La Ilustracion Francesa

Biografia de Danton Georges Jacques Politico Frances

Biografia de Danton Georges Jacques

Desfigurado el rostro por las viruelas, tumultuoso, desbordante y elocuente, Dantón es una de las figuras más conspicuas del movimiento revolucionario francés.

Demagogo en los Cordeliers, ministro durante las matanzas de septiembre de 1792, partidario de la moderación ante el Terror, impulsor de la política imperialista de la República, los historiadores descubren muchos repliegues en el fondo de su espíritu.

Danton Georges Biografia

Georges-Jacques Danton fue un abogado y político francés que desempeñó un papel determinante durante la Revolución francesa y cuyo talante contemporizador fue atacado por los diferentes partidos en pugna.

Por sus innegables condiciones de patriota, éste fue el primer revolucionario que rehabilitó la crítica histórica del pasado siglo, e incluso la historiografía conservadora ha tenido ciertas debilidades al considerar su personalidad.

Modernamente, no se olvida que en muchas de sus actuaciones corrió el dinero y que su integridad moral es tan dudosa como la de Mirabeau.

No obstante, se le aprecia, como calidad política esencial, cierto realismo, tan alejado del doctrinarismo abstracto de Robespierre como del asesinato por sistema de Marat.

Era hijo de una buena familia provinciana. Nacido en Arcis del Aube el 28 de octubre de 1759, quedó huérfano de padre cuando tenía tres años de edad. Su madre descuidó su educación, por lo que Jorge Jacobo creció dando rienda suelta a su temperamento vital y apasionado.

A los catorce años ingresó en los Oratorianos de Troyes, donde se distinguió en los estudios de historia, mitología y retórica. En 1780 se trasladó a París para dedicarse a la abogacía.

Durante algunos años trabajó en las oficinas del abogado Vinot; defendió algunos casos ante el Parlamento y se dedicó a la lectura de la Enciclopedia y las obras de Rousseau.

En 1787 contrajo matrimonio con Angélica Charpentier. Esta boda le permitió comprar un cargo de abogado en los consejos reales (1787), donde ganó una preciosa experiencia en los asuntos públicos.

Afiliado a las logias masónicas, gozando de mucha simpatía entre las gentes humildes de su barrio, Dantón fue muy pronto, a raíz de la toma de la Bastilla (14 de julio de 1789), uno de los agitadores más populares de París. Su figura, su voz, sus ademanes, le predestinaron a la demagogia.

El dinero del duque de Orleáns le incitaba a la acción. Desde la tribuna de los jacobinos o desde la más radical de los Cordeliers, club que había contribuido a fundar en 1790, abogó contra la corte y el moderantismo de La Fayette.

En las elecciones de 1791 fue elegido administrador de su distrito municipal. Con motivo de la fuga del rey a Varennes, desencadenó una violenta agitación democrática; pero al fracasar la jornada del Campo de Marte (julio de 1791), tuvo que huir a Arcis y luego a Inglaterra.

A fines del mismo año volvía a estar en la capital. Esta vez apoyó a los girondinos en su política bélica, no se sabe exactamente con qué fines. Cuando los ejércitos aliados invadieron Francia, Dantón preparó la jornada revolucionaria del 10 de agosto. La victoria de las turbas fue su victoria.

A la mañana siguiente recibía el nombramiento de ministro de Justicia por la Asamblea Legislativa.

En aquel momento fue el único hombre del gobierno revolucionario que supo mantener la moral de Francia ante el continuo progreso de los ejércitos del duque de Brunswick. Son famosas sus palabras del 2 de septiembre: ((Audacia, todavía audacia y siempre audacia.»

Para dominar el presumible alzamiento de los contrarrevolucionarios, decretó una serie de medidas contundentes sobre las visitas domiciliarias y la detención de los sospechosos.

Los siniestros adeptos de Marat las utilizaron para proceder a las matanzas de Septiembre, que Dantón no supo o no quiso evitar. Esta es una mancha que cae pesadamente sobre su cabeza.

Habiendo renunciado al cargo de ministro (21 de septiembre) en favor delacta de diputado a la Convención, Dantón fue delegado a Bélgica para proceder a la reorganización de aquel territorio, recién conquistado por las tropas republicanas.

Al volver de su misión, propuso la anexión de aquella provincia, y renovó, en un famoso discurso, la política de las fronteras naturales de Richelieu. Atacado por los girondinos, que veían en él al autor de las matanzas de Septiembre, tuvo que apoyarse en Robespierre y la Montaña.

Sin embargo, su política era más liberal y menos democrática que la de los jacobinos. La alianza de éstos con los dantonistas determinó la derrota del brillante grupo de la Gironda en las jornadas de mayo y junio de 1793. Pero esta victoria no le fue tan fructífera como la del 10 de agosto, pues benefició a Robespierre.

El 10 de junio de 1793 fue reemplazado en el Comité de Salud Pública — en el que figuraba como dueño desde el mes de abril anterior — por Maximiliano. No obstante, Dantón conservó gran influencia sobre la Convención.

En octubre de 1793 Dantón se trasladó a Arcis para reponer su salud. Cuando regresó, emprendió una vibrante campaña contra el Terror.

Pero entonces Robespierre tenía entre sus manos a los jacobinos, y combatió a los dantonistas llamándolos indulgentes. Con una ciega confianza en su estrella,

Dantón no se preocupó de las acechanzas que le tendía su rival. Consideró como un éxito propio el fin de los hebertistas o exaltados en la guillotina. Pero, en realidad, era otro triunfo de Robespierre.

El siguiente fue la detención del mismo Dantón y de sus adeptos (1° de abril). Después de un juicio tan inicuo como los acostumbrados, ante el mismo Tribunal Revolucionario que él había creado y organizado, Dantón fué condenado a muerte.

El 6 de abril de 1794 su cabeza rodó en la guillotina. El Terror devoraba a los que le habían engendrado.

fuente

Biografia de Josefina Beauharnais Esposa de Napoleon

Biografia de Josefina Beauharnais

JOSEFINA BEAUHARNAIS (1763-1814) De rostro fascinador, con ese encanto propio para arrebatar los corazones más fríos, Josefina Tascher de la Pagerie pasó por la vida con una moralidad muy lata y unas convicciones muy poco profundas.

Fué una mujer típica del ambiente termidoriano, frivola, coqueta y elegante, dispuesta a gozar de la vida después de los terribles sobresaltos del Terror. Pero su papel histórico está vinculado a la persona de su segundo esposo, Napoleón Bonaparte, quien experimentó por ella una pasión desbordada, plenamente romántica.

Josefina Mujer de Napoleon Bonaparte
Retrato de Josefina, por G. G. La Thiere. Museo de Versalles. — Criolla y de las Antillas más torrefactas, sensual como Afrodita fuera de la mirada vigilante de Júpiter, hechizo carnal resultante de magias y filtros, hembra ya domadora de hombres fuertes, a Francia llegó Josefina, viuda consoladísima de cierto general Alejandro Beauharnais, guillotinado durante la República, y del que había tenido dos hijos. ¡Nadie lo hubiese sospechado, caramba, examinando con lupa aquel cuerpo admirable sujeto milimétricamente a los cánones de Praxíteles para las hembras de lujo! Cierto: Josefina —poco inteligente y bobamente frivola, que todo hay que decirlo— sólo por su estatua valía un Imperio. Y como lo valía, Napoleón —que en cuestión de faldas no ganó ni una escaramuza— se lo conquistó y lo puso a sus pies.

Arrastrada por la poderosa fuerza del gran corso, ascendió a la categoría de emperatriz de los franceses. Ocupó este importante lugar con gran habilidad. Pero no pudo vencer las intrigas de la familia de su esposo. Su caída fue digna y serena, y compensó sobradamente sus veleidades precedentes.

Era criolla. Nació en Trois Ilets, en la Martinica, el 23 de junio de 1763. Sus padres, José y Rosa Clara, pertenecían a dos ilustres familias de Francia que se habían establecido hacía tiemoo en las Antillas.

Muy joven se trasladó a Francia, donde casó con el vizconde Alejandro de Beauharnais (13 de diciembre de 1779). El matrimonio no fue muy feliz. Después de dar al mundo dos hijos, Eugenio y Hortensia, Josefina se separó de su esposo en 1783 y se lanzó a la vida galante de París.

Su salón se vio bastante concurrido. Reconciliada con su esposo en 1791, lo perdió muy pronto a consecuencia de la Revolución: Alejandro fue guillotinado (23 de julio de 1794) y ella misma estuvo a punto de perecer en el patíbulo. Pero la salvó la caída de Robespierre (1794).

Durante la reacción termidoriana fue una de las mujeres más codiciadas de París. Amante de Barras, se casó por indicación de éste con el joven general que se acababa de ilustrar en las calles durante el alzamiento monárquico de Vendimiario: Napoleón Bonaparte (9 de marzo de 1796).

Los éxitos de su marido en Italia y Egipto la llenaron de orgullo, pero no de afecto para él, pues le fue infiel en alguna ocasión. Sin embargo, Napoleón la amó tanto que a su regreso le perdonó esas traiciones.

Después de Brumario (1799) sirvió la causa de su esposo, aglutinando en sus salones a la sociedad del Antiguo Régimen, a la que pertenecía por ascendencia, con la salida de la Revolución.

Pese a las intrigas de su suegra y cuñados, recibió la corona imperial de manos de su esposo en Nuestra Señora de París, el 2 de diciembre de 1804.

En más de una ocasión provocó el enfado de su esposo por sus caprichos y su gran lujo; pero en la corte imperial brilló con singular acento. Napoleón se fué alejando de ella por motivos Sentimentales y políticos.

No habiéndole dado sucesión, triunfó en el ánimo del corso el partido de su familia. Napoleón se divorció de ella el 16 de diciembre de 1809 y se casó con la princesa María Luisa de Austria.

Desde entonces Josefina hizo vida retirada. Murió en el castillo de la Malmaison el 39 de mayo de 1814, pocos días después de la primera abdicación de Napoleón y de la entrada de los aliados en París.

fuente

Biografía de Pushkin Aleksandr Obra Literaria Resumen

Biografía de Pushkin Aleksandr
Vida y Obra del Escritor Ruso

El escritor ruso del siglo XIX Aleksandr Pushkin fue una de las primeras figuras de la literatura rusa. Maestro  versátil, escribió poesías, relatos, novelas y obras teatrales. Entre sus escritos más conocidos se encuentran el drama Borís Godunov (1825) y el poema épico Eugene Onegin (1823-1831).

Contribuyó a crear una larga tradición literaria en su país, y su obra influyó en muchos autores posteriores. En el mundo de la poesía rusa, la figura de Pushkin domina incontrastada por la grandeza, la potencia y la sensibilidad de su expresión artística. Nació en Moscú en el año 1799 y pertenecía a una familia de antiguo y noble origen.

pushkin alejandro escritor ruso

«Todo aquello que Aleksandr Pushkin dice en sus versos o en sus prosas lamas pudo ser dicho de otro modo más que como él lo dijo.» Así se expresó el famoso escritor León Tolstoi al referirse al más grande poeta ruso del siglo XIX, quien legó a la inmortalidad la célebre tragedia histórica Boris Godunov y la no menos conocida novela Eugenio Oneguin.

Aleksandr Pushkin nació en Moscú, de una familia de la antigua nobleza, en el año 1799. Su infancia transcurrió en un ambiente mundano y despreocupado que ejerció en el muchacho doble influencia: por un lado lo arrastró hacia una vida de holganza y placeres, y por el otro lo empujó a desarrollar su innata vocación literaria.

El tío de Aleksandr, que fue un discreto poeta, y su padre, que también sentía fuerte afición por la poesía, tuvieron amistad con los más grandes literatos de la época, entre los que se encontraban Karamzin y Zukovsky, quienes influyeron, asimismo, en la formación artística del joven Pushkin.

De espíritu apasionado y de fuerte inclinación hacia todas las formas de la cultura literaria, pudo Aleksandr Pushkin satisfacer fácilmente su sed de aprender en la nutrida biblioteca paterna, adonde por primera vez tomó contacto con los más conocidos escritores clásicos franceses. Vivió así en un clima en un todo de acuerdo con sus gustos y preferencias.

En el año 1811 se inscribió en el liceo de Tsarskoe Selo, en el que cursó estudios durante seis años y estuvo nuevamente rodeado de una atmósfera literaria caracterizada por la presencia de muchos estudiantes que, al pasar los años, se convirtieron en famosos pensadores y poetas.

Durante el tiempo transcurrido en el liceo se fueron operando algunos cambios en el espíritu de Pushkin. Allí, el diario y continuo contacto con profesores de tendencias liberales hizo que fuera asimilando lentamente los ideales de una escuela no del todo conforme con la política imperialista que regía en Rusia. Por otra parte tuvo ocasión de enterarse de los problemas que agitaban al pueblo, oprimido por el gobierno del zar.

De aquella época estudiantil datan dos composiciones líricas: Los recuerdos de Tsarskoe Selo y la oda Por el retorno a París del emperador. Estas poesías no sólo revelan ya los nacientes caracteres literarios de Pushkin, sino que además indican su estilo futuro. Se notan en ellas gran habilidad para transmitir sus sentimientos, como también capacidad para utilizar argumentos diversos.

Terminados sus estudios, le fue ofrecido, en 1817, un empleo de secretario en el Ministerio de Asuntos Exteriores, en Moscú. Una vez en esa ciudad se introdujo rápidamente en la vida mundana e ingresó a la sociedad de la Lámpara Verde, en la cual se agrupaban los poetas, escritores y músicos más conocidos de Rusia.

Pushkin compone en Moscú dos famosas odas: A la libertad y El campo, en los que manifiesta claramente sus ideas políticas adversas al imperialismo, y el no menos conocido poema Ruslan y Ludmila, una violenta sátira ridiculizando a la sociedad de la época.

El zar Alejandro I, al enterarse del contenido de las obras de Pushkin, se siente ofendido y lo envía exilado a Ekaterinoslav. Se inicia así para el poeta un triste peregrinaje sin término.

Después de un período transcurrido en el Cáucaso y en Crimea, parte para Kisínev en Besarabia. Su producción no se interrumpe en este ir y venir sino que, por el contrario, necesita desahogar en la poesía su temperamento apasionado y escribe asi el poema Los Gitanos y numerosas otras obras líricas, algunas de las cuales probablemente fueron inspiradas en el amor que sintió por María Raevskaja. Estando en Kisinev, Pushkin esbozó la novela Eugenio Oneguin, que compuso definitivamente en el año 1831.

En 1823 Pushkin recibe la orden de dirigirse a Odesa adonde debe presentarse al general Voroncov, quien le impone un duro régimen de vida y lo somete a trabajos humillantes. No obstante la triste condición en que se encuentra, conserva aún el ánimo como para escribir; de su pluma salen entonces: la famosa poesía Al mar, los poemas Los hermanos soldados, que no terminó, y El prisionero del Cáucaso, que había iniciado con anterioridad, en el año 1821.

Acusado de ateísmo, a causa de expresiones vertidas en una carta que se le secuestró, el poeta fue condenado a permanecer en Mijailovskoe, en donde poseía una propiedad heredada de su padre. Allí, rodeado de las bellezas que le brindaba la naturaleza del lugar e inundado su espíritu de paz, se dedicó a estudiar y meditar, completando su formación artística. En realidad fue éste un período feliz para Pushkin. Nacieron así de su genio otras muchas poesías, entre las que se cuentan Tarde de invierno y Recuerdo el divino momento.

También de esta época es Boris Godunov, tragedia histórica inspirada en la proclamación del personaje como zar. Este famoso drama inspirará más tarde a un gran músico ruso, Mussorgski, quien compuso una ópera que tituló del mismo modo.

Pushkin, ya en el apogeo de su vida literaria, se desvincula definitivamente de la influencia de los clásicos franceses y del poeta inglés Byron, para adquirir un estilo personal propio e inconfundible, potente y conciso, vivaz y sobrio. Presenta sus personajes con verdadera maestría, bastándole pocas palabras para animarlos y referir sus caracteres psicológicos.

No ajeno a su madurez artística fue su profundo conocimiento de Shakespeare, quien le facilitó los elementos de realismo que caracterizaron la tragedia Boris Godunov y también Eugenio Oneguin.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/pushkin1.jpg

La tragedia histórica Boris Godunov es una de las mejores obras de Aleksandr Pushkin. Este drama narra la ascensión al trono imperial ruso de Godunov, el ministro que asesinó al joven zar Dimitri, Pero el remordimiento perseguirá siempre a Boris durante toda su vida inquieta y obsesionada por el delito cometido. Este drama sirvió de libreto a la ópera compuesta por Mussorgski.

En 1826, inmediatamente después de la muerte de Alejandro I, obtiene la gracia del nuevo zar Nicolás I y regresa a Moscú, donde en seguida toma contacto con el mundo literario y se interesa por los problemas del pueblo ruso.

Sus composiciones de aquellos años, La plebe, Poltava y El poeta, revelan un dejo de melancolía más profundo que el de sus primeras obras. El recuerdo de su triste exilio le atormenta, al punto de llevar por mucho tiempo una existencia de misántropo (huye del trato con personas)

En 1831 casa con Natalia Goncharova, de quien se había enamorado en 1829. Publica, seguidamente, algunos poemas: El caballero avaro, Mozart y Salieñ, El convidado de piedra y Cuentos de Belkin.

En el mismo año de su casamiento se traslada a San Petersburgo, donde recibe el encargo de escribir la biografía de Pedro el Grande, que le absorbe mucho tiempo.

De los apuntes compilados en los archivos de la gran ciudad, Pushkin reúne material para la Historia de la revuelta de Pugachev, escribiendo al mismo tiempo otra obra cumbre, en prosa, publicada en el año 1836: La hija del capitán, novela de amor ambientada en los sucesos históricos de la famosa revuelta de Pugachev, ocurrida en la época de Catalina la Grande.

Su argumento no es una simple invención del autor sino que los personajes que la componen vivieron y actuaron en el tiempo en que se desarrolla. No fue, tampoco, una novela psicológica: se trataba de una epopeya de la vida rusa.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/pushkin2.jpg

Enamorado de Natalia Goncharova, Pushkin la desposó en el año 1831; pero a causa de la vida lujosa y mundana que los dos jóvenes llevaban, sobre todo por voluntad de la mujer, Aleksandr no pudo sostener su hogar solamente con su actividad poética. En seguida obtuvo algunos encargos de la corte que le ayudaron a restablecer el presupuesto familiar. Durante su estada en San Petersburgo el matrimonio frecuentó la corte imperial.

Bien pronto la reputación de Pushkin disminuye, debido a varias causas: los celos y rivalidades suscitados en su contra por los favoritos del zar y las intrigas palaciegas que le rodeaban. No bastó para consolarlo la estima y amistad que le demostraron los más grandes escritores rusos de la época, tales como Zukovsky y Gogol.

A fin de defenderse de los ataques de que era objeto por parte de la prensa de Moscú, fundó un diario, «El Contemporáneo«, que tuvo una vasta resonancia debido a su posición de vanguardia.

La situación se agrava y se precipita a causa de los comentarios provocados por el comportamiento de su joven esposa.Habiendo recibido una ofensa de su cuñado Dantés, Pushkin, a fin de salvar su honor, lo desafía a duelo. En el lance es herido gravemente.

Después de dos días de agonía fallece, el 29 de enero de 1837, en la plenitud de su genio. Aleksandr Pushkin fue poeta en cada una de sus fibras. En él se unían y se integraban la pureza y la perfección. Poseía una particular justeza en la expresión, que lo hizo ser un verdadero maestro en la literatura universal.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Biografía de Alejandro Pushkin –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

 

Biografía de Twain Mark Su Vida y Obra Literaria Resumen

Biografía de Twain Mark y su Obra Literaria

Samuel Langhorne Clemens (1835-1910), fue un escritor y humorista estadounidense, cuyo seudónimo era Mark Twain. Ha trascendido por unas obras en que la ironía y el humor se entremezclan con gracia y oportunidad. Aventuras de Tom Sawyer, Aventuras de Huckleberry Finn y Un yanqui en la corte del rey Arturo son sus principales obras. Nació en 1835 y falleció en  1915.

Sus mejores obras se caracterizan por un franco y a veces irreverente sentido del humor rayano en la sátira social, además de por un acentuado realismo en cuanto al lugar en que se desarrollan sus historias y al lenguaje utilizado por sus memorables personajes, y por un profundo odio a la hipocresía y la opresión.

Twain Mark

Twain obtuvo un gran éxito de librería con sus obras, sacando, además, grandes beneficios, pero los invirtió todos en una audaz empresa en la que también comprometió el fruto de sus futuros libros. Cuando tenía 58 años reemprendió sus viajes, por cuenta de los diarios, yendo a Australia, Asia y Europa.

Entre los grandes escritores americanos cuya prosa y estilo fueron personales y pertenecen a la literatura de todos los tiempos hay que citar a Mark Twain, cuyas obras son todavía, en gran parte, traducidas a todos los idiomas.

Mark Twain, cuyo verdadero nombre era Samuel Langhorne Clemens, había nacido el 30 de noviembre de 1835 en Florida, una aldea del Estado de Misurí. Algún tiempo después la familia se estableció en Hannibal, ciudad importante situada a orillas del Misisipí.

Samuel era un niño cuando muño su padre, perdida dolorosamente sufrida por toda la familia y en particular por el hijo, pues desde su más tierna infancia demostró dones muy definidos para el estudio sin que, desgraciadamente, la madre dispusiera de los medios suficientes para enviarlo a la escuela.

Ya en sus primeros años se interesó por la literatura   y   consagró   largas   horas   a   la   lectura   de novelas. Además, aunque permanecía aislado de las clases y de sus compañeros, adquirió, por sí mismo, cierta formación literaria.

Sin duda debemos a estos primeros sufrimientos y sacrificios la sensibilidad delicada del joven Samuel, condición que fue en aumento a través de las penosas experiencias que tuvo en su vida.

Después de haber trabajado como dependiente en una imprenta, Samuel, a quien le gustaban el mar y la vida de aventuras, se embarcó como piloto en uno de esos navios que aseguraban el servicio postal en las aguas del Misisipí.

Este género de vida apasionó al jovencito, hasta el punto de que más tarde, durante su plena actividad de escritor, se inspiró en aquellos lejanos recuerdos —las aguas claras y los valles verdes del gran río— para pintar los ambientes en los cuales se desarrollaban sus novelas.

En la Vida sobre el Misisipí, publicada en 1883, Hannibal, pequeña ciudad silenciosa y tranquila del borde del Misisipí, conocía un solo momento de animación: el de la llegada del barco cargado de pasajeros y de mercaderías.

En esta atmósfera creció Samuel Langhorne Clemens, que ahora conocemos bajo el seudónimo de Mark Twain.

relata las peripecias de la navegación. Al recordar algunos episodios de su juventud, el autor cuenta cómo, en un determinado momento, eligió el seudónimo de Mark Twain. Fue en el curso de un viaje, mientras estaba en el timón, mirando siempre frente a él a un marino, provisto de una sonda, que le comunicaba, en forma intermitente, la profundidad exacta del agua, gritando mark twain, es decir, «faltan dos brazadas». Este grito que tantas veces oyó repetir gustó mucho a nuestro piloto y cambió su nombre por el de Mark Twain.

Pero, de naturaleza inconstante, el futuro escritor dejó pronto la navegación. En 1859 abandonó el pilotaje para seguir a esos equipos de buscadores de oro que penetraban en el oeste en búsqueda de fortuna.

Fue expedicionario algunos años, y en 1867 reunió en un libro las aventuras más notables de los buscadores de oro, entre las que, posiblemente, El célebre sapo saltarín del condado de Calaveras sea la mejor y la que ha influido más en la rápida y segura fama del escritor.

Las primeras novelas de aventuras, en efecto, lo hicieron conocer en todas partes; un grupo de diarios le confió la misión de corresponsal en algunos países mediterráneos, tarea que aceptó con entusiasmo. En esta nueva experiencia se inspiró para la realización de otra novela: Los ingenuos en el extranjero, que suscitó una cálida aceptación por parte de los lectores.

Mark Twain tenía auténtico sentido del humor y consecuentemente los episodios que relataba eran ágiles y divertidos. Por otra parte, no falseaba nunca la realidad de las cosas y no permitía que los hombres empañasen sus acciones con imperdonable hipocresía, ni con el mínimo deseo de deformar los acontecimientos, por más insignificantes que fueran. Este rasgo fundamental que como hombre y como escritor tenía el novelista se nota en varias de sus obras.

En vista de los triunfos logrados en el año 1870 se casó con Olivia Langdon, y se estableció primero en Hartford, estado de Connectieut, y más tarde en Redding, pero debido a su fama viajó incansablemente dando conferencias y escribiendo con una actividad y constancia asombrosas.

Su popularidad, tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra, fue increíble y sus entradas llegaron a ser tan abundantes que no sólo le permitieron cubrir las pérdidas ocasionadas por sus malas inversiones comerciales, sino que aún tuvo suficiente para vivir con holgura en los últimos años de su vida.

El autor logró un triunfo superior y más inmediato todavía con sus novelas para niños, algunos de cuyos episodios son autobiográficos. Los personajes de sus cuentos son chicos descriptos con marcada agudeza psicológica y en forma muy colorida y amena.

Las aventuras de Tom Sawyer, aparecida en 1876, y Las aventuras de Huckleberry Finn, editada en 1885, se desarrollan en una atmósfera exclusivamente infantil. La vida de esos dos protagonistas transcurre en lugares muy queridos por el autor en las regiones verdes y prósperas bañadas por las aguas del Misisipí. En esos relatos Mark Twain revive las horas felices e ingenuas de su infancia y resucita los acontecimientos que más le impresionaron y agradaron en su niñez.

En Las aventuras de Huckleberry Finn cuenta con estilo fantástico el viaje realizado por un niño, Huck Finn, quien, acompañado por un negro muy simpático, Jim, parte desde las orillas del Illinois y llega hasta Nueva Orleáns. El negro acompañante había logrado escapar de los malos tratos de su dueño, y luego, con Huck, vive maravillosas aventuras, muchas de ellas a bordo de una pequeña embarcación.

En Las aventuras de Tom Sawyer relata las experiencias verdaderas que todo niño ha realizado. La naturaleza impulsiva y el temperamento generoso de este niño presentan ciertas similitudes, y, por otra parte, la confesión del autor lo confirma, con el espíritu aventurero del novelista.

En la creación del personaje Tom Sawyer el autor reunió, por así decirlo, los diferentes caracteres infantiles que había estudiado, logrando un solo tipo muy original. La vida de Tom transcurre en el ambiente familiar, en la escuela y con los amigos. A pesar de que el libro comienza con un episodio

completamente infantil, los acontecimientos relatados más adelante exaltan la naturaleza de un niño simple pero heroico. Tom y su primer amigo, Huck, van una noche al cementerio para enterrar dignamente a su gatito muerto. Escondidos entre las tumbas se ven obligados a presenciar un crimen. Al día siguiente se acusa del hecho a un pobre borracho, Muff Potter; la intervención de Tom permite salvar al inocente de una condena infamante.

Tom Sawyer en el extranjero, relato que es muy imaginativo y se asemeja mucho a un cuento de hadas, narra las aventuras ocurridas en el viaje en aeróstato emprendido por el protagonista, su inseparable Huck, el esclavo negro Jim y el sabio constructor del aparato, un loco, que se precipitó al océano dejando librados a los otros tres ocupantes a su suerte e inexperiencia. Los diálogos entre Tom y sus dos compañeros son muy divertidos, pero bajo esa alegre apariencia se descubren la seriedad y la tristeza que son base de la magnífica sátira humorística de Mark Twain.

En efecto, Tom había visto que el asesino era un hindú, y decide revelar toda la verdad. El criminal huye por el bosque para evitar el castigo, y cuando Tom, mientras lo busca, se pierde en las cercanías de una gruta, intenta vengarse cruelmente de él, pero Tom logra escapar, y el libro termina con la muerte del hindú y la victoria del niño.

El autor publicó a continuación de este libro otros relatos que aparecieron en 1878. Los personajes principales siguen siendo Tom y Huck: se trata de Tom Sawyer policía y Tom Sawyer en el extranjero, que es muy imaginativo y se asemeja mucho a un cuento de hadas.

Completamente distinto es El príncipe y el mendigo, cuya fama se extendió tanto, que se lo tradujo a casi todos los idiomas. Los acontecimientos se desarrollan en los ambientes más diversos y opuestos del Londres del siglo XIX.

En 1885 Mark Twain publica otra novela, Las aventuras de Huckleberry Finn, en la que se cuentan los viajes de Huck Finn y del esclavo negro Jim a través de la América de los buscadores de oro. Gran parte de la epopeya de esos niños se desarrolla en el Misisipí, a bordo de un bote y de una balsa.

Está descripta la profunda miseria de los bajos fondos de la ciudad, que contrasta con la riqueza y el lujo de las clases acomodadas. Tom es uno de esos niños que viven en los barrios pobres de la ciudad. Un día, paseando, se aleja de su casa y se halla en la otra parte de Londres, bajo las verjas del espléndido palacio real. Inconscientemente comienza a recorrer el hermoso parque, y allí se encuentra con un niño muy semejante a él, de la misma edad y parecido que sólo se distinguen por la ropa.

Tom viste pobremente y el otro con suntuosidad, de terciopelo bordado con oro. El niño así vestido es el príncipe heredero, quien ha logrado esquivar la vigilancia de los guardias y comienza a jugar alegremente con Tom. Durante el juego el pequeño noble decide cambiar de ropa con Tom, y le entrega sus espléndidos atavíos. Pero surge un criado en su busca, y a pesar de las explicaciones de ambos niños echa al príncipe del palacio y lleva en su lugar a Tom, que comienza así una vida llena de imprevistos muy felices.

Sin embargo, pronto comienza a sentir nostalgias de su verdadero hogar y de los juegos con sus amiguitos, y mediante gran paciencia logra convencer a la gente de palacio de su identidad. Rápidamente se dispone la búsqueda del príncipe, y al cabo de un tiempo los dos niños se encuentran y vuelven nuevamente a su existencia anterior, pero con experiencias que les serán necesarias para comprender y resolver problemas sociales.

Mark Twain se había planteado también esas cuestiones; su vida nunca fue fácil ni feliz, ya que siempre se había encontrado frente a problemas económicos. Buscando cierta vez solución a esa existencia precaria, emprendió un largo viaje por todos los continentes; esto le permitió conocer ambientes y gente muy distintos y de costumbres dispares.

Viajaba como hombre de letras y daba conferencias y charlas literarias. A su regreso juntó las impresiones que había acumulado en su libro A lo largo del Ecuador, que apareció en 1897. Con la venta de éste logró juntar el dinero suficiente para pagar a sus acreedores.

Sus obras gustaron siempre, pues el tono de sus relatos es humorístico y cordial. Pero el optimismo de Mark Twain resulta ser refugio y distracción para las amarguras de la vida. Indudablemente tal contraste entre vida real y sueño engendró en él un conflicto espiritual que dio   origen a  su humor.De ahí el extraordinario desarrollo de su fina ironía, que le llevaba incluso a descubrir el ridículo en los mínimos aspectos de la existencia.

La última de sus obras fue una autobiografía, que apareció en 1924, a los catorce años de su muerte, ocurrida en Redding, Connecticut, el 21 de abril de 1910.

Gracias a sus obras, reportajes y conferencias sobre viajes, Twain logró pagar a sus acreedores y volver a América. Tero, cansado, enfermo y literalmente deshecho por las penas, sólo deseó pasar los años que le quedaban de vida en un lugar tranquilo, donde se había hecho construir una casa. Eligió Connecticut, y allí permaneció, salvo breves excursiones a las Bermudas, hasta su muerte, ocurrida el 21 de abril de 1910.

Su personalidad literaria es muy discutida y se lo juzga de diferentes maneras; en efecto, para algunos es un narrador eficaz de aventuras para niños; para otros, en cambio, esconde bajo esa forma literaria un pensamiento filosófico y moral perceptible en todas sus obras.

A pesar de que los juicios no concuerden, es sin embargo evidente que, narrador o filósofo, Mark Twain fue, ante todo, un humorista fino y capaz de argumentar sutilmente. El libro titulado Relatos americanos es una verdadera obra de arte del humor. Comprende Las costumbres periodísticas del Tennessee y Cómo cesé de ser secretario.
Alrededor de 1873 Mark Twain montó una de sus comedias, La edad de oro, que fue favorablemente acogida por el público.

Además de los viajes recordados, Mark Twain fue encargado de transcribir en 1873 los detalles del viaje del sha de Persia por Londres y París.

La vida de Mark Twain es rica en anécdotas, entre las que merece citarse la siguiente: estando en Viena en la época de los tumultos provocados por los alemanes, llegó a Nueva York la noticia de su muerte. Mark Twain, al enterarse, decidió mandar sin tardanza un telegrama, redactado en estos términos: «Noticia de mi muerte muy exagerada. Mark Twain.»

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/twain_mark2.jpg

El príncipe y el mendigo cuenta la vida de dos niños de la misma edad, uno príncipe heredero y el otro de familia muy pobre. El azar quiere que los dos se encuentren y se hagan amigos. Mientras juegan deciden cambiar de traje. Uno de los servidores del palacio, engañado por el extraordinario parecido físico de los dos niños, y por las ropas, hace entrar en el castillo’ al mendigo, mientras echa al verdadero príncipe. De este modo comienza una nueva vida para ambos. Pero el niño pobre empieza a sentir tristeza por la ausencia de sus padres y la falta de libertad, y logra convencer a los cortesanos de cuál fue la situación equívoca que indujo al sirviente a caer en el error. Al final de la obra todo se arregla: el verdadero príncipe vuelve a su lugar, mientras su amigo, que durante ese tiempo había podido hacerse apreciar por su clara inteligencia, encuentra en la corte un puesto destacado.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Federico II de Prusia –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

 

Biografía de Jack London Vida y Obra Literaria de Escritor

Biografía de Jack London
Vida y Obra Literaria

Jack London (1876-1916), escritor estadounidense que combina en su obra el más profundo realismo con los sentimientos humanitarios y el pesimismo. Las novelas de este escritor estadounidense, aventuras con héroes solitarios, atormentados y profundamente humanos, reflejan su propia vida y han alcanzado un merecido reconocimiento de público y crítica.

Los cuentos de aventuras, cuando además de ser fantásticos contienen una realidad vivida, despiertan siempre gran interés. Esto explica el éxito de las novelas de Jack London, que no sólo son frutos de la imaginación, sino que poseen un valor documental: reflejan la Norteamérica de hace cincuenta años, cuando la búsqueda del oro y de la fortuna se hacían en medio del riesgo y de la aventura.

Jack London escritor americano

El amor al riesgo y a la aventura que se refleja en las novelas de Jack hondón acompañó al escritor durante toda su vida. Incapaz de tolerar un trabajo sedentario, y además humillante según él, buscó librarse haciéndose a la mar, y a los 15 años Jack se unió a un grupo de hombres sin escrúpulos, llamados piratas de las ostras, realizando con ellos redadas en los bancos de estos moluscos, y vendiéndolos en el mercado. Así aprendió a llevar una vida sin norma, entre compañeros disolutos, pendencieros y borrachos.

Jack London fue uno de los autores más prolíficos de la literatura estadounidense. Escribió cuarenta obras, pero la verdadera y convincente novela es quizá la que resultaría de su propia vida, breve e intensa.

Nació en San Francisco el 12 de enerojde 1876. Su madre, Flora Wellman, pertenecía a una rica familia de pioneros; inteligente, pero caprichosa, abandonó muy joven la casa. El padre de Jack era un hombre original: escritor, conferenciante, astrólogo, jamás quiso ocuparse de su hijo. Más tarde Flora se casó con John London, a quien el muchacho se aficionó profundamente, queriéndolo siempre como si fuera su verdadero padre.

Jack London tuvo una infancia demasiado inquieta. Su padrastro, luego de haber intentado varios trabajos, se estableció en una factoría y se dedicó a cultivar hortalizas; pero la mujer no sabía administrar y la familia estaba continuamente al borde de la miseria. Luego, un accidente obligó a John a trabajar en forma irregular, y las condiciones económicas empeoraron.

De chico, Jack concurrió a la escuela alternadamente, debido a las continuas mudanzas de la familia. Cuando apenas contaba once años de edad comenzó a trabajar, repartiendo diarios casa por casa antes de marchar al colegio y vendiéndolos por las calles durante la noche, al regresar de la escuela.

Niño aún, descubrió en sí la pasión más grande y verdadera de su vida: el amor a los libros. Amaba, sobre todo, los libros de aventuras, los de viajes y navegaciones, que ávidamente se procuraba en la biblioteca pública.

Su otra gran pasión era el mar, que lo atraía irresistiblemente. Llegó a ser un habilísimo nadador y un buen piloto de pequeñas embarcaciones. A los 13 años gastó sus primeros ahorros en adquirir un barco para recorrer el estuario de Oakland. No temía al mar ni aun cuando estaba embravecido; al contrario, se sentía lleno de temeridad.

Cuando el padrastro quedó impedido, debió acostumbrarse a trabajar más de diez horas por día en una oficina; pero esta tarea se le antojó humillante, y buscó librarse haciéndose a la mar. Se unió a un grupo de hombres sin escrúpulos, llamados «piratas de las ostras», que se ganaban la vida robando moluscos y vendiéndolos en el mercado. Así aprendió a llevar una vida sin norma, entre compañeros disolutos, pendencieros y borrachos; más tarde, durante un año, formó parte de las patrullas de policía para el control de la pesca.

A los 17 años presentaba no sólo el aspecto y la fuerza de un hombre ya hecho, sino que también tenía una madurez muy superior a su edad. Quería conocer el mundo, y con ese propósito se embarcó como marino en uno de los últimos veleros que zarpaban para Japón y Corea, en busca de focas.

Trabajaba duramente cuando llegaba su turno y se consagraba a la lectura en las horas de reposo. Al regreso, después de cinco meses de dura experiencia sobre el mar, se dedicó a buscar trabajo, pero tuvo que contentarse con entrar en una fábrica de yute.

Una noche su madre le incitó a que escribiera un cuento para participar en el concurso anunciado por un periódico. Recordando sus recientes aventuras, Jack envió la descripción de un tifón que azotara las costas japonesas, y ganó el primer premio. Esta primera tentativa literaria lo animó para seguir escribiendo, pero los editores rechazaron sus originales

Desanimado, abandonó por algún tiempo ef trabajo y se dio a vagabundear por el país, llevado por el deseo de aventuras. Tales experiencias lo pusieron en contacto con hombres de toda clase, muchos de los cuales habían sido víctimas de la injusticia social, por lo que comenzó a sustentar ideas socialistas. Decidido a no seguir viviendo con el trabajo de sus brazos, pero sí con la tarea de su mente, inscribióse en la universidad. Muy pronto, sin embargo, debió interrumpir sus estudios para ayudar a la familia.

Por ese entonces fue descubierto el oro en Klondike, y Jack se vio mezclado con los primeros buscadores que, camino hacia el norte, iban en pos de la fortuna. Sus experiencias como minero no fueron gran cosa, pero le dieron ocasión para participar en la vida de aquellos hombres rudos, simples, primitivos, que todos los días arriesgaban la existencia en los peligros del ártico. Estos aventureros fueron después los héroes típicos de sus novelas.

Atacado por el escorbuto, Jack tuvo que abandonar Alaska y regresar a Oakland. No tenía un centavo ni había conseguido un gramo de oro; pero las experiencias acumuladas en su mente revivían y se transformaban en cuentos, incitándolo a escribir.

El deseo de aventura lo indujo a seguir a los buscadores de oro en las heladas regiones de Alaska. Llegados a las fuentes del Yukón, ]ack y sus compañeros, en tanto los demás decidían regresar, osaron superar con una canoa todas las dificultades. Los otros aventureros, admirados por el coraje y la habilidad de Jack, le ofrecieron una recompensa por cada barca puesta a salvo.

La familia pesaba sobre él, y la necesidad, cada vez más urgente, le obligó a buscar un trabajo cualquiera. Eran años de dura crisis y no lograba encontrar ocupación. Se decidió entonces a narrar su viaje a lo largo del río Yukón y remitirlo a un periódico de San Francisco, con la esperanza de ganar los diez dólares prometidos a los colaboradores. Así tuvo comienzo su prodigiosa carrera literaria.

Dándose cuenta de que le faltaba la preparación cultural necesaria para ser un escritor cabal, quiso educar su mente en los estudios de historia, economía y filosofía: fue un autodidacto. Sus novelas y las primeras colecciones que ilustraban la vida salvaje y dura del norte comenzaron a difundir su nombre.

Percibía agudamente la lucha del hombre contra la naturaleza, y la influencia del ambiente sobre la personalidad humana. La fisonomía salvaje de las regiones por las cuales había viajado le sugirió el ambiente para desarrollar sus escenas. Amaba a la naturaleza por las bellezas que ofrecía, a las cuales era muy sensible, pero la amaba sobre todo por su fuerza terrible.

Su héroe típico es el hombre lleno de energía física, de vigor moral: una especie de superhombre, siempre empeñado en luchas violentas contra el poder de los elementos o la brutalidad organizada de la vida social. En algunos de estos personajes Jack London puso mucho de sí mismo, y en no pocas de sus novelas, como motivo dominante, el triunfo de la naturaleza sobre lo artificial, del primitivo sobre el civilizado.

Inspirado en las ideas socialistas, escribió varias novelas que tienen por argumento la lucha de clases y sus problemas. El talón de acero describe de un modo casi profético el establecimiento de una organización totalitaria que se adueña del poder, denegando todas las instituciones libres, y gobierna al país a través de una policía secreta y una potente organización militar. El valle de la luna describe la lucha de dos jóvenes esposos contra la miseria y la maldad de la vida ciudadana. Los protagonistas, abandonando la ciudad, encuentran la paz y el bienestar cuando regresan a la campaña, estableciéndose en un solitario valle de California.

Jack London estaba decidido a manifestarse abiertamente en contra de la literatura narrativa de aquellos años, que se le antojaba insípida, falta de sentimientos verdaderos y fuertes, encerrada en una visión particular y optimista de la vida, como si deseara ignorar todos los aspectos brutales y dolorosos de la realidad. Reaccionó con todas sus fuerzas, y en sus novelas Jack London reflejó la vida, uniendo el arte a la veracidad.

Durante sus estudios universitarios el escritor se había enamorado de una joven estudiante de buena familia^fueron novios y esperaban casarse apenas Jack hubiese ganado con sus relatos cuanto fuera necesario para mantener a la nueva familia. Pero cuando el sueño parecía hacerse realidad, la madre de Mabel se opuso al matrimonio, y la muchacha no tuvo el coraje de contrariar la voluntad materna. De esta manera la desilusión vino a amargar los éxitos del escritor.

Más tarde Jack London casó con Bessie Modern, que había sido novia de un compañero de estudio suyo, muerto algún tiempo antes. Fue una unión tranquila y razonada, que duró varios años y de la cual nacieron dos hijas.

Durante un viaje a Londres el novelista visitó los miserables barrios obreros de la capital y estudió las condiciones de vida, que luego denunció en sus escritos.

Su primer éxito fue El llamado de la selva, que ha quedado como su obra maestra. La novela se refiere a la historia de Buck, un magnífico perro nacido en la civilización, entre las comodidades de una rica villa, rodeado de cuidados y de caricias. Un ávido sirviente lo vende a un domador embrutecido, quien le hace conocer la violencia y los golpes, y después lo revende.

Atado a un trineo, en las gélidas regiones árticas, Buck conoce el hambre, las fatigas de las corridas, las peleas salvajes con los otros perros. Poco a poco se revela en él un instinto primitivo, el llamado de una voz que lo arrastra lejos del hombre, hacia la soledad salvaje e inviolada. Su último dueño, tal vez el único hombre que amó, es muerto por los nativos. Ya nada retiene a Buck entre los hombres y, obedeciendo al llamado ancestral, se une con las manadas de lobos a los cuales se impone por su superioridad.

A esta primera novela siguió El lobo de mar, donde el autor manifiesta el contraste entre el materialismo y el espiritualismo, representado por dos personajes principales. Uno de ellos, Humphrey Van Weyden, es un crítico literario aficionado; durante la travesía por la bahía de San Francisco cae al mar, a consecuencia de una colisión, y es recogido a bordo del velero Ghost (El Fantasma). El capitán, Lupo Larsen, otro de los protagonistas, representa al hombre dotado de gran fuerza física, despiadado y brutal, absolutamente privado de principios morales.

En las novelas de Jack London campea el concepto de incultura, que se halla en Jas raíces del comportamiento social. Larsen personifica precisamente este contraste entre la inteligencia cultivada y la incivilidad primitiva. La presencia a bordo de una dama, recogida con otros náufragos, acucia el instinto de los protagonistas.

También el refinado gentilhombre tiene que aprender las leyes de la astucia y de la violencia para sobrevivir. Logra escapar con su compañera hacia una isla desierta, a la cual más tarde es arrastrado el velero semi-destruido por una tempestad. Larsen, casi ciego y atacado de una grave enfermedad, está vivo aún a bordo de la nave, pero todos le han abandonado.

Van Weyden y Maud consiguen reparar el velero en la mejor forma posible y retornar así a la vida civilizada, mientras Larsen muere obstinadamente encerrado en su espíritu pagano, que niega todos los valores morales y sociales.

En 1904, al estallar la guerra ruso-japonesa, London aceptó la gananciosa oferta de actuar como corresponsal de guerra. Desembarcado en Japón, su espíritu de aventura lo indujo a comprar una embarcación para hallarse presente en el teatro de las operaciones, sin importársele los obstáculos creados por el gobierno japonés. Vuelto a su patria, continuó escribiendo, alternando el trabajo de novelista con una serie de conferencias sobre el socialismo, que llamaron demasiado la atención, enemistándole con parte de la opinión pública, que ya le era hostil, a consecuencia de su divorcio y su nuevo matrimonio.

En 1906 decidió realizar su gran sueño: navegar hacia los mares del sur y dar la vuelta al mundo. Se hizo construir una embarcación, según sus propios diseños, la cual le costó muchísimo dinero, y luego de innumerables contratiempos, al cabo de un año pudó partir. Durante el viaje escribió su obra Martín Edén.

Es ésta la más autobiográfica de sus novelas. Como el autor, el protagonista es un marino. La curiosidad intelectual, el deseo de elevarse, lo inclinan a instruirse de tal manera, a fin de poder participar en la vida de la rica burguesía, que le parece noble y elevada. En sus esfuerzos se halla sostenido e inspirado por Ruth Morse, una muchacha de la alta sociedad que para él representa el símbolo de su clase y la personificación de la mujer ideal.

Hecho escritor, manifiesta en su obra su modo de concebir la vida; pero la fuerza y la belleza de sus libros no son apreciadas, y sólo un poeta socialista comprende su valor. La novia lo abandona: ella piensa que Martín Edén es un literato fallido cuando ve que sus escritos son rechazados por los editores, y comparte el desprecio que su clase siente por quien no supo obtener el éxito y la riqueza. Pero uno de sus libros le trae fortuna y fama.

Ruth trata de reanudar el noviazgo, pero el amor ha muerto en el hombre. Martín Edén se ha desligado de su clase social y desprecia el ambiente que lo rodea. Nada le atrae ya, no tiene más deseos de vivir. Se embarca hacia los mares del sur, y durante el viaje se arroja de la nave y se ahoga.

También Jack London, como su protagonista, veía crecer el éxito día a día. Tenía 31 años y había publicado ya 21 volúmenes.

Al enfermarse durante un viaje tuvo que regresar a San Francisco, pasados los dos años. Escribió entonces La espléndida aurora, inspirada en sus propias experiencias de buscador de oro.

Decidió después establecerse de manera definitiva, adquiriendo vastas extensiones de tierra y haciéndose   construir   una   mansión   que   le   insumió fuertes cantidades. Era el escritor más célebre y mejor pagado de Norteamérica, pero su tren de vida lo obligaba a una producción literaria apresurada.

La casa, que le era muy querida y que tanto le había costado, se incendió una noche, y fue como si una parte de sí mismo fuese destruida para siempre. Amargado por la indiferencia de sus hijas, y ya sin deseos ni esperanzas, la vida se le antojaba insípida.

El 21 de noviembre de 1916 fue hallado en estado de profunda inconsciencia, del cual no se recuperó; junto a su lecho, el médico encontró dos frascos de morfina y atropina. También para él, como para Martín Edén, «la vida se había vuelto mezquina, insoportable», y había resuelto que no valía la pena continuarla.

Postrado por la tristeza de los últimos años, por la indiferencia de sus hijas, desilusionado por la vida, vuelta como para Martín Edén «una cosa insoportable», Jack, durante la noche del 21 de noviembre de 1916, ingirió una dosis mortal de morfina. La tarde anterior había conversado largo rato, sin revelar siquiera remotamente su horrible propósito.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Federico II de Prusia –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

Biografía Madame de Sevigne Escritora Francesa Marquesa

Biografía Madame de Sevigne

María de Rabutin-Chantal nació en París el 5 de febrero de 1626 y murió de viruela en Grignan el 17 de abril de 1696. Fue la intérprete brillante y fiel del espíritu de Francia del siglo XVII. Ha pasado a la posteridad gracias a las 1.500 Cartas que escribió.

Sevigne Madame Francia

Los primeros salones literarios tuvieron lugar en París y en ellos se reunían regularmente personalidades de la aristocracia, de la política, de las letras y de las artes para charlar sobre temas literarios, morales, mundanos o filosóficos. A partir de 1613, la marquesa de Rambouillet, aristócrata refinada y culta, se alejó de la corte de Enrique IV porque la consideraba vulgar y comenzó a recibir en su casa a las mentes más exquisitas de su tiempo, entre ellos siendo muy joven la marquesa de Sévigné, asistía frecuentemente.

La vida mundana de París y de la corte de Luis XIV, en el siglo XVII, implicaba para la sociedad de la época una existencia brillante pero frivola. De esta sociedad Madame de Sevigné, nos ha transmitido la imagen viva y fiel a través de su correspondencia. Ella misma representa el tipo perfecto de dama de la alta aristocracia. Como escritora pertenece, además, al mejor período del clasicismo francés.

Nació el 5 de febrero de 1626 y su verdadero nombre fue María de Rabutin-Chantal. Cuando tenía cerca de 1 año de edad perdió a su padre, y no había llegado todavía a los 7 cuando su madre también falleció. Fue entonces confiada a un tío materno, el abate Livry, que la educó con esmero. Encargó éste su instrucción a profesores de renombre que cultivaron la clara inteligencia de la joven, dándole sólida cultura. Aprendió el español, el italiano y el latín.

Presentada a la corte de la reina madre Ana de Austria, casó muy joven, en 1644, con el marqués de Sevigné; éste, siete años más tarde, murió en un duelo, dejándole dos hijos: Francisca Margarita y Carlos.

La joven viuda abandonó entonces la vida mundana y se retiró a sus dominios, consagrándose exclusivamente a sus deberes maternos y a la administración de su hacienda con competencia y habilidad. A los 29 años retornó a París y reapareció en la corte, donde brilló en el seno de la sociedad culta, gracias  a su inteligencia y a la distinción de sus modales y conversación.

Aun cuando amaba a sus dos hijos, Madame de Sevigné tuvo, sin embargo, una marcada predilección por su hija, a la que profesaba un cariño que puede parecemos desmedido.

Francisca Margarita casó en 1669 con el conde de Grignan, acompañándolo algunos años más tarde a Provenza, donde fuera nombrado teniente general. La marquesa sintió una inmensa pena a raíz del alejamiento de su adorada hija y fue entonces cuando inició una correspondencia muy frecuente, que habría de durar 25 años, sin más interrupciones que las ocasionadas por los reencuentros.

A partir de esa fecha, en efecto, la marquesa viajó siempre, realizando estadas en sus diferentes propiedades, a las que administraba personalmente, y efectuando visitas a su hijo, en Bretaña, y a su hija, en Provenza. Fue en Grignan en donde Madame de Sevigné murió de viruela el 17 de abril de 1696.

En 1669 su hija casó con el conde de Grignan, acompañándolo a Provenza. Madame de Sevigné inició entonces una correspondencia frecuente que no se interrumpió más que en los momentos en que madre e hija reencontrábanse. La marquesa viajaba frecuentemente, a fin de visitar a su hija, en Provenza, y a su hijo, en Bretaña, y recorrer sus diferentes propiedades, las que administraba personalmente con competencia y habilidad.

Todos los personajes más conocidos del siglo XVII, políticos, escritores, sabios y damas de la aristocracia, nos han dejado cartas, pero sólo la marquesa de Sevigné ha pasado a la posteridad en razón de su correspondencia, sin que aquellas pocas figuras renombradas en este género literario, puedan rivalizar con ella.

Nos han llegado 1.500 cartas, las cuales fueron publicadas en numerosas ocasiones y a través de distintas ediciones. Estas cartas de Madame de Sevigné reflejan admirablemente la vida y la sociedad de su época. La marquesa conoció el ambiente de la corte, pleno de faustos y esplendores, pero también penetrado de infamias.

Así, a través del relato de los hechos históricos o mundanos, vieron la luz los secretos mezquinos o escandalosos, las rivalidades y los odios de la alta sociedad de ese tiempo. La marquesa trataba familiarmente a los personajes más conocidos de Francia, y es por ello que sus cartas refieren, con espíritu de observación  psicológica profundidad, todo lo que concierne a estas figuras y a los acontecimientos de aquel mundo aristocrático.

En una época en que la conversación brillante constituía uno de los pasatiempos más apreciados de la vida mundana, ella escribe en la misma forma que habla. Así, en las cartas a su hija, que constituyen la mayor parte de su correspondencia, y en otras dirigidas a los amigos que vivían lejos de París, relata con soltura todo lo que puede interesar vivamente a sus destinatarios, o lo que puede permitirles estar al tanto de los acontecimientos.

La sólida cultura de Madame de Sevigné se revela en los juicios y citas que aparecen en sus cartas, expresados siempre sin evidenciar pedantería; guarda en todo momento un tono espiritual y alegre. Las Cartas constituyen un testimonio histórico y sincero de su época.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/sevigne1.jpg

En una de sus cartas más espirituales, Madame de Sevigné relata la muerte de Vatel, mayordomo del castillo de Conde. Para celebrar la llegada al castillo de Luis XIV y su séquito se preparó un banquete suntuoso, pero los invitados fueron más numerosos de lo previsto. Todos hicieron honor a las viandas, pero el asado no fue suficiente. Al día siguiente ocurrió lo mismo con el pescado. Vatel creyóse culpable de todas estas vicisitudes, y se suicidó.

Los hechos y los personajes, ya sean presentados bajo un aspecto favorable o desfavorable, son tratados siempre con una indulgencia sonriente, puesto que la marquesa, aun cuando evita la crítica mal intencionada, dista de ser una ingenua.

La crónica mundana, plena de vivacidad, alterna siempre con simples reseñas que tienen por tema la vida familiar o la vida campestre, junto con brillantes observaciones sobre la naturaleza.

En otras cartas se puede apreciar mayor profundidad, una real nobleza de espíritu y su sentido religioso de la vida. Estas cartas son una especie de retrato de la misma marquesa: espiritual y alegre, culta y segura de sus juicios, que mantiene aun cuando sus amigos caigan en desgracia frente al rey. Son bien conocidas las cartas en las que refiere detalladamente el proceso  del ministro Fouquet, acusado y; encarcelado por malversar bienes del Estado. Estos relatos fieles y precisos valieron a Madame de Sevigné la denominación de bella antecesora de los cronistas modernos».

La ilustre escritora no fue, evidentemente, una mujer tierna ni sentimental, y se la ha reprochado asimismo su falta de piedad, porque con la indiferencia propia de su tiempo y ambiente describe, con un desapego que llega al cinismo, las aventuras y sufrimientos de las otras clases. Se le criticó también haber escrito con demasiado preciosismo, es decir, haber complicado su prosa, buscando efectos. Ella controló su estilo, sin lugar a dudas, pero algunos recursos, aun cuando fueron artificiales, no pierden por ello su aparente espontaneidad en el seno del relato.

Todavía en nuestros días, después de transcurrir dos tres siglos, la voz de esta mujer simpática y espiritual parece querer surgir de las páginas de sus cartas con toda alegría y vivacidad, haciendo revivir personajes y acontecimientos que el tiempo, sin ella, habría indudablemente borrado para siempre.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Biografía de Madame de Sevigne

 

Biografía de Victor Hugo Resumen Obra Literaria del Poeta Francés

Biografía de Víctor Hugo
Obra Literaria del Romanticismo Francés

Victor Marie Hugo (1802-1885), poeta, novelista, dramaturgo y crítico francés cuyas obras constituyeron un gran impulso, quizá el mayor dado por una obra singular, al romanticismo en aquel país.

La revelación de Hugo como poeta romántico data de 1929, con la aparición del volumen de poesía Orientales.

Con Hojas de otoño (1831), Los cantos del crepúsculo (1835), Voces interiores (1837) y Los rayos y las sombras (1840) se confirma en su tono intimista y meditativo.

Victor Hugo Poeta

OBRAS IMPORTANTES DE VÍCTOR HUGO

Marión Delorme (drama).
Hernani (drama).
El Jorobado de Nuestra Señora de París,
El Rey se divierte (drama).

Napoleón el Pequeño,
Los miserables.
Los trabajadores del mar.
El hombre que ríe.
El noventa y tres.
La leyenda de los siglos.
La historia De un crimen.
La piedad suprema.
Varios volúmenes de poesía dramática y lírica.

BIOGRAFIA

El gran poeta nació en Besanzón el 26 de febrero de 1802; su padre, general del Imperio, lo llevó, siendo muy niño todavía, a Italia y España.

Los ojos del pequeño se maravillaron con los espléndidos paisajes y los incomparables monumentos de lá Europa mediterránea. Sus primeras poesías, que aparecieron más tarde bajo el título de Odas y baladas, le valieron el calificativo de «niño sublime».

Por la importancia de su obra, por su diversidad y por los hechos que llenan su vida, Víctor Hugo es el autor que domina el siglo XIX en Francia.

Su padre, Léopold Hugo, era comandante del ejército revolucionario que se hacía llamar Bruto, estaba participando en la pacificación de la Vendée, sublevada por los legitimistas monárquicos, cuando conoció a Sophie Thébuchet, graciosa y piadosa muchacha educada en las tradiciones, con quien se casó en 1797.

Tuvieron primero dos hijos, Abel y Eugéne, que tenían respectivamente cuatro y dos años cuando, en 1802, Sophie esperaba otro bebé, soñando con que fuese niña ya que el nombre ya estaba elegido: se llamaría Victorine.

Pero el 26 de febrero de 1802, en Besanoon, nació un varón, Víctor.

El comandante Hugo tiene que reunirse con su unidad en Córcega. Mientras tanto, Sophie ha conocido en París al padrino de Victor, el general-marqués de Lahorie, antibonapartista declarado, que se comprometerá en la conspiración de Malet y será fusilado en 1812.

Estas relaciones —de las que no se sabe gran cosa— acabaron de separar un matrimonio tan dispar como el de los padres de Victor, quien a partir de ahora vivirá exclusivamente con su madre.

La familia se instala en París y vive casi en la miseria; mientras tanto, la fortuna de las armas distingue a Léopold, quien consigue el grado de general y obtiene el gobierno de la provincia italiana de Avellino.

Su esposa se reúne con él en Italia, pero no tardan en separarse de nuevo, y en 1814 sus padres inician una acción judicial a fin de separarse.

De vuelta a la capital, alquila una casa en el número 12 del callejón de las Feuillantines, lo que la Revolución dejó en pie de un antiguo convento. Mansión tranquila, con jardín, oasis misterioso donde los niños juegan despreocupados y felices.

La muerte repentina de su madre le obliga a instalarse solo en una buhardilla del Barrio Latino: llevará allí la vida que atribuirá al Marius de Los miserables años más tarde.

En 1822 publica su primer libro de poemas, Odas, en el que se muestra fiel servidor del trono y del altar; obra sin gran sinceridad, pero con alardes de virtuosismo:

Luis XVIII le recompensa con una pensión de mil francos que luego será doblada; ya se puede casar con Adéle. Eugéne, que también estaba enamorado de ella, se vuelve loco el día de la boda. Fueron sus testigos dos poetas: Alfred de Vigny y Soumet.

En 1823 hizo su primera incursión en el campo de la novela con Han de Islandia, y en 1826 publicó Bug Fargal; esta última es la historia de un esclavo negro que se sacrifica por salvar a la joven blanca, a quien ama.

Su actividad de escritor duró sesenta años, es decir, hasta su muerte, ocurrida el 22 de mayo de 1885, y durante todos esos años trabajó sin tregua.

La producción de. Víctor Hugo es variadísima: compuso, en efecto, poemas, obras de teatro, novelas, escritos políticos y manifiestos literarios.

Le tocó presenciar la gloria de Napoleón y su decadencia, el fin del régimen monárquico, el nacimiento de la Segunda República, el reinado de Napoleón III y la Tercera República.

Víctor Hugo aspiraba a ser el «pensamiento del siglo», pensamiento este agitado por incesantes problemas.

Así, cantó victorias, lloró derrotas y conoció el exilio. Encontramos en sus propias declaraciones la característica de su obra: «Todo lo que está en la naturaleza, está en el arte; el drama resulta de la combinación de lo sublime y de lo grotesco; el drama es la expresión de la época moderna.»

victor hugo poeta

Poco a poco fue prendiendo en su espíritu la ideología liberal, suscitada en parte por los recuerdos de la epopeya napoleónica que había vivido en su niñez.

Al mismo tiempo, se declaró francamente romántico, en un momento en que tanto Chateaubriand como Lamartine se habían consagrado a la vida política y en que la nueva corriente necesitaba un jefe que le llevara a la victoria.

Hugo fue la figura sobresaliente del «(Cenáculo», tertulia de los salones de Nodier, desde que en la introducción a su drama Cromwell (1827) expuso el programa de acción de los románticos.

Poco después, en 1830, triunfaba ruidosamente con Hernani, a pesar de la violenta oposición de los clasicistas, y con él se imponía el romanticismo en Francia. El año anterior, Las Orientales habían revelado en Hugo a uno de los grandes poetas líricos del siglo.

Fue nombrado miembro de la Academia Francesa en 1841, donde se lo acogió con entusiasmo delirante; de la misma manera fue aclamada en 1848 su entrada a la Asamblea Constituyente.

El golpe de Estado que colocó a Napoleón III en el trono ele Francia provocó la indignación del poeta, que se constituyó en el enemigo implacable de ese hombre al que consideraba un usurpador.

El pueblo entero se conmovió al enterarse que Víctor Hugo había sido proscripto por gritar su rebeldía.

Se estableció primero en Bélgica y luego en La pequeña isla de Jersey, donde publicó en 1852 Napoleón el Chico.

De regreso a París, el 4 de septiembre de 1870, dos días después del desastre de Sedán, fue elegido representante en la Asamblea Constituyente con asiento en Bordeaux.

Seis años más tarde fue nombrado senador a perpetuidad; sin embargo, el viejo titán habría de abandonar su vida política y refugiarse en la soledad, aunque, al igual que el astro al final de su trayectoria, continuaría aún irradiando su magnífico fulgor.

Escribe nuevos poemas y se consagra especialmente a El arte de ser abuelo (1877), donde traduce de manera exquisita el amor que le inspiran sus nietos.

Concluye su drama Torquemada, que no pudo ser representado y cuya composición, iniciada cuarenta años antes, había abandonado ante el desaliento que le produjera el fracaso de su obra Los burgraves.

Cuando se difundió la noticia de que su fin estaba próximo, la angustia sacudió el corazón del pueblo entero, tanto amaba al anciano cuva alma estaba «en el centro de todo, como un eco sonoro».

Contra el deseo del poeta de que su entierro fuera modesto, las exequias que se realizaron en su homenaje alcanzaron gran magnificencia.

El féretro que encerraba su cuerpo fue expuesto una noche entera bajo el Arco de Triunfo y doce poetas lo velaron.

Víctor Hugo fue grande en todos los géneros literarios. Entre sus libros de poemas citaremos: Las orientales (1829), Las hojas de otoño. Los cantos del crepúsculo (1833), Laces y sombras (1840), Las contemplaciones (1856), la monumental Leyenda délos siglos, cuya primera serie apareció en 1859, La canción de las calles y de los bosques (1865), Los cuatro vientos del espíritu (1881). Pero sus novelas fueron recibidas con mayor entusiasmo por sus contemporáneos. Las principales son: Nuestra Señora de París (1831), Los miserables (1862), Los trabajadores del mar (1866), El hombre que ríe (1869), Noventa y tres (1872).

Para el teatro escribió Hernani, cuya primera representación significo una terrible batalla entre los antiguos y los modernos: los partidarios del teatro clásico y los románticos, El rey se divierte, Lucrecia, Borgia, Ruy Blas. Su primera obra dramática, Cromwell, fue representada recién en 1856. Víctor Hugo la publicó con el agregado de un prefacio en el que resume todas sus doctrinas literarias.

En toda la obra de Víctor Hugo se pone de manifiesto su amor por los oprimidos, los débiles, su indignación frente a las injusticias sociales; su tema favorito es la lucha de la humanidad contra la tiranía, que representa para el poeta el peor de los males.

La naturaleza fue también fuente de inspiración; la grandiosidad del mar se ve reflejada en Los trabajadores del mar, obra escrita en Jersey, durante el exilio; es la historia de un pescador que enfrenta los mas graves peligros para poner en lugar seguro las máquinas de un navio encallado entre las rocas; lo mueve a ello el amor que siente por la sobrina del propietario de este navio. Pero, cuando luego de terribles aventuras, logra su propósito, se entera de que la joven ama a otro hombre; presa de la desesperación se abandona a la furia de las olas.

La crítica no siempre ha sido benévola con Víctor Hugo; algunos le reprochan su aplastante sonoridad; otros, sin embargo, consideran que la obra del gran escritor contiene páginas de las que puede enorgullecerse no solamente la literatura francesa, sino la humanidad pensante.

Este juicio es aplicable sobre todo a la mayoría de los capítulos que componen su novela más importante, Los miserables, en la que Víctor Hugo ha logrado combinar armoniosamente sus dotes de poeta, novelista e historiador.

El personaje central de esta obra es Jean Valjean, quien por haber cometido un delito insignificante se ve condenado a trabajos forzados. Jean Valjean consigue evadirse de la prisión y encuentra asilo en la casa de un obispo, Monseñor Miriel, hombre este que vive y obra según los principios evangélicos.

La acogida que el santo prelado le dispensa, las dulces palabras que le prodiga y, más aún, las que dirige a los soldados cuando éstos llevan ante su presencia a Jean Valjean, que le había robado dos candelabros de plata, abren un camino de luz en el corazón del condenado.

Éste cambia radicalmente y orienta su espíritu hacia el bien. Escondiéndose bajo  el  seudónimo  de  señor   Magdalena abre una fábrica; es elegido luego alcalde de una pequeña ciudad y gana poco a poco la estima general.

Pero un día, la policía detiene a un pobre idiota y lo arrastra ante los jueces, diciendo que ese desdichado es Jean Valjean.

Es entonces cuando el supuesto señor Magdalena, para evitar que se condene a un inocente, decide confesar su verdadera identidad. Lo encierran nuevamente en la prisión y otra vez logra fugarse.

Cambia en esta ocasión su disfraz y recoge a una niñita, para quien llegará a ser ur verdadero padre.

El policía Javert no cesa de se guir sus huellas. Un capricho del destino quiere que Jean Valjean salve la vida de su perseguidor;  sin embargo, el condenado cree que esta actitud no impedirá al policía, verdadero monstruo de conciencia profesional, cumplir su cometido.

Se equivoca; antes que perder a quien lo ha salvado, Javert se arroja al Sena.

Éste no es sino un resumen muy incompleto de una historia que en realidad reúne varias otras.

Al lado de Jean Valjean está Mario, en quien muchos han creído reconocer al autor; otro personaje importante es Gavroche, que simboliza el coraje y el espíritu del chiquillo pobre de París.

En esta obra monumental hay magníficas páginas de historia: Waterloo, las agitadas jornadas del mes de junio de 1832; hay descripciones sorprendentes, como, por ejemplo, la de las alcantarillas de París.

Víctor Hugo fue considerado como el jefe de la escuela romántica y muchos han sido los poetas que recibieron su influencia. Su espíritu inquieto encontraba fácilmente la inspiración, pues todo parecía interesarle.

Se le ha reprochado a menudo el haber prestado a los personajes de sus novelas y de sus dramas una excesiva grandilocuencia, pero lo sublime formaba parte de su naturaleza, y el gigante no podía llevar vestimentas de enano.

Pasajes de sus Obras Literarias:

victor hugo obras literarias

Gwynplaine, el noble raptado por ios gitanos, ha debido soportar de manos de éstos extrañas y horrorosas torturas que han transformado por completo la expresión de su rostro. En la Cámara de los Lores, de la cual es miembro, toma la palabra, y los lores estallan en carcajadas sin poder escucharlo. Este personaje es uno de los más trágicos de la obra de Víctor Hugo.

Una joven gitana, Esmeralda, gana su vida bailando y prediciendo el porvenir. Claudio Frollo, archidiácono de la Catedral, que se consagra a la alquimia, y Quasimodo, un enano deforme, la aman; pero Esmeralda sólo piensa en Feho, el hermoso capitán que la ha salvado de caer en manos del abominable sacerdote. Este la hace acusar de asesinato, y la gitana es condenada a muerte. Quasimodo la oculta en la iglesia; pero Claudio Frollo la encuentra y decide entregarla a una hechicera, quien reconoce en Esmeralda a su propia hija. Su fin está próximo: los guardias la han apresado. Desde lo alto de la Catedral, Claudio Frollo se apresta a presenciar el suplicio, pero surge Quasimodo y lo lanza al vacío. Dos años más tarde se encontrará, en el cementerio de San Lorenzo, el esqueleto del desdichado Quasimodo estrechamente abrazado al de Esmeralda; cuando pretendieron separarlo, quedó convertido en polvo. Este libro resulta pintoresco por las pinturas de la multitud, el lenguaie de los pordioseros y las descripciones del París de antaño. El tema principal es Nuestra Señora de París.

El rey se divierte

El rey se divierte: Los cortesanos de Francisco I sospechan que Triboulet, el bufón, oculta una aventura amorosa, y para desenmascararlo preparan un plan de minuciosa crueldad: lo hacen cómplice del rapio de la joven de quien lo creen enamorado, y que és en realidad su hija Blanca. Triboulet decide vengarse y va en busca de un espadachín para que éste dé muerte a un hombre cuyo verdadero nombre calla. Éste hombre es el rey. Pero Blanca salvará al soberano, vistiendo ropas masculinas y dejándose matar en, su lugar.

Hernani: La acción se desarrolla en España. Doña Sol ama a Hernani, el apuesto desterrado; pero su tío, Don Ruy Gómez aspira a casarse con ella. Por otra parte, el rey Don Carlos está también enamorado de la joven, y la hará raptar. La vida de Hernani está en las manos del anciano, quien decide acordarle una tregua si el joven le ayuda a salvar a su sobrina. Hernani promete, a su vez, que en el mismo momento en que llegue a sus oídos el sonido del cuerno que Don Ruy Gómez habrá de tocar, él se dará muerte. Don Carlos, llegado a emperador, se muestra magnánimo: indulta al proscripto y le permite casarse con Doña Sol. Pero la noche de las bodas suena el cuerno de Don Ruy Gómez. Hernani cumplirá su promesa, Doña Sol sigue los pasos de su amado y el anciano acabará también por quitarse la vida. Esta obra al año siguiente de su estreno obtuvo 45 representaciones y luego fue una obra de repertorio en todos los teatros de Europa, por la riqueza de la forma, la brillantez del estilo y la abundancia de las imágenes verdaderamante poéticas.

Cromwell: El héroe de la revolución inglesa, que ha alcanzado la cumbre del poder, ansia ceñir la corona real. El Parlamento y la ciudad de Londres están dispuestos a ofrecérsela, con lo cual verá colmados sus más caros deseos. Pero, hábilmente disfrazado de centinela, llega a saber que los monárquicos y los republicanos traman un complot contra el futuro rey. Dando pruebas de gran tacto, en el momento de la ceremonia rechaza la corona, y este gesto llena de admiración a sus mismos enemigos.

ALGO MAS…

Entre 1830 y 1841, fecha en que fué elegido miembro de la Academia francesa, Hugo produjo gran parte de su obra literaria, no sólo destinada a la aristocracia que asistía a las representaciones teatrales (Lucrecia Borgia, María Tudor), o bien podía saborear un buen libro de poesías (Hojas de otoño, Las voces interiores), sino también al gran público (Nuestra Señora de París).

El fracaso de Los Burgraves (1843), drama que no fué comprendido por el público, y ciertas desgracias familiares, le lanzaron al campo de la política (en 1845 fué nombrado par de Francia).

Como político, Hugo no tenía habilidad ni aptitudes. Al menos fuE consecuente con sus ideas, cada vez más democráticas. Miembro de la Asamblea Nacional en 1848, fué proscrito por Napoleón III después del golpe de estado de 2 de diciembre de 1851.

Hugo vivió desterrado hasta 1870. Residió algunos meses en Bruselas. Luego pasó a Jersey y más tarde (1855) a Güernesey. Aquí realizó una nueva etapa de fecunda actividad literaria, que culmina en Los Miserables (1862), novela de una época, de una raza y de un estilo.

De regreso a Francia después del hundimiento del Segundo Imperio, fuE elegido miembro de la Asamblea Nacional (1871) y senador (1876). Pero esta vez no intervino en política.

Reputado como vate de la Tercera República, sus facultades creadoras, declinantes con la edad, se manifestaron todavía frescas en varias obras poéticas (Cuatro vientos del Espíritu, 1881).

FuE objeto de varias celebraciones oficiales y públicas, en particular al cumplirse los cincuenta años de la «batalla de Hernani». En París, el 22 de mayo de 1885, la muerte le arrebató a Francia, pero no a la Historia..

Fuente Consulatada
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica
LO SE TODO Tomo I Editorial CODEX Biografía de Víctor Hugo

Biografía de Rubén Dario Vida y Obra Literaria del Poeta

BIOGRAFÍA DE RUBÉN DARÍO
VIDA Y OBRA LITERARIA DEL POETA

Rubén Darío,  seudónimo de Félix Rubén García Sarmiento , nació en 1867 en Metapa, Nicaragua y es considerado un hito en las letras hispanas.

Fue un poeta, periodista y diplomático nicaragüense, considerado el fundador del modernismo. Siendo aún niño sus padres se separan y quedó al cuidado de su abuela en Managua.

Sobre su apellido explica Rubén Darío,…»según lo que algunos ancianos de aquella ciudad de mi infancia me han referido, un tatarabuelo mío tenía por nombre Darío.

En la población todo el mundo conocíale por don Darío, a sus hijas e hijos por las Daríos y los Daríos.

Fue así desapareciendo el primer apellido, a punto tal, que mi bisabuela paterna firmaba ya Rita Darío; y ello, convertido en patronímico, llegó a adquirir calor legal, pues mi padre, que era comerciante, realizó todos sus negocios con el nombre de Manuel Darío; y en la catedral a que me he referido, en los cuadros donados por mi tía Rita de Alvarado, se ve escrito su nombre de tal manera».

El matrimonio de sus padres fue de conveniencia; de tal manera que cuando Rubén nació, ya estaban separados.

ruben dario escritor nicaraguense

Creador del  modernismo, favoreciendo el encuentro entre las letras de España y Latinoamérica.Cuando en España el género poético decaía, Rubén Darío aporta  una savia que, junto con Bécquer, inició el camino para el florecimiento de eximios poetas. Es el más famoso poeta de Hispanoamérica, el creador del modernismo y el más imitado autor latinoamericano. Su nombre completo fue Félix Rubén García Sarmiento.

El coronel Félix Rodríguez Madreguil, casado con Bernarda Sarmiento, hermana de su madre, lo toma bajo su protección.

El niño vive en León, donde crece como hijo del coronel y de su tía y según su propios recuerdos, gracias a él aprendió a montar a caballo, conoció el hielo, los cuentos ilustrados infantiles, las manzanas californianas y el champaña de Francia; también va a la escuela donde aprende a leer con sorprendente rapidez, para un niño de cuatro años, de la mano de su primera maestra doña Jacoba Tenería.

Pero también sabe muchas otras cosas que no se aprenden en la escuela.

Desde muy joven leía poesías y se destacó como un gran hombre de la literatura. Sabe de historias maravillosas, de mitos y leyendas contados por el indio Goyo y la mulata Serapia, fieles servidores de doña Bernarda Sarmiento.

Muerto su tío, tuvo que ir a la escuela pública, donde encuentra la primera persona que toma en serio su vocación de poeta: es don Felipe Ibarra, bajo cuya dirección entró en contacto con los clásicos castellanos (Cervantes, Quevedo), lecturas que fueron mezcladas con las más disímiles obras de otras literaturas (Las mil y una noches, La Biblia, los Oficios de Cicerón, la Corina de Madame Staél y las truculencias de un novelón denominado La Caverna de Strozzi).

A su carácter sanguíneo e imaginativo, a sus lecturas y estudios, hay que agregar la naturaleza lujuriosa del lugar donde crece, con un lago encantado —el Managua, lleno de islas floridas con pájaros de colores y sobre todo el cono imponente del volcán Motobombo—, que tan ardientes recuerdos dejó en la imaginación del poeta, para comprender ese desbordamiento y esa imponencia que después iba a ser la impronta de toda su creación literaria.

De la escuela primaria pasa al colegio de los jesuítas; su educación religiosa, ya tan acendrada en el seno familiar, mezclada con paganas supersticiones y fantasmagóricas iluminaciones, pronto hacen mella en su naturaleza enfermiza y sensible y se resuelven en un misticismo que perduró a través de su vida y de su obra, o en el dionisíaco impulso con que se enamora de Inés, la prima rubia, que evoca como la garza negra en su libro Azul.

Pero en aquel tiempo su poesía se orienta hacia lo religioso, de tal manera que no hay acto litúrgico o festival religioso donde no estén presentes sus epitafios y coplas volanderas; las gentes acuden a él para pedirle una redondilla, una cuarteta o una décima en memoria de sus difuntos.

Entonces adquiere una cierta fama dentro de los límites del pueblo, donde ya se le conoce como el poeta-niño.

En su adolescencia, Rubén conoce a Hortensia Buislay, estrella de un circo norteamericano, quien lo deslumhra y lo convence para que se enrole en la farándula y así poder seguir juntos por el mundo.

Pero el dueño del circo lo considera un inútil pata cualquier tarea farandulesca y Rubén se ve obligado a quedarse, viendo cómo su adorada Hortensia parte hacia otros rumbos, mientras él la evoca en un poema que titula «El vuelo de Hortensia», adolorido canto de ingenuo poeta adolescente.

Estando en 1888 en Chile publicó  su primer libro, Azul..El libro Azul… considerado la renovación de la letras hispanas a través del modernismo y despertó el interés por el escritor español Juan  Valera. A los 24 años y ya de regreso a Managua se casa con Rafaela Contreras, con quien tiene su primer hijo. Rafaela muerte en 1893.  Publica en 1915 La vida de Rubén Darío y, enfermo,muere al año siguiente. (1916).

El Modernismo es el movimiento que predomina en la poesía de final del siglo XIX y principios del XX. Como reacción al Realismo, busca crear un universo imaginario, habitado por la belleza, el exotismo y la sensualidad.

La literatura modernista se caracteriza por la búsqueda de la belleza, tanto en las formas de expresión como en los contenidos. Para alcanzarla, la estética modernista se caracteriza por tres rasgos esenciales: la sensorialidad, la perfección formal y la ambientación en lugares fantásticos.

La poesía de Rubén Darío. La influencia de Darío sobre los poetas de su tiempo fue tremenda y decisiva.

«Fue el poeta de América por esa suprema característica americana de fundir todas las fuentes, inspiraciones, sentimientos, sangres, en una sensibilidad espiritual, que fue y es, el secreto del gran crisol cosmopolita de América» (John A. Crow).

De esta manera queda caracterizada brevemente la poética de Rubén Darío, que consistió en una genial combinación de recursos, técnicas, formas, temas e inspiración de varias procedencias.

HISTORIA DE SU VIDA: A fines del siglo XIX, surgió en América un importante movimiento literario llamado «modernismo», cuya figura preponderante fue el nicaragüense Rubén Darío.

Este halló terreno propicio para su obra en lo realizado, poco antes, por algunos poetas y prosistas considerados hoy como sus precursores: entre ellos, el mexicano Manuel Gutiérrez Nájera, el cubano José Martí y el colombiano José Asunción Silva.

Los tres tuvieron vida breve: nacieron durante la segunda mitad de esa centuria y fallecieron antes de su terminación.

Se ha dicho que el «modernismo» no tuvo unidad de estilo v que, por lo mismo, comprendió varias escuelas, ajustándose, también, a diversos géneros, como la novela, el teatro, la crítica, el ensayo y, por supuesto, la poesía.

Sufrió la influencia del positivismo y compartió tendencias estéticas diferentes y antagónicas: desde las últimas vicisitudes románticas, inspiradas por Heine, Bécquer y Verlaine, hasta el realismo narrativo a la manera de Flaubert y Zola o la desbordante fantasía de D’Annunzio y Alian Poe.

Parnasianos y simbolistas, neoclásicos e intimistas, se dieron cita en la cruzada renovadora del modernismo para cambiar los lineamíentos existentes.

La idea del «arte por el arte», es decir el cultivo de la literatura sin otros fines que los estéticos, se impuso por doquier, bregándose por un refinamiento verbal destinado a alcanzar sonoridades de gran belleza.

Su ejemplo encontró amplio eco en la voz de graneles escritores posteriores, como Unamuno, Valle Inclán, Manuel y Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.

En la Argentina su continuador fue Leopoldo Lugones. Rubén Darío nació en la aldea de Metapa (actualmente, Ciudad Darío), en 1867. Su verdadero nombre fue Félix Rubén García Sarmiento, pero lo cambió por el de Darío, que era el de uno de sus bisabuelos, tras una infancia triste.

Poco antes de que él naciera, sus padres se separaron y el poeta pasó su infancia en la ciudad de León, donde vivió en casa de unos parientes.

Estudió en un colegio religioso y , adolescente aún, logró emplearse en la Biblioteca Nacional de Managua. Allí cultivó la lectura de los clásicos españoles y franceses.

Se trasladó, por un tiempo, a El Salvador, pero dos años más tarde, regresó a Managua donde publicó su libro de versos «Primeras notas».

A los diecinueve años de edad, viajó a Chile, donde desempeñó diversos cargos, y publicó dos tomos poéticos de tendencia becqueriana: «Abrojos» y «Rimas». Poco después, en 1888, vio la luz «Azul», libro en el que alternan la prosa y el verso.

poeta Rubén Darío

Contaba muy pocos años cuando sus padres le enviaron a la ciudad de León, de donde marchó a París, conociendo allí a varios grandes poetas líricos franceses.

Vuelto a su patria cuando contaba trece años, obtuvo un empleo en la Biblioteca Nacional, donde compartió sus tareas con la lectura y estudio de los clásicos españoles y los grandes poetas extranjeros.

A los catorce años quiso casarse en Managua con «una adolescente de ojos verdes».

Para disuadirle de este propósito, sus amigos hicieron que se trasladara a la República de El Salvador, donde fue bien recibido y pensionado por el presidente y le fue encargada una oda para ser leída en la velada literaria con que se conmemoraba el centenario de Bolívar; perteneció a la Academia literaria

En efecto, incluye cuentos fantásticos, líricos y realistas, con descripciones, impresiones personales, cuatro poemas inspirados en las estaciones del año y otras poesías de logrado acento.

Darío envió un ejemplar de este libro al famoso escritor y crítico español Juan Valera, a quien no conocía y la respuesta fueron dos cartas muy elogiosas que el autor incluyó, como Prólogo, en ediciones futuras.

En 1889 regresó a Nicaragua y, desde allí, fue a El Salvador, Guatemala, Costa Rica y otros lugares del Nuevo Mundo.

Contrajo enlace con una costarricense y tuvieron un hijo, pero su esposa falleció tres años después, mientras Darío se hallaba en España representando a su patria en las fiestas del Cuarto Centenario del Descubrimiento de América.

Volvió a casarse, pero no fue afortunado en este segundo matrimonio y vivió separado de su mujer. En 1893, Colombia lo designó cónsul en Buenos Aires.

Antes de viajar a la Argentina, visitó Nueva York y París. Residió durante cinco años en Buenos Aires, ciudad donde publicó, en 1896, uno de sus mejores trabajos: «Prosas profanas«, volumen de versos que fue considerado revolucionario y donde rindió tributo» a la antigua galantería, a los mitos griegos y a una Edad Media idealizada. Incluye la célebre «Sonatina», en versos alejandrinos, «Sinfonía en gris mayor» y «La página blanca» (por la cual desfila la caravana de la vida).

También en 1896 publicó «los raros», donde analizó la labor realizada por algunos de sus contemporáneos, poco conocidos. Dos años después, dejó la Argentina —a la que siempre consideró como su segunda patria— y viajó rumbo a España, donde actuó como ministro plenipotenciario de Nicaragua. Tuvo allí por compañera dócil y abnegada a Francisca Sánchez, una joven española a la que conoció en Madrid.

En esta ciudad publicó, en 1905, su obra cumbre: «Cantos de vida y esperanza», sobre la cual diría, años después: «Si ‘Azul’ simboliza el comienzo de mi primavera y ‘Prosas profanas‘ su plenitud, ‘Cantos de vida y esperanza‘ encierra las esencias y savias de mi otoño».

Viajó dos veces más a la Argentina; la última, en 1912. Durante estos años, publicó «El canto errante» (1907) y «Poema de otoño» (1910). Cuando estalló la guerra, en 1914, Rubén Darío —que estaba en Europa— volvió a América. Residió en los Estados Unidos, en Guatemala y en Nicaragua, donde falleció el 6 de febrero de 1916.

Portada del Primer Libro de Rubén Darío: Azul (1888)

Origen e influencias del Modernismo:

Tradicionalmente se ha considerado que el Modernismo surgió en Hispanoamérica con la obra de José Martí y con la publicación en 1888 de Azul, del poeta nicaragüense Rubén Darío.

Los escritores nacidos en las jóvenes repúblicas americanas que se habían independizado de España en el transcurso del siglo XIX querían apartarse de la tradición española y buscaron sus fuentes en literaturas como la inglesa, la italiana y, sobre todo, la francesa.

Se produjo así una profunda renovación formal y temática, y se incorporaron al castellano numerosas palabras procedentes de otras lenguas.

El Modernismo es un movimiento que recibe las influencias francesas del parnasianismo y del simbolismo.

El parnasianismo cultiva el arte por el arte (un arte desinteresado), la perfección formal, el gusto por el detalle y lo mitológico y la afición por lo exótico y lo sensorial. El simbolismo, por su parte, quiere ir más allá de lo exterior y de las apariencias a través del uso de los símbolos.

El mundo exterior es el reflejo de realidades ocultas que el poeta descubre.

En sus composiciones, las ideas o los sentimientos se expresan a través de elementos físicos como los objetos o los colores. Así, en el simbolismo se procede a la expresión de lo subjetivo mediante elementos sensoriales.

El Modernismo español tiene una mayor influencia simbolista: predomina en él el intimismo (que enlaza con la poesía posromántica de Bécquer o de Rosalía de Castro) y es menos frecuente la presencia de elementos exóticos.

De esta forma, aunque la sensualidad aparece reflejada en las composiciones españolas, se aprecia con frecuencia la expresión de sentimientos como la melancolía y la angustia a través de diversos símbolos.

Darío fue el verdadero artífice de la estética modernista y de la renovación de la literatura castellana.

Tras su llegada a España en 1892, se convirtió en un punto de referencia para los poetas españoles de su tiempo, con los que estableció también relaciones personales muy estrechas.

Fuente:
La Enciclopedia del Estudiante La Nación Tomo N°15 Literatura Española y Hipanoaméricana Edit. Santillana

Fragmento de “Estival”, de Azul…
De Rubén Darío

La tigre de Bengala,
con su lustrosa piel manchada a trechos
está alegre y gentil, está de gala.
Salta de los repechos
de un ribazo al tupido
carrizal de un bambú; luego a la roca
que se yergue a la entrada de su gruta.
Allí lanza un rugido,
se agita como loca
y eriza de placer su piel hirsuta.

La fiera virgen ama.
Es el mes del ardor. Parece el suelo
rescoldo; y en el cielo
el sol, inmensa llama.
Por el ramaje obscuro
salta huyendo el canguro.
El boa se infla, duerme, se calienta
a la tórrida lumbre;
el pájaro se sienta
a reposar sobre la verde cumbre.

Siéntense vahos de horno;
y la selva indiana
en alas del bochorno,
lanza, bajo el sereno
cielo, un soplo de sí. La tigre ufana
respira a pulmón lleno,
y al verse hermosa, altiva, soberana,
le late el corazón, se le hinche el seno.

Contempla su gran zarpa, en ella la uña
de marfil; luego toca
el filo de una roca,
y prueba y lo rasguña.
Mírase luego el flanco
que azota con el rabo puntiagudo
de color negro y blanco,
y móvil y felpudo;
luego el vientre. En seguida
abre las anchas fauces, altanera
como reina que exige vasallaje;
después husmea, busca, va. La fiera
exhala algo a manera
de un suspiro salvaje.

Un rugido callado
escuchó. Con presteza
volvió la vista de uno y otro lado.
Y chispeó su ojo verde y dilatado
cuando miró de un tigre la cabeza
surgir sobre la cima de un collado.
El tigre se acercaba.

UNA AMPLIACIÓN SOBRE SU VIDA:

Contaba muy pocos años cuando sus padres le enviaron a la ciudad de León, de donde marchó a París, conociendo allí a varios grandes poetas líricos franceses. Vuelto a su patria cuando contaba trece años, obtuvo un empleo en la Biblioteca Nacional, donde compartió sus tareas con la lectura y estudio de los clásicos españoles y los grandes poetas extranjeros.

A los catorce años quiso casarse en Managua con «una adolescente de ojos verdes». Para disuadirle de este propósito, sus amigos hicieron que se trasladara a la República de El Salvador, donde fue bien recibido y pensionado por el presidente y le fue encargada una oda para ser leída en la velada literaria con que se conmemoraba el centenario de Bolívar; perteneció a la Academia literaria La Juventud y colaboró en una importante revista.

Vuelto a su patria, obtuvo una plaza en la secretaría del presidente Zabala. Pasó después a Chile a causa (según él mismo explica) de una contrariedad amorosa, residiendo en este país desde 1886 a 1889. Allí fue redactor de La Época, corresponsal de La Nación, de Buenos Aires, y de El Diario Nicaragüense y El imparcial, de su patria.

En este tiempo escribió Abrojos y Rimas, dos libros de versos románticos; Emelina, novela folletinesca (en colaboración con Eduardo Porier); Canto a las glorias de Chile, premiado en el certamen Várela; Azul, libro de admirables cuentos, publicado en Valparaíso en 1888.

Ya aureolado de prestigio pasó a la América Central en 1889, dirigiendo los periódicos La Unión Centroamericana, en El Salvador, y El Correo de la tarde, en Guatemala.

En 1890 se concertó la boda del poeta con Rafaelita Contreras, hija de don Alvaro Contreras, orador hondureno, presentando este enlace la particularidad de celebrarse por separado las ceremonias civil y religiosa, por recientes disposiciones del poder establecido por un golpe de estado.

Suspendida la publicación de El Correo de la tarde, de cuyo periódico obtenía los ingresos para su subsistencia, se trasladó con los suyos a Costa Rica, donde su esposa tenía allegados, viviendo estrechamente en San José, de  colaboraciones en periódicos, hasta que nació su primer hijo Rubén Darío Contreras.

Pasó a Guatemala intentando mejorar de fortuna y estando allí fue nombrado por el Gobierno de su patria miembro de le Delegación que había de representar a Nicaragua en las fiestas del centenario de Colón.

Personado en Madrid entró en relaciones con Valera, Núñez de Arce, Campoamor, Menéndez y Pelayo, Cánovas del Castillo, José Zorrilla, y frecuentó el salón literario de doña Emilia Pardo Bazán.

A su regreso a América aprovechando la estancia del vapor en Cartagena de Colombia, logró del expresidente Rafael Núñez la promesa de obtener para él el consulado de Colombia en Buenos Aires.

Hallábase en León cuando supo el fallecimiento de su esposa, cuyo triste suceso le produjo tal sacudida espiritual que, según propias aseveraciones, le llevó a la afición a las bebidas alcohólicas. Poco después se casó en Managua, contra su voluntad, con Rosario Murillo (la «adolescente de los ojos verdes»), de la que tuvo un hijo que murió a poco de nacer.

En posesión ya de la credencial de cónsul de Colombia en Buenos Aires, decidió volver a París antes de establecerse en la ciudad de su destino.

Allí tuvo por guías y mentores a Enrique Gómez Carrillo y Alejandro Sawa.

Con su ídolo, Verlaine, no pudo hablar por impedirlo el estado de embriaguez en que el poeta francés habitualmente se encontraba.

Por fin, agotados su recursos, pasó a Buenos Aires, tomó posesión de su cargo, llevó una vida fastuosa y escribió Los raros y Trosas profanas.

Llegó el año 1898, y con él la ruina del imperio colonial de España.

El periódico La Nación, de Buenos Aires, deseó informar con objetividad y amplitud a sus lectores, y Rubén Darío, cuyo sino parece ser el de no hacer asiento en parte alguna, fue nombrado corresponsal de aquel gran diario en Madrid.

Entró de nuevo en contacto con la intelectualidad española de la época, y escribió el libro España contemporánea.

A principios de 1900, conoció a Francisca Sánchez, aquella mujer que según el poeta era «ajena al dolor y al sentir artero», que había de ser su abnegada compañera el resto de sus días.

En abril de 1900, La Nación le envió de corresponsal a la capital de Francia, con motivo de la Exposición Universal. En este mismo año, acometido por súbitos ardores místicos, hizo una excursión a Italia, donde, en Roma, fraternizó con Vargas Vila. Ültimamente en París había intimado con Amado Nervo y conocido a Oscar Wilde.

El período de 1900 a 1905 fue uno de los más activos de su vida; su residencia básica era París, pero fue la época en que viajó más que nunca.

Visitó Londres, Brujas, Bruselas; asistió en Dunquerque a la llegada del zar Nicolás II; pasó una corta temporada en Dieppe; volvió a España, visitando Barcelona, Málaga, Granada, Sevilla, Córdoba y Gibraltar. Viajó luego por Bélgica, donde visitó el campo de batalla de Waterloo y luego por Alemania, Italia, Austria y Hungría. Estuvo en Colonia, Maguncia, Francfort, Hamburgo y Berlín; en Venecia (por segunda vez), Florencia, Viena y Budapest.

En 1904 fue nombrado cónsul general de Nicaragua en París y publicó Tierras solares.

En 1905 visitó Oviedo, veraneó en Arenas, pueblecillo del norte de España, y publicó en Madrid Cantos de vida y esperanza, quizá el mejor de sus libros y el que más fama le ha dado.

En 1906, nombrado secretario de la delegación de Nicaragua en la Conferencia Panamericana de Rio de Janeiro, regresó a América, de la que había estado ausente ocho años.

El viaje fue triunfal y también, cuando poco después, enfermo, pasó a Buenos Aires, fue calurosamente festejado. En 1907, buscando alivio a sus dolencias, se dirigió a Palma de Mallorca, donde pasó el invierno de aquel año.

Nombrado a poco, en unión de Vargas Vila, por el Gobierno de Nicaragua, miembro de la Comisión de límites con Honduras, litigio sometido al arbitraje del rey de España, hubo de soportar, así como su compañero Vargas Vila, la vejación de no ser presentado oficialmente. Por otra parte, Rosario Murillo, cansada del abandono en que la tenía, se presentó en París para hacer valer sus derechos de esposa.

Temiendo alguna asechanza, el vate marchó a Nicaragua, donde sus compatriotas le dispensaron una entusiasta acogida.

Volvió a París en 1908 y de allí pasó a España con el cargo de ministro de Nicaragua, pero pronto fue nombrado Ministro Plenipotenciario de su país en las fiestas del Centenario de México, donde fue muy agasajado, y visitó Jalapa y Teccelo. Pasó luego a La Habana, donde permaneció tres meses, y regresó a Europa. En París dirigió las revistas Mundial y Elegancias.

En propaganda, realizó con otros escritores una jira de conferencias por España, Uruguay, Argentina y Chile.

Rubén, enfermo de anemia mental, aceptó la invitación de su amigo don Juan Sureda, y se trasladó de París a Mallorca, donde hizo estancia en Vall-demosa, y gracias a los cuidados de su amigo, mejoró mucho.

Es fama que en la antigua Cartuja, famosa por la estancia de Chopin y Jorge Sand, hizo Rubén vida de anacoreta, vistiendo el hábito de los Cartujos.

Más tarde, en Barcelona, pasó una temporada frecuentando el trato de sus amigos Pompeyo Gener, Rusiñol, Miguel de los Santos Oliver y Eugenio d’Ors (Xenius). Vivió en Barcelona con Francisca, su hijo y su hermana María.

En 1914, seducido por la idea de dar conferencias en los Estados Unidos, México y América Central, partió para Nueva York, donde pronunció dos conferencias; pero cayó enfermo de pulmonía doble y le abandonó su secretario, dejándolo sin recursos.

Algo repuesto, marchó a Guatemala, donde fue generosamente atendido por el presidente Estrada Cabrera.

Mas, sintiendo la nostalgia de su patria, se trasladó a Nicaragua, falleciendo en su casa de León el día 6 de febrero de 1916.

Nicaragua rindió un solemne homenaje a su ilustre hijo declarando su pérdida duelo nacional. Ante el cadáver de Rubén desfilaron imponentes multitudes formadas por gentes de todos los estamentos sociales.

Fuente Consultadas:
Ciencia Joven Diccionario Encicloédico Tomo V – Vida de Rubén Darío
Enciclopedia Electrónica ENCARTA
La Enciclopedia del Estudiante La Nación Tomo N°15 -La Nación-
Historia Universal de la Civilización Tomo II – Del Renacimiento a la Era Atómica – Editorial SOPENA

Antecedentes de la Revolucion Cientifica del Siglo XVI – Los Primeros Cientificos

Antecedentes de la Revolución Científica del Siglo XVI

Entre mediados del siglo XVI y finales del XVII, el pensamiento científico europeo experimentó una enorme sacudida. Se cayó en la cuenta de que había un enorme abismo entre los hechos científicos observables y las ideas medievales sobre la naturaleza, basadas en los axiomas de Aristóteles (384-322 a C.) y sus seguidores, Ptolomeo (siglo II d.c.) en cosmología y Galeno (130-200 d.C.) en medicina.

La conmoción intelectual que tuvo lugar fue más poderosa aún debido al absoluto dominio que las ideas de la antigua Grecia ejercían sobre las merites de los sabios europeos.

Hacia 1450, cuando Europa empezó a recuperar los conocimientos y el saber del mundo antiguo, la vida intelectual había estado sumida en la barbarie de la Edad de las Tinieblas durante mil años.

En estas circunstancias, el saber recobrado de la antigüedad entusiasmó a los eruditos hasta tal punto que Aristóteles, Ptolomeo y Galeno, entre otros, se convirtieron en sus oráculos indiscutibles.

La Iglesia fomentó esta forma de ver las cosas, especialmente en lo relativo al concepto aristotélico del Universo.

Para Aristóteles, la Tierra era plana e inmóvil y ocupaba el centro de un universo perfecto e inmutable, rodeada de ocho esferas cristalinas en las que giraban el Sol, los planetas y las estrellas. Hacia 1500, los filósofos medievales habían añadido dos esferas más, que los ángeles mantenían en movimiento junto con las anteriores. Más allá se abrían las regiones celestiales.

Semejante concepción encajaba perfectamente con la doctrina cristiana: daba importancia capital al hombre, encontraba un lugar para Dios y el cielo, y hacia que los ángeles fueran esenciales para el funcionamiento del Universo. Afortunadamente, no todos los eruditos admitieron esta visión del mundo sin más. A algunos sabios medievales les quedó el suficiente punto de desconfianza como para ofrecer valiosas “pistas” a sus seguidores de los siglos XVI y XVII.

Uno de éstos fue William Haytesbury, de la universidad de Oxford, quien en 1335 definió por primera vez una ley de la aceleración. Tres siglos más tarde, la teoría de Haytesbury fue vital para los trabajos prácticos de Galileo sobre el movimiento y su formulación de la ley de la inercia.

Asimismo existen vínculos evidentes entre la metodología del cardenal alemán Nicolás de Cusa (1401-64), que observó e hizo anotaciones sobre las fases en el crecimiento de las plantas y llevó a cabo el primer experimento científico propiamente dicho, y los meticulosos métodos con los que los científicos del siglo XVII investigaron los fenómenos naturales.

Esta metodología, definida por Francis Bacon, y a la que el filósofo francés René Descartes (1596-1626) dotó de un enfoque matemático, implicaba una minuciosa ordenación del conocimiento. La observación primero y la experimentación después conducían a la deducción de conceptos generales. Experimentos ulteriores confirmaban, a su vez, las deducciones. Las medidas y los resultados se anotaban con la máxima precisión.

A principios del siglo XVII, estos cálculos se expresaban ya en un lenguaje nuevo, más sencillo y preciso.

Los signos que designaban las operaciones matemáticas fundamentales —suma, resta, multiplicación y división— se usaban con regularidad, así corno los símbolos para “mayor que» y “menor que”.

Las fracciones decimales y los logaritmos facilitaron los cálculos astronómicos, más complejos cada vez. A finales del siglo XVI, el álgebra se había convertido en un medio meramente simbólico.

Algunos años más tarde, en su tratado Géométrie (1637) Descartes demostró que los problemas de geometría podian ser expresados en signos algebraicos y resueltos por medio del cálculo aritmético. Sir Isaac Newton (1642.1727) en Inglaterra y Gottfried Leibniz (1646-1716) en Alemania, inventaron, cada uno por separado, el cálculo, la herramienta matemática más importante del siglo XVII, fundamental para las investigaciones de los astrónomos.

Los grandes avances en el campo de los instrumentos proporcionaron nuevas “herramientas” científicas de primer orden. El microscopio compuesto se inventó en 1590; el telescopio, en 1609; el termómetro, antes de 1611; el barómetro, en 1643; la bomba de aire, en 1650, y el reloj de péndulo, en 1647.

La Revolución Científica

Grandes Científicos Pioneros de la Revolución

Vida y Obra de Ghiberti Lorenzo Historia Puerta del Paraiso Florencia

Vida y Obra de Ghiberti Lorenzo Historia Puerta del Paraiso

Entre los años 1300 y 1600 la vida en Europa sufrió grandes cambios. Fue una nueva etapa del pensamiento y déla cultura y se la denomina Renacimiento. Fue un período de sorprendentes inventos en el mundo de la ciencia.

Se desarrolló la imprenta, se hicieron descubrimientos astronómicos, hombres osados se dedicaron a explorar mares desconocidos y la pintura, la escultura, la arquitectura y la literatura también se transformaron de manera asombrosa.

Pero fue también una era de violencia, pobreza, hambre y enfermedades.

Lorenzo GhibertiLorenzo Ghiberti (1378-1455) es el primero de los escultores florentinos del siglo XV; hasta los más eminentes artistas de esa época se formaron en su taller.

El estilo aún gótico de sus primeras obras se hace cada vez más complejo a través del estudio de la perspectiva y de la incansable búsqueda de la «luz», elementos ambos que tanto apasionaron a los artistas florentinos del siglo XV.

«Son tan bellas que podrían colocarse a la entrada del Paraíso».
Así se expresó un día el gran Miguel Ángel, que no prodigaba los elogios, al detenerse a admirar la nueva puerta del Baptisterio florentino, última obra maestra de Lorenzo Ghiberti.

Que aquella «puerta del Paraíso» era hermosa, lo sabían todos en Florencia… hasta los profanos en la materia. Pero el florentino más convencido de ello era el propio Lorenzo Ghiberti, que —con una franqueza rayana en la inmodestia— había firmado su trabajo con estas palabras: «Obra de Lorenzo Ghiberti, ejecutada con maravilloso arte». Nadie, sin embargo, se asombró de tal inscripción, ya que era rigurosamente cierta. Por lo demás, si alguien se hubiera atrevido a pensar que el autor de semejante rúbrica debía ser un auténtico «cara dura»… no se habría alejado mucho de la verdad.

La «cara dura» de Ghiberti, puesto que era de bronce, estaba allí mismo, sobre uno de los batientes de la puerta: un rostro abierto, bondadoso, con las cejas un poco enarcadas, confiriéndole una expresión perspicaz y vagamente irónica.

Pero junto a su propia imagen, como si hubiera querido dividir el mérito de aquella obra maestra en partes iguales, Ghiberti había colocado la efigie de su padrastro, Bartolo de Michele, llamado Bartoluccio por los florentinos, que había sido su maestro; y este acto de modestia y generosidad basta para absolverlo de toda sospecha de presunción.

Puerta Harte del Baptisterio de Florencia (1403-1424)

Lorenzo Ghiberti: Puerta Harte del Baptisterio de Florencia (1403-1424) – Por voluntad de los autores del encargo, Ghiberti, al esculpir la primera puerta del Baptisterio de Florencia, se atuvo fielmente al modelo que había ejecutado Andrés Pisano, en la primera mitad del siglo XIV, para el mismo Baptisterio.

La puerta está subdividida en 28 paneles de bronce, 14 por batiente, en cada uno de los cuales se incluye un marco cuadrilobulado que encierra a las figuras.

En las dos filas inferiores, el escultor representó a los cuatro evangelistas y a los cuatro «padres» de la Iglesia, seguidos, en orden ascendente, por los episodios más significativos de la vida de Jesús.

La regularidad geométrica de los recuadros se enriquece con los elegantísimos frisos que los enmarcan y con la vivacidad de las cabezas de profetas que surgen en los ángulos. Las figuras doradas resaltan sobre el fondo oscuro del bronce. La fundición de la puerta fue muy difícil, y se realizó en dos tiempos: primero, el marco con los 28 compartimientos; luego, las placas esculpidas.

EL FAMOSO CONCURSO

Lorenzo se reveló como un artista precoz: cuando, en 1401, participó en el famoso concurso para la puerta del Baptisterio de Florencia, sólo tenía 23 años.

El tema del concurso era la ejecución de una placa de bronce que reprodujera el «Sacrificio de Isaac». Tras una primera «eliminatoria», pasaron a la final siete artistas de «campanillas», entre ellos Jacobo della Quercia y Filippo Brunelleschi.

No es difícil imaginar el clima de competición que se creó en la ciudad cuando los seleccionados se pusieron al trabajo, ni las discusiones de los «partidarios» sosteniendo a sus favoritos, ni la curiosa expectación.

Los siete artistas trabajaron en el más completo secreto, para no correr el riesgo dé copiarse recíprocamente.

Es decir, los siete, no, porque Lorenzo Ghiberti, el más joven de ellos, invitó a todos los ciudadanos que lo desearan a examinar sus modelos y a declarar abiertamente su parecer. Los maldicientes, por supuesto, dijeron que con ello sólo intentaba predisponer a favor suyo al j rado…
Pero se engañaban: la obra de Ghiberti resultó perfecta, digna, sin duda, de la victoria.

Para los treinta y cuatro componentes de la comisión, sin embargo, no fue fácil decidir entre las placas presentadas por Ghiberti y Brunelleschi, ya que ambas eran muy bellas, aunque completamente distintas en la ejecución y en el estilo.

Finalmente se optó por una decisión salomónica: los dos artistas trabajarían juntos en la puerta del Baptisterio. Brunelleschi se negó.

MEDIA VIDA

Inició la tarea cuando era todavía un joven, y la terminó a los cuarenta y seis años de edad. Acaso al participar en la ceremonia de consagración de la puerta, en la mañana de Pascua de 1424. se dio cuenta de que la mitad de su vida se le había ido en aquel trabajo. Pero merecía la pena.

La puerta, elegantísima, perfecta, era el resultado de un feliz equilibrio de arte y sabiduría técnica. Y sólo Florencia podía jactarse de poseer semejante maravilla.

UN TALLER CONCURRIDO

Entretanto, el taller de Lorenzo Ghiberti se había llenado de ayudantes, aprendices y alumnos. entre los cuales se contaban algunos, como Donatello y Paolo Uccello, que no tardarían mucho en hacerse famosos.

La vida del escultor transcurría en medio de un tranquilo bienestar: tenía mujer, dos hijos que pronto incrementarían el número de sus colaboradores, una bonita casa en Borgo Allegri y algunas fincas fuera de la dudad. Y era. además, famosísimo.

En su taller se hacía de todo: finísimos trabajos de orfebrería, estatuas de bronce de más de dos metros de altura, destinadas a la iglesia de Orsanmichele, bosquejos para las vidrieras sacras, vírgenes de terracota, pinturas sobre madera y. vidrio… Y, cuando se habló de encargar la tercera y última puerta del Baptisterio (la primera había sido esculpida por Andrés Pisano, un siglo antes), a nadie, y tampoco a Ghiberti, se le pasó por la cabeza que pudiera ser confiada a otras manos.

Como siempre, el resultado satisfizo a todos: se trataba, efectivamente, de la «puerta del Paraíso». Si bien aquella vez, en el entusiasmo febril del trabajo» transcurrió casi un decenio: en 1452, cuando dio  últimos toques a su obra, Ghiberti tenía más de 70 años.

Por aquella época, el artista llevaba ya bastante adelantada la redacción de sus «Comentarios», que continuó escribiendo, sereno y en paz, hasta el día de su muerte acaecida el 1° de diciembre de 1455.

En los «Comentario se refería también a su propia persona, objetivamente concluyendo la parte autobiográfica con otra de sus tajantes afirmaciones: «Pocas cosas importantes se han hecho en nuestra tierra (la Toscana) que no hayan sido dibujadas u ordenadas por mi mano». Pero tampoco esta vez los lectores encontraron presuntuosa la frase.

Es cierto: Lorenzo Ghiberti había educado y enseñado arte a toda una generación de escultores.

 Detalle de la Puerta Norte del Baptisterio Florencia

Lorenzo Ghiberti – Detalle de la Puerta Norte del Baptisterio  Florencia: Anunciación – Esta placa de la primera puerta ejecutada por Lorenzo Ghiberti con destino al Baptisterio de Florencia, constituye un ejemplo de la sobria elegancia características del estilo de este escultor.

Observemos la armonía y el equilibrio con que la escena ha sido colocada en el marco de cuatro lóbulo El templete que acoge la figura de la Virgen ocupa la mitad exacta de la superficie disponible; las figuras del ángel y del Padre Eterno,oportunamente curvadas para adaptarse mejor al  contorno redondeado del marco, «equilibran» la otra mitad. Notemos también cómo las alas del ángel se introducen en el  ángulo del marco, favoreciendo el ritmo.

puerta del infierno ghiberti lorenzo

Lorenzo Ghiberti: Puerta del Paraíso (1425-52) – Florencia, Baptisterio – En la «puerta del Paraíso» Ghiberti utilizó una subdivisión distinta de la empleada en las otros dos puertas del Baptisterio. Eligió como tema los hechos del viejo’ Testamento, narrados en diez amplias escenas, contenidas en marcos rectangulares. Los frisos verticales reproducen elegantes figuras de cuerpo entero y cabezas rodeadas por marcos circulares. La tercera pareja de cabezas del friso central de la puerta, empezando a contar desde abajo, está formada por los retratos del escultor (a la derecha) y de su padrastro y maestro, Bartolo di Michele, llamado Bartoluccio (a la izquierda). El estilo del artista ha cambiado mucho. Las escenas son más ricas en detalles y están animadas por un claroscuro que les confiere un vivaz efecto «pictórico». El paisaje y los edificios del fondo fueron ejecutados según las reglas de la perspectiva, es decir, disminuyendo la altura del relieve, a medida que las figuras se alejan del primer plano.

Ver:Historia Construcción Cupula de la Catedral de Florencia

Biografia de Gaudi Antoni Arquitecto Sagrada Familia Catedral

Biografía de Gaudi Antoni Arquitecto Catedral de la  Sagrada Familia en España

Nació el 25 de julio de 1852 en Reus, España, y fue bautizado con el nombre Antón Plácido Guillem. Fue el quinto y último hijo de una familia humilde en la que el padre era fabricante de calderos de Reus. Murió en Barcelona en 1926.

De él heredó la tradición artesanal. Comenzó sus estudios de arquitectura en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona y aunque allí no demostró ser un buen estudiante obtuvo su diploma en 1878.

Falleció en Barcelona el 7 de junio de 1926 atropellado por un tranvía.

GAUDÍ ANTONI Arquitecto de la Catedral de la Sagrada Familia

La señora, bella y elegante, se detuvo, hurgó en el monedero, extrajo de él algunas monedas y se las tendió con seguridad al viejo.

Y el viejo, traje ajado, demasiado ancho, el rostro surcado de arrugas, los cabellos blancos, cortos y rizados y la barba sin cuidar, sonrió.

Después, con paso cansado, echó las monedas en la hucha de las limosnas para las obras de la Sagrada Familia.

El viejo era Antonio Gaudí. Este episodio es auténtico, una de las pocas anécdotas de la vida sin vicisitudes de Antonio Gaudí y Cornet, vida que se consumió prácticamente entre los muros de una sola ciudad —Barcelona—, donde el futuro arquitecto había llegado a los dieciséis años, en 1869, desde su Reus natal, en la provincia de Tarragona.

Arquitecto español máximo representante del modernismo y uno de los principales pioneros de las vanguardias artísticas del siglo XX. El templo de la Sagrada Familia fue la obra que ocupó toda su vida y que se consideró su principal realización artística, a pesar de que quedó inconclusa y sin un proyecto bien definido. (imagen arriba: Antoni Gaudi)

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

BREVE FICHA BIOGRAFICA

• Nació el 25 de junio de 1852, en una familia de caldereros, en la localidad catalana de Reus, Tarragona (España).

• De pequeño sufrió de fiebre reumática, que lo obligó a pasar mucho tiempo en el campo, donde observó formas de la naturaleza que trasladaría después a sus obras.

• En su juventud se mudó a Barcelona para estudiar.

• En 1878 se recibió de arquitecto e inició una amistad con el conde Eusebi Güell, quien pronto se convertiría en su mecenas y protector.

• En 1883 comenzó su primer edificio, la casa Vicens, que lo consagraría en su profesión. En ella abandonó las formas tradicionales de construcción y creó otras nuevas, fantásticas y cubiertas de colores.

Grandes proyectos
• Poco después empezó a trabajar para el conde Güell, primero en (a construcción de unas caballerizas para su finca y luego en el palacio Güell.

• En 1891 fue nombrado arquitecto del templo de la Sagrada Familia, obra en la que trabajó varios años.

• En 1900 inició el Parque Güell de Barcelona (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1984).

• Entre 1904 y 1906 proyectó la casa Batlló.

• En los años siguientes realizó la casa MNá, conocida como La Pedrera, siempre en la misma ciudad.

• Murió en Barcelona el 10 de junio de 1926, atropellado por un tranvía.

Además de sorprender con sus construcciones que parecen esculturas, Gaudí se destacó como diseñador de los muebles para las viviendas que proyectó, y en la fabricación de los hierros forjados de sus balcones y ventanas.

Aunque
durante su vida no se reconoció su genio creativo, su obra marcó un hito en la historia de la arquitectura, influyendo no sólo en la formación de notables arquitectos sino también en los futuros profesionales.

https://historiaybiografias.com/bullet_explorar.jpg

BIOGRAFIA Y OBRA ARTISTICA DE GAUDI

Sus únicos viajes fueron una visita de estudios a Mallorca y a Carcasona, apenas conseguido el título (1878); una rápida excursión por Andalucía y Marruecos —llevado allí por un cliente— en 1887; retornos a Palma para la restauración de su catedral entre 1902 y 1904, y una breve estancia en los Pirineos para curarse de las fiebres de Malta en 1911.

El proceso artístico de Gaudí evoluciona en fases que se pueden distinguir cronológicamente: una vez finalizados sus estudios en la Escuela Provincial de Arquitectura, realiza sus primeros proyectos en un estilo victoriano, cuya característica más evidente es la contraposición entre las masas geometricas y las superficies, en las que la exuberante decoración se obtiene mediante el empleo de distintos materiales: piedra, ladrillo, mayólica y acero.

Al entrar en la escuela de Arquitectura Gaudí no acepta el academicismo, la estricta copia de los estilos del pasado, y encuentra ciertas dificultades para pasar los exámenes.

Sin embargo, se interesa por el pasado histórico de su patria, por la filosofía y el humanismo y asiste a las conferencias que Pau Milá i Fontanals dicta en el Ateneu barcelonés en defensa de la arquitectura gótica.

Con el Centre Cátala d’Excursions Cienttfiques viaja por el sur de Francia.

En Toulouse puede ver la reconstrucción que Viollet-le-Duc, uno de los arquitectos a quien más admira, lleva a cabo en Saint-Sernin.

Pero al parecer, el espíritu del arquitecto francés, su acentuación de las líneas, su cromatismo no gustan a Antoni Gaudí, que cree que más que reconstruir, Viollet-le-Duc caricaturiza el arte medieval.

Durante los últimos años de su carrera, Gaudí colabora con numerosos arquitectos barceloneses.

Parece, sin embargo, un tanto dudosa su supuesta participación en el proyecto del camerín de la Virgen de Montserrat, llevado a cabo por Francisco P. del Villar, e incluso en las obras de la cascada del parque de la Ciudadela, dirigidas por José Fontseré.

No ofrece dudas en cambio su colaboración en la iluminación de la desaparecida Muralla del Mar y sus proyectos para la Societat Obrera Mataronina, grupo que va a la cabeza del cooperativismo catalán.

De lo proyectado en Mataró (fábrica, sede social, ciudad-descanso, etc.) sólo se llevó a la práctica un quiosco y una sala de máquinas en la que utilizó como sostén de la cubierta una serie de arcos parabólicos de madera.

Quizá en el Park Güell, más que en ninguna otra construcción, Gaudí conjuga en sí, salvando la especialización que ya ha pasado a ser una premisa de la elevada tecnología constructiva, el carácter de escultor que modela los volúmenes, el que transforma un árbol o la silueta de una mujer en una columna, del pintor que cualifica las formas a través del cromatismo y la luz.

Gaudí, además, como un hombre de la Edad Media o del Renacimiento, es también el ceramista y el forjador, no el arquitecto que proyecta, sino el hombre que crea sus obras, sin duda ayudado por grandes colaboradores, como Jujol, que realizó las decoraciones en cerámica de la sala dórica.

Bajo este aspecto, Gaudí ha sido considerado como reaccionario al no proyectar en aras de un futuro abandonando cualquier relación con el pasado, y no rendir culto a la estética de la máquina y del hierro, no trabajando para una nueva sociedad.

Pero Gaudí entiende la arquitectura como un camino de salvación para el hombre, el arquitecto no es el ingeniero que diseña máquinas para vivir, es el hombre que intenta elevar a sus semejantes al conocimiento supremo a través de la armoniosa y a la vez fantástica ordenación del espacio, de los volúmenes, de las formas y del color.

En 1878 Gaudí obtiene el título de arquitecto y un año después proyecta la primera obra importante, la Casa Vicens de la calle de las Carolinas en Barcelona, después de realizar varios trabajos de segundo orden, como el proyecto de una portada monumental para un cementerio y el de unas farolas para la barcelonesa plaza Real, en las que demuestra ya su consideración por la naturaleza, al concebirlas según las leyes de crecimiento de las plantas.

El efecto general recuerda el estilo morisco, siendo ejemplos de ello la Casa Vicens y el palacio Güell de Barcelona.

En la fase siguiente, entre 1887 y 1900, Gaudí experimenta las posibilidades dinámicas de los estilos clásicos: el gótico (Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de los Botines de León) y el barroco (Casa Calvet de Barcelona).

Entretanto se construye la casa Vicens, el arquitecto se preocupa por el arte mobiliar y envía a la Exposición Internacional de París de 1878 un proyecto de escaparate-vitrina para una farmacia barcelonesa.

A pesar de que el diseño no despierta gran interés, atrae la atención de Eusebio Güell, conde, terrateniente y avispado industrial, que a partir de entonces será su más fiel cliente y admirador. Para el conde Güell, proyecta en 1882 un pabellón de caza que debía de construirse en Garraf, al mismo tiempo que en colaboración con Joan Martorell realiza un anteproyecto para la iglesia de los benedictinos de Villaricos, en Cuevas de Vera (Almería).

En esta época, el joven arquitecto es abierto, voluble, anticlerical; gusta de la buena mesa y sigue la moda en el vestir.

Su dandismo se manifiesta en su gabán beige y en las botas altas que calza, elementos que dan un carácter un tanto frivolo a su figura.

A Gaudí no le faltan encargos y 1883 se convierte en el año crucial de su carrera como arquitecto. Por una parte, un amigo del conde Güell, Máximo Díaz de Quijano, le encarga la construcción en una villa residencial en Comillas (Santander).

Por otra, construye la finca Güell en el barrio barcelonés de Les Corts y, a finales de aquel año, el día 3 de noviembre, acepta continuar los encargos de edificación del templo de la Sagrada Familia en Barcelona.

Y desde principios de siglo, la práctica arquitectónica de Gaudí pasa a ser algo único, que ya no se puede clasificar con una nomenclatura estilística convencional.

Es el período en el que el arquitecto vuelca toda su potencia expresiva en la Sagrada Familia, que incluso lo compromete y obliga más como hombre religioso que como artista.

Hijo de un calderero (durante toda su vida sintió el orgullo del artesano capaz de doblar a voluntad el metal), estudió en el colegio de los padres escolapios, asimilando quizá en aquellos años el germen de un rigor moral que lo convirtió en un ser intransigente y solitario.

Antoni Gaudí era hijo de una humilde familia de caldereros, procedente de Auvernia, que se había instalado en la Cataluña meridional a principios del siglo XVIII: «Mi padre fue calderero, mi abuelo y mi bisabuelo lo fueron también —comentaría orgulloso Gaudí—; los padres de mi madre fueron caldereros y uno de mis bisabuelos, tonelero… Todas esas generaciones me han preparado.

El calderero es un hombre que de una superficie hace un volumen: antes de empezar su trabajo ha visto ya el espacio. El calderero abarca las tres dimensiones y recrea inconscientemente el espacio. ¡El espacio es la calderería!…»

Fue, evidentemente, un personaje taciturno y huraño que pasaba todo su tiempo sumergido en el trabajo, que cada día se acercaba a la iglesia, prefiriendo las largas conversaciones con unos pocos íntimos a las reuniones mundanas, y que siempre iba tan desaseado y tan mal vestido que a veces, como se ha recordado al principio, podía ser confundido con un mendigo.

Por otra parte, y desde luego por completo al margen de esas anecdóticas y pintorescas limosnas, Gaudí necesitaba dinero, mucho dinero, para llevar adelante las obras de la Sagrada Familia, el gran templo votivo que durante cuarenta y tres años —de 1883 a 1926, año de su muerte— fue el exclusivo fin de su existencia.

En esta empresa gastó todo lo que poseía, conformándose con vivir pobre y sencillamente, como un ermitaño; pero el dinero nunca era suficiente. Y ello, en parte, a causa de su falta de previsión, por su modo de trabajar con programas ilimitados, con intuiciones, arrepentimientos y muchos imprevistos que hacían subir tanto los costos que perjudicaba a los que sufragaban los gastos.

Pero Gaudí no se preocupaba por esas cosas: la suya era una búsqueda ininterrumpida en la que no podía ni quería aceptar en el trabajo plazos determinados.

Cuando pasó a ser prácticamente su propio mecenas, no se avergonzó ni tuvo el menor reparo en transformarse en una especie de postulante que pedía constantemente, pues para él lo que se ponía en juego era importantísimo.

Como tampoco le molestaba ser tildado de “snob” por la gente: para los conformistas de la época (cada época los tiene) no era fácil admitir que un hombre de un aspecto tan modesto pontificase con tanta autoridad o se permitiese exigir ayudas monetarias.

Para ellos un hombre tan mal vestido y desaseado no podía ser más que un revolucionario o un visionario. Pero Gaudí continuaba tranquilamente su trabajo.

Le bastaban las conversaciones con sus colaboradores —tuvo muchos, y de talento, que se pusieron a su lado sin pedir nada a cambio— o los raros encuentros con visitantes excepcionales, como el filántropo Albert Schweitzer o el poeta Juan Maragall Gorina, partidario entusiasta del resurgimiento catalán.

Permaneció siempre soltero y en los últimos años de su vida vivió completamente solo.

Durante cierto tiempo tuvo a su lado a su padre y a una sobrina, pero cuando éstos murieron fue atendido por dos monjas carmelitas de un convento cercano, que después lo recordarían como una persona devota y amable.

Una de sus más bellas fotografías lo reproduce, ya con sententa años de edad, con un largo cirio en la mano, mientras participa en la procesión del Corpus Christi.

Todas las mañanas, antes de dirigirse a las obras de la Sagrada Familia (que se había convertido en su eremitorio), se detenía en la iglesia de San Felipe Neri, para oír misa.

Hacia allí se dirigía, como de costumbre, la mañana del 7 de junio de 1926 cuando fue atropellado por un tranvía: a consecuencia de las heridas murió tres días después. siendo sus restos inhumados en la cripta de la gran catedral inacabada.

Se cerraba así, después de setenta y cuatro años, una existencia que había transcurrido casi por entero dentro del horizonte de Barcelona, este horizonte al que la piedad profunda y rica en fantasía de Gaudí caracterizó y modificó definitivamente al levantar en él los increíbles pináculos de un templo que había de convertirse en una especie de símbolo de la ciudad.

LOS ULTIMOS AÑOS DE GAUDÍ: El reumatismo que Gaudí sufre desde pequeño, le va causando cada vez más molestias.

Tras la construcción de la casa Milá, el maestro, un tanto cansado, dedicará todo su tiempo al templo de la Sagrada Familia.

Apenas se le conocen a partir de entonces algunos proyectos: capilla del convento de las Teresianas de Barcelona (1908-1910), Gran Hotel de Nueva York, que debía ser más alto que la torre Eiffel y que de haberse llevado a cabo hubiese significado la construcción más ambiciosa del arquitecto; proyecto para una colonia en Torelló (1923) y el diseño para un pulpito de la catedral de Valencia (1925).

Gaudí, a partir de 1906, vive en una pequeña casa que un ayudante suyo, Francesc Berenguer, construyó en el Park Güell. Lleva una existencia en extremo austera. Se levanta a las siete de la mañana y va a comulgar todos los días a la parroquia de San Juan de Gracia.

Se dirige luego a las obras de su catedral y allí come frugalmente: ensalada, un vaso de leche con una rodaja de limón, una manzana asada al horno y media mandarina: «La mortificación del cuerpo —explica Gaudí— es la alegría del espíritu.

El sacrificio es el único medio-capaz de hacernos avanzar por el camino de la verdad interior, camino sin el cual no existe arte verdadero… La mortificación del cuerpo empieza con el trabajo incesante, ininterrumpido de todos los días de nuestra vida.»

A la caída del sol, Gaudí se dirige a orar a San Felipe Neri cerca de la catedral, y a pie regresa a su Park Güell.

Entretanto, la Sagrada Familia sigue creciendo cada vez con mayores dificultades económicas. Ya en 1905 Joan Maragall, el gran amigo del arquitecto, había escrito en el Diario de Barcelona: «A menudo me siento orgulloso de ser barcelonés… otras veces me avergüenzo de ello: hoy es una de éstas.

Este hombre que construye el templo de la Sagrada Familia me ha dicho que los recursos para continuar esta obra se agotan, que los donativos disminuyen entre nosotros…

Si un pueblo, aun en la anarquía sangrienta y la miseria, es siempre un pueblo y tiene derecho a la esperanza, un pueblo sin identidad no es nada ni tiene derecho a nada.

El templo de la Sagrada Familia es el templo de la idealidad catalana a Barcelona, el monumento de la piedad eternamente ascendente, la concreción petrificada del deseo de elevarse, la imagen del alma popular…»

El templo es visitado por grandes personalidades: Albert Schweitzer, el cardenal Ragonesi, Enric Prat de la Riba, Alfonso XIII, Unamuno, etc. Gaudí despliega entonces su catalanismo y se niega a conversar en otra lengua que no sea la catalana: «Esto (la catedral) no puede expresarse ni en francés, ni en alemán o inglés —decía a Schweitzer—, así pues se lo voy a explicar en catalán y usted comprenderá lo que yo le diga, aunque no conozca esta lengua.»

El arquitecto, muerto su padre en 1906, el poeta y amigo Joan Maragall en 1914, el conde Güell en 1914, su sobrina Rosa y su inseparable compañero Llorenc Matamala en 1925, se hunde en una completa soledad y decide instalarse en los mismos talleres del templo.

Allí monta una cama entre las maquetas y diseños.

El lunes 7 de junio de 1926 se dirige como todos los días al oratorio de San Felipe Neri; su pensamiento está absorto en la primera torre del templo que se inaugurará el día 11.

Al atravesar la calle de las Cortes Catalanas, cerca de la plaza de Cataluña, vacila y cae bajo las ruedas de un tranvía.

Es recogido y llevado al hospital Clínico: su aspecto es de mendigo, viste miserablemente, los pies desnudos dentro de los zapatos, ningún documento permite identificarlo; su ayudante Doménech Sugranyes y el capellán del templo reconocen por la noche en el vagabundo al visionario arquitecto que morirá tres días después, el jueves 10 de junio de 1926.

El 12 de junio el maestro fue enterrado en la cripta de su catedral inacabada, de la catedral de los pobres, cuyo portal, según sus propias palabras, «será lo bastante grande para hacer pasar por él a toda la humanidad».

caricatura de gaudi

A medida que el arquitecto se va adentrando en la problemática del nuevo templo, su anticlericalismo, quizá por motivos no demasiado conocidos, va desapareciendo y Gaudí se convierte en un hombre en extremo religioso, que alcanza lo místico: «¡El hombre sin religión —exclamó el arquitecto— es un hombre espiritualmente fracasado, un hombre mutilado!».

La pobreza, para Gaudí, conduce a un estado de elegancia y belleza, mientras que la riqueza lleva irremediablemente a la opulencia y a la complicación que nunca pueden ser bellas.

En la cuaresma de 1894, Gaudí se encierra en su piso de la calle Diputación, en donde vive con la hija de su hermana, Rosa Egea, para profundizar en los santos misterios. El propio obispo Torres y Bages, gran amigo suyo, tiene que acudir a su casa para hacerle desistir de su extremado recogimiento.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg

PARA SABER MAS… Antonio Gaudí, representante de medio siglo de arquitectura española, murió atropellado por un tranvía en 1926. Adscrito a la estética modernista de principios de siglo, el arquitecto siempre dio más importancia al individuo romántico que a lo formal de este movimiento cultural.

Se ha dicho que Gaudí fue el último representante de una época ya concluida, pero que a la vez abre una línea expresionista que evoluciona en las vanguardias del siglo XX. Gaudí desarrolló su sueño personal en obras como el Parque Güell y las casas Batlló y Milá, situadas en la ciudad de Barcelona.

La coronación de su estilo personal, relacionado con el surrealismo, fue la inconclusa iglesia de la Sagrada Familia.

Gaudí nació en una familia de artesanos y estudió con maestros tradicionales pero, a pesar de sus arraigados sentimientos nacionalistas, consiguió dar un sentido cosmopolita a sus obras, que unen tradición y modernidad, tanto en el interior como en sus fachadas.

Su estilo arquitectónico era espiritualista (era un ferviente católico) y formalista y supuso la desaparición del clasicismo.

En sus obras, Gaudí ocultó soportes, utilizó materiales industriales nuevos y cambió la concepción del espacio. En 1893 recibió el encargo de construir la Sagrada Familia y a partir de entonces dedicó su dinero y su tiempo al templo (en ese monumento levantó cuatro torres, de las cuales sólo una fue concluida por él, y la fachada del Nacimiento).

Gaudí vivía en forma tan austera que cuando murió fue confundido con un vagabundo. Su obra no llegó a trascender en su época. Pero después de su muerte, fue reconocida internacionalmente.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de las Maravillas del Mundo Tomo III
El Gran Libro del Siglo XX Clarín

Biografía de Botticelli Sandro Artista Renacentista Vida y Obra

Biografía y Obra de Botticelli Sandro – Artista Renacentista

Sandro Botticelli(Florencia 1445-1510).

Hijo de un curtidor, nació en Florencia en 1444.

A temprana edad abandonó sus estudios académicos para trabajar con un orfebre.

Su interés por la pintura y el dibujo se desarrolló en este trabajo y fue aceptado como aprendiz en el taller del pintor florentino Fray Filippo Lippi.

A partir de 1470 tuvo su propio taller, empezó a trabajar para los Médicis y tuvo numerosos encargos.

En 1478 ya había alcanzado la madurez que representa un cuadro maravilloso, La primavera.

En 1480 llevó a cabo notables pinturas murales en la iglesia de Todos los Santos de Florencia, su ciudad natal. Un año más tarde estuvo en Roma, donde formó parte del equipo encargado de las composiciones murales para la Capilla Sixtina.

En 1482 ya estaba de vuelta en Florencia, donde tuvo numerosos encargos: mártires, Crucificados, Vírgenes, Pietá… Hacia 1485 pintó las cuatro tablas de la Historia de Nastagio degli Onesti (tres de ellas se conservan en el Museo del Prado de Madrid).

Hacia 1490 emprendió una serie referente a la Divina comedia de Dante. Sus últimos años se vieron ensombrecidos por las dificultades económicas.

Botticelli es el pintor más notable de la segunda mitad del siglo XV. Era un hombre cultivado y de temperamento artístico apasionado. Vivió de corazón la aparición del humanismo en la corte de Lorenzo de Médicis.

Al final de su vida, influido por las prédicas de Savonarola, reformador religioso que propugnaba la austeridad, dejó de tratar temas mitológicos y profanos y renunció a los hallazgos de la perspectiva, volviendo así a una pintura medieval (La natividad mística).

BREVE FICHA BIOGRAFICA

•  Nació en Florencia, en el seno de una familia de humildes artesanos.

• Su nombre era Alessandro Di Mariano Filipepi, pero se lo conoció como Sandro Botticelli.

• Desde muy joven, su padre le enseñó el oficio de orfebre.

• A los diecisiete años se trasladó a Prato y fue alumno de Fra Filippo Lippi, un pintor muy famoso de su época. Con su guía, realizó sus primeros trabajos hacia 1465.

• Hacia 1467 se estableció en Florencia y empezó a dirigir un taller de pintura.

• En 1470 recibió el primer encargo de una institución oficial para realizar una pintura.

• En 1474 se trasladó a Pisa, para pintar una serie de frescos.

• Pronto comenzó a trabajar para la poderosa familia Medici, relación que mantuvo durante muchos años. Bajo la protección de estos importantes mecenas, se dedicó especialmente a pintar retratos.

Obras religiosas: Desde 1475 realizó varias obras que aumentaron su prestigio.

• En 1481 viajó a Roma invitado por el papa Sixto IV para trabajar en la decoración de la  Capilla Sixtina.

• Su éxito creció y recibió numerosos pedidos de las familias más destacadas de Florencia.

• A partir de 1490 le sobrevino una época de pobreza y se dedicó a pintar temas bíblicos.

•  Murió en Florencia, el 17 de mayo de 1510.

Sus Pinturas: 

• Botticelli admiraba la Antigüedad y el mundo de los dioses griegos; por eso, Lino de los temas favoritos de sus pinturas era la mitología.

• Para realizar varios de sus cuadros se inspiró en obras literarias.
Así hizo casi cíen dibujos para ilustrar La Divina Comedia, de Dante.

• Durante mucho tiempo retrató a algunos de los personajes más destacados de su época, entre ellos a los Medid, filósofos, sabios y poetas.

• Hoy su producción se considera la más representiva del Renacimiento florentino y algunos cíe sus cuadros son auténticas obras maestras.

SU BIOGRAFÍA:

Durante el siglo XV, entre los artistas que rodeaban a la familia de los Médicis, en Florencia, se hallaba Sandro Botticelli, el único artista quizás que, por sus dotes y su óríeligencia, había resumido en el arte figurativo la particular actividad intelectual de ese momento histórico.

Nació Sandro en Florencia, alrededor del año 1445.

Su padre. Mariano Filipepi, de oficio curtidor, declaró en 1458 ez las oficinas del Registro Civil, entre otras cosas: «mi hijo Sandro, de trece años, es enfermo y se consagra a la lectura».

El hogar paterno, ubicado en un barrio de tintoreros y curtidores, no era el más propicio para la salud del niño, ya endeble de nacimiento.

Desde la infancia, se mostró extraño e inquieto: ocupaba su tiempo leyendo o fantaseando, sin querer cumplir estudios regulares.

En vista de ello, el padre dispuso que el niño aprendiera el oficio de orfebre, y lo envió a los talleres de un tal Botticello. Cierta versión afirma que el joven adoptó el seudónimo bajo el cual se lo conoce, en memoria de ese su primer maestro.

En aquel tiempo, los orfebres tenían sólidos conocimientos de pintura y de escultura, y muchos famosos pintores y escultores egresaron de esos talleres.

Las condiciones artísticas que hasta entonces dormitaban en su alma cerrada y enigmática, se manifestaron pronto en el joven Sandro.

El trato asiduo que, por razón de su oficio, tenía con los grandes artistas florentinos, despertaron en él un interés creciente por la pintura, y un buen día abandonó los talleres del orfebre.

Alrededor de 1472, había establecido un floreciente taller propio y fue hecho miembro de la Cofradía de San Lucas, una importante sociedad de artistas florentinos.

Los artistas que trabajaban en Florencia lo hacían bajo el patrocinio de la Iglesia y opulentas familias locales. Como dijimos antes una de las más ricas y poderosas de estas familias eran los Médicis.

Fue para un miembro de esta familia, un primo de Lorenzo el Magnífico, que Botticelli pintó sus obras más importantes, una de las cuales es el Nacimiento de Venus, pintado en la década de 1480.

El Nacimiento de Venus Sandro Botticelli

El Nacimiento de Venus: Fue la época de sus grandes composiciones mitológicas. El nacimiento de Venus (1482), que fue concebido como contraparte de La Primavera, es una alegoría que exalta los ideales formales e intelectuales: lo bello, la perfección del cuerpo femenino, asociado al bien, en una naturaleza armoniosa.

Desde 1475 más o menos, Botticelli, como discípulo de Fra Filippo Lippi e influido también por Verrocchio, había llevado su propio estilo a las mayores posibilidades de elegancia y nitidez cromática.

Dentro de esta faceta de su arte, realizó por encargo de Lorenzo di Pier Francesco de Medici (sobrino de Lorenzo el Magnífico) esta tabla y la de la Primavera, así como la de Palas y el centauro, de fecha algo posterior.

Las tres se pintaron para decorar la villa de aquel encumbrado personaje en Castello.

La Primavera data de 1477-78 y muestra al artista ya liberado por completo de influencias ajenas, expresándose a través de su lirismo lineal; los otros dos cuadros muestran, en cambio, un propósito de monumentalidad que en el artista aparece poco después de 1480.

El Nacimiento de Venus es, por su concepción, la pintura más clásica de las tres, aunque ciertas asimetrías tienden a romper la firmeza de la composición simétrica.

El desnudo cuerpo de la diosa delata poética languidez, en su fluidez extrema, en relativo contraste con el grupo formado por los Céfiros,
que es compacto.

Fueron los años más felices de la hermosa Florencia, enriquecida por el admirable gobierno de Lorenzo el Magnífico, ese hombre tan diverso y completo, que poseía las virtudes más preciadas.

Podemos imaginar a Lorenzo y Sandro paseando por las alamedas de los famosos jardines, conversando sobre temas artísticos o cambiando retruécanos.

Si damos crédito a las anécdotas que se refieren a la vida de estos personajes, deduciremos que eran hombres ocurrentes y dotados de un gran sentido del humor: siempre estaban dispuestos a los sutiles juegos de ingenio.

La fama de Botticelli se esparció muy pronto y, en 1481, fue convocado a Roma por el Papa Sixto IV, para pintar tres frescos decorativos en la recientemente construida Capilla Sixtina del Vaticano.

Cuando finalizó su trabajo, regresó a Florencia donde había gran interés por su obra.

Durante este período produjo gran cantidad de cuadros religiosos y mitológicos.

En Florencia, su ciudad dilecta, alcanzó las más altas expresiones, tanto en las composiciones de temas religiosos como  en  las  profanas.

Junto con los más famosos artistas de la época, Botticelli fue invitado a presentar proyectos para la fachada de Santa María del Fiore que debía terminarse en el año 1491.

Además, para los Medicis, pintó e historió un Dante sobre pergamino, obra maravillosa dé incomparable valor.

Interpretó la Divina Comedia de acuerdo con el gusto de la época y su inspiración personal, que afortunadamente lograron perfecta coincidencia.

De la vasta producción de aquel período se destacan La Virgen de la Granada, y La Virgen del Magníficat.

En el medallón del Magníficat, Botticelli introdujo curvas dulcísimas y suaves, con las que logró expresar su fuerte sensibilidad y la honda religiosidad que la acompañaba.

Ya con una melancolía más marcada, La Virgen de la Granada representa la máxima realización de aquellos años.

Con el pasar del tiempo, el conflicto religioso latente en su alma se acentuó, a tal punto que se alejó de los temas a los que antes había dedicado lo mejor de su arte.

Fueron cada vez más numerosas las obras de carácter religioso.

Las que vieron la luz en la última década del siglo XV acentuaron el sentimiento de congoja interior que ya aparecía, más difuso, en la producción pictórica anterior.

Ese aspecto particular del arte de Botticelli debe relacionarse con los trágicos acontecimientos políticos que siguieron a la muerte de Lorenzo de Médicis, acontecimientos que tuvieron por protagonista, y después por mártir, a Jerónimo Savonarola, como veremos a continuación.

En 1489 hubo un levantamiento político en la ciudad, y el fraile dominico Savonarola asumió el gobierno de Florencia.

Esto involucró profundamente a los patrocinadores de Botticelli, los Medici, algunos de los cuales fueron conminados a abandonar la ciudad.

Savonarola fue quemado en la pira en 1489, y Lorenzo de Medici regresó el mismo año pero no reanudó el patrocinio a Botticelli, quien podría haber simpatizado con las opiniones de Savonarola.

A partir de esta fecha, recibió pocos encargos y no se le mencionó nuevamente en los registros de la Cofradía de San Lucas, desde 1505, excepto por una breve referencia hecha a su muerte, en 1510, cuando fue enterrado en la Iglesia del Año Santo, en su ciudad natal de Florencia.

Botticelli, como la mayoría de los pintores de su tiempo, estuvo profundamente vinculado con el arte, comparativamente nuevo, de la perspectiva.

Esto se puede apreciar claramente en la composición de su trabajo; pero, es por el gran sentido de movimiento y vida que sus obras son más notables. Es este sentido del movimiento el que diferenció el trabajo de Botticelli del de sus contemporáneos.

La tendencia que constantemente sintió aquel elegante pintor de transformar en mito y alegoría los temas narrativos pudo manifestarse, en su última época (tras la crisis religiosa que en él produjeron las predicaciones de Savonarola), en los diseños a la punta de plomo que hizo para ilustrar un códice, in folio, de la Divina Comedia, para aquel mismo patrón que le había encargado el grupo de obras de que el Nacimiento de Venus forma parte.

La palabra de Savonarola lo llevó de las alturas de su arte paganizante, hacia una rigurosa observancia de la fe… Su espíritu sufrió una conmoción.

El mundo en que hasta entonces había creído, el dogma político con que los Médicis habían gobernado, velando por el bienestar de sus protegidos, la sociedad próspera y orgullosa en que había vivido, ¿eran, pues, impíos?.

Tuvo momentos de devoción casi enfermiza y de penoso abandono. Sus ideales experimentaron profundos cambios.

El afecto que el artista tuvo por Savonarola fue muy grande y, cuando éste murió en la hoguera como hereje, se sintióhondamente perturbado. Savonarola le había abierto nuevos horizontes, le había despertado la creencia en Dios, y gracias a él pudo sentir, al acercarse el final de su existencia, el consuelo de la fe.

Dar forma a las ideas
El prestigio de Botticelli comenzó con sus primeras obras florentinas: el Díptico de Judith (1472-1473) y La Primavera(1478).

Gracias a ello fue llamado a Roma en 1481 para ejecutar los frescos de una parte de la Capilla Sixtina: Hechos de la vida de Moisés, El castigo de los rebeldes y Las tentaciones de Cristo. De regreso en Florencia, los encargos aumentaron.

diptico de judith
Díptico de Judith (1472-1473)

tentaciones de cristo de botticelli

Las tentaciones de Cristo, fresco en la Capilla Sixtina

la primavera de botticelli
La Primavera (1478)

Fue la época de sus grandes composiciones mitológicas. El nacimiento de Venus (1482), que fue concebido como contraparte de La Primavera, es una alegoría que exalta los ideales formales e intelectuales: lo bello, la perfección del cuerpo femenino, asociado al bien, en una naturaleza armoniosa.

Las últimas obras de Botticelli estuvieron marcadas por las ideas de Savonarola. Su arte, influido por la prédica del monje, se tornó sombrío, en concordancia con el nuevo clima cultural de la ciudad, que obligó a huir a los Medici en 1494 y que rechazó los ideales humanistas.

Aunque la edad de oro del neoplatonismo florentino, en las artes como en las letras, llegó a su fin de modo brusco, nunca dejó de fascinar, a la manera de un paraíso perdido. La influencia de las composiciones sabias de Botticelli se observa, por ejemplo, en Filippino Lippi, Lorenzo di Credi y Piero di Cósimo. Pero también mucho después.

Al fundar los prerrafaelistas ingleses su movimiento en el siglo XIX, miraron su obra y ese tiempo en que las artes, la filosofía y las letras exaltaban por igual la grandeza del hombre y la armonía entre lo ideal y lo sensible.

La Adoración de los Magos Botticelli, 1475

La Adoración de los Magos
Botticelli, 1475

La existencia de Botticelli transcurrió entre dos siglos. Pero a los sesenta años, se encontró vencido por la edad. Su arte nada podía expresar al nuevo siglo, fecundo en artistas de mentalidad   y  gustos  muy distintos   a   los  suyos.

Su mundo había desaparecido para dejar paso a una nueva época. Ya podía admirarse el David que Miguel Ángel había hecho colocar en la Plaza de la Señoría de Florencia, y ¡cuan distinta era esta obra de la concepción artística de Botticelli!
Sus más queridos amigos también habían desaparecido. Se aferró entonces, desesperadamente, a su tradición artística, pero sus manos estaban debilitadas y ya no respondían a su inspiración.

Evocó en su memoria los grandes versos de los poetas florentinos, los alegres sonetos de Lorenzo el Magnífico. Sandro había pertenecido a esa época. Ése había sido el tiempo de su juventud. No le quedaba sino esperar el final de una existencia que era sólo recuerdo.

El 17 de mayo de 1510, Sandro Botticelli expiró. Pero la humanidad ha heredado su obra inmortal y hecho justicia a su talento.  

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/botticelli.jpg

Cabeza  de la Virgen del Magnificat, Florencia (Galería de los Oficios)

Fuente Consultada:
Cien Obras Maestras de la Pintura de Marcial Olivar
Pintores Célebres Biblioteca Fundamental Ariel
Historia Visual del Arte Larousse
LO SE TODO Tomo V Biografía de Botticelli

Biografia de Van Gogh Pintor Holandes Cronologia Obra Artistica

Biografía de Van Gogh
Pintor Holandés Cronología y Obra Artística

Vida y Obra de Van Gohg

(Groot Zundert, 30 marzo 1853-Auvers, 29 julio 1890).

Autoretrato de Van Gohg, PIntor HolandesPintor holandés.

Era el hijo mayor de un pastor protestante del que heredó la vocación religiosa, y en el seno de una familia económicamente débil.

Realiza sus primeros estudios en la escuela rural.

En 1863 ingresa interno en el colegio de Zerenbergen, que tuvo que abandonar debido a la mala situación económica de sus padres.

A los dieciséis años trabaja como empleado en la Galería de Arte Goupil de La Haya, gracias a su tío, director de la misma. Cultiva su afición por la pintura y la literatura.

Durante una visita a su familia, en el verano de 1872, inicia la relación con su hermano Theo (el único y verdadero amigo de su vida), con el que mantendría correspondencia hasta el día de su muerte, correspondencia que es el más vivo testimonio de la vida de este genio.

En 1873, la galería donde trabaja se traslada a Londres, donde lleva una vida apacible y comienza a cultivar el dibujo.

Vive en una modesta pensión y se enamora de la hija de su patrona.

Su amor no es correspondido; Vincent es rechazado por primera vez. Esto le deprime y provoca que su carácter se muestre huraño y violento, lo que condiciona su traslado a Paris.

A los veinte años, Van Gogh es un hombre melancólico y solitario. Su situación le hace ver en la religión el único camino para salvar la crisis.

Pese a los consejos de su hermano Theo, abandona la Galería Goupil et Cie y comienza a predicar el metodismo en Isleworth.

Percibe ayuda de su familia para regresar a Amsterdam y cursar allí estudios de Teología protestante.

Pero Vincent no es admitido en el Seminario. Es nombrado predicador finalmente por el consistorio de Bruselas y destinado a la región de Borinage.

Convive allí con los mineros. Su apoyo a la huelga promovida por éstos le vale el cese de su cargo religioso.

De su estancia en esa región de Holanda datan los dibujos de mujeres recogiendo carbón. Van Gogh se dedica por entero a la pintura y a la lectura.

Después tuvo diversos trabajos: fue, sucesivamente, profesor, predicador, vendedor de libros e, incluso, estudió para evangelista, pero las autoridades lo consideraron inestable cuando, literalmente, se deshizo de todas sus pertenencias para dárselas a los pobres durante un invierno.

Desilusionado, se puso a dibujar y comprendió que había encontrado la que era su verdadera vocación.

Primero estudió en la Academia de Bruselas, y luego regresó a su casa a pintar la naturaleza, pero pronto volvió a La Haya para una preparación más amplia con otros artistas.

Vincent Van Gogh

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

BREVE FICHA BIOGRAFICA DE ARTISTA

• Nació el 30 de marzo de 1853, en Groot-Zundert (Países Bajos).

• En 1861 inició los estudios primarios.

• A los dieciséis años comenzó a trabajar en una galería de arte en La Haya (Países Bajos).

• En 1876 viajó a Inglaterra e ingresó como maestro en una iglesia metodista.

• Un año después se trasladó a Amsterdam (Países Bajos) para estudiar temas religiosos.

• En 1879 se mudó a Borinage (Bélgica), donde se dedicó a leer la Biblia a los mineros y ayudarlos con sus pocos bienes.

• En 1880 abandonó sus búsquedas religiosas y comenzó a pintar escenas de la vida de los mineros y los tejedores.

• Seis años más tarde fue a París (Francia) para vivir con su hermano Theo. Allí conoció el trabajo de los pintores impresionistas y entabló amistad con el artista Paul Gauguin.

Últimos años

• En 1888 se mudó a Arles (Francia), donde pintó algunos de sus más famosos cuadros y recibió a su amigo Gauguin. Pero un día, tras discutir con él, Vincent perdió la razón y se cortó el lóbulo izquierdo de una oreja.

• En 1889 ingresó a un asilo mental en Saint-Rémy (Francia).

• Al año siguiente se estableció en Auvers-sur-Oise (Francia), donde realizó más de ochenta obras.

• Murió el 29 de julio de 1890, debido a una herida que se causó durante una crisis nerviosa.

Además de hacer un uso del color muy particular, Van Gogh transmitió sus emociones en cada cuadro. Por esto fue considerado un pionero del expresionismo, movimiento contrario a la pintura realista, que se desarrolló entre 1918 y 1925. Pero este modo especial depintar lo convirtió en un artista incomprendido por la sociedad de su tiempo. Durante su vida sólo vendió un cuadro y recién muchos

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Continua…

Gracias a su hermano Theo ingresa a los veintisiete años en la Academia de pintura de Bruselas.

Durante una visita a su hermano se enamora de una viuda, prima suya, de mayor edad que él.

También esta vez es rechazado.

En 1881 viaja a La Haya, donde su primo Mauve lo introduce en los círculos artísticos de la ciudad.

Orienta su interés pictórico hacia naturalezas muertas.

Pese a su buena acogida, Van Gogh reacciona violentamente contra la pintura academicista imperante.

De esta época data su amor con una prostituta embarazada, cuyo apodo era <<Sien>>. Será su modelo para el famoso cuadro Sorrow.

Su padre le aconseja que abandone a esta mujer, que le ha contagiado la sífilis, pero Van Gogh se niega.

En el verano de 1883 se recrudece su enfermedad y decide separarse definitivamente de <<Sien>>, por consejo de su hermano.

Poco después se instala con su padre en una pequeña población de Neven y se interesa pictóricamente por los temas de la Naturaleza.

También cultiva intensamente el retrato.

Su obra cumbre de esta época es Los comedores de patatas.

Posteriormente, tras viajar a Auvers, se traslada a París, donde le espera su hermano.

Allí descubre el mundo impresionista y conoce personalmente a Pissarro, Seurac, Toulouse-Lautrec, Monet, Renoir y Gauguin. Junto a su influencia recibe la de la pintura japonesa.

Pinta intensamente, rompiendo con convencionalismos temáticos y formales, pero su situación económica es muy precaria; no pasa hambre debido al dinero que recibe de su hermano Theo, pero no consigue ninguna venta de sus cuadros.

En 1886, van Gogh estuvo con su hermano Theo en París, donde se asoció con los artistas «Impresionistas» que en esa época luchaban por romper las limitaciones académicas, pero abandonó esa capital en 1838 dirigiéndose a Arles.

Allí pintó todo lo que le interesaba: girasoles, árboles llenos de capullos, salas de su casa y las gentes y calles del pueblo, trabajando todo el tiempo con una intensidad que le hizo posible captar efectos fugaces o estados de humor.

Cansado de la vida parisina, por consejo de Toulouse-Lautrec, en 1888 marcha a Arlés, donde lleva una vida apacible pero prolífica.

Poco a poco, y al mismo tiempo que acarcia la idea de llevar a término una comunidad de pintores se va dando cuenta que la fugacidad impresionista, utilizada por Monet o Renoir para captar las sensaciones visuales en un instante determinado, no le sirve para expresar sus sentimientos, para sacar fuera su «yo».

Si en su viaje a París, Van Gogh rompió con la tradición holandesa del claroscuro, y quedó absorto por el luminismo impresionista, en Arles recobra el sentido de la construcción, de la forma encerrada en colores extraordinariamente sugerentes.

El pintor al que quiere retratar Vincent es el propio Vincent.

Se complace, además, en captar los campos de trigo al atardecer; sus fieles amigos, como el cartero Roulin; el amarillo intenso de los girasoles que se contraponen a fondos amarillos, la soledad de un café pasadas ya las doce de la noche.

A partir de septiembre de 1888 suele pintar por la noche, al aire libre con la luz de los candiles, que dispone en el ala de su sombrero y alrededor del lienzo.

Exterior de café de noche, Noche estrellada sobre el Ródano parecen la reflexión sobre un mundo a la vez cercano y lejano, un mundo inalcanzable para el pintor, que intenta volcar su interiorismo al pintar la modesta

La idea de crear una colonia de artistas sigue en su mente y reitera a Guaguin su invitación para que vaya a Arles.

Gauguin llega allí el 20 de junio y empiezan a trabajar juntos en plena campiña.

En septiembre visitan el museo de Montpellier y su divergencia con respecto a la apreciación de la pintura hace enfriar sus relaciones, situación que llega a su punto crítico cuando, el 23 de diciembre, Vincent intenta agredir a Guaguin con una navaja.

Asustado, Van Gogh pasa la noche en una fonda y sufre un ataque de demencia durante el cual se corta una oreja, la envuelve en un papel y la entrega a una prostituta conocida de ambos.

Alertada la policía, le obliga a ingresar en el hospital de Arles, en el que permanece hasta el 7 de enero. Parece recuperarse, sale del hospital y pinta algunas telas, entre ellas dos autorretratos con la cabeza vendada. Por la noche sufre de nuevo insomnios y alucinaciones, por lo que el 9 de febrero de 1891 ingresa otra vez en el hospital, donde es atendido por el doctor Félix Rey.

Superada la crisis, sale del establecimiento, pero una comisión de vecinos dirige una petición al ayuntamiento para que Vincent sea de nuevo internado, hecho que se produce a mediados de marzo.

Recibe la visita de Gauguin. Van Gogh había pintado de amarillo su estudio cuando recibió la noticia; sin embargo, tras una discusión sobre Rembrandt, Gauguin decide regresar a París a pesar de las súplicas de Vincent, que se corta una oreja y la envía a una prostituta con la que los dos amigos habían estado.

Theo decide que su hermano ingrese en el Hospital de Saint Paul, después de lo cual Van Gogh es rechazado por la población de Arlés. El pintor sufre alucinaciones, y en la primavera de 1889 ingresa en el Hospital de Saint Reney. El diagnóstico es epilepsia y esquizofrenia sin llegar a grados extremos. Vincent convierte su habitación en estudio pictórico y trabaja infatigablemente. Su pintura es tortuosa, violenta…

Hasta que Auviers publicó un artículo sobre Van Gogh, el artista había permanecido olvidado de la crítica. En julio de 1890 no recibe la suma que mensualmente le envía su hermano. Conoce la desesperación, se siente fracasado y enfermo; le abruma la tristeza y la angustia.

Con la excusa de ir a cazar cuervos, consigue un revólver prestado con el que se dispara un tiro en el estómago. Después de esto regresa a su casa y, mientras fuma, espera que la muerte llegue. El 29 de julio recibe sepultura. Theo, su hermano, nunca se recuperó del choque que esto supuso para él y perdió la cordura.

Vincent van Gogh, el más genial de los pintores de finales de siglo, sólo consiguió vender dos cuadros en su vida.

En 1889, cuando su estado de salud es sumamente débil, su obra empieza a ser conocida y apreciada. Dos cuadros suyos son expuestos en el Salón; es invitado a participar en la octava exposición Les XX de Bruselas e incluso Toulouse-Lautrec llega a desafiar en duelo al pintor Henry de Groux cuando éste dice no gustarle los cuadros de Vincent. En febrero de 1890, Théo le comunica que ha logrado vender una de sus obras (Viñedo rojo) a Anne Boch por cuatrocientos francos. Será la única venta del pintor a lo largo de su trayectoria artística.

El significado de los girasoles (1888)

Sin duda, Los girasoles (Nacional Gallery, Londres) –a la izquierda, Jarrón con 14 girasoles- es la más famosa serie de naturalezas muertas de Van Gogh.  La pintó en Arles mientras esperaba la llegada de Gauguin con la intención de que decorara el cuarto de huéspedes, que preparaba para su amigo.  Para Van Gogh el amarillo de las flores representaba la amistad y la esperanza, mientras que la forma de abrirse “simbolizaba la gratitud”.

girasoles obra de arte de Van Gogh

El cuadro está realizado con la técnica del “empaste” –asociada con Van Gogh-, que produce sorprendente efecto tridimensional, como si los colores surgiesen de la tela.  La pintura muestra una magnifica simplicidad: flores de una sola clase en un primer plano.  Las líneas, firmes y simplificadas, y el color, denso y brillante.  El amarillo, el Sol, también se expresa en los girasoles.

Las mujeres

Vincent van Gogh fue un hombre apasionado, pero desgraciado con las mujeres. Cuando tenia 20 años sufrió, en Londres, un desengaño amoroso que lo marco para siempre. Mas tarde trato de mantener relaciones con su prima.  Rechazado de nuevo. Solo hallo consuelo en las prostitutas, incluso abrigo la idea de formar hogar con una de ellas.

Dolencias

A la llegada al asilo de Saint-Rémy, a unos pocos kilómetros de Arles, el  director del centro, el doctor Peyron, describió a la enfermedad de Van Gogh como epilepsia.  Sin embargo, seguramente, sobre el desequilibrado estado mental del pintor también habrían influido otros factores como mala nutrición, alcoholismo, sífilis y esquizofrenia.

El empaste

El empaste es la técnica pictórica que define la mayor parte de la obra de Van Gogh trabajo con tal urgencia que apretaba directamente el tubo de pintura sobre el lienzo, a veces en sucesivas capas, como se advierte en La playa de Scheveningen (1882), en la que incluso se incrustaron algunos granos de arena.

Una mole violenta

Durante su permanencia en Auvers-sur-Oise, Van Gogh pinto muchas vistas de los alrededores del pueblo y de sus edificios.  A propósito del cuadro La Iglesia de Auvers escribió: “El edificio es una mole violenta que se recorta contra el azul liso e intenso del cielo; los vidrios coloreados de las ventanas son como destellos de azul marino…”.

Van Gogh siempre trató de interesar a otros pintores en su revolucionario estilo y trabajó con Gauguin durante dos meses en Arles, pero la tensión desús ¡deas y temperamentos opuestos fue tan grande que van Gogh se abatió de tal forma que se cortó la oreja izquierda. A esto le siguieron dos períodos cortos en el hospital y en 1889 solicitó ser internado en un asilo. Continuó pintando, considerando esto como una prueba de su mejoría, e hizo estudios de los jardines del asilo y de los sombríos cipreses que lo rodeaban. Después de un año, frustrado por la escasez de temas, partió a París y luego viajó donde un amigo en la aldea de Auvers-sur-Oise.

Obviamente esto le procuró gran consuelo mental y espiritual ya que sus pinturas de los campos y valles del lugar son líricas y expresivas. Sin embargo,, su infelicidad por depender financieramente de su hermano Theo, fue motivo de riña con su anfitrión. Desesperado por la falta de reconocimiento, por la soledad y por la lucha para mantener su cordura, finalmente se suicidó en Julio de 1890.

CRONOLOGÍA: 

30-3-1853: Vincent van Gogh nace en Groot Zinder (Holanda). 

1869: Como empleado, trabaja en una galería de La Haya. 

1870-1875: Se traslada a la sucursal londinense de esa misma galería. 

1875: A los 22 años, y tras una crisis amorosa, se va a París. 

1876: Regresa a Inglaterra y da clases en un colegio privado.  Cerca de Londres, ayuda a un pastor metodista. 

1877: Vuelve a Holanda para trabajar en una librería.  Durante unos 15 meses estudia para ser pastor. 

1877-1880: Convive con los mineros en Bélgica, que eran muy pobres. 

1880: Narra a su hermano Theo sus profundas angustias. 

1880-1883: Vive una época de amores turbulentos y difíciles. 

1883: Van Gogh desarrolla el gusto por pintar paisajes. 

1885: Pinta Los comedores de papas.  Muere su padre. 

1886: Se traslada a París para vivir con su hermano Theo.  Conoce a los pintores Toulouse – Lautrec y Gauguin. 

1886-1888: Pinta unos 200 lienzos; entre ellos 23 son autorretratos. 

1888: Se instala en Arles, sur de Francia, con su amigo Gauguin.  En un arrebato de furia se corta el lóbulo de una oreja.  Entra en una etapa muy próxima a la demencia absoluta. 

1889: Ingresa en el asilo de Saint Paúl – de- Mausole.  Sufre una de sus crisis mas graves, pero sigue pintando. 

1890: Conoce al doctor Gachet, al que dedica unos cuadros. 

29-7-1890: Muere a los 37 años en Auvers – sur – Oise (Francia). 

SIGLO XXI: UN ARTISTA QUE VALE MILLONES

VAN GOGH ALCANZO LA GLORIA  artística después de muerto.  Y, ya en el siglo XX, su figura alcanzo la categoría de mito.  Entonces, el valor de su obra empezó a multiplicarse.

En el mercado del arte, sus pinturas y dibujos alcanzaron precios astronómicos.  En la década de los 90, se desato la pasión de muchos coleccionistas por el impresionismo.

Los multimillonarios japoneses empezaron a pujar fuerte en las subastas de cuadros impresionistas, y Van Gogh –un “impresionista tardío” también considerado como el primer expresionista- estaba en primera línea.

Se repetía hasta el cansancio que solo había vendido un cuadro en su vida y que lo poco que ganaba lo invertía en materiales para seguir pintando.  Así se alimento artificialmente el valor del mito.  Uno de sus siete jarrones con girasoles y sus lirios pasaron a estar entre las telas más caras.

En 1990, el japonés Ryoei Saito pago 82,5 millones de dólares por Retrato del doctor Gachet, que se convirtió en la obra más cara hasta el momento.  Se trata de un cuadro heredado por el hermano del pintor, Theo, que lo legó a su viuda.

Luego, la obra paso a manos de un coleccionista danés y de otro alemán, que vio cómo los nazis lo confiscaban por considerarlo una muestra inapropiada. Ello no impidió que fuera vendido a un alemán residente en Holanda y, posteriormente, adquirido por un judío. El multimillonario Saito, muerto en 1996, conservaba el retrato dentro de una caja de madera guardada en un almacén de su fábrica de papel.

En la  lista de los cuadros más caros de la historia se refleja el dominio impresionista.  Los cuatro primeros son de esa época artística: Retrato del doctor Gachet, un Rendir (78 millones), un autorretrato de Van Gogh (71) y un Cezanne (60,5).

Pero el legado de Van Gogh no se extendió mucho más allá.  Se atribuye a su carácter y a los rasgos individualistas del impresionismo francés, el fracaso de su colonia de artistas.  Y esto también alimenta el valor de su excepcional obra.

obras de Van Gogh

Biografia de Miguel Angel Buonarroti Cronologia-Obra Artistica-Resumen

Biografía de Miguel Angel Buonarroti
Cronologia-Obra Artistica-Resumen

VIDA Y OBRA DE MIGUEL ANGEL BUONARROTI:
(Caprese, 6 marzo 1475 – Roma, 18 febrero 1564).

Escultor, pintor, arquitecto, matemático y poeta italiano, nació en Chuisi, la antigua Clusium etrusca (Toscana), perteneciente hoy a la provincia de Arezzo, el 6 de marzo de 1475, y murió en Roma en 1564.

Su madre, Francesca di Neri Del Sera, era tan bella como delicada, por ello no pudo encargarse de la crianza de Miguel Ángel, que le fue confiada a una robusta campesina, esposa de un cantero de Settignano.

Poco se sabe de la infancia de Miguel Ángel, a quien le enseñó las primeras letras un maestro llamado Francesco de Urbino. Pero en su niñez le fue decisiva la amistad entrañable con otro rapaz, Francesco Granacci, muy aficionado a la pintura y que estaba de aprendiz en el taller de Domenico Ghirlandajo.

miguel angel artista renacimiento

Desde entonces se entabló una fuerte lucha entre Miguel Ángel y su padre, pues éste deseaba que el hijo aprendiese letras y leyes, y el hijo sólo deseaba aprender dibujo y color. Venció la tenacidad del muchacho, quien, el uno de abril de 1488, entró en el taller de Ghirlandajo por un período de tres años.

Brilló con geniales destellos en cada una de estas facetas de su portentoso talento. Desde muy pequeño se trasladó con sus padres a Florencia, donde empezó los estudios de letras, que pronto dejó por su aprendizaje artístico.

Una de sus primeras escultura llamó la atención de Lorenzo de Médicis, jefe de la República florentina, que le abrió las puertas del palacio en 1489, pasando a frecuentar entonces la academia artística que los Médicis habían instalado en el jardín de San Marcos de Florencia

Domenico Ghirlandaio, era uno de los mejores pintores de frescos de su tiempo y durante su aprendizaje el joven Buonarroti asombró a todos por sus maravillosas disposiciones para el arte.

De allí pasó a la Academia de Bellas Artes de Florencia. Tuvo entrada en el palacio de Lorenzo de Médicis.

Después fue llamado a Roma por el papa Julio II, quien le encargó la pintura de las bóvedas de la Capilla Sixtina del Vaticano (llamada así por deberse su construcción al papa Sixto IV, de 1473 a 1480).

Se negó Miguel Ángel a utilizar los andamiajes que le había dispuesto el famoso arquitecto Bramante, a utilizar los servicios de varios pintores auxiliares y, sobre todo, a ejecutar temas previamente designados, eligiéndolos a su albedrío. El asunto que prefirió fue la Creación del Mundo, que se considera una obra genial del arte pictórico.

También es obra suya El juicio final que cubre el muro situado tras del altar mayor de dicha capilla.

En escultura produjo el famoso David que labró en un bloque de mármol, abandonado por mucho tiempo, las estatuas de Moisés, de Baco, el Descendimiento de la Cruz y otras muchas en que su cincel supo dar expresión a la materia inanimada.

En 1546, bajo el pontificado de Paulo III, fue encargado de continuar las obras de la basílica de San Pedro en Roma, a cuya planta dio forma de cruz griega, modificando también la disposición de su cúpula.

La muerte le impidió terminar tan grandiosa obra. Los restos de Miguel Ángel fueron llevados a Florencia, donde yacen en un suntuoso mausoleo proyectado por su discípulo Vassari, que se erigió en la iglesia de Santa Croce.

En toda su obra pictórica, escultórica y arquitectónica, dio muestras de una genial concepción y de un estilo grandioso.

Conoce la escultura de Donatello a través de Bertoldo di Giovanni que se reflejaría en sus primeras obras: La Virgen de la escalera y Batalla de Centaurus. Adquirió una profunda formación intelectual y humanística.

Miguel Angel Buenarotti

Miguel Ángel en algún momento comenzó a desinteresarse de la pintura para dedicarse por completo a la escultura. Le obsesionaba trabajar el mármol noble con tensión titánica. De esta época data el alto relieve que representa el Combate de los centauros y los lapitas, su primera obra maestra, que se conserva en la Casa Buonarroti de Florencia.

Pero la muerte —8 de abril de 1492— del gran Lorenzo «el Magnífico» constituyó para Miguel Ángel una irreparable pérdida, ya que su heredero Pedro de Médicis, sentía escaso interés por el arte, y si lo protegía debíase principalmente a razones políticas.

En 1492 viaja a Venencia y Polonia hasta 1495, donde decide volver a su patria y esculpió El descendimiento y la Virgen de Manchester.

Al año siguiente viajó a Roma por primera vez, donde alcanzó fama con sus obras Baco ebrio (Museo Gargallo, Florencia) y La Piedad (Vaticano).

miguel angel la piedad

La Piedad. Grupo escultórico de Miguel ángel. Museo Vaticano. Roma. — Miguel Ángel fue un grandioso escultor por vocación y un inmenso pintor. Los pontífices le exigieron la grandeza de sus pinceles;pero su voluntad de titán le exigió con mayores apremios y esfuerzo la grandeza de sus cinceles.  Cierto que es muy difícil encontrar comparación adecuada, siquiera en escala menor, con los frescos de la Capilla Sixtina; pero no es menos cierto que sus esculturas para el monumento funerario de su protector, el peleón Pontífice Julio II y, sobre todas ellas, esta Piedad tampoco han encontrado equivalencia en el arte más puro de los siglos.

En 1501 vuelve a Florencia, donde va a desarrollar una gran labor escultórica, destacando el David (Academia de Florencia), obra que despertó el asombro y la envidia.

obra de arte de miguel agel el david

David (1501-1504) 
Esculpió su famoso David, en un solo bloque de mármol de Carrara, pasmo de sus contemporáneos, cuyo emplazamiento motivó grandes discusiones entre los hombres más ilustres de la ciudad. Estos terminaron por decidir fuera el propio genial artista quien eligiera el lugar. Y el artista decidió colocarla ante el Palacio de la Señoría.

Su estancia en Florencia es corta, ya que en 1505 fue llamado a Roma por el papa Julio II, quien le encarga un mausoleo que Miguel Ángel concibió de manera grandiosa en la basílica Vaticana que construía Bramante.

En principio, el mausoleo iba a constar de 40 estatuas, pero sólo realizó las de Moisés (iglesia de San Pedro ad Vincula, Roma); Dos esclavos (Museo del Louvre, Paris) y la del Genio de la Victoria (Palacio Viejo, Florencia).

miguela angel moises

Moises

Los proyectos de este colosal mausoleo se fueron modificando hasta interrumpirse temporalmente en 1508, en que recibió el encargo de pintar la bóveda de la Capilla Sixtina (Vaticano, Roma), edificada en 1475 por Giovannino del Dolci, bajo Sixto IV; aquí Miguel Ángel demuestra su sabiduría de arquitecto, escultor y pintor, ejecutando prácticamente sin ayuda una obra maravillosa que dio por terminada el 1º  de noviembre de 1542.

 El 21 de febrero de 1513 murió Julio II. Su sucesor, Juan de Médicis, con el nombre de León X, decidió que Miguel Ángel terminara el sepulcro del Papa muerto. El artista esculpió los esclavos que se conservan en el Louvre.

León X y el cardenal Julio de Médicis le hicieron nuevos encargos, con prisa, pero sin escatimarle el dinero: la fachada de San Lorenzo, en Florencia; la sacristía de esta misma iglesia; los enterramientos de los Médicis. 

Sufrió grandes congojas por aquellos años, en 1519 con las muerte de sus admirados amigos Leonardo Da Vinci  y Rafael de Urbino al año siguiente.

Mucho también le conmocionaron las luchas de Carlos I de España y de Francisco I de Francia sobre las tierras italianas, por lo que decidió volver a su amada Florencia.

Miguel Angel BuenarrottiRealiza también en Florencia, pero como arquitecto, la Biblioteca Laurenciana, donde hace una unión entre estructura y decoración, nueva y original, tratando todo el interior plásticamente a modo de escultura.

Esta obra no se terminó hasta después de su muerte.

En 1534 abandonó Florencia definitivamente y se afincó en Roma, donde va a ser nombrado arquitecto, escultor y pintor de los Palacios Vaticanos por el papa Paulo III, quien le indujo a pintar el Juicio Final en la pared del altar de la capilla Sixtina (1534 – 1541); se concibe esta obra por superposición de planos, sin tener en cuenta la perspectiva tradicional, utilizando cánones decrecientes para los personajes de arriba abajo, no como efecto de fuga, sino para exaltar el movimiento.

Agrupa los personajes en zonas, marcando un ritmo general, sin comunicación entre las partes; el tema lo desarrolla de forma muy personal, tal como lo ve a través de su propia cultura religiosa, que le lleva a una representación iconográfica próxima a la Antigüedad clásica.

Paulo III también le encarga que termine la basílica de San Pedro, donde Miguel Ángel, siguiendo el plan de Bramante, pero superándolo por medio de reformas de las cuales la más importante es la enorme cúpula inspirada en la de Brunelleschi de la catedral de Florencia, la convirtió no sólo en símbolo del Vaticano y de Roma, sino de toda la cristiandad, edificó el ábside y dirigió las obras hasta su muerte.

Sus planes fueron modificados a su vez por Rafael y Sangallo.

Hacia 1536 conoció a Vittoria Colonna, que sería su musa y su amor platónico, reflejado en los poemas escritos por el artista hasta la muerte de ella en 1557. Al mismo tiempo que realizaba sus labores arquitectónicas, pinta los murales de la capilla Paulina de los palacios vaticanos, dedicados a la conversión de San Pablo (1542 – 1545) y el martirio de San Pedro (1545 – 1550), ambas con riqueza de movimientos y gestos que influirían en el manierismo.

A partir de esta época, sus obras de temática religiosa reflejan una profunda crisis espiritual, como lo muestra La piedad (catedral de Florencia), La piedad Rondanini (Museo Cívico, Milán). En su testamento desea <<legar su alma a Dios, el cuerpo a la tierra y los bienes a sus parientes más próximos>>. Sus restos mortales fueron trasladados a Florencia y enterrados en la basílica de Santa Croce.

La Capilla Sextina:  La creación del hombre

El génesis es uno de los fragmentos más conocidos de la Capilla Sextina.  Adán, en un lecho de tierra, se vuelve hacia Dios.  El Creador es un anciano de cabellos blancos, físico potente t ademán poderoso.

La técnica del fresco:

MIGUEL ÁNGEL ACEPTO A REGAÑADIENTES la decoración de la Capilla Sextina porque no confiaba demasiado en su talento pictórico.  Pese a ello, la enorme bóveda está considerada como una de las mayores empresas artísticas de todos los tiempos.

Miguel Ángel empleó la técnica del fresco, un método de pintura mural en el que se aplican sobre una pared recién revocada (embellecida o pintada) pigmentos terrosos mezclados con agua y cal, para crear una superficie compacta.

Miguel Ángel también utilizó la misma técnica en la representación del Juicio Final, en la pared de entrada a la Capilla.  Ambos trabajos, debido a sus grandes dimensiones (más de 900 metros de superficie en el caso de la bóveda de  la Capilla), agotaron mental y físicamente al artista.

 

CRONOLOGÍA 

6-3-1475: Miguel Ángel Bounaroti nace en Caprese, Italia. 

1488: Entra en el taller de Ghirlandaio, en Florencia. 

1490: Crea su primera escultura: “La Virgen de la escalera”. 

1492: Muere su protector y mecenas, Lorenzo de Médici. 

1494: Esculpe “Ángel sosteniendo un candelabro”. 

1496: Primer viaje a Roma.  Crea el “Baco” y la “Piedad”.  

1504: Florencia alberga su famosa estatua de “David”.

          Pinta la “Batalla de Cascina”, un fresco inconcluso. 

 SIGLO XXI: LA PERMANENCIA DE LA BELLEZA

MIGUEL ÁNGEL ES EL MAESTRO DE  lo excelso, de los efectos grandiosos.  Rasgos que recorren de principio a fin su obra y que influyeron decisivamente en las corrientes artísticas del siglo XVI, tanto por su clasicismo como  por su complejidad.  Sin la existencia del genio de Caprese, la humanidad no hubiera gozado jamás de las formas alambicadas del Barroco.

Pero la historia del arte es una sucesión de episodios que revolucionaron las formas de expresión.

Con la perspectiva que otorgan quinientos años, el Renacimiento permanece en la memoria de la humanidad como un período espléndido, aunque lejano, tal vez demasiado. ¿Cómo vencer los efectos devastadores del tiempo, la amenaza latente del olvido?.

La respuesta reside en el afán del artista por ser inmoral.  Así de simple.  Y así de complejo.  No importa el tiempo, ni la adscripción a un género.  La obra artística no es efímera si sigue conmoviendo, si emociona.

Y Miguel Ángel ejemplifica, total y cabalmente, ese deseo de inmortalidad.  Sus obras son imperecederas por una razón esencial: porque son bellas.  Ese aserto cobra todo su sentido al contemplar la Capilla Sextina, la ciclópea presencia del Moisés o de las formas esbeltas del David.

Un ejemplo de su vigencia: Steven Spielberg recurrió al simbolismo del Génesis) ver páginas centrales) al unir los dedos de un chico y de un extraterrestre en E.T.

Miguel Ángel ejerció el arte como un sacerdocio. Abdicó de los placeres terrenales y se consagro por entero a su labor.  Pero el reconocimiento de sus contemporáneos fue, en la mayoría de las ocasiones, miserable.  Hoy, la Capilla Sextina es un lugar de peregrinación para millones de personas.  En buena parte lo hacen atraídas por las pinturas que Miguel Ángel realizo en su bóveda.

Quedan extasiados ante lo que es capaz de hacer el genio de un hombre.  Podría decirse que, al verlo, surgen un antes y un después.

La humanidad tiene contraída con el una deuda de gratitud inmensa solo comparable a la vigencia de su obra.  Y es que la belleza no entiende de modas, es permanente y, por eso, continua fuente de inspiración.

PARA SABER MAS…
SIN TREGUA

En octubre de 1512 todos pudieron contemplar los grandiosos personajes bíblicos que, como gigantes, aparecían en la bóveda de la Capilla Sixtina. El papa Julio II se sentía satisfecho. Parecía justificada la prisa con que había hecho trabajar al artista: el Pontífice murió a los tres meses y medio de terminada la capilla. Entonces Miguel Ángel echó de menos al Pontífice, a pesar de mi iracundo carácter y de las peleas que realmente, terminaron aproximandolos y reforzando su amistad.

Regresó a Florencia y se dedicó con ardor a la obra que le había encargado Julio II, y que dejó interrumpida: el gran monumento sepulcral que reuniría

en torno de la tumba del Papa un número enorme de estatuas. Tenía que ser algo grandioso; Miguel Ángel lo presentía, pero fue también una cruz para él. Nunca consiguió terminarla. Los Papas siguientes, León. X, Clemente VII, Paulo III, lo abrumaron con encargos. Miguel Ángel, angustiado, no quería aceptarlos: le faltaba tiempo para realizar todo lo que le pedían, y el «Sepulcro» no progresaba.

Se sentía ligada al trabajo como un esclavo a su cadena. Se había enriquecido bastante, pero se veía obligado a vivir como el más pobre de los hombres: comía mal, dormía poquísimo.

—Miguel Ángel vivirá poco si no se cuida —se decían sus amigos, preocupados.

Llegó un momento en que el papa Clemente VII le ordenó…, bajo pena de excomunión, que no trabajara demasiado. Todo fue inútil. Se le veía envuelto en su capa oscura, con el sombrero negro bien encasquetado, y cada vez más pálido y débil. Su aspecto nunca había sido agraciado: era de mediana estatura y, con el tiempo, su figura se iba deformando por la fatiga que le producía trabajar el mármol.

La rala barbita y los ligeros cabellos rizados contrastaban singularmente con el rostro surcado por profundas arrugas. Además, desde muchacho, tenía aplastada la nariz, como consecuencia del tremendo puñetazo que le propinó un compañero de taller, enfurecido por las burlas del futuro artista.

Verdaderamente, el carácter de Miguel Ángel era difícil. Siempre estaba dispuesto a mofarse de aquellos a quienes consideraba incapaces, o indignos, de dedicarse al arte. Su feroz ironía ni siquiera había respetado al gran Leonardo, cuando supo que éste no pudo terminar el monumento ecuestre de Francisco Sforza.

No obstante, los que lo conocían bien sabían que bajo aquella «corteza» ruda y punzante se escondía una delicadeza de sentimientos fuera de lo corriente. Si su padre y hermanos pudieron llevar siempre una vida desahogada, fue debido al dinero que Miguel Ángel les enviaba con regularidad. Y muchas jóvenes pobres de Florencia no supieron nunca que el dinero para su dote, llovido misteriosamente del cielo, lo había proporcionado el artista.

Así, entre afanes, trabajo agotador y la angustia de no poder realizarlo todo, Miguel Ángel sentía pasar el tiempo. Y en tanto que su aspecto se hacía cada vez más áspero y su humor más intratable, en el transcurso de los años su alma parecía dilatarse como si quisiera comprender las verdades más grandes y profundas.

Descripcion de los Personajes del Quijote de la Mancha Caracteristicas

Descripción de los Personajes de Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza – Características

(Alcalá de Henares, 29 septiembre 1547 – Madrid, 23 abril 1616).

Cervantes Saavedra Miguel. Escritor español, cumbCervantes Saavedra Miguel, retratore de las letras españolas y uno de los grandes nombres de la literatura universal. Fue el cuarto hijo de los siete que tuvo don Rodrigo de Cervantes, médico ambulante, y de doña Leonor Cortinas, de noble familia venida a menos.

Cursó estudios en Sevilla y Salamanca, y en Madrid asistió a las lecciones de gramática de Francisco del Bayo y fue discípulo de López de Hoyos (1569), quien regentaba el Estudio de Humanidades de Madrid; es en esta época cuando se dio a conocer como poeta.

Cuando empezó a escribir «Don Quijote», Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) podía considerar su vida como un auténtico fracaso: combatiente sin fortuna en Lepanto, prisionero de los piratas, esclavo en Argel y sumamente pobre.

El escritor había publicado numerosas obras, cuyos valores literarios eran discutidos.

Y, sin embargo, con «Don Quijote» salió de  su pluma una de las más importantes novelas de la literatura universal.

LA ÉPOCA «Don Quijote de la Mancha» es la obra maestra literaria del Siglo de Oro de la literatura española (siglos XVI y XVII).

En aquel período, las novelas caballerescas, llenas de aventuras y fantasías, a pesar de haber entrado ya en decadencia, continuaban siendo muy leídas; ello no fue obstáculo, sin embargo, para que floreciera una sátira amarga de esta literatura, inspirada en inalcanzables ideales de honor y lealtad. Éstos son los dos motivos fundamentales del «Don Quijote».

Don Quijote – ¿Un exaltado? ¿Un visionario? ¿Un loco? Puede ser. Pero, sobre todo, el símbolo del soñador sediento de nobles ideales, de justicia y de aventuras, qué se halla escondido dentro de cada uno de nosotros. Como un verdadero caballero errante, el personaje de Cervantes olvida en seguida la mala suerte y los. . . palos recibidos, y prosigue su camino guiado por su optimismo y espléndida fantasía. Y cuando finalmente le «obligan» a recuperar el juicio, el caballero muere de melancolía: tampoco él, como sus sueños, resiste el contacto con leí realidad.

sancho panza

Sancho Panza – El pequeño, rechoncho, bonachón y sensato escudero de Don Quijote es, por lo menos en las primeras páginas de la novela, la antítesis viviente de su señor. Con los pies sólidamente plantados en la tierra, dotado de un saludable buen sentido y de la característica astucia de los hombres del pueblo, Sancho no busca complicaciones, a diferencia de Don Quijote,, y pone el mayor empeño en evitarlas. Pero finalmente, también Sancho Panza, contagiado por su señor, empieza a sentir el ansia de aventuras y, tras la muerte del héroe, se siente dramáticamente solo.

dulcinea del toboso

Dulcinea del Toboso – Vive sólo en la fantasía de Don Quijote, como símbolo de belleza y dignidad. Pero, como todos los símbolos, también Dulcinea desaparece al ser trasladada a la realidad. En verdad, no se trata de una mujer real: Sancho Panza sólo verá en ella uno humilde, tosca e ignorante campesina. Sin embargo, el caballero acomete, en su nombre, infinidad de. empresas absurdas, pero marcadas siempre por el heroísmo, la virtud y la lealtad.

quijote

El barbero, el cura. Sansón Carrasco – Son los tres amigos más sinceros del caballero de la Mancha, y se esfuerzan denodadamente por devolverle el juicio. Por último lo consiguen, pero Don Quijote muere a consecuencia de ello. Sólo entonces comprenden la gran verdad interior de su amigo, el  Don Quijote de la Mancha.

NACE UN CABALLERO
En un desolado pueblecillo de la Mancha, vivía, hace más de 400 años, un hombre llamado Quijano. Frisaba en la cincuentena y era alto, flaco, de faz amarillenta y rugosa, erizadas cejas, largos bigotes y barba de chivo. No era atractivo ni tampoco rico. Gastaba sus escasos haberes en libros de aventuras caballerescas que devoraba con avidez. Tenía una nutrida biblioteca y se pasaba en ella, rodeado de polvorientos volúmenes, tardes enteras, acompañando idealmente a los héroes en sus gestas.

Y tanto le entusiasmaban aquellas historias que, un buen día, tomó una decisión heroica: la de convertirse en caballero errante y lanzarse por el mundo a la ventura, enderezando entuertos, protegiendo a las viudas y oprimidos, y conquistando imperecedera gloria con maravillosas empresas. En vano intentaron disuadirlo su sobrina, el ama de llaves y el cura. El hidalgo Quijano estaba decidido: se haría caballero.

Una mañana se levantó temprano y se puso a rebuscar entre los trastos del desván. Con gran alegría encontró una oxidada armadura, que debía de tener varios siglos de vida, y una espada con el filo mellado. Pero aquellos objetos parecieron al buen Quijano el equipo ideal para un paladín.

El hidalgo se veía ya como el más terrible y elegante caballero que jamás hubiera recorrido los caminos. En vista de ello, frotó la coraza, el escudo y el espadón con aceite de oliva, piedra pómez y trapos, hasta dejarlos tan relucientes como si estuvieran recién comprados. Luego colocó, lo mejor que pudo, una visera de cartón sobre el yelmo, que carecía de ella, y se introdujo en la armadura: se había convertido en un perfecto caballero.

Como necesitaba un corcel se precipitó hacia el establo, donde lo aguardaba, todo piel y costillar, un pobre animal, al que los amigos de nuestro héroe sólo llamaban «caballo» en sus momentos de mayor entusiasmo. Pero la excitada fantasía de Quijano lo vio como un fogoso potro, nacido para conducir héroes a la batalla.

Ya sólo le faltaba un par de nombres altisonantes para él y para su cabalgadura. Reflexionó un instante y los encontró. De ahora en adelante, don Alonso Quijano se haría llamar «Don Quijote de la Mancha». ¿Y el caballo? Considerándolo con frialdad, resultaba preciso admitir que no pasaba as ser un penco matalón. ¡Pero penco o no, era el corcel de Don Quijote! Y no tardó en encontrar un nombre pomposo para él: se llamaría «Rocinante», el rey de los rocines.

Saltó sobre la silla con sus ridículas armas, y salió del establo a lomos de su desvencijada cabalgadura, decidido a enderezar entuertos y deshacer agravios.

Poco después el caballero, orgulloso y solemne, desembocó en el camino polvoriento que salía de su aldea, pensando, mientras cabalgaba, en todas las fantásticas y maravillosas aventuras que encontraría a su paso.

La venta estaba llena de arrieros, que Don Quijote tomó por encumbrados señores. La cena fue laboriosa: el reluciente yelmo se negaba rotundamente a abandonar la cabeza de tan esforzado caballero. Finalmente, alimentos y bebidas tuvieron que ser introducidos a la fuerza, a través de las aberturas de la celada.

Una vez terminada la cena, si así se podía llamar aquello, Don Quijote llamó al ventero, a quien creía castellano, y le pidió de rodillas que lo armara caballero. El buen hombre bizqueó, sorprendido, y lo tomó por loco; luego, vista la insistencia del hidalgo, terminó por’ dar su consentimiento (con los locos nunca se sabe..,), Don Quijote, con el corazón estremecido, se dispuso a velar las armas, depositando todas las piezas de la armadura en una pila que había en el corral de la venta, junto a un pozo. Luego, escudo al brazo y espada en mano, empezó a recorrer el corral, a grandes zancadas.

Un arriero, que llevaba pacíficamente sus animales a abrevar, retiró de la pila las armas del caballero, y éste, levantando la lanza, la dejó caer sobre la cabeza del insolente que rodó por el suelo. Acudió otro, con las mismas intenciones, y se repitió la escena. Entonces, los restantes arrieros comenzaron a apedrear a Don Quijote, y el corral se convirtió en un verdadero pandemónium.

El ventero daba voces para que lo dejaran, explicando que estaba loco, y que por loco se libraría aunque los matase a todos. Al fin lo consiguió y, decidido a terminar con los incidentes, se dirigió a Don Quijote, disculpándose de la insolencia de los otros, y ofreciéndose a armarle caballero en el acto.

Don Quijote atendió las razones del castellano-tabernero, y éste, acompañado por dos mozas y un muchacho, hizo como si leyera una devota oración, pasando seguidamente a realizar los actos simbólicos de la investidura.
Alzó1 la mano, y le propinó una pescozada. Después, con la espada, le dio un espaldarazo, siempre murmurando entre dientes, como sí rezara, y terminó ciñéndole las armas.

Don Quijote ensilló a Rocinante, abrazó a su huésped, dándole gracias por la merced de que le había hecho objeto y, montado en su caballo, salió de la venta. El ventero, que no veía llegada la hora de que se fuera,. le dejó marchar sin pedirle la costa de la posada.

investidura

LA SOLEMNE INVESTIDURA
Aún le faltaban dos cosas a Don Quijote para poder considerarse caballero: una dama a la que dedicar sus empresas, y la investidura, que tendría que recibir de manos de un noble castellano. Como dama eligió a tina robusta campesina de los alrededores, llamada Aldonza Lorenzo, que fue rebautizada —sin su conocimiento— con el altisonante nombre de «Dulcinea del Toboso». La investidura, por otra parte, estaba ya cercana. Don Quijote, efectivamente, había llegado a una venta, que su exaltada imaginación convirtió en nobilísimo castillo regido por su correspondiente castellano.

Biografia de Miguel Cervantes Saavedra

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante Superior Fascículo N°39

Biografia de Miguel Cervantes Saavedra Poeta y Novelista Español

Biografía de Miguel Cervantes Saavedra: Manco de Lepanto

Aunque los valores del Don Quijote sean específicamente nacionales, tienen una trascendencia que los sitúa en todos los climas, en todas las épocas y en todas las conciencias.

Porque en las más varias circunstancias de tiempo, lugar y acción, el idealismo, el afán de inmortalidad, la nobleza puesta al servicio de una causa digna e incluso la medianía llena de buena fe — y no sólo la grosera materialidad del «pan-chismo» — tienen y tendrán sus representantes, sus gestas y sus dramas íntimos.

En realidad, el quijotismo se ha transformado en una manera de contemplar el mundo, en una filosofía de la vida, con la que Cervantes, fiel intérprete del alma española en un momento situado entre la grandeza imperial y las primeras vacilaciones políticas, ha enriquecido los tipos básicos de la Humanidad.

BREVE FICHA BIOGRAFICA

•  Nació en septiembre de 1547 en Alcalá de Henares.

• Realizó sus primeros estudios en un colegio jesuítico.

• En 1571 participó en la batalla de Lepanto. Allí, debido a un disparo, perdió su mano izquierda, motivo por el cual se lo empezó a llamar el «manco de Lepanto».

• En 1575 lo capturaron los moros y lo llevaron a Argel, en donde, pese a varios intentos de fuga, permaneció cinco años en cautiverio.

• En 1580 quedó en libertad y se trasladó a Madrid con el fin de obtener algún cargo público. Pero no lo logró y se dedicó de lleno a la literatura.

• En 1584 se casó con Catalina de Salazar y publicó su novela «La Galatea
• En 1587 obtuvo el cargo de comisario de requisa para la Armada Invencible y el de recaudador de impuestos.

Una novela exitosa: En 1594 fue encarcelado en Sevilla .por irregularidades en sus cuentas y se cree que en esos momentos comenzó a escribir el Quijote.

• Durante 1605 publicó la Primera parte de «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha».

En 1613 y 1614 publicó las «Novelas Ejemplares» y el «Viaje del Parnaso entre otras obras.

• En 1615 publicó la Segunda parte de «El ingenioso caballe don Quijote de la Mancha».

•  Murió el 22 de abril de 1616.

Aunque Cervantes escribió muchísimas poesías y varias obras de teatro, alcanzó la fama con su célebre novela: «Las aventuras del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha». Contando las increíbles aventuras de sus personajes principales, don Quijote de la Mancha y Sancho Panza.

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) — Este gran escritor, llamado también el Príncipe de los Ingenios, nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547 (aunque acerca de la exactitud de la fecha de su nacimiento no existe firme certidumbre, pues, lo único fijo es que fue bautizado el 9 de octubresiguiente) y murió en Madrid en 23 de abril de 1616.

Era de genio vivo, inquieto y despejado, y tan aficionado a las lecturas, que desde su infancia leía hasta los papeles rotos que se encontraba por las calles. Fue autor de una copiosa producción literaria formada por obras poéticas, teatrales y novelas.

Entre todas ellas alcanzaron relieve: El viaje al Parnaso, Trabajos de Tersiles y Segismundo, La Galatea, las Novelas Ejemplares, y otras obras.

Pero donde culminó su genio literario fue en su novela El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, obra inmortal, inapreciable joya de la literatura española, en la que no se sabe qué admirar más, si el ingenio y la imaginación demostrada por su autor en la invención de las aventuras que constituyen su relato, si su fino humorismo, si las agudas dotes de observación y profundo conocimiento de la vida de que dio muestras Cervantes, o el hondo sentido filosófico que contienen sus narraciones.

Miguel Carvantes Saavedra

Miguel de Cervantes Snavedra es el más grande escritor do toda la literatura española y uno de los novelistas más geniales del mundo. Nació en Alcalá de Henares (1547}. Fue. el cuarto hijo del matrimonio de Leonor Cortinas y Rodrigo de Cervantes, un modesto cirujano del lugar. Algunas fechas y hechos de la vida del famoso escritor son todavía inciertos. 

Seis villas se disputaban en el siglo XVII el honor de haber visto nacer a Cervantes. Pero los eruditos del XVIII pudieron determinar que la cuna del gran prosista era la ciudad de Alcalá de Henares, donde fué bautizado —. el día exacto de su nacimiento es problemático— el 9 de octubre de 1547. Su padre, Rodrigo de Cervantes, era médico cirujano.

Su madre, Leonor de Cortinas, permanece en la penumbra histórica. De niño estuvo en Valladolid (1554), ya que el padre ejerció allí su profesión. Es posible que estudiara en Sevilla y más problemático que lo hiciera en Salamanca.

Sus primeras composiciones poéticas — obra endeble de juventud — figuran en un libro de 1569. Por esta época Cervantes se hallaba en Italia, adonde tal vez fué huyendo de un lance, y figuraba en el séquito del cardenal Julio Acquaviva.

En aquella península aprendió el italiano, admiró la cultura del Renacimiento y profundizó en el espíritu de Roma. En 1570 se alistó en el ejército. Sirviendo en la compañía de Diego de Urbina, se embarcó en Me si na el 16 de septiembre de 1571 y participó en la acción naval de Lepanto (7 de octubre) a bordo de La Marquesa.

Distinguióse sobremanera en la batalla, que siempre recordó con legítimo orgullo. De resultas de las heridas recibidas en la lucha perdió el movimiento de la mano izquierda, «para gloria de «la diestra» — según escribió él mismo.

Convaleció de sus heridas en el hospital de Mesina, y en abril de 1572 entraba en el regimiento de Lope de Figueroa.

Figuró en la expedición de Corfú, en la indecisa batalla naval de Navarino (7 de octubre de 1572), en la captura de Túnez (10 de octubre de 1573) y en la desgraciada expedición para socorrer a la Goleta en 1574. El resto de su servicio militar lo pasó en las guarniciones de Nápoles y Palermo.

Licenciado en junio de 1575, se embarcó poco después para España en el Sol, que con otros dos buques zarpaba para la patria. Navegando por las costas cercanas a Marsella, el 26 de septiembre fue asaltada la pequeña flota por el corsario berberisco Arnaut Mami. Cervantes, su hermano Rodrigo y otros españoles fueron conducidos a Argel.

Cinco años duró el cautiverio. Con tenacidad asombrosa Miguel preparó varios proyectos de evasión, sin desalentarse por los fracasos ni por las penas que le amenazaban.

En 1577, después de una de sus fugas frustradas, el virrey de Argel, Hasán Pacha, lo adquirió a su antiguo propietario, un renegado griego llamado Dali Mami.

Mientras tanto, sus familiares se interesaban por su rescate. Después de largas negociaciones, Cervantes pudo ser liberado por el trinitario fray Juan Gil a cambio de 500 ducados de oro (19 de septiembre de 1580). A principios de noviembre desembarcaba en Denia y en diciembre se hallaba en Madrid.

Una nueva etapa se abre en la vida de Cervantes. Menos heroica y «quijotesca» que la anterior, más penosa en el arduo vivir de cada día. Treinta y tres años transcurridos de una vida en aventuras, sin haber hecho nada provechoso para asegurar una existencia holgada.

Al llegar a España se dirigió en seguida a Portugal, como si le atrajeran las oportunidades militares que aun se le presentan en aquel reino (1581); pero es poco probable que participara en las empresas de las Azores (1582-1583). Desde este momento vive de su pluma.

Compone varias comedias, de las que nos han llegado El trato de Argel y La Numancia, y escribe la primera parte de La Gata tea, en la que, rindiendo tributo a la moda, hace desfilar los acostumbrados protagonistas de una novela pastoril, a lo Sannazaro o a lo Montemayor, con una prosa rítmica e idealizada. Estas obras le proporcionan poco dinero.

Conoció a Ana Franca, de quien tuvo su única hija, Isabel de Saavedra (1584), y abandonó la carrera de las armas.

Establecióse entonces en Madrid para consagrarse a las letras y contrajo matrimonio con doña Catalina de Salazar (1584) una dama bastante más joven que él, proveniente de una hidalga familia provinciana y algo hacendada.

Publicó una novela pastoril (La Galatea, 1585) y escribió entre veinte y treinta comedias (1580-1587), de los cuales sólo se conservan dos (El trato de Argel y El cerco de Numancia). Como ni las letras ni la comedia le daban lo suficiente para vivir, se dedicó a otros menesteres y negocios en Sevilla, en los cuales tuvo algunos contratiempos.

Fue nombrado luego comisario real para proveer a la Armada Invencible, que Felipe II preparaba para ir contra Inglaterra (1588).

En estas funciones tuvo una dificultad administrativa en el acopio de productos, por haber tomado trigo y cebada de propiedad del cabildo de Sevilla sin las suficientes formalidades. Continuó en este empleo hasta la derrota de la Armada Invencible, y solicitó luego al monarca un empleo para pasar a las Indias (1590), pero esta petición le fue denegada.

En 1587 se traslada a Sevilla en busca de un empleo en la Armada que se prepara contra Inglaterra.

Se le confía el cargo de comisario para el acopio de trigo, y en febrero se le excomulga por exceso de celo. Continúa en su miserable empleo durante algunos meses.

En mayo de 1590 solicita una vacante en las colonias, ya en Guatemala, en Cartagena o en La Paz. Se le deniega la petición —. con gran suerte para las letras castellanas, pero no para Cervantes que anda de mal en peor, cargado de deudas, acosado por los acreedores y las autoridades de hacienda, encarcelado una vez en Castro del Río (1592) y dos en Sevilla (1598 y 1602). Mientras tanto, en su imaginación se perfilan los rasgos de la gran obra que pronto dará a luz.

En febrero de 1603 Cervantes se halla en Valladolid, entonces corte de Felipe III. Dos años después aparece el Don Quijote, editado en Madrid y dedicado al duque de Béjar.

El éxito de la novela es portentoso. Las ediciones se multiplican y en particular las falsas. El público se ríe con las desgracias y la locura del buen Alonso Quijano y de su escudero Sancho. Pero a través de la pura narración del tema, descubre una intensidad de vida y una amplia visión de la humanidad que, en definitiva, aseguran la inmortalidad de la obra.

No obstante, este éxito no repercute ni en la consideración intelectual ni en la prosperidad económica de Cervantes. En Madrid se le admite en las tertulias literarias y recibe la protección del duque de Lemos, al que en 1613 dedica sus Novelas ejemplares, perlas gloriosas de la literatura castellana.

Dos años después, en 1615, hace salir de nuevo a Don Quijote y Sancho Panza en la segunda parte de la inmortal obra para contrarrestar la apócrifa redacción del licenciado Fernández de Avellaneda. En esta segunda parte culminan el estilo, el nervio, la filosofía de la vida y la descripción de caracteres, en una serie de episodios a cual más emotivo.

Cervantes podía contemplar la difusión de su novela, que en 1614 ya había sido impresa en Bruselas y en Milán y traducida al inglés y al francés.

Pero los beneficios económicos continuaban escaseando. En 1615 se le describe como un soldado hidalgo y viejo.

Ya estaba escribiendo por entonces Los trabajos de Persiles y Segismunda. A compás que ponía fin a esta obra, se iba agotando su vida.

Recibió la Extremaunción el 18 de abril de 1616, y al día siguiente puso en su último trabajo la dedicatoria al conde de Lemos. Murió el 23, en la calle de León, de la villa y Corte. Con su vida se extinguió el espíritu de uno de los mayores renacentistas, de aquel gran artista que supo pulsar las intimidades hispanas y crear de sus esencias las figuras de los eternos «desfacedores de entuertos»: Don Quijote y Sancho Panza…

Cervantes como poeta. Una de las más firmes ambiciones de Cervantes fue la de ser poeta, según él mismo lo ha confesado:

Yo que siempre me afano y me desvelo por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo
(Viaje del Parnaso)

Lope de Vega se burlaba de él: «Muchos poetas hay en cierne, pero ninguno tan malo como Cervantes…»

Dejando a un lado los rencores literarios de la época, la crítica más autorizada ha reconocido que «sus versos valen menos que su prosa» (Hurtado y Falencia) y que «no pasó Cervantes de un buen aficionado» (A Valbuena Prat).

No fue, sin embargo, un poeta negado, pues reveló en algunas composiciones sueltas (Al túmulo de Felipe II, en Sevilla y A un mientan metido a pordiosero), y en otras intercaladas en sus prosas, que dominaba la técnica de la versificación, aun cuando careciera de la inspiración sostenida de los grandes líricos.

Fue un «poeta hábil» (Ricardo Rojas), que manejó con destreza casi todos los metros y estrofas.

Su poesía se inscribe en la línea tradicional de Garcilaso, ya algo envejecida en los tiempos cervantinos. Se ha constatado, además, que antes de Cervantes no se habían escrito ovillejos, con lo que este autor pasaría a ser el creador. (T. Navarro Tomás).

Cervantes como dramaturgo. Cervantes intentó también lograr fama y sustento por medio del teatro, y fue, además, un amante sincero de este género. Pero tampoco obtuvo la notoriedad que ambicionaba.

El propio autor nos ha contado algunas de sus experiencias como dramaturgo.

En el prólogo a su Ocho comedias y ocho entremeses (1613) recuerda que algunas de sus piezas anteriores habían sido llevadas a la escena «sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni otra cosa arrojadiza». Declara también que se había atrevido a reducir de cinco a tres las jornadas, y que había incorporado entre los personajes a figuras alegóricas.

Y refiere también que se había decidido a abandonar el teatro, pues «entró luego el monstruo de la naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica».

Cervantes escribió una tragedia (Numancia), comedias y ocho entremeses. Publicó el volumen de las ocho comedias y ocho entremeso.-,, a pedido de un editor, pues nunca habían sido representadas. Otras piezas, en cambio, habían subido antes a escena, sin resultado exitoso.

El maestro Menéndez y Pelayo ha tratado de hacerle justicia postuma, reconociendo que «en la historia del teatro anterior a Lope de Vega, nunca podrá omitirse su nombre: es un precursor, y no do los vulgares».

Pero agrega a este juicio que las comedia? son de mérito’relativo, carecen de unidad organica y adolecen de todos los defectos de la inexperiencia técnica, agravados por la improvisación azarosa.

En esta opinión coinciden los historiadores y críticos del teatro español (Conde de Shack, Robert Marrast, Augusto W. Schlegel, George Ticknor, etc.).

Los entremeses. Lo mejor y más perdurable del teatro cervantino son los entremeses, piezas breves, de un acto que ya tenían antecedentes notables en España (los pasos de Lope de Rueda) y marcan, a su vez, el tránsito a los saínetes del siglo XVIII.

Se ha dicho que en este género de los entremeses no tiene rival. Es «el autor más notable de entremeses o piezas cortas cómicas de tola la literatura española» (A. Valbuena Prat).

Son piscas realistas, en general sobre el mundo pobre, picaresco y del hampa, de grcn sabor popular. Tienen un carácter costumbrista, con intención irónica y burlona, y en ellos se repliega una rara mezcla de lo real y lo poético, de lo grotesco y lo espiritual.

Hay una velada crítica a personajes, costumbres o vicios de la época: soldados, sacristanes, maridos viejos,. mujeres deshonestas, rufianes, magistrados ignorantes, campesinos ambiciosos y vagabundos charlatanes.

La psicología de los personajes, así como su lenguaje vivo e ingenioso, y suvconducta, revelan en Cervantes a un sagaz observador de la realidad circundante, sobre todo del mundo plebeyo.

más notable es el movimiento escénico de las piezas, de gran dinamismo. Evita los recursos gastados anteriormente de las caídas, los golpes y otras acciones convencionales en el teatro.

El diálogo es ameno, chispeante, y «ofrece un maravilloso ejemplo de la fusión del lenguaje de la vida ordinaria con la cultura literaria más refinada» (E. Cotarelo y Mori).

Además de la trama o asunto, valioso literariamente en sí, el entremés cervantino encierra una filosofía o punto de vista personal del autor.

La fuente de la comicidad no radica en lo físico (caídas,golpes, embriaguez, etc.), sino en la naturaleza humana que se muestra, sobre todo en la tontería (J. Casalduero).

Los dos mejores entremeses son El retablo de las maravillas y El juez de los divorcios.

Cervantes como novelista. Cervantes es el más grande novelista de la literatura española.

Quedan de él una novela pastoril (La Galatea), cuya segunda parte prometida, no apareció jamás: doce Novelas ejemplares; el famoso Quijote, y una novela bizantina postuma (Los trabajos de Persiles y Sigismundo).

Las «Novelas ejemplares». Entre la publicación de la primera y segunda parte del Quijote, Cervantes publicó las tituladas Novelas ejemplares (1613).

En el prólogo al lector de dichas novelas, dice expresamente Cervantes: «…

yo soy el primero que ha novelado en lengua castellana; que las muchas novelas que en ella andan impresas todas son traducidas de lenguas extranjeras, y éstas son mías propias, no imitadas ni hurtadas; mi ingenio las engendró y las parió mi pluma…»

Con estas palabras el autor quiere significar que sus obras no provienen de lecturas ni imitan a obras extranjeras, lo cual está comprobado por la crítica. Antes de él, existían formadas la novela de caballería, la novela pastoril, la picaresca, pero no el tipo de novela corta.

La materia de las novelas ejemplares es de su propia invención o procedente de sus experiencias de vida, sus viajes y aventuras, con escasas reminiscencias de lecturas (R. Schevill y A. Bonilla).

Las denominó «ejemplares», no en el sentido de que fueran modelos de novelas cortas, sino para significar que de ellas se podía extraer un «ejemplo» o enseñanza: «Heles dado el nombre de ejemplares, y si bien lo miras, no hay ninguna de quien se pueda sacar un ejemplo provechoso…

Si por algún modo alcanzara que la lección de estas novelas pudiera inducir a quien las leyera a algún mal desee o pensamiento, antes me cortara la mano con que las escribí que sacarlas en público:

mi edad no está ya para burlarse con la otra vida…»,

dice Cervantes.

No debe tomárselas, sin embargo, por novelas de tesis destinadas a discutir o probar una idea u opinión, porque este tipo de novela es posterior a Cervantes, y porque el propio autor no supeditaba lo artístico a lo ideológico.

«Ellas son moralmente aprovechables, no simplemente tolerables, porque proporcionan una honesta recreación. Recreación es recreación, esto es, hacer otra vez en nuestras propias personas la obra de Dios», dice al respecto William J. Entwistle.

«El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha». Es la obra maestra de Cervantes, la mejor novela escrita en lengua española, y una de las mejores de la literatura mundial.

Tuvo un éxito extraordinario al publicarse. En vida de Cervantes se hicieron 16 ediciones, traducciones al francés y al inglés, y se la introdujo de inmediato en las Indias. Ha sido, además, traducida a casi todos los idiomas cultos del mundo.

Entre la aparición de la primera y la segunda parte, un escritor hasta ahora desconocido, publicó una segunda parte apócrifa, bajo el seudónimo de Alfonso Fernández de Avellaneda. Se la conoce como el Quijote, apócrifo.

Argumento. Se publicó en Madrid en dos partes separadamente.: la primera en 1605 y la segunda en 1615. La primera parte circuló en manuscrito antes de su impresión.

Parte -I-. Un hidalgo de la Mancha, perdido el sano juicio por la lectura de :libros de caballerías, abandona su casa, en un flaco rocín, armado en forma ridicula e improvisada, y sale a corregir los errores y vicios del mundo, reparar los daños y hacer justicia.

Se hace armar caballero en una venta, que imagina ser castillo, y sigue entonces su camino.

Le suceden así varias aventuras (el labriego que azotaba a un niño; los mercaderes toledanos que se resisten a jurar por la belleza de Dulcinea; el mozo de muías que lo ezóta con una lanza), en las cuales resulta castigado y vapuleado, hasta que es traído maltrecho a su aldea.

Se recupera de los golpes, y vuelve a salir por segunda vez, acompañado ahora por un rudo labriego del lugar, Sancho Panza, a quien designa su escudero.

En esta nueva salida le suceden también insólitas aventuras (arremetida contra unos molinos de viento; cena con unos cabreros; lucha con unos arrieros yangüeses; batalla con los carneros; yelmo de Mambrino; liberación de los condenados a galeras; la penitencia en Sierra Morena; la batalla con los cueros de vino en una venta), y al cabo de ellas, el cura y el barbero del pueblo lo retornan nuevamente a su casa, encerrado en una jaula.

Parte II. Don Quijote vuelve a salir en busca de aventuras por tercera vez, acompañado también por Sancho. Recorre el reino de Aragón, pasa por Zaragoza y llega a Barcelona.

Las aventuras que emprende le son también adversas (el encuentro con el carro de los comediantes; la pelea con el Caballero de los Espejos; la aventura con el león; las bodas de Quiteña y Camacho: el descenso a la cueva de Montesinos;, la estancia en el castillo de unos duques, con múltiples sucesos; el viaje por los aires en el caballo de madera Clavileño; el fingido gobierno de la ínsula Barataría por Sancho).

Finalmente, para poder traer al loco a su casa, un vecino suyo, el bachiller Sansón Carrasco, disfrazado de Caballero de la Blanca Luna, finí» vencerlo en un duelo, y como castigo, le ordena regresar a su hogar. Don Quijote retorna, pejisando en hacerse pastor.

A poco de llegar a su aldea, enferma gravemente, hace su testamento, recobra el juicio y muere.

Carácter del «Quijote». Cervantes escribió su novela para «poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías», según él mismo lo declara.

Este género de libros había gozado de gran difusión y popularidad entre el público, pero estaba va en decadencia en tiempos de Cervantes.

Según esto, el Quijote no habría sido más que una parodia de otras obras. Pero la realidad es que la novela resultó una obra maestra de tal jerarquía y calidad artística, que superó esa intención primitiva del autor.

Por eso los más autorizados cervantistas se han opuesto a que se subalternice el libro, considerándolo simplemente burla de otros libros: «La obra de Cervantes no fue de antítesis, ni de seca y prosaica negación, sino de purificación y complemento.

No vino a matar un ideal, sino a transfigurarlo y enaltecerlo. Cuanto había de poético, noble y humano en la caballería, se incorporó en la obra nueva con más alto sentido» (M. Menéndez y Pelayo).

Otro cervantista (Martín de Riquer), ha precisado aún más la opinión anterior: «Lo que Cervantes se propone desacreditar es la caricatura del heroísmo que aparece en las degeneraciones de la novela caballeresca medieval y evitar la confusión entre el héroe de veras y el héroe fabuloso».

El Quijote, pues, ridiculiza al caballero de la literatura y no al caballero real, al heroísmo fabuloso de las novelas y no al heroísmo auténtico.

En definitiva, si desde el punto de vista genético la novela fue una parodia, en la realidad resultó una obra desprendida de esa finalidad subalterna. Y aunque inicialmente fue satírica y burlesca, no perduró a través del tiempo con ese carácter y condición.

Fuente: Literatura Española, Hipanoamericana y Argentina de Carlos Alberto Loprete Editorial Plus Ultra

CRONOLOGÍA: 

29-9-1547: Aunque no hay constancia de ello, se cree que Cervantes nació el día de San Miguel.  Fue bautizado en Alcalá de Henares (Madrid) el 9-10-1547. 

1552: Su padre, Rodrigo Cervantes, es encarcelado por deudas. 

1569: Cervantes huye a Italia al verse mezclado en un delito. 

Ingresa en un grupo militar español de Nápoles. 

1571: Queda inútil de una mano en la batalla de Lepanto. 

11572-1573: Combate contra los turcos en Ambarino y Túnez. 

1575: Cervantes y su hermano Rodrigo quedan detenidos en Argel. 

1575-1580: Cinco años de cautiverio, hasta el pago de su rescate. 

1580: Regresa a España.  Allí escribe y busca trabajo. 

1583: Nace Isabel, hija de sus amores con Ana de Villafranca. 

1584: Se casa con Catalina de Salazar y se instala en Esquivias. 

1585: Aparece la primera parte de su libro la Galatea. 

1587-1594: Trabaja de recaudador. Muere su madre, Leonor, en 1594. 

1597: Encarcelado durante un año por no poder rendir cuentas. 

1600: Muere su hermano Rodrigo, compañero de armas. 

1604: La familia Cervantes fija su residencia en Valladolid. 

1605: Se publica con gran éxito la primera parte del Quijote. 

1605-1613: Cervantes adquiere gran fama en toda Europa. 

1613: Sale Novelas ejemplares; un año después, Viaje del Parnaso. 

1614: El quijote falso, atribuido a Avellaneda, motiva a Cervantes. 

1615: Segunda parte del Quijote y Comedias y entremeses. 

1616: Se publican Los trabajos de Persiles y Sigismunda. 

23.4-1616: Miguel de Cervantes muere en Madrid por hidropesía. 

SIGLO XXI: LA QUIJOTADA ES COSA SERIA

EL INGENIOSO HIDALGO DE LA  Mancha metió ruido de locura, fantasía, ridiculez, exageración, bondad, nobleza y justicia.

A caballo del nombre de Don Quijote, y de Miguel de Cervantes, supo entrar en las páginas del diccionario de la lengua española para aludir a un determinado modo de proceder de los hombres que se ajustaba a su propia personalidad caballeresca… y a su utopía.

RELACIÓN DESIGUAL

Tildar a uno de quijote, adjetivar su acción de quijotesca o llamarla simplemente quijotada no es nada extraño ni esta fuera de lugar.

Son voces que siguen vivas en el mundo de hoy.  El escudero manchego Sancho Panza tuvo, en cambio, peor suerte.

Lo “sanchopancesco” como falto de idealismo cayo en desuso.  Suena a desigual batalla buscar razones tras molinos de viento que mueven la aventura y la desventura de las palabras y sus significados.

En la opera de Cristóbal Halffter (2000), su Don Quijote reflexiono sobre el mito en nuestra sociedad poniendo el elemento quijotesco como un necesidad de creer en la utopía.

Otro Don Quijote de serie de televisión estadounidense y británica del mismo año, aunque ubicado en el siglo XVIII, quiso mostrar el aire de budismo zen en las andanzas del maestro y su discípulo.  Mucha quijotería.

Así es como puede sonar académicamente un quijote: el hombre grave y severo hasta la exageración que pugna con las opiniones y los usos corrientes, por amor a lo ideal, o que quiere ser juez de causas nobles, aunque no le atañan.  Por cierto, la propia empresa de escribir el Quijote fue una quijotada inmensa y exitosa.

Biografia Dante Alighieri Poeta Italiano Cronologia y Obra Literaria

Biografía Dante Alighieri
Poeta Italiano Cronología y Obra Literaria

Dante no sólo es uno de los mayores poetas de que pueda galardonarse la Humanidad.

Es el hombre dotado de la fuerza sobrenatural de penetración capaz de hacerla testigo consciente del fin de un mundo: el medieval, dominado por las ideas religiosas de la Iglesia y el Imperio.

Su Divina Comedia, el poema inimitable en que «han puesto sus manos el cielo y la tierra», es, en efecto, el testamento intelectual, moral y religioso
del siglo XIII.

Dante parece convertirse en el dominador de dos mundos, cuyo espíritu distinto pudo abarcar gracias a su personalidad vehemente e indomable, su inmensa formación intelectual, su sensibilidad poética, su imaginación viva y penetrante, y la fulguración mística de su alma.

 Biografia Dante Alighieri poeta italiano

BIOGRAFÍA INTRODUCTORIA: No son muchos los datos que se conocen de la vida del gran poeta italiano Dante Alighieri, y respecto a algunos de ellos a veces resulta difícil separar los hechos históricos de las múltiples leyendas que rodean su figura. 

Nacido en Florencia en 1265, pertenecía a una familia noble venida a menos y partidaria de los güelfos. 

Dante fue el gran renovador de la lengua y la poesía italianas.

En las postrimerías del siglo XIII abandonó el latín en beneficio del italiano como vehículo de expresión literaria.

La apuesta del florentino por el lenguaje popular -o lengua vulgata- tuvo un efecto fundamental: su obra, cuya máximo exponente es la Divina Comedia, llegó a un público más amplio y participativo, en una época en la que el latín dominaba la cultura.

Probablemente, cursó estudios de filosofía y retórica, y trabó amistad con Guido Cavalcanti y otros poetas del dolce stü nuovo.

Su amor por Beatriz Portinari y el desconsuelo que le produjo su temprana muerte quedaron plasmados, en forma de relato poético, en la Vita Nuova, obra eminentemente juvenil, al igual que otras composiciones agrupadas más tarde en las Rime.

En fecha desconocida, contrajo matrimonio con Gemma Donati, con la que tuvo varios hijos.

A partir de 1295, Dante participó activamente en las controversias políticas de la época oponiéndose a las directrices teocráticas del papa Bonifacio VIII, actitud por la cual, tras diversas vicisitudes, fue condenado a la hoguera.

El poeta inició entonces un doloroso exilio que duró el resto de su vida y le llevó a Verona, Lunigiana, Lucca y otras poblaciones italianas, siempre en busca de protector.

Hacia 1307 empezó a componer la Commedia –más tarde calificada de Divina—, su obra más importante y una de las cimas de la literatura universal.

Escribió también un tratado en prosa sobre el saber medieval (Convivio), un compendio de sus ideas políticas (Monarchia) y una obra en latín sobre la importancia de la lengua vulgar (De vulgare ehquentia).

En 1318 se instaló en Ravena, ciudad en la que murió tres años más tarde.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

FICHA BIOGRAFICA

•  Nació en junio del año 1265, en Florencia (Italia), en el seno de una familia de comerciantes.

• En su infancia comenzó a escribir poemas y canciones.

• A los nueve años conoció a Beatriz Portinari, la mujer a quien más tarde amó y que inspiró sus obras más importantes.

• Participó en la vida política de Florencia y en 1289 formó parte del ejército güelfo (partido que apoyaba el poder del papado) que combatió contra los gibelinos (partido que defendía la autoridad imperial).

• Luego de morir Beatriz, en 1290, se casó con Gemma di Manetto Donati, con quien tuvo cuatro hijos.

• Por sus actividades políticas fue desterrado durante dos años de Florencia, le fue impuesta una multa y recibió la amenaza de ser ejecutado si regresaba a la ciudad.

• Vivió su exilio en Verona y en otras V ciudades del norte de Italia y, entre 1307 y 1309, en París.

• En ese período cambió sus ideas políticas y apoyó la unificación de Europa
bajo el gobierno de un emperador.

• Escribió varios textos defendiendo el uso del italiano como lengua literaria.

• En 1316 rechazó el ofrecimiento que le hizo la ciudad de Florencia para que regresara.

• Entre 1317 y 1321 escribió su obra maestra «La Divina Comedia», que recién se publicó en 1472.

•  Murió en Ravena, el 14 de setiembre de 1321.

La Divina Comedia es la obra más importante escrita por Dante. En ella describe su viaje imaginario a través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.

En los dos primeros de estos mundos es guiado por el poeta Virgilio y en el último lo acompaña su amada Beatriz. Para llegar al mayor número posible de lectores, el poeta florentino escribió el poema en italiano y no en latín, como se acostumbraba entonces.

La obra resume el pensamiento político, científico y filosófico de su época y fue traducida a mas de ventiochco idiomas.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

COMPLETA BIOGRAFIA:

(Florencia, 8 mayo 1265 – Ravena, 13 septiembre 1321).

Uno de los más grandes poetas italianos del siglo XIV y una de las primeras figuras de la literatura mundial. Contemporáneo de Francesco Petrarca y Giovani Boccaccio.

Nace en el seno de una noble familia florentina.

Quedó huérfano a temprana edad, haciéndose cargo de el Brumetto Latini, célebre profesor y secretario de la República de Florencia.

Desde joven aprendió el arte de trovar y adquirió una gran cultura teológica y de los saberes científicos y morales de su época.

Dante Alighieri

Apenas cumplidos nueve años, conoce a la niña Beatriz Portinari, cuya figura le queda grabada en el alma, profesándole un amor ideal y apasionado que, tras la muerte de la joven en 1291 se convirtió en una veneración mística.

Beatriz fue para Dante la musa inspiradora de todos sus pensamientos y su amor inmortal.

Estudió a los grandes poetas latinos, principalmente a Virgilio, de quien se dice aprendió el estilo que más tarde le daría fama.

Estudió en las Universidades de Bolonia y Padua.

Sirvió a su patria como soldado en las guerras florentinas.

En 1291 publicó su Vida Nueva, obra lírica de auténtica calidad poética, cuya figura central es Beatriz, y que fue considerada el anuncio de su inmortal epopeya.

Esta obra, junto con sus Canzoni le dieron la fama. Se distinguió notablemente en la batalla de Campaldino, donde fueron derrotados los gibelinos, y asistió al sitio de Caprona.

Se casDante Alighieri, Escritor Renacentistaó con Gemma de Manetto Donati, matrimonio acordado en 1277, con quien tuvo varios hijos.

A finales del siglo Xlll se dedica a los negocios públicos; habló en los comicios y desempeñó misiones en las Repúblicas, Estados vecinos y Corte Pontificia; liberó a varios ciudadanos devolviéndoles a su patria, y en París finalizó el tratado entre Francia y Toscana.

Es en esta ciudad donde obtuvo el título de bachiller e hizo los estudios pertinentes para doctorarse en teología, pero sin llegar a obtener el título.

Florencia estaba dividida en dos bandos irreconciliables -los güelfos y los gibelinos- la ciudad-estado cayó en el vértigo de las luchas civiles.

Los güelfos eran partidarios de la Iglesia y los gibelinos, del emperador Federico II.

Su objetivo era el mismo: dominar Florencia. Dante, que unía a su condición de literato una marcada personalidad de hombre público -ocupó algunos cargos en el gobierno florentino-, fue uno de los principales damnificados por esta situación.

Tras la victoria de la facción güelfa, debida, en gran parte, al intervencionismo del papa Bonifacio VIII en las querellas internas florentinas, Dante cayó en desgracia.

Pese a ser un firme defensor del partido güelfo, su facción más radical -los llamados negros- desencadenó una salvaje depuración en el seno del ala moderada, formada por los blancos.

El poeta, un blanco convencido, fue degradado públicamente bajo la acusación de «actividades antipapales y malversación de fondos públicos».

Se lo condenó al destierro y, luego, en rebeldía, a muerte.

Los odios políticos que desgarraban a Florencia empujaron a Dante a un exilio que se prolongó durante 20 años. Jamás pudo regresar a su ciudad natal

Siendo miembro del partido de los blancos (güelfos), fue acusado por el partido opuesto, los negros, a la derrota de los primeros, de haber vendido la justicia y haber recibido dinero contra las leyes, siendo condenado a la pena del fuego, acusación que recibió durante su estancia en Roma.

Un año más tarde, los desterrados crearon en Arezzo un gobierno compuesto de un poder deliberante o Consejo de los Doce, y de un poder ejecutivo o Consejo Secreto.

Dante abandona Roma y se une a los suyos, entrando a formar parte del Consejo de los Doce.

Tras un intento de entrar en la ciudad de Roma, fracasan y Dante busca refugio en Verona en 1305, donde compone su tratado filosófico Il Convivio, y otro sobre la lengua vulgar: Vulgari Eloquentia.

En 1306 vive en Padua y a finales de este año sirve como embajador a Franceschino Malaspina, dedicando a su hijo mayor el poema <<El Purgatorio>> y en 1310 redacta el tratado De Monarchia Mundi.

CARACTERÍSTICAS DE SU OBRA LITERARIA

1

2

Usó el italiano como
lengua de expresión literaria
Compiló el saber medieval
en su Divina Comedia

3

4

Su descripción del Cielo y
el Infierno aún sorprende
Dante es un clásico de la
literatura  universal

5

6

 La temprana muerte de su amada
Beatriz I marcó su obra
Sufrió el exilio y murió sin poder
regresar a Florencia

No pudiendo volver a su patria, en 1313 le conceden asilo en Rávena donde vivirá hasta el fin de sus días. En esta ciudad Dante intenta fundar una escuela literaria y es aquí donde termina su trilogía.

Fue acusado de herejía y es entonces cuando compone El Credo de su fe, con paráfrasis de los Salmos.

Explicación del Argumento de la Divina Comedia

UNA NUEVA POESÍA A mediados del siglo XIII, Europa asistió al nacimiento de la poesía trovadoresca, un nuevo género de tipo cortesano cuyo tema principal era el amor.

La poesía trovadoresca llegó a la región de Toscana (Italia) a finales del siglo XIII e influyó decisivamente en los autores florentinos.

Pero, al ser una ciudad-estado, Florencia no tenía una clase cortesana o aristocrática, así que los temas tratados por sus poetas fueron más cercanos a la reflexión y a la metafísica que al idealismo.

Pronto, Dante asumió esos principios.

Su obra principal es la Comedia, calificada más tarde de Divina, poema alegórico en 100 cantos y de una belleza inigualable.

Escrita en tercetos endecasilabos, en ella se expone la epopeya del alma humana, que es el hombre (Dante); éste es hallado por Virgilio, símbolo de la poesía, quien le hace visitar el Infierno y el Purgatorio y, en las puertas del Paraíso, es recogido por Beatriz, o la sabiduría cristiana, quien le llevará hasta el más alto cielo, donde por último San Bernardo le permite alcanzar la contemplación de Dios.

Composición alegórica, fue muy imitada por los poetas españoles y traducida a todos los idiomas. Se puede decir que esta obra creó la lengua italiana.

Hacia el Paraíso: La Divina Comedia es la narración del Viaje imaginario de Dante desde la selva en la que se encuentra perdido –el pecado- hacia el Paraíso –la redención– .

Pero antes de franquear las puertas del Edén, Dante, guiado por el alma del poeta Virgilio –que simboliza la razón-, debe cubrir un largo camino de perfección que se inicia en las profundidades de los “círculos del infierno –repleto de pecadores que penan terribles castigos-, pasa por el purgatorio –el lugar donde se limpian los pecados– y que culmina en el Paraíso.

En ese lugar, la visión mística de Dios representa la salvación eterna.

Jueves Santo: Pese a la carga simbólica que late en sus páginas, Dante quiso ubicar la Divina Comedia en un plano físico y temporal concreto.

La fantástica travesía del protagonista comienza al anochecer del jueves Santo, el 7 de abril de 1300, día en que se conmemora la Ultima Cena.

La unión entre recorrido físico y espiritual es un constante en la obra.

El bien y el mal: esquema moral: El mal y los que participan de el tienen un destino seguro: el infierno.

Dante encuentra a Lucifer en el Noveno Circulo del Infierno, con tres recintos reservados a las tres clases de traidores: a la propia sangre o parientes, a la patria y a sus propios huéspedes.

Lucifer esta devorando, con sus tres bocas, a judas, Bruto y Casio.

Beatriz y los beatos son la encarnación del bien y van contestando a Dante todas las preguntas que afectan a su alma y dificultan su camino.

Ya en el Paraíso, y tras erigirse la Virgen en el punto más luminoso de toda la descripción, Dante contempla directamente a Dios,  legando a la cumbre de la experiencia mística y al conocimiento completo.

La belleza de este encuentro condensa la división trascendente del pensamiento medieval.

El uno y el tres: Los NÚMEROS uno y tres tienen especial significado para el catolicismo, ya que Dios es  Uno y el Tres simboliza la Santísima Trinidad.

Por ello, la Divina Comedia se estructura en un solo poema, dividido en tres canticas con 33 cantos cada uno y las estrofas son tercetos encadenados.

Además, los círculos del Infierno son nueve, múltiplo de tres.

CRONOLOGÍA:

30-5-1265: Dante Alighieri nace en la ciudad de Florencia.

1274: Conoce a Beatriz, quien será su gran amor.

1285: Beatriz se casa con el florentino Simona del Bardi.

1289: Lucha, con los güelfos en la batalla de Campaldino.

1290: Duro golpe: su amada Beatriz muere a los 25 años.

1291: El poeta se casa con Gemma di Manetto Donati.

1294: Termina la Vita Nuova, una de sus primeras obras.

1295-1296: Este periodo marca el inicio de sus actividades públicas.

1296-1297: Es elegido miembro del Consejo de la Republica de Florencia.

1300: Embajador de San Gimignano. Apoya a los güelfos.

1301: Luchas civiles en Florencia entre güelfos y gibelinos.  El papa Bonifacio VIII toma el control de la ciudad.

1302: Dante es condenado a multa, expropiación y exilio.  Es advertido de que será ejecutado si regresa.

1302-1303: Dante comienza su exilio en la ciudad de Ravena.

1304-1307: Escribe De Vulgari Elocuencia.  Viaja por el norte de Italia.

1310-1314: Escribe la Monarchia.  Fracasa su vuelta a Florencia.

1313: Muere su idolatrado Enrique VII de Luxemburgo.

1315: Reanuncia a la amnistía concedida por Florencia.  Condenado nuevamente en Florencia por rebeldía.

1319-1320: Escribe las Eglogae, de temática campestre y bucólica.

1321: Termina la Divina Comedia, tras 17 años de trabajo.

14-9-1321: A los 56 años, Dante muere en Ravena (Italia). 

SIGLO XXI: ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO

Juan Pablo II desarmó la iconografía del infierno al definirlo como un estado del alma.

DE LA DIVINA COMEDIA NO PUEDE  decirse que sea un poemario del género de terror.

Pero el término dantesco quedo como sinónimo de pavor, aunque este significado sea una desviación del sentido integral.

Del viaje imaginario del poeta florentino Dante Alighieri por el infierno, el Purgatorio y el Paraíso solo parece tener un gran valor el lugar del tormento eterno, que desde Quevedo hasta Voltaire fue dibujado con imágenes espantosas.

El teólogo capuchino Martín von Cochem llego a fijar la altura de las llamas del infierno y estableció que Dios soplaba el fuego con su aliento.

Por otra parte, muchos catecismos del siglo XX abundaron en el tono apocalíptico, consiguiendo atemorizar a cristianos de buena fe.

En realidad, en su obra, Dante había establecido una especie de topografía del alma. Eso seria –a grandes rasgos- lo dantesco.

El autor estructura al infierno en círculos cada vez más profundos según la gravedad del pecado cometido.

De la misma manera, los “peldaños” del Purgatorio remiten a diversas inclinaciones pecaminosas y el cielo o Paraíso, a las diferentes virtudes.

Estas visiones dantescas fueron desarmadas por Juan Pablo II durante cuatro audiencias papales realizadas en julio de 1999.

El valor de esas regiones, que habían sido tenidas por eternas durante siglos, empezó a cambiar cuando el Pontífice estableció un nuevo “mapa” de la vida de ultratumba.

Del Cielo, el Papa dijo que “no es una abstracción ni un lugar físico entre las nubes, sino una relación viva y personal con Dios”.

Del infierno explico que “mas que un lugar, es una situación de quien se aparta de modo libre y definitivo de Dios”.

CURIOSIDADES:

LE PUSO OTRO TITULO
Por extraño que parezca, Dante no tituló Divina Comedia a su obra principal, sino simplemente Comedía –con acentuación griega- Los contemporáneos de Dante la conocieron así, con ese título.

Luego, a mediados del siglo XIV, Giovanni Boccaccio la llamó «Divina» porque le parecía una obra inspirada por Dios.

¿QUE HAY DE COMEDIA?
Mucha gente se pregunta por qué Dante llamó «Comedia» a un libro tan serio, ascético y religioso.

No es que le divirtiera enviar al Infierno a contemporáneos suyos -aunque lo hizo-, sino que para Dante la comedia era «lo que empezaba mal y acababa bien».

Así, él empezó en el Infierno y termina en el Paraíso; además, inició su viaje literario en el pecado y lo finalizó en estado de gracia.

Ver: Esquema del Paraiso de Dante

TRAIDORES
Dante expresó en su Divina Comedia una especial inquinia hacia quienes habían cometido una traición.

Los traidores merecían el cuarto recinto del Noveno Círculo del Infierno, donde ubicó a Judas iscariote –entregó a Cristo– y a Bruto y Casio -a quienes castigó por el asesinato de Julio César-.

RENCOR
A la muerte de Dante (1321), Florencia intentó salvar el error que había cometido exiliando al poeta y solicitó a la ciudad de Ravena sus restos mortales.

La sorpresa fue mayúscula cuando, al abrir la tumba, sólo encontraron unas pocas cenizas y una corona de laurel.

Cinco siglos después, en 1865, se encontraron los restos de Dante en una caja de madera, tras la pared del claustro de la iglesia de San Francisco.

En una nota fechada en 1677, el prior explicaba que los restos del poeta habían sido escondidos allí porque el papa León X quería desenterrarlos y esparcirlos por el viento como castigo por la publicación del tratado La Monarchia.

PIRÁMIDE DE MÁRMOL
En 1398, Florencia proyectó conservar en su catedral de Santa María del Fiori a sus hijos más famosos: entre ellos, Petrarca, Boccaccio y Dante.

Aunque los restos de Dante permanecen en Ravena, Florencia mantiene un homenaje postumo a su hijo ausente: una pirámide de mármol blanco, realizada por el escultor Canova, con la inscripción Onorate l’altissimo poeta («Honor al altísimo poeta»).

LA DIVINA COMEDIA:: Estando Dante exiliado en otros países por problemas políticos adquirió una rica experiencia que luego volcó en la elaboración de su obra magna, la Comedia, que después se llamó Divina, debido a la presencia de la voluntad de Dios.

Esta obra inmortal, es un poema en el que se reflejan las costumbres y las creencias de la época, con un propósito esclarecedor y didáctico a la vez.

En él, Dante se refiere a la suerte de las almas después de la muerte,en un viaje imaginario al Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, acompañado por Virgilio y su amada Beatriz.

Ver: Esquema del Purgatorio

La Divina Comedia es un resumen de todas las ciencias y de todos los conocimientos de la época, es un cuadro magnífico donde el autor expone la doctrina católica y describe el Infierno y el Cielo, tal como él los concebía.

En su tiempo fue una obra popular, a tal punto que en el siglo XIV se crearon cátedras en las universidades de Bolonia y Florencia para el análisis y comentario de su contenido.

La historia que Dante narra en La divina comedia es la siguiente: el jueves santo del año 1300, el poeta se perdió en un bosque frondoso y se encontró con que un leopardo, un león y un lobo le cerraban el paso.

Ya se daba por muerto cuando una figura blanca apareció entre los árboles.

Era Virgilio, el poeta y filósofo latino, enviado por la Virgen María y por Beatriz, quien desde el reino de los cielos protegía al hombre a quien verdaderamente había amado.

Virgilio se llevó a Dante a visitar el purgatorio y el infierno.

Juntos bajaron hasta lo más profundo del infierno, donde se hallaba Lucifer en el hielo eterno, rodeado de los más terribles pecadores, traidores y mentirosos, de todos aquellos que llegaron a la fama y al éxito por el camino del engaño.

Pero antes de llegar a este horrible lugar, por el camino Dante se encontró a todos los que de una manera u otra habían desempeñado un papel en la historia de su amada ciudad.

Emperadores, papas, caballeros altivos y usureros malhumorados; estaban todos allí, condenados al castigo eterno o esperando el día de la liberación en el que pudieran dejar el purgatorio para subir al cielo.

La historia es muy curiosa, y el libro es una recopilación de hechos, sentimientos, temores y plegarias de la gente del siglo XV.

Por encima de todo ello se mueve la sombra del solitario exiliado florentino, acompañado permanentemente de un sentimiento de desesperación. Pero, atención, que, cuando el triste poeta de la Edad Media atravesaba las puertas de la muerte, la vida empezaba para el niño que sería el primer hombre del Renacimiento.

Era Francesco Petrarca, hijo del notario de la pequeña ciudad de Arezzo.

Esta obra dolorosa, que sólo fue terminada tres años antes de la muerte del proscrito, resume su vida, su saber, su teología, su filosofía. En sus cien cantos, Dante recogió toda la ciencia de su tiempo, mezclando astrología e influencias místicas, cosmología, geología y astronomía.

Adoptó la filosofía de Santo Tomás de Aquino, pero sin fidelidad servil: ¡el santo se hubiera estremecido al ver tantos Papas lanzados al infierno!.

El gigantesco poema está divido en tres partes: el Infierno, que representa al hombre pasando a través del pecado, con su sufrimiento y su desesperación: el Purgatorio, que muestra su purificación por la fe; el Paraíso, en el que vemos su redención por la revelación divina y el amor.

Desde que apareció esta obra, Italia ha venido reverenciando en Dante al creador de su lengua; Petrarca y Boccaccio se inspiraron en su arte, y toda Europa vibró con la historia del exiliado que visitó el infierno, regresó, y nunca conoció la sonrisa.

AMPLIACIÓN DE LA BIOGRAFÍA ANTERIOR:

Dante Alighieri nació en Florencia, dentro de una familia noble, en 1265.

Estudió teología en la Universidad de París y medicina en la de Bolonia.

También cultivó las bellas artes y aprendió, con bastante perfección, la música y la pintura. Si bien, en un principio, por razones de familia, militó en el partido güelfo, se alistó posteriormente con los gibelinos.

Las luchas políticas en que se vio envuelto hicieron que fuera desterrado de Florencia y luego sentenciado a ser quemado vivo.

Aunque esta pena no llegó a aplicarse, no pudo volver a su patria y se vio obligado a deambular de ciudad en ciudad, con lo que adquirió una rica experiencia que luego volcó en la elaboración de su obra magna, la Comedia, que después se llamó Divina, debido a la presencia de la voluntad de Dios.

Esta obra inmortal, es un poema en el que se reflejan las costumbres y las creencias de la época, con un propósito esclarecedor y didáctico a la vez.

En él, Dante se refiere a Ja suerte de las almas después de la muerte, en un viaje imaginario al Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, acompañado por Virgilio y su amada Beatriz.

La Divina Comedia es un resumen de todas las ciencias y de todos los conocimientos de la época, es un cuadro magnífico donde el autor expone la doctrina católica y describe el Infierno y el Cielo, tal como él los concebía.

En su tiempo fue una obra popular, a tal punto que en el siglo XIV se crearon cátedras en las universidades de Bolonia y Florencia para el análisis y comentario de su contenido.

Dante escribió, además, otras obras, entre las que se destacan el tratado De la monarquía, en el que propone un gobierno universal; y el Banquete, donde, a manera de los diálogos de Platón, expone sus ideas sobre diversos temas.

Falleció en Ravena en 1321.

Su espíritu ejerció gran influencia en los creadores del siglo siguiente, como es el caso de Miguel Ángel, a través áe\ Juicio Final, pintado en la Capilla Sixtina. en el Vaticano.

Dante, hijo de un abogado florentino de la familia de los Alighieri, que vio la luz por primera vez en 1265.

Dante Alighieri creció en la ciudad de sus antepasados, mientras Giotto pintaba escenas de la vida de san Francisco de Asís en las paredes de la basílica de la Santa Cruz.

Pero, cuando iba a la escuela, sus ojos asustados a menudo topaban con charcos de sangre provocados por la terrible guerra que mantenían los güelfos y los gibelinos, los partidarios del Papa y los partidarios del emperador, respectivamente.

Al hacerse mayor, Dante entró en las filas de los güelfos porque su padre lo era, de la misma manera que hoy un joven acostumbra a ser de derechas o de izquierdas porque sus padres lo son.

Sin embargo, al cabo de unos años, Dante se dio cuenta de que, si Italia no se unía bajo el mando de un solo jefe, el país amenazaba con derrumbarse, víctima de las envidias de un millar de pequeñas ciudades.

Entonces se hizo gibelino.

Buscó ayuda más allá de los Alpes. Esperaba que un emperador poderoso llegase a restablecer la unidad y el orden.

Pero esperó en vano.

En el año 1302, los gibelinos fueron expulsados de Florencia.

Desde aquel momento hasta el día de su muerte, que le llegó en 1321 en Rávena, Dante fue un vagabundo que comía gracias a la caridad de hombres ricos cuyos nombres hubieran caído en el más profundo olvido si no hubiera sido porque fueron amables con el poeta.

Durante aquellos muchos años de exilio, Dante se vio impulsado a justificarse y a justificar las acciones que había llevado a cabo en su época de líder político en Florencia y los días que había pasado caminando a orillas del río Arno, con la esperanza de ver a la encantadora Beatriz Portinari, que murió siendo esposa de otro hombre, doce años antes de la expulsión de los gibelinos.

Su carrera política fue un fracaso.

Sirvió a su ciudad natal fielmente, pero lo acusaron de apropiación de fondos públicos y el tribunal lo condenó a ser quemado vivo en la hoguera si volvía a Florencia.

Para exculparse ante sus contemporáneos y ante sí mismo,

Dante creó un mundo imaginario y describió con gran detalle las circunstancias en las que había sido derrotado, la avaricia, la lujuria y el odio que habían convertido a su querida Italia en un campo de batalla donde mercenarios desaprensivos defendían los intereses de tiranos pérfidos y egoístas.

La historia que Dante narra en La divina comedia es la siguiente: el jueves santo del año 1300, el poeta se perdió en un bosque frondoso y se encontró con que un leopardo, un león y un lobo le cerraban el paso.

Ya se daba por muerto cuando una figura blanca apareció entre los árboles.

Era Virgilio, el poeta y filósofo latino, enviado por la Virgen María y por Beatriz, quien desde el reino de los cielos protegía al hombre a quien verdaderamente había amado. Virgilio se llevó a Dante a visitar el purgatorio y el infierno.

Juntos bajaron hasta lo más profundo del infierno, donde se hallaba Lucifer en el hielo eterno, rodeado de los más terribles pecadores, traidores y mentirosos, de todos aquellos que llegaron a la fama y al éxito por el camino del engaño.

Pero antes de llegar a este horrible lugar, por el camino Dante se encontró a todos los que de una manera u otra habían desempeñado un papel en la historia de su amada ciudad.

Emperadores, papas, caballeros altivos y usureros malhumorados; estaban todos allí, condenados al castigo eterno o esperando el día de la liberación en el que pudieran dejar el purgatorio para subir al cielo.

La historia es muy curiosa, y el libro es una recopilación de hechos, sentimientos, temores y plegarias de la gente del siglo XIII.

Por encima de todo ello se mueve la sombra del solitario exiliado florentino, acompañado permanentemente de un sentimiento de desesperación.

Pero, atención, que, cuando el triste poeta de la Edad Media atravesaba las puertas de la muerte, la vida empezaba para el niño que sería el primer hombre del Renacimiento.

Biografia de William Shakespeare Historia de la Literatura Inglesa

Biografía de William Shakespeare: Historia de la Literatura

Se sabe muy poco de la vida de William Shakespeare. Bautizado en Stratford on Avon el 26 de abril de 1564, su padre era por entonces un vecino próspero de aquella ciudad; la familia de la madre era católica. 

En 1582, a los dieciocho años, William casó con Anne Hathaway, ocho años mayor que él; seis meses después les nacía una hija, Susana, a la que en 1585 le siguieron dos mellizos.

Desde entonces hasta poco después de 1590, en que aparece en Londres como actor y autor teatral, hay un paréntesis oscuro en su vida.

Nada puede asegurarse respecto a su educación, si viajó por el extranjero y sobre lo que le llevó a Londres.

Incluso una vez iniciada su carrera, la mayoría de los datos proceden de documentos legales, pues, para suerte de los investigadores, Shakespeare no siempre pagaba las facturas, así como de los papeles de las compañías teatrales y de las referencias (no todas favorables) de otros escritores.

La vida privada de Shakespeare es un misterio. Su matrimonio parece que no fue feliz. Mientras trabajaba en Londres, su familia permaneció en Stratford, adonde él regresó en sus últimos años después de haber hecho fortuna.

Escribió poesía y, aunque no muy leída, es probable que causara al autor gran satisfacción. Su obra teatral está formada por treinta y siete piezas de temas sumamente variados.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Shakespeare William

(Stratford-upon-Avon, abril 15ó4 – ibí., 23 de abril de 1010)

BREVE FICHA BIOGRAFIA DE SHAKESPEARE

• Nació el 23 de abril de 1564, en Stratford-upon-Avon (Inglaterra).

• Probablemente, sólo cursó la escuela primaria.

• 9 A los dieciocho años se casó con Anne Hathaway.

• El 26 de mayo de 1583 nació Susana, su primera hija.

• Dos años más tarde fue padre de mellizos: Hamnet (un niño que murió a los once años) y Judith.

• Hacia 1588 se trasladó a Londres (Inglaterra) y cuatro años después logró gran éxito como dramaturgo y actor teatral.

• Al poco tiempo, consiguió el mecenazgo de Henry Wriothesley, tercer conde de Southampton.

• A partir de 1593 publicó varios poemas y sonetos que le permitieron s reconocido como un brillante poeta renacentista.

• Desde el año siguiente escribió dos obras teatrales por año, entre ellas «Ricardo 111» y «El Rey Lear».

Teatro y fortuna: Una serie de arreglos financieros le permitieron compartir las ganancias de la compañía teatral en la que actuaba, la Chamberlain’s Men (más tarde llamada King’s Men) y de los dos teatros que esta poseía, The Globe y Blackfriars.

• En 1608 decidió abandonar su profesión de actor y regresar a su ciudad natal. Allí, con su inmensa fortuna compró una casa llamada New Place.

• Murió el 23 de abril de 1616 y fue sepultado en la iglesia de Stratford.

Shakespeare escribió por lo menos treinta y seis obras: comedias, historias, romances y tragedias. Entre ellas se destacan «Romeo y Julieta», «Hamlet», «Macbeth», «El Rey Lear», «La Fierecilla Domada», «El Sueño de una Noche de Verano», «El Mercader de Venecia» y «La Tempestad».

Desde el siglo XIX en adelante, su producción dramática ha tenido una enorme influencia en la cultura mundial y en el desarrollo del idioma inglés, además de que aún continúa representándose con mucho éxito.

Fuente:Ficha sobre la biografia de SHAKEASPEARE WILLIAM Revista GENIOS

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Biografía de William Shakespeare: Dramaturgo y poeta inglés. Durante la segunda mitad del reinado de Isabel I (1558-1003) asiste Inglaterra al auge de su literatura, y particularmente de su teatro.

Por encima de cualquier otro autor, ocupando un lugar de máxima importancia en la Historia de la Literatura inglesa y universal, se encuentra William Shakespeare.

Nació en el seno de una familia humilde. Aunque de noble estirpe, su padre trabajó la mayor parte de su vida como carnicero, lo que no quitó que conservara el blasón familiar: un brazo empuñando una lanza. William trabajó en el matadero-carnicería desde muy joven, dedicándose con interés, al mismo tiempo, a la lectura. A los diecisiete años compuso su primera cuarteta.

Según asegura Víctor Hugo, esa misma noche conoció en una reunión de jóvenes amigos a Ana Hathaway, ocho años mayor que él, con la que se casaría poco después.

En 1583, nacería su hija Susan y en 1585, sus gemelos, Judith y Hamnet. Abandonó después a su familia y marchó de su población natal. Nunca más volvería a saber de su esposa.

Trabajó como maestro de escuela, como escribiente de un procurador y hasta fue cazador furtivo. Detenido por esta actividad, encarcelado y procesado, tuvo que huir a Londres, donde su primera ocupación fue la de cuidar caballos a las puertas de los teatros.

Poco después consiguió el empleo de traspunte en el teatro Black-Friars, el más concurrido de Londres.

En 1587 pasó de apuntador a las tablas como comparsa y posteriormente como cómico.

Siendo actor, comenzó a frecuentar algunas tabernas donde pudo relaciónarse con autores de cierta fama. Conoció a Decker, a Symon Forman y a sir Walter Raleigh, entre otros. Paralelamente, Shakespeare no había dejado de cultivar sus lecturas, entre las que destacaba la de Montaigne.

Shakespeare WilliamsEn 1589 escribió su primera obra dramática, «Pericles», y dos años después, «El rey Enrique VI».

Su teatro no supuso una innovación, pero sí la conclusión de los esbozos que ya habían sido iniciados por anteriores autores; la conclusión genial y definitiva de un tipo de dramaturgia que apenas comenzaba a aflorar.

La mezcla de elementos cómicos y trágicos, la utilización del verso blanco, la conjunción de la prosa y las formas poéticas de una misma obra y tantos otros factores literarios que escandalizaron a los espectadores de incuestionable sabiduría artística e insuperable cultura clásica, habían sido ya preludiados por autores como Richard Edwardes.

Pero Shakespeare fue quien los perfecciónó y asumió en profundidad para darles un sentido plenamente innovador, casi revoluciónario, e indudablemente magistral.

En 1593, escribe «La fiera domada»; en 1595, «Timón de Atenas»; en 159ó, compuso «Macbeth», «Cimbelino» (1597); en 1598, «Los dos hidalgos de Verona», «Bien está lo que bien acaba», «Sueño de una noche de veraño», «El mercader de Venecia», etc. En 1599, «Romeo y Julieta». En 1ó02, concluyó «Otelo» y, un año después», «Hamlet». «Julio César», en 1ó04; «El rey Lear», en 1ó07; «Antonio y Cleopatra», en 1ó10 y, en 1ó11, «Enrique VIII», «Cuento de invierno» y «La tempestad».

Sus obras no siempre se representaron inmediatamente después de componerlas. Los estrenos se preparaban, sin embargo, rápidamente, ensayando sobre el manuscrito por falta de tiempo para hacer copias. Ello ha ocasiónado la pérdida de prácticamente todos los originales.

En 1ó07, el rey le concedió la dirección y explotación del Black-Friars, asó como una participación en las ganancias del Globe Theatre, el más importante de Londres.

Pese a todo, el censor Chambelan no dejó de causar problemas a Shakespeare. Prohibió la publicación de sus obras y dificultó algunos de sus estrenos. A pesar de todo, el teatro de Shakespeare no dejó de guardar una carga satírica y crítica contra algunos aspectos de la sociedad de su tiempo.

En 1ó13, decidió retirarse a su casa de Stratford-on-Avon. Su situación económica había empeorado y se vio obligado a hipotecar; pese a todo, a partir de este año vivió hasta su muerte en su New-Place, retirado por completo de su actividad literaria.

A su muerte su obra cayó en el olvido. En el siglo XVIII algunos autores hacen aparecer obras del gran dramaturgo, apropiándose de ellas y, hacia 1728, Voltaire llevó a Francia el legado de Shakespeare sólo para que sirviera de burla. Finalmente, Garrick rescató en Inglaterra al gran genio, con lo que se inició su revalorización.

Hamlet, una de sus obras más importantes

Decir Hamlet es decir Shakespeare. Sin duda es su obra teatral mas conocida, la pieza que alberga una de los pasajes mas celebres de las letras universales.  El “ser o no ser” con que arranca el monologo pronunciado por el espíritu atormentado del príncipe Hamlet de Dinamarca, simboliza mejor que ninguna otra circunstancia la esencia de lo que se denomina “shakesperiano”.

Dudas trágicas

Shakespeare escribió Hamlet entre 1600 y 16001.  Al parecer, el dramaturgo se baso en una obra anterior de Thomas Kid.  Pero el Hamlet de Kid –el cual no se ha conservado- en un texto dramático sobre las querellas dinastías en l Dinamarca del periodo medieval. Shakespeare, en cambio, no se basa tanto en la trama histórica, sino que apunta a la tragedia personal que vive el joven Hamlet.

Acosado por las dudas y por el descubrimiento de una realidad atroz, Hamlet es la viva estampa de quienes se enfrentan con la propia experiencia de la vida, que puede resultar amarga.  El encuentro con el espectro de su padre –un difunto rey de Dinamarca- revela a Hamlet una cruda realidad.  Su tío Claudio había asesinado al monarca para usurpar el trono y para poder casarse con la reina Gertrudis, madre de Hamlet.

Pesimismo

Esa verdad obnubila el entendimiento del príncipe.  Hamlet cae en el pesimismo al considerar que la maldad y la mentira son la guía de todas las actitudes morales.  Se trata de un pesimismo desgarrado, demoledor, que no hace distinciones entre lo puro y lo corrupto, y que ejerce en el príncipe un paulatino proceso de degradación moral que culmina en la tragedia del último acto de la obra de Shakespeare.

El monologo

El monologo de Hamlet esta en la Escena I del Acto III.  Aquí se transcribe un fragmento: “Ser o no ser: esta es la cuestión (…) morir, dormir, nada más y, con un sueño, decir que acabamos el sufrimiento del corazón y los mil golpes naturales que son herencia de la carne.  Esa es una consumación piadosamente deseable: morir, dormir, quizás soñar”.

CRONOLOGÍA:

26-4-1564: William Shakespeare, bautizado en Stratford-upon-Avon.

1582: Se casa con Ann Hathaway, ocho años mayor que el.

1583: Nace su primera hija, a la que llaman Susan.

1585: La pareja tiene dos mellizos, Judith y Hamnet.

1587: Shakespeare se traslada, sin su familia, a Londres.

1590: Estreno anónimo de Enrique VI (primera parte).

1592: Escribe dos grandes obras: Tito Andronico y Ricardo III.

1593: Los teatros londinenses son cerrados debido a la peste.  Escribe La fierecilla domada y La comedia de errores.

1594: Es autor y coempresario de una compañía de teatro.

1595: Escribe Romeo y Julieta.  Publica La violación de Lucrecia.

1596: .Muere su hijo Hamnet.  Redacta El mercader de Venecia.

1597: Compra su casa de New Place, en su ciudad natal.

1598: Sale, con su nombre, Trabajos de amor perdidos.  Concluye Mucho ruido por nada y Enrique VI.

1599: Se encarga del teatro The Globe.  Escribe Julio Cesar.

1600: Termina su Hamlet.  Su padre muere al año siguiente.

1602: Escribe las obras Otelo y Bien esta lo que bien acaba. 

1603: Muere la reina Isabel I.  Hamlet obtiene gran éxito.

1605: Escribe las magistrales El rey Lear y Macbeth.

1606-1609: Redacta Antonio y Cleopatra, Coriolano, Sonetos y Cimbelino.

1610: Se retira a su ciudad. Escribe Cuento de Invierno.

1611: Termina La tempestad. Se desentiende de su legado.

23-4-1616: Muere en Stratford-upon-Avon, a los 52 años. 

SIGLO XXI: EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR

SHAKESPEARE ALZO EL TELÓN DE     las miserias y de las grandezas del ser humano.  Retrató magistralmente lo bello y lo feo, lo bondadoso y lo malvado, lo grotesco y lo dulce.  En suma, el “ser o no ser”.

Semejante destreza literaria no podía pasar inadvertida.  El paso de los siglos llevo a la obra del poeta a las cimas mas altas de la literatura.

Shakespeare fue un gran precursor de la escena moderna.  Supero el teatro medieval –lleno de misterios teológicos- y desnudo el alma verdadera del hombre para que los espectadores pudieran solazarse u horrorizarse con ella.

LA GRANDEZA DE UNA OBRA

Elevado por la crítica a la condición de clásico literario, Shakespeare constituye una fuente constante de inspiración artística. Durante el siglo XIX sus obras fueron representadas una y otra vez.

Actualmente, “lo shakesperiano” constituye un banco de experiencia formidable para el teatro de vanguardia.  Hamlet lleva la delantera.  Ni siquiera con la muerte, en mayo de 2000, de sir John Gielgud –el autor británico que logro en 1930 llevar de forma pura y exitosa la soledad la soledad del príncipe danés al teatro comercial-, se acabo el legendario “ser o no ser”.

En tanto, las adaptaciones de las obras del ingles al cine tampoco  parecen tener fin.  El pleno siglo XX, Orson Welles llevo al cine a Otelo (1952) y Franco Zefirelli, a Romeo y Julieta (1968).  Por su parte, el actor y director británico Kenneth Branagh –un shakesperiano confeso- realizo algunas versiones notables, entre las que no podían faltar Otelo (1995) y Hamlet (1996).  Otro filme, Shakespeare apasionado (1998) –que trata sobre el estreno de Romeo y Julieta– fue premiado con siete Oscar de la Academia de Hollywood.

Las piezas de Shakespeare siguen representándose en escenarios de todo el mundo. Abajo, escenas del acto primero de la obra Enrique VI, protagonizada por una compañía de teatro contemporáneo en 1991.

ALGO MAS SOBRE LA BIOGRAFÍA DE SHAKESPEARE

Retirado de la escuela, William se e obligado a trabajar para ayudar a mantener su casa; entre otros oficios, prende a carnear bovinos y a matar meros. Así, cambiando constante-ente de profesión, llega a los dieciocho años sin muchas perspectivas. A esa altura de su vida resuelve seguir el ejemplo del padre: casarse con una mujer de dinero como fórmula práctica para resolver los apuros financieros.

El párroco de la Iglesia de la Santísima Trinidad de Stratford-on-Avon ceebra, en noviembre de 1582, el casamiento de William Shakespeare con Anne Hathaway, hija de un rico agricultor. La novia era ocho años mayor que el novio. Para cumplir con una antigua tradición, van a vivir a la residencia de los padres del joven ; y a sólo seis meses de su casamiento nace la primera hija, Susan. En enero de 1585 nacerán los gemelos: Judith y Hamnet.

ENTRE LAS DECAPITACIONES
Y EL TEATRO, ES MEJOR EL TEATRO

A los veintitrés años, con mujer y res hijos, William Shakespeare aún no se ha definido por profesión alguna, si bien ya ha experimentado los más diversos oficios. Tal vez ninguno de los jóvenes de sus edad se entusiasme tanto como él, en Stratford, con las maravillosas historias que los viajeros cuentan sobre Londres. Y una idea que hace ya tiempo viene alimentando acaba por transformarse en decisión: abandonar la estrechez de horizontes de su villa natal y mudarse a la capital, importante centro cultural en el que las posibilidades de fama y fortuna serán por cierto mucho mayores.

Hay dos versiones diferentes acerca del motivo que precipitó en 1587 el viaje de Shakespeare a Londres. Según la primera, William era un apasionado por la caza y solía practicarla en los bosques de los alrededores de Stratford, ricos en ciervos y venados. En cierta ocasión, penetró en un coto particular y terminó siendo apresado como «cazador furtivo».

Al salir de la cárcel dedicó al dueño del bosque, un cierto Sir Thomas Lucy, una balada satírica. Resultado: el hombre se irritó, juró vengarse, y Shakespeare aprovechó la ocasión para cambiar de aires, partiendo para Londres. La otra versión, empero, dice que Shakespeare salió para la capital junto con la compañía de los Artistas de la Reina, que en 1587 hizo una gira por el Condado de Warwick.

El largo viaje hasta Londres —unos tres días, a caballo— era hasta cierto punto peligroso; en los bosques que los caminos atravesaban se escondían bandas de salteadores, prestos a atacar a los viajeros, cortarles el cuello y llevarse su bolsa de monedas. Por lo menos, eso era lo que se decía en Stratford. Nada de ello, empero, intimidaba a Shakespeare. Dejó confiado la ciudad, abandonando allí a su mujer y a sus hijos, resuelto a aprovechar al máximo las lecciones de esa aventura.

En el camino quedó encantado con el espectáculo de las nuevas residencias campestres, concebidas ya no para la guerra sino para el placer de los grandes señores, erigidas cerca de los castillos semidestruidos durante las guerras civiles de los siglos anteriores.

En Londres deambuló varios días por la ciudad, donde todo era novedad para él. Pasó tardes enteras sentado en las márgenes del Támesis, y admiró la gran cantidad de barcos cargueros de diversas banderas que atravesaban el río, llevando y trayendo mercancías. Paseó despreocupadamente por las calles y se mezcló con la variada y pintoresca multitud de la metrópoli: caballeros suntuosamente vestidos, artesanos, mercaderes, artistas, marineros, mendigos.

Dos diversiones entretenían principalmente a los londinenses: las ejecuciones de sentencias de muerte acompañadas muchas veces por terribles torturas, y el teatro, que poco a poco dejaba la representación de piezas religiosas para poner en escena dramas sangrientos o comedias satíricas.

Entre las dos cosas, Shakespeare prefirió el teatro. No perdía una sola representación. Cada vez más atraído, terminó por resolverse: haría de ese arte su profesión. Para ello, era necesario llegarse a las casas de espectáculos y hacer contratos con artistas y dueños de compañías teatrales.

Pero los días iban pasando y las pocas economías traídas de Stratford-on-Avon se agotaban rápidamente. Como necesitaba un empleo para sustentarse, Shakespeare no vaciló: aceptó ganarse la vida cuidando los caballos de los ricos londinenses que asistían al Teatro de James Burbage.

Esa tarea le permitiría estar cerca del ambiente teatral y acabaría haciéndose un lugar en ese mundo que lo fascinaba. Burbage era una figura de gran prestigio en el ambiente teatral y literario de Londres.

Actor principal de una de las grandes compañías londinenses, levantó en 1576 el primer teatro —The Theatre— construido especialmente para ese fin en Inglaterra. Con una serie de soluciones innovadoras, la casa de espectáculos de Burbage se constituyó en un verdadero modelo para otros teatros isabelinos. Así, a fines del siglo XVI, la capital inglesa contaba ya con cuatro o cinco casas de espectáculos construidas según el modelo del Teatro de Burbage.

Este, a su vez, se inspiraba en las posadas o mesones, instalaciones que, hasta entonces, hacían las veces de salas de espectáculos. Rectangulares, los mesones europeos parecían kanes orientales, con su patio en el centro al que daban las galerías de los pisos superiores e incluso sus cuadras.

Una parte del patio servía como escenario; la restante era ocupada por espectadores que permanecían de pie. Pero el conjunto no dejaba, aun durante las representaciones, de cumplir sus primitivas funciones: criados y huéspedes atravesaban libremente el patio deteniéndose a veces para mirar, y a veces llegando a intercambiar improvisadas frases con los actores.

Burbage partió de esa estructura, pero dándole una forma circular, a semejanza de un teatro antiguo. Perfeccionó también los escenarios, para poder contar con varios niveles de actuación. Además del escenario mismo, abrió «bocas» en el tablado para la aparición de demonios o espectros.

En la parte superior agregó una galería para simular balcones o torres de castillos, y también un pequeño palco para los músicos. Sobre todo ese conjunto se ubicaban las piezas en las que los actores se preparaban para entrar en escena y en las que se guardaban los ropajes y elementos de utilería.

Por medio de mecanismos simples, se podían producir los efectos que entusiasmaban al público isabelino: temporales, vapores infernales, sones celestiales. Los actores se veían obligados a ser muy versátiles: debían representar los papeles femeninos de la obra —todavía prácticamente no había actrices—, interpretar varios personajes diferentes en una misma representación, saber improvisar y tener desenvoltura  para pasar fácilmente de lo trágico a lo cómico.

Shakespeare podía asistir a las funciones y aprendía. Hasta que, tras insistentes pedidos, logró que Burgabe le diera una oportunidad. Se desempeñó bien como actor, y termine ser contratado por el director del teatro. Con el tiempo, llegó a ser su amigo y colaborador.

Las comedias amorosas de Shakespeare
Durante la primera mitad de su carrera, Shakespeare destaca sobre todo como autor de comedias. Una de las más famosas es El mercader de Venecia (1596), en la que, como es habitual en los escritores isabelinos, se mezclan dos historias, procedimiento de efectos muy positivos.

Una es la historia de Porcia, joven que tiene que elegir entre varios pretendientes. La declaración del amor de Porcia hacia Bassanio, que codicia su fortuna, es deliciosa. Shakespeare plantea aquí el problema de la elección de valores reales. El segundo tema es el del malvado usurero Shylock.

A vuestro gusto y La duodécima noche (o Noche de Epifanía) son, sin duda, las más hermosas comedias de amor escritas en inglés. Ambas versan sobre los obstáculos que mantienen alejados al héroe y a la heroína. Los disfraces y la falsa identidad desempeñan un papel importante en la trama: la protagonista se disfraza de muchacho, con lo que el galán no puede explicarse la atracción misteriosa que siente por el «chico». Como en el teatro isabelino los papeles femeninos los interpretaban muchachos, resultaba muy sencillo y apropiado emplear este recurso.

Aparte de las comedias, Shakespeare escribió también en esta primera etapa diversas obras sobre la historia inglesa. Las consideró probablemente como tragedias sobre la pesada carga de la corona y la difícil situación del rey, en quien recaen todas las responsabilidades del reino. (Imagen derecha: Retrato de Shakespeare)

El gran tema de estas obras históricas es el de los horrores de las guerras civiles. A través de ellas se manifiesta su fe en la necesidad de un gobierno fuerte que evite la anarquía, una postura política conservadora, que los monarcas de la casa Tudor aceptaban de muy buen grado. Pero en las manos de Shakespeare, esta actitud era algo que mero conformismo, ya que aparece rodeada de implicaciones emocionales y filosóficas muy profundas.

Fuente Consultada:
Revista Enciclopedia El Árbol de la Sabiduría Fasc. N°35 Shakespeare y el Teatro Inglés

Biografia de Beethoven Compositor-Cronología-Obra Musical

Biografía de Beethoven Ludwig
Compositor-Cronología-Obra Musical

BIOGRAFÍA DE BEETHOVEN LUDWIG: (Bonn, 16 de diciembre de 1770 – Viena, 26 de marzo de 1827). Compositor alemán. Con él se inicia una nueva fase en la historia de la música: el romanticismo. La crítica de la época le considera un genio llamado a ser el sucesor de Mozart.

Beethoven Ludwig compositor aleman

BREVE FICHA BIOGRAFICA

• Nació en 1770, en Bonn (Alemania), donde su padre trabajaba como cantante de la Corte.

• Desde niño tuvo un talento especial para la música: a los doce años pasó a ser asistente de órgano y publicó su primera composición.

• Su padre lo obligaba a largas horas de estudio para convertirlo en un niño prodigio. Pero fracasó en su intento.

• A los diecisiete años fue enviado a Viena donde conoció a Mozart, de quien recibió algunas lecciones. Pero la muerte de su madre lo obligó a regresar.

• Dos años más tarde, se hizo cargo de sus dos hermanos menores.

• En 1792 volvió a Viena para estudiar con Franz Haydn.

• Durante mucho tiempo se mantuvo dando conciertos, enseñando piano y con la venta de sus composiciones.

Un Músico Popular: En 1809, tres miembros de la aristocracia vienesa le aseguraron un ingreso anual.

• Durante los diez años siguientes escribió veinte sonatas para piano y logró fama como pianista.

• La sordera, que había empezado a afectarlo en 1800, lo obligó a abandonar sus presentaciones en público.

• Su nombre y su música se hicieron muy conocidos. En 1815, Viena le otorgó la «ciudadanía honoraria».

• Hasta 1826 compuso alrededor de ciento veinticinco obras.

• Murió el 26 de marzo de 1827, en Viena.

BIOGRAFIA DE LUDWIN VAN BEETHOVEN

Ludwig van Beethoven nació en Bonn, electorado de Colonia, el 16 de diciembre de 1770. Fue un niño prodigio.

A los ocho años da su primer concierto, en Colonia, y hace un pequeño viaje por Holanda.

Aun cuando por su genio no lo hubiera sido, su padre, tenor de la Capilla del Elector, le hubiera obligado a comportarse como tal; hombre presuntuoso, de talento nulo, decidió en seguida hacer carrera del hijo.

Afortunadamente, esta explotación redundó en una formación de primer orden para Ludwig, que se absorbió desde los cuatro años en la música, cerrando sobre ella su mundo infantil y eludiendo de esta manera la triste vida familiar, llena de ratos amargos y de estrecheces económicas.

Le preguntaron a Wagner: «—Maestro: ¿quién es el mejor músico del mundo?». Y respondió el autor de Sigfrido, tan campante y seguro: —»¡Yo!». «—Pero… ¿y Beethoven?», le opuso el preguntón. Y rápido precisó Wagner, con mieles de humildad en la respuesta: «—¡Beethoven es la música!»

Estudió, pues, violín, piano y órgano, con buenos maestros; especialmente con Charles G. Neefe, en quien, además, encontró un amigo sincero que, de inmediato, calibró los quilates de su talento.

A los doce años pasó a formar parte de la Orquesta de la Opera del Estado y un año después fue nombrado maestro al cémbalo y concertador.

Durante esta época estudia intensamente a Bach y Clementi; se inclina apasionadamente por el violín y recibe lecciones de Franz Ries.

A los diecisiete años ve colmada una de sus mayores ilusiones: viaja a Viena y toma allí contactó con el apogeo de Mozart.

Imposible sustraerse a la influencia de este creador puro, lleno de encanto y frescura; las primeras obras de Ludwig, revelarán el impacto y testimoniarán su admiración irreprimible.

Pero la vida no va a ahorrarle trances difíciles.

La madre está gravemente enferma y debe regresar a Bonn para hacerse cargo de la casa, abandonada por completo por el padre voluble y borracho.

Su única compensación afectiva se la proporciona una joven discípula: Eleonora de Bruning.

Ella le dedicó la única ternura que hasta entonces recibiera su alma prematuramente melancólica, cuyo impulso creador se despertaba ante la tristeza oculta en cualquier rincón de la naturaleza.

Esta afinidad con lo melancólico iba creando en él — y los años sucesivos lo comprobarían — una especie de repulsa a la felicidad. Beethoven cargó con esa cruz que le imponía su genio.

Tras la muerte de su padre, se instala definitivamente en Viena (1792), donde encuentra a sus verdaderos y grandes maestros: Haydn, Salieri y Albrechtsberger.

En cuanto a la música, todo sonreía a Ludwig, por el momento. Haydn le oyó en Bonn y quedó tan entusiasmado con una composición original, que decidió llevarlo consigo a Viena.

El proyecto se hizo realidad, gracias al mecenazgo del conde Von Waldstein.

Beethoven cuenta entonces veinticinco años.

Edad oportuna, nos confiesa él mismo, para que el genio se revele en toda su medida.

Está, en verdad, seguro de sí mismo.

Tiene ya una obra extensa, sobre todo de música de cámara y piano; la sociedad de Viena lo admira como pianista brillante, pero lo ignora todavía como compositor.

Prosigue sus estudios con ahínco: uno de sus últimos maestros fue Salieri, rival de Mozart.

Y espera su hora.

En 1795, precisamente, publicó un Trío, para pianoforte, violín y cello (que Haydn, incomprensiblemente, le había rechazado); pero sólo los espíritus más avizores registraron el hecho.

En 1800, un concierto sinfónico ofrecido a la sociedad de Viena, incluye, junto a obras ya conocidas de Haydn, el primer concierto para piano, el Septimino y la Primera Sinfonía.

Julieta Guicciardi será su primer amor contrariado. No se casará jamás, pero siempre habrá una mujer en su vida.

Bettina Brentano, una poetisa de 20 años, a la que Ludwig conoce en 1810 y que será otro de sus amores, le presenta a Goethe en Toplitz.

Beethoven logra su indepedencia económica y tiene libertad para componer sinfonías y cánticos espirituales.

Admirador de Napoleón, le dedica su tercera sinfonía, pero cuando se entera que se coronó como emperador la destruye.

En 1808 compone su magistral «Quinta Sinfonía», y en 1823, la «Novena», que se estrena al siguiente año.

En los últimos tiempos, agudizada su enfermedad intestinal y completamente sordo, recibe la ayuda de la Sociedad Filarmónica de Londres.

retrato de beethoven

Retrato de Beethoven. Museo Musical de Bolonia. — Aún es muy joven este Beethoven que estamos contemplando con el máximo interés.

Le quedan por vivir los sucesos más dramáticos y conmovedores de su existencia. Le quedan por llevar al pentagrama los más sensacionales alumbramientos de su música insuperable y aún inigualable.

Pero en su mirada, en su gesto, ya se delatan los síntomas característicos de su grandiosidad humana y musical

Desde 1816 Beethoven es sordo por completo.

No se puede comunicar con él más que por escrito. Aumentan sus tribulaciones familiares—la cuñada disoluta y el sobrino díscolo y desagradecido—, su misantropía y sus apuros económicos.

Desde entonces su relación con el mundo exterior la efectúa a través de los llamados «Cuadernos de conversación», imprescindibles para conocer su vida en esta época.

Pero el gran compositor no ha dicho aún su última palabra. Madura en su intimidad sus obras más monumentales: la Misa Solemnis y la novena sinfonía.

Estrenadas en 1824, conquistan, ahora sí que por sus propios méritos, los vítores entusiastas de los vieneses.

Muy poco habrá de transcurrir para que el público del mundo entero se asocie a la veneración de su obra sinfónica.

Pero Beethoven no podrá gozar de la plenitud del éxito. Invadido por la hidropesía, murió en Viena el 26 de marzo de 1827.

LEGADO DE BEETHOVEN: Se considera como el precursor del romanticismo en ciertos aspectos,  es el genio que se eleva por encima de las edades y marca un vértice en la ruta de las mismas con su figura gigantesca.

Es él quien va, por vez primera, a la consecución de un valor profundo que realice sus aspiraciones morales, que plasme las condiciones del hombre en medio de las circunstancias adversas de la vida, que ilumine su camino hacia la consecución de la grandeza de su destino.

A medida que avanza en su trayectoria artística y que su música se enriquece con ese vigor constructivo y esa energía creadora propios de sus últimas sinfonías, se despeja e ilumina a la vez la trayectoria moral de su pensamiento, libre de las sordideces de la vida, para elevarse al plano del heroísmo, de la sublimidad humana y de la omnipotencia divina.

En sus obras se admira la potencia de abstracción, la universalidad de la idea, la aspiración del autodominio moral, expresada más que en la riqueza de modalidades temáticas, en el amplio bucear en los tesoros de la armonía, en el magistral recurso al poder de la orquestación, y en el rigorismo estético en la plena aprehensión de las formas musicales puras.

sala en la casa de beethoven

Una sala en la casa de la familia Beethoven, en Bonn. — El piano con la partitura abierta sobre el atril es lo lógicamente apropiado cuando tratamos de presentar a un músico. Y, claro está, tópicos o no, esos numerosos retratos de familiares, de amigos, de músicos, y… esa soledad que nos parece empezará a vibrar enseguida. En verdad, esta saleta resulta más acogedora, como si aún conservara el íntimo calor hogareño que persiste como un perfume inex-tinguibley exquisito. Y como si se resistiera a cambiarla por esa frialdad estereotipada que meten los museos en cuantos objetos llegan a ellos, Cierto, en esta saleta —mejor, rincón de ella— podemos figurarnos los más deliciosos fantasmas beethovenianos.

LOS ÚLTIMOS AÑOS DE BEETHOVEN

En 1815, al morir su hermano, se encarga de la educación de su sobrino Karl, un joven muchacho  rebelde y díscolo que complica su vida, porque hasta llegó a intentar suicidarse.

Durante 1818 comienza su Missa Solemnis, para solos, coros y orquestas, destinada a celebrar la toma de posesión del obispado de Olmütz por su amigo y protector, el archiduque Rodolfo. Se estrenó cinco años después, sin que Beethoven pudiera oír la ejecución completa de la obra.

Hace una música diferente, iniciada en una complejidad extraordinaria, a base de contrapunto (Sonata op. 106), y culminada en melodías suaves, acompasadas, edificaciones en un paisaje celestial: las cinco últimas sonatas para piano, las 33 variaciones sobre un vals de Diabelli o los cinco últimos cuartetos, forma esta última de la que nace el romanticismo musical.

Durante el Congreso de Viena conoce a príncipes y soberanos de Europa: es el esplendor mundano en la madurez de Beethoven. Dirige la victoria de Wellington, que celebra la derrota napoleónica; todos los músicos de Viena colaboran en la orquesta. Beethoven ha impuesto su grandeza.

Después de casi doce años sin escribir sinfonía alguna, compone la novena en re menor, la más extensa, y en la que por primera vez incorpora a la instrumentación la voz humana.

Trabajo costó a Beethoven sacar adelante tan magna obra. La inspiración fluye desde todo su ser, «todos los hombres serán hermanos», y nace así la más hermosa de las sinfonías, donde la calidad musical es todo un imperio coral que camina por los aires enseñando a los hombres el verdadero testimonio de la vida.

Encargada por la Philharmonic Society de Londres y dedicada al rey de Prusia, se estrenó en Viena en 1823.

Los últimos años de su vida transcurren en silencio, en la soledad callada que le envuelve; mantiene mediante sus célebres cuadernos relación con los amigos.

En 1826 sufre una cirrosis hepática; se le hacen algunas intervenciones que él sabe que a nada conducen.

En el atardecer del 26 de marzo de 1827 fallece. Sobre Viena llueve, pero un gentío desfila ante la tumba en la que el poeta y amigo Grillparzer lee una alocución.

Períodos en la producción musical de Beethoven:

Dentro de la producción musical de Beethoven podemos distinguir los siguientes períodos creativos:

Primer período: conclusión del Clasicismo (1794-1800). Bajo la influencia de Haydn y Mozart escribió la Primera y Segunda sinfonías, los seis primeros Cuartetos y las diez primeras Sonatas para piano, entre las que destaca la Patética, de hondo sentido dramático.

  • Segundo período: la transición (1800-1815). En este período, las obras musicales de Beethoven manifestar ya características románticas. Compuso la Tercera sinfonía («Heroica»), dedicada en un principio a Napoleón Bonaparte, aunque luego rompió la dedicatoria; la Quinta, la Sexta («Pastoral»), donde evidencia el triunfo de la naturaleza; y la Séptima, que es un canto a la libertad. Asimismo, la Sonata núm. 28, el Concierto «Em peradon» para piano, la ópera Fidelio, en la que canta a la libertad frente a la tiranía, y los Cuartetos, hasta el número 11.
  • Tercer período: integración en el Romanticismo (1815-1827). Compuso su obra cumbre, la Novena sinfonía, en la que, en el cuarto tiempo, introdujo la voz humana cantando la «Oda a la alegría» de Schiller, que es un canto de amor a la humanidad, un grito de fraternidad que sublima el dolor y se hace alegría y esperanza. También en este período escribió su Missa solemnís, las Sonatas 28 a 32 y los últimos Cuartetos, considerados como obra capital de la música para cuerda, en los que rompe la forma clásica de los cuatro tiempos.

programa opera de beethoven

Programa de la ópera «Fidelio», que se estrenó el 20 de noviembre de 1805 en Viena.

Un canto a la alegría

Las orquestas de prestigio suelen incluir en su repertorio dos de las mas celebradas sinfonías de Beethoven, la Quinta y la Novena (abajo, la Orquesta Sinfónica de Viena interpretando la Novena, Coral). De hecho, el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía es el favorito del gran público. Beethoven opto por celebrar la unidad y l vida de todos los hombres en armonía con la naturaleza y con Dios. Lo tradujo musicalmente en una oda entusiasta, en la que la orquesta y las voces se funden en un himno con la solemnidad del canto gregoriano y la alegría de la música en estado puro.

Quinta Sinfonía

Un prodigio de alternancia: sin introducción, sus cuatro movimientos van desde la tensa construcción del primero a la solemnidad del segundo, pasando por la crispación instrumental del tercero y la apoteosis del cuarto, un insólito crescenso de 50 compases (1808).

Novena Sinfonía

Se llama Coral por el cuarto movimiento, la famosa Oda a la alegría, un poema de Friedrich V. Schiller adaptado por Beethoven. Fue estrenada, en el Teatro de la Corte Imperial de Viena, 1824. En 1972 el Consejo de Europa eligió a la Oda a la alegría como himno europeo.

CRONOLOGÍA:

17-12-1770: Ludwig van Beethoven es bautizado en Bonn (Alemania).

1774: Nace su primer hermano, llamado Kart Kaspar. Goethe publica las desgracias del joven Werther.

1776: Nace su segundo hermano, Nikolaus Johann.

1778: Da su primer concierto en Colonia (Alemania). A los 8 años ya es considerado como un niño prodigio.

1787: Se traslada a Viena, donde alcanzara el éxito. Muere su madre y Beethoven debe regresar a Bonn.

1791: Mozart, uno de sus maestros, muere en la miseria absoluta.

1792: Se instala en Viena, donde vivirá hasta su muerte. Muere su padre (derecha). El cuida de sus hermanos.

1796: Aparecen sus primeros síntomas de sordera.

1802: Describe su pesar en el Testamento de Heili-genstadt. Su sordera ya es total, pero sigue componiendo.

1804: Napoleón se proclama emperador de Francia. Beethoven le retira la dedicatoria a su 3ª Sinfonía.

1805: Estrena su única opera Fidelio, que no triunfara hasta 1816.

1808: Viena celebra con orgullo su magistral 5ª Sinfonía.

1812: Escribe la famosa carta a su “amada inmortal”.

1815: Suicidio de Kart Kaspar. Beethoven, que había quedado como tutor de su hermano, se culpa de su muerte.

1824: Beethoven estrena con gran éxito su Novena Sinfonía. Es su última aparición en público. Enferma de gravedad.

26-3-1827: Beethoven muere en Viena a los 57 años.

Biografia de Johann Bach Cronologia y Obra Artística Musical

Biografía de Johann Sebastian Bach: Grandes Compositores de la Historia

(Eisenach, 21 de marzo de 1685 – Leipzig, 28 de julio de 1750):  Compositor barroco alemán. Organista y compositor alemán del periodo barroco. Fue uno de los más grandes y prolíficos genios de la música europea.

«Basta con pulsar las teclas adecuadas en el momento oportuno, y el instrumento toca solo. «

• Nació el 21 de marzo de 1685, en Eisenach (Turingia), en una familia de artistas que durante siete generaciones dio origen a cincuenta y dos músicos de importancia.

• Su padre le dictó las primeras lecciones musicales.

• Al morir sus progenitores, se fue a vivir con su hermano mayor, por entonces organista.

• Desde el año 1703, Bach se convirtió en organista de iglesia y dos años más tarde comenzó a estudiar con un renombrado organista y compositor danés.

• En el año 1707 se casó con su primera esposa, María Bach, con la que tuvo siete hijos, de los que sobrevivieron cuatro.

• Al año siguiente se estableció en Weimar, donde permaneció durante siete años. Allí compuso 30 cantatas y una obra para órgano y clavicémbalo.

• A partir de 1717 trabajó como maestro de capilla y director de música de cámara. En este período compuso libros para enseñarles la técnica del teclado y el arte musical a su mujer e hijos.

• En 1720 murió su esposa y un año después se casó con Anna Wilcken, quien le dio 13 hijos, de los que sobrevivieron seis.

• En 1723 se trasladó a  Leipzig, en donde  compuso 295 cantatas.

• En 1729 asumió el cargo de director  musical de la  universidad, puesto contiado por tradición a los músicos más ilustres. Se lo reconocía como organista, pero no como compositor.

• En 1747 fue invitado a la corte de Federico II de Prusia en Postdam y obtuvo un éxito extraordinario.

•  En 1750 comenzó a quedarse ciego y su salud se deterioró.

• Murió el 28 de julio de ese año.

Biografía de Johann Sebastian Bach

De familia humilde y de gran tradición musical, su padre vivía malamente de la música, como vivieron sus antepasados durante las seis generaciones precedentes.

Juan Sebastián fue el menor de ocho hermanos y contaba nueve años de edad cuando murió su madre.

Un año después, quedaría también sin padre.

Pasó al cuidado de su hermano Juan Cristóbal, de quien recibió Bach las primeras lecciones musicales.

Paralelamente, realizó sus estudios en la Escuela de San Miguel, en Lünebourg, donde comenzó a ganarse el sustento como «niño de coro».

Bach fue un auténtico autodidacta.

En la biblioteca de San Miguel estudió a Monteverdi, Grandi, Shütz, Rosenmüller, Pachelbel y Georg Ludwig, y no le importaban los obstáculos con tal de asistir a las interpretaciones de los más importantes músicos; viajó a Hamburgo y a Celle con el fin de conocer las obras de Couperin o Vivaldi.

En 1703 concluyó sus estudios e ingresó como violinista en la orquesta del hermano del Duque de Weimar.

Al cabo de unos meses marchó a Arnstadt, donde fue empleado como organista y director de coro por el Consistorio.

Su nuevo trabajo le proporcionó tiempo libre que dedicó por entero a la composición.

Su violento carácter, poco favorable para su cometido pedagógico, y las polémicas que suscitaron sus innovaciones armónicas, hicieron que abandonara Arnstadt para instalarse en Mülhausen donde trabajó también como organista.

Poco antes contrajo matrimonio con su prima María Bárbara.

Tampoco duró mucho tiempo en Mülhausen. En 1708, dimitió y pasó a la corte del Duque de Sajonia como músico de cámara.

El órgano y el violín fueron sus instrumentos alternativamente.

De esta época data la mayor parte de sus composiciones para órgano: Tocatas Fugas, Preludios, Fantasías y sus «Corales para órgano». Posteriormente, también en Weimar, fue nombrado «Concertmeister». Aparecen entonces sus numerosas «Cantatas religiosas».

 Juan Sebastián BachDio conciertos en Cassel y Halle con grandioso éxito y su fama poco a poco fue extendiéndose.

Pese a las propuestas que a menudo recibía, prefirió continuar en Weimar, dedicado a la composición de música religiosa, («Oratoria de Navidad», «Pasión según San Mateo», «Pasión según San Juan»).

Tras algunas giras breves y limitadas y sus éxitos en Dresde y Leipzig, en 1716, al no conseguir el cargo de maestro de capilla de Weimar, presentó su dimisión, que no le fue concedida y que, por su obstinación, le valió el encarcelamiento durante un mes.

Finalmente aceptada en 1717, pasó al servicio del príncipe Leopoldo y marchó a Cöthen.

No pudo allí dedicarse a la música sacra por ser el príncipe calvinista, pero volvió en su producción a la música de cámara.

Viajó a Hamburgo y tuvo oportunidad de improvisar para Reinken, a quien tanto admiraba.

En 1722, casó en segundas nupcias con Ana Magdalena Wülken, cantante y copista, hija de un músico de la corte de Weissenfels.

En Cöthen, Bach compone intensamente. A este período corresponden sus «Tres sonatas para violín solo», «Seis sonatas para clave y violín», «Dos grandes suites para orquesta» y sus magistrales «Conciertos de Brandenburgo», escritos para Cristián Luis de Brandenburgo.

En 1723, Bach abandona Cöthen y la corte del Príncipe Leopoldo para ocupar la plaza de maestro de capilla en la iglesia y escuela Santo Tomás de Leipzig. Ello suponía un descenso en su carrera artística, descenso que, sin embargo, eligió voluntariamente. Su sueldo era menor, sus obligaciones más numerosas y pesadas.

Debía, además, alimentar y educar a una numerosa familia (su primera mujer le dio cuatro hijos y Ana Magdalena le dio catorce). Pese a todo, Bach supo organizarse y aun encontró tiempo que dedicar a la composición. Así aparecieron las «Seis suites inglesas» y las «Seis suites alemanas», entre otras.

En el año 1734 escribió el Oratorio de Navidad, y al año siguiente la Misa en si menor; compuso mucha música sagrada y profana, entre ellas el Clavicordio bien templado compuesto de 48 preludios y Seis conciertos brandenbur-gueses. Además, dos obras didácticas: la Ofrenda musical y el Arte de la fuga.

Este breve resumen no representa sino una pequeña parte de su producción que sigue siendo poco conocida, a pesar de su gran valor; nos referimos, sobre todo, a las obras para órgano.

Podemos entender mejor la excelencia de la música de Juan Sebastián Bach, que sólo produjo otras maestras, si nos ponemos a pensar en esa perdurable conquista de un artesanado musical, en su sentido más noble y más humilde.

Transcribió música de Vivaldi y de Benedicto Marcello, y de otros compositores menores.

No fue solamente un organista excelso, capaz de sorprender y fascinar (la misma Ana Magdalena confesó haberse enamorado de él oyéndolo tocar el órgano en una iglesia de Hamburgo), sino que también adaptaba, construía y reparaba órganos, clavicordios y hasta un instrumento de su invención: la viola pomposa.

Juan Sebastián poseía la verdadera fe religiosa y una profunda humildad, pues considerábase a sí mismo como un instrumento destinado a cumplir una misión superior a la vanidad personal o al propio éxito.

Afirmaba que cualquiera de sus discípulos, siempre que poseyera entusiasmo y empeño, podía ser su rival.

Fue nombrado Compositor de la Real Capilla en 1736.

Su credo religioso estuvo por encima de todo fanatismo y, a pesar de ser discípulo de Lutero, escribió música para misas católicas en las que manifestó todo el fervor y la fuerza de su alma.

A este respecto escribía Ana Magdalena: «Nunca he visto hombre más religioso.

Puede paiecer sorprendente si pienso en todos los ministros luteranos cuya sola finalidad es la de pronunciar sermones y dar buen ejemplo. Juan Sebastián no se les parecía.

En él la religión estaba escondida aunque siempre presente, siempre alerta.»

Su obra fue continuada por sus hijos.

La generación de los Bach educada por él tuvo tal notoriedad que cada uno de sus integrantes poseyó nombre y personalidad propios (Guillermo Friedmann, Carlos Felipe Manuel, Juan Cristian).

 En 1747, interpretó para Federico II el Grande, a cuyo servicio se encontraba su hijo Felipe en calidad de «Capellmeister».

Poco después Bach concluyó el segundo libro del «Clavecín bien temperado».

En los últimos años de su vida la miopía que siempre padeció se agudizó hasta hacer presa en él la ceguera.

Sufrió dos operaciones sin éxito. Pese a todo, no menguó su producción. En 1750 concluyó su «Arte de la Fuga».

Fue verdaderamente ese sentimiento de humildad el motivo por el cual Bach, a pesar de la fama de que gozó en vida, fue casi olvidado después de su, muerte, ocurrida en Leipzig el 28 de julio de 1750.

Al escuchar su música sostenida por una ininterrumpida y  casi natural perfección, percibimos ia personalidad de su autor, maravillosamente metódica y genial a la vez.

Todos los que piensan en Juan S. Bach, evocan el arte del  contrapunto  tal  como  ha   sido   tratado   en  sus  fugas.

Pero no fue su mayor mérito el haberse enfrentado con las dificultades de ese género musical, sino el hecho de haberlo   logrado   con   tan   extremada   y   natural   claridad.

Su plenitud luminosa de construcción y de canto está lejos de la mordacidad nerviosa de su gran contemporáneo, el veneciano Antonio Vivaldi.

Su forma melódica se desenvuelve gradualmente; su discurso sigue una lógica que no desfallece, esa misma lógica que confiere a su música un sentido de dominio sobre el tiempo.

Todo esto hace de Juan Sebastián Bach, a pesar de los siglos transcurridos y de las numerosas modificaciones introducidas en la técnica y la teoría musicales, un compositor inimitable y uno de los más grandes maestros de todos los tiempos.

Y para concluir, una anécdota: en 1717, en Dresde, Bach propuso a Luis Marchand, excelente organista francés, improvisar alternadamente sobre temas sugeridos por el otro, en una especie de torneo musical. Marchand debió abandonar el juego, en tanto que Bach creó trozos deslumbrantes que lo consagraron indiscutido vencedor.

Una de las mayores figuras de la música. Desempeñó los cargos de violinista en la orquesta de la corte de Weimar (1703), organista de la nueva iglesia de Arnstadt y en Mülhausen, maestro de concierto y organista en Weimar, director de la capilla en la corte de Kothen y profesor y cantor de Santo Tomás, así como director de Música en la Universidad de Leipzig, donde residió hasta su muerte.Algunas de sus obras son: Seis conciertos de Brandcnburgo (1721), Pequeño libro deAnna Magdalena Bacli (1722), Oratorio de Navidad (1734), Pasión según San Juan (1738), ‘variaciones Goldberg (1742), El clave bien templado (1743), Pasión según San Mateo (1745), Ofrenda musical (1747).

GRANDES COMPOSICIONES DE BACH

CORALES:
La Pasión según San Mateo.
La Pasión según San Juan.
La Misa en Si menor.
Oratorio de Navidad.
Bauern Cantata.
Caffee Cantata.

INSTRUMENTALES:
Los Conciertos de Brandeburgo
para orquesta (1-6).
Concierto en estilo italiano.
Sonatas para violín y piano (1-6).
Suites para orquesta (1-4).
Fantasía y fuga cromática.
El clavicordio bien templado (Libros I y II).
Suites francesas (1-6).
Suites inglesas (1-6).
Las variaciones de «Gotdberg» (1-32).
El arte de la fuga.
Musikalisches Opfer para clavicordio.
Preludios, fugas, tocatas, etc.

ULTIMOS AÑOS DE SU VIDA:

A PESAR de su cuerpo agobiado, la vista cansada, la cabeza inclinada por el peso de sus sesenta y cinco años Bach estaba contento; había realizado una buena labor.

A los treinta y ocho años alcanzó la cumbre de su poder creador con la Pasión según San Mateo y la Pasión según San Juan, hondos dramas musicales que describen los sufrimientos de Cristo.

Naturalmente, había habido música de este género antes de que Bach compusiera la suya, así como existía la tragedia griega antes de que Esquilo escribiera las suyas (sencillos cánticos cristianos y coros populares griegos).

Pero Bach, como Esquilo, transformó la heterogénea tradición popular en una forma de arte personal y homogénea.

Allí estaba su magistral Misa en Si menor, dedicada al católico rey de Polonia. No había duda, Bach había servido bien a Dios con su música.

Doscientas composiciones para órgano, preludios, fugas y cantatas para orquesta y voz, composiciones corales y conciertos para instrumentos de cuerda y de viento.

Su música, como su carácter, fué cordial, sin pretensiones, devota; simple como el canto de los pájaros al amanecer y a la puesta del sol.

Después de la tranquilidad del día, la calma de la noche. Bach murió repentinamente de un ataque de apoplejía y fué enterrado en el cementerio de la parroquia de San Juan, donde había de permanecer olvidado durante más de un centenar de años. «La Crónica» de Leipzig, publicó esta breve noticia necrológica:

«El 28 de julio, a las ocho de la noche, falleció el virtuoso músico, Juan Sebastián Bach, compositor de Su Majestad el Rey de Polonia, maestro de capilla de las cortes de Gothen y Weissenfels, y chantre de la escuela de Santo Tomás».

Eso fue todo. El consejo municipal expresó un pesar de circunstancias. «El señor Bach era un gran músico, no lo dudamos, pero lo que nosotros queríamos era un maestro y no un director musical.»

Su esposa, abandonada con su enorme prole, pronto gastó los ahorros de su marido y tuvo que vivir de la caridad pública. Cuando murió, fue enterrada en la fosa común.

————- 00000 ————

HITOS DE SU VIDA:

1718: Acompañó al príncipe Leopoldo de Anhalt-Coethen, en un viaje hasta la ciudad de Karlshad.

1720: Al regresar de un segundo viaje a esa ciudad, famosa not sus baños termales, se enteró de la repentina muerte de su esposa.

1721: Con su primera mujer, tuvo siete hijos, entre los cuales dos serían, también, músicos célebres: Guillermo Friedemann, el primogénito, y Carlos Felipe Emanuel. Para resolver esa.difícil situación familiar, Bach contrajo enlace con Ana Magdalena Wülkens.

1722: Compuso en Coethen la primera parte de «El clave bien temperado», las «suites» francesas, los conciertos branden-burgueses, varias Sonatas y otras obras. Cabe aclarar que el sistema llamado «temperado» fue introducido, en la música instrumental de teclado, por Andrés Werckmeister, en 1691. Consistía en dividir la octava en doce semitonos iguales, de modo que una misma tecla sirviese, por ejemplo, para tocar el do sostenido y el re bemol, notas que antes no fueron iguales.

1723: Como tenía necesidad de inscribir a sus hijos en la Universidad y no la había en Coethen, Bach se trasladó, con su familia, a Leipzig, donde fue designado Kantor en Santo Tomás, cargo que desempeñó, sin interrupciones, durante veintisiete años.

1747: Federico el Grande, rey de Prusia, en cuya corte se desempeñaba uno de los hijos de Bach (Carlos Felipe Emanuel), como músico de capilla, quiso conocer al excelente compositor y lo recibió en su palacio. También lo consultó sobre un nuevo instrumento: el «forte-piano» o sea el piano actual, fabricado por Silbermann. Al día siguiente, Bach ofreció un concierto de órgano en la iglesia del Espíritu Santo, ante gran concurrencia.

1750: De su segundo matrimonio, Bach tuvo otros dos hijos músicos: Juan Cristóbal Federico, autor de numerosa música vocal e instrumental, y Juan Cristian, maestro de música de la reina de Inglaterra que fue auifin tuco Dor primera vez el piano en un concierto público (Londres, 1768). Bach tuvo en total 21 hijos: 7 de su primera esposa y 14, de la segunda. Después de haber sufrido una infortunada operación a la vista, Juan Sebastián Bach falleció el 28 de julio, rodeado por su esposa y los hijos menores.

Principales Obras:  Gran cantidad de partituras para clave, la primera de las cuales fue un «Capricho», Inspirado en la lejanía de su queridísimo hermano (1704); los Dieciséis conciertos según Vlvaldi (1708-1712): Tocatas, Preludios, Fugas; las dos partes de «El clave bien temperado» (la segunda de las cuales fue compuesta, en Leipzig, en 1744); Fantasías, Suites francesas e inglesas; el «Klavierbüchlein», que dedicó a su hijo Guillermo Friedemann, y los dos «Notenbüchlein», que dedicó a su esposa Ana Magdalena, buena cantante y clavecinista.

Por otra parte escribió, proteicamente, música para órgano: preludios, fugas, corales, pastorales, conciertos, sonatas, variaciones, etc. Entre sus obras sacras, sobresalieron dos de las cinco Pasiones, la Misa en si menor y el Oratorio de Navidad’. También compuso música instrumental y más de veinte Cantatas profanas. Entre sus obras teóricas, corresponde mencionar «La ofrenda musical» (1747) y «El arte de la Fuga» (1749).

Conciertos de Brandenburgo: En 1719, Christian Ludwin, príncipe de Brandenburgo, le encargo a Bach la composición de seis conciertos para instrumentos solistas con orquesta de cuerdas.  Los conciertos fueron compuestos por Bach, en dos años, al modo italiano: el gran conjunto instrumental tocaba alternándose con un pequeño grupo de tres o cuatro músicos solistas.

Este modelo consistía en tres movimientos (rápido-lento-rápido) y la intención de Bach fue que la orquesta y solistas tocaran compenetrados-  En suma, sobre la base del modelo italiano, el compositor alemán experimento  con diferentes tipos de equilibrio orquestal.

El sonido de los sentimientos: La música de Bach expresa los sentimientos: desde la alegría de algunos movimientos de los Conciertos de Brandenburgo a la tristeza de las Pasiones (La Pasión según San Mateo, La Pasión según San Juan), pasando por el esplendor de la Misa en Si menor.

Las grandes obras corales de las dos Pasiones y el Oratorio de Navidad le dieron fama póstuma.  Resulta maravilloso el estallido sonoro contrapuntista del coro angélico Gloria a Dios y el numero 1 del Kyrie Eleyson, de su Misa en Si menor donde las voces y los instrumentos tocan el mismo tema, una de las mayores fugas de la historia de la música. 

CRONOLOGÍA DE SU VIDA: 

21-3-1685: En una familia de músicos, nace en Eisenach (Alemania).

1673: Entra en el coro de la escuela  luterana de Eisenach.

1694: Fallece su madre, Elizabeth.  Su padre vuelve a casarse.

1695: Muere su padre, Johann Ambrosius Bach.  Bach queda huérfano cuando tiene diez años.  Su hermano Johann Cristoph es su tutor en Ohrdruf.

1695-1700: Estudia cultura general en el liceo de Ohrdruf.

1700: Decide mudarse a Lüneburg y trabajar en un coro.  Consigue una beca en el Conservatorio de San Miguel.  Deja el coro.  Se gana la vida dando clases de violín.

1700-1702: Conoce a organistas, asiste a conciertos, lee partituras…

1703: Trabaja de violinista en la orquesta ducal de Weimar.

1707: Organista de la Iglesia de San Blas en Mühl-hausen.  Se casa con Maria Bárbara, su prima.  Tendrán siete hijos.

1708-1717: Es organista en la corte del duque de Sajonia-Weimar.

1717: Pasa a ser maestro de capilla en la ciudad de Köthen.

1717-1720: Crea Conciertos de Brandenburgo y Clave bien temperado.  Compone Suites para violoncelo y Suites para orquesta.

1720: Muere su esposa.  Un año después se casa con Ana Magdalena.

1723-1729: Magnificat, La Pasión según San Mateo, Misa en Si menor.

1729-1740: Se enoja con rectores y Consejos, y cae en el olvido.

1747-1750: Toca para el rey Federico II de Prusia.  Pierde la vista.

28-7-1750: Johann Sebastián Bach muere en Leipzig (Alemania). 

SIGLO XXI: ORNAMENTACIÓN Y VARIACIÓN

LA INFLUENCIA DE BACH SOBRE  los compositores posteriores se basa en tres grandes pilares de los que el músico barroco puede considerarse como un autentico maestro: la ornamentación, la fuga y la variación.

En toda su obra, los ornamentos estas presentes en forma de notas de adorno, apoyaturas, grupitos o trinos y todos los grandes compositores (Haydn, Mozart, Beethoven, Chopìn) los han utilizado basándose en ellos.

Después de Bach, la fuga casi desaparece durante el siglo XVIII a favor de la sonata, entonces triunfante.

Sin embargo, aunque el temperamento de otro genio como Mozart casi se prestaba para cultivar este  genero, compuso alguna fuga para clave, además de un final fugado para pequeña orquesta, que figura en su Galimatías musical compuesta a los 12 años, y  la mas famosa, la del Kyrie de su esplendoroso Réquiem.

Bach fue el primer minimalista de la historia: motivos muy cortos, de tan solo cuatro notas que a veces se repiten, se entrecruzan, se multiplican o cambian de armonía.

Bach, además, construyo el «tema con variaciones”, genero adaptado por muchos compositores.

Después de las Treinta variaciones sobre un aria en sol (Variaciones Goldberg) figuran las Variaciones para clave de Händel, los Andante con variaciones de Mozart y de Beethoven y los Estudios Sinfónicos en forma de variaciones de Schumann.

AMPLIACIÓN TEMÁTICA

Con respecto a la ampliación temática o “gran variación”, Bach es el pionero, tal como lo refleja en sus corales.

El coral variado es la manifestación más antigua que se conoce de la ampliación de un tema.

Bach compuso nueve corales con ampliación, y aunque posteriormente este genero cayo en desuso, Beethoven, al final de su vida, lo recupero, otorgándole así a la “gran variación” un valor musical que no había tenido desde los tiempos de Bach.  Beethoven tuvo la oportunidad de demostrar esta singular característica en sus 32 variaciones sobre un vals de Diabelli.

Es probable que en medida considerable haya sido autodidacto.

Los músicos del nivel de genio que se manifiesta en un Bach, un Mozart o un Schubert no necesitan mucha instrucción.

Tienen mentes como esponjas que, de inmediato, absorben y asimilan todos los impulsos musicales.

Solamente requieren que les señalen la dirección apropiada y que se les imprima un pequeño impulso.

Así ocurrió con Bach.

Desde el principio mismo extrajo elementos de todas las fuentes y los integró. Y adoptó esta actitud con todas las formas musicales conocidas, excepto la ópera. La música de Bach exhibe infinita diversidad.

En el peor de los casos -y Bach podía escribir música aburrida, pero no mala música- la música de Bach exhibe signos de apresuramiento y de impaciencia, y entonces es evidente que está aplicando unas fórmula para satisfacer los reclamos de una ocasión dada.

Pero en general el nivel es muy alto, y en las mejores expresiones su música representa la culminación del arte.

Bach podía aplicar las fórmulas del momento y lograr que parecieran nuevas y originales, porque eran sus fórmulas.

Los cuarenta y ocho preludios y fugas del Clavecín bien templado son tan diferentes unos de otros como los Estudios de Chopin.

El arte de la fuga (Die Kunst der Fuge), exaltada en forma unánime como uno de los grandes tour de forcé del hombre occidental, es una obra colosal, una serie inconclusa de variaciones contrapuntísticas, con una diversidad y una imaginación que no decaen.

Fuente Consultada: Los Grandes Compositores Harold C. Schonberg