hitler, promulgó leyes que privaban a los hebreos de muchos derechos políticos y económicos. Se detuvo en Estocolmo apenas lo suficiente para recibir un premio Nobel, merecido por su original trabajo analítico sobre los neutrones, y arribó a los Estados Unidos en enero de 1939. En América, con la colaboración de otros físicos nucleares exiliados -entre ellos, los húngaros Edward Teller y Leo Szilard— trabajó en el desarrollo de la bomba atómica.

Einstein exiliado por los nazis

El matemático Albert Einstein era el mas famos de los científicos prófugo; de Alemania. En 1921 obtuvo el premio Nobel. Su teoría de la relatividad y sus trabajos posteriores en el campo de la física jura le valieron el reconocimiento de todo el mundo que lo consideraba un genio. Vilipendiado Dor Hitler en su calidad de judío, dejó su puesto de director del Instituto Kaiser Wilhelm en Berlín. Renunció a la ciudadanía alemana y viaje en 1933. a los Estados Unidos, donde continuó sus investigaciones en el Instituto para Estudios de Avanzada en Princeton.

exiliado cientifico

La política Hannah Arendt era estudiante en la Universidad de Heidelberg cuando ios nazis se preparaban para conquistar el poder. Asustada por el servilismo de los secuaces de Hitler y en peligre por ser judia, se fue de su pais en 1933. En los Estados Unidos, en 1940, ejercía la docencia en un instituto neoyorquino de investigaciones sociológicas y escribió mucho sobre la Alemania nazi.

cientifico exiliado en ee.uu.

El físico Hans Bethe, llegó en 1935 a los Estados Unidos donde obtuvo una cátedra y un cargo como investigador en Cornell. Había sido expulsado de su cargo de profesor auxiliar en la Universidad alemana de Tubinga pero él lo tomó filosoficamente. “Puesto que mi madre era judía” decía “comprendí que me vería obligado a irme, tarde o temprano y no quise aguardar demasiado tiempo.  En 1943, por sus conocimientos en materia de energía termonuclear, entró a formar parte del equipo que trabajaba en el proyecto atómico. Hasta 1946, dirigió la división de física teórica del laboratorio científico de Los Álamos, centro de operaciones para las pruebas atómicas.

cientifico en el nazismo

El fisicoquímico James Franck renunció en 1933 a su cátedra en la Universidad de Gotinga, como protesta contra la política racista de Hitler. Aunque acusado  por los nazis de “sabotear al Estado”, era un científico tan prestigioso (también él un premio Nobel) que las autoridades germanas le ofrecieron permanecer en su cargo, pese a ser judío, pero prefirió emigrar. Fue primero a Copenhague; luego, en 1935, se trasladó a los Estados Unidos, donde se reunió con otros exiliado europeos para trabajar en proyectos.

artista exiliado por el nazismo

El compositor Kurt Weil,l casado con la cantante y actriz vienesa Lotte Lenya;  fueron acusados por los nazis en 1933 de “bolcheviques de la cultura” es decir, artistas peligrosamente radicales. El mayor delito de él era su asociación con el escritor izquierdista Bertolt Brecht, para quien compuso la partitura de “La ópera de tres centavos”. Su mujer fue considerada igualmente culpable: ella se había hecho famosa al desempeñar el papel de lenny en la misma obra musical. Los hitleristas prohibieron las creaciones de Kurt Weill e impidieron a Lotte Lenya seguir actuando en teatro. Poco después la pareja se fue de Alemania; y, a los dos años ya estaba en Nueva York, donde ella reanudo su carrera y él compuso la música para el drama bíblico de Franz Werfel.

exilio de nazis

El director de orquesta Arturo Toscanini declaró que el himno fascista “Giovinezza” era un absurdo musical y se negó a ejecutarlo en sus conciertos en Italia. Debido a esa actitud, algunos matones del partido lo golpearon en Bolonia en 1930. Esa experiencia intensificó su odio por Mussolini, sentimiento que solía manifestar frecuentemente en voz alta. Pero, enamorado de su país, no quiso expatriarse hasta 1938, cuando la Compañía Nacional de Radiodifusión la NBC, con sede en Nueva York, le ofreció dirigir una orquesta creada expresamente para él.

exilio de nazis

El compositor Igor Stravinsky, un ruso que vivía en París en ¡a década del treinta, detestaba prejuicios culturales de los nazis, que ya hab an condenado las obras de otros compositores modernos, como Paul Hlndemith, por ejemplo. En 1939, cuando se le ofreció una cátedra en Harvard, se alegró de poder poner cierta distancia entre él y Hitler. Partió para los Estados Unidos en el verano de ese año, justo en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

exilio de nazis

El director de orquesta Otto Klemperer viajó con su esposa a los Estados Unidos, después de perder su puesto en la Ópera del Estado, de Berlín, durante la purga antisemita de 1933. En Los Ángeles, llegó a ser director de la orquesta sinfónica local. Pero los nazis continuaron maltratándolo: lo acusaron injustamente de evasión fiscal  y confiscaron todos sus bienes en Alemania.

exilio de nazis

El director  de orquesta Erich Leinsdorf tenía veintesies años en 1937, pero, protegido por Arturo Toscanini dirigía desde 1933 la orquesta del festival de  Salzburgo. Recomendado por el mismo Toscanini a Edward Johnson, director del Metropolitan, lo contrataron como director auxiliar del teatro neoyorquino. Aunque Hitler aún no había anexado a Austria la política pronazi y el gusto musical, al igual que en Alemania ya estaban limitando las oportunidades para hombres como Leindorf quien pronto comprendió que su seguridad y su futuro económico estaban en América, pues, se incorporó al Metropolitan, donde en 1939, llegó a ser director principal y especialista del repertorio de Wagner.

exiliados

Los arquitectos Walter Cropius (a la derecha) y Marcel Breuer fundaron una escuela denominada Bauhaus, que llegó a ser un centro de enseñanza para otros artistas de vanguardia, durante la década del veinte, y ejerció una poderosa influencia en toda Europa en el ámbito del diseño. En 1928, la hostilidad alemana hacia las  innovaciones estéticas, estimulada por la creciente propaganda nazi, obligó al arquitecto Cropius y al diseñador de muebles Breuer a dejar su instituto y trasladarse a otros países. Breuer fue a España, Suiza y Gran Bretaña; y Cropius a Londres. En 1937, ambos llegaron juntos a los Estados Unidos, zonde obtuvieron cátedras en la Escuela de Diseño de Harvard.

dali exiliado de alemania

El pintor surrealista Salvador Dalí se destacaba por su inconformismo entre los artistas europeos de primera línea de la década del treinta. En 1929, dejó su nativa España para ir a París, quizá debido a un conflicto familiar. Más tarde, mientras muchos de sus colegas tomaban partido apasionadamente en la Guerra Civil de su país, manifestó que ésta lo tenía sin cuidado. Pero cuando los alemanes amenazaron París en 1940, se marchó de Francia y se estableció en los Estados Unidos, donde de tanto en tanto se aislaba en la tranquilidad de su bañera.

exilio de nazis

El pintor abstracto Josef Albers se las arregló para permanecer ajeno a las dificultades políticas desde 1923 hasta 1933, pese a que los nazis se esforzaban por suprimir todo estilo de arte vanguardista. Finalmente, como se negaba tercamente a alinearse con el realismo pregonado por el gobierno, la hostilidad oficial lo obligó a
renunciar a su cargo de docente en la Bauhaus. Al quedarse sin trabajo, resolvió establecerse en los
Estados Unidos, donde se incorporó al “Black Mountain College”, una escuela de Carolina del
Norte que acogió a muchísimos científicos y artistas exiliado.

exilio de nazis

El arquitecto Ludwig Mies van der Rohe dirigió la Bauhaus desde 1928, después de retirarse Walter Cropius y Marcel Breuer. Logró mantenerlo a flote durante cinco años más, pese a la creciente hostilidad de los nazis. En 1938, sin embargo, se dio por vencido y salió para los Estados Unidos

exilio de nazis

El caricaturista Ceorge Crosz atacaba a los nazis con tal feroz sátira socio-política que lo calificaron de “bolchevique cultural número uno”. En efecto, sus dibujos de gordos burgueses y sanguinarios militaristas dejaban muy pocas dudas acerca de sus simpatías ideológicas. En un principio, ignoró todas las presiones del partido, que incluían cartas anónimas de amenaza. Pero, en 1932, cuando un asistente de confianza lo visitó en su taller berlinés, llevando puesta una camisa parda de las tropas de asalto, y lo exhortó a ser más prudente, Grosz resolvió empacar y trasladarse a Nueva York, donde ejerció la docencia en el “Art Students League”, hasta que instaló una escuela propia en la misma ciudad.

Fuente Consultada:
La Segunda Guerra Mundial Tomoa: La Guerra Relámpago – Edit CODEX – “Exiliados Ilustres”

La Raza Superior Aria en el Arte Nazi Ideal de Hombre Para Hitler

La Raza Superior Aria en el Arte Nazi
Ideal de Hitler del Hombre Alemán

Adolf Hitler fue el crítico de arte quizá más seguro de si mismo y por cierto el más eficiente de toda la historia. Como dictador del Reich, sabía lo que le gustaba en pintura y escultura. Y el país obtuvo productos acordes con sus gustos.

El Führe adoraba toda obra de propaganda en que aparecieran alemames heroicos u hogareños, desempeñando las funciones propias de  una superraza nórdica, dedicada a la patria, al hogar y al orden. Al igual que muchos críticos de arte, era un pintor fracasado que apreciaba cuanto había admirado en su juventud: figuras clásicas, con frecuencia desnudas, con motivos alegóricoso  trasfondos rurales.

Consideraba como locos o delincuentes, a los cubistas, los surrealistas y otros innovadores que pintaban prados azules y nubes amarillas.

raza aria superior ideal de Hitler

Si hacer caso a una pegajoda Venus, un Adonis teutónico y patriota corre a las armas en esta alegoría realizada en 1924 por Arthur Kampf, cuya carrera prosperó durante  la era nazi

Ateniéndose a tales pautas, consiguió que el arte germano retrocediera con paso de ganso hasta el siglo XIX. Se sacaron de los museos y se vendieron en el extranjero obras deVan Gogh, Cauguin, Picasso, Chagall y Modigliani y se quemaron unos 5.000 cuadros menos comerciables. Simultáneamente Hitler constituyó una burocracia para empadronar a los artista; trabajos se amoldaban a su criterio.

Los elegidos eran  libres de pintar o esculpir lo que a él le gustaba. El ministro de proganda, Joseph Goebbels, prohibía criticarlos. Los favoritos del Führer se salvaban del servicio militar.

Gozaban de particular favor escultores como Amo Breker y Josef Thorak, cuyos bustos halagüeños y estatuas gigantescas dominaban con frecuencia las exposiciones anuales de la maciza Casa del Arte Alemán en Munich, para cada una cuales se requería el imprimatur de Hitler. Además, se apreciaba a pintores como Adolf Wissel, especializado en la representación de campesinos leales y laboriosos, y Sepp Hilz y Adolf  Zeigler, cuyos óleos conferían a las muestras el picante de algún desnudo aprobado por las autoridades.

Todos exaltaban la nueva misión del artista alemán: volver a despertar elorgullo de de la estirpe teutónica para que se orientara hacia una guerra total; y, una vez llegada ésta, sostener el espíritu nacionalista del país.

frase hitler sobre la raza aria superior

Arte degenerado, término genérico peyorativo utilizado en Alemania por el movimiento nacionalsocialista para designar las obras de arte y las diferentes tendencias del arte moderno prohibidas por razones ideológicas. La campaña de política cultural nacionalsocialista contra el arte moderno cobra forma con la exposición de Arte degenerado organizada en 1937 en Munich, donde se exhibieron 650 de las 16.000 pinturas, grabados y esculturas confiscadas a los museos alemanes por no cumplir el ideal estético de la “grandeza de la “raza aria” exigido por los nacionalsocialistas.

arte nazi idela del hombre ario

Berlín, 1940. Este bajo relieve de granito, esculpido por Arno Breker para un edificio diseñado y nunca construido, simboliza la resurrección de la Alemania derrotada en 1918

PENÉLOPES DESNUDAS QUE GUSTABAN A UN PURITANO
En la estatuaria heroica del arte nazi había desnudos, como verduras aromáticas en un estofado, para que las exposiciones resultasen más sabrosas y la gente mirase también las obras menos llamativas. Durante la década del treinta, Alemania se destacó por cierto puritanismo militante. Pero nadie protestaba en esas muestras, ni siquiera el puritano —aunque en otros aspectos— de Adolf Hitler, cuya aceptación de ciertos óleos con desnudos sorprendía incluso al cínico Dr. Goebbels.

De cualquier modo, esa aceptación dependía de cómo los pintores se ajustaban a los conceptos del Führer. Éste pretendía que las mujeres representadas tuviesen cuerpos limpios, con pechos exuberantes, vientre chato, muslos largos y piernas esbeltas, de acuerdo con el modelo ideal de la virgen nórdica. Y si se las mostraba en un escenario rural o en el contexto de algún mito consagrado, como, por ejemplo, una parejade diosas que simbolizaran las fuerzas de la naturaleza, los rendimientos reales de los desnudos podían ser bastante sugestivos.

La propaganda nazi esperaba que esa pornografía oculta ayudara a incrementar el número de nacimientos y a estimular a los combatientes con la promesa implícita de Penélopes voluptuosas que aguardarían su retorno de la guerra. Al volver del frente —decía Hitler— tienen la necesidad física de olvidar toda la suciedad y admirar la belleza de las formas.”

La raza aria ha sido considerada como la raza mejor capacitada para el desarrollo de civilizaciones y sus respectivos adelantos tecnológicos y culturales. El origen de la raza aria se remonta a miles de años atras en rutas provenientes del centro de Asia que con sucesivas migraciones fué ocupando toda Europa y que con el paso del tiempo se fueron creando nuevas culturas y diversificando los lenguajes indoeuropeos.

HUMILDES MIEMBROS DE LA RAZA SUPERIOR
Los artistas de Hitler no sólo llevaron el arte ai pueblo, sino que también procuraron que la gente común participase en el arte como nunca lo había hecho. Cientos de pinturas y estatuas, realizadas por simples trabajadores, reiteraban el mensaje de que todos los alemanes formaban una gran familia laboriosa, más unida por la tierra, la sangre y sus firmes ideales que cualquier otra nación.

Los personajes de esos himnos visuales raras veces sonreían: presentaban mandíbulas apretadas, expresiones severas. Hasta los niños y los animales parecían imbuidos por un grave sentimiento de determinación u obediencia.

Pocos sujetos se mostraban en actitudes ociosas. Los operarios usaban o, por lo menos, empuñaban sus herramientas. Los labradores, aún descansando y luciendo sus trajes dominicales, sugerían la idea de que estaban listos para reanudar sus tareas en el campo.

A partir de la guerra, la canonización de obreros y campesinos cobró más impulso. En obras dedicadas al heroísmo del ejército, fornidos trabajadores se alinearon con los combatientes en metros cuadrados de lienzo y en toneladas de piedra, indicando que ellos también eran soldados, encargados de suministrar a las tropas los alimentos y las armas vitales para los triunfos del Reich.

hombre ario segun Hitler raza aria

Este centinela de piedra caliza, esculpido en 1936 por Willy Meller se d estacaba frente al “Ordensburg Vogelsang”, una de las cuatro escuelas para formación de futuros líderes nazis. La inscripción reza: “Vosotros sois los portadores de antorchas de la nación. Lleváis delante de vosotros la luz del espíritu en nombre de Adolf Hitler”

raza aria super hombre de hitler

Arno Breker retoca una de sus obras más sobrias: un busto de Albert Speer, el arquitecto favorito de Hitler. La mayoría de sus estatuas exhibían figuras gigantescas con musculaturas sobrenaturales, aun mis realizadas que las de su colega Josef Thorak. Como no podía encontrar alemanes bastante robustos que le sirvieran de modelos, tuvo que basarse en las imágenes de tratados de anatomía.

raza aria de hitler esculturas

Grupo familiar de 6 metros de alto.

escultura nazi super hombre
Una composición titulada “Camaradería”, en escala similar. El autor de ambos trabajos es el prolífíco losef Thorak. Esculpió el provocativo trío para el pabellón alemán en la Feria Mundial que tuvo lugar en París en 1937: y, ese mismo año, los dos camaradas de bronce dominaron en Munich la apertura de la llamada “Casa del Arte Germano”, escenario de las mayores exposiciones nazis. Tal como Breker, Thorak era un veterano de la Primera Guerra Mundial: una circunstancia, ésta, que tal vez lo ayudó a granjearse la simpatía del ex combatiente Hitler. Cuando funcionarios del régimen descubrieron un manifiesto comunista que él había firmado en su juventud, el dictador no se preocupó demasiado por ese hallazgo. Se limitó a hacer un comentario sorprendente y paternal: “Los artistas son almas ingenuas. Hoy firman una cosa; mañana, otra”

arte nazi una pintura

El pintor Sepp Hilz, trabajando en su taller en Babiera, trasforma hábilmente a una agraciada modelo en una “Venus campesina”: mezcla artesanal de sencillez rural, ideal racial y concupiscencia.

arte nazi de bronce

En este bronce realizado en 1938 por Hans Breker, hermano menor de Amo, un minero de firme mandíbula empuña su piqueta cual si fuera un arma, sugiriendo que él también, como todo soldado de uniforme, es un combatiente importante para la patria.

obra pictorica de Hitler

Hitler estimaba mucho los cuadros como éste de Adolf Wissel, donde se exalta la vida de hogar que él recomendaba y que nunca tuvo. El padre irradia una fuerza patriarcal que su hijo ya empieza a compartir; y la mirada humilde o plácida de las mujeres sugiere una segura docilidad.

Ver: Cientificos y Artistas Exiliados del Régimen NAZI

Fuente Consultada:
La Segunda Guerra Mundial Tomo: La Guerra Relampago – Edit CODEX – “Arios Por Tonelada”

Territorios Perdidos Por Alemania en la Primera Guerra Mundial

Territorios Perdidos Por Alemania en la Primera Guerra Mundial

El 7 de mayo de 1919, los alemanes conocieron las conclusiones de la conferencia de Versalles, y quedaron horrorizados, convencidos de que jamás una paz había sido tan dura. Algunos querían, incluso, volver a empuñar las armas, pero los jefes militares demostraron la insensatez de tal actitud.

Obligada a aceptar, Alemania conservó un profundo rencor contra la hipocresía de sus vencedores, que, fingiendo hacer una paz justa, habían resuelto el problema reduciendo a Alemania a la impotencia. Aquel rencor comenzó a pensar ya en el desquite: los alemanes se preparaban a no tener piedad ellos tampoco.

El Tratado de Versalles, en realidad, es el resultado de muchos compromisos. La mayoría de las potencias había pedido el máximo, para poder renunciar después, aceptando algunas concesiones. En total, Alemania perdía cerca de la séptima parte de su territorio y la décima parte de su población: Alsacia y Lorena volvían a Francia, sin que nadie encontrara en ello un motivo de censura. Bélgica, por su parte, obtenía Eupen y Malmédy: una pequeña rectificación de su frontera.

Pero las pretensiones habían sido muy amplias. Haciendo valer el célebre principio de la Revolución Francesa, el de las «fronteras naturales», Francia había reivindicado toda la orilla izquierda del Rhin. Afirmaba, no sin ciertas razones aparentes, que la posesión de aquel territorio la pondría al abrigo de toda invasión germánica. (Los belgas, a su vez, reclamaban la desembocadura del Escalda: otra frontera natural, constituida a costa de los Países Bajos y que ofrecía la ventaja de liberar al puerto de Amberes, cuya salida al mar se encontraba encerrada entre las tenazas de dos territorios holandeses.)

Pero Wilson y Lloyd George se opusieron a las pretensiones francesas. Aquello equivaldría a convertir la Renania en una nueva Alsacia-Lorena, con el peligro* inmediato de provocar nuevos conflictos, pero, como los franceses afirmaban que la reivindicación de tal territorio no obedecía más que a razones de seguridad, americanos e ingleses aceptaron firmar un tratado de garantías, mediante el cual se comprometían a que las nuevas fronteras de Francia serían respetadas siempre. Además, si la Renania seguía siendo alemana, sería desmilitariza.

No se permitiría ningún soldado alemán , ni fortificación militar alguna en la orilla izquierda del Rhin, ni en una franja de 50 kilómetros de ancha sobre la orilla derecha. Aquellas cláusulas ofrecían a Francia, en efecto, una posición favorable. Cualquier ataque por sorpresa le permitiría penetrar sin dificultades en territorio alemán y ocupar lo que constituía la fuerza viva de Alemania: el Ruhr.

Además, el territorio del Sarre era también reivindicado por Francia, interesada en las riquezas carboníferas intactas y por el potencial siderúrgico de aquella nación, pero la anexión pura y simple a Francia fue rechazada también: el Sarre sería administrado, durante quince años, por una comisión de la Sociedad de Naciones.

Después, en 1935, un plebiscito permitiría a la población elegir entre el mantenimiento del «statu quo», la unión a Francia, o la vuelta pura y simple al seno de la nación alemana. Hacia el oeste, pues, los territorios alemanes desmilitarizados constituían una especie de glacis de protección entre Alemania y Francia.

ALEMANIA: PERDIDAS TERRITORIALES E INDEMNIZACIONES
También en el Este se vio privada Alemania de una parte de sus territorios. A favor del reconstituido Estado polaco, perdió la Posnania, pero las que más fuertes controversias levantaron fueron dos zonas: la Alta Silesia, aunque poblada por alemanes, fue anexionada por Polonia, y, en el Norte, se creó un «pasillo polaco» que» daba al nuevo Estado una salida al mar. Además, el único puerto aprovechable, el de la ciudad alemana de Dantzig, recibió un estatuto internacional.

El problema del pasillo polaco era importante, por dos razones: porque en aquellas regiones vivían muchos alemanes, y, sobre todo, porque separaba a Alemania de su provincia de Prusia oriental. En el Schleswig del Norte se organizó un plebiscito que decidió’ la unión de aquel territorio a Dinamarca. Además de aquellas pérdidas territoriales, resultaron especialmente dolorosos para los alemanes el desarme y el problema de las indemnizaciones.

Como primera medida de un desarme general, al que todo el mundo se comprometió, se le prohibió a Alemania todo armamento pesado y la aviación militar. Su ejército no podría pasar de los 100.000 hombres, los necesarios para defender el país contra una revolución bolchevique que todos temían. Por otra parte, considerada como única responsable del desencadenamiento de la guerra, Alemania fue condenada, en principio, a «pagar la cuenta», a reparar lo que por su culpa había sido destruido.

Una primera valuación ascendía 700 mil millones de marcos oro. Pero, ante las dificultades del problema, se nombró una comisión encargada de formular propuestas concretas, de modo que, en Versarles, Alemania fue condenada a aceptar el pago de una suma que aún no había sido fijada.

Las Cámaras inglesas y francesas ratificaron el Tratado de Versarles, y Alemania también, sólo que con reticencias. Sin embargo, el Senado americano, desoyendo a Wllson y negándose a unir a América a un tratado que hacía prever conflictos entre los europeos, decididamente incorregibles, se opuso a la ratificación del tratado, debilitando así su fuerza (noviembre de 1919).

Alemania, pues, lo aceptó contra su voluntad, Rusia no era signataria, y América lo rechazó: así, el Tratado de Versarles no fue, en fin de cuentas, más que un acuerdo entre las principales potencias de una Europa muy debilitada, que sólo podía durar mientras la fuerza de los aliados les permitiese hacerlo respetar.

Fuente Consultada: HISTORAMA TOMO XII La Gran Aventura del Hombre Editorial CODEX

Campaña al Norte de Africa en la Segunda Guerra Mundial

Campaña al Norte de África en la 2° Guerra Mundial –

De 1940 a 1943, África del Norte y el Sahara fueron escenarios de una de las más terribles guerras del desierto que haya conocido la historia de la humanidad. Los ejércitos alemanes, al mando del mariscal Rommel, amenazaron durante varios meses las posiciones aliadas en el Cercano Oriente y en Oriente Medio. Por fortuna, con la victoria de El Alamein, las fuerzas británicas, al mando de los generales Montgomery y Alexander, infligieron al régimen hitleriano su primer golpe, un golpe que sería de importancia trascendental.

La horrible campaña de África del Norte ha sido uno de los episodios más dramáticos de la segunda Guerra Mundial. La distancia entre Alejandría y Trípoli no tiene menos de 2.260 km. Sin embargo, entre los años 1940-43, los combatientes de ambos bandos efectuaron dos veces y media un movimiento pendular entre Egipto y Tripolitania, entonces posesión italiana y que hoy forma parte de Libia.

Las operaciones eran dificultosas debido al clima y la configuración del terreno. No tenían ninguna posibilidad de llegar a término sino a condición de utilizar la máxima rapidez y manejar fuerzas extremadamente móviles. Las campañas de África del Norte demostraron el gran valor estratégico de los tanques y los vehículos blindados.

También el abastecimiento de las tropas tropezó con dificultades desconocidas hasta entonces. El éxito de una campaña dependía, en gran parte, del normal aprovisionamiento de gasolina, aceite, agua para enfriar los motores, víveres, agua potable, ropas, productos farmacéuticos y municiones. Al partir, todo este material debía ser trasladado hasta el mismo terreno desde los depósitos, que, con frecuencia, estaban muy lejos. La consecuencia era la creación de una intendencia más importante que las fuerzas combatientes.

Había que emprender los ataques con fuerzas reducidas, un máximo de 30.000 hombres, porque ninguno podía realizarse más allá de cierta distancia de las posiciones de partida.

En esta guerra del desierto los puertos demostraron ser de capital importancia. ¿Debe verse en esto la razón de que las tropas italianas que luchaban al lado de Alemania no lograran nunca dejar fuera de combate a las fuerzas francobritánicas durante el período más favorable de la campaña de África ?.

No hay que olvidar que de junio a setiembre de 1940, las tropas aliadas se encontraban muy debilitadas por la guerra relámpago de los alemanes, sobre todo después del desastre de Dunkerque. A menos que las fuerzas del Eje se hubieran equivocado creyendo que la resistencia inglesa no duraría más allá del verano.

rommel campaña al norte de africa

Al comienzo de 1942, las fuerzas Aliadas en el norte de África fueron debilitadas al mandar destacamentos al Lejano Oriente. Rommel al mando del Áfika Korps recapturó Bengasi. Entonces derrotó a los Aliados en la Batalla de Gazala y conquistó Tobruk, haciendo miles de prisioneros y apoderándose de grandes cantidades de suministros, antes de continuar más profundamente dentro de Egipto.

Fuera como fuese, el general Wavell consiguió cambiar el giro de los acontecimientos a partir de diciembre de 1940, con sus ataques contra África central, donde las fuerzas italianas eran más numerosas y constituían una amenaza para el Oriente Medio y sus campos petrolíferos. Este éxito parcial ¿se debió acaso a la fuerte tradición colonial de Inglaterra que. sin seria preparación, pero frente a una necesidad imperiosa sabía dónde había de centrar sus esfuerzos?

Las fuerzas inglesas que se opusieron al Afrikakorps del general Rommel estaban especialmente equipadas para la guerra en el desierto. El Afrikakorps consiguió atravesar las líneas de Wavell y avanzar rápidamente hasta la frontera egipcio-libia. Los generales ingleses Auchinleck y Cunnimgham detuvieron a Rommel cerca de Sidi-Resseg.

En 1942, Rommel tomó de nuevo la iniciativa. Los puntos clave de los combates se situaron en Bir Hakeim y Tobruk. Ante este puerto transformado en plaza fuerte, Rommel destruyó 230 tanques en un día. Después, el 21 de junio, Tobruk cayó en sus manos, así como 28.000 prisioneros entre los que figuraba toda la división sudafricana.

Este magnífico hecho de armas le valió a Rommel el apodo de «zorro del desierto» y el título de mariscal. El primero se lo concedieron los ingleses; el segundo, Hitler. El camino hacia Egipto estaba libre, pero los alemanes chocaron entonces con el general Montgomery, que se convertiría en el popular «Monty», y el general Alexander. Éstos habían fortificado a toda prisa las posiciones de El Alamein, que serían las pinzas de la tenaza en las que los ejércitos alemanes gastarían sus últimos recursos.

La batalla de El Alamein empezó el 30 de junio. Por dos veces Rommel intentó en vano tomar las posiciones inglesas. El 23 de octubre, el VIII Ejército inglés, después de un formidable bombardeo de las líneas de comunicación de Rommel, se lanzó también al ataque.

Esto provocó la desbandada en las filas del Afrikakorps. La retirada de las fuerzas de Rommel fue una huida precipitada. Esta victoria aliada se debió en parte al desembarco en las costas del norte de África de un cuerpo expedicionario anglo-norteamericano al mando del general Eisenhower. Al mismo tiempo, en el estrecho de Gibraltar se habían reunido unos 800 buques ingleses para efectuar desembarcos en varios puertos norteafricanos.

La campaña finalizó con la conquista de Túnez en la que los generales Anderson, Clark, Montgomery, Alexander y Eisenhower acabaron con las últimas resistencias de las fuerzas alemanas.

Rommel se había defendido con desesperada energía, pero su estado de salud le obligó a ceder sus poderes a von Arnin quien, el 11 de mayo de 1943, hubo de abandonar una lucha que era ya inútil. Rommel volvió a enfrentarse con los aliados en Normandía, donde fue gravemente herido.

Después del “atentado contra Hitler, en julio de 1944, tuvo que elegir entre el suicidio por envenenamiento o verse ante un tribunal del pueblo. Rommel escogió el suicidio. Así desapareció un hombre a quien Winston Churchill había dado el título de «gran general».

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil – Tomo I – Sangre y Arena – A Zeta Editorial Credsa

Biografía Francisco Jose I Emperador de Austria Historia

FIN DE LA DISNASTÍA HASBURGO
FRANCISCO JOSE I: VIDA Y GOBIERNO DEL EMPERADOR DE AUSTRIA

Francisco José I. Emperador de Austria, nieto del Emperador de Alemania Francisco II, Nació en 18 de agosto de 1830 y murió en 21 de noviembre de 1916, en el palacio de Schoenbrunn, Viena (1830-1916). Subió al trono en 1848, sucediendo a su tío Fernando I, cuando éste abdicó durante la revolución de 1848. Fue el último gobernante de la dinastía de los Habsburgo. Su gobierno estuvo sellado por la tragedia personal y la lucha contra el liberalismo imperante en su ápoca. Como emperador, entre 1848 y 1850 apoyado por Rusia logró restablecer el orden político y  restableció el poder en la Confederación Alemana.

Emperador Francisco Jose I de Austria

Emperador Francisco Jose I de Austria

En los 68 años de su reinado, Francisco José I resguardó el prestigio de los Habsburgo, pero no pudo detener la decadencia del Imperio austríaco, junto con «el emperador de la Belle Epoque» desapareció una sociedad brillante en medio del estrépito de la Gran Guerra.

En 1859 hubo de ceder Lombardía a Italia; en 1866 quedó excluído de toda intervención en los asuntos de Alemania, como resultado de su guerra con Prusia, y hubo de ceder el Véneto a Italia. Se le nombró rey de Hungría en 1867.

La tragedia familiar siempre lo persiguió, pues en 1857 perdío a su primera hija Sofía, víctima de escarlatina. En 1867 su hermano Maximiliano I emperador de México, por voluntad de Napoleón III, fue ejecutado. En 1898 su esposa  Isabel asesinada y antes en 1889 su único hijo Rodolfo se suicidó. Mas adelante, en 1914 el asesinato del príncipe heredero Francisco Fernando y de la esposa de éste en Sarajevo,  fue causa de la Primera Guerra Mundial.

Desde su llegada al trono  ejerció un poder autoritario, reprimiendo toda oposición liberal o nacionalista. Dejando de lado la caza, su pasatiempo preferido, permanecía largas horas trabajando, escuchando a sus consejeros y ministros y preocupándose de todos los aspectos de su cargo. Siguiendo su ejemplo, la administración del imperio proyectaba una rigurosa imagen de eficacia, al igual que el ejército y la policía, cuyo celo y dedicación eran absolutos.

Su largo reinado conoció una sucesión de fracasos en política exterior que, poco después de su muerte, conducirían a la desintegración del Imperio de los Habsburgo. Para empezar, sus dudas con ocasión de la Guerra de Crimea (1854-56) le hicieron perder la alianza de Rusia.

Esa debilidad facilitó luego la intervención del Segundo Imperio francés de Napoleón III en apoyo del Piamonte, librando ambos emperadores la batalla de Solferino (1859): la derrota austríaca le hizo perder la Lombardía y abrió las puertas a la unificación de Italia en detrimento de la antigua influencia austríaca sobre los pequeños Estados de la península.

Otorgó al ejército un lugar de prestigio en una sociedad conservadora, trató siempre de dar una imagen de un imperio ordenado, controlado y organizado. Sin embargo, Francisco José I no despreciaba la modernidad. El nuevo Código penal de 1852, el Código de comercio de 1862 y las leyes sociales de 1880 testimonian su preocupación por hacer evolucionar el imperio, siguiendo los pasos de los países de Europa occidental, en particular de Alemania.

Francisco José I, fue hijo del archiduque Francisco (hijo de Francisco I), sucedió a su tío Fernando, accediendo al trono en unos momentos en que los nacionalismos exacerbados esta ban a la orden del día. Tuvo que enfrentarse con sus dominios en Austria e Italia, que acabaron por reconocer al emperador. En 1859 estalló la guerra con Italia y ésta consiguió arrebatar la Lombardía a Austria. En 1866, la cuestión de la hegemonía alemana se resolvió a favor de Prusia en la batalla de Sadowa y, más tarde, Venecia tuvo que ser entregada a los italianos. En 1867 Francisco José fue coronado rey del Estado austrohúngaro. A partir de este momento se mostró más complaciente con las diversas nacionaldades del imperio. A los 68 años de reinado (1916) murió en su castillo de Schónbrunn.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA ÉPOCA: En 1815, luego de la derrota definitiva de Napoleón,  se restableció en toda Europa un orden conservador, y la cooperación de las grandes potencias, que tomó cuerpo en el concierto de Europa, que trató de asegurar su duración. Pero las oleadas revolucionarias de principios de las décadas de 1820 y 1830 dejaron ver que las ideologías del liberalismo y el nacionalismo, desatadas por la Revolución Francesa y reforzadas ahora por la propagación de la Revolución Industrial, estaban vivas aún y activas.

En 1848, explotaron una vez más en toda Europa. Y una vez más fracasaron. Pero no todo se perdió. Tanto liberalismo como el nacionalismo triunfarían en la segunda mitad del siglo XIX, pero en formas no previstas por los idealistas liberales y nacionalistas, totalmente convencidos de que su momento había llegado cuando se fueron a las barricadas en 1848.

El Imperio Austríaco era un conglomerado de nacionalidades bajo el dominio de la monarquía de los Habsburgo, uno de los bastiones más inexpugnables del tradicionalismo en Europa. El empeño imperial por mantener el absolutismo e impedir cualquier amago de participación de las nacionalidades en los asuntos del Estado propició el despertar de los movimientos nacionalistas, que protagonizaron en 1848 un movimiento insurreccional de carácter liberal y nacionalista. Fue la llamada «primavera de los pueblos».

Los Habsburgo reinaban sobre un territorio de 668.000 km² habitado por más de 28 millones de personas y que constituía un verdadero puzzle de etnias y naciones. Sus habitantes pertenecían a cinco grandes grupos étnicos: alemanes, magiares, eslavos del norte (checos, eslovacos, polacos y rutenos), eslavos del sur (serbios, croatas y eslovenos) y latinos (rumanos e italianos). Así, el Imperio Austríaco era el prototipo de Estado del Antiguo Régimen, sin unidad nacional definida y dominado por una nacionalidad minoritaria, los alemanes, que controlaban la vida política y económica y monopolizaban los cargos de la administración y del ejército imperial.

La revolución liberal se inició en Viena en marzo de 1848 y consiguió la destitución de Metternich, la abolición de los derechos feudales y la elección de una Asamblea Constituyente por sufragio universal. Finalmente, el Emperador abdicó y fue nombrado Francisco José I, de tendencia más negociador. En pocos días, la revuelta se extendió a otras zonas del Imperio.

Después de Viena y Praga, la revuelta llegó a Cracovia, principal foco del nacionalismo polaco y a Croacia, donde la Dieta, reunida en Zagreb, reivindicó el derecho a expresarse en serbo-croata y elaboró un programa autonomista.

En los territorios italianos de Lombardía y Véneto, los insurrectos reclamaron la retirada de los austríacos y en Venecia, los radicales proclamaron la República.

Pero fue en Hungría donde la revuelta alcanzó mayores dimensiones. El nacionalista Kossuth, líder de un partido demócrata y separatista, consiguió que la Dieta húngara votase la libertad de prensa, la abolición de los derechos feudales, la organización de una guardia nacional y la instauración de un sistema parlamentario. Se formó un gobierno húngaro, que se negó a aceptar la coronación del nuevo emperador como rey de Hungría y proclamó la independencia. Austria no la aceptó y estalló una guerra entre ambas naciones.

SU GOBIERNO: Fue el último soberano de derecho divino, pero, si pudo compararse con la Reina Victoria por la duración de su reinado (64 años) y por su alta conciencia profesional, el camino que tuvo que recorrer fue infinitamente más difícil. Donde habrían sido necesarios impulsos geniales, él no aportó más que el trabajo de un concienzudo burócrata.

Cuando el emperador se casó con Isabel de Baviera, fue como la unión de un pájaro heráldico, disecado por la etiqueta, con la gaviota de los océanos que la emperatriz hizo grabar, más adelante, en su sello. Isabel, con la que Francisco José se casó por amor, dada su excepcional belleza, su encanto y su personalidad aún mayores, fue, en la corte de Viena, la fantasía que rompe las normas, la sinceridad que se enfrenta con la hipocresía. Se interesó fervorosamente por la monarquía de los Habsburgo, y no tardó en diagnosticar la causa principal de su decadencia: la animosidad de Hungría.

Isabel de Baviera mujer de Francisco jose I

Isabel de Baviera

Se sabe que se sentía incómoda en la corte de los Habsburgo. En el Hofburgde Viena, que ella bautizó como el
«palacio calabozo», no toleraba el peso de la rígida etiqueta, y a menudo se escapaba para emprender incesantes viajes o se refugiaba en los numerosos castillos que había mandado construir o que alquilaba, sabiendo que su marido no le negaría nada. Su reconocida belleza, representada en los retratos pintados por Winterhaltery en numerosas fotografías, la obsesionaba, y para conservarla abusaba de los cosméticos, al punto de alterarla.

Pero su simpatía por los húngaros se convirtió en entusiasmo exagerado y la llevó demasiado lejos, por lo que fue duramente criticada. Llegó a ser la emperatriz errante, y, como dice Barres, «…era más bien el revoloteo de un espíritu perdido, que se debate en el aire, que no encuentra su nido y que no se sujeta a disciplina alguna».

Durante los primeros años de su reinado, Francisco José, dominado por el horror de las revoluciones, atormentado por la nostalgia hereditaria del imperio universal, no había comprendido que, para conservar su autoridad, tenía que limitarla, dando más libertades a sus subditos: ése fue el «sistema de Bach», así llamado, por el nombre de su fundador.

La administración estaba muy centralizada, germanizada. El idioma alemán se había impuesto en todas partes, incluso en Hungría. Tras las derrotas de Italia, en 1859, el emperador se dedicó a ensayos de régimen constitucional, con la intención de desacreditarlo, dando a sus pueblos una apariencia de satisfacción. Al Reichsrath (Parlamento), añadió un Reichsrath reforzado con la inclusión de treinta y ocho miembros seleccionados entre los notables de todo el imperio.

La tendencia federalista, que reclamaba el reconocimiento de los derechos históricos de Hungría, lo obtuvo, y el emperador creó entonces dos cámaras, la de los Señores y la de los Diputados. Esta se hallaba compuesta por 343 miembros elegidos por las dietas provinciales, pero mediante un sistema electoral en el que un pueblo alemán de 500 habitantes tenía un diputado, mientras que una localidad eslava de 8.000 no tenía ninguno: así se mantendría el predominio del elemento germánico en el imperio.

Esta constitución había sido elaborada por el ministro Schmerling, pero los pueblos no la tomaron en serio. Hungría, Véneto, Transilvania y Croacia respondieron con la huelga electoral, y sus diputados se negaron a tomar parte en las deliberaciones.

En 1866, el fracaso de las tropas austríacas a manos de los prusianos en Sadowa permitió al canciller Bismarck expulsar definitivamente a Austria de los asuntos alemanes. Para Francisco José I, los reveses se acumulaban al mismo tiempo que el imperio se reducía.

Más grave aún eran las pretensiones de Hungría, que amenazaba con separarse. Esta vez, Francisco José I aceptó un acuerdo con el fin de evitar la guerra. En 1867 se instituyó la doble monarquía austrohúngara. Si bien Francisco José I se ciñó la corona del reino de Hungría, al tiempo que Austria y Hungría mantuvieron ministerios en común, la doble monarquía no disimuló en nada el debilitamiento del imperio.

El resultado fue la Ausgleich negociada, o Mediación, de 1867, que creó la monarquía dual de Austria-Hungría. Cada parte del imperio tenía ahora su propia constitución, su propia legislatura bicameral, su propia maquinaria gubernamental para asuntos internos y su propia capital (Viena para Austria y Buda —muy pronto se uniría a Pest, al otro lado del río— para Hungría –

Para mantener los dos estados unidos había un solo monarca I Francisco José era emperador de Austria y rey de Hungría I y también eran comunes el ejército, la política externa y el sistema de finanzas. En asuntos internos, los húngaros se habían convertido en una nación independiente. Empero la  Ausgleich no satisfizo a las otras nacionalidades que componían  el multinacional Imperio Austro-Húngaro.

La monarquía dual simplemente les permitió a los austríacos de habla alemana y a los magiares húngaros dominar a las minorías, especialmente a los pueblos eslavos (polacos, croatas, checos, serbios, eslovacos, eslovenos,  pequeños rusos), en sus respectivos estados. Tal como comento el  nacionalista húngaro Luis Kossuth: “El dualismo es la alianza de los elementos conservadores, reaccionarios, y cualesquiera aparetemente liberales de Hungría, con los alemanes austríacos que desprecian la libertad, para oprimir a las otras nacionalidades y razas.” El problema de las nacionalidades persistió hasta la caída del imperio, al final de la Primera Guerra Mundial.

La familia imperial era la viva imagen de esta sociedad que se hundía de manera inexorable, y el largo reinado de Francisco José I estuvo marcado por numerosos dramas personales. Desavenencias, muertes prematuras, suicidios y locura se sucedieron en una corte caracterizada poruña etiqueta rígida, donde el deber a menudo era más importante que el afecto.

Durante una visita a Sarajevo, el 28 de junio de 1914 fue asesinado por un nacionalista serbio, Gavrilo Princip. Francisco José I se negó a que el crimen permaneciera impune y envió un ultimátum al gobierno serbio para encontrar al asesino. Serbia se indignó considerándolo una intolerable injerencia en sus asuntos internos, y recibió de inmediato el apoyo de Rusia, defensora proclamada de los pueblos eslavos. Por su lado, Alemania presionó al Imperio austro-húngaro para que diera muestras de mayor firmeza, sin ignorar el juego de alianzas diplomáticas europeas, dando lugar así al inicio de la P.G.M.

Francisco José murió en plena contienda y su Imperio sólo le sobreviviría dos años, pues sucumbió a la derrota militar de 1918.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1830 Nacimiento de Francisco José en el palacio de Schónbrunn, el 18 de agosto.

1842 El húngaro se convierte en la lengua oficial del reino de Hungría.

1848 Agitación revolucionaria en Viena. Francisco José, emperador.

1849 Proclamación de la independencia de Hungría, bajo la dirección de Kossuth.  La secesión húngara es reprimida con la  ayuda de las tropas rusas.

1854 Francisco José se casa con  Isabel de Wittelsbach (Sissi).

1859 Derrota de Solferino y pérdida de la Lombardía.

1861 Se instaura una cámara elegida por sufragio censitario.

1866 Derrota austríaca de Sadowa a manos  de los ejércitos prusianos.

1867 Compromiso austrohúngaro.

1871 Proclamación del Imperio alemán (enero).

1879 Alianza entre Austria y Alemania,  la Dúplice Alianza.

1882 Italia se alia con Alemania y Austria, formando la Triple Alianza.

1889 Suicidio del archiduque Rodolfo.

1898 Asesinato de la emperatriz Sissi en Ginebra.

1906 El Parlamento introduce el sufragio universal masculino.

1914 El 28 de junio, asesinato del príncipe heredero Francisco Fernando en Sarajevo. Declaración de guerra a Serbia (28 de julio).

1916 Muerte de Francisco José I, el 21 de noviembre, y advenimiento de Carlos I.

Fuente Consultadas:
ACTUAL Historia del Mundo Contemporàneo García-Gatell Edit. Vicens Vives
HISTORAMA Editorial Codex Tomo XI
CIVILIZACIONES DE OCCIDENTE Tomo B Jackson J: Spielvogel
HICIERON LA HISTORIA Biografías Entrada: Francisco José I Edit. Larousse

La Migracion A Europa Causas, Crisis Social, Guerra Siria

HISTORIA DE LA GUERRA EN SIRIA Y LA MIGRACIÓN HACIA EUROPA

Todo el mundo habla de esta grave y triste situación que conmueve hasta las lágrimas, porque cada día son más los migrantes del continente africano y de otros países de la zona que ya sin esperanzas de lograr una mejor vida en su país natal, deciden escapar de la crueldad de la guerra, la miseria y el hambre , en busca de un futuro mas digno para su familia, a costa en muchos casos, de perder la vida en el mar Mediterráneo al intentar cruzarlo con frágiles barcazas.

Este peregrinar que se viene repitiendo desde hace muchos años, cada día se hace mas intenso y en el año 2013 ya fueron 60.000 las personas que se lanzaron a esta riesgosa aventura, para llegar a la cifra de mas de 210.000 en 2014 que han solicitado refugio en cualquier país que los acepte recibir, pedido que hoy es casi imposible. En 2015 la migración ha superado todos los límites y en ocho meses del año, la cifra llega a 300.000.

Muchas personas entran al continente europeo sin ser detectadas y se encuentran como ilegales (indocumentados) en distintos países, corriendo el riesgos de ser deportados y esperando que alguna resolución de la Comunidad Europea pueda en algún momento favorecerlos y conseguir asilo para poder trabajar o estudiar legalmente. En 2013 Frontex (agencia fronteriza de la Unión Europea) detectó mas de 40.000 migrantes indocumentados en la ruta del centro del Mediterráneo, cifra que se incrementó notablemente en 2014.

¿PORQUE MIGRAN? Existe según el caso, una alternativa de una ruta terrestre para alcanzar su objetivo, una es través de Grecia, o también los Balcanes. La guerra civil en Siria que se hace incomprensible por su prolongación, hace que millones de Sirios busquen otro lugar en el mundo, por ejemplo Bulgaria que ha recibido un enorme incremento en la cantidad de sirios que entran desde la vecina Turquía.

Otros migrantes se arriesgan a mucho más, intentando realizar peligrosos trayectos desde el Cuerno de África. Somalía se ha convertido en uno de los países mas violentos del mundo. Mujeres y niños son las principales víctimas de un conflicto en el que los hechos violentos superan la capacidad de comprensión humana. Por ejemplo en 2011, el Ministro del Interior murió en un atentado suicida cometido por su propia sobrina.

En Sudán el triunfo del referendo separatista en la región sur de Sudán, cuyo objetivo era lograr la constitución de un nuevo país, disparó la violencia entre los grupos rebeldes de esa región -encabezados por el Ejército Popular de Liberación, EPL- y las fuerzas gubernamentales, establecidas en el norte, provocado una verdadera escala de muertes , por el conflicto entre islamitas del norte y cristianos del sur.

Más de 70 millones de personas en el Cuerno de África -aproximadamente el 45 por ciento de la población de la región- vive en la pobreza extrema y hace frente a sequías e inundaciones recurrentes, según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Aunque el elevado índice de crecimiento demográfico de la región es considerado como uno de los factores que contribuyen a empeorar la situación -menos recursos para una población mayor, lo cual ejerce más presión sobre el medio ambiente-, los constantes conflictos armados agravan el panorama por las dificultades para que llegue la ayuda internacional.

El Cuerno de África es una región en la que abundan los desiertos, así como las zonas áridas y semiáridas, habitadas por pastores nómadas, y que coinciden con las áreas más marginadas por los gobiernos y la falta de inversiones. Una de las últimas y mas importantes sequías puso en peligro a más de 11 millones de personas. La degradación ambiental y el hecho de que las sequías se repiten con mayor frecuencia impiden a los pastores recuperarse entre una y otra, se empobrecen más, resisten peor las crisis y dependen de la ayuda internacional.

Luego siguió la famosa Primavera en el Desierto, con los conflictos en Túnez primero y luego en Egipto. Una revolución civil en pro de la democracia, que no se pensaba y que comenzó a principios de 2011 en Túnez, al norte de África, y se regó como pólvora por los países de la región, dándole un giro trascendental a la política internacional, que tiene puestos sus ojos allí.

Y todo esto fuese poco, aparece en escena internacional el violento grupo yihadista ISIS, cuyos integrantes tienen una interpretación extremista del Islam, aduciendo que solo ellos son los verdaderos creyentes musulmanes y que el resto del mundo quiere destruírlos, argumento que justifica sus crueles y sanguinarios ataques en las distintas ciudades que van controlando en Irak.

Es de conocimiento público en todo occidente los brutales métodos en sus asesinatos, secuestros y decapitaciones “en vivo”, difundidas por medios de comunicación como canales de TV y redes sociales, provocando una ola de terror que ha concluído con casi 2.000.000 de iraquíes que abandonaron sus hogares, mas de 10.000 civiles muertos y miles y miles de heridos.

Por la Convención de Ginebra firmada en 1864, y cuya misión es proteger a las víctimas de los conflictos armados, cualquiera sea su origen, la gente afectada comenzó a migrar hacia zonas de paz, en donde podrían conseguir una vida mas digna para su familia. La mayoría de los inmigrantes que llegaron a Italia, son proveniente de Siria, tambíen de África, de países como Eritrea, Somalia, Etiopia y Egipto, esta última afectada por la Primavera del Desierto, cuando Túnez inició una revuelta contra un gobierno dictatorial.

Actualmente (agosto de 2015), el mayor desplazamiento hacia la U.E. es por la guerra civil en Siria, por lo que vamos a explicar brevemente el origen y desarrollo del conflicto.

LA GUERRA EN SIRIA: Bashar al-Assad gobierna a Siria desde 2000, año en que murió su padre, quien gobernaba de 1963 cuando triunfó la revolución socialista del partido Baas. Este régimen dictatorial familiar lleva mas de 50 años en el poder. Los manifestantes denunciaban una corrupción creciente, que había devorado los recursos del país durante esos años y era la causante de la pobreza y falta de., oportunidades.

las protestas derivadas del fenómeno revolucionarlo que comenzó en Túnez influenciaron directamente en Siria simultáneamente, a mediados de enero de 2011 el régimen del presidente Bashar al-Assad logró distraer los ánimos de los manifestantes, para lo cual ordenó, entre otras medidas, levantar el bloqueo que mantenía el país sobre las redes sociales.

De todas maneras la inconformidad popular se desbordó en la ciudad de Deraa, y una multitud incendió la sede del partido Baas, al que pertenece al-Assad. El ejército, leal al régimen, rodeó la ciudad y se enfrentó con los manifestantes. Un niño de 11 años murió, y el escritor Loay Husseln, uno de los líderes de las protestas, fue detenido, lo que enardeció aún más los ánimos.

En cuatro meses de protestas permanentes, que el régimen de al-Assad no había podido refrenar con promesas de mejores salarios, enmiendas constitucionales o a tiros, se habían registrado más de 1.100 personas muertas, entre ellas varias mujeres y niños, y al menos 10.000 detenidos. El régimen había respondió con fuerza desmedida, utilizando tanques, artillería y francotiradores.

Como consecuencia el país atraviesa una grave crisis humanitaria, la gente pasa hambre y sufre la violencia de la guerra. Siria necesita ayuda y la ONU trata de hacerlo pero ve dificultado el acceso de los alimentos y remedios por la violencia misma del conflicto, lo que ha obligado a miles a abandonar el país.

Hay 110.000 muertos en estos dos años y medio de guerra civil, 2.000.000 de sirios salieron al exilio, la mitad está en los campos de refugiados de El Líbano. También otros dos millones son desplazados internos.Un millón de los refugiados tiene menos de 17 años. El 40% de los chicos no pueden ir a las escuelas. Hay 3.000 edificios escolares destruidos y otros 900 tomados por los refugiados o los soldados.

PROBLEMAS SOCIALES: Según datos de las Naciones Unidas en 2015 ya han cruzado el Mediterráneo cerca de 300.000 personas que escapan de los países en guerra, con la idea de mejorar la calidad de su vida, y a pesar que es muy riegoso, no les importa pues como dicen muchos de ellos, “ya estamos muertos en nuestros territorios, solo es cuestión de tiempo”. Muchos de ellos no llegan a las costas, y casi nos acostumbramos a leer noticias sobre la muerte de estos migrantes que huyen de la barbaridad de los conflictos en Medio Oriente y África.

Todos los países que reciben estos inmigrantes tienen una gran preocupación, pues por un lado en el caso de Grecia está pasando por una grave crisis económica que afecta gravemente a sus ciudadanos, asi también Hungría tiene sus propios problemas que sumados a esta “invasión inesperada”, crea una situación muy delicada en el seno de esas comunidades. Hungría ha decicido construir un muro custodiado de 4 m. de altura por 175 m. de longitud en una zona fácil acceso para migrantes, con la frontera de Serbia. Situación similar atraviesa Austria y Bulgaria también ha recibido un importante incremento inmigrantes sirios que llegan desde Turquía.

Serbia por ahora es un país de paso porque la gente busca asentarse en países mas desarrollado de la Unión Europea, pero en agosto de 2015 han llegado mas de 20.000 personas , la mayoría de Siria.

Mientras Europa construye muros para protegerse del flujo migratorio y contempla incluso usar las fuerzas armadas contra la llegada masiva de inmigrantes.

Ver Una Tabla De Inmigrantes (clic)

Los migrantes debe finalmente pedir asilo en el país que desean y para ser aceptados, deben demostrar a las autoridades que están huyendo de la persecución y que podrían enfrentar algún peligro o incluso la muerte si regresan a sus países de origen. El derecho internacional da protección a refugiados genuinos. Bajo las leyes de la UE, un solicitante de asilo tiene derecho a ser alimentado, recibir primeros auxilios y a ser cuidado en un centro de recepción.

Hay una zona de libre circulación de personas en Europa, llamada Schegen, y ese objetivo es de suma importancia para gran parte de los migrante, que deben llegar atravesando Macedonia , luego Servia hasta la frontera con Hungría. Fue tal el desplazamiento de gente, que el gobierno macedonio declaró a mediados de agosto el estado de emergencia ante tal oleada de migrantes, pues en el mes anterior había pasado mas de 40.000 migrantes por Macedonia.

Los países destinos de estas oleadas son Italia, Reino Unido , Alemania y Francia, por lo que la Comunidad Internacional está analizando tomar medidas respecto a esta situación que los ha superado. Italia es el país mas afectado y a solicitado ayuda a la U.E. para enfrentar este problema. Sus centros de recepción, como los que existen en Grecia, están abarrotados y con pocos recursos. Tuvo además que abandonar misiones de suma importancia como la Mare Nostrum, donde buscaba y rescataba barcos a la deriva, y reemplazarla por otro menos onerosa llamada Triton, que solo patrulla las costas en una angosta franja de 45 km., usando pequeñas lanchas , helicópteros y drones.

Por otro lado ha comenzado un problema social, pues los ciudadanos han dividido sus opiniones respecto a la calidad y cantidad ayuda que debería proveer cada país. Muchos no aceptan que estos inmigrantes usen los servicios esenciales como salud y educación, pues jamás han pagado impuestos para que se gocen de esos beneficios sociales. Debido a la escasez de oferta laboral, los europeos ven sus oportunidades de trabajo mas reducidas aún.

Los migrantes irregulares (indocumentados), a pesar de no tener permiso para trabajar, terminan limpiando las calles, las casas, cuidando los niños, trabajando en las minas, en la construcción, o en las cocinas de los restaurantes europeos, son trabajo de baja calidad, muchas veces mal pagos, pero también trabajo que podrían acceder los nativos de esa localidad.

Como respuesta al planteo de “inmigrante si” o “inmigrantes no”, ha nacido en cada país de la U.E. un nuevo partido político de ultraderecha que no solo No Acepta a esta gente extranjera, sino también que crea disturbios y “escraches” en los lugares de alojamiento temporario de estas personas. Por ejemplo en agosto en la pequeña ciudad alemana de Heidenau, los grupos disconformes se enfrentaron con la policía y resultaron decenas de personas heridas.

Para muchos funcionarios, diplomáticos y distintos líderes, esta oleada de migrantes en como consecuencia de la complicidad secreta de Europa que tiene con Estados Unidos e Israel, en las guerra de Medio Oriente y por lo tanto se debe hacerse responsables de la consecuencias sociales, pues no escapan de sus países por decisión propia, sino que son desplazados que tienen derecho a solicitar asilo.

Otra cuestión es que muchos países de Europa explotan los recursos de África ,y no dejan partes de sus ganancia en el país origen de la riqueza, y esta injusticia genera pobres que solo les que la peregrinación internacional en busca de un futuro mas promisorio.

inmigrantes africanos hacia europa

El Papa Francisco calificó las muertes de inmigrantes de “crímenes que ofenden a toda la familia humana” y elevó una oración por los 71 inmigrantes que se asfixiaron en un camión en Austria.

Por otro lado, nacieron también verdaderas mafias que se presentan como organizaciones de ayuda comunitaria y defensa de los DD.HH., pero en realidad solo se ocupan del tráfico de personas a Europa con fines criminales, como la esclavitud sexual, el trabajo infantil, o tráfico de órganos. En el mejor de los casos, estas organizaciones cobran a un elevado costo por el viaje hasta la costa europea, pero llegado el día, los hacinan en pequeños botes o embaraciones en mal estado que no son aptas para el rigor de la travesía y obviamente se averían en el medio del viaje.

Muchas de ellas quedan a la deriva, sin un encargado de tripular la embarcación y el destino es inimaginable para esta gente desesperada, que navega sin agua y alimentos bajo el sol. En algunos casos , cuando tiene suerte de que la nave llegue hasta las proximidades de la costa, son obligados a saltar para llegar nadando hasta la orilla, pero como muchos no saber hacerlo, mueren a pocos metros de la misma, luego de haber pasado un largo y penoso viaje.

LA TRAGEDIA: En esta alocada aventura en donde casi todos los días mueren bajo el mar las esperanzas e ilusiones de decenas de migrantes, hubo algunas tragedias para destacar como la ocurrida en octubre de 2013, cerca de la isla de Lampedusa, una embarcación que transportaba mas de 500 inmigrantes de Somalía y Eritrea, muchos entre ellos eran niños y mujeres, se avería y comienza a hundirse. Debido a la cercanía de la orilla, intentan pedir auxilio, encendiendo antorchas con combustible. Lamentablemente en la desesperación, en un momento todo comenzó a incendiarse y el barco quedó envuelto en llamas. Muchos de los mas avezados se lanzaron al mar, pero gran parte murió junto al naufragio del barco. En total fueron unas 350 víctimas, de las cuales 200 fueron encontradas muertas y unas 150 desaparecidas y solo 150 fueron rescatados con vida por pesqueros y patrullas costeras.

Por una ley del presidente Berlusconi, quien ayuda a llegar indocumentados a Italia, tiene la misma pena que quienes intentan hacerlo, muchas barcazas cercanas ignoraron la tragedia y siguieron su camino. Una ola de indignación corrió por todo Italia, llegando incluso hasta el Vaticano, desde donde el Papa Francisco expresó su “vergüenza” por el salvaje sistema que obliga a las personas a dejar sus casas en busca de una vida mejor.

Poco mas de una semana después la tragedia volvió a repetirse. Esta vez fue el canal de Sicilia, que se averió antes de alcanzar las costas maltesas, viajaban casi 250 personas de las cuales fueron encontrados 34 cuerpos y otros tantos continúan desaparecidos.

EL HORROR DE LA MIGRACIÓN MASIVA

Los números asustan. 1.100 muertos en menos de diez días. 11 mil inmigrantes rescatados en pocas semanas. 170 mil ilegales desembarcados sólo en Italia, en menos de un año. Europa asiste a una tragedia humanitaria que está golpeando sus puertas y todavía no atina a reaccionar. Todos los años miles y miles de personas se lanzan al mar Mediterráneo en embarcaciones precarias huyendo de una África empobrecida como nunca e intentando alcanzar ya no una tierra prometida sino la posibilidad de sobrevivir a la hambruna, la miseria y las guerras.

Un viejo pesquero volcó a poco de haber partido de la costa de Libia y hay 700 desaparecidos. Sólo 28 hombres pudieron ser rescatados con vida y sus testimonios son desgarradores. Según relataron, la embarcación estaba a la deriva y no podía navegar debido a la cantidad enorme de pasajeros que llevaba. Ya entrada la noche vieron cómo un carguero se les acercaba. Era el King Jacob, un barco de bandera portuguesa que había sido alertado por la Guardia Costera italiana sobre una emergencia.

Desesperados, los inmigrantes se abalanzaron hacia la borda para pedir ayuda y provocaron que la embarcación zozobrara en cuestión de minutos. No hubo tiempo para nada. “Logramos mantenernos con vida -reproduce la declaración de un sobreviviente el diario El país, de España- porque nos agarramos a los cadáveres que flotaban para no hundirnos”.

Una semana antes, en circunstancias similares, hubo 450 muertes. También un velero cargado con doscientas personas se hundió frente a la costa de Grecia y murieron tres personas. Las cifras impactan pero no sorprenden, en 2014 3,200 inmigrantes ilegales murieron intentando entrar a Europa y los medios locales dan cuenta del crecimiento de las tumbas sin nombre en los cementerios del sur de Italia.

Uno de los primeros que denunció públicamente esta tragedia humanitaria fue el Papa Francisco. “Acepten inmigrantes y creen empleos -exhortó al parlamento europeo-. No podemos permitir que el Mediterráneo se convierta en un vasto cementerio”.

La agencia europea de control de fronteras externas (Frontex), asegura que con la llegada de la primavera y el buen tiempo la travesía de inmigrantes hacia Europa se incrementa y aseguran que habrá cada vez mayores situaciones preocupantes. “Cada día hay una masacre en el mar, ¿cómo quedarnos indiferentes?”, se preguntó el premier italiano, Matteo Renzi. Su gobierno armó un gabinete de emergencia para hacer frente a la crisis y la policía anunció que había desarticulado un grupo dedicado al tráfico de personas y que podía llegar a cobrar hasta seis mil euros por el traslado al continente y documento de identidad falsos.

Son muy pocas las voces que hablan de las terribles desigualdades que se dan entre ambas orillas del Mediterráneo. ¿Cuántos seres humanos deben ahogarse para que salga a flote nuestra conciencia?, escribió Jesús Bastante, un conocido escritor y periodista español. Los gobiernos de Europa parecen haber olvidado que fueron ellos, y su política colonialista, las que ayudaron a crear un continente africano paupérrimo y beligerante.

Durante la oración del domingo, en la plaza San Pedro, Francisco volvió a alzar su voz contra la indiferencia y llamó a la comunidad internacional a “actuar con decisión”. “Son hombres y mujeres como nosotros -explicó-, hermanos que buscan una vida mejor; hambrientos, perseguidos, heridos, explotados, víctimas de guerras… Hombres y mujeres como nosotros. Buscaban la felicidad”. ¿Lo escucharán los poderosos gobiernos europeos? (Fuente: Revista PRONTO de Abril 2015)

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EL SIGLO XX:

Breve Síntesis: En lo que va del presente siglo, el mundo conoció dos tremendas guerras en las que, de una u otra manera, participó gran parte de la humanidad. Entre ambas se desarrollaron en Europa movimientos políticos —llamados totalitarismos—que amenazaban la libertad humana y pretendían extenderse más allá de las fronteras de los países en que se originaron o lograron imponerse. Dos de estos movimientos —el nacionalsocialismo alemán o nazismo (creado por Adolfo Hitler) y el fascismo italiano (fundado por Benito Mussolini)— quedaron vencidos al concluir la Segunda Guerra Mundial. En cambio, continuó existiendo y extendiéndose por todos los continentes el comunismo, alentado y dirigido desde la Unión Soviética.

Primera Guerra Mundial: se desarrolló entre 1914 y 1918, con la participación de varias naciones europeas, los Estados Unidos de América y el Japón. Diversas fueron las causas que provocaron el conflicto bélico, no siendo de las menores la rivalidad comercial existente entre Gran Bretaña y Alemania.

La guerra se inició en la región europea de los Balcanes y en seguida se extendió por el continente. Por una parte se unieron Alemania y Austria —o sea los llamados imperios centrales—, naciones a las que apoyaron Bulgaria y el Imperio Otomano. Por la otra lo hicieron Francia, Gran Bretaña, Rusia, Bélgica, Servia, Rumania, Portugal, los Estados Unidos de América y el Japón, denominados los aliados.

La guerra concluyó con el triunfo de los aliados. Una de sus consecuencias fue que se produjeron cambios políticos: Yugoslavia, Hungría, Checoslovaquia, Polonia, Finlandia y Albania surgieron como naciones independientes. Alemania y Austria se transformaron en repúblicas. Al desaparecer el Imperio Otomano se formó la actual República de Turquía y los pueblos árabes pasaron a estar bajo el control de Inglaterra o Francia Durante la guerra, en 1917, hubo en Rusia una revolución contra la monarquía, que fue reemplazada por un gobierno republicano. Poco tiempo después, éste fue dominado por el comunismo que dirigía Nicolás Lenin.

Sociedad de las Naciones: en 1920 se formó la Sociedad de las Naciones, destinada a unir a todos los pueblos y evitar los conflictos armados. Tan noble propósito fracasó rápidamente.

Segunda Guerra Mundial: aunque vencida en la Primera Guerra, Alemania comenzó a resurgir. Desde 1933 gobernó el nacionalsocialismo o nazismo, fundado por Adolfo Hitler. Éste extendió su poder en 1938 a Austria y al año siguiente a gran parte de Checoslovaquia. Y en agosto de 1939 llegó a un acuerdo con la Unión Soviética para repartirse el territorio de Polonia, cuya invasión en setiembre provocó el estallido de la lucha armada.

En este segundo gran conflicto bélico se combatió en Europa, África y Asia, como también en los mares y océanos. En su transcurso, Alemania, Italia y Japón —o sea el llamado Eje—, unidos con otros países menores, lucharon contra Gran Bretaña, Francia, la Unión Soviética, Estados Unidos de América, China, Brasil, Canadá, Australia y otras naciones. A este agrupamiento se lo llamo los aliados. La lucha concluyó en 1945 con la derrota total del Eje.

Creación de las Naciones Unidas: en 1945 se creó la Organización de las Naciones Unidas, un nuevo intento de la humanidad para lograr el mantenimiento de la paz y la solución de los problemas políticos, sociales y económicos.

África y Asia: gran parte de estos dos continentes estaba bajo el dominio de naciones europeas, las que habían establecido allí posesiones o colonias. Concluida la Segunda Guerra Mundial comenzó un rápido proceso, llamado de descolonización, que determinó el surgimiento de numerosas naciones independientes tanto en Asia como en África. Entre otras, surgieron como países soberanos la India, Egipto, Siria, Líbano, Irak y Jordania. En la antigua Palestina se formó, en 1947, el Estado de Israel.

Adelantos científicos y técnicos
La ciencia y la técnica alcanzaron gran desarrollo a todo lo largo del s. XX. La medicina ha progresado notablemente en su lucha por mantener o recuperar la salud del ser humano. Se vio muy beneficiada con el descubrimiento de la penicilina —logrado por el inglés Alejandro Fleming—, al que pronto siguieron las demás sulfamidas y antibióticos.

En el campo de la química debemos señalar la aparición de las sustancias sintéticas, así como el aprovechamiento al máximo de los materiales plásticos. El dominio de la energía nuclear abrió un mundo nuevo para la humanidad, de la que bien se puede decir que a partir de ese momento ingresó en la Era Atómica.

Y en 1957 comenzó la conquista del espacio, empresa de la que participaron la Unión Soviética y los Estados Unidos de América. Después de hacer ensayos diversos, en 1969 llegaban a la Luna, a bordo de la nave Apolo 11, los estadounidenses Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin.

La Batalla de Verdún Objetivo, Desarrollo y Características

La Batalla de Verdún en la Primera Guerra Mundial
Objetivo, Desarrollo y Características

«Verdún y el Somme simbolizan en un microcosmos toda la Primera Guerra Mundial, con su heroísmo y su futilidad, sus glorias y sus horrores. Fueron dos batallas no decisivas de una guerra no decisiva» (Alistair Home).

CARACTERÍSTICAS: Desde el primer día la batalla fue un infierno en una constante improvisación; destruídas las primeras lineas, no había sido prevista ninguna red de pasadizos o de trincheras para soportar el choque de un segundo asalto; no había ya frente, sino un entresijo, un desperdigamiento inextrincable de posiciones que se intentaba en vano conectar unas a otras, tales como Mort-Homme, la cota 304, la cota de la Oca, etc. Cada unidad aislada, y bombardeada a veces por su propia artillería, estaba totalmente entregada a sí misma, sin conocer más que una consigna, “resistir”.

Cada una de ellas tenía la convicción de que la suerte de la batalla podía depender únicamente de ella. Nunca se dio el caso de tantos hombres animados así, todos juntos, de una certeza semejante, ni jamás tantos asumieron esa responsabilidad con renuncia tal. Así, soportando el segundo choque, permitieron al mando reconstituir un orden de batalla, mantenerlo y vencer.

Las órdenes se deslizaban por el campo descompuesto de esta inmensa batalla gracias a los “corredores”, constantemente en la brecha, que llevaban a los hombres bombardeados, ametrallados, asaltados por nubes de gas, que no sabían dónde ir ni qué hacer, desprovistos de todo o deshechos, mejor que la vida, el final de la incertidumbre; porque nada fue peor en Verdun que la espera obsesiva del enlace con los vivos, y la respuesta idéntica siempre de que había que resistir aún y que esperar… ¿Esperar qué? El final del bombardeo, la hora del ataque enemigo, esperada febrilmente para salir de la trinchera improvisada y, muy verosímilmente, morir. […]

Los soldados de Verdun no conservaban ya sus ilusiones de juventud, no pensaban que iban a ganar la guerra en una sola batalla, pero tenían al menos la certeza de que los alemanes no pasarían. Habían sufrido todos juntos para salvar al país y Francia entera conocía su sacrificio y la prensa exaltaba esta victoria por encima de todas las demás, pues a decir verdad era la primera victoria obra de toda la nación. Francia pagaba con más de 350.000 víctimas el honor de haberla ganado. (Fuente: Mac Ferro, “La Gran Guerra”)

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DESARROLLO DE LA GUERRA: Planeada como una sangría del ejército francés, lo fue en efecto, pero tanto de los combatientes galos como de los germanos. El 21 de febrero de 1916, pocos minutos después de las siete y cuarto de la mañana, el general Passaga consignaba en su diario: «Percibo, en el suelo de mi refugio, un ruido que parece un redoble de tambor puntuado por numerosos golpes sordos, como los de un bombo». Su refugio estaba situado junto al Lago Negro, en los Vosgos, a 160 kilómetros de distancia de Verdún.

El redoble era la preparación artillera que se había desencadenado sobre el sector  de Verdún puntualmente a las 7.15; los golpes sordos, las explosiones de los proyectiles de 305, 380 y 420 milímetros (uno de éstos cayó sobre el palacio episcopal de Verdún). El fuego se concentraba en el «frente de los bosques», situado al norte de la plaza y a la orilla derecha del Mosa: bosque de Haumont; «des Caures», de la Ciudad, de Herbebois… Era literalmente un tiro de aplastamiento, con una proporción de calibres pesados 11, 50, 210 milímetros muy elevada.

Las trincheras quedaron niveladas, los pueblos convertidos en montones de ruinas; los bosques, en una fronda de troncos desgajados y ramas semicalcinadas… A poco de haberse iniciado el fuego, los barrancos fueron sistemáticamente cañoneados con granadas de gases lacrimógenos e irritantes para dificultar más aún el envío de refuerzos a las primeras líneas.

El saliente de Verdún, dividido en dos por el río Mosa, estaba formado por una planicie al este de la Woévre, (que fue abandonada por los franceses desde los primeros días de la ofensiva) y por un terreno quebrado y boscoso, los Altos del Mosa, con colinas de unos 300 metros de altitud y barrancos que cortan el terreno en distintas direcciones. Un escenario adecuado para la infiltración de los atacantes y también para una defensa a ultranza.

A las cuatro y media de la tarde la artillería alemana alargó el tiro y aisló las primeras líneas francesas mediante una barrera de fuego. De la zona batida se alzaba una enorme nube de humo y polvo que impidió la intervención de la artillería francesa –o de lo que quedaba de ella– por falta de visibilidad. (Al iniciarse la batalla, el sector de Verdún contaba con menos de trescientas piezas, en su mayor parte de calibre 75, (poco eficaces en un terreno quebrado, y con una dotación de unos trescientos proyectiles por batería.) La infantería, pues, tuvo que soportar sola, sin apoyo artillero, el choque inicial. Porque, a pesar de nueve horas de martilleo todavía quedaban supervivientes dispuestos a luchar…

La infantería alemana salió de sus posiciones pausadamente, en largas filas, «como los vendimiadores en un viñedo del Gard». Jules Romainsl: acentuaba esta semejanza el hecho de que en cabeza marchaban hombres con sendos depósitos a la espalda; pero no eran sulfatadores, sino lanzallamas.

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El general Pétain en su vagón de comando. Este militar dirigió las tropas francesas triunfantes en Verdún.

En algunos puntos los atacantes ni siquiera se dieron cuenta de que habían rebasado la primera línea enemiga: trinchera y ocupantes habían desaparecido, La trinchera había sido nivelada; los soldados, habían muerto destrozados por la metralla o aplastados en sus refugios. («Desaparecido» es una palabra que se repetirá machaconamente durante toda la batalla y que significa eso: despedazado, volatizado. Sólo figuraron como muertos los soldados identificados.) En el bosque de Haumont, los alemanes hicieron prisionero a un grupo de franceses «dormidos»: el agotamiento nervioso les había sumido en un profundo sopor en cuanto la artillería alargó el tiro.

Pero las previsiones del Estado Mayor son una cosa y la realidad otra. En aquel paisaje arado, triturado, desgarrado por las granadas, quedaban supervivientes. Y supervivientes dispuestos a empuñar el fusil, a desenterrar la ametralladora cubierta de tierra por los obuses y a agruparse en centros de resistencia para hacer frente a la infantería enemiga. Los alemanes, muchísimo más numerosos, se infiltraban entre los huecos de la quebrantada línea francesa. En el «Bois des Caures», por ejemplo, los cazadores alpinos del coronel Driant (diputado y destacado escritor militar que murió el día 22), trescientos supervivientes de una semibrigada de casi 1.400 hombres, lucharon toda la noche, casi a ciegas, cuerpo a cuerpo. Cuando amaneció el día 22, los alemanes sólo habían ocupado el bosque de Haumont; en todos los demás puntos atacados proseguía la resistencia. La artillería alemana había seguido disparando durante toda la noche.

Este infierno tuvo una expresión más que lacónica en el comunicado difundido a las 15 horas del día 21 (febrero 1916) por el Gran Cuartel General francés: «Débil acción de ambas artillerías a lo largo del frente, salvo al norte de Verdún, donde se ha manifestado cierta actividad.

Si hay un ejemplo flagrante de falta de cultura histórica de un Estado Mayor es el que se desprende del hecho de que las dos bombas atómicas lanzadas por los norteamericanos sobre el Japón lo fueron precisamente sobre las dos ciudades niponas que tenían una mayor tradición de relaciones con Occidente. Mayor y en ocasiones, única: Nagasaki, en particular, es la ciudad de los veintiséis mártires cristianos japoneses y el único puerto que fue autorizado para conservar una factoría holandesa -la isla de Deshima- cuando, en 1941, fue cerrado a los extranjeros.

Sabido es que el «Enola Gay» -la fortaleza volante portadora del artefacto- se dirigió hacia Hiroshima porque entre los diversos aviones de reconocimiento que le precedían para informar acerca de la situación meteorológica sobre las cuatro o cinco ciudades elegidas como posibles objetivos para la bomba atómica, fue el que sobrevolaba Hiroshima el primero que facilitó un comunicado, que era favorable. La historia de esta ciudad y la de Nagasaki, sede de las comunidades cristianas más numerosas del Japón, no parece que las calificara de manera especial para servir de blanco al mortífero artefacto.

Semejante carencia de cultura histórica no aquejaba al frío y distante jefe del Alto Estado Mayor imperial, general Erich von Falkenhayn, sucesor de Moltke tras el revés sufrido por las armas alemanas en el Marne. Decidido a montar en el Oeste una gran ofensiva, Falkenhayn escogió Verdún. Y lo hizo fundamentalmente porque estaba convencido de que esta ciudad, tan estrechamente vinculada al recuerdo de Carlomagno -figura reivindicada por Francia y por Alemania-, en ningún caso seria abandonada por los franceses. Verdún era un símbolo.

No fue ésta la única consideración, por supuesto. En orden a la marcha general de la guerra, Falkenhayn, con muy buen sentido y en oposición al tándem Hiqdemburg Ludendorff, no quería adentrarse en las inmensidades rusas, y mucho menos llevando casi a rastras al renqueante y desmoralizado ejército austro – húngaro. Además, esperaba acontecimientos en el Este; quizá, desde su mentalidad y perspectiva, un cambio de actitud del zar. En los Balcanes el ejército servio podía considerarse aniquilado y la entrada en guerra de Bulgaria junto a las potencias centrales le liberaba de toda preocupación en cuanto a las comunicaciones con Turquía. El cuerpo expedicionario francés estaba detenido en Salónica: Y el frente italiano, evidentemente secundario, no planteaba ningún problema serio.

Falkenhayn creía que la guerra sólo podía decidirse en el Oeste y que convenía hacerlo antes de que los reclutas británicos de Kitchener («los solteros de 18 a 40 años») nutrieran el frente occidental con varios centenares de miles de hombres. Era necesario poner fuera de combate a Francia antes del verano de 1916, tanto más cuanto que el bloqueo marítimo impuesto por la flota británica empezaba a dejar sentir sus efectos en Alemania.

El campo fortificado de Verdún constituía la chariela del frente Oeste. Formaba un saliente, a modo de baluarte, situación que permitiría a los alemanes concentrar el fuego de su artillería en tiro convergente.

Pero la gran superioridad germana era de índole logística: en tanto que el sector alemán de Verdún estaba servido por catorce líneas férreas (diez construidas por Flakenhayn para su ofensiva), más una completa red de carreteras, el saliente francés sólo disponía de una mala carretera de siete metros de anchura y de un ferrocarril local de vía estrecha, «le Meusien», pues de los dos ferrocarriles de ancho normal que afluían a Verdún desde la retaguardia francesa, uno estaba cortado por el saliente de Saint-Michel y el otro batido por los cañones enemigos. El plan de Falkenhayn era sencillo: utilizar a fondo su superioridad artillera, machacando a la infantería francesa, que el mando sacrificaría sin vacilaciones para evitar la caída de Verdún. Por decirlo con palabras del propio estratega, se proponía no ya «sangrar», sino «desangrar» al ejército galo, que tan pródigo de la vida de sus hombres se había mostrado ya en 1914 y 1915.

El frente alemán de Verdún estaba guarnecido por el V Ejército. La ofensiva de Falkenhayn era una excelente ocasión para que esta gran unidad, de actuación hasta entonces poco lucida, se coronara de marciales laureles, y con ella su jefe, el Konprinz Guillermo, blanco predilecto de los caricaturistas aliados por su figura desgarbada, su aire altanero y su afición a vestir uniforme de los Húsares de la Muerte.

La preparación de la ofensiva fue precedida por la construcción de una serie de enlaces y desvíos ferroviarios (la guerra de la que nos ocupamos fue, con la civil rusa, la última en que los transportes ferroviarios desempeñaron un papel fundamental). Seguidamente se procedió a concentrar en un área de doce kilómetros de frente por doce quince de profundidad, más de un millar de morteros y cañones, con predominio de calibres pesados (hasta 380 y 420 mml, una amplia dotación de municiones) 3.000 proyectiles por batería, sólo para iniciar la batalla, materiales diversos (cemento, alambre de púas, estacas, etcétera), y ochenta batallones con los correspondientes parques de municiones, servicios sanitarios y depósitos de víveres. Para albergar las reservas alemanas de primera línea, fueron excavados numerosos Stollen, verdaderos cuarteles subterráneos de gran capacidad, a profundidades de diez y hasta de quince metros.

Pese a las precauciones tomadas por los alemanes para ocultar sus preparativos de «camufleo» (como escribía por aquellas fechas cierto corresponsal de guerra barcelonés), era imposible que tal acumulación de hombres y material pasara inadvertida a los franceses. En particular fue detectada la construcción de Stollen (el suelo transmite los sonidos a gran distancia). Pero ni estas informaciones ni las declaraciones de los desertores (alemanes que preferían el cautiverio a los albures del ataque, algún polaco y sobre todo alsacianos, hombres éstos que luchaban con desgana en las filas imperiales) conmovieron al Cuartel General francés.

La ofensiva, fijada para el día 12 de febrero, tuvo que ser aplazada hasta el 21 por causa de las desfavorables condiciones atmosféricas (visibilidad insuficiente para la observación artillera), pero en la noche del 11 al 12 fue leída a los soldados la orden de ataque del Kronprinz. Esta circunstancia permitió a los desertores ser explícitos y precisos.

El Cuartel General -según se dijo más tarde hizo hincapié en las inevitables contradicciones que presentaban las declaraciones de los desertores e interpretó la construcción de Stollen como una prueba de que los alemanes reforzaban sus defensas en el sector. Pero el argumento irrefutable se lo proporcionó la observación aérea: no existían paralelas de aproximación en el sector de Verdún. ¿Quién seria tan loco como para lanzar un ataque sin abrir previamente paralelas que permitieran acortar el salto de la infantería en terreno batido? Hasta entonces siempre se había procedido de ese modo.

No cayeron en que Falkenhayn se proponía aplastar las primeras posiciones e impedir la llegada de refuerzos mediante un fuego artillero sin precedentes. La infantería se limitaría a ocupar lo que la artillería conquistara.

Sin embargo, la semilla de la inquietud quedó sembrada. Tanto más cuanto que a nivel de división, e incluso más arriba, se tenía plena conciencia de la precariedad de las defensas francesas eh aquel sector.

Los fuertes de Verdún, después del triste papel desempeñado por los de la frontera belga en 1914, habían sido desmantelados y su artillería pasó a reforzar la de las unidades de campaña. La medida era muy racional si se atiende a la angustiosa inferioridad de los franceses en cañones pesados y piezas de tiro curvo. Lo que resulta sorprendente es que los fuertes círculos concéntricos de fortificaciones, algunas excelentes, construidas después de la guerra franco-prusiana alrededor de la ciudadela de Verdún, (una de las obras maestras del infatigable Vauban), carecieran de guarniciones y estuvieran ocupados únicamente por un pelotón de territoriales encargados del cuidado de depósitos de municiones o de víveres. Y lo que rebasaba ya los limites de la comprensión es que nadie tuviera presente esta situación en plena batalla, cuando el más significante relieve del terreno era disputado con encarnizamiento feroz.

En cuanto a las trincheras, distantes entre ocho y doce kilómetros del cinturón exterior de fuertes, no estaban en buenas condiciones. Nunca el soldado francés fue un excavador metódico: en todos los frentes, las posiciones alemanas estaban mucho mejor organizadas, construidas y atendidas que las francesas; también eran más cómodas. Pero en Verdún la situación era preocupante. Por ello, el general Herr, comandante en jefe de la región fortificada verdunesa, solicitó una inspección.

De resultas de esta petición, en enero de 1916 llegó a Castelnau el mariscal Joffre, comandante en jefe del Ejército francés, quien redactó un informe alarmante para uso interno, mientras tranquilizaba a políticos y periodistas. Poco después visitó el sector el jefe del 30 Cuerpo de Ejército, general Chrétien; no estando tan arriba en el escalón de responsabilidades habló más claro: vio una primera línea discontinua y que no estaba organizada en profundidad; una segunda esbozada y una tercera inexistente (sobre el terreno, no sobre el papel); unas trincheras de acceso a las posiciones que eran simples surcos; escasez de alambradas; precarios refugios que sólo protegían de la metralla… Su conclusión fue pesimista y profética: «Un terreno catastrófico».

El comunicado del Gran Cuartel General francés del día 21 de febrero, como hemos visto era tranquilizador. Así debe ser mientras no se sabe con certeza qué ocurre ni cuáles son las intenciones del enemigo, más vale callar. O, lo que es lo mismo, refugiarse en la ambigüedad y quitarle hierro -nunca mejor dicho- al suceso.

Pero el comunicado es significativo de un rasgo importante de la batalla de Verdún, a saber: que se riñó también un poco en las oficinas del Gran Cuartel francés donde Joffre, encariñado con su ataque en el Somme, aún nonato, tendía a minimizar lo que ocurría en Verdún. Primero se empecinó en que aquel ataque no era una ofensiva en regla; después lo calificó de diversión, de finta, y sostuvo que la ofensiva se produciría en otro lugar… La terquedad era uno de los defectos de Joffre. En el caso concreto de Verdún, le costaba aceptar la servidumbre de una operación en que la iniciativa estaba en manos del enemigo y que, a la vez, minaba la ofensiva en el Somme.

Lo importante, claro está, sucedía en el campo de batalla. Digamos ante todo que aquel escenario, incluso cuando los alemanes atacaron también por la orilla izquierda del Mosa, era muy restringido: «No más extenso que los parques de Londres», ha escrito un autor británico. De donde se deduce una consecuencia evidente: aquellas colinas y barrancos se transformaron en un paisaje inédito, en algo que el mundo nunca había conocido. Alrededor de Douaumont, el suelo había sido removido de tal manera que no quedaba ni rastro de madera. Incluso las raíces habían desaparecido.

La tierra parecía muerta, enrojecida por la sangre que empapaba.» Y como quiera que se combatió una y otra vez durante meses en los mismos lugares, como quiera que centenares de millares de hombres penaron y murieron sobre los mismos barrancos y colinas, la tierra quedó amasada con cadáveres, transformada en una inmensa fosa común batida por los obuses, pisoteada por los combatientes. «Los bloques de podredumbre removidos de acá para allá fermentan al calor del sol. La atmósfera está tan cargada de partículas pútridas que parece haberse convertido en polvo de cadáver. Las náuseas nos ahogan cuando comemos. El pan, la carne, el café, todo sabe a cadáver…»

Poco a poco, en el curso de la batalla, la superioridad artillera alemana fue disminuyendo: durante las batallas finales (otoño e invierno) las fuerzas estaban equilibradas.

Pero desde febrero a julio de 1916, los franceses resistieron palmo a palmo, arrojando a la batalla una división tras otra, en un régimen de relevos, a la vez atroz y lógico, que hizo que casi todas las unidades del ejército francés pasaran por Verdún. El dominio del aire, que inicialmente correspondió a los alemanes y que era importante para la eficacia del fuego artillero (globos cautivos de observación, aviones de reconocimiento), les fue ásperamente disputado después por los aeroplanos galos. De modo que, muy pronto, lo que tenía que ser definitiva sangría del ejército francés, en los planes de Falkenhayn, se convirtió, por añadidura, en sangría del ejército alemán. Bajo una lluvia de obuses, entre nubes de gases tóxicos, se luchaba con encarnizamiento en acciones locales limitadas y violentísimas; en ofensivas que acababan disgregándose en una serie de combates confusos… Los fuertes (Vaux, por ejemplo), quedaron aislados por el fuego artillero como islas en un mar tempestuoso.

Los héroes de la batalla no serán sólo los combatientes de fusil y granada, de bayoneta y cuchillo, sino también, los enlaces, los telefonistas y los furrieles alemanes o los «hommes-soupe» franceses, que arriesgaban y perdían sus vidas para llevar agua y víveres a las primeras líneas. A dos kilómetros de los depósitos de intendencia se daba el caso de que unidades enteras permanecieran dos y tres días sin beber ni comer, en pleno combate. Será también la batalla de los relevos, de los refuerzos diezmados por la metralla: de una compañía francesa completa, sólo alcanzaron el fuerte de Souville, durante el último ataque alemán, en julio de 1916, sesenta hombres y dos oficiales.

Del sacrificio de la infantería no es preciso hablar más: para eso está. Pero veamos casos ocurridos en la artillería que, comparada con los «fantassins» es un arma más bien resguardada: en dos horas, una batería del 75 expuesta al fuego alemán, sufrió 22 bajas, entre muertos y heridos, de una dotación de 24 hombres. Un grupo de morteros de 240 milímetros, emplazado en el barranco de Haudremont, fue aniquilado: quedó un solo hombre que, maniobrando el tractor, retiró las piezas que no habían sido inutilizadas por el fuego enemigo. Numerosas baterías perdieron sus caballos, cegados y enloquecidos por los gases lacrimógenos… La galería de horrores podría prolongarse al infinito. Sin embargo, un lugar y un techo pueden sintetizar el horror de la batalla: la famosa trinchera de las bayonetas.

Según testimonio de un superviviente, el teniente Foucher, del Primer Batallón del 137 Regimiento de Infantería, procedente de la ciudadela de Verdún, relevó a fuerzas del 337 Regimiento en las posiciones cercanas a la granja de Thiaumont la noche del l0 de junio de 1916. A la mañana siguiente los alemanes iniciaron una fortísima preparación artillera. Elementos de la 3.a y 4.a compañías ocupaban una trinchera estrecha y profunda. Por la tarde, los soldados de aquella posición tuvieron la impresión de que se aproximaba el ataque alemán; en el momento en que preparaban sus granadas de mano y cuando tenían sus fusiles, con la bayoneta calada, apoyados en el parapeto, salvas de artillería pesada encuadraron la trinchera, aproximaron sus bordes y la derrumbaron, con lo cual los soldados que la ocupaban quedaron enterrados vivos. Existen otras versiones, algunas sobradas de fantasía; quizá debido a la circunstancia de que el 137 Regimiento estaba formado por bretones y vendeanos, gentes de brumosa y fértil imaginación céltica.

El 24 de febrero era evidente que la situación de las fuerzas francesas que guarnecían el Saliente de Verdún, bordeaban el desastre. Aquel mismo día, el jefe del 11 Ejército, Philippe Pétain, fue nombrado comandante del frente de Verdún. El 25, dos compañías del 24 Regimiento de Infantería de Brandeburgo ocuparon el desguarnecido fuerte de Douaumont en un golpe de mano audaz; su reconquista costaría a los franceses dos ofensivas y millares de muertos.

La mano firme de Pétain (que tomó el mando efectivo la noche del 25) se hizo notar de inmediato: ordenó enlazar los fuertes por una línea continua de trincheras y dispuso una segunda y una tercera líneas llamada, por la malhumorada división que la excavaba, «la línea del Pánico»; reorganizó la artillería y ordenó la intervención sistemática de las baterías situadas a la izquierda del Mosa y que, por razón del avance efectuado por los alemanes, podían atacar de flanco al enemigo.

Simultáneamente organizó la circulación por la carretera denominada por algún plumífero de la retaguardia «la Voie Sacrée» (la Vía Sagrada). A su conservación fueron adscritos diez mil territoriales, es decir, hombres que ya habían cumplido su periodo de servicio militar y que eran movilizados para desempeñar trabajos auxiliares. Estas tropas abrieron canteras, prepararon grava y repararon diariamente la carretera, que era el cordón umbilical del frente de Verdún.

Por ella circuló la famosa «noria», formada por 3.5OO camiones, 8OO ambulancias, 200 autobuses y 2.OOO coches de turismo que llevaba a Verdún tropas de refresco, municiones, materiales para la construcción, cañones… Y que regresaban con las tropas relevadas, con heridos y prisioneros. Y también, en la primera fase de la batalla, con la población civil evacuada de la ciudad de Verdún y de los pueblos aledaños. Al «Meusien», ferrocarril de vía estrecha como ya se ha dicho, se le adjudicó principalmente el transporte de víveres. En la segunda fase de la batalla se construyó en uno de los ferrocarriles de vía ancha que afluían a Verdún, un desvío que evitaba la zona abatida por la artillería germana, y así se alivió la circulación de la «Voie Sacrée». Pero en las primeras semanas de la batalla fue esta carretera la que alimentó aquella tremenda vorágine.

Pétain impulsó las divisiones antes de que sufrieran un quebranto excesivo. Los alemanes, en cambio, cubrían bajas en las unidades empeñadas en la lucha; aunque, por supuesto, también efectuaron relevos de grandes unidades.

Pétain acabó convirtiéndose en la pesadilla del Gran Cuartel General: pedía más y más tropas, más y más cañones… Siempre con premura y dando muy pocas explicaciones. Joffre, amoscado, veía cómo Pétain, con su obstinación tranquila, le iba arrebatando, una tras otra, las piezas que precisaba para dar jaque mate a los alemanes en el Somme.

Finalmente, el Gran Cuartel General solucionó la papeleta ascendiendo a Pétain a jefe del Grupo de Ejércitos del Centro, con lo cual perdía el mando directo de la batalla.

En su lugar fue nombrado (30 de abril) el general Nivelle, destacado artillero y hombre «de elevado espíritu ofensivo». Con Mangin como brazo derecho -un espadón colonial, cosido de cicatrices y cargado de medallas-, Nivelle montó ofensivas que, con preparaciones artilleras insuficientes, costaron ríos de sangre y obtuvieron resultados insignificantes. Por su parte, los alemanes, tras llevar la iniciativa hasta abril, lanzarán las llamadas «tres ofensivas de verano». La última de ellas acabará bajo los muros del arrasado fuerte de Souville, el 12 de julio de 1916. Aquel mismo día el Kronprinz recibió la orden de mantenerse a la defensiva: los aliados habían iniciado la batalla de ruptura en el Somme.

En agosto de 1916, Hindenburg y su inseparable Ludendorff, los triunfadores del Este, sustituyeron a Falkenhayn al frente del Estado Mayor imperial y el 2 de septiembre decidieron que no habría más ofensivas en el frente de Verdún. Tres días más tarde, el Kronprinz coincidió con ellos en Charleville y les felicitó: hacia tiempo que estaba convencido de que Verdún era un matadero, no un campo de batalla.

La primera y más característica fase de la batalla, casi toda de iniciativa alemana, había terminado. Después vendrían las ofensivas francesas del 24 de octubre, del 15 de diciembre de 1916, y del 20 de agosto de 1917, y con ellas la reconquista de los fuertes perdidos y de buena parte del territorio cedido desde febrero: unos pocos kilómetros de tierra solada.

El historiador alemán Ettighoffer ha escrito: «Solamente durante los tres primeros meses, o sea, del 21 de febrero al 21 de mayo, los franceses tuvieron 190.OOO muertos; los alemanes exactamente 174.215». Entiéndase muertos, no bajas.

En diciembre de 1916, tras nueve meses de combates casi interrumpidos las pérdidas eran, en cada campo, del orden de cuatrocientos a quinientos mil muertos, desaparecidos y heridos graves, que morían en los hospitales de retaguardia. El resultado estratégico era prácticamente nulo: en diciembre, franceses y alemanes se encontraban muy cerca de las posiciones que ocupaban cuando se inició la ofensiva. Nunca en la historia de la Humanidad se ha derramado tanta sangre, se ha luchado tan ferozmente por unos pocos kilómetros de colinas y barrancos.

Hindenburg emitió un juicio severo sobre la batalla cuando en sus «Memorias» explica los motivos que le indujeron a suspender definitivamente los ataques en el sangriento frente de Verdún: «Aquella lucha consumía nuestras energías como una herida abierta. Se deducía claramente que la empresa no tenía esperanzas para nosotros y que su prosecución había de causarnos más pérdidas que las que pudiéramos producir al adversario». Y acaba con una muestra antológica de humor prusiano: «El campo de batalla era un verdadero infierno y, en este sentido, no era muy grato para la tropa».

Nacimiento y Caìda del Comunismo:Lenin,Trosky,Stalin y Gorbachov

Nacimiento y Caída del Comunismo
Sus Líderes: Lenin,Trosky,Stalin y Gorbachov

hombres lideres del comunismo ruso: Lenin y Gorvachov

1917: Nace El Comunismo                         1991:Cae El Comunismo

LA DESINTEGRACIÓN DE LA URSS

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990. En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético). Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

El Fin del Mundo Bipolar:
Las tendencias hacia el fortalecimiento de las nacionalidades antes subsumidas en los estados comunistas no se limitaron a Europa oriental. La Unión Soviética también sufrió los efectos de las reivindicaciones nacionalistas largo tiempo reprimidas. La Unión Soviética era un estado multiétnico y plurilingüe: 92 nacionalidades y 112 lenguas reconocidas. (ver mapa de los países de la antigua URSS)

El régimen comunista había controlado férreamente los potenciales conflictos que pudieran afectar la unidad territorial. Pero las reformas de Gorbachov abrieron la oportunidad para que muchos grupos nacionales comenzaran a manifestar su voluntad de establecer estados nacionales separados de la Unión Soviética. Gorbachov se propuso modificar el estatuto federativo de la Unión Soviética, otorgando mayor autonomía a las repúblicas federadas pero manteniendo la unidad del estado soviético.

La política de Gorbachov enfrentó cada vez mayores resistencias. La situación económica empeoró y las elecciones realizadas en buena parte de los estados que componían la Unión Soviética dieron el triunfo a fuerzas de corte nacionalista y anticomunista, poco proclives a mantener los vínculos con Rusia. A fines de agosto de 1991, un intento de golpe militar contra el gobierno de Gorbachov fue frustrado con la decisiva actuación de Boris Yeltsin, presidente de la Federación Rusa.

Pocos meses después, fracasado el proyecto federalista de Gorbachov, la Unión Soviética fue disuelta y se creó la Confederación de Estados Independientes (CEI), una laxa unión entre once de las quince repúblicas soviéticas -las repúblicas bálticas y Georgia no forman parte de la confederación-. Boris Yeltsin desplazó a Gorbachov como líder del nuevo agrupamiento y Rusia se convirtió en la heredera institucional de la Unión Soviética.

Gorbachov y Yeltsin
Yeltsin se había hecho popular en la URSS por sus abiertas críticas a Gorbachov y la Perestroika. En 1990, fue elegido presidente de la Federación Rusa, la mayor de las repúblicas soviéticas, y se sirvió de esta posición para atacar a Gorbachov y al PCUS, insistiendo en que el Partido no podía monopolizar él gobierno por más tiempo. Su decisión de darse de baja del Partido en julio de 1990 fue un desafío público. Frente a Yeltsin, la figura de Gorbachov aparecía débil y anticuada.

Durante 1990, Gorbachov se esforzó en mantener unida a la URSS enviando tropas a Azerbaiyán para reprimir las luchas interétnicas y oponiéndose a la independencia de las repúblicas bálticas. El 19 de agosto de 1991, un grupo de la línea dura del PCUS intentó un golpe de estado: detuvieron a Gorbachov y a sus asesores, declararon el estado de emergencia y anunciaron su intención de restaurar el antiguo régimen soviético.

Yeltsin fue a la Casa Blanca (edificio del parlamento soviético) e hizo un llamamiento al pueblo para que acudiese a protegerlo. El apoyo popular puso fin al golpe. Gorbachov fue repuesto en su cargo cuatro días más tarde, pero su prestigio quedó dañado de forma irreversible.

En septiembre de 1991, el Congreso de los Diputados del Pueblo concedió a todas las repúblicas soviéticas la independencia, disolviendo la URSS. Desaparecida la URSS, Gorbachov carecía de función real. Renunció en diciembre de ese año.

Fuente Consultada:
Historia 3 El Mundo Contemporáneo
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Transformaciones Politicas Socioculturales y Tecnicas del Siglo XX

Transformaciones Politicas Socioculturales
y Tecnicas del Siglo XX

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A lo largo de la primera década del siglo XX, las relaciones internacionales se fueron haciendo cada vez más complicadas y tensas. Las rivalidades económicas y coloniales entre los Estados y el deseo de protagonismo en el concierto internacional, originaron la carrera de armamentos y la configuración de bloques antagónicos. Fue este engranaje de alianzas lo que hizo inevitable la Primera Guerra Mundial.

El atentado de Sarajevo fue el detonante de un conflicto que todos creyeron en un principio que iba a ser corto y limitado, pero,contra todo pronóstico, la guerra se prolongó durante cuatro años y movilizó a más de 70 millones de soldados.

Además, el conflicto se mundializó al implicarse los imperios coloniales y se convirtió en una «guerra total» que movilizó a toda la población en el esfuerzo bélico.

Como consecuencia del conflicto, las fronteras europeas sufrieron una extensa remodelación, pero las duras disposiciones impuestas a los vencidos, fundamentalmente a Alemania, crearon las condiciones que condujeron a Europa a un segundo enfrentamiento generalizado en tan solo veinte años.

En el año 1917 tuvo lugar en Rusia un proceso revolucionario que culminó con la instauración del primer régimen socialista del mundo.
La Revolución Rusa de 1917 tuvo dos fases bien diferenciadas. La primera, en febrero, dio lugar a la caída del zarismo y a la instauración de un régimen parlamentario y constitucional.

La segunda, en octubre, tuvo un carácter socialista y configuró un nuevo modelo de Estado a partir de las organizaciones obreras, de los soviets de obreros y campesinos. En ocho meses, Rusia pasó de una monarquía anacrónica y casi absoluta a la dictadura del proletariado.

Es evidente que, en este proceso, Vladimir llich Uliánov, «Lenin», jugó un papel de primer orden. El nuevo régimen, sin embargo, sólo consiguió consolidarse después de una cruenta guerra civil que se prolongó durante más de tres años.

En un primer momento pareció que las revoluciones en Alemania y Hungría significarían la expansión de la revolución obrera por toda Europa, pero el aplastamiento de estas revueltas desvaneció el sueño bolchevique de una revolución mundial. La URSS tendría que iniciar en solitario la construcción del socialismo.

La Segunda Guerra Mundial superó claramente a la Primera, tanto por la duración y la intensidad de los combates como por las pérdidas humanas y los recursos que se utilizaron: participaron 72 Estados, fueron movilizados 110 millones de hombres, el coste económico de la guerra fue cuantiosísimo y hubo más de 40 millones de muertos.

El norte de China, Japón y Europa quedaron devastados y su equipamiento industrial, ferroviario, portuario y viario quedó muy maltrecho. Además, la Segunda Guerra Mundial tuvo una extensión realmente mundial, ya que se combatió en casi todos los continentes (Europa, Asia, África y Oceanía) y en todos los océanos.

En el terreno armamentístico, las grandes potencias enfrentadas perfeccionaron y pusieron a punto instrumentos de ataque suficientemente terribles como para destruir a toda la Humanidad.

La aparición de las grandes unidades blindadas, la utilización de los submarinos, de los portaaviones, de los misiles antiaéreos, del radar y de la aviación como recurso habitual para el transporte de tropas y para los bombardeos sobre la población civil, hicieron de este conflicto una verdadera carrera hacia la destrucción. Finalmente, la explosión de la primera bomba atómica marcó un hito en la historia e inició el miedo atómico, al demostrar que era posible destruir la Humanidad.

El fin de la Segunda Guerra Mundial abrió una nueva etapa tanto en el terreno de la política internacional como en el del desarrollo económico.

En el primero, la Guerra Fría dominó el escenario. En el segundo, los treinta años que siguieron al fin de la guerra se caracterizaron por una expansión económica sin precedentes. A partir de principios de la década del 70 se desencadenó una crisis y una profunda recesión.

Simultáneamente, se produjo una gran transformación tecnológica y organizativa basada en la microelectrónica, que en pocos años introdujo profundas modificaciones en los sistemas de producción y distribución de bienes y servicios y en las pautas de consumo en todo el mundo.

El enfrentamiento político, ideológico y militar entre los Estados Unidos y la Unión Soviética marcó profundamente no sólo la política internacional sino también la política interna de muchos países durante la segunda posguerra.

Uno de los rasgos más gravosos de ese conflicto fue el enorme desarrollo —sostenido por cuantiosos gastos— de la industria armamentista, cuya expresión más terrible fue la producción de un arsenal nuclear con capacidad potencial para destruir toda forma de vida sobre el planeta.

En la inmediata posguerra tuvo lugar la descolonización de la mayoría de los dominios europeos en ultramar. Asimismo, en 1949 se produjo la revolución que llevó al poder en China al líder del Partido Comunista Chino Mao Zedong.

Uno de los rasgos más destacados de la ciencia moderna es la rapidez con que lo imposible se convierte en algo cotidiano. En 1956, cuando el recién nombrado «astrónomo real» británico llegó a Londres procedente de Sudáfrica, la prensa le pidió su opinión sobre los viajes espaciales y él replicó que no le hablaran de «tonterías».

Sin embargo, apenas cinco años más tarde, los soviéticos pusieron en órbita a Yuri Gagarin en el Vostok I, y sólo faltaban trece años para que Neil Armstrong y Edwin Aldrin pisaran la Luna ante un público estimado de unos 600 millones de televidentes. Este último servicio tenía entonces poco más de 30 años de edad, pero aun así había en el mundo 200 millones de aparatos de televisión. A principios de los 80, más de un centenar de personas se había aventurado a visitar el espacio.

El viaje tripulado a la Luna fue la culminación de una serie cuidadosamente planificada de complejos ensayos.

El primero fue un espectacular fracaso. Ante el desafío del Sputnik soviético en 1957, Estados Unidos sólo disponía del cohete Vanguard, de la marina, para poner en órbita un satélite propio.

En diciembre de 1957, el cohete estalló en la plataforma de lanzamiento. Un segundo intento, previsto para el mes siguiente, tuvo que ser cancelado a última hora. Estados Unidos inició entonces el proyecto de los satélites Explorer, lanzados por el cohete militar ICBM Júpiter C. El Explorer I entró en órbita en enero de 1958 y, en el curso de dos años, le siguieron casi una veintena de satélites, con toda una serie de aparatos experimentales.

Pero estos viajes no eran más que breves excursiones. En octubre de 1958, la NASA (National Aeronautics and Space Administration), fundada para coordinar todos los proyectos espaciales de carácter civil, lanzó el Pioneer I, cuyo objetivo era entrar en órbita alrededor de la Luna y enviar a la base información sobre su superficie. Por desgracia, uno de sus motores auxiliares falló y la nave cayó a la Tierra.

Mientras tanto, los soviéticos habían conseguido algunos éxitos espectaculares con sus sondas de la serie Luna. La primera pasó junto a la Luna a una distancia de 7.000 Km., para luego quedar en órbita alrededor del Sol, convirtiéndose así en el primer planeta artificial.

El Luna III causó sensación en octubre de 1959 al sobrevolar la cara oculta de la Luna (que siempre está vuelta en dirección opuesta a la Tierra) y enviar fotografías de la superficie hasta entonces desconocida del satélite.

En ese momento la suerte dejó de sonreír a los soviéticos y tuvieron que esperar seis años para conseguir otro éxito importante, que una vez más fue espectacular. En Julio de 1969, la nave americana Apolo XI entró en orbita en la Luna y el Eagle se posó sobre la superficie de la Luna enviando a la Tierra una larga serie de fotografías y el famoso audio de Armstrong.

Si bien su virulencia no fue siempre la misma, la Guerra Fría mantuvo su vigencia hasta mediados de la década del ’80. La llegada de Gorbachov al gobierno de la Unión Soviética desencadenó un proceso de transformación en el sistema soviético, que escapó al control de sus impulsores. El resultado de ese proceso fue el fin del dominio soviético en Europa oriental, la caída del sistema comunista y el desmembramiento de la Unión Soviética; en síntesis, marcó el final de la Guerra Fría.

Una de las razones aducidas para explicar la decadencia del sistema soviético reside en su incapacidad para seguir el ritmo de las innovaciones tecnológicas e industriales de las economías de mercado occidentales, y para satisfacer las aspiraciones de consumo de la mayoría de sus habitantes.

Las innovaciones tecnológicas occidentales que se generalizaran a partir de la década del 70 abarcaron un conjunto de áreas y sectores industriales diversos. En el corazón de dichas innovaciones se encontraba un notable esfuerzo de aplicación del conocimiento científico al terreno productivo y de mejoramiento constante de los sistemas de producción y distribución.

En este último aspecto descolló Japón, que tuvo la capacidad para adaptar exitosamente desarrollos tecnológicos extranjeros, generalmente estadounidenses, al proceso productivo.

La crisis económica de principios de la década del 70 no sólo impulsó esta nueva ola de desarrollo tecnológico sino que también puso sobre el tapete la cuestión de los límites al crecimiento y el problema del medio-ambiente, que tomaron creciente importancia en la agenda de problemas internacionales y en la conciencia de las mujeres y los hombres de todo el mundo.

Batalla de Stalingrado Invasion Alemana a Rusia Consecuencias

Batalla de Stalingrado Invasión Alemana a Rusia

BATALLA DE STALINGRADO: El punto de inflexión de la segunda guerra mundial, la batalla de Stalingrado, fue un encarnizado conflicto urbano, en el que decenas de miles de soldados alemanes y soviéticos murieron. Aquí fue donde el Ejército Rojo demostró que no solo podía contener a la Wehrmacht, sino también derrotar a la máquina de guerra alemana, aparentemente invencible.

El 22 de junio de 1941, Alemania invadió la Unión Soviética, su mayor error. Hitler y los mandos militares pensaban que sería una campaña breve que decidiría la guerra. Los alemanes ocuparon un gran territorio, pero sin ninguna victoria decisiva y con apuros invernales. Después de la primera paralización de Stalin, Rusia organizó un ejército llamando a la “guerra patriótica”, justificada por la brutalidad del invasor.

Las causas del enfrentamiento con Rusia provienen de las irreconciliables diferencias entre las ideologías de ambas naciones, además de la política y el sueño hitleriano del ” espacio vital ” que tanto ansía Hitler para que la población alemana se desarrolle sin límites.

Bajo estas condiciones Adolfo Hitler lanza un violento ataque contra la unión soviética teniendo que pelear en frentes occidentales tanto orientales y sin embargo, consigue un incontenible avance hasta llegar a Stalingrado en 1943, misma que estuvo a punto de caer, salvada solo por el cruel general invierno, el mismo que haría morder el polvo a Napoleón.

Moscú fue atacada en octubre de 1941, un mes después de que empezase el sitio de Leningrado. La llamada «Operación Tifón” El ejército expedicionario alemán volcó todo su potencial en este ataque, pero los soldados estaban exhaustos, los suministros eran insuficientes y las tropas soviéticas hicieron gala de una extraordinaria determinación para salvar a la ciudad.

Gracias a la desesperada reorganización del ejército soviético, a un mando más eficiente y al titánico esfuerzo del pueblo soviético, los rusos lograron darle la vuelta a la situación. El hecho de que Stalin permaneciese en Moscú durante la batalla contribuyó enormemente a elevar la moral de los soviéticos.

Los gritos de «Stalin está con nosotros» podían oírse en las calles. Cuando el Ejército Rojo contraatacó, en diciembre de 1941, los alemanes fueron expulsados de Moscú.

La Operación Barbarroja, la invasión alemana de la Unión Soviética, fue la mayor invasión terrestre de la historia, enfrentando a 3,6 millones de soldados alemanes y sus aliados contra unos tres millones de soldados soviéticos en la Unión Soviética occidental. Táctica y doctrinalmente superiores, los alemanes avanzaron más lejos y más deprisa que ningún otro ejército moderno, capturando unos tres millones de prisioneros. Sin embargo, la Unión Soviética no se desplomó, como Hitler había predicho. Los objetivos estratégicos poco claros, la logística excesivamente forzada, la resistencia soviética inesperadamente dura y el terrible invierno ruso hicieron que los alemanes no lograran derrotar a su enemigo en 1941. De hecho, el Ejército Rojo pudo lanzar una el 90% del combustible soviético. Esto privaría a los soviéticos de combustible y proporcionaría recursos para una guerra prolongada contra Inglaterra y los EE.UU. Planteó esta opinión en la directiva del Führer n.° 41 el 5 de abril de 1942, afirmando que: «Todas las fuerzas serán concentradas para las operaciones en el sector sur, con el fin de destruir al enemigo antes de alcanzar el Don, capturar los yacimientos petrolíferos del Cáucaso y los pasos a través de las montañas del Cáucaso».

Para Hitler, Stalingrado era importante porque necesitaba proteger los campos petrolíferos de Rumania, de los que dependía todo su imperio del este.

Esta batalla duró desde agosto de 1942 a febrero de 1943. El Ejército Rojo sólo empezó a ganar terreno a partir de noviembre de 1942, cuando rodeó al 60 Ejército alemán. Los jefes militares alemanes que dirigían la campaña pidieron autorización para lanzarse a un ataque que rompiese el sitio, pero Hitler les ordenó seguir donde estaban y hacer frente al Ejército Rojo desde una posición defensiva.

Hitler se proponía abastecer a los soldados sitiados desde el aire. El 60 Ejército necesitaba diariamente provisiones, municiones y otros suministros por un peso total de entre 1.600 y 2.600 toneladas, pero el comandante en jefe de la Luftwaffe, el mariscal Hermann Góring, recibió la orden de enviar sólo 300 toneladas diarias.

En los últimos días la media diaria fue de 100 toneladas. Antes del final de aquel año, las tropas alemanas atrapadas morían de desnutrición, hipotermia y enfermedades tales como el tifus, las fiebres tifoideas y la disentería. (imagen: H. Góring)

El 10 de enero de 1943, como quiera que los alemanes se negasen de nuevo a rendirse, el Ejército Rojo atacó en la que acaso fue la batalla más sangrienta de toda la guerra. El 99 % de la ciudad de Stalingrado resultó destruida; y de sus 500.000 habitantes, sólo quedaron 1.500 después de la batalla.

Las bajas militares también fueron muy elevadas por ambos bandos. Murieron 500.000 soldados soviéticos, además de 150.000 alemanes y rumanos. Pero la cifra de muertos no se detuvo tras el final de la batalla, porque de los 91.000 alemanes hechos prisioneros, más de 50.000 murieron de hambre y de frío a lo largo del mes siguiente. El 60 Ejército de Hitler había sido prácticamente aniquilado.

En palabras del generalSiegfried Westphal: «Jamás un ejército tan grande tuvo un final tan aterrador en toda la historia de Alemania».

Estas derrotas fueron muy amargas para los alemanes. Pero lo peor estaba por llegar. En las vastas llanuras de Rusia central los alemanes lanzaron la «Operación Ciudadela», conocida también como «la batalla de Kursk». Hitler tenía especial interés en conseguir la victoria en Kursk, porque le permitiría destruir dos frentes rusos en una sola batalla.

También creyó que era un momento favorable para atacar. Los aliados no habían invadido Francia, como él creyó que harían, y esto le permitió disponer de algunas tropas de reserva.

Además, estaba convencido de que sus unidades de panzers eran superiores a los tanques rusos. Para el ejército alemán, la «Operación Ciudadela» era una oportunidad de desquitarse de las humillantes derrotas en Moscú (1941) y Stalingrado (1942).

La batalla duró cincuenta días, desde el 5 de julio al 23 de agosto de 1943, y en ella se utilizaron más tanques, morteros, cañones y aviones que en cualquier otra de la Segunda Guerra Mundial. Participó un tercio de todas las divisiones que los alemanes tenían destacadas en el frente oriental.

Fue un ataque en tenaza, con dos cuñas alemanas que partieron de OriolKursk y Belgorod-Járkov, enviadas para conquistar las lomas de Kursk, un área de 65.000 kilómetros cuadrados que seguía en poder de las tropas soviéticas.

También en esta ocasión los alemanes habían aventurado una rápida victoria que, al no producirse, les dejó mal preparados para una batalla de desgaste. En Kursk, el Ejército Rojo demostró su superior movilidad. Mientras que los alemanes dependían del ferrocarril para el transporte de sus divisiones, los rusos pudieron trasladar a sus tropas con flotas de camiones.

batalla de stalingrado

LA INFANTERÍA ALEMANA empuja un cañón ligero de infantería a su posición durante los combates al norte de Stalingrado. Los cañones ligeros se utilizaban con frecuencia contra posiciones defendidas por infantería.

La utilización de las carreteras dio a los rusos mayor velocidad y flexibilidad. El Ejército Rojo pudo asimismo sustituir los tanques perdidos en la lucha con mucha mayor rapidez que los alemanes.

A la postre, Hitler ordenó interrumpir la campaña, aterrado por las noticias de que los aliados habían desembarcado en Sicilia y de que Italia se disponía a abandonar la guerra. Además, Alemania necesitaba desesperadamente sus tropas en el Mediterráneo.

La derrota de los alemanes en Kursk fue aplastante. Los colocó a la defensiva, dio la iniciativa a los soviéticos y resquebrajó la moral alemana. A partir de entonces, los militares alemanes tuvieron la premonición de que la derrota era inevitable.

En palabras del capitán general Heinz Guderian, jefe de la junta de Jefes de Estado Mayor entre 1944 y 1945: «Innecesario es decir que los rusos explotaron a fondo su victoria. Ya no habría más períodos de calma en el frente oriental. En adelante, el dominio del enemigo fue incontestable». La batalla de Kursk significó el principio del fin de la guerra en el frente oriental.

Venganza: Una combinación de tácticas superiores, mejor utilización del material y espíritu de lucha, además de la combatividad de los partisanos, condujo a la victoria soviética. Después de la derrota alemana en Stalingrado, el conflicto se reanudó en dirección contraria. Las tropas alemanas fueron gradualmente empujadas hasta ser expulsadas de la Unión Soviética.

En su persecución de los enemigos alemanes, el Ejército Rojo participó en atrocidades masivas. Algunas de las peores se cometieron en Ucrania y en Bielorrusia. En estos territorios, la violencia estalló incluso antes de la entrada del Ejército Rojo.

El colapso de la administración polaca significó que el soterrado odio étnico y de clase emergiese con toda su virulencia. Los polacos, los panspolacos o beloruchi, fueron atacados con saña por los campesinos y los obreros, porque al considerarlos capitalistas y terratenientes los consideraban también enemigos de clase.

En las calles gritaban esta consigna: «A los polacos, a los pans y a los perros…hay que matarlos como perros».  Y El Ejército Rojo aprobó estas actividades. A medida que los soldados soviéticos avanzaban hacia el oeste y se adentraban en territorio alemán, se entregaron a una terrible venganza. La pauta la marcó el primer pueblo alemán que encontraron, Nemmersdorf, en el este de Prusia.

Las tropas soviéticas entraron el 22 de octubre de 1944 y violaron, mutilaron y mataron a todas las mujeres. A algunas las abrieron en canal. A los prisioneros de guerra y a los obreros polacos los castraron.

Similares episodios de brutalidad tuvieron lugar en toda la Alemania ocupada por los soviéticos. Cuando las tropas soviéticas conquistaron Berlín, en mayo de 1945 después de largos y sangrientos meses de lucha, el pillaje, el asesinato y la violación a cargo de las fuerzas ocupantes fueron parte de la vida cotidiana de los berlineses. Del terror que sufrieron las mujeres alemanas da idea una brutal estadística: en algunos distritos de Berlín, el porcentaje de suicidios de las mujeres llegó al 21,5 %. 

datos batalla de stalingrado

Resumen del Conflicto: En junio de 1942, el ejército alemán lanzó una gran ofensiva en el frente del este para hacerse con los campos petrolíferos del Cáucaso y la ciudad de Stalingrado, centro de la industria militar soviética. En noviembre, el general Friedrich Paulus había conquistado casi toda la ciudad, obligando a las fuerzas soviéticas a retirarse hacia el río Volga después de feroces combates casa por casa.

Pero el 19 del mismo mes, el ejército soviético lanzó un fortísimo contraataque para romper el frente por norte y sur, que acabó cercando a los alemanes. Hitler ordenó a sus hombres no abandonar la plaza y prohibió la rendición. El general Friedrich Paulus y sus soldados resistieron un asedio de siete semanas.

El 2 de febrero de 1943, exhaustos, consumidos por el frío, las enfermedades y el hambre, los restos del VI Ejército alemán, con Paulus a la cabeza, se rindieron al mariscal Zhukov. Cuando Hitler lo supo, montó en cólera.

El Ejército Rojo hizo prisioneros a más de 90.000 alemanes, que emprendieron un penoso camino hacia los campos de concentración de Siberia. La derrota en Stalingrado marcó el inicio del hundimiento alemán en el frente ruso.

QUE PENSABAN LOS ALIADOS RESPECTO A LA INVASIÓN ALEMANA A RUSIA:

En aquel dramático junio de 1941, cuando 170 divisiones alemanas y otras muchas aliadas iniciaron sin declaración de guerra el asalto contra la Unión Soviética, se oyeron numerosas voces del mismo tenor. Aquel circunstancial aliado condenado a morir —¿no se expresaba un deseo más o menos subconsciente?— sólo podía servir para “ganar tiempo”.

Si la confianza de Hitler en los resultados de la invasión fue absoluta, no lo fue menos la seguridad con que las máximas autoridades militares de Londres y Washington vaticinaron el fin de la Unión Soviética. . . y el socialismo. E! estado mayor británico informó a su gobierno que “el nuevo esfuerzo nazi exigiría de seis a ocho semanas”, Y el secretario norteamericano de Guerra, H. L Stimson, comunicó al presidente Roosevelt que “Alemania estaría totalmente ocupada en el aplastamiento de Rusta durante un mínimo de un mes y un posible máximo de tres meses”. Predicciones análogas hacían los “entendidos” en la prensa británica y norteamericana.

Todos se equivocaron, desde luego. Y, al mismo tiempo que satisfacía contar con un aliado inopinadamente poderoso en la lucha contra la “voracidad” de Hitler, surgía el temor de lo que supondría una Unión Soviética victoriosa.

EL ATAQUE A RUSIA
Según Grigore Gafencu en “Guerra del Este”, 1945

“La idea de la guerra contra Rusia —que algunos políticos y ciertos militares alemanes había acariciado siempre, pero que no fue tomada seriamente en consideración por los dirigentes del Reich hasta la primavera de 1941— estaba, pues, enteramente condicionada por las necesidades de la lucha contra Inglaterra.

El problema de una campaña en el este se planteó en el espíritu del Führer con extrema claridad; necesitaba moverse a sus anchas en la guerra sin cuartel contra el enemigo británico; disponer de un extenso territorio, rico y fértil, para resistir mejor y por más tiempo en una “guerra de usura”, y permanecer solo hasta el fin; sobre todo al llegar éste. Tal idea tenía la ventaja de volver a Hitler a sus más caras teorías del Mein Kampf.

Satisfacía la necesidad de espacio extenso, ilimitado y, además, próximo y directamente unido al territorio del Reich; espacio que, por un esfuerzo de trabajo y de colonización del pueblo alemán, podía prolongar a la Gran Alemania hasta Crimea, el Cáucaso y aún más allá. Era el objeto de conquista más atrayente que los pequeños países europeos, pobres y díscolos, sin recursos y llenos de pretensiones, de los que era difícil conseguir —fueran cuales fuesen los métodos empleados por la potencia ocupante: brutalidad o tolerancia, violencia o persuasión— algo que no fuese odio, resistencia, incomprensión ni desprecio.

Instalado en Ucrania y en el Cáucaso, dueño de la tierra más fértil, del suelo más rico del mundo, disponiendo de un mar interior y dominando las grandes rutas que penetran en Asia o descienden hacia el golfo Pérsico y la India, el Reich no necesitaría más conquistas para tener a su merced no sólo a Europa, sino también a los otros continentes. Semejante perspectiva ofrecía tantas ventajas que incluso permitía entrever la posibilidad de una paz más fácil y más estrecha con la Gran Bretaña.

El efecto: si la resistencia británica se eternizaba, Alemania tendría siempre —puesto que dispondría de la riqueza y la inmensidad de los territorios rusos— posibilidad de apresurar la paz, renunciando a todas sus conquistas occidentales. Para lograr esa paz, que no pondría en litigio su potencia mundial, le convendría devolver su libertad a todo el oeste europeo, desde Noruega hasta la frontera española. De esta forma, la guerra del este suministraría a los alemanes una preciosa materia de cambio con la cual actuar a su antojo para conseguir la paz en el oeste.”

ALGO MAS….
LA HAMBRUNA EN LENINGRADO

El 17 de septiembre, el Führer ordenó el retiro de las divisiones panzer de los ejércitos del Norte, para desplazarlos junto con un contingente de tropas hacia el Sur, lo que implicaba que el ataque sobre Moscú sería iniciado, aun cuando Leningrado no estuviese derrotada.

El invierno se acercaba y los pronósticos señalaban que sería muy crudo. Los alemanes cesaron la ofensiva y se atrincheraron, pero continuaron con el fuego de artillería y los bombardeos aéreos, pues el área debía ser arrasada.

La preocupación se trasladó hacia el interior de la ciudad. Los primeros síntomas del hambre comenzaron a presentarse angustiosamente, como ocurre al cambiarse bruscamente de régimen alimenticio. Si bien durante las semanas anteriores el racionamiento había sido severo, en los días que siguieron al incendio de los almacenes Gostiny Vidor, fue haciéndose cada vez más riguroso.

Las punzadas que sentían los leningradenses en sus estómagos al ingerir sólo unas rebanadas de pan al día, los hacían desfallecer y cualquier esfuerzo, por mínimo que fuese, los dejaba exhaustos. Acostumbrarse a pasar hambre es un proceso que dura mucho tiempo, y los primeros días son los peores, hasta que pasa el dolor y es reemplazado por una debilidad y un desaliento que corroe el cuerpo y el alma. La contextura varía, adelgazándose paulatinamente, comenzando por la cara y los brazos y luego bajar a las piernas.

La gente empezó a buscar desesperadamente algo que llevarse a la boca, en un intento por mitigar los dolores y los verdaderos lamentos que emitían sus intestinos. Raspaban el pegamento de los papeles de los muros, algunos masticaban el papel, y otros comían el forraje de los caballos o también cola de carpintero. Los animales domésticos, como perros y gatos, poco a poco fueron desapareciendo…

El encargado de abastecimientos y una cuadrilla de jóvenes, lograron rescatar de entre los escombros de los almacenes quemados un par de miles de sacos de azúcar y de harina, elementos que estaban nauseabundos por el calor y la humedad a que habían sido expuestos, pero cada gramo era necesario, pues podían prolongar una vida.

El transporte de alimentos por el Ladoga utilizando navíos se efectuó hasta que quedó una décima parte de las 50 barcazas existentes, ya que los bombarderos alemanes vigilaban estrechamente las aguas del lago, por lo que los viajes debían realizarse de noche. Pero la travesía tomaba 16 horas y en algún momento quedaban expuestas a la luz del día y al fuego certero de los aviones enemigos. El sistema duró un mes, el de octubre, alcanzándose a trasladar en dicho lapso apenas diez mil toneladas de víveres, en circunstancias que sólo en harina la ciudad consumía más de quinientas toneladas por día.

UN PANORAMA DESOLADOR
Llegó noviembre y comenzó a nevar. El frío se agregaba al hambre, haciendo más lúgubre el ambiente de las casas y las calles de Leningrado. Los ancianos fueron las primeras víctimas, ya que cualquier dolencia que padecieran se agudizaba con la desnutrición.

Las tuberías del agua potable, ante la ausencia de calefacción en las casas, se fueron congelando, lo que obligó a que la gente tuviera que caminar penosamente hasta el Río Neva, que cruza la ciudad, para hacer un agujero en el hielo que ya estaba formándose sobre la superficie para extraer agua, la que se consumía sin hervirse, pues casi no existía leña ni otros combustibles para esos menesteres.

Las diarreas diezmaron ahora a los bebés. Por esta fecha ya se hablaba de más de trescientas muertes diarias causadas por el hambre. No existían féretros para las sepultaciones, pues toda la madera estaba requisada por el comisario de abastecimientos o era mantenida en secreto en algunas casas para procurarse un poco de calor o para calentar agua.

El espectáculo que ofrecían las calles era cada vez más siniestro: los trineos infantiles se utilizaban para llevar los cadáveres, envueltos en sábanas, hasta los cementerios. El pueblo parecía carecer de sentimientos, pues no se veía a nadie llorar en los entierros.

En el libro de Alexander Werth, “Rusia en la Guerra”, se lee un dramático recuerdo que esboza el Mayor Lozak, oficial de estado mayor del ejército ruso:

“Para llegar a mi puesto tenía que caminar tres kilómetros desde mi casa. Andaba unos cuantos metros y me sentaba a descansar. Y luego otra vez lo mismo. Muchas veces veía a alguien que, repentinamente, se desplomaba sobre la nieve. No se podía hacer nada, así que todos seguíamos nuestra marcha, pasábamos a su lado. Y al volver se observaba una forma humana vagamente cubierta de nieve, en el mismo lugar que en la mañana vimos derrumbarse una persona…”

A mediados de noviembre hubo de rebajarse todavía más las menguadas raciones de pan. 500 gramos diarios para los soldados que estaban en la primera línea; 300 gramos para los de retaguardia y para los obreros de las fábricas y 150 para el resto de los ciudadanos.

Síntesis 2° Guerra Mundial

La Sociedad de la Naciones Historia de la Creacion Guerra Mundial

La Sociedad de la Naciones – Historia de la Creación

FUNDACIÓN DE LA SOCIEDAD DE LAS NACIONES: (SDN)

La creación de una sociedad internacional que salvaguardara la paz del mundo era una idea apoyada en los principios del presidente Wilson de Estados Unidos, concretados en los Catorce Puntos promulgados en enero de 1918. Esta idea se centraba en el cumplimiento de tres grandes objetivos:

a) Asegurar la libertad individual mediante el desarrollo de las instituciones democráticas.
b) Conseguir la libertad nacional con base en el derecho de los pueblos a la autodeterminación.
c) Mantener la paz universal.

La Primera Guerra Mundial había demostrado que los sistemas reguladores de la vida internacional, prime-roel de Congresos propuesto en Viena en 1815, luego el de bloques inspirado por Bismarck, no habían puesto fin a uno de los azotes de la humanidad, el enfrentamiento armado entre las naciones.

Con la perfección técnica de las armas acuciaba encontrar un sistema arbitral. Algún diplomático pensó en el regreso al sistema de la Santa Alianza, el orden internacional regulado por las grandes potencias, pero su ideología reaccionaria resultaba inaplicable en un siglo de democracia.

En plena guerra, Woodrow Wilson se refirió en varias ocasiones a la necesidad de una organización internacional, con participación de todas las naciones, que garantizara la paz en el mundo. En su discurso al Senado el 22 de enero de 1917 alude a una “Liga para la paz”, y el último de sus catorce puntos (discurso al Congreso de 8 de enero de 1918) prevé la formación de una “asociación general de naciones”.

Inspirándose en las idealistas formulaciones del presidente norteamericano, el Tratado de Versalles recoge en su articulado el Pacto de la Sociedad de Naciones, que entra en vigor el mismo día que el Tratado, el 10 de enero de 1920.

La nueva institución se proponía el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Aunque no prohibía el recurso a la guerra, los Estados miembros asumían ciertos compromisos de agotar primero todos los procedimientos pacíficos de solución de los conflictos (artículos 21 y siguientes).

Dos artículos ofrecen una especial complejidad interpretativa: el 10, que intenta definir la agresión, y el 16, que establece sanciones económicas y militares contra el Estado agresor. Pruebas de la casuística que provocaron son intentos de revisión a partir de 1924. Al no firmar el Pacto Estados Unidos, por oposición del Congreso, queda la flota inglesa como único instrumento para llevar a cabo las sanciones económicas.

Con su sede en Ginebra, la Sociedad de Naciones (SDN) montó su estructura orgánica a través de los siguientes organismos:

a) Asamblea General de todos los Estados miembros, que se reúnen anualmente.

b) Consejo de nueve miembros —más tarde 13—, de los cuales cinco son permanentes, a la manera de un directorio similar al establecido en el Congreso de Viena de 1815.

c) Secretario, que actúa de coordinador.

d) Tribunal Internacional de Justicia, con sede en La Haya.

e) Oficina Internacional de Trabajo (OIT), con personalidad jurídica independiente, encargada de defender los intereses de los trabajadores por medio de convenios internacionales.

Aunque se proponía ser una organización universal, su primera limitación fue su falta de universalidad, y aunque el inspirador había sido el presidente norteamericano, su primera ausencia trascendente fue la de Norteamérica. Los aliados se opusieron al ingreso de Alemania hasta 1926, y la URSS no fue admitida hasta 1934.

La cadena de agresiones-sanciones en los años 30 produjo la retirada de sucesivas potencias: Alemania y Japón en 1933, Italia en 1937. La URSS fue expulsada por su ataque a Finlandia en 1939. Efectivamente, nunca fue universal, ni consiguió evitar las anexiones y tendencias expansivas de los Estados totalitarios. Ni, sobre todo, pudo impedir la nueva conflagración mundial en 1939. Pero su balance no es negativo. No se limitó a ser una Santa Alianza de vencedores” , como la motejaron sus críticos. Solucionó algunos problemas internacionales con la aplicación de los mecanismos arbitrales de su articulado, constituyó una experiencia en la búsqueda de un nuevo orden mundial y algunas de sus instituciones han subsistido en la ONU de la segunda posguerra.

RELACIONES INTERNACIONALES DE ENTREGUERRAS:

Versalles no soluciona los complejos problemas que la guerra ha dejado como herencia; veinte años después, en 1939, se inicia otra contienda cuya capacidad de destrucción está potenciada por la modernización del aparato bélico. Las relaciones internacionales de estos veinte años de entreguerras ofrecen, por tanto, un particular interés para la historia de Europa. En conjunto la política internacional pasa por cuatro fases:

— Primera fase (1919-1924). Tensiones derivadas de la aplicación de las cláusulas de los Tratados de paz.

— Segunda fase (1925-1929). Tratado de Locarno; años de concordia, con la incorporación de Alemania a la Sociedad de Naciones y programas de renuncia a la guerra.

— Tercera fase (1929-1932). Está dominada por los recelos provocados por la insolidaridad durante la crisis económica.

— Cuarta fase (1932-1939). Tensiones de los años treinta, con la resurrección de los nacionalismos y la política exterior agresiva de los Estados fascistas, que derivan en bruscos cambios de alianzas, denominados por Pabón “virajes hacia la guerra

IMPOTENCIA DE LA SDN:

A partir del otoño de 1931 incidentes aislados demuestran la inoperancia de la Sociedad de Naciones. Los fracasos más resonantes son la crisis de Manchuria y el de la Conferencia de Desarme del año 1933.

La ocupación japonesa de Manchuria ha sido considerada como el primer eslabón de la política expansiva que desembocará en la Guerra del 39. Para Japón la necesidad de espacios se había convertido en imperiosa ante el crecimiento constante de su población. Un acontecimiento insignificante, el sabotaje de algún grupo chino a la línea férrea sur manchuriana, cuyo control correspondía a Tokyo según el Tratado de 1905, provoca la ocupación total de Manchuria y el nombramiento de un régimen títere. Las reclamaciones chinas y las recomendaciones de la Sociedad ginebrina no son escuchadas por el gobierno nipón.

Tokyo convoca en marzo de 1932 un plebiscito, controlado por el ejército de ocupación, proclama el Estado de Manchukúo, a cuya cabeza coloca al último emperador destronado de China, Po-Yi, y convierte el territorio en protectorado japonés. Se trata del primer capítulo en la expansión nipona por el continente.

Qué valor tendrían en lo sucesivo las resoluciones de la Sociedad de Naciones? Su único recurso, las sanciones, se reduce a medidas simbólicas de no aceptación de la moneda del nuevo Estado de Manchukúo en los pagos internacionales. Era claro que los conflictos no dependerían en lo sucesivo de acuerdos colectivos sino de las decisiones de las grandes potencias.

En 1933 el organismo ginebrino convoca una Conferencia de Desarme, a la que asiste Estados Unidos. Los rusos proponen la renuncia sin control a todo tipo de armamento, los americanos la reducción a un tercio del nivel existente, los ingleses la fijación de un nivel idéntico para las grandes potencias; los franceses, en el plan Herriot, la colocación del armamento pesado bajo control de la Sociedad de Naciones. No fue posible el acuerdo entre propuestas tan dispares.

Tras el fracaso de la Conferencia de Desarme las naciones se consideran con el derecho moral a volcar su potencia en el rearme. En esos meses un acontecimiento más grave, el inicio del régimen nazi en Alemania, va a definir, con el rechazo total del Tratado de Versalles y la política hitleriana de expansionismo territorial, una fase nueva en las relaciones internacionales, fase de tensión creciente y de conflictos que anuncian un nuevo enfrentamiento armado entre las naciones.

Una voz de esperanza había aparecido en el mundo. En mayo, el nuevo presidente norteamericano, Franklin Delano Roosevelt (foto) , hizo público un llamamiento a los jefes de los 54 Estados representados en la Conferencia para que no permitieran un fracaso, que sería letal para la paz y la estabilidad. No fue escuchado.

MUERTE DE WILSON

De una residencia de los alrededores de Washington, en la mañana del 3 de febrero, se puso en marcha un pequeño cortejo tras un furgón fúnebre. Woodrow Wilson, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica hasta 1921, iba a recibir en la Casa Blanca el póstumo homenaje de sus conciudadanos. Discutido por amigos y adversarios, el desplazado de la vida política, el semiinválido a raíz de un ataque cerebral, afrontaba el juicio de la posteridad. Pero nadie podía discutirle que fue el primer mandatario que sacó a la República del Norte del aislacionismo, en los días difíciles de 1917. Un ideal de paz animó sus últimos años, y si la Sociedad de Naciones que inspirara no fue, como tampoco lo fue el tratado de Versalles, el fin de los males de la vieja Europa, esto ha de achacársele, más que a él, a la ambición de los hombres. Ciudadano honorario de diez naciones, vencedor de la gran conflagración en el 18, el mundo se inclinó, reverente, en la hora de su muerte y una multitud consternada y dolorida se sumó luego al humilde cortejo integrado por su familia y unos pocos amigos.

Fuente Consultada: Historia del Mundo Contemporáneo A. Fernández

Síntesis 2° Guerra Mundial

Principales Hechos Historicos Linea del Tiempo Cronologia Historia

LÍNEA DEL TIEMPO EDAD CONTEMPORÁNEA

POLÍTICAECONOMÍA Y SOCIEDADCIENCIA Y CULTURA

 

1789 imagen

La Revolución Francesa

1798 imagen

Malthus publica Ensayos Sobre el Principio de la Población

1799 imagen

Napoleón Sube al Poder

1800

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Volta inventa la Pila Eléctrica

1804 imagen

Napoleón es coronado como emperador

1804

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Muere el Filósofo Immanuel Kant

1807

imagen

Abolición de la servidumbre en
Rusia

1807

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Primer Barco
a Vapor

1814 imagen

Derrota de Napoleón

1815 imagen

Congreso de Viena
Restauración del
Absolutismo

1823imagen

Doctrina Monroe

1825imagen

Fin del proceso de independencia en las colonias españolas de america

1826

imagen

Primera Locomotora a Vapor inventada por Stephenson

1829 imagen

Las Guerras del Opio
En China
(1830-1864)

1827

imagen

Muere el músico alemán Luwing Beethoven

1830 imagen

Revoluciones
Liberales en
Europa

1830

imagen

Delocroix pinta la libertad guiando al pueblo

1834

imagen

Se crea el Zollverein
en Alemania

1837

imagen

Morse inventa el Telegrafo
por hilo

1839imagen

Guerra México contra
Estados Unidos

1846

imagen

Triunfo librecambista en Gran Bretaña

1848 imagen

Revoluciones
Liberales en
Europa

1848

imagen

Marx y Engels publica el Manifiesto Comunista

1849

imagen

Muere el compositor
polaco Chopin

1852 imagenProclamación del
II Imperio Francés
1854 imagenFrancia construye el Canal de Suez
1855 imagenFin de la Guerra
De Crimea
1859 imagenEl Petróleo
Apertura del Primer
Pozo en EE.UU.
1859 imagenDarwin publica
El Origen de las Especies
1860 imagenExpedición de Garibaldi y Los mil Camisas Rojas a Sicilia y Nápoles
1863 imagenAbolición de la Esclavitud en EE.UU.
1864 imagenMaximiliano de Austria es nombrado emperador de México 1864 imagenSe crea la AIT
1865 imagenFin de la
Guerra de Secesión en EE.UU.
1865imagenMovimiento Sufragista en el Reino Unido
1867 imagenComienza la Era Meiji en Japón 1867 imagenMarx publica
El Capital
1868imagenGuerra de los Diez años en Cuba 1868 imagenSe patenta la primera Máquina de Escribir
1869 imagenPrimer Concilio Vaticano
Se inaugura el
Canal de Suez
1869 imagenLeon Tolstoi acaba su novela
Guerra y Paz
1870 imagenUnificación Italiana
1871 imagenUnificación Alemana 1871 imagenComuna de París
1872imagenSi disuelve la AIT en Europa
1876 imagenAlexander Bell
patenta su telefono
1879imagenGuerra del Pacífico
o del Salitre
1879 imagenEdison inventa
la bombilla eléctrica
1880 imagenSublevación de
los boers por la ocupación británica de Transvaal
1882imagenReino Unido ocupa Egipto y crea un protectorado 1882imagenSe abre en Nueva York la primer planta hidroléctrica
1884 imagenComienza la expansión colonial alemana
1885 imagenConferencia de Berlín 1885 imagenPasteur descubre la vacuna contra la rabia
1886imagenSe funda la Segunda Internacional
1888 imagenFin de la esclavitud
en Brasil
1889imagenConstitución de Japón 1889 imagenConstrucción de la Torre de Eiffel
1890 imagenBismark es destituido en Alemania
1891 imagenLeon XIII publica la encíclica Rerum Novarum
1893imagenPrimera Central
Eléctrica en EE.UU.
1894imagenComienza la guerra
Chino-Japonesa
1895 imagenLos hemanos Lumiere proyectan en París la primera película
1896 imagenAntoine Becquerel
Descubre la
radioactividad
1898imagenEspaña pierde Cuba y Filipinas
1899 imagenComienza la guerra
Anglo-Boers
1899imagenComienza a fabricarse la aspirina
1900 imagenGuerra de los Boxers:
insurrección xenófoba en China
1900 imagenFreud publica La Interpretación de los Sueños
1900 imagenMax Planck crea la Física Cuantica para explicar ciertos fenómenos físicos
1900 imagenSe descubren los grupos sanguíneos
1901 imagenMuere la Reina Británica Victoria I 1901 imagenSe entregan los primeros Premios
Nobel
1901 imagenMarconi une Europa y América con ondas de radio
1902 imagenPrimeros rascacielos en Nueva York
1903 imagenLos hermanos Wright realizan el primer vuelo con motor
1904 imagenLa Entente Cordiale entre Francia y Reino Unido 1904 imagenFinaliza la construcción del tren transiberiano
1905 imagenDomingo Rojo en Rusia estalla la primera revolución 1905 imagenSe publica la Teoría de la Relatividad
1906imagenPartido Laborista en
el Reino Unido
1909 imagenRobert Peary
llega al polo norte
1910 imagenJapón anexiona Corea
1911 imagenRoald Amundsen
conquista el polo sur
1912imagenPrimera Guerra de los Balcanes 1912 imagenHundimiento del Titanic
1913imagenSegunda Guerra de los Balcanes 1913 imagenPrimera cadena de montaje aplicada automóviles
1914 imagenAsesinato de Sarajevo
Inicio Primera Guerra Mundial
1914 imagenInauguración del Canal de Panamá
1916 imagenMuere el poeta nicaragüense Ruben Darío
1917 imagenComienza la Revolución Rusa
1918 imagenFin de la Primera Guerra Mundial 1918 imagenEpidemia de Gripe con millones de muertos en todo el mundo
1919 imagenTratado de Versalles
Constitución de Weimar
1919imagenTercera Internacional
1920 imagenSe funda la Sociedad de la Naciones 1920imagenSufragio Femenino
en los EE.UU.
1920 imagenPrimera emisiones de Radio en EE.UU. y Reino Unido
1921 imagenInicio del NEP
en Rusia
1921 imagenAlbert Einstein recibe el premio Nobel de Fisica
1922 imagenMarcha fascista
sobre Roma
Mussolini toma el poder
1922 imagenDescubrimiento en Egipto de la tumba de Tutankamon
1923 imagenFundación de la Unión Sovietica 1923 imagenCrisis inflacionaria en Alemania
1924imagenThomas Mann
publica
La Montaña Mágica
1925imagenTratado de Locarno 1925 imagenFranz Kafka publica
El Proceso
1927 imagenStalin se hace al poder en la URSS al morir Lenin 1927imagenVacuna contra la tuberculosis
Lindbergh cruza
el Atlántico
1928 imagenComienza la aplicación del Primer Plan Quinquenal en Rusia 1928 imagenAlexander Fleming
descubre la penicilina
1929imagenCreación de la
Ciudad del
Vaticano
1929 imagenCrack de la Bolsa de Nueva York
La Gran depresión
1933 imagenHitler es nombrado Canciller en Alemania 1933 imagenRoosevel comienza el New Deal en EE.UU.
1934 imagenLas tropas comunista de Mao inician la Larga Marcha en China
1935imagenLa internacional comunista aprueba el proyecto del Frente Popular
1936 imagenJ.K. Keynes publica La Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero
1937 imagenJapón invade
China
1937imagenVacuna contra la fiebre amarilla
1939 imagenFin de la Guerra Civil
en España
1939 imagenSe estrena
Lo que el viento se llevó
1941 imagenJapón bombardea
Perl Harbor
EE.UU. entra en la guerra
1941 imagenSe estrena Ciudadano Kane de Orson Wells
1944 imagenDesembarco en
Normandía
1945 imagenRendición incondicional
de Alemania
1945 imagenSe lanzan dos bombas atómicas en Japón: Hiroshima y Nagasaki
1947 imagenSe pone en marcha el Plan Marshall para la recuperación europea 1947imagenAlbert Camus publica La Peste
1948 imagenGandhi es asesinado 1948 imagenDeclaración Universal de Los Derechos Humanos de la ONU
1949 imagenCreación de la
OTAN. División de Alemania
1949 imagenOrganización del COMECON
Se inicia el apartheid en Sudáfrica
1949imagenOrwell publica
1984
1950 imagenPacto de amistad entre la Unión Soviética y China 1950 imagenLa población mundial asciende a 2515
millones de personas
1950 imagenPablo Neruda publica
Canto General
1952 imagenDictadura Batista en Cuba
1953 imagenFin de la Guerra de Corea
1954imagenIndochina se divide en Laos,Camboya y Vietnam
1955 imagenPacto de Varsovia 1955 imagenConferencia de Bandung 1955 imagenMuere el físico Albert Eisntein
1956imagenRevolución Húngara 1956 imagenRevolución Cultural
en China
1957 imagenFundación de la
Comunidad Económica
Europea (CEE)
1957 imagenLa Unión Soviética lanza el Sputnik
1958imagenCreación de la NASA
1959 imagenRevolución Cubana
1960 imagenNace la OPEP 1960 imagenPrimer aparato de rayo láser
La Primera Píldora
Anticonceptiva
1961 imagenConstrucción Muro
de Berlín
1962 imagenCrisis de los misiles
en Cuba
1962 imagenConcilio Vaticano II en Roma
1963 imagenAsesinato de J.F. Kennedy 1963 imagenManifestaciones en Washington por los derechos civiles
1964 imagenGuerra de Vietnam
Se constituye la OLP
1967 imagenGuerra de los
Seis Días
1967 imagen Primer Transplante
De Corazòn
1968 imagenPrimavera de Praga 1968 imagenMayo Francés
Luther King es asesinado
1969 imagenNeil Armstrong
llega a la Luna
1973 imagenEE.UU. retira sus tropas de Vietnam 1973 imagenCrisis del petróleo 1973 imagenEl Departamento de Defensa de los EE.UU. crea el protocolode Internet
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Primera Guerra Mundial: Causas, desarrollo y consecuencias Fin de

Primera Guerra Mundial:Causas, Desarrollo y Consecuencias

La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una “guerra total” sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en ese conflicto naciones situadas en otros continentes.

Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero.

Sin embargo, hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la “Gran Guerra” y no sería hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato

Índice de Temas Tratados:

Introducción:
Que fue la Primera Guerra Mundial
Causas de la Primera Guerra Mundial
Características de la Primera Guerra Mundial
Personajes Importantes
Consecuencias de la Primera Guerra Mundial
Conclusiones

Introducción:  La formación de alianzas

El dominio sobre las áreas coloniales provocó conflictos entre las potencias que se resolvían a través de acuerdos diplomáticos, o bien de guerras que se mantenían dentro de un mareo estrictamente local. Además, las alianzas que se formaban duraban poco y los países cambiaban de bando frecuentemente, según las circunstancias.

Sin embargo, las reglas de juego de la diplomacia internacional fueron variando poco a poco. A medida que crecían las necesidades de expansión de las grandes potencias industriales, las confrontaciones se fueron haciendo incontrolables.

Por un lado, era difícil resolver los conflictos en un escenario que se había ampliado. Los enfrentamientos ya no sólo podían presentarse en Europa sino también en África, China o el Medio Oriente. Además, había nuevos competidores y eran muy agresivos. Estados Unidos y Japón se habían convertido en grandes potencias que se disputaban el dominio del área del Pacífico. Alemania aparecía pujante y poderosa, pero insatisfecha por haber llegado tarde al reparto colonial.

Sus intereses expansionistas en China y África del Sur chocaban con el dominio que los ingleses habían establecido en esas zonas. Justamente, las posiciones irreconciliables entre Alemania e Inglaterra fueron las que generaron un sistema de alianzas permanentes que puso en peligro la paz mundial. Por un lado, se formó la Triple Alianza, que en realidad fue sólo una alianza entre Alemania y Austria-Hungría, pues Italia, el tercer integrante, no tardó en apartarse. Por otro, Francia, el Imperio ruso y Gran Bretaña se unieron en la Triple Entente.

La política interna y los nacionalismos

La situación fue tomándose aún más explosiva a raíz de los conflictos internos que atravesaban muchas de las grandes potencias. Rusia estaba amenazada por una revolución social, el Imperio austro-húngaro se desgarraba en luchas entre nacionalidades que ya no podían ser controladas por el gobierno; en el Estado alemán los enfrentamientos políticos paralizaban la política exterior. Los gobiernos parlamentarios, como los de Gran Bretaña y Francia, debían hacer frente a los reclamos de los trabajadores y los sectores medios que demandaban mayores derechos políticos y mejores condiciones de vida.

Muchos gobiernos trataron de resolver estas crisis sociales y políticas llamando a todos los sectores a dejar de lado sus diferencias y a unirse detrás de los superiores intereses nacionales. Fomentaron un sentimiento patriótico

La escuela y el servicio militar obligatorio les sirvieron para estimular los sentimientos nacionalistas a través de ceremonias diarias, como el izamiento de la bandera. Con el mismo objetivo se establecieron nuevas fiestas nacionales, como la que conmemora la Revolución Francesa, recordada los 14 de julio en Francia.

La prensa también jugó un papel importante en todo este proceso exagerando las cualidades de la nación y ridiculizando o disminuyendo las de los pueblos extranjeros.

Pero había otro nacionalismo, el de los pueblos dominados por naciones extranjeras y que luchaban por su autonomía. Tal el caso de los Balcanes, considerado el polvorín de Europa.

La mayor parte del territorio de los Balcanes estaba dominada por los imperios turco y austro-húngaro. A principios del siglo XX, los Balcanes constituían una de las zonas más explosivas de Europa. En ella chocaban distintos intereses.

Los serbios querían construir un Estado yugoslavo que reuniera a todos los eslavos de la región. Para ello, debían apropiarse de territorios que estaban en poder de los imperios austro-húngaro y turco. El imperio ruso, alejado del Extremo Oriente tras su derrota ante los japoneses en 1901. 1905, estaba interesado en extender sus dominios hasta el Mediterráneo. Para lograrlo, prometió su ayuda a los serbios.

Alemania, Francia e Inglaterra deseaban apropiarse del territorio que en la zona ocupaba el imperio turco para dominar un punto estratégico: el estrecho de los Dardanelos, puerta esencial para la comunicación entre el Mediterráneo y Asia central.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

En los Balcanes confluían todos los odios, las rivalidades y las insatisfacciones que se habían ido acumulando durante las últimas décadas. Era por lo tanto previsible que una crisis en la región pudiera provocar el estallido de una guerra generalizada.

El acontecimiento fatal tuvo lugar en Sarajevo, el 28 de junio de 1914.

Francisco Femando, heredero del trono de Austria-Hungría, y su esposa fueron asesinados por un estudiante nacionalista serbio. Austria-Hungría quiso aprovechar el atentado para aniquilar a Serbia y le declaró la guerra.

Rusia respondió movilizando sus tropas en defensa de los serbios. Inmediatamente el sistema le alianzas —la Triple Entente y la Triple Alianza— se puso en funcionamiento.

El 5 de agosto de 1914 comenzaba la Primera Guerra Mundial.

Una vez declarada la guerra, una oleada de patriotismo se extendió por todos los países involucrados. En Berlín, París y Londres, los hombres acudieron fervorosos para matar o morir defendiendo la bandera de su nación.

Pensaban regresar para Navidad con el orgullo de la victoria conseguida. Pero muchos no volvieron. Los que regresaron, después de cuatro largos años de penurias, enfermedades y muerte, quedaron para siempre marcados por los recuerdos de una experiencia terrible.

Cuadro factores que originaron la primera guerra mundial

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QUE FUE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL:

El 3 de agosto de 1914 era ya un hecho la primera guerra mundial, el ministro británico de asuntos exteriores Edward Grey se hallaba frente a su ventana de su despacho y veía sobre Londres el crepúsculo, entonces pronunció unas palabras que se han hecho famosa: “En toda Europa se apagan ahora las luces: puede suceder que jamás volvamos a verlas encendidas”.

Su predicción se cumplió, la guerra que entonces empezaba significó la muerte de la vieja Europa, el final de los viejos tiempos el desmoronamiento definitivo de una concepción del mundo. Esta guerra, que tendría que haber puesto fin a las guerras, dio origen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guerras. El conflicto fue provocado en Sarajevo, el 28 de junio de 1914 cuando el heredero del trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando cayó víctima de un terrorista servio. Pero como es natural, las causas de la guerra eran más profundas, consistían fundamentalmente en 3 antagonismos:

1.- Entre Alemania y Francia, en forma de una enemistad reactivada por la derrota francesa de 1871, y la pérdida de Alsacia-Lorena.

2.- Entre Alemania e Inglaterra, competencia en el terreno de la industria de la política colonial y del rearme maruno.

3.- Entre Austria-Hungría y Rusia, por el dominio de los Balcanes.

El conflicto militar que comenzó como un enfrentamiento localizado en el Imperio Austro-Húngaro y Serbia el 28 de julio de 1914; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; Finalmente, pasó a ser una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Veintiocho de ellas, denominadas aliadas o potencias asociadas y entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata del inicio de las hostilidades entre Austria-Hungría y Serbia fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, heredero del trono austro-húngaro, cometido en Sarajevo el 28 de junio de 1914 por Gavrilo Princip, un nacionalista serbio.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALNo obstante, las causas profundas del conflicto remiten a la historia europea del siglo XIX, concretamente a las tendencias económicas y políticas que imperaron en Europa desde 1871, año en el que fue fundado el II Imperio Alemán, y este Estado emergió como una gran potencia.

Entre 1914 y 1918 se desarrolló en Europa la mayor conflagración hasta entonces conocida. Motivada por conflictos imperialistas entre las potencias europeas, la “gran guerra”, como se denominó originalmente a la primera guerra mundial, implicó a toda la población de los estados contendientes, así como a la de sus colonias respectivas.

Se puede decir entonces que el origen de la primera contienda mundial debe buscarse en la existencia de dos grandes bloques antagónicos: la Triple Alianza (Alemania, Imperio austro-húngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia), aunque su causa inmediata fue el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria el 28 de junio de 1914.

Viena, que consideraba con recelo el engrandecimiento de Servia, se apresuró a culparla del magnicidio y exigió satisfacciones como preámbulo de su declaración de guerra el 28 de julio. Rusia, erigida en campeona de los países eslavos frente a Austria, proclamó la movilización general, mientras Alemania, que había dado seguridades a su aliada para una ayuda total en caso de conflicto con Rusia, envió un ultimátum a este país, y otro a Francia como advertencia y más tarde la declaración de guerra a ambos países.

Por su parte, Inglaterra, que vacilaba en comprometerse con sus aliados, reaccionó al exigir Alemania a Bélgica paso libre para sus tropas.

Se ha dicho con frecuencia que la muerte del archiduque Francisco Fernando y de su esposa Sofía en Sarajevo, la capital de Bosnia, el 28 de junio de 1914, por los disparos del activista serbio Gavrilo Princip, fue el detonante de la I Guerra Mundial. Lo que ha dado lugar a una leyenda de intencionalidad o provocación por parte de los serbios. La verdad es que un examen superficial de la cuestión aporta algunos indicios en tal sentido: Princip, de diecinueve años, nacionalidad serbia y origen bosnio, era miembro de un movimiento nacionalista clandestino, Miada Bosnia o la Joven Bosnia. La pis tola utilizada en el magnicidio le fue facilitada por el grupo terrorista serbio denominado la Mano Negra, cuyo lema era  «Unidad o muerte». Estaba compuesto por oficiales jóvenes del ejército serbio, imbuí dos de ideas radicales y dispuestos a lograr la unificación de los serbios residentes en los imperios austríaco y otomano con los de la misma Serbia. Los austriacos creyeron que las autoridades serbias habían sido instigadoras del complot y recabaron el apoyo y anuencia de sus aliados los alemanes para actuar contra Serbia. Transcurrido poco menos de un mes, el 23 de julio enviaron a Belgrado un ultimátum redactado en términos ofensivos, y ante el previsible rechazo, declararon la guerra el 28 de julio. De este modo, se puso en marcha la secuencia de acontecimientos que condujo al estallido de la I Guerra Mundial, pero hoy se duda de la verdadera intención de Serbia para iniciar el conflicto.

Ampliar Un Cuadro de Resumen de la Guerra Mundial

EL PLAN SCHLIEFFEN

Los alemanes contaban con deshacerse enseguida de Francia y dirigir luego susCAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL golpes contra Rusia. Su confianza se basaba en el Plan Schlieffen para rodear el poderoso sistema francés de fortificaciones. El plan preveía que el ala derecha, que concentraba el grueso de las fuerzas alemanas, efectuara un avance arrollador a través de Bélgica, mientras el ala izquierda, mucho menos potente, incitaría al enemigo al ataque.

Al pasar los franceses a la ofensiva contra el ala izquierda, harían funcionar el dispositivo como una puerta giratoria: cuanto más presionara, con tanta mayor violencia giraría el ala derecha a la zaga. Sin embargo, el plan fracasó, los frentes llegaron a estabilizarse y las trincheras se extendieron desde la frontera suiza hasta el canal de la Mancha.

En febrero de 1916, el alemán Falkenhayn desencadenó un violento ataque contra Verdún, que ocasionó una verdadera carnicería en ambos ejércitos y no se tradujo en éxito alguno para los atacantes.

FRENTE ORIENTAL E INTERVENCIÓN ESTADOUNIDENSE.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Entretanto, en el otro extremo de Europa se iba despejando la incógnita. A despecho de la pérdida de Galitzia por los austríacos, del revés alemán en Gummbinnen (agosto 1914) y del avance ruso por Prusia Oriental, Hindenburg y su jefe de Estado Mayor, Erich Ludendorff (foto), lograron aplastar a las fuerzas del zar en Tannenberg (26-30 agosto). En 1917 Berlín reanudó la guerra submarina total, lo que acarrearía la entrada de Estados Unidos en la contienda (6 abril 1917).

Los alemanes desencadenaron el 21 de marzo de 1918 una serie de embestidas que rompieron varias veces el frente aliado en San Quintín, Lys y el Aisne; pero, pese a tan brillantes resultados, se produjo el agotamiento de las energías germanas. El 3 de octubre, el príncipe Max de Baden, canciller del Reich, pedía a Wilson un armisticio inmediato. El 29 capitulaba Austria y el 31 Turquía, mientras Alemania firmaría la paz y su derrota en Versalles (28 julio 1919).

En el transcurso de la I Guerra Mundial fueron famosas, por su encarnizamiento y su valor estratégico, las batallas de: Arrás, Artois, Cambrai, Caporetto, Jutlandia, Marne, Somme, Tannenberg, Verdún e Yprès.

Fueron muchos los enfrentamientos que se dieron en el transcurso de los cuatro años que duró la primera guerra mundial, un desarrollo cronológico de la misma podrá observarse en anexos.

ANTECEDENTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Fueron varias los enfrentamientos que sirvieron de preludio a la primera guerra mundial, entre ellos se pueden mencionar:

1.-La guerra franco-prusiana:

En 1870 Francia fue vencida por el ejército prusiano, disciplinado y bien armado, mandado por Moltke. Se completó la unidad de Alemania y los príncipes de muchos Estados reconocieron como emperador a Guillermo. La derrota y las pérdidas territoriales colocaron a Francia en situación tirante con Alemania.

2.-La liga de los tres emperadores:

La máxima ambición del canciller de hierro alemán Bismarck, era mantener aislada a Francia. Se vio realizada en 1873 mediante la Liga de los Tres Emperadores: el de Alemania, el estado más fuerte del continente.

3.- La Triple Alianza:

En los Balcanes, el enfrentamiento de los intereses rusos y austríacos condujo en 1878 a la disolución de la Liga de los Tres Emperadores. En 1879 la alianza entre Alemania y Austria-Hungría se hizo más fuerte y en 1882 se amplió con Italia. En 1887 Alemania y Rusia firmaron un tratado mediante el cual estrecharon sus relaciones.

4.- La Triple Entente:

El nuevo emperador de Alemania Guillermo II destituyó a Bismarck y no renovó el tratado con Rusia, lo que aprovechó Francia que estaba aislada para aliarse con Rusia en 1894. En 1904 se alió también con Inglaterra. Poco después se aliaron también Inglaterra y Rusia, con lo que en 1907 quedó terminada la Triple Entente. El cerco de Alemania era ya un hecho.

5.- Las primeras descargas:

El camino hacia la catástrofe de 1914 pasó por Marruecos y los Balcanes. En el Marruecos francés intentaron hacerse valer los intereses comerciales alemanes, la consecuencia entre otras, fue la crisis de Agadir de 1911. La debilidad de Turquía llevó a sus amigos a la ruina.

LAS DECLARACIONES DE GUERRA

Austria declaró la guerra a Serbia el 28 de julio, ya fuera porque creía que Rusia no llegaría a unirse a Serbia o porque estaba dispuesta a correr el riesgo de un conflicto europeo general con tal de poner fin al movimiento nacionalista serbio. Rusia respondió movilizándose contra Austria. Alemania advirtió a Rusia de que si persistía en su actitud le declararía la guerra, y consiguió que Austria accediera a discutir con Rusia una posible modificación del ultimátum enviado a los serbios.

No obstante, Alemania insistió en que los rusos retiraran sus tropas inmediatamente. Rusia se negó a hacerlo y Alemania le declaró la guerra el 1 de agosto.

Los franceses comenzaron la movilización de sus fuerzas ese mismo día; las tropas alemanas cruzaron la frontera de Luxemburgo el 2 de agosto y Alemania declaró la guerra a Francia el 3 de agosto. El día anterior, el gobierno alemán había informado al gobierno belga de su intención de marchar sobre Francia cruzando Bélgica, a fin de evitar que los franceses utilizaran esta ruta para atacar Alemania.

Las autoridades belgas se negaron a permitir el paso por su territorio de las tropas alemanas y recurrieron a los países firmantes del Tratado de 1839 —en el que se garantizaba la neutralidad de Bélgica en el caso de un conflicto en el que estuvieran implicados Gran Bretaña, Francia y Alemania— para que se cumpliera lo establecido en dicho acuerdo. Gran Bretaña, uno de los países signatarios del Tratado de 1839, envió un ultimátum a Alemania el 4 de agosto en el que se exigía que se respetara la neutralidad de Bélgica; Alemania rechazó la petición y el gobierno británico le declaró la guerra ese mismo día.

Italia permaneció neutral hasta el 23 de mayo de 1915, cuando rompió su pacto con la Triple Alianza para satisfacer sus aspiraciones territoriales y declaró la guerra a Austria-Hungría. La unidad de los aliados se fortaleció en septiembre de 1914 a través del Pacto de Londres, firmado por Francia, Gran Bretaña y Rusia. A medida que avanzaba la contienda, fueron sumándose al conflicto países como el Imperio otomano, Japón, Estados Unidos y otras naciones del continente americano. Japón, que había firmado una alianza con Gran Bretaña en 1902, declaró la guerra a Alemania el 23 de agosto de 1914, y el 6 de abril de 1917 lo hizo Estados Unidos.

CRONOLOGÍA:

1914
31 julio Austria-Hungría decreta la movilización general.
31 julio Alemania envía un ultimátum a Rusia para que suspenda su movilización general y otro a Francia exigiéndole su neutralidad.
1º agosto Alemania moviliza su ejército y declara la guerra a Rusia.
3 agosto Alemania declara la guerra a Francia.
3-4 agosto Turquía firma un acuerdo agosto con Alemania y declara la neutralidad armada. Alemania invade Bélgica.
4 agosto Inglaterra envía un ultimátum a Alemania exigiéndole respetar la neutralidad belga (lo que equivale a una declaración de guerra).
6 agosto Serbia declara la guerra a Alemania y Austria-Hungría a Rusia.
11-12  agosto Francia e Inglaterra decla-agosto    ranlaguerraa Austria-Hungría.
23 agosto Japón declara la guerra a Alemania.
2-5 nov. Rusia, Inglaterra y Francia declaran la guerra a Turquía.

1915
23 mayo Italia declara la guerra a Austria-Hungría.
14 octubre Bulgaria entra a la guerra al octubre   lado de Alemania.

1916
26 agosto Italia declara la guerra a Alemania.
27 agosto Rumania declara la guerra a Austria-Hungría.

1917
6 abril  Estados Unidos declara la guerra a Alemania.
27 junio Grecia declara la guerra a las Potencias Centrales.
7 dic.   Estados Unidos declara la guerra a Austria-Hungría.
28 junio Asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando y su esposa por un estudiante bosnio miembro de la organización secreta ‘Unidad o Muerte’.
6 julio Alemania asegura su apoyo incondicional a Austria (‘carta blanca’).
23 julio Austria-Hungría envía un ultimátum de 48 horas a Serbia exigiendo su intervención en la investigación y castigo del asesinato.
25 julio Serbia responde alegando la violación de su soberanía nacional y decreta la movilización parcial; lo que produce la ruptura de las relaciones diplomáticas y la movilización parcial austro-húngara. Rusia decide apoyar a Serbia.
28 julio Austria-Hungría declara la guerra a Serbia.
30 julio Rusia moviliza su ejército contra Alemania y Austria-Hungría.

CAUSAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue, como ya sé mencionó, el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo Serbia, el 28 de Junio de 1914.

Los verdaderos factores que desencadenaron la I Guerra Mundial fueron el intenso espíritu nacionalista que se extendió por Europa a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, la rivalidad económica y política entre las distintas naciones y el proceso de militarización y de vertiginosa carrera armamentística que caracterizó a la sociedad internacional durante el último tercio del siglo XIX, a partir de la creación de dos sistemas de alianzas enfrentadas.

El nacionalismo (Ver Nacionalismo)

La Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas habían difundido por la mayor parte del continente europeo el concepto de democracia, extendiéndose así la idea de que las poblaciones que compartían un origen étnico, una lengua y unos mismos ideales políticos tenían derecho a formar estados independientes. Sin embargo, el principio de la autodeterminación nacional fue totalmente ignorado por las fuerzas dinásticas y reaccionarias que decidieron el destino de los asuntos europeos en el Congreso de Viena (1815).

Muchos de los pueblos que deseaban su autonomía quedaron sometidos a dinastías locales o a otras naciones. Por ejemplo, los estados alemanes, integrados en la Confederación Germánica, quedaron divididos en numerosos ducados, principados y reinos de acuerdo con los términos del Congreso de Viena; Italia también fue repartida en varias unidades políticas, algunas de las cuales estaban bajo control extranjero; los belgas flamencos y franceses de los Países Bajos austriacos quedaron supeditados al dominio holandés por decisión del Congreso.

Las revoluciones y los fuertes movimientos nacionalistas del siglo XIX consiguieron anular gran parte de las imposiciones reaccionarias acordadas en Viena. Bélgica obtuvo la independencia de los Países Bajos en 1830; la unificación de Italia fue culminada a cabo en 1861, y la de Alemania en 1871. Sin embargo, los conflictos nacionalistas seguían sin resolverse en otras áreas de Europa a comienzos del siglo XX, lo que provocó tensiones en las regiones implicadas y entre diversas naciones europeas. Una de las más importantes corrientes nacionalistas, el paneslavismo, desempeñó un papel fundamental en los acontecimientos que precedieron a la guerra.

El imperialismo: (Ver Imperialismo)

El espíritu nacionalista también se puso de manifiesto en el terreno económico. La Revolución Industrial, iniciada en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, en Francia a comienzos del XIX y en Alemania a partir de 1870, provocó un gran incremento de productos manufacturados, por lo que estos países se vieron obligados a buscar nuevos mercados en el exterior.

El área en la que se desarrolló principalmente la política europea de expansión económica fue África, donde los respectivos intereses coloniales entraron en conflicto con cierta frecuencia. La rivalidad económica por el dominio del territorio africano entre Francia, Alemania y Gran Bretaña estuvo a punto, desde 1898 hasta 1914, de provocar una guerra en Europa en varias ocasiones.

La expansión militar:

Como consecuencia de estas tensiones, las naciones europeas adoptaron medidas tanto en política interior como exterior entre 1871 y 1914 que, a su vez, aumentaron el peligro de un conflicto; mantuvieron numerosos ejércitos permanentes, que ampliaban constantemente mediante reclutamientos realizados en tiempo de paz, y construyeron naves de mayor tamaño. Gran Bretaña, influida por el desarrollo de la Armada alemana, que se inició en 1900, y por el curso de la Guerra Ruso-Japonesa, modernizó su flota bajo la dirección del almirante sir John Fisher.

El conflicto bélico que tuvo lugar entre Rusia y Japón había demostrado la eficacia del armamento naval de largo alcance. Los avances en otras áreas de la tecnología y organización militar estimularon la constitución de estados mayores capaces de elaborar planes de movilización y ataque muy precisos, integrados a menudo en programas que no podían anularse una vez iniciados.

Los dirigentes de todos los países tomaron conciencia de que los crecientes gastos de armamento desembocarían con el tiempo en quiebras nacionales o en una guerra; por este motivo, se intentó favorecer el desarme mundial en varias ocasiones, especialmente en las Conferencias de La Haya de 1899 y 1907. Sin embargo, la rivalidad internacional había llegado a tal punto que no fue posible alcanzar ningún acuerdo efectivo para decidir el desarme internacional.

De forma paralela al proceso armamentístico, los Estados europeos establecieron alianzas con otras potencias para no quedar aisladas en el caso de que estallara una guerra. Esta actitud generó un fenómeno que, en sí mismo, incrementó enormemente las posibilidades de un conflicto generalizado: el alineamiento de las grandes potencias europeas en dos alianzas militares hostiles, la Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, y la Triple Entente, integrada por Gran Bretaña, Francia y Rusia. Los propios cambios que se produjeron en el seno de estas asociaciones contribuyeron a crear una atmósfera de crisis latente, por la cual el periodo fue denominado ‘Paz Armada

Las Causas de la Primera Guerra Mundial se pueden resumir de la forma siguiente:

Rivalidades territoriales y nacionalismos:

  • Alemania intenta borrar la cultura francesa en Alsacia y Lorena. Se forma la “Liga para la defensa de Alsacia y Lorena”
  • Caos en los Balcanes.
  • Fronteras entre Grecia y Albania.
  • Los alemanes arman al ejército turco en los estrechos. Los rusos ven muy mal esto.

Rivalidades económicas:

  • Alemania tenía un gran crecimiento.
  • Muchos países compraban productos alemanes.
  • La razón de su crecimiento es que ofrecen mejores créditos que Inglaterra lo que origina una mayor rivalidad.

Rivalidades psicológicas o político-diplomáticas:

  • Alemania tenía en 1913 850 mil hombres en pie de guerra.
  • Austria 160 mil hombres.
  • Francia aumenta el servicio militar.
  • Rusia dos millones de soldados, pero mal armados.
  • Inglaterra no tenía un ejército terrestre muy grande. Se aprovechaban de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban. Pero tenían un impresionante poder naval.
  • Todos los ejércitos suponen muchos gastos a los países. Los gobiernos tienen que ir engañando a su población, les dicen que la guerra está a punto, que hay que estar preparado. Hacen un llamamiento patriótico.

CARACTERÍSTICAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

Los principales elementos que caracterizaron la I guerra mundial fueron:

Se creía que la guerra duraría unas semanas, pero duró cuatro años, tres meses y catorce días.

Fueron muchas las personas que participaron en esta guerra, por ejemplo Alemania contaba con 1.913.850 mil hombres en pié de guerra, aproximadamente. Austria con 160 mil hombres. Rusia con 2.000.000 de soldados. Inglaterra no contaba con un ejército terrestre grande, se aprovechaba de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban, pero contaba con un impresionante poder naval.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALEl 28 de junio de 1914 el príncipe heredero de Austria-Hungría y su esposa fueron asesinados, en su visita a Sarajevo capital de Bosnia, por un estudiante servio, Gavrilo Princip. Los promotores del atentado habían sido los nacionalistas servios. Austria-Hungría presenta a Servia UN ultimátum que no podía aceptarse. Estalló pues, la guerra en una semana, “la semana negra”, del 28 de julio al 4 de agosto, todas las grandes potencias, menos Italia, se vieron arrastradas a ella.

La I Guerra Mundial se caracterizó por las grandes matanzas que hubo, por un incidente en los Balcanes surgió un devastador incencio mundial. En el oeste los frentes se fijaron en una inhumana guerra de trincheras. Las llanuras de Flandes fueron arrasadas por un inintrerrumpido fuego de artillería y se convirtieron en un infierno de fango, minas, alambradas y cortinas de gas. Ataque tras ataque se intentaba, por ambas partes, romper el frente del enemigo. Se produjeron cuantiosas pérdidas de vidas humanas.

Ya antes de la Primera Guerra Mundial había aparecido importantes armas por ejemplo, el fusil de repetición, las ametralladoras, etc.

Los ejércitos iniciaron la guerra con la idea básica de la supremacía de la ofensiva, que cambiaron a lo largo del desarrrollo de los acontecimientos. El empleo de la ametralladora terminó con la caballería, su eficacia en la defensa hizo fracasar los ataques masivos y originó el nacimiento de la sección y del pelotón.

La guerra de trincheras introdujo el uso del mortero, el carro de combate dio inicio a la guerra acorazada, la artillería multiplicó calibres, aumentó alcances y mejoró métodos de corrección. En 1915 empezaron a emplearse gases asfixiantes con la toma de las ciudades belgas, se dio inicio a la guerra biológica y química, la fortificación de campaña se perfeccionó y favoreció el auge de la guerra de trincheras, el transporte motorizado se generalizó y la aviación de guerra libró batallas aéreas independientes.

Los ejércitos en ambos lados lucharon en trincheras, unas zanjas profundas que se cavaban para servir de protección para las tropas. Las condiciones eran espantosas; hubo inundaciones, lodo, ratas y cadáveres. Las trincheras de la línea de frente eran el blanco de fuego pesado; los hombres se salían de las trincheras para avanzar y atacar a las tropas enemigas.

El avión fue utilizado como arma de guerra, los primeras combates entre pilotos fueron con pistolas y con carabinas. En octubre de 1914, en la primera confrontación un avión francés atacó con fuego de ametralladora a un avión alemán, marcando así, la primera victoria aérea. El avión de bombardeo se creó después de iniciada la guerra. En 1917 los bombarderos alemanes atacaron Londres y otras ciudades inglesas, principalmente durante la noche. El uso de portaviones se inicia a finales de 1915, cuando el teniente Towler despega del crucero Vindex.

La I Guerra Mundial estimuló enormemente la fabricación de aeronaves, su uso con fines militares y el desarrollo de la guerra aérea; se construyeron dirigibles, globos y aviones. Éstos últimos se utilizaban principalmente para dos tipos de misiones: la observación y el bombardeo. La exploración de los frentes de batalla fijos se llevaba a cabo mediante pequeños globos con cuerdas; los dirigibles servían para realizar reconocimientos en el mar, y los aeroplanos, para sobrevolar las zonas costeras. Con respecto a las operaciones militares terrestres, los aeroplanos se empleaban para observar la disposición de las tropas y defensas del enemigo y bombardear sus líneas o a sus fuerzas cuando entraban en combate.

Desde mediados de 1915 se hicieron frecuentes los combates aéreos entre aviones o escuadrones enemigos. Los alemanes disfrutaron de la supremacía aérea en el frente occidental desde octubre de 1915 hasta julio de 1916, año en el que los británicos demostraron su superioridad. Entre los más importantes aviadores, cabe destacar al estadounidense Eddie Rickenbacker, al canadiense William Avery Bishop y al barón alemán Manfred von Richtofen.

En cuanto a la guerra marítima, a comienzos de la guerra, el grueso de la flota británica, la Gran Flota, contaba con veinte acorazados y numerosos cruceros y destructores; estaba ubicada en la base de Scapa Flow, situada en las islas Orcadas, mientras que una segunda flota protegía el canal de la Mancha. La Flota de Altamar alemana estaba compuesta por trece acorazados y tenía sus bases en los puertos alemanes de mar del Norte.

El enfrentamiento naval más importante de la guerra fue la batalla de Jutlandia, librada el 31 de mayo y el 1 de junio de 1916 entre la Gran Flota británica y la Flota de Altamar alemana, y tras la cual Gran Bretaña pudo conservar su supremacía naval. No obstante, los alemanes consiguieron romper el bloqueo británico y reanudaron la guerra submarina sin restricciones en 1917, persuadidos de que éste era el único método con el que podrían derrotar a Gran Bretaña; esta estrategia no condujo a la rendición de los británicos, sino que motivó que Estados Unidos declarara la guerra a Alemania. Los ataques de los submarinos alemanes a los convoyes británicos en el océano Atlántico y en el mar del Norte ocasionaron la destrucción de numerosas embarcaciones.

Durante 1917 la guerra submarina alemana fracasó en su intento de provocar la rendición de Gran Bretaña mediante la destrucción de la flota aliada, de la que los británicos dependían para la obtención de alimentos y suministros. La campaña submarina alemana parecía eficaz en sus comienzos; hacia finales de 1916, los alemanes hundían mensualmente alrededor de 300 toneladas de embarcaciones británicas y aliadas en el océano Atlántico norte; la cifra ascendió a 875.000 toneladas en el mes de abril, por lo que los alemanes estaban seguros de conseguir la victoria en breve.

Sin embargo, Gran Bretaña consiguió, desde el verano, restar eficacia a la estrategia alemana siguiendo varios métodos: adoptó un sistema de convoyes en el que las flotas mercantes eran protegidas por destructores y cazasubmarinos, utilizó hidroaviones para detectar a los submarinos, y empleó cargas de profundidad para destruirlos. Al llegar el otoño, los alemanes comenzaron a perder numerosos submarinos, a pesar de que seguían hundiéndose una gran cantidad de barcos aliados. A su vez, las naciones aliadas, especialmente Estados Unidos, construían rápidamente nuevas embarcaciones. El intento alemán de poner fin a la guerra a través de la guerra submarina había fracasado.

El hundimiento del trasatlántico de pasajeros LusitaniaLa acción más destacable de 1915 fue el bloqueo submarino impuesto por Alemania a Gran Bretaña. El hundimiento del trasatlántico de pasajeros Lusitania a manos de un submarino alemán el 7 de mayo costó la vida a muchos súbditos estadounidenses, lo que originó una polémica que estuvo a punto de provocar la guerra entre Estados Unidos y Alemania, modificando ésta última sus métodos de guerra submarina para satisfacer al gobierno estadounidense.

Sin embargo, en marzo de 1916, el hundimiento por un submarino alemán del buque de vapor francés Sussex en el canal de la Mancha y la existencia de víctimas estadounidenses hizo estallar un nuevo conflicto entre estos países.

Otra de las principales características de la I guerra mundial fue la participación de un gran número de naciones, a partir del asesinato del archiduque de Austria-Hungría se produjo una reacción en cadena y los países de la triple alianza se enfrentaron contra los de la triple Entente. Rusia quería acabar con el Imperio Austrohúngaro, apoyó a Serbia y declaró la guerra al imperio.

Alemania, aliada de Austria, declaró la guerra cuando estos invadieron Bélgica. Turquía y Bulgaria se unieron a Austria y Alemania, mientras que Japón, Rumania, Grecia, Portugal e Italia se incorporaron dentro del bloque de la triple Entente. En 1917, soldados de Alemania hundieron varios barcos mercantes estadounidenses por lo que Estados Unidos le declaró la guerra, es así como, con excepción de algunos países del mundo, en especial América del Sur, sufrieron la más horrible de las guerras.

Vale la pena destacar el importante papel que jugaron las mujeres, en su casa, haciendo trabajos que previmante habían sido catalogados como no femeninos, o reservados para los hombres.

Las mujeres manejaban camiones, ensamblaban armas y empacaban municiones peligrosas, balas, bombas y proyectiles. Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Fueron muchos los elementos que caracterizaron la I guerra mundial, pero podemos decir que:

  • Durante la I guerra mundial surgió el gas tóxico y el lanza-llamas. (ver foto arriba)
  • Gran Bretaña utilizó artistas oficiales de guerra para consignar la contienda.
  • Los soldados disponían de fusiles que podían alcanzar un blanco a una distancia máxima de 800 mts.
  • Francia y Estados Unidos realizaron en 1909 los primers intentos en aviación militar.
  • Durante la guerra entre el imperio atomano e Italia se llevó a cabo las primeras misiones de aviación militar en 1911.

avion de guerra

LA GUERRA SUBMARINA Y AÉREA:

Alemania siempre insistió con la campaña submarina. En las costas aliadas los ataques amenazaron seriamente el tráfico marítimo. Los barcos mercantes tuvieron que comenzar a navegar en flotas, escoltados por la marina de guerra. Mientras tanto, el bloqueo de Alemania iba debilitando gradualmente a ésta. La falta de importantes materias primas afectaba su producción de guerra. La población civil sufrió grandes privaciones por la falta de alimentos, principalmente grasas. El 1°. de febrero de 1917 decidió el gobierno alemán intensificar la campaña submarina y retornar a los hundimientos sin previo aviso. Esto, como se ha indicado, dio lugar a la entrada de los E.U.A. en el conflicto.

La intervención de la escuadra norteamérica brindó adicional protección a la navegación aliada. Más tarde lograron los aliados colocar una línea de minas flotantes que cerró la entrada del Mar del Norte. Los submarinos alemanes tuvieron grandes dificultades para llegar a sus bases de aprovisionamiento.

No fue sólo la superioridad de barcos de superficie y el uso de las minas lo que contuvo a los submarinos: la geografía tuvo un importante papel también. Las Islas Británicas forman una barrera natural que cierra el paso a los mares del N. de Europa. Los submarinos tenían que navegar por pasajes estrechos, muy próximos a las costas británicas. A pesar de dichas dificultades, Alemania, con 147 submarinos de que disponía en 1917, estuvo muy próxima a paralizar la vida económica de Inglaterra.

La Guerra en el Aire
En 1914 los aviones se consideraban únicamente como un factor sicológico para desmoralizar a las poblaciones. En forma limitada se utilizaban en operaciones de reconocimiento. Alemania había concentrado su atención en el uso bélico de los globos dirigibles, los famosos zeppelines. Pronto, sin embargo, la lentitud de éstos y su vulnerabilidad se hicieron patentes. Los ataques de zeppelines a Londres en 1916 fueron fácilmente rechazados mediante el empleo de las balas explosivas.

A partir de 1917 se hizo más frecuente el uso de los aviones en el frente francés. Los alemanes también lograron realizar varios ataques efectivos sobre Londres. Los ingleses desarrollaron rápidamente sus defensas aéreas y detuvieron dichos ataques. París fue, asimismo, víctima de numerosas ofensivas aéreas, pero no produjeron resultados de carácter militar. Más adelante se comenzaron a emplear los aviones para destruir los centros industriales, y en esto la ofensiva aérea constituyó un factor de importancia. Inglaterra, casi al final de la guerra, contaba ya con un buen cuerpo de aviación que bombardeó muchas ciudades alemanas. Esto desmoralizó a la población y preparó la opinión pública para restar apoyo al kaiser.

PERSONAJES IMPORTANTES

Durante los cuatro años que duró la primera guerra mundial fueron muchas las personas que intervinieron activamente, tanto en los campos de batalla, como en la planificación de las estrategias bélicas, a continuación se presentan algunos de esos personajes y sus principales acciones:

  • Archiduque Francisco Fernando de Austria: heredero de la Corona imperial austríaca, fue asesinado en la ciudad de Sarajevo (Bosnia). Austria responsabilizó a Serbia del atentado y en el mes de Julio le declaró la guerra.
  • Helmuth Von Molke: ejecutó un plan contra Francia y Rusia.
  • Erich Von Falkenhaym: general alemán que hizo frente a la ofensiva anglo-francesa.
  • A.V Sam Sonov y P.K. Rennen Kampf: generales que derrotaron al ejercito Austríaco.
  • Paul Von Hinderburg y Erich Ludendorff: derrotaton al ejercito ruso en las batallas de Tannanberg. Ludendorff solicitó al gobierno un armisticio.
  • Guillermo II: Emperador d Baviera huyó a los países bajos por el levantamiento contra el Rey.
  • Simuts: general que recibe el mando de las fuerzas aliadas que sé encargarian de la invasión de Africa Oriental.
  • Ferdinand Foch: general encargado de la coordinación de las operaciones aliadas en el último esfuerzo de los alemanes.
  • Phillipp Petain: General francés a quien fue confiada la defensa de Francia en el ataque realizado por Falkenhayn en su contra.
  • Laur Gueórguievich Kornilov: General de las fuerzas rusas que lucharon contra los alemanes.
  • Armando Diaz: general italiano que reemplazó al general Cadorna.
  • Alejandro: era el hijo de Constantino, ejercía autoridad sobre la presidencia del gobierno.
  • Rey Constantino: favoreció a los imperios centrales a pesar de su declarada neutralidad.
  • Eleuterios Venizelos: declaró la guerra a Alemania y Bulgaria el 3 de noviembre. Se convirtió en el presidente del gobierno el 12 de junio.
  • Abdulah Ybn Husagn: dirigió con su papá la revelión de Hiyad, posteriormente es nombrado por los británicos el Rey de Hiyad.
  • Nivelle-Henri Philippe Pétain: ante el fracaso de Nivelle contra los franceses es reemplazado en su cargo por el general Henri Philippe Pétan.
  • Thomas Edward Lawrence: dirigió la rebelión árabe contra los turcos.
  • Edmund Allenby: dirigió las fuerzas que intentaron conquistar Gaza (Palestina).
  • Sir Edward Grey: primer visconde de Fallodon, propuso el 26 de junio que Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia se reunieran en una conferencia para arbitar en la disputa Austro-Serbia, pero Alemania declinó dicha oferta.
  • Conde Alfred Von Schlieffen: fue el jefe del Estado mayor alemán desde 1891 hasta 1907. Elaboró el Plan Schlieffen.
  • Joseph Joffre: Dirigió a los franceses para que rodearan a Paris y atacaran al priemer ejercito alemán.
  • Maximilian Spee: causó importantes daños en las instalaciones francesas.
  • Alexi Aleséieuich Brusilov: estaba unido a las tropas rusas.
  • August Von Mackensen: lanzaron un fuerte ataque sobre Serbia desde Arabia-Hungría.
  • Sir Ian Hamilton: bombardeó los fuertes turcos de los estrechos, en Febrero de 1915.
  • Douglas Haig: intenta romper las líneas de los alemanes en el oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme.
  • Henri Philippe Pétain: defendió a la ciudad de la batalla de Verdún que estaba al amando de los alemanes.
  • Robert Georges Nivelle: reemplazó a Joffre como commandant general ade los ejercitos franceses del norte y del noreste en el mes de noviembre.
  • Thomas Woodrow Wilson: presidente de los Estados Unidos de Norte América, estuvo vinculado con las negociaciones de paz. Al estallar la guerra en Europa el presidente Wilson proclamó formalmente la neutralidad de Estados Unidos. Esta declaración no evitó que surgieran tendencias favorables a uno u otro bando contendiente en el país. El presidente Wilson jugó UN destacado papel en la Conferencia de Paz celebrada en París en 1919 tras la derrota de Alemania.

CONSECUENCIAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

El 27 DE Octubre de 1918 Alemania consintió en aceptar las negociaciones de paz, Guillermo II debió entregar el poder, se extendía por toda Alemania una revolución proletaria que fue posteriormente sofocada. En Europa comenzaron los preparativos para conferencia de Versalles.

En 1919 se reunieron en Versalles los representantes de los países vencedores para preparar el tratado definitivo de paz. En ese mismo año, Alemania firmó el Tratado de Versalles, por lo que quedaba obligada a reducir drásticamente su ejército y armamento y a pagar fuertes sanciones económicas como reparación por los daños cusados a los aliados durante la guerra. Además, Alemania perdió su imperio colonial y numerosos territorios en Europa.

Thomas Woodrow WilsoTras la derrota de Alemania en la I Guerra Mundial, los vencedores no llegaban a un acuerdo sobre las reparaciones de guerra que debía pagar la nación vencida. Los líderes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia celebraron la Conferencia de Paz de París en 1919 y elaboraron el Tratado de Versalles. Éste imponía a Alemania una serie de medidas restrictivas y compensatorias que incluían su desmilitarización a gran escala y el pago de indemnizaciones. Los representantes de la reunión fueron el primer ministro británico Lloyd George, el ministro de Asuntos Exteriores italiano Giorgio Sonnino, el jefe de gobierno francés Georges Clemenceau y el presidente de Estados Unidos Thomas Woodrow Wilson (foto).

A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz. Sin embargo, la mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al coste total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.

Se puede puntualizar que las principales consecuencias de tan nefasta guerra fueron:

  • La muerte de más de 12 millones de personas, equivalente a casi la mitad de los habitantes de Venezuela, y varios millones de heridos, en su mayoría jóvenes, principalmente de Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido.
  • Las pérdidas materiales fueron enormes se supone que pasó los 186.000 millones de dólares.
  • En tan sólo las tres primeras semanas de la guerra, los alemanes perdieron 600.000 hombres.
  • El territorio de Turquía se redujo. El imperio austrohúngaro desapareció y dio lugar a cuatro nuevos Estados: Austria, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia.
  • La Primera Guerra Mundial marcó el fin de la supremacía de las potencias de Europa y fortaleció la posición de los Estados Unidos y de Japón.
  • En casi toda Europa los medios de comunicación, el transporte, los cultivos, los edificios, etc. quedaron destruidos.
  • Todas las pérdidas ocasionaron una disminución de la producción industrial y agrícola. Las reservas de oro y las inversiones se redujeron, toda Europa entró en una grave crisis económica.
  • Por el contrario, la contienda generó un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: fusiles de repetición, ametralladoras, gases asfixiantes dando origen a la guerra biológica y química, hubo tanques, dirigibles y aviones, también se practicaron los bombardeos a las ciudades. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó.
  • Hubo una intensa participación de la sociedad civil implicándose en operaciones bélicas, de igual forma participaron instituciones como la Cruz Roja donde la mujer desempeñó una gran labor.
  • A pesar de la labor desempeñada por la Cruz Roja, se desataron grandes epidemias de enfermedades infectocontagiosas.
  • La acción de los submarinos alemanes provocó el hundimiento de las naves aliadas causando un gran número de bajas; al abandonarse el principio por el cual se permitía la evacuación de las naves civiles antes de su hundimiento. En mayo, un submarino alemán torpedeó al Lusitania, un vapor de pasajeros británico. Éste se hundió en menos de 20 minutos frente a la costa meridional de Irlanda, y fallecieron 1.198 civiles, entre los que se encontraban 128 estadounidenses. El incidente estuvo a punto de anticipar la intervención de Estados Unidos en el conflicto mundial, que se produjo en 1917.
  • A pesar de los esfuerzos realizados para provocar la paz mundial con el Tratado de Versalles, las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran algunos de los términos establecidos lo que provocó el resurgimiento del militarismo y del nacionalismo agresivo de Alemania y de los desórdenes sociales en gran parte de Europa, agudizó la crisis económica, hubo una fuerte agitación social y hubo el resurgimiento de movimientos bélicos producto de graves disputas que quedaron sin resolver.tratado de versalles

Los imperios de Austria-Hungría y Alemania cayeron en 1918 con una diferencia de días entre uno y otro, pero por caminos muy distintos. Austria-Hungría había sido desde siempre una complicada amalgama de pueblos y simplemente se disolvió en sus partes componentes. El emperador Carlos empezó el proceso a mediados de octubre: entre huelgas y manifestaciones proclamó su reino como una federación de estados semi independientes. Al cabo de un mes, sus súbditos tenían nuevos problemas. Los eslavos del sur se unieron a Serbia para formar el reino de los serbios, los croatas y los eslovenos (más tarde Yugoslavia); los checos, los eslovacos y los rutenios proclamaron la república de Checoslovaquia, y Austria, Hungría y Polonia se separaron en repúblicas independientes.

CONCLUSIONES

Una vez culminada la presente investigación, se puede concluir que la I Guerra Mundial:

  1. Duró cuatro años, tres meses y catorce días con profundos cambios en el territorio europeo.
  2. 2. La guerra representó un coste de 186.000 millones de dólares para los países beligerantes.
  3. 3. Las bajas en los combates terrestres ascendieron a varios millones de personas pertenecientes a la población civil y que, en algunos casos, fallecieron indirectamente a causa de la contienda.
  4. 4. A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz.
  5. 5. La mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al costo total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos.
  6. 6. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa completo organizado en catorce puntos, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.
  7. 7. Las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran ciertos términos establecidos en los tratados de paz de Versalles lo que provocó el resurgimiento del militarismo y de un nacionalismo agresivo en Alemania y desórdenes sociales en gran parte de Europa.
  8. La I Guerra Mundial trajo ruina, enfermedades y dolor a todos los países participantes.
  9. 9. Hubo grandes adelantos científicos con fines bélicos lo que trajo como consecuencia más muertes y más destrucción.
  10. Y por último, esta guerra no resolvió los conflictos, por el contrario los enfatizó lo que tras unos veinte años, aproximadamente, ocasionó la II Guerra Mundial.

Bajas en la Primera Guerra Mundial

PaísHombres movilizadosMuertos*HeridosPrisioneros y
desaparecidos
Total BajasBajas en porcentaje  del total de movilizados

Rusia

12.000.000

1.700.000

4.950.000

2.500.000

9.150.000

76,3

Francia

8.410.000

1.357.800

4.266.000

537.000

6.160.800

73,3

Imperio Británico

8.904.467

908.371

2.090.212

191.652

3.190.235

35,8

Italia

5.615.000

650.000

947.000

600.000

2.197.000

39,1

Estados Unidos

4.355.000

126.000

234.300

4.500

350.300

8,0

Japón

800.000

300

907

3

1.210

0,2

Rumania

750.000

335.706

120.000

80.000

535.706

71,4

Serbia

707.343

45.000

133.148

152.958

331.106

46,8

Bélgica

267.000

13.716

44.686

34.659

93.061

34,9

Grecia

230.000

5.000

21.000

1.000

27.000

11,7

Portugal

100.000

7.222

13.751

12.318

33.291

33,3

Montenegro

50.000

3.000

10.000

7.000

20.000

40,0

Total Aliados

42.188.810

5.152.115

12.831.004

4.121.090

22.089.709

52,3

Alemania

11.000.000

1.773.700

4.216.058

1.152.800

7.142.558

64,9

Austria-Hungría

7.800.000

1.200.000

3.620.000

2.200.000

7.020.000

90,0

Turquía

2.850.000

325.000

400.000

250.000

975.000

34,2

Bulgaria

1.200.000

87.500

152.390

27.029

266.919

22,2

Total Imperios
Centrales

22.850.000

3.386.200

8.388.448

3.629.829

15.404.477

67,4

Total general

65.038.810

8.538.315

21.219.452

7.750.919

37.494.186

57,6

* Incluye los muertos, por cualquier causa, dentro del Ejército

BALANCE DE UNA CATÁSTROFE

La Primera Guerra Mundial afectó a todas las clases sociales. La ingente demanda de pertrechos y municiones modificó la economía y la estructura social de los países contendientes. Con el fin de abastecer aunque sólo fuera de modo insuficiente a la población, y poder producir el material de guerra necesario, el Estado se vio obligado a intervenir cada vez en mayor grado en todos los campos de la economía.

El Reich alemán, Austria-Hungría, Francia y Gran Bretaña movilizaron todas sus reservas a fin de disponer de las tropas y armamento suficientes para un conflicto de extensión mundial. Todos los hombres útiles de 18 a 41 años fueron llamados a filas y las mujeres obligadas a trabajar; la industria se adaptó a la producción de guerra, la economía se sometió a control estatal y militar, se racionaron los alimentos y las prendas de vestir.

Estas medidas tuvieron una indudable efectividad: de 1914 a 1918 se duplicó el número de soldados franceses, la potencia del ejército alemán creció en un 150 por ciento, y se multiplicó por nueve el número de soldados de que disponía Gran Bretaña. En todas las naciones beligerantes (Italia y los Estados Unidos entraron en guerra más tarde) aumentó enormemente la producción de armamento y municiones. Las sumas de dinero necesarias alcanzaron proporciones astronómicas. Al finalizar la guerra, Alemania había de hacer frente a una deuda de 153.000 millones de marcos, prescindiendo de las reparaciones de guerra. Lo cual equivalía al triple de la renta nacional anual anterior a la guerra.

A Rusia le había sido fácil obtener sus catorce millones de soldados de las fantásticas reservas humanas que suponían sus gigantescos territorios. En contrapartida, tuvo grandes dificultades para abastecer a sus tropas y a la población civil, debido al escaso desarrollo de su industria. Al final de la guerra, Rusia se había sacudido el yugo zarista, al cual se achacaba la responsabilidad de la derrota, pero en cambio había de lamentar el mayor número de víctimas.

La movilización total aceleró también los cambios sociales, debido a la incorporación de la mujer al proceso laboral y a las medidas supervisoras del Estado sobre casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. Pese a todos estos esfuerzos, no pudo evitarse que se consolidaran las posiciones y se estabilizaran los frentes. La situación únicamente se modificó cuando intervinieron en Europa los Estados Unidos con dos millones de soldados (los EE. UU. llegaron a movilizar en total casi cinco millones).

Según muestra el cuadro superior, los contendientes de la «primera hora», es decir, Austria-Hungría, Alemania, Rusia y Francia, sufrieron las mayores pérdidas. En total perecieron en la Primera Guerra Mundial aproximadamente diez millones de soldados, y hubo unos 20 millones de heridos.

NUEVOS MÉTODOS PARA MATAR: La nueva tecnología armamentista se añadió a los horrores de la guerra. Cada innovación engendraba su contrapartida que, a su vez, creaba otra innovación en una espiral de violencia interminable. Los submarinos se utilizaban para defender las costas desde 1880, pero los alemanes los utilizaron por primera vez para el bloqueo británico. En 1915 se desarrolló el hidrófono, un micrófono submarino diseñado para prevenir la proximidad de los submarinos. (Así éstos se podían hundir con una carga de profundidad recién inventada.) La mayor capacidad de los aliados para interceptar submarinos obligó a los alemanes a atacar más rápido, incrementando el riesgo de hundimiento de barcos sin armas.

Las bombas aéreas, lanzadas esporádicamente por los italianos en su campaña de 1911 contra los turcos-otomanos en el norte de África, se emplearon en grandes cantidades por primera vez en febrero, cuando los dirigibles alemanes empezaron a bombardear Inglaterra. Aunque el kaiser había ordenado que sólo se disparara contra objetivos militares, la precisión no era técnicamente posible. A fines de año, 700 personas se contaron entre los muertos y heridos que produjeron los 55 ataques realizados.

En marzo, los escuadrones de aeroplanos británicos empezaron a bombardear trenes que transportaban soldados alemanes. Las bombas, acopladas en el fuselaje, caían cuando el piloto tiraba de una cuerda. En 1918, ambos bandos utilizaban aeroplanos cuatrimotores enormes cargados con toneladas de explosivos. Los bombarderos estaban escoltados por aviones de combate ágiles y pequeños al mando de ases como el barón alemán Manfred von Richthofen, el francés Rene Fonck, el británico Edward Mannok y el norteamericano Eddie Rickenbacker. Los combates aéreos proporcionaron un campo de acción al valor individual en una guerra impersonal.

Otra arma nueva, el gas venenoso, no pudo haber sido menos individual. Los alemanes la emplearon por primera vez en el frente ruso, en enero de 1915. En abril empezaron los ataques regulares con gas en Ypres, Bélgica. Los aliados pronto respondieron del mismo modo. Ambos bandos empezaron a usar máscaras protectoras, pero se inventaron variedades nuevas de gas que penetraban en la piel. Atrapados en las trincheras, hombres y ratas murieron del mismo modo. agonizando lentamente

Esta Monografía Fue Enviada Por Alberto Velez  –  Tabla de Enciclopedia Encarta

 

Cronología de la Primera Guerra Mundial 1914-1918

Bombardeo a Guernica Legion Condor ataca España Hitler Franco

Bombardeo a Guernica Por La Legión Condor Alemana

Italia y Alemania ayudaron al ejército nacionalista, mandando tropas y equipamiento militar de combate. Alemania, conducida por Hitler, quería probar en terreno español su temible ataque aéreo de la Legión Cóndor, con la vista puesta en la Segunda Guerra Mundial. Fue precisamente la ciudad de Guernica la que comprobó en sus carnes a la Legión Cóndor alemana.

El bombardeo de Guernica: El bombardeo de Guernica fue un ataque perverso que se produjo durante la Guerra Civil española. Muchas personas en la actualidad lo toman como símbolo de la atrocidad de guerra y del costo que esta misma trajo, ya que cientos de civiles inocentes murieron en este ataque vicioso.

BOMBARDEO DE GUERNICA, Legión CondorCuando éste se produjo sonaron las campanas de alarma en toda Europa. Puesto que también participaba el gobierno alemán, que fue excluido de la actividad militar por los términos del tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Guernica se encuentra en el centro cultural del País Vasco, una región que se extiende por el norte de España y partes del sur de Francia.

Durante la Guerra Civil española de la década de 1930, la ciudad no fue en gran parte involucrada en la guerra, aunque las tropas vascas si se encontraban cerca, junto con las fuerzas republicanas que estaban tratando de arrebatar el control de la España de Franco y sus tropas nacionalistas.

Luego ésta ciudad se convirtió en un objetivo militar, ya que los nacionalistas la vieron como un punto de parada para una invasión a la vecina ciudad de Bilbao. Ellos, sin duda, querían hacer una táctica de dominación, al tener el control del Guernica. En abril de 1937, el gobierno español trabajó con los representantes militares de Alemania e Italia para coordinar un ataque aéreo sobre la ciudad, el cual fue diseñado para destruir.

El bombardeo de Guernica se produjo el lunes 26 de abril de 1937, en el día de los mercados tradicionales. Los historiadores creen que este día fue probablemente seleccionado para maximizar las bajas. Múltiples oleadas de aviones estuvieron involucradas en el bombardeo de Guernica, alfombras de cenizas y humo que rodeaban la ciudad con bombas y la siega de civiles que intentaban huir. Al final del bombardeo, casi toda la ciudad fue destruida, y un número incalculable de muertos fueron enterrados en los escombros, las estimaciones varían entre 300 y 1.500 muertos, por lo que es difícil obtener una imagen precisa de la cantidad de muertos.

Le tomó varios días para que las noticias sobre el bombardeo de Guernica alcanzaran el mundo exterior, y cuando lo hizo, el mundo se horrorizó colectivamente. Alemania no iba a tener una fuerza aérea, y mucho menos una militar, y la clara evidencia de la participación alemana en el bombardeo sugiere que el gobierno alemán estaba planeando algo. El bombardeo de Guernica también representó uno de los primeros ataques aéreos de participación masiva de víctimas civiles en la historia.

Este bombardeo fue inmortalizado en la famosa pintura de Picasso “Guernica“, que ha sido ampliamente reproducida en todo el mundo. En 1999, el gobierno alemán pidió formalmente disculpas a los vascos por su participación en el atentado, expresando su pesar por lo que era esencialmente una prueba de funcionamiento de la recién formada Luftwaffe.

guernica

Para el propio Picasso, el Guernica significó una obra clave dentro de su actividad creadora. El cuadro desarrollaba formas pictóricas de fase cubista del pintor malagueño Más adelante volvió a utilizar las ocasiones motivos del Guernica modificándolos de algún modo. Presiden el cuadro de Picasso los colores de la noche de Guernica. Predominan el negro y el gris azulado e iluminados por la viva luz y el resplandor de una bombilla. Las figuran de animales poseen diversos simbolismos: el toro es signo de la violencia bruta; el caballo, con su boca abierta, representa al pueblo que sufre. También se abren las bocas de los rostros humanos, en parte distorsionados hacia atrás. El grito es el gran tema de toda la obra, intensificado pictóricamente mediante intersecciones y deformaciones en las proporciones de las figuras. El Guernica se considera actualmente como el manifiesto cumbre del arte que se proclama contrario a la guerra y a la violencia. Picasso dispuso que el cuadro fuera instalado en su patria cuando toda dictadura hubiese concluido. Tanto Madrid como Guernica solicitaron la devolución de la obra que aún se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Para la villa vizcaína de Guernica, asiento de: «roble sagrado», símbolo de las libertades vascas, la creación de Picasso poseería hoy un significado mucho más trascendente que el funesto

UN CAMPO DE PRUEBAS…
El bombardeo sobre Guernica constituyó uno de los documentos más crueles de la guerra civil que enfrentó a hermanos contra hermanos en España. Durante años esta historia no pudo ser escrita con objetividad por cuanto las heridas aún estaban demasiado abiertas y cualquiera forma de presentarla era tomada como un girón más de la propaganda de los bandos en pugna. Por lo demás pronto se abatió sobre Europa y el resto del mundo una guerra mil veces más cruel y horrenda, donde la estadística del terror mostraba tales cifras, que las víctimas de Guernica resultaban poco menos que desestimables.

Debió terminar la Segunda Guerra Mundial para poder mirar, bajo una nueva perspectiva, los acontecimientos de España. Pronto se abrió paso, entre los historiadores, la tesis de que uno y otro acontecimiento estaban ligado a una misma realidad. Y se comenzó a probar que España fue un gran laboratorio donde las potencias que se vieron involucradas pusieron en práctica, sobre el terreno y a despecho de los españoles, su moderna tecnología bélica.

La historia guardará un detalle: Guernica fue la primera ciudad del mundo sistemáticamente destruida por un ataque aéreo.

Un testigo de este conflicto, Claude Gernade Browers, Embajador de Estados Unidos en Madrid, en su libro “My mission to Spain”, dice: “La segunda Guerra Mundial comenzó en España. Guernica, tanto por los sistemas de bombardeo empleados, como por el tipo de armas utilizada, fue un “test”, un laboratorio para la Luftwaffe de Hermán Goering.

Tras la abrogación del Tratado de Versalles, en 1935, Goering había convertido a la Luftwaffe en el más eficaz instrumento aéreo del mundo. La guerra civil española le proporcionó, como aseguró el mismo Goering en el Juicio de Nuremberg, en marzo de 1946, ” una oportunidad para poner a prueba a mi joven Fuerza Aérea… así como para que mis hombres adquirieran experiencia.”

Vista así las cosas, el bombardeo de Guernica, más que liquidar un enclave estratégico, fue un ejercicio para la aviación alemana”.

Años más tarde, José Antonio de Aguirre, presidente de Euzkadi, escribió: “Guernica fue el escenario escogido por Franco y por Alemania para realizar el primer ensayo de guerra total”.

La “blitzkrieg” tuvo en España su banco de pruebas. La combinación de bombas, rompedoras e incendiarias, le sirvió a Georing para aplicar similar estrategia durante la Segunda Guerra Mundial. Los pilotos de la Legión Cóndor que bombardearon Guernica utilizaron sus planos, fotografías, diarios e informes y, lo que es más importante, su experiencia personal para formar la punta de lanza de la Luftwaffe en la Segunda Guerra Mundial.

Von Richthofen, jefe del Estado Mayor de la Legión, utilizó la guerra rápida sobre Francia, Grecia, Creta, o Yugoslavia. El sistema probado en Guernica fue tan eficaz al aplicarse sobre esos nuevos frentes, que Von Richtofen fue promovido por Hitler a mariscal de campo.”

La Gran Guerra Aliados y Triple Alianza Primera Guerra Mundial

La Gran Guerra: Los Aliados y la Triple Alianza

En 1914 casi toda Europa entró en guerra. Aunque ninguno de sus dirigentes imaginó que se trataba del fin de una era, poco después de iniciada la contienda algunas personas lo presintieron. Enseguida la guerra resulté ser muy distinta de lo que esperaban. En primer lugar, por su magnitud eclipsó todos los conflictos anteriores y se prolongó más de cuatro años. No se trataba de una duración extraordinaria pues con anterioridad las había habido más prolongadas, pero éstas no fueron de combates continuos.

Trincheras en la Primera Guerra Mundial

Trincheras en la Primera Guerra Mundial

Las campañas relativamente cortas se alternaban con largas pausas en las que los ejércitos descansaban y recobraban el aliento. Sólo la guerra de Secesión norteamericana se pareció remotamente a la Gran Guerra de 1914-1918, en la que millones de hombres se enfrentaron mes tras mes, año tras año, separados por unos pocos cientos de metros de terreno, intentando someter a sus enemigos. Desde el principio la guerra naval fue encarnizada y constante y empeoré a medida que cada bando intentaba privar al otro de alimentos y suministros.

Hasta el cielo se convirtió en un campo de batalla. No fue la primera vez que se emplearon aviones militares para la guerra eso había ocurrido en 1911, cuando los italianos atacaron el imperio turco en el norte de Africa, para no mencionar que desde hacía más de un siglo se utilizaban globos—, sino la primera vez que los cielos se convirtieron en zona de combate. Al cabo de poco tiempo, los aviones atacaban blancos situados muy por detrás de las líneas enemigas.

Los ferrocarriles del siglo XIX habían demostrado que era posible concentrar con rapidez y abastecer a ejércitos más numerosos. Ya existía el motor de gasolina y en 1918 los camiones eran tan importantes como los caballos para los ejércitos desplegados. Esos mismos motores impulsaron las nuevas armas aéreas: en 1918 la RAF superaba los 20.000 aparatos. Sin ninguna duda las armas se perfeccionaron (si es que ésta es la palabra adecuada) de forma aterradora.

Surgieron nuevos horrores como el gas tóxico y los lanzallamas, pero murieron más personas a causa de las armas de fuego corrientes que, en 1914, habían alcanzado un alto grado de perfeccionamiento. A partir de 1850, todos los ejércitos reemplazaron los viejos mosquetes y cañones de carga por la boca por fusiles de retrocarga y cañones de campaña. Mejoraron la distancia, el poder destructivo y la precisión.

trincheras en la guerra mundial

En 1914, el vulgar soldado de infantería británico disponía de un fusil que, en manos expertas, podía alcanzar a un blanco de tamaño humano a una distancia máxima de 800 metros, arma con la que podía apuntar y disparar de diez a doce tiros por minuto. En 1900 la infantería contaba con ametralladoras (que hacían 600 disparos por minuto), cañones de campaña, que disparaban tres o cuatro veces por minuto a una distancia de 9.000 metros y armas capaces de alcanzar blancos aún más lejanos.

Como es comprensible, la matanza de 1914-1918 superó todo lo imaginable. Si bien nadie ha calculado exactamente la cantidad de muertos y heridos, las cifras son colosales, En lo que respecta a las grandes potencias, franceses y alemanes fueron los que más sufrieron en relación a sus poblaciones y los norteamericanos (que entraron en guerra más tarde) los que menos. De todas maneras, no sólo sufrieron las grandes potencias (4 millones de polacos murieron combatiendo, a menudo en bandos contrarios) y las cifras totales no expresan todo el horror de lo que ocurrió. Los combates fueron más encarnizados, prolongados e intensos de lo visto hasta entonces.

En 1916, en una espantosa batalla de cinco meses ante la fortaleza francesa de Verdún, los ejércitos francés y alemán sumaron más de 600.000 muertos, heridos y desaparecidos. Ese mismo año, durante el primer día de la batalla del Somme, el ejército británico (que aún se componía exclusivamente de voluntarios) tuvo 20.000 bajas y cerca de 40.000 heridos. Retornado a la imagen global de la guerra, durante esos cuatro años murieron en el mundo casi 5.000 hombres por día.

La mayoría de las víctimas se debieron a la acción directa del enemigo, lo que constituía una novedad. Aunque parezca extraño, en todas las guerras anteriores el peor enemigo no fue el otro bando, sino las enfermedades. Grandes concentraciones de hombres apiñados en situaciones improvisadas, con higiene precaria, probablemente con provisiones de agua contaminada y sin alimentos frescos: situación ideal para que se desencadenaran terribles epidemias de cólera, viruela o tifus. Las enfermedades devastaron el triple de soldados británicos que bóers durante la guerra de 1899-1902 en Africa del Sur.

Las mejoras de la Gran Guerra no sólo se debieron al tratamiento de las enfermedades. Se sabía más sobre la prevención y las sociedades industrializadas podían mantener en campaña enormes ejércitos sin privarlos de alimentos, vestimenta y provisiones médicas correctos. Empero, los civiles padecieron una alimentación más deficiente y enfermedades a medida que la guerra se prolongaba y, mediante los bloqueos, cada bando intentaba privar al otro hasta someterlo.

El objetivo de los bloqueos también consistía en interrumpir la línea de suministros a la industria bélica. Para un alto nivel de producción industrial eran imprescindibles minerales, sustancias químicas, combustibles y maquinaria de importación. Las necesidades de los ejércitos eran enormes: calzado, telas para uniformes y sacos terreros, alambre de espino, maderas para la construcción, herramientas para cavar, elementos imprescindibles a una escala inimaginable pocos años antes. En lo que a armas y municiones se refiere, nunca era suficiente.

En 1914, un batallón de infantería británico contaba con dos ametralladoras y pocos años después necesitaba más de cincuenta. Se consumieron ingentes cantidades de proyectiles: el bombardeo previo a la batalla del Somme requirió cerca de 2.000 armas en un frente de dieciséis kilómetros (se oyó en Londres, a 320 kilómetros de distancia).

En 1918 la guerra se había vuelto mundial. Los «imperios centrales» (Austria-Hungría y Alemania) se opusieron desde el principio a las potencias «aliadas» o «de la Entente» (Gran Bretaña, Francia y Rusia). Ambos bandos buscaron otros socios. En pocos meses Japón se sumó a Ia Entente y Turquía a los imperios centrales. En 1915 Italia se puso en contra de Austria-Hungría. En 1917, Estados Unidos entró en guerra del lado de los aliados; año y medio después, cuando acabó la guerra, en Europa sólo España, Suiza, Holanda y los países escandinavos eran neutrales (incluso China estaba formalmente en guerra).

La guerra se extendió debido, principalmente, al estancamiento en que se sumió Europa. Aunque los alemanes dominaban Bélgica y un extenso territorio del norte de Francia, en el que penetraron deprisa durante las primeras semanas de la guerra, el frente occidental se convirtió en una especie de guerra de asedio. Millones de hombres vivieron en trincheras y bajo tierra, saliendo ocasionalmente para emprender otra gran ofensiva que, tuviera o no éxito, casi siempre acababa con sangrientas pérdidas.

Algunos buscaron nuevas armas para superar el punto muerto en las trincheras (entre ellas, la invención del tanque). Otros buscaron nuevos aliados con el fin de alterar el equilibrio numérico. Ambos bandos utilizaron bloqueos y a final de 1916, después de las horrorosas batallas del verano en Francia y mientras Rusia seguía combatiendo en Oriente, el alto mando alemán llegó a la conclusión de que, si no hacían algo deprisa, Alemania perdería la guerra debido a la eficacia del bloqueo naval británico.

Por consiguiente, Alemania decidió bloquear Gran Bretaña con submarinos en lugar de con barcos. Sin aviso previo, los submarinos alemanes se dedicaron a hundir todo barco que se dirigiera a un puerto británico, ya fuera neutral o beligerante, estuviese desarmado o armado, transportara o no material bélico. Esta acción decidió que los neutrales EE.UU. entrasen en guerra y cuando en los aliados le ganaron la batalla a los submarinos gracias a nuevos artilugios técnicos y al envío de convoyes de barcos, su victoria parecía incontrovertible. Sólo era cuestión de tiempo que el enorme potencial numérico y el poderío industrial de Estados Unidos influyeran en el campo de batalla. Los dirigentes alemanes tuvieron un ultimo golpe de suerte: Rusia se derrumbó a causa de la revolución.

Así pudieron concentrar en Occidente un mayor número de efectivos y en 1918 lanzaron la última gran ofensiva. No fueron capaces de derrotar a los ejércitos británico y francés. Entonces se produjo el contraataque. A finales del verano los ejércitos alemanes y sus aliados emprendieron la retirada de todas partes (salvo de Rusia). En octubre el gobierno alemán solicitó el armisticio la suspensión de las hostilidades—, que le fue concedido en condiciones muy severas y a las once en punto de la mañana del 11 de noviembre de 1918 guardaron por fin silencio las armas del frente occidental. Así concluyó la peor guerra de la historia.

Ver: La Formación de las Alianzas en Europa